Archivos diarios: 12/04/20

DESCENDIÓ A LOS INFIERNOS


Jesús baja a los Infiernos y al Purgatorio

Visión de Ana Catalina Emmerich

Symbolum Apostolorum

Latín

Credo in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et   terrae, et in Iesum Christum, Filium Eius unicum, Dominum nostrum, qui   conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio   Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit   ad ínferos, tertia die   resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris   omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam   catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis   resurrectionem, vitam aeternam. Amen.

Español

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo,   su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y   gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen; padeció bajo el   poder de Poncio Pilato; fue crucificado,   muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al   tercer día resucitó de entre los muertos; y subió a   los cielos; está sentado a la derecha del Padre, y desde allí ha de venir a juzgar   a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica, la Comunión de los Santos, el perdón de   los pecados,   la resurrección de la carne y la vida   eterna. Amén

Descendió a los infiernos: «Como Hombre, su Cuerpo murió.

Pero siendo el Primogénito Viviente de los vivientes: Dios Vivo, con su alma y su espíritu vivos; porque el Pecado jamás lo tocó…

Y Es la Sabiduría y la Gracia mismas… 

Y como ser espiritual que era, fue y predicó a los espíritus que estaban presos».

18. “Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu. 19. En el espíritu fue también a predicar a los espíritus encarcelados, 20. en otro tiempo incrédulos, cuando les esperaba la paciencia de Dios, en los días en que Noé construía el Arca, en la que unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvados a través del agua;

21. a ésta corresponde ahora el bautismo que os salva y que no consiste en quitar la suciedad del cuerpo, sino en pedir a Dios una buena conciencia por medio de la Resurrección de Jesucristo, 22. que, habiendo ido al cielo, está a la diestra de Dios, y le están sometidos los Angeles, las Dominaciones y las Potestades. (1 Pedro 3, 18-22)    

Cuando Jesús dando un grito, expiró… Y yo vi su alma celestial como una forma luminosa penetrar en la tierra, al pie de la Cruz.

Muchos ángeles, entre los cuales estaba Gabriel, la acompañaban.

Vi su divinidad unida con su alma pero también con su cuerpo suspendido en la cruz. No puedo expresar cómo era esto, aunque lo vi claramente en mi espíritu.

El sitio adonde el alma de Jesús se había dirigido, estaba dividido en tres partes. Eran como tres mundos y sentí que tenían forma redonda, cada uno de ellos separado del otro por un hemisferio.

Delante del limbo había un lugar más claro y hermoso; en él vi entrar las almas libres del purgatorio antes de ser conducidas al cielo.

La parte del limbo donde estaban los que esperaban la redención, estaba rodeado de una esfera parda y nebulosa y dividido en muchos círculos.

Nuestro Señor, rodeado por un resplandeciente halo de luz; era llevado por los ángeles por en medio de dos círculos: en el de la izquierda estaban los patriarcas anteriores a Abraham.

En el de la derecha, las almas de los que habían vivido desde Abraham hasta san Juan Bautista.

Al pasar Jesús entre ellos no lo reconocieron; pero todo se llenó de gozo y esperanza… Y fue como si aquellos lugares estrechos se expandieran con sentimientos de dicha.

Jesús pasó entre ellos como un soplo de aire; como una brillante luz; como el refrescante rocío.

Con la rapidez de un viento impetuoso llegó hasta el lugar cubierto de niebla, donde estaban Adán y Eva…

Les habló y ellos lo adoraron con un gozo indecible y acompañaron a Nuestro Señor al círculo de la izquierda: el de los patriarcas anteriores a Abraham.

Este lugar era una especie de purgatorio. Entre ellos había malos espíritus que atormentaban e inquietaban el alma de algunos.

El lugar estaba cerrado pero los ángeles dijeron: «Abrid estas puertas.»

Cuando Jesús triunfante entró; los espíritus diabólicos se fueron de entre las almas llenas de sobresalto y temor.

Jesús, acompañado de los ángeles y de las almas libertadas, entró en el Seno de Abraham.

Este lugar me pareció más elevado que las partes anteriores y sólo puedo comparar lo que sentí, con el paso de una iglesia subterránea a una iglesia superior. Allí se hallaban todos los santos israelitas.

En aquel lugar no había malos espíritus.

Una alegría y una felicidad indecibles entraron entonces en estas almas, que alabaron y adoraron al Redentor.

Algunos de éstos fueron a quienes Jesús mandó volver sobre la tierra y retomar sus cuerpos mortales para dar testimonio de Él…

50. Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu. 51. En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron.

52. Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. 53. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. (Mateo 27, 50-53)

Este momento coincidió con aquel en que tantos muertos se aparecieron en Jerusalén.

Después vi a Jesús con su séquito entrar en una esfera más profunda: una especie de Purgatorio también; donde se hallaban paganos piadosos que habían tenido un presentimiento de la verdad y la habían deseado.

Vi también a Jesús atravesar como libertador, muchos lugares donde había almas encerradas.

Hasta que finalmente, lo vi acercarse con expresión grave al centro del Abismo.

El Infierno se me apareció bajo la forma de un edificio inmenso, tenebroso; cerrado con enormes puertas negras con muchas cerraduras.

Un aullido de horror se elevaba sin cesar desde detrás de ellas.

¿Quién podría describir el tremendo estallido con que esas puertas se abrieron ante Jesús? ¿Quién podría transmitir la infinita tristeza de los rostros de los espíritus de aquel lugar?

La Jerusalén celestial se me aparece siempre como una ciudad donde las moradas de los bienaventurados tienen forma de palacios y de jardines llenos de flores y de frutos maravillosos.

El Infierno lo veo en cambio, como un lugar donde todo tiene por principio la Ira Eterna, la Discordia y la Desesperación.

Prisiones y cavernas, desiertos y lagos llenos de todo lo que puede provocar en las almas el extremo horror, la eterna e ilimitada desolación de los condenados.

Todas las raíces de la corrupción y del terror producen en el Infierno el Dolor y el Suplicio que les corresponde en las más horribles formas imaginables.

Cada condenado tiene siempre presente este pensamiento: que los tormentos a que está entregado son consecuencia de su crimen, pues todo lo que se ve y se siente en este lugar no es más que la esencia, la pavorosa forma interior del Pecado descubierto por Dios Todopoderoso.

Cuando los ángeles con una tremenda explosión, echaron las puertas abajo; se elevó del Infierno un mar de imprecaciones, de injurias, de aullidos y de lamentos.

Todos los allí condenados tuvieron que reconocer y adorar a Jesús y éste fue el mayor de sus suplicios.

En medio del Infierno había un Abismo de tinieblas al que Lucifer encadenado, fue arrojado.  Y negros vapores se extendieron sobre él.

Es de todos sabido que será liberado durante algún tiempo, cincuenta o sesenta años antes del año 2000 de Cristo.

Las fechas de otros acontecimientos fueron también fijadas, pero no las recuerdo; pero sí que algunos demonios serán liberados antes que Lucifer para tentar a los hombres y servir de instrumento de la Divina Venganza.

Vi multitudes innumerables de almas de redimidos elevarse desde el Purgatorio y el Limbo detrás del alma de Jesús, hasta un lugar de delicias debajo de la Jerusalén celestial.

Vi a Nuestro Señor en varios sitios a la vez, santificando y liberando toda la creación.

En todas partes los malos espíritus huían delante de Él y se precipitaban en el Abismo.

Vi también su alma en diferentes sitios de la Tierra. La vi aparecer en el interior del sepulcro de Adán debajo del Gólgota, en las tumbas de los profetas y con David.

A todos ellos revelaba los más profundos misterios y les mostraba cómo en Él se habían cumplido todas las profecías.

Esto es lo poco de que puedo recordar sobre el descendimiento de Jesús al Limbo y a los Infiernos y la libertad de las almas de los justos.

Pero además de este Acontecimiento, Nuestro Señor desplegó ante mí su eterna misericordia y los inmensos dones que derrama sobre aquellos que creen en Él.

El Descendimiento de Jesús a los Infiernos es la plantación de un Árbol de Gracia destinado a las almas que padecen…

La redención continua de estas almas, es el fruto producido por este Árbol en el jardín espiritual de la Iglesia en todo tiempo.

La Iglesia Triunfante debe cuidar este árbol y recoger los frutos para entregárselos a la Iglesia Militante que no puede recogerlos por sí misma…

Cuando en el día del Juicio Final llegue el dueño del árbol nos pedirá cuenta y no sólo de ese Árbol, sino de todos los frutos producidos en todo el Jardín.

 

¿CÓMO ES EL INFIERNO?

Es un lugar sobre el que los sacerdotes no predican más, porque dicen que la gente se asusta o se burla.  Si siguen creyendo en él, menudo favor hacen a los fieles al:

NO RECORDARLES QUE EXISTE…  

QUE NO ESTÁ VACÍO…  

Y QUE ES PARA SIEMPRE.

TESTIMONIO DE SANTA FAUSTINA KOWALSKA (Religiosa polaca canonizada en el año 2000)

Según un fragmento del relato de su diario:

“Hoy he estado en los Abismos del Infierno, conducida por un ángel. Es un lugar de grandes tormentos, ¡Qué espantosamente grande es su extensión!

Los tipos de tormentos que he visto:

El Primer tormento que constituye el Infierno, es la pérdida de Dios.

El Segundo, el continuo y eterno remordimiento de conciencia.

El Tercero, es que la condición y aquel destino no cambiarán  jamás.

El Cuarto tormento, es el Fuego que penetra al alma sin destruirla. Es un sufrimiento terrible,  ya que es un fuego completamente espiritual, encendido por la Ira Divina.

El Quinto tormento, es la oscuridad permanente. Un horrible y sofocante olor. Y a pesar de la oscuridad, los demonios y las almas de los condenados se ven unos a otros. Ven todos el mal de los demás y el suyo propio.

El Sexto tormento, es la compañía constante de Satanás.

 

El séptimo tormento, es una desesperación tremenda, el odio a Dios, las imprecaciones, las maldiciones y las blasfemias.

Estos son los tormentos que todos los condenados padecen juntos, pero esto no  es el extremo de los sufrimientos.

Hay torturas especiales destinadas para cada alma en  particular.

Éstos son los tormentos de los sentidos. Cada alma padece sufrimientos terribles e indescriptibles, relacionados con la forma en que ha pecado.

Hay cavernas y horribles calabozos; abismos de tormento donde una forma de agonía difiere de otra.

Habría muerto a la vista de aquellas terribles torturas, si no me hubiera sostenido la omnipotencia de Dios.

El pecador debe saber que será torturado por toda la eternidad, en esos mismos sentidos que suele usar para pecar…

Estoy escribiendo esto por orden de Dios, para que ninguna alma pueda encontrar una excusa diciendo que no hay ningún infierno o que nadie ha estado allí y que por lo tanto nadie puede decir cómo es.

Yo, Sor Faustina por orden de Dios; he visitado los Abismos del Infierno para que pudiera hablar a las almas sobre él y para testificar sobre su existencia…

Cuando regresé, apenas podía recuperarme del miedo. ¡Cuán terriblemente sufren las almas allí!

Por consiguiente, oro aún más fervorosamente por la conversión de los pecadores. Y suplico continuamente por la misericordia de Dios sobre ellos.

Oh mi Jesús, preferiría estar en agonía hasta el fin del mundo, entre los mayores sufrimientos, antes que ofenderte con el menor de los pecados”.

Sí. El Infierno existe y NO está vacío. Quien lo sabe mejor que nadie, es Satanás.

Nuestra Madre Santísima dijo santa Faustina:

“Yo dí al mundo el Salvador  y tú debes hablar al mundo de su Gran Misericordia…  Y preparar al mundo para su Segunda Venida.

 Oh, qué terrible es ese día. Establecido está ya. Es el Día de la Justicia, el Día de la Ira Divina. Los ángeles tiemblan ante ese día.

Habla a las almas de esa gran misericordia, mientras aún sea el tiempo para conceder la misericordia. Si ahora tu callas, en aquel día tremendo responderás por un gran número de almas.”

Yo, Sor Faustina, por orden de Dios, estuve en los Abismos del Infierno, para hablar a las almas y dar testimonio de que el Infierno existe.

Los demonios me tenían un gran odio, pero por orden de Dios tuvieron que obedecerme.

Lo que he escrito es una débil sombra de las cosas que he visto.

He observado una cosa: la mayor parte de las almas que allí están, son las que no creían que el Infierno existe.

EL CÍRCULO DE LA PERFECCIÓN

Hijitos Míos, os voy a explicar algo que muchos de vosotros NO conocéis.

En el Cielo hay diferentes niveles de gozo, en el Purgatorio, hay diferentes niveles de purgación, en el Infierno, hay diferentes niveles de dolor, de castigo.

Y todo esto os lo digo, Mis pequeños, por aquellos que se creen no valer nada y creen que su vida aquí sobre la Tierra no sirvió para nada.

Estáis muy equivocados Mis pequeños, si os concedí el don de la vida, es porque así lo decidí Yo, en Mi Sabiduría Eterna y puse toda Mi confianza en vosotros para que Me ayudarais a que las almas se mejoraran en su nivel de crecimiento espiritual, de amor…

Para que su gozo fuera aumentando día a día y aún para que las almas del Infierno NO sufrieran tanto.

Sí, son cosas que NO conocéis o en las que NO reparáis.

Mucho se necesita de cada uno de vosotros, de vuestras oraciones, de vuestra donación, de vuestra intercesión.

Ciertamente las almas del Cielo están gozando ya de Mi Presencia y por sus méritos propios. Pero una manera Mis pequeños de agradecer lo que recibisteis de vuestros padres, de vuestros antepasados, de vuestros amigos, de vuestros hermanos, es el agradecimiento.

Por ello y vuestra intercesión de amor hacia ellos, las Misas que ofrecéis, los sacrificios, las oraciones, todo lo que hacéis, también llega a ellos a través de la Comunión de los Santos…

Y ellos van subiendo de gozo por vosotros, ellos se van acercando a Mí hasta la fusión total del alma Conmigo, con su Dios así su gozo será tremendo y gracias a vosotros, Mis pequeños.

Las almas del Purgatorio también necesitan de vuestras oraciones, de vuestra donación, de vuestros sacrificios, de vuestros ofrecimientos, de vuestros agradecimientos…

Y así, las almas que estaban en niveles bajos, sufriendo mucha purificación, les iréis ayudando a que pronto puedan salir del Purgatorio, a que pronto encuentren el verdadero significado del Amor y se puedan unir ya a Mí, eternamente.

Las almas en el Infierno, también tienen niveles de dolor.

En Mi Misericordia, Yo, pido que ésas almas NO sufran tanto, os lo pido a vosotros, os lo pido a las almas santas que se dan cuenta de ello.

Ciertamente han negado el Amor, ciertamente NO quieren saber de Mí, pero aún en Mi Misericordia, porque son hijos Míos, no deseo que sufran.

Y por eso permito que estén en un nivel de menos dolor cuando vosotros lo pedís, dándoos cuenta del dolor que tendrá un alma eternamente.

Cuando vosotros, Mis pequeños, ofrecéis vuestros actos diarios, vuestra cruz de cada día, el ofrecimiento de vuestras obras, TODO.

Todo lo que hacéis a diario por Mí y por vuestros hermanos, todo eso es tomado para que entre en la Comunión de los Santos y así todos vosotros os ayudéis a estar más cerca del Amor.

Estad siempre pendientes de todo esto Mis pequeños, para que vuestra vida tenga un mayor sentido, para que realmente os deis cuenta de que NO estáis en la Tierra solamente para sufrir, como muchos dicen.

Sino que cada uno de vosotros trae una misión específica y ésa misión es la salvación de las almas y su mejora en la purificación y en la santificación.

Así vosotros, en vuestras oraciones estáis ayudando a las almas del Cielo, a las del Purgatorio, a que las del Infierno NO sufran tanto,

vosotros pedís a ésos tres niveles y también pedís por vosotros mismos.

Las almas del Purgatorio ofrecen su purificación también por las del Cielo y por vuestra salvación, almas de la Tierra.

Y las almas del Cielo piden por todos vosotros, almas del Purgatorio y almas de la Tierra.

Mis pequeños, no despreciéis todas las bendiciones que se derraman sobre vosotros y éste conocimiento que os doy para que mejoréis vuestro estado espiritual…

Y ofrezcáis más concientemente vuestra vida, vuestra cruz, vuestras alegrías, sufrimientos, todo lo que tenéis, para la salvación de todas las almas.

Os necesito a cada uno de vosotros, no despreciéis todo lo que Yo he puesto en vosotros y sobre todo, Mi confianza, en cada uno de vosotros.

Hijitos Míos, el Don del Perdón es muy importante y lo debéis hacer muy importante en vuestra vida…

Y es tan importante, que si no fuera por él, vosotros mismos NO hubierais adquirido la redención de vuestros pecados y que Yo abriera nuevamente el Cielo para todas las almas.

Gracias a Mi Misericordia, os concedí el Perdón, el perdón del Pecado Original. El perdón es misericordioso y siempre debe estar a flor de piel en vosotros.

Ninguno de vosotros sois perfectos, ninguno de vosotros debéis dejar de dar éste don a vuestros hermanos, cuando yerran o cuando vosotros erráis.

Mis pequeños, gracias a este don, vosotros quedáis purificados y podéis ayudar a vuestros hermanos a rehacer su vida.

Sí, os lo digo así, porque cuando existe algún problema y entra la soberbia y vosotros NO queréis ni dar, ni recibir perdón,

vosotros mismos vais decayendo espiritualmente, vuestra alma se va marchitando, sufrís y hacéis que los demás sufran.

Debéis aprender a perdonar y a ser perdonados, se necesita mucha humildad para ello, Mis pequeños y agradecimiento de parte de vuestros hermanos y también de parte vuestra.

Yo os enseñé a perdonar, perdonándoos el Pecado Original.

Mi Hijo os enseñó a perdonar después de lo que hicieron con Él…

Él iba perdonando y por ése dolor, por esa donación que Él tuvo hasta la última gota de Su Sangre, Él os perdonó y os sigue perdonando.

Por eso os pido Mis pequeños, que si realmente Me amáis y seguís la doctrina de Mi Hijo, debéis aprender a perdonar y a ser perdonados…

Y así vosotros entraréis a niveles espirituales altos, vuestra alma estará siempre tranquila y dejaréis también tranquila el alma de vuestros hermanos.

EL INFIERNO ESPERA, A LOS QUE  NO SABEN PERDONAR...

Porque muchos de vosotros os quejáis de que os va mal, tanto en lo material como en lo espiritual, como que pareciera que Mi Divina Providencia no os alcanza y estáis muy equivocados, Mis pequeños.

Mi Misericordia, Mi Amor, Mi Perdón y Mi Providencia, siempre está sobre cada uno de vosotros.

La diferencia la da, en que muchos de vosotros NO seguís Mis Mandamientos y el Primer Mandamiento os dice que Me amaréis por sobre todas las cosas, sobre todas las cosas.

Mis pequeños, Yo Soy el Primero y el Último, el Alfa y el Omega, vivís y todo vive y todo es creado por Mí.

Por eso os he dado a conocer que Me pertenecéis en totalidad y cuando os apartáis de Mí, es cuando os va mal. 

 

Con vuestro libre albedrío vosotros podéis estar Conmigo o podéis estar en contra Mía, si vosotros os separáis, os separáis de todo lo que Yo os pueda dar.

Cuando os separáis con vuestro libre albedrío, es porque  NO queréis tenerMe, ni en vuestro corazón ni en vuestra vida.

Cuando a un amigo de repente os peleáis con él, os apartáis de él, lo negáis, lo rechazáis, ciertamente no tendréis ya lo bueno que él os podía dar. En cierta forma pasa así Conmigo…

Yo Soy vuestro amigo, Soy vuestro Padre y vosotros sois Mis hijos y esto es más doloroso, Mis pequeños.

Porque os estáis apartando de la Familia a la que pertenecéis, Me estáis arrancando el Corazón y Yo, aún a pesar de que Me negáis, os sigo cuidando, os sigo proveyendo.

Ciertamente NO igual que a los hijos verdaderos, a los que Me aman y a los que están Conmigo, pero Sí os sigo cuidando.

Pero por otro lado, como NO queréis tener Mi Gracia, Mi protección, Mis cuidados, Satanás entra en vuestra vida y os empieza a atosigar,

empieza a atacaros y os da a conocer lo que es “su mundo verdadero” que es maldad, destrucción, dolor, preocupación, lágrimas.

Cuando estáis fuera de Mí, conocéis el mundo satánico y conocéis su ambiente y es cuando vosotros mismos creéis que Yo Soy el causante de todo ello y NO es verdad, Mis pequeños.

Negasteis Mi Gracia, negasteis Mi protección, estáis negando Mis Leyes, NO queréis nada de Mí, NO queréis nada del Amor, entonces

¿Cómo queréis tener el Amor en vuestra vida, si vosotros mismos NO lo llamáis ni lo procuráis?.

Meditad esto, Mis pequeños, antes de que habléis mal en contra Mía.

Esto os lo vuelvo a repetir, porque sois muy dados a echar la culpa a otros cuando NO os dais cuenta del estado real de vuestra alma.

Meditad, Mis pequeños éstas palabras y regresad a Mí, que os espero con los brazos abiertos y sobre todo con Mi Perdón Misericordioso para vuestra alma.

Porque la soberbia en mayor o en menor grado os destruye.

Corrompe vuestra alma, la corroe, destruye vuestro cuerpo, os destruye  espiritualmente… Os destruye como seres humanos.

Mis pequeños, la soberbia os va a quitar la Sabiduría que pueda llegar a vosotros.

Mi Sabiduría la que Yo os doy para que vosotros norméis correctamente vuestra vida, la soberbia la destruye.

NO la deja trabajar, NO os deja vivir.

Cuando vosotros vivís en la soberbia, actuáis como si fuerais los reyes de la creación, creéis que os merecéis todo y que todos los demás deben estar a vuestros pies.

NO aceptáis en ningún momento vuestros yerros…

Creéis que todo lo que hacéis es perfecto y eso va causando malestar a vuestro alrededor, imprudencia, maldad.

Así como los que viven en el estado alcohólico, creen que todos los demás actúan incorrectamente y que ellos son los que están bien.

La soberbia es igual, creen que todos están mal y ellos están bien.

NO hay en ningún momento humildad para reconocer vuestros yerros, aún vuestra mente queda obscurecida por ésta maldad que os trae la soberbia.

En la soberbia NO actuáis correctamente, NO actuáis en libertad, NO actuáis como debierais actuar, como Mi Hijo os enseñó.

En la soberbia NO hay crecimiento espiritual, NO hay crecimiento de vida, DESTRUÍS y os destruís a vosotros mismos.

Se empiezan a separar de vosotros vuestros hermanos, porque ellos sí saben ver que estáis actuando en el error, cuando vosotros mismos NO veis ése error en vuestra vida.

Mis pequeños, debéis entrar en vuestro corazón y pedir ayuda.

Sí, es muy difícil para las almas llenas de soberbia, entrar en su corazón y aceptar que están errando.

Pero cuando vosotros aceptáis que la Luz del Espíritu Santo os puede ayudar y empezáis a tener ésas luces de humildad, de aceptación de vuestro error, es cuando podréis empezar a mejorar.

También os pido a vosotros Mis hijos que estáis Conmigo, que oréis por éstas almas.

Porque están cegadas a la realidad, a la Verdad; a la verdad de su vida, que destruye y NO ayudan en nada para la mejora del Reino.

Todos debéis buscar que Mi Reino ya se dé entre vosotros y Mi Reino debe estar lleno de Virtud.

No cabe en Mi Reino la soberbia. Ya que precisamente por soberbia se perdió el Paraíso.

 

Por eso la soberbia es el peor pecado y la peor falta que puede caber en el alma del hombre, porque es destructiva y os puede destruir en totalidad.

No dejéis que Satanás que es el Padre de la Soberbia, entre en vosotros, en vuestra vida.

Debéis tener mucho cuidado con lo que hacéis, en lo que pensáis…

Porque si NO os mantenéis en la Oración viviendo en las virtudes, fácilmente podéis ser presa de éste tremendo pecado en vuestra vida y para vuestro desarrollo espiritual.

Cuando la soberbia entra en vosotros, en ése momento empieza la decadencia del hombre, la decadencia de ésa alma, NO crece y NO deja crecer a las demás almas.

Tened mucho cuidado Mis pequeños, en NO caer en éste mal en éste grave pecado, pecado tan destructivo.

Acercaos siempre a Mí a través de Mi Santo Espíritu, para que os aconsejemos, para que viváis la realidad que es la del Amor y la humildad.

Teniendo la Humildad Mis pequeños, tendréis todas las demás virtudes; porque ellas pueden crecer en tierra fértil, humilde, sencilla, amorosa, necesitada.

El humilde sabe que necesita de Mí.

El soberbio Me niega porque se siente satisfecho, se aparta de Mí, de Mi fuente de Gracia.

Ayudad a vuestros hermanos en la Oración a darse cuenta de su error, pero vosotros deberéis ser muy humildes para reconocer que también vosotros necesitaréis de Mi ayuda para aconsejar a vuestros hermanos.

Vivid siempre así, sencillos, humildes y fácilmente alcanzaréis la perfección.

Hijitos Míos, la mayoría de vosotros tenéis tinacos en las azoteas de vuestras casas, estos tinacos mantienen en su interior varios cientos de litros de agua.

Son recipientes que albergan ésta agua que luego utilizaréis para vuestros servicios particulares o para otras cosas.

 

A través de las tuberías, de las mangueras, se transporta el agua para limpiar vuestra persona.

Limpiáis vuestro hogar, alimentáis a las plantas, a los animalitos, limpiáis vuestro coche, limpiáis vuestra ropa.

Éste líquido precioso os va sirviendo para purificar todo lo que tenéis y es a través de los diferentes conductos que tenéis, vais utilizando ésta agua para hacer uso necesarísimo de todo lo que necesitáis para vuestra vida diaria.

Mis pequeños, Yo Soy ése Tinaco de Gracia.

Yo, habitando en el Cielo os voy proporcionando a vosotros Mi Gracia.

Vosotros debéis ser ésos conductos, ésas mangueras que vayan transmitiendo Mi Gracia, Mis virtudes,

Mi Amor a vuestros hermanos y así Mi Presencia os debe ir purificando tanto a vosotros como a vuestros hermanos.

Vosotros sois ésos conductos que he escogido para que viváis sobre la Tierra,

para que vayáis haciendo las obras que Yo necesito que se hagan, para ir purificando Mi Reino que está sucio,

que está mal habitado, que está lleno de podredumbre, de basura.

 Vosotros debéis ir limpiando, como buenos conductos que debéis ser, todo lo que esté apartado de Mi Gracia, apartado de Mi Pureza, apartado de Mi Belleza.

Es vuestra obligación limpiar el Mundo, para eso estáis sobre la Tierra, Mis pequeños…

Para purificar todo… Como el agua purifica, limpia y arrasa todo lo que es sucio.

 Sí, vosotros debéis estar sobre la Tierra, para eliminar toda suciedad, pero empezando con vosotros mismos, para que Mi Gracia pueda fluir libremente a través vuestro…

Y vosotros seáis ésos conductos limpios, santos, que deberán limpiar todo aquello que está sucio a vuestro alrededor.

POR FAVOR, AYUDADME…

AYUDADME A SALVAR ALMAS QUE ESTÁN PRECIPITÁNDOSE

EN LOS ABISMOS DEL INFIERNO

Sed conductos pues, con los que Yo Me pueda enorgullecer Mis pequeños, para que podáis ir limpiando todo lo que está a vuestro alrededor y así ya todo limpio, prepare el Regreso de Mi Hijo.

Yo os Bendigo ahora y por siempre, en Mí Santo Nombre, en el de Mí Hijo,
Salvador vuestro y en el del Espíritu de Amor y Vivificador.

Mí Santa Hija, la Siempre Virgen Maria, os cuidará y os guiará para aplastar la Cabeza de la Serpiente del Mal.

Dejaos llevar por Sus Palabras de Amor y Salvación. Su ternura es excelsa.

Hijitos Míos,

¡Cuánto os amo!

Yo os amo y os Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo y en del Amor de Mi Santo Espíritu.

La Tremenda SEÑAL, plasmada en una sencilla tilma de fibra de maguey, que tiene medio milenio de existencia y  QUE FULGURA EN LA BASÍLICA DEL TEPEYAC,..

http://diospadresemanifiesta.com/ 

EL MAYOR DOLOR DE MARÍA


8 DE ABRIL DEL 2020

Amadísimos hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Les Bendigo, les acojo en Mi Corazón para que en Él todos se mantengan seguros.

Amados hijos, el mantenerse seguros no es librarse de lo venidero, sino enfrentarlo en paz, sin desesperarse, con Fe de que siendo hijos cumplidores de la Ley Divina y entregándose a Mi Hijo,

siendo Amor para con sus hermanos y viviendo la Esperanza y la Caridad, perdonando de corazón y manteniéndose en Oración, no solo de palabra, sino practicando la Oración y amparando al hermano, 

Se mantienen obedientes a los pedidos divinos y la Luz Divina les alumbra el camino.

Amados hijos, en este instante deben vivir a plenitud la Comunión Espiritual.

A plenitud, con toda el alma, potencias y sentidos, con el corazón rebosante de  amor por Mi Hijo para que continúe siendo ADORADO POR SU PUEBLO.

La fuerza del Pueblo de Dios es infinita cuando este Pueblo vive en espíritu y verdad la intimidad con mi Hijo,

cuando el Pueblo de mi Hijo lleva consigo el Tesoro del Cielo, que la polilla no roe ni los ladrones pueden robar (Mt. 6,19-21),

ESE PUEBLO CAMINA EN ARMONÍA, EN FE Y AMOR,

PORQUE LES PUEDEN MATAR EL CUERPO,

PERO EL ALMA NO PUEDEN MATARLA.

 AMADOS, TEMAN AL QUE LES LLEVE A LA PERDICIÓN DEL ALMA.

No pierdan la Fe, no digan: “para qué vivir ante lo venidero”,

Al contrario, ¡Criaturas de poca Fe!, dispóngase a merecer la Vida Eterna, dispóngase a vivir cuanto sea la Voluntad Divina en unidad y compasión, para que sean merecedores de la Misericordia Divina.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, ¡cuántos leen estas Revelaciones y NO Entienden, no miran, no ven, sus oídos se encuentran tapados, porque el corazón lo mantienen endurecido!

ESTE INSTANTE ES PARA QUE SEAN CAUTOS,

PARA QUE EN USTEDES DESBORDE EL AMOR DIVINO

ANTE TANTO DOLOR QUE VIVE LA HUMANIDAD.

SEAN CAUTOS ANTE AQUELLOS QUE LES LLAMAN A MIRAR ESTE VIRUS COMO ALGO MÁS,

CUANDO SABEN QUE HA SALIDO DE MANOS HUMANAS

CON EL FIN DE REDUCIR LA POBLACIÓN MUNDIAL.

Envíen sus oraciones hacia la Humanidad, oraciones nacidas de un corazón limpio,  envíenlas hacia todos sus hermanos, para que reflexionen en esta Semana Mayor,

En donde conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de mi Hijo.

¡Miro tantas criaturas humanas que sin ser conscientes, son Cirineos de la Cruz de Mi Hijo (Cfr. Mt 27,32), esos Cirineos de sus hermanos que padecen y les atienden con amor!

ESA ES LA CRUZ DE MI HIJO,

ESO ENCUENTRAN EN LA CRUZ DE MI HIJO:

“AMOR, DONACIÓN, ESPERANZA, ENTREGA, FE”.  

TODOS LOS QUE SON CIRINEOS DE SUS HERMANOS EN EL MUNDO ENTERO,

LES DICEN A USTEDES:

LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO 

SE ENCUENTRA ACTIVA Y PALPITANTE

EN CADA UNO DE SUS HIJOS.

Por ello, quienes han deseado acorralar al Pueblo de Mi Hijo, a Mis hijos, lo han llevado a crecer, en humildad, en amor, en piedad, en entrega, en caridad, en la Voluntad Divina.

Y el Pueblo de Mi Hijo se ha agrandado, algunos que no creían, creen, han mirado milagros delante de ellos y han renacido a la Fe.

En la Fe del Pueblo que no desfallece, sino crece y rememora, no solo la Pasión de Mi Hijo, sino Su Resurrección.

Y en esa Resurrección nacen los hijos que han pasado por caminos difíciles y habían olvidado el AMOR,

ahora se vuelven hacia Mi Hijo y le dicen:

“Aquí estoy Señor Jesucristo para servir a mis hermanos, para cumplir Tu Voluntad”.

Quienes han tomado al Demonio como su dios, se encuentran escondidos y el Pueblo de Mi Hijo, ora y se encuentra en la praxis del Amor Divino, orando unos por otros sin cesar.

Y es en la praxis del amor hacia el hermano, en donde el hermano es otro Cristo, en donde brota lo que estaba oculto, lo que se había olvidado…

Brota el amor hacia mi Hijo y la criatura humana germina hacia la Vida Eterna.

¡NO TEMAN HIJOS, NO TEMAN!

 En medio del Dolor nace el AMOR de Mi Hijo en Sus hijos.

POR ELLO, LA TRINIDAD SACROSANTA

HA ENVIADO LEGIONES CELESTIALES A SELLAR A SU PUEBLO,

ESTA GRACIA DIVINA ES DONADA POCO A POCO

POR ALGÚN TIEMPO HASTA QUE YA, PURIFICADO EL PUEBLO FIEL,

SEA UNO CON SU SEÑOR Y SU DIOS.

¡NO TEMAN!

¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE SOY SU MADRE?

 Les Bendigo.

Mamá María

https://www.revelacionesmarianas.com/

Abril 9 2020

Habla la Santísima Virgen

Hijitos Míos, Mi corazón arde de amor junto con el de Mi Hijo, Jesucristo. Entended, Mis pequeños, que Nuestro Amor sobrepasa vuestro pecado; conocemos vuestras flaquezas, vuestras debilidades, vuestros desamores.

Ciertamente, Satanás, con el Pecado Original que cometieron vuestros Primeros Padres, afectó la Creación entera, afectó la santidad en la que Ellos fueron creados y vosotros estáis sufriendo ese pecado del inicio.

Mis pequeños, Nuestro Corazón arde de Amor por vosotros y queremos vuestra salvación eterna.

NUESTRO SUFRIMIENTO, EL DE MI HIJO Y EL MÍO,

PORQUE YO LO ACOMPAÑABA EN TODO MOMENTO,

FUE TREMENDO.

NUESTRO AMOR LO SOPORTÓ TODO POR VOSOTROS,

PERO VOSOTROS NO QUERÉIS ENTENDER,

NO QUERÉIS PONER DE VUESTRA PARTE

PARA ALIVIAR LOS DOLORES QUE DÍA A DÍA NOS CAUSÁIS.

El Padre, Mi Señor y Mi Dios, ha soportado mucho. Su Amor es inmenso, es infinito, pero todo tiene un límite y el límite lo marcó con la donación de Su Hijo, Mi Hijo, Mi Señor y Mi Dios,

Y con ello esperando que esta Humanidad se levantara, bendijera a Mi Padre y Señor Mío, y se volvieran a Él-

Pero la humanidad se sigue volviendo hacia el Mal, la Humanidad no quiere entender el daño que le causa a Nuestros Sagrados y Benditos Corazones.

El dolor que Nos causáis es inmenso y en vosotros no veMos arrepentimiento en vuestros corazones.

Sois como los niños tercos, necios, mal portados que necesitan ser castigados,

para entender que vais causando mucho mal y que vuestro comportamiento es malo, es nocivo. 

Ciertamente la Misericordia de Mi Dios, en Su Santísima Trinidad, ha sido grandísima porque el Amor lo soporta todo pero, como os dije,

ESTO YA HA LLEGADO A UN LÍMITE

Y, ASÍ COMO SE OS CONCEDIÓ MISERICORDIA PARA REGRESAR AL BUEN CAMINO,

AHORA VIENE EL TIEMPO DE JUSTICIA, QUE YA SE OS HABÍA ANUNCIADO

Y QUE HABÍAIS YA EMPEZADO A PADECER POCO A POCO

PORQUE, AUN EN LA  JUSTICIA DE MI DIOS Y SEÑOR, HABÍA MISERICORDIA

PARA QUE ENTENDIERAIS QUE CAMBIARAIS HACIA EL BIEN,

PERO SEGUISTEIS DE NECIOS Y MAL PORTADOS

ESCUCHANDO AL MALIGNO ANTES QUE A MI DIOS Y SEÑOR.

Tendréis que padecer lo que vosotros mismos sembrasteis.

Preferisteis vivir en un mundo de maldad antes que vivir en el Amor que se os daba y se os enseñaba a través de Mi Hijo, Mi Señor y Mi Dios,

Y AHORA ESA MALDAD SE VOLVERÁ CONTRA VOSOTROS

Los que buscaron el bien serán protegidos, porque ellos escucharon a Mi Dios y Señor, pero aquellos que prefirieron el Mal, serán aplastados por Él.

ME DUELE DECIROS ESTO, MIS PEQUEÑOS,

PERO VIENE UNA PURIFICACIÓN TREMENDA,

SERÁ ARRASADA ESTA GENERACIÓN PRÁCTICAMENTE EN SU TOTALIDAD,

PORQUE NO CUMPLISTEIS CON LO QUE SE OS PIDIÓ,

NO QUISISTEIS CRECER EN AMOR,

NO FUISTEIS EJEMPLO DE LO QUE MI HIJO OS DEJÓ,

DE LO QUE OS ENSEÑÓ,

PARA QUE LO TOMARAIS COMO VIDA PROPIA

Y LO DIERAIS A VUESTROS HERMANOS..

LA JUSTICIA DE MI SEÑOR Y MI DIOS YA ESTÁ SOBRE VOSOTROS,

LOS ACONTECIMIENTOS SE IRÁN INCREMENTANDO POR AQUÍ Y POR ALLÁ. 

CADA PAÍS SUFRIRÁ DE ACUERDO A LOS PECADOS QUE SE COMETIERON EN CADA LUGAR.

Cada persona sufrirá en forma diferente que sus hermanos, dependiendo de sus maldades, de sus pecados, de sus errores,

Y del mucho o poco amor que tengáis en vuestros corazones.

LOS QUE ESCUCHASTEIS LA PALABRA DE MI HIJO, Y LA SEGUISTEIS,

SERÉIS PROTEGIDOS DE LOS ACONTECIMIENTOS GRAVES,

PERO TAMBIÉN NECESITARÉIS UNA PURIFICACIÓN ESPECIAL, LIMITADA,

PORQUE TAMBIÉN TENÉIS PECADOS QUE TIENEN QUE SER PERDONADOS Y PURIFICADOS

PORQUE DE AQUÍ UNA NUEVA GENERACIÓN BROTARÁ

PARA EMPEZAR UN NUEVO MUNDO,

CON UNA NUEVA GENERACIÓN,

CON UN AMOR PROBADO, ACRISOLADO, SANTIFICADO.

Serán dolores fuertes pero necesarios.

Mucho se os dio y no quisisteis aprovechar todo esto, generación perversa, generación traidora al Amor de Mi Señor y Mi Dios.

Me duele deciros todo esto, Mis pequeños; a Mí, como Madre, me duele porque una madre ama muchísimo a los hijos, pero sigo las indicaciones que Mi Señor y Mi Dios me da para vosotros.

TODAVÍA PODÉIS AMINORAR

LOS ACONTECIMIENTOS DE ESTA PURIFICACIÓN

Y MUCHOS DE VOSOTROS OS PODRÉIS SALVAR

SI, COMO OS DIJO MI PADRE Y SEÑOR MÍO,

OS ARRODILLÁIS Y PEDÍS PERDÓN DE CORAZÓN

POR VUESTROS PECADOS.

NUESTRO DOLOR ES GRANDE,

DOLOR DE HABER SOPORTADO VUESTRAS MALDADES,

VUESTRAS NEGLIGENCIAS, VUESTROS ERRORES,

VUESTRAS BLASFEMIAS, VUESTROS SACRILEGIOS,

Y TAMBIÉN DOLOR GRANDE DE VER

A UNA GRAN CANTIDAD DE ALMAS DE ESTE TIEMPO

QUE SE CONDENARÁN

PORQUE NO QUISIERON VIVIR EN EL VERDADERO AMOR.

Tiempos bellos, tiempos grandiosos, tiempos santísimos vienen como regalo a las almas obedientes, a las almas buenas, a las almas dóciles, a las almas que son como niños obedientes.

Agradeced a vuestro Dios y Señor todo esto que está preparando para vosotros, que sí sabéis amar de corazón, que sí os tratáis como hermanos, que sí agradecéis las Bendiciones de Mi Dios y Señor.

Acercaos más, todavía más, a la profundidad del Amor Creador de Nuestro Padre y Señor Nuestro.

Vivid en Su Amor y podréis soportar fácilmente la purificación que se vendrá. 

El Amor lo puede todo, el Amor os hará gozar aun en el sufrimiento, porque vuestros padecimientos serán purificadores para vosotros y salvación para otras almas.

Os amo, Mis pequeños, me duele el deciros todo esto, pero habéis dañado ya demasiado el Corazón de Nuestro Dios en Su Santísima Trinidad y el Mío también.

Os amo, Mis pequeños, os amo con todo Mi Corazón. Soy vuestra Madre, la siempre Virgen María.

Me duele tanto Mi Corazón por los pecados de los hombres porque veo a Mi Hijo sufrir cuando vosotros le traicionáis.

SÍ, MIS PEQUEÑOS, CUANDO LE TRAICIONÁIS.

HABLÁIS DE JUDAS, EL TRAIDOR,

EL QUE ESTUVO ACOMPAÑANDO A MI HIJO DURANTE EL TIEMPO DE SU PREPARACIÓN,

CUANDO ENSEÑABA A LOS DISCÍPULOS SOBRE EL AMOR DEL CIELO

Y LES DABA CONSEJOS, LES DABA PODERES SOBRE EL MAL,

LES DABA BENDICIONES, LOS CONSENTÍA

Y EL MISMO JUDAS RECIBIÓ TAMBIÉN TODAS ESTAS BENDICIONES DE PARTE DE MI HIJO

PERO, AL FINAL, LE TRAICIONÓ

Y ¿QUÉ ES LA TRAICIÓN, MIS PEQUEÑOS?

ES OPONERSE AL AMIGO, A AQUEL QUE OS HA DADO TODA SU CONFIANZA,

A AQUEL QUE OS AMA, A AQUEL QUE OS BUSCA

PARA COMPARTIR LOS BIENES QUE TIENE

Y ME DUELE DECIROS ESTO TAMBIÉN A VOSOTROS,

QUE TAMBIÉN VOSOTROS HABÉIS SIDO TRAICIONEROS AL AMOR DE DIOS,

AL AMOR DE MI HIJO

Porque cuando cometéis un pecado grave o leve, como vosotros los llamáis, estáis traicionando al Amor de Mi Hijo;

cuando cometéis un pecado quiere decir que estáis aceptando actuar en el Mal, que le estáis dando cabida en vuestro corazón a Satanás y estáis sacando a Mi Hijo y a Su Amor de vuestro corazón,

¡ESO ES UNA TRAICIÓN!

¡CUÁNTAS VECES HABÉIS TRAICIONADO A MI HIJO

A LO LARGO DE VUESTRA EXISTENCIA!

Claro, el Amor de Mi Hijo es grande, Su Redención os trajo el perdón de vuestros pecados y ese perdón lo recibís en el Sacramento de la Penitencia que los ministros de la Iglesia os conceden,

pero es Mi Hijo el que os perdona de vuestra traición y os abre nuevamente Sus brazos para aceptaros como el amigo fiel, como el amigo que ya olvidó vuestra traición,

y que quiere volver a tener esa relación de amor, de amistad con vosotros.

Ciertamente no todos pecáis de la misma forma, no todos le traicionáis de la misma forma, pero recordad las palabras del Evangelio que a aquel que se le perdona mucho, también amará mucho

Y ¡CUÁNTOS HERMANOS VUESTROS

ALREDEDOR DEL MUNDO Y DEL UNIVERSO ENTERO

ESTÁN PECANDO GRAVEMENTE!,

Y no les interesa regresar con el Amigo, con su Dios, con su Redentor.

Yo intercedo por todos vosotros para que la gracia de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor os toque y os haga reflexionar de vuestro mal proceder espiritual.

Continuamente intercedo por toda la Humanidad porque fue una tarea que Mi Hijo Me pidió en la Cruz cuando me dijo: “He ahí a tu hijo”, señalando a Juan y con él, a toda la Humanidad de todos los tiempos.

Soy vuestra Madre, soy vuestra Intercesora, os llevo nuevamente hacia Mi Hijo, os conduzco arrepentidos hacia Él.

Mi Hijo es todo Amor y, así como le pedí en las bodas de Canaán Su primer milagro, en cierta forma también intercedo por cada uno de vosotros para que les perdone vuestros pecados y muchas veces, gravísimos.

Sabéis que Él nunca va a desoír Mis peticiones, pero debe haber arrepentimiento de corazón de parte vuestra. 

Estos son tiempos, Mis tiempos, en que haré todo lo posible para quitarle almas a Satanás. 

Todos vosotros sois Mis hijos, porque así Me lo pidió, Mi Hijo, Mi Señor y Mi Dios, y busco el momento en que os arrepintáis e intercedo por vosotros.

No desaprovechéis estos tiempos, ciertamente de gran dolor, pero también de gran Amor de parte de Mi Hijo.

Su Redención, la Redención para todos vosotros, abarca todos los pueblos, a todas las naciones, a todo el mundo, a todas las almas, al Universo entero.

SU PERDÓN ES ABSOLUTO,

NO GUARDA RENCORES,

OLVIDA CUANDO REALMENTE VOSOTROS ARREPENTIDOS LLEGÁIS A ÉL.

APROVECHAD ESTA GRACIA INMENSA

DE ESTOS TIEMPOS DE REDENCIÓN UNIVERSAL.

Aprovechad que, aunque estéis en Tiempos de Purificación, de Justicia Divina, todavía hay Misericordia de parte de Él y evitad seguir traicionando al Amor de vuestro Dios, de Mi hijo, vuestro Redentor,

ese es el mayor amor que le podéis dar a Mi Hijo, Él os lo agradecerá

y dadLe todos los actos de amor que podáis en agradecimiento de tanto amor que derrama sobre vosotros y que muchos ni cuenta os dais de ello.

Os bendigo, Mis pequeños, Mis hijitos, acercaos a Mí, vuestra Madre, especialmente si vuestra traición hacia Él ha sido inmensa.

Visión: Aquí está con nosotros Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción.

Hijitos Míos, acercaos a Mí, vuestra Madre, en Mi Advocación de la Inmaculada Concepción. 

ME ACERCO A VOSOTROS

PORQUE MI HIJO OS PIDIÓ QUE OS PREPARÉIS ESPIRITUALMENTE

PARA LOS ACONTECIMIENTOS QUE HAN DE VENIR,

QUE PURIFICARÁN LA TIERRA

Y EL UNIVERSO ENTERO.

Conozco vuestro corazón y muchos de vosotros tenéis vergüenza de acercaros a pedir perdón de vuestros pecados porque éstos son muy graves,

y por eso Me acerco Yo a vosotros, Mis pequeños, para tomaros de la mano, para tranquilizaros, para llevaros hacia Mi Hijo, para que reconozcáis vuestros errores, vuestros pecados, vuestras maldades ante Él.

Os llevo a Él, porque Él comprende el error humano, vuestras debilidades, y perdona todos vuestros pecados. 

No tengáis miedo, Mis pequeños, Yo os llevaré y os presentaré ante Él;

Él es sencillo, Él es todo Amor, y veréis que os perdonará todo aquello que os avergüenza,

y tened por seguro que Él os perdonará hasta el último pecado que tengáis.

Cada uno de vosotros bajasteis del Cielo a una misión específica pero, ciertamente, por cuestiones personales de vuestro ambiente familiar o aun social,

no todos tuvisteis una vida espiritual fuerte que os diera, a lo largo de vuestra existencia, un soporte espiritual para vencer la maldad de Satanás,

Y DE ESO SE APROVECHA EL MALIGNO,

DE QUE NO TODOS TENÉIS ESA FUERZA ESPIRITUAL PARA RECHAZARLO

Y OS VAIS LLENANDO DE PECADOS, DE MÚLTIPLES PECADOS,

PERO YA, POR EL HECHO DE QUE VOSOTROS OS SINTÁIS AVERGONZADOS,

YA ESO ES UN INICIO PARA QUE OBTENGÁIS EL PERDÓN DE ELLOS

PORQUE, AL RECONOCER QUE TENÉIS UN CORAZÓN SUCIO PERO CONTRITO,

OS PODÉIS ACERCAR A UN SACERDOTE

Y ÉL OS LLEVARÁ HASTA EL CORAZÓN DE MI HIJO

Y DEJARÁ VUESTRA ALMA LIMPIA NUEVAMENTE.

Yo os acompañaré, Mis pequeños, Yo estoy aquí que Soy vuestra Madre,

Yo os acompañaré a cada uno de vosotros que, si realmente tenéis un corazón contrito y con deseos de no volver a cometer esos pecados,

que dañan tanto el Corazón de Mi Hijo, seréis perdonados.

Mi Hijo se dio por todos vosotros.

La evangelización era para toda la humanidad de todos los tiempos, y sigue siendo y será, porque Su Palabra es eterna.

Mis pequeños, el Amor de Mi Hijo es infinito y perdona hasta lo más grave que tengáis, siempre y cuando os arrepintáis de corazón.

Vivid pues, en esa seguridad, del Amor de Mi Hijo, no os perdáis la oportunidad de regresar a Él;

al final de vuestra existencia, todos estáis invitados a regresar al Reino de los Cielos, ese es vuestro Hogar Eterno, pero sí se necesita ese requisito: PUREZA DE ALMA.

Acudid, pues, al Sacramento de la Penitencia y dejad que Mi Hijo, a través del confesor, perdone vuestros pecados

y una gran alegría, una alegría inmensa, os hará desbordar de alegría a vosotros mismos por tener nuevamente vuestro corazón limpio,

vuestra alma dispuesta a entrar a las Bodas del Cordero.

Porque os tengo que recordar que vosotros estáis viviendo para Mi Señor y Mi Dios.

Yo, como Madre vuestra, os recuerdo vuestras obligaciones; cada uno de vosotros tenéis vida por Mi Dios y Señor, tenéis vida porque estáis para servir aquí en la Tierra, al Creador, al Redentor, a la Vida.

Mi Señor y Mi Dios os ha dado esa oportunidad grandiosa, bellísima del don de la vida, pero vosotros no estáis dando todo vuestro tiempo para servir a vuestro Creador como debierais.

Ya se os había dicho alguna vez, que seréis juzgados por todo el tiempo de vida que utilizasteis a lo largo de vuestra existencia. 

EL TIEMPO DE VUESTRA VIDA NO OS PERTENECE,

LE PERTENECE A MI SEÑOR Y MI DIOS, VUESTRO CREADOR,

Y DEBERÉIS DAR CUENTAS A VUESTRO DIOS,

VUESTRO CREADOR, MI SEÑOR, POR CADA SEGUNDO DE VUESTRA EXISTENCIA,

¿CÓMO UTILIZASTEIS ESE TIEMPO PARA EL BIEN DE LAS ALMAS Y PARA EL BIEN VUESTRO?

Recordad que es una gracia muy grande el que hayáis sido escogidos para bajar a servir a vuestro Dios, Creador del Universo entero;

es una gracia muy grande que no todas las almas tienen y vosotros, al tenerla, debéis estar conscientes de vuestra tarea y de vuestras obligaciones.

Ciertamente sois cuidados, sois protegidos, sois guiados por las Gracias del Cielo, por la Sabiduría Divina, pero vosotros olvidáis muy pronto vuestras obligaciones.

Yo, como pequeña Sierva de Mi Dios y Señor, Le di Mi fíat desde pequeñita

y se lo confirmé al Arcángel Gabriel cuando Me mostró Mi misión de ser la Madre del Salvador .

*Nota: Se me inflama mi corazón de alegría santa, al escuchar las siguientes Palabras de Mi Madre Santísima.

GRACIA GRANDE, INMENSA, ÚNICA, LA QUE SE ME DABA.

LA ALEGRÍA INFINITA LLEGABA A MÍ,

ME CONFIRMABA EL SENTIMIENTO EN MI SER, QUE TENÍA DESDE PEQUEÑA,

GOZABA LA PRESENCIA DE MI DIOS EN TODO MOMENTO

Y AQUÍ, EN ESTE MOMENTO, ME REBASABA ESA ALEGRÍA

AL ESCUCHAR LAS PALABRAS DEL ARCÁNGEL

ANUNCIÁNDOME TAL BELLEZA DE MISIÓN QUE SE ME CONCEDÍA.

¡BENDITO SEA, MI SEÑOR Y MI DIOS!

EL DIOS ETERNO, EL QUE NO TIENE PRINCIPIO NI FIN,

EL ALFA Y EL OMEGA.

¡GRACIAS, GRACIAS, MI SEÑOR Y MI DIOS!

POR ESOS MOMENTOS, POR ESA MISIÓN CIERTAMENTE GRANDIOSA,

PERO TAMBIÉN DOLOROSA.

¡CUÁNTO AMOR SE DESBORDABA SOBRE MÍ!

¡CUÁNTA ALEGRÍA!

MI CUERPO Y MI ALMA SE ESTREMECÍAN EN TAN GRANDE AMOR DE MI DIOS.

¡GRACIAS, MI CREADOR!

ACEPTÉ DE CORAZÓN ESA MISIÓN,

AUN SABIENDO EL DOLOR QUE EN ALGÚN MOMENTO VENDRÍA,

PERO TAMBIÉN INFINIDAD DE ALEGRÍAS TENDRÍA.

Mis pequeños, vuestra misión, como os dije, es única e irrepetible.

Mi Señor y Mi Dios os ha compartido Su Amor, ha confiado en vosotros para ayudar a Mi Hijo en Su Redención. 

No apreciáis plenamente la Obra tan grande que ha hecho en cada uno de vosotros, Mi Señor y Mi Dios, al daros el Don de la vida y la Misión que tenéis cada uno de vosotros.

No oráis en profundidad ni le pedís al Santo Espíritu de Amor que os haga entender tal regalo divino;

desperdiciáis mucho tiempo y grandes momentos divinos que pudierais tener, si realmente apreciarais y trabajarais para nuestro Dios y Señor.

Ciertamente hay dolor a lo largo de vuestra existencia, pero también hay momentos muy bellos, divinos, grandes, también a lo largo de ella, y que no habéis sabido agradecer a vuestro Creador.

¿Por qué os fijáis solamente en lo malo que os rodea, cuando tenéis infinidad de bendiciones a lo largo del día, a lo largo de vuestra existencia?

Meditad en el Amor que se derrama continuamente sobre vosotros, meditad en las bellezas que os rodean.

No apreciáis ni gozáis lo que se os da y que son regalos del Cielo.

Día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo, estáis en el pensamiento Divino y Él no se aparta de vosotros,

¿Por qué vosotros os apartáis de Él? ¿Por qué sois tan desagradecidos con Aquel que os dio la vida y os cuida con tanto Amor?

Si realmente vivierais en esa gracia que se os ha dado, viviríais prácticamente el Cielo a lo largo de vuestra existencia.

Os dejáis engañar fácilmente por Satanás, vuestro Enemigo, y en vez de desecharlo de vuestra existencia, le seguís,

y él, en vez de traeros un bien os castiga, os maldice y os lleva a la perdición.

Soy vuestra Madre, la siempre Virgen María, que cuida de vosotros en todo momento.

Os aconsejo, os tomo de la mano, os guío, pero también os reprendo; porque cuando se ama, también se le castiga al ser amado cuando se desvía del camino,

Y no es un castigo de odio, de maldad, es un castigo que renovará vuestra forma de ser.

TOMAD, PUES, VUESTROS DOLORES,

VUESTROS PADECIMIENTOS,

TODO AQUELLO QUE OS CAUSA UN MALESTAR,

Y OFRECÉDMELOS PARA QUE LOS UNA TAMBIÉN

A LOS DOLORES TAN FUERTES QUE TUVE YO EN LA PASIÓN DE MI HIJO.

REPARAD TODO CUANTO PODÁIS,

AMAD COMO AL SER MÁS QUERIDO QUE CONOZCÁIS

Y, AÚN MÁS

No desperdiciéis ya más el tiempo de vuestra existencia, porque de él tendréis que dar cuentas.

Bendecid a vuestro Dios y Creador todo cuanto podáis, porque Él os ama infinitamente, Él no desperdicia ni un segundo para amaros, para cuidaros, para llevaros al Bien Supremo.

Tratad de hacer lo mismo, Mis pequeños, tratad de servirle como Él lo merece,

¡Es vuestro Dios! ¡Es vuestro Dios!

Hijitos Míos, os he pedido, ya varias veces, que no elucubréis, porque la mente es vuestro peor enemigo, os quita la paz.

Vosotros mismos no os concentráis en lo que os debéis concentrar, que es la oración y la vida espiritual.

Os dejáis llevar por lo que otros os dicen y perdéis el tiempo que os he dicho, que no os pertenece, que le pertenece a vuestro Padre Dios, Mi Señor y Mi Dios.

YA OS HABÍA AVISADO MIS PEQUEÑOS, QUE ASÍ,

CUANDO SE EMPEZARAN A DAR LOS ACONTECIMIENTOS,

LOS DEMÁS VENDRÍAN COMO CASCADA,

UNO TRAS OTRO.

¿QUÉ VAIS A HACER, VOSOTROS, CUANDO OS SUCEDA ESTO? 

Os volveréis locos, de seguro, porque tendréis tanto nerviosismo por aquello, por esto, por lo otro, que no haréis lo que debéis hacer.

LA ORACIÓN, MIS PEQUEÑOS, ES IMPORTANTÍSIMA

Y SATANÁS BIEN LO SABE

Y TODOS ESTOS ACONTECIMIENTOS,

OS HE DICHO, SON DISTRACTORES,

PARA QUE VOSOTROS NO OS CONCENTRÉIS EN LO QUE DEBÉIS HACER,

QUE ES LA SALVACIÓN DE ALMAS,

REPARACIÓN DE VUESTROS PECADOS

Mi Hijo os pide que Lo acompañéis en estos momentos, recordando cuando Él se dio por vosotros.

Recordad que para Nuestro Dios y Señor, no hay tiempo.

Lo que sucedió hace poco más de dos mil años, lo estaréis viviendo nuevamente.

¡CUÁNTO DOLOR!, TANTO DE MI HIJO Y PARA MÍ MISMA.

¡CUÁNTO DOLOR!

SI PARA UN PADRE O UNA MADRE,

VER A SUS HIJOS SUFRIENDO,

QUIZÁ, POR UN ACCIDENTE, UNA ENFERMEDAD, SUFRÍS, AHORA,

IMAGINADME A MÍ, VUESTRA MADRE,

VIENDO SUFRIR AL QUE OS VINO A SALVAR,

AL QUE PURO BIEN Y PURO AMOR DERRAMÓ ENTRE LOS HOMBRES,

AL INOCENTE, AL SANTO, AL INMACULADO,

AL DIOS HECHO HOMBRE.

Los mismos sacerdotes, fariseos, manipularon al pueblo, para que gritaran: “CrucifícaLe”, cuando una semana antes Lo estaban alabando con cantos, queriéndoLo hacer rey.

¡Qué cambiante es el hombre!, ¡Qué manipulable es!,

Y esto es por no pedir vosotros, Sabiduría y Discernimiento, que tanto os heMos dicho que pidáis.

SI VIVIERAIS CON ESA SABIDURÍA DIVINA,

QUE SE OS OTORGA DESDE EL CIELO, SERÍAIS INMUTABLES,

PENSARÍAIS REALMENTE, CÓMO OS DEBÉIS CONDUCIR,

SOBRE TODO EN MOMENTOS DIFÍCILES,

QUE, CIERTAMENTE, SE VENDRÁN

Todavía no estáis viviendo aquello que anunciado está.

Sufriréis mucho que, ciertamente, servirá para vuestra propia purificación

y para que os podáis ganar, ya sea el Cielo o los Nuevos Cielos y Tierras, para los que serán escogidos para la próxima generación por vivir.

Es un tesoro muy grande lo que se os dará, pero no estáis preparados para ganároslo.

Los premios se ganan con el trabajo, con el sufrimiento, con la dedicación, con el amor y vosotros dejáis mucho qué desear.

Por eso el Resto Fiel será muy pequeño, porque son muy pocas almas las que realmente, han tomado en serio su vida y su compromiso para con Nuestro Dios.

Si hicierais un recuento, en este momento de vuestra existencia, ¿Qué podríais ofrecerLe a Mi Hijo?

Algunos diríais: tengo esto y aquello, lo compré con mi trabajo, casas, coches, riquezas, soy alguien importante en el mundo,

pero nada de eso puede estar puesto en la balanza para ayudaros para que vuestra alma pueda ganarse el Cielo.

Los bienes materiales no os sirven, al menos que los hayáis compartido con vuestros hermanos que no tienen de ellos.

La Caridad, el Amor, la ayuda espiritual, el ver por el hermano abatido, lo que son las obras de Misericordia.

Ayudar al hermano que está próximo a morir, para que pueda ser preparado para que pueda entrar al Reino de los Cielos.

Ayudar al desvalido. Tantas y tantas formas en que el amor puede realmente, marcar vuestras acciones.

Todo eso, sí se puede poner en la balanza de vuestro Juicio.

TODO ESTO QUE AHORA SUCEDE A VUESTRO ALREDEDOR,

OS DA LA OPORTUNIDAD PARA QUE EMPECÉIS A ACTUAR EN EL AMOR,

COMPARTIENDO BIENES MATERIALES O BIENES ESPIRITUALES,

PERO VIENDO POR EL BIEN DE VUESTROS HERMANOS,

COMO SI VIERAIS A MI PROPIO HIJO, PIDIENDO POR ELLOS.

Ciertamente, si Yo os dijera que, si vierais a Mi Hijo pidiéndoos algo, ni lo dudaríais,

Lo ayudarías inmediatamente, entonces, ¿Por qué no veis a Mi Hijo en vuestros hermanos?

Porque Él Mismo os lo ha pedido así, el que ayuda a alguno de sus hermanos es a Mí a quien ayuda.

Así pues, no veáis estos momentos como algo negativo, algo que os está causando un disturbio, un mal;

Vedlo como una oportunidad de que regreséis a lo que debéis ser, otros Cristos en este tiempo

o ser aquellos hijos de Dios que entendisteis la lección que se os dejó hace un poco más de dos mil años, por el Ejemplo que Mi Hijo os dio y también, por la Palabra que os dio para que la hicierais vida.

Son tiempos de Tribulación, ciertamente, porque anunciado está en las Sagradas Escrituras pero, también, son tiempos en que muchas almas se pueden salvar,

GRACIAS A LA INTERCESIÓN DE VOSOTROS,

LOS QUE YA SABÉIS AMAR

Y SI NO, SERÁN TIEMPOS DE ENSEÑAR A VUESTROS HERMANOS

CÓMO SE DEBE DE VIVIR EL VERDADERO AMOR FRATERNO.

ASÍ QUE, NO OS PREOCUPÉIS DE LO QUE ESTÉ SUCEDIENDO A VUESTRO ALREDEDOR,

PREOCUPAOS SI ESTÁIS APROVECHANDO ESTE TIEMPO,

PARA CRECER EN SANTIDAD Y PODÁIS GANAR EL REINO DE LOS CIELOS.

ESO SÍ OS DEBE PREOCUPAR

Y SE OS ESTÁ DANDO LA OPORTUNIDAD PARA QUE LO LOGRÉIS.

El Mal, en la gran mayoría de los momentos, os va a traer un bien,

Aprovechad, pues, esta oportunidad para que mostréis a Mi Hijo, en vuestras acciones, en vuestras palabras, en vuestra vida.

Que la Paz de vuestro Dios en Su Santísima Trinidad quede en cada uno de vosotros.

Yo os bendigo en Nombre de  Mi Padre, en Nombre de Mi Hijo, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios y en Mi Nombre, María, la Sierva del Señor.

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