A92 LA SANTA MISA 1


Primera Comunión en Erbil, Irak… la Iglesia Mártir y Perseguida por ISIS

15 de Marzo de 2019

Se está celebrando en la Iglesia una Primera Comunión comunitaria y Habla nuestro Señor Jesucristo: 

Se alegra Mí Corazón al ver tantos niñitos acercarse a Mí para tomar por primera vez Mi Cuerpo, Mi Sangre, Mi Vida misma. ¡Cómo se alegra Mi Corazón al ver Mi Templo lleno!

 Pero a la vez se entristece porque la gran mayoría sólo viene por compromiso, otros sólo para acompañar a los que los invitaron, NO para acompañarme a Mí, Vuestro Dios y Salvador.

Vienen a Mi Casa y la gran mayoría no sabe siquiera cómo se deben comportar, el respeto que se Me debe en Mi Casa, cómo seguir la ceremonia de la Santa Misa. Veo corazones indiferentes a Mi Presencia Real y Verdadera en el altar.

Veo corazones que llevan años de no recibir Mí Cuerpo en la Sagrada Eucaristía. Veo corazones sucios por el pecado y se acercan a tomarMe de manos de Mi Ministro, como si fuera cualquier cosa. Sólo lo hacen por compromiso ante sus invitados, por el qué dirán o por llenar un requisito en la Misa.

Se levantan a tomarMe porque los demás lo hacen y ellos ya ni se acuerdan o poco les importa, de que hay que recibirMe con el alma limpia de todo pecado y alegre de recibirMe.¡Cuántas almas son las que Me reciben estando en grave falta!

NO saben que están tomando su propia condenación.

Hijitos Míos, pregunto ¿Acaso he dado ocasión para merecerMe tanto desprecio, tanto pecado, tanta ingratitud de parte vuestra?

Son tantas las bendiciones que derramo en la celebración de la Sagrada Eucaristía y NO sabéis apreciarlas y mucho menos, agradecerlas.

VENIR A MISA ES:

Venir a compartir conmigo Mi Vida, Mi donación total por todos vosotros en todos los tiempos, venir a compartir conmigo el recuerdo de la Institución de la Sagrada Eucaristía, venir a compartir Mis Palabras de Vida.

Venir a compartir la alegría de ver tantas almas que salen del Purgatorio por cada Misa bien realizada, venir a compartir conmigo Mi Donación, Entrega y Sacrificio Eterno a Dios Padre por vuestra salvación y santificación.Venir a visitarmMe debiera ser una fiesta grandísima de vuestro corazón.

Debiera ser la alegría de la familia, del poderse acercar a convivir en una forma real y verdadera con Mi presencia VIVA con vosotros.

Debiera ser el deseo más grande de vuestro corazón y de vuestra alma, de venir al menos cada Domingo, para agradecerMe, para contarMe vuestras alegrías y necesidades; para acompañarMe a Mí, vuestro Dios y Señor el Amor por excelencia, para compartir éstos momentos Divinos en los cuáles se une el Cielo con la Tierra.

Es tanto y tan grande lo que se vive en una Misa, que quedaríais asombrados si pudierais ver la magnificencia que rodea un altar, una capilla, una Iglesia, al estarse celebrando una Misa.

Os daría vergüenza el presentaros en el estado del alma en la que muchos de Mis hijos se presentan, a una celebración de Mi Sagrado Cuerpo y Sangre Preciosos.  El Cielo entero se encuentra entre vosotros, los ángeles rodean el altar y custodian cada lugar interna y externamente de la Capilla o Iglesia en donde se está celebrando Mi Sacrificio Perpetuo.

Los Santos del Cielo se sientan y os acompañan en los mismos lugares en los que todos vosotros estáis. Las Iglesias se llenan de Cielo, ¡Es la Fiesta preferida del Cielo!

Es la fiesta Perenne de Mí Corazón. Es la Fiesta que recuerda Mí Donación Total por vosotros, es la Fiesta que recuerda vuestra salvación y vuestra recuperación en todas las Gracias para vuestra salvación.

Es la Fiesta en la que se derraman TODAS las Gracias y Bendiciones que Mi Padre concede no sólo a los que están asistiendo a la Santa Misa, sino a todo el Mundo.

Son Gracias que se derraman de conversión, de salvación, de santificación para el Cielo, Purgatorio y Tierra.La Santa Misa es la Fiesta que reúne a toda la Creación, que reúne a todas las almas creadas de todos los tiempos, pasados, actuales y futuros.

En la Santa Misa se derrama todo el poder Divino, es el Nuevo Paraíso para aquellos que viven en Mi Gracia, en estado limpio de su alma, en aquellos que realmente Me buscan para amarMe y para vivirMe en ellos.
Es el Alimento Supremo para vuestro crecimiento espiritual.

“Quién NO coma Mí Cuerpo, ni beba Mí Sangre, no tendrá parte Conmigo en el Paraíso”, así os lo dije y así es.

Pero también os lo repito: el tibio, el indiferente, el convenenciero, el que sólo Me busca por interés personal y generalmente es por interés material, será vomitado de Mi boca.

Y peor será recordadlo muy bien, aquellos que tomen Mí Cuerpo y Beban Mi Sangre Preciosa estando en pecado mortal, porque NO Me están tomando a Mí, están tomando su condenación eterna.

Hijitos Míos entendedlo bien, Yo NO Soy un dios de Temor, ni Justiciero, ni Rencoroso.

Soy un Dios de Amor, un Dios que se dá en pleno aún a aquellos que poco Me aman o que peor aún, Me atacan.Pero que Soy Paciente y os busco a lo largo de vuestra existencia en la Tierra, esperando el momento de vuestro retorno a la Gracia y a la conversión; las cuáles perdéis por dejaros llevar por las asechanzas y propuestas mentirosas de Mi Enemigo.

Yo os acerco infinidad de ocasiones durante vuestras vidas para que regreséis a la Verdad, para que retoméis la misión que Me prometisteis que realizaríais por Mí en la Tierra.

Yo espero vuestro arrepentimiento sincero para Yo tomaros y llevaros de regreso a la Casa de Mi Padre. En una palabra, Yo busco sólo vuestro bien.

Pero también exijo con justa exigencia, respeto a Mi Persona, respeto a Mi Casa.

Respeto a la recepción de la Sagrada Eucaristía, respeto a Mis ritos, respeto a Mi Nombre Santo en vuestras conversaciones y a Mis representaciones en imágenes y estatuas.

Respeto a Mi Presencia real y verdadera dentro de vosotros, respeto a los lugares santos que se encuentran diseminados por toda la Tierra, respeto al Amor que os doy.Recapacitad hijos Míos y vivid las alegrías y las bondades que os concedo todos los días, ya sea que asistan o no a una Misa…

De todos modos estáis recibiendo a diario las bendiciones que se derraman de cada Misa que se celebran en todos los lugares de la Tierra y NO os dais cuenta de ello y además, NO lo sabéis agradecer.

Ahora lo sabéis y espero vuestro agradecimiento y uníos a cada una de éstas santas celebraciones alrededor de la Tierra en todo momento, porque son ésas gracias que se derraman las que detienen muchos males en vuestro mundo y detienen la furia de Mi Enemigo para atacarlos.

Pero también necesito de vosotros, que asistáis cuando menos los domingos a Mi Santísima Celebración de la Misa, para que personalmente y como invitados de Mí Corazón, vengan a compartir Conmigo Mi Vida y la puedan compartir.

Por manos de Mi Madre Santísima y del Señor San José, a Mi Padre Celestial, para el derrame de Gracias, bendiciones y agradecimientos, para vosotros mismos, para vuestras familias, para el mundo entero, para el Purgatorio y para el Cielo.  Recordad que en cada Misa el Cielo entero convive con vosotros, está junto a vosotros.

Presentaos por favor de una manera digna, tanto de alma como de cuerpo, sabiendo que es el mismo Padre el que está recibiendo toda vuestra vida, junto con la Mía, en ésos momentos.

Vivid conmigo éstos momentos celestiales que se viven en cada Misa, junto con todo el Cielo.

Son grandes momentos, los cuáles veréis cuando estéis conmigo y veréis entonces cuánto dejasteis de aprovechar en cada Misa, o cuánto ganasteis en cada una de ellas.

NO hay Celebración más grande en el Cielo o en la Tierra que la Santa Misa, NO la desaprovechéis hijos Míos.

Yo Soy Dios y Soy también Hombre, pero NO un Hombre común y corriente sino un Hombre en Perfección.

Muchos Me quieren desacreditar quitandoMe Mi Divinidad y dejándoMe tan solo como un simple hombre con todos sus defectos y cualidades.

Os digo que en Mí, NO hay defectos porque, aunque se Me veía como hombre, Mi Divinidad NUNCA se apartó de Mí, desde Mi Concepción en el vientre purísimo de Mí Madre María.

Las manos de Mi Madre y de San José, eran manos SANTAS que Me dieron todo Su Amor, cuidaron de Mí y se dieron en totalidad por Mí, por saber quién era Yo.

Siempre Me respetaron y Me apoyaron, NO cualquiera Me tocaba pero Yo sí tocaba a todos los necesitados, los que humildemente se acercaban a Mí.Solo en Mi Pasión tan dolorosa, manos impuras, pecaminosas, llenas de sangre por ser verdugos, tocaron Mi Divino Cuerpo y ése es el Dolor que ahora siento con el Sacramento de la Eucaristía que os he dejado.

Yo Bendije a Mis Apóstoles y los hice sacerdotes Míos, empezando con Pedro y les di la Gracia de poder tocar Mi Divino Cuerpo en la Transubstanciación, que ahora muchos quieren desconocer, tanto Ministros de Mi Iglesia, como fieles que van a ella.

Mi Cuerpo y Mi Sangre son DIVINOS y manos NO consagradas NO deben tomarlos.

Aunque algunos ministros se hayan volcado hacia el Mal y que sufrirán grandemente el haber profanado Mi Cuerpo y Mi Sangre Preciosos.

A pesar de su vida de pecado, Yo Me Manifiesto realmente cuando se dicen las palabras correctas de la Consagración.

Pero a veces llego a manos santas de buenos sacerdotes y a veces llego a manos pecaminosas, sucias de su maldad…Y llegar a éstos ministros se compara a los dolores que causaron en Mi Cuerpo Divino, los azotes de aquellos malvados verdugos.

Cada alma tiene su tarea en la Tierra y si Mis Ministros NO están cumpliendo correctamente con la suya.

A los fieles NO LES CORRESPONDE llevar a cabo ésta tarea, NO DEBEN TOCAR MI CUERPO, puesto que NO fueron escogidos para ello.

Solo en casos EXTREMOS Mi Iglesia da esta posibilidad, pero solo en casos EXTREMOS y de preferencia que sean DIÁCONOS,

Pero ésta Gracia solamente está reservada para manos puras, humildes, sencillas y muy amorosas, como las de Mi Madre Santísima y de Mi padre San José.

Hijitos Míos, si vosotros os dierais realmente cuenta de todas las bondades que fluyen de Mí Corazón abierto para vosotros, NO os separaríais de ésta Fuente Viva de Gracias y Bendiciones.

Yo mismo permití que Mi Sacratísimo Corazón fuera expuesto por la lanza en la Cruz Bendita, Fuente de salvación por vosotros; para que al quedar al descubierto, pudiérais vosotros entrar fácilmente a Mi Amantísimo Corazón.

¡Cuántos de vosotros NO se acercan a Mí, porque Me tienen miedo! ¡VedMe, estoy clavado en la Cruz por vosotros, para levantaros de todas vuestras iniquidades!

Estoy clavado en la cruz para vuestra salvación, para abriros las puertas del Cielo, entrando desde estos momentos a través de Mi Corazón abierto por la lanzada.Mi Corazón es fuente de Paz, es Fuente de Amor, es Fuente de crecimiento espiritual. Mi corazón así abierto, en vez de morir por la lanzada, ahora se abre en Vida por vosotros.

Todo aquél que se acerque a Mí con espíritu contrito, con una Fé verdadera y una confianza plena en que Vuestro Dios y Salvador os puede levantar a la Vida Eterna, al perdón de vuestros pecados, a tenerMe plenamente por toda la Eternidad, entonces obtendréis todo lo que Me pidáis, para los demás y para vosotros mismos.

BuscadMe íntimamente, buscad Mi Luz Verdadera para que vuestra alma se quite el velo del pecado, el velo de la mentira con que Mi Enemigo os cubre al llegar a la Tierra; para que NO podáis ver con los ojos del espíritu, con los ojos de la verdad, vuestra verdadera misión por la que habéis bajado a la Tierra.

Deberéis acercaros más seguido a recibir Mi Alimento de Amor para que creciendo vuestra alma, al tomar el Alimento Divino, podáis ser Mis apóstoles, Mis seguidores, Mis verdaderos hijos sobre la Tierra.

Sed otros Cristos, pedid a Mi Padre tal gracia, porque sólo así se podrá dar la Luz Verdadera sobre el Mundo.Es cuando Mi Luz, la Luz Divina se derrame en corazones que acepten Mi Presencia en ellos, cuando Yo viviré y restauraré todo lo que fue creado por Mí Padre al principio de los siglos.

Recordad hijitos Míos, que Yo no puedo actuar sin la ayuda de vosotros.

Son tan pocas las almas que se donan a Mí libre y plenamente, que no guardan nada para sí mismos, que Me permiten una libre actuación en sus vidas. Hijitos Míos, os lo vuelvo a repetir:

¿Es que no tenéis confianza en Vuestro Dios? ¿Vosotros creéis que al daros por Mí, Yo permitiré que tropecéis? ¿O acaso apreciáis más los bienes humanos que los Divinos?

Es vuestra falta de Fé y de confianza la que os traiciona.

Pedidme éstas dos virtudes a Mi Corazón, Fuente abierta de vida y pedidme también el Amor, porque sin él NO os podríais dar a Mí, como Yo Me di por vosotros.  Recordad que Yo nunca os voy a pedir más de lo que vuestras fuerzas puedan soportar.

Se lo dije a Mis discípulos y os lo digo a vosotros: “No os prometo riquezas ni grandes alegrías materiales, ni comprensión de parte de los vuestros, pero sí tendréis alegrías espirituales aquí en la Tierra y poseeréis Mi Reino por toda la eternidad, el cuál sobrepasa por mucho, lo que tenéis en la Tierra”.

La Fé, hijitos Míos, Fé en el Amor de Mí Padre, Fé en Mí Obra de salvación por todos vosotros, Fé en la guía interna con la Voz del Espíritu Santo, Fé en una nueva vida que trasciende a la de la tierra, Fé en la ayuda materna de Mi Madre Santísima,

Fé en la ayuda espiritual de Mi Padre San José tanto para vuestras familias como para nuestra Iglesia, Fé en la ayuda que os prestan Mis Angeles y Mis Santos.

Fé es lo que debéis pedir con todo vuestro corazón a Mí Corazón abierto. “Si tuvierais Fé del tamaño de una semilla de mostaza, podríais ordenar aquella montaña que se moviera de lugar y lo haría”.Esta es la Fuerza de la Fé.

Pero cuántas “montañas” de corazones duros existen entre vosotros. De corazones cerrados a la Luz Divina, de corazones encerrados en las pasiones de éste mundo, de corazones muertos y que matan a otros con falsas enseñanzas, falsas culturas, falsos amores.

Pedid con Fé que la Luz Divina que brota de Mí Corazón abierto por vosotros renueve ésos corazones y muchos más. Es sólo a través de la Luz que Yo os puedo dar, que podréis entender la Luz de Mí Vida y Mis Enseñanzas.

Venid a Mí y pedidla de corazón. Son tantos en los cuáles se viven las mentiras de Mí Enemigo que NO podéis imaginároslo.

Oh, hijitos Míos, a diario renuevo Mi Sacrificio en el altar por todos, todos Mis hijitos sobre la Tierra.

NO me importa a que religión pertenezcan, a que ideología, sólo deseo que me encuentren en Mí Corazón. Yo a todos os llamo, a todos. Por todos morí, sin excepción de raza, credo o cultura. En Mi Corazón hay cabida para todos vosotros. Vosotros sois Mis hijos y Yo soy Vuestro Dios y Salvador.

Venid TODOS, escuchad Mí Voz y todos los que seáis Míos escucharéis y reconoceréis Mi Voz de Pastor.

Y os guiaré hacia pastos verdes en los que viviréis al amparo del Amor por toda la Eternidad.

Mí Corazón os espera, Mi Corazón os llama, Mi Corazón os bendice. Venid y bebed y Yo os daré agua de Vida Eterna.

Yo os Bendigo en el Nombre de Mi Padre, Amor Supremo, en el Mío, Pastor Divino y en el del Amor Verdadero, Mí Santo Espíritu

http://diospadresemanifiesta.com/

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