357 EL TERCER JUICIO


357 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

El valle del Kisón, a pesar del sol resplandeciente en el cielo sereno, aparece inclemente,

peinado por un viento helado que viene salvando los collados septentrionales

y destruyendo los tiernos cultivos, que se estremecen de frío y se arrugan

quemados, destinados a morir en sus verdes renuevos.

Mateo, arrebujándose más todavía en el manto, bajo el cual aparece únicamente un trocito de

cara, o sea, los ojos y la nariz: 

–            ¿Pero va a durar todavía mucho este frío? 

Con voz ahogada por el manto, que también a él le cubre la boca;

le responde Bartolomé:

–          Quizás el resto de la luna.

–          ¡Pues estamos apañados!

¡Bueno, paciencia!

Menos mal que en Nazaret estaremos en casa hospitalaria…

Mientras tanto, esto pasará.

Andrés dice: 

–          Sí, Mateo.

Pero para mí ya ha pasado la cosa, viendo a Jesús menos apesadumbrado.

¿No te parece que está más alegre?

Felipe pregunta 

–          Lo está.

Pero yo…

Bueno, quiero decir que me parece imposible que se haya consumido tanto,

por lo que sabemos.

¿No ha habido realmente ninguna otra cosa nueva, que vosotros sepáis?

Santiago de Alfeo. asegura:

–          Nada.

Nada, nada.

Te digo que en los confines siro-fenicios le dieron mucha alegría espíritus creyentes,

e hizo esos milagros que te hemos dicho…  

Felipe confirma: 

–            Desde hace algunos días está mucho con Simón de Jonás.

Y Simón está muy cambiado…

¡Sí! Estáis todos cambiados.

No sé… sois más… eso: AUSTEROS… .

Tadeo se defiende: 

–         ¡Eso es que te da esa impresión!…

En realidad somos iguales que antes.

Claro, ver al Maestro tan apenado por tantas cosas, no ha sido motivo de satisfacción,

ni tampoco el oír con qué saña le atacan…

Pero lo defenderemos.

¡No le harán nada si estamos con Él!

Ayer noche le he dicho, después de haber oído lo que decía Hermas,

que es un hombre serio y digno de credibilidad:

“De ahora en adelante, no debes estar solo.

Ya tienes a los discípulos;

que, ya lo ves, actúan y bien.

Y aumentan continuamente.

Por tanto, nosotros estaremos contigo.

No quiero decir que tengas que hacer todo Tú, que ya es hora de aliviarte,

hermano mío.

Pero Tú estarás con nosotros, entre nosotros, como Moisés en el monte.

Y nos batiremos por Ti… 

Dispuestos, si fuese necesario, a defenderte incluso físicamente.

Lo que le ha sucedido a Juan Bautista, no te debe suceder a Ti”.

Porque en fin, si los discípulos del Bautista no se hubieran reducido a dos o tres;

no habría sido apresado.

Nosotros, al fin y al cabo, somos Doce.

Y quiero convencerlo de que se una o por lo menos;

de tener a su lado a alguno de los más fieles y enérgicos discípulos.

Los que estaban con Juan en Maqueronte, por ejemplo.

Hombres de Fe y coraje.

Juan, Matías y también José.

¿Sabéis que ese joven promete mucho?

Santiago de Zebedeo confirma: 

–           Sí,

Isaac es un ángel, pero su fuerza está enteramente en el espíritu.

José, sin embargo, es fuerte también en el cuerpo.

Tiene la misma edad que nosotros.

–           Y aprende rápidamente.

¿Has oído lo que ha dicho Hermas?

“Si éste hubiera estudiado, sería, además de un justo, un rabí.”

Y Hermas sabe lo que dice.  

Santiago de Alfeo agrega: 

–           Yo, no obstante…

Tendría cerca también a Esteban, a Hermas y al sacerdote Juan.

Por su conocimiento de la Ley y del Templo.

¿Sabéis lo que significa su presencia frente a los escribas y fariseos?

Un control, un freno…

Y para la gente vacilante. equivale a decir:

“¿Veis como no faltan en torno al Rabí, a su servicio y como discípulos,

los mejores de Israel?” 

Simón Zelote, confirma: 

–           Tienes razón.

Se lo decimos al Maestro.

Ya habéis oído lo que ha dicho ayer:

“Vosotros debéis obedecer, pero tenéis también la obligación de abrirme vuestro corazón

y decirme lo que juzgáis justo.

Para habituaros a saber dirigir en un futuro.

Yo, si veo que es como decís, aceptaré vuestros pensamientos” 

Bartolomé Observa: 

–          Quizás lo hace también para mostrarnos que nos quiere,

visto que estamos todos más o menos convencidos de que somos la causa de su sufrimiento . 

Simón Zelote observa:  

–          0 está realmente cansado de tener que pensar en todo…

Y de ser el único que toma decisiones y asume responsabilidades.

Quizás también reconoce que su santidad perfecta es… casi una imperfección.

Yo diría, respecto a quienes tiene frente a sí:

El mundo, que no es santo.

Nosotros no somos santos perfectos.

Sólo somos un poquito menos granujas, que los otros…

Y por tanto, capaces de responder a aquellos que son casi como nosotros

Mateo agrega: 

–         ¡Y de conocerlos, debes decir!!

Santiago de Zebedeo responde: 

–         ¡Oh, respecto a esto, estoy seguro de que El también los conoce.’

Es más, los conoce mejor que nosotros, porque lee en los corazones.

Estoy seguro de ello como de que estoy vivo.

Andrés dice desconsolado: 

–          ¿Y entonces por qué algunas veces hace lo que hace… 

buscándose problemas y peligros?.

Encogiéndose de hombros, Tadeo confiesa: 

–        La verdad es que no sé que responder.

Y con él confiesan lo mismo los otros.

Juan guarda silencio.

Su hermano lo provoca:

–          Tú que sabes siempre todo de Jesús. –

Pues parecéis dos enamorados algunas veces…. 

¿No te ha dicho nunca por qué actúa así?   

Juan responde: 

–           Sí.

Se lo he preguntado, incluso recientemente.

Siempre me ha respondido: “Porque debo hacerlo.

Debo actuar como si el mundo estuviera compuesto enteramente de criaturas ignorantes;

pero buenas.

A todos les doy la misma doctrina; así se separarán los hijos de la Verdad,

de los de la Mentira”.

Me ha dicho también: “¿Ves, Juan?

Esto es como un primer juicio, no universal, colectivo, sino individual.

Sobre la base de sus acciones de Fe, Caridad, Justicia;

serán separados los corderos de las cabras.

Esto continuará después, cuando Yo ya no esté, cuando esté mi Iglesia;

durante siglos y siglos, hasta el Fin del Mundo.

El Primer Juicio de las masas humanas se cumplirá en el mundo, en el lugar en que

los hombres actúan con libertad, teniendo frente a sí el Bien y el Mal,

la Verdad y la Mentira;

como el Primer Juicio fue dictado en el Paraíso Terrenal,

ante el árbol del Bien y del Mal, violado por los que desobedecieron a Dios.

Después, en la hora de la muerte de cada uno de los hombres,

será ratificado el juicio, ya escrito en el libro de las acciones humanas,

por una Mente que no tiene defecto alguno.

Por último, el Gran Juicio, el Terrible.

Y entonces, nuevamente en masa, serán juzgados los hombres.

Desde Adán al último hombre.

Juzgados por aquello que hayan querido para ellos, libremente, en la Tierra….

Nota importante:

Se les suplica incluir en sus oraciones a una ovejita que necesita una cirugía ocular,

para no perder la vista.

Y a un corderito, de nuestro grupo de oración, un padre de familia joven,

que necesita una prótesis de cadera, para poder seguir trabajando por ellos.

¡Que Dios N.S. les pague vuestra caridad….!

Y quién de vosotros quiera ayudarnos,

aportando una donación económica; para este propósito,

podrán hacerlo a través de éste link

https://paypal.me/cronicadeunatraicion?locale.x=es_XC

19. que nosotros tenemos como segura y sólida ancla de nuestra alma, y = que penetra hasta más allá del velo, =Hebreos 6

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