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36 EL RESCATE DEL BAUTISTA


Hago un llamado URGENTE a todo el mundo católico para que el próximo DOMINGO 9 de Agosto se lleve a cabo una jornada de ayuno y oración a nivel mundial con el rezo del rosario de mi Preciosísima Sangre y con el rezo del Exorcismo de San Miguel, de 12:00 am a 6:00 pm, pidiéndole al Padre Celestial por la protección de mis Templos, Santuarios y Lugares Santos, que están siendo destruidos y profanados por las fuerzas del Mal en este mundo.

36 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Al día siguiente en el vado del Jordán, el camino verde que sigue paralelo al río, está lleno por viajeros que buscan la sombra de los árboles que lo bordean.

Hileras de borriquillos van y vienen junto con los hombres.

En el margen del río están tres hombres que pastorean algunas ovejas.

En el camino, José que está esperando, mira a un lado y a otro, buscando a alguien.

A lo lejos, en el entronque con otra vía, se ve aparecer a Jesús con los tres discípulos.

José llama a los pastores.

Éstos mueven el pequeño rebaño, haciéndolas avanzar por el prado.

Rápidamente se dirigen al encuentro con Jesús.

–       Yo casi no me atrevo… ¿Con qué palabras lo voy a saludar? 

José les dice:

–      ¡Oh, es muy bueno! Dile: “La paz sea contigo”. El saluda siempre así.

–      Él sí…

–     Pero nosotros…

José trata de animarlos:

–      ¿Y yo quién soy? No soy ni siquiera uno de sus primeros adoradores y me quiere mucho… muchísimo.

El pastor Juan pregunta:

–      ¿Quién es?

José lo señala diciendo:

–      Aquél más alto y rubio. 

Simeón dice:

–      ¿Le hablamos del Bautista, Matías?

–      ¡Sí!

–      ¿No pensará que lo hemos preferido antes que a Él?

Matías contesta:

–       No, hombre, Simeón. Si es el Mesías, ve dentro de los corazones y en el nuestro verá que en el Bautista seguíamos buscándolo a Él.

–      Tienes razón.

Los dos grupos están ya a pocos metros el uno del otro.

Ya sonríe Jesús, con esa sonrisa suya indescriptible.

 José acelera el paso.

Las ovejas, trotan azuzadas por los pastores.

Jesús levanta los brazos como para abrazarlos,

Y saludando:

–     La paz sea con vosotros. ¡Paz a ti Simeón, Juan y Matías, mis fieles y fieles de Juan el Profeta!

Y besándolo en la mejilla, especifica:

–     Paz a ti, José.

Los otros tres lo adoran primero postrados, besando la orla de su túnica y luego de rodillas.

Jesús los invita:

–     Venid amigos. Vamos junto a las aguas del río y bajo aquellos árboles. Allí hablaremos.

Todos bajan hasta el sitio señalado por Jesús, que se sienta en una gran raíz que está sobre la tierra.

Los otros se sientan en el pasto, a su alrededor.

Jesús sonríe lleno de felicidad, los mira con atención y dice:

–     Permitidme que conozca vuestros rostros. Ya conozco los corazones; son de hombres justos que van tras el bien y aman despreciando las utilidades del mundo.

Os traigo saludos de Isaac, Elías y Leví. También el saludo de mi Madre. ¿Tenéis noticias del Bautista?

Matías contesta:

–      Todavía está en prisión.

Nuestro corazón tiembla por él; porque está en manos de un cruel al que domina una criatura del infierno y al que rodea una corte corrompida.

Nosotros lo amamos. Tú sabes que lo amamos y que él merece nuestro amor. Después de que dejaste Belén, fuimos perseguidos.

Pero más que el odio; sentimos el vernos solos, abatidos como plantas que el ventarrón haya tronchado; porque te habíamos perdido.

Luego, después de años de dolor; sentimos que el Bautista era el hombre de Dios que se predijo que prepararía los senderos de su Mesías.

José nos ha dicho que fuiste donde el Bautista. Nosotros no estábamos allí ese día; quizás habíamos ido por él, a alguna parte.

Le servíamos con mucho amor en los servicios de alma que él nos pedía, como con amor lo escuchábamos, aunque fuera muy severo, porque no eras Tú-Verbo; pero decía siempre palabras de Dios. 

Y fuimos a él, porque pensamos que al hacerlo, te encontraríamos a Ti. Porque era a Ti Señor, a quién buscábamos.

–      Lo sé. Me habéis encontrado. Estoy con vosotros. 

Y señalando a Juan, les pregunta:

–      ¿Conocéis a éste?

–      Lo veíamos con los otros galileos, entre las gentes más fieles del Bautista.

Juan lo señaló varias veces diciéndonos: ‘Ved. Yo el primero; él el último. Después él será el primero y yo el último’ Jamás entendimos lo que quiso decir.

Jesús voltea hacia donde está Juan; lo atrae hacia su pecho con una sonrisa más resplandeciente todavía,

Y dice:

–      El Bautista quería decir, que él era el primero en decir: ‘He aquí al Cordero de Dios’

Y que éste será el último de los amigos del Hijo del Hombre, que hablará a las multitudes del Cordero.

Pero que en el corazón del Cordero, éste es el primero, porque ama al Cordero más que todos. Esto es lo que quería decir el Bautista.

Cuando lo veáis; porque lo volveréis a ver y lo serviréis hasta la hora que ya está determinada; decidle que él no es el último en el corazón del Mesías.

No tanto por ser pariente, sino por su santidad; Yo le amo igual que a estos.

Acordaos de ello, si la humildad del santo se proclama ser el último. La Palabra de Dios lo proclama compañero de su discípulo a quien más ama.

Decidle que amo a éste, porque lleva su nombre y porque encuentro en él su marca. Pues su corazón fue preparado para recibir al Mesías.

–       Lo diremos. Herodes no se atreve a matarlo por miedo al pueblo.

Y en esa corte de avaricia y corrupción, sería fácil librarlo si tuviéramos el suficiente dinero. En realidad, una fortuna. 

Todos los amigos han cooperado, pero todavía nos falta mucho.

Tenemos mucho miedo de que se nos acabe el tiempo y por no reunir lo necesario, que lo maten.

–     ¿Cuánto es lo que os hace falta para el rescate?

–     No para el rescate, Señor. Herodías lo odia y no quiere ni verlo. Y ella es la dueña de Herodes.

Es imposible un rescate. Pero en Maqueronte se han juntado todos los codiciosos del reino. Lo único que les importa es gozar y sobresalir; desde los ministros, hasta los criados.

Y para hacer esto se necesita mucho dinero. Hemos encontrado quien, por una considerable cantidad de dinero, dejaría salir al Bautista.

Esto, también Herodes lo desea; porque tiene miedo, no por otra razón. Miedo al pueblo y miedo a la mujer.

Si conseguimos liberarlo; podrá fingir que él no lo hizo. Así contentará al pueblo y la mujer no podrá acusarlo de nada.

–     ¿Cuánto quiere esa persona?

–     Veinte talentos de plata. Tenemos solo doce y medio.

Jesús se vuelve hacia Judas y le dice:

–     Judas, tú dijiste que esas joyas son muy valiosas.Judas contesta contundente:

–      Hermosas y preciosas.

–      Me parece que tú eres experto en estas cosas. ¿Cuánto crees que valen?

–      Sí lo soy. ¿Acaso quieres venderlas?

–      Tal vez. Dime, ¿Cuánto pueden valer?

–      Si se venden bien, por lo menos ocho talentos.

–     ¿Estás seguro?

–      Sí, Maestro. Tan solo las tiaras y las gargantillas son gruesas y pesadas.

Y están llenas de rubíes, zafiros, esmeraldas y amatistas.

Es oro purísimo. Por lo menos valen cinco talentos.

Los he revisado bien. Al igual que los brazaletes.

No puedo comprender como las frágiles muñecas de Aglae, los han podido llevar.

–      Eran sus cadenas, Judas.

–      Es verdad, Maestro. ¡Pero a muchos les encantarían semejantes grilletes!

–     ¿Lo crees?… ¿A quiénes?

Judas contesta evasivo:

–     ¡Oh! ¡A muchos!

–     Sí. A muchos que tan sólo son hombres, porque así se les llama. ¿Conoces a algún posible comprador?

–     ¿Quieres venderlas? Y ¿Por el Bautista? Pero, ¡Es oro maldito!

–      ¡Oh, incomprensión humana! Acabas de decir con un deseo patente, que a muchos les gustaría ese oro. ¿Y ahora dices que está maldito? ¡Ay Judas! ¡Judas!…  

Es maldito. ¡Sí!…

Es maldito, pero ella dijo: ‘Se santificará si sirve al que es pobre y santo’

Y lo dio con el fin de que el que fuere beneficiado, ruegue por su pobre alma; que como embrión de futura mariposa, crece en la semilla del corazón.

¿Quién más santo y pobre que el Bautista? Él es igual que Elías por su misión; pero superior a éste en santidad. Es más pobre que Yo.

Yo tengo una Madre y una casa. Cuando se tienen estas cosas, puras y santas como las tengo, jamás puede uno decir que está abandonado.

Él ya no tiene casa. Ni siquiera le ha quedado el sepulcro de su madre. La perversidad humana, todo lo ha destruido y profanado.

Así que dime, ¿Quién sería el comprador?

–     Hay uno en Jericó y muchos en Jerusalén.

¡Pero éste de Jericó!, es un astuto orfebre oriental. Usurero; contrabandista; mercader en amores; ladrón ciertamente… y tal vez homicida.

Y seguramente también es un perseguido de Roma. Quiere que se le llame Isaac, para que lo tomen por hebreo. Más su nombre verdadero es Diomedes. Lo conozco bien…

Simón Zelote, que habla poco, pero substancioso y que todo lo observa.

Lo interrumpe:

–     ¡Lo comprendemos! ¿Cómo hiciste para llegar a conocerlo tan bien?      

Judas  balbucea:

–      Bueno. Sabes. Para agradar a los amigos poderosos, he ido a su casa. Hemos tenido tratos. Para los del Templo. ¿Sabes?…

–       Ya caigo. Toda clase de servicios. – Concluye Simón con un tono helado y lleno de ironía.

Judas se enciende, pero calla…

Jesús interroga:

–      ¿Podrá comprarlas?

–       Pienso que sí. Jamás le falta el dinero.

Ciertamente es necesario saber vender; porque el griego es astuto. Y si ve que se las tiene que arreglar con un hombre honrado… un pichón de nido. Lo despluma a su gusto.

Pero si se trata de un buitre como él…

Zelote concluye:

–     Ve, Judas. Eres el tipo ideal para esto. Tienes la astucia de la zorra y la rapacidad del buitre. Perdón, Maestro. Hablé antes que Tú.

Jesús dice:

–      Pienso como tú. Y le pido a Judas que vaya.

Se vuelve hacia su predilecto y le dice:

–      Juan, vete con él. Nos reuniremos cuando baje el sol; en la plaza que está cerca del mercado.

Mirando a Judas, agrega:

–      Ve y has lo mejor que puedas.

Inmediatamente Judas se levanta.

Juan tiene la mirada del perro que implora, porque se le ha arrojado fuera.

Sin embargo,  Jesús ignora esa mirada suplicante y se vuelve hacia los pastores:

El apóstol más joven también se levanta y sigue a Judas. 

Jesús dice a los pastores:

–       Quiero alegraros.

Juan, el pastor contesta:

–      Siempre lo harás, Maestro. El Altísimo te bendiga por nosotros. ¿Ese hombre es tu amigo?

–      Sí. ¿No te parece que lo sea?

El hombre baja la cabeza y guarda silencio.

Simón dice:

–     Sólo quién es bueno, sabe ver.

Yo no soy bueno y no veo lo que la bondad ve. Veo lo externo. El bueno baja hasta el interior. También tú Juan ves como yo. Pero el Maestro es bueno y… ve…

Jesús pregunta:

–     ¿Qué ves en Judas, Simón? Te ordeno que hables.

Simón respira profundo y luego dice

–     Pues… al mirarlo pienso en ciertos lugares misteriosos que parecen cuevas de fieras y aguas estancadas y envenenadas.

Se vislumbra apenas algo que no está bien. Y al punto se retira uno lleno de miedo.

Por el contrario, por detrás hay tórtolas y ruiseñores y suelo abundante en aguas buenas y rico en hierbas salutíferas.

Quiero pensar que Judas es así. Lo creo, porque lo tienes contigo. Tú, que conoces…

–     Sí. Yo lo conozco. Hay muchos pliegues en el corazón de ese hombre.

Pero no le faltan los lados buenos. Lo viste en Belén y en Keriot.

Este lado bueno, completamente humano, hay que elevarlo a una bondad espiritual.

Entonces Judas será como tú quisieras que fuera. Es joven…

–      También Juan es joven, tiene sólo diecisiete años…  

Jesús lo mira con la vista espiritual que lee los pensamientos y los corazones:

–     Y tú concluyes en tu corazón: “y es mejor”.

¡Pero, Juan es Juan! Simón. Ama a ese pobrecito de Judas… Te lo ruego. Si lo amas… te parecerá más bueno.

–     Me esfuerzo en hacerlo, por Ti. Pero es él; el que rompe mis esfuerzos como si fueran cañas de río.

Maestro, yo tengo solo una ley: hacer lo que Tú quieras. Por esta razón amo a Judas; no obstante existe algo dentro de mí que me previene contra él.

–    ¿Qué cosa es, Simón?

–    Nada en concreto.

Algo así como el grito del soldado que está de guardia durante la noche y me dice: ‘¡Alerta! ¡No te duermas! ¡Mira!… ¡No sé!… no tiene nombre esta cosa. Pero, es contra él…

–    No pienses más en esto, Simón. Ni te esfuerces en definirla.

Hace daño conocer ciertas verdades. Y te podrías equivocar al conocerlas. Déjasela a tu Maestro. Dame tu amor y piensa en lo que me hace feliz.

Pasan las horas y por la tarde en la plaza,

Simón grita:

–    ¡Maestro! Ya viene Judas.

Jesús voltea hacia donde indicara su apóstol y puede constatar que Judas viene triunfante.

Juan sonríe a Jesús… Pero no parece muy feliz.  

35 UNA GUERRA DESIGUAL


Hago un llamado URGENTE a todo el mundo católico para que el próximo DOMINGO 9 de Agosto se lleve a cabo una jornada de ayuno y oración a nivel mundial con el rezo del rosario de mi Preciosísima Sangre y con el rezo del Exorcismo de San Miguel, de 12:00 am a 6:00 pm, pidiéndole al Padre Celestial por la protección de mis Templos, Santuarios y Lugares Santos, que están siendo destruidos y profanados por las fuerzas del Mal en este mundo.

35 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Se extiende la hondonada desertica en esta vasta soledad pedregosa.

Es un territorio tan abrasado que ha quedado reducido a polvo amarillento, que de vez en cuando el viento levanta en pequeños remolinos;

que parecen hálito de boca febril por lo seco y calientes que están y que son muy molestos, por el polvo que con ellos penetra en la nariz y en la faringe.

Muy raros se encuentran, algún pequeño matorral espinoso, que ha resistido en aquella desolación: parecen los restos de mechones de cabellos en la cabeza de un calvo.

Arriba, un cielo despiadadamente azul; abajo, el terreno árido; en torno, rocas y silencio. 

Es un lugar totalmente inhóspito en el que sobreviven  escasas plantas espinosas que tienen muy pocas hojas y algunos matorrales. 

Desde el momento en que decidieron quedarse, Judas que no está acostumbrado a sufrir ninguna incomodidad y jamás ha hecho ningún tipo de sacrificio personal, salvo los ayunos prescritos.

Ha sufrido terriblemente el paso de las horas…

Haciendo un recuento de todo lo que dejó atrás y lo que está ahora frente a él, en esta aventura que no está resultando para nada como lo esperaba…. 

Pero Satanás necesita enterarse de TODO lo que está haciendo Jesús. Y como en este apóstol tiene una posesión espiritual completa y perfecta por la soberbia y la maldad con que lo ha envenenado:

Y no está dispuesto a permitir que la comodidad egoísta de Judas, le arrebate la oportunidad inapreciable que obtuvo desde que el Maestro decidió incluirlo en el colegio apostólico.

E imponiendo su tiranía en el corazón del apóstol, la decisión de seguir adelante se fortalece, pues Judas está dispuesto a triunfar a como dé lugar…

Cuatro días después…

El mismo lugar del monte; sólo que ahora es de noche.

Una noche estrellada, con una belleza de cielo nocturno incomparable.

Las constelaciones mayores parecen racimos de diamantes, de claros topacios, de pálidos zafiros, suaves ópalos, tenues rubíes, en un radiante baño de luz.

Que titilan, se encienden y se apagan siempre más hermosas.

De vez en cuando una estrella fugaz raya el cielo y desaparece con rumbo desconocido en el horizonte. 

Los cuatro están sentados en círculo, a la entrada de la cueva.

Los restos de la hoguera ya son sólo un pequeño cúmulo de ardientes brasas, que con sus resplandores derraman su reflejo rojizo sobre los cuatro rostros.

Jesús está diciendo:

–     Sí, nuestra permanencia aquí ha terminado. Ésta. La mía duró cuarenta días…

La otra vez duró cuarenta días. Era todavía invierno en estas alturas y Yo, no tenía alimentos.

Fue un poco más difícil que esta vez. ¿No es así? Sé que habéis sufrido también en este tiempo.  

Lo poco que teníamos y que os daba no era nada, especialmente para el hambre de los jóvenes; era suficiente sólo para impedir que languidecierais.   

El agua, todavía más escasa.

El calor es tórrido durante el día; diréis que no hacía este calor en invierno; pero sí había un viento seco que bajaba quemando los pulmones desde aquella cima.

Y subía desde aquella hondonada cargado de polvo desértico y secaba más aún que este calor estival que se puede aliviar sorbiendo el jugo de estos frutos amargos ya casi maduros.

En cambio entonces el monte sólo proporcionaba viento y yerbas quemadas por el hielo en torno a las raquíticas  acacias.

No os he dado todo porque he reservado para el regreso los últimos panes y el último queso con el último odre…

¡Es hora de irnos!

Yo sé lo que fue el regreso, estando exhausto, en la soledad del desierto…

Recojamos nuestras cosas y pongámonos en camino.

La noche es aún más clara que la que nos condujo aquí. No hay luna, pero el cielo llueve luz. Vamos.  

Recordad este lugar, sabed recordar cómo se preparó Cristo y cómo se preparan los apóstoles, cuál es el modo que enseño de prepararse los apóstoles.

Se ponen en pie.

Simón hurga entre las brasas con una rama. Las reaviva y las extiende con el pie.

Echa encima algunas yerbas secas y en la llama enciende una rama de acacia que mantiene en alto a la entrada de la cueva. 

Mientras Judas y Juan recogen mantos, alforjas y unos pequeños odres de piel, de los que sólo uno está todavía lleno.

Luego apaga la rama contra la roca, carga su fardo y se pone el manto como todos, atándoselo a la cintura para que no moleste al andar.

Bajan sin más palabras uno detrás de otro por un sendero inclinadísimo, espantando a los pequeños animales que están comiendo las pocas yerbas que todavía resisten el sol.

El camino es largo e incómodo. Por fin llegan al llano.

Que sigue siendo arduo porque está lleno de piedras y lascas que se mueven traidoras bajo el pie, hiriéndolo incluso; porque la tierra reducida a polvo, las oculta y no se pueden evitar.

Aquí donde matorrales quemados, espinosos, arañan y dificultan el paso enganchándose en los bajos de las túnicas; pero es un camino más transitable.

Arriba las estrellas están cada vez más fulgurantes y hermosas.

Caminan por horas. 

La llanura es cada vez más estéril y triste.

En algunas grietas pequeñas del terreno, brillan luces fosforescentes, como si fueran brillantes sucios.

Juan se inclina a mirarlas…

Jesús explica:

–     Es la sal del subsuelo; está saturado de sal. Aflora con las aguas de primavera y después se seca. Por eso la vida no resiste aquí.

El mar Oriental, a través de profundas venas, esparce su muerte en muchos kilómetros a la redonda.

Sólo donde manantiales de agua dulce combaten su acción mordiente, es posible encontrar plantas… y también alivio.

Tan solo donde hay fuentecillas de agua dulce que le combaten, es posible encontrar algún refrigerio.

Siguen caminando y se detienen junto a un peñasco cóncavo que da un poco de refugio.

Jesús abre su alforja y dice:

–    Detengámonos aquí. Siéntense. Dentro de poco cantará el gallo.

Hemos caminado desde hace seis horas. Debéis tener hambre, sed y cansancio. 

Tomad. Comed y bebed sentados aquí en torno a mí, mientras os digo todavía otra cosa que vosotros transmitiréis a los amigos y al mundo.

Jesús abre su morral y ha sacado de ella pan y queso, lo corta y lo distribuye. De un odre sirve en un cuenco agua, y también la distribuye.

Judas pregunta:

-¿Tú no comes, Maestro?

-No. Yo os hablo. Oíd.

Hubo una vez un hombre que me preguntó si alguna vez había sido Yo tentado. Si había Yo pecado. Si jamás había Yo caído en tentación.

Y se admiró de que Yo el Mesías, hubiese pedido para resistir y para vencer, la ayuda del Padre, diciendo: “Padre, no me dejes caer en la tentación”».

Jesús continúa relatando su primer encuentro con Satanás y lo hace en voz baja, despacio, como si contase un hecho totalmente ignorado.

Judas baja la cabeza cohibido, como si estuviera molesto.

No es Judas, es Satanás hospedado en Judas que no puede asimilar el que un hombre, creatura muy inferior a él, lo haya vencido…

Pero los otros están tan centrados en mirar a Jesús, que eso les pasa desapercibido.

Jesús continúa:

–      Ahora amigos míos, podéis saber lo que tan solo superficialmente supo aquel hombre. 

Después del bautismo estaba limpio, pero no se está nunca suficientemente limpio respecto al Altísimo.

Y la humildad de decir “soy hombre y pecador” es ya bautismo que limpia al corazón.

Vine aquí. Me había llamado “el Cordero de Dios” aquel que santo y profeta, veía la Verdad y vio bajar al Espíritu sobre el Verbo y ungirle con su crisma de amor…

Mientras la Voz del Padre llenaba los cielos de su sonido diciendo: “He aquí a mi Hijo muy amado en quien me he complacido”.

Tú, Juan, estabas presente cuando el Bautista repitió las palabras…

Después del bautismo, a pesar de estar limpio por naturaleza y limpio por figura, quise “prepararme”.

Y por eso vine aquí.

Sí, Judas. Mírame, que mis ojos te digan lo que aún calla la boca. Mírame, Judas.

Mira a tu Maestro, que no se sintió superior al hombre por ser el Mesías.

Y que sabiendo que era el Hombre, quiso serlo en todo, excepto en condescender al mal. Eso es. Así.

Ahora Judas ha levantado la cara y mira a Jesús, que está frente a él.

Por su mirada pasa una sombra fugaz, antes de posar sus ojos atentos en su Maestro.

Con el Don del Discernimiento a veces Dios nos permite ver LA REALIDAD de lo que está sucediendo y cuando acontece que alguien muy querido nos apuñala el corazón…

O cuando los que nos ODIAN y nos perjudican, con este carisma también ‘vemos‘ QUIÉN ES el que verdaderamente nos atormenta y ¡Es mucho más fácil ejercer el PERDÓN!

La luz de las estrellas hace brillar los ojos de Jesús como si fueran dos estrellas fijas en un pálido rostro.

–     Para prepararse a ser maestro, hay que haber sido discípulo.

Yo, como Dios, sabía todo, con mi inteligencia, incluso, Yo podía comprender las luchas del hombre, por poder intelectivo e intelectualmente.

Pero un día algún pobre amigo mío, algún pobre hijo mío, habría podido decir y decirme: “Tú no sabes qué es ser hombre y tener percepción del sentido y pasiones”.

Habría sido un reproche justo.

Vine allí, a aquel monte, para prepararme no sólo a la misión,  sino también a la tentación. 

¿Veis? Aquí, donde vosotros estáis, Yo fui tentado. ¿Por quién? ¿Por un mortal? No. Demasiado débil habría sido su poder.

Yo fui tentado directamente por Satanás.  

Y he sentido todas las necesidades del que está en el mundo:

He tenido hambre, he sentido sed. He sentido el frío hiriente de la noche del desierto. 

Estaba agotado. Hacía cuarenta días que no probaba alimento. Sentí el cuerpo quebrantado por la falta de descanso en el lecho.

Y por las largas caminatas recorridas en condiciones de debilidad tal, hasta el punto de no poder dar un paso más.

Pero mientras estuve sumergido en la Oración, todo desaparecía con el gozo de hablar con Dios.

Más bien que desaparecer, el dolor se me hacía soportable.

Lo sentía como una molestia de la materia, de quien está en el mundo.

Porque Yo también tengo un cuerpo verdadero y está sujeto a todas las debilidades, igual que todos los cuerpos humanos.

Sí. Del hombre he tomado la primera y la segunda de las tres partes que le constituyen.

Y con el cuerpo, tengo un corazón. 

He tomado la materia con sus exigencias y lo moral con sus pasiones. Y, si por voluntad propia he doblegado en el momento de su nacimiento todas las pasiones no buenas,

He dejado que crecieran poderosas como cedros centenarios, las santas pasiones del amor filial, del amor patrio, de las amistades, del trabajo, de todo lo que es óptimo y santo.

Aquí sentí nostalgia de mi Madre lejana, aquí sentí necesidad de que Ella prodigara sus cuidados a mi fragilidad humana.

Aquí sentí renovarse el dolor de haberme separado de la única que me amaba perfectamente,

Aquí presentí el dolor que me está reservado y el dolor de su dolor; pobre Mamá, se le agotarán las lágrimas de tantas como deberá esparcir por su Hijo y por obra de los hombres.

Aquí sentí el cansancio del héroe y del asceta que en una hora de premonición se hace conocedor de la inutilidad de su esfuerzo…

He llorado la tristeza llamada ‘magia de Satanás’

No es pecado estar tristes si los momentos son dolorosos, es pecado ceder más allá de la tristeza y caer en inercia o desesperación.

Y Satanás enseguida acude cuando ve a uno caído en languidez de espíritu.

Vino. Bajo apariencia de benigno viajero. Toma siempre formas benignas…

Yo tenía hambre… y tenía mis treinta años en la sangre. Me ofreció su ayuda.

En primer lugar me dijo: “Di a estas piedras que se conviertan en pan”.

Pero antes… sí… antes me habló de la mujer… ¡Oh, él sabe hablar de ella, la conoce a fondo!

La corrompió primero, para hacerla su aliada de corrupción.

No soy sólo el Hijo de Dios, soy Jesús, el obrero de Nazaret.

A aquel hombre que me hablaba, preguntándome si conocía tentación y casi me acusaba de ser injustamente beato por no haber pecado, le dije:

“El acto se aplaca en la satisfacción. La tentación no rechazada no cae, sino que se hace más fuerte. Y a ello concurre Satanás azuzándola”.

Rechacé la tentación tanto del hambre de la mujer como del hambre del pan.

Y debéis saber que Satanás me presentaba la primera – y no estaba equivocado, humanamente hablando – como la mejor aliada para afirmarse en el mundo.

La Tentación, no vencida por mi respuesta: “no sólo de sentido vive el hombre”  me habló entonces de mi misión.

Quería seducir al Mesías después de haber tentado al Joven y me incitó a aniquilar a los indignos ministros del Templo con un milagro…

No se rebaja el milagro, llama del Cielo, a hacer de él un montón de lazos mimbreños para coronarse con ellos.

No se tienta a Dios pidiendo milagros para fines humanos.  

Esto quería Satanás. El motivo presentado era el pretexto, la verdad era: “Gloríate de ser el Mesías”; para llevarme a la otra concupiscencia, la del orgullo.

No vencido por mi “No tentarás al Señor tu Dios“, me insidió con la tercera fuerza de su naturaleza: el oro. ¡Oh, el oro!

Gran cosa el pan y mayor aún la mujer, para quien anhela el alimento o el placer; grandísima cosa es para el hombre la aclamación de las multitudes…

Por estas tres cosas, ¡Cuántos delitos se cometen! ¡Ah!, pero el oro… el oro…!

¡Llave que abre, círculo que suelda, es el alfa y el omega de noventa y nueve de cada cien de las acciones humanas!

Por el pan y la mujer, el hombre se hace ladrón; por el poder, homicida incluso; pero por el oro se hace idólatra.

Satanás, el rey del oro, me ofreció su oro a condición de que lo adorase…

Lo traspasé con las palabras eternas: “Adorarás sólo al Señor tu Dios”.

Aquí, aquí sucedió esto.

Jesús se ha puesto en pie.

En el marco de la naturaleza llana que le circunda y de la luz ligeramente fosforescente que llueve de las estrellas, parece más alto que de costumbre.

También los discípulos se levantan.

Jesús sigue hablando, mirando fija e intensamente a Judas,

Mientras continúa:

–      Entonces vinieron los ángeles del Señor…

El Hombre había vencido la triple batalla.

El Hombre sabía qué quería decir ser hombre y había vencido.

Estaba exhausto, la lucha había sido más agotadora que el largo ayuno…

Mas el espíritu descollaba en gran medida… Yo creo que ante este completarme como criatura dotada de cognición se estremecieron los Cielos.

Yo creo que desde ese momento vino a mí el poder de milagros.

Había sido Dios. Yo me había hecho el Hombre.

Ahora, venciendo al animal que estaba unido a la naturaleza del hombre, he aquí que Yo era el Hombre-Dios, lo soy.

Como Dios todo lo puedo, como Hombre todo lo conozco.

Haced también vosotros como Yo si queréis hacer lo que Yo hago. Y hacedlo en memoria mía.

Aquel hombre se maravillaba de que hubiera solicitado la ayuda del Padre. Y de que le hubiera rogado que no me dejara caer en tentación…

Es decir, que no me dejara a merced de la Tentación más allá de mis fuerzas.

Creo que aquel hombre ahora que sabe, ya no se asombrará. Actuad también vosotros así, en memoria mía y para vencer como Yo.

Y no dudéis nunca, viéndome fuerte en todas las tentaciones de la vida, victorioso en las batallas de los cinco sentidos.

Del sentido y del sentimiento, sobre mi naturaleza de verdadero Hombre (la que tengo además de mi naturaleza de Dios). Recordad todo esto.

Os había prometido llevaros a donde hubierais podido conocer al Maestro…

Desde el alba de su día, un alba pura como esta que está naciendo, hasta el mediodía de su vida; aquél del cual me alejé para ir hacia mi humana tarde…

Le dije a uno de vosotros: “Yo también me he preparado”; ahora veis que era verdad.

Os doy las gracias por haberme hecho compañía en este retorno al lugar natal y al lugar penitencial.

Los primeros contactos con el mundo me habían nauseado y desilusionado; es demasiado feo. Ahora mi alma está nutrida de la médula del león:

De la fusión con el Padre en la Oración y en la soledad. 

Puedo volver al mundo para coger de nuevo mi cruz, mi primera cruz de Redentor: la del contacto con el mundo.

Con el mundo en el que demasiado pocas son las almas cuyo nombre es María, cuyo nombre es Juan… Ahora escuchad;

tú especialmente, Juan:

–      Volvemos adonde mi Madre y los amigos. Os ruego que no le habléis a mi Madre de la dureza que han opuesto al amor de su Hijo; sufriría demasiado.

Sufrirá mucho, mucho, mucho… por esta crueldad del hombre… mas no le presentemos ya desde ahora el cáliz: ¡Será muy amargo, cuando le sea dado!

Tan amargo que, como un tóxico, le bajará serpenteando a las entrañas santas y a las venas y se las morderá y le helará el corazón.

¡Oh!, ¡no digáis a mi Madre que Belén y Hebrón me rechazaron como a un perro! ¡Tened piedad de Ella! Tú, Simón, eres anciano y bueno, eres un espíritu de reflexión y sé que no hablarás.

Tú, Judas, eres judío y no hablarás por orgullo regional. Mas tú Juan, tú, galileo y joven, no caigas en el pecado de orgullo, de crítica, de crueldad. Calla.

Más tarde… más tarde a los demás les dirás cuanto ahora te ruego que calles. También a los demás. Hay ya mucho que decir de las cosas del Cristo…

¿Por qué añadir lo que es de Satanás contra el Cristo? Amigos, ¿Me prometéis todo esto?

–      ¡Oh! ¡Maestro! ¡Claro que te lo prometemos, estate seguro!

–      Gracias. Vamos hasta aquel pequeño oasis acariciado por el camino que lleva al río. Allí hay un manantial, una cisterna llena de frescas aguas, sombra y verdura.

Podremos encontrar alimento y descanso hasta el anochecer. A la luz de las estrellas nos llegaremos hasta el río, hasta el vado.

Y esperaremos a José o nos uniremos a él en el caso de que ya haya vuelto. Vamos.

Y se ponen en camino, mientras el primer arrebol en el límite del Oriente dice que un nuevo día nace.

 

32 LEVADURA DE CONVERSION


32 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Hago un llamado URGENTE a todo el mundo católico para que el próximo 9 de Agosto se lleve a cabo una jornada de ayuno y oración a nivel mundial con el rezo del rosario de mi Preciosísima Sangre y con el rezo del Exorcismo de San Miguel, de 12:00 am a 6:00 pm, pidiéndole al Padre Celestial por la protección de mis Templos, Santuarios y Lugares Santos, que están siendo destruidos y profanados por las fuerzas del Mal en este mundo.

A través del camino montañoso, Jesús va caminando con sus discípulos por una vereda serpenteante que corta la pendiente y sigue el curso del río.

Juan está rojo como la púrpura, cargado como un mozo de cuerda, con una saca grande bien llena.

Judas, por su parte, porta la de Jesús junto con la suya.

Simón lleva sólo la suya y los mantos.

Jesús viste de nuevo su túnica, la madre de Judas debe haber encargado que se la lavaran porque no tiene arrugas. Y calza sus sandalias. 

A pesar del calor y la fatiga, Juan no pierde su buen humor.

Y exclama:

–    ¡Cuánta fruta! ¡Qué hermosos viñedos hay en aquellas colinas! Maestro, ¿Este es el río en cuyas riberas nuestros padres cogieron los racimos milagrosos’

Jesús contesta:

–    No. Es el otro que está más hacia el sur. Pero toda la región es rica en sabrosas frutas.

Simón observa:

–    Ahora ya no es tan fértil aunque siga siendo bella.

Jesús aclara:

–    Muchas guerras han devastado la tierra. Aquí se formó Israel… pero para esto debió fecundarse con su sangre y la de los enemigos.

–   ¿En dónde encontraremos a los pastores?

–    A cinco kilómetros de Hebrón; en las riberas del río que me preguntaba Juan.

–   ¿Entonces es más allá de aquellas colinas?

–    Sí.

–    Hace mucho calor, Maestro. Después ¿A dónde iremos?

–    A un lugar mucho más caliente. Pero os ruego que vengáis.

Caminaremos de noche. Las estrellas son tan claras que no hay oscuridad. Os quiero mostrar un lugar…

Juan pregunta:

–   ¿Una ciudad?

–    No. Un lugar que os hará entender al Maestro; mejor tal vez que sus palabras.

Judas dice:

–    Perdimos varios días por ese incidente sin importancia. Destruyó todo…

Y mi madre que había preparado tantas cosas, ha quedado desilusionada. No sé por qué has querido retirarte hasta la purificación.

Jesús contesta:

–    Judas, ¿Por qué llamas sin importancia un suceso que fue una gracia para un verdadero fiel? ¿No querrías para ti una muerte semejante?

Había esperado toda su vida al Mesías. Cuando era anciano fue por caminos ásperos a adorarlo. Cuando le dijeron: ‘Está en…’ conservó en su corazón por treinta años, las palabras de mi Madre.

El amor y la fe lo revistieron con su fuego en la última hora que Dios le reservó. El corazón se le partió de alegría.

Se le incendió en el fuego de Dios como un holocausto agradable. ¡Qué mejor suerte que ésta!

¿Aguó la fiesta que habías preparado?… Ve en esto una respuesta de Dios.

Que no se mezcle lo que es del hombre con lo que es de Dios. Tu madre, me verá otra vez. todo Keriot puede venir al Mesías; el viejo ya no tenía fuerzas para hacerlo.

He sido feliz de haber estrechado con el corazón, al viejo padre que moría y de haber encontrado su espíritu. Y por lo demás…

¿Para qué dar escándalo con mostrar desprecio a la Ley? ¿Cómo puedo decir que sean fieles, si Yo no lo Soy?

Simón responde:

–     Creo que este es el error de nuestra decadencia. Los rabíes y los fariseos aplastan al pueblo con sus preceptos y después hacen como el que profanó la casa de Juan, que la convirtió en un burdel.

Judas aclara:

–     Es uno de Herodes.

–     Sí, Judas. Pero las mismas culpas cometen las castas que se llaman a sí mismas ‘santas’ ¿Tú qué opinas Maestro?

–     Afirmo que con tal de que haya un poco de verdadero fermento y de verdadero incienso en Israel, se hará el pan y se perfumará el altar.

–     ¿Qué quieres decir?

–     Quiero decir que si hay alguien que con recto corazón venga a la verdad. La Verdad se esparcirá como fermento en la masa de harina y como incienso en todo Israel.

–     ¿Qué fue lo que te dijo esa mujer?

Jesús no responde y se vuelve hacia Juan:

–      Pesa mucho y te cansas. Dámela.

El discípulo más joven contesta:

–     No, Jesús. Estoy acostumbrado a las cargas y luego… me lo aligera al pensar en la alegría que tendrá Isaac.

Al dar vuelta a la colina, a la sombra del bosque se encuentran con las ovejas de Elías, los pastores están bajo la sombra de un árbol, cuidándolas.

Ven a Jesús, se levantan de un salto y corren. Cuando están frente a Él,

Jesús les pregunta:

–     La paz sea con vosotros. ¿Qué hacíais?

Isaac contesta:

–     Estábamos preocupados por Ti. Por el retraso. No sabíamos si ir a tu encuentro u obedecer.

Decidimos venir hasta aquí para obedecerte y al mismo tiempo satisfacer a nuestro amor; pues debías de haber llegado aquí desde hace varios días.

–    Tuvimos que detenernos.

–   ¿Pasó alguna desgracia?

–    Ninguna, amigo. Un fiel murió en mi pecho. Sólo fue eso.

Judas interviene:

–   ¿Qué querías que sucediese pastor? Cuando las cosas están bien organizadas… 

Claro que es menester saber disponerlas y preparar los corazones para recibirlas. Mi ciudad tributó honores al Mesías. ¿Verdad, Maestro?

Jesús responde:

–   Es verdad, Isaac. Al regresar pasamos por la casa de Sara.

También la ciudad de Yuttá, sin ningún otro preparativo que el de su bondad sencilla y la verdad con la que me predicaste, logró entender la esencia de mi doctrina.

Aman con un amor práctico, desinteresado y santo. Isaac, te envían alimentos y vestidos. 

Todos contribuyeron a aumentar los óbolos de tu casa. Tómalos. No tengo dinero. Pero te traje esto que está purificado con la caridad.

–    No, Maestro. Déjalo contigo. Yo estoy acostumbrado a no tener nada.

–    Ahora tienes que ir a lugares a donde te enviaré y lo necesitarás. No es mucho pero sabrás emplearlo.

Ahora se dirige al discípulo más joven:

–     Juan, dale aquella alforja.

Y agrega mirando a Isaac: 

–     Es un regalo que está lleno de amor.

Isaac toma la alforja y va a vestirse detrás de un matorral; pues todavía está descalzo y viste su rara toga improvisada con su cobija.

Elías dice:

–     Maestro, tres días después de que te fuiste, estábamos apacentando los animales en Hebrón.

Y la mujer que estaba en la casa de Juan, nos mandó una criada con esta bolsa diciendo que quería hablar con nosotros.

La primera vez la devolví y le dije: ‘No tengo nada que escuchar’.

Luego la sirvienta regresó y dijo: ‘Ven, en el Nombre de Jesús’. Y fui… esperando que no estuviese su… el hombre que la tiene allí.

Quería saber muchas cosas, pero yo hablé con prudencia. Es una prostituta.

Tuve miedo de que fuese una trampa contra Ti. Me preguntó quién Eres; donde vives; qué es lo que haces; si eres un grande de Israel.

Le dije: ‘Es Jesús de Nazareth. Está por todas partes, porque es un maestro y va enseñando por la Palestina’

También dije que eras un hombre pobre y sencillo. Un obrero a quien ha hecho sabio la Sabiduría… no dije más.

Jesús contesta:

–     Hiciste bien.

Y simultáneamente Judas exclama:

–     ¡Has hecho mal! ¿Por qué no le dijiste que Él es el Mesías? ¡Qué es el Rey del Mundo!

¡Hay que aplastar la soberbia romana bajo el poder de Dios!

Elías explica:

–     No me hubiera entendido. Y luego… todo lo que es de Jesús, es santo

¿Cómo puedo saber lo que ella piensa? No quise poner en peligro a Jesús, hablando de más. Que el mal le venga de cualquier otro, pero no de mí.

Judas se vuelve hacia Juan:

–    Juan, vamos a decirle quién es el Maestro. A explicarle cuál es la Verdad santa.

Juan objeta:

–    Yo no. Iré solo que Jesús me lo ordene.

–   ¿Tienes miedo? ¿Qué puede hacerte? ¿Te causa asco?… El Maestro no le tuvo.

–    No es miedo ni asco. Tengo compasión de ella.

Pero pienso que si Jesús hubiera querido; se hubiera detenido a instruirla. No lo hizo. Entonces no es necesario que lo hagamos nosotros.

Elías muestra la bolsa diciendo:

–     Entonces no había señales de conversión. Pero ahora…

Judas la toma y se sienta sobre la hierba.

Closeup of gold jewelery with precious stones

Extiende su manto y abre la bolsa dejando que caiga sobre él, todo su contenido:

Es un montón de anillos, collares, gargantillas, brazaletes, aretes, pulseras, tiaras… adornadas con piedras preciosas.

Oro brillante que cae sobre el amarillo oro del vestido del apóstol.

Judas, exclama admirado:

–     Maestro, ¡Son puras joyas! ¿Qué hacemos con ellas?

Simón aconseja:

–     Se pueden vender.

Judas responde sin esconder su asombro:

–    Sería un desperdicio.

Elías explica:

–    Yo también le dije cuando las recibí: ‘Tu dueño te pegará’ y ella me respondió: ‘No son suyas. Son mías. Y puedo hacer con ellas lo que se me antoje.

Sé que es oro de pecado… Pero se hará bueno, si se emplea con quien es pobre y santo. Para que se acuerde de mí’…

Y se puso a llorar desconsoladamente.

Judas dice:

–    Ve, Maestro.

Jesús contesta rotundo:

–     No.

–    Manda a Simón.

–    No.

–    Entonces voy yo.

–    ¡No!

Los ‘no’ de Jesús, son cortantes e imperiosos.

Elías ve que Jesús está enojado y pregunta preocupado:

–     Maestro, ¿Hice mal en hablar con ella y en haber tomado el oro?

Jesús contesta:

–     No hiciste mal. Pero no hay nada que hacer.

Judas insiste:

–     Pero tal vez esa mujer quiera redimirse y tenga necesidad de ser instruida.

Jesús suspira y se arma de paciencia. Luego dice:

–    Existen en ella tantas chispas para provocar el incendio en que pueda quemarse su vicio y volver a ser un alma otra vez virgen, por el arrepentimiento.

Hace poco os hablé de la levadura que se esparce en la harina y la hace un pan santo. Oíd esta breve parábola:

Esa mujer es harina. Una harina en quién el Maligno ha mezclado sus polvos de infierno.

Mis palabras y Yo, somos la levadura.

Pero si hay mucho salvado en la harina; piedras, ceniza, arena; ¿Podrá hacerse el pan aunque la levadura sea buena?…

¡No se puede hacer!

Es necesario quitar con paciencia, ese tamo. Las cenizas, las piedritas y la arena.

La misericordia pasa y ofrece ese tamiz. El primero.

El que se compone de verdades breves; pero fundamentales, como son las necesarias para que entienda que está atrapada en la red de la ignorancia completa, del vicio y del gentilismo.

Si el alma lo acepta, empieza la primera purificación. 

La segunda viene con el tamiz del alma misma; que compara su ser con el del Ser que se le ha revelado… Y esto le da horror.

Y aquí empieza su obra.

Por medio de una operación más minuciosa, limpia lo que es harina; pero que aún tiene granitos pesados, para poder obtener un pan óptimo…

Cuando está lista; vuelve otra vez la Misericordia y se introduce en esa harina preparada.

Y también ésta es otra preparación, Judas.  Que la fermenta y la hace pan.

Pero ésta es una operación larga que necesita de la voluntad del alma.

Esa mujer tiene ya en sí, lo mínimo que era justo darle y que puede servirle para terminar su trabajo.

Dejemos que lo haga, si quiere hacerlo. Sin que nada la perturbe.

Cualquier cosa turba a un alma que se elabora: la curiosidad; celo imprudente; las intransigencias; así como las piedades excesivas.

–   ¿Entonces, no vamos?

–   No, Judas. Y para que ninguno tenga tentación, vámonos.

En el bosque aprovecharemos la sombra. Nos detendremos en las márgenes del Valle de Terebinto.

Allí nos separaremos.

Elías volverá a sus pastizales con Leví.

José vendrá conmigo hasta el paso de Jericó.

Después nos volveremos a reunir.

Tú, Isaac; continúa haciendo lo que hacías en Yutta, partiendo de aquí por Arimatea y Lidia, hasta llegar a Docco. Allí nos encontraremos.

Hay que preparar la Judea y tú ya sabes cómo hacerlo

Judas pregunta:

–   ¿Y nosotros?

Jesús contesta:

–    ¿Vosotros? Vendréis conmigo para ver mi preparación. También Yo me preparé para la misión.

–    ¿Fuiste con un rabí?

–    No.

–   ¿Con Juan?

–    De él, sólo recibí el bautismo.

–   ¿Entonces?…

–    Belén ha hablado con las piedras y los corazones.

También allá donde te llevaré Judas… un corazón, el mío. Y también las piedras, hablarán y te darán la respuesta.

Elías trae leche y pan y dice:

–   Tratamos de persuadir a los de Hebrón; pero no creen más que en Juan. Para ellos es su ‘santo’ y no quieren a nadie más.

Jesús dice:

–   Es un pecado común a muchos. Miran al obrero y no al Dueño que lo envió.

¡No importa! El Verbo sufre, pero no guarda rencor… ¡Vámonos!

A EL ODIO CONTRA DIOS 1


 PROFECÍAS Y REVELACIONES 

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

08.07.2016

Al final verán, Mis hijos, a sus hermanos adorando a Satanás: el rey de la mentira, levantado esculturas y entregándose a toda clase de pecados e ignominias.

Las herejías serán múltiples dentro de Mi Iglesia. El dios dinero llegará a tomar un lugar de privilegio en Mis Templos y en Mis Ministros.

SOY JUSTO Y CON JUSTICIA ACTUARÉ HACIA MI PUEBLO.  

DEBEN PERMANECER ALERTA CADA UNO

DANDO SU MÁXIMO ESFUERZO, CONFIANDO EN MÍ.

Ya verán cómo Mis Templos serán destruidos para que no se congreguen. Mi Pueblo es temido porque “YO SOY EL QUE SOY”(Ex 3,14). 

Cerrarán Mis Templos y ustedes no deben tambalear, donde se reúnan en Mi Nombre ahí estaré Yo. 

EL CALVARIO DE LA IGLESIA HA COMENZADO…

18.09.2016

El Pecado es alimento de la Humanidad, acrecentando en la Tierra las huestes de Satanás, las que se abalanzarán sobre Mis Templos por todo el Mundo, con el deseo de extinguir todo recuerdo de Mi Presencia en la Tierra.

Ante tales acciones no se hace esperar el Aviso, para que algunos de Mis hijos retomen el camino de la Verdad. 

Este es el momento anunciado por NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, en que como Iglesia de Cristo nos enfrentamos a la revelada llegada de las fuerzas demoniacas en contra de los cristianos…

Se nos han dado las arras y más para mantener la confianza en Cristo y en nuestra Madre Santísima,

por eso como humanidad debemos mantener una Fe firme, convencida y convertida para no decaer, por más que toda la Enseñanza de Cristo se pasa inadvertida.

TENEMOS LA SEGURIDAD DE QUE CRISTO VENCE,

CRISTO REINA, CRISTO IMPERA

POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.

Luz de María

MIS TEMPLOS SERÁN DESTRUIDOS

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

10.07.2016

Mira cómo derriban las Cruces de Mis Templos, y no son precisamente los que no me aman o se rebelan para seguir a los demás.

Mira cómo derriban Mis Templos los que dicen amarme falsamente y se esconden en la oscuridad para coronarme de espinas.

02.10.2016

El terrorismo desea destruir las imágenes, y reliquias de Mi Amada Cruz, POR LO QUE ORDENO SEAN RESGUARDADAS. 

Grupos que no creen en Nuestra Trinidad entrarán a demoler la mayoría de lugares que la cristiandad ha mantenido como recuerdo de la entrega de los mártires y donde se guardan reliquias de Mi Entrega en la Tierra.  

EL DEMONIO NO DESEA QUE EN LA TIERRA EXISTAN RASTROS DE MI DIVINIDAD,

POR ELLO SE ABALANZA CONTRA MI PUEBLO INOCENTE

Y CONSCIENTE DE MI PRESENCIA EN CADA UNO DE MIS HIJOS.

08.06.2016

Ya verán cómo Mis Templos serán destruidos para que no se congreguen.

Mi Pueblo es temido porque “YO SOY EL QUE SOY”(Ex 3,14). 

Cerrarán Mis Templos y ustedes no deben tambalear, donde se reúnan en Mi Nombre ahí estaré Yo.

30.06.2016

Miro a Mi Pueblo decadente, encadenado a cuanto es indebido, y lastima Mi Corazón.

No respetan Mi Casa, Me ultrajan, profanan y destruyen las imágenes que evocan Nuestra Trinidad, destruyen cuanto les recuerda a Mi Madre y se mofan del bien. 

¿PUEDE UN PUEBLO ASÍ COMO EL DE ESTE INSTANTE LLAMARSE FIEL Y VERDADERO?…

¿PUEDE UN PUEBLO ASÍ, RECIBIR ÚNICAMENTE MI AMOR

SIN QUE YO LES LLEVE A MANTENER PRESENTE EL MAL QUE COMETEN CON PLACER?...

20.11.2016

Amado Pueblo Mío, ora por España, será tomada por sorpresa y los que no Me aman flagelarán a Mi Pueblo, vaciarán Mis Templos y arremeterán contra los Míos sin temor sino con gran maldad.

22.04.2017

 ¿No miran cómo esta Humanidad se ha alejado de Mí de forma acelerada, irrespetándome, introduciéndose en Mis Templos para cometer aberraciones y sacrilegios?…

¿No miran cómo han tomado Mis Templos para que alberguen recitales de música profana y Me mantienen dentro del Sagrario en donde soy un Prisionero ante tales ofensas?…

Me duelo por los templos que serán destruidos por el libertinaje y la injusticia.

Por ello, hijos Míos, prepárense debidamente, cambien de vida, retomen el verdadero camino.

Vengan a Mí, cada uno se mirará a sí mismo, cada uno de manera personal, y cada uno mirará cuánto Me ha amado, cuánto ha amado a su hermano, cuánto ha construido y cuánto ha destruido…

Cada uno se examinará en el Amor.

 14.07.2017

Mi Cuerpo Místico se ha alejado de Mí, siente no necesitarme, derriban Mis Templos, Me profanan, blasfeman contra Nuestra Trinidad, desprecian y se burlan de Mi Madre y Mi Presencia Real en la Eucaristía llegará a ser negada.

06.10.2017

Mis Templos son destruidos y lo serán con mayor frecuencia, infundiendo de esta forma temor en Mis hijos para que no se acerquen a Mí.

26.01.2018

Italia padece como presagiando el dolor antes de la invasión sobre ella. 

El pecado se ha convertido en un pecado colectivo, aceptado y como un acuerdo entre los hombres lo toman con gran liviandad por lo que la quema de Mis templos no se verá con horror,

sino como un acto de supremacía del hombre ante Nuestra Trinidad. Mis hijos son perseguidos.

 17.08.2018

Mis Templos serán dañados como símbolo de que la Humanidad desea vivir sin Mí.

Me atribuirán la responsabilidad del mal actuar de los que no han cumplido con su sacerdocio

y es que en las casas de formación falta oración, compromiso y las medidas correspondientes ante estos asuntos Míos.

30.12.2019

Ante los que les desacreditan, ustedes huyen y ante ESTE MENDIGO DE AMOR,

SE ENFRENTAN CON PROFANACIONES, CREEN QUE ESTOY MUERTO,

QUE NO VOY A ACUDIR EN AUXILIO DE MI PUEBLO,

PERO LOS LOBOS QUE DESEAN DESTRUIR MI IGLESIA,

TAN SOLO DISFRUTAN DEL FESTÍN MOMENTÁNEO, USTEDES HIJOS NO TEMAN.

MIS TEMPLOS SERÁN PROFANADOS

15.03.2009

Hijos hay quienes en un país y en otro, en un continente y en otro, en todo el mundo, buscan cómo usurpar Mis templos para cometer sacrilegios y así causar dolor a Mi Corazón.

Ustedes deben ser valientes para profesar la Fe, ustedes no deben callar, deben proclamar su Fe.

Sufro por ustedes, que sin conciencia y aturdidos por las voces malignas contrarias a la Iglesia que Mi Hijo instituyó,

correrán tras el gran usurpador y junto a él usurparán la Casa de Mi Hijo y la profanarán.

02.04.2010

Pronto vivirán momentos de larga confusión, de imperdón.

Pero también debo decirles, que aquél que se prepare espiritualmente, será elevado al camino de Paz.

Se encontrará fortalecido para luchar contra la abundancia de seguidores de Satanás, que irán de aumento en aumento y pronto, muy pronto, aparecerá quien levantará una falsa doctrina;

y con el mal proceder de algunos que se han infiltrado en el seno de Mi Iglesia, la debilitarán ante la humanidad.

Mis fieles se sentirán solos y tendrán que profesar su Fe en silencio. Mis templos serán profanados.

05.02.2012

Mis templos son abandonados, y en los mismos templos a los que se acercan Mis hijos, algunos ni Me reconocen, pues llegan solo por causalidad.

Después de haber recurrido a todos sus amigos y no encontrar respuesta en momentos difíciles o desolados llegan a Mí, exigiéndome una solución.

07.08.2013

¡Ay de aquellos que han profanado Mi Templo!

03.03.2014

Esta Mi Sangre es por aquellos consagrados que se pierden, amando a la sociedad más que a Mí,

esclavizándose al dinero y perdonando pecados a quienes les proveen de un mayor estatus, e ignorando las necesidades de Mi Pueblo.  

Estas Mis heridas, son por ellos, que cierran Mis Templos y no alertan a los que, ignorantes, continúan en el pecado ofendiéndome una y otra vez. 

Mis consagrados deben ser a imagen Mía; la pobreza eleva el espíritu, la opulencia lucha contra el tiempo que no es tiempo,

los compromisos sociales no dejan cabida para la Oración, y sin la Oración ¿Cómo van a guiar a Mis ovejas?

28.12.2014

Otros sin adentrarse en Mi Amor, disfrazan la falta de Amor a sus hermanos sirviendo en los Templos, pero dentro de sí mismos son sepulcros blanqueados…

Otros sirven hipócritamente en los Templos para mantener un estatus dentro de la comunidad, pero no Me aman, ni Me conocen…

26.06.2015

Amados hijos de Mi Corazón, Mis Templos son saqueados y profanados con actos mundanos de los que me retiro al instante.

24.02.2016

Amados hijos, Mis Templos son profanados una y otra vez, tomados como centros de diversión, en donde predican Mi Palabra y complacen al enemigo del alma con actos mundanos.

02.04.2016

ME OFENDEN AL INTRODUCIR EL SATANISMO, DISFRAZADO DE MÚSICA ATRAYENTE, EN MIS TEMPLOS,

EN LOS ALTARES ERIGIDOS PARA CONSAGRAR EL PAN Y EL VINO

Y YO ME OFREZCA POR AMOR A MI PUEBLO, EN MI MISMA TRANSUSTANCIACIÓN,

¡SÓLO MANOS CONSAGRADAS!

MIS ALTARES SON PROFANADOS,  CON LA ANUENCIA DE QUIENES ME REPRESENTAN EN LA TIERRA.

OH… DOLOR ATROZ QUE DESTROZA MI CORAZÓN Y ME CORONA NUEVAMENTE… 

¿DÓNDE ESTÁ LA JERARQUÍA QUE ME REPRESENTA?…

¿DÓNDE LA AUTORIDAD DE ESTE CRISTO EN SU PROPIA CASA, 

CUANDO LA MÚSICA ESTRIDENTE Y DE PALABRAS OBSCENAS ES BIENVENIDA EN MIS TEMPLOS,

PARA LLAMAR MODERNA A MI IGLESIA QUE NO TIENE PRINCIPIO NI FIN?

11.05.2016

Oren hijos, oren por Europa, sufrirá atentados fuertes por quienes se rebelan contra Europa.

España entregará Mis Templos a la Abominación. 

05.06.2016

Mis Ministros tienen que abocarse a  la salvación de las almas, antes de que la voz de los que Me sirven sea totalmente ahogada por la PERSECUCION,

por la mano del mismo hombre que Me desprecia y por mandato del Anticristo. 

10.07.2016

Mira cómo derriban las Cruces de Mis Templos, y no son precisamente los que no me aman o se rebelan para seguir a los demás. 

18.09.2016

El pecado es alimento de la Humanidad, acrecentando en la Tierra las huestes de Satanás,

las que se abalanzarán sobre Mis Templos por todo el mundo, con el deseo de extinguir todo recuerdo de Mi Presencia en la Tierra. 

16.01.2017

 Oren, hijos Míos, Mis Templos son devastados.

25.01.2017

Olvidan que Yo llego como ladrón en la noche. Y, ¿Qué encontraré?

Al demonio entronizado y adorado…

Mis Templos profanados y Mis hijos silenciados…

13.04.2017

YO LLAMO A MI PUEBLO A AMAR A MI MADRE,

Pero Mis Templos serán saqueados y algunos de Mis sacerdotes fieles serán llevados a la muerte por amarMe.

20.04.2017

 No todos los hombres se habrán entregado al Mal, pero serán tantos los ajenos a Mi Amor,

que no desearán saber de Mis Templos, ni de Mis Imágenes, ni de Mis Palabras.

Por ello, QUIEN DESEE PERMANECER JUNTO A MÍ,

CASI DEBERÁ AMARME EN SECRETO.

25.09.2017

En este instante el Amor Divino no reina en la Humanidad, sino el placer, el desacato, la impureza, la vejación, la corrupción, la mentira, las herejías, las ofensas a Nuestra Casa y a Mi Madre.

La rebeldía del hombre se lanza sobre los Templos, el odio a los Sacramentales crece desmesuradamente,

Mis sacerdotes fieles son alejados de Mi Pueblo, la conveniencia y el deseo de posesión se acrecienta en todos los ámbitos.

GRANDES HEREJÍAS RECORREN MIS TEMPLOS.

ANTE TANTO PECADO, MI MADRE RUEGA A SU PUEBLO QUE REPARE,

NO SOLO CON ACTOS EN MIS TEMPLOS,

SINO ACTUANDO COMO CRIATURAS DE DIOS

Y REPARANDO LOS CRÍMENES EN CONTRA DE TANTOS INOCENTES,

ACEPTANDO CADA QUIEN LA CULPA QUE HA COMETIDO

Y DECIDIÉNDOSE A NO VOLVER A COMETER LOS MISMOS CRÍMENES,

DEDICÁNDOSE A UNA VIDA DE AMOR A DIOS Y AL PRÓJIMO

Y MOSTRANDO UN VERDADERO ARREPENTIMIENTO DE LOS PECADOS COMETIDOS.

17.09.2018

¡TANTOS QUE ABORRECEN MI LEY,

QUE LA PERSIGUEN CADA INSTANTE Y LA PROFANAN,

YA QUE NO SE PROFANA ÚNICAMENTE

El terrible SACRILEGIO de la comunión en la mano y dada por los ministros laicos…

MI PRESENCIA REAL Y VERDADERA EN LA EUCARISTÍA!…

Profanan Mis Templos, profanan cuanto es dedicado para el Oficio Divino, profanan cuanto se encuentra dentro de Mis Templos…

Profanan a Mi Madre y a los Santos y Santas que han existido…

Profanan Mi Palabra al darle una libre e indebida interpretación…

Profanan Mi Amor al llevar a las mentes de la niñez la embriaguez del pecado y una muy equívoca liberación…

Me profanan al guiar a los niños hacia las prácticas indebidas y facilitarles la depravación…

 22.10.2018

El pensamiento del hombre se embota con el libertinaje: algunos de Mis Templos han dejado de ser casas de Oración

y son transformados en lugares de vergüenza e hipocresía, entregándolos al servicio del culto al Mal,

en donde los hombres frenéticos por cantos desenfrenados y música estridente se abren a las insinuaciones del Demonio.

03.11.2018

¿EN DÓNDE SE ENCUENTRA LA CONCIENCIA DE USTEDES COMO MI PUEBLO

CUANDO SONRÍEN ANTE UN ESPECTÁCULO DECADENTE E INMORAL

HASTA DENTRO DE ALGUNOS DE MIS TEMPLOS? 

Como Pueblo Mío, no deberían hacerse presentes ante estas profanaciones.

03.01.2019

MI IGLESIA PADECERÁ HASTA EL HARTAZGO

POR MINIMIZAR LOS EFECTOS DEL PECADO EN LA CRIATURA HUMANA.

LA DIVISIÓN SE ACENTÚA,

LOS MODERNISMOS, FRUTO DE LA PERMISIÓN DEL PECADO,

ENTRONIZAN EL LIBERTINAJE,

QUE LEJOS DE MI VOLUNTAD LLEVA A MIS HIJOS A LA PERDICIÓN.

Los sacrilegios que se cometen en algunos Templos en los que permanecen restos de Santos y Mártires que dieron la vida por la misma Iglesia,

Me causa grandísimo dolor y Me flagelan y coronan de espinas nuevamente cuando miro los grupos de rock y a la juventud

transformando Mis Templos en lugares de perdición, siento gran pena y espanto ante la permisión para estos actos de parte de Mis hijos consagrados.

Via Crucis en el Vaticano, sin fieles por la pandemia de Covid-19

MIS TEMPLOS SERÁN CERRADOS

21.10.2011

La humanidad espera un ser que diga: “yo soy el Anticristo” y que se proclame a sí mismo como el Anticristo. 

Esperan a que aparezca haciendo prodigios.

Pero los prodigios ya los está ejecutando poco a poco mediante todas las metodologías modernas,

como la tecnología, la ciencia mal empleada, la energía nuclear, los proyectos para destruir el planeta y la alteración de la biología humana. 

Ha utilizado a los  gobiernos poderosos para crear sus redes y estrategias para manipular a las masas, acercándolas cada vez más a la guerra.  

Su más grande aparición ha sido  llevar a cabo su plan de anularMe de todo lugar y cerrar Mis Templos.

La siguiente estrategia, será cerrar Mis Santuarios y lugares de aparición de Mi Madre Santísima.

23.01.2013

Oren por aquellos que cerrarán las puertas de Mis Templos para que Mis hijos no se encuentren  Conmigo. 

Pero han olvidado que Yo moro en cada uno y aquél que lo desee continuará siendo Mi Templo.

30.04.2015

Verán ante sus ojos, con gran estupor, cómo los templos serán cerrados para no permitir que Mi Pueblo acuda a Mi Casa,

pero Yo Me encuentro en cada uno de ustedes, y en el instante en que no puedan acercarse a Mi Casa,

tengan presente que Mi Casa está en cada uno de ustedes,

y en la medida en que ustedes Me han recibido, así me multiplicaré al infinito en cada Comunión Espiritual,

fortaleciéndoles con las comuniones recibidas anteriormente.

06.05.2015

Mis Templos serán cerrados, pero Mi Pueblo no debe tambalear,

pues continuarán reuniéndose para escuchar Mi Palabra, continuarán recibiéndome en el Sacramento Eucarístico.

23.09.2015

Saben bien que en cada Eucaristía Yo me doy por completo a la criatura, a la que miro  como sagrario de Mi Amor,

para que en los instantes en que Mis templos serán cerrados, Yo les alimente constantemente.

11.12.2015

EL PECADO ES EL ALIMENTO DE SATANÁS

Y CADA UNO TIENE EL DEBER DE SABER ESTO, PARA QUE NO CONTRIBUYAN

A LA OBRA QUE EL ANTICRISTO ESTÁ PRONTO A LLEVAR A CABO.

Por ello las persecuciones a Mi Pueblo serán mayores conforme pase el instante.

Mis Templos serán cerrados por aquellos que Mi Iglesia acogió por amor, y esto para hacer desaparecer nuestro encuentro:

Mi Manjar Eucarístico para las almas.

14.07.2016

¡CUÁNTO FALTA EL AMOR Y EL RESPETO A NUESTRA TRINIDAD,

CUANDO OFENDEN A MI MADRE Y MIS TEMPLOS PERMANECEN VACÍOS,

LAS PUERTAS CERRADAS!

MI PUEBLO NO ENCUENTRA DÓNDE LLEGAR A ADORARME.

El hombre Me saca de su vida, 

Y YO MENDIGO DE AMOR,

LE LLAMO PARA QUE CADA UNO VENGA A MÍ.

 06.08.2016

Amados hijos, estos instantes serán más difíciles conforme avance el instante.

Las persecuciones a Mi Pueblo serán noticia continuamente, 

NOTICIA A CONVENIENCIA DE LOS GOBERNANTES DE LOS PAÍSES QUE OCULTAN

EL VERDADERO OBJETIVO DETRÁS DEL CIERRE E INVASIONES A MIS TEMPLOS.

03.11.2016

Serán derribados algunos de Mis Templos, otros serán cerrados y en ellos se alojará la perdición.

19.04.2020

Aún en este momento en que la humanidad se encuentra desolada, temerosa y enferma, escucho proferir grandes ofensas hacia Mí,

¿Qué harán cuando las burlas se conviertan en AYES desesperados?

grandes desprecios hacia Mi Madre y le cerraron los Templos a Mi Pueblo, ¡OH…!,  ¡QUÉ DOLOR! (Cfr. Miq 6,3-8).

En este instante en que han cerrado Mis templos, triste presagio de lo venidero,  Mi Pueblo no se debe angustiar y perderse, sino deben fortalecerse con las Comuniones anteriores y esperar con paciencia.

LUEGO SE DARÁ LA SEGUNDA EFUSIÓN DE MI ESPÍRITU SANTO,

justo después del Aviso, a Mis justos y fieles para que sean aliento para sus hermanos.

03.05.2020

ANTE LOS TEMPLOS CERRADOS, 

HE ENCONTRADO HOGARES ABIERTOS EN ORACIÓN.

¡Esta mártir santa, PERSEVERÓ HASTA EL FINAL, Y AHORA GOZA TRIUNFANTE, POR TODA LA ETERNIDAD!

https://www.revelacionesmarianas.com/DESTRUCCION%20DE%20TEMPLOS.html

P EL ODIO CONTRA DIOS


Agosto 03 2020 8: 10 AM

LLAMADO URGENTE DE JESÚS,

SUMO Y ETERNO SACERDOTE

A SU PUEBLO FIEL

Mi Pueblo Fiel, mi Paz sea con vosotros

Hijos míos, el mundo está por entrar en un tiempo de revueltas y manifestaciones en contra del sometimiento y confinamiento a que lo tienen sometido las Élites, Organismos Internacionales y los Medios.

Se están aprovechando de la pandemia existente para mantener confinada la humanidad; valiéndose de protocolos, conspiraciones y engaños, que están llevando a la humanidad a un estado crónico de temor y pánico.

Están utilizando estas estrategias para someter y esclavizar a la población mundial,

Y ASÍ PODER VACUNAR A LA HUMANIDAD CON NUEVOS VIRUS

E INYECTARLE EN LAS VACUNAS LA MARCA DE LA BESTIA:

EL MICROCHIP

Nuevamente os digo Rebaño Mío, ¡Cuidado con las campañas de vacunación masiva, porque tienen como finalidad unas diezmar la población mundial y otras introduciros la Marca de la Bestia!

La población de niños y ancianos, especialmente la de los países Tercermundistas es la llamada a desaparecer.

Los experimentos de las mortales vacunas se van a llevar a cabo en la población de estos países; serán las naciones en vía de desarrollo los conejillos de indias de tan siniestro plan

Hijos míos, atended a mis llamados y dejad vuestra terquedad; colocaos a mañana y noche vuestra Armadura Espiritual; orad con mi Salmo 91 y consagraos todos los días al Poder de mi Gloriosa Sangre.

Y os aseguro que ningún virus, peste o pandemia, podrá haceros daño.

Os digo esto, porque estos virus creados en los laboratorios y financiados por las Élites,

ANTES DE SER ESPARCIDOS POR LOS AIRES

SE LES ESTÁN HACIENDO RITUALES DE OCULTISMO,

PARA QUE PUEDAN SER MÁS LETALES Y CAUSAR EL MAYOR DAÑO.

Por eso debéis de estar protegidos espiritualmente para que podáis enfrentar este ataque y los virus y pandemias, no puedan tocaros.

Rebaño mío, si la humanidad atendiera a mis llamados no estaría en estos confinamientos, ni estaría presa del pánico, porque el Cielo la protegería.

Pero no, prefieren escuchar y seguir el engaño de los servidores del Mal, que lo que buscan es llevarla a la muerte eterna.

Bien dice el Profeta Isaías: “este pueblo me alaba de labios y oídos, pero su corazón está distante de Mi” (Isaías 29, 13) Mi pueblo perece por falta de conocimiento. (Oseas 4, 6)

Hijos míos, los ataques contra mis Casas, Santuarios y Lugares Religiosos, van en aumento y lo más triste, mi Pueblo calla.

Su silencio culposo es una lanza que atraviesa mi costado.

¡No sabéis cuánto me duele y entristece el silencio de aquellos que dicen ser mis familiares!

Hay toda una conspiración de parte de los emisarios del Mal, para financiar estos atropellos y mantener cerradas mis Casas.

Buscan por todos los medios borrar mi Nombre de la mente de mi Pueblo y acabar con la verdad y la fe, cristiana.

Casas y Lugares Santos, permanecen cerrados por el pretexto de la pandemia y el contagio,

mientras en otros lugares y actividades diferentes de las religiosas, si se puede atender a las personas.

Todo es una conspiración planeada por los emisarios del Mal que gobiernan este mundo y por el Comunismo ateo, porque saben que la oración de mi Pueblo destruye todos sus planes.

Pueblo mío, haced uso del Poder de mi Sangre para que protejáis mis Casas y lugares Santos, de los ataques de los emisarios del Mal.

Selladlos con el Poder de mi Sangre y haced el Exorcismo de mi Amado Miguel, para que estén protegidos de las fuerzas del Mal y no se siga destruyendo ni profanando mis Templos, Santuarios y Lugares Santos.

LIBRO DE JUDITH Y COMO LA ORACION Y EL AYUNO SALVARON A ISRAEL

Hago un llamado urgente a todo el mundo católico para que el próximo 9 de Agosto

se lleve a cabo una jornada de ayuno y oración a nivel mundial

con el rezo del rosario de mi Preciosísima Sangre y con el rezo del Exorcismo de San Miguel,

de 12:00 am a 6:00 pm,

pidiéndole al Padre Celestial por la protección de mis Templos, Santuarios y Lugares Santos, que están siendo destruidos y profanados por las fuerzas del Mal en este mundo.

¡Cuento con vosotros, Rebaño mío!.

Vuestro Maestro, Jesús Sumo y Eterno Sacerdote

Dad a conocer mis mensajes de salvación en todos los confines de la tierra, Pueblo mío.

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

12 RECONOCIMIENTO INFERNAL


12 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

En la sinagoga de Cafarnaúm. Ya está llena de gente que está esperando.

en la puerta miran furtivamente a la plaza, todavía soleada aunque esté cayendo la tarde.

Por fin se oye un grito:

–        ¡Ha llegado el Rabí!

Toda la gente se vuelve hacia la puerta, los más bajos se ponen de puntillas o tratan de pasar adelante.

Se produce algún pequeño altercado y hay algunos empujones a pesar de las amonestaciones de los encargados de la sinagoga y personalidades de la ciudad.

Jesús está en el umbral de la puerta y saluda:

–         La paz esté con todos aquellos que buscan la Verdad.

Entra bendiciendo con los brazos tendidos hacia delante.

 La luz de la plaza soleada recorta su alta figura aureolándola de luz.

Ha dejado el cándido vestido y viste el color azul oscuro que lleva regularmente.

Avanza entre la muchedumbre, que se abre y cierra en torno a Él como las olas en torno a una nave.

Un joven que parece tuberculoso, se aferra a su vestido,

Gimiendo:

 –        ¡Estoy enfermo, cúrame!

Jesús le pone la mano en la cabeza y dice: 

–         Ten confianza. Dios te escuchará. Déjame ahora que hable al pueblo, luego volveré.

El joven lo suelta y se tranquiliza.

Una mujer con un niño en brazos, le pregunta:

–         ¿Qué te ha dicho? 

–         Me ha dicho que después de hablar al pueblo volverá.

–         ¿Te cura entonces?

–         No lo sé. Me ha dicho: “Ten confianza”. Yo confío.

Muchos preguntan:

–         ¿Qué ha dicho?

–         ¿Qué ha dicho?

La muchedumbre está deseosa de saber.

Entre el pueblo se repite la respuesta de Jesús. 

Entonces varios dicen:

–          Entonces yo voy por mi niño.

–          Y yo traigo aquí a mi padre anciano.

–          ¡Si Ageo quisiera venir! Yo lo intento… pero no vendrá.

Jesús ha llegado a su puesto.

 Saluda al jefe de la sinagoga, el cual le devuelve el saludo, es un hombre pequeño, grueso y bastante anciano.

Para hablarle, Jesús se inclina.

Parece una palma plegándose hacia un arbusto más ancho que alto.

El sinagogo pregunta:

–           ¿Qué quieres que te dé?

Jesús responde:

–           Lo que te parezca bien, o si no al azar. El Espíritu guiará.

–           Pero… ¿Y estarás preparado?

–           Estoy preparado. Venga, al azar. Repito: el Espíritu del Señor guiará la mano para el bien de este pueblo.

El jefe de la sinagoga alarga un brazo hacia el montón de rollos, toma uno, lo abre y se detiene en un punto concreto.

Y dice: 

 –      Esto.

Jesús toma el rollo y lee el punto señalado:

«Josué: “¡Levántate y santifica al pueblo!

Y diles: “Santificaos para mañana porque, afirma el Señor Dios de Israel, la maldición está entre vosotros, ¡Oh, Israel! Tú no podrás hacer frente a tus enemigos hasta que sea extirpado de ti quien se ha contaminado con tal delito”

Se detiene, lo enrolla y lo devuelve.

La muchedumbre está atentísima.

Sólo bisbisean algunos:

–         ¡Verás lo que oímos contra los enemigos!».

–         ¡Es el Rey de Israel, el Prometido. Y recoge a su pueblo!».

Jesús extiende los brazos en la posición típica de los oradores.

El silencio es total.

Jesús expone:

Quien ha venido para santificaros se ha levantado. Ha dejado la intimidad de la casa en que se ha preparado para esta misión.

Se ha purificado para daros ejemplo de purificación, se ha colocado en su lugar ante los poderosos del Templo y ante el pueblo de Dios y ahora está entre vosotros: soy Yo.

No como, con mente obnubilada e inquietud en el corazón, algunos de entre vosotros piensan y esperan. Más alto y más grande es el Reino del cual Yo soy el Rey futuro y al cual os llamo.

Os llamo, ¡Oh vosotros de Israel!, antes que a cualquier otro pueblo, porque vosotros sois los que en los padres de los padres recibisteis la promesa de esta hora y la alianza con el Señor Altísimo.

Mas no se formará este Reino con turbas de soldados ni con crueldades sangrientas, y en él no tendrán cabida ni los violentos, ni los déspotas, ni los soberbios, ni los iracundos, ni los envidiosos o los lujuriosos.

O los avaros; sí los buenos, los mansos, los continentes, los misericordiosos, los humildes, los que se muestran amantes del prójimo y de Dios, los pacientes.

¡Israel! No estás llamado a combatir contra los enemigos de fuera, sino contra los enemigos de dentro, contra los que están en cada uno de tus corazones, en el corazón de los miles y miles de hijos tuyos.

Alejad de todos y cada uno de vuestros corazones la maldición del pecado, si queréis que mañana Dios os reúna y os diga: “Pueblo mío, tuyo es el Reino que ya nunca será derrotado, ni invadido, ni insidiado por enemigos”.

Mañana. ¿Cuál mañana? ¿Dentro de un año, dentro de un mes? ¡Oh, no busquéis, no busquéis conocer el futuro con sed malsana, con medios que saben a brujería culpable! Dejad a los paganos el espíritu pitón.

Dejad al Dios Eterno el secreto de su tiempo. Vosotros venid a purificaros en la verdadera penitencia desde mañana, el mañana que nacerá después de esta hora de la tarde y de la que vendrá de la noche, el mañana que surgirá con el canto del gallo.

Arrepentíos de vuestros pecados para que seáis perdonados y estéis preparados para el Reino.

Alejad de vosotros la maldición de la culpa. Cada uno tiene la suya. Cada uno tiene eso que es contrario a los diez mandamientos de salvación eterna.

Examinaos cada uno con sinceridad y encontraréis el punto en que habéis errado. Humildemente arrepentíos de ello con sinceridad. Desead arrepentiros.

No de palabra (de Dios nadie se burla, no se le engaña), sino con la voluntad firme que os lleve a cambiar de vida, a volver a la Ley del Señor. El Reino de los Cielos os espera. Mañana.

¿Mañana?, os preguntáis. La hora de Dios, aunque venga al final de una vida longeva como la de los Patriarcas, es siempre un mañana solícito.

La eternidad no tiene como medida de tiempo el lento discurrir de la clepsidra.

Esas medidas de tiempo que vosotros llamáis días, meses, años, siglos, son latidos del Espíritu Eterno que os mantiene en vida.

Mas vosotros sois eternos en vuestro espíritu, y debéis tener para el espíritu el mismo método de medida del tiempo que tiene vuestro Creador.

Debéis decir, por tanto: “Mañana será el día de mi muerte”; que no es tal muerte para el fiel, sino reposo de espera, en espera del Mesías q ue abra las puertas del Cielo.

En verdad os digo que entre los presentes sólo veintisiete deberán esperar cuando mueran. Los otros serán juzgados ya antes de la muerte, y ésta será el paso inmediato a Dios o a Satanás,

porque el Mesías ha venido, está entre vosotros, y os llama para daros la Buena Nueva, para instruiros en la Verdad, para llevaros al Cielo.

¡Haced penitencia! El “mañana” del Reino de los Cielos es inminente. Que os encuentre limpios para pasar a ser poseedores del eterno día.

La paz sea con vosotros.

Se levanta a rebatirle un israelita togado y de barba abundante.

Que habla así:

–           Maestro, cuanto dices me parece en contraste con lo que está escrito en el libro segundo de los Macabeos, gloria de Israel.

En él puede leerse: “Efectivamente, es signo de gran benevolencia el no permitir a los pecadores que sigan durante largo tiempo sus caprichos, sino pasar enseguida al castigo.

El Señor no hace como con las otras naciones, que las espera con paciencia, para castigarlas en el día del juicio, colmada ya la medida de los pecados”.

Sin embargo Tú hablas como si el Altísimo pudiera ser muy tardo a la hora de castigarnos, esperándonos, como a los otros pueblos, para el tiempo del Juicio, cuando esté colmada la medida de los pecados.

Verdaderamente los hechos te desmienten. Israel sufre el castigo, como dice el historiógrafo de los Macabeos. Si fuera como Tú dices, ¿No habría desacuerdo entre tu doctrina y la contenida en la frase que te he mencionado?  

Jesús DECIDE no manifestar su uso del Don de Ciencia Infusa, al declarar:

–           No sé quién eres (1), pero quienquiera que seas te respondo. No hay desacuerdo en la doctrina, sino en el modo de interpretar las palabras. Tú las interpretas según el modo humano, Yo según el del espíritu.

Tú, representante de la mayoría, ves todo con referencia a lo presente y caduco. Yo, representante de Dios, todo lo explico y aplico, a lo eterno y sobrenatural.

Sí, Yeohveh os ha castigado en lo temporal, en la soberbia y en la justicia de ser un “pueblo” según la tierra.

Pero, ¡Cuánto os ha amado y cuánta paciencia tiene con vosotros — más que con cualquier otro — concediéndoos el Salvador, su Mesías, para que lo escuchéis y os salvéis antes de la hora de la Ira Divina!

No quiere que seáis pecadores.

Pero, si os ha castigado en lo caduco, viendo que la herida no se cura, antes al contrario insensibiliza cada vez más vuestro espíritu, he aquí que os manda no castigo sino salvación.

Os manda a Aquel que os cura y os salva, Yo, quien os está hablando.

–           ¿No te parece que eres audaz al profesarte representante de Dios? Ninguno de los Profetas se atrevió a tanto y Tú… ¿Quién eres Tú, que así hablas?, y ¿Por orden de quién hablas?

–            Los Profetas no podían decir de sí mismos lo que Yo digo de mí. ¿Que quién soy? El Esperado, el Prometido, el Redentor.

Ya le habéis oído decir a su Precursor: “Preparad el camino del Señor… El Señor Dios viene… Como un pastor apacentará a su rebaño, aun siendo el Cordero de la verdadera Pascua”.

Entre vosotros están los que han oído del Precursor estas palabras, y han visto el cielo resplandecer por una luz que bajaba en forma de paloma.

Y han oído una voz que hablaba diciendo quién era Yo. ¿Que por orden de quién hablo? De Aquel que es y que me envía.

–           Tú puedes decir lo que quieras, pero quién nos dice que no seas un mentiroso o un iluso. Tus palabras son santas, pero algunas veces Satanás profiere palabras engañosas teñidas de santidad para inducir al error.

Nosotros no te conocemos.

–            Yo soy Jesús de José de la tribu de David, nacido en Belén Efratá, según las promesas, llamado nazareno porque tengo casa en Nazaret. Esto según el mundo.

Según Dios soy su Mensajero. Mis discípulos lo saben.

–           ¡Oh, ellos!… Pueden decir lo que quieran o lo que Tú les hagas decir.

–           Hablará otro, que no me ama, y dirá quién soy. Espera que llame a uno de los presentes.

Jesús mira a la muchedumbre, asombrada de la disputa, enfrentada y dividida en corrientes opuestas.

La mira, buscando a alguno con sus ojos de zafiro.

Con el Don de Ciencia Infusa SABE todo el conocimiento que necesita…

Y dice con fuerte voz:

–           ¡Ageo! ¡Pasa adelante! ¡Te lo ordeno!

Se oye un gran murmullo entre la multitud, que se abre para dejar pasar a un hombre todo convulso, sujetado por una mujer.

El israelita togado pregunta:

–           ¿Conoces a este hombre?

La mujer contesta:

–            Sí. Es Ageo de Malaquías, de aquí, de Cafarnaúm, poseído por un espíritu malvado que lo arrastra a repentinos y furiosos estados de locura.

Jesús interroga a la asamblea:

–            ¿Todos lo conocen?

La multitud grita:

–            ¡Sí, sí!

–            ¿Puede alguien decir que haya hablado conmigo, aunque sólo sea durante algunos minutos?

La multitud grita:

–             No, no, es casi un idiota; no sale nunca de su casa y nadie te ha visto en ella.

–             Mujer, acércamelo.

La mujer lo empuja y lo arrastra.

Y el pobrecillo tiembla aún más fuerte.

El jefe de la sinagoga le advierte a Jesús: 

 –            ¡Ten cuidado! El demonio está para atormentarlo de un momento a otro… Y entonces se lanza hacia uno, araña y muerde.

La gente abre paso comprimiéndose contra las paredes.

Los dos están ya frente a frente. Hay un instante de lucha interior.

 Parece que el hombre acostumbrado al mutismo, encuentra dificultad en hablar; gime…

Y con una tonalidad cavernosa y escalofriante, surgida de lo más profundo del Averno

La voz se forma en palabras:

–             ¿Qué hay entre nosotros y Tú, Jesús de Nazaret? ¿Por qué has venido a atormentarnos? ¿Por qué has venido a exterminarmos, Tú, Señor del Cielo y de la Tierra?

Sé quién eres: el Santo de Dios. Ninguno en la carne, fue más grande que Tú, porque tu carne de hombre encierra el Espíritu del Vencedor Eterno. Ya me has vencido en… 

Jesús lo interrumpe: 

 –            ¡Calla! Sal de este hombre. Te lo ordeno.

Una especie de extraño paroxismo se apodera del hombre.

Se revuelve entre convulsiones, como si hubiera alguien que lo maltratase con bruscos golpes y empujones…

Chilla con voz deshumana, echa espuma y luego cae arrojado al suelo para levantarse sorprendido y curado. 

Jesús le pregunta a su opositor:

–             ¿Has oído? ¿Qué respondes ahora?

El hombre togado y de abundante barba se encoge de hombros y vencido, se va sin responder.

La multitud se mofa de él y aplaude a Jesús.

Jesús sentencia majestuoso:

–             ¡Silencio, el lugar es sagrado! – y ordena: – Que se acerque el joven a quien he prometido ayuda de Dios.

Viene el enfermo tuberculoso.

 Jesús lo acaricia:

–            ¡Has tenido Fe! Queda curado. Vete en paz y sé justo.

El joven lanza un grito. ¡Quién sabe lo que siente!

Se postra a los pies de Jesús y los besa con agradecimiento.

Luego dice:

–            ¡Gracias por mí y por mi madre!

Vienen otros enfermos:

Un niño con las piernitas paralizadas. Jesús lo coge en brazos, lo acaricia y lo pone en el suelo… Y lo deja.

 Y el niño no se cae, sino que corre hacia su mamá, la cual lo recibe llorando en su corazón y bendice a GRITOS a  «el Santo de Israel».

Viene un viejecito ciego, guiado por su hija. También él queda curado con una caricia en las órbitas enfermas.

La muchedumbre prorrumpe en un alud de bendiciones hacia Jesús.

Él se abre paso sonriendo y aunque es alto, no lograría hacer una fisura en la multitud, si Pedro, Santiago, Andrés y Juan no lo intentaran generosamente por su parte.

Y se abrieran un canal desde su ángulo hasta Jesús y después lo protegieran hasta la salida a la plaza, donde ya no hay sol.

(1) “No sé quién eres”: una afirmación de este tipo en boca de Jesús recibe, como nota en una copia mecanografiada, la siguiente explicación de María Valtorta:

“Cristo, como Dios y como Santo de los santos, penetraba en las conciencias y de éstas veía y conocía sus escondidos secretos (introspección perfecta).

Como Hombre conocía sólo según el modo humano personas y lugares, cuando el Padre suyo y su propia naturaleza divina no juzgaban útil el conocimiento de los lugares y personas sin preguntar.

De forma análoga, las palabras ¡Ageo! ¡Pasa adelante!…, Tienen la siguiente nota: “Aquí, debiendo dar prueba al fariseo de su omnisciencia divina, llama por su nombre al desconocido Ageo.

Del que sabe que está endemoniado, mientras que en la página precedente, como Hombre, había dicho al fariseo: “No sé quién eres”. 

 “Y el Padre Eterno, para probar los corazones y separar a los hijos de Dios, de la Luz, de los hijos de la carne y de las Tinieblas;

permitía, en presencia de los apóstoles, de los discípulos y muchedumbres, algunas lagunas en el omnímodo conocimiento de su Hijo, similares a estas preguntas y respuestas:

“¿Quién es éste? No lo conozco…”. Y ello lo permitía por los hombres, y también por su Hijo amado, para prepararlo a la gran oscuridad de la Hora de las Tinieblas, al abandono del Padre:

Horas tremendas en que Jesús fue el Hombre y además, un Hombre rechazado por el Padre, habiendo venido a ser “Anatema por nosotros”…

Por tanto, las referencias de “ignorancias” de Jesús no están en contradicción con las frecuentes declaraciones de su “omnisciencia”.

3 LA SUPREMA TENTACIÓN


3 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

DEL TAMAÑO DE LA MISIÓN, ES LA TENTACIÓN

Ante mí la soledad pedregosa que había contemplado a mi izquierda en la visión del Bautismo de Jesús en el Jordán.

Pero debo haberme adentrado mucho en ella, porque no veo en absoluto el hermoso río lento y azul, ni la vena de hierba que sigue su curso por las dos orillas, como alimentada por aquella arteria de agua.

Aquí sólo soledad, pedruscos, tierra tan abrasada que ha quedado reducida a polvo amarillento, que de vez en cuando el viento levanta en pequeños remolinos que parecen hálito de boca febril, por lo seco y calientes que están.

Son muy molestos por el polvo que con ellos penetra en la nariz y en la faringe.

Muy raros se  ven, algúnos pequeños matorrales espinosos que han resistido, quién sabe por qué. 

En aquella desolación, parecen los restos de mechones de cabellos en la cabeza de un calvo.

Arriba, un cielo despiadadamente azul; abajo, el terreno árido; en torno, rocas y silencio. 

Apoyado en una roca que por su forma, crea una covacha y sentado en una piedra que ha sido arrastrada hasta la oquedad, está Jesús.

Se resguarda así del sol ardiente.

Y el interno consejero me indica que esa piedra en la que ahora está sentado, es también su reclinatorio y su almohada,

cuando descansa por breves horas envuelto en su manto bajo la luz de las estrellas y el aire frío de la noche.

Ahí cerca está la bolsa que tomó antes de salir de Nazaret.

Y por lo flácida que aparece, todo su haber está vacía de la poca comida que en ella había puesto María.

Jesús está muy delgado y pálido.

Está sentado, con los codos apoyados en las rodillas y los antebrazos hacia fuera, con las manos unidas y entrelazadas por los dedos. Medita.

De vez en cuando, levanta la mirada y la dirige a su alrededor. Y mira al Sol que está alto casi a plomada, en el cielo azul.

De vez en cuando y especialmente después de dirigir la mirada en torno a sí y alzarla hacia la luz solar, como con vértigo.

Cierra los ojos y se apoya en la peña que le sirve de cobijo.

Entonces se acerca un beduino envuelto en ricas vestiduras y un gran manto, que se asemeja a un disfraz de dominó.

En la cabeza el turbante, cuyas faldas blancas caen sobre los hombros y a ambos lados de la cara para protegerlos.

De manera que de la cara, puede verse un pequeño triángulo muy moreno, de labios delgados y sinuosos, de ojos negrísimos y hundidos, llenos de destellos magnéticos.

Dos pupilas que te leen en el fondo del corazón, pero en las que no lees nada o una sola palabra: MISTERIO.  

Lo opuesto de los ojos de Jesús, también muy magnéticos y fascinantes, que te lee en el corazón; pero en el que tú lees también que en su corazón hay amor y bondad hacia ti.

La mirada de Jesús es una caricia en el alma.

Ésta es como un doble puñal que te perfora y quema.  

Jesús lo reconoce, pero no da indicios de ello.

Satanás se acerca despacio y lentamente pronuncia un cuestionamiento:

–      ¿Estás sólo?

Jesús lo mira y no responde. 

–      ¿Cómo es que estás aquí? ¿Te has perdido?.

Jesús vuelve a mirarlo y calla. 

 –      Si tuviera agua en la cantimplora, te la daría, pero yo también estoy sin ella. Se me ha muerto el caballo y me dirijo a pie al vado.

Allí beberé y encontraré a alguien que me dé un pan. Sé el camino. Ven conmigo. Te guiaré.

Jesús ya ni siquiera alza los ojos. 

 –      ¿No respondes? ¿Sabes que si te quedas aquí mueres? Ya se levanta el viento. Va a haber tormenta. Ven».

Jesús aprieta las manos en muda oración.   

–       ¡Ah, entonces eres Tú! ¡Hace mucho que te busco! Y hace mucho que te vengo observando.

Desde el momento en que fuiste bautizado. ¿Llamas al Eterno?

Está lejos. Ahora estás en la tierra, entre los hombres.

Y sobre los hombres reino yo.

Pero, me das pena y quiero ayudarte, porque eres bueno y has venido a sacrificarte por nada.

Los hombres te odiarán por tu bondad.

No entienden más que de oro, comida y sensualidad.

Sacrificio, dolor, obediencia, son para ellos palabras más muertas que esta tierra que tenemos a nuestro alrededor. Son aún más áridos que este polvo.

Sólo la serpiente y el chacal pueden esconderse aquí, esperando morder o despedazar a alguno.

Vámonos. No merece la pena sufrir por ellos. Los conozco más que Tú.

Satanás se ha sentado frente a Jesús, lo escudriña con su mirada tremenda y sonríe con su boca de serpiente.

Jesús sigue callado y ora mentalmente. 

Su archienemigo mortal, hace un ademán con la mano y empieza a proyectar poderosas imágenes sobre el alma de un humano que considera inferior a él. 

Con el pecado quedamos sometidos, él influye fuertemente sobre nuestros pensamientos y sobre nuestros sentimientos. 

El Nazareno es por ahora, solamente un Hombre al que cree poder controlar a su antojo. Y por lo tanto está sometido a su angelical poder…

Lucifer insiste:

–      Tú desconfías de mí. Haces mal. Yo soy la sabiduría de la Tierra. Puedo ser maestro tuyo para enseñarte a triunfar. Mira: lo importante es triunfar.

Luego, cuando uno se ha impuesto, cuando ha engatusado al mundo, puede conducir a éste a donde quiera. Pero primero hay que ser como les gusta a ellos, como ellos.

Seducirlos haciéndoles creer que los admiramos y seguimos su pensamiento.

Eres joven y atractivo. Empieza por la mujer, Siempre se debe comenzar por ella.

Yo me equivoqué induciendo a la mujer a la desobediencia.

Debería haberla aconsejado de otra forma.

Habría hecho de ella un instrumento mejor y habría vencido a Dios. Actué precipitadamente.

¡Pero Tú…! Yo te enseño porque un día deposité en tí mi mirada con júbilo angélico y aún me queda un resto de aquel amor.

Escúchame y usa mi experiencia: búscate una compañera. Adonde Tú no llegues, ella llegará. Eres el nuevo Adán, debes tener tu Eva.

Además, ¿Cómo podrás comprender y curar las enfermedades de la sensualidad si no sabes lo que son?

¿No sabes que es ahí donde está el núcleo del que nace la planta de la codicia y del afán de poder?

¿Por qué el hombre quiere reinar? ¿Por qué quiere ser rico, potente? Para poseer a la mujer.

Ésta es como la alondra. Tiene necesidad de algo que brille para sentirse atraída.

El oro y el poder son las dos caras del espejo que atraen a las mujeres y las causas del mal en el mundo.

Mira: detrás de mil delitos de distinta naturaleza, hay al menos novecientos que tienen raíz en el hambre de posesión de la mujer.

O en la voluntad de una mujer consumida por un deseo que el hombre aún no satisface, o ya no satisface. Ve a la mujer, si quieres saber qué es la vida.

Sólo después sabrás atender y curar los males de la Humanidad.

¡Es bonita la mujer! No hay nada más hermoso en el mundo.

El hombre tiene el pensamiento y la fuerza. ¡Pero la mujer!…

Su pensamiento es un perfume, su contacto es caricia de flores, su gracia es como vino que entra, su debilidad es como madeja de seda o rizo de niño en las manos del hombre.

Su caricia es fuerza que se vierte en la nuestra y la enciende.

El dolor, la fatiga, la aflicción, quedan anulados cuando se está junto a una mujer y ella entre nuestros brazos como un ramo de flores.

Pero, ¡Qué tonto soy! Tú tienes hambre y te hablo de la mujer.

Tu vigor está exhausto Por ello, esta fragancia de la Tierra, esta flor de la creación, este fruto que da y suscita amor, te parece sin importancia.

Pero, mira estas piedras:

¡Qué redondeadas son y qué pulidas están, doradas bajo el Sol que cae!; ¿No parecen panes?

Tú, Hijo de Dios, no tienes más que decir “Quiero”, para que se transformen en oloroso pan como el que ahora están sacando del horno las amas de casa para la cena de sus familiares.

Y estas acacias tan secas, si Tú quieres, ¿No pueden llenarse de dulces pomos, de dátiles de miel?

¡Sáciate, oh Hijo de Dios! Tú eres el Dueño de la Tierra. Ella se inclina para ponerse a tus pies y quitarte el hambre.

¿Ves cómo te pones pálido y te tambaleas con solo oír nombrar el pan?

¡Pobre Jesús! ¿Estás tan débil, que ya no puedes ni siquiera dominar el milagro? ¿Quieres que lo haga yo en tu lugar?

No estoy a tu altura, pero algo puedo. Me quedaré falto de fuerzas durante un año, las reuniré todas, pero te quiero servir porque Tú eres bueno.

Y siempre me acuerdo que eres mi Dios, aunque me haya hecho indigno de llamarte tal.

Ayúdame con tu oración para que pueda…. 

Jesús responde con autoridad:

–      Calla. No sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que viene de Dios. 

La Tentación Física ha sido vencida…

El demonio siente una sacudida de rabia. Le rechinan los dientes y aprieta los puños.

De todas formas, se contiene…

Y transforma su mueca en sonrisa, antes de decir: 

 –     Comprendo, Tú estás por encima de las necesidades de la Tierra y te da repugnancia el servirte de mí. Me lo he merecido.

Hace otro ademán con la mano, haciendo que Jesús contemple la realidad existente en el Templo de Jerusalén…

Exponiéndole sin misericordia, los pecados de los sacerdotes, burlándose de sus sacrilegios y ESCARNECIENDO a Dios, sin palabras. 

Mientras dice con un tono de aparente comprensión:

–     Ven, entonces y ve lo que hay en la Casa de Dios, ve cómo incluso los sacerdotes no rehúsan hacer transacciones entre el espíritu y la carne; porque, al fin y al cabo, son hombres y no ángeles.

Cumple un milagro espiritual.

Yo te llevo al pináculo del Templo, Tú transfigúrate en belleza allí arriba. Y luego llama a las cohortes de ángeles y di que hagan de sus alas entrelazadas alfombra para tus pies y te porten así al patio principal.

Que te vean y se acuerden de que Dios existe.

De vez en cuando es necesario manifestarse, porque el hombre tiene una memoria muy frágil, especialmente en lo espiritual. Tú sabes qué dichosos se sentirán los ángeles de proteger tu pie y servirte de escalera cuando bajes. 

Jesús responde con severidad:

–      “No tientes al Señor tu Dios”, está escrito. 

La Tentación moral ha sido superada.

Lucifer replica contundente:

–      Comprendes que tu aparición tampoco mudaría las cosas y el Templo continuaría siendo un mercado y un lugar de corrupción.

Tu divina sabiduría sabe que los corazones de los ministros del Templo son un nido de víboras, que se devoran.

Y devoran, con tal de aumentar su poder.

Sólo los doma el poder humano.

Ven entonces. Adórame. Yo te daré la Tierra.

Alejandro, Ciro, Cesar, todos los mayores dominadores pasados o vivos serán semejantes a jefes de mezquinas caravanas respecto a Tí, que tendrás a todos los reinos de la Tierra bajo tu cetro.

Y con los reinos todas las riquezas, todas las cosas bellas de la Tierra: mujeres, caballos, soldados y templos.

Podrás poner en alto en todas partes tu Signo, cuando seas Rey de los reyes y Señor del mundo.

Entonces te obedecerá y venerará el pueblo y el sacerdocio.

Todas las castas te honrarán y servirán, porque serás el Poderoso, el Único, el Señor.  

¡Adórame aunque sólo sea un momento! ¡Quítame esta sed que tengo de ser adorado!

Es la que me ha perdido, pero ha quedado en mí y me quema.

Las llamaradas del Infierno son aire fresco de la mañana respecto a este ardor que me quema por dentro. Es mi infierno, esta sed.

¡Un momento, un momento sólo, Cristo, Tú que eres bueno!

¡Un momento, aunque sólo sea de gozo, al Eterno Atormentado!

Hazme sentir lo que quiere decir ser dios y me tendrás devoto; obediente como siervo durante toda la vida, en todas tus empresas.

¡Un momento! ¡Un solo momento y no te atormentaré más!

Satanás cae de rodillas, suplicando. 

Jesús por el contrario, se ha levantado.

Ha adelgazado en estos días de ayuno y parece aún más alto. Su rostro tiene un terrible aspecto de severidad y potencia,

Sus ojos son dos zafiros abrasadores, su Voz es un trueno que resuena en la oquedad de la roca y se esparce por el pedregal y el llano desolado,

Cuando dice:  

–      ¡Vete, Satanás! Está escrito: “Adorarás al Señor tu Dios y a Él sólo servirás”. 

La Tentación espiritual, también ha sido desechada.

Satanás, con un alarido de condenado, desgarro y de odio indescriptible, sale corriendo (es tremendo ver su furiosa, humeante persona).

Y desaparece con un nuevo alarido de maldición.

Jesús se sienta cansado, apoyando hacia atrás la cabeza contra la roca.

Parece exhausto. Suda.

Pero seres angélicos vienen a mover suavemente el aire con sus alas en el ambiente de bochorno de la cueva, purificándolo y refrescándolo.

Jesús abre los ojos y sonríe. No lo veo comer.

Yo diría que se nutre del aroma del Paraíso, obteniendo así nuevas fuerzas.

El Sol desaparece por el poniente.

Jesús toma su vacío talego y acompañado por los ángeles que producen una tenue luz suspendidos sobre su cabeza mientras la noche cae rapidísima, se dirige hacia el nordeste.

Ha recuperado su expresión habitual, el paso seguro.

Sólo queda como recuerdo del largo ayuno, un aspecto más ascético en su rostro delgado y pálido.

Y en sus ojos, absortos en una alegría que no es de esta Tierra.

Dice Jesús:

 Has visto que Satanás se presenta siempre con apariencia benévola, con aspecto común.

Si las almas están atentas y sobre todo, en contacto espiritual con Dios, advierten ese aviso que las hace cautelosas y las dispone a combatir las insidias demoníacas.

Pero si las almas no están atentas a lo divino, separadas por una carnalidad oprimente y ensordecedora,

SIN LA AYUDA DE LA ORACIÓN QUE UNE A DIOS

Y VIERTE SU FUERZA COMO POR UN CANAL EN EL CORAZÓN DEL HOMBRE

 Entonces difícilmente se dan cuenta de la celada y caen en ella.

Y luego es muy difícil liberarse.

Las dos vías más comunes que Satanás toma para llegar a las almas son la sensualidad y la gula.

Empieza siempre por la materia; una vez que la ha desmantelado y subyugado, pasa a atacar a la parte superior:

Primero lo moral (el pensamiento con sus soberbias y deseos desenfrenados).

Después el espíritu, quitándole no sólo el amor — que ya no existe cuando el hombre ha substituido el amor divino por otros amores humanos — sino también el temor de Dios. 

Es entonces cuando el hombre se abandona en cuerpo y alma a Satanás, con tal de llegar a gozar de lo que desea, de gozar cada vez más.

Has visto cómo me he comportado Yo: SILENCIO Y ORACIÓN.

Silencio y Oración. Silencio.

Efectivamente, si Satanás lleva a cabo su obra de seductor y se nos acerca, se le debe soportar sin impaciencias necias ni miedos mezquinos.

Pero reaccionar: ante su presencia, con entereza; ante su seducción, con la Oración.

Es inútil discutir con Satanás.

Vencería él, porque es fuerte en su dialéctica.

Sólo Dios puede Vencerlo.

Entonces recurrir a Dios, que hable por nosotros, a través de nosotros.

Mostrar a Satanás ese Nombre y ese Signo, no tanto escritos en un papel o grabados en un trozo de madera, cuanto escritos y grabados en el corazón.

MI NOMBRE, MI SIGNO.

 Rebatir a Satanás únicamente cuando insinúa que es como Dios, rebatirle usando la Palabra de Dios; no la soporta.

Luego, después de la lucha, viene la victoria.

Y los ángeles sirven y defienden del Odio de Satanás al vencedor; lo confortan con los rocíos celestes, con la gracia que vierten a manos llenas en el corazón del hijo fiel, con la bendición que acaricia al espíritu.

Hace falta tener la voluntad de vencer a Satanás.

Y Fe en Dios y en su ayuda; Fe en la fuerza de la Oración y en la Bondad del Señor.

En ese caso Satanás no puede causar ningún daño.

P ¡RENUNCIAD AL PECADO!


Julio 18_2020

Habla la Santísima Trinidad

Hijitos Míos, os he pedido que seáis perfectos como Mi Padre, vuestro Padre, es Perfecto.

Y en lo primero que debéis ser perfectos Mis pequeños, es en la Fe. 

Cuando vosotros aceptáis que Nuestra Santísima Trinidad es la que os guía, es la que os ama, es la que os quiere llevar a la perfección,

debéis estar plenamente agradecidos y sobre todo, debéis aceptar plenamente Nuestra Voluntad.

Somos Perfectos en el Amor.

Nuestra Santísima Trinidad es perfecta en el Amor, y en el Amor no puede haber Odio, no puede haber Maldad, no puede haber cosas escondidas, Mentiras,

Todo aquello que vivís ahora y a lo cual desgraciadamente os habéis acostumbrado, Mis pequeños.

Si queréis vivir en la Verdad y en el Amor, debéis dejaros guiar por Mi Santo Espíritu que vive en vuestro interior.

La Maldad que os rodea os lleva por caminos oscuros, por caminos de maldad; por caminos que NO os van a dar cosas buenas, NI os van a ayudar a llegar a la perfección a la que estáis llamados.

Ciertamente al vivir en la imperfección Mis pequeños, vosotros debéis aceptar como cuando sois pequeñitos; que se os llame la atención cuando estáis cometiendo un mal

Y a veces, hasta necesitáis ser reprendidos con un castigo; para que entendáis que el camino que estáis tomando NO es el correcto.

Pero para eso también necesitáis ser perfectos en la Humildad, RECONOCER que no sois lo que debierais ser, ni lo que Nosotros buscaMos en vosotros.

Que es el ser obedientes, amorosos, que cumpláis con los Mandamientos que se os han dado, con las Leyes entregadas a vosotros.

Para que llevéis una vida clara, una vida santa, una vida llena de virtudes y de amor.

Yo os pregunto, ¿Acaso habéis llevado una vida de esta manera?

No trates de ACOMODAR las palabras de Dios a tu vida… TIENES QUÉ ACOMODAR TU VIDA a las Palabras de Dios…

Dejáis mucho que desear Mis pequeños, NO sois esas almas buenas, esas almas santas que buscaMos en vosotros.

Ciertamente, el pecado os ha engañado y os ha llevado por caminos incorrectos; pero vosotros habéis aceptado en vuestra vida esa MALDAD, esa mentira, ese desamor entre vosotros.

Y eso os ha causado muchas tribulaciones, como lo que estáis padeciendo en estos momentos.

Todo esto os lo habéis ganado vosotros por haber aceptado la maldad en vuestra vida. 

Es un Castigo para que volteéis a Mí, vuestro Dios.

Y ME RECONOZCÁIS COMO VUESTRO DIOS

Reconozcáis que no habéis cumplido con los Mandamientos que se os han dado.

Que reconozcáis que habéis dañado Mi Sacratísimo Corazón, que reconozcáis que debéis volver al camino del bien.

Habéis querido hacer vuestra voluntad y en vuestra imperfección caéis fácilmente en el Error.

Y es lo que estáis viviendo Mis pequeños: ERROR.

Y esto os ha llevado al caos de vida, al caos en la Naturaleza, al caos en vuestra vida personal, espiritual. 

No Me buscáis, no imploráis Mi regreso a la Tierra, no buscáis que Mi Santo Espíritu guíe vuestra existencia, guíe vuestros pensamientos, vuestras palabras, vuestras acciones.

No Me llamáis a Mí, vuestro Padre, vuestro Dios, para que os ayude a retomar vuestra existencia, primeramente aceptando vuestro error y pidiendo perdón de corazón por vuestras faltas.

Si verdaderamente sois humildes, debéis aceptar de corazón vuestro error, vuestros errores en todos sentidos.

Principalmente en haberMe hecho a un lado de vuestra existencia, en haber apostatado de la Fe y del Amor que se os han dado,

O ¿Acaso vivís amándoos los unos a los otros como Mi Hijo os pidió?

¿Acaso os ayudáis de corazón como Yo, vuestro Padre, os lo he pedido?

No, Mis pequeños, no lo habéis hecho.

Y menos invocáis el Nombre de Mi Hijo para que os ayude a caminar en esta Tierra, como Él caminó;

dejando una estela de Paz, de Amor, de una Armonía Santa, entre aquellos que sí Le aceptaron y Le siguieron.

Vivís en un caos espiritual y éste se manifiesta en vuestros actos, en vuestros errores a vuestro alrededor, en vuestro trato humano, en vuestra vida conMigo.

Buscáis solamente vuestros gustos, vuestros placeres, como si fuerais todavía niños chiquitos, niños chiquitos que no quieren tener todavía responsabilidades

No podemos decir que amamos a Dios y estar abrazando los placeres de este mundo.

Y ¡Ya las tenéis, hijos Míos! ¡Abrid los ojos!

Tenéis responsabilidades y primeramente hacia Mí, vuestro Dios.

No sabéis agradecerMe, no sabéis amarMe, no sabéis llevarMe en vuestro corazón, en cambio, sí habéis dejado entrar en vuestro corazón la maldad de Satanás.

Os aprovecháis de vuestros hermanos, buscáis los momentos en que les podéis quitar algo, y si os reprenden, devolvéis con amenazas o castigos el que se os haya llamado la atención.

¿Acaso agradecéis lo que Yo hago por vosotros, llamándoos la atención, reprendiéndoos y aun castigándoos? 

SI FUERAIS SABIOS, RECONOCERÍAIS QUE OS MERECÉIS LO QUE OS ESTÁ PASANDO,

YO NO OS LO ESTOY MANDANDO,

Dios utiliza las Maldades de Satanás para entrenarnos y hacernos CRECER espiritualmente…

ES SATANÁS EL QUE OS MANDA TODOS ESTOS CASTIGOS,

Y LOS SUFRÍS

PORQUE OS APARTÁSTEIS DE MI GRACIA. 

Desde antiguo Yo prometí que os cuidaría de todo mal, mientras vosotros os mantuvierais cumpliendo Mis Leyes, Mis Mandamientos, si vivierais en Mi Amor,

Pero vosotros no habéis cumplido vuestro pacto, que es el aceptar lo que os he pedido.

Yo os he dicho que hasta que no os arrodilléis y Me pidáis perdón, pero un perdón que salga desde lo más profundo de vuestro corazón, con la intención de no volver a ofenderMe, es cuando todo cambiará a vuestro alrededor.

No os estáis portando como almas… almas maduras, almas buenas, almas santas, y por eso tenéis que ser reprendidos, para que a través del dolor, desgraciadamente, podáis entender que vais por mal camino.

Un Padre es ALGUIEN que te apoya cuando lloras. Que te REGAÑA cuando rompes las Reglas. Que cuida de tí, si mamá no está; UN PADRE LO ES TODO, si Él lo asume así…

SOY VUESTRO PADRE Y TENGO EL DERECHO DE REPRENDEROS,

DE CASTIGAROS, NO POR MALDAD,

SINO PARA HACER QUE VOSOTROS ENTENDÁIS

QUE HABÉIS ESCOGIDO EL CAMINO DEL MAL

EN LUGAR DE SEGUIR EL CAMINO DEL BIEN QUE SE OS HA TRAZADO

EN DIFERENTES FORMAS, EN DIFERENTES MOMENTOS

Sois esos hijos desobedientes, esos hijos malos que os habéis querido salir de vuestro hogar para hacer vuestra voluntad.

Y ojalá regresarais como el hijo pródigo que aceptó sus errores, que aceptó haber caminado en el MAL.

Que aceptó el haber desperdiciado los bienes que se le dieron y acongojado, humillado, maltratado; regresó con su padre a pedir perdón.

Sois los hijos pródigos que espero regreséis a Mí y Yo, de todo corazón, OS PERDONARÉ.

Os pondré nuevamente el Anillo de hijos Míos en vuestra mano y os abriré las Puertas del Paraíso, al cual pertenecéis. 

Ojalá, Mis pequeños, entendáis ANTES DE QUE LO MÁS FUERTE DE LA PURIFICACIÓN Llegue a vosotros y no os dé tiempo del arrepentimiento que busco en vosotros y os lleguéis a perder eternamente.

Visión:  Veo a Dios Padre sentado en un trono, todo es luz, Él también es Luz. Veo que se le forma una cruz en el pecho y delante de esa cruz, veo al Espíritu Santo.

Estoy viendo a la Santísima Trinidad: Dios Padre en grande, luego la Cruz en el pecho y enfrente de la Cruz, al Espíritu Santo abriendo las alas.

Hijitos Míos, ciertamente Soy un Dios Severo, pero Justo.

Soy Severo contra todas aquellas almas que se apartaron de Mis Leyes y de Mi Amor, que causaron mucho daño espiritual a sus hermanos…

SAN JOSÉ JESÚS CRECÍA

40. El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él. Lucas 2, 40

Aquellos que se opusieron a llevar una vida de paz y sobre todo, de Crecimiento espiritual.

La ingratitud del hombre es muy grande. ¿Me juzgáis a Mí, vuestro Dios? ¡Me juzgáis a Mí cuando os va mal, cuando tenéis problemas en vuestra existencia, en vuestra sociedad o entre los pueblos!

Me juzgáis a Mí vuestro Dios, que Soy todo Amor, que Mi Misericordia se derrama y se ha ido derramando a lo largo de vuestra existencia y vosotros no respondéis a ella! 

¿No os dais cuenta de que vuestros actos negativos pecaminosos, contrarios a Mis Leyes, a Mi Amor,

SON LOS QUE CAUSAN VUESTRAS DESGRACIAS?

Yo mantengo Mi Promesa hecha al Pueblo Elegido, que ahora sois todos vosotros, porque ellos también fallaron. 

Mi Promesa fue: 

“Yo seré vuestro Dios si cumplís, ¡SÍ CUMPLÍS!, con Mis Leyes y os mantenéis limpios de corazón, si respetáis Mi Amor y todo lo que venga de Mí” 

Y ¿Qué habéis hecho vosotros?

Queréis hacer vuestra propia vida, vuestras propias leyes; os habéis apartado de lo que Yo os ordené para que tuvierais una vida bendecida por Mí.

Yo no Me aparto del hombre hasta que el hombre, él mismo, se aparta de Mí al adorar a cosas, a personas, a todo aquello que antepongan ante Mí, vuestro Dios y Creador. 

Mi Palabra, Mis Promesas son eternas, Yo no os fallo, vosotros sois los que falláis. 

El pecado es obra del hombre, Yo no peco, Soy la Santidad Absoluta.

Vosotros sois los que os apartáis de Mí, queréis ser consentidos a pesar de que pecáis y Me causáis dolor a Mi Sacratísimo Corazón.

Vuestras obras son abominables a Mis ojos y todavía queréis que Yo os consienta.

Todo lo que estáis padeciendo, y habéis padecido a lo largo de vuestra existencia, es por causa de vuestro pecado.

Os queréis siempre aprovechar de Mi Misericordia y de Mi Benevolencia, pecáis y luego queréis buscar Mi Perdón, que ciertamente os lo doy, pero en vosotros no hay la promesa de no querer volver a ofenderMe.

 JUGÁIS CON MI MISERICORDIA

Y ESTO NO PUEDE SEGUIR ASÍ, MIS PEQUEÑOS,

AHORA TENÉIS QUE ENFRENTAR EL RESULTADO

DE VUESTROS PECADOS, DE VUESTRA APOSTASÍA. 

La Maldad está siempre a vuestro alrededor, Satanás continuamente os está atacando.

OS PREOCUPÁIS DE LO QUE SUCEDERÁ, DE LO QUE VENDRÁ,

QUE SI HABRÁ GUERRAS, QUE SI HABRÁ PERSECUCIONES,

QUE SI HABRÁ DOLORES FUERTES DE PURIFICACIÓN,

ESTÁIS SIEMPRE VIENDO UN FUTURO DE COSAS MALAS

QUE OS PUEDEN QUITAR VUESTRA ALEGRÍA DIARIA. 

Estáis ciegos, NO hay sabiduría en vosotros.

Diario tenéis que padecer una batalla contra Satanás,

DIARIO VUESTRA ALMA ESTÁ EN PELIGRO DE PERDERSE,

DIARIO SATANÁS OS LLEVA A NEGARME, A ESTAR EN CONTRA MÍA.

 Vosotros continuamente causáis abominación a Mi Presencia porque os preferís a vosotros mismos, adoráis a otros dioses,

buscáis por todos lados que os vaya bien, no importando si Me dais a Mí la espalda, y ¿todavía así queréis que Yo os consienta?

Ciertamente, siempre os estoy cuidando, porque Soy vuestro Padre, Soy vuestro Dios, mantengo Mi Palabra de cuidaros, de protegeros,

porque sé que Satanás en su Maldad, es muy superior a vosotros y os puede destrozar en cualquier momento,

PERO VOSOTROS NO REACCIONÁIS. 

Apocalipsis 12: 17. Con esto, el dragón se puso furioso contra la mujer, y fue a pelear contra el reino de los descendientes de ella, contra los que obedecen los mandamientos de Dios y siguen fieles al testimonio de Jesús . Romanos 3: 31. Entonces ¿con la fe le quitamos el valor a la ley? ¡Claro que no! Más bien afirmamos el valor de la ley .

Vuestra lucha es diaria de día y de noche, Satanás os ataca en todo momento.

Y vosotros solamente estáis esperando dolores futuros cuando los tenéis en todo momento.

Y A MÍ ME CAUSÁIS MUCHOS DOLORES

PORQUE ESTÁIS APARTÁNDOOS DE MI GRACIA,

ESTÁIS PECANDO CONTRA MÍ

Y DE AHÍ VIENEN VUESTRAS INGRATITUDES:

OS VEIS SOLAMENTE A VOSOTROS MISMOS,

ESTÁIS VIENDO POR VUESTRAS COMODIDADES,

ESTÁIS VIENDO QUE YO OS CONSIENTA,

QUE OS DÉ TODO LO QUE NECESITÁIS,

Y VOSOTROS NI SIQUIERA VEIS POR MÍ, POR MI AMOR.

Hay mucha ingratitud, os repito, de parte vuestra.

Queréis ser amados, sois egoístas, pero no queréis amarMe,

porque al ser amado se le respeta, se le busca, se le ama y se le evita todo dolor,

Y ESTO IMPLICA QUE VOSOTROS DEJÉIS VUESTRA VIDA DE PECADO,

Y ESTO NO LO QUERÉIS HACER,

Por eso es Mi dolor contra vosotros, porque Yo siempre veo por vosotros, por vuestro bien para que no os falte nada,

y Me respondéis con dolor, con pecado y apostatando de Mí, vuestro Dios.

No esperéis los acontecimientos futuros,

¡VED LOS ACONTECIMIENTOS DIARIOS QUE TENÉIS!,

que esos también os pueden llevar a la Muerte Eterna. 

Diario tenéis que librar una guerra contra Satanás y contra vosotros mismos,

Y no os preparáis contra ello,

¿Cómo os vais a preparar contra una batalla mayor cuando ni siquiera os preparáis para las batallas de todos los días?

Ponéis en juego en todo momento a vuestra alma.

En cualquier momento se puede terminar vuestro tiempo de vida,

¿Cómo estará vuestra alma en ese momento? Os repito: 

NO ESPERÉIS LOS ACONTECIMIENTOS FUTUROS,

NO OS DISTRAIGÁIS EN ESA TENTACIÓN QUE OS PONE SATANÁS,

PORQUE SON DISTRACCIONES REALES

PARA QUE NO OS PREPARÉIS EN TODO MOMENTO.

SI NO ESTÁIS VIVIENDO VIDA DE GRACIA,

EN CUALQUIER MOMENTO PODÉIS MORIR ETERNAMENTE

SI EN ESOS MOMENTOS PIDO VUESTRO REGRESO E INICIO VUESTRO JUICIO.

MEDITAD ESTO, MIS PEQUEÑOS,

VIVID EL PRESENTE, VIVID EN ESTADO DE GRACIA,

LLENAOS DE MI AMOR,

Y ESTO OS DARÁ LA SEGURIDAD DE GANAR LA VIDA ETERNA.

Que Mi Santo Espíritu os bendiga, os proteja, os guíe en Mi Santísima Trinidad.

Os doy la Bendición, Mis pequeños, para que retoméis el camino del Bien y del Amor.

Os bendecimos en Nuestro Santo Nombre, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Que la Paz y el Amor estén siempre con vosotros y los vuestros y que la compañía y la veneración a Vuestra Madre Celestial os alcance la Vida Eterna.

http://diospadresemanifiesta.com/

P ¡TENGO SED DE ALMAS!


Julio 15_2020

 Habla Dios Padre

¿Cuándo entenderéis Mis pequeños, que estáis en el mundo, pero que no pertenecéis al mundo?

Os he dado un tiempo de vida y una misión específica a cada uno de vosotros, el tiempo no lo conocéis.

Vuestra misión os he dicho es el amar, amarMe y salvar almas.

¿Habéis llevado bien vuestra misión en vuestra existencia? Os aferráis demasiado al mundo, a vuestra vida en el mundo y os repito: ¡NO SÓIS DEL MUNDO!

Vinisteis a cumplir una misión, vinisteis a servirMe y el tiempo que tenéis, ése lo conozco Yo. 

Regresaréis y Me daréis cuentas de lo que hicisteis con el tiempo que os concedí y con la misión que os pedí llevarais a cabo.

A lo que llamáis muerte, la cual se puede dar de múltiples formas, es el fin de vuestro tiempo y lo debéis ver así, Mis pequeños,

Lo que debéis TEMER cuando estéis ante Mí, es si cumplisteis con la misión que Yo os encomendé. 

Los que ya están ante Mí cumplieron un tiempo, pero no necesariamente cumplieron su misión y de eso seréis juzgados.

No por el tiempo de vida, sino por la misión que os encomendé.

La viña, de la que habla la parábola, es el mundo y estáis vosotros en el mundo, cuidando la viña, cuidando que las almas que están a vuestro alrededor,

Crezcan en vida espiritual para que puedan regresar a Mí, pero con las manos llenas, con las manos llenas de buenas obras, que éstas son las almas que ayudasteis vosotros a salvar.

¿Qué habéis hecho con Mi Amor? ¿Tenéis Mi Amor en vuestro corazón o es el mundo el que está en vuestro corazón?

Satanás se encarga de apartaros de vuestra misión, y os vuelvo a repetir nuevamente: 

Estáis en el mundo, pero no sois del mundo, VUESTRA MISIÓN ES ESPIRITUAL y de eso os tomaré cuentas.

¿Estáis esperando el momento de Mi regreso, como las vírgenes prudentes, teniendo la lámpara encendida?

Ya que esa lámpara encendida, es Mi Amor en vosotros.

¿Estáis actuando en el bien? ¿Sois mensajeros de Mi Bien? ¿Sois mensajeros de Mi Amor en el mundo?

¿Las almas que están a vuestro alrededor os siguen porque Me ven a Mí en vosotros?

¿Ayudáis a vuestros hermanos a que entiendan cómo debe ser Mi Amor entre vosotros o los estáis llevando al mundo porque os habéis vuelto del mundo?

Mis pequeños, hay mucha confusión en vosotros, OS AFERRÁIS AL MUNDO, os repito:

Queréis las cosas del mundo y éstas son temporales, son pasajeras, son sin importancia, no sirven para vuestra salvación,

Pero sí os pueden llevar a vuestra destrucción espiritual y a perder vuestra vida eterna en el Reino de los Cielos.

Tenéis que centraros Mis pequeños, ¿Estáis preparados para llegar a Mí cuando se termine vuestro tiempo? 

NO IMPORTA CÓMO LLEGARÉIS,

SI SERÁ UNA ENFERMEDAD, SI SERÁ UNA CATÁSTROFE,

SI SERÁ UNA MUERTE NATURAL,

¿Estaréis preparados para presentaros ante Mí y darMe cuentas de vuestra misión bien realizada o mal realizada?

Mis pequeños, preocupaos vosotros los que todavía no estáis llamados, los que estáis todavía en el mundo cumpliendo vuestra misión,

Preocupaos porque, si os mando llamar cuando se termine vuestro tiempo, ¿Qué cuentas Me daréis?

 Hijitos Míos, al que más se le ama, más se le da. 

En una familia de varios hijos, siempre hay alguno más cercano al padre o a la madre, pero es porque existe esa comunicación profunda, amorosa, donde hay un entendimiento que os lleva a una unidad.

Vosotros, como hijos Míos, también tendéis a ello.

Vuestro corazón está abierto a Mi Gracia, pero no todos buscáis estar conMigo continuamente, ni ver por lo Mío; generalmente estáis buscando que Yo os conceda lo que necesitáis, pero

¿Cuántas veces realmente Me preguntáis a Mí, vuestro Dios: “¿Qué es lo que necesitas, Padre?”

Quizás se os haga rara esta pregunta, pero Yo necesito mucho de vosotros y especialmente que Me deis almas, como os lo pidió Mi Hijo en la Cruz.

Os he dicho que Yo podría llevaros a la conversión a todos en un momento, derramando Mis Gracias Divinas e inmediatamente cambiaría vuestra mente, vuestro corazón.

Pero entonces no habría en vosotros el porqué del Premio, puesto que prácticamente os estaría obligando a ser buenos.

Vosotros tenéis que poner de vuestra parte para hacerMe feliz a Mí, vuestro Dios. Y esto es empezando primeramente, con vuestro amor hacia Mí.

Aquel que ama al padre o a la madre y los ve tristes, se acerca y pregunta si les puede ayudar en algo. 

ÉSTOS SON MOMENTOS DIFÍCILES

Amadídimo Padre Celestial: Te entregamos todo el sufrimiento que estamos pasando TODOS tus hijos en toda la Creación y lo unimos al de nuestro Señor Jesucristo en su Pasión y Muerte, para que cubierto con su Sangre Preciosa obtengan Tu Misericordia, TODAS las almas que están siendo llamadas a tu Presencia y alcancen la salvación y el premio de la Vida eterna. Amén.

LOS QUE ESTÁIS PASANDO Y QUE SON NECESARIOS,

PARA QUE VOSOTROS ME PREGUNTÉIS EN QUÉ ME PODÉIS SERVIR

Y OS VUELVO A REPETIR: NECESITO ALMAS.

Os he dicho que somos familia y si realmente amáis a vuestros hermanos y sobre todo, si Me amáis a Mí, vuestro Dios y Creador,

Os esforzaríais en buscar la forma de salvarMe almas de vuestros hermanos de la Tierra y del Universo entero.

Son tantas, tantas las almas que se han desviado y os amo a todos, pero éstas no responden.

Dejad que Mi Santo Espíritu os dé la forma en la Oración, en la Penitencia o en el Ayuno,

Amadísimo Padre Celestial: Te entregamos el Dolor y el sabor agridulce con que Satanás está sazonando nuestras alegrías, para que fortalezcas la FE de los que están tambaleantes y a TODAS las almas nos des la PERSEVERANCIA para aprobar la Gran Tribulación y llegar hasta tus brazos completos y salvados. Amén

Que eso es muy particular para que Me deis almas, para que Me pidáis por ellas, para que Mi Santo Espíritu las pueda transformar.

Os he dicho que muchas de ellas la gran mayoría, no Me van a pedir a Mí esa transformación porque no Me buscan, porque no están conMigo, por eso vuestra intercesión en estos momentos es importantísima.

La intercesión implica amor y os he dicho que todo se mueve en el amor, que el amor puede producir grandes Milagros.

Que el amor es vida y vosotros estáis obligados por Mi Amor, a dar vida en el amor a vuestros hermanos.

Ahora muchos hermanos vuestros no entienden lo que es el vivir en Mi Gracia, el vivir en Mí, para Mí,

POR ESO VUESTRA INTERCESIÓN QUE ES IMPORTANTÍSIMA,

LOS SALVARÁ

Amadísimo Padre Celestial, yo Te pido perdón por nuestros pecados y las Trasgresiones a TODOS TUS MANDAMIENTOS y cubro con la Sangre Preciosa de Jesús a TODAS las almas que están siendo llamadas a Tu Presencia en toda la Creación y que Satanás ya considera botín suyo.

Estoy CRUCIFICADO@ y desde mi Cruz, UNIDO@ a nuestro Señor Jesucristo las RECLAMO para Tí y te las entrego, para que cubiertas con tu Misericordia, formen parte de Nuestra Familia en tu Reino y gocen tu Salvación y la Vida Eterna. Amén. 

Y CUANDO MUERAN Y SE SALVEN,

ENTENDERÁN LO QUE VOSOTROS HICISTEIS POR ELLAS

Un niño pequeño no sabe cómo hacer determinadas cosas y vosotros como adultos les ayudáis, así es como debéis actuar ahora Mis pequeños, como almas adultas espiritualmente hablando.

Ya habéis llevado una educación especial en el amor que os he dado y ahora es vuestra obligación de amor traerMe almas a Mi Corazón

NO OS IMAGINÁIS CUÁNTAS ALMAS ESTÁN POR CAER AL DESFILADERO

Y PERDERSE ETERNAMENTE EN EL INFIERNO,

Y ESO SÍ ME DUELE MUCHÍSIMO, MIS PEQUEÑOS

Amadísimo Padre Celestial: Te entrego las almas de TODAS tus víctimas inocentes, tanto de bebés abortados, como de inocencias destrozadas por Satanás y el sufrimiento de los que padecen por el tráfico sexual perverso, de todos los criminales que buscan un bienestar económico destruyendo a tus niños.

Y con su sufrimiento UNIDO al de Jesús tu VÍCTIMA INOCENTE, yo cubro con su Sangre Preciosa a los MÁS CULPABLES y a los Satanistas, para que RESCATES sus almas de las garras de Lucifer y su botín se vuelva Humo, junto con su soberbia de atreverse a ESCARNECERTE. Te adoro con todo mi ser. Te lo pido en el Nombre de Jesús y te doy GRACIAS por escucharme. Amén.

Y el que Me salvéis almas Me da una alegría inmensa que os pagaré en el Reino de los Cielos en una forma muy especial.

Os repito esto continuamente Mis pequeños, por vuestro bien, para que crezcáis espiritualmente amando a vuestros hermanos,

Porque con tanta maldad que hay a vuestro alrededor, os olvidáis de desearles el bien y salvarles;

También esto es para que Me deis a Mí la alegría que Me debéis porque Me amáis y mientras más almas Me deis, más alegría Me daréis.

Os quiero a todos en el Reino de los Cielos, os quiero a todos de regreso conMigo, pero necesito almas que amen a sus hermanos, que intercedan por ellas. 

Satanás Me quita muchas almas y más porque falta mucha Oración de parte vuestra, no estáis amando como debéis, Mis pequeños,

Amadísimo Padre Celestial: Te entrego todo el sufrimiento que los poderosos inflijen a tus hijos, para que unido al de tu Hijo Santísimo Jesús y junto con su Sangre Preciosa,

se derrame tu Justicia y tu Misericordia sobre TODA Humanidad, desde Caín hasta el último hombre que camine en tu Creación y alcancen el Don del Arrepentimiento Y la Conversión.

Y de esta forma también TE PIDAN PERDÓN y sean admitidos en la Gloria Eterna, para que no queden fuera de la Familia Celestial. Amén 

No estáis haciendo Familia espiritual como debierais, no estáis buscando darMe alegría a Mí, vuestro Dios y Creador.

DadMe almas os dijo Mi Hijo, os lo repito Yo nuevamente y os lo seguiré repitiendo:

DadMe almas y Me daréis una gran alegría al tenerlas nuevamente reunidas alrededor Mío, como en una Familia.

PedidMe lo que necesitéis, Mis pequeños; pedidMe lo que os pueda dar Mi Santo Espíritu, para que vuestra Oración sea agradable a Mis ojos

Y QUE PODÁIS VOSOTROS SALVAR MUCHAS,

MUCHAS ALMAS PARA MÍ, PARA VUESTRO DIOS.

Amadísimo Padre Celestial: Te entrego el sufrimiento causado por los pecados de tu Iglesia y el sufrimiento de tus hijos PERSEGUIDOS, para que nuestros hermanitos del Purgatorio abrevien sus condenas y aceleren su CRECIMIENTO en el Amor, para que avancen el el Círculo Dorado de la Perfección. Amén

Y os colmo de muchos regalos, vosotros Me pedís infinidad de cosas y os consiento, ahora os toca a vosotros consentirMe. 

Lo único que os pido, es eso: amadMe. AmadMe desde lo más profundo de vuestro corazón.

Y en ese amor, que también vengan muchas almas de hermanos vuestros que NO están conMigo, que viven en el pecado y en la maldad. 

Vuestra intercesión hará grandes milagros, porque por el amor que Yo pongo en vuestro corazón y la forma en la que Mi Santo Espíritu os dé para que vosotros oréis y las salvéis, Me daréis gran alegría.

Os amo, Mis pequeños, dadMe almas.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.

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10 RECONOCIMIENTO INFERNAL


10 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

En la sinagoga de Cafarnaúm. Ya está llena de gente que está esperando.

en la puerta miran furtivamente a la plaza, todavía soleada aunque esté cayendo la tarde.

Por fin se oye un grito:

–        ¡Ha llegado el Rabí!

Toda la gente se vuelve hacia la puerta, los más bajos se ponen de puntillas o tratan de pasar adelante.

Se produce algún pequeño altercado y hay algunos empujones a pesar de las amonestaciones de los encargados de la sinagoga y personalidades de la ciudad.

Jesús está en el umbral de la puerta y saluda:

–         La paz esté con todos aquellos que buscan la Verdad.

Entra bendiciendo con los brazos tendidos hacia delante.

 La luz de la plaza soleada recorta su alta figura aureolándola de luz.

Ha dejado el cándido vestido y viste el color azul oscuro que lleva regularmente.

Avanza entre la muchedumbre, que se abre y cierra en torno a Él como las olas en torno a una nave.

Un joven que parece tuberculoso, se aferra a su vestido,

Gimiendo:

 –        ¡Estoy enfermo, cúrame!

Jesús le pone la mano en la cabeza y dice: 

–         Ten confianza. Dios te escuchará. Déjame ahora que hable al pueblo, luego volveré.

El joven lo suelta y se tranquiliza.

Una mujer con un niño en brazos, le pregunta:

–         ¿Qué te ha dicho? 

–         Me ha dicho que después de hablar al pueblo volverá.

–         ¿Te cura entonces?

–         No lo sé. Me ha dicho: “Ten confianza”. Yo confío.

Muchos preguntan:

–         ¿Qué ha dicho?

–         ¿Qué ha dicho?

La muchedumbre está deseosa de saber.

Entre el pueblo se repite la respuesta de Jesús. 

Entonces varios dicen:

–          Entonces yo voy por mi niño.

–          Y yo traigo aquí a mi padre anciano.

–          ¡Si Ageo quisiera venir! Yo lo intento… pero no vendrá.

Jesús ha llegado a su puesto.

 Saluda al jefe de la sinagoga, el cual le devuelve el saludo, es un hombre pequeño, grueso y bastante anciano.

Para hablarle, Jesús se inclina.

Parece una palma plegándose hacia un arbusto más ancho que alto.

El sinagogo pregunta:

–           ¿Qué quieres que te dé?

Jesús responde:

–           Lo que te parezca bien, o si no al azar. El Espíritu guiará.

–           Pero… ¿Y estarás preparado?

–           Estoy preparado. Venga, al azar. Repito: el Espíritu del Señor guiará la mano para el bien de este pueblo.

El jefe de la sinagoga alarga un brazo hacia el montón de rollos, toma uno, lo abre y se detiene en un punto concreto.

Y dice: 

 –      Esto.

Jesús toma el rollo y lee el punto señalado:

«Josué: “¡Levántate y santifica al pueblo!

Y diles: “Santificaos para mañana porque, afirma el Señor Dios de Israel, la maldición está entre vosotros, ¡Oh, Israel! Tú no podrás hacer frente a tus enemigos hasta que sea extirpado de ti quien se ha contaminado con tal delito”

Se detiene, lo enrolla y lo devuelve.

La muchedumbre está atentísima.

Sólo bisbisean algunos:

–         ¡Verás lo que oímos contra los enemigos!».

–         ¡Es el Rey de Israel, el Prometido. Y recoge a su pueblo!».

Jesús extiende los brazos en la posición típica de los oradores.

El silencio es total.

Jesús expone:

Quien ha venido para santificaros se ha levantado. Ha dejado la intimidad de la casa en que se ha preparado para esta misión.

Se ha purificado para daros ejemplo de purificación, se ha colocado en su lugar ante los poderosos del Templo y ante el pueblo de Dios y ahora está entre vosotros: soy Yo.

No como, con mente obnubilada e inquietud en el corazón, algunos de entre vosotros piensan y esperan. Más alto y más grande es el Reino del cual Yo soy el Rey futuro y al cual os llamo.

Os llamo, ¡Oh vosotros de Israel!, antes que a cualquier otro pueblo, porque vosotros sois los que en los padres de los padres recibisteis la promesa de esta hora y la alianza con el Señor Altísimo.

Mas no se formará este Reino con turbas de soldados ni con crueldades sangrientas, y en él no tendrán cabida ni los violentos, ni los déspotas, ni los soberbios, ni los iracundos, ni los envidiosos o los lujuriosos.

O los avaros; sí los buenos, los mansos, los continentes, los misericordiosos, los humildes, los que se muestran amantes del prójimo y de Dios, los pacientes.

¡Israel! No estás llamado a combatir contra los enemigos de fuera, sino contra los enemigos de dentro, contra los que están en cada uno de tus corazones, en el corazón de los miles y miles de hijos tuyos.

Alejad de todos y cada uno de vuestros corazones la maldición del pecado, si queréis que mañana Dios os reúna y os diga: “Pueblo mío, tuyo es el Reino que ya nunca será derrotado, ni invadido, ni insidiado por enemigos”.

Mañana. ¿Cuál mañana? ¿Dentro de un año, dentro de un mes? ¡Oh, no busquéis, no busquéis conocer el futuro con sed malsana, con medios que saben a brujería culpable! Dejad a los paganos el espíritu pitón.

Dejad al Dios Eterno el secreto de su tiempo. Vosotros venid a purificaros en la verdadera penitencia desde mañana, el mañana que nacerá después de esta hora de la tarde y de la que vendrá de la noche, el mañana que surgirá con el canto del gallo.

Arrepentíos de vuestros pecados para que seáis perdonados y estéis preparados para el Reino.

Alejad de vosotros la maldición de la culpa. Cada uno tiene la suya. Cada uno tiene eso que es contrario a los diez mandamientos de salvación eterna.

Examinaos cada uno con sinceridad y encontraréis el punto en que habéis errado. Humildemente arrepentíos de ello con sinceridad. Desead arrepentiros.

No de palabra (de Dios nadie se burla, no se le engaña), sino con la voluntad firme que os lleve a cambiar de vida, a volver a la Ley del Señor. El Reino de los Cielos os espera. Mañana.

¿Mañana?, os preguntáis. La hora de Dios, aunque venga al final de una vida longeva como la de los Patriarcas, es siempre un mañana solícito.

La eternidad no tiene como medida de tiempo el lento discurrir de la clepsidra.

Esas medidas de tiempo que vosotros llamáis días, meses, años, siglos, son latidos del Espíritu Eterno que os mantiene en vida.

Mas vosotros sois eternos en vuestro espíritu, y debéis tener para el espíritu el mismo método de medida del tiempo que tiene vuestro Creador.

Debéis decir, por tanto: “Mañana será el día de mi muerte”; que no es tal muerte para el fiel, sino reposo de espera, en espera del Mesías q ue abra las puertas del Cielo.

En verdad os digo que entre los presentes sólo veintisiete deberán esperar cuando mueran. Los otros serán juzgados ya antes de la muerte, y ésta será el paso inmediato a Dios o a Satanás,

porque el Mesías ha venido, está entre vosotros, y os llama para daros la Buena Nueva, para instruiros en la Verdad, para llevaros al Cielo.

¡Haced penitencia! El “mañana” del Reino de los Cielos es inminente. Que os encuentre limpios para pasar a ser poseedores del eterno día.

La paz sea con vosotros.

Se levanta a rebatirle un israelita togado y de barba abundante.

Que habla así:

–           Maestro, cuanto dices me parece en contraste con lo que está escrito en el libro segundo de los Macabeos, gloria de Israel.

En él puede leerse: “Efectivamente, es signo de gran benevolencia el no permitir a los pecadores que sigan durante largo tiempo sus caprichos, sino pasar enseguida al castigo.

El Señor no hace como con las otras naciones, que las espera con paciencia, para castigarlas en el día del juicio, colmada ya la medida de los pecados”.

Sin embargo Tú hablas como si el Altísimo pudiera ser muy tardo a la hora de castigarnos, esperándonos, como a los otros pueblos, para el tiempo del Juicio, cuando esté colmada la medida de los pecados.

Verdaderamente los hechos te desmienten. Israel sufre el castigo, como dice el historiógrafo de los Macabeos. Si fuera como Tú dices, ¿No habría desacuerdo entre tu doctrina y la contenida en la frase que te he mencionado?  

Jesús DECIDE no manifestar su uso del Don de Ciencia Infusa, al declarar:

–           No sé quién eres (1), pero quienquiera que seas te respondo. No hay desacuerdo en la doctrina, sino en el modo de interpretar las palabras. Tú las interpretas según el modo humano, Yo según el del espíritu.

Tú, representante de la mayoría, ves todo con referencia a lo presente y caduco. Yo, representante de Dios, todo lo explico y aplico, a lo eterno y sobrenatural.

Sí, Yeohveh os ha castigado en lo temporal, en la soberbia y en la justicia de ser un “pueblo” según la tierra.

Pero, ¡Cuánto os ha amado y cuánta paciencia tiene con vosotros — más que con cualquier otro — concediéndoos el Salvador, su Mesías, para que lo escuchéis y os salvéis antes de la hora de la Ira Divina!

No quiere que seáis pecadores.

Pero, si os ha castigado en lo caduco, viendo que la herida no se cura, antes al contrario insensibiliza cada vez más vuestro espíritu, he aquí que os manda no castigo sino salvación.

Os manda a Aquel que os cura y os salva, Yo, quien os está hablando.

–           ¿No te parece que eres audaz al profesarte representante de Dios? Ninguno de los Profetas se atrevió a tanto y Tú… ¿Quién eres Tú, que así hablas?, y ¿Por orden de quién hablas?

–            Los Profetas no podían decir de sí mismos lo que Yo digo de mí. ¿Que quién soy? El Esperado, el Prometido, el Redentor.

Ya le habéis oído decir a su Precursor: “Preparad el camino del Señor… El Señor Dios viene… Como un pastor apacentará a su rebaño, aun siendo el Cordero de la verdadera Pascua”.

Entre vosotros están los que han oído del Precursor estas palabras, y han visto el cielo resplandecer por una luz que bajaba en forma de paloma.

Y han oído una voz que hablaba diciendo quién era Yo. ¿Que por orden de quién hablo? De Aquel que es y que me envía.

–           Tú puedes decir lo que quieras, pero quién nos dice que no seas un mentiroso o un iluso. Tus palabras son santas, pero algunas veces Satanás profiere palabras engañosas teñidas de santidad para inducir al error.

Nosotros no te conocemos.

–            Yo soy Jesús de José de la tribu de David, nacido en Belén Efratá, según las promesas, llamado nazareno porque tengo casa en Nazaret. Esto según el mundo.

Según Dios soy su Mensajero. Mis discípulos lo saben.

–           ¡Oh, ellos!… Pueden decir lo que quieran o lo que Tú les hagas decir.

–           Hablará otro, que no me ama, y dirá quién soy. Espera que llame a uno de los presentes.

Jesús mira a la muchedumbre, asombrada de la disputa, enfrentada y dividida en corrientes opuestas.

La mira, buscando a alguno con sus ojos de zafiro.

Con el Don de Ciencia Infusa SABE todo el conocimiento que necesita…

Y dice con fuerte voz:

–           ¡Ageo! ¡Pasa adelante! ¡Te lo ordeno!

Se oye un gran murmullo entre la multitud, que se abre para dejar pasar a un hombre todo convulso, sujetado por una mujer.

El israelita togado pregunta:

–           ¿Conoces a este hombre?

La mujer contesta:

–            Sí. Es Ageo de Malaquías, de aquí, de Cafarnaúm, poseído por un espíritu malvado que lo arrastra a repentinos y furiosos estados de locura.

Jesús interroga a la asamblea:

–            ¿Todos lo conocen?

La multitud grita:

–            ¡Sí, sí!

–            ¿Puede alguien decir que haya hablado conmigo, aunque sólo sea durante algunos minutos?

La multitud grita:

–             No, no, es casi un idiota; no sale nunca de su casa y nadie te ha visto en ella.

–             Mujer, acércamelo.

La mujer lo empuja y lo arrastra.

Y el pobrecillo tiembla aún más fuerte.

El jefe de la sinagoga le advierte a Jesús: 

 –            ¡Ten cuidado! El demonio está para atormentarlo de un momento a otro… Y entonces se lanza hacia uno, araña y muerde.

La gente abre paso comprimiéndose contra las paredes.

Los dos están ya frente a frente. Hay un instante de lucha interior.

 Parece que el hombre acostumbrado al mutismo, encuentra dificultad en hablar; gime…

Y con una tonalidad cavernosa y escalofriante, surgida de lo más profundo del Averno

La voz se forma en palabras:

–             ¿Qué hay entre nosotros y Tú, Jesús de Nazaret? ¿Por qué has venido a atormentarnos? ¿Por qué has venido a exterminarmos, Tú, Señor del Cielo y de la Tierra?

Sé quién eres: el Santo de Dios. Ninguno en la carne, fue más grande que Tú, porque tu carne de hombre encierra el Espíritu del Vencedor Eterno. Ya me has vencido en… 

Jesús lo interrumpe: 

 –            ¡Calla! Sal de este hombre. Te lo ordeno.

Una especie de extraño paroxismo se apodera del hombre.

Se revuelve entre convulsiones, como si hubiera alguien que lo maltratase con bruscos golpes y empujones…

Chilla con voz deshumana, echa espuma y luego cae arrojado al suelo para levantarse sorprendido y curado. 

Jesús le pregunta a su opositor:

–             ¿Has oído? ¿Qué respondes ahora?

El hombre togado y de abundante barba se encoge de hombros y vencido, se va sin responder.

La multitud se mofa de él y aplaude a Jesús.

Jesús sentencia majestuoso:

–             ¡Silencio, el lugar es sagrado! – y ordena: – Que se acerque el joven a quien he prometido ayuda de Dios.

Viene el enfermo tuberculoso.

 Jesús lo acaricia:

–            ¡Has tenido Fe! Queda curado. Vete en paz y sé justo.

El joven lanza un grito. ¡Quién sabe lo que siente!

Se postra a los pies de Jesús y los besa con agradecimiento.

Luego dice:

–            ¡Gracias por mí y por mi madre!

Vienen otros enfermos:

Un niño con las piernitas paralizadas. Jesús lo coge en brazos, lo acaricia y lo pone en el suelo… Y lo deja.

 Y el niño no se cae, sino que corre hacia su mamá, la cual lo recibe llorando en su corazón y bendice a GRITOS a  «el Santo de Israel».

Viene un viejecito ciego, guiado por su hija. También él queda curado con una caricia en las órbitas enfermas.

La muchedumbre prorrumpe en un alud de bendiciones hacia Jesús.

Él se abre paso sonriendo y aunque es alto, no lograría hacer una fisura en la multitud, si Pedro, Santiago, Andrés y Juan no lo intentaran generosamente por su parte.

Y se abrieran un canal desde su ángulo hasta Jesús y después lo protegieran hasta la salida a la plaza, donde ya no hay sol.

(1) “No sé quién eres”: una afirmación de este tipo en boca de Jesús recibe, como nota en una copia mecanografiada, la siguiente explicación de María Valtorta:

“Cristo, como Dios y como Santo de los santos, penetraba en las conciencias y de éstas veía y conocía sus escondidos secretos (introspección perfecta).

Como Hombre conocía sólo según el modo humano personas y lugares, cuando el Padre suyo y su propia naturaleza divina no juzgaban útil el conocimiento de los lugares y personas sin preguntar.

De forma análoga, las palabras ¡Ageo! ¡Pasa adelante!…, Tienen la siguiente nota: “Aquí, debiendo dar prueba al fariseo de su omnisciencia divina, llama por su nombre al desconocido Ageo.

Del que sabe que está endemoniado, mientras que en la página precedente, como Hombre, había dicho al fariseo: “No sé quién eres”. 

 “Y el Padre Eterno, para probar los corazones y separar a los hijos de Dios, de la Luz, de los hijos de la carne y de las Tinieblas;

permitía, en presencia de los apóstoles, de los discípulos y muchedumbres, algunas lagunas en el omnímodo conocimiento de su Hijo, similares a estas preguntas y respuestas:

“¿Quién es éste? No lo conozco…”. Y ello lo permitía por los hombres, y también por su Hijo amado, para prepararlo a la gran oscuridad de la Hora de las Tinieblas, al abandono del Padre:

Horas tremendas en que Jesús fue el Hombre y además, un Hombre rechazado por el Padre, habiendo venido a ser “Anatema por nosotros”…

Por tanto, las referencias de “ignorancias” de Jesús no están en contradicción con las frecuentes declaraciones de su “omnisciencia”.