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D89 EL SACRIFICIO A MOLOCH 2


13 de Junio de 2019

Habla Dios Padre

Le habéis hecho caso al Maligno, de gozar el gozo que os dá el acto de procreación, pero sin aceptar la responsabilidad de cuidar del alma que bajará pura, santa y llena de Mí Amor, dentro del cuerpecito que formaréis para ella.

No deseáis ya daros por los demás, principalmente a vuestros hijos, Mis hijos, Mis almas, en ésos cuerpecitos.

Gran cuenta os tomaré por cada alma que no dejasteis bajar o lograrse, a causa de los abortos que produjisteis,

así como de la mala educación y cuidado que tuvisteis con el alma que os dí para ése cuerpecito que creasteis, durante el desarrollo de su vida terrena.

Entended que no se os está dando un hijo a cuidar,

SE OS ESTÁ DANDO UN ALMA PARA GUIARLA,HACERLA CRECER EN EL AMOR

Y ayudarla a retornar a la Casa de vuestro Padre Dios.

El sexo es la vida santa que une a vuestro Dios con la creatura.

El sexo asegura la vida humana sobre la Tierra y ésta vida queda bendecida,

Cuando bendecida es la unión de ambos sexos en el Matrimonio.Hijitos Míos, os preguntaréis por qué Satanás, a través de sus esbirros aquí en la Tierra, quiere atacarMe con esas leyes mortales, como la ley del aborto.

Mis pequeños, él sabe que a Mi Me duele inmensamente cuando un niño es asesinado, cuando un bebé inocente es asesinado de cualquier forma.

Por eso Mi Hijo os decía “sed como niños”, porque Yo amo grandemente a los niños, a los pequeñitos, a los inocentes, a los llenos de amor.

¿Qué es lo que ha hecho Satanás para que Mi Corazón tan adolorido esté?

Los destruye espiritualmente, ésa es una forma de ataque a Mí directamente.

Una vez le pregunté a Jesús que ¿Para qué servía la ceremonia de presentar al Templo a los niños, cuando cumplían tres años de edad?Él me contestó que quedaban signados espiritualmente como propiedad suya y Satanás, NI ABSOLUTAMENTE NADIE podía tocarlos. Quedan protegidos especialmente contra la violación.  

NO OS ESTÁ ATACANDO A VOSOTROS

Me está atacando a Mí en Mi Amor, en Mi Corazón, ha destruido la inocencia de los niños. 

Vosotros lo veis ahora, cómo en los niños, ésa etapa tan bella dura muy poco, porque con tanta maldad que ven a su alrededor, rápidamente pierden la inocencia.

Muchos se vuelven malos, hacen cosas que no se veían antiguamente o quizá solamente en los pueblos de Sodoma y Gomorra, donde Satanás se mostraba en pleno a los hombres.

Aberraciones, ataques, maldad absoluta, es como trabaja Satanás. Vais viendo en la historia cómo algunos pueblos, también bajo el ataque, bajo el dominio de Satanás, ofrecían niños como holocausto a sus dioses, pero sus dioses eran precisamente Satanás.

Podéis ver y comprobar infinidad de asesinatos de bebés ofrecidos a Satanás, ofreciendo su sangre, su corazón a Mi enemigo.

Y ahora actualmente, antes de ésta ley del aborto, millones y millones de bebés asesinados a través de los medios anticonceptivos,

Millones de bebés todos los días abortados por las pastillas anticonceptivas, porque se logra la concepción; pero se evita que ése pequeño bebé ya con alma, se pueda implantar en el cuerpo de la madre.

Ésos son los medios anticonceptivos: asesinatos, nuevamente para ser ofrecidos en holocausto a Satanás.

Y en menor grado, siguen los abortos, de los cuales ahora quieren los esbirros de Satanás imponer como ley.Serán pocos en comparación a los que son asesinados por los medios anticonceptivos, pero nuevamente

ES SANGRE OFRECIDA A SATANÁS

Esta es la realidad, Mis pequeños, ésta es la realidad, es sangre que se sigue ofreciendo como holocausto a Satanás,

para que aquellos que han encontrado la forma de llenarse los bolsillos con miles y millones de monedas llenas de sangre, puedan recibir de Satanás sus beneficios.

Esa sangre está clamando Justicia, pobres de aquellos que fueron esbirros de Satanás, de aquellos que provocaron, mediante la ciencia, dañar Mi Corazón,

¡Ay de aquellos que de alguna forma le quitaron la vida a un pequeño ser indefenso!Ya os lo dijo Mi Hijo, más les valiera ponerse al cuello la piedra de un molino y arrojarse al mar, será menos dolorosa su muerte así,

que el dolor que tendrán eternamente por haber atacado a Mis pequeños inocentes.

VUESTRO CUERPO ES EL ENVASE DE VUESTRA ALMA

Hijitos Míos, vosotros habéis visto a lo largo de vuestra vida, envases muy bellos, ya sea para guardar perfumes de aromas exquisitos o aún botellas muy elegantes que guardan el fruto de la vid u otro tipo de botellas que guardan alimento para vuestro cuerpo.

Son envases muy bellos por fuera y que éstos tienen alimento o aromas que alegran vuestro cuerpo y vuestra alma.

Pero estáis en tiempo en que veis envases, pero están vacíos; ciertamente, veis cuerpos y caras bonitas entre vuestros hermanos y hermanas, pero están vacíos por dentro, no hay vida en ellos, no hay aromas exquisitos, no hay alimento para vuestra alma, ni para hacer familia.Despreciáis ya todo lo que pueda ser vida espiritual o vida humana, se vive ahora para uno mismo, para mostrar a sus hermanos sus encantos exteriores, pero no hay nada interior, no hay vida, vuelvo a repetir.

Ya no hay olor a santidad en vuestros actos, ya no compartís con vuestros hermanos vuestra espiritualidad y vuestro amor a Mí, vuestro Dios, porque estáis vacíos,

Vacíos de la Verdadera Vida que debierais haber cultivado y engrandecido para vuestro bien y para el de vuestros hermanos.

Os da vergüenza ahora hablar de Mí y hablar de Mis bellezas espirituales, de lo que debe ser la vida para el alma, lo que debe ser una familia, para proseguir con el crecimiento del género humano.

¡Cuánta vaciedad, hijos Míos!¡Cuánta destrucción de almas!¡Cuánta mentira hay ahora en vosotros! ´Puro exterior!¡Pura vanidad! ¿A dónde queréis llegar, Mis pequeños?, Estáis viendo a donde os lleva vuestra vaciedad.

Ya no hay familia, porque no hay nada que apoye lo espiritual que debe haber en ella, ya no hay crecimiento espiritual, porque no sabéis ya qué es esto y ni siquiera lo buscáis.Se os quita vuestro exterior, se os quitan vuestros valores mundanos y, ¿Qué queda de vosotros? NADA.

 Por más que os arregláis y queréis quedar bien ante vuestros hermanos, tan pronto como os conocéis más profundamente, se nota vuestra vaciedad y vuestras limitaciones.

No tenéis futuro, vivís solamente el presente, no pensáis en lo Verdadero y os envolvéis de lo falso, afectáis vuestros sentidos con los vicios para tratar de eludir vuestra realidad.

No os queréis responsabilizar de nada, vivís solamente para los placeres, para vuestra carne, no os importa el daño que le hacéis a vuestro hermano mientras vosotros gocéis.

CONCEBÍS EN EL PECADO Y ADEMÁS,

IRRESPONSABLEMENTE NO OS HACÉIS CARGO DE ÉSA CONCEPCIÓNArrojáis éstos pobres bebés a la calle o a la basura, porque habéis alcanzado la máxima gravedad del pecado por los abortos, que vuestra maldad satánica comete.

Os irresponsabilizáis de la vida que producís por seguir viviendo en la vaciedad en la que habéis vivido.

No sabéis ya cómo se debe llevar una familia, puesto que vosotros mismos fuisteis arrojados de ella.

Generaciones y generaciones depravadas, pecadoras, destructivas,

¿Cómo queréis pues, que Yo, vuestro Dios Me comporte ante vosotros y ante vuestro pecado, si a pesar de que os llamo y busco vuestro arrepentimiento, vosotros no escucháis Mis gritos de Dolor de Padre que os ama?

¡CUÁNTO DOLOR PADECERÉIS, PORQUE OS LO HABÉIS GANADO! Cómo quisiera disminuir el castigo, pero vosotros seguís avivando el Dolor en la herida que Me habéis causado y Me seguís causando.

¡Oh!, ¡Generación depravada y cruel que le hacéis esto a vuestro Dios!

¡VUESTROS GOZOS Y RISAS DE PECADO SE VOLVERÁN DOLOR Y LLANTO!,

 Y vuestra vaciedad no os ayudará a disminuir el dolor que tendréis, porque no quisisteis buscarMe, porque no sabréis qué hacer.

Cuánto dolor en Mi Corazón, pero lo tengo que permitir, porque no sois dignos ya de estar ante Mi Presencia, de ser cuidados por Mi Amor.

Yo he de cuidar a aquellos que pidiendo Justicia están, que no soportan ver más a ésta generación peor que Sodoma y Gomorra, por ellos Me daré y a ellos protegeré.Amo a los Míos, aún amo al que vive en el error y quisiera traerlo a Mí, pero ellos no quieren y por ello sufrirán.

Hoy hijitos Míos, os voy a recordar la importancia que tienen Mís Sacramentos.

Todos vosotros los conocéis y la gran mayoría aprovecháis unos u otros, pero existen muchos hijos Míos que, o ya no recurren a ellos o simplemente no les interesan.

MÍS SACRAMENTOS, COMO LO SABÉIS,

OS CONCEDEN UNA INVESTIDURA MUY GRANDE, UNA INVESTIDURA REAL..

Os preparan, según la forma de vida que os tocó en la Tierra, a regresar a Mí, ataviados con la realeza de la cual sóis partícipes en Mí Reino.La primera investidura que purificará vuestra alma, es la del Bautismo.

TODOS Mís hijos, sin excepción, deberán poseer ésta investidura. Nadie está exento de mancharse con el Pecado de Orígen y un alma no puede abrirse a Mí Gracia,

Y no está debidamente preparada para recibir Mís Enseñanzas y Mí Luz de Sabiduría, si no es a través del Sacramento del Bautismo.

El Sacramento del Bautismo os regresa a Mí.

Ya os había explicado antes que vuestras almas son parte de Mí Mismo, os estoy dando Mí Plena Vida, sóis Míos,

pero por causa del pecado de vuestros primeros padres, ése pedacito de Mí, en vosotros se mancha y nada puede volver a Mí y fundirse en Mí Amor, si no está debidamente purificado.

BAUTISMO DE SANGRE

BAUTISMO DE SANGRE

La primer purificación se recibe por éste Sacramento el cuál se puede recibir en tres formas:

EL BAUTISMO DEL AGUA, EL BAUTISMO DE SANGRE Y EL BAUTISMO DE DESEO.

El Bautismo de Agua es el que habéis recibido la mayoría de vosotros y que ya conocéis, los otros dos son muy importantes y en ellos les mostrará como actúa Mí Misericordia.

El Bautismo de Sangre se dá, por ejemplo, en Mís pequeñitos bebés abortados o en aquellos, que perteneciendo a otra religión que no es la Católica, por inspiración del Espíritu Santo aceptan unirse a Mí Iglesia y que estando en tiempos de persecución y martirio defienden su nueva Fé y ofrecen su sangre unida a la de Mí Hijo alcanzando con ello Mí Vida Espiritual y Salvación Eterna.

Generalmente aquí se trata de adultos que concientemente ofrecen su sangre por la Iglesia.

En el caso de los bebés abortados, el alma como os lo he explicado, ya conoce su misión y sabiendo que vivirán sólo una horas o pocos días o solo los primeros meses de gestación, Me ofrecen su sangre junto con la de Mí Hijo, por la salvación de sus padres primero, que han permitido el aborto y después, por todas las demás almas que lo necesiten.Nada se pierde en Mí Cuerpo Místico, todo lo tomo para vuestra salvación.

El Bautismo de deseo es el que Yo más uso con Mís hijos que pertenecen a otras religiones.

Deberéis acordaros que todos vosotros sóis Mís hijos, antes que nada. Vuestro lugar sobre la Tierra tiene un propósito definido y ése no lo escogéis vosotros, lo escojo Yo, Vuestro Padre, vosotros al aceptarlo, estáis aceptando Mí Voluntad y ya eso Me complace.

Al así obrar, Yo Vuestro Dios, no puedo más que derramar Mís Gracias y Bendiciones sobre las almas que así aceptan Mí Voluntad.

Todos vosotros, estéis en donde estéis viviendo, sigáis la religión que sea, siempre y cuando busquéis al verdadero Dios siguiendo los Mandatos de Mí Santo Espíritu en vuestros corazones, estaréis bajo Mí Protección Divina.

Mí Ley está marcada en cada corazón, en TODOS Mís hijos, si la seguís y obedecéis y aunque no tengáis el Bautismo que dejé para Mí Iglesia,Tendréis la oportunidad con el Bautismo de deseo al fin de vuestras vidas, cuando Yo Me presentaré ante vosotros y os pediré libremente si Me aceptáis como vuestro Verdadero Dios.

Vuestra afirmación confirmará toda vuestra vida y en ése momento todos vuestros actos humanos serán tomados y santificados y os atraeré hacia Mí para vivir eternamente unidos.

Estáis viviendo tiempos de gran maldad, estáis viviendo tiempos satánicos y si no es por la Oración, y si no es por Mi Misericordia, todos vosotros seríais destruidos por las fuerzas satánicas.

Con tanta sangre derramada de Mis hijitos inocentes, le habéis dado mucho poder a Satanás,

os vuelvo a dar el conocimiento que veis en las Sagradas Escrituras, como en el Principio en el Génesis, satanás es representado como una serpiente.

Al paso del tiempo veis, en la historia, cómo el hombre se va separando de Mí, su Dios, se va llenando de maldad, Me dan la espalda, Me atacan con el pecado, se vuelven hijos de Satanás,

Hacen lo que él les pide, que es lo que sucedió con los pueblos antiguos, el obtener sus beneficios, su protección a través del holocausto de sangre inocente y llegáis a éstos tiempos,

en donde su poder ha crecido inmensamente y esto está representado en el Apocalipsis con el Dragón de Siete Cabezas.

Esa es la fuerza, el poder que le habéis dado a Satanás por vuestro mal ejemplo, por vuestra traición, por los asesinatos de todos éstos bebés a lo largo de la historia.

Ha dañado tanto a Mi Corazón Satanás destruyendo a éstas pequeñas almitas y que le han ofrecido la sangre de éstos inocentes como holocausto para engrandecer su mal, que

YA SE ESTÁ VERTIENDO SOBRE VOSOTROS 

LA COPA DE MI JUSTICIAPronto veréis cómo éste poder satánico queda destruido con Mi Gracia, con Mi Amor, con la Vida, con la verdadera vida de éstos niños inocentes que se sacrificaron para dar vida a nuevas generaciones.

Ciertamente no murieron, viven Conmigo, pero no se les dio la oportunidad de que dieran lo que tienen que dar misionando sobre la Tierra,

pero su sangre se une a la Sangre de Mi Hijo y alimenta almas, almas que necesitan de vida. Ésta sangre inocente dará vida dentro de poco tiempo a almas muertas, a almas malas, a almas traicioneras, de ésta forma,

satanás, creyendo que destruyó vidas inocentes, verá que su obra no se llevó a cabo.

La muerte, como sucedió con Mi Hijo, dará vida a más hermanos vuestros y más hijos de Mi Corazón.

Mis pequeños, esto es la obra de Satanás en vuestra vida. Con engaños y mentiras os ha ido destruyendo vuestra espiritualidad, os ha llevado a buscar en vuestra vida lo fácil, lo pecaminoso, os ha apartado de las virtudes y del respeto entre hermanos.

Os ha hecho buscar amoríos pasajeros en vez de buscar el amor verdadero que perdura toda la vida.

Estáis ahora padeciendo vicios y drogadicción que mata cuerpos y almas, os estáis destruyendo en lo personal y como familia al asesinar a vuestros hermanitos que aún no nacen, por medio de los abortos.

Ya no buscáis alimento espiritual que alimente correctamente vuestra alma y os conformáis con cualquier cosa que mueva, agradablemente, vuestro interior, sin daros cuenta que poco a poco os habéis vaciado de Mí, vuestro Dios.

Habéis preferido múltiples ídolos en vuestra vida espiritual, porque ellos no os exigen buscar vuestra PERFECCIÓN, lo cual implica trabajo continuo de crecimiento espiritual,

Y os habéis ido por lo fácil y novedoso, de tal forma que ya no respetáis ni defendéis lo que viene de Mí.En ésta distracción en la que habéis caído, Satanás se ha introducido en todos los ámbitos de vuestra vida y vosotros os habéis tragado el anzuelo, os ha pescado y ahora estáis muertos a Mi Gracia.

Satanás, a través de sus esbirros, se ha introducido a todos los ámbitos de vuestra sociedad controla ya todos los gobiernos de la Tierra, los medios de comunicación, las economías mundiales.

Causa guerras y enfermedades, con la creación de nuevos virus y microbios en laboratorios. Controla los climas, con aparatos sofisticados.

Os está llevando a tener una vida artificial, humana solamente, dándoos todo aquello que os pueda hacer gozar vuestros sentidos sin causaros algún tipo de arrepentimiento espiritual.

Se trata equivocadamente de explicar ya todo, en forma “moralmente aceptable” para que no tengáis traumas que afecten vuestro estado de ánimo y vuestra salud, se os dice:

Si tu cuerpo lo pide y lo goza, está bien hecho lo que hacéis o ya no tenéis freno alguno contra vuestra maldad y concupiscencia.

ABBA funde mi corazón en el tuyo y enséñame a amarte y adorarte con toda mi vida…

Poned vuestro corazón en el Mío y Me comprenderéis.

Vivís rodeados de odio, incomprensión, robo, ataques de muchas índoles y ya hasta se os hace natural el escuchar sobre muertes, asaltos, persecuciones, destrucción moral, abortos, destrucción familiar y cosas peores.

¿Hasta dónde queréis llegar? Os he dicho ya, que vivís en estos tiempos, peor que Sodoma y Gomorra y ¿Qué hacéis para remediarlo?

Os contentáis con decir, ¡Cuánto mal hay en éste mundo actual! o, ¡Dios tiene que hacer algo porque esto ya no es posible!

o ¡Yo creo que Dios ya se olvidó de nosotros!

Y así os seguís quejando, pero Yo os pregunto nuevamente, ¿Y qué hacéis vosotros para remediar ésta situación?La mayoría de vosotros, en vez de luchar contra ésta ola tremenda y maléfica que promete destruir todo lo creado, os dejáis llevar por vuestra supuesta impotencia para hacerle frente,

porque confiáis en vuestras pobres fuerzas espirituales.

En lugar de uniros con vuestros hermanos y humildemente os volváis a Mí a pedir Mi ayuda Omnipotente, os mantenéis aislados en donde el Maligno os puede atacar fácilmente porque os falta la fuerza de grupo, la fuerza fraterna.

Si os unierais como hermanos, consientes de la realidad y lucharais con MI ayuda, haciendo frente común al ataque maligno,

éste no podría haceros nada y poco a poco iríais destruyendo su poder destructivo y maléfico, cambiándolo con Mi Poder amoroso y pacificante.

Vosotros tenéis un poder muy grande sobre Mí y es el de la Oración y si ésta oración va acompañada con el ayuno, podréis lograr de Mí grandes milagros.Y si vuestra Oración y ayuno lo hacéis entre varios y Me pedís la unión de los méritos de Mi Hijo con los vuestros, vuestra victoria será dada en muy poco tiempo.

Además, contáis con vuestros hermanos ya glorificados del Cielo, ellos están entre vosotros y también oran, os acompañan y os apoyan cuando se lo pedís.

Lo mismo sucede con vuestros hermanos del Purgatorio, ellos pueden orar por vosotros y ayudaros en la lucha espiritual por la que ya pasaron.

Tenéis las oraciones y sacrificios de Mis almas buenas religiosas que Me piden día y noche Mi Triunfo sobre el Mal.

Tenéis la fuerza del Santo Rosario, arma poderosísima con la que podéis vencer cualquier ataque espiritual.Y sobre todo, contáis con los Méritos de Mi Hijo Jesucristo y la Intercesión de Vuestra Madre Celestial, para que tomando sus Méritos y Su Intercesión, podáis cubriros con ellos para Triunfar.

Vosotros tenéis una cruz de cada día, que no os podéis apartar de ella ni la podéis negar, porque la cruz viene por el Pecado que se cometió por vuestros Primeros Padres.

Vosotros debéis padecer vuestra cruz y qué mejor cuando os unís a Mí, vuestro Dios.

Ahora, os causa penurias, tenéis dolores, tenéis sufrimientos, pero vendrá el tiempo en que os daréis cuenta de lo que vosotros hicisteis al haber ofrecido vuestra vida junto con la Mía en la Tierra.

Cuando lleguéis al Reino de los Cielos gozaréis inmensamente el haberos ofrecido a Mí y haber unido toda vuestra vida, toda vuestra cruz a la Mía.Gozad pues, desde ahora, Mis pequeños, ésos grandes momentos que tendréis Conmigo cuando lleguéis al Reino de los Cielos

Y gozad Mi Cruz y agradeced la vuestra, porque muchas almas, muchas almas se van a poder salvar a través de vuestros ofrecimientos y de vuestro amor.

Yo os bendigo en Mi Santísimo Nombre, en el Nombre de Mi Hijo Jesucristo, en el Nombre de Mi Santo Espíritu y en Nombre de Mi Hija María, Madre del verdadero Dios por quién se vive.

Viviendo vida espiritual, ésta logra fortaleceros para vencer cualquier obstáculo.

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N257 EL LIMBO


EL INFIERNO EXISTE…

Los humanos conscientes de su realidad espiritual, en la antigüedad le dieron diferentes nombres, según su cultura:

Para los paganos antiguos, lo llamaron Hades o Inframundo.

El Pueblo de Dios, los hebreos del Antiguo Testamento; le llamaban Gehenna o Sheol.

Sheol. Pero exactamente,  ¿Qué es lo que para ellos significa este lugar?

  • Es un lugar de inconsciencia donde van buenos y malos. (Ec9:4,5,6,9:10)
  • Los que están en el Sheol no alaban ni mencionan a Dios. (Salmos 6:4-5)
  • No significa un estado de separación de Dios. (Salmos 139:7-8)
  • Dios puede sacar del Sheol a las personas que se encuentren allí. (Job 14:12-15)

Por todas las Escrituras inspiradas se asocia continuamente al She’ol con la muerte y con la vida. (1Samuel 2:6) (2Samuel 22:6) (Salmos 18:4-5,49:7-10,14-15,88:2-6,89:48); (Isa 28:15-18) compárese también (Salmos 116:3,7-10); (2Corintios 4:13-14).

Se habla del She’ol como una “tierra de oscuridad” (Job 10:21) y un lugar de silencio. (Salmos 115:17). Parece ser que Abel fue el primero en ir allí.

En el día del Pentecostés de 33 E.C., el apóstol Simón Pedro citó del (Salmos 16:10) y lo aplicó a Cristo. Cuando Lucas citó las palabras de Pedro, utilizó la palabra griega hái•dēs, mostrando con ello que el Sheol y el Hades se refieren a la misma cosa, la sepultura común de la humanidad. (Hechos 2:25-27) (Hechos 2:29-32).

Durante el reinado de mil años de Jesucristo, el Sheol o Hades será vaciado y destruído, ya que se resucitará a todos los que se hallen en él. Esta será la segunda muerte. (Apocalipsis 20:13-14)Para los cristianos instruidos por el Espíritu Santo, el Sheol es el Seno de Abraham o Limbo.

Para entender plenamente su significado es necesario conocer la manera en que está constituido el Reino de Satanás.

Igual que en el Cielo y el Purgatorio, hay diferentes niveles.

En el Cielo, el Paraíso Terrenal sería el vestíbulo y por lo tanto, algo similar es el Limbo en el Infierno.

¿Cómo es el Limbo y quienes están en él?

Con la palabra “Limbo” se designa el lugar o estado de las almas de los que mueren con el pecado original.

Por la Gracia de Dios, algunos testigos fidedignos lo han conocido y nos relatan las experiencias vividas.

Santa Faustina Kowalska cuenta en su Diario:

“He visto cómo salían de una especie de abismo barroso almas de pequeños niños y otros más grandecitos como de nueve años. Estas almas eran repugnantes y horribles, semejantes a los monstruos más espantosos, a cadáveres en descomposición.

Pero esos cadáveres estaban vivos y atestiguaban en voz alta contra un alma agonizante” (Cuaderno 5, Nº 177 del 12-5-1935).  Esta alma contra la que atestiguan era el mariscal José Pilsudski, que había muerto ese día y cuyo juicio ante Dios fue muy severo.  Quizás esos niños sufrieron las consecuencias de la violencia del mariscal en medio de la guerra. No lo sabemos, pero atestiguan contra él como testigos de sus pecados. Felizmente para él, dice Santa Faustina, la intercesión de la Virgen lo salvó.

Podemos preguntarnos: ¿Por qué las almas de esos niños, que pensamos que son puros e inocentes, son tan repugnantes y horribles?

Porque un alma sin Dios, como lo es el alma de un niño muerto sin bautismo, ESTÁ DESTRUÍDA por el Pecado Original, QUE LA MANTIENE SEPARADA DE DIOS…

Y por ese Pecado, Satanás la reclama como suya y la mantiene dentro de su Reino Tenebroso en el LIMBO…

Es criatura de Dios; pero NO es Templo de Dios consagrado y RESTAURADO por el Bautismo. Está en tinieblas, sin luz y sin belleza.

Mientras que el alma de un niño bautizado es más bella que todas las bellezas humanas; pues al desaparecer la mancha del Pecado Original, es como si apenas hubiera salido de las Manos Divinas.CON TODAS LAS POTENCIAS Y LA GRACIA REGENERADAS POR JESUCRISTO

Y GANADAS CON SU TRIUNFO Y RESURRECCIÓN.

Para conocer la condición de estas almitas, es muy interesante leer el Acta “Passio SS. Perpetuae et Felicitatis” escrito en el encarcelamiento.

Sobre el martirio de estas dos santas del Norte de África, ocurrido en Cartago el año 203 a los pocos días de haberse bautizado Santa Perpetua…

DÉJAME QUE TE AYUDE HERMANO

(Tenía apenas 22 años y criaba un niño de pecho, que era su hijo) donde ella misma nos habla de su  hermano Dinócrates, de apenas 7 años, que había muerto de un cáncer en la cara:

“Al cabo de unos días, estando todos en oración, súbitamente en medio de ella, se me escapó la voz y nombré a Dinócrates.

Yo me quedé estupefacta de que nunca me hubiera venido a la mente, sino entonces y sentí pena al recordar cómo había muerto.

Y me di inmediatamente cuenta de que yo era digna y que tenía obligación de rogar por él.

Y empecé a hacer mucha oración por él y a gemir ante el Señor. Seguidamente, aquella misma noche se me mostró la siguiente visión:

Vi a Dinócrates, que salía de un lugar tenebroso, donde había también otros muchos, sofocado de calor y sediento, con vestido sucio y color pálido. Llevaba en la cara la herida de cuando murió.Este Dinócrates había sido hermano mío carnal, de siete años de edad, muerto tristemente de cáncer en la cara, enfermedad que infunde terror a todo el mundo. Por él hacía yo oración.

Entre mí y él había una gran distancia, de manera que nos era imposible acercarnos el uno al otro.

Además, en el mismo lugar en que estaba Dinócrates, había una piscina llena de agua, pero con brocal más alto que la estatura del niño. Dinócrates se estiraba como si quisiera beber.

Yo sentía pena de que, por una parte, aquella piscina estaba llena de agua y, sin embargo, por la altura del brocal, no podía beber mi hermano.

Entonces, me desperté y me di cuenta de que mi hermano se hallaba en pena. Pero yo tenía confianza de que había de aliviarle de ella y no cesaba de orar por él todos los días,

Hasta que fuimos trasladados a la cárcel castrense, pues en espectáculo castrense teníamos que combatir con las fieras.

E hice oración por él, gimiendo y llorando día y noche, a fin de que por intercesión mía fuera perdonado.El día que permanecimos en el cepo, tuve la siguiente visión. Vi el lugar que había visto antes y a Dinócrates limpio de cuerpo, bien vestido y refrigerado y donde tuvo la herida vi sólo una cicatriz.

Y la piscina que viera antes, había abajado el brocal hasta el ombligo del niño. Éste sacaba de ella agua sin cesar.

Sobre el brocal había una copa de oro llena de agua y se acercó Dinócrates y empezó a beber de ella.

La copa no se agotaba nunca. Y saciada su sed se retiró del agua y se puso a jugar gozoso a la manera de los niños.

Y me desperté. Entonces, entendí que mi hermano había pasado la pena”.

De acuerdo con este testimonio, los muertos con el Pecado Original conservan en su cuerpo espiritual todos los defectos y enfermedades que sufrieron físicamente, durante su permanencia en el mundo…

Esto explicaría en parte la SANTA IRA DEL PADRE CELESTIAL, contra los culpables por los Abortos Provocados en la actualidad:

¿Cómo estarán sufriendo en Limbo, los inocentes masacrados y desmembrados, con los violentísimos sistemas de exterminio usados contra ellos, por una sociedad insensible y cruel?…

 Sólo la caridad y las oraciones de la Iglesia Militante pueden reparar y llevar al Cielo a estas pobres almitas inocentes; a quienes se les ha condenado a vivir destruidos en el Limbo, después de negárseles el don de la vida.

Todos los hombres somos creaturas del mismo Dios.

En el Limbo también ESTÁN TODOS LOS QUE AL MORIR NO SON CRISTIANOS (Pero NO porque la rechazaron) y por lo tanto desconocen la Doctrina Revelada por Jesucristo, el Redentor.

La Infinita Misericordia de Dios, espera de nosotros los cristianos; que al orar por todos los habitantes del Limbo o Sheol, los llevemos al Reino de la Luz.   

Symbolum Apostolorum

Latín

Credo in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et   terrae, et in Iesum Christum, Filium Eius unicum, Dominum nostrum, qui   conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio   Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit   ad ínferos, tertia die   resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris   omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam   catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis   resurrectionem, vitam aeternam. Amen.

Español

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y   gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen; padeció bajo el   poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; y subió a   los cielos; está sentado a la derecha del Padre, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica, la Comunión de los Santos, el perdón de   los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén

Descendió a los Infiernos

«Como Hombre, su Cuerpo murió. Pero siendo el Primogénito Viviente de los vivientes: Dios Vivo, con su alma y su espíritu vivos; porque el Pecado jamás lo tocó y Es la Sabiduría y la Gracia mismas…  Y como ser espiritual que era, fue y predicó a los espíritus que estaban presos».

18. “Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu. 19. En el espíritu fue también a predicar a los espíritus encarcelados, 20. en otro tiempo incrédulos, cuando les esperaba la paciencia de Dios, en los días en que Noé construía el Arca, en la que unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvados a través del agua;21. a ésta corresponde ahora el bautismo que os salva y que no consiste en quitar la suciedad del cuerpo, sino en pedir a Dios una buena conciencia por medio de la Resurrección de Jesucristo, 22. que, habiendo ido al cielo, está a la diestra de Dios, y le están sometidos los Angeles, las Dominaciones y las Potestades. (1 Pedro 3, 18-22)    

Dice Jesús:

Lo he dicho: la muerte nutrirá a la Muerte. La Desesperación es muerte y alimentará a estos muertos por toda la eternidad.

Y ved que os lo digo Yo que he creado ese Lugar,

PARA LOS ÁNGELES REBELDESCuando descendí a él, PARA SACAR DEL LIMBO a los que esperaban mi Venida, SENTÍ HORROR DE ESE HORROR. 

Yo Dios, lo sentí… Yo Mismo…

Y si no hubiera sido porque lo que ha hecho Dios es inmutable por ser perfecto, habría intentado hacerlo menos atroz,

porque Yo soy el Amor y ese lugar horroroso produjo un infinito dolor en Mí; por lo que significa para las almas que se han equivocado y eligieron no amarMe…

¡Y vosotros queréis ir allí!…    ¡Oh hijos, reflexionad sobre esto que os digo!

A los enfermos se les da una amarga medicina; a los cancerosos se les cauteriza y cercena el mal. Ésta es para vosotros, enfermos y cancerosos, medicina y cauterio de cirujano.

No la rechacéis. Usadla para sanaros.

La vida no dura estos pocos días terrenos.

La vida comienza cuando os parece que termina y ya no acaba más.

Haced que para vosotros la vida se deslice donde la luz y el júbilo de Dios embellecen la eternidad

y NO donde Satanás es el Eterno Torturador”.

29. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna.

30. Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna.(Mateo 5, 29 y 30)

Jesús baja a los Infiernos y al Purgatorio

Visión de Ana Catalina Emmerich

Cuando Jesús, dando un grito, expiró, yo vi su alma celestial como una forma luminosa penetrar en la tierra, al pie de la cruz. Muchos ángeles, entre los cuales estaba Gabriel, la acompañaban.

Vi su divinidad unida con su alma pero también con su cuerpo suspendido en la cruz. No puedo expresar cómo era esto, aunque lo vi claramente en mi espíritu.El sitio adonde el alma de Jesús se había dirigido, estaba dividido en tres partes. Eran como tres mundos y sentí que tenían forma redonda, cada uno de ellos separado del otro por un hemisferio.

Delante del Limbo había un lugar más claro y hermoso; en él vi entrar las almas libres del Purgatorio antes de ser conducidas al Cielo.

La parte del Limbo donde estaban los que esperaban la redención, estaba rodeado de una esfera parda y nebulosa y dividido en muchos círculos.

Nuestro Señor, rodeado por un resplandeciente halo de luz; era llevado por los ángeles por en medio de dos círculos: en el de la izquierda estaban los patriarcas anteriores a Abraham.

En el de la derecha, las almas de los que habían vivido desde Abraham hasta san Juan Bautista.

Al pasar Jesús entre ellos no lo reconocieron; pero todo se llenó de gozo y esperanza… Y fue como si aquellos lugares estrechos se expandieran con sentimientos de dicha.  Jesús pasó entre ellos como un soplo de aire; como una brillante luz; como el refrescante rocío. Con la rapidez de un viento impetuoso llegó hasta el lugar cubierto de niebla, donde estaban Adán y Eva.

Les habló y ellos lo adoraron con un gozo indecible y acompañaron a Nuestro Señor al círculo de la izquierda: el de los patriarcas anteriores a Abraham. Este lugar era una especie de Purgatorio.

Entre ellos había malos espíritus que atormentaban e inquietaban el alma de algunos.

El lugar estaba cerrado pero los ángeles dijeron: «Abrid estas puertas.» Cuando Jesús triunfante entró; los espíritus diabólicos se fueron de entre las almas llenas de sobresalto y temor.

Jesús, acompañado de los ángeles y de las almas libertadas, entró en el Seno de Abraham.

Este lugar me pareció más elevado que las partes anteriores y sólo puedo comparar lo que sentí, con el paso de una iglesia subterránea a una iglesia superior. Allí se hallaban todos los santos israelitas. En aquel lugar no había malos espíritus.

Una alegría y una felicidad indecibles entraron entonces en estas almas, que alabaron y adoraron al Redentor. Algunos de éstos fueron a quienes Jesús mandó volver sobre la tierra y retomar sus cuerpos mortales para dar testimonio de Él…

muertos resucitados

50. Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu. 51. En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron.52. Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. 53. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. (Mateo 27, 50-53)

Este momento coincidió con aquel en que tantos muertos se aparecieron en Jerusalén.

Después vi a Jesús con su séquito entrar en una esfera más profunda: una especie de Purgatorio también; donde se hallaban paganos piadosos que habían tenido un presentimiento de la verdad y la habían deseado.

Vi también a Jesús atravesar como libertador, muchos lugares donde había almas encerradas. Hasta que finalmente, lo vi acercarse con expresión grave al centro del Abismo.El Infierno se me apareció bajo la forma de un edificio inmenso, tenebroso; cerrado con enormes puertas negras con muchas cerraduras.

Un aullido de horror se elevaba sin cesar desde detrás de ellas. ¿Quién podría describir el tremendo estallido con que esas puertas se abrieron ante Jesús?

¿Quién podría transmitir la infinita tristeza de los rostros de los espíritus de aquel lugar?La Jerusalén celestial se me aparece siempre como una ciudad donde las moradas de los bienaventurados tienen forma de palacios y de jardines llenos de flores y de frutos maravillosos.

El Infierno lo veo en cambio como un lugar donde todo tiene por principio la ira eterna, la discordia y la desesperación.

Prisiones y cavernas, desiertos y lagos llenos de todo lo que puede provocar en las almas el extremo horror, la eterna e ilimitada desolación de los condenados.

Todas las raíces de la corrupción y del terror producen en el Infierno el dolor y el suplicio que les corresponde en las más horribles formas imaginables.

Cada condenado tiene siempre presente este pensamiento:

Que los tormentos a que está entregado son consecuencia de su crimen, pues todo lo que se ve y se siente en este lugar no es más que la esencia, la pavorosa forma interior del pecado descubierto por Dios Todopoderoso.

Cuando los ángeles con una tremenda explosión, echaron las puertas abajo; se elevó del infierno un mar de imprecaciones, de injurias, de aullidos y de lamentos.  Todos los allí condenados tuvieron que reconocer y adorar a Jesús y éste fue el mayor de sus suplicios.

En medio del Infierno había un abismo de tinieblas al que Lucifer encadenado, fue arrojado.

Y negros vapores se extendieron sobre él. Es de todos sabido que será liberado durante algún tiempo, cincuenta o sesenta años antes del año 2000 de Cristo.

Las fechas de otros acontecimientos fueron también fijadas, pero no las recuerdo; pero sí que algunos demonios serán liberados antes que Lucifer, para tentar a los hombres y servir de instrumento de la divina venganza.

Vi multitudes innumerables de almas de redimidos elevarse desde el Purgatorio y el Limbo detrás del alma de Jesús, hasta un lugar de delicias debajo de la Jerusalén celestial.

Vi a Nuestro Señor en varios sitios a la vez, santificando y liberando toda la creación. En todas partes los malos espíritus huían delante de Él y se precipitaban en el Abismo.

Vi también su alma en diferentes sitios de la tierra. La vi aparecer en el interior del sepulcro de Adán debajo del Gólgota, en las tumbas de los profetas y con David.A todos ellos revelaba los más profundos misterios y les mostraba cómo en Él se habían cumplido todas las profecías.

Esto es lo poco de que puedo recordar sobre el descendimiento de Jesús al Limbo y a los Infiernos y la libertad de las almas de los justos.

Pero además de este acontecimiento, Nuestro Señor desplegó ante mí su eterna misericordia y los inmensos dones que derrama sobre aquellos que creen en Él.

El descendimiento de Jesús a los Infiernos es la plantación de un árbol de gracia destinado a las almas que padecen…

La redención continua de estas almas, es el fruto producido por este árbol en el jardín espiritual de la Iglesia en todo tiempo.

La Iglesia Triunfante debe cuidar este árbol y recoger los frutos para entregárselos a la Iglesia Militante que no puede recogerlos por sí misma…

Cuando en el día del Juicio Final llegue el dueño del árbol nos pedirá cuenta y no sólo de ese árbol, sino de todos los frutos producidos en todo el jardín.  

E32 VIVIR MURIENDO


La Ciencia de la Muerte

Dios creó todo, pero la Muerte, NO es obra suya. Dios NO creó la Muerte. Ha sido generada por los esponsales humanos con Satanás.

Adán la generó, antes de generar a su hijo, cuando débil ante la debilidad de la Mujer pecó seducido por ella, bajo el silbido de la Serpiente y las lágrimas de los ángeles.

Pero la pequeña muerte NO es un gran mal, cuando con ella cae como una hoja que ha terminado su ciclo, la carne.

Al contrario, es un bien porque nos regresa a nuestro Origen, en donde un Padre nos Espera…

Y así como NO ha hecho la muerte de la carne, Dios tampoco ha hecho la muerte del espíritu.Al contrario, él mandó al Resucitador Eterno, a su Hijo Jesucristo a darnos la Vida, a los que estábamos muertos.

El milagro de Lázaro, del joven de Naím y de la hija de Jairo, fueron milagros de la pequeña muerte.

De Magdalena, Zaqueo, Dimas, etc. Todos muertos en el espíritu, Jesús hizo vivos en el Señor.

La muerte da gloria a Dios, cuando es aceptada y sufrida con santidad.

La muerte es una voluntad de Dios que se cumple.

También aunque el ejecutor de ella, sea un hombre feroz que se ha vuelto árbitro de los destinos de los demás.

Y por su adhesión a Satanás, se convierte en instrumento para atormentar a sus iguales, asesinando a los mismos y siendo maldito por Dios.

La muerte es siempre la extrema obediencia a Dios, que amenazó con la muerte al hombre por su pecado.

La muerte del cuerpo, es liberación del espíritu.

Nuestra vida en la Tierra no es más que una gestación para nacer a la Luz, a la Vida.

Muchos miran con horror la fosa sepulcro oscuro, donde el cuerpo que se ama con idolatría, vuelve a la verdad de su origen: Lodo.

Fango del cual se suelta una flama, una luz: el alma.

Qué es lo que hace valioso al cuerpo con el espíritu, que es manifestación de Dios y ante el cual la carne es una nada despreciable.

El hombre cuida mucho de los derechos de la carne que es perecedera y mortal.

Y que solo cuando es tenida como esclava del espíritu y NO dueña del espíritu, puede convertirse a su debido tiempo en regia habitante del Reino de los Cielos.

La pequeña muerte es la que nos saca de la tierra y libera nuestro espíritu de la carne.La gran Muerte es la que mata lo inmortal: el espíritu. De la primera se resucita. De la segunda NO se resucita en la eternidad.

Se estará para siempre separado de la Vida, porque Dios es nuestra vida.

Los animales obedeciendo la orden de los instintos saben regularse en la comida, en los connubios, en el escogerse las madrigueras.

Y el hombre con sus continuas desobediencias en el orden natural y sobrenatural, muchas veces se da la primera y la segunda muerte; con abusos en sus placeres y en sus vicios.

Matando también su carne; al manejarlos como si fueran armas esgrimidas en un loco frenesí de autodestrucción, matando su alma.

Buscan la muerte con los errores de la vida. Y la perdición con las obras de sus manos.

Siempre es justa la hora de la muerte, porque es dada por Dios. Él es el Dueño de la vida y de la muerte.

Y si NO son de Él ciertos medios de muerte usados por el hombre por instigación demoníaca; son siempre de Él, las sentencias de muerte dadas por Él,

Para quitar a un alma de un tormento terreno demasiado atroz o para impedir mayores culpas a aquella alma.

La muerte es siempre un calvario, grande o pequeño, pero siempre calvario. Aunque las apariencias indiquen lo contrario. Porque es proporcionada por Dios, a las fuerzas de cada uno de sus hijos.

Fuerzas que Dios aumenta a medida que la muerte que ha destinado para su creatura, es cumplida santamente.

Cuando la hora de la reunión con Dios está más próxima, es más necesario aumentar la Fe, porque en la Hora de la muerte Satanás nunca se cansa de perturbar con sus trampas: Es astuto, feroz, lisonjero y con sonrisas, con cantos, con engaños, aparentes caricias de sus garras.

Tratando de hipnotizar con silbidos repentinos con los que siempre ha buscado doblegarnos; aumenta sus operaciones para arrancarnos del Cielo.

Y es precisamente en esta hora cuando debemos abrazarnos de la Cruz, para que las olas del último huracán satánico no nos sumerjan.

Después viene la Paz Eterna. Hay que tener ánimo.

La Cruz es la fuerza en la Hora de la muerte.

El justo no le teme a la muerte, porque sabe que al obrar el bien tiene la sonrisa de Dios.Para los impíos la muerte es pavorosa. Tienen miedo. Y más miedo todavía cuando sienten que NO han actuado bien o lo han hecho mal del todo.

La boca mentirosa del hombre trata de engañarse a sí mismo, para consolarse y engañar a los demás:

Yo he actuado bien’

Pero la conciencia, que está como un espejo de dos caras bajo su rostro y el Rostro de Dios; acusa al hombre de NO haber obrado bien y de NO obrar para nada bien como lo proclama.

Y es entonces cuando un gran miedo los molesta: el miedo del Juicio de Aquel que todo lo conoce. Y aquí la gran pregunta:

¿Por qué si se le teme tanto como a Juez, NO evitan el tenerlo como tal?

¿Por qué lo rechazan como salvador y NO lo aceptan como Padre?

¿Por qué si lo temen, NO actúan obedeciendo sus Mandatos y NO lo saben escuchar con voz de Padre que guía, hora por hora con mano de amor? Si al menos lo Obedecieran cuando habla con voz de Rey.

Sería obediencia menos premiada, porque es menos dulce a su corazón. ¡Pero sería Obediencia!

Entonces, ¿Por qué NO lo hacen y sin embargo le tienen pavor a la muerte?

La muerte NO se evita y son felices los que llegan a ella vestidos de amor, al encuentro de Aquel que los espera.

Temen a la muerte aquellos que NO conocen el Amor y que NO tienen la conciencia tranquila.

Éstos, cuando por enfermedad, por edad o por cualquier otro motivo, se sienten amenazados por la muerte; se asustan, se afligen o se rebelan.

Intentan por todos los medios y con todas sus fuerzas, escapar de ella.  1MUERTEInútilmente, porque cuando la hora ha sido señalada, ninguna cautela vale para desviar la muerte.

La muerte de los inocentes que mueren sin rencor, es bella como un martirio.

Y como NO tienen la mancha del Odio, también son víctimas que Dios toma como hostias.

Son las flores de hoy, cortadas por el Enemigo de Dios que busca destruir a sus hijos.

Y por el Odio desencadenado con todas sus fuerzas,En el fragor del Infierno de la violencia, en su máximo esplendor.

NO solamente la muerte del pecador es horrible, sino también su vida. 

NO hay que ilusionarse sobre su aspecto exterior, es un maquillaje. Un barniz para cubrir la verdad.

Porque una hora; solamente una hora de la Paz del justo, es incalculablemente más rica en felicidad, que NI la más larga vida de pecado.

Las apariencias indican lo contrario.

Y así como a los ojos del Mundo NO aparecen la riqueza y la alegría de los santos;

Así también se esconde el Abismo de inquietud y de insatisfacción que hay en el corazón del injusto.Y del que como cráter de un volcán en erupción vomita vapores acres, corrosivos y venenosos; que intoxican  a los desventurados, cada vez más.

Tratan de sofocar la inquietud buscando darse todas las satisfacciones que apetecen en su ánimo extraviado

y por lo mismo satisfacciones de Maldad, porque están fermentados en ella.

Los pecadores obstinados e impenitentes, llegan a la perfección del Mal y su muerte es un horror que los hace estallar en la otra vida,

Porque los sumerge en un horror mucho más grande:

LA GRAN MUERTE.

El alma tiene derecho a la Vida Verdadera.

El alma muere cuando se la mantiene separada de Dios.

Hay que nutrirla lo más posible con la Palabra de Dios.

Y solo así saturados de Él, todos los días tendremos vitalidad espiritual, para vencer todas las asechanzas y todas las tentaciones.

La muerte del espíritu se puede constatar a la medida que se pierde la noción del Bien y del Mal.

El alma que se ha sumergido en la impenitencia final, es incapaz de sentir NI siquiera remordimientos

Y SE VUELVE INSENSIBLE AL DAÑO CAUSADO AL PRÓJIMO

La falta de remordimiento es la señal de su decadencia espiritual.El espíritu está muerto cuando NO se tiene la gracia vivificante del Espíritu Santo.

Y ES CONTROLADO POR SATANÁS

Un espíritu muerto, comunica su muerte al alma y de la misma manera que un espíritu vivo, trasmite su vida al alma.

Como la sangre trasmite la vida al cuerpo, así el espíritu proporciona la vida al alma.

¡Hay que vivir! Sólo entonces la muerte no será un fin, sino un pincipio. Un principio de alegría sin medida.

El espíritu es el señor de nuestro ser y cuando está muerto es un esclavo.

Y ésta será la culpa de la que responderemos.El hecho de que el hombre lo atropelle y lo mate, NO le cambia su característica de señor de nuestro ser.

El que deja que el Enemigo mate su espíritu se convierte en cómplice del delito de Deicidio.

Porque a los ojos de Dios, el espíritu es la parte selecta que Él Mismo dio al hombre y permite a Dios convertirnos en Templos Vivos e hijos suyos.

El espíritu es el que volverá a animar la carne, en la hora del Último Juicio.

Resurrección gloriosa del espíritu vivo o tremenda realidad,

para merecer la Segunda Muerte. 1SEGUNDA MUERTEDios NO quiere moradas hechas por mano de hombre.

Él quiere los templos VIVOS que Él hizo con sus propias Manos.

Templos de sangre y de alma.

Templos que la Sangre de Jesús ha revestido de Púrpura Inmortal, Purificando sus preciosos altares.

Esto es lo que Él quiere para reconciliarse con el hombre.

Las tentaciones son inevitables, pero ellas por sí solas NO hacen daño.

Son malas cuando cedemos a ellas.

Nunca serán más fuertes que nosotros, porque el Padre siempre da fuerzas superiores a quién quiere permanecer en el Bién.El Mal está, cuando deseamos ceder al mal y es entonces cuando nosotros mismos saboteamos las fuerzas de Dios con una voluntad perversa, al abandonarnos al beso de la Tentación.

Cuando procedemos así, sometemos al alma a un trance de muerte y de un alma enferma o moribunda, salen aquellos sentimientos que causan asombro.

Y NO debería. En un cuerpo corrupto están los hedores de la muerte y en las almas corruptas, están las manifestaciones de Pecado.

Por eso hay que ser cristianos verdaderos y NO de nombre o de palabra.

El signo de la Cruz debe ser grabado en las fibras vivas de nuestro corazón, NO sobre frontones vacíos. 1Jesus_cruzHay que abrir el corazón al Amor

Para el cristiano, la muerte ha sido destruida con la Muerte de Jesús.

Nuestras culpas han sido anuladas con su Sangre. En anticipo Él nos ha rescatado.

Y el espíritu que es impulsado por el Espíritu Santo, debe dar obediencia y agradecimiento a Dios por los dones del Espíritu Santo

que auxilian al espíritu vivo en el que Él habita y nos convierte en verdaderos hijos de Dios.

 Y por eso hay que imitar en todo a Cristo.

¿Hay sufrimiento?

Hay que reflexionar en quién nos hace sufrir. Veremos que es el hombre. Siempre está el nombre de un hombre, detrás de la causa de nuestro sufrimiento y solo Dios puede aliviarlo.

¿Nos sentimos débiles en el espíritu y mortificados por nuestras caídas?

Examinémonos bien ¿Somos nosotros los que pusimos los medios y NO huimos de nuestros tentadores?

En nuestra alma la culpa ha sido lavada por el Bautismo, pero han quedado los fomes.

Por eso debemos rechazar totalmente las tentaciones y buscar siempre la semejanza y la perfección, tal como lo ordenó el Mandato de Jesús.

Quién espontánea y premeditadamente mata su alma,

termina casi siempre por matar también su cuerpo.Violento contra su alma, se vuelve violento contra su carne.

Y la mata con sus vicios, terminando por suicidarse, como lo hizo Judas.

Quién sin premeditación mata su alma con el pecado mortal, pero poseyendo voluntad de vida, arrepentido busca regeneración y confía en la Misericordia,

NO solo devolverá la vida a su espíritu, sino por la humillación de la caída, disminuirá en soberbia y crecerá en su amor por Dios.

LA CONVERSIÓN ES LA RESURRECCIÓN DEL ESPÍRITU

VIVIR MURIENDO

El que quiere vivir por el espíritu y quiere llevar a otros a que vivan la misma vida,

debe posponer la carne; hasta casi matarla, para cuidar solo del espíritu.

El hombre debe pasar por una autogénesis a una segunda creación.

Volver a crearse y hacer que el espíritu reine hasta llegar a la perfección.

Por eso hay que llorar por las culpas, pero ¡Hay que levantarse!

NO siendo muertos vivos y formar parte en el futuro, de los eternos condenados.

El amor es el factor más potente que Jesús nos da en anticipo, para estimular un cambio.

El hombre es como un niño que aprende a hacerse adulto e independiente de la ayuda de otros, precisamente como lo necesita un incapaz que debe ser ayudado en todo; para crecer, nutrirse caminar.

Y lo auxilia el que ya está formado, habiendo alcanzado la edad perfecta en el cuerpo, en el intelecto, en el espíritu.

Y Jesús hace de ‘madre’ para hacer del hombre ‘infante espiritual’, un adulto de la estirpe selecta,

Un regio sacerdote, una hostia viviente, que continuamente se ofrece a Dios como Cristo, con Cristo, por Cristo; a fin de continuar el Sacrificio Perpetuo que se ha iniciado con Cristo y que terminará hasta el Fin de los Siglos.

Y la leche que nos nutre, es su Caridad.Verdaderamente los hombres han sido redimidos por el Amor,

antes que por la Sangre y que la Muerte del Hijo de Dios.

Y es su Amor el que da la madurez necesaria, para que el alma aprenda a ser vino y hostia, consagrados a su Amor.

El hombre es un ser que solo delante del holocausto, se rinde.

Jesús obtuvo su triunfo, después de la Muerte. Y lo mismo es para sus discípulos.

Para ser harina de hostias, es necesario saberse despojar de todas las impurezas por el Amor.Ninguna otra cosa como el Amor, es absoluta en operar esta depuración de la personalidad, para volverla apta para vivir en el Cielo.

Pero después de tanto dolor, toda la amargura que se vive por amor a nuestro Rey, la encontraremos convertida en dulzura.

Todas las heridas con las que seamos afligidos, serán gemas eternas. ¡Todo el dolor será júbilo!

El tiempo pasa y todo instante pasa. Solo queda Dios y con Él, su Eternidad.

Cuando se piensa en esto, se anhela el Dolor como el aire para respirar.1VIDLa uva es más dulce, cuanto más madura es y más madura es, cuanto más sol agarra.

El dueño de la viña no cosecha su uva para hacerla vino, si no está bien madurada.

Y para que madure: la poda de modo que el sol pueda descender y circular entre racimo y racimo.

Y hacer de los granillos ásperos y verdes, otras tantas perlas de líquido azucarado.

En el otoño, después de tanto sol y tanta podadura, las uvas están bellas y ya son útiles al hombre.

Dios es el Sol y las almas-víctimas, la viña donde debe formar el Vino Eterno.

Dios es el Sol y el Viñador. Las circunda y las inunda con sus rayos.

1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. 2 El Padre corta todos los sarmientos unidos a mí que no dan fruto y poda los que dan fruto, para que den más fruto. Jesús no dice que él es la cepa o el tronco de la planta, dice que es la Vid, incluyendo también los sarmientos y el fruto. La poda es la labor constante y amorosa del Padre. La limpieza, el crecimiento, el cuidado de la planta, necesita la poda. El VIñador poda los brotes de soberbia, de egoísmo, de rutina, de insolidaridad… Poda, con esmero y cariño, todo lo que impide dar fruto. Sus cuidados siempre están dirigidos a ayudarnos a dar más y mejores frutos.

Y los mortifica para que sean verdaderos sarmientos cargados de fruta y NO vanos zarcillos que NO sirven a nadie.

Es necesario que el Sol y el Viñador los trabajen a su completo placer en las almas.

Y ellas deben imitar a los racimos que no hacen voces de protesta, ni hacen resistencia al Sol y al Viñador.

Sino al contrario, se dejan abrir para recibir los rayos cálidos. Se dejan medicar con líquidos apropiados.

Se dejan acomodar sin reacción alguna. Y así se hacen siempre más grandes y dulces. Un verdadero prodigio de jugos y de belleza.

También las almas deben desear el sol y la obra del Eterno Viñador, cuanto más se acerca para ellas la hora de la Divina Vendimia

NO están destinadas al Místico Lagar, los racimos reacios y enfermos que NO han querido volverse maduros, sanos y dulces.

Y que se han escondido, para NO ser curados.

Los que son dignos de la Vendimia, son los racimos que NO han tenido miedo de ser podados y medicados. Y que dócilmente se han sacrificado en sus gustos por Dios.

Cuando la Vendimia se avecina, las almas-víctimas deben aumentar sus esfuerzos, para absorber cuanto más puedan de Dios.

Él los convertirá en Licor de Vida Eterna. Deben secundar su generosidad, para secundar las Obras de Jesús.

Él quiere hacer de ellos, racimos dignos de ser puestos a los pies del Trono de Dios.

Almas-víctimas. Los corredentores tienen el deber de salvar primeramente a sus familias.Y Jesús tiene con ellos los mismos cuidados que el Viñador tiene con las plantas haraganas.

Aunque ahora no sepan darnos las gracias, cuando lleguen a la Vida las darán; porque la Luz les ilumina horizontes que su humanidad les vela.

Y con éstas promesas no hay que llorar, sino continuar orando, llorando y sufriendo por ellos, en los brazos de Jesús que son más dulces que aquellos de todas las madres.

Jesús nos devolverá los seres que hemos amado, en un Reino donde la triste muerte de la tierra NO tiene acceso y donde la horrible muerte del espíritu, ya no es posible.

Las promesas de Jesús secan las lágrimas, cuando desciende esta esperanza que es fe y bendición. La separación es penosa, pero cuando sabemos que NO ES TOTAL, el dolor disminuye.VIVIR MURIENDO ES MORIR AMANDO 

Y morir amando es seguir el camino de la Cruz. Es amar el calvario, el dolor, el sacrificio, hasta el martirio Total.

MORIR AMANDO

Amar Es morir. Amar totalmente, es morir totalmente.

Para el que ama, la muerte deja de ser Destrucción para volverse Construcción.

El que muere construye, reedifica.

1Camino_de_cruZ

EL CAMINO DE LA CRUZ

El que ama se dona totalmente, con una generosidad absoluta, porque lo único que desea, es la felicidad del ser amado y su completo bienestar.

Para el alma-víctima que llega a amar a Dios con un amor total, la muerte es la Ofrenda con la cual agradece todos los dones recibidos de Aquel que murió por ella primero y obtener la sonrisa y el beso de Jesús, es la máxima de las recompensas.

EL CAMINO DE LA CRUZ  

El Amor fue el sacerdote del Calvario.

El Amor es el sacerdote del místico altar donde se realiza la inmolación total, para morir por el Dios Único y Trino, al cual ha llegado a amar de tal forma, que la muerte no solo ha perdido su horror, sino que se ha convertido en una imperiosa necesidad,Con la cual puede abrazar a su Dios, al probarle de esta manera, como Él es más importante que su propia vida y NO puede ahogar el grito de su corazón, que clama jubiloso en una triple oblación.

Morir amando es una gloria que solo puede comprender el que la prueba.

Morir amando es rendir el Verdadero Culto a Dios. 

Morir amando solo se puede gozar cuando se ha aprendido la Ciencia de la Muerte y una dulzura inefable envuelve las palabras:

“Sacrifícame Señor mío y Dios mío, porque te adoro sobre todas las cosas…”El Amor de Dios, el hombre lo rechaza con desprecio y en los tiempos actuales, el Amor Vilipendiado de Dios, por Justicia y Respeto de su Perfección, NO puede soportar más las afrentas.

Dios llama una y otra vez por todos los medios, pidiendo que se abran los corazones a su Amor Intensísimo y que se hagan víctimas, aceptando ser consumidos, para darle alivio al Amor.

Advierte que es la Hoguera de un Holocausto lo que ofrece; pero que NO huyan de Él, los que NO se han vendido a Satanás.

Ninguno, por más pequeño y mezquino que sea por su estado de pecado debe creerse rechazado por Él. Eso es Misericordia.

Y de las almas más miserables, puede y quiere hacer, estrellas fulgidísimas para su Cielo. Y repite su amoroso llamado:

“YO TE AMO TAL COMO ERES, EN ESTE MOMENTO.”

            NO importa los pecados que hayas cometido. Ya los he pagado Yo en la Cruz. En Ella y con los brazos abiertos, te estoy diciendo cuanto te amo.

Te estoy esperando. Arrepiéntete y conviértete. SOY TU PADRE Y TE AMO.

 Quiero darte consuelo y alivio. Venid a Mí, todos. Pobres, manchados, débiles y los haré reyes. Dadme vuestra miseria, Yo la cubriré con mi Grandeza.

Dadme vuestras tinieblas y Yo os daré mi Luz. Vuestras imperfecciones y Yo os daré mi Perfección. Vuestro egoísmo y Yo lo cubriré con mi Bondad.  

¡Venid! Entrad en mi Amor y dejadlo entrar en vosotros. Soy el Pastor que se fatiga hasta la muerte por la oveja perdida y por ella Yo he dado mi Sangre.

¡Oh, mis corderitos! No teman si muchos harapos y manchas hay en vuestros vestidos y heridas en vuestra alma.

Abrid solo el corazón y aspirad mi Amor. Seréis justos para con Dios y para con vosotros mismos, porque daréis consuelo a Dios y a vosotros, salvación.

¡Venid! Generosos que me amáis ya. Arrastrando a los hermanos que titubean todavía.

Si en todos pido que me permitan entrar, es para dar alivio al Amor Rechazado.A vosotras amadísimas almas-víctimas, pido de daros totalmente a Mí.

Seréis destruidos sobre la Tierra por mi Amor vehemente, pero recreados de una gloria tan alta, como vosotros NO lo podéis concebir.

¡Qué fulgor tendrán las almas que acogieron el Amor de Dios, hasta ser consumidas por Él!

Tendrán el Fulgor mismo de mi Amor que quedará en ellas:

Fuego y Gema eterna de Divinísimo Esplendor. 

A92 LA SANTA MISA 2


18 de Marzo de 2019

Hijitos Míos, Soy vuestro Dios Jesús, Dios Encarnado que he venido a llevar a cabo la Obra de la Redención; enseñándoos el Pensamiento de Nuestro Padre Dios y viviendo en su Voluntad.

Mi Padre, vuestro Padre, dio al pueblo judío Sus Leyes y Decretos y así el pueblo escogido podía vivir más dé acuerdo a la “mentalidad divina de su Dios”, que al seguir éstas regIas, podían vivir como verdaderos hijos de su Dios.

Viviendo en el Amor y compartiéndolo NO sólo entre ellos, sino siendo ejemplo de Él ante todos los pueblos con los que tenían contacto.

Os he explicado que el Amor verdadero es la vida, que debe dar vida a vuestra alma y que los preceptos que Mi Padre os dio en el Sinaí, son los preceptos de todo un Dios que desea que cumplan todos aquellos de deseen pertenecer a Nuestra Familia Real.

El Mal se introdujo en el Mundo, por el Pecado de Adán y Eva y con él entró la muerte y todos los pecados que afectan a la vida en la gracia del alma.Mi Enemigo, al que vine a poner en evidencia ante todos vosotros y al que ataqué y vencí con el Amor Verdadero, siempre ha querido destruir la Obra de Mi Padre y para ello, en las diferentes épocas de la Humanidad, ha ideado la forma de destruiros, primeramente en la Fe y en la confianza en vuestro Dios.

Y posteriormente a la Naturaleza entera, causando desastres “naturales”, epidemias, etc., por lo que os quiero nuevamente, prevenir de sus ataques, tanto para vuestra alma, como para vuestro cuerpo.

Yo vine a ponerlo en evidencia y lo ataqué venciéndolo y los que vivieron en Mi época en la Tierra, claramente vieron el resultado de Mi Presencia y de Mis Ordenes, al obligarle a dejar libres a las almas por él atacadas.

El Mal nunca va a dejar de atacar a la Obra de Mi Padre, tanto a las almas como todo lo creado, hasta el Juicio Final. Pero tenéis Mi Fuerza y Mi Poder para vencerlo fácilmente, siempre y cuando viváis según los Mandamientos que Mi Padre os dió.

La vida del ser humano se desenvuelve un “campo de batalla”, que es la Tierra, y todos vosotros estáis expuestos a su ataque. Esto, Os lo dije claramente cuando os expresé que el Demonio es el Príncipe de este Mundo.El trata de mantener el odio, la perversión, el ataque la Obra de Nuestro Padre  y la muerte de las almas al llevarlas al pecado  mortal.

El sabe que cada alma que baja a la Tierra trae consigo un grandísimo deseo de derramar amor entre las almas que ya viven en ella, para vencerlo.

Y de ahí que sus ataques se vuelvan más fuertes contra aquellas almas fervorosas, buenas y santas, puesto que son un peligro para destruir su reino.

Mientras más busquéis la Verdad y el Amor que os vine a predicar, más ataques tendréis del Maligno.

Este ataque puede ser espiritual cuando os lo da directamente a vuestra mente y a vuestro corazón. O a través de personas a veces muy allegadas a vosotros y que al NO vivir una vida de piedad y de orden espiritual, se vuelven instrumentos del Mal.Y así podréis tener ataques de vuestros padres, hermanos, amigos o aún de “ministros” de Mi propia Iglesia.

De aquí que hoy os quiero prevenir de los ataques que supuestos ministros de Mi Iglesia, provocan en las almas de los fieles.

Para que os deis perfecta cuanta de sus ataques, primeramente deberéis vivir en estado de gracia, ésto es sin pecados mortales en vuestra alma.

Luego, deberéis vivir de acuerdo a Mis Enseñanzas, para que con ellas en vuestro corazón, podáis comparar aquellas que ellos prediquen.

Además, debéis pedir a Mi Santo Espíritu el Don del Discernimiento para que con su ayuda podáis daros cuenta en donde las Trampas del Maligno se encuentran, porque su sutileza es tan aguda que a veces os hace ver cosas malas como buenas.  Por último, también deberéis pedir a Mi Santo Espíritu el Don de Humildad y del Amor para que sean vuestro escudo contra la soberbia, arma preferida por el Demonio y aquella que normalmente vence a las almas.

La pauta para conocer si un ministro pertenece a Mi Iglesia y es un verdadero hijo Mío, os la dará su vida; la cual irá en concordancia con los Mandamientos de Mi Padre y con el ejemplo vivo de Mis Enseñanzas, que Yo os dí en la Tierra.

Todo aquél que no lleve a cabo “al pié de la letra” lo que del Cielo se os dio, NO merece ser Mi Ministro, Mi otro Yo, quien debe ser ejemplo para todos vosotros.

Todos aquellos que causan mal físico o espiritual en los fieles, NO son ministros Míos, son instrumentos del Mal para crear confusión y así apartaros de Mi Verdadera Iglesia.

Todo aquél que predique falsas doctrinas o nuevas ideologías argumentando estar basados en Mi Ley; si NO siguen Mis Preceptos NO son cabeza de Mi Iglesia.   Son error para Ella, porque su predicación la basan en la soberbia, en las conveniencias humanas y materiales, antes que ver por Mis Intereses Divinos.

Mi predicación la basé para la salvación de las ALMAS, no de los cuerpos. Yo vine a traer vida a las almas que deambulan por este Mundo sin pastor. Les traje la LUZ para iluminar su camino. Les vine a enseñar a VIVIR la vida que se vive en el Cielo, vida de Amor entre todas las almas.

Todo aquél que aparte a Mis fieles de Mis Decretos y Enseñanzas, NO es digno de llamarse ministro de Mi Iglesia.

Os vengo nuevamente a prevenir que la Serpiente Infernal se ha introducido desde hace mucho tiempo, en Mi Iglesia.

Y ahora su ataque se volverá más fuerte.

Aún dentro del mismo Vaticano, el Mal vive atacando a su verdadera cabeza, la santa cabeza de Mi Iglesia en la persona de Mi amado hijo Benedicto XVI y después de haber logrado su “renuncia”, La presión continúa sobre mi Vicario reinante: el Papa Francisco.

El vive una eterna agonía soportando la cruz del Sufrimiento, siendo, atacado por supuestos obispos y cardenales, por “teólogos” desviados de las verdades del Amor, por fieles corruptos que solo desean vivir en la inmundicia del pecado.

Pidiéndole que acepte leyes que destruyan la vida, aún desde sus inicios dentro del vientre materno y otras abominaciones que se vivieron en los pueblos destruidos por la gravedad de sus pecados: Sodoma y Gomorra.

Sí hijitos Míos, os quiero prevenir, de los ataques de éstos supuestos ministros Míos introducidos en Mi Santuario, que con su mal ejemplo y sus desviaciones morales y espirituales, os hacen creer que son verdaderos guías Míos…

Y lo único que desea el Maligno a través de ellos, es causar escándalo para que vosotros os retiréis de Mi Iglesia al ver su mal ejemplo.Desgraciadamente a vosotros os gusta generalizar en todo y así habláis en plural, incluyendo a buenos y a malos ministros Míos,

Que salen afectados por vuestra crítica al hablar de un ministro y con vuestra crítica mal fundada, afectáis el honor de buenos sacerdotes y provocáis la disidencia en los fieles.

Por otro lado, cuando os encontráis con verdaderos Ministros Míos, como vuestra conveniencia humana ya se acostumbró a malas enseñanzas y a un mal ejemplo de otros malos ministros, ya NO aceptáis sus palabras NI su ejemplo; porque se os hace difícil hacer las cosas bien y hasta los atacáis creyéndolos obsoletos o anticuados.

Ahora en una gran mayoría de vosotros, aceptáis más a los malos ministros “modernistas que sí os entienden”, porque os aceptan el Aborto, Anticonceptivos y a hasta les permiten a “parejas” divorciadas vueltas a unir y en flagrante adulterio les permiten recibir Mi Cuerpo Eucarístico.

O a aquellos ministros que alegran vuestros oídos, al escucharles sus abominables sermones anunciándoles un Jesús guerrillero.  Un Jesús que vino primero a alimentar cuerpos, señalándoos las injusticias sociales y después de llenarles el estómago ya se les puede dar el Alimento del alma.

O a un Jesús que ya no es tan “Severo” y que ya acepta teologías extrañas al gusto de la gente.

¡NO, Hijitos Míos! el Mal se ha introducido a Mi Iglesia y si queréis que ella permanezca como debe ser, pura, santa y verdadera,

Vosotros deberéis luchar por mantener Mis Leyes, Mis Decretos y Mis Enseñanzas en base en la Oración, en la búsqueda de la Verdad en la Sagrada Biblia y apartándose de las malas influencias de los malos ministros.

Vuestra vida eterna y la de los vuestros dependen de ello.Este es el Tiempo de la lucha entre la Mujer, Mi Madre Santísima y la Serpiente Infernal.

Mi Madre está reuniendo a Mi Rebaño, a Mi verdadero rebaño, que está defendiendo Mi Vida y Mis Enseñanzas aún a costa de su propia vida.

Vosotros Mis hijitos, ¿De qué lado estáis ahora?

¿De las conveniencias humanas y del deterioro moral y espiritual? o ¿Del lado del Amor y de la Verdad de vuestro Dios? “O estáis Conmigo o estáis contra Mí”, NO hay más.

Amáis más a un ser querido cuando lo conocéis mejor y esto se dá cuando lo procuráis ‘seguido’ y así conocéis sus palabras, sus reacciones, observáis su ejemplo de vida ante los demás.

Lo mismo sucede Conmigo.  Para que NO os puedan desviar con falsas enseñanzas, debéis conocerMe mejor a través de las Sagradas Escrituras, a través de libros de santos en donde ellos, al querer parecerse a Mí, su Dios y Guía perfecto, alcanzaron una vida santa y ejemplar, etc.

BuscadMe y Me encontraréis y aprenderéis a amarMe, a respetarMe, a defenderMe de los malos ministros y de los malos fieles de Mi Iglesia.

La Purificación del Mundo y de Mi Iglesia ya se está dando. NO perdáis más el tiempo hijitos Míos. Vuestra Vida Eterna depende de vuestro cambio inmediato de vida y NO sólo para proteger vuestra alma,

Sino la de muchísimos de vuestros hermanos en todo el Mundo, que han caído en las garras del Demonio, con sus mentiras y su mal ejemplo, transmitidos por falsos guías de Mi Iglesia.

Os vuelvo a repetir, conocédMe mejor, para que podáis ser protegidos por la Verdad y podáis hacerle frente a la Mentira, a pesar de que “os convenga”. Esta conveniencia al Mal y las malas enseñanzas, sólo os llevarán a la muerte eterna, pero recordad que Yo os he venido a salvar con la Verdad y con el Amor.

Sí, Mis pequeños, al hablaros del camino ancho y del camino angosto que os lleva hacia Mí, el camino ancho se refiere precisamente a toda ésa falsedad espiritual, a todos esos caminos falsos que, en lugar de llevaros hacia la interiorización del Amor de vuestro Dios,

Hacia el camino de la Verdad, hacia el camino de Justicia, hacia el camino del crecimiento espiritual…

Os lleva a todo lo contrario, a ésa humanización, a ése desprendimiento de lo espiritual con lo humano, dejáis a un lado lo espiritual, para dejar crecer lo humano.

Crecéis en lo fácil de la vida del hombre, los modernismos, todo aquello que se ajusta a vuestra vida humana lo aceptáis fácilmente y a ello os está llevando el Mal, a hacer de Mi Vida una vida fácil, una vida de cambio, una vida amoldada a vuestros gustos humanos. Mis pequeños, la Ley de Dios es muy diferente a todo esto. Al daros Yo el Camino angosto, las enseñanzas para elevaros hacia la perfección espiritual, era para que vosotros pudierais luchar contra todas éstas insidias del Mal,

Os estaba Yo abriendo los ojos ante todo aquello en donde el Mal os pueda acomodar vuestra vida para hacerla más fácil, más llevadera; hacer que vuestros pecados se vean normales y ya NO sintáis ése remordimiento que os lleva a la perfección.

Al hacer permisiva vuestra vida humana, vuestra concupiscencia, ya NO sentís ése dolor por vuestros pecados, eso solamente os va llevando a la mediocridad espiritual de la que os hemos hablado.

Mis pequeños, aún Mi propia Vida sobre la Tierra fue difícil, atacada. Blasfemias tuve, dolores tuve, persecución tuve y todo ello, para venir a enseñaros el camino, el Camino de la Cruz que os va a llevar a la Gloria.

Ahora Mis pequeños, se le mostró a la vidente en Fátima cómo caían las hojas del árbol, ejemplificando con ello  la caída de almas al Infierno y al Purgatorio, porque YA NO HAY almas santas que quieran buscar ésa perfección espiritual.  Ciertamente la vida del espíritu es difícil, pero con ello lograréis grandes cosas durante vuestra vida y NO solamente es para vosotros ésa perfección, ésa perfección os debe llevar a dar el buen ejemplo, a dar vida a vuestros hermanos a través del ejemplo, primeramente,

Luego a través de la palabra, a través de vuestra vida interior, a eso estáis llamados y obligados en el Amor, a dar ejemplo de ser otros Cristos; a dar vida, pero vida real, vida perfecta, vida Divina.

Sois hijos de un Dios Verdadero de Un solo Dios, del Único Dios.

Yo vine a mostraros ése Dios Verdadero, ésa Perfección que todos debéis seguir.

Pero el hombre, aceptando los modernismos actuales, trata de evitar todo trabajo, llevar al Cruz, evitar los dolores que os puedan propiciar vuestros hermanos a través de las burlas, de las ofensas de las blasfemias. 

NO, Mis pequeños, si habéis tomado vuestra Cruz por seguirMe, deberéis aguantar eso y más, pero Yo os daré la Fuerza y la Sabiduría para lograrlo. Seguid adelante Mis pequeños, porque estos, ciertamente como se os ha dicho, son tiempos de Confusión.

Pero es causado porque el hombre ha aceptado ése modernismo, esa fragilidad espiritual que os va llevando a la vida fácil, a la vida relajada y por eso el hombre ya no quiere luchar por las Verdades de su Dios, por las Verdades de su Salvador.

Seguid adelante, Mis pequeños, aunque cueste; pero sabéis de antemano que el Premio será grande, porque si vuestra Cruz es grande, el premio será de esa misma forma. Yo estaré con vosotros, padeceréis ahora, pero gozaréis inmensamente en lo futuro.

Yo os Bendigo, en el Santísimo Nombre de Mi Padre, en Mi Santísimo Nombre, Redentor vuestro y en el Santísimo Nombre del Dios Amor. Luz y Verdad del Mundo.

Gracias, Mis pequeños. Os bendigo en Nombre de Mi Santo Padre, Señor y Creador de todas las cosas, en Mi Nombre, Vuestro Jesús y Redentor y en Nombre de Mi Santo Espíritu de Amor.  

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A92 LA SANTA MISA 1


Primera Comunión en Erbil, Irak… la Iglesia Mártir y Perseguida por ISIS

15 de Marzo de 2019

Se está celebrando en la Iglesia una Primera Comunión comunitaria y Habla nuestro Señor Jesucristo: 

Se alegra Mí Corazón al ver tantos niñitos acercarse a Mí para tomar por primera vez Mi Cuerpo, Mi Sangre, Mi Vida misma. ¡Cómo se alegra Mi Corazón al ver Mi Templo lleno!

 Pero a la vez se entristece porque la gran mayoría sólo viene por compromiso, otros sólo para acompañar a los que los invitaron, NO para acompañarme a Mí, Vuestro Dios y Salvador.

Vienen a Mi Casa y la gran mayoría no sabe siquiera cómo se deben comportar, el respeto que se Me debe en Mi Casa, cómo seguir la ceremonia de la Santa Misa. Veo corazones indiferentes a Mi Presencia Real y Verdadera en el altar.

Veo corazones que llevan años de no recibir Mí Cuerpo en la Sagrada Eucaristía. Veo corazones sucios por el pecado y se acercan a tomarMe de manos de Mi Ministro, como si fuera cualquier cosa. Sólo lo hacen por compromiso ante sus invitados, por el qué dirán o por llenar un requisito en la Misa.

Se levantan a tomarMe porque los demás lo hacen y ellos ya ni se acuerdan o poco les importa, de que hay que recibirMe con el alma limpia de todo pecado y alegre de recibirMe.¡Cuántas almas son las que Me reciben estando en grave falta!

NO saben que están tomando su propia condenación.

Hijitos Míos, pregunto ¿Acaso he dado ocasión para merecerMe tanto desprecio, tanto pecado, tanta ingratitud de parte vuestra?

Son tantas las bendiciones que derramo en la celebración de la Sagrada Eucaristía y NO sabéis apreciarlas y mucho menos, agradecerlas.

VENIR A MISA ES:

Venir a compartir conmigo Mi Vida, Mi donación total por todos vosotros en todos los tiempos, venir a compartir conmigo el recuerdo de la Institución de la Sagrada Eucaristía, venir a compartir Mis Palabras de Vida.

Venir a compartir la alegría de ver tantas almas que salen del Purgatorio por cada Misa bien realizada, venir a compartir conmigo Mi Donación, Entrega y Sacrificio Eterno a Dios Padre por vuestra salvación y santificación.Venir a visitarmMe debiera ser una fiesta grandísima de vuestro corazón.

Debiera ser la alegría de la familia, del poderse acercar a convivir en una forma real y verdadera con Mi presencia VIVA con vosotros.

Debiera ser el deseo más grande de vuestro corazón y de vuestra alma, de venir al menos cada Domingo, para agradecerMe, para contarMe vuestras alegrías y necesidades; para acompañarMe a Mí, vuestro Dios y Señor el Amor por excelencia, para compartir éstos momentos Divinos en los cuáles se une el Cielo con la Tierra.

Es tanto y tan grande lo que se vive en una Misa, que quedaríais asombrados si pudierais ver la magnificencia que rodea un altar, una capilla, una Iglesia, al estarse celebrando una Misa.

Os daría vergüenza el presentaros en el estado del alma en la que muchos de Mis hijos se presentan, a una celebración de Mi Sagrado Cuerpo y Sangre Preciosos.  El Cielo entero se encuentra entre vosotros, los ángeles rodean el altar y custodian cada lugar interna y externamente de la Capilla o Iglesia en donde se está celebrando Mi Sacrificio Perpetuo.

Los Santos del Cielo se sientan y os acompañan en los mismos lugares en los que todos vosotros estáis. Las Iglesias se llenan de Cielo, ¡Es la Fiesta preferida del Cielo!

Es la fiesta Perenne de Mí Corazón. Es la Fiesta que recuerda Mí Donación Total por vosotros, es la Fiesta que recuerda vuestra salvación y vuestra recuperación en todas las Gracias para vuestra salvación.

Es la Fiesta en la que se derraman TODAS las Gracias y Bendiciones que Mi Padre concede no sólo a los que están asistiendo a la Santa Misa, sino a todo el Mundo.

Son Gracias que se derraman de conversión, de salvación, de santificación para el Cielo, Purgatorio y Tierra.La Santa Misa es la Fiesta que reúne a toda la Creación, que reúne a todas las almas creadas de todos los tiempos, pasados, actuales y futuros.

En la Santa Misa se derrama todo el poder Divino, es el Nuevo Paraíso para aquellos que viven en Mi Gracia, en estado limpio de su alma, en aquellos que realmente Me buscan para amarMe y para vivirMe en ellos.
Es el Alimento Supremo para vuestro crecimiento espiritual.

“Quién NO coma Mí Cuerpo, ni beba Mí Sangre, no tendrá parte Conmigo en el Paraíso”, así os lo dije y así es.

Pero también os lo repito: el tibio, el indiferente, el convenenciero, el que sólo Me busca por interés personal y generalmente es por interés material, será vomitado de Mi boca.

Y peor será recordadlo muy bien, aquellos que tomen Mí Cuerpo y Beban Mi Sangre Preciosa estando en pecado mortal, porque NO Me están tomando a Mí, están tomando su condenación eterna.

Hijitos Míos entendedlo bien, Yo NO Soy un dios de Temor, ni Justiciero, ni Rencoroso.

Soy un Dios de Amor, un Dios que se dá en pleno aún a aquellos que poco Me aman o que peor aún, Me atacan.Pero que Soy Paciente y os busco a lo largo de vuestra existencia en la Tierra, esperando el momento de vuestro retorno a la Gracia y a la conversión; las cuáles perdéis por dejaros llevar por las asechanzas y propuestas mentirosas de Mi Enemigo.

Yo os acerco infinidad de ocasiones durante vuestras vidas para que regreséis a la Verdad, para que retoméis la misión que Me prometisteis que realizaríais por Mí en la Tierra.

Yo espero vuestro arrepentimiento sincero para Yo tomaros y llevaros de regreso a la Casa de Mi Padre. En una palabra, Yo busco sólo vuestro bien.

Pero también exijo con justa exigencia, respeto a Mi Persona, respeto a Mi Casa.

Respeto a la recepción de la Sagrada Eucaristía, respeto a Mis ritos, respeto a Mi Nombre Santo en vuestras conversaciones y a Mis representaciones en imágenes y estatuas.

Respeto a Mi Presencia real y verdadera dentro de vosotros, respeto a los lugares santos que se encuentran diseminados por toda la Tierra, respeto al Amor que os doy.Recapacitad hijos Míos y vivid las alegrías y las bondades que os concedo todos los días, ya sea que asistan o no a una Misa…

De todos modos estáis recibiendo a diario las bendiciones que se derraman de cada Misa que se celebran en todos los lugares de la Tierra y NO os dais cuenta de ello y además, NO lo sabéis agradecer.

Ahora lo sabéis y espero vuestro agradecimiento y uníos a cada una de éstas santas celebraciones alrededor de la Tierra en todo momento, porque son ésas gracias que se derraman las que detienen muchos males en vuestro mundo y detienen la furia de Mi Enemigo para atacarlos.

Pero también necesito de vosotros, que asistáis cuando menos los domingos a Mi Santísima Celebración de la Misa, para que personalmente y como invitados de Mí Corazón, vengan a compartir Conmigo Mi Vida y la puedan compartir.

Por manos de Mi Madre Santísima y del Señor San José, a Mi Padre Celestial, para el derrame de Gracias, bendiciones y agradecimientos, para vosotros mismos, para vuestras familias, para el mundo entero, para el Purgatorio y para el Cielo.  Recordad que en cada Misa el Cielo entero convive con vosotros, está junto a vosotros.

Presentaos por favor de una manera digna, tanto de alma como de cuerpo, sabiendo que es el mismo Padre el que está recibiendo toda vuestra vida, junto con la Mía, en ésos momentos.

Vivid conmigo éstos momentos celestiales que se viven en cada Misa, junto con todo el Cielo.

Son grandes momentos, los cuáles veréis cuando estéis conmigo y veréis entonces cuánto dejasteis de aprovechar en cada Misa, o cuánto ganasteis en cada una de ellas.

NO hay Celebración más grande en el Cielo o en la Tierra que la Santa Misa, NO la desaprovechéis hijos Míos.

Yo Soy Dios y Soy también Hombre, pero NO un Hombre común y corriente sino un Hombre en Perfección.

Muchos Me quieren desacreditar quitandoMe Mi Divinidad y dejándoMe tan solo como un simple hombre con todos sus defectos y cualidades.

Os digo que en Mí, NO hay defectos porque, aunque se Me veía como hombre, Mi Divinidad NUNCA se apartó de Mí, desde Mi Concepción en el vientre purísimo de Mí Madre María.

Las manos de Mi Madre y de San José, eran manos SANTAS que Me dieron todo Su Amor, cuidaron de Mí y se dieron en totalidad por Mí, por saber quién era Yo.

Siempre Me respetaron y Me apoyaron, NO cualquiera Me tocaba pero Yo sí tocaba a todos los necesitados, los que humildemente se acercaban a Mí.Solo en Mi Pasión tan dolorosa, manos impuras, pecaminosas, llenas de sangre por ser verdugos, tocaron Mi Divino Cuerpo y ése es el Dolor que ahora siento con el Sacramento de la Eucaristía que os he dejado.

Yo Bendije a Mis Apóstoles y los hice sacerdotes Míos, empezando con Pedro y les di la Gracia de poder tocar Mi Divino Cuerpo en la Transubstanciación, que ahora muchos quieren desconocer, tanto Ministros de Mi Iglesia, como fieles que van a ella.

Mi Cuerpo y Mi Sangre son DIVINOS y manos NO consagradas NO deben tomarlos.

Aunque algunos ministros se hayan volcado hacia el Mal y que sufrirán grandemente el haber profanado Mi Cuerpo y Mi Sangre Preciosos.

A pesar de su vida de pecado, Yo Me Manifiesto realmente cuando se dicen las palabras correctas de la Consagración.

Pero a veces llego a manos santas de buenos sacerdotes y a veces llego a manos pecaminosas, sucias de su maldad…Y llegar a éstos ministros se compara a los dolores que causaron en Mi Cuerpo Divino, los azotes de aquellos malvados verdugos.

Cada alma tiene su tarea en la Tierra y si Mis Ministros NO están cumpliendo correctamente con la suya.

A los fieles NO LES CORRESPONDE llevar a cabo ésta tarea, NO DEBEN TOCAR MI CUERPO, puesto que NO fueron escogidos para ello.

Solo en casos EXTREMOS Mi Iglesia da esta posibilidad, pero solo en casos EXTREMOS y de preferencia que sean DIÁCONOS,

Pero ésta Gracia solamente está reservada para manos puras, humildes, sencillas y muy amorosas, como las de Mi Madre Santísima y de Mi padre San José.

Hijitos Míos, si vosotros os dierais realmente cuenta de todas las bondades que fluyen de Mí Corazón abierto para vosotros, NO os separaríais de ésta Fuente Viva de Gracias y Bendiciones.

Yo mismo permití que Mi Sacratísimo Corazón fuera expuesto por la lanza en la Cruz Bendita, Fuente de salvación por vosotros; para que al quedar al descubierto, pudiérais vosotros entrar fácilmente a Mi Amantísimo Corazón.

¡Cuántos de vosotros NO se acercan a Mí, porque Me tienen miedo! ¡VedMe, estoy clavado en la Cruz por vosotros, para levantaros de todas vuestras iniquidades!

Estoy clavado en la cruz para vuestra salvación, para abriros las puertas del Cielo, entrando desde estos momentos a través de Mi Corazón abierto por la lanzada.Mi Corazón es fuente de Paz, es Fuente de Amor, es Fuente de crecimiento espiritual. Mi corazón así abierto, en vez de morir por la lanzada, ahora se abre en Vida por vosotros.

Todo aquél que se acerque a Mí con espíritu contrito, con una Fé verdadera y una confianza plena en que Vuestro Dios y Salvador os puede levantar a la Vida Eterna, al perdón de vuestros pecados, a tenerMe plenamente por toda la Eternidad, entonces obtendréis todo lo que Me pidáis, para los demás y para vosotros mismos.

BuscadMe íntimamente, buscad Mi Luz Verdadera para que vuestra alma se quite el velo del pecado, el velo de la mentira con que Mi Enemigo os cubre al llegar a la Tierra; para que NO podáis ver con los ojos del espíritu, con los ojos de la verdad, vuestra verdadera misión por la que habéis bajado a la Tierra.

Deberéis acercaros más seguido a recibir Mi Alimento de Amor para que creciendo vuestra alma, al tomar el Alimento Divino, podáis ser Mis apóstoles, Mis seguidores, Mis verdaderos hijos sobre la Tierra.

Sed otros Cristos, pedid a Mi Padre tal gracia, porque sólo así se podrá dar la Luz Verdadera sobre el Mundo.Es cuando Mi Luz, la Luz Divina se derrame en corazones que acepten Mi Presencia en ellos, cuando Yo viviré y restauraré todo lo que fue creado por Mí Padre al principio de los siglos.

Recordad hijitos Míos, que Yo no puedo actuar sin la ayuda de vosotros.

Son tan pocas las almas que se donan a Mí libre y plenamente, que no guardan nada para sí mismos, que Me permiten una libre actuación en sus vidas. Hijitos Míos, os lo vuelvo a repetir:

¿Es que no tenéis confianza en Vuestro Dios? ¿Vosotros creéis que al daros por Mí, Yo permitiré que tropecéis? ¿O acaso apreciáis más los bienes humanos que los Divinos?

Es vuestra falta de Fé y de confianza la que os traiciona.

Pedidme éstas dos virtudes a Mi Corazón, Fuente abierta de vida y pedidme también el Amor, porque sin él NO os podríais dar a Mí, como Yo Me di por vosotros.  Recordad que Yo nunca os voy a pedir más de lo que vuestras fuerzas puedan soportar.

Se lo dije a Mis discípulos y os lo digo a vosotros: “No os prometo riquezas ni grandes alegrías materiales, ni comprensión de parte de los vuestros, pero sí tendréis alegrías espirituales aquí en la Tierra y poseeréis Mi Reino por toda la eternidad, el cuál sobrepasa por mucho, lo que tenéis en la Tierra”.

La Fé, hijitos Míos, Fé en el Amor de Mí Padre, Fé en Mí Obra de salvación por todos vosotros, Fé en la guía interna con la Voz del Espíritu Santo, Fé en una nueva vida que trasciende a la de la tierra, Fé en la ayuda materna de Mi Madre Santísima,

Fé en la ayuda espiritual de Mi Padre San José tanto para vuestras familias como para nuestra Iglesia, Fé en la ayuda que os prestan Mis Angeles y Mis Santos.

Fé es lo que debéis pedir con todo vuestro corazón a Mí Corazón abierto. “Si tuvierais Fé del tamaño de una semilla de mostaza, podríais ordenar aquella montaña que se moviera de lugar y lo haría”.Esta es la Fuerza de la Fé.

Pero cuántas “montañas” de corazones duros existen entre vosotros. De corazones cerrados a la Luz Divina, de corazones encerrados en las pasiones de éste mundo, de corazones muertos y que matan a otros con falsas enseñanzas, falsas culturas, falsos amores.

Pedid con Fé que la Luz Divina que brota de Mí Corazón abierto por vosotros renueve ésos corazones y muchos más. Es sólo a través de la Luz que Yo os puedo dar, que podréis entender la Luz de Mí Vida y Mis Enseñanzas.

Venid a Mí y pedidla de corazón. Son tantos en los cuáles se viven las mentiras de Mí Enemigo que NO podéis imaginároslo.

Oh, hijitos Míos, a diario renuevo Mi Sacrificio en el altar por todos, todos Mis hijitos sobre la Tierra.

NO me importa a que religión pertenezcan, a que ideología, sólo deseo que me encuentren en Mí Corazón. Yo a todos os llamo, a todos. Por todos morí, sin excepción de raza, credo o cultura. En Mi Corazón hay cabida para todos vosotros. Vosotros sois Mis hijos y Yo soy Vuestro Dios y Salvador.

Venid TODOS, escuchad Mí Voz y todos los que seáis Míos escucharéis y reconoceréis Mi Voz de Pastor.

Y os guiaré hacia pastos verdes en los que viviréis al amparo del Amor por toda la Eternidad.

Mí Corazón os espera, Mi Corazón os llama, Mi Corazón os bendice. Venid y bebed y Yo os daré agua de Vida Eterna.

Yo os Bendigo en el Nombre de Mi Padre, Amor Supremo, en el Mío, Pastor Divino y en el del Amor Verdadero, Mí Santo Espíritu

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UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 4


En un bello atardecer de verano, María pasea despacio bajo el emparrado que cubre la terraza, llevando del brazo a su prima Isabel.

El aire está saturado con el aroma de las rosas y las abejas revolotean sobre las flores del jardín y del huerto.

Las dos conversan, mientras arrojan alimento a los palomos.

María pregunta:

–    ¿Pero por qué estás así tan triste? Dios te ha dado la alegría de ser madre y no te la quitará ahora que rebosas de ella. El pequeño Juan recibirá los besos de su madre y Zacarías tendrá todos los cuidados de su fiel esposa, hasta una edad muy avanzada.

Isabel contesta:

–    Eres buena y me consuelas. Estaba ya demasiado vieja para dar a luz a un hijo… Y ahora qué voy a tenerlo, siento miedo.

–    ¡Oh, no! ¡Aquí está Jesús! No hay que tener miedo en donde está Jesús. Mi Niño te quitó todo sufrimiento. Tú lo dijiste, cuando era tan pequeñito como un botón.

Ahora que tiene tres meses en mi vientre, siento palpitar su corazoncito alegrando el mío. Él te librará de todo peligro. Ten fe.

–    La tengo…  pero si muriera, no vayas a dejar al punto a Zacarías. Sé que piensas en tu casa; pero quédate todavía un poco más, para ayudar a mi marido con su dolor…

–    Me quedaré para congratularme con tu alegría y con la de él. Me iré cuando te sientas con fuerzas y contenta. No te intranquilices Isabel. Todo saldrá bien.

Entran lentamente a la casa e Isabel se retira a sus habitaciones, acompañada por el séquito de mujeres que están listas para ayudar en el parto a Isabel.

María va al comedor, donde Zacarías pasea muy preocupado.

Después de orar juntos, María se retira a su habitación, para seguir orando.

El tiempo pasa y al despuntar el alba del día siguiente, mientras Zacarías pasea nervioso, recorriendo de lado a lado el jardín; los gritos de la parturienta se han hecho más agudos.

María está postrada junto a su telar, suplicando al Eterno… Zacarías entra y la ve de esta manera y empieza a llorar.

Es un llanto que lo estremece con sollozos inarticulados, por el castigo sufrido por su incredulidad y que le impide hablar.

María se levanta y lo toma de la mano. Es la jovencita que con palabras maternales, consuela a aquel anciano desolado…

El sol está despuntando en el horizonte y en ese momento, entra una mujer con el feliz anuncio:

–           ¡Ya nació! ¡Eres el padre dichoso de un varoncito!Los dos alaban al Señor y le traen al bebé para que lo bendiga el padre.

Cuarenta y dos días después…

Zacarías, con sus regias vestiduras sacerdotales, se ve muy majestuoso e imponente. Su cara resplandece con la alegría de ser padre y con el honor de presentar a su varón primogénito al Señor. Parece un patriarca.

En el Templo, los guardias lo reciben con honores, igual hacen los sacerdotes.

La ceremonia de presentación del nuevo israelita y la de purificación de la madre es mucho más pomposa que cualquiera, por dos motivos: hacen fiesta por el hijo de un sacerdote y por el milagro de su nacimiento.

Toda la clase sacerdotal está presente y rodean a las personas que asisten.

Cómo María lleva entre sus brazos al pequeño Juan, mientras se dirigen al lugar de la purificación; algunos curiosos hacen sus comentarios…Una mujer dice:

–    No puede ser.  ¿No véis que está encinta? Lleva al recién nacido y Ella ya está gruesa.

Un hombre le contesta:

–    Y con todo, no puede ser sino la madre. La otra está muy anciana.

Otro comenta:

–     Tal vez sea una parienta, pero ¡Es imposible que sea la madre!

Alguien más dice:

–     Sigámoslos y veamos quién tiene razón.

Y su asombro es muy grande cuando ven que la que cumple con el rito de la Purificación es Isabel.

Ofrece su corderito balante como holocausto y sus palomos por el pecado.

Luego Isabel, radiante y orgullosa; recibe de los brazos de María a Juan y lo llevan hacia el Lugar Santo, donde lo presentarán al Señor. Un anciano comenta:

–    ¿No lo sabéis? Es el hijo del sacerdote Zacarías de la estirpe de Aarón. El que se quedó mudo cuando ofrecía el incienso en el Santuario.

Varios agregan:

–      ¿Será su hijo el Mesías que espera Israel?

–       No nació en Belén.

–       Y tampoco de una Virgen.

–       No puede ser el Mesías.

Y los comentarios siguen…

Mientras tanto, termina la ceremonia y hay una fiesta de felicitaciones sobre los padres.   Cuando salen del Templo para emprender el regreso, encuentran a José; al que María le había avisado, para regresar a Nazareth.

Al verlo, el rostro de María se alegra…

Y José la saluda con respeto:

–      La bendición de Dios esté sobre ti, María.

María contesta sonriente:

–     Y sobre ti, José. ¡Alabado sea el Señor que viniste!…  Mira, Zacarías e Isabel están a punto de partir, para llegar a su casa antes de que anochezca.

–    Tu mensaje llegó a Nazareth, cuando estaba realizando algunos trabajos en Caná. En cuanto me enteré me vine. Perdóname por no llegar a tiempo para la ceremonia.

–    No. Tú perdóname por haber estado tanto tiempo lejos de Nazareth. Ahora Isabel ya está más fuerte y no me necesita más.

–    Hiciste bien, mujer.José saluda y conversa con los primos y los felicita por todo.

Admira al vigoroso niño que cuando lo apartan de la tetapara mostrárselo a José, chilla y patalea a todo pulmón.

Todos ríen de sus protestas y la charla se generaliza.

María mira a José con una mezcla de aflicción y de sondeo.

También él la mira.

Y después de algunos minutos se inclina sobre ella y le pregunta:

–           ¿Estás cansada? ¿O te duele algo? Estás pálida  y triste…

–           Lamento separarme de Juanito. Lo quiero mucho. En cuanto nació lo estreché contra mi corazón…

José no pregunta más.

La hora de despedirse ha llegado.

Entran en el mesón donde dejaron encargado el carruaje y el asnillo con el equipaje de María.Las dos primas se abrazan con cariño y María besa una vez más a Juanito antes despedirse de Zacarías.

Luego le pide su bendición.

Al arrodillarse ante el sacerdote, el manto se le resbala de la espalda y bajo el ardiente sol del estío, queda de manifiesto su cuerpo redondeado por la gravidez.

Luego, cuando van a subir sobre sus borriquillos, José le ayuda a María para que suba a la silla y la observa…

Pero no dice ni una palabra. 

¿Quién podrá describir con exactitud el dolor de José, sus pensamientos, la agitación de su alma?…

Como pequeña barca en medio de la borrasca, se encuentra en el centro de una vorágine de ideas contrarias: en un afluir de reflexiones, la una más punzante y dolorosa que las anteriores.

Es un hombre aparentemente traicionado por su mujer. Ve que se derrumba su buen nombre y la estima que el mundo tiene por él. Creyó ver que se le señala con el dedo y se le compadece en Nazareth…

Y también sintió que su cariño y la estima que tiene por María, se desbaratan ante la cruda evidencia del hecho que tiene ante sí…Pero es un hombre justo y valiente. Guarda un heroico silencio…

Y emprenden el regreso a Nazareth y toman el camino principal que va a Galilea.

Tres días después…

En una radiante mañana, María está tejiendo bajo la sombra de un manzano cargadísimo de fruta.

El rocío de la madrugada, todavía cubre las hojas de las flores en el jardín.

Bajo los párpados se ven las ojeras y sus ojos están hinchados de tanto llorar. Sus lágrimas caen sobre su trabajo y en su aflicción suspira, con una gran pena en su corazón.

En el silencio circundante, tan solo se escucha el murmullo del agua que cae en un estanque en el fondo del huerto.

María se estremece al escuchar un golpe en la puerta de la entrada de la casa.

Deja la rueca y el huso y se levanta para ir a abrir.  Aun cuando su vestido blanco es amplio y lo lleva suelto, no logra esconder lo redondo de su vientre.

Cuando abre la puerta, se encuentra frente a José.

Su cara marfileña palidece aun más y lo mira con ojos interrogadoramente tristes.

José la mira con ojos suplicantes…

Ninguno de los dos dice nada.

Por un largo momento, solo se miran.

Luego, es María la que interroga:

–     ¿A esta hora José? ¿Tienes necesidad de algo? ¿Quieres decirme algo? Ven.

José entra y cierra la puerta. Pero no dice nada.

María pregunta:

–     Habla José. ¿En qué te puedo servir? Una voz ronca y ahogada por el llanto contenido, implora:

–     En que me perdones.

José se inclina para arrodillarse…

Pero María, que es siempre reservada en tocarlo, lo toca en el hombro y se lo impide.

María se ruboriza y palidece alternadamente mientras dice:

–     ¿Mi perdón? No tengo nada qué perdonarte, José.

Sólo tengo que darte las gracias por todo lo que hiciste aquí cuando estuve ausente  y por el amor que me das.

José la mira.

Dos gruesas lágrimas asoman en sus ojos oscuros de mirada noble y profunda y ruedan por sus mejillas hasta su barba.

Y dice con la voz entrecortada:

–     Perdón, María. Desconfié de ti. Ahora lo sé. No soy digno de tener un tesoro tan grande.

Falté a la caridad. Te acusé en mi corazón. Te acusé injustamente, porque no te pregunté la verdad.

Falté a la Ley de Dios, porque no te amé como me habría amado a mí mismo…   María responde gentil:

–     ¡Oh, no! ¡En nada has faltado!

–     Sí, María. Si hubiera sido acusado de un crimen semejante, me habría defendido. Tú…

No quería que te defendieses, porque estaba para tomar mis propias decisiones, sin preguntarte cosa alguna. Falté al haber sospechado de ti.

Aun la sola sospecha es ofensa, María. Por el dolor que he sufrido… Tres días de suplicio… Perdóname María.

–      No tengo nada qué perdonarte. Más bien soy yo quién te pido que me perdones por el dolor que te causé….

–     ¡Oh! ¡Sí que fue un dolor! Mira, hoy mismo me dijeron que en las sienes he encanecido. Y me he demacrado como un viejo.

Estos días han sido para mí, más que diez años de vida.

¿Por qué María has sido tan humilde en callar, en no decir a tu esposo tu gloria y permitir que sospechase de ti?José no está arrodillado, pero está tan inclinado que es como si lo estuviese..

Y María le pone su pequeña mano sobre la cabeza y sonríe.

Parece como si lo absolviera.

Y dice:

–     Si no lo hubiera sido de una manera perfecta, no habría merecido concebir al Esperado que viene a cancelar la Culpa de la Soberbia que destruyó al hombre.

Obedecí… Porque Dios me pidió esta obediencia… Mucho me costó… Por ti, por el dolor que sufrirías…

Pero no tenía más alternativa que obedecer… Soy la esclava de Dios… Y los esclavos no discuten las órdenes que reciben.

Las ejecutan, José; aun cuando hagan llorar sangre. – María llora silenciosamente mientras dice esto.

José, inclinado como está; no lo advierte hasta que una lágrima cae al suelo…

Y levanta su cabeza…

Toma las manos de María entre sus manos morenas y fuertes y besa la punta de sus dedos que sobresalen entre las suyas.

Mientras dice con firmeza:

–           Ahora hay que tomar todas las providencias, porque…

José no agrega más, pero mira el cuerpo de María que se ruboriza toda.   Ella se sienta de golpe para controlar su turbación, en un movimiento instintivo por ocultarse a la mirada masculina.

Y José agrega apresurado:

–     Hay que hacerlo cuanto antes… Vendré a vivir contigo.

Cumpliremos con la ceremonia del matrimonio, la semana entrante… ¿Está bien?

–    Todo lo que haces está bien, José. Eres el jefe de la casa y yo tu sierva.

–     No. Yo soy tu siervo.  Soy el siervo bienaventurado de mi Señor que crece en tu seno. Bendita tú eres entre todas las mujeres de Israel. Esta noche avisaré a mis familiares.

Y luego… Cuando esté aquí, trabajaremos para recibirlo…

¡Oh! ¡Cómo podré recibir en mi casa a Dios? ¿En mis brazos a Dios?

Me moriré de alegría… ¡Jamás me atreveré a tocarlo!

–    Lo podrás… Como lo haré yo también por la Gracia de Dios.

–    Pero tú eres Tú. Yo soy un pobre hombre. ¡El último de los hijos de Dios!…

–    Jesús viene por nosotros los pobres, para hacernos ricos en Dios.

Viene a nosotros dos, porque somos los más pobres y reconocemos serlo.

Alégrate José. La estirpe de David tiene al rey esperado y nuestra casa se hace más fastuosa que el palacio de Salomón.Porque aquí estará el Cielo y nosotros compartiremos con Dios el secreto de la Paz que más tarde los hombres conocerán.

Crecerá entre nosotros y nuestros brazos servirán de cuna al Redentor que crecerá. Y nuestras fatigas lo alimentarán y lo cuidarán…

¡Oh, José! ¡Oiremos la Voz de Dios, llamarnos padre y madre! ¡Oh!…

Y María llora con un llanto pleno de alegría.

José, que se ha arrodillado a sus pies, llora con la cabeza escondida entre los pliegues del amplio vestido blanco de María.

Los días pasan y después de la ceremonia del matrimonio, que levanta una ola de comentarios nada caritativos.

Entre todos los que vieron a una novia con las redondeces de una avanzada gestación…Y que los censuraron por no haberlo celebrado cuando estas humillaciones se hubiesen evitado,

José se fue a vivir a la casita de María.

Tres meses después, en pleno invierno, María está trabajando, haciendo el recamado de una fina tela blanca.

Deja su labor porque ya anochece y la luz que entra del huerto es cada vez más opaca.

Se levanta y su vientre, totalmente abultado, no le impide andar con ligereza majestuosa.

Con el donaire y dignidad de una verdadera reina.

Su sonrisa está llena de dulzura y majestad. Su bellísimo rostro ha cambiado.   Ahora ya es una mujer que ha adquirido la perfección de esa belleza que ilumina a las mujeres que esplenden, con la gloria de la maternidad.

José regresa del poblado y María le envía una sonrisa llena de amor.

José le corresponde, pero no puede ocultar un gesto preocupado.

María lo mira con ojos interrogantes y se levanta para tomar el manto que José se está quitando.

Lo dobla y lo pone sobre el arquibanco, mientras José se sienta junto a la mesa. Apoya su codo en ella, muy pensativo.

Y mientras, con la otra mano; con movimientos nerviosos se acomoda y se desacomoda la barba.

María le pregunta:

–    Tienes algo que te atormenta…  ¿Puedo consolarte?

José contesta:

–   Tú siempre me consuelas, María. Pero esta vez, tengo una gran preocupación… Por tí.

–   ¿Por mí José? ¿De qué se trata?

–    Pusieron un Edicto en la puerta de la sinagoga. Se ordena que todos los palestinenses se empadronen.

Y hay que ir a empadronarse al lugar de origen. Nosotros debemos ir a Belén…  –     ¡Oh! –Interrumpe María poniéndose una mano en vientre… Jesús ha saltado de gozo.

José dice:

–     Te molesta,  ¿Verdad? Es duro lo sé.

–     No, José. No es esto. Creo… Pienso en las Sagradas Escrituras. En Raquel, madre de Benjamín y mujer de Jacob de la que nacerá una Estrella…

José completa:

–     El Salvador…  Raquel fue sepultada en Belén, del que está escrito: “Y tú, Belén de Efratá, eres el más pequeño entre los poblados de Judá; pero de ti saldrá el Dominador…”

José se sobresalta y pregunta:

–      ¿Crees… crees que ya llegó el tiempo? ¡Oh! ¿Cómo haremos?

José está asustado y mira a María con ojos llenos de compasión….

Ella lo ve y sonríe.

Y trata de despejar su preocupación:

–      José, el tiempo está ya muy próximo.  Pero el Señor puede abreviarlo, para quitarte esta preocupación. No tengas miedo…

–      ¡Pero el viaje!… Y si das a luz allá, ¿Qué vamos a hacer? No tenemos casa… No conocemos a nadie…–      No tengas miedo… Todo saldrá bien. Confiemos en Dios. Él nos guía… También el Edicto es su voluntad.

¿Qué cosa es el César?…  ¡Un instrumento de su voluntad!…  Desde que el Padre determinó perdonar al hombre, arregló todos los sucesos para que su Mesías naciese en Belén…

Mira que un poderoso que nos domina desde una nación muy lejos de aquí, ahora quiere conocer el número de sus súbditos y nos ordena que vayamos a Belén, para cumplir las Profecías…

No tengas miedo… Dios sabe cómo nos protegerá… Él está con nosotros.

José la mira sorprendido y recupera su sonrisa.

Luego dice con alegría:

–     ¡Bendita tú, sol de mi espíritu! Ya no perdamos tiempo; pues hay que partir lo antes posible…  Y tenemos que regresar pronto, porque aquí todo está preparado para Él… Para Él…  –     Para nuestro hijo, José. Tal lo debe ser a los ojos del mundo, recuérdalo.

El Padre ha rodeado con el Misterio su venida y nosotros no tenemos el derecho de levantar el velo.

Él, Jesús; lo hará por Sí Mismo, cuando llegue la Hora…

–     Tienes razón como siempre, bendita mía. Voy a prepararlo todo para nuestro viaje.

–      Está bien esposo mío. Partiremos cuando  lo dispongas…

Y José se adelanta a preparar los borriquillos…María revela:

–     También mi José tuvo su pasión. Empezó  en Jerusalén cuando vio mi estado. Y duró varios días, lo mismo para él, que para mí.

Espiritualmente no fue menos dolorosa y tan solo porque mi esposo era un Justo, se mantuvo de una forma tan digna y silenciosa, que los siglos apenas si lo han notado.

¡Oh, nuestra primera pasión! ¡Quién puede describir su íntima y silenciosa intensidad!

¡Quién mi dolor al comprobar que el Cielo no me había escuchado todavía, revelando a José el Misterio!

Comprendí que lo ignoraba al verlo tan respetuoso conmigo, como de costumbre. Si hubiera sabido que llevaba en mi seno al Verbo de Dios, hubiera adorado al Verbo encerrado en mí, con actos sólo dignos para Dios.

¿Quién puede describir mi abatimiento que trataba de vencerme y de persuadirme que había esperado en vano en el Señor?

Pienso que fue la rabia de Satanás. Sentí que LA DUDA se levantaba tras de mi espalda y alargaba sus zarpas heladas para apresarme y hacer que no orase.

LA DUDA, que es tan peligrosa y tan letal al corazón.

Letal porque es el primer microbio de la enfermedad mortal que lleva por nombre: DESESPERACIÓN’. Contra la que se debe reaccionar con todas las fuerzas, para que el alma no se pierda, ni se pierda a Dios.

El Dolor de José.

En este punto su santidad brilla más alta que la mía.

Lo digo con afecto de esposa, porque quiero que améis a mi José. A este sabio y prudente hombre. A este hombre paciente y bueno, que está unido al Misterio de la Redención por un desgarrador e indescriptible sufrimiento.

Él os salvó al Salvador a costa de su sacrificio y de su santidad.  Si hubiese sido menos santo, hubiera obrado humanamente denunciándome como adúltera para que fuese lapidada y el hijo de mi pecado muriese conmigo.

Si hubiera sido menos santo, Dios no le hubiera concedido sus luces como guías en semejante prueba.

Pero José era un santo.

Su espíritu limpio vivía en Dios. Su caridad era grande y fuerte.

Y por su caridad os salvó al Salvador cuando no me acusó ante los ancianos y más tarde, cuando con su obediencia nos llevó hasta Egipto.

Breves en número, pero tremendos por su intensidad; fueron los tres días de la pasión de José y mía.

De mi primera pasión, porque comprendía su sufrimiento y no podía consolarlo, porque tenía que obedecer la orden de Dios que me había dicho: “¡No digas nada!”

Cuando llegamos a Nazareth y vi que se iba después de una lacónica despedida, inclinado como si hubiese envejecido de repente.

Y que no vino por las tardes como solía hacerlo; os aseguro hijos, que mi corazón lloró lágrimas de sangre.  Encerrada en mi casa sola, en donde todo me recordaba la Anunciación y la Encarnación.

Y donde todo me recordaba a José, unido a mí con una castidad intachable.

Tuve que hacer frente al desconsuelo, a las insinuaciones de Satanás y esperar, orar…

Y perdonar las sospechas de José y la agitación de su justo desdén.

Porque es menester esperar, orar y perdonar, para obtener que Dios intervenga a nuestro favor.Cuando vinisteis a servir a vuestro Dios aquí a la Tierra, Él se comprometió con vosotros de cuidaros en todo momento…

Y ese “todo momento” NO tiene descanso Mis pequeños, estáis en todo momento en el Pensamiento y en el Corazón de vuestro Dios.

Así que, antes de que volváis a querer decir que vuestro Dios no se acuerda de vosotros; que ciertamente es un error gravísimo, meditéis y calléis.

Y antes que nada, agradeced que vuestro Dios, vuestro Padre, vuestro Creador, que os está cuidando, está velando por vosotros en todo momento.

Llegará un momento en que Lo conoceréis y Lo veréis Cara a cara. conoceréis Su Amor, os daréis cuenta Quién es vuestro Dios y todo lo que recibisteis de Él, desde el momento de vuestra concepción…

Y por qué se os concedió el Don de la vida.

NO seáis ingratos con vuestro Creador, Él es Puro Amor y si algo sucede en vuestra existencia, Él está velando por vosotros, está viendo por vuestro bien, porque Él es Puro Bien.Aceptad de corazón, lo que venga a vuestra vida, es para vuestro bien.

A veces, tendréis que esperar mucho tiempo, a veces poco; pero el final, será bellísimo y lo agradeceréis infinitamente. Todos vosotros a lo largo de vuestra existencia, tendréis pruebas. Algunas, para que os reforcéis en la Fe y en el Amor.

Otras, para que os acerquéis más fuertemente a Su Corazón. Otras más, para que os deis cuenta de que debéis vivir en humildad y en un sometimiento total a la Voluntad de vuestro Dios y Señor.

Yo Soy el Ejemplo Fiel de lo que os sucede. Yo Misma, también fui probada y fue una Prueba muy fuerte.

Una prueba que en cierto momento, merecería a la muerte…

Porque Me tomó el Santo Espíritu y Me dio la Vida en Mi Vientre, de Aquél que fue vuestro Salvador. Vosotros NO estáis en ese momento fuerte, en el que os estéis jugando vuestra vida.

Deuteronomio 22,23 Muerte a la virgen infiel y traidora

Yo, Me estaba jugando la vida, pero acepté la Voluntad de Nuestro Padre, de Nuestro Dios y ved el Regalo que obtuve al final: al Salvador. El Mesías, se desarrolló en Mi Vientre.

¡Qué Alegría, qué Honor! Y todo eso Me lo concedió Nuestro Dios y Señor, porque acepté Su Voluntad sin ponerLe ninguna restricción. Me di en totalidad por Él, Me di en totalidad por vosotros.

Os digo esto Mis pequeños, para que confiéis plenamente en vuestro Dios.

Si vosotros Lo estáis siguiendo, si vosotros creéis en Él firmemente, si vosotros NO tenéis duda de que vuestro Dios os ve, os guía, os consiente, os prueba; pero sobre todo, OS AMA, NO TEMÁIS.

 Simplemente, dejad que Él se manifieste en vosotros, como se Manifestó plenamente en Mí, Su Sierva.

Amad fuertemente a Nuestro Dios. AmadLo podría decir con locura, porque NO HAY ningún amor en la Tierra, que se pueda parecer al Amor que Nos da Nuestro Dios.  ¡Tanto Amor, tanta Dulzura, tanta Delicadeza! Cada uno de vosotros habréis sentido en algún momento de vuestra vida, Su Presencia.

Su trato siempre delicado, sin que os fuerce en ningún momento. OS DA LA LIBERTAD TOTAL, para que escojáis el seguirLe o el traicionarLo y darLe la espalda. O Le dais alegría o Le dais tristeza.

Vosotros mismos ahora, podréis juzgaros. Si estáis recibiendo solamente bienes de parte de Nuestro Dios, ¿Acaso Él se merece que Le paguéis con males, con traición, con grosería, con pecado?…

¿Verdad que NO, Mis pequeños? Si realmente amáis a vuestro Dios, amadLe. AMADLE con todas vuestras fuerzas, con todo vuestro amor.

Dejad que desde el Cielo os ilumine Mi Señor y Mi Dios. PedidLe a la Comunión de los Santos que os ayuden a entender vuestra misión, que os ayuden a llevarla con la mayor perfección posible, como Nuestro Dios y Señor se merece.

Venid a Mí, Mis pequeños. Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María, que también velo continuamente por vosotros. Yo, como Madre vuestra os instruyo, os aconsejo y os explico tantas cosas tan bellas, que vienen de Nuestro Dios y Señor.Venid a Mí y pedidMe Consejo y Me daréis  gran alegría, porque os podré hablar de Mi Señor y Mi Dios y Me daréis esa alegría de transmitiros las Verdades del Cielo, Sus alegrías y el futuro que os espera, tan bello, tan santo, tan puro.

Es tan bello todo lo viene de Nuestro Dios y cada uno de vosotros está llamado a regresar al Reino de los Cielos. 

Fuisteis creados para producir Amor. 
Hacedlo Mis pequeños.

La humanidad necesita del Amor de Nuestro Dios. Necesita conocer también, Su Perdón.

Venid a Mí Mis pequeños, para que os ayude a apreciar las bellezas que os tiene preparadas Nuestro Dios para toda la Eternidad.

DejadMe Mis pequeños, que os enamore del Amor de Nuestro Dios.

DejadMe Mis pequeños, que os lleve hasta la profundidad del Corazón de Mi Hijo. PermitidMe Mis pequeños, que os llene de Mi Amor, que es el Amor de la Trinidad en Mí.Lo que ahora vivís; por un lado es una prueba para vuestra fidelidad hacia el Amor Infinito de Nuestro Dios. Por otro lado, es para engrandecer el Reino de Nuestro Dios y con eso os ganaréis más Gloria en el Reino de los Cielos.

Mientras más hagáis en la Tierra, por que conozcan el Amor y las Verdades enseñadas por Mi Hijo, más grandes seréis en el Reino de los Cielos.

Os he dicho que Nuestro Padre, Nuestro Dios, vela por cada uno de vosotros en todo momento. NO hay segundo que NO esté con vosotros. Os conoce perfectamente.

Tratad pues Mis pequeños, de complacerLe a Quien con todo Amor os creó. ¡Valéis tanto para Él!

Vosotros NO tenéis idea de lo que valéis para vuestro Dios, vuestro Creador.

Cuando Él crea a un ser, le da capacidades que vosotros NO tenéis idea aún, de lo que podéis hacer. Pero primeramente OS PRUEBA, para ver si sois merecedores de todo lo que Él tiene pensado daros.

Todos esos regalos y más, se os van dando a lo largo de vuestra existencia y se incrementarán cuando hayáis cumplido vuestra misión aquí en la Tierra, cuando vuestra alma se libere de vuestro cuerpo.Vuestras potencias espirituales, también se liberarán y os daréis cuenta de todo lo que hizo vuestro Dios y Creador por vosotros. El cuerpo, afectado por el Pecado Original os limita…

Pero ya liberados, gozaréis infinitamente todo lo que tenéis, todo lo que se os ha otorgado…

Pero especialmente el Amor. Por eso, tanto os lo insistió Mi Hijo. Toda Su Evangelización, se resume en ello: el Amor. 

El Amor primeramente hacia vuestro Creador. Luego, el Amor hacia vuestro Salvador. luego el Amor de Mi Santo Esposo, el Espíritu de Amor, que os da las capacidades para amar, para servirLe a vuestro Dios en Su Santísima Trinidad…

Y os da las Potencias del Alma que cada uno recibe primeramente, para cumplir su misión y posteriormente, como regalo eterno por haber cumplido correctamente con lo que se os pidió.

¡Es tanto el Amor que se derrama sobre cada uno de vosotros, que debierais estar agradeciendo día y noche lo que tenéis…!

 ¡Y que con Fe, debéis aceptar.  Agradeced. AGRADECED en todo momento que vuestro Creador, vuestro Dios, NO aparte de vosotros Su Vista NI Sus Bendiciones, ni por un segundo.

Sois Su Creación, sois Su regalo si vivís para Su Bien, si vivís para Su Voluntad. Si vivís para expandir Su Amor sobre la Tierra.

Amaos los unos a los otros, os pidió Mi Hijo y os lo pido Yo ahora, Mis pequeños.

MOMENTOS DIFÍCILES SE VENDRÁN

TENÉIS QUE PREPARAROS

PARA SER MUY VALIENTES Y TREMENDAMENTE INTRÉPIDOS

MI AMADO ESPOSO, EL SEÑOR SAN JOSÉ Y YO

ACABAMOS DE DAROS EL EJEMPLO

Dejaos pues que el Amor Infinito de la Santísima Trinidad, os colmen plenamente. Os transformen y así podáis entender tanto Amor que recibís de vuestro Dios.

Y de esta forma, también sepáis agradecerLe a vuestro Dios, como Él se merece.

Que la Paz de vuestro Dios en Su Santísima Trinidad quede en cada uno de vosotros.

Yo os bendigo en Nombre de  Mi Padre, en Nombre de Mi Hijo, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios y en Mi Nombre, María, la Sierva del Señor.

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MEDITACIÓN LA TERCERA HORA


 AGONÍA EN EL GETSEMANÍ

Está tan afligido que va hasta encorvado, bajo el peso de una cruz moral que lo aplasta: LA INDIFERENCIA.

Esto, aunado al Abandono del Padre, que en su caso significa que su alma está en tinieblas, pues no solo ha perdido todo soporte espiritual; tampoco tiene ninguna luz o poder sobrenatural.

Es solamente un hombre… El hombre-pecador.

Se arrodilla y apoya los brazos en la roca, con su rostro abatido sobre sus manos y junto al manojo de florecillas blancas que como copos de nieve le acarician la mejilla, mientras ora ardientemente.

Su Divinidad está aniquilada y Él es como cualquier hombre materialista, que ni siquiera percibe lo sublime del espíritu natural en su ser humano.

Su alma, como cualquier pecador impenitente tiene disminuidas sus potencias, excepto dos: La Inteligencia y la Voluntad.

Y esto tiene una consecuencia atroz:

Está tan inerme, en esta lucha tan desigual: porque su mente y su alma están siendo el blanco de los ataques del infernal poder satánico;

Para doblegar su voluntad, quebrantar su espíritu y poder esclavizarlo.

Con magistral y diabólica astucia, Lucifer está esgrimiendo todos los recursos de que dispone,

Y Jesús solo tiene su Voluntad para defenderse de su Mortal Adversario…

Todo esto agregado al peso espiritual y abrumador, de Todos los Pecados del Mundo…

Hacen que el Tercer Asalto sea una batalla más feroz y dolorosa que la anterior…

Jesús está orando ahora de pie, con los brazos abiertos en Cruz.

Después se arrodilla. Con la cara inclinada hacia las florecitas.

Y sigue orando. Calla. Piensa…

Sufre atrozmente y ora sollozando abiertamente…

En este momento, Él sabe lo que significa decir: “Me encuentro solo. Todos me han traicionado. Todos me han abandonado.

Y el Padre, Dios no viene en mi ayuda.”

Su sufrimiento es infinito, porque los apóstoles no lo están ayudando a sostenerlo con su oración.

Su Mortal Enemigo mientras lo destroza a ÉL, a ellos los adormece para que no oren y de esta manera neutraliza cualquier resistencia.

Vuelve arrodillarse para implorar con más fervor…Pero Satanás se burla y prosigue implacable, con una insidia brutal:

–           Eres el Redentor de los hombres. ¿Por qué no quieres serlo de tu ángel caído? Era tu Predilecto porque era el más luminoso y Tú eres la Luz. Ahora soy la Tiniebla.

Pero las lágrimas de mi tormento son tan numerosas que han colmado el Infierno de fuego líquido. Deja que yo me redima. Solamente un poco…  Que de demonio me convierta en hombre. El hombre sigue siendo tan inferior a los ángeles. 

Pero ¡Cuán superior es a mí, demonio!

Haz que me convierta en hombre. Dame una vida de hombre: tribulada, torturada, todo lo angustiada que quieras. Siempre será un paraíso respecto de mi tormento demoníaco y podré vivirla de tal modo, que merezca expiar por milenios y al fin poder llegar de nuevo a la Luz: a Ti.

Deja que yo te sirva a cambio de esto que te pido. No hay arma que venza las mías, ni ejército más numeroso que el mío.

Las riquezas de las que dispongo no tienen medida, porque te haré rey del mundo si aceptas mi ayuda,.. Y todos los ricos serán tus esclavos.

Mira: tus ángeles, los ángeles de tu Padre están ausentes.

Pero los míos están preparados para vestirse con aspecto angélico para hacerte corona y dejar pasmada a la plebe ignorante y malvada.

7getsemani

Jesús prosigue su Oración sin hacer caso de las palabras satánicas…

Y en el sonido de los instrumentos vuelven las voces de las cosas y de las personas. Ya no imploran.

Mandan, imprecan, insultan, maldicen, porque los abandonamos. Todo vuelve para atormentarnos. TODO.

Y el alma turbada lucha cada vez más débilmente.

Cuando vacila como un guerrero desangrado y busca en el Cielo o en la Tierra un apoyo para no sucumbir, entonces Lucifer le deja su hombro.

Tan sólo está él… Se pide auxilio… Tan sólo responde él… Se busca una mirada de piedad… Tan sólo se encuentra la suya…

Y ¡Ay de aquel que crea en su sinceridad!8cristo_0Con la poca energía que sobrevive hay que apartarse de aquel apoyo,

Volver a entrar en la soledad, cerrar los ojos y contemplar el horror de nuestro destino antes que su falso aspecto.

Alzar las manos que tiemblan y apretarlas contra los oídos para obstaculizar la voz que engaña.

Toda arma cae al hacer así. Ya no se es más que una pobre cosa moribunda y sola.

No se logra ya ni tan siquiera orar con la palabra, porque el acre del aliento de Satanás nos obstruye la faringe.

Tan sólo el subconsciente ora. Ora. Ora.

Y agita sus alas en la agonía como el convulso batir de una mariposa traspasada…9mariposa

Y con cada batido de alas dice:

“Creo, adoro, espero y amo. A pesar de todo creo, a pesar de todo adoro, a pesar de todo espero, te amo a pesar de todo”.

No dice: “Dios”. Ya no osa pronunciar su Nombre.

Se siente demasiado inmundo PORQUE SE HA CONVERTIDO EN PECADO y por la cercanía de Satanás.

Pero ese nombre lo trazan las lágrimas de sangre del corazón sobre las alas angélicas del espíritu, que los hombres llaman subconsciente,

Mientras que en realidad es el superconsciente y en cada batido de alas, ese Nombre resplandece como un rubí tocado por el sol…

Y Dios lo ve y las lágrimas de piedad de Dios circundan con perlas el rubí, las de nuestra sangre que gotea en un llanto heroico.

¡Oh almas que subís hasta Dios con ese Nombre así escrito con rubíes y perlas!…

¡Flores del Paraíso del Redentor!

¡Los amigos!…

Uno, LO HA TRAICIONADO.

La traición es el arma que Lucifer esgrime con una maestría sin igual, porque sabe las consecuencias devastadoras que el alma experimenta cuando clava su afilada y letal estocada…

Y mientras que Jesús espera la muerte que Judas  se apresura a traerle.

El Héroe Abatido cree que su Primer Verdugo va a alegrarse con su muerte. ¡Y aun así lo sigue amando y ruega porque se arrepienta y vaya hasta la Cruz!

Los otros duermen… Y aun así les ama.

Habría podido despertarles, huir con ellos a otro sitio lejos y salvar vida y amistad.

Y en cambio tiene que callar y quedarse…

Quedarse significa perder los amigos y la vida. Ser un repudiado y un despojo asqueroso…

Como una vomitada de borracho, que hace todos vuelvan el rostro con asco…  Eso es lo que realmente significa.

Las imágenes mentales continúan, porque Satanás sigue implacable:

–                       ¡El Padre te ha abandonado totalmente! Ya no te ama más. Estás cargado con todos los pecados del mundo y Tú también has sido condenado. Le causas asco. Está ausente y también Él te ha dejado.

El Cielo está cerrado para Ti y ha retirado a todos los ángeles. Ahora no hay ángeles sobre la tierra…

Lucifer está mintiendo, pero Jesús no puede saberlo.

La Oración de la Madre, ha obtenido que el Angel custodio de Jesús no se retire de su lado.

Pero como con cualquier otro hombre, no puede intervenir si no es solicitado…

Y en esta noche en particular, lo único que puede hacer es sostener con sus oraciones, al Héroe Mártir de Getsemaní…11AGONIA~1

Y Jesús no puede verlo, porque la Luz le ha sido retirada…

Cómo el ataque mental es unilateral y no hay defensa por parte del agraviado…

Sólo es posible una respuesta….

Jesús redobla sus plegarias de alabanza y adoración…

Tratando de ignorar la presencia de Satanás…

Pero Lucifer aumenta su crueldad:
–           Ahora estás solo… ¡Completa y absolutamente solo!

El Altísimo te ha entregado al ludibrio de una plebe feroz y no te ha concedido ni siquiera, su consolación divina.

¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! –Lanza una carcajada escalofriante-  ¡Vas a estar Tú Solo! ¡Solo y solo! Yo voy a estar cerca de Ti y me voy a encargar de destruirte.

La plegaria que siempre había sido para Él una caricia de su Padre, voz que llegaba hasta Él y a la que respondía con amor y con palabras paternales…

Ahora está muerta y es inútil enviarla, a un Cielo que le ha cerrado sus puertas…

Es entonces cuando prueba toda la amargura del Cáliz:

El sabor de la desesperación.

Esto es lo que pretende Satanás: Llevarlo a la desesperación, para convertirlo en su esclavo.

Jesús se abate y llora postrado sobre la hierba…

El Abandono del Padre…

¡Es el asfixia del alma!

Es el ser sepultado vivo en esta cárcel que es el Mundo; cuando no se puede sentir que entre nosotros y Dios, haya ningún lazo de unión.

Es como estar encadenados. Es sentirse amordazado, lapidado por nuestras propias oraciones que caen sobre nosotros como cuajadas de agudas puntas y llenas de fuego.

Es chocar de plano contra un Cielo cerrado en que no penetran ni voz, ni mirada de nuestra angustia.

Aherrojados. Es lo mismo que ser ‘Huérfanos de Dios’

Es la locura, la agonía, la duda de haber sido objeto de un colosal engaño…

Y es entonces que prueba toda la amargura del Cáliz: el sabor de la desesperación.

15HIPOCRITA BONDADOSO

Lucifer continúa atormentándolo más encarnizado todavía:

–         ¿Ya es tarde? No, no es demasiado tarde. ¿Qué ya vienen los hombres armados? No importa. Sé que te preparas para ser manso.

Te equivocas. Una vez te enseñé a triunfar en la vida. No has querido escucharme y ahora ves que estás vencido…  Ahora escúchame. Hoy  que te enseño a triunfar sobre la muerte.

Jesús quiere vencer la desesperación y a Satanás, que es su origen y es cuando empieza a sudar sangre…

Su sufrimiento y su abatimiento son tan intensos, que se convierten en una agonía en aumento, hasta llegar el momento en que suda sangre,

Por el tremendo esfuerzo que hace para vencerse a sí mismo y resistir el peso que se le ha impuesto…

Con un brillo mortal en sus diabólicos ojos, el Arcángel Caído se ha dado cuenta de esta decisión y hace una mueca de Odio Homicida…

Pero sonríe malignamente  y cambia la estrategia…

Entonces se burla de Jesús:

–      ¿No sabes decir palabras de mando? Yo te las sugeriré, estoy aquí para esto.

Brama y amenaza. Escúchame. Di palabras de mentira.

Pero triunfa. Di palabras de maldición. Di que te las sugiere el Padre.

¿Quieres que simule la voz del Eterno? Lo haré. Lo puedo hacer todo. Soy el rey del mundo y del Infierno.

Tú eres sólo el Rey del Cielo. Por eso yo soy más grande que Tu. Pero todo lo pongo a tus pies si Tú lo quieres.

¿La Voluntad de tu Padre? ¿Pero cómo puedes pensar que Él quiera la muerte de su Hijo?

¿Piensas que pueda forjarse ilusiones sobre su utilidad? Tú ofendes a la Inteligencia de Dios. 

Ya has redimido a los que pueden redimirse con tu santa Palabra. No hace falta más.

Cree que quien no cambia por la Palabra, no cambia por tu Sacrificio.

Cree que el Padre te ha querido probar…  Pero le basta tu obediencia. No quiere más.

¡Le servirás mucho más viviendo! Puedes recorrer el mundo. Evangelizar. Curar. Elevar.

¡Oh feliz destino! ¡La Tierra habitada por Dios! Esta es la verdadera redención.

Rehacer de la Tierra el Paraíso terrestre en el que el hombre vuelve a vivir en santa amistad con Dios y oiga su voz y vea su semblante.

Un destino aún más feliz que el de los Primeros. Porque te verían a Ti:

Verdadero Dios, Verdadero Hombre.

¡La Muerte! ¡Tu Muerte! ¡El tormento de tu Madre! ¡La mofa del mundo! ¿Por qué? ¿Quieres ser fiel a Dios? ¿Por qué? ¿Él te es fiel? No.

¿Dónde están sus ángeles? ¿Dónde su sonrisa? ¿Qué es lo que tienes ahora por alma?…  

Un andrajo desgarrado, debilitado, abandonado.

Decídete…  Dime: ‘Sí’.

Jesús lo trata como si no estuviera.

Ora de nuevo, en pie con los brazos en cruz…

Después, de rodillas como antes, curvado el rostro sobre las florecillas. Piensa. Calla…

Es la tercera Hora de su Batalla… 

Es la locura, Es la desesperación, Es la agonía, Es la muerte…

Enseguida gime y solloza tan fuertemente…

Tan abatido sobre los calcañares, que está casi prosternado.

Llama al Padre, cada vez con más congoja…

–          ¡Oh! ¡Es demasiado amargo este cáliz!… ¡No puedo!… ¡No puedo!…  Está por encima de lo que Yo puedo.

¡Todo lo he podido! Pero no esto… ¡Aléjalo, Padre, de tu Hijo! ¡Piedad de mí!… ¿Qué he hecho para merecerlo?… 

Satanás prosigue implacable:                      

–          ¿Oyes? Los sicarios salen del Templo… Decídete. Líbrate. Sé digno de tu Naturaleza.

Eres un sacrílego porque permites que manos asquerosas de sangre y libídine te toquen: Santo de los santos…

Eres el primer sacrílego del mundo. Dejas la Palabra de Dios en las manos de los puercos, en la boca de los puercos…

Decídete. Sabes que te espera la muerte. Yo te ofrezco la vida, la alegría. Te devuelvo a tu Madre. ¡

Pobre Madre! ¡Tan sólo te tiene a Ti! Mírala como agoniza…

Y Tú te preparas para hacerla agonizar aún más. ¿Pero qué clase de hijo eres?

¿Qué respeto tienes a la Ley? Tú no respetas a Dios.

No respetas a la que te ha generado. Tu Madre… Tu Madre… Tu Madre…”.

Y las imágenes mentales continúan…22cristo_jesus-sangrando-sangre-sudor

Jesús aspira profundamente… y LEVANTA SU CABEZA…

Jesús vence a la Desesperación…  La vence solo con sus fuerzas humanas, porque quiere vencerla.

Solamente con sus fuerzas de Hombre, porque en estos momentos, no es más que el hombre. No es más que un hombre solo, a quién Dios no ayuda más…

Cuando Dios ayuda es fácil soportar aún al Mundo, como si fuera un juego de niños… Pero cuando no, aún el peso de una flor produce cansancio.

Jesús ahora llora con movimientos y suspiros de un agonizante. Levanta su rostro y es una máscara de sangre…

Se incorpora un poco y alzando su mano derecha, grita:

–                       ¡Nada!… ¡Nada!… ¡Fuera!… ¡Lárgate Satanás!… ¡La Voluntad del Padre!… ¡Esa!… ¡Esa sola!…

¡Tu Voluntad, Padre! La tuya, no la mía… ¡Inútil! No tengo más que un Señor, el Dios Altísimo y Santísimo.

Una Ley: la Obediencia. Un Amor: la Redención.

No. No tengo más Madre. No tengo más vida. No tengo más divinidad. No tengo más Misión.

¡Inútilmente me tientas! ¡Oh, Demonio! Con mi Madre, con la Vida, con mi Divinidad, con mi Misión.

Tengo por madre a la Humanidad y la amo hasta morir por ella.

La vida la devuelvo a quién me la dio y me la pide: el Supremo Dueño de todo ser viviente.

Afirmo la Divinidad al ser capaz de esta expiación.

La Misión la realizo con mi Muerte. No tengo más, fuera de hacer la Voluntad del Señor mi Dios.

¡Lárgate Satanás!  ¡Retrocede, Satanás! Yo soy de Dios. 

Después, con su respiración entrecortada, no pronuncia más que: ¡Dios!  ¡Dios! ¡Dios!

Lo llama con cada latido de su corazón. Y parece que con cada latido brotara la sangre.

Los vestidos en la espalda la absorben y se oscurecen.

La tela, estirada sobre los hombros, se embebe de sangre y adquiere de nuevo un tono oscuro, a pesar del intenso resplandor de la luna llena que todo lo envuelve.

Y después de esta Oración, la marea de todo el Dolor del mundo se vuelca sobre Él. Lo prensa. Lo aplasta. Lo abate.

Materialmente es una piltrafa de hombre.

Una pobre cosa inclinada sobre el suelo, con el rostro contra la tierra, sobre la hierba fresca, única piedad sobre su fiebre  de agonizante.

Espiritualmente es un alma torturada. Un pensamiento aterrorizado. Un corazón aplastado por el Abandono del Padre, por su rigor.

Por el conocimiento de la tortura que lo espera… Por el sufrimiento de verse befado, odiado, calumniado.

Rodeado de curiosidad malsana que no se convertirá en bien, sino en mal.

Padeciendo las mentiras de los hipócritas fariseos que lo llaman Maestro y que le hacen preguntas,

NO porque acepten sus inteligencia; sino para tenderle trampas.

Las de los que han sido curados y se convertirán en enemigos suyos en la sala del Sanedrín, en el Pretorio…

Las de Judas, que culminarán cuando en un beso de amistad, lo señalará a los soldados.

Las de Pedro, que mentirá por temor humano. ¡Cuántas mentiras que le hieren a Él, que es la Verdad!

Sufrimiento supremo al pensar que ante el valor infinito de su sacrificio; Sacrificio de un Dios, muy pocos se salvarán.

Todos los que en el correr de los siglos, preferirán la muerte a la Vida Eterna. Y que de este modo convierten su Sacrificio en algo estéril. 

También a éstos los tiene presentes. Y a sabiendas de ello, se dirige hacia la muerte…

Pasan algunos minutos indescriptibles…

Luego, cobrando nuevas fuerzas, dice:

–          Pero, Padre mío, no escuches mi voz si pide algo contrario a tu voluntad.

No recuerdes que soy Hijo tuyo, sino sólo servidor tuyo.

Lo dije la primera y la segunda vez. Vuelvo a decirlo la tercera:

“Padre, si es posible pase de mí este cáliz. Pero, hágase tu voluntad, no la mía”.

¡Largode aquí Satanás! Yo soy de Dios…

Jesús el Vencedor acaba de vencer, la extrema tentación del Tentador.

Y el Corazón se ha quebrado con el esfuerzo. El sudor se ha convertido de gotitas, en regueros de sangre. Pero, el Héroe Supremo se ha convertido en el Vencedor…

Jesús ha vencido a la Muerte. Él y sólo ÉL. No Satanás.

LA MUERTE SE VENCE, ACEPTANDO LA MUERTE. 

Después de unos minutos que parecen una eternidad…

Jesús se agita como presa de un súbito malestar. Vuelve a quitarse el manto, se seca las manos, la cara, el cuello, los antebrazos.

El sudor continúa. Cada poro tiene su gota que se forma, crece y cae. Se oprime una y otra vez  con más fuerza, el manto sobre la cara y al quitárselo, aparecen en él claramente las huellas frescas que parecen de color negro.

La hierba del suelo, está enrojecida de sangre.

Jesús da la impresión de que está próximo a desmayarse.

Se afloja la cinta de su vestido, como si sintiera ahogarse. Se lleva la mano al corazón, después al cuello.

Se da aire con ella, teniendo la boca abierta.

Se ha sentado sobre el peñasco dejándose caer sobre la espalda;

con los brazos caídos a lo largo del cuerpo y la cabeza inclinada sobre el pecho, como si estuviese ya muerto…

No se mueve para nada.

Permanece así durante un largo rato. Luego emite un grito ahogado y levanta la cara: Es un rostro desencajado.

Un instante sólo. Luego se derrumba rostro en tierra y se queda así.

Un deshecho de hombre sobre el que pesa todo el pecado del mundo;

sobre el que se abate toda la Justicia del Padre; sobre el que descienden las Tinieblas, la ceniza, la hiel…

Esa tremenda, TREMENDA, tremendísima cosa que es el Abandono de Dios mientras Satanás nos tortura…

Es estar “huérfanos de Dios”. 

Es la locura, la agonía…  Es la persuasión de ser rechazados por Dios…De estar condenados. ¡Es el Infierno!…

Las víctimas propiciatorias lo conocen.

Y no soportan ver los mismos espasmos en Cristo, sabiendo  que es un millón de veces más atroz que el que las ha consumido a ellas y que con solo el recordarlo, los perturba profundamente.

Para vencer la Desesperación y a Satanás que es su origen. Para servir a Dios y darnos a nosotros la Vida Jesús debe saborear al Muerte.

No la muerte física que le espera al ser crucificado, sino la Muerte Total.

Muerte Consciente, del luchador que cae… Después de haber triunfado con un corazón destrozado,

Con una Sangre que se pierde por la herida de un esfuerzo superior a las fuerzas humanas, para ser fiel a la Voluntad de Dios… 

Jesús está siendo oprimido por un trauma psíquico, superior a sus fuerzas humanas.

Su agonía ha ido en aumento, hasta llegar el momento de sudar sangre: por el esfuerzo que debe hacer para vencerse y resistir el peso que sobre Él ha sido impuesto.

Es el Hijo del Dios Altísimo, pero también es el Hijo del Hombre.

Su Palabra y sus obras dan Fe de su Divinidad.

Las necesidades materiales, las pasiones, los sufrimientos que padeció en Sí Mismo; dan testimonio de su Humanidad.

La Tercera Hora de su Agonía

FUE LA LOCURA, FUE LA DESESPERACIÓN, FUE LA AGONÍA.

FUE LA MUERTE.

LA MUERTE DE SU ALMA

No resucitó solamente su Cuerpo. También su alma ha tenido que resucitar. Porque conoció la Muerte.

Porque, ¿Qué es la muerte del espíritu?: La separación eterna de Dios.

Y Él está ahora separado de Dios. Su espíritu ha muerto. Es la verdadera Hora de Eternidad que concede a sus predilectos.

Nosotros conocemos la muerte del espíritu, sin haberla merecido; para comprender el horror de la Condenación, que es el Tormento de los pecadores impenitentes.

La conocemos para poder salvarles, Él la sufrió primero…

El corazón se rompe, Él lo sufrió primero…

La razón vacila y la desesperación muerde… Él lo sufrió, porque nos ama…

Es el horror infernal, estamos a la merced del Demonio porque estamos separados de Dios5JESUS Y ELANGEL

Dura así un largo rato. Entonces, una gran luz esplendorosa se forma sobre su cabeza, suspendida a la altura de un metro sobre Él aproximadamente.

Un resplandor tan fuerte, que incluso el Postrado lo ve filtrarse entre sus cabellos ondulados  y  densos, tras el velo que la sangre pone en sus ojos.

Levanta la cabeza…

Resplandece la Luna sobre esta pobre faz y aún más resplandece la luz angélica, semejante a la diamantina blanco-azul de la estrella Venus.

La  luz lunar y angelical fundidas, iluminan y muestran un rostro rojo por la sangre.6gotas-de-sangre

Las plegarias de María, le han obtenido la presencia de un ángel en el Getsemaní.

Dios ha concedido esa gota de consuelo, para que no sobrevenga la muerte antes de que la Misión haya sido completada.

El ángel le ofrece un cáliz celestial.

Jesús levanta sus brazos y lo toma entre sus manos…

Y aparece toda la tremenda agonía en la sangre que rezuma a través de los poros:

las pestañas, el cabello, el bigote, la barba están asperjados y rociados de sangre.
Sangre rezuma en las sienes…
Sangre brota de las venas del cuello…

Gotas de sangre caen de las manos…Todo su cuerpo está empapado de sangre.

Y cuando tiende las manos para tomar el cáliz y beberlo, las mangas anchas se deslizan hacia los codos y se ve claramente como los antebrazos de Jesús, sudan sangre.

En la cara, tan solo brillan dos surcos de tez palidísima, formados por las lágrimas que corren sobre la roja faz, que parece una máscara de sangre.

Jesús bebe despacio, mientras el ángel que lo acompaña en su dolor, lo conforta en su espíritu abatido…

Y le habla de la esperanza de todos los que se salvarán por medio de su sacrificio.

Y como un bálsamo para su agonía; le va enumerando todos los nombres que están escritos en el Cielo,

De aquellos que le amarán con un amor total, hasta compartir con Él, todas sus torturas.8AGONIA

Aquellos que se enfrentarán también a Satanás y lo vencerán gracias a Él. Tal y como Él acaba de hacerlo.

¡Jesús! ¡Jesús el Salvador! ¡Jesús, el Héroe Divino!

Acaba de obtener para los cristianos el poder enfrentar y vencer a la muerte, en todas sus múltiples torturas, con el Don de la Inmunidad al Dolor, que originalmente poseyera Adán.

En el Calvario será culminada la Magna Obra de la Redención.

¡Ya venció a Satanás!

Ahora debe vencer a la Muerte…

Jesús bebe hasta el fondo y devuelve el cáliz al ángel.

Una sonrisa dolorosa ilumina su faz ensangrentada.

María será la abogada de sus víctimas.

Ella hará que la Misericordia de Jesús obtenga de la Justicia del Padre, la piedad para sus creaturas;

Que junto con Él serán hermanos en el Amor de Coparticipación.

Más dulce que un vino saturado con miel, ellas están en el cáliz que el ángel le ha ofrecido para mitigar la amargura del cáliz paterno.

Para fortalecer su Humanidad desfallecida, en una cruel agonía:

¡Los nombres de los redimidos que creerán…!

Cada uno de ellos han sido como una inyección en sus venas, que le ha dado fuerzas.

Cada uno de esos nombres será luz, vigor, en medio de las tinieblas que ya lo envuelven y durante las horas dolorosísimas… que ya han llegado.

Para no mostrar el dolor que soportará como Hombre. Para no desesperar y no decir que Dios es muy severo e injusto con su Víctima, Jesús se repetirá estos nombres…

En la cara sólo las lágrimas forman dos líneas nítidas sobre la máscara roja.

Se quita otra vez el manto y se seca las manos, la cara, el cuello, los antebrazos. Pero el sudor continúa.

Él presiona varias veces la tela contra la cara y la mantiene apretada con las manos y cada vez que cambia el sitio aparecen nítidamente en la tela de color rojo oscuro las señales; las cuales estando húmedas, parecen negras.

La hierba del suelo está roja de sangre.

Jesús parece próximo al desfallecimiento. Se lleva la mano al corazón y luego a la cabeza y la agita delante de la cara como para darse aire, manteniendo entreabierta la boca. Arrastrándose se pega a la roca y apoya la espalda contra la piedra, de tal forma que parece como si estuviera ya muerto.

Los brazos le cuelgan paralelos al cuerpo y la cabeza contra el pecho. Ya no se mueve.

La luz angelical se desvanece poco a poco como si fuera absorbida por la luz de la luna que se filtra entre las hojas del olivo, iluminando al Héroe caído, que no se mueve para nada

Después de un rato,  Jesús abre sus ojos de nuevo. Con esfuerzo levanta la cabeza. Con mucha fatiga alza el cuerpo.

Mira a su alrededor.  Está solo, pero menos angustiado.

Alarga una mano y tomando su manto que había dejado abandonado en la hierba, vuelve a secarse el sudor de su terrible  baño de sangre.

Se seca la cara, la barba, los cabellos…

Toma una hoja larga y ancha, empapada de rocío y con ella termina de limpiarse mojándose la cara y las manos y luego secándose de nuevo todo.

Y repite lo mismo con otras hojas, hasta que borra las huellas de su tremendo sudor.

Sólo la túnica, especialmente en los hombros y en los pliegues de los codos, en el cuello y la cintura, en las rodillas, está manchada…

La mira y menea la cabeza. Mira también el manto y lo ve demasiado manchado. Lo dobla y lo pone encima de la piedra, junto a las florecillas

Por su extrema debilidad, con mucho esfuerzo se vuelve y se pone de rodillas.

Ora apoyando la cabeza en las manos que están sobre el manto. Luego eleva su rostro…

Su cara está palidísima, pero ya no tiene expresión turbada. Es una faz llena de majestad y de hermosura divina, a pesar de aparecer más exangüe y triste que nunca.

Luego, apoyándose sobre la roca se levanta y todavía tambaleándose ligeramente, con paso vacilante va hacia donde están los apóstoles…

Los tres duermen profundamente, arropados en sus mantos, junto a la hoguera apagada.

Se les oye respirar profundamente e incluso con un sonoro ronquido.

Jesús los llama…

Es inútil. Debe agacharse y dar un buen zarandeo a Pedro.

El apóstol desenvuelve su manto verde oscuro, se asusta y pregunta:

–                ¿Qué sucede? ¿Quién viene a arrestarme?

Jesús dice suavemente:

–     Nadie. Te llamo Yo.

Pedro pregunta aturdido:

–           ¿Es ya por la mañana?

–           No. Ha terminado… Es casi la segunda vigilia.

Pedro está todo entumecido.

Jesús da unos meneos a Juan, que emite un grito de terror al ver inclinado hacia él, un rostro que de tan marmóreo como se ve, parece el de un fantasma.

Juan exclama asustado:

–           ¡Oh… me pareces un muerto!

Luego se acerca a Santiago, lo mueve…

Y el apóstol, creyendo que lo llama su hermano, dice:

–           ¿Apresaron al Maestro?

Jesús responde:

–                  Todavía no, Santiago…  Pero, levantaos ya. Vamos. El que me traiciona está cerca. 

Los tres todavía pasmados, se levantan. Miran a su alrededor…

Olivos, luna, ruiseñores, leve viento, paz… Nada más.

Pero siguen a Jesús sin hablar.

Llegan a donde están los otros ocho, igualmente dormidos alrededor del fuego ya apagado.

Jesús dice con voz potente:

–           ¡Levantaos! ¡Mientras viene Satanás, mostrad al insomne y a sus hijos, que los hijos de Dios no duermen!

Todos dicen al mismo tiempo:

–           ¡Sí, Maestro!

–           ¡Dónde está, Maestro?

–           Jesús, yo…

–           ¿Pero ¿qué ha sucedido?

Y entre preguntas y respuestas enredadas, se ponen los mantos…

En el preciso momento en que aparece la chusma de esbirros del Templo, capitaneada por Judas,

Que irrumpe en el quieto solar y lo ilumina bruscamente con muchas antorchas encendidas.

LA HORA DEL GETSEMANÍ II


LA SEGUNDA HORA

ANGEL CUSTODIO: Hermano mío hoy te llamo y te pido con plena conciencia que continúes a mi lado, siendo esa voz que no permita que me aparte del camino recto. Y te ruego que me acompañes a orar. Sé mi compañero de Oración y mi hermano en la imploración a la Santísima Trinidad. ¡Gracias!

ROSARIO A LA GLORIA DE DIOS, EL PADRE ETERNO

ESTE ROSARIO SIRVE PARA REPARACIÓN de los Dolores que le causamos a la Santísima Trinidad, con nuestros pecados.

En este Rosario meditaremos, las torturas que Jesús recibió en las mazmorras de Caifás.

MEDITACIÓN EN LOS MISTERIOS DOLOROSOS DE JESÚS

Se reza con el rosario de la Preciosa Sangre, de Doce cuentas.

Haz la señal de la cruz 3 veces,

Signum Crucis

Per signum Crucis de inimicis nostris libera nos, Deus noster. In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

“Padre todopoderoso, somos tus hijos, recibe todo lo que tenemos y lo que somos. Únenos en tu Sacratísimo Corazón y que todas nuestras obras, palabras, pensamientos y deseos, sean según Tu Voluntad. Amen.

CONFITEOR

Deo omnipotenti, beatae Mariae semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Ioanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo, et omnibus Sanctis, quia peccavi nimis cogitatione, verbo et opere: mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Ioannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, orare pro me ad Dominum Deum nostrum. Amen.

Deus meus, ex toto corde poenitet me omnium meorum peccatorum, eaque detestor, quia peccando, non solum poenas a Te iuste statutas promeritus sum, sed praesertim quia offendi Te, summum bonum, ac dignum qui super omnia diligaris. Ideo firmiter propono, adiuvante gratia Tua, de cetero me non peccaturum peccandique occasiones proximas fugiturum. Amen.

JESUCRISTO, SÁLVANOS. “Fiat Padre Fiat Voluntas Tua”

 PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Veni, Sancte Spiritus, Veni, nostri cordium, Et emitte caelitus Lucis tuae radium.

Veni, pater pauperum, Veni, dator munerum, Veni, lumen cordium.

Consolator optime, Dulcis hospes animae, Dulce refrigerium.

In labore requies, In aestu temperies, In fletu solatium.

O lux beatissima, Reple cordis intima Tuorum fidelium.

Sine tuo numine Nihil est in homine, Nihil est innoxium.

Lava quod est sordidum, Riga quod est aridum, Sana quod est saucium.

Flecte quod est rigidum, Fove quod est frigidum, Rege quod est devium.

Da tuis fidelibus In te confidentibus Sacrum septenarium.

Da virtutis meritum, Da salutis exitum, Da perenne gaudium. Amen. Alleluia.

Symbolum Apostolorum CREDO in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae. Et in Iesum Christum, Filium eius unicum, Dominum nostrum, qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad inferos, tertia die resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem, vitam aeternam. Amen. GLORIAPatri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (7 veces)

¡SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL! ¡MISERICORDIA SEÑOR, LÍBRANOS DE TODO MAL!

PRIMER MISTERIO

La Traición de Judas es anunciada en la Eucaristía 

“Cuando me apresaron los guardias del Templo, me llevaron a las mazmorras mientras el Sanedrín se preparaba para juzgarme. Mis piernas fueron atadas juntas con una cuerda, después me arrastraron abajo de las escaleras en una repugnante, asquerosa y apestosa cueva, que era también un calabozo.”  

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando creaste cielo y tierra, danos un aumento en la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia, en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amén.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo… llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

  1. Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! Ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

SEGUNDO MISTERIO

La Oración en el Huerto

“Y empezó la tortura. Ataron una cuerda alrededor de mi cuerpo y me arrastraron hacia adelante y hacia atrás a través del suelo de la cueva. Luego me desnudaron y agujerearon mi cuerpo, con las puntas de sus lanzas.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando enviaste a los profetas, aumenta en nosotros la fe y el amor. Ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes. Y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo… llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

“No tendrías ningún poder sobre Mí, si no se te hubiese dado de lo Alto…”

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

2- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! Ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

TERCER MISTERIO

El Beso de Judas

“Luego me colgaron de una viga alta, hasta que me deslicé de ella y me caí a la tierra. Esto causó un dolor tan intenso que me hizo llorar lágrimas mezcladas con Mi Sangre.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando enviaste al Espíritu Santo y el ángel a la Santísima Virgen Maria, para informarle que ella daría a luz al Salvador, aumenta a nosotros la fe y el amor. Ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

3-Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! Ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

CUARTO MISTERIO

La Captura. Y la Huida de los Apóstoles

“Después me sacaron a un huerto y Me sujetaron a un tronco grande de un árbol. Procedieron a perforar mi cuerpo con pedazos filosos de metal, desgarrando mi piel, mi carne y mis venas.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando tu hijo nació en la más absoluta pobreza, aumenta en nosotros la fe y el amor. Ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.  Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

4- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

QUINTO MISTERIO

JESÚS PRESO…

“Enseguida me torturaron con toda clase de armamentos… Cuidando de que mis heridas no fueran mortales.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando diste gloria a tu hijo y a su madre en el Templo, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo… llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén 

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

  1. Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

SEXTO MISTERIO

Sentencia de Caifás

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando bautizaron a Jesús en el río Jordán y el Espíritu santo vino sobre él en la forma de una paloma, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

“Antes de llevarme a la sala donde me juzgaría el Gran Consejo, me apedrearon y luego me quemaron con una antorcha ardiente y con tizones de un fuego que brillaba intensamente.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

6- Te entregamos…petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

SÉPTIMO MISTERIO

Juicio de Herodes

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando tu hijo comenzó a predicar, curó a los enfermos e hizo milagros, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

“Antes de llevarme ante Herodes, me ataron a un pilar poniendo mis pies sobre una placa incandescente. Y me martirizaron con toda clase de instrumentos de tortura. Para mi tormento y vergüenza hundieron agujas y armas puntiagudas, en los huecos que habían quedado por mi barba arrancada.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

7-  Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

OCTAVO MISTERIO

Juicio de Pilatos

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando tu hijo fue tentado por Satán por cuarenta días en el desierto, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

“También Me sentaron en una silla de clavos muy filosos que entraron profundamente en mi Carne. Rociaron mis heridas abiertas con resina de pino caliente y líquido de plomo. Y con brutalidad, me golpearon en la silla, haciéndome caer desamparadamente a la tierra.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

REINA DE LOS MARTIRES

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

8- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

NOVENO MISTERIO

La Flagelación

“Luego colocaron una corona de hierro en mi cabeza y cubrieron mis ojos con apestosos trapos asquerosos. Sin vergüenza y con impunidad vaciaron en mi boca lo más horrible de la basura: mierda.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando a través de Jesús sufrías la gran agonía en el jardín de aceitunas en Gethsemaní, la coronación dolorosa de espinas y los golpes incesantes que él aguantó debido a nuestros pecados, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte el mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del Purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.   

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

9- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

DÉCIMO MISTERIO

La Coronación de Espinas

“Se burlaban de Mí y blasfemaban cruelmente. Hicieron un ensayo me pusieron una corona de hierro que habían preparado para mi captura y Me tiraron en una cruz a la cual me ataron tan firmemente y con tal crueldad que casi no podía respirar.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando Jesús llevaba la cruz, cuando lo crucificaron y murió en la cruz, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

10- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

UNDÉCIMO MISTERIO

El Camino al Calvario.

“Hollaron mi cabeza cuando yacía por tierra. Uno de ellos, cuando estaba tirado sobre la cruz;  al poner su pie en mi pecho, hundió una de las puntas de mi corona de hierro, a través de mi lengua.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste en la Resurrección de Jesús, su ascensión al cielo, y la venida del Espíritu Santo a los Apóstoles, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del Purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.lapiedad

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

11- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

DUODÉCIMO MISTERIO

La Crucifixión

“Para llevarme a los Tres Juicios: el del Sanedrín, el de Herodes y el de Pilatos, después de torturarme; continuaron lanzando una inundación de blasfemias contra Mí; ataron mis manos detrás de mi espalda. Mientras que me condujeron fuera de la prisión, continuaron batiéndome y azotándome.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  Salmo 69-21

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando en la asunción de la Virgen al cielo, glorificaste a la madre de tu hijo, y por la esperanza y la confianza que tenemos en Tí, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero. .

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero

12-Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

Oración final

Dios todopoderoso, que haces a todas las cosas buenas y útiles a los que te aman, llena nuestros corazones con amor verdadero para Ti y únenos a tu Sacratísimo Corazón, para fundir nuestra voluntad en la tuya y unir nuestra mente y nuestro corazón a los tuyos. Ayúdanos a obrar dentro de tus designios y a darte honor y gloria con nuestra vida, a través de nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo vive y reina junto con el Espíritu Santo. Amen.

MEDITACION PRIMERA HORA


LA HORA DE LAS TINIEBLAS

Ahora CONTEMPLAREMOS lo que sucedió en esta primera Hora y comprenderemos, qué papel jugamos en este Drama Divino, porque el Espíritu Santo nos lo hará saber en el momento preciso… de nuestra particular MEDITACIÓN. Amén

Han llegado al Getsemaní y avanzan por una vereda hasta  una explanada.

Y Jesús que está sumamente afligido, dice:

–       Ahora dividámonos. Yo voy arriba a orar. Conmigo quiero a Pedro, a Juan y a Santiago. Vosotros quedaos aquí. Y si fuereis atacados gritad. NO tengáis miedo. NO se os quitará un cabello. Rogad por Mí.

Olvidad cualquier odio, cualquier miedo. Sólo será cosa de un momento… Y después la alegría será completa. Sonreíd, que Yo lleve en el corazón vuestras sonrisas.

Bien. Os lo agradezco amigos. Que el Señor no os abandone….

Jesús empieza a caminar y se separa de los apóstoles.

Simón Zelote enciende una hoguera en el extremo del olivar con unas ramas secas y resinosas que arden crujiendo y expanden su olor a enebro.

Pedro le pide la antorcha y se va siguiendo a su Maestro, acompañado de Juan y de Santiago.

Judas Tadeo mira a su primo con una mirada tan intensa y doliente, que Jesús se vuelve para  buscar al que lo ha mirado.

Pero Tadeo se esconde rápido detrás de Bartolomé y se muerde los labios para contenerse.

Jesús hace un gesto con la mano, que es a la vez una bendición y una despedida y luego prosigue su camino.

La Luna llena está ya muy prominente, envuelve con su luz la alta figura de Jesús y parece hacerla más alta todavía, espiritualizándola; haciendo más clara la túnica roja y más pálido el oro de sus cabellos.

Detrás de Él, aceleran el paso Pedro -con la antorcha- y los dos hijos de Zebedeo.

Prosiguen hasta el límite del primer desnivel del rústico anfiteatro del olivar, que tiene unas pequeñas terrazas, que ascienden formando escalones de olivos en el monte.

Luego de subir casi hasta la mitad del monte, Jesús se detiene en un pequeño terraplén formado por los accidentes del terreno y rodeado por un tupido bosquecillo.

Mira a su grupo apostólico y enseguida…

Jesús dice:

–      Deteneos, esperadme aquí mientras oro. Pero no os durmáis. Podría necesitaros. Y os lo pido por caridad: ¡Orad para que no caigáis en la tentación! –Porque no quiere que sucumban en la durísima prueba de la Hora que se aproxima. Y añade- Vuestro Maestro está muy abatido.

En efecto, su decaimiento es ya muy profundo. Parece que un gran peso lo oprimiera y ha desaparecido el Jesús vigoroso que hablaba a las multitudes:

Hermoso, fuerte, de mirada dominadora, sonrisa serena, voz sonora y bellísima.

La congoja que lo abruma, ha obrado un cambio muy notorio: es como uno que hubiera corrido o llorado mucho. Tiene la voz cansada, entrecortada. Está triste, muy triste, infinitamente triste…

Pedro responde por los tres:

–      Puedes estar tranquilo, Maestro. Vigilaremos y estaremos en oración. Sólo tienes que llamarnos e iremos.

Y los tres se apresuran a recoger unas ramas con qué encender una hoguera para combatir el frío y que los mantenga despiertos04hoguera

Jesús camina dándoles la espalda y de frente a la luz de la luna que ilumina en su rostro un tremendo sufrimiento que dilata sus pupilas y agranda aún más sus ojos; que se ven sumidos, marcándole profundas ojeras…

Y su expresión refleja un cansancio tan grande que lo hace subir cabizbajo y jadeando, como si le costara un gran esfuerzo todo movimiento.

Va con la cabeza inclinada y está muy abatido.

Parece un hombre que haya sido herido de muerte y que siente que la vida se le escapa poco a poco. Como alguien que está horriblemente oprimido, por un trauma psíquico superior a sus fuerzas…

De vez en cuando lanza un suspiro.

Mientras avanza entre los olivos, recuerda lo sucedido en las últimas horas…

Jesús ha amado a Judas cómo sólo un Dios es capaz  de amar y con la sensibilidad del Hombre que recibe a cambio traición y desprecio.

Sus ojos leyeron todo, en el corazón de Judas de Keriot.

Es un hombre  tan  audaz, que le allanó siempre el camino más difícil y si él hubiera querido, hubiese sido también el más formidable apóstol. Pero…

07judas

Judas es doble, astuto, ambicioso, lujurioso, ladrón, inteligente. Su apariencia siempre intachable y muy elegante, reafirmada por su educación en el Templo como escriba y sacerdote, lo hace más culto que los demás y había logrado imponerse a todos.

Y en esta noche en particular, el alma de Jesús agoniza por el doble esfuerzo que tuvo que hacer, al tratar de vencer los dos más grandes dolores que un hombre pueda soportar:

La despedida de una Madre sin igual y la proximidad del amigo Traidor…

08llanto

Dos heridas que le taladran el corazón, una con su Llanto y la otra con su Odio.

Jesús recorre con mirada triste, el sosegado olivar.

Sube unos cuantos metros más, después da la vuelta y sube un escalón que se convierte en un parapeto que lo separa de los tres que quedaron abajo y que se eleva cada vez más, hasta una altura de más de dos metros y lo convierte en un refugio que lo protege de miradas indiscretas.

Sigue caminando y llega hasta una gran piedra que casi parece cerrar el camino. Exactamente sobre este peñasco se balancea hacia el barranco un olivo muy grande y nudoso que tiene el tronco dividido en dos, como las dos astas de una gran V.

Las gruesas ramas de la copa sostienen el abundante follaje, que se agita ondeándose bajo el viento suave; que dispersa el olor mezclado de tierra, el amargo del olivo y el perfume de las rosas y el musgo.

Jesús se detiene allí. No mira a la ciudad situada allá abajo.

Toda blanca y resplandeciente, a la luz de la luna llena…

Se arrodilla… NO existe un dolor más grande, más absoluto que el que siente Jesús en este momento.

Era Él una sola cosa con el Padre y Él lo ama desde la eternidad, como solo el Dios que es Amor, puede amar. Ha encontrado en su Hijo, su gozo y sus complacencias…

Jesús, que a su vez lo ama como solo Dios puede amar y al estar unido con Él, en esto encuentra su alegría divina.

Esta unión es un misterio, que la inteligencia humana no puede comprender…

Y esto hace que la ausencia de Dios, sea una experiencia aún más aterradora y dolorosaCon una tristeza solemne, ora con los brazos abiertos en Cruz y con el rostro levantado al Cielo. Está calmado.

La luna está casi perpendicular sobre su cabeza y el follaje del olivo proyecta su sombra sobre Él.

Una oracion larga y ardiente, pronunciada con frases claras. No es un Salmo, ni el Padre Nuestro.

Es una plegaria que nace de su amor y de su necesidad de hablar con su Padre.

De vez en cuando, un suspiro y algunas palabras más nítidas, brotadas desde lo más profundo de su corazón, en una alocución íntima con su Padre.

Es un diálogo en el que solo son audibles palabras de Jesús:

–      Tú lo sabes… Soy tu Hijo… Todo, pero ayúdame… Ha llegado la hora… Yo ya no soy de la Tierra. Cesa toda necesidad de ayuda a tu Verbo…

Que el Hombre te aplaque como Redentor, de la misma forma que la Palabra te ha sido obediente… Es lo que Tú quieres… Te pido piedad para ellos. ¿Los salvaré?

Esto es lo que te pido. Así lo quiero: salvados del Mundo, de la Carne, del Demonio… ¿Puedo pedirte todavía?…

Es una petición justa, Padre mío. No para mí. Sino para el hombre, que es creación tuya y que quiso transformar en fango también su alma. Arrojo en mi Dolor y en mi Sangre ese fango, para que vuelva a ser esa incorruptible esencia del espíritu grato a ti…

Y así continúan durante unos minutos. Luego…

Por una sola vez, se escucha el sonido de una voz paternal y amorosísima que dice:

–      Tendrás que enfrentarlo sólo, como Hombre. Porque de Tí depende todo… El Adversario ya está preparado y NO te dará ninguna tregua… Ha desplegado ya todas sus fuerzas.

Jesús confirma:

–       Y está por todas partes. Él es rey esta noche. En el palacio y en las casas. Entre los soldados y en el Templo… La ciudad está henchida de él y mañana será un infierno…

Sigue un largo y doloroso silencio… Enseguida…

Jesús se vuelve, apoya su espalda en la roca y cruza los brazos.

Desde el día anterior, después de la manifestación en el Templo, Jesús siente como aumenta hora tras hora la severidad del Padre y la disminución de su Presencia que es vital para su espíritu.

Como Víctima Expiatoria está probando el Rigor de Dios, pues está cubierto con todos los pecados del Mundo y tiene sobre Sí la Justicia Divina…

Y está sufriendo infinitamente, el Abandono del Padre… 

Es el Hijo del Dios Altísimo; pero también Es el Hijo del Hombre. Y en este momento su Divinidad está aniquilada, por el Amor y la Obediencia.

Es solamente el hombre a quien Dios, NO ayuda más.

Mira detenidamente a Jerusalén…  Su cara va tomando una expresión todavía más triste…13jerusalen

Murmura entre dientes:

–                       Parece de nieve… Y es toda, un pecado. ¡A cuántos dentro de ella curé!… ¡Cuánto hablé!… ¿Dónde están los que me eran fieles?…

Baja la cabeza y mira fijamente al suelo cubierto de hierba pequeña  y salpicada de rocío, al cual se unen sus lágrimas que caen abundantes y brillan como diamantes, a la luz de la luna llena.

Después levanta su rostro. Abre los brazos y los junta sobre la cabeza y los balancea unidos así.

Cuanto más se acerca la Hora de la Expiación, más siente que Dios se aleja de Él  y esto lo llena de terror. Se pone de pie. Palidece…

Mira hacia Jerusalén toda blanca, bajo la luz de la luna. Aparentemente toda en calma, toda buena…

14jerusalen

Cuando Dios se aleja se siente el terror. Se siente un ansia por la vida. Se experimenta languidez, cansancio, tedio.

Y cuánto más profundo, tanto mayores son las consecuencias.

Cuando es total, se siente la desesperación…

Las víctimas expiatorias que han probado el Rigor de Dios, saben que después viene la gloria; pero sólo después de que la Justicia se ha aplacado…

Y cuando alguien, porque Dios así lo quiere, prueba este alejamiento sin haberlo merecido, se sufre mucho más.

Porque el alma siente esta separación, de la misma manera  como es doloroso, cuando se arranca sin anestesia un miembro del cuerpo…

Jesús es la Gran Víctima ofrecida a Dios, como expiación del Pecado. Es el Cordero de Dios y cuanto más se acerca la Hora de la Expiación, tanto más siente el rigor y alejamiento del Padre.

Su humanidad se siente menos sostenida. La paz desaparece, llega la ansiedad…Y el sufrimiento es indecible…

Es algo horroroso que solo quién lo experimenta, lo puede entender y Jesús probó esto para poder interceder por nosotros ante el Padre, aún por los momentos en que llegamos a la desesperación…

Jesús, con los brazos cruzados sobre el pecho mira intensa y fijamente la blanca y silenciosa ciudad que duerme…16jerusalen

Y suspira con mayor ansiedad… Porque… Al alejarse el Padre…

LLEGÓ SATANÁS.

Incontables molestias le había acarreado desde que Jesús vino al mundo, desencadenando contra Él, el poder ciego y ávido que siempre imagina que otros pueden arrebatarles sus bienes usureados.

Se posesionó de Herodes el Grande, que arremetió con toda su furia homicida, obligándolo a huir a Egipto…

Lo cercó en el desierto, después del Bautismo en el Jordán.

Y luego, ¡Cuántas veces lo tentó para persuadirlo de que desistiera de su Evangelización!

¡Cuántas veces a lo largo de estos tres años, en los momentos de soledad!… Después de las extenuantes fatigas de la carne, en el continuo peregrinaje…

En el continuo evangelizar y en los cansancios del alma, en que se vio y se sintió rodeado de enemigos, ¡Vino el Tentador y lo envolvió con el abatimiento!

Y fueron otras tantas veces, que Jesús tuvo que librarse de sus insidias…  

Luego, azuzando contra Él a la clase dirigente e indigna, que se siente reprochada en su comportamiento:18jesusEnvidiosa y miedosa del Poder del Mesías cuya Palabra, aún sin hablar les hiere; pues es un reproche para los indignos y la santidad constituye una reconvención contra los impíos.

Le suscitó enemigos y traidores. Y ha hecho que duden de Él, los discípulos y los amigos.

Había venido al Principio de su Misión para que no la realizase y ahora ha regresado…

Jesús y Judas… Son los dos personajes principales de la Tragedia y Satanás se ocupa personalmente de ellos.

Jesús ya había sido tentado en el desierto.

Una leve tentación porque entonces Él tenía tan solo la debilidad del alimento material, pues Dios estaba con Él y lo fortalecía con la Oración.

Ahora, además del Abandono del Padre, Jesús sólo tiene su voluntad para sostenerse.

Está hambriento de alimento espiritual y hambriento de alimento moral…

Y no hay pan para su espíritu, ni pan para su corazón.

No hay Dios para su espíritu y tampoco hay  afectos para su corazón.

Como Hombre, su soledad es absoluta y sólo tiene su entereza humana para resistir…

Ahora su Archienemigo mortal ha venido al Getsemaní a oprimirlo con sus terrores, continuando con su seducción satánica.

Es su estrategia para arrebatar los corazones de los hombres y apoderarse de sus almas, como lo ha hecho desde el principio…

El Homicida por excelencia tiene la oportunidad para  adueñarse del alma de Jesús y confirmar su primera victoria con Adán…

Ha venido a librar la Última Batalla entre el Salvador del Género Humano y el Infierno.

Es la Hora de las Tinieblas19tentacion

Se presentó al principio de su Misión, tratando de impedir que la realizara. Ha regresado. Es su Hora: La hora del Odio Satánico.

Multitudes de demonios hay sobre la Tierra para seducir los corazones y ayudarlos a decidir su Muerte.

Cada sinedrista tiene el suyo. Lo mismo que Herodes, Pilatos y todos los judíos que pedirán su Sangre.

También rodean a los apóstoles para adormecerlos y prepararlos a que sean cobardes, mientras Jesús se debilita cada vez más…

¡Pero qué grande es el poder de la Pureza!

Juan será el primero en liberarse de su influjo… NO abandonará a Jesús y le llevará a su Madre…

Jesús que es la Pureza misma; tiene que luchar contra su Enemigo que está listo para desplegar contra Él, todo su Maléfico poder y toda su violencia…

Satanás se materializa de repente…020luciferParece un jeque árabe, con una vestidura muy lujosa en la que abundan recamados con hilos de oro y un gran manto, que le da aires de un personaje de teatro.

Trae un turbante en la cabeza, cuyos flancos blancos y dorados le caen sobre la espalda y le cubren parte de la cara de tal forma, que así aparece un breve triángulo de piel bronceada formado por una boca hermosa y sensual, de labios perfectamente delineados. Una nariz larga y perfecta.

Unos ojos muy bellos, con una mirada abismal, que encierra toda su ferocidad, falsedad, ironía, Odio y asechanza; envueltos en resplandores magnéticos y fascinantes…

Es una figura imponente, poderosa y llena de misterio…

Y he aquí entonces, sutil como un cuchillo de viento, penetrante como aguijón de avispa, irritante como veneno de culebra: la voz de Lucifer.

Una flauta que suena en sordina tan tenue, tan tenue… Que no suscita nuestra vigilante atención.

Penetra con la seducción de su mágica armonía, nos hace dormitar, parece un consuelo, tiene la apariencia de consuelo sobrenatural.

¡Oh Engañador eterno, qué sutil eres! El ‘yo’ sólo pide ayuda.

Y parece que aquel sonido de armonías narcóticas, le ayude. Palabras de compasión y de comprensión, dulces como caricias sobre una frente febril.

Calmantes como ungüento sobre una quemadura, que aturden como el vino generoso dado a quien está en ayunas.

El alma cansada se adormece.

Y el poder letal de Satanás que puede dominar totalmente las mentes humanas que son tan vulnerables a su supremacía, ya no pueden escapar…

1mirada-letal

Si no estuviera tan vigilante con su subconsciente, que vela tan sólo en aquellos que se nutren de la constante unión al Amor, acabaría cayendo en un letargo que la dejaría totalmente en las manos de Satanás, en un sueño hipnótico durante el cual Lucifer le haría cometer cualquier acción.

Pero el alma que se ha nutrido constantemente del Amor, no pierde la integridad de su subconsciente, ni siquiera en la hora en que los hombres y Dios parece que se unan para enloquecerla.

Y el subconsciente despierta al alma…

Le grita: “¡Actúa. Levántate. Satanás está detrás de ti!”.

Con una voz grave, aparentemente suave e inofensiva, Lucifer exclama:

–        ¡Estás solo!… Otra vez, sólo somos Tú y yo…

Jesús palidece y se pone de pie…

Lo mira, pero NO responde.

Lucifer continúa:

–       Te lo advertí en el desierto. Ahora estás en la tierra y en medio de los hombres. Entre los hombres yo reino.

Si Tú quieres, todavía puedo ayudarte… Te quiero servir porque eres bueno y yo siempre me acuerdo que eres mi Dios…  Aunque por ahora me haya hecho indigno de llamarte como tal. ¿Ya lo viste?…

Y lanzando su primera estocada llena de vileza, agrega con displicencia:

Te dejaron solo y no solo eso, también te traicionaron. Has venido a sacrificarte por nada. Los hombres te odian por tu bondad. NO saben de otra cosa más que de oro, comida, placeres…Sacrificio, dolor y obediencia son cosas amargas e insípidas para su paladar y no les interesan. ¿Ya ves que no merecen que sufras por ellos? Los conozco mejor que Tú.

Satanás se ha sentado en una roca, enfrente de Jesús y despliega todo su encanto y seducción.

Jesús sigue callado, orando en silencio.

Satanás lo escudriña con su mirada que es como un doble puñal, que perfora y que quema.

Y continúa:

–       Desconfiaste de Mí. Hiciste mal. Comprobaste que tu aparición no cambió las cosas. El Templo sigue siendo un mercado y una corrupción.

Tu divina sabiduría conoce que los corazones de los ministros del Templo son un nido de víboras que se destrozan entre sí, sólo por dominar… Son tan feroces como las hienas y no se les puede domar, más que con la fuerza humana. Ellos mismos, tus sacerdotes…

Levanta la mano derecha hacia Jesús y haciendo gala de su poderío sobre la mente y los sentimientos humanos, con su perfecta astucia le descorre los velos del futuro y le presenta todos los tormentos corporales con que lo van de torturar en las próximas horas, con un realismo total e impresionante…

Jesús decide ignorarlo y prosigue en su oración y meditación…

Y de pronto lo agita una pavorosa angustia; porque para evitarla se levanta  y  camina apresurado de un lado para otro,  susurrando palabras  casi incoherentes…

Alzando la cara, bajándola de nuevo, gesticulando, pasándose las manos por los ojos, por las mejillas, por el pelo; con mecánicos y agitados movimientos…

Propios de quien está sumido en una gran angustia: decirlo no es nada… Describirlo es imposible… Verlo es entrar en su angustia.

Gesticula hacia Jerusalén…  Luego vuelve a alzar los brazos hacia el cielo como para invocar ayuda…Se quita el manto como si tuviera calor. Lo mira…

Pero en realidad, ¿Qué es lo que ve?…25muerte

¡La sombra de la Muerte!…

Ahora surge el miedo de perder la vida.

¡La vida!…

Tiene treinta y tres años. Es solamente un hombre inerme en este momento.

Es el Hombre. Tiene por ello el amor virgen a la vida como lo había tenido Adán en el Paraíso terrestre. La alegría de estar vivo, de estar sano; de ser fuerte, bello, inteligente, amado, respetado.

La alegría de ver y de oír, de poder expresarse.

La alegría de respirar el aire puro y perfumado. De oír el arpa del viento entre los olivos, del río entre las piedras y la flauta de un ruiseñor enamorado.

De ver resplandecer las estrellas en el cielo como ojos de fuego que lo miran con amor; de ver platearse la tierra por la luna tan blanca y resplandeciente que cada noche vuelve virgen el mundo y parece imposible que bajo su ola de cándida paz pueda actuar el Delito.

Y todo eso tiene que perderlo. No volver a ver, no volver a oír, no moverse más, no volver a estar sano, no volver a ser respetado.

Convertirse en el aborto purulento que se esquiva con el pie, volviendo la cabeza con repugnancia.

El aborto expulsado de la sociedad que lo condena para quedar libre de darse a sus vergonzosos amores y gozar de los vicios que ama, más que la honestidad…

La vida es amada por las honestas satisfacciones que proporciona…  

Tener un amigo sincero, es como tener un compañero en el camino. Caminar solos es demasiado triste.

Cuando Dios elige para la soledad de víctima a un alma, Él se hace su compañero, porque solos no se puede estar sin capitular.

Y llega cómo una oleada la… ¡Nostalgia de las multitudes humildes y francas a las que daba luz y gracia y de las que recibía amor!

¡Voces de niños que lo llaman con una sonrisa, voces de madres que lo llaman con un sollozo, voces de enfermos que lo llaman con un gemido, voces de pecadores que lo llaman con temblor!…

Todas las oye que le dicen:

–                “¿Por qué nos abandonas?

–                 ¿Ya no quieres acariciarnos?

–                ¿Quién podrá acariciar como Tú nuestros rizos rubios o morenos?”

–                “¿Ya no quieres devolvernos las criaturas difuntas, curarnos las moribundas?

–                ¿Quién como Tú podrá tener piedad de las madres, Hijo santo?”

–                “¿Ya no quieres sanarnos?

–                Si Tú desapareces ¿quién nos curará?”.

–                “¿Ya no quieres redimirnos?

–                Sólo Tú eres la Redención.

–                Cada palabra tuya es fuerza que rompe una cuerda de pecado en nuestro oscuro corazón.

–                Estamos más enfermos que los leprosos, porque para ellos la enfermedad cesa con la muerte, para nosotros se acrecienta.

–                 ¿Y Tú te vas?

–                ¿Quién nos comprenderá?

–                ¿Quién será justo y piadoso?

–                ¿Quién nos realzará?

–                ¡Quédate, Señor!”.28jsiguiendo

–      “¡Quédate! ¡Quédate! ¡Quédate!” Grita la multitud buena.

–       “¡Hijo!” grita la voz de su Madre.

–       “¡Sálvate!” grita la vida.

Jesús ha tenido que quebrar el sonido de todas y cada una de estas gargantas que gritan.

Sofocarlas para impedirles gritar, porque tienen la fuerza de destrozar su corazón arrancando uno a uno sus nervios, tratando de impedirle que cumpla la voluntad de Dios.   

Entonces, Satanás de una manera vívida y cruel le presenta todos los tormentos y torturas que va a sufrir por manos de los hombres y trata de convencerlo de que su sufrimiento es inútil, por la ingratitud e incredulidad humanas

Jesús palidece aún más. Cierra los ojos y aspira profundamente.

Levanta la cara al Cielo, abre los brazos y dice:

–    ¡ABBA, Padre! todo es posible para Ti, aparta de Mí esta copa; pero  no sea lo que Yo quiero, sino lo que quieras Tú’

Jesús acaba de vencer la Tentación Física…

La primera parte de la oración ha sido dolorosa, pero todavía puede sentir la mirada de Dios y esperar en el amor de los amigos.30JesusEnOracion

Satanás tiene un arrebato de rabia.

Rechina los dientes, cierra los puños… Ha perdido la primera batalla… Pero se controla inmediatamente.

Y cambia el rechinar en una diabólica sonrisa…

La Guerra no ha terminado… Todavía viene lo mejor: el Asalto siguiente será superior…

Con la Oración, Jesús acaba de vencerlo.

El espíritu se sobrepuso al terror que siente la carne. Suspira profundamente…

Y Jesús regresa a donde están los tres discípulos sentados alrededor del fuego, que es sólo un montón de rescoldos a punto de consumirse…

Los encuentra medio dormidos.

Pedro se ha apoyado con la espalda sobre un tronco y con los brazos cruzados sobre el pecho, su cabeza balancea.

Son los primeros albores de un profundo sueño.

Los dos hermanos están sentados sobre una gran raíz que sale de la tierra y sobre la que han puesto sus mantos para sentir menos la dureza de los nudos.

Y aunque están más incómodos que Pedro, están profundamente dormidos.

Santiago tiene la cabeza recostada sobre la espalda de Juan y éste ha doblado la suya, sobre la de su hermano, como si al empezar a cabecear se hubiera quedado así.

Jesús les dice:

–        ¿Dormís? ¿No habéis sabido estar despiertos una sola hora? ¡Y Yo tengo tanta necesidad de vuestro consuelo y de vuestras oraciones. 31sueño

Los tres, aturdidos dan un salto.

Se frotan los ojos, murmuran una explicación, le echan la culpa de su somnolencia a la digestión…

–      Es el vino…

–      La comida…

–      Pero ahora pasará.

–     Ha sido un momento.

–      No teníamos ganas de hablar y esto nos ha producido sueño.

–       Pero vamos a orar y no sucederá más.

Jesús exhorta:

–      Sí. Orad y velad. También vosotros tenéis necesidad de ello.

Profundamente aturdidos responden:

–      Sí, Maestro.

–      Te obedeceremos.

Jesús regresa.

La luna le da en su rostro con su fuerte brillo de plata y lo ilumina.

Se ve desconsolado, adolorido, envejecido.

1jluna

N247 AMOR SIN TEMOR 2


Será el tiempo del Amor Pleno de Vuestro Dios, derramado sobre Sus criaturas.

 ¡Juntos en el Amor y en la Confianza, venceremos!

Esperádlo con ansia, ya que no ha habido nada parecido jamás, en la historia de vuestro Mundo.

Las Riquezas de Mí Santo Espíritu son innumerables e inconmensurables.

Es la Potencia del Amor de Vuestro Dios en Su Máxima Expresión.

Mí Amor Triunfante habitará en vosotros. MÍ Amor Divino será conocido y alabado.Mí Amor Misericordioso será agradecido por todos vosotros, porque en él veréis en lo futuro, el fin y el Triunfo del Bien sobre el Mal.

El Bien y triunfo del Amor por sobre vuestro pecado, sobre vuestro olvido y traición a vuestro compromiso libre adquirido, al bajar a Servirme sobre la Tierra.

Vuestro triunfo pronto vendrá, NO os fijéis en los próximos Acontecimientos que el Malo os traerá.

Buscad la salvación de vuestras almas y alabad Mí Santo Nombre en todo momento, durante vuestra purificación.

 Nombre que será blasfemado por el Mal, en todos los lugares a los que acudiréis.Llevad Mi Nombre y Mí Presencia Divinas, cuál luz potente que brille de vuestros corazones, a todos vuestros hermanos que irán cayendo a las Tinieblas del Mal.

NO dejéis que sus mentes y sus almas se vuelquen al vacío y a la desesperación del Mal.

Llevádles Mí Vida, llevádles Mí Luz verdadera. Llevádles Mí Comprensión, llevádles Mí Amor. Llevádles Mí Perdón.

NO dejéis que vuestros hermanos se hundan en la desesperación por la carga de pecado al que van a incurrir.

Yo puedo salvar hasta al pecador más corrupto, siempre y cuando así lo sienta y así lo quiera en su corazón contrito.

Dadles Luz en sus vidas y en su camino.

Mientras tengáis vida sobre la Tierra, tendréis posibilidad de arrepentimiento y de alcanzar perdón de vuestros pecados,

Buscadlo antes de que vuestro tiempo se acabe y os tengáis que enfrentar a la Justa Justicia de Mí Corazón.

Mí Misericordia se derramará copiosamente en éste tiempo por venir, cuando vuestras almas alcanzarán la máxima turbación de los sentidos.

Sólo la oración profunda y la Gracia que hayáis buscado y alimentado en la Fé absoluta a Mí, será la que os mantenga alertas y de pié, ante las vicisitudes que se os presentarán.  NO toméis éstas palabras tan a la ligera, puesto que el Mal que se os viene NO tiene defensa en vosotros, si NO recurrís a Mís Fuerzas superiores.

El Mal es más poderoso que vuestras débiles fuerzas y  si os atenéis a vuestra estúpida soberbia, caeréis irremediablemente. Vosotros sin Mí NO sois nada,

Conmigo podréis hacer todo y vencer fácilmente la Prueba que se os presentara.

Las Fuerzas del Mal se desatarán a su máximo y os deberéis proteger con Mí Gracia. Vivídla desde ahora, cultivádla y hacedla fuerte para que os pueda proteger sin problema.

Hijos Míos, Yo estaré con vosotros en todo momento en vuestro corazón. Confiad en Mí y en Mí Triunfo.  Vuestra Fe puesta en Mí os hará fuertes. Solamente vuestra Fe os mantendrá en el camino obscuro y pedregoso que se os avecina.

Yo confío en vosotros. Tomad de Mí cuanto necesitéis. Yo velo por los Míos, nunca los abandono y mucho menos en éstos momentos en los que os enfrentaréis a las Fuerzas Superiores del Mal.

Dichosos aquellos que mueran amándoMe, porque de ellos será el Reino de los Cielos.

Grandes mártires tendré en éstos tiempos, quienes tendrán un lugar muy especial en Mí Reino.

 Al defender Mí Amor y Mí Santo Nombre, El os exaltará ante vuestros hermanos glorificados, por los siglos de los siglos por venir.

SOLO DANDO EL PASO DE FE, ¡APRENDEMOS A VOLAR!

Vivid confiados en que Yo os proveeré de todo lo que necesitéis.

A pesar de que las Tinieblas os cubran exteriormente, vuestra luz interior, Mí Luz, os dará la fuerza y la Vida Divina para seguir adelante.

Vivídla ya desde ahora para que os vaya guiando en los Acontecimientos. Y sobre todo para que vayáis adquiriendo la absoluta Paz que sólo puede venir de Mí.

Confiad, hijitos Míos, confiad plenamente en Mí.

Yo os enviaré guías de luz para que NO tropecéis en el camino. Pedíd el Discernimiento del Espíritu, para que NO vayáis a seguir a supuestos guías de luz que os llevarán a la perdición de vuestras almas.

NO hagáis lo que Mí Doctrina y Mí Iglesia NO permiten actualmente.

La supuesta Iglesia que vendrá, estará colmada de pecado y blasfemia, NO la sigáis.

Pedíd discernimiento, hijitos Míos, NO os dejéis embaucar por la Bestia y su representante en la Silla de Pedro.

Mís Palabras son de Vida, NO de muerte. Deberéis recordad y seguid las Palabras de Mí Hijo en los Evangelios. La Vida de Mí Hijo es enseñanza de Luz en el Amor.  Las enseñanzas del Mal por venir  serán de Tinieblas y de Muerte física y espiritual.

Todo Mí Amor ha sido derramado a través de los siglos, sobre vosotros, Mis hijos.

He recibido rechazo departe de unos y acogida, de parte de otros. Mi Amor ha sido blasfemado y ha sido alabado.

El tiempo de la cosecha se acerca. Mís Angeles tomarán a unos y a otros. Los Míos serán marcados y perseguidos, los otros serán verdugos y serán condenados.

Mí tiempo NO es vuestro tiempo. La Obra de la Salvación del género humano se tendrá que culminar con Mí Triunfo Total en el Amor Divino de Mí Corazón.   La Luz del Espíritu Santo iluminará a todos aquellos, que habrán sido escogidos para proseguir Mí Obra de Creación.

No dudéis hijitos Míos, el Amor es el que Me hace obrar así. Mí Dulce Amor alegrará esos corazones que están dispuestos a recibirme y a vivir en Mí, por toda la Eternidad.

Los acontecimientos futuros son acontecimientos de purificación moral y espiritual.

Vosotros mismos os dáis cuenta de ello. Se necesita una purga en vuestro mundo, la cual vendrá en el futuro próximo.

LOS ACONTECIMIENTOS HAN SIDO PLANEADOS CUIDADOSMENTE POR MI ENEMIGOEL CUAL HACE PLANES PARA LA DESTRUCCIÓN TOTAL DE LA TIERRA

 Sin respetar aún a los que los que van a encumbrar.

Mí Misericordia lo evitará, pero aquellos que hayan seguido a la bestia y hayan blasfemado Mí Santo Nombre provocando la condenación de muchos, su suerte será la misma, la Condenación Eterna.

El Castigo será peor para ellos ya que gracias a su mal ejemplo, empujaron al Mal a miles de almas que Me pertenecían.

La Santa Justicia de Mí Corazón se hará patente en ellos, quienes tratarán de safarse de ella, pero sus múltiples pecados los jalarán al lugar del castigo.Mí Amor es todo Misericordia y es todo perdón y por eso Me comunico a través de Mís Profetas en todos los tiempos, para hacerles llegar Mí Voluntad.

¿NO os dáis aún cuenta plena de cuánto os amo? Yo, todo un Dios Omnipotente, Me humillo y Me doy a vosotros en todo momento.

Me tenéis en las Palabras de los Evangelios, Me tenéis en el Antiguo Testamento, Me tenéis en la Sagrada Eucaristía, Me tenéis en todo lo que os rodea y Me tenéis dentro de vuestro corazón.

¿Por qué sóis tan ciegos y testarudos?

¿Es qué el pecado, en el que habitáis y condescendéis, os ha prometido mejores cosas que las que Yo os pueda regalar?NO, hijitos Míos, el pecado sólo promete traición a Vuestro Creador y subsecuentemente, condenación eterna para vosotros.

Mí Voz, cuando es escuchada y seguida, tomada en vuestro corazón y vivida, para bien vuestro y de los demás, os proveé de dicha y bienestar, actual y futura.

Mí Voz es la voz del pastor que guía a sus ovejas a campos verdes y pastura sagrada.

Es Mí propia Presencia en vosotros, es Mí misma Vida dentro de vuestro corazón, es Mí Amor donado de corazón a los Míos, a los que han regalado su voluntad a Su Dios y Señor.

Yo os prometo Vida Eterna, el Mal os promete Muerte Eterna.  Hijitos Míos, es vuestra Vida Eterna lo que Me interesa.

Vosotros os donásteis al venir a la Tierra a servirme y Yo como pago a ello, os prometo un Reino Eterno y Mí Cuidado amoroso durante vuestra misión.

Pero, ¿Cuántos de vosotros Me escuchan y deciden seguirme, cuando han llegado a la Tierra y se han dejado embaucar por Mí Enemigo?

Por eso busco almas donadas en la oración y en la penitencia, para salvar almas.

NO os daréis plena cuenta de lo que un alma significa para Mí, hasta que entréis al Reino de los Cielos.  Cuánto Amor ha sido derramado sobre vosotros a través de los tiempos y que poca acogida ha tenido.

Pueblos enteros han sido destruídos por vuestra pobre respuesta a Mís Peticiones.

Me traicionáis, hijitos Míos y NO lo tomáis esto en cuenta.

Os mantenéis en la falta y NO os importa el pensar lo que Mí Corazón pueda sufrir.

El Sufrimiento de un Dios, es tan grande como Su Bondad Omnipotente lo es.

Ser ADORADOR VERDADERO, ES CRUCIFICAR NUESTRO YO para amar a Abba, convertidos en ´pequeños cristos fusionados con Nuestro Redentor Santísimo… 

Soy Espíritu Puro y el espíritu sufre más, MUCHO MÁSde lo que pueda un alma sufrir cuando se encuentra aún con su cuerpo.

Sóis limitados en vuestra actuación, pero aún así; vuestros pecados ME DAÑAN Y Me ofenden infinitamente.

Haced actos de reparación frecuentes para aliviar los dolores de Mí Corazón Misericordioso.

Mí Amor se dá en pleno, Mí Vida en Mí Hijo, se dio en pleno.

Yo NO Me reservo partes, Yo doy en totalidad.

Los cristianos que viven el evangelio de San Evangelista: un evangelio que NO EXISTE, pero que ellos han acomodado a su manera de vivir. Con la Palabra de Dios que les gusta, DESECHANDO lo que les disgusta….(Porque se NIEGAN A OIR LO QUE NO LES CONVIENE)

La mayoría de vosotros sois de doble cara. Una cara de conveniencia a vuestro Dios, para pedir cuando NO tenéis y otra cara de maldad, de traición, para aprovechar las maldades que también os convienen, que provienen de Mí Enemigo.

Hijitos, ¿creéis que para Mí sea agradable veros ser destruídos por el Mal? Yo le limito su poder destructivo, pero vosotros NI aún así entendéis.

La Gran Prueba de Fe a Mí Amor se acerca para todos vosotros, tomádme de la mano y NO OS SOLTÉIS.

Soy un Padre Amoroso que defiende a Sus hijos de cualquier peligro. ¡NO os soltéis de Mí Mano!

Yo estaré con vosotros en todo momento, sí así es vuestra Fe. Mis Ángeles y Mis Santos os seguirán en vuestro camino, nos seguirán a los dos, a ti y a Mí, a todos vosotros y a Mí.  NO TEMÁIS, dadme todo lo vuestro y Yo Me derramaré con mayor prontitud y excelsitud. Mientras más Me deis en Fe, más recibiréis en protección y en Amor.

Aunque la saña diabólica se derrame sobre vosotros, Mí Misericordia puede muchísimo más.

NO DUDÉIS hijitos Míos, no dudéis. La duda os hace débiles.

El Espíritu Santo, a Quién pronto recibiréis, os dará la fortaleza y las Virtudes necesarias a cada uno de vosotros, para que completéis la obra de Salvación, a la cual os donasteis al venir a Servirme.

Pedidle lo que en vuestro corazón sintáis, cuando lo recibáis. Habrá manifestaciones en el Cielo, maravillosas, que os anunciarán la Venida del Espíritu Santo a vosotros.Estad atentos. Recibidle con el mayor fervor y amor que podáis darle. Mantened vuestra alma pura y santa, para que pueda hacer en ella Su Santa Morada.

De ahí en adelante, vivid atentos interiormente a Sus Designios de Amor, que son los Míos.

Daos por los demás para que podáis ser otros Cristos entre vuestros hermanos.

Mí Presencia Y Mí Voz interior os guiarán y la Luz de Mí Corazón, puesta en el vuestro, os iluminará a pesar de las tinieblas de inmoralidad y pecado que os rodearan.

Mí Luz en vosotros nunca se apagara, hasta que vosotros mismos así lo decidáis.  ¡Cantad con alegría y con júbilo, porque pronto veréis ésos Cielos Nuevos y ésa Tierra Nueva que os tengo prometidos!

Docilidad, hijitos Míos, docilidad es lo que ospido.

Vosotros os habéis dado cuenta en vuestras vidas que cuando un hijo, un hermano, un amigo; piensa como vosotros en un tema determinado, todo se aligera.

Así Yo os lo pido ahora Aligeradme vuestro camino, al Triunfo. Yo os tomaré y juntos venceremos.

Mi Amor es grande, Mi misericordia también lo es, pero necesito de vuestra donación para que ellas puedan rendir su fruto con facilidad y total donación de Mí Ser al vuestro.  Confiad en Mís Palabras, confiad en Mí Corazón.

Conoceréis en éste tiempo la Maldad en su máxima expresión.

Aún los más malosse horrorizaran de la bajeza y destrucción de Mí Enemigo para con vosotros y para con Mí Obra de Creación.

Gracias a que aún en gente mala, Mí Luz todavía encendida como luz tenue, al darse cuenta de la Maldad desmedida de Mí Enemigo, para con vosotros.

Se volverán a Mí y Yo haré resplandecer, con grandes destellos ésa luz, que pronto se apagaría si Mí Misericordia NO la tomara.  Mís caminos son torcidos y vuestra mente pequeña y aún los malos caminos del Mal, Me van a atraer almas a su salvación eterna.

Por eso, nunca juzguéis a vuestros hermanos que vivan en el error,

puesto que muchos de ellos pueden quedar encumbrados en el Reino de los Cielos, más arriba que vosotros que os sentís Míos y Me falláis en el Amor.

Sed prudentes y no deis un paso si no Me lo consultáis primero.

Yo os voy a guiar, Yo no voy a ir detrás de vosotros aceptando los errores que cometáis. Yo Soy el Pastor, vosotros las ovejas.   El Mal cundirá por todos los pueblos de la Tierra.

NO habrá monte ni valle, ni cumbre escarpada, ni abismo profundo que se salve del ataque de Mí Enemigo. Su furia perversa será desplegada mediante él mismo y sus secuaces.

LA GRAN PERSECUCIÓN SE APROXIMA

Y será gloria para unos y muerte eterna para otros. Vuestra Fé y Confianza en Mí os traerán el triunfo, porque Yo lucharé en vosotros, Yo viviré en vosotros, Yo moriré en vosotros.

Vuestra Sangre será la Mía vuestra salvación será eterna. Yo mismo os recibiré en el Reino de los Cielos y Mí Dicha será eterna, porque Me visteis a Mí, antes que a vosotros mismos.  El Hombre-Dios bajará nuevamente a tomar posesión de Su Grey bendita y viviréis momentos de gran fiesta de Su Corazón. Grandes regalos os esperan.

Los Míos, los que perseveren hasta el Final, los que vean bajar a Mí Hijo nuevamente a vosotros, experimentarán momentos de Cielo.

Será Mí regalo para con vosotros.

La Jerusalem Celestial os dará albergue y enjugará vuestras lágrimas

Y os proveerá de todo lo necesario para vivir en ella, gozando vuestro triunfo contra las Fuerzas del Mal.La alegría, la fuerza del bien, Mí Presencia entre vosotros, Mí Cariño y cuidado Paternal os envolverá en Nueva Tierra.

Os consentiré como el padre o la madre, consienten al hijo aplicado.

Es Mí Gracia Infinita la que os envolverá y os hará olvidar la lucha cruel que tuvisteis con Mí Enemigo,

El cuál encarcelado será, para que podáis vivir vida plena de amor y de virtud en Mi Reino Nuevo entre vosotros.

¡Donaos hijitos Míos, donaos!, ya desde ahora,Para que desde éste momento vayamos preparando el triunfo de Mí Corazón Amoroso.

Recordad y confiad en que Mí Amor os irá indicando que hacer en todo momento de la lucha.

Así como el general ordena a sus soldados las mejores estrategias, así Yo os iré moviendo para vencer a las fuerzas del mal.

Por eso necesito vuestra docilidad, para que podáis escuchar Mís Ordenes Amorosas que terminarán con la maldad en vuestro Mundo.

Estad atentos a Mís Inspiraciones y a las mociones que Mí Espíritu os dará.  Os lo repito, NO actuéis antes de preguntarMe. Un fiel soldado NO actúa si NO recibe órdenes superiores…

Y Yo no Soy un general de ejército que ve fríamente a sus soldados. Yo Soy Vuestro Padre que ve por el bienestar de sus hijos.

¡Confiad en Mí y lo lograremos todo! Sé que vuestra Fe es limitada y no muy ejercitada,

Pedidme que os la refuerce y así os mantengáis bien unidos a Mí, que sólo busco vuestro bien.

Recordad, como ejemplo, a Mí profeta Daniel, ¿NO fue llevado al foso de leones hambrientos?Y, ¿Qué pasó? El tenía su confianza puesta en Mí plenamente y Yo lo protegí del mal que tenía en ésos leones, a su lado.

Vosotros tendréis peores leones, pero recordad que Mí Gracia y Mí Omnipotencia es muchísimo mayor que cualquier mal que os aseche.

Viviréis las Tinieblas del Mal sobre la Tierra, todo se os obscurecerá, pero Mí Luz de Verdad y de Amor, habitará en vuestro corazón.

Juntaos entre hermanos que andéis por el mismo camino del amor y de la verdad.

Ayudaos unos a otros. Daos ánimo para proseguir en la lucha, Y NO os desaniméis en ningún momento, porque el Triunfo llegará cuando menos os lo imaginéis.

Que vuestro sacrificio siempre esté unido al de Mí Hijo.

Que vuestra vista siempre este puesta en Mís ojos y que vuestro corazón se funda completamente en el Mío.

Vivid de acuerdo a las Enseñanzas de Mí Hijo en los Evangelios, llevando paz, alegría, amor y confianza a los vuestros.

Mís hijitos, Mís Cristos de éste Fin de los Tiempos, ¡Cuánto os amo!Recordad el escuchar Mí Voz en todo momento dentro de vuestro corazón cuando recibáis al Espíritu Santo, al Espíritu Vivificador,

Pedidle Sus dones, que serán vuestra armadura contra la lucha infernal.

¡Sed plenamente Míos y Yo seré plenamente Vuestro!

Recordad Mí Ley de Amor desde el Principio de los Tiempos, vivídla y protegédla. No os dejéis embaucar por los falsos ídolos que os regalarán para su adoración.

Sólo hay un Dios Verdadero y ése Soy Yo Vuestro Dios y Señor, Creador de Todas las Cosas, visibles e invisibles.  Mí Triunfo sobre el Mal se dará y con vuestra ayuda venceremos al Mal antiguo.

¡Ayudádme con vuestra Fé, con vuestra confianza y con vuestro amor! Yo Vuestro Padre Celestial, os Bendigo y os acompañaré en todo momento.

Revestíos con las Palabras y la Vida de Mí Hijo con todos Sus Méritos, para que os sirvan de coraza efectiva contra las Fuerzas del Mal

Y acudid a los Dones de Mi Santo Espíritu, para que, utilizados como armas poderosísimas, os puedan guiar y romper con las Fuerzas del Mal.

Vuestra Madre Santísima., os acompañara y os protegerá bajo Su Manto. Los Santos Angeles y las almas Triunfantes estarán con vosotros ayudandoós a vencer las Fuerzas del Mal.Si confiáis en Mí plenamente, NO SUCUMBIRÉIS. ¡Confiad en Mí, plenamente, hijitos Míos, confiad!

¡EN EL AMOR NO HAY TEMOR!

Yo, Vuestro Dios y Señor, os espero al final del camino, camino angosto y pedregoso.

Difícil ciertamente, pero llevadero y alegre, cuando es el Amor el que va acompañando al alma que transite por el.

Hijitos Míos, os quiero dóciles y entregados a Mí, en todo momento. Yo, Vuestro Padre Celestial, os guío en todo momento, en la libertad en la cuál os habéis donado a Mí.Os Amo y Os espero al final del camino, a las puertas de Mí Reino, ya el Celestial, ya el Nuevo, en Nuestro Mundo.

Ahí estaré como Padre Amoroso os estrechare junto a Mí Corazón, para gozar en vosotros Mí Amor.

Mí Santa Hija, la Siempre Virgen Maria, os cuidará y os guiará para aplastar la cabeza de la serpiente del mal. Dejaos llevar por Sus Palabras de Amor y Salvación. Su ternura es excelsa.

Hijitos Míos, ¡Cuánto os amo!

Yo os Bendigo en Mí Santo Nombre, el Santo Nombre del Amor, en el de Mí Hijo, Verbo y Amor encarnado y en el del Espíritu Santo, Fuente Viva del Amor.

UNGIDOS CON EL BAUTISMO Y EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO.

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