Archivos diarios: 17/11/20

99 EXPULSADO DE TIERRA SANTA


99 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

Jesús atraviesa junto a sus apóstoles los campos llanos de Agua Especiosa.

El día está lluvioso, el lugar desierto.

Debe ser aproximadamente mediodía, porque el simulacro de sol que de vez en cuando sale de detrás del telón gris de las nubes, cae perpendicularmente.

Jesús está hablando con Judas y lo manda al poblado,  para hacer las compras más urgentes.

Cuando se queda solo se le acerca Andrés, que tímido como siempre, dice en tono bajo:

–     ¿Puedo decirte una cosa, Maestro?

Jesús responde:

–     Sí. Ven adelante conmigo.

Y alarga el paso seguido por el apóstol, adelantándose unos metros respecto a los demás.

–     La mujer ya no está, Maestro – dice Andrés apenado.

Y explica:

–     Le han pegado y ha huido, iba herida y sangrando.

El encargado la ha visto. Me he adelantado, diciendo que iba a ver si nos habían tendido alguna insidia, pero la verdad es que quería ir a verla enseguida.

¡Tenía una gran esperanza de conducirla a la Luz! ¡He orado mucho estos días por ello!… Ahora ha huido. Se perderá. Si supiera dónde está, iría…

Esto no se lo diría a los otros, pero a Tí sí te lo digo porque me comprendes. Tú sabes que esta búsqueda no está dictada por el sentido, sino que se justifica sólo por el deseo

¡Tan grande que se hace tormento!  de poner a salvo a una hermana mía…

–     Lo sé, Andrés.

Y te digo: Aun habiendo sucedido las cosas así, tu deseo se cumplirá.

Nunca se pierde la oración realizada en ese sentido. Dios la usa. Ella se salvará.

–     Si eres Tú quien lo dice… ¡Mi dolor se mitiga!

–     ¿No quisieras saber qué es de ella?

¿No te importa ni siquiera el no ser tú el que la conduzca a Mí? ¿No preguntas cómo lo hará? 

Jesús sonríe dulcemente, con todo un brillar de luz en sus pupilas azules inclinadas hacia el apóstol, que va caminando a su lado.

Es una de esas sonrisas y de esas miradas que constituyen uno de los secretos de Jesús para conquistar los corazones.

Andrés, con sus dulces ojos castaños, lo mira…

Y dice:

–      Me basta con saber que viene a Tí.

Luego, yo u otro, ¿Qué importancia tiene? ¿Cómo lo hará? Esto Tú ya lo sabes, no es necesario que yo lo sepa.

Tú lo has asegurado, ya tengo todo. Y me siento feliz.

Jesús le pasa el brazo por los hombros de su tímido apóstol y lo estrecha contra Sí, con un abrazo afectuoso, que hace entrar en éxtasis al buen Andrés.

Y teniéndolo así, habla:

–      Éste es el don del verdadero apóstol.

Mira amigo mío, tu vida y la de los apóstoles futuros será siempre así. En alguna ocasión seréis conscientes de ser los “salvadores”,

Pero la mayoría de las veces salvaréis sin ser conscientes de haber salvado a las personas que más querríais salvar.

Sólo en el Cielo veréis que os salen al encuentro o que suben al Reino eterno, vuestros salvados.

Y por cada uno de los salvados aumentará vuestro júbilo de bienaventurados.

En alguna ocasión lo sabréis ya desde la Tierra. Son los contentos que os doy para infundiros un vigor aún mayor para nuevas conquistas.

Pero, ¡Dichoso aquel sacerdote que no tenga necesidad de estos incentivos para cumplir su propio deber!

¡Dichoso aquel que no se abate por no ver triunfos y dice: “Ya no hago nada más, puesto que no encuentro una satisfacción”

Pastoreando al rebaño de Nicaragua, enmedio de la Persecución…

La satisfacción apostólica, en cuanto único incentivo para el trabajo, muestra una no formación apostólica, rebaja el apostolado, que es una cosa espiritual, al nivel de un común trabajo humano.

Jamás debe uno caer en la idolatría del ministerio.

No sois vosotros los que tienen que ser adorados, sino el Señor Dios vuestro.

A Él sólo la gloria de los salvados.

A vosotros os corresponde la obra de salvación, dejando para el tiempo del Cielo la gloria de haber sido “salvadores”.

Pero me decías que el capataz la había visto. Cuéntame.

–      Tres días después de habernos marchado, vinieron unos fariseos a buscarte.

Naturalmente, no nos encontraron.

Recorrieron el pueblo y las casas de los campos como si estuvieran vivamente interesados en Tí; pero ninguno lo creyó.

Se albergaron en la posada, obligando con soberbia a desalojarla a todos los huéspedes, porque decían que no querían contactos con extranjeros desconocidos, que podían incluso profanarlos.  

Y todos los días iban a la casa. Pasados algunos días encontraron a esa pobrecilla, que iba siempre allí porque quizás esperaba encontrarte y conseguir su paz.

La hicieron huir, siguiéndola hasta su refugio en el establo del encargado.

No la agredieron inmediatamente, dado que el encargado y sus hijos habían salido armados de garrotes.

Pero luego por la tarde, cuando ella salió de nuevo, volvieron. Y venían con otros.

Y cuando la mujer fue a la fuente empezaron a apedrearla, llamándola “meretriz” y señalándola para que sufriera el vituperio de las gentes del pueblo.

Y dado que ella se echó a correr queriendo huir, la alcanzaron, le pegaron, le arrancaron el velo y el manto para que todos la vieran.

Y siguieron pegándole, tratando de imponerse con su autoridad al arquisinagogo, para que la maldijera y fuera así lapidada.

Y para que te maldijera a Tí, que la habías traído al pueblo.

Pero él no quiso hacerlo y ahora está esperando el anatema del Sanedrín.

El encargado la arrancó de las manos de esos canallas y la socorrió.

Pero por la noche, ella se marchó dejando un brazalete con una palabra escrita sobre una tira de pergamino. Había escrito: “Gracias. Ruega por mí”.

El encargado dice que es joven y que es bellísima, aunque esté muy pálida y muy delgada.

La ha buscado por los campos, porque estaba malherida, pero no la ha encontrado.

Y no se explica cómo haya podido alejarse mucho. Quizás haya muerto así, en algún lugar… Y no se haya salvado…

–     No.

–     ¿No?

¿No ha muerto, o no se ha perdido?

–     La voluntad de redención es ya absolución.

Aunque hubiera muerto estaría perdonada, porque ha buscado la Verdad, poniendo bajo sus propios pies el Error.

Pero no ha muerto. Está subiendo las primeras pendientes del monte de la redención. Yo la veo…

Encorvada bajo el peso de su llanto de arrepentimiento.

Ahora bien, el llanto la fortalece cada vez más, mientras que, por el contrario, el peso va decreciendo. Yo la veo.

Va hacia el sol. Una vez que haya subido toda la pendiente, se encontrará en la gloria del Sol-Dios.

Está subiendo… ayúdala orando.

–     ¡Oh…, mi Señor!

Andrés se siente casi aterrorizado por el hecho de poder ayudar a un alma en su santificación.

Jesús sonríe con mayor dulzura aún.

Y dice: 

–      Habrá que abrir los brazos y el corazón al arquisinagogo, que sufre la persecución.

E ir a bendecir a ese buen encargado. Vamos donde los compañeros, a decírselo a ellos.

Pero, mientras recorren en sentido inverso el camino andado para unirse a los otros diez.

Los cuales, habiendo comprendido que Andrés estaba en coloquio secreto con el Maestro, se habían detenido aparte. 

Entonces llega corriendo Judas.

Viene muy rápido, con su manto ondeando a sus espaldas, haciendo además un verdadero carrusel de gestos con los brazos,

de modo que parece una mariposa gigantesca en veloz vuelo por el prado.

Pedro pregunta:

–      Pero ¿Qué le pasa? ¿Se ha vuelto loco?

Sin dar tiempo a que nadie le responda, Judas ya cerca, con el aliento entrecortado.

Y dice a gritos:

–      ¡Detente, Maestro!

Escúchame antes de ir a la casa… Están al acecho. ¡Qué ruines!… –

Sigue corriendo… ya ha llegado.

Finalmente explica:

–     ¡Maestro, ya no se puede ir allí!

Los fariseos están en el pueblo y todos los días van a la casa. Te esperan con malas intenciones.

Despiden a quienes vienen buscándote. Los aterrorizan con horribles anatemas.

Habrá que resignarse. Aquí te perseguirían y tu obra quedaría anulada…

Uno de ellos me ha visto y me ha agredido. Un feo viejo narigudo que me conoce, porque es uno de los escribas del Templo.

¡También hay escribas!, Me ha agredido, apresándome con sus garras e insultándome con su voz de halcón.

Mientras no pasaba de insultarme a mí y de arañarme. ¡Mira! dice, mostrando una muñeca y una mejilla  decoradas con claras marcas de uñas.

–    Lo he dejado, que lo hiciera sin defenderme.

Pero cuando te ha profanado con su baba, lo he agarrado por el cuello…

Jesús grita:

–     ¡Judas! 

–     No, Maestro.

No lo he ahogado. Solamente le he impedido que blasfemara contra Tí.

Luego lo he dejado marcharse. Ahora está allí medio muerto de miedo por el peligro que ha corrido…

Pero nosotros nos vamos, te lo ruego. ¡Total, ya nadie podría venir a Tí!…

Los apóstoles intervienen:

–     ¡Maestro!

–     ¡Es horrible!

–     ¡Judas tiene razón!

–     ¡Están al acecho como hienas!

–     ¡Fuego del cielo que caíste sobre Sodoma! ¿Por qué no vuelves?

–     Sí señor, ¡Así se hace, muchacho!

¡Lástima que no haya estado también yo; te habría ayudado!

Judas confirma:

–     ¡Oh…. Pedro!

Si hubieras estado tú, ese halconzuelo hubiera perdido para siempre las plumas y la voz.

–     ¡Hombre!

Lo que no entiendo es cómo has podido quedarte a mitad.

–     ¡Bah!…

Una luz repentina en la mente, el pensamiento venido vete a saber de qué cavidad del corazón: “El Maestro condena la violencia” Y me detuve.

Lo cual me ha supuesto un choque interior más profundo aún que el que recibí al pegarme con la pared contra la que me había tirado el escriba cuando me agredió.

Me quedé con los nervios deshechos… Hasta el punto de que después no hubiera tenido ya fuerza para ensañarme con él.

¡Qué esfuerzo supone vencerse!…

–     ¡Sí señor, Judas, magnífico!

¿Verdad, Maestro? ¿Qué piensas de esto?

Pedro está tan contento de lo que ha hecho Judas, que no ve cómo Jesús ha pasado de tener el luminoso rostro de antes,

a mostrar una cara severa que le oscurece la mirada y le comprime la boca, pareciendo ésta hacerse más delgada.

La abre para decir:

–      Yo digo que estoy más disgustado por vuestro modo de pensar que por la conducta de los judíos.

Ellos son unos desdichados que están en las tinieblas.

Vosotros, teniendo la Luz, sois duros, vengativos, murmuradores, violentos. Sóis de los que aprueban como ellos, un acto brutal.

Os digo que me estáis dando la prueba de que seguís siendo los que erais cuando me visteis por primera vez y esto me duele.

Respecto a los fariseos, sabed que Jesucristo no huye. Vosotros retiraos. Yo los afrontaré. No soy un mezquino.

Una vez que haya hablado con ellos sin haber podido persuadirlos, me retiraré.

No debe decirse que Yo no haya tratado por todos los medios de atraerlos hacia Mí.

Ellos también son hijos de Abraham. Yo cumplo con mi deber enteramente.

Es preciso que la causa de su condena sea únicamente su mala voluntad y no una falta de dedicación mía hacia ellos.

Y Jesús camina hacia la casa, que muestra su bajo tejado tras una fila de árboles deshojados.

Los apóstoles lo siguen cabizcaídos, hablando bajo entre sí.

Ya están en la casa.

Tomás vuelve a hacerse cargo de su oficio…

Entran en silencio en la cocina y se ponen manos a la obra con el hogar de la chimenea.

Jesús se sume en su pensamiento.

Van a empezar a comer, cuando un grupo de personas se presenta en la puerta.

Judas dice muy bajito:

–      Ahí están.

Jesús se levanta inmediatamente y va hacia ellos.

Su aspecto impone tanto que, por un instante, el grupito se arredra; pero el saludo de Jesús les permite volver a sentirse seguros:

–      La paz sea con vosotros. ¿Qué queréis?

Entonces estos hombres viles creen que pueden atreverse a todo.

Y arrogantemente, con tono impositivo, dicen:

–      En nombre de la Ley santa, te ordenamos dejar este lugar.

A Tí, perturbador de las conciencias, violador de la Ley, corruptor de las tranquilas ciudades de Judá.

¿No temes el castigo del Cielo, Tú, burdo imitador del Justo que bautiza en el Jordán,? ¿Tú, que proteges a las meretrices?

¡Fuera de la tierra santa de Judá! Que tu hálito, desde aquí, no traspase el recinto de la Ciudad sagrada.

Jesús responde con calma:

–     Yo no hago nada malo.

Enseño como rabí, curo como taumaturgo, arrojo los demonios como exorcista.

Estas categorías,  queridas por Dios, existen también en Judá.

Y Dios exige respeto y veneración hacia ellas por parte vuestra.

No pido veneración.

Pido sólo que se me deje hacer el bien a aquellos que padecen alguna enfermedad en la carne, en la mente o en el espíritu.

¿Por qué me lo prohibís?

–     Eres un poseso. Vete.

–     El insulto no es una respuesta.

Os he preguntado por qué me lo prohibís, mientras que a los otros se lo permitís.

–     Porque eres un poseso y arrojas demonios y haces milagros con la ayuda de los demonios.

–     ¿Y vuestros exorcistas, entonces? ¿Con la ayuda de quién lo hacen?

–     Con su vida santa. Tú eres un pecador.

Para aumentar tu potencia te sirves de las pecadoras, porque en este contubernio se aumenta la posesión de la fuerza demoníaca.

Nuestra santidad ha purificado la zona de esa mujer, cómplice tuya.

Pero no permitimos que sigas aquí como reclamo de otras mujeres.

Pedro inquiere:

–     Pero ¿Es vuestra casa ésta?

Que ha venido junto al Maestro con aspecto poco halagador.

–      No es nuestra casa.

Pero todo Judá y todo Israel están en las manos santas de los puros de Israel.

Judas se ha acercado a la puerta:

–     ¡0 sea, vosotros!…- y concluye con una risotada burlona.

Luego pregunta:

–      ¿Y el otro amigo vuestro dónde está?

¿Temblando todavía? ¡Desvergonzados, marchaos de aquí! Y enseguida, si no os haré arrepentiros de…

Jesús ordena:

–      Silencio, Judas.

Y tú, Pedro, vuelve a tu puesto.

¡Oíd vosotros, fariseos y escribas, por vuestro bien, por piedad hacia vuestra alma, os ruego que no combatáis contra el Verbo de Dios.

Venid a Mí. Yo no os odio. Comprendo vuestra mentalidad y deseo ser indulgente con ella.

Pero quiero conduciros a una mentalidad nueva, santa, capaz de santificaros y de daros el Cielo.

Pero ¿Es que acaso creéis que he venido para ir contra vosotros? ¡Oh no!

Yo he venido para salvaros, para esto he venido. Os tomo en mi corazón. Os pido amor y entendimiento.

Precisamente por el hecho de que sois los que más sabéis en Israel, debéis comprender la verdad más que los demás. Sed alma, no cuerpo.

¿Queréis que os lo suplique de rodillas?

Lo que está en juego, vuestra alma tiene tal valor, que Yo me metería bajo las plantas de vuestros pies, para conquistarla para el Cielo,

con la seguridad de que el Padre no consideraría errónea esta humillación mía. ¡Hablad! ¡Estoy esperando una palabra!

–      Maldición, decimos.

Jesús concluye:

–      Bien. Dicho queda.

Podéis marcharos. Yo también me iré de aquí.

Y Jesús, volviéndose, regresa al sitio de antes. Inclina la cabeza sobre la mesa y llora.

Bartolomé cierra la puerta para que ninguno de estos hombres crueles que lo han insultado…

Y que se marchan profiriendo amenazas y blasfemias contra el Cristo, vea este llanto.

Un largo silencio.

Luego Santiago de Alfeo acaricia la cabeza de su Jesús.

Y dice:

–       No llores.

Nosotros te queremos, incluso por ellos.

Jesús levanta el rostro y dice:

–      No lloro por Mí.

Lloro por ellos, porque sordos como son a toda llamada, procuran su propia muerte».

Santiago de Zebedeo pregunta:

–     ¿Qué vamos a hacer ahora, Señor? 

–     Iremos a Galilea.

Mañana por la mañana saldremos.

–     ¿No hoy, Señor?

–     No.

Tengo que saludar a las personas buenas de este lugar. Vosotros vendréis conmigo.

A IGLESIA INFILTRADA 3


CUMPLIMIENTO

LA EROSIÓN DE LA FE

¿Por qué se ha Erosionado la Fe de muchos Católicos?

Es habitual oír que estamos en una era post cristiana y eso significa que se está generando un cristianismo distinto del original,

al que se le se le han ido agregando nuevos elementos y difuminando otros.

También vemos el avance del Islam supremacista y el avance silencioso de la espiritualidad oriental en occidente a través del budismo, el taoísmo y demás.

Ellos quieren ocupar el lugar que está dejando vacante el cristianismo en occidente, por su propia redefinición.

¿ES UNA APOSTASÍA?

No necesariamente en la era post cristiana el nombre cristianismo desaparecerá.

Los católicos y cristianos TIBIOS, van a tener sólo la denominación, porque

 AHORA SE LE ESTÁ REDEFINIENIENDO,

CON VERDADERAS HEREJÍAS

QUE ESTÁN EROSIONANDO LA FE,

PARA DESTRUIRLA POR COMPLETO

Por ejemplo cambiando algunos conceptos, como el Infierno Eterno que no aparece más.

El Cielo que está abierto a todos independientemente de lo que hagan en la Tierra, 

con la aceptación de todas las ABERRACIONES SEXUALES  y del aborto.

Y todo ello mezclado ‘a la carte’ según el deleite de cada consumidor.

Pero hay algunos autores que opinan que el catolicismo ya se está “defendiendo” de esta erosión adoptando una modalidad de práctica de la fe de “baja intensidad”, a partir del pontificado de Francisco. 

Un moderno cristianismo “LIGHT”.

¿Pero hasta qué punto el ‘cristianismo de baja intensidad’ puede llamarse cristianismo estrictamente?

Aparentemente en el tercer secreto de Fátima y en las apaariciones de Akita en Japón, se dice que vendría una apostasía en la Iglesia

y que operaría desde la cúspide del Vaticano.

Esa apostasía parece que llegó luego del Vaticano II, cuando desde los púlpitos se dejaron de predicar algunas verdades de Fe,

como el Infierno, el matrimonio entre un hombre y una mujer, la anticoncepción, EL ABORTO, etc.

Y eso arraigó en el pueblo católico, al punto que hoy el post cristianismo es una fuerza imparable desde las bases.

El punto a dilucidar es, si la falta de prédica de algunas verdades de Fe, fue la causa real.

O si se dejaron de predicar esas verdades debido a la presión de las bases, que ya no las querían oír.

En definitiva, en qué medida contribuyó la falta de prédica de esas verdades de Fe a la apostasía naciente en las bancas de los templos.

Es así como llegamos hoy a un cristianismo de ‘baja intensidad’, instalado en las propias bancas de las iglesias católicas y fuera de ellas,

con gente que se llama católica, pero cuyo catolicismo no está alineado con el Catecismo de la Iglesia Católica. 

Con los Mandamientos considerados como algo obsoleto, la Iglesia se ha sumergido en un catastrófico ANALFABETISMO ESPIRITUAL…

Pero que en realidad no lo saben, porque al no haber prédica sobre ciertas verdades de la Fe, no pueden saber si están alineados con la doctrina tradicional o no.

‍Tomemos un ejemplo simple.

El Catecismo de la Iglesia Católica dice que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (CIC 2357).

Sin embargo muchos católicos en las bancas opinan que la homosexualidad es una sexualidad más y optativa.

Entonces ¿Cómo pueden saber estos católicos, si están alineados con la doctrina de la Iglesia si no oyen prédicas sobre el tema, desde los púlpitos?

Y los sacerdotes que no han perdido el valor para hacer ‘suaves insinuasiones’ se vuelven impopulares y retrógrados.

‍Esto no se predica, pero si se predica cuáles son los días de precepto, cuando pide la Iglesia ayuno y abstinencia, etc.

De modo que, ¿En qué medida a este nuevo cristianismo de ‘baja intensidad” o post cristianismo, podemos catalogarlo como genuinamente cristianismo bíblico?

Enfrentar LA VERDAD, NO PODEMOS ; porque el Mundo ya no funciona así.

Este proceso ha generado dos tipos polares de católicos.

‍Aquellos que siguen adheridos a la doctrina tradicional y aquellos que están caminando por las sendas post- cristianas.

Con toda una gradación intermedia.

Y ello genera una situación curiosa y que pocos advierten.

La persecución de los cristianos en occidente es sobre los cristianos que profesan la doctrina tradicional, no sobre los post cristianos.

Porque los primeros son los que no admiten esconder su religiosidad en el ámbito privado y llevan sus creencias a las batallas culturales (p.ej. en campañas contra el aborto o el ‘matrimonio’ homosexual).

Luca Diotallevi

‍LA RELIGIÓN DE BAJA INTENSIDAD

El sociólogo cristiano Luca Diotallevi  insiste que la religiosidad occidental está en expansión y construyéndose sobre la crisis del cristianismo.

‍Diotallevi afirma que,

“La gran ventaja de esta opción [la religión de baja intensidad] consiste en el hecho de conceder al consumidor religioso una infinita capacidad de elección.

Y de recombinación entre los bienes y servicios puestos en el mercado por los más diversos actores de la oferta religiosa”.

“En esta competición, los nuevos protagonistas de la oferta religiosa -desde los pentecostales y carismáticos a la New Age- tienen buenas cartas para jugar:

una extrema flexibilidad y una gran indulgencia que valora la expresividad”.

La tesis de una “low intensity religion” viene proclamándose desde hace décadas por parte de la sociología americana para explicarse el éxito de los pentecostales, los carismáticos y la New Age.

El auge religioso, que se supone acompaña al pontificado de Francisco según el sociólogo, se construye sobre la destrucción del cristianismo confesional.

Y sobre la elección de la religión de baja intensidad, que concede al consumidor religioso la capacidad de elegir entre las ofertas religiosas.

Bastará que las autoridades religiosas rebajen las propias pretensiones normativas, flexibilicen sus convicciones y muestren indulgencia para disponer de un futuro prometedor y un discreto liderazgo.

Prueba de que se ha entrado en esta deriva, según el sociólogo, es la renuncia a la doctrina tradicional sobre el sacramento del matrimonio, para apostar por alusiones genéricas a la familia.

Incluso la crisis del clero es el resultado de un cristianismo de baja intensidad.

Según este diagnóstico, la Iglesia a consecuencia del proyecto de Francisco, padece el síndrome de la relajación, que liquida sus firmes convicciones y renuncia al carácter misionero y martirial, que habría caracterizado a los dos anteriores pontificados.

‍Pero no todos opinan lo mismo.

‍El también sociólogo cristiano Joaquín García Roca opina al respecto:

“El discurso y las prácticas de Francisco no son acomodaticias sino profundamente anticulturales, a causa de su calidad evangélica.

Basta atender a los índices de audiencia para ver que la apuesta por la tolerancia, la compasión o la misericordia no es lo que triunfa en el mercado.”

“Como sociólogo de la cultura tengo más razones para creer que hoy triunfa más la dictadura de lo fuerte y de lo violento, que la propuesta por la ternura y por la paz.

Basta acercarse a los estadios de fútbol, a los telediarios, a las tertulias y a los programas de mayor éxito  para observar que la ternura y la misericordia, predicada por Francisco, es anticultural.

La violencia es la ideología dominante, mientras que la ternura es la convicción de los perdedores”.

Sin embargo, si aún se admitiera que la propuesta de Francisco es bajar las exigencias para para conservar vivo al catolicismo, esto no está funcionando adecuadamente para el catolicismo.

‍Porque aumenta la penetración de otras religiones que aspiran ocupar el lugar del cristianismo y se están erosionando los pilares más básicos de la fe de cualquier religión, el aspecto sobrenatural.

Joaquin Garcia Roca

‍HAY RELIGIONES QUE SE POSTULAN PARA SUPLANTAR AL CRISTIANISMO

Ante esta debilidad del cristianismo, hay tradiciones religiosas que hoy pretenden sustituir al cristianismo una, de ellas es el islam, que en definitiva probablemente haya sido una herejía del Antiguo Testamento y cuyas ideas ya estaban presentes antes que Mahoma hiciera la síntesis en el siglo séptimo.

De hecho el islamismo es un candidato serio a remplazar el cristianismo en algunas zonas del mundo como Medio Oriente y algunas partes de África y Asia, e incluso a mas largo plazo en Europa.

Y también lo están aprovechando el budismo y el hinduismo que están en una política expansiva.

No muchos han notado la penetración de formas de espiritualidad oriental en occidente, como el yoga, el reiki, etc., porque lo han hecho de una manera silenciosa, al contrario que el Islam.

Y esto es una erosión de la idea cristiana, porque promueve otras formas de relacionarse con lo divino e incluso otros valores.

LA DECADENCIA DEL CRISTIANISMO EN OCCIDENTE

El hecho significativo para el reemplazo del cristianismo es la pérdida de base fuerte del cristianismo en Europa y todo occidente.

Que a su vez ha tenido en los últimos decenios un fuerte descenso de la población, significando que la raza blanca no va hacer más predominante dentro del cristianismo, porque sus tasas de natalidad no llegan al nivel de reposición.

La historia es que la civilización occidental optó por reducirse, lo que genera una serie de cambios políticos y económicos en el mundo.

‍Asia es mucho más fuerte poblacionalmente que occidente y tiene un mercado interno de consumidores que le permite crecer a otra dimensión que Europa y occidente, mientras que occidente mantiene su estándar de vida debido a la acumulación anterior.

‍En esta área donde cristianismo fue fuerte y fue el centro en los últimos siglos, se generaron ideas a contrapelo del cristianismo por ejemplo el aborto.

‍Desde 1980 se han producido más de 1.300 millones de abortos sin considerar la anticoncepción.

Y eso es el resultado de ideas relacionadas con la ecología, la predominancia de la elección personal,

la predominancia del pensamiento científico, y de lo que se concibe que es la libertad.

Y en esta pendiente descendente también tenemos que mencionar la Ideología de Género qué es lo que ha traído el empuje de la cultura homosexual como lema occidental de la no discriminación.

O sea que para occidente la libertad y la igualdad reposan sobre la aceptación y luego el predominio de las tendencias homosexuales.

Parece difícil entender por qué fue así, pero lo cierto es que está sucediendo.

UN CAMBIO EN EL PARADIGMA DE LA SALVACIÓN

Pero quizás la idea que reemplace más al cristianismo, que lo cambie en esta era post cristiana, sea el que el hombre puede salvarse sí mismo.

Que no necesita ningún salvador, que se puede corregir a sí mismo, que no hay ningún pecado original, que no necesita redención y en definitiva que no hay algo trascendente al hombre.

De esta forma el humanismo implica que el hombre es el que hace al propio hombre, no es Dios el que lo crea ni el que le dice cómo debe vivir.

‍Porque en realidad este nuevo pensamiento científico dice que somos el resultado del azar, y de una evolución que no tiene un sentido trascendente.

Pero tampoco él necesita ser un ser social para ser feliz, porque cada hombre se construye a sí mismo y la felicidad depende solamente de lo que él quiera hacer y ser.

Así es como la estructura del estado es la que garantiza que el hombre puede ser cómo quiere ser y la que garantizará que las personas alcancen la felicidad sea cual sea como la conciba.

Por lo tanto no hay una verdad, no hay una manera mejor que otra de comportarse y de pensar y de vivir.

Y el estado, en último término, tendrá la función de mantener la paz y de permitir que cada uno desarrolle la visión de felicidad que tiene.

Pero esa paz que se necesita para que cada uno desarrolle su visión no se hará de acuerdo al consenso sino que es impuesta desde el Estado.

Y esto no puede ser de otra manera, porque los distintos estilos de vida muchas veces chocan entre sí causando conflictos y hay que regularlos cuidadosamente.

Por lo tanto el estado restringe la libertad de expresión y la cambiará por el concepto de no permitir el “discurso de odio”.

Eso significa qué cuidará que no se discrimine el pensamiento de los demás, pero no cuidará que la persona sea libre para decir públicamente lo que piensa.

Entonces, el gran enemigo de esta visión del mundo es la afirmación que hay una verdad y qué somos invitados a conocerla y a seguirla.

Y si hay una verdad, entonces algunas formas de vivir son mejores que otra, y hay formas de vivir malas y formas de vivir buenas, independientes de nuestra subjetividad.

‍Es este llamado el que perturba la paz para el Estado y por lo tanto no puede permitir que esto se dispute y se difunda y se promueva.

LOS PROBLEMAS PARA LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Es en realidad este discurso ideológico el que está suplantando el cristianismo en occidente.

Incluso en la mente de los cristianos en las bancas.

Y entonces el cristianismo no tiene más remedio que crecer en las áreas donde este discurso no es predominante y exigible desde el Estado.

Pero la dificultad que existe es que en las áreas donde ideológicamente la población está más apta para escuchar el mensaje de la verdad, se suceden una cantidad de regímenes políticos hostiles y poco tolerantes a cambios del estilo de vida tradicional.‍

Pongamos el caso de China con el comunismo, pongamos el caso de la India con la predominancia del hinduismo y budismo

‍Occidente tiene el mismo problema con el cristianismo que lo tiene con el Islam y pretende aplicar la misma solución.

‍Sin embargo, la naturaleza del Islam es más política qué religiosa comparativamente con el cristianismo y además tiene la vertiente agresiva militarmente, que le crea más problemas que el cristianismo, por lo tanto es menos dócil de manejar que cristianismo.

Los anteriores son los problemas centrales de la nueva evangelización tiene que hacer frente a una época post cristiana.

‍El pontificado de Benedicto XVI hizo hincapié en recristianizar Europa.

No logró avanzar.

‍Por otro lado, cristianizar el mundo islámico es una tarea casi imposible en este momento, por lo tanto queda cristianizar y evangelizar zonas del planeta con menos restricciones.

‍Pero sucede que en esta pérdida de base del cristianismo, otras religiones como el Islam y los propios budistas e hinduistas, están aprovechando para expandirse.

Y en el caso de América Latina el catolicismo esta asediado por el protestantismo de base pentecostal, mientras que sobreviven visiones del catolicismo más recostadas al marxismo.

LA EROSIÓN DE LA FE DE LOS CRISTIANOS

La sustitución del cristianismo que se está dando en la época post cristiana parece estar más relacionada con la pérdida de fe dentro de los cristianos que por la acción de elementos externos.

Parecería como si los cristianos hubieran comenzado a considerar que los medios para sus fines trascendentes les impedían tener éxito en este mundo.

Así que buscaron una forma de reformular su fe y los instrumentos que expresan su fe, para asegurarse que no van a limitar su accionar en el mundo que están viviendo.

Por lo tanto, el éxito en la tierra se volvió más importante que la salvación de las almas y la libertad de elegir y decidir también sustituyó a la libertad basada en la verdad.

La acción remplazó la contemplación y la escatología mundana se transformó en la explicación del propósito del hombre en el planeta.

Sin embargo, sin una teoría sobre su origen y un destino trascendente, la vida del hombre en este planeta es insignificante por más que pasen millones y millones de seres humanos.

Porque cada uno tendrá una idea de cómo enfrentar la vida en un lapso terriblemente corto de existencia, y ahí termina su contribución.

Entonces consideremos que es en parte el propio cristianismo que generó el post cristianismo, porque renunció a lo trascendente reemplazándolo por lo mundano.

Tener éxito mientras se vive en el planeta, porque en última instancia el concepto de vida eterna tiene mellada su credibilidad.

Fuentes: