Archivos diarios: 15/02/18

F104 CREDO 18 (2)


EL PERDÓN DE LOS PECADOS

Habla Nuestro Señor Jesucristo
Hijitos Míos, la santidad es para todos, pero voy tocando puertas y NO todos abren las puertas de su corazón a Mi Llamamiento, a Mis necesidades, a Mi Amor.

Muchos de vosotros creéis que al asistir a la Santa Misa los domingos, ya es suficiente. Pero ¿Realmente estáis asistiendo para servirMe? ¿Para estar Conmigo? ¿Para compartir Conmigo? ¿Para llenaros de Mi Vida, de Mis Palabras, de Mi Amor?

O asistís solamente para que vuestro vecino sepa que vosotros estáis supuestamente, cumpliendo. ¿Cuántos de vosotros, al recibir la Sagrada Eucaristía que ofrece el padre, Mi ministro; os acercáis a tomarMe, a comerMe, a alimentaros de Mí?

 ¡NO! Mis pequeños. Muchos de vosotros NO lo hacéis porque NO estáis en estado de Gracia. Vuestra alma no está apropiadamente limpia para recibirMe y sobre todo, para aprovechar Mis Gracias y Mis Bendiciones. Cuando Yo en las Sagradas Escrituras, os digo que si NO estáis limpios de corazón. Que si vais al Templo llevando una ofrenda, si vuestro corazón NO está limpio, si estáis enojados con vuestros hermanos…

Y Yo puedo añadir y Conmigo. Mejor primero limpiad vuestro corazón al pedir perdón a vuestro hermano, pero sobre todo a Mí, Mis hijos.

De nada os sirve que os acerquéis a la Sagrada Eucaristía, que vengáis a Misa los Domingos. Porque cuando vuestro corazón, vuestra alma, están manchados con el Pecado Mortal; todas las Bendiciones y Gracias que debierais recibir en la Misa,

En éste momento grande en el que hombre está Conmigo y Yo estoy con él, NO las recibís… 

Porque las puertas de vuestro corazón están cerradas a la recepción de todas Mis Bendiciones. Estáis presentes ciertamente, en el recinto sagrado…

Pero vuestro ser, vuestra alma NO está recibiendo ninguna Bendición, porque estáis en pecado mortal, estáis cumpliendo para el hombre, pero no estáis cumpliendo para vuestro Dios.

Meditad esto Mis pequeños, porque muchas Bendiciones, muchas Gracias se pierden porque el alma, vuestras almas, NO están presentables para recibir Mis Bendiciones.

Id primero pues, al Sacramento de la Confesión y ahí recibiréis la purificación de vuestra alma y ella os abrirá las puertas para la recepción de Mis Bendiciones. Os vuelvo a repetir: NO quedéis bien con vuestros hermanos, NO quedéis bien con el mismo sacerdote, el ministro de la Santa Misa. QUEDAD BIEN CONMIGO Mis pequeños.

Porque Yo Soy vuestro Dios y Yo Soy el que Me merezco todo. Me merezco vuestros actos, vuestra vida, vuestra compañía en Mi Casa.

Venid limpios de corazón, bien arreglados, para que estéis presentables en Mi recinto sagrado.Hijo Mío escribe. Estoy aquí en el Huerto de los Olivos, padeciendo ante Mi Padre por todos vuestros pecados.

Mi Dolor es tal que sudo sangre y agua… Y la causa principal a todo esto y que amarga Mi Preciosísimo Cora­zón, es la ingratitud de los hombres.

Son tan pocos los que se acuerdan de Mi vida, de Mis Padecimientos, de Mi Donación Total por vosotros a Mi Padre Celestial.

Son tan pocos los que interiorizan en sus corazones y tratan de llevarMe consigo. Son tan pocos los que tratan de reparar, ya no simplemen­te por los pecados de los demás, sino en los propios.Son tan pocos los que pueden demostrar hacia los demás, el Amor que Yo os enseñé al pasar por la Tierra y dejar Mi ejemplo para todos los siglos.

Ese fue Mi Dolor más grande y que Yo le preguntaba a Dios Padre… ¿Padre, de que sirven tantas muestras de amor, tanto sufrimiento, tanta donación de Nuestra parte, si aún así muchísimas almas se perderán?

Cómo quisiera tomar a cada alma, mostrarle mis excesos de Amor y tornarla como Incienso para ser ofrecida al Padre Celestial. ¡Cada alma me cuesta tan­to!

Y Yo tengo que respetar vuestra voluntad, cuando quisiera forzaros en Amor, a volver a Mí. Es tanto lo que os perdéis al abandonarMe y NO os dais cuenta, a pesar de tantos esfuerzos que hago durante vuestras vidas, para que volváis a Mí.

Os lleno de ocasiones durante vuestras vidas para recuperar vuestras al­mas. Os envío consejos de parte de Mis sacerdotes, os pongo ocasiones de reflexión a través de escritos, os envío Mis Ángeles a mostraros el camino de regreso a vuestro Hogar, Mi Hogar.

 Os pongo el amor y la ternura de unos bracitos que se abren y dicen papa o mamá, para que se muevan vuestros co­razones al Amor mas grande, que es el Mío…

¿Qué hacéis con todo esto? Encuentro corazones de piedra, corazones cerrados a vuestro Dios, corazones que NO desean darse a su Creador.

Vosotros vivís en la Tierra para llevar Mi Santo Nombre a TODAS las creaturas, único mandamiento podría decir.

Y os llenáis de vuestro egoísmo y vivís para vosotros mismos. Y Yo vengo a formar parte, sólo en algún instante de vuestras vidas en las que recurren a Mí cuando todo se les vuelve adverso.

Son en ésos momentos cuando volteáis a verMe; pero la mayoría de las veces, NO con humilde petición, sino con orgullosa orden…  Y aún así os concedo vuestras necesidades con la esperanza divina de que Me veáis en ésos Acontecimientos y que os deis cuenta de que vuestro Dios, NUNCA se olvida de vosotros, Mis creaturas.

Sigo y seguiré esperando y DonándoMe a vosotros, vuestro Dios y Señor, a que regreséis a Mí. DadMe lo que podáis, que salga de vuestro corazón y Yo lo tomaré con gran cariño para aliviar los inmensos dolores de Mí Agonía y Pasión Dolorosas.

Pero recordad una cosa, para aquellos de los cuáles NO he recibido muestras de agradecimiento y amor, NO Me llaméis Injusto al fi­nal de vuestras vidas o aún durante de ellas…

Nuestro Creador… Creador, Dueño y Rey del Universo FUE DESPOJADO HASTA DE SUS VESTIDURAS… Y si NO hubiese sido vestido en su Inocencia, por el Velo de la Virgen, su Madre Santísima… Jesús, totalmente INERME, sin poder defender su pundonor; Satanás hubiese exhibido su TOTAL desnudez… Así de completa ES SU DONACIÓN…

Porque Yo vuestro Dios, Me di a vosotros hasta la última gota de Sangre y Me dejé Humillar como nadie ha sido humillado… Y Me dejé atormentar como nadie, en toda la Historia de la Humanidad, ha sido atormentado.

Yo os he amado hasta el exceso ¿Y voso­tros, hijos Míos, que habéis dado?

Así que NO Me llaméis Injusto. Y desgraciadamente lo escucho tanto de Mis hijos.

Pero vosotros los que Me amáis y me Conocéis ACUDID a Mí, vuestro Salvador y Yo os llevaré a jardines y pastizales hermosísimos en donde Mi Amor os colmará por los siglos de los siglos.

DIOS AMA Y PERDONA… Su Perdón es tan completo que aunque alguna vez lo hayamos Traicionado… 

SU AMOR NOS TRANSFORMA DE MANERA INCONDICIONAL

Yo NO guardo rencores, sólo espero vuestro Arrepentimiento y vuestro regreso a Mi Corazón. Hay lugar para todos y HAY PERDON PARA TODOS LOS PECADOS, aún con aquellos que consideráis “gravísimos”.

Mi Sangre Preciosa TODO lo puede purificar puesto que Yo y Mis Obras son Omnipoten­tes y vosotros y vuestras obras, buenas o malas, son pequeñitas.

Os amo tiernamente. Regresad a Mí con un corazón humilde y contrito yYo os vestiré con túnica blanca y os llevaré hasta Mi Hogar Celestial, para vivir por siempre unidos por los siglos de los siglos.

Hijitos Míos, “vocación” quiere decir “llamado”. , Yo voy suscitando vocaciones de diferente índole. Todos vosotros, almas que estáis sobre la Tierra, TODOS habéis recibido un llamado, una vocación.

Algunos seréis casados, otros solteros, algunos tendréis una profesión, otros tendrán otra. TODOS pertenecéis a Mi Cuerpo Místico y todos vosotros os complementáis. O debiera decir debierais complementaros perfectamente unos a otros.

La vocación a la vida religiosa y en particular al sacerdocio, es un Llamado hacia la vida espiritual.

Otros tendrán un llamado hacia lo profesional.. Algunos estáis llamados a curar cuerpos y otros a curar almas.  Otros a mantener en buen estado vuestra ciudad y otros a mantener bien los campos.

Si os dais cuenta y meditáis todo esto, Mis pequeños. Todo lleva un orden perfecto, que es el Orden Perfecto de la Creación. Y así os vais ayudando como buenos hermanos que debéis ser. Y la Sabia Bendita que os va dando alimento es Mi Gracia, es Mi Amor.

Todo se debe de dar en el Amor. La Unión que deben de tener todas las celulitas de Mi Cuerpo Místico, es el Amor.

La Oración Mis pequeños, tiene que ir dirigida fuertemente hacia lo espiritual. Ciertamente que necesitáis lo material, lo físico; porque estáis en un mundo físico. Pero debéis vosotros respaldar y sobre todo cimentar bien o muy bien vuestra vida en lo espiritual…

 Si NO está bien cimentada vuestra vida espiritual, TODO; todo lo demás se derrumba.

Eso lo sabéis perfectamente, que cuando NO tenéis un buen soporte espiritual, un hermano vuestro se derrumba y tiende hacia el Mal.

Cuando estáis cimentados Bien, bien cimentados en el bien, que es Mi Bien, se dan frutos agradables y benéficos para todos vosotros. Por eso la vocación a la vida religiosa, al sacerdocio es tan importante, Mis pequeños.

Porque vosotros dependéis de ello. Ellos os ayudarán con su Oración, con su ejemplo, con su vida a que vosotros, TODOS vosotros estéis bien cimentados y que llevéis a cabo vuestra misión y vuestra vocación de acuerdo a Mis Planes.

Llevándolo todo con un espíritu religioso, con un espíritu Divino. Que actuéis en vuestra vocación siempre respaldados por el bien que debéis dar, en el cual debéis estar cimentados…  Y de ésta forma siempre actuaréis en Justicia y en Amor, en respeto a vuestros hermanos y actuando en equidad. Nunca aprovechándoos del bien que recibisteis hacia vuestros hermanos… Siempre dando, porque habéis recibido gratuitamente…

 Y así de ésa forma, también vosotros recibiréis de vuestros hermanos. Según como actuéis, vosotros recibiréis.

Así pues ayudad a vuestros hermanos, que han recibido la vocación religiosa. Porque ellos son indispensables para la vida del hombre.

Ellos son los que os darán el Alimento para el alma y sin ése Alimento vosotros no sois nada, sois como la sal insípida, cuando NO tenéis Fe.Cuando NO tenéis soporte espiritual, el hombre NO vale. El hombre ya no es en sí creatura de Dios, se vuelve Instrumento de Satanás.

Y vosotros no fuisteis creados para ello, Mis pequeños, sois Míos, pertenecéis al Cielo y todo porque debéis estar cimentados en ésa vida íntima Conmigo, con vuestro Dios.

Es Mi Presencia en ellos. Cuando veáis a un sacerdote, vedme a Mí, Mis pequeños, Yo Vivo en ellos, Yo estoy con ellos, vuelvo a Vivir en ellos.

El Demonio, Nuestro enemigo, me sigue atacando, sigue atacando Mi obra, al verme en ellos Me ataca fuertemente y muchos en su debilidad caen porque les falta esa Fe y ese amor a Mí, que Vivo en ellos.Orad, Mis pequeños, orad como Yo oro, como Yo os enseñé a orar, como les pedí a Mis apóstoles, para que NO cayeran en la tentación.

La Oración es vuestro medio de protección y de crecimiento continuo, NO os apartéis nunca de esa Oración profunda, vivida, santa y llena de Fe, sabiendo que sois escuchados y que vuestra Oración es grande, es poderosa ante los ojos de Mi Padre.

Orad, orad por Mis hijos sacerdotes, por Mis hermanos en el sacerdocio, porque el Amor de Nuestro Padre, Su Poder Divino se ha derramado en ellos.

Tenéis Mis Sacramentos, por el poder que Mi Padre ha puesto en ellos.Por eso debéis protegerlos, porque Yo estoy en la Tierra gracias a ellos. Y vuestros pecados son perdonados gracias al poder de Dios en ellos.

Protegedlos continuamente y si veis que alguno cae, levantadlo con la Oración, protegedlo con amor y guiadlo con humildad, porque Yo estoy en ellos.

Mis pequeños, en Mi Oración en el Huerto Yo veía como la Serpiente Antigua se introducía entre los miembros de Mi Iglesia, NO solamente entre los fieles sino entre los consagrados…¡Oh Mis pequeños, cuanto Dolor causó a Mi Corazón!, pero Mi Promesa Divina es mayor, infinitamente mayor que el ataque demoníaco dentro de Ella.

Sí, este ataque se ha venido dando desde que Mi Iglesia fue fundada y se las dejé en manos de Mi Madre. El Demonio, la Serpiente Antigua ha tratado de destruir ésta gran obra que se inició con Mi Sacrificio, con Mi Predicación, con Mi Vida en la Tierra.Mi Presencia Divina está continuamente ahí, pero así como Yo estuve entre vosotros y el Demonio atacaba continuamente a los Míos y a Mí Mismo, su plan sigue siendo el mismo: atacar para destruir.

Pero Mi Promesa de mantener viva Mi Iglesia, a pesar de sus ataques, será.

Se os ha dicho que seáis cautos como zorras, sencillos como palomas, pero en éstos tiempos Mis pequeños debéis tener ése Discernimiento Divino, porque vendrán personajes enviados por Satanás que con sutileza tratarán de evitar el Sacrificio Santo.

Serán muy sutiles, tratarán de convenceros, pero vosotros deberéis escuchar la Voz del Espíritu Santo en vuestro interior para NO seguirlos, por eso la vida en Oración y en la gracia es importantísima.

Porque el demonio engaña, es el gran Engañador. Y para evitar el Sacrificio Santo hará lo imposible.

Protegeos y proteged al Mundo entero, porque los ataques serán fuertes, sangrientos, muchos mártires habrá. Mártires santos que protegerán la Verdad, protegerán Mi Verdad aún a costa de su vida.

Vivid pues por ellos y seguid adelante, sois Iglesia, pertenecéis a Mi Cuerpo Místico.

Debéis proteger a la cabeza, a los ojos y a los oídos de ella y especialmente a la boca, debéis orar por el corazón de Mi Iglesia, para que de ahí sigan saliendo las Verdades que muchos fieles escucharán. Los fortalecerán y muchos otros alcanzarán su conversión gracias a la Sabiduría que brotará de los labios de los que están Conmigo.

 Me duele tanto Mis pequeños ver cómo se Me ataca, pero más, cómo se Me ataca dentro de Mi misma Iglesia a Mí vuestro Dios, que vine a la Tierra a mostrarle a toda la humanidad,  Quien es vuestro Dios y sobre todo, a mostraros lo que es Mi Amor y cómo se vive en el Reino de los Cielos.

Ciertamente el hombre por el Pecado ha sido atrapado por el mismo Satanás. Se os ha cuidado desde el Principio, Mi Padre mandó profetas para avisarles cuál era Su Voluntad e irlos protegiendo de los ataques de Satanás.

Satanás, desde que fue arrojado del Cielo, él juró destruir toda la Obra de la Creación y especialmente a vosotros, porque SÍ podéis volver al Cielo y también podéis tener la Gloria que él perdió.  El hombre siempre ha sido atacado por Satanás, pero Nuestra Gracia en Nuestra Santísima Trinidad, siempre os está protegiendo. Más vosotros debéis poner vuestra voluntad para manteneros de parte de la Gracia de vuestro Dios y Creador.

Vosotros tenéis libertad, tenéis vuestro libre albedrío y vosotros aceptáis estar con el Cielo o estar con el Infierno, ése es vuestro libre albedrío.

Vuestra vida siempre tendrá aciertos y errores y así vais madurando en la Gracia u os vais perdiendo en el pecado.

Cuando Yo escogí a Mis apóstoles, éstos tenían defectos y cualidades, ciertamente después en Pentecostés, se les acrecentaron sus cualidades; además de que tuvieron toda una preparación de parte Mía, en donde los fui llevando de la mano para que entendieran cuál iba a ser la Obra de la Redención.Las almas sacerdotales y religiosas ya están pensadas, y son enviadas a la Tierra como almas muy especiales para mantener Mi Iglesia sana y santa. Pero Satanás en su promesa de ataque, les ha venido destruyendo la Fe y el amor hacia Ella.

Muchos de los escogidos como sacerdotes y como religiosas, han preferido el Mundo, se han apartado de la espiritualidad que Yo les dejé y NO se dan cuenta que ser alma sacerdotal es una Gracia inmensa.

Porque pueden traerMe a la Tierra en la Consagración y Me pueden dar de Alimento a todos vosotros. Eso NO lo puede hacer ni el más rico de todos los hombres.

Yo Soy el Rey del Universo, en Nuestra Santísima Trinidad todo Nos pertenece.

 Nosotros obedeceMos al sacerdote, cuando en la Misa ora por la Transubstanciación.

Y os repito, NI el hombre más poderoso de la Tierra, puede lograr el Milagro de la Transubstanciación que puede lograr un sacerdote.

Satanás lo sabe y por eso ha atacado tan fuertemente a la Iglesia desde que ésta fue fundada.

El sacerdote es ministro de la Iglesia, porque Iglesia sois todos vosotros los que seguís Mis Enseñanzas y os mantenéis unidos en un solo Corazón y en un solo Amor, el que Yo os he dejado como Cristo, vuestro Redentor. 

Satanás, se ha infiltrado para ir destruyendo todos los regalos que os he dejado en la Iglesia, en la Santa Misa, principalmente.

Y en todos los Sacramentos que os dan un don o una Gracia inmensa, para que vosotros sigáis creciendo y podáis alcanzar la perfección y luego, podáis entrar fácilmente al Reino de los Cielos.

Sin Nuestra Gracia, sin Nuestra Protección con Nuestra Santísima Trinidad, vosotros no sois nada y los mismos ministros de la Iglesia fácilmente pueden caer, porque necesitan de Nuestra Gracia.

Pero ellos deben acudir a Nosotros y una gran mayoría de ellos en estos tiempos, ya no acuden a Nosotros, se han dejado engañar por Satanás y ahora son hombres de Mundo; ya no son hombres de Dios, como debieran ser.Pedid por ellos Mis pequeños, porque ellos tienen el Sacramento de su Sacerdocio y os pueden hacer crecer con los demás Sacramentos.

Pero si alguno de ellos está desviado, también os puede llevar hacia el error. Por eso, os pido que los cubráis con vuestra oración, con vuestras penitencias, ayunos, porque Satanás quiere destruir Mi Iglesia, se ha introducido en Ella…

Y muchos sacerdotes ya no son ministros Míos, se han vuelto ministros de Satanás, están destruyendo a muchas almas con todo el error que están diseminando.

Cuidaos Mis pequeños, de todo el veneno que Satanás está inoculando en los sacerdotes malos y a todos niveles de la Iglesia. Y con este veneno, está destruyendo a muchas almas fieles a Ella.

Os he ido insistiendo en que Me pidáis el don del Discernimiento, para que NO os dejéis engañar por Satanás y por sus ministros que antes eran ministros Míos. Me duele tanto el tener que deciros esto.

Oren, oren por ellos, recupérenMe almas sacerdotales y religiosas. Dense por ellos, para bien de vosotros mismos y protejan a las pequeñas almas sacerdotales y religiosas que van creciendo apenas, pero ya están en el camino para servir a Mi Iglesia.

Orad, Mis pequeños, orad y reparad por todo el mal que se ha introducido en el Recinto Santo.

Vosotros tenéis una cruz de cada día, que no os podéis apartar de ella ni la podéis negar, porque la cruz viene por el Pecado que se cometió por vuestros Primeros Padres. Vosotros debéis padecer vuestra cruz y qué mejor cuando os unís a Mí, vuestro Dios.

Ahora os causa penurias, tenéis dolores, tenéis sufrimientos; pero vendrá el tiempo en que os daréis cuenta de lo que vosotros hicisteis al haber ofrecido vuestra vida junto con la Mía en la Tierra.

Cuando lleguéis al Reino de los Cielos gozaréis inmensamente el haberos ofrecido a Mí y haber unido toda vuestra vida, toda vuestra cruz a la Mía.

Gozad pues, desde ahora, Mis pequeños, ésos grandes momentos que tendréis Conmigo cuando lleguéis al Reino de los Cielos y gozad Mi Cruz y agradeced la vuestra, porque muchas almas, muchas almas se van a poder salvar a través de vuestros ofrecimientos y de vuestro amor.

Yo, el Hijo del Hombre y vosotros Mis pequeños, Mis hermanos, os Bendigo: que la Luz del Espíritu Santo, descienda sobre vosotros, os transforme y os lleve a la Perfección de Mi Padre, a la que estáis llamados todos vosotros.

Yo os bendigo en Nombre de Nuestro Padre Dios, en Mi Nombre y en Nombre del Amor del Espíritu Santo. Acudid a Nuestra Madre Santísima, Mi Madre, para que os lleve de la mano y os aliente a seguir adelante a pesar de que las cosas se vuelvan adversas en vuestra vida terrena.

Viviendo vida espiritual, ésta logra fortaleceros para vencer cualquier obstáculo.

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F103 CREDO 18 (1)


EL PERDÓN DE LOS PECADOS

YO constantemente envío a la Tierra éste tipo de almas para ayudarles a vosotros en vuestra conversión, en vuestra salvación, en vuestro crecimiento espiritual. Ellos son los Portadores de Mis Virtudes y de Mí Amor.

Como vosotros sabéis, éstas almas tienen que encarnarse igual que vosotros. Y tienen que luchar contra todo lo que el Demonio y el Mundo les ofrecen, igual que a vosotros.

Tienen que sufrir incomprensiones en su niñez y juventud, especialmente en éstos tiempos en los cuáles las familias en general, NO les interesa y hasta luchan por NO permitir que un hijo suyo se vaya de sacerdote.

Esto lo consideran pasado de moda o indigno para sus familias. Qué tristeza se produce en Mí Corazón cuando veo que en las familias que se dicen cristianas, atacan y tratan de quitarle esa idea del sacerdocio a sus hijos.

NO SE IMAGINAN EL DAÑO QUE ME HACEN

NO se imaginan el daño que Me hacen y el daño que se hacen vosotros mismos. Luego os quejáis conmigo de que NO hay operarios pa­ra la mies, cuando sois vosotros mismos quienes lo estáis propiciando.

Luego tenemos que a los pocos operarios de Mi Rebaño, en vez de protegerlos con vuestra Oración, os pasáis el tiempo criticándoles sus vidas.

Ya les dije que son almas escogidas de Mí Corazón. Pero así como a vosotros os tocó un cuerpo defectuoso por el Pecado Original, también a ellos y todos… Tenéis que luchar contra todos los ataques que Mi Enemigo les pone en vuestro camino.La Lucha de un sacerdote contra sus debilidades corporales, es muchísimo mayor que las de vosotros, puesto que el Demonio los ataca muchí­simo más fuerte a ellos por ser Mis ministros y propagadores de la Fe que Mi Hijo les dejó.

Si vosotros fuerais generales de un ejército y tuvierais que atacar al ejército enemigo ¿A quién trataríais de eliminar primero?

Os iríais hacia las cabezas que comandan al otro ejército…

Para que al eliminar a los que dan las órdenes y la estrategia de ataque…

 YA NO pudieran continuar el ataque y así el resto del ejército se tendría que retirar sin rumbo fijo y perderían la batalla…

¿NO lo creen así, Hijitos Míos?

Lo mismo sucede con Mis sacerdotes y los ataques del Maligno.Si vosotros en vez de criticar a Mis sacerdotes, los Protegierais con vuestras Oraciones, Ayunos y Penitencias, tendríais los sacerdotes santos que tanto me pedís.

Hijos Míos, YO necesito de vosotros para proteger a los sacerdotes a través del amor de vuestras Oraciones. Tenéis que daros cuenta que el Mun­do os necesita en la virtud…

Y que sólo viviendo en la virtud, todo se pue­de lograr.

Recapacitad en que para la obtención de los principales Sacra­mentos, se necesita Uno de Mis Ministros y si vosotros NO los cuidáis como piedras preciosas que son realmente, porque son almas escogidas por Mí, vuestro Padre…  

 

NO tendríais esos Sacramentos NI para vuestra vida NI para vues­tra muerte.

Yo constantemente envío almas sacerdotales a la Tierra. YO conozco vuestras necesidades, escucho el Clamor de Mi pueblo y actúo de inme­diato.

Pero ¿Que hacéis vosotros con éstas almas? Muchas son abortadas, mu­chas son “convencidas” por sus padres para que NO tomen el santísimo camino del Sacerdocio…

Y otras son dejadas a la deriva, a merced de Mi Enemigo, Quien las ataca y logra convencerlos a tomar otras ideologías que NO son las Mías…  

Y sólo logran confundir a Mi pueblo y así se pierden o se apartan de Mi cami­no.

Pero todo ésto sucede por vuestra falta de Oración y Penitencia por ellos. NO creáis que porque son sacerdotes ya NO necesitan de oraciones.

Ellos necesitan muchas más que para vosotros.

Y son pocos los sacerdotes que se man­tienen en una vida santa y de ejemplo.  Pero NO os engañéis, Hijos MÍos. SI las cosas están así en Mi Iglesia, es por vuestra frialdad, indiferencia y crítica hacia Mis ministros. Se dice que un pueblo tiene el gobierno que se merece…

Y vosotros, ¿NO os merecéis, lo que tenéis ahora? Recapacitad Y Orad.

La Oración y la Penitencia junto con el Ayuno, tienen un poder absoluto contra Mi Enemigo y sus secuaces… Porque al orar y daros en penitencia por Mis ministros y por vuestros hermano, estais viviendo en el AMOR.

Y mi Enemigo NO puede NADA con quien realmente AMA.  Recordad nuevamente, YO constantemente envío almas sacerdotales a la Tierra.

Pero ¿Vosotros las acogéis como lo que son y fomentáis su Apostolado?

Mis pequeños, la Vocación al Sacerdocio, es una vocación excelsa, Divina. ES Mi Hijo en ellos.

Por eso mismo Mis pequeños, os pido que Oréis fuertemente por ellos…  Hijitos Míos, ciertamente que vuestro amor Me llena, Me complace, Me Gozo en él; especialmente cuando ponéis todo vuestro empeño para lograr que vuestro amor sea continuo hacia Mí…

Pero conozco vuestra Naturaleza Humana, caída en el Pecado. Y por eso, NO os podéis mantener continuamente en el Amor NI buscando el Bien, tanto para vuestros hermanos como para vosotros mismos.

Y éste Bien que vosotros lográis, es el Bien que os va transformando y os va haciendo bellos ante Mí, vuestro Dios.  Ciertamente, algo que me gusta mucho Mis pequeños, es vuestro Arrepentimiento. Recordad las Palabras de Mi Hijo en la Parábola de aquellas ovejitas que se pierde una; deja las noventa y nueve y va en búsqueda de la que se perdió.

Y cuando la encuentra, regresa contento el pastor porque recuperó aquella que estaba perdida.

Vosotros en la vida real, os sucede esto. Y Me gusta mucho Mis pequeños, cuando habiendo caído en el Mal, cuando habéis estado a niveles muy bajos de espiritualidad y que Me causáis mucho Dolor con vuestros pecados…

Al recibir Mi Gracia, que continuamente fluye sobre todo el Género Humano; vosotros os arrepentís, pedís perdón por vuestras faltas y regresáis a Mí.  Con esto Mis pequeños, Me causáis una alegría inmensa. Porque caísteis, os disteis cuenta de vuestro error, os disteis cuenta del Dolor que Me habéis causado y regresáis a Mí arrepentidos y con un deseo grande de NO volver a caer…

Aunque desgraciadamente por vuestra debilidad, caeréis después. Pero éste momento en que os levantáis Mis pequeños, Me gusta mucho; porque habéis aprendido una lección más en vuestra vida…

Quizá ya no caeréis más en ése error, caeréis en otros, pero aprendisteis la lección en este Pecado que habíais cometido, en ésta falta que os separó de Mí.

Acudid a Mí continuamente Mis pequeños, para que Mi Gracia, que continuamente fluye, os llene perfectamente…Y así, tengáis una fuerza de recuperación y de lucha contra los pecados con los que continuamente Satanás os está tentando para que caigáis y os separéis de Mí…

Y él lo que desea, es que os mantengáis ahí, en el Pecado, en vuestra maldad. Que NO os arrepintáis y que os alcance la muerte en ése estado… Y así, os condenéis eternamente.

Tened cuidado porque esto es una realidad, Mis pequeños. Yo siempre estoy esperando que os levantéis, que os arrepintáis y Mi Amor siempre os perdonará, aún por más grave que sea vuestro pecado.

Mi Gracia, que fluye continuamente hacia vosotros, todo lo perdona. Pero vosotros debéis tener un arrepentimiento de corazón, para que realmente se dé ésa Gracia inmensa que necesita el alma, que es el perdón por parte Mía, a través de Mis ministros, los sacerdotes.Manteneos pues alertas, porque se irá agravando cada vez más el ataque de Satanás sobre la Tierra, sobre todos vosotros.

Y por otro lado, la Iglesia sufrirá también graves caídas. Una gran Purificación y encontrar un sacerdote que perdone vuestros pecados, cada vez se va a hacer más difícil.

Por eso deberéis ahora luchar fuertemente contra todo aquello que pueda entrar en vuestro corazón, a vuestra mente y os dañe en forma mortal.

Abrid pues vuestras capacidades para que os unáis perfectamente a Mi Gracia, que fluye continuamente y ya no os alejéis de Mí y así podáis resistir los ataques de Satanás contra vuestra alma,  contra todo vuestro ser.

Y también para con vuestros hermanos que os rodean, cuidadles. Cuidadles sobre todo a aquellos que están alejados de Mí.

Mis pequeños, vosotros los que estáis Conmigo, reconocéis realmente el valor de un sacerdote, especialmente si éste sacerdote es santo.

Si éste sacerdote está donado a Mí y mantiene su sacerdocio limpio, puro y entregado completamente a su misión, que es la Evangelización; pero primeramente evangelizando su propia vida, que él sea un ejemplo ante vosotros y ante vuestros hermanos.

El ser sacerdote Mis pequeños, es una Gracia muy especial que Yo concedo a algunas almas. Satanás conoce el valor de un alma sacerdotal y por eso ataca muy fuertemente a estas almas desde pequeños… Con la idea de destruirlas espiritualmente o desviarlas para que busquen algo más del Mundo, en lugar de darse a Mí, que es la misión más loable que pueda tener un alma sobre la Tierra.

No os imagináis, Mis pequeños, todas las Bendiciones y potencias que tiene un alma sacerdotal. Y aún así, muchas de éstas almas sacerdotales, a pesar de que ya han obtenido Mi Bendición y son sacerdotes ante la comunidad, muchas se desperdician.

Muchas de éstas almas se vuelven pecadoras y traicioneras. Y en parte es porque NO han querido seguir creciendo en Fe y en Oración.

Os hago hincapié Mis pequeños, que el vivir una vida de Oración profunda os va a asegurar el triunfo sobre los ataques de Satanás. Ciertamente podréis caer o tropezar, pero NO os quedaréis ahí.Os levantaréis y Me buscaréis para regresar a Mí y regresar a tener nuevamente vuestra alma limpia.

Pero las almas alejadas de la Oración, de las buenas obras, de la Donación, para ver al hermano crecido espiritualmente. Éstas almas caen fácilmente en los engaños de Satanás.

Y éstas almas sacerdotales engañadas y pecadoras, se vuelven lobos con piel de oveja. Y esto es muy preocupante Mis pequeños, porque éstas almas con piel de oveja, están destruyendo la espiritualidad de muchas almas alrededor del mundo.

Se presentan ante los hombres como si fueran verdaderos sacerdotes, que de hecho lo son por el Sacramento. Pero al decir buenos sacerdotes, quiero decir almas entregadas a Mí y que viven Mis Verdades y Mi Amor correctamente.

Estas almas al contrario, se presentan como si fueran verdaderos; pero su vida y todo lo que sale de ellos es falso y os desvían.

Vosotros los laicos, vais a buscarlos para que se os dé un consejo espiritual, para que se os ayude a salir de algún problema… O simplemente cuando estáis en una celebración de la Eucaristía, en la Misa.

Lo que se dice durante la homilía, éstas almas sacerdotales traidoras, desvían a las almas que les escuchan y poco a poco les van destruyendo su espiritualidad. Las hacen débiles, las apartan de Mi Amor y de las obligaciones que ellas tienen para Conmigo y para la Iglesia. Estas almas NO sirven, son almas traidoras y de las cuales os debéis cuidar, Mis pequeños. NO todos aquellos que ahora se digan sacerdotes… Mi sacerdote, son almas en las cuales podéis confiar plenamente…

Para eso os pido que Me pidáis el don del Discernimiento para que vosotros podáis discernir las Verdades de la Fe.

Y de ésta forma podáis vosotros juzgar si aquél, que se dice ser un verdadero sacerdote, está actuando bajo Mis Verdades o está actuando movido por Satanás, tratándoos de engañar, siendo instrumentos de él.

Os repito, Mis pequeños, tened cuidado. Porque ya se os ha dicho que estáis viviendo momentos difíciles en la Humanidad. Son tiempos de Obscuridad, son tiempos de Negación a Mi Amor y a lo que viene de Mí.

Son tiempos de gran engaño de Satanás hacia las almas, en donde os manipulará de tal forma, que os hará creer que lo malo ya se ha vuelto bueno y que debéis evitar en vuestra vida, todo aquello que venga de Mí, vuestro Dios.

Lo estáis viviendo ya, Mis pequeños. Ya no se puede decir que es algo que vendrá, lo estáis viviendo YA y por eso con mayor razón, os debéis preparar y proteger.

La Oración siempre os asegurará el vivir con seguridad, porque la Oración es la convivencia íntima Conmigo, con vuestro Dios, en Mi Santísima Trinidad.

Si vivís así, en comunicación continua Conmigo, difícilmente os engañará Satanás.Os prevengo Mis pequeños, porque los ataques se irán incrementando. Solamente aquellos que estén Conmigo y que busquen fortalecerse a través de la Oración, estarán protegidos.

Orad por vuestros hermanos, aquellos que llevan una vida muy fácil y muy ligera, porque estarán en peligro fuerte de perderse…

Y sobre todo, orad por aquellas almas sacerdotales, las que son pequeñas todavía, las que están preparándose, las que ya son y las que fueron.

Orad fuertemente por ellas, porque necesitan fuertemente de vosotros, porque necesitan muchísimo de vuestra Oración y de vuestra Donación por ellas.Os amo, hijitos de Mí Corazón, y les pido que vean por Mis ministros. Cuídenlos, protéjanlos en cuerpo y alma, porque así vosotros mismos os estaréis protegiendo, ya que ellos intercederán por vosotros en vida y en muer­te.

Los Bendigo en Mí Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesús y en el del Amor Fecundo del Espíritu Santo.

Habla Nuestro Señor Jesucristo 

Hijitos Míos, en Mis apóstoles estáis reflejados todos vosotros. Tres años de Evangelización, tres años con el Maestro, tres años con el Santo de los Santos… 

Conviviendo con Él, compartiendo con Él, viendo Mis Milagros, viendo cosas extraordinarias, recibiendo Sabiduría Divina; teniendo lo que ningún hombre sobre la Tierra había tenido, la convivencia directa con su Dios,

Mis Enseñanzas directas hacia ellos, cualquiera de vosotros hubiera querido tener ésa dicha. Los mismos profetas en la antigüedad, habían querido tener ésa dicha del conocerMe.

Y éstos doce hombres estuvieron Conmigo tres años, conociéndoMe, tomando de Mí,  alimentándose de Mí y al final qué sucede, uno Me traiciona, Me lleva hasta la muerte.

Otro Me niega, el que fue cabeza de todos ellos. Los demás corren, huyen al ver que las cosas se ponen difíciles cuando Me atrapan…Y solamente uno se mantiene al pie de la Cruz.

Mis pequeños, ¿Cuál de todos ésos apóstoles sois vosotros?

 ¿También huiréis? ¿También Me Traicionaréis? ¿También Me negaréis? u ¿Os mantendréis Conmigo por siempre?

Reflexionad, Mis pequeños. NO habéis tenido tres años de preparación. Muchos de vosotros tenéis toda una vida, decenas de años conociéndoMe, buscándoMe, tratando de estar Conmigo, ¿Qué habéis hecho de vuestra alma?

¿Qué habéis hecho para estar en la misma posición de Mis apóstoles y discípulos? O sea en la transmisión de Mis enseñanzas. Lo que les di a ellos, ahora lo tenéis vosotros en las Sagradas Escrituras y ésa es vuestra tarea también; al estar Conmigo debéis difundir lo que ellos mismos recibieron y difundieron.

¿Qué habéis hecho? ¿En dónde estáis? ¿Qué cuentas tenéis para darMe? Son momentos de reflexión, son momentos de Juicio Mis pequeños.

Os voy anticipando todo esto para que vuestro momento final sea grato para vosotros y grato para el Cielo. Que no sean momentos vergonzosos cuando os presentéis ante Mí, ante Mi Padre, ante el Cielo entero, que se os vea, se os juzgue.

¿Cómo os sentiréis ante éste Juicio Universal?Y será Universal cuando seáis juzgados en lo particular; porque las almas, TODAS las almas estarán viéndoos. Ciertamente Yo Soy el Juez, pero ellos verán cómo os comportasteis…

Entraréis a la Gloria dichosos de haberMe servido. O tendréis que pasar mucho tiempo en  purificación, porque desperdiciasteis Mi tiempo.

Meditad Mis pequeños, antes de que os alcance vuestra muerte. Meditad y actuad positivamente. Yo Soy un Dios de Misericordia que olvida el pasado y cada vez que vosotros acudís a Mí para el perdón de vuestros pecados, es un renacer para vuestra alma.

 Un principio en el cual podréis hacer grandes cosas para Mí, para vuestros hermanos, para Mi Reino. Volvéis a renacer cuando vuestra alma queda limpia, sana, aliviada de vuestros pecados.

Acercaos a Mis ministros para que alcancéis la purificación de vuestra alma y tengáis ése propósito de renovación, de empezar nuevamente y de hacer lo mejor posible por vuestro Dios en vuestros hermanos…

Y para Mi Reino, que ya se acerca. Meditad, reflexionad… Os amo, Mis pequeños.

BuscadMe y Me encontraréis. Confiad en Mí y juntos restauraremos el Mal, que se introdujo desde el Principio. Yo os necesito como Instrumentos y vosotros Me necesitáis para obtener vuestra Vida Eterna.

Yo os Bendigo en Nombre de Mí Padre, Creador de todo lo bello que véis y de los que NO véis, en Mí Santo Nombre de Redentor del género humano y en Nombre de Mí Santo Espíritu, Dios del Conocimiento y de la Sabiduría Divina y humana.

EL PAPA TAMBIEN NECESITA EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACION… Porque “en la casa del jabonero, el que no cae, resbala…”

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