¡Glorioso Retorno!


8. Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿ENCONTRARÁ LA FE SOBRE LA TIERRA? Lucas 18

Manifestación: 

Veo un espectáculo en el Cielo, bellísimo.

Ángeles haciendo fiesta a nuestro Señor Jesucristo. Están entre nubes.

Veo que se adelanta un Ángel poderoso y majestuoso, viste de blanco y el filo de sus ropas es dorado.

Trae en la mano, no sé si es incienso o un pergamino, pero lo levanta hacia adelante.

Y anuncia:

“¡Potestades, Dominaciones, Tronos, Ángeles, Arcángeles, Cielo entero, Universo;

levantaos, levantaos todos!

¡Orad, agradeced, el Señor viene, viene en Gloria!”

Atrás, como a veinte metros atrás, veo a Dios nuestro Señor, sentado en Su Trono;

está vestido de blanco y dorado, Su Corona, dorada, también, el Trono dorado, todo bello;

es un lujo bellísimo.

Alrededor de Él, multitudes de Ángeles adorándoLo y de ahí para atrás, también.

Veo todos los Cielos, anunciando, gozando a nuestro Dios.

Anunciando Su Venida, cantando Su Gloria, alabando Su Amor.

El Ángel de adelante, sigue anunciando a los pueblos de la Tierra y del Universo entero:

“¡El Señor viene!, ¡El Señor viene!”

Agradeced Sus Bondades, Su Misericordia y Su Amor por todos vosotros.

¡Ven, señor Jesús!, gritad todos.

¡Ven Señor Jesús! Anunciad a todos los pueblos de la Tierra.

¡Ven Señor Jesús! Moveos, moveos hacia el Amor.

Moveos y agradeced.

Arrodillaos, arrodillaos hombres,

agradeced que el Señor vuestro Dios, regresa a vosotros.

¡Arrodillaos!

Pedid perdón por vuestras faltas, para que vosotros podáis estar limpios.

Y así estar alegres, contentos de recibir a vuestro Señor, a vuestro Dios,

¡YA, entre vosotros!

¡El Cortejo es bellísimo, es tan bello!

¡Oh, mi Señor, gracias!

Gracias, porque te acuerdas de nosotros;

que a pesar de nuestras faltas, nos perdonas.

Y vienes nuevamente, a estar con el hombre.

¡Gracias, mi Señor, gracias!

Octubre 30 del 2022

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, os he dicho que aquél que quiera seguir en pos de Mí, que tome su cruz y Me siga;

sabiendo que al tomar la cruz, sufriréis…

Y además, el camino será angosto, pedregoso, doloroso;

no tendréis la aceptación de la gran mayoría de vuestros hermanos,

seréis atacados por el mismísimo Satanás y sus secuaces,

pero, estad seguros que el Reino de los Cielos abrirá Sus Puertas de par en par para vosotros.

¡Qué difícil para el hombre es entender estas Verdades!

Porque el hombre busca más la comodidad de su persona,

que el servicio tan grande que Me debéis dar a Mí, vuestro Dios.

Yo he sufrido por vosotros, Me he dado por vosotros,

os he ahorrado mucho dolor, muchas penas al darMe Yo por vosotros…

pero seguís prefiriendo vuestra verdad, seguís prefiriendo lo que Satanás os propone…

Y es evitar prácticamente a toda costa, todo aquello que os quite vuestra comodidad personal.

Yo os dije, que aquél que os pidiera, le dierais de lo que tenéis;

que si os pedía vuestra capa, le dierais también el manto;

que le dierais de lo que tenéis, porque además, Yo os lo he dado

y os regresaré al ciento por uno lo que vosotros deis, tanto en lo material como en lo espiritual.

Vuestro actuar en la Tierra debe ser Mi actuar.

Mi Manifestación empezó naciendo en un pueblo pequeño de Judea, en Belén.

Más tarde con doce Apóstoles.

Y a través del tiempo se Me conoce, alrededor del Mundo.

Ciertamente Satanás, atacó todas Mis Enseñanzas dadas a los hombres.

Y con su lema de divide y vencerás, al llevarlos a otras creencias, o manipulando Mis Verdades,

ha hecho que vosotros no tengáis, plenamente, lo que Yo os he enseñado.

Todo deberá volver al inicio,

así como Yo Soy, en Mi Santísima Trinidad, Tres Personas en Una,

la Humanidad entera, el Universo entero,

volverá a ser un solo rebaño bajo un solo Pastor.

 O sea, ese rebaño será lleno de Mi Amor, de Mi Sabiduría Divina;

seguirá Mis Enseñanzas, seguirá Mi Ejemplo, vivirá Mi Amor en pleno.

Ayer, os he avisado que Mi Llegada es pronta.

El Ángel que os anunció Mi Llegada, ya está avisando al Universo entero;

debéis tener en vuestra mente y en vuestro corazón, el grito de ¡Ven Señor Jesús!

Porque Mi Presencia ya entre vosotros, será para traeros una Paz, que hasta ahora no habéis tenido.

Viviréis las Virtudes en pleno, Mi Amor será vuestra alegría, Me tendréis con vosotros.

Viviréis, prácticamente como se vive en el Cielo;

pero debéis dar, también de vosotros.

Debéis buscar el bien para vosotros mismos, buscando vuestra perfección espiritual.

Y al tenerla, gracias a Mi Santo Espíritu, podréis ayudar a vuestros hermanos, también a obtenerla.

La hermandad, es lo que proliferará entre todos los hombres.

Gozaréis el vivir en el Amor…

Pero en un Amor puro, en un Amor Santo, en un Amor bello;

como no habéis vivido hasta este tiempo sobre la Tierra,

donde se han buscado siempre conveniencias y produciendo dolores.

Os daréis por vuestro hermano, por vuestra hermana, recibiréis lo que daréis;

mientras tanto, los que no están Conmigo, sufrirán los embates de Satanás en pleno,

como ya os había explicado, que por no orar, por no protegeros con la Oración, con la vida en la Gracia;

por no alimentaros con Mi Cuerpo, el Alimento Divino, Satanás recuperó sus fuerzas.

Y OS ENFRENTARÉIS CONTRA ÉL

 SUFRIRÉIS SUS EMBATES EN FORMA MUY DOLOROSA

Lo preferisteis a él, creyendo que él os daba todo lo que poseéis, lo que tenéis, lo que vivís…

Y no era así Mis pequeños, Yo os daba todo.

Ahora conoceréis, el cómo os paga.

Satanás, qué a pesar de haberlo seguido, creísteis que tendríais todo,

que os llenaríais de los bienes del mundo, que no os faltaría nada.

Y ahora, veréis cómo os quita todo y sufriréis lo que es la maldad satánica en vuestra propia persona.

No tratasteis de evitar que el Mal se multiplicara en vuestro ser.

Callasteis, despreciasteis lo que Mi Santo Espíritu en vuestro interior, os aconsejaba para no seguir al Maligno;

seguisteis haciendo lo que a vosotros os interesaba:

el goce del cuerpo, el pecado, la maldad, pasar por sobre todo y todos,

para obtener lo que vuestro egoísmo y maldad querían.

No buscasteis alcanzar las Virtudes que os llevarían a la Perfección Divina.

Se os hacía aburrido buscarMe, orar;

sacrificaros por vuestro bien y por vuestros hermanos.

Y en cambio preferisteis los vicios, el robo, la maldad hacia vuestros hermanos, la mentira, el engaño;

todo aquello con lo que trabaja Satanás y con lo que os ataca, para separaros de Mí, de Quien Soy.

Y al que debierais haberMe seguido,

para haber dejado estela y huella de vuestra presencia en el Mundo.

Yo os preguntaré:

¿A cuántas almas salvasteis?

¿Qué hicisteis de bien por vuestros hermanos?

¿Cómo transmitisteis y vivisteis Mi Amor entre ellos?

¿A cuántos de ellos salvasteis con vuestro ejemplo, con vuestro amor, que es Mi Amor?

¿A cuántos ayudasteis en lo material, en lo espiritual?

¿Cuántas alegrías dejasteis entre vuestros  hermanos?

¿Cuándo acudisteis a hacer el bien a aquellos que lo necesitaban;

aunque fuera, unas palabritas de aliento,

para que ese día, olvidaran sus tristezas y Me tuvieran en su corazón;

gracias a las palabritas que Mi Santo Espíritu os hubiera indicado dar

a vuestros hermanos necesitados de Mi Presencia en ellos?

¿Cuánto bien dejasteis de hacer en el mundo, si para eso vinisteis?

Os he dicho que vuestra presencia en la Tierra es básicamente, para ganar almas para el Cielo

y producir amor entre vuestros hermanos;

ya que el Príncipe de este mundo quiere destruir todo lo que viene de Mí.

y especialmente a vosotros, que sois los reyes de la Creación…

Pero os habéis vuelto lacayos de Satanás.

Meditad esto, Mis pequeños.

Estabais en una posición muy alta cuando fue creado el hombre;

estaba el hombre por sobre todas las cosas creadas y el pecado os ha llevado a vivir entre los cerdos.

Y es ahora lo que estáis viviendo.

Os acostumbrasteis a vivir en la mugre, en el error, en la maldad.

Creíais que viviendo así podríais obtener todo para vivir felices en la Tierra.

¡Cuánto error!

¡Con cuánto error llenasteis vuestra vida!

Y el error, también exige su pago.

Y es lo que sufriréis ahora, Mis pequeños.

Porque con el error con el que vivisteis,

afectasteis primeramente Mi Corazón, al Amor con el que Yo quería que vivierais.

Y afectasteis a muchos de vuestros hermanos: los llevasteis al dolor.

Por vuestro actuar erróneo, no cuidasteis vuestros pensamientos,

no cuidasteis vuestras palabras, no cuidasteis vuestro corazón con Mis Enseñanzas.

De todo esto, Mis pequeños y de más cosas seréis juzgados.

¿Cuánto amor dejasteis sobre la Tierra?

Os preguntaré, cuánto error habéis dejado en vuestro ser

y habéis dejado, también, en vuestros hermanos.

Vivir en la Tierra y al daros el Don de la Vida,

ciertamente tenía un compromiso inmenso hacia Mí, vuestro Dios.

¿Qué hicisteis con vuestra misión?

¿Qué hicisteis Mis pequeños, que en lugar de salvar almas, las ayudasteis a acabar en su condenación?

Estas almas que Me dieron la espalda, sufrirán fuertemente en el Infierno, en el Dolor Eterno.

Yo no os creé para que sufrierais.

Os creé y os di el Don de la Vida, para que llegarais al final de ella alegres,

jubilosos de haber cumplido con vuestra misión.

¿Cuántos de vosotros regresaréis así ante Mi Presencia?

Ahora mismo, haciendo una introspección de vuestra vida, de toda vuestra vida…

¿Os alegráis hasta estos momentos, de haber tenido una existencia gloriosa…

Una existencia, con la cual podréis llegar ante Mí, con la frente en alto…

y hasta presumiendo, de que hicisteis el Bien?

Os dejo con esa pregunta, Mis pequeños.

Os Bendigo y pedidMe toda la ayuda que necesitéis,

para que podáis llegar ante Mí, en esta forma, al fin de vuestra existencia.

Gracias, Mis pequeños.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: