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P280 LA NOVENA BIENAVENTURANZA


Septiembre 11 de 2019

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, Yo Soy el Verbo Encarnado Soy la Palabra del Padre, Soy la Verdad Absoluta, Yo repito lo que Le escuché a Mi Padre Dios decir. Mi Padre, vuestro Padre, Me pidió bajar a la Tierra a traeros la Verdad.

El Mundo estaba en tinieblas, Satanás manipulaba todo, al grado de que el mismo hombre no sabía qué seguir.

La obscuridad se fue disipando con la Luz de Mi Verdad, de la Verdad de la Santísima Trinidad, de la Verdad que rige todo lo creado, visible e invisible; de la Verdad que sólo trae Bondad,

De la Verdad que debe regir a todos los pueblos de la Tierra, a todo lo creado, al Universo entero, porque

LA VERDAD VIENE DE NOSOTROS, DE NUESTRA SANTÍSIMA TRINIDAD

Y vosotros, os habéis desviado y habéis escogido, la gran mayoría de vosotros, el vivir en el error en el que vivíais antes de Mi llegada a la Tierra.

Por medio del pecado, Satanás CONTROLA nuestros pensamientos y nuestros sentimientos…

El hombre no entiende, el hombre se desvía fácilmente, prefiere seguir sus pasiones, el hombre prefiere seguir a Satanás y a sus Mentiras.

Muchos de vosotros estáis ahora confundidos, como confundido estaba el pueblo de Israel en el momento en que Yo llegué a la Tierra.

La Obscuridad, no solamente es en el exterior, con el trato en que vosotros os dais los unos a los otros, el hombre actúa según lo que lleva en su corazón.

Y el hombre ha preferido llevar obscuridad y maldad en su corazón y lo veis en sus acciones.

Yo Soy la Verdad y la Vida, y la Vida Eterna. No por el hecho de que viváis con la vida de vuestro cuerpo, estáis viviendo en el Bien, esa vida corporal no os lleva a la perfección.

La Perfección se logra viviendo en la Verdad que Yo os traje, en la Verdad que vino a disipar las tinieblas del Mundo.

Yo, continuamente estoy llamando a las almas, de una u otra forma. Busco que regreséis a la Verdad, a la Luz que Yo os traje.

Para que desde aquí en la Tierra, la transmitierais, la vivierais, la gozarais, para prepararos a una Eternidad de Luz, de Amor, de Vida Divina.

Vosotros no fuisteis creados para vivir en el error, para vivir en la maldad; fuisteis creados a Imagen y Semejanza Nuestra

Y CON ESTO, NO ESTOY HABLANDO NADA MÁS DE VUESTRO EXTERIOR

 Estoy hablando de vuestra espiritualidad, de vuestra vida interior,

DE VUESTRA ALMA QUE TIENE QUE ESTAR FORMADA A IMAGEN Y SEMEJANZA DE MÍ PERSONA,

DE MÍ, VUESTRO DIOS

Por eso, Mi Padre, Me pidió que viniera a estar entre los hombres, para que al verMe actuar, para que, al escucharMe hablar de todas las Verdades del Cielo,

Vosotros no tuvierais pretexto de decir que no Me conocéis, que no sabéis qué dije.

Yo Soy, Soy la Verdad, Soy el Amor, Soy la Perfección y en Mi Santísima Trinidad, SoMos la Vida que vosotros debéis seguir y vivir.

No podéis seguir así, viviendo en la imperfección, viviendo en el error, viviendo en el pecado, viviendo en la obscuridad.

Os heMos estado avisando de que la humanidad y el Universo entero deben ser purificados y todo es para vuestro bien Mis pequeños, no podéis llevar una vida de error.

Vosotros mismos, cuando lleváis una vida de error y de maldad, sois apartados de la sociedad, no se cree en vosotros, en vuestra palabra, en vuestras acciones.

El hombre no se acerca a aquél que produce maldad, a aquél que causa errores que os llevan al dolor, a la muerte.

Vivimos rodeados de Demonios y una gran mayoría, tiene una posesión satánica completa

Al vivir en el error, os apartáis los unos de los otros y ahora estáis viviendo la maldad en alto grado,

Pero lo peor de todo Mis pequeños, es que aun dándoos cuenta de ello, no hacéis gran cosa para remediar lo que estáis viviendo.

Se os ha enseñado a Orar, se os ha enseñado el valor del sacrificio, de la penitencia, del ayuno.

Me he dado Yo por vosotros y Me podéis ofrecer al Padre continuamente, por vuestra salvación y para la salvación de los vuestros, pero no lo hacéis. 

¡DESAPROVECHÁIS TANTO!

Desaprovecháis Gracias y Bendiciones con las cuales podríais cambiar, primeramente, a vuestra persona y luego ayudar a vuestros hermanos, a alcanzar en Mi Misericordia, vuestra salvación.

PERO NO LO HACÉIS Y VUESTRA TERQUEDAD, VUESTRO ERROR

 OS ESTÁ LLEVANDO A SUFRIR GRANDEMENTE

Estáis viendo cómo se va acentuando el error en el mundo, ¿Hasta cuándo os vais a arrodillar y a pedir perdón por vuestros pecados, por vuestros errores, por vuestra maldad?

Estáis tan alejados de la Gracia, estáis tan alejados de la vida espiritual, la cual os daría una paz total, tanto en la vida humana, como en vuestra vida espiritual,

Pero ya no os acercáis a Nosotros, a Nuestra Santísima Trinidad, ya no pedís ayuda al Cielo; simplemente, os estáis dejando morir espiritualmente y aun físicamente.

No buscáis el remedio a vuestros males, Yo Morí por vosotros y os dejé el remedio para vuestro bien, que es el estar Conmigo, que es el ofrecimiento de vuestra cruz diaria,

Pero preferís solamente quejaros y no poner el remedio para dejar de sufrir y alcanzar vuestra santificación, ésta la alcanzáis al vivir unidos a Mí, vuestro Dios.

Momentos muy difíciles se acercan y no estáis preparados para sobrellevarlos, porque no estáis buscando Mi Gracia.

La Gracia, la Fortaleza, las Virtudes que os llevan a vivir con Nosotros, unidos a Nuestra Trinidad Divina.

Queréis enfrentar a vuestro Enemigo, Satanás, luchando con vuestras pobres fuerzas.

Estáis cometiendo un grave error al querer luchar contra Aquél que es mucho más poderoso que vosotros y que os quiere aplastar, como a cualquier insecto dañino.

Estáis viviendo graves errores en vuestra actuación humana, en lo espiritual, ¡podríais lograr tanto!,

¡PODRÍAIS VENCERLE FÁCILMENTE, CON LO QUE SE OS HA ENSEÑADO!

Pero solamente os quejáis y no regresáis a Quien os creó, a Quien os salvó, a quien os puede aconsejar a vivir en la Verdad y en la Santidad.

Soy la Verdad, Soy el Verbo Divino, si no os acercáis a lo que se os ha enseñado Mis pequeños, sucumbiréis fácilmente y vuestra alma se perderá eternamente.

SATANÁS QUIERE VUESTRA DESTRUCCIÓN TOTAL DE CUERPO Y DE ALMA,

DE TODOS LOS BIENES QUE CREAMOS PARA QUE LOS DISFRUTARAIS

No quiere vuestro bien en ninguna forma. Os engaña, os ha venido engañando por mucho tiempo y os ofrece el Mundo.

Os ha venido ofreciendo vuestra destrucción espiritual y aún humana y vosotros habéis caído en su mentira y no os queréis dar cuenta de ello.

Creéis vivir en un bien, porque no os faltaba de lo material, pero ya os está quitando todo aquello con lo cual os enamoró y os engañó para que le siguierais.

Y ahora, viene vuestra Prueba.

¿Qué haréis, cómo actuaréis cuando os veáis sin aquello que tanto perseguisteis, que fueron las riquezas del mundo, los bienes del mundo, las delicias del mundo?

¿Qué haréis cuando ya no contéis con ellas y vuestro cuerpo empiece a sufrir, por no tener hasta de lo más elemental para vivir?,

Pero no solamente eso Mis pequeños,

ASÍ COMO OS HA QUITADO Y OS VA A SEGUIR QUITANDO

Lo que a vuestro cuerpo aprovecha, ¿No os dais cuenta, que ya os ha quitado la vida espiritual?

Ya no os acercáis a Nuestra Santísima Trinidad, porque os ha quitado esa riqueza, ese Alimento para vuestra alma.

Entraréis en desesperación, pelearéis los unos con los otros al no sentir apoyo espiritual, porque no lo tenéis, porque no lo habéis buscado.

Porque no estáis fuertes espiritualmente hablando, contáis solamente con vuestras pobres fuerzas humanas.

VUESTRAS CAPACIDADES ESPIRITUALES, QUE DORMIDAS ESTÁN

No os ayudarán en nada para poder sobrellevar y aun pasar, ésta Prueba que todos tendréis.

Aquellos que escogieron vivir en la Verdad, serán tomados bajo Nuestra Protección, Nuestra Gracia os protegerá y os cuidará.

Mientras, aquellos que viven en la obscuridad, tratarán de destruirse los unos a los otros.

La Luz que emanará de vosotros, porque Me lleváis en vosotros, os conducirá a lugares seguros; para que no os mortifiquen aquellos que se dejaron llevar por el error de Satanás.

MUCHA TRIBULACIÓN HABRÁ EN EL MUNDO Y AUN EN EL UNIVERSO ENTEROMANTENEOS UNIDOS A MÍ, VUESTRO DIOS, EN NUESTRA SANTÍSIMA TRINIDAD

Y dejad que la Luz de la Verdad, que Mis Palabras de Sabiduría y alimento, os den la Paz, la Paz Absoluta de saber que estáis viviendo en la Verdad y en la seguridad que os heMos prometido.

ORAD, orad por el bien de vuestros hermanos y orad por vuestro propio bien, para que no caigáis en la Tentación, porque fuerte será.

Satanás os quiere destruir en cuerpo y alma, os repito.

Manteos unidos a la Luz Divina, a la Verdad Absoluta que emana de Nosotros.

Y no olvidéis esta verdad aprendida y ejercitada por mis primeros cristianos, que los hizo alcanzar la Corona de la Victoria,  enmedio de los más atroces martirios,

en la Primera Gran Persecución con que Satanás quiso exterminarlos. 

Y donde el emperador romano Nerón fué su perfecto instrumento, con las despiadadas torturas que idéo nuestro Adversario.

Y que ellos superaron blandiendo con magistral sabiduría el Sacramento con el que lo venciMos en el Calvario…

Y que formaba una parte intrínseca, de su formación en el catecumenado:

EL OCTAVO SACRAMENTO ES:

EL DOLOR

La Humanidad se horroriza por las ruinas que dejan las guerras en las ciudades y que destruyen palacios, templos, puentes, etc.

Y maldice los explosivos que destrozan pulverizándolo todo, lesionando y destruyendo todo.

El hombre era la Obra más perfecta y maravillosa de la Creación. Y Dios estaba lleno de júbilo, cuando lo contempló terminado.

Los Cielos se estremecieron de admiración.

Y la Tierra cantó su alegría, porque sería el planeta que acogería regiamente al rey-hombre, hijo de Dios.

El Pecado.

Más nefasto que todas las dinamitas, ha trastornado las raíces de hombre, en lo más íntimo del Pensamiento de Dios.

El Pecado, destruyó el complejo conjunto perfecto de carne y de espíritu, movido por los sentimientos;

en el que la carne era más pesada, pero no era contraria y mucho menos enemiga.

Con un espíritu que no estaba prisionero en ella, porque era su rey…

Y ella era dócil y lo guiaba hacia Dios. Era atraído por Él como un imán divino, mediante las relaciones de amor entre su Creador y su criatura.

El Pecado trastornó aquel armónico contorno que Dios había puesto alrededor de su hijo, para que fuese un rey feliz.

Caído el amor del hombre hacia Dios, cayó el amor de la Tierra hacia el hombre.

Y la ferocidad se desencadenó sobre la Tierra; entre los animales y entre hombre y hombre.

La sangre, que solo debiera haber sido calor de apasionado amor; se volvió una ardiente caldera de Odio.

Y en ardiente gorgoteo, contaminó el altar de la Tierra; en el cual el único rito que Dios quería, era el del Amor.

Y nació una planta espinosa y de fruto amargo: el Dolor.

Cuando el hombre desobedeció, él mismo introdujo el Dolor a la Tierra.

Al principio, el dolor fue sufrido como el hombre lo podía sufrir, en su embrionaria espiritualidad contaminada:

Un dolor animal hecho con los primeros dolores de la mujer y de las primeras heridas inferidas a la carne fraterna.

Un dolor feroz de alaridos y maldiciones, semilla siempre de nuevas venganzas.

Después se fue refinando en la ferocidad, pero no en el mérito. Y el Dolor se fue haciendo más vasto y complicado al igual que el Pecado.

Ninguno de los nacidos de mujer, está exento de las consecuencias del Pecado. Que violó para siempre el orden establecido por Dios.

Alteró la armonía entre las criaturas y el Creador. Contaminó el amor antes todo santo, con los falsos amores: el rebullir de pasiones carnales y fácilmente desordenadas…

Para que causaran las imperfecciones y la muerte espiritual al alma humana, creada con predestinación a la Gloria.

¿Irreparables estas consecuencias?

¿Obstáculo al Cielo para los hijos de Adán? ¡NO!

Si incancelables son los signos del Pecado. Si el castigo del dolor y de la Muerte permanecen. Si los fomes han quedado después del Redentor.

Y LOS SACRAMENTOS INSTITUIDOS POR ÉL,

HACEN DESCENDER LA GRACIA A LOS HOMBRES.

No están cerrados los Cielos, ni negada la Gloria a  aquellos que heroicamente saben conseguir la santidad.

El Mal, cualquiera que sea, tiene un noventa y nueve por ciento origen en el hombre.

Y el Bien tiene una sola fuente: DIOS.

Desde el momento en que Satanás quiso ser igual a Dios en todas sus acciones: libertad, potencia y libertad de actuar.

Quiso su propio pueblo como contraparte al Pueblo de Dios.

Y este fin persigue sin detenerse, lleno de Odio hacia Dios y hacia las criaturas que Él ama como Padre.

Y su Inteligencia conservada igual después de la fulminación divina.

Inteligencia agudísima, adecuada al Príncipe de los ángeles…

Y sus poderes los usa para este fin, espiando en cada acción del hombre.

Escuchando en cada una de sus palabras. Extrayendo del conocimiento de cada acción y palabra humana:

De la constitución física del individuo, de las enfermedades, de las desgracias, de los estudios, de las ocupaciones, de los proyectos, de los afectos…

De todo, ABSOLUTAMENTE DE TODO lo que le interesa al hombre…

Para hacer otros tantos terrenos donde sembrar su cizaña: creando confusiones y divisiones.

Utilizando todas las armas para atormentarlo.

Creando prodigios para seducirlo y hacerlo caer en el error.

El hombre es un niño irreflexivo y destructor, que busca con medios cada vez más refinados,

la manera de atormentar con armas cada vez más mortíferas y con intransigencias morales, cada vez más astutas; para obtener dominio sobre los demás.

Dos son las necesidades del hombre: el Amor y el Dolor.

El Amor que impide cometer el Mal. Y el Dolor que repara el Mal.

ESTA ES LA CIENCIA QUE SE DEBE APRENDER:

SABER AMAR Y SABER SUFRIR

Pero el Mundo NO sabe amar y NO sabe sufrir. Sabe hacer sufrir. Pero esto NO es amor, es Odio.

Soledad, amargura, desolación.

Satanás trabaja para aumentar el sufrimiento y llevar a las almas a la ruina, por medio de la desesperación.

¡CUÁNTO DOLOR HAY SOBRE LA TIERRA Y SOLO DIOS PUEDE ALIVIARLO!

Dios pliega siempre el Mal al Bien.

El dolor desde el punto de vista humano, es un mal por el sufrimiento que comporta.  

Pero desde el sobrenatural, es un bien; porque aumenta los méritos de los justos, al fortalecer las virtudes por el ejercicio de las mismas.

Porque saben sufrir sin desesperarse, sin rebelarse.

Y les da la oportunidad de ofrecerlo a Dios, como sacrificio de expiación por las flaquezas propias…

Repara los pecados del mundo y es redención por los que NO son justos. Para el hombre es muy difícil comprender y aceptar esto.

LA VIDA ES CRUZ. SIEMPRE.

Los que reniegan de Dios, cargan la cruz sin Él.

Las almas que huyen de la Cruz y del Dolor, huyen del Amor.

Volviéndose muy desgraciadas al carecer de la Paz interior que fortalece al alma con la Presencia de Dios.

El Dolor aceptado sin rebelión es Expiación.

En la pobre justicia humana, se pide que quién causó un daño, restituya lo que quitó arbitrariamente. Quién calumnió se retracte y así sucesivamente.

La Justicia de Dios exige la Reparación de la culpa por medio de la expiación, con los mismos medios que se usaron para cometerla.

Nadie quiere sufrir, pero todos buscan que los demás sufran…

En su paso por la tierra, el hombre más que para sufrir, vive para hacer sufrir.

Pero es mejor sufrir y expiar por un poco de tiempo en la Tierra y mientras dura la jornada terrena, que es solo un Instante en la Eternidad…

QUE EXPIAR EN EL PURGATORIO,

DONDE EL TIEMPO ESTÁ EN PROPORCIÓN DE UNO A MIL…

En el Purgatorio se sufre intensamente el Dolor de haber amado poco.

Y el proceso de regeneración, con el consiguiente crecimiento espiritual,

al que es sometida el alma por medio de la Purificación en el Purgatorio,

ES TANTO MÁS INTENSO Y MÁS DOLOROSO,

EN CUANTO MENOS SE AMÓ

El Dolor es Cruz, pero también Alas. Y es el camino que lleva a la conquista de las virtudes.

El Dolor es el termómetro perfecto que mide la capacidad de amar.

Porque el Amor y el Dolor tienen una unión íntima, tan fuerte que parece indisoluble.

Cuanto más se está en la Luz, tanto más se acepta, se ama y se desea el Dolor. Por el contrario, mientras más alejados estamos de Dios,

TANTO MÁS SE TEME Y SE ODIA EL DOLOR

Y por lo mismo, hay una rebelión contra él.LOS PECADORES

Que se han rebelado contra los Mandamientos de Dios, odian el Dolor porque es el principal obstáculo, para el goce de todos sus vicios.

Y NO soportan a este gran maestro de la vida espiritual, ya que lo consideran un verdugo cruel y despiadado que les impide el disfrute de la vida.

Y se rebelan contra el sufrimiento con la violencia:

EL SUICIDIO O EL HOMICIDIO

 Así el dolor es mal que los fermenta y los convierte en presas del Infierno.

Porque Satanás los atormenta y los lleva gradualmente a la desesperación;

haciendo que el hombre blasfeme por el dolor que él mismo se ha provocado

Y DEL CUAL TERMINA ACUSANDO AL CREADOR

MALDICIÉNDOLO Y BUSCANDO VENGANZAS QUE LLEVAN A MALES MAYORES.

LOS TIBIOS

Huyen del Dolor como de su peor enemigo.

Se la pasan gimoteando, buscando milagros y consuelos divinos.

Son las almas débiles, faltas de fuerzas para operar tanto en el Bien como en el Mal.

LOS JUSTOS

Primero: aceptan el Dolor con resignación amorosa.

Su Fe y su fidelidad les dicen que Dios es infinitamente Bueno y Misericordioso.

Y que si Él lo PERMITE, es porque de su dolor, va a sacar un bien mayor que es necesario.

Ya que al unirlo con los méritos de Jesús, Él va a darles un valor infinito, santificándolo al fundirlo con Él; ya que el Amor impide el Mal y el Dolor lo repara.

Lo soportan y ruegan, pidiendo amor para

AMAR MÁS A DIOS Y ADORARLO SOBRE TODAS LAS COSAS

(Sobre todo los seres más amados, porque Satanás los usa para hacernos renegar de Dios, con el dolor de la TRAICIÓN más artera)

Y aceptar el Dolor y el Sufrimiento, para amarLo  más a ÉL (a la Santísima Trinidad) y para saber sufrir.

Segundo: Aman obedeciendo y haciendo fuerza a sus quereres naturales, para hacer siempre la Voluntad Divina.

El Dolor que les comporta, lo lloran en los brazos de Dios. Sus lágrimas se enjugan al calor de la Ternura Divina.

Y comprenden la razón de su Sufrir.

Saben que Él las ama tanto, que les DA Y PERMITE dolores con un fin santo. Y al dejar su corazón en sus manos; reciben curación, aliento y consuelo.

Tercero: la sabiduría comporta dolor. El que aumenta su saber, aumenta su dolor.

El que conoce al Señor, le confía sus afectos, intereses, esperanzas y dolores.

Se abandona totalmente en Dios y ve en Él al Amigo, al Hermano, al Padre. A aquel que lo ama con su Amor Perfecto, como Perfecta es su Naturaleza Divina y se Une a Él.

Por eso hay que dar a Dios, lo que es de Dios y al hombre lo que es del hombre. Dar a cada uno el juicio justo.

ROMANOS 1,25

Si meditamos bien en nuestros tormentos, que a veces se convierten en un sufrimiento mortal, veremos que en cada tormento está el nombre de un hombre, (o de una mujer)

NUNCA EL DE DIOS

Y en el momento de la Desolación, el alma más que nunca debe ser la hija de Dios.

Y le llama con la seguridad de que puede hablarle, porque ha conquistado el derecho de ser escuchada.

NO más oscuridad de desolación humana. NO más afán de creyente que quiere y NO puede alcanzar la paz en el Dolor. Sino la alegría del sufrir:

Una alegría del alma, bajo el llanto de una carne que muere por último.

Carne y sentimientos son los vestidos del ‘yo’ espiritual, el verdadero ‘yo’.

Y la criatura santificada por su heroísmo, puede alcanzar a decir: “Por aquel SÍ’ que yo he dicho, ¡Escúchame!

Y hay que esperar en Dios y confiar en Él. Cuando se juntan dos para llevar una pena, ésta se hace más ligera.

Él enjuga toda lágrima de sus ojos y le consuela de un dolor que NO le puede evitar, porque sirve para la Gloria de Dios y la suya.

Comprende que la vida es una ráfaga que termina, cuando en el Cielo le son arrancadas las espinas que le fueran clavadas por amor.

SABE QUE EL MUNDO NECESITA SUFRIMIENTO

Y ACEPTA EL DOLOR PARA UNIRLO CON JESÚS,

LOS INVITADOS AL CALVARIO, TAMBIÉN ESTÁN INVITADOS A LA GLORIA CELESTIAL…

PARA LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS

Y así, uniendo su voluntad a la Divina, comparte con Dios, la necesidad del Dolor Absoluto, completo, profundo.

Hasta llegar a bendecirlo como una Gracia Inmerecida, que le permite unirse y parecerse al Dios Redentor, que adora con confianza y con amor.

Porque el Dolor es una gran Absolución cuando se sufre con santidad

Y SE UNE A LA MAGNA OBRA DE LA REDENCIÓN

Vivir junto a Jesús es un gran gozo hasta en el Dolor.

Y MORIR POR ÉL, ES PASAR A LA GLORIA

ABBA, ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA POR TÍ?

EL ALMA SE CONVIERTE DE CONSOLADA,

EN CONSOLADORA

Y DESEA ENJUGARLE LAS LÁGRIMAS A UN DIOS QUE NO ES AMADO.

Convertirse al Amor es saber soportar el dolor. Porque el amor nunca va separado del sufrimiento.

Porque al ser una cosa santa, desencadena la Furia del Enemigo.

En compensación, el sufrimiento nunca va separado de la Gloria, porque Dios es Justo y da a quien da.

Ya desde la Tierra, el alma prueba la Gloria del Cielo.

Y el Reino de Dios en ella, lo siente hecho realidad, por la Paz verdadera que le da la Presencia de Dios dentro de ella.

Esta Paz que es imperturbable en medio del más atroz de los tormentos,

MIENTRAS APURAN EL CÁLIZ AMARGUÍSIMO DEL ODIO

Y DE LO QUE DARÁN SU MÁXIMO TESTIMONIO

CON EL MARTIRIO

SE DEBE IMITAR A CRISTO EN TODO

Y es todavía siempre por el Dolor, el Holocausto con el que el hombre salva.

Continuando la Obra de salud, iniciada por Cristo, pues el Martirio del Dolor, está siempre presente en la vida de los elegidos.

Los cuales demuestran su justicia mediante su amor al Dolor, NO solamente soportado con resignación,

sino también pedido como

‘OCTAVO SACRAMENTO’

Y

“NOVENA BIENAVENTURANZA”

PARA SER UNGIDOS ‘VÍCTIMAS’

Y SER LA VERDADERA EFIGIE DE JESUCRISTO VÍCTIMA

Porque es por el Dolor y la Muerte, que Jesucristo fue el Salvador y el Redentor.

Del Mal, Dios siempre saca un fin bueno.

Los que martirizan al alma-hostia, hacen que ésta se encamine hacia la perfección.

El Purificador deberá dar cuenta de su crueldad. Pero las victorias sobre el Mal, son la Corona de los elegidos.

Si la Maldad NO pudiera crear en manos de Dios una consecuencia buena, Dios la hubiese destruido.

El Mal glorifica a los justos.

La obediencia a la Voluntad de Dios es el perno que fija y NO nos permite desfallecer, aumentando el amor y el deseo de perseverar.

Jesús fue Obediente hasta el extremo y nos recuperó a nosotros.

Y compartimos con Él, la Sublime Misión de recuperarle los hijos a Dios a través del Dolor y el Sacrificio… (de nuestra voluntad, a  SU VOLUNTAD)

Al beber del mismo cáliz que Jesús, que también en su Amargura es bello.

Porque tiene en su borde el sabor de los labios del Maestro, que ha sido el que bebió primero.

LA FUERZA DEL DOLOR

El Dolor NO es un castigo cuando se acepta y se hace uso de él rectamente.

Y SE CONVIERTE EN SACERDOCIO

QUE DA UN GRAN PODER SOBRE EL CORAZÓN DE DIOS.

Un gran mérito nacido con el Pecado.

Sabe aplacar la Justicia, porque Dios sabe emplear para el Bien, cuanto el Odio hace para causar Dolor.

A través de la Oración, el Dolor se hace soportable y se convierte solo en una molestia de la materia.

Y el corazón se fortalece con las fuerzas del león, para que el espíritu vuelva a ser rey.Cuanto más un alma está en la Luz, tanto más ama y acepta; ama y desea, el Dolor.

Cuando se vive inmerso y viviente en la Luz, se ama y se pide:

EL OCTAVO SACRAMENTO

Porque si con el Dolor hay Paz, entonces es prueba de que viene de Dios. Las almas-hostias hacen lo que Jesús hizo: hacer del Dolor el principal instrumento para salvar.

NO debe preocupar el llanto. También Él lloró.

Él sollozó gimiendo y con repugnancia de carne y de mente, mientras las lágrimas corrían por sus mejillas, ha dicho: Hágase tu Voluntad”

IMITAR AL MAESTRO, ES EL SECRETO QUE SALVA

Hágase tu Voluntad” Lo ha dicho. El espíritu solo, ha tenido el coraje de decirlo.

Entre las repugnancias y los miedos de todo el Cuerpo y del Pensamiento, contra el espíritu;

Se debe decir: ‘Señor, fundo mi voluntad en la Tuya y haz que tu Voluntad sea la mía.”

Y mientras la crueldad del Dolor flagela, Dios está junto al alma valerosa, como un Padre y un Amigo que la compadece.

Que la vela, que llora con ella y de la que recoge el infinito tesoro que Él necesita para salvar:

EL DOLOR QUE REDIME

Porque la tierra es un altar contaminado y el Dolor es el Holocausto por el Pecado.

El Amor es el holocausto por el sacrificio. Y el Amor nace en las almas al purificarse por el Dolor.

Dios NO condena las lágrimas, NI la repugnancia del hombre por el Sufrimiento y el Dolor.

Condena solo el Pecado, la resistencia a la Conversión y la Desesperación en su Misericordia.

“Bienaventurados los que lloran”

Lamentarse con Dios refugiándose en Él,

hace que las lágrimas sean las monedas más preciosas para la conquista del Cielo; si el hombre padece y las soporta, sin salir del amor y de la justicia.

Siempre hay dolores más fuertes que los propios.

Cuando analizamos nuestra condición…

Y vemos las circunstancias dolorosas de nuestra propia vida, comprobamos como Satanás nos ha pulverizado y casi nos ha destruído...

Y tenemos dos opciones: RENDIRNOS PARA QUE ACABE DE HACERLO… 

Entregándonos con el Espejismo de que SI NO guerreamos, desistirá de atacarnos y abandonará la idea de hacernos sufrir… -(la banderita blanca con él, es una pésima idea)

O hacer de nuestro Dolor un Arma Poderosísima que unida a los Dolores de nuestro Redentor, nos haga pasar de la Retaguardia al Frente…

Haciéndole pagar muy caro, por cada una de LAS LÁGRIMAS DIVINAS y de nuestras propias lágrimas, con la Oración de Intercesión..  Cuando el hombre se lamenta de su suerte y recuerda los dolores de Dios; se ve el sufrimiento tan relativo, que la Cruz cada día se hace más soportable.

El llanto es el tributo de nuestra condición de hombres.

Jesús y María Inmaculada lloraron muchísimo.

Los Dos que debieron estar exentos, tanto por su Pureza como por su Santidad.

Lloraron para Redimir y debieron vivir sumergidos en el Dolor.Las almas unidas a Dios

DEBEN EXPIAR POR SÍ MISMAS Y POR LAS DEMÁS

 Haciendo del Llanto una moneda para Rescatar a los esclavos que Satanás tiene amarrados a sus galeras.  

El alma-ostia pide Sufrir, para aliviar el sufrimiento de los demás y transformarlo en Paz y Luz, para que puedan salvarse.

EL HOMBRE ACUSA A DIOS, POR EL DOLOR QUE ÉL MISMO SE GENERA

Y LOS VERDADEROS HIJOS DE DIOS, SABEN AMAR EL DOLOR.

LO QUIEREN Y LO PIDEN PARA EXPIAR POR SÍ Y POR LOS DEMÁS.

PORQUE VIVIR UNIDOS A DIOS,

ES ALEGRÍA TAMBIÉN EN EL DOLOR

LA LEY DEL DOLOR

A esta dolorosa consecuencia del Desorden de un Ángel y de los Progenitores, NADIE ESCAPA.

La cruz y el calvario con que condenamos a Dios,

TENEMOS QUE VIVIRLO EN CUALQUIER LUGAR QUE ESTEMOS.

Ni siquiera el Hijo del Hombre, el Santísimo Verbo del Padre, que sin haber pecado, conoció los asaltos del Tentador que en la Hora en que fue el ‘Hombre’.

El Cordero de Expiación, cargó con los Pecados de todos los hombres y fue condenado a morir fuera de la Ciudad Santa, en el Desierto de los desiertos.

Aquel NO solo de su Pueblo, sino de los amigos y hasta de su Padre.

Porque siendo Dios y por lo tanto Eterno, Purísimo y exento de las consecuencias del Pecado, conoció el Dolor y la Muerte.  

Jesús vino a santificar el Dolor.

Sufriendo el Dolor por todos los hombres y fundiendo los dolores humanos en el Suyo Infinito, dando así mérito al Dolor.

Con el Martirio del Dolor, viene el Martirio del Amor…

NO menos consumante con su ardiente Dulzura, que el del Dolor.

Nadie fue más probado que Jesús.

Y nadie como Él, conoció la Soledad, la Incomprensión, el Abandono. Desde los celestes a los humanos.

Nadie padeció los dolores que Él ha padecido.

Dolores de toda especie. Siempre en aumento en cantidad y en intensidad. Y cada vez mayores.

Pero Él nunca reclamó al Padre por este Océano de Dolores que lo circundaban y que subían con sus olas amargas cada vez más grandes, para sumergirlo.

Nunca acusó al Padre. Sabía que Él permitía esto para exaltarlo después por sus méritos en medida infinita, en proporción a su Sufrimiento.

Él sabía que el Mal, el Dolor, la Soledad, la Angustia que sufría, venían del hombre decaído y manejado como una marioneta por Satanás.

Y NO podían dar más que Dolor a Aquel que era Dios en vestidura humana. Y que lo había hecho así para devolverle los hombres a Dios.

Los mismos a los que Satanás impulsaba y él lo sabía, porque estaba consciente de su próxima derrota; por la restitución del estado de Gracia a los redimidos.

Y SE VENGABA CON SU MÁXIMO ODIO CONTRA EL AMOR

El Dolor meditado, comprendido, contemplado sobrenaturalmente; NO es castigo del Rigor Divino, sino Gracia del Amor Divino.

Gracia que Dios concede a sus mejores hijos,

PARA HACER DE ELLOS PEQUEÑOS ‘CRISTOS’….

Por Coparticipación al Cáliz Amargo, a la Dolorosa Pasión del Getsemani al Gólgota…

A la Cruz que fue el Patíbulo de Cristo…

Yugo pesadísimo, aplastante.

Yugo que NO hubiera podido ser portado sin el Amor de Dios y por el prójimo, que lo vuelve ‘suave y ligero’…

Si NO a la carne; al menos al corazón, a la mente, al espíritu.

Fue el perfecto amor a Dios y al prójimo, el que hizo correr al Verbo de Dios al encuentro con su Cruz, con la ansiedad de haber ‘Todo cumplido’.

El Dolor es Holocausto y Participación a la misma suerte de Jesús.

El Dolor es embriagante más allá de la alegría, cuando es el Dolor de Cristo.

Y ÉL AYUDA SIEMPRE AL ALMA QUE LO AMA HASTA EL SACRIFICIO

Jesús subió a la Cruz Orando y Sufriendo.

La Conversión se obtiene con la Oración y el Dolor.

Después en el ánimo preparado para recibirla, se enciende la Luz de Dios y se hace Palabra y Vida.

Y por eso se debe gustar el Pan del Dolor de Dios.

En el tiempo preciso se debe contemplar el Dolor como el mejor de los dones.

Pero debe haber amor, una grande Fe y un gran, GRAN agradecimiento.

La peor de las torturas morales son la Ingratitud y el Desamor. Es peor que la tortura física.

Dar afecto y recibir indiferencia y rencor.

Dar obras y verlas rechazadas, supera en potencia a los golpes del flagelo y al penetrar de las espinas. Estas son cosas que golpean solo la carne…   Pero la Indiferencia, la Ingratitud y el Rencor, golpean al alma y sacuden al espíritu.

En momentos así, NO se deben mirar a las criaturas sino a Dios.

NO se debe pensar en la criatura que lastima, sino en Orar para proveer su paupérrima alma y entregarle su alma a Dios para que la sane y la convierta.

No se debe amar a la criatura por su persona, sino amar a Jesús en ella y así se encontrará lo Iue debe ser amado.

En la Hora de las Tinieblas el egoísmo domina y por medio de él, Lucifer trastorna el mundo.

Para el cristiano-alma-víctima, son algunas personas que NO agradecen o que traicionan.

Para Dios, son millones los que se niegan a Reconocerlo…DEBEMOS CONSOLARLO CON NUESTRO AMOR

Fernanda calla y todos meditan en la enseñanza recibida.

Tan asombrosa y tan perfecta…