Archivos diarios: 11/11/21

392 LA FALTA DE PAZ


392 Y ANSIEDAD IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

356 Hacia Gadara.

UN CASO DE ESTRESS Y ANSIEDAD

Jesús está ya en Transjordania.

Y la ciudad que se ve en lo alto de una colina toda verde es Gadara;

es también la primera ciudad que tocan después de haber bajado de las barcas,

en la orilla suroriental del lago de Galilea.

Porque allí han puesto pie en tierra, sin bajar a Ippo,

adonde habían llegado ya las barcas que llevaban a los contrarios de Jesús.

Han desembarcado justo enfrente de Tariquea, en la salida del Jordán en el lago.

Jesús pregunta:

–         ¿Sabes el camino más corto para ir a Gadara, ¿No?

¿Te acuerdas de por dónde es?

Pedro responde: .

–           ¡Claro que sí, Señor!

Cuando lleguemos a las caldas del Yarmok, sólo tendremos que seguir el camino.

Tomás pregunta:

–          ¿Y dónde vas a encontrar los manantiales?

Arrugando con disgusto la nariz,

Pedro exclama:

–          ¡Basta tener buen olfato para encontrarlos!

¡Huelen desde algunas millas antes de llegar!

Judas observa:

–           No sabía que sufrieras de dolores…

–           ¿Dolores yo?

¿Y cuándo!

–          ¡Es que conoces tan bien las caldas del Yarmok, que debes haber estado allí!

–          ¡Nunca he tenido necesidad de baños para estar bien!

Me han salido los venenos de los huesos con las sudaderas del trabajo honrado…

Y además, habiendo trabajado más que gozado, han entrado pocos venenos,

siempre pocos, en mí…

Judas dice inquieto:

–          Lo dices por mí, ¿No es verdad?

¡Ya! ¡Yo tengo la culpa de todo!…

–          ¿Pero qué te ha picado?

Tú preguntas, yo respondo a ti como habría respondido al Maestro o a un compañero.

Y creo que ninguno de ellos, ni siquiera Mateo, que…

ha sido una persona de mundo,

se lo habría tomado a mal.

–          ¡Pues yo me lo tomo a mal!

–           No te creía tan delicado.

Pero te pido perdón de esa supuesta insinuación.

Por amor al Maestro, ¿Sabes?

Al Maestro, que tanta aflicción recibe de los extraños…

Y no tiene necesidad de recibir más de nosotros.

Míralo, en vez de correr tras tus sensibilidades….

Y verás que necesita paz y amor.

Jesús no habla.

Se limita a mirar a Pedro y a sonreírle agradecido.

Judas no responde al respecto de la justa observación  de Pedro.

La Paz es el distintivo de la Presencia de Dios. La ANGUSTIOOSA ANSIEDAD, es la presencia se Satanás , que nuestra alma NO soporta...

(Por eso necesitamos calmantes para vivir, tranquilizantes para dormir… 

Y píldoras o enervantes para despertar y seguir adelante…)

Está cerrado e inquieto.

Quiere aparecer amable;

pero la rabia, el malhumor, la desilusión que tiene en su corazón,

se manifiestan a través de la mirada, la voz, la expresión…

Y hasta a través de su paso arrogante,

que choca fuertemente las suelas, como para desahogarse,

golpeando con ira el suelo, para desfogarse de todo lo que le hierve dentro.

Pero se esfuerza en parecer sereno y en ser amable;

no lo consigue, pero lo intenta…

Pregunta a Pedro:

–        ¿Y entonces cómo conoces estos lugares?

Quizás es que has estado aquí con tu mujer…

Pedro responde sincero y prudentemente:

–        No.

He pasado por aquí en Etanim, cuando vinimos a Aurán con el Maestro.

Acompañé a su Madre y las discípulas hasta las tierras de Cusa.

Por eso, viniendo de Bosra, pasé por aquí.

Judas, pregunta con ironía:

–          ¿Estabas tú solo?

–          ¿Por qué?

¿No crees que valgo solo por muchos;

cuando hay que valer y hay que hacer un encargo de confianza y,

además, se hace por amor?

–          ¡Cuánta soberbia!

¡Querría haberte visto!

–          Habrías visto a un hombre serio acompañando a mujeres santas.

Judas, con actitud verdaderamente de inquisidor

,pregunta:

–        ¿Pero estabas realmente solo?

–        Estaba con los hermanos del Señor.

–         ¡Ah! ¡Ya empiezan las admisiones!

–        ¡Y empiezan a ponérseme de punta los nervios!

¿Se puede saber qué te pasa?

Tadeo confirma:

–         Es verdad.

Es una vergüenza.

Santiago de Zebedeo, añade:

–          Y ya es hora de acabar con esto.

Bartolomé en tono de reproche,

agrega:.

–         No te es lícito injuriar a Simón.

Y Zelote finaliza:

-.         Porque deberías recordar que es el jefe de todos nosotros.

Jesús no habla.

Judas se defiende:

–         No injurio a nadie.

Y no me pasa nada en absoluto; lo único es que me gusta pincharle un poco…

Tadeo, verdaderamente airado,

exclama furioso:

–          ¡No es verdad!

¡Mientes!

Haces preguntas astutas, porque quieres llegar a precisar algo.

El artero considera a todos arteros.

Aquí no hay secretos.

Estábamos todos.

Todos hicimos lo mismo: lo que había ordenado el Maestro.

Y no hay nada más.

¿Comprendes?

Con severidad, Jesús dice:

–          Silencio.

Parecéis mujeres riñendo.

Todos estáis equivocados.

Y me avergüenzo de vosotros.

Se abate un profundo silencio;

mientras van hacia la ciudad situada sobre la colina.

Juan exclama:

–          ¡Qué mal olor!

Pedro responde:

–          Son los manantiales y las caldas.

Aquél es el Yarmok y aquellas construcciones son las termas de los romanos.

Detrás de las termas hay una calle bonita toda adoquinada que va a Gadara.

Los romanos quieren viajar bien.

¡Gadara es muy bonita!

Mateo entre dientes, murmura:

–          Será todavía más bonita porque no nos encontraremos en ella a ciertos.., seres…

Al menos no abundantes.

Cruzan el puente del río entre acres olores de aguas sulfurosas.

Pasan muy cerca de las termas, entre los vehículos romanos;

toman una bonita calle pavimentada con losas grandes,

que conduce a la ciudad edificada en lo alto de la colina,

hermosa dentro de sus murallas.