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¿ES ÉSTE EL PRINCIPIO DEL CISMA? 2


PROFECÍAS Y REVELACIONES

JUNIO 22/2012 – 8:30 A.M.

Pueblo de Dios, alabad la gloria de mi Padre, porque viene con majestad a reinar con su pueblo elegido.

No temáis por las pruebas, mi Padre sabe de vuestra frágil y débil condición humana y no os dará cargas que no podáis llevar.

Preparaos para el combate espiritual y despertad de una vez;

no sigáis aletargados espiritualmente, porque la Hora de la Justicia divina está llegando.

Hermanos, el Cisma está cerca,

los rebeldes ya están listos en el interior de la Iglesia,

todo está por comenzar.

Uníos en Oración a nuestra Señora y Reina y a los Ejércitos Celestiales,

para mitigar el curso de estos acontecimientos tan dolorosos y nefastos para el mundo católico.

La profecía de Malaquías se cumplirá y el Papa abandonará la sede de Roma.

La iglesia estará dividida por tres períodos y medio,

tiempo en el cual reinará el caos y la desolación.

Manteneos firmes y fieles a la verdadera Iglesia

y no abandonéis al verdadero sucesor de Pedro.

Las noticias del Cisma corren por los pasillos del Vaticano

y son el comentario entre los purpurados.

lo oculto muy pronto se conocerá.

¡Adelante Ejército Militante, ni un paso atrás!.

No os dejéis confundir, la Serpiente es astuta y buscará por todos los medios de engañaros;

para que perdáis la Fe y adoréis a la Bestia y su ídolo.

Y sigáis la doctrina del falso papa.

Hermanos, bien sabéis que todo es un Engaño,

no prestéis atención, ni escuchéis al falso profeta, ni al falso papa,

porque todo lo que saldrá de sus bocas serán mentiras.

El Ídolo ya está listo y la Bestia le dará vida para que lo adoren

todos aquellos que no están inscritos desde el principio del mundo en el Libro de la Vida.

Todos aquellos que adoren a la Bestia o a su ídolo y reciban la marca en la frente o en la mano,

beberán el vino de la IRA de Dios

y serán atormentados en el fuego y en el azufre (Apocalipsis 14, 9 al 11).

JUNIO 7 DE 2010 3:15 P.M.

Hijos míos, que mi Paz esté con vosotros y permanezca siempre.

Orad y velad conmigo, porque la Hora de la Traición está cerca.

Mi Iglesia será purificada y de esta purificación renacerá una nueva iglesia,

humilde, pobre, llena de caridad y fiel a mi doctrina y a mi Evangelio.

Será como la iglesia de los primeros cristianos,

ya no habrá más cizaña que la corrompa, ni más impureza e infidelidad que la perviertan.

Los días que vienen serán de crisis en el interior de mi Iglesia,

habrá divisiones y separaciones entre obispos y cardenales.

Y todo esto desencadenará un Cisma eclesiástico.

CONOCERÉIS A LOS TRAIDORES,

Los teólogos de la Liberación

AQUELLOS QUE CON SUS IDEOLOGÍAS

CONTRARIAS A LA FE Y LA DOCTRINA,

Han socavado los cimientos de mi Iglesia.

Y hoy como Judas, la entregarán al poder de mi Adversario.

El caos se apoderará de todo el mundo católico;

millones de almas se perderán por causa de este escándalo;

la Fe de muchos se tambaleará y mi Iglesia parecerá que se derrumbará;

pero mi Madre y mi Amado Miguel, la sostendrán,

para que las Puertas del Infierno no prevalezcan contra Ella.

Los ataques vendrán de todos lados

y los enemigos de mi Iglesia harán un gran despliegue de esta noticia.

Pero de esta purificación se levantará una Nueva Iglesia, firme como la roca,

que preparará y allanará con mi Pueblo fiel, el camino de mi Próxima Venida.

No temáis hijos míos, todo esto tiene que pasar;

todas mis criaturas serán purificadas y mi Iglesia no será la excepción.

LAS FUERZAS DEL MAL

GUIADAS POR MI ADVERSARIO

PROFANARÁN MI SANTUARIO

Y LA SILLA DE MI PEDRO

SERÁ OCUPADA POR EL FALSO PROFETA.

(Segunda Cara los Tesalonicenses 2, 3,4)

“Donde está el cadáver, allí se reunirán los buitres. (Mt. 24, 28).

El Sello está por levantarse (Daniel 12,9)

Y el Tercer Secreto de Fátima está por revelarse;

la TRAICIÓN  y la CRISIS en el interior de mi Iglesia,

traerá como consecuencia un colapso espiritual, peor que el estallido de una bomba nuclear.

Millones de almas perderán la fe y adorarán al falso Mesías,

siguiendo su doctrina de engaño.

Mi Corazón será nuevamente traspasado por la lanza de la traición;

me embarga el dolor y lágrimas de sangre corren por mis ojos,

al ver semejante ingratitud y traición de quienes decían ser mis familiares;

que juraron ser leales a la doctrina de mi Iglesia y a mi Evangelio,

y hoy como Judas me traicionan.

El Cielo está triste, mi Madre, mis Ángeles, mis Apóstoles,

mis Discípulos, mis Mártires y demás Criaturas Celestiales,

lloraran conmigo al ver la ingratitud de los míos aquí en la Tierra.

Mis hijos predilectos y de mi Madre, que se dejaron seducir por mi Adversario,

que como los sumos sacerdotes y escribas entregaran a mi Iglesia que soy Yo,

a la suerte de los malvados.

Se cumplen una vez más mis palabras:

“Los enemigos del Hijo del Hombre, son sus propios familiares”.

HIJOS MÍOS,

ORAD POR MIS CARDENALES,

OBISPOS Y SACERDOTES,

FIELES A MI DOCTRINA Y A MI EVANGELIO,

PORQUE SU CALVARIO ESTÁ POR COMENZAR.

LA SANGRE DE MIS MÁRTIRES DE ÉSTOS ÚLTIMOS TIEMPOS,

SERÁ MI SANGRE POR LA CUAL PURIFICARÉ MI IGLESIA,

PARA QUE VUELVA A SER CAMPO FLORIDO

Y NUNCA MÁS VUELVA A CRECER LA CIZAÑA.

Preparaos pues hijos míos,

porque la Hora de la Purificación de mi Iglesia está por comenzar;

de nuevo os digo: Orad y velad conmigo,

para que no caigáis en tentación;

pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil. (Mt.
26,41).

Soy vuestro Maestro, Jesús de Nazareth, el Amado, que no es Amado.

LA SANTÍSIMA VIRGEN  MARÍA

FEBRERO 14 DE 2012   2:05 P.M.

Cada día que pasa se acerca más la Humanidad

a los acontecimientos descritos en la Santa Palabra de Dios.

El Brazo de mi Padre ha comenzado a descargarse sobre muchas naciones;

gritos de guerra comienzan a escucharse,

el hombre en su egoísmo y soberbia traerá la muerte y la desolación.

Orad mis pequeñitos, porque los reyes de este mundo

se han puesto de acuerdo y quieren exterminar gran parte de la Humanidad.

Todos los conflictos internos que se están presentando en muchas naciones

van a desencadenar en guerras;

todo esto está orquestado y planeado por los emisarios del Mal,

que quieren desestabilizar la paz,

Y DAR INICIO A LA TERCERA GUERRA MUNDIAL.

Detrás de todo esto está mi Adversario y sus agentes terrenales,

que buscan acabar con gran parte de la población mundial.

Hay todo un complot para que se de inicio a una guerra a mayor escala,

que sería catastrófica para la Creación y la Humanidad.

Hijitos, OS ANUNCIO CON TRISTEZA

QUE DENTRO DEL VATICANO,

TAMBIÉN HAY FUERZAS OSCURAS

QUE QUIEREN DESESTABILIZAR LA IGLESIA DE MI HIJO,

PARA DESENCADENAR UN CISMA ECLESIÁSTICO,

QUE TRAERÍA CONSECUENCIAS MUY NEFASTAS AL MUNDO CATÓLICO.

Muchas almas se perderían por la desobediencia de muchos de mis predilectos,

que quieren una nueva Iglesia apartada del Evangelio y la doctrina de mi Hijo.

Orad por nuestro Benedicto de nuevo os lo pido,

porque muchos dentro del Vaticano quieren acortar sus días de pontificado,

para sentar en la silla de Pedro un nuevo Papa;

aduciendo que la salud del Papa Benedicto es precaria

y que ya no está en condiciones de dirigir la Iglesia.

Sentarían en la silla de Pedro un nuevo Papa,

que no seguiría las enseñanzas del Espíritu.

Y no sería nombrado bajo la luz y sabiduría de Dios.

Sería un Papa nombrado por los cardenales rebeldes,

bajo la orientación de mi Adversario.

Todo esto desencadenaría en un Cisma;

la Iglesia se dividiría en dos bandos:

uno fiel al actual Papa y otro fiel al Papa rebelde.

De nuevo os digo:

LA SUCESIÓN DE CONFLICTOS ARMADOS

EN DIFERENTES PAÍSES,

DESENCADENARÍAN LA GUERRA

Y LA DIVISIÓN EN EL INTERIOR DE LA IGLESIA,

TRAERÍA EL CISMA

Y LA APARICIÓN ANTES DE LO DESCRITO

DEL SER DE INIQUIDAD. 

Marzo 13/2013- 10.15AM

Hijitos, mi Corazón esta triste, porque muy pronto las casas de mi Padre,

van a ser profanadas y cerradas para que se cumpla todo lo que está escrito

en el libro de Daniel sobre la abominación del Templo (Daniel 12,11).

Los sellos del libro de Daniel han comenzado a abrirse

para dar testimonio del cumplimiento de la Palabra de Dios.

EL CISMA ESTÁ CERCA,

Orad, orad, para que vuestra oración fortalezca a mis predilectos fieles,

que defenderán el Evangelio de mi Hijo y la doctrina de la Iglesia,

aun a costa de sus propias vidas.

Hijitos, sed valientes, no os acobardéis ante los enemigos de mi Hijo,

permaneced firmes y fieles en las pruebas que os sobrevendrán.

Acordaos que nada os pasará si confiáis en Mí

“Guadalupe” en náhuatl significa: “aplasta la cabeza de la Serpiente “Es justo Génesis 3,15: María Vencedora del Maligno.  Y la imagen de la tilma, es una pintura exacta como la detalla el Apocalipsis 12,

yo seré vuestra defensa y fortaleza en aquellos días.

Sin purificación hijitos, no podéis entrar en la Nueva Creación,

acordaos que el pecado no tendrá cabida en la Jerusalén Celestial.

JUNIO 14 DE 2012 – 1:05 P.M.

Ya todo está listo mis niños para dar comienzo al combate espiritual;

no soltéis mi Rosario, hacedlo a mañana y noche y cuando os sintáis atacados.

Mi Santo Rosario es protección para vosotros y vuestras familias, hacedlo siempre.

Los Misterios Dolorosos de mi santo Rosario alejan a los demonios y os fortalecen a vosotros en el Espíritu.

Mi Adversario huye cuando escucha los Misterios Dolorosos,

porque sabe que la Sangre de mi Hijo tiene poder para derrotarlo.

Haced también el Rosario a la Preciosísima Sangre y el Rosario de las Llagas de mi Hijo.

“Ve y vence. Ve y conquista. Ve y nunca olvides que eres un guerrero de Dios. Habla con autoridad. Camina con seguridad. ERES HIJO DEL REY

Y os aseguro mis niños que permaneceréis en victoria. (1)

No se os olvide la armadura espiritual, sin ella puesta no entréis en combate, porque seréis vulnerables.

(1) UN ATAQUE DEVASTADOR

Hijitos, estoy entre vosotros en compañía de nuestro amado Miguel,

sólo esperamos que mi padre de la orden para combatir a vuestro lado.

Todavía falta que se cumpla el Cisma en la Iglesia,

pero os anuncio que este acontecimiento está a las puertas de la Humanidad.

EL CISMA EN LA IGLESIA DE MI HIJO,

DESATARÁ LOS DEMÁS ACONTECIMIENTOS QUE FALTAN

Y ACELERARÁ EL ENVÍO DEL AVISO Y MILAGRO.

El amor y la misericordia de mi Padre os preparará en el Aviso,

para que podáis enfrentar las pruebas que se os avecinan.

Mi Padre, y yo vuestra Madre, os amamos criaturas y queremos vuestra salvación;

es por eso que el Cielo hace todos los esfuerzos para que se salve el mayor número de almas.

Hijitos, todos estos acontecimientos que están por suceder estaban en la Divina Voluntad

programados para comienzos de este siglo;

pero yo vuestra Madre, intercedí por vosotros ante mi Padre,

para que detuviera el tiempo de su Justicia Divina.

Mis lágrimas y ruegos mi Padre escuchó y por amor a su Hija detuvo su Justicia,

para que la Humanidad tuviera tiempo para convertirse.

¡Qué tristeza siente mi Corazón de Madre de la Humanidad,

al ver que no supisteis aprovechar este tiempo de Gracia!

La maldad y el pecado se intensificaron y traspasaron más mi corazón doliente.

Marzo 13/2013- 10.15AM

Hijitos, mi Corazón esta triste, porque muy pronto las casas de mi Padre,

van a ser profanadas y cerradas

para que se cumpla todo lo que está escrito en el libro de Daniel sobre la abominación del Templo (Daniel 12,11).

Los sellos del libro de Daniel han comenzado a abrirse para dar testimonio del cumplimiento de la Palabra de Dios.

EL CISMA ESTÁ CERCA,

Orad, orad, para que vuestra oración fortalezca a mis predilectos fieles,

que defenderán el evangelio de mi Hijo y la doctrina de la Iglesia aun a costa de sus propias vidas.

Hijitos, sed valientes, no os acobardéis ante los enemigos de mi Hijo,

permaneced firmes y fieles en las pruebas que os sobrevendrán.

JUNIO 19 DE 2013 8:50 A.M.

Orad por el Papa Francisco, porque tendrá que superar duras pruebas en su pontificado.

Los emisarios del Mal infiltrados en la sede de Pedro lo pondrán a prueba,

quieren modernizar la Iglesia de mi Hijo

e introducir nuevos cambios en la celebración de la Santa Misa.

Orad en cadena hijitos míos, para que el Papa no lleve a cabo dichos cambios

que serían nefastos para el mundo católico.

ESTOS CAMBIOS ABRIRÍAN LAS PUERTAS AL FALSO ECUMENISMO

QUE TRAERÍA LA DOCTRINA PAGANA

Y CON ELLO EL DERRUMBAMIENTO DE LA DOCTRINA DE LA IGLESIA.

Todo esto sería el comienzo del Cisma

y ya vosotros sabéis las consecuencias que traería al mundo católico.

Orad para que estos cambios no se den en el pontificado del Papa Francisco.

Los enemigos de la Iglesia de mi Hijo muy pronto se darán a conocer,

por sus frutos sabréis quienes son;

ya todo está planeado por los emisarios del Mal dentro del Vaticano,

para que la Iglesia de mi Hijo comience su Calvario.

El acontecimiento que moverá los cimientos de la Iglesia está por darse

y hará que muchos tambaleen en la fe y se aparten de mi Hijo.

Hijitos, por muy dura que sea la purificación de la Iglesia,

permaneced firmes en la Fe y orad por Ella.

La Iglesia ES mi Hijo y vosotros sois su cuerpo místico, no la abandonéis,

haced cadenas de oración, sabed que todo esto hace parte de su purificación,

la cual es necesaria para el renacimiento de una Nueva Iglesia.

Hoy lloro hijitos míos,

PORQUE MUY PRONTO

LA IGLESIA DE MI HIJO SERÁ TRAICIONADA

POR MUCHOS DE SUS JERARCAS

QUE AYER LE JURARON SERLE FIEL.

LA TRAICIÓN QUE SUFRIRÁ MI HIJO

A TRAVÉS DE SU IGLESIA,

Será peor que la Traición de Judas.

Todo tiene que cumplirse como está escrito,

pero me embarga el dolor y la tristeza al ver el engaño y la hipocresía de tantos purpurados.

La purificación de la Iglesia está en marcha,

ayudadle cirineos a cargar su Cruz,

para que su Calvario sea menos doloroso.

Después de la tempestad vendrá la calma y el comienzo de una nueva Iglesia

que será pobre, humilde, sencilla, pero llena de Carismas

y entregada totalmente al servicio de los hijos de Dios.

Que la Paz de mi Padre esté con vosotros, mis hijitos fieles,

os ama vuestra Madre, María Rosa Mística.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad.

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

8-LA SINFONÍA DE LA CREACIÓN 2


LA PERFECCION DE ADAN.

¿Cómo estamos hechos?

La perfección de la obra regia de Dios en Adán y en la cual Dios puso su inteligencia creadora,

estaba en su espíritu.

El semen de Adán si Adán hubiese sabido permanecer Rey cual Dios lo hizo,

hubiera sido un semen de perpetua perfección.

El espíritu es el Tabernáculo de Dios.

El hombre fue creado para ser un templo viviente para que Dios lo habitase.

Para el espíritu no hay limitaciones, no hay obstáculos, no hay límites, no hay privaciones, no hay necesidades.

Él es poderoso, libre, instantáneo y como está formado de luz,

cuando se une a la Luz, está pleno de Sabiduría Divina.

(Esto explica porque a los incultos, Dios los convierte en doctos sin haber estudiado)

El altar del espíritu es el corazón.

Y el sagrario es el punto en el cual  Dios puso en el hombre la necesidad de adoración.

Y esta adoración se alimenta de amor y de necesidad de amar.

Dios hizo este altar precioso y sagrado.

Lo hizo para estar formado del amor y de la unión con Él.

Y de la generosidad en el amor incorruptible a las acciones perjudiciales de los sentidos,

de las tentaciones, de las insidias, de las tres carcomas del alma.

Porque el amor generoso y la unión con Él;

hacen a las fibras del corazón incorruptible a las acciones disgregadoras que vienen del exterior.

Por eso el hombre ha hecho a este órgano, sede de los sentimientos y trono y asilo de las pasiones predominantes.

Y éstas se custodian con cada latido del corazón.

Y en el fondo la gema que esplende, amigable y santa…

O flameantemente engañosa y malvada:

su tesoro es el sentimiento que la domina.

El altar original perfumaba con su amor la santidad de Dios…

Y cantaba su armonía, amándolo y adorándolo sobre todas las cosas;

porque en todas las cosas estaba el sello innegable del Amor Divino;

que las había hecho perfectas y maravillosas para el gozo de su criatura.

El amor es el término de la perfección humana:

el Amor Total.

El amor es una fuerza absoluta y el alimento de la vida.

El amor es el culto de adoración a Dios, porque el que crece en el amor, crece en perfección.

El hombre está obligado a conocer a Dios por gratitud y por respeto a su propia inteligencia.

Y su propia naturaleza le exige la necesidad de amar,

porque  aquel que ama es nacido de Dios y por la caridad es semejante a Dios.

El Sexto Día fue creado el hombre siguiendo el fin para el que fue creado:

amar y servir a su Señor durante la vida terrena.

Conocerlo en su Verdad y después gozar de Él para siempre, en la Vida Eterna.

Fue creado el único hombre del cual debía venir toda la Humanidad…

Y del cual fue tomada la mujer,

7. Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente. GÉNESIS 2, 7

compañera del hombre y para el hombre;

con el cual poblará la tierra, reinando sobre todas las criaturas inferiores.

Fue creado el Único Hombre.

Aquel que como padre habría trasmitido a sus descendientes todo cuanto había recibido:

vida, sentidos, aptitudes materiales;

así como inmunidad a todo sufrimiento.

razón, intelecto, ciencia, integridad, sabiduría, inmortalidad…

Y el Don de dones: la Gracia.

El hombre era un semidiós por la Gracia y por la Fe.

Cuando el hombre se despertó de su primer sueño y encontró a su lado a la compañera;

sintió que la felicidad que Dios le había dado era completa.

Era ya tan grande desde antes.

Todo en Adán y en torno a Adán;

fue hecho para que él gozase de una felicidad completa, sana, santa y la delicia;

o sea, el Edén,

no era solamente en torno, sino también adentro de Adán.

Lo circundaba un jardín pleno de bellezas vegetales, animales y minerales.

Pero dentro de él, un jardín pleno de bellezas espirituales, florecía con virtudes de todo género;

prontas a madurarse en frutos de santidad perfecta;

perteneciente a la ciencia apropiada a su estado…

Y que los hacía aptos, para la vida sobrenatural: la Gracia.

Como criatura física, gozaba de esto que veía:

la belleza de un mundo virgen, testimonio salido del querer de Dios.

Gozaba de esto que podía:

su señorío sobre las criaturas inferiores.

Todo había sido hecho por Dios, para el servicio del Hombre:

desde el sol hasta los insectos, para que todo le fuese una delicia.

Como criatura sobrenatural gozaba, -un éxtasis radiante y suavísimo-

de la compañía de la Esencia de Dios: el Amor.

De los raptos de amor entre el Infinito que se donaba…

Y la criatura que lo amaba adorándolo.

El Génesis encubre esta facultad y este comunicarse con Dios en la frase:

“Habiendo oído la Voz de Dios que se paseaba en el fresco de la brisa de la tarde.”

1jeden

“Habiendo oído la Voz de Dios que se paseaba en el fresco de la brisa de la tarde.”

Por cuanto el Padre había dado a sus hijos una ciencia proporcionada a su estado;

aun así, Él Mismo los instruía.

Porque Infinito es el Amor de Dios…

Y después de haber dado, anhela nuevamente dar…

Y tanto más da, en cuanto más la criatura desea serle hija.

Dios se da siempre a aquel que a Él se le da generosamente.

Cuando el hombre se despertó y vio a la mujer,

su igual y su complemento;

sintió que su felicidad de criatura era total;

teniendo el todo humano en plenitud…

Y el todo sobrehumano, colmado por el amor dado al amor del hombre.

EL ALMA.

¿Cómo es?

¿Cuáles son sus atributos?

Los Progenitores, además de la Gracia Santificante y la Inocencia,

tuvieron en su creación otros dones de su Creador.

La Inmortalidad: atributo divino.

La Inmunidad: de todo dolor y miseria.

La Integridad: la perfecta sujeción de los sentidos a la razón.

La Razón:

Es más grande que el instinto.

La Ciencia:

ilumina el saber…

Y regula el amor, sujetándolo al orden hacia las criaturas y hacia Dios.

Adán estaba formado de carne más que de espíritu.

Pero no era carnal, en cuanto a que sobre la materia, señoreaban el espíritu y la razón.

Y el espíritu inocente y pleno de Gracia, tenía semejanza admirable con su Creador…

Y por lo tanto era inteligente y sabía comprender.

La Libertad: majestad dominante sobre el ‘yo’.

La inteligencia: perfecta e iluminada por la Caridad.

Plena de sabiduría y de ciencia divina.

Dios dio al hombre la inteligencia unida a la libertad de pensamiento.

¿Qué es el pensamiento?

Es el alma de la palabra.

La facultad de comprender y conocer, expresando las ideas y comunicarlas a los demás;

es una cualidad humana.

Los pensamientos brotan en la profundidad de la mente y esto es lo que distingue al hombre de los brutos;

en los cuales los movimientos mentales, se limitan a los más rudimentarios para vivir.

El hombre piensa…

Y del pensamiento nacen obras de arte, de genio, de belleza.

El hombre piensa…

Y en este su pensar, tiene un íntimo amigo que le sirve de compañía en su soledad.

El pensamiento del hombre viaja, espiritual como es, por todo el Universo.

Se sumerge en los recuerdos…

Y emerge en la previsión de los tiempos futuros.

Estudia, contempla y medita, las admirables obras de Dios en la Creación.

Reflexiona los misterios de los hombres.

Cada hombre es un misterio, encerrado en su vestidura mortal.

Luminoso u oscuro según sea su ánimo, santo o satánico.

Misterio solo conocido por Dios, para el que no hay nada oculto.

Y de la contemplación de las cosas y de los hombres, sube a la contemplación de Dios.

Como el águila que cada vez más alto asciende hacia el sol;

así el pensamiento humano puede elevarse y sumergirse en la luminosidad de Dios…

Después de haber meditado en la capacidad humana.

En la Inmensidad divina...

Después de haber reflexionado en la relatividad humana.

En la eternidad divina…

Después de haber contemplado la efímera temporalidad humana.

La Perfección…

Después de haber mirado sin soberbia que ciega, la imperfección humana.

La Mente:

Humana es perfecta e imperfectísima.

“No creo en Dios. No lo necesito y soy buena persona…

Iluminada por Dios es perfecta.

Sin Él cae en el error.

La Razón:

debe estar motivada por la bondad.

Solo así las acciones humanas obtienen frutos de santidad.

Y la razón si es humilde, cae de rodillas en obsequio del Dios Infinito e Incomprendible;

que solo se vuelve accesible a través de la FE.

Solo la fe ilumina la ciencia y la ayuda a comprender.

El conocimiento de la Esencia de Dios se encuentra en la sabiduría.

Y la sabiduría se encuentra en el luminoso y ardiente centro que es la Caridad.

“Debes vaciarte de aquello con lo que estás lleno, para que puedas ser llenado de aquello con lo que estás vacío…”

Porque fe es religión.

Y la religión permite a la criatura inteligente pero limitada,

comprender al Perfecto e Infinito.

La Memoria:

el hombre fue creado para amar y adorar a Dios.

Y sufre porque desea a Dios.

Y este sufrimiento lo provoca el vacío interior, que existe en el hombre que vive alejado de Él.

Porque hay en el hombre un ansia de creer, que es MÁS GRANDE que su necesidad de respirar.

Por eso tiene hambre de Dios.

Y experimenta una necesidad instintiva de buscar la Verdad;

La FE necesita PRACTICARSE o Satanás ¡te aniquilará!…porque él nos mantiene en un DUELO MORTAL…

que se convierte en un acicate doloroso;

porque el hombre se engaña voluntariamente en su deseo…

Se crea ídolos para aliviar su necesidad espiritual…

Y el alma recuerda a Dios con nostalgia, por el momento en que fue creada.

Instante fugaz frente a Él, pero que produce un sello indeleble en lo más íntimo de su ser.

Su recuerdo se vuelve borroso, porque el cuerpo que habita…

Y al que gobierna una mente pagana, llena de ídolos;

vive una vida que la enferma…

Y con su espíritu muerto, su sufrimiento aumenta.

Porque ella SABE que su cuerpo es perecedero y está unido a algo que es inmortal.

¿Para qué sirve un Dios que NO EJERCE SUS POTENCIAS…?

¡Satanás fué creado para servirnos y con engaños, ahora controla a sus esclavos…! 

¡Con él, los patos le tiran a las escopetas!

¡Y los pobres ateos; sólo inclinan la cerviz…!

BONITO NEGOCIO… 

Los herederos, ¡Le estamos leyendo la cartilla!

Y nos obedece… (por las buenas o por las malas)

PERO LO HACE

“Quien no es tentado, no es puesto a prueba; quien no es puesto a prueba; NO CRECE…”

¡Porque ejercemos el cetro completo!:::

El hombre se pierde en marasmos filosóficos…

Y aún quién dice que no cree en nada, en alguna cosa cree.

El que afirma “No creo en Dios” presupone otra fe.

Tal vez en sí mismo o en su inteligencia soberbia.

Es como el pensamiento “no quiero pensar”,

por el hecho de expresarlo, está manifestando que está pensando.

La Voluntad:

de los atributos del alma, si la voluntad no es usada con sagacidad para manejar la inteligencia;

ésta se vuelve como las medicinas peligrosas:

“La fuerza no viene de la capacidad física. Viene de una voluntad indomable…”

en lugar de sanar matan.

La voluntad es la soberana del alma.

Dios la respeta y da las fuerzas necesarias, para ‘una buena voluntad’

con las virtudes que la hacen inclinarse hacia Él.

Pero No querer ser esclavo del Mal”, debe salir del hombre.

La Libertad de Arbitrio:

el libre albedrío es el regalo más grande que Dios otorgó a la inteligencia humana.

Dios ama a los hombres y les concede la libertad de arbitrio,

para que por ella se perfeccionen en la virtud y se hagan más semejantes a Él.

Cuando el libre albedrío no está sostenido por el amor, la voluntad se debilita;

muere poco a poco, porque el libre albedrío se ha dejado seducir y se hace esclavo del Mal.

Dios lo hizo libre y el hombre lo convierte en esclavo de las pasiones.

El Demonio, el Mundo, la Carne,

en un libre albedrío desordenado,

egoismo

“El egoísmo no es el amor propio; sino una pasión desordenada por uno mismo…”

conducen al Egoísmo desenfrenado que da la muerte al espíritu.

La inteligencia del egoísta queda obnubilada para Dios y sus verdades.

La soberbia ensombrece con su humo al egoísta y le ofusca la Verdad.

Comienza el proceso de los ‘¿Por qué?’…

De éstos se pasa a la DUDA.

A la separación no solo de Dios y la confianza en Él,

sino también de su justicia, del temor de Dios y de su castigo.

Este es el motivo por el cual se explica, porqué tan fácilmente se peca.

La mala voluntad en el pecar, es lo único que Dios, NO perdona.

Cuando el alma posee un libre albedrío que vive dentro del orden,

en obediencia hacia Dios y siendo heroicamente fiel al Bien;

Procura conformarte siempre y en todo a la Voluntad de Dios EN TODOS LOS ACONTECIMIENTOS y NO tengas miedo. Esta conformidad, es el camino seguro para llegar al cielo.

el hombre se eleva y el alma se deifica al tomar la semejanza con Dios.

Cuando es el Mal el que lo embrutece; esta semejanza es casi borrada totalmente…

Y la degradación espiritual es tal, que se hace semejante al Demonio.

Todo está en la voluntad con que se hace cada acción:

ya sea virtuosa o pecaminosa.  

Porque ES la voluntad, la que da valor a nuestros actos. 

QUERER ARREPENTIRSE.  

QUERER CONVERTIRSE.   

QUERER OBEDECER. QUERER VENCER.  

QUERER PERDONAR. 

QUERER AMAR.

LEY DEL AMOR Y EL PERDÓN

LEY DEL AMOR Y EL PERDÓN

QUERER SER FIEL.

QUERER TRIUNFAR SOBRE SÍ MISMOS Y SOBRE EL MAL.  

QUERER SER HÉROES.

QUERER.    QUERER.   QUERER.

El que NO se quiere salvar teniendo los medios…

 ES PORQUE

QUIERE CONDENARSE.

Hasta el último momento, Dios respeta el libre albedrío

y la voluntad, reina y soberana del alma.

También la voluntad es el factor fundamental en la RECREACIÓN DEL ALMA.

Toda la Creación natural y sobrenatural, es obra del amor.

Todas las providencias, las leyes físicas, morales, espirituales, son obras del Amor.

El Intelecto:

Es capaz de distinguir lo que está bien y lo que está mal.

Y amaestra sobre el cómo y el porqué, se puede y se debe querer hacer el bien y no querer hacer el mal.

La Conciencia:

su voz podría llamarse la Voz del Mismo Dios, hablando en el interior del hombre.

Es otra ayuda no-solo en empujar la voluntad a acciones buenas y en detener la misma, para acciones malvadas.

Sino en hacer que surja el arrepentimiento y empujar a la reparación de un mal cometido;

para que el hombre vuelva a encontrarse en Gracia de Dios, cuando la ha perdido pecando.

LA Intuición:

es una ayuda que Dios da a la inteligencia debilitada en la comprensión.

La lucidez de la inteligencia ayuda poderosamente a recibir y comprender las enseñanzas

que la Ciencia Eterna, en las lecciones que Dios quiere que sean guía y consuelo en la hora que vivimos,

para que el mundo no se embrutezca totalmente;

pues las palabras de la justicia no son más que sonidos que repercuten en las orejas…

Y a veces ni siquiera se perciben:

No se hacen alimento de Vida.

Dios crea las almas por amor.

Y para que ellas puedan alcanzarLe y poseerLe,

después de haberse esforzado en amarLe y conocerLe,

las ha llenado de dones.

Cuando una madre sabia y buena, AMA DESDE EL VIENTRE a su pequeño, sucede esto:

El alma viene de Dios,

y todas sus potencias físicas, morales y espirituales tienden hacia Él.

El alma originalmente dada al hombre se  recrea y se supera en grados inimaginables;

a través de  grandes sufrimientos y tribulaciones, haciéndola apta para reposar en Dios.

El espíritu vivo se funde en Dios…

Y el alma se convierte en Templo Viviente del Espíritu Santo,

porque Dios vive en ellas y las funde con Él.

12. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre.
13. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Y es de suma importancia para el alma que quiere avanzar en la vía del Cielo,

ser robusta y tener todas sus potencias firmes en Dios.

Cuando esto sucede el alma está segura.

Cuando las potencias del espíritu están fijas en Él, ninguna fuerza la puede quitar de ahí.

El alma viva tiene tal repugnancia al mal, porque Jesús está en ella y el alma percibe lo que siente Él.

El mérito del alma es uno solo:

aquel de su buena voluntad de querer tenerlo a Él y aferrarse a Él.

Todo otro pensamiento sería soberbia y vanidad espiritual.

Jesús con el amor de fusión, nos une a Él para participarnos la Vida y al hacernos corredentores nos comunica su Semejanza y nuestra alma se deifica…

Las almas que están fijas en Dios, NO DEBEN TENER MIEDO A NADA.  

Solo a pecar.

EL ESPÍRITU

El espíritu es un Templo.

El ángel custodio de cada criatura, adora en la misma, al Dios que la habita si está en Gracia del Señor.

El espíritu es un Rey.

La infinita misericordia del Dios Único y Trino, ha dado a nuestro espíritu,

todas las ayudas para permanecer dominador.

Los sentimientos pueden ser domados, entregándolos a Dios y pidiéndole que nos llene de su Amor.

Es el alma lo que da al hombre el derecho a decir: “Padre mío…”

Cuanto más el alma es hija de Dios, tanto más pronta se siente para seguir  los consejos del Espíritu Santo.

El alma hija de Dios toma de su Padre esta característica divina:

la solicitud pronta y alegre de hacer todo aquello que es bien.

La medida de la filiación alcanzada, la da la prontitud con la que el alma secunda las divinas inspiraciones;

sin pararse a considerar lo que ellas puedan exigir de esfuerzo por parte de la criatura humana;

ni del peligro que hayan de suponer para el individuo carnal.

Y el alma espiritual es la que distingue al hombre de los animales,

y lo hace dios sobre todos los otros seres creados:

dios-rey que domina y somete;

comprende, instruye, provee…

Y lo hace dios por su origen y destino futuros.

Es el alma aquella que iluminada por su divino origen,

“Dios NO manda cosas imposibles; sino que al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas. Y pedir lo que no puedas y te ayuda, para que puedas…”

sabe, quiere, puede con fuerza ya semidivina.

Fuerza que Dios potentemente sostiene y ayuda,

cuanto más el alma se eleva en la justicia

el hombre se diviniza con una vida de justicia. 

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATÓLICA, – CONÓCELA

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P EXPLICACIÓN DIDÁCTICA


Nuestro Señor Jesucristo me ha solicitado la adjunción de algunos comentarios que Él desea que hagan más clara la enseñanza que quiere compartir la Santísima Trinidad, para conocimiento de sus Apóstoles de los Últimos Tiempos,

Y que “sus Cristos actuales” entiendan la URGENCIA que encierran sus imploraciones de auxilio en que saciemos su sed de almas y también actuemos por nuestra supervivencia personal, por la inminencia del Aviso.  

Y además comprendamos mejor CÓMO debemos actuar, porque ya entramos al punto álgido de la Guerra Cósmica que se está librando entre las Huestes Celestiales y las infernales de Satanás, comandadas por el Anticristo.

De esta manera el resaltado azul señala nuestra tarea que debemos aprender, sin caer en escrúpulos absurdos, NI PÁNICO.

Como niños obedientes, somos escolares dispuestos…

EL PADRE PIO Y EL PURGATORIO

Cómo el Padre Pío Socorría a las Almas del Purgatorio

El Padre Pio tenía un conocimiento exacto del estado de un alma después de la muerte, incluyendo la duración del dolor hasta que llegaba a la purificación total.

El Padre Pío inculcaba el amor por las almas del purgatorio. Las almas iban a San Giovanni Rotondo a pedirle primero. Y luego a agradecerle a cuando ingresaban al Cielo.

Tuvo muchas visiones de almas purgantes que Jesús liberaba por sus oraciones y sufrimientos.

Veamos algunas anécdotas impresionantes.

Una anécdota es la de Fray Daniele que tuvo una experiencia Cercana a la Muerte. Y regresa a la tierra mediante la Intercesión del Padre Pío, con el propósito de hacer su Purgatorio en la Tierra.

En una historia conmovedora y llena de devoción.

ALGUNAS ANÉCDOTAS DEL PADRE PÍO Y LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Todo el que se reunía con el Padre Pío parecía convencido de que tenía una conexión directa con el más allá. ‍Incluso le preguntaban acerca de un pariente o amigo muerto. 

Cuando sóis corredentores y os unís a Mí con el Amor de Fusión, (1) es cuando experimentáis el “Cielo en la Tierra” y al estar fundidos Conmigo, SOY YO EL QUE ACTÚO y contesto a vuestras inquietudes.

Era fascinante, siempre había una respuesta.

‍Gerardo De Caro tuvo largas conversaciones con el Padre Pío en 1943. En sus notas escritas testifica:

“El Padre Pio tenía un conocimiento exacto del estado de un alma después de la muerte, Incluyendo la duración del dolor hasta que llegaba a la purificación total”.

El padre Pío decía también: “Más almas de los muertos del purgatorio que de los vivos suben a esta montaña para asistir a mis misas y buscar mis oraciones”.

En 1922 el obispo Alberto Costa preguntó al Padre Pio si alguna vez había visto un alma en el Purgatorio y le contestó:

“He visto a tantas de ellas que no me asustan más”.

Un fraile testificó: 

Todos estábamos en el comedor cuando el Padre Pío llegó de repente y se dirigió a la puerta del convento. La abrió y comenzó a tener una conversación.

Los dos hermanos que fueron con él no vieron a nadie y empecé a pensar que algo podría estar mal con el Padre Pío. 

Cuando vuestra alma está viva y fusionada Conmigo, yo os abro el mundo espiritual y caminaís siguiendo mis Mociones, asi es como os convierto en “instrumentos” de nuestra Voluntad Sacratísima.

En el camino de regreso a la zona del comedor Padre Pío me explicó:

“No se preocupe. Yo estaba hablando con algunas almas en su camino desde el Purgatorio al Paraíso. Llegaron a agradecerme que los recordara hoy en la misa

El Padre Francesco Napolitano informó que en 1945, Fray Pedro entrando en su celda por la noche, vio a un joven fraile sentado en su escritorio, con la cabeza gacha como si estuviera meditando.

Le preguntó quién era, pero él desapareció.

Aterrorizado fue a ver al Padre Pío.

El Padre Pio le acompañó de regreso a su celda y dijo:

“Ese joven fraile es un pobre principiante que está cumpliendo su Purgatorio en esta celda. Pero no se preocupe que no le molestará otra vez, y nunca le verá de nuevo”.

Yo me llevé a mi sufriente hijo, por la plegaria silenciosa e intercesora de mi poderoso instrumento, que no me negaba NADA de cuanto le solicitaba.

La vida de la Tierra es sólo un instante en la Eternidad y a veces permito que algunas almas vengan a solicitaros ayuda, para que recordéis esta realidad. 

En este momento están abiertas las Puertas del Infierno y TODOS sus habitantes andan dispersos por el mundo ayudando a las Huestes Infernales en la perdición de mis hijos.

Esto es muy patente por la proliferación de las nefastas invocaciones satánicas de mis pobres hijos engañados por el Mal.

La Justicia de Dios ES TERRIBLE, pero no olvidemos que su Misericordia también ES INFINITA.

(1) https://cronicadeunatraicion.com/2020/05/29/el-amor-de-fusion-1/

https://cronicadeunatraicion.com/2020/05/29/el-amor-de-fusion-2/

UN HOMBRE QUE PIDE MISAS AL PADRE PÍO PARA SALIR DEL PURGATORIO

Mientras estaba en el convento en una tarde de invierno después de una fuerte nevada, él estaba sentado junto a la chimenea una noche en la habitación, absorto en la Oración.

Cuando un anciano, vestido con una capa antigua todavía usada por los campesinos del sur de Italia, se sentó junto a él.

Respecto a este hombre dice el padre Pío:

No me podía imaginar cómo podría haber entrado en el convento en ese momento de la noche, ya que todas las puertas están bloqueadas.

Le pregunté: ¿Quién eres? ¿Qué quieres?”

El anciano le dijo:

“Padre Pío, soy Pietro Di Mauro, hijo de Nicolás, apodado Precoco. Yo morí en este convento el 18 de septiembre de 1908, en la celda número 4, cuando todavía era un asilo de pobres.

Una noche, mientras estaba en la cama, me quedé dormido con un cigarro encendido, el cual incendió el colchón y he muerto, asfixiado y quemado.‍

Todavía estoy en el purgatorio.

Necesito una Santa Misa con el fin de ser liberado. Dios permitió que yo venga a pedirle su ayuda.

De acuerdo con el Padre Pío, después de escucharlo, respondió:

Tenga la seguridad de que mañana celebraré la Santa Misa por su liberación.

Me levanté y le acompañé hasta la puerta del convento, para que pudiera salir y me di cuenta en ese momento, que la puerta estaba cerrada con llave.

La abrí y me despedí de él.

La luna iluminaba la plaza, cubierta de nieve.

Cuando yo ya no lo vi delante de mí, fui tomado por un sentimiento de miedo y cerré la puerta, volví a entrar en la habitación de invitados y me sentía débil.

Cuando experimentáis por primera vez el mundo sobrenatural y cuando NO PROFANÁIS con vuestra imprudencia mis Misterios, es lógico vuestro sobresalto.

Porque Soy un Padre Amoroso, es que envío a mis ángeles para que os vayan preparando al momento cuando decidiMos nuestra intervención más directa y podáis soportar un poco más nuestra Presencia. 

Unos días más tarde, el Padre Pío también contó la historia al padre Paolino.

‍Y los dos decidieron ir a la ciudad, donde miraron las estadísticas vitales para el año 1908.

Y encontraron el 18 de septiembre de ese año, un Pietro Di Mauro había de hecho, muerto de quemaduras y asfixia en la habitación número 4 en el convento, entonces utilizado como un hogar para personas sin hogar.

UN FRAILE CONDENADO AL PURGATORIO

Por la misma época, el Padre Pío le dijo a Fray Alberto de otra aparición de un alma del Purgatorio, que también se produjo en la misma época.

Él dijo:

Una noche, cuando estaba absorto en la Oración en el coro de la pequeña iglesia fui sacudido y perturbado por el sonido de pasos, y velas y jarrones de flores que se movían en el altar mayor.

Pensé que alguien debía estar allí, y grité:

“¿Quién es?”

Nadie respondió.

Volviendo a la Oración, me molestaron de nuevo los mismos ruidos.

De hecho, esta vez tuve la impresión de que una de las velas, que estaba en frente de la estatua de Nuestra Señora de Gracia, había caído. Con ganas de ver lo que estaba sucediendo en el altar, me puse de pie, me acerqué a la reja.

Y vi, a la sombra de la luz de la lámpara del Tabernáculo, un hermano joven haciendo un poco de limpieza.

Yo pensé que él era el Padre Leone que estaba reestructurando el altar; y como ya era la hora de la cena, me acerqué a él y le dije:

“Padre Leone, vaya a cenar, no es tiempo para desempolvar y reparar el altar”.

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Pero una voz que no era la voz del padre Leone me contestó:

“Yo no soy el Padre Leone”,

“¿Y quién es usted?”, le pregunté.

“Yo soy un hermano suyo que hice el noviciado aquí, mi misión era limpiar el altar durante el año del noviciado. Desgraciadamente en todo ese tiempo yo no reverencié a Jesús Sacramentado, Dios Todopoderoso, como debía haberlo hecho, mientras pasaba delante del altar.

Causando gran aflicción al Sacramento Santo por mí irreverencia. Puesto que El Señor se encontraba en el tabernáculo para ser honrado, alabado y adorado. Por este serio descuido, yo estoy todavía en el Purgatorio.

Ahora, Dios, por su misericordia infinita, me envió aquí para que usted decida el tiempo a partir del del que yo podré disfrutar del Paraíso.

Y para que Ud. cuide de mí.”

Yo creí haber sido generoso con esa alma en sufrimiento, por lo que exclamé:

“Usted estará mañana por la mañana en el Paraíso, cuando yo celebre la Santa Misa”.

Esa alma lloró: Cruel de mí, que malvado fui.

Entonces lloró y desapareció. 

Siempre poneos en los zapatos del que os esté solicitando algo, especialmente en el ámbito espiritual. Y AYUDADLES como os gustaría a vosotros ser ayudados, así no cometeréis pecados de omisión.

Esa queja me produjo una herida tan profunda en el corazón, la cual he sentido y sentiré durante toda mi vida. De hecho yo habría podido enviar esa alma inmediatamente al Cielo.

Pero yo lo condené a permanecer una noche más en las llamas del Purgatorio.

OTRAS ALMAS

La Señora Cleonice Morcaldi de San Giovanni Rotondo fue una hija espiritual del Padre Pío; a un mes de la muerte de su mamá, el Padre Pío le dijo:

“Esta mañana tu mamá ha volado al Paraíso, la he visto mientras estaba celebrando la Misa.”

Lo que quiere decir que tuvo la gentileza de ofrecer la misa por el descanso eterno de su alma.

SOLDADOS MUERTOS

En otras ocasiones, el Padre Pío recibió almas –incluyendo soldados muertos en la Segunda Guerra Mundial– quienes hacían cola para su intercesión.

Una vez, un monje que vivió con él visualizó soldados extraños cerca de la chimenea del padre.

‍Preguntándose cómo habían entrado, el Padre Pio le explicó, que no eran soldados, sino espíritus de fallecidos que se acercaban pidiendo ayuda en su camino a la otra vida.

LA GRACIA DE VIVIR EL PURGATORIO EN LA TIERRA:

El testimonio de un íntimo amigo del padre Pío.

Fray Daniele pensaba que después de morir pasaría un tiempo en el Purgatorio. Pero el Señor le llevó allí en vida para hacerle reflexionar, y luego su vida cambió en su regreso.

Esta es lo que ahora se llama una experiencia cercana a la muerte, donde la persona muere, es llevada al cielo, se le muestran los pecados y regresa a la vida profundamente cambiada.

Sólo que Fray Daniele regresa a la tierra con el propósito de hacer su Purgatorio en la Tierra.

La experiencia de Fray Daniele, compañero inseparable del P. Pío, nos hace saber que un momento en el Purgatorio es mucho tiempo.

Una hora en el Purgatorio parece una eternidad.

No parece, ES. Porque el Tiempo lo instituí para vosotros, después del Pecado Original.

El relato está tomado del libro “Omagio a Fray Daniele”.

Fray Daniele Natale

EL TUMOR Y LA INTERVENCIÓN DEL PADRE PÍO

Este es el relato de Fray Daniele:

Inmediatamente después de la guerra, me encontraba en San Giovanni Rotondo, mi pueblo nativo, en el mismo convento del P. Pío.

Un poco tiempo después comencé con algunos dolores en el aparato digestivo y me fui a una consulta médica. Y el médico me diagnosticó un mal incurable: un tumor.

Pensando ya en la muerte, fui a referírselo todo al Padre Pío, el que -después de haberme escuchado- bruscamente me dijo: “Opérate.”

Yo Fui el que decidi convertir este episodio en la vida de mi predilecto, EN UNA LECCIÓN SOBRENATURAL que os instruyera en las verdades con que vuestra INCREDULIDAD ha devastado sobre los LUGARES que componen una parte de mi Creación.

Permanecí confuso y reaccionando le dije:

Padre, no me vale la pena. El médico no me ha dado ninguna esperanza. Ahora sé que debo morir.”

“No importa lo que te ha dicho el médico: opérate, pero en Roma en tal clínica y con tal profesor.”

El Padre me dijo esto con tal fuerza y con tanta seguridad que le contesté:

“Si Padre, lo haré”.

Entonces él me miró con dulzura y conmovido, añadió:

“No temas, yo estaré siempre contigo”.

Cuando nos crucificamos y Dios nos convierte en corredentores, somos pararrayos de la Justicia Divina…

LA OPERACIÓN

A la mañana siguiente salí ya en viaje para Roma.

Y estando sentado en el tren advertí al lado mío una presencia misteriosa: era el Padre Pío que mantenía la promesa de estar conmigo.

La promesa la hiciMos los DOS. Recordad como en la fusion nos volveMos Uno cuando os donáis a nuestra Trinidad y cumplís con vuestro cumplimiento al Primer Mandamiento.

Cuando llegué a Roma supe que la clínica era “Regina Elena”, y que el profesor se llamaba Ricardo Moretti.

Hacia el atardecer ingresé en la clínica. Parecía que todos me esperaban, como si alguno hubiera anunciado mi llegada, y me acogieron inmediatamente.

A las 7 de la mañana estaba ya en la sala de operaciones.

Me prepararon la intervención.

A pesar de la anestesia, permanecí despierto y me encomendé al Señor con las mismas palabras que Él dirigía al Padre antes de morir: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Comenzaron los médicos la intervención y yo sentía todo lo que hacían y escuchaba todo lo que decían.

Yo permití todo esto, porque así mi hijo al experimentar la diferencia entre el dolor terrenal y físico, del DOLOR SOBRENATURAL QUE EXPERIMENTA EL ALMA EN EL PURGATORIO…

Sufría dolores atroces pero no me lamentaba, al contrario, estaba contento de soportar tanto dolor que ofrecía a Jesús, ya que aquellos todos sufrimientos purificaban mi alma de mis pecados.

Un rato después me adormecí.

JUICIO Y CONDENA AL PURGATORIO

Cuando recobré la conciencia me dijeron que había estado tres días en coma antes de morir. 

El Día del Juicio ante el Tribunal de Cristo, seremos recompensados. O nuestras obras serán quemadas como la paja. Tal vez recibamos alguna recompensa, QUIZÁS NINGUNA.

En ese período me presenté delante del Trono de Dios.

Veía a Dios pero no como juez severo, sino como Padre afectuoso y lleno de amor.

Entonces comprendí que el Señor había hecho todo por amor hacia mí desde el primero al último instante de mi vida, amándome como si fuera la única criatura existente sobre la tierra.

No obstante me di cuenta también de que no solamente no me había cambiado este inmenso amor divino, sino que lo había descuidado totalmente.

Fui condenado a dos / tres horas de Purgatorio.

¿Pero cómo? -me pregunté- ¿Solamente dos / tres horas?

Y después podré quedarme siempre próximo a Dios eterno amor?

Di un salto de alegría y me sentía como hijo predilecto.

La visión desapareció y me volví a encontrar en el Purgatorio.

Las dos / tres horas de Purgatorio fueron dadas sobre todo por haber faltado al voto de pobreza, es decir, por haber conservado para mí unas pocas liras. 

En el INFIERNO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Mi Justicia es Perfecta como Yo. SOY EL AMOR. El que cumple mis Mandamientos vive bajo mi Protección y mi Amor en el Reino del Amor.

El que me rechaza, por su soberbia y su rencorosa venganza, VIVE Y VIVIRÁ en el Reino del Odio bajo el Yugo Riguroso de mi Divina Justicia, por eso mi Adversario está utilizando todos sus recursos para destruiros.

Vuestra Alma es una partícula de Mí y vosotros contribuís a destruirla con vuestras acciones. Si lográis salvaros del Abismo, en el Purgatorio CONOCERÉIS Y VIVIRÉIS mi Santa Justicia. (Mateo 5, 26) 

Con frecuencia me iba con la mochila en la espalda a pedir limosnas de puerta en puerta.

Hacía la compra todos los días para el convento. ‍

Todos me conocían y me querían bien.

Siempre que compraba alguna cosa me hacían descuentos.

Y aquellas pocas liras que recogía, en vez de entregárselas al superior, las conservaba para la correspondencia, para mis pequeñas necesidades y también para ayudar a los militares que llamaban a la puerta del convento.

LAS TRES HORAS EN EL PURGATORIO

El cuerpo espiritual es igual que el físico, pero con SENSIBILIDAD Y POTENCIAS DIVINAS…

Eran unos dolores terribles que no sabía de dónde venían, pero se sentía intensamente en los sentidos con los cuales había ofendido más a Dios en este mundo:

los ojos, la lengua… experimentaba mayor dolor y era una cosa increíble.

Lo mismo sucede en el Infierno, pero aumentado con el TREMENDO SUFRIMIENTO del Rigor de Mi Justicia Ofendida…

Y con el AGRAVANTE de la PREMEDITACIÓN en los pecados de la lujuria desenfrenada… TODO EL PLACER CONVERTIDO EN DOLOR, en los sistemas reproductores de vuestro cuerpo, que yo concebí santo…

la perfección de la CREACIÓN HUMANA por las Manos Divinas

Lo más sagrado con que doté a mis hijos, cuyo deleite deseaba regalaros y por eso OS LO DÍ y que, NO HABÉIS EXPERIMENTADO TODAVÍA…

Porque también eso os ha quitado mi Adversario….

Y os estáis degradando sin haber experimentado el placer sagrado con el que yo estaba por mimaros.

El cuerpo espiritual es igual que el físico, pero con SENSIBILIDAD Y POTENCIAS DIVINAS…

Pero en su Reino de Odio, SÍ OS ATORMENTARÁ con todas las potencias con qué os he dotado. Sufriréis lo que NO disfrutásteis, por su astucia maldita.

Porque allí abajo en el Purgatorio, uno se siente como si tuviese cuerpo y conoce / reconoce a los demás como sucede en el mundo.

Mientras tanto, aunque no había pasado más que unos instantes con aquellas penas, me parecía ya que fuera una eternidad.

Lo que más hace sufrir en el Purgatorio no es tanto el fuego -también muy intenso- sino aquel sentirse lejos de Dios.

Y lo que más aflige es haber tenido todos los medios a disposición para la salvación y no haber sabido aprovecharse de ellos.

Fue entonces cuando pensé ir a un hermano de mi convento para pedirle que rezara por mí que estaba en el Purgatorio.

Aquel hermano quedó maravillado porque sentía mi voz pero no me veía y me preguntó: “¿Dónde estás, porque no te veo?”

Yo insistía y viendo que no tenía otro medio para llegar a él, porque mis brazos se cruzaban pero no llegaban.

Tanto en el Infierno, como en el Purgatorio SÓIS ALMAS, además de varones y hembras.

Y la Justicia Ofendida por los pecados de Aborto los sufriréis por igual, ambos sexos, en vuestros cuerpos espirituales; con el DOLOR y el traumatismo sufrido por mis inocentes asesinados por vuestra malicia y vuestra impureza.

El “NO MATARÁS” martilleará también en vuestras cabezas con dolor infinito.

Todo esto que os digo, lo viviréis durante Mi Aviso…

Por eso os repito que OS PREPARÉIS, porque muchos serán los que no resistirán, NO REGRESARÁN y se quedarán en el LUGAR que habéis escogido con vuestras acciones…

Sólo entonces me di cuenta que estaba sin cuerpo.

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA y los tormentos proporcionados por Satanás, merecidos por nuestro pecados

Me contenté con insistirle para que rezase mucho por mí y me sacara del Purgatorio.

¿Pero cómo? -me decía a mí mismo- ¿No debería estar solo dos / tres horas en el Purgatorio?

Y han transcurrido ya trescientos años.

Por lo menos así me parecía.

De repente se me aparece la Bienaventurada Virgen María y le pedí insistentemente, le supliqué diciéndole:

“¡Oh Santísima Virgen María, Madre de Dios, consígueme del Señor la gracia de volver a la tierra para vivir y trabajar solamente por amor de Dios!”.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Acudí también ante el P. Pío e igualmente le supliqué:

“Por tus atroces dolores, por tus benditas llagas, padre Pío, ruega por mí a Dios para que me libere de estas llamas y me conceda continuar el Purgatorio en la tierra”.

Después no vi nada más, pero me di cuenta de que el Padre Pío hablaba a la Virgen.

Unos instantes después se me apareció nuevamente la Bienaventurada Virgen María: era Santa María de las Gracias, pero venía sin el Niño Jesús, inclinó la cabeza y me sonrió.

‍En aquel mismo momento volví a tomar posesión de mi cuerpo, abrí los ojos y extendí los brazos.

Después, con un movimiento brusco, me liberé de la sabana que me cubría.

‍Estaba contento, había recibido la gracia.

‍La Santísima Virgen me había escuchado.

SU VUELTA A LA VIDA EN LA TIERRA

Inmediatamente después los que me velaban y rezaban, asustadísimos, se precipitaron fuera de la sala a buscar enfermeros y doctores.

En pocos minutos la clínica estaba abarrotada de gente.

Todos creían que yo era un fantasma y decidieron cerrar bien las puertas y desaparecer, por cierto temor a los espíritus.

A la mañana siguiente me levanté muy pronto y me senté en una butaca.  

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte física…

A pesar de que la puerta estaba cuidadosamente vigilada, algunos lograron entrar y me pidieron les explicara lo que me había sucedido. 

Para tranquilizarles, les dije que estaba llegando el médico de guardia, al cual tenía que decir lo que me había pasado.

Corrientemente los médicos no llegaban antes de las diez, pero aquella mañana todavía no eran las siete y dije a los presentes:

“Mirad; el médico está llegando; ahora está aparcando el coche en tal puesto”.

Pero nadie me creía.

El Cuerpo Espiritual VIVIENTE, actúa con MIS Potencias.

Analizad TODO lo que os estoy instruyendo y entenderéis este suceso; porque es así como quiero trabajar en mis instrumentos que estáis leyendo esto…

Y yo continuaba diciéndole:

“Ahora está atravesando la carretera, lleva la chaqueta sobre el brazo y se pasa la mano por la cabeza como si estuviera preocupado, no sé que tendrá”…

Pero nadie daba crédito a mis palabras.

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Entonces dije:

“Para que me creáis que no os miento, os confirmo que ahora el médico está subiendo en el ascensor y está para llamar a la puerta”.

Apenas había terminado de hablar, se abre la puerta y entró el médico quedando maravillados todos los presentes.

Con lágrimas en los ojos, el doctor dijo:

“Sí, ahora creo en Dios, creo en la Iglesia y creo en el Padre Pío…”.

Aquel médico que primero no creía o cuya fe era como agua de rosas, confesó que aquella noche no había logrado cerrar los ojos pensando en mi muerte, que él había comprobado, sin dar más explicaciones.

Dijo que a pesar del certificado de muerte que había escrito, había vuelto para cerciorarse qué era lo que había sucedido aquella noche que tantas pesadillas le había ocasionado.

Porque aquel muerto (que era yo) no era un muerto como los demás y efectivamente, no se había equivocado.

La experiencia vivida en el Purgatorio, le enseñó y lo impulsó fusionarse más y por eso…

DECIDIÓ VIVIR EL PURGATORIO EN LA TIERRA

Si unís vuestros sufrimientos a los Míos compartireMos nuestro Calvario y seréis acrisolados en la Tierra viviendo al mismo tiempo experiencias celestiales, que paliarán vuestros dolores y enjugarán vuestro llanto…

El sufrimiento es INEVITABLE, por eso lo mejor es santificarlo con la donacion voluntaria con la crucifixión de la voluntad.

Después de esta experiencia, Fray Daniele vivió verdaderamente el Purgatorio en esta tierra.

Purificándose a través de enfermedades, sufrimientos y dolores, conformándose siempre y en todo con la Voluntad de Dios.

Solamente recuerdo algunas intervenciones que sufrí: de próstata, coliscititis, aneurisma de la vena abdominal. Otra intervención después de un accidente callejero cerca de Bolonia. Prescindiendo ya de otros dolores no sólo físicos sino también morales.”

A la hermana Felicetta, que le preguntó cómo se sentía de salud, Fray Daniele le confió:

“Hermana mía, hace más de 40 años que no recuerdo que significa estar bien”.

Fray Daniele falleció el 6 de julio de 1994.

Mientras colocaban convenientemente sus restos mortales en la capilla de la Enfermería del Convento de los Hermanos Capuchinos, en San Giovanni Rotondo, se recitaba el Rosario en sufragio de su alma.

A algunos de los presentes les parecía que Fray Daniele moviera los labios, como para contestar al Ave María del Rosario”.

Después que el alma ya no estaba en el cuerpo de Fray Daniele, aun así, algunos de los presentes, veían como seguía orando al Señor.

“Y lo vieron más de uno.”

El cuerpo acostumbrado a tanta Oración, todavía permanecía como si estuviera bien vivo, aunque en ese mismo momento su alma ya gozaba de la presencia de Dios.

Se había convertido en instrumento de Oración, aun cuando su alma había quedado libre de aquel cuerpo bendecido por Dios.

La voz se difundió tan rápidamente, que el superior Padre Livio de Matteo para quedar tranquilo, quiso cerciorarse de que no se trataba de una muerte aparente.

Por este motivo hizo venir de la Casa Alivio del Sufrimiento próxima, al doctor Nicolás Silvestri, ayudante de Medicina Legal y al doctor José Pasanella, asistente también de medicina Legal.

Los cuales hicieron un electrocardiograma a Fray Daniele y le tomaron la temperatura, por lo cual confirmaron definitivamente su muerte.

Se cuenta también en la historia que ha habido personas que poco antes de morir, tuvieron deseos de pecar y acabaron en ruina perpetua.

Unos cuerpos se convierten en bendición y otros en maldición.

EL PADRE PIO Y EL PURGATORIO


Cómo el Padre Pío Socorría a las Almas del Purgatorio

El Padre Pio tenía un conocimiento exacto del estado de un alma después de la muerte, incluyendo la duración del dolor hasta que llegaba a la purificación total.

El Padre Pío inculcaba el amor por las almas del purgatorio. Las almas iban a San Giovanni Rotondo a pedirle primero. Y luego a agradecerle a cuando ingresaban al Cielo.

Tuvo muchas visiones de almas purgantes que Jesús liberaba por sus oraciones y sufrimientos.

Veamos algunas anécdotas impresionantes.

Una anécdota es la de Fray Daniele que tuvo una experiencia Cercana a la Muerte. Y regresa a la tierra mediante la Intercesión del Padre Pío, con el propósito de hacer su Purgatorio en la Tierra.

En una historia conmovedora y llena de devoción.

Los celos, la desesperación, el desconsuelo, el desaliento; son cosas ofrecidas por el enemigo y SI SON RECHAZADAS, no hay daño.

ALGUNAS ANÉCDOTAS DEL PADRE PÍO Y LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Todo el que se reunía con el Padre Pío parecía convencido de que tenía una conexión directa con el más allá. ‍Incluso le preguntaban acerca de un pariente o amigo muerto.

Era fascinante, siempre había una respuesta.

‍Gerardo De Caro tuvo largas conversaciones con el Padre Pío en 1943. En sus notas escritas testifica:

“El Padre Pio tenía un conocimiento exacto del estado de un alma después de la muerte, Incluyendo la duración del dolor hasta que llegaba a la purificación total”.

El padre Pío decía también: “Más almas de los muertos del purgatorio que de los vivos suben a esta montaña para asistir a mis misas y buscar mis oraciones”.

En 1922 el obispo Alberto Costa preguntó al Padre Pio si alguna vez había visto un alma en el Purgatorio y le contestó:

“He visto a tantas de ellas que no me asustan más”.

Un fraile testificó: 

Todos estábamos en el comedor cuando el Padre Pío llegó de repente y se dirigió a la puerta del convento. La abrió y comenzó a tener una conversación.

Los dos hermanos que fueron con él no vieron a nadie y empecé a pensar que algo podría estar mal con el Padre Pío.

En el camino de regreso a la zona del comedor Padre Pío me explicó:

“No se preocupe. Yo estaba hablando con algunas almas en su camino desde el Purgatorio al Paraíso. Llegaron a agradecerme que los recordara hoy en la misa

El Padre Francesco Napolitano informó que en 1945, Fray Pedro entrando en su celda por la noche, vio a un joven fraile sentado en su escritorio, con la cabeza gacha como si estuviera meditando.

Le preguntó quién era, pero él desapareció.

Aterrorizado fue a ver al Padre Pío.

El Padre Pio le acompañó de regreso a su celda y dijo:

“Ese joven fraile es un pobre principiante que está cumpliendo su Purgatorio en esta celda. Pero no se preocupe que no le molestará otra vez, y nunca le verá de nuevo”.

UN HOMBRE QUE PIDE MISAS AL PADRE PÍO PARA SALIR DEL PURGATORIO

Mientras estaba en el convento en una tarde de invierno después de una fuerte nevada, él estaba sentado junto a la chimenea una noche en la habitación, absorto en la oración.

Cuando un anciano, vestido con una capa antigua todavía usada por los campesinos del sur de Italia, se sentó junto a él.

Respecto a este hombre dice el padre Pío:

No me podía imaginar cómo podría haber entrado en el convento en ese momento de la noche, ya que todas las puertas están bloqueadas.

Le pregunté: ¿Quién eres? ¿Qué quieres?”

El anciano le dijo:

“Padre Pío, soy Pietro Di Mauro, hijo de Nicolás, apodado Precoco. Yo morí en este convento el 18 de septiembre de 1908, en la celda número 4, cuando todavía era un asilo de pobres.

Una noche, mientras estaba en la cama, me quedé dormido con un cigarro encendido, el cual incendió el colchón y he muerto, asfixiado y quemado.‍

Todavía estoy en el purgatorio.

Necesito una Santa Misa con el fin de ser liberado. Dios permitió que yo venga a pedirle su ayuda.

De acuerdo con el Padre Pío, después de escucharlo, respondió:

Tenga la seguridad de que mañana celebraré la Santa Misa por su liberación.

Me levanté y le acompañé hasta la puerta del convento, para que pudiera salir y me di cuenta en ese momento que la puerta estaba cerrada con llave.

La abrí y me despedí de él.

La luna iluminaba la plaza, cubierta de nieve.

Cuando yo ya no lo vi delante de mí, fui tomado por un sentimiento de miedo, y cerré la puerta, volví a entrar en la habitación de invitados, y me sentía débil.

Unos días más tarde, el Padre Pío también contó la historia al padre Paolino.

‍Y los dos decidieron ir a la ciudad, donde miraron las estadísticas vitales para el año 1908.

Y encontraron el 18 de septiembre de ese año, un Pietro Di Mauro había de hecho, muerto de quemaduras y asfixia en la habitación número 4 en el convento, entonces utilizado como un hogar para personas sin hogar.

UN FRAILE CONDENADO AL PURGATORIO

Por la misma época, el Padre Pío le dijo a Fray Alberto de otra aparición de un alma del purgatorio, que también se produjo en la misma época.

Él dijo:

Una noche, cuando estaba absorto en la oración en el coro de la pequeña iglesia fui sacudido y perturbado por el sonido de pasos, y velas y jarrones de flores que se movían en el altar mayor.

Pensé que alguien debía estar allí, y grité:

“¿Quién es?”

Nadie respondió.

Volviendo a la oración, me molestaron de nuevo los mismos ruidos.

De hecho, esta vez tuve la impresión de que una de las velas, que estaba en frente de la estatua de Nuestra Señora de Gracia, había caído.

Con ganas de ver lo que estaba sucediendo en el altar, me puse de pie, me acerqué a la reja.

Y vi, a la sombra de la luz de la lámpara del Tabernáculo, un hermano joven haciendo un poco de limpieza.

Yo pensé que él era el Padre Leone que estaba reestructurando el altar; y como ya era la hora de la cena, me acerqué a él y le dije:

“Padre Leone, vaya a cenar, no es tiempo para desempolvar y reparar el altar”.

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Pero una voz que no era la voz del padre Leone me contestó:

“Yo no soy el Padre Leone”,

“¿Y quién es usted?”, le pregunté.

“Yo soy un hermano suyo que hice el noviciado aquí, mi misión era limpiar el altar durante el año del noviciado. Desgraciadamente en todo ese tiempo yo no reverencié a Jesús Sacramentado, Dios Todopoderoso, como debía haberlo hecho, mientras pasaba delante del altar.

Causando gran aflicción al Sacramento Santo por mí irreverencia. Puesto que El Señor se encontraba en el tabernáculo para ser honrado, alabado y adorado. Por este serio descuido, yo estoy todavía en el Purgatorio.

Ahora, Dios, por su misericordia infinita, me envió aquí para que usted decida el tiempo a partir del del que yo podré disfrutar del Paraíso.

Y para que Ud. cuide de mí.”

Yo creí haber sido generoso con esa alma en sufrimiento, por lo que exclamé:

“Usted estará mañana por la mañana en el Paraíso, cuando yo celebre la Santa Misa”.

Esa alma lloró: Cruel de mí, que malvado fui.

Entonces lloró y desapareció.

Esa queja me produjo una herida tan profunda en el corazón, la cual he sentido y sentiré durante toda mi vida. De hecho yo habría podido enviar esa alma inmediatamente al Cielo.

Pero yo lo condené a permanecer una noche más en las llamas del Purgatorio.

OTRAS ALMAS

La Señora Cleonice Morcaldi de San Giovanni Rotondo fue una hija espiritual del Padre Pío; a un mes de la muerte de su mamá, el Padre Pío le dijo:

“Esta mañana tu mamá ha volado al Paraíso, la he visto mientras estaba celebrando la Misa.”

Lo que quiere decir que tuvo la gentileza de ofrecer la misa por el descanso eterno de su alma.

SOLDADOS MUERTOS

En otras ocasiones, el Padre Pío recibió almas –incluyendo soldados muertos en la Segunda Guerra Mundial– quienes hacían cola para su intercesión.

Una vez, un monje que vivió con él visualizó soldados extraños cerca de la chimenea del padre.

‍Preguntándose cómo habían entrado, el Padre Pio le explicó, que no eran soldados, sino espíritus de fallecidos que se acercaban pidiendo ayuda en su camino a la otra vida.

LA GRACIA DE VIVIR EL PURGATORIO EN LA TIERRA:

El testimonio de un íntimo amigo del padre Pío.

Fray Daniele pensaba que después de morir pasaría un tiempo en el Purgatorio. Pero el Señor le llevó allí en vida para hacerle reflexionar, y luego su vida cambió en su regreso.

Esta es lo que ahora se llama una experiencia cercana a la muerte, donde la persona muere, es llevada al cielo, se le muestran los pecados y regresa a la vida profundamente cambiada.

Sólo que Fray Daniele regresa a la tierra con el propósito de hacer su Purgatorio en la Tierra.

La experiencia de Fray Daniele, compañero inseparable del P. Pío, nos hace saber que un momento en el Purgatorio es mucho tiempo.

Una hora en el Purgatorio parece una eternidad.

El relato está tomado del libro “Omagio a Fray Daniele”.

Fray Daniele Natale

EL TUMOR Y LA INTERVENCIÓN DEL PADRE PÍO

Este es el relato de Fray Daniele:

Inmediatamente después de la guerra, me encontraba en San Giovanni Rotondo, mi pueblo nativo, en el mismo convento del P. Pío.

Un poco tiempo después comencé con algunos dolores en el aparato digestivo y me fui a una consulta médica. Y el médico me diagnosticó un mal incurable: un tumor.

Pensando ya en la muerte, fui a referírselo todo al Padre Pío, el que -después de haberme escuchado- bruscamente me dijo: “Opérate.”

Permanecí confuso y reaccionando le dije:

Padre, no me vale la pena. El médico no me ha dado ninguna esperanza. Ahora sé que debo morir.”

“No importa lo que te ha dicho el médico: opérate, pero en Roma en tal clínica y con tal profesor.”

El Padre me dijo esto con tal fuerza y con tanta seguridad que le contesté:

“Si Padre, lo haré”.

Entonces él me miró con dulzura y conmovido, añadió:

“No temas, yo estaré siempre contigo”.

Cuando nos crucificamos y Dios nos convierte en corredentores, somos pararrayos de la Justicia Divina…

LA OPERACIÓN

A la mañana siguiente salí ya en viaje para Roma.

Y estando sentado en el tren advertí al lado mío una presencia misteriosa: era el Padre Pío que mantenía la promesa de estar conmigo.

Cuando llegué a Roma supe que la clínica era “Regina Elena”, y que el profesor se llamaba Ricardo Moretti.

Hacia el atardecer ingresé en la clínica. Parecía que todos me esperaban, como si alguno hubiera anunciado mi llegada, y me acogieron inmediatamente.

A las 7 de la mañana estaba ya en la sala de operaciones.

Me prepararon la intervención.

A pesar de la anestesia, permanecí despierto y me encomendé al Señor con las mismas palabras que Él dirigía al Padre antes de morir: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Comenzaron los médicos la intervención y yo sentía todo lo quehacían y escuchaba todo lo que decían.

Sufría dolores atroces pero no me lamentaba, al contrario, estaba contento de soportar tanto dolor que ofrecía a Jesús, ya que aquellos todos sufrimientos purificaban mi alma de mis pecados.

Un rato después me adormecí.

JUICIO Y CONDENA AL PURGATORIO

Cuando recobré la conciencia me dijeron que había estado tres días en coma antes de morir.

En ese período me presenté delante del Trono de Dios.

Veía a Dios pero no como juez severo, sino como Padre afectuoso y lleno de amor.

Entonces comprendí que el Señor había hecho todo por amor hacia mí desde el primero al último instante de mi vida, amándome como si fuera la única criatura existente sobre la tierra.

No obstante me di cuenta también de que no solamente no me había cambiado este inmenso amor divino, sino que lo había descuidado totalmente.

Fui condenado a dos / tres horas de Purgatorio.

¿Pero cómo? -me pregunté- ¿Solamente dos / tres horas?

Y después podré quedarme siempre próximo a Dios eterno amor?

Di un salto de alegría y me sentía como hijo predilecto.

La visión desapareció y me volví a encontrar en el Purgatorio.

Las dos / tres horas de Purgatorio fueron dadas sobre todo por haber faltado al voto de pobreza, es decir, por haber conservado para mí unas pocas liras.

Con frecuencia me iba con la mochila en la espalda a pedir limosnas de puerta en puerta.

Hacía la compra todos los días para el convento. ‍

Todos me conocían y me querían bien.

Siempre que compraba alguna cosa me hacían descuentos.

Y aquellas pocas liras que recogía, en vez de entregárselas al superior, las conservaba para la correspondencia, para mis pequeñas necesidades y también para ayudar a los militares que llamaban a la puerta del convento.

Esa cruz me pertenece Señor, ¡Crucifícame Jesús, porque te adoro sobre todas las cosas! Y ayúdame a Amar, haciendo Tu Voluntad y no la mía…´´

LAS TRES HORAS EN EL PURGATORIO

Eran unos dolores terribles que no sabía de dónde venían, pero se sentía intensamente en los sentidos con los cuales había ofendido más a Dios en este mundo: los ojos, la lengua… experimentaba mayor dolor y era una cosa increíble.

Porque allí abajo en el Purgatorio, uno se siente como si tuviese cuerpo y conoce / reconoce a los demás como sucede en el mundo.

Mientras tanto, aunque no había pasado más que unos instantes con aquellas penas, me parecía ya que fuera una eternidad.

Lo que más hace sufrir en el Purgatorio no es tanto el fuego -también muy intenso- sino aquel sentirse lejos de Dios. Y lo que más aflige es haber tenido todos los medios a disposición para la salvación y no haber sabido aprovecharse de ellos.

Fue entonces cuando pensé ir a un hermano de mi convento para pedirle que rezara por mí que estaba en el Purgatorio.

Aquel hermano quedó maravillado porque sentía mi voz pero no me veía y me preguntó: “¿Dónde estás, porque no te veo?”

Yo insistía y viendo que no tenía otro medio para llegar a él, porque mis brazos se cruzaban pero no llegaba.

Sólo entonces me di cuenta que estaba sin cuerpo.

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Me contenté con insistirle para que rezase mucho por mí y me sacara del Purgatorio.

¿Pero cómo? -me decía a mí mismo- ¿No debería estar solo dos / tres horas en el Purgatorio? Y han transcurrido ya trescientos años.

Por lo menos así me parecía.

De repente se me aparece la Bienaventurada Virgen María y le pedí insistentemente, le supliqué diciéndole:

“¡Oh Santísima Virgen María, Madre de Dios, consígueme del Señor la gracia de volver a la tierra para vivir y trabajar solamente por amor de Dios!”.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Acudí también ante el P. Pío e igualmente le supliqué:

“Por tus atroces dolores, por tus benditas llagas, padre Pío, ruega por mí a Dios para que me libere de estas llamas y me conceda continuar el Purgatorio en la tierra”.

Después no vi nada más, pero me di cuenta de que el Padre Pío hablaba a la Virgen.

Unos instantes después se me apareció nuevamente la Bienaventurada Virgen María: era Santa María de las Gracias, pero venía sin el Niño Jesús, inclinó la cabeza y me sonrió.

‍En aquel mismo momento volví a tomar posesión de mi cuerpo, abrí los ojos y extendí los brazos.

Después, con un movimiento brusco, me liberó de la sabana que me cubría.

‍Estaba contento, había recibido la gracia.

‍La Santísima Virgen me había escuchado.

SU VUELTA A LA VIDA EN LA TIERRA

Inmediatamente después los que me velaban y rezaban, asustadísimos, se precipitaron fuera de la sala a buscar enfermeros y doctores.

En pocos minutos la clínica estaba abarrotada de gente.

Todos creían que yo era un fantasma y decidieron cerrar bien las puertas y desaparecer, por cierto temor a los espíritus.

A la mañana siguiente me levanté muy pronto y me senté en una butaca.  

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte…

A pesar de que la puerta estaba cuidadosamente vigilada, algunos lograron entrar y me pidieron les explicara lo que me había sucedido.

Para tranquilizarles, les dije que estaba llegando el médico de guardia, al cual tenía que decir lo que me había pasado.

Corrientemente los médicos no llegaban antes de las diez, pero aquella mañana todavía no eran las siete y dije a los presentes:

“Mirad; el médico está llegando; ahora está aparcando el coche en tal puesto”.

Pero nadie me creía.

Y yo continuaba diciéndole:

“Ahora está atravesando la carretera, lleva la chaqueta sobre el brazo y se pasa la mano por la cabeza como si estuviera preocupado, no sé que tendrá”…

Pero nadie daba crédito a mis palabras.

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Entonces dije:

“Para que me creáis que no os miento, os confirmo que ahora el médico está subiendo en el ascensor y está para llamar a la puerta”.

Apenas había terminado de hablar, se abre la puerta y entró el médico quedando maravillados todos los presentes.

Con lágrimas en los ojos, el doctor dijo:

“Sí, ahora creo en Dios, creo en la Iglesia y creo en el Padre Pío…”.

Aquel médico que primero no creía o cuya fe era como agua de rosas, confesó que aquella noche no había logrado cerrar los ojos pensando en mi muerte, que él había comprobado, sin dar más explicaciones.

Dijo que a pesar del certificado de muerte que había escrito, había vuelto para cerciorarse qué era lo que había sucedido aquella noche que tantas pesadillas le había ocasionado.

Porque aquel muerto (que era yo) no era un muerto como los demás y, efectivamente, no se había equivocado.

DECIDIÓ VIVIR EL PURGATORIO EN LA TIERRA

El sufrimiento es INEVITABLE, por eso lo mejor es santificarlo con la donacion voluntaria con la crucifixión de la voluntad.

Después de esta experiencia, Fray Daniele vivió verdaderamente el Purgatorio en esta tierra.

Purificándose a través de enfermedades, sufrimientos y dolores, conformándose siempre y en todo con la voluntad de Dios.

Solamente recuerdo algunas intervenciones que sufrí: de próstata, coliscititis, aneurisma de la vena abdominal. Otra intervención después de un accidente callejero cerca de Bolonia.

Prescindiendo ya de otros dolores no sólo físicos, sino también morales.

A la hermana Felicetta, que le preguntó cómo se sentía de salud, Fray Daniele le confió:

“Hermana mía, hace más de 40 años que no recuerdo que significa estar bien”.

Fray Daniele falleció el 6 de julio de 1994.

Mientras colocaban convenientemente sus restos mortales en la capilla de la Enfermería del Convento de los Hermanos Capuchinos, en San Giovanni Rotondo, se recitaba el Rosario en sufragio de su alma.

A algunos de los presentes les parecía que Fray Daniele moviera los labios, como para contestar al Ave María del rosario”.

Después que el alma ya no estaba en el cuerpo de Fray Daniele, aun así, algunos de los presentes, veían como seguía orando al Señor.

“Y lo vieron más de uno.”

El cuerpo acostumbrado a tanta oración, todavía permanecía como si estuviera bien vivo, aunque en ese mismo momento su alma ya gozaba de la presencia de Dios.

Se había convertido en instrumento de oración, aun cuando su alma había quedado libre de aquel cuerpo bendecido por Dios.

La voz se difundió tan rápidamente, que el superior Padre Livio de Matteo para quedar tranquilo, quiso cerciorarse de que no se trataba de una muerte aparente.

Por este motivo hizo venir de la Casa Alivio del Sufrimiento próxima, al doctor Nicolás Silvestri, ayudante de Medicina Legal y al doctor José Pasanella, asistente también de medicina Legal.

Los cuales hicieron un electrocardiograma a Fray Daniele y le tomaron la temperatura, por lo cual confirmaron definitivamente su muerte.

Se cuenta también en la historia que ha habido personas que poco antes de morir, tuvieron deseos de pecar y acabaron en ruina perpetua.

Unos cuerpos se convierten en bendición y otros en maldición.

Fuente: Foros de la Virgen María

P APÓSTOLES Y SERVIDORES


Septiembre 02_ 2020  

Habla Dios Padre

Hoy hijitos Míos, os quiero hablar sobre lo que debiera ser  primordial en cada alma de Mis hijos: el Don del Servicio.

A cada uno de vosotros se os han dado dones, cualidades, bendiciones.

Cada uno de vosotros es un ser único, con características propias; nadie es igual a otro, en cada uno de vosotros he derramado Mi Santo Espíritu en forma diferente.

Sois similares en algunas cosas pero individuales en otras y de ahí que cada uno de vosotros forméis, junto con Mi Hijo Jesucristo, el Cuerpo Místico de Mi Iglesia, el Cuerpo Místico de Mi Gloria.

EL HECHO DE SER IRREMPLAZABLES OS HACE NECESARIOS, EN CIERTA FORMA,

PARA LLEVAR A CABO MI PLAN DE SALVACIÓN Y REDENCIÓN DEL GÉNERO HUMANO.

Todos los dones que habéis recibido son dones gratuitos y prestados para ser usados para servir a vuestro Dios y a vuestros hermanos.

Los dones para servicio a vuestro Dios son aquellos que he otorgado, primeramente a Mis sacerdotes, Mis consagrados.

En ellos he puesto dones de una finura muy especial, puesto que ellos son los encargados de llevarMe a la Tierra, para que en Mi Presencia real en la Sagrada Eucaristía, puedan tomarMe y vivirMe.

He puesto en ellos DONES ESPECIALES para que puedan conocer mejor a las almas y así, ya sea en la confesión, ya sea en el dar una guía o consejo, Mi Presencia Real se manifieste a través de ellos.

He puesto infinidad de bendiciones en Mis Ministros, para que pueda seguir viviendo Mi Iglesia, la Iglesia de Mi Hijo Jesucristo, a pesar de los ataques de nuestro Enemigo

Y A PESAR DE LOS DEFECTOS HUMANOS, DE TODOS CUÁLES,

AÚN MIS MISMOS CONSAGRADOS, NO ESTÁN EXENTOS DE ELLOS

Ellos así se vuelven vínculo de amor entre Yo, vuestro Dios y vosotros, Mis pequeños.

Ellos llevan una tarea de unión fraterna y de crecimiento, en las enseñanzas de Mi Espíritu.

LUEGO SIGUEN LOS DONES QUE LES HE OTORGADO A TODOS VOSOTROS, MIS HIJITOS

Y ÉSTOS VARÍAN DE ACUERDO AL PLAN QUE TENGO YO

PARA PROSEGUIR MI OBRA DE SALVACIÓN

Todos los dones que os he otorgado son para servir.

Vosotros, cada uno de vosotros, Me pedisteis bajar a la Tierra a servirMe y para ayudarMe en la salvación de todas las almas.

Os he otorgado Mis Dones para fortaleceros en la lucha por llevar Mi Amor entre las Tinieblas en las que vuestro Mundo se encuentra.

Yo he previsto TODO y conozco perfectamente las necesidades que se van presentando con el transcurso de los años y de las necesidades espirituales que se necesitan, para que no seáis absorbidos por las Tinieblas del Mal.

El Maligno conoce perfectamente que en cada uno de vosotros he puesto Mi Vida Espiritual, la cuál tiene que ser compartida para con vuestros hermanos y así salvarlos de sus Garras con las que os quiere ahogar y condenar.

El Maligno usará de todos sus artificios para haceros olvidar vuestra misión en la donación libre que debéis de tener, cada uno de vosotros, para la salvación de vuestros hermanos.

POR VUESTRO LIBRE ALBEDRÍO, VOSOTROS OS CONVERTÍS EN CORREDENTORES

O EN TRAIDORES A MI CAUSA DE SALVACIÓN

Sois libres de usar de todos los dones con los que Yo os he dotado.

Y de ésa Libertad y de la forma de usarlos se desprenderá la prontitud de Mi Llegada, de la Llegada de Mi Reino.

Romanos 12, 6-8 1 Corintios 12, 8-10 1 de Corintios 12, 28-30 Efesios 4, 11-12

Si vosotros pudiérais ver los regalos tan grandes que son los Dones y que he puesto en cada uno de vosotros, no dejaríais de darMe las gracias por ellos.

Son piedras preciosas que brillan intensamente ante Mis Ojos y ante os ojos de todas las almas purificadas que están Conmigo en el Cielo.

CADA DON QUE TENÉIS Y QUE UTILICÉIS PARA SERVIRME EN VUESTROS HERMANOS,

SERÁ VUESTRO DISTINTIVO POR TODA LA ETERNIDAD

Obviamente cada don debe ser utilizado con base en el amor.

Nunca un don que otorgo se ofrece a los demás forzando vuestra voluntad.

Por ejemplo, los que tenéis el don de curación, éste trabaja muchísimo mejor, cuando es el amor el que lo guía.

Se le atribuye el don de la bilocacion. Sin salir de Lima, fue visto en México, en África, en China y en Japón, animando a los misioneros que se encontraban en dificultad o curando enfermos. Mientras permanecía encerrado en su celda, lo vieron llegar junto a la cama de ciertos moribundos a consolarlos o curarlos. Muchos lo vieron entrar y salir de recintos, estando las puertas cerradas. En ocasiones salía del convento, a atender a un enfermo grave y volvía luego a entrar sin tener llave de la puerta y sin que nadie le abriera. Preguntado cómo lo hacía, siempre respondía: ‘yo tengo mis modos de entrar y salir.’

Cuando es el amor el que se interesa en la necesidad que tiene el alma que pide su curación y cuando en ambas partes existe la humildad en alto grado,

en uno, el enfermo, en confiar en que la curación que ¡se pide a un semejante, se va a lograr gracias a que Mi Voluntad se va a hacer patente con la ayuda de Mi hijo que paseé el Don,

quién con humildad e intercediendo por amor a su hermano, va a obtener la gracia que se Me pide, sabiendo que una petición hecha con amor sincero, Yo no la desoigo.

ESTO MISMO ES APLICABLE A TODOS LOS DEMÁS DONES,

SIEMPRE DEBERÉIS ACTUAR CON AMOR Y HUMILDAD.

Como véis, hijitos Míos, Yo os he dado todo lo que necesitáis en vuestra estadía temporal en la Tierra, tanto en lo material como en lo espiritual.

Lo que causa que no todos obtengan lo que necesitáis en lo espiritual y en lo material,

14. ¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor.
15. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados. Santiago 5

Es por vuestra falta de Fé y de confianza en Mí, vuestro Padre.

Ya os he explicado que la Fé mueve montañas y las montañas no son otra cosa, que

LOS OBSTÁCULOS QUE VOSOTROS MISMOS OS PONÉIS

PARA NO DEJAR QUE MI VIDA FLUYA LIBREMENTE A TRAVÉS VUESTRO.

Imaginaos todos por un momento, si cada uno de vosotros Me permitiera hacer Mi Voluntad haciéndoos instrumentos fieles de Mi Amor, ¿Qué sucedería?

El Mal y todas sus causas terminarían inmediatamente, porque sería el Amor el que reinaría.

Todos los Dones de Mi Santo Espíritu se lograrían desarrollar a niveles inimaginables, produciendo en todos vosotros un crecimiento inmenso en Sus dones.

Obtendríais una Sabiduría como antes nadie la ha tenido anteriormente.

Entenderíais Mis Misterios y agradeceríais profundamente la forma en que os he consentido desde antes de que fuerais.

Entenderíais Mi Amor para con todos vosotros y vuestra felicidad sería inconmensurable.

Compartiríais vuestros Dones con total libertad y donación, sin esperar más recompensa que la de saberMe contento al veros por fin, viviendo como verdaderos hijos Míos.

TENDRÍAIS VUESTRO CIELO EN LA TIERRA

Vuestro paso de la Tierra al Cielo no sería en ninguna forma, de incertidumbre ni de temor, sino de una santa alegría al saber que cumplisteis perfectamente con vuestra misión.

Os falta Fé hijitos Míos, para que podáis lograr esto.

Estáis retrasando vuestra felicidad por no poner vuestros dones al servicio de los demás, en forma desinteresada y amorosa.

Estáis cegados con las cosas del mundo, cegados por sus Tinieblas, las cuáles cubren las bellezas y maravillas que existen en cada una de vuestras almas.

Estáis cegados a la Gracia de Mi Espíritu que habita en vosotros y que si aprendierais a interiorizaros, encontraríais la Luz de Amor que habita en vosotros.

Al tener ésa vida interior, encontraríais Mi Reino de Luz, de Vida y de Amor y si le permitierais salir, produciríais Luz Divina la cuál destruiría a las Tinieblas que os rodean.

Cada uno de vosotros debe interiorizarse, vivir en comunión con Mi Santo Espíritu, para que El os guíe y os enseñe a usar de Sus Dones,

Dones que ha otorgado a cada uno de vosotros en forma particular y al permitirLe que El trabaje a través vuestro, lograréis así el cambio que tanto necesita el Mundo.

Y no digo vuestro Mundo, ya que los que son realmente Mis Hijos, saben que NO PERTENECEN AL MUNDO, Me pertenecen, pertenecen al Reino de los Cielos.

JUNTOS, VOSOTROS CONMIGO, PODEMOS LOGRAR LA REDENCIÓN DEL MUNDO

Y ASÍ REPARAR JUNTOS,

POR EL PECADO COMETIDO POR VUESTROS PRIMEROS PADRES.

Yo no os puedo forzar a vivir bajo Mi Divina voluntad, os dí libertad, os dí el libre albedrío y éste es el que debe actuar para permitir que Mi Vida fluya libremente a través vuestro.

¡Cambiad hijitos Míos, cambiad!

DETENED EN VOSOTROS TODO AQUELLO QUE IMPIDE

QUE MIS DONES Y VIRTUDES FLUYAN

Romanos 12, 6-8 1 Corintios 12, 8-10 1 de Corintios 12, 28-30 Efesios 4, 11-12

PARA BIEN DE VUESTROS SEMEJANTES.

Volveos fieles instrumentos Míos y si acaso teméis a que os vaya a pedir cosas imposibles de realizar, os equivocáis,

ya que ¿Qué padre ó que madre de la Tierra obliga a sus hijos a hacer cosas en las que los pueda poner en peligro de accidente ó de muerte?

Yo Soy el más sensible y amoroso, Yo Soy El Amor En Pleno, de Mi sólo obtendréis amor infinito

y aún cuando os pidiera vuestra propia vida, vuestros dolores los tomaría Yo y así lo podéis corroborar con la vida de Mis Santos Mártires.

Podéis comprobar como aún en el suplicio o en los momentos en los cuáles deberían sufrir lo indecible, estaban felices, estaban gozosos y algunos hasta bromistas de lo que sus verdugos hacían en sus cuerpos.

Lo estaban, ya que Yo viviendo plenamente en ellos, tomaba sus dolores y les daba al mismo tiempo Mi Gozo infinito en gratitud a su libre donación.

NO TEMÁIS A LOS ACONTECIMIENTOS,

NO DEJÉIS QUE NADA NI NADIE OS QUITE EL GRAN REGALO DE MI PAZ.

No desconfiéis en lo absoluto de Mi Presencia Paternal que os cuidará en todo momento.

Si a ratos sentís abandono, es por vuestra falta de Fé.

Yo nunca abandono a Mis hijos y si acaso sentís el “abandono santo” es para acrisolaros en la Fé y haceros crecer en méritos para consentiros con más regalos cuando lleguéis al Reino de los Cielos.

Aún en el supuesto abandono, estad seguros que Yo os estoy mirando y que esto os baste para que confiéis en Mí. Nunca os dejaré caer, si os volcáis en Mi Divina Voluntad.

También os quiero hablar sobre el Celo por Mi Casa.

Mi Hijo Jesucristo durante Su Vida Pública, os dio muestra de lo que la Iglesia, Mi Templo, el lugar santo en donde Yo habito, junto con El en la Sagrada Eucaristía, debe ser.

Recordaréis cómo con celo santo, corrió a los vendedores del Templo diciéndoles: “Mi Casa es Casa de oración y vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones”.

TODOS LOS QUE OS CONSIDERÁIS MIS VERDADEROS HIJOS,

DEBERÉIS TENER ÉSE CELO POR MI CASA, POR MI TEMPLO,

TANTO COMO EDIFICIO MATERIAL,

ASÍ COMO MI TEMPLO EN VUESTRO SER, EN VUESTRO CORAZÓN.

Mi Casa como edificio material, alberga Mi Presencia viva en el Tabernáculo.

Todo el edificio, así, se vuelve santo, porque es Santísimo lo que está albergando.

Vuestra presencia dentro de Mi Templo debe ser de perfecto recato, de perfecta devoción, de perfecta Fé, de perfecto respeto en vuestro vestir y en vuestros modales.

¡Estáis ante la Presencia Santa y Divina de vuestro Dios!

No estáis entrando al mercado, no estáis entrando a un lugar público en el que podáis platicar de vuestros acontecimientos cotidianos o de vuestras experiencias sin valor espiritual con vuestros vecinos ahí reunidos,

ESTÁIS EN UN LUGAR SANTO, PRIVADO,

EN EL QUE ES VUESTRO DIOS, EL QUE OS ESCUCHA,

PORQUE ES MI CORAZÓN ABIERTO EL QUE OS ESTÁ ESPERANDO

PARA ESCUCHAR VUESTROS PENSAMIENTOS AMOROSOS,

VUESTROS DESEOS DE AGRADECIMIENTO, VUESTROS DESEOS DE REPARACIÓN,

VUESTRA COMPAÑÍA EN MI SAGRADA EUCARISTÍA, LA SANTA MISA.

Está Mi Presencia Viva para tener un coloquio secreto entre vuestro corazón y el Mío.

Es Mi divina Presencia entre vosotros, Mis pequeñitos, como en los tiempos antiguos cuando Mi Hijo os llevó Mi Vida y Mi Presencia a través de El Mismo.

Aquí, en Mi Templo, Me volvéis a tener real y verdaderamente entre vosotros.

Yo estoy realmente Presente en la Sagrada Eucaristía, os escucho, os consuelo, comparto con vosotros alegrías y tristezas.

Yo os espero con verdadera ansia y deseos grandes de que os acerquéis con confianza de niños, sin preguntaros nada, simplemente aceptando Mi Presencia ahí, delante de vosotros.

ES ÉSA CONFIANZA DE NIÑO LA QUE MÁS GRACIAS ARRANCA A MI CORAZÓN DESEOSO DE DAR.

Es ésa confianza sincera y llena de Fé la que produce los milagros, es ésa confianza amorosa la que más repara a Mi corazón adolorido por causa de tantos pecados y faltas de Fé que existen actualmente en el Mundo.

El santo celo lo deben de vivir y hacer vivir enseñándolo a sus pequeños y a sus semejantes, pero no sólo con palabras sino con vuestro ejemplo.

Mi Casa es casa de Oración, no de reunión social.

Vosotros, todos, venís a verMe a Mí, a vivir momentos divinos Conmigo, no debéis venir a Mi Casa a platicar con vuestro amigo o pariente, al que tenéis tiempo de no verle.

YO SOY EL PRIMERO Y EL ÚNICO DIOS VERDADERO

En el Sagrario te amo, en el Sagrario te espero, en el Sagrario te aguardo.

Y MI PRESENCIA ES SAGRADA

Me ofendéis cuando entráis a Mi Templo y os ponéis a platicar de vanalidades o a criticar la vestimenta de vuestros semejantes u os ponéis a reír de tonterías.

Si vosotros pudiérais ver cómo los ángeles del cielo suben y bajan continuamente a postrarse en adoración ante los Tabernáculos de la Tierra,

OS DARÍA VERGUENZA VER VUESTRA FRIALDAD Y VUESTRA TIBIEZA

al no saberos comportar dignamente ante Mi Presencia Divina en el Tabernáculo.

Mi Hijo os prometió quedarse con vosotros hasta el fin del Mundo y lo ha cumplido.

¿Por qué vosotros pagáis tan infamemente éste prodigio de Amor?

Cuántos quisieran tener lo que vosotros tenéis y NO lo tienen ni lo tuvieron.

Hijitos Míos, Me merezco todo el respeto posible de parte de Mis sacerdotes y de todos Mis fieles hijitos.

EL AMBIENTE QUE SE DEBE SENTIR DENTRO DE UNA IGLESIA, DENTRO DE UN TEMPLO,

DEBE SER SANTO, LLENO DE VIDA ESPIRITUAL,

LLENO DE RESPETO A VUESTRO DIOS Y A VUESTROS HERMANOS.

Se debe sentir Mi Presencia, al darse el respeto debido dentro del Templo. Mis Iglesias y Templos deben ser lugares santos en los que todos vosotros, Mis pequeños, entren a llenarse de Gracias y Bendiciones

QUE YO, VUESTRO DIOS, DERRAMARÉ SOBRE TODOS VOSOTROS

AL VENIR A MÍ Y QUE CON SINCERO DESEO Y FÉ ABSOLUTA.

ME PIDÁIS LO QUE NECESITÉIS

Yo Soy Fuente de Vida, Yo Soy Fuente, de Amor y a Mi se acercan todos los que Humildemente se reconocen pequeños y necesitados de su Dios.

Además de Mis Templos e Iglesias como construcciones materiales, existe Mi Templo Divino en vuestro ser.

YO realmente habito en vosotros y si en Mi Templo material os pido respeto, presencia y modales dignos para estar frente a vuestro Dios;

lo mismo en lo espiritual os pido, para Mi Templo en vuestro corazón.

MI Presencia Viva se debe transparentar a través de vuestros actos todos, el respeto hacia vuestros semejantes, la ayuda mutua, las conversaciones, vuestra intercesión ante Mí.

17. Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.» MATEO 3

TODOS DEBERÉIS SER MI HIJO NUEVAMENTE,

QUE CAMINA EN PRESENCIA VUESTRA

Os deberéis preguntar ante cada acontecimiento que se os presente en vuestra vida:

¿Cómo actuaría Mi Jesús aquí, ante éste suceso? ¿Cómo respondería Mi Jesús ante ésta grosería o ante éste ataque de parte de un semejante?

¿Qué ayuda daría mi Jesús ante el necesitado que se me acerque? ¿Qué ejemplo daría Mi Jesús ante hijos, familiares y amigos?

La Vida de Mi Hijo que es la Mía, es la que debe de ahora en adelante, hacerse patente en vuestras vidas.

YA NO debe ser vuestro egoísmo, vuestra soberbia, vuestra vanagloria, vuestra decadencia por el pecado, lo que salga a relucir de un alma que fue creada por Mi en total santidad y amor.

YA ES EL TIEMPO EN QUE DEBERÉIS CRECER

Y DAROS CUENTA DE QUE VUESTRO DIOS

NECESITA DE UN CRECIMIENTO MAYOR EN SUS HIJOS,

DE UNA MADUREZ ESPIRITUAL MÁS ALTA,

PARA PODERLES DAR RESPONSABILIDADES MAYORES

El tiempo que viene es tiempo de vida en el amor hacia Mí y hacia vuestros hermanos.

Debéis prepararos para entrar en una época santa, en una Era del Amor Supremo de vuestro Dios, donde el respeto,

Esa cruz me pertenece Señor, ¡Crucifícame Jesús, porque te adoro sobre todas las cosas! Y ayúdame a Amar, haciendo Tu Voluntad y no la mía…´´

la donación total, libre y soberana de vuestra voluntad, se vuelque a la Voluntad Amorosa de vuestro Dios.

Es la humildad y vuestra sed por Mi Divinidad la que os deberá acercar a Mí.

El alma que se acepta pequeña y sedienta, vendrá a apagar su sed a Mi Fuente Divina, a Mi Corazón abierto de Amor por todos vosotros.

¡SÓIS MÍOS! OS AMO INFINITAMENTE

Y OS NECESITO VOLCADOS PLENAMENTE A MI VOLUNTAD

PARA ASÍ CONSENTIROS Y DAROS LOS REGALOS MÁS GRANDES

QUE AÚN VUESTRAS CAPACIDADES NO ALCANZAN A VISLUMBRAR

Os quiero consentir, hijitos Míos, llevadMe amorosamente en vuestro interior.

TenedMe respeto santo en vuestros pensamientos, platicadMe íntimamente y compartidMe todo lo vuestro.

Todo lo sé, todo lo escucho, pero no es lo mismo que Yo habite como ser solitario en vuestro corazón, al que Yo habite como vuestro amigo, como vuestro Padrecomo vuestra compañía perfecta.

ya que cuando así lo hacéis, Mi gozo se vuelve grandísimo y al compartidMe vuestra vida, YO OS COMPARTO LA MÍA y juntos hacemos un Cielo divino aquí en la Tierra.

Buscad ése celo santo en Mi Templo, en Mis sacerdotes, en vuestros semejantes y en vuestro interior.

Y así Yo Me podré manifestar perfecta y libremente en todos vosotros.

Y, así como Mi Presencia en el Tabernáculo santifica a todo el edificio, Mi Presencia en vosotros, cuando Me dejáis vivir plenamente., también os santifica.

SOR MARIA DE JESUS DE ÁGREDA, oraba y ayunaba. Y desde su celda le decía a Jesús: “Señor, ayer el jefe de los sioux nos torturó hasta matarnos; ¿Crees que ahora sí se den por vencidos y accedan a escucharnos? Hoy que regresemos dices que también estaremos con los cherokees y los cheyennes; entonces  también el Espíritu Santo tendrá que multiplicar los rosarios, porque ya aumentaron las mujeres que me están enseñando a bordar, mientras rezamos…”

GRANDES DONES OS HE OTORGADO A CADA UNO DE VOSOTROS

Y SI LO PUDIÉRAMOS HABLAR EN TÉRMINOS DEL MUNDO

OS DIRÍA QUE NI CON TODAS LAS RIQUEZAS QUE EXISTEN EN VUESTRO MUNDO,

PODRÍAIS PAGAR EL MÁS PEQUEÑO DE LOS DONES CON LOS QUE YO OS PUEDO DOTAR

Son regalos inmensos que Yo he derramado en cada uno de vosotros.

Ponedlos a crecer, viviéndolos en el servicio a vuestros hermanos.

No les saquéis provecho propio porque se os volverían jueces en lugar de bendiciones, al momento de vuestro juicio, al final de vuestra misión.

Sois poseedores de regalos inimaginables y si no los sabéis ver es por vuestra falta de vida interior.

APARTAOS DEL MUNDO Y DE SUS MENTIRAS

VIVID BAJO LA LUZ Y GUÍA DE MI SANTO ESPÍRITU Y LLEVAD EL CIELO, MI REINO,

QUE CADA UNO DE VOSOTROS PASEÉ EN VUESTRO INTERIOR,

A TODOS VUESTROS HERMANOS

Y ASÍ, JUNTO CONMIGO, LOGREMOS LA VIDA DE MI REINO DE AMOR EN LA TIERRA.

Yo os bendigo y pedídMe que os conceda el Don de poder hacer vida interior para que podáis abrir vuestro ser, vuestra voluntad a Mi Voluntad y así Me pueda hacer patente, a través vuestro, con todos vuestros hermanos.

Que Mi Paz y Mi Amor queden con todos vosotros.

Yo os amo y os bendigo en Mi Santo Nombre, en la Presencia Divina y Real de Mi Hijo en la Sagrada Eucaristía y en el Amor que todo perdona y que todo lo une” de Mi Santo Espíritu.

Dejaos guiar por Mi Hija, la Siempre Virgen María, quién aceptó siempre con celo bendito Mi Presencia en Su Vida.

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P ¿POR QUÉ EL PURGATORIO?


Agosto 17 2020

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, muchas veces os habréis preguntado por qué después de morir, tenéis que pasar por el Purgatorio.

Mis pequeños, bajasteis del Cielo vuestro Hogar, un lugar lleno de bellezas, de Pureza, de Santidad, de Amor, virtudes en extremo.

Vinisteis a la Tierra a servirMe, para que bajarais y enseñarais a vuestros hermanos todo lo que se vive en el Cielo en alto grado.

Vuestros Primeros Padres vivían así, por eso Yo Me recreaba en ellos y os he explicado que, al decir que Yo bajaba a Mi Paraíso Terrenal, era bajar al corazón de Ellos,

que eran ya seres terrenales pero que vivían todo lo que se vive en el Cielo: Pureza, Santidad, Amor, y todo lo que os podáis imaginar en bellezas espirituales.

Vosotros si os compararais con Ellos, si realmente sois honestos con vosotros mismos y os preguntara si sentís que estáis viviendo el máximo de vuestras virtudes, el máximo del amor, el máximo de las bellezas espirituales,

¿Qué me podríais contestar, Mis pequeños?

El Purgatorio es el lugar en donde vais a recobrar la vida espiritual que se vive en el Cielo. 

Al bajar a la Tierra, Satanás os ataca llevándoos al lado contrario, hacia la oscuridad, hacia la maldad, hacia todo aquello que no es virtuoso:

A vicios, muerte, envidias y más, para que perdáis esa Luz Divina con la que bajasteis.

Vosotros os iréis limpiando en el Purgatorio e iréis retomando nuevamente la vida del Cielo. 

Es un lugar en el que ciertamente, habréis de sufrir porque preferisteis muchas veces enlodaros con las cosas del mundo, con la Maldad de Satanás.

Y eso conlleva una penitencia, porque enlodasteis vuestra alma, que es parte Mía, de Mi Ser Divino, pero tenéis una esperanza al estar en el Purgatorio:

Que ese sufrimiento os va a ir llevando a una purificación y que más tarde, os regresará a vuestro hogar del cual salisteis.

Y regresaréis nuevamente viviendo las Virtudes, el Amor, todo lo que se vive en el Cielo en su máximo esplendor.

POR ESO OS HE PEDIDO QUE VOSOTROS VAYÁIS VIVIENDO EL CIELO EN LA TIERRA,

QUE DEJÉIS QUE MI SANTO ESPÍRITU YA OS VAYA CAMBIANDO,

OS VAYA PURIFICANDO, OS VAYA GUIANDO,

HACIA ESA PERFECCIÓN DE VIRTUDES Y DE AMOR

Y DE ESTA FORMA, SÓLO PASÉIS UN BREVE TIEMPO EN EL PURGATORIO

Para que regreséis a vuestro Hogar eterno, a vuestra Vida después de la vida, que es el vivir conMigo, vuestro Dios,

en donde recordaréis y viviréis nuevamente la vida que llevabais antes de bajar a la Tierra a trabajar para Mí, vuestro Dios.

La vida en la Tierra debe ser una vida de Caridad y de Amor al extremo, y por eso el martirio se da cuando os dais en extremo,

ya sea que os deis por amor por Mí, al defender vuestra Fe, u os deis por algún hermano vuestro, por defenderlo, por llevarlo hacia el bien.

La vida en el Amor es una vida de Cielo, y vosotros debéis buscarla en todo momento, por eso es la perfección a la que os he llamado y es la que os puede dar Mi Santo Espíritu que vive en vosotros.

DejadLo a Él guiaros libremente.

Vosotros, cuando sois pequeñitos, os dejáis guiar por vuestros padres, y ellos os van enseñando muchas cosas,

como el ser buenos, virtuosos en la Tierra con vuestros hermanos, con los amiguitos, con todos aquellos con los cuales entablaréis relaciones en lo futuro.

Vosotros le llamáis “buena educación” y eso es lo que Yo quiero en vosotros, una buena educación espiritual

que ciertamente se va a manifestar en vuestros actos, en vuestras palabras hacia los demás y en buenos deseos para su crecimiento espiritual.

Quiero que seáis perfectos, porque solamente así podréis entrar al Reino de los Cielos; un alma no puede entrar imperfecta, con fallas.

Y por eso tenéis que pasar tiempo en el Purgatorio, si es que no pusisteis toda vuestra atención en iros mejorando en vuestra vida terrena.

Sed perfectos como Yo Soy Perfecto, vuestro Padre, se os ha dicho; y es que la perfección os va a llevar a un gozo tremendo en el Reino de los Cielos.

Vosotros vivís en la Tierra en la imperfección del amor, especialmente. Y después con las virtudes, con el trato humano y espiritual, por eso no os podéis vosotros imaginar las bellezas del Cielo,

porque vuestra mente vive también en la imperfección, pero podéis imaginar en algún momento, simplemente cuando os he dicho que lo primero que se vive al llegar al Reino de los Cielos es la Paz.

Y la Paz total, la Paz absoluta, que es la que se vive allá, solamente la da la vida al máximo en todas las Virtudes.

Ya no os tendréis que preocupar por lo que dirán o lo que harán los que están a vuestro alrededor,

porque estaréis viviendo junto a almas que ya alcanzaron también la perfección espiritual.

Por eso es el Cielo, porque son todas las bellezas juntas las cuales debéis vosotros buscar a toda costa, y ya desde ahora en la Tierra.

Tratad pues Mis pequeños, de interiorizaros en estas verdades y pedidMe que Mi Santo Espíritu os vaya llevando a la perfección ya desde ahora,

para que el paso de aquí al Reino de los Cielos sea rápido, sencillo y sobre todo, deseadlo con todo vuestro corazón.

Porque por eso os he pedido la conversión.

El Día del Juicio ante el Tribunal de Cristo, seremos recompensados. O nuestras obras serán quemadas como la paja. Tal vez recibamos alguna recompensa, QUIZÁS NINGUNA.

Ciertamente, muchos Me podréis decir: “Creo, estoy convertido”,

pero, Mis pequeños, una cosa es creer y otra cosa es hacer; tanto vuestra creencia en Mí como los hechos que debieran brotar de vosotros por creer en Mí, dejan mucho que desear.

POR ESO OS HE PEDIDO LA PERFECCIÓN. 

Las almas entran al Cielo en un estado de perfección en el Amor y en el actuar en ese Amor. 

Vosotros estáis llamados a la perfección, como Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, Soy Perfecto.

Un padre, una madre en una familia, les gusta tener en su hogar todo en orden.

Y especialmente con los hijos; os gusta que vuestros hijos sean obedientes, sean buenos, sean hombres de bien, trabajadores.

O sea, con todas las Virtudes que vosotros quisierais en una persona, que ciertamente vosotros mismos debéis buscarlas primero,

porque no podéis exigir a los demás lo que vosotros no tenéis en vosotros.

La perfección se va logrando también con la eliminación de toda la maldad que traéis en vosotros,.

Y ESO SE VA REALIZANDO AL VIVIR EN LAS VIRTUDES

Y SOBRE TODO, EN EL AMOR. 

SATANÁS OS ESTÁ ATACANDO CONTINUAMENTE

PARA IMPEDIROS LA ENTRADA AL REINO DE LOS CIELOS;

Ten por cierto que cuanto más crecen los asaltos del Enemigo, tanto más cerca del alma está Dios. Piensa y compenétrate bien de esta verdad cierta y reconfortante.

 Yo le permito que actúe sobre vosotros y no en total libertad, siempre está limitado, porque con el poder satánico que tiene, si os atacara en total libertad y fuerza, OS DESTROZARÍA. 

pero en ese actuar contra vosotros, que Yo permito, es para que de ahí surja un bien, y esto lo debéis entender perfectamente, Mis pequeños, por lo que os voy a decir: 

Todos vosotros, salvo unos cuantos que mueren en una situación especial, como el martirio, TENDRÉIS que pasar por el Purgatorio.

EL PURGATORIO ES UN LUGAR TREMENDO DE PURIFICACIÓN,

CIERTAMENTE TENDRÉIS LA ESPERANZA DE SALIR EN ALGÚN TIEMPO

PARA LLEGAR PURIFICADOS Y SANTIFICADOS AL REINO DE LOS CIELOS,

PERO MIENTRAS TANTO, EN EL PURGATORIO SUFRIRÉIS,

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

A VECES MUCHO, DEPENDIENDO DE VUESTROS PECADOS,

A VECES MENOS, DEPENDIENDO TAMBIÉN

DE LO QUE HAYÁIS LOGRADO EN LA TIERRA PARA EVITAR ESE SUFRIMIENTO

Y EN ESO ME QUIERO CENTRAR EN ESTOS MOMENTOS.

Debéis utilizar todo lo que suceda durante vuestra vida para que lo toméis para reparar vuestros pecados, porque tenéis muchos cada uno de vosotros,

Y tenéis que limpiaros para poder entrar al Reino de los Cielos.

Por eso os he dado la oportunidad de que ofrezcáis todo sufrimiento mientras viváis.

Estos sufrimientos pueden ser los que Yo permita en vosotros, que serán mayores con los que Satanás os ataque,

Porque él en su Maldad, y sabiendo vuestras flaquezas, os va a atacar donde más os duela.

Y ese sufrimiento será mayor que el que vosotros mismos os impongáis como penitencias.

Esto es algo muy importante, Mis pequeños:

AQUEL DOLOR QUE VOSOTROS OS IMPONGÁIS LIBREMENTE PARA OFRECÉRMELO

Cuando nos crucificamos y Dios nos convierte en corredentores, somos pararrayos de la Justicia Divina…

Y QUE LO UNÁIS A LOS MÉRITOS DE MI HIJO,

QUE CON ELLO LE QUITÁIS A ÉL DOLORES,

LOS DOLORES QUE ÉL ACEPTÓ POR VUESTRA SALVACIÓN,

TENDRÁ MÁS MÉRITO REPITO, PORQUE IRÉIS CONTRA VOSOTROS MISMOS.

A nadie, a ninguno de vosotros os gusta sufrir, siempre queréis estar en una situación agradable y óptima, de ahí radica precisamente el mayor valor de vuestra penitencia:

Vais a sacrificar vuestra estabilidad, vuestro gozo diario, vuestra vida sin molestias, a Mí, vuestro Dios; para el bien de las almas, para vuestro propio bien.

Esa molestia o dolor que os impongáis porque es hecho con amor, va a valer muchísimo más que el dolor que Yo permita en vosotros, como lo que está pasando en estos momentos.

No tiene sentido que ellos estén luchando y gastando energías, si los demás NO ENTIENDEN que deben permanecer en casa…

ESTE CONFINAMIENTO AL CUAL OS LLEVAN LOS GOBIERNOS,

ES UN DOLOR QUE VIENE DE FUERA,

QUE NO OS LO ESPERABAIS Y TENÉIS QUE PADECERLO,

Y lo padecéis con coraje, con grosería hacia aquellos que os lo están obligando, y con dolor, porque os quitan vuestra estabilidad, tanto económica como anímica.

Y tenéis que soportarlo a fuerza, pero al decir “a fuerza” quisierais evitarlo a toda costa.

En cambio, la penitencia y el sacrifico propio que os impongáis y aunque sea más pequeño, que lo que estáis padeciendo,

va a valer mucho más para vuestro bien y para todas aquellas almas para quien queráis vosotros ofrecerlo.

Ese es el ejemplo que os dio Mi Hijo Jesucristo: Yo le pedí que se ofreciera por vosotros, por vuestra salvación, por vuestro bien espiritual, temporal y futuro,

Él aceptó Mi Palabra, Él aceptó el Dolor que le imponían, pero fue aceptado.

Él mismo se dio por vosotros, abrazó la Cruz por vuestro Bien y con ese Amor ofrecido, con ese Dolor ofrecido, ganó para todos vosotros vuestra salvación y vuestra entrada nuevamente al Reino de los Cielos.

QUIERO QUE ESTO LO ENTENDÁIS PERFECTAMENTE, MIS PEQUEÑOS,

Y QUE TODO MOMENTO DE VUESTRA EXISTENCIA

SEA OFRECIDO POR VUESTRO BIEN Y POR EL DE VUESTROS HERMANOS

PASADOS, PRESENTES, FUTUROS.

 RECORDAD QUE PARA MÍ, VUESTRO DIOS,

TODO ES UN ETERNO PRESENTE

Y LO QUE VOSOTROS OFREZCÁIS,

CON ELLO LOGRARÉIS EL BIEN PARA MUCHAS ALMAS.

 Vuestros sacrificios, penitencias, unidos a los Méritos de Mi Hijo, valen muchísimo, Mis pequeños;

podéis salvar muchas almas y ayudar a que vuestra propia alma pase por el Purgatorio rápidamente,

porque ya vosotros mismos os estáis purificando con vuestra donación particular

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

al ofrecer vuestros sacrificios, penitencias, por el bien de vuestros hermanos y por vuestro propio bien.

Por eso os pido, Mis pequeños, que aprovechéis estos momentos en los que os está atacando Satanás.

Estas molestias que tenéis en vuestro cuerpo, en vuestra familia, en vuestra economía; tomadlos y abrazad ese sufrimiento que ahora tenéis,

como Mi Hijo abrazó la Cruz por vuestra salvación.

Abrazad estos momentos y los que vendrán con gusto, porque os evitarán mucho dolor, mucho dolor en el Purgatorio.

QUIERO QUE TENGÁIS ESTO BIEN PRESENTE:

EL DOLOR DEL PURGATORIO ES TREMENDO

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

SOIS MIS HIJOS Y OS AMO INFINITAMENTE

Y LO QUE MENOS QUIERO PARA VOSOTROS ES QUE SUFRÁIS,

POR ESO OS PIDO QUE TOMÉIS ESTOS CONSEJOS QUE OS DOY.

Como os dije, Satanás os ataca y os atacará todavía más fuerte, aprovechad ese ataque de Maldad y sacadle un bien,

tanto para vosotros como para todos vuestros hermanos que aunque no los conocéis, recibirán vuestra donación, también para su propio bien.

YA OS HE DICHO QUE SON TIEMPOS DE MUCHO DOLOR

Y ME CAUSA MUCHO DOLOR EL VEROS

La FE sin obras está muerta

QUE NO ACTUÁIS COMO VERDADEROS HERMANOS,

QUE NO OS CUIDÁIS LOS UNOS A LOS OTROS,

QUE NO VEIS POR EL HERMANO ABATIDO Y SUFRIENTE,

QUE NO VEIS POR AQUEL QUE NECESITA DE VUESTRA AYUDA,

TANTO MATERIAL COMO ESPIRITUAL

Y en este sentido Me quiero dirigir ahora hacia vuestras hermanas, las benditas ánimas del Purgatorio: 

Por esa apatía espiritual ellas están sufriendo más, porque ellas van saliendo del Purgatorio gracias a las Misas bien dichas y a vuestras oraciones,

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte…

Pero ya no hay mucho ni de lo uno ni de lo otro: no hay Misas ya dichas que tengan un valor alto, ni tampoco hay suficientes oraciones para que ellas puedan salir pronto del lugar de purificación.

SABÉIS QUE EL DOLOR AHÍ ES TREMENDO,

PERO EXISTE LA ESPERANZA DE QUE EN ALGÚN MOMENTO SALDRÁN

Y QUE GOZARÁN ETERNAMENTE EN EL REINO DE LOS CIELOS,

PERO MIENTRAS TANTO SU DOLOR ES TREMENDO. 

MUCHOS SE IMAGINAN QUE SOLAMENTE ES UN PASO,

UN MOMENTO EN EL QUE SE ESTARÁ EN EL PURGATORIO,

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Y EN LA GRAN MAYORÍA DE LOS CASOS MIS PEQUEÑOS, NO ES ASÍ.

Sabed que hay diferentes niveles en el Purgatorio, el más bajo está prácticamente tocando el Infierno y ahí las almas son todavía tremendas, malas;

pero, por alguna oración de alguien o por un hecho particular, esas almas se salvaron, pero necesitan un tiempo más largo de purificación

que aquellas almas que trataron de estar toda su vida conMigo, pero que no cumplieron totalmente todo lo necesario para entrar al Reino de los Cielos al momento de su muerte.

La hermandad espiritual debe crecer en vosotros, Mis pequeños, y debéis aprender a ver el dolor en vuestros hermanos y tratar de evitarlo en lo más que podáis;

así mismo tiene que ser con las Benditas ánimas del Purgatorio, vuestras oraciones intercediendo por ellas, vuestras misas dichas con todo el amor hacia Mí, vuestro Padre, vuestro Dios,

con la intención de que se purifiquen muchas almas y vayan saliendo del Purgatorio.

La pena de Daño en el Purgatorio, ES LA AUSENCIA DE DIOS, el sufrimiento que Jesús experimentó y lo hizo sudar sangre en Getsemaní…

Penitencias, ayunos, sacrificios, buenas obras, todo lo que podáis para irle quitando dolor a esos hermanos vuestros, son necesarios

para que ellas ya puedan gozar eternamente conMigo, pero necesitáis ser más conscientes de esta realidad espiritual,

no estarán un momento y ya saldrán, son tormentos fuertes según cómo vivieron en su vida.

EN EL PURGATORIO SE CONCIENTIZA EL PECADO, EN LO QUE FALLASTEIS,

Y ADEMÁS NO SOLAMENTE EL DOLOR QUE ME CAUSASTEIS,

SINO EL QUE CAUSASTEIS A VUESTROS HERMANOS

Y TODO LO QUE ESE PECADO LUEGO VA CAUSANDO ALREDEDOR VUESTRO.

23. Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti,
24. deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.
25. Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel.
26. Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.

 TODA ACCIÓN TIENE UNA REACCIÓN

Y A VECES NO VEIS ESA REACCIÓN,

QUE PUEDE SER MUY LARGA, QUE PUEDE AFECTAR A MUCHAS ALMAS.

Una palabra o una acción dicha en público que afecte a las almas, ya con ello afectasteis a muchísimas almas y éstas, a la vez, quizá después lo proclamen a otros hermanos vuestros.

Y aquel que comete una falta así, que cause afectación espiritual a muchas almas, tendrá que pagar por todo el daño causado a todas esas almas.

Y por eso su tiempo en el Purgatorio será mayor, si es que llega al Purgatorio y no se pierde eternamente.

Por eso debéis cuidar vuestros pensamientos, vuestras palabras, vuestras obras, vuestras omisiones, porque para mucha gente a vuestro al rededor,

para muchas almas que os están observando, podéis ser un buen ejemplo y ayudar a muchas almas a crecer en Virtud y en Amor,

pero podéis ser también un mal ejemplo y causar una destrucción espiritual, a veces tan tremenda que afectará a muchas almas y que quizá hasta se puedan perder eternamente por culpa vuestra.

Tenéis que cuidaros, tenéis que cuidar vuestra forma de ser, os repito, vuestras palabras, obras, acciones, omisiones, todo esto puede causar un mal a muchas almas y tendréis que responder por ellas al momento de vuestro juicio.

Reparad, Mis pequeños, reparad por vuestras faltas pasadas, ciertamente perdonadas, pero el daño que habréis hecho a otras almas, eso tendrá que ser también purgado.

 Cuidad pues, Mis pequeños, cuidad vuestra alma y cuidad a vuestros hermanos, rogadMe porque pronto salgan del Purgatorio.

Os repito, ahora el tiempo de Purgatorio ES MÁS LARGO porque hay muy pocas almas que estén orando por ellas.

Son vuestros hermanos, lo que hagáis por ellas, tarde o temprano, también será un bien para vosotros.

Porque un alma, que por vuestra intercesión sale del Purgatorio, ella desde el Cielo Me rogará por vuestra salida de ahí, es un bien que os hacéis los unos a los otros.

Cuando obráis en el amor, Mi Amor cae sobre todas las almas y os favorece a todos.

No desperdiciéis, pues, toda ocasión que tengáis para ayudar a vuestros hermanos, vivos y difuntos, y así iréis procurando con ello que vuestra salida del Purgatorio sea pronta.

Yo os Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.

 

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34 EL SACRIFICIO


Hago un llamado URGENTE a todo el mundo católico para que el próximo DOMINGO 9 de Agosto se lleve a cabo una jornada de ayuno y oración a nivel mundial con el rezo del rosario de mi Preciosísima Sangre y con el rezo del Exorcismo de San Miguel, de 12:00 am a 6:00 pm, pidiéndole al Padre Celestial por la protección de mis Templos, Santuarios y Lugares Santos, que están siendo destruidos y profanados por las fuerzas del Mal en este mundo.

34 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA
13. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. Juan 16, 13

Habla Dios Espíritu Santo

La Tierra es un altar. Un enorme Altar. 

Fue creada para ser un Altar de Alabanza  Perpetua a su Creador.

Pero el hombre con su Pecado, la ha convertido en un Altar de Expiación.

La Tierra debe como todos los demás astros del Universo, cantar los Salmos a su Creador.

Todos los astros cantan con su voz de luz y movimiento, en los espacios infinitos del Firmamento, las Alabanzas a Dios.

También la Tierra canta el Salmo de las Esferas, como el Cielo con los vientos, con las aguas, con las voces de las plantas y de los animales.

Sobre el Templo de la Tierra solo falta el hombre, que tiene una misión que debiera ser algo más que un deber, una alegría: AMAR A DIOS.

Dar inteligente y voluntariamente, Culto de Amor a Dios, correspondiéndole por el Amor que Él ha dado al hombre, dándole la vida y dándole el Cielo, después de la Vida.

Y la Tierra está llena de Pecado y por eso debe ser Altar de Expiación Perpetua,

De Sacrificio Perpetuo, sobre el cual ardan las hostias que sufren: los inocentes y los santos.

Las almas víctimas que se unen a la Gran Víctima y se inmolan por todos.

Y de esta manera se convierte la injusticia en Redención.

El sudor y el trabajo fertilizan los campos.

El sacrificio de  las víctimas, fertiliza los corazones y los prepara para la salvación.

SER CRISTIANO  =    INMOLACIÓN.

Debemos vivir en el Amor y alcanzar en la Escuela del Sufrimiento, la cima del Sacrificio y la caridad: el Martirio.

Con el ‘callar, aceptar, sufrir y ofrecer’, se vence a Satanás.

Con esto se da muerte al ‘yo’, a la propia voluntad.

El ‘yo’ es orgullo y a Satanás no hay nada que lo irrite más, que un acto de humildad.

Y LA VERGÜENZA DE SER VENCIDO

POR UN HOMBRE INFERIOR A ÉL POR NATURALEZA;

LO EXASPERA Y LO HIERE

Vivir para los hombres o para Dios.

La diferencia la establece la medida del sacrificio de nuestro egoísmo.

La vida cristiana es un perpetuo heroísmo. Porque es una lucha contra el Mundo, el demonio y la Carne.

La libertad que Dios nos concede, no nos permite ser hipócritas:

o con Jesús o contra Él.

Tu corazón se volcará a lo que le dediques: tiempo, dinero. energía.

Si somos de Dios no podemos pactar alianzas con el Enemigo.

El que quiere servir a dos amos, con alguno queda mal.

Y al que se acerca a Satanás, éste lo arrebata sin contemplaciones.

Judas quiso adorar en dos altares y es muy conocido en donde terminó.

El sacrificio que Dios quiere, es el espíritu compungido, obediente, amoroso; porque puede también realizar un sacrificio de Alabanzas, de alegría, de amor y no solo de expiación.

CUANDO LE SACRIFICAMOS NUESTRA VOLUNTAD A SU VOLUNTAD,

HAY QUE INVOCAR LAS LÁGRIMAS DE MARÍA,

QUE NOS VIGORIZAN E INFUNDEN VALOR,

PARA UN MAYOR SACRIFICIO.

El Crecimiento en el Amor aumenta el hambre de sacrificio…

Y el sacrificio más tremendo, se vuelve soportable, cuando se sabe su utilidad.

Entonces sobre las lágrimas florece una sonrisa y sobre la angustia, una seguridad.

El hombre espiritual deja de ser esclavo de los sentidos y siempre tiene en los labios con amorosa resignación, estas palabras:

“No lo que yo quiero, Padre mío. Hágase tu Voluntad.”

¡Padre, SI QUIERES aparta de Mí éste Cáliz! Pero NO SE HAGA MI VOLUNTAD, sino la Tuya!

EL SACRIFICIO ES AMOR OFRENDADO AL AMOR.

La Perfección está compuesta del fruto de incontables sacrificios.

EL SACRIFICIO Y LA PENITENCIA, SON EL CAMINO DE LA SALVACIÓN.

Para ser verdadero cristiano se debe amar y reparar por los que han esterilizado el amor en su corazones.

La forma más elevada del amor es el sacrificio que imita al Amor Supremo: EL AMOR REDENTOR. 

Jesús como Rey del espíritu, solo ofreció privaciones, sacrificios y dolores,

que le serán cambiados en gloria al que persevere hasta el fín y no claudique del Camino del Calvario,

Esa cruz me pertenece Señor, ¡Crucifícame Jesús, porque te adoro sobre todas las cosas! Y ayúdame a Amar, haciendo Tu Voluntad y no la mía…´´

que está sembrado de Dolor y de lágrimas.

NO HAY RESURRECCIÓN SIN CRUCIFIXIÓN.

La victoria está en el sacrificio.

EL SACRIFICIO ES OFRENDA DE AMOR OFRECIDA AL PADRE.

Los dones vienen de Dios. El amor es mérito del hombre. El sacrificio es amor.

Es el que hace esplendoroso el altar del corazón.

El holocausto voluntario perfuma como el Incienso más agradable y es más precioso para Dios, que el perfume de todas las flores de la Tierra.

En el Purgatorio estamos SOLOS y se sufre LA SENTENCIA EN LA CRUZ DE NUESTROS PROPIOS PECADOS, que merecemos… PROPORCIONADA POR LA JUSTICIA DIVINA

Cada renuncia va envuelta con el oro de la Caridad que la ofrece a Dios en un culto verdadero, para que tome valor de Redención y así la Tierra se salvará con el sacrificio.

El Sacrificio es el que abre los oídos del espíritu y es la sangre que lava la lengua que habla de Dios.

Jesús es el Verbo del Padre y su Palabra es lo más sagrado, porque es la que da la Vida Eterna.

No puede ser Profeta de Jesús, el que no se crucifica totalmente con Él y convierte su vida en un sacrificio continuo.

Las almas víctimas están totalmente fusionadas con Dios e igual que Jesús está en el Padre y es uno con Él;

las almas que se inmolan ven realizarse el Misterio de que Dios las trabaje para que sean espejos purísimos en donde se reproduzca la imagen de Jesús Crucificado,

tal y como Él está en la Cruz: coronadas, azotadas, clavadas, desoladas, traspasadas y desamparadas.

En el INFIERNO, EL REINO DEL ODIO están peor, los demonios desquitan su ODIO Y SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

En cada uno de estos aspectos se convierten en un retrato viviente, para que el Padre se complazca en ellas y derrame gracias sobre los pecadores.

Como Iglesia, tenemos el deber sagrado de morir por Dios, abandonadas y crucificadas.

En el altar de la Tierra no fue consumada más que la Carne y la Sangre del Hombre-Dios.

En el altar del Cielo son ofrecidas las Hostias vivientes como oblación de suavísimo olor ardiente

sobre el altar del sacrificio de un corazón enamorado de Dios, constituyendo con esto: el Verdadero Culto a Dios.

LA PENITENCIA

Cuando Dios creó al hombre, se hizo un Templo perfecto para Sí Mismo y puso en él sólo una necesidad: la del Amor.

Amor de hijos hacia su Padre. Amor de súbditos para su Rey. Y amor de creaturas para su Creador.

Y si el ácido de la culpa no hubiese corroído las raíces del amor; éste habría crecido potente en nosotros como un gozo;

como una necesidad que produce alivio cuando se realiza, igual que lo es el respirar.

Y el amar se hubiera efectuado sin fatiga, porque el amor es la respiración y la sangre que hace vital al espíritu.

Peor que la ruina y la destrucción que hacen las bombas nucleares en el mundo material; más nefasta fue la Culpa.

Pues trastornó la Obra Maestra de la Creación y desbarató, en la raíz del hombre;

aquel conjunto perfecto de carne dócil al espíritu y aquel armónico contorno que pusiera Dios alrededor de su hijo; para que fuera un rey feliz.Desaparecido el amor del hombre para con Dios; desapareció el Amor de la Tierra para con el hombre.

Se desencadenó la ferocidad entre los seres inferiores; entre éstos y el hombre y…

¡El Horror de los horrores!.. Entre los mismos hombres.

La sangre hirvió a causa del Odio y se derramó contaminando el altar de la Tierra.

Y de la semilla de la Culpa nació una planta de amargo fruto y de punzantes ramas: el Dolor.

El Pecado evolucionó en perversión y ferocidad; haciendo que el Dolor se hiciera más vasto y complicado.

Jesús, el Dios-Hombre. Vino a santificar el Dolor, sufriéndolo por nosotros.

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

Y fundiendo el suyo que es Infinito, con el nuestro; para darle mérito.

Dos son las necesidades primordiales del hombre: el Amor y el Dolor.

El Amor que nos impide cometer el mal. Y el Dolor que lo repara.

Esta es la ciencia que se debe aprender: saber amar y saber sufrir.

El que aprende a dominar el arte de sufrir se convierte en penitente.

SOLO LA PENITENCIA Y EL AMOR PESAN A LOS OJOS DE DIOS;

 

Cuando nos crucificamos y Dios nos convierte en corredentores, somos pararrayos de la Justicia Divina… Y TENEMOS EL PALIATIVO DEL CIELO. EL SUFRIMIENTO SE TORNA GOZO

PARA DETENER LOS ACONTECIMIENTOS Y DESVIARLOS….

PENITENCIA

Su nombre causa horror, pero sus efectos dan frutos preciosos en el campo de las virtudes, porque surge de la humildad y es el fuego que conserva, desarrolla y fortalece las virtudes.

De ella nace el propio desprecio. Se desprende el ansia de padecer y se fortalece el hambre de crucifixión.

La Penitencia atrae a Dios y sirve para expiar y merecer, porque es el arrepentimiento activo.

La expiación por el dolor dado a Dios y un dolor reparador a través de un castigo infligido con objeto de desagraviarlo.

La Penitencia da luz y agilidad de espíritu, porque doma la carnalidad y es el arma más poderosa contra los vicios.

Porque ataca directamente todos los pecados capitales e impide que el alma se hunda en la molicie.

La Penitencia nos arranca del fango y nos dispara en el vuelo hacia el encuentro del Amor.

La Penitencia es un secreto entre el alma y Dios, consumado por amor a Él, a los hermanos y hacia nosotros mismos, para que el espíritu vuelva a ser rey.

Es la muralla que protege la castidad. Desarma la Justicia de Dios y la convierte en Gracias.

Purifica las almas; apaga el fuego del Purgatorio; eleva el alma de la Tierra

Y ES LA COOPERACIÓN A LA REDENCIÓN:

PORQUE LA PENITENCIA Y EL SACRIFICIO,ARRANCAN LAS ALMAS A SATANÁS.

La penitencia es la humillación que le infiltra el hombre a sus bajezas y miserias: trabajar para derribar el ‘yo’.

debe pedir a Dios, a través de una vida de Penitencia que nos lave de tanta humanidad y que nuestro corazón arda, por el celo de Dios y de las almas.

Y que nos convierta en carbones encendidos por la Caridad.

Y si no sabemos imponernos penitencias, hay que aceptar aquella de la vida que no es plena, diciendo: ‘Si esta pena viene de Dios, hágase señor tu Voluntad.’

Si viene de un pobre hermano cautivo: ‘Padre, yo te la ofrezco para que tú lo perdones y él se redima.’

Cuando se hace así, todo es puro y entonces se alcanza la pureza del Corazón que lo convierte en Trono de Dios.

Y aún el más perfecto de los penitentes, arrastra en su sacrificio escorias de imperfecciones humanas, de odios, de egoísmos…

Y Jesús enseñó que por más que ayunemos con la boca; si después no se ayuna con el corazón

dejando de perjudicar con las obras, con las palabras y hasta con el pensamiento, al prójimo; le resulta detestable nuestro ayuno, que da muerte a nuestra alma.

Porque las prácticas sin la caridad, sólo pavimentan el camino para el infierno…

La Penitencia que le agrada a Dios, sólo la conoce Dios.

Es mejor pasar por inmortificados a los ojos del mundo… y de esta manera la practicamos con la pureza de corazón necesaria.

“Bienaventurados los limpios de corazón…”

La Penitencia abre los ojos del espíritu. Los ojos del espíritu ‘ven’ las sublimes visiones y ellas anulan la sensibilidad corporal.

Es lo que nos ayudad a soportar los horrendos suplicios sonriendo.

El éxtasis anula la sensibilidad dolorífica.

Cuando alcanzamos la perfección en el amor, podemos ver con su perfección, la Perfección de Dios sin velos y con una verdadera anulación, lo material desaparece.

La alegría de la visión, suprime la miseria de la carne sensible al sufrimiento. Y empezamos a gozar del Paraíso.

La Penitencia no mata más que lo que va a morir.

No debe haber temor por el cuerpo al que se debe amar poquísimo:

sólo como se ama y se cuida un vestido, que tarde o temprano se vuelve inservible.

Los cilicios y las disciplinas no son las que matan. Los penitentes no mueren de esto.

Mueren por la Caridad que los consume y que arde en ellos como un horno. Porque la hoguera del amor consume más de lo que destruye la austeridad.

La Penitencia purifica el cuerpo y el alma.

El ayuno corporal, purifica los sentidos y es una reparación por los que aman la carne como la cosa más preciosa y solamente buscan la felicidad en los placeres sensuales y materiales.

El ayuno es una tremenda fuerza de oposición contra los males con los que Satanás inunda las almas; porque no solo de pan vive el hombre.

La Penitencia se ejerce con el control de las pasiones y la mortificación de los sentidos, controlando la lengua y guardando silencio exterior e interior.

Huyendo de la murmuración y el descontento; de los chismes y la fácil tentación del juicio y la condena.

La Penitencia es sufrimiento para el cuerpo y luz para el espíritu.

Fortifica la debilidad y alcanza las gracias de Dios.

Con la Penitencia se preparan los caminos y caen las cadenas de la esclavitud y el Pecado.

La Penitencia nos ayuda a vencer las tentaciones y a vencer a Satanás en los corazones que se desea redimir.

PORQUE CIERTOS DEMONIOS SE VENCEN

SÓLO CON LA ORACIÓN Y LA MORTIFICACIÓN

CON LA PENITENCIA SE ENCIENDE EL AMOR EN LOS CORAZONES APAGADOS

Los hombres no saben cuántas lágrimas; cuantos dolores; cuantas penitencias; cuantos sacrificios; son el precio de su existencia.

Creen tener la vida por la madre que los ha engendrado y por el padre que les ha dado el pan.  Esto es verdad, si se calcula con la medida de los brutos que así tienen la vida.

Pero la Verdadera Vida para darles tiempo para convertirse, es obra de las almas víctimas.

Muchos no mueren eternamente por estos héroes para ellos desconocidos, que metiéndose entre los hombres y Dios, con los brazos levantados trasfieren hacia sí mismos; como si fueran un pararrayos, los castigos divinos.

Y les trasfunden un poco de la sangre espiritual, que es sangre de Gracia, que circula en le Gran Cuerpo Místico, a los que están desvanecidos por las enfermedades morales.

Pero todo esto lo hacen a través del tamiz de su yo sacrificado y es como se filtra este bien a los malvados.

La Tierra tiene mucha necesidad de Penitencia, para que los débiles puedan tener fuerzas para resistir a Satanás.

Y aún el más perfecto de los penitentes, arrastra en su sacrificio escorias de imperfecciones humanas, de odios, de egoísmos…

la Penitencia; al tener subyugado al pólipo que lo humano lleva adherido en su fondo; confiere luz y agilidad al espíritu.

La penitencia nos arranca de la carnalidad y nos lanza como bólidos al encuentro del Amor.

La Penitencia debe siempre precederlo todo porque es la que amerita las alegrías.

Toda visión nace de una precedente penitencia y cada penitencia abre el camino para la más alta contemplación.

Sacrificio. Sacrificio. Sacrificio. Debe ser nuestra vida, nuestra fuerza, nuestra gloria.

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Sólo cuando las almas se adormecen en Dios, es cuando dejan de ser hostias, para convertirse en dioses. Su vida es un total sacerdocio.

El Pensamiento del Crucificado, ¡Qué ligeras hace todas las penitencias del cuerpo y los dolores internos!

A Dios se le encuentra en la Cruz y la misión es ser un reflejo de Jesús Crucificado.

Las almas víctimas son los gigantes del Amor.

Expían por amor de los hermanos y esto es amor del prójimo llevado hasta el heroísmo.

Se ofrece al Dios Ofendido al que le brinda consuelo por la ofensa recibida y esto es Amor de Dios llevado hasta el heroísmo.

El Amor es el Sacrificador Eterno.

El que inmoló al Dios hecho Carne y…

13 LA SUEGRA DE PEDRO


13 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Pedro le está hablando a Jesús.

Y dice:

–           Maestro, quisiera rogarte que vengas a mi casa. No me atreví a decírtelo el sábado pasado. Pero… querría que vinieras.

Jesús pregunta:

–          ¿A Betsaida?

–          No, aquí… a casa de mi mujer; la casa natal, quiero decir.

–          ¿Por qué este deseo, Pedro?

–          Por muchas razones… Y además, hoy me han dicho que mi suegra está enferma. Si quisieras curarla, quizás te…

–          Termina, Simón.

–          Quería decir… si te la presentasen, ella dejaría… Sí, en definitiva, ya sabes; una cosa es oír hablar de uno y otra cosa es verlo y oírlo. Y si esta persona además cura, pues entonces….

–          Entonces cesa incluso el odio, quieres decir.

–          No, odio no. Pero, ya sabes… el pueblo está dividido en muchos pareceres. Y ella… No sabe a quién hacer caso. Ven, Jesús.

–          Voy. Vamos. Advertidles a los que esperan que les hablaré desde tu casa.

Van hasta una casa baja, aún más baja que la de Pedro en Betsaida y situada aún más cerca del lago, del que está separada por una faja de orilla guijarrosa.

Al parecer durante las borrascas las olas van a morir contra los muros de la casa, que es baja pero muy ancha y da la impresión de que estuviera habitada por varias personas.

En el huerto que se abre en la parte delantera de la casa hacia el lago, no hay más que una vid vieja y nudosa, extendida sobre una rústica pérgola y una vieja higuera plegada completamente hacia la casa por los vientos del lago.

El ramaje del árbol, como una cabellera despeinada, apenas roza sus muros y toca los postigos de las pequeñas ventanas, cerrados como protección del vivo sol que incide sobre la casita.

Sólo se ve esta higuera, esta vid y un pozo bajo con su brocal verdoso.

Pedro invita:

–           Entra, Maestro.

Algunas mujeres están en la cocina: dedicadas unas a remendar las redes y otras, a preparar la comida.

Saludan a Pedro y luego se inclinan confusas ante Jesús, mirándolo de soslayo con curiosidad.

Jesús dice:

–           Paz a esta casa. ¿Cómo está la enferma?

 Tres mujeres le dicen a una, que se está secando las manos con el borde del vestido. 

–           Habla tú, que eres la mayor.

Y ella contesta:

–           La fiebre es fuerte, muy fuerte. Hemos llama do al médico, pero dice que es demasiado anciana para que pueda sanar y que cuando ese mal de los huesos va al corazón y da fiebre especialmente a esa edad, la persona muere.

Ya no come… Yo trato de prepararle comidas apetitosas; como ahora, ¿Ves, Simón? Estaba preparándole esa sopa que le gusta tanto. He escogido el pescado mejor, de los cuñados.

Pero no creo que pueda comérsela. Y además… ¡Está tan inquieta! Se queja, grita, llora, impreca…

Jesús indica:

–          Tened paciencia como si fuera vuestra madre y Dios os otorgará el mérito, elevadme donde ella.

La mujer advierte:

–          Rabí… Rabí… no sé si querrá verte. No quiere ver a nadie. Yo no me atrevo a decirle “ahora te traigo aquí al Rabí”.

Jesús sonríe sin perder la calma.

Se vuelve hacia Pedro:

–          Te toca a ti, Simón. Eres hombre, y el más mayor de los yernos según me has dicho. Ve.

Pedro hace una mueca muy significativa…

Obedece. Cruza la cocina, entra en una habitación y a través de la puerta cerrada tras él, conversa con una mujer.

Asoma la cabeza y una mano.

Y dice:

–          Ven, Maestro, date prisa – y añade, más bajo, apenas inteligiblemente – Antes de que cambie de idea.

Jesús cruza rápido la cocina y abre de par en par la puerta.

Erguido, en el umbral, pronuncia su dulce y solemne saludo:

–           La paz sea contigo.

Entra, a pesar de no haber recibido respuesta.

Va junto a una litera baja en la que está echada una mujer pequeña, toda gris, flaca, jadeante a causa de la fiebre alta que le enrojece el rostro consumido.

Jesús se inclina hacia el camastro, le sonríe a la anciana.

 Y le dice:

–           ¿Te encuentras mal?

Ella contesta jadeante:

–           ¡Me muero!

–           No. No te mueres. ¿Puedes creer que Yo te puedo curar?

–           ¿Y por qué habrías de hacerlo? No me conoces.

–           Por Simón, que me lo ha pedido… Y también por ti, para darle tiempo a tu alma de ver y amar la Luz.

–           ¿Simón? Mejor sería si… ¿Cómo es que Simón ha pensado en mí?

–            Porque es mejor de lo que tú te piensas. Yo lo conozco y lo sé. Lo conozco y es para mí un placer acoger lo que me pide.

–            Entonces, ¿Piensas curarme? ¿Ya no moriré?

–            No, mujer. Por ahora no morirás. ¿Puedes creer en mí?

–            Creo, creo. ¡Me basta con no morir!

Jesús sonríe de nuevo, le coge la mano de hinchadas venas y llena de arrugas, la cual desaparece en la suya, juvenil.

Se yergue majestuoso, tomando el aspecto de cuando hace un milagro

Y decreta:

 –       ¡Queda curada! ¡Lo quiero! ¡Levántate! – y le suelta la mano, cayendo sin que la anciana se queje.

 Mientras que antes, aunque Jesús se la hubiera tomado con mucha delicadeza, el solo hecho de moverla le había costado un quejido a la enferma.

Un tiempo breve de silencio…

Luego, la anciana exclama fuerte:

–         ¡Oh! ¡Dios de los padres! ¡Si yo ya no tengo nada! ¡Pero si estoy curada! ¡Venid! ¡Venid!

Acuden las nueras.

–         ¡Mirad! – dice la anciana – ¡Me muevo y ya no siento dolores! ¡Y ya no tengo fiebre! Tocad, veréis qué fresca estoy.

Y el corazón ya no parece el martillo del herrero. ¡Ah! ¡Ya no me muero!

No hay ¡Ni siquiera una palabra para el Señor!

Pero Jesús no se lo toma a mal.

Le dice a la nuera más mayor:

–         Vestidla. Que se levante. Puede hacerlo. Y se encamina hacia la puerta.

Simón, desconsolado, se dirige a la suegra:

–         El Maestro te ha curado y ¿No le dices nada?

Ella parece reflexionar:

–         ¡Pues claro! No me daba cuenta. Gracias. ¿Qué puedo hacer para decirte gracias?

Jesús dice con dulzura:

–          Ser buena, muy buena. Porque el Eterno fue bueno contigo. Y si no te importa demasiado, déjame descansar hoy en tu casa.

He llegado esta mañana al alba después de recorrer durante la semana todos los pueblos cercanos. Estoy cansado.

Ella contesta apresurada:

–          ¡Claro! ¡Claro! Quédate si quieres.

Pero no se la ve con mucho entusiasmo al decir esto.

Jesús con Pedro, Andrés, Santiago y Juan, va al huerto a sentarse.

–          ¡Maestro!….

–          ¿Pedro mío?

–          Estoy desolado.

Jesús hace un gesto como queriendo significar:

 –        ¡Bah!, no te preocupes.

Luego añade:

–          No es la primera, ni será la última que no siente inmediata gratitud. Pero no pido gratitud.

Me conformo con proporcionarles a las almas un modo de salvarse. Yo cumplo con mi deber. Ellas que cumplan con el suyo.

–          ¿Ha habido otros así? ¿Dónde?

–          ¡Qué curioso eres, Simón! Pero deseo darte gusto, a pesar de que no me satisfacen las curiosidades inútiles. En Nazaret. ¿Te acuerdas de la madre de Sara?

Estaba muy enferma cuando llegamos a Nazaret y nos dijeron que la niña estaba llorando. Fui a ver a la mujer para que la niña que es buena y dócil, no se quedara huérfana y acabara siendo una hijastra…

Quería curarla… Pero en el momento en que iba a poner pie en la casa, su marido y un hermano me echaron diciendo: “¡Fuera, fuera! No queremos problemas con la sinagoga”.

Para ellos, para demasiados, soy ya un rebelde…

De todas formas la curé, por sus niños.

Y a Sara, que estaba en el huerto, acariciándola, le dije:

–         “Curo a tu madre. Ve a casa. No llores más”.

La mujer quedó curada en ese mismo momento y la niña se lo dijo, así como al padre y al tío…

 

Y se le castigó por haber hablado conmigo.

Lo sé porque la niña vino corriendo detrás de mí cuando me marchaba del pueblo… Pero no importa.

Pedro dice impetuoso:

–          Yo la volvía a poner enferma.

Jesús se muestra severo:

–          ¡Pedro! ¿Es esto lo que te enseño a ti y a los otros? ¿Qué has oído de mis labios desde la primera vez que me has escuchado?

¿De qué he hablado siempre, como condición primera para ser verdaderos discípulos míos?

–           Es verdad, Maestro. Soy un verdadero animal. Perdóname. Pero… ¡No puedo soportar el que no te quieran!

–           ¡Oh, Pedro, verás faltas de amor mucho mayores! ¡Te llevarás muchas sorpresas, Pedro!

Personas que el mundo llamado “santo” desprecia como publícanos y que sin embargo, serán ejemplo para el mundo.

Y ejemplo no seguido por los que los desprecian; paganos que estarán entre mis mayores fieles; meretrices que se vuelven puras, por voluntad y penitencia. Pecadores que se enmiendan…

Pedro objeta:

–           Mira: que se enmiende un pecador… todavía. ¡Pero una meretriz y un publicano!…

–          ¿No lo crees?

–           Yo no.

–           Estás equivocado, Simón. Pero, mira, viene tu suegra.

La mujer invita:

–           Maestro… Te ruego que compartas mi mesa.

–           Gracias, mujer. Dios te lo pague.

Entran en la cocina y se sientan a la mesa.

Y la anciana sirve a los hombres, distribuyendo pródigamente el pescado en sopa y asado.

–           Perdonad, pero no tengo más que esto.

Y para no perder la costumbre reprocha  a Pedro:

–          ¡Demasiado hacen tus cuñados, solos como se han quedado desde que te has ido a Betsaida! Si al menos hubiera servido para hacer más rica a mi hija…

Pero oigo que muy frecuentemente te ausentas y no pescas.

Sorprendentemente, Pedro responde con calma:

–          Sigo al Maestro. He ido con Él a Jerusalén y el sábado estoy con Él. No pierdo el tiempo en comilonas.

–          Pero no ganas dinero. Mejor sería, ya que quieres servir al Profeta, que te vinieras aquí de nuevo.

Al menos esa pobre hija mía, mientras tú te dedicas a ser santo, tendría a los familiares que le dieran de comer.

–          Pero ¿no te da vergüenza hablar así delante de Él, que te ha curado?

–          Yo no lo critico a Él. Él se dedica a su oficio. Te critico a ti que andas de vago. Total, tú no serás nunca un profeta ni un sacerdote.

Eres un ignorante y un pecador, un completo inútil.

–           Porque está Él, que si no…

Jesús interviene:

–           Simón, tu suegra te ha dado un consejo excelente. Puedes pescar también desde aquí.

Por lo que oigo, ya antes pescabas en Cafarnaúm. Puedes volver ahora.

Pedro se desconcierta:

–          ¿Y vivir aquí de nuevo? Pero Maestro, Tú no…

–          Tranquilo, Pedro mío. Si tú estás aquí, estarás o en el lago o conmigo. Por tanto, ¿Qué más te da estar o no estar en esta casa?

Jesús ha puesto la mano sobre el hombro de Pedro y parece que la calma de Jesús pasa al fogoso apóstol.

Pedro concede:

–          Tienes razón. Siempre tienes razón. Lo haré. Pero… ¿Y éstos? – alude a Juan y a Santiago, sus socios.

E intercede:

–          ¿No pueden venir también ellos?

Los hermanos, hijos del trueno apoyan:

–          Nuestro padre, y sobre todo nuestra madre, en todo caso estarán más contentos sabiendo que estamos contigo Jesús, que con ellos. No pondrán dificultades.

Pedro añade:

–          Quizás venga también Zebedeo.

Santiago agrega:

–          Es más que probable. Y con él otros. Vendremos, Maestro, sin duda vendremos. 

Un niño se asoma a la puerta y pregunta:

–          ¿Está aquí Jesús de Nazaret?

Juan lo invita:

–           Está aquí. Pasa.

Entra un niño de Cafarnaúm, concretamente el que prometió ser bueno después de tropezarse con las piernas de Jesús, para comer la miel del Paraíso.

Jesús dice:

–           Pequeño amigo, pasa.

El niño, un poco atemorizado por tanta gente como lo mira, se tranquiliza y corre donde Jesús, que lo abraza y se lo coloca sobre las rodillas.

Jesús le da un trozo de su pescado en una rodaja de pan.

El niño le entrega un pequeño saco y explica:

–            Mira, Jesús, esto es para ti. También hoy esa persona me ha dicho: “Es sábado. Llévale esto al Rabí de Nazaret y dile a tu amigo que ore por mí”. ¡Sabe que eres mi amigo!…

Y el niño ríe feliz y come su pan y su pescado.

Jesús toma el bolsito, diciendo:

–           ¡Sí señor! Santiago, le dirás a esa persona que mis oraciones por él suben al Padre.

Pedro pregunta:

–           ¿Es para los pobres?

–           Sí.

–           ¿Es el donativo de costumbre? Veamos.

Jesús le da la bolsa.

Pedro vuelca las monedas y cuenta,

Exclamando admirado:

–          ¡También esta vez la misma fuerte suma! ¿Pero quién es esta persona? Di, niño, ¿Quién es?

El pequeño Santiago mueve la cabeza, afirmando:

–          No lo debo decir y no lo diré.

–          ¡Qué desconsiderado! ¡Vamos, que si eres bueno te doy fruta!

–          Yo no lo diré, ni aunque me insultes, ni aunque me acaricies.

–           ¡Mirad qué lengua!

Jesús pontifica:

–           Santiago tiene razón, Pedro. Mantiene la palabra dada; déjalo en paz.

–           Tú, Maestro, ¿Sabes quién es esta persona?

Jesús no responde.

 Se ocupa del niño, al cual le da otro trozo de pescado asado, bien limpio de espinas.

Pero Pedro insiste y Jesús debe responder:

–           Yo sé todo, Simón.

–           ¿Y nosotros no podemos saberlo?

Jesús reprende sonriente:

–           ¿Y tú no te curarás nunca de tu defecto?

 Y añade:     

 –          Pronto lo sabrás; porque, si el mal querría estar oculto y no siempre puede permanecer escondido, el bien, aunque quiera estarlo para ser meritorio, es descubierto un día para gloria de Dios,

cuya naturaleza resplandece en un hijo suyo; la naturaleza de Dios: el amor. Esta persona lo ha comprendido, porque ama a su prójimo.

Ve, Santiago. Llévale mi Bendición.

6 EL PRIMER APÓSTOL


6 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Jesús camina solo por una vereda que corta dos parcelas de cultivo.

Juan se dirige hacia Él por un sendero completamente distinto que hay entre las tierras; al final le alcanza, pasando por una abertura del seto.

Juan es un jovencito con el color rosáceo de las mejillas lisas, una bella sonrisa en su boca bien dibujada y la mirada pura de sus ojos color turquesa oscuro, donde asoma la limpieza del alma virgen y la inocencia del niño que no ha dejado de ser, aunque empieza a convertirse en un hombre.

Tiene una larga cabellera rubio oscura que ondula al ritmo de su paso, que es tan veloz que parece que corriera.

Llama, cuando está para pasar el seto:

 –       ¡Maestro!

Jesús se detiene y se vuelve sonriendo.

–        ¡Maestro, suspiraba por Tí! Me han dicho en la casa donde estás que habías venido hacia la campiña… Pero no exactamente a dónde. Y temía no verte.

 Juan habla levemente inclinado, con mucho respeto.

Y no obstante, se le ve lleno de confidente afecto en su actitud y en la mirada que levanta hacia Jesús, con la cabeza ligeramente en dirección al hombro.

Jesús responde con ternura:

–        He visto que me buscabas y he venido hacia ti.

–        ¿Me has visto? ¿Dónde estabas, Maestro?

–        Allí – y Jesús indica un grupo de árboles lejanos que  por el color del ramaje, parece que son olivos.

Y agrega sonriente: 

–         Estaba allí, orando y pensando en lo que voy a decir esta tarde en la sinagoga. Pero lo he dejado enseguida, nada más verte.

Fue con la vista espiritual.

–         ¿Y cómo has podido verme si yo apenas distingo ese lugar, escondido detrás de aquel promontorio?

–         Y sin embargo, ya ves que he salido a tu encuentro porque te he visto. Lo que no hace el ojo lo hace el amor».

–          Sí, lo hace el amor. Entonces, me amas, ¿No, Maestro?

–          Y tú, ¿Me amas Juan, hijo de Zebedeo?

–          Mucho, Maestro. Tengo la impresión de haberte amado siempre. Antes de conocerte, mi alma te buscaba. Y cuando te he visto, ella me ha dicho: “He ahí a quien buscas”. Yo creo que te he encontrado porque mi alma te ha sentido.

–          Tú lo dices Juan, y es así. Yo también he venido hacia ti porque mi alma te ha sentido. ¿Durante cuánto tiempo me amarás?

–          Siempre, Maestro. Ya no quiero amar a nadie que no seas Tú.

–          Tienes padre y madre, hermanos, hermanas; tienes la vida y con la vida, la mujer y el amor. ¿Serás capaz de dejarlo todo por Mí?

–          Maestro… no sé… pero me parece si no es soberbia el decirlo, que tu predilección será para mí, padre, madre, hermanos, hermanas e incluso mujer. De todo sí, de todo me consideraré saciado, si Tú me amas.

–          ¿Y si mi amor te comporta sufrimientos y persecuciones?

–           Será como nada, Maestro, si Tú me amas.

–           Y el día que Yo debiera morir…

–           ¡No! Eres joven, Maestro… ¿Por qué morir?

–           Porque el Mesías ha venido para predicar la Ley en su verdad y para llevar a cabo la Redención. Y el mundo aborrece la Ley y no quiere redención. Por eso persigue a los mensajeros de Dios.  

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

–           ¡Oh, que esto no suceda! ¡No le manifiestes este pronóstico de muerte a quien te ama!… Pero, aunque tuvieras que morir, yo te amaría de todas formas. Deja que te ame.

Juan tiene una mirada suplicante.

Más humilde que nunca, camina al lado de Jesús y parece como si mendigara amor.

Jesús se detiene. Lo mira, lo taladra con la mirada de sus ojos profundos.

Y poniéndole la mano sobre su cabeza inclinada, le dice:

–           Quiero que me ames.

–           ¡Oh, Maestro!

Juan se siente feliz. Aunque sus pupilas brillen por el lanto contenido.

Ríe con esa joven boca suya bien dibujada. Toma la mano divina, la besa en el dorso y la aprieta contra su corazón.

Luego, continúan su camino.

–           Has dicho que me buscabas…

–           Sí. Para anunciarte que mis amigos quieren conocerte… Y porque… ¡Oh, qué ganas tenía de estar de nuevo contigo! Te he dejado hace pocas horas… y ya no podía seguir sin ti.

–           Entonces, ¿Has sido un buen anunciador del Verbo?

–           También Santiago Maestro, ha hablado de ti de manera… convincente.

–           De forma que incluso quien desconfiaba…Y no es culpable, porque la prudencia era la causa de su reserva, se ha persuadido. Vamos a confirmarlo del todo.

–           Tenía un poco de miedo…

Jesús detiene el paso y dice:

–           ¡No! ¡No miedo a mí! He venido por los buenos y más aún por quien está en el error. Yo quiero salvar, no condenar.

Con los honestos seré todo Misericordia.

Intercesoramente, Juan interviene

–           ¿Y con los pecadores?

–           También. Por deshonestos entiendo los que lo son espiritualmente, y con hipocresía fingen ser buenos, mientras que realizan obras malvadas.

Y hacen esas cosas y de esa forma, para obtener algún beneficio propio y sacar algún provecho del prójimo. Con éstos seré severo.

–           Simón entonces puede sentirse seguro. Es auténtico como ningún otro.

–           Así me gusta, y así quiero que seáis todos.

–           Simón quiere decirte muchas cosas.

–           Lo escucharé después de hablar en la sinagoga. He dicho que se avise no sólo a los ricos y a los sanos sino también a los pobres y a los enfermos. Todos tienen necesidad de la Buena Nueva.

E1 poblado está cercano. Algunos niños juegan en la calle; uno, corriendo se choca con las piernas de Jesús.

Y se hubiera caído, si Él no lo hubiese aferrado con solicitud.

El niño llora de todas formas, como si se hubiera hecho daño.

 Y Jesús sujetándolo, le dice:

–        ¿Un israelita que llora? ¿Qué habrían debido hacer los miles y miles de niños que se hicieron hombres atravesando el desierto siguiendo a Moisés?

Pues bien, más por ellos que por los otros, porque el Altísimo ama a los inocentes y cuida providentemente de estos angelitos de la Tierra.

De estas avecillas sin alas, como de los pájaros del bosque y de los aleros, justamente por éstos envió tan dulce maná. ¿Te gusta la miel? ¿Sí? Bueno, pues si eres bueno comerás una miel más dulce que la de tus abejas.

–         ¿Dónde? ¿Cuándo?

–         Cuando, después de una vida de fidelidad para con Dios, vayas a Él.

–         Sé que no iré a Él si no viene el Mesías. Mamá me dice que por ahora cada uno de nosotros, israelitas, somos como Moisés y morimos teniendo ante nuestros ojos la Tierra Prometida.

Dice que nos damos a la espera de entrar en ella y que sólo el Mesías hará que entremos.

–        ¡Pero qué israelita tan genial! Pues bien, Yo te digo que cuando mueras entrarás enseguida en el Paraíso, porque el Mesías para entonces, habrá abierto ya las puertas del Cielo. Pero tienes que ser bueno.

Una mujer aparece y el niño grita:

–        ¡Mamá! ¡Mamá! 

El niño se desata de los brazos de Jesús y corre hacia una joven esposa que regresa con un ánfora de cobre.

–        ¡Mamá! El nuevo Rabí me ha dicho que iré inmediatamente al Paraíso cuando muera, y que comeré mucha miel… pero si soy bueno. ¡Seré bueno!

–        ¡Dios lo quiera! Perdona, Maestro, si te ha molestado. ¡Está lleno de vitalidad!

–        La inocencia no molesta, mujer. Dios te bendiga, porque eres una madre que cría a los hijos en el conocimiento de la Ley.

La mujer se sonroja ante esta alabanza y responde:

–        Que Dios te bendiga también a ti – y desaparece con su pequeño.

Juan pregunta:

–       ¿Te gustan los niños, Maestro?

Jesús contesta:

–        Sí, porque son puros y sinceros… y amorosos.

–         ¿Tienes sobrinos, Maestro?

–         No tengo sino una Madre. Pero en Ella están presentes la pureza, la sinceridad, el amor de los niños más santos junto a la sabiduría, justicia y fortaleza de los adultos.

En mi Madre tengo todo, Juan.

–         ¿Y la has dejado?

–         Dios está por encima incluso de la más santa de las madres.

–         ¿La conoceré yo?

–          La conocerás.

–         ¿Y me querrá?

–          Te amará porque Ella ama a quien ama a su Jesús.

–         ¿Entonces no tienes hermanos?

–         Tengo algunos primos por parte del marido de mi Madre. Pero todo hombre es para mí un hermano y para todos he venido. Henos aquí delante de la sinagoga.

Yo entro; tú vendrás después con tus amigos.

Juan se va y Jesús entra en una estancia cuadrada que tiene el típico aparato de luces colocadas en triángulo y de atriles con rollos de pergamino.

Ya hay una multitud que espera y ora.

También Jesús ora.

La multitud bisbisea y hace comentarios detrás de Él.

Jesús se inclina para saludar al jefe de la sinagoga y luego pide un rollo, tomado al azar.

Jesús empieza la lección…

–          El Espíritu me mueve a leer esto para vosotros. Al principio del séptimo libro de Jeremías se lee: “Esto dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel:

‘Enmendad vuestros hábitos y Vuestros sentimientos, y entonces habitaré con vosotros en este lugar,

No os hagáis falsas ilusiones con esas palabras vanas que repetís: aquí está el Templo del Señor.

Porque si vosotros mejoráis vuestros hábitos y sentimientos, si hacéis justicia entre el hombre y su prójimo, si no oprimís al extranjero, al huérfano y a la viuda,

si no esparcís en este lugar la sangre inocente, si no seguís a los dioses extranjeros, para desventura vuestra, entonces Yo habitaré con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres para siempre”.

Oíd, vosotros, de Israel. Yo vengo a iluminaros las palabras de luz que vuestra alma ofuscada ya no sabe ni ver ni entender. Oíd. Mucho llanto cae sobre la tierra del pueblo de Dios:

Lloran los ancianos al recordar las antiguas glorias, lloran los adultos bajo el peso del yugo, lloran los niños sin porvenir de gloria.

Mas la gloria de la Tierra no es nada respecto a una gloria que ningún opresor, aparte de Satanás y la mala voluntad, puede arrebatar.

¿Por qué lloráis? ¿Cómo es que el Altísimo que siempre fue bueno para con su pueblo, ahora ha vuelto hacia otro lugar su mirada y niega a sus hijos la visión de su Rostro?

¿Ya no es el Dios que abrió el mar y por él hizo pasar a Israel y por arenas lo condujo y nutrió. Y lo defendió contra los enemigos?

¿Y para que no perdiese la pista del camino del Cielo, como dio a los cuerpos la nube, les dio la Ley a las almas? ¿Ya no es el Dios que dulcificó las aguas y proporcionó el maná a los que estaban extenuados?

¿Ya no es el Dios que quiso estableceros en esta tierra y estrechó con vosotros una alianza de Padre a hijos? Y entonces, ¿Por qué ahora el pueblo extranjero os ha abatido?

Muchos entre vosotros murmuran: “¡Y, sin embargo, aquí está el Templo!”.

No basta tener el Templo e ir a él a rezar a Dios. El primer templo está en el corazón de cada hombre y en él se debe llevar a cabo una santa Oración.

Pero no puede ser santa si antes el corazón no se enmienda. Y con el corazón los hábitos, los afectos, las normas de justicia respecto a los pobres, respecto a los siervos, respecto a los parientes, respecto a Dios.

Mirad. Yo veo ricos de duro corazón que depositan pingües ofrendas en el Templo, pero no saben decirle al pobre: “Hermano, toma un pan y un denario. Acéptalo. De corazón a corazón. Que esta ayuda no te humille a ti, y no me ensoberbezca a mí el dártela”.

Veo que hay quien ora y se lamenta ante Dios de que no lo escucha prontamente. Y después, al mísero en ocasiones, de su propia sangre, que le dice: “Escúchame” y le responde con corazón de piedra: “No”.

Veo que lloráis porque quien os domina desangra vuestra bolsa.

Pero luego vosotros sacáis la sangre a quien odiáis, y no os horroriza el vaciar un cuerpo de sangre y de vida.

¡Oh, israelitas! El tiempo de la Redención ha llegado. Más, preparad sus vías en vosotros con la buena voluntad. Sed honestos, buenos; amaos los unos a los otros.

Ricos, no despreciéis; comerciantes, no cometáis fraudes; pobres, no envidiéis.

Sois todos de una sangre y de un Dios. Todos estáis llamados a un destino. No os cerréis con vuestros pecados el Cielo que el Mesías os va a abrir.

¿Que hasta ahora habéis errado? Ya no más. Caiga todo error.

Simple, buena, fácil es la Ley que vuelve a los Diez Mandamientos iniciales; pero deben estar inmersos en la Luz del Amor.

Venid. Yo os mostraré cuáles son:

Amor, amor, amor. Amor de Dios a vosotros, de vosotros a Dios. Amor entre vosotros. Siempre amor, porque Dios es Amor y son hijos del Padre los que saben vivir el amor.

Yo estoy aquí para todos y para dar a todos la luz de Dios. He aquí la Palabra del Padre que se hace alimento en vosotros. Venid, gustad, cambiad la sangre del espíritu con este alimento.

Todo veneno desaparezca, toda concupiscencia muera. Se os ofrece una gloria nueva, la Eterna. La alcanzarán los que hagan de la Ley de Dios estudio verdadero de su corazón.

Empezad por el amor. No hay nada más grande. CUANDO SEPÁIS AMAR, sabréis ya todo.

Y Dios os amará. Y Amor de Dios quiere decir ayuda contra toda tentación.

La bendición de Dios descienda sobre quien le eleva un corazón lleno de buena voluntad.

Jesús ha terminado de hablar.

ROSTRO MAESTRO

Se oye el bisbiseo de la gente. Después de himnos muy salmodiados, la asamblea se disuelve.

Jesús sale a la placita.

En la puerta están Juan y Santiago con Pedro y Andrés.

Jesús los saluda:

–          La paz esté con vosotros. Éste es el hombre que para ser justo necesita no juzgar sin conocer primero, pero que es honesto reconociendo su equivocación.

Simón, ¿Has querido verme? Aquí me tienes. Y tú, Andrés, ¿Por qué no has venido antes?

Los dos hermanos se miran turbados.

Andrés susurra:

–           No me atrevía…

Pedro está rojo, no habla.

 Pero cuando oye que Jesús le dice al hermano:

–         ¿Hacías algo malo viniendo? Sólo el mal no se debe osar hacer.

Interviene con franqueza:

–          He sido yo. Él quería traerme inmediatamente hacia ti. Pero yo… yo he dicho… Sí, he dicho: “No creo”, y no he querido. ¡Oh, ahora me siento mejor!…

Jesús sonríe y dice:

–          Por tu sinceridad, te manifiesto que te amo.

–          Pero yo… yo no soy bueno… no soy capaz de hacer lo que has dicho en la sinagoga. Soy iracundo y si alguno me ofende… ¡bueno!…

Soy codicioso y me gusta tener dinero. Y al vender el pescado, bueno… no siempre… no siempre he estado limpio de fraude. Y soy ignorante.

Quiero seguirte, tengo poco tiempo y así recibir la luz. ¿Qué puedo hacer? Quisiera ser como Tú dices… Pero… 

Jesús sonríe ampliamente y declara:

–         No es difícil, Simón. ¿Conoces un poco la Escritura? ¿Sí? Pues bien, piensa en el profeta Miqueas.

Dios quiere de ti lo que dice Miqueas. No te pide que te arranques el corazón, ni que sacrifiques los afectos más santos. Por ahora no te lo pide.

Un día tú le darás a Dios, sin que te lo demande, incluso a ti mismo. Pero Él espera a que un sol y un rocío de ti, sutil tallo de hierba, hagan palma robusta y gloriosa.

Por ahora te pide esto: practicar la justicia, amar la misericordia, poner toda la atención en seguir a tu Dios.

Esfuérzate en hacer esto y quedará cancelado el pasado de Simón, y tú serás el hombre nuevo, el amigo de Dios y de su Cristo. No serás ya Simón, sino Cefas, piedra segura en que me apoyaré.

–          ¡Esto me gusta! Esto lo entiendo. La Ley es así… Es así… mira, ¡Yo ya no sé practicarla de la forma que la presentan los rabinos!… Pero esto que Tú dices, sí. Me parece que lo lograré. Tú me vas a ayudar, ¿No? ¿Resides en esta casa?… Conozco al dueño.

–          Estoy aquí. Pero voy a ir a Jerusalén. Y después predicaré por Palestina. Para esto he venido. De todas formas, volveré aquí frecuentemente.

–          Vendré a oírte de nuevo. Quiero ser tu discípulo. Un poco de luz entrará en mi cabeza.

–          En el corazón sobre todo Simón, en el corazón. Y tú, Andrés, ¿No hablas?

Andrés responde:

–          Escucho, Maestro.

Pedro agrega:

–          Mi hermano es tímido.

–          Será un león. Está anocheciendo. Que Dios os bendiga y os conceda buena pesca. Id.

–          La paz sea contigo.

Se van.

Nada más salir, Pedro observa:

–          ¿Qué habrá querido decir antes, con eso de que pescaré con otras redes y otro tipo de peces?

Andrés cuestiona:

–          ¿Por qué no se lo has preguntado? Querías decir muchas cosas, y luego casi ni hablas.

–          Me daba… vergüenza. ¡Es tan distinto de los demás rabinos!

Juan suspira con anhelo y gran nostalgia.

Y dice:

–          Ahora va a Jerusalén… Yo quería pedirle que me dejara ir con Él… pero no me he atrevido…

Pedro responde:

–          Vete a decírselo, muchacho. Nos hemos despedido de Él así, sin más… sin ni siquiera una palabra de afecto… Al menos, que sepa que lo admiramos. Ve, ve. Yo me encargo de comunicárselo a tu padre.

–          ¿Voy, Santiago?

–           Ve.

Juan se echa a correr…

Y también corriendo, vuelve lleno de júbilo:

–            Le he dicho: “¿Quieres que vaya contigo a Jerusalén?”. Me ha respondido: “Ven, amigo”. ¡Ha dicho “amigo”! Mañana a esta hora vendré aquí. ¡Ah! ¡A Jerusalén con Él!…

Y vuelve a partir corriendo.

Jesús dice:

 Quiero que tú y todos os fijéis en la actitud de Juan, en un aspecto que siempre pasa desapercibido.

Lo admiráis porque es puro, amoroso, fiel. Pero no os dais cuenta de que fue grande también en humildad. Él, primer artífice de que Pedro viniera a mí, modestamente calla este detalle.

El apóstol de Pedro y por tanto, el primero de mis apóstoles, fue Juan:

Primero en reconocerme, primero en dirigirme la palabra, primero en seguirme, primero en predicarme. Y, sin embargo, ¿Veis lo que dice?:

“Andrés, hermano de Simón, era uno de los dos que habían oído las palabras de Juan [el Bautista] y habían seguido a Jesús.

El primero con quien se encontró fue su hermano Simón, al cual le dijo: “Hemos encontrado al Mesías’

Y lo condujo a donde estaba Jesús”.

Justo además de bueno, sabe que Andrés se angustia por tener un carácter cerrado y tímido. Sabe que querría hacer muchas cosas pero que no logra hacerlas y desea para él en la posteridad, el reconocimiento de su buena voluntad.

Quiere que aparezca Andrés como el primer Apóstol de Cristo respecto a Simón, a pesar de que la timidez y la dependencia respecto a su hermano, le hubieran creado un sentimiento de derrota en el apostolado.

¿Quiénes, entre los que hacen algo por Mí, saben imitar a Juan y no se autoproclaman insuperables apóstoles, pensando que su éxito proviene de un complejo de cosas; que no son sólo santidad, sino también audacia humana, fortuna?

¿Y la circunstancia de estar junto a otros menos audaces y afortunados, pero quizás más santos que ellos?

Cuando tengáis algún éxito en el campo del bien, no os gloriéis de ello como si fuera mérito sólo vuestro.

Alabad a Dios, señor de los apostólicos obreros.  Y tened ojo limpio y corazón sincero para ver y dar a cada uno la alabanza que le corresponde.

Ojo límpido para discernir a los apóstoles que cumplen holocausto,.

Y que son las primeras, verdaderas palancas en el trabajo de los demás. Sólo Dios los ve a éstos, que tímidos pareciera que no hacen nada.

Y son sin embargo, los que le roban al Cielo el Fuego de que están investidos los audaces.

Corazón sincero en cuanto a decir: “Yo actúo, pero éste ama más que yo, ora mejor que yo, se inmola como yo no sé hacer y como Jesús ha dicho: “

Dentro de la propia habitación con la puerta cerrada para orar en secreto:

Yo, que intuyo su humilde y santa virtud, quiero darla a conocer y decir:

‘Yo soy instrumento activo; éste, fuerza que me imprime movimiento; porque, injertado como está en Dios, me es canal de celeste fuerza”.

Y la bendición del Padre, que desciende para recompensar al humilde que en silencio se inmola para dar fuerza a los apóstoles,

descenderá también sobre el apóstol que sinceramente reconoce la sobrenatural y silenciosa ayuda, que le viene a él del humilde, y el mérito de éste, que la superficialidad de los hombres no nota. Aprended todos.

¿Es mi predilecto? Sí.

Pero, ¿No tiene también esta semejanza conmigo? Puro, amoroso, obediente, mas también humilde. Yo me miraba en él y en él veía mis virtudes.

Lo amaba, por ello, como un segundo Yo. Veía la mirada del Padre depositada en él, reconociéndolo como un pequeño Cristo.

Y mi Madre me decía:

–    “Siento en él un segundo hijo. Me parece verte a ti, reproducido en un hombre”.

¡Oh…, la Llena de Sabiduría cómo te conoció dilecto mío! Los dos azules de vuestros corazones de pureza se fundieron en un único velo para protegerme amorosamente.

Y vinieron a ser un solo amor, antes incluso de que Yo diera a la Madre a Juan y a Juan a la Madre.

Se habían amado porque habían reconocido su mutua similitud:

Hijos y hermanos del Padre y del Hijo.

5 Y LA LUZ VINO AL MUNDO


5 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Una serenísima aurora sobre el Mar de Galilea. Cielo y agua presentan destellos rosáceos, poco diferentes de los que resplandecen tenues entre los muros de los pequeños huertos de la villa lacustre.

Huertos desde los que se alzan y se asoman volcándose casi sobre las calles, las copas de los árboles frutales.

El poblado comienza a despertarse con alguna mujer que va a la fuente o a una pila a lavar y algunos pescadores que descargan las cestas de pescado y con vocerío, contratan con mercaderes venidos de fuera, o llevan pescado a sus casas.

Es un pueblo grande, de gente trabajadora dilatado en su mayor parte a lo largo del lago.

Juan sale de una callejuela y va presuroso hacia el lago.

Santiago le sigue, pero con mucha más calma. Juan mira las barcas que han llegado ya a la orilla, pero no ve la que busca.

Oteando a lo lejos, la descubre a algunos cientos de metros de la orilla, ocupada en las maniobras para regresar y grita fuerte con las manos en la boca un prolongado «¡o-e!», que debe ser el reclamo usado.

Y luego cuando ve que le han oído, agita los brazos con llamativos gestos que indican: « ¡Venid, venid!.

Los hombres de la barca,  agarran los remos amainando la vela para agilizar la operación y la hacen avanzar más de prisa.

Cuando están a unos diez metros de la orilla, Juan no aguarda más.

Se quita el manto y la túnica larga, las arroja al arenal, se quita las sandalias, se arremanga la segunda prenda, casi a la altura de la ingle sujetándola con una mano, se mete en el agua y va al encuentro de los que llegan.

Andrés pregunta:

 –       ¿Por qué no habéis venido, vosotros dos?

Pedro, con gesto de malhumor, no dice nada.

Juan responde cuestionando a su vez: 

–       Y tú, ¿por qué no has venido conmigo y con Santiago? 

–       He ido a pescar. No tengo tiempo que perder. Tú has desaparecido con ese hombre… 

–       Te había sugerido claramente que vinieras. Es Él en persona. ¡Si vieras qué palabras!… Hemos estado con Él todo el día y por la noche hasta tarde. Ahora hemos venido a deciros: “Venid”.

–       ¿Es Él? ¿Estás completamente seguro? Apenas si le vimos entonces, cuando nos lo mostró el Bautista.

–        Es Él. No lo ha negado.

Pedro murmura malhumorado:

–        Cualquiera puede decir lo que le viene bien para imponerse a los crédulos. No es la primera vez… –

Juan se consterna al escucharlo.

Y contesta dolorido:

–       ¡Oh, Simón, no hables así! ¡Es el Mesías! ¡Sabe todo! ¡Te oye!

Pedro se exaspera y exclama:

–       ¡Ya! ¡El Mesías! ¡Y se manifiesta precisamente a ti, a Santiago y a Andrés! ¡Tres pobres ignorantes! ¡Requerirá algo muy distinto el Mesías! ¡Y me oye!

¡Pobre muchacho! Los primeros soles de primavera te han hecho daño. ¡Será mejor que te vengas a trabajar y déjate de fábulas!

Juan intenta convencerlo:

–        Te digo que es el Mesías. Juan decía cosas santas, pero éste habla como Dios. No puede, si no es el Cristo, decir semejantes palabras.

Santiago interviene:

–        Simón, yo no soy un muchacho. Tengo mis años, soy y lo sabes,  reflexivo y de carácter sosegado. He hablado poco, pero he escuchado mucho durante estas horas que hemos estado con el Cordero de Dios.

Y te digo que verdaderamente no puede ser sino el Mesías. ¿Por qué no creer? ¿Por qué no querer creerlo?

 Tú lo puedes hacer porque no lo has escuchado. Pero yo creo. ¿Qué somos pobres e ignorantes?

 Él bien dice que ha venido para anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, del Reino de Paz, a los pobres, a los humildes, a los pequeños, antes que a los grandes.

Ha dicho: “Los grandes tienen ya sus delicias, no envidiables respecto a las que Yo vengo a traer. Los grandes ya tienen la forma de llegar a comprender por la sola eficacia de la cultura. Más Yo vengo a los ‘pequeños’ de Israel y del mundo.

A los que lloran y esperan, a los que buscan la Luz y tienen hambre del verdadero Maná y no reciben de los doctos luz y alimento, sino solamente peso, oscuridad, cadenas y desprecio.

Y llamo a los ‘pequeños’. Yo he venido a invertir el orden del mundo. Porque quitaré valor a lo que ahora se considera grande y se lo daré a lo que ahora se desprecia.

Quien quiera verdad y paz, quien quiera Vida Eterna, venga a Mí. Quien ama la Luz, venga. Yo soy la Luz del mundo”. ¿No se ha expresado así, Juan?

 Santiago ha hablado de forma serena pero conmovida.

 –      Sí. Y ha dicho: “El mundo no me amará. No me amará la alta sociedad, porque está corrompida con vicios e idólatra comercio. El mundo, más aún, no me querrá, porque siendo hijo de la Tiniebla no ama la Luz.

Pero la Tierra no está hecha sólo de alta sociedad.

En ella están también los que, a pesar de encontrarse mezclados con el mundo, no son del mundo, y también algunos que son del mundo porque han quedado apresados en él como peces en la red”

Se ha expresado así porque hablábamos en la orilla del lago y aludía a las redes que arrastraban con peces hasta la orilla.

Ha dicho incluso: “Ved. Ninguno de esos peces quería caer en la red. Asimismo los hombres intencionalmente, no querrían caer en manos de Satanás, ni siquiera los más malvados;

porque éstos, por la soberbia que los ciega, no creen no tener derecho a hacer lo que hacen.

Su verdadero pecado es la soberbia, sobre él nacen todos los demás. Menos aún entonces, quienes no son completamente malvados quisieran ser de Satanás,

pero van a parar a él por ligereza y por un peso (la culpa de Adán) que los arrastra al fondo.

Yo he venido a quitar esa culpa y a dar, en espera de la hora de la Redención, una Fuerza tal a quienes crean en Mí, que será capaz de liberarlos del lazo que los tiene sujetos y de hacerlos libres para seguirme a mí, Luz del mundo”.

Del rostro de Pedro ha desaparecido el gesto adusto y dice con decisión:

–      Entonces, si es eso exactamente lo que ha dicho, hay que ir donde Él enseguida.

Y pone manos a la obra dándose prisa en ultimar las operaciones de descarga, porque entre tanto la barca ha llegado ya a la orilla.

Y los peones casi la han sacado ya a lo seco, descargando redes, cuerdas y velamen.

Luego reclama:

–        Y tú, Andrés, necio, ¿Por qué no has ido con éstos?

Andrés lo mira desconcertado y dice:

–        ¡Pero… Simón! Me has reprendido porque no los había convencido de venir conmigo… Toda la noche has estado refunfuñando y ¡¿Y ahora me echas en cara el no haber ido?!….

Pedro concede:

–        Tienes razón… Pero yo no lo había visto… tú sí… y deberías haberte dado cuenta que no es como nosotros… ¡Algo especial tendrá!….

Juan interviene fascinado:

–        ¡Oh!, sí. ¡Tiene un rostro…, y unos ojos…! ¡¿Verdad, Santiago, qué ojos?! ¡Y una Voz…! ¡Ah, qué Voz! Cuando habla te parece soñar con el Paraíso.

–        ¡Rápido!, ¡rápido!, vamos donde Él. Vosotros — habla a los peones — llevad todo a Zebedeo y decidle que se encargue él de ello. Nosotros volveremos esta noche para pescar.

Se visten de forma adecuada todos y se encaminan.

Pero Pedro, después de algunos metros se detiene, coge a Juan por un brazo,

Y pregunta:

–        Has dicho que sabe todo y que oye todo….

–        Sí. Imagínate que cuando nosotros, viendo la Luna alta, dijimos: “¿Quién sabe lo que estará haciendo Simón?”

Control del sentido de la “vista espiritual”

Él contestó:

“Está echando la red y no sabe resignarse a tener que estar haciéndolo solo, porque vosotros no habéis salido con la barca gemela en una noche tan buena como ésta para pescar…

No sabe que dentro de poco ya no pescará sino con otras redes y no conseguirá sino otros peces”.

Pedro se admira y concluye:

–        ¡Misericordia divina! ¡Es exactamente así! Entonces, habrá oído también… también que lo he llamado poco menos que mentiroso… No puedo ir a Él.

Santiago advierte:

–         ¡Oh!, es muy bueno. Ciertamente sabe que has pensado de esa forma. Ya lo sabía. Efectivamente, cuando lo dejamos, diciendo que veníamos aquí, adonde tú estabas, respondió:

“Id, pero no os dejéis vencer por las primeras palabras de burla.”

Quien quiera venir conmigo debe saber no dejarse avasallar por los escarnios del mundo y por las prohibiciones de los parientes; porque Yo estoy por encima de la sangre y de la sociedad.

Y sobre ellos triunfo. Y quien esté conmigo triunfará eternamente”. Y añadió: “Sabed hablar sin miedo. Quien os va a oír vendrá, porque es hombre de buena voluntad”

Pedro recupera el ánimo:

–         ¿Ha dicho eso? Entonces voy. Habla, habla más de Él mientras vamos. ¿Dónde está?

–         En una casa pobre; deben de ser personas amigas suyas.

–         ¿Pero es pobre?

–         Un obrero de Nazaret. Así dijo.

–         Y ¿cómo vive ahora, si ya no trabaja?

–         No lo hemos preguntado. Quizá le ayudan los parientes.

–         Sería mejor llevar algo de pescado, pan, o fruta…, algo. ¡Vamos a consultar a un rabí, porque es como un rabí, y más que un rabí, con las manos vacías!… Nuestros rabinos no quieren que se actúe así….

–         Pero Él quiere. No teníamos más que veinte denarios entre yo y Santiago y se los ofrecimos, como es costumbre para con los rabinos. No los quería, pero ya que insistíamos, dijo: “Dios os lo pague en bendiciones de los pobres. Venid conmigo”.

Y enseguida los distribuyó entre algunos pobres que Él sabía dónde vivían. Y a nosotros, que preguntábamos: “Y para ti, Maestro, ¿No guardas nada?”, nos respondió: “La alegría de hacer la voluntad de Dios y de servir a su gloria”.

Dijimos también: “Tú nos llamas Maestro, pero nosotros somos todos pobres. ¿Qué debemos traerte?. Respondió con una sonrisa que realmente hace saborear el Paraíso: “Un gran tesoro quiero de vosotros”.

Y nosotros dijimos: “¿Y si no tenemos nada?”

Él Contestó: “Tenéis un tesoro que tiene siete nombres y que incluso el más mísero puede poseer y el rey más rico no. Lo tenéis y lo quiero. Oíd sus nombres: caridad, fe, buena voluntad, recta intención, continencia, sinceridad, espíritu de sacrificio.

Esto quiero Yo de quien me sigue, esto sólo. Y en vosotros existe, duerme como la semilla bajo los terrones invernales, pero el sol de mi primavera la hará nacer como espiga septenaria”

Eso dijo.

Con el Don del Discernimiento, otorgado por el Espíritu santo.

Pedro suspira aliviado, diciendo:

–         ¡Ah!, esto me asegura que es el Rabí verdadero, el Mesías prometido. No es duro para con los pobres, no pide dinero…

Es suficiente para llamarle el Santo de Dios. Vamos con toda confianza.