R LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS


Julio 07 2020

Habla la Santísima Virgen María

Hijitos Míos, Me duele tanto ver cómo esta humanidad se olvida de Mi Pequeñito.

Lo traigo en Mis brazos, os Lo ofrezco, os Lo enseño, para que os enamoréis del Amor de Mi Pequeño, ¡Es vuestro Dios! 

Ha venido a salvaros, trae una misión grande y dolorosa, pero también llena de mucho Amor y Sabiduría Divina, para compartir con los hombres. ¡Es todo un Dios, es Pequeñito, véanlo, es vuestro Dios!

Cuánta humildad en Mi Pequeño Hijo, Mi Dios, ¡Yo misma Me arrodillo ante Él!

Lo abrazo, Lo amo, Lo beso, pero también Lo adoro, porque es Mi Dios y es vuestro Dios también, Mis pequeños. 

EL CREADOR DEL UNIVERSO,

ÉL, QUE ES LA PALABRA,

VIENE A ESTAR CON VOSOTROS

ÉL VIENE A ESTAR EN EL MUNDO,

PARA COMPARTIR LA VIDA DEL CIELO CON VOSOTROS,

PERO EL HOMBRE NO QUIERE ENTENDER,

EL HOMBRE SE HA OLVIDADO DE ÉL 

y solamente se acuerda el hombre de Él cuando hay grandes necesidades, pero, cuando estáis, bien no os acordáis ni siquiera de agradecerle. Ya no reconocéis en Él Su Providencia Divina.

Todo lo que tenéis, los bienes que necesitáis del mundo, Él os los concede.

Él busca vuestro bien humano y provee de lo que necesitáis, pero no os acordáis de pedirle por vuestro bien espiritual.

Estáis tan desviados con las cosas del mundo, sentís que solamente necesitáis de eso.

¿CÓMO PODÉIS VIVIR SIN LA VIDA ESPIRITUAL?

Vuestra alma añora el Alimento Divino:

Oraciones, plegarias, agradecimientos a vuestro Dios, el compartir de lo que tenéis y agradecerle a vuestro Dios por lo que tenéis.

Mis pequeños, no lleváis vida espiritual, lleváis solamente vida de mundo y el mundo ahora os está traicionando. 

ESTÁIS VIENDO CÓMO LE TEMÉIS

UNA SUPUESTA ENFERMEDAD QUE OS ESTÁ ENCARCELANDO

Y todo precisamente, por no tener vida espiritual

porque si la tuvierais, escucharíais a mi Esposo,

el Espíritu Santo, en vuestro interior

Y OS DARÍAIS CUENTA DE LA MENTIRA QUE HA CREADO SATANÁS

A través de sus instrumentos en la Tierra

Pero no, ya no sabéis escuchar a vuestro Dios en vuestro corazón.

La gran mayoría de vosotros vivís solamente para el mundo, buscáis solamente los bienes del mundo.

Para vosotros solamente hay trabajo, diversión, hay vida solamente para complacer a vuestro cuerpo y a vuestras pasiones.

¿Qué haréis cuándo Mi Pequeñito, el que estáis viendo ahora?

¿Estando ya en el Cielo después de cumplir Su Misión os espere, espere vuestra alma y lleguéis ante Él?

LA VERGÜENZA NO CABRÁ EN VOSOTROS,

LLEGARÉIS CON LAS MANOS VACÍAS

¿Dónde quedaron vuestras riquezas? ¿Para qué os sirvieron?

¿Dónde quedó el tiempo que se os concedió para servir a Mi Pequeñito y que no aprovechasteis para el bien?

¿De qué os sirvieron viajes, vida de mundo, el desperdicio de los bienes que se os dieron?

¿Para que tuvierais para alimentaros, para cubrir vuestro cuerpo, para tener una casa que os protegiera?

Desperdiciasteis ese dinero en placeres vanos que pudisteis haber repartido a los pobres.

Ved a Mi Pequeñito, todavía un bebé y vuestro corazón no busca a vuestro Dios.

Ciertamente Satanás se las ha ingeniado para que saquéis de vuestra vida el Amor de este Pequeñito,

vuestro Dios, Mi Hijo, Mi Dios a quien sirvo.

¿CUÁNTAS LÁGRIMAS BROTARÁN DE VUESTROS OJOS,

CUANDO OS DEIS CUENTA DE VUESTRO ERROR?

PEDIDLE A MI HIJO, VUESTRO DIOS,

QUE DERRAMÉIS LAS LÁGRIMAS DE ARREPENTIMIENTO MIENTRAS VIVÁIS,

PORQUE DESPUÉS YA NO OS SERVIRÁN PARA NADA

CUANDO OS PRESENTÉIS ANTE ÉL EN VUESTRO JUICIO.

Se os ha avisado tanto para que retomarais el camino del bien, pero insistís en vivir en el Mal.

25. «Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, 26. muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas.

EN LAS ESCRITURAS SE OS HABLA

DE QUE APRENDIÉRAIS A VER LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS

Y NI ESO QUERÉIS VER

El Mundo está hecho un Caos, la Apostasía, o sea, el darle la espalda a Mi Hijo,

a Mi Dios, a este Bebé que tengo en Mis brazos, la estáis sufriendo ya,

de la cual la mayoría sois los causantes de olvidaros de amar y respetar a vuestro Dios, a quien tengo aquí en Mis brazos.

Cuánto error de vuestra parte, y ese ERROR os puede costar la Vida Eterna.

Nos hemos cansado de tratar de ayudaros,

Y PARA QUE AGRADECIERAIS AL CIELO

LA DONACIÓN DE MI PEQUEÑITO

MILAGROS POR TODOS LADOS,

MIS APARICIONES EN TODO EL MUNDO,

LOS MILAGROS DE LA EUCARISTÍA

LA VIDA DE MI HIJO ENTRE VOSOTROS,

Y VOSOTROS SEGUÍS IMPÁVIDOS.

No os movéis en arrepentimiento por vuestras faltas, ya no hay amor en vuestro corazón,

ya no respetáis a Vuestro Dios,

ya no Le buscáis para que vuestro corazón se mueva en arrepentimiento y crezca en el amor.

¿Qué tenéis, pues, en vuestro corazón? ¿Qué tenéis pues?

Vacío está, cuánta basura habéis dejado entrar en vuestro corazón; un corazón que no ama, no sirve ya.

Oiréis llantos y desesperación a vuestro alrededor cuando los acontecimientos se vayan agravando,

Y más va a ser la desesperación porque vuestros brazos levantados no sabrán de dónde asirse. 

NO CREÉIS EN VUESTRO DIOS,

¿EN QUIÉN CREÉIS ENTONCES,

SI ES EL ÚNICO QUE OS PUEDE SALVAR

DE TODA LA MALDAD QUE ESTÁIS VIVIENDO

Y QUE EMPEORARÁ?

LLANTOS DESESPERADOS SE ESCUCHARÁN

PORQUE NO SABRÉIS A DONDE IR, QUÉ HACER

SATANÁS TOMARÁ A MUCHAS ALMAS EN ESA DESESPERACIÓN,

EN LA CUAL MUCHOS SE QUITARÁN LA VIDA.

LOS MOMENTOS QUE SE AVECINAN

SON DEMASIADO FUERTES PARA AQUELLOS

QUE NO TIENEN NINGÚN SOPORTE ESPIRITUAL 

Los que están viviendo en el Amor, los que respetan a Mi Pequeñito, a Mi Dios, vuestro Dios, SUFRIRÁN;

pero ese sufrimiento les servirá de Purificación y lo agradeceréis, Mis pequeños,

porque os preparará para el cambio que este Mundo ha de dar.

CIELOS NUEVOS Y TIERRAS NUEVAS SE OS HAN PROMETIDO,

PERO NO TODOS ENTRARAN A ELLOS.

Cuánto dolor causáis vosotros, los que habéis apostatado o aquellos que no habéis dejado entrar en vuestro corazón a vuestro Dios y Señor.

Buscasteis el mundo y el mundo ahora os aplastará;

Se le atribuye el don de la bilocacion. Mientras permanecía encerrado en su celda, lo vieron llegar junto a la cama de ciertos moribundos a consolarlos o curarlos. Se le atribuyó también el don de la sanación, de los cuales quedan muchos testimonios, siendo las más sorprendentes, la curación de enfermos desahuciados. “Yo te curo, Dios te sana” era la frase que siempre solía decir, para evitar muestras de veneración hacia su persona.

No habéis aprendido a vivir vida espiritual, que está muy por encima de la vida del mundo,

y habéis sido ciegos y sordos a los llamados del Cielo.

Me da tanta pena deciros esto Mis pequeños, soy vuestra Madre, soy la Madre del Amor, de éste Mi Pequeño, de Mi Dios y Señor,

pero una madre también tiene que reprender a los hijos

y más cuando veo que estáis dañando el Corazón de Mi Pequeñito, Mi Señor y Mi Dios, que se dio por cada uno de vosotros

Y en lugar de agradecerle, Le seguís blasfemando, Lo seguís ofendiendo, Lo seguís olvidando.

¿Cómo puede estar una Madre, cuando ve que a su alrededor le están ofendiendo y maltratando a su Hijo y que en este caso es vuestro Dios?

Enmendad vuestro camino, Mis pequeños,

imploro al Cielo para que cambiéis, para que os arrepintáis,

para que os deis cuenta que vuestro Dios ha venido a salvaros.

Se dio por cada uno de vosotros, se dio por entero y vosotros no respondéis. 

TARDE SERÁ PARA MUCHOS, AL DARSE CUENTA DE SU ERROR,

Y MORIRÁN ETERNAMENTE.

Un padre, una madre, que amen a sus hijos, continuamente les están enseñando lecciones de vida y eso es lo que hemos hecho, Mis pequeños, por mucho tiempo, pero esta humanidad no entiende.

LLEGARÁ UN MOMENTO EN EL QUE NO SOPORTAREIS YA

LA MALDAD QUE VERÉIS A VUESTRO ALREDEDOR.

Recordad estas palabras que os digo, Mis pequeños, y le ruego a Mi Señor y Mi Dios, a Mi Pequeñito que traigo en Mis brazos, que toque vuestros corazones y os arrepintáis.

He aquí, Mis pequeños, a vuestro Dios, vuestro Salvador, vuestro Redentor. ¡Entended antes de que sea demasiado tarde!

Bendita sea la invasión del Amor en Mi Corazón, bendita sea Su Presencia Divina en Mi Vientre. Bendito,

¡Bendito sea Mi Señor!, Quien Me escogió para ser la Madre del Redentor.

Bendito y alabado sea Mi Señor y Mi Dios. He aquí la Esclava del Señor, hágase en Mí según Tu Palabra.

¿Quién soy Yo, Mi Señor y Mi Dios, para que te hayas fijado en Mí, Tu sierva?

(Me invade Su felicidad y empiezo a sollozar…)

Bendito sea Tu Amor, que vino a conquistarMe, que invadió todo Mi Ser, con la presencia viva de Tu Hijo, el Redentor.

Bendito sea Mi Dios, que se dignó ver en esta Pequeña Creatura, el Arca, el Arca Bendita que llevaría al Divino Ser,

Que lo gozaría nueve meses y para Mí sola, pero agradeciendo a Mi Dios y Señor Sus bondades, Su Amor Infinito sobre Mí, la Esclava del Señor.

¡Cuánto gozo dejaste, Mi Señor y Mi Dios, en Mi Ser! Me transformaste, Me hiciste Tuya,

¿Quién Soy Yo, mas que una Esclava de Mi Señor, para que hicieras tantas maravillas en Mí?

¡Cuánto Amor Me enseñaste! ¡Cuánto Amor he vivido en ese tiempo y se fue confirmando durante toda la vida terrena entre los hombres!

Gracias, Padre, porque te fijaste en Mí, para llevar en Mi Vientre a Tu Hijo, el Redentor.

Gracias, Mi Hijo, Mi Señor y Mi Dios, por haber dejado todo Tu Amor en Mí, Tu Madre.

Gracias, Mi Señor Espíritu Santo, Mi Esposo, Mi Maestro, Mi Guía, que Me dejaste comprender tantas, tantas cosas bellas de Tu Santísima Trinidad.

Tu Invasión de Amor Me dejó tantas cosas grandes y bellas y que ahora comparto con vosotros, Mis pequeños.

Y os pido os dejéis invadir por el Amor de vuestro Dios.

Dejad que conquiste vuestro corazón, que lo cambie, lo transforme, lo vivifique, lo santifique,

SOR MARIA DE JESUS DE ÁGREDA, oraba y ayunaba. Y desde su celda le decía a Jesús: “Señor, ayer el jefe de los sioux nos torturó hasta matarnos; ¿Crees que ahora sí se den por vencidos y accedan a escucharnos? Hoy que regresemos dices que también estaremos con los cherokees y los cheyennes; entonces  también el Espíritu Santo tendrá que multiplicar los rosarios, porque ya aumentaron las mujeres que me están enseñando a bordar, mientras rezamos…”

Dejad que Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad, VIVA en vosotros plenamente,

como VIVE en Mí, Su Esclava, Su Esposa, Hija, Madre de Mi Señor y vuestro Salvador.

Dejad, Mis pequeños, que conquiste vuestro corazón y todo vuestro ser, porque Él no puede convivir con el Mal y al momento en que os invade y os conquista,

va eliminando toda la maldad que traéis vosotros en vuestra mente, en vuestro corazón, en todo vuestro ser.

Dejad que aparte de vosotros todo eso que frena el que vosotros seáis santificados, el que lleguéis a la plenitud del amor.

Dejad que Mi Señor y Mi Dios actúe plenamente en vosotros, que hable, piense, os lleve por los caminos rectos y seáis ejemplo para vuestros hermanos, como Yo lo he sido para vosotros, Mis pequeños.

Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María, y una madre siempre quiere lo mejor para sus hijos. 

¿No estoy yo aquí, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra y en el hueco de mi mano?

DejadMe interceder por vosotros, Mis pequeños, ante Nuestro Dios y Señor,

para que seáis invadidos, glorificados, purificados, por Nuestro Dios y seáis esos hijos santos, perfectos, que quiere ver en vosotros.

PedidMe, Mis pequeños, que Yo interceda por vosotros. 

El amor nunca presiona, siempre os deja total libertad, pero Yo, como Madre vuestra y deseando lo mejor para vosotros, os aconsejo, os guio

y os enseño el mejor camino para vuestro ser, mientras estéis caminando aquí en la Tierra, y para que obtengáis el premio eterno al terminar vuestra misión.

DEJADME, MIS PEQUEÑOS, GUIAROS HACIA LA VERDAD

QUE SOLAMENTE VIENE DE NUESTRO DIOS.

Maria le enseñó a dar los primeros pasos a Quién ES el Camino

TOMADME DE LA MANO,

LA MISMA MANO QUE TOMÓ MI DIOS,

VUESTRO REDENTOR,

DEJAD QUE OS AME COMO AMO A MI DIOS,

DEJAD QUE MI SANTO ESPÍRITU OS TRANSFORME,

PARA QUE SEÁIS BIENVENIDOS AL REINO DE LOS CIELOS.

No perdáis vuestro tiempo con cosas del mundo, elevaos, elevaos a las alturas con alas de águila para buscar el Amor eterno, el Amor que Me invadió y Me conquistó, Mis pequeños.

Dejad que Mi Dios y Señor esté en vosotros plenamente, viva en vosotros plenamente.

Confiad, confiad plenamente en esa transformación amorosa que Él quiere en vosotros, ganaréis el Cielo y perderéis vuestra humanidad,

humanidad pecadora, espiritualidad mediocre que lleváis en vosotros. Ganaréis el Cielo, dejaos, dejaos invadir, dejaos conquistar.

Que la Paz de vuestro Dios en Su Santísima Trinidad quede en cada uno de vosotros.

Yo os Bendigo en Nombre de  Mi Padre, en Nombre de Mi Hijo, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios y en Mi Nombre, María, la Sierva del Señor.

http://diospadresemanifiesta.com/

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