Archivos de etiquetas: dureza de corazón

271 EVANGELIZAR CON OBRAS


271 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Y llevando al niño en medio entre Él y Mannaém, reanuda su camino.

Caminan ligeros por la campiña hacia Cafarnaúm

Durante el trayecto van hablando sobre la importancia de la Caridad.

Llegan a Cafarnaúm.

Los apóstoles ya han llegado.   

Después de la disputa con los fariseos ha comenzado ya la vigilia del sábado.

Y todos se han reunido en la terraza, a la sombra del emparrado,

donde cuentan a Mateo que todavía no está curado,

sus aventuras en sus respectivas misiones evangelizadoras.

Al oír el leve roce de las sandalias contra la pequeña  escalera, se vuelven.

Y ven que la cabeza rubia de Jesús sobresale cada vez más por el antepecho de la terraza.

Corren hacia Él, que viene muy sonriente…

Y se quedan de piedra cuando ven que detrás de Jesús hay un pobre niño.

Seguido por Mannaém, que sube regio y magnífico,

con su esplendorosa túnica de lino blanco.

Más bella de lo que ya de por sí es, ceñida por el valioso cinturón y  el manto rojo fuego,

de lino tan brillante que parece seda y que apenas si descansa sobre los hombros,

sostenido por fíbulas de oro, con rubíes;

para formarle una cauda detrás.

Y que junto con la prenda que cubre su cabeza de lino cendalí,

sujeta con una diadema sutil de oro,

lámina burilada, que divide su amplia frente a la mitad…

Y le hace parecer un rey egipcio.

La presencia majestuosa de Mannaém, evita una avalancha de preguntas;

expresadas de todas formas, muy claramente con los ojos.

Así que, después de los saludos recíprocos, una vez sentados ya al lado de Jesús,

los apóstoles, señalando al niño,

preguntan:

–       ¿Y éste?

Jesús responde:

–      Este es mi última conquista.

Un pequeño José, carpintero, como el que fue mi padre, el gran José;

por tanto, amadísimo mío, como Yo amado suyo.

¿No es verdad, pequeño?

El niño asiente con la cabeza.

Y Jesús lo llama:

–       Ven aquí.

Para presentarte a mis amigos:

Éstos de los que tanto has oído hablar.

Este es Simón Pedro, el hombre más bueno del mundo con los niños;

éste es Juan, un niño grande, que te hablará de Dios incluso jugando;

éste es Santiago su hermano, serio y bueno como un hermano mayor.

Y éste es Andrés, hermano de Simón Pedro:

harás inmediatamente buenas migas con él, porque es manso como un cordero.

Luego, éste es Simón el Zelote:

éste ama tanto a los niños que no tienen padre;

que creo que daría la vuelta al mundo, si no estuviera conmigo, para buscarlos.

Luego, éste es Judas de Simón y sentados junto a él, están:

Felipe de Betsaida y Nathanael.

¿Ves cómo te miran?

Ellos también tienen niños y quieren mucho  a los niños.

Y éstos son mis hermanos Santiago y Judas:

Aman todo lo que Yo amo, por eso mucho te querrán. 

(Los milagros son signos para ayudarnos en nuestro ministerio apostólico …

Señales para disipar dudas e incredulidad…

NO para proporcionarnos comodidades a los corredentores.

Por eso Mateo está incapacitado temporalmente…)

Ahora vamos a acercarnos a Mateo, que tiene muchos dolores en el pie.

Y a pesar de todo, no guarda rencor a los niños que, jugando alocadamente;

le han pegado con una piedra puntiaguda.

¿Verdad Mateo?

El apóstol sonríe y responde: 

–      Así es, Maestro. 

¿Es hijo de la viuda?

–       Sí.

Es un niño estupendo y muy inteligente, pero ahora está muy triste.

Mateo lo acaricia atrayéndolo hacia sí,

mientras dice.

–       ¡Pobre niño!

Voy a hacer que llamen a Santiaguito, para que juegues con él.

Jesús termina la presentación con Tomás,

el cual práctico como es

la completa ofreciéndole al niño un racimo de uvas arrancadas de la pérgola.   

Jesús concluye: 

–        Ahora sois amigos.

Y se sienta.

Mientras tanto, el niño disfruta sus jugosas uvas…

Y responde a Mateo, que lo tiene abrazado a su lado.

Pedro pregunta: 

–       ¿Dónde has estado tan solo, toda la semana?

Jesús dice; 

–       En Corozaín, Simón de Jonás.

–      Sí, lo sé.

¿Pero qué hiciste?

¿Estuviste en la casa de Isaac?

–       Isaac el viejo ha muerto.

–       ¿Y entonces?

–       ¿No te lo ha dicho Mateo?

–       No.

Sólo ha dicho que te habías quedado en Corozaín desde el día de nuestra partida.

–       Mateo es mejor que tú.

Sabe callar y tú no sabes refrenar tu curiosidad.

–       No solo la mía.

La de todos.

–       Pues bien.

Fui a Corozaím a predicar la Caridad con la práctica.

Varios le preguntan al mismo tiempo:

–      ¿La caridad con la práctica?

–      ¿Qué quieres decir? 

–       En Corozaín hay una viuda con cinco hijos y una anciana enferma.

El marido murió de repente cuando estaba trabajando en el banco de carpintero.

Y ha dejado tras de sí miseria y unos trabajos inacabados.

Corozaín no ha sabido encontrar una migaja de piedad, para con esta familia desdichada.

Fuí a terminar los trabajos y…

–       ¡¡¿ Queeé ?!!

Se produce un pandemónium:

Quién pregunta, quién protesta, quién regaña a Mateo por haberlo consentido.

Quién manifiesta admiración, quién critica.

Y por desgracia, quienes protestan o critican son la mayoría.

Jesús deja que la borrasca se calme, de la misma forma que se ha formado…

Y por toda respuesta, 

añade:

–      Y pasado mañana regresaré allí

Terminaré un trabajo.

Espero que al menos vosotros comprendáis.

Corozaín es un hueso de fruta cerrado, sin semilla.

Por lo menos vosotros sed huesos de fruta con ella.

Josesito, por favor dame esa nuez que te ha dado Simón.

Y escucha tú también.

¿Veis esta nuez?

La tomo porque no tengo otros huesos de fruta en la mano.

Pero, para entender la parábola, pensad en los núcleos de piñones o palmas.

Pensad en los más duros, por ejemplo: en los de las aceitunas.

Son envolturas clausuradas, sin fisuras;

durísimas, de una madera compacta.

Parecen mágicos cofres que sólo con violencia se pueden abrir.

Pues bien, a pesar de todo, si se echa uno de estos titos al suelo,

sencillamente arrojado  sobre la tierra. 

Y si algún caminante pasando por encima, lo incrusta en la tierra al pisarlo,

lo suficiente para que entre un poco en el suelo,

¿Qué sucede?

Pues que el cofre se abre, echa raíces y hojas.

¿Cómo se produce esto por sí solo?

¿Cómo lo logró?

Nosotros tenemos que emplear el martillo

Pues para conseguir abrirlos, tenemos que golpear mucho con el martillo;

Y sin embargo, sin golpes; el hueso se abrió.

¿Tiene algo mágico esa semilla?

No. Lo que tiene dentro es una pulpa.

¡Oh! ¡Una cosa muy débil respecto a la dura cáscara!

Y con todo, alimenta algo todavía más pequeño: la semilla.

Ésta es la poderosa palanca que fuerza, abre… 

Produce la planta con raíces y hojas, que luego será un árbol con frondas.

Haced la prueba de enterrar unos titos y luego esperad.

Veréis como algunos nacen y otros no.

Extraed de la tierra los que no han nacido.

Abridlos con el martillo.

Veréis como son semillas vacías.

No es pues, la humedad del suelo, ni el calor los que hacen abrir el hueso; sino la pulpa.

Y más: el alma de la pulpa;

el germen, que hinchándose, hace palanca y abre. 

Ésta es la parábola.

Apliquémosla a nosotros mismos.

¿Qué hice que no estuviera bien?

¿Nos hemos entendido tan poco, como para no comprender que la hipocresía es un pecado

y que la palabra es viento, si no es la fuerza de la acción?

¿Acaso no os he dicho siempre: Amaos los unos a los otros’?

El Amor es el precepto de la gloria.

Yo que predico, ¿Puedo faltar a la Caridad?

¿Daros el ejemplo de un Maestro Mentiroso?

¡No! ¡Jamás!

¡Amigos míos!

Nuestro cuerpo es el hueso duro;

en el hueso duro está encerrada la pulpa, el alma;

dentro de ella, el germen que Yo he depositado y que está formado de muchos elementos,

el principal de los cuales es la Caridad.

Es la caridad la que hace de palanca para abrir el hueso

y librar al espíritu de las constricciones de la materia

y restablece su unión con Dios, que es Caridad.

La caridad no se hace sólo de palabras o de dinero.

La caridad se hace sólo con la Caridad.

Y no os parezca un juego de palabras.

Yo no tenía dinero

Las palabras, para este caso, no eran suficientes.

Aquí había siete personas al borde del hambre y la angustia.

La desesperación ya lanzaba sus negras garras para hacer presa y asfixiar.

El mundo se apartaba, duro y egoísta, ante esta desventura;

daba muestras de no haber comprendido las palabras del Maestro.

El Maestro ha evangelizado con las Obras. 

Yo tenía la capacidad y libertad para hacerlo.

Y tenía el deber de amar por el mundo entero a estos míseros, a quienes el mundo desprecia.

He hecho todo esto.

¿Podéis todavía criticarme?

¿O debo ser Yo quien os critique, en presencia de un discípulo que no se acobardó

de meterse entre el aserrín y las virutas, por no abandonar al Maestro?

Y estoy seguro de que se convenció más de Mí,

viéndome inclinado, trabajando sobre la madera;

de lo que se hubiera persuadido viéndome sobre un trono.

O ante la presencia de un niño, que ha experimentado lo que Soy;

no obstante su ignorancia; la desventura que lo oprime…

Y su absoluta falta de conocimiento del Mesías, como Tal…

¿No respondéis?

No os apenéis sólo cuando levanto mi Voz, para corregir ideas equivocadas.

Lo hago por amor.

Si no… Meted en vosotros el germen que santifica y que abre el hueso.

De otro modo, seréis siempre seres inútiles.

Lo que hago debéis hacerlo con prontitud también vosotros…

Ningún trabajo, por amor del prójimo; para llevar a Dios un alma; os debe pesar.

El trabajo, cualquiera que sea; jamás humilla.

Pero sí humillan las acciones bastardas;

la falsedad; las acusaciones mentirosas; las acciones bajas, las denuncias mentirosas,

la crueldad, los abusos, la dureza; las vejaciones; 

la usura, las calumnias, la lujuria.

El Adulterio es el asesino mayor de las almas…

Éstas matan al hombre y con todo; las hacen sin experimentar vergüenza;

aún aquellos que quieren ser llamados perfectos.

Y que ciertamente se han sentido mal al verme trabajar con la sierra y el martillo…

El trabajo, sea cual fuere, no es nunca humillante;

Estas cosas son las que envilecen al hombre,

aunque, a pesar de ello, se lleven a cabo sin sentir vergüenza.

(Me refiero también a quienes quieren considerarse perfectos,

pero que se han escandalizado al verme trabajar con la sierra y el martillo).

¡Oh, el martillo!:

¡Cuán noble será, si se usa para meter clavos en una madera…

Y hacer un objeto que sirva para dar de comer a unos huerfanitos!,

¡Cuán distinta será la condición del martillo, modesta herramienta,

si lo usan mis manos y además con fin santo;

cuánto querrán tenerlo todos aquellos que ahora

¡Oh, hombre!

¡Criatura que deberías ser luz y verdad!

¡Cuán tenebroso y mentiroso eres!

Pero vosotros al menos comprended qué cosa es el bien.

Qué cosa sea la caridad.

Qué la obediencia.

En verdad os digo que los fariseos son muchos y que no faltan entre los que me rodean.

manifestarían a gritos su escándalo por causa de él!

¡Oh, hombre, criatura que deberías ser luz y verdad, cuánto eres tinieblas y mentira! 

.¡Vosotros, al menos vosotros, entended lo que es el bien!

¡Lo que es la caridad, lo que es la obediencia!

En verdad os digo que grande es el número de los fariseos.

Y…

236 PARÁBOLA DEL BOSQUE PETRIFICADO


236 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

.Una gran fogata está encendida para iluminar la reunión.

Sentados en semicírculos en los campos, hay  muchas personas

Esperan a que Jesús vaya y les hable.

Entretanto ellos conversan de las cosas que han pasado durante el día.

Entre ellos está también Abel, con el cual muchos se congratulan; 

diciendo que todos creían en su inocencia.  

Abel objeta: 

–      ¡Pero me habríais matado!

Y No puede contenerse de responder el jovencito,

señalando: 

–       Incluso tú.

Que me habías saludado delante de la puerta de mi casa,

precisamente a la hora en que asesinaron a Joel.

El hombre se ruboriza, pero no contesta nada.

Y Abel añade:

–      Pero te perdono en Nombre de Jesús. 

En esos momentos Jesús ya ha salido del aprisco y está yendo hacia ellos.

Alto, vestido de blanco, en medio de los apóstoles, seguido por los pastores y las mujeres.  

Cuando llega, los saluda diciendo: 

–       Paz a todos vosotros.

Si el hecho de haber venido ha valido para instaurar el Reino de Dios entre vosotros;

bendito sea el Señor.

Si haber venido ha valido para hacer brillar la inocencia, bendito sea el Señor.

Si haber llegado a tiempo de impedir un delito;

sirve para dar a tres que son culpables el modo de redimirse, bendito sea el Señor.

Ahora bien, de entre todas las cosas que esta jornada sugiere meditar…

¿Y qué meditaremos mientras la noche desciende a envolver en tinieblas, la alegría de dos corazones

y el remordimiento de otros tres?

¿Y  en sus tinieblas esconde, como bajo un pudoroso velo, las lágrimas de gozo de los primeros?

¿Y  las lágrimas abrasadoras de los otros?

Mas Dios las ve.

Entre todas estas cosas, está la que indica que nada de lo que Dios ha dado como Ley, es inútil.

Israel observa mucho, sólo nominalmente, la Ley que Dios ha dado;

en realidad no la observa.

Ahí está la Ley.

La analizan, la escrutan, la descuartizan…

Hasta que muere torturada con minuciosas sutilezas.

Ahí está.

Pues bien, de la misma forma que un cadáver momificado no tiene vida;

ni respiración ni circulación de sangre;

a pesar de tener la apariencia de alguien que, inmóvil, duerme.

La Ley tampoco tiene vida ni respiración ni sangre en demasiados corazones; demasiados, demasiados.

En una momia uno se puede sentar como si fuera una banqueta.

En ella se pueden apoyar objetos, vestidos o inmundicias, si se quiere.

Y no se rebela porque no tiene vida.

Así, muchos hacen de la Ley una banqueta, un apoyo, un lugar donde arrojar sus  porquerías;

seguros como están de que no se rebelará en su conciencia, porque para ellos ha muerto.

Podría comparar a buena parte de Israel con los bosques petrificados; 

que se ven diseminados por el valle del Nilo y en el desierto egipcio.

Eran verdaderos bosques, de árboles vivos nutridos de savia;

susurrante su follaje bajo el sol, bellos con sus abundantes frondas, flores y frutos.

Hacían del lugar en que se alzaban un pequeño paraíso terrenal, grato a hombres y animales;

que olvidaban la aridez desolada del desierto;

la sed abrasadora que las arenas, penetrando en la garganta con su polvo ardiente, producen en el hombre;

Olvidaban al despiadado sol que calcifica en poco tiempo los cadáveres, descargándolos;

consumiendo sus carnes y convirtiéndolas en polvo;

dejando yacentes, entre las curvas de las arenas, abundantes esqueletos,

limpios como por la mano de un atento artesano.

Olvidaban todo en la verde sombra susurrante, rica de frutos y agua que daban nuevas fuerzas;

aliviaban, devolvían el coraje para nuevos trayectos.

Luego, por causa desconocida, cual cosas malditas;

no sólo se secaron,

como los árboles que cuando mueren sirven todavía para encender fuego en los hogares del hombre.

O sirven a los peregrinos de países lejanos, para hacer hogueras que iluminen la oscuridad;

mantengan alejadas a las fieras y disipen la humedad de la noche.

No sólo se secaron, sino que no sirvieron tampoco para leña: se hicieron de piedra; piedra.

Trunk of petrified tree in Petrified Forest National Park

Parecía como si, por un sortilegio, la sílice del suelo hubiera subido de las raíces al tronco;

a las ramas, a las hojas.

Luego, los vientos quebraron las ramitas más delgadas, que se habían hecho como de alabastro, duro y frágil al mismo tiempo.

Las ramas más resistentes están allí, unidas a sus fuertes troncos, para engaño de las cansadas caravanas;

que con el reflejo cegador del sol o la luz espectral de la luna; 

ven perfilarse las sombras de los troncos que se alzan enhiestos en las llanuras elevadas.

O en el fondo de esos valles que reciben el agua, sólo durante las fecundas crecidas.

Caravanas que, por el ansia de un refugio, de alivio, de un pozo, de frutos frescos…

Y por el cansancio de los ojos cegados por el sol en las arenas desprotegidas,

se lanzan hacia los bosques fantasmas,

¡Verdaderamente fantasmas!

Ilusoria apariencia de cuerpos vivos; real presencia de cosas muertas.

Yo los he visto.

Me quedaron impresos, a pesar de que fuera poco más de un párvulo,

como una de las cosas más tristes de la Tierra.

Así me parecieron hasta que no toqué, medí, pesé, las cosas totalmente tristes de la Tierra;

totalmente tristes por estar completamente muertas.

Las cosas inmateriales, o sea, las virtudes y almas muertas:

las primeras, muertas en las almas;

las almas, muertas por haberse matado.

«La Ley está en Israel, pero su presencia es como la de los árboles petrificados en el desierto.

Han venido a ser sílice.

Muertos.

Objeto de engaño.

Objeto destinado a disgregarse sin servir;

antes al contrario, perjudicando, porque crean espejismos que seducen

Y atrayendo hacia su muerte, alejan de los verdaderos oasis.

Y hacen morir de sed, de hambre, de desolación.

Es una muerte que atrae a otros a la muerte, como se lee en algunas fábulas de mitos paganos.

Hoy habéis tenido un ejemplo de lo que es una Ley reducida a piedra,

en un alma también petrificada:

es pecado de todo tipo, creador de desventura.

Que os sirva para saber vivir.

Y saber hacer revivir la Ley en vosotros, con toda su integridad;

iluminada por Mí con luces de misericordia.

La noche está solemne.

Las estrellas nos miran y con ellas Dios.

Alzad la mirada al cielo estrellado y elevad el espíritu a Dios.

Y, sin críticas hacia esos desdichados que ya han recibido el castigo de Dios.

Y sin orgullos por no tener su pecado;

prometed a Dios y prometeos a vosotros mismos no caer en la aridez de los árboles malditos,

de los desiertos y valles de Egipto.

Jesús ha dado su discurso sobre la Ley, la hipocresía para obedecerla por la falta de fe

y finaliza diciendo:

–       Nada es inútil de cuanto Dios estableció en su Ley.

La Ley que dio, Israel la observa de Nombre, pero no en la realidad.

Son ilusorias apariencias de cuerpos vivos.

Reales presencias de cosas muertas:

las cosas inmateriales; esto es, la virtud y las almas muertas.

La Ley existe en Israel,

pero se ha convertido como las plantas petrificadas en el desierto de Egipto;

en el Valle del Nilo;

en un espejismo que produce la muerte.

Tuvisteis hoy un ejemplo de lo que significa una Ley reducida a piedra en corazones

que se habían petrificado.

Cuando no actuamos bien, nuestro corazón se va endureciendo y nos volvemos solitarios, egoístas, desconfiados. Y necesitamos que Alguien nos sane…

Es causa de toda clase de pecados y desventuras.

Si el haber llegado a tiempo para impedir un crimen, sirve también para dar un medio para redimirse a tres culpables,

Bendito sea el Señor.

 

Ya es muy noche.

Las estrellas nos están mirando y también Dios.

Levantad la mirada al cielo estrellado y elevad hacia Dios vuestro corazón,

sin criticar a los infelices que Dios ha castigado.

La paz sea con vosotros.

Los bendice y luego se retira al vasto recinto del aprisco, rodeado de rústicos pórticos;

bajo los cuales los pastores han extendido mucho heno para que sirva de lecho a los siervos del Señor.

https://paypal.me/cronicadeunatraicion?locale.x=es_XC

A49 MUERTE DEL EGO


afiche maria auxiliadora
Hijitos Míos, Mi Vida sobre la Tierra se desarrolló en la Caridad, en la ayuda a vuestros hermanos, en comprender su situación y darles salida a sus problemas, tanto físicos como espirituales.

Pero lo que quiero enfatizar Mis pequeños, es la vida en la Caridad, que es la vida en el Amor que Nosotros teneMos en Nuestra Santísima Trinidad.

PADRE Y REY Sagrado%20Corazón%20de%20jesús%203Yo os mostré en Mi Persona, en Mis Palabras, lo que es la Vida del Cielo. Yo vine a hacer lo que Mi Padre Me pidió. Yo os mostré Vida de Cielo que se desarrolla en el Amor, en la Donación, en el cuidado por los demás… A tal grado que uno se da por los demás, aún a costa de su propia vida.

Vosotros a eso le teméis inmensamente, os preguntáis: ¿Acaso tenemos que morir por el hermano, por el necesitado? No necesariamente es muerte física, es el morir a vuestros intereses mezquinos.

Quizá hacéis más daño y mal ejemplo, cuando vosotros no compartís con vuestros hermanos de lo que tenéis, que ciertamente no es vuestro.

Os he dado mucho para compartir con vuestros hermanos y no os estoy hablando de lo económico. Lo espiritual es lo que mueve corazones. Lo espiritual es lo que mueve a cada uno de vosotros y vosotros no os preparáis para eso, para daros por vuestros hermanos.

Cuando os he dicho ser otros Cristos es Caridad, es Amor, es Vida de Cielo, pero sois muy egoístas. Ciertamente veis las necesidades materiales y espirituales de vuestros hermanos, pero difícilmente os acercáis a ellos, preferís haceros a un lado y no entablar conversación con vuestro hermano necesitado.

Cuánto egoísmo de vuestra parte y eso entendedlo bien, es muy castigado por Nosotros porque va contrariamente al amor que debéis dar. Entended bien eso, Mis pequeños:

Indiferencia

Si no dais amor, si os escondéis del hermano que necesita de vosotros; eso mismo recibiréis de parte Nuestra.

Yo os dije muchas veces estando aquí en la Tierra: lo que hagáis con vuestro hermano, Me lo hacéis a Mí vuestro Dios. Cuando no actuáis en Caridad, cuando no actuáis en el bien con vuestros hermanos y ya sea que no queráis dar u os escondáis del hermano o lo rechacéis, eso mismo haremos Nosotros con vosotros.

Y será muy doloroso, porque Mi Reino es de Amor y no egoísmos y menos de maldad. El Cielo vuestro Hogar, se gana con vuestra donación, se gana con el trabajo espiritual que hagáis hacia vuestros hermanos. Pero ese trabajo espiritual, debe ser lo que exista profundamente en todo vuestro ser y principalmente, en vuestro corazón.

Las obras de caridad materiales y espirituales

Es el amor el que debe ser también vuestra esencia. Si os llenáis de Mi Amor, fácilmente lo daréis a vuestros hermanos. Pero si vosotros mismos impedís que fluya de vosotros ése Amor que recibisteis gratuitamente y si no lo dais, tendréis que padecer una purificación larga en la Tierra y en el Purgatorio, para poder entrar al Reino de los Cielos.

A Nuestra forma de ver, en Nuestra Santísima Trinidad, es una falta muy grave que cualquiera de vosotros NO deis lo que gratuitamente recibís. El Amor debe ser también vuestra esencia.

Tened pues cuidado Mis pequeños, con la Caridad, dadla. Dadla a manos llenas, para que recibáis también de Nuestra Santísima Trinidad a manos llenas desde ahora y por toda la eternidad, compartid lo que gratuitamente se os dio.

obras misericordia amor

Hijitos Míos, Yo decía de los escribas y fariseos: “hagan lo que ellos dicen, pero no hagan lo que ellos hacen”. Ciertamente, ellos podían leer lo que los profetas antiguos recibían de Mi Padre. Ellos sabían leer, cosa que el pueblo en general no sabía y no podían refutarles nada a ellos.

Ahora sucede lo mismo también Mis pequeños, haced lo que vuestros ministros o sacerdotes os dicen, porque leen Mi Palabra, la Palabra que se os ha dado para vuestra vida espiritual. Pero el hombre se ha alejado de las acciones.

Mi Palabra, la Palabra Santa de las Sagradas Escrituras, no hace mella en sus almas. La dicen, la enseñan, pero no la viven y muchos que la escuchan tampoco. Muchos dentro de la Iglesia y fuera de Ella que sois todos vosotros.

EVANG Jesus-Pan-Vida-3b

Ciertamente escucháis las Palabras de las Escrituras que se leen en cada Misa y qué mejor que vosotros ya fuerais asiduos a la lectura de las Sagradas Escrituras, pero en general no es así.

Cómo quisiera que las vivierais. Palabras de Vida, Palabras de Amor. Y ellas os llevarían a un cambio grandísimo de vuestra forma de ser y sobre todo, de actuar.

Mucho amor desperdiciáis, mucha perfección desperdiciáis y presumís que buscáis las mejores cosas de la vida. Compráis supuestamente, lo más delicado, lo más caro, lo mejor hecho y no buscáis lo perfecto, no buscáis el mejor alimento para vuestra alma, que se encuentra en las  Sagradas Escrituras.

Evangelio.AMOR Y OBRAS

Entonces, no sois congruentes con lo que vosotros decís: que buscáis lo mejor para vosotros y quizá también para los vuestros y acabáis actuando según lo que Satanás os da. ¿En dónde quedó pues, el buscar la perfección, si no la estáis viviendo?

Esa es la diferencia. NO vivís lo que Yo os di, como Dios entre vosotros. ¡Cuántos errores cometéis a diario y todo, porque no vivís en la perfección que Yo os dejé en los Evangelios!

¿Se os hace difícil, acaso, vivir en el Bien? Es más difícil vivir en el Mal, porque además de que todo os sale mal, tenéis las represalias de vuestros hermanos, porque actuasteis en el mal contra ellos. Y ciertamente, os llaman la atención y os castigan de diferentes formas.

0regla adulterio

Por el contrario al vivir en el Bien, al hacerlo tenéis una amistad profunda Conmigo, con vuestro Dios y de parte de vuestros hermanos, ellos os tratarán como vosotros los tratéis. Es la regla de oro que os dejé: si dais amor, lo recibiréis tarde o temprano.

Pero si vivís produciendo Odio, Maldad a vuestro alrededor, tarde o temprano, también se os regresa. Sembráis bueno, recolectaréis bueno. Sembráis maldad, recolectaréis odio de parte de vuestros hermanos.

Buscáis la perfección, la tenéis en las Sagradas Escrituras, seguidla, para que os ganéis el Reino de los Cielos.

amando al enemigo

Hijitos Míos, Mis pequeños, Mis hermanos; os dije durante Mi Vida sobre la Tierra que el seguirMe ciertamente es difícil; porque es una puerta estrecha, un camino de piedras, de dolor…

Y aquellos que escogen la puerta ancha y no hay dolor, sino buscan la vida fácil, regalada, difícilmente entrarán al Reino de los Cielos. Pero, ¿Por qué es difícil la vida en la Gracia, Mis pequeños?

Vivís en la Tierra, donde Satanás es el Príncipe de este Mundo y va a hacer de vuestra vida un tormento si estáis Conmigo, si vivís para Mí, si vivís para salvar almas como Yo lo hice.

puebas cristianismo

Yo bajé a la Tierra para salvar a las almas del Presente, del Pasado, del Futuro… Me di por cada uno de vosotros y también fui atacado por Satanás.

Vosotros sois Mis discípulos, vosotros también habéis escogido la vida de la salvación vuestra y la de vuestros hermanos. Vinisteis para luchar contra las fuerzas del Mal, contra las injusticias, contra toda Maldad que sale del corazón del hombre cuando se deja vencer por los pecados a donde os lleva Satanás.

La vida de la Gracia es difícil porque Satanás os traerá MUCHAS, muchas tentaciones para vuestra vida. Tratará de desviaros. Caeréis, os levantaréis, pero es una eterna lucha.

rodillas oracion guerrera

Aquellos que prefirieron la puerta ancha, parecerá que no caen con los ataques de Satanás. Parecerá que llevan una vida regalada y fácil, parecerá que todo lo tienen y son felices en la Tierra con sus amistades; pero Yo conozco su interior y su corazón no está Conmigo, está con Satanás.

Satanás no tiene por qué atacar a los que están con él, ya está seguro que sus almas le pertenecen. Los consentirá aquí, para afianzar la Maldad que tienen en su corazón y para que no regresen a Mí.

Ciertamente Yo exijo mucho para las almas que quieren estar Conmigo, Mi Padre os dio los Mandamientos y ya con esto, la gran mayoría no los aceptan. Los rechazan, porque limitan sus actos.

pacto con satanás

Luego vengo Yo y os doy toda una vida que os va a llevar a la santidad. Pero para ello, vosotros mismos os tenéis que limitar en vuestras acciones. Debéis detener a vuestra humanidad, vuestro cuerpo, vuestra carne que tiende al pecado y debéis luchar contra ello. 

 Y eso también os molesta. Muchos de vosotros preferís darle gusto a vuestro cuerpo, darle las libertades que os pide y de esta forma, si estabais buscando vuestra perfección la perdéis. Perdéis el estado de Gracia.

Perdéis quizá vuestra entrada al Reino de los Cielos y no nacerá en vosotros el arrepentimiento para que podáis entrar después de que hayáis dejado ésa vida regalada, fácil, pecaminosa.

la puerta angosta

La puerta de la Gracia, la puerta de la perfección es estrecha, dolorosa. Porque tenéis que estar luchando continuamente contra vosotros mismos. Contra todo aquello que os lleva al pecado y contra todos aquellos a vuestro alrededor, que os incitan también, a vivir en el Error y en el Mal.

Sufrís porque os atacan a vuestro alrededor. Aunque ciertamente os voy protegiendo y os voy uniendo, para que tengáis el apoyo de almas que también buscan su perfección. Y así es como voy reuniendo al Rebaño, Mis pequeños.

Al Rebaño que ha buscado el paso por la puerta angosta, aquellos que luchan por su perfección. Aquellos que Me aman, aquellos que tienen el corazón en la mano para darlo a sus hermanos, como lo hice Yo Mis pequeños.

PASTOR rebaño de jesus

Voy reuniendo el Rebaño alrededor del Mundo. Almas que tienen ése Ideal de vivir eternamente en el Reino de los Cielos.

Estoy con vosotros, Mis pequeños. Caminé Yo también sobre la Tierra y os conozco. Conozco a las almas que quieren estar Conmigo. Almas sufrientes porque son atacadas por Satanás y por sus mismos hermanos, porque las ven diferentes porque no son como ellos, que ya están sucios por los pecados del Mundo.

 Manteneos así Mis pequeños, con ése ideal. Yo os protegeré y Yo os tomaré de la mano para llevaros a una Eternidad de Bendiciones del Amor del Cielo, de los regalos que solamente podréis tener en el Reino de los Cielos.

PODER Y VICTORIA

No claudiquéis, Yo estoy con vosotros. Yo vencí a Satanás, Yo vencí a la Muerte y vosotros estáis Conmigo.

La Paz sea con vosotros Mis pequeños, así Me presentaba Yo en aquellos hogares en donde esperaban Mi Presencia, cuando estuve en la Tierra predicando lo que Mi Padre Me pidió darles, para que siguieran Mis Enseñanzas, el Conocimiento de Mis Obras y de esta forma, alcanzarais vuestra santificación.

Mis pequeños, el deseo que trae esta frase, es grandísimo, es poderosísimo. Si vosotros meditáis con el corazón, entenderéis lo que esta frase significa. “La Paz sea con vosotros” es un deseo Divino, porque vosotros aquí en la Tierra, difícilmente podéis encontrar la Paz. La Paz que Yo vuestro Dios Jesucristo, deseaba que tuvierais y que tuvieran vuestros hermanos.

paz-tormenta

La Paz absoluta es Divina, es Celestial y vosotros estáis llamados a ello, a vivir la Paz aquí en la Tierra. Porque la Paz sólo la pueden obtener aquellos que están Conmigo. Todos vosotros necesitáis de la Paz. De la Paz que solamente puede venir del Reino de los Cielos.

Yo os vine a traer el Reino. Os vine a compartir lo que se vive en los Cielos, empezando con la Paz.

Ahora podéis ver cómo la gente a vuestro alrededor, está atribulada. Sufre de tantas cosas: miedos, ataques, temores de toda índole. Vivís con presiones, con tensiones, corréis. No os detenéis algunos momentos a meditar cómo va vuestra vida.

oracion yfe

No hay momentos para Mí vuestro Dios, en los que os detengáis y como dicen las Escrituras: ‘entréis a vuestra recámara, cerréis la puerta y ahí, solos, podamos platicar’

Ya no tenéis tiempo para eso, Mis pequeños. Habéis perdido la paz, Mi Paz y la paz del Mundo. Y sólo cuando estéis Conmigo, podréis alcanzar la Paz del Cielo.

Sí Mis pequeños, vivís corriendo. No tenéis paz para poder meditar en Mis Misterios, en Mi Amor, en Mis Enseñanzas, en Mi Sabiduría.

cruce

Todo esto y más os dejé Mis pequeños, en Mis Ejemplos, en Mis Milagros. TODO, todo lo que Yo hice para la gente de aquél tiempo y que está en las Sagradas Escrituras quedó como Ejemplo para vosotros.

Para que estudiando, meditando, entrando en vuestro corazón junto Conmigo, Yo os pudiera enseñar lo que enseñé a vuestros hermanos en aquél Tiempo.

Debéis de tomaros momentos de paz… Y como os dije: en el silencio de vuestra habitación, entrar en vuestro corazón. Os debéis dejar mover por Mí, por Mi Santo Espíritu; para que vosotros empecéis a crecer espiritualmente, meditando Mi Vida y comparándola con la vuestra.

000corriendo

Si vivís atribulados, meditad como Yo lo hacía. Porque Yo vivía en Paz, vivía con Mi Padre en Mi Corazón y vosotros debéis hacer lo mismo.

Si vivís atribulados, no pensáis correctamente. Debéis estar en completa paz para llevar a cabo vuestra tarea, vuestra misión en la Tierra.

Mis pequeños, la Paz debe estar con vosotros para que vosotros también la transmitáis a  vuestros hermanos.

CTV,PapaJuanPabloII,nosBendice1

Sois mensajeros Míos, sois mensajeros de Mi Paz y de Mi Amor. Si os he pedido ser otros Cristos, eso es lo primero que debéis mostrar a vuestros hermanos: la Paz que Yo tenía, el Amor que daba a vuestros hermanos, la Sabiduría Divina que movía corazones, tantas y tantas cosas muy bellas.

Entended pues Mis pequeños, que si queréis vivir más unidos a Mí, os debéis tomar un tiempo todos los días y dármelo, compartiéndolo Conmigo, meditando vuestra vida. Compartiendo Conmigo vuestros éxitos. PoniéndoMe también vuestros fracasos para que con Sabiduría Santa, con Mi Consejo, os vayáis perfeccionando.

Pero sobre todo, lo que debéis buscar más al estar Conmigo, es el obtener Mi Paz y eso, solamente lo obtendréis en la Oración. Unidos en lo profundo y siendo honestos con vosotros mismos.

0la fe en DIos y la confianza

Si no tenéis Paz, es porque no estáis confiados a Mí plenamente. DUDÁIS que Yo pueda resolver todos vuestros problemas. Aquellas almas que viven en Paz, son aquellas que se dejan mover como niños pequeños.

Los niños pequeños confían plenamente en sus padres y la Paz está en ellos en Mis pequeñitos. O ¿Cuándo habéis visto a un pequeño atribulado por las preocupaciones de la vida? Ellos confían en sus padres, en que les puedan resolver todo.

Vosotros, ciertamente habéis crecido ya. Os sentís sabios, inteligentes, capaces de muchas cosas; pero atribulados, ya no tenéis Paz, la habéis perdido.

Fariseos - MANIFIESTA SU AUTORIDAD A LOS FARISEOS_-JAMES TISSOT_-S_ XIX

Hijitos Míos, Yo como Hermano vuestro que caminé entre los hombres, viví las maldades que el hombre puede causar. Viví entre el pecado. Sufrí los ataques de aquellos que luego Me asesinaron por envidia, por maldad, por falta de Fe e incredulidad.

Yo, el Mesías Anunciado. Me esperaban ansiosamente, sabían que ya era el Tiempo para que Yo naciera… Pero el hombre, siempre buscando todo para su provecho, no fui el que los dirigentes judíos esperaban que fuera.

Llegué para un cambio espiritual para toda la Tierra, no para que se llenaran más los bolsillos de los bienes del Mundo. 

00desprecio y persecucion

Estáis así ahora también, Mis pequeños, buscando solamente los bienes del Mundo. No os interesa crecer espiritualmente. El pecado sigue aumentando y todos os vais contaminando con él.

Ciertamente, todo pecado exige una reprimenda, un castigo; pero es muy diferente la forma de pensar del hombre a la Mía, vuestro Dios. Para vosotros, un pecado que sería una mala acción que lo veis en lo social, tiene una reprimenda en la cárcel o peor aún, hasta llegar a quitarle la vida al que cometió algo grave contra alguien de su pueblo.

La reprimenda a donde os llevo Yo Mis pequeños, Yo la llamo purificación espiritual. Vosotros estáis en el Mundo, pero como dicen las Escrituras: “los Míos no sois del Mundo, los que Me aman pertenecen al Reino de los Cielos”.

amor de dios

Todos cometéis pecados graves o menos graves, pero el castigo que Yo impongo por ellos os llevan a vuestra purificación, a ir limpiando vuestras vestiduras, a iros preparando para entrar al Reino de los Cielos. ¿Veis la diferencia?

Cuando estáis en el Mundo, el castigo es para causaros dolor por el mal cometido. En cambio, el castigo que Yo os impongo, os va causando alegría, porque vosotros mismos os dais cuenta de que vuestro error ha manchado vuestra alma. 

Ha manchado vuestras vestiduras y no podréis entrar al Reino de los Cielos si vuestras vestiduras no están blancas, si no estáis preparados para amar; que en eso se resume vuestra purificación.  

almas del purgatorio

El Reino de los Cielos es un Reino de Amor. Vosotros al cometer pecados, al cometer faltas, se traduce en falta de amor; primeramente hacia Mí, vuestro Dios y enseguida hacia vuestro prójimo.

¿Cómo podrías entrar a un Reino de Amor, al Reino de los Cielos si no sabéis amar, si al entrar estáis manchados de Maldad? Causaríais problemas en donde TODOS saben amar.

El alma, ella misma se juzga cuando llega ante Mí, siente Mi Amor, vive el Amor que se vive en el Reino de los Cielos y el alma siente ése amor, pero a la vez siente todavía Maldad.

00purgatorio

La maldad de los pecados que la contaminaron. Y el alma pide ser purificada, porque no se sentiría a gusto con ésa maldad que todavía trae en su corazón y vivir en un lugar que es puro Amor.

Las almas se alegran de ser purificadas. Ciertamente el Purgatorio no es un lugar agradable, ciertamente sufrís. Pero sufrís porque negasteis Mi Amor, porque atacasteis a vuestros hermanos en diferentes formas y les causasteis dolor o las llenasteis de vuestra maldad.

Pensad más en las almas de vuestros hermanos en el Purgatorio. Sufren, pero porque aman y quieren ser purificadas, para amarMe más, para amar como deben amar a sus hermanos.

00purgatorio_ayuda_a_las_almas_del_purgatorio

Es un dolor que no comprendéis, pero que viviréis. Orad por ellas, porque cuando os toque a vosotros estar en el Purgatorio, si les ayudasteis a vuestros hermanos a salir de ahí, ellos os ayudarán después.

Ciertamente se sufre, en la purificación. Pero cuando vais alcanzando la purificación de vuestra alma, de vuestras vestiduras, os vais alegrando.

Ayudad pues con vuestra oración a vuestros hermanos día a día, a que salgan infinidad de almas del Purgatorio y ésa alegría que les daréis a las almas que ayudasteis a salir, os transformarán también a vosotros. Es una realidad que viviréis, ayudadles y ellos os ayudarán después.

d4ce5025733df3ca330cba884e985594

Meditad todo esto, Mis pequeños. Os estoy invitando al encuentro nuevamente, vosotros Conmigo para llevaros a la profundidad de Mi Corazón… Y ahí alcanzaréis la Paz que tanto necesitáis cada uno de vosotros, la que necesita el Mundo entero y el Universo entero, Mis pequeños. Por ahora, os deseo la Paz. La Paz quede con vosotros y dejad que Mi Paz inunde todo vuestro ser.

Gracias, Mis pequeños. Yo os bendigo y os pido que llevéis Mí Amor a todos los vuestros. Yo os bendigo, como Padre, como Hermano, como Amor y vida y os dejo Mi Paz y Fé profundas en vuestro corazón

Yo os amo infinitamente y os Bendigo, en el Nombre de Mí Padre Eterno, en Mí Nombre, Vuestro Salvador Glorioso y en el del Amor Derramado y Purificador del Espíritu Santo.

jesusbendice

http://diospadresemanifiesta.com/

R45 ESPIRITUALIDAD O FANATISMO


13Madre de Dios

22 DE NOVIEMBRE DEL 2015

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Les bendigo, les amo, les llevo a todos dentro de mi Corazón Materno como joyas preciosas que Mi Hijo me legó desde su Cruz de Gloria y Majestad.

Les miro caminar, les miro obrar y actuar, les miro sedientos de Amor Divino y a la vez les miro cómo toman caminos equivocados; cómo se alejan del verdadero camino y toman los atajos fáciles dentro de lo mundano. Pero estos atajos les alejan de Mi Hijo y de Mí.

newage2-b

Amados Hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Mis manos permanecen abiertas para tomar la mano de todos ustedes y conducirles, como Intercesora que soy ante Mi Hijo, hacia la verdad de la Palabra de mi Hijo. Conducirles hacia el querer divino, para que sean cumplidores de la Voluntad Divina.

En este instante, el hombre camina apesadumbrado, agobiado y desolado por su libre albedrío; ya que la Voluntad Divina es que todos Sus hijos se salven. Pero ustedes caminan contra la Voluntad Divina, sumergidos totalmente en el libre albedrío; en el libertinaje humano mundanizado.

Se dejan llevar por las apariencias que no son buenas, aunque el disfraz que presentan parece bueno. Pero ustedes no logran atinar entre el Bien y el Mal.

infierno

LA MENTIRA MÁS GRANDE DE SATANÁS

No logran distinguir debido a que avanzan dentro de una línea de pensamiento permisiva con el Mal, dentro de una línea de pensamiento mundanizado que concibe el mal como bien.

Esto hijos Míos, no es Voluntad Divina, es la perdición del hombre. Esto es el trabajo del Mal que gobierna a aquellos que no obedecen y que no se esfuerzan por conocer la Palabra Divina para ahondar en una relación más fuerte con Mi Hijo y Conmigo.

La liviandad con que camina el hombre en este instante, le lleva a ser mediocre espiritualmente. Aun aquellos letrados, aun aquellos teólogos o expertos en Sagrada Escritura; mantienen sus títulos para sobresalir ante sus hermanos; pero en cuanto a la relación espiritual con Mi Hijo y Conmigo, la dejan de lado.

MENTIRA SATÁNICA- ateismo cristianismo dios religion jesus agnostico creencia fe iglesia evangelio biblia creyentes catolica Noticias actualidad estudios oracion efec

PRINCIPAL MENTIRA SATÁNICA

El mundo se mueve por títulos, por documentos, por política y por dinero. Pero el penetrar en el Misterio del Amor de Mi Hijo, NO SE COMPRA,SINO SE GANA. Y quienes desean ganar esa relación con Mi Hijo y Conmigo, deben…

APRENDER A TOMAR SU CRUZ Y SER EXPERTOS EN AMOR.

Sobreabundan los fanáticos. Y esto no es lo que hace y distingue al verdadero cristiano. Sino el TESTIMONIO DE AMOR, sobre el cual se levanta cada instante de su vida.

irak-terrorismo-estado

Para relacionarse con sus hermanos con bases sólidas, firmes y fuertes; ya que para ser expertos en ser imagen de Mi Hijo, deben ser expertos primero en amor y lo demás se les dará por añadidura (mt 6,33).

¡Cuántos de Mis hijos dicen predicar la Palabra Sagrada; pero sus corazones se encuentran vacíos de un amor verdadero hacia sus semejantes!

¡Cuántos muestran sus títulos!  ¡Pero sus corazones se encuentran vacíos de amor hacia sus semejantes!

¡Cuántos que no poseen títulos, poseen todo el Amor de Mi Hijo para compartirlo con sus semejantes y ser testimonios del verdadero obrar y actuar del cristiano!

0amor

Amados Hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Ustedes deben permanecer firmes. Pero para ello deben poseer conocimiento, para que puedan amar a quien conocen y el camino se facilite.

No porque el conocimiento quitará la Cruz de cada instante; sino porque el conocimiento les hará comprender precisamente, que para ser verdaderos hijos de Mi Hijo,

DEBEN ENCONTRAR EN CADA INSTANTE DE LA VIDA, EN ESA CRUZ QUE LES ACOMPAÑA, el sentido del ser hijos de Mi Hijo.

CARGAR-CON-LA-PROPIA-CRUZ1

Son instantes difíciles para la humanidad. Difíciles porque el Enemigo del hombre se encuentra continuamente abalanzándose sobre la humanidad, en busca del mínimo instante para llevarles a tropezar y caer.

La confusión se generaliza. Miro a Mis hijos confusos. Miro a Mis hijos temerosos. Miro a Mis hijos padeciendo. Y es que los hombres han dejado de amarse como hijos del mismo Padre a causa de la violencia que cada creatura humana genera al obrar y actuar bajo el imperio del libre albedrío.

Esta violencia está socavando el corazón del hombre y lo está transformando totalmente en una roca sin sentimiento, sin el mínimo temor hacia Mi Hijo, sin el mínimo remordimiento.

terrorismo

Por ello es que el Enemigo del alma se encuentra gozoso, de mirar a los hombres arrojarse en contra de sus hermanos y llevarlos a cometer los más atroces y despiadados crímenes.

Hijos Míos:

¡ARREPIÉNTANSE!

¡ARREPIÉNTANSE Y CONVIÉRTANSE!

conversión

El instante deja de ser instante, ante el estremecimiento de la Tierra, que nuevamente llevará a moverse al Eje de la Tierra.

El Instante se acorta por Voluntad Divina…

 Pero al acortarse, se precipita ante la humanidad la tan anunciada Gran Tribulación en su máxima expresión,

 En donde los hijos de Mi Hijo, padecerán la más grande Persecución jamás pensada…

martirio- sin piedad vs los infieles

CRISTIANO MASACRADO

INDESCRIPTIBLE…

A través de la cual los Enemigos de la Iglesia de Mi Hijo se deleitarán ante el padecer… Y se gozarán en la sangre derramada de Mis hijos.

Hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Debo dirigirme a ustedes con la Verdad, para que no pierdan el instante. Para que se preparen espiritualmente y se unan a Mi Hijo. Para que esa unión se transforme en Fusión. Y esa Fusión les mantenga con una FE, que les permita pasar toda tribulación, DE PIE.

egipcios-decapitados-cristianos-coptos-movil

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

La Naturaleza continúa golpeando a la humanidad. A ésta que le mira con gran indiferencia, la tierra continúa agrietándose. La tierra continúa estremeciéndose.

Oren hijos Míos, oren por sus hermanos de Chile. Oren hijos Míos, oren por sus hermanos de Estados Unidos y de México. Oren hijos Míos, oren con fuerza por Italia.

Y en ese rebelarse de la Naturaleza, les llamo a orar por Ecuador; padecerá debido a los volcanes.

volcan-tungurahua-en-ecuador

Hijos Míos, oren por Indonesia; despertará su coloso. Oren amados Míos, aparecerá de un instante a otro; UNA GRAN TORMENTA, que hará temblar a Mis hijos.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

 El hombre se abalanza contra el mismo hombre…  Y en ese abalanzarse contra el mismo hombre; causa heridas profundas y mortales; lo que hace despertar a sus hermanos. Y así, de país en país se levantarán unos contra otros.

USTEDES ESPERAN LA DECLARACIÓN DE LA TERCERA GUERRA MUNDIAL… 

cristianos-en-irak_270x250

 Y ÉSTA YA INICIÓ.

¿Qué esperan hijos Míos, para alertarse cuando el dolor de la humanidad llegará implacablemente? ¿Y correrá con el viento, causando heridas mortales en la piel de Mis hijos… Devastando la Naturaleza, contaminando las aguas y dejando todo inerte?

El sol se oscurecerá y la humanidad entera tendrá que vivir en medio de las tinieblas, a causa del mal uso que el hombre ha hecho de la ciencia.

Les he llamado insistentemente pero soy desoída. Ignoran Mi Maternidad y dejan de lado Mis Llamados…

m84marc3adamadredelaiglesia

LA IGLESIA DE MI HIJO SERÁ HERIDA GRAVEMENTE…

Los perseguidores del Amor de Mi Hijo, no han cesado en su afán de desaparecer el Amor de la faz de la Tierra; ya que como secuaces de Satanás, se han empecinado en que el hombre se vuelva en contra del mismo hombre.

Oscureciendo la mente, nublando el pensamiento y oprimiendo la razón; para que el ser humano deje de pensar. No razone y siga como autómata, a quien llegará a dirigir a la humanidad haciéndose pasar por un salvador de la humanidad.

El Anticristo en este instante mueve las mentes de los grandes políticos de la Tierra; para que éstos ejecuten sus planes al pie de la letra.

control anticristo

¡Ustedes hijos míos, despierten! Sean obedientes, acérquense a Mi Hijo. Él se encuentra en el Sagrario, esperando que ustedes lleguen ante Él.

 ÉL SE ENCUENTRA DENTRO DE CADA UNO DE USTEDES.

Tan sólo mírense en el interior y arrepiéntanse, si deben arrepentirse. Pidan perdón a Mi Hijo y soliciten la asistencia del Espíritu Santo, para que les guíe en el Discernimiento.

cruz desalvacion

Yo, como Madre de la Humanidad les ofrezco Mi Corazón Inmaculado. Les ofrezco Mi Auxilio y Mi Intercesión. Les ofrezco estos Mis Llamados, para que no pierdan la Vida Eterna.

Escúchenme hijos Míos, no desoigan Mis Súplicas. Esas que ante cada uno de ustedes elevo,

YA QUE DESEO TOCARLES EL CORAZÓN PARA QUE SIENTAN,

let_MadreIglesia

 PARA QUE PERCIBAN Y VIVAN EL AMOR DE ESTA MADRE,

 POR CADA UNO DE USTEDES.

Con Mis Lágrimas lograré que el corazón de piedra se vuelva de carne. Que la mente oprimida encuentre la libertad y que la razón nublada por lo mundano, por la codicia, por el desconocimiento y el desamor, encuentre la luz de Mi Hijo.

9maria-llanto

Amados Míos:

Vengan a hacia esta Madre. Vengan a Mí…

Bien saben hijos Míos, que el terrorismo se abalanza sobre la humanidad…

Bien saben hijos Míos, que son instantes de Gran Tribulación…

Pero también saben hijos Míos, que esta Madre nunca les ha abandonado, NI LES ABANDONARÉ…

rosario

Vengan a mí, yo soy su Madre. Yo les espero para conducirles hacia Mi Hijo… Y para auxiliarles en todo instante y ante todo lo que se presente.

Yo, como Madre vengo a auxiliarles y por ello bendigo de forma especial a todos los que en este instante lean Mi Palabra, Mi Llamado.  A aquellos que se encuentren luchando por vencer el libre albedrío y  se afanen en la búsqueda de la verdadera libertad y la verdadera felicidad que es la Voluntad de Mi Hijo.

Yo bendigo de manera especial a ustedes que me escuchan sinceramente, coloco Mi Manto Materno sobre cada uno, para que el pensamiento se aleje del Mal y se centre en fusionarse con la Voluntad Divina.

ave maria

Vengan a Mí, hijos míos. Les Bendigo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Mamá María.

Comentario del instrumento

Hermanos (as):

Nuestra Madre nos clama una vez más. Así es, nos clama para que retornemos al camino correcto, hacia Su Hijo Jesucristo.  Dentro de la “gran pequeñez humana”, Nuestra Madre desea tocar la “gran soberbia humana” para que ninguno se pierda.

Hermanos, nuestra Madre mientras me daba el Mensaje, me llevó a mirar gran cantidad de seres humanos, puedo decir que millones, de todas las razas. Todos corrían tanto que sudaban. Y la respiración llegaba casi al ahogo. Corrían de esa forma, porque detrás les perseguían hombres con grandes dagas y armas, que sin piedad daban muerte a quienes podían alcanzar.

Miré a esos seres humanos que corrían; porque una gran nube se encimaba sobre ellos y les cubría con una neblina que les impedía respirar bien y por ende, les impedía mirar el camino; por lo que algunos caían a los precipicios que estaban a ambos lados, de dicho camino.

refugiados sirioshuyendo de laguerra

Nuestra Madre me dijo que:

“La humanidad continuaría padeciendo. Pero que a la vez se exponía ante quienes les persigue y que Francia no ha terminado su padecer.”

También miré a Italia y sobre esa tierra, miré sufrimiento en Milán. En Roma nuestra Madre me permitió mirar a varios peregrinos heridos de gravedad y me dijo nuestra Madre:

“Así continúa padeciendo Mi Hijo por Amor a Sus hijos. En cada criatura humana que sufre a causa de la Persecución, Mi Hijo padece nuevamente Su Pasión.”

En Estados Unidos miré sangre… Y nuestra Madre me dijo:

“¡Cuánto dolor en Mi Corazón! Todos son Mis hijos y mira cómo el mismo hombre padece en manos de sus propios hermanos y los errores se vuelven en su contra”.

Luego nuestra Madre me permitió mirar varias imágenes que la representan, tan destruidas que era imposible divisar cuál Advocación representaban.

cruz-amor

Nuestra Madre me dijo:

“Amada Mía, dile a tus hermanos que no se detengan, que amen a Mi Hijo y se refugien en Mí. Yo intercedo por cada uno de ellos”.

Miré un Ángel de Dios con  tanta luz que se movía por el aire… Era impresionante.  Y acogía a los hijos de Dios. A todos los que se arrepentían. Y les llevaba a un lugar de tranquilidad, en donde en total oración, eran apartados de los malos que les persiguen.

Luego miré una luz casi cegadora. Un aroma indescriptible llegó a mí… Y  miré el Manto de nuestra Madre Santísima ser colocado sobre millones de seres humanos que pedían la Protección Materna. Y estos hermanos fueron bendecidos con una leve llovizna que caía del Cielo. Y esa llovizna les daba Fuerza, Fortaleza, Amor, Fe y Esperanza. Por lo que llamaban a nuestra Madre para que intercediera ante Su Divino Hijo Jesucristo.  

Cada hermano se adhería a una columna muy fuerte y era imposible divisar un hermano del otro; ya que la columna era una, pero formada por todos los hombres de Dios que se unían en uno solo.  Amén.

cor.inm

20 DE NOVIEMBRE DEL 2015

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Hijos Míos, les bendigo desde Mi Corazón Materno; desde el cual les he llamado en el primer instante en que la Voluntad Divina me enviara a comunicarles los acontecimientos que se suscitarían en la Tierra, ante la desobediencia de la humanidad y la rebeldía del hombre en contra del Querer Divino.

 El cual es: QUE TODOS SUS HIJOS SE SALVEN.

vengan2bbenditos2bde2bmi2bpadre

Se han mantenido distantes de lo que la Trinidad Sacrosanta les ha pedido… Se han mantenido en contra de cuanto Yo les he solicitado en Mis Llamados por todo el mundo… Me han rechazado…

Mi Palabra no ha sido tomada en cuenta cuando les he llamado a ser cautos en el obrar y actuar de cada instante…

El vivir unidos a la Palabra Divina ha sido para la humanidad, una constante lucha en la que no han encontrado un anhelo; sino un motivo de discordia para con la Casa Paterna… ¡Cuánta oración les he pedido!

fe y oracion

No solo porque así se deben mantener los hijos de Mi Hijo; sino porque en este instante encontrarán grandes luchas espirituales; mayores a las que han enfrentado… Y mayores a las que jamás enfrentarán.

Y para vencerlas es necesario no solo el deseo o los buenos propósitos. Ni solo la disposición, sino la firme convicción de unirse a Mi Hijo…

protección divina si-el-grano-de-trigo-no-muere-no-dar-fruto-4-638

Y la firme decisión de adentrarse en el Camino de la Salvación, el cual encuentran al vivir cotidianamente con Mi Hijo  en la  Eucaristía…

 Y vivir durante el resto de la vida la Misa, que es la prolongación de la Voluntad Divina; para que Ésta se multiplique hacia todos sus hermanos.

El poder del cristiano

Les he llamado a Orar el Santo Rosario con amor y respeto; con sentimiento y entrega…

sacerdote-orando-con-rosario-en-sus-manos

Hijos, tienen las arras y más, para mantenerse fusionados en uno solo con mi Hijo que les espera cada instante… Para que deseosos de vivir la Nueva Vida, se adentren en el Amor Divino y ahondando en Él, beban del Mar insondable de la Voluntad Divina y exhalen el Amor Supremo hacia sus hermanos.

Ustedes pertenecen a Mi Hijo. Son su Pueblo y Él les espera con todo su Amor en el Camino de la Salvación. No se resistan ante tanto Amor Supremo.

 Decídanse ¡YA! a ser Uno con Mi Hijo… 

cruciif-ya-no-vivo-yo-mas-vive-cristo-en-mi1

Aún no se entregan con la debida confianza de quien cree firmemente en la Palabra Divina. Que no les llama a ser del mundo y sus maquinaciones; sino a ser a imagen y semejanza del Obrar y Actuar Divinos.

 Yo, como Madre de toda la Humanidad, sufro…  Y Mi Sangre brota de Mi Corazón como un río sin detenerse.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

No continúen en la rebeldía que solo el Enemigo del alma puede presentarles. Ustedes hijos tienen que luchar contra sí mismos. Contra su propio libre albedrío, que cada instante les condiciona a mantenerse dentro de las reglas del mundo o las que la mayoría sigue

muerte-trigo EL-GRANO-CAE-Y-MUERE

Mi Hijo es quien con Corazón Infinito llama a cada uno por su nombre…

Amados Míos: Ninguna criatura humana conoce como el Padre, qué sucederá a la humanidad…  Por lo que tienen que mantener la Fe en la Verdad de Mi Hijo…

“Muchos son llamados, pero pocos son los elegidos”. (Mt 22,14)

 Lo que se suscita en este instante es el producto de la desobediencia, de la impaciencia y de la ignorancia del Cuerpo Místico de la Iglesia.

85429ISIS -niñosyihad

La mente del hombre es como un campo minado: en el mínimo instante la violencia le toma… Y le lleva a ejecutar actos que son guiados por el Mal, para ganar un mal mayor.  El armamento de este instante se encuentra esparcido por toda la Tierra…

Quien niegue la veracidad que vive esta generación, es iluso… Este instante es para que Mis hijos reconozcan la falta de Fe y el Engaño en que se han mantenido.

La falta de iniciativa para acercarse al Creador de todo lo visible e invisible; ha causado en el hombre gran ignorancia y ésta lleva al hombre a descartar los Llamados Divinos para que se preparen.

isis-italia

En su lugar la humanidad descarta la Presencia del Espíritu Santo en el hombre… Y rechaza insistentemente el Plan de Salvación para la humanidad.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Permanezcan atentos a cada llamado, el cual encierra lo que espera a la humanidad… A lo que se enfrentará la humanidad, NO PARA ATEMORIZAR

 Sino para que despierten y no caigan en las trampas que les tiende el Mal.

carisma profecía

La Fe no puede crecer, SI NO CONOCEN A QUIEN LES AMA: a Mi Hijo… La Fe no puede crecer; si no conocen cuánto les ama Mi Hijo. Lo Misericordioso que es para con el hombre y lo Justo que es.

POR LO QUE CADA UNO ES RESPONSABLE DE SUS ACTOS… Y de cómo ellos afectarán a los que tiene a su alrededor, para bien o para mal.

El Demonio como León Rugiente, ha tomado sus armas en contra de la humanidad; para robar almas a Mi Hijo.

como leon rugiente

El estado espiritual del hombre, ha abierto las puertas al Demonio; facilitándole no solo la insinuación…  Sino la manipulación de los sentidos del hombre para que actúen contra la Voluntad Divina y a favor de lo que para el Mal es necesario en este instante…

 En que se define la aparición del Anticristo a través de las fuerzas malignas que permanecen sobre la humanidad.

La Iglesia de mi Hijo será estremecida fuertemente por los que no aman a mi Hijo.

UN CRISTIANO ES

Teniendo a favor la división que se mantiene en el corazón del Pueblo de Mi Hijo; el que sin noción alguna, se deja llevar por intereses externos  de quienes les gobierna; para modernizar lo que no está sujeto a modernizarse: LA LEY DIVINA.

Oren, hijos Míos, oren por la Iglesia de Mi Hijo, el Mal ha penetrado en Ella.

Oren hijos Míos, oren por México, Mi amada Tierra. La acogida a la modernización de la estructura moral de la sociedad, la lleva a estremecerse con prontitud.

México-legaliza-el-matrimonio-homosexual

Oren por Francia, el sol hará ver con claridad el dolor de los que se abalanzan sobre sus hermanos sin piedad.

Oren hijos, oren por Japón; la energía atómica se eleva, llevando a sufrir al hombre y contaminando el Planeta. (1)

Amados, cada quien continúa la vida según sus intereses. Ustedes tienen que ascender y llegar a ser mejores cada instante, mirándose a sí mismos en su obrar y actuar…  Siendo incansables buscadores de conocimiento, para que no sean engañados.

hipocresia y aborto

La acción del Anticristo se encuentra presente en medio de ustedes, a través de los constantes embates a los que el Pueblo de Mi Hijo es llevado; para causar la muerte de los inocentes.

EL ANTICRISTO NO AMA AL HOMBRE…

Desprecia todo lo que le signifique Dios y se ha propuesto derrotar a la Iglesia de Mi Hijo, para establecerse como dueño y señor de lo que es de Mi Amado.

pregação anticristo 666

Yo necesito las oraciones del Pueblo de Mi Hijo, para que el Camino de mi Hijo sea llevadero en ese continuo proceso de enseñanza a la que las almas son llevadas; para que se perfeccionen poco a poco.

Amados hijos, deben llevar la Palabra de Mi Hijo y la Mía hacia sus hermanos; para que abran los ojos y no crean que con una palabra todo está dicho.

ES IMPRESCINDIBLE  LA ORACIÓN.

si-el-grano-de-trigo-no-muere

Pero el obrar y actuar dicen más que mil palabras y esto es lo necesario: EL TESTIMONIO.

Cada uno tiene que ser consciente de que con su actuar contribuye a la expansión del Mal…

 O a la elevación del Bien en el mundo entero.

MORIR CON EL GRITO: ¡VIVA CRISTO REY!

MORIR CON EL GRITO: ¡VIVA CRISTO REY!

Los fuertes, firmes y decididos en este instante, son los que ocupan los primeros lugares.

Porque la Fe debe ser sólida para que ésta no decaiga. Sino sea ese impulsador de sus hermanos, para que no se estanquen y el Crisol les lleve a padecer más de lo que deben padecer.

GuerraSiriaMolhemBarakat-01

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

La humanidad padecerá hasta el hartazgo, mirando con horror y espanto, la maldad que el mismo hombre lleva por dentro.

Pero ustedes no se aflijan, que esta Madre, no les desampara en ningún instante.

Les amo y les bendigo. Mamá María.

bf5b3-p_virgen_de_guadalupe_01

  1. Japón, un peligro para la humanidad, leer…

http://www.revelacionesmarianas.com/luz_de_maria.html

 

80.- UNA LECCIÓN DE CARIDAD


Mannaém ha comprendido la verdad de la vida y de la muerte. Y ve la verdadera grandeza escondida, bajo las apariencias pobres…

Al día siguiente, Jesús está trabajando con alegría en la carpintería. Está terminando una rueda. Un niño delgadito y de cara triste, lo ayuda llevándole lo que necesita para realizar su trabajo. Mannaém, testigo inútil pero entusiasta; está sentado en un banco, cerca de la pared.

Jesús se quitó su vestido blanco de lino y se puso uno negro que le llega a la mitad de las espinillas. Es ropa de trabajo, limpio pero remendado, que al parecer era propiedad del difunto. Jesús anima con sus palabras y con su sonrisa al niño. Le enseña lo que se debe hacer para preparar bien la cola y para pulir la superficie del cofre.

Mannaém se ha puesto de pie y pasa un dedo sobre las molduras del cofre al que el niño saca lustre con un líquido y dice:

–                      Terminaste pronto, Maestro.

Con su hermosa voz de tenor, Jesús contesta:

–                     Ya casi estaba terminado.

–                     Yo quería tener este artefacto, pero ya vino el comprador que lo adquirió… Le quitaste las ilusiones… esperaba poder llevarse todo y recuperar no solo el dinero prestado… Pero no le quedó más que irse con sus cosas y basta.

Si fuera al menos uno que creyese en Ti… Tendría un valor ilimitado para él. –y suspirando agrega- ¿Me escuchaste?…

–                     Déjalo en paz. Por otra parte aquí hay madera y la mujer estará feliz en usarla y en sacar provecho. Dime que te haga un cofre y te lo hago…

Mannaém pega un brinco de felicidad y pregunta:

–                     ¿De veras, Maestro? ¿De veras quieres seguir trabajando?

Jesús sonríe con ganas y dice:

–                     Hasta que se acabe la madera. Soy un obrero concienzudo.

–                     ¡Un cofre que me des Tú! –Mannaém parece un niño con un juguete nuevo- ¡Oh! ¡Qué reliquia! ¿Qué meteré dentro?

–                     Todo lo que quieras Mannaém. No será más que un cofre.

–                     ¡Pero fue obra tuya! –dice maravillado.

–                     ¿Y qué? Mi Padre hizo al hombre. A todos los hombres. Y sin embargo el hombre y los hombres, ¿Qué han metido dentro de sí?

Jesús habla mientras sigue trabajando. Va de aquí para allá. Buscando los instrumentos necesarios. Apretando tornillos. Taladrando, torneando, cepillando, según es necesario a lo que hace.

Mannaém contesta:

–                     Hemos metido el pecado. Es verdad.

–                     ¿Lo ves? Y sabes que el hombre que Dios creó, es mucho más que un cofre que Yo haga. No confundas jamás el objeto con las acciones. Hazte de mi trabajo, sólo una reliquia para tu alma.

–                     ¿En otras palabras?

–                     En otras palabras, da a tu espíritu la enseñanza que brota de lo que hago.

–                     Caridad. Humildad. Laboriosidad…. Estas virtudes, ¿No es así?

–                     Sí. Y en lo futuro, obra tú en igual modo.

–                     Sí, Maestro. Pero, ¿Me haces el cofre?

–                     Te lo hago. Pero recuerda que como tú lo verás siempre como una reliquia, haré que lo pagues por lo que vale. Así se podrá decir que al menos en una ocasión, estuve lleno hasta de dinero. Pero tú sabes para quién… Para estos huerfanitos.

–                     Pídeme lo que quieras. Te lo daré. Así por lo menos tendrá alguna justificación mi ociosidad. Mientras Tú, Hijo de Dios, trabajas.

–                     Está dicho: ‘Comerás tu pan, bañado con el sudor de tu frente.’

Mannaém objeta con énfasis:

–                     ¡Pero eso se dijo por el hombre culpable! ¡No contra Ti!

–                     ¡Oh! Un día seré el Culpable y tendré sobre Mí, todos los pecados del Mundo. Los llevaré conmigo, en mi primera partida.

–                     ¿Y piensas que el mundo no pecará más?

–                     Debería no hacerlo… pero siempre pecará. Por esto el peso que tendré sobre Mí, será tal; que me hará pedazos el corazón. Tendré los pecados desde Adán hasta ahora y los de esa Hora, hasta los del último siglo. Todo lo descontaré por el hombre.

–                     Y el hombre no te entenderá y mucho menos te amará… ¿Crees que Corozaím se convierta con esta lección silenciosa y santa que estás dando con tu trabajo, para socorrer a una familia?

–                     No se convertirá. Dirá: ‘Prefirió trabajar para pasar el tiempo y ganarse unos centavos.’ Yo no tenía dinero. Lo había dado todo. Siempre doy cuanto tengo, hasta el último céntimo.  He trabajado para dar dinero.

–                     ¿Y para que comieses tú y Mateo?

–                     Para eso, Dios proveyó.

–                     A nosotros nos diste de comer.

–                     Así es.

–                     ¿Cómo lo hiciste?

–                     Pregúntaselo al dueño de la casa.

–                     Se lo preguntaré tan pronto regresemos a Cafarnaúm.

La sonrisa de Jesús ilumina su rostro hermosísimo y su barba rubia.

Se hace un silencio. Tan solo se escucha el chirrido del tornillo, que une las dos partes de la rueda.

Mannaém pregunta:

–                     ¿Qué piensas hacer para el sábado?

–                     Ir a Cafarnaúm a esperar a los apóstoles. Hemos convenido en reunirnos cada viernes por la tarde y pasar juntos el sábado. Después les daré órdenes y si Mateo ya está curado; serán seis las parejas que irán a evangelizar. Si no… ¿Quieres ir con ellos?

–                     Prefiero estar contigo, Maestro… Pero, ¿Me permites darte un consejo?

–                     Dilo. Si es atinado lo aceptaré.

–                     Nunca estés solo. Tienes muchos enemigos, Maestro.

–                     Lo sé. ¿Pero crees que los apóstoles harían mucho en caso de peligro?

–                     Creo que te aman.

–                     Ciertamente. Pero de nada serviría. Los enemigos, si tuvieran intención de apresarme; vendrían con mayores fuerzas que las de los apóstoles.

–                     No importa. No estés solo.

–                     Dentro de dos semanas muchos discípulos se me unirán. Los preparo para mandarlos también a ellos a evangelizar. Ya no estaré solo. Puedes estar tranquilo.

Mientras ellos hablan, muchas personas curiosas de Corozaím vienen a fisgar y luego se van sin decir nada.

Mannaém los ve y dice:

–                     Se quedan sorprendidos al verte trabajar.

–                     Sí. Pero no son lo bastante humildes para decir: ‘¿Nos das una lección?’ Los mejores que tenía aquí, están con los discípulos; menos un viejo que ya murió. No importa. La lección es siempre lección.

–                     ¿Qué dirán los apóstoles cuando sepan que te pusiste a trabajar?

–                     Son once. Porque Mateo ya dio su juicio. Serán once pareceres diferentes y en general chocarán entre sí. Pero me darán oportunidad para adoctrinarlos.

–                     ¿Me permitirás asistir a la lección?

–                     Si quieres quedarte…

–                     Pero yo soy discípulo y ellos son apóstoles.

–                     Lo que hace bien a los apóstoles, lo hace también al discípulo.

–                     Ellos se sentirán incómodos, de que se les llame la atención en mi presencia.

–                     Les servirá para que sean humildes. Quédate Mannaém. Me alegra que estés conmigo.

–                     Y yo me quedo de muy buena gana.

Se asoma la viuda y dice:

–                     La comida está lista, Maestro. Tú trabajas demasiado.

–                     Me gano el pan, mujer. Y luego… Mira, aquí tienes otro cliente. También él quiere un cofre. Y pagará muy bien. Se te acaba la madera. –dice Jesús quitándose un delantal roto que se había puesto.

Se dirige a la salida para lavarse en una jofaina que la mujer le llevó al huerto. Ella, con una de esas sonrisas que florecen después de mucho tiempo de llanto, dice:

–                     En el cuarto ya no hay madera. Mi casa está llena de tu Presencia y el corazón repleto de paz. Ya no tengo miedo al mañana, Maestro. Y Tú puedes estar tranquilo, que jamás te olvidaremos.

Y entran en la cocina.

Al atardecer, Jesús junto con Mannaém, sale de la casa de la viuda y dice:

–                     La paz sea contigo y con los tuyos. Nos volveremos a ver después del sábado. Adiós Josesito.  Mañana descansa y juega, porque después me ayudarás. ¿Por qué lloras?

–                     Tengo miedo de que no regreses más…

–                     Siempre digo la verdad. ¿Te desagrada tanto que me vaya?

El niño asiente con la cabeza.

Jesús lo acaricia diciendo:

–                     Un día pasa pronto. Mañana quédate con tus hermanitos. Yo estaré con mis apóstoles y les hablaré. Estos días te he estado enseñando a trabajar. Ahora voy con ellos a enseñarles a predicar y a ser buenos. No estarías a gusto conmigo, en medio de tantos hombres.

El niño replica:

–                     ¡Oh! ¡Lo estaré si estoy contigo!

–                     Entendí, mujer. Tu hijo hace como muchos y son los mejores. No me quiere dejar. ¿Tendrías desconfianza en dejármelo hasta mañana?

–                     ¡Oh, Señor! ¡Te los puedo dar a todos! Contigo están seguros como en el cielo. Este niño era el que siempre estaba con su papá y es el que ha sufrido más. En un momento se encontró solo, ¿Ves? No hace más que llorar y penar. –y le dice al niño- No llores hijito mío. Pregúntale al Señor si no es verdad lo que digo. –se vuelve a Jesús- Maestro, para consolarlo le digo, que su padre no ha muerto; sino que solo fue lejos y por un tiempo.

–                     Es verdad. Es así como dice tu mamá, Josesito.

–                     Pero hasta que no me muera me lo encontraré. Soy pequeño. ¿Cuánto deberé esperar, para que me haga viejo como Isaac?

–                     ¡Pobre niño! No te preocupes, el tiempo pasa veloz.

El niño dice:

–                     No, Señor. Hace tres semanas que no tengo a  mi papá. Y me parece mucho, mucho tiempo. No puedo vivir sin él. – y llora silenciosa pero amargamente.

La mujer dice:

–                     ¿Lo ves? Así siempre hace y sobre todo cuando no hay nada que lo distraiga completamente. El sábado le es un tormento. Tengo miedo de que se me muera.

–                     No. Tengo otro niño huérfano. Estaba flacucho y triste. Ahora vive con una buena mujer de Betsaida. Tiene la seguridad de no estar separado de sus padres y con esto ha reflorecido en su cuerpo y en su corazón. Así le pasará al tuyo. Estará más tranquilo con lo que le diré. Con el tiempo que es un buen médico y con verte más tranquila, sin preocupación por lo que tendrán que comer. Adiós mujer. Va a ocultarse el sol y debo irme. Ven, José. Despídete de tu mamá, tus hermanitos y tu abuelita. Y luego alcánzame corriendo.

Jesús se va.

Mannaém le dice:

–                     ¿Y qué vas a decir a los apóstoles?

–                     Que tengo conmigo a un viejo discípulo y a uno nuevo.

Se dirige a Corozaím. Está llena de gente.

Un grupo de hombres detiene a Jesús, diciéndole:

–                     ¿Ya te vas? ¿No te quedas el sábado?

–                     No. Voy a Cafarnaúm.

–                     Sin habernos dicho una sola palabra durante toda la semana. ¿No somos dignos de ella?

–                     ¿No os he dado la mejor predicación durante seis días?

Varios preguntan al mismo tiempo:

–                     ¿Cuándo?

–                    ¿A quién?

–                     A todos. Desde el banco de la carpintería. Durante estos días he predicado que al prójimo, se le debe amar y ayudar en todos modos. Especialmente dónde hay personas débiles, como viudas y huérfanos. Hasta pronto, vosotros de Corozaím. En el sábado meditad en esta lección que os di.

Y Jesús reemprende la marcha sin esperar contestación.

Pero el niño lo alcanza corriendo y hace que se despierte en ellos la curiosidad. Y lo vuelven a detener.

–                     ¿Le quitaste ya su hijo a la mujer? ¿Para qué?

–                     Para enseñarle a creer que Dios es Padre y que en Dios encontrará también a su padre muerto. Y también para que aquí haya alguien que crea en lugar del viejo Isaac.

–                     Con tus discípulos hay tres que son de Corozaím.

–                     Con los mío. No aquí. Este estará aquí. Hasta pronto. –y tomando de la mano al niño, entre Él y Mannaém, se va rápido por la campiña en dirección a Cafarnaúm.

Llegan cuando ya los apóstoles están ahí.

Sentados en la terraza, a la sombra del emparrado, cuentan a Mateo que todavía no está curado, sus hazañas.

Se voltean al oír el ruido de pasos en la escalera y ven la rubia cabellera de Jesús, que va emergiendo sobre la barda de la terraza. Corren hacia Él que los recibe con una sonrisa y se quedan como estatuas cuando ven que detrás de Él, viene un niño pobre.

La presencia de Mannaém, con su vestido blanco de lino muy fino; adornado con un cinturón adornado con oro y piedras preciosas. Cubierto con un manto rojo fuego tan brillante, que parece de seda y le cae sobre la espalda como una cauda. Lleva un turbante de viso sostenido con una delgada lámina de oro burilada, que le pasa por la mitad de la ancha frente; dándole el aire de un rey egipcio; impide la avalancha de preguntas.

Pero con los ojos las hacen muy claras.

Pero se reponen de la sorpresa y después de haberse saludado recíprocamente y ya sentados alrededor de Jesús; los apóstoles le preguntan señalando al niño:

–                     ¿Y éste?

Jesús contesta:

–                     Éste es mi última conquista. Josesito, carpintero como el José que fue mi padre. Por esto lo quiero muchísimo, como él a Mí también, ¿No es verdad chiquito? Ven aquí. Te presento a estos amigos míos, de los que has oído hablar tanto. Éste es Simón-Pedro, el hombre más bueno con los niños que puedas imaginar. Y éste es Juan: un niño grande que te hablará de Dios, en medio de los juegos.

Y éste es Santiago su hermano, serio y bueno como un hermano mayor. Éste es Andrés, hermano de Simón-Pedro; estarás muy bien con él, porque es paciente como un cordero.

Aquí tienes a Simón Zelote: a éste le gustan mucho los niños que no tienen padre. Y creo que giraría por toda la tierra para buscarlos, si no estuviese conmigo. Éste es Judas de Simón y junto a él, Felipe de Betsaida y Nathanael. ¿Ves como te miran? Ellos también tienen niños y les gustan mucho los niños. Éstos son mis hermanos, Santiago y Judas: aman todo lo que amo y por eso te amarán.

Ahora vamos con Mateo que tiene fuertes dolores en el pie y con todo, no guarda rencor por los niños que juegan irreflexivamente y que le hirieron, con una piedra picuda. ¿No es verdad, Mateo?

El apóstol sonríe:

–                     Así es, Maestro. ¿Es hijo de la viuda?

–                     Sí. Es muy listo, pero está muy triste.

Mateo lo acaricia atrayéndolo hacia sí, mientras dice.

–                     ¡Pobre niño! Te llamaré a Santiaguito y jugarás con él.

Jesús termina la presentación con Tomás, que práctico como siempre, la concluye ofreciendo al niño, un racimo de uvas arrancado del emparrado.

Jesús dice:

–                      Ahora sois amigos.

Se sienta, mientras el niño come sus uvas y charla con Mateo.

Pedro pregunta:

–                     ¿En dónde estuviste toda la semana?

–                     En Corozaím, Simón de Jonás.

–                     Esto ya lo sé, ¿Pero qué hiciste? ¿Estuviste en la casa de Isaac?

–                     Isaac el viejo, ya murió.

–                     ¿Y entonces?

–                     ¿No te lo contó Mateo?

–                     No. Solo dijo que estuviste en Corozaím, desde el día que nos fuimos.

–                     Mateo es mejor que tú. Sabe callar y tú no sabes refrenar tu curiosidad.

–                     No solo la mía. La de todos.

–                     Pues bien. Fui a Corozaím a predicar la Caridad con la práctica.

Varios le preguntan al mismo tiempo:

–                     ¿La caridad con la práctica?

–                      ¿Qué quieres decir?

Jesús aclara:

–                     En Corozaím hay una viuda con cinco niños y con su madre enferma. Su marido murió repentinamente en el taller de carpintería y dejó tras de sí, miseria y trabajos sin terminar. Corozaím no ha sabido tener una brizna de compasión, por esta familia infeliz. Fui a terminar los trabajos y…

–                     ¡¡¿Queeé?!!

Surge una gritería. Quién pregunta. Quién protesta. Quién reprende a Mateo por haberlo permitido. Quién admira. Quién critica. Y por desgracia quienes protestan o critican, son la mayoría.

Jesús deja que termine la borrasca como empezó.

Y por toda respuesta añade:

–                     Y mañana regresaré allí. Terminaré un trabajo. Espero que al menos vosotros comprendáis. Corozaím es un hueso de fruta cerrado, sin semilla. Por lo menos vosotros sed huesos de fruta con ella. Tú muchachito, dame la nuez que te dio Simón y también tú escucha…

¿Veis esta nuez? La tomo porque no tengo otros huesos de fruta en la mano. Pero para que entendáis la parábola. Imaginaos los huesos de piñón o palma. Los más duros. Los de las aceitunas, por ejemplo. Son cofrecitos cerrados, sin hendiduras. Durísimos, compactos por todas partes. Parecen cajitas mágicas que solo con fuerza, pueden abrirse. Y sin embargo cuando se arrojan en tierra.

Sencillamente sobre la tierra y si algún caminante lo oprime al pisarlo, lo suficiente para que entre un poco en el suelo, ¿Qué sucede? La cajita se abre y echa raíces y hojas. ¿Cómo lo logró? Nosotros tenemos que emplear el martillo. Y sin embargo, sin golpes; el hueso se abrió. ¿Tiene algo mágico esa semilla? No. Lo que tiene dentro es una pulpa. ¡Oh! ¡Una cosa débil respecto a la dura cáscara! Y con todo, alimenta algo todavía más pequeño: la semilla.

Esta es la poderosa palanca que forcejea, abre; produce la planta con raíces y hojas. Haced la experiencia de enterrar huesos de fruta y esperad. Veréis que unos nacen y otros no. Sacad los que no nacieron. Abridlos con el martillo y veréis que están semivacíos. No es pues, la humedad del suelo; ni el calor, los que hacen abrir el hueso. Sino la pulpa y algo más: la fuerza de la pulpa. El germen que hinchándose, hace de palanca y abre.

Ésta es la parábola. Apliquémosla a nosotros mismos. ¿Qué hice que no estuviera bien? ¿Nos hemos entendido tan poco, como para no comprender que la hipocresía es un pecado y que la palabra es viento, si no es la fuerza de la acción? ¿Acaso no os he dicho siempre: ‘Amaos los unos a los otros’? El Amor es el precepto de la gloria. Yo que predico, ¿Puedo faltar a la Caridad? ¿Daros el ejemplo de un Maestro Mentiroso? ¡No! ¡Jamás!

¡Amigos míos! Nuestro cuerpo es el hueso duro en el que está encerrada la pulpa: el alma. ‘Y en ella el germen que Yo deposité y que se compone de varios elementos; pero el principal es la Caridad.

La caridad que no se hace sólo con palabras o dinero. La caridad se hace con la sola caridad. Y no os parezca un juego de palabras. Yo no tenía dinero y las palabras no eran suficientes para el caso que se me presentaba. Se trataba de siete personas sentadas en el Umbral del Hambre y de la angustia.

La desesperación extendía sus negras alas, para asirlas y ahogarlas. El mundo egoísta y duro, se retiraba ante esta desgracia. El mundo mostró que no había entendido al Maestro, en sus predicaciones. El Maestro evangelizó con las obras.

Tengo capacidad y libertad de hacerlo y tenía la obligación de amar, por el mundo;  a estos pobrecitos, que el mundo no quiere. Esto hice. ¿Podréis criticarme nuevamente?

¿O debo ser Yo quién os critique delante de un discípulo que no se acobardó de meterse entre el aserrín y las virutas, por no abandonar al Maestro?

Y estoy seguro de que se convenció más de Mí, viéndome inclinado, trabajando sobre la madera; de lo que se hubiera persuadido viéndome sobre un trono o ante la presencia de un niño, que ha experimentado lo que Soy; no obstante su ignorancia; la desventura que lo oprime y su absoluta falta de conocimiento del Mesías, como Tal…

¿No respondéis? No os apenéis sólo cuando levanto mi Voz, para corregir ideas equivocadas. Lo hago por amor. Si no… Meted en vosotros el germen que santifica y que abre el hueso. De otro modo, seréis siempre seres inútiles.

Lo que hago debéis hacerlo con prontitud también vosotros… Ningún trabajo, por amor del prójimo; para llevar a Dios un alma; os debe pesar. El trabajo, cualquiera que sea; jamás humilla. Pero sí humillan las acciones bastardas; la falsedad; las acusaciones mentirosas; la dureza; las vejaciones; las usuras; las calumnias; la lujuria.

Éstas matan al hombre y con todo; las hacen sin experimentar vergüenza; aún aquellos que quieren ser llamados perfectos. Y que ciertamente se han sentido mal al verme trabajar con la sierra y el martillo…

¡Oh, hombre! ¡Criatura que deberías ser luz y verdad! ¡Cuán tenebroso y mentiroso eres! Pero vosotros al menos comprended qué cosa es el bien. Qué cosa sea la caridad. Qué la obediencia. En verdad os digo que los fariseos son muchos y que no faltan entre los que me rodean.

Varios dicen al mismo tiempo:

–                     ¡No, Maestro!

–                     ¡No lo digas!…

–                     Nosotros, porque te amamos, no nos gustan ciertas cosas…

–                     Porque todavía no habéis entendido nada. Os hablé de la fe y de la esperanza. Y pensaba que no era necesario volver a hablaros de la caridad. Porque tanto fluye de Mí, que deberíais estar saturados. Pero comprendo que la conocéis solo de nombre. Sin conocer su naturaleza y forma, igual que conocéis la luna.

Y Jesús da una larga explicación de los que es la Caridad, practicada a través de Dios… luego exhorta:

No rechacéis a Dios, ni siquiera en las cosas más mínimas. Rechazar a Dios, es no ayudar al prójimo por orgullo pagano. Mi doctrina es un yugo que domina al linaje humano culpable. Es un mazo que destroza la corteza dura, para libertar al espíritu. Es un yugo y un mazo.

Pero quién la acepta, no siente el cansancio que emana en las otras doctrinas humanas y en todo lo humano. Aún el que se hace golpear, no siente el dolor de haber sido fracturado en su ‘yo’ humano. Sino que experimenta una sensación de libertad.

¿Por qué queréis libraros de ella, para cambiarla por lo que es plomo y dolor? Todos tenéis vuestros dolores y vuestras fatigas.

Todos los hombres tienen dolores y fatigas superiores quizás a sus fuerzas humanas. Desde el niño como éste que lleva sobre su espaldita un gran fardo que lo dobla y que le quita la sonrisa infantil de sus labios y la despreocupación de su edad. Hasta el viejo que se dobla ante la tumba, con todos los desengaños, fatigas, fardos y heridas, de su larga vida.

Pero en mi Doctrina y en mi Fe, está el alivio de estos pesos agobiadores. Por esto se le llama la Buena Nueva. Y quién la acepta y la obedece, será bienaventurado desde la tierra, porque tendrá a Dios como su ayuda.

Por qué queréis, ¡Oh, hombres! Estar fatigados y tristes, cansados, hastiados, desesperados. ¿Cuándo podíais ser aliviados y confortados? ¿Por qué queréis, vosotros apóstoles míos, sentir el cansancio de la misión, sus dificultades, dureza; cuando si tenéis la confianza de un niño, podéis tener solo una pronta diligencia; una luminosa facilidad para realizarla?

Y comprender y sentir que ella es dura solo para los impenitentes que no conocen a Dios. Ahora estáis tristes. Vuestra aflicción tuvo un principio muy lamentable. Estáis tristes ante mi humillación, como si fuese un crimen cometido contra Mí Mismo.

Ahora estáis tristes porque habéis entendido que me causasteis dolor y porque todavía estáis muy lejos de la perfección. Tened tan solo la humildad gozosa de aceptar la reprensión y confesar que os equivocasteis, prometiendo dentro de vuestro corazón, el desear la perfección por un fin sobrehumano. Luego venid a Mí. Yo os sostengo, comprendo y compadezco.

Venid a Mí, apóstoles míos. Venid a Mí, todos los hombres que sufrís por los dolores materiales, morales y espirituales; que Yo os confortaré.

Tomad sobre vosotros mi Yugo, no es un peso; es un sostén. Abrazad mi Doctrina como si fuese una esposa amada. Imitad a vuestro Maestro que hace lo que enseña. Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón. Encontraréis descanso para vuestras almas, porque mansedumbre y humildad conceden reinar en la Tierra y en el Cielo.

Os lo dije ya: que los verdaderos triunfadores son los que conquistan el Amor. Nunca os impondría algo que fuese superior a vuestras fuerzas, porque os amo y os quiero conmigo en mi Reino. Esforzaos por ser semejantes a Mí y como mi Doctrina enseña. No tengáis miedo porque mi yugo es dulce y su peso es ligero… y la gloria de que gozaréis si me sois fieles, será infinitamente grande, ilimitada, eterna….

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA

20.- LA TRAGEDIA DE JONÁS


Jesús camina al lado de Jonathás por un borde verde y lleno de sombra. Detrás vienen los discípulos.

Pedro se adelanta y pregunta a Jonathás:

–           ¿Pero no es más corto el camino que va de Cesárea a Filipo? Hemos tomado éste y ¿Cuándo llegaremos? Tú con tu patrona, fuiste por aquel…

Jonathás explica:

–           Con una enferma me atreví a todo. Pero recuerda que yo soy uno de la corte de Antipas. Y Filipo desde aquel incesto, no ve con buenos ojos a los de la corte de Herodes. No tengo miedo por mí. Pero no quiero que vosotros y particularmente el Maestro, tengáis molestias y os crean enemigos. La Palabra también es necesaria en la Tetrarquía de Filipo, así como en la Antipas. ¿Y si os odian, como podréis ir? Cuando regreséis podréis tomar aquel camino si os gusta…

Jesús dice:

–           Alabo tu prudencia, Jonatás. Al regreso pienso pasar por tierras fenicias.

Pedro pregunta:

–           ¿Crees que Filipo se vengaría con un siervo, del mal que le hizo su hermano?

Jonathás contesta:

–           Sí, Pedro. Los dos son iguales. Los dominan todos los instintos más bajos y no hacen distinción. Créeme, parecen animales y no humanos.

–           Y sin embargo a Él pariente de Juan, lo deberían de estimar. Juan habló a su favor, al hablar en Nombre de Dios.

–           No os preguntaría siquiera de donde venís o quienes sois, si os viese conmigo. Si me reconociese o algún enemigo de la casa de Antipas, me señalase con el dedo, como procurador de ella, al punto seríais encarcelados. ¡Sí supieseis que fango hay detrás de los vestidos de púrpura! Ventas, injurias, delaciones, lujuria y robos: son el alimento de sus almas. ¡Bueno! Digamos así. Porque creo que ni alma tienen. ¿Lo veis? Juan tuvo un buen fin. Pero ¿Por qué fue liberado Juan? Por una venganza entre dos oficiales de la corte. Uno, para quitar de en medio al otro, a quien favorecía tanto Antipas, que tenía a Juan bajo su custodia… Por una suma, de noche abrió la cárcel… Drogó a su rival y a la mañana siguiente, el miserable perdió la cabeza en lugar del Bautista, que había escapado. Es una vergüenza. Te lo digo yo.

–           ¿Y tú patrón aguanta? ¡Me parece un buen hombre!

–           Lo es. Pero no puede obrar de otro modo. Su padre y su abuelo pertenecieron a la corte de Herodes el Grande. Y el hijo ha tenido que hacerlo por fuerza. No aprueba. Por eso mantiene lejos de esa corte de vicio a su mujer.

–           ¿Y no podría decir: ‘Me causas asco’ e irse?

–           Podría. Pero aunque es bueno, no es capaz de más. Eso significaría su muerte segura. Y ¿Quién quiere morir por honradez de espíritu llevada hasta su punto más sublime? Sólo un santo como el Bautista. Pero nosotros…

Jesús interviene:

–           Dentro de poco tiempo, en muchos puntos de la tierra conocida, plantados como flores en un prado abrileño; habrá santos que serán felices de morir por esta honradez a la Gracia y por amor a Dios.

Pedro exclama:

–           ¿De veras?  ¡Oh! ¡Me gustaría saludar a esos santos y decirles: ‘Rogad por el pobre Simón de Jonás!

Jesús lo mira atentamente y sonríe.

Pedro le pregunta:

–           ¿Por qué me miras así?

–           Porque tú los verás cómo su ayudante. Y también los verás cuando a ti te asistan.

–           Señor, ¿Qué quieres decir?

–           Para llegar a ser la Piedra consagrada del Sacrificio, sobre la que se celebrará y edificará mi Testimonio.

–           No entiendo.

–           ¡Entenderás! – y volviéndose a todos, agrega- en verdad os digo que probaréis uno u otro suplicio. Por ahora es el de la renuncia a las comodidades, a los afectos, a los intereses. Después vendrá algo mucho más vasto que os ceñirá las frentes con una corona inmortal. Sed fieles. Todos vosotros lo seréis y obtendréis la gloria.

–           ¿El Sanedrín o los judíos van a matarnos, porque te amamos?

–           Jerusalén lava los umbrales de su Templo, con la sangre de sus profetas y de sus santos. Pero también el mundo espera ser lavado… Hay muchos templos de dioses horribles que serán en el porvenir, Templos del Dios Verdadero. Y la lepra del paganismo se lavará con el agua lustral, hecha con la sangre de los mártires. 

Pedro se arroja a los pies de Jesús, exclamando angustiado:

–           ¡Oh! ¡Dios Altísimo, Señor y Maestro! ¡Yo no soy digno de tanto! ¡Soy débil! ¡Tengo miedo al dolor! ¡Oh, Señor! Dame la fuerza. No me gustaría, Maestro avergonzarte con mi villanía.

–           Levántate, Pedro mío. No tengas miedo. Todavía tienes mucho que caminar. Y vendrá la hora cuando lo único que querrás, será terminar el último trabajo y entonces todo tendrás del Cielo y de ti mismo. Yo te estaré contemplando admirado.

–           Tú lo dices y yo lo creo. ¡Pero soy un hombre tan pobre!

De esta manera siguen caminando y pasan por los bosques de Líbano.

Pedro comenta:

–           Estos lugares son muy hermosos.

Simón dice:

–           Y no hace tanto calor.

Mateo añade:

–           Con estos árboles, el sol molesta poco.

Juan pregunta:

–           ¿De aquí fue donde llevaron los cedros del Templo?

Jonathás contesta:

–           De aquí. Estos bosques son los que proporcionan la mejor madera. El patrón de Daniel y de Benjamín, tiene grandes bosques y muchísimo ganado. Los parten allí mismo y luego los transportan al valle por pasillos o sobre los hombros. El trabajo es difícil, cuando tienen que emplearse enteros, como sucedió en el Templo. Pero paga bien y tiene muchos trabajadores. Es un hombre bueno. No como aquel feroz de Doras. ¡Pobre Jonás!

Pedro dice:

–           Pero, ¿Cómo es posible que sus siervos sean como esclavos? Yo le aconsejé: ‘Déjalo ahí plantado y vente con nosotros. Simón de Jonás siempre tendrá para ti un pan.’ Y me dijo. ‘No puedo si no me rescato’ ¿Qué historia es esa?

–           Doras no es el único en obrar del modo siguiente: cuando ve que un siervo es bueno, lo lleva con astucia sutil hasta que lo convierte en su esclavo. Lo carga con deudas inmensas que no son verdaderas. Y cuando el pobre no puede pagar y la suma es crecida, le dice: ‘Eres mi esclavo por deudas’

Varios exclaman al mismo tiempo:

–           ¡Oh!

–           ¡Qué vergüenza!

–           ¡Y es Fariseo!

–           Sí. Jonás mientras tuvo ahorros, pudo pagar. Luego, en un año cayó granizo. En otro, sequía. El grano y la vid dieron poco. Y Doras multiplicó el daño por diez.  Y después, otros diez más. Luego Jonás se enfermó por el mucho trabajo. Doras le prestó dinero para que se curara, pero quiso el doce por ciento y como Jonás no lo tenía, lo añadió a lo demás y pronto hubo una deuda tan grande, que lo convirtió en esclavo. Y nunca lo dejará que se vaya. Siempre encontrará pretextos, otras razones y otras deudas…

Jonatás está muy triste al pensar en su amigo.

Jesús dice:

–           ¿Y tú patrón no podría…?

–           Qué. ¿Hacer que lo trate como un hombre? Pero, ¿Quién se mete con los Fariseos? Doras es uno de los más poderosos. Creo que es pariente de Caifás el Sumo Pontífice. Una vez que Jonás fue apaleado casi hasta matarlo y yo lo supe; lloré tanto que Cusa me dijo: ‘¡Lo rescato para darte gusto!’ pero Doras se rió en su cara y no aceptó nada.

¡Eh! Ese desgraciado tiene los campos más ricos de Israel. Pero te juro que están abonados con la sangre y las lágrimas de sus siervos.

Jesús mira a Zelote y éste a Él. Ambos están afligidos.

Jesús pregunta:

–           ¿Y el de Daniel es bueno?

–           Por lo menos es humano. Exige pero no oprime. Y como los pastores son honrados, los trata con amor. Son los jefes del pastizal. A mí me conoce y me respeta porque soy siervo de Cusa y piensa que podría serle de alguna utilidad. Pero, ¿Por qué Señor es el hombre así de egoísta?

–           Porque el Amor fue estrangulado en el Paraíso Terrenal. Pero Yo he venido a aflojar esa soga y a poner de nuevo vida en el amor.

–           Ya hemos llegado a las posesiones de Eliseo. Los pastizales todavía están lejos. Pero a esta hora, las ovejas están encerradas en los rediles, por el sol. Voy a ver si están.

Y Jonathás parte a la carrera.

Después de algún tiempo, regresa con dos fuertes pastores, que literalmente se precipitan por la pendiente, al ver a Jesús. Cuando llegan junto a Él…

Jesús los saluda diciendo:

–           La paz sea con vosotros.

Ellos dicen emocionados:

–           ¡Oh! ¡Oh! ¡Nuestro Niño de Belén!

–           Paz de Dios que has venido a nosotros, Bendito seas.

Y los dos se postran a sus pies. Como lo harían en el altar del Templo. Y lo adoran. Jesús dice:

–           Levantaos. Os doy la bendición y soy feliz de hacerlo para que venga con alegría sobre quien es digno de ella.

–           ¡Oh! ¿Dignos nosotros?

–           Sí. Vosotros, siempre fieles.

–           ¿Y quién no lo habría sido? ¿Quién puede borrar esa hora? ¿Quién podría mentir diciendo: ‘No es verdad lo que vimos?¿Quién podría olvidar que Tú nos sonreíste por meses, cuando tú batías las manitas al sonido de nuestras flautas? ¡Y has venido hasta aquí para ver a estos pobres pastores!

Jesús sonríe y dice:

–           A mis amigos. Ahora estoy contento. Os he encontrado a todos y no os perderé más. ¿Podéis dar hospedaje al Hijo del Hombre y a sus amigos? Hablaremos de Dios.

Ellos lo reciben con alegría y amor. Y los llevan a todos a una habitación cerca del redil.

Una semana después…

Cuando regresan, en Cesárea Marítima se encuentran con el pastor José, que le entrega tres pequeños rollos de pergamino y que Jesús desenvuelve y lee. Primero en voz baja y luego en alta:

“A mi amado Hijo, paz y bendición. Llegó a casa Isaac el pastor y me trajo de Bethania, estas dos cartas que te remito. Y me dijo Lázaro que condesciendas a su súplica. Amado Jesús, mi bendito Hijo y Señor; yo también tengo que pedirte dos cosas. Una, que me prometiste llamarme a mí, tu pobre mamá, para que la instruyas en la Palabra. La segunda que te pido, es que no vengas a Nazareth, sin avisarme’

Jesús de pronto deja de leer y va hacia donde están Santiago y Tadeo, los abraza estrechamente y dice: ‘la última luna llena Alfeo regresó al Seno de Abraham. Y el duelo de la ciudad fue grande.’

Los dos hermanos, lloran sobre el pecho de Jesús, que continúa: ‘a última hora te llamaba y te quiso tener. Pero estabas lejos. Y esto sirvió para consolar a María, que vio en ello el perdón de Dios. Y también debe servir para tranquilizar a los sobrinos.’

Jesús dice:

–           ¿Oís? Ella lo dice. Y Ella sabe lo que dice.

Santiago suplica:

–           Dame la carta.

–           No. Te haría daño.

–           ¿Por qué? ¿Qué cosa más penosa puede decir, que la muerte de un papá?

Judas Tadeo suspira diciendo:

–           Que nos ha maldecido.

Jesús advierte:

–           No. Ni esto.

Tadeo dice:

–           Tú lo dices para no afligirnos. Pero así es.

–           Lee entonces.

Y Tadeo lee:

‘Jesús, te ruego y también María, que no vengas a Nazareth, hasta que el duelo haya terminado. El amor que tenían los nazarenos por Alfeo, los hace injustos contra Ti y tu Madre llora por eso. El buen amigo Alfeo de Sara, me consuela y calma al pueblo. Ha causado mucho rumor lo que contaron Aser e Ismael, de la mujer de Cusa. Pero por ahora Nazareth es un mar agitado por vientos contrarios. Te bendigo Hijo mío y te pido paz y bendición en mi alma. Paz a los sobrinos. Tu Mamá.’

Los apóstoles comentan y consuelan a los dos hermanos que lloran.

Pedro pregunta:

–           Y ¿Éstas no las lees?

Jesús asiente con la cabeza. Y tomando las cartas, llama a Simón Zelote. Leen juntos en un  rincón. Discuten entre sí. Zelote trata de persuadir a Jesús, pero no lo consigue…

Y Jesús con los rollos en la mano, dice:

–           Oíd, amigos. Todos somos una familia y no hay secretos entre nosotros. Oíd lo que escribe Lázaro de Betania:

“Al Señor Jesús, paz y bendición. Y paz y salud al amigo Simón.

Recibí tu carta y cual siervo tuyo he puesto todo mi empeño; mi grano de arena con todos los medios disponibles, para contentarte y tener la honra de no ser un siervo inútil. Fui a la casa de Doras, a su castillo en Judea; a rogarle que vendiese al siervo Jonás, como Tú deseas. Confieso que si Simón, amigo fiel. No me hubiera dicho que me lo pedía por Ti, no habría visto la cara de ese burlón, cruel y nefasto chacal. Por Ti, Maestro mío y amigo, me siento capaz de enfrentar aún a Mammón, porque pienso que quien trabaja por Ti, te tiene cerca y por lo mismo está protegido. Y ciertamente no me ha faltado la ayuda, porque contra toda previsión, gané.

La discusión fue dura e indignas  las repulsas. Tres veces tuve que inclinarme ante ese poderoso carnicero. Luego me dijo que esperara varios días. Al final he aquí la carta que me envió y digna de esa serpiente. Yo casi me atrevía a decirte: ‘Deja tu propósito, porque él no es digno de Ti’ pero no hubo otro modo y acepté en tu Nombre y firmé. Si hice mal, repréndeme. Pero créeme, busqué el mejor medio para servirte y que tenía a la mano. Ayer vino un discípulo tuyo judío, diciendo que venía en tu Nombre a saber si había noticias que llevarte. Se llama Judas de Keriot. Pero preferí esperar a Isaac, para darle la carta. Me extrañó que hubieses mandado a otro, sabiendo que cada Sábado, viene Isaac a mi casa, para descansar. Tengo otra cosa que añadir. Tan solo te ruego al besar tus santos pies, que los dirijas a la casa de tu siervo y amigo Lázaro, como me prometiste. A Simón, salud. A Ti, Maestro y amigo, da el beso de paz y te suplica lo bendigas. Lázaro.”

Jesús lee la otra carta:

“A Lázaro, salud.

He decidido que por la doble suma tendrás a Jonás. Estas son las condiciones y no cambiaré ninguna por ningún motivo. Quiero que antes, Jonás termine las cosechas del año, hasta el final de la luna Tisri. Quiero que venga personalmente Jesús de Nazareth, al que ruego que entre bajo mi techo para conocerlo. Quiero pago inmediato, después de haber hecho el contrato normal. Adiós. Doras.”

Pedro grita:

–           ¡Qué peste! Pero, ¿Quién es el que paga? Quién sabe cuánto es lo que pide y nosotros… ¡Estamos siempre sin un céntimo!

Jesús declara:

–           Paga Simón, para tenerme contento a Mí y al pobre Jonás. No adquiere sino una piltrafa humana que para nada le servirá; pero conquista un gran mérito en el Cielo.

Todos miran sorprendidos a Zelote y exclaman:

–           ¡Tú! ¡Oh! ¡Ah!

Jesús confiesa:

–           Es él. Es justo que sea conocido.

Pedro cuestiona:

–           También sería justo que se supiese porqué Judas de Keriot, fue a la casa de Lázaro. ¿Quién lo envió? ¿Tú?

Jesús no responde a Pedro. Está muy serio y pensativo…

Luego dice:

–           Vámonos a descansar. Prepararé la respuesta para Lázaro. ¿Está Isaac todavía en Nazareth?

José responde:

–           Me está esperando.

Jesús dice:

–           Iremos todos. Quiero hacer esto, mientras no está Judas.

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, CONOCELA