Archivos diarios: 23/06/22

Mi Calcañar


Junio 21 de 2022

Habla La Santísima Virgen María

Experiencia mística:

Nuestra Madre Santísima en su advocación de Fátima, está al mismo tiempo por dentro, por fuera y sobre una catedral…

Es difícil de describir:

Pero es como si Ella la estuviera protegiendo e impulsando hacia el Universo…

También me siento arrebatada y al mismo tiempo estoy dentro…

¡Llevándonos a TODOS los que estamos orando y alabando en una Misa carismática…!

(Y cuando digo TODOS, me refiero a que en la Catedral hay reunidos hermanos de la Iglesia católica,

ortodoxa, protestante y otros…¿?

No lo sé.

Lo único que sé, es que están aprendiendo a amarla…

Y para Ella, todos somos igualmente consentidos…)

Hijitos Míos, Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María.

Comprendo el dolor que se está dando en estos momentos en toda la Tierra,

Unid vuestros dolores a los Míos…

Que momentos difíciles y terribles viví Yo, al ver la Pasión de Mi Hijo, vuestro Salvador.

Se habla de que los dolores de una madre son los más fuertes, sobre todo al ver al hijo que muere.

Imaginadme a Mí, la Madre del Salvador:

la Segunda Persona de la Santísima Trinidad,

que se Nos había sido encomendado a Mí y a José Mi esposo para Su cuidado…

Ver morir Al que os dio vida con Dolores Tremendos…

Es algo que una Madre solamente puede soportar,

cuando está fusionada totalmente en la Voluntad de Dios.

Jesús y yo estuviMos siempre unidos a lo largo de esos treinta y tres años, cuando vivíamos en la Tierra;

desde  Mi Vientre, unida Yo con Mi Hijo, Mi Dios, Mi Salvador, vuestro Salvador,

ya que Me doné Yo también, por todos vosotros.

Ciertamente hubo momentos muy bellos…

Pero también hubo momentos difíciles, como los momentos que en todo ser humano suceden y que

SI NO ESTÁIS UNIDOS íntimamente al Amor de Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad,

No comprendéis…

 Y SUFRÍS EN VANO

Lo digo así, porque SI VOSOTROS NO OFRECÉIS VUESTROS DOLORES,

como los ofreciMos Mi Hijo y Yo por vosotros…

ESOS DOLORES QUE PODRÍAN SER SALVÍFICOS,

SE PIERDEN.

Hijitos Míos, durante mucho tiempo le he estado deteniendo el Brazo de Justicia a Mi Dios y Señor,

pero ya es demasiado el peso,

porque vuestros pecados están aumentando y se siguen agravando.

 ¡Es tanto lo que se ha hecho por vosotros!

Es tanta la Misericordia de Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad,

que se ha derramado y ha caído sobre vosotros…

Y VOSOTROS NO REACCIONÁIS,

NO AGRADECÉIS,

NO CAMBIÁIS DE VIDA,

NO TRATÁIS DE MEJORAR

E IR NUEVAMENTE HACIA EL BIEN QUE MI HIJO OS ENSEÑÓ

Y que tenéis en las Sagradas Escrituras.

Poco os importa el cambio que debéis tener para ganaros el Reino de los Cielos.

Es más, muchos de vosotros ya NO creéis en la Vida después de esta vida.

Os habéis apartado tanto de las Leyes dadas para vuestro bien, de los Mandamientos;

que al llevarlos a cabo, podéis alcanzar la santidad de vida.

No os estáis preparando para poder regresar, nuevamente, a vuestro Hogar

del cual salisteis a servir a Nuestro Dios y Señor.

¿Qué pretendéis, Mis pequeños?

¿En qué creéis?

SE OS HA DADO TANTO

PARA QUE REACCIONÉIS ANTE TANTOS ACONTECIMIENTOS

QUE SE ESTÁN DANDO A VUESTRO ALREDEDOR

Y NO LOS TOMÁIS EN CUENTA.

Tenéis tantas amenazas a vuestro alrededor:

Amenazas del Infierno, amenazas de la Naturaleza, amenazas de vuestros mismos hermanos,

causando guerras y destrucción de valores,

destrucción de la vida humana con abortos,

con maldades perversas entre los hombres;

guerras causadas nada más para producir más bienes materiales a quienes las provocan.

No os dais cuenta de la Vorágine a donde os ha llevado Satanás:

A una destrucción total de vuestra alma, con tanta destrucción moral y espiritual.

De vuestro cuerpo, con tanto desenfreno, con tanta droga, con una degradación peor que animales:

 Y VOSOTROS SEGUÍS IMPÁVIDOS ANTE TODO ELLO

La misma Iglesia ha decaído tanto, que ya no se puede decir que sea el lugar Santo.

Hace años os dijo Mi Hijo:

“El mal caminará por vuestras calles y no lo podréis detener”.

A ese nivel ha crecido la maldad entre vosotros, porque las mismas autoridades están vendidas al Mal.

ES UN GRUPO COMO SE OS DIJO,

DE TRECE PERSONAJES

QUE MANIPULAN A TODA LA HUMANIDAD,

QUE HAN HECHO PACTO CON SATANÁS

PARA TRATAR DE DESTRUIR TODO LO QUE MI HIJO OS DEJÓ

Y TODO LO QUE EL PADRE HIZO POR VOSOTROS.

De toda esa tremenda Maldad,

la gran mayoría de vosotros os habéis vendido también a ese mal por conveniencias,

por gustos o por cualquier otra razón…

El caso es que habéis dado la espalda a Nuestro Dios y Señor.

El mundo no es lo que Nuestro Dios, Padre y Creador, creó para vosotros,

porque estáis viviendo en un estercolero.

Como se os profetizó, Satanás sentado está en la Silla de Pedro.

La maldad está destruyendo todo cuanto existe,

porque Satanás así se lo hizo saber a Nuestro Padre y Creador Nuestro,

que él iba a destruir toda la Creación y especialmente a vosotros, Mis pequeños.

Él no puede producir ningún bien y vosotros estáis llamados al Sumo Bien, que es el Reino de los Cielos,

la vida en la Gracia, el vivir el Amor de Nuestro Dios y Señor.

ÉL YA NO PUEDE TENER ESO

Y OS LO QUIERE QUITAR, MIS PEQUEÑOS.

Os he dado muchos mensajes en todas Mis apariciones alrededor del mundo

y vosotros no reaccionáis.

Ya no creéis en que lo que os digo puede terminar con vosotros, con vuestras vidas,

Y NO HABLO DE LA VIDA HUMANA SINO LA ESPIRITUAL

que eso es lo que quiere Satanás, que no regreséis al Reino de los Cielos.

Por más que se os anuncian desastres fuertes y terminantes para la vida, para lo creado,

VOSOTROS YA NI OS INMUTÁIS,

YA NO CREÉIS EN TODAS NUESTRAS ADVERTENCIAS

Ya no buscáis vivir en estado de Gracia, ya no buscáis los Sacramentos que os dan vida,

que perdonan vuestros pecados, que os pueden llevar a la santidad.

Ya sois guiñapos humanos, ya estáis vencidos por la Maldad de Satanás;

YA NO QUERÉIS LEVANTAROS

Ya no se os puede llamar hijos de Dios, porque ya no Le buscáis ni creéis que necesitéis de Él.

Habéis hecho vuestra propia vida y con eso os conformáis.

VIVÍS EN LA MALDAD

Y VAIS ACOMODANDO LOS ACONTECIMIENTOS

SEGÚN COMO OS CONVENGAN.

Estáis peor que Sodoma y Gomorra;

la única diferencia, es que Sodoma y Gomorra no tenían la Evangelización de Mi Hijo

Y VOSOTROS LA HABÉIS TENIDO,

PERO LA HABÉIS RECHAZADO.

La maldad crece y esto ya no puede seguir así, Mis pequeños.

Os asustan los acontecimientos que os anuncié en Fátima…

Y ahora os digo que ya se iniciaron.

 El tiempo es breve, los dolores serán inmensos.

¡Oh, generación que habéis causado tanto dolor al Corazón de vuestro Dios y Creador!

¡Oh, generación que os habéis apartado de los Principios Santos que se os dieron para servir a vuestro Dios

y en Su servicio, ganaros el Reino de los Cielos!

¡Oh, generación traidora que os habéis apartado del Amor, del Verdadero Amor de Nuestro Dios

y lo habéis cambiado por la Maldad de Satanás!

Habéis traicionado el Amor que os dejó Mi Hijo, Su Donación, Su Muerte.

Seguís pisoteando Su Sangre, seguís desperdiciando la Vida

que os dan los Sacramentos y especialmente, Su Presencia Viva en la Sagrada Eucaristía.

No recurrís a Mí vuestra Madre,

a pedir ayuda para vencer a Satanás en vuestra vida y a vuestro alrededor.

NO OS DAIS CUENTA QUE

AL HACER A UN LADO TODOS ESTOS BENEFICIOS CELESTIALES,

OS HABÉIS QUEDADO SOLOS,

A MERCED DE LAS POTENCIAS NEFASTAS DE SATANÁS;

NO TENÉIS YA NINGUNA PROTECCIÓN CONTRA SUS ATAQUES

SIMPLEMENTE ESTÁIS ESPERANDO

QUE UNA ESPADA OS PARTA POR LA MITAD

No queréis ya tener ninguna defensa del Cielo, porque no queréis recurrir a ella.

Habéis hecho a un lado de vuestra existencia a vuestro Dios, a Mí vuestra Madre, a todo el Cielo,

a los mismos Ángeles y Santos.

¿Es acaso soberbia de vuestra parte el querer vivir sin Nuestra protección,

porque os creéis superiores a Nosotros?

¿O es una tontería obcecada de parte vuestra, de creer que no necesitáis de Nosotros,

PORQUE NADA SUCEDERÁ

SI VOSOTROS CREÉIS QUE NO SUCEDERÁ NADA?

Vuestra tontería es inmensa y eso os va a costar vuestra condenación eterna.

Mucho he intercedido por vosotros, Mis pequeños, para que abráis vuestro corazón,

que os deis cuenta de las tonterías que cometéis,

de los pecados con que habéis dañado el Corazón de Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad.

Y vosotros no queréis responder.

¿En serio… A alguien le importa el Infierno?…

Vivís con mucha maldad a vuestro alrededor, no lucháis contra ella

y además la tomáis como medio de vida y os volvéis parte de esa maldad.

¿Cómo os presentaréis ante Mi Hijo en vuestro juicio particular?

ESO ES ALGO QUE AUNQUE NO CREÁIS EN ELLO,

SUCEDERÁ.

¿Cómo estaréis?

¿Cómo os sentiréis?

Y es una realidad total:

Aunque no creáis, sucederá.

ARREPENTÍOS, Mis pequeños,

estáis a días de grandes Acontecimientos, de grandes Dolores,

¿CÓMO REACCIONARÉIS ANTE ELLO?

PREPARÁOS,

MIENTRAS TENGÁIS VIDA

todavía tenéis oportunidad de pedir perdón de vuestros pecados.

Acercaos a la Iglesia a pedir perdón con un ministro de Mi Hijo

y todavía alcanzaréis la gracia de poder entrar al Reino de los Cielos.

La Misericordia de Nuestro Dios es Infinita, pero

SU JUSTICIA TAMBIÉN LO ES,

Y la gran mayoría de los seres humanos están al borde de sufrir por Su Justicia,

su perdición eterna.

ACERCÁOS A PEDIR PERDÓN

PedidMe a Mí vuestra Madre,

que os ayude a que podáis tener EL VALOR de pedir por el perdón de vuestros pecados. 

La Misericordia de Nuestro Dios es Infinita

Y ÉL OS PERDONARÁ TODO… 

Y os sentiréis aliviados de tanta maldad que traéis en vuestro corazón.

Aprovechad estos últimos momentos antes del Gran Golpe que tendrá vuestro mundo.

Mi Hijo os espera, Él se dio por vosotros,

solamente espera vuestro arrepentimiento

para que todas las Bendiciones que Él ganó para vosotros se den

y podáis regresar a vuestro Hogar Eterno.

ESTOY CON VOSOTROS, MIS PEQUEÑOS,

VENID Y OS ACOMPAÑARÉ A VISITAR A MI HIJO.

PEDID PERDÓN, MIS PEQUEÑOS.

¡PEDID PERDÓN!

Entendedlo Mis pequeñitos…

Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María.

Comprendo el dolor que se está dando en estos momentos en toda la Tierra,

unid vuestros dolores a los Míos, que momentos difíciles y terribles viví Yo,

al ver la Pasión de Mi Hijo, vuestro Salvador.

ESTOY AQUÍ PARA ACOMPAÑAROS

EN LA PASIÓN QUE HA COMENZADO

PARA LA IGLESIA Y PARA HUMANIDAD.

¡No me hagáis sufrir más!

¡Cada alma que se pierde, entierra un puñal hurgante en mi Corazón Inmaculado!

Sufro por el Dolor que le causáis a mi Señor Único y Trino

y sufro doblemente porque váis voluntariamente,

a entregaros en las Garras del Adversario al que le estoy pisando la cabeza…

¡Él ya está Vencido!

¡Lo vencimos mi Hijo y Yo en el Gólgotha!

¡Y Oh Dolor!

¡Mi Sufrimiento es tan Grande!

¡Vosotros le seguís aumentando su poder, que ya es tan tremendo!

¡Con el aumento de vuestros pecados y vuestra maldad!

VOSOTROS SÓIS LOS QUE SUFRIRÉIS

CUANDO DÉ SU GRAN GOLPE…

Estáis viendo sufrir a las familias…

En todas las familias, prácticamente alrededor del mundo,

sufriendo por lo que Satanás está provocando y que no es la Voluntad del Padre.

Pero, todas estas muertes, llevan también un destino de salvación,

para aquellas almas que NO están bien preparadas para morir en Vida de Dios.

Mucho dolor, muchas lágrimas se están derramando por todos lados;

uníos pues a Mis Dolores Mis pequeños,

a los Dolores de esta Madre que os ama tanto.

En este Calvario que también para vosotros ha comenzado…

Uníos Mis pequeños, a esos momentos de Dolor, pero que también fueron de salvación.

Mi Hijo Jesucristo, Él sufría, pero también amaba;

mientras sufría, Su Amor iba levantando almas hacia su conversión y su salvación.

El dolor de la pérdida de un ser querido, debe ser tomado para salvar a otras almas,

especialmente, a los más allegados y también, hacia aquellas almas que no conocéis,

pero que necesitan la ayuda, la oración de almas buenas,

de almas que saben vivir y morir como Mi Hijo Jesucristo.

El Amor de Mi Hijo se esparció, no solamente por todo el Mundo,

SINO POR EL UNIVERSO ENTERO

Y así, si os unís a lo que sucedió en aquellos momentos,

vuestros dolores, van a estar siempre unidos a los de Mi Hijo

Y como no hay tiempo en el Cielo,

aquel pasado se hace presente inmediatamente.

Vuestros sufrimientos o vuestras alegrías, las toma Mi Hijo,

porque no hay tiempo en el Cielo para ello.

Todo es un eterno presente y sigue sufriendo Mi Hijo

y sigo sufriendo Yo vuestra Madre, la Madre del Salvador,

por todo lo que sucede en el Mundo:

Por todas las injusticias, las maldades a donde os está llevando Satanás,

a la destrucción, la infinidad de hermanos vuestros.

Y es vuestra obligación que haya salvación de almas.

No veáis solamente a la persona, ved a su alma…

Las almas caen al Infierno, como las hojas en el otoño…

y pedid por las almas de éstos hermanos vuestros que mueren a diario

a causa de la Maldad de Satanás,

que quiere terminar con toda la obra de Creación de Nuestro Padre Dios.

¡MUCHAS MUERTES HABRÁ TODAVÍA,

MUCHAS!

¡Pero que no sean muertes de alma!

El cuerpo tarde o temprano, se tiene que quedar aquí,

el alma regresará ante la Presencia Divina para ser juzgada.

Debéis pensar más allá de lo que veis y tocáis.

ESTÁIS VIVIENDO UNA GUERRA ESPIRITUAL TREMENDA

Y ES EL ALMA DE CADA UNO DE VOSOTROS,

LA QUE ESTÁ EN JUEGO

Y SATANÁS QUIERE DESTRUIRLAS.

Y en su envidia, porque él ya no puede regresar al Reino de los Cielos,

quiere quitaros ese regalo tan grande,

que ganó Mi Hijo con Su Donación para cada uno de vosotros.

No traicionéis el Amor de Mi Hijo por vosotros,

no despreciéis Su Donación por cada uno de vosotros,

AGRADECED Mis pequeños, Su Donación por vuestra salvación.

Orad intensamente, porque así como pasa el tiempo,

LAS MUERTES AUMENTARÁN

Y está en vosotros PEDIR día y noche, por todos vuestros hermanos,

que alrededor del Mundo morirán, pero NO dejéis que el alma muera.

Venid a Mí, Mis pequeños, para que Yo os aconseje

cómo debéis vivir estos momentos tan tremendos.

Uníos, nuevamente os pido, al Dolor de Mi Hijo

Y unid vuestro Dolor a Mi Hijo,

DEJÁNDO QUE SEA ÉL,

El que salve el alma de vuestros seres queridos.

Isaías 43 2 : «Yo nunca te dejaré»

Pequeñitos Míos, así como Soy Madre de Mi Hijo Jesucristo, vuestro Salvador,

también Soy Madre de cada uno de vosotros.

Os he tenido en mi Vientre, os he tenido en Mi Corazón,

os he amamantado y os he dado vida de Mi Vida.

Pero muchos, apenas aprendisteis a caminar, os separasteis de la Familia, de Nuestra Familia.

Fuisteis como el hijo pródigo, que os sentisteis llenos de fuerza en un principio,

porque traíais esa realeza en vuestra mente, en vuestro corazón, en vuestras venas.

Caminasteis primeramente por los caminos del mundo, orgullosos, soberbios, creyéndoos fuertes,

porque tenías la fuerza que se os había dado para luchar, para vencer,

pero ésos caminos fueron debilitando vuestras fuerzas y no quisisteis regresar

para tomar del Alimento Divino

y así vuestras fuerzas os fueron llevando a la degradación de vuestra persona, de vuestra alma.

Hay algunos entre vosotros, Mis pequeños, que ésa caída os lleva a la humildad,

al reconocimiento de vuestro error, a vuestra pobreza espiritual

y al llegar nuevamente a Mi Hijo ó ante Mí, os levantamos,

os damos nueva Vida a través del Buen Alimento que solamente puede venir a través de vuestro Dios

y así es como rescatamos a ésas almas soberbias que tuvieron que caer para levantarse.

Pero hay otras que su soberbia las mantiene así, caídas.

Y NO desean nada de su Dios ni de Mí, vuestra Madre,

quieren seguir viviendo por sus propias fuerzas y esto no se puede, Mis pequeños;

el mundo es demasiado pobre, demasiado bajo y así se lleva muchas almas a la perdición.

Vuestra soberbia nunca va a lograr la Perfección:

LA PLENITUD Y EL GOZO DEL AMOR PLENO

la Humildad es la que os dice lo que necesitáis.

Entrad pues a ésa humildad que os llevará a pedir, a implorar la ayuda de vuestro Dios.

Yo os tomaré, Yo os bañaré de nuevo, Yo os vestiré

y os entregaré nuevamente a vuestro Dios,

Soy vuestra Madre y Yo también quiero lo mejor para cada uno de vosotros.

Necesitáis ese cambio, aún no vivís en la Perfección, aún no vivís en el Amor en pleno,

NO os acostumbréis Mis pequeños, a la mediocridad.

Levantaos y buscad ésa Perfección que solamente los hijos del Rey pueden tener,

Sed conscientes de ello Mis pequeños,

es la libertad del hombre la que escoge su crecimiento ó su pequeñez.

Porque hijitos Míos, desde el Principio en el Génesis,

se os anuncia la gran lucha entre la Mujer y la Serpiente.

Y que Mi Calcañar también entrará en la Lucha contra todas las Fuerzas de Satanás.

TODO ESTO SE ESTÁ DANDO YA, MIS PEQUEÑOS.

SOY VUESTRA MADRE SANTÍSIMA

LA SIEMPRE VIRGEN MARÍA,

QUE ESTAMOS EN PLENA GUERRA

CONTRA LAS FUERZAS DE SATANÁS,

ESTOY YA LUCHANDO EN CONTRA DE ÉL,

PARA PROTEGEROS MIS PEQUEÑOS.

LA HUMANIDAD NO SE DA CUENTA DE ESTA GRAN LUCHA,

TAN TREMENDA QUE SE ESTÁ DANDO,

NO SOLAMENTE AQUÍ, SINO EN LOS AIRES

Y CON ESTO QUIERO DECIR,

EN OTROS PLANETAS DEL UNIVERSO

Porque el Pecado Original afectó también, la vida de otros planetas y todos cayeron en Pecado,

en Pecado grave, por el Pecado Original.

Viene una renovación Universal, viene una lucha tremenda.

San Miguel Arcángel, viene comandando todos los ejércitos Celestiales Angelicales.

Y vosotros, los que estáis Conmigo, estáis siendo preparados,

porque sois Mi Calcañar,

estáis protegiendo lo que es Mío, lo que es de Nuestro Dios.

VOSOTROS SOIS ALMAS DE PAZ

Y HABLAR DE GUERRA,

HABLAR DE ATAQUES, NO OS GUSTA,

PERO SERÉIS TOMADOS POR MI SANTO ESPÍRITU

Y CON VUESTRA ORACIÓN,

PODRÉIS VENCER A LAS FUERZAS TREMENDAS DE SATANÁS

QUE OS ESTÁ ATACANDO CON TODA SU POTENCIA Y MALDAD

Sois Mi Calcañar y os cuido Mis pequeños,

porque tenemos que defender todo lo que pertenece a Nuestro Padre Dios.

Por eso, seréis tomados los que estáis convencidos del Amor de Nuestro Dios,

de la defensa que necesita la Iglesia y los Bienes del Cielo;

Satanás fue vencido desde el juicio de Poncio y ahora, son sus coletazos de ahogado.

NO TEMÁIS POR ESO MIS PEQUEÑOS. 

OS VUELVO A REPETIR ESTÁ VENCIDO.

Pero, los que Me sigáis para defender todo lo que pertenece al Cielo,

todo lo que pertenece a la Creación Divina,

seréis tomados por Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor,

PARA QUE SE OS DEN

TODAS LAS CAPACIDADES

DONES,CARISMAS, VIRTUDES

para que podáis defender lo que es vuestro y lo que es Nuestro

SERÉIS CUIDADOS, PROTEGIDOS

¡Y VENCERÉIS!

Y eso os dará un gusto inmenso, Mis pequeños.

¡Gozaréis tremendamente ese Triunfo que se dará en este tiempo!

En este Final de los Tiempos, donde Satanás al fin, será vencido por Mí,

Una Creaturita, la más Pequeñita, Soy a la que más teme él;

una Creaturita, llena de Virtudes por la Gracia de Dios,

llena del Amor de Nuestro Dios en Su Santísima Trinidad,

una Creaturita que en Su Humildad, se ganó todo el Bien que la Santísima Trinidad Me quiso dar,

para estar con Ellos, para interceder por vosotros Mis pequeños,

PARA GANAR ALMAS PARA EL CIELO.

Así como Mi Hijo se dio por vosotros,

ahora os daréis por el Reino de Nuestro Dios, que es vuestro Hogar, Mis pequeños.

DEFENDERÉIS vuestro Hogar y obtendréis para vuestro bien,

junto con todos los Ejércitos Celestiales.

Y especialmente Conmigo vuestra Madre, las Nuevas Tierras que viviréis.

Y los Nuevos Cielos que gozaréis.

Será una nueva etapa de la Humanidad…

Una nueva etapa, en donde gozaréis los bienes que Nuestro Padre Dios tiene reservados

para aquellas almas que han sido leales a Su Amor, a Sus Mandamientos,

a lo que os ha pedido en obediencia, para que gozarais todo lo que Él os ha dado,

y para que protegierais también con la obediencia, los bienes que ha puesto en cada uno de vosotros.

Tendréis una cambio inmenso en vuestro ser, tanto en vuestro cuerpo como en vuestra alma,

así que, NO OS PREOCUPÉIS,

NO TEMÁIS,

todo está preparado ya para que Satanás sea Vencido

y para que vosotros gocéis del Triunfo y gocéis el Premio que se os ha prometido.

Orad con el corazón, con ése firme convencimiento de que

SOMOS EL EJÉRCITO TRIUNFANTE

Regresad a los Sacramentos, vivid en agradecimiento,

dejad ya el pecado por un lado,

SON MOMENTOS DE VIDA O MUERTE ESPIRITUAL,

de ganar el Cielo, vuestro Hogar Eterno

o acabar destrozados eternamente, en el Infierno.

En vosotros está el ganar o perder el Bien de vuestra alma,

NO TRAICIONÉIS

Todo lo que se os ha dado para vuestro Bien.

Os lo repito y quiero que vosotros, ya desde ahora,

gocéis esos momentos de TRIUNFO que tendreMos Yo, como vuestra Madre

y vosotros como Mi Calcañar.

OS AMO MIS PEQUEÑOS

Y  os bendigo, en Nombre de Nuestro Padre Dios,

en el Nombre de Mi Hijo Jesucristo, vuestro Salvador,

en el Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor.

Guadalupe en lengua náhuatl significa: «la que aplasta la cabeza de la serpiente..»

549 ¡Ingratitud!


549 IMITAR A JESÚS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

447b En Cafarnaúm unas palabras de Jesús sobre la misericordia y el perdón no encuentran eco.

Jesús reanuda su discurso, como si nada le hubiera interrumpido:

–             Debéis trabajar tanto cuanto el Mal trabaja.

Para edificar en vosotros y en torno a vosotros la casa del Señor,

como os decía al principio.

Hacer con una gran santidad,

que Dios pueda seguir descendiendo a los corazones y a nuestra amada Patria natal,

que tan castigada está ya…

Y que no sabe qué nimbo de desventura se está hinchando para ella en el septentrión,

en la nación fuerte que ya nos domina y que nos dominará cada vez más,

porque las acciones de los ciudadanos son tales,

que suscitan la repugnancia del Bonísimo e instigan al fuerte.

Y enojados Dios y el dominador,

¿Cómo pretendéis gozar de paz y bien?

Sed, sed buenos, hijos de Dios.

Haced que en Israel no uno, sino una multitud sean buenos,

para alejar los tremendos castigos del Cielo.

Os he dicho al principio que donde no hay paz,

la palabra de Dios no puede, pacíficamente escuchada, dar frutos en los corazones.

Y ya veis que esta reunión no ha sido tranquila y no será fructífera.

Hay demasiada agitación en los corazones…

Podéis marcharos.

Tendremos todavía unas horas para estar juntos.

Y orad, como Yo oro, para que quien nos turba se convierta…

Vamos, Madre.

Y abriéndose paso entre la multitud, sale a la calle.

Elí está todavía allí…

Térreo como un muerto, se arroja a los pies de Jesús,

suplicando:

–              ¡Piedad!

Me salvaste una vez al nieto.

Sálvame a mí, para tener tiempo de convertirme.

¡He pecado!

Lo confieso.

Pero Tú eres bueno…

Roma…

¡Oh, qué me va a hacer Roma?

Un hombre le grita:

–              Te va a desempolvar bien el polvo del verano con unos buenos latigazos.

Y la gente se ríe…

Mientras Elí emite un grito de agudo dolor, como si ya sintiera los azotes,

y gime:

–               Soy viejo…

Estoy enfermo y lleno de dolores…

¡Ay de mí!

Varios gritan:

–            ¡La cura hará que se te pasen, viejo chacal!

–            ¡Te vas a rejuvenecer y vas a bailar!…

Jesús ordena:

–              ¡Silencio! -a los protagonistas de esta burla.

Y al fariseo:

–             Levántate, ten decoro.

Tú sabes que no desciendo a complots con Roma.

¿Qué quieres pues, que te haga?

–             Es verdad. Sí.

Es verdad.

Tú no conspiras.

Es más, desprecias a los romanos, los odias, los mal…

–             Nada de eso.

No mientas ensalzándome como antes acusándome.

Y ten presente que no sería alabanza el decir de Mí que odio a éste o a aquél.

O maldigo a éste o a aquél:

Yo soy el Salvador de todos los espíritus.

Y ante mis ojos no hay razas ni rostros, sino espíritus.

–             ¡Es verdad!

¡Es verdad!

Pero Tú eres justo, Roma lo sabe y te defiende por ello.

Mantienes tranquilas a las turbas, enseñas el respeto a las leyes y…

–             ¿Es acaso un pecado ante tus ojos?

–             ¡No! ¡No!

¡Es justicia!

Sabes hacer lo que todos deberíamos hacer, porque eres justo.

Porque…

La gente hace risitas y cuchichea.

Bastantes epítetos se oyen, aunque se digan en voz baja:

–              ¡Embustero!

–              ¡Hipócrita!

–              ¡Esta misma mañana hablabas de otra manera! etc.

Jesús repite la pregunta:

–              Bien.

¿Y qué tengo que hacer Yo?

Elí exclama desesperado:

–            ¡Ir allí, donde el centurión!

¡Rápido!

Antes de que se marche la estafeta.

¿Ves?

¡Ya están preparando los caballos!

¡Piedad!

Jesús lo mira:

Pequeño, tembloroso, lívido de miedo, miserable…

Lo mira atentamente y con compasión.

Sólo cuatro pupilas lo miran con compasión:

Las del Hijo y las de la Madre.

Todas las demás son irónicas, severas o inquietas…

Incluso Juan y Andrés, tienen la mirada dura de severidad desdeñosa.

–             Tengo piedad.

Pero no voy donde el centurión…

–             Está en buena amistad contigo…

–             Que no.

–              Quería decir que te está agradecido por…

Por motivo del siervo que le curaste.

–             También a ti te curé al nieto.

Y no me estás agradecido, a pesar de ser israelita como Yo.

La merced no crea obligación.

–               Sí que la crea.

¡Ay de aquel que no sea agradecido para con…!

Elí comprende que se está condenando a sí mismo y trabándose, se calla.

La gente se burla.

El fariseo insiste:

–           ¡Pronto, Rabí!

¡Gran Rabí!

¡Santo Rabí!

¿No ves que está dando órdenes?

¡Ya se van a marchar!

¿Deseas verme escarnecido?

¿Muerto?

–             No.

Yo no voy a recordar una merced.

Ve tú y dile: «El Maestro dice que seas compasivo».

¡Ve!

Elí se echa a trotar…

Mientras Jesús se dirige hacia su casa, en sentido opuesto.

El centurión debe haber aceptado,

porque se ve que desmontan los soldados que ya estaban a caballo.

Le devuelven al centurión una tablilla encerada y se llevan los caballos.

Pedro exclama:

–             ¡Qué pena!

¡Ese arresto venía de maravilla!

Mateo le responde:

–             Sí.

El Maestro debió haber dejado que lo castigaran.

Tantos golpes como insultos nos propina.

¡Viejo odioso!

Tomás exclama:

–              ¡Y así otra vez volvemos a empezar!

Jesús se vuelve severo:

–             ¿Tengo seguidores o demonios?

¡Marchaos vosotros que tenéis un corazón sin misericordia!

Me resulta penosa vuestra presencia.

Petrificados por el reproche, los tres se quedan donde están.

María implora:

–            ¡Hijo mío!

¡Ya tienes mucho dolor!

¡Y yo tengo ya mucha pena!

No añadas ésta…

¡Míralos!…

Y Jesús se vuelve a mirar a los tres…

Tres rostros desolados, con toda la esperanza y el dolor en los ojos.

Jesús ordena:

–            ¡Venid!

¡Oh, las golondrinas son menos rápidas!

–            Que sea la última vez que os oigo decir palabras como ésas.

Tú Mateo, no tienes derecho a decirlas;

tú Tomás, no has muerto todavía para juzgar quién es perfecto creyéndote salvado;

y tú Simón de Jonás, lo que has hecho es como subir fatigosamente a una cima

una piedra voluminosa y dejarla rodar hacia abajo.

Entiéndeme rectamente lo que quiero decir…

Y ahora escuchad.

Aquí, en la sinagoga y en la ciudad es inútil hablar.

Voy a hablar desde las barcas, en el lago;

ahora en un lugar, luego en otro.

Prepararéis las barcas, las que hagan falta.

E iremos en las tardes serenas o en las auroras frescas…