Archivos diarios: 3/09/19

LAS ALMAS BAJAN AL ABISMO


Septiembre 2 de 2019 

Hijo mío: Aquí en el silencio de tu cuarto, mientras la vida pasa, el mundo se está convirtiendo en una gran fosa; las almas bajan al Abismo; al pozo sin salida.

La muerte es el sello de muchos de mis hijos; el mundo se ha vuelto frio en caridad, en amor, en obras; las gentes andan cada una por su lado, no tienen tiempo para mirar la obra de Dios.

El egoísmo, la avaricia y el ansia de poder unidos a la falta de perdón, están haciendo de mi Creación, un valle de llanto, muerte y desolación.

A través de toda la historia de la humanidad, los hombres se han distinguido, no por su paz, si no por sus guerras; la violencia ha formado cadenas y barreras de separación.

La muerte, la violencia, el orgullo, la soberbia y ante todo la muerte espiritual que es un alejamiento total de los preceptos de Dios, han desencadenado los más atroces derramamientos de sangre…

Manchando con sus actos y su violencia el espíritu de la Tierra.De padres alejados de Dios nace un fruto triste, la cadena de frialdad y rechazo, está en el hombre desde el momento de la concepción; como son los padres así son los hijos, a no ser que se conviertan.

Hijos míos, el pecado del hombre de hoy ha traspasado los límites del orden y el derecho; de todas las generaciones existentes, es esta generación de estos Últimos Tiempos la más pecadora y con la que más compasión he tenido.

Os digo, si descargara sobre vosotros mi brazo justiciero, serían muy pocos los que se salvarían. El pecado y la maldad de esta generación son tan grandes que hacen estremecer los mismos Infiernos.

Los hombres, la pobre humanidad, no han entendido que la riqueza no está en acumular bienes materiales, sino más bien en guardar un perfecto equilibro entre el cuerpo, el alma y el espíritu; de ahí emana la verdadera riqueza humana.

La Tierra no soporta ya más tanta violencia, tanta degradación. Mi Creación se está viendo en peligro, por la falta de amor y de Dios.

Si el hombre amara, la Tierra seria un paraíso, pues todo lo que Dios creo, guarda la Sinfonía del Amor. El amor y el respeto, unidos a la obediencia de los Preceptos divinos, son la clave para una perfecta comunión entre el hombre, la Tierra y Dios.

Pero el hombre al romper uno de estos elementos, produce un desequilibrio que es lo que está llevando a la humanidad de hoy a su propia muerte y destrucción.

Porque en Sodoma y Gomorra no se vio la putrefacción espiritual, social y moral que se ve hoy en la Tierra.

Si a estas dos ciudades las desaparecí de la faz de la tierra, con fuego caído del cielo, cuanto más no haría hoy con tanta miseria espiritual y tantísimo pecado que hace llorar al Cielo y atemoriza hasta los mismos Infiernos:

los matrimonios entre homosexuales y lesbianas, los abortos, los hogares mal vividos, la juventud perdida y toda la degradación de esta humanidad ingrata y pecadora, rompen con el equilibrio de mi Creación y son una afrenta a mi Santo Espíritu.

Os digo, que ni en Sodoma y Gomorra con todo su pecado, jamás se vio lo que hoy se ve en esta humanidad de estos Últimos Tiempos.  

Mi Creación no soporta más tanto ultraje y pecado; todas mis criaturas guardan el equilibrio con la cual fueron creadas, es decir: armonía, equilibrio, paz y común unión con el Creador.

Pero el hombre de hoy con su soberbia, prepotencia y autodivinidad, está rompiendo el Código del Amor que rige en la Creación, destruyendo el ecosistema, lo cual traerá como consecuencia su propia autodestrucción.

Hijos míos, cuando pecáis estáis destruyendo el amor y la vida, que proceden de Mí; estáis ofendiendo a Dios y si no pedís perdón y os arrepentís de corazón, cargaréis con ese pecado.

MANCHARÉIS VUESTRO ESPÍRITU

Y APARTARÉIS EL ESPÍRITU DE DIOS QUE HABITA EN VOSOTROS

POR LA VIDA QUE SE OS DIÓ  

Yo Soy Vida y Espíritu que por amor os creé.

Todo en la eternidad será juzgado en el amor, porque por amor fuisteis creados junto con todo lo que existe.

Por eso al pecar, rompéis el Código del Amor y todo el universo sufre, porque el amor es unidad, es vida que procede de Dios.

Entended habitantes de la Tierra, que yo vuestro Padre, no me complazco con la muerte del pecador; antes deseo que viváis y tengáis Vida Eterna.

No soy el Padre Justiciero que va acumulando vuestros pecados, para luego haceros pagar por ellos; ese no soy Yo.

Si así lo fuera, hace mucho que os habría desaparecido de la faz de la Tierra.

Pero no, soy más Padre que Juez, espero paciente a que se cumpla la última palabra,

a ver si recapacitáis y volvéis a Mí, sin que mi Justicia tenga que castigaros.

Entended hijos míos:

NO ES vuestro Padre quien os castigará:

SOIS VOSOTROS QUE CON VUESTRO PECADO Y MALDAD,

HARÉIS QUE SE ACTIVE MI JUSTICIA

Yo soy Misericordia y Justicia, esa es mi Esencia; si escucháis mi Voz y ponéis en práctica mis Preceptos, viviréis en mi Misericordia.

Más si os apartáis de Mí y quebrantáis mis Preceptos, conoceréis mi Justicia; mi Justicia es recta e inexorable y da a cada cual según sus obras.

Sois vosotros los que elegís mi Misericordia o mi Justicia; de vosotros depende, porque bien sabéis que respeto vuestro libre albedrío.

Os lo repito, no me complazco con la muerte del pecador, hasta el último segundo estaré esperándoos hijos insensatos a ver si despertáis y retomáis la senda de vuestra salvación.

Os anuncio que mi Milagro y mi Aviso están cerca; ésta será la última puerta de mi Misericordia abierta para todos aquellos que quieran entrar por ella.

Después de esto las Tinieblas envolverán mi Tierra y mi Justicia Divina purificará toda mi Creación.

Arrepentíos y convertíos, para que mi Aviso no os coja en pecado mortal. Mi aviso está cerca y muchos por la gravedad de sus pecados no regresarán más a este mundo.

Pobre humanidad corre de allá para acá, preocupada sólo por las cosas de este mundo; no tiene tiempo para pensar por un momento en las obras que me presentarán cuando Pasen por la Eternidad.

El tiempo de mi Misericordia se está agotando y se marchará con mi Aviso; pacientemente esperaré a que se agote el último segundo de mi Misericordia en este mundo, para luego esperaros en la Eternidad,

donde os haré un pequeño juicio personal y cada cual será llevado al lugar que le corresponde ir, según sus faltas y pecados.

Muchos no regresarán a este mundo por la gravedad de sus pecados, la Muerte Eterna los sorprenderá y será su paga por toda la maldad con que han obrado en esta vida.

Como Padre esperaré que los que regresen a este mundo tomen conciencia de una vez de que el pecado sólo conduce a la muerte.

Confío y espero que después de mi Aviso, se entreguen totalmente a buscar su salvación.

La humanidad no cree si no ve Signos, mi Aviso los despertará y sabrán de Mí, para que no vuelvan a poner en duda mi existencia.

El paso por la eternidad será de purificación para muchos.

Y PARA LA INMENSA MAYORÍA SU PEOR PESADILLA

La inmensa mayoría de esta humanidad pecadora va a sentir en el espíritu el dolor que produce el pecado y gran cantidad irá a parar al Averno,

Allí sentirán el llanto y crujir de dientes de las almas condenadas; sentirán el Fuego del Infierno que quema y no se extingue

Y A MUCHOS NO SE LES PERMITIRÁ REGRESAR Y ALLÁ SE QUEDARÁN PARA SIEMPRE

Mi Creación está en los últimos dolores de parto, preparaos Pueblo mío, porque vais a tener que acostumbraros a vivir con los movimientos telúricos; no busco con esto asustaros, sino más bien avisaros para que os preparéis y nada os coja por sorpresa.

En aquellos días en que la Tierra esté temblando, os pido que conservéis la calma y no entréis en pánico. Orad, suplicad y haced penitencia y en la medida que hagáis esto, todo se irá aplacando.

Las naciones impías van a ser castigadas por la Furia de la Naturaleza; el pecado y la maldad de estas naciones será borrado para siempre.

Los continentes van a fusionarse, quedará un solo continente y toda la miseria y pecado será borrada de la faz de la Tierra.

Las naciones que me han dado la espalda y donde el pecado ha echado raíces van a desaparecer.

Preparaos Pueblo mío, porque comenzaron los últimos dolores de parto de mi Creación.

La Tierra se estremecerá de oriente a occidente, de norte a sur.

Os aviso con anticipación para que cuando esto suceda ya estéis preparados.

Y podáis sobrellevar con Fe y confianza en Dios, estos días de transformación de mi Creación.

Paz a vosotros, Pueblo mío, heredad mía.

Vuestro Padre, Yhave, Señor de las Naciones.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad.

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