Archivos diarios: 18/11/21

MI CORCEL DE LA PESTE


Amadísimos hermanitos:

Es necesario compartir con ustedes lo que me pasó hace un par de meses… 

El Covid-19  es la primera prueba de Fe,

que estamos enfrentando todos los cristianos a nivel global.

No sé cómo la estén pasando ustedes,

pero conociendo a Satanás; creo que todos somos compañeros del mismo dolor…

Jesús es muy delicado al descorrer el velo del mundo espiritual y va dosificando

lo que experimentamos de acuerdo a nuestro crecimiento,

para mostrarnos la realidad que nos rodea

Cuando tenemos el alma viva,

lo primero que nos maravilla es experimentar la integración de nuestro

cuerpo material y físico,

con los sentidos de nuestro cuerpo espiritual.

y es algo que sólo viviéndolo, lo podemos entender. 

Porque se agudizan nuestros sentidos corporales y empezamos a ver la Creación,

cómo jamás imaginamos que pudiera ser posible

y sucede, para ponerles un ejemplo:

Es cómo haber estado ciegos y viéramos todo por primera vez…

Pues nos quedamos pasmados con todo lo que vamos descubriendo.

Para los que no les ha pasado ¡Prepárense!

Porque por ejemplo, hablando del sentido del olfato:

Así como nuestra nariz puede deleitarse con la fragancia de las rosas,

cuando se hace presente, nuestra Madrecita;

con el perfume del Cielo con nuestro ángel custodio. o el delicioso aroma del Paraíso…

Y el fuerte aroma del incienso, que rodea siempre a Jesús o a cualquiera de los

integrantes de la Trinidad Sacrosanta…

Y también podemos percibir el hedor de azufre y huevos podridos, de los seres infernales;

las llagas purulentas de los lujuriosos…

O el nauseabundo olor a carne quemada, podrida;

de los que practican la  brujería y el satanismo. 

Y lo mismo pasa con nuestros demás sentidos…

Habían pasado un poco más de tres años, de haberme consagrado como alma víctima

por los sacerdotes.

Y mi convivencia con el Cielo se había intensificado.

El Espíritu Santo hacía que mi vida estuviera llena de aventuras tan inesperadas,

como educativas…

Y mi ministerio en las Oraciones de Sanación y las liberaciones,

era  maravilloso,  enriquecedor y portentoso;

pues sucedían tantas y diferentes cosas  que nos ayudaban a crecer mucho,

por  las experiencias extraordinarias en los exorcismos,

en los que siempre aprendíamos algo nuevo.

Y así, mi vida transcurría alternada por diversas ocupaciones,

en su tranquila cotidianidad.

En la colonia donde vivía, hay varios conventos y seminarios.

que cuando los construyeron estaban fuera de la ciudad y con el tiempo,

el urbanismo los integró y ahora forman parte de las colonias más bonitas.

Los domingos acostumbraba ir a Misa de 700 am, en la capilla

de un convento cercano a mi casa,

dónde abrían sus puertas a los vecinos que quisiéramos asistir.

A mí me encantaba, porque las monjas tenían un coro maravilloso,

donde los feligreses también participábamos, ya que adorábamos cantando,

durante toda la celebración;

hasta llegar aquel domingo de mi repentina enfermedad,

que yo racionalicé de modo humano,

atribuyéndola a varias circunstancias que me parecieron probables,

Una de las sorpresas más impactantes que yo recibí,

empezó la mañana de un domingo cuando de repente al salir de Misa,

me sentí tan enferma, que en cuanto llegué a mi casa, me refugié en mi recámara.

El cristiano debe tener identidad de realeza con corazón de siervo. Y EL CORAJE DE UN GUERRERO…

Ahora se los comparto, porque Jesús quiere que se vayan acostumbrando

a que el mundo espiritual, también tiene su lado oscuro y deben aprender, cómo deben lidiar con él. .

Desde mi conversión, el Espíritu Santo me convirtió en adoradora de la Preciosísima  Sangre

y ya tengo cuatro décadas de serlo.

Mi Oración preferida y que hago de forma automática, incesantemente durante el día,

casi como el respirar es:

«Sangre Preciosa de mi Señor Jesucristo, cúbreme y protégeme de todo mal. Amén»

¡Porque vivimos rodeados de demonios, que inciden de diferentes formas en nuestro diario vivir… 

¡Y no nos damos cuenta!

Pues bien, el domingo que Jesús eligió para que comprendiera lo que había sucedido,

la Misa se repitió en todos sus detalles, excepto en la liturgia de la Palabra y la homilía.

Yo me encontré protegida por mi jaculatoria acostumbrada,

pero esta vez me fue mostrada su eficacia con lo que sucedió…

Casi siempre asistíamos las mismas personas entre laicos y religiosos,

y yo me sentaba en la última banca de la fila izquierda de la capilla.

Nunca me había fijado que por nuestros hábitos particulares, de diferentes maneras,

pero siempre nos encontrábamos, semana tras semana, los mismos asistentes…

Y también descubrí que no había mucha diferencia entre los que nos parecía unir

la misma predilección.,

Pero banca atrás o banca adelante, también éramos los mismos feligreses,

compartiendo también nuestro culto de adoración…

La primera sorpresa la recibí, cuando unos demonios se abalanzaron sobre mí,

para aporrearme de lo lindo, como si fueran luchadores despiadados del deporte moderno

y que lo hacen sin reglas y sin  misericordia…

La segunda sorpresa fue cuando el sacerdote dijo la homilía,

de repente lo vi momificado y se movía con los ademanes de un muerto viviente…

Con el carisma de Discernimiento, comprendí, cuál era la situación…

Lo más triste, era que ejercía su ministerio más para sí mismo, qué para Dios.

(éstas son las palabras, aunque no puedo explicarlo de otra forma, les ofrezco disculpas) 

Y tenía la fe teológica; ya que le faltaba la vitalidad de una Fe verdadera

y por su frente se empezaron a deslizar las palabras:

Soberbia por su estatus religioso, teología, ciencia y sabiduría humana;

con un fuerte rechazo por lo sobrenatural;

autosuficiencia y orgullo personal por su capacidad y fuerza para mantener su pureza;

egolatría por manejarse espiritualmente bien, basado en sí mismo;

incredulidad y ejercicio de su ministerio, como una profesión más,

privilegiada sólo en lo humano y con conocimiento de ciencia humana

sin considerarla una misión sublime…

Negando a Dios su privilegio para ejercerla  plenamente; 

activismo sin caridad, incredulidad, humanismo sin Dios.

Sentí mucha compasión, porque Jesús estaba Triste y Enojado;

pero comprendí que debía redoblar mis oraciones por él y por TODOS los demás

sacerdotes que están iguales a él…. 

Luego cuando hicimos la fila para recibir la sagrada Eucaristía,

me asaltó una nube de demonios, cómo lo hacen los jugadores en el futbol americano.

Y también fueron rechazados por mi cubierta de la Preciosa Sangre.

Pero mientras me atacaban, yo veía sus nombres y sus colores:

verde para la envidia, rojo para la ira, dorado para la avaricia y la egolatría, etc. etc.

Y así todos:

Celos, lujuria, dureza de corazón, egoísmo, falta de caridad, etc

¡Lo más sorprendente, fue que eran los de las monjas!

(aunque Jesús me borró inmediatamente, las caras de donde pertenecían)

También hubo algunas personas que yo conocía, como muy religiosas y bastante

respetables y prominentes;  

en una sociedad puritana y quisquillosa, además de pudiente;

porque todos pertenecían a la clase media alta y algunos eran verdaderos privilegiados;

que no ostentaban su riqueza, pero sí que la tenían…

Pero ellos estaban como el endemoniado de Gerasa, (del que salieron dos mil espíritus)

y mientras a mí me parecía inconcebible que algo así sucediera,

las tropas de demonios ¡Se cambiaban de casa!

Yo sabía que este fenómeno ocurre siempre,

en quienes practican el sexo fuera del matrimonio;

pero yo casi me caí de espaldas cuando ví que también lo hacían, con algunas personas,

de las que a mí me constaba que eran miembros prominentes de mi comunidad…

Y muy practicantes del catolicismo, con TODAS sus reglas…

Y pensé, ¡Por qué?

Cuando las personas regresaban a sus lugares donde se hincaban para orar después de comulgar,

comprendí que,

¡Eran los que recibían la Eucaristía en pecado mortal!  

Mi lección sobre el pecado y la posesión demoníaca no había terminado…

Esa semana me volví a enfermar cuando recordé mi último pleito marital:

Yo me había quejado amargamente por mi dolorosa cruz matrimonial,

y el resentimiento que me causaba

» el no haberme casado con un hombre, sino con un ‘falo clamídico‘ «

y la última zorra descarada, había sido tan audaz,

que me llamaba reclamándome que no dejara libre a su galán. porque le pertenecía…

Jesús no me permitió que le volviera a faltar al respeto a ninguno de sus hijos,

especialmente si se habían convertido en mis verdugos…

Me puso a leer en la Biblia la historia de José y sus hermanos…

Y mi tarea fue practicar el perdón, cómo lo había hecho el gobernador de Egipto…

Sentí tanto arrepentimiento, que llorando, por enésima vez le pedí perdón…

Y el Señor con su incomparable Bondad, me mostró cómo TODOS los seres humanos

estamos enfermos con diversos grados de maldad y cómo el Demonio nos asecha…

y nos vuelve instrumentos, para hacer sufrir a los demás,

degradándonos a nosotros mismos…

En mi ring matrimonial, no me había portado como una cándida paloma…

Y Jesús me mostró el específico instante en que yo también había pecado

y me había convertido en instrumento de Satanás…

Para mi absoluto bochorno, cuando me ví con lo que había hecho,

comprendí que no era mejor  que la mujer a quién despreciaba…

Jesús me dijo que ella también era su hija, la amaba y necesitaba de mis oraciones para salvarla.

Yo le pedí a Jesús su ayuda, porque me sentía incapaz de amarla, de perdonarla,

cuando era precisamente ella, la que estaba destruyendo mi hogar…

(Y con ella finalmente, constituyó una nueva familia)

Jesús sólo me repitió por enésima vez, que cuando lograra ponerlo a ÉL,

por sobre el amor a mi esposo, mi sufrimiento desaparecería

Como efectivamente sucedió y ahora puedo testimoniarlo firmemente: 

Jesús es el amor de mi vida y ahora soy PLENAMENTE FELIZ… 

Como ya se los comenté anteriormente, cuando me casé; mi flamante príncipe azul 

me sorprendió con el descubrimiento de que su familia no solamente era católica,

sino también eran masones y ateos.    

Y esto ha sido un factor fundamental,

en los sucesos trascendentales de toda mi existencia…

Principalmente afectando lo que atravieso en la actualidad…

En el verano del año pasado,

ocurrió el primer deceso en nuestra familia por el Covid-19…

Y desde entonces se han estado enfermando paulatinamente, a lo largo del año,

distintos miembros de ella, pero ¡Bendito sea Dios!

Ya no hemos tenido funerales.

En la casa donde habité, cuando escribí esto: somos una familia de siete personas:

Mi hija, su esposo, mis cuatro nietos y yo.

Cuando empezaron a vacunar aquí en Guadalajara,

se suponía que yo fuera la primera, porque ya tengo 70  años y mi riesgo es muy alto.  

Y ¿Qué creen que me pasó?

Primer round:

Cómo me negué rotundamente a hacerlo, mi ex-marido les dijo a mis hijos:

«Que cambiaría de opinión, cuando viera cómo se estaba muriendo la gente a nuestro alrededor…»

Por supuesto, él y su nueva familia, se vacunaron en cuanto pudieron.

Yo tengo tantas cosas importantes que hacer y tanto trabajo en qué ocuparme,

que no volví a pensar en el asunto…

Pero todos estaban intrigados, en el “por qué” de mi actitud…

En la fiesta de mi cumpleaños, no se quedaron con la curiosidad. ..

Y les dije la verdad:

 Acababan de anunciar a principios de Marzo,

cuando comenzó la alarma por la pandemia en nuestro país,

que las vacunas tardarían dos años en desarrollarse y con toda la parafernalia que implica…

Yo contesté que no estaba dispuesta a ser conejillo de indias para NADIE

y que si Diosito quería llevarme, tenía mi equipaje preparado,

para cuando fuera su Voluntad hacerlo.”

Las respuestas que ellos me dieron, utilizando frases que conozco muy bien,

porque estuve casada 25 años…

Y su padre jamás ha cambiado…

Fueron como una puñalada en mi corazón, pero no lo manifesté.

Me dio gusto, porque fui tan buena madre, que ellos lo aman muchísimo…

Y buscando agradarlo, inclusive me han hecho a un lado a mí.  

Y por diferentes razones, no tengo la menor influencia en sus vidas…

Segundo round:

El día de las madres, en mi festejo que hicieron, mi hija mayor me preguntó:

“Mamá, ¿Ya te vacunaste?”

Le contestó mi hija menor: “¿Para qué le preguntas eso, si sabes que no lo ha hecho.”

Y la mayor remató:

“Mamá, ¿Acaso eres de los fanáticos de las conspiraciones?

¿Por qué no te has vacunado?

Le contesté: “Mi voluntad es libre y soberana y NO QUIERO vacunarme.

¡No voy a hacerlo! “

Me dieron un sermón sobre la salud y mi irresponsabilidad

Aunque comprendí que en realidad estaban asustados y no querían que yo me enferme.

Y cuando me acusaron, con otra frase de su padre:

“¿Acaso ya vino San Miguel Arcángel a decirte que no lo hicieras?

Yo respondí, haciendo uso también de algunas palabras de mis detractores:

“No.

Les recuerdo que soy la viejita de las esdrújulas: 

Soy una anciana decrépita, lunática, maniática, dramática, ideática, indómita,

colérica, frenética, fanática para algunos .. 

Y diabética, para compendiar todas mis debilidades geriátricas.

Me conozco, me amo como a mi prójimo; así que no tengo ningún problema

para aceptarme y manejar todos mis defectos;

mientras lucho por modificarlos.

¿Ustedes sí?  

Siguió un silencio absoluto y un brusco cambio de tema

Tercer round:  

Satanás me cumplió hasta la última coma de su amenaza cuando,

hace casi tres décadas, no acepté el armisticio que me ofreció, ni la oferta que me hizo...(1)

UN TORO BANDERILLADO…

Mis hijos me aman a su pesar y cómo su padre tiene la última palabra y es quién  determina

que es importante para ellos…

En este asunto que es tan fundamental no sólo en lo físico, sino en lo espiritual;

aunque NADIE quiere saber NADA de lo espiritual,

porque sólo les importa lo MATERIAL

Aunque yo me hubiera opuesto interviniendo, hubiera sido igual de inútil.

Se han acostumbrado a entregarme las cosas ya hechas y yo también las acepto,

sin oponer resistencia abierta…

Mis hijas decidieron vacunarse y yo hice mutis.

En todos mis dolores, sólo entrego al Cielo lo que me agobia,

y acepto la Voluntad de Dios

A mediados de mes, mi hijo menor fue a Texas a visitar a su familia.

Y Satanás me regaló otra estocada a través de una de mis hijas, cuando me dijo: 

«Mamá, ¿Te dijo mi hermano que antes de ir a Estados Unidos,

se aplicó la segunda dosis de la vacuna;

porque al igual que nosotras, ya todos nos vacunamos?

Yo le contesté:

«No lo sabía, pero cuando venga tal vez me lo dirá. «

Y ya no hice ningún comentario…

Mi hijo menor y mi consentido, porque siempre aceptó mi guía en lo que respecta a la  Fe;

incluso ahora que ya es un hombre maduro…

La semana pasada me cuestionó duramente:

“Mamá, el año pasado cuando murió José, te pregunté qué dirías, si yo decidía vacunarme…  

Me explicaste los motivos por los que nuestro Señor Jesucristo

había dicho que no lo hiciéramos.

Tú me instruiste cuando hice mi Primera Comunión y soy el que más te imito en la Fe.

Cuando me enamoré de (¿?) y decidí convertirla en mi esposa;

respetaste mi decisión de dejar el seminario y ya no ser sacerdote,

porque quería tener mi propia familia. 

Y cuando en tu cumpleaños te preguntamos,

¿Qué dirías si nosotros decidíamos vacunarnos?

Dijiste  que éramos adultos responsables de nuestros actos, que nuestra libertad era  sagrada y soberana;

y si ni siquiera Dios la conculcaba, menos lo harías tú.

Cuando te dije que ya recibí la segunda dosis de la vacuna, no dijiste una palabra.   

Pero eso fue más que un discurso…

Yo respondí:

¿Qué podía decirte.?

¿Qué puedo argumentar que no sepas?

Todos me presentan hechos consumados…

¿Qué esperan qué haga?!.

–        Mamá dime la verdad: ¿No tienes miedo?

–       ¡Bendito sea Dios, NO!

Esa palabra no entra en mi vocabulario,

porque estoy muy segura de lo que quiero y de lo que hago…

En el Amor NO hay temor, porque el amor, arroja fuera los temores…

¡Cuando vivimos en el Amor, NO EXISTE EL MIEDO, porque todo temor desaparece!

–      ¿Por qué no te has vacunado?

Y no me salgas con lo de tus profetas preferidos. ¡Son sólo hombres  mamá!

Dios no habla con mortales pecadores…

¡¿Cómo es posible que tú creas en esos fanatismos?!

Usando el Carisma de Discernimiento… 

Comprendí la conversación que tuvo con su padre…

Y  cómo él demolió en una hora, toda la Fe y la seguridad que en un año entero,

yo había construido poderosamente alrededor de él;

mientras padecimos todos los embates que la pandemia nos ha dado.  

Tuvimos una agria discusión, que terminó cuando al despedirse me dijo:

“Verdaderamente mamá, es una pena comprobar que nosotros te importamos tan poco,

que prefieres tus delirios religiosos…

Y no tienes consideración para nadie, al exponernos al Covid…

¡¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿¿¿???????!!!!!!! 

(Perdón, ¿Qué dijo?)

(Me hubiera reído, si no tuviera tantas ganas de llorar…) 

Llámame cuando te vacunes…

Se enojó muchísimo cuando le respondí:

“Ese es problema tuyo, NO MÍO…”

Mi teléfono no ha timbrado desde hace más de diez días.

Y como no pienso vacunarme…

Pasó casi un mes, antes de que volviera a visitarme.

En el colmo de las paradojas,

los únicos que faltaban para vacunarse eran los niños.

Y vacunados y sobrevivientes de varias oleadas de la enfermedad,

ahora  también mis chiquitos están enfermos…

No cabe duda, que cada vez aprendo más cosas y entiendo menos.

Ya tenemos dieciocho meses galopando sobre el Corcel de la Peste;

de uno en uno o de dos en dos,

la enfermedad nos ha flagelado por todas las casas en toda la familia.

Yo me la paso orando sin cesar y viendo cómo el Cielo nos protege,

en este galope y jineteo mortal.

Por el momento soy la ÚNICA a la que el Covid-19 no ha tocado…

Aunque Satanás me ha traído, como en el más loco de los jaripeos…

Y sólo Dios sabe como me mantengo en la montura…

Aquí en la casa TODOS están enfermos de Covid por tercera ocasión...

Y el martes mi hija me dijo:

“Mamá, será mejor que te aísles en tu recámara y no convivas con ninguno de nosotros.

Trae tus alimentos de la cocina y come solita 

Aquí te dejo unos desechables, para que sólo tú los uses.

No quiero que te contagies y cómo no te quieres vacunar…

¡Vaya, Vaya! 

¿Cómo ven mi última sorpresa…!

Ya les platicaré después, cómo termina esta cosa…

Satanás siempre nos ataca con lo que más amamos…

Golpeando donde más nos duele…

y SABE que puede herirnos de forma total…

Pero Dios siempre protege y provee lo que necesitamos, aunque Satanás lo proporcione de

forma muy dolorosa… 

Al publicar esto, vivo ahora en un pueblito muy hermoso, en el valle de Tequila,

muy cerca de la casa de mi hijo menor, que se niega rotundamente a comentar nada

sobre experiencias sobrenaturales…

Y está decidido, a «curarme» de mis delirios religiosos…

Su amor por mí es innegable y se mantiene al pendiente de mí y de mi cuidado; 

mi martirio moral es ver a los seres que más amo, siguiendo los caprichos de Satanás

con esta pandemia…

Y mi única opción es entregarle TODO al Señor: 

Ya le dije:

«Esto de la vacunación, es un problema para que Dios lo resuelva,

yo confío en Tí Jesús… 

Entre los consagrados y mi familia más cercana, 

¡NO quiero que ninguno se pierda!

Solamente Dios puede resolver este gran problema…

Y TÚ sabes cómo lo harás.»

Lo más importante para mí, es que NO he perdido su Paz en mi corazón… 

Y de esta forma sigo adelante, trabajando en mi misión,

Porque calladita, me veo más bonita…

sin perder el objetivo de mi vida…

Yo he aprendido con los años a NO DAR EXPLICACIONES de ninguno de mis actos

y  pueden pensar de mí lo que quieran…

Lo único que hago es ORAR.

Y Jesús siempre me da la fortaleza que necesito para salir adelante.

En este momento ignoro que cepa de Covid está golpeando ahora,

porque es un asunto que he puesto en el último de mis pendientes.

tengo cosas mucho más importantes en qué ocuparme…

Y UNA IMPORTANTÍSIMA MISIÓN QUE CUMPLIR,

Para perder el tiempo, con las estupideces con que Satanás, tiene alelado al mundo,

ENGAÑANDO Y ATERRORIZANDO,  a todos los tontos que se dejan…

Ninguna vacuna va a funcionar, porque todo forma parte del mismo show mediático,

con el que están MANIPULANDO a todos los que NO SABEN UTT}ILIZAR el  Carisma de

Discernimiento..

Ahorita TODOS están enojados conmigo por mi terquedad…  

Y la mitad de mi familia, no me habla… 

No comprenden que son precisamente «mis delirios religiosos«

los que nos están protegiendo de todos los embates pandémicos…

Pero también la incomprensión y el desprecio, forman parte de mi escenario habitual.

No puedo esperar un trato mejor que el que dieron a mi Maestro.

No es una píldora fácil de tragar… 

Pero si al Mismo Jesucristo lo llamaron «Loco»

¡¿Qué puedo esperar la más pequeña y miserable, de sus bienaventuradas apóstoles?!

Lo más maravilloso es que aunque vivo cada día cómo si fuera el último, 

desde el invierno de 2019, no me ha dado ni una gripe,

y lo único que ha empeorado son mis cataratas:

me estoy quedando ciega

y no tengo, con qué efectuar la cirugía que requieren mis dos ojos…

También ese es un problema para Dios y yo estoy tranquila en sus Manos… 

entre las diez enfermedades que me aquejan

y que utilizo para desquitarme de Satanás..

Porque eso sí, cada una de mis lágrimas,

se la cobro más caras que los diamantes  más raros,

y de esta forma aumento, el botín de almas que le entrego a Jesús.

Que la Paz de mi Señor se quede en vosotros,

y les ayude, en vuestras odiseas personales con este virus maldito…

Y lo siguiente, me da toda la razón…

POR FAVOR USEN EL CARISMA DE DISCERNIMIENTO

Muere una enfermera vacunada con dos dosis de la vacuna de Sinovac tras contraer el covid-19

Publicado:

Según el Ministerio de Salud de Tailandia, la mujer estaba en un grupo de riesgo al tener una comorbilidad y estar luchando contra la infección en primera línea.
Muere una enfermera vacunada con dos dosis de la vacuna de Sinovac tras contraer el covid-19

Una enfermera que recibió en Tailandia dos dosis de la vacuna china CoronaVac falleció tras contraer el covid-19, anunció el director general adjunto del Departamento de Control de Enfermedades del país asiático, Sopon Iamsirithawon.

La trabajadora sanitaria estaba en un grupo de riesgo, ya que tenía obesidad, que se considera una importante comorbilidad que puede provocar una forma grave de la enfermedad.

Asimismo, estaba expuesta al virus al trabajar con pacientes infectados en una clínica privada, lo que aumentaba sus riesgos aún más.

«Se ha contagiado del coronavirus durante la atención médica», confirmó el alto funcionario, quien alabó el «sacrificio» y la «dedicación» del personal de enfermería.

El Ministerio de Salud de Tailandia ha comunicado que de los 677.348 miembros del personal médico del país que recibieron dos dosis de Sinovac, 618

se infectaron con coronavirus.

Además de la enfermera fallecida, otro trabajador sanitario se encuentra en estado crítico.

Un panel de expertos ha recomendado que se aplique una tercera dosis para activar la inmunidad de los trabajadores sanitarios que se encuentren en riesgo, dijo Iamsirithawon.

«Esta será una vacuna diferente, ya sea un vector viral AstraZeneca o una vacuna de ARNm», detalló.

CoronaVac

Desarrollada por la compañía china Sinovac, CoronaVac es una vacuna inactivada. Consiste de dos dosis que normalmente se inyectan con un lapso de dos semanas.

La segunda fase de pruebas se completó en julio de 2020. Según la descripción de ensayos publicada en la revista The Lancet en noviembre del mismo año,

consiguió una seroconversión de anticuerpos neutralizantes del 92 % en los individuos que recibieron una dosis del fármaco y del 98 % en los vacunados con dos dosis.

En Brasil, donde la CoronaVac es producida desde diciembre por el Instituto Butantan, la eficacia de la vacuna se estima en entre el 78 y el 100 %.

En Turquía, los ensayos de tercera fase mostraron una efectividad del 83,5 %.

398 EL SALVADOR


398 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

360 El malhumor de los apóstoles y el descanso en una gruta. El encuentro con Rosa de Jericó.

La llanura del lado oriental del Jordán, por las continuas lluvias,

parece haberse convertido en una laguna, especialmente en el lugar en que se encuentran ahora Jesús y los apóstoles.

Hace poco, han cruzado un torrente que desciende por una estrechura de las cercanas colinas,

las cuales parecen formar verdaderamente una presa ciclópica, de norte a sur, paralela al Jordán

interrumpida acá o allá por estrechos valles por los que surge el inevitable torrente.

Parece como si Dios hubiera puesto un gran festón de collados para orla del gran valle del Jordán,

por esta parte.

Diría, incluso, que son tan iguales sus salientes, formas y alturas,

que es un festón monótono.

El grupo apostólico está entre los dos últimos torrentes, que además se han desbordado

y han ocupado las zonas rayanas de sus orillas, ampliando así su lecho;

especialmente el que está al sur, imponente por la masa de agua que trae de las montañas,

que rumorea turbia, en dirección al Jordán;

cuyo rumor, a su vez, se oye fuerte;

especialmente en las zonas en que las curvas naturales, las estrechuras que continuamente presenta –

o la desembocadura de un afluente, producen una excesiva acumulación de aguas.

Jesús está dentro de este triángulo truncado, formado por tres cursos de agua crecidos;

y salir de ese pantano no es cosa fácil.

E1 humor apostólico está más turbio que el día.

Todos quieren expresar su opinión.

Todas las cosas que se dicen esconden bajo la apariencia de un consejo, una crítica.

Es la hora de los:

–           «Yo lo había dicho»,

–           «si se hubiera hecho como aconsejaba yo»…

Tan violentos para una persona que haya cometido un error…

Para alguien que ya de por sí se sienta abatido por ello.Aquí se dice:

–          «Hubiera sido mejor pasar el río a la altura de Pel.la y luego ir por la otra parte,

que es menos dificultosa».

–         « ¡Hubiera convenido tomar aquel carro!

–          Sí, hemos cumplido, ¿Pero luego?…», 

–           «¡Si nos hubiéramos quedado en los montes, no habría este barro!».

Juan dice:

–            Sois los profetas de las cosas realizadas.

¿Quién podía prever esta insistencia de la lluvia?  

Bartolomé sentencia:

–           Es su tiempo.

Era natural   

Zelote dice:

–           Los otros años no han sido así antes de la Pascua.

Cuando fui donde vosotros, el Cedrón no estaba crecido.

Y el año pasado hemos tenido incluso tiempo seco.

Vosotros que os quejáis, ¿no os acordáis de la sed que pasamos en la llanura filistea?

Con ironía, Judas agrega:

–            ¡Claro! ¡Natural!

¡Hablan los dos sabios y nos contradicen! 

Tadeo muy molesto, le responde:

–              Tú cállate, por favor.

Sabes sólo criticar.

Pero, en los momentos importantes, cuando hay que hablar con algún fariseo o similar,

te quedas callado como si tuvieras trabada la lengua.

Andrés, que normalmente es paciente pero que hoy se manifiesta muy nervioso,

en tono apremiante, agrega:

–           Sí. Tiene razón.

¿Por qué no has replicado ni una palabra a esas tres serpientes en el último pueblo?

Sabías que habíamos estado también en Yiscala y en Meirón, respetuosos y obsequiosos;

y que allí quiso ir Él, justamente Él, que honra a los grandes rabíes difuntos.

¡Pero no has hablado!

Sabes cómo exige de nosotros respeto a la Ley y a los sacerdotes.

¡Pero no has hablado!

Hablas ahora.

Ahora, porque hay alguna ironía que hacer sobre los mejores de entre nosotros…

Y críticas que hacer a las acciones del Maestro.

Pedro dice a su hermano:

–           Calla tú.

Judas está equivocado.

Él, que es amigo de muchos, demasiados, samaritanos… 

Judas respinga:

–           ¡Yo!

¿Quiénes son?

Dime sus nombres, si puedes.

–           ¡Sí, sí, amigo!

Todos los fariseos, saduceos y gente influyente de cuya amistad te jactas.

¡Se ve que te conocen!

A mí no me saludan nunca.

A ti, sí

–            ¡Estás celoso!

Bueno, yo pertenezco al Templo y tú no.

–           Por gracia de Dios soy un pescador. Sí, y me glorío de ello.

–           Un pescador tan necio, que no ha sabido ni siquiera prever este tiempo.

–          ¿No?

Ya lo dije: «Luna de Nisán mojada, agua a cantaradas» – sentencia Pedro.

–          ¡Ah! ¡Aquí te quería ver!

¿Y tú qué opinas, Judas de Alfeo?

¿Y tú, Andrés?

¡También Pedro, el Jefe, critica al Maestro!

–            Yo no critico absolutamente a ninguno. Estoy diciendo un proverbio.

–           Que, para quien lo oye, significa crítica y reproche

Tomás dice:

–            Sí… pero todo esto no sirve para secar la tierra, me parece.

Ya estamos aquí, y aquí debemos estar

Vamos a reservar el aliento para desencajar los pies de este pantano…   

¿Y Jesús?

Jesús guarda silencio.

Va un poco adelantado, chapoteando en el lodo,

o buscando pedazos de tierra herbosa no sumergidos.

Pero también basta con pisarlos para que salpiquen agua hasta la mitad de las espinillas,

como si el pie hubiera pisado una bolsa, en vez de un trozo de tierra con hierba.

Guarda silencio;

los deja hablar, descontentos, enteramente hombres,

nada más que hombres a quienes la mínima molestia vuelve irascibles e injustos.

Ya está cerca el río más meridional.

Jesús, viendo pasar a lo largo del ribazo inundado a un hombre a lomos de un mulo,

pregunta:

–          ¿Dónde está el puente?

–          Arriba.

Yo también paso por él.

El otro, hacia abajo, el romano, está ya sumergido.

Otro coro de quejas.Pero se apresuran a seguir al hombre, que habla con Jesús.

–          De todas formas, te conviene subir hacia las colinas.

«Vuelve al llano cuando encuentres el tercer río después del Yaloc.

Tendrás ya cerca el vado.

Pero apresúrate.

No te detengas.

Porque el río crece cada hora que pasa.

¡Qué estación más horrible!

Primero el hielo, luego el agua.

Y fuerte como ahora.

Un castigo de Dios.

¡Pero es justo!

Cuando no se apedrea a los blasfemos de la Ley, Dios castiga.

¡Y tenemos blasfemos de ésos!

¿Tú eres galileo, no es verdad?

Entonces conocerás a ese de Nazaret del que todos los buenos se separan,

porque provoca todos los males.

¡Atrae las potencias destructoras con su palabra!

¡Los castigos!

Hay que oír lo que cuentan de Él los que lo seguían.

Tienen razón los fariseos en perseguirlo.

¡Qué gran ladrón será!

Debe dar miedo como Belcebú.

Me vinieron ganas de ir a escucharlo, porque antes me habían hablado muy bien de Él.

Pero… eran discursos de los de su banda.

Todos gente sin escrúpulos como Él.

Los buenos lo abandonan.

Y hacen bien.

Yo, por mi parte, ya no trataré de verlo otra vez.

Y si me coincide en mi camino, lo apedreo, como se debe hacer contra los blasfemos.

Jesús responde serenamente:

–         Apedréame entonces.

Soy Yo Jesús de Nazaret.

No huyo ni te maldigo.

He venido para redimir al mundo derramando mi Sangre.

Aquí me tienes.

Sacrifícame, pero hazte justo.

Jesús dice esto abriendo un poco los brazos, hacia abajo;

lo dice lentamente, mansamente, con tristeza.

Pero, si hubiera maldecido al hombre, no le habría impresionado más.

Éste tira tan bruscamente de las riendas,

que el mulo pega una reparada que por poco si no se cae por el ribazo al río hinchado.

Jesús echa mano al bocado y sujeta al animal, a tiempo de salvar hombre y mulo.

El hombre no hace sino repetir:

–          ¡Tú! ¡Tú!… 

Y viendo el acto que lo ha salvado,

grita:
–          ¡Pero si te he dicho que te apedrearía!..

¿No comprendes?

–          Y Yo te digo que te perdono y que sufriré también por ti para redimirte.

Esto es el Salvador.

El hombre lo mira todavía; luego da un golpe de talón en el costado del mulo y se marcha veloz…

Huye…

Jesús agacha la cabeza…

Los apóstoles sienten la necesidad de olvidarse del barro, la lluvia y todas las otras miserias,

para consolarlo.