Archivos diarios: 17/06/19

N257 EL LIMBO


EL INFIERNO EXISTE…

Los humanos conscientes de su realidad espiritual, en la antigüedad le dieron diferentes nombres, según su cultura:

Para los paganos antiguos, lo llamaron Hades o Inframundo.

El Pueblo de Dios, los hebreos del Antiguo Testamento; le llamaban Gehenna o Sheol.

Sheol. Pero exactamente,  ¿Qué es lo que para ellos significa este lugar?

  • Es un lugar de inconsciencia donde van buenos y malos. (Ec9:4,5,6,9:10)
  • Los que están en el Sheol no alaban ni mencionan a Dios. (Salmos 6:4-5)
  • No significa un estado de separación de Dios. (Salmos 139:7-8)
  • Dios puede sacar del Sheol a las personas que se encuentren allí. (Job 14:12-15)

Por todas las Escrituras inspiradas se asocia continuamente al She’ol con la muerte y con la vida. (1Samuel 2:6) (2Samuel 22:6) (Salmos 18:4-5,49:7-10,14-15,88:2-6,89:48); (Isa 28:15-18) compárese también (Salmos 116:3,7-10); (2Corintios 4:13-14).

Se habla del She’ol como una “tierra de oscuridad” (Job 10:21) y un lugar de silencio. (Salmos 115:17). Parece ser que Abel fue el primero en ir allí.

En el día del Pentecostés de 33 E.C., el apóstol Simón Pedro citó del (Salmos 16:10) y lo aplicó a Cristo. Cuando Lucas citó las palabras de Pedro, utilizó la palabra griega hái•dēs, mostrando con ello que el Sheol y el Hades se refieren a la misma cosa, la sepultura común de la humanidad. (Hechos 2:25-27) (Hechos 2:29-32).

Durante el reinado de mil años de Jesucristo, el Sheol o Hades será vaciado y destruído, ya que se resucitará a todos los que se hallen en él. Esta será la segunda muerte. (Apocalipsis 20:13-14)Para los cristianos instruidos por el Espíritu Santo, el Sheol es el Seno de Abraham o Limbo.

Para entender plenamente su significado es necesario conocer la manera en que está constituido el Reino de Satanás.

Igual que en el Cielo y el Purgatorio, hay diferentes niveles.

En el Cielo, el Paraíso Terrenal sería el vestíbulo y por lo tanto, algo similar es el Limbo en el Infierno.

¿Cómo es el Limbo y quienes están en él?

Con la palabra “Limbo” se designa el lugar o estado de las almas de los que mueren con el pecado original.

Por la Gracia de Dios, algunos testigos fidedignos lo han conocido y nos relatan las experiencias vividas.

Santa Faustina Kowalska cuenta en su Diario:

“He visto cómo salían de una especie de abismo barroso almas de pequeños niños y otros más grandecitos como de nueve años. Estas almas eran repugnantes y horribles, semejantes a los monstruos más espantosos, a cadáveres en descomposición.

Pero esos cadáveres estaban vivos y atestiguaban en voz alta contra un alma agonizante” (Cuaderno 5, Nº 177 del 12-5-1935).  Esta alma contra la que atestiguan era el mariscal José Pilsudski, que había muerto ese día y cuyo juicio ante Dios fue muy severo.  Quizás esos niños sufrieron las consecuencias de la violencia del mariscal en medio de la guerra. No lo sabemos, pero atestiguan contra él como testigos de sus pecados. Felizmente para él, dice Santa Faustina, la intercesión de la Virgen lo salvó.

Podemos preguntarnos: ¿Por qué las almas de esos niños, que pensamos que son puros e inocentes, son tan repugnantes y horribles?

Porque un alma sin Dios, como lo es el alma de un niño muerto sin bautismo, ESTÁ DESTRUÍDA por el Pecado Original, QUE LA MANTIENE SEPARADA DE DIOS…

Y por ese Pecado, Satanás la reclama como suya y la mantiene dentro de su Reino Tenebroso en el LIMBO…

Es criatura de Dios; pero NO es Templo de Dios consagrado y RESTAURADO por el Bautismo. Está en tinieblas, sin luz y sin belleza.

Mientras que el alma de un niño bautizado es más bella que todas las bellezas humanas; pues al desaparecer la mancha del Pecado Original, es como si apenas hubiera salido de las Manos Divinas.CON TODAS LAS POTENCIAS Y LA GRACIA REGENERADAS POR JESUCRISTO

Y GANADAS CON SU TRIUNFO Y RESURRECCIÓN.

Para conocer la condición de estas almitas, es muy interesante leer el Acta “Passio SS. Perpetuae et Felicitatis” escrito en el encarcelamiento.

Sobre el martirio de estas dos santas del Norte de África, ocurrido en Cartago el año 203 a los pocos días de haberse bautizado Santa Perpetua…

DÉJAME QUE TE AYUDE HERMANO

(Tenía apenas 22 años y criaba un niño de pecho, que era su hijo) donde ella misma nos habla de su  hermano Dinócrates, de apenas 7 años, que había muerto de un cáncer en la cara:

“Al cabo de unos días, estando todos en oración, súbitamente en medio de ella, se me escapó la voz y nombré a Dinócrates.

Yo me quedé estupefacta de que nunca me hubiera venido a la mente, sino entonces y sentí pena al recordar cómo había muerto.

Y me di inmediatamente cuenta de que yo era digna y que tenía obligación de rogar por él.

Y empecé a hacer mucha oración por él y a gemir ante el Señor. Seguidamente, aquella misma noche se me mostró la siguiente visión:

Vi a Dinócrates, que salía de un lugar tenebroso, donde había también otros muchos, sofocado de calor y sediento, con vestido sucio y color pálido. Llevaba en la cara la herida de cuando murió.Este Dinócrates había sido hermano mío carnal, de siete años de edad, muerto tristemente de cáncer en la cara, enfermedad que infunde terror a todo el mundo. Por él hacía yo oración.

Entre mí y él había una gran distancia, de manera que nos era imposible acercarnos el uno al otro.

Además, en el mismo lugar en que estaba Dinócrates, había una piscina llena de agua, pero con brocal más alto que la estatura del niño. Dinócrates se estiraba como si quisiera beber.

Yo sentía pena de que, por una parte, aquella piscina estaba llena de agua y, sin embargo, por la altura del brocal, no podía beber mi hermano.

Entonces, me desperté y me di cuenta de que mi hermano se hallaba en pena. Pero yo tenía confianza de que había de aliviarle de ella y no cesaba de orar por él todos los días,

Hasta que fuimos trasladados a la cárcel castrense, pues en espectáculo castrense teníamos que combatir con las fieras.

E hice oración por él, gimiendo y llorando día y noche, a fin de que por intercesión mía fuera perdonado.El día que permanecimos en el cepo, tuve la siguiente visión. Vi el lugar que había visto antes y a Dinócrates limpio de cuerpo, bien vestido y refrigerado y donde tuvo la herida vi sólo una cicatriz.

Y la piscina que viera antes, había abajado el brocal hasta el ombligo del niño. Éste sacaba de ella agua sin cesar.

Sobre el brocal había una copa de oro llena de agua y se acercó Dinócrates y empezó a beber de ella.

La copa no se agotaba nunca. Y saciada su sed se retiró del agua y se puso a jugar gozoso a la manera de los niños.

Y me desperté. Entonces, entendí que mi hermano había pasado la pena”.

De acuerdo con este testimonio, los muertos con el Pecado Original conservan en su cuerpo espiritual todos los defectos y enfermedades que sufrieron físicamente, durante su permanencia en el mundo…

Esto explicaría en parte la SANTA IRA DEL PADRE CELESTIAL, contra los culpables por los Abortos Provocados en la actualidad:

¿Cómo estarán sufriendo en Limbo, los inocentes masacrados y desmembrados, con los violentísimos sistemas de exterminio usados contra ellos, por una sociedad insensible y cruel?…

 Sólo la caridad y las oraciones de la Iglesia Militante pueden reparar y llevar al Cielo a estas pobres almitas inocentes; a quienes se les ha condenado a vivir destruidos en el Limbo, después de negárseles el don de la vida.

Todos los hombres somos creaturas del mismo Dios.

En el Limbo también ESTÁN TODOS LOS QUE AL MORIR NO SON CRISTIANOS (Pero NO porque la rechazaron) y por lo tanto desconocen la Doctrina Revelada por Jesucristo, el Redentor.

La Infinita Misericordia de Dios, espera de nosotros los cristianos; que al orar por todos los habitantes del Limbo o Sheol, los llevemos al Reino de la Luz.   

Symbolum Apostolorum

Latín

Credo in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et   terrae, et in Iesum Christum, Filium Eius unicum, Dominum nostrum, qui   conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio   Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit   ad ínferos, tertia die   resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris   omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam   catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis   resurrectionem, vitam aeternam. Amen.

Español

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y   gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen; padeció bajo el   poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; y subió a   los cielos; está sentado a la derecha del Padre, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica, la Comunión de los Santos, el perdón de   los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén

Descendió a los Infiernos

«Como Hombre, su Cuerpo murió. Pero siendo el Primogénito Viviente de los vivientes: Dios Vivo, con su alma y su espíritu vivos; porque el Pecado jamás lo tocó y Es la Sabiduría y la Gracia mismas…  Y como ser espiritual que era, fue y predicó a los espíritus que estaban presos».

18. “Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu. 19. En el espíritu fue también a predicar a los espíritus encarcelados, 20. en otro tiempo incrédulos, cuando les esperaba la paciencia de Dios, en los días en que Noé construía el Arca, en la que unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvados a través del agua;21. a ésta corresponde ahora el bautismo que os salva y que no consiste en quitar la suciedad del cuerpo, sino en pedir a Dios una buena conciencia por medio de la Resurrección de Jesucristo, 22. que, habiendo ido al cielo, está a la diestra de Dios, y le están sometidos los Angeles, las Dominaciones y las Potestades. (1 Pedro 3, 18-22)    

Dice Jesús:

Lo he dicho: la muerte nutrirá a la Muerte. La Desesperación es muerte y alimentará a estos muertos por toda la eternidad.

Y ved que os lo digo Yo que he creado ese Lugar,

PARA LOS ÁNGELES REBELDESCuando descendí a él, PARA SACAR DEL LIMBO a los que esperaban mi Venida, SENTÍ HORROR DE ESE HORROR. 

Yo Dios, lo sentí… Yo Mismo…

Y si no hubiera sido porque lo que ha hecho Dios es inmutable por ser perfecto, habría intentado hacerlo menos atroz,

porque Yo soy el Amor y ese lugar horroroso produjo un infinito dolor en Mí; por lo que significa para las almas que se han equivocado y eligieron no amarMe…

¡Y vosotros queréis ir allí!…    ¡Oh hijos, reflexionad sobre esto que os digo!

A los enfermos se les da una amarga medicina; a los cancerosos se les cauteriza y cercena el mal. Ésta es para vosotros, enfermos y cancerosos, medicina y cauterio de cirujano.

No la rechacéis. Usadla para sanaros.

La vida no dura estos pocos días terrenos.

La vida comienza cuando os parece que termina y ya no acaba más.

Haced que para vosotros la vida se deslice donde la luz y el júbilo de Dios embellecen la eternidad

y NO donde Satanás es el Eterno Torturador”.

29. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna.

30. Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna.(Mateo 5, 29 y 30)

Jesús baja a los Infiernos y al Purgatorio

Visión de Ana Catalina Emmerich

Cuando Jesús, dando un grito, expiró, yo vi su alma celestial como una forma luminosa penetrar en la tierra, al pie de la cruz. Muchos ángeles, entre los cuales estaba Gabriel, la acompañaban.

Vi su divinidad unida con su alma pero también con su cuerpo suspendido en la cruz. No puedo expresar cómo era esto, aunque lo vi claramente en mi espíritu.El sitio adonde el alma de Jesús se había dirigido, estaba dividido en tres partes. Eran como tres mundos y sentí que tenían forma redonda, cada uno de ellos separado del otro por un hemisferio.

Delante del Limbo había un lugar más claro y hermoso; en él vi entrar las almas libres del Purgatorio antes de ser conducidas al Cielo.

La parte del Limbo donde estaban los que esperaban la redención, estaba rodeado de una esfera parda y nebulosa y dividido en muchos círculos.

Nuestro Señor, rodeado por un resplandeciente halo de luz; era llevado por los ángeles por en medio de dos círculos: en el de la izquierda estaban los patriarcas anteriores a Abraham.

En el de la derecha, las almas de los que habían vivido desde Abraham hasta san Juan Bautista.

Al pasar Jesús entre ellos no lo reconocieron; pero todo se llenó de gozo y esperanza… Y fue como si aquellos lugares estrechos se expandieran con sentimientos de dicha.  Jesús pasó entre ellos como un soplo de aire; como una brillante luz; como el refrescante rocío. Con la rapidez de un viento impetuoso llegó hasta el lugar cubierto de niebla, donde estaban Adán y Eva.

Les habló y ellos lo adoraron con un gozo indecible y acompañaron a Nuestro Señor al círculo de la izquierda: el de los patriarcas anteriores a Abraham. Este lugar era una especie de Purgatorio.

Entre ellos había malos espíritus que atormentaban e inquietaban el alma de algunos.

El lugar estaba cerrado pero los ángeles dijeron: «Abrid estas puertas.» Cuando Jesús triunfante entró; los espíritus diabólicos se fueron de entre las almas llenas de sobresalto y temor.

Jesús, acompañado de los ángeles y de las almas libertadas, entró en el Seno de Abraham.

Este lugar me pareció más elevado que las partes anteriores y sólo puedo comparar lo que sentí, con el paso de una iglesia subterránea a una iglesia superior. Allí se hallaban todos los santos israelitas. En aquel lugar no había malos espíritus.

Una alegría y una felicidad indecibles entraron entonces en estas almas, que alabaron y adoraron al Redentor. Algunos de éstos fueron a quienes Jesús mandó volver sobre la tierra y retomar sus cuerpos mortales para dar testimonio de Él…

muertos resucitados

50. Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu. 51. En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron.52. Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. 53. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. (Mateo 27, 50-53)

Este momento coincidió con aquel en que tantos muertos se aparecieron en Jerusalén.

Después vi a Jesús con su séquito entrar en una esfera más profunda: una especie de Purgatorio también; donde se hallaban paganos piadosos que habían tenido un presentimiento de la verdad y la habían deseado.

Vi también a Jesús atravesar como libertador, muchos lugares donde había almas encerradas. Hasta que finalmente, lo vi acercarse con expresión grave al centro del Abismo.El Infierno se me apareció bajo la forma de un edificio inmenso, tenebroso; cerrado con enormes puertas negras con muchas cerraduras.

Un aullido de horror se elevaba sin cesar desde detrás de ellas. ¿Quién podría describir el tremendo estallido con que esas puertas se abrieron ante Jesús?

¿Quién podría transmitir la infinita tristeza de los rostros de los espíritus de aquel lugar?La Jerusalén celestial se me aparece siempre como una ciudad donde las moradas de los bienaventurados tienen forma de palacios y de jardines llenos de flores y de frutos maravillosos.

El Infierno lo veo en cambio como un lugar donde todo tiene por principio la ira eterna, la discordia y la desesperación.

Prisiones y cavernas, desiertos y lagos llenos de todo lo que puede provocar en las almas el extremo horror, la eterna e ilimitada desolación de los condenados.

Todas las raíces de la corrupción y del terror producen en el Infierno el dolor y el suplicio que les corresponde en las más horribles formas imaginables.

Cada condenado tiene siempre presente este pensamiento:

Que los tormentos a que está entregado son consecuencia de su crimen, pues todo lo que se ve y se siente en este lugar no es más que la esencia, la pavorosa forma interior del pecado descubierto por Dios Todopoderoso.

Cuando los ángeles con una tremenda explosión, echaron las puertas abajo; se elevó del infierno un mar de imprecaciones, de injurias, de aullidos y de lamentos.  Todos los allí condenados tuvieron que reconocer y adorar a Jesús y éste fue el mayor de sus suplicios.

En medio del Infierno había un abismo de tinieblas al que Lucifer encadenado, fue arrojado.

Y negros vapores se extendieron sobre él. Es de todos sabido que será liberado durante algún tiempo, cincuenta o sesenta años antes del año 2000 de Cristo.

Las fechas de otros acontecimientos fueron también fijadas, pero no las recuerdo; pero sí que algunos demonios serán liberados antes que Lucifer, para tentar a los hombres y servir de instrumento de la divina venganza.

Vi multitudes innumerables de almas de redimidos elevarse desde el Purgatorio y el Limbo detrás del alma de Jesús, hasta un lugar de delicias debajo de la Jerusalén celestial.

Vi a Nuestro Señor en varios sitios a la vez, santificando y liberando toda la creación. En todas partes los malos espíritus huían delante de Él y se precipitaban en el Abismo.

Vi también su alma en diferentes sitios de la tierra. La vi aparecer en el interior del sepulcro de Adán debajo del Gólgota, en las tumbas de los profetas y con David.A todos ellos revelaba los más profundos misterios y les mostraba cómo en Él se habían cumplido todas las profecías.

Esto es lo poco de que puedo recordar sobre el descendimiento de Jesús al Limbo y a los Infiernos y la libertad de las almas de los justos.

Pero además de este acontecimiento, Nuestro Señor desplegó ante mí su eterna misericordia y los inmensos dones que derrama sobre aquellos que creen en Él.

El descendimiento de Jesús a los Infiernos es la plantación de un árbol de gracia destinado a las almas que padecen…

La redención continua de estas almas, es el fruto producido por este árbol en el jardín espiritual de la Iglesia en todo tiempo.

La Iglesia Triunfante debe cuidar este árbol y recoger los frutos para entregárselos a la Iglesia Militante que no puede recogerlos por sí misma…

Cuando en el día del Juicio Final llegue el dueño del árbol nos pedirá cuenta y no sólo de ese árbol, sino de todos los frutos producidos en todo el jardín.