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M6 OFRENDA VIVIENTE 2


Noviembre 28 de 2019

Habla nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, hoy os voy a explicar el valor que tiene el Sufrimiento.

Mi Padre, al crear todo lo que conocéis u lo que no conocéis, todo lo hizo perfecto, todo lo que de Él sale es perfecto y así creó todo.

Cuando Él creó a los ángeles, también los creó perfectos, también les dio libre albedrío, él cuál utilizaron algunos para fallarLe.

Fué la soberbia la que causó la falla angelical y ésta también causó falla en vuestros Primeros Padres y al fallarle a Nuestro Padre, entraron a la Creación, la muerte, el pecado, el dolor.

Toda la Creación se vió afectada por ésta caída en el mal y desde el Principio del Tiempo, se les profetizó a vuestros Padres,

que padecerían dolor en el trabajo y en el parto, queriendo con ello indicar los momentos más importantes que tenéis como hombre y mujer.

La vida de Adán y Eva transcurría, en el Principio, muy bella, muy santa, sin preocupaciones de ninguna especie.

Todo lo tenían, todo lo sabían, pero Nuestro Padre tenía que probar la fidelidad de sus hijos, porque el Reino sólo se le dá a aquellos que Le son fieles, a pesar de todo lo que suceda.

Ellos fallaron y todo se alteró, pero como la falla ocurrió a niveles altísimos de espiritualidad, sólo alguien que pudiera abarcar ésos niveles, podría alcanzar a recuperar todo lo perdido por el Pecado Original,

Pecado horrible y tremendo, pecado difícil de entender aún ahora en éste tiempo, porque se produjo en una esfera espiritual muy alta y ahora no entendible por vosotros,

porque estáis bajo la influencia del Pecado Original y de sus repercusiones.

Mi Padre Me crea para poder cubrir la falla producida por la primera pareja creada.

El dolor y la muerte, que NO fueron creación de Mí Padre, tenían que ser vencidos, pero sólo una Persona lo podía hacer, Yo Jesús, Dios Encarnado.

Como Dios hubiera podido restaurar todo lo espiritual, pero hubiera quedado a nivel invisible.

Pero Me quise encarnar para restaurar también, la naturaleza caída; la carne, la cuál fue creada santa, y ahora ya estaba afectada por el Pecado.

Me hice hombre y tomé carne, pero no carne afectada por el Pecado, sino carne pura y santa, creada, ex profeso, para que vuestro Dios se encarnara.

Y por ello creamos, en forma especial y divina, a la Santísima Virgen María, Mi Madre carnal, vuestra Madre espiritual.

Yo, vuestro Dios, Me quise encarnar para padecer las causas del pecado. Padecí el dolor desde el principio de Mí Gestación.

Sufrí el dolor de la persecución, sufrí el dolor del frío al nacer, sufrí el dolor de caídas y tropezones desde pequeño, sufrí el dolor del ayuno y la sed.

Sufrí el dolor del calor y de los desprecios. Sufrí el dolor del ataque verbal de Mis enemigos.

Sufrí el dolor del rechazo de casi todo un pueblo, al que Yo le había ayudado tanto.

Sufrí el dolor pasado, presente y futuro de todos los pecados que se cometían. Sufrí el dolor de la Pasión infame y sufrí la muerte.

Acepté pasar por todo tipo de dolores para que Yo pudiera reparar y acompañar a cada uno de vosotros en vuestro peregrinar y que de Mi tomarais fuerzas para seguir adelante en vuestra misión terrena.

Todos éstos dolores y aún la Muerte, Yo los vencí.

Yo, el Hombre-Dios, vencí al Dolor y a la Muerte. 

Y CON MÍ SACRIFICIO DIVINO,

REPARÉ, EN MÍ Y EN CADA UNO DE VOSOTROS

LOS DOLORES Y LA MUERTE, QUE TAMBIÉN PADECERÍAIS

Yo, vuestro Dios y Hombre, quise daros el ejemplo y la fortaleza que deberíais tener en vuestro caminar terrestre.

De hecho al encarnaros, ya os habíais donado a tomar Mis Pasos para proseguir la Redención comenzada por Mí.

El Pecado Original fue muy grande y como afectó a toda la Naturaleza y a los descendientes de Adán y Eva,

cada uno de vosotros al ser sus hijos, el amor hacia ellos y el perdón hacia ellos, debe ser restaurado “por su familia”.

Todos vosotros sóis familia de Adán y Eva, todos sóis hermanos y al estar todos afectados por su Error, por vuestra caridad y por vuestro perdón hacia ellos, debéis ayudarlos a encontrar paz espiritual.

Ser comprensivos y tener una gran caridad para perdonar, aún a la mayor agresión física o espiritual que se pueda tener, son virtudes muy grandes; por ello Yo os la quise enseñar, vividas por Mí mismo.

Mateo 28, 11-15

Se Me Traicionó, se Me Flageló en cuerpo y en alma y se Me asesinó por disgusto de unos cuantos y que manipularon a todo un pueblo.

Yo sufrí por vosotros y aún por el Pecado Original que cometieron vuestros Primeros Padres; el cuál como Dios, NO Me afectaba,

pero que sí Me afectaba al veros a cada uno de vosotros sufriendo por su causa, porque os amo infinitamente.

QUISIMOS EN NUESTRA SANTÍSIMA TRINIDAD,

DAROS LAS ARMAS ESPIRITUALES NECESARIAS PARA AYUDAROS A PROTEGEROS

Y A PROTEGER A OTROS EN VUESTRA MISIÓN TERRENA

Debido a la complejidad espiritual del Principio y que no podríais entender a nivel humano, el deseo de encarnarMe, era, también para enseñaros todo en forma simple.

Yo os vine a enseñar como con el dolor aceptado y ofrecido, como holocausto a vuestro Creador,

se podía ir destruyendo el mal y sus consecuencias, que habían entrado a la Creación por insidias del Demonio y por la aceptación de Adán y Eva.

El dolor aceptado y ofrecido, del cuál vosotros no tenéis culpa directa de que exista, pero que sí aceptásteis padecer antes de vuestra concepción,

AL UNIRLO A LOS DESEOS DIVINOS QUE YO TOMÉ PARA OFRECER A MÍ PADRE

VA RESTAURANDO TODO LO AFECTADO

Y llegará el tiempo en que por vuestra ayuda, donación y entrega de vuestra vida a Mí Vida Humana y Divina, restaurará todo lo afectado y se logrará el Triunfo definitivo del Mí Amor.

Todo se deberá restaurar con vuestro amor unido al Mío.

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Sóis víctimas de un mal que no cometísteis, pero que está afectando a lo que vuestro Dios creó con Amor infinito.

ES VUESTRO AMOR, QUE UNIDO AL MÍO PARA RESTAURAR LO PERDIDO

Y PARA DAR ALEGRÍA A NUESTRO PADRE

LO QUE HACE QUE LAS ALMAS BAJEN A SER CORREDENTORAS CONMIGO.

Tomáis del dolor que afecta al Mundo, sin que vosotros lo hayáis causado, para levantar a la dignidad del Principio, a vuestros Primeros Padres.

Tomáis el dolor y aceptáis la muerte con dolor, para que al uniros a Mis Dolores y a Mí Muerte, todo quede envuelto con Amor

y así se venza el Odio y la Maldad con los que envolvió a Nuestra Creación el ángel caído del Principio, Satanás.

El mal que él ha diseminado, fácilmente es vencido por el Amor de vuestro Dios y que habita en cada uno de vosotros.

DE ELLO DEBÉIS DAROS CUENTA Y DEBÉIS ENTREGAROS A VUESTRO DIOS,

PARA QUE ÉL OS TOME COMO SUS INSTRUMENTOS LLENOS DE AMOR,

PARA QUE, A TRAVÉS VUESTRO, SE DIFUNDA SU AMOR

El Dolor siempre es una bendición y lo permito en cada uno de vosotros y lo aumento, en las almas preparadas para recibirlo, con mayor intensidad.

El dolor debiera ser una dádiva a vuestro Creador, para que con el Amor que habita en vosotros, se anulara y se fuera destruyendo de toda la Tierra,

pero como ya no lo aceptáis, porque el Maligno os ha hecho creer que debéis pasar por éste mundo sacándole todo el provecho posible, en lo material

No podemos decir que amamos a Dios y estar abrazando los placeres de este mundo.

Y obteniendo todo el goce posible para vuestro cuerpo y sus pasiones desordenadas,

entonces Yo escojo almas en las que puedo confiar y les regalo con el dolor, el cuál nunca lo doy más allá de lo que podréis soportar.

Si ahora hay más dolor en el Mundo que antes, es debido a que los pecados actuales son mayores. Yo os voy dando el dolor para que lo unáis a Mis Dolores y juntos los podamos vencer.

Muchas almas se quejan del dolor y tratan de quitárselo lo más pronto posible, sin darse cuenta de que al aceptarlo y ofrecerlo,

EL REGALO CON EL QUE YO PREMIO A ÉSAS ALMAS,

AFECTADAS POR ÉL, QUE BIEN PODRÍA DECIR, “BENDECIDAS POR ÉL”

ES DESCOMUNAL

Nos llama a tomar su Cruz y a seguirle, porque Él sufrió por nosotros dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas. San Pablo escribe: a) Ga 2,20: «yo estoy con Cristo en la Cruz, y no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí». Para alcanzar la identificación con Cristo hay que abrazar la Cruz.

Daos cuenta, hijitos Míos, de que al uniros a Mis Dolores, estáis consintiendo una vida de Redención y al uniros a Mí, vuestro Dios Encarnado, alcanzáis Gozos Divinos.

SI OS ESTOY PIDIENDO ACEPTAR DOLOR JUNTO CONMIGO,

TAMBIÉN OS ESTOY INVITANDO A TENER GOZOS DIVINOS, JUNTO CONMIGO

Se os enseñó desde un principio, el valor del sacrificio y de la penitencia, donación libre y voluntaria, para uniros Conmigo, para ir destruyendo poco a poco, con la maldad del mundo.

Mí Madre, en Sus Apariciones, os lo ha recordado –Oración, Penitencia y Ayuno–, pero pocos, muy pocos, lo han aceptado y muchos, menos lo han comprendido.

Os vuelvo a repetir, el dolor debiera ser donación y a la libre donación Yo la pago, mucho mejor que al dolor que envío y es aceptado.

Las comodidades, con las que el Maligno os ha envuelto con maña infernal, os han ido quitando éstas dos bendiciones, la donación libre y amorosa y la aceptación con amor, a la Voluntad de Nuestro Padre.

El peor dolor no es el que te mata, sino el que te quita las ganas de vivir…

Al renegar al dolor, os váis sumiendo más a las consecuencias del Mal.

No sóis lo suficientemente sabios como para entender hacia donde os lleva el Mal, ni tampoco sóis lo suficientemente humildes, como para aceptar lo que vuestro Dios os pide PARA AYUDAROS.

Quiero que entendáis esto con más claridad.

Yo Soy vuestro Dios y a Mí, personalmente no Me afecta el pecado, pero sí Me afecta en Mí Corazón, a Mí Amor, por vosotros, al veros caídos y arrastrados en el fango del mal.

Si Yo os estoy dando todas estas explicaciones, es para ayudaros y para que juntos restauremos un mal cometido en el pasado.

Somos familia y con amor, debemos restaurar lo que otros han destruído y que, además, han puesto su salvación en juego.

Yo Soy vuestro Hermano Mayor y sé lo que es bueno en Nuestra Familia y por ello os guío y os protejo en innumerables formas, con tal de regresaros a Nuestro Reino Celestial.

Cuando el dolor y el sufrimiento nos flagelen, HAY QUE ENTREGARLOS INMEDIATAMENTE…

Diciendo a Jesús: “Padre Santísimo te entrego…(lo que nos esté aniquilando) Te doy gracias por esto que permites en mi vida y te alabo con todas y cada una de mis lágrimás, UNIDAS A LAS DE MARÍA MI MADRE SANTÍSIMA… ¡ABRÁZAME Y AYÚDAME! Señor mío y Dios Mío, TE AMO, SOBRE TODAS LAS COSAS… Te ofrezco TODO por el Círculo Dorado de la Perfección y por mis hermanitos del Purgatorio que estén más necesitados de tu Misericordia… Amén”

Y el AMOR de Jesús nos da el Consuelo y la Fortaleza… Y EL SUFRIMIENTO CASI DESAPARECE, cuando su Amor nos envuelve y su Sabiduría nos invaden…

Yo os he dado el ejemplo de vida y así como Yo vencí al Dolor y a la Muerte con Mí Donación a Mí Padre, ahora os aconsejo hacer lo mismo.

No dudéis ni temáis a lo que os pido y enseño, como tampoco dudéis del gozo con el que os voy a premiar para toda la Eternidad.

Recordad, el dolor es una bendición y así lo debéis entender, aceptar y ofrecer. 

Yo Soy un Dios de Amor y trato de dar lo mejor Mis hijos y hermanitos. Al dolor ya a la muerte nunca los podréis esquivar y los padecéis desde que sóis concebidos.

Ellos son parte de la naturaleza humana, pero la parte divina que habita en vosotros, vuestra alma los debe utilizar para que os podáis unir a Mí, vuestro Dios y Redentor

y para poderMe ayudar en la restauración de todo lo afectado por el pecado QUE EL MAL HA DESTRUIDO.

El Amor, tomando como instrumento al mismo mal producido –al dolor y a la muerte–, logra la vida nuevamente.

Yo Soy la Vida y así lo demostré al vencer a la muerte. Aquellos que se unen perfectamente a Mí, también la adquieren, para sí y para otros.

Hijitos y hermanos Míos, vuestra tarea aquí en la Tierra, es divina y la cumplís perfectamente cuando os unís a Mí, en la transmisión de la vida, que es el amor;

en la aceptación y en ofrecimiento del dolor que os dá la naturaleza humana, en el holocausto final, vuestra muerte, unida a Mí Muerte de Cruz, para daros Vida Eterna.

Yo he vencido al Mundo y sus falsedades y el que está Conmigo, también lo logra.

Hay males con los que os agrede el Enemigo, a ésos Yo los quito, como los quité cuando viví entre vosotros. Os repito, Yo no permito más allá de lo que el alma pueda soportar.

Por los dolores o penalidades que provoca el Maligno, sí debéis pedirMe que los quite, porque ellos sí os pueden llevar a una Muerte Eterna.

PedídMe por todos vuestros hermanos afectados por los males que el Demonio produce a través de sus instrumentos, como son los brujos, los espiritistas, los que pueden lograr conjuros y posesiones satánicas.

Así mismo, pedídMe por la recuperación de todos los vicios que afectan cuerpo y alma y por todas aquellas “enfermedades del corazón”, que causan problemas a los demás, por tener un corazón de piedra.

YO OS DÍ MÍ EJEMPLO.

YO OS DÍ LA FORMA DE AYUDAR A VUESTRO PRÓJIMO

YO OS DÍ LA FORMA DE LUCHAR CONTRA LOS ESPÍRITUS INMUNDOS

Todo lo tenéis en las Sagradas Escrituras, pero no lo queréis tomar de ahí y preferís seguir padeciendo tontamente, uniéndoos cada vez más en las trampas del Mal.

Si no tenéis vida en la Gracia y de acercamiento a vuestro Dios, no podréis vencer al mal. ¿Cómo queréis vencer al mal con las armas del mal?

Si él os está causando un mal, por medio de sus instrumentos, los brujos y gente satánica; en vez de buscar Mí ayuda os hundís más;

buscando, supuestamente, resolver el problema que os causaron, aprovechando sus mismos “remedios”, o sea, la ayuda de otros brujos.

Si a la lógica humana esto suena ilógico, a Mí lógica Divina esto es una tontería y traición.

Hijitos Míos, Mi Cruz sigue siendo escándalo para unos y amor para otros.

Sí, Mis pequeños, todavía muchos de vuestros hermanos se escandalizan al ver la Cruz; quieren ver triunfo, quieren ver Gloria, quieren ver Paz, quieren ver alegría.

Y NO SE DAN CUENTA QUE LA CRUZ OS DA TODO ESO Y MÁS

PERO NO SABÉIS APRECIAR LA CRUZ

QUE ES EL SUFRIMIENTO QUE TODOS VOSOTROS DEBÉIS PASAR

COMO YO TUVE QUE PASARLA POR VUESTRA SALVACIÓN

La Cruz os da alegría a tal grado, de que Yo Me abracé a Ella por la alegría de saber que al ofrecerMe por vosotros os iba a abrir las Puertas del Paraíso.

Mis pequeños, debéis aprender también vosotros a dar alegría a través del Sufrimiento…

El sufrimiento de los males fisicos y morales, ES LA OFRENDA más digna que puedes hacer a Aquel que nos ha salvado sufriendo

Dar alegría a través del servicio a vuestros hermanos, aún a pesar de que vosotros estéis cansados y sufráis; o NO estéis tan preparados como creéis que debéis estar.

Mis pequeños, todo se vive en el amor; cuando vosotros aprendéis a vivir en el amor, es más fácil vivir los sufrimientos, las penurias, vuestras penas de todo tipo; porque vosotros estaréis uniéndoos a Mí, vuestro Dios y Salvador.

Os he dicho que os amarais los unos a los otros Y LA CRUZ ES ESO MIS PEQUEÑOS, es amor de unos para otrosla Cruz no debe ser escándalo;

LA CRUZ DEBÉIS VERLA COMO SALVACIÓN,

JESÚS NO TE PIDE QUE LLEVES CON ÉL, LA PESADA CRUZ. SINO SÓLO UN PEQUEÑO TROZO DE ELLA…

COMO GLORIFICACIÓN, COMO VIDA PARA TODOS VOSOTROS

Uníos a Mí a través de vuestras cruces de cada día.

Vuestras pequeñeces se van a hacer grandes cuando os unáis a Mí, vuestro Salvador, NO desperdiciéis vuestros momentos…

OFRECEDME TODO, MIS PEQUEÑOS

Vosotros tenéis una Cruz de cada día, que no os podéis apartar de ella ni la podéis negar, porque la Cruz viene por el Pecado que se cometió por vuestros Primeros Padres. 

Vosotros debéis padecer vuestra Cruz y qué mejor cuando os unís a Mí, vuestro Dios.

Ahora os causa penurias, tenéis dolores, tenéis sufrimientos; pero vendrá el tiempo en que os daréis cuenta de lo que vosotros hicisteis al haber ofrecido vuestra vida junto con la Mía en la Tierra.

Cuando lleguéis al Reino de los Cielos gozaréis inmensamente el haberos ofrecido a Mí y haber unido toda vuestra vida, toda vuestra cruz a la Mía.

BuscadMe y Me encontraréis. Confiad en Mí y juntos restauraremos el Mal, que se introdujo desde el Principio. Yo os necesito como instrumentos y vosotros Me necesitáis para obtener vuestra vida eterna.

Gozad pues, desde ahora, Mis pequeños, ésos grandes momentos que tendréis Conmigo cuando lleguéis al Reino de los Cielos.

Y GOZAD MI CRUZ Y AGRADECED LA VUESTRA

Porque muchas almas, muchas almas se van a poder salvar a través de vuestros ofrecimientos y de vuestro amor.

Yo os bendigo en Nombre de Mí Padre, Creador de todo lo bello que véis y de los que no véis, en Mí Santo Nombre, de Redentor del género humano y en Nombre de Mí Santo Espíritu, Dios del Conocimiento y de la Sabiduría Divina y humana.

 

M6 OFRENDA VIVIENTE 1


Ya se está luchando la tremenda Batalla del Armagedón. Satanás va a ser derrotado y encadenado, ÉL LO SABE y como su soberbia no lo admite,

ya está aplicando la táctica militar de ‘la tierra quemada’ que él mismo enseñó a los pueblos de la antigüedad…

A nivel Universal nosotros estamos envueltos en ella y conociendo lo que implica esta formidable estrategia;

si analizamos lo que entraña a nivel mundial, adquieren un terrible significado las Palabras de ABBA en su último mensaje que recién publicamos el día 28 de Noviembre.

Hemos sido advertidos de cómo la Presencia Divina en nuestro interior, será la que nos fortalezca ante EL SUFRIMIENTO EXTREMO A QUE VAMOS A SER SOMETIDOS, por los delirios vengativos de Satanás.

El sufrimiento de los males fisicos y morales, ES LA OFRENDA más digna que puedes hacer a Aquel que nos ha salvado sufriendo

Y con este artículo que están leyendo ahora, iniciamos la serie que debemos MEDITAR Y EJECUTAR, si queremos que nuestro sufrimiento NO SEA UN SUFRIMIENTO INÚTIL,

Ofrezcámonos como ‘hostias vivientes y vivamos el Cielo con la Presencia Tangible de Dios, mientras Satanás nos sumerge en el Infierno que nosotros mismos hemos provocado, con nuestra maldad y nuestros pecados.

Y que ¡Pobres de los Tibios! Deberemos ayudarlos a superar LA PRUEBA SUPREMA jamás experimentada por el género humano.

¡Bendigamos y alabemos al Señor, PORQUE SI HACEMOS NUESTRA DONACIÓN PERSONAL, cómo la hacían los primeros cristianos antes de recibir el Bautismo (1)

Viviremos nuestro Purgatorio en la Tierra ayudados por el Cielo entero y obtendremos MÉRITOS de corredentores, otorgados por la Misericordia Divina…

¡¡¡QUÉ PRIVILEGIO TAN EXTRAORDINARIO!!!

Amadísimos hermanitos, aprendamos con ABBA A MORIR AMANDO… 

Cuando fuimos creados, Dios nos moldeó a su Imagen y Semejanza y en el momento en que descendimos para encarnarnos, recibimos el primer ataque demoledor con el Pecado Original…

Y TODAS las consecuencias de las maldiciones ancestrales completaron el trabajo de Destrucción.

Prácticamente nuestra semejanza divina casi desaparece, hasta que es restaurada por el Sacramento del Bautismo.

Pero cuanto más nos neguemos a la Conversión, nuestros pecados aumentan la devastación provocada por Satanás, hasta dejarnos irreconocibles de nuestra filiación divina.

Y si ni siquiera intentamos CRECER espiritualmente, nuestro estado de devastación es tan lamentable, que para poder regresar al Cielo…

El trabajo restaurador de nuestra estancia en el Purgatorio apenas será para devolvernos la semejanza divina, que teníamos antes de bajar y que estaba dada por el AMOR INNATO, con que ABBA nos creó.

Imagen que Dios perfeccionó en nuestra capacidad de AMAR.

Pero la Semejanza por la cual nos comprometimos al concedérsenos el Don de la Vida, es la Semejanza que Jesús alcanzó cuando vino a Encarnarse en el Vientre Purísimo de la Virgen María…

¿Y cuál es esa NUEVA Semejanza?

LA DE CRISTO CRUCIFICADO

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA, para eliminar nuestros pecados y recuperar la Semejanza con la que fuimos creados… 

PARA QUE EL PADRE PUEDA RECONOCERNOS COMO SUS HIJOS Y HERMANOS DE JESÚS…

Al cumplir nuestra Misión como CORREDENTORES y hacer nuestra particular aportación a la Magna Obra de la Redención, que todavía no ha sido completada…

Santa Faustina Kowalska, promotora de la festividad de la Divina Misericordia, tuvo una relación profunda con las almas del Purgatorio.

En su Diario recoge bastantes experiencias espirituales referentes a quienes viven en estado de purificación.

Estando de vacaciones en Skolimów, nos relata:

“Vi al Ángel de la Guarda que me dijo que le siguiera. En un momento me encontré en un lugar nebuloso, lleno de fuego y había allí una multitud de almas sufrientes.

Estas almas estaban orando con gran fervor, pero SIN EFICACIA PARA ELLAS MISMAS; sólo nosotros podemos ayudarlas.

Las llamas que las quemaban, a mí no me tocaban. Mi Ángel de la Guarda no me abandonó ni por un solo momento.

Pregunté a estas almas ¿Cuál era su mayor tormento?

Y me contestaron unánimemente que su mayor tormento era la añoranza de Dios.

(LA PENA DE DAÑO… La Noche del Getsemaní, que hizo sudar Sangre a Jesús)

Vi a la Madre de Dios que visitaba a las almas en el Purgatorio…

Ella les trae alivio.

Deseaba hablar más con ellas; sin embargo mi Ángel de la Guarda me hizo seña de salir.

SALIMOS DE ESA CÁRCEL DE SUFRIMIENTO.

Oí una voz interior que me dijo:

“MI MISERICORDIA NO LO DESEA, PERO LA JUSTICIA LO EXIGE.

 A partir de aquel momento me uno más estrechamente a las almas sufrientes”.

En la biografía de San Juan María Vianney podemos encontrar lo siguiente:

Por eso hijos míos, concluyó el santo Cura de Ars: “Cuando queramos liberar a nuestros seres queridos que están en el Purgatorio, hagamos lo mismo. Ofrezcamos al Padre, por medio del Santo Sacrificio a Su Hijo, junto con todos los méritos de Su Pasión y Muerte, así no podrá rechazarnos nada”.

Entrevista de sor Emannuel a María Simma.

Otros medios muy eficaces para ayudar a las almas del Purgatorio son el Ofrecimiento de nuestros sufrimientos, nuestras mortificaciones y el sufrimiento voluntario, como por ejemplo el ayuno, las privaciones, etc.

Y naturalmente, también los sufrimientos involuntarios como las enfermedades, los lutos, los abandonos…

–     María, tú fuiste invitada muchas veces, a sufrir por las almas del Purgatorio para liberarlas. ¡Puedes decirnos qué has vivido y probado en esos momentos!

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

–     La primera vez un alma (era una mujer) me preguntó si quería sufrir tres horas, en mi cuerpo, por ella; y agregó que luego yo podría retomar mi trabajo.

Yo me dije: “Si es sólo por tres horas, quiero aceptar”.

Esas tres horas me parecieron que durasen como tres días, TAN TERRIBLES ERAN LOS SUFRIMIENTOS.

Pero al final, miré el reloj y vi que habían pasado sólo tres horas.

El alma luego me dijo que, habiendo aceptado sufrir con amor esas tres horas, le había ahorrado veinte años de Purgatorio.

–     María, ¿Por qué, una vez llegados al Purgatorio, NO SE PUEDEN ADQUIRIR MÉRITOS y en cambio, mientras se está en la tierra SIEMPRE se los pueden adquirir?

–     PORQUE EN EL MOMENTO DE LA MUERTE, LOS MÉRITOS SE TERMINAN. 

Mientras uno vive en la Tierra puede reparar el mal que ha cometido antes.

Las almas del Purgatorio tienen una santa envidia por esta posibilidad nuestra.

Hasta los ángeles son celosos de nosotros, porque tenemos la posibilidad de “CRECER” mientras estamos sobre la Tierra…

Y si nos entregamos en las Manos del Divino Alfarero, de nosotros depende el grado de Perfección alcanzado, con nuestra voluntad ANIQUILADA en la Divina voluntad.

PERO MUCHAS VECES

LA APARICIÓN DEL SUFRIMIENTO EN NUESTRA VIDA NOS HACE REBELAR

Y TENEMOS DIFICULTAD EN ACEPTARLO Y VIVIRLO BIEN

–     Entonces, ¿Cómo vivir el sufrimiento para que pueda dar frutos?

–     Los sufrimientos son la Prueba más grande del amor de Dios. Y si se ofrecen bien, pueden ganar muchas almas.

–     Pero ¿Qué hacer para recibir los sufrimientos como un don, y NO (como se hace con frecuencia) como una punición o un castigo?

–      Hay que ofrecerlo todo a la Virgen Santa, pues Ella sabe mejor que nadie quién necesita esta o aquella ofrenda para ser salvado.  

Habla Dios Padre

Hijitos Míos vuestra mayor riqueza, os he dicho muchas veces es vuestra alma, empezando porque fue creada a Imagen y Semejanza Mía.

Vuestra alma es parte de Mí; vuestra alma es Creación de Amor, brotó de Mí, de Mis Deseos de Crear a una creatura más que Me amara, que Me agradeciera Mis cuidados.

Que trabajara para Mí, en la difusión de Mi Amor entre sus hermanos y para que pudiera regresar al Reino de los Cielos; después de haber cumplido satisfactoriamente y con amor, lo que Yo le pedí a cada uno de vosotros.

Mis pequeños, os disteis en donación cuando Yo os pregunté quién quería bajar a servirMe.

Y ésa donación Me llenó de alegría y por eso os cuido tanto, Mis pequeños.

Pero, ¿Qué pasa cuando alguno de vosotros está entre gente enferma, cuando hay una epidemia de gripe o de viruela o algo más grave?

Os contagiáis y sufrís, hasta que viene el remedio, y sanáis. 

Estáis así todos vosotros en la Tierra y en el Universo entero; enfermos por todos los pecados que cometéis.

Enfermos, porque no queréis vivir como se vive en el Cielo, viviendo el Verdadero Amor que os vino a Enseñar Mi Hijo a la Tierra.

Enfermos, con una ceguera total, al hacer a un lado todo lo que os Hemos dado para vuestra salvación y vosotros preferís vivir en el Mundo y para el Mundo.

Se os ha dicho que Satanás es muy astuto, él nunca se va a presentar como realmente es, él se va a presentar ante vosotros en su mentira y lo veis a vuestro alrededor, con los gobernantes que tenéis.

Viven en la mentira, su vida es una mentira, os hacen creer a través de promesas, que solucionarán vuestros problemas y pasan los años de su gobierno y os dais cuenta, que os prometieron puras mentiras.

Vosotros mismos, también vivís en la mentira, prometéis y no cumplís.

Vivís en la mentira, al no aceptar las Verdades que os trajo Mi Hijo a la Tierra,

Verdades que se viven en el Cielo y que todos debierais tomar, para que os fuerais preparando a vuestro último suspiro, que os va a llevar ante Mi Presencia.

¿Cuántos de vosotros podréis decir en estos momentos, que estáis preparados para llegar ante Mí y poder pasar vuestro Juicio de la mejor forma?

¿Y os podáis ganar el Reino de los Cielos, después de que os tengáis que purificar un tiempo, en el Purgatorio, por vuestros pecados?

Mis pequeños, estos llamados angustiosos que se os dan, son porque en Mi Santísima Trinidad, quereMos que regreséis al Reino de los Cielos.

No fuisteis creados para sufrir, fuisteis creados para gozar eternamente,

ciertamente sufrís, porque cada uno de vosotros debéis llevar la Cruz de vuestros pecados.

Y podréis llevar el peso de otras cruces, si estáis ayudando a hermanos vuestros, a través de vuestra Oración y Donación en la salvación de sus almas.

Que esto es muy loable de parte vuestra y os dará un nivel más alto de Amor, en el Reino de los Cielos.

¿Cuánto estáis haciendo Mis pequeños, para que, con Mi Amor podáis ir erradicando el Mal que, primeramente, existe en vuestro interior y luego, erradicar la maldad que llevan todos vuestros hermanos en la Tierra y en el Universo entero?

Ciertamente, NO conocéis a todos vuestros hermanos de la Tierra y del Universo, pero vuestra Oración, la cual escucho y la cual aprecio,

ésa sí puede llegar a todos vuestros hermanos, porque vuestra Oración, unida a los Méritos de Mi Hijo, purifica a infinidad de almas y les alcanza su salvación.

Así que Mis pequeños vuestros dolores, vuestros sufrimientos, siempre serán escuchados por Mí, vuestro Dios.

 Mi Amor es Paciente y Misericordioso, espero al hombre, espero a su conversión,

siempre espero que el hombre reaccione hacia el Bien, que se dé cuenta que el Mal no lo está llevando a nada bueno en su vida.

Y así es Mis pequeños, vosotros fuisteis creados para vivir en el bien y tan pronto el alma gira hacia el Mal, todo lo malo se le va hacia ella, porque es como un imán.

Ciertamente, cuando el alma cambia hacia el mal, el Mal viene hacia ésa alma, ahí encuentra su nido y ésas almas, ésos hermanos vuestros que abrieron su corazón hacia el mal,

van a ir decayendo cada vez más y más y vosotros lo notáis, vosotros os dais perfectamente cuenta cómo aquellos que le han dado la espalda a Mi Amor, a Mi Bien, a Mis Leyes, todo les sucede mal en su vida.

Porque ellos han escogido ése camino, porque ellos en su libre albedrío, abrieron su corazón hacia el Mal.

En cambio, aquellos que luchan contra el Mal, Me dan Mi lugar en su vida y están buscando solamente el bien.

A ellos Yo los consiento, los cuido y los protejo; sobre todo esto último Mis pequeños, porque Satanás tiene envidia del bien que las almas buenas producen.

Porque él sabe que un alma que actúa en el bien, tendrá un premio eterno en el Reino de los Cielos,

Premio que él perdió y que no quiere que las almas buenas lo tengan.

Ciertamente hay almas buenas que son muy atacadas por Satanás, porque son almas buenas que pueden hacer que muchas otras almas cambien y se regresen a Mí.

Satanás las ataca constantemente para que ellas se arrepientan de vivir en el bien y cambien hacia el mal,

pero ahí es en donde Yo protejo a las almas, a las almas buenas, a las almas que están buscando la santidad, que es el hacer Mi Voluntad.

Ciertamente van a seguir teniendo ataques, pero estas almas buenas guiadas por Mí, vuestro Dios, ofrecen todos ésos ataques y sufrimientos

para la salvación de muchas otras almas malas que están viviendo en el mal y que están llevando a otras almas hacia el mal.

Así es como Yo aprovecho el Dolor de las almas buenas para la conversión de almas malas, almas que se han equivocado de camino.

Como veis Mis pequeños, en la economía celestial nada se pierde de vuestros dolores, sufrimientos, de todo aquello que sucede, aparentemente, por casualidad.  

No hay casualidad en la vida del hombre, porque Yo os voy guiando Mis pequeños y aquellas almas que han aprendido a dejarse guiar por Mí, saben perfectamente que NO hay casualidades en la vida del hombre.

Os pido Mis pequeños, que sigáis confiando en Mí, vuestro Dios, sabiendo que si algo difícil, doloroso está sucediendo en vuestra vida,

Yo estoy tomando ésos dolores, ésos sufrimientos, para la salvación de muchas almas y sobre todo en éstos tiempos que hay tantas, tantas almas equivocadas,

tantas almas que podrían condenarse y gracias a vuestro sufrimiento, a vuestros dolores ofrecidos, Yo puedo salvar a ésas almas.

Y esto os lo digo para que os alegréis, Mis pequeños.

En los momentos difíciles que tengáis, Yo estoy con vosotros y así como Mi Hijo sufrió por cada uno de vosotros.

Él también en Su sufrimiento ofrecido, aceptando las órdenes que Yo le daba, MUCHAS, muchas almas se salvaron.

Vosotros mismos podéis estar en ésta situación, que fuisteis salvados gracias al sufrimiento anterior de alguna otra alma y que cayeron las Bendiciones sobre vosotros,

y lo que tenéis es gracias a ésas Bendiciones de algún hermano vuestro en algún momento de la historia.

Os digo también todo esto Mis pequeños,

PARA QUE OS ALEGRÉIS,

QUE NO VEÁIS VUESTROS SUFRIMIENTOS COMO UN SUFRIMIENTO ESTÉRIL,

EN MÍ NO HAY ÉSE SUFRIMIENTO ESTÉRIL

Os lo repito, TODOS LOS SUFRIMIENTOS, todos los sufrimientos de Mis hijos queridos, siempre van a producir una reacción feliz para alguna otra alma.

Alegraos pues Mis pequeños, porque nada sucede por casualidad en la economía celestial.

Yo Soy como el jardinero, voy cuidando las plantitas para que éstas crezcan, den flores y fruto, a todas las cuido.

TODAS, todas las plantitas que sois todos vosotros, recibís de Mis cuidados.

Abono la tierra a vuestro alrededor, la remuevo y voy esperando que crezcáis, que deis flores con aromas exquisitos, luego frutos que alegren al paladar.

Pero parece que muchos de vosotros no queréis ser consentidos, buscáis formas de escabulliros para no estar Conmigo, con vuestro Dios

Y no recibir éste abono, que son Mis Enseñanzas y Mis Bendiciones, para que no tengáis compromiso de dar flor y fruto.

¡En cuánto error cae el hombre durante su vida! ¡Se le hace más fácil vivir en el mal, que vivir en el Bien!

Y si realmente el hombre se pusiera a estudiar honestamente su situación, vería que no solamente se sufre mucho al no querer estar Conmigo, sino además sois atacados fuertemente por Satanás en múltiples formas.

Vosotros mismos escogéis un camino errado y éste camino errado os va a llevar a situaciones muy difíciles y problemáticas a lo largo de vuestra vida

Y aún así, os queréis mantener ahí, sufriendo tontamente, porque no queréis estar Conmigo.

A eso os ha llevado Satanás por todo el mundo, a desviaros del camino de la perfección, a que no busquéis lo que viene de Mí, que os puede llevar a la santidad de vida.

Mientras estéis buscándoMe y buscando vuestra perfección, vais a obtener bendiciones inimaginables de Mí, vuestro Dios,

Protección contra los ataques del Enemigo, crecimiento de vida y sobre todo, el tenerMe a Mí, que Soy el Regalo más grande que puede tener el alma.

Tendréis Sabiduría Divina, vuestras virtudes se van a engrandecer y quizá hasta grado heroico. Vuestro amor os hará vivir en la Tierra, el principio del Paraíso que tendréis eternamente.

¿Por qué buscáis lo malo y al buscarlo, sufrir, cuando podéis tener lo bueno y gozar ya desde ahora, de los frutos de Mi Amor?

El ser humano se deja convencer fácilmente por las tentaciones de Satanás y no se pone a razonar un momento, para ver si el camino que ha tomado es el correcto  o que si tomara otro camino, cómo le iría.

Simplemente, habéis escogido el mal y no queréis cambiar, no queréis probar a ver si hay algo mejor.

Y así os la pasáis una buena parte de vuestra vida, sufriendo por vuestra necedad, por vuestra falta de sabiduría, porque al no querer estar Conmigo.

Actuáis solamente con inteligencia humana, muy limitada y muy errónea y no vivís con Sabiduría Divina, que os da los verdaderos lineamientos para vuestra alma,

Para encontrar el camino correcto, el más provechoso y el que os va a multiplicar infinitamente vuestros bienes, los bienes que vienen de Mí, vuestro Dios.

Sed sencillos, sed humildes para que podáis llegar a Mí.

Si os mantenéis en la soberbia y en la necedad, seguiréis sufriendo, porque con ello no encontraréis el camino de Luz que os traerá hasta Mí.

Seguiréis deambulando entre tinieblas, tropezándoos, cayendo constantemente, accidentándoos y SUFRIRÉIS MUCHO, porque Satanás NO os va a hacer felices en ningún momento, él quiere vuestra destrucción.

Entended esto ya Mis pequeños, vosotros sois Mi creación y os quiero llevar siempre hasta vuestro bien.

Satanás fue creado por Mí, como ángel bello y bueno, pero él escogió uncamino errado y se puso en contra Mía y ved cómo le ha ido.

¿Vosotros queréis también acabar como él?

Fuisteis creados bellos, pero si escogéis el camino que escogió Satanás, SUFRIRÉIS como él ha venido sufriendo a lo largo del tiempo, desde que cometió su Error de ponerse en contra Mía y de NO obedecerMe a Mí, su Dios.

Entended que vosotros, los que estáis tomando lo que él os ha enseñado, podréis sufrir lo que él está sufriendo.

Os vuelvo a hacer un nuevo llamado para que ya regreséis hacia Mí y empecéis a obtener abundantemente Mis Bendiciones,

Pero si os mantenéis en terquedad y en tontería es vuestra decisión, la respeto; PERO SUFRIRÉIS ETERNAMENTE.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.

http://diospadresemanifiesta.com

(1) https://cronicadeunatraicion.com/2017/02/22/que-es-un-alma-victima/

R157 SÚPLICA MATERNAL 


Hijitos, os pido una jornada de Oración, Ayuno y Penitencia, a nivel mundial,

para el próximo 08 de diciembre día de mi Inmaculada Concepción de 12:00 a.m. a 6:00 p.m.

para que oremos juntos mi Santo Rosario y supliquemos al Padre Celestial

por la CONSAGRACIÓN de RUSIA a mi Inmaculado Corazón.

¡Que todo el mundo católico me acompañe en este día, pidiendo por esta gran intención!

NOVIEMBRE 25 2019 1: 55 P.M.

LLAMADO URGENTE DE NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA AL PAPA Y AL PUEBLO DE DIOS

MENSAJE A ENOCH

Hijitos, la Paz de mi Señor esté con todos vosotros y mi Protección Maternal, os acompañe siempre

Mis Niños, los días aciagos están por comenzar, estad preparados espiritualmente, para que podáis sobrellevarlos y nada ni nadie os puedan hacer daño.

La angustia y la desesperación muy pronto se tomarán a la humanidad, grandes pruebas se avecinan seguidas unas de las otras, que harán que la paz y tranquilidad se pierdan.

Las revueltas y manifestaciones civiles se intensificarán más, por la injusticia social y la corrupción reinante en muchas naciones;

la anarquía y el vandalismo se tomarán muchas naciones, muchos gobernantes caerán y otros partirán al exilio.

Las voces de protesta no cesarán y el Comunismo ateo se aprovechará de esta inconformidad en las naciones, para crear caos, desestabilizar los gobiernos, tomarse el poder y expandir sus errores.

El hambre, la escasez, la ruina y la esclavitud, serán el común denominador de las naciones sometidas por el Comunismo;

el culto a Dios y la fe cristiana, serán perseguidos, la Cruz de mi Hijo, será cambiada por la Hoz y el Martillo.

El Pueblo de Dios caminará al destierro y muchos mártires derramarán su sangre por el fortalecimiento de la fe.

Hago un llamado urgente al Vicario de mi Hijo aquí en la Tierra, para que cuanto antes, consagre a Rusia a mi Corazón Inmaculado, conforme al pedido de Fátima.

El Papa debe viajar a Rusia en compañía de los Purpurados y consagrarme esa nación, para que los tentáculos del Comunismo no se expandan más por el mundo;

de lo contrario, su doctrina ateísta se propagará y traerá muchas desgracias a la humanidad. Antes de que llegue el Aviso de Dios,

Rusia debe de estar consagrada a mi Corazón Inmaculado. Atended a mi llamado Pastor del Rebaño de mi Hijo,

que no se dilate más la consagración de esta nación, para que mañana no tengáis de qué lamentaros.

Hijitos, os pido una jornada de oración, ayuno y penitencia a nivel mundial, para el próximo 08 de Diciembre día de mi Inmaculada Concepción de 12:00 AM a 6: 00 P.M.,

Para que oremos juntos mi Santo Rosario y supliquemos al Padre Celestial, por la Consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón.

Que todo el mundo católico me acompañe, pidiendo por esta gran intención.

Hijitos, si el Comunismo se expande será la desgracia de los pueblos; empezad pues hijitos a prepararos para ese día,

para que seamos una sola familia, orando y suplicando al Padre por esta gran intención.

Ejército Mariano, convocad la jornada de Oración para este día,

¡Vamos mis pequeños cuento con vosotros, el poder de la oración en cadena y mi Santa Intercesión, harán que la Voluntad Divina sea favorable a nuestra petición.

Nuevamente os digo, si Rusia no es consagrada a mi Corazón Inmaculado como lo pedí en Fátima, el Comunismo se apoderará del mundo.

Que la Paz de mi Señor, permanezca en vosotros, mis Amados Niños

Vuestra Madre, La Señora de Fátima

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

P286 CALVARIO DE LA HUMANIDAD


NOVIEMBRE 19 DE 2019 – 1:30 P.M.

LLAMADO URGENTE DE DIOS PADRE A SU PUEBLO FIEL

Pueblo mío, Heredad mía, mi Paz sea con vosotros

Shemá Israel:

El Jinete de mi Justicia ya cabalga sobre la Tierra y muy pronto descargará su Copa, sobre sus habitantes.

Un cuerpo celeste tocará la Tierra y traerá muchas desgracias, por el choque de esta bola de fuego se acortarán más los días.

El UNIVERSO ESTÁ EN TRANSFORMACIÓN

 Y su agitación, va a hacer que muchos residuos por explosiones cósmicas entren a la Tierra en forma de bolas de fuego,

Asolando vuestro planeta, castigando por Mi Voluntad a las naciones impías.

Los dolores para la Humanidad están por comenzar,

¡Qué tristeza siento como Padre, al ver que se están acercando mis días de Justicia y la inmensa mayoría de la humanidad, continúa aletargada por el pecado y la maldad!

Los días de Justicia están llegando, refugiaos en la Oración; conservad la calma y no perdáis la Fe, porque se aproximan los días de prueba donde seréis probados como se prueba el oro en el fuego.

Vais a estar atribulados en todos los aspectos de vuestra vida y si no estáis preparados, vais a sucumbir al paso de las Tribulaciones.

¡CORRED, insensatos a poner vuestras cuentas en orden, porque vuestro Amo está que toca a la puerta de vuestra alma y viene a pediros el balance de vuestra vida!

Llegaré como ladrón en la noche, que os encuentre despiertos y con las lámparas encendidas con la Oración, para que podáis ser justificados y no tengáis de qué lamentaros.

¡Ay de vosotros mortales, que continuáis dándome la espalda y no la cara, porque lo mismo haré con vosotros en los días de mi Justicia!

Seréis todos vosotros como paja que arderá por el fuego de mi Justa Ira.

Humanidad pecadora,  YA TOCÁSTEIS FONDO, ¿Quién podrá salvarse en el tiempo de mi Justicia?

Sólo los rectos y limpios de corazón, podrán salvarse, sólo los que obran con justicia, serán justificados y estos pueden contarse.

La inmensa mayoría de esta Humanidad que camina en el pecado y la maldad, será borrada de un soplo y no quedará recuerdo alguno de ella.

Se os está acabando el tiempo raza de víboras, seguid en vuestra loca carrera de pecado, que ya casi llegáis a la meta, donde os espera como premio: LA MUERTE ETERNA.

Las profundidades del Abismo os esperan, allí será el llanto y el rechinar de dientes, ese será el pago que recibiréis por todo vuestro pecado, maldad e injusticia, con que obrasteis en este mundo.

Pueblo mío

EN EL TIEMPO DE MI JUSTICIA, ALABAD LA GLORIA DE DIOS, CON CÁNTICOS Y SALMOS,

NO ENTRÉIS EN PÁNICO

La Oración y la Alabanza, serán vuestra Fortaleza que os ayudarán a sobrellevar esos días.

Orad en cadena con vuestros hermanos, para que el poder de la Oración mitigue el curso de los Acontecimientos

Y todo se dé conforme a mi Santa y Divina Voluntad.

Este tiempo de purificación es necesario para sesgar la cizaña que está asfixiando la buena cosecha.

Mis Ángeles muy pronto vienen a separar el trigo de la cizaña, solo la buena cosecha entrará en mi Nueva Creación.

Nuevos Cielos y Nueva Tierra, serán el deleite de mi Pueblo elegido.

Quedad en mi Paz, Pueblo mío, Heredad mía

Vuestro Padre, Yahvé, Señor de la Creación

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad, Pueblo Mío

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Noviembre 07 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, os tengo que advertir y muy seriamente, que NO estáis preparados para los Acontecimientos de la Purificación, son terribles.

Y TODOS AQUELLOS QUE NO LLEGUEN PREPARADOS A ELLOS, SUCUMBIRÁN

Os he ido preparando en estos Últimos Tiempos, a través de Mis videntes y profetas, para que podáis llegar preparados a ellos y vosotros os podéis preguntar, ¿Cómo llegaréis preparados?

Y ES LO QUE OS HE PEDIDO TANTO, ACEPTANDO MI VOLUNTAD.

Cuando Yo os digo aceptar Mi Voluntad, os estoy cuidando, os estoy guiando, os estoy protegiendo, os estoy llevando por un camino seguro de salvación.

Apocalipsis 3, 19  Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. = Sé, pues, ferviente y arrepiéntete.

Ciertamente, os reprendo, porque lo necesitáis. Muchos de vosotros descuidáis éste punto, el de ser reprendidos para vuestro bien,

os sentís ofendidos cuando os llamo la atención a través de Mis Mensajes o de aquellos de Mi Hija, la Siempre Virgen María;

os apartáis de ellos, os creéis buenos, os creéis que estáis cumpliendo suficientemente, Y NO ES  ASÍ.

Satanás es un ser malévolo, un ser que os quiere destruir a todos por envidia y por su maldad y en estos tiempos, estáis viendo cómo él ya ha tomado el poder mundial,

Y OS ESTÁ LLEVANDO A UN DESQUICIAMIENTO ESPIRITUAL, MORAL, SOCIAL, FAMILIAR

Está destruyendo vuestra moralidad, pero más, la de vuestros hijos, que son almitas muy susceptibles a ser destruidas por toda esa Maldad que les están enseñando,

Y que es ciertamente Satanás a través de todo ello.

Hacia donde volteéis, Mis pequeños, veréis la destrucción que ha provocado Satanás en todo.

Ya no podéis voltear hacia aquellas personas que, supuestamente, os podrían ayudar, todo ha sido corrompido.

Ya os había avisado, hace tiempo, que la mentira estaba en todo.

Satanás engaña a unos y a otros, a grandes y a chicos y por eso, muchos de vuestros hermanos, en estos momentos, hablan de una gran confusión

Y ciertamente, existe, porque no os habéis preparado como se os ha pedido desde hace varios años.

Habéis echado en saco roto todo lo que se os daba del Cielo para vuestro bien y ahora estáis viendo las consecuencias.

La Iglesia no tiene un guía fiel a Mí, os está llevando hacia el error y tanto sacerdotes como fieles, estáis en confusión.

Los gobernantes de las naciones hacen lo que quieren con el Pueblo,se aprovechan de sus conciudadanos, les roban, les quitan la paz,

Porque no les ayudan a que tengan una seguridad ni social ni económica; sólo ven por sus intereses y VOSOTROS SUFRÍS  y en algunos países, hasta el extremo.

Y NO PODÉIS HACER NADA,

PORQUE SATANÁS PROTEGE A LOS QUE ESTÁN CON ÉL

Los alimentos como os he dicho, están alterados para causaros enfermedades. TODO, todo lo que vosotros utilizáis a diario, está afectado para que vayáis muriendo poco a poco.

No os unís a orar, como os lo he pedido; Satanás, os he dicho que es fuerte, pero lo podéis vencer con vuestra DONACIÓN, lo podéis vencer estando Conmigo. 

Yo Soy vuestro Dios y él no tiene ningún poder sobre Mí, ni sobre Mi Hija, la Siempre Virgen María,

Pero, como os dije, habéis echado en saco roto todo lo que Yo os había dado, para que estos tiempos de Purificación, no fueran tan desastrosos como lo van a ser.

HABÉIS PERDIDO EL TIEMPO, PUDISTEIS HABER AMINORADO LOS ACONTECIMIENTOS

Y de hecho, podríais hacerlo todavía, si os unierais en Oración, sobre todo, la del Santo Rosario; si hicierais sacrificios y penitencias, ayunos,

Pero ya no queréis poner de vuestra parte, ya no queréis vivir para Mí, ya solo queréis hacer vuestra voluntad, y esto es lo que os habéis ganado: SUFRIMIENTO EXTREMO. 

Ya no vivís en paz, salís a la calle con temor, sufrís por el bien de vuestros hijos; sufrís porque no tenéis el suficiente dinero para cubrir vuestras obligaciones de estado.

Todo es sufrimiento a vuestro alrededor y en vuestra vida. Y todo eso os lo habéis ganado porque contáis, solamente con vuestras pobres fuerzas, porque no queréis contar conmigo, vuestro Dios.

Me habéis hecho a un lado de vuestra vida, Me habéis despreciado, no queréis Mis Consejos, Mi Guía Sapientísima, Mi Protección contra los ataques de Satanás,

Queréis hacer lo vuestro y como no Me llamáis,

ME HAGO A UN LADO Y OS DEJO CAMINAR SOLOS,

PORQUE ESO ES LO QUE QUERÉIS

No dais, ni siquiera, dos, tres pasos, cuando caéis de bruces.

¿Cuándo entenderéis que si no Me llamáis, para que caminemos juntos, caeréis continuamente?

Sois débiles, no tenéis la Sabiduría suficiente para poder moveros en el Mundo y, sobre todo, en estos tiempos de la Gran Tribulación.

Contáis con vuestras propias fuerzas, débiles en extremo, y creéis que los bienes materiales os van a ayudar a salir adelante.

 Y estáis viendo que, éstos, tampoco os están ayudando, porque se os están acabando, y eso ya os lo había dicho hace años, (Satanás lo está haciendo)

QUE OS IBA A IR QUITANDO TODO AQUELLO EN LO CUAL CONFIABAIS,

HABLANDO DE LO MATERIAL, DE LO DE ESTE MUNDO

Mis pequeños, los dolores que tendréis, se irán acrecentando, los desastres mundiales cada vez, serán más fuertes, NO sabréis a dónde ir, qué hacer, cómo protegeros.

Hambre, muchas almas sin hogar, pleitos sociales, arrebatándoos unos a otros los alimentos; desastres naturales en extremo, eliminando a miles y miles de almas en segundos.

Las estaciones alteradas, caminaréis deambulando de un lado a otro, sin confiar en nadie.

Buscaréis el auxilio espiritual de parte de la Iglesia y difícilmente la encontraréis;

PORQUE ELLOS TAMBIÉN, SUFRIENDO ESTARÁN

 Y COMO SERES HUMANOS, DEJANDO A UN LADO SU MINISTERIO,

LA PAZ PERDERÁN Y NO OS AYUDARÁN TAMPOCO,

PORQUE NO SABRÁN QUÉ HACER..

Ciertamente, ayudaré a aquellos que en Mí confíen, que Me busquen, que oren, que luchen por el bien de sus hermanos.

Aún a pesar de la maldad que haya en esos momentos, también, habrá bondad de parte de algunos de hermanos vuestros. 

Difícilmente encontraréis la Paz, porque todo será un caos.

COMO ESTA PURIFICACIÓN

NO HA HABIDO ANTES ALGO PARECIDO NI LO HABRÁ DESPUÉS,

SERÁ DOLOROSA EN EXTREMO, COMO DOLOROSA FUE LA PASIÓN DE MI HIJO

 Pocos, MUY POCOS  Lo acompañaban al menos en su corazón, sufriendo con Él, pero, la gran mayoría, se burlaban y no Lo apoyaban, a pesar de que habían recibido Gracias en extremo de parte de Él.

ÉL SUFRIÓ LA PASIÓN, SE DIO POR VOSOTROS

Y AHORA VOSOTROS SUFRIRÉIS ESA PASIÓN Y MUERTE

Y LOS QUE ESTÉN CONMIGO VERÁN LA RESURRECCIÓN DE LOS NUEVOS TIEMPOS

Me duele tanto Mis pequeños, deciros todo esto, porque os amo; pero veo que en una gran cantidad de vosotros, Yo ya no Vivo en vuestro corazón.

No Me amáis, no Me buscáis, ni siquiera Oráis, Yo Soy un Ser extraño para muchos de vosotros.

El Dolor que tuvo Mi Hijo por salvaros, lo recordaréis en el momento en que estaréis SUFRIENDO.

Los que estéis Conmigo, ACEPTADLO Y OFRECEDLO y eso os ganará vuestra salvación eterna.

Mucho se os advirtió, os quise evitar todos estos dolores que vendrán, pero no respondisteis. Me duele, ME DUELE MUCHO, Mis pequeños,

pero esta generación, ha sido una generación nefasta y podría decir, satánica, porque le hicisteis más caso al Enemigo que a Mí, vuestro Dios,

Y ahora estáis viendo hacia donde os está llevando él.

YO OS QUERÍA EVITAR ESTOS DOLORES Y OS QUERÍA DAR UNA SALVACIÓN ETERNA

Y AHORA SUFRIRÉIS LO QUE EL ENEMIGO, A QUIEN TANTO MANTUVISTEIS EN VUESTRA VIDA,

OS TIENE PREPARADO CON TANTO DOLOR

Cometisteis un gran error al seguirle, al aceptarlo en vuestra vida, al acogerlo pecando contra Mí.

Mi Misericordia se derramó abundantemente sobre cada uno de vosotros, pero ni aún así respondías…

Y ahora, es Mi Justicia la que caerá sobre todos vosotros, para algunos más, para otros menos.

Algunos seréis eliminados y otros purificados, que seréis los que os ganaréis los Nuevos Cielos y Nuevas Tierras.

El tiempo que quede, Mis pequeños, antes de los grandes acontecimientos, utilizadlo, para vuestra salvación y para la de vuestros hermanos.

TODAVÍA, ESTO OS DARÁ MÉRITOS, PARA QUE ALCANCÉIS MI GRACIA

Será nuestro Purgatorio en la Tierra… Y SI HACEMOS NUESTRA DONACIÓN, ¡¡PODEMOS SER CORREDENTORES!! Y salvar almas con nuestra DOCILIDAD…

Y SEA BENEVOLENTE CON VOSOTROS,

PARA DISMINUIROS, EN LO PERSONAL

LOS DOLORES DE VUESTRA PURIFICACIÓN.

Entended que todo esto os lo habéis ganado por vuestros errores, como los de Sodoma y Gomorra se ganaron su destrucción. 

Han sido los pecados del hombre los que os han atraído vuestros dolores. ¿Creíais que podías burlaros de Mí?

Ciertamente, Soy Paciente, esperando vuestra conversión, pero abusasteis demasiado y ahora viene el Mal que acumulasteis con vuestros pecados, se va revertir sobre vosotros.

CULTIVASTEIS MALDAD Y COSECHARÉIS CASTIGO

¡Yo Soy Vuestro Dios y Señor, Creador de Todas las cosas visibles e invisibles y no hay otro dios fuera de Mí! ¡Yo Soy el Alfa y el Omega! ¡Yo Soy el AMOR!

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo y en el del Paráclito de Amor. Recibid las bendiciones de Mi Hija, la Siempre Virgen María y del Señor San José y de todo el Cielo.

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Ve, hijo Mío, cómo de Mi Corazón sale esta Luz tan fuerte, tan poderosa, que baña a toda la humanidad.

Es la Luz de Mi Corazón, que quiere tocar vuestro corazón, que quiere que vosotros os purifiquéis y volváis a Mí.

Mis pequeños, el Cielo os espera,

NO SE OS DIO EL DON DE LA VIDA, PARA QUE OS MANTUVIERAIS SIEMPRE EN LA TIERRA

Vinisteis a trabajar para la conversión y salvación de las almas, como Yo, vuestro Hermano Jesucristo, lo hice.  

Ved Mi Corazón que tanto os ama, que sale de Mi Pecho, que se muestra a vosotros y que al verlo vosotros, debierais caer de rodillas.

Pero contentos al saber que Mi Corazón todo lo perdona, si es que venís a Mí arrepentidos; porque también os llena de Mi Amor…

No estáis solos Mis pequeños, estos son momentos profetizados desde antiguo, que se tienen que dar y es muy triste, que todo este Mal que se ha desatado,

ES el que provoca en vosotros el arrepentimiento y la Oración, porque os he pedido y os he dicho, que vuestro corazón es el que debiera, al estar lleno de Mi Amor, CAMBIAR, CRECER…

Y GOZAR, gozar de todas las Gracias, Bendiciones, Dones y Virtudes, con las que Yo, vuestro Dios y Salvador, os regalo, porque estáis Conmigo.

Pero NO, desgraciadamente es el Dolor, como el que estáis pasando ahora en toda la humanidad, el que hace que vosotros, espantados por lo que sucede, volteéis hacia Mí

Y con temor y no con amor, Me pidaís que se aminoren todos estos desastres, toda esta Maldad, que os ataca ya por todos lados.

Lucas 22,42 – Esta debe ser nuestra entrega SIEMPRE…

Mucha de vuestra Oración, es para exigirMe que se dé de inmediato vuestra petición… Y así, poder volver al mal en el que vivíais. 

Me duele tanto ver los corazones, de una gran mayoría de vosotros, alrededor del Mundo, porque queréis que Yo detenga la maldad que os rodea.

Ciertamente, hacéis oración, sacrificios, penitencias, ayunos, veo vuestro corazón arrepentido en esos momentos, y aminoro o hasta elimino la maldad que os aqueja,

y en lugar de tener un nuevo principio en vuestro ser, en vuestra espiritualidad y volver a Mí limpios y pidiendo un crecimiento espiritual,

¡NO!, HACÉIS TODO LO CONTRARIO, VOLVÉIS AL MAL EN EL QUE ESTABAIS

No sois almas buenas, no sois almas confiables, no sois almas en las que Yo pueda depositar Mis Bendiciones, Carismas, Virtudes, porque, posiblemente, hasta las usaríais para el mal.

No sois almas a las que se les pueda dar el título de ser otros Cristos en estos tiempos,

JESUS ORÓ Y OBTUVO EL MILAGRO

Donde Mi Pureza, Mi Santidad, Mi Amor, Mi Sabiduría, Mis Milagros, Me hacían ser visto como alguien diferente, por llevar una Vida Divina.

Yo, vuestro Dios, caminé entre los hombres, algunos Me aceptaron, otros Me despreciaron y, otros más, Me llevaron a la Cruz.

Meditad, Mis pequeños, ¿A cuál de estas tres opciones que os doy, pertenecéis cada uno de vosotros?

Si realmente Me amáis, ¿Estáis arrepentidos de lo que habéis hecho a lo largo de vuestra existencia?,

O ¿Seréis de aquellos que Me siguieron, gozaron de Mis Milagros, pero luego Me despreciaron?,

O ¿Seréis de aquellos con una idea firme de llevarMe a la Cruz?

EXISTEN TODAVÍA ÉSTAS TRES CATEGORÍAS

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

 Desgraciadamente la primera, aquellos que Me aman, que se les puede decir, SER OTROS CRISTOS en estos momentos de la Humanidad, es una población MUY PEQUEÑA

Muy pequeña, MUY muy pequeña, Mis pequeños.

ES UN DOLOR MUY GRANDE EL QUE ME CAUSÁIS,

A PESAR DE TODO LO QUE HE HECHO POR VOSOTROS

Os veo sufrir con todo lo que está pasando y Me duele inmensamente esto, ver cómo satanás os está atacando de una forma u otra.

Os ataca donde más os pueda herir y sabéis cómo atacarlo a él, Y NO LO HACÉIS.  

Podría decirse, que es muy simple cómo debiera ser vuestro cambio, y es el de regresar a Mí, mantenerse cumpliendo los Mandamientos,

“PADRE PERDÓNALOS, PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN…”

Llevar una vida como Yo la llevé, de ejemplo, de Amor, de ayuda a vuestros hermanos.

Ciertamente, a aquellos que Me siguen, Yo les doy los mismos Dones que Me vieron llevar a cabo y, como dicen las Escrituras, aquellos que Me siguen, en estos tiempos, Yo les daré todavía más,

Pero os debéis negar a vosotros mismos y ESO, es lo que NO queréis la gran mayoría de vosotros.

Queréis seguir gozando lo que el Mundo os da; pero por otro lado, no queréis sufrir lo que también el Mundo os da,

Y por eso os acercáis a Mí, para pedirMe que os quite esa parte de sufrimiento, para que se quede la otra parte, que es la de vuestro gozo

Y A VECES GOZO DESENFRENADO, PECAMINOSO, CRUEL..

Vosotros no os queréis a vosotros mismos. Seguís buscando a Satanás,

Porque él os da esos gozos humanos, aun sabiendo vosotros que son gozos pecaminosos. 

Y luego, queréis venir a Mí, supuestamente, arrepentidos, porque no soportáis los dolores del Mundo, que también, vienen de Satanás.

¡No!, Mis pequeños, estáis viviendo un error en vuestras vidas; si estáis Conmigo, es para que hagáis un cambio radical en vuestra existencia.

DEJAR TODO AQUELLO QUE ES PECAMINOSO

Y DARLE LA ESPALDA A TODO LO QUE VIENE DE SATANÁS

Ciertamente es difícil, si lo queréis hacer por vosotros mismos; pero si os acercáis a Mí, Yo os ayudaré a levantaros y a poner una coraza firme, gruesa y que repela a Satanás.

Pero esa la debéis poner vosotros, con ese cambio radical que no todos queréis hacer.

Queréis venir al Cielo de regreso, os queréis ganar el Cielo asistiendo a Misa los domingos; pero por obligación o por el qué dirán, PERO NO POR AMOR.

Os queréis ganar el gran premio, que es el Reino de los Cielos, con el mínimo esfuerzo que hacéis.

No, Mis pequeños, esto no puede ser así. 

ASÍ COMO YO ME DI EN TOTALIDAD POR CADA UNO DE VOSOTROS

ASÍ ES COMO OS DEBÉIS DAR A MÍ, VUESTRO DIOS

PARA QUE OS GANÉIS MI GRAN TESORO: MI REINO ETERNO.

QUERÉIS MUCHO, HACED TAMBIÉN MUCHO

Subamos al calvario con la Cruz a cuestas. No dudemos. Nuestra Ascención terminará con la visión celeste del Dulcísimo Salvador.

Ciertamente, no moriréis de la forma en que Yo morí; pero sí DAR TODO lo que podáis en cuanto a llevar una vida de acuerdo a como Yo os la enseñé.

Una vida de ejemplo, una vida de virtud, una vida de intercesión y sobre todo, una vida de amor, amando a vuestros hermanos,

deseándoles, a través de vuestra oración, de vuestra intercesión hacia Mí, el Bien, para que puedan entrar al Reino de los Cielos.

Hay tanta Maldad en el Mundo y ciertamente en el Universo entero, también hay mucha Maldad; que podéis ayudar a infinidad de vuestros hermanos.

Dejad que Mi Santo Espíritu os guíe y os lleve a conocer la forma más efectiva, para que podáis salvar muchísimas almas.

Os lo pedí en la Cruz, “Tengo sed”, Y ERA MI SED DE ALMAS, y os lo sigo pidiendo. TENGO SED-.  Ya salvé vuestra alma…

AHORA, DADME ALMAS A MÍ, VUESTRO DIOS

Os di Vida con Mi Muerte; ahora, que vuestro tiempo sobre la Tierra, el poco o mucho tiempo que os quede, antes de regresar a Mi Presencia,

QUE SEA PARA SALVAR ALMAS,

QUE VUESTRA VIDA SEA DE ORACIÓN E INTERCESIÓN

Y UN VERDADERO AMOR HACIA VUESTROS HERMANOS

¡Cuántas almas, que se han condenado, hubieran querido que un alma hubiera orado por ellas, por su salvación!

Estáis tan distraídos en las cosas del Mundo, y desperdiciáis tanto tiempo,

que os puedo decir, que ese tiempo desperdiciado, hubiera salvado a muchísimas almas, si hubierais aprovechado el pedirMe por su salvación.

Entended Mis pequeños que siendo Yo, Persona en vosotros; que así como fue Mi intención bajar a la Tierra, para salvaros a todos;

Ahora si Me lo permitís, puedo Ser Yo en vosotros y ayudaros a salvar almas. 

Poneos en el lugar de aquellos que NO Me aman, los que Me atacan, los que Me blasfeman, los que han perdido la Fe y el Amor a Mí,

¿No quisierais acaso, que alguien orara por vosotros para salvaros?

Os vuelvo a repetir,

HAY MUCHÍSIMAS ALMAS QUE NECESITAN QUE UN ALMA BUENA,

UN ALMA QUE SEA UN CRISTO EN ESTE TIEMPO,

SE DÉ EN ORACIÓN PARA SALVARLAS

OS HE DADO MUCHO

CIERTAMENTE ESPERO TAMBIÉN, MUCHO DE VOSOTROS 

BuscadMe y Me encontraréis. Confiad en Mí y juntos restauraremos el Mal, que se introdujo desde el Principio.

Yo os necesito como instrumentos y vosotros Me necesitáis para obtener vuestra Vida Eterna.

Yo os bendigo en Nombre de Mí Padre, Creador de todo lo bello que véis y de los que no véis, en Mí Santo Nombre, de Redentor del género humano y en Nombre de Mí Santo Espíritu, Dios del Conocimiento y de la Sabiduría Divina y humana.

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M5 DESDE UN PÚLPITO ETERNO


EL PURGATORIO

Sermón del Santo Cura de Ars

Vengo por Dios. ¿Para qué subiría hoy al púlpito, queridos hermanos?, ¿Qué voy a decirles?

Que vengo en provecho de Dios mismo. Y de vuestros pobres padres; a despertar en ustedes el amor y la gratitud que les corresponde.

Vengo a recordarles otra vez aquella bondad y todo el amor que les han dado mientras estuvieron en este mundo.

Y vengo a decirles que muchos de ellos sufren en el Purgatorio, lloran y suplican con urgencia la ayuda de vuestras oraciones y de vuestras buenas obras.

Me parece oírlos clamar en la profundidad de los fuegos que los devoran: «Cuéntales a nuestros amados, a nuestros hijos, a todos nuestros familiares cuán grandes son los demonios que nos están haciendo sufrir.

Nosotros nos arrojamos a vuestros pies para implorar la ayuda de sus oraciones.

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte…

¡Ah! Cuéntales que desde que tuvimos que separarnos, hemos estado quemándonos entre las llamas! ¿Quién podría permanecer indiferente ante el sufrimiento que estamos soportando?»

. ¿Ven, queridos hermanos? ¿Escuchan a esa tierna madre, a ese dedicado padre, a todos aquellos familiares que los han atendido y ayudado?,

«Amigos míos – gritan – líbrennos de estas penas, ustedes que pueden hacerlo».

Consideren, entonces, mis queridos hermanos:

a) la magnitud de los sufrimientos que soportan las almas en el Purgatorio; y b) los medios que ustedes poseen para mitigarlos: vuestras oraciones, buenas acciones y, sobre todo, el santo sacrificio de la Misa.

Y no quieran pararse a dudar sobre la existencia del Purgatorio, eso sería una pérdida de tiempo. Ninguno entre ustedes tiene la menor duda sobre esto.

La Iglesia, a quien Jesucristo prometió la guía del Espíritu Santo, y que por consiguiente no puede estar equivocada y extraviarnos, nos enseña sobre el Purgatorio de una manera positiva y clara.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

Y es, por cierto y muy cierto, el lugar donde las almas de los justos completan la expiación de sus pecados antes de ser admitidos a la gloria del Paraíso, el cual les está asegurado.

Sí, mis queridos hermanos, es un artículo de fe: Si no hacemos penitencia proporcional al tamaño de nuestros pecados, aún cuando estemos perdonados en el Sagrado Tribunal, estaremos obligados a expiarlos…

En las Sagradas Escrituras hay muchos textos que señalan que, aun cuando nuestros pecados puedan ser perdonados,

el Señor impone la obligación de sufrir en este mundo dificultades, o en el siguiente, en las llamas del Purgatorio.

Miren lo que le ocurrió a Adán. Debido a su arrepentimiento Dios lo perdonó, pero aún así lo condenó a hacer penitencia durante novecientos años, esto supera lo que uno podría imaginar.

Y vean también: David ordenó, contrariando la voluntad de Dios, el censo de sus súbditos, pero luego acicateado por remordimientos de conciencia, vio su propio pecado

y arrojándose sobre el piso, rogó al Señor que lo perdonase. Dios, conmovido por su arrepentimiento, lo perdonó, en efecto.

Mas, a pesar de ello, le hizo saber que debería elegir entre tres castigos que le había preparado debido a su iniquidad: plaga, guerra o hambruna.

Y David dijo: «Prefieron caer en manos del Señor (ya que muchas son sus gracias) que en las manos de los hombres».

Eligió la plaga, que duró tres días, y se llevó a setenta mil súbditos suyos.

Si el Señor no hubiera detenido la mano del Angel, que se extendía sobre toda la ciudad, ¡Jerusalén hubiese quedado despoblada!

David, considerando los muchos males causados por sus pecados, suplicó a Dios que le diera la gracia de castigarlo solamente a él y no al pueblo, que era inocente.

Consideren, también, el castigo a María Magdalena; tal vez esto ablande un poco vuestros corazones;

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

¿Cuál será el número de años, mis queridos hermanos, que tendremos que sufrir en el Purgatorio, nosotros que tenemos tantos pecados y que, so pretexto de habernos confesado, no hacemos penitencia ni derramamos ninguna lágrima?

¿Cuántos años de sufrimiento debemos esperar para la próxima vida en el Cielo?

Cuando los Santos Padres nos cuentan los tormentos que se sufren en tal lugar, parecen los sufrimientos que soportó Nuestro Señor Jesucristo en su pasión,

¿Eso les describirá sensiblemente las torturas que estas almas padecen?

Sin embargo, es cierto que si el más leve de los tormentos que padeció Nuestro Señor hubiese sido compartido por el género humano, este hubiese fenecido bajo tal violencia.

El fuego del Purgatorio es el mismo fuego que el del Infierno, la única diferencia es que el fuego del Purgatorio no es para siempre.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

¡Oh! Quisiera Dios, en su gran misericordia, permitir que una de estas pobres almas entre las llamas apareciese aquí rodeada de fuego y nos diese ella misma un relato de los sufrimientos que soporta;

esta iglesia, mis queridos hermanos, reverberaría con sus gritos y sollozos y, tal vez, terminaría finalmente por ablandar vuestros corazones.

«¡Oh! ¡Cómo sufrimos!», nos gritarían a nosotros; «¡Sáquennos de estos tormentos. Ustedes pueden hacerlo!.

¡Si sólo experimentaran el tormento de estar separados de Dios!… ¡Cruel separación!

¡Quemarse en el fuego por la justicia de Dios! ¡Sufrir dolores inenarrables al hombre mortal!,

¡Ser devorados por remordimientos sabiendo que podríamos tan fácilmente evitar tales dolores!…

¡Oh hijos míos!, gimen los padres y las madres, ¿Pueden abandonarnos así a nosotros, que los amamos tanto?

En el Purgatorio YA NO CRECEMOS ESPIRITUALMENTE, eso sólo lo podemos lograr mientras estamos encarnados

¿Pueden dormirse tranquilamente y dejarnos a nosotros yacer en una cama de fuego?

¿Se areven a darse a ustedes mismos placeres y alegrías mientras nosotros aquí sufrimos y lloramos noche y día?

Ustedes tienen nuestra riqueza, nuestros hogares, están gozando el fruto de nuestros esfuerzos, y nos abandonan aquí, en este lugar de tormentos,

¡Dónde tenemos que sufrir por tantos años!… Y nada para darnos, ni una Misa…

USTEDES PUEDEN ALIVIAR NUESTROS SUFRIMIENTOS, ABRIR NUESTRA PRISIÓN

Pero nos abandonan. ¡Oh! qué crueles son estos sufrimientos…

Sí, queridos hermanos, la gente juzga muy diferentemente en las llamas del Purgatorio sobre los pecados veniales, si es que se puede llamar leves a los pecados que llevan a soportar tales penalidades rigurosas.

Qué desgraciados serían los hombres, proclamaron los Profetas, aún los más justos, si Dios no los juzgara con Misericordia.

Si Él ha encontrado manchas en el sol y malicia aún en los ángeles, ¿Qué queda entonces para un hombre pecador?

Y para nosotros, que hemos cometido tantos pecados mortales y sin hacer prácticamente nada para satisfacer la Justicia de Dios, ¿Cuántos años serán de Purgatorio?

«Dios mío», decía Santa Teresa, «¿Qué alma será lo suficientemente pura para que pueda entrar al Cielo sin pasar por las llamas purificadoras?».

En su última enfermedad, gritó de pronto:

«¡Oh justicia y podeer de mi Dios, cuán terribles  son!».

Durante su agonía, Dios le permitió ver Su Santdad como los ángeles y los santos lo veían en el Cielo, lo cual la aterró tanto que sus hermanas, viéndola temblar muy agitada, le dijeron llorando:

Y es por eso que el Señor ha tomado mi vida por todos. Tengo que pensar continuamente en la reina Ester que fue arrancada de su pueblo para interceder ante el rey por su pueblo. Yo soy una pobre e impotente pequeña Ester, pero el rey que me ha escogido es infinitamente grande y misericordioso. ¨

«Oh, Madre, ¿Qué sucede contigo?, seguramente no temes a la muerte después de tantas penitencias y tan abundantes y amargas lágrimas…»

No, hijas mías – replicó Santa Teresa – no temo a la muerte, por el contrario, la deseo para poder unirme para siempre con mi Dios».

«¿Son tus pecados, entonces, lo que te atemorizan, después de tanta mortificación?», «Sí, hijas mías – les dijo – temo por mis pecados y por otra cosa más aún»,

«¿Es el juicio, entonces?»,

«Sí, tiemblo ante las cuentas que es necesario rendir a Dios, quien en ese momento no será piadoso,

Y hay aún algo más cuyo solo pensamiento me hace morir de terror».

 Las pobres hermanas estaban muy perturbadas: «¿Puede ser el Infierno, entonces?».

«No, gracias a Dios eso no es para mí, oh, mis hermanas, es la Santidad de Dios, mi Dios, ¡Ten piedad de mí! Mi vida debe ser puesta cara a cara con la del Mismo

Señor Jesucristo. ¡Pobre de mí si tengo la más mínima mancha! ¡Pobre de mí si aún hay una sombra de

pecado!». «¡¿Cómo serán nuestras muertes?!», gritaron las hermanas.

¿Cómo serán las nuestras, entonces, mis queridos hermanos, que quizás en todas nuestras penitencias y buenas acciones, nunca hemos purgado un solo pecado perdonado en el tribunal de Penitencia?

¡Cuántos años y centurias de castigo nos tocarían! ¡Cómo nos gustaría no pagar nada por nuestras faltas, tales como esas pequeñas mentiras que nos divierte,

pequeños escándalos, el desprecio a las gracias que Dios nos concede a cada rato, las pequeñas murmuraciones sobre las dificultades que nos manda el Señor!

No, queridos hermanos, nunca nos animaríamos a cometer el menor pecado, si pudiéramos comprender lo mucho que esto ofende a Dios y cuánto merece ser castigado aún en este mundo.

Dios es justo, queridos hermanos, en todo lo que hace; y cuando nos recompensa por la más mínima buena acción, nos da con creces lo que podríamos desear.

Un buen pensamiento, un buen deseo, es decir, el deseo de hacer alguna buena obra aún cuando no estemos capacitados para lograrlo. Nunca nos deja sin recompensa.

Pero también, si se trata de castigarnos lo hace con rigor, aún las faltas leves, y por ellas seremos enviados al Purgatorio.

Esto es verdad, pues vemos en las vidas de los santos que muchos de ellos no fueron directamente al Cielo, primero tuvieron que pasar por las llamas del Purgatorio.

San Pedro Damian cuenta que su hermana debió pasar varios años en el Purgatorio por haber escuchado una canción maliciosa con cierto beneplácito de su parte.

Y se dice que dos religiosos se prometieron uno al otro que el primero en morir le contaría al otro sobre el estado en que se hallaba.

Dios permitió a uno morir primero y que se apareciera a su amigo. Le contó a este que había permanecido quince años en el Purgatorio por haberle gustado demasiado hacer las cosas a su manera,

  Y cuando su amigo estaba felicitándole por haber permanecido allí tan poco tiempo, el fallecido replicó: «Yo hubiera preferido ser desollado vivo durante diez mil años seguidos en lugar del sufrimiento de las Llamas».

Un sacerdote contó a uno de sus amigos que Dios lo había condenado a permanecer en el Purgatorio durante varios meses por haber demorado la ejecución de un proyecto de buenas obras.

Así que, querido hermanos, ¿Cuántos hay entre quienes me escuchan que tengan faltas similares que reprocharse a sí mismos?

¡Y cuántos, en el curso de ocho o diez años, han recibido de sus padres, o de sus amigos, el encargo de oir misa, dar limosnas, compartir algo!,

¡Cuántos hay que por temor de encontrar que ciertas cosas deberían hacerse, no quieren tomarse el trabajo de considerar la voluntad de esos padres o amigos;

estas pobres almas están aún detenidas en las llamas, porque nadie ha querido cumplir con sus deseos!

Pobres padres y madres, que se sacrifican por la felicidad de sus hijos y de sus herederos. Tal vez ustedes hayan sido negligentes con su propia salvación para aumentar sus fortunas,

Y así sabotean las buenas obras que se les encargó en los testamentos… ¡Pobres padres! ¡Cuán ciegos estuvieron en olvidarlos!

Ustedes me dirán, quizás, «Nuestros padres vivieron buenas vidas, y eran buena gente. Necesitarían muy poco de esas llamas».

Alberto el Grande, un hombre cuyas virtudes brillaron tanto, dijo sobre esta materia que él un día reveló a un amigo,

que Dios lo había llevado al Purgatorio por haberse entretenido en cierta autosatisfacción envanecida sobre su propio conocimiento.

Lo más asombroso es que aún habría santos allí, aún aquellos que fueron beatificados, haciendo su pasaje por el Purgatorio.

San Severino, Arzobispo de Colonia, apareció ante un amigo suyo largo tiempo después de su muerte y le contó que estuvo en el Purgatorio por haber postergado para la noche las oraciones que debió decir a la mañana.

¡Oh! ¡Cuántos años de purgatorio habrá para aquellos cristianos que no tienen el menor inconveniente en diferir las oraciones para algún otro día con la excusa de tener trabajos más urgentes!

Si realmente deseamos la felicidad de tener a Dios, debemos evitar tanto las pequeñas faltas como las grandes, ya que la separación de Dios es un tormento tan asustante para todas estas pobres almas…

UN SEMINARISTA REPROBADO


¿Alguna vez te has sentido desanimado por no lograr lo que quieres?…

O ¿Has pensado que lo que necesitas hacer es casi imposible?… ¿Qué sentirías después de reprobar dos veces el mismo examen?…

O ¿Hablarle de Dios a un amigo al que no le interesa saber nada de Él?

Esas cosas que nos parecen imposibles de hacer, nos retan a “PERSEVERAR” para lograrlas. Y eso es lo que hizo San Juan María Vianney, también conocido como el Cura de Ars.

San Juan María tuvo que superar muchos obstáculos antes de ser ordenado sacerdote.

También tuvo que Orar muchísimo antes de ver que el pueblo de Ars regresara a Misa…

Y por si esto fuera poco, llegó a estar hasta 16 horas diarias sentado, ¡Confesando a miles de peregrinos!

Bueno, y ¿Cómo fue que San Juan María pudo lograr estas cosas tan extraordinarias?

Déjame contarte su historia…

Juan María Vianney nació en Dardilly, Francia, el 8 de mayo de 1786.

Su familia era campesina, así que Juan María creció trabajando en el campo y cuidando rebaños.

Cuando él era niño, empezó la Revolución Francesa; y pocos años más tarde, los católicos practicantes eran perseguidos y amenazados con la pena de muerte.

Muchos tenían que ir a Misa a escondidas y los sacerdotes tenían que disfrazarse para que no los reconocieran.

Por esta razón, Juan María tuvo que hacer su Primera Comunión en su casa.

Su familia y amigos simularon que descargaban bultos de heno para alimentar al ganado, tapando las ventanas de la casa para que nadie se diera cuenta.

Aprendió a llevar una vida casi monástica, con un estricto horario de Oración y de trabajo, de silencio hasta en las comidas, de ayuno, penitencia y continua mortificación…

¡Qué valiente el sacerdote que arriesgó su vida para traerles a Jesús Eucaristía!

¡Qué impacto tan grande habrá tenido este TESTIMONIO en el pequeño Juan María!

Juan María se conmovió tanto ese día, que no pudo evitar llorar de la emoción, pues amaba mucho a nuestro Señor Jesús…

Cuando cumplió los diecisiete años, su gran deseo era ser sacerdote… A su madre le llegó a decir: “Si soy sacerdote, podría ganar muchas almas para Dios”.

Pero aquí es donde empezaron sus problemas.

A su papá no le gustó nada la idea de que fuera sacerdote, pues necesitaba su ayuda en el campo…

Juan María tuvo que esperar pacientemente dos años antes de que su papá lo apoyara.

Por fin, a los veinte años Juan María empezó sus estudios para sacerdote en la escuela de la ciudad de Ecculy, a cargo del Padre Balley.

Estando en la escuela, a Juan María se le hizo muy difícil estudiar.

Te amo, oh Gios mío, Mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi vida. Te amo oh infinitamente amoroso Dios. Y prefiero morir amándote, qué vivir un instante sin Tí. Te Amo oh mi Dios y mi único temor es ir al Infierno, porque ahí nunca tendría la dulce cosolación de tu Amor. Oh mi Dios, si mi lengua no puede decir cada instante que te amo, por lo menos quiero que mi corazón lo repita cada vez que respiro. ¡Ah! Dame la Gracia de sufrir, mientras te amo y de amarte mientras sufro. Y el día que muera no solo amarte, pero sentir que te amo. Te suplico que mientras más cerca estés de mi hora final, AUMENTES Y PERFECCIONES MI AMOR POR TÍ. Amén

Sus maestros decían:

“Es muy buena persona, pero no sirve para estudiante ¡No se le queda nada!

¡Pobre Juan María! ¡Qué desanimado se habrá sentido!

“No logro guardar nada en esta mala cabeza”– él mismo decía.

Con mucha tristeza, decidió regresar a su casa…

PERO DIOS TENÍA OTRO PLAN PARA ÉL…

El Padre Balley, vio su gran vocación y se ofreció a ayudarle.

Juan María estudió con el Padre Balley por tres años para prepararse para el examen que tenía que presentar en el seminario…

Y cuando todo parecía que iba muy bien, le dieron la noticia de que…

¡NO HABÍA APROBADO EL EXAMEN! 

En ese tiempo era requisito saber Latín para ser sacerdote y Juan María, desafortunadamente, no logró aprenderlo…

El Padre Balley se dio cuenta del gran amor a Dios y del gran deseo de ser sacerdote que Juan María tenía, que hizo todo lo posible para recomendarlo con el Sr. Obispo.

Cuando Satanás le quemó su habitación dijo: “El rufián al no poder atrapar al pájaro, le prende fuego a su jaula,”

El cual, finalmente dijo:

–      ”…Que sea ordenado sacerdote, pues aunque le falten conocimientos, CON TAL DE QUE TENGA SANTIDAD, Dios suplirá lo demás”.

¡Por fin! Juan María fue ordenado sacerdote el 13 de agosto de 1815.

Había logrado su mayor anhelo: ¡Ser un sacerdote de Dios!

Este gran deseo y su gran amor a Jesús Eucaristía, le ayudó a perseverar y a salir adelante a pesar de sus dificultades para el estudio y los obstáculos que se le presentaban…

¡¡Y ¡Quién iba a decir que él sería más tarde, el sacerdote más conocido de su tiempo!!

Después de trabajar tres años con el Padre Balley como su asistente, lo mandaron al pueblo más pobre y aislado de Francia: Ars.

El Padre Vianney tuvo que caminar 38 km desde Ecculy para llegar ahí…

En su viaje, como no sabía como llegar, le pidió a un pastorcito que se encontró por el camino, que le indicara dónde estaba Ars.

Después de mostrárselo, el Padre Vianney le dijo:

–     “Tú me has enseñado el camino a Ars, y yo te enseñaré el camino al Cielo”…

¡Qué hermosas palabras tan alentadoras!…

Hoy en Ars, hay una estatua que recuerda este momento tan especial.

Cuando llegó al pueblo de Ars.

Vio que a la mayoría de la gente le gustaba divertirse bailando y tomando y que no se acercaban a las cosas de Dios.

A Misa sólo asistía un hombre y algunas mujeres.

¿Tu crees que un sacerdote con poca experiencia y con poca capacidad para el estudio pudiera ayudar a este pueblo tan indiferente a Dios?…

SACERDOTE ETERNO LUJURIA

Pues el santo Cura de Ars no se dejó desanimar por eso.

Más bien, se decidió a entregar su vida, por completo, por la conversión de todos ellos.

La forma en que lo hizo fue:  MUCHA ORACIÓN, MUCHO SACRIFICIO…

Y sermones muy directos que ayudaran a evitar el Pecado.

El Padre Vianney pasaba horas en Oración, pues decía:

–     “Hemos de orar con frecuencia, pero debemos redoblar nuestras Oraciones en las Horas de Prueba”…

Y sin duda, buscar la conversión del pueblo de Ars, ¡Era una gran prueba para él!

Pero el amor a Dios y a su Pueblo era mayor.

A Dios le decía:

–     “¡Te amo, oh Dios mío! Mi único desea es amarte hasta el último suspiro de mi vida.”

También dedicaba muchas horas a la preparación de sus sermones y otras tantas frente al Santísimo para encomendarse al Señor.

Y aún así, varias veces, al empezar a predicar en Misa…

¡Se le olvidaba lo que había preparado!…

Esto puede desanimar a muchos, pero NO al Padre Vianney.  NO al santo Cura de Ars.

San Juan María, buscaba cualquier oportunidad para ofrecer sacrificios.

Por ejemplo, dormía muy poco; a veces apenas dormía 3 horas al día…

Y muy seguido comía sólo papas cocidas…

Lo poco que él tenía, se lo daba a los pobres…

Su hermana Margarita, contó de él esta anécdota:

Un día de invierno, el señor Balley, dijo a mi hermano:

–    Vé a Lyon a visitar a esta señora. Es importante que te arregles bien y que te pongas los mejores pantalones.

Al regresar, llevaba unos calzones destrozados.

Entonces el señor Balley le preguntó qué había pasado…

Y contestó que había encontrado en su camino a un pobre medio muerto de frío.

Y movido por la compasión, le había cambiado los pantalones nuevos por sus calzones viejos y rotos”

¿Cuántos de nosotros seríamos capaces de hacer algo así?

La gente empezó a ver todo lo que el Santo Cura de Ars hacía…

Y así, ¡Empezó a hacerse popular!

Tan buscado era, que hasta venían personas de otros lugares para escuchar sus sermones y confesarse con él.

La gente empezó a decir que él era un santo; cosa que a él no le gustaba, porque se consideraba un pobre pecador.

Cuando el Obispo se dio cuenta de esto, mandó a un mensajero para que escuchara sus sermones y le trajera un reporte de lo que estaba pasando.

Al regreso, el Obispo le preguntó:

–     “¿Y bien, tienen algún defecto los sermones del Padre Vianney?

El mensajero respondió:

–      Sí, Monseñor, tienen tres defectos. Primero, son muy largos. Segundo, son muy duros y fuertes. Tercero, siempre hablan de los mismos temas:

LOS PECADOS, LOS VICIOS, LA MUERTE, EL JUICIO, EL INFIERNO Y EL CIELO 

 –       “Bueno, ¿Y tienen también alguna cualidad? – preguntó el señor obispo.

Satanás le gritó: “Faldinegro odiado. Agradpezcale a ESA que llaman Virgen maría; si no, ya me lo habría llevado al Abismo.”

El mensajero contestó:

–         “Sí, tienen una cualidad: las personas se conmueven, se convierten y empiezan una vida más santa de la que llevaban antes”.

Entonces el Obispo dijo:

–     “Pues si es así, por esta última cualidad, creo que se le puede perdonar al Cura de Ars los otros tres defectos”.

Con la visita de tantas personas, entre 300 y 400 por día, tenía que confesar durante largos ratos. Llegó a estar en el confesionario ¡Hasta por 16 horas diarias!

¡En su último año de vida, se dice que llegaron a visitarle cien mil peregrinos!

Estando en el confesionario, a veces sufría mareos y se le entumían las piernas. Sentía que se congelaba en el invierno y que se deshidrataba en el verano…

Pero nada detenía su celo por la salvación de las almas.

Él quería que todos supieran que ¡DIOS NOS AMA! Podemos decir que San Juan María, de modo heroico, ¡Entregó su vida por amor, en el confesionario!

Muchas personas hicieron peregrinaciones a Ars, en vida de este santo …

En esa época se hablaba de él, como nosotros hablábamos de su Santidad Juan Pablo II, el Padre Pío o la Madre Teresa de Calcuta, cuando todavía vivían.

A él venían todo tipo de personas: obispos, sacerdotes, religiosos, jóvenes, enfermos…Todos ellos querían conocerlo…

con algunos de ellos, Dios le dio el don de ver sus pecados…

“Las almas cuestan la Sangre de Cristo y el sacerdote no puede dedicarse a su salvación, sin participar personalmente en el “Alto Precio de la Redención”.

Y a muchos les llegó a decir los pecados que no confesaban…

¡Qué tranquilos y agradecidos se habrán sentido después de reconciliarse con Dios!

Y así vivió 45 años como cura de Ars.

EL SECRETO DE SAN JUAN MARÍA ERA “DARLO TODO Y NO CONSERVAR NADA” …

Darlo todo por amor a Dios, su Oración era: “Dios mío, concédeme la gracia de amarte tanto cuanto yo sea capaz”.

Ojalá que puedas recordar estas palabras para que tú también le puedas decir a Dios,

“DIOS MÍO, CONCÉDEME LA GRACIA DE AMARTE TANTO COMO SEA CAPAZ”.

Imagínate, este hombre al que no aceptaban para ser sacerdote, fue declarado “Patrono de los sacerdotes de Francia” en 1925…

Y en 1929, cuatro años más tarde, fue declarado «PATRONO DE LOS SACERDOTES DEL MUNDO» por el papa Pío XI …

A San Juan María, nunca lo dejaron salir de Ars y él obedeció.

Pero ahora, Dios quiere que todo el mundo sepa de él; Dios quiere que imitemos sus virtudes y que nos sintamos inspirados por su ejemplo.

Por eso, del 19 julio del 2009 al 19 de julio del 2010, el papa Benedicto XVI declaró el “Año Sacerdotal” y escogió a San Juan María como modelo a seguir para los sacerdotes de hoy.

Recuerda la vida de San Juan María Vianney y pide su intercesión cuando sientas que no puedes lograr lo que te piden en la escuela, en tu familia o en cualquier otra circunstancia.

¡No tengas duda de que Dios, también a ti, te dará la perseverancia que necesites!

Fuente: https://tuparroquiainmaculada.com/san-juan-vianney-modelo-de-perseverancia-para-el-sacerdocio/

La pequeña iglesia del pueblito de Ars, en Francia, era calurosa en extremo en el verano y se congelaba en el invierno.

Así y todo, la gente venía; a veces los fieles esperaban durante días y luego se aglomeraban para tener la oportunidad de confesarse.

El Padre Juan María Bautista Vianney llegaba a la iglesia a la una o dos cada mañana, llevando una vela encendida.

Después de rezar frente al altar, se sentaba en el confesionario tras la rejilla y comenzaba a escuchar confesiones.

Para este sacerdote de pueblo, el día pro­seguía de la misma manera hasta bastante entrada la noche, para comenzar nuevamente temprano a la mañana siguiente.

La corriente de peregrinos no terminaba, porque todos querían confesarse con el cura de Ars.

¿Quién era este hombre que cada año atraía a miles de peregrinos de toda Francia hacia una remota aldea situada en las colinas cer­canas a la ciudad de Lyons?

Juan María Vianney, hijo de un campe­sino, había tenido escasa educación formal y apenas había aprobado sus exámenes de latín en el seminario,

Donde algunos decían que NO había aprendido suficiente teología ni para escuchar confesiones.

Su aspecto era también bastante humilde, de cuerpo enjuto por el excesivo ayuno, mejillas hundidas, piel curtida y cabello prematura­mente blanquecino.

Solamente sus ojos azules revelaban la intensidad del Celo que sentía por Dios.

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Como si fuera un virus contagioso, este celo “prendió” en la población y encendió una renovación religiosa que llevó a innumerables personas a la Cruz de Cristo.

Numerosos obstáculos. 

El amor que Juan María le tenía a Dios y a la Oración parecía ser innato, aun­que su madre se lo había alimentado desde temprano.

Siendo el cuarto de seis hijos, nació el 8 mayo de 1786, en el pueblito de Dardilly, a unas cinco millas de Lyons.

Cuando era niño, Juan María asistía a misa con su familia en secreto porque las iglesias estaban cerradas, una trágica consecuencia de la Revolución Francesa.

Con todo, el muchacho aprovechaba cualquier oportunidad que tenía para rezar en la pradera, cuando llevaba a pastar a los anima­les de la familia.

A los 16 años de edad, les dijo a sus padres que quería ser sacerdote, iniciándose así lo que fue una pro­longada y dificultosa travesía…

Y si no hubiera sido por su intenso deseo de hacer realidad su vocación religiosa, sin duda habría desistido de la idea. Primero, se topó con las objeciones de su padre.

Por un periodo de 35 años el santo Cura de Ars fue asaltado y molestado, de una manera física y tangible, por el demonio. Solían ser horribles ruidos y gritos estentóreos que parecían provenir del exterior de la casa parroquial..

Pasaron tres años antes de que le permitiera abandonar la granja familiar para irse a vivir en la ciudad vecina de Ecully, donde estu­diaría bajo la tutela del párroco del lugar, el padre Carlos Balley.

Segundo, Juan María tenía muy poca educación y no lograba avanzar en latín. Su ren­dimiento escolar era deficiente y por mucho que estudiara, no podía recor­dar la gramática del latín.

Luego en 1809, fue llamado al servicio militar, pero antes de que su destacamento partiera hacia su destinación, Juan María enfermó y no pudo salir; a raíz de lo cual fue considerado desertor y tuvo que pasar el año siguiente ocul­tándose en una aldea lejana.

Finalmente, en 1811, se declaró una amnistía general para los deserto­res y Juan María ingresó al seminario para continuar sus estudios, pero se angustiaba por no poder aprender el latín,

Y después de varios meses en el seminario salió reprobado en la primera serie de exámenes.

Estando casi al punto de la desesperación, el padre Balley salió en su ayuda.

Solicitó que lo autorizaran a edu­car personalmente al seminarista y lo consiguió.

Finalmente, el joven Vianney pasó las pruebas requeridas y fue ordenado sacerdote el 13 de agosto de 1815, a la edad de 29 años.

Destinación nueva y difícil.

Durante dos años y medio, el nuevo sacerdote sirvió como asistente de su protector, el padre Balley, en Ecully.

Pero cuando éste falleció en 1818 y designaron a un nuevo párroco, a Juan María lo destinaron como párroco al pequeño pueblo de Ars, distante unas 18 millas.

“No hay mucho amor a Dios en aquella parro­quia —le dijo el vicario general— tú llevarás algo.”

La aldea, de 200 habitantes, tenía cuatro tabernas y era conocida por las alocadas fiestas y bailes que allí se hacían. Pero el sacerdote, ya de 31 años, se puso a trabajar.

Muy tem­prano cada mañana se iba a la ruinosa iglesita y pasaba horas ante el altar derramando lágrimas y rogándole a Dios que convirtiera a la gente de su parroquia.

Durante toda su vida, nunca dejó de elevar esta Oración por las conversiones. La pasión por las almas lo definía y estaba dispuesto a sufrir lo que fuera si eso servía para que más personas se volvieran a Cristo.

A su constante intercesión añadía una extrema penitencia: ayu­naba varios días seguidos y dormía en el suelo duro, sin calefacción alguna.

Durante años vivió comiendo una sola vez al día: un plato de papas hervidas.

Al principio los feligreses eran indiferentes a lo que el padre Vianney predicaba.

Sin embargo, era difícil hacer caso omiso de lo que decía por el buen ejemplo que daba: su Oración era constante, su vida enteramente dedicada a Dios, y su dedicación al pueblo era genuina.

Además, la repulsa que sentía por el pecado le impedía ceder.

Cuando exhortaba a sus feligreses a que salieran de las tabernas y vinieran a la iglesia, no trabajaran los domingos y pusieran fin a los excesos de los bailes, enton­ces empezaron a escucharle, tocados por sus palabras.

Las peregrinaciones que dirigía hacia santuarios locales y una magnífica procesión que organi­zaba cada año en honor de la fiesta de Corpus Christi eran para los luga­reños recordatorios concretos de que Dios se encontraba entre ellos.

El sacerdote estaba convencido de que todos, incluso los campesinos que trabajaban la tierra, podían acer­carse a Dios.

Promovía la devoción al Santísimo Sacramento y enseñaba a los aldeanos a examinarse la con­ciencia y rezar, diciéndoles:

“Nuestro buen Dios no busca oraciones ni lar­gas ni hermosas, sino las que salen del fondo del corazón.”

Por las noches, empezaban a doblar las campanas y la gente se congregaba para las oraciones vespertinas.

El rezo colectivo de los pobladores comenzó a cambiar com­pletamente la atmósfera de la aldea de Ars, y empezaron a verse numerosas conversiones.

“La gracia de Dios es tan poderosa —dijo uno de los aldea­nos— que pocos pueden resistirse.”

Cuerpo incorrupto de San Juan María Vianney

Dones espirituales.

Desde sus primeros años en Ars, tal vez por la intensa vida de Oración y sacrificio que llevaba, Dios empezó a desarrollar en él una serie de dones sobrenatu­rales,

Los cuales, combinados con su capacidad para estimular al pueblo a arrepentirse y buscar la misericor­dia de Dios, pronto lo convirtieron en un confesor muy buscado.

Durante una misión realizada en 1823 en una parroquia cercana, fue tan grande la multitud que se reunió en torno a su confesionario que casi lo derribaron.

Conforme fue creciendo la fama de Vianney, muchos peregrinos empeza­ron a llegar al pueblito.

Querían ver personalmente a este humilde sacer­dote diocesano y el efecto que su ministerio tenía sobre los habitantes de Ars, que muchos empezaron a lla­mar un “oasis de santidad”.

Hacia el final de su vida, la cifra de peregrinos que llegaban a Ars cada año se esti­maba en 80.000.

Bajo la inspiración del Espíritu Santo, Vianney podía leer el corazón de los que venían a verlo.

Por ejem­plo, una mujer paseaba por la plaza de la ciudad un día cuando se cruzó con él.

El santo Cura llegó a entender que cuando más molestaba el demonio era porque iba a haber un gran penitente. Parece que en 1845 cesaron las instigaciones del demonio, y el Cura de Ars fue agraciado con un poder extraordinario para expulsar demonios de las personas poseídas.

“Señora —le dijo— sígame”.

Por el camino, el padre Juan María le empezó a revelar la vida de pecado que ella llevaba y poco después la mujer se convirtió.

Otro hombre, un científico bien conocido que se jactaba diciendo que sólo se dejaba guiar por la razón, fue a ver al sacerdote sólo por curio­sidad.

Después de la misa, el padre le hizo señas para que lo siguiera hacia el confesionario, donde de repente el hombre se puso a llorar.

“Padre —le dijo— no creo en nada. Ayúdeme.”

Después de nueve días de conversar con el padre, el hombre llegó a ser un devoto creyente.

Conforme la gente confesaba sus pecados, Vianney solía llorar por ellos, lo que los movía a un profundo arrepentimiento.

“¡Qué lástima!” solía decir.

Un sacerdote que había visitado el confesionario dijo una vez: “Aquella simple frase ‘qué lástima’, con toda su hermosura, demostraba el daño que el pecado había causado en el alma.”

Incluso, era sabido que el confesor les recordaba a los penitentes los pecados que habían olvidado mencionar.

Los jóvenes le consultaban para que les ayudara a discernir si tenían alguna vocación religiosa.

Los enfer­mos llegaban pidiendo oración por sanación.

Y si había alguna curación física —de las que hubo muchas— Vianney las atribuía a la intercesión de su amada Santa Filomena, una mártir de los primeros cristianos.

Un gran desgaste.

La condición de celebridad a la que llegó el padre Juan María Vianney le causó un gran desgaste personal.

Era prácticamente prisionero del confesionario, ya que se pasaba allí 18 horas al día. Su gran tentación era irse de Ars para entrar en un monasterio donde pudiera “llorar por mi pobre vida”.

Este pen­samiento lo atormentaba, de modo que reiteradamente pidió permiso a su obispo para dejar su puesto e irse a vivir en aislamiento, pero cada vez le fue negada la autorización.

Varias veces llegó incluso a abandonar la aldea, pero pronto se daba cuenta de que Dios lo llamaba a permanecer en Ars y regresaba.

Una vez fue a casa de su hermano en su ciudad natal de Dardilly, pero los peregrinos lo siguie­ron hasta allí.

De forma especial le preocupaban los pobres y muchas veces se le veía con ropas raídas, porque había dado lo que tenía a los necesitados.

En 1823, fundó una escuela gratuita para niñas, que finalmente se transformó en un orfanato.

Este hogar, llamado La Providencia, estaba a cargo de tres mujeres jóvenes de la aldea y llegó a ser un refugio para Vianney, donde podía escapar de las multitudes por un fugaz momento.

Además de comer allí, dejaba tiempo cada mañana para enseñar catecismo.

Eran tanto los visitantes que querían escuchar sus enseñanzas que las clases finalmente tuvieron que trasladarse a la iglesia.

Pero VIANNEY NO ESTUVO LIBRE DE ANTAGONISMO, especialmente al prin­cipio de su ministerio. Algunos de los sacerdotes locales se mostraban escépticos, envidiosos o ambas cosas a la vez.

Pero su opositor más tenaz fue el diablo. Durante el transcurso de 35 años, Vianney tuvo que soportar la actividad demoniaca que había de noche en su casa parroquial.

Los alari­dos, violentos golpes contra la puerta y otros ruidos extraños que hacían estremecerse la casita eran frecuentes.

Pronto se dio cuenta de que la activi­dad aumentaba la víspera del día en que vendría a verlo un “gran pecador”. “Es buena señal —solía decir— siem­pre hay buena pesca al día siguiente.”

Durante 41 años, el padre Juan María Vianney fue el sacerdote de la pequeña aldea. Al final de su vida, llegó a aceptar el hecho de que Dios nunca le concedería el tiempo de soledad que había deseado.

Falleció el 4 de agosto de 1859 a los 73 años de edad. Ya aclamado como santo por la gente, San Juan María Vianney fue canonizado el 31 de mayo de 1925,

Y posteriormente nombrado Patrono de los sacerdotes diocesanos.

Su vida puede resumirse con uno de sus pro­pios dichos:

“Ser amado por Dios, estar unido a Dios, vivir en la pre­sencia de Dios, vivir para Dios. ¡Oh, qué hermosa vida y qué hermosa muerte!”

M4 EL PECADO Y… 5


“EL MARAVILLOSO SECRETO DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO” 

Ahora quisiera referir un testimonio muy significativo que nos ha contado María.

Le habían pedido que se informara sobre una mujer cuyos parientes la creían perdida, pues había vivido una vida muy mala y estaba totalmente inmersa en el pecado. Fue víctima de un accidente: se había caído del tren que en su marcha, la había arrollado y matado.

Un alma dijo a María que esa mujer se había salvado del Infierno porque, en el momento de la muerte había dicho a Dios: “Tú haces bien en retomar mi vida, porque así ya no podré ofenderte”, y eso ha cancelado todos sus pecados.

Y esto es muy significativo, porque un solo acto de humildad, de arrepentimiento en la hora de la muerte, nos salva. Eso no significa que esa mujer no haya pasado por el Purgatorio; pero se salvó del infierno merecido a causa de su conducta.

–     María, quisiera preguntarte en el momento de la muerte ¿Se da un tiempo en el que el alma tiene la posibilidad de dirigirse a Dios antes de entrar en la eternidad; un tiempo si se quiere, entre lo muerte aparente y la muerte real?

–     Sí, el Señor da a cada alma algún instante para que se arrepienta de sus pecados y se decida si acepta o no acepta llegar a Dios. En ese breve tiempo se ve como en un fìlme la propia vida.

Yo conocía a un hombre que creía en los preceptos de la Iglesia, pero no en la vida eterna; un día se enfermó gravemente y entró en coma.

Entonces él se vio en una sala con una pizarra en la que estaban escritas todas sus acciones: tanto las buenas como las malas; luego la pizarra desapareció, también las paredes de aquella sala y todo era infinitamente bello.

Luego se despertó del coma y decidió cambiar de vida.

Este episodio es semejante a tantos otros refrendos en el libro “La vida más allá de la vida”: la experiencia momentánea de la luz sobrenatural es tal que esas personas no pueden vivir más cómo vivían antes.

–     Entonces, María, ¿En la hora de la muerte, Dios se revela con la misma intensidad a todas las almas?

–     A cada alma se le da el conocimiento de su propia vida y también del sufrimiento futuro, pero esto no es igual para todos. La intensidad de la revelación del Señor depende de la vida de cada alma.

–     María, ¿El diablo tiene el poder de atacarnos en el instante de nuestra muerte?

–      Si, pero el hombre tiene también la gracia de resistirlo y de rechazarlo, porque si el hombre no quiere, el demonio no puede hacer nada.

–      María, ¿Qué consejos darás a quien quisiera hacerse santo ya en esta tierra?

–      Ser humildísimo. No debe ocuparse de sí mismo. Debe huir del orgullo, que es la trampa más peligrosa que tiende el Maligno.

–      María, ¿Podrías decirnos si se puede pedir al Señor de hacer su propio Purgatorio en la tierra para no hacerlo después de la muerte?

–      Oh, sí. He conocido un sacerdote y una muchacha, los dos estaban enfermos en el hospital. La muchacha decía al sacerdote que ella pedía al Señor de poder sufrir en la Tierra tanto cuanto fuera necesario pare ir directamente al Cielo.

Y el sacerdote respondió que él no se atrevía a pedir eso.

Junto a ellos había una religiosa que escuchaba toda la conversación. Luego la muchacha murió antes y poco después murió también el sacerdote.

Él se apareció a la religiosa diciéndole: “Si hubiese tenido igual confianza que esa muchacha, también yo hubiese ido directamente al Paraíso ‘´.

–      Gracias por este hermoso testimonio, María.

Ahora María me pide 5 minutos de descanso pues tiene que dar de comer a las gallinas.

La vuelvo a ver en seguida y continuamos con nuestras preguntas

–      Sí, por cierto que es difícil describirlos. Pero, dime, ¿Jesús no va al Purgatorio?

–      Ningún alma me lo ha dicho. Es la Madre de Dios quien va. Una vez pregunté a un alma del Purgatorio si debía ir ella misma a buscar a las almas de las que pedían noticias.

Me respondió que no: es la Madre de Misericordia quien da noticias. Ni siquiera los santos van al Purgatorio; en cambio los ángeles están allí: San Miguel… y cada alma tiene cerca a su Ángel Custodio.

–      ¡Qué estupendo, los ángeles están con nosotros! Pero, ¿qué hacen los ángeles en el Purgatorio?

–      Alivian y consuelan. Las almas pueden verlos.

–      ¡Oh, qué bello! María, si continuas a hablarnos de los Angeles casi me haces venir el deseo de ir al Purgatorio. Otra pregunta: tú sabes que hoy, mucha gente cree en la reencarnación, ¿Qué dicen las almas sobre este tema?

–      Las almas dicen que Dios nos da una sola vida.

–      Pero algunos sostienen que una sola vida no es suficiente para conocer a Dios y para tener el tiempo de convertirse verdaderamente, y piensan que eso no sea justo. ¿Qué le respondes a tales personas?

–      Todas las almas tienen una Fe interior; aun si no son practicantes, ellas reconocen a Dios. No existe nadie que no crea totalmente.

Cada hombre tiene una conciencia para reconocer el bien y el mal, una conciencia dada por Dios y un conocimiento interior, ciertamente de grados diversos como sea, sabe distinguir el bien del mal. Con tal conciencia cada ser humano puede llegar a la bienaventuranza.

–      ¿Qué pasa con las personas que se suicidan? ¿Alguna vez te visitó una de esas almas?

–      Las almas que vienen a mí son sólo almas del Purgatorio. Por lo tanto, hasta hoy, nunca encontré el caso de un suicida que se haya perdido; eso no significa que no las haya.

Pero algunas almas me dicen que con frecuencia son más culpables aquellos que han estado alrededor de ellas, porque han sido negligentes o han difundido calumnias.

A este punto pregunté a María si las almas se arrepienten de haberse suicidado, y María me respondió que si, pero me dijo que con frecuencia, el suicida es una persona enferma.

Con todo, las almas se arrepienten porque apenas ven las cosas a la luz de Dios, comprenden, en un solo instante, todas las gracias que les estarían reservadas a ellas durante el tiempo que aún les quedaba por vivir,

Y ven todo el tiempo restante (meses o años), y todas las almas que hubiesen podido ayudar ofreciendo el resto de su vida a Dios;

Y lo que a ellas les causa mayor dolor por su pasado es ver el bien que hubiesen podido hacer y que, en cambio, no hicieron porque abreviaron su vida.

Pero, si la causa del suicidio fue una enfermedad, el Señor, sin duda, no lo tiene en cuenta.

–      María, quisiera preguntarte si almas de personas de otras religiones, por ejemplo judíos, han venido a visitarte

–      Sí, y están en la felicidad. Quien vive bien su Fe está en la paz; pero es a través de la Fe católica que se gana mucho más para el Cielo.

–      ¿Existen religiones que son malas para las almas?

–      No, pero ¡hay tantas religiones en la tierra!. Los más cercanos a la Fe Católica son los ortodoxos y los protestantes. Hay muchos protestantes que recitan el Rosario; pero las sectas son muy, muy malas. ¡Hay que hacer de todo para salir de ellas!

–      María, ¿Hay sacerdotes en el Purgatorio? (Aquí veo que María alza los ojos al Cielo como para decir: “¡Ay de mí!…”).

–      Sí, hay muchos. Esos no han colaborado para tener respeto por la Eucaristía y entonces toda la Fe sufre. Con frecuencia están en el Purgatorio por haber descuidado la Oración, y su Fe ha disminuido; pero es también cierto que muchos de ellos han ido directamente al Paraíso.

Un encuentro inolvidable para mí fue aquel con un sacerdote cuya mano derecha era negra. Le pregunté la causa: “Hubiera tenido que bendecir más”, me dijo.

“Di a todos los sacerdotes que encuentres que deben bendecir mucho más: ellos pueden dar numerosas bendiciones y conjurarían las fuerzas del Mal”.

–      Bien, ¿Y qué le dirías a un sacerdote que quisiera vivir verdaderamente según el corazón de Dios?

–      Le aconsejaría de rezar mucho al Espíritu Santo y de recitar cada día el Rosario.

–      María, ¿Hay niños en el Purgatorio?

–      Sí, pero para ellos el Purgatorio no es muy largo ni muy penoso, porque a ellos les falta el pleno discernimiento.

–      Pienso que algunos de ellos han venido a encontrarte. Tú nos contabas la historia de aquella niñita… el alma más pequeña que has visto; era una niñita de 4 años. Pero ¿Por qué estaba en el Purgatorio?

–      ¿Por qué? Esta niñita había recibido de sus padres, como regalo de Navidad, una muñeca. Tenía una hermana melliza, que también había recibido una muñeca.

Y he aquí que esa niñita de 4 años había roto su muñeca y entonces a escondidas, sabiendo que nadie la veía, fue a poner esa muñeca rota en el lugar de la de su hermana,

Y al hacer así el cambio, sabiendo muy bien en su corazoncito, que habría ocasionado muchísimo dolor a su hermana; se daba cuenta que eso era un engaño y una injusticia. Por esta causa pasó por el Purgatorio.

Sí, los niños con frecuencia tienen una conciencia más viva que la de los adultos, y es preciso sobre todo luchar contra la mentira; ellos son muy sensibles.

–      María, ¿Cómo pueden los padres ayudar en la formación de la conciencia de sus hijos?

–      Sobre todo con el buen ejemplo: es lo más importante; y luego con la oración. Los padres deben bendecir a sus hijos e instruirlos bien en las cosas de Dios.

–      Lo dicho es muy importante. ¿Te han visitado almas que, sobre la tierra, practicaban perversiones? Pienso, por ejemplo, en el campo de la sexualidad.

–      Las almas que he conocido (todas del Purgatorio), no se han perdido, pero deben sufrir mucho para purificarse. En todas las perversiones está presente la obra del Maligno. En modo particular en la homosexualidad.

–      ¿Qué consejo darías a todas esas personas que son tentadas por la homosexualidad, que tienen en ellos esas tendencias?

–      Les diría de rezar, rezar mucho, para tener la fuerza de alejarse. Sobre todo hay que orar al Arcángel san Miguel, pues es él por excelencia, quien combate contra el Maligno.

–      ¡Oh, sí el Arcángel san Miguel! ¿Y cuáles son las tendencias del corazón que pueden conducir a la pérdida de nuestra alma, a la pérdida definitiva de nuestra alma, es decir al infierno?

–      Es cuando no se quiere ir hacia Dios, es decir cuando se dice decididamente: “¡Yo no quiero!”

Te agradezco por esta aclaración. Y aquí te quisiera contar que, sobre este argumento, he interrogado a Vicka, una de las videntes de Medjugorje, que me decía también ella que al Infierno (¡y ella al infierno lo ha visto!), van únicamente aquellos que deciden de ir allí, y no es Dios quien los manda.

Al contrario, El suplica al alma de acoger Su Misericordia. El pecado contra el Espíritu Santo del que habla Jesús, y que por tanto no es perdonado, es el rechazo radical de su misericordia, y eso en plena luz y en plena conciencia.

Yo señalo que Juan Pablo II lo explica muy bien en su encíclica sobre la Misericordia; pero también en esto podemos hacer mucho, por medio de la Oración, por las almas que están en peligro de perderse.

–      María, ¿Tendrías algún testimonio al respecto?

–      Un día me encontraba en el tren. En mi compartimento había un hombre que no terminaba de criticar a la Iglesia, a los sacerdotes y hasta de ofender a Dios. No cesaba de maldecir, y yo le dije: “Usted no tiene el derecho de decir todo eso, ¡No está bien!”.

Llegada a mi estación, mientras bajaba los dos peldaños de la escalerita, dije sencillamente a Dios: “¡Señor, que esta alma no se pierda!…”.

Algunos años después el alma de este hombre vino a visitarme y me contó de haber estado a la orilla del Infierno y de haberse salvado sólo por la oración que yo había hecho en aquel momento.

Sí, es extraordinario ver como tan solo un pensamiento, un impulso del corazón, una sencilla oración por alguien, pueda impedirle de caer en el infierno, porque es el orgullo que hace ir al Infierno.

Y el infierno es eso: es el obstinarse a decir NO a Dios; pero nuestras oraciones pueden suscitar en quien muere, un acto de humildad. Y sólo un impulso de humildad por mínimo que sea, tiene tanta fuerza como para hacemos evitar el Infierno.

–      Un alma me contó: “No habiendo observado las leyes de tránsito, me maté a causa del golpe, mientras iba en motocicleta en Viena”. Le pregunté: “¿Estabas preparada para entrar en la eternidad?”.

“No lo estaba, agregó, pero Dios da dos o tres minutos para que se puedan convertir a cuantos pecan contra de él con insolencia y presunción. Y sólo quien lo rechaza es condenado”.

El alma continuó con su comentario interesante e instructivo: “Cuando uno muere en un accidente, las personas dicen que era su hora. Es falso: eso se puede decir sólo cuando una persona muere no por su culpa.

Pero según los designios de Dios, yo hubiera podido vivir aún treinta años; entonces hubiese transcurrido todo el tiempo de mi vida”. Por eso el hombre no tiene el derecho de exponer su vida a un peligro de muerte, salvo en caso de necesidad.

Un médico vino un día a lamentarse que debía sufrir por haber acortado la vida de sus pacientes con inyecciones para que no sufrieran más.

Dijo que el sufrimiento, soportado con paciencia, tiene para el alma un valor infinito; se tiene el deber de aliviar los grandes sufrimientos, pero no el derecho de acortar la vida con medios químicos.

En otra ocasión vino una mujer. Confesó: “He debido sufrir treinta años de purgatorio porque a mi hija no la he dejado ir al convento”.

–      María, ¿No te parece increíble que alguno pueda llegar al punto de decir NO a Dios en el momento de la muerte, cuando lo ve?

–      Bien, por ejemplo un hombre me dijo que no quería ir al Cielo; ¿Y saben por qué? Porque según él, Dios permite los injustos y las injusticias… Yo le dije que esto lo hacen los hombres y no Dios.

Me respondió: Espero no encontrar a Dios, después de la muerte, porque entonces le romperé la cabeza con un hacha”.

El tenía un odio profundo contra Dios; pero Dios deja al hombre su voluntad libre; podría impedir esta voluntad, pero no, quiere dejar a cada uno su libre elección.

Dios da a cada uno, durante la vida terrena y en la hora de la muerte, muchas gracias para convertirse, aun después de una vida transcurrida en las tinieblas; pero si se pide perdón sin cálculo, ciertamente podemos salvarnos.

–      Jesús dijo que es difícil, para un rico, entrar en el Reino de los cielos. Tú, personalmente, ¿Has visto a veces casos de este género?

–      Sí, si hacen buenas obras, pero obras de caridad, si viven el Amor, entonces pueden llegar a ser como los pobres.

–      Y ahora, María, actualmente, ¿Te visitan las almas del Purgatorio?

–      Sí, dos o tres veces por semana.

–      Quisiera saber qué piensas sobre las prácticas de espiritismo; por ejemplo cuando se llaman a los espíritus de los difuntos, se hacen girar las mesas, etc.

–      ¡No es bueno!. Con frecuencia es el diablo quien hace mover las mesas. ¡Oh, si, es importante decirlo! Hay que hacer saber esto a la gente; pues hoy, por desgracia, estas absurdas prácticas espiritistas aumentan cada vez más…

–      Ahora, te ruego, acláranos, ¿Existe una diferencia entre lo que tú vives con las almas de los difuntos y las prácticas de espiritismo?

–      No es lícito llamar a las almas. Yo no busco su venida; vienen por sí solas, con el permiso de Dios.

En el espiritismo, en cambio, se evocan a los espíritus, se los llaman. Pero es el demonio quien viene, fingiendo ser el alma de ése o de aquél. A veces se presenta bajo falsas apariencias, sin ser llamado.

–      Tú, personalmente, ¿Has sido alguna vez engañada por falsas apariciones? Por ejemplo, por el diablo que se hace pasar por un alma del Purgatorio para hablarte?

–      Sí, una vez un alma vino a verme y me dijo: “No recibas al alma que vendrá después de mí, porque te pedirá demasiados sufrimientos. Eso no está a tu alcance. Nunca podrás hacer lo que te ha de pedir “. Entonces quedé turbada.

Me acordé de lo que me había dicho mi párroco que había que acoger a cada alma con generosidad, y yo estaba por cierto, habituada a la obediencia.

De repente pensé dentro de mí: “¿Acaso no podría ser el demonio quien esté aquí ante mi, y no un alma del Purgatorio? ¿No será el demonio que se ha camuflado?…”.

Dije entonces a aquel hombre: “Si eres el diablo, ¡Vete de aquí”. En seguida pegó un fuerte grito y huyó.

Y efectivamente, el alma que vino luego de él era un alma que tenía mucha necesidad de mi ayuda y era en verdad importante que viniese a verme y que yo la escuchase.

–      Cuando el diablo aparece, ¿El agua bendita lo hace huir siempre?

–      Lo molesta mucho y con frecuencia huye.

–      En la actualidad, María, eres muy conocida, sobre todo en Alemania, en Austria y aun por toda Europa, gracias también a tus conferencias y a tu libro.

Pero en los comienzos vivías del todo escondida. ¿Cómo es que, de la noche a la mañana, la gente ha reconocido que tu experiencia sobrenatural era auténtica?

–      ¡Oh! Fue cuando las almas comenzaron a pedirme que suplicara a sus familias para que restituyeran un bien mal adquirido.

A este propósito, María me contó varios testimonios. Sería demasiado largo referirlos. Pero muchas veces, diversas almas han venido a verla para decirle:

“Ve a mi familia, en tal pueblo (y ese pueblo ella no lo conocía), para decir a mi padre, a mi hijo, a mi hermano que restituyan tal propiedad, tal suma de dinero, tal objeto que, en tal lugar y en lo de fulano, me he procurado de mal modo.

Y así yo seré liberada del Purgatorio cuando ese bien sea restituido”.

Entonces María refería todos los detalles de ese campo, de aquella suma de dinero, de tal objeto, de aquel vestido así y así, y las personas quedaban sorprendidas viendo que ella conocía todos esos particulares,

porque algunas veces las mismas familias no estaban al corriente de que aquel bien hubiese sido mal adquirido por sus parientes.

Fue por tales hechos que María comenzó a ser muy conocida.

–      María, ¿existe un reconocimiento oficial de la Iglesia con respecto al carisma que ejerces hacia las almas del Purgatorio, y también hacia aquellos que son alcanzados con tu apostolado?

–      Mi Obispo me ha dicho que, hasta que no haya errores teológicos, yo debo continuar: Mi párroco, que es al mismo tiempo mi guía espiritual, confirma también él estas cosas.

–      Te quiero hacer una pregunta, que puede parecer indiscreta. Tú has hecho tanto por las almas del Purgatorio que sin duda alguna, cuando te toque morir, miles de almas te escoltarán hasta el cielo.

Imagino que tú ciertamente no habrás de pasar por el Purgatorio, ¿No es así?

–      ¡Oh!. No creo que iré al Cielo sin Purgatorio, porque yo he tenido más luz, más conocimiento, y por tanto mis culpas son más graves. Pero espero igualmente que las almas me ayudarán a subir al Cielo.

–      Si, por cierto. Y tú, María, ¿Estás contenta de tener este carisma, o bien es para ti una cosa pesada y fatigosa todos esos continuos pedidos por parte de las almas?

–      No, no me lamento de las dificultades, porque sé que puedo ser de mucha ayuda para ellas; puedo ayudar a tantas almas, y soy feliz de poder hacerlo.

–      María, te agradezco, también en nombre de los lectores, por esos hermosos testimonios. Pero consiénteme de hacerte una última pregunta, Para que podamos conocerte mejor, ¿Podrías contarnos, en pocas palabras, algo de tu vida?

–      Cuando era niña, quería entrar en un convento. Mi madre me decía que esperara a que tuviese 20 años. No quería casarme. Mi madre me hablaba mucho de las almas del Purgatorio y, ya, desde cuando frecuentaba la escuela, esas almas me han ayudado mucho.

Entonces yo me decía que debía hacerlo todo por ellas. Terminada la escuela, pensé ir al convento. Entré en las Hermanas del Corazón de Jesús, pero, luego me dijeron que era demasiado débil de salud para poder permanecer con ellas.

En verdad, cuando era pequeña, había tenido una pulmonía y una pleuritis.

La Superiora confirmó que yo tenía vocación religiosa, pero me aconsejó que entrara en una orden más fácil y esperara algunos años más.

Yo, en cambio quería ingresar en una orden claustral y en seguida. Después de otros dos intentos, la conclusión fue la misma: era demasiado débil de salud.

Entonces me dije que para mí entrar en el convento no era la voluntad del Señor. He sufrido mucho moralmente, y me decía: “El Señor no me ha mostrado lo que quiere de mí”.

Esta espera duró para mí hasta la edad de 25 años, es decir hasta el momento en que Dios me ha confiado esta tarea de orar por las almas del Purgatorio. ¡Me había hecho esperar 8 años!.

En mi familia éramos 8 hijos. Yo trabajaba en casa, en nuestra estancia, desde los 15 años. Luego fui a Alemania, como doméstica en la familia de un campesino, y después he trabajado aquí, en la estancia de Sonntag.

A partir de los 25 años, cuando comenzaron las visitas de las almas, he tenido que sufrir mucho por ellas. Ahora estoy mejor físicamente.

Habla su confesor y director espiritual.

Habiendo leído, recientemente, un informe sobre María Simma enviado por el Padre Alfonso Matt (director espiritual de la vidente) al Obispo de su Diócesis, considero útil agregar, para los lectores, estas otras breves noticias.

María Simma (la segunda de ocho hijos), ha nacido el 5 de febrero de 1915 en Sonntag (Vorarlberg) en Austria, de una familia pobrísima. El padre, José Antonio (18 años mayor que su esposa, Luisa Rinderer), por varios años se ganó la vida como cuidador y campesino de su hermano.

Durante la primera guerra mundial fue cartero, luego obrero vial y bracero, luego jubilado. Con su mujer y sus ocho hijos fue a vivir en una vieja casa que había recibido en herencia de un buen anciano, maestro carpintero.

A causa de la gran pobreza de la familia, los hijos, desde muy jóvenes, trabajaron y se ganaron el pan: los varones como obreros y las muchachas como niñeras.

María Simma desde su juventud fue muy piadosa y frecuentó asiduamente los cursos de instrucción religiosa organizados por su párroco.

Luego debió alejarse de su pueblo para trabajar en varios lugares. Quería hacerse religiosa pero, como ya sabemos, el Señor ha tenido otros proyectos sobre ella.

En el informe del párroco se lee que ella “consagró su virginidad a la Virgen e hizo esta consagración a María en favor sobre todo de los difuntos”;

SE OFRECIÓ A DIOS, HACIÉNDOLO CON VOTO “COMO ALMA VÍCTIMA,

VÍCTIMA DE AMOR Y DE EXPIACIÓN”.

El párroco refiere que en varias ocasiones, y por diferentes modos, ella se ofreció como víctima para ayudar a los difuntos, con sufrimientos voluntarios a veces terribles, gracias a los cuales abrevió las penas de innumerables almas.

Además de los sufrimientos ofreció a Dios continuas oraciones, misas y penitencias.

Desde la muerte de su padre, acaecida en 1947, vive sola en la casita paterna y para proveer a las necesidades de la vida, continúa, a pesar de la edad a cultivar su huertita. Vive así en pobreza, ayudada por la gente caritativa.

No pide nada, todo lo hace gratuitamente; y si alguno le deja ofrendas, las envía íntegramente a la Curia, para la celebración de misas, para obras caritativas y sobre todo, para las Misiones.

Formas de ayudar a las almas del Purgatorio.

El párroco, en su informe, hace resaltar que la acción desarrollada por María Simma no es sólo ayudar ella misma, a los difuntos, como siempre lo hizo, sino también hacerse celosa promotora de la ayuda de los vivos a las almas del Purgatorio y a los moribundos.

En todos sus encuentros con la gente, y también en las páginas de su diario, siempre indicó, con insistencia, los medios de ayuda, pedidos también por las mismas almas:

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

misas, Rosarios, ofrecimiento de los sufrimientos, Vía Crucis, obras caritativas; entre estas, sobre todo, ayuda a las Misiones que, a decir de las almas, son de grandísima eficacia para los difuntos.

Se indican luego medios menores de ayuda que suscitan nuestra sorpresa y curiosidad. Y por eso quiero referirlos, en parte, textualmente:

“El encender velas ayuda a las almas: ante todo porque esa atención de amor les da una ayuda moral: luego porque las velas son benditas y disipan las tinieblas en las que se hallan las almas.

Un niño de 11 años de Kaiser, pidió a María Simma que orase por él. Estaba en el Purgatorio porque, el día de los fieles difuntos, apagó en el cementerio las velas encendidas en las tumbas y robó la cera para diversión.

Las velas benditas son de mucho valor para las almas.

El día de la Candelaria, María Simma debió encender dos velas por un alma, mientras soportaba por ellas sufrimientos expiatorios”.

“Echar agua bendita mitiga los sufrimientos de los difuntos. Un día María Simma pasando echó agua bendita por las almas. Una voz le dijo: “¡Mucho más aún!”.

“Todos los medios no ayudan a las almas de la misma manera. Si durante su vida alguno tiene poca estima por la Misa, no le aprovechará mucho cuando estará en el Purgatorio.

Si alguno no tuvo corazón durante su vida, recibe poca ayuda.

Quienes pecaron difamando a los demás deben expiar duramente su pecado.

Pero quien en vida haya tenido un buen corazón, recibe mucha ayuda”.

“Un alma que había descuidado de asistir a Misa, pudo pedir ocho Misas para su alivio, porque durante su vida mortal había hecho celebrar ocho Misas por un alma del Purgatorio”.

El párroco refiere que María Simma insiste mucho en que se rece para ayudar a los moribundos.

“Según lo que dicen las almas del Purgatorio”, escribe el párroco, “muchas van al Infierno porque se ora demasiado poco por ellos…

María Simma un día vio muchas almas suspendidas en vilo entre el Infierno y el Purgatorio”.

He aquí algunas instrucciones:

”Las almas del Purgatorio se preocupan mucho de nosotros y del Reino de Dios (es siempre el párroco que escribe). Tenemos la prueba por ciertas advertencias que ellas dieron a María Simma”.

Las instrucciones que siguen (continúa el párroco) han sido tomadas de sus anotaciones: “De nada sirve lamentarse de los tiempos que vivimos. Es necesario decir a los padres que ellos son los principales responsables.

Los padres no pueden ofrecer un peor servicio a sus hijos que consentir a todos sus deseos, dándoles todo lo que quieren, simplemente para que estén contentos y no griten.

El orgullo puede así echar raíz en el corazón de un niño.

Más tarde cuando el niño comienza a ir a la escuela, no sabe recitar un Padrenuestro ni hacer la señal de la Cruz de Dios, a veces, no sabe absolutamente nada.

Los padres se disculpan diciendo que esto es tarea del catequista y de los maestros de religión”.

Donde la enseñanza religiosa no comienza desde la más tierna edad, la religión no perdura después.

“Eduquen a los niños a la renuncia. ¿Por qué hoy se da esta indiferencia religiosa, esta decadencia moral?

¡PORQUE LOS NIÑOS NO HAN APRENDIDO A RENUNCIAR!

Ellos con el tiempo se volverán descontentos y hombres sin discreción que toman parte en todo, quieren tener todo a profusión.

Esto provoca tantas desviaciones sexuales, las prácticas antinatalistas y el crimen del aborto. Todos estos hechos claman al Cielo venganza.

Quien desde niño no ha aprendido a renunciar se vuelve egoísta, sin amor, tirano.

Por este motive hoy existe tanto odio y falta de caridad. ¿Queremos ver tiempos mejores? Se comience por la educación de los niños”.

“Se peca de manera espantosa en contra del amor hacia el prójimo, sobre todo con la murmuración, el engaño y la calumnia. ¿Por dónde comienzan? En el pensamiento.

Hay que aprender esas cosas desde la infancia y tratar de ahuyentar inmediatamente los pensamientos contrarios a la caridad.

Se combatan rápidamente los pensamientos contra la caridad; y no se llegará a juzgar a los demás sin caridad”.

‘”Para todo católico el apostolado es un deber. Algunos lo ejercen con la profesión, otros con el buen ejemplo.

No pocos se lamentan que muchos se corrompen por las conversaciones contra la moral y contra la religión. ¿Por qué entonces se calla?

Los buenos deben también defender sus convicciones y declararse cristianos…

Todo cristiano debería ponerse a buscar el Reino de Dios y esforzarse en hacerlo crecer; pues de lo contrario los hombres no estarán en condiciones de reconocer el gobierno de la Providencia.

La preocupación del alma no tiene que ser sofocada por aquella exagerada del cuerpo…”

Me gusta terminar aquí esta pincelada.

Hojeando el informe del párroco (a quien quisiera decirle gracias de corazón), pudimos también husmear entre las páginas del diario de María: hay en ellas una sabiduría que no viene del mundo, sino de las almas que la instruyen…

Pues bien, les digo que para mí ha sido un gran placer conocer a María Simma, una mujer cuya vida ha sido donada totalmente.

Cada segundo, cada hora de su vida tiene por cierto un peso de eternidad,

No solo para ella misma, sino para tantas, tantas almas, conocidas o no, que ella, en varios modos y con tanto amor, ayudó a liberarse del Purgatorio y a alcanzar la felicidad eterna en el Cielo.

Lo que hacemos en la vida, tiene su ECO en la Eternidad…

M4 EL PECADO Y… 4


Lo creamos o NO, no hay formulas mágicas que nos permitan ELUDIR EL PURGATORIO.

Si NO nos graduamos en vida, para cumplir SATISFACTORIAMENTE el Supremo Mandamiento del Amor, que nos legó Jesús…  

LO QUE NO APRENDIMOS EN VIDA,

LO APRENDEREMOS EN EL PURGATORIO..

LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO

Entrevista de Sor Emmanuel Maillard a María Simma.

Maravillosas revelaciones recibidas por una humilde mujer sobre las Benditas almas del Purgatorio.

María Simma era una anciana mujer que vivió hasta el día de San José del año 2004 en las montañas austriacas. Desde temprana edad ella recibió de Dios el don de recibir la presencia swobrenatural de las almas del Purgatorio, que acuden a ella en busca de Oración y ayuda para acortar su tiempo de expiación.

Emmanuel Maillard muy reconocida por aquellos que conocen la aparición de María en Medjugorje, tuvo la oportunidad de realizarle un reportaje en su humilde casa en la montaña, el cual fue documentado en un hermoso libro.

Extractamos aquí algunas partes importantes de este libro titulado “EL MARAVILLOSO SECRETO DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO” 

Sor Emmanuel y María Simma” (prácticamente la totalidad del libro está reflejada en nuestro artículo).

María Simma tuvo desde niña un especial interés por las almas del Purgatorio. Y fue esa la misión que Dios le dio para esta vida cuando tuvo la edad de 25 años.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Adecuadamente asistida por su confesor y director espiritual y bajo el cercano seguimiento del Obispo del lugar, María vive una vida donde la Presencia sobrenatural se vuelve cotidiana.

Las almas se presentan a ella buscando ayuda, y también dando testimonio de sus sufrimientos, su vida en la tierra y su deseo profundo de llegar cuanto antes a estar en la Presencia de Dios en forma definitiva.

Los conocimientos que las almas del Purgatorio le refieren son una hermosa y fuerte confirmación de toda la Doctrina sobre la que se funda la Iglesia Católica y una invitación a todos nosotros a vivir una activa y sincera práctica de los sacramentos.

Pero por sobre todo, María Simma nos invita a una práctica cotidiana del amor como la puerta más importante para la salvación de nuestra alma.

EL AMOR CURA Y CUBRE MUCHOS DE NUESTROS PECADOS,

A LA HORA DE NUESTRO JUICIO PARTICULAR.

Descubra en este testimonio muchas de las confirmaciones que su corazón estaba buscando, ya que Jesús y María se expresan a través de las palabras de María Simma, invitándonos a una conversión sincera y profunda, basada en el amor por Dios y por todos nuestros semejantes.

Nuestra Santa Iglesia florece en las palabras de esta humilde mujer, cuyo amor por Dios la ha llevado a grandes y constantes sacrificios.

Un alma humilde puede obrar muchos milagros, ya que agrada a los ojos del Creador, que la toca con la gracia y la convierte en un instrumento de evangelización. Eso es en breves palabras, María Simma.

El reportaje de Sor Emmanuel

(Los comentarios y las preguntas son realizadas por Sor Emanuel)

Sor Emmanuel:

–     María, ¿Puedes contarnos ahora cómo fuiste visitada, la primera vez, por un alma del Purgatorio?

María Simma:

–    Sí, fue en el año 1940, de noche, a las 3 o 4 de la madrugada. Oí a alguno que iba y venía en mi cuarto. Esto me despertó. Miré para ver quien pudiese haber entrado en mi cuarto.

–     ¿Tuviste miedo?

–     No, yo no soy nada miedosa. Cuando yo era pequeña, mi madre me decía que era una niña del todo especial, porque nunca tenía miedo.

–     ¿Y entonces, esa noche? ¡Cuéntanos!

–     Oh, vi que era un extraño. Iba y venía lentamente. Le pregunté con tono severo:

–     “¿Cómo has entrado aquí?, ¿Qué has perdido?”.

Pero él continuaba caminando en mi cuarto, de aquí para allá, como si nada fuese.

Entonces le volví a preguntar:

–    “¿Qué haces?”.

Y puesto que continuaba a no querer responderme, me levanté de un salto para aferrarlo, pero no toqué más que el aire.

Y el hombre había desaparecido…

Entonces regresé a la cama, y de nuevo comencé a sentir que iba y venía.

Me preguntaba por qué veía allí a ese hombre, y por qué no podía aferrarlo.

Me levanté de nuevo para asirlo y para hacer que desistiese de caminar. Nuevamente me topé con la nada.

Quedé perpleja. Volví a acostarme. No volvió otra vez, pero aquella noche no conseguí dormir.

Al día siguiente, después de misa, fui a ver a mi director espiritual y le conté lo sucedido.

El me dijo:

–     “Si todo eso recomienza, no preguntes: “¿Quién eres?, sino, ¿“Qué quieres de mí?”.

La noche siguiente el hombre regresó. Era el mismo.

Y yo le pregunté:

–     “¿Qué quieres de mí?”.

Me respondió:

–     “Haz celebrar tres misas por mí y yo seré liberado”.

Entonces comprendí que era un alma del Purgatorio.

Mi padre espiritual me lo confirmó. Me aconsejó de no rechazar jamás a las almas del Purgatorio, y de acoger con generosidad sus pedidos.

–      Y después, ¿continuaron las visitas?

–      Sí, durante algunos años venían tres o cuatro almas solamente, sobre todo en el mes de noviembre. Luego no vinieron más.

–      ¿Y qué te piden estas almas?

–      Muchas veces piden de hacer celebrar misas y de asistir a esas misas; piden de recitar Rosarios, y también de hacer el Vía Crucis.

–      A este punto se nos plantea una pregunta, que es fundamental:

¿QUÉ ES EXACTAMENTE EL PURGATORIO?

María responde:

–      Diría que es una invención genial por parte de Dios. Y aquí quisiera proponerles una imagen toda mía. Supongan que un día se abre una puerta y aparece un ser extraordinariamente bello, de una belleza tal, nunca vista sobre la tierra.

Aquí quedan fascinados, trastornados por este SER de luz y de belleza, tanto más que él demuestra estar locamente enamorado de ustedes (lo que nunca se hubiesen imaginado);

Se dan cuenta que también él tiene un gran deseo de atraerlos a sí, de abrazarlos; y el fuego del amor que quema ya en sus corazones los empuja seguramente a precipitarse entre sus brazos.

Pero ustedes se dan cuenta, en ese preciso instante, de que hace meses que no se lavan, que huelen mal, que se sienten horriblemente feos; tienen la nariz que chorrea, los cabellos grasosos y pegoteados, horribles manchas de suciedad sobre la ropa, etc., etc.

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

Entonces se dicen a sí mismos:

–     “¡No, no es posible que yo me presente en este estado!.  Es preciso que antes me lave, me duche, y luego, rápidamente, regrese a verlo…”.

Pero he aquí que el amor nacido en sus corazones es tan intenso, tan fuerte, tan abrasador, que este atraso debido a la ducha es absolutamente insoportable.

Y el Dolor mismo de la Ausencia, aunque dure sólo pocos minutos, causa un ardor atroz en el corazón. Y, ciertamente, este ardor es proporcional a la intensidad de la revelación del Amor: ES UNA LLAMA DE AMOR…

Pues bien, el Purgatorio es exactamente esto. Es un atraso impuesto por nuestra impureza, un atraso antes del abrazo de Dios, una Llama de amor que hace sufrir terriblemente; una espera, o si quieren, una nostalgia, del Amor. Es precisamente esta Llama,

Esta ardorosa nostalgia la que nos purifica de todo lo que aún es impuro en nosotros.

Me atrevería a decir que el Purgatorio es un lugar de deseo, del deseo loco de Dios, de Dios que ya ha sido reconocido y visto, pero al cual el alma todavía no se ha unido.

Las almas del Purgatorio hablan con frecuencia con María sobre ese gran deseo, de esa sed que tienen de Dios,

Y CÓMO ESE DESEO ES PARA ELLAS PROFUNDAMENTE DOLOROSO;

ES SIN DUDA, UNA VERDADERA AGONÍA.

En la práctica el Purgatorio es una gran crisis, una crisis que nace de la falta de Dios.

Sobre esto he querido que María nos precisara un punto fundamental:

–      María, ¿las almas del Purgatorio prueban alegría y esperanza en medio de sus sufrimientos?

–      Sí, ningún alma quisiera volver del Purgatorio a la Tierra, porque ellas ya tienen un conocimiento de Dios infinitamente superior al nuestro…

Y no podrían nunca más decidirse a regresar a las Tinieblas de este mundo. He aquí entonces, la gran diferencia entre los sufrimientos del Purgatorio y los de la Tierra:

En el Purgatorio, aunque sea terrible el dolor del alma, la certeza que se tiene de vivir con Dios es tan fuerte e indestructible, que el gozo de esta certeza supera aun el dolor.

Y por nada del mundo esas almas quisieran volver a vivir sobre la Tierra donde al fin de cuentas, nunca se tiene seguridad de nada.

–      María, ¿ahora podrías decirnos si es Dios quien envía un alma al Purgatorio, o si en cambio, es el alma misma quien decide de ir allí?

–      Es el alma misma quien quiere ir al Purgatorio para purificarse, antes de entrar en el Paraíso.

Pero aquí es preciso decir también que el alma, cuando está en el Purgatorio, adhiere perfectamente a la voluntad de Dios.

Por ejemplo, se complace del bien y desea nuestro bien; experimenta tanto amor por Dios y también por quienes aún estamos en la Tierra.

Estas almas están perfectamente unidas al Espíritu de Dios o, si quieren, a la Luz de Dios.

–      María, ¿en el momento de la muerte, se ve a Dios en plena luz, o en manera confusa?

–      En manera aún confusa; con todo, hay una claridad tal, que basta ciertamente, para tener nostalgia. ¡Es verdad! Es una luz resplandeciente, en relación a las Tinieblas de la Tierra.

Pero todavía es nada con respecto a la Luz que el alma conocerá en el Cielo. Del resto, a tal propósito, podemos hacer una confrontación con las experiencias de las que se habla en el libro “La vida más allá de la vida”: muchísimas de esas personas que, de un estado de pre-muerte (por coma, paro cardíaco, etc.),

han entrevisto ALGO del más allá, quedaron tan fascinadas de esa luz; que para ellas ha sido una verdadera agonía retornar a la común existencia sobre la tierra, después de aquella experiencia.

–      María, ¿puedes decirme cuál es el papel de la Virgen con respecto a las almas del Purgatorio?

–      Sí, viene frecuentemente para consolarlas y decirles que han hecho bien tantas cosas, y les da coraje.

–      ¿Hay días especiales en los cuales ella las libera?

–      Si, sobre todo el día de Navidad, el día de Todos los Santos, el Viernes Santo; las libera también el día de su Asunción y en el de la Ascensión de Jesús.

–      Pero, María, ¿Por qué se va al Purgatorio? ¿Cuáles son los pecados que conducen con frecuencia a las almas al Purgatorio?

–      Son los pecados contra la caridad, contra el amor hacia el prójimo: la dureza del corazón, la hostilidad, la calumnia. Sí, todas estas cosas. Sé que la maldición y la calumnia se cuentan entre las culpas más graves que necesitan una larga purificación.

María al respecto, nos ofrece un ejemplo que la ha impactado mucho, y es un testimonio que quiero contarles.

Se trata de un hombre y de una mujer; de ellos se le pidió se informase si estaban en el Purgatorio. Con gran asombro de quienes se lo habían pedido, la mujer ya estaba en el Paraíso y el hombre en el Purgatorio.

Pero en realidad esa mujer había muerto después de un aborto, mientras que el hombre iba con frecuencia a la iglesia y llevaba una vida, aparentemente, bastante digna y piadosa.

Entonces María se informa nuevamente, pensando que podría haberse equivocado. Pero no, era tal cual: en realidad.  Los dos murieron contemporáneamente, pero la mujer se había arrepentido sinceramente de lo que había hecho, y había sido muy humilde…

En cambio el hombre, aunque religioso, juzgaba todo y a todos, siempre se lamentaba, hablaba mal de la gente, y criticaba. Por eso su purgatorio era muy largo.

Y María concluyó: “Nunca se debe juzgar según las apariencias”.

Otros pecados contra la caridad son por cierto, todos nuestros repudios hacia algunas personas que no amamos; nuestro rechazo en hacer las paces, en perdonar, y todos los rencores que encerramos en el corazón.

LA FALTA DE PERDÓN

Al respecto María nos reveló un testimonio que nos hace reflexionar. Es la historia de una persona que ella conocía muy bien. Esta persona había muerto. Era una mujer y se encontraba en el Purgatorio, padeciendo sufrimientos atroces.

Y cuando esa alma visitó a María, ella le preguntó el porqué.

Y el porqué era que ella tenía amiga con la cual surgió una enemistad muy grande; y esa enemistad había sido causada por ella misma.

Y a pesar de todo, había conservado su rencor por años y años; y cuando su amiga, en varias circunstancias, había venido a pedirle de hacer las paces, de reconciliarse, ella la rechazaba.

Y cuando cayó gravemente enferma, había continuado a tener cerrado su corazón, a rechazar la paz que se le proponía. Y hasta en el lecho de muerte, aquella amiga había venido a suplicarle de hacer las paces; pero aún en su lecho de muerte ella había rechazado reconciliarse.

Por ese motivo se encontraba aún en un Purgatorio muy doloroso, y por eso había venido a pedir ayuda a María.

Este testimonio sobre la gravedad de conservar el rencor es muy significativo.

Por lo que se refiere a las palabras, nunca se dirá bastante acerca de cómo una palabra de crítica, una palabra malévola pueda realmente matar.

Y también cómo una buena palabra pueda curar.

–      Entonces, María, ¿Puedes decirnos quienes son los que tienen mayores posibilidades de ir directamente al Paraíso?

–      Son aquellos que tienen un corazón bueno, un corazón bueno hacia todos. LA CARIDAD CUBRE UNA MULTITUD DE PECADOS.

Sí, es San Pablo quien nos lo dice.

–      Y ¿Cuáles son los medios que podemos emplear sobre la Tierra para evitar el Purgatorio e ir derecho al Paraíso?

–      Debemos hacer mucho por las almas del Purgatorio, porque son ellas quienes, a su vez, nos ayudan. Hay que tener mucha humildad: ésta es el arma más grande contra el Maligno. La humildad elimina el mal.

A este punto no resisto al deseo de referir un bellísimo testimonio del Padre Berlioux (que ha escrito un hermoso libro sobre las almas del Purgatorio), con relación a la ayuda ofrecida por estas almas a aquellos que las ayudan con oraciones y sufragios:

“Se cuenta que una persona muy amiga de las almas del Purgatorio había consagrado toda su vida a sufragar por ellas. Habiendo llegado la hora de su muerte, fue asaltada con furor por el demonio que la veía a punto de escapársele.

Parecía que el Abismo entero, confederado contra ella, la rodease con sus cohortes infernales. La moribunda luchaba desde hacía tiempo entre los esfuerzos más penosos…

Cuando todo de un golpe vio entrar en su casa una multitud de personajes desconocidos, pero resplandecientes de belleza, que pusieron en fuga al demonio y, acercándose a su lecho, le dirigieron palabras de aliento y de consolación totalmente celestiales.

Emitiendo entonces un profundo suspiro, y llena de alegría, gritó:

–     ¿Quiénes son ustedes? ¿Quiénes son los que me hacen tanto bien?.

Aquellos buenos visitantes respondieron:

–     “Nosotros somos habitantes del Cielo, que tu ayuda ha encaminado a la felicidad, y como reconocimiento, venimos a ayudarte para que cruces el Umbral de la Eternidad y te libres de este lugar de angustia… Y te introduzcas en las alegrías de la Ciudad Santa”.

Con estas palabras una sonrisa iluminó el rostro de la moribunda. Sus ojos se cerraron y ella se durmió en la paz del Señor. Su alma, pura como una paloma, presentándose al Señor de los Señores, encontró tantos protectores y abogados entre las almas que ella había liberado…

Y reconocida digna de la gloria, entró allí triunfalmente, en medio de los aplausos y las bendiciones de quienes había liberado del Purgatorio”.

¡Ojalá que también nosotros, un día, podamos tener la misma suerte!

Entonces hay que decir que las almas, sí, las almas liberadas por nuestra plegaria, son sumamente agradecidas.

Les aconsejo, pues, que hagan la experiencia; las almas nos ayudan, conocen nuestras necesidades y nos obtienen muchas gracias.

–      Entonces María, ahora pienso en el buen ladrón, en aquel que estaba crucificado junto a Jesús… Y me gustaría saber que hizo para que Jesús le prometiese que ese mismo día, estaría con él en el Paraíso.

–      El aceptó humildemente su sufrimiento diciendo que era algo justo. Alentó al otro ladrón a aceptar también él su condición. Él tenía el temor de Dios, es decir, era humilde.

Otro hermoso ejemplo, que nos contara María Simma, demuestra cómo un gesto de bondad puede rescatar, en poquísimo tiempo, una vida de pecado.

Escuchémoslo narrado con sus mismas palabras:

–     “Conocía a un joven de unos veinte años. Vivía en un pueblo vecino al mío. Este pueblo había sido duramente golpeado y destruido por una serie de aludes que mataron un gran número de habitantes. Era en el año 1954.

Una noche ese joven se encontraba en la casa de sus padres. Imprevistamente un terrible alud se abate precipitando cerca de su casa. El oye gritos desgarradores…

Gritos lastimeros que invocan:

–     “¡Ayúdennos! ¡Sálvennos! ¡Vengan a socorrernos!… ¡Somos arrollados por los aludes!… “.

De inmediato el joven se levantó y se precipitó para socorrer a esas personas. Pero su madre, que había oído los gritos, le impidió pasar.

Cerró la puerta y dijo:

–    “¡No, otros deben socorrerlos, nosotros no!. Afuera es demasiado peligroso. No quiero que haya un muerto más”:

Pero él, puesto que había sido impactado por esos gritos y quería verdaderamente socorrer a esa gente, empuja a su madre,

Y dice:

–     “¡Sí, yo voy! ¡No quiero dejarlos morir así!’. – Y salió.

Pero también él, a lo largo del trayecto, fue embestido por un alud y murió…

Dos días después de su muerte, él vino a visitarme de noche y me dijo:

–     “Haz celebrar tres misas por mí, así seré liberado del Purgatorio”.

Yo fui a dar cuenta de ello a su familia y a sus amigos.

Ellos quedaron muy sorprendidos al oír que, solamente con tres misas, se libraría del Purgatorio.

Alguno de sus amigos agregó “Yo no hubiera querido estar en su lugar en la hora de la muerte. ¡Si hubiesen visto todas las fechorías que cometió!… “.

Pero ese joven, con posterioridad, me declaró:

–    “Yo he cumplido un acto de amor puro poniendo a riesgo mi vida y donándola por aquellas personas.es gracias a esto que el Señor me ha acogido tan rápidamente en Su Cielo. Es verdad, la caridad cubre una multitud de pecados”.

En este episodio se ve cómo un solo acto de amor desinteresado ha sido suficiente para purificar a ese joven de una vida de fechorías.

Y el Señor ha aprovechado de ese instante de amor para llamarlo a Sí.

María en efecto, ha dicho que este joven quizás nunca hubiese tenido en su vida la ocasión de realizar un acto de amor tan fuerte. Y quizás se hubiese convertido en un hombre malvado.

El Señor, en Su Misericordia lo ha llamado a Sí justo en el mejor momento, en el momento más puro a causa de ese acto de amor.

Ahora he aquí otro episodio que demuestra cómo el Señor acepta y valoriza también un simple acto de bondad:

–     El alma de una mujer se presentó, un día, con un balde en mano. “¿Qué haces con ese balde?”, le pregunté. Es la llave de mi Paraíso, respondió radiante. No he orado mucho durante mi vida; raramente iba a la iglesia pero una vez, antes de Navidad, he limpiado gratuitamente toda la casa de una pobre anciana.

Ha sido mi salvación”. ESTA ES LA PRUEBA QUE TODO DEPENDE DE LA CARIDAD. Es también importante, cuando se está a punto de la muerte, abandonarse a la Voluntad del Señor.

María me narró el caso muy hermoso de una madre de cuatro hijos que estaba por morir.

En vez de rebelarse y de inquietarse ella dijo al Señor:

–    “Acepto la muerte, en el momento que tú lo quieras, y pongo mi vida en tus manos. Te confío mis hijos y sé que tú encargarás de ellos”.

María me dijo que,

A CAUSA DE ESTA INMENSA CONFIANZA EN DIOS,

ESA MUJER FUE DIRECTAMENTE AL PARAÍSO

SIN PASAR POR EL PURGATORIO.

Verdaderamente se puede decir que el amor; la humildad y el abandono a Dios son tres llaves de oro que nos hacen entrar directamente en el Paraíso.

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a VENCER a nuestros espíritus inmundos generados por nuestros PECADOS, especialmente al MONSTRUO DE NUESTRO EGOÍSMO…

–     María, ¿podrías decirnos cuáles son los medios más eficaces para facilitar la liberación de las almas del Purgatorio?

–     EI medio más eficaz es la Misa.

–     ¿Por qué la Misa?

–     Porque es Cristo quien se ofrece por amor nuestro. Es la Ofrenda del Mismo Cristo a Dios, la más bella de las ofrendas. EI sacerdote es el representante de Dios y ES el Mismo Dios que se Ofrece y se sacrifica por nosotros.

La eficacia de la Misa por los difuntos es tanto mayor cuanto más grande ha sido la estima que ellos tuvieron por la Misa cuando eran todavía en vida.

Si en esas Misas han orado con todo el corazón y si han asistido también durante la semana, según el tiempo disponible, ellos sacarán grande provecho de las misas celebradas por ellos.

También en esto se recogerá lo que se ha sembrado.

Además de ir nosotros, no nos olvidaremos de invitar a nuestros hijos a que asistan a estas Misas, y, si posible, invitemos a los muchachos de las escuelas.

Ningún padre, ninguna madre, ningún catequista puede poner en el corazón del niño lo que Nuestro Señor personalmente le da en gracias, durante la Misa y la Comunión.

Agregaré que un alma del Purgatorio ve muy bien el día de sus funerales: si se reza verdaderamente por él o si, simplemente, se hace acto de presencia para mostrar que está allí.

Ellas dicen que las Lágrimas no sirven para nada para ayudarlas. En cambio sirve mucho la Oración.

Con frecuencia esas almas lamentan el hecho de que las personas asisten a su sepultura, pero NO elevan una sola plegaria a Dios; derraman muchas lágrimas, pero eso es inútil.

Con relación a la Misa, quisiera citarles un hermoso ejemplo narrado por el santo Cura de Ars a sus parroquianos:

–    “Hijos míos, un buen sacerdote había tenido la desgracia de perder un amigo muy querido. Por eso rezó mucho por la paz de su alma. Un día Dios le hizo saber que su amigo estaba en el Purgatorio y sufría terriblemente.

Este santo sacerdote pensó que no podía hacer algo mejor que ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa por su querido difunto.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

En el momento de la Consagración, tomó la Hostia entre sus manos y dijo:

–    “Padre Santo y Eterno, en tus manos divinas está el alma de mi amigo en el Purgatorio y en mis pobres manos de ministro tuyo, está el Cuerpo de Tu Hijo Jesús. Pues bien, Padre Bueno y Misericordioso, libra a mi amigo y yo te ofrezco a Tu Hijo junto con todos los méritos de Su Gloriosa Pasión y Muerte”.

Este pedido fue escuchado.

De hecho, en el momento de la elevación, él vio que el alma de su amigo subía al Cielo resplandeciente de gloria. Dios había aceptado la Ofrenda”.

Por eso hijos míos, concluyó el santo Cura de Ars: “cuando queramos liberar a nuestros seres queridos que están en el Purgatorio, hagamos lo mismo.

Ofrezcamos al Padre, por medio del Santo Sacrificio, a Su Hijo, junto con todos los méritos de Su Pasión y Muerte, así no podrá rechazarnos nada”.

Otros medios muy eficaces para ayudar a las almas del Purgatorio son el Ofrecimiento de nuestros sufrimientos, nuestras mortificaciones y el sufrimiento voluntario, como por ejemplo el ayuno, las privaciones, etc.

Y naturalmente, también los sufrimientos involuntarios como las enfermedades, los lutos, los abandonos…

–     María, tú fuiste invitada, muchas veces, a sufrir por las almas del Purgatorio para liberarlas. ¡Puedes decirnos qué has vivido y probado en esos momentos!

–     La primera vez un alma (era una mujer) me preguntó si quería sufrir tres horas, en mi cuerpo, por ella; y agregó que luego yo podría retomar mi trabajo.

Yo me dije: “Si es sólo por tres horas, quiero aceptar”. Esas tres horas me parecieron que durasen como tres días, tan terribles eran los sufrimientos.

Pero al final, miré el reloj y vi que habían pasado sólo tres horas.

El alma luego me dijo que, habiendo aceptado sufrir con amor esas tres horas, le había ahorrado veinte años de Purgatorio.

–     María, ¿Por qué, una vez llegados al Purgatorio, NO SE PUEDEN ADQUIRIR MÉRITOS y en cambio, mientras se está en la tierra SIEMPRE se los pueden adquirir?

–     Porque en el momento de la muerte los méritos se terminan.

Mientras uno vive en la Tierra puede reparar el mal que ha cometido antes. Las almas del Purgatorio tienen una santa envidia por esta posibilidad nuestra.

Hasta los ángeles son celosos de nosotros, porque tenemos la posibilidad de “CRECER” mientras estamos sobre la tierra.

PERO MUCHAS VECES

LA APARICIÓN DEL SUFRIMIENTO EN NUESTRA VIDA NOS HACE REBELAR

Y TENEMOS DIFICULTAD EN ACEPTARLO Y VIVIRLO BIEN.

–     Entonces, ¿cómo vivir el sufrimiento para que pueda dar frutos?

–     Los sufrimientos son la Prueba más grande del amor de Dios. Y si se ofrecen bien, pueden ganar muchas almas.

–     Pero ¿Qué hacer para recibir los sufrimientos como un don, y no (como se hace con frecuencia) como una punición o un castigo?

–      Hay que ofrecerlo todo a la Virgen Santa, pues Ella sabe mejor que nadie quién necesita esta o aquella ofrenda para ser salvado.

Quisiera referir aquí un testimonio que María me ha contado a propósito del SUFRIMIENTO. El hecho ocurrió en el año 1954.

Una serie de avalanchas muy desastrosas se abatieron sobre un pueblito cercano al de María, causando gravísimos daños. Otros aludes se habían precipitado en dirección al pueblito de María. Pero aquí sucedió que los aludes se detuvieron ante el pueblito en modo ciertamente milagroso, sin causar algún daño.

Las almas dijeron a María que en ese pueblito había vivido y muerto una mujer que durante treinta años, estuvo enferma y había sido cuidada muy mal; había sufrido terriblemente durante todos esos años, ofreciendo todos sus dolores por el bien de su pueblito.

Las almas revelaron a María que, GRACIAS AL OFRECIMIENTO DE AQUELLA MUJER, EL PUEBLITO SE HABÍA SALVADO. Ella había ofrecido sus sufrimientos durante 30 años y los había soportado con paciencia.

María nos dice que, si aquella mujer hubiese gozado de buena salud, no hubiese podido proteger a su pueblito.

Agrega que con el sufrimiento, pacientemente soportado, se pueden salvar más almas que con las oraciones.

 NO TENEMOS QUE VER SIEMPRE EL SUFRIMIENTO COMO UNA PUNICIÓN.

PUEDE SER ACEPTADO COMO EXPIACIÓN, no sólo para nosotros mismos, sino sobre todo para los demás.

Jesucristo era Inocente. Y fue Él quien sufrió más que todos, para expiar por nuestros pecados.

Sólo en el Cielo sabremos totalmente lo que hemos obtenido por medio del sufrimiento soportado pacientemente, en unión con los sufrimientos de Cristo.

–     María, ¿Se da una cierta rebeldía por parte de las almas del Purgatorio a causa de sus sufrimientos?

–     NO, ellas quieren purificarse y comprenden que los sufrimientos son necesarios.

–     ¿Cuál es el valor de la contrición y del arrepentimiento en el momento de la muerte?

–     La contrición es importantísima. Los pecados como sea, son perdonados, pero

QUEDA LA CONSECUENCIA DEL PECADO.

Si se quiere obtener la indulgencia plenaria en el momento de la muerte; esto es, ir derecho al Cielo, el alma tiene que estar libre de toda atadura.

M4 EL PECADO Y… 3


Noviembre 17 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, mucho mal se debate sobre el mundo en estos momentos. Mucho mal habéis atraído hacia vuestra vida y hacia la existencia de la Tierra, porque le abristeis vuestro corazón al Mal y rechazasteis el Bien.

 Mucho mal se os avecina está ya a las puertas, porque negasteis Mis Leyes y aceptasteis la muerte espiritual en vuestro corazón.

La maldad ha existido desde la Traición del Ángel malo hacia Mí, su Dios; pero la maldad siempre ha sido vencida por la bondad, la cual sólo puede salir de Mí, vuestro Creador.

La maldad no puede subsistir si no es alimentada y así como en la antigüedad, en los pueblos del mal ejemplo, Sodoma y Gomorra, en donde sí se le alimentó, se le vivió y no quisieron además, escuchar a los profetas,

ahora estáis pasando por lo mismo; pero con la diferencia de que no solamente no escuchasteis a los profetas, sino que no escuchasteis AL PROFETA:  a Mí Hijo Jesucristo, quien os llevó personalmente Mí Palabra.

ÉL OS DIO LA PAUTA A SEGUIR

COMO NUNCA ALGUNA NACIÓN LA TUVO ANTERIORMENTE

ÉL VINO A VENCER AL MAL EN LA TIERRA

Y OS ENSEÑO LA FORMA DE VENCERLO.

Os vino a enseñar la forma de evitar una hecatombe como la que tuvieron Sodoma y Gomorra, pero no le habéis escuchado.

Os he dicho que el Demonio siempre ha sido muy Traicionero, os seduce para que le abráis vuestro corazón con falsas promesas,

Y ya que os ganó, os pisotea llevándoos al fango del Pecado y al final se burla de vosotros, por vuestra debilidad y por vuestra ceguera,

¡SÍ, POR VUESTRA CEGUERA!

Porque él mismo me reconoce como a su Dios, reconoce Mí Poder y de todo ello os trata de separar.

Sí, él en su Maldad absoluta, reconoce en Mí la Infinidad de Mí Amor y vosotros que os sentís buenos, ¿Qué?

Vosotros, a los que he escogido, a los que he cuidado, a los que he guiado, ved cómo Me estáis pagando.

El Demonio es la maldad absoluta y ningún bien se puede esperar de él y así lo han experimentado los que lo han seguido; los seduce con las cosas del Mundo, lo siguen y terminan en el Fuego Eterno, ¿Es esto lo qué queréis?

¡Qué ciegos y qué necios sois Mis pequeños! El mundo entero está sufriendo los embates del Mal de muchas formas y ¿No os dais cuenta de ello? ¿Puede acaso salir todo este mal de Mí Corazón?

Sois pequeños y no queréis crecer, no queréis madurar,

¿Os tengo que repetir lo mismo muchas veces para os percatéis del grave problema que estáis viviendo?

No hay país, no hay pueblo, no hay nación que se esté salvando de padecer algún tipo de desastre o problema grave.

Coqueteasteis con la Serpiente y ahora viene por su paga.

Quisisteis ganar al mundo en vez de ganar a vuestro Dios y

AHORA EL MUNDO, SIN DIOS, SE VENDRÁ SOBRE VOSOTROS

Pero a pesar de todo, debéis vivirla junto con vuestro arrepentimiento.

Os dije, el Maligno es la maldad absoluta y sólo Mí Amor y Mí Misericordia lo pueden detener, pero debe nacer ese pedido de lo profundo de vuestro corazón, después de que hayáis aceptado esta verdad en vosotros mismos.

Ya no es tiempo de ser convenencieros, o Soy Yo en vuestra vida o es Mí enemigo; no hay cabida para dos en un corazón sincero.

Ahora es el tiempo de la siega, de la separación del trigo y de la cizaña. ¿Qué seréis, de la separación del trigo y de la cizaña?

El trigo se convierte en alimento de vida para muchos y se cuida para siempre; la cizaña, por el daño que causa a lo que es bueno, se le separa y se le quema, para detener su mal.

¿Qué sois vosotros? También os preguntó Mí Hijo. Sed fríos o calientes, pero no tibios, porque os vomitaré de Mí Boca.

De tal forma, también los tibios seguirán el camino de la cizaña, porque no dan fruto; sólo se aprovechan de los demás y siempre buscan su propia conveniencia, eso no es amor.

Pronto, MUY PRONTO, Mí Santo Espíritu iluminará a toda la Tierra, como respuesta a la Oración de los justos.

Mí Misericordia se derramará sobre todas las naciones y todos los pueblos conocerán el estado de su alma.

Así sabréis de qué lado estáis; ésta será una gran oportunidad para todos vosotros, para que conozcáis hasta dónde os ha llevado Mí Enemigo y de seguir así, hasta dónde os llevará si persistís en seguirlo.

Yo os amo infinitamente Mis pequeños y como Padre amoroso, guío vuestros pasos.

Sí, os doy algunas nalgaditas para que enderecéis el camino y así evitaros un accidente grave; pero si os soltáis de Mí Mano y corréis voluntariamente hacia el precipicio, Yo nada puedo hacer.

SI CON LOS LLAMADOS DE LA NATURALEZA NO REACCIONÁIS

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Y ALCANZÁIS LA SALVACIÓN POR LAS ORACIONES DE MIS PEQUEÑOS CRISTOS

LA PURIFICACIÓN DE VUESTROS PECADOS EN EL

NIVEL MÁS PROFUNDO DEL PURGATORIO, SERÁ DOLOROSÍSÍMA

¡PORQUE AHÍ TAMBIÉN EXISTE UN CAMPO DE BATALLA!

DONDE DEBERÉIS LUCHAR SOLOS CONTRA VUESTROS PROPIOS DEMONIOS

Y APRENDER A VENCERLOS

CON VUESTRA PROPIA DETERMINACIÓN 

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

¡¿ES ESO LO QUE QUERÉIS?!

Ahora estáis viviendo la PURIFICACIÓN con un tiempo de reparación, un tiempo para lograr el arrepentimiento y el perdón de vuestros actos pasados.

Un tiempo en el cual podéis quedar nuevamente limpios ante Mí, vuestro Señor, ¡Aprovechadlo!

Grandes acontecimientos se avecinan para toda la Humanidad, ¿Estáis capacitados para soportarlos todos?

Solamente aquellos que vivan en Mí y para Mí, podrán soportar la Prueba.

Estos son Mis últimos Llamados de atención, por mucho tiempo he tratado de haceros entender lo difícil de lo que viviréis; por favor, no desperdiciéis más tiempo. 

Porque cuando os llamo, Os molesto según vosotros, vuestra vida. No os dejo proceder con la libertad que vosotros habéis escogido para actuar, haciendo a un lado Mis Leyes.

Le creísteis a Satanás, os engañó y ahora veréis el resultado de haberMe dado la espalda.

Ciertamente, conozco vuestra pequeñez, vuestra falta de Sabiduría, vuestra falta de amor hacia Mí, pero aún así estoy dispuesto siempre a perdonar cada una de vuestras tonterías.

VENID A MÍ VOSOTROS, LOS QUE ESTÁIS AGOBIADOS CON VUESTRO PECADO,

SOBRE TODO, VOSOTROS, LOS QUE YA HABÉIS ENTENDIDO LA LECCIÓN

Y QUE OS HA HECHO VER MI SANTO ESPÍRITU, VUESTRO ERROR,

Prefiero vengáis ahora, arrepentidos, para que Yo os pueda perdonar en éstos momentos previos a la Tribulación…

Y no cuando ya estéis en ella y os sea más difícil encontrar a un sacerdote que os pueda perdonar vuestras tonterías,

Porque será difícil encontrar alguno en los momentos álgidos de la Tribulación.

No os imagináis, Mis pequeños, el Dolor que Me causáis por vuestros pecados, pero también el dolor que Yo veré en vuestra purificación particular.

Hay pecados graves que llevan mucho tiempo para ser purificados en vuestra alma; ciertamente, Yo os perdono cuando confesáis ésos pecados graves,

PERO LA PURIFICACIÓN EN VUESTRA ALMA TARDA MUCHO TIEMPO

TANTO EN LA TIERRA, COMO EN EL PURGATORIO

Aunque ciertamente os ayudará a que podáis entrar al Reino de los Cielos, limpios y orgullosos de haber dejado atrás un pasado que Me causaba mucho Dolor.

Ojalá entendierais y sintierais ése Dolor que Me causáis por vuestras faltas; sobre todo, cuando Me hacéis a un lado de vuestra vida.

Tratad de entender esto, Mis pequeños, imaginad que salís a la calle, nadie os hace caso, vais a donde trabajáis y lo mismo, nadie os hace caso y a todos lugares a donde vais, nadie os hace caso.

Tarde o temprano de alguna forma, trataréis de que os vean, de que os hagan caso o hasta podríais enloquecer,

porque parecería que fuerais un fantasma entre los hombres, en donde nadie os ve… Y además,

QUE NO QUIEREN TENER NINGÚN TIPO DE TRATO CON VOSOTROS

Y ESO ES LO QUE YO SIENTO, MIS PEQUEÑOS

Y es terrible ésta sensación de Ser un Ser olvidado, cuando además Yo estoy velando continuamente por vosotros, os cuido del  poder de Satanás y os doy nueva Vida.

Meditad esto Mis pequeños, porque si esto Me lo estáis haciendo a Mí, vuestro Dios; vosotros lo padeceréis en el Purgatorio.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

DadMe vuestro Amor y quitadMe la soledad con la que Me habéis tratado por tanto tiempo.

También debo advertiros que estáis envueltos en mentira, los gobiernos os ocultan infinidad de cosas, os manipulan de muchas formas.

La mentira la tenéis aún dentro de vuestros hogares, vosotros mismos la utilizáis también y de ésta forma, estáis viviendo una vida de error y de falsedad.

Mi Hijo os decía que aquello de lo que se hablaba en la noche, al siguiente día en la luz del día, se daría a conocer, para que nada quedara oculto.

Vivís vidas ocultas, tenéis vidas ocultas; pero ocultas en lo incorrecto, en la mentira, no dejáis ver la realidad de vuestro interior, la realidad de vuestros actos, la realidad de vuestra vida.

A Mí, vuestro Dios, no Me podéis esconder nada, Yo os creé y os conozco perfectamente, escucho vuestro pensar, conozco vuestras intenciones antes de que las podáis realizar.

Os conozco perfectamente, pero respeto vuestro libre albedrio y os permito actuar y solamente os ayudo cuando vosotros Me lo pedís, si no, Yo os dejo vivir vuestra vida.

El sufrimiento de los males fisicos y morales, ES LA OFRENDA más digna que puedes hacer a Aquel que nos ha salvado sufriendo

Vuestro Mundo es mentira, Mis pequeños. Podríais tener cosas bellísimas y no estar sufriendo como ahora sufrís.

Pero los que tienen el mando de las naciones y que lo han tenido por mucho tiempo, os han mantenido a un nivel muy mediocre porque Satanás no quiere que vosotros gocéis lo que Yo creé para vosotros.

Os he regalado infinidad de cosas para que vosotros estuvierais viviendo una vida muchísimo mejor que la que estáis viviendo actualmente,

Pero repito, Satanás manipulando a los gobiernos de la Tierra, no permite y no ha permitido, que vosotros gocéis lo que Yo voy permitiendo que conozcan algunas almas.

Y éstas, puedan transmitir ése conocimiento a altas jerarquías y lo llevaran a cabo para vuestro bien, para vuestro bien mundial.

¡Cuántas cuentas tendrán que dar los gobernantes de la Tierra, los que han pasado por los pueblos, los actuales y los que vendrán!

Mi Justicia será severa, porque muchos hermanos vuestros han sufrido y siguen sufriendo,

porque no permitieron los gobernantes que se dieran a luz los beneficios que les podrían haber ayudado a todos vosotros a tener una vida mucho mejor.

GEN. 3, 21. Yahveh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió.

Muchas almas Me gritan, Me blasfeman, porque según ellas las tengo en el olvido y padecen situaciones muy malas, muy negativas y dolorosas;

cuando, en la realidad Yo ya os había dado las mejoras tecnológicas para que no sufrierais

Y vivierais en condiciones mucho mejores que lo que ahora tenéis.

Pero los gobiernos de la Tierra no permitieron que salieran a la luz éstos regalos que Yo permitía, a través de hermanos vuestros,

que se conocieran y que con ellos vivierais mejor y Me agradecerías de corazón el habéroslos dado.

ASÍ QUE VOLTEAD MIS PEQUEÑOS, HACIA VUESTROS GOBERNANTES

Y PEDIDLES CUENTAS A ELLOS, PORQUE ELLOS HAN DETENIDO LA MEJORA EN EL MUNDO

PORQUE ESCUCHARON A SATANÁS, QUE OS ODIA,

QUE NO QUIERE QUE VOSOTROS GOCÉIS DE MIS BIENES

Vuestros gobernantes tendrán que pagar por el dolor de infinidad de almas porque quisieron escuchar a Satanás y no a Mí, vuestro Dios.

El Pecado Original afectó vuestra pureza, vuestra santidad.  

  Y pensar que no se comete algún pecado es soberbia y esto es obra de Satanás.

Mientras estéis con vida, cualquier pecado, por muy grave que sea, es perdonable.

Debéis estar siempre muy pendientes, de que no perdáis Mi Presencia en vuestro ser,

Buscad siempre Mi Vida y que Satanás no os la pueda quitar.

Mis pequeños, Soy vuestro Dios y os amo con todo Mi Corazón. Vosotros los que Me conocéis escucharéis Mi Voz como os dijo Mi Hijo: que las ovejas escuchan la voz del Pastor y Le siguen.

VOSOTROS, A PESAR DE QUE OIGÁIS QUE SE DIGA POR AQUÍ O POR ALLÁ ESTÁ EL MESÍAS

  SABRÉIS QUE ESA NO ES MI VOZ,

COMPRENDERÉIS PERFECTAMENTE EL ENGAÑO A DONDE OS ESTÁ QUERIENDO LLEVAR SATANÁS

PORQUE ESTOS SON TIEMPOS CRÍTICOS, SON TIEMPOS DE CAMBIO..

Estáis ahorita a momentos del Gran Cambio Espiritual y aún material, que se dará en vuestro mundo y en el Universo entero.

Os He dicho que grandes bellezas se os están preparando.

Mi Amor Infinito os premiará a todos vosotros, los que habéis luchado por mantener Mi Vida dentro de vosotros y Mi Vida en el mundo a través de lo que vosotros hacéis.

Vosotros sois Mis verdaderos Hijos en estos tiempos. Mi Hijo Jesucristo, realmente se ha implantado en vuestro ser y por eso Él os decía que fuerais vosotros los Cristos de este tiempo y todo aquel que Me sigue, que escucha Mi Voz, que sois las verdaderas ovejas,

Estáis verdaderamente transmitiendo la Vida de Mi Hijo y así iré reuniendo el Rebaño de Mi Hijo, para que podáis pasar a los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas que tanto os he prometido.

Por eso os pido que os mantengáis en vida espiritual y alimentándoos correctamente a través de los Sacramentos, a través de una verdadera vida de Amor y así aseguraréis vuestro futuro espiritual en las Nuevas Tierras que os daré,

en donde viviréis como verdaderos hermanos, amándoos los unos a los otros. Viviréis Vida de Cielo aquí en la Tierra.

Mi Amor se derramará sobre cada uno de vosotros y si ahora lloráis con lo que está pasando y pasará, después gozaréis y hasta danzaréis de gusto por tantas bellezas que os daré y que Me agradeceréis grandemente porque ellas sobrepasarán vuestras expectativas.

Confiad pues, Mis pequeños, en Mi Amor y todos los gozos que os daré porque será el premio para todos aquellos que se han mantenido confiados por vuestra Fe en lo que Yo os he pedido.

Yo estoy con vosotros, Mi Hijo está con vosotros, el Espíritu Santo está con vosotros, Mi Hija la Siempre Virgen María y el Señor San José están con vosotros, el Cielo entero está con vosotros, las Benditas Ánimas del Purgatorio están con vosotros.

¿Qué más protección queréis Mis pequeños? Es una realidad, el que todos Nosotros os estemos cuidando.

¿Por qué desconfiáis? ¿Por qué dudáis? Manteneos en el Bien y Mi Gracia y Mi Amor os estará protegiendo en todo momento.

Orad profundamente y dejad que Mí Santo Espíritu, en vuestro interior, os guíe. Quitad toda soberbia y egoísmo de vuestro corazón, para que Mí Amor os llene.

Os repito, no puede en un corazón sincero, haber cabida para el bien y para el mal,

O ESTÁIS CONMIGO O ESTÁIS CONTRA MÍ.

Yo os Bendigo en Mi Santo y amoroso Nombre, en el de Mi Hijo, Verbo Encarnado por Quién habéis conocido Mi Pensamiento y en el del Espíritu de Amor, en la moción de los corazones abiertos a Mi Amor.

Yo os bendigo y os envío a Mi Santo Espíritu para que de El toméis la Sabiduría y la Fortaleza que necesitaréis en el tiempo inmediato por venir

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, SOY EL OPROBIO DE LOS HOMBRES

YO EL SANTO DE LOS SANTOS, ¡AHORA SOY EL PECADOR!

¡ME HE CONVERTIDO EN PECADO!

PARA RESCATAROS A VOSOTROS DE SU TIRANÍA

MI PADRE SE HA HORRORIZADO DE MÍ Y SIENTO COMO SE SEPARA…

DEJÁNDOME A CADA INSTANTE CON UNA SOLEDAD CADA VEZ MÁS ATERRADORA

Estoy aquí en el Huerto de los Olivos, orando y sufriendo. Os veo a todos vosotros, veo a todos vuestros hermanos en todos los tiempos, veo el bien y veo el mal de las almas y Mi sufrimiento es atroz.  

Le he pedido a Mis apóstoles que oraran Conmigo y Me han dejado abandonado, se quedaron dormidos.

Sigo orando, Me sigo dando por vosotros y el Mundo está dormido. No se dan cuenta de los Acontecimientos que ya están sobre vosotros.

Sigue cada quien viviendo su vida despreocupadamente y Yo sigo arrodillado, sudando Sangre por vosotros. ¡Tanto es Mi Dolor, porque os amo tanto!

Vosotros no comprendéis aún todo el Amor que os teneMos. No os podéis imaginar cuánto amaMos a la creatura, lo comprenderéis cuando dejéis vuestro cuerpo y regreséis ante Nuestra Presencia…

Y ya sea en los Cielos, en el Purgatorio o en el Infierno, es cuando comprenderéis cómo os amaMos.

Nuestro Amor Divino es incomprensible para el hombre, no hay amor humano que pueda parecerse en lo mínimo al Amor que os teneMos.

Por eso no lo apreciáis y no entendéis cuando os digo: velad y acompañadMe, como le pedí a Mis apóstoles.

¡Os lo he pedido tanto! Y ni siquiera Me pedís que os comparta este sentimiento de Amor y de Sufrimiento que tengo por cada uno de vosotros…

Y Me sigo dando y Me sigo Ofreciendo, Mi Vida TODA, es para vosotros.

Mi Amor es vuestro amor, ¿Por qué os tengo que repetir tantas veces esto, Mis pequeños? Ni estáis velando ni orando.

Estáis en el Mundo, estáis desperdiciando todas Mis Bondades, Mi Donación total y absoluta por cada uno de vosotros.

La noche ya os alcanzó, igual que llegó el momento en que el Hijo del Hombre fue entregado en manos de Sus asesinos.

Padeceréis también, para que recordéis éstos momentos en que Yo oré por cada uno de vosotros y Le pedí al Padre por vuestra salvación, por el perdón de vuestras faltas, por vuestra redención.

Me di por cada uno de vosotros, ¿Os daréis ahora por Mí, Mis pequeños? ¿Ofreceréis vuestros sufrimientos, que estáis ya padeciendo…

Y algunos padeceréis todavía peores, para aliviar Mis Dolores en el Huerto?

Yo he aliviado vuestros dolores y os he abierto las Puertas del Paraíso, ¿Me daréis vuestra vida? ¿Me daréis vuestra muerte? ¿Me daréis vuestros padecimientos? ¿Me daréis vuestro dolor?

Soy vuestro Dios, pero también Soy Hombre, no tuve a los apóstoles, a Mis elegidos, en ésos momentos, ¿Os tendré a vosotros ahora en éstos momentos?

AcompañadMe, Mis pequeños, ni una hora pudieron orar Conmigo, ¿Me daréis vuestro tiempo, Me acompañaréis en éstos momentos obscuros y de dolor de la humanidad, recordando los que Yo tuve?

No os separéis de Mí, Mis pequeños, que Yo nunca Me he separado de vosotros, estáis en Mi Corazón, porque os vi desde ése tiempo en el Huerto y os he mantenido muy cerca de Mi Corazón,

ORANDO POR VOSOTROS, POR ESTA HUMANIDAD,

POR EL DOLOR QUE ME CAUSAN VUESTROS PECADOS,

PERO SOBRE TODO, POR LA INDIFERENCIA DEL HOMBRE HACIA SU DIOS Y SALVADOR.

DadMe vuestro tiempo, reparad el tiempo que no Me pudieron dar Mis apóstoles.

Yo, como Hermano vuestro que caminé sobre la Tierra, por vosotros y para vosotros, que os dejé el conocimiento del Cielo, que os dejé Bendiciones, Gracias especiales, pero sobre todo Mi Presencia,

Os voy cuidando y os prometí que Yo estaría con vosotros hasta el Fin del Mundo.

Pero, ¿Qué es estar con vosotros? Yo camino, ciertamente, a la par con todos aquellos que Me buscan, pero estar con vosotros y vosotros Conmigo, es la unión del Amor.

El Amor no desaparecerá de la Tierra, porque es el Alimento del Universo.

En Nuestra Santísima Trinidad, es el Amor el que Nos une, todo fue creado en el Amor.

Estáis creados para vivir en el Amor, llenaros de él y transmitirlo.

Es Mi Amor el que prevalecerá hasta el fin del mundo y luego eternamente, pero ¿Cuántos realmente están tratando de mantener Mi Verdadero Amor sobre el mundo?

Sufrís tantas caídas, pero os levantáis y os podéis levantar cuando estáis Conmigo y os apoyáis en Mí.

Y esa es la desgracia que tienen infinidad de almas: que al no estar apoyadas en Mí, no pueden levantarse; porque si no Me conocen, si no se han acercado a Mí, si no se les enseñó nada de Mí, ¿Cómo van a poder levantarse?

Y ciertamente, estas almas que no tuvieron apoyo espiritual correcto desde pequeños, en un gran porcentaje son tomadas por Satanás y las desvía.

Al principio, Satanás les va a dar un cierto apoyo y creerán que ése es el apoyo real que deben tener en sus vidas, buscarán más de todo aquello que Satanás les promete y les facilita…

Y así muchísimas almas de vuestros hermanos, van cayendo en una obscuridad tremenda, de la cual no pueden salir, porque no Me conocen, os repito.

Por eso es tan valiosa vuestra Oración, porque vuestra oración y la de todos aquellos que oran con el corazón, se difunde por la Comunión de los Santos, vuestra Oración es tomada para la salvación de las almas.

Ciertamente, vosotros no sabéis para qué es tomada vuestra oración, vuestros sacrificios, vuestra penitencia, vuestros ayunos, comuniones, Misas, pero todo esto tiene un valor grandísimo para la salvación de las almas de otros,

Para rescatarlos de errores o de grandes problemas que vosotros tenéis sobre la Tierra. O para ayudaros en situaciones problemáticas personales.

Vuestra oración unida a Mí, es una energía curativa para las almas, Mi Amor es derramado sobre las almas necesitadas y de hecho, todos vosotros siempre seréis almas necesitadas, porque no sois perfectos y aunque estéis buscando la perfección,

siempre estaréis necesitados porque sois débiles y aún para alcanzar vuestra perfección, necesitáis de la Oración también de hermanos vuestros, del Cielo, del Purgatorio y de la Tierra, para que alcancéis vuestras metas de perfección espiritual.

Nunca va a salir sobrando la oración, siempre necesitaréis de ella, por eso os repito tanto y tanto sobre la oración, su necesidad, su valor, es el alimento del alma y, sobre todo, es el medio de comunicación para Conmigo, con vuestro Dios.

¡Cómo quisiera que entendierais bien esta realidad tan necesaria para vuestra vida espiritual!, y sobre todo, que no os separarais de ella.

Necesitáis de ella, porque a través de ella os repito, os comunicáis Conmigo por Fe, entráis en contacto íntimo, en donde recibís Mis Consejos, Mi ayuda.

Vuestras dudas quedan disipadas, porque Yo os daré Luz para que podáis resolver vuestros problemas terrenos;

pero para ello debéis tener primeramente Fe, para saber que contáis Conmigo y que cuando os acercáis a Mí, os puedo responder,

PORQUE MUCHOS NO CREÉIS QUE YO,

VUESTRO PADRE Y VUESTRO DIOS EN MI SANTÍSIMA TRINIDAD,

A través de la Oración y con el Don de profecía ACTIVO

ME PUEDA COMUNICAR CON EL HOMBRE.

Se les hace fantástico, increíble, no creen que todo un Dios se abaje hacia el hombre, pero es una realidad, Mis pequeños.

Nuestra Gracia, generalmente la obtendrán mejor los humildes y sencillos, los que no se cuestionan ésta realidad, que simplemente la toman y actúan en ella.

Sed sencillos, sed humildes, sed confiados y pedidMe Fe, para que aprovechéis todas Mis Gracias y crezcáis en santidad, como quiero que crezcan todas las almas.
Gracias, Mis pequeños.

Yo os bendigo en Nombre de Mí Padre, Creador de todo lo bello que véis y de los que no véis, en Mí Santo Nombre, de Redentor del género humano y en Nombre de Mí Santo Espíritu, Dios del Conocimiento y de la Sabiduría Divina y humana.

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M4 EL PECADO Y… 1


Estamos repitiendo la enseñanza de este testimonio, para que entendamos claramente lo que nos espera en el Tercer Nivel del Purgatorio, si NO NOS CONVERTIMOS antes de la llegada del Aviso.

Y también comprendamos ¿POR QUÉ EN EL NIVEL MÁS BAJO DEL PURGATORIO NO LLEGAN LAS ORACIONES?

Y REFLEXIONEMOS lo que verdaderamente ESTÁ SUCEDIENDO EN ESTE LUGAR ESPECÍFICO DEL PURGATORIO.  

Y sobre todo, ¡¡¡Cuán equivocados están algunos exorcistas, respecto a las posesiones diabólicas!!! 

Y amadísimos hermanitos, ¡¡¡ANTES DE QUE LES ACONTEZCA UN ATAQUE DE PÁNICO, POR LO QUE ABBA VA A REVELARNOS EN LOS PRÓXIMOS POST!!!

Recordemos que Su Amor Infinito nos está protegiendo y fortaleciendo interiormente y mantengámos la calma, sobre todo cuando vayamos a recibir los sacramentos de la Confesión y la Comunión…

Para comprender plenamente lo IMPORTANTÍSIMO QUE ES LA CONVERSIÓN y para ayudarnos a reflexionar seriamente en el tremendo peligro que significa la TIBIEZA y el modernísimo CRISTIANISMO LIGTH…

Voy a compartirles dos testimonios que espero que al menos los pongan a pensar en la manera cómo están viviendo su religiosidad cristiana y apliquen las reformas necesarias, si quieren hacer más perfecta su unión con Dios.

Por la IGNORANCIA ESPIRITUAL, de la que adolecemos la inmensa mayoría de las personas; no comprendemos plenamente la inmensa TRAGEDIA que significa el Pecado.

Para darnos una idea, basta meditar con verdadera contemplación los Misterios Dolorosos del Rosario y horrorizarnos con el Infinito Sufrimiento de nuestro Redentor.

En 1980, yo tenía 28 años; un día de otoño hubo un congreso carismático y el padre Emiliano Tardiff era uno de los conferencistas, Dios en su Infinita Bondad tocó mi corazón y me convertí.

Después de mi conversión en la plaza de toros, el Señor me llevó a un curso de Evangelización de un mes; éramos 356 catecúmenos y desde el momento en que llegamos el sacerdote que nos recibió, nos advirtió que no podíamos faltar a ninguna plática; porque el que lo hiciera no recibiría la imposición de manos.

Había un pastorcito para cada dos bancas y todas nuestras dudas nos las aclaraban ellos.

Fue un adoctrinamiento completo desde el conocimiento más primario de la Doctrina Cristiana.

En la banca que estaba adelante de mí, había un joven como de unos 23 años que luego se casó con la joven que lo acompañaba y que se llamaba David.

Durante la  segunda semana, un viernes y un sábado; David ya no fue al seminario y luego volví a verlo el lunes siguiente, con un parche negro en uno de sus ojos azules, que le hacía lucir como si fuera un pirata;

él explicó que el sacerdote le había dado permiso para faltar, por razones médicas.

Conforme avanzábamos en el conocimiento de nuestra religión, iban creciendo mis expectativas con respecto al Dios Maravilloso que estaba descubriendo y me iba enamorando más de Él.

Hasta que llegó el día más esperado de mi vida.

Finalizamos el retiro y en la misa de consagración en la que el obispo, además de los sacerdotes que nos habían evangelizado, nos impusieron las manos en la cabeza y recibimos el Bautismo en el Espíritu Santo.

Yo miraba fascinada el despliegue asombroso de los dones bellísimos del Espíritu Santo, en un maravilloso Pentecostés, que se volvía a realizar en aquella tarde de finales de Enero.

Veía a mi alrededor, como unos hablaban y cantaban en lenguas; otros profetizaban o describían visiones celestiales; otros más, interpretaban lo que se hablaba en lenguas…

Y muchos lloraban de felicidad por la Presencia Tangible de Dios, en aquella fiesta celestial.

Todos alababan y bendecían y el obispo se mostraba muy satisfecho.

Cuando llegó mi turno, primero el sacerdote y después el obispo, pusieron sus manos en mi cabeza y oraron por mí…

Y yo… NADA.

No tuve ninguna manifestación extraordinaria de absolutamente nada. En mi interior, yo me sentía muy decepcionada.

Lentamente regresé a mi lugar, me senté y sin poder evitarlo comencé a llorar en silencio.

Aunque trataba de pasar inadvertida y que nadie se diera cuenta de lo que me sucedía, no pude refrenar las lágrimas que brotaban de mis ojos y que casi me ahogaban.

Aunque con mi pequeño manto de encaje casi cubrí todo mi rostro, mi pastorcita me había seguido; se sentó junto a mí, me abrazó y me preguntó qué sucedía…

Me sentí como una niña que hubiera sido invitada a una gran fiesta infantil, todos disfrutaron de un banquete maravilloso y recibieron muchos regalos. Menos yo.

Con voz entrecortada por el llanto le contesté:

–       Teresita, Jesús no me quiere. A mí no me regaló nada.

Ella sonrió y dijo:

–          No digas eso. A ti te dio regalos más preciosos que los que son aparatosos.

–          Pero yo esperaba verlo o cuando menos oírlo.

–          Muchos que reciben esos carismas, pronto se olvidan de ÉL o son incapaces de seguirlo por el Camino de la Cruz.

–          No. A mí no me dieron nada. Creo que soy la única de todo el grupo que tiene las manos vacías. ¡Mira a todos los demás!

Mi pastorcita tenía visión y profecía, además de muchos otros dones y me dijo:

–          Tienes el don de la Fe.

Yo seguía desilusionada y nada me consolaba.

Y contesté con mi franqueza de siempre:

–          ¿Eso para qué me sirve? ¿Acaso no todos la tenemos? Por eso venimos aquí.

–          La que Dios te acaba de dar, la vas a necesitar mucho en tu ministerio. Los dones que recibiste no pueden verse; pero son los más importantes de todos.

También te darán muchos otros carismas con los cuales vas a servir poderosamente al Señor. Ahorita no puedes comprenderlo. Pero algún día lo harás…

Ven vamos a orar al Sagrario, para dar Gracias.

No muy convencida la acompañé y oramos.

En ese momento no tenía la más remota idea de que cada uno de esos maravillosos ‘dones’, eran los ‘Talentos’ de la parábola y que teníamos una gran responsabilidad sobre cada uno de ellos.

EL MILAGRO DE DAVID

Álvaro Ramírez dijo en una ocasión:

“La FEG ha dado para todo”. Cierto. En 64 años de vida ha servido para hacer grilla estudiantil, tener diputados y pistoleros, defender al sistema político mexicano, protestar contra Vietnam, reivindicar el nacionalismo, pero también el socialismo científico, solicitar precios bajos en los boletos del pasaje urbano,

secuestrar y reprimir, hacer negocios chuecos, pelearse a muerte entre los mismos compañeros y tener dos víboras con dos cabezas: una dentro de la UdeG (Universidad de Guadalajara) y otra fuera.

UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

Y fue entonces cuando la FEG, (Federación de Estudiantes de Guadalajara) empezó una guerra sucia contra la naciente y opositora FER, (Federación de Estudiantes Revolucionarios) que convirtió nuestra bella ciudad, en un campo de batalla donde estallaban balaceras, un día sí y el otro también, en los lugares más inesperados.

En una de esas balaceras, David fué herido por una esquirla en la cabeza y tuvo que ser operado. Dios lo sanó de una manera milagrosa, de otra bala que quedó alojada muy cerca del corazón y constituyó una emocionante experiencia, que no estaba planeada y a la que llamamos “La bala fugitiva”.

Después de este breve preámbulo, volvamos al día cuando lloré porque según yo, había salido con las manos vacías de dones celestiales.

Al terminar la ceremonia y la santa Misa de Acción de Gracias, tuvieron lugar los testimonios.

Y el párroco de la Iglesia, tomó el micrófono y dijo:

–          ¿Recuerdan cuando les dije que el que faltara a una plática, ya no iba a recibir la imposición de manos? Bueno, pues un día se me acercó un joven que me dijo: Padre, pasado mañana me operan del cerebro y yo quiero pedirle permiso de faltar el Viernes y el Sábado. El Lunes me presentaré de nuevo, si Ud. Me lo permite.’

Yo pensé, “este cuate está loco, ¿Cómo va a venir después de dos días de haber sido operado del cerebro?” Para no hacer polémica, lo autoricé.

¡Y grande fue mi sorpresa cuando lo ví el lunes con su parche en el ojo, muy dispuesto a seguir con la evangelización! Ahora se queda con ustedes David…N, para contarles como le fue.

Entonces al costado del altar, donde se leen las lecturas; subió mi compañerito de la banca de adelante y muy sonriente con su parche de pirata, empezó así:

–          Hermanos, primero déjenme contarles la historia de mi conversión. –y las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas- Desde hace varios años, mi mamá era muy devota del Espíritu Santo. En la casa tenía un grupo de Oración de carismáticos y cada semana se reunían para orar.

Le encantaba la música y tocaba varios instrumentos; cuando tocaba el piano, ella compuso un canto que se escucha en todas las misas y dice: ‘Entre tus manos, está mi vida Señor…’ ¿Lo conocen? Bueno, pues mi santa madre lo compuso.

Soy integrante de la FEG y voy a hablarles con mi léxico antiguo.

Mi mamá estaba con todos sus beatos, cucarachas de iglesia embelesados con sus cantos religiosos que me molestaban tanto y luego llegaba yo quemando llanta…

Y entraba a la casa como una tromba, diciendo Abran paso, bola de…!”#$%&/ No me estorben.’ Seguido por mis amigos, que eran igual que yo.

Mi mamá se ponía de todos colores, pero no me decía nada; sólo se le llenaban sus ojos de lágrimas.

Se apartaban todos asustados aunque ya me conocían y nadie hablaba una palabra.

Yo entraba hasta la habitación donde teníamos las armas y salía con mis compinches armados hasta los dientes, a hacer lo que teníamos que hacer.

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Imagínense el contraste, después que yo me iba ellos seguían orando y mi madre nunca se cansó de repetirme con dulzura: ‘Hijo, recapacita. Está en juego tu salvación. Mira…’

Aunque trataba de no faltarle al respeto, ¡Cómo me fastidiaba su insistencia! Lograba zafarme como podía y siempre que quería hablarme de Dios, yo salía huyendo.

Pero un día se enfermó y se puso muy grave. Cuando estaba agonizando, yo me incliné sobre su lecho y ¡Cómo me arrepentí de todo lo que yo le había hecho!

Pero para mi desgracia o mi bendición en este caso, era más terca que yo.

Y me tiró de pechito:

–          David, de esto ya no me voy a levantar. El Señor me está esperando. Si me amas, quiero que me jures delante de Dios, que vas a ir al Congreso de Septiembre en la plaza de toros.

Mira este es tu boleto. Ya te lo compré. ¡Júramelo niño mío, júramelo! Es lo único que me detiene para ya descansar en paz. David, ¿Me lo juras?…

Hermanos, díganme ¿Cómo se le niega algo a una madre, en un momento así? Aunque yo no tenía ni la más remota intención de cumplirlo, se lo juré. Y ella partió para siempre.

Cuando llegó la fatídica fecha, yo estaba renuente y le daba vueltas al boleto con ganas de tirarlo a la basura.

Pero algo muy fuerte me detenía y finalmente me decidí: “Voy a ir. Entro a la plaza y me salgo como bala. Yo creo que con eso ya cumplí… Y me voy a olvidar de todas estas chingaderas…”

Y como lo pensé lo hice. Llegué, entregué el boleto, entré a la plaza y estaba llena hasta el tope. Oí los cantos y me senté más o menos a la mitad del graderío.

Y cuando oí los cantos, me acordé de mi mamá y de todas las cosas que ella me decía y que yo no quería oír.

Y dije: ‘Bueno. Me quedo un poquito más.’ Me quedé mirando la arena y las graderías… ¡Caray! Está más lleno que cuando hay corridas…’

Entonces cuando menos lo esperaba, la gente había desaparecido, como si una nube la hubiera cubierto…

Y pensé: ¡Diablos! Ya estoy imaginando cosas. Estos chiflados ya me contagiaron de sus delirios’

Pero en ese mismo instante, ví a una persona delante de mí. Y cómo yo estaba sentado y agachado; sólo le veía los pies y la parte baja de una túnica blanquísima.

Observé y ví que a pesar de que traía unas sencillas sandalias, se podía mirar los agujeros de dos llagas rojas y brillantes, como si las acabaran de abrir.

Empecé a levantar la mirada muy despacio y solamente llegué hasta la cintura, porque ya no pude seguir…

Mi cabeza me estallaba…

¡No puede ser que yo esté mirando a…! ¡OH NO! ¡Esto no es posible! ¡Porque yo…! ¡Porque yo soy…! ¡Yo soy…! ¡Oh, No! ¡Yo soy…!

Y una Voz hermosísima y llena de dulzura completó lo que yo tenía atorado en la garganta…

Mientras me extendía dos manos varoniles que también tenían dos llagas impresionantes…

Y en los dedos fulguraban dos argollas matrimoniales de fino oro.

A estas alturas, la voz de David era un ronco sollozo entrecortado que sin vergüenza alguna, continuó mientras seguía llorando:

Era Jesús de Nazareth.

Y me dijo firmemente y con ternura:

–      ERES UN ASESINO. Lo sé. Pero también eres mi hijo y aún así, TE AMO. Y TODOS TUS PECADOS YA LOS PAGUÉ EN LA CRUZ. Estoy aquí, ante ti; por las oraciones y los sufrimientos de tu madre.

Yo no fui capaz de levantar el rostro y nunca le miré la cara. Sentía una vergüenza que me es imposible describírselas.

Entonces Él, extendió la mano derecha hacia mí y me ofreció la argolla que pareció más deslumbrante todavía, mientras me decía:

–     Si tú me aceptas esta Alianza, se hará efectiva la Redención que pagué por ti. Y vendrás a mi Reino donde ya se encuentra tu madre Conmigo.

Lo único que pude hacer fue extender mi mano izquierda, mientras Jesús me deslizaba la alianza en mi dedo anular y luego Él se ponía la otra en su dedo anular.

Se despidió diciéndome:

–     ‘Ve al sacerdote y confiésate. Y esta Alianza es un Pacto de Amor entre tú y Yo’.

Cuando desapareció, ya no pude controlar mis lágrimas.

A pesar de que todos los sacerdotes que estaban confesando afuera y alrededor de la plaza de toros, tenían unas colas enormes para oír confesiones, no sé como encontré uno que se estaba desocupando y duré confesándome ¡Cuatro horas!

DESTINOS ENTRELAZADOS

Destinos-Cruzados

En nuestra Misa de Consagración, habíamos renunciado a todo: al Pecado y a sus consecuencias.

Renovamos las promesas de nuestro Bautismo y ofrecimos nuestra vida a Dios, para que fuese Cristocéntrica.

Nos consagramos al Inmaculado Corazón de María y al Sacratísimo Corazón de Jesús.

Y salimos del retiro decididos a vivir el Evangelio, con Dios como nuestra máxima prioridad.

Sin que yo me diera cuenta, Jesús había tomado el control de mi vida y empecé un sendero espiritual tan extraordinario como incomprensible…

Pero los caminos de Dios, no son nuestros caminos.

Pasaron seis meses y quedé integrada en una comunidad de oración carismática, que tenía una familia que estaba totalmente entregada al servicio de Dios.

Todos los días había servicios.

Los más jóvenes evangelizaban y dirigían a los grupos de niños o menores de 17 años.

El matrimonio mayor dirigía a los adultos y la señora pastoreaba a las señoras y el padre a los varones.

La Eucaristía era diaria y nos esforzábamos por mantenernos en gracia.

Los martes, nos reuníamos todos. Después de rezar el Rosario hacíamos Oración Comunitaria y de Alabanza. Leíamos la Biblia y aprendíamos a conocer y a amar a Nuestro Señor Único y Trino.

Todo esto no tiene nada de extraordinario para cualquiera recién convertido o para aquel que se mantiene practicando verdaderamente la Fe Católica.

Yo me sentía muy feliz.

Mi vida había cambiado completamente y Jesús se convirtió en el centro de ella, desde aquella tarde en la plaza de toros.

Estaba enamorándome de un Dios Vivo que me estaba revelando cosas maravillosas y le daba sentido a todo lo que me sucedía.

Por primera vez en mucho tiempo, volví a tener muchas ilusiones y agradecimiento por todos los dones que había recibido en mi vida:

mis niños, mi matrimonio tan desdichado; pero que era el bastión de mi familia. Mi trabajo que era gratificante en muchos sentidos, además era joven y estaba saludable.

Conocí a Jesús y nada se comparaba con eso.

Todas mis desgracias habían quedado atrás… Y por primera vez sentía que la pasión de estar enamorada verdaderamente, me embriagaba completamente…

enamorada de Dios

Y lo más maravilloso: ¡Podía amarlo sin cometer adulterio! Porque Amar a Dios, es una experiencia sublime.

De esta forma transcurrió el tiempo y un martes que estábamos rezando el Rosario en la sala donde eran las reuniones, la dueña de la casa se acercó y me dijo que fuera con ella a la cocina.

A todos los demás les dijo que siguieran rezando el Rosario con más fervor y cantaran muchas alabanzas a la Virgen María.

Y que no pararan de orar hasta que ella les dijera. Que si era necesario, repitieran el Rosario hasta completar los Quince Misterios.

Yo la miré sorprendida; pero no comprendí la urgencia, hasta que en la cocina ella me dijo:

–          Esto es muy inusual; pero Jesús le ordenó a Alfonso… que te integres al grupo que está orando con ellos. Uno de los muchachos va a venir por ti. Yo voy a regresar a seguir invocando y alabando a nuestra Madrecita.

–          Está bien. – contesté sin comprender nada.

Me quedé mirando el jardín que se podía contemplar desde la ventana. Y esperé…

CÓMO APRENDÍ LO QUE VERDADERAMENTE ES EL PECADO 

Esa misma tarde al llegar, había visto que por la puerta del jardín trasero habían introducido a alguien que al parecer estaba enfermo y que era sostenido por dos de los hijos de Alfonso.

Pero para mí no fue algo extraño; porque sabía que en el grupo también se hacían oraciones de sanación.

Lo que no sabía, es que las enfermedades y el pecado tienen una relación tan estrecha; que el ministerio de Sanación y el de Liberación, no pueden ser separados.

Tampoco sabía en qué consiste exactamente una Oración de Liberación…

Pero estaba a punto de descubrirlo a la manera de Jesús de Nazareth.

¿¡Cómo!?… Eso de los hechizos y embrujamientos eran sólo para los ignorantes y descerebrados que creían en eso. Yo me consideraba una mujer inteligente y racional.

Pero una vez más, en mi vida; mi mundo y mi mentalidad estaban a punto de cambiar

Era una casa muy grande de dos plantas y muchas recámaras.

En la más alejada de la planta baja y que estaba separada del resto de la casa por un enorme jardín, se habían reunido Alfonso y sus cuatro hijos mayores, además de otros cuatro varones que luego supe que eran familiares y amigos del grupo de oración.

El más jovencito del grupo vino por mí y me dijo:

–          Rosita no te preocupes. Veas lo que veas y oigas lo que oigas, no te asustes. Sólo obedece las indicaciones de mi papá.

Este extraño preámbulo, no me preparó para lo que encontré al cruzar el umbral de aquella habitación…

Mientras tanto ese mismo martes, para David las cosas también estaban a punto de cambiar.

Ese mediodía; el hijo mayor de Alfonso, había ido a una diligencia a Casa Cornelio, el centro medular de la Renovación Carismática y que se encuentra a un costado del Colegio Anáhuac en la colonia Chapalita, acompañado de tres de los jóvenes del grupo de oración.

Cuando terminaron, venían de regreso por la av. López Mateos y cuando iban a llegar al semáforo que está justo en la esquina del Templo de la Santa Cruz…

Jesús le dijo al que venía manejando:

–     ‘Cuando cruces esa calle, oríllate y estaciónate allí.’

Acostumbrados a obedecer en el grupo de Oración, nadie hizo preguntas y quedaron justo, junto al templo.

No habían pasado ni cinco minutos, cuando con el cambio de señales y los automóviles que venían por la calle Manuel Acuña dieron vuelta.

En un Grand Marquiz último modelo, venía manejándolo David y se topó cara a cara con los jóvenes. Inexplicablemente, también se orilló y se detuvo a saludarlos.

Entonces Jesús tomó al hijo de Alfonso y le dijo en primera persona a David:

–           Dale tu portafolio a tu compañero y regresa aquí Conmigo.

Sin replicar, David obedeció de inmediato.

Dirigiéndose al hombre joven que estaba sentado en el asiento del copiloto, le entregó el maletín y se despidió arrojándole también las llaves del lujoso automóvil, mientras le decía:

–          Termina tú el trabajo. Esto se acabó para mí. Diles que ya no cuenten conmigo.

Regresó y los muchachos ya le habían hecho un lugar enmedio, en el asiento trasero.

Y en cuanto David entró al auto, se desmayó.

Cuando llegaron a la casa y que fue cuando yo los vi entrar, a los pocos minutos empezamos el rezo del Santo Rosario como lo hacíamos siempre.

Mientras tanto en el ring de los combates celestiales, (La habitación que les estaba describiendo anteriormente) empezó la lucha para liberarlo.

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Se manifestaron todos los espíritus que no se los voy a enumerar, porque tendría que decirles los pecados de David y eso no me está permitido.

Solo les voy a decir los principales y que armaron un circo fenomenal: Homicidio, Odio, Venganza, Destrucción, Violencia, etc, etc, etc.

Cuando el combate estaba en su punto álgido, se manifestó la Tríada Infernal: Lucifer, Satanás y Belzebú.

En el grupo, esto nunca había sucedido, que se presentara la élite corporativa suprema del Infierno.

Y de momento, todos quedaron sorprendidos.

Lucifer dijo triunfante:

–          Ya paren esta farsa. Este perro inmundo es mío y no me lo podrán quitar, porque primero los mato a todos. He venido por él y no me iré sin él. Ha sido mío desde siempre y nadie me lo puede quitar. NADIE.

Tengo demasiadas pruebas de su adhesión a mí y hay muchas almas, por las vidas truncadas por él en mi reino, que me permiten poseerlo y reclamarlo. Díganle a ESE, (Jesucristo) que esta vez no me ganará.

Como todos tenían visión y profecía, yo no sé cómo lo verían; porque el Rey del Averno suele ser verdaderamente Pavoroso.

Por un momento todos se quedaron congelados, mientras después de toda la refriega, David estaba suspendido horizontalmente, como a dos metros sobre el piso.

Entonces Jesús le dijo a Alfonso:

–     ‘Entre las jóvenes mujeres que están rezando el Rosario, está mi hija Rosa María. Llámala, ella hará que se vayan

Rosa María, (o sea yo) estaba del todo ignorante de todas éstas espeluznantes experiencias y sólo había desempacado unos cuantos carismas que le regalara Jesús:

Entre ellos el Amor, la Oración, el Don de Ciencia Infusa y por supuesto, la FE.

Cuando fui advertida de que viera lo que viera y oyera lo que oyera, no me asustara; lejos estaba de imaginar lo que iba a ocurrir, al cruzar aquella puerta…

Literalmente me quedé paralizada y con la boca abierta por el asombro más absoluto.

¡No podía creer lo que estaba mirando!

Como si lo que sucedía fuera lo más ordinario del mundo y como si alguien hubiera tocado el botón de pause, detuvieron un segundo sus movimientos…

Y todos me miraron con una cálida sonrisa de bienvenida.

Alfonso me miró con sus ojos dulces y bonachones y me dijo:

–          Bienvenida Rosita. Jesús quiere que dirijas esto. Anda…

Sin que pudiera salir un sonido de mi garganta, pensé: ¡¡¡QUÉ!!!…   ¿Qué yo dirija qué cosa…?’

Y mis ojos miraban estupefactos a un hombre levitando horizontalmente casi dos metros en el aire, mientras otros dos hombres colocaban gruesos almohadones sobre el piso y otros cuatro trataban de  sujetarlo por las extremidades.

El jovencito que me había conducido, traía un recipiente con Agua Bendita y estaba listo para aspergiarla.

Alfonso sostenía la Biblia abierta y me volvió a invitar:

–          Expúlsalo. Ordénale que se vaya y que deje libre a este hijo de Dios.

El hombre que levitaba tenía vuelta la cabeza hacia la pared y convulsionaba en el aire.

Cuando logré comprender lo que se me estaba pidiendo, sentí como si mis piernas se hubiesen vuelto de gelatina.

Pero traté de obedecer.

Y con un hilo de voz tembloroso por el susto, logré articular:

–          En el Nombre de Jesús te ordeno que salgas de este hombre que no te pertenece.

Exactamente igual que en la película del Exorcista, aquel rostro humano dio un giro sobrenatural y me gritó con una voz cavernosa y aterradora:

–          ¡¡¡¿Quién eres tú, miserable perra humana para ordenarme a mí; si yo SOY un Ángel?!!!

A estas alturas, mis piernas se habían vuelto de chicle y no me derrumbé, porque creo que Dios me sostuvo.

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Aquella cara contorsionada por un odio sobrenatural, no me impidió reconocer al hermoso David, mi compañero de evangelización.

Y su voz grave y armoniosa, definitivamente no era la suya.

Ahora estaba cargada por una Fuerza misteriosa y escalofriante, que fue como una bofetada en pleno rostro.

Me volví a mirar con desamparo a Alfonso y le pregunté angustiada:

–      ‘¿Qué le contesto?’

Alfonso era un gran profeta y Jesús lo tomó contestándome en primera Persona:

–       ‘Dile que eres hija de Dios redimida con mi Sangre. Y por MI AUTORIDAD, TE TIENE QUE OBEDECER.’

(En este momento fue cuando desenvolví el carisma del Discernimiento)

mis ovejas conocen mi Voz

Era la primera vez que veía el don de profecía en esta modalidad, pero reconocí de inmediato que Era Mi Señor el que me estaba hablando.

También comprendí que Dios no estaba jugando y que el momento era muy grave.

Eran demasiadas emociones para contabilizarlas todas.

Me limité a obedecer y logré decir con una voz un poco más segura, las palabras que me habían sido dictadas.

En respuesta, la contorsión aumentó.

En un segundo, seis hombres luchaban para contener a uno solo.

Sólo el más jovencito oraba en lenguas, aspergiando el agua bendita; recibiendo en respuesta con una rabia infinita:

–       ‘Detente maldito. ¡Me estás quemando!’

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Y Alfonso leía serenamente y con fuerza, el capítulo 14 del profeta Isaías.

Entonces comprendí que los almohadones eran para que David no se lastimara y ellos NO estaban luchando contra él…

Intentaban protegerlo de sí mismo, pues Lucifer estaba decidido a matarlo.

Recordando al dulce joven que había dado testimonio en la parroquia salesiana, me sentí invadida por una fuerza guerrera y le grité:

–          ¡¡¡BASTA!!! ¡En el Nombre de Jesús Y CON LA AUTORIDAD DE SU SANGRE PRECIOSA, TE ORDENO que salgas inmediatamente de él!

¡¡¡LARGO DE AQUÍ!!! Él pertenece a Jesús y tú no tienes nada con nosotros.

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Esto yo no lo hice sola, porque no lo sabía.

Creo que el Espíritu Santo, me estaba graduando como exorcista de diablos.

 Y las palabras y la fuerza con las que salieron, me sorprendieron a mí misma.

Lucifer me miró con unos ojos centelleantes de una rabia que no olvidaré jamás…

18984723_jpg-r_640_600-b_1_D6D6D6-f_jpg-q_x-xxyxxY me gritó:

–          ¡Eso crees! Me voy. Pero volveremos a encontrarnos y me las pagarás… –  recitó una serie de amenazas y blasfemias, cada una más pavorosa que la anterior.

Y envolviéndonos en una nube sulfurosa, salió haciendo restallar un trueno tan fuerte; que fue como si un rayo hubiese caído en la habitación.

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David se desplomó.

Y hubiese sufrido un severo golpe, si no hubiera sido por los ocho hombres que lo recibieron en el aire como si hubiese sido un balón de futbol americano lanzado desde lejos…

Y la colchoneta en la que lo depositaron con suavidad.

El insólito episodio terminó cuando David dando un gran suspiro, abrió sus grandes ojos claros y preguntó:

–          ¿Qué pasó? Después que me detuve a hablar con ustedes en el semáforo de la av. López Mateos ya no sé qué sucedió…

Había vuelto a ser, el joven risueño que yo conocía.

Hicimos una oración de Acción de Gracias…

Y después del intercambio de impresiones sobre lo que había sido una experiencia sobrecogedora,

David nos dijo:

–          Esto que les voy a platicar, es altamente confidencial. Después de la Evangelización, he estado luchando mucho para romper con todo mi pasado y no puedo. Me han cercado por todos lados… 

Y de la mafia gangsteril de la FEG me dijeron, que solo se sale con los pies por delante. El que entra, se queda para siempre.

Aunque estuve evitándolo mucho tiempo, ya no pude… Estuve orando muy angustiado.

Y esta mañana tuve una entrevista con un alto dirigente del Gobierno Federal y me dieron una encomienda, respecto a un próximo candidato a… Ya traía la paga, las armas y el Plan… (¿?) Se quedó asombrado, porque son varios millones de dólares lo que le entregué.

Sólo era cuestión de ejecutarlo. Le había estado orando al Señor que NO QUERÍA HACERLO, ¿Pero cómo podía evitarlo?  Me doblego o me matan.

Y también van a matar a mi esposa…

Por eso cuando los vi y vi a Jesús que era ÉL dándome la instrucción, agarré el valor y ya vieron lo que sucedió…

El epílogo de esta historia, es que David fue a la Cd. de México a hablar con su jefe: ‘El Pelacuas’.

Jesús le había dicho que confiara en Él y que hiciera las cosas correctamente.

Cuando se entrevistó con el Pelacuas, le platicó todo: su conversión, la bala fugitiva, la liberación. Y que lo único que deseaba, era poder seguir las Huellas de Jesús y que ya no lo molestaran.

El Pelacuas, (Pueden buscarlo así en la red y verán su tremenda historia) Le contestó que nadie había salido de la organización, más que con los pies por delante y en un ataúd; pero que estaba bien.

Que le admiraba el coraje para enfrentarlo y salirle con semejante embajada.

Los de la FEG eran los que habían pagado los gastos médicos carísimos, en el Hospital Santa María Chapalita y él estaba enterado de todos los detalles.

Pero verlo frente a él y tener los pantalones PARA DEFENDER LO QUE CREÍA, eran otra cosa. Que tan solo por eso, había ganado su respeto… Y daría órdenes, para que nadie se metiera con él.

Pero si se enteraba que andaba de ‘bocón’…  ya sabía lo que le esperaba a los traidores.

Sé que el ‘Pelacuas’ ya murió. Lo asesinaron en la Cd. De México.

ISLAS MARÍAS

ISLAS MARÍAS

Las últimas noticias que tuve de David, son que él y su esposa habían tenido una niña. Que él andaba evangelizando en las cárceles y que había pasado una temporada en las Islas Marías, donde seguía siendo un apóstol poderoso entre los presos.

Pero volviendo al día de la Liberación de David…

Después de una oración de alabanza y acción de Gracias por el favor recibido, todos nos reintegramos a nuestras ocupaciones diarias.

Y a partir de aquel día, quedé integrada al Ministerio de Liberación que ministraba en aquella bendita casa los viernes…

Y donde fui testigo de muchos milagros maravillosos del Amor de Jesús.