Archivos diarios: 3/01/23

687 Los Peligros del Ocultismo


IMITAR A JESÚS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

503d Saber distinguir lo sobrenatural de lo oculto.

Jesús, con los brazos cruzados, los sigue con los relámpagos de su mirada.

–             Maestro…

–             Maestro…

Los apóstoles están aterrorizados, por la violencia de Jesús…

Y por las palabras de los judíos.

Incluso un poco agachado al decirlo…

Pedro pregunta :

–              ¿Qué han querido decir con esas últimas preguntas?

¡Qué es esa cosa?

Jesús responde:

–               ¿Qué?

¿El siemanflorás?

–                Sí.

¿Qué es?

–               No pienses en ello.

Confunden la Verdad con la Mentira.

A Dios con Satanás.

Y en su soberbia satánica, piensan que haya que conjurar a Dios con su tetragrama…

Para que condescienda con los deseos humanos.

El Hijo habla con el Padre el lenguaje verdadero.

Y con él, por amor recíproco de Padre e Hijo, se cumplen los milagros.

–              ¿Pero por qué te ha preguntado si has estado en Egipto?

–              Porque el Mal se sirve de las cosas más inocuas…

Para sacar de ellas acusaciones contra Aquel a quien desea asestar el golpe.

Mi estancia infantil en tierra de Egipto, estará entre las imputaciones en su hora de venganza.

Sabed vosotros y los futuros;

que con el astuto Satanás y sus fieles servidores hay que tener doble astucia.

Por esto he dicho:

«Sed astutos como serpientes, además de sencillos como palomas».

Esto es para poner el mínimo de armas en manos de los demonios.

De todas formas, no sirve.

Vámonos.

Los apóstoles preguntan:

–             ¿A dónde, Maestro?

–             ¿A Jericó?

–             No.

Tomaremos una barca y pasaremos de nuevo a la Decápolis.

Remontaremos el Jordán hasta la altura de Enón y luego bajaremos a tierra.

Después, en las riberas de Genesaret, tomaremos otra barca y pasaremos a Tiberíades.

De allí a Caná y a Nazaret.

Tengo necesidad de mi Madre.

Y también vosotros.

Lo que el Cristo no hace con su Palabra, lo hace María con su silencio.

Lo que no hace mi poder, lo hace su pureza.

¡Oh, Madre mía!

Los apóstoles dicen:

–           ¿Estás llorando, Maestro?

–           ¿Estás llorando?

–            ¡Oh, No!

–            ¡Nosotros te defenderemos!

–            ¡Nosotros te queremos!  

Jesús dice:

–            No lloro ni temo por los que me aborrecen.

Lloro porque los corazones son más duros que el diaspro…

Y nada puedo en muchos de ellos.

Venid, amigos.

Bajan a la orilla y en la barca de uno remontan el río.

Todo termina así.

Dice Jesús:

–                  Tú y quien te guía meditad mucho mi respuesta a Pedro.

El mundo -y por mundo entiendo no sólo los laicos- niega lo sobrenatural.

Luego ante las manifestaciones de Dios,

está dispuesto a sacar a colación no lo sobrenatural sino lo oculto.

Confunden una cosa con la otra.

Ahora escuchad:

Sobrenatural es lo que de Dios viene.

Oculto es lo que viene de fuente extraterrena pero no tiene raíz en Dios.

En verdad os digo que los espíritus pueden venir a vosotros.

¿Pero cómo?

En dos modos.

Por mandato de Dios o por violencia del hombre.

Por mandato de Dios vienen ángeles;

Los bienaventurados espíritus que ya están en la luz de Dios.

Por violencia del hombre pueden venir espíritus,

sobre los cuales un hombre puede tener mando;

por estar sumergidos en regiones más bajas que las humanas,

donde todavía hay un recuerdo de Gracia, si ya no hay Gracia activa.

Los primeros van espontáneamente, obedeciendo a una sola autoridad:

La Mía.

Y consigo que os lleven a la verdad que quiero que conozcáis.

Los otros van por un complejo de fuerzas unificadas:

Fuerzas del hombre idólatra, con fuerzas de Satanás-ídolo.

¿Pueden daros la verdad?:

No.

JAMÁS.

Jamás en términos absolutos.

¿Puede una fórmula, incluso habiendo sido enseñada por Satanás;

doblegar a Dios a la voluntad del hombre?

¡No!

Dios viene siempre de forma espontánea.

Una oración os puede unir a Él, no una fórmula mágica.

Y si alguno objeta:

«Samuel se apareció a Saúl»

Yo digo:

«No por mérito de la maga, sino por voluntad mía,

con la finalidad de hacer reaccionar al rey, rebelde a mi Ley»

Algunos dirán:

«¿Y los profetas?»

DANIEL 12, 11. Contando desde el momento en que sea abolido el sacrificio perpetuo e instalada la abominación de la desolación: mil doscientos noventa días.
12. Dichoso aquel que sepa esperar y alcance mil trescientos treinta y cinco días.

Los profetas hablan por conocimiento de la Verdad, que se les infunde,

directamente o por ministerio angélico.

Otros objetarán:

«¿Y la mano que escribió en el banquete del rey Baltasar?»

Lean éstos la respuesta de Daniel:

«…Tú también te has engreído contra el Dominador del Cielo…

Celebrando a los dioses de plata, bronce, hierro, oro, madera, piedra;

los cuales no ven ni oyen ni conocen.

Y no has glorificado al Dios en cuyas manos están todos tus respiros y movimientos.

Por ello, Él ha mandado el dedo.

De esa mano que ha escrito lo que ahí se encuentra».

Espontáneamente mandado…

Mientras que tú, rey necio y necio hombre, no pensabas en ello.

Te preocupabas de llenar tu vientre y engreírte la mente…

Sí.

Alguna vez Dios os llama con manifestaciones que vosotros consideráis de un médium.

Que son en realidad manifestaciones de piedad, de un Amor que quiere salvaros.

Pero no debéis querer crearlas vosotros.

Las que creáis no son nunca sinceras, no son nunca útiles, nunca traen un bien.

No os hagáis esclavos de lo que os destruye.

No queráis consideraros y creeros más inteligentes que los humildes,

que se doblegan ante la Verdad depositada desde hace siglos en mi Iglesia,

por el solo hecho de que sois unos soberbios que buscáis en la desobediencia,

permisos para vuestros ilícitos instintos.

Volved a la Disciplina varias veces secular y permaneced en ella:

Desde Moisés hasta Cristo, desde Cristo a vosotros, desde vosotros al último día:

ES ésa y no otra.

¿Es ciencia esta vuestra?

No.

La ciencia está en Mí y en mi doctrina.

Y la sabiduría del hombre está en obedecerme.

¿Es curiosidad sin peligro?

No.

Es contagio cuyas consecuencias sufrís luego.

Fuera Satanás si queréis tener a Cristo.

Soy el Bueno y no desciendo a convivencia con el Espíritu del Mal.

Yo o él.

Elegid.

¡Oh «portavoz» mío, di esto a quien hay que decírselo!

Es la última voz que se les dirige.

Y tú y quien te dirige sed cautos.

Las pruebas se transforman en pruebas contrarias en manos del Enemigo…

Y de los enemigos de mis amigos.

¡Tened cuidado!

Id con mi paz.

(De todo esto se deduce el peligro que presentan las sesiones espiritistas,

las tablas ouijas, las cartas, etc. etc.

En todas estas prácticas ocultistas está presente Lucifer…)