Archivos diarios: 25/11/21

404 LA IGLESIA UNIVERSAL


404 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

362 La misión de las «voces» en la Iglesia futura. 

Están ahora en la otra parte del Jordán y caminan ligeros en dirección suroeste,

orientados hacia una segunda cadena de montes, más elevada que la primera,

formada por bajas colinas, pasada la cual se ve la llanura del Jordán.

Por lo que comentan, se comprende que han evitado la llanura para no caer de nuevo en el limo,

que han dejado en la otra parte.

Y piensan ir a donde deben, siguiendo los caminos internos, mejor mantenidos

y más transitables, especialmente en tiempo de lluvia.

Mateo, mira confundido a su alrededor y que se orienta mal,

pregunta:

–          ¿A qué altura estaremos?

Tomás le contesta:

–           Sin duda, entre Silo y Betel.

Reconozco los montes.

Pasamos hace poco por aquí, con Judas;

que en Betel se hospedó en casa de algunos fariseos.

Judas dice:

–          Te podían hospedar también a ti.

No quisiste venir.

Pero ni yo ni ellos te dijimos: «No vengas».

–          Yo tampoco digo que me lo dijerais.

Digo sólo que preferí quedarme con los discípulos que evangelizaban aquí.

Y el incidente termina.

Andrés manifiesta su alegría:

–         Si en Betel tenemos fariseos amigos, no vendrán contra nosotros.

Algunos le objetan:

–         Pero estamos volviendo, no estamos yendo a Jerusalén.PERE

–         ¡Tendremos que ir en todo caso para la Pascua

–        Y no sé cómo nos las vamos a ingeniar…

–          ¡Sí, claro!

¿Por qué ha dicho que vuelve a Caná?

Podían volver las mujeres…

–         Y nosotros cumplir el peregrinaje…

Pedro exclama:

–           ¡Está escrito que mi mujer no celebre la Pascua en Jerusalén!

Jesús está hablando animadamente con el Zelote….

Y Juan se acerca para consultarle:

–           Maestro…

¿Cómo nos las vamos a ingeniar para que nos dé tiempo a ir y volver?

Jesús responde

–           No lo sé.

Me pongo en las manos de Dios.

Si nos retrasamos, no será culpa mía.

Zelote le dice: –

          Has hecho bien siendo prudente.   

Jesús exclama: 

–         ¡Por mí habría seguido!

Porque no ha llegado todavía mi hora.

Esto Yo lo siento…

Y lo creo con certeza…

Y mirándolos inquisitivo, agrega

–         Pero, ¿Cómo habríais soportado vosotros la aventura;

vosotros que de un tiempo a esta parte estáis tan… cansados?

Juan dice:

–         Maestro… tienes razón.

Parece como si un demonio hubiera espirado su aliento entre nosotros.

¡Estamos muy cambiados!…

Jesús comenta:

–        El hombre se cansa.

Quiere las cosas rápidas.

Y sueña cosas estúpidas.

Cuando se percata de que el sueño es distinto de la realidad, se agita…

Y si no tiene buena voluntad, cede.

Olvida que el Omnipotente, que hubiera podido en un instante, hacer del Caos el Universo;

lo hizo en fases ordenadas y separadas, en espacios de tiempo que se han llamado Días.

Yo debo sacar del Caos espiritual de todo un Mundo… el Reino de Dios.

Y lo haré. Construiré sus bases.

Ya las estoy construyendo.

Y debo quebrar la roca durísima,

para labrar dentro de ella los cimientos que no han de derrumbarse.

Vosotros levantaréis lentamente los muros

Vuestros sucesores continuarán la Obra, en altura y anchura.

De la misma manera que Yo moriré en la Obra, vosotros también moriréis.

Y habrá muchos otros que morirán cruenta o incruentamente,

consumidos, de todas formas,

por este trabajo que requiere espíritu de inmolación, de generosidad, de lágrimas,

de sangre y paciencia sin medida…

Pedro introduce su cabeza entrecana, entre Jesús y Juan.

Preguntando:

–          ¿Se puede saber qué decís?

Jesús lo invita:

–          ¡Claro Simón!

Ven aquí.

Hablábamos de la futura Iglesia.

Estaba explicando que, al contrario de vuestras prisas, cansancios, desánimos, etc.

requiere calma, constancia, esfuerzo, confianza.

Estaba explicando que requiere el sacrificio de todos sus miembros.

Desde Mí, que soy su Fundador, su Cabeza mística;

hasta vosotros, hasta todos los discípulos;

hasta todos aquellos que lleven el nombre de cristianos

y el de pertenecientes a la Iglesia Universal.

Y en verdad, los que harán verdaderamente vital a la Iglesia, no pocas veces;

serán los más humildes de la Gran Escala de las Jerarquías;

es decir…

Aquellos que parezcan simplemente «números».

Verdaderamente, no pocas veces tendré que refugiarme en éstos,

para seguir manteniendo viva la Fe y la Fuerza de los colegios apostólicos

que se renovarán siempre.

Y tendré que hacer de estos apóstoles, personas atormentadas por Satanás

y por los hombres envidiosos,  soberbios e incrédulos.

«SU DIOS ES MI DIOS» Uno de los 21 ejecutados por ISIS no era Cristiano Copto. Se volvió Cristiano al ver la inmensa FE de los otros 20 mártires. Como no negó a Jesucristo, también fue decapitado y llegó al Cielo, con boleto express.

Y su martirio moral no será menos penoso que el martirio material…

Sí, se verán entre la voluntad activa de Dios,

y la voluntad mala del hombre, instrumento de Satanás,

que tratará con todas las artes y violencias…

De presentarlos embusteros, locos, obsesos;

para paralizar mi Obra en ellos y los frutos de mi Obra,

cada uno de los cuales es un golpe victorioso contra la Bestia.

–            ¿Y resistirán?

–            Resistirán.

Incluso sin tenerMe materialmente a su lado.

Deberán creer no sólo en lo que se debe creer,

sino también en su secreta misión;

creerla santa, creerla útil, creerla proveniente de Mí.

Y mientras en torno a ellos, estará Satanás sibilante,

«Guadalupe» en náhuatl significa: «aplasta la cabeza de la serpiente»Es justo Génesis 3,15: María Vencedora del Maligno.  Y la imagen de la tilma, es una pintura exacta como la detalla el Apocalipsis 12,

tratará de aterrorizarlos. y el mundo gritará para escarnecerlos,.

Y gritarán los no siempre perfectamente luminosos ministros de Dios…

Para condenarlos.

Éste es el destino de mis futuras voces.

Y con todo, no tendré otro modo de hacer reaccionar a los hombres

para llevarlos al Evangelio.

Y a Cristo.

Ahora bien, como contrapartida de todo lo que les pida y les imponga,

y de todo lo que reciba de ellos,…

¡Oh, les daré eterno gozo, una gloria especial!

En el Cielo hay un Libro Cerrado.

Sólo Dios puede leerlo.

En él están todas las verdades.

Pero Dios alguna vez quita los Sellos y despierta las verdades ya dichas a los hombres.

Y constriñe a un hombre elegido para tal destino

a conocer el pasado, presente y futuro,

como están contenidos en el Libro Misterioso.

¿Habéis visto alguna vez a un hijo, el mejor de la familia…

O a un alumno, el mejor de la escuela,

ser convocados por el padre o el maestro para leer en un libro de adultos

y para escuchar la explicación?

Está al lado de su padre o de su maestro, abarcado por uno de sus brazos,

mientras la otra mano, del padre o maestro,

señala con e1 índice los renglones que quiere que lea…

Y conozca el predilecto.

Lo mismo hace Dios con sus consagradas para tal destino.

Los acerca hacia Sí, los mantiene abrazados con su Brazo,

y los fuerza a leer lo que Él quiere y a saber su significado,.

Y luego a decirlo…

Y recibir a cambio burlas y Dolor.

Yo, el Hombre, encabezo la estirpe de los que dicen las Verdades del Libro celeste;

y recibo burlas, Dolor y Muerte.

Pero el Padre ya prepara mi Gloria.

Y Yo, cuando haya subido a ella,

prepararé la gloria de aquellos a quienes haya forzado a leer en el Libro Cerrado

los puntos que quería que leyeran.

Y en presencia de toda la Humanidad resucitada y de los coros angélicos,

los señalaré como lo que fueron.

Y los invitaré a acercarse;

entonces abriré los Sellos del Libro que ya será inútil tener cerrado,

y ellos sonreirán al verlas de nuevo escritas,

al volver a leer las palabras que ya les fueran iluminadas,

cuando sufrían en la Tierra.

Juan, que está atentísimo a la lección.

pregunta:

–             ¿Y los otros

Jesús contesta cuestionando:

–             ¿Qué otros?

–              Los otros, que como yo no han leído en la Tierra aquel libro,

¿No sabrán nunca lo que dice?

–            Los bienaventurados en el Cielo…

Absorbidos en la Sabiduría infinita, sabrán todo.

–            ¿Inmediatamente?

¿Nada más morir?

–            Nada más al entrar en la Vida.

–           ¿Pero entonces por qué en el Ultimo Día…

Vas a hacer ver que los llamas para conocer el Libro?

–           Porque no estarán sólo los bienaventurados viendo esto…

sino toda la Humanidad.

Y muchos, en la parte de los condenados…

Serán de aquellos que se burlaron de las voces de Dios

como de voces de locos y de endemoniados.

Y los atormentaron por causa de aquel don suyo.

Tardía pero obligada revancha concedida a estos mártires,

del malvado embotamiento del Mundo.

Juan está arrobado…

y exclama:

–           ¡Qué bonito será verlo!

–           Sí.

Pedro se frota las manos,

diciendo:

–             Y ver a todos los fariseos rechinar los dientes de rabia.

Juan con una sonrisa de niño en sus labios, soñando con esa Hora,

perdidos sus ojos en un éxtasis, ante el que lo observa físicamente…

Porque espiritualmente, lo que hace es proyectarse con su alma transportada fuera del tiempo,

porque Dios lo ha tomado, llevándolo en su Eternidad,

para que contemple la Iglesia Perseguida,

Que defendiendo el Evangelio y cumpliendo la Revelación,

de la que el propio evangelista, habrá escrito, (el libro del Apocalipsis)

Serán los Apóstoles y Profetas de los Últimos Tiempos…

¡Los Mártires Adoradores del Espíritu Santo!

Juan los está viendo actuando Milagros Portentosísimos,

¡Para la Gloria de la Santísima Trinidad y el triunfo glorioso del Retorno de Jesucristo!

Y el apóstol sigue extasiado contemplando su particular experiencia que algunos llaman

una arrobadora visión de luz que vuelve su mirada ahora más brillante,

Juan por un acceso de llanto emotivo que no brota,

pero pone esplendorosos sus iris garzos.

Juan regresa a la Tierra, integrándose a la realidad que lo rodea,

y responde:

–        ¡Yo creo que miraré sólo a Jesús y a los benditos que lean con Él el Libro!…

El Zelote lo mira, también Jesús lo mira.

Pero Jesús no dice nada.

El Zelote, sin embargo,

dice:

–            ¡Te mirarás entonces a ti mismo!

Porque si entre nosotros hay uno que será «voz de Dios» en la Tierra,

y será llamada a leer los puntos del Libro Sellado, ése eres tú, Juan,

predilecto de Jesús y amigo de Dios.

–            ¡No digas eso!

Yo soy el más ignorante de todos.

Soy tan negado para todo;

que, si Jesús no dijera que de los niños es el Reino de Dios,

pensaría que no podría nunca alcanzarlo….

¿No es verdad, Maestro, que yo valgo sólo porque soy semejante a un niño?

Jesús dice a Juan:

–           Sí, perteneces a la bienaventurada infancia.