Archivos diarios: 15/10/20

PODEROSO SANTO ROSARIO 1


Octubre 13 2020

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, hoy os quiero hablar sobre el grandísimo favor concedido a Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, el Santo Rosario.

Todas las culturas, antiguas y modernas, tienen y han tenido la necesidad de alabar, agradecer, pedir, ofrecer holocaustos y sobre todo, AMAR A UN DIOS DETERMINADO. 

El alma tiene ésa necesidad intrínseca, la de buscar y tratar de hallar su espiritualidad, ya que ella tiende a lo eterno, a lo sublime, a lo que no es de la Tierra.

Toda alma encarnada sufre una transformación, está aprisionada por el cuerpo y sus debilidades.

Y así el alma, tiene necesidad de concentrarse más en las cosas espirituales para poder vencer los desvíos, pasiones, pecado, a donde el cuerpo la quiere arrastrar.

El alma inteligente, el alma que discierne, el alma buena, va a tender a luchar por mantener ésa espiritualidad con la que bajó.

Y así, el esfuerzo por mantenerse en ése estado, será grande, porque grandes son los ataques del Maligno por conquistar las almas hacia el Mal.

Por lo tanto el alma, después de discernir en la verdad, llega a la conclusión de que no hay otro camino para mantenerse en la salud espiritual;

que a través del alimento espiritual, el cuál consiste en la Oración y en la Vida de Amor.

Mi Hijo Jesucristo, antes de instituir la Sagrada Eucaristía, daba ejemplo grandísimo de lo que la Oración significa y debe también, significar para todos vosotros.

Las Sagradas Escrituras os lo exponen y os dicen: “Y Jesús, después de predicar se apartaba para orar al Padre”

Y también dicen: “Y Jesús se retiró a solas a orar” y en otro pasaje dice: “Jesús pasó toda la noche orando”, etc.

Muchos son los pasajes en los cuáles se os habla del valor de la Oración, tanto como alimento espiritual, como ayuda a prepararse ante las pruebas fuertes y así os lo narran las Escrituras:

Cuando iba a dar comienzo a Su Vida Pública, Jesús se apartó a orar y ayunar en el desierto durante 40 días.

Cuando iba a ser apresado os dicen las Escrituras: Y Jesús se retiró, junto con Sus apóstoles, en el Huerto de los Olivos.

Y así y en muchas otras ocasiones, tanto El cómo Mi Hija, la Virgen, Madre de Mi Hijo, os enseñan cómo orar a Mí, a Su Padre.

Siempre Su Oración iba dirigida a Mí y podía ser, oración de agradecimiento, oración de amor, oración de unión íntima, oración de petición, oración de intercesión, como la tenemos en las Bodas de Canaán.

Mi Hija intercediendo por los novios ante Su Hijo-Dios, así como todos aquellos que intercedían por algún semejante, para alcanzar sanación y vida, en cuerpos y almas.

Oración de Comunión Divina, al instituir la Sagrada Eucaristía.

Su Vida era Oración y así también vosotros debéis alimentar a vuestra alma, con la Oración continuada a vuestro Dios, de Quién todo recibís.

Hijitos Míos, a través de la Oración humilde, sencilla, confiada, podréis obtener todo de Mí,

siempre y cuando sea para la obtención y crecimiento de vida espiritual y para el mejor cumplimiento de vuestra misión sobre la Tierra.

Recordad que os he dicho que no desperdiciéis vuestro tiempo de oración pidiendo cosas materiales superfluas,

Yo velo constantemente por vuestras necesidades básicas y de vez en cuando os doy “regalitos extras”

para mantener vuestro cuerpo en el mejor estado para que podáis cumplir vuestra misión.

Cuando bajáis a la Tierra a servirMe y cuando buscáis primero Mi Reino, Yo os doy la añadidura, la cuál es la que concierne a vuestro cuerpo y sus necesidades.

La Oración en manos de un alma amorosa, olvidada de sí misma y que sólo vé por Mis necesidades para con vosotros, es poderosísima.

Así lo han entendido los grandes santos, por eso os he dicho que no importa la posición humana que tengáis, son vuestros deseos y vuestros actos los que cuentan,

porque son los deseos del alma, por servir a su Dios, los que valen.

Ha habido, entre vosotros almas encarnadas en reyes, en gente sencilla y hasta en mendigos…

Y la santidad, en altos niveles, se ha dado en todos ellos.

No es el dinero, ni la posición social la que va a dar poder a la Oración ni a la santidad del alma,

son los actos amorosos del alma, para Conmigo y para con sus hermanos, lo que la va a santificar.

Es la vida de Oración la que le va dando al alma el triunfo y el premio final y así,

ahora conocéis de almas que no salieron durante muchísimos años, de un pequeño cuarto, por estar postrados en cama y que son ahora grandes santos.

Por el contrario, también conocéis de grandes guerreros, defensores de la Fé, que dieron su vida o en batalla o al misionar otras tierras

llevando la Palabra de Mi Hijo a sus semejantes y que ahora son grandes santos.

SIN LA ORACIÓN HIJITOS MÍOS, NO SÓIS NADA. 

Tenéis lo más grande que os puedo dar el ALMA, pero sin la Oración SIN ELLA no puede crecer. 

Y así existen adultos de cuerpo pero con alma desnutrida, que no ha crecido, porque no le han dado alimento espiritual.

Ya que sólo se han dedicado a buscar la añadidura, esto es, sólo lo material.

En cambio, hay niños de cuerpo con alma adulta, madura, robusta, porque han entendido el grandísimo valor de la Oración,

la viven, la han puesto en práctica y han dado fruto abundante.

SÓLO YO

PUEDO VER LAS ALMAS Y SU DESARROLLO. 

Y qué sorpresas os llevaríais, si pudiérais vosotros también verlas… Y así veríais el alma de los que consideráis entre vosotros “grandes hombres”.

Gente “importante” a ojos humanos, gente “popular” que conocéis por sus méritos artísticos, deportivos ó humanos,

En los que su alma está raquítica o prácticamente muerta…

Porque, además de no haberle dado vida viviendo y transmitiendo el Amor limpio y sincero, 

LE HAN MATADO A LA GRACIA,  por su vida en el Pecado.

Ayúdame Señor Jesús a encontrarTe, para conocerTe y amarTe como debo hacerlo en la Eternidad

En cambio, podríais ver el alma de gente sencilla, “común y corriente y aún mendiga…

O haciendo labores despreciables, para la gran mayoría de vosotros,

que poseen almas bellas, almas grandes, almas heroicas en la virtud.

Esto os debe enseñar a no dejaros llevar pos las apariencias humanas que véis, sino que debéis respetar la vida real, verdadera, la que no alcanzáis a ver perfectamente,

ya que, por lo general, las almas que viven en estado de Gracia y en Oración, vosotros las notáis diferentes, raras, a ojos humanos.

Debéis comprenderlas, agradecerlas y apoyarlas, porque gracias a ésas almas de Oración, muchos males son detenidos y aún, anulados.

Cuánto mal se podría detener y destruir, si fuerais todos almas de Oración,

Viviríais el Cielo en la Tierra, porque el vivir en la Oración, es vivir Conmigo y Yo Soy vuestro Cielo, Yo Soy vuestro Dios.

Mi grande Amor Me ha llevado a daros la Gracia, a través de vuestra Madre Santísima, de regalaros el Santo Rosario.

Después de la Sagrada Eucaristía, el rezo del Santo Rosario ocupa un lugar grandísimo en Nuestro Corazón.

Es a través del rezo del Santo Rosario y a la devoción de Mi Hija, la Siempre Virgen María, que una gran mayoría de los santos que conocéis, alcanzaron ésa santidad que poseen.  

Es a través del rezo del Santo Rosario que se han obtenido Gracias inmensas para pueblos enteros y aún para toda la humanidad.

Es a través del rezo del Santo Rosario, que el Cielo se ha acercado a la Tierra y así, con la ayuda de su rezo, la Tierra se va a purificar.

No podéis apartar la devoción, el amor grandísimo que le tenéis a Mi Hija Santísima, con el rezo del Santo Rosario.

Aquellos que han sido llamados a ser Mis hijos consentidos, Mis hijos en los cuáles Yo puedo confiar más íntimamente,

han venido a través del Corazón de Mi Hija Santísima y por consiguiente, a través del rezo de Santo Rosario.

Es tan poderoso su rezo, que será a través de él, que el maligno será vencido y luego encadenado.

Es a través del rezo del Santo Rosario, máximo exponente de la Oración, el que muchos de los acontecimientos adversos a la humanidad, se van a aminorar o a cancelar.

Es a través del rezo y devoción al Santo Rosario, que una gran cantidad de las almas actuales sobre la Tierra, se van a santificar.

Es a través del amor al Santo Rosario, que llegaréis a alcanzar al Sumo y Eterno Amor, para toda la Eternidad.

Reúne: Oración Activa, Meditación y Contemplación. Además de ACCIÓN GUERRERA por objetivos concretos; con los cuales SOMOS los guerreros de élite mas letales, contra las Huestes Infernales, comandadas por Lucifer.

El rezo del Santo Rosario es la Oración más completa que existe.

Sacrificáis vuestro tiempo en su rezo, para dármeLo a Mí, a través de Mi Hija.

Hacéis penitencia al rezarlo de rodillas y con toda delicadeza y amor.

Ayunáis a vuestras bajas pasiones, al permitir que sea vuestra alma la que ore en vosotros y así detenéis y obstruís, con vuestra concentración amorosa, las acechanzas del Enemigo.

Ofrecéis holocausto divino, al nombrar varias veces, con amor y respeto, Mi Nombre y el de Mi Hija.

Crecéis espiritualmente, con la ayuda de Mi Santo Espíritu, al meditar cada uno de los Misterios del Santo Rosario.

Os volvéis corredentores con Mi Hijo, al acompañarLo y viviendo, cada uno de Sus Momentos, en los Misterios que rezáis.

Me agradecéis profundamente las Gracias que recibís, al daros cuenta del regalo tan grande que habéis obtenido por la vida que os concedí.

Y por todos los méritos de Mi Hijo Jesucristo y de Mi Hija, la Virgen María, para vuestra salvación y para vuestra Gloria Eterna.

Vivís momentos místicos durante su rezo, ya que cuando lo rezáis unidos al Cielo, al Purgatorio y con vuestros hermanos sobre la Tierra.

YO ESTOY ENMEDIO DE TODOS VOSOTROS

y si Yo estoy con vosotros, Mi Vida está con vosotros y me manifiesto en vosotros y a vosotros en múltiples formas, como muchos lo habéis constatado.

El rezo del Santo Rosario os envuelve de Cielo aún en la Tierra.

Hijitos Míos, os he dado un Gran Poder que no debéis desperdiciar, un gran poder al alcance de todas las edades y de todas las condiciones sociales,

un gran poder que os alcanzará el triunfo final, si lo usáis con respeto, amor y confianza, el poder de la Oración y el del rezo del Santo Rosario.

Hijitos Míos, ensanchad vuestra vida espiritual, vosotros sois parte de Mí, vosotros, debéis hablar el mismo idioma que Yo.

Mi Amor en pleno os espera en el Reino de los Cielos pero, también, Me manifestaré a vosotros.

AHORA NO ESTÁIS PREPARADOS PARA LOS GRANDES ACONTECIMIENTOS POR VENIR,

DEBERÉIS ORAR MUCHO, SI ES POSIBLE, AYUNOS, MUCHA ORACIÓN, REZO DEL SANTO ROSARIO,

PARA QUE OS FORTIFIQUÉIS PARA LOS MOMENTOS DE LA PRUEBA. 

Si NO estáis Conmigo, os he dicho que sucumbiréis.

Satanás ya os está atacando. Muchos de vosotros, estáis sintiendo, de alguna forma, sus asechanzas.

Deberéis uniros como verdaderos hermanos, ayudándoos los unos a los otros, en el momento de la Tribulación y de la falta de alimentos,

Ahí es donde realmente se verá de qué está lleno vuestro corazón.

Cada milagro en la Biblia, fué originado por un problema que FUE RESUELTO CON LA FE

Os deberéis soltar plenamente a Mi Voluntad, con una confianza a toda prueba 

Y el cómo salgáis de ella, os llevará a reflexiones profundas, que os ayudarán a alcanzar los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas prometidas.

Todo esto que Yo permitiré en vuestra vida, os llevará a una Purificación profunda, hasta llegar a las raíces del Mal.

Raíces que se empezaron a dar, desde el Pecado Original.

Desde el Principio de los Tiempos habéis sufrido y debéis poner ya un alto.

En la vida, en estas Tierras Prometidas que os daré, viviréis en una naturalidad espiritual perfecta,

amándoos los unos a los otros, pero con un amor que no conocéis aquí en la Tierra.

Mucho bien tendréis, cuando ACEPTÉIS vuestra maldad y Me pidáis perdón. 

Hacedle saber a vuestros hermanos.

Momentos sobrios tendréis y apreciaréis, porque lo superfluo desaparecerá.

Os daréis cuenta que con mucho menos de lo que ahora tenéis, viviréis más a gusto.

Os habéis llenado de lastre, de cosas superfluas que NO os han permitido crecer espiritualmente.

Será un nuevo comienzo, pero para pocos de vosotros, porque una gran mayoría, será eliminada.

Yo os estaré guiando en todo momento.

Los que estáis Conmigo, escucharéis Mi Voz y reconoceréis Mi Presencia en vosotros,

Alegraos Mis pequeños, alegraos, por estos momentos difíciles que se presentarán en vuestra vida. 

Dios NO le da las batallas mas duras a sus soldados más fuertes, ÉL FORMA A SUS SOLDADOS DE ÉLITE, a través de las batallas más duras.

Hijitos Míos, daos cuenta que todo esto que voy a permitir en vuestra vida, en vuestro Mundo, en el Universo entero, es para una renovación espiritual que, además, os unirá a todos. 

Vivís rodeados de mentira y falsedad, vivís llenos de temores y de ataques de Satanás en múltiples formas.

Vuestros hijos han perdido el contacto Conmigo, Satanás se ha encargado de distraerlos para que no estén Conmigo.

Lo que es bueno para vuestra alma, ya no se busca, buscáis solamente lo que va a agradar a vuestros sentidos, aunque sea por un poco tiempo.

Ya no buscáis lo que os va a dar gozo aquí, en ésta Vida y eternamente.

Mucho Bien de parte Mía, os está esperando; vuestras necesidades espirituales, son grandes y no las estáis satisfaciendo. 

Estáis viviendo, muchos de vosotros, una vida espiritual MEDIOCRE.

NO buscáis vuestro crecimiento espiritual, ¿Así cómo ayudaréis a vuestros hermanos a encontrarlo y a hacerlo crecer?  

EL SEXO ES DESEO, NO AMOR

Queréis amar y no sabéis cómo, puesto que Satanás se ha encargado de distorsionar, aún lo más bello, que es el Amor.

Mis pequeños, no os canséis de buscar vuestro bien, basados en Mi Amor, en Mis Enseñanzas.

Habéis tenido momentos valiosos en vuestra existencia.

Cuando Me he manifestado a los hombres, os he dejado conocimiento; pero también obligaciones que tenéis qué cumplir.

El Mal caerá, veréis actuar a Mi Justicia Divina.

Los que están ahora actuando en el Mal, se sienten protegidos por Satanás y, ¡Qué error tan grande! 

Buscad lo que a vuestra alma la hace crecer y desechad ¡YA!, en una forma imperante, lo que os lleva hacia el Mal.

El tiempo que YA NO es tiempo, os alcanzará de golpe; deseo que vuestras almas estén limpias y preparadas para lo que Yo os pueda pedir.

Con tu Rosario Madrecita, convertido en la Red Divina de la salvación, te entrego con cada Ave María, LAS ALMAS DE…

Os estaré guiando y protegiendo, NO DUDÉIS Mis pequeños; entended que solamente quiero vuestro bien y os quiero de regreso Conmigo.

Aquellos que llevan mucho tiempo desobedeciendo, tendréis pruebas mayores.

Lamentaréis no haber puesto años atrás, de vuestra parte para vuestro cambio espiritual.

BuscadMe en todo momento y Yo Me dejaré encontrar. 

Uníos fervientemente a Mi Hija, la Siempre Virgen María, para que apoyados en vuestra Madre, SALVÉIS AL MUNDO, 

Que ahora parece estar más en manos de Mi Enemigo, MÁS que en Mis Manos.

Vuestra oración sincera, humilde, amorosa, hará arder Mi Corazón en Misericordia y sus frutos de protección y de Salvación para todas las almas, los podréis ver de inmediato.

Confiad en Mí, confiad en Mi Amor, confiad en Mi Misericordia, confiad en el poder de la oración.

Os bendigo, Mis pequeños y agradeced toda esta preparación que Yo os daré para que quedéis purificados.

Yo os bendigo en Mi Santísimo Nombre de Eterno Dios de Amor, en el de Mi Hijo Jesucristo, donación perfecta en el Amor, en el de Mi Santo Espíritu, Voz y Guía del Amor y en el de Mi Santísima Hija, la Siempre Virgen María, donación perfecta al Amor.

82 EL PRIMER EXORCISMO


82 IMITAR A JESÚS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Jesús está hoy con los nueve que se han quedado; los otros tres han salido para Jerusalén.

Tomás, siempre alegre, tiene que multiplicarse para atender a sus verduras y también a las otras incumbencias más espirituales.

Mientras que Pedro, Felipe, Bartolomé y Mateo se encargan de los peregrinos; los demás van al río para el bautismo ¡verdaderamente de penitencia, con el frío que hace!.

Jesús está todavía en su rincón, en la cocina.

Tomás trajina, pero guarda silencio para dejar tranquilo al Maestro.

En ese momento entra Andrés y dice:

–      Maestro, hay un enfermo que a mí me parece que convendría curarlo enseguida porque…

dicen que está loco, porque no son israelitas; nosotros diríamos que está poseído. Chilla, vocea, se retuerce… Ven a ver.

–     Ahora mismo. ¿Dónde está?

–     Todavía en el campo. ¿Oyes esos aullidos? Es él.

Parece un animal, pero es él. Debe ser un hombre rico porque el que lo acompaña va bien vestido.

Y al enfermo lo han bajado de un carro de mucho lujo muchos siervos. Debe ser pagano porque blasfema contra los dioses del Olimpo».

–     Vamos.

Tomás tiene curiosidad y dice:

–     Voy también yo a ver. – dejando de lado su preocupación por las verduras.

Salen y en vez de torcer hacia el río, tuercen hacia los campos que separan esta granja de la casa del capataz.

En medio de un prado donde antes pastaban unas ovejas que con el alboroto corrieron despavoridas, se diseminaron en todas las direcciones y los pastores y un perro, en vano las tratan de agrupar de nuevo.

Está un hombre al que tienen atado fuertemente y a pesar de todo, pega unos brincos de loco, gritando terriblemente y cada vez más fuerte a medida que Jesús se acerca.

Pedro, Felipe, Mateo y Natanael están allí cerca, perplejos, junto con muchos hombres, porque las mujeres tienen miedo y se alejaron.

Pedro dice:

–     ¿Has venido, Maestro? ¿Ves qué furia?

–     Ahora se le pasará.

–     Pero… es pagano, ¿Sabes?

–     ¿Y eso qué importancia tiene?

–     ¡Hombre!… ¡Por el alma!…

Jesús sonríe ligeramente y sigue avanzando; llegando hasta el grupo del loco, que cada vez se agita más.

Se separa del grupo uno que por sus vestiduras y por llevar el rostro rasurado manifiesta ser un romano…

Y saluda diciendo:

–      ¡Salve, Maestro! He oído hablar de Tí.

Eres más grande que Hipócrates en el arte de curar y que el simulacro de Esculapio, en obrar milagros con las enfermedades.

Porque sé esto, he venido. Mi hermano ya lo ves, está loco a causa de un misterioso mal. Ningún médico sabe lo que le pasa.

He ido con él al templo de Esculapio y ha salido aún más loco. En Tolemaida tengo un familiar, me envió un mensaje con una galera, decía que aquí había Uno que curaba a todos.

Y lo he traído. ¡Qué viaje más horroroso!

–     Merece premio.

–     Pero, mira, no somos ni siquiera prosélitos. Somos romanos, fieles a los dioses. Vosotros decís “paganos”. Somos de Síbaris, pero ahora estamos en Chipre.

–     Es verdad. Paganos sois.

–     Entonces… ¿Para nosotros nada? O tu Olimpo rechaza al nuestro o el nuestro al tuyo».

–     Mi Dios, Único y Trino reina, único y solo.

El romano muestra su total desconsuelo y dice:

–      He venido en vano.

–     ¿Por qué?

–      Porque yo soy de otro dios.

–     El alma es creada por Uno Solo.

–     ¿El alma?…

Jesús confirma:

–     El alma.

Esa cosa divina que Dios crea para cada uno de los hombres: compañera en la existencia, superviviente más allá de la existencia.

–     ¿Y dónde está?

–      En lo profundo del ‘yo‘.

Pero, a pesar de que esté, como cosa divina, en el interior del más sagrado templo, de ella se puede decir y digo “ella”, no ésta;

porque no es una cosa, sino un ente verdadero y digno de todo respeto, que no está contenida, sino que contiene.

El romano exclama sorprendido:

–     ¡Por Júpiter! ¿Eres filósofo?

–     Soy la Razón unida a Dios.

–     Creía que lo eras, por lo que decías…

–     ¿Y qué es la filosofía, cuando es verdadera y honesta, sino la elevación de la humana razón, hacia la Sabiduría y la Potencia infinitas, o sea, hacia Dios?

–     ¡Dios! ¡Dios!…

Ahí tengo a ese desdichado que me perturba, pero casi me olvido de su estado por escucharte a Tí, divino.

–     No lo soy como tú lo dices.

Tú llamas divino a quien supera lo humano; Yo digo que tal nombre debe darse sólo a Quién procede de Dios.

–     ¿Qué es Dios? ¿Acaso alguien lo ha visto?

–     Está escrito:

“¡A Tí, que nos formaste, salve! Cuando describo la perfección humana, la armonía de nuestro cuerpo, celebro tu gloria”.

Alguien dijo: “Tu bondad refulge en que has distribuido tus dones a todos los que viven para que todo hombre tuviera aquello que necesita.

Y tu sabiduría queda testificada por tus dones, como tu poder al cumplirse tus deseos”. ¿Reconoces estas palabras?

–     Si Minerva me ayuda…

Esas palabras son de Galeno. ¿Cómo es que las sabes? ¡Me maravillo!…

Jesús sonríe y responde:

–      Ven al Dios verdadero y su divino espíritu te hará docto en la “verdadera sabiduría y piedad, que es conocerte a tí mismo y dar culto de adoración a la Verdad”

–     ¡Pero si sigue siendo Galeno!

Ahora estoy seguro. No sólo eres médico y mago, sino también filósofo. ¿Por qué no vienes a Roma?

–      No soy ni médico ni mago ni filósofo, como tú dices.

Sino testimonio de Dios en la Tierra.

Y dirigiéndose a ellos, Jesús ordena a los siervos:   

–     ‘Traedme aquí al enfermo.

Entre gritos y forcejeos lo arrastran hasta allí.

Entonces mirando al romano:

–      ¿Ves? Dices que está loco.

Dices que ningún médico ha podido curarlo.

Es cierto: ningún médico, porque no está loco. Lo que sucede es que un ser infernal, así te hablo porque eres pagano, ha entrado en él.

–     Pero no tiene espíritu pitón.

Es más, dice sólo incoherencias.

–     Nosotros lo llamamos “demonio”, no pitón.

Está el que habla y el mudo, el que engaña con razones con apariencias de verdad y el que sólo crea desorden mental.

El primero de estos dos es el más completo y peligroso. Tu hermano tiene el segundo, pero ahora saldrá de él.

–     ¿Cómo?

–     El mismo te lo dirá.

Y con un imperio pleno de majestad,

Jesús ordena:

–     ¡Deja a este hombre! Vuelve a tu Abismo.

El hombre contesta con una voz gutural espeluznante:

–     Me marcho.

Contra Tí, demasiado débil es mi poder. Me echas y me amordazas. ¿Por qué siempre nos vences?…

El espíritu maligno ha hablado por la boca del hombre, el cual después de ello, se desploma como desmayado.

Jesús manifiesta con su acostumbrada mansedumbre:

–     Está curado. Soltadlo sin miedo.

El romano estaba con la boca abierta, totalmente pasmado. 

Y pregunta: 

–     ¿Curado?

¿Estás seguro? ¡Yo… yo te adoro!

El romano hace ademán de postrarse.

Pero Jesús lo detiene:

–     Levanta el espíritu.

En el Cielo está Dios. Adóralo a Él y ve hacia Él. Adiós.

El patricio objeta:

–     No. Así no.

Al menos toma.- le entrega un bolso, agregando- Permíteme que haga como haría con los sacerdotes de Esculapio.

Permíteme oírte hablar… Permíteme hablar de Tí en mi patria…

Jesús lo invita:

–     Hazlo.

Y ven con tu hermano.

El hombre caído ha dado un profundo suspiro y mira a su alrededor asombrado.,,

Y pregunta:

–     Pero, ¿Dónde estoy?

¡Esto no es Cintium! ¿Dónde está el mar.

Jesús hace un gesto para imponer silencio.

Y le contesta:

–     Sufrías…

Sufrías a causa de una fuerte fiebre y te han traído a otro clima.

Ahora estás mejor. Ven.

Todos van hacia el galerón donde estaba el establo, pero no todos conmovidos de la misma forma:

Porque así como hay quien admira, también hay quien critica la curación del pagano.

Jesús va hacia su púlpito improvisado en el pesebre y tiene en la primera fila de la asamblea a los romanos.

Y empieza a hablar:

–      “No os moleste el que cite un pequeño párrafo de los Reyes. (2 de Reyes 5)

En él se lee que, estando el rey de Siria preparado para la guerra contra Israel, tenía en su corte un hombre que era noble, grande y honrado de nombre Naamán, que estaba leproso.

Se lee igualmente que a este hombre, una jovencita de Israel convertida en esclava suya, porque se habían apoderado de ella los sirios, le dijo:

“Si mi señor hubiera ido al profeta que está en Samaria, sin duda le habría curado de la lepra”.

Enterado de esto, Naamán pidió licencia al rey y siguió el consejo de la joven.

El rey de Israel sin embargo, muy desasosegado, dijo: “¿Acaso soy Dios para que el rey de Siria me envíe a los enfermos? Esto es una trampa para provocar la guerra”.

Pero el profeta Eliseo, al enterarse del hecho, dijo: “Que venga a mí el leproso y yo lo curaré y sabrá que hay un profeta en Israel”.

Naamán fue entonces a donde Eliseo, pero Eliseo no lo recibió; simplemente le envió este mensaje: “Lávate siete veces en el Jordán y quedarás limpio”.

Esto enojó a Naamán, pareciéndole que en balde había hecho tanto camino. E indignado, se preparó para regresarse.

Pero los siervos le dijeron: “No te ha pedido más que lavarte siete veces y aunque te hubiera ordenado mucho más, deberías hacerlo, porque él es el profeta”.

Entonces Naamán cedió.

Fue, se lavó y recuperó la salud.

Jubiloso, retornó a donde el siervo de Dios y le dijo: “Ahora sé la verdad: no hay otro Dios sobre toda la Tierra, sino solamente el Dios de Israel”.

Y dado que Eliseo no quería dones, le pidió poder tomar al menos tanta tierra como para hacer un altar y poder hacer sacrificios sobre tierra de Israel, al Dios verdadero.

Sé que no todos vosotros aprobáis lo que he hecho. Sé también que no estoy obligado a justificarme ante vosotros.

Pero, puesto que os amo con amor verdadero, quiero que comprendáis mi gesto y de él aprendáis…

Y que desaparezca de vuestro ánimo todo sentido de crítica o de escándalo.

Aquí tenemos a dos súbditos de un estado pagano. Uno estaba enfermo. Se les dijo ciertamente por medio de Israel, a través de un pariente:

“Si fuerais al Mesías de Israel, Él sanaría al enfermo”. Y ellos han venido a Mí de muy lejos. Mayor aún su confianza que la de Naamán, porque nada sabían de Israel y del Mesías,

mientras el sirio por la cercanía de las naciones y por el continuo contacto con esclavos de Israel, ya sabía que en Israel estaba Dios, el verdadero Dios.

¿No conviene que ahora un hombre pagano pueda volver a su patria diciendo: “Verdaderamente en Israel hay un hombre de Dios y en Israel adoran al verdadero Dios”?

Yo no he dicho: “Lávate siete veces”. He hablado de Dios y del alma, dos cosas que ellos ignoran.

Y que conllevan, como bocas de manantial inagotable, los siete dones; porque donde existe el concepto de Dios y el de espíritu, y el deseo de llegar a ellos,

nacen los árboles de la Fe, Esperanza, Caridad, Justicia, Templanza, Fortaleza, Prudencia: virtudes que ignoran quienes de sus dioses no pueden copiar, sino las comunes pasiones humanas.

Humanas pero más licenciosas, dado que las cumplen seres supuestamente excelsos. Ahora ellos vuelven a su patria.

Y más que la alegría de haberles sido concedido lo que pedían está la de decir: “Sabemos que no somos bestias; que más allá de la vida hay todavía un futuro.

Sabemos que el verdadero Dios es Bondad y que por tanto, nos ama también a nosotros y nos socorre, para persuadirnos a que vayamos a El”.

–      ¿Acaso creéis, que son los únicos que ignoran la verdad?

Hace un rato, un discípulo mío pensaba que Yo no podía curar al enfermo por tener alma pagana.

Pero, ¿El alma qué es?, ¿De quién viene? El alma es la esencia espiritual del hombre, es la que creada de edad perfecta, reviste, acompaña, vivifica toda la vida de la carne.

Y continúa viviendo una vez desaparecida la carne, siendo como es, inmortal como Aquel que la crea: Dios.

Habiendo un solo Dios, no existen almas de paganos o almas de no paganos creadas por distintos dioses. Hay una sola Fuerza que crea las almas: la del Creador.

La del Dios nuestro, Único, Poderoso, Santo, Bueno que no tiene pasión alguna aparte del Amor. Caridad Perfecta enteramente espiritual.

Para que estos romanos me entiendan, del mismo modo que he dicho “caridad”, digo también “caridad enteramente moral”; porque son párvulos y desconocen por completo las palabras santas, no comprenden el concepto “espíritu”.

¿Que creéis? ¿Que he venido sólo para Israel? Yo Soy quien reunirá a las estirpes bajo un solo báculo: el del Cielo.

En verdad os digo que está cercano el tiempo en que muchos paganos dirán:

“Dejadnos tomar lo necesario para poder celebrar en nuestro suelo pagano, sacrificios al Dios verdadero, al Dios Uno y Trino”. Cuya Palabra Soy Yo.

Ahora ellos se marchan. Y van más convencidos que si Yo por el contrario, los hubiera humillado con mi desdén. Convencidos tanto por el milagro, como en mis palabras; sienten a Dios y esto es lo que dirán en su tierra.

Además os digo: ¿No era justo premiar tanta Fe?

Desorientados por los dictámenes de los médicos, desilusionados por los viajes inútiles a los templos, han sabido no obstante, seguir teniendo Fe para venir al Desconocido.

Al Gran Desconocido del mundo; al escarnecido, al Gran Escarnecido y Calumniado de Israel y decirle:

“Creo que podrás”.

El primer crisma de su nueva mentalidad les viene de este haber sabido creer.

Yo los he sanado no tanto de la enfermedad cuanto de su errada fe, porque he acercado sus labios a un cáliz que cuanto más se bebe de él, hace sentir más sed:

LA SED DE CONOCER AL DIOS VERDADERO.

He terminado.

A vosotros de Israel os digo: sabed tener Fe como han sabido éstos.

El romano se acerca con el hombre que ha sido curado.

Y dice:

–      Ya no me atrevo a decir “por Júpiter”.

Digo esto sí, que por mi honor de ciudadano romano, te juro que tendré esta sed. Ahora debo irme. Pero en adelante ¿Quién me dará de beber?

Jesús les dice:

–     Tu espíritu, el alma VIVA que ahora sabes que tienes; hasta cuando un enviado mío vaya a visitarte.

–     ¿Y Tú no?

–     Yo… Yo no.

Pero no estaré ausente, aun no estando presente.

Y dentro de poco más de dos años, te haré un Regalo mayor que la curación de éste que tú amabas.

Adiós a los dos. Sabed perseverar en este sentimiento de Fe.

El curado contesta:

–     Salve, Maestro; que el Dios verdadero te salve.

Los dos romanos se van y se oye que llaman a los siervos que están con el carro.

Un anciano dice en voz baja:

–     ¡Y ni siquiera sabían que tenían un alma! 

Jesús responde:

–     Sí, padre, y han sabido aceptar mi palabra mejor que muchos en Israel.

Ahora, dado que han ofrecido tanta limosna, favorezcamos a los pobres de Dios con doble y triple medida.

Y que los pobres rueguen por estos benefactores, más pobres que ellos mismos; para que lleguen a la verdadera, única riqueza: conocer a Dios.

La velada llora bajo su velo, que impide ver sus lágrimas, pero no oír sus sollozos.

Pedro dice:

–     Esa mujer está llorando.

Quizás es que no tiene ya dinero. ¿Se lo damos?

Jesús dice:

–     No llora por eso.

Pero, ve y dile esto: “Las patrias pasan, pero el Cielo permanece y es de quien sabe tener Fe. Dios es Bondad y por eso, ama también a los pecadores y te otorga favores para persuadirte de que vayas a Él”.

Ve, dile esto, y luego déjala llorar: es veneno que sale.

Pedro se acerca a la mujer, que ya se había encaminado hacia los campos.

La llama y ella regresa.

Cumplido el encargo, Pedro regresa sorprendido…

Y dice:

–     Se ha echado a llorar más fuerte. Yo creía que la iba a consolar…-

Y mira a Jesús.

El Maestro le responde:

–     Y efectivamente está consolada.

También la alegría provoca llanto.

–     ¡Mmm!… ¡Bueno!…

Mira, yo me quedaré contento cuando le vea el rostro. ¿La veré?».

–     El día del Juicio.

–     ¡Oh, divina Misericordia!

¡Pero para entonces habré muerto! y ¿Qué voy a hacer con saberlo? ¡Para entonces estaré ocupado mirando al Eterno!

–     Hazlo desde este momento; es la única cosa útil.

–     Sí… pero… Maestro, ¿Quién es?

Todos sueltan una carcajada…

Y siguen riendo con la respuesta de Jesús:

–     Si lo vuelves a preguntar, nos vamos de aquí inmediatamente; así te olvidas de ella.

–     No. Maestro. Pero… basta con que Tú te quedes…

Jesús sonríe y agrega:

–     Esa mujer, es una sobra y una primicia.

–     ¿Qué quieres decir? No entiendo.

Pero Jesús lo deja plantado y se marcha hacia el poblado.

Andrés explica:

–     Va a ver a Zacarías.

Tiene a su mujer agonizando. Me ha encargado a mí que se lo diga al Maestro.

Pedro exclama:

–     ¡Tú me sacas de quicio!

Sabes todo, haces todo y no me dices nunca nada. Eres más escurridizo y peor que un pez,

Pedro descarga sobre su hermano el chasco que se ha llevado.

Andrés trata de apaciguarlo:

–      Hermano, no te lo tomes a mal.

Tú hablas también por mí. Vamos a recoger nuestras redes. Ven.

Unos van hacia la derecha, otros hacia la izquierda, y todo termina.