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¿QUÉ Y CÓMO ES EL ALMA?


El capítulo uno del Libro del Génesis nos relata la Sinfonía de la Creación.

En cada jornada creativa, Dios contempla lo que ha creado y lo califica así: “Y vio Dios que esto era bueno”

Dios creó el Universo para el deleite del hombre y lo llama a través de la grandeza que reflejan las obras de Dios.

Por último en la Tierra, completada de todos los bienes, creó al hombre y lo colocó como rey de cuanto había hecho.

Y cuando contempló su Obra Maestra:

“Y vio Dios que lo que había hecho, era muy bueno

Un artista no se siente complacido hasta que contempla su obra maestra.

En la escala ascendente, la nota se hace más alta y pura. Más completa, más magníficamente divina.HE AQUÍ AL HOMBRE.

El hombre en el cual están los tres reinos precedentes.-privado de linfa el primero; de movimiento, el segundo; de razón, el tercero.

Y adjunto el cuarto reino: aquel de la criatura razonable; dotado de palabra, de inteligencia y de razón.

Razón que regula los instintos. Inteligencia que abre los pensamientos a comprensiones y visiones que son infinitamente superiores a aquellas que se dan a los animales: capacidad de pensar en un bien material.

Palabra que lo hace capaz de expresar sus necesidades y sus afectos; entendiendo a aquellos de sus iguales. Y sobre todo, de alabar a Dios su Creador y orar. O de evangelizar al que lo ignora.

En el hombre están el reino mineral, el vegetal, el animal, el humano y perfección de perfecciones: el espiritual.

He aquí la escala que del desorden del Caos, sube al orden sobrenatural, pasando por el natural. He aquí a la criatura en la cual están reunidos y en síntesis, todos los elementos y caracteres de las otras creaciones; reunidas y perfeccionadas.

A la criatura hecha de fango; o sea, con el polvo en el cual están desmenuzadas las sales minerales en el elemento agua.

Dotado de calor (elemento fuego) y de respiración (elemento aire) De vista natural e intelectual (elemento luz) De sangre, humores, glándulas y órganos reproductores (linfa)

De instintos, pensamientos, movimientos, libertad, voluntad, Dios infunde su “soplo o espíritu de vida.”

Cuando Dios creó al primer hombre, infundió en él más que la vida de la materia hasta entonces inanimada, también la vida del espíritu. De otra manera no habría podido decir que lo había hecho a imagen y semejanza suya.

El hombre fue creado a imagen y semejanza. Y une en sí y en perfecta armonía: cuerpo, alma y espíritu.

Lo creó inmortal para que viviera una sola vez. El orden en la vida humana es éste: que un cuerpo se una a un espíritu para volver al hombre en similitud con Dios; el cual no es carne, sino Espíritu.

No animal, sino sobrenatural. Cada hombre y cada obra tienen su sello diferente:

Dios jamás se repite. Cada hombre es único.Por eso los ángeles tienen diferentes habilidades y competencias: unos son custodios, otros heraldos y otros, serafines adorantes. Cada uno tiene su función.

El Creador proveyendo el resguardo de la Humanidad; su mente santísima la diversificó por el bien de la tierra y según las necesidades, dotó a cada hombre de las habilidades necesarias según las circunstancias.

Y le dio el ingenio para que creara a su vez. Por eso es la diferencia de caracteres y de temperamentos.

Para el Creador, su Obra Maestra fue el hombre.

Y su mayor satisfacción, el fin para el que lo creó. Cuando la mente divina concibió la idea de crear al hombre, su amor pensó en la criatura humana como un dios, hijo de Dios. 

Y el Padre en verdad puso el sello de su Paternidad en su hijo: en el espíritu. La capacidad de conocer y amar a Dios tanto en esta como en la otra vida.

Así pues creo al hombre compuesto de dos sustancias: una material llamada cuerpo, creada inicialmente en el lodo y procreada subsiguientemente con la carne y la sangre del hombre. La otra inmaterial: compuesta por el alma y el espíritu.

Sin el alma el hombre sería una criatura animal guiada por los instintos y las facultades naturales. Y sin el cuerpo el hombre sería una criatura espiritual, con dotes sobrenaturales de inteligencia, voluntad y gracia, igual que los ángeles.

Dios a esta Obra Maestra representada por el hombre, en el cual se encuentran unidas las dos criaturas: la animal y la espiritual, formando una sola unidad.

Le dio su imagen y semejanza en sus pensamientos, en sus afectos, en sus actos, en sus impulsos, en sus deseos y sentimientos.

El Sexto Día fue creado el Hombre. Verdadero anillo de conjunción entre la Tierra y el Cielo. Verdadero punto de unión entre el mundo espiritual y el material. El ser en el cual la materia es tabernáculo del espíritu.

El ser en el cual el espíritu anima la materia, no solo por la vida limitada y mortal; sino por la vida inmortal después de la resurrección final.

El hombre, la criatura en la cual habita el Espíritu Creador.El hombre. La maravilla de la potencia de Dios, al que infunde parte de Sí Mismo Infinito. El polvo elevado a  la potencia de Hombre y Mujer.

Y unidos a ellos la Gracia, que eleva la potencia del hombre-animal, a la potencia de la vida y condición de criatura sobrenatural deificándola, convirtiéndola en hijo de Dios por participación de naturaleza.

Haciéndolo capaz de entrar en relación directa con Él. Disponiéndolo a comprender al Incomprensible.

Haciéndole posible y lícito amar a Aquel a quién sin su Divino Don, no podría el hombre por su sola capacidad, ni siquiera desear amar.

El hombre, hecho triángulo que apoya la base (la materia) sobre la tierra de la que fue extraído y que tiende con sus facultades intelectuales, a ascender al conocimiento de Aquel al que se asemeja.

Y toca con su vértice (el espíritu del Espíritu, la parte electa del almaEL CIELO; perdiéndose en la contemplación de Dios Caridad, accesible por la unión con Dios y lo deifica.

EL CUERPO.

El cuerpo humano es una obra maestra que compendia las artes y las ciencias.

El Divino Escultor proyectó en él, una maravilla arquitectónica y un prodigio de ingeniería, que contiene el más portentoso laboratorio químico y el más asombroso y perfecto conjunto de armonía, belleza y funcionalidad.

Creado originalmente inmortal, fue destinado a ser un Templo Viviente para que Dios lo habitase. Lavado por el Bautismo convierte al hombre en Templo del Espíritu Santo.

La belleza es un atributo de Dios y fue uno de los dones que dio a los progenitores.

Los cuerpos humanos creados por Dios, eran perfectamente hermosos y reflejaban la perfección del que los había creado.

Dios es un Espíritu Purísimo. Y el hombre testimoniaba con la perfección de  un cuerpo armónico y bellísimo, vasos vivos para contener el Espíritu del cual provenían.

El cuerpo humano profanado y corrupto NO puede contener al Espíritu de Dios y es invadido por Satanás.

Cuando Satanás toma posesión, inocula la corrupción en todas sus formas. Y el hombre satanizado es un demonio con todos los desenfrenos de su amo.

Un Satanás que va contra la Ley divina y humana. Que viola hasta las normas más elementales del vivir como hombres racionales.

El cuerpo es solamente la vestidura del alma y por el pecado ha quedado sujeto a la corrupción, a la muerte, a la enfermedad, al dolor.

EL ALMA Y EL ESPIRITU

“El Altísimo NO habita en templos hechos por la mano del hombre.”

Estas palabras fueron dichas por el Templo de Salomón, la más suntuosa casa que el hombre haya elevado en honor de Dios.

Porque Dios Mismo al crear al hombre, se hizo con infinita potencia una morada digna de Sí, en el espíritu del hijo fiel; espíritu que es una partícula de Sí Mismo:

El espíritu del hombre vivo por la Gracia, convertido en Templo del Espíritu Santo, cierra el círculo del amor: Dios conteniéndose a Sí Mismo.

El alma es el cofre, el arca santa, el nutriente que contiene al espíritu que es la gema salida de la Mano de Dios, de los infinitos tesoros de su YO para ponerla dentro de la criatura; signo innegable del origen divino del hombre, que certifica su filiación con su Creador.

Como la sangre en las venas, está el espíritu en el interior del alma. Y así como la sangre da vida al cuerpo para vivir la jornada terrena; así el espíritu da la vida al alma, para vivir los días que no tienen fin.

El alma ES MANIPULADA POR SATANÁS, cuando NO es el Espíritu Santo el que nos Guía…

El alma espiritual es la que diferencia al hombre de los animales. Y ésta viene de Dios y todas sus potencias tienden hacia Él.

Dios es Luz y es el Padre de la Luz y de las luces. A la tierra, su primera criatura, concede y dona la luz.

Así como al hombre, perfección de la Creación y última de las Seis Obras de las seis jornadas divinas; después de las cuales Dios reposó, concede el atributo que lo hace a Él semejante:

El espíritu inmortal. Libre, el hálito suyo divino, infuso en la materia para que sea animado por Dios y tenga derecho al Cielo y a la morada del Padre.

El cuerpo del hombre es animado por el soplo de Dios. Por esto en todo hombre y en cada hombre, se extiende y penetra el Espíritu de Dios con derecho de Rey y con su amor de Padre Creador.

Porque ¿En donde reposa Dios? En el espíritu de los justos. ¿Qué es el espíritu? Es la parte superior del alma humana. ¿Cuándo deja de ser trono de Dios? Cuando la concupiscencia la trastorna…

¿Cómo estamos hechos?

LA PERFECCION DE ADAN

La perfección de la obra regia de Dios en Adán y en la cual Dios puso su inteligencia creadora, estaba en su espíritu.

El semen de Adán si Adán hubiese sabido permanecer Rey cual Dios lo hizo, hubiera sido un semen de perpetua perfección.  El espíritu es el Tabernáculo de Dios. El hombre fue creado para ser un templo viviente para que Dios lo habitase.

Para el espíritu NO hay limitaciones, NO hay obstáculos, NO hay límites, NO hay privaciones, NO hay necesidades.

Él es poderoso, libre, instantáneo y como está formado de luz, cuando se une a la Luz, está pleno de Sabiduría Divina. (Esto explica porque a los incultos, Dios los convierte en doctos sin haber estudiado)

El altar del espíritu es el corazón. Y el sagrario es el punto en el cual  Dios puso en el hombre la necesidad de adoración.

Y esta adoración se alimenta de amor y de necesidad de amar.

Dios hizo este altar precioso y sagrado. Lo hizo para estar formado del amor y de la unión con Él.

Y de la generosidad en el amor incorruptible a las acciones perjudiciales de los sentidos, de las tentaciones, de las insidias, de las tres carcomas del alma.

Porque el amor generoso y la unión con Él, hacen a las fibras del corazón incorruptible a las acciones disgregadoras que vienen del exterior.

Por eso el hombre ha hecho a este órgano, sede de los sentimientos y trono y asilo de las pasiones predominantes.

Y éstas se custodian con cada latido del corazón.

Y en el fondo la gema que esplende, amigable y santa. 

O flameantemente engañosa y malvada: su tesoro es el sentimiento que la domina.

El altar original perfumaba con su amor la santidad de Dios y cantaba su armonía, amándolo y adorándolo sobre todas las cosas porque en todas las cosas estaba el sello innegable del Amor Divino, que las había hecho perfectas y maravillosas para el gozo de su criatura.

El amor es el término de la perfección humana: el Amor Total.

El Amor es una fuerza absoluta y el alimento de la vida. El Amor es el culto de adoración a Dios, porque el que crece en el Amor, crece en perfección.

El hombre está obligado a conocer a Dios por gratitud y por respeto a su propia inteligencia.

Y su propia naturaleza le exige la necesidad de amar, porque  aquel que ama es nacido de Dios y por la caridad es semejante a Dios.  El Sexto Día fue creado el hombre siguiendo el fin para el que fue creado: amar y servir a su Señor durante la vida terrena, conocerlo en su Verdad y después gozar de Él para siempre en la Vida Eterna.

Fue creado el único hombre del cual debía venir toda la Humanidad y del cual fue tomada la mujer; compañera del hombre y para el hombre, con el cual poblará la Tierra, reinando sobre todas las criaturas inferiores.

Fue creado el Único Hombre, aquel que como padre habría trasmitido a sus descendientes todo cuanto había recibido: vida, sentidos, aptitudes materiales; así como inmunidad a todo sufrimiento, razón, intelecto, ciencia, integridad, sabiduría, inmortalidad y el Don de dones: la Gracia.

El hombre era un semidiós por la Gracia y por la Fe.

Cuando el hombre se despertó de su primer sueño y encontró a su lado a la compañera, sintió que la felicidad que Dios le había dado era completa. Era ya tan grande desde antes.

Todo en Adán y en torno a Adán fue hecho para que él gozase de una felicidad completa: sana, santa y la delicia; o sea, el Edén NO era solamente en torno, sino también adentro de Adán.

Lo circundaba un jardín pleno de bellezas vegetales, animales y minerales. Pero dentro de él, un jardín pleno de bellezas espirituales, florecía con virtudes de todo género.

Prontas a madurarse en frutos de santidad perfecta; perteneciente a la ciencia apropiada a su estado y que los hacía aptos para la vida sobrenatural, la Gracia.

Como criatura física, gozaba de esto que veía: la belleza de un mundo virgen, testimonio salido del querer de Dios. Gozaba de esto que podía: su señorío sobre las criaturas inferiores.  Todo había sido hecho por Dios para el servicio del Hombre: desde el sol hasta los insectos, para que todo le fuese una delicia.

Como criatura sobrenatural gozaba, -un éxtasis radiante y suavísimo- de la compañía de la Esencia de Dios: el Amor.

De los raptos de amor entre el Infinito que se donaba y la criatura que lo amaba adorándolo.

El Génesis encubre esta facultad y este comunicarse con Dios en la frase: “Habiendo oído la Voz de Dios que se paseaba en el fresco de la brisa de la tarde.”

Por cuanto el Padre había dado a sus hijos una ciencia proporcionada a su estado, aun así, Él Mismo los instruía.

Porque Infinito es el Amor de Dios y después de haber dado, anhela nuevamente dar y tanto más da, en cuanto más la criatura desea serle hija. Dios se da siempre a aquel que a Él se le da generosamente.

Cuando el hombre se despertó y vio a la mujer, su igual y su complemento; sintió que su felicidad de criatura era total, teniendo el todo humano en plenitud y el todo sobrehumano colmado por el amor dado al amor del hombre.

EL ALMA.

¿Cómo es? ¿Cuáles son sus atributos?

Los Progenitores, además de la Gracia Santificante y la Inocencia, tuvieron en su creación otros dones de su Creador.

La Inmortalidad: atributo divino.

La Inmunidad: de todo dolor y miseria.

La Integridad: la perfecta sujeción de los sentidos a la razón.

La Razón: Es más grande que el instinto.

La Ciencia: ilumina el saber y regula el amor, sujetándolo al orden hacia las criaturas y hacia Dios. Adán estaba formado de carne más que de espíritu.

Pero NO era carnal en cuanto a que sobre la materia, señoreaban el espíritu y la razón.

Y el espíritu inocente y pleno de Gracia, tenía semejanza admirable con su Creador y por lo tanto era inteligente y sabía comprender.

La Libertad: majestad dominante sobre el ‘yo’.

La inteligencia: perfecta e iluminada por la Caridad. Plena de sabiduría y de ciencia divina. Dios dio al hombre la inteligencia unida a la libertad de pensamiento.

¿Qué es el pensamiento? Es al alma de la palabra. La facultad de comprender y conocer expresando las ideas y comunicarlas a los demás, es una cualidad humana.

Los pensamientos brotan en la profundidad de la mente y esto es lo que distingue al hombre de los brutos, en los cuales los movimientos mentales se limitan a los más rudimentarios para vivir.

El hombre piensa  y del pensamiento nacen obras de arte, de genio, de belleza. El hombre piensa  y en este su pensar tiene un íntimo amigo que le sirve de compañía en su soledad.

El pensamiento del hombre viaja, espiritual como es, por todo el Universo. Se sumerge en los recuerdos y emerge en la previsión de los tiempos futuros.

Estudia, contempla y medita, las admirables obras de Dios en la Creación. Reflexiona los misterios de los hombres.

Cada hombre es un misterio encerrado en su vestidura mortal. Luminoso u oscuro según sea su ánimo, santo o satánico.

Misterio solo conocido por Dios para el que no hay nada oculto. Y de la contemplación de las cosas y de los hombres, sube a la contemplación de Dios.

Como el águila que cada vez más alto asciende hacia el sol, así el pensamiento humano puede elevarse y sumergirse en la luminosidad de Dios, después de haber meditado en la capacidad humana.

En la Inmensidad divina después de haber reflexionado en la relatividad humana. En la eternidad divina, después de haber contemplado la efímera temporalidad humana. La Perfección, después de haber mirado sin soberbia que ciega, la imperfección humana.   La Mente: humana es perfecta e imperfectísima. Iluminada por Dios es perfecta. Sin Él cae en el error.

La Razón: debe estar motivada por la bondad. Solo así las acciones humanas obtienen frutos de santidad. Y la razón si es humilde cae de rodillas en obsequio del Dios Infinito e Incomprendible, que solo se vuelve accesible a través de la FE.

Solo la Fe ilumina la ciencia y la ayuda a comprender. El conocimiento de la Esencia de Dios se encuentra en la sabiduría.

Y la sabiduría se encuentra en el luminoso y ardiente centro que es la Caridad. Porque fe es religión y la religión permite a la criatura inteligente pero limitada, comprender al Perfecto e Infinito.

La Memoria: el hombre fue creado para amar y adorar a Dios. Y sufre porque desea a Dios.

Y este sufrimiento lo provoca el vacío interior que existe en el hombre que vive alejado de Él. Porque hay en el hombre un ansia de creer que es más grande que su necesidad de respirar.

Por eso tiene hambre de Dios y experimenta una necesidad instintiva de buscar la Verdad, que se convierte en un acicate doloroso, porque el hombre se engaña voluntariamente en su deseo,

se crea ídolos para aliviar su necesidad espiritual y el alma recuerda a Dios con nostalgia por el momento en que fue creada.

Instante fugaz frente a Él, pero que produce un sello indeleble en lo más íntimo de su ser.

¿Qué nombre tiene lo que ocupa mis pensamientos la mayor parte del tiempo? Es el nombre de mi ídolo…

Su recuerdo se vuelve borroso porque el cuerpo que habita y al que gobierna una mente pagana, llena de ídolos,

Vive una vida que la enferma y con su espíritu muerto, su sufrimiento aumenta. Porque ella sabe que su cuerpo es perecedero y está unido a algo que es inmortal.

El hombre se pierde en marasmos filosóficos y aún quién dice que no cree en nada, en alguna cosa cree.

El que afirma “No creo en Dios” presupone otra fe. Tal vez en sí mismo o en su inteligencia soberbia.

Es como el pensamiento “no quiero pensar”, por el hecho de expresarlo, está manifestando que está pensando.

La Voluntad: de los atributos del alma, si la voluntad no es usada con sagacidad para manejar la inteligencia, ésta se vuelve como las medicinas peligrosas: en lugar de sanar matan.  La voluntad es la soberana del alma. Dios la respeta y da las fuerzas necesarias para ‘una buena voluntad’ con las virtudes que la hacen inclinarse hacia Él. Pero “No querer ser esclavo del mal”, debe salir del hombre.

La Libertad de Arbitrio: el libre albedrío es el regalo más grande que Dios otorgó a la inteligencia humana.

Dios ama a los hombres y les concede la libertad de arbitrio, para que por ella se perfeccionen en la virtud y se hagan más semejantes a Él.

Cuando el libre albedrío no está sostenido por el amor, la voluntad se debilita, muere, poco a poco porque el libre albedrío se ha dejado seducir y se hace esclavo del mal. Dios lo hizo libre y el hombre lo convierte en esclavo de las pasiones.

El demonio, el mundo, la carne, en un libre albedrío desordenado, conducen al egoísmo desenfrenado que da la muerte al espíritu.

La inteligencia del egoísta queda obnubilada para Dios y sus verdades. La soberbia ensombrece con su humo al egoísta y le ofusca la Verdad.

Comienza el proceso de los ‘¿Por qué?’ de estos se pasa a la DUDA. A la separación no solo de Dios y la confianza en Él, sino también de su justicia, del temor de Dios y de su castigo.

Este es el motivo por el cual se explica, porqué tan fácilmente se peca. La mala voluntad en el pecar, es lo único que Dios, no perdona. Cuando el alma posee un libre albedrío que vive dentro del orden, en obediencia hacia Dios y siendo heroicamente fiel al Bien, el hombre se eleva y el alma se deifica al tomar la semejanza con Dios.

Cuando es el Mal el que lo embrutece; esta semejanza es casi borrada totalmente y la degradación espiritual es tal, que se hace semejante al Demonio.

Todo está en la voluntad con que se hace cada acción, ya sea virtuosa o pecaminosa. Porque es la voluntad la que da valor a nuestros actos. 

QUERER ARREPENTIRSE.   QUERER CONVERTIRSE.    QUERER OBEDECER.

QUERER VENCER.   QUERER PERDONAR.  QUERER AMAR.   QUERER SER FIEL.

QUERER TRIUNFAR SOBRE SÍ MISMOS Y SOBRE EL MAL.   QUERER SER HEROES.

QUERER.    QUERER.   QUERER.

El que NO se quiere salvar teniendo los medios… ES PORQUE QUIERE CONDENARSE.

Hasta el último momento, Dios respeta el libre albedrío y la voluntad, reina y soberana del alma. También la voluntad es el factor fundamental en la RECREACIÓN DEL ALMA.

Toda la Creación natural y sobrenatural, es obra del amor. Todas las providencias, las leyes físicas, morales, espirituales, son obras del Amor.

El Intelecto: Es capaz de distinguir lo que está bien y lo que está mal. Y amaestra sobre el cómo y el porqué, se puede y se debe querer hacer el bien y no querer hacer el mal.

La Conciencia: su voz podría llamarse la Voz del Mismo Dios, hablando en el interior del hombre. Es otra ayuda no-solo en empujar la voluntad a acciones buenas y en detener la misma para acciones malvadas.

Sino en hacer que surja el arrepentimiento y empujar a la reparación de un mal cometido, para que el hombre vuelva a encontrarse en Gracia de Dios, cuando la ha perdido pecando.

LA Intuición: es una ayuda que Dios da a la inteligencia debilitada en la comprensión.

La lucidez de la inteligencia ayuda poderosamente a recibir y comprender las enseñanzas que la Ciencia Eterna, en las lecciones que Dios quiere que sean guía y consuelo en la hora que vivimos,para que el mundo no se embrutezca totalmente; pues las palabras de la justicia no son más que sonidos que repercuten en las orejas y a veces ni siquiera se perciben: NO se hacen alimento de Vida.

Dios crea las almas por amor. Y para que ellas puedan alcanzarle y poseerle, después de haberse esforzado en amarle y conocerle, las ha llenado de dones.

El alma viene de Dios y todas sus potencias físicas, morales y espirituales tienden hacia Él.

El alma originalmente dada al hombre se  recrea y se supera en grados inimaginables, a través de  grandes sufrimientos y tribulaciones, haciéndola apta para reposar en Dios.

El espíritu vivo se funde en Dios y el alma se convierte en Templo Viviente del Espíritu Santo, porque Dios vive en ellas y las funde con Él.

Y es de suma importancia para el alma que quiere avanzar en la vía del Cielo, ser robusta y tener todas sus potencias firmes en Dios. Cuando esto sucede el alma está segura. Cuando las potencias del espíritu están fijas en Él, ninguna fuerza la puede quitar de ahí.

El alma viva tiene tal repugnancia al mal, porque Jesús está en ella y el alma percibe lo que siente Él. El mérito del alma es uno solo: aquel de su buena voluntad de querer tenerlo a Él y aferrarse a Él.

Todo otro pensamiento sería soberbia y vanidad espiritual. Las almas que están fijas en Dios, no deben tener nunca miedo a nada. Solo a pecar.

EL ESPIRITU

El espíritu es un Templo. El ángel custodio de cada criatura, adora en la misma, al Dios que la habita si está en Gracia del Señor.  El espíritu es un Rey. La infinita misericordia del Dios Único y Trino, ha dado a nuestro espíritu todas las ayudas para permanecer dominador.

Los sentimientos pueden ser domados, entregándolos a Dios y pidiéndole que nos llene de su Amor. Es el alma lo que da al hombre el derecho a decir: “Padre mío…”

Cuanto más el alma es hija de Dios, tanto más pronta se siente para seguir  los consejos del Espíritu Santo.

El alma hija de Dios toma de su Padre esta característica divina: la solicitud pronta y alegre de hacer todo aquello que es bien.

La medida de la filiación alcanzada, la da la prontitud con la que el alma secunda las divinas inspiraciones, sin pararse a considerar lo que ellas puedan exigir de esfuerzo por parte de la criatura humana; ni del peligro que hayan de suponer para el individuo carnal.

Y el alma espiritual es la que distingue al hombre de los animales y lo hace dios sobre todos los otros seres creados: dios-rey que domina y somete; comprende, instruye, provee y lo hace dios por su origen y destino futuros.

Es el alma aquella que iluminada por su divino origen, sabe, quiere, puede con fuerza ya semidivina.

Fuerza que Dios potentemente sostiene y ayuda, cuanto más el alma se eleva en la justicia y el hombre se diviniza con una vida de justicia. 

N271 ¡VOLVED A MÍ!


Octubre 12 de 2019

LLAMADO URGENTE DE JESÚS SACRAMENTADO A LA HUMANIDAD

Hijos míos, Paz a vosotros.

Los días de Misericordia están llegando a su fin. La humanidad muy pronto estará en los días de Justicia Divina, donde muchos por falta de conocimiento, tibieza espiritual o pecado, van a sucumbir.

Los días del último reinado del Príncipe de este Mundo, están por comenzar.

Serán 1.290 días, donde el pueblo de Dios, será puesto a prueba y pasado por el Horno de la Tribulación.

Esos días están llegando; sólo falta que mi Padre os envíe el Aviso, para que se terminen los días de Misericordia y todo cuanto está escrito se cumpla a cabalidad.

Esta humanidad conocerá la justicia divina y la inmensa mayoría se lamentará, por no haber querido escucharMe. Serán días de ayes por doquier; serán días de angustia, caos, desolación y purificación;

días que si no estáis preparados espiritualmente, correréis el riesgo de perderos.

La Fe de mi Pueblo, será puesta a prueba; seréis probados como se prueba el Oro en el fuego; muchos últimos serán primeros y muchos primeros, serán últimos.

Este mundo hijos míos, muy pronto pasará y con él, toda la maldad y todo el pecado;

nada impuro y pecaminoso podrá entrar en la Nueva Creación.

Orad, ayunad, haced penitencia y una buena confesión de vida, para que vuestro paso por la eternidad os sea llevadero y podáis al regresar a este mundo,

ser portadores de la verdad; verdad que será vuestra fortaleza y os mantendrá firmes en la fe, para que podáis sobrellevar la etapa final de la purificación.

Hijos míos, se está acercando el Día en que el reloj del tiempo se parará y todo en este mundo dejará de funcionar.

Entonces, vuestro espíritu será tomado y por espacio de entre quince y veinte minutos de vuestro tiempo,

Seréis llevados a la Eternidad y allí seréis juzgados en el Amor, como si hubiera llegado vuestra hora.

Conoceréis la existencia del Único y Verdadero Dios, Uno y Trino. Señor de la Vida.

El Gran Yo Soy. Mis Ángeles, después de mi Pequeño Juicio, os llevarán al lugar en la Eternidad que os corresponde según vuestras faltas.

¡Ay de los tibios de corazón y de los que estén en pecado mortal, porque si no se definen de una vez y se arrepienten, cuando lleguen a la Eternidad, van a conocer muchos, la Oscuridad…

Y EL FUEGO PURIFICADOR DEL TERCER PURGATORIO

Otros, junto con la inmensa mayoría de esta humanidad ingrata y pecadora, si no se arrepienten, VAN A CONOCER EL INFIERNO 

Y allí, ¡Sentirán el Fuego que quema y no se extingue, con el cual son atormentadas las almas condenadas!

Todo esto en el tiempo señalado.

Muchos por su Maldad y Pecado, no lo resistirán y morirán eternamente

La inmensa mayoría de esta humanidad ingrata y pecadora, conocerá las diferentes Moradas del Infierno.

Para que los que regresen por la Misericordia de mi Padre, tomen conciencia de una vez, de que el pecado solo conduce a la Muerte Eterna;

se arrepientan, conviertan y caminen de nuevo por la Senda que conduce a la Salvación.

Estad pues preparados hijos míos, porque ya viene en camino vuestro Amo.

Tened preparada la mesa y vuestras lámparas encendidas. Permaneced en vela, para que cuando el Amo toque a vuestra puerta, podáis abrirle,…

Rebaño mío NO TEMÁIS,  permaneced en mi Amor, que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde.

Preparaos con buenas confesiones de vida para la llegada de mi Aviso, que ya está tocando a la puerta de vuestras almas.

Mi deseo no es veros sufrir en vuestro Paso por la Eternidad,

sino que os convirtáis sin tener que conocer el sufrimiento.

Consagraos a nuestros Dos Corazones lo más pronto posible y consagradnos vuestras familias, para que ninguno se pierda en el Paso por la Eternidad

y puedan al regresar a este Mundo cumplir con la Misión que se les asignará.

Os digo: todo mortal que tenga uso de razón va a pasar por la Eternidad…

Y va a ser juzgado por elTtribunal Supremo con base en el Amor.

Os exhorto A QUE OS PERDONÉIS LOS UNOS A LOS OTROS,

para que cuando lleguéis a la Eternidad, vuestras almas NO conozcan el Lago del Purgatorio,

donde yacen las almas que murieron sin perdonar y sin ser perdonadas.

Almas que les faltó amar y perdonar en este Mundo y deben de purgar por ello en la Eternidad.

El Purgatorio para estas pobres almas es largo y penoso, allí deben de expiar toda la falta de amor y perdón que no tuvieron en este mundo para con sus hermanos.

Muchas de estas pobres almas llevan muchos años de vuestro tiempo en este LUGAR, porque en vida en este Mundo se negaron a perdonar.

Su dolor es grande y necesitan de vuestras oraciones, ayunos, penitencias y santas misas, ofrecidas por ellas, que les serán de gran ayuda en su proceso de amor.

Orad por las almas resentidas, su falta de amor en este mundo las llevó a cerrar su corazón al perdón y hoy yacen en la Eternidad sedientas y necesitadas de vuestras oraciones

PARA PODER EXPIAR SUS PENAS Y DISMINUIR SU ESTADÍA EN EL PURGATORIO

Tened pues en cuenta ovejas mías esta instrucción que os doy, para que abráis vuestro corazón al perdón y os pongáis en paz con vuestros hermanos,

para que cuando llegue el día de mi Aviso, vuestro paso por la eternidad no sea de dolor, sino de gozo y paz.

El día y la hora de mi Aviso ya fueron señalados por el Tribunal Supremo.

Solo falta que se consuman unos pocos instantes de Misericordia, para que en Divina Voluntad todo se cumpla.

¡Ay de aquellos necios e insensatos que piensan que sus fortines subterráneos los protegerán en el tiempo de mi Justicia!

¡Qué equivocados están, si no vuelven a Dios de corazón y se arrepienten, la Furia de la Creación en el Tiempo de mi Justicia, derrumbará sus fortalezas y morirán bajo el peso de sus fortines!

¡Insensatos, en el Tiempo de mi Justicia Divina no habrá lugar seguro en la Tierra donde esconderse!

Buscad a Dios y cumplid sus Preceptos, esa es vuestra mayor Fortaleza.

NO busquéis seguridad en las cosas de este Mundo, porque este mundo muy pronto pasará y con él, todos aquellos que hoy me dan la espalda y no la cara.

Preparaos Rebaño Mío, porque vuestro Paso por la Eternidad se está acercando.

Consagraos a nuestros Dos Corazones, nuevamente os lo digo: reconciliaos con vuestros hermanos y practicad la Justicia,

Para que en la  Eternidad podáis ver la Gloria de Dios y NO el suplicio del Purgatorio o el Tormento del Infierno.

A medida que van pasando los días, también se acerca más mi Próxima Venida.

Este mundo está tecnificado en el pecado, la Maldad se ha propagado por la tecnología y los hombres se han apartado de su Creador.

¡Qué dolor siento al ver muchas de mis casas convertidas hoy en museos o en centros de diversión!

¡Me duele y entristece ver tanta ingratitud y tanto olvido de parte de los que dicen ser mis familiares!

¡Cuántas profanaciones a mi Divinidad diariamente se cometen y mis hijos no alzan su voz, ni me defienden!

Millones de comuniones sacrílegas a diario se cometen de parte de muchos de mis hijos que por falta de un buen examen de conciencia o por ignorancia, reciben indignamente mi Cuerpo y mi Sangre.

LA FALTA DE EVANGELIZACIÓN EN ESTE TEMA,

ESTÁ LLEVANDO A MUCHOS A COMETER SACRILEGIOS

La inmensa mayoría se comulga, sin haber pasado por un Confesionario.

Muchos dicen: ¡Qué me voy a confesar con un sacerdote que es un hombre pecador igual a mí!

¡INSENSATOS, MIS PREDILECTOS SON HOMBRES COMO VOSOTROS!

Pero están revestidos de mi Ministerio Sacerdotal

¡Y SÓLO A ELLOS les he dado la Potestad de perdonar o retener pecados!

Vosotros juzgáis según las apariencias humanas, más para Dios lo que importa no es la condición humana del sacerdote, sino su Ministerio Sacerdotal.

Toda comunión que hagáis sin confesaros con uno de mis sacerdotes, es comunión sacrílega, y si no os confesáis con ellos y reparáis, os aseguro que se os puede perder el alma.

Todo aquel que comulgue indignamente o en pecado mortal, es reo de culpa y se está comiendo y bebiendo el cáliz de su propia condenación. (1 de Corintios 11, 27 al 29)

¡QUÉ DOLOR SIENTO AL VER A MUCHOS QUE LLEVAN MESES SIN CONFESARSE,

RECIBIENDO MI SANTA COMUNIÓN!

Os digo, estáis cometiendo también UN GRAN SACRILEGIO; debéis de confesaros mínimo cada mes o inmediatamente cuando cometáis pecado mortal.

Debéis de bañaros en la Piscina del Perdón con mayor frecuencia, porque el que diga que está libre de pecado es un soberbio y mentiroso y ya recibirá su paga.

Todo pecado mortal debe ser confesado inmediatamente y se debe reparar por él, para que cuando lleguéis a la Eternidad no se os alargue la estadía en el Purgatorio.

Tened presentes los Pecados de Omisión para que hagáis buenas confesiones de vida.

Acatad estas instrucciones, porque el día de mi Aviso se está acercando y la inmensa mayoría por su Tibieza espiritual, pecado o falta de conocimiento, va a sufrir en su Paso por la Eternidad.

Hago un llamado urgente a todos aquellos que andan en la Oscuridad y las Tinieblas y se gozan haciéndole el mal a su prójimo.

Os digo hijos de la perdición: sino os arrepentís de corazón, os confesáis con uno de mis sacerdotes y reparáis por todo el mal que habéis hecho, os aseguro que NO regresareis más a este Mundo.

La Muerte Eterna vais a encontrar en vuestro Paso por la Eternidad, por todo el pecado y maldad con que habéis obrado en este Mundo.

El tiempo se os está agotando hijos de la perdición; como Buen Pastor os llamo ovejas descarriadas, para que volváis a Mí de corazón;

acordaos que hay más alegría en el Cielo, no por los noventa y nueve justos, sino por el pecador que se arrepiente.

Os estoy extendiendo mi mano, ¿Qué queréis, Misericordia o Justicia?

De vosotros depende la Vida o la Muerte Eterna.

¡DECIDÍOS DE UNA VEZ!

Rebaño mío, la Marca de la Bestia el microchip, se viene extendiendo y en muchas naciones ya ha comenzado a implantarse en su población.

Ni los recién nacidos se están escapando de llevar la Marca de la Bestia.

En muchos centros hospitalarios de muchas naciones se viene implantando el microchip a los recién nacidos, con el pretexto de brindarles una mejor cobertura en los servicios médicos.

Todo esto hace parte de la estrategia de mi Adversario y sus emisarios del Mal, que quieren tener control de la humanidad y hacer perder el mayor número de almas.

Ya toda la logística y propaganda para el lanzamiento de la Marca de la Bestia está lista. Se están instalando ya máquinas y scanner que sólo operarán con la tecnología del microchip.

Los amos de este mundo, guiados por mi Adversario en sus reuniones secretas, ya decidieron desestabilizar la economía mundial, para dar comienzo a la Era del Microchip.

Muy pronto todo funcionará en este mundo con la tecnología luciferina y el que no se la deje implantar no podrá comprar ni vender, ni acceder a ningún servicio.

Todo le será negado al pueblo de Dios, el cual caminará por el Desierto de la Tribulación.

No temáis Pueblo Mío, YO estaré con vosotros y seré vuestro Alimento y sustento en aquellos días de angustia.

Ninguno de vuestros cabellos se os perderá, si permanecéis unidos a MÍ.

De nuevo os digo: NO TEMÁIS por aquellos días; si camináis tomados de la mano de mi Madre, Ella, os cuidará y NO permitirá que ninguna de mis ovejas se me pierda.

La caída a la Tierra de una gran bola de fuego se aproxima y el Clima se desestabilizará por completo;

habrán heladas y calores intensos que harán invivibles muchos lugares.

En el Tiempo de mi Justicia, muchas bolas de fuego venidas del espacio caerán y muchas naciones van a desaparecer de la faz de la tierra.

Aquellas que se rebelaron contra Mí y le dieron la espalda a mis Preceptos, no volverán a levantarse.

Insensatos, se os está agotando el Tiempo de Misericordia y a la inmensa mayoría de vosotros, no parece importarle.

Solo cuando lleguen las Pruebas y los días de angustia, ahí si se van a despertar y va a ser muy tarde para vosotros.

Gritarán y se darán golpes de pecho, pero todo será en vano porque ya no los escucharé.

La espalda les daré y no la cara, cuando lleguen los días de mi Justicia Divina.

Ya no habrá quien los salve, porque mi Justicia es recta e inexorable y no conoce de misericordia.

¿Qué estáis esperando para volver a Mí?

Todas mis Palabras se cumplirán como están escritas: el Cielo y la Tierra pasarán, más mis Palabras no pasarán.

Mi Aviso es la última oportunidad que os doy, para que retoméis la senda de la salvación, su día está llegando.

Muy pronto tocaré a la puerta de vuestra alma y os llevaré a la Eternidad, donde seréis juzgados en el Amor.

Cielo, Purgatorio o Infierno, esa será la realidad que os está esperando en la Eternidad.

¿Adónde queréis ir?

A la inmensa mayoría de esta humanidad ingrata y pecadora, el Averno la espera y muchos por su maldad y pecado, allí se van a quedar y ya no regresarán más a este Mundo.

¡Recapacitad hijos indóciles, no sigáis caminando en la Oscuridad y el Pecado!

¡Levantaos de una vez y tomad conciencia, porque lo qué está en juego es vuestra vida o muerte eterna!

Parad de pecar y volved a Mí, quitaos la venda de pecado de vuestros ojos, para que podáis ver la Luz de un nuevo amanecer que soy Yo.  

Vuestro paso por la Eternidad cada vez está más cerca. Cuando lleguéis, seréis juzgados por mi Tribunal Supremo y sabréis cuánto habéis amado y servido

Y CUÁNTO HABÉIS DEJADO DE AMAR Y SERVIR

Al llegar, os estará esperando vuestro Ángel de la Guarda, para llevaros al Salón de la Justicia.

Mi Madre estará allí, intercediendo por vosotros en compañía de las almas bienaventuradas.

Después del Juicio mis Ángeles os llevarán al sitio que os corresponde, según sea vuestra sentencia.

Una pequeña minoría que se puede contar, irá al Cielo;

la inmensa mayoría de la humanidad, irá al Purgatorio o al Infierno.

Mis hijos, una vez más os digo: Alimentaos lo más que podáis de mi Cuerpo y de mi Sangre, para que estéis fortalecidos espiritualmente y vuestra alma pueda resistir el Paso por la Eternidad.

El Fuego purificador del Purgatorio, aguarda por la inmensa mayoría de mis hijos y el Fuego Ardiente del Infierno, aguarda por esta generación ingrata y pecadora.

Hijos míos, el Purgatorio es un LUGAR de purificación donde van las almas que no estuvieron en completa comunión de amor con Dios y sus hermanos en este Mundo.

ESTÁ DIVIDIDO EN TRES NIVELES:

ALTO, MEDIO Y BAJO

Y EN CADA NIVEL HAY DIFERENTES LUGARES DE EXPIACIÓN

El Purgatorio alto y medio, es un lugar de Purificación de Amor, donde las almas sufren por no estar en la Presencia de Dios.

El Primer Purgatorio es visitado por mi Madre y mis Ángeles y Ella, mi Madre, es la encargada de subir las almas al Cielo cuando ya han terminado su purificación.

El Segundo Purgatorio, sólo es visitado por mi Amado Miguel.

El, es el Guardián de las almas y baja a este lugar para llevar almas al Primer Purgatorio, en su fiesta o cada vez que la Divina Voluntad de Dios, así lo disponga.

La Santa Intercesión de mi Madre en favor de las almas, hace que muchas suban al Cielo y otras sean libradas del Fuego Eterno.

EL TERCER PURGATORIO, ES UN LUGAR DE FUEGO ABRASADOR

Fuego de Purificación que quema toda la maldad y el pecado.

Allí a las almas se les recuerda toda la maldad y el pecado que cometieron y toda la falta de amor que no tuvieron para con Dios y sus hermanos en este mundo.

Es un lugar de Oscuridad y Purificación, donde las almas luchan con los Demonios que las hicieron caer y casi perder.

Al Tercer Purgatorio van las almas que en este mundo estuvieron apartadas de Dios y vivían en el pecado.

Pero había alguien que oraba por ellas, alcanzaron a pedir perdón antes de morir o eran devotas de mi Madre y llevaban su Escapulario.

O el poder del Rosario de mi Madre o de mi Misericordia por las almas, les alcanzó para que no se perdieran eternamente.

Quiero deciros hijos míos, que las Misas y obras de caridad que hagáis por estas almas del Tercer ´Purgatorio, sólo les servirán para fortalecerlas en su lucha espiritual.

Estas son las almas más necesitadas del Purgatorio, para que oréis muy especialmente por ellas. Estas almas necesitan mucha Oración para poder purificarse y subir a la Gloria Eterna.

Hijos míos, el Cielo, el Purgatorio y el Infierno, son lugares espirituales donde van a parar las almas después del tránsito por este mundo.

Quiero aclararos esto, NO SON ESTADOS, SON LUGARES.

Así como ocupáis espacios en este mundo, así también lo es en la Eternidad, con la diferencia de que los espacios son espirituales creados para albergar almas.

El Cielo es un lugar espiritual de Amor, Paz, Gozo y Plenitud, en compañía de Dios.

El Purgatorio es un lugar espiritual de purificación de Amor o de Fuego purificador.

El Infierno es un lugar espiritual de Tormento y Fuego que quema y no se extingue, donde van a parar las almas que se rebelaron contra Dios.

Os explico todo esto para que toméis conciencia y sepáis que en la Eternidad no hay estados sino lugares.

Hijos míos, si estáis en pecado mortal, os pido que recapacitéis, dejéis de pecar y cuanto antes volváis a Dios.

Os digo esto, porque si os sorprende mi Aviso en pecado mortal, vuestra alma irá a parar al Infierno y de allí, serán muy pocos los que regresen a este Mundo.

Sólo regresarán los pecadores que se hayan arrepentido y quieran cambiar de vida; a esos se les dará la Oportunidad de que al regresar retomen el camino de la salvación

Y se alejen definitivamente del pecado.

LOS QUE NO SE ARREPIENTAN ANTES DE MI AVISO MORIRÁN

Recapacitad pues hijos rebeldes, porque el Día de mi Aviso está llegando.

Vuestro Maestro, Jesús Sacramentado

Mi Paz os dejo, mi Paz os doy.

Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca. Vuestro Maestro, Jesús Sacramentado. El Amado que NO es Amado.

Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Dad a conocer mis mensajes a toda la Humanidad

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

F116 ASESINATO MISERICORDIOSO


17 de Junio de 2019

Habla Dios Padre 

¿Creéis que habéis ganado la batalla al haber legalizado el aborto contra los bebés “indeseables”?

Así es el hombre, toma el juicio que sólo me pertenece a Mí, en sus manos.

Ahora habéis legalizado el aborto contra aquellos bebés que a ojos humanos, vienen con algún “defecto”.

Otra vez os lo recuerdo y os reprendo, estáis viendo la imperfección del cuerpecito, pero no la PERFECCIÓN de su alma.

¿Por qué os deshacéis de ellos? Estáis viendo primero por vuestro bienestar, no os gusta ya sufrir ni daros por los demás y menos si ese bebé va a ser “una carga” para vuestra vida.

Otros de vosotros no los aceptáis, porque por el hecho de haber nacido mal, la gente también os juzga a vosotros progenitores, como defectuosos.  Es el EGOISMO el que impera en vosotros, es la soberbia la que rige vuestra vida; es la maldad del hombre la que ahora reina en el mundo.

Os lo vuelvo a repetir, todo esto sucede porque el hombre se ha olvidado de su Dios y de Sus Leyes.

Esta ley que habéis aprobado y que otros pueblos también han aprobado, es una ley para ASESINAR a inocentes. 

Ya no os interesa daros por los demás y las Bendiciones que otorgo por el sacrificio se están desperdiciando.

QUÉ RÁPIDO SE OS OLVIDA QUE VUESTRA SALVACIÓN SE OBTUVO

A TRAVÉS DEL SACRIFICIO TREMENDO DE MÍ HIJOToda Su Vida fue de sacrificio.

Su muerte, repleta de injusticias, terminó con un gran dolor, pero eso os abrió las puertas del Cielo para que pudierais gozar con Nosotros eternamente.

Fue Dios Mismo, Mí Hijo, el que bajó del Cielo a serviros, a dar Su Vida, a enseñaros a vivir y a sufrir por la salvación de las almas; pero vosotros olvidáis fácilmente todo esto y lo rechazáis de vuestra vida.

EL DEMONIO OS HA CONVENCIDO DE QUE LA VIDA ES PARA GOZAR

De que se le debe dar al cuerpo toda la diversión y todo el gozo posible y que nada debe impediros una estancia “feliz” en la tierra.

Os habéis tragado su Mentira y ahora estáis rechazando todo aquello que os puede conseguir bendiciones muy grandes para vosotros mismos, para vuestra familia, para el mundo entero y para las almas purgantes y para las almas triunfantes.  Repasad vuestra vida y veréis que también en ella desde pequeños, habéis tenido muchos sufrimientos y en eso os parecéis a la vida de Mí Hijo.

Crecéis y no por ello podéis evitar los problemas, los dolores, el sufrimiento en sus diferentes facetas. Aunque fuerais muy ricos y aunque vivierais entre algodones y sedas, no con ello podríais evitar el sufrir.

Un dolor de cabeza, un dolor de estómago, una gripe, una enfermedad mortal, problemas familiares, sociales o económicos, etc., tantas y tantas cosas que pasan en el mundo que no podéis controlar,

Que tenéis que padecer y que no os dais cuenta que al

OFRECÉRMELAS, POR MEDIO DE MÍ HIJO Y DE SUS SUFRIMIENTOS

Os pueden santificar y dar la paz eterna.

EscuchadMe,

NUNCA VAIS A PODER EVITAR EL DOLOR EN VUESTRA VIDA NI EN EL MUNDO ENTEROPorque estáis viviendo en el mundo que quedó afectado por el Pecado Original por las insidias del Demonio

Y en lugar de atacarlo, de atacar su obra destructiva, le estáis dando vitalidad, porque seguís aceptando sus ataques y mentiras en vuestra vida.

Por su causa hay dolor, hay pena, hay muerte, hay desolación, hay hambre, no hay paz. Y en lugar de luchar con el Amor contra todo lo que él provoca, alimentáis su obra ¡Apoyándola!

Necios sois Mis pequeños, SÓLO EL AMOR PUEDE VENCER y vosotros no lo queréis multiplicar.

Vuestro egoísmo y vuestra comodidad os están llevando a la ruina espiritual y moral de los pueblos.

El mal actuar sólo os va a llevar a la depravación total,YA EMPEZASTEIS AL ACEPTAR UN ASESINATO “MISERICORDIOSO”

para que, supuestamente, no sufra el bebé ni la familia.

La corrupción en vuestra moralidad os va a llevar a cosas más bajas después de esto y con ello, más pecado y más maldad ante Mis Ojos

Y cuando se os sobrevengan los castigos que vuestra maldad está atrayendo,

¿Tendréis la desvergüenza de dirigiros a Mí pidiendo Misericordia como si tuvierais todo el derecho de obtenerla, después de que no la disteis a esos bebés indefensos?

Meditad bien esto, Mis pequeños, todo se revierte en vuestra vida, si es buena vuestra obra, se os regresará en mucho bienestar; si es mala, se os regresará con mucho dolor.

Tenedlo bien presente para que no me tachéis de injusto cuando estéis recibiendo lo que sembrasteis.También quiero llamar vuestra atención nuevamente a éstos pecados tan graves.

Quiero que meditéis esto, profundamente y en vuestro corazón, para que sintáis el dolor que Yo, vuestro Padre siento por éstos actos,

ACTOS SATÁNICOS, ACTOS HORRIBLES AL AMOR

EL ABORTO ESPIRITUAL

QUIERO QUE MEDITÉIS, ¿QUÉ SEA MÁS GRAVE?

Si el bebé al que se le impide vivir porque se le ha abortado por medios físicos, por medios quirúrgicos, por medicamentos. Que no se le deja vivir y se le asesina en el vientre de su madre,

En donde están implicados los padres o solo la madre, los médicos, los científicos. O sea toda una serie de hermanos vuestros que se dedican a la destrucción de Mis pequeñitos en el vientre materno.O a aquéllos bebés a los cuáles no se les da el alimento de vida a través de la enseñanza espiritual, ni siquiera cuando son pequeñitos, ni cuando crecen.

Bebés, niños, que crecen sin tener ése soporte espiritual y que van tomando de la vida lo que van aprendiendo y que muchas veces son las cosas negativas que les rodean las que van normando su vida.

De ahí se les acercan malos hermanos que los llevarán todavía a una perdición total de su alma. En éste caso están implicados también, en ésa destrucción espiritual, los padres,

los que les rodean, amistades malas, malos ejemplos que ven a través de los medios de comunicación, en las lecturas.

Los dos casos son muy graves, Mis pequeños, en uno están matando alma y cuerpo a través de los abortos quirúrgicos, los abortos de la madre

Y en el otro están matando al ser, al espíritu, a través de ésa mala educación o a ésa falta de educación, son faltas muy graves a Mi Amor.   Os pido que meditéis en ello, oréis fuertemente por los dos casos y por otro lado no os impliquéis en ninguno de los dos, porque son pecados muy graves ante Mis Ojos. 

PERO TAMBIÉN HABLO A MIS HIJOS BUENOS, A LOS QUE ME AMAN

Hijitos Míos, Mis pequeños, Mis delicias. Yo Soy vuestro Padre Dios, que os creó para gozo Mío y para perpetuar Mi Obra de Creación y con ella, más gozo,

al ver que Me ayudáis a traer a la Tierra nuevas almitas, nuevas creaturitas a quienes amar. También os quiero hablar sobre la vida matrimonial que debierais llevar, la vida santa matrimonial.

El matrimonio cristiano, como ya antes os he explicado, es la forma perfecta de vivir la familia del Cielo, en la Tierra. Yo veo en el matrimonio la unión de Mi Cielo con vosotros.

Vosotros los casados, los que habéis recibido la vocación para el matrimonio, tenéis una excelente oportunidad de santificaros y de santificar a muchos, no sólo a los que vayáis a procrear.Sino a todos aquellos con los que entraréis en contacto dentro de la vida de familia, vida social relacionada con lo familiar y matrimonial.

Vida social de comunidad, en donde vivís y a donde asistís, como familia o como matrimonio.

Mi Hijo Jesucristo hizo Su Primer Milagro en las Bodas de Caná y bendijo el matrimonio. Yo creé una mujer para el hombre y a éste Yo le había dado todo el poder y el cuidado de Mi Creación.

Yo he puesto en vosotros, todos Mis hijos actuales, el compromiso de mantener saludable Mi Creación, así como sus leyes y el respeto en el cumplimiento a Mi Obra.

Mi Obra, como ya os he explicado antes, es de carácter DIVINO y así lo debéis ver, vivir y enseñar.

Si os mantenéis solteros, vuestra vida debe ser santa y de ayuda espiritual y material para con todos aquellos que os rodeen, sean solteros o casados.   Sí os habéis casado, vuestra vide debe estar entregada a la procreación, para producir más seres que Me amen y que puedan proseguir Mi Obra de Amor y Redención en el Mundo.

Si habéis sido llamados a la excelsitud con vuestro Dios, al haber sido llamados al sacerdocio o a la vida religiosa, os deberéis mantener en un estado santísimo y de servicio hacia vuestros hermanos,

para apoyarlos en el crecimiento en las virtudes y en el sano desarrollo de la vida espiritual, tanto para los solteros, cómo para los casados o para los futuros consagrados.

El gran pecado actual, ya acrecentado por vuestra tibieza hacia lo espiritual, consiste en que no respetáis ninguna de las tres esferas de espiritualidad que os acabo de señalar.

Los solteros no viven su castidad, ni sus compromisos divinos ni humanos. Los casados ya no desean llevar a plenitud sus compromisos divinos en la familia, con la transmisión de vida humana y espiritual,

Al no querer mantener el núcleo familiar por ser “muy pesado” y que les “coarta” su libertad.

¿Qué pasa cuando lo sagrado se profana con lo mundano?

Y Mis almas sacerdotales y religiosas se han desviado por los intereses carnales y posesiones mundanas.

Vuestro libertinaje está destruyendo toda Mi Obra a todos niveles. Gracias a que todavía hay almas que se mantienen en Mi Gracia, en Mis Mandatos y en Mis Leyes,

Mi Justicia, Mi Justa Justicia, no se ha hecho patente como debiera.

Mi Amor Misericordioso todavía está venciendo a Mi Justicia, pero es grande el Dolor que vosotros Me causáis al veros destruiros mutuamente.

Vuestro mal, el Mal que os rodea y al cuál le habéis dado fuerza impresionante por haberos apartado de Mis Leyes, os está acabando,

Se posesiona de algunos de vosotros y así os volvéis instrumentos en garras del “Destructor”.El Maligno, en ésta forma, empieza a destruir Mi Obra de Creación, de Santificación y de Redención al utilizaros para que os destruyáis unos a otros, tanto física cómo espiritualmente.

Os estáis destruyendo y estáis permitiendo que el Maligno, sus secuaces y lo que ellos producen, os aniquilen.

Me echáis la culpa de vuestros males y no os miráis a vosotros mismos, ni a las consecuencias que producís por permanecer en el Mal.

Si fuerais lo suficientemente humildes para aceptar lo que os digo, os daríais perfecta cuenta de que habéis afectado en su santidad a las tres esferas básicas de vuestra sociedad:

Los solteros, al no querer mantener su compromiso de celibato, afectan a casados o casadas y destruyen familias, destruyen matrimonios, destruyen Mi Obra Divina.

Daos perfecta cuenta de que es a Mí al que estáis afectando, porque lo que destruís es Mi Obra, es Mi Ideal.También así proceden algunos casados con infinidad de tonterías y así se involucran con solteros o con otros casados y como resultado, se afectan uno o varios matrimonios.

Vuestro pecado, el pecado de éstos Mis hijos que no desean ya mantener su compromiso de estado para Conmigo, afecta fuertemente a todos vosotros.

A algunos por ser los afectados directos de la ruptura matrimonial, a otros por dejarse llevar por el mal ejemplo dado.

Ahora, su falta de amor hacia Mí y a los suyos, hacen también de ése mal ejemplo vida en su vida, causando la muerte espiritual en sí mismos y en otros, al volverse ahora ellos mismos, mal ejemplo para otros.

Hijitos Míos, vuestra vida sobre la Tierra se tiene que mantener en un estado santo, porque Santa fue, sigue siendo y será Mi Obra de Creación.

Si vuestro Mundo ahora se está cubriendo de podredumbre y de bajeza espiritual, es por culpa vuestra; no habéis respetado Mis Leyes,

Muchos de vosotros os habéis convertido en instrumentos de destrucción en manos del Mal.

Sed sinceros y haced un recuento de vuestra vida pasada y entonces os daréis cuenta del porqué actual.

Vosotros, los solteros ¿Os habéis mantenido santos en vuestra misión de célibes? ¿No habéis afectado a otros solteros o a otros casados dando paso a impurezas en su vida?

¿Habéis dado buen ejemplo espiritualmente, viviendo Mis Mandamientos?

Vosotros, los casados ¿Estáis produciendo vida humana y espiritual para que Mi Obra se perpetúe?

¿No estáis limitando Mi Obra de Procreación al limitarMe los hijos que os quiero dar, usando medios anticonceptivos o criminales como el aborto?¿Estáis realmente llenando de VIDA, de Mi Vida Espiritual, a los hijos que os dí, para que ellos puedan atraer el Cielo a la Tierra al respetar y proseguir con Mis Leyes y Decretos de Amor?

¿No habéis afectado a otros matrimonios al dar mal ejemplo de vida o afectando la vida matrimonial de otros al introducirlos a tener relaciones impuras con vosotros?

Si por debilidad de uno u otro de los cónyuges habéis roto los lazos matrimoniales, ¿Os habéis mantenido célibes, respetando el sacramento matrimonial? u ¿Os habéis unido ADÚLTERAMENTE a otro prójimo?

Si fuerais sinceros con vosotros mismos, veríais que sois pocos los que no os habéis manchado con lo que ahora el mundo enseña y hasta apoya, con tal de destruir Mi Obra.

Mis Leyes se os dieron perfectas, porque perfecto es todo lo que Yo Creo; pero vuestra fragilidad, vuestra miseria, vuestra pecaminosa conveniencia, han causado que Mi Obra se vaya destruyendo.

Y al ser afectada por vuestro mal proceder, por vuestro pecado, ella misma responde con la negatividad con la que la habéis afectado.Esto os lo podría ejemplificar así, cuando entrenáis a un perro a atacar a vuestro prójimo, aún por cuestiones de seguridad, tarde o temprano va a atacar a un hijo vuestro o a vosotros mismos.

El mal que enseñasteis, el mal con el que alimentasteis a ése pobre perro, tarde o temprano se vuelve contra su dueño.

Ahora lo veis con vuestros hijos, si los despreciasteis, si no los educasteis bajo Mis Leyes y Mi Amor, si no los enseñasteis a respetarMe y a respetar a vuestro prójimo,

NO podréis esperar frutos buenos de sus acciones y de su corazón.

El mal se revierte hada sus progenitores y hacia todos los que entren en contacto con ellos y esto es lo que ahora estáis padeciendo en vuestra sociedad.

YO NO ESTOY CASTIGANDO, OS ESTÁIS CASTIGANDO VOSOTROS MISMOS.¿Cómo ahora pedís seguridad, respeto, amor, en vuestra familia y en vuestra sociedad, si vosotros mismos NO fuisteis productores y ejemplo de ello?

Luego volteáis a verMe a Mí, a vuestro Dios y Me maldecís por el mismo mal que causasteis. Sois injustos y ciegos a aceptar vuestra realidad, a aceptar la verdad que ahora os castiga.

Daos cuenta de que hasta que no recapacitéis en ello y no entendáis Mi Palabra, hasta entonces no Podréis cambiar el rumbo de los Acontecimientos.

Realmente ya es demasiado el mal producido y vosotros ya no lo podéis controlar pero Yo sí, puesto que Soy Omnipotente, Bondadoso y Misericordioso.

Y con vuestro arrepentimiento y un cambio sincero de vida, aunado a vuestra petición para que venga el cambio espiritual a la Tierra entera, Yo lo podré lograr.

Yo sólo Espero que con sincera humildad recapacitéis sobre el mal que habéis producido a Mi Obra y con vuestra ayuda de intercesión,Después de vuestro arrepentimiento, se podrá lograr el cambio que tanto el Cielo y muchas almas de la Tierra, desean.

Mi Corazón Misericordioso tiene cabida para todos vosotros. Sois Mis hijos y Yo nunca voy a desoír los lamentos de arrepentimiento de vosotros.

Os quiero salvar de las garras del mal. Os quiero regresar al redil celeste. Os quiero regalar con infinidad de regalos de Mi Corazón para toda la Eternidad, por ello, no temáis,

regresad a Mí, arrepentidos, cualquiera que haya sido vuestro pecado y su magnitud y estad seguros que NO HAY pecado que Yo no pueda perdonar.

Vuestra sincera humildad puede lograr lo inesperado, acordaos solamente que tenéis un Padre que os ama infinitamente y que hará todo lo posible para perdonaros y para regresaros a vuestro hogar celestial.

Yo os bendigo en Mi Santo y Misericordioso Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, quién al tomar todos los pecados del Mundo y de todos los tiempos, os dio ésa oportunidad que ahora todos tenéis para vuestra salvación,

y en Nombre de Mi Santo Espíritu, quién infunde Su Amor y Sus Dones a TODOS Mis hijos, para que con sabiduría recapacitéis sobre vuestra vida pasada y luego os podáis entregar nuevamente a Mí, a vuestro Padre y Creador, para salvaros eternamente.  

http://diospadresemanifiesta.com/

UN PADRE EJEMPLAR

Sader Issa: Mi padre tiene Síndrome de Down, somos una familia feliz

Desde Siria la historia que habla de un milagro de vida y no de guerra: un hijo, hoy adulto, cuenta todo lo que su padre ha hecho por él. Tener un progenitor con Síndrome de Down ha sido una bendición

Ciertos nombres se asocian espontáneamente a hechos clamorosos. No se puede nombrar Chernobyl sin pensar en el desastre de la central atómica.

Hoy, para nosotros Siria es sinónimo de guerra, y con buena razón. Por eso es todavía más extraordinario que de aquella tierra tan herida llegue no solo una de esas historias que en el lenguaje periodístico actual se definen como “buenas noticias”, sino que rompe muchos prejuicios que ciernen sobre nuestro mundo … aparentemente pacífico.

Una de las muchas guerras silenciosas que se libran en nuestras costas, tan iluminadas, acogedoras y dedicadas a la teoría de la libertad y el respeto, es la sentencia de muerte en el útero de los fetos que tienen un cromosoma adicional.

El aborto de niños con síndrome de Down todavía tiene porcentajes muy altos, a pesar de un retroceso en los últimos diez años:En Noruega, el 65% de los niños diagnosticados con el síndrome son abortados; el porcentaje sube a un 90% en Gran Bretaña, un 95% en España y un 100% en Islandia. (Corrispondenza romana)

El testimonio del joven sirio Sader Issa es algo más que la constatación que a estas personas, como a cada uno, no se le puede impedir el derecho a la vida.

Es un viaje en el tiempo, en un futuro para nada triste: es la historia de un hombre que, con Trisomía 21, se volvió adulto, se casó y tuvo un hijo que ahora le agradece todo.

El video en el que Sader Issa cuenta cómo creció con un padre con Síndrome de Down fue difundido en Facebook hace dos meses y obtuvo casi 700 mil visualizaciones.

Normalmente, cuando una historia funciona tan bien en las redes sociales los diarios se apresuran a relanzar el tesoro mediático en diarios de papel, en los noticieros, en los sitios de información.  Si fuera difícil encontrar la historia de Sader Issa en los diarios impresos, yo la encontré en la página provida Live Action y antes de contarla investigué, porque dudaba.

Pero ¿Cómo? ¿Es un hecho tan clamoroso y nadie habla de él? (Nótese bien: pensemos en el cortocircuito vergonzoso que se crea actualmente.)

Si una noticia no aparece en las páginas reconocidas de información nos surgen dudas sobre su veracidad, pero muchas de las graves mentiras de hoy se encuentran en sonados periódicos.

Callar en cierto tipo de crónica para no traicionar la ideología a cuyo molino queremos llevar agua es la versión más actualizada de la mentira.

¿Qué está mal en la familia Issa? ¿Es una de las muchas fake news?

NO, pero podría enviar a la basura una gran cantidad de terrorismo psicológico y persuasiones específicas que alimentan el mercado de los abortos selectivos. Todo va muy bien en la familia Issa, de hecho: es uno de los casos raros en que un hombre con Síndrome de Down no es estéril, se enamoró y tuvo un hijo que ahora está estudiando para convertirse en dentista.

Sader Issa existe, vive en Hamah (entre Alepo y Damasco) y es suficiente contactarlo por Facebook para toparse con su disponibilidad para documentar su experiencia y lo que está poniendo en pie.

Ha compartido conmigo las pocas entrevistas que han salido (es inútil decir que no están en Vanity Fair), ha compartido fotos y video.

Su motivo principal es la gratitud, esa que algunos de nosotros tenemos por nuestros padres que nos han criado a base de grandes sacrificios:

Sader hoy es un joven adulto que se está realizando profesionalmente y evalúa cómo llegó hasta ahí:

“Estudio para ser dentista, me encanta el deporte como la natación y el bodybuilding. Soy un chico muy normal que en su tiempo libre mira películas y se divierte con sus amigos. Vivo en Siria con mis padres.

Mi papá tiene 4 hermanos y 3 hermanas y es amado y respetado por toda la familia a pesar de haber nacido con Síndrome de Down.

Mi madre y mi padre se conocieron gracias a sus respectivas familias y creo que fue amor a primera vista. Él fue tratado con respeto por la familia de mi madre y por todas las personas que lo conocen.” (Baby Brain Memoirs)

Sader Issa | Facebook

La señora Issa no tiene Síndrome de Down; es desagradable tener que especificarlo porque implica ser prejuiciosos. Sí, una señora sin ninguna imperfección física y mental se enamoró de un hombre con un cromosoma de más.

Es más: fue amor a primera vista. Metiendo más el acelerador en la metáfora, se puede decir que de Siria llega una verdadera bomba atómica…

Una revolución buena que da un bello despertar a nuestro pensamiento acartonado sobre la vida y la discapacidad.

De este amor libremente elegido, nació Sader, perfectamente sano. Esta especificación también es desagradable, pero se hace para reafirmar que la discapacidad no es un ghetto y no es para reducir a un ghetto.

“Mi papá trabaja duramente en una fábrica de grano, trabaja desde hace 25 años, 6 días a las semana. En invierno vende productos recogidos durante el verano. En verano está a cargo de la máquina de moler granos.

Somos una familia muy normal. Mi madre es ama de casa, mi padre trabaja afuera y ahora mismo estoy enfocado en mis estudios.” (Ibid)Las estadísticas y la presencia

Deja realmente atónito que precisamente en un país tan lacerado por la guerra exista esta presencia tan extraordinaria: son solo 3 en el mundo los casos certificados de personas con Síndrome de Down y no estériles. Además de ellos, solo el señor Issa, que a lo que parece es una apuesta ganada en la fila de las maravillas reales.

Además de la gratitud en relación al padre, Sader me pareció muy comprometido en la tarea que espontáneamente su historia le ha dado:

“Difundir un mensaje sobre la Trisomía 21, opuesto al lúgubre mensaje de dolor y sufrimiento que amenaza de manera fraudulenta.

Tener un padre con Síndrome de Down ha cambiado mis relaciones para mejor. Muchas personas miran a mi familia por lo que mi padre ha logrado.

En cuanto hijo criado por un padre con Síndrome de Down, se bien la pureza y la ternura que habita en sus corazones, pero se también que tienen ambiciones y merecen una vida decorosa. No merecen ser abortados.Lo que me hace estar más orgulloso de mi padre es que no ha hecho caso a quien le decía que lo que deseaba era imposible; sino que ha trabajado duro para mantener a su familia, para que yo pudiera ir a la escuela a estudiar. ” (Ibid)

En el breve intercambio que tuvimos, Sader estaba muy interesado en difundir lo que está recibiendo: muchos testimonios de familias que le agradecen por el mensaje que está difundiendo, mandándole fotos de todas partes del mundo.

Esta alegre tropa humana no tiene cifras de influencer y no se verá nunca en la gran pantalla, porque – por suerte – podemos encontrarla junto a nosotros cada día.

En sus familias pesa mucho el prejuicio de quien reduce la discapacidad a un obstáculo.

Pero precisamente su presencia y no las estadísticas, transforma el obstáculo en una oportunidad:

Tenemos necesidad de personas cuya mirada, cuyas heridas, cuyas dificultades nos lleven a la esencia de nuestra existencia, ser queridos y amados incondicionalmente antes que nada.

Y ser literalmente activos donando nuestra presencia imperfecta. Por lo que parece precisamente de lugares que estaríamos llamados a compadecer o marginar llega un viento más fresco que el rancio aire de civilización moribunda que respiramos en nuestros alrededores.

https://www.facebook.com/Syria.Most.Beautiful.Country/videos/364012057656851/

R152 LA CORREDENTORA


03 de Junio de 2019

Hijitos Míos, Soy vuestra Madre Santísima, la Siempre Virgen María, la Madre del Hijo de Dios hecho Hombre para la Redención del género humano.

Hijitos Míos, Soy la Pura, la Santa, la Inmaculada, virtudes con las que Me dotó Nuestro Padre Dios para la Misión que debía desempeñar.

El Hijo de Dios no podía descender del Cielo y encarnarse de cualquier mujer,

Yo fui preservada del Pecado Original para mantener una situación de pureza, tanto de alma, como de cuerpo.

Para que Mi Dios pudiera vivir y desarrollarse sus primeros meses, de un cuerpo y de un alma acorde a Su Categoría de Dios.

Yo fui Tabernáculo purísimo y viviente para albergarlo aquí en la Tierra, Gracia inmensa que recibí de Mi Dios y Señor.  Con ésta introducción os quiero hacer resaltar la importancia que da Nuestro Padre Dios a la Pureza, virtud, que Nuestro enemigo el Maligno, ataca con toda su furia.

Y procura de ella, arrancar a todo ser que viene a la Tierra a servir a Mi Señor.

Ya les hemos hablado de ésta virtud tan excelsa, pero ahora quiero profundizar más en ella para poder explicaros la diferencia entre amor y deseo, las cuales van íntimamente ligadas a la pureza.

El Maligno, con sus múltiples engaños, os ha llevado a una situación de error gravísimo, el cuál daña gravemente el Corazón de Mi Dios.

Os ha hecho creer que vuestro cuerpo -vuestra belleza exterior-, es lo que cuenta y de ahí que os lleva a malgastar vuestro tiempo, el Tiempo de Dios,

tanto en el tomar demasiados cuidados para mantener bello vuestro exterior, como en el hacer mal uso de vuestro cuerpo.ImpidiéndoLe llevar a cabo la Obra de Procreación que Él os ha pedido, para poder seguir mandando almas a la Tierra para que con Su Amor, en vosotros, podáis vencer a las fuerzas del Mal.

En especial Me dirijo a vosotras, Mis pequeñas hijitas, almas a las que os ha tocado el exterior femenino.

El pudor ya no es parte de vuestra vida.

Creéis que si no mostráis vuestras formas corporales, no podréis atraer al sexo opuesto.

Y de aquí se derivan infinidad de errores que van minando vuestra vida espiritual y desperdiciando el Tiempo de Dios, buscando el cómo mostraros más bellas al mundo.

Vuestra vida se consume en sólo ver por vuestro exterior, en buscar los afeites mejores para resaltar “vuestra belleza”.Las dietas y los cuidados en los alimentos a consumir, se vuelven toda una ciencia para la gran mayoría de vosotras.

Platicáis de cosas superfluas y pecaminosas y sólo con la finalidad de ser admiradas, consentidas y mostradas como trofeo en manos de vuestro “hombre”.

Buscáis las modas provocativas. Tratáis de asistir a los lugares de perversión aún a pesar de sufrir humillaciones, en ésos antros de vicio y de maldad.

Permitís que vuestro cuerpo sea tratado como cosa, como instrumento de placer humano, con tal de presumir ante las demás mujeres, que vosotras sí sois capaces de “amar”.

Os habéis dejado engañar por el Gran Engañador, padre de la Mentira y del Mal, para no llevar a cabo la Obra de Dios en vosotras.

Le negáis a vuestro Padre Dios, la Gracia Divina de la maternidad por no afectar vuestra belleza exterior y para no aceptar “compromisos de ama de casa”Porque os sentís seres libres que podéis hacer de vuestro cuerpo y de vuestra alma, lo que queráis.

En que error tan grande habéis caído, y vuestra falta de espiritualidad no os permite daros cuenta del engaño y en el que ahora vivís.

Vosotras sabéis que vuestro cuerpo no va a durar mucho tiempo con la juventud y lozanía que ahora tenéis.

HABÉIS CAMBIADO EL AMOR POR EL DESEO

 Error que os hace caer del Cielo al Abismo, de la virtud al vicio.

Os llenáis de joyas y oropel externamente y vaciáis vuestro interior de lo más bello, puro y santo que toda mujer debiera cultivar: el amor.  El amor que dará unidad en la familia, el amor que será como dique de contención contra las fuerzas del Mal,

el amor que hará perdurar la especie humana bajo las Leyes y Decretos de vuestro Dios.

Ahora puedo ver una gran cantidad de jovencitas, que al dejarse llevar por el mundo y sus desvíos,

se han vuelto como muñequitas de porcelana, muy bellas por fuera y muy frías y vacías por dentro.

Ya no hay material usable, en la gran mayoría de vosotras, para lograr hacer una familia estable.

Si os llegáis a casar, al enfrentaros a las primeras responsabilidades que se tienen, normalmente,al formar una familia, no sabéis cómo resolverlas

y cuando os dais cuenta de que vuestro esposo ya no busca a la “muñequita” solamente, sino a la mujer y madre para formar una familia,

entonces os sentís que ya no podéis con “el paquete”,

ya que preferisteis sólo buscar cómo embelleceros exteriormente,

no embellecisteis vuestra alma y sus cualidades

Y no acrecentasteis los dones que Dios os dio para poder llevar a cabo vuestra misión de esposa y madre de familia.Entended, hijitas Mías, que

EL AMOR Y EL DESEO SON DOS SITUACIONES MUY DIFERENTES.

El amor es alimento y vida del alma, que une y que hace crecer al alma y a la persona, en su totalidad.

El deseo es una pasión desordenada del cuerpo, desligado totalmente del alma.

Es un apetito animal, es un instinto que debe ser controlado por las fuerzas espirituales propias del ser humano.

Sí a veces os sentís observadas suciamente por un hombre, es porque vuestra forma de vestir, vuestra apariencia, lo incitan a ello. El no podrá observar más allá de lo que vosotras permitáis.

Si muchas de vosotras sois atacadas en vuestra virginidad, es por vuestra misma culpa, habéis perdido el pudor y el recato.

Si muchas de vosotras sois tomadas como instrumentos de placer por un tiempo y luego apartadas como deshecho, es por causa de vuestra vaciedad y materialismo.

Buscáis comprar todo lo posible y llenaros de monedas, lo cuál sólo os ayudará a ganar vuestra perdición eterna, cuando para conseguirlas “vendéis” vuestro exterior al mejor postor.

Ya no os respetáis en nada. Vuestro cuerpo se ha vuelto mercancía y vuestro trato, superfluo y vacío.

Vuestra conversación se ha llenado de palabras obscenas y de temas pecaminosos, vacíos y mundanos.Ya sois muy pocas de vosotras, Mis pequeñas, en las que el recato y la virtud, aún están presentes.

Sois muy pocos ahora, las que vais con la idea por la vida, de servir a vuestro Dios en la familia y en la continuidad del amor en vuestros pequeños.

Sois muy pocas ahora, Mis pequeñas, que véis primero por los intereses de Mi Señor, que en los vuestros propios.

Sois muy pocas ahora, Mis pequeñas, las que buscáis hacer familia y proteger los tesoros espirituales de Mi Dios y poderlos transmitir a Sus pequeños, a vuestros hijos.

Sois tan pocas ahora, Mis pequeñas, las que pasáis por el mundo sin contaminaros de sus bajezas y pecados.

La vanidad la inseguridad personal, por falta de espiritualidad y de oración, os pierden, os hacen caer fácilmente,

LAS PRINCESAS CELESTIALES, HONRAN LA QUE ABBA HA PUESTO SOBRE SU CABEZA…

¡Cómo no va a estar este Mundo como ahora está; si vosotras, Mis pequeñas, Mis mujercitas, las encargadas principales de transmitir los valores en la familia!

¡YA NO LOS POSEÉIS!

El Mundo os ha encadenado a su vaciedad y a su bajeza y ya no deseáis levantar la vista a vuestro Creador, porque ya no queréis ser las mujeres “caducas, abnegadas y aburridas de tiempos pasados”.

Ahora os sentís mujeres “modernas”,

QUE PODÉIS HACER LO QUE QUERÁIS CON VUESTRO CUERPO,

QUE TENÉIS EL “DERECHO” DE ASESINAR,CON LOS MEDIOS ANTICONCEPTIVOS Y CON EL ABORTO,

A LOS BEBÉS QUE SE ESTÉN DESARROLLANDO EN VUESTRO VIENTRE.

Yo os digo que ahora el infierno está lleno de almas, como vosotras, que se sintieron modernas y con derechos para ir en contra de vuestro Dios.

El derecho de dar y quitar la vida sólo corresponde a Vuestro Dios y Creador y vosotras os estáis tomando una prerrogativa que os está encadenando para la eternidad en el abismo infernal.

El don de la maternidad es una bendición tan grande que en la antigüedad se le consideraba maldita a la que no podía procrear y era bendita de Dios la que sí podía concebir.

Hijitas Mías, recapacitad, el tiempo es corto y Mi Hijo ha de volver.  ¿Podríais dar cuentas favorables de vuestra vida a vuestro Dios?

¿Ha sido vuestra vida acorde a la voluntad de vuestro Dios?

¿Habéis dado vida corporal y espiritual al aceptar la maternidad y al observar y transmitir las Leyes y el Amor de vuestro Dios a vuestros hijos?

¿Estáis viviendo en el Mundo, como una verdadera alma hija de Dios, lo debe hacer?

Vinisteis todos vosotros al Mundo a dar ejemplo y vida de Amor Santo y de Virtud,

Y no a destruir la Obra de Dios al volveros cómplices del Mal. Arrepentíos en éste tiempo que se os ha dado para reflexionar y enderezad vuestro camino.

Recordad que de vuestro Dios-Amor podréis obtener todo el perdón necesario,

para que después podáis encaminar vuestra vida futura por los caminos de bien que Él mismo ha trazado para cada uno de vosotros.

Atended a los deseos de vuestro Dios y Él atenderá los vuestros para toda la Eternidad.

Vuestro tiempo sobre la Tierra es demasiado corto, comparado con la Eternidad que Él os dará como premio a vuestras buenas acciones y al buen desempeño de vuestra misión.

Recordad que vinisteis a la Tierra a servir a vuestro Dios,

¡Honor grandísimo que se concede a las almas que Él escoge!

Y todos vosotros, a los que se os dio e! Don de la vida, fuisteis escogidos!

Agradeced a vuestro Dios éste Don tan grande, enmendad vuestra vida y atended a Sus Deseos, con toda vuestra voluntad y corazón, que Él os recompensará con creces.

Tomad de Mí, hijitas Mías, Mi ejemplo, Mi Guía y Mi Amor por Nuestro Dios, para que Yo os pueda llevar a la meta final de la mejor manera

y para que Yo pueda obtener un gran premio eterno de Mi Señor, para cada una de vosotras.

En vosotras, Mis Pequeñas, está principalmente volver a restaurar lo perdido por el Pecado Original.Buscad y actuad en la Pureza, en la el Amor Verdadero y así el resto será fácil para la restauración del Re¡no de Dios en la Tierra.

Llenaos de vida interior, para que ésta se refleje en vuestro exterior, para bien de todos.

Sois almas al servicio de vuestro Dios, orad profundamente para que el maligno no os engañe más.

Daos cuenta de vuestro valer, tanto para la propagación de la vida, cómo de las buenas costumbres hacia todo el género humano,

Sin vosotras Mis pequeñas, la vida de oración, de unión familiar y de la transmisión de las buenas costumbres de devoción cristiana, no se pueden dar.

¡Valéis mucho más de lo que os imagináis, pero sólo cuando veis hacia vuestro interior, buscando la Guía Divina y lo engrandecéis hacia vuestro exterior!

¡El tesoro que Dios puso en vuestro interior ES GRANDÍSIMO,

¡NO LE DESPERDICIÉIS!

 Yo, vuestra Madre Santísima, fui instituida, por Nuestro Padre Dios, para ser la Bienaventurada, que trajera a la Tierra a Su Hijo Jesucristo.

Mi Misión no sólo fue de Madre, sino también de apoyo total a la Tarea de Salvación de Mi Hijo.

Yo conocía Mi Misión y Mi Santo Esposo, el Santo Espíritu de Dios, Me indicó lo que habría de suceder.

Me instruyó, Me guió, Me aconsejó, Me dió la fuerza necesaria para soportar tanto Dolor y Me hizo depositaria de las Verdades de Mi Hijo, Señor y Dios Mío.

REINA DE LOS MARTIRES

Nada se Me ocultó, lo supe con antelación lo acepté y AME ésta gran Misión para servir a Mi Dios y a todo el género humano.

Sí, la tarea iba a ser difícil, pero el Amor todo lo hace llevadero.

Si alguien recibe un encargo, pero no tiene apoyo absoluto de quien se lo dá, la tarea se le hará difícil de llevar.

Sí, ciertamente Mi Tarea fue de mucho Dolor, pero también de un gozo no terreno, de un Gozo Celestial, de un Gozo Divino.

El l servir a Nuestro Dios nos alcanza bendiciones inconmensurables y ésto no sólo lo viví Yo sino todos aquellos que, a partir de la Venida de Mi Hijo, han vivido para Mi Señor en Su Santísima Trinidad.

¡Es una santa alegría la que Nuestro Dios regala al alma dadivosa!Generalmente el alma se dá en determinada proporción a su Dios, pero a pesar de ello, Nuestro Padre le paga al alma, en forma desproporcionada, tal donación.

Si dais el 25, el 50, el 75 o el 100%, Nuestro Dios os lo va a regresar al ciento por uno,

Por éso la alegría de los corazones es diferente en cada ser.

Según se dé el alma al Amor, va a recibir de regreso en la misma proporción, pero siempre será muchísimo más de lo que disteis.

Ahora, en éstos difíciles Tiempos, en donde todo está revuelto, en donde el pecado llama a cada alma en forma cruel, vil y despiadada,

Porque el pecado se os muestra “agradable al paladar” y en múltiples formas, Yo, vuestra Madre, os vengo a proteger bajo Mi Manto, bajo Mi Ayuda y Mi Guía Maternal.

Nuestro Enemigo sabe también que este es el momento de la Historia en donde su poder se desatará al máximo,

pero también sabe que aunque su soberbia no lo acepte, será Vencido en breve,

Pero en ésa “brevedad de tiempo”, para cada uno de vosotros, Mis pequeños,

puede llegar a ser fatal para vuestra alma.

El Maligno ha ido preparando el terreno para ir destruyendo vuestra espiritualidad y con ello, la cercanía con vuestro Dios.  Os ha presentado un Mundo en donde podéis hacer todo lo que os plazca, en donde las pasiones desordenadas se puedan ejercer sin sentir el menor remordimiento,

en donde no os sintáis pecadores a pesar de la perversidad de vuestras acciones y os resume todo en una frase:

“si os sentís satisfechos con lo que estáis haciendo, todo está bien”.

iNoMis pequeños! Esta es una gran mentira, como Mentiroso es él.

Sed conscientes que el pecado dañó vuestra naturaleza humana y espiritual y si no os acogéis a Nosotros no podréis salir adelante.

La falta de espiritualidad que reina ahora en el orbe es increíble, ya no se le hace caso a vuestro Dios ni a sus Leyes.Os ha hecho creer el Maligno que no os debéis someter ante nada ni ante nadie, que sois dueños de vuestra vida y que tenéis la total libertad de obrar según vuestro “corazón os guíe”.

El alma dañada tiende fácilmente hacia la soberbia, el Demonio falló por causa de su soberbia y ahora está envolviendo a todo el género humano en lo mismo.

El no necesita cambiar su táctica de ataque, puesto que ésta le ha dado muy buen resultado desde que él cayó a estado de Demonio.

La envidia que él os tiene, porque vé a vuestras almas capaces todavía, de alcanzar todavía un gran premio que él perdió,

LO VUELVE MÁS FURIOSO CONTRA VOSOTROSAl ser la soberbia su arma preferida, si no os protegéis de virtud, de Fé y de Amor, podréis sucumbir fácilmente.

La soberbia es muy destructiva, porque deleita a vuestro gusto. O sea, a todas las pasiones del hombre y os ciega a la Verdad.

Os hace creer que tenéis derecho a todo, sin limitantes y

¡ÉSTO NO ES ASÍ!

Porque vano hubiera sido el Acto Divino de vuestro Dios, al darle a Moisés las Tablas de la Ley, las cuales se dieron para todo el género humano y para todos los tiempos.

Ya se os ha dicho que la Palabra de Dios y  Sus Designios son siempre ETERNOS y no se dieron sólo para una época de la humanidad.Cuando Dios  Nuestro Padre habla, es para todos en todos los tiempos, porque El no tiene principio ni tendrá fin, como le sucede al cuerpo humano, pero no al alma.

Las Leyes que os dio vuestro Padre Dios, son arma poderosa en su cumplimiento y os ayudan en la lucha contra las pasiones, que la soberbia del Maligno, os pone.

La carne tiende a buscar lo burdo que pertenece a la Tierra, en cambio, el alma tiende a la perfección de su Creador.

El hombre no se puede ni se debe dividir, es una entidad

Y no puede decir le voy a dar a mi cuerpo lo que quiera y no voy a afectar mi alma,

¡ESTO ES IMPOSIBLE!

MUERTE. ESPIRITUAL. MUERTE. FÍSICA. MUERTE. ETERNA

Lo que vuestro cuerpo haga, lo padecerá vuestra alma.

No podéis cometer una grave falta y solo culpar al cuerpo.

El alma, de una u otra forma; quedará afectada con vuestro mal proceder.

Esto es lo que logra provocar la soberbia en la mente del ser humano,

le pretende quitar responsabilidades al alma, dejarla “tranquila”, a pesar de su mal actuar.

El Demonio, el Mentiroso por excelencia,Siempre os va a presentar al pecado “agradable a vuestro paladar”, para que lo cometáis y NO os sintáis culpables

Y si perseveráis en esa falta de Fe y de espiritualidad en la que ahora vivís, lo podrá lograr en un alto porcentaje.

Pero, a pesar de la falta de espiritualidad en la que vivís, Mi Esposo Divino, el Santo Espíritu de Dios, quien habita en cada corazón,

siempre le va a estar recordando al alma sus obligaciones y también aprobará ó desaprobará vuestras acciones.

Ya os hemos dicho que cada alma es una joya preciosa para vuestro Dios y no está dispuesto a perderos por ningún motivo.

Aún al mayor pecador que exista, vuestro Dios, VUESTRO PADRE, siempre luchará por recuperarlo.Por ello, ésta es Mi Misión en  éstos tiempos, he sido constituida Corredentora

y Madre Fiel de todo el género humano y estoy ahora luchando contra las fuerzas del Mal

para lograr regresar, al redil de Mi Hijo, a todos vosotros, no importando en dónde estéis y lo que penséis,

ya que más tarde comprenderéis el Amor Infinito de vuestro Dios.

Lo que ahora importa muchísimo, es que recuperéis vuestra espiritualidad, que volváis al buen camino, que confiéis en vuestro Dios, pase lo que pase, veáis Lo que veáis.

La lucha actual va a desatar los Poderes Absolutos de Nuestro Padre Dios, para defenderos contra los poderes fortísimos del Infierno.Sí, veréis cosas tremendas dentro de poco tiempo.

La mente humana se maravillará de los poderes tremendos que veréis, tanto en lo bueno como en lo malo,

por lo que será muy  importante que cada uno de vosotros pida a Mi Esposo, el Espíritu Santo, el Donde Discernimiento,

para que no os confundáis a quién seguir, ya que podríais fácilmente seguir al espíritu del Mal.

Sí, una gran confusión de mentes y de corazón se avecina.

El Mal se presentará como ángel de bien, quién luego traicionará a todos aquellos que fielmente lo sigan, porque os seducirá con su palabra y sus acciones.  Os presentará el Fruto Prohibido por vuestro Dios, de una forma agradable al paladar

Y todos aquellos que NO SE HAYAN PROTEGIDO CON UNA FÉ VIVA

con el Amor Infinito y con la esperanza de obtener algo mucho mejor de lo que él os prometerá, sucumbiréis para la Vida Eterna.

Yo Soy vuestra Madre Santísima, vuestra Guía y Protectora.

Este es Mi Tiempo, un tiempo divino que Mi Padre Me concedió para venir a ayudaros.

Qué más confianza puede tener un hijo, que en los consejos de su Madre.Una madre puede dar su vida con tal de salvar al hijo de un peligro mortal.

Yo estoy aquí, dando todo lo que puedo, para tocar las fibras más sensibles de vuestro corazón y así llevaros al lugar más seguro para vuestra alma:

el Corazón de Mi Hijo Jesucristo;

Quién os tomará dulcemente para presentaros a Dios Padre y con Él, gozar eternamente en Su Amor.

Hijitos Míos, ved como los Acontecimientos ya se están dando a nivel mundial.

Observad con los ojos del alma y no con los del cuerpo éstos Acontecimientos. Y así os daréis plena cuenta de la lucha real espiritual que se está dando.

No es lucha de nación contra nación, de pueblo contra pueblo, de hermano contra hermano;

sino que, es la Lucha de las diabólicas fuerzas del Mal contra las Bondadosas fuerzas de vuestro Dios.

No veáis los edificios derrumbados, sino ved las almas que llevaban vida de pecado o de virtud.

VED COMO EL MAL DESTRUYE CON SU SANGUINARIA CRUELDAD

LA INOCENCIA TOTAL DE UN BEBÉ, EN EL ABORTOO a aquellas almas que se han donado en totalidad a su Dios.

Estad concientes de que todo ésto se os ha avisado con antelación, desde la antigüedad, en las Sagradas Escrituras…

Y actualmente con Mis Apariciones, en donde os lo vengo todo a recordar.

Todo se llevará a cabo como Nuestro Padre os lo profetizó, pero la magnitud de los Acontecimientos, el Dolor y la Confusión que se vivirán durante ellos,

podrá ser disminuida con vuestras oraciones, sacrificios, ROSARIOS, MISAS y con vuestra sincera respuesta en el vivir lo que Mi Hijo os predicó.

Yo vengo, a recordaros lo que Mi Hijo os enseñó, para protegeros, alimentaros y apoyaros en éste difícil momento para el Cielo y para la Humanidad entera.  Os quiero hacer una grave advertencia para que estéis muy atentos:

Aquél que os hable con palabras bellas, que agraden a vuestros oídos o a vuestro débil corazón,

pero que se oponga a las Leyes y Decretos de vuestro Dios,

no le escuchéis, porque NO VIENE DE DIOS.

Nosotros NO os vamos a dejar solos ni un momento.¿Puede un padre o una madre olvidar al hijo, fruto de su amor?

Si no os separáis de Nosotros, si os cubrís con Nuestro Amor,

las fuerzas del Mal no os podrán hacer sucumbir.

Yo os Bendigo en el Nombre de Nuestro Padre, en el Nombre de Mi Hijo Jesucristo y en el Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios-­Amor.

Y Yo os Bendigo en Mi Santo Nombre, de Madre, de Sierva e Hija de Mi Dios y Señor.

http://diospadresemanifiesta.com/

F115 DOS MANDAMIENTOS


01 de Junio 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, Yo ya conocía éstos momentos por los que estáis pasando. Yo ya conocía, cómo Satanás iba a ir eliminando Mis Leyes, Leyes Divinas y Mi Amor Verdadero y Puro del corazón del hombre.

Os ha llevado a una confusión tremenda porque primeramente, os ha separado de Mi Iglesia, de sus Enseñanzas, del Amor que Yo he depositado en Ella.

Al no tener ya en vuestro corazón, en medio de vuestro corazón Mis Leyes, Mis Decretos y Mi Amor; estáis viviendo aunque suene feo decirlo, como animalitos, que se dejan llevar solamente por el instinto,

Ya no respetáis a nada ni a nadie, os dejáis llevar solamente por vuestros gustos, por vuestros deseos, por vuestra decadencia espiritual.

Tomáis a quien sea y lo que sea en el momento en que vuestras necesidades así lo piden.

No respetáis ya la vida de vuestros hermanos, ni a sus posesiones ni a su propia persona. Os creéis dueños de todo y de todos.  Ya no hay respeto por la vida de vuestros hermanos, por la misma Naturaleza, por los animalitos, por toda la vida que Yo he creado.

Os creéis dueños de todo os vuelvo a repetir, cuando lo que tenéis Yo os lo di para que lo cuidarais, NO para que lo destruyerais.

Habéis destruido a vuestra propia persona, ya no tenéis valores ni espirituales ni morales en vuestro ser, en vuestra mente ni en vuestro corazón; nada os detiene, nada os limita,

¿A dónde queréis llegar?, ¿Qué queréis hacer con vuestro propio ser y con el de vuestros hermanos?

Por eso os vuelvo a repetir, os había dado ésos Diez Mandamientos que iban a normar vuestra vida, pero los hicisteis a un lado y Mi Hijo con toda Sabiduría, os dijo que todo estaba encerrado solamente en dos.

DOS MANDAMIENTOS: “Amarás a tu Dios por sobre todas las cosas y a tu prójimo, como a ti mismo”,

NO Me respetáis, ni Me amáis, ni Existo ya en vuestra vida, al Primer Mandamiento que Yo os he dado y que debiera regir al Universo entero, ya no existe en vosotros ni os interesa seguirlo.

Y el segundo, como no os respetáis a vosotros mismos, no hay limitantes, tampoco las tenéis para con vuestros hermanos.

Así vuestra vida se ha destruido, ya no servís como hijos Míos, no estáis siguiendo ninguna Ley,

Estáis viviendo simplemente para vosotros y para vuestras pasiones y gustos, no hay limitantes. Destruís, ya no construís, ya no hay vida en vuestro interior, solo muerte, mentira, falsedad.

Os habéis creado vuestras propias leyes, leyes humanas, que se han dejado llevar por lo que Satanás os ha puesto en vuestro corazón, vida fácil y regalada, en donde os aprovecháis de todos y de todo y aún de vuestro propio ser.La mujer vende su cuerpo, que no le pertenece, es Mío; el hombre compra lo que NO le pertenece y con bienes que tampoco le pertenecen: roba, toma, destruye, asesina, con tal de obtener lo que él quiere,

Porque al no tener Mis Leyes y Decretos en medio de su corazón, ya no hay nada ni nadie que lo pueda detener.

Habéis acallado Mi Voz dentro de vuestro corazón, ya no os sentís culpables por nada, os hacen ver la verdad y no la queréis ver ni seguir, porque está en contra de vuestros principios. Principios afectados por la ponzoña satánica.

Estáis viviendo, como os he dicho, peor que Sodoma y Gomorra, porque ésos pueblos no tuvieron las Leyes que Yo os di, ni tuvieron la Evangelización de Mi Hijo, ellos serán vuestros jueces.

Pueblos destruidos por su maldad ¿Y vosotros qué? ESTÁIS PEOR QUE ELLOS

PRONTO OS ENFRENTARÉIS A VUESTRA REALIDADCONOCERÉIS VUESTRA MALDAD

CONOCERÉIS EL REPUDIO A MIS LEYES Y A MI AMOR

Y ENTONCES, CONOCERÉIS LA PODREDUMBRE DE VUESTRO SER,

Os veréis como cadáveres llenos de gusanos, veréis vuestra realidad ante Mis Ojos. NO quisisteis seguir lo que Yo os daba y que Yo os lo daba con Amor, con una finura Divina y preferisteis seguir a Satanás y sus aberraciones.

Preparaos Mis pequeños, porque PRONTO CONOCERÉIS TODO ESTO

Lloraréis y ojalá ésas lágrimas os hagan recapacitar y entendáis que Yo, vuestro Dios os amo y os quiero de regreso…

Y os quiero firmes nuevamente en Mi Amor y en Mis LeyesQue se dieron para que fuerais santos y libres y no esclavos, como creéis estar cuando seguís lo que Yo os pido.

Amaos los unos a los otros, os dijo Mi Hijo y ésa es la Ley primera, el Amor, el Amor que Yo he dado a los hombres y que no han sabido apreciar.

Amaos, Mis pequeños, como Yo, vuestro Padre y vuestro Dios os amo. Yo vuestro Dios y Creador, he puesto Una Ley en vuestro corazón,

Os he dado Mis Preceptos para que al ser cumplidos, pudiérais vivir en la libertad en la que fuisteis creados y al daros a Mi Único Hijo, os doy al rango de hijos del Padre y coherederos de Mi Reino.

Así como Mi Hijo os explicó en el pasado Mensaje, sobre lo que está sucediendo y sucederá en breve en vuestro Mundo,

Yo ahora os quiero ayudar a que reflexionéis sobre vuestro comportamiento pasado y presente, para que podáis afectar el futuro, con vuestra mejora de vida espiritual.  Yo, vuestro Dios, Dios de todas las generaciones, dí a Mi pueblo escogido, 10 Mandamientos a cumplir; haciéndoles hincapié en que si los llevaban a cabo; Yo, vuestro Dios, su Dios, los consentiría siempre.

Aún desde el principio, Mi pueblo escogido fue terco y falto de Fé para Conmigo, aun a pesar de haberles mostrado Mi Poder con grandes prodigios, con los que los iba guiando y protegiendo de los otros pueblos que los querían destruir.

Les di profetas, les di reyes, los di de las mejores tierras, les di grandes hombres; que fueron muchas veces, ejemplo para los otros pueblos y aún así Me dieron la espalda.

Les di a Mi propio Hijo y burlándose de El, lo mataron.

El Mal ha atacado siempre a Mi Obra y en ella, sin excepción, os encontráis todos vosotros.

Hoy os quiero recordar algunas cosas y a poneros en guardia, para que os deis cuenta como el Demonio os ha atacado durante todo el tiempo de la Creación, desde que hubo vida humana sobre la Tierra.  Yo os dí 10 Mandamientos que, aunque Mi Hijo os dijo que lo ideal sería que se resumieran en dos, os los di para que os comportarais como verdaderos hijos Míos al cumplirlos.

El Maligno ha atacado Mis Mandamientos y los ha ridiculizado ante todos vosotros, por lo cuál vosotros ya ni los tomáis en cuenta y caéis en la soberbia y con ella él os ha tapado los ojos del alma.

Al vivir ciegos espiritualmente, actuáis como seres libertinos, que no queréis aceptar ni seguir ley alguna,

con lo cuál habéis permitido que el pecado se haya implantado fuertemente en el Mundo y sea la causa de que vaya rápidamente a su destrucción total.

Hoy os hablaré solamente de Tres Mandamientos, con el quebrantamiento de los cuales Satanás se apoderado de vuestras almas, de vuestra sociedad y está DESTRUYENDO vuestras vidas.

Para el Quinto Mandamiento:

 “NO MATARÁS”El Maligno os ha llevado a destruiros unos a otros de palabra y de obra.

De palabra como ya antes os he explicado, con la crítica, afectando a la honra de vuestros semejantes. Y de obra, al matarles cuerpo y alma.

Os habéis vuelto fraticidas, al matar a vuestros hermanos con el mal ejemplo, llevándolos a una vida sin Dios, a una vida en el pecado, a una vida vacía en los vicios y en las drogas.

Matáis a vuestros hermanos al ser cómplices de aquellos que, convirtiéndose en instrumentos del Mal, producen muerte moral y espiritual por medio de las revistas o publicaciones inmorales y pornográficas

O por medio de programas de televisión o de cine y vosotros permitís que vuestros hijos los vean.

Y, por último, quizá sean los que menos hay que están pecando contra éste mandamiento, sean los asesinos, que por asaltar, matan a sus hermanos.  Por ello os dijo Mi Hijo Jesucristo: “Temed más a aquél que pueda matar vuestra alma”.

 ¡Mis pequeños, NO MATARÁS! 

¡Caín, el primer asesino de la humanidad y de ahí en adelante, muchos, MUCHÍSIMOS hermanos vuestros han caído en lo mismo!

Falta de amor completamente para el hermano, no hay otra palabra Mis pequeños, y estáis viviendo eso.

Son Leyes del Principio de los Tiempos y las queréis hacer a un lado por ser obsoletas.

¡Qué tontos sois, Mis pequeños! Cuando os he dado Leyes para que os mantuvieras en el Amor y que todo fuera bello en el Amor. Si no matáis de obra, matáis de palabra. Guerras, destrucción, maldad, podredumbre en el corazón del hombre, crítica, envidia, falta de Amor. No dejáis crecer a vuestros hermanos ni crecéis vosotros y no os queréis dar cuenta de ello, nuevamente falta de Amor.

Si vivierais en el Amor Verdadero, buscaríais el crecimiento de vuestros hermanos, buscaríais el bien total sobre ellos, desearíais que ellos fueran mejores que vosotros,

Porque Me los ofrecerías como holocausto Divino, Me los daríais como premio a vuestro esfuerzo y a vuestra humildad.

Pero NO, queréis estar siempre sobre vuestros hermanos, no dejáis crecer a aquellos que tienen capacidades superiores a las vuestras

Y si no podéis destruirlos con la lengua, matándolos con blasfemias, con mentira; los destruís quitándoles la vida, vida que solamente puedo tomar Yo, vuestro Dios.

¿Hay Amor en la destrucción? Por eso estáis encadenados al Mundo.  El fango de la maldad, el fango de la muerte espiritual os detiene, detiene vuestro crecimiento espiritual y no os deja crecer y vosotros mismos no dejáis crecer a vuestros hermanos.

No hay humildad en los corazones, os creéis conquistadores y el conquistador destruye a todo aquel que puede estar sobre él mismo y así el mundo se ha vuelto conquistador.

Yo os mando almas, almas que vayan renovando todo, que os vayan dando ésos secretos, ésa Sabiduría Santa para ser mejores; mando almas llenas de Amor a la Tierra y vosotros, conquistadores, las destruís.
¿Dónde está el Amor?

Hijitos Míos, os di el Mandamiento de “NO MATARÁS” y os he hablado de que podéis matar el cuerpo y que podéis matar el alma, en cualquiera de las dos opciones, es un pecado muy grande.

Estáis atentando contra vuestro hermano, estáis destruyendo su cuerpo o su alma o ambos. No es lícito para vosotros atentar contra vuestro hermano.

Satanás os lleva a ello. Y si os dais cuenta, se ha ido incrementando alrededor del Mundo, porque sabe que esto Me molesta mucho,Porque os lleva a ir en contra del Mandamiento  que os dio Mi Hijo, de “amaos los unos a los otros, como Yo os amo”; que os amarais como hermanos, que os ayudarais como hermanos.

El ayudaros como hermanos, es el ayudaros a crecer en cuerpo y alma, como los padres, también, lo deben hacer con sus hijos.

Cuando tenéis un hijo, lo ayudáis a crecer en cuerpo y alma. Le dais vida con el alimento del cuerpo,

le dais vida con las Enseñanzas espirituales que vosotros habéis aprendido de Mí, a lo largo de vuestra existencia y a través de vuestros hermanos sacerdotes, vuestros padres, hermanos.

Para el Mandamiento de NO MATARÁS, debéis crecer grandemente en el Amor,

En el respeto al Don de la vida, en el respeto a la vida hacia vuestros hermanos, a la ayuda que les debéis dar para su crecimiento espiritual y aún físico.Todos vosotros tenéis una misión en la Tierra y todos vosotros os complementáis los unos a los otros,

Pero ¿Cuántas veces, realmente, ayudáis a vuestros hermanos? Se os hace más fácil eliminarlos de vuestra vida, ya sea a través de la crítica, ya sea del ataque verbal, algunas veces, hasta asesinando o ignorándolos.

Os he dicho que Satanás es la Maldad absoluta y si vosotros le hacéis caso, estaréis en graves problemas en vuestro Juicio Final, ante Mí, vuestro Padre, vuestro Dios.

Soy el Único que puede tomar la vida o que os la puede devolver.

Vosotros, no podéis tomar la vida de vuestros hermanos, ella Me pertenece a Mí.

Yo os creé y Yo os puedo quitar vuestra vida humana y lo recalco así, humana, porque la vida espiritual, no muere,Muere el estado de Gracia de vuestra alma; pero vuestra alma nunca muere. Y Satanás, es lo que hace, os quita la vida de la Gracia.

Ciertamente, puede hacer que muráis de alguna forma en vuestro cuerpo, ya sea a través de una enfermedad, ya sea por el ataque de un hermano vuestro, a través de un accidente. Hay múltiples formas para que os pueda quitar la vida del cuerpo.

Y esto en las Escrituras lo tenéis escrito, “no temáis tanto a aquél que pueda matar vuestro cuerpo, sino a aquél que mate vuestra alma”, ya que la muerte del alma, es la pérdida de vuestro estado de Gracia,

Que al caer en pecado grave, vosotros PERDÉIS la vida de la Gracia y el derecho a regresar al Reino de los Cielos, si no os arrepentís de vuestro pecado.

Como os dije observad, deteneos por un momento y ved cómo Satanás os está atacando de múltiples formas, para que perdáis el estado de Gracia.

Ciertamente estáis viendo  ataques y muertes por todos lados del Mundo y se van a ir incrementando, por eso, os pido que sigáis orando por aquellos que irán muriendo.Para que se puedan arrepentir a tiempo y que la Humanidad regrese al estado de Gracia,

 Para que cuando mueran, de cualquier forma esté su alma preparada para regresar a Mí.

Vuestra alma tiene que estar siempre, en estado de Gracia y no solamente para que podáis trascender al Reino de los Cielos, sino para que vuestra alma dé mucho fruto.

No es lo mismo un alma enferma, un alma en pecado, un alma llena de maldad, porque le hizo caso a Satanás y de esta forma no da fruto,

A un alma que está en estado de Gracia, que esto quiere decir, que vive en Mi Amor, que dará fruto, que Me transmitirá, que ayudará a infinidad de almas en su conversión y en su salvación.

Estas almas, ciertamente, son muy atacadas por Satanás y mientras más os acerquéis a Mí y estéis en estado de Gracia, Satanás querrá destruiros, querrá matar vuestra alma: manteneos en vida espiritual, para que deis mucho fruto.NO temáis a los Acontecimientos de la Purificación que puedan matar vuestro cuerpo, tarde o temprano os tendréis que despojar de él y vuestra alma volará hacia Mí,

 Os debe preocupar más que cuando lleguéis a Mí, ¿En qué estado estará vuestra alma, en vida o en muerte?

Vosotros deberéis estar siempre pendientes del estado de vuestra alma, para que la muerte, cuando llegue a vosotros, os dé una bella sorpresa.

La muerte es solamente un estado del cuerpo, en que vuestro cuerpo dejará de vivir, para dejarle una libertad total de vuestra alma; y tomadlo así, Mis pequeños.

Vuestro cuerpo encarcela a vuestra alma, no le permite usar todas las potencias que el alma tiene, ya que vuestro cuerpo ahora afectado por el Pecado Original, impide que vuestra alma utilice todas ésas potencias, con que Yo la he dotado.

Cuando la muerte llega a vosotros, es una alegría, si estáis Conmigo. Y en ése momento, sentiréis la Libertad de vuestra alma y veréis las capacidades que tiene y os alegraréis inmensamente de que vuestro cuerpo ya no os aprisiona.NO toméis a la muerte como algo nefasto en vuestra existencia, al contrario; pedidle a la Muerte que llegue a vosotros, para que podáis gozar las potencias del alma.

Pero vuestra alma tiene que estar preparada para esto y ella debe estar llena de Vida, en estado de Gracia, llena de Mi Amor

 Y así podréis gozar inmensamente, el premio que os ganaréis por haberMe servido en la Tierra, con la misión que Yo le encomiendo a cada uno de vosotros.

Respetad la vida de vuestros hermanos, respetad vuestra propia vida y esperad a que Yo vuestro Dios, que os creé; os dé la Gracia de regresar a Mí y os pueda liberar de la cárcel en que ahora estáis en vuestro cuerpo.

Dentro de un tiempo, a aquellas almas del Resto Fiel que queden, les permitiré que su cuerpo ya no sea ésa cárcel que ahora es.

El cuerpo también tendrá potencias inmensas, que serán un regalo de parte Mía, por haberMe servido y por haber trascendido; por haber permanecido en Mí, en Fe, en amor y por la transmisión de Mis Enseñanzas.Los Tiempos que vendrán, serán un regalo inmenso para las almas fieles, para las almas que buscaron su santificación.

Vuestro cuerpo y vuestra alma tendrán un cambio bellísimo, gozaréis y Me agradeceréis ése cambio,

vendrá vuestra TRANSFIGURACIÓN y tendréis una nueva vida.

Gozad ya desde ahora Mis pequeños, éstas Promesas que os hago y pedídMelas.

Respetad pues, la vida de vuestros hermanos, la vida del cuerpo y la vida del alma.

Ayudadles a crecer y pedidMe a Mí, vuestro Padre y vuestro Dios; que os ayude a crecer como lo que sois y deberéis ser:Mis verdaderos hijos en Cristo Jesús, vuestro Hermano, vuestro Dios, vuestro Salvador.

Para el Sexto Mandamiento:

 “NO FORNICARÁS NI COMETERÁS ACTOS IMPUROS”

El Maligno os ha llevado a ver con “naturalidad” lo que va en contra de ésto Mi Mandamiento, que afecta a la pureza en la que creé al Primer hombre y a la Primera mujer.

Os hace creer que el amor consiste en el goce sexual simplemente y así os ha engañado en tal forma que ahora lo véis tan “normal” en películas y revistas,

Que aquél que no ha tenido experiencias sexuales pre-matrimoniales, lo consideran raro, enfermo o anticuado.

Ya os he explicado que no os puedo decir como algunos de vosotros os decís, que sois peor que animalitos, ya que ellos siguen un instinto de reproducción para mantener la especie. Ellos no piensan si sea bueno o malo, ellos sólo se guían por el instinto que puse al crearlos.

Vosotros NO, Yo os dí un alma y con ella la inteligencia y demás capacidades que dá el ser racionales.

La reproducción en el ser humano no se dá por instinto sino por AMOR y con él, el respeto a la persona amada y todo esto con fines de PROCREACIÓN para dar alegría a vuestro Dios.

El acto sexual es un acto superfluo y falto de vida, sólo lleva a cabo el goce corpóreo, pero no en el alma, ya que en la gran mayoría de los casos, como ahora lo utilizáis, vais a impedir la vida por medio de los artificios que el Maligno os ha dado para que no prosigáis con Mi Obra Creadora.

NO FORNICARÁS, Mis pequeños, ya no hay pureza y santidad en vuestros actos ni en vuestros pensamientos.

¿A qué os lleva todo esto? A destruir Mi Creación, a no respetar Mi Creación, a no respetar la nueva vida que debierais darMe con amor y bajo Mis Leyes.Libertinaje, libertinaje de sexo, de impureza, os habéis convertido peor que animales. El animal sigue sus instintos y los respeta, vosotros ya no.

Seguís vuestros instintos, porque ya no respetáis las Leyes que os he dado y que puse en vuestro corazón, pero ni aún vuestros instintos respetáis, por eso os digo que ya sois peor que animales.

A eso os ha llevado el Enemigo, a no respetar a vuestro prójimo, a no respetar al sexo opuesto, -en el mejor de los casos-, cuando ahora, vuestro mundo está peor que Sodoma y Gomorra.

Sexo, sexo desenfrenado, Lujuria por todos lados, lujuria en vuestra boca, en vuestra mente, en vuestro corazón y ¿Habláis de amor?

Nuevamente os digo, ¡Qué tontos sois, Mis pequeños, que os dejáis engañar por el Gran Engañador!

Haciendo a un lado Mis Leyes que os llevarían a ésa perfección de vida, que os llevarían a ésa santidad a la cual estáis llamados todos.  Y ¿Qué pasa? Destrucción, muerte, concupiscencia.

¿Y a eso le llamáis amor y Me hacéis a un lado porque no es el Amor que Yo os pido?

Buscáis es el amor sangriento, pecaminoso, amor de los sentidos, que os llevan solamente a la destrucción y a vuestra muerte eterna.

Contra el Noveno Mandamiento:

NO DESEARÁS LA MUJER DE TU PRÓJIMO”,

Es parecido al Sexto Mandamiento, pero ahora peor, puesto que el Maligno contra éste Mandamiento, os hace voltear hacia la mujer casada y al dañarla con la seducción, os lleva a la destrucción de la Familia.La mujer, seducida por el placer sexual o por la seducción al dinero y las cosas materiales, es arrancada del núcleo familiar por hombres sin escrúpulos vendidos al Mal.

La falta en la vivencia de Mis Sacramentos y de la Oración, os debilita, debilita vuestra alma y la hace fácil presa de las pasiones de la carne.

La falta de Oración en la familia os vuelve vulnerables a los ataques destructivos del Mal.

Y así, el mal ejemplo diseminado a través de los medios de comunicación, hace estragos en las familias.

Por querer seguir patrones nefastos transmitidos en los medios de comunicación viniendo de “países desarrollados”, os hacen enlodaros al igual que están ellos.

Cuando tarde recapacitáis del mal en el que caísteis, “por gusto o por conveniencia”, La destrucción familiar se ha dado y desgraciadamente, con repercusión futura en sus miembros.

NO DESEARÉIS LA MUJER DEL PRÓJIMO,

Nuevamente el Mal, el mal en vuestro corazón impureza, falta de santidad, concupiscencia, sexo desenfrenado.

Estáis aceptando en vuestra vida, filosofías que os llevan solamente a eso, al engrandecimiento del sexo, a divinizar al sexo sin procrear.

Yo os di una orden tajante “creced y multiplicaos”, ¡Pero NO!, Impedís el fruto, el fruto que debe dar el amor. ¿Dónde están los frutos de vuestro Amor?

Pero no solamente hablo de vuestros hijos, de las almas, sino de frutos de Amor.Debéis llenar a ésas almitas de Mi Amor, para poder reproducir en ellos la imagen de Mi Hijo, debéis hacer de ésas almitas, almas santas, que agradezcan a su Creador el Don de la vida.

No, Mis pequeños, no hay tampoco Amor ahí, es solamente concupiscencia y lo veis todos los días, os lo muestran en los medios de comunicación y lo tomáis como verdaderas leyes y decretos,

Por eso, sentís que Mis Leyes y Decretos son obsoletos, porque se os dan nuevas leyes y decretos para éstos tiempos, en donde ya no hay cabida para lo Mío, para lo Santo.

Os habéis dejado engañar y ése engaño es para vosotros ley

Hijitos Míos, espero que esta pequeña explicación a Mis Mandamientos, os haga reflexionar sobre cómo el Maligno os está atacando actualmente

Y con ellos os lleve a un cambio de vida en donde busquéis afanosamente los verdaderos valores que deben vivir en el alma de cada uno de vosotros.Tratad de vivir más profundamente en Mí y así el Maligno nada podrá contra vosotros.

 Os he dado capacidades tremendas y éstas especialmente se dan a través de la Oración.

Sí, muchos de vosotros hacéis la oración a un lado, creéis que la fuerza, vuestra fuerza radica en vuestras capacidades musculares; mientras más fuertes sois físicamente, creéis que sois más poderosos y NO, Mis pequeños.

Los más poderosos son los más humildes, los más sencillos, los que se han vencido a sí mismos, aquellos que venciendo su ser, su voluntad, se han dado plenamente a Mí.

Cuando éstas almas, ya no en lo individual, sino en grupo, se unen a orar, su oración es poderosísima.

Os he explicado que vosotros estáis unidos en la Comunión de los Santos, a las almas del Cielo y a las del Purgatorio, vuestra fuerza radica ahí, en vuestra unión con las almas de vuestros hermanos.Ciertamente las fuerzas de Satanás también se unen para poder atacaros y tratar de destruiros y destruir toda Mi Obra de Creación.

La Maldad no se detiene, la maldad es continua y vosotros en la Tierra, que tan distraídos estáis con las cosas del Mundo, gracias a la oración continua de vuestros hermanos, almas del Purgatorio y del Cielo,

Si no fueran por ellos, Mis pequeños y por ésas almas en la Tierra, almas consagradas o almas buenas y santas que también se unen en oración continua, la Humanidad ya estaría destruida por las fuerzas de Satanás.

La Sangre Preciosa de Mi Hijo, que se dio por cada uno de vosotros, que baña a toda la Tierra y que produce frutos, es la que mantiene apartada de vosotros la Maldad que Satanás continuamente está sembrando entre vosotros.

Su Vida, Su Evangelización dejó mucho fruto, que aunque vosotros no lo veis en pleno, está actuando para protegeros a todos vosotros.

Cuando vosotros os apartáis de Mí, vuestro Dios y no tomáis en cuenta todo esto que se ha hecho por vosotros, es cuando las fuerzas de Satanás os pueden atacar, porque no le estáis dando valor a lo que tanto le costó a Mi Hijo y que a Mí Mismo Me dolió.Cuando vosotros reconocéis todo esto que se hizo por vosotros, todas ésas capacidades, todo ése valor de salvación, todo ése valor de Amor; toma vida fuerte y santa que os ayuda a eliminar lo malo que tenéis vosotros mismos y vuestros hermanos.

Os quiero explicar esto, Mis pequeños. Mis capacidades están presentes todo el tiempo, es Mi Providencia Divina sobre todos vosotros; pero es una desgracia que vuestro libre albedrío y en vuestra voluntad, neguéis o hagáis a un lado todo aquello que os quiere ayudar,

En ése momento, no es que pierdan valor Mis capacidades, Mi Amor que se derrama por vosotros; sino que, simplemente no se puede derramar en vosotros, porque vosotros os cerráis a recibir ésas Gracias.

Es como si quisierais darle de comer a fuerzas a alguien y éste cierra su boca fuertemente y lucha para que no lo alimentéis.

Así estáis vosotros, lucháis, cerráis vuestra mente y vuestro corazón a la entrada de Mi Gracia, a la entrada de Mi Amor en vuestro ser; está ahí, en toda Potencia, pero vosotros no queréis recibirla.

Atended a Mi llamado, que continuamente va tocando corazones.

A lo largo de vuestra vida tenéis muchas oportunidades de reconversión o de conversión, cuando no habéis tenido vida, vida espiritual y Mis enseñanzas cuando sois pequeñitos.

Yo ayudo a las almas, cuando éstas se dejan ayudar, cuando hay humildad en su corazón. Cuando se sienten necesitadas, es cuando Yo puedo actuar.

Entrad en humildad Mis pequeños, entrad en humildad, entrad dentro de vuestro corazón, en vuestro ser, ved vuestro aislamiento a Mi Gracia y a Mi AmorY pedidMe de corazón, con corazón humilde, qué necesitáis de Mí y ahí estaré de inmediato, para ayudaros, para daros todo lo que necesitéis, para que podáis vivir de acuerdo a lo que debéis ser:

Hijos Míos, hijos de un Dios Verdadero, hijos del Creador del Universo.

Yo os Bendigo con la Gracia y los Dones de Mi Santo Espíritu y os lavo con la Sangre Preciosa de Mi Hijo Jesucristo, para devolveros vuestra dignidad, la de ser Mis hijos para toda la eternidad.

Yo os Bendigo en Mi Santo y Amoroso Nombre, en el de Mi Hijo, Verbo Encarnado por Quién habéis conocido Mi Pensamiento…

Y en el del Espíritu de Amor, en la moción de los corazones abiertos a Mi Amor…

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UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 4


En un bello atardecer de verano, María pasea despacio bajo el emparrado que cubre la terraza, llevando del brazo a su prima Isabel.

El aire está saturado con el aroma de las rosas y las abejas revolotean sobre las flores del jardín y del huerto.

Las dos conversan, mientras arrojan alimento a los palomos.

María pregunta:

–    ¿Pero por qué estás así tan triste? Dios te ha dado la alegría de ser madre y no te la quitará ahora que rebosas de ella. El pequeño Juan recibirá los besos de su madre y Zacarías tendrá todos los cuidados de su fiel esposa, hasta una edad muy avanzada.

Isabel contesta:

–    Eres buena y me consuelas. Estaba ya demasiado vieja para dar a luz a un hijo… Y ahora qué voy a tenerlo, siento miedo.

–    ¡Oh, no! ¡Aquí está Jesús! No hay que tener miedo en donde está Jesús. Mi Niño te quitó todo sufrimiento. Tú lo dijiste, cuando era tan pequeñito como un botón.

Ahora que tiene tres meses en mi vientre, siento palpitar su corazoncito alegrando el mío. Él te librará de todo peligro. Ten fe.

–    La tengo…  pero si muriera, no vayas a dejar al punto a Zacarías. Sé que piensas en tu casa; pero quédate todavía un poco más, para ayudar a mi marido con su dolor…

–    Me quedaré para congratularme con tu alegría y con la de él. Me iré cuando te sientas con fuerzas y contenta. No te intranquilices Isabel. Todo saldrá bien.

Entran lentamente a la casa e Isabel se retira a sus habitaciones, acompañada por el séquito de mujeres que están listas para ayudar en el parto a Isabel.

María va al comedor, donde Zacarías pasea muy preocupado.

Después de orar juntos, María se retira a su habitación, para seguir orando.

El tiempo pasa y al despuntar el alba del día siguiente, mientras Zacarías pasea nervioso, recorriendo de lado a lado el jardín; los gritos de la parturienta se han hecho más agudos.

María está postrada junto a su telar, suplicando al Eterno… Zacarías entra y la ve de esta manera y empieza a llorar.

Es un llanto que lo estremece con sollozos inarticulados, por el castigo sufrido por su incredulidad y que le impide hablar.

María se levanta y lo toma de la mano. Es la jovencita que con palabras maternales, consuela a aquel anciano desolado…

El sol está despuntando en el horizonte y en ese momento, entra una mujer con el feliz anuncio:

–           ¡Ya nació! ¡Eres el padre dichoso de un varoncito!Los dos alaban al Señor y le traen al bebé para que lo bendiga el padre.

Cuarenta y dos días después…

Zacarías, con sus regias vestiduras sacerdotales, se ve muy majestuoso e imponente. Su cara resplandece con la alegría de ser padre y con el honor de presentar a su varón primogénito al Señor. Parece un patriarca.

En el Templo, los guardias lo reciben con honores, igual hacen los sacerdotes.

La ceremonia de presentación del nuevo israelita y la de purificación de la madre es mucho más pomposa que cualquiera, por dos motivos: hacen fiesta por el hijo de un sacerdote y por el milagro de su nacimiento.

Toda la clase sacerdotal está presente y rodean a las personas que asisten.

Cómo María lleva entre sus brazos al pequeño Juan, mientras se dirigen al lugar de la purificación; algunos curiosos hacen sus comentarios…Una mujer dice:

–    No puede ser.  ¿No véis que está encinta? Lleva al recién nacido y Ella ya está gruesa.

Un hombre le contesta:

–    Y con todo, no puede ser sino la madre. La otra está muy anciana.

Otro comenta:

–     Tal vez sea una parienta, pero ¡Es imposible que sea la madre!

Alguien más dice:

–     Sigámoslos y veamos quién tiene razón.

Y su asombro es muy grande cuando ven que la que cumple con el rito de la Purificación es Isabel.

Ofrece su corderito balante como holocausto y sus palomos por el pecado.

Luego Isabel, radiante y orgullosa; recibe de los brazos de María a Juan y lo llevan hacia el Lugar Santo, donde lo presentarán al Señor. Un anciano comenta:

–    ¿No lo sabéis? Es el hijo del sacerdote Zacarías de la estirpe de Aarón. El que se quedó mudo cuando ofrecía el incienso en el Santuario.

Varios agregan:

–      ¿Será su hijo el Mesías que espera Israel?

–       No nació en Belén.

–       Y tampoco de una Virgen.

–       No puede ser el Mesías.

Y los comentarios siguen…

Mientras tanto, termina la ceremonia y hay una fiesta de felicitaciones sobre los padres.   Cuando salen del Templo para emprender el regreso, encuentran a José; al que María le había avisado, para regresar a Nazareth.

Al verlo, el rostro de María se alegra…

Y José la saluda con respeto:

–      La bendición de Dios esté sobre ti, María.

María contesta sonriente:

–     Y sobre ti, José. ¡Alabado sea el Señor que viniste!…  Mira, Zacarías e Isabel están a punto de partir, para llegar a su casa antes de que anochezca.

–    Tu mensaje llegó a Nazareth, cuando estaba realizando algunos trabajos en Caná. En cuanto me enteré me vine. Perdóname por no llegar a tiempo para la ceremonia.

–    No. Tú perdóname por haber estado tanto tiempo lejos de Nazareth. Ahora Isabel ya está más fuerte y no me necesita más.

–    Hiciste bien, mujer.José saluda y conversa con los primos y los felicita por todo.

Admira al vigoroso niño que cuando lo apartan de la tetapara mostrárselo a José, chilla y patalea a todo pulmón.

Todos ríen de sus protestas y la charla se generaliza.

María mira a José con una mezcla de aflicción y de sondeo.

También él la mira.

Y después de algunos minutos se inclina sobre ella y le pregunta:

–           ¿Estás cansada? ¿O te duele algo? Estás pálida  y triste…

–           Lamento separarme de Juanito. Lo quiero mucho. En cuanto nació lo estreché contra mi corazón…

José no pregunta más.

La hora de despedirse ha llegado.

Entran en el mesón donde dejaron encargado el carruaje y el asnillo con el equipaje de María.Las dos primas se abrazan con cariño y María besa una vez más a Juanito antes despedirse de Zacarías.

Luego le pide su bendición.

Al arrodillarse ante el sacerdote, el manto se le resbala de la espalda y bajo el ardiente sol del estío, queda de manifiesto su cuerpo redondeado por la gravidez.

Luego, cuando van a subir sobre sus borriquillos, José le ayuda a María para que suba a la silla y la observa…

Pero no dice ni una palabra. 

¿Quién podrá describir con exactitud el dolor de José, sus pensamientos, la agitación de su alma?…

Como pequeña barca en medio de la borrasca, se encuentra en el centro de una vorágine de ideas contrarias: en un afluir de reflexiones, la una más punzante y dolorosa que las anteriores.

Es un hombre aparentemente traicionado por su mujer. Ve que se derrumba su buen nombre y la estima que el mundo tiene por él. Creyó ver que se le señala con el dedo y se le compadece en Nazareth…

Y también sintió que su cariño y la estima que tiene por María, se desbaratan ante la cruda evidencia del hecho que tiene ante sí…Pero es un hombre justo y valiente. Guarda un heroico silencio…

Y emprenden el regreso a Nazareth y toman el camino principal que va a Galilea.

Tres días después…

En una radiante mañana, María está tejiendo bajo la sombra de un manzano cargadísimo de fruta.

El rocío de la madrugada, todavía cubre las hojas de las flores en el jardín.

Bajo los párpados se ven las ojeras y sus ojos están hinchados de tanto llorar. Sus lágrimas caen sobre su trabajo y en su aflicción suspira, con una gran pena en su corazón.

En el silencio circundante, tan solo se escucha el murmullo del agua que cae en un estanque en el fondo del huerto.

María se estremece al escuchar un golpe en la puerta de la entrada de la casa.

Deja la rueca y el huso y se levanta para ir a abrir.  Aun cuando su vestido blanco es amplio y lo lleva suelto, no logra esconder lo redondo de su vientre.

Cuando abre la puerta, se encuentra frente a José.

Su cara marfileña palidece aun más y lo mira con ojos interrogadoramente tristes.

José la mira con ojos suplicantes…

Ninguno de los dos dice nada.

Por un largo momento, solo se miran.

Luego, es María la que interroga:

–     ¿A esta hora José? ¿Tienes necesidad de algo? ¿Quieres decirme algo? Ven.

José entra y cierra la puerta. Pero no dice nada.

María pregunta:

–     Habla José. ¿En qué te puedo servir? Una voz ronca y ahogada por el llanto contenido, implora:

–     En que me perdones.

José se inclina para arrodillarse…

Pero María, que es siempre reservada en tocarlo, lo toca en el hombro y se lo impide.

María se ruboriza y palidece alternadamente mientras dice:

–     ¿Mi perdón? No tengo nada qué perdonarte, José.

Sólo tengo que darte las gracias por todo lo que hiciste aquí cuando estuve ausente  y por el amor que me das.

José la mira.

Dos gruesas lágrimas asoman en sus ojos oscuros de mirada noble y profunda y ruedan por sus mejillas hasta su barba.

Y dice con la voz entrecortada:

–     Perdón, María. Desconfié de ti. Ahora lo sé. No soy digno de tener un tesoro tan grande.

Falté a la caridad. Te acusé en mi corazón. Te acusé injustamente, porque no te pregunté la verdad.

Falté a la Ley de Dios, porque no te amé como me habría amado a mí mismo…   María responde gentil:

–     ¡Oh, no! ¡En nada has faltado!

–     Sí, María. Si hubiera sido acusado de un crimen semejante, me habría defendido. Tú…

No quería que te defendieses, porque estaba para tomar mis propias decisiones, sin preguntarte cosa alguna. Falté al haber sospechado de ti.

Aun la sola sospecha es ofensa, María. Por el dolor que he sufrido… Tres días de suplicio… Perdóname María.

–      No tengo nada qué perdonarte. Más bien soy yo quién te pido que me perdones por el dolor que te causé….

–     ¡Oh! ¡Sí que fue un dolor! Mira, hoy mismo me dijeron que en las sienes he encanecido. Y me he demacrado como un viejo.

Estos días han sido para mí, más que diez años de vida.

¿Por qué María has sido tan humilde en callar, en no decir a tu esposo tu gloria y permitir que sospechase de ti?José no está arrodillado, pero está tan inclinado que es como si lo estuviese..

Y María le pone su pequeña mano sobre la cabeza y sonríe.

Parece como si lo absolviera.

Y dice:

–     Si no lo hubiera sido de una manera perfecta, no habría merecido concebir al Esperado que viene a cancelar la Culpa de la Soberbia que destruyó al hombre.

Obedecí… Porque Dios me pidió esta obediencia… Mucho me costó… Por ti, por el dolor que sufrirías…

Pero no tenía más alternativa que obedecer… Soy la esclava de Dios… Y los esclavos no discuten las órdenes que reciben.

Las ejecutan, José; aun cuando hagan llorar sangre. – María llora silenciosamente mientras dice esto.

José, inclinado como está; no lo advierte hasta que una lágrima cae al suelo…

Y levanta su cabeza…

Toma las manos de María entre sus manos morenas y fuertes y besa la punta de sus dedos que sobresalen entre las suyas.

Mientras dice con firmeza:

–           Ahora hay que tomar todas las providencias, porque…

José no agrega más, pero mira el cuerpo de María que se ruboriza toda.   Ella se sienta de golpe para controlar su turbación, en un movimiento instintivo por ocultarse a la mirada masculina.

Y José agrega apresurado:

–     Hay que hacerlo cuanto antes… Vendré a vivir contigo.

Cumpliremos con la ceremonia del matrimonio, la semana entrante… ¿Está bien?

–    Todo lo que haces está bien, José. Eres el jefe de la casa y yo tu sierva.

–     No. Yo soy tu siervo.  Soy el siervo bienaventurado de mi Señor que crece en tu seno. Bendita tú eres entre todas las mujeres de Israel. Esta noche avisaré a mis familiares.

Y luego… Cuando esté aquí, trabajaremos para recibirlo…

¡Oh! ¡Cómo podré recibir en mi casa a Dios? ¿En mis brazos a Dios?

Me moriré de alegría… ¡Jamás me atreveré a tocarlo!

–    Lo podrás… Como lo haré yo también por la Gracia de Dios.

–    Pero tú eres Tú. Yo soy un pobre hombre. ¡El último de los hijos de Dios!…

–    Jesús viene por nosotros los pobres, para hacernos ricos en Dios.

Viene a nosotros dos, porque somos los más pobres y reconocemos serlo.

Alégrate José. La estirpe de David tiene al rey esperado y nuestra casa se hace más fastuosa que el palacio de Salomón.Porque aquí estará el Cielo y nosotros compartiremos con Dios el secreto de la Paz que más tarde los hombres conocerán.

Crecerá entre nosotros y nuestros brazos servirán de cuna al Redentor que crecerá. Y nuestras fatigas lo alimentarán y lo cuidarán…

¡Oh, José! ¡Oiremos la Voz de Dios, llamarnos padre y madre! ¡Oh!…

Y María llora con un llanto pleno de alegría.

José, que se ha arrodillado a sus pies, llora con la cabeza escondida entre los pliegues del amplio vestido blanco de María.

Los días pasan y después de la ceremonia del matrimonio, que levanta una ola de comentarios nada caritativos.

Entre todos los que vieron a una novia con las redondeces de una avanzada gestación…Y que los censuraron por no haberlo celebrado cuando estas humillaciones se hubiesen evitado,

José se fue a vivir a la casita de María.

Tres meses después, en pleno invierno, María está trabajando, haciendo el recamado de una fina tela blanca.

Deja su labor porque ya anochece y la luz que entra del huerto es cada vez más opaca.

Se levanta y su vientre, totalmente abultado, no le impide andar con ligereza majestuosa.

Con el donaire y dignidad de una verdadera reina.

Su sonrisa está llena de dulzura y majestad. Su bellísimo rostro ha cambiado.   Ahora ya es una mujer que ha adquirido la perfección de esa belleza que ilumina a las mujeres que esplenden, con la gloria de la maternidad.

José regresa del poblado y María le envía una sonrisa llena de amor.

José le corresponde, pero no puede ocultar un gesto preocupado.

María lo mira con ojos interrogantes y se levanta para tomar el manto que José se está quitando.

Lo dobla y lo pone sobre el arquibanco, mientras José se sienta junto a la mesa. Apoya su codo en ella, muy pensativo.

Y mientras, con la otra mano; con movimientos nerviosos se acomoda y se desacomoda la barba.

María le pregunta:

–    Tienes algo que te atormenta…  ¿Puedo consolarte?

José contesta:

–   Tú siempre me consuelas, María. Pero esta vez, tengo una gran preocupación… Por tí.

–   ¿Por mí José? ¿De qué se trata?

–    Pusieron un Edicto en la puerta de la sinagoga. Se ordena que todos los palestinenses se empadronen.

Y hay que ir a empadronarse al lugar de origen. Nosotros debemos ir a Belén…  –     ¡Oh! –Interrumpe María poniéndose una mano en vientre… Jesús ha saltado de gozo.

José dice:

–     Te molesta,  ¿Verdad? Es duro lo sé.

–     No, José. No es esto. Creo… Pienso en las Sagradas Escrituras. En Raquel, madre de Benjamín y mujer de Jacob de la que nacerá una Estrella…

José completa:

–     El Salvador…  Raquel fue sepultada en Belén, del que está escrito: “Y tú, Belén de Efratá, eres el más pequeño entre los poblados de Judá; pero de ti saldrá el Dominador…”

José se sobresalta y pregunta:

–      ¿Crees… crees que ya llegó el tiempo? ¡Oh! ¿Cómo haremos?

José está asustado y mira a María con ojos llenos de compasión….

Ella lo ve y sonríe.

Y trata de despejar su preocupación:

–      José, el tiempo está ya muy próximo.  Pero el Señor puede abreviarlo, para quitarte esta preocupación. No tengas miedo…

–      ¡Pero el viaje!… Y si das a luz allá, ¿Qué vamos a hacer? No tenemos casa… No conocemos a nadie…–      No tengas miedo… Todo saldrá bien. Confiemos en Dios. Él nos guía… También el Edicto es su voluntad.

¿Qué cosa es el César?…  ¡Un instrumento de su voluntad!…  Desde que el Padre determinó perdonar al hombre, arregló todos los sucesos para que su Mesías naciese en Belén…

Mira que un poderoso que nos domina desde una nación muy lejos de aquí, ahora quiere conocer el número de sus súbditos y nos ordena que vayamos a Belén, para cumplir las Profecías…

No tengas miedo… Dios sabe cómo nos protegerá… Él está con nosotros.

José la mira sorprendido y recupera su sonrisa.

Luego dice con alegría:

–     ¡Bendita tú, sol de mi espíritu! Ya no perdamos tiempo; pues hay que partir lo antes posible…  Y tenemos que regresar pronto, porque aquí todo está preparado para Él… Para Él…  –     Para nuestro hijo, José. Tal lo debe ser a los ojos del mundo, recuérdalo.

El Padre ha rodeado con el Misterio su venida y nosotros no tenemos el derecho de levantar el velo.

Él, Jesús; lo hará por Sí Mismo, cuando llegue la Hora…

–     Tienes razón como siempre, bendita mía. Voy a prepararlo todo para nuestro viaje.

–      Está bien esposo mío. Partiremos cuando  lo dispongas…

Y José se adelanta a preparar los borriquillos…María revela:

–     También mi José tuvo su pasión. Empezó  en Jerusalén cuando vio mi estado. Y duró varios días, lo mismo para él, que para mí.

Espiritualmente no fue menos dolorosa y tan solo porque mi esposo era un Justo, se mantuvo de una forma tan digna y silenciosa, que los siglos apenas si lo han notado.

¡Oh, nuestra primera pasión! ¡Quién puede describir su íntima y silenciosa intensidad!

¡Quién mi dolor al comprobar que el Cielo no me había escuchado todavía, revelando a José el Misterio!

Comprendí que lo ignoraba al verlo tan respetuoso conmigo, como de costumbre. Si hubiera sabido que llevaba en mi seno al Verbo de Dios, hubiera adorado al Verbo encerrado en mí, con actos sólo dignos para Dios.

¿Quién puede describir mi abatimiento que trataba de vencerme y de persuadirme que había esperado en vano en el Señor?

Pienso que fue la rabia de Satanás. Sentí que LA DUDA se levantaba tras de mi espalda y alargaba sus zarpas heladas para apresarme y hacer que no orase.

LA DUDA, que es tan peligrosa y tan letal al corazón.

Letal porque es el primer microbio de la enfermedad mortal que lleva por nombre: DESESPERACIÓN’. Contra la que se debe reaccionar con todas las fuerzas, para que el alma no se pierda, ni se pierda a Dios.

El Dolor de José.

En este punto su santidad brilla más alta que la mía.

Lo digo con afecto de esposa, porque quiero que améis a mi José. A este sabio y prudente hombre. A este hombre paciente y bueno, que está unido al Misterio de la Redención por un desgarrador e indescriptible sufrimiento.

Él os salvó al Salvador a costa de su sacrificio y de su santidad.  Si hubiese sido menos santo, hubiera obrado humanamente denunciándome como adúltera para que fuese lapidada y el hijo de mi pecado muriese conmigo.

Si hubiera sido menos santo, Dios no le hubiera concedido sus luces como guías en semejante prueba.

Pero José era un santo.

Su espíritu limpio vivía en Dios. Su caridad era grande y fuerte.

Y por su caridad os salvó al Salvador cuando no me acusó ante los ancianos y más tarde, cuando con su obediencia nos llevó hasta Egipto.

Breves en número, pero tremendos por su intensidad; fueron los tres días de la pasión de José y mía.

De mi primera pasión, porque comprendía su sufrimiento y no podía consolarlo, porque tenía que obedecer la orden de Dios que me había dicho: “¡No digas nada!”

Cuando llegamos a Nazareth y vi que se iba después de una lacónica despedida, inclinado como si hubiese envejecido de repente.

Y que no vino por las tardes como solía hacerlo; os aseguro hijos, que mi corazón lloró lágrimas de sangre.  Encerrada en mi casa sola, en donde todo me recordaba la Anunciación y la Encarnación.

Y donde todo me recordaba a José, unido a mí con una castidad intachable.

Tuve que hacer frente al desconsuelo, a las insinuaciones de Satanás y esperar, orar…

Y perdonar las sospechas de José y la agitación de su justo desdén.

Porque es menester esperar, orar y perdonar, para obtener que Dios intervenga a nuestro favor.Cuando vinisteis a servir a vuestro Dios aquí a la Tierra, Él se comprometió con vosotros de cuidaros en todo momento…

Y ese “todo momento” NO tiene descanso Mis pequeños, estáis en todo momento en el Pensamiento y en el Corazón de vuestro Dios.

Así que, antes de que volváis a querer decir que vuestro Dios no se acuerda de vosotros; que ciertamente es un error gravísimo, meditéis y calléis.

Y antes que nada, agradeced que vuestro Dios, vuestro Padre, vuestro Creador, que os está cuidando, está velando por vosotros en todo momento.

Llegará un momento en que Lo conoceréis y Lo veréis Cara a cara. conoceréis Su Amor, os daréis cuenta Quién es vuestro Dios y todo lo que recibisteis de Él, desde el momento de vuestra concepción…

Y por qué se os concedió el Don de la vida.

NO seáis ingratos con vuestro Creador, Él es Puro Amor y si algo sucede en vuestra existencia, Él está velando por vosotros, está viendo por vuestro bien, porque Él es Puro Bien.Aceptad de corazón, lo que venga a vuestra vida, es para vuestro bien.

A veces, tendréis que esperar mucho tiempo, a veces poco; pero el final, será bellísimo y lo agradeceréis infinitamente. Todos vosotros a lo largo de vuestra existencia, tendréis pruebas. Algunas, para que os reforcéis en la Fe y en el Amor.

Otras, para que os acerquéis más fuertemente a Su Corazón. Otras más, para que os deis cuenta de que debéis vivir en humildad y en un sometimiento total a la Voluntad de vuestro Dios y Señor.

Yo Soy el Ejemplo Fiel de lo que os sucede. Yo Misma, también fui probada y fue una Prueba muy fuerte.

Una prueba que en cierto momento, merecería a la muerte…

Porque Me tomó el Santo Espíritu y Me dio la Vida en Mi Vientre, de Aquél que fue vuestro Salvador. Vosotros NO estáis en ese momento fuerte, en el que os estéis jugando vuestra vida.

Deuteronomio 22,23 Muerte a la virgen infiel y traidora

Yo, Me estaba jugando la vida, pero acepté la Voluntad de Nuestro Padre, de Nuestro Dios y ved el Regalo que obtuve al final: al Salvador. El Mesías, se desarrolló en Mi Vientre.

¡Qué Alegría, qué Honor! Y todo eso Me lo concedió Nuestro Dios y Señor, porque acepté Su Voluntad sin ponerLe ninguna restricción. Me di en totalidad por Él, Me di en totalidad por vosotros.

Os digo esto Mis pequeños, para que confiéis plenamente en vuestro Dios.

Si vosotros Lo estáis siguiendo, si vosotros creéis en Él firmemente, si vosotros NO tenéis duda de que vuestro Dios os ve, os guía, os consiente, os prueba; pero sobre todo, OS AMA, NO TEMÁIS.

 Simplemente, dejad que Él se manifieste en vosotros, como se Manifestó plenamente en Mí, Su Sierva.

Amad fuertemente a Nuestro Dios. AmadLo podría decir con locura, porque NO HAY ningún amor en la Tierra, que se pueda parecer al Amor que Nos da Nuestro Dios.  ¡Tanto Amor, tanta Dulzura, tanta Delicadeza! Cada uno de vosotros habréis sentido en algún momento de vuestra vida, Su Presencia.

Su trato siempre delicado, sin que os fuerce en ningún momento. OS DA LA LIBERTAD TOTAL, para que escojáis el seguirLe o el traicionarLo y darLe la espalda. O Le dais alegría o Le dais tristeza.

Vosotros mismos ahora, podréis juzgaros. Si estáis recibiendo solamente bienes de parte de Nuestro Dios, ¿Acaso Él se merece que Le paguéis con males, con traición, con grosería, con pecado?…

¿Verdad que NO, Mis pequeños? Si realmente amáis a vuestro Dios, amadLe. AMADLE con todas vuestras fuerzas, con todo vuestro amor.

Dejad que desde el Cielo os ilumine Mi Señor y Mi Dios. PedidLe a la Comunión de los Santos que os ayuden a entender vuestra misión, que os ayuden a llevarla con la mayor perfección posible, como Nuestro Dios y Señor se merece.

Venid a Mí, Mis pequeños. Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María, que también velo continuamente por vosotros. Yo, como Madre vuestra os instruyo, os aconsejo y os explico tantas cosas tan bellas, que vienen de Nuestro Dios y Señor.Venid a Mí y pedidMe Consejo y Me daréis  gran alegría, porque os podré hablar de Mi Señor y Mi Dios y Me daréis esa alegría de transmitiros las Verdades del Cielo, Sus alegrías y el futuro que os espera, tan bello, tan santo, tan puro.

Es tan bello todo lo viene de Nuestro Dios y cada uno de vosotros está llamado a regresar al Reino de los Cielos. 

Fuisteis creados para producir Amor. 
Hacedlo Mis pequeños.

La humanidad necesita del Amor de Nuestro Dios. Necesita conocer también, Su Perdón.

Venid a Mí Mis pequeños, para que os ayude a apreciar las bellezas que os tiene preparadas Nuestro Dios para toda la Eternidad.

DejadMe Mis pequeños, que os enamore del Amor de Nuestro Dios.

DejadMe Mis pequeños, que os lleve hasta la profundidad del Corazón de Mi Hijo. PermitidMe Mis pequeños, que os llene de Mi Amor, que es el Amor de la Trinidad en Mí.Lo que ahora vivís; por un lado es una prueba para vuestra fidelidad hacia el Amor Infinito de Nuestro Dios. Por otro lado, es para engrandecer el Reino de Nuestro Dios y con eso os ganaréis más Gloria en el Reino de los Cielos.

Mientras más hagáis en la Tierra, por que conozcan el Amor y las Verdades enseñadas por Mi Hijo, más grandes seréis en el Reino de los Cielos.

Os he dicho que Nuestro Padre, Nuestro Dios, vela por cada uno de vosotros en todo momento. NO hay segundo que NO esté con vosotros. Os conoce perfectamente.

Tratad pues Mis pequeños, de complacerLe a Quien con todo Amor os creó. ¡Valéis tanto para Él!

Vosotros NO tenéis idea de lo que valéis para vuestro Dios, vuestro Creador.

Cuando Él crea a un ser, le da capacidades que vosotros NO tenéis idea aún, de lo que podéis hacer. Pero primeramente OS PRUEBA, para ver si sois merecedores de todo lo que Él tiene pensado daros.

Todos esos regalos y más, se os van dando a lo largo de vuestra existencia y se incrementarán cuando hayáis cumplido vuestra misión aquí en la Tierra, cuando vuestra alma se libere de vuestro cuerpo.Vuestras potencias espirituales, también se liberarán y os daréis cuenta de todo lo que hizo vuestro Dios y Creador por vosotros. El cuerpo, afectado por el Pecado Original os limita…

Pero ya liberados, gozaréis infinitamente todo lo que tenéis, todo lo que se os ha otorgado…

Pero especialmente el Amor. Por eso, tanto os lo insistió Mi Hijo. Toda Su Evangelización, se resume en ello: el Amor. 

El Amor primeramente hacia vuestro Creador. Luego, el Amor hacia vuestro Salvador. luego el Amor de Mi Santo Esposo, el Espíritu de Amor, que os da las capacidades para amar, para servirLe a vuestro Dios en Su Santísima Trinidad…

Y os da las Potencias del Alma que cada uno recibe primeramente, para cumplir su misión y posteriormente, como regalo eterno por haber cumplido correctamente con lo que se os pidió.

¡Es tanto el Amor que se derrama sobre cada uno de vosotros, que debierais estar agradeciendo día y noche lo que tenéis…!

 ¡Y que con Fe, debéis aceptar.  Agradeced. AGRADECED en todo momento que vuestro Creador, vuestro Dios, NO aparte de vosotros Su Vista NI Sus Bendiciones, ni por un segundo.

Sois Su Creación, sois Su regalo si vivís para Su Bien, si vivís para Su Voluntad. Si vivís para expandir Su Amor sobre la Tierra.

Amaos los unos a los otros, os pidió Mi Hijo y os lo pido Yo ahora, Mis pequeños.

MOMENTOS DIFÍCILES SE VENDRÁN

TENÉIS QUE PREPARAROS

PARA SER MUY VALIENTES Y TREMENDAMENTE INTRÉPIDOS

MI AMADO ESPOSO, EL SEÑOR SAN JOSÉ Y YO

ACABAMOS DE DAROS EL EJEMPLO

Dejaos pues que el Amor Infinito de la Santísima Trinidad, os colmen plenamente. Os transformen y así podáis entender tanto Amor que recibís de vuestro Dios.

Y de esta forma, también sepáis agradecerLe a vuestro Dios, como Él se merece.

Que la Paz de vuestro Dios en Su Santísima Trinidad quede en cada uno de vosotros.

Yo os bendigo en Nombre de  Mi Padre, en Nombre de Mi Hijo, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios y en Mi Nombre, María, la Sierva del Señor.

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UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 3


BASILICA DE LA ANUNCIACION EN NAZARETH

Ha pasado casi un año, desde que María está en su hogar paterno.  La casa santa de sus padres que guarda recuerdos tan queridos…

En la siguiente primavera, Ella está en su habitación. Junto a una de las paredes está la cama.

Junto a la otra pared, hay un anaquel con una lámpara de aceite, rollos de pergamino, una exquisita labor de costura que es un recamado muy elaborado, cuidadosamente doblada.

Junto a la puerta, que está abierta y que da al huerto, tiene una cortina que el viento mueve ligeramente.

María está sentada sobre un banco, tejiendo un lino muy blanco y delicado como la seda.

Sus manos trabajan rápidamente con el huso. Su hermoso rostro juvenil, está levemente inclinado y muestra una sonrisa muy dulce.

Un silencio profundo reina en la casita y en el huerto. Se siente mucha paz y hay mucho orden.

Todo está muy bien arreglado. El ambiente humilde por su apariencia y por sus muebles, tiene algo de austero y majestuoso, por su gran limpieza y el cuidado con el que están dispuestas todas las cosas.En el pequeño jarrón que está junto a la lámpara, hay unos ramos de flores, de durazno y de peral, con sus colores blancos, ligeramente teñidos de rosado.

María empieza a cantar en voz baja y luego levanta más la voz. Es una alabanza que vibra dentro de su habitación de doncella y en la que repercute la palabra: ‘Yehové’ con una entonación que rememora los cantos del Templo.

Deja el huso y el hilo y junta sus manos sobre el pecho, sigue cantando con adoración y su rostro se enciende como si estuviera animado con un hermoso fuego.

En sus ojos brillan las lágrimas y una sonrisa celestial se dibuja en sus labios perfectos.  El canto se torna en plegaria:

“Señor Dios Altísimo, no te demores más en mandar a tu Siervo para que traiga la paz a la tierra. Acelera el tiempo propicio y la virgen pura y fecunda para que venga tu Mesías.

Padre, Padre santo, concédele a tu sierva ofrecer su vida a este fin. Concédeme morir tras haber visto tu Luz y tu Justicia en la Tierra, sabiendo que la Redención se ha cumplido.

¡Oh, Padre Santo, manda a la Tierra el Suspiro de los Profetas! Envía el Redentor a la tierra y que pueda servirlo a tu sierva. Que cuando cese mi día se me abra tu Casa por haber sido abiertas sus puertas por tu Cristo para todos aquellos que en ti hayan esperado.

Ven, ven, Espíritu del Señor. Ven a los fieles tuyos que te esperan. ¡Ven, Príncipe de la Paz!…”.

Y la ardiente petición prosigue.

María está cómo absorta en su alabanza…

De pronto la cortina se mueve, como impulsada por el viento y una luz blanca, como de perlas fundidas, ilumina toda la habitación…

Se materializa lentamente una figura radiante y bellísima. Parece un cuerpo humano que tiene unas formidables alas, pero que emana pura luz.En su rostro admirable se dibuja una sonrisa y el ángel se prosterna ante una María que se pone de pie asustada y se pega hacia la pared.

Una voz dulce, con arpegio celestial le dice:

–     Dios te guarde, ¡María llena de Gracia!

María se estremece y baja la mirada.

Su turbación aumenta al ver al portentoso personaje postrado ante ella, como a un metro de distancia, con las manos cruzadas en el pecho y mirándola con una veneración infinita.

María se ruboriza violentamente y luego palidece.

Su rostro expresa sorpresa y un asombro absoluto y aprieta sus manos sobre su pecho.

El Angel dice:

–     No, no temas. María. El Señor está contigo. Eres bendita entre todas las mujeres.

Pero María tiembla involuntariamente, ante el portentoso ser que continúa arrodillado ante Ella.

El Ángel insiste:

–    ¡No tengas miedo María! Yo soy Gabriel el Ángel de Dios. Mi Señor me ha enviado a ti. No tengas miedo, porque el Señor te ama y porque has hallado gracia ante Dios.

Concebirás ahora y darás a luz a un Hijo, a quién pondrás por nombre “Jesús”. Será grande. Será llamado Hijo del Altísimo y realmente lo será.

El Señor Dios le dará el trono de David su padre y reinará para siempre en la Casa de Jacob. Y su reino no tendrá fin jamás.

Comprende, ¡Oh, santa Virgen! A quien ama el Señor; Hija de Él bendecida, llamada a ser Madre de su Hijo.

Comprende qué Hijo vas a engendrar.María contesta con voz trémula:

–    ¿Cómo puede suceder esto si yo no conozco ningún hombre? ¿Acaso el Señor Dios ya no acepta más la oferta de su sierva? ¿Es que ya no quiere que sea virgen por amor a Él?

–    ¡María! Serás madre no por obra de varón. Eres la Virgen Eterna, la santa de Dios. El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el Poder del Altísimo, te cubrirá con su sombra.

Por esto el que nacerá de ti, será llamado Santo e Hijo de Dios. Todo lo puede nuestro Señor Dios.

Isabel la estéril, en su vejez ha concebido un hijo que será el Profeta de tu Hijo, el que le preparará el camino.

El Señor le ha quitado el oprobio y su memoria permanecerá en el pueblo unido a tu nombre, como el nombre de su hijo al de tu Hijo santo hasta el final de los siglos.

Los pueblos os llamarán bienaventuradas, por la Gracia del Señor que llegó a vosotras y a ti especialmente; que por medio de ti, se derramará sobre ellos.

Isabel se encuentra en su sexto mes de haber concebido y su pesantez la llena de alegría. Y más se regocijará cuando conozca la tuya. Para Dios nada es imposible María, tú la llena de Gracia.

¿Qué debo contestar a mi Señor? No te llenen de confusión las ideas que en ti se levantan. Él cuidará de tus intereses, si pones en Él tu confianza.

¡El mundo, el Cielo y Dios Eterno… esperan tu respuesta!

María cruza sus manos sobre su pecho, se inclina profundamente y dice:

–      He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según su palabra.  

El Espíritu de Dios desciende sobre la doncella que inclinada, acaba de dar su respuesta afirmativa.

El Ángel resplandece de alegría…

Y se postra con adoración…

Luego su luz se va diluyendo, hasta que desaparece y se queda la Virgen sola en un éxtasis sublime…

La cortina ya no se mueve y en la habitación se encierra el Misterio santo.

María revela:

    Desde muy pequeña me había consagrado a Dios y el Espíritu Santo me había mostrado la causa del Mal en el mundo.

Me dijo del dolor del Padre cuando Eva pecó. Cuando se envileció, ella, creatura de gracia, al nivel de una creatura inferior.

Decidí ofrecer a Dios mi pureza y mi amor, para consolarle del dolor de aquella herida y tenía intención de conservar mi cuerpo puro, al conservarme yo pura; en mis pensamientos, deseos y contactos humanos.

Sólo para El reservaba yo el palpitar de mi amor; sólo para Él, la razón de mí ser. Pero si no existía en mí el ardor de la concupiscencia, si existía el sacrificio de no ser madre.

Quise borrar de mí las huellas de Satanás. No sabía que yo no tuviera ningún pecado, ¡Cómo podía imaginarlo siquiera! Nunca pensé que yo era la Doncella de Israel.

Sabía que ya se había cumplido el tiempo del que hablaron los profetas y mi oración más ferviente era poder servir a la Virgen Escogida y así poder ser la esclava del Mesías.

Por eso las palabras del Ángel, estremecieron mi alma de júbilo, cuando comprendí la Misión a que Dios me llamaba:

SER LA MADRE DEL REDENTOR.“HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR.    HÁGASE EN MÍ, SEGÚN TU PALABRA”

Al pronunciar aquellas palabras, felicidad y dolor estrecharon mi corazón, cuando se abrió como un lirio, para proporcionar la sangre que alimentaría en mi seno al Germen del Señor.

Dios me había pedido que fuera virgen.  Obedecí.

Al amar la virginidad que me hacía pura, como la primera mujer antes de conocer a Satanás.

Dios me pidió que fuera esposa. Obedecí.

Poniendo el matrimonio en aquel prístino grado de pureza que existió en el pensamiento de Dios, cuando creó a los primeros seres humanos.

Convencida de ser destinada a vivir sola en el matrimonio y a que los demás despreciasen mi esterilidad santa.

Entonces Dios me pidió que fuese Madre. Obedecí.

Creí que era posible y que esa palabra venía de Dios; porque al oírla, la paz se derramaba dentro de mí.

Y me llené de gozo. Gozo de ser Madre. Gozo porque creí poder hacer feliz a Dios, al arrancar la espina que Eva clavó en su Corazón, al llenarlo de dolor y de amargura con su Desobediencia. ¡Por su soberbia, su lujuria y su incredulidad!YO ANULE EL NO DE EVA, CUANDO DIJE “SI”

Sí. Sí. Sí.  SIEMPRE SÍ A LOS QUERERES DE DIOS.

Volví a subir las etapas por las que Eva bajó.

Eva buscó el Placer, el Triunfo, la Libertad.

Yo acepté el Dolor, el Aniquilamiento, la Esclavitud.

Me convertí en la Esclava de Dios, en el cuerpo, en el alma, en el espíritu. Dije sí para los tres, segura de que Dios cumpliría sus promesas y remediaría las humillaciones de los que murmurarían contra mi estado.

Y así desafié la opinión del mundo y el juicio del esposo.

Mi fuerza era Dios y le confié sin vacilar mi vida, mi honor, mi futuro: todo, sin reserva alguna.

Sabía que ÉL socorrería mi dolor de esposa que se ve tratada como culpable y de Madre que engendra un Hijo para el Patíbulo.Y abracé mi destino con una punzada de dolor que fue creciendo de hora en hora, conforme sentía crecer en mi seno a mi Creatura Divina.

¡Oh, felicidad bendita que invadía toda mi alma, al saber que había arrancado del Corazón de Dios, la amargura de la Desobediencia de Eva!

¡Oh, dicha gloriosa de ser el Puente del Perdón y la Paz, entre Dios y el Hombre!

Cuando cesó el éxtasis que me llenaba de inefable alegría y regresé a la tierra, mi corazón estaba envuelto por las rosas del Amor Divino.

Y el primer pensamiento que me punzó el corazón  y se me clavó como la espina de una rosa, fue el pensar en José.

Yo lo amaba, era mi santo y providente custodio desde que lo quiso Dios, por medio de la palabra de su sacerdote. Desde que me convertí en su prometida, pude conocer y apreciar la santidad de este Justo.

Junto a él había sentido como desaparecía mi soledad de huérfana  y dejé de extrañar mi permanencia en el Templo.

Era tan bueno como el padre que había perdido y cerca de José me sentía segura, era como si él también fuese sacerdote.

Toda duda había desaparecido y sabía que no tenía que temer nada, por parte de José. Más segura que un niño en los brazos de su mamá, así estaba mi virginidad confiada a José.

Y ahora, ¿Cómo iba a decirle que ya era yo Madre?

Buscaba las palabras para darle la noticia y no las encontraba.

No quería enorgullecerme del Don de Dios y no podía de ninguna manera,  justificar mi maternidad sin decir: ‘El Señor me ha amado entre todas las mujeres y a mí su sierva, me ha hecho Madre.’

Tampoco podía engañarlo ocultándole mi estado.Yo oraba al señor y el Espíritu del que estaba llena me dijo:

–      “Cálmate. Déjame que Yo te justificaré ante tu esposo”

¿Cuándo? ¿Cómo? No se lo pregunté. Me confié a Él de una manera absoluta. Jamás el Eterno me había dejado sin su ayuda. Su mano me había sostenido, protegido, guiado hasta aquí y sabía que lo haría, una vez más…

Sabía que Él me defendería y haría resplandecer la verdad.

Aquella noche mi confianza humana llegó a la perfección… Podía hacerlo porque Dios estaba en mí. Porque Dios era mío en mi Hijo. ¡Oh, qué alegría! No por gloria mía…

Ser una sola cosa con Dios; poder amarlo con una total unión y así poder decirle: ‘Tú, Tú que estás en mí, ayúdame a hacer todas las cosas con tu divina perfección.’

Si Él no me hubiera dicho: “Cálmate” Me habría atrevido a poner mi rostro en el suelo y decir a José: ‘El Espíritu ha venido a mí y en mí, está el Germen de Dios’

Y José me habría creído. Porque me quería y porque como todos los que no mienten jamás, no hubiera imaginado que yo mintiese.

Pero obedecí el divino mandato y por largos meses a partir de aquel momento, sentí la primera herida que me sangraba el corazón.

El primer dolor de mi suerte de Corredentora.Esa misma tarde al anochecer, María termina de orar. Su rostro está encendido con una luz que parece como si también la transfigurara. La boca sonríe, pero el llanto brilla en la mirada azul de sus ojos.

Luego se levanta y va hasta la cocina. Prepara  un tazón con leche caliente, pan, verduras y una manzana. Es una cena frugal que come muy despacio.

Oye que tocan a la puerta y va a abrir.

Entra José y la saluda. Él se quita el manto y la acompaña hasta la cocina. Le entrega unos huevos y un par de racimos de uvas.

Ella lo invita a cenar y le sirve un tarro de leche, una manzana, aceitunas y queso.

Y los dos se sientan frente a la mesa.

José le cuenta cómo pasó el día. Le habla de sus sobrinos y le pregunta a Ella como está. La trata con mucho amor y un gran respeto. También le promete traerle unas flores nuevas para su jardín, que un centurión romano le va a traer por un trabajo que le hizo.

Y José dice muy contento:

–    Cuando llegue la luna nueva, las trasplantaré aquí. Tienen hermosos colores y un perfume muy grato.  Las vi el verano pasado, porque solo en verano florecen. Te perfumarán toda la casa. Luego las podaré cuando la luna sea propicia.

María sonríe con dulzura:

–    Muchas gracias José. Eres muy bueno conmigo.

–    Es lo menos que puedo hacer, por la esposa más buena, bella y santa.

–    José, también yo tengo algo qué decirte. Hoy recibí la noticia de que nuestra parienta Isabel, la mujer de Zacarías, está por tener un hijo…

José la mira asombrado y pregunta:

–     ¿A esa edad?

María responde sonriente:

–     ¡A esa edad! Todo lo puede el Señor. Ahora ha querido proporcionar a nuestros parientes, esa alegría.

–    ¿Cómo lo sabes? ¿Estás segura de la noticia?

–    Vino un mensajero. Es uno que no dice mentiras. Quisiera ir a su casa para servirle y decirle que me congratulo con ella, si tú me lo permites…

–     María, tú eres la Señora  y yo el siervo. Todo lo que hagas está bien hecho. ¿Cuándo quieres partir?

–     Lo más pronto posible. Estaré ausente por algunos meses.

–     Y yo contaré los días esperándote. Ve tranquila. Cuidaré de la casa, del huerto y del jardín… Yo te acompañaré.

Y me sentiré más tranquilo si no vas sola por el camino. Después me harás saber cuándo regresas y yo iré por ti.

–     Eres muy bueno José. El Señor te lo pague con bendiciones y aleje de ti el dolor. Es lo que siempre le pido.

–     Avísame cuando estés lista para irnos.

–     Así lo haré.

Y los dos castos esposos se sonríen.

José se levanta, se pone su manto y se despide de María.

María lo ve irse con un suspiro de aflicción, levanta los ojos al Cielo y regresa a su habitación para seguir orando…

La semana siguiente…

Al amanecer, José llega con dos borriquillos y los dos emprenden el camino hacia la campiña, para tomar el camino que lleva hacia Belén.

Al atardecer, entran en el poblado y llegan hasta una de las casas más hermosas. Rodeada por árboles frutales y un extenso huerto-jardín.

José se despide:

–     Tú sabes que urge que regrese. Aquí te dejo María y espero con ansia tu llamado.

María responde:

–     Lo sé. Vete con Dios José. Yo daré tus saludos a los parientes.

Y José monta en el borriquillo del que se ha bajado la Virgen y se va.

María se queda con el otro que está cargado con su baúl y se acerca a la puerta de hierro. Ve un extraño objeto que sirve para llamar y tira de la cuerda; pero lo hace con tanta delicadeza que apenas y se oye.

Entonces una vecina que los ha visto llegar, se acerca y tira de la cuerda con  mucha fuerza varias veces, haciendo sonar el acero con estrépito, mientras dice:

–     Así se hace mujer, si no nunca te van a oír. Ten en cuenta que Isabel ya está vieja y Zacarías también. Y ahora, además de sordo está mudo…  ¿Sabes? Los siervos también son viejos…

Aparece el jardinero llevando en la mano un rastrillo y María entra, mientras le da las gracias a la mujer.

Luego dice al siervo:

–    Soy María, hija de Joaquín y de Anna de Nazareth. Prima de vuestros patrones…  El hombre, mientras hace pasar el asno comenta:

–    ¡Gran felicidad y suma desgracia hay en esta casa! El Cielo ha concedido un hijo a la estéril, ¡El Altísimo sea alabado! Pero Zacarías volvió mudo del Templo de Jerusalén hace ya seis meses. Se hace entender por señas o escribiendo.

¿Has tenido noticia de ello? ¡La patrona tanto que te ha deseado en esta alegría y en este dolor! Siempre habla de ti con Sara y dice: ‘¡Si estuviera aquí conmigo mi pequeña María!  ¡Si hubiera estado todavía en el Templo! ¡Hubiera dicho a Zacarías que la trajese!

Pero el Señor quiso que se casase con José de Nazareth. Sólo Ella puede darme consuelo en esta aflicción y ayudarme a pedir a Dios porque Ella es muy buena. En el Templo todos la extrañan.’ ¡Sarah! ¡Sarah!…  Mi mujer está un poco sorda…

En lugar de Sarah se asoma sobre la escalera que está al lado de la casa, la anciana Isabel. Tiene la cara llena de arrugas, el pelo casi blanco… Es un contraste extraño con su notoria vejez, su estado patente de gravidez, a pesar de la ropa amplia que la cubre.

Se lleva la palma de la mano a la frente, para ver mejor y reconoce a María.

Levanta los varazos al Cielo y exclama:

–    ¡Oh! –con admiración y gozo.

Y baja lo más rápido que puede a encontrarse con María, la doncella amada.

Y ésta cuyos movimientos siempre son moderados, corre como un cervatillo y llega al pie de la escalera, al mismo tiempo que Isabel.

Las dos se abrazan llorando de gozo.

Isabel se separa con un ‘¡Ah!’ lleno de admiración y gozo y tal vez un poco de dolor.

Se pone las manos sobre su vientre abultado. Baja la vista, palidece y se sonroja alternativamente.

María y el siervo extienden sus manos para sostenerla, porque vacila cómo si se sintiese mal.

Pasa como un minuto y luego Isabel, cómo si se hubiese rejuvenecido; se inclina profundamente.

Levanta un rostro radiante, mira a María con una sonrisa de gran veneración y exclama:

–   ¡Bendita tú entre todas las mujeres!… ¡Bendito el Fruto de tu vientre!… ¿Cómo es posible que haya sido digna tu sierva, de que vinieras a mí, tú; la Madre de mi Señor?

Sí. Ante el sonido de tu voz, el niño ha saltado en mi seno jubiloso…

¡Y cuando te abracé, el Espíritu del señor reveló cosas altísimas a mi corazón!

Eres Bienaventurada porque creíste que Dios puede hacer lo que la inteligencia humana cree que no es posible.

Bienaventurada tú, que por tu Fe harás que el Señor cumpla las cosas que te prometió y las que predijo a los Profetas, para estos tiempos.

¡Bendita tú, por la salud que engendras para la estirpe de Jacob!

Bienaventurada tú, porque trajiste la santidad a mi hijo que lo siento moverse y saltar como un cabritillo jubiloso, porque se siente liberado del peso de la culpa.

Llamado a ser el Precursor, santificado desde antes por  la Redención del Santo que se está desarrollando en ti.

María, con dos lágrimas que resbalan como perlas, de sus bellos ojos…  Y que ríen a Isabel que está llena de júbilo, con el rostro y los brazos levantados al cielo,

En la misma actitud que tomará tantas veces su Hijo, exclama:

–    Magnificat  ánima mea Dóminum,
et exsultávit spíritus meus
in Deo salvatóre meo,
quia respéxit humilitátem
ancíllae suae.
Ecce enim ex hoc beátam me dicent
omnes generatiónes,
quia fecit mihi magna,
qui potens est,
et sanctum nomen eius,
et misericórdia eius in progénies
et progénies timéntibus eum.
Fecit poténtiam in bráchio suo,
dispérsit supérbos mente cordis sui;
depósuit poténtes de sede
et exaltávit húmiles,
esuriéntes implévit bonis
et dívites dimísit inánes.
Suscépit Ísrael púerum suum,
recordátus misericórdiae,
sicut locútus est ad patres nostros,
Abraham et sémini
eius in sæcula
Glória Patri, et Filio,
et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio,
et nunc et semper,
et in sæcula sæculórum. Amen.Al final, en el versículo: “Ha socorrido a Israel, su siervo etc.”, recoge las manos sobre el pecho y se arrodilla muy curvada hacia el suelo adorando a Dios.

El siervo, que prudentemente se había alejado cuando comprobó que Isabel no se sentía mal y que siguió hablando con María; regresa del huerto acompañado de un imponente anciano, que tiene la cabeza y la barba totalmente blancas y con grandes gestos y sonidos guturales, saluda desde lejos a María.

Isabel dice:

–     Viene Zacarías. –y toca por la espalda a María que se ha quedado absorta en su plegaria…

Agrega:

–    Mi Zacarías está mudo. Dios lo castigó por no haber creído. Luego te lo contaré. Ahora espero que Dios lo perdone porque viniste, tú, la Llena de Gracia.

María se yergue y va al encuentro de Zacarías. Se inclina ante él, profundamente hasta la tierra… besando la orla de su blanca vestidura.

Zacarías hace los gestos de bienvenida y todos juntos entran a la casa.

Reciben a María con grandes demostraciones de afecto y le ofrecen leche recién ordeñada y panecillos.

Llevan el cofre de María a la habitación de los huéspedes y María responde a todas las preguntas que Zacarías escribe sobre una tableta encerada.

María es cuestionada sobre José y cómo se encuentra, siendo su prometida.

Es evidente que a Zacarías le es negada toda luz sobrenatural acerca de la gravidez de María y de su condición de Madre del Mesías.

Isabel se acerca a su marido y poniéndole con amor  una mano sobre el hombro; le dice:

–    María también es Madre. Alégrate por su felicidad.  

No añade más. Mira a María y la Virgen también guarda silencio. No le invita a que diga nada más.

Isabel comprende y se calla.

Cuando al día siguiente están a solas, Isabel dice a María:

–           En el Templo, todos te echan de menos y están tristes. En la Fiesta pasada, cuando fui con Zacarías por última vez a Jerusalén, para dar gracias a Dios por haberme dado un hijo; oí de tus maestras estas palabras: “Al Templo parecen faltarle los querubines de la Gloria; desde que la voz de María ya no resuena entre estas paredes.”

María se ruboriza y sonríe…

María revela:

“PORQUE PARA DIOS, NADA ES IMPOSIBLE.”

Esto me dijo el Ángel al referirse al sexto mes de embarazo de mi prima, que había concebido un hijo en su avanzada edad.

Yo solamente comuniqué a José, la necesidad de ir a atender a Isabel en el tiempo que faltaba para el parto y después durante el puerperio.

“Partió apresuradamente…” dice el Evangelio.

Y lo hice porque quería ayudar materialmente a Isabel, mujer valerosa de fe firme y entrega confiada en la Voluntad de Dios; a la que con su don quitó la humillación de la esterilidad; pero a la que al quedar encinta en edad no apropiada, tenía un gran sufrimiento físico.

Dios provee aun en las cosas más pequeñas a quién en ÉL espera.

El don de Dios nos debe hacer siempre mejores y yo no podía ser egoísta. Hice a un lado mis propias labores y me fui a hacer las de Isabel. No me dio miedo no tener tiempo después para preparar la llegada de Jesús.

Sabía que Dios es el Dueño del tiempo y que la caridad nunca retrasa; así como también sabía del grave daño que el egoísmo causa a nuestra alma.

Con grande amor y alegría, acudí presurosa a la casa de mi prima. Dios santificó mi intención y pre santificó al Bautista, pues al saludarnos, al mismo tiempo que se quitaron los sufrimientos físicos a Isabel, quedó llena del Espíritu Santo…

Y los movimientos del bebé, fueron el primer discurso del Precursor, ya que hizo comprender a su santa madre, el Misterio que se encerraba en mí.Dios le descubrió nuestro secreto. Y yo di al Señor la Alabanza que era justo darle, porque no podía negar la Gracia que me había sido concedida: ser la Madre de su Verbo.

Los meses fueron transcurriendo y conversábamos mientras tejíamos.

¡Cuánta paz había en aquella casa!

Si no hubiera venido a mi mente el recuerdo de José y el pensamiento de que mi Niño era el Redentor del Mundo, hubiera sido feliz.

Pero la sombra de la Cruz y el eco fúnebre de las voces de los profetas, me perseguían a través de los siglos y eran un martirio que no se apartaba de mí.

Mi nombre: MARÍA.  (Estrella, pero también Amargura)

Y la amargura se mezclaba en mi corazón, con las dulzuras que Dios vertía en él.

Y fue siempre en aumento hasta la muerte de mi Hijo.

UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 2


Dice Jesús:

Dios Uno y Trino lo sabe todo. Para Él no existe nada que le sea desconocido. La razón por la que perpetuó la raza del linaje humano, aun cuando en la primera prueba se hizo digna de perecer; la razón del Perdón que habéis alcanzado; es porque Él quería tener el consuelo y la alegría de tener a María para que lo amase.

¡Oh! Poseerla a Ella. ¡Vale la pena que el hombre fuese creado, dejar que viviese y decretar su perdón; tan solo para tener a la Virgen Hermosa, a la Virgen santa, a la Virgen Inmaculada, a la Virgen siempre amorosa, a la Hija Amada, a la Madre Purísima, a la Esposa Amante!

Dios quiso poner en el Universo que había creado de la nada, un rey que por naturaleza de la materia, estuviese sobre todas las creaturas hechas como él.

Un rey que por naturaleza del espíritu, fuese poco menos que divino unido por la Gracia, como lo fue al principio de sus inocentes días.

Pero la Mente Suprema que conoce todos los sucesos, sabía que el heredero del Padre cometería contra sí mismo el delito de matarse para la Gracia y el latrocinio de privarse del Cielo.

Judas pregunta:

–      ¿Por qué entonces lo creó?

Jesús contesta:

–      ¿Habríais preferido no existir?

¿Acaso no vale la pena haber vivido aun en medio de esta pobre y desnuda vida que habéis hecho más dura con vuestra maldad, para conocer y admirar la infinita Belleza que la mano de Dios sembró en el Universo?

El cielo y los astros; la tierra  y todas las especies animales y vegetales, el mar y cuanto contiene es para vosotros. Dios los creó para que los gozáceis. Merece la pena vivir, para ver la magnífica obra de Dios y comprender su poder que os la da.

La eterna Bondad de Dios previó los medios para borrar la Culpa antes de crear al hombre. Y la Virgen fue creada en el pensamiento sublime de Dios.

Todas las cosas fueron creadas por Mí, Hijo Predilecto del Padre. Yo debía ser Hombre además de Dios. Hombre para salvar al hombre. Hombre para sublimarlo y llevarlo al Cielo, muchos siglos antes de la hora.

Porque el hombre en quién habita el espíritu, es la obra maestra de Dios y para ella fue hecho el Cielo.

Para ser Hombre tenía necesidad de una Madre. Para ser Dios, tengo necesidad de que el Padre sea Dios. Entonces Dios se creó la Esposa:  Estrella de Perfección.

Al hombre y a la mujer que Satanás corrompió, Dios quiso oponer un Hombre nacido de una Mujer a la que Dios Mismo había sublimado hasta el punto de que pudiese concebir sin conocer mortal alguno.

Flor que engendra una Flor sin necesidad de simiente, sino por el contacto de un solo beso del Sol en el cáliz inviolable del Lirio-María.

¡La Venganza de Dios!

Ruge Satanás mientras Ella nace. ¡Esta pequeñita te ha vencido!

Antes de que fueses el Rebelde, el Tortuoso, el Corruptor; eras ya el Vencido y Ella, tu Vencedora. Miles de ejércitos nada pueden contra tu poder y sin embargo estás vencido.

Su nombre, su mirada, su pureza; son fulgores y lanzas que te traspasan y te encierran en tu cueva del Infierno, ¡Oh, Maldito! Qué quitaste a Dios la alegría de ser padre de TODOS los hombres que creó…

Jesús continúa el relato de sus abuelos…

Joaquín y Anna, junto con Zacarías e Isabel se dirigen hacia el Templo para la ceremonia de la Purificación. Anna lleva en los brazos a la niña María, envuelta en una manta de lana ligera y suave.

Isabel dice:

–           Me recuerdas el día que te casaste. Era yo una jovencilla entonces y te veías muy bella y muy felíz.

Anna contesta:

–           Ahora lo soy más.  Me puse el mismo vestido para este acto. Siempre lo guardé para estos momentos… y ya había perdido las esperanzas de ponérmelo para venir aquí.

–           El Señor te ama mucho… –dice Isabel con un gran suspiro.

–           Por esto le entrego lo que más amo: esta florecita mía.

–           ¿Cómo vas a hacer para arrancártela del corazón, cuando llegue la hora?

–           Recordando que no la tenía y que Dios me la regaló. Seré entonces más feliz que ahora.Cuando esté en el Templo me diré a mí misma: ‘Ora cerca del Tabernáculo. Ora al Dios de Israel y pide también por su mamá.’ Y me sentiré tranquila.

Y todavía  tendré más gozo cuando diga: “Es toda suya. Cuando estos dos viejos felices que la consiguieron no vivan ya, el Eterno será para ella su Padre.” Créeme estoy convencida de que esta pequeñita no es nuestra.

No podía hacer otra cosa… Él me la puso en mi seno; regalo divino para enjugar mi llanto y consolar nuestras  esperanzas y plegarias.

Por esto es suya y nosotros sólo somos sus felices guardianes… ¡Y por esto sea bendito!

Cuando entran en el Templo, Zacarías se separa del grupo y se va a los recintos de los sacerdotes. Desaparece detrás de un arco que conduce a un enorme patio rodeado de pórticos muy bien labrados, de mármol, bronce y oro.

Los demás se van a través de diversas terrazas, hasta la Puerta de Nicanor. Cuando llegan, ya los están esperando Zacarías, una virgen del Templo y otro sacerdote.Entregan las ofrendas: tortas de harina, dos palomos en su jaula de mimbre y grandes monedas de plata.

Anna da a Isabel a la niña, mientras Joaquín entra llevando consigo a un hermoso cordero que bala mientras es entregado para que lo degüellen.

Anna es rociada con el agua lustral y luego es llamada para que se acerque a la ara del sacrificio.

Después del sacrificio, Anna está ya purificada.

Zacarías dice algo a su colega y éste sonriente, asiente con un gesto. Luego se acerca al grupo y se congratula con los padres por su alegría y por su fidelidad a las promesas.

Toma el segundo cordero, la harina y las tortas… Y llama a la mujer que los acompañó…

Luego se acerca al grupo y dice:

–    ¿Esta es la hija consagrada al Señor? La bendición de Él esté con Ella y con vosotros. Esta mujer es Anna de Fanuel, de la tribu de Aser, será una de sus maestras.

Y volviéndose a ella, agrega:

–      Se ofrece esta pequeñita al Templo, como hostia de alabanza. Tú serás su maestra y bajo tu cuidado santo crecerá.  Ana de Fanuel, acaricia a la bebita y Anna dice:

–     Quisiera presentar mi ofrenda e ir a donde ví la Luz el año pasado.

Van hasta el lugar donde oran las mujeres y que está más cercano al Santo de los santos.

Por la puerta abierta, miran al interior semioscuro, del que salen dulces cánticos y brillan lámparas que esparcen su luz sobre todos los lirios, flores y niñas.

María se ha quedado como extasiada y aunque es una bebé, mira y sonríe al oir el canto.

Anna la besa y dice:

–     Dentro de tres años, también estarás aquí Lirio mío.

Anna de Fanuel dice:

–     Parece como si comprendiese. ¡Es una niña muy hermosa! La amaré como si hubiese salido de mi vientre. Te lo prometo Anna. Todos los años que Dios me lo permita.

Zacarías dice:

–     Lo harás mujer. La recibirás entre las niñas consagradas. Yo también estaré aquí. Quiero estar ese día para decirle que ruegue por nosotros desde el primer momento…

Y mira a Isabel que comprende y suspira… Pues tienen el mismo problema de infertilidad.  Tres años después…

La niña María camina en medio de sus padres, que se esfuerzan en sonreir y ocultar sus lágrimas.

Caminan muy despacio, como si quisieran que el Templo estuviese mucho más lejos todavía.

Cuando se encuentran con Isabel y Zacarías…

El sacerdote saluda:

–     A los justos la paz del Señor.

Joaquín dice con voz temblorosa:

–     Sí. Obténnos paz, porque nuestras entrañas tiemblan al hacer la ofrenda; como las de nuestro padre Abraham mientras subía al monte con Isaac.–     Tened valor. Anna la profetisa cuidará de esta flor de David y Aarón. En estos días, es el único lirio que David tenga de su estirpe santa en el Templo y se le cuidará como perla de reyes.

Aun cuando el tiempo ya se acerca y las madres deberían consagrar a sus hijas, porque de una virgen de la estirpe nacerá el Mesías; por un debilitamiento de la fe hay muy pocas vírgenes y de la estirpe real, ninguna.

Es verdad que aun faltan seis lustros… Pero esperemos que María sea la primera de muchas de la estirpe de David, ante el Velo sagrado.

Luego Zacarías los conduce hasta la terraza grande, a los pies del ancho cubo de mármol, coronado con oro.

Cada cúpula, como una media naranja al revés, brilla con la luz del sol que ya está en su zenit. Un sonido de trompetas de plata anuncia al pomposo cortejo que con nubes de incienso, rodean la presencia del Sumo Sacerdote.

Las enormes puertas de bronce y oro se abren y un anciano de aspecto muy majestuoso, con sus riquísimas vestiduras que resplandecen el oro a la luz del sol y que lo hacen más imponente todavía, avanza  hasta el borde de la grandiosa escalinata.

El Sumo Sacerdote mira a la pequeña María y sonríe. Levanta los brazos en forma de plegaria y todos inclinan la cabeza.

Luego hace una señal, llamando a la niña…

María se separa de sus padres y empieza a subir lenta y majestuosamente. Parece como si fuera extasiada, pues lleva en su rostro una sonrisa luminosa…

Cuando llega hasta el Sumo Sacerdote, se arrodilla y éste le pone las manos sobre la cabeza.

La víctima es aceptada.

María se levanta y el Sacerdote le pone la mano derecha sobre su espalda, para conducirla a la puerta donde la esperan un grupo de niñas y sus maestras…

Antes de hacerla entrar le pregunta:

–           María de la estirpe de David, ¿Conoces tu promesa?

Una argentina voz infantil resuena firme:

–           Sí. Dirigir a Dios mi corazón desde el amanecer y estar atenta a lo que quiera el Señor. Orando continuamente ante el Altísimo.–           Entra, pues. Camina en mi presencia y sé perfecta.

Y María entra. La penumbra la absorbe en medio del grupo de las vírgenes, seguida por los levitas.

El Sumo Sacerdote vuelve a entrar seguido de todo su séquito sacerdotal y las puertas se cierran.

En medio de los sonoros ruidos de los goznes, se escucha el sollozo de dos ancianos en un solo grito:

–           ¡María! ¡Hija!

Luego, haciendo fuerza a su corazón desgarrado:

–           Demos gloria la Señor que la recibe en su casa y la conduce por su camino.

Nueve años después…

María está en su estancia, bordando una vestidura sacerdotal y orando…

Llega Anna de Fanuel:

–           María, ¿Nunca te cansas de orar?

–           La oración sería suficiente. Pero yo hablo con Dios. Lo siento dentro de mí. Dentro de la doble cortina está el Santo de los santos.  Y nadie fuera del Sumo Sacerdote, puede entrar al Propiciatorio, donde descansa la Gloria del Señor.

La ley secular de Israel exige de cada joven que sea una esposa y una madre. Pero yo he consagrado a Dios mi virginidad, porque quiero ser sólo para Él. Soy virgen y siempre lo seré…

–           No puedes actuar sobre la Ley.

–            Desde que mis padres murieron, lo único que tengo y que quiero, es a Dios.

Cuando pienso en ellos, pienso que también están esperando junto con los Patriarcas y trato de apresurar con mi sacrificio, la llegada del Mesías, para que les abra las Puertas del Cielo.

La maternidad es una fuerza muy poderosa en mi corazón. Pero por eso mismo la he entregado y deseo que mi amor, encuentre un eco en el Señor.

Cuando llegue la hora, diré a mi esposo mi secreto… Y él lo aceptará…–       Pero María, ¿Qué palabras le dirás para persuadirlo? En cambio del amor de un hombre, tendrás en contra la Ley y la vida.

–       Tendré conmigo a Dios… Dios iluminará el corazón de mi esposo… Al leer a Daniel, comprendí el sentido de las palabras arcanas.

Las setenta semanas serán acortadas por las oraciones de los justos… La hora que oirá llorar al nacido de una Virgen está muy cerca. Yo he pedido a Dios que me diga ¿Dónde está la mujer que dará a luz al Hijo de Dios y al Mesías de su pueblo?

Descalza caminaría por la tierra y nada me impediría llegar hasta Ella para decirle: ‘Tómame como tu esclava y permíteme vivir bajo tu techo. Cuidaré tus ganados; daré vueltas a la piedra de tu molino, ponme donde quieras, haré lo que quieras, pero acógeme.

Lavaré los pañales de tu Hijo y seré tu sierva y la de Él… Pero permíteme escuchar su Voz.  ¡Oh! La Voz del Mesías Niño y el eco de su risa…

–      ¡Vaya que estás enamorada del Mesías! Pero yo he venido a otra cosa… María, el Sumo Sacerdote te llama…

–      ¡Oh! Voy inmediatamente…

Atraviesan varios pórticos y patios y llegan hasta un suntuoso salón donde la esperan.

María hace una profunda inclinación en la entrada…

El sumo sacerdote le dice:

–       Adelante María. No tengas miedo.

María avanza lentamente y con una majestad innata.

El Pontífice la mira atentamente y dice a Zacarías:

–      ¡Cómo se reconoce en ella la estirpe de David!

Se vuelve hacia Ella y añade:

–      Hija, conozco tu carácter y tu bondad. Sé que la Voz de Dios murmura en tu corazón las más dulces palabras. Sé que eres la Flor del Templo de Dios y que un tercer querubín está ante el Tabernáculo, desde que estás aquí.

Quisiera que tu perfume continuase subiendo con el incienso de cada día; pero la Ley dice otra cosa.

Ya no eres una niña, te has convertido en una mujer. Y toda mujer israelita debe casarse, para poder presentar su hijo varón al Señor. Tendrás que seguir la prescripción de la Ley. No tengas miedo. No te sonrojes. No olvido tu realeza.

La Ley te protege, pues prescribe que el varón tome por esposa a una de su estirpe. Pero aunque no lo prescribiese, yo lo haría; para no corromper tu sangre real.

¿Conoces a alguien de tu estirpe María, que pueda ser tu esposo?

María levanta su rostro completamente ruborizado y dice:

–      A nadie.

Zacarías interviene:

–      No puede conocer a nadie, porque entró cuando era muy pequeña. Y la estirpe de David se encuentra muy mal y dispersa, para poder formar de nuevo la palma real.

–      Entonces que Dios escoja.

Las lágrimas que habían sido contenidas, brotan y bañan sus mejillas.   

María manda una mirada suplicante a su maestra.

Anna de Fanuel dice:

–     María se ha prometido al Señor, para gloria de Él y salvación de Israel. No era más que una niñita desde que ya había hecho esta promesa…

El Pontífice pregunta:

–      Y ¿Por esto lloras? O porque no quieres obedecer la Ley.

María contesta:

–     Por esto… no por otra cosa. Yo te obedezco sacerdote de Dios. Pero dime qué debo hacer. Ya no tengo padre, ni madre. Tú eres mi guía.

–     Dios te dará el esposo. Y será un santo porque pones tu confianza en Dios. A él le dirás la promesa que hiciste.

–    ¿Y la aceptará?

–     Así lo espero.  Ruega hija, para que él pueda comprender tu corazón. Vete ahora, qué Dios siempre te acompañe.

María se retira con Anna y Zacarías se queda con el Sumo Sacerdote.

Un mes después…

En un rico salón del Templo, están reunidos muchos hombres elegantemente engalanados, de diversas edades, apariencias y variadas clases sociales.En el ángulo más alejado, está José. Tiene treinta años, cabellos y barba castaños, muy bien arreglados y unos bellos ojos oscuros, amables y alegres como ahora, cuando sonríe al hombre que está junto a él, platicando animadamente.

Entra un grupo de jóvenes levitas y se coloca entre la puerta y una mesa larga que está junto a la pared.

La curiosidad aumenta, cuando una mano separa la cortina y entra un levita que trae en sus manos un manojo de ramas secas, en las que sobresale una que tiene una flor.

El levita las deposita con cuidado sobre la mesa.

Un murmullo recorre  la sala. Todos alargan sus cuellos y tratan de mirar.

José ni siquiera se mueve y cuando su interlocutor le dice algo, hace una señal; como si dijese: “No. Eso es imposible…”

Y luego se oye el sonido de las trompetas de plata.

Rodeado de otros ancianos, entra el Sumo Pontífice y todos se inclinan profundamente.

Se dirige hacia la mesa y luego dice:

–           Oídme vosotros de la estirpe de David. Os habéis reunido por orden mía. El Señor ha hablado, ¡Sea Bendito! Un rayo de su gloria ha descendido y como sol de primavera, ha dado vida a un ramo seco, que ha florecido milagrosamente, en el último día de las Encenias.

Mientras que todavía no se disuelve la nieve, Dios ha hablado, haciéndose tutor y padre de la virgen de David. Doncella santa, gloria del Templo y de su estirpe; dando a conocer el nombre del esposo que el Eterno quiere darle.

Este debe ser un hombre muy justo para que el Señor lo haya elegido para cuidar de su Virgen a quién Él ama tanto y esto hace que desaparezca toda preocupación sobre su destino.

Al que Dios señaló, confiamos completamente a la Virgen, sobre la que está la bendición de Dios y nuestra.

El nombre del esposo es José de Jacob betlemita; de la tribu de David; carpintero en Nazareth de Galilea.

José, ven acá. El Sumo sacerdote te lo ordena.

Hay un gran ruido, cabezas que se vuelven, caras llenas de desilusión o de alivio…

José se ha ruborizado y avanza todo turbado.Saluda reverente al Pontífice y éste dice:

–    Acercaos todos y ved el nombre escrito sobre la rama. Tome cada uno la suya, para que esté seguro de que no hay engaño.

Todos obedecen, miran la rama que sostiene el Sumo Sacerdote y cada quien toma la suya propia.

Todos miran a José y el hombre con el que estaba platicando, le dice:

–    Te lo dije José. ¡Quien menos se siente seguro, es quién vence la partida!

El Pontífice entrega a José su rama florecida y poniéndole la mano sobre la espalda le dice:

–     No es rica y lo sabes, la esposa que Dios te entrega.

Pero tiene toda clase de virtudes. Procura hacerte siempre más digno de Ella. No hay flor en Israel, más pura y bella que tu esposa.

Salid todos ahora. Quédate José.

Y tú Zacarías pariente de Ella, tráela.

Cuando se quedan a solas…El Sumo Sacerdote le dice:

–     María tiene que decirte su promesa. Ayuda a su timidez. Sé bueno con Ella que es tan buena.

José responde cortés:

–     Pondré lo que soy a su servicio y nada me pesará si se trata de Ella. Puedes estar seguro.

María entra con Zacarías y Anna de Fanuel.

El Pontífice la llama:

–     Ven María. Mira al esposo que Dios te destina. Es José de Nazareth. Volverás a tu ciudad. Ahora os dejo.

El Señor os guarde y os bendiga; os muestre su Rostro y tenga misericordia de vosotros siempre. Vuelva su Rostro a vosotros y os conceda la paz.

Zacarías sale con el Pontífice. Anna se congratula con José y también sale.

Los dos prometidos quedan uno frente al otro.

María está totalmente ruborizada y con la cabeza inclinada.

José igual; pero se sobrepone y finalmente encuentra las palabras.

Con una gran sonrisa le dice:

–    Te saludo María. Te conocí cuando eras una niña pequeñita… Fui amigo de tu padre y tengo un sobrino de mi hermano Alfeo a quién amaba tu madre… su pequeño amiguito que ahora tiene dieciocho años.

Tú no nos conoces porque te entregaron al Templo muy pequeña, pero en Nazareth todos te quieren mucho y recuerdan que tu nacimiento fue un milagro del Señor, que hizo florecer a una flor estéril…Yo recuerdo la tarde en que naciste, porque hubo un gran aguacero que salvó la campiña y un arcoíris tan bello y magnífico, como no ha vuelto a haber…

Alegraste a tu padre, porque eras la flor que había venido del Cielo y murió hablando de su María, tan hermosa, tan buena y tan llena de sabiduría… Porque desde muy pequeña estabas llena de gracia.

Tu madre, con sus canciones llenaba toda tu casa y parecía una alondra en primavera cuando te llevaba en su vientre y después cuando te arrullaba en sus brazos.

Yo tenía dieciocho años y te hice la cuna. Tenía rosas grabadas, porque tu madre así la quiso. Tal vez todavía esté en tu casa. Eran mis primeros trabajos…

¡Quién me hubiera dicho que ibas a ser mi esposa!.. Enterré a tu padre y le lloré con corazón sincero, porque fue un buen maestro en mi vida…

María ha ido levantando poco a poco el rostro y cobrando confianza al oír que José le habla de este modo.

Y cuando oye lo de la cuna, una leve sonrisa se dibuja en sus labios.

Y cuando José le dice lo de su padre, le extiende la mano y dice con gran timidez:

–     Gracias.

José toma entre sus fuertes manos de carpintero, la pequeña y delicada y la acaricia con afecto.

Al ver que María no dice nada más, él continúa:

–     En tu casa  falta la parte que fue derribada por orden consular, para hacer del sendero una vía por la que pasasen los carros de Roma.

Y el campo que te quedó, está un poco descuidado, porque hace tres años que ya no hay nadie que los cuide. Pero si tú me lo permites, yo me haré cargo de ellos….

–     Muchas gracias, José. Pero tú tienes tus trabajos…

–     Trabajaré en tu huerto en las primeras horas del día y para la primavera espero que todo esté en orden, para que estés contenta. Mira, -le entrega la rama florecida- Esta rama de almendro, es del árbol que está frente a tu casa.Jamás esperé ser yo el elegido, porque soy nazareo, (consagrado a Dios)  Y sólo vine por obedecer las órdenes del sacerdote… Yo no pensaba casarme.

Ahora te digo que ésta es una flor de tu jardín. Tenlo, María. Con él te entrego mi corazón, que cómo este almendro ahora ha florecido para el Señor y para ti, esposa mía.

María toma el ramo. Está conmovida. Mira a José con más seguridad y su mirada se volvió radiante cuando lo escuchó decir: ‘Soy nazareo’

Toma valor y dice:

–     También yo soy toda de Dios, José. No sé si el sumo Sacerdote te lo haya dicho…

–     Sólo me dijo que eres buena y pura. Y que tienes que decirme una promesa tuya y que fuese bueno contigo. Habla María. Tu José quiere hacerte feliz en todo lo que desees.

No te amo con la carne, te amo con mi espíritu, santa doncella que Dios me entrega. Ve en mí a un padre y aun hermano, además de esposo. Y como a padre confíate y como a hermano, tenme confianza. –     Desde mi niñez me consagré al Señor. Sé que esto no se hace en Israel; pero oía en mi corazón una voz que me pedía mi virginidad como sacrificio de amor, para que venga el Mesías. ¡Hace tanto tiempo que Israel lo espera!… ¡Y por esto no es mucho renunciar a la alegría de ser madre!

José la mira detenidamente, como si quisiera leer en su corazón…

Después le toma las dos manitas que sostienen la rama de almendro y dice:

–     Y yo uniré mi sacrificio al tuyo y amaremos mucho al Eterno con nuestra castidad, para que Él envíe lo más pronto posible a la tierra al Salvador y nos permita ver su Luz resplandecer en el mundo.

María, vamos a tu casa y juremos amarnos como los ángeles lo hacen entre sí. ¿Cuándo debo venir por ti?

–     Cuando quieras José.

–     Entonces vendré en cuanto termine de arreglar tu casa, para recibirte. Ven María. Vamos a decirle al Altísimo nuestra promesa y cómo lo Bendecimos.

María se deja conducir dócilmente y los dos van a orar.

Dos meses después, se celebra el contrato de las bodas y el Pontífice sella el compromiso.

Los nuevos comprometidos esposos salen del Templo y José lleva a María a su casa de Nazareth.  Sin levantar el sello de Dios; él, el casto; llevó su castidad hasta el heroísmo angélico, para custodiar el Arca Viva de Dios que ha recibido en tutela y que tendrá que devolver a Dios, pura como la recibió.

Cuando llegan a Nazareth…

Van en un carruaje, acompañados por toda la familia de José y el sacerdote Zacarías con su familia.

José señala con la fusta la casita que está en la falda de la colina y que tiene un extenso huerto y un pequeño olivar.

Y dice:

–      Allá está tu casa, María.

Y cuando llegan al dintel, el carruaje se detiene y toda la comitiva de la familia de José les dan la bienvenida.

Ya tienen todo preparado para finalizar las bodas.María se quita el velo y el manto y José le muestra los arreglos que hizo a la casa, el huerto y el jardín.

Y dice:

–     No hay manantial… Pero espero traer el agua para acá. Trabajaré en las tardes de verano, cuando venga a verte…

Alfeo pregunta muy extrañado:

–    Pero ¡Cómo hermano!…  ¿No vais a casaros ahora?

José responde:

–    No. María quiere hilar telas, lo único que falta a todo el ajuar. Yo la apoyo. Es todavía muy joven y no importa si esperamos uno o dos años; mientras tanto Ella se acostumbra al hogar…

–    ¡Claro! Siempre has sido un poco diferente a los demás y sigues siéndolo. Primero estabas decidido a no casarte y ahora…

No sé quién no tendría prisa por tener a una mujer en la flor de la primavera como lo está María y tú pones de por medio…

José sonríe y dice con elegancia:

–     Alegría largamente esperada; alegría mucho mejor gozada…

Su hermano se encoge de hombros y pregunta:

–    ¿Y entonces cuando pensáis celebrar las bodas?–    Cuando María tenga dieciséis años. Después de la Fiesta de los Tabernáculos. Las tardes de invierno serán agradabilísimas para los nuevos esposos…

Y nuevamente sonríe mirando a María. Es una sonrisa delicada y de inteligencia mutua.

Luego continúa:

–    En este cuarto grande que da al monte si te parece, aquí pondré mi taller cuando venga. Es junto a la casa, pero no dentro de ella.

Así no molestaré a nadie con mis ruidos. Pero María, si piensas de otro modo…

–    No José. Está muy bien así.

Vuelven a entrar en la casa y prenden  las lámparas.

José dice a todos sus parientes:

–    María está cansada. Vámonos todos y dejémosla descansar.

Todos se despiden y José al último, después de hablar con Zacarías.

Dice a María:

–    Tu primo te deja a Isabel por un tiempo. ¿Quieres? De mi parte sí. Para que te ayude a convertirte en una perfecta mujer de hogar.

Vendré por las tardes a acomodarte y a todo lo que tú necesites. Ella te podrá ayudar a comprar lana y todo lo que te haga falta. Yo pagaré todos los gastos. Acuérdate que prometiste recurrir a mí para cualquier cosa.

Adiós María. Duerme la primera noche en tu casa como dueña y señora. Y que el ángel del Señor te guarde. Que el Señor esté siempre contigo. Hasta pronto…

–     Hasta pronto José. Qué también tú estés bajo las alas del Ángel de Dios. En lo que pueda te pagaré tu amor con el mío.

Y José se despide de los primos y se va, conversando alegremente con los suyos…

 

UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 1


Salen de Betania a la primera sonrisa de la aurora.

Jesús se dirige a Belén con su Madre, con María de Alfeo y con María Salomé. Les siguen los discípulos.

Marziam encuentra por todas partes motivos para alegrarse: las mariposas que despiertan, los pajaritos que cantan o caminan por el sendero, las flores que resplandecen con las perlas del rocío, la aparición de un rebaño en que hay muchos corderitos que balan.

Pasado el río que está al sur de Betania, que se deshace en espumas, la comitiva se dirige a Belén en medio de dos series de colinas verdes con sus olivares y viñedos, con campos en los que apenas se ven las mieses doradas.

El valle es fresco y el camino bastante bueno.

Simón de Jonás se adelanta, llega al frente grupo y pregunta:

–    ¿De acá se puede ir a Belén? Juan dice que la otra vez fuisteis por otro camino.

Jesús responde:

–   Es verdad. Pero es porque veníamos de Jerusalén. Por acá es más breve. Nos separaremos como habéis decidido, en la tumba de Raquel, que las mujeres quieren ver. Luego nos reuniremos en Betsur donde mi Madre quiere detenerse.

–   Así es… Pero sería muy hermoso que estuviésemos todos… Tu Madre especialmente… Porque finalmente Ella es la Reina de Belén y de la gruta. Y Ella sabe todo muy bien… Si lo oyese de sus labios… sería diferente… Eso es todo.Jesús sonríe al mirar a Simón, que ha insinuado dulcemente su deseo.

Marziam pregunta:

–     ¿Cuál gruta, padre?

Pedro contesta:

–       La gruta en donde nació Jesús.

El niño exclama alborozado:

–       ¡Oh! ¡Qué bien! ¡También yo voy!…

María de Alfeo y Salomé exclaman:

–    ¡Sería muy hermoso en realidad!

–    ¡Oh, sería maravilloso!

María coincide:

–       ¡Muy hermoso! … Sería regresar al pasado… Cuando el mundo te ignoraba, es verdad, pero que no te odiaba todavía… Sería encontrar otra vez el amor de los sencillos que no supieron dudar y amaron con humildad y Fe… Para mí sería lo mismo que quitar este peso de amargura que me taladra el corazón desde que sé que te odian…

Y ponerlo allí, en el lugar en donde naciste… Aun debe quedar ahí la dulzura de tu mirada, de tu respiración, de tu sonrisa vaga, allí… Y me acariciarían el alma que está tan amargada…

María llora quedito, con recuerdos y con tristeza.

Jesús confirma:

–         Si es así iremos, Mamá. Hoy tú eres la Maestra y Yo el niño que aprende.

–         Oh, ¡Hijo! ¡No! Tú siempre eres el Maestro…

–          No, Mamá. Simón de Jonás dijo bien. En la tierra de Belén tú eres la Reina. Es tu primer castillo. María, de la descendencia de David: Guía a este pequeño pueblo a su morada.

Iscariote hace intento de hablar, pero se calla.

Jesús que lo ve y comprende, dice:

–         Si alguien por cansancio o por otra razón no quiere venir, que prosiga hasta Betsur.

Judas piensa y prefiere callarse. No tiene ganas de regresar a ver una cueva llena de estiércol. Pero tampoco desea provocar una disputa.

Y como nadie dice nada, todos prosiguen por el camino del valle que lleva de Jerusalén  a Belén.

Cuando el sol alcanza su cenit, se detienen a la sombra de una arboleda para comer y descansar.

Inmediatamente todos rodean a Jesús y a María y les piden que les relaten la historia de la Encarnación…

Dispuesto a complacer el ansia de sus oyentes,

Dice Jesús:

–      Faltaban tres dias para que finalizara la Fiesta de los Tabernáculos y fuera de los muros de Jerusalén, sobre las colinas y entre los olivos estaban asentadas como siempre, las tiendas de los galileos.

Y una fuerte voz masculina dice:

–     ¡Este mes de octubre es hermoso como pocos lo han sido!

Joaquín, un hombre con su cabeza completamente blanca y unos bondadosos ojos azules como turquesas, asiente con gravedad y agrega :

–     Así es. Parece como si la Naturaleza estuviera dando un anuncio celestial.

De una de las fogatas, regresa Anna…

Es una mujer alta y majestuosa, de cabellos plateados, que tiene alrededor de sesenta años. Sus facciones son armoniosas y sus ojos negros y refulgentes, son muy parecidos a los del Bautista…

Cuando llega junto a Joaquín lo saluda amorosa:

–    Perdona que te haya hecho esperar, Joaquín. Me entretuve con una pobre mujer que tiene seis hijos varones. ¡Figúrate! Y dentro de poco tendrá otro más… – un largo suspiro es el único gesto de su aflicción interior.

También Joaquín suspira…

Trata de consolarla, le pone la mano sobre sus cabellos encanecidos y le dice:

–      Hay que esperar todavía. Dios todo lo puede… Mientras uno viva, el milagro puede suceder; sobre todo cuando se le ama y se nos ama.

Joaquín ha recalcado las últimas palabras.

Anna guarda silencio desconsolada. Y las lágrimas descienden silenciosas a lo largo de sus marfileñas mejillas.

y Joaquín le dice con ternura:

–      ¡No llores Anna! Somos igualmente felices. Al menos yo lo soy, porque te tengo a tì…Anna protesta:

–      También yo lo soy por ti; pero no te he dado ni un hijo… Pienso en qué habré desagradado al Señor, porque me ha secado las entrañas…

–      ¡Oh, mujer! ¿En qué cosa puedes haberlo desagradado, tú que eres tan buena! Vamos a seguir suplicándole al Señor… Puede que te suceda lo que sucedió a Sara… Cómo a Anna, la mujer de Elcana.

Joaquín es un hombre un poco más bajo que su mujer y ve las lágrimas que siguen rodando por las mejillas de su esposa.

Se las enjuga con una caricia llena de ternura y continúa:

–       Sí… Todavía puede suceder así. Por mucho tiempo, Elcana y Anna esperaron y pensaron que Dios ya no los amaba, porque eran estériles. Pero ya ves. En los Cielos de Dios, se preparaba un hijo santo…  Sonríe esposa mía.

Tu llanto me causa más dolor que el que no tengamos hijos… Llevaremos al pequeño Alfeo y haremos que él pida…  Es un inocente de cinco años y Dios aceptará su plegaria junto con la nuestra y nos escuchará…

Anna concede:

–       De acuerdo. Prometeremos al Señor que si nos concede un hijo se lo consagraremos a Él… ¡Oh! Oír qué me llamen ¡Mamá!…Lo vale todo.

La noche está tapizada de estrellas y de antorchas que son cada vez más numerosas en la campiña.  Conforme los peregrinos cenan y se van a dormir, se van apagando poco a poco el murmullo de las conversaciones y algunas luces…

Al día siguiente, Anna arrulla en sus brazos a Alfeo, su pequeño amiguito de la tienda contigua.

Y dice a su esposo:

–      Anoche soñé que el año que viene, vendré a la Ciudad Santa por dos motivos especiales, en vez de por uno…  Uno será la ofrenda al Templo del ser que engendraré… ¡Oh, Joaquín!

Joaquín contesta:

–       Ten paciencia Anna. ¿No oíste algo más?…  ¿No te ha dicho el Señor algo en el corazón?

–       Nadamás…   Fue tan solo un sueño.

–       Mañana es el ultimo dia de Oracion. Se han presentado ya todas las ofrendas. Pero de nuevo las renovaremos y como mejor podamos…  Nos ganaremos a Dios con nuestro amor y fidelidad. Yo siempre pienso que te pasarà como a la mujer de Elcana…

–        Dios te oiga…  Si hubiere alguien que me dijese: “Vete en paz. El Dios de Israel te ha concedido la gracia que le has pedido.”

–        Si. La gracia viene…  Te lo dirà el ser que lata en tu seno, cuando lo sientas vivir. Y serà la voz de un inocente y por lo tanto, la Voz de Dios.

Los justos siempre son sabios, porque son amigos de Dios; viven en su compañía y por lo tanto El los instruye. El que es la Sabiduria infinita. Mis abuelos eran justos y por eso poseían la sabiduría.

Anna la hija de Aaron fue la mujer fuerte de la que habla nuestro abuelo en el libro de los Proverbios. Y Joaquin de la estirpe del rey David, no habia buscado ni la belleza, ni las riquezas, sino la virtud… Y Anna estaba llena de virtudes.

Era la esposa santa  cuyas caricias conservaban el fresco encanto de la primera noche nupcial y envolvían dulcemente su amor. Por esto en su mutua aflicción trataban siempre de consolarse.El Espiritu Santo iluminò estos ‘sueños’ con una promesa de gloria que ni siquiera imaginaban…

La primavera siguiente, los ramos de flores que han sido podados de los arboles del huerto; adornan la casa de una manera muy singular.

Anna está en el telar, tejiendo primores y cantando mientras lleva el compás con su pie… Canta y sonríe.

Con un ritmo alegre y contagioso:

“Gloria al Señor Omnipotente que ha amado a los hijos de David. ¡Gloria al Señor! Su gran bondad desde el cielo me ha visto, la vieja planta ha dado un ramo nuevo ¡Y soy feliz! La esperanza en la Fiesta de las Luces arrojò su semilla y la fragancia de Nisan la ve ahora germinar.

Mi cuerpo cual almendro en primavera, se siente tambien florecer. El siente por las noches que lleva consigo el fruto. En aquella rama hay una rosa. Hay una manzana dulcísima. Hay una estrella brillante. Un pequeñin inocente. Esta la alegria de la casa, del esposo y de la esposa.

Sea alabado mi Dios, mi Señor que tuvo piedad de mi. Su Luz me lo dijo: ‘Una estrella de ti vendrá.’ ¡Gloria! ¡Gloria! ¡El fruto de esta planta, tuyo serà! El Primero y el Ultimo que es santo y puro, cual don recibido del Señor, tuyo sera y por su medio sobre la tierra, vengan la alegria y la paz.

Vuela lanzadera. El hilo es para la tela del ser que nacerà. ¡Nace!…  A Dios llegue gozoso el canto de mi corazòn.

Es un cántico inspirado por el Espiritu Santo, que ha preparado la llegada al mundo de su Esposa Santisima…

La verdadera Arca Viviente de la Nueva Alianza…

Y cuando Anna va a repetir por cuarta vez su cantico, entra Joaquin y dice:

–    ¡Estas contenta Anna! Pareces un pajarillo que se alegra en la primavera. ¡Que clase de canto es ese? Nunca lo habia oído. ¿De donde lo sacaste?

Anna se pone de pie y se dirige hacia su esposo rebosante de alegría. Se ha rejuvenecido y luce mucho más bella.

Ella le contesta amorosísima:

–     De mi corazón, Joaquín.

Joaquín la mira con admiración y adoración mientras le dice:

–       No sabía que fueras poeta.

No parece que sean dos esposos ya muy entrados en la tercera edad. Pues tanto en sus actitudes como en su jovialidad, parecen muy jóvenes.

Joaquín continúa:

–      Desde el huerto te oí cantar y vine a ver. Desde hacía años no escuchaba tu voz de tórtola enamorada. ¿Quieres repetirme ese cántico?

–       Te lo cantaría aunque no me lo pidieses. Los hijos de Israel siempre han puesto en el canto los ímpetus más sinceros de sus esperanzas, de sus alegrías, de sus dolores.  Al canto he encomendado que me diga y que te comunique una gran alegría. Porque nos comunica a los dos algo tan grande, que todavía me parece que es un sueño…

Y empieza nuevamente a cantar…

Y al llegar a las palabras: “Hay una rosa en aquella rama, hay una manzana dulcísima, hay una estrella…” Su hermosa voz de contralto se hace trémula y luego se quiebra.

Con un sollozo de alegría mira a Joaquín y levantando los brazos dice:

–     ¡Soy madre, querido mío!

Joaquín está pasmado y automáticamente abre los brazos y luego los cierra sobre la esposa llena de alegría, que se ha estrechado contra su corazón. En un abrazo casto y lleno de ardiente ternura…

Y un dulce reproche se oye entre los cabellos plateados de Anna:

–     ¿Y por qué no me lo habías dicho?

Brota la dulce confesión:

–     Porque quería estar segura… Pues ya estoy vieja… ¡Soy una anciana y saber qué soy madre!… No podía creer que fuese cierto. Y no quería causarte una desilusión más amarga que todas las demás.

Desde fines de Diciembre, siento que algo se mueve en lo más profundo de mis entrañas y que producen como digo, una nueva rama. Y ahora en esa rama hay un fruto… ¿Comprendes?…

Esta tela que estoy tejiendo, es para el nuevo ser que vendrá…Joaquín pregunta asombrado:

–      ¿No es el hilo que compraste en Jerusalén, en Octubre?

–       ¡Sí! Lo torcí mientras esperaba… Porque el último día mientras oraba en el Templo, lo más cerca que se permite a una mujer acercarse a la Casa de Dios y ya era tarde.

En la sombra que bajaba hasta el Lugar Sagrado, mientras yo imploraba al Señor por su favor; ví que de una de las estrellas preciosas que están a los pies de los querubines, se desprendía una chispa de luz hermosísima, que atravesó el Velo sagrado…

Al mismo tiempo que parecía como si de la otra parte del velo sagrado, de la Gloria misma del Santo de los santos, saliese una llama de fuego dirigida hasta mí.

Y mientras cortaba el aire, cantó con Voz Celestial: “Hágase lo que has pedido…”

Y por esto canto: ‘Una estrella de Tí vendrá’…

–     ¿Qué hijo será el nuestro;  que se muestra como una estrella en el Templo y qué dice: “Yo estoy” en la Fiesta de las Luces?

Joaquín está boquiabierto y no sabe qué contestar.

Anna continúa:

–      ¿Acaso tuviste razón al compararme con Anna de Elcana?  ¡Y cómo llamaremos a nuestro hijo, qué dulce como el canto del arroyo, oigo que me habla en el seno; con su pequeño corazón que palpita como el de una tortolita?

Joaquín recupera la voz:

–       Si es varón lo llamaremos Samuel. Si es mujer, será Estrella. La palabra que ha formado tu canto, para darme esta alegría de que soy padre. Y también la forma que tomó para manifestarse, en medio de la sagrada sombra del Templo…

Anna murmura con una gran alegría:

–       ¡Estrella! Nuestra Estrella porque siento que será una niña. Me parece que caricias tan dulces, no pueden venir sino de una hija amadísima. Porque yo no soy la que la llevo. No me causa ninguna molestia. Es Ella la que me lleva por una senda verde y florida… 

Es como si los santos ángeles me sostuviesen y la tierra estuviese lejos de mí. Es un éxtasis continuo. Las mujeres siempre me han dicho que el perder la virginidad, concebir y el llevar un ser, es doloroso.

Pero yo no siento ningún dolor. Me siento fuerte, joven, lozana. Mucho más que cuando te entregué mi virginidad hace tantos años.

Hija de Dios más que de nosotros, porque nace de un tronco seco. A su madre no causa ninguna molestia; solamente me trae paz y bendición; los frutos de Dios, su verdadero Padre…–      Entonces la llamaremos María. Estrella de nuestro mar, perla, dicha. El nombre de la primera mujer grande de Israel. Pero ésta jamás será infiel al Señor y sólo para Él cantará, porque a Él se le consagra: una hostia desde antes de nacer.

–     Sí. A Él se le consagra. Sea varón o mujer. Después de que haya estado con nosotros tres años, lo entregaremos al Señor. Y también nosotros junto con Ella seremos hostias; para la Gloria de Dios.

Jesús añade:

–      La Sabiduría, después de haberlos iluminado con sueños, descendió… ‘Emanación de la Virtud de Dios. Emanación de la Gloria del Omnipotente’ y se convirtió en Palabra para la estéril.

Yo veía que se acercaba el tiempo para redimir. Yo nieto de Anna, casi cincuenta años después; mediante la palabra obraría milagros en las estériles, en las enfermas, en las poseídas, en las abandonadas…

En todas las miserias de la tierra.

Pero entretanto la alegría de tener una Madre, murmuró palabras arcanas en la sombra del Templo que encerraba las esperanzas de Israel. Del Templo cuya vida tenía las horas contadas…Porque el Nuevo y Verdadero Templo, que no encerraba más las esperanzas de un Pueblo; sino la certeza de un Paraíso, para los pueblos de Toda la Tierra; por los siglos de los siglos, hasta el Fin del Mundo, estaba por venir a la tierra.

Esta Palabra realiza el Milagro de hacer fecundo lo que no era; de darme una Madre que no solo fue lo óptimo, porque nació de dos santos. Qué no tuvo solo un alma buena, como muchos en la Tierra todavía la tienen.

Ni siquiera por haber hecho crecer esta bondad con el poder de su voluntad, ni porque al tener un cuerpo sin mancha; fue la única entre todas las creaturas, que tuvo un espíritu inmaculado.

Cuando Dios proyectó la belleza de esta alma, que sería su Sagrario Viviente y delicia de la Santísima Trinidad. Pensad en cuál sería la belleza con la que adornó a la que creó para ser el alma de la Madre de Dios…Todo el Cielo se alegró cuando el pétalo de rosa empírea, bajó a animar un cuerpo muy diferente de los demás…

Con un Fuego tan poderoso, que la Culpa no pudo contaminarla cuando se encerró en un seno santo.  La Tierra tenía ya su flor, pero no lo sabía.

La flor maravillosa que compendiaba todas las flores. La única y verdadera Flor en la que están todas las virtudes.

La Rosa de Dios estaba desconocida…La más bella de todas las flores, había empezado a florecer para Dios en el secreto del vientre materno; porque mi Madre amó desde que fue concebida.

Pero sólo cuando la vida para ser vino y el olor del mosto azucarado y fuerte, llena las eras y el olfato; perfuma todo en su entorno.

Ella sonrió primero a Dios y luego al mundo, diciendo con una sonrisa plena de inocencia:

Ved que la vid que dará el racimo que será exprimido en la prensa para ser medicina Eterna a vuestros males, ya está entre vosotros…Una calurosa tarde de verano, aunque el huerto está lleno de sombra; el aire quema, ahoga. Las cosechas de trigo ya han sido levantadas y la tierra está reseca por la falta de lluvia.

Joaquín está junto a una hilera de árboles y de olivos cargados de frutos, trabajando con un vigor juvenil junto con otros dos hombres, abriendo pequeñas zanjas en los bordes del campo, para llevar agua la tierra sedienta y a los  grandes sarmientos cargadísimos, donde las abejas rezumban alrededor de las doradas uvas.

Lentamente, Anna llega hasta la sombra del emparrado…

Está en la última etapa de su embarazo.

Joaquín la ve y se apresura a ir a su encuentro:

–     ¡Has venido hasta aquí!

Anna contesta casi sin aliento:

–     La casa está que arde como un horno.

–     Y te hace mal.

–     El único sufrimiento de estas horas antes de que dé a luz, es el sufrimiento de todos: de hombres y de bestias. No te expongas mucho al sol, Joaquín.

–      Desde hace tres días debió haber llovido y los campos se queman. Tenemos suerte de que el manantial esté cercano y hemos abierto zanjas para traer el precioso líquido.

–      Regresemos a casa. Tampoco aquí hay aire fresco y creo que estaremos mejor adentro…

–      ¿Sufres?

–       No. Siento esa gran paz que experimenté en el Templo, cuando se me concedió lo que pedía y que experimenté una vez más, cuando supe que iba a ser madre. Es como un éxtasis.

Un suave adormecimiento del cuerpo, mientras mi alma se alegra. Y no sé por qué, pero desde que tengo esta pacífica alegría, tengo el cántico de Tobías en mi corazón.

Libro de Tobías, cap. 13

No te rías de mí, pero cuando pienso que Dios reedificará en Jerusalén su Tabernáculo y será en lo que está por nacer… No en su Ciudad santa; sino en lo que va a nacer de mí.

Fue una profecía: “Resplandecerás con una Luz brillante. Todos los pueblos de la tierra se postrarán ante ti. Las naciones vendrán trayéndote dones. Adorarán en ti al Señor y tendrán como santa tu tierra; porque dentro de ti invocarán el Gran Nombre.

Serás feliz en tus hijos, porque todos serán benditos y se reunirán junto al Señor, ¡Bienaventurados todos los que te amen y gocen de tu paz!… Y la primera en gozar de Ella soy yo, su madre dichosa…

Anna cambia de color. Se pone colorada como una granada y luego palidece… Lágrimas suaves y dulces, corren por sus mejillas al decir estas palabras.

Luego sonríe llena de alegría y es conducida por un esposo pensativo y silencioso, hasta el umbral de la casa.

Se apresuran a entrar porque un viento fuerte, empuja las nubes a través del firmamento y la llanura se oscurece por un temporal que se acerca…

Un relámpago ha surcado el cielo y el rumor del primer trueno acompaña las primeras gotas que caen sobre la tierra reseca.

Anna se retira a su habitación y Joaquín recibe a los trabajadores que regresan corriendo.De repente se ha desatado una violentísima tempestad, con rayos y nubes preñadas de granizo. Los trabajadores temen por las uvas y las aceitunas.

Y Joaquín por su esposa, que está a punto de dar a luz…

Aunque sus parientas la asisten, él no sabe qué hacer.

Llega el aguacero torrencial, con mucho viento y rayos; pero el granizo se descarga en otras partes. Es verdaderamente una tromba, la que el cielo descarga.

Uno de los trabajadores observa:

–     Parece como si Satanás esté tan furioso, que haya salido del Infierno.

Y los demás comentan:

–      ¡Mira que negras nubes! Miren cómo huele a azufre y cómo se oyen como silbidos que parecen gritos de lamento; gritos que maldicen…–        Si es él; verdaderamente esta noche estará muerto de rabia.

Otro trabajador se ríe y dice:

–       Se le habrá escapado una gran presa o tal vez Miguel le ha arrojado nuevos rayos, que le han quebrado los cuernos y le han cortado la cola.

–       O tal vez un nuevo Fuego lo está haciendo arder de rabia.

Una mujer pasa corriendo con una jofaina y toallas calientes desde la cocina. Y grita:

–        ¡Joaquín! ¡Está por nacer! ¡Todo va bien!  -y desaparece rumbo a la habitación de Anna.

El temporal cesa igual de rápido que cómo empezó.Y después de un relámpago tan fuerte, que arroja contra la pared a los tres hombres… Delante de la casa, en el huerto; queda como recuerdo un hueco negro que despide humo.

Mientras tanto un grito que parece el lamento de una tórtola, se escucha desde la puerta del cuarto de Anna.

En el huerto, un hermoso arcoíris se levanta glorioso y muy ancho, desde la cresta del Hermón, por toda la llanura hasta el horizonte, donde una cordillera impide la vista más allá…

Todos están admirados…

Porque aun cuando el sol todavía no se pone, una estrella brilla como si fuera un gigantesco diamante;  junto a una luna llena que apenas se levanta por el lado contrario. ¡Es un espectáculo increíble!

En ese preciso momento, las mujeres llegan felicísimas a donde está Joaquín, para mostrarle un hermoso bebé color de rosa, envuelto en blancos lienzos.

¡Es María, la Mamá!  ¡La Reina de Belén! Una María pequeñita y con unas facciones tan delicadas, cinceladas por el más portentoso de los artistas: ¡Dios!

Es la Virgen santa e Inmaculada, a la que ningún hombre verá jamás desnuda. Ha heredado de su padre, los ojos azules, los cabellos rubios, la sonrisa, la mirada, los ademanes, el donaire y la estatura.

María no tendrá el aire grandioso de Anna; una palma alta y flexible, que heredará esto a su nieto: Jesús. Así cómo también el tinte marfileño de su piel.

También las mujeres hablan de la tempestad y del prodigio de la luna, de la estrella y del inmenso arcoíris.

Y entran con Joaquín a donde está la madre sonriente y felicísima, para devolverle a su criaturita.

Como los comentarios llegaron hasta la parturienta, Anna sonríe ante sus propios pensamientos y dice:

–       Es la estrella. Su señal está en el cielo…  ¡María. Arco de Paz! ¡María, Estrella mía! ¡María, Luna brillante! ¡María, Perla nuestra!

Una de sus parientas pregunta:

–     ¡¿La llamas María?!

Anna contesta dichosa:

–      ¡Sí! ¡María! Estrella, Perla, Luz, Paz…  

–       Pero también significa “Amargura”… ¿No tienes miedo de pronosticarle desventuras?

–       Dios está con Ella. Es suya desde antes de que existiese. Él la conducirá por sus caminos y toda amargura se cambiará en miel del Paraíso.

Estrecha a la bebita contra su corazón y le dice:

– ¡Ahora eres de tu mamá!… Por un poco de tiempo… ¡Antes de que seas toda de Dios!…

Y Anna se duerme junto con la recién nacida…

F85 EL CREDO 4


QUE FUE CONCEBIDO POR OBRA Y GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO

Hijitos Míos, hoy os quiero hablar sobre lo que Mi Hija muy humildemente aceptó, el ser depositaria de todos Mis Bienes.

Ella NO dudó ni por un momento el contestar el SÍ tan bello y comprometedor, a la pregunta que Mi Arcángel le hacía. Ella sabía la bella misión que Yo le había conferido.

Ella sabía las dificultades que se le presentarían por causa de ésta misión tan loable y aún así aceptó. Ella fue una perfecta depositaria de Mis Bienes y Deseos.

Cada uno de vosotros habéis recibido una misión de mayor o menor grado, pero todos habéis aceptado en el Cielo, el llevarla a cabo para completar la Obra de Redención de Mi Hijo.

A diferencia de Mi Hija, quién estaba totalmente donada a Mí, desde Su más tierna infancia y que Yo lo era todo para Ella.

Vosotros os distraéis tanto durante vuestra vida, que esto hace que vosotros empecéis a realmente, trabajar en vuestra misión a diferentes tiempos de vuestra existencia.

Y todo es debido al grado de entrega que Me tengáis a Mi vuestro Dios, buscándoMe en la Oración y en la vida interior de vuestra alma, ahí en lo profundo de vuestro corazón, donde Yo radico.

Cada uno de vosotros sóis depositarios de Mis Bienes y los debéis hacer fructificar. Mi Hija tuvo al mismísimo Cielo en Su Vientre Virginal, a Mi Hijo Jesucristo…

Pero no limitó Su tarea a sólo la Maternidad Bendita, sino fue después de ella, Apóstol y Misionera, siendo ejemplo fiel del Hijo de Sus Entrañas Virginales.

En Ella tenéis el máximo ejemplo de lo que debéis ser cada uno de vosotros, depositarios de Mis Bienes y administradores de ellos.

La humildad, hijitos Míos, es básica para llevar a cabo vuestra misión terrenal. Os pido que tengáis a Mi Hija Santísima como ejemplo de vida para que logréis llevar a cabo vuestra misión como Yo os la pedí.

Sed sencillos y pequeños para que Yo pueda hacer en vosotros Mi Obra perfecta, como lo logré fácilmente en Mi Hija María.

Pedíd de Ella Su Bendición y Su Guía y Ella os la dará con todo Su Corazón, ya que en Ella se reflejó perfectamente la imagen de Mi Hijo, Su Hijo, vuestro hermano y Redentor.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.Hijitos Míos, hoy os quiero recordar que Su Creación fue de una hechura muy especial, es la Mujer por excelencia en donde Nosotros en Nuestra Santísima Trinidad, depositamos los dones y virtudes más excelsos y en quién fructificaron al ciento por uno.

Mí Madre como Corredentora, como Madre del Verbo Encarnado, Yo vuestro Dios Jesús, viene a marcar el principio de vuestra redención.

Sin Ella, sin Su Donación total, NO se hubiera podido realizar tal Obra de Amor, como deben ser todas las obras que se ofrecen a Mí Padre, repletas de amor y de total donación.

Así como hubo varios profetas en la antigüedad que profetizaron Mí Venida, también algunos profetizaron sobre la tarea que iba a llevar Mí Madre.

Trabajar para Dios NO es tarea fácil, porque al hacerlo, el mundo se vuelca en forma cruel sobre los que Me pertenecen, por los que pertenecen a Mí Padre.

Así la tarea que tuve Yo, la conocéis la cuál termina humanamente con Mí Muerte en la Cruz, pero en forma Divina es de ahí que empieza su fuerza.

Mí Madre padeció y sufrió lo que Yo sufrí y permanece en la Tierra un tiempo más para ser apoyo a Mis Apóstoles y Discípulos, actuando como Madre, Maestra y Guía de todos ellos y de todos los futuros hijos que Yo le dí en maternidad desde Mí Cruz.

Profetas hubieron en la antigüedad, profetas ahora los hay y profetas los habrá en lo futuro, pero éste tiempo, el Tiempo de Cambio, está marcado para que tengáis a la Gran Profetiza, Mi Madre Santísima.Estos son los tiempos que Se le dieron para que se lleve a cabo la lucha fuerte de Sus hijos –vosotros, todos los que seguís Mis Leyes y Mí Amor–, contra los hijos de las Tinieblas. Estos son los tiempos en los que el Maligno tratará de cubrir al Mundo entero.

Este es el tiempo profetizado desde antiguo en donde se va a dar la Gran Lucha entre la Mujer y la Serpiente.

Conocéis de sobra todos los lugares en donde Mí Madre Santísima se está apareciendo y llevando Mí Mensaje de Salvación.

Conocéis de sobra a través de Ella, lo que Yo deseo para todos vosotros. Conocéis de sobra Mis necesidades que os conciernen a cada uno de vosotros, pero NO estáis haciendo mucho de vuestra parte.El Mal sigue avanzando, la Fé se va diluyendo y se va perdiendo de los corazones, la bondad se vé como bicho raro y se le ataca, porque ya son pocos los que se comportan como es debido.

La lucha por el poder mundial cada vez se hará más patente. Los gobiernos toman el poder para sí mismos.

Los pueblos son apaleados cada vez con mayor fuerza. Ya no se reza ya no se ora, ya no se pide misericordia.

La ley del más fuerte es la que predomina. El “débil” el humilde, el que ama, es atacado y eliminado. Ya no es el tiempo de cultivar las virtudes.Ahora el poder, la carne, las posesiones materiales y humanas son las que dan el valor al hombre. Ahora es el hombre por el hombre, ya no es e hombre por su Dios.

La vida se vuelve más obscura para muchos, porque bastantes de Mis guías en el sacerdocio a los que acudís, ya han perdido ellos mismos “la brújula” y así, NI ellos mismos se saben orientar ni saben orientar a los fieles.

Mis buenos sacerdotes son atacados, son tachados de anticuados y retrógradas. Nuevas ideologías han alterado y manchado a Mis Enseñanzas y a Mí Palabra.

Mí Vida Pública, Mí Muerte, Mí Resurrección han sido inútiles para muchas almas.Ahora, los más grandes errores provienen NO de Mis enemigos, sino de los que eran Mis amigos, Mis sacerdotes y los guías de Mí Iglesia.

Ponen en entredicho Mí Divinidad aunada a Mí Humanidad. Se duda de Mí Presencia Real en la Eucaristía. Se niegan las verdades fundamentales de Mis Enseñanzas y de Mí Iglesia.

El Humo del Infierno se ha introducido a Mí Iglesia y eso ha provocado que Mis mismos sacerdotes no tengan acuerdos comunes, cada quién creé en lo que quiere y así lo enseñan.

La mentira, la falsedad, la traición, entre Mis hijos sacerdotes, se está dando cada vez más fuerte y vosotros, los que os decís seguidores de Mí Iglesia, en vez de orar por ellos para que Mí Santo Espíritu los una en un solo creer y en un solo amor,Os la pasáis destruyéndolos más con la crítica y el rechazo a su persona. Ya tampoco hay amor y comprensión en vuestro corazón.

El Mal va ganando terreno y se burla de todos vosotros ante Mí. Su mayor triunfo y que es acto de Fé, es el de haber logrado hacer creer que él no existe y ha hecho que el hombre crea que todo lo malo que sucede en el Mundo

o son puros problemas psicológicos, cuando afecta al hombre. O son causas “normales” climáticas, cuando se desbordan ríos, cuando los huracanes destrozan pueblos enteros cuando las enfermedades se vuelven epidemias incontrolables, etc.

Ya todo lo explicáis como si fuera obra de la casualidad o a fenómenos naturales, pero sabed y os lo repito nuevamente, el Maligno os ha querido destruir desde el Principio de los Tiempos, porque sóis Mis hijos,…él es el culpable de la gran mayoría de los desastres “naturales” y de los morales que ahora tenéis y por NO saberlo, le quitáis toda responsabilidad. Vuestra ceguera por falta de Fé y por falta de valores os está llevando a vuestra propia destrucción.

Si no aceptáis que tenéis un Enemigo muy poderoso, si no lo atacáis con las Enseñanzas que os dí, y si en vez de ello, lo alimentáis viviendo los errores que os ha manifestado, le estáis dando fuerza a vuestro Enemigo, a vuestro Destructor.

El maligno os persigue y os quiere eliminar, pero vosotros no queréis hacer nada para evitarlo, ¡le estáis dando fuerza descomunal!

Mí Madre en Sus apariciones os está recordando Mis Enseñanzas, Mí Vida, Mis Virtudes, Mí Amor, pero se os hacen ya palabras necias y repetitivas y por ello les dáis la espalda.Aprovechando esto el Maligno, os vuelve a presentar el fruto prohibido, el Pecado en todas sus formas, muy agradable al paladar y caéis nuevamente.

Esta es la época de la gran caída del hombre y cuando os déis cuenta de ello, cuando el Maligno os esté azotando, como esclavos que seréis del Mal que le aceptasteis, entonces recordaréis todo lo que Yo hice por vosotros para evitároslo y todo lo que Mí Madre hizo para recordároslo.

Ya os he dicho que el Triunfo será para todos aquellos que se mantuvieron fieles y firmes en la Prueba y para los que supieron perseverar, a pesar de las persecuciones y de los ataques.

El que NO lucha NO puede vencer.Nosotros os estamos dando las armas espirituales poderosísimas por cierto, para que podáis vencerlo fácilmente, si las tomáis y las seguís.

Pero si dudáis de ellas y NO os protegéis, el Maligno os hará sucumbir.Mis hijitos, Mis pequeños, se os está tratando de ayudar para que no la paséis tan mal en la misión que os tocó a cada uno y en éstos tiempos tan determinantes para la Humanidad entera, pero si NO lo queréis entender, sufriréis dolores indecibles.

El Bien, el Poder y el Amor de vuestro Dios están de vuestra parte, NO seáis necios y entended antes de que sea demasiado tarde.

Yo os bendigo en Nombre de Mí Padre, en Mí Santo Nombre y en Nombre del Amor de Mí Santo Espíritu. Mi Madre os guía y os protege, escuchádle!

Hijitos Míos, Soy vuestra Madre Santísima, Madre del Verbo Encarnado, Madre del Amor. Hoy quiero que reflexionéis sobre Mi Vida, vida de dolor, pero también de gozo y que de ella toméis ejemplo para que os podáis proteger de las insidias del Maligno.

Yo, Madre vuestra, al haber sido la Madre de Dios Encarnado, podríais pensar que Mi Vida fué muy cómoda, que fuí consentida por Dios Padre, que no sufrí nada por haber llevado una misión tan sublime.

No, Mis pequeños, se podría decir que fui la Mujer del Amor y la Mujer del dolor.Desde muy pequeña, a la edad de tres años, fuí apartada de Mis padres, San Joaquín y Santa Ana, para ser entregada al Templo y así ser preparada para servir toda Mi Vida a Dios, nuestro Creador.

Vosotros os podéis imaginar Mi dolor por la separación de Mis padres terrenos, a esa edad en donde todavía se necesitan las caricias, los besos, los apapachos de alguien que nos ama.

Prescindí de ello para entregarMe de lleno a las delicias de Mi Padre, delicias que no se pueden tener de alguien de la Tierra.

Fuí creciendo y tuve el segundo gran dolor, otra separación. Se Me ordenó dejar el Templo, ¡Dejar de servir a Mi Dios en Su Casa! Para contraer nupcias con el señor San José.

Sí, era un hombre justo y muy bueno, pero nunca como Mi Señor y por Obediencia acepté ésta segunda separación.

Poco tiempo después tengo un gozo tremendo, infinito, divino: Mi Inmaculada Concepción.

Sí, fué un momento exquisito para Mi Alma donada a Mi Señor, se Me indicó la magnitud de Mi tarea…Pero también se Me indicaron los múltiples sufrimientos que seguirían, los cuáles NO se hicieron esperar…

Y el primero fue cuando Mi futuro esposo San José Me vió encinta del Salvador del Universo. Nuevamente Me ví despojada, en su mente Me vió falla en Mis Virtudes, especialmente de la Pureza…

Callé, pero el Ángel del Señor vino a reivindicar Mis Virtudes ante Mi esposo terreno.

Yo deseaba un lugar preciosísimo para que naciera Mi Bebé, Mi Dios, Mi Señor. Pero nuevamente Me veo despojada, ahora de la comodidad de las cosas de la Tierra…

Y prácticamente mendigando, encontramos un lugar indigno para que el Dueño del Universo naciera, ¡Cuánto dolor y a la vez, cuánto gozo!

Poco tiempo después de Su Nacimiento el Ángel del Señor Nos ordena abandonar Nuestro Hogar porque Herodes quería matar a Mi Hijo.

Vuelvo a ser despojada y ahora de lo poquito que tenía, Mi pobre casita de Nazareth.Y nos tuvimos que ir a un país extraño hasta que el tirano muriera.

Va creciendo Mi Hijo y unos años después vuelvo a ser otra vez despojada y es ahora de Mi esposo San José, nuevamente un gran dolor.

Mi Hijo Jesús mantiene Nuestro Hogar y paso momentos de Cielo a Su lado hasta que llega a Su Plenitud y empieza Su Misión Pública en donde cada vez lo voy perdiendo más y más.

El, al llevar la Palabra del Padre, tenía que recorrer gran cantidad de pueblos y Yo ya sólo lo veía de vez en vez hasta que decido acompañarlo, junto con las discípulas, a muchos lugares de predicación.Lo vela más que antes, pero aun así la separación era cada vez mayor. El Mundo ganaba a su Dios y Yo iba perdiendo a Mi Hijo. Fue un despojo paulatino y muy doloroso, porque sabía en qué iba a terminar todo.

Llega el tiempo de la Traición y de Su Muerte. Las que son madres y han perdido a un hijo podrán entender aunque sea un poquito, Mi Gran Dolor.

Sí, resucita y viene a Mí y está un tiempo más acompañándoMe aquí en la Tierra, pero luego viene Su Ascensión Divina…

Y prácticamente Me quedo sola, despojada de Su Presencia Humana, porque la Divina nunca se separó de Mi Corazón. Este último despojo duró varios años hasta que fuí llamada por Mi Dios a unirMe en cuerpo y alma a Mi Hijo en el Reino de los Cielos.

Con todo esto os quiero hacer notar que la vida de aquél que se da a  Nuestro Dios, lleva una vida de Dolor, de Despojo a todo lo que sea de la Tierra, a todo aquello que lo pueda a uno apartar del Bien Eterno.

Sí, ciertamente se vive el dolor y la pena, pero eso es recompensado en momentos de la Tierra, con innumerables “besitos divinos”, que son momentos que tiene el alma de éxtasis…

Y de regalos divinos palpables durante su misión terrena y culminan con el Gran Gozo al final de sus días en el reino de Nuestro Padre Dios.Sí, se llega a sufrir mucho cuando uno se da en pertenencia a su Dios, pero los momentos de gozo que se ganan por ello, lo mantienen a uno lleno de felicidad y de deseo de seguir sirviendo a Aquél por quién vivimos.

El Maligno no es quien nos despoja de las cosas del mundo al contrario, él es quien las provee, porque con ellas os quiere hacer presas para la perdición eterna.

Es nuestro Dios quien os está cuidando constantemente de que NO os arraiguéis a las cosas del mundo, de forma que así pudiérais perder el Reino de los Cielos.

Pocos de vosotros entendéis bien esto. Las riquezas exageradas, los bienes superfluos, la vida desenfrenada, sólo os llevan a la separación con vuestro Dios y os están abriendo camino a la perdición.  Si en algún momento de vuestra vida sois despojados de algo o de alguien, NO es por maldad ni por causaros daño, ¡Es para salvaros!

Las muchas riquezas, el mucho desvío de lo divino, lleva a la pérdida de lo espiritual, por eso muy claramente es lo dijo Mi Hijo Jesucristo: “No se puede servir a dos amos, o a Dios o al dinero”.

Ellos son diametralmente opuestos, no se puede vivir en los grandes lujos y tener el corazón lleno de amor por los necesitados.

Como regla general, en donde sí hay excepciones, los que viven en grandes lujos no llegan a darse cuenta de las necesidades reales de sus hermanos pobres o simplemente NO las creen o NO les interesan.Por ello, el dinero en exceso y la caridad van muy separadas una de la otra.

Nuevamente os repito, si os véis despojados de algo o de alguien, primeramente, antes de maldecir, haced un balance de vuestra vida ante vuestro Dios.

Ved en vuestro interior qué lugar ha ocupado vuestro Dios en los últimos años y ved qué bienes espirituales habéis adquirido a través de los bienes materiales que atesorasteis.

Poned sinceramente vuestra vida espiritual en la balanza y juzgad vuestro comportamiento con vuestro Dios y con vuestros hermanos y así, si actuáis humildemente, Mi Esposo, el Santo Espíritu os hará reflexionar y AGRADECER el despojo que recibisteis.Atended más a vuestro interior para que podáis entender más a vuestro Dios. Él os cambiará lo mundano por lo divino y así vuestro gozo será mayor.

Ahora os voy a hablar de la alegría del momento de la Anunciación, Mis pequeños. Ciertamente fui preparada por la Santísima Trinidad para ser la Madre del Salvador, ciertamente se Me dio una Creación especial, Inmaculada, Santa, Bellísima en cuerpo y alma.

Ciertamente fui creada para ser el medio por el cual, Mi Hijo, el Salvador, vendría al Mundo. Mi Ser, desde Mi Nacimiento, estaba lleno de Mi Señor. Tantas bellezas, tantas Virtudes, la Llena de Gracia.

Mis pequeños, ¡cuánto se derramó Mi Señor en Mí!, ¡Cuánto Amor! Y tenía que ser Perfecta por Su Gracia, porque, de Mí, tenía que nacer el Perfecto, el Santo de los Santos.Yo, Su Sierva y ahora, Su Madre, Le iba a alimentar, iba a vivir en Mí.

Una madre da vida al hijo de sus entrañas, pero aquí, era Mi Dios, Mi Creador, el que, al Vivir en Mí, Me daba Vida, Me daba Gozo, un Gozo incomparable, bellísimo, Santísimo.

Yo Le alimentaba en Su Cuerpo, Él Me alimentaba en Mi Alma, era un éxtasis amoroso, Mi Dios en Mí, Mi Señor, Mi Creador y ahora, el Salvador.

La Promesa del Padre realizándose en Mí, Su Sierva, Su Esclava. ¡Cuánto Amor derramó en Mí, Mi Señor y Mi Dios! ¡Pero qué regalo tan grande!, de ser quien Le cuidara, Le alimentara, Le enseñara a ser un Pequeño Niño en el Mundo…

Y ayudarLe a crecer en humildad, para presentarse después ante los hombres como un Dios-Hombre.Mis pequeños, ésta vida que Me regaló Nuestro Dios, éste éxtasis de Amor, es un regalo inmenso, no hay nada comparable, escoger a ésta Su Sierva, para llevar en Su Vientre al Dios Hecho Hombre.

¡Cuánto aprendí de Él! ¡Cuánto gocé de Él! ¡Cuánta Vida Me dio! Os quiero compartir éste gozo, Mis pequeños y os quiero preparar también, para que vosotros abráis vuestro corazón, para que Mi Hijo, vuestro Dios y Salvador también pueda Vivir en vosotros.

PedídMelo, Mis pequeños, para que Yo os prepare, para que en éste Aniversario de Su Nacimiento, pueda nacer en vosotros y gocéis los éxtasis de Amor, que Yo, vuestra Madre, Maestra y Guía, tuve y sigo recordando con tanto Amor.

Estas delicadezas de Nuestro Dios, son tan grandes, tan delicadas, que uno pasa toda la eternidad agradeciendo a Nuestro Dios y Creador por Sus Bendiciones.DejadMe pues, Mis pequeños, que os prepare, para que vosotros, siendo Mis hijos, podáis gozar también las bellezas con las que Nuestro Dios os quiere regalar…

Y así empecéis a gozar el Cielo en la Tierra, como Yo lo gocé y lo gozaré en cada uno de vosotros, cuando Mi Hijo se Encarne en vuestro corazón.

Soy vuestra Madre Santísima, la Siempre Virgen María, la Madre del Hijo de Dios hecho Hombre para la Redención del género humano.
Hijitos Míos, Soy la Pura, la Santa, la Inmaculada, virtudes con las que Me dotó Nuestro Padre Dios para la misión que debía desempeñar. El Hijo de Dios NO podía descender del Cielo y encarnarse de cualquier mujer, Yo fui preservada del Pecado Original para mantener una situación de pureza, tanto de alma, como de cuerpo… Para que Mi Dios pudiera vivir y desarrollarse sus primeros meses, de un cuerpo y de un alma acorde a Su Categoría de Dios.

Yo fui Tabernáculo purísimo y viviente para albergarlo aquí en la Tierra, Gracia inmensa que recibí de Mi Dios y Señor.
Con ésta introducción os quiero hacer resaltar la importancia que da Nuestro Padre Dios a la Pureza.

Virtud que nuestro Enemigo el Maligno, ataca con toda su furia y procura de ella arrancar, a todo ser que viene a la tierra a servir a Mi Señor.Ya les hemos hablado de ésta virtud tan excelsa, pero ahora quiero profundizar más en ella para poder explicaros la diferencia entre amor y deseo, las cuales van íntimamente ligadas a la Pureza.

El Maligno con sus múltiples engaños, os ha llevado a una situación de error gravísimo, el cuál daña gravemente el Corazón de Mi Dios. Os ha hecho creer que vuestro cuerpo -vuestra belleza exterior-, es lo que cuenta

Y de ahí que os lleva a malgastar vuestro tiempo, el tiempo de Dios, tanto en el tomar demasiados cuidados para mantener bello vuestro exterior…

Como en el hacer mal uso de vuestro cuerpo impidiéndoLe llevar a cabo la Obra de Procreación que Él os ha pedido, para poder seguir mandando almas a la Tierra para que con Su Amor en vosotros, podáis vencer a las fuerzas del Mal.

ALMA DE NIÑA, CORAZÓN DE FUEGO…

Mi Maternidad fue un acto amorosísimo de Nuestro Dios para con todos vosotros. Fui el instrumento sencillo para que con él hiciera grandes obras. ¡Mi Dios tomando a Su pequeña esclava para la Redención del Género Humano!

¡Cuánta dicha, cuánto Amor! La Inmensidad de Nuestro Dios haciéndose pequeñito para entrar en Mi Vientre Virginal y así comenzar Su Vida de Amor en la Tierra.

Misterio insondable del Amor de Nuestro Padre. Derramamiento excelso de Amor para con todos vosotros.

En todos y en cada uno de vosotros pensó vuestro Dios, vuestro Creador, al enviar a Su Unico Hijo a la Tierra para la Redención. A cada uno de vosotros vio, amó y deseó su salvación con el envío de Su Hijo Jesucristo a la Tierra.Cada uno de vosotros ha sido formado, ha sido tomado a Su Servicio, ha sido guiado para ser corredentor junto con Su Hijo Jesucristo. Cada uno de vosotros vale muchísimo.

Dios mismo ha puesto toda Su atención y Su Amor al crearos, al daros el don de la vida, al confiaros una misión de amor para la salvación de todas las almas, pasadas presentes y futuras. Cada uno de vosotros ha sido llamado y preparado para ser presencia de Mi Hijo en la Tierra.

¡Meditad éste honor tan grande, cada uno de vosotros ser presencia viva de Dios en la Tierra! Tenéis todo para ello. Tenéis un alma que es la misma esencia y vida de Dios. Tenéis el donde la vida como lo tuvo Mi Hijo Jesucristo.

Tenéis Sus Enseñanzas de Vida, las cuáles al tomarlas, al vivirlas y al transmitirlas, estaréis prolongando la Vida de Mi Hijo sobre la Tierra.  Hijitos Míos, daos cuenta de la misión tan sublime que tenéis sobre la Tierra, ¡La de ser otros Cristos! Ser vida, al ser salvación de almas y cuerpos para con vuestros hermanos. Todos vosotros bajasteis para ello.

En todos vosotros ha puesto Su Confianza vuestro Padre y Yo vuestra Madre Santísima, se Me ha dado la Gracia de teneros como Mis hijos…

Y al ser Madre, Soy Guía, Maestra, Protectora e Intercesora, para obteneros de vuestro Padre Celestial, todo lo que necesitáis y necesitaréis, de acuerdo a vuestra misión y a vuestra donación.

Si os donáis a la perfección, vuestro Padre podrá hacer con vosotros lo que Conmigo hizo, grandes obras.

¡NO ENTIERRES TUS TALENTOS!

Pero cuánta infidelidad existe ahora para con vuestro Dios, cuánto rechazo al abandono a Su Voluntad, cuándo olvido para realizar vuestra misión, cuánta falta de agradecimiento a tantos dones recibidos a vosotros mismos y para vuestra familia.

Hijitos Míos ya se os ha dicho antes, valéis muchísimo para vuestro Dios y le habéis costado mucho Dolor, Lágrimas, Sacrificios, Blasfemias, Traiciones, en la Vida de Mi Hijo Jesucristo.

El se dio por cada uno de vosotros para libraros de las garras del Mal. Ha invertido muchísimo en cada uno de vosotros porque os ama y lo seguirá haciendo porque os quiere regalar Su Reino por toda la Eternidad.

El Mal conoce vuestra valía y os ataca tanto porque os Envidia, porque él negó y atacó a la Gracia de Dios y como nunca la va a poder recuperar, NO desea que vosotros la ganéis…Y así os ha atacado desde vuestros Primeros Padres y lo seguirá haciendo hasta el Final, porque estaréis tomando el lugar celestial que él y sus ángeles malos despreciaron.

Hijitos Míos, daos ya perfecta cuenta de lo que valéis espiritualmente y NO os dejéis confundir con las asechanzas del Mal, en las que él os hace fincar vuestras esperanzas e ideales en vuestra apariencia exterior y en la materialidad de la Tierra.

¿Cuántas veces NO habéis constatado y vivido éste hecho? Hermanos vuestros actuales y pasados de apariencia hermosa, que al paso de su vida pierden ésa hermosura…

¿En dónde quedó su valor exterior? ¿Para qué les sirvió ésa hermosura exterior?Bien sabéis cómo muchos de ellos le han sacado un provecho material y pecaminoso a su exterior, llevando a la perdición eterna a la verdadera hermosura de su alma, esencia divina de vuestro Dios y Creador.

Desperdiciáis mucho tiempo en adornar y consentir a la envoltura que cubre a vuestra alma…

Olvidándoos de cuidad, alimentar, hacer trabajar los dones recibidos en vuestra alma.

No es vuestra hermosura exterior lo que os va a dar la vida eterna…Y sí os puede servir como lastre para perderla.

¿De qué hubiera servido que Mi Jesús hubiera sido un hombre hermosísimo y que hubiera venido a la Tierra a que fuera admirado por Su belleza exterior?

La belleza que El tenía se la daba la belleza de Su Ser Divino interior. Su Santidad excelsa traspasaba Su cuerpo. Su Divinidad era apreciada a pesar de Su cuerpo “normal”.

Conocéis la vida de santos y santas en quienes se traslucía la presencia de Mi Hijo en ellos, habían permitido Su Nacimiento en ellos.

MILAGROS DE SAN ANTONIO DE PADUA

Era Su Vida en ellos y llegaron a ser lo que son, por haberLe permitido a Mi Hijo vivir plenamente en ellos… Y son reconocidos por vosotros en su santidad y en su valía, por sus hechos y NO por su apariencia “hermosa y vanidosa”.

El valor de vosotros está EN vosotros, NO fuera de vosotros. Ya Mi Hijo os lo dijo: “El Reino de Dios-Mi Presencia Viva- está en vosotros”.

Al permitirLe vivir y actuar en vosotros, estaréis haciendo Su Voluntad y así cumpliendo, perfectamente, la misión por la que vinisteis a la Tierra.

Dejaos guiar por Mi Corazón de Madre, Esposa e Hija de Nuestro Dios.  Por Su Gracia…Yo Me dí en totalidad y Le serví con una total entrega de amor. Vuestro Dios NO se merece las sobras de vuestro tiempo.

Tenéis una misión sublime cada uno de vosotros. Por favor hijitos Míos, no desperdiciéis el Tiempo de Dios que os ha encomendado para servirLe.

Retomad vuestro tiempo pasado y desperdiciado y presentadlo a vuestro Padre, uniéndolo al Tiempo que vivió Mi Jesús en la Tierra

Y ASÍ REPARAD el desperdicio que habéis tenido con el tiempo de Dios y Ofrecedlo por la conversión y santificación de todas las almas y de todos los tiempos.De cada segundo de vuestra existencia, de cada segundo que vuestro Padre os concedió por vuestra libre petición para servirLe en la Tierra, se os tomará cuentas…

Pero Su Misericordia es muy grande y en un instante podréis reparar lo que no habéis hecho en años, de la forma como os lo acabo de explicar. Es el tiempo de Dios bien usado el que alcanza la salvación de las almas.

Orad, hijitos Míos, orad mucho y entregaos perfectamente a vuestro Padre, quién os ama con un amor tan grande que no podéis ni imaginar y por ello os da tantas oportunidades para vuestra salvación.

Reflexionad en éste tiempo de Gracia, por todos sus Favores concedidos y AgradecédLe de corazón todo lo que os ha concedido…  Y también pedídLe de corazón, Perdón por todo el tiempo desperdiciado y las faltas cometidas a Su Amor Infinito y Misericordioso.

Venid hijitos Míos, acercaos al pesebre y adorad a Mi Pequeñito, a vuestro Dios hecho Hombre y agradecédLe Su Presencia entre vosotros, que se dio y se quedó para vuestro cuidado; para vuestro crecimiento y para salvación de cada uno de vosotros.

Que el Amor Infinito del Padre, de Mi Hijo y del Espíritu Santo quede con cada uno de vosotros y Mi Amor de Madre os proteja y Me permita llevaros de regreso a la Casa Celestial.

Yo os bendigo en Nombre de Nuestro Padre Dios, de Mi Hijo Jesucristo, de Mi Esposo el Santo Espíritu de Amor y en Mi Nombre de Madre vuestra y de todo el género humano.  http://diospadresemanifiesta.com/