P281 LOS OTROS CRISTOS


Septiembre 09 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, hoy os quiero hablar de la Gracia tan grande que debéis pedir y que para ella vinisteis a la Tierra a servirMe y es la Gracia de llegar a ser otros Cristos.

Esta Gracia es la sublimación de cada alma que baja a la Tierra, es la misión y la vida, por excelencia, que debe tener cada alma, porque así se vive en el Cielo y Mi Reino Celestial se debe de vivir en la misma forma,

transmitiendo a Mi Hijo en cualquiera de Sus facetas o virtudes, viviendo, realmente, el Amor Celestial como El se los manifestó en todas Sus Obras.

La Vida de Mi Hijo se debe manifestar en cada una de las almas que bajan a la Tierra.

Cada alma baja impregnada de Mi Amor, amor que se debe ir desarrollando, primero, con la ayuda y guía de los padres que os ha tocado tener

Y posteriormente, con la ayuda interna que cada uno de vosotros deberá escuchar en su interior,

Para que sea Mi Santo Espíritu el que os lleve a crecer y consumar el amor infinito que Yo puse en cada uno de vosotros para el crecimiento y redención del género humano.

Yo os conozco perfectamente a cada uno de vosotros. Yo os guío a cada uno de vosotros en forma particular.

Ninguno es igual a otro y todos necesitáis unos de otros para vuestro buen desarrollo y desenvolvimiento humano y espiritual.

Yo os creé limitado manteniendo esas necesidades en vosotros y en vuestro prójimo, para que así vivierais en santa humildad,

apreciando con ella que sin la ayuda de vuestros hermanos, no podríais subsistir, ni humanamente ni espiritualmente, por las enseñanzas que transmito a algunos de vosotros.

He puesto Mi Conocimiento parcialmente en cada uno de vosotros para que, con necesidad humilde os acercarais los unos a los otros,

Pero en vez de aceptar con humildad vuestras limitaciones y así pedirlas, os ensoberbecéis con lo que tenéis, que es ilimitado y no permitís que aflore de cada uno de vosotros vuestra humildad

Y preferís comprar y a veces con altanería y desprecio, los bienes que vuestro prójimo os puede dar para completar lo que necesitáis.

Sólo Mi Hijo ha bajado sin tener la limitación de las Gracias Divinas y teniéndolas todas,

las puso a vuestra disposición para que de ellas os sirvierais para vuestro crecimiento espiritual, para vuestro crecimiento en el Amor.

Se quiso humillar haciéndose pequeño y pobre y así enseñaros que hasta El mismo necesitaba de Su prójimo para subsistir humanamente.

Aceptó la ayuda de ricos y pobres y así también, de los desprecios de ricos y pobres.

Tuvo que trabajar de carpintero, para que con Su trabajo ayudara a otros y con la remuneración de Su trabajo ayudara a Su Familia para la subsistencia diaria.

Quiso aceptar todos los acontecimientos que a diario se Le presentaron y que ahora se os presentan a cada uno de vosotros, tanto humanos como espirituales.

Quiso tomar una a una todas las situaciones de la vida para así irlas purificando, santificando y que ellas así se volvieran ocasiones de vida,

de crecimiento espiritual, de ocasión de sacrificio y para intercesión por todas las almas y de todos los tiempos.

Os quiso dar ejemplo de aceptación a Mi Voluntad al permanecer oculto, llevando vida normal como de cualquier ciudadano,

Vida “aparentemente” sin importancia, haciendo cosas normales “sin importancia” para la sociedad

Pero fue una Vida Oculta obediente y vasta para la salvación de todos vosotros, porque El permanecía en Mi en todo momento.

Quiso pasar desapercibido 30 años, como muchos de vosotros pasáis, quizá, toda vuestra vida, bien desapercibidos para el mundo,

pero viviendo profundamente para Mi, haciendo Mi Voluntad.

Quiso santificar cada trabajo, cada vida, ordinaria o importante, cada momento.

En Su Vida Pública trató a gente de todos niveles sociales y económicos y se hizo uno en cada uno de ellos, menos en los soberbios y en el pecado,

pero sí comprendiendo a los pecadores y ayudándolos a salir del abismo, a veces tan profundo en el cuál habían caído por su pecado,

que los mismos conciudadanos deploraban y castigaban, a veces, hasta mortalmente los que así procedían, como en el caso de la mujer adúltera que iba a ser lapidada.

Mi Hijo bajó a llevar salvación en la caridad y en la comprensión por conocer vuestra pequeñez y vuestra debilidad.

Os mostró cómo El mismo fue tentado por el Maligno y le hizo saber como Su tarea en la tierra dependía de Mi, Su Padre,

y de ésta forma tomaba fuerza extraordinaria para vencerlo fácilmente en todas las ocasiones en las que se le presentó.

Cuando arrojaba a los demonios, éstos Lo ponían en evidencia ante el pueblo dándoles a conocer que El era el Mesías, el Hijo de Dios Altísimo y El en lugar de envanecerse, los hacía callar.

La Humildad ante todo, Mi Hijo, Dios en Mi Mismo, el Humilde por excelencia, el Verbo hecho carne, el Amor vivo entre vosotros.

El os enseñó, a través de la vida con Sus discípulos, Mis necesidades de salvación, viviendo y enseñando Mi Sabiduría

y a la vez acompañada con prodigios grandísimos venciendo, hasta lo humanamente imposible, la muerte.

El os enseñó que viviendo Su Vida, Sus enseñanzas, siempre viéndoMe a Mi primero y a Mi Voluntad, podrían lograr todo.

Así se lo confió a Sus discípulos y les dijo: “Id y predicad a todas las naciones y aquellos que Me sigan podrán hacer las mismas cosas que Me han visto hacer y las harán aún mayores.

Este es un privilegio que Mi Hijo os ha dejado y es para todos aquellos que realmente quieran seguir la Vida Divina de Mi Ser Infinito.

Vosotros conocéis la vida de los discípulos cuando, bajando el Espíritu Santo en Pentecostés, los confirma como los verdaderos seguidores de Su Palabra y de Sus Obras.

Vosotros conocéis la predicación de cada uno de ellos y los prodigios que realizaban porque se volvieron otros Cristos.

Vosotros conocéis la vida de los santos de vuestra historia que, sin llegar muchos de ellos a tener una vida de tanto trabajo y tanta donación como la tuvo Mi Hijo y luego Sus discípulos,

han podido también hacer prodigios grandísimos gracias al volverse otros Cristos en alguna de Sus Virtudes.

Vosotros, Mis hijitos, sois limitados, no podéis tener todas las virtudes de Mi Hijo, pero cada uno de vosotros debe desarrollar la que Mi Santo Espíritu os ha otorgado,

haciéndola crecer en humildad, en el servicio desinteresado para con vuestros hermanos, pero interesado en hacer Mi Voluntad.

Esa virtud o virtudes os llevarán a vuestra santificación y ayudaréis a la santificación de muchos de los vuestros al lograr, como muchos lo han logrado,

hacer de la virtud ó el don que poseen, por Mi Gracia, actos heroicos de amor.

Es una misión sublime a la que todos vosotros estáis llamados y que para ello bajasteis a servirMe, la de ser otros Cristos

y poner todos vuestros dones y virtudes al servicio Mío y al de vuestros hermanos, para su salvación eterna.

No bajasteis para hacer vida en lo material efímero y egoísta, sino en los bienes espirituales, que os darán vida eterna y amor infinito por parte de vuestro Dios.

Podéis ser ama de casa ó renombrado cirujano, podéis ser uno de Mis hijos que limpia vuestras calles o encumbrado magnate, etc.

ninguno de vosotros está completo en dones ni en virtudes, porque así lo he querido, para que os deis cuenta de que todos necesitáis de todos

y todos necesitáis de Mi.

NO lo he hecho por egoísmo, lo he hecho para bien vuestro, para que al daros cuenta de vuestras limitaciones,

os cuidarais los unos a los otros, creciendo en amor y en servicio mutuo y para el buen desarrollo de vuestro Mundo.

Entended hijitos Míos, que hasta que no os deis perfecta cuenta de que si no vivís como Mi Hijo os enseñó, hasta que no os volváis otros Cristos según los dones obtenidos en cada uno de vosotros,

MI Reino no se podrá dar sobre la Tierra.

Vosotros deberéis daros cuenta de que debéis cambiar personalmente, aceptando vuestras limitaciones con humildad;

al veros limitados y humildes Me pediréis que Yo venga a vivir libremente en vosotros y así es como se dará el cambio favorable,

cambio que ya muchos ansían y así terminar con la maldad que ahora cubre a vuestro mundo.

Dejad que la luz, Mi Luz, que habita en vosotros, aflore y empiece a encender corazones.

Que vuestro trato de amor hacia los demás deje vivir a Mi Hijo en vuestros actos diarios y por consiguiente, se empiece a destruir el odio y la maldad que ahora vive entre vosotros.

Dad luz de amor, Mi Presencia Viva en vosotros, a vuestros semejantes

Y AYUDADME A HACER NACER NUEVOS CRISTOS,

Después de permitir que en vosotros sea El el que os habite.

TraedMe almas, levantad pecadores con vuestra comprensión y ayuda espiritual, como Mi Hijo lo hacía.

Preparad Mi Reino entre vosotros apartando miedos y egoísmo personal.

¿Acaso le teméis a la luz del día? ¿Acaso le teméis al Amor sincero y verdadero?

¿Acaso no queréis caminar por vuestras calles con confianza y alegría al existir paz y amor entre vuestros semejantes?

¿Acaso no queréis tener trato directo con vuestro Dios y Señor?

¿Acaso no queréis vivir vida de amor fraternal desinteresado en bienes materiales e interesado en el crecimiento de las potencialidades espirituales que Yo os dí?

“Vosotros podréis lograr todo lo que Me visteis hacer y lo haréis mayor cuando, por fin, queráis venir en pos de Mi”,

Os dijo Mi Hijo Jesucristo y lo respaldo Yo, Su Padre y Dios vuestro.

Haced la prueba y Me veréis en los resultados.

Actuad con amor verdadero y desinteresado para con vuestra persona, sólo viéndome a Mi y a los intereses de superación espiritual que deis a vuestros hermanos y os aseguro que podréis lograr todo.

Yo os bendigo en Mi Santísimo Nombre, en el del Amor Redentor de Mi Hijo y en el del Amor y Vivificador de Mi Santo Espíritu.

Acudid a la guía materna de vuestra Madre Santísima para que os lleve a alcanzar la plenitud del Amor y de Mi Hijo Amado.

Y PARA QUE ENTENDÁIS PLENAMENTE ESTA ENSEÑANZA.

Mirad cómo la aprendieron los primeros cristianos, con Mi Sabiduría que mi Apóstol Pablo PREDICÁBAMOS, al ser Portador de Mi Presencia y un dócil Instrumento,

ASÍ INSTRUÍMOS a los romanos que serían mis testigos, en el Coliseum convertido por Satanás en el que sería el más portentoso Altar, para el sacrificio de mis preciosas Almas Víctimas… 

En la Iglesia de la santa Cruz, que es el salón porticado en el jardín de la Puerta del Cielo,

Pablo de Tarso está hablando a una multitud de cristianos, de todas las edades:

“Así pues hermanos míos, os ruego encarecidamente por la misericordia que Dios les ha manifestado, los exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos como una ofrenda viva.

OFRECED VUESTROS CUERPOS COMO UNA OSTIA O VÍCTIMA VIVA,

SANTA Y AGRADABLE A DIOS.

PORQUE EN ESTO CONSISTE EL VERDADERO CULTO.

No se dejen transformar por los criterios de este mundo, sino más bien renovad vuestros espíritus y dejen que una nueva manera de pensar los transforme internamente,

Para que sepan distinguir cual es la Voluntad de Dios a fin de acertar que es lo bueno, lo más agradable, lo perfecto, que Dios quiere de vosotros.

SACRIFICIO VIVIENTE   =    CULTO VERDADERO

Los sacrificios eran la base y la forma de la religión antigua. Todo se impetraba y todo se expiaba mediante sacrificios.

Con el sacrificio se intentaba honrar a Dios o aplacarlo, agradecerle por una victoria o sanación.Era la época del sacrificio material, porque no había otro rito, ni otro modo manifiesto, para honrar al eterno y conseguir su ayuda.

La Ley de los libros mosaicos, dice como las hostias de los sacrificios y las oblaciones de flor de harina, aceite, incienso, deben tener sal, pero no levadura, ni miel.

Y deben ser tostadas y trituradas, antes de ser ofrecidas y siempre rociadas de aceite unidas al incienso.

La Ley también dice que de  aquellos que pertenecían a la estirpe de Aarón, la estirpe sacerdotal;

estaban excluidos del sacerdocio, los que tenían cualquier defecto físico o enfermedad incurable.

Cuerpo perfecto de construcción y de salud, debía ser el oficiante delante del Creador del hombre.

El Altísimo que había dado al hombre perfección de miembros, de sentidos, de sentimientos

Y para el Cual, el ver la enfermedad y la deformidad que eran el testimonio de la Rebelión del Hombre y del desprecio de Satanás a la obra más preciosa para Dios y por lo mismo también eran desprecio a Dios.

La Benignidad de Dios había indicado la forma de expiar los pecados.

Todos menos uno: el Pecado Original. Éste solo podía ser lavado por una Víctima Perfecta y no existía en la Tierra.

El hombre no había sido instruido por el Verbo Encarnado y faltaba la Víctima Santa para el Sacrificio Perpetuo y Perfecto.

Sintiendo la necesidad de adorar al Dios Verdadero, le hacía oferta de los dones que Él Mismo había dado al hombre.

Recogía los animales y los frutos de la tierra y los consumía en el fuego para que realmente fueran sacrificados.

Pero ¿Eran Sacrificio Viviente?

NO.

Eran sacrificios de animales y productos vegetales.

Ya muertos los primeros y arrancados de la tierra que los nutría, los segundos.

No eran víctimas ‘vivas’ consumiéndose a sí mismas, para honrar a Dios.

Y muy relativo era el sacrificio, aunque fuesen animales de mucho valor material. sacrificio azteca

En las religiones idolátricas Satanás enseñó a los hombres a adorarlo con sacrificios humanos.

Para el Dios Verdadero se le daba honor y reparación, con la inmolación de los animales que substituían sobre el altar, al verdadero Culpable.

Sacrificio relativo e imperfecto.

Antes del Cristo Cordero, Inmolado para expiar las culpas humanas y aplacar la Ira Divina,

NUNCA un hombre había sido sacrificado al Dios Verdadero, para darle honor y reparación perfecta.

Para que el espíritu del hombre fuese recreado en Gracia y reintegrado a su dignidad de hijo de Dios y coheredero del Cielo,

Para que la Justicia Divina fuera aplacada y el Mal Vencido, se necesitaba una Víctima Perfecta.

UNA VÍCTIMA ÚNICA QUE SIENDO DIOS

COMO EL DIOS OFENDIDO,

PAGASE DE DIOS A DIOS, EL RESCATE DEL HOMBRE,

COMO HOMBRE SANTÍSIMO

Y EXPIASE POR EL HOMBRE PECADOR

Sólo el Hombre-Dios podía aplacar a Dios y redimir al hombre, siendo Verdadero Dios y Verdadero Hombre.

Y EL VERBO SE HIZO CARNE

Jesús se hizo Hombre y Jesús fue Inmolado.

Pero su Sacrificio no fue consumado sobre su carne muerta,

SINO EN UN CUERPO VIVO,

SOBRE EL CUAL FUERON ARROJADOS TODOS LOS TORMENTOS Y EXPIADAS TODAS LAS CULPAS,

POR LAS CUALES EL INOCENTE FUERA GRAVADO, PARA CONSUMIRLAS TODAS.

1Cristo Sindonico

SACRIFICIO TOTAL

Del espíritu del Cristo, probado por el Abandono del Padre, para reparar la Culpa de Adán, culpable de haber abandonado a Dios y a su Ley.

Del Intelecto Perfecto del Hijo del Hombre, para redimir la soberbia de Adán.

De la Carne Inocente del Cordero de Dios, para reparar la Lujuria de Adán.

Y para que el mundo siempre pecador, tuviese siempre una víctima perfecta, adelantó la Inmolación del Cristo y Pontífice Eterno,

CONSTITUYENDO EL SACRIFICIO PERPETUO:

EL EUCARÍSTICO

En el cual está todavía y siempre, Cristo en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

Y es consumado y ofrecido en todos los altares de la Tierra…

SACRIFICIO PERPETUO Y SACRIFICIO VIVIENTE

El Nuevo Sacrificio de la Religión Perfecta.

Pero al sacrificio viviente que se consuma sobre los altares, el hombre debe unir su propio e individual sacrificio.

Sacrificio que incluye la parte carnal, moral y espiritual.

Enfermedades, pobreza, trabajo extenuante, por la parte material.

Injusticias, calumnias, incomprensiones, por la parte moral.

Persecuciones por parte de los hombres o abandono de Dios para probar la fidelidad de su siervo, por la parte espiritual.

Y todavía más: fidelidad a la Ley conservando castos, justos y amorosos, los cuerpos, los pensamientos, los sentimientos y los espíritus.

PORQUE ESTO,

MÁS QUE LOS RITOS EXTERIORES,

ES LO QUE CONSTITUYE EL VERDADERO CULTO A DIOS

No la forma solamente, sino la sustancia del Culto a Dios.

Y la sustancia es dada del renovarse.

La sustancia del culto a Dios  es dada por un continuo, fatigoso y a veces muy doloroso ascenso hacia la perfección,

para hacer la voluntad de Dios y poder llegar a ser santos y subir a la morada del Padre en la Eternidad.

Esta renovación, esta transformación, este ascenso a la Perfección, se hace con la voluntad humana unida al Espíritu del Hijo, dócil a las inspiraciones del Espíritu Santo,

de tal forma que con todos sus dones activos, se va haciendo todo lo que Dios propone hacer, en el modo como Dios lo propone, en la medida en que Dios lo señala.

Un continuo renovarse, espiritual y moralmente, para hacerse una humanidad nueva, alcanzando la Fusión Total con Dios, hasta poder decir:

“A FIN DE VIVIR PARA DIOS, ESTOY CRUCIFICADO CON CRISTO.

Y AHORA NO VIVO YO, SINO QUE ES CRISTO QUIEN VIVE EN MÍ.”

La Palabra de Dios es levadura que hace fermentar la harina pura, la Harina de Hostias, para que esa harina con su perfección, sea levadura en la Gran Masa.

Cuando el ama  de casa quiere hacer su pan, no toma la harina impura llena de salvado.

Sino toma la harina más pura, la baña de agua y la pone a fermentar para que la levadura la levante y la convierta en un delicioso pan.

Es necesario que las Hostias, en un espiritual Sacrificio,

VENGAN Y SE PONGAN A SÍ MISMAS

“CRUCIFICAME SEÑOR MIO Y DIOS MIO, PORQUE TE ADORO SOBRE TODAS LAS COSAS…”

SOBRE EL ALTAR DEL SACRIFICIO

Dios les pide expiación, reparación, perfección de Caridad, a las víctimas que son las columnas de la Iglesia que sostienen el Templo de Dios

Y que son las estrellas que señalan el Camino que termina en el Corazón de Cristo.

Soldados del Dios Verdadero. Atletas de la Religión Santa.

Sacerdotes y víctimas del tiempo nuevo, que deben salarse con la sal de la voluntad heroica, la cual tuesta y cauteriza, pero fortifica las partes débiles.

ELLAS DEBEN TOSTARSE Y TRITURARSE

EN EL FUEGO DE LA CARIDAD

Y EN LA MUELA DE LA MORTIFICACIÓN,

PARA CONVERTIRSE EN HARINA DE HOSTIAS.

‘Flor de Harina’ rociándose con la santa unción de las virtudes y olorosas por el abundante incienso de la Adoración,

Ofreciéndose, inmolándose, diciendo las perpetuas palabras de Cristo:

“Aquí estoy Padre, para hacer tu Voluntad y no la mía.”

La infamia de la Tierra es tanta, que sube con fuerza sacrílega hasta los Cielos con la fetidez del Infierno.

Hay que purificar la Inmensa Catedral del Creador, para que Dios pueda todavía mirarla con Piedad que salva.

Y es una bendición ser elegidos.

Es un privilegio de Dios, esta función de

Hostias, ‘Redentores’, Continuadores, Completadores de la Pasión de Cristo.

Porque: LAS ALMAS-HOSTIAS-VICTIMAS,

VIVEN LA CRUCIFIXIÓN TOTAL.

El alma que se ofrece a sí misma en una oblación perfecta y crucifica su voluntad, para hacer exclusivamente la Voluntad de Dios.

Y decide amar lo que Dios Ama y hacer lo que Dios hizo:

VIVIR MURIENDO Y MORIR AMANDO 

Obedeciendo con una obediencia perfecta.

IMITANDO A JESÚS EN TODO.

Él Mismo personalmente, enseña a caminar paso a paso, siguiendo sus huellas ensangrentadas, por el Camino de la Cruz…

LA CRUCIFIXIÓN MORAL.

ES PRECISO MATAR EL ‘YO’ Y RENUNCIAR A TODO.

Se crucifican los afectos, aún los más legítimos y se abraza totalmente ‘la locura de la Cruz’.

Se mata el respeto humano aceptando el desprecio del mundo.

Y deja de interesar la etiqueta que con burlas y escarnios, se debe soportar: ‘locos y endemoniados’.

Lo único que importa es lo que se es a los ojos de Dios.

Y Él es el que, al cáliz de la amargura que el mundo hace tan cruel, le infunde su divina dulzura.

Recordar al Maestro al que juzgaron igual, es el pensamiento que fortalece y ayuda.

El alma se vuelve profeta y apóstol y corre la misma suerte.

El amor por su Dios le aporta:

la PERSECUCIÓN. 

LA CRUCIFIXIÓN FÍSICA

En enfermedades permitidas por Dios, el cuerpo se destruye en lenta agonía que sirve para expiación y redención.

Se crucifica la carne con todas sus apetencias y naturales inclinaciones.

Se doblegan todos los instintos en una sumisión absoluta al espíritu.

Con la ayuda de Jesús, que vive en el interior, el alma logra el total dominio y se obliga a vivir los mandamientos del Evangelio.

La carne gime, pero el espíritu triunfa.

EN UNA CRUCIFIXIÓN AUTÉNTICA

EL CUERPO SUFRE LOS DOLORES FÍSICOS QUE SUFRIÓ JESÚS

En la medida en que Él Mismo con ternura paternal, va imprimiendo su semejanza en el alma que ha sellado como suya y conforme el alma lo va soportando…

Y su semejanza de ‘Redentor’ va siendo grabada con divina precisión.

Las manos y los pies duelen y los clavos se sienten; al igual que las espinas y los azotes de la flagelación.

Hay un dolor soportable, junto con un gozo muy intenso.

Cuando se ha avanzado tanto que Jesús deja que se experimente su dolorosísima agonía,

La Misericordia Divina ayuda a nuestra debilidad y

HACE QUE SEA POSIBLE AMAR EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO

SANTA RITA DE CASIA

En casos excepcionales, esta crucifixión sale al exterior y los estigmas se vuelven visibles.

Por lo general, las almas víctimas no quieren que nadie sepa su secreto

Y pasan inadvertidas en medio del mundo, llevando silenciosamente su martirio interior.

Las almas hostias mueren sobre la Cruz, con el martirio del Amor Total  

A esta crucifixión completa contribuyen:

LOS HOMBRES

Que dominados por el mundo no pueden comprender al que vive estas realidades espirituales.

La incomprensión y la soledad se vuelven compañeras inseparables del alma- víctima.

Lo único que la sostiene y la compensa de todas sus amarguras:

es Dios y su amor.

SATANAS

Que en una permisión divina, fustiga con todo su odio y su furia, al que se ha convertido en su mortal enemigo.

En esta batalla, Satanás utiliza a los hombres dominados por él…

Y LOS CONVIERTE EN FLAGELOS HUMANOS

El hombre es el más cruel enemigo del hombre.

Y los primeros enemigos son los propios familiares,

LAS BATALLAS DE LAS VÍCTIMAS SE DESARROLLAN

ENTRE EL PARAÍSO Y EL INFIERNO

El alma se debate en un mar que le lleva oleadas de dolor, de amargura, de angustia, en la oscuridad y la incertidumbre.

De las que solo es rescatada, por la Infinita Bondad de Dios, que vuelve a llenarla de paz y alegría.

Con sus lágrimas y oraciones obtienen gracias de Dios y Él las conforta para que esperen más bendiciones.

Es la Hora de Satanás.

Y las víctimas llevan al culmen su sacrificio hasta el tormento de la Hora Nona.

LOS CRISTIANOS MARTIRIZADOS POR EL ESTADO ISLÁMICO…

Y si es necesario derraman también su sangre en un martirio cruento.

Y permanecen fieles en aquel océano de desolación.

Y dicen junto con Él:

¡Dios mío!… ¡Dios mío!… Llenando de plegarias el Cielo, hasta que el Padre Celestial sienta fundirse en Piedad su Indignación y su Justicia sea aplacada. Una vez más.

DIOS MISMO

Los pecadores muertos a la Gracia no son felices.

Parece que lo sean, pero no es así. Y aunque los momentos de ebriedad por los placeres, no los dejan comprender su estado;

no faltan nunca las horas en las que un reclamo de la vida, les hace sentir su condición de separados de Dios.

Y es entonces la Desolación. Aquella tortura que Dios hace gustar a sus predilectos, para que sean como su Verbo: ‘salvadores’

En la hora crucial, el tormento de los tormentos: LA AUSENCIA DE DIOS.

Dios prepara a su atleta espiritual y en cierta manera lo prueba contra Sí Mismo.

El alma prueba su fidelidad en lo que pareciera el Abandono del que es su propia vida. ¡El Abandono de Dios!

ES EL HORROR MÁS GRANDE DE LA MUERTE

Y si es horrorosa para aquellos para quienes es únicamente ‘prueba’, es demoledor para las almas víctimas, para las que se convierte en una desgarradora realidad.

Porque ellas deben abrevar este cáliz, para perpetuar la Obra Redentora y salvar a los hombres que perecen en la desesperación.

CUANDO ESTO SUCEDE,

SATANÁS ATACA CON PEOR FEROCIDAD Y ATROZ TORMENTO

El alma libra un mortal combate en el que habrá un solo vencedor.

El Espíritu Santo es la única y suficiente Fuerza que sostiene la voluntad para que sobrevenga la victoria.

Y el dolor es compensado con las gracias sobrenaturales, con las cuales Dios consuela a su amada.

El alma de las víctimas que perseveran, jamás se pierde.

 Son los verdaderos adoradores en espíritu y en verdad.

Son las esposas-reinas del Esposo-Rey.

Las que conocen sus secretos y guardan una intimidad y una unión tan completa, que el Amado les imprime su Imagen en una semejanza perfecta.

Y el alma sabe que Dios está encima de ella, Invisible pero Presente.

Está protegida, por más que se crea sola, cuando le tocan las desolaciones.

El amor nunca falta sobre las agonías y los sacrificios, de quienes trabajan por la Gloria de Dios y la Redención de las almas.

EL CRISTIANO VERDADERO, SIEMPRE ES UN ALMA VICTIMA.

Todos los cristiano auténticos, son Hostias-vivientes.

Liberados de la esclavitud del pecado; sostenidos por la Gracia, ya no deben conocer la muerte del espíritu, si voluntariamente no se hacen siervos de la Culpa.  

Y Dios le ha dado alas a los espíritus liberándolos de las cadenas para que volasen muy alto al encuentro de Aquel que siguieron, conquistados por Jesucristo y por su Doctrina.

Los predestinados a la Gloria son los que no permanecieron sordos a su llamada, ni se detuvieron para seguirlo.

Y con heroísmo emprendieron el camino de la perfección.

No desfallecieron o desconsolaron, ni cuando el amor de predilección del Señor, fue una secuela de pruebas y de penas.

Y no se creyeron menos amados por ello.

Al contrario, supieron convertir las aparentes derrotas, en aplastantes victorias…

Pablo calla…

Un gran silencio se extiende por todo el lugar.

Todos los cristianos meditan en sus palabras. Y se podría oír el zumbido de una mosca.

De pronto, Pablo siente un ligero tirón a su túnica por detrás y voltea.

Hay dos niños y los reconoce: son Cástulo y Fabio.

Pablo se inclina y mira de cerca la hermosa carita llena de inocencia y gravedad.

Los grandes ojos azules de uno y castaños del otro. Los cabellos rizados y oscuros.

Y la túnica blanca con una franja roja en los bordes.niño romano cástulo

Los dos niños están tomados de la mano. Tienen alrededor de seis años.

Los grandes y hermosos ojos azules de Cástulo parecen hacerse más grandes cuando miran a Pablo con mucha seriedad y con su vocecilla infantil, pregunta:

–           ¿Eso que dijiste es solo para los grandes?

Pablo parece reflexionar y responde con gravedad como si estuviera con un adulto:

–           No. Pero ¿Has comprendido de lo que hablé?

–           Sí. –Resuena la vocecita decidida- Fabio y yo queremos ser hostias.

–           Veamos… ¿Qué entendiste de lo que dije?

–          Que Dios me quiere tanto, que quiso morir por mí. Y que si yo lo amo a Él, también debo morir por Él.

Que no tengo por qué preocuparme, porque Satanás estará muy enojado…  Pero si me hace la guerra le va a ir muy mal, porque Dios me protegerá siempre y me va a llevar al Cielo.

–           Es un compromiso muy serio. ¿Comprendes que si lo haces, Dios te lo tomará y tú deberás cumplir?

Cástulo parece elevarse y dice muy firme:

–           Sí.

Fabio confirma a su vez:

–           Yo quiero ser hostia.

Cástulo insiste:

–           Yo amo a Jesús y quiero ser hostia. ¿Dime cómo lo hago?

–           Pues, deberán decírselo a Jesús… Vamos a orar.

Y Pablo se arrodilla frente a la Cruz, junto con los dos niños que oran en voz alta…

Y cada uno hace su ofrenda viviente…

En todas las caras se dibuja una sonrisa.

Cástulo resumió en unas cuantas frases, la enseñanza de ese día.

Y todos recordaron porqué Jesús ama tanto a los niños.

Diana también recordó su propia ofrenda cuando era niña…

Con aquellos ejemplos ¿Quién puede mostrarse cobarde?

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