A91 INSTITUCION DIVINA 2


Hijitos Míos, Mis pequeños, desde antes que fuera el Tiempo ya la lucha se había dado, ya los poderes del Infierno atacaban a los del Cielo y esto se hace más notorio, precisamente en el Tiempo.

El Tiempo se crea por causa del Pecado de vuestros Primeros Padres, el Tiempo se da para reparación del pecado cometido por ellos, el Tiempo es para reparar ésa herida que se hizo a Mi Amor.

Mis pequeños, el tiempo es lucha. Muchos de vosotros pasáis por el Mundo sin daros cuenta de esto, de que ésa lucha que se comenzó antes del Tiempo, os sigue afectando y os sigue llevando hacia ésa confusión por el pecado; por la degradación del hombre al haberse opuesto a Mis Verdades, a Mis Leyes y a Mis Decretos.

Mis pequeños, la vida es lucha y debéis estar pendientes en todo momento. El Enemigo continuamente os está atacando, el Enemigo tiene a su ejército bien armado, entrenado y trabajando por la conquista de sus nefastos objetivos.

El Enemigo sabe perfectamente lo que tiene que hacer para destruir todo lo que viene de Mí, todo lo que ha salido de Mis Manos Creadoras, todo aquello y aquellos que han recibido el Amor de Mi Corazón.  Muchos, pero muchos de vosotros pasáis por la vida sin querer luchar por lo que Me pertenece, sin querer luchar y proteger lo que tenéis, que es Mío: vuestra alma, sin querer llevar a cabo la misión que se os pidió y que vosotros aceptasteis.

La lucha es fuerte, Mis pequeños y así la han tenido todos aquellos que después de la venida de Mi Hijo han aceptado ésa responsabilidad tan grande, de seguir manteniendo la Vida, la Vida de Mi Hijo sobre la Tierra.

Vida que también os da con Su Alimento, con Sus Palabras, con Su ejemplo.

Mis pequeños, la vida en la Tierra es difícil, por eso cuando regresáis después de haber vencido, vuestro regalo es muy grande en el Reino de los Cielos.

Es una Cruz fuerte, una Cruz pesada que debéis de tomar muy en serio, porque el Demonio ha tomado muy en serio su papel para destruiros, para destruir todo lo que es Mío.

NO LO DUDES. ¡JESÚS SERÁ TU CIRENEO!

Estáis combatiendo contra un Enemigo muy poderoso y si NO os protegéis con lo que Yo os he dejado en Mi Iglesia, sucumbiréis fácilmente ante sus tentaciones, ante su ataque, ante sus mentiras.

Mis pequeños, proteged Mi Institución Divina, Mi Iglesia, en ella podréis obtener grandes Gracias y Bendiciones, por ella obtenéis Mi Presencia Divina entre vosotros y en vosotros.

Os distraéis mucho en vuestro caminar sobre la Tierra, por vuestra falta de Oración, por vuestra falta de ésa vida íntima Conmigo, por vuestra falta del estado de vida en la Gracia.

Os dejáis engañar fácilmente por las insidias del Mal y os lleva a creer que vuestra misión en la Tierra es sólo materialismo, es sólo goce. ¡Tanto que os hemos avisado, Mis pequeños! Y seguís en lo mismo.

Seguís distraídos y ya cuando veis que ya todo está perdido o está por perderse, es cuando recurrís a Mí, vuestro Dios y ahí Mis pequeños, ciertamente que os voy a asistir; pero ya desperdiciasteis mucho tiempo que es vital en la salvación de vuestros hermanos.  Pedís ayuda para levantaros y lo hago con Mi Presencia, con Mi Alimento. Pero ¿Qué hicisteis por vuestros hermanos, si desperdiciasteis Mi tiempo en vosotros mismos?

Debéis estar pendientes de vuestra misión, misión de Amor, misión salvífica, misión de crecimiento para las almas y ¿Qué habéis hecho, Mis pequeños por vuestros hermanos y por dejar Mi Amor y Mis enseñanzas entre vuestro prójimo?

Estáis viviendo momentos difíciles y os seguís distrayendo, os seguís separando, NO queréis tomar el compromiso de vuestra misión.

Se os ha dicho que no todo aquel que diga “Señor, Señor”, entrará en el Reino de los Cielos, especialmente si os habéis apartado de Mis Leyes y de Mi Amor.

Es pura conveniencia humana la que os va a perder, estáis queriendo gozar en la Tierra en lo humano, en lo superficial y luego, creéis que con un simple arrepentimiento y pidiendo Mi ayuda, podréis gozar también eternamente lo que NO os corresponde. Ésa es un alma tibia, es un alma convenenciera, es un alma traidora que vomito porque sois mentirosos ante el Mundo y sois mentirosos ante vuestro Dios.

Estos son los Tiempos en que debéis ser calientes o ser fríos.

Deberéis normar vuestra vida según Mis Leyes y Preceptos, según Mis exigencias Divinas. Si NO lo hacéis así, Mis pequeños, en grave peligro está  vuestra alma y la de muchos de vuestros hermanos que dependen de vosotros.

Mis pequeños, todo esto que se os da es un recordatorio a vuestras obligaciones, lo estoy permitiendo alrededor del mundo como Buen Padre que Soy, para ayudaros a recapacitar, a meditar, a volver al buen camino.

El Tiempo ya está en su límite, entended antes de que os envuelva completamente la Maldad y ya sintáis que NO tenéis salida para protegeros, para salvaros, para llegar hasta Mí.La vida en la Gracia, os da una protección y sobre todo, os da Luz para poder ver el camino, aún en la Obscuridad, que el Maligno provoca en vuestro ser, en vuestra mente, en vuestra alma.

Si NO sabéis utilizar Mis Dones en éstos momentos en que todavía hay algo de claridad, NO sabréis después que hacer, cuando esté todo obscuro y os desesperéis por lo que suceda a vuestro alrededor.

Deberéis manteneros en la Paz, que solamente os puedo dar Yo; pero Mis pequeños, ésa paz se va ganando a través del ejercicio espiritual, se da en la búsqueda continua de vuestro Dios, de Sus Palabras y de la acción de las enseñanzas que os dio Mi Hijo.

Por eso, aquellos que NO han vivido en ése ejercicio espiritual, ejercicio que conlleva sacrificio, será difícil que puedan vencer en el campo de batalla.

El soldado se ejercita fuertemente para luchar contra el enemigo y muchos de vosotros NO os habéis ejercitado en ésta lucha espiritual contra el Enemigo, que es muy poderoso.

Dios utiliza las Maldades de Satanás para entrenarnos y hacernos crecer espiritualmente…

Aquellos que están Conmigo, fácilmente vencerán, ciertamente podrán ser heridos, pero saldréis victoriosos.

Yo estaré con vosotros, con todos aquellos que Me han buscado y que han puesto todo su ser en Mi Presencia, que Me han buscado y que Me han pedido con humildad, Sabiduría, Fortaleza, Amor.

Vivid Mis pequeños, como Mi Hijo vivió, como han vivido todos aquellos que han dado ejemplo de tener a Mi Hijo en su corazón.

Porque Mis pequeños, Soy vuestro Dios, vuestro Padre y Estoy ante todas las Naciones con el Libro abierto, viendo la vida de cada uno de vosotros.

¿Qué habéis hecho? ¿Qué dejasteis de hacer? ¿Cómo dañasteis lo que se os dio? Se os está mostrando el Tiempo, el Tiempo adelantado, el Tiempo venidero.

Y¿Qué habéis hecho, Mis pequeños?  EL DÍA DEL AVISO ESTARÉIS FRENTE A MÍ

Ésta posición de Juez, NO es lo que Mi Corazón, desea. Mi Corazón es Amor, pero vosotros os habéis atraído Mi Justicia y aquí Estoy ante todas las Naciones.

Todos los Pueblos de la Tierra ante Mí. Ahora conocéis a vuestro Dios, frente a frente, Vida a vida.
¿Qué hicisteis con Mi Vida ante vosotros?

Tuvisteis Mi Vida ante vosotros y la desperdiciasteis, actuasteis como traidores a Mi Obra, como Tibios y como buenos hijos. Vuestros actos os juzgan, vuestra falta de donación, os juzga.

¡Oh! Mis pequeños, ¡Cómo os Amo! Pero tengo que asumir Mi posición de Juez ante las Naciones por vuestro mal proceder y vengo también como Padre, como Hermano, como Amor, para aquellos que sí supieron vivir para su Dios.Y TENGO QUE PRONUNCIAR EL ANATEMA:

¡Malditos seáis todos vosotros, apartaos de Mi Vista!

¡Apartaos! Todos vosotros que Me negasteis, que Me traicionasteis, que destruisteis muchas almas de vuestros hermanos.

¡Id al Fuego Eterno, malditos seáis por toda la eternidad!

Vosotros, tibios, traidores, ¡Malditos seréis también!

¡Apartaos de Mi Vista!  Y EL CONSUELO DE MI CORAZÓN:

“Venid, Mis pequeños, venid los que sufristeis por Mi causa.

Venid todos vosotros, los que amasteis, los que servisteis, los que luchasteis por mantener entre vuestros hermanos Mi Presencia.

Venid y gozad Conmigo, con Mis Ángeles por toda la eternidad, olvidad vuestros dolores. Venid Conmigo, para que quite las lágrimas de vuestros ojos.

Venid Conmigo, para que cure las heridas que os propiciaron por defenderMe y defender a vuestros hermanos.Venid Conmigo, todos vosotros que cargasteis una Cruz pesada, que la aceptasteis porque así Yo lo quise, porque se necesitaba.

TraédMela y Yo os llenaré de grandes riquezas, de Mis Bienes.

Tomad, Mis pequeños, Mi Beso Divino y seréis transformados en almas santísimas que gozaréis grandemente de Mis Riquezas Celestiales.

Venid, caminad, entrad, NO volteéis atrás, NO escuchéis el lamento de aquellos que Me traicionaron, que hicieron de su vida maldad; que utilizaron su vida, Mi tiempo para destruir, en lugar de dar vida a sus hermanos y a ellos mismos.

De muchas formas se les avisó, mucho tiempo tomé para su conversión y para su salvación; taparon sus oídos, cerraron su mente, bloquearon su corazón y esto es lo que les toca ahora, lo sabían, pero NO creyeron en ello.Venid, Benditos de Mi Padre, venid, Mis pequeños, venid, Mis Cristos y gozad Conmigo eternamente.

Cuántos corazones viven en ésta situación. Son tan po­cos, pero tan po­cos, los corazones que se han dado plenamente a Mí, que viven en Mí viven para Mí, que buscan Mis intereses.

Los tibios, en general, son ego­ístas. Me buscan cuando necesitan algo, Me buscan para que Yo les solucione sus problemas, que eso está bien; pero lo hacen ya que agotaron todos­ los recursos humanos, sus capacidades, las de sus amistades y muchas ve­ces, después de recurrir a brujos o hechiceros.

Para ellos vengo a ser una opción más en la posibilidad de poderles solucionar sus problemas.

NO hijos míos, Yo NO Soy una opción más.

Yo Soy la Fuente primaria de gracias y bendiciones. Aquél que se acerca a Mí con plena confianza de ob­tener lo que pide, sabiendo plenamente y con gran Fe, de que de Dios todo lo puede obtener,  Siempre y cuando vaya en la línea de su crecimiento es­piritual y de su salvación, su santificación y de la de otros; eso siempre lo va a obtener, porque es el Amor el que lo mueve a pedirme con amor para él y para los demás.

Pero si son intereses mezquinos los que mueven su co­razón a pedirme y a veces, a exigirme algo; tengan por seguro que NO lo obtendrán, lo cuál propicia en muchos el decir “es que Dios no me escucha”.­

Yo siempre escucho el clamor de mis hijos, pero ahora Yo pregunto ¿Y cuántos de vosotros escucháis Mi clamor?

Vosotros sois mis instrumentos, porque así vosotros Me lo pedisteis al querer bajar a la Tierra para servirme.

Yo cuido de vosotros en todos sen­tidos y aún cuando me seáis infieles o tibios, o aún cuando me volteéis la espalda, Yo no les quito el don de la vida, o el alimento o la salud, en venganza. En Mí NO existe eso.Yo como Padre bondadoso espero y os doy lo necesario para que recapacitéis y os deis cuenta de Mi Amor y os veáis en vuestro interior y así vosotros mismos con humildad sincera, os deis cuenta de la forma en que Me pagáis todas Mis Bendiciones.

NO hijos Míos, NO Soy un Dios de Terror, como muchos Me creen. Se imagi­nan que estoy esperando a que cometan un error para en ese momento llamar­les a cuentas y desquitarMe de vuestra mala vida.

Vosotros conocéis la vida de muchos santos, quienes antes de aceptar ser tocados por Mi gracia fueron perseguidores de Mi Santo Nombre o asesi­nos o ladrones; o simplemente Yo NO existía para nada en sus vidas.

Y fue en uno de tantos momentos que Yo permito en la vida de Mis hijos, en que aceptaron esa conversión de amor y cambiaron radicalmente sus vidas. Y desde ese momento aceptaron seguir la Luz y dejaron las Tinieblas.

Muchos de vo­sotros seguís viviendo en las Tinieblas a veces muy densas, a veces medio transparentes y esa es la Tibieza.NO aceptáis, de una vez por todas apar­taros plenamente de ellas, porque os gusta lo que la Tierra ofrece y que va en contra de Mis Mandatos.

Observad que dije “la Tierra” y NO Mi Enemigo, ya que muchas veces vosotros os volvéis vuestros propios enemigos al acep­tar lo que vuestras propias bajezas o impulsos hacia lo material os separan de Mí.

Hacéis falsos dioses de personas, de cosas, de ideales malsanos y Yo quedo en segundo, en tercer plano. O simplemente, NO existo para vosotros.

Recapacitad hijos Míos, os amo muchísimo, NO os podéis imaginar cuánto. Abrid vuestros sentidos a Mi gracia, aceptad las ocasiones que os doy du­rante vuestras vidas para volver a Mí.

Valorad Mi Infinito Ser, ante las cosas sin importancia que os separan de Mí. O prefiráis lo insignificante y efímero bien que os propone la Tierra, el Mundo o Mi enemigo, al grandioso e infinito bien que sólo vuestro Padre Celestial os puede dar.

NO Me busquéis solo en vuestros momentos difíciles o en causas “imposi­bles”.Vivid plenamente en Mí, compartiendo vuestros pequeños y grandes momentos conmigo y así NO os perderéis en problemas a los que llamáis imposibles, porque Yo saldré al encuentro de ellos antes de que vosotros os deis plena cuenta de esa imposibilidad de resolverlos.

Si vosotros Me estáis compartiendo totalmente vuestras vidas, Yo vuestro Padre, tomo totalmente vuestras necesidades. Abrid plenamente vuestros corazones a Mi Amor:

Recor­dad que para Mí NO hay imposibles. Vosotros veis vuestras vidas con pensa­miento humano, el cuál es imperfecto, finito. Yo Soy Dios Y Yo, Soy Omnipo­tente e infinito.

Dadme vuestro todo, el cuál es pequeñito y mísero y Yo lo cambiar por Mi TODO, el cuál es inmenso y majestuoso; vosotros saldréis ganando os lo aseguro.

Tenedme confianza y Fe plenas, Yo actuó en la ple­nitud del Amor y siempre Me doy del todo, NO me guardo nada, ni actúo por conveniencia.NO SEÁIS TIBIOS hijos Míos, pues por ser convenencieros, por coquetear con el Mundo y por coquetear conmigo, cuando os conviene; os vo­mitaré de Mi boca.

Son palabras duras, pero Yo os he formado para ser perfectos y para vivir plenamente en Mí. Y NO para la imperfección y que viváis a ratos para Mí y a ratos con Mí Enemigo.

Mi Hijo unigénito, antes de padecer por vosotros, se me ofreció a Sí Mismo en la Ultima Cena en la cual les dejaba, desde ese momento y para siempre, Su Cuerpo y Su Sangre como compañía y como ali­mento para vuestras almas hasta el Fin del Mundo.

Vuestras humanas capacidades NO se dan cuenta de lo excelso de éste Regalo. Lo excelso de esta Donación es un grandísimo acto de Humildad y de Amor hacia vosotros.

Los apóstoles y la gente de ése tiempo pudieron seguir y contemplar con sus sentidos humanos la vida de Mi Hijo sobre la Tierra, a vosotros os toca el premio de poder compartir y poderse saciar con el verdadero Cuerpo y la verdadera Sangre divinos de Mi Hijo Jesucristo.  Si vosotros os dierais plena cuenta de tan grandísimo Don del Cielo, os postrarías con frente al suelo y agradeceríais en forma tal, que os sentiríais indignos de tan grande favor.

Si pudiérais ver Mi Majestuosidad y Poder que existe en ése “pedacito de pan” y al que vosotros ya véis como algo simple, os turbaríais y es más, NO os acercaríais a tomarlo, porque vuestra misma alma se sentiría indigna de recibir a Su Rey, a Su Creador en TODA su potencia y Majestad.

Por eso Mi Hijo quiso dejar en manos de vuestra Fe y de vuestro amor todo Nuestro Ser, en ése pequeñito pedacito de pan y que con la Humildad de todo un Dios, se dona a quién quiera recibirlo, día a día.

Nuevamente es Nuestro Amor el que se da a sus creaturas, pequeños Míos de Mi Corazón.

Tanto es Nuestro Amor hacia vosotros, que recurrimos a in­ventar actos de amor -grandes milagros- pero los hacemos ver a veces pe­queños, para NO asustar a vuestra débil humanidad.

YO SOY EL PAN DE VIDA

Tomad hijos Míos, tomad el Cuerpo Glorioso, Santísimo, de Mi Hijo Je­sucristo para fortaleceros en vuestras almas.

Así como vuestro cuerpo ne­cesita alimento para crecer y dar fruto, así vuestra alma debe tomar el Alimento por excelencia, que es la Sagrada Eucaristía, para también cre­cer y dar fruto.

NO desaprovechéis, hijos Míos, éste regalo TAN grande del Cielo, tan grande que hasta los mismos ángeles se quedaron estupefactos, ante la Hu­mildad y poder de Mi Hijo, al crear la Sagrada Eucaristía.

Ellos Me pueden ver directamente a los ojos puesto que ya viven en Mi Gloria, voso­tros podéis vernos con vuestros ojos del alma, al tomar éste Sacratísimo alimento del Cielo.

Hijitos, cuánto os amo. Permaneced en Mí Amor y vivid Mi Vida en vues­tra vida a través del Alimento Celestial, el Cuerpo y Sangre Divinos de Mi Hijo Jesucristo.

Recapacitad hijos Míos, os amo tiernamente y los deseo totalmente para Mí. Yo os Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.

http://diospadresemanifiesta.com/

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