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LA RENUNCIA TOTAL


IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA
NEGARNOS A NOSOTROS MISMOS

RENUNCIAR A TODO PARA SEGUIR AL MAESTRO

Es el atardecer en el interior de la casa de Nazaret, en lo que parece ser el comedor, una estancia muy reducida que tiene una sencilla mesa rectangular frente a una especie de arquibanco que está pegando a una de las paredes: éste es el asiento de uno de los lados.

En las otras paredes hay un telar y un taburete y un bazar, que tiene encima algunas lamparitas de aceite y otros objetos. Una puerta da a un pequeño huerto. 

Jesús está sentado a la mesa. Está comiendo.

María le sirve, yendo y viniendo por una puertecita hasta la cocina donde está el fuego, cuyo resplandor se ve desde la puerta entreabierta.

Jesús le dice a María dos o tres veces que se siente… y que también coma Ella.

Pero Ella no quiere; menea la cabeza sonriendo tristemente.

Y trae lo que parece ser una sopa de verduras y unos peces asados. Luego un queso de forma redondeada y unas aceitunas pequeñas y oscuras. El pan, está ya en la mesa.

Jesús tiene delante un ánfora con agua y una copa; come en silencio, mirando a la Madre con doloroso amor.

María está apenada. Va, viene… para que no se le note. Enciende una lamparita y la pone junto a Jesús (al alargar el brazo acaricia disimuladamente la cabeza de su Hijo).

Abre una bolsa de color castaño  y sale al huertecito, va a una especie de despensa y regresa con unas manzanas ya más bien rugosas, conservadas desde el verano y las mete en la bolsa junto con un pan y un pequeño queso, aunque Jesús no quiera y diga que ya tiene suficiente.

María se acerca a la mesa de nuevo y le mira mientras come.

Le mira con verdadera congoja, con adoración, con el rostro aún más pálido de lo normal y como más envejecido por la pena.

Con los ojos agrandados por una sombra que los marca, indicio de lágrimas vertidas; parecen más claros que de costumbre, como lavados por el llanto que ya está casi apareciendo en ellos: ojos de dolor, cansados.

Jesús, que come despacio, claramente sin ganas, por complacer a su Madre y está más pensativo de lo habitual, levanta la cabeza y la mira.

Se encuentra con una mirada llena de lágrimas y baja la cabeza para que no se sienta cohibida, limitándose a cogerle la delicada mano que tiene apoyada en el borde de la mesa.

La toma con la mano izquierda y se la lleva a la cara apoyando en ella su mejilla como rozándola un momento para sentir la caricia de esa pobre mano temblorosa.

Y la besa en el dorso con gran amor y respeto.

María se lleva la mano libre hacia la boca, como para ahogar un sollozo; luego se seca con los dedos una lágrima grande que ha rebasado el borde del párpado y estaba regando la mejilla.

Jesús continúa comiendo.

María sale rápidamente al huertecillo, donde ya hay poca luz… y desaparece.

Jesús apoya el codo izquierdo sobre la mesa y sobre la mano la frente, deja de comer y se sumerge en sus pensamientos.

Luego un momento de atención… Se levanta de la mesa.

Sale Él también al huerto, mira a uno y otro lado y se dirige hacia una abertura de una pared rocosa, dentro de lo que es su taller de carpintero.

Esta vez todo ordenado, sin tablas, sin virutas, sin fuego encendido; el banco de carpintero y las herramientas, todas en su sitio, nada más.

Replegada sobre sí, en el banco, María llora. Parece una niña. Tiene la cabeza apoyada en el brazo izquierdo doblado, y llora, en voz baja pero con mucho dolor.

Jesús entra despacio y se le acerca con tanta delicadeza, que Ella comprende que está allí sólo cuando su Hijo le deposita la mano sobre la cabeza inclinada, llamándola “Mamá” con voz de amorosa reprensión.

María levanta la cabeza y mira a Jesús entre un velo de llanto y se apoya, con las dos manos unidas, en su brazo derecho.

Jesús con un extremo de su ancha manga le seca la cara y la abraza, la estrecha contra su pecho, la besa en la frente.

Jesús tiene aspecto majestuoso, parece más viril de lo habitual y María más niña, salvo en la cara marcada por el dolor.

–      Ven, Mamá – le dice Jesús.

Y apretándola estrechamente con el brazo derecho, se encamina de nuevo hacia el huerto; allí se sienta en un banco que está apoyado en la pared de la casa.

El huerto está silencioso y ya oscuro. Hay sólo un hermoso claro de luna y la luz que sale de la estancia. La noche está serena.

Jesús le habla a María. Le da varias instrucciones.

Y concluye:

–       Y di a la familia…, a las mujeres de la familia, que vengan. No te quedes sola. Estaré más tranquilo Madre, y tú sabes la necesidad que tengo de estar tranquilo para cumplir mi Misión.

Mi amor no te faltará. Vendré frecuentemente y cuando esté en Galilea y no pueda acercarme a casa te avisaré, entonces vendrás tú adonde este Yo.

Mamá, esta hora debía llegar. Empezó aquí, cuando el Ángel se te apareció; ahora se cumple y debemos vivirla, ¿No es verdad, Mamá?

Después vendrá la paz de la prueba superada y la alegría. Antes es necesario atravesar este desierto, como los antiguos Padres para entrar en la Tierra Prometida.

Pero el Señor Dios nos ayudará como hizo con ellos y su ayuda será como maná espiritual para nutrir nuestro espíritu en el esfuerzo de la prueba.

Digamos juntos al Padre nuestro…».

Jesús se levanta y María con Él, y levantan la cara al cielo. Dos hostias vivas que resplandecen en la oscuridad.

Jesús dice lentamente, pero con voz clara y remarcando las palabras, la Oración del Señor.

Hace mucho hincapié en las frases: «venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad», distanciando mucho estas dos frases de las otras.

Ora con los brazos abiertos (no exactamente en cruz, sino como los sacerdotes cuando dicen: «El Señor esté con vosotros»)

María tiene las manos juntas.

Entran de nuevo en casa. Y Jesús vierte en una copa un poco de vino blanco de un ánfora de la despensa y la lleva a la mesa.

Coge de la mano a María y la obliga a sentarse junto a Él y a beber de ese vino (en que moja una rebanada de pan que le ofrece).

Tanto insiste, que María cede. El resto lo bebe Jesús. Luego estrecha a su Madre contra su costado.

 Y sujetándola contra su persona, en el lado del corazón. No hablan más. Esperan. María acaricia la mano derecha de Jesús y sus rodillas.

Jesús acaricia el brazo y la cabeza de María.

Jesús se levanta y con Él María, se abrazan y se besan amorosamente una y otra vez. Es una DESPEDIDA que ninguno de los dos quisiera terminar. Ambos tienen un infinito sufrimiento.  

Es la Virgen, pero es una madre que debe separarse de su hijo y que sabe a dónde conduce esa separación.

Jesús coge el manto azul oscuro), se lo echa a los hombros y con él se cubre la cabeza a manera de capucha. Luego se pone en bandolera la bolsa, de forma que no le obstaculice el camino.

María le ayuda, nunca termina de ajustarle la túnica, el manto y la capucha sin dejarlo de acariciar.

Jesús va hacia la puerta después de trazar un gesto de bendición en la estancia. María lo sigue y en la puerta ya abierta, se besan una vez más.

La calle está silenciosa y solitaria, blanca de luna.

Jesús se pone en camino. Dos veces se vuelve aún a mirar a su Madre, que está apoyada en la jamba, más blanca que la Luna, toda reluciente de llanto silencioso.

Jesús se va alejando por la callejuela blanca.

María continúa llorando apoyada en la puerta. Y Jesús desaparece en una esquina de la calle.

Ha empezado su camino de Evangelizador, que terminará en el Gólgota.

María entra llorando y cierra la puerta.

También para Ella ha comenzado el camino que la llevará al Gólgota.

Y por nosotros, que somos tan crueles, malagradecidos y egoístas; que sólo pensamos en lo material y le regateamos a Dios TODO…

Dice Jesús:

Éste es el cuarto dolor de María, Madre de Dios: el primero fue la presentación en el Templo; el segundo, la huida a Egipto; el tercero, la muerte de José; el cuarto, mi separación de Ella.

La enseñanza que proviene de la contemplación de mi separación se dirige especialmente a los padres e hijos a quienes la voluntad de Dios llama a la recíproca renuncia por un amor más alto; en segundo lugar está dirigida a todos aquellos que se encuentran frente a una renuncia penosa ¡Y cuántas encontráis en la vida!

Son espinas en la Tierra que traspasan el corazón; lo sé. Pero para quien las acoge con resignación, mirad que no digo: “para quien las desea y las acoge con alegría” (esto ya es perfección), se transforman en eternas rosas.

Pero pocos las acogen con resignación. Como burritos tozudos, os resistís obstinadamente a la voluntad del Padre, aunque no tratéis de herir con patadas y mordiscos espirituales o sea con rebelión y blasfemias contra el buen Dios.

Y no digáis: “Pero si yo sólo tenía este bien y Dios me lo ha quitado; sólo este afecto y Dios me lo ha arrancado”.

También María mujer noble, amorosa hasta la perfección (porque en la Toda Gracia también las formas afectivas y sensitivas eran perfectas), sólo tenía un bien y un amor en la tierra: su Hijo.

No le quedaba más que Él: los padres, muertos desde hacía tiempo; José, muerto desde hacía algunos años. Sólo quedaba Yo para amarla y hacerle sentir que no estaba sola.

Los parientes por causa mía, desconociendo mi origen divino, le eran un poco hostiles.

Como hacia una madre que no sabe imponerse a su hijo que se aparta del común buen juicio o que rechaza un matrimonio propuesto que podría honrar a la familia e incluso ayudarla.

Los parientes voz del sentido común, del sentido humano —vosotros lo llamáis sensatez, pero no es más que sentido humano o sea, egoísmo — habrían querido que yo hubiera vivido estas cosas.

En el fondo era siempre el miedo de tener un día que soportar molestias por mi causa; que ya osaba expresar ideas — según ellos demasiado idealistas — que podían poner en contra a la sinagoga.

La historia hebrea estaba llena de enseñanzas sobre la suerte de los profetas.

No era una misión fácil la del profeta y frecuentemente le ocasionaba la muerte a él mismo y disgustos a la parentela. En el fondo, siempre el pensamiento de tener que hacerse cargo un día de mi Madre.

Por ello, el ver que Ella no me ponía ningún obstáculo y parecía en continua adoración ante su Hijo, los ofendía.

Este contraste habría de crecer durante los tres años de ministerio, hasta culminar en abiertos reproches cuando, estando yo entre las multitudes, se llegaban hasta mí,

Y SE AVERGONZABAN DE MI MANÍA — según ellos — de herir a las castas poderosas.  

Reprensión a Mí y a Ella. ¡Pobre Mamá!

Y no obstante María, que conocía el estado de ánimo de sus parientes; no todos fueron como Santiago, Judas o Simón, ni como la madre de estos, María de Cleofás  y que preveía el estado de ánimo futuro.

María, que conocía su suerte durante esos tres años y la que le esperaba al final de los mismos y la SUERTE MÍA, no opuso resistencia como hacéis vosotros.

Lloró. Y ¿Quién no habría llorado ante una separación de un hijo que la amaba como Yo la amaba; ante la perspectiva de los largos días, vacíos de mi Presencia, en la casa solitaria?

¿Ante el futuro del Hijo destinado a chocar contra la malevolencia de quien era culpable y se vengaba de serlo agrediendo al Inocente hasta matarlo?

 LLORÓ PORQUE ERA LA CORREDENTORA

Y LA MADRE DEL GÉNERO HUMANO RENACIDO A DIOS

Y debía llorar por todas las madres que no saben hacer de su dolor de madres una corona de gloria eterna.

¡Cuántas madres en el mundo a quienes la muerte arranca de los brazos una criatura! ¡Cuántas madres a quienes un querer sobrenatural arrebata de su lado a un hijo!

Por todas sus hijas, como Madre de los cristianos, por todas sus hermanas, en el dolor de madre despojada, ha llorado María.

Y POR TODOS LOS HIJOS QUE NACIDOS DE MUJER,

ESTÁN DESTINADOS A SER APÓSTOLES DE DIOS

O MÁRTIRES POR AMOR A DIOS,

“SU DIOS ES MI DIOS” Uno de los 21 ejecutados por ISIS no era Cristiano Copto. Se volvió Cristiano al ver la inmensa FE de los otros 20 mártires. Como no negó a Jesucristo, también fue decapitado y llegó al Cielo, con boleto express.

POR FIDELIDAD A DIOS O POR CRUELDAD HUMANA.

Mi Sangre y el llanto de mi Madre son la mixtura que fortalece a estos signados para heroica suerte;

la que anula en ellos las imperfecciones o también las culpas cometidas por su debilidad, dando además del martirio en cualquier caso, enseguida la Paz de Dios y si sufrido por Dios, la gloria del Cielo.

Las lágrimas de María las encuentran los misioneros como llama que calienta en las regiones donde la nieve impera, las encuentran como rocío allí donde el sol arde.

La caridad de María las exprime. Estas han brotado de un corazón de lirio.

Tienen por ello: de la caridad virginal desposada con el Amor, el fuego; de la virginal pureza, la perfumada frescura, semejante a la del agua recogida en el cáliz de un lirio después de una noche de rocío.

Las encuentran los consagrados en ese desierto que es la vida monástica bien entendida: desierto, porque no vive más que la unión con Dios y cualquier otro afecto cae,

transformándose únicamente en caridad sobrenatural hacia los parientes, los amigos, los superiores, los inferiores.

LAS ENCUENTRAN LOS CONSAGRADOS A DIOS EN EL MUNDO

EN EL MUNDO QUE NO LOS ENTIENDE

Y NO LOS AMA

Desierto también para ellos, en el que viven como si estuvieran solos: ¡Muy grande es en efecto, la incomprensión que sufren y las burlas, por mi Amor!

Las encuentran mis queridas “víctimas”, porque María es la primera de las víctimas por amor a Jesús.

A sus discípulas Ella les da con mano de Madre y de Médico, sus Lágrimas, que confortan y embriagan para más alto sacrificio. ¡Santo Llanto de mi Madre!

María ora. Porque Dios le dé un dolor, no se niega a orar. Recordadlo. Ora junto con Jesús. Ora al Padre nuestro y vuestro.

El primer “Pater noster” fue pronunciado en el huerto de Nazaret para consolar la pena de María, para ofrecer “nuestras” voluntades al Eterno, en el momento en que comenzaba para estas voluntades

EL PERÍODO DE UNA RENUNCIA CADA VEZ MAYOR,

Que habría de culminar en la renuncia de la vida para Mí y de la muerte de un Hijo para María.

Y, aunque nosotros no tuviéramos nada que necesitara el perdón del Padre, por humildad incluso nosotros los Sin Culpa, pedimos el perdón del Padre para afrontar, perdonados, absueltos incluso de un suspiro, dignamente nuestra Misión.

Para enseñaros que cuanto más se está en gracia de Dios más bendecida y fructuosa resulta la Misión; para enseñaros el respeto a Dios y la humildad.

Ante Dios Padre aun nuestras dos perfecciones de Hombre y de Mujer se sintieron nada y pidieron perdón, como también pidieron el “pan de cada día”.

¿Cuál era nuestro pan? ¡Oh!, no el que amasaron las manos puras de María, cocido en el pequeño horno, para el cual yo muchas veces había recogido haces y manojos de leña, que es también necesario mientras se está en esta Tierra. 

NO ESE PAN, sino que “nuestro” pan cotidiano era el de llevar a cabo, día a día, nuestra parte de Misión.

Que Dios nos la diera cada día, porque llevar a cabo la Misión que Dios da es la alegría de “nuestro” día.

María ora con Jesús. Es Jesús quien os justifica, hijos.

Soy Yo quien hace aceptables y fructuosas vuestras oraciones ante el Padre.

Yo he dicho: “Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, Él os lo concederá”, y la Iglesia acredita sus oraciones diciendo: “Por Jesucristo Nuestro Señor”.

CUANDO ORÉIS, UNÍOS SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE, A MÍ.

Yo rogaré en voz alta por vosotros, cubriendo vuestra voz de hombres con la mía de Hombre – Dios.

Yo pondré sobre mis manos traspasadas vuestra Oración y la elevaré al Padre. Será hostia de valor infinito.

Mi Voz, fundida con la vuestra, subirá como beso filial al Padre. Y la púrpura de mis heridas hará preciosa vuestra Oración.

Estad en Mí si queréis tener al Padre en vosotros, con vosotros, para vosotros.

INICIANDO LA MISION 

El Bautismo de Jesús.

En una llanura despoblada de vegetación y de casas. No hay campos cultivados, y si muy pocas y raras plantas reunidas aquí o allá en matorrales, en los sitios en que el suelo está por debajo menos quemado.

Hay un río de orillas muy bajas, que corre lentamente también de Norte a Sur. Por el movimiento lentísimo del agua comprendo que no debe haber desniveles en su lecho y que fluye por una llanura tan achatada que constituye una depresión.

El movimiento es apenas suficiente para que el agua no se estanque formando un pantano.

El agua es poco profunda, cuando mucho metro y medio, transparentándose el fondo.  

Es de un azul ligeramente verde hacia las orillas, donde por la humedad del suelo, hay una faja tupida de hierba que alegra la vista, cansada de la desolación pedregosa y arenosa de cuanto se le extiende delante.

Es el valle del Jordán y el espacio desolado es el desierto de Judá.

En la lejanía, colinas y en una de las orillas del río, hay bastante gente:  Hay muchos hombres, vestidos de diversas formas.

Algunos parecen gente del pueblo, otros ricos; no faltan algunos que parecen fariseos por el vestido ornado de ribetes y galones.

Entre todos ellos, en pie sobre una roca, está el Bautista. Habla a la multitud con bastante aspereza.

Jesús llamó a Santiago y a Juan “los hijos del trueno”… ¿Cómo llamar entonces a este vehemente orador?

Juan Bautista merece el nombre de rayo, avalancha, terremoto…

¡Gran ímpetu y severidad, manifiesta, efectivamente, en su modo de hablar y en sus gestos!

Habla anunciando al Mesías y exhortando a preparar los corazones para su venida, extirpando de ellos los obstáculos y enderezando los pensamientos.

Es un hablar vertiginoso y rudo.

El Precursor no tiene la mano suave de Jesús sobre las llagas de los corazones. Es un médico que desnuda y hurga y corta sin miramientos.

Las palabras que relatan los Evangelios resuenan ampliadas en impetuosidad, mientras Jesús se acerca a lo largo de un senderillo que va por el borde de la línea herbosa y umbría que sigue el curso del Jordán.

Este rústico sendero ha sido hecho por las caravanas y las personas que durante años y siglos lo han recorrido para llegar a un punto donde, por ser menos profundo el fondo del río es fácil vadearlo.

 El sendero continúa por el otro lado del río y se pierde entre la hierba de la orilla opuesta.

Jesús está solo. Camina lentamente acercándose, a espaldas de Juan.

Se aproxima sin que se note y va escuchando la voz de trueno del Penitente del desierto, como si fuera uno de tantos que iban a Juan para que los bautizara y a prepararse a quedar limpios para la venida del Mesías.

Nada le distingue a Jesús de los demás.

Parece un hombre común por su vestir; un señor en el porte y la hermosura física que lo caracteriza, mas ningún signo divino lo distingue de la multitud.

Pero diríase que Juan ha sentido una emanación de espiritualidad especial.

Se vuelve y detecta inmediatamente su fuente. Baja impetuosamente de la roca que le servía de púlpito y va deprisa hacia Jesús, que se ha detenido a algunos metros del grupo apoyándose en el tronco de un árbol.

Jesús y Juan se miran fijamente un momento.

Jesús con esa mirada suya azul tan dulce; Juan con su ojo severo, negrísimo, lleno de relámpagos.

Los dos, vistos juntos, son antitéticos. Altos los dos — es el único parecido — son muy distintos en todo lo demás.

 Jesús, rubio y de largos cabellos ordenados, rostro de un blanco marmóreo, ojos azules, atavío sencillo pero majestuoso.

Juan, hirsuto, negro: negros cabellos que caen lisos sobre los hombros (lisos y desiguales en largura); negra barba rala que le cubre casi todo el rostro, sin impedir con su velo que se noten los carrillos ahondados por el ayuno;

negros ojos febriles; oscuro de piel, bronceada por el sol y la intemperie; oscuro por el tupido vello que lo cubre.

Juan está semidesnudo, con su vestidura de piel de camello (sujeta a la cintura por una correa de cuero), que le cubre el torso

cayendo apenas bajo los costados delgados y dejando descubiertas las costillas en la parte derecha, esas costillas cubiertas por el único estrato de tejidos que es la piel curtida por el aire.

Parecen un salvaje y un ángel vistos juntos.

Juan, después de escudriñarlo con su ojo penetrante, exclama:

–      He aquí el Cordero de Dios. ¿Cómo es que viene a mí mi Señor?.

Jesús responde lleno de paz:

–      Para cumplir el rito de penitencia.

–      Jamás, mi Señor. Soy yo quien debe ir a ti para ser santificado, ¿Y Tú vienes a mí?

Y Jesús, poniéndole una mano sobre la cabeza, porque Juan se había inclinado ante Él, responde:

–      Deja que se haga como deseo, para que se cumpla toda justicia y tu rito sea inicio para un más alto misterio y se anuncie a los hombres que la Víctima está en el mundo.

Juan lo mira con los ojos dulcificados por una lágrima y le precede hacia la orilla.

Allí Jesús se quita el manto, la túnica y la prenda interior quedándose con una especie de pantalón corto; luego baja al agua, donde ya está Juan.

Que lo bautiza vertiendo sobre su cabeza agua del río, tomada con una especie de taza que lleva colgada del cinturón y que parece como una concha o una media calabaza secada y vaciada.

Jesús es exactamente el Cordero. Cordero en el candor de la carne, en la modestia del porte, en la mansedumbre de la mirada.

Mientras Jesús remonta la orilla y después de vestirse, se recoge en Oración.

Juan lo señala ante las turbas y testifica que lo ha reconocido por el signo que el Espíritu de Dios le había indicado como señal infalible del Redentor.

Dice Jesús:

Juan no tenía necesidad del signo para sí mismo. Su espíritu, presantificado desde el vientre de su madre, poseía esa vista de inteligencia sobrenatural que habrían poseído todos los hombres sin la Culpa de Adán.

Si el hombre hubiera permanecido en gracia, en inocencia, en fidelidad para con su Creador, habría visto a Dios a través de las apariencias externas.

En el Génesis se lee que el Señor Dios hablaba familiarmente con el hombre inocente y que éste no desfallecía ante aquella Voz y no se equivocaba al discernirla.

Era destino del hombre VER Y ENTENDER A DIOS, justamente como un hijo con su padre.

Después vino la Culpa, y el hombre ya no se ha atrevido a mirar a Dios, ya no ha sabido ni ver ni comprender a Dios. Y cada vez lo sabe menos.

Pero mi primo Juan, quedó limpio de la culpa cuando la Llena de Gracia se inclinó amorosa a abrazar a Isabel, un tiempo estéril, entonces fecunda.

El pequeñuelo saltó de júbilo en su seno, sintiendo caérsele de su alma la escama de la culpa, como costra que cae de una llaga que sana.

El Espíritu Santo, que había hecho de María la Madre del Salvador, comenzó su obra de salvación, a través de María, vivo Sagrario de la Salvación encarnada,

sobre este niño que había de nacer destinado a unirse a mí, no tanto por la sangre, cuanto por la Misión que hizo de nosotros como los labios que forman la palabra.

Juan los labios, Yo la Palabra.

Él el Precursor en el Evangelio y en la suerte del martirio; Yo, quien perfeccionaba con mi divina perfección, el Evangelio comenzado por Juan y el martirio por la defensa de la Ley de Dios.

Juan no tenía necesidad de ningún signo. Pero la cerrazón de los demás lo requería.

¿En qué habría fundado Juan su aserción, sino sobre una prueba innegable que los ojos y oídos de los tardos hubieran percibido?

Tampoco Yo tenía necesidad de bautismo. Pero la sabiduría del Señor había juzgado que ése era el momento y el modo del encuentro.

E induciendo a Juan a salir de su cueva del desierto y a mí a salir de mi casa, nos unió en esa hora para abrir sobre mí los Cielos de donde habría de descender Él mismo,

Paloma divina, sobre aquel que bautizaría a los hombres con tal Paloma, y el anuncio, más potente que el angélico, porque provenía del Padre mío: “Éste es mi Hijo muy amado con quien me he complacido”.

Para que los hombres no tuvieran disculpas o dudas en seguirme o en no seguirme.

Las manifestaciones del Cristo han sido muchas. La primera, después del Nacimiento, fue la de los Magos; la segunda, en el Templo; la tercera, en las orillas del Jordán.

Después vinieron las infinitas otras que os daré a conocer, porque mis milagros son manifestaciones de mi Naturaleza Divina, hasta las últimas de la Resurrección y Ascensión al Cielo.

Mi patria quedó llena de mis manifestaciones. Como semilla esparcida los cuatro puntos cardinales, llegaron a todo estrato y lugar de la vida:

a los pastores, a los poderosos, a los doctos, a los incrédulos, a los pecadores, a los sacerdotes, a los dominadores, a los niños, a los soldados, a los hebreos, a los gentiles.

También al presente se repiten. Pero — como entonces — el mundo no las acoge.

No sólo esto, sino que no acoge las actuales y olvida las pasadas. Pues bien, Yo no desisto. Yo me repito para salvaros, para conduciros a la Fe en mí.

Al mostraros AHORA el Evangelio Es un intento más fuerte de atraer a los hombres hacia Mí. A todos doy el modo de desear conocerMe.

Y si no sirviera aún y cuales crueles niños arrojasen el don sin comprender su valor, a vos quedará mi don y a ellos mi enojo.

Podré una vez más, pronunciar la antigua  recriminación:

Hemos tocado y no habéis bailado, hemos entonado lamentos y no habéis llorado”.

Pero no importa, dejemos que los inconvertibles acumulen sobre su cabeza los tizones ardientes y volvámonos hacia las ovejas que tratan de conocer al Pastor, que soy Yo y tú el cayado que las conduce a Mí.

EL CARISMA DE SANACIÓN 1


IMITAR AL MAESTRO, ES EL EJEMPLO QUE SALVA

En la casa de Cafarnaúm, se preparan para el Sábado.

Mateo, que cojea todavía, recibe a los compañeros.

Les brinda agua y frutas frescas. Les pregunta sobre las misiones.

Pedro arruga la nariz al ver que hay fariseos vagabundeando cerca de la casa.

Y dice:

–        Tienen ganas de amargarnos el Sábado. Quisiera ir al encuentro del Maestro y decirle que se vaya a Betsaida, para que éstos se queden con un palmo de narices.

Andrés le pregunta:

–      ¿Y crees que el Maestro lo haría?

Y Mateo observa:

–       Además… En la habitación de abajo está el pobre infeliz que lo espera.

Pedro insiste:

–       Podríamos llevarlo en la barca a Betsaida y yo o cualquier otro ir al encuentro del Maestro, que hoy regresa de Corozaím.

Como Felipe tiene a su familia en Betsaida y nada le daría más gusto, dice entusiasmado:

–      Pues vamos…

Pedro agrega:

–       ¡Tanto más que estáis viendo cómo han reforzado la guardia con escribas! Vamos sin perder tiempo. Vosotros con el enfermo, pasáis por el huerto y salís por atrás de la casa.

Yo llevo la barca hasta el pozo de la higuera y Santiago hará lo mismo. Simón Zelote y los hermanos de Jesús, irán al encuentro del Maestro.

Judas de Keriot grita:

–        ¡Yo no voy con el endemoniado!

–       ¿Por qué? ¿Tienes miedo de que se te pegue el demonio?

–        No me hagas enojar, Simón de Jonás. Dije que no voy y no voy.

–        Ve con los primos al encuentro de Jesús.

–         No.

–         ¡Uf! Ven en la barca.

–         No.

–         En resumidas cuentas… ¿Qué es lo que quieres? Eres siempre el de los obstáculos…

–        Quiero quedarme en donde estoy. No temo a nadie y no me escapo. Por otra parte, el Maestro no estaría contento con ello.

Sería causa para otro sermón de reproche y no me lo quiero merecer por vuestra culpa. Id vosotros. Yo me quedaré a informar…

Pedro grita:

–        ¡Así no! Todos o nadie.

Zelote, que estaba mirando hacia el camino, dice muy serio:

–        Entonces nadie. Porque el Maestro ya está aquí. Vedlo que se acerca.

Pedro disgustado, rezonga entre la barba y va a encontrar a Jesús con los demás.

Y después de los saludos le dicen del endemoniado ciego y mudo que con los familiares le esperan desde hace mucho tiempo.

Mateo explica:

–          Está como inerte. Se echó sobre unos sacos vacíos y de allí no se ha movido. Los familiares tienen confianza en Ti. Ven a tomar algo y luego lo curarás.

Jesús objeta:

–          No. Voy al punto donde está él. ¿En dónde?

–          En la habitación de abajo, cerca del horno. Allí lo puse junto con sus familiares. Porque hay muchos fariseos y también escribas que parecen estar al asecho.

Pedro refunfuña:

–         Es cierto. Y sería mejor no darles gusto.

Jesús pregunta:

–        ¿No está Judas de Simón?

Pedro vuelve a rezongar:

–         Se quedó en casa. Siempre hace lo que otros no hacen.

Jesús lo mira pero no reprende.

Se apresura a ir a la casa. Saluda a Judas, que parece muy ocupado en acomodar los trastes.

Jesús dice:

–          Sacad al enfermo.

Un fariseo extraño a Cafarnaúm, replica:

–        No es un enfermo. Es un endemoniado.

–        Es siempre una enfermedad del espíritu…

–        Le ha impedido el ver y el hablar.

–        La posesión es siempre una enfermedad del espíritu, que se extiende a los miembros y a los órganos. Si me hubieses dejado terminar; hubieras sabido que me refería a esto.

También la fiebre está en la sangre cuando uno se enferma. Y luego, a través de la sangre, ataca las diferentes partes del cuerpo. 

Por eso para usar del Carisma de Sanación con éxito, debemos averiguar DÓNDE está el problema.

Ahora hay muchos enfermos, con la POSESIÓN DIABÓLICA PERFECTA, como la de Judas. 

El fariseo no puede replicar más y se calla.

Llevan al endemoniado ante Jesús.

Se ve inerte y aniquilado.

La gente se agolpa, junto con los notables de Cafarnaúm, los fariseos, escribas, Jairo y un centurión romano, con otros gentiles.

Cuando “vemos” cuales son los demonios autores del tormento y con el Don de ciencia infusa, también conocemos cómo entraron…

Haciendo el ademán de imperio, Jesús ordena:

–        ¡En Nombre de Dios, deja las pupilas y la lengua de éste! Lo quiero. Sal de ésta criatura. Ya no te es lícito tenerla. ¡Largo!

El milagro se desenvuelve con un grito de rabia del demonio…

Y termina con uno de alegría del liberado que exclama:

–        ¡Hijo de David! ¡Hijo de  David! ¡Santo Rey!

Jesús comisiona a los apóstoles
14. Por último, estando a la mesa los once discípulos, se les apareció y les echó en cara su incredulidad y su dureza de corazón, por no haber creído a quienes le habían visto resucitado.
15. Y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación.
16. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.
17. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas,
18. agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.»
La ascensión
19. Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios.
20. Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.

Un escriba pregunta:

–       ¿Cómo supo que fue Él quien lo curó?

Otro fariseo contesta:

–       ¡Si todo es una comedia!

–       ¡Esta gente ha sido pagada para representarla! –contesta uno más alzando los hombros.

Jairo el sinagogo replica:

–      ¿Quién le pagó? ¿Se puede saber?

–       Tú también.

–       ¿Con qué fin?

–       Para hacer célebre Cafarnaúm.

–       No envilezcas tu inteligencia, diciendo estupideces. Y tu lengua, ensuciándola con mentiras. Sabes que no es verdad. Y deberías comprender que estás repitiendo una sandez.

Lo que sucedió aquí, ha sucedido en muchas partes de Israel. ¿Habrá siempre quién pague?

Yo no sabía que la plebe fuese tan rica, pues es la única que ama al Maestro.

–        Tú eres el sinagogo y lo amas.

–        Allí está Mannaém, el hermano de Herodes. En Bethania está Lázaro, el hijo de Teófilo.

–       Ellos no pertenecen a la plebe.

–       Pero ellos y yo somos honestos. No engañamos a nadie y menos en asuntos de creencia. No nos lo permitimos, pues tememos a Dios y a Él le agrada la honestidad.

Los fariseos le dan la espalda a Jairo y atacan a los familiares del curado:

–        ¿Quién os dijo que viniesen aquí?

–         Muchos que fueron sanados.

–         ¿Qué os dieron?

–        ¿Darnos? La seguridad de que Él lo sanaría.

–        ¿Pero de veras estaba enfermo?

–         ¡Oh, cabezas fraudulentas! ¿Pensáis que todo esto fue una pantomima? Si no nos creéis vayan a Gadara y preguntad por la desgracia de Anna de Ismael.

Se arma una discusión entre los que creen y  los que no creen.

Un escriba dice desdeñoso:

–       Pero no aumentéis el fanatismo del pueblo con vuestras afirmaciones.

–       ¿Y qué es entonces, según vosotros?

–       ¡Un Belzebú!

Varios gritan al mismo tiempo:

–       ¡Lenguas de víboras!

–       ¡Queréis quitarnos la alegría del Mesías!

–       ¡Blasfemos!

–       ¡Usureros!

–       ¡Ruina nuestra!…

Y se enciende más la disputa.

Jesús que había ido a la casa a beber un poco de agua, se asoma al umbral a tiempo para oír la necia acusación farisea:

–        Este es un Belcebú, porque los demonios lo obedecen. 

–        El gran Belcebú, su padre le ayuda y es con su poder que arroja a los demonios.

Jesús se acerca derecho y severo; pero tranquilo. Se detiene frente al grupo de escribas y fariseos.

Los mira agudamente y les dice:

–         Aún en la tierra vemos que un reino dividido en partidos contrarios, se debilita internamente…

Y en un larguísimo discurso habla de la astucia y la maldad de Satanás que vive para ‘robar, dañar, mentir, ofender, meter confusión, destruir…’

Del pecado contra el Espíritu Santo y de la posesión diabólica. 

NUESTRA MISIÓN ESTÁ PRIMERO

Casi ha terminado cuando dicen a Jesús:

–         Maestro, están tu Mamá y tus hermanos.

–         Da orden de que se aleje la gente, para que puedan acercarse a Ti, pues tienen una razón importante que los obligó a venir a buscarte.

21. Otro de los discípulos le dijo: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.» 22. Dícele Jesús: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.» MATEO 8

Jesús levanta su cabeza y ve el rostro angustiado de María que lucha por no llorar, mientras que José de Alfeo, le habla irritado con gestos enérgicos.

Y la cara de Simón, claramente afligida y disgustada…

Pero Jesús no sonríe y no da ninguna orden.

Deja a la Afligida en su dolor y a sus primos, donde están.

Mira a la multitud y responde a los apóstoles que están cerca y que tratan de hacer valer la sangre sobre el deber.

Solamente dice:

–       ¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis hermanos?

Gira los ojos. Hay severidad en su rostro, que palidece por la violencia que debe hacerse a Sí Mismo, para colocar el deber sobre el afecto y la sangre.

Y lograr negar su unión con su Madre, para servir al Padre.

Señala con un largo ademán a la multitud que se aprieta a su alrededor.

–      He aquí mi madre. He aquí a mis hermanos. Los que hacen la voluntad de Dios, son mis hermanos y hermanas, son mi madre. No tengo otros.

Los míos serán esto si cumplen la Voluntad Divina y con mayor perfección que cualquier otro;

en hacer la voluntad de Dios hasta el sacrificio total de cualquier otro querer o voz de sangre y de afectos.

La multitud ruge como un mar agitado por el viento.

Estaban al acecho por si curaba en Sábado.

Los escribas son los primeros en huir diciendo:

–        ¡Es un demonio! ¡Reniega hasta de su sangre!

Los parientes, hermanos de Judas Tadeo y Santiago de Alfeo, se adelantan:

–        ¡Es un loco!

–        ¡Tortura hasta a su madre!

Los apóstoles:

–       En verdad que en esta palabra concentra todo el heroísmo.

La multitud dice:

–       ¡Cómo nos ama!

A duras penas, María con José y Simón, se abren paso.

María toda dulzura. José, todo rabia. Simón, todo turbado.

Llegan hasta Jesús.

José al punto lo ataca:

–        Eres un loco. Ofendes a todos. No respetas ni siquiera a tu Madre. Pero ahora estoy aquí y te lo impediré. ¿Es verdad que vas de acá para allá como trabajador?

Si es verdad, ¿Por qué no trabajas en tu carpintería, para alimentar a tu Madre?

¿Por qué mientes diciendo que tu trabajo es la predicación? Ocioso e ingrato que eres; si luego vas a buscar en casa ajena un trabajo remunerado. ¡Responde!

Jesús se vuelve.

Toma de la mano al niño, lo levanta sosteniéndolo por las axilas y dice:

–        Mi trabajo fue para dar de comer a este inocente y a su familia. Y persuadirles de que Dios es Bueno. Se predicó a Corozaím la humildad y la caridad.

Y no sólo a Corozaím, sino también a ti José, hermano injusto. Te perdono porque sé que la sierpe te mordió. 

Con el Don de DISCERNIMIENTO, Jesús SABE lo que Satanás hizo a través de Judas y ahora TAMBIÉN TRATA DE IMPEDIR  que realice su MISIÓN.

Te perdono a ti también, Simón inconstante. A mi Madre no tengo nada que perdonar, ni Ella a Mí, porque juzga con justicia. Que el mundo haga lo que quiera.

Yo hago lo que Dios quiere. Y con la bendición del Padre y mi Madre soy más feliz; que si todo mundo me aclamase como Rey suyo.

Satanás siempre NOS ATACA o nos obstaculiza con lo que más amamos.

Ven Madre, no llores. Ellos no saben lo que hacen. Perdónalos.

María dice:

–        ¡Oh, Hijo! ¡Yo sé! Tú sabes. No hay nada que decir…

–         No hay otra cosa qué decir, más que: ‘Idos en paz.’

Jesús bendice a la multitud y tomando de la mano a María, sube la escalera…

 

LA CIENCIA DE LA MUERTE 2


1RESURRECCION

LA CONVERSION ES LA RESURRECCIÓN DEL ESPÍRITU  

Jesús llevó su Amor a empurpurarse con su Sangre sobre la cima del Calvario y ahí esplende, para recordarnos que fuimos hechos para el Cielo.

Y relampaguea para llamarnos a Sí. Para volver a grabar el Nombre Santo de Jesucristo, sobre el altar de nuestro corazón sin Dios y sobre el templo profanado de nuestra mente.

Para consagrarlos al Dios Verdadero con un verdadero culto a Dios.

Hay que amar, alabar, cantar, invocar, bendecir, CREER en el Nombre Bendito de Jesús.

EL ARREPENTIMIENTO ES EL DOLOR DE HABER CAUSADO DAÑO.

“Yo Soy el Señor Dios Tuyo.”

Pareciera que el dedo de Dios haya escrito esta sentencia en todo lo creado.

El pecador trata de ahogar este grito de la conciencia.

Pero siempre llega el momento en que en medio de la ebriedad y del placer. En el ajetreo del trabajo, en el reposo de la noche, en el paseo solitario, en el vacío de Dios, le reprocha:

Sufres porque has convertido en dios a esta carne que ávido besas; este oro que avaro acumulas; este odio que carcome tu existencia, con el ansia de venganza.

Dios es Paz.

El que quiere recuperarla, debe escombrar la mente, el corazón, la carne; de todo lo que no es paz y causa turbación.

EL PECADO ES UNA MALDICIÓN, que atrae la Justicia Divina. 

El arrepentimiento quita el anatema cuando es sincero.

Cada hombre debe examinarse con sinceridad y entonces sabe en dónde ha errado.

De Dios nadie puede hacer burla.

El alma que se acerca a Él con humildad, obtiene su Perdón.

NO HAY ARREPENTIMIENTO

Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra, SÍ.

MIENTRAS DURE EL DESEO POR EL OBJETO POR EL QUE PECAMOS.

Dios no perdona a quién no se arrepiente, porque es necesario limpiar el corazón para obtener gracias…

Y las excusas no se pueden perdonar.

EL MAL NO BASTA NO HACERLO.

TAMBIÉN ES NECESARIO NO DESEAR HACERLO.

Por eso Jesús dijo: “Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió con ella adulterio en su corazón.”

Porque el pecado a los ojos de Dios es un delito realizado, cuando hay deleite alimentando pensamientos de adulterio, se es adúltero;

De homicidio, homicida; de traición, traidor; etc.

Jesús vino para salvar a los pecadores y cada alma que se arrepiente y se convierte; es una justificación para la tremenda humillación a que se sometió el Infinito al tomar forma humana.

Porque en la llama del arrepentimiento, el alma se ofrece amando a la Flama del Amor Divino, que la absuelve y la absorbe dentro de Sí Mismo.

El hombre es débil y cuando peca por lo sorpresivo de los ataques de Satanás, Dios le perdona si surge en él un arrepentimiento sincero y la voluntad de no pecar más.

PORQUE QUIÉN ES REALMENTE FIEL Y AMA A DIOS, NO SE DOBLEGA A LAS PASIONES,

NI LO QUEMA EL FUEGO DE SATANÁS,

YA QUE EL PECADO LE REPUGNA.

Y cuando amamos a Dios con todo nuestro ser, no pecamos.

Porque el pecado es un dolor que se da a Dios.

Quién ama verdaderamente no quiere lastimar jamás al Amado, ni con el más mínimo dolor.

Para el pecador arrepentirse significa abandonar su vida de pecado,

Postrado ante la Cruz en la que has muerto y a la que yo también te he condenado. Sólo puedo decirte hoy que lo siento, que te amo y te pido perdón por mis errores y te pido perdón por mis pecados. Perdóname Señor, HOY ME ARREPIENTO, Perdóname Padre mío por mi maldad, perdóname Señor, por mis errores, perdóname señor por mis pecados. PERDÓNAME SEÑOR, HOY ME ARREPIENTO, PERDÓNAME MI DIOS, CRUCIFICADO.

Y volverse hacia Dios por el camino de la Oración y la Penitencia.

Los pecadores son los muertos del espíritu y cuando el hombre atiende el llamado de Dios y se arrepiente, se verifica el milagro anunciado por Jesús.

Y los que escuchan y atienden su llamada, se levantan de su tumba espiritual y resucitan a la verdadera Vida.

NO HACER EL MAL, NO ES SUFICIENTE PARA ESCAPAR DEL INFIERNO.

El poder de Dios arranca de la esclavitud del pecado, pero el arrepentimiento debe llevar a la conversión.

Es decir, al deseo continuo de conocer, amar y pertenecer, cada vez más a Dios; buscando hacer siempre la Voluntad Divina.

Y el Reino de Dios llega al corazón que acepta la Ley que vino de los Cielos a través del Evangelio de Jesús, porque al practicarla el hombre se convierte en ciudadano del Reino.

LA CONVERSIÓN DEBE VIVIRSE TODOS LOS DIAS.

Para el cristiano, convertirse significa despertarse cada día, con el deseo ferviente de ser mejor que el día anterior,

de pertenecer más a Dios y amarle cada vez más, limando las imperfecciones.

Tratando de conquistar con el heroísmo y la voluntad, estratos más elevados de la perfección.

Conquistando la salvación con todas las potencias y poniendo en juego todos los dones recibidos de la Gracia de Dios.

LA RESURRECCIÓN MORAL Y ESPIRITUAL.

La salvación se encuentra en el Evangelio.

Aceptando todas sus verdades espirituales, practicando una auténtica caridad.

No se puede conciliar el Reino de Dios, con el Reino de Satanás.

No es posible dar gusto al mismo tiempo a la carne y al espíritu.

ES INDISPENSABLE EL ESCOGER. 

Él se ha dado a Sí Mismo dejando el seno del Padre, para hablar a los hombres.

Se ha humillado Él, Dios; a morir como un malhechor, para lavar nuestro corazón y volverlo capaz de acoger a Dios.

Él ha dado el Paráclito para que fuese Maestro en el conocimiento de su Doctrina de Caridad, pureza, bondad, humildad.

JESÚS LLAMA: 

 “¡Venid! Mis brazos están abiertos. Mi boca tiene besos de perdón y mi Corazón tiene Tesoros de Amor. Dejad las riquezas injustas y venid a Mí, Soy la Riqueza Verdadera.

Dejad los goces indignos y venid a Mí, Gozo Verdadero. Yo Soy el Dios de la Paz. Todo Dolor en Mí se calma. Todo peso se vuelve ligero.

Venid. Dejad aquello que mata y que muere. Aquello que hace daño. Aquello que quiere el Mal. Ayudadme a rechazar al infierno en el Infierno y a abriros el Cielo.

Venid a Mí que os amo. Ayudadme con vuestra voluntad. La quiero para actuar. No porque yo la necesite, sino porque es necesaria para vosotros, para merecer el Reino.

Yo puedo darles todo si venís a mi Corazón y no de manera humana, sino sobrehumana, eterna, inefablemente dulce.

No les digo que no conoceréis el Dolor, lo he conocido Yo que Soy Dios.

Pero les digo:

tu dolor se volverá suave si lo sufres sobre mi Corazón. Todo dolor en Mí se calma”

El llamado a la conversión, es el llamado a la Vida, a la resurrección del espíritu.

Y esto solo puede suceder aquí en la Tierra, en este momento, mediante un milagro de gracia.

Solo aquí, en nuestro único día.

La respuesta la tenemos nosotros con nuestra voluntad.

EL QUE LO AMA DE VERDAD Y QUIERE AMARLO SIEMPRE MÁS

SE LIBERA DE LAS CADENAS DEL ERROR Y DEL PECADO Y LE DA EL ‘’.

HAY QUE DAR EL PRIMER PASO Y DECIR A JESÚS: ‘SEÑOR. VENGO A TI.’

Y A SATANÁS: ‘ALÉJATE DE MÍ. YO NO TE PERTENEZCO’.

PREPARACIÓN A LA MUERTE

La muerte es inevitable. Entró en el mundo como consecuencia inmediata del Pecado. Nadie ama la muerte, sobretodo sí es dolorosa, sí es prematura e inmerecida. Nadie la ama.

Y sin embargo, todos debemos morir. Por eso se debe mirar a la muerte con la misma serenidad, con que se mira todo lo que debe terminar.

Si pedimos a Dios poder amarla, avanzaremos velozmente en el camino de la perfección.

Dios desea estar con sus creaturas y las creaturas debieran desear estar con Él.

            La contemplación de la Muerte es Escuela de Vida.

Si vivimos con santidad, la muerte se convierte en esto:

Separación temporal del cuerpo, del espíritu, para después resucitar triunfalmente para siempre, reunidos y felices en Dios.

Todos nacemos desnudos. Todos morimos y somos destinados a la corrupción.

Como se nace, reyes o pordioseros, así se muere. Es solo la envoltura superficial de lo ostentoso, lo que permite una diferencia entre uno y otro.

Pero lo esencial, el ser humano, no deja de ser carne muerta.

Despojos cuyo destino final es la destrucción. No es así lo incorruptible: el alma.

EN LA HORA DE LA MUERTE

La Cruz de la muerte es la última cruz del hombre y tiene dos brazos. Uno es la Cruz de Jesús y el otro el nombre de María.

Entonces la muerte sucede  en la paz de los liberados también de la cercanía de Satanás, porque estas son las dos cosas que el maldito no soporta.

Todos vamos a morir y esto nunca hay que olvidarlo, si queremos salir victoriosos de la extrema insidia que nos odia infinitamente.

El grito que salva porque nunca se le invoca inútilmente, es el Nombre de Jesús.

El vela en espera de ser llamado y acude pronto, pues ante el Nombre de Jesús, tiemblan de alegría los Cielos y de terror los Abismos.

Y SE OBRAN LOS MILAGROS… 

Sólo los hijos desamorados e imprudentes esperan el último momento, para llamarlo.

Satanás vela para apoderarse de las almas, como un ladrón que ataca de repente.

 

El mundo está lleno de muertes repentinas y es uno de los productos de nuestra manera de existir.

Hemos multiplicado los placeres y la muerte. El saber y la muerte.

Hay que luchar para que el sol quemante de nuestra carnalidad, no nos vuelva irreconocibles a los ojos de Dios y repelentes ante Él.

Hay que vencer, pidiéndole a Dios que nos ayude en nuestra voluntad de ser buenos y con un ferviente deseo de complacerlo. A Él le basta con esto.

Quién hace esto, hace todo. Porque Dios es nuestro refugio contra Satanás que trata de impedírnoslo.

Por eso hay que arder en el amor de Dios. El pecado nos ha enfermado.

Jesús vino por los enfermos y los pecadores.

Las fiebres pueden conocer sus caricias. Nuestros sudores, su Sudario. Nuestras agonías, sus brazos para sostenernos. Nuestras angustias, su Palabra.

Y la carne, fiera enloquecida; cuando se pierde se encuentra la Vida.

Los que están enfermos  por haber traicionado la Ley de Dios y servido a la carne, pueden encontrar alivio, Jesús no se cansa de salvar.

Él es el único que sufre y vela con nosotros. Sonríe a nuestras esperanzas y en canto el Padre lo quiere, las convierte en realidad.

Para los que tienen el decreto de muerte, Él toma a los que tiemblan frente al Misterio de la Muerte y que lo llaman.

Él trasforma las tinieblas en Luz, el dolor en alegría y nos toma de la mano.

Él conoce la muerte. La ha conocido antes que nosotros.

Él sabe que es solo un instante y que Dios aturde los sentidos sobrenaturalmente, para no dejar al alma sola en la lucha extrema.

Hay que confiar y mirarlo solo a Él.

Y cuando Él está con nosotros y su Amor y su Sangre nos cubren, ya no hay miedo para el encuentro con Dios.

Y así se gana el Combate Final.

VIVIR MURIENDO

El que quiere vivir por el espíritu y quiere llevar a otros a que vivan la misma vida, debe posponer la carne; casi matarla, para cuidar solo del espíritu.

El hombre debe pasar por una autogénesis a una segunda creación. Volver a crearse y hacer que el espíritu reine hasta llegar a la perfección.

Por eso hay que llorar por las culpas, pero ¡Hay que levantarse!

No siendo muertos vivos y formar parte en el futuro, de los eternos condenados.

El amor es el factor más potente que Jesús nos da en anticipo, para estimular un cambio.

El hombre es como un niño que aprende a hacerse adulto e independiente de la ayuda de otros, precisamente como lo necesita un incapaz que debe ser ayudado en todo;

para crecer, nutrirse caminar y lo auxilia el que ya está formado, habiendo alcanzado la edad perfecta en el cuerpo, en el intelecto, en el espíritu.

Y Jesús hace de ‘madre’ para hacer del hombre ‘infante espiritual’, un adulto de la estirpe selecta, un regio sacerdote, una hostia viviente, que continuamente se ofrece a Dios como Cristo, con Cristo, por Cristo,

a fin de continuar el Sacrificio Perpetuo que se ha iniciado con Cristo y que terminará hasta el Fin de los Siglos.

Y la leche que nos nutre, es su Caridad.

Verdaderamente los hombres han sido redimidos por el Amor, antes que por la Sangre y que la Muerte del Hijo de Dios.

Y es su Amor el que da la madurez necesaria, para que el alma aprenda a ser vino y hostia, consagrados a su Amor.

El hombre es un ser que solo delante del holocausto, se rinde. Jesús obtuvo su triunfo, después de la Muerte.

Y lo mismo es para sus discípulos.

Para ser harina de hostias, es necesario saberse despojar de todas las impurezas por el Amor.

Ninguna otra cosa como el Amor, es absoluta en operar esta depuración de la personalidad, para volverla apta para vivir en el Cielo.

Pero después de tanto dolor, toda la amargura que se vive por amor a nuestro Rey, la encontraremos convertida en dulzura.

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

Todas las heridas con las que seamos afligidos, serán gemas eternas. ¡Todo el dolor será júbilo!

El tiempo pasa y todo instante pasa. Solo queda Dios y con Él, su Eternidad.

Cuando se piensa en esto, se anhela el Dolor como el aire para respirar.

La uva es más dulce, cuanto más madura es y más madura es, cuanto más sol agarra.

El dueño de la viña no cosecha su uva para hacerla vino, si no está bien madurada.

Y para que madure. La poda de modo que el sol pueda descender y circular entre racimo y racimo.

Y hacer de los granillos ásperos y verdes, otras tantas perlas de líquido azucarado.

En el otoño, después de tanto sol y tanta podadura, las uvas están bellas y útiles al hombre.

Dios es el Sol y las almas-víctimas, la viña donde debe formar el Vino Eterno.

Dios es el Sol y el Viñador.

Las circunda y las inunda con sus rayos.

Y los mortifica para que sean verdaderos sarmientos cargados de fruta y no vanos zarcillos que no sirven a nadie.

Es necesario que el Sol y el Viñador los trabajen a su completo placer en las almas.

Y ellas deben imitar a los racimos que no hacen voces de protesta, ni hacen resistencia al Sol y al Viñador.

Sino al contrario, se dejan abrir para recibir los rayos cálidos.

Se dejan medicar con líquidos apropiados.

Se dejan acomodar sin reacción alguna. Y así se hacen siempre más grandes y dulces.

Un verdadero prodigio de jugos y de belleza.

También las almas deben desear el sol y la obra del Eterno Viñador,

cuanto más se acerca para ellas la hora de la Divina Vendimia.

No están destinadas al Místico Lagar, los racimos reacios y enfermos que no han querido volverse maduros, sanos y dulces.

Y que se han escondido, para no ser curados.

Los que son dignos de la Vendimia, son los racimos que no han tenido miedo de ser podados y medicados.

Y que dócilmente se han sacrificado en sus gustos por Dios.

Cuando la Vendimia se avecina, las almas-víctimas deben aumentar sus esfuerzos, para absorber cuanto más puedan de Dios.

ÉL LOS CONVERTIRÁ EN LICOR DE VIDA ETERNA.

Deben secundar su generosidad, para secundar las Obras de Jesús.

Él quiere hacer de ellos, racimos dignos de ser puestos a los pies del Trono de Dios.

ALMAS – VÍCTIMAS.

Los CORREDENTORES tienen el deber de salvar primeramente a sus familias.

Y Jesús tiene con ellos los mismos cuidados que el Viñador tiene con las plantas haraganas.

Aunque ahora no sepan darnos las gracias, cuando lleguen a la Vida las darán,

porque la Luz les ilumina horizontes que su humanidad les vela.

Y con éstas promesas no hay que llorar, sino continuar orando, llorando y sufriendo por ellos,

en los brazos de Jesús que son más dulces que aquellos de todas las madres.

Jesús nos devolverá los seres que hemos amado, en un Reino donde la triste muerte de la Tierra no tiene acceso y donde la horrible muerte del espíritu, ya no es posible.

Las promesas de Jesús secan las lágrimas, cuando desciende esta esperanza que es Fe y bendición.

La separación es penosa, pero cuando sabemos que no es total, el dolor disminuye.

Vivir muriendo, es morir amando.

Y morir amando es seguir el camino de la Cruz.

Es amar el Calvario, el Dolor, el Sacrificio, hasta el martirio Total.

MORIR AMANDO

Amar Es morir. Amar totalmente, es morir totalmente.

Para el que ama, la muerte deja de ser Destrucción para volverse Construcción.

El que muere construye, reedifica.

El que ama se dona totalmente, con una generosidad absoluta; porque lo único que desea, es la felicidad del ser amado y su completo bienestar.

PARA EL ALMA-VÍCTIMA QUE LLEGA A AMAR A DIOS CON UN AMOR TOTAL,

LA MUERTE ES LA OFRENDA CON LA CUAL AGRADECE TODOS LOS DONES RECIBIDOS

de Aquel que murió por ella primero y obtener la sonrisa y el beso de Jesús, es la máxima de las recompensas.

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

El Amor fue el sacerdote del Calvario.

El Amor es el sacerdote del místico altar donde se realiza la inmolación total, para morir por el Dios Único y Trino,

al cual ha llegado a amar de tal forma, que la muerte no solo ha perdido su horror, sino que se ha convertido en una imperiosa necesidad, con la cual puede abrazar a su Dios,

al probarle de esta manera, como Él es más importante que su propia vida y no puede ahogar el grito de su corazón, que clama jubiloso en una triple oblación.

Morir amando es una gloria que solo puede comprender el que la prueba.

Morir amando es rendir el Verdadero Culto a Dios.

Morir amando solo se puede gozar cuando se ha aprendido la Ciencia de la Muerte y una dulzura inefable envuelve las palabras:

“Sacrifícame Señor mío y Dios mío, porque te adoro sobre todas las cosas…”

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

El Amor de Dios, el hombre lo rechaza con desprecio y en los tiempos actuales, el Amor Vilipendiado de Dios, por Justicia y Respeto de su Perfección, no puede soportar más las afrentas.

Dios llama una y otra vez por todos los medios, pidiendo que se abran los corazones a su Amor Intensísimo y que se hagan víctimas, aceptando ser consumidos, para darle alivio al Amor.

Advierte que es la hoguera de un holocausto lo que ofrece;

pero que NO HUYAN de él, los que no se han vendido a Satanás.

NINGUNO, por más pequeño y mezquino que sea por su estado de pecado debe creerse rechazado por Él.

Eso es Misericordia.

Y de las almas más miserables, puede y quiere hacer, estrellas fulgidísimas para su Cielo.

Y repite su amoroso llamado:

“YO TE AMO TAL COMO ERES, EN ESTE MOMENTO.”

            No importa los pecados que hayas cometido. Ya los he pagado Yo en la Cruz. En Ella y con los brazos abiertos, te estoy diciendo cuanto te amo.

Te estoy esperando. Arrepiéntete y conviértete. SOY TU PADRE Y TE AMO.

 Quiero darte consuelo y alivio. Venid a Mí, todos. Pobres, manchados, débiles y los haré reyes. Dadme vuestra miseria, Yo la cubriré con mi Grandeza.

Dadme vuestras tinieblas y Yo os daré mi Luz. Vuestras imperfecciones y Yo os daré mi Perfección. Vuestro egoísmo y Yo lo cubriré con mi Bondad.

¡Venid! Entrad en mi Amor y dejadlo entrar en vosotros.

Soy el Pastor que se fatiga hasta la muerte por la oveja perdida y por ella Yo he dado mi Sangre.

¡Oh, mis corderitos! No teman si muchos harapos y manchas hay en vuestros vestidos y heridas en vuestra alma.

Abrid solo el corazón y aspirad mi Amor.

Seréis justos para con Dios y para con vosotros mismos, porque daréis consuelo a Dios y a vosotros, salvación.

¡Venid! Generosos que me amáis ya. Arrastrando a los hermanos que titubean todavía.

Si en todos pido que me permitan entrar,

es para dar alivio al Amor Rechazado.

A vosotras amadísimas almas-víctimas, pido de daros totalmente a Mí.

Seréis destruidos sobre la Tierra por mi Amor vehemente, pero recreados de una gloria tan alta, como ustedes no lo pueden concebir.

¡QUÉ FULGOR TENDRÁN LAS ALMAS QUE ACOGIERON EL AMOR DE DIOS,

HASTA SER CONSUMIDAS POR ÉL!

Tendrán el Fulgor mismo de mi Amor que quedará en ellas:

Fuego y Gema eterna de Divinísimo Esplendor.  

LA CIENCIA DE LA MUERTE 1


En el Cenáculo hay unos grandes salones anexos al triclinium principal, que es donde se celebra la Eucaristía y en uno de ellos, están reunidas más de trescientas personas que han sido convocadas por el trabajo apostólico de todos los discípulos de Jesucristo.

Son personas de todas las edades, estratos sociales y razas. De hecho, son personas que sólo podrían accesar al Patio de los Gentiles, en el Templo de Jerusalén.

Mannaém, ungido por el Espíritu Santo y ordenado sacerdote por Pedro de acuerdo a los carismas recibidos, es el maestro elegido por Dios para instruir a los nuevos catecúmenos cristianos.

Muy poco queda del antiguo y regio hermano de Herodes.

Ahora es un maestro cristiano, humilde, amoroso y sencillo; al que escuchan con mucha atención los nuevos catecúmenos cristianos, que anhelan recibir las enseñanzas de su nueva religión.

Mannaém ungido por el Espíritu Santo, habla con poder y convicción:

El Misterio de la Muerte

Dios creó todo, pero la Muerte, no es obra suya. Dios no creó la Muerte. Ha sido generada por los esponsales humanos con Satanás.

Adán la generó, antes de generar a su hijo, cuando débil ante la debilidad de la Mujer pecó seducido por ella, bajo el silbido de la Serpiente y las lágrimas de los ángeles.

Pero la pequeña muerte no es un gran mal, cuando con ella cae como una hoja que ha terminado su ciclo, la carne. Al contrario, es un bien porque nos regresa a nuestro Origen, en donde un Padre nos Espera…

Y así como no ha hecho la muerte de la carne, Dios tampoco ha hecho la muerte del espíritu.

Al contrario, él mandó al Resucitador Eterno, a su Hijo Jesucristo a darnos la Vida, a los que estábamos muertos.

El milagro de Lázaro, del joven de Naím y de la hija de Jairo, fueron milagros de la pequeña muerte.

De Magdalena, Zaqueo, Dimas, etc. Todos muertos en el espíritu, Jesús hizo vivos en el Señor.

La muerte da gloria a Dios, cuando es aceptada y sufrida con santidad.

La muerte es una voluntad de Dios que se cumple, también aunque el ejecutor de ella, sea un hombre feroz que se ha vuelto árbitro de los destinos de los demás.

Y por su adhesión a Satanás, se convierte en instrumento para atormentar a sus iguales, asesinando a los mismos y siendo maldito por Dios.

La muerte es siempre la extrema obediencia a Dios, que amenazó con la muerte al hombre por su pecado. La muerte del cuerpo, es liberación del espíritu.

Nuestra vida en la Tierra no es más que una gestación para nacer a la Luz, a la Vida.

Muchos miran con horror la fosa sepulcro oscuro, donde el cuerpo que se ama con idolatría, vuelve a la verdad de su origen: Lodo.

Fango del cual se suelta una flama, una luz: EL ALMA.

Qué es lo que hace valioso al cuerpo con el espíritu, que es manifestación de Dios y ante el cual la carne es una nada despreciable.

El hombre cuida mucho de los derechos de la carne que es perecedera y mortal.

Y que solo cuando es tenida como esclava del espíritu y no dueña del espíritu, puede convertirse a su debido tiempo en regia habitante del Reino de los Cielos.

La pequeña muerte es la que nos saca de la tierra y libera nuestro espíritu de la carne.

La gran Muerte es la que mata lo inmortal: el espíritu.

De la primera se resucita. De la segunda NO se resucita en la Eternidad. Se estará para siempre separado de la Vida, porque Dios es nuestra vida.

Los animales obedeciendo la orden de los instintos saben regularse en la comida, en los connubios, en el escogerse las madrigueras.

Y el hombre con sus continuas desobediencias en el orden natural y sobrenatural, muchas veces se da la primera y la segunda muerte;

con abusos en sus placeres y en sus vicios, matando también su carne; al manejarlos como si fueran armas esgrimidas en un loco frenesí de autodestrucción, matando su alma.

Buscan la muerte con los errores de la vida. Y la perdición con las obras de sus manos.

Siempre es justa la hora de la muerte, porque es dada por Dios. Él es el Dueño de la vida y de la muerte.

Y si no son de Él ciertos medios de muerte usados por el hombre por instigación demoníaca;

son siempre de Él, las sentencias de muerte dadas por Él, para quitar a un alma de un tormento terreno demasiado atroz o para impedir mayores culpas a aquella alma.

La muerte es siempre un calvario, grande o pequeño, pero siempre calvario.

Aunque las apariencias indiquen lo contrario. Porque es proporcionada por Dios, a las fuerzas de cada uno de sus hijos.

Fuerzas que Dios aumenta a medida que la muerte que ha destinado para su creatura, es cumplida santamente.

Cuando la hora de la reunión con Dios está más próxima, es más necesario aumentar la Fe, porque en la hora de la muerte Satanás nunca se cansa de perturbar con sus trampas:

Es astuto, feroz, lisonjero y con sonrisas, con cantos, con engaños, aparentes caricias de sus garras, tratando de hipnotizar con silbidos repentinos con los que siempre ha buscado doblegarnos;

aumenta sus operaciones para arrancarnos del Cielo.

Y es precisamente en esta hora cuando debemos abrazarnos de la Cruz, para que las olas del último huracán satánico no nos sumerjan.

Después viene la Paz Eterna. Hay que tener ánimo.

La Cruz es la fuerza en la Hora de la Muerte.

El justo no le teme a la muerte, porque sabe que al obrar el bien tiene la sonrisa de Dios.

Para los impíos la muerte es pavorosa. Tienen miedo. Y más miedo todavía cuando sienten que no han actuado bien o lo han hecho mal del todo.

La boca mentirosa del hombre trata de engañarse a sí mismo, para consolarse y engañar a los demás. ‘Yo he actuado bien’

Pero la conciencia, que está como un espejo de dos caras bajo su rostro y el Rostro de Dios; acusa al hombre de no haber obrado bien y de no obrar para nada bien como lo proclama.

Y es entonces cuando un gran miedo los molesta: el miedo del Juicio de Aquel que todo lo conoce.

Y aquí la gran pregunta: ¿Por qué si se le teme tanto como a Juez, no evitan el tenerlo como tal?

¿Por qué lo rechazan como salvador y no lo aceptan como Padre?

¿Por qué si lo temen, no actúan obedeciendo sus Mandatos y no lo saben escuchar con voz de Padre que guía, hora por hora con mano de amor?

Si al menos lo obedecieran cuando habla con voz de Rey. Sería obediencia menos premiada, porque es menos dulce a su corazón. ¡Pero sería obediencia!

Entonces, ¿Por qué no lo hacen y sin embargo le tienen pavor a la muerte?

La muerte no se evita y son felices los que llegan a ella vestidos de amor, al encuentro de Aquel que los espera.

Temen a la muerte aquellos que no conocen el amor y que no tienen la conciencia tranquila. Éstos, cuando por enfermedad, por edad o por cualquier otro motivo, se sienten amenazados por la muerte; se asustan, se afligen o se rebelan.

Intentan por todos los medios y con todas sus fuerzas, escapar de ella.

Inútilmente, porque cuando la hora ha sido señalada, ninguna cautela vale para desviar la muerte.

La muerte de los inocentes que mueren sin rencor, es bella como un martirio.

Y como no tienen la mancha del odio, también son víctimas que Dios toma como hostias. Son las flores de hoy, cortadas por el Enemigo de Dios que busca destruir a sus hijos.

Y por el Odio desencadenado con todas sus fuerzas en el fragor del Infierno de la violencia en su máximo esplendor.

No solamente la muerte del pecador es horrible, sino también su vida.

No hay que ilusionarse sobre su aspecto exterior, es un maquillaje. Un barniz para cubrir la verdad.

Porque una hora; solamente una hora de la paz del justo, es incalculablemente más rica en felicidad, que ni la más larga vida de pecado.

Las apariencias indican lo contrario.

Y así como a los ojos del mundo no aparecen la riqueza y la alegría de los santos; así también se esconde el abismo de inquietud y de insatisfacción que hay en el corazón del injusto.

Y del que como cráter de un volcán en erupción vomita vapores acres, corrosivos y venenosos; que intoxican  a los desventurados, cada vez más.

Tratan de sofocar la inquietud buscando darse todas las satisfacciones que apetecen en su ánimo extraviado y por lo mismo satisfacciones de maldad, porque están fermentados en ella. 

Los pecadores obstinados e impenitentes, llegan a la perfección del mal y su muerte es un horror que los hace estallar en la otra vida, porque los sumerge en un horror mucho más grande.

LA GRAN MUERTE.

El alma tiene derecho a la Vida Verdadera.

El alma muere cuando se la mantiene separada de Dios. Hay que nutrirla lo más posible con la Palabra de Dios.

Y solo así saturados de Él, todos los días tendremos vitalidad espiritual, para vencer todas las asechanzas y todas las tentaciones.

La muerte del espíritu se puede constatar a la medida que se pierde la noción del Bien y del Mal.

El alma que se ha sumergido en la impenitencia final, es incapaz de sentir ni siquiera remordimientos y se vuelve insensible al daño causado al prójimo.

La falta de remordimiento es la señal de su decadencia espiritual.

El espíritu está muerto cuando no se tiene la gracia vivificante del Espíritu Santo.

Un espíritu muerto, comunica su muerte al alma y de la misma manera que un espíritu vivo, trasmite su vida al alma.

Como la sangre trasmite la vida al cuerpo, así el espíritu proporciona la vida al alma.

¡Hay que vivir! Sólo entonces la muerte no será un fin, sino un principio. Un principio de alegría sin medida.

El espíritu es el señor de nuestro ser y cuando está muerto es un esclavo.

Y ésta será la culpa de la que responderemos.

El hecho de que el hombre lo atropelle y lo mate, no le cambia su característica de señor de nuestro ser.

EL QUE DEJA QUE EL ENEMIGO MATE SU ESPÍRITU

SE CONVIERTE EN CÓMPLICE DEL DELITO DE DEICIDIO.

Porque a los ojos de Dios, el espíritu es la parte selecta que Él Mismo dio al hombre y permite a Dios convertirnos en Templos Vivos e hijos suyos.

El espíritu es el que volverá a animar la carne, en la hora del Último Juicio.

Resurrección gloriosa del espíritu vivo o tremenda realidad, para merecer la Segunda Muerte.

Con el pecado, somos muertos espirituales, cargando un espíritu agonizante…

Dios no quiere moradas hechas por mano de hombre.

Él quiere los templos que Él hizo con sus propias Manos.

Templos de sangre y de alma.

Templos que la Sangre de Jesús ha revestido de Púrpura Inmortal, Purificando sus preciosos altares.

ESTO ES LO QUE ÉL QUIERE, PARA RECONCILIARSE CON EL HOMBRE.

Las tentaciones son inevitables, pero ellas por sí solas no hacen daño. Son malas cuando cedemos a ellas.

Nunca serán más fuertes que nosotros, porque el Padre siempre da fuerzas superiores a quién quiere permanecer en el Bién.

El Mal está, cuando deseamos ceder al mal y es entonces cuando nosotros mismos saboteamos las fuerzas de Dios con una voluntad perversa, al abandonarnos al beso de la Tentación.

Cuando procedemos así, sometemos al alma a un trance de muerte y de un alma enferma o moribunda, salen aquellos sentimientos que causan asombro.

Y no debería.

En un cuerpo corrupto están los hedores de la muerte y en las almas corruptas, están las manifestaciones de Pecado.

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

Por eso hay que ser cristianos verdaderos y no de nombre o de palabra.

El signo de la Cruz debe ser grabado en las fibras vivas de nuestro corazón, no sobre frontones vacíos.

Hay que abrir el corazón al Amor.

Para el cristiano, la muerte ha sido destruida con la Muerte de Jesús.

Nuestras culpas han sido anuladas con su Sangre. En anticipo Él nos ha rescatado.

Y el espíritu que es impulsado por el Espíritu Santo, debe dar obediencia y agradecimiento a Dios por los dones del Espíritu Santo que auxilian al espíritu vivo en el que Él habita.

Y nos convierte en verdaderos hijos de Dios. Y por eso hay que imitar en todo a Cristo.

¿Hay sufrimiento? Hay que reflexionar en quién nos hace sufrir. Veremos que es el hombre.

Siempre está el nombre de un hombre (o una mujer) detrás de la causa de nuestro sufrimiento y solo Dios puede aliviarlo.

¿Nos sentimos débiles en el espíritu y mortificados por nuestras caídas?

EXAMINÉMONOS BIÉN. 

Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra, SÍ.

¿Somos nosotros los que pusimos los medios y no huimos de nuestros tentadores?

En nuestra alma la culpa ha sido lavada por el Bautismo, pero han quedado los fomes.

Por eso debemos rechazar totalmente las tentaciones y buscar siempre la semejanza y la perfección, tal como lo ordenó el Mandato de Jesús.

Quién espontánea y premeditadamente mata su alma, termina casi siempre por matar también su cuerpo.

Violento contra su alma, se vuelve violento contra su carne.

Y la mata con sus vicios y termina suicidándose como Judas.

Quién sin premeditación mata su alma con el pecado mortal, pero poseyendo voluntad de vida, arrepentido busca regeneración y confía en la Misericordia,

No solo devolverá la vida a su espíritu, sino por la humillación de la caída, disminuirá en soberbia y crecerá en su amor por Dios.

LA CONVERSIÓN ES LA RESURRECCIÓN DEL ESPÍRITU

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONÓCELA

EL AMOR DE COPARTICIPACIÓN


Mayo 29 2020

Habla Dios Espíritu Santo

Ninguna creatura humana puede contener el Conocimiento total de lo que es Dios.

El Infinito no cabe en el finito.

Por eso es necesario que el espíritu ‘roce’ la perfección y pueda tocar a Dios, con el Amor de Fusión.

Conocer a Dios con el espíritu desencarnado es Vida y Júbilo.

Conocer a Dios para la creatura en el exilio, sería fulguración:

un éxtasis demasiado sublime que destruiría la Inteligencia y vida, con el disparo de la chispa venida de la Verdad.

DIOS ES BUENO Y SE REVISTE SIEMPRE DE UN VELO DE CARNE,

PARA VOLVERSE SOPORTABLE A NUESTRA DEBILIDAD

Y PARA PERMITIRNOS EN NUESTRAS LIMITACIONES

EL CONOCERLO Y VIVIR EN SU CONOCIMIENTO

llevando al Cielo a las almas que sin morir, se unen cada vez más a Él, hasta que llegue la hora de poseerlo totalmente.

La Palabra de Dios golpea al ‘yo’ carnal y conforme el alma aprende a amar de verdad, avanza en el camino de la perfección.

Pero cuando el alma cesa de amar, entonces pasa lo mismo que en Judas:

muere el hombre espiritual y pasa a ser un trofeo celebrado para el Seductor.

Las pruebas quebrantan nuestra soberbia de creernos perfectos.

A la cumbre se llega después de un largo y fatigoso camino seguido con fidelidad.

Y solo se está seguro ahí, estando crucificados con el holocausto total.

Felices son aquellas almas que no hacen demasiada dura oposición a la Gracia que las empuja hacia Dios.

BIENAVENTURADAS SON AQUELLAS QUE NO SOLO SE DEJAN LLEVAR A DIOS,

SINO QUE LLEGAN A ÉL

CON EL ANSIOSO DESEO DE SER ABSORBIDAS POR SU CORAZÓN

Él no rechaza a ninguno, por mezquino y áspero que esté.

Él recoge a todos los más miserables y rudos, para hacerlos bellos.

Dios trabaja las mezquindades y reviste al alma con una vestidura nueva, preciosa, pura.

Los méritos infinitos de Jesús y su Amor, operan la metamorfosis.

La Voluntad de Dios es el instrumento que trabaja en el alma que se vuelve a Él y que en Él confía plenamente.

Él mismo sana las heridas que son necesarias y que entran en el trabajo que un alma debe soportar para tener la forma que el Artífice Divino le quiere dar.

El bloque de mármol ya esbozado se dice a sí mismo:

Cuando Dios te talle y sientas dolor, no temas. ¡alégrate, está haciendo de tí un diamante! Dios no talla vidrio, sólo piedras preciosas.

Me parece que basta de ser martillado, rasguñado, cincelado. Ya estoy muy bello y represento la idea del Escultor.

Pero si el Escultor no lo ve así, golpea y cincela todavía, hasta que la obra es perfecta.

LO MISMO HACE JESÚS CON LAS ALMAS.

Y CUANTO MÁS HAY DESIGNIOS ESPECIALES SOBRE SU PREDESTINACIÓN,

MÁS LA TRABAJA.

ESTO SIGNIFICA PARA EL ALMA

ADENTRARSE EN ‘EL SECRETO DEL DOLOR’

Y TOMAR ‘EL OCTAVO SACRAMENTO’

O SEA: SER UN ALMA-VÍCTIMA, OTRO CRISTO…

Dios tomó a su Hijo y lo convirtió en Hombre.

Y no hace diferencia entre Él y los hombres que llama, para que al juntar su voluntad de servirle con los méritos de su Hijo Santísimo, se complete la medida.

Éstos se contraponen a los pecados que en cada momento va acumulando la Humanidad, pervertida por el Maligno.

“SUFRID PARA IMITAR AL MESÍAS

SACRIFICAOS

SED SEMEJANTES A MI CORDERO, SED CORREDENTORES…”

Es un llamado que se hace a los hombres y ante esto los ángeles se arrodillan desde el Cielo, ante los que llevan con dignidad esta sublime misión y dicen:

¡Benditos vosotros que podéis sufrir con el Mesías y por el Padre Eterno, que es nuestro y vuestro!

¡Benditos los corredentores, tabernáculos vivos de nuestro Dios!”

MUY POCOS LOGRAN COMPRENDER ESTA GRANDEZA.

ESTÁ MUY POR ENCIMA DEL HOMBRE.

La más alta y sublime dignidad:

Ser corredentores, después de haber sido solo un hombre pecador.

Solo el Espíritu Santo, la ilumina de una manera grandiosa.

La voluntad de pertenecer solo a Dios y conservar para Él, casto el cuerpo y el corazón.

Los corredentores o almas-víctimas, cooperan para salvar almas y poblar el Reino de los Cielos.

Se asocian a Jesús en la más gloriosa de las empresas:

DEVOLVERLE LOS HIJOS AL PADRE CELESTIAL.

Dar la propia vida por amor de Dios y de los hermanos.

Esto hace al hombre semejante a Jesús, porque lleva al alma al amor absoluto.

Quién ama perfectamente es semejante a Dios y es absorbida hasta fundirse con Él.

Y todo le es perdonado al que ama al Señor con todas sus fuerzas; con toda su alma;

con toda su inteligencia; con su carne; con su sangre;

hasta el sacrificio del holocausto:

CRUCIFICARSE POR SU PROPIA VOLUNTAD

PARA SER UN ALMA-VÍCTIMA.

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

PARA SER VÍCTIMAS ES NECESARIO AMAR HASTA EL HEROÍSMO.

Y seguir a Jesús hasta el Calvario, aceptando ser crucificados junto con Él.

ES NECESARIO BEBER EL CÁLIZ COMO NOS SEA DADO

GUSTAR EL VINAGRE Y LA HIEL HASTA EL FONDO.

LA SUERTE DE LAS VÍCTIMAS ES MUY SEVERA

PERO FELIZ EL QUE LA ELIGE PARA SU SUERTE.

Muchos serán los llamados. Pocos los elegidos.

Trabajo de selección que exige almas probadas y seguras.

Porque solo unos pocos saben resistir las tentaciones, las seducciones de manera heroica.

HAY QUE SER FUERTES PARA LUCHAR

CONTRA TODO LO QUE DEBEN ENFRENTAR Y VENCER,

EN UNA LUCHA FRONTAL CONTRA UN ENEMIGO FEROZ

Solo la unión con Dios con un amor total, garantiza la victoria.

Cuando Dios llama al camino de la perfección, da el máximo de dones y de instrucción.

Romanos 12, 6-8 1 Corintios 12, 8-10 1 de Corintios 12, 28-30 Efesios 4, 11-12

Jesús es el que instruye directa y personalmente.

Y de Él se recibe el don supremo de ser los continuadores de la Obra de Dios.

El alma bendice al Señor por la revelación de su Amor y al mismo tiempo

EMPIEZA A CONOCERSE A SÍ MISMA…

Y comienza a amar al ‘niño’ que descubre a través de Dios:

un niño indefenso y necesitado de todo. Un ‘nada’. Un ‘polvo’.

Un ‘polvo’ que destruye con su amor y con su holocausto voluntario, los velos de la carne y de la humanidad.

SU DIOS ES MI DIOS” Uno de los 21 ejecutados por ISIS no era Cristiano Copto. Se volvió Cristiano al ver la inmensa FE de los otros 20 mártires. Como no negó a Jesucristo, también fue decapitado y llegó al Cielo, con boleto express.

EL MARTIRIO SUTILIZA EL VELO DE LA CARNE

Y CURA LOS SENTIDOS TODAVÍA HUMANOS DE LA CRIATURA

GRADUALMENTE VA MURIENDO EL HOMBRE CARNAL

Y surge la criatura espiritualizada que ‘VE’ cada vez más claramente a su Dios.

Conforme lo conoce y lo contempla, más le ama y le obedece.

Jesús es su vida y su razón de vivir.

Y TODAS SUS POTENCIAS LAS ENCAMINAN

A HACER FELIZ A ESE DIOS MARAVILLOSO

QUE SE HIZO HOMBRE PARA VIVIR ENTRE LOS HOMBRES

Y EN LOS HOMBRES

Jesús está en todas las almas y es flagelado en los pecadores.

Ellas lo traicionan cuando lo entregan a Satanás, para martirizarlo.

Las almas-víctimas son las que lo defienden y lo salvan en las almas.

Es necesario que el mundo paganizado se convierta.

Porque la Religión Cristiana debe ser Universal, pues así fue siempre contemplada en el Pensamiento Divino.

Y solo con nuestro testimonio podrá ser apoyada, sufragada y reconocida única y perfecta.

Perpetua hasta el fin de los siglos, digna de ser seguida por todos los pueblos.

Por eso hay que ser verdaderos amantes de Dios e imitadores de Jesucristo, amando como Jesús ha amado.

DANDO TAMBIÉN LA VIDA Y SIEMPRE ABRAZANDO CADA CRUZ.

PIDIENDO LA CRUZ COMO DON DE DONES,

PARA SALVAR LA VIDA DEL ALMA AL PRÓJIMO,

SIENDO ALMAS-HOSTIAS.

Las cuales al Conocimiento Divino, conjuntamos para siempre nuestra voluntad como ‘hermanos’ de Jesús, porque hicimos lo que Él nos mandó.

Y en proporción a nuestra identificación con Cristo y nuestra unión con la Divinidad, logramos apenas entrever su Verdad.

Y entonces conoceremos a este Dios que existe desde siempre y que nos hace participar de manera indudable y palpable de su Vida Sobrenatural.

El que ama de verdad se entrega en total sacrificio y voluntariamente su amor lo crucifica en la Voluntad de Dios.

Es entonces cuando todo lo de Jesús se repite en el alma víctima:

pobreza, incomprensiones, traiciones, escarnios y calumnias.

Y una gran soledad.

Esta es causada porque los demás no pueden subir a las alturas espirituales donde ellas planean.

Y es cuando Dios desciende hasta ellas siéndole único Amigo y el único Amor en quién pueden apoyarse, en una Fusión cada vez más fuerte.

Y EL AMOR ES UNA ‘FIEBRE’ QUE CONSUME.

EL AMOR ES UN DELIRIO QUE EN UNA LOCA METÁFORA,

HACE ‘VIVIR MURIENDO’.

Hasta alcanzar en toda su plenitud el Mandamiento del Amor y es entonces cuando se alcanza esta meta:

EL AMOR DE COPARTICIPACIÓN

Es entonces cuando el alma se convierte en hostia y Dios consume la pobre humanidad del alma-víctima que se le ha entregado.

Y como un carbón ardiendo en el altar del sacrificio; aman totalmente con el holocausto total de sí mismas en la Coparticipación.

El Dolor y el Holocausto es coparticipación en la suerte de la Víctima Suprema.

Coparticipación en el Amor Perfecto del Hijo del Hombre por sus hermanos, hasta el punto de dar la vida por ellos.

Es Coparticipación en la Santidad de Cristo; santidad que se alcanza a través de la renuncia, del sacrificio y de la muerte.

El Amor de Coparticipación es lo que nos convierte en Corredentores.

Nosotros bebemos la amargura del Cáliz que bebió Jesús en el Getsemani.

ES EL CÁLIZ DE LAS CULPAS DE LOS HOMBRES

Y CON NUESTRO AMOR DEBEMOS BEBERLO

PARA CONSOLAR A DIOS.

Él da sólo un sorbo del amarguísimo contenido al alma-amante y queda el estómago ardiendo con el tóxico.

Y el alma colmada de paz con el consuelo celestial.

En las horas de tempestad, en las que el Cielo, bien por castigo o por prueba,

¡Se cierra! Es la Desolación total

La ausencia de Dios es una probada de Infierno.

Porque toda la paz de que se goza es Dios.

Toda la dicha que se experimenta, es Dios.

Él está encima de nosotros, invisible pero Presente.

Y estamos protegidos, por más que nos sintamos solos.

PORQUE EL AMOR NUNCA FALTA SOBRE LAS AGONÍAS Y LOS SACRIFICIOS,

DE QUIENES TRABAJAN POR LA GLORIA DE DIOS

Y LA REDENCIÓN DE LAS ALMAS

Jesús invocó al Padre porque lo tenía ausente.

Pero el Espíritu Santo, nunca abandonó al Verbo Inmolado, aunque no hubiese indicios de que estuviese allí.

ÉL INFUNDÍA LA FUERZA EN JESÚS,

CUANDO SUBLIMABA EL AMOR CON EL SACRIFICIO

Y PARA SOPORTAR TODO EL INFINITO DOLOR REDENTOR.

EL ESPÍRITU SANTO FUE EL SACERDOTE DEL CALVARIO.

EL AMOR QUE ELEVÓ A LA VÍCTIMA,

PARA OFRECERLA AL PADRE

EL DIVINO INMOLADOR, SIEMPRE ES EL AMOR QUE AMA.

ÉL COMUNICA LA FORTALEZA A LAS ALMAS UNIÉNDOSE A ELLAS

Y COMUNICÁNDOLES SU FUERZA PARA SUFRIR.

Y ofrecer ese sufrimiento santo, unidos a Jesús.

Él siempre está donde una creatura sufre su Pasión, porque Jesús sabe muy bien qué cosa es, tanto en su principio como en su desenlace.

Y su amor y su compasión son infinitas, con quien la padece con amor por su Amor y el de las almas, probando todas sus angustias.

Por eso debemos mirar el fin luminoso del sufrimiento.

Y nuestro pensamiento debe ser:

‘Debo pasar por esto que es doloroso, para alcanzar aquello que es glorioso’

Y de esta manera alcanzamos el objetivo final: LA CORREDENCIÓN.

DIOS NOS AYUDA A SOPORTAR EL SUFRIMIENTO.

CUANDO EL SUFRIMIENTO CRECE,

TAMBIÉN CRECE LA CAPACIDAD DE TOLERANCIA.

PORQUE CRECE EL AMOR Y EL AUMENTO DE AMOR,

EQUIVALE A AUMENTO DE FORTALEZA

A Dios no le agrada vernos sufrir.

Y Él también sufre por tener que permitir nuestro sufrimiento.

Sufrimiento que hemos aceptado al crucificarnos voluntariamente, junto con Jesús.

¡ÁNIMO! ¡UN POCO DE HEROÍSMO POR AMOR A ÉL!

JESÚS VINO A UNIR SEGÚN EL ESPÍRITU Y EL CIELO.

Y por esto deben ser separados la carne y la sangre, 

para llevarse los corazones con Él, ya desde la Tierra aptos para el Cielo, para que sean siervos de Dios.

PORQUE DE HÉROES ESTÁ HECHO SU EJÉRCITO DE MANSOS

Su Dolor habla a Dios a favor de los suyos y la Gracia del Espíritu Santo, se derrama sobre ellos.

Verdaderamente cuando Dios llama, no hay un obedecer mayor que éste.

Y es necesario obedecer sin pararse a considerar como reaccionarán los demás con nuestro ir a Dios.

Ni siquiera detenerse a sepultar un padre.

¿Radical? Éste es el heroísmo más grande, porque la tortura moral es la más aniquilante.

Pero ¡Qué premio!

Premio que alcanza principalmente a aquellos de los cuales el alma se separa con un desgarro del corazón y cuyas palabras son más hirientes que una puñalada,

Porque nos acusan de ser desamorados y nos maldicen con su incomprensión y su egoísmo, como a rebeldes que desprecian sus obligaciones.

Y ASÍ SE CONVIERTEN EN LOS MÁS DOLOROSOS ENEMIGOS

Pero es necesario distinguir entre amor y Amor.

Y aprender a  amarlos sobrenaturalmente.

Esto es: amarlos en Dios, PERO NO MÁS QUE A DIOS.

Cuando esto sucede, Jesús Hombre llora con nosotros.

Y Jesús verbo se regocija.

Jesús también dejó a su Madre para cumplir con su Misión.

Y María, fuera de Él, no tenía a nadie más.

Ambos sufrieron muchísimo. Pero los intereses del Padre, están por encima de los afectos.

Lo más grande que existe es Dios.

Y lo único que debemos hacer es amarlo.

Y darle Gloria Suprema, sacrificándonos.

La Fórmula del Amor es:

AMOR + DOLOR + MUERTE  = GRACIA.

Para el mundo. Amar es gozar.

Cree en su egoísmo que el amor sobre todo consiste en recibir consuelos y satisfacciones.

Cuando el amor se alimenta con dar.

Con inmolarse y con el santo combustible del Dolor.

DEBEMOS SER ALMAS SACERDOTALES

UNGIDAS CON EL OCTAVO SACRAMENTO.

NO NOS PERTENECEMOS.

SOMOS ‘POSESIÓN’ DE DIOS.

IMPREGNADAS DEL ESPÍRITU SANTO

FUNDIDAS EN ÉL CON EL AMOR DE FUSIÓN.

Colaboradores de Jesús en la Magna Obra de la Redención.

AMOR REDENTOR   =   AMOR  DE  COPARTICIPACIÓN.

Objetivo de la Redención  =  Liberación de las almas de la esclavitud y la tiranía de Satanás.

Jesús vino al mundo para arrancar las almas a Satanás,

mediante el Precio Infinito de sus Sufrimientos y de humillaciones, venciendo así a su Perverso Enemigo.

Redimir quiere decir comprar a un esclavo y liberarlo.

El Amo de este Mundo oprime a los hombres mediante la perversa y cruel tiranía del Pecado y del Odio.

POR LO TANTO, REDIMIR SIGNIFICA LIBERAR A LAS ALMAS,

DE LA SUPREMACÍA QUE SATANÁS TIENE SOBRE ELLAS

CON EL DOMINIO DE LA CARNE Y DE LAS PASIONES,

EN LA MÁS NOCIVA DE LAS DESTRUCCIONES.

El Género Humano pertenece triplemente a Dios:

Al Padre Celestial, por Creación.

A Jesús, el Hijo Santísimo, por Redención.

Al Espíritu Santo, por Santificación.

El Padre ha dado la Vida al crear a las almas.

Jesús vuelve a generarlas a la Vida en el Dolor y en el Amor.

Jesús continúa sufriendo su Pasión en el Sacrificio Perpetuo, que se renueva en el Misterio de la Santa Misa.

EN DONDE SE SIGUE PAGANDO EL PRECIO ETERNO DE CADA ALMA,

JUNTO CON LOS CORREDENTORES.

Por eso sufrimos la persecución implacable y despiadada del Enemigo de Dios y de los hombres.

Y su Odio ilimitado se ceba en nosotros, produciéndonos dolor a cada paso,

para hacernos desistir de nuestro propósito de pertenecer a Dios.

PERO DIOS SABE SACAR PROVECHO DEL DOLOR PRODUCIDO POR EL ODIO,

AL CONVERTIRLO EN AMOR REDENTOR

Es lo mismo que sucede en un cuerpo putrefacto del cual pueden salir gérmenes de vida, por una providencial ley de la Naturaleza,.

De la acción de Satanás y sus compinches, creaturas en perenne putrefacción espiritual,

surgen gérmenes de vida, en virtud de la Sabiduría y Potencia Divinas.

DE ESTA FORMA SATANÁS SE CONVIERTE

EN EL MÁS ACTIVO COLABORADOR PARA LA SALVACIÓN

Y así, la Justicia Divina es fruto de un designio de Infinita Misericordia.

La Voluntad Permisiva de Dios,  que actúa en nosotros,

hace que entremos en un combate directo y frontal con las fuerzas del Mal.

Misericordia y Justicia se van abriendo camino para realizar el milagro del Amor Redentor.

La Fe y la Esperanza abren las heridas y amortiguan los golpes de los egoísmos humanos.

El sufrimiento de los males fisicos y morales, ES LA OFRENDA más digna que puedes hacer a Aquel que nos ha salvado sufriendo

Las lágrimas y la sangre son las joyas ofrendadas a Dios.

LOS QUE SE ENCUENTRAN INMERSOS EN EL AMOR HEROICO, NO YERRAN

PORQUE LA SABIDURÍA HABITA EN ELLAS,

POR ESTA RAZÓN, SON TEMIDOS Y ODIADOS

El mundo no puede negar lo innegable.

La creatura por sí, no puede hablar con acierto de lo que solo Dios conoce.

La sabiduría es la Voz del Espíritu Santo, que siempre está presente en la boca de los que lo aman.

Quién se entrega a la Sabiduría, exhala sabiduría.

Ella se derrama en quién ama, en quién cree, en quién perdona.

La sabiduría alimenta a los hambrientos de Dios.

Porque con su espíritu habitan en el Cielo que llevan encerrado dentro de sí.

Y nuestra alma es una estrella que debe permanecer sumergida bajo la Tempestad del Amor de Jesús

oculta, eclipsada, anulada, detrás de su Infinito Dolor, como una estrella detrás del sol.

ESTE ES EL AMOR DE COPARTICIPACIÓN

EL CUÁL ES LA PERFECCIÓN DEL AMOR DE FUSIÓN.

“EL QUE NO ESTÁ CONMIGO, ESTÁ CONTRA MÍ.”

La Posesión Espiritual

Hay dos clases de enfermedades que se salen de las comunes y son queridas por fuerzas espirituales opuestas:

Dios o Satanás.

La enfermedad que viene de Dios, trae consigo que el alma se sumerja en la Luz y en un Infinito Amor.

La otra, proviniendo del Abismo Putrefacto donde reina Satanás, envuelve en Tinieblas y tormento.

Y TORTURA CON LA DESESPERACIÓN

La Posesión Demoníaca es la más reincidente de las enfermedades y solo en un humilde, muere realmente.

Pero difícilmente un poseso es humilde.

La soberbia es la primera semilla que siembra Satanás.

Y SI DOS SON LAS FORMAS DE ENFERMEDAD ESPIRITUAL,

TAMBIÉN SON DOS LAS FORMAS DE POSESIÓN ESPIRITUAL.

Si se dice ‘poseído’ de aquel que es aferrado, desgarrado, comprimido, atormentado y dominado por Satanás.

Con más justa razón se debe llamar ‘poseído’ a aquel que es abrazado, levantado, modelado y dominado por Dios.

¡Beatífica, sublime y feliz posesión!

EL ALMA  POSEÍDA POR DIOS,

SE CONVIERTE EN UN PRECIOSO VASO SELLADO,

PERO DEL CUAL EXHALA EL AROMA DIVINO QUE LO COLMA.

Y DIOS TRASLUCE A TRAVÉS DE ELLA.

PERFUME Y LUZ QUE SON DEL DIOS VIVIENTE EN ELLAS.

SI LAS CREATURAS SUPIESEN QUE ÉXTASIS ES EL SER POSEÍDOS POR DIOS,

TODOS LOS HOMBRES DESEARÍAN SOBRE CUALQUIER OTRA COSA,

EL SER POSEÍDOS POR ÉL,

PORQUE ES UN PARAÍSO ANTICIPADO SOBRE LA TIERRA.

El que comienza a avanzar en el camino de la Cruz, se va aficionando cada vez más a Dios, hasta alcanzar el Amor de Fusión.

Y cuando este amor se perfecciona en el Amor de Coparticipación, es cuando hemos dejado de ser bebés espirituales.

Y COMO ADULTOS, PEDIMOS Y DESEAMOS EL AMOR REDENTOR,

PARA QUE NUESTRA ALMA SEA UN FUEGO DE AMOR

QUE SE CONSUMA EN EL ALTAR DEL SACRIFICIO CORREDENTOR

Porque cada alma conquistada y convertida es una justificación de la Encarnación.

Y la prueba suprema de que hemos aprendido a amar, asemejándonos cada vez más  a Jesús al dejarnos poseer totalmente por Él,

QUE LO ÚNICO QUE QUIERE,

ES AMAR Y SALVAR A TRAVÉS DE NOSOTROS,

A LOS QUE SIN ESTE AMOR NUESTRO SE PERDERÍAN.

SOMOS LAS ÁNFORAS QUE CONTENEMOS SU ESENCIA.

¿Qué supone vivir y qué morir?

Únicamente consolar a Dios.

Y ROGAR PORQUE EN ESTA PERSECUCIÓN

EN QUE HAN DECIDIDO EXTERMINARNOS,

EL MUNDO PUEDA SER SALVADO

CON NUESTRO SACRIFICIO UNIDO AL DE JESÚS.

¡ALEGRÉMONOS CON EL GOZO INFINITO!

¡DE SER EL BATALLÓN DE ÉLITE,

DEL EJÉRCITO DE SUPERHÉROES

QUE VENCEREMOS AL ANTICRISTO!

¡VAMOS!

SEAMOS LAS LÁMPARAS QUE LLEVAN LA LUZ A LAS ALMAS…

EL AMOR DE FUSION 2


Nuestra súplica cotidiana debe ser:

“Señor, DAME MÁS AMOR, PARA AMARTE MÁS y ADORACIÓN, PARA ADORARTE ETERNAMENTE. Gracias, Amén.

Mayo 28 2020

Habla Dios Espíritu Santo

LAS NUPCIAS ESPIRITUALES

La Inmortalidad está en íntima relación con la Sabiduría.

El alma es como una doncella en edad nupcial.

Y Dios es como un Rey Poderoso y Rico.

La doncella es tímida, pobre e insegura. Voluble, miedosa y tan frágil, que llora al sentirse herida,

en una hipersensible ignorancia que la aferra a cosas perecederas y que realmente ni siquiera valen la pena.

El Rey en cambio, siempre es el mismo y al verla en su pobreza, ve una nobleza que ella no comprende que posee y hacia la que Él se siente atraído…

Y SE ENAMORA DE ELLA. 

El rey perdidamente enamorado, se dice a sí mismo:

La quiero tomar conmigo. Instruirla para que no desentone a mi lado y una vez docta en las artes del Reino, hacerla mi esposa. Haré de ella, una reina digna de mí.”

Y así lo hace.

De esta manera el alma de su elección adquiere las dotes de poder, riquezas y seguridad del esposo-rey.

        Cuando la Sabiduría le dice a un alma: ‘Ven. Sé mía’ Y ella acepta.

Él la instruye en sus verdades.

La elige por consorte, dándose a ella con abrazos continuos de amor.

Manifestándose en sublimes tálamos con toda su perfección. Abriendo sus cofres y diciéndole:

‘Toma mis joyas que son para adornarte’

Ofreciéndole con su propia mano el cáliz del vino vital que da integridad y Vida Eterna.

Diciéndole: ‘Bebe de mi copa para que te veas preservada de la corrupción y de la muerte’

EL ALMA PASA ENTONCES DE LA CONDICIÓN DE SÚBDITA,

A LA UNIÓN CON EL AMOR DE FUSIÓN

Y SÍ ES FIEL A SU ELECCIÓN,

ADQUIERE LA VERDADERA INMORTALIDAD

        ¡Oh! Dulce consuelo para el hombre es la mujer que lo sabe amar con tal perfección,

que él pueda derramar en ella, todos sus pensamientos y estar seguro de ser comprendido y consolado.

El amor verdadero, es el amor espiritual.

Amor que dura y crece cada vez más, porque no se limita a amar por el goce.

Sino que abraza la pena del cónyuge y la toma para aliviarlo de su peso.

Por eso se aman más dos que sufren y lloran juntos.

El verdadero amor no se reduce a lo físico, ni a lo romántico. El verdadero amor es la ACEPTACIÓN de TODO lo que el otro ES. De lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es.

Y también sonríen y se alegran juntos, que los que sólo comparten el efímero goce de los sentidos.

El hombre ama mucho a la mujer, si ella se le entrega con todo su ser, para darle consejo y consuelo.

La mujer demuestra amar mucho a su hombre, si sabe comprenderlo en sus pensamientos y voluntariosamente le ayuda a llevar sus afanes.

No serán solamente los besos de fuego y las palabras de romántica poesía, sino que serán caricias de alma a alma.

Y secretas palabras que se murmuran los espíritus, dándose el uno al otro, la paz del verdadero amor. Del verdadero Matrimonio.

EL ALMA-VÍCTIMA LLEGA A ESTE ESTADO

CON SU AMOR Y EL AMOR DE DIOS FUNDIDO EN ELLA

Y LE DA A LUZ, HIJOS DIOSES SALVADOS

Son los hijos que le dan todos aquellos que lo conocen Él o que lo conocen mejor a través de su amor operante.

Ellas los conocerán en el Cielo y se alegrarán con Dios y con ellos.

Y Dios las ama siempre más, por cada hijo que le dan.

Y ELLOS LE DEMUESTRAN SU AMOR QUERIENDO TOMAR SOBRE SÍ,

LA CRUZ DE LOS INTERESES DE ÉL,

PARA QUE LA GLORIA DE DIOS LAS COMPRIMA MÁS EN SU VIDA

Y ENTONCES ÉL OBRA COMO UN ESPOSO SEGURO DE SU ESPOSA

 Y Él ya no muestra solamente su sonrisa, sino también su llanto.

Y Él ya no acaricia solamente con las rosas,

sino que imprime rosas de sangre en el corazón, apoyando su frente coronada de espinas.

Él ya no besa solamente con los labios mojados de miel y vino, sino con la boca amarga de la hiel y el vinagre, que fue su última bebida.

Cuando Él juzga al alma ‘como una mujer fuerte’ en el sentido bíblico de la palabra;

Él descansa en estos corazones generosos que sí saben amar al Eterno Mendigo que va pidiendo amor y no recibe más que indiferencia y ofensas.      

HAY QUE AMARLO ASÍ.

SIN TEMOR A SER REBAJADOS Y DESPRECIADOS,

PARA QUE EL ALMA SE ELEVE VELOZ CON LAS ALAS DEL AMOR GENEROSO:

EL DE COPARTICIPACIÓN

        Porque el alma unida a Cristo condivide con Él su divina sed de amor y de salvar a las almas.

De lo alto de la Cruz, la pequeña crucificada aprende la ciencia más alta: LA DEL AMOR. 

El la enseña a elevarse siempre más en el camino de la perfección.

Y EL ALMA APRENDE A AMAR AMANDO.

Y EN LA FUSIÓN CON EL AMADO,

PASA A SER SU ‘POSESIÓN’ MÁS PRECIOSA,

AL CONVERTIRLA EN SU ESPOSA.

CUANDO LA ORACIÓN Y LA PALABRA

SON EL ÚNICO LENITIVO PARA EL SUFRIMIENTO,

ES PORQUE SE HA LLEGADO AL GRADO MÁS ALTO DE UNIÓN CON DIOS

QUE EL HOMBRE PUEDA ALCANZAR

Y ES UN ÉXTASIS.

Porque el éxtasis no es solamente el quedar fuera de los sentidos por la alegría de contemplar visiones del Paraíso.

Es éxtasis mucho más profundo, cuando la Presencia sensible de Dios, permite dialogar con Él…

Y abstrae del dolor moral y material, sin perder los sentidos.

ESTO SE LLAMA INMUNIDAD 

Sentirlo a Él Viviente dentro de uno, es el éxtasis más profundo y es obra del amor fundido en el Amor      

  El éxtasis contemplativo es Obra del Querer de Dios, que da a su creatura la visión de las cosas celestiales, para atraerla hacia Él o para premiarle su amor.

EL ÉXTASIS DE FUSIÓN ADEMÁS DE CONTEMPLACIÓN,

ES OBRA COMPLETA DE LA CREATURA ENAMORADA,

UNIDA CON TAL POTENCIA DE AMOR

QUE ALCANZA EL GRADO DE NO PODER NUTRIRSE, RESPIRAR Y ACTUAR,

MÁS QUE CON EL AMOR Y EN EL AMOR

Esto es la Fusión. El ser ‘Dos en Uno’.

El Dios Uno y Trino, junta su Amor, al amor que ha llegado a la perfección del Aniquilamiento de sus sentimientos en Dios.

Y es cuando el Amor es superación del Dolor y hace que se pueda soportar la pasión.

Porque es la Fuerza de Dios la que sostiene.

Y ESTO EXPLICA LA ASOMBROSA RESISTENCIA DE LAS ALMAS EN EL MARTIRIO,

A LAS MÁS ATERRADORAS TORTURAS DE LOS TIRANOS

El Amor no embota el sentido dolorífico del hombre.

Pero mezcla un licor de robustecedora dulzura, que hace que el más tremendo de los dolores, sea soportable a la creatura que lo sufre.

ESTE LICOR, ES LA FUERZA DE DIOS MISMO

QUE VIENE CON TODA SU POTENCIA,

ATRAÍDA POR SU AMOR Y ANULA LA FRAGILIDAD HUMANA.

DÁNDOLE EL VIGOR DE LOS GUERREROS CELESTIALES

        Jesús al victorioso, comunica su Victoria sobre las debilidades de la carne, del corazón y sobre la muerte.

Él vive en el alma enamorada como una Unidad Inseparable.

Y con María unida a la Trinidad Santísima, Ella comunica su Potencia de Amor y enseña al alma a amar con su perfección.

A estas divinas y excelsas potencias conduce el Amor Total.

Es así como el alma-víctima cumple su misión de Dolor y de Luz, sumergida también en las olas del éxtasis del amor.

Macerada de amor y saturada de Dios al punto de casi desaparecer ella y ser Él solo y solo Él, Él que vive en ellas.

De esta forma es como se muere para el mundo y a las cosas del mundo. Y viven en Dios y para los intereses de Dios.

  LA FUSIÓN HACE A LOS PROFETAS Y A LOS APÓSTOLES.

LAS VÍCTIMAS SON APÓSTOLES Y MÁRTIRES.

ELLAS COMPENDIAN EN SÍ,

LA VIDA ACTIVA Y LA CONTEMPLATIVA.

Y SU SUERTE ES LA MISMA QUE LA DE SU MAESTRO:

SER PERSEGUIDAS Y CRUCIFICADAS.

        Los crucificados completan la Pasión de Jesús y tras haber sido probados en el Dolor,

serán exaltados por haber dado cumplimiento total a la Voluntad de Dios

y cumplido en sí mismos, la Pasión Dolorosa de Jesús.       

EL AMOR DE FUSIÓN ES ALTO

Y ALTÍSIMO SOBRE EL VÉRTICE DE AQUELLA ALTURA,

ES EL AMOR DE COPARTICIPACIÓN.

En el primero, las almas se anulan con su personalidad humana en el  Amado.

En el segundo, substituyen al amado y lo circundan:

Él es el alma y la víctima su vestidura.

Y sienten ellas las penas de su Amor, mientras en su interior, Él grita sus torturas espirituales y morales.

Y las trasmite al alma víctima de la misma forma que el pensamiento hace notar a la carne, las impresiones de la mente y recibe las impresiones materiales.

Es el perfecto amor de Compasión.

        De Com-Pasión. O sea, es la Pasión vivida por Cristo y que la adoradora de Cristo que queda totalmente embriagada con el Vino de su Sangre

y enciende el corazón; suspendiendo la vida, para vivir la Vida en Dios y entra al pensamiento, dándole intuiciones

 Y luces que ya no son terrenales, sino más que sobrenaturales: Divinas.

Porque Él les habla en su pensamiento y les da a conocer sus torturas de Redentor.

La esposa-alma-víctima, comparte con su Esposo-Rey-Dios, todo cuanto Él padece.

Y ella busca consolarlo y descansarle en su Dolor, compartiéndolo con Él y muriendo por Él

Trabajando junto a Él, en la Magna Obra de la Redención.

        Y todo el sufrimiento es ofrecido en Oración.

Toda nuestra vida es una Oración constante.

El sufrimiento se transforma en gracias para los hermanos.

Y EN UN CONSTANTE PERDÓN, PARA LOS ‘HERMANOS’

QUE SON NUESTROS ENEMIGOS

Y QUE SON LOS INCONSCIENTES ‘SATANACES’

QUE ESTÁN CUMPLIENDO SU OBRA

Todos estos sufrimientos con el Amor de Fusión y la Comunión de los Santos,

hacen que Jesús el Redentor Santísimo trabaje derramando gracias sobre las almas, convirtiéndolas y salvándolas.

        Con la Oración se obtienen de Dios fulgores, no de castigo,

sino de amor; para que los pecadores se conviertan así como lo fue Saulo en el camino a Damasco.

        El alma, al desposarse con el Libre, es libre también y por haberse desposado debe ser ‘esposa’.

No se contrae matrimonio cuando se está en pañales.

El cristiano maduro en el Amor debe ser capaz de recorrer el Sendero de Cristo.

Todo él sembrado de oro, pero con abrojos. Rojo de sangre y bañado de llanto.

No es cosa fácil. Y con todo, es el camino de la santidad.

EL AMOR DE FUSION 1


Mayo 27 2020

Cuando bajamos del Cielo y nos encarnamos en la Tierra, nos comprometimos a APRENDER A AMAR y a CRECER EN EL AMOR,

en el centro del cubil infernal de Satanás en que convirtió la Creación, después de engatusar a Adán para que le entregara la herencia que Dios le había dado.

Los que hemos descubierto el infame gobierno del Maligno que se esconde, bajo el imperio maldito de su Engendro Encarnado el Anticristo y con la complicidad encubierta de casi todos los gobernantes del mundo actual;

navegamos contracorriente entre una sociedad hedonista y contaminada por el Odio de su Amo virtual y REAL.

Si no hemos aprendido la Ciencia del Perdón, estamos verdaderamente perdidos; porque lo que no PRACTICAMOS AMANDO AHORA, deberemos aprenderlo de la forma más dolorosa en el Purgatorio.

AQUÍ PODEMOS CRECER Y VIVIR las supremas enseñanzas del Amor, que nos van a ser expuestas por el Espíritu Santo y que deberemos aprobar durante los sucesos de la Gran Tribulación…

TODOS vamos a sufrir los mismos acontecimientos, nosotros DECIDIMOS si queremos convertirnos en los nuevos Cristos y darles un valor divino a nuestros sufrimientos…

En la Tierra, el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

O lamentarnos angustiosamente, mientras decidimos con qué crimen aliviar nuestro DOLOR, como los que NO CONOCEN A DIOS…

Podemos OBLIGARNOS a practicarlas obteniendo méritos durante el proceso; cosa que YA NO SUCEDERÁ EN EL PURGATORIO.

Y ALLÍ, mientras no aprendamos el ejercicio del Primer Mandamiento y no aprobemos lo más elemental de la Ciencia del Amor;  

deberemos esperar con los tormentos de la Pena de Daño y la Pena de Sentido a que seamos admitidos en el Reino del Amor:  EL CIELO.

En el Purgatorio estamos SOLOS y se sufre LA SENTENCIA EN LA CRUZ DE NUESTROS PROPIOS PECADOS, que merecemos… PROPORCIONADA POR LA JUSTICIA DIVINA

Habla Dios Espíritu Santo:

El hombre separado de Dios no sabe amar y cuando está dominado por Satanás, adquiere la semejanza con su amo:

Los Demonios son los perpetuos rebeldes que viven y respiran en el Odio.

El hombre satanizado y convertido en demonio, es incapaz de amar a nadie.

Y se convierte en una máquina de destrucción hacia todo y hacia todos los que le rodean.

         Grande es el poder y la perfección del hombre, comparada con la del animal.

Pero infinitos son el Poder y la Perfección de Dios, respecto al átomo que es el ser humano.

Y cuya grandeza radica precisamente en el alma que procede de Dios.

Y la única con la que puede llegar a ser grande ante su Presencia Santísima, volviéndola a recrear en la perfección.

LA PERFECCIÓN ES EL AMOR  

         Por eso la evolución debe ser desde el espíritu del muerto espiritual y corrupto por el pecado, hasta llegar a la FUSIÓN DEL ALMA VIVA, que lo convierte en hijo de Dios:

El dios deificado por Dios.

Con el renacer del espíritu, el que permanece en Cristo, se regenera; porque Cristo teniéndole en Sí, lo hace parte de su Ser Santísimo y lo une al Espíritu de Dios, convirtiéndolo en hijo de Dios.

Ser hijos de Dios que tienen del Padre la semejanza en el espíritu y las virtudes que lo caracterizan a Él.

        El alma que se alimenta de la Verdad y del conocimiento y persevera en la Gracia, con los Sacramentos, creciendo cada vez más en sabiduría y amor, recibe cuanto Dios quiere darle con simplicidad.

             Y sin tener que suscitar nada por sí mismo.       

LOS PROFANADORES DE DIOS

SON SIMULADORES QUE SUSCITAN EL AMBIENTE

Y REQUIEREN DE MEDITACIONES

Y RESPIRACIONES ESPECIALES DE SU SATANISMO,

PARA RECIBIR LAS EFUSIONES DEL MALIGNO,

COMETIENDO EL MAYOR DE LOS SACRILEGIOS:

Profanar su propio espíritu.

Muerto por sus pecados y por el Ocultismo.

Robando a Dios lo que legítimamente le pertenece por creación y por Redención: el alma.       

Y ES SATANÁS CON SU ERROR Y CON SUS MENTIRAS,

EL QUE LOS ARRASTRA  EN SUS FALSAS DOCTRINAS

HASTA LO PROFUNDO DEL ABISMO,

AL QUE SE HAN ACERCADO CON TANTA IMPRUDENCIA.

POR EL CONTRARIO,

DIOS TOMA DE LA MANO A LOS HUMILDES

QUE ACOGEN SU LUZ Y LO BENDICEN,

NO JUZGÁNDOSE DIGNOS DE ELLOS:

LOS DONES MARAVILLOSOS DEL ESPÍRITU SANTO.

EL CAMINO DE LA CRUZ

Los que siguen a Jesús en el camino del Calvario;

pueden comprobar cuán dulce, suave, espontáneo y absoluto,

Es la Fusión con el Espíritu Santo.

La primera vez sucede lo que le sucedió a Cornelio y es relatado por el Libro de los Hechos de los Apóstoles.(Cáp.10)

Hechos 10 – Biblia de Jerusalen

Pedro y Cornelio

1. Había en Cesarea un hombre, llamado Cornelio, centurión de la cohorte Itálica,

2. piadoso y temeroso de Dios, como toda su familia, daba muchas limosnas al pueblo y continuamente oraba a Dios.

3. Vio claramente en visión, hacia la hora nona del día, que el Ángel de Dios entraba en su casa y le decía: «Cornelio.»

4. El le miró fijamente y lleno de espanto dijo: «¿Qué pasa, señor?» Le respondió: «Tus oraciones y tus limosnas han subido como memorial ante la presencia de Dios.

5. Ahora envía hombres a Joppe y haz venir a un tal Simón, a quien llaman Pedro.

6. Este se hospeda en casa de un tal Simón, curtidor, que tiene la casa junto al mar.»

7. Apenas se fue el ángel que le hablaba, llamó a dos criados y a un soldado piadoso, de entre sus asistentes,

8. les contó todo y los envió a Joppe.

9. Al día siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, subió Pedro al terrado, sobre la hora sexta, para hacer oración.

10. Sintió hambre y quiso comer. Mientras se lo preparaban le sobrevino un éxtasis,

11. y vio los cielos abiertos y que bajaba hacia la tierra una cosa así como un gran lienzo, atado por las cuatro puntas.

12. Dentro de él había toda suerte de cuadrúpedos, reptiles de la tierra y aves del cielo.

13. Y una voz le dijo: «Levántate, Pedro, sacrifica y come.»

14. Pedro contestó: «De ninguna manera, Señor; jamás he comido nada profano e impuro.»

15. La voz le dijo por segunda vez: «Lo que Dios ha purificado no lo llames tú profano.»

16. Esto se repitió tres veces, e inmediatamente la cosa aquella fue elevada hacia el cielo.

17. Estaba Pedro perplejo pensando qué podría significar la visión que había visto, cuando los hombres enviados por Cornelio, después de preguntar por la casa de Simón, se presentaron en la puerta;

18. llamaron y preguntaron si se hospedaba allí Simón, llamado Pedro.

19. Estando Pedro pensando en la visión, le dijo el Espíritu: «Ahí tienes unos hombres que te buscan.

20. Baja, pues, al momento y vete con ellos sin vacilar, pues yo los he enviado.»

21. Pedro bajó donde ellos y les dijo: «Yo soy el que buscáis; ¿Por qué motivo habéis venido?»

22. Ellos respondieron: «El centurión Cornelio, hombre justo y temeroso de Dios, reconocido como tal por el testimonio de toda la nación judía, ha recibido de un ángel santo el aviso de hacerte venir a su casa y de escuchar lo que tú digas.»

23. Entonces les invitó a entrar y les dio hospedaje. Al día siguiente se levantó y se fue con ellos; le acompañaron algunos hermanos de Joppe.

24. Al siguiente día entró en Cesarea. Cornelio los estaba esperando. Había reunido a sus parientes y a los amigos íntimos.

25. Cuando Pedro entraba salió Cornelio a su encuentro y cayó postrado a sus pies.

26. Pedro le levantó diciéndole: «Levántate, que también yo soy un hombre.»

27. Y conversando con él entró y encontró a muchos reunidos.

28. Y les dijo: «Vosotros sabéis que no le está permitido a un judío juntarse con un extranjero ni entrar en su casa; pero a mí me ha mostrado Dios que no hay que llamar profano o impuro a ningún hombre.

29. Por eso al ser llamado he venido sin dudar. Os pregunto, pues, por qué motivo me habéis enviado a llamar.»

30. Cornelio contestó: «Hace cuatro días, a esta misma hora, estaba yo haciendo la oración de nona en mi casa, y de pronto se presentó delante de mí un varón con vestidos resplandecientes,

31. y me dijo: “Cornelio, tu oración ha sido oída y se han recordado tus limosnas ante Dios;

32. envía, pues, a Joppe y haz llamar a Simón, llamado Pedro, que se hospeda en casa de Simón el curtidor, junto al mar.”

33. Al instante mandé enviados donde ti, y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros, en la presencia de Dios, estamos dispuestos para escuchar todo lo que te ha sido ordenado por el Señor.»

34. Entonces Pedro tomó la palabra y dijo: «Verdaderamente comprendo que Dios no hace acepción de personas,

35. sino que en cualquier nación el que le teme y practica la justicia le es grato.

36. «El ha enviado su Palabra a los hijos de Israel, = anunciándoles la Buena Nueva de la paz = por medio de Jesucristo que es el Señor de todos.

37. Vosotros sabéis lo sucedido en toda Judea, comenzando por Galilea, después que Juan predicó el bautismo;

38. = cómo Dios = a Jesús de Nazaret = le ungió con el Espíritu Santo = y con poder, y cómo él pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con él;

39. y nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la región de los judíos y en Jerusalén; a quien llegaron a matar colgándole de un madero;

40. a éste, Dios le resucitó al tercer día y le concedió la gracia de aparecerse,

41. no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había escogido de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de entre los muertos.

42. Y nos mandó que predicásemos al Pueblo, y que diésemos testimonio de que él está constituido por Dios juez de vivos y muertos.

43. De éste todos los profetas dan testimonio de que todo el que cree en él alcanza, por su nombre, el perdón de los pecados.»

44. Estaba Pedro diciendo estas cosas cuando el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban la Palabra.

45. Y los fieles circuncisos que habían venido con Pedro quedaron atónitos al ver que el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles,

46. pues les oían hablar en lenguas y glorificar a Dios. Entonces Pedro dijo:

47. «¿Acaso puede alguno negar el agua del bautismo a éstos que han recibido el Espíritu Santo como nosotros?»

48. Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedase algunos días.

Y el Bautismo en el Espíritu Santo, es una experiencia inefable y que cambia absolutamente y para siempre, la vida del que lo experimenta.

CONFORME EL ALMA PERSEVERA EN EL CAMINO

Y SUPERA LAS PRUEBAS, AUMENTANDO SU AMOR

Y ELEVÁNDOSE A SÍ MISMO CADA VEZ MÁS.

DESPUÉS DE CADA CONTACTO SUBLIME CON ÉL,

LA MATERIA PARECE PERDER PESO,

PARA ADQUIRIR MÁS ESPIRITUALIDAD.

        DESPUÉS DE CADA FUSIÓN,

Se le atribuye el don de la bilocacion. Sin salir de Lima, fue visto en México, en África, en China y en Japón, animando a los misioneros que se encontraban en dificultad o curando enfermos. Mientras permanecía encerrado en su celda, lo vieron llegar junto a la cama de ciertos moribundos a consolarlos o curarlos. Muchos lo vieron entrar y salir de recintos, estando las puertas cerradas. En ocasiones salía del convento, a atender a un enfermo grave y volvía luego a entrar sin tener llave de la puerta y sin que nadie le abriera. Preguntado cómo lo hacía, siempre respondía: ‘yo tengo mis modos de entrar y salir.’

LA CARNE MANIFIESTA MÁS FUERTEMENTE AL ESPÍRITU DIVINO QUE LA INHABITA.

Jesús, el Vencedor de la Carne, instrumento de Satanás y por lo mismo, Vencedor de Satanás.

Cuando esto sucede el alma posee una paz, una serenidad, un equilibrio, una inteligencia y una pureza que ya no son más humanas, sino sobrehumanas.

Simplemente de Jesús. Porque Él Es, el que nos transforma en Él Mismo.

LA CREATURA DEJA DE SER Y ES ÉL.

NOS CONVERTIMOS EN UNA GOTA DE SANGRE DE SU CORAZÓN.

ÉL VIVE. EL REINA. EL NOS HACE PARTE DE SÍ,

SÍGUEME HASTA EL CALVARIO

PORQUE NOS ASIMILA A SÍ MISMO

Y lo que Satanás no puede dar a sus seguidores engañados: el ser iguales a Dios;

Jesús lo da a sus discípulos, porque los funde con Él y los deifica con tal Fusión.     

Los vivientes en la Caridad son activos como Ella y en cierta manera son altares y sacerdotes al mismo tiempo,

pues son custodias de la Sacrosanta Víctima del Calvario y de la Eucaristía.

Y se pueden ofrecer constantemente al Eterno Padre, por la salvación del Mundo.

Y este es el fruto más precioso del gran favor que obra en ellas el Verbo, con la Encarnación Mística en su corazón.

Y el alma recibe el Don más grande sobre la Tierra: a Dios para que habite en ella.

EL OBJETIVO FINAL DE ESTE MISTERIO SUBLIME,

ES LLEGAR AL AMOR DE COPARTICIPACIÓN.

        LAS PALABRAS DE JESÚS EN EL HUERTO DE GETSEMANI:

“HÁGASE TU VOLUNTAD”

SON LA NORMA DE VIDA DE LA FECUNDA FUSIÓN DE LAS VÍCTIMAS.

Todos los santos tienen sus enemigos y los mayores son siempre, los más amados entre los suyos.

El sufrimiento de los males fisicos y morales, ES LA OFRENDA más digna que puedes hacer a Aquel que nos ha salvado sufriendo

El Sufrimiento es Expiación que Dios da a los que ama y quiere perdonar en la hora de la muerte.

EL SUFRIMIENTO DE LAS VÍCTIMAS,

ES EL VESTIDO NUPCIAL QUE LAS PREPARA PARA EL AMOR DE FUSIÓN:

QUE ES UN AMOR SIN RESERVAS

Y CON TOTAL ABANDONO EN DIOS.

El Espíritu Santo desciende a las almas que Jesús redimió y saben vivir en la Justicia.

En ellas hace su morada, convirtiéndolas en portadoras de Dios, los requisitos indispensables para que Cristo inhabite en ellas, son:

Un corazón virginal. La pureza del alma revirginizada y abrazada totalmente de la Cruz.       

Obediencia total. Hasta llegar a renunciar a los deseos más santos, para cumplir la Voluntad de Dios.

        Caridad total. Amando con el amor sobrenatural, con el que Dios enseña a amar.

        Fe absoluta. Confianza y abandono perfectos en la ayuda que Dios presta en todas las circunstancias a los portadores de su Verbo.

        Reserva absoluta acerca de los misterios propios de la inhabitación de Dios de Dios y los secretos que ÉL comunica a los que ama.

GENEROSIDAD TOTAL.

ELLAS LLEVAN A DIOS NO PARA SU PERSONAL BENEFICIO

SINO PARA DARLO A LOS DEMÁS

HUMILDAD TOTAL, DEBE SER INALTERABLE

NO OBSTANTE LOS PRODIGIOS DE SU INHABITACIÓN

Hay que tener en cuenta que Satanás asecha para descubrir a Cristo en donde se encuentre y es preciso defenderlo.

Él no puede morir, ni resultar herido por ser Dios; pero sí puede matarlo en las almas imprudentes.

Y CRISTO NO PUEDE ESTAR EN DONDE HAY LIGEREZA

PARA LEVANTAR LOS VELOS, SOBRE LOS MISTERIOS DE DIOS

LA VANIDAD nos hace apropiarnos de los bienes, que sólo pertenecen a Dios.

Y HEDOR DE AUTOCOMPLACENCIA,

PORQUE ÉSTA ORIGINA LA ALIANZA CON EL MAL

  EL ABANDONO

En la terrible batalla espiritual que debemos enfrentar, el arma más poderosa es el amor puro y sacerdotal,

que traza un camino de Luz por el que pueden transitar los hijos extraviados, para ser recuperados y salvados.

        La confianza y el abandono en Dios, son cualidades de los pequeños,

Y por eso son tentados con más violencia,

con la Duda y la Desconfianza de la Acción Divina en sus almas.

Y SATANÁS TRATA DE IMPEDIR QUE SEAMOS DÓCILES,

PARA QUE JESÚS NO PUEDA REALIZAR LA MISIÓN,

PARA LA QUE FUIMOS ELEGIDOS.

La Palabra de Dios se hizo carne en Jesús, que es la Revelación del Padre y el reflejo de su gloria.

LOS VERDADEROS HIJOS DE DIOS DEBEMOS ACOSTUMBRARNOS

A SER PISOTEADOS, A NO SER COMPRENDIDOS, NI ESTIMADOS,

A SER ODIADOS Y PERSEGUIDOS

ES NECESARIO QUE SUCEDA ASÍ.

Y CUANDO SE SIENTA UNA INTERIOR REBELIÓN,

HAY QUE ENTREGARLA INMEDIATAMENTE,

PORQUE ES EL ENEMIGO EL QUE LA INSTIGA.

Y con amor, beber el cáliz…

        Jesús Mismo acude en ayuda de nuestra gran debilidad.

¿Sabes por qué Job recuperó todo lo que había perdido? Porque él perdió TODO, menos la FE, perdió todo, menos la CONFIANZA en Dios!

Pero debemos permanecer en todo momento en Oración y en el abandono a la Voluntad Divina.

¡Sólo así Jesús puede seguir actuando en nosotros!

Hay que seguir por el Camino del Sufrimiento.

Y en la inmolación se está llamado a sufrir cada vez más.

Hay que entregar todo nuestro dolor.

Hoy son las incomprensiones, los ataques y la calumnias de los hermanos.

Mañana serán las persecuciones, la prisión y las condenas por parte de los ateos y los enemigos de Dios,

Si el Demonio todavía ronda rabioso en derredor vuestro, ¡ALEGRÁOS! ¡Es muy buena señal!

Que ven en nosotros los obstáculos que necesariamente deben ser eliminados.

¡Cuántas dificultades se deben superar!

¡Cuántos sufrimientos nos esperan cada día y todos los días!

El Dolor se convierte en el alimento cotidiano y seremos atacados ferozmente por el desaliento y el abatimiento.

        NUESTRA MISIÓN ES SUBLIME, NO NOS DEBEMOS DEJAR VENCER

CUANDO ESTEMOS A PUNTO DE SER APLASTADOS,

          LA FUSIÓN CON ÉL QUE SE ESTABLECE A TRAVÉS DE LA ORACIÓN

Y PRINCIPALMENTE POR LA EUCARISTÍA,

SON LA FUERZA QUE INTRODUCE NUEVAS ENERGÍAS DE BIEN,

EXPERIMENTANDO PROFUNDAS EXPERIENCIAS

DE AMOR Y DE ALEGRÍAS.

PUES ESTANDO FUSIONADOS EN SU AMOR,

ÉL SOLAMENTE NOS RIEGA Y NOS LLEVA AL TABOR.

ONCE PRÍNCIPES CELESTIALES SUPER-PODEROSOS


EL CAMINO DE LA CRUZ

Abril 23 2020

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, las necesidades de vuestro corazón son inmensas, pero no os dais cuenta de ello;

primeramente por vuestra falta de humildad y enseguida, porque estáis alejados de Mis Enseñanzas, estáis alejados del Verdadero Amor, estáis alejados de la Verdad, Mis pequeños.

Hay mucha maldad a vuestro alrededor, y lo sabéis y vosotros mismos sois copartícipes de ello.

Ciertamente, Satanás os ha traído la mentira, la ha diseminado; pero, si vosotros estuvierais Conmigo, Mi Gracia os protegería y os llevaría por el verdadero sendero de la Verdad,

pero no, a vosotros os gusta jugar con el fuego, que son el error y la mentira. 

Para algunos, se os hace excitante vivir en el error y estar envueltos en la mentira a donde os ha llevado Satanás, pero

Estad conscientes que esa mentira cubre todas las facetas de vuestra existencia y eso es lo grave, Mis pequeños,

porque podríais decir que está nada más, afectando vuestro entorno social, pero desgraciadamente,

NO SÓLO ESTÁ AHÍ,

SINO LO QUE ES MÁS IMPORTANTE PARA VUESTRA VIDA ESPIRITUAL,

QUE ES VUESTRA RELACIÓN CONMIGO, VUESTRO DIOS.

También, vuestra vida espiritual ha menguado mucho, por ello, porque llega un momento en que ya no sabéis si estáis obrando en la Verdad o en el error,

ya se os ha hecho tan normal vivir en la mentira, en el error, en la falsedad de vida, por no haber pedido lo que tanto os he dicho,

EL DISCERNIMIENTO SANTO,

QUE OS LLEVA HACIA LA VERDAD,

QUE OS HACE VER LO QUE REALMENTE, VIENE DE MÍ

Y LO QUE ES DE SATANÁS.

Lo que Me molesta mucho Mis pequeños, es que, a pesar de que Yo os mandé a Mi Hijo, para que vosotros conocierais la Verdad, vivierais en las Virtudes que Él vivió,

para que Le agradecierais a Mí y a Él Su Donación por vuestra salvación,

A UNA GRAN MAYORÍA NO OS HA IMPORTADO, EN LO ABSOLUTO,

Abrió las Puertas del Cielo

LO QUE ÉL HIZO POR VOSOTROS. 

Os llevó la salud de vuestra alma, os llevó el Amor Divino, os hizo conocer lo que es vivir en la Virtud, que es el alimento del alma.

Os hizo ver lo que es la honradez de vida y, sobre todo, os enseñó a ser verdaderos con vosotros mismos, pero

EL SER VERDADEROS CON VOSOTROS MISMOS,

SOLAMENTE LO LOGRÁIS SI YO ESTOY EN VUESTRO CORAZÓN.

Ciertamente, podréis ser verdaderos con vosotros, pero en el error y por eso, al haber tenido a Mi Hijo entre vosotros y al haber visto Su comportamiento, Su Donación,

al escuchar Sus Enseñanzas, os podréis dar cuenta lo que es la Verdad y lo que es la mentira.

SE PODRÁ VER PERFECTAMENTE,

LA LUCHA DEL CIELO CON EL INFIERNO

CUANDO MI HIJO SACABA A LOS DEMONIOS DE TANTAS PERSONAS AFECTADAS POR SU MAL

Cómo Él los dominaba y les ordenaba dejar esos cuerpos, dejar esas almas, liberarlos de la maldad; pero parece que todo eso que hizo Mi Hijo por vosotros, ha caído en saco roto.

Os vuelvo a repetir, una gran mayoría de vosotros no habéis entendido o no habéis querido entender, por conveniencias humanas, lo que es vivir en la Verdad.

No os dais cuenta que viviendo en la Verdad y predicándola, podéis entrar fácilmente, al Reino de los Cielos.

En cambio, cuando vivís en la mentira, se va formando en vosotros una montaña de errores, porque,

3. CONSECUENCIAS POSTERIORES. 2 Samuel Tratar de cubrir el pecado, cometiendo otros pecados. Dios pronunció castigos sobre David a través del profeta Natán. La casa de David sufriría las consecuencias en la posteridad.

AL PRIMER ERROR, A LA PRIMERA MENTIRA QUE VOSOTROS DECÍS O COMETÉIS,

PARA QUE NO SE DÉ CUENTA LA GENTE A VUESTRO ALREDEDOR,

LA CUBRÍS CON OTRA MENTIRA Y A LA VEZ,

ESA OTRA MENTIRA SERÁ CUBIERTA POR OTRA MÁS. 

En lugar de enfrentar la verdad, al contrario, os cubrís con mentira, no enfrentáis vuestros errores por el “qué dirán”, porque solamente estáis viendo vuestros actos humanos. 

NO OS DAIS CUENTA DE QUE YO, VUESTRO DIOS, SERÉ EL QUE OS VA A JUZGAR

Os estoy viendo, conozco vuestros actos, es más, hasta vuestros pensamientos y así, voy conociendo todas las mentiras que os van cubriendo, una a otra

Y llega un momento, en que ya no sabéis cómo salir de ese atolladero y todo, por haber empezado con una sola mentira.

Mi Hijo fue verídico todo el tiempo de Vida sobre la Tierra.

Sus Enseñanzas os llevan a vivir en la Verdad y al vivir en la Verdad, vosotros vivís en la total libertad; que no es así con aquellos que viven en el error y la mentira,

porque la mentira, como os dije, va  acumulando una y otra y otra más y vivís en preocupaciones y os preguntáis ¿Qué diréis o qué haréis para salir de esa mentira?

O más bien, por todas esas mentiras que se van cubriendo una a la otra ya no vivís en libertad, estáis esclavizados por vuestras propias mentiras.

Mi Hijo os trajo la Vida de libertad por vivir en la Verdad, por vivir en el Amor.

¡Cuánta falsedad hay a todos niveles de vuestra existencia! ¡Cuánta falsedad hay en vosotros mismos!

Como nada es más hermoso que conocer la verdad, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad.

Creáis una mentira para vosotros mismos y la vais haciendo crecer, no os mostráis ante vuestros hermanos como sois, sino mostráis una mentira de vuestro propio ser.

Todas esas mentiras que vais viviendo en vuestra vida y que se combinan con las de vuestros hermanos, ha llegado a provocar lo que ahora vivís:

MENTIRAS POR TODOS LADOS QUE OS CAUSAN TANTO MAL,

QUE OS LLEVAN AL ERROR PERO, SOBRE TODO,

OS QUITAN LA PAZ Y LA LIBERTAD DE ACTUACIÓN.

El tiempo es breve os he repetido muchas veces, los acontecimientos se van dando uno al otro, para que os vayáis preparando, para que os deis cuenta de lo que ha de suceder.

LA CUENTA REGRESIVA YA INICIÓ,

LOS GRANDES ACONTECIMIENTOS YA SE ESTÁN DANDO y

¿EN QUÉ CONDICIÓN ESTÁ VUESTRA ALMA,

CUANDO AL LLEGAR ESTOS ACONTECIMIENTOS,

QUE A MUCHOS LES ESTÁ ARREBATANDO SU VIDA?

Os he repetido, también, tantas veces, que os amo, os amo infinitamente, porque sois Míos, sois Mis hijos, a pesar de vuestros pecados,

pero no os podréis presentar ante Mí y gozar eternamente el Reino de los Cielos si no enfrentáis vuestros errores, si no enfrentáis vuestras mentiras y las hacéis a un lado de vuestra vida.

TENÉIS QUE ENTENDER ESTO, MIS PEQUEÑOS,

VOSOTROS TENÉIS LA LLAVE PARA ENTRAR AL REINO DE LOS CIELOS

Y ÉSTA ES VUESTRO ARREPENTIMIENTO

Y EL PERDÓN DE VUESTROS PECADOS,

DADO POR UN MINISTRO MÍO. 

De vosotros depende venir a Mí y que Yo os permita gozar, eternamente, el Reino de los Cielos, éste es vuestro Hogar Verdadero.

Lo que ahora estáis viviendo y que vosotros contribuisteis a ello, se ha vuelto un Infierno en la Tierra,

para los que sois sensibles al Amor, para los que sois sensibles a la Virtud, para los que sois sensibles, porque os dejasteis sensibilizar, por lo que Mi Hijo os dio.

Procura conformarte siempre y en todo a la Voluntad de Dios EN TODOS LOS ACONTECIMIENTOS y NO tengas miedo. Esta conformidad, es el camino seguro para llegar al cielo.

VOSOTROS TENÉIS LA RESPUESTA A VUESTRO FUTURO ETERNO,

VENID A MÍ, LIMPIOS DE CORAZÓN,

LIMPIOS DE TODO PECADO, ARREPENTIDOS

Y TENDRÉIS EL REINO DE LOS CIELOS.

Si os mantenéis en el error, en vuestro propio error o en el error que se vive a vuestro alrededor, no tendréis entrada al Reino de los Cielos; porque en él, sólo se vive la Verdad y el Amor,

Vosotros forjaréis vuestro Destino Eterno.

Yo os Bendigo, Mis pequeños, os envío Mi Santo Espíritu, para que entendáis lo que os he dicho y para que tengáis la Fuerza de rechazar todo aquello que os manda satanás y que, por vuestras propias fuerzas, no podéis rechazar.Os amo, Mis pequeños, recibid Mis Bendiciones y transmitidlas a todos los vuestros, a todo el Mundo, al Universo entero. Orad, orad, daos por todos, como Mi Hijo se dio por todos vosotros.

Os amo, Mis pequeños, recibid Mis Bendiciones y transmitidlas a todos los vuestros, a todo el Mundo, al Universo entero.

Orad, orad, daos por todos, como Mi Hijo se dio por todos vosotros.

Gracias, Mis pequeños.

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ONCE PRÍNCIPES CELESTIALES SUPERPODEROSOS

No todos los santos han sido iguales de “milagreros”. Hay algunos que han mostrado tener increíbles superpoderes, certificados por numerosos testigos.

Lo que los hace el modelo real de los superhéroes de los comics y la televisión.

Es difícil hablar de estos temas hoy día, porque el virus de la negación de los hechos sobrenaturales está atacando al catolicismo.

Y aún quienes creen en los aspectos sobrenaturales de la fe, sienten cierto escozor en hablar del tema, por temor de que los estigmaticen como fantasiosos o crédulos.

En nuestra experiencia, quienes creen menos en estas cosas sobrenaturales son los propios ordenados.

Pero si creemos que hay un mundo sobrenatural alrededor nuestro, que Dios maneja discrecionalmente:‍

¿Por qué no iba a permitir que algunos de sus elegidos mostraran insights del mundo sobrenatural para recordarles a los demás que esa realidad existe y está presente?

1 – SAN JUAN APÓSTOL: LO SUMERGIERON EN ACEITE HIRVIENDO Y NO SE QUEMÓ

La temprana tradición de la Iglesia nos dice que San Juan fue el último Apóstol en morir, tal vez alrededor del año 125, cuando reinaba Adriano. Sorprendentemente, él murió siendo un anciano más que centenario.

El emperador Domiciano pensó que el prestigio de que Juan gozaba entre los fieles le hacía más peligroso. Mandó prenderle en Efeso y le trajo a Roma el año 95. El cruel tirano se mostró insensible a la vista de este venerable anciano y le condenó al más bárbaro de los suplicios. Sería arrojado vivo en una caldera de aceite hirviendo.

 Conforme a la práctica judiciaria de entonces, el santo apóstol hubo de sufrir primero el terrible suplicio de la flagelación, sin que pudiera invocar, como San Pablo, el privilegio de la ciudadanía romana.

 El santo viejo escucharía con un gozo estremecedor el anuncio de la sentencia. Los verdugos encendieron la colosal hoguera y prepararon la tinaja con el aceite chisporroteante. En ella arrojaron al apóstol. Al fin iban a quedar colmados sus deseos. El cáliz que prometiera beber un día lejano en Palestina estaba pronto con toda su amargura.

 Pero Dios no quiso que las cosas llegaran a su fin. Le había concedido el mérito y el honor del martirio, pero al mismo tiempo volvía a repetirse el milagro de los tres jóvenes en el horno de Babilonia.

El fuego perdía sus propiedades destructoras. Ante la admiración de verdugos y populacho San Juan continuaba ileso en la caldera.

Y el aceite hirviendo le servió de baño de belleza y el resultado final, fue que salió más joven y vigoroso del suplicio,

Domiciano consideró como magia el prodigio y desterró a San Juan, a la isla de Patmos.

Él era capaz de estar en el aceite hirviendo sin que le afectara.

Cuenta la historia que todo el mundo en el estadio se convirtió a la Fe cristiana.

Furiosos de que no pudieron matarlo, las autoridades romanas lo desterraron a la isla de Patmos, donde finalmente escribió el último libro del Nuevo Testamento: el Apocalipsis.

2 – SAN DENIS (DIONISIO): PREDICÓ SIN CABEZA

San Denis nació en Italia en el siglo III.

Fue ordenado obispo y enviado a Francia a predicar a los paganos.

Al parecer era tan exitoso en las conversiones que los líderes paganos lo arrestaron y lo condenaron a ser decapitado en la colina más alta de París.

Pero después que su cabeza fue cortada, algo milagroso sucedió: no murió.

¡La historia cuenta que tomó su cabeza y comenzó a predicar!

Los paganos quedaron aparentemente sin habla y permitieron que el hombre decapitado continuara caminando y predicando.

Lo hizo por 10 kilómetros, pero entonces el milagro desapareció y cayó muerto.

3 – SANTA CATALINA DE ALEJANDRÍA: NO PODÍAN PARAR QUE CONVIRTIESE GENTE

Santa Catalina era una princesa en Egipto en el siglo tercero y recibió una buena educación.

A pesar de ser criada como pagana, cuando ella era adolescente afirmó que la Virgen María se le apareció, y dijo que estaba casada con Cristo en un matrimonio místico, y se convirtió a la fe cristiana.

Poco después, consiguió una audiencia personal con el emperador romano Majencio y trató de convencerlo de que dejara de perseguir a los cristianos.

El emperador puso a sus mejores filósofos y retóricos para debatir con Catalina pero, sorprendentemente, ella ganó su debate.

Varios de sus interlocutores quedaron tan impresionados, que se convirtieron al cristianismo.

Furioso, el emperador la encarceló.

Pero su capacidad de persuasión continuó en prisión.

Entre quienes conoció en la cárcel y quienes le visitaron, se cuentan que 200 personas fueron convertidas por su evangelización.

Cuando se negó a dejar de convertir a la gente a la fe cristiana a pesar de haber sido torturada, el emperador trató de persuadirla que se detuviera al pedirle que se casara con él.

Ella se negó.

Y la condenó a muerte.

‍Pero cuando ella tocó la rueda de pinchos que se va a utilizar para matarla, ésta se rompió espontáneamente.

Por último, el emperador ordenó que fuera decapitada, lo que terminó con éxito su vida.

4 – SAN POLICARPO: NO LO PODÍAN QUEMAR

San Policarpo, obispo de Esmirna, vivió entre el año 80 al 167 y fue discípulo del apóstol Juan.

Fue arrestado y llevado a un estadio en Roma para ser quemado hasta la muerte frente de la multitud.

Estaba atado a una estaca, con fuego encendido pero no se quemaba.

El martirio de San Policarpo explica:

Y cuando la llama ardiente salió con gran furia, nosotros, quienes lo presenciamos, vimos un gran milagro, y se nos ha conservado para que podamos informarlo a los demás lo que entonces tuvo lugar.

El fuego, tomó la forma de un arco, como la vela de un barco cuando se llena con el viento, rodeando como un círculo el cuerpo del mártir.

Y él apareció dentro no como carne que se quema, sino como pan que se cuece al horno, o como el oro y la plata que brilla intensamente en un horno.

Por otra parte, percibimos un olor dulce como [procedente de la pila], como si incienso o algunas especias preciosas se estuvieran quemando.

Sin desanimarse, sin embargo, los funcionarios que supervisaban su ejecución ordenaron que se le apuñalara con una lanza, que un soldado hizo con éxito.

Pero incluso entonces, hubo otro un milagro:

Al hacer esto, salió un paloma, y una gran cantidad de sangre, por lo que el fuego fue extinguido.

Y toda la gente se maravillaba de la diferencia tan grande que había entre los incrédulos y los elegidos, de los cuales el admirable Policarpo era uno.

Así que finalmente fueron capaces de matarlo, pero Dios decidió hacerlo difícil…

El Dios que PROTEGIÓ a Daniel de los leones, ES EL MISMO que te protegerá a tí y a tu familia,

5 – EL PROFETA DANIEL: NI EL HORNO ARDIENTE, NI LOS LEONES.

Nabucodonosor II, según el relato bíblico, ordenó escoger un grupo de jóvenes hebreos para ser educados, después de lo cual entrarían al servicio del rey.

Los elegidos fueron Daniel y tres jóvenes de su misma tribu: Ananías, Misael y Azarías quienes fueron confiados al cuidado de Aspenaz,​ jefe de los eunucos.

Los jóvenes fueron introducidos en la cultura mesopotámica, aprendiendo su lengua, su escritura y su tradición literaria.

La tradición judía sostiene que estos jóvenes fueron convertidos en eunucos.

Daniel y sus compañeros, no obstante residir en la corte, mantuvieron sus prácticas kosher de alimentación revelándose, siempre según el relato de su libro, que este régimen los hacía más saludables que los demás jóvenes que vivían en el palacio.

Después de una formación de tres años, Daniel y sus tres compañeros fueron presentados ante Nabucodonosor quien, dice el texto:

“los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en su reino”.

En el segundo año del reinado de Nabucodonosor,​ el monarca tuvo un sueño que lo dejó profundamente angustiado, por lo que convocó a sus astrólogos y expertos en artes adivinatorias, y les exigió lo interpretasen;

para asegurarse de que no lo engañaran en el momento de interpretar su sueño, los puso a prueba explicándoles que existía una gran dificultad: les dijo que había olvidado su propio sueño.

Ante la falta de respuesta satisfactoria de parte de sus sabios, el rey se irritó y ordenó que los ejecutasen.

Daniel, que no había estado presente en ese episodio, fue también arrestado pero, al enterarse acerca de lo ocurrido, habló con Arioc, jefe de la guardia, y solicitó un plazo para poder responderle al soberano.

La petición le fue concedida. Entre tanto, Daniel y sus compañeros oraron a Yahveh pidiendo les revelase el misterio.

Esa noche, en una visión, le fue revelado a Daniel el sueño del monarca y, al día siguiente, el profeta se presentó en la corte proporcionando subsecuentemente el relato del sueño de Nabucodonosor así como también su correspondiente interpretación.

Este hecho marcó el reconocimiento de Daniel, quien fue subsecuentemente nombrado gobernador de la provincia de Babilonia y jefe de sabios y expertos.

Del mismo modo, los tres jóvenes judíos recibieron importantes cargos en la administración imperial.

En esos años los relatos mencionan el episodio del ídolo de oro, en el cual los tres jóvenes fueron arrojados a un horno ardiente.

Y otro que, presentado como un testimonio del propio rey, narra la transformación de Nabucodonosor en bestia.​

Bajo el reinado de este soberano tiene lugar un complot de los sátrapas contra Daniel que derivó en su encierro en el pozo de los leones.

Esta intriga se valió de la fidelidad a Dios del protagonista, pues un edicto caprichoso sugerido al rey por aquellos prohibía cualquier petición, fuera a un dios o a un hombre excepto el soberano, durante 30 días (Daniel 6:1-9).

Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró a su casa y oró tres veces al día, como lo solía hacer anteriormente.

Entonces dichos hombres lo hallaron orando a Dios, por lo que fue acusado de violar el edicto real del rey.

Y por ello, arrojado al foso de los leones, en el cual no sufrió daño alguno. (Daniel 6:10-16).

A la mañana siguiente, cuando Darío comprobó el portento, ordenó liberar a Daniel y echar al foso a sus acusadores,

quienes perecieron inmediatamente al ser brutalmente devorados por las bestias (Daniel 6:19-28).

En esas mismas secciones se menciona la sucesión de Astiages, la entronización de Ciro II el Grande y el episodio por el cual Daniel revela el fraude de los sacerdotes de Baal.

Que habían convencido al rey de que el dios comía las ofrendas, siendo que eran ellos quienes lo hacían.

6 – EL PROFETA ELÍAS: HIZO QUE DIOS ENVIARA FUEGO DEL CIELO

Elías fue uno de los más grandes profetas del Antiguo Testamento.

Y como verdadero profeta de Dios que decía la verdad, era odiado por mucha gente, especialmente los gobernantes.

En un momento, él desafió a un duelo a los sacerdotes del dios falso Baal.

Ellos iban a invocar a Baal para que enviara fuego del cielo para quemar un sacrificio y Elías llamarían al verdadero Dios para hacer lo mismo.

Los sacerdotes de Baal invocaron a Baal todo el día y no pasó nada.

Luego Elías roció su sacrificio con agua (sólo para que fuera más difícil), pidió a Dios que enviara fuego hasta el sacrificio una sola vez y Dios envió el fuego de inmediato.

Pero esto sólo lo hizo un objetivo mucho más preciso de los gobernantes para matarlo.

Pero ellos nunca fueron capaces de matarlo.

Por supuesto, al final de su vida, Elías fue llevado al cielo en un carro de fuego.

Así que él nunca murió.

‍Aunque no se sabe mucho sobre él, Enoc es otra persona mencionada en la Biblia como si hubiera sido llevado al cielo directamente por Dios sin morir; ver Génesis 5,21-24)

7 – SANTA CATALINA DE SIENA: VIVIÓ 19 AÑOS COMIENDO SOLO LA EUCARISTÍA

Santa Catalina de Siena es una de las más grandes santas de la historia de la Iglesia.

Además de la santidad, es una doctora de la Iglesia, una mística, y también es recordada por haber (humildemente y apropiadamente) llamado a un Papa.

Ella vivió los últimos 19 años de su vida sin comer, a excepción de la recepción de la Eucaristía.

Y sin embargo, milagrosamente, continuó, al servicio de la Iglesia.

Aunque ella murió a la edad de 33 tuvo 19 años de ayuno.

8 – SAN JOSÉ DE CUPERTINO: EL SANTO VOLADOR

Llamado “el santo volador”, pero no estamos hablando de un par de historias que afirman que San José de Cupertino voló en privado o fue visto sólo por unas pocas personas.

Estamos hablando de que lo vieron volando regularmente grandes grupos de personas.

Ya fuera en la Misa, la Liturgia de las Horas, o simplemente ante la mención del nombre de Jesús o de un santo, José involuntariamente entraba en éxtasis y empezaba a levitar.

Al parecer, esto sucedió durante una procesión pública en frente de toda la ciudad, y una vez incluso durante una audiencia con el Papa.

‍Su constante e incontrolable levitación en realidad se convirtió en un problema.

Sus superiores religiosos los consideraban un fenómeno perturbador.

‍Al final de su vida, fue trasladado a diferentes monasterios y mantenido en su celda.

Pero siguió levitando en el nombre de Jesús de todos modos.

9 – SAN VICENTE FERRER: TRAÍA GENTE DE ENTRE LOS MUERTOS

San Vicente Ferrer es famoso por su obra misionera, su predicación, y su teología.

Pero también tenía una habilidad sobrenatural sorprendente: que podía traer a la gente de entre los muertos.

Y al parecer lo hizo en varias ocasiones.

Según una historia, Vicente entró en una iglesia con un cadáver dentro.

Frente a una serie de testigos, Vicente simplemente hizo la señal de la cruz sobre el cadáver y la persona volvió a la vida.

En una historia particularmente impresionante, Vicente se encontró con una procesión de un hombre que iba a ser ejecutado en la horca por haber cometido un delito grave.

De alguna manera, Vicente sabía que la persona era inocente, y le rogó a los funcionarios del gobierno, pero sin éxito.

Coincidentemente, pasó por al lado de él un cadáver que estaba siendo llevado en una camilla.

Vicente le preguntó al cadáver,

“¿Es este hombre culpable?

¡Respóndeme!”

El hombre muerto de inmediato volvió a la vida, se sentó, y le dijo:

“¡Él no lo es!”

Entonces el hombre se acostó de nuevo en la camilla.

Cuando Vicente le ofreció al hombre una recompensa por ayudar a reivindicar al hombre inocente, el hombre dijo:

“No, padre, porque estoy seguro de mi salvación”

Y así murió de nuevo en ese mismo momento.

su misión: guiar a las almas y aliviar el sufrimiento

10 – PADRE PÍO: UN COMPENDIO DE SUPERPODERES

El famoso santo que vivió en el siglo XX, San Padre Pío tenía casi cada superpoder que se pueda imaginar.

Hay afirmaciones de que él podía bilocarse (estar en más de un lugar al mismo tiempo), leer la mente de las personas (por lo general en el confesionario), levitar, y sanar a los enfermos.

En una historia, un matemático profesional estaba confesando sus pecados a Pio en el confesionario, aunque no le dijo a Pio que era un matemático.

Como él era un poco vago sobre cuántas veces había cometido un pecado en particular, Pio respondió con firmeza:

“Usted es un matemático, deje el confesionario y regrese cuando sepa cuántas veces lo hizo”

En 1950, Pío fue una vez visto asistir al funeral de un monje en Milwaukee, Wisconsin, pero sin haber dejado su propio monasterio en Italia, lo mismo sucedió en Uruguay y frente a varios Obispos que estaban reunidos en la ciudad de Salto.

En cuanto a su capacidad de bilocarse, una persona informa que Pio dijo una vez:

“Yo puedo hacer tres cosas a la vez: orar, confesar y dar la vuelta al mundo”.

Y OTRA MÁS: SANTA BÁRBARA DE NICOMEDIA

Nació en Nicomedia, cerca del mar de Mármara, a principios del siglo III.3​ Era hija de un sátrapa de nombre Dióscoro, quien la encerró en un castillo para evitar que se casara tan joven y para evitar el proselitismo cristiano.

Durante su encarcelamiento tenía maestros que le enseñaban poesía y filosofía, entre otros temas.

Por esto mismo, y porque su padre estaba ausente, Bárbara se convirtió al cristianismo y mandó un mensaje a Orígenes, considerado un erudito de la Iglesia cristiana, para que fuera a educarla en esta Fe.

Después de ser bautizada, mandó construir una tercera ventana en su habitación, simbolizando así la Santísima Trinidad. Cuando su padre fue a verla, se declaró cristiana y se opuso al matrimonio que éste le proponía, diciendo que elegía a Cristo como su esposo.

Entonces su padre se enfadó y quiso matarla en honor a sus dioses paganos. Por eso, Bárbara huyó y se refugió en una peña, milagrosamente abierta para ella, pero pese al milagro, fue capturada.

Su martirio fue el mismo que el de san Vicente: fue atada a un potro, flagelada, desgarrada con rastrillos de hierro, colocada en un lecho de trozos cortantes de cerámica y quemada con hierros candentes.

Finalmente, el mismo rey Dióscoro la envió al tribunal, donde el juez dictó la pena capital por decapitación.

Su mismo padre fue quien la decapitó en la cima de una montaña, tras lo cual un rayo lo alcanzó, dándole muerte también.

El padre carmelita Claudio de San José narra, en un manuscrito de la Orden Carmelita, que el sepulcro de santa Bárbara fue venerado por fieles que reportaban curaciones milagrosas.

Su fama era muy reconocida en el siglo VIII y algunos empezaron a llevarse las reliquias hasta que fueron trasladadas a Constantinopla y después a Venecia.​

Su culto fue confirmado por san Pío V en 1568 y se convirtió en uno de los catorce santos auxiliadores del Santoral. Hay quienes dicen que en realidad sí se casó con un mártir.

Esta creencia tiene mucho peso, y por ser seguro que nació el 4 de diciembre, su festividad se celebra en esa fecha.

Se la suele representar joven, bien con la palma del martirio, bien con plumas de pavo real,​ pues este animal es símbolo de la resurrección o la inmortalidad, y aparece ya en la más antigua representación conocida, que data del siglo VIII (Santa María la Antigua, de Roma).

También suele aparecer con su atributo, una torre con tres ventanas, unas veces encerrada en la misma y en otras la torre aparece a su lado o en miniatura sobre una de sus manos.

El significado de esta torre con tres ventanas es el refugio de la fe en la Santísima Trinidad.

Y suele llevar corona, que admite variaciones: en algunas es la de una princesa y en otras es una corona completa formada de varias torres.

La imagen de santa Bárbara también aparece a veces asociada:

Con la espada con la cual fue decapitada, lo que ha contribuido a que sea asociada con la guerra, pero dicha espada representa un símbolo de fe inquebrantable.

Con un cáliz, que significa su conversión al catolicismo.

El rayo que cayó en su martirio ha hecho que sea relacionada con los explosivos y así es patrona del arma de artillería, cuyo escudo son cañones cruzados,

Y la torre es la heráldica de los ingenieros y zapadores. El depósito de explosivos en los buques recibe el nombre de santabárbara.

Con una rama de olivo entre las manos, representando el martirio.

Con una manto rojo, cáliz de la sangre de Cristo.

Junto a bloques de piedra por su patronazgo de la cantería.

Su patronato fue introducido en España, al parecer, por Juan de Terramonda, natural de Lille, que llegó a España como asentador de Felipe I el Hermoso.

Fuente: Foros de la Virgen María

EL VERDADERO TEMPLO


1jardin imperial

Jesús está con sus apóstoles y sus discípulos, después de haber descansado en este arduo miércoles de Pascua.

Mannaém llega y se excusa porque no puede estar con Él y que al día siguiente no podrá ir al Templo y estar a su lado, porque tiene que estar en su palacio y arreglar unos asuntos muy importantes que tiene pendientes.

Y al decirlo mira fijamente a Pedro y a Simón.

Pedro hace una casi imperceptible señal con la cabeza, como diciendo: ‘Comprendido’

Salen del jardín real. El sol declina hacia su crepúsculo, pero todavía hace calor. Matías, el discípulo pastor, se acerca al Maestro y…

Matías le pregunta:

–      Señor y Maestro mío, mis compañeros y yo hemos meditado mucho en tus palabras y si hemos entendido bien, predices que muchas cosas cambiarán aunque la Ley quede inmutable. Que se deberá edificar un nuevo Templo con nuevos profetas, doctores y escribas, contra el que se trabarán batallas y no morirá. Mientras que éste, si es que entendemos bien; está destinado a desaparecer…

Jesús responde:

–      Lo está. Recuerda la profecía de Daniel…(cap. 9)

–      Dijiste ayer que cuando crean haber destruido al verdadero Templo… ¿Y éste no es el verdadero? Entonces subirá triunfante a la Nueva Jerusalén… ¿Dónde está? Hay  mucha confusión entre nosotros.

–      Lo comprendo. Que los enemigos destruyan si quieren el verdadero Templo y en tres días volveré a edificarlo. Y no volverá a ser objeto de asechanzas, porque subirá a donde el hombre no puede hacerle daño.

Respecto al Reino de Dios, él está en vosotros y donde hay hombres que crean en mí. Se extenderá por la tierra con el correr de los siglos y después será eterno, unido y perfecto en el Cielo.

En el Reino de Dios, será edificado el Nuevo Templo; esto es, donde hay espíritus que acepten mi Doctrina y pongan en práctica sus preceptos. La unión de todos los que tengan a Dios en sí, constituirán el gran Reino de Dios sobre la tierra, la Nueva Jerusalén que llegará a extenderse por todos los confines del mundo.

Vosotros sólo le tendréis que dar vuestra buena voluntad, que consiste en permanecer en Mí, estar unidos y vivir mi Doctrina. Unidos a Mí, hasta formar un solo cuerpo. El Templo Nuevo mi Iglesia, surgirá sólo cuando vuestro corazón hospede a Dios. Él con vosotros piedras vivientes, edificará su Iglesia.

Yo soy la Cabeza Mística. Y Pedro es su cabeza visible. Porque Yo regreso al Padre y os dejo la Vida, la Luz, la Gracia; por medio de mi Palabra. Por medio de mis padecimientos. Por medio del Paráclito que será Amigo de los que han sido fieles. Yo Soy una sola cosa con mi Iglesia, mi cuerpo espiritual, de quién Soy Cabeza.

En la cabeza están el cerebro y la mente. La mente es el asiento del saber. El cerebro es el que dirige los movimientos de los miembros con sus órdenes que no son materiales y son capaces de hacerlos que se muevan, más que cualquier otro estímulo.

Un cadáver, aunque tenga cerebro, no se mueve. Necesita estar vivo. Un hombre idiota está vivo; pero es incapaz de realizar los movimientos instintivos y rudimentarios de un animal inferior. Ved a un hombre al que la parálisis ha roto el contacto del cerebro, con uno o varios de sus miembros: no hay movimiento.

Si la mente dirige con sus órdenes inmateriales, hay otros sentidos cuyos órganos comunican sus sensaciones  a la mente. Y hay otras partes del cuerpo que ejecutan y hacen ejecutar lo que la mente, a la que le han avisado los órganos materiales y visibles, ordena.

La mente tiene necesidad de los órganos y de los miembros, para obrar lo que ella quiere. De igual forma en mi cuerpo espiritual que es mi Iglesia, Yo seré la Inteligencia.

Y en la cabeza que es su asiento, Pedro y sus colaboradores serán los que vean las reacciones, perciban las sensaciones y las transmitan a la mente; para que ilumine y ordene todo lo que hay que practicar, para el bien de todo el Cuerpo.

Y ellos iluminados y dirigidos por orden mía, hablen y guíen a las otras partes del cuerpo, para que alcancen un bien y una ganancia espirituales. 

Mi Iglesia ya existe, porque tiene su Cabeza sobrenatural. Su Cabeza Divina. Y posee sus miembros: los discípulos.

Es pequeña todavía. Es una semilla que se está formando. Perfecta únicamente en su Cabeza. Además, necesita tiempo para crecer. En verdad os digo que la Iglesia ya existe y ya es Santa por su Cabeza y por la buena voluntad de los justos que la componen.

Santa e invencible. Contra Ella lanzará batalla una y mil veces y de todas las formas posibles, el Infierno compuesto de Demonios y de hombres-demonios…  Pero no prevalecerán. El edificio no se derrumbará. Porque Yo Mismo lo edifico, con la piedra viva de mi Carne Inmolada. Uno sus partes con la mezcla hecha de sudor y de sangre.

Cuando esté en mi trono cubierto de una púrpura viva, coronado con una nueva corona… Los que estén lejos me verán. Trabajarán en mi Templo y alrededor de él. Yo Soy el cimiento y la cúspide.

Yo Mismo labraré mis piedras y elegiré a mis albañiles. Así como el Padre, el Amor, el hombre y el Odio, me han desbastado.

Y cuando en un solo día la Iniquidad haya sido quitada de la Tierra, sobre la piedra del Sacerdote ‘in-aeternum’ Vendrán los siete ojos a ver a Dios y las siete fuentes arrojarán agua, para apagar el fuego de Satanás.

Mi Iglesia, antes de que haya terminado la Hora del Mundo, tendrá su fúlgido triunfo. En nada se diferencia la vida del Cuerpo Místico, de lo que fue la Vida de Cristo.

Se dará el ‘Hosanna’ en la víspera de la Pasión, cuando los pueblos prendidos por la fascinación de la Divinidad, doblen sus rodillas ante el Señor.

Sobrevendrá después la Pasión de mi Iglesia militante y por último, la gloria de la Resurrección Eterna en el Cielo.

¡Oh, día venturoso aquel en que habrán terminado para siempre las insidias, las venganzas, las luchas de esta tierra, las de Satanás y las de la carne! Mi Iglesia entonces se hallará compuesta de verdaderos cristianos.

Esto será así en el penúltimo día. Serán pocos como al principio. Su final, como lo fue en su comienzo, será en santidad. 

Jesús calla pensativo.

Luego mira a su alrededor y ordena:

–      Sentémonos aquí a descansar un poco.

Se sientan sobre una pendiente del Monte de los Olivos, frente al Templo que ilumina el sol poniente.

Jesús mira fijamente ese lugar, con infinita tristeza.

Los demás se enorgullecen de su belleza, pero sienten una vaga inquietud por las palabras del Maestro… ¿Toda esa grandiosa belleza tiene que desaparecer?…

Pedro y Juan hablan entre sí.

Luego Pedro se dirige al Maestro:

–       Señor. Explícanos cuando sucederá tu profecía de la destrucción del Templo. Daniel habla de ella. Pero si fuese como él y Tú decís, pocas horas le quedan al Templo. Explícanoslo, para que podamos saberlo…

Jesús anuncia su regreso al Fin de los Tiempos, la destrucción de Jerusalén y el Fin del mudo. Y de todas las señales que acompañarán estos acontecimientos. (Mateo 24)

Y finaliza diciendo:

–         Esto es lo que sucederá. Ahora idos. Que no haya divisiones entre vosotros. Me llevo a Juan. Estará con vosotros a la mitad de la primera vigilia, para la cena y para ir después a vuestras instrucciones.

Judas se lamenta:

–        ¿También esta noche? ¿Vamos a hacer lo mismo cada día? Me siento mal con la intemperie. ¿No sería mejor ir a alguna casa amiga? ¡Estar siempre bajo las tiendas! Siempre en vela y en las noches que son frías y húmedas…

Jesús contesta:

–         Es la última noche. Mañana… será diferente.

–        ¡Ah! Pensaba que querías ir al Getsemaní todas las noches. Pero es la última…

–         No he insinuado esto, Judas. Dije que será la última noche que pasemos juntos en el Campo de los Galileos. Mañana prepararemos la Pascua y comeremos el cordero. Después iré Yo solo a orar al Getsemaní y podréis hacer lo que mejor os parezca.

 

Pedro dice:

–         ¡Vendremos contigo, Señor! ¡Nunca tenemos ganas de dejarte!

Iscariote está contento de poder acusarlos y replica:

–         Tú cállate que no tienes derecho a hablar. Tú y Zelote no hacéis más que revolotear de aquí para allá, en cuanto no os ve el Maestro. No os pierdo de vista… En el Templo… Durante el día… En las tiendas de allá arriba…

Jesús exclama:

–         ¡Basta! Si lo hacen, hacen bien. Pero no me dejéis solo… Os lo ruego…

Zelote protesta:

–          Señor, no hicimos nada malo. Créelo. Dios conoce nuestras intenciones y nuestras acciones. Y sus ojos no se apartan de ellas con disgusto.

–          Lo sé. Pero es inútil. Lo que es inútil, puede causar daño. Estad unidos lo más posible. ¡Velad! Tened listo vuestro espíritu. La paz se quede con vosotros…

Toma a Juan de la mano y se aleja con él hacia la ciudad.

Los demás se van al Campo de los Galileos.

Por la noche, después de su regreso y de haber cenado…

Jesús dice a sus apóstoles:

–         Confiar un secreto es prueba de amor, de la estima que se tiene en quien se confía. Sé que habéis hecho llover preguntas y más preguntas sobre Juan, para saber que le dije cuando estuvimos solos. Y no habéis creído cuando afirmé que no le dije nada, sino que tan solo estuvo conmigo. Tiene razón. Fue suficiente que tuviese a alguien cerca de Mí.

Judas pregunta con cierta altanería:

–       ¿Y porqué él y no otro?

Pedro, Tomás y Felipe reiteran:

–        Tiene razón.

–        ¿Por qué lo escogiste a él y no a otros?

Jesús responde a Iscariote:

–        ¿Hubieras querido ser tú? ¿Te atreves a pedirlo?  -y volviéndose a todos, agrega-  Os diré porqué él.

Era una fresca mañana de Adar. Yo era un desconocido que caminaba por el camino cercano al río. Regresaba del desierto; cansado, polvoriento, pálido por el ayuno, la barba crecida, las sandalias rotas. Parecía Yo un mendigo por los caminos del mundo…

Y él me vio. Me reconoció como Aquel sobre el que había bajado la Paloma del Fuego Eterno. Los ojos que había abierto la penitencia del Bautista y que la pureza conservó angelicales, vieron lo que otros no. Y conservaron aquella visión…

Cuando dos meses después encontró al caminante empolvado, sus ojos se abrieron y su alma me reconoció. Me amaba. Y una boca que temblaba de emoción me dijo: “Te saludo, Cordero de Dios”

¡Oh, Fe de los puros que eres tan grande! No conocía mi Nombre. No sabía Quién era Yo, de dónde venía, ni que hacía. Si era rico o pobre. Le creyó a Juan y se separó de él. Vino al Mesías en la constelación del Cordero.

1aries

Y desde aquel momento han pasado tres años. Se ha mantenido fiel y fijo a Mí, como una estrella de luz pura, junto a su polar. Dejadme que mire su luz. Dos serán las luces durante las tinieblas del Mesías: María y Juan.

Pero será tanto el dolor que apenas si los podré ver. Dejad que imprima en mi pupila esos cuatro ojos que son pedazos de Cielo entre pestañas rubias, para llevar conmigo un recuerdo de pureza.

¡Todo el Pecado! Todo sobre la espalda del Hombre… ¡Oh, gota de pureza!… ¡Mi Madre! ¡Juan! ¡Y Yo!… Tres náufragos que salen del naufragio de una humanidad, en el Mar del Pecado…

Y Jesús sigue con las profecías que describen al Hombre de Dolores; al Redentor…

Finalizando con el Salmo veintiuno:

–       ¡Y todavía no hay compasión! Una jauría de perros me ataca. En mis heridas se clavan sus mordidas y sobre éstas los golpes. No queda en Mí un solo lugar en que no haya mordeduras. Mis huesos suenan porque se les ha estirado cruelmente.

No sé donde apoyar mi cuerpo. La dolorosa corona es un círculo de fuego, que penetra los huesos de mi cabeza. Estoy colgando de las manos y mis pies están atravesados. Elevado muestro al mundo y todos pueden contar mis huesos… 

1jcespinas

Juan dice entre sollozos:

–       ¡Cállate! ¡Cállate!

Los primos de Jesús suplican:

–        ¡No digas más! ¡Nos haces morir!

Andrés no habla, pero tiene la cabeza entre las rodillas y llora en silencio. Simón está pálido. Pedro y Santiago de Zebedeo, parecen dos torturados.  Felipe, Tomás y Bartolomé parecen tres estatuas de piedra, reflejando lo que es la angustia.

Judas de Keriot es una máscara macabra, demoníaca. Semeja un condenado que finalmente se da cuenta de lo que hizo.

Con la boca abierta parece que quiere lanzar un aullido que sale espontáneo, pero que no deja escapar. Está mudo, con los ojos dilatados, espantados; como los de un loco.

Con las mejillas cenizas bajo el velo oscuro de su barba rasurada. Con los cabellos despeinados porque se los descompuso con la mano. Está sudando frío y parece próximo a perder el sentido.

Mateo que ha levantado su cara aterrorizada, lo ve y grita:

–       ¡Judas! ¡Te sientes mal!… ¡Maestro! ¡Judas está mal!

Jesús responde:

–       También Yo. Pero Yo sufro en paz. Haceos espíritus para soportar la Hora. Uno que sea ‘carne’ no podrá vivirla sin enloquecer.

Mateo repite su pregunta:

–        Judas, ¿Te sientes mal?

El Apóstol Traidor inclina la cabeza

Aspira profundo y cuando vuelve a levantarla, todo rastro de tormento ha desaparecido. Sus ojos están vacíos de cualquier expresión. Su mirada se ha oscurecido por completo.

Y  Judas contesta serenamente:

–        Está bien. Ya pasó. Fue solo un malestar pasajero.

Jesús continúa con su exposición del Salmo 21…

Y finaliza diciendo:

–       Todo ha merecido porque todo lo dio. Todo se le entregará porque entregó su vida a la muerte y fue contado entre los malhechores. Él, que no había cometido ningún pecado. Él, que no hizo más que amar perfectamente, con una bondad infinita.

Dos culpas que el mundo no perdona: su amor y su bondad. Dos motivos que lo impelieron a tomar sobre Sí, los pecados de todo el Mundo y a rogar por los pecadores. Por todos los pecadores, aún por aquellos que lo condenaron a muerte.

He terminado. No tengo más que agregar. Todo cuanto tenía que deciros sobre las profecías mesiánicas, os lo he dicho. Todo lo que habla desde mi nacimiento hasta mi muerte, os lo he ilustrado para que me conozcáis y no tengáis dudas. Y para que no aleguéis excusa de vuestro pecado…

Ahora oremos juntos. En esta última noche, podemos hacerlo así, cual granos de uva en el racimo.

Venid. Oremos. “Padre Nuestro que estás en los Cielos, Santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino. Hágase tu Voluntad en la Tierra como en los Cielos. Danos hoy nuestro pan. Perdónanos nuestras ofensas, como perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes que entremos en la tentación y líbranos del Mal. Así sea.”

“Sea santificado tu Nombre” Padre Yo lo he santificado. Ten piedad de tu Retoño.

“Venga tu Reino” Muero para fundarlo. Ten piedad de Mí.

“Hágase tu Voluntad” Ayuda a mi debilidad. Tú que creaste el cuerpo del hombre y con él revestiste a tu Verbo; para que aquí abajo te obedeciera como te he obedecido en el Cielo. Ten piedad del Hijo del Hombre.

“Danos el Pan.” Un pan para el alma. Un pan que no es e esta tierra. No lo pido para Mí. No tengo necesidad sino de tu consuelo espiritual. Yo cual mendigo, extiendo mi mano por ellos. Dentro de poco será atravesada y enclavada y no podrá dar muestras de amor.

Padre, concédeme darles el Pan que diariamente fortifique la debilidad de los pobre hijos de Adán. Son débiles, Padre. No pueden hacer nada porque no tienen el Pan que es fuerza. El Pan angelical que espiritualiza al hombre y hace que en nosotros se divinice.

“Perdónanos nuestras ofensas”…

Jesús, que ha estado de pie y con los brazos abiertos, se arrodilla. Levanta al Cielo un rostro pálido por el esfuerzo de la súplica, bañado de lágrimas que los rayos de la luna besan e iluminan…

 Y continúa:

–        Perdona a tu Hijo, ¡Oh Padre! Si en algo te faltó. A tu perfección puede parecer todavía imperfecto; Yo tu Mesías, sobre quién pesa la carne. A los hombres… no parecerá. Mi inteligencia me asegura que hice todo por ellos. Perdona a tu Jesús…

Yo también perdono; para que me perdones como Yo perdono. ¡Cuánto debo perdonar! ¡Cuánto!… Y con todo, lo hago. Perdono a éstos que están aquí presentes, a los discípulos ausentes, a los sordos de corazón. A mis enemigos;  a los que se burlarán de Mí, a los traidores, asesinos, deicidas…

En una palabra, perdono a todo el linaje humano. Por lo que a Mí toca padre, perdono toda ofensa que el hombre haya cometido contra Mí. Muero para dar  todos tu Reino. No quiero que se tenga en cuenta como señal de condenación, que se haya ofendido al Verbo Encarnado. ¿No? ¿Dices que no?…

¡Oh! ¡Me duele!  Este ‘No’ derrama en mi corazón las primeras gotas del amargo cáliz. Padre a quién siempre he obedecido, te digo: “Hágase como Tú quieres” 

“No nos dejes caer en la tentación” ¡Si quieres puedes alejar de nosotros al Demonio! Él es la Tentación que incita la carne, la mente, el corazón. Él es el Seductor. ¡Aléjalo Padre!

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

¡Que esté a nuestro lado tu Arcángel, que aparte lo que nos puede hacer mal desde el momento en que se nace, hasta el de la muerte!… ¡Oh, Padre Santo, ten piedad de tus hijos!

“Líbranos del mal” Tú lo puedes. Nosotros lloramos aquí… Es muy hermoso el Cielo y tenemos miedo de perderlo. Tú dices: ‘Mi Sangre no puede perderlo’ Pero Yo quiero que veas en Mí al Hombre, al Primogénito de los hombres.

Soy su hermano, ruego por ellos y con ellos. ¡Padre, ten piedad! Sí, ¡Piedad!…

Jesús se inclina hasta la tierra.

 

Luego se levanta y dice:

–                       Vámonos. Despidámonos esta noche. Mañana a esta hora, no lo podremos hacer. Estaremos muy aturdidos… Y no hay amor donde hay turbación. Démonos el ósculo de paz.

Mañana… Mañana cada uno dependerá de sí mismo…

Los besa uno por uno, comenzando por Pedro; luego Mateo, Simón, Tomás, Felipe, Bartolomé, Judas de Keriot, Tadeo y Santiago; Santiago de Zebedeo, Andrés y Juan; sobre el que se apoya mientras salen del Getsemaní…

1getsemani

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONÓCELA

AL QUE VENCIERE…


Marzo 25 de 2020

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, cuando vosotros competís en algo, ya sea de juego o con algo serio, llegará un momento en que llegaréis a la meta, ¿Ganaréis o perderéis?

Eso depende de vuestra preparación, sobre todo, cuando fue una competencia seria.

La Humanidad está llegando a la Meta, ¿Cómo llegaréis? ¿Ganaréis el primer lugar que todo el mundo quiere obtener o seréis de los perdedores, porque no supisteis prepararos para ganar?

Ciertamente, en lo espiritual, no es tan marcado todo esto de la competencia, como es en lo humano.

PERO, SÍ ES MUY IMPORTANTE,

PORQUE ES EL GANAR O PERDER LA VIDA ETERNA. 

Ciertamente No hay una competencia visible, en la que estéis viendo cuántos estarán en esa competencia, que sois todos vosotros; pero no conocéis su grado de espiritualidad o preparación, ni conoceréis prácticamente eL

MOMENTO EN QUE LLEGARÁN A LA META,

QUE ES LA MUERTE DE CADA UNO DE VOSOTROS

Y QUE OS PRESENTARÉIS ANTE MÍ, VUESTRO DIOS.

¿Llegaréis contentos, porque cumplisteis con todos los requisitos para ganar esta “carrera”, que la puedo entrecomillar, esta “carrera”, que es vuestra vida?

¿Pero no solamente el haber vivido, sino el haber vivido bajo Mis Mandamientos, llevando Mi Amor, siendo ejemplo ante vuestros hermanos, siempre teniéndoMe en vuestra mente y en vuestro corazón?

Si llegáis así, os puedo asegurar que habréis ganado la carrera y vuestro premio será la entrada al Reino de los Cielos.

Pero, ¡AY! de aquellos que no han tomado la vida espiritual como algo importante en vuestra vida humana, para llegar ante Mí al final de vuestra existencia en un buen lugar; o sea, en una buena situación espiritual.

OS PUEDO DECIR QUE HAY INFINIDAD DE ALMAS

QUE NO ESTÁN PREPARADAS PARA LLEGAR BIEN ANTE MÍ,

Y QUE MUCHAS DE ELLAS, VAN A PERDER ETERNAMENTE, SU ALMA

Porque no le hicieron caso a todo lo que Yo os he dejado desde antiguo, para que tuvierais una buena preparación espiritual,

y que pudierais llegar ante Mí, contentos por haber obedecido lo que se os pidió, tanto para vosotros mismos, como para vuestros hermanos.

Ciertamente, una gran mayoría de vuestros hermanos, alrededor del Mundo, Me están causando mucho dolor; cuando realmente fuisteis creados para vivir una vida de ejemplo y de Amor.

En cierta forma, vuestra vida se convierte en momentos, en una gran batalla contra los ataques de Satanás; pero muchos,

El santo Cura llegó a entender que cuando más molestaba el demonio era porque iba a haber un gran penitente. Parece que en 1845 cesaron las instigaciones del demonio, y el Cura de Ars fue agraciado con un poder extraordinario para expulsar demonios de las personas poseídas.

MUCHOS DE VOSOTROS, ALREDEDOR DEL MUNDO,

SUCUMBÍS ANTE LOS ATAQUES DE SATANÁS,

QUE NO QUIERE QUE VOSOTROS LLEGUÉIS A LA META,

CUMPLIENDO LO QUE SE OS PIDIÓ DESDE UN PRINCIPIO:

QUE FUERAIS INSTRUMENTOS MÍOS Y NO INSTRUMENTOS DE SATANÁS. 

Desgraciadamente, muchos se darán cuenta de su error al final de su existencia, cuando ya no hay nada qué hacer, cuando ya no puede haber arrepentimiento.

Y Me seguirán causando mucho dolor, porque su alma que es parte Nuestra, se condenará.

LA MUERTE ES UNA SEPARACIÓN: el espíritu vuelve a Dios. El ALMA va al Cielo o al Infierno. El cuerpo regresa al polvo.

Éstos son detalles, en los que no os fijáis la gran mayoría de vosotros. Vuestra alma, vuestro ser en sí, es el que permanecerá eternamente, salió de Nosotros,

ES PARTE NUESTRA, DE NUESTRA SANTÍSIMA TRINIDAD

y os diMos ese pedacito de Nuestro Ser, PARA QUE LO HICIERAIS CRECER,

PARA QUE GOZARAIS cuando encontrarais la forma de hacerNos felices y quisierais vivir cumpliendo con las Reglas que se os dieron que son, principalmente los Mandamientos.

Ciertamente, todas las almas a las que se les ha dado el Don de la vida han tenido su oportunidad, tanto de vivir para Nosotros en el Bien, o seguir los consejos de Satanás y esto es vivir en el Mal.

A lo largo de vuestra existencia, si vais por el camino del Mal, se os dan muchas oportunidades para regresar al Bien,

PORQUE ESE PEDACITO DE NOSOTROS, QUE ES VUESTRA ALMA,

SE MERECE UN GOZO ETERNO,

pero no os fijáis en ello, no os dais cuenta de que sufriréis eternamente por vuestros actos, por vuestras traiciones, por vuestra miseria espiritual, porque no quisisteis crecer en lo bueno.

Y también, Nos causaréis Dolor, porque ese pedacito de Nosotros, se condenará.

CUANDO SE OS DA EL DON DE LA VIDA, EL DON DE LA EXISTENCIA,

ES PORQUE CONFIAMOS EN VOSOTROS y por eso, os cuidaMos,

para que deis vuestro máximo en el Bien al que estáis llamados, porque se os da esta tarea espiritual, inmensa, grandiosa,

de llevar Nuestro Amor, Nuestro Amor Divino, llevarLo dentro de vosotros y repartirLo a vuestros hermanos.

Los Ángeles y los Santos en el Cielo, se alegran inmensamente de gozar ese Amor, Nuestro Amor, y vosotros no lo apreciáis.

Las almas estando en la Tierra, que han caminado en el Bien, que han vivido para Nosotros,

SE LES HAN DADO REGALOS, DE VEZ EN VEZ,

PARA ENGRANDECER ESTE AMOR DIVINO,

QUE GOZARÉIS INMENSAMENTE, POR TODA LA ETERNIDAD

y os Lo daMos para que vosotros podáis luchar contra toda maldad que se oponga a vivir en el Bien y apreciéis lo que es el Amor y luchéis por él.

Orad pues, porque logréis manteneros en el Bien, que cumpláis la tarea que se os encomendó,

que es el llevar como Tesoro Inmenso en vuestro corazón, el Amor Divino y lo podáis compartir con vuestros hermanos. 

Ayudad a aquellos hermanos vuestros, que no han entendido lo que es éste regalo de Nuestro Corazón, el que os hayaMos dado un gran Amor y lo llevéis como dicen las Escrituras, en vasijas de barro.

EL REGALO QUE TENÉIS DENTRO DE VOSOTROS, ES INFINITO.

A PESAR DE QUE VOSOTROS SOIS BARRO, SOIS NADA,

HEMOS CONFIADO EN VOSOTROS PARA QUE PODÁIS VIVIR, YA DESDE LA TIERRA,

SI NOS BUSCÁIS Y OS MANTENÉIS CON NOSOTROS,

EL AMOR QUE OS VA A HACER FELICES POR TODA LA ETERNIDAD.

LA APOSTASÍA SE DA EN VOSOTROS

PORQUE NO TENÉIS UNA PROFUNDA FÉ

NI UN AMOR VERDADERO POR MÍ, VUESTRO DIOS.

La apostasía es un mal de todos los tiempos, es una falta muy grave a Mi Amor.

ES UNA TRAICIÓN AL AMOR Y CUIDADO

QUE YO OS HE DADO DESDE ANTES DE VUESTRA CONCEPCIÓN.

Os he concedido el don de la vida, os he dado dones y virtudes, os he dado la vida del Espíritu.

Os voy cuidando día a día desde vuestra concepción.

Os voy consintiendo y velando en vuestro crecimiento físico y espiritual. Os doy todo lo necesario para que deis fruto de vida espiritual a vuestros hermanos

Y para que ellos al veros, seáis ejemplo digno de Mi Amor.

Pero muchos de vosotros ¿Qué hacéis en cambio? Despreciáis Mis cuidados, abandonáis Mis Preceptos y Leyes y preferís seguir ideologías que os hacen más fácil el camino,

que no exigen mucha entrega y que velan por vuestro bienestar económico y social para que “no tropecéis en el camino”.

¿Qué os dijo MI Hijo Jesucristo?:

El que quiera venir en pos de Mí, que tome su cruz y Me siga

Y os dijo después: El Camino del Reino es como una puerta angosta y el camino pedregoso y lleno de dificultades”.

YO NUNCA OS PROMETÍ REGALOS

Y QUE VUESTRO CAMINAR SOBRE LA TIERRA IBA A SER FÁCIL Y SIN OBSTÁCULOS;

YO OS ADVERTÍ DIFICULTADES,

PERO ABANDONADOS EN MÍ, VUESTRO CAMINAR SERÍA MÁS LLEVADERO

Y AL FINAL DEL CAMINO ENCONTRARÍAIS MI REINO,

EL ABRAZO PATERNAL,

LA VIDA ETERNA QUE OS LLENARÍA DE REGALOS CELESTIALES.

Yo os estoy prometiendo el Gozo después de vuestra misión y vosotros estáis buscando el gozo durante vuestra misión, para hacer más llevadera vuestra vida.

Pero os la pasáis viendo por vuestros intereses mundanos y no por Mis intereses celestiales.

Preferís veros a vosotros mismos, excluyéndoMe de vuestra vida, parcialmente, a conveniencia.

Si alguna de las Leyes o Preceptos que os dí afecta a vuestra comodidad, simplemente la apartáis de vuestra vida.

Y SEGUÍS ADELANTE SIN NI SIQUIERA TRATAR DE PREGUNTARME SI ME AFECTA O NO

Si el camino se os empieza a hacer muy pedregoso con vuestra cruz diaria, como lo es la escasez económica y os invitan a uniros a otros grupos religiosos en donde os respaldan económicamente,

Simplemente y sin pensar en Mis Intereses ni en el crecimiento espiritual que podríais obtener por la Prueba que se os dá, os cambiáis, os apartáis de Mis Verdades y por comodidad os vais con ellos, apostatando de Mí.

Lo que es más deplorable cuando os cambiáis a otros grupos religiosos, no es que estéis buscando acrecentar vuestro conocimiento y vuestro amor por Mí, VUESTRO DIOS,

SINO EL DE ASEGURAR O ACRECENTAR VUESTROS BOLSILLOS

O PEOR TANTITO, EL DE DARLE CULTO A UN SEMEJANTE VUESTRO,

CULTO DIVINO QUE SÓLO SE ME DEBE A MÍ, VUESTRO DIOS Y CREADOR.

YA OS HABÉIS VUELTO UN PUEBLO COMODINO.

YA NO ACEPTÁIS LAS PRUEBAS HEROICAS EN LA FÉ,

QUE OS DARÁN LA CORONA DEL TRIUNFO EN EL REINO DE LOS CIELOS.

Ya no aceptáis vuestra cruz de cada día como ofrecimiento a la de Mi Hijo, para la salvación de vosotros y de todos vuestros hermanos.

Ya os habéis acobardado y os habéis hecho un mundo de bienestar humano. Y lo que afecte u os reproche vuestro mal proceder espiritual, fácilmente lo elimináis de vuestras vidas,

YA SEA APARTÁNDOOS DE LA IGLESIA O DE SU CULTO

O CAMBIÁNDOOS A OTROS GRUPOS

EN DONDE NO SE “EXIGE” LO QUE REALMENTE OS “PIDE” VUESTRO DIOS.

Yo nunca exijo a un alma más allá de lo que pueda dar.

Las pruebas no vienen a destruirte, son para llevarte a un nuevo nivel de FE

Yo no os voy a poner o a permitir una prueba material o espiritual, más allá de lo que podáis soportar y menos si contáis con Mis Fuerzas y no con las vuestras.

¿Cuándo vais a entender que no estáis solos en el mundo? ¿Cuándo vais a entender que un alma se acrisola en la prueba y en la batalla diaria?

¿Y que el éxito, al vencerla, os dará Mi Reino Eterno, que sobrepasa por muchísimo lo que humanamente podríais conseguir en vuestro mundo?

¿CUÁNDO VAIS A ENTENDER QUE LOS MÍOS,

LOS QUE SE MANTENGAN EN MÍ,

A PESAR DE LAS DIFICULTADES QUE SE OS PRESENTEN EN VUESTRO CAMINAR,

SERÁN LOS QUE GOCEN DE MIS DELICIAS ETERNAS?

Porque el Espíritu de Dios NO NOS HACE COBARDES, al contrario, NOS DA PODER para amar a los demás y nos fortalece para que podamos vivir, una buena vida cristiana, 2Tim 1-7

Mi Hijo Jesucristo os lo dijo muy claro: “Aquél que Me negare en la Tierra negado será en el Cielo, aquél que Me aceptare en la Tierra, aceptado será en el Cielo”.

Queréis haceros vida fácil en la Tierra y no aceptar las ocasiones difíciles que se os presentan, que son ocasiones de santificación

y preferís los bienes efímeros de la tierra los cuáles, en una gran mayoría, son causa de condenación.

APOSTATÁIS DE MÍ POR VUESTRA CONVENIENCIA,

LA TIBIEZA EN VUESTROS CORAZONES OS LLEVAN A ELLO.

ME BUSCÁIS CUANDO OS CONVIENE

Y ME RECHAZÁIS CUANDO VUESTRA VIDA, VUESTRA CRUZ,

SE OS PONE UN POCO DIFÍCIL

Y os dice Mi Hijo: “Y, porque no sois fríos ni calientes, os vomitaré de Mi boca”, o sea, os ganaréis la Condenación Eterna.

El Maligno quiere destruir completamente Mi Obra de la Creación y os pone más piedras en el camino de las que normalmente trae cada alma en su misión terrenal,

pero cuando os acercáis a Mí, pedís Mi ayuda espiritual, sabiendo con certeza que Yo NUNCA voy a desoír las peticiones de un corazón humilde y sincero

Y QUE BUSCÁIS EN VUESTRA ORACIÓN

BIENES ESPIRITUALES Y NO MATERIALES

ESTAD SEGUROS QUE LOS OBTENDRÉIS.

Estáis muy acostumbrados a pedir cosas materiales, porque desconfiáis de las palabras de Mi Hijo: “Buscad primero el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”.

Pedís, pedís sin obtener porque estáis pidiendo lo que no es bueno para vosotros.

PEDÍS COMODIDADES MATERIALES, TEMPORALES

Y NO PEDÍS BENDICIONES ESPIRITUALES ETERNAS,

LAS CUÁLES LLEVAN POR AÑADIDURA LAS TEMPORALES.

No sabéis pedir y os preocupáis sólo de lo que os trae bienestar mundano.

No sois previsores, no llenáis vuestros graneros con alimento y vida espiritual eterna.

Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Mateo 6 26

Os dejáis engañar por las preocupaciones del mundo, con las que el Maligno os asedia día a día y os hace desconfiar de Mi Providencia Divina, de Mi Providencia Paternal.

QUERÉIS PRESCINDIR DE MÍ, DE MI VIDA ESPIRITUAL

Y QUERÉIS ASEGURAR VUESTRO FUTURO MATERIAL

POR LA FALTA DE FÉ EN MÍ, VUESTRO PADRE,

APOSTATÁIS APARTÁNDOOS DE MÍ, TRAICIONÁNDOME.

¿De qué os servirán los bienes materiales si han sido obtenidos con vuestro mal proceder y con vuestra traición a vuestro Dios?

Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el Infierno. Mateo 10, 28

¿De qué os servirá ganar el mundo, con sus comodidades y las facilidades que el Mal os propone a través de ésos grupos que os engañan, si perdéis el Cielo?

¿DE QUÉ OS SIRVE DESPERDICIAR LAS OPORTUNIDADES DE SANTIFICACIÓN EN LA PRUEBA,

SI CON VUESTRO MAL PROCEDER VAIS A GANAR LA CONDENACIÓN?

Aquél que ha nacido bajo cierta ideología y la sigue con verdadero corazón,

LO QUE DESTRUYE AL SER HUMANO: La política sin principios, el placer sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad, y la oración sin caridad.

actúa con la verdad inculcada y buscando siempre la caridad hacia los demás, puede ganar el Reino de los cielos;

PERO AQUÉL QUE NACIENDO EN LA VERDAD

Y HABIENDO SIDO ENSEÑADO EN LAS VERDADES DE MI ESPÍRITU,

ESCOGE CAMBIARSE POR CONVENIENCIAS MUNDANAS,

RECIBIRÁ MI DESPRECIO ETERNO.

HIJITOS MÍOS, ENTENDED BIEN UNA COSA,

LA VIDA DE MI HIJO JESUCRISTO EN LA TIERRA NO FUE FÁCIL,

NI SIGUE SIENDO FÁCIL PARA LOS QUE LO SIGUEN,

PORQUE EL MUNDO PERTENECE AL MALIGNO

Y MI HIJO LO VINO A VENCER Y LO LOGRÓ.

El Mundo os predica placer y falsedades y traiciones con tal de obtener lo que uno quiera. El Mundo os dice mata, destruye si quieres avanzar.

Mi Hijo os dijo: “Sed mansos y humildes”, “Tomas vuestra cruz y ofrecedla Conmigo”.

Yo os vuelvo a preguntar, ¿Sois del mundo, o estáis contra él?

Mi Hijo lo venció y os dá Su Vida y Sus Méritos a los que en El confían.

Hijitos Míos, el buen agricultor sabe cuando un grano es bueno para sembrar y cuando no va a servir, cuando ya está echado a perder. O cuando ni siquiera va a crecer y, menos va a dar fruto.

LA PURIFICACIÓN, QUE YA ESTÁ PRESENTE ENTRE USTEDES,

VA A SER PARA ESO, MIS PEQUEÑOS

VA A IR ELIMINANDO TODO ESE GRANO QUE NO VA A SERVIR

PARA LOS CIELOS NUEVOS Y TIERRAS NUEVAS.

Ciertamente se ve todo esto doloroso; vosotros, que ya habéis sido sensibilizados en Mi Amor; vosotros, los que ya Me habéis sentido más cercanamente en vuestro corazón.

Y que vais conociendo Mis necesidades, que son las de conversión y la difusión de Mi Amor sobre la Tierra,

Sabéis Mis pequeños, que esto tiene que ser un cambio desde lo más profundo de vuestro ser; un cambio que al darse, tiene que manifestarse en vuestras obras, en vuestras palabras, en un cambio verdadero de vida;

pero esto es algo que muchos de vuestros hermanos no quieren hacer, precisamente por el destrozo espiritual que ha provocado Satanás alrededor del mundo y que por conveniencia, muchas almas lo han tomado.

CIERTAMENTE, EL ESTAR CONMIGO, CONLLEVA UN COMPROMISO FUERTE DE LUCHA,

DE LUCHA INTERIOR, DE LUCHA EXTERIOR,

EL VENCERSE A SÍ MISMOS,

Nuestra recompensa se encuentra en el ESFUERZO y no en el resultado. UN ESFUERZO TOTAL, ES UNA VICTORIA COMPLETA

EL MEJORARSE PARA LLENARSE DE VIRTUD Y SER EJEMPLO ENTRE VUESTROS HERMANOS,

Pero por otro lado, el buscar la perfección humana, guiada por la Perfección Divina en vuestro interior, os va a causar muchos problemas con vuestros hermanos y así seréis atacados, por ser ejemplo de Mi Vida en vosotros.

Ya Mi Hijo os lo advirtió, aquél que quiera seguirMe, que tome su cruz y va a padecer lo que Yo padecí, seréis atacados por las fuerzas del Mal, que no permiten que el Bien se difunda en su principado terrestre.

SÍ, EL PRÍNCIPE DE ÉSTE MUNDO TRATA DE DESTRUIR

TODAS LAS ALMAS QUE ME LLEVAN EN SU INTERIOR

Y POR ESO SERÉIS ATACADOS Y, AL SER ATACADOS,

MUCHOS DE VUESTROS HERMANOS PREFIEREN MEJOR LA SEGURIDAD, LA TRANQUILIDAD,

APOCALIPSIS 2 y 3

SU ESTABILIDAD EMOCIONAL TERRENA, AL FIN Y AL CABO HUMANA,

Y de ésta forma van desperdiciando los Bienes Divinos que se van derramando sobre vosotros.

Mis pequeños, seguirMe implica mucho dolor y compromiso, pero vosotros habéis abierto vuestro corazón y Yo Me derramo sobre vosotros,

Id pues, mostrando al mundo, lo que Mi Hijo mostró, enseñándole al mundo que Yo estoy trabajando en vosotros, servid al mundo en su conversión y salvación.

SÍ, SUFRIRÉIS EN EL CAMINO,

PERO TENDRÉIS UNA ETERNIDAD DE GOZO,

DONDE SERÉIS CONSENTIDOS, VOSOTROS LO SABÉIS

María de Ágreda sobre el Gran Cañón del Colorado

 PORQUE CONOCÉIS CÓMO YO, VUESTRO DIOS, CONSIENTO A LAS ALMAS QUE SE DONAN,

QUE SE OLVIDAN DE SÍ MISMAS PARA SERVIRME EN LA SALVACIÓN DE SUS HERMANOS,

Por eso, os digo que no temáis. Yo estaré siempre con vosotros; la Purificación se tiene que dar para el Bien de las almas que han luchado, de las almas que Me aman.

Y para que sea verdaderamente un regalo, para las almas que permanecerán aquí en la Tierra y, que verán los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas.

Vosotros mismos ya desde ahora estáis deseando eso, lo tenéis en vuestro corazón, porque Yo os lo he dado, he permitido que lo vayáis gozando.

Ved ya esos momentos, imaginad ya esos momentos, en donde seréis un verdadero pueblo de Dios, un solo pensamiento, un solo corazón.

Hablaréis y amaréis a lo Divino, gozaréis de innumerables Bendiciones, que Yo derramaré en ese tiempo, ése será vuestro regalo y no tendréis palabras para agradecérMelo.

CORAZÓN ARDIENTE

VUESTRO CORAZÓN, SIMPLEMENTE ME AMARÁ MÁS,

VUESTRO CORAZÓN SE EXPANDIRÁ DE AMOR POR LO QUE YO OS DARÉ,

NO OS IMAGINÁIS SIQUIERA LO QUE YO VOY A CREAR PARA LAS ALMAS NUEVAS.

Luchad, pues, para que os mantengáis en lo que Yo os he pedido, en la perfección del Amor. DejadMe a Mí, vuestro Padre y vuestro Dios, iros llevando por esos caminos de perfección, de gozo infinitos,

un gozo que todavía no se da aquí en la Tierra, PORQUE ESTÁIS TODAVÍA AFECTADOS FUERTEMENTE POR EL MAL.

Por eso se os darán Nuevos Cielos y Nuevas Tierras, porque serán nuevos gozos, nueva espiritualidad, un nuevo Amor que no conocéis.

Se os ha dicho que en estos momentos os podría comparar a bebés que apenas estáis gateando, o sea, que lleváis un proceso apenas de crecimiento mínimo, porque no os habéis abierto fuertemente a Mis deseos de Amor.

Para ésos tiempos ya caminaréis, con esto os quiero decir, que estaréis crecidos en Virtud y en Amor.

Y gozaréis a ese nivel de Mis Bendiciones, de Mi Reinado, de Mi Vida Celestial en la Tierra.

Por eso os había dicho, hace tiempo, QUE NO OS FIJARAIS EN LOS MOMENTOS DE LA PURIFICACIÓN,

PORQUE SE TIENEN QUE DAR, PARA BIEN DE TODOS

SINO QUE SE FIJEN, PONGAN SU MENTE Y SU CORAZÓN,

EN EL REGALO QUE YO OS VOY A DAR DESPUÉS.

Manteneos ahí y luchad por ello, no os distraigáis en los momentos de la Purificación, no volteéis a ver, como la esposa de Lot,

 

Simplemente, seguid adelante y esperad esa Nueva Tierra, esos Nuevos Cielos, que serán para las almas escogidas en Mi Amor.

Confiad hijitos Míos, confiad en la Prueba y no os apartéis nunca de Mí, que Yo estaré con vosotros eternamente

Y aunque Me traicionéis, Yo esperaré vuestro arrepentimiento para regresaros al Redil de Mi Hijo, confiad, os amo infinitamente.

Vencer en la Prueba os dará vida eterna.

Yo os Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, vuestro Salvador y en el del Espíritu Santo, fuente de Toda Verdad.

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