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289 TOMAR LA CRUZ


289 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Es la Fiesta de los Tabernáculos.

Toda la comitiva apostólica ha llegado al Templo, para celebrar la Fiesta de los Tabernáculos.

Luego entran y casi enseguida, se topan con Nicodemo,

el cual hace un gesto respetuoso de saludo;

no se acerca a Jesús;

pero le dirige una sonrisa de avenencia llena de paz.

Las mujeres, no pudiendo ir más allá, se detienen.

Mientras, Jesús con los hombres va a la Oración, al lugar de los hebreos.

Y después que han cumplidos todos los ritos,

se vuelve para reunirse con los que lo esperan en el pórtico de los Paganos

Los pórticos, vastísimos y altísimos, están llenos de gente que escucha las lecciones de los rabíes.

Jesús se dirige a donde ve que están parados los dos apóstoles y los dos discípulos

que había mandado delante.

Enseguida se forma un círculo alrededor de Él;

a los apóstoles y discípulos se unen numerosas personas que estaban, acá o allá,

entre la muchedumbre que llena el patio marmóreo.

Tanta es la curiosidad, que hasta algunos alumnos de rabíes, algunos espontáneamente,

otros mandados por sus maestros, se acercan al círculo que se ciñe en torno a Jesús.

Él, sin rodeo alguno, dice:

–        ¿Por qué os apiñáis alrededor de Mí?

Responded.

Tenéis rabíes conocidos y sabios, bienquistos de todos;

Yo soy el Desconocido y el Malquisto.

¿Por qué, pues, venís a Mí?

Varios responden:

–        te amamos. 

–       «Porque tienes palabras distintas de los otros».

–       «Para ver tus milagros»

–       «Porque hemos oído hablar de ti»,

–        «Porque sólo Tú tienes palabras de vida eterna.

–        Porque tus obras corresponden a las palabras».

          Porque queremos unirnos a tus discípulos».

Jesús mira a cada uno según va hablando;

 como para traspasarlos con la mirada y leer los más ocultos sentimientos;.

Algunos no resisten esa mirada..

Se alejan o se esconden detrás de una columna o de gente más alta.

Jesús continúa:

—      Pero, ¿Sabéis qué quiere decir y qué es el hecho de seguirme?

Doy respuesta solamente a estas palabras, porque la curiosidad no merece respuesta.

Y porque quien tiene hambre de mis palabras, como consecuencia me ama y desea unirse a Mí

Por tanto, los que han hablado se clasifican en dos grupos:

Los curiosos, de los cuales no me ocupo.

Y los que ponen buena voluntad;

a éstos los adoctrino sin engaño, acerca de la severidad de esta vocación.

Venir a Mí como discípulo quiere decir:

Renuncia de todos los amores en aras de un solo amor: el mío.

Amor egoísta a  uno mismo: amor culpable a las riquezas, a la sensualidad o el poder;

amor justo a la propia esposa; santo, hacia la madre o el padre;

amor cariñoso de los hijos y a los hijos o hermanos:

todo debe ceder ante mi amor, si uno quiere ser mío.

En verdad os digo que mis discípulos han de ser más libres que las aves que extienden su vuelo

por el cielo, más libres que los vientos que recorren el firmamento sin ser detenidos

por nadie ni por nada;

libres, sin pesadas cadenas, sin vínculos de amor material,

sin siquiera las finas telarañas de las más leves barreras.

El espíritu es como una delicada mariposa enclaustrada dentro del capullo pesado de la carne;

su vuelo lo puede obstaculizar -o pararlo del todo- simplemente la irisada e impalpable

tela de una araña:

la araña de la propia sensibilidad, de la falta de generosidad en el sacrificio.

Quiero todo, sin reservas

El espíritu tiene necesidad de esta libertad de dar, de esta generosidad de dar,

para poder estar seguro de no caer en la telaraña de las inclinaciones, costumbres, reflexiones,

miedos, tejido todo ello como otros tantos hilos de esa monstruosa araña

que es Satanás, Ladrón de almas.

Si uno quiere venir a Mí y no odia santamente a su padre, a su madre, su mujer y sus hijos,

a sus hermanos y hermanas e incluso la propia vida, no puede ser discípulo mío.

He dicho: “odia santamente”.

En vuestro corazón decís: “El odio -Él lo enseña- no es jamás santo. Por tanto, se contradice”.

No. No me contradigo.

Digo que se odie lo grave del amor, la pasionalidad terrenal del amor al padre y a la madre,

a la esposa y a los hijos, a los hermanos y hermanas, a la propia vida

pero ordeno que se ame, con la libertad ingrávida propia de los espíritus:

a los padres y la vida.

Amadlos en Dios y por Dios, no posponiendo jamás a Dios,

no posponiéndolo a ellos, ocupándoos y preocupándoos, de conducirlos a donde

el discípulo ha llegado, o sea, a Dios Verdad.

Así amaréis santamente a los padres y a Dios.

Y conciliaréis los dos amores.

Y haréis de los vínculos de la sangre no un peso sino alas, no culpa sino justicia.

Debéis estar dispuestos a odiar también vuestra vida para seguirme a Mí.

Odia su vida aquel que, sin miedo a perderla o a que sea humanamente triste, la pone a mi servicio

Pero es sólo apariencia de odio, un sentimiento erróneamente llamado “odio”

por la mente del hombre que no sabe elevarse,

del hombre todo terrenal, superior en poco a los animales.

En realidad, este aparente odio, que es el negar las satisfacciones sensuales a la existencia

para dar cada vez más amplia vida al espíritu, es  amor;

amor es y del más alto que existe, del más bendito.

Negarse las bajas satisfacciones, prohibirse la sensualidad de los deseos,

atraerse reprensiones y comentarios injustos, arriesgarse a sufrir castigos, rechazos,

maldiciones, quizás persecuciones, 

 todo esto es una serie continua de penas

Porque Satanás siempre nos arrebata y NOS ATACA CON LO QUE MÁS AMAMOS…

Mas es necesario abrazarse a ellas e imponérselas como una cruz.

Un patíbulo en que expiar todos los pecados pasados;

para presentarse uno justificado ante Dios;

un patíbulo del cual se obtienen todas las gracias, verdaderas, poderosas,

santas gracias de Dios para aquellos a quienes amamos.

Quien no carga con su cruz y no me sigue;

quien no sabe hacer esto, no puede ser discípulo mío.

Por tanto, los que decís: “Hemos venido porque queremos unirnos a tus discípulos”

pensadlo mucho, mucho.

No es vergüenza, sino sabiduría, sopesarse, juzgarse y confesar, a sí mismo y a los demás:

“No tengo la aptitud del discípulo”.

“Conócete a tí mismo, tórnate consciente de tu ignorancia y entonces serás sabio.”

Los paganos, como base de una de sus disciplinas, tienen la necesidad de “conocerse uno a sí mismo”.

¿Acaso vosotros, israelitas, no vais a saber hacerlo para conquistar el Cielo?

Porque -recordad esto siempre: 

Bienaventurados los que vienen a Mí.

Pero, si venís para luego traicionarme a Mí y al que me ha enviado,

mejor es no venir para nada y seguir siendo hijos de la Ley como habéis sido hasta ahora.

¡Ay de aquellos que primero dicen: “Voy” y luego, traicionando la idea cristiana,

escandalizando a los pequeños y buenos.

¡Perjudican al Cristo!

¡Ay de ellos!..

¡Y los habrá, siempre los habrá! 

Sed, pues, como aquel hombre que, queriendo edificar una torre,

primero calcula atentamente los gastos necesarios y hace balance de su dinero,

para ver si tiene los medios para concluirla.

Y no verse obligado, una vez echados los cimientos, a suspender la obra por falta de dinero.

Si esto sucediera, perdería incluso lo que tenía primero y se quedaría sin torre y sin talentos;

a cambio atraería hacia sí las burlas del pueblo, que diría:

“Éste empezó a edificar, pero no pudo concluir;

ahora tendrá que llenar su estómago con los restos de su construcción inacabada”.

Sed también -sacando así enseñanza sobrenatural de los pobres-hechos de este mundo-

como los reyes de la Tierra, que, cuando quieren hacer la guerra a otro rey

examinan todo con calma y atención, los pros y los contras;

meditan si lo que van a sacar con la conquista les compensa o no el sacrificio de las vidas de sus súbditos;

estudian si es posible conquistar el lugar, 

estudian la posibilidad de victoria de su ejército…

(numéricamente la mitad del de su rival pero más combativo);

y, si, lógicamente, ven que es improbable que diez mil venzan a veinte mil,

entonces, antes de que estalle la batalla, mandan al encuentro de su rival,

-que ya está en guardia a causa de las operaciones militares del otro

una embajada con ricos presentes

y lo amansan, lo apaciguan con pruebas de amistad,

para anular sus sospechas,

en fin firman un tratado de paz, que siempre es más ventajoso,

humana y espiritualmente, que una guerra. 

283 LOS SIERVOS DE DIOS


283 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Jesús está en una de las colinas de la ribera occidental del lago.

Exactamente debajo de la colina, están Mágdala y Tiberíades:  

es un paisaje lleno de huertos de olivos y es justamente a la sombra de una arboleda,

junto a un pequeño arroyuelo, donde se han reunido los apóstoles y discípulos,

alrededor de Jesús, para descansar.

Mientras comen,

Jesús continúa la lección iniciada con la parábola del rico insensato.

porque el hombre está demasiado absorbido por preocupaciones materiales y miedos estúpidos.

Jesús dice:

–    Creed que sólo hay que preocuparse de este enriquecimiento en virtud.

Estad atentos, además, a que vuestra preocupación no sea nunca ansiosa, inquieta.

El bien es enemigo de las inquietudes, de los miedos, de las prisas; todas estas cosas

denotan demasiado todavía la avaricia, la rivalidad, la humana desconfianza.

Que vuestro trabajo sea constante, esperanzado, pacífico; sin arranques bruscos

ni bruscas detenciones, como hacen los onagros silvestres; 

que ninguno que esté en su sano juicio los usa para recorrer seguro camino)

Pacíficos en las victorias, pacíficos en las derrotas.

El dolor por un error cometido, que os entristece porque con él habéis contrariado a Dios,

debe ser también pacífico, debe sentir el alivio de la humildad y la confianza.

El abatimiento, el odio hacia uno mismo es siempre síntoma de soberbia y de falta de confianza.

Yo necesito pocas cosas. Y las pocas que necesito, las necesito poco…San Francisco de Asís

El humilde sabe que es un pobre hombre sujeto a las miserias de la carne, que algunas veces triunfa;

el humilde tiene confianza no tanto en sí mismo cuanto en Dios.

Y mantiene la calma incluso en las graves derrotas, diciendo:

“Perdóname, Padre. Sé que conoces mi debilidad que a veces me domina.

Sientes compasión de mí, lo creo.

Confío firmemente en que me vas a ayudar, incluso más que antes, en el futuro,

a pesar de que te satisfaga tan poco”.

No os mostréis apáticos ni avaros respecto a los bienes de Dios.

Dad la sabiduría y virtud que tengáis.

Sed laboriosos en el espíritu,

EN NUESTRAS RODILLAS ESTÁ EL PODER. 16. Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados. La oración ferviente del justo tiene mucho poder.

como los hombres lo son para las cosas de la carne.

Y respecto a la carne, no imitéis a los del mundo que siempre tiemblan por su futuro,

por el miedo de que les falte lo superfluo, de que les venga una enfermedad o la muerte,

de que los enemigos los puedan perjudicar, etc. Dios sabe de qué tenéis necesidad.

No temáis por tanto, por vuestro mañana.

Vivid libres de los miedos, que pesan más que las cadenas de los galeotes.

No os afanéis por vuestra vida, ni por la comida, la bebida o el vestido.

La vida del espíritu vale más que la del cuerpo.

Y el cuerpo más que el vestido, porque vivís con el cuerpo, no con el vestido;

y con la mortificación del cuerpo ayudáis al espíritu a conseguir la vida eterna.

Dios sabe hasta cuándo dejaros el alma en el cuerpo; hasta esa hora os dará lo necesario.

Si se lo da a los cuervos, animales impuros que se alimentan de cadáveres

y que tienen su razón de existir precisamente en esta función suya 

de eliminar sustancias en putrefacción,

¿No os lo va a da a vosotros?

Ellos no tienen despensas ni graneros, y Dios los nutre igualmente.

Vosotros sois hombres, no cuervos.

Además, los presentes sois la flor y nata de los hombres, porque sois los discípulos del Maestro, 

los evangelizadores del mundo, los siervos de Dios.

¿Vais a pensar que Dios, que cuida el muguete, cuyo único trabajo es el de perfumar, adorando,

y lo hace crecer y lo viste con vestidura tan hermosa como jamás tuviera Salomón,

puede descuidaros, incluso en lo relativo a vuestro vestido?

Vosotros sí que no podéis añadir ni un diente a las bocas desdentadas,

ni alargar una pulgada a una pierna contraída, ni volver aguda la pupila empañada.

No siendo capaces de estas cosas,

¿Vais a pensar que podéis repeler miseria y enfermedad, hacer brotar del polvo frutos?

No podéis.

Pero no seáis gente de poca fe.

Tendréis siempre lo necesario.

No os entristezcáis como la gente del mundo, que se desvive por conseguir cosas de que gozar.

Vosotros tenéis a vuestro Padre, que conoce vuestras necesidades.

Debéis sólo buscar el Reino de Dios y su justicia.

Sea éste vuestro primer interés.

Todo lo demás se os dará por añadidura.

No temáis, vosotros de mi pequeño rebaño.

Mi Padre se ha complacido en llamaros al Reino para que poseáis este Reino.

Podéis, por tanto, aspirar a él

Somos los apóstoles de los Últimos Tiempos..

y ayudar al Padre con vuestra buena voluntad y santa laboriosidad

Vended vuestros bienes, distribuidlos en limosna, si estáis solos.

Dejad a los vuestros la provisión para el viaje de vuestro abandono de la casa

por seguirme a Mí, porque justo es no dejar sin pan a los hijos o esposas.

Y si no podéis, por este motivo, sacrificar las riquezas pecuniarias,

sacrificad las riquezas de afecto, que son también monedas, valoradas por Dios

por lo que son: oro más puro que ningún otro, perlas más preciosas,

que las que se arrebatan a los mares, rubíes más singulares que los de las entrañas de la tierra.

Porque renunciar a la familia por Mí es caridad más perfecta que oro sin un solo átomo impuro,

es perla hecha de llanto,

rubí hecho de sangre que rezuma por la herida del corazón,

desgarrado por la separación del padre y de la madre, de la esposa y de los hijos.

Estas bolsas no merman, este tesoro no se devalúa jamás.

Los ladrones no se introducen en el Cielo, la carcoma no come lo que en él se deposita.

Tened el Cielo en el corazón y el corazón en el Cielo, junto a vuestro tesoro. .

Porque el corazón, en el bueno y en el malo, está donde lo que consideráis amado tesoro vuestro.

Por tanto, de la misma forma que el corazón está donde el tesoro (en el Cielo),

el tesoro está donde el corazón (es decir, en vosotros);

es más, el tesoro está en el corazón.

Y con el tesoro de los santos, está, en el corazón, el Cielo de los santos.

Estad siempre preparados, como quien va a emprender un viaje o espera a su amo.

Vosotros sois siervos del Amo-Dios.

En cualquier momento os puede llamar a su presencia, o venir a vosotros.

Estad pues siempre preparados para ir, o a rendirle honor,

ceñida la cintura con cinturón de viaje y de trabajo, con las lámparas encendidas en vuestras manos.

Al salir de una fiesta nupcial con uno que os haya precedido en los Cielos

y en la consagración a Dios en la tierra,

El puede recordarse de vosotros, que estáis esperando; y puede decir:

“Vamos donde Esteban, o donde Juan, o Santiago y Pedro”.

Y Dios es rápido para venir, o para decir: “Ven”.

Por tanto, estad preparados para abrirle la puerta cuando llegue; o para salir, si os llama.

Bienaventurados los siervos a quienes encuentre en vela el Amo cuando llegue.

En verdad os digo que, para recompensarlos por la fiel espera, se ceñirá el vestido,

los sentará a la mesa y se pondrá a servirlos.

Puede llegar a la primera vigilia, a la segunda o a la tercera… No lo sabéis.

Por tanto, estad siempre vigilantes.

¡Dichosos vosotros, si estáis así y así os encuentra el Amo!

No os engañéis diciendo: “¡Hay tiempo! Esta noche no viene”.

Sería un mal para vosotros No sabéis.

Si uno supiera cuándo viene el ladrón, no dejaría sin guardia la casa

para que el malhechor pudiera forzar la puerta y las arcas.

Estad preparados también vosotros, porque, cuando menos os lo penséis,

vendrá el Hijo del hombre y dirá: “Es la hora”».

Pedro, que incluso se ha olvidado de terminar su comida por escuchar al Señor,

viendo que Jesús calla,

pregunta:

–       ¿Esto que dices es para nosotros o para todos?

–        Para vosotros y para todos;

pero más para vosotros, porque vosotros sois como administradores puestos por el Amo al 

frente de los siervos y tenéis doble obligación de estar preparados:

por vosotros como administradores y por vosotros como simples fieles.

¿Cómo debe ser el administrador al que el amo ha colocado al frente de sus domésticos

para dar a cada uno, a su tiempo, la debida porción?

Debe ser avisado y fiel.

Para cumplir su propio deber, para hacer cumplir a los subordinados el deber que ellos tienen.

Si no, saldrían perjudicados los intereses del amo,

que paga para que el administrador actúe haciendo las veces de él

y vele por sus intereses en su ausencia.

Dichoso el siervo al que el amo, al volver a su casa, encuentre obrando con fidelidad, diligencia y justicia.

En verdad os digo que lo hará administrador de otras propiedades, de todas sus propiedades,

descansando y exultando en su corazón por la seguridad que ese siervo le da.

Mas si ese siervo dice: 

“¡Ah! ¡Bien! El amo está muy lejos y me ha escrito que tardará en volver.

Por tanto, puedo hacer lo que me parezca,

y luego, cuando calcule que esté próximo a regresar, tomaré las medidas oportunas”.

Y empieza a comer y a beber hasta emborracharse… 

Y a dar órdenes de borracho.

Y ante la oposición a cumplirlas, por no perjudicar al amo, por parte de los siervos buenos

subordinados a él empieza a pegar a los siervos y a las siervas hasta hacerlos enfermar y languidecer

Y se siente feliz y dice: “Por fin saboreo lo que significa ser jefe y ser temido por todos”.

¿Qué le sucederá?

Le sucederá que llegará el amo cuando menos se lo espere,

quizás incluso sorprendiéndolo en el momento en que está robando dinero

o sobornando a alguno de los siervos más débiles.

Entonces, os digo que el amo lo quitará del puesto de administrador,

y lo cancelará incluso de las filas de sus siervos,

porque no es lícito mantener a los infieles y traidores entre los honestos;

y tanto mayor será su castigo cuanto más lo quiso y lo instruyó su amo.

Porque el que conoce más la voluntad y el pensamiento de su amo; 

más obligado está a cumplirlo con exactitud.

Si no  hace como su amo le ha dicho (ampliamente, como a ningún otro), recibirá muchos bastonazos. 

Sin embargo, el que, como siervo menor, sabe poco, y yerra creyendo actuar correctamente,

recibirá un castigo menor.

A quien mucho se le dio mucho le será pedido.

Mucho tendrá que restituir aquel a quien mucho se le confió.

Porque hasta del alma de un niño de una hora se pedirá cuenta a mis administradores.

Mi elección no es fresco reposo en un soto florido.

He venido a traer fuego a la tierra;

¿Qué puedo desear, sino que arda?

Por eso me fatigo, como quiero que os fatiguéis vosotros hasta la muerte

y hasta que la tierra toda sea una hoguera de celeste fuego.

Debo ser bautizado con un bautismo.

¡Cuán angustiado viviré hasta que se cumpla!

¿No os preguntáis por qué?

Porque por él os podré hacer portadores del Fuego,

fermento activo en todas y contra todas las capas sociales, para fundirlas en una única cosa:

el rebaño de Cristo.

¿Creéis que he venido a poner paz en la tierra?

¿Según los modos de ver de la tierra? No.

Todo lo contrario: discordia y separación.

Porque, de ahora en adelante, mientras toda la tierra no sea un único rebaño,

de cinco que haya en una casa, dos estarán contra tres

y el padre estará contra el hijo y el hijo contra el padre, y la madre contra las hijas,

y éstas contra aquélla, y las suegras y nueras tendrán un motivo más para no entenderse,

porque habrá labios que hablen un lenguaje nuevo, y será como una Babel;

porque una profunda agitación estremecerá el reino de los afectos humanos y sobrehumanos.

Mas luego vendrá la hora en que todo se unificará en una lengua nueva

que hablarán todos los salvados por el Nazareno,

y se depurarán las aguas de los sentimientos,

irán al fondo las escorias y brillarán en la superficie las límpidas ondas de los lagos celestes.

Verdaderamente, servirme no es descansar,

según el significado que el hombre da a esta palabra;

es necesario ser héroes, infatigables.

Mas os digo que al final será Jesús, siempre Jesús, el que se ceñirá el vestido para serviros,

y luego se sentará con vosotros a un banquete eterno,

y todo cansancio y dolor serán olvidados.

Ahora, dado que ninguno nos ha vuelto a buscar, vamos al lago.

Descansaremos en Magdala.

En los jardines de María de Lázaro hay sitio para todos,

y ella ha puesto su casa a disposición del Peregrino y de sus amigos.

No hace falta que os diga que María de Magdala ha muerto con su pecado

y que de su arrepentimiento ha renacido María de Lázaro, discípula de Jesús de Nazaret;

ya lo sabéis, porque la noticia ha corrido como fragor de viento en un bosque.

No obstante os digo una cosa que no sabéis:

que todos los bienes personales de María de Lázaro son para los siervos de Dios

y para los pobres de Cristo.

Vamos..

272 MI YUGO ES LIGERO


272 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

En verdad os digo que grande es el número de los fariseos.

Que no faltan entre los que me circundan. 

Varios dicen al mismo tiempo:

–       ¡No, Maestro!

–       ¡No lo digas!…

–       Nosotros, porque te amamos, no nos gustan ciertas cosas…

–       ¡No, Maestro, no digas eso!

¡Si no queremos ciertas cosas es porque te amamos!.

Jesús prosigue:

–       Porque todavía no habéis entendido nada.

Os hablé de la Fe y de la Esperanza.

Y pensaba que no era necesario volver a hablaros de la Caridad.

Porque tanto fluye de Mí, que deberíais estar saturados.

Pero comprendo que la conocéis solo de nombre.

Sin conocer su naturaleza y forma, igual que conocéis la luna.

 ¿Os acordáis de cuando os dije que la esperanza es como el brazo transversal

del dulce yugo que sujeta la Fe y la caridad…?

¿Y que era patíbulo de la humanidad y trono de la salvación?

¿Sí?

Pero no comprendisteis el significado de mis palabras.

¿Por qué entonces, no me habéis pedido aclaración?

La Soberbia hace su voluntad. La Humildad hace la Voluntad de Dios. San Agustín

Bien, ahora os la doy.

Es yugo porque obliga al hombre a tener baja su necia soberbia,

bajo el peso de las verdades eternas.

Es patíbulo de esta soberbia.

El hombre que espera en Dios, su Señor,

se ve obligado a humillar su orgullo, que querría proclamarse “dios”.

Y a reconocer que él no es nada y Dios todo;

que él no puede nada y Dios todo; que él-hombre es polvo que pasa,

mientras que Dios es eternidad que eleva el polvo a un grado superior

y le da un premio de eternidad.

Nuestro verdadero bautismo lleno de gloria y júbilo celestial, es cuando somos capaces de decir: “Crucifícame Señor, porque te adoro sobre todas las cosas…”

El hombre se clava en su cruz santa para alcanzar la Vida.

Le clavan a la cruz las llamas de la Fe y la Caridad,

mas al Cielo le eleva la Esperanza, que entre ambas está.

Recordad esta lección:

si falta la caridad, le falta la luz al trono;

el cuerpo, desclavado de un lado, pende hacia el fango y deja de ver el Cielo;

anula así los efectos salvíficos de la Esperanza,.

Y acaba haciendo estéril incluso a la Fe,

porque si uno se separa de dos de las tres virtudes teologales,

languidece y cae en mortal hielo.

FE, ESPERANZA Y CARIDAD

No rechacéis a Dios, ni siquiera en las cosas más pequeñas;

negar ayuda al prójimo por pagano orgullo es rechazar a Dios.

Mi doctrina es un yugo que domina al linaje humano culpable.

Es un mazo que destroza la corteza dura, para libertar al espíritu.

Es un yugo y un mazo.

Pero quién la acepta,

no siente el cansancio que emana en las otras doctrinas humanas

y en todo lo humano.

El que se deja golpear por este mazo no siente el dolor de ser fracturado en su yo humano,

Sino que experimenta una sensación de libertad.

¿Por qué queréis libraros de ella,

para cambiarla por lo que es plomo y dolor?

Todos tenéis vuestros dolores y vuestras fatigas.

Todos los hombres tienen dolores y fatigas superiores quizás a sus fuerzas humanas.

Desde el niño como éste, que lleva sobre su espaldita un gran fardo que lo dobla

y que le quita la sonrisa infantil de sus labios y la despreocupación de su edad.

Hasta el viejo que se dobla ante la tumba,

con todos los desengaños, fatigas, fardos y heridas, de su larga vida.

Pero en mi Doctrina y en mi Fe, está el alivio de estos pesos agobiadores.

Por esto se le llama la Buena Nueva.

Y quién la acepta y la obedece, será bienaventurado desde la tierra,

porque tendrá a Dios como su ayuda.

Por qué queréis, ¡Oh, hombres!

Estar fatigados y tristes, cansados, hastiados, desesperados.

¿Cuándo podíais ser aliviados y confortados?

¿Por qué queréis, vosotros apóstoles míos, sentir el cansancio de la misión,

sus dificultades, dureza;

cuando si tenéis la confianza de un niño, podéis tener solo una pronta diligencia;

una luminosa facilidad para realizarla?

Y comprender y sentir que ella es dura solo para los impenitentes que no conocen a Dios.

Ahora estáis tristes.

Vuestra aflicción tuvo un principio muy lamentable

Estáis tristes ante mi humillación, como si fuese un crimen cometido contra Mí Mismo.

Ahora estáis tristes porque habéis entendido que me causasteis dolor

y porque todavía estáis muy lejos de la perfección.

Tened tan solo la humildad gozosa de aceptar la reprensión

y confesar que os equivocasteis,

prometiendo dentro de vuestro corazón, el desear la perfección por un fin sobrehumano.

Luego venid a Mí.

Yo os sostengo, comprendo y compadezco.

Venid a Mí, apóstoles míos.

Venid a Mí, todos los hombres que sufrís por los dolores materiales, morales y espirituales;

que Yo os confortaré.

Tomad sobre vosotros mi Yugo, no es un peso; es un sostén.

Abrazad mi Doctrina como si fuese una esposa amada.

Imitad a vuestro Maestro que hace lo que enseña.

Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón.

Encontraréis descanso para vuestras almas,

porque mansedumbre y humildad conceden reinar en la Tierra y en el Cielo.

Por eso se dice “La Buena Nueva”.

Quien la acepta y obedece, ya desde este mundo será bienaventurado,

porque Dios será su alivio.

Y porque las virtudes harán fácil y luminoso su camino,

asemejando a hermanas buenas que,

llevándolo de la mano, con las lámparas encendidas,

iluminarán su camino y su vida y le cantarán las eternas promesas de Dios,

hasta que, plegando en paz el cansado cuerpo hacia la tierra, se despierte en el Paraíso.

¿Por qué, hombres, pudiendo vivir consuelo y aliento,

queréis peso, desaliento, cansancio, desazón, desesperación?

Os lo dije ya: que los verdaderos triunfadores son los que conquistan el Amor.

Nunca os impondría algo que fuese superior a vuestras fuerzas,

porque os amo y os quiero conmigo en mi Reino.

Esforzaos por ser semejantes a Mí y como mi Doctrina enseña.

No tengáis miedo porque mi yugo es dulce y su peso es ligero…

Y la gloria de que gozaréis si me sois fieles, será infinitamente grande, ilimitada, eterna….

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264 TOMANDO LA CRUZ


264 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

En el olivar cercano a Cafarnaúm Jesús está reunido con sus apóstoles;

en el anochecer caluroso del verano, en que ha decidido enviarlos a misionar.

Y continúa dándoles instrucciones:

“Al entrar en la casa saludad con mi saludo, que es el más dulce de los saludos.

Decid: “La paz sea con vosotros.

Paz a esta casa” o “la paz descienda sobre esta casa”.

En efecto, vosotros mensajeros de Jesús y de la Buena Nueva,

lleváis con vosotros la paz.

Y vuestra llegada a un lugar,

significa hacer llegar a ese lugar la paz.

Si la casa es digna de la paz, la paz descenderá sobre ella y permanecerá en ella;  

si no lo es, la paz volverá a vosotros.

Pero estad atentos a ser vosotros pacíficos, para tener por Padre a Dios.

Un padre siempre ayuda;

vosotros ayudados por Dios, haréis todo y lo haréis bien.

Puede suceder, es más, sucederá, que una ciudad o una casa no os reciban;

no querrán escuchar vuestras palabras, os expulsarán, se reirán de vosotros,

os perseguirán a pedradas cual profetas molestos.

Entonces tendréis más necesidad que nunca de ser pacíficos,

humildes, mansos, como hábito de vida.

Si no, la ira se impondrá y pecaréis:

escandalizaréis y aumentaréis la incredulidad, de los que se han de convertir.

Sin embargo, si recibís con paz la ofensa

que supone el ser expulsados, escarnecidos, perseguidos;

convertiréis con el más bello de los discursos

que supone el ser expulsados, escarnecidos, perseguidos;

convertiréis con el más bello de los discursos

la silenciosa predicación de la virtud verdadera.

Un día volveréis a encontrar a los enemigos de hoy en vuestro camino,

y os dirán: “Os hemos buscado porque vuestro modo de actuar

nos ha persuadido de la Verdad que anunciáis.

Os pedimos vuestro perdón y que nos acojáis como discípulos.

Porque no os conocíamos.

Pero ahora sabemos que sois santos.

Por tanto, si sois santos, debéis ser mensajeros de un santo.

Ahora creemos en Él”.

15. Y ¿Cómo predicarán si no son enviados? Como dice la Escritura: = ¡Cuán hermosos los pies de los que anuncian el bien! =Romanos 10

De todas formas, al salir de la ciudad o casa que no os hayan recibido

sacudíos hasta el polvo de las sandalias,

para que la soberbia y la dureza de aquel lugar

no se peguen ni siquiera a vuestras suelas.

En verdad os digo que el día del Juicio

Sodoma y Gomorra serán tratadas con menos dureza que esa ciudad.

Mirad, os envío como ovejas en medio de lobos.

Sed, pues, prudentes como las serpientes y sencillos como las palomas.

Porque ya sabéis cómo el mundo, que en verdad es más de lobos que de ovejas

me trata a Mí, que soy el Cristo.

Yo puedo defenderme con mi poder.

Y lo haré mientras no llegue la Hora del triunfo temporal del Mundo.

Pero vosotros no tenéis este poder y necesitáis mayor prudencia y sencillez.

Mayor sagacidad por tanto, para evitar por ahora, cárceles y flagelaciones.

Verdaderamente, a pesar de vuestras abiertas declaraciones de querer dar vuestra sangre por Mí,

por el momento no soportáis ni siquiera una mirada irónica o iracunda.

Llegará un tiempo en que seréis fuertes como héroes, contra todas las persecuciones;

más fuertes que héroes.

Con un heroísmo inconcebible para los criterios del mundo,

Tan inexplicable, que será llamado “locura”.

¡No, no será locura!

Será la identificación en virtud del amor, del hombre con el Hombre-Dios,

y sabréis hacer lo que Yo haga.

Para comprender este heroísmo hará falta verlo, estudiarlo y juzgarlo,

desde niveles ultraterrenos, porque es una cosa sobrenatural

que se escapa a todas las restricciones de la naturaleza humana.

Los reyes, los reyes del espíritu serán mis héroes, eternamente reyes y héroes…

En aquella hora os arrestarán, os pondrán las manos encima,

os llevarán ante los tribunales, los jefes y los reyes,

para que os juzguen y condenen por ese gran pecado ante los ojos del mundo

que es el ser los siervos de Dios, los ministros y tutores del Bien, los maestros de las virtudes.

Por ser estas cosas os flagelarán y os castigarán de mil modos, hasta acabar con vuestra vida.

Y daréis testimonio de Mí a los reyes, a los jefes, a las naciones,

confesando con la sangre que amáis a Cristo,

Los presos en Medio Oriente cantan alabanzas, antes de ser ejecutados, igual que Pablo y Silas en prisión…

el Hijo verdadero del Dios verdadero.

Cuando caigáis en sus manos,

no os aflijáis por lo que tendréis que responder ni de lo que habréis de decir.

En aquella hora no debéis tener ninguna pena

aparte de la de la aflicción por vuestros jueces y acusadores

que Satanás desvía hasta el punto de hacerlos ciegos para la Verdad.

Las palabras que habrá que decir se os darán en ese momento.

Vuestro Padre las pondrá en vuestros labios,

porque en aquella hora no seréis vosotros los que habléis

para convertir a la Fe y para profesar la Verdad,

sino que será el Espíritu del Padre vuestro el que hablará en vosotros.

En aquella hora el hermano dará muerte al hermano, el padre al hijo,

los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán.

¡No desfallezcáis ni os escandalicéis!

Respondedme:

¿Para vosotros es mayor delito matar a un padre, a un hermano, a un hijo…

O a Dios mismo?

Judas dice secamente:

–      A Dios no se le puede matar.  

Bartolomé confirma:

–       Es verdad.

Es Espíritu inaprensible.

Y los demás, aunque callen, son de la misma opinión.  

Jesús dice sereno:

–      Yo soy Dios.

Y también Carne soy.

La posesión demoníaca perfecta NO PUEDE reverenciar a Dios, porque Satanás lo odia y a sus instrumentos, es lo que les trasmite…

Judas replica:

–      Nadie pretende matarte.

–      Os ruego que respondáis a mi pregunta

–      ¡Es más grave matar a Dios!

¡Se entiende!

–      Pues bien….

El hombre dará muerte a Dios, en la Carne del Hombre Dios.

Y en el alma de los asesinos del Hombre Dios.

Por tanto, de la misma forma que se llegará a cumplir este delito,

sin el horror de sus autores,

se llegará al delito de los padres, hermanos, hijos, contra hijos, hermanos, padres.

Seréis odiados por todos a causa de mi Nombre.

La Persecución de Domiciano

Pero quien persevere hasta el final se salvará.

Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.

No por vileza, sino para darle tiempo a la recién nacida Iglesia de Cristo,

de alcanzar la edad adulta. superando la edad del lactante débil e inexperto

en que sea capaz de afrontar la vida y la muerte sin temer a la Muerte.

Aquellos a quienes el Espíritu les aconseje huir huyan, como huí Yo cuando era pequeño.

Verdaderamente en la vida de mi Iglesia,

se repetirán todas las vicisitudes de mi vida de Hombre.

Todas.

Desde el misterio de su formación en la humildad en los primeros tiempos,

a las turbaciones e insidias que le vendrán de los hombres violentos.

O a la necesidad de huir para seguir existiendo;

desde la pobreza y el trabajo infatigable,

hasta muchas otras cosas que vivo actualmente, o que sufriré mañana,

hasta llegar al triunfo eterno.

Aquellos a quienes por el contrario, el Espíritu les aconseja quedarse quédense:

sí, aunque caigan asesinados, vivirán y serán útiles a la Iglesia;

sí, siempre está bien lo que el Espíritu de Dios aconseja.

En verdad os digo que no acabaréis, ni vosotros ni los que os sucedan,

de recorrer los caminos y ciudades de Israel antes de que venga el Hijo del Hombre.

Porque Israel, por un tremendo pecado suyo, será dispersado,

como cascarilla embestida por un torbellino.

Y diseminado por toda la Tierra;

habrán de sucederse siglos y milenios, uno y otro y otro…,

antes de que sea recogido de nuevo en la era de Arauná el Jebuseo (2 Samuel 24, 16 – 25; 1 Crónicas 21, 15 – 30)

Cada vez que lo intente, antes de la hora señalada,

será nuevamente embestido por el torbellino y dispersado;

porque Israel tendrá que llorar su pecado durante tantos siglos,

cuantas serán las gotas que lloverán de las venas del Cordero de Dios

inmolado por los pecados del mundo.

Mi Iglesia, agredida por Israel en Mí y en mis apóstoles y discípulos;

deberá abrir sus brazos maternos, para tratar también de recoger a Israel bajo su manto,

como hace una gallina con los polluelos que se dispersan.

Cuando todo Israel esté bajo el manto de la Iglesia de Cristo, Vendré.

8. Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?» Lucas 18

Mas éstas son cosas futuras, hablemos de las inmediatas.

Tened siempre presente que el discípulo no es más que su Maestro,

ni el siervo más que su Señor

bástele, pues, al discípulo ser como su Maestro, ya de por sí inmerecido honor.

Y al siervo como su señor, la concesión de lo cual, ya de por sí, es bondad sobrenatural.

Si han llamado Belcebú al Señor de la casa,

¿Qué llamarán a sus siervos?

¿Podrán acaso rebelarse los siervos cuando no se rebela su Señor, ni odia ni maldice,

sino que, sereno en su justicia, continúa su obra,

posponiendo el Juicio para otro momento:

una vez que, habiendo intentado todo para persuadirlos,

haya visto su obstinación en el Mal?

No. Los siervos no podrán hacer lo que no hace su Señor;

antes bien, deberán imitarlo, pensando que ellos también son pecadores,

mientras que Él no tenía pecado

No temáis, por tanto, a los que os llamen “demonios”.

Día llegará en que la verdad será sabida;

entonces se verá quiénes eran los “demonios”, si vosotros o ellos.

No hay nada escondido que quede sin revelar;

nada secreto que no se venga a saber.

Lo que ahora os digo en la sombra y en secreto,

porque el mundo no es digno de conocer todas las palabras del Verbo.

No es digno el mundo todavía,

MATEO 7, 16

ni es hora de hacer extensiva la manifestación

de estas cosas a los indignos.

Cuando llegue la hora de que todo deba ser conocido, decidlo a la luz,

gritad desde los tejados lo que Yo ahora os susurro más al alma que al oído.

Entonces, en efecto, el mundo ya habrá sido bautizado por la Sangre.

Satanás encontrará ante sí, un estandarte, 

por el que el mundo si quiere, podrá comprender los secretos de Dios;

él, sin embargo, no podrá dañar

sino a quien desea su mordisco y lo prefiere a mi beso.

Pero ocho partes de diez del mundo no querrán comprender.

Sólo las minorías tendrán voluntad de saber todo,

para seguir todo lo que es mi Doctrina.

No importa.

Dado que no se puede separar estas dos partes santas de la masa injusta,

predicad desde los tejados mi Doctrina,

predicadla desde lo alto de los montes

por los mares sin confines, en las entrañas de la tierra;

aunque los hombres no la escuchen,

recogerán las divinas palabras los pájaros y los vientos, los peces y las olas,

conservarán su eco las entrañas del suelo para decírselo a los manantiales internos,

a los minerales, a los metales.

Y exultarán todos ellos, porque también ellos han sido creados por Dios,

para ser escabel de mis pies y alegría de mi Corazón.

No temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma;

temed sólo a quien puede mandar vuestra alma a la perdición

y reunirla en el Ultimo Juicio con el cuerpo resucitado,

para arrojarlos al fuego del Infierno.

No temáis

¿No se venden dos pájaros por un as?

Y sin embargo, si el Padre no lo permite,

ni uno de ellos caerá a pesar de todas las asechanzas del hombre.

No temáis, pues.

El Padre os conoce.

Como también conoce el número de vuestros cabellos.

¡Vosotros valéis más que muchos pájaros!

Os digo que a quien me confiese ante los hombres

Yo también lo confesaré ante mi Padre, que está en los Cielos;

mas a quien me niegue ante los hombres, también Yo lo negaré ante mi Padre.

Confesar, aquí, significa seguir y practicar;

negar significa abandonar mi camino por vileza, por ternaria concupiscencia,

por mezquino cálculo,

por afecto humano hacia un allegado vuestro contrario a Mí.

Los cristianos que viven el evangelio de San Evangelista: un evangelio que NO EXISTE, pero que ellos han acomodado a su manera de vivir. Con la Palabra de Dios que les gusta, DESECHANDO lo que les disgusta….(Porque se NIEGAN A OIR LO QUE NO LES CONVIENE)

Porque estas cosas sucederán.

No creáis que haya venido a instaurar la concordia en la tierra y para la tierra.

Mi paz es más alta que las paces premeditadas

que tienen la finalidad de poderse uno manejar diariamente en la vida.

No he venido a traer la paz, sino la espada;

la espada afilada para cortar las lianas que impiden salir del fango,

abriendo así los caminos a los vuelos en el mundo sobrenatural.

Así pues, he venido a separar al hijo del padre, a la hija de la madre, a la nuera de la suegra.

Porque Yo soy el que reina y tiene todos los derechos sobre sus súbditos.

Porque ninguno es más grande que Yo en derechos sobre los afectos.

Porque en Mí se centran todos los amores y se subliman;

EL PRIMER MANDAMIENTO DE LA LEY DE DIOS

soy Padre, Madre, Esposo, Hermano, Amigo:

así os amo y así debo ser amado.

Cuando digo: “Quiero”, ningún vínculo puede resistir y la criatura es mía.

Yo con mi Padre la he creado, Yo por mí mismo la salvo, Yo tengo derecho a poseerla.

Verdaderamente los enemigos del hombre, además de los demonios,

son los propios hombres;

enemigos del hombre nuevo, del cristiano, serán los de su propia casa,

con sus quejas, amenazas o súplicas.

Pues bien, quien, de ahora en adelante,

ame a su padre y a su madre más que a Mí no es digno de mí;

quien ama a su hijo o a su hija más que a Mí no es digno de Mí;

el que no toma su cruz de cada día, compleja,

formada de resignación, renuncias, obediencia, heroísmos, dolores,

enfermedades, lutos;

de todo aquello que es manifestación de la voluntad de Dios o de una prueba del hombre…

el que no la toma y con ella me sigue no es digno de Mí.

Quien estima más su vida terrena que la vida espiritual,

perderá la Vida verdadera.

Dejándolo TODO, le siguieron…

Quien pierda su vida terrena por amor mío;

la volverá a encontrar, eterna y bienaventurada.

Quien a vosotros os recibe a Mí me recibe,

quien me recibe a Mí recibe a Aquel que me ha enviado;

quien reciba a un profeta como profeta;

recibirá premio proporcional a la caridad ejercida con el profeta;

quien reciba a un justo como justo recibirá un premio proporcional al justo.

Esto es así porque el que reconoce al profeta en el profeta,

es señal de que también él es profeta, es decir, muy santo

porque el Espíritu de Dios lo tiene en sus brazos.

Y quien reconoce a un justo como justo, demuestra que él mismo es justo,

porque las almas semejantes se reconocen.

A cada uno pues, se le dará según justicia.

Quien dé aunque sólo sea un vaso de agua pura a uno de mis siervos,

aunque fuera al más pequeño…

Y son siervos de Jesús todos los que lo predican con una vida santa,.

Y pueden serlo tanto los reyes como los mendigos;

tanto los que saben mucho como los que no saben nada, los ancianos o los niños,

porque a todas las edades y en todas las clases se puede ser discípulo mío. 

Quien dé a un discípulo mío aunque sólo sea un vaso de agua en mi Nombre

y por ser discípulo mío,

en verdad os digo que no perderá su recompensa.

He dicho.

Ahora vamos a orar y luego volvemos a la casa.

Al alba partiréis.

Así: Simón de Jonás con Juan,

Simón Zelote con Judas de Keriot,

Andrés con Mateo,

Santiago de Alfeo con Tomás,

Felipe con Santiago de Zebedeo,

Judas mi hermano con Bartolomé.

San Simón Cananeo y Judas Tadeo, ambos murieron mártires tras predicar la fe por Egipto, Mesopotamia y Persia.

Esta semana será así.

Luego daré nuevas indicaciones.

Vamos a orar.

Y oran en voz alta…

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244 FORJA DE LAS ALMAS


 244 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

243 -La Magdalena debe forjarse sufriendo

En el tránsito de la noche al día, habiéndose ocultado la Luna sin haber empezado todavía a amanecer…

La luz ha disminuido.

Pero es sólo un breve intervalo incierto…

Inmediatamente después, la luz primero plomiza, luego levemente gris y casi enseguida verdastra; 

Finalmente luce esplendorosa la vía láctea con transparencias de azul.

Dando a continuación paso a una claridad de casi incorpórea plata;

que termina afirmándose cada vez más, facilitando el camino por el guijarral húmedo; 

que las olas han dejado al descubierto.

El mar es un verdadero milagro de belleza.

Majestuosamente mueve sus olas coronadas de espuma.

El crepúsculo tiñe de oro y violeta el horizonte.

Mientras, los ojos se alegran con la vista del mar, ya de un azul más claro;

pronto a encenderse de visos como gemas preciosas.

Y luego el aire embebe su plata de un rosa cada vez más seguro, hasta que este rosa-oro de la aurora; 

se hace lluvia rosa-roja que cae en el mar, en los rostros, en los campos…

Formando contrastes de tonalidades cada vez más vivos,

los cuales alcanzan el punto perfecto, el más bonito del día cuando el Sol;

saltando los confines del oriente, lanza su primer rayo hacia montes y laderas,

bosques, prados y vastas llanuras marinas y celestes

Y acentúa todos los colores: la blancura de las nieves o de las lejanías montañosas;

con un color añil entreverado de verde diaspro.

O el cobalto del cielo, que palidece para acoger el rosa;

el zafiro veteado de jaspe y orlado de perlas del mar.

Y hoy el mar es un verdadero milagro de belleza:

No muerto en la tranquilidad pesada, ni agitado bajo la lucha de los vientos,

sino majestuosamente vivo con su reñir de leves olas, apenas señaladas,

con una ondulación coronada por una cresta de espuma.  

Jesús dice:

–      Llegaremos a Dora antes de que el sol queme.

Reanudaremos la marcha al declinar del sol.

Pronto terminará en Cesárea vuestra fatiga, hermanas y también nosotros descansaremos.

Vuestro carro os estará esperando y nos separaremos…

Y mirando a la Magdalena pregunta:

¿Por qué lloras, María?

¿Voy a tener que ver hoy llorar a todas las Marías?

Martha trata de disculparla:

–      Le apena dejarte.

–      Eso no significa que no nos vayamos a volver a ver,

Y además, será pronto.

María hace señal con la cabeza de que no llora por eso.

Y Zelote da la explicación:

–     Tiene miedo de no ser siempre buena sin tu cercanía.

Teme que será tentada muy fuertemente…

Cuando no estés cerca para alejar al Demonio.

Hace poco me hablaba de ello.

Jesús le dice:

–      No tengas este temor.

Yo no retiro nunca una gracia que he concedido.

¿Quieres pecar?

María niega con la cabeza. 

i dice con un sollozo: 

–      ¡No, mi Señor!

 –     Entonces no te intranquilices.

Está atenta, eso sí.

Pero no tengas miedo.

–   Señor… 

Lloro también porque en Cesárea…

Cesárea está llena de mis pecados.

Ahora los veo todos…

Tendré que sufrir mucho en mi ser humano.

–     Me alegro de saberlo…

Entre más sufras, mejor.

Porque después no sufrirás con estas penas inútiles.

María de Teófilo, quiero recordarte que eres hija de un valiente.

Que eres un alma fuerte.

Yo quiero hacerte fortísima.

Compadezco las debilidades en las otras;

porque han sido siempre mujeres mansas y tímidas, incluyendo a tu hermana.

En ti no lo soporto.

Te forjaré con el fuego y en el yunque.

Para que estés tan templada… 

 Que no eches a perder el milagro de tu voluntad y la Mía.

Esto tenlo en cuenta…

Y quien de los presentes o de los ausentes pueda pensar que Yo porque te quiero mucho,;

voy a ser débil contigo.

Te permito que llores por arrepentimiento y por amor.

No por otra cosa. ¿Has entendido?  

Jesús es claro y severo.

María de Mágdala lucha por controlar sus lágrimas y sollozos.

Cae a los pies de Jesús.

Se los besa y los moja con sus lágrimas.  

Postrada en la arena de la playa…

Trata de decir con serenidad:

–     Sí, Señor mío.

Haré lo que quieres.

–     Levántate pues. 

Y mantente serena… 

Se reanuda la marcha…

La comitiva apostólica avanza por la orilla de la playa, bordeando la costa.

Los peregrinos se dirigen a Cesárea.

Cuando el sol declina, brindando un maravilloso espectáculo crepuscular…

El mar parece al rojo vivo, de tanto como refleja, en su calma, el rojo del cielo;

un rojo tan violento, que parece casi irreal:

es como si hubieran vertido sangre en la bóveda del firmamento.

Hace todavía calor, pero el aire del mar lo hace soportable.

Caminan siguiendo la orilla para evitar el ardor del terreno seco.

Continúan caminando a lo largo de la costa.

Llegan a una zona que está llena de gente.

Que pasea a la luz de las antorchas o linternas que portan esclavos…

Y que respira el aire y la brisa que viene del mar.

Un gran consuelo para los pulmones cansados del bochorno estival.

La larga playa parece un salón vastísimo lleno de ricos paseantes a la hora más social.

Pasar por ahí significa que lo desmenucen a uno completamente.

Y sin embargo, Jesús pasa por allí…

Siguen a lo largo de la playa, sin importarle que lo vean; que hablen de Él; que se rían…

Lidia la seguidora romana, está sentada en una silla plegadiza a la orilla de la vía.

Cuando lo ve…

Se pone de pie y pregunta:

–      ¡Maestro!

¿Tú aquí? ¿A esta hora?

Jesús contesta:

–       Se me ha hecho tarde en busca de alojamiento.

La amiga romana señala una hermosa villa, detrás de ella.  

Y dice titubeante:

–      Te diría que aquí está mi casa.   

Pero no sé si…  

Jesús responde: 

–       No.

Te lo agradezco.

Vienen conmigo muchas personas y dos de ellas ya se adelantaron a donde vamos a llegar.

Buenas noches, Lidia.

–    Adiós, Maestro.

Jesús sigue adelante.

Y los ojos de Lidia recorren las caras de las mujeres…

Al punto descubre a Magdalena.

Y exclama:

–     ¡María!

¿Tú? Pero… 

¿Entonces es verdad?

En los ojos de María hay una mirada de cierva acorralada.

Una mirada llena de tormento.

Y tiene razón, porque no solo a Lidia debe hacer frente;

sino a muchos que la están mirando

Pero también ella mira a Jesús y cobra fuerzas.

Respira hondo sonríe…

Y dice con firmeza:

–     Es verdad.

–     Entonces…

¡Te hemos perdido!

–    No.

Me habéis encontrado.

Por lo menos espero volver a encontrarte algún día y con una amistad…

Mejor en el camino que por fin encontré.

Dilo a todos los que me conocen, te lo ruego.

Hasta la vista Lidia.

Olvida todo el mal que me viste hacer.

Te ruego que me perdones…

–     Pero María,

¿Por qué te envileces?

Hemos vivido la misma vida de ricas desvergonzadas y no hay…  

Magdalena la interrumpe:

–      No.

Llevé una vida peor.

Pero he salido de ella y para siempre.

–     Dime la verdad,

¿Estás verdaderamente convencida?

–     Convencida no.

Feliz de ser discípula.

Sólo una cosa lamento y es no haber conocido antes la   Luz.

Y también haber comido fango en lugar de haberme alimentado de Ella.

Hasta la vista, Lidia.

La respuesta suena clara en el silencio que rodea a las dos mujeres.

Ninguno de los presentes se atreve a decir nada.

María se vuelve rápida…

Y trata de alcanzar al Maestro.

Pero un joven romano, se le para por delante.  

Trata de abrazarla, y dice: 

–     ¿Es tu última locura?

Pero como está medio borracho, no lo consigue.

Y María se le escapa,

gritándole:

–      No.

Es mi única sabiduría.

Alcanza a sus compañeras que van cubiertas con sus velos como si fueran mahometanas.

Martha le pregunta:

–       María, ¿Has sufrido mucho?

–       No.

Tiene razón el Maestro.

Ya no sufriré más por esto.

No vale la pena.

Y siguen su camino.

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225 ESPINAS INCANDESCENTES


225 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Jesús reanuda la marcha, dirigiéndose hacia la parte occidental de la ciudad.

El viejo romano que ha sido testigo de todo lo sucedido, con los patricios y los fariseos;

desde que decidió seguir a la comitiva apostólica,

cuando salió en defensa de Magdalena;

los alcanza…

Y exclama:

–     ¡Maestro!

Jesús se vuelve y lo mira sin hablar.  

Crispo dice:

–     Te llaman Maestro y yo también te llamo así.

Tenía deseos de oírte hablar.

Soy medio filósofo, medio epicúreo y medio hombre de mundo.

Pero tal vez podrías ayudarme a hacer de mí, un hombre honesto.

Jesús lo mira fijamente,

y le dice:

–     Me voy…

Dejo esta ciudad en que reina la ruindad de la animalidad…

7 lo más bajo de los instintos humanos…

Donde el escarnio manda y es soberana la burla».

Y reanuda su camino.

El hombre lo sigue, va detrás sudoroso, anhelante y con dificultad…

Porque el paso de Jesús es largo, ligero y rápido…

Y él es corpulento, entrado en años y está gravado también por los vicios.  

Pedro, que ha vuelto su cabeza para mirar hacia atrás, se lo advierte a Jesús.

Éste le contesta:

–     Déjalo que camine.

No te preocupes más de él.

Pasados algunos minutos,

Judas de Keriot dice:

–    ¡No está bien!

El romano nos está siguiendo.

Jesús le contesta:

–     ¿Por qué?

¿Por piedad o por otro motivo?

–    ¿Piedad de él? ¡No!

Porque más atrás nos sigue el escriba de antes…

Y viene con otros judíos.

–      Déjalos que hagan lo que quieran.

Pero hubiera sido mejor haber tenido piedad de él y no de ti.

–     Es por ti, Maestro. 

Jesús rebate:

–     No.

Ténla de ti, Judas.

Sé franco en comprender tus sentimientos y en confesarlos.

–     Yo…   

Pedro dice:

–     La verdad es que siento piedad también por el viejo.

Apenas puede caminar detrás de nosotros.

Seguir tu paso es fatigoso, ¿Sabes? 

Pedro lo dice jadeante, sudoroso.  

Jesús responde:

–     Ir tras la Perfección siempre es fatigoso, Simón.

El hombre los sigue sin detenerse.

Trata de acercarse a las mujeres;

pero sin dirigirles la palabra.

Magdalena llora en silencio bajo su velo.

Tomándola de la mano, la Virgen trata de cosolarla,

Y le dice: 

–     No llores, María.

Los primeros días son los más penosos.

Después el mundo te respetará.

–    ¡Oh!

¡No lo siento por mí, sino por Él!

Si le causara algún mal, no me lo perdonaría.

¿Oíste lo que dijo el escriba?

Lo comprometo y lo estoy perjudicando.

–     ¡Pobre hija!

Pero, ¿No sabes que estas palabras silban como serpientes a su alrededor;

aún antes de que tú vinieses a Él?

Simón me contó que lo acusaron de esto el año pasado, porque curó a una leprosa;

que en un tiempo fue pecadora.

¿No sabes que debió huir de Aguas Hermosas, porque una hermana tuya de desgracia;

fue allá para redimirse?

¿Con qué quieres que lo acusen a Él que no tiene pecado?

Con mentiras.

¿Y donde las encuentran?

En la Misión que realiza entre los hombres.

Cualquier cosa que haga mi Hijo, para ellos será siempre culpa.

Si se encerrase en un lugar retirado, sería culpable de no cuidar del Pueblo de Dios.

Desciende al Pueblo y porque lo hace, es Culpable.

Ante sus ojos siempre es Culpable.

–     ¡Son realmente malos, entonces!

–     No.

Obstinadamente no quieren ver la Luz.

Él, mi Jesús, es el Eterno Incomprendido.

Y siempre y cada vez más, lo será.

–     ¿Y no padeces por ello?

Te veo muy serena.

–     Calla.

Es como si mi Corazón estuviera envuelto en espinas incandescentes.

Y a cada respiro suyo, se le clavase una.

Pero que Él no se dé cuenta.

Por eso trato de sostenerlo con mi serenidad.

Cada vez que respiro, sufro sus pinchazos.

¡Pero que no lo sepa!

Me muestro así para sostenerlo con mi serenidad.

Si no lo conforta su Mamá, ¿Dónde podrá hallar alivio mi Jesús?

¿En qué pecho podrá reclinar su cabeza, sin que lo hieran o calumnien por hacerlo?

Bien justo es pues, que pasando por encima de las espinas que ya me laceran el Corazón…

Y de las lágrimas que bebo en las horas de soledad,

Por eso yo extiendo un manto de amor y le envío una sonrisa al precio que sea;

para dejarlo más tranquilo.

Hasta que la ola del Odio llegue a ser tan grande, que ninguna cosa le podrá ayudar…

La Virgen Madre, repite lentamente:

“Una sonrisa, cueste lo que cueste…

Para tranquilizarlo más…  

Tranquilizarlo más hasta…

Hasta cuando LA OLA DEL ODIO SEA TAL, que ya nada le sirva;

ni siquiera el amor de su Mamá…

María tiene dos surcos de llanto en su pálido rostro.

Las dos hermanas la miran conmovidas.

Martha trata de consolarla,

y dice:

–     Pero nos tiene a nosotras, que lo queremos.

Y a los apóstoles…

María confirma: 

–     Os tiene a vosotras, sí.

Tiene a los apóstoles…

Todavía muy por debajo de su misión…

Y mi Dolor es más fuerte aún.., Porque sé que ÉL, no ignora NADA…  

Magdalena la mira muy sorprendida…

Y pregunta:

–     ¿Entonces sabrá también…?

¿Que yo lo quiero obedecer hasta el holocausto, si es necesario? 

–    LO SABE.

LO SABEMOS.

¡TODO el CIELO lo sabe!  

Eres una gran alegría en su duro camino.

¡Y la primera en la Escuadra de los apóstoles y corredentores!

Quienes mueren en la Cruz, ¡Resucitan! La carne se estremece… Pero, el espíritu vive jubiloso…

–     ¡Oh, Madre! 

Y Magdalena toma la mano de María con visible afecto…

Y la besa con adoración… 

Han llegado a los límites de la ciudad de Tiberíades…

Más allá está el camino polvoriento que conduce a Caná…

Entre huertos de árboles frutales por un lado…

Y por el otro lado, una serie de prados y campos agostados por el verano.

Jesús penetra en uno y se detiene a la sombra de los árboles de tupido follaje.

Los demás lo siguen… 

Es como si mi Corazón estuviera envuelto en espinas incandescentes.

María Valtorta entre otras cosas, explica que…

De la misma forma que es verdad que María, por ser Inmaculada hubiera debido quedar exenta del dolor;

así como quedó exenta de la corrupción de la muerte, es también verdad que como Corredentora

debió padecer, en su corazón y espíritu inmaculados;

cuanto su Hijo padeció en la carne, en el corazón y espíritu santísimos.

Es más, precisamente por la plenitud que había en El, de todos los dones divinos,

comprendió que sus privilegiadas y “únicas” condiciones de Inmaculada y de Madre de Dios;

le fueron concedidas en previsión de la Pasión del Redentor

y que, por tanto, esta especialísima condición suya de gloria,

segunda sólo respecto a la infinita gloria de Dios;

le había sido dada a precio del Sacrificio del Hijo de Dios y suyo,

del derramamiento total de esa Sangre divina y de la inmolación de esa Carne divina;

que se habían formado en su seno virginal, con su sangre virginal ,

y que habían sido nutridos con su leche virginal.

También el conocer esto era causa de dolor.

Un dolor que se fundía con el gozo,  tan vasto y profundo como el dolor.

 Y no sólo eso, sino que, también por la plenitud que había en Ella de los dones divinos,

María conoció anticipadamente, contemporáneamente e intelectivamente

TODO el complejo sufrimiento de su Hijo.

Sobre su alma de Inmaculada, llena de la Luz de Dios;

se proyectó siempre la sombra dolorosa de la Cruz

y de todas las luchas y obstáculos que precederían a la Pasión y afligirían su Jesús.

 

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194 PARÁBOLA DEL DIENTE DE LEÓN


194 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Una llanura martilleada por el sol, que encandece los cereales maduros y extrae de ellos un olor que ya recuerda al pan.

Huele a sol, a ropa lavada, a mieses en sazón… a verano.

Cuando viajamos con nuestro cuerpo espiritual, sus sentidos son infinitamente más sensibles que las limitaciones de nuestro cuerpo físico…

Sí, cada estación, se podría decir incluso cada mes y cada hora del día, tiene su olor característico.

Como también lo tiene cada lugar, para una  persona de sentidos bien afinados y agudo espíritu de observación.

E1 olor de un día invernal con viento cortante es muy  distinto del olor suave de un día neblinoso de invierno, o del olor que la nieve esparce.

Qué distinto de éstos es el olor de la primavera que llega, que anuncia su presencia antes de llegar, como un perfume que no es perfume, muy distinto del olor del invierno.

Una buena mañana nos levantamos y… el aire tiene un olor distinto:

Es el primer suspiro de la primavera.

Y así se va adelante: olores de los huertos en flor, luego olores de los jardines, de las mieses;

hasta llegar a ese olor caliente de la vendimia. 

Pasando como un intermedio, por el olor de la tierra después de una tormenta…

¿Y las horas?

Sería necedad decir que el olor de la aurora es como el del mediodía.

Y éste como el de la tarde o el de la noche.

El primero, fresco y virginal.

El segundo, riente y lleno de vitalidad.

El otro, cansado y saturado de todo lo que exhaló durante el día: sus olores.

E1 último el nocturno es moderado; recogido como si la tierra fuera una enorme cuna abierta para recibir el sueño de sus pequeñuelos.

¿Y los lugares?

¡Oh, el olor del litoral, tan distinto desde el alba a la tarde, del mediodía a la noche;

de la tempestad a la calma, de las zonas de arrecife a las de playa baja!

¿Y el olor de las algas cuando quedan al aire después de las mareas?

¡Y parece como si el mar hubiera abierto sus entrañas para hacernos aspirar el olor acre de su fondo?:

¡Qué distinto del de las llanuras de tierra adentro!

Como éste lo es del de los lugares de colinas y éste último del olor de los altos montes.

Grande es la infinitud del Creador, que ha imprimido una señal de luz, color, perfume, sonido, forma o altura; 

en cada una de las infinitas cosas que ha creado.

¡Oh, belleza infinita del Universo!

¡Cuán grande eres, potente, inagotable, exenta de monotonía!

Así, siguiendo a Jesús, que va con sus apóstoles por esta llanura llena de mieses,

¡Qué delicioso es dejarse apresar por la alegría de hablar de Dios en sus espléndidas obras!

Pues también es amor porque el hombre alaba en las criaturas aquello que en ellas ama.

Lo mismo se da de la criatura al Creador: quien lo ama. 

¡Y así brota la alabanza!

El amor ardiente es incontenible en su gozo inefable…

¡Y nos inflama como un volcán! 

Señor, enciende mi corazón en el FUEGO de tu AMOR ARDIENTE y ayúdame a AMAR como Tú Quieres que lo haga…

Porque cuanto más se le ama más se lo alaba, por Él y por sus obras.

¡Oh, deseo de mirarte continuamente y de olvidar lo bajo de los hombres!

¡Y amarlos en su alma y por su alma, para llevarlos a Dios!…

¡Y esta es la energía que nos hace levantarnos de las caídas que nos proporciona Satanás;

cuando nos vapulea y nos derriba para impedir el cumplimiento de nuestra misión…! 

Y eso precisamente es lo que impulsa a Jesús,en esta travesía que ha emprendido con sus Doce apóstoles…

Es una llanura sobre la que el sol cae y caldea el trigo maduro.

Se aspira el olor de las mieses.

El olor del verano.  

Jesús avanza por los campos de cereales en sazón.

El día está caluroso; el paraje, desierto.

No se ve un solo hombre por los campos; sólo espigas maduras y árboles diseminados acá o allá.

Sol, mieses, pájaros, lagartijas, matas verdes y quietas en el aire tranquilo:

Esto es lo que hay en torno a Jesús, que va por un camino de primer orden…

Una cinta polvorienta y cegadora entre el cimbreo de las espigas;

a cuyos lados hay respectivamente, un pequeño pobñado y una hacienda; nada más.

Todos caminan en silencio, acalorados y sudorosos.

Se han despojado de sus mantos; pero sufren igualmente bajo sus vestidos, que son de lana ligera.   

Solamente Jesús con sus dos primos y Judas de Keriot, llevan ropajes de lino o de cáñamo.

Los de Jesús son de lino blanco.

Los de los hijos de Alfeo por su densidad, parecen demasiado pesados para ser lino, son de color marfil intenso, justo como el del cáñamo sin blanquear.

Los otros apóstoles llevan los atavíos habituales y van secándose el sudor con el lienzo que les sirve de velo.

Llegan a un grupo de árboles que hay en un cruce de caminos.

Bajo su saludable sombra se detienen y ávidamente, beben de sus botijas.   odres

Judas está sediento, acalorado, cansado y hambriento…

Pero esta vez no se ha quejado… 

Muy pensativo, bebe su agua tibia…

Pedro refunfuña:

–    Está caliente como si la hubiera quitado del fuego.

Bartolomé suspira:

–     Si hubiera por lo menos un arroyo.

¡Pero nada! ¡No hay nada!  

Dentro de poco me quedaré sin agua.

Santiago de Zebedeo, congestionado por el calor.

se queja:

–    Creo que sería mejor la montaña.

El corazón de Pedro se va a su lago y su barca…

Y suspira:

–    ¡Ah! Mejor es la barca.

Fresca, tranquila y limpia.

Jesús trata de darles ánimo,

y dice: 

–     Tenéis razón todos.

Pero los pecadores están tanto en la montaña como en la llanura.

Si no nos hubieran arrojado de Agua Especiosa y perseguido pisándonos los talones, habría venido aquí entre Tébet y Scebat. (invierno)

De todas formas, pronto estaremos en el litoral, donde la brisa del mar abierto refresca el aire.   

Pedro cuestiona: 

–     ¡Sí, claro!

¡Eh! Que si hace falta…

Aquí parecemos pescados agonizantes.

Pero… ¿Cómo logran estar tan hermosas las espigas de trigo, sin agua?

Jesús explica: 

–     Hay agua subterránea…

Que mantiene húmedo el terreno.

Con su humor impetuoso,

Pedro responde:

–     Mejor hubiera sido que estuviese en la superficie. 

¿De qué me sirve si está bajo tierra?

¡Yo no soy raíz! 

Todos sueltan la carcajada.

Y cuando cesan las risas…

Un momento después, Tadeo se pone serio,

y dice:

–     El suelo es egoísta.

Como los corazones y como ellos, es árido.

Si nos hubieran dejado estar en el pueblo anterior y pasar el sábado allí;

habríamos tenido sombra, agua, posibilidad de descanso.

Pero nos arrojaron…  

Tomás señala el pueblo a sus espaldas, en el oriente, 

y dice: 

– También habríamos tenido comida…

Pero ni siquiera eso. Yo tengo hambre.

¡Si tan sólo hubiese fruta!

Éstas, si las hay; porque los árboles frutales están cerca de las casas.

Judas replica: 

–     Y ¿Quién va?

¿Quién se atreve a acercarse?

Si todos tienen el humor de aquellos..  

Y éstos piensan igual que los de allá.

¿Cómo crees que nos recibirán?

Simón Zelote dice:

–    Toma mi comida.

Yo no tengo mucha hambre.

Jesús apoya:

–    Toma también la mía.

Y agrega: 

–    Quién sienta tener más hambre que coma…

Juntan las provisiones de Jesús, Zelote y Nathanael.

¡Son tan poquitas.…!

Lo dicen los ojos espantados de Tomás y de los jóvenes…

Pero se callan, mordisqueando las microscópicas partes.

El Zelote paciente, va hacia un punto en que una verde hilera sobre la tierra quemada, advierte la existencia de humedad.

Y efectivamente, encuentra un hilo de agua que en el fondo del arenal;

lo guía hasta un pequeño arroyuelo que discurre por el terreno guijarroso…

Simón da un grito a los compañeros, que han quedado ya lejos, para que vengan a gozar de este alivio.

Todos van corriendo, por la sombra discontinua de una hilera de árboles que sigue la ribera del arroyuelo semiseco.  

Llenan los odres que ya estaban vacíos y los apoyan en el agua, en donde se proyecta sombra;

para tenerlos más frescos.

Una vez allí, pueden refrescarse los pies polvorientos, lavarse la cara sudorosa.

Se sientan al pie de un árbol y con el cansancio que tienen, se quedan dormidos.

Jesús los mira con amor y compasión… 

Jesús los mira con amor y compasión.

Mueve la cabeza…

Zelote, que había ido a beber agua otra vez, lo descubre…

Y le pregunta:

–     ¿Qué te pasa, Maestro?

Jesús se levanta, le pone un brazo sobre la espalda y lo lleva a un árbol que está más lejos.

Le dice:

–    ¿Qué tengo?

Me aflijo por vuestro cansancio.

Si no supiese lo que estoy haciendo de vosotros…

No me permitiría jamás, causaros tantas molestias.

Simón objeta:

–     ¿Molestias?

No, Maestro. ¡Es nuestra alegría!

Todo desaparece al venir contigo.

Todos somos felices, créelo.

Ninguno se lamenta, ni…

–     Calla, Simón.

Lo humano da gritos, aún en los buenos…

Y humanamente hablando no os equivocáis al gritar.

Os he arrancado de vuestras casas, familias e intereses.

Y vinisteis pensando que significaría otra cosa el seguirMe.

De todas formas, un día este grito vuestro de ahora, este grito íntimo, se aplacará…  

Entonces comprenderéis la belleza de haber caminado entre neblinas, fango, barro, polvo, canículas… 

O con un calor asfixiante…

Perseguidos, sedientos, cansados, hambrientos.

Detras el Maestro perseguido, odiado, calumniado… y…

Y otras cosas.  

Todavía falta más… 

Y entonces entenderéis que fue una cosa hermosa, haber venido entre neblinas y fango; 

entre polvo y canículas;

perseguidos, sedientos, cansados, hambrientos;

detrás del Maestro perseguido, odiado, calumniado… y más.

Todavía falta más.

Entonces todo os parecerá hermoso, porque vuestro pensamiento será diferente.

Y todo lo veréis bajo otra luz.

Y me bendeciréis por haberos conducido por mis caminos tan difíciles…

–     Estás triste, Maestro.

El mundo justifica tu tristeza, pero no nosotros.

Todos estamos contentos…

–   ¿Todos?

¿Estás seguro?….

    ¿Piensas Tú de otra forma?

–    Sí, Simón.

De otra forma.

Tú estás siempre contento.

Tú has comprendido; muchos otros, no.

¿Ves a esos que están durmiendo?

¿Puedes imaginar, cuántos pensamientos envuelven aún el sueño?…

¿Y todos los que están entre los discípulos?

¿Crees que serán felices hasta que todo se cumpla?

Mira, juguemos a esto que ciertamente tú hiciste cuando eras pequeño..

Jesús toma un diente de león que se yergue entre las piedras…

Y que ha alcanzado ya la plena maduración.

Se lo lleva delicadamente a la altura de la boca, sopla y…

Se disgrega en muy pequeños vilanos que se esparcen por el aire, vagando con su borlita mantenida derecha por el minúsculo tallito.  

Jesús continúa: 

¿Ves? Mira…

¿Cuántos han caído en mis rodillas, cual si estuvieran enamorados de Mí?

Cuéntalos…

Son veintitrés.

Eran, por lo menos, el triple.

¿Y los otros?

Mira. Unos siguen vagando por el aire.

Otros como por demasiado peso, han caído ya al suelo.

Algunos orgullosos, suben vanagloriándose de su penacho de plata.

Otros caen en ese barrillo que hemos formado con nuestros odres.

Sólo… Mira, mira… incluso de los veintitrés que tenía en mis rodillas siete se han ido.

Ha sido suficiente el vuelo de ese abejorro para que se marcharan…

¿Temían algo?: quizás el aguijón.

¡Los ha seducido algo?:

Quizás los hermosos colores negros y amarillos.

O el aspecto gallardo… O las alas irisadas…

Se han ido… tras una belleza falaz…

Simón, así sucederá con mis discípulos…

Se disgregarán detrás de una vana hermosura mentirosa porque así serán…

Algunos por inquietud, otros por inconstancia, quién por torpeza, quién por orgullo…

Unos por nerviosismo, otros por inconstancia, por estar demasiado cargados;

Alguien por ligereza, por apetito de fango, uno más por miedo…

Otros por demasiada simplicidad, otros por pereza…

Por orgullo, por ligereza, por amor al fango, por miedo o ingenuidad…

Pero se irán.

¿Tú crees que a todos los que ahora me dicen: “Voy contigo” los veré a mi lado cuando llegue la hora decisiva de mi misión?

Los vilanos de ese diente de león que creó mi Padre eran más de setenta…

Ahora, en mis rodillas, hay sólo siete…

Pues otros se han ido también, por este movimiento del aire que ha hecho decir “sí” a los tallitos más ligeros.

Así sucederá.

Y pienso en las luchas que soatendréis por manteneros fieles a Mí…

Ven, Simón.

Vamos a ver aquellas libélulas, que hacen sus danzas sobre el agua.

A no ser que quieras descansar.

–   No, Maestro.

Tus palabras me han llenado de tristeza.

Espero que no te abandone el leproso curado, el perseguido al que Tú rehabilitaste; el hombre solitario a quien has dado compañía;

el nostálgico de afecto al que has abierto el Cielo para que encontrase amor y el mundo para que lo diera…

Maestro… ¿Qué piensas de Judas?

El año pasado lloraste conmigo por él.

Luego… no sé…

Maestro, deja esas dos libélulas, mírame a mí, escúchame.

Esto que te voy a decir no se lo diría a ningún otro, ni a los compañeros ni a ningún amigo;

pero a Tí sí:

No logro amar a Judas; lo confieso.

Es él quien rechaza mi deseo de amarlo.

No quiero decir que me trate con desprecio, no;

es más, hasta incluso se muestra muy cortés con el viejo Zelote, al que intuye más experto que los demás en el conocimiento de los hombres.

Es su modo de actuar.

¿Te parece sincero?

Dímelo.

Jesús guarda silencio durante unos momentos…

Pareciera estar como fascinado con dos libélulas,

que posadas sobre la superficie del agua del pequeño estanque,

Con sus élitros irisados dibujan un pequeño arco iris; 

un especioso arco iris que sirve para atraer a un mosquito curioso…

Que acaba devorado por uno de los voraces insectos.

El cual a su vez cae en vuelo, víctima de un sapo que estaba agazapado…

Y que se la come junto con el mosquito que había cazado.

Jesús se mueve, se pone de pie…

Pues casi se había echado para observar estos pequeños dramas de la naturaleza,…

Y dice:

–     Así es:

La libélula tiene fuertes mandíbulas para nutrirse de hierbas.

Y alas fuertes para derribar a los mosquitos.

La rana, garganta ancha para tragarse a las libélulas.

Cada uno tiene lo suyo y lo suyo usa.

Vamos Simón.

Los otros ya despertaron.

–    No me has respondido, Señor.

¿No quieres hacerlo?

Jesús exclama: 

–    ¡Te he dado la respuesta!

Viejo sapiente mío.

Medita y darás con ella.

Zelote suspira…

Y Jesús, remontando el lecho guijarroso, va donde los discípulos, que se están despertando y ya lo buscan.

Y los dos vuelven a subir por el arenal, a reunirse con los demás.

P DIVINO ALFARERO


Enero 06 2021 

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, ved a los cielos, veis estrellas, planetas, todo lo que existe en el firmamento, es un regalo inmenso que tengo para vosotros.

Vuestros Primeros Padres lo gozaron en pleno, porque fue Mi Creación y ellos, conocían perfectamente todo lo que Yo Creé.

Le pusieron nombre a cada planeta, estrella, a todo lo que hay en el firmamento. Conocían todo y gozaron todo, antes de la caída en el Pecado.

Se deleitaban con Mi Obra, gozaban con Mi Obra, se transportaban al firmamento cuando querían y lo gozaban.

Esas capacidades, que tenían vuestros Primeros Padres, las estáis recuperando y con esta Purificación que se os avecina;

recuperaréis muchísimo y empezaréis a gozar, plenamente, de lo que ellos gozaron en los Principios de la Creación. 

Sobre todo, el interactuar con Mi Creación, que es Mi Regalo a vosotros.

Cuando vosotros tenéis un animalito que se os regala para que lo cuidéis, vosotros empezáis a interactuar con ése ser vivo.

El animalito os conoce y vosotros también lo conocéis, os entendéis y vais creciendo en ése entendimiento y llega a haber un amor muy particular entre el animalito y vosotros.

Ahora, poned esto, en una proporción inmensamente mayor, que fue lo que Yo os di con la Creación. 

Os he dicho que la Creación completa, está viva, aunque vosotros veáis, aparentemente, inertes, la tierra, las rocas, el viento que no veis, pero que lo sentís, el agua, TODO ESTÁ VIVO. 

En este cambio que tendréis, gozaréis ésa vida que Yo he puesto a vuestro alrededor, ella os cuida, la vida de la Naturaleza os cuida y, por eso, Yo les pedí a vuestros Primeros Padres que la cuidaran también.

Cuando os concentráis en una vida ajena, os amáis en cierta forma, vosotros dais y por otro lado, recibís y a la inversa, os dan y vosotros dais también.

ASÍ SE VIVE EN EL CIELO,

ASÍ SE VIVE EN MÍ, VUESTRO DIOS Y CREADOR

Yo os he Creado; pero pedidMe, pedidLe a Mi Santo Espíritu, que os haga entender esta frase:

“Yo os he Creado”, porque lo que se deriva de esta frase, es inmenso. 

Fuisteis Creados por Mí, vuestro Dios y de ahí, se derivan infinidad de cosas a vuestro favor.

Para haberos Creado, primeramente hubo Amor, pero el Amor de parte Mía todavía es incomprensible para vosotros, es inmenso y,

 EL HABEROS DADO VIDA,

ES UN ACTO DE AMOR DE PARTE MÍA,

QUE NO ENTENDÉIS TODAVÍA,

Y os pido, Le pidáis a Mi Santo Espíritu, que os dé las capacidades para que entendáis, este Misterio tan grande de Mi Amor.

El que os haya dado vida para servirMe, es un regalo inmenso para un alma, es un regalo de Mi Corazón.

Cuando os he dado vida, os he dado también Mi Amor, Mis Cuidados, Mi Guía, Mis Delicias y un futuro eterno, bellísimo.

Cuando pensé en vosotros, para daros vida, os estaba ya regalando, inmensidades de Mi Corazón,

por eso, es necesario que vosotros le pidáis a Mi Santo Espíritu, que os deje comprender todo esto que os digo, y entraréis en un éxtasis hermoso.

Fuisteis escogidos por Mí, vuestro Dios, para que Yo os diera vida y que OS DIERA UNA MISIÓN MUY ESPECIAL, muy particular, a cada uno de vosotros.

¡PENSÉ EN VOSOTROS SOLAMENTE!!

¡OS CREÉ EN LO PARTICULAR!

 os he ido llevando a una perfección espiritual muy grande

y estáis destinados, cada uno de vosotros, a algo más grande, pero para servirMe, para servir a vuestro Dios.

PedidLe a vuestros Santos Ángeles que os enseñen y os expliquen, LO QUÉ ES EL GOZO DE SERVIR A SU DIOS.

  O sea, a Mí, vuestro Padre, vuestro Creador.  

Los Ángeles gozan al estar ante Mi Presencia, es una Gracia muy grande que os he dado, Mis pequeños.

El Cielo goza por haber sido Creados para estar ante Mí.

LES IRRADIO MI AMOR,

LES IRRADIO MIS BENDICIONES, LES IRRADIO VIDA

Y ELLOS RECIBEN TODO ESTO,

GOZAN INMENSAMENTE Y ME AMAN MÁS.

Mientras más recibo su amor, irradio más vida sobre ellos, sobre toda creatura que Me ama.  

Sobre todo aquello que ha sido Creado para vivir en Mí y para Mí.

Soy vuestro Dios, la Creación se realizó para que vosotros crecierais y vivierais en Mi Amor.

OS HE DICHO QUE MI AMOR ES DINÁMICO

QUE NO SE PUEDE DETENER

Cuando tenéis Mi Amor, lo dais necesariamente a vuestros hermanos, lo dais de regreso a Quien os Creó, que Soy Yo, vuestro Dios.

VIVIR EN MÍ, ES UN TORBELLINO DE AMOR,

Amor que nunca se termina, y no solamente esto, sino que crece y crece y crece.

El AMOR INFINITO según Albert Einstein…

POR ESO, VOSOTROS NO PODÉIS, TODAVÍA,

VIVIR MI AMOR EN PLENO,

PORQUE VUESTRO CUERPO NO SOPORTARÍA TANTO GOZO.

Mi Amor está limitado todavía en vosotros, porque vuestro cuerpo, afectado por el Pecado Original, no puede soportar tanto Amor,

POR ESO, DEBÉIS SER TRANSFIGURADOS

Porque vuestro cuerpo no puede soportar y, digo así, “soportar” tanta belleza de Amor.

Por eso, las almas cuando salen ya de vuestro cuerpo, gozan,

gozan infinitamente, se expanden y llegan a un gozo inconmensurable. 

Las almas, ya libres de las ataduras del cuerpo, tienen un gozo infinito y a eso estáis destinados vosotros,

si os mantenéis en Mí, si Me seguís buscando, si gozáis en Mí y si vivís para Mí.

Es tanto lo que os quiero amar…

DejadMe Mis pequeños, que Me derrame plenamente sobre vosotros, que os siga dando Mi Vida en pleno.

GOZADME DESDE AHORITA,

AUN CUANDO SOIS LIMITADOS, 

16. «Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas.

VUESTRA FE OS ESTÁ ENGRANDECIENDO.

Aceptáis en Fe lo que os digo y eso tendrá un regalo muy grande, cuando vuestra alma, ya libre de vuestro cuerpo, Me goce plenamente.

Espero ése momento Mis pequeños, espero cuando regreséis a Mí y os pueda dar ése regalo tan grande que os quiero dar, por haber vivido en Mí

y por haberMe servido para la salvación de las almas y para la expansión de Mi Gloria en el Universo entero.

Porque ciertamente, cada uno de vosotros, tiene su propia personalidad y, al decir vuestra propia personalidad, os estoy también diciendo, que cada uno de vosotros

FUISTEIS DOTADOS CON CIERTAS

CARACTERÍSTICAS ESPIRITUALES, MUY PERSONALES

Con muchos Carismas, especialmente el DON DE HACER MILAGROS

para que vosotros dierais vuestro máximo en la misión que se os ha encomendado. 

Os he puesto en diferentes estratos sociales, en diferentes países, en diferentes situaciones económicas, sociales, aún espirituales,

para que vosotros deis lo que debéis dar,

PARA IR RECUPERANDO EL CUERPO MÍSTICO DE MI HIJO.

Como os dije, tenéis una personalidad propia espiritual,

y deberéis dar ésa vida espiritual particular, para los bienes de la humanidad, para los bienes de la Iglesia, para los bienes del Cielo. 

JUAN 14

9. Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”?

10. ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras.

11. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras.

12. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre.

13. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.

Por otro lado, CUANDO VOSOTROS OS DONÁIS PLENAMENTE A MÍ,

Es Mi Voluntad la que debe trabajar en vosotros.

ciertamente, mantendréis vuestra personalidad, pero vuestra personalidad va a ser guiada bajo Mi Voluntad. 

Y de esta forma, lo que vosotros tengáis que dar, de acuerdo a la misión que Yo os he encomendado, va a salir perfecta, porque vosotros daréis lo máximo.

Esto es algo muy bello que vosotros debéis entender, que cuando vosotros actuáis solos, vuestra actuación siempre va a ser imperfecta, 

cuando vosotros actuáis bajo Mi Voluntad, vuestra actuación va a ser perfecta.  

Mientras más os vayáis dejando mover por Mí, más perfectas van a ser vuestras acciones.

El hombre, va a poner algo de lo suyo, por no confiar plenamente en Mí, porque,

A VECES, OS PEDIRÉ COSAS QUE SE SALEN

COMPLETAMENTE DE LA RAZÓN HUMANA

Y entonces, pondréis vuestra parte y ahí es donde empieza la imperfección;

pero es natural, Mis pequeños, que hagáis esto en un principio,

PORQUE SE SALE, COMO OS DIJE,

18. Pues la predicación de la cruz es una LOCURA para los que se pierden; mas para los que se salvan – para nosotros – es fuerza de Dios. 1 Corintios 1,

COMPLETAMENTE DE VUESTRA LÓGICA HUMANA.

Cuando vosotros os dais cuenta de que, aquello que aparentemente os pedí, que no era lo que vosotros, en lógica humana creíais que saldría bien y realmente, sale bien,

ENTONCES, OS VAIS A IR DEJANDO MOVER POR MÍ PLENAMENTE

Y es cuando, vosotros mismos, os vais a asombrar de lo que salga de vosotros, porque es que Yo, ya estaré actuando, casi en forma total, a través de vosotros.

Como os dije, siempre habrá imperfección humana pero, mientras más os acerquéis a Mí y os dejéis mover por Mí, vuestras acciones cada vez van a ser mejores.

Y así, se va a ir dando totalmente Mi Voluntad en la Tierra, que es la misma que se da en el Cielo.

Hijitos Míos, hace unos momentos, os pedí que hicierais un recuento de vuestra vida pasada, desde el momento en que fuisteis tomados por Mí, por Mi Amor. 

Vosotros mismos sois testigos de cómo os tomé, sois vuestros propios jueces de cómo erais antes y cómo sois ahora. 

Lo que antes os gustaba, lo que era del Mundo, los placeres, la vida de fiesta, que antes tanto gozabais,

ahora os dais cuenta, que eso os aburre, ya no es el gozo que antes teníais, ya lo veis en su dimensión real, era pérdida de tiempo.

ESTÁIS A OTRO NIVEL ESPIRITUAL, Mis pequeños;

os levanté del suelo, vivíais para el Mundo y os aparté de él, poco a poco, sin que os dierais cuenta. 

Os fui transformando, fui haciendo de vosotros, nuevas almas.

Del barro que erais antes, os volví a modelar, 

Yo Soy el Alfarero Bendito, Divino e hice una nueva pieza de cada uno de vosotros. 

Habéis sido transformados y lo sabéis, Mis pequeños y os he llevado lentamente, sin que casi vosotros os dierais cuenta.

No os presioné, respeté vuestra libertad en totalidad, os fui dando nueva vida que ahora estáis gozando,  

OS FUI APARTANDO DEL MUNDO

PORQUE NO PERTENECÉIS AL MUNDO,

SOIS MÍOS, SOIS OBRA MÍA, YO OS CREÉ

PARA QUE ESTUVIERAIS CONMIGO SIEMPRE, ETERNAMENTE.

OS HE DADO DONES ESPECIALES,

Que, a lo mejor no os dais plena cuenta de ellos, pero que ya, vuestra misma presencia, vuestras palabras y oraciones, van transformando a vuestros hermanos, con los que tenéis contacto o a los que queréis ayudar.

Cuando habláis de Mí, ya Soy Yo, a través de vosotros, ya no son vuestros conceptos de hace diez, veinte años, treinta, ya habláis con la Verdad, con Mi Verdad,

ya no tomáis conceptos humanos, sino Divinos, ya movéis a las almas con Mis Palabras. Con Mi Presencia en vosotros, movéis corazones a la conversión, porque Yo estoy en vosotros.

VUESTRA TRANSFIGURACIÓN YA SE ESTÁ DANDO

Y VA A LLEGAR A SU CULMEN DENTRO DE POCO

Y OS VERÉIS COMO YO OS VEO.

Seréis transfigurados para hacer la tarea que habéis venido haciendo, pero en una forma más grande. 

Ya sois almas que vivís en Mí, aunque estéis en el Mundo.

El Mundo, aunque os coquetea, ya no caéis en él, Me preferís a Mí, que Soy vuestro Dios y porque Yo os doy muchísimo más de lo que os da el Mundo.

Os he llevado a que conozcáis Mis Riquezas, a que conozcáis Mi Amor, a que conozcáis Mis Promesas, a que conozcáis vuestro futuro eterno y,

ESO, NO OS LO VA  A DAR SATANÁS, QUIEN REPRESENTA EL MUNDO.

Lo que Yo os he dado, y a donde os llevo, es infinitamente más grande, más bello que lo que os puede dar Satanás.

ÉL, PERDIÓ TODO ESO,

NO OS LO PUEDE DAR, PORQUE NO LE PERTENECE.

Yo Soy vuestro Creador, vuestro Dios y os he ido preparando para que gocéis plenamente, lo que Yo sí os puedo dar y que os he Prometido.

Grandes cosas viviréis, porque ya estáis Conmigo, porque habéis sido preparados para ello.

Estáis viviendo situaciones, que la gran mayoría de la humanidad, no vive:

Me tenéis con vosotros, estoy más cerca de vosotros, porque Me habéis abierto vuestro corazón.

Ciertamente, esto conlleva una responsabilidad, que es el que ME DÉIS con vuestra presencia, a vuestros hermanos. Que mováis corazones. Que también los acerquéis a Mí, como Yo os he acercado a Mi Corazón.

Mucho todavía os daré, pero también vosotros, mucho debéis dar a vuestros hermanos.

CUANDO SEÁIS TRANSFIGURADOS,

COMPRENDERÉIS MUCHO MEJOR,

VUESTRA FUNCIÓN AQUÍ EN LA TIERRA

Y MI SANTO ESPÍRITU OS TOMARÁ

PARA QUE ÉL OS MUEVA

 Y deis lo que tenéis qué dar, para que Mi Reino se implante en los corazones que serán escogidos para los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas.

Yo, en Mi Sencillez de Padre Amoroso  hacia vosotros, os seguiré ayudando a crecer así como os he llevado: lentamente, delicadamente, amorosamente.

Dejaos mover, que todavía os falta gozar de grandes bellezas y de Mi Amor en pleno.

TODAVÍA TENGO GRANDES SORPRESAS

CON LAS QUE OS VOY A ENAMORAR MÁS DE MI AMOR.

Sed sencillos, sed como niños, como os pidió Mi Hijo, que Yo os voy a consentir y todo esto, porque vosotros os habéis dado a Mí.

Hijitos Míos, os he dicho muchas veces que después de la Purificación quedará el Resto Fiel…  

Y vosotros os preguntaréis: “¿Por qué será premiado el Resto Fiel y por qué es tan pequeño?”

Todos vosotros habéis tenido una vida larga o medianamente larga, y quizá habrá algunos pequeños.

Pero los que habéis vivido sobre la Tierra igual que todos vuestros hermanos, habéis sufrido ataques de Satanás y habéis caído en varios pecados, algunos graves, otros no tan graves.

Me habéis dado la espalda en algún momento, pero volvisteis a Mí.

La diferencia entre los escogidos, para empezar un Nuevo Mundo, está en la Fe y la confianza de estar Conmigo, vuestro Dios.

Muchos otros de vuestros hermanos cayeron y se mantuvieron en ese pecado o en peores. 

Todos habéis sufrido los ataques de Satanás, pero vosotros os levantabais y reaccionábais todo lo contrario a vuestros hermanos: 

A Satanás: ‘Me hiciste caer; pero nomás espérate a que me levante… Y…

al ser atacados, al ser probados, respondíais con un bien, que era regresar a Mí, vuestro Dios.

A veces, aconsejados por algún otro hermano vuestro, por ignorancia o por querer ver qué había de nuevo en la vida del hombre, o sea, por curiosidad,

caíais en errores que éstos, a su vez, os iban dando protección a vuestra alma sin que os dierais cuenta; por decirlo así, probabais el pecado pero no os gustaba y lo rechazabais.

Y eso os iba dando una madurez espiritual cada vez más fuerte.

Y así fuisteis venciendo todos esos ataques de Satanás y vuestra alma se fue acrisolando sin que os dierais cuenta.

Por eso, las almas que pasarán a estos Nuevos Tiempos son almas acrisoladas, almas probadas fuertemente en el pecado, en la maldad, ya que no aceptaron seguir en ellos.

Y eligieron seguir viviendo bajo Mi Gracia y bajo Mi Amor, sirviéndoMe y sirviendo a sus hermanos, cosas que muchos, la gran mayoría de vuestros hermanos, no quisieron hacer.

La Maldad los venció, les di la oportunidad de ser acrisolados para que tuvieran este regalo que tendréis vosotros, los escogidos,

pero prefirieron seguir a Satanás, a sus obras, a sus maldades, a sus pecados.

No quisieron mejorarse, ser almas que pudieran repeler fácilmente a Satanás al vivir en las Virtudes, se dejaban vencer fácilmente por los vicios, por las maldades a donde os llevaba Satanás.

Las almas buenas, las almas que tomaron para sí, y como medio de vida, lo que tenéis en las Sagradas Escrituras, especialmente lo que Mi Hijo os dejó,

sois almas enamoradas de Mi Amor y por eso entraréis a este Nuevo Tiempo,

 que será un tiempo de un gran amor entre los hombres; un amor puro, un amor santo, un amor de donación, como no lo habéis tenido nunca antes.

Yo voy agradando a las almas escogidas, les doy Mis Regalos ya desde ahora,

para que se sientan protegidas y seguras, que a pesar del cambio que se viene y los dolores que se darán, saben internamente que Yo estaré con ellas.

Vuestra prueba de acrisolamiento se ha dado a lo largo de vuestra existencia y eso os ha llevado a una madurez espiritual muy grande, lo cual Me halaga inmensamente.

El que en la tierra se ponga la Corona de Espinas… En el Cielo se pondrá la Corona de Gloria…

Y como ya pasasteis muchas pruebas y con ellas vencisteis al Mal, no tenéis por qué pasar más dolores y más pruebas grandes, dolorosas, porque ya Me habéis demostrado a quién pertenecéis.

Sois Mis almas escogidas, consentidas, amadas de Mi Corazón.

Y así os he de pagar también a vosotros, consintiéndoos en estos Tiempos de Tribulación.

Manteneos pues, Mis pequeños, en la línea en la que os habéis mantenido, ya que en estos Últimos Tiempos

noto perfectamente la línea de santidad que escogisteis para servirMe, porque para eso estáis llamados, para ser santos.

Ciertamente, vosotros no os dais cuenta de esa evolución espiritual que habéis tenido y ese es el camino de la santidad:

Habéis sufrido y a pesar de ello os mantuvisteis Conmigo.

Eso es un acto de santidad, Mis pequeños, el haberMe amado a pesar de los problemas y preocupaciones; pero seguíais Conmigo, no Me dabais la espalda, no Me blasfemabais…

Y eso también os llevaba hacia la santidad porque confiabais en Mí, vuestro Dios. Os puse pruebas de diferente índole y las vencisteis todas.

Aquí estoy ya, pues, vuestro Dios y Señor, esperando el momento con ansia en que entraréis a este regalo tan grande que os estoy preparando, vuestro nuevo hogar:

las Tierras Nuevas para vosotros, las almas escogidas, las almas acrisoladas, las almas que han buscado su santidad antes de perderse en el pecado.

Os bendigo, Mis pequeños, y os seguiré cuidando en estos momentos de Tribulación.

Sé que seguiréis Conmigo pese a la situación tan fuerte que se os presentará.

Yo estaré con vosotros, os protejo, Mis pequeños, Soy vuestro Dios.

Nota: Y con esta publicación reanudaremos, las que quedaron suspendidas el 21 de Diciembre de 2020 con “CONVERSIÓN SIN ENTREGA…”

 

45 CONSEJO MATERNAL


A MIS PEQUEÑOS CORREDENTORES

45 CONOCER A DIOS, ES EMPEZAR A AMARLO

Como conclusión de la vida oculta.

Dice María:

«Antes de que entregues estos cuadernos, uno a ellos mi bendición.

Ahora — tan sólo se necesita que queráis hacerlo con un poco de paciencia — podéis tener una colección completa de los hechos de la vida íntima de mi Jesús.

Tenéis, desde la Anunciación hasta el momento en que sale de Nazaret para predicar, no sólo los dictados, sino también la ilustración de los hechos que acompañaron la vida familiar de Jesús.

Los Evangelios, al describir el vasto cuadro de la vida de mi Hijo, engloban en breves referencias, sus primeros años, su niñez, su adolescencia y su juventud.

En los Evangelios, Él es el Maestro.

Aquí, es el Hombre, el Dios que se humilla por amor al hombre.

‘Mas también obra milagros aquí, en el anonadamiento de una vida corriente, los obra en mí.

Sintiendo mi alma llevada a la perfección al vivir en contacto con este Hijo mío que estaba formándose en mi seno.

Los obra en casa de Zacarías, santificando al Bautista, ayudando a Isabel en el momento del parto, devolviéndole la palabra y la fe, a Zacarías.

Los obra en José, abriéndole el espíritu a la luz de una verdad tan excelsa que no hubiera podido comprenderla por sí solo, a pesar de ser justo.

José, después de mí, fue el más consolado de esta lluvia de divinos beneficios.

Observa cuánto camino recorre, espiritual camino, desde que viene a mi casa hasta el momento de la huida a Egipto.

Al principio era solamente un hombre justo según los cánones de su tiempo.

Luego, por fases, deviene el justo del tiempo cristiano.

Se enriquece de la fe en Cristo y, tanto se abandona a esta fe segura, que de la frase pronunciada al principio del viaje de Nazaret hacia Belén: 

  “¿Cómo nos las arreglaremos?”

Frase en que estaba comprendido todo el hombre, todo ese hombre que se revela con sus temores humanos, con sus humanas preocupaciones, pasa a la esperanza.

Así, en la gruta, antes del nacimiento, dice: “Mañana irá mejor”.

Jesús, ya cercano, lo fortifica con esta esperanza, que entre los dones de Dios es uno de los más bellos.

Y luego, cuando el contacto con Jesús lo santifica, pasa de esta esperanza a la intrepidez.

Siempre se había dejado dirigir por mí, llevado del respeto de altísima veneración que hacia mí abrigaba.

Ahora, por el contrario, dirige él, tanto las cosas de orden material como las de otro orden superior. 

Y en calidad de cabeza de la Familia, decide todo él.

Es más, cuando tras los meses de unión con el Hijo divino que le saturaron de santidad, llega la penosa hora de la huida…

Es él quien alivia mi pena,

y me dice:

–    “Aun en el caso de perderlo todo, teniéndole a Él tenemos todo”.

Y también en los pastores mi Jesús obra milagros de gracia.

Así, el Ángel se dirige al pastor ya predispuesto a la Gracia por su fugaz encuentro conmigo.

Y lo conduce a la Gracia, para que sea de ella salvado para siempre.

Obra milagros por doquiera que pasa, ya en exilio, ya de nuevo en su pequeña patria de Nazaret.

Dondequiera que estuviese, en efecto, la santidad se expandía como el aceite sobre un lienzo o  la fragancia de las flores por el aire,

Y todo aquel que recibía su toque, a menos que no fuera un demonio, salía ansioso de santidad.

Tal anhelo es ya raíz de vida eterna, pues quien quiere ser bueno consigue la bondad, que lleva al Reino de Dios.

Ahora ya tenéis, en escenas que reflejan momentos diversos, la santa Humanidad de mi Hijo, desde el alba al ocaso.

Podríamos haber dado todo junto, pero la Providencia juzgó que así estaba bien; por ti, alma mía.

En cada uno de los dictados te hemos dado la medicina para aquellas heridas que te serían infligidas.

Te la hemos ido dando con antelación, para prepararte.

Mientras está granizando, nada parece protegernos, mas no es así.

Si bien es cierto que la tempestad reaviva la humanidad que duerme sepultada bajo las aguas espirituales,

No lo es menos que también saca a la superficie las gemas de una doctrina sobrenatural que, habiendo sido depositadas en vuestro corazón,

Cuando nos crucificamos y Dios nos convierte en corredentores, somos pararrayos de la Justicia Divina…

esperaban precisamente esa hora de tempestad para emerger y deciros:

“Acordaos de que también existimos nosotros”.

Y no es sólo una razón de Providencia, alma mía; sino que también hay en ello una razón de bondad.

En efecto, ¿Cómo te hubiera sido posible, en el actual estado de postración en que te encuentras, (se dirige a María Valtorta) ver u oír ciertas visiones o ciertos dictados?

Te habrían lesionado en modo tal, que te habrían incapacitado para tu misión de ”portavoz”.

Por eso, los hemos dado antes, evitando así quebrarte el corazón – pues somos buenos – con visiones y palabras demasiado acordes con tu sufrir.   

Que te lo habrían agudizado hasta llevarlo al espasmo.

No somos crueles, María.

Siempre actuamos de forma que recibáis de Nosotros consuelo…

Y no temor o aumento de vuestro dolor.

Nos es suficiente que os fiéis de Nosotros.

Nos es suficiente que, con José, digáis: “Si me queda Jesús, todo me queda”.

Para que vayamos con dones celestes a consolar vuestro espíritu.

No te prometo dones y consolaciones humanas.

Sí, las mismas consolaciones que tuvo José: sobrenaturales. 

Todos han de saber efectivamente que, bajo la presión de la usura, que sofoca a todo pobre fugitivo, los dones de los Magos se disiparon, con la rapidez del relámpago,

en conseguir un techo y ese mínimo de enseres o del necesario alimento, proveniente de aquella única fuente, mientras no pudimos encontrar trabajo.

En la comunidad hebrea ha habido siempre mucha ayuda mutua, pero la de Egipto en concreto estaba formada en su mayor parte por gente perseguida que había tenido que expatriarse.   

Gente pobre, por tanto, como nosotros, que nos añadíamos a su número.

Y una pequeña parte de aquella riqueza, que queríamos reservarla para Jesús, para cuando fuera adulto,

La que se había salvado de los gastos de asentarnos en Egipto, nos sirvió para cubrir las necesidades del regreso a la patria. 

 Y fue apenas suficiente para organizar de nuevo en Nazaret casa y taller.

Los tiempos cambian, pero la avidez humana es siempre la misma. 

Y siempre aprovecha la necesidad ajena para, abusivamente, succionar su parte.

No. El tener con nosotros a Jesús no nos procuró bienes materiales.

Muchos de vosotros es esto lo que pretendéis en cuanto os sentís un poquito unidos a Jesús.

Os olvidáis de que Él dijo: “Buscad las cosas del espíritu”.

Todo lo demás es añadidura.

Es verdad que Dios proporciona también el alimento a los hombres, como a las aves, pues sabe que mientras la carne sea armadura de vuestra alma, lo necesitáis.

Cierto; pero, pedid primero su Gracia, pedid primero por vuestro espíritu.

El resto se os dará por añadidura.

A José, humanamente hablando, la unión con Jesús no le procuró sino trabajos, esfuerzos, persecuciones, hambre.

Pero, dado que tendía sólo hacia Jesús, todo esto se transformó en paz espiritual, en alegría sobrenatural.

Yo quisiera conduciros al punto en que estaba mi esposo cuando decía:

Aunque nos quedáramos sin nada, tendremos siempre TODO, porque tenemos a Jesús”.

Sé que el corazón se rompe, sé que la mente se nubla, sé que la vida se consume.

Sí, María, pero… ¿Eres de Jesús? ¿Quieres serlo? ¿Dónde, cómo murió Jesús?

Niña querida mía, llora, pero persevera en la fortaleza.

El martirio no está en la forma del tormento, está en la constancia con que el mártir lo soporta.

Por tanto, tan martirio es una pena moral cuanto lo es un arma, cuando aquélla se soporta con la misma finalidad.

Tú soportas por amor a mi Hijo.

Todo lo que haces los hermanos es siempre amor a Jesús, el cual los quiere salvos.

Por tanto, lo que vives es martirio; persevera en él.

No quieras actuar por tí sola.

Es suficiente, puesto que estás sometida a presión demasiado fuerte como para poder tener todavía el vigor de guiarte por tí sola… Y de dominar incluso tu humanidad, impidiéndole llorar.   

Es suficiente con que dejes que el dolor te torture sin rebelarte.

Basta que le digas a Jesús: “¡Ayúdame!”.

Lo que tú no puedes hacer, Él lo hará en ti.

Permanece en Él. Siempre en Él.

No quieras salir de Él; y no saldrás si tú no lo quieres.

Y aunque de hecho, como ahora, la intensidad del dolor te impida ver dónde estás, tú estarás siempre en Jesús.

Te bendigo. Di conmigo: “Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto” .

Que éste sea siempre tu grito.

Hasta que lo digas en el Cielo.

La gracia del Señor esté siempre en ti». 

P281 LOS OTROS CRISTOS


Septiembre 09 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, hoy os quiero hablar de la Gracia tan grande que debéis pedir y que para ella vinisteis a la Tierra a servirMe y es la Gracia de llegar a ser otros Cristos.

Esta Gracia es la sublimación de cada alma que baja a la Tierra, es la misión y la vida, por excelencia, que debe tener cada alma, porque así se vive en el Cielo y Mi Reino Celestial se debe de vivir en la misma forma,

transmitiendo a Mi Hijo en cualquiera de Sus facetas o virtudes, viviendo, realmente, el Amor Celestial como El se los manifestó en todas Sus Obras.

La Vida de Mi Hijo se debe manifestar en cada una de las almas que bajan a la Tierra.

Cada alma baja impregnada de Mi Amor, amor que se debe ir desarrollando, primero, con la ayuda y guía de los padres que os ha tocado tener

Y posteriormente, con la ayuda interna que cada uno de vosotros deberá escuchar en su interior,

Para que sea Mi Santo Espíritu el que os lleve a crecer y consumar el amor infinito que Yo puse en cada uno de vosotros para el crecimiento y redención del género humano.

Yo os conozco perfectamente a cada uno de vosotros. Yo os guío a cada uno de vosotros en forma particular.

Ninguno es igual a otro y todos necesitáis unos de otros para vuestro buen desarrollo y desenvolvimiento humano y espiritual.

Yo os creé limitado manteniendo esas necesidades en vosotros y en vuestro prójimo, para que así vivierais en santa humildad,

apreciando con ella que sin la ayuda de vuestros hermanos, no podríais subsistir, ni humanamente ni espiritualmente, por las enseñanzas que transmito a algunos de vosotros.

He puesto Mi Conocimiento parcialmente en cada uno de vosotros para que, con necesidad humilde os acercarais los unos a los otros,

Pero en vez de aceptar con humildad vuestras limitaciones y así pedirlas, os ensoberbecéis con lo que tenéis, que es ilimitado y no permitís que aflore de cada uno de vosotros vuestra humildad

Y preferís comprar y a veces con altanería y desprecio, los bienes que vuestro prójimo os puede dar para completar lo que necesitáis.

Sólo Mi Hijo ha bajado sin tener la limitación de las Gracias Divinas y teniéndolas todas,

las puso a vuestra disposición para que de ellas os sirvierais para vuestro crecimiento espiritual, para vuestro crecimiento en el Amor.

Se quiso humillar haciéndose pequeño y pobre y así enseñaros que hasta El mismo necesitaba de Su prójimo para subsistir humanamente.

Aceptó la ayuda de ricos y pobres y así también, de los desprecios de ricos y pobres.

Tuvo que trabajar de carpintero, para que con Su trabajo ayudara a otros y con la remuneración de Su trabajo ayudara a Su Familia para la subsistencia diaria.

Quiso aceptar todos los acontecimientos que a diario se Le presentaron y que ahora se os presentan a cada uno de vosotros, tanto humanos como espirituales.

Quiso tomar una a una todas las situaciones de la vida para así irlas purificando, santificando y que ellas así se volvieran ocasiones de vida,

de crecimiento espiritual, de ocasión de sacrificio y para intercesión por todas las almas y de todos los tiempos.

Os quiso dar ejemplo de aceptación a Mi Voluntad al permanecer oculto, llevando vida normal como de cualquier ciudadano,

Vida “aparentemente” sin importancia, haciendo cosas normales “sin importancia” para la sociedad

Pero fue una Vida Oculta obediente y vasta para la salvación de todos vosotros, porque El permanecía en Mi en todo momento.

Quiso pasar desapercibido 30 años, como muchos de vosotros pasáis, quizá, toda vuestra vida, bien desapercibidos para el mundo,

pero viviendo profundamente para Mi, haciendo Mi Voluntad.

Quiso santificar cada trabajo, cada vida, ordinaria o importante, cada momento.

En Su Vida Pública trató a gente de todos niveles sociales y económicos y se hizo uno en cada uno de ellos, menos en los soberbios y en el pecado,

pero sí comprendiendo a los pecadores y ayudándolos a salir del abismo, a veces tan profundo en el cuál habían caído por su pecado,

que los mismos conciudadanos deploraban y castigaban, a veces, hasta mortalmente los que así procedían, como en el caso de la mujer adúltera que iba a ser lapidada.

Mi Hijo bajó a llevar salvación en la caridad y en la comprensión por conocer vuestra pequeñez y vuestra debilidad.

Os mostró cómo El mismo fue tentado por el Maligno y le hizo saber como Su tarea en la tierra dependía de Mi, Su Padre,

y de ésta forma tomaba fuerza extraordinaria para vencerlo fácilmente en todas las ocasiones en las que se le presentó.

Cuando arrojaba a los demonios, éstos Lo ponían en evidencia ante el pueblo dándoles a conocer que El era el Mesías, el Hijo de Dios Altísimo y El en lugar de envanecerse, los hacía callar.

La Humildad ante todo, Mi Hijo, Dios en Mi Mismo, el Humilde por excelencia, el Verbo hecho carne, el Amor vivo entre vosotros.

El os enseñó, a través de la vida con Sus discípulos, Mis necesidades de salvación, viviendo y enseñando Mi Sabiduría

y a la vez acompañada con prodigios grandísimos venciendo, hasta lo humanamente imposible, la muerte.

El os enseñó que viviendo Su Vida, Sus enseñanzas, siempre viéndoMe a Mi primero y a Mi Voluntad, podrían lograr todo.

Así se lo confió a Sus discípulos y les dijo: “Id y predicad a todas las naciones y aquellos que Me sigan podrán hacer las mismas cosas que Me han visto hacer y las harán aún mayores.

Este es un privilegio que Mi Hijo os ha dejado y es para todos aquellos que realmente quieran seguir la Vida Divina de Mi Ser Infinito.

Vosotros conocéis la vida de los discípulos cuando, bajando el Espíritu Santo en Pentecostés, los confirma como los verdaderos seguidores de Su Palabra y de Sus Obras.

Vosotros conocéis la predicación de cada uno de ellos y los prodigios que realizaban porque se volvieron otros Cristos.

Vosotros conocéis la vida de los santos de vuestra historia que, sin llegar muchos de ellos a tener una vida de tanto trabajo y tanta donación como la tuvo Mi Hijo y luego Sus discípulos,

han podido también hacer prodigios grandísimos gracias al volverse otros Cristos en alguna de Sus Virtudes.

Vosotros, Mis hijitos, sois limitados, no podéis tener todas las virtudes de Mi Hijo, pero cada uno de vosotros debe desarrollar la que Mi Santo Espíritu os ha otorgado,

haciéndola crecer en humildad, en el servicio desinteresado para con vuestros hermanos, pero interesado en hacer Mi Voluntad.

Esa virtud o virtudes os llevarán a vuestra santificación y ayudaréis a la santificación de muchos de los vuestros al lograr, como muchos lo han logrado,

hacer de la virtud ó el don que poseen, por Mi Gracia, actos heroicos de amor.

Es una misión sublime a la que todos vosotros estáis llamados y que para ello bajasteis a servirMe, la de ser otros Cristos

y poner todos vuestros dones y virtudes al servicio Mío y al de vuestros hermanos, para su salvación eterna.

No bajasteis para hacer vida en lo material efímero y egoísta, sino en los bienes espirituales, que os darán vida eterna y amor infinito por parte de vuestro Dios.

Podéis ser ama de casa ó renombrado cirujano, podéis ser uno de Mis hijos que limpia vuestras calles o encumbrado magnate, etc.

ninguno de vosotros está completo en dones ni en virtudes, porque así lo he querido, para que os deis cuenta de que todos necesitáis de todos

y todos necesitáis de Mi.

NO lo he hecho por egoísmo, lo he hecho para bien vuestro, para que al daros cuenta de vuestras limitaciones,

os cuidarais los unos a los otros, creciendo en amor y en servicio mutuo y para el buen desarrollo de vuestro Mundo.

Entended hijitos Míos, que hasta que no os deis perfecta cuenta de que si no vivís como Mi Hijo os enseñó, hasta que no os volváis otros Cristos según los dones obtenidos en cada uno de vosotros,

MI Reino no se podrá dar sobre la Tierra.

Vosotros deberéis daros cuenta de que debéis cambiar personalmente, aceptando vuestras limitaciones con humildad;

al veros limitados y humildes Me pediréis que Yo venga a vivir libremente en vosotros y así es como se dará el cambio favorable,

cambio que ya muchos ansían y así terminar con la maldad que ahora cubre a vuestro mundo.

Dejad que la luz, Mi Luz, que habita en vosotros, aflore y empiece a encender corazones.

Que vuestro trato de amor hacia los demás deje vivir a Mi Hijo en vuestros actos diarios y por consiguiente, se empiece a destruir el odio y la maldad que ahora vive entre vosotros.

Dad luz de amor, Mi Presencia Viva en vosotros, a vuestros semejantes

Y AYUDADME A HACER NACER NUEVOS CRISTOS,

Después de permitir que en vosotros sea El el que os habite.

TraedMe almas, levantad pecadores con vuestra comprensión y ayuda espiritual, como Mi Hijo lo hacía.

Preparad Mi Reino entre vosotros apartando miedos y egoísmo personal.

¿Acaso le teméis a la luz del día? ¿Acaso le teméis al Amor sincero y verdadero?

¿Acaso no queréis caminar por vuestras calles con confianza y alegría al existir paz y amor entre vuestros semejantes?

¿Acaso no queréis tener trato directo con vuestro Dios y Señor?

¿Acaso no queréis vivir vida de amor fraternal desinteresado en bienes materiales e interesado en el crecimiento de las potencialidades espirituales que Yo os dí?

“Vosotros podréis lograr todo lo que Me visteis hacer y lo haréis mayor cuando, por fin, queráis venir en pos de Mi”,

Os dijo Mi Hijo Jesucristo y lo respaldo Yo, Su Padre y Dios vuestro.

Haced la prueba y Me veréis en los resultados.

Actuad con amor verdadero y desinteresado para con vuestra persona, sólo viéndome a Mi y a los intereses de superación espiritual que deis a vuestros hermanos y os aseguro que podréis lograr todo.

Yo os bendigo en Mi Santísimo Nombre, en el del Amor Redentor de Mi Hijo y en el del Amor y Vivificador de Mi Santo Espíritu.

Acudid a la guía materna de vuestra Madre Santísima para que os lleve a alcanzar la plenitud del Amor y de Mi Hijo Amado.

Y PARA QUE ENTENDÁIS PLENAMENTE ESTA ENSEÑANZA.

Mirad cómo la aprendieron los primeros cristianos, con Mi Sabiduría que mi Apóstol Pablo PREDICÁBAMOS, al ser Portador de Mi Presencia y un dócil Instrumento,

ASÍ INSTRUÍMOS a los romanos que serían mis testigos, en el Coliseum convertido por Satanás en el que sería el más portentoso Altar, para el sacrificio de mis preciosas Almas Víctimas… 

En la Iglesia de la santa Cruz, que es el salón porticado en el jardín de la Puerta del Cielo,

Pablo de Tarso está hablando a una multitud de cristianos, de todas las edades:

“Así pues hermanos míos, os ruego encarecidamente por la misericordia que Dios les ha manifestado, los exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos como una ofrenda viva.

OFRECED VUESTROS CUERPOS COMO UNA OSTIA O VÍCTIMA VIVA,

SANTA Y AGRADABLE A DIOS.

PORQUE EN ESTO CONSISTE EL VERDADERO CULTO.

No se dejen transformar por los criterios de este mundo, sino más bien renovad vuestros espíritus y dejen que una nueva manera de pensar los transforme internamente,

Para que sepan distinguir cual es la Voluntad de Dios a fin de acertar que es lo bueno, lo más agradable, lo perfecto, que Dios quiere de vosotros.

SACRIFICIO VIVIENTE   =    CULTO VERDADERO

Los sacrificios eran la base y la forma de la religión antigua. Todo se impetraba y todo se expiaba mediante sacrificios.

Con el sacrificio se intentaba honrar a Dios o aplacarlo, agradecerle por una victoria o sanación.Era la época del sacrificio material, porque no había otro rito, ni otro modo manifiesto, para honrar al eterno y conseguir su ayuda.

La Ley de los libros mosaicos, dice como las hostias de los sacrificios y las oblaciones de flor de harina, aceite, incienso, deben tener sal, pero no levadura, ni miel.

Y deben ser tostadas y trituradas, antes de ser ofrecidas y siempre rociadas de aceite unidas al incienso.

La Ley también dice que de  aquellos que pertenecían a la estirpe de Aarón, la estirpe sacerdotal;

estaban excluidos del sacerdocio, los que tenían cualquier defecto físico o enfermedad incurable.

Cuerpo perfecto de construcción y de salud, debía ser el oficiante delante del Creador del hombre.

El Altísimo que había dado al hombre perfección de miembros, de sentidos, de sentimientos

Y para el Cual, el ver la enfermedad y la deformidad que eran el testimonio de la Rebelión del Hombre y del desprecio de Satanás a la obra más preciosa para Dios y por lo mismo también eran desprecio a Dios.

La Benignidad de Dios había indicado la forma de expiar los pecados.

Todos menos uno: el Pecado Original. Éste solo podía ser lavado por una Víctima Perfecta y no existía en la Tierra.

El hombre no había sido instruido por el Verbo Encarnado y faltaba la Víctima Santa para el Sacrificio Perpetuo y Perfecto.

Sintiendo la necesidad de adorar al Dios Verdadero, le hacía oferta de los dones que Él Mismo había dado al hombre.

Recogía los animales y los frutos de la tierra y los consumía en el fuego para que realmente fueran sacrificados.

Pero ¿Eran Sacrificio Viviente?

NO.

Eran sacrificios de animales y productos vegetales.

Ya muertos los primeros y arrancados de la tierra que los nutría, los segundos.

No eran víctimas ‘vivas’ consumiéndose a sí mismas, para honrar a Dios.

Y muy relativo era el sacrificio, aunque fuesen animales de mucho valor material. sacrificio azteca

En las religiones idolátricas Satanás enseñó a los hombres a adorarlo con sacrificios humanos.

Para el Dios Verdadero se le daba honor y reparación, con la inmolación de los animales que substituían sobre el altar, al verdadero Culpable.

Sacrificio relativo e imperfecto.

Antes del Cristo Cordero, Inmolado para expiar las culpas humanas y aplacar la Ira Divina,

NUNCA un hombre había sido sacrificado al Dios Verdadero, para darle honor y reparación perfecta.

Para que el espíritu del hombre fuese recreado en Gracia y reintegrado a su dignidad de hijo de Dios y coheredero del Cielo,

Para que la Justicia Divina fuera aplacada y el Mal Vencido, se necesitaba una Víctima Perfecta.

UNA VÍCTIMA ÚNICA QUE SIENDO DIOS

COMO EL DIOS OFENDIDO,

PAGASE DE DIOS A DIOS, EL RESCATE DEL HOMBRE,

COMO HOMBRE SANTÍSIMO

Y EXPIASE POR EL HOMBRE PECADOR

Sólo el Hombre-Dios podía aplacar a Dios y redimir al hombre, siendo Verdadero Dios y Verdadero Hombre.

Y EL VERBO SE HIZO CARNE

Jesús se hizo Hombre y Jesús fue Inmolado.

Pero su Sacrificio no fue consumado sobre su carne muerta,

SINO EN UN CUERPO VIVO,

SOBRE EL CUAL FUERON ARROJADOS TODOS LOS TORMENTOS Y EXPIADAS TODAS LAS CULPAS,

POR LAS CUALES EL INOCENTE FUERA GRAVADO, PARA CONSUMIRLAS TODAS.

1Cristo Sindonico

SACRIFICIO TOTAL

Del espíritu del Cristo, probado por el Abandono del Padre, para reparar la Culpa de Adán, culpable de haber abandonado a Dios y a su Ley.

Del Intelecto Perfecto del Hijo del Hombre, para redimir la soberbia de Adán.

De la Carne Inocente del Cordero de Dios, para reparar la Lujuria de Adán.

Y para que el mundo siempre pecador, tuviese siempre una víctima perfecta, adelantó la Inmolación del Cristo y Pontífice Eterno,

CONSTITUYENDO EL SACRIFICIO PERPETUO:

EL EUCARÍSTICO

En el cual está todavía y siempre, Cristo en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

Y es consumado y ofrecido en todos los altares de la Tierra…

SACRIFICIO PERPETUO Y SACRIFICIO VIVIENTE

El Nuevo Sacrificio de la Religión Perfecta.

Pero al sacrificio viviente que se consuma sobre los altares, el hombre debe unir su propio e individual sacrificio.

Sacrificio que incluye la parte carnal, moral y espiritual.

Enfermedades, pobreza, trabajo extenuante, por la parte material.

Injusticias, calumnias, incomprensiones, por la parte moral.

Persecuciones por parte de los hombres o abandono de Dios para probar la fidelidad de su siervo, por la parte espiritual.

Y todavía más: fidelidad a la Ley conservando castos, justos y amorosos, los cuerpos, los pensamientos, los sentimientos y los espíritus.

PORQUE ESTO,

MÁS QUE LOS RITOS EXTERIORES,

ES LO QUE CONSTITUYE EL VERDADERO CULTO A DIOS

No la forma solamente, sino la sustancia del Culto a Dios.

Y la sustancia es dada del renovarse.

La sustancia del culto a Dios  es dada por un continuo, fatigoso y a veces muy doloroso ascenso hacia la perfección,

para hacer la voluntad de Dios y poder llegar a ser santos y subir a la morada del Padre en la Eternidad.

Esta renovación, esta transformación, este ascenso a la Perfección, se hace con la voluntad humana unida al Espíritu del Hijo, dócil a las inspiraciones del Espíritu Santo,

de tal forma que con todos sus dones activos, se va haciendo todo lo que Dios propone hacer, en el modo como Dios lo propone, en la medida en que Dios lo señala.

Un continuo renovarse, espiritual y moralmente, para hacerse una humanidad nueva, alcanzando la Fusión Total con Dios, hasta poder decir:

“A FIN DE VIVIR PARA DIOS, ESTOY CRUCIFICADO CON CRISTO.

Y AHORA NO VIVO YO, SINO QUE ES CRISTO QUIEN VIVE EN MÍ.”

La Palabra de Dios es levadura que hace fermentar la harina pura, la Harina de Hostias, para que esa harina con su perfección, sea levadura en la Gran Masa.

Cuando el ama  de casa quiere hacer su pan, no toma la harina impura llena de salvado.

Sino toma la harina más pura, la baña de agua y la pone a fermentar para que la levadura la levante y la convierta en un delicioso pan.

Es necesario que las Hostias, en un espiritual Sacrificio,

VENGAN Y SE PONGAN A SÍ MISMAS

“CRUCIFICAME SEÑOR MIO Y DIOS MIO, PORQUE TE ADORO SOBRE TODAS LAS COSAS…”

SOBRE EL ALTAR DEL SACRIFICIO

Dios les pide expiación, reparación, perfección de Caridad, a las víctimas que son las columnas de la Iglesia que sostienen el Templo de Dios

Y que son las estrellas que señalan el Camino que termina en el Corazón de Cristo.

Soldados del Dios Verdadero. Atletas de la Religión Santa.

Sacerdotes y víctimas del tiempo nuevo, que deben salarse con la sal de la voluntad heroica, la cual tuesta y cauteriza, pero fortifica las partes débiles.

ELLAS DEBEN TOSTARSE Y TRITURARSE

EN EL FUEGO DE LA CARIDAD

Y EN LA MUELA DE LA MORTIFICACIÓN,

PARA CONVERTIRSE EN HARINA DE HOSTIAS.

‘Flor de Harina’ rociándose con la santa unción de las virtudes y olorosas por el abundante incienso de la Adoración,

Ofreciéndose, inmolándose, diciendo las perpetuas palabras de Cristo:

“Aquí estoy Padre, para hacer tu Voluntad y no la mía.”

La infamia de la Tierra es tanta, que sube con fuerza sacrílega hasta los Cielos con la fetidez del Infierno.

Hay que purificar la Inmensa Catedral del Creador, para que Dios pueda todavía mirarla con Piedad que salva.

Y es una bendición ser elegidos.

Es un privilegio de Dios, esta función de

Hostias, ‘Redentores’, Continuadores, Completadores de la Pasión de Cristo.

Porque: LAS ALMAS-HOSTIAS-VICTIMAS,

VIVEN LA CRUCIFIXIÓN TOTAL.

El alma que se ofrece a sí misma en una oblación perfecta y crucifica su voluntad, para hacer exclusivamente la Voluntad de Dios.

Y decide amar lo que Dios Ama y hacer lo que Dios hizo:

VIVIR MURIENDO Y MORIR AMANDO 

Obedeciendo con una obediencia perfecta.

IMITANDO A JESÚS EN TODO.

Él Mismo personalmente, enseña a caminar paso a paso, siguiendo sus huellas ensangrentadas, por el Camino de la Cruz…

LA CRUCIFIXIÓN MORAL.

ES PRECISO MATAR EL ‘YO’ Y RENUNCIAR A TODO.

Se crucifican los afectos, aún los más legítimos y se abraza totalmente ‘la locura de la Cruz’.

Se mata el respeto humano aceptando el desprecio del mundo.

Y deja de interesar la etiqueta que con burlas y escarnios, se debe soportar: ‘locos y endemoniados’.

Lo único que importa es lo que se es a los ojos de Dios.

Y Él es el que, al cáliz de la amargura que el mundo hace tan cruel, le infunde su divina dulzura.

Recordar al Maestro al que juzgaron igual, es el pensamiento que fortalece y ayuda.

El alma se vuelve profeta y apóstol y corre la misma suerte.

El amor por su Dios le aporta:

la PERSECUCIÓN. 

LA CRUCIFIXIÓN FÍSICA

En enfermedades permitidas por Dios, el cuerpo se destruye en lenta agonía que sirve para expiación y redención.

Se crucifica la carne con todas sus apetencias y naturales inclinaciones.

Se doblegan todos los instintos en una sumisión absoluta al espíritu.

Con la ayuda de Jesús, que vive en el interior, el alma logra el total dominio y se obliga a vivir los mandamientos del Evangelio.

La carne gime, pero el espíritu triunfa.

EN UNA CRUCIFIXIÓN AUTÉNTICA

EL CUERPO SUFRE LOS DOLORES FÍSICOS QUE SUFRIÓ JESÚS

En la medida en que Él Mismo con ternura paternal, va imprimiendo su semejanza en el alma que ha sellado como suya y conforme el alma lo va soportando…

Y su semejanza de ‘Redentor’ va siendo grabada con divina precisión.

Las manos y los pies duelen y los clavos se sienten; al igual que las espinas y los azotes de la flagelación.

Hay un dolor soportable, junto con un gozo muy intenso.

Cuando se ha avanzado tanto que Jesús deja que se experimente su dolorosísima agonía,

La Misericordia Divina ayuda a nuestra debilidad y

HACE QUE SEA POSIBLE AMAR EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO

SANTA RITA DE CASIA

En casos excepcionales, esta crucifixión sale al exterior y los estigmas se vuelven visibles.

Por lo general, las almas víctimas no quieren que nadie sepa su secreto

Y pasan inadvertidas en medio del mundo, llevando silenciosamente su martirio interior.

Las almas hostias mueren sobre la Cruz, con el martirio del Amor Total  

A esta crucifixión completa contribuyen:

LOS HOMBRES

Que dominados por el mundo no pueden comprender al que vive estas realidades espirituales.

La incomprensión y la soledad se vuelven compañeras inseparables del alma- víctima.

Lo único que la sostiene y la compensa de todas sus amarguras:

es Dios y su amor.

SATANAS

Que en una permisión divina, fustiga con todo su odio y su furia, al que se ha convertido en su mortal enemigo.

En esta batalla, Satanás utiliza a los hombres dominados por él…

Y LOS CONVIERTE EN FLAGELOS HUMANOS

El hombre es el más cruel enemigo del hombre.

Y los primeros enemigos son los propios familiares,

LAS BATALLAS DE LAS VÍCTIMAS SE DESARROLLAN

ENTRE EL PARAÍSO Y EL INFIERNO

El alma se debate en un mar que le lleva oleadas de dolor, de amargura, de angustia, en la oscuridad y la incertidumbre.

De las que solo es rescatada, por la Infinita Bondad de Dios, que vuelve a llenarla de paz y alegría.

Con sus lágrimas y oraciones obtienen gracias de Dios y Él las conforta para que esperen más bendiciones.

Es la Hora de Satanás.

Y las víctimas llevan al culmen su sacrificio hasta el tormento de la Hora Nona.

LOS CRISTIANOS MARTIRIZADOS POR EL ESTADO ISLÁMICO…

Y si es necesario derraman también su sangre en un martirio cruento.

Y permanecen fieles en aquel océano de desolación.

Y dicen junto con Él:

¡Dios mío!… ¡Dios mío!… Llenando de plegarias el Cielo, hasta que el Padre Celestial sienta fundirse en Piedad su Indignación y su Justicia sea aplacada. Una vez más.

DIOS MISMO

Los pecadores muertos a la Gracia no son felices.

Parece que lo sean, pero no es así. Y aunque los momentos de ebriedad por los placeres, no los dejan comprender su estado;

no faltan nunca las horas en las que un reclamo de la vida, les hace sentir su condición de separados de Dios.

Y es entonces la Desolación. Aquella tortura que Dios hace gustar a sus predilectos, para que sean como su Verbo: ‘salvadores’

En la hora crucial, el tormento de los tormentos: LA AUSENCIA DE DIOS.

Dios prepara a su atleta espiritual y en cierta manera lo prueba contra Sí Mismo.

El alma prueba su fidelidad en lo que pareciera el Abandono del que es su propia vida. ¡El Abandono de Dios!

ES EL HORROR MÁS GRANDE DE LA MUERTE

Y si es horrorosa para aquellos para quienes es únicamente ‘prueba’, es demoledor para las almas víctimas, para las que se convierte en una desgarradora realidad.

Porque ellas deben abrevar este cáliz, para perpetuar la Obra Redentora y salvar a los hombres que perecen en la desesperación.

CUANDO ESTO SUCEDE,

SATANÁS ATACA CON PEOR FEROCIDAD Y ATROZ TORMENTO

El alma libra un mortal combate en el que habrá un solo vencedor.

El Espíritu Santo es la única y suficiente Fuerza que sostiene la voluntad para que sobrevenga la victoria.

Y el dolor es compensado con las gracias sobrenaturales, con las cuales Dios consuela a su amada.

El alma de las víctimas que perseveran, jamás se pierde.

 Son los verdaderos adoradores en espíritu y en verdad.

Son las esposas-reinas del Esposo-Rey.

Las que conocen sus secretos y guardan una intimidad y una unión tan completa, que el Amado les imprime su Imagen en una semejanza perfecta.

Y el alma sabe que Dios está encima de ella, Invisible pero Presente.

Está protegida, por más que se crea sola, cuando le tocan las desolaciones.

El amor nunca falta sobre las agonías y los sacrificios, de quienes trabajan por la Gloria de Dios y la Redención de las almas.

EL CRISTIANO VERDADERO, SIEMPRE ES UN ALMA VICTIMA.

Todos los cristiano auténticos, son Hostias-vivientes.

Liberados de la esclavitud del pecado; sostenidos por la Gracia, ya no deben conocer la muerte del espíritu, si voluntariamente no se hacen siervos de la Culpa.  

Y Dios le ha dado alas a los espíritus liberándolos de las cadenas para que volasen muy alto al encuentro de Aquel que siguieron, conquistados por Jesucristo y por su Doctrina.

Los predestinados a la Gloria son los que no permanecieron sordos a su llamada, ni se detuvieron para seguirlo.

Y con heroísmo emprendieron el camino de la perfección.

No desfallecieron o desconsolaron, ni cuando el amor de predilección del Señor, fue una secuela de pruebas y de penas.

Y no se creyeron menos amados por ello.

Al contrario, supieron convertir las aparentes derrotas, en aplastantes victorias…

Pablo calla…

Un gran silencio se extiende por todo el lugar.

Todos los cristianos meditan en sus palabras. Y se podría oír el zumbido de una mosca.

De pronto, Pablo siente un ligero tirón a su túnica por detrás y voltea.

Hay dos niños y los reconoce: son Cástulo y Fabio.

Pablo se inclina y mira de cerca la hermosa carita llena de inocencia y gravedad.

Los grandes ojos azules de uno y castaños del otro. Los cabellos rizados y oscuros.

Y la túnica blanca con una franja roja en los bordes.niño romano cástulo

Los dos niños están tomados de la mano. Tienen alrededor de seis años.

Los grandes y hermosos ojos azules de Cástulo parecen hacerse más grandes cuando miran a Pablo con mucha seriedad y con su vocecilla infantil, pregunta:

–           ¿Eso que dijiste es solo para los grandes?

Pablo parece reflexionar y responde con gravedad como si estuviera con un adulto:

–           No. Pero ¿Has comprendido de lo que hablé?

–           Sí. –Resuena la vocecita decidida- Fabio y yo queremos ser hostias.

–           Veamos… ¿Qué entendiste de lo que dije?

–          Que Dios me quiere tanto, que quiso morir por mí. Y que si yo lo amo a Él, también debo morir por Él.

Que no tengo por qué preocuparme, porque Satanás estará muy enojado…  Pero si me hace la guerra le va a ir muy mal, porque Dios me protegerá siempre y me va a llevar al Cielo.

–           Es un compromiso muy serio. ¿Comprendes que si lo haces, Dios te lo tomará y tú deberás cumplir?

Cástulo parece elevarse y dice muy firme:

–           Sí.

Fabio confirma a su vez:

–           Yo quiero ser hostia.

Cástulo insiste:

–           Yo amo a Jesús y quiero ser hostia. ¿Dime cómo lo hago?

–           Pues, deberán decírselo a Jesús… Vamos a orar.

Y Pablo se arrodilla frente a la Cruz, junto con los dos niños que oran en voz alta…

Y cada uno hace su ofrenda viviente…

En todas las caras se dibuja una sonrisa.

Cástulo resumió en unas cuantas frases, la enseñanza de ese día.

Y todos recordaron porqué Jesús ama tanto a los niños.

Diana también recordó su propia ofrenda cuando era niña…

Con aquellos ejemplos ¿Quién puede mostrarse cobarde?