M7 ALTAR DE EXPIACIÓN 1


EL PURGATORIO ES UN ALTAR DE EXPIACION

Acta de Martirio de Santas Felicidad y Perpetua (año 203 d.C.)

Cartago, 7 de marzo de 203

Las Actas del Martirio de las santas Felicidad y Perpetua (7 de marzo del 203) constituyen un relato altamente significativo; para darnos una idea al menos aproximada, de las exigencias que el Cristianismo comportaba en la vida pública, social y familiar.

El ejemplo que protagoniza Perpetua es una muestra patente de anteponer los dictados de la Fe a los lazos de la sangre y de la familia:

“Fueron detenidos los adolescentes catecúmenos Revocato y Felicidad, ésta compañera suya de servidumbre; además de Saturnino y Secúndulo.

Y entre ellos también Vibia Perpetua, de noble nacimiento, instruida en las artes liberales, legítimamente casada, que tenía padre, madre y dos hermanos; uno de éstos catecúmeno como ella y un niño pequeñito al que alimentaba ella misma.

Contaba veintidós años.

A partir de aquí, ella misma narró punto por punto todo el orden de su martirio (y yo lo reproduzco, tal como lo dejó escrito de su mano y propio sentimiento).

“Unos días antes del arresto, el Espíritu Santo me solicitó que ayunara y pidiera fervientemente QUE EN MI PRUEBA SUPLICARA RESISTIR AL AMOR PATERNO…

Y así lo hice…

Cuando todavía nos hallábamos entre nuestros perseguidores, como mi padre deseara ardientemente hacerme apostatar con sus palabras y llevado de su cariño, no cejara en su empeño de derribarme:

– Padre –le dije-, ¿Ves, por ejemplo, ese utensilio que está ahí en el suelo, una orza o cualquier otro?

– Lo veo –me respondió.

– ¿Acaso puede dársele otro nombre que el que tiene?

– No.

– Pues tampoco yo puedo llamarme con nombre distinto de lo que soy:  C R I S T I A N A.

De allí a unos días, se corrió el rumor de que íbamos a ser interrogados.

Vino también de la ciudad mi padre; consumido de pena, se acercó a mí con la intención de derribarme y me dijo:

– Compadécete, hija mía, de mis canas; compadécete de tu padre, si es que merezco ser llamado por ti con el nombre de padre.

Si con estas manos te he llevado hasta esa flor de tu edad, si te he preferido a todos tus hermanos, ¡No me entregues al oprobio de los hombres!

Mira a tus hermanos; mira a tu madre y a tu tía materna; mira a tu hijito, que no ha de poder sobrevivir. Depón tus ánimos, no nos aniquiles a todos; pues ninguno de nosotros podrá hablar libremente, si a ti te pasa algo.

Así hablaba como padre llevado de su piedad, a la par que me besaba las manos, se arrojaba a mis pies y me llamaba entre lágrimas no ya su hija, sino su señora.

Y yo estaba transida de dolor por el caso de mi padre, pues era el único de toda mi familia que no había de alegrarse de mi martirio.

Y traté de animarlo, diciéndole:

Allá en el estrado sucederá lo que Dios quisiere; pues has de saber que no estamos puestos en nuestro poder, sino en el de Dios.

Y se retiró de mi lado, sumido en la tristeza.

Otro día mientras estábamos comiendo, se nos arrebató súbitamente para ser interrogados.

Y llegamos al foro o plaza pública.

Inmediatamente se corrió la voz por los alrededores de la plaza.

Y se congregó una muchedumbre inmensa. Subimos al estrado.

Interrogados todos los demás, confesaron su Fe.

Por fin me llegó a mí también el turno.

Y de pronto apareció mi padre con mi hijito en los brazos. Y me arrancó del estrado, suplicándome:

– Compadécete del niño chiquito.

Y el procurador Hilariano, que había recibido a la sazón el ‘ius gladii’ o poder de vida y muerte, en lugar del difunto procónsul MinucioTiminiano,

Me dijo:

– Ten consideración a las canas de tu padre; ten consideración a la tierna edad del niño. Sacrifica por la salud de los emperadores.

Y yo respondí:

– No sacrifico.

– Luego ¿Eres cristiana?

– Sí, soy cristiana.

Y como mi padre se mantenía firme en su intento de derribarme, Hilarianodio orden de que se lo echara de allí. Y aun le golpearon.

Yo sentí los golpes de mi padre como si a mí misma me hubieran apaleado. Así me dolí también por su infortunada vejez.

Luego, al cabo de unos días Pudente soldado lugarteniente oficial de la cárcel, empezó a tenernos gran consideración, por entender que había en nosotros una gran virtud.

Y así, admitía a muchos que venían a vernos con el fin de aliviarnos los unos a los otros.

Mas cuando se aproximó el día del espectáculo, entró mi padre a verme, consumido de pena.

Y empezó a mesarse su barba, a arrojarse por tierra, pegar su faz en el polvo, maldecir de sus años y decir palabras tales, que podían conmover la creación entera.

Yo me dolía de su infortunada vejez.

En cuanto a Felicidad, también a ella le fue otorgada gracia del Señor, del modo que vamos a decir:

Como se hallaba en el octavo mes de su embarazo (pues fue detenida encinta), estando inminente el día del espectáculo, se hallaba sumida en gran tristeza, temiendo se había de diferir su suplicio por razón de su embarazo (pues la ley veda ejecutar a las mujeres embarazadas), y tuviera que verter luego su sangre, santa e inocente, entre los demás criminales.

Lo mismo que ella, sus compañeros de martirio estaban profundamente afligidos de pensar que habían de dejar atrás a tan excelente compañera, como caminante solitaria por el camino de la común esperanza.

Juntando, pues, en uno los gemidos de todos, hicieron oración al Señor tres días antes del espectáculo.

Terminada la oración, sobrecogieron inmediatamente a Felicidad los dolores del parto.

Y como ella sintiera el dolor, según puede suponerse, de la dificultad de un parto trabajoso de octavo mes, díjole uno de los oficiales de la prisión:

– Tú que así te quejas ahora, ¿Qué harás cuando seas arrojada a las fieras, que despreciaste cuando no quisiste sacrificar?

Y ella respondió:

– Ahora soy yo la que padezco lo que padezco; mas allí HABRÁ OTRO EN MÍ, que padecerá por mí, pues también yo he de padecer por Él.

Y así dio a luz una niña, que una de las hermanas crió como hija.

Como el tribuno los tratara con demasiada dureza, pues temía, por insinuaciones de hombres vanos, no se le fugaran de la cárcel por arte de no sabemos qué mágicos encantamientos, se encaró con él Perpetua y le dijo:

– ¿Cómo es que no nos permites alivio alguno, siendo como somos reos nobilísimos, es decir, nada menos que del César, que hemos de combatir en su  natalicio? ¿O no es gloria tuya que nos presentemos ante él con mejores carnes?

El tribuno sintió miedo y vergüenza, y así dio orden de que se los tratara más humanamente, de suerte que se autorizó a entrar en la cárcel a los hermanos de ella y a los demás.

Y que se aliviaran mutuamente; más que más, ya que el mismo Pudentehabía abrazado la Fe.

Mas contra las mujeres preparó el diablo una vaca bravísima, comprada expresamente contra la costumbre. Así, pues, despojadas de sus ropas y envueltas en redes, eran llevadas al espectáculo.

El pueblo sintió horror al contemplar a la una, joven delicada, y a la otra, que acababa de dar a luz. Las retiraron, pues y las vistieron con unas túnicas.

La primera en ser lanzada en alto fue Perpetua, y cayó de espaldas; pero apenas se incorporó sentada, recogiendo la túnica desgarrada, se cubrió la pierna, acordándose antes del pudor que del dolor.

Luego, requerida una aguja, se ató los dispersos cabellos, pues no era decente que una mártir sufriera con la cabellera esparcida, para no dar apariencia de luto en el momento de su gloria.

Así compuesta, se levantó, y como viera a Felicidad tendida en el suelo, se acercó, le dio la mano y la levantó. Ambas juntas se sostuvieron en pie, y, vencida la dureza del pueblo, fueron llevadas a la puerta Sanavivaria.

Allí fue recibida por cierto Rústico, a la sazón catecúmeno íntimo suyo; como si despertara de un sueño (tan absorta en el Espíritu había estado), empezó a mirar en torno suyo,…

Y con estupor de todos, dijo:

– ¿Cuándo nos echan esa vaca que dicen?

Y como le dijeran que ya se la habían echado, no quiso creerlo hasta que reconoció en su cuerpo y vestido las señales de la acometida.

Luego mandó llamar a su hermano, también catecúmeno.

Y le dirigió estas palabras:

– Permaneced firmes en la Fe, amaos los unos a los otros y NO os escandalicéis de nuestros sufrimientos. 

Mas como el pueblo reclamó que salieran al medio del anfiteatro para juntar sus ojos, compañeros del homicidio, con la espada que había de atravesar sus cuerpos, ellos espontáneamente se levantaron y se trasladaron donde el pueblo quería.

Antes se besaron unos a otros, a fin de consumar el martirio con el rito solemne de la paz.

Todos, inmóviles y en silencio, se dejaron atravesar por el hierro; pero señaladamente Sáturo (que era quien los había introducido en la Fe y que se había entregado voluntariamente al conocer su encarcelamiento para compartir así su suerte).

Como fue el primero en subir la escalera y en su cúspide estuvo esperando a Perpetua, fue también el primero en rendir su espíritu.

En cuanto a ésta, para que gustara algo de sufrimiento, Dios PERMITIÓ que sintiese algo del suplicio…

Porque ya fuese piedad o inexperiencia, el gladiador de Perpetua no sabía matar. No tomó el punto justo y solo la hirió.

“DÉJAME QUE TE AYUDE HERMANO…”

Perpetua, sintió el dolor y gritó al ser punzada en las costillas.

Lo miró dirigiéndole una dulce sonrisa y dijo al turbado atleta:

–           Hermano. Deja que yo te ayude.

Enseguida, ella misma le tomó de la mano y dirigió la espada hacia su garganta.

Y apoyando la punta contra la carótida derecha, dijo:

–     ¡Jesús, a Ti me encomiendo! –Y agregó mirando al gladiador- Empuja hermano. Yo te bendigo.

Desviando la cabeza para que la espada penetre fácilmente, ayuda al nervioso gladiador.

Sin duda alguna mujer tan excelsa no podía morir de otra manera. Hasta tal punto el Demonio le temía.

Los santos intrépidos en su amor por Dios, al martirio del corazón se han unido el de la carne.

¡Si así amaron a sus verdugos!… ¿Cómo habrían amado a sus hijos?

Eran jóvenes y felices en el amor a su familia, a sus creaturas.

PERO DIOS DEBE SER AMADO SOBRE TODAS LAS COSAS…

– Ahora soy yo la que sufro, pero en la arena del circo será Otro Quien  sufrirá por mí, ya que yo sufriré por Él.

Y ELLOS AMARON ASÍ

Se arrancaron las entrañas y el corazón, al separarse de sus pequeños, pero la Fe no muere.

Ellos creen en la otra vida firmemente y saben que ésta es para quién sabe ser fiel y persevera hasta el fin.

Ley en la Ley, es el Amor Han dado la vida hasta el Sacrificio Total por amor a su Dios y porque quieren que los más caros a su corazón lleguen al Reino.

Y PARA GUIARLOS,

TRAZARON CON SU SANGRE,

UNA SEÑAL QUE VA DE LA TIERRA AL CIELO,

¡QUE ESPLENDE Y QUE LLAMA…!

¿SUFRIR? ¿MORIR? ¿QUÉ COSA ES?

ES UN INSTANTE FUGAZ

No es nada aquel instante de dolor con respecto al futuro que los espera.

¿Las fieras? ¿La espada? Son benditas, porque son las que dan la Vida…

¡Oh fortísimos y beatísimos mártires! ¡Oh de verdad llamados y escogidos para gloria de nuestro Señor Jesucristo!

El que esta gloria engrandece, honra y adora, debe ciertamente leer también estos ejemplos, que no ceden a los antiguos, para edificación de la Iglesia, a fin de que también las nuevas virtudes atestigüen que es uno solo y siempre el mismo Espíritu Santo el que obra hasta ahora.

Y a Dios Padre omnipotente y  a su Hijo Jesucristo, Señor nuestro, a quien es claridad y potestad sin medida por los siglos de los siglos. Amén.”

Estas dos mujeres, la una rica e instruida y la otra humilde y sencilla sirvienta, jóvenes esposas y madres, que en la flor de la vida prefirieron renunciar a los goces de un hogar, con tal de permanecer fieles a la religión de Jesucristo,

¿QUÉ NOS ENSEÑAN A NOSOTROS?

Ellas sacrificaron un medio siglo que les podía quedar de vida en esta Tierra y llevan más de 17 siglos gozando en el Paraíso eterno.

¿Qué renuncias nos cuesta nuestra religión? ¿En verdad, ser amigos de Cristo nos cuesta alguna renuncia?

Cristo sabe pagar muy bien lo que hacemos y renunciamos por El.

Aquí es necesario puntualizar tres cosas:

1.- El Bautismo era solicitado por los catecúmenos cuando estaban dispuestos a morir con el Martirio y se sentían preparados con el Amor de Fusion y de Coparticipación para ser Otros Cristos.

2.- Conocían perfectamente lo que significaba SER TEMPLOS VIVOS DEL ESPÍRITU SANTO y por eso la contundente declaración de Felicidad.

3.- También CONOCÍAN la experiencia que representa la PRESENCIA PALPABLE DEL DIOS VIVIENTE, dentro de sí mismos y su Bautismo fue recibido con un Baño de Sangre.

Ahora es ABBA Personalmente el que nos invita a ESTE PRIVILEGIO y que en el Purgatorio desaparece su mérito; porque lo que lo hace plausible es la FE y el Libre Albedrío…

Dos componentes que en el Purgatorio ya no son admisibles, porque en el Juicio Particular adquirimos el CONOCIMIENTO TOTAL y cuando “sabemos” ya no tiene sentido y mérito como Prueba…

Porque aunque el PURGATORIO ES UN ALTAR DE EXPIACION dónde sólo se expían las culpas propias y…

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

YA NO PODEMOS SER CORREDENTORES

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, hoy os quiero hablar de la Gracia tan grande que debéis pedir y que para ella vinisteis a la Tierra a servirMe y es la Gracia de llegar a ser otros Cristos.

Esta Gracia es la sublimación de cada alma que baja a la Tierra, es la misión y la vida, por excelencia, que debe tener cada alma, porque así se vive en el Cielo y Mi Reino Celestial se debe de vivir en la misma forma, transmitiendo a Mi

Hijo en cualquiera de Sus facetas o virtudes, viviendo, realmente, el Amor Celestial como El se los manifestó en todas Sus Obras.

La Vida de Mi Hijo se debe manifestar en cada una de las almas que bajan a la Tierra.

Cada alma baja impregnada de Mi Amor, amor que se debe ir desarrollando, primero, con la ayuda y guía de los padres que os ha tocado tener

Y posteriormente con la ayuda interna que cada uno de vosotros deberá escuchar en su interior, para que sea Mi Santo Espíritu el que os lleve a crecer…

Y consumar el amor infinito que Yo puse en cada uno de vosotros para el Crecimiento y Redención del género humano.

Yo os conozco perfectamente a cada uno de vosotros.  

YO OS GUÍO A CADA UNO DE VOSOTROS EN FORMA PARTICULAR

NINGUNO ES IGUAL A OTRO Y TODOS NECESITÁIS UNOS DE OTROS

PARA VUESTRO BUEN DESARROLLO Y DESENVOLVIMIENTO HUMANO Y ESPIRITUAL

Yo os creé limitados, manteniendo esas necesidades en vosotros y en vuestro prójimo, para que así vivierais en santa humildad.

Apreciando con ella que sin la ayuda de vuestros hermanos, NO PODRÍAIS SUBSISTIR,  ni humanamente ni espiritualmente, por las Enseñanzas que transmito a algunos de vosotros.

He puesto Mi Conocimiento parcialmente en cada uno de vosotros para que, con necesidad humilde os acercarais los unos a los otros;

Pero en vez de aceptar con humildad vuestras limitaciones y así pedirlas, os ensoberbecéis con lo que tenéis, que es limitado. Y no permitís que aflore de cada uno de vosotros vuestra humildad…

Y preferís comprar a veces con altanería y desprecio, los bienes que vuestro prójimo os puede dar para completar lo que necesitáis.

Sólo Mi Hijo ha bajado sin tener la limitación de las Gracias Divinas y teniéndolas todas, las puso a vuestra disposición para que de ellas os sirvierais para vuestro crecimiento espiritual, para vuestro crecimiento en el Amor.

Se quiso humillar haciéndose pequeño y pobre…

Y así enseñaros que hasta Él mismo necesitaba de Su prójimo para subsistir humanamente.

Aceptó la ayuda de ricos y pobres y así también, de los desprecios de ricos y pobres.

Tuvo que trabajar de carpintero, para que con Su trabajo ayudara a otros y con la remuneración de Su trabajo ayudara a Su Familia para la subsistencia diaria.

Quiso aceptar todos los acontecimientos que a diario se Le presentaron y que ahora se os presentan a cada uno de vosotros, tanto humanos como espirituales.

Quiso tomar una a una. todas las situaciones de la vida para así irlas purificando, santificando..

Y que ellas así se volvieran ocasiones de vida, de crecimiento espiritual, de ocasión de sacrificio y para intercesión por TODAS las almas y de TODOS los tiempos.

Os quiso dar ejemplo de aceptación a Mi Voluntad al permanecer oculto, llevando vida normal como de cualquier ciudadano, vida “aparentemente” sin importancia, haciendo cosas normales “sin importancia” para la sociedad.

Pero fue una Vida Oculta obediente y vasta para la salvación de todos vosotros, porque El permanecía en Mi en todo momento.

Quiso pasar desapercibido 30 años, como muchos de vosotros pasáis quizá, toda vuestra vida; bien desapercibidos para el mundo, pero viviendo profundamente para Mi, haciendo Mi Voluntad.

Quiso santificar cada trabajo, cada vida ordinaria o importante, cada momento.

En Su Vida Pública trató a gente de todos niveles sociales y económicos y se hizo uno en cada uno de ellos, menos en los soberbios y en el pecado.

Pero sí comprendiendo a los pecadores y ayudándolos a salir del Abismo, a veces tan profundo en el cuál habían caído por su pecado,

que los mismos conciudadanos deploraban y castigaban, a veces hasta mortalmente los que así procedían, como en el caso de la mujer adúltera que iba a ser lapidada.

Mi Hijo bajó a llevar salvación en la caridad y en la comprensión por conocer vuestra pequeñez y vuestra debilidad.

Os mostró cómo El mismo fue tentado por el Maligno y le hizo saber como Su tarea en la Tierra dependía de Mi, Su Padre.

Y de ésta forma tomaba fuerza extraordinaria. para vencerlo fácilmente en todas las ocasiones en las que se le presentó.

Cuando arrojaba a los Demonios, éstos Lo ponían en evidencia ante el pueblo dándoles a conocer que El era el Mesías, el Hijo de Dios Altísimo.

Y El en lugar de envanecerse, los hacía callar.

La Humildad ante todo, Mi Hijo, Dios en Mi Mismo, el Humilde por excelencia, el Verbo hecho carne, el Amor vivo entre vosotros.

El os enseñó a través de la vida con Sus discípulos, Mis necesidades de salvación, viviendo y enseñando Mi Sabiduría y a la vez acompañada con prodigios grandísimos venciendo, hasta lo humanamente imposible: LA MUERTE.

El os enseñó que viviendo Su Vida, Sus enseñanzas, siempre viéndoMe a Mi primero y a Mi Voluntad, podrían lograr todo.

Así se lo confió a Sus discípulos y les dijo: “Id y predicad a todas las naciones y aquellos que Me sigan podrán hacer las mismas cosas que Me han visto hacer y las harán aún mayores.

ESTE ES UN PRIVILEGIO QUE MI HIJO OS HA DEJADO

Y ES PARA TODOS AQUELLOS QUE REALMENTE QUIERAN SEGUIR

LA VIDA DIVINA DE MI SER INFINITO

Vosotros conocéis la vida de los discípulos cuando, bajando el Espíritu Santo en Pentecostés, los confirma como los verdaderos seguidores de Su Palabra y de Sus Obras.

Vosotros conocéis la predicación de cada uno de ellos y los prodigios que realizaban porque se volvieron otros Cristos.

MILAGROS DE SAN ANTONIO DE PADUA

Vosotros conocéis la vida de los santos de vuestra historia que, sin llegar muchos de ellos a tener una vida de tanto trabajo y tanta donación como la tuvo Mi Hijo y luego Sus discípulos,

HAN PODIDO TAMBIÉN HACER PRODIGIOS GRANDÍSIMOS

GRACIAS AL VOLVERSE OTROS CRISTOS EN ALGUNA DE SUS VIRTUDES

Vosotros, Mis hijitos, sois limitados, no podéis tener todas las virtudes de Mi Hijo, pero cada uno de vosotros debe desarrollar la que Mi Santo Espíritu os ha otorgado,

haciéndola crecer en humildad, en el servicio desinteresado para con vuestros hermanos, pero interesado en hacer Mi Voluntad.

Esa virtud o virtudes os llevarán a vuestra santificación y ayudaréis a la santificación de muchos de los vuestros al lograr, como muchos lo han logrado, hacer de la virtud ó el don que poseen, por Mi Gracia, actos heroicos de amor.

Es una misión sublime a la que todos vosotros estáis llamados y que para ello bajasteis a servirMe,

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

la de ser otros Cristos y poner todos vuestros dones y virtudes al servicio Mío y al de vuestros hermanos, para su salvación eterna.

No bajasteis para hacer vida en lo material efímero y egoísta sino en los bienes espirituales, que os darán vida eterna y amor infinito por parte de vuestro Dios.

Podéis ser ama de casa ó renombrado cirujano, podéis ser uno de Mis hijos que limpia vuestras calles o encumbrado magnate, etc. ninguno de vosotros está completo en dones ni en virtudes,

porque así lo he querido, para que os deis cuenta de que todos necesitáis de todos y todos necesitáis de Mi.

NO lo he hecho por egoísmo, lo he hecho para bien vuestro, para que al daros cuenta de vuestras limitaciones, os cuidarais los unos a los otros, creciendo en amor y en servicio mutuo y para el buen desarrollo de vuestro Mundo.

Entended hijitos Míos, que hasta que no os deis perfecta cuenta de que si no vivís como Mi Hijo os enseñó, hasta que no os volváis otros Cristos según los dones obtenidos en cada uno de vosotros,MI Reino no se podrá dar sobre la Tierra.

Vosotros deberéis daros cuenta de que debéis cambiar personalmente, aceptando vuestras limitaciones con humildad;

al veros limitados y humildes Me pediréis que Yo venga a vivir libremente en vosotros y así es como se dará el cambio favorable, cambio que ya muchos ansían y así terminar con la aMldad que ahora cubre a vuestro mundo.

Dejad que la luz, Mi Luz, que habita en vosotros, aflore y empiece a encender corazones.

Que vuestro trato de amor hacia los demás deje vivir a Mi Hijo en vuestros actos diarios y por consiguiente, se empiece a destruir el odio y la maldad que ahora vive entre vosotros.

Dad luz de amor, Mi Presencia viva en vosotros, a vuestros semejantes y ayudadMe a hacer nacer nuevos Cristos, después de permitir que en vosotros sea El el que os habite.

TraedMe almas, levantad pecadores con vuestra comprensión y ayuda espiritual, como Mi Hijo lo hacía. Preparad Mi Reino entre vosotros apartando miedos y egoísmo personal.

¿Acaso le teméis a la luz del día? ¿Acaso le teméis al Amor sincero y verdadero? ¿Acaso no queréis caminar por vuestras calles con confianza y alegría al existir paz y amor entre vuestros semejantes?

¿Acaso no queréis tener trato directo con vuestro Dios y Señor? ¿Acaso no queréis vivir vida de amor fraternal desinteresado en bienes materiales e interesado en el crecimiento de las potencialidades espirituales que Yo os dí?

“Vosotros podréis lograr todo lo que Me visteis hacer y lo haréis mayor cuando, por fin, queráis venir en pos de Mi”, os dijo Mi Hijo Jesucristo y lo respaldo Yo, Su Padre y Dios vuestro.

Haced la prueba y Me veréis en los resultados.

Actuad con amor verdadero y desinteresado para con vuestra persona, sólo viéndome a Mi y a los intereses de superación espiritual que deis a vuestros hermanos y os aseguro que podréis lograr todo.

Mis sacerdotes, mis queridos ministros de Mi Amor.

Los necesito tanto para que a través de ellos se cumpla Mi obra de salvación, pero cuanta frialdad y cuanto desamor encuentro en la mayoría de ellos.

Me duele decirlo, Me duele muchísimo ver que Mis sacerdotes, ministros supremos, Me estén fallando.

Yo ya lo veía desde el principio de la Cristiandad, Mis mismos apóstoles estaban llenos de defectos, pero aún así los tomé para ser mis primeros Obispos. Reconozco vuestra flaqueza, pero aún así os amo y os necesito.

Tenéis que acercaros más a Mi Corazón.

Os habéis desviado de vuestro ministerio, habéis hecho de vuestra vida consagrada reflejo de carne y vicio en muchos de vosotros.

Os he dado más que a la mayoría de Mis crea­turas y así os habré de pedir, en la justicia y en el amor.

Vosotros fuisteis escogidos para ser otros Cristos vivientes, transmitiendo virtud, transmitiendo verdad, transmitiendo amor,

Viviendo Mis en­señanzas y siendo un ejemplo fiel de vuestro primer y máximo maestro, vuestro Salvador, Cristo Jesús.

Hijos Míos, Mis consagrados, todavía hay tiempo. Volved a la virtud, apartaos de la Tierra y de cuanto mal hay en ella.

No os dejéis ensuciar vuestras sagradas túnicas sacerdotales. Habréis de presentármelas cuando vuestro tiempo de servicio toque a su fin. La balanza está esperando sobrepesar ambos lados.

Vuestra concupiscencia os aparta de Mí.  ¿Qué me vais a entregar al final?

Muchas almas se lleva Mi Enemigo por la frialdad de vosotros, Mis consagrados. Vuestro compromiso es muy grande, pero también os doté de bellísimos dones…

Y ¿Qué habéis hecho con ellos? También vosotros os habéis dejado arrastrar por el Mundo.

Vuestra misión es excelsa ¡Comprendedlo, EXCELSA!

Yo perdono aún al pecador más obstinado, siempre y cuando se acerque con espíritu contrito, vosotros lo sabéis. ¿Por qué entonces voso­tros no os acercáis a Mí? ¡Dejad el Mundo y sus obras de una vez por todas!

Vosotros sois Míos, vuestra misión es del Cielo, NO de la Tierra; vues­tro tiempo es totalmente Mío y para Mí, en la salvación de vuestros her­manos.

Vivid la pureza del cuerpo y del alma hijitos Míos, apartaos de todo aquello que os lleve a la impureza, eso daña mucho Mi corazón.      

 No hijitos Míos, no estáis actuando completamente de acuerdo a vuestra Suprema Misión.

No os hagáis tontos, vuestra vida debe ser de virtud y de ejemplo. Muchísimas almas se pierden por vuestro mal ejemplo, vosotros lo sabéis.

Nuevamente os lo repito, os necesito, no Me fallen por favor, por el amor a Mis almas, por el amor a Mis creaturas.

El tiempo se acerca, el Tiempo de la Tribulación ya está,

¿Qué haréis vosotros cuando Yo mismo y vuestros hermanos van a necesitar mas de voso­tros?

Sólo la vida en la virtud os mantendrá con la Fe y la Fortaleza necesarias para ayudarme a salvar almas en la tribulación.

Os doy Mi Espíritu Santo, os doy Mi perdón de corazón, pero tratad de vivir en el camino que os he trazado desde hace 2000 años. Os necesito y el mundo os necesita.

Llevad a las almas a la salvación. Sed buen ejemplo de virtud y amor y venced vuestro egoísmo y vuestras pasiones.

Vosotros Me pertenecéis por completo, no lo olvidéis. La Justicia será más severa con vosotros, pero el Amor será más agradecido por igual.

Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto y santos como vuestro Cristo lo es.

Os bendigo, hijos Míos, en Mí nombre, en el de Mí Hijo y en el del Santo Espíritu de Amor.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre

Acudid a la guía materna de vuestra Madre Santísima para que os lleve a alcanzar la plenitud del Amor y de Mi Hijo Amado.

http://diospadresemanifiesta.com/

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