P284 EL AMOR ABSOLUTO


Septiembre 23 de 2019

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, Yo, como Hermano vuestro, que caminé entre los hombres, viví las maldades que el hombre puede causar, viví entre el pecado.

Sufrí los ataques de aquellos que luego Me asesinaron por envidia, por maldad, por falta de Fe e incredulidad.

Vosotros tenéis el conocimiento de la destrucción de Sodoma y Gomorra, un acto muy doloroso, pero necesario.

Dos pueblos con un grado de pecado, de inmoralidad, de maldad, tan grande, que no se podía dejarlos seguir actuando, y esto, debido a la protección por darles a los pueblos aledaños.

La Maldad que sale de Satanás, es como un cáncer que va destrozando los tejidos buenos, los tejidos sanos y ya no puedo permitir eso, Mis pequeños.

Hay demasiada maldad alrededor vuestro, queda ya muy poco sano de Mi Cuerpo Místico que sois vosotros, los que estáis Conmigo,

Y no puedo arriesgar ya, a esta parte sana que Me ha seguido, que Me ha buscado, que ha querido crecer en Mi Conocimiento, en Mis Leyes y, sobre todo, en Mi Amor.

Ya os había dicho que quedarán muy pocos de la población mundial y aun universal, después de la Purificación; del 25% del que hablan las Escrituras.

Todavía es mucha la cifra, será menor a eso y Me duele mucho, Mis pequeños.

Pensar que desde la época de Sodoma y Gomorra, que fue prácticamente aniquilación total, salvo por Lot y su familia; la humanidad no ha mejorado gran cosa,

A pesar de que vine y estuve entre los hombres, enseñándoos, guiándoos, amándoos y ni aun así, habéis querido mejoraros.

Satanás os ha desviado tanto, os ha puesto tantas tentaciones, y las habéis seguido.

Y ese es vuestro gran pecado, haber seguido al Mal, a pesar de que Yo os dejé todo lo necesario para poder atacar ese mal, e hicisteis caso omiso a todo ello.

Vuestro libre albedrío tomó la  maldad como medio de vida y no quisisteis luchar contra esa maldad que lleváis dentro de vosotros, y que además, os rodea.

Se os ha tratado como hijos consentidos, a pesar de haber sido hijos groseros, altaneros; se os ha tratado con todo Amor, se os ha perdonado mucho.

Y NO HABÉIS ENTENDIDO QUE SE OS QUIERE SALVAR,

Y PARECE QUE ESO NO OS IMPORTA.

No habéis querido mejorar en vuestro crecimiento espiritual, que de esa forma Mi Santo Espíritu os estaría guiando, enseñando y evitando que la maldad influyera sobre vosotros para que tomarais el buen camino, que os llevaría a la salvación eterna.  

Y sí en cambio, tapasteis vuestros ojos, tapasteis vuestros oídos, cerrasteis vuestro corazón a todo lo bueno y aceptasteis repito, con vuestro libre albedrío. Y vuelvo a repetir,

CON VUESTRO LIBRE ALBEDRÍO, LA MALDAD EN VUESTRA VIDA

Y lo repito, porque con esto os estoy dando a entender que vuestra CONDENACIÓN SERÁ ABSOLUTA,  si seguís apoyándoos en el Mal.

Tuvisteis muchas oportunidades, tuvisteis Nuestro Amor en Nuestra Santísima Trinidad en abundancia, y así ha sido, en abundancia se os ha dado el Perdón muchas veces.

Y no os quisisteis acercar a vivir en el estado de Gracia, evitabais el vivir en el Bien, como si realmente fuera todo lo contrario, como si realmente fuera el Mal que os destrozaba, que os hiciera sufrir, que os llevaba por caminos de perdición.

Seguís siendo ese pueblo de cabeza dura, un pueblo tonto, un pueblo infiel, un pueblo malvado; pero vosotros habéis escogido el ser vuestros propios destructores,

Habéis destruido vuestra alma, habéis destruido vuestro corazón. Nadie, más que vosotros mismos habéis intervenido en vuestra destrucción espiritual,

Y LO PEOR DE TODO, ES QUE NI ESO OS IMPORTA

Ha llegado el tiempo ya, en que veréis el resultado de lo que vosotros escogisteis, en total libertad con vuestro libre albedrío.

Muchas veces a través del tiempo, se os ha indicado lo que es el Dolor Eterno.

Y tampoco eso ha movido vuestra mente ni vuestro corazón a cambiar de vida.

Os habéis ganado la condenación, porque libremente la escogisteis; pero eso también Me duele inmensamente, porque sufrí por vosotros.

Sufrí para que vosotros, a pesar de vuestros pecados, pudierais vivir eternamente, con una sola condición: el arrepentimiento, pero ni eso os importa.

Lo hecho, hecho está, SUFRIRÉIS, los que quisisteis apartaros del buen camino.

Porque el tiempo de la cosecha ha llegado. Recordad la Parábola en donde el sembrador, el buen sembrador deposita el buen grano, pero luego llega Satanás y también, siembra cizaña alrededor del buen grano.

Se le pregunta al sembrador, al dueño, que si arrancan la cizaña; dice él:

“esperen hasta que crezcan; ya, entonces, cuando se vea, realmente, cual es la cizaña y en qué lugar está el buen grano, será más fácil de arrancar lo malo y dejar lo bueno.”

Estáis ya en ese tiempo, en donde será tomada la cizaña arrancada de la tierra y echada al Fuego Eterno.

Mis pequeños, os he dado mucho tiempo para cambiar, muchas oportunidades para vivir en el Bien, pero la gran mayoría de vosotros no las quisisteis tomar, preferisteis seguir siendo cizaña, viviendo la maldad alrededor de vuestros hermanos.

No quisisteis venceros a vosotros mismos, erradicando la maldad que traéis en vuestro interior, acercándoos a Mí; tomando Mi Palabra, tomando Mis Mandamientos, tomando Vida, Verdadera Vida en el Sacramento de la Eucaristía.

No quisistéis vivir en la Oración, no quisisteis dejar ese mal al que profetizado estaba que si seguíais en él, moriríais eternamente en el Fuego Eterno.

Y ¿QUÉ PASÓ? ¿QUÉ PASÓ CON VUESTRA ALMA?

NO QUISISTEIS AYUDARLE A VUESTRA ALMA EN SU SALVACIÓN

Preferisteis las cosas del Mundo, el pecado del mundo venido de Satanás. No quisisteis dejar todo aquello que os llevaba hacia el Mal.

Y no alimentabais a vuestra alma para vivir el Bien que Mi Hijo os enseñó.

¡Cuántas oportunidades tuvisteis a lo largo de vuestra existencia y no las tomasteis! Vuestra negligencia, vuestra maldad, os venció. 

Sabíais perfectamente que estáis rodeados de maldad, porque también avisado está en las Sagradas Escrituras, que estáis en el Mundo, pero no pertenecéis a él.

Vinisteis para una misión espiritual grande, bella, que era la de mover a las almas de vuestros hermanos hacia la salvación eterna, pero empezando con la vuestra.

Vosotros debisteis haber seguido lo que Mi Santo Espíritu os dictaba dentro de vuestro corazón y Él os iba a llevar hacia la Verdad Absoluta, que solamente viene de Nosotros, de Nuestra Santísima Trinidad.

Pero NO, la gran mayoría de vosotros habéis preferido los goces del Mundo, NO quisisteis venceros a vosotros mismos, viviendo primeramente los Mandamientos que Mi Padre os dio en el pasado.

No os dejasteis mover por la Palabra, por Mis Obras, que Yo os dejé cuando bajé y estuve entre los hombres.

No se movió ni se conmovió vuestro corazón cuando Me di por vosotros para vuestra redención. No habéis meditado en Mis Dolores todo lo que Me dejé hacer por vosotros.

Imaginad Mi Cara ensangrentada, llena de escupitajos, inflamada por los golpes de los soldados y el pómulo roto.

Después Mi flagelación; una flagelación que se salió de lo normal, porque Me dieron muchísimos más golpes de flagelo de los que normalmente se debían dar.

Mis Carnes desgarradas, sangrantes, dolientes. Mis huesos se podían ver por entre Mis Carnes, que desgarradas estaban; prácticamente, no había ningún lugar sano en todo Mi Cuerpo.

Dolores extremos, que ningún ser humano hubiera soportado.

Pero lo que más Me dolía, era el saber que la gran mayoría de vosotros en el futuro,

NO SE IBAN A CONMOVER ANTE TODO ESTO Y NO CAMBIARÍAN DE PARECER

 Seguirían cometiendo faltas. Y faltas graves que dañarían todavía más, todas las heridas de Mi Cuerpo; pero sobre todo, de Mi Alma.

¡Qué corazón tan duro tenéis, Mis pequeños! ¡Cuánto dolor Me causáis!

Y todo por tener una vida disipada, pecaminosa y sin ni siquiera tener un deseo futuro de cambio.

Después de ello, habéis tenido la oportunidad de Mis Apariciones, de Mis Milagros a lo largo de la historia.

Y los de Mi Madre, la Siempre Virgen María, ayudándoMe a convenceros para cambiar de vida, a arrepentiros y volver a Mí, pero no cambiáis.

Y vuestros pecados, cada vez son peores; VUESTRO CORAZÓN ES TAN MALO,

QUE HASTA ME RECLAMÁIS POR LO QUE OS SUCEDE

Me blasfemáis, porque no podéis tener o no queréis hacer una vida buena, echándoMe la culpa a Mí por vuestras limitaciones,

Y a Mí, ni siquiera Me habéis buscado para cambiar de vida, apoyándoos en todas las Enseñanzas que Yo os dejé.

Queréis que se os consienta, cuando vosotros vivís en pecado grave, Me estáis dando la espalda en todo momento.  

Le dais la espalda a Mis Leyes, Mandamientos y sobre todo, a Mi Amor, y aun así queréis que se os consienta. No, Mis pequeños, ya no.

Tuvisteis mucho tiempo para cambiar, para reflexionar, para que vuestro corazón se doliera al ver Mi Donación por vuestra salvación y ni eso aprovechasteis.

EL TIEMPO LLEGÓ.  Los que entendieron, serán tomados, los que no quisieron entender, serán dejados.

LOS QUE ALCANZÉIS A SALVAROS

EN EL PURGATORIO ENTENDERÉIS TODO CON EL SUFRIMIENTO EXPIATORIO

Cuando estáis en el Mundo, con MI JUSTICIA DIVINA, el castigo es para causaros dolor por el mal cometido.

 En cambio en el Purgatorio, el castigo que Yo os impongo, os va causando alegría; porque vosotros mismos os dais cuenta de que vuestro error ha manchado vuestra alma,

Ha manchado vuestras vestiduras y no podréis entrar al Reino de los Cielos si vuestras vestiduras no están blancas,

SI NO ESTÁIS PREPARADOS PARA AMAR; QUE EN ESO SE RESUME VUESTRA PURIFICACIÓN..

El Reino de los Cielos es un Reino de Amor; vosotros al cometer pecados, al cometer faltas, se traduce en falta de amor; primeramente hacia Mí, vuestro Dios y enseguida hacia vuestro prójimo.

¿Cómo podrías entrar a un Reino de Amor, al Reino de los Cielos SI NO SABÉIS AMAR,

SI AL ENTRAR ESTÁIS MANCHADOS DE MALDAD?

Causaríais problemas en donde todos saben amar.

El alma, ella misma se juzga cuando llega ante Mí, siente Mi Amor, vive el Amor que se vive en el Reino de los Cielos.

Y el alma siente ése Amor pero a la vez, siente todavía maldad, la maldad de los pecados que la contaminaron y el alma pide ser purificada, porque no se sentiría a gusto con ésa maldad que todavía trae en su corazón y vivir en un lugar que es puro Amor.

LAS ALMAS SE ALEGRAN DE SER PURIFICADAS

Ciertamente, el Purgatorio no es un lugar agradable, ciertamente sufrís, pero sufrís porque negasteis Mi Amor, porque atacasteis a vuestros hermanos en diferentes formas, les causasteis dolor o las llenasteis de vuestra maldad.

Pensad más en las almas de vuestros hermanos en el Purgatorio. Sufren, pero porque aman y quieren ser purificadas, para amarMe más, para amar como deben amar a sus hermanos,

ES UN DOLOR QUE NO COMPRENDÉIS, PERO QUE VIVIRÉIS

Orad por ellas, porque cuando os toque a vosotros estar en el Purgatorio, si les ayudasteis a vuestros hermanos a salir de ahí, ellos os ayudarán después.  

Ciertamente se sufre en la EXPIACIÓN, pero cuando vais alcanzando la purificación de vuestra alma, de vuestras vestiduras, os vais alegrando.

Ayudad con vuestra Oración, a vuestros hermanos día a día, a que salgan infinidad de almas del Purgatorio.

Y ésa alegría que les daréis a las almas que ayudasteis a salir, os transformará también a vosotros; es una realidad que viviréis, ayudadles y ellos os ayudarán después.

Este tiempo que estáis desperdiciando, lo querréis después, cuando estéis en el Purgatorio y desearéis haber ganado méritos, para pasar menos tiempo en reparación, al daros por Mí, como Yo Me di por vosotros.

¿Qué habéis hecho en este tiempo de preparación espiritual? ¿Lo utilizasteis para bien? ¿Qué habéis hecho con vuestro tiempo? ¿Qué habéis hecho para vuestra salvación y para la salvación de vuestros hermanos?

La Oración, Mis pequeños, es indispensable. Yo, siendo Dios, que vine a la Tierra para salvaros, para ofrecerMe como el Cordero que se toma para el sacrificio.

ASÍ ES COMO OS PUDE SALVAR, OBEDECIENDO, DONÁNDOME,

PERO SOBRE TODO, TOMANDO FUERZA EN LA ORACIÓN

Continuamente hablaba con Mi Padre, Él Me aconsejaba y a través de la Oración, Yo Me mantenía en el Cielo.

El hombre necesita acercarse más a Mí, os he dicho que Yo velo por vuestras necesidades; pero vosotros debéis velar por las Mías y ¿Cuáles son Mis necesidades?

Os lo dije en la Cruz: “DÁDME ALMAS, TENGO SED DE ALMAS”.

Ciertamente, estáis tan distraídos en las cosas del Mundo, que no podéis ni siquiera imaginaros el valor de un alma y cómo pago Yo aquí en el Reino de los Cielos, el que vosotros Me salvéis un alma.  

Muchas veces, os imagináis que solamente con un Padre Nuestro o un Ave María, podréis salvar a un alma y no es así, Mis pequeños. Se necesita a veces años de Oración, de sacrificios, penitencias, ayunos, para salvar a un alma, para sacarla del Purgatorio.

Imaginad todo el tiempo que pasan las almas en el Purgatorio, porque no hay almas dedicadas por su salvación.

Recordad, que lo que hagáis ahora por ellas, tanto por las que están purificándose, como las almas que ahora están en la Tierra, como lo estáis cada uno de vosotros,

QUE ESTÁN SIENDO PRESENTADAS ANTE EL TRIBUNAL DIVINO

POR LA GRAN TRIBULACIÓN QUE YA OS ESTÁ FLAGELANDO

¡RESCATADLAS AUNQUE SEA PARA EL TERCER PURGATORIO!

Llegará el momento en que vosotros estaréis, también, en el Purgatorio y necesitados de oración.

Tantas, tantas almas en el Purgatorio que ciertamente en algún tiempo tendrán su salida de ahí; pero también tantas y tantas almas que caen al Infierno y que nunca saldrán de ahí.

Si realmente hubiera amor en vuestro corazón, si realmente tomarais con seriedad lo que Yo os pido y sobre todo, que os dierais cuenta de vuestra vocación de almas militantes.

O sea, lo que implica el ser un alma militante, todo lo que podéis abarcar, mientras tenéis el Don de la vida.

Si vosotros Le pidierais a Mi Santo Espíritu que os explicara vuestra función, vuestras obligaciones y vuestros derechos, cambiaríais inmediatamente.

Ciertamente os podéis tratar de mantener aislados del Mundo haciendo el bien, EN ORACIÓN CONTINUA pero aislados del Mundo, enmedio del trajinar del mundo; entonces, os daríais cuenta de esta realidad espiritual.

Ser alma del Purgatorio, ser alma militante, son dos situaciones muy diferentes. El alma militante, puede hacer grandes cosas por las almas necesitadas y no lo estáis haciendo.

Esa es vuestra tarea, Mis pequeños. Yo velo por vosotros y vosotros debéis velar entre tantas cosas, también por el bien de vuestros hermanos, ya sea que estén por morir o ya sea, que estén en el Purgatorio. Eso es ser un verdadero hermano.

Tratad pues Mis pequeños de darMe ese gusto de tomar realmente vuestra posición de almas militantes: SALVADORAS.

Y sobre todo, que vosotros las ayudéis a sobrellevar ese castigo-purificación que las almas necesitan, para regresar a Mí.

Porque las almas del Purgatorio, viven en la Esperanza de llegar a Mí, pero también viven en tristeza y preocupación, al ver que NO hay suficiente Oración de parte de las almas militantes, para que puedan salir rápidamente del Purgatorio.

Os pido que tratéis de entender esta realidad, la cual, tarde o temprano, cada uno de vosotros, padeceréis y os vuelvo a repetir,

 Lo que hagáis por vuestros hermanos del Purgatorio, más tarde lo recibiréis vosotros.

Hijitos Míos, tened una gran devoción por las Benditas Almas del Purgatorio, en estos tiempos muy necesitadas están, porque no hay suficientes Misas y oraciones para poderlas sacar del Purgatorio lo más pronto posible y,

SUFREN, Y SUFREN MUCHO

Que vuestras oraciones, vuestras Misas, el rezo del Santo Rosario y todo lo que podáis hacer por ellas, les alcance un alivio pronto en el Reino de los Cielos, para que puedan salir rápidamente, porque su sufrimiento es muy grande.

Ciertamente un alma en el Purgatorio, saldrá en un determinado tiempo, pero también, dependiendo del nivel en el que se encuentre.

HAY NIVELES MUY BAJOS Y DOLOROSOS, TODAVÍA CERCANOS AL INFIERNO

EN DONDE EL ALMA SUFRE MUCHÍSIMO

ESTÁ TAMBIÉN ATORMENTADA, NO POR DEMONIOS,

PERO SI POR SUS PECADOS Y POR SU PROPIO DOLOR.

El Purgatorio es un lugar de purificación y arrepentimiento, un tiempo de meditación, en el cual, el alma se da cuenta de todo el mal que sus pecados causaron.

Hay pecados que pueden hacer solamente daño a la persona que los comete, pero hay pecados que causan mucho mal, porque muchas almas los toman como propios y los repiten causándoles quizá, hasta una muerte eterna o causándoles también, una estancia muy larga en el Purgatorio.

Mientras estéis en la Tierra reparad, haced penitencias, ayunos, por el bien de vuestra alma; porque si por algún tiempo en vuestra vida disteis mal ejemplo y muchos os vieron y repitieron ese mal ejemplo, tendréis que padecer por vuestros propios pecados y por el mal que hicieron esas almas por causa vuestra.

En cambio, os ganaréis más Gloria, más Amor, más cuidados Divinos, cuando vuestros actos o vuestras palabras, fueron buenos, disteis un buen ejemplo y ese buen ejemplo fue tomado también por hermanos vuestros y lo repitieron y a la vez, otras y muchas almas más lo volvieron a repetir.

Tendréis una corona de Gloria, porque fuisteis verdaderos Cristos, enseñando el Bien; fuisteis apóstoles Míos, porque eso es ser un apóstol, es ser otra imagen Mía entre vuestros hermanos.

Seréis muy recompensados por todo ese bien que causáis en otras almas.

Ya os he dicho que no vinisteis a la Tierra a llenaros de las cosas del Mundo, vuestra alma trasciende y todo lo que hacéis a nivel espiritual va a trascender, y por toda la eternidad.

Sí, Mis pequeños, vuestras acciones os marcan para toda la eternidad, acciones buenas, Conmigo, acciones malas, para Satanás y quedáis  marcados.

Y se os conocerá, ya sea en el Cielo, ya sea en el Infierno, se os conocerá por las acciones que llevasteis a cabo.

 

Vuestra misión, Mis pequeños, es dejar Mi Sombra, como le decían a San Pedro, “hasta su sombra sanaba”, eso cuando ya llegasteis a un alto grado de espiritualidad.

Vosotros no os dais cuenta de la trascendencia de vuestra vida aquí en la Tierra, pero lo sabréis después, cuando regreséis y estéis ante Mí.

Para algunos será demasiado tarde, porque NO podrán componer nada de lo malo que hayan hecho; para otros, será una alegría inmensa, saber que movisteis las almas de vuestros hermanos que os observaban.

Es un honor inmenso el que se os dé el Don de la Vida y para eso es Mis pequeños, para que llenándoos de Nuestra Vida, podáis dar Vida a vuestros hermanos.

Son tantas cosas bellas que podéis sacar de Mí, de Mis Enseñanzas, de Mi Ejemplo, de Mi Amor; por eso os pido que leáis continuamente las Sagradas Escrituras y Mi Santo Espíritu os irá llevando hacia la Verdad que vosotros necesitáis saber, para que seáis otros Cristos sobre la Tierra.

No os confiéis de lo que os digan, que todo será bello, será hermoso; que el cambio será como un despertar de un día para otro. ¡NO! Mis pequeños, en las Sagradas Escrituras es muy claro lo que os digo,

QUE AQUÉL QUE ME SIGA, TAMBIÉN TENDRÁ QUE PADECER,

COMO YO, VUESTRO MAESTRO

Y al padecer Mis pequeños, esta será parte de vuestra purificación; para que no tengáis que pasar mucho tiempo en el Purgatorio y luego, paséis al Cielo a gozar eternamente Conmigo.

Yo, vuestro Jesús estoy con vosotros, sigo en la Tierra. Estoy día a día con vosotros en las Misas, en las oraciones de vuestros hermanos y las vuestras, en los sacrificios y penitencias ofrecidos.

No Me separaré de vosotros en ningún momento, manteneos unidos a Mí y grandes cosas hareMos.  

Preguntaos vosotros mismos ¿En qué os puede ayudar a ganar el Reino de los Cielos, un hermano vuestro que es soberbio, que no os quiere porque pertenecéis a una clase social o económica más baja que vosotros? En nada.

EL SOBERBIO ANTE MIS OJOS,

SI NO CAMBIA, SERÁ QUEMADO, PORQUE NO SIRVE

NO SIRVE PARA MIS PLANES DE SALVACIÓN DE LAS ALMAS.

Os he dicho que debéis ser otros Cristos y especialmente en estos momentos, en los que satanás os ha ido distorsionando vuestra realidad.

Pedid, os lo he repetido muchas veces, pedid el Discernimiento Santo, para que podáis encontrar el camino correcto que os llevará hacia el Reino de los Cielos.  

Amor, Amor, Amor es lo que debéis vivir. Pero un Amor Limpio, Sano, Santo, Puro, porque así son las almas que viven en el Reino de los Cielos. Por eso, la gran mayoría de vosotros,

TENDRÉIS QUE PASAR PRIMERO UNA PURIFICACIÓN EN EL PURGATORIO

Y LUEGO ENTRARÉIS A VUESTRO HOGAR ETERNO.

Yo, vuestro Señor Jesucristo, vuestro Salvador, vine a la Tierra para traeros la Sabiduría del Cielo

 Y otra orden tajante que se os dio fue el que CRECIERAIS en Fe, en Amor, el que crecierais en todo lo enseñado por Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad, para que llegarais a la Perfección.

Esto lo tenéis que entender muy bien, Mis pequeños. Ciertamente, por vosotros mismos, nunca podréis llegar a la Perfección que se os pide. 

PARA QUE TENGÁIS DERECHO DE ENTRAR AL REINO DE LOS CIELOS

Tenéis que contar con Nosotros, con Nuestra Gracia, con Nuestro Amor, con Nuestro Deseo de ayudaros y que vosotros tengáis la Humildad suficiente, para PedirNos el ser mejores.

El Cielo es Nuestro, no es vuestro. La forma en que os debéis de mover, de actuar, de pensar en el Cielo, es Nuestra forma de Pensar, no es la vuestra. 

Vosotros seréis invitados a pasar toda la eternidad con Nosotros, en Nuestro Cielo y vosotros en humildad, tenéis que aceptar esto y aprenderlo.

Por eso Mi Padre Me pidió que bajara a la Tierra a enseñaros, cómo os debéis comportar para entrar al Reino de los Cielos.

Entended que el Reino de los Cielos es un lugar de Perfección, ES UN LUGAR DIVINO. Es un lugar en donde os debéis mover según como Nosotros quereMos, para que gocéis plenamente, lo que os vaMos a dar de premio.

Vosotros tenéis que ser cambiados totalmente, transfigurados, renacidos en el Amor, en la Fe y aún en vuestra alma.  Tenéis vosotros que cambiar y eso lo hareMos Nosotros, no vosotros; pero esto solamente lo lograréis en la Humildad.

 Si no estáis creciendo según lo que se os ha dado, no sois dignos os repito, para entrar al Reino de los Cielos.

VedMe, vedMe en las Sagradas Escrituras, tratad de ser como Yo, copiadMe.

copiad Mi Vida, copiad Mis Palabras, copiad Mis Pensamientos.

DEJADME QUE YO ENTRE EN VOSOTROS

Y VAYA LIMPIANDO TODO VUESTRO SER DESDE VUESTRO INTERIOR

 ELIMINANDO TODO AQUELLO QUE OS PUEDA LLEVAR A LA SOBERBIA

Y así, empezaréis a entrar en la Perfección, porque Yo, el Perfecto, estaré en vosotros. Para que vuestros hermanos empiecen a darse cuenta, de que sí se puede llegar a ser perfectos, dejándoMe Vivir en vosotros.

Pensad por un momento cómo sería el mundo, si todos fueran como Yo, que ya hubieran aprendido a ser como Yo, que hubieran querido dejar su vida pasada de error, de soberbia, de maldad.

Y empezaran a actuar en Humildad, en Sencillez y ayudándoos unos a otros con los dones recibidos y siempre actuando en la honradez y digo en la honradez, evitando todo tipo de mentira.

El mundo cambiaría, el mundo sería otro, gozarías inmensamente; sería un mundo de Paz,

DONDE VIVIRÍAIS MI PERFECCIÓN, DONDE VIVIRÍAIS LA DIVINIDAD

Fuisteis creados para ello, se os dio el Don de la vida, para que se logre esto en la Tierra y en el Universo entero.

Sois parte del Universo, de las creaturas a las que se les ha dado vida y que tienen esa misión, la de producir Amor, la de llevar Nuestro Amor a todo lo Creado, visible e invisible,

SI NO ESTÁIS CONMIGO, ESTÁIS CONTRA MÍ

Si no estáis actuando como Yo os enseñé, no podéis entrar todavía, al Reino de los Cielos,

Os tenéis que mejorar y si no os mejoráis aquí, el Purgatorio os espera, por un corto o largo plazo.

A la Perfección estáis llamados, vosotros ponéis el tiempo, 

VUESTRA MEJORA AQUÍ O VUESTRA MEJORA EN EL PURGATORIO

Y OS ASEGURO QUE AQUÍ SUFRIRÉIS MENOS QUE EN EL PURGATORIO.

Os lo he dicho muchas veces, que Yo no os puedo imponer Mis Deseos espirituales; que ojalá pudiera, porque os llevaría inmediatamente a la santidad.

Seríais quienes Yo deseo que fuerais, que fuerais como vuestros Primeros Padres antes del Pecado Original.

Eso es lo que Yo quisiera de cada uno de vosotros, pero

VOSOTROS NO ME PEDÍS SER MEJORES

NO ME PEDÍS QUE OS AYUDE A APARTAROS DEL PECADO,

NO ME PEDÍS SER SANTOS.

Vosotros, desgraciadamente, ya veis el pecado como algo normal en vuestra vida.

Y si realmente meditáis, cualquier día de vuestra existencia, todo lo que hicisteis y en qué pensasteis, os daréis cuenta claramente de esto que os digo.

Cuando vosotros os vencéis a vosotros mismos, tratáis de mantener esa comunión íntima Conmigo, para no buscar y pensar en las cosas del exterior de vuestra alma, que os puedan dañar. Entonces, os ayudaMos.

Mi Santo Espíritu que habita en cada uno de vosotros, os dará Fuerza y Sabiduría, para ir venciendo esos deseos del Mal.  

Esos deseos o esos pensamientos impuros a donde os lleva Satanás, para que no estéis en lo Mío, que debe ser vuestra meta en vuestra vida. Y esto os lo digo, Mis pequeños, porque

MIENTRAS MENOS PECADOS TENGÁIS

CUANDO OS PRESENTÉIS ANTE MÍ,

MÁS PRONTO ENTRARÉIS AL REINO DE LOS CIELOS

Y MENOS SUFRIRÉIS EN EL PURGATORIO

Pocos, MUY POCOS sois en el Mundo con los que realmente cuento, para que oréis por vuestros hermanos. Pocos sois los que estáis en íntimo contacto Conmigo.

Santa Águeda detuvo la lava del Etna a las puertas de la ciudad de Catania, en sicilia.

Y sois aquellas almas que Yo busco, para que intercedáis por vuestros hermanos, por vuestra familia, por vuestro pueblo, por vuestras ciudades, por el Mundo entero.

Recordad cómo a veces un alma, UN ALMA que se dejó llenar de Mi Amor, salvaba a un pueblo entero con su intercesión.

Podéis lograr grandes milagros cuando Me llegáis a Mi Corazón, cuando Me vencéis con vuestro pequeño amor, pero lleno de Mi Amor.

Y ES CUANDO PODÉIS LOGRAR MILAGROS

PARA VUESTROS HERMANOS, PARA VUESTRAS CIUDADES,

PARA EL MUNDO ENTERO, PARA EL UNIVERSO QUE OS RODEA

Yo os mostré, en Mi Persona, en Mis Palabras, lo que es la Vida del Cielo.

Yo vine a hacer lo que Mi Padre Me pidió, Yo os mostré Vida de Cielo, que se desarrolla en el Amor, EN LA DONACIÓN, en el cuidado por los demás, a tal grado que uno se da por los demás, aún a costa de su propia vida.

VOSOTROS A ESO LE TEMÉIS INMENSAMENTE, OS PREGUNTÁIS:

¿ACASO TENEMOS QUE MORIR POR EL HERMANO, POR EL NECESITADO?

No necesariamente es muerte física, es el morir a vuestros intereses mezquinos.

Cuando os he dicho SER OTROS CRISTOS, es Caridad, es Amor, es Vida de Cielo, pero sois muy egoístas.

Ciertamente, veis las necesidades materiales y espirituales de vuestros hermanos, pero difícilmente os acercáis a ellos, preferís haceros a un lado y no entablar conversación con vuestro hermano necesitado.

El Cielo, vuestro Hogar, se gana con vuestra donación, se gana con el trabajo espiritual que hagáis hacia vuestros hermanos,

pero ese trabajo espiritual, debe ser lo que exista profundamente en todo vuestro ser y, principalmente, en vuestro corazón.

Es el amor el que debe ser también vuestra esencia; si os llenáis de Mi Amor, fácilmente lo daréis a vuestros hermanos.

Pero si vosotros mismos impedís que fluya de vosotros ése Amor que recibisteis gratuitamente y si no lo dais,

TENDRÉIS QUE PADECER UNA PURIFICACIÓN LARGA

EN LA TIERRA Y EN EL PURGATORIO

PARA PODER ENTRAR AL REINO DE LOS CIELOS

El Amor debe ser también vuestra esencia.

Tened pues cuidado, Mis pequeños, con la Caridad,

DADLA, dadla, dadla a manos llenas para que recibáis, también de Nuestra Santísima Trinidad, a manos llenas; desde ahora y por toda la eternidad; compartid lo que gratuitamente se os dio.

Y los que os mantuvisteis en el Bien, gozaréis, porque vosotros sí entendisteis la lección; vosotros que quisisteis vivir eternamente en el Amor, sufristeis al estar rodeados de tanto mal.

“CRUCIFICAME SEÑOR MIO Y DIOS MIO, PORQUE TE ADORO SOBRE TODAS LAS COSAS…”

Y éste mal os atacaba continuamente, os hacía sufrir, en cuerpo y en alma, dolores físicos y espirituales, que pudiera Yo decir, parecidos a los Míos,

porque sufríais, realmente, por manteneros Conmigo y aquellos que os rodeaban, no os querían ver, porque vivíais en la Virtud y en el Amor.

Vuestro premio está próximo, manteneos así, Mis pequeños, y tratad, todavía, de dar un poco más, de lo que Me habéis dado a lo largo de vuestra existencia.

Son momentos difíciles y, ciertamente, seréis, todavía, muy atacados porque satanás os tiene mucha envidia, porque lograsteis vencerlo con Mi Gracia y con Mi Amor.

Seguid adelante, Yo os protegeré, tomad de Mí, Mis pequeños.

Mucho he dado, mucho Me sobra todavía por dar, tomad de ahí, para vuestro Triunfo Eterno.

Venid, benditos de Mi Padre, porque fuisteis misericordiosos Conmigo, vuestro Salvador, Me habéis acompañado en las buenas y en las malas, en Mis Dolores y en Mis bellos momentos, compartiendo Mi Palabra, Mis Milagros y Mi Amor.

Vosotros sois los que gozaréis el nuevo tiempo por venir, seréis buena semilla.

Iniciaréis un nuevo tiempo, en donde, al menos al principio, todo será amor, armonía, vida plena, paz, infinidad de regalos que derramaré sobre vosotros en Nuestra Santísima Trinidad.

Seguid adelante, Mis pequeños, y seguid orando por las almas, para que algunas, todavía, puedan ser tocadas por Mi Gracia y pueda Yo salvarlas.

Os bendigo, Mis pequeños, y llevad Mi Bendición a todos aquellos que vosotros queráis y traédMelos a Mi Corazón.

Vuestro Dios os ama infinitamente, ¡Agradecédselo!

Yo os Bendigo en el Santísimo Nombre de Mi Padre. En Mi Santísimo Nombre y en el Santísimo Nombre de Mi Santo Espíritu.

Mi Madre os protege, os guarda y os llena de Su Amor y de Sus Bendiciones

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