Archivos diarios: 29/08/19

N265 ENAMORARSE DE DIOS 3


LO ÚNICO POR LO QUE VALE LA PENA VIVIR

ES AQUELLO POR LO QUE VALE LA PENA MORIR

Habla Dios Padre 

¡Oh!, Humanidad entera, ¿Cuándo aprenderéis a verme a Mí, vuestro Dios, an­tes que a todo lo que os rodea? Yo os he dado TODO, pero os dejáis lle­var por la materialidad porque vuestras almas, faltas de Fe, no saben apreciar la espiritualidad que Yo, vuestro Dios, os he donado desde el momento de vuestra concepción.

Vivid la verdadera vida del espíritu, vi­vid la vida de Mi Eterno Hijo Jesús.

Sabiendo vuestra necesidad de uti­lizar vuestros sentidos para creer, por eso os envié a Mi Hijo, para que tuvierais en Él el ejemplo a seguir y así no tuvierais pretexto de que vuestro Padre no se ocupa de vosotros.

¿Y qué hicisteis con Él? Las per­sonas de ése tiempo lo crucificaron, Y ¿Qué hacen las personas de éste tiempo? Peor todavía,

LO DESPRECIAN, LO BLASFEMAN, LO NIEGAN, LO APARTAN DE SUS VIDAS

Ya se les mostró la verdad y la rechazan, se quieren mantener en las tinieblas del pecado. ¿Por qué, Hijos Míos, obráis así?

¿Qué más os puedo dar? Os he dado todo en Mi Hijo Jesús. Os daré a Mí Santo Espíritu de Amor, y ¿Ni así creeréis?

No Me ataquéis a Mí, atacad mejor vuestra debilidad, vuestra concupiscencia que os arrastra al mal y a las tinieblas.

Miraos, mirad vuestro interior, ¿Estoy Yo, acaso, como lo primero, como vuestro Rey y Padre en vuestro corazón; como vuestro principio y fin de vuestra existencia?

Si no es así, Me estáis fallando. Habéis pactado un Pacto de Amor y servicio al principio de vuestra existencia. (en el momento de bajar del Cielo, antes de nuestra concepción)

Os he conce­dido el don de la vida, para que actuando en caridad hacia vuestro Dios y hacia vuestros hermanos, pudierais servirme en la salvación de las almas, y

¿Qué habéis hecho con vuestra promesa?

HABÉIS PREFERIDO EL MUNDO Y SUS TINIEBLAS

Y ME HABÉIS APARTADO DE VUESTRAS VIDAS

Y ¿AHORA QUE SOY PARA VOSOTROS?

Algunos Me consideran un terrible Juez, otros Me consideran un Ser obsoleto cuyas leyes “antiguas” no pueden prevalecer más.

Para otros Soy una molestia en sus vidas, en donde quisieran actuar, no en libertad, sino en libertinaje sin tener quién les pida cuentas de su actuación.

Y para muy pocos Soy quién debo serel Amor, el respaldo total de sus vi­das, la luz en el camino, la verdadera Vida y el Eterno Amor, el Padre que protege y levanta a sus hijos de las caídas por vuestra fragilidad.

Esto es lo que Soy, y más, Soy vuestro Creador quién reclama cada alma, puesto que Sois parte de Mí, Y el dueño reclama lo que le pertenece.

Vosotros Me pertenecéis por entero, pero respetando vuestra voluntad, tan voluble, que hace que se Me niegue lo que es Mío.

Mis sacerdotes, mis queridos ministros de Mi Amor.

Los necesito tanto para que a través de ellos se cumpla Mi obra de salvación, pero cuanta frialdad y cuanto desamor encuentro en la mayoría de ellos.

Me duele decirlo, Me duele muchísimo ver que Mis sacerdotes, ministros supremos, Me estén fallando.Yo ya lo veía desde el principio de la Cristiandad, Mis mismos apóstoles estaban llenos de defectos, pero aún así los tomé para ser mis primeros Obispos.

Reconozco vuestra flaqueza, pero aún así os amo y os necesito.

Tenéis que acercaros más a Mi corazón. Os habéis desviado de vuestro ministerio, habéis hecho de vuestra vida consagrada reflejo de carne y vicio en muchos de vosotros.

Os he dado más que a la mayoría de Mis crea­turas y así os habré de pedir, en la justicia y en el amor.

Vosotros fuisteis escogidos para ser otros Cristos vivientes, transmitiendo virtud, transmitiendo verdad, transmitiendo amor, viviendo Mis en­señanzas y siendo un ejemplo fiel de vuestro primer y máximo maestro, vuestro Salvador, Cristo Jesús.

Hijos Míos, Mis consagrados, todavía hay tiempo. Volved a la virtud, apartaos de la Tierra y de cuanto mal hay en ella.

NO OS DEJÉIS ENSUCIAR VUESTRAS SAGRADAS TÚNICAS SACERDOTALESHABRÉIS DE PRESENTÁRMELAS CUANDO VUESTRO TIEMPO DE SERVICIO TOQUE A SU FIN.

La balanza está esperando sobrepesar ambos lados.

Vuestra concupiscencia os aparta de Mí. ¿Qué me vais a entregar al final? Muchas almas se lleva Mi Enemigo por la frialdad de vosotros, Mis consagrados.

Vuestro compromiso es muy grande, pero también os doté de bellísimos dones y ¿Qué habéis hecho con ellos? También vosotros os habéis dejado arrastrar por el mundo.

VUESTRA MISIÓN ES EXCELSA ¡COMPRENDEDLO, EXCELSA!

Yo perdono aún al pecador más obstinado, siempre y cuando se acerque con espíritu contrito, vosotros lo sabéis, ¿Por qué entonces voso­tros no os acercáis a Mí?

¡DEJAD EL MUNDO Y SUS OBRAS DE UNA VEZ POR TODAS!

Vosotros sois Míos, vuestra misión es del Cielo, NO de la Tierra.

Vues­tro tiempo es totalmente Mío y para Mí, en la salvación de vuestros her­manos.

Vivid la pureza del cuerpo y del alma hijitos Míos, apartaos de todo aquello que os lleve a la impureza, eso daña mucho Mi corazón.         ­

No hijitos Míos, no estáis actuando completamente de acuerdo a vuestra suprema misión. No os hagáis tontos, vuestra vida debe ser de virtud y de ejemplo.

Muchísimas almas se pierden por vuestro mal ejemplo, vosotros lo sabéis.

Nuevamente os lo repito, os necesito, no Me fallen por favor, por el amor a Mis almas, por el amor a Mis creaturas.

El tiempo se acerca, el tiempo de la Tribulación ya está, ¿Qué haréis vosotros cuando Yo mismo y vuestros hermanos van a necesitar más de voso­tros?

Sólo la vida en la virtud os mantendrá con la Fe y la Fortaleza necesarias para ayudarme a salvar almas en la Tribulación.

Os doy Mi Espíritu Santo, os doy Mi perdón de corazón, pero tratad de vivir en el camino que os he trazado desde hace 2000 años.

OS NECESITO Y EL MUNDO OS NECESITA. LLEVAD A LAS ALMAS A LA SALVACIÓN

Sed buen ejemplo de virtud y amor y venced vuestro egoísmo y vuestras pasiones.

VOSOTROS ME PERTENECÉIS POR COMPLETO, NO LO OLVIDÉIS.

LA JUSTICIA SERÁ MÁS SEVERA CON VOSOTROS, PERO EL AMOR SERÁ MÁS AGRADECIDO POR IGUAL.

Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto y santos como vuestro Cristo lo es.

Las necesidades de todos Mis hijos deberían ser sólo una, Yo, vuestro Dios.

No hay nada más sublime sobre la Tierra que el pensar y en el actuar en los intereses de vuestro Padre.

Mis intereses son de salvación, de Amor, de providencia hacia vosotros.

¿No os dais cuenta de que cuando véis por Mis intereses, estáis actuando sobre los vuestros?

Yo vuestro Padre sólo necesito el amor que vuestros corazones puedan producir.

Todo en el Cielo es Amor, se habla de amor, se vive del más puro y santo amor, porque ya todos viven plenamente en Mí.

Vosotros, Mis hijos, que aún vivís sobre la Tierra, podréis empezar a vivir del Amor del Cielo, cuando Me entreguéis vuestra voluntad sin recatos.

Todo lo vuestro Me pertenece, pero Yo respeto vuestra voluntad y vuestra respuesta a Mi Gracia.

Yo espero, pero pensad

¿Vosotros, todos, tendréis el suficiente tiempo para vuestra salvación?
Si vosotros mismos no os podéis ayudar a sí mismos

¿Cómo podréis ayudar a vuestros hermanos en su salvación?

Pensad hijos Míos, el tiempo apremia, el Mal se lleva a muchos de los Míos, y vosotros ¿Qué hacéis para evitarlo?

Sois pequeños, necesitáis una guía superior a vuestra naturaleza pobre.

Acercaos a Mí, pedid ayuda a vuestra Madre Celestial, pedid ayuda Divina.

Recordad, vosotros sois pequeños y el niño pequeño tiene que ser ayudado por un adulto.

Venid a Mí con espíritu contrito y Yo vuestro Padre, abriré Mis brazos para estrecharos a Mí corazón de donde no permitiré os volváis a salir.Dadme todo vuestro amor, toda vuestra voluntad y Yo os daré la Mía y os haré ricos en el Amor, que es la máxima riqueza de Mi Corazón.

Satanás quiere destruir vuestra alma, porque es lo valioso que tenéis cada uno de vosotros y especialmente si ésa alma ama y Me ama.

Si vuestra alma Me tiene a Mí en su interior, él está celoso y él quiere destruir a ésas almas que aman. Tened cuidado, Mis pequeños, no permitáis que Satanás destruya lo más valioso que tenéis.

El Discernimiento Santo os hará entender sus trucos y sus maldades, no le sigáis, Mis pequeños, si vosotros Me conocéis,

conocéis lo que Mi Amor os pide, que es lo que os ha pedido siempre, que es vivir en Virtudes, en Amor, en humildad, en sencillez, en docilidad.

Y ASÍ ALCANZARÉIS LA HERENCIA DIVINA QUE OS CORRESPONDE

Todos vosotros venís de una familia determinada y en ella se tienen ya reglas, costumbres, etc. impuestas por sus predecesores…

Y que a sus descendientes les han parecido bien para que con ellas se perpetúe el nombre y el respeto del “apellido”.

Y así conocéis a familias que hacen tal o cual cosa, en determinadas ocasiones, ya sea para bien familiar o para bien del pueblo en el cual viven.

El respeto a esas costumbres van uniendo a la familia y quizá algunas otras familias se les adhieran porque se les hace bueno perpetuarlas.

TODOS VOSOTROS PROVENÍS DE MI FAMILIA

Todos vosotros habéis nacido de Mis Primeros Hijos, Adán y Eva y así como adquiristeis sus bienes, también adquiristeis sus males, pero no por ello dejáis de pertenecer a Mi Familia.

En una familia hay elementos humanos buenos y malos, pero cuando la familia es unida de corazón, se reúnen sus familiares para estudiar de qué manera se le puede ayudar al o a los miembros de la familia para resolverles sus problemas.

Yo escogí a un pueblo en la antigüedad, de entre todos los que habitaban en el Mundo, porque ellos primeramente Me escogieron a Mí.

La gran mayoría de los pueblos antiguos, por la caída en el pecado, se volvieron idólatras, ya que al caer en el Pecado de Origen, quedaron a merced del Maligno, quien los llevó a la idolatría con el ofrecimiento de vidas humanas y de la sangre de las víctimas para él.

El único pueblo que no aceptó esos sacrificios y holocaustos al Maligno, fue el pueblo judío y Me tomaron a Mí como a su Dios, como a su UNICO DIOS

Y por consiguiente Yo los tomé como a Mis hijos predilectos y así los empecé a formar según Mis Decretos de Amor.

Por eso el pueblo judío fue tan bendecido en la antigüedad por Mi Mano Poderosa y por ello de este pueblo salieron grandes hombres que cambiaron el curso de la historia.

Es el pueblo de Mi Heredad y en ellos puse toda Mi confianza a pesar de ser un pueblo testarudo e infiel en muchas épocas de la historia.

1. El pacto de obras entre Dios y Adán; 2. El Pacto de Redención entre Dios y Cristo, el segundo Adán; 3. El Pacto de la gracia entre Dios / Cristo y sus elegidos.

Yo Soy vuestro Dios y cuando Yo hago un pacto con Mis hijos, nunca Me desdigo.

Ciertamente mataron a Mi Hijo cuando se los envié y con ello se ganaron la maldición que ellos mismos se lanzaron: “Que Su Sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos”.

Yo no puedo maldecir a Mis hijos, Soy vuestro Padre y Yo sólo busco el bien de Mis hijos, buenos o malos, pero seguís siendo Mis hijos.

En la antigüedad, Mi pueblo, al llegar a otras ciudades, a veces se mezclaron y se adhirieron a sus costumbres y llegaron a adorar a  otros dioses.

Ellos al poco tiempo, se daban cuenta, a través de los profetas que les enviaba, de que Yo no estaba contento con lo que hacían…

Y al Yo apartarme un poco de ellos, por preferir a otros dioses, empezaban a sufrir las consecuencias por olvidar el pacto hecho con su Dios.

Cuando, por fin, se daban cuenta de su error y volvían a Mí, Yo olvidaba su traición y Me entregaba a ellos nuevamente y muchos regalos les daba para que se sintieran consentidos y amados por su Dios.

Yo les di Mis Leyes, Mis Decretos, les di Mi herencia Divina.

Les marqué fechas a guardar, fechas para fiestas especiales, fechas para la siembra, fechas para recordar episodios importantes de su historia, de nuestra historia en la cual Yo, su Dios, hacía tal o cuál prodigio para salvarles o ayudarles de una u otra forma.

Ellos las respetaban y Yo era su Dios y ellos eran Mi pueblo.

Con la venida de Mi Hijo, por insidias del Mal y por causa de la dureza de su corazón, no quisieron aceptarLo y Me volvieron a traicionar.

Por causa de ello, Mi Herencia se abrió para todos los pueblos que Me quisieron acoger como a su único Dios y de esta forma surge el Cristianismo, en donde la Herencia del judaísmo se comparte a todos los pueblos de la Tierra.

Así como Yo no forcé al pueblo Jadio a aceptarMe como a su Dios en los principios de la historia, ahora tampoco obligo a los pueblos y a las personas actuales a aceptarme como a su Dios en sus vidas.

De ésta forma Mi Herencia se vuelve UNIVERSAL y podéis daros cuenta de cómo de un aparente error, surge un gran bien para todos, niega Mi pueblo a Mi Hijo amado y El se vuelve herencia para todos.

No por el hecho de que Mis hijos judíos Me hayan negado una vez más con la muerte de Mi Hijo, Yo Me he de apartar de ellos, sólo esperaré con Amor Paternal nuevamente su retorno.

Mi Amor se vuelve universal, que aunque ya lo era, no era libremente aceptado. El amor obligado no es amor.

Todos vosotros, de ésta forma, os volvéis coherederos de Mi Reino y Mis Bendiciones alcanzan a todos aquellos que Me aceptan en su corazón.

Y más que todo, aquellos que al aceptarMe como a su único y verdadero Dios, Me transmiten, primero en su familia y, luego, a, todos sus hermanos por toda la Tierra.

Yo Soy el Bien Supremo y aquél que Me tiene, aquél que Me posee, es tan fuerte Mi Presencia Divina en él, que se vuelve transmisor de Mi Herencia para todos mis hijos.

Al Amor nadie lo puede esconder. No es un tesoro que se pueda esconder en cajas fuertes o encerrarlo en un closet o ponerlo debajo de la cama.

El que adquiere Mi Verdadero Bien, el Amor, lo vive, lo transmite, lo goza, porque el Amor es en verdad Mi Herencia Divina para todos Mis Hijos.

Os he dicho que en el Cielo sólo se vive de Amor y se vive en el Amor, así que aquél o aquellos que Me acogen, Yo les hago partícipes de su Herencia ya desde su vida en la Tierra.

No hay alimento más grande para un alma, que el alimento del Amor de su Dios.

Toda la Predicación de Mi Hijo sobre la Tierra se centró en ello: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo”.

Así que os pido hijitos Míos, como herederos de vuestro Dios, que empecéis a transmitir y a compartir lo que vuestro Dios os ha dado, su verdadero y puro Amor.

Haced de vuestro mundo material, un Mundo Espiritual. Llenadlo de Mi Amor, para que el Amor Encarnado pueda ya vivir, en pleno, entre vosotros.

Pueblo Mío,

MI HERENCIA ES PARA TODOS Y TODOS TIENEN DERECHO A ELLA.

Hacedla por favor llegar a todos aquellos que aún no la conocen y así os volveréis verdaderamente, pueblo Mío.

Uniéndoos para estudiar en que forma se le puede ayudar a tal a cuál hermano vuestro o a tal o a cuál pueblo de la Tierra.

Yo os aseguro que la mejor herencia que les podréis dejar a un hijo o a un hermano vuestro, es la es la de enseñarles a amar y a respetar a su Padre Dios, porque con ello les estaréis asegurando el derecho que tienen “de familia”, de ganar su Herencia Eterna en el Reino de los Cielos.

Yo os bendigo con el Amor de Mi Corazón y lo vuelvo a entregar en pleno para todos aquellos que se acerquen a tomar de la Fuente que brota de Mi Corazón

Pedid a Mi Madre que os guíe hasta Mi presencia, que os enseñe el camino a vuestro Padre, que os muestre Mi Amor en pleno

y que con la ayuda de Mi Santo Espíritu de Amor, os dé todo lo necesario para volverlos santos y teneros conmigo por los siglos de los siglos.  ­

¡VOLVAMOS A LA VIDA!

Yo Vuestro Padre de Amor, Vuestro Jesús, Vuestro Amor os llama, os bendice, os necesita. Vosotros sin Mí no sois nada, pero vuestra nada Yo la necesito.
Os amo, hijitos Míos, entendedlo, OS AMO.

Volved a Mí, creaturas de Mí Corazón.

Cuanto os amo, hijitos Míos, cuanto os amo

Os Bendigo, hijos Míos, en Mí nombre, en el de Mí Hijo y en el del Santo Espíritu de Amor

Habla la Santísima Virgen María

Hijitos Míos, Soy vuestra Madre Santísima; os quiero decir que no os separéis.

La Familia de Dios, pertenecéis a una sola Familia, la familia de la Tierra que se tiene que reunir con la Familia del Cielo.

No sois diferentes familias, todos sois hermanos, y todos debéis velar por el bienestar de cada uno de vuestros hermanos.

Estáis unidos por el Cuerpo Místico, descendéis de Un Solo Dios.

Nosotros Somos vuestros Padres, todos vosotros Nuestros hijos. Lo que afecta a uno en lo individual, afecta a toda la Familia.

Estáis acostumbrados a pensar que tal o cual persona que está haciendo el mal, pertenece a otra familia y lo apartáis; intuitivamente, como creyendo que es otra familia,

y no, Mis pequeños, estáis unidos en esa Fraternidad Divina, y así el Bien que haga a uno, llega a todos; como el mal que haga a otro, también llegará a todos.

Debéis veros así, como hermanos de una sola familia, y vuestra oración debe ser así, familiar, una sola familia, no diferentes familias; para que estéis atentos en lo que pasa a vuestro alrededor.

Y lo que deseéis para vosotros deberá ser universal.

Una sola Familia, Mis pequeños.

Hijitos Míos, Yo vuestra Madre Santísima; Viví sumergida en esa Omnipotencia, en ésa Omnipresencia, de Nuestro Dios.

Yo Vivía para Mi Dios, Conocía a Mi Dios, Sus Intenciones y Necesidades. Por eso Me mantenía en oración profunda, Me mantenía en el silencio, para escuchar la Voz de Mi Dios.

Vida Divina, Vida de Cielo, Vida de Amor, Vida de Enamoramiento.

Esa Pasión del alma nunca encuentra su fin; porque el Ardor que produce el Amor de Nuestro Dios la mantiene siempre sensible a Sus Bondades, a Su Llamamiento.  

El alma que se enamora del Amor de su Dios, vive en éxtasis, vive, como ustedes dicen, en otro mundo.

Es verdad, en la Tierra se vive en la Tierra, pero el alma se mantiene en el Cielo con su Dios.

Mis pequeños, se os ha pedido esa vida interior, esa vida profunda, el conocimiento de Nuestro Dios que lo tenéis en vuestro corazón.

Apoyaos en Mí, dejadMe que Yo, vuestra Madre, os lleve a conocer en vuestra intimidad a vuestro Dios.

DejadMe que Yo os presente ése Nuevo Mundo que encontraréis en vuestro interior. Para ello os pido que Me acompañéis a esa profundidad en vuestro corazón.

Daos momentitos durante el día, durante la noche, en lo callado del Mundo; tomadMe de la Mano,  Y dejadMe que Yo os lleve, que os vaya abriendo las puertas, que os vaya revelando los secretos de vuestro corazón.

Y así encontréis los Secretos del Corazón de Nuestro Dios en la Trinidad Sacrosanta que Habita en cada uno de vosotros.

Sed dóciles, sed sencillos, simplemente dejaos llevar por vuestra Madre.

 Entrad primeramente a vuestro corazón, os puede causar temor, os puede dar miedo, porque no conocéis a dónde vais, podéis creer que es un túnel oscuro, frío;

PERO RECORDAD MIS PEQUEÑOS,

QUE ESE ES EL PASO QUE DEBE DE DAR EL HOMBRE,

UN PASO EN FE

Dejaos conducir, aún a pesar de que no escuchéis nada, de que no veáis nada, de que no sintáis nada, CONFIAD.  Confiad en vuestro Dios, confiad en Mí, vuestra Madre.

Entrad, entrad en la profundidad,

sabiendo que después de pasar ése túnel oscuro, frío, que es la humanidad del hombre, su esclavitud en el pecado;

encontrará internamente la Luz, la Luz que le dará esa Libertad, ese vuelo.

Volará el alma hacia vuestro Dios, la Puerta se le abrirá al hombre que busca a su Dios.

Es un Cielo Inmenso, son Ángeles…, es Luz, es Vida.El alma se encuentra realmente, en ése Mundo Interior, en ése Reino Divino.

Se encuentra la Libertad que tanto anhela, es Paz, es un abismo de Luz, una Belleza Interior que no se imagina que exista en sí mismo, y vuela y goza y va hacia la Luz que la atrae.

TODO ES LUZ EN EL INTERIOR, ES UN CIELO EN SU INTERIOR.

Abandonaos a Mí, vuestra Madre, para que os lleve a ese Mundo Interior, a esa Paz Interior, a ese Gozo Divino.

Mis hijitos, ya aquí dentro de vuestro corazón, vayamos a buscar la Luz del Padre, estáis en la Luz, estáis gozando la Libertad de vuestro ser en el interior de vuestro Dios.

Vayamos a buscar esa Luz, que es La Divinidad, el Amor de Nuestro Dios en el interior de cada alma.

Dejad que os atraiga Su Amor, que os atraiga Su Paz, volad hacia Él.  

Es un espacio infinito, se os abre todo un universo en vuestro interior.

Ved las estrellas, cuántas hay… ése gozo y esa Paz, volad, dejaos atraer por vuestro Dios que os espera.

Ya estáis llegando, Él os espera, Él os llama…,

Presentaos ante vuestro Dios, con toda sencillez, como niños, sois luz y estáis ante la Luz…

Aquí está Vuestro Dios…

Él os extiende Sus Brazos, os manda llamar con Sus Manos, Él os recibe y os da el Beso…,

Aquí está vuestro Dios…, sois pequeñitos, agradeced a vuestro Dios… agradeced, agradeced a vuestro Dios…

(JV: gracias, gracias Mi Padre por Tu Llamado, gracias Padre, porque Estás en nosotros)…, Gozad con vuestro Padre, platicadLe, estáis ante Él en vuestro interior.

Éste es vuestro Mundo Interior, éste es el Universo Interior que tenéis que os ha regalado vuestro Dios, para que estéis con Él, para que gocéis con Él, para que compartáis con Él.

Y así juntos podéis volar, podéis dirigiros a cada una de esas estrellitas que ahora veis.

Acompañad a vuestro Dios, acompañad a vuestro Padre, tomadLe de la Mano, volad, gozad, id con alegría acompañado a vuestro Dios…,

ID Mis pequeños, id con Él, Él os espera, Él espera éste encuentro más que vosotros… gozad, gozad.

Os He traído a vuestro interior, porque Yo como Madre os llevo hasta el Padre, a la Trinidad, por medio de la Trinidad os llevo y vuestro gozo, se vuelve Mi Gozo.  

Gozad, id a Diós Mi pequeño@, ve con tu Padre, aquí os espero.

Hijitos Míos, penetrad  a éstas Aguas Límpidas, a éstas Aguas Santas; dejad que toda la mugre, todo lo malsano quede en ellas y salid de éstas Aguas cristalinas, puros, santos, ávidos del Amor de Nuestro Dios.

Dejad que éstas Aguas os purifiquen; gozad de éstas Aguas, ved, ved lo limpio que están, se puede ver hasta el fondo, entrad, nadad en ellas, gozad…,

Levantaos ya, creced, creced en el Amor, en la Fe, en ésa Esperanza de saber que vuestro Padre y Dios que os ha Creado, que os ha dado Vida espera por cada uno de vosotros.

Tantos, tantos Regalos que tiene vuestro Dios para cada uno de vosotros, Él es tan Bueno, Él es tan Santo, Él es tan lleno de Vida, Él es La Vida, el Universo entero está a Sus Pies.

ÉL SE DA TODO POR VOSOTROS 

Cuánta Paz, cuánto Amor, cuánto crecimiento podréis alcanzar al entrar en Su Interior, en vuestro interior.

Dad a vuestros hermanos ésta Vida, al haber sido llenados vosotros mismos de Ella.

Él os puede satisfacer perfectamente, abrid cada vez más vuestro corazón, para que Sus Bendiciones que son Infinitas penetren como Gracias Nuevas, como cataratas a vuestro interior.

Él se quiere derramar totalmente en cada alma, pero vosotros no os queréis abrir así en totalidad.

AMADLO, AMADLO CADA VEZ MÁS; CONOCEDLO CADA VEZ MÁS;

PermitidLe a Mi Esposo que os lleve a ésa Profundidad del Conocimiento de vuestro Dios, y así al Conocerlo gozaréis infinitamente de lo que es El Desconocido Amor de Nuestro Dios…

Es un Mundo de Amor, es un Océano Infinito de Bendiciones y de Gracias, es una Luz Divina que no permite oscuridad en vuestro ser.

Todo esto en Su Infinidad es para cada uno de vosotros…, este es el Gozo de la Creación, lo que vuestro Dios Creó para cada uno de vosotros…, éste es el Destino de las almas…,

éste Gozo Infinito, éste Océano Infinito, éste Espacio Infinito de Amor, volad con vuestro Dios, gozad con vuestro Dios, acompañad a vuestro Dios.

Agradeced a vuestro Dios con todo vuestro corazón por todo lo que Ha Hecho por vosotros, por todas las almas, ¡cuánto gozo, cuánto regalo! ¡Oh! Mis pequeños, ¡Oh! Mis pequeños,

Gracias, gracias, Padre… Gracias por lo que das a cada hijo, Tuyo y Mío, gracias…