Archivos diarios: 2/11/22

¡Glorioso Retorno!


8. Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿ENCONTRARÁ LA FE SOBRE LA TIERRA? Lucas 18

Manifestación: 

Veo un espectáculo en el Cielo, bellísimo.

Ángeles haciendo fiesta a nuestro Señor Jesucristo. Están entre nubes.

Veo que se adelanta un Ángel poderoso y majestuoso, viste de blanco y el filo de sus ropas es dorado.

Trae en la mano, no sé si es incienso o un pergamino, pero lo levanta hacia adelante.

Y anuncia:

“¡Potestades, Dominaciones, Tronos, Ángeles, Arcángeles, Cielo entero, Universo;

levantaos, levantaos todos!

¡Orad, agradeced, el Señor viene, viene en Gloria!”

Atrás, como a veinte metros atrás, veo a Dios nuestro Señor, sentado en Su Trono;

está vestido de blanco y dorado, Su Corona, dorada, también, el Trono dorado, todo bello;

es un lujo bellísimo.

Alrededor de Él, multitudes de Ángeles adorándoLo y de ahí para atrás, también.

Veo todos los Cielos, anunciando, gozando a nuestro Dios.

Anunciando Su Venida, cantando Su Gloria, alabando Su Amor.

El Ángel de adelante, sigue anunciando a los pueblos de la Tierra y del Universo entero:

“¡El Señor viene!, ¡El Señor viene!”

Agradeced Sus Bondades, Su Misericordia y Su Amor por todos vosotros.

¡Ven, señor Jesús!, gritad todos.

¡Ven Señor Jesús! Anunciad a todos los pueblos de la Tierra.

¡Ven Señor Jesús! Moveos, moveos hacia el Amor.

Moveos y agradeced.

Arrodillaos, arrodillaos hombres,

agradeced que el Señor vuestro Dios, regresa a vosotros.

¡Arrodillaos!

Pedid perdón por vuestras faltas, para que vosotros podáis estar limpios.

Y así estar alegres, contentos de recibir a vuestro Señor, a vuestro Dios,

¡YA, entre vosotros!

¡El Cortejo es bellísimo, es tan bello!

¡Oh, mi Señor, gracias!

Gracias, porque te acuerdas de nosotros;

que a pesar de nuestras faltas, nos perdonas.

Y vienes nuevamente, a estar con el hombre.

¡Gracias, mi Señor, gracias!

Octubre 30 del 2022

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, os he dicho que aquél que quiera seguir en pos de Mí, que tome su cruz y Me siga;

sabiendo que al tomar la cruz, sufriréis…

Y además, el camino será angosto, pedregoso, doloroso;

no tendréis la aceptación de la gran mayoría de vuestros hermanos,

seréis atacados por el mismísimo Satanás y sus secuaces,

pero, estad seguros que el Reino de los Cielos abrirá Sus Puertas de par en par para vosotros.

¡Qué difícil para el hombre es entender estas Verdades!

Porque el hombre busca más la comodidad de su persona,

que el servicio tan grande que Me debéis dar a Mí, vuestro Dios.

Yo he sufrido por vosotros, Me he dado por vosotros,

os he ahorrado mucho dolor, muchas penas al darMe Yo por vosotros…

pero seguís prefiriendo vuestra verdad, seguís prefiriendo lo que Satanás os propone…

Y es evitar prácticamente a toda costa, todo aquello que os quite vuestra comodidad personal.

Yo os dije, que aquél que os pidiera, le dierais de lo que tenéis;

que si os pedía vuestra capa, le dierais también el manto;

que le dierais de lo que tenéis, porque además, Yo os lo he dado

y os regresaré al ciento por uno lo que vosotros deis, tanto en lo material como en lo espiritual.

Vuestro actuar en la Tierra debe ser Mi actuar.

Mi Manifestación empezó naciendo en un pueblo pequeño de Judea, en Belén.

Más tarde con doce Apóstoles.

Y a través del tiempo se Me conoce, alrededor del Mundo.

Ciertamente Satanás, atacó todas Mis Enseñanzas dadas a los hombres.

Y con su lema de divide y vencerás, al llevarlos a otras creencias, o manipulando Mis Verdades,

ha hecho que vosotros no tengáis, plenamente, lo que Yo os he enseñado.

Todo deberá volver al inicio,

así como Yo Soy, en Mi Santísima Trinidad, Tres Personas en Una,

la Humanidad entera, el Universo entero,

volverá a ser un solo rebaño bajo un solo Pastor.

 O sea, ese rebaño será lleno de Mi Amor, de Mi Sabiduría Divina;

seguirá Mis Enseñanzas, seguirá Mi Ejemplo, vivirá Mi Amor en pleno.

Ayer, os he avisado que Mi Llegada es pronta.

El Ángel que os anunció Mi Llegada, ya está avisando al Universo entero;

debéis tener en vuestra mente y en vuestro corazón, el grito de ¡Ven Señor Jesús!

Porque Mi Presencia ya entre vosotros, será para traeros una Paz, que hasta ahora no habéis tenido.

Viviréis las Virtudes en pleno, Mi Amor será vuestra alegría, Me tendréis con vosotros.

Viviréis, prácticamente como se vive en el Cielo;

pero debéis dar, también de vosotros.

Debéis buscar el bien para vosotros mismos, buscando vuestra perfección espiritual.

Y al tenerla, gracias a Mi Santo Espíritu, podréis ayudar a vuestros hermanos, también a obtenerla.

La hermandad, es lo que proliferará entre todos los hombres.

Gozaréis el vivir en el Amor…

Pero en un Amor puro, en un Amor Santo, en un Amor bello;

como no habéis vivido hasta este tiempo sobre la Tierra,

donde se han buscado siempre conveniencias y produciendo dolores.

Os daréis por vuestro hermano, por vuestra hermana, recibiréis lo que daréis;

mientras tanto, los que no están Conmigo, sufrirán los embates de Satanás en pleno,

como ya os había explicado, que por no orar, por no protegeros con la Oración, con la vida en la Gracia;

por no alimentaros con Mi Cuerpo, el Alimento Divino, Satanás recuperó sus fuerzas.

Y OS ENFRENTARÉIS CONTRA ÉL

 SUFRIRÉIS SUS EMBATES EN FORMA MUY DOLOROSA

Lo preferisteis a él, creyendo que él os daba todo lo que poseéis, lo que tenéis, lo que vivís…

Y no era así Mis pequeños, Yo os daba todo.

Ahora conoceréis, el cómo os paga.

Satanás, qué a pesar de haberlo seguido, creísteis que tendríais todo,

que os llenaríais de los bienes del mundo, que no os faltaría nada.

Y ahora, veréis cómo os quita todo y sufriréis lo que es la maldad satánica en vuestra propia persona.

No tratasteis de evitar que el Mal se multiplicara en vuestro ser.

Callasteis, despreciasteis lo que Mi Santo Espíritu en vuestro interior, os aconsejaba para no seguir al Maligno;

seguisteis haciendo lo que a vosotros os interesaba:

el goce del cuerpo, el pecado, la maldad, pasar por sobre todo y todos,

para obtener lo que vuestro egoísmo y maldad querían.

No buscasteis alcanzar las Virtudes que os llevarían a la Perfección Divina.

Se os hacía aburrido buscarMe, orar;

sacrificaros por vuestro bien y por vuestros hermanos.

Y en cambio preferisteis los vicios, el robo, la maldad hacia vuestros hermanos, la mentira, el engaño;

todo aquello con lo que trabaja Satanás y con lo que os ataca, para separaros de Mí, de Quien Soy.

Y al que debierais haberMe seguido,

para haber dejado estela y huella de vuestra presencia en el Mundo.

Yo os preguntaré:

¿A cuántas almas salvasteis?

¿Qué hicisteis de bien por vuestros hermanos?

¿Cómo transmitisteis y vivisteis Mi Amor entre ellos?

¿A cuántos de ellos salvasteis con vuestro ejemplo, con vuestro amor, que es Mi Amor?

¿A cuántos ayudasteis en lo material, en lo espiritual?

¿Cuántas alegrías dejasteis entre vuestros  hermanos?

¿Cuándo acudisteis a hacer el bien a aquellos que lo necesitaban;

aunque fuera, unas palabritas de aliento,

para que ese día, olvidaran sus tristezas y Me tuvieran en su corazón;

gracias a las palabritas que Mi Santo Espíritu os hubiera indicado dar

a vuestros hermanos necesitados de Mi Presencia en ellos?

¿Cuánto bien dejasteis de hacer en el mundo, si para eso vinisteis?

Os he dicho que vuestra presencia en la Tierra es básicamente, para ganar almas para el Cielo

y producir amor entre vuestros hermanos;

ya que el Príncipe de este mundo quiere destruir todo lo que viene de Mí.

y especialmente a vosotros, que sois los reyes de la Creación…

Pero os habéis vuelto lacayos de Satanás.

Meditad esto, Mis pequeños.

Estabais en una posición muy alta cuando fue creado el hombre;

estaba el hombre por sobre todas las cosas creadas y el pecado os ha llevado a vivir entre los cerdos.

Y es ahora lo que estáis viviendo.

Os acostumbrasteis a vivir en la mugre, en el error, en la maldad.

Creíais que viviendo así podríais obtener todo para vivir felices en la Tierra.

¡Cuánto error!

¡Con cuánto error llenasteis vuestra vida!

Y el error, también exige su pago.

Y es lo que sufriréis ahora, Mis pequeños.

Porque con el error con el que vivisteis,

afectasteis primeramente Mi Corazón, al Amor con el que Yo quería que vivierais.

Y afectasteis a muchos de vuestros hermanos: los llevasteis al dolor.

Por vuestro actuar erróneo, no cuidasteis vuestros pensamientos,

no cuidasteis vuestras palabras, no cuidasteis vuestro corazón con Mis Enseñanzas.

De todo esto, Mis pequeños y de más cosas seréis juzgados.

¿Cuánto amor dejasteis sobre la Tierra?

Os preguntaré, cuánto error habéis dejado en vuestro ser

y habéis dejado, también, en vuestros hermanos.

Vivir en la Tierra y al daros el Don de la Vida,

ciertamente tenía un compromiso inmenso hacia Mí, vuestro Dios.

¿Qué hicisteis con vuestra misión?

¿Qué hicisteis Mis pequeños, que en lugar de salvar almas, las ayudasteis a acabar en su condenación?

Estas almas que Me dieron la espalda, sufrirán fuertemente en el Infierno, en el Dolor Eterno.

Yo no os creé para que sufrierais.

Os creé y os di el Don de la Vida, para que llegarais al final de ella alegres,

jubilosos de haber cumplido con vuestra misión.

¿Cuántos de vosotros regresaréis así ante Mi Presencia?

Ahora mismo, haciendo una introspección de vuestra vida, de toda vuestra vida…

¿Os alegráis hasta estos momentos, de haber tenido una existencia gloriosa…

Una existencia, con la cual podréis llegar ante Mí, con la frente en alto…

y hasta presumiendo, de que hicisteis el Bien?

Os dejo con esa pregunta, Mis pequeños.

Os Bendigo y pedidMe toda la ayuda que necesitéis,

para que podáis llegar ante Mí, en esta forma, al fin de vuestra existencia.

Gracias, Mis pequeños.

644 El Odio Perfecto


IMITAR A JESÚS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

483 Polémica de los apóstoles sobre el odio de los judíos. 

La comitiva apostólica encabezada por Jesús…

Siguen caminando entre montes muy escabrosos.

Por unas veredas por donde no pasan ciertamente, carros;

sólo transeúntes a pie.

O personas montadas en fuertes asnos de montaña, más altos y robustos

que los habituales burritos de las zonas menos accidentadas.

En Samaria hay diferencias respecto a las costumbres de los otros lugares,

tanto en el vestido como en muchas otras cosas.

Y una es la abundancia de perros, no común en otros lugares;

algo característico, al igual que la presencia de puercos en la Decápolis.

Muchos perros, porque Samaria tiene muchos pastores…

Y hay también muchos lobos en estos montes tan agrestes.

Muchos también, porque en Samaria los pastores trabajan generalmente solos…

Al máximo con un muchacho, apacentando el rebaño propio.

Mientras que en otras partes por lo general, un grupo de pastores custodia rebaños compuestos por

numerosas  cabezas, propiedad de algún rico.

Bueno de hecho aquí, cada pastor tiene su perro o más de uno,

según el número de ovejas de su rebaño.

Otra característica son precisamente estos asnos casi tan altos como un caballo.

Robustos, capaces de escalar estos montes con cargas pesadas en la albarda.

A menudo cargados de gruesa leña que se encuentra en estos magníficos montes,

cubiertos de bosques seculares.

Otra particularidad:

La soltura de comportamiento de los habitantes, los cuales no son unos «pecadores»

como los juzgaban judíos y galileos.

Sino que son abiertos, francos y están exentos de beaterías extremas;

exentos de todas esas historias que tienen los otros.

Y son hospitalarios.

Esta constatación hace considerar que en la parábola del buen samaritano,

no hubiera sólo intención consciente de hacer resaltar lo bueno y malo hay en todas partes,

en todos los lugares y razas.

Que entre los heréticos también puede haber rectos de corazón, sino también justamente,

es una real descripción de las costumbres samaritanas hacia quien necesitaba ayuda.

Se habrán detenido en el Pentateuco…

Pues hablan de él y no de otra cosa.

Pero practican al menos hacia el prójimo, con más rectitud que los otros.

con sus seiscientas trece cláusulas de preceptos, etc. etc.

Los apóstoles hablan con el Maestro y a pesar de ser incorregiblemente israelitas,

deben reconocer y alabar el espíritu que han encontrado en los habitantes de Siquem.

Que se comprende por las conversaciones intercambiadas…

Y han invitado a Jesús a detenerse, para estar con ellos.

Pedro dice:

–                ¿Has oído, no?

¿Cómo han dicho claramente que conocen el odio judío?

Han dicho: «Hacia Ti y contra Ti;

hay más odio que contra todos nosotros juntos, los samaritanos de ahora y del pasado.

Te odian sin límite».

Simón agrega:

–              ¿Y aquel viejo?

¡Qué acertadamente lo ha dicho!:

«En el fondo es natural que sea así, porque Tú no eres un hombre

sino que eres el Cristo, el Salvador del mundo.

Y por eso eres el Hijo de Dios, porque sólo un Dios puede salvar al mundo corrompido.

Por eso, no teniendo Tú límites como Dios, no teniendo límites tu poder ni tu santidad ni tu amor,

como tampoco tendrá límites tu victoria sobre el Mal,

es natural que el Mal y el Odio -una cosa sola con el Mal- no tengan límites contra Ti».

¡Verdaderamente ha hablado con acierto!

¡Y este razonamiento explica muchas cosas!

Tomás concluye:

–              ¿Qué explica, según tú?

Yo…

yo digo que explica sólo que son unos estúpidos.

Mateo:

–              No.

La estupidez podría ser incluso una justificación.

Pero no son estúpidos.

–              Ebrios entonces.

Ebrios de odio – replica Tomás.

Tadeo objeta:

–              Tampoco.

El enajenamiento cede cuando estalla.

Este odio no cede.

Santiago de Zebedeo:

–             ¡Sí, porque más estallado que así!…

¡Hace tanto tiempo que ha estallado…

Que ya habría tenido que caer!

Tranquilo, como si la meta del odio no fuera su suplicio…

Jesús dice:

–              Amigos, la malignidad no ha tocado todavía la meta.

Pedro dice:

–             ¿No?

¡¿Pero si no nos dejan en paz nunca?!

Judas explica:

–              Maestro…

Éstos todavía no se convencen de que es verdad lo que he dicho.

Pero lo es.

¡Vaya que si lo es!

Y digo también que si hubiera sido por vosotros, habríais caído todos en la trampa,

como cayó Juan Bautista.

Pero no lo lograrán, porque yo vigilo…

Jesús lo mira.

Es imposible no mirarlo sin cuestionar con incrédulo asombro,

si la conducta de Judas durante los últimos días, obedece a un retorno bueno y real,

al camino del bien y del amor, hacia su Maestro…

Obedece a una liberación de las fuerzas humanas y extrahumanas que lo sujetaban…

O si se trata de un trabajo más refinado de preparación al golpe final…

Judas con posesión demoníaca perfecta, convertido en «instrumento» del Maligno…

de una servidumbre mayor a los enemigos de Cristo y a Satanás.

Porque Judas es un ser tan especial, que no es descifrable…

Sólo con el carisma perfecto del Discernimiento del Espíritu Santo,

es posible contemplarlo en toda su pavorosa realidad, porque Sólo Dios puede entenderlo.

Y Dios Jesús, corre un velo de misericordia y de prudencia sobre todas las acciones

y sobre la personalidad de su apóstol…

Un velo que se rasgará, iluminando completamente muchos porqués, ahora misteriosos,

sólo cuando se abran los libros de los Cielos.

Los apóstoles están tan preocupados,

por la idea de que el odio de los enemigos no ha alcanzado todavía su culmen,

que guardan silencio durante un tiempo.

Luego Tomás se dirige otra vez al Zelote,

diciendo:

–             Entonces…

Si no están ebrios ni son estúpidos, si su odio explica muchas cosas, pero no ésta;

¿Qué explica entonces?

¿Qué son?

No lo has dicho…

Zelote responde contundente:

–              ¿Que qué son?

Posesos.

Son eso mismo que dicen de Él.

Esto explica su ensañamiento, que no conoce interrupción.

Es más, que crece cada vez más cuanto más evidente se hace su poder.

Acertado lo que ha dicho ese samaritano.

En Él, Hijo del Padre y de María, Hombre y Dios, está la infinitud de Dios.

E infinito es el Odio que a esta Infinitud perfecta se opone,

¿Cuáles son los dardos de fuego del Maligno?: Duda, Odio, Miedo, Desesperación, Desaliento, Desconfianza y Malicia…

aunque en su no tener límite, el Odio no es perfecto,

porque sólo Dios es perfecto en sus acciones.

Pero, si el Odio pudiera tocar el abismo de la perfección, bajaría a tocarlo.

Es más, se arrojaría a tocarlo…

Para resurgir luego, por la misma vehemencia de a la caída en el abismo de Infierno,

contra el Cristo;

para herirlo con todas las armas arrancadas al Abismo Infernal.

Juan dice:

–               El firmamento, regido por Dios, tiene un solo Sol:

Que surge, resplandece, desaparece y deja el sitio al sol más pequeño que es la Luna.

Y ésta, después de haber alumbrado a su vez, se pone para ceder el sitio al Sol.

Los astros enseñan mucho a los hombres, porque se sujetan a la voluntad del Creador.

Pero los hombres no.

Y un ejemplo es éste:

este querer oponerse al Maestro.

¿Qué sucedería si la Luna en una aurora dijera:

«No quiero desaparecer, vuelvo por el camino recorrido”?

Sin duda, chocaría violentamente contra el Sol;

con horror y daño de toda la Creación.

Esto es lo que quieren hacer ellos;

creyendo que pueden hacer pedazos al Sol…