Archivos de etiquetas: nicodemo

23.- SEPULTURA DE ESTEBAN


noche bosque

Es plena noche y además oscura, porque la Luna ya se ha ocultado cuando María sale de la casita del Getsemaní junto con Pedro, Santiago de Alfeo, Juan, Nicodemo y el Zelote.

Dada la oscuridad de la noche, Lázaro, que está esperándolos delante de la casa en el lugar donde comienza el sendero que conduce hacia el  cancel más bajo, enciende una lámpara de aceite a la que ha provisto de una protección de delgadas láminas de alabastro. La luz es tenue, pero lleva la lámpara baja hacia el suelo y es muy útil para ver las piedras y los obstáculos que pueden encontrarse en el recorrido.

Lázaro se pone al lado de María, para que Ella vea bien.

Juan está en el otro lado y va sujetando de un brazo a la Madre.

Los otros caminan detrás, en grupo.

Llegan al Cedrón y prosiguen bordeándolo, para quedar semiocultos por los matorrales silvestres que crecen junto a las orillas del torrente. También el murmullo del agua sirve para ocultar y confundir el rumor producido por las sandalias de los caminantes.

Sin apartarse de lo que es la parte exterior de las murallas, hasta la Puerta más cercana al Templo…

1templo y muralla

Luego adentrándose en la zona deshabitada y yerma, llegan al lugar donde fue lapidado Esteban.

Se dirigen hacia el montón de piedras bajo el que está semisepultado. Quitan las piedras hasta que el cuerpo aparece: Está ya cárdeno por la muerte, por los golpes y la lapidación recibidos. El cadáver está frío, rígido y encogido como lo atrapó la muerte.

Juan ha mantenido abrazada compasivamente a la Virgen Madre, pero cuando terminan de retirar las piedras, ella se libera y corre hasta ese pobre cuerpo cubierto de heridas y de sangre.

Sin hacer caso de las manchas que la sangre coagulada imprime en su túnica, María abraza llorando el cuerpo martirizado del joven diácono y lo baña de lágrimas… Luego lo llena de besos en su cara, como si fuera su verdadera madre.

Y murmura con inmensa ternura, sollozando:

–           ¿Qué te hicieron, pequeñito mío? No pudieron soportar que tú también lo amaras…

VIRGEN~1

Enseguida ayudada por Santiago de Alfeo y por Juan, colocan el cuerpo sobre un lienzo extendido sobre la tierra, en un lugar en que no hay piedras.  Y con un paño de lino que moja en una pequeña ánfora que el Zelote le acerca, limpia como puede la cara de Esteban y ordena sus cabellos; tratando de colocarlos sobre las sienes y las mejillas heridas,  para tapar las horrendas huellas que las piedras han dejado.

Mientras lo hace, derrama sobre Esteban un torrente de amorosas palabras llenas de ternura y amor maternal.

Verdaderamente el joven discípulo de Jesús es como si fuera el hermano más joven, del Hijo que una vez diera a Luz en una pobre gruta de Belén…

jesus_nace

Limpia también sus miembros e intenta darles una postura menos trágica… Pero el hielo de la muerte que hace muchas horas lo ha congelado, no lo permite del todo.

Lo intentan también los hombres más fuertes físicamente que María, pero es inútil. Ellos también deben resignarse y dejarlo como ha quedado…

María parece de nuevo la Madre Dolorosa del Gólgota y del Sepulcro.

la piedad

Después lo visten con una larga túnica limpia, porque la suya no la encuentran…  O tal vez se ha perdido o ha sido robada por desprecio, por los verdugos. Y la túnica corta que le han dejado, ya no es más que un andrajo hecho jirones y está cubierta de sangre.

Todos miran con respeto admirado, el gran amor de María por el joven diácono martirizado.

Santiago de Alfeo le dice asombrado:

–           Realmente eres la Madre de todos los hombres. ¡Y sufres también por él!…

madre dolorosa

María le contesta:

–           Jesús me entregó a toda la Humanidad en Juan. Y todos los hombres son mis hijos. Como Corredentora,  también los he redimido con mi Dolor de Madre… ¡Todos son mis hijos!… También soy vuestra Abogada y Medianera ante el trono de Dios. Los amo a todos, porque a todos los he parido con mi pasión incruenta. ¡Cuánta sangre de mi Corazón Inmaculado me estáis costando! 

holy_card3b

¡Y cuántos hijos estoy perdiendo!…

Nuestro infinito sacrificio de Jesús y mío, no podrán salvarlos, ¡Porque al igual de Judas, nos rechazan a los Dos!

Estoy viendo… (Parece extender su mirada a una visión futura)

Aún aquellos que no me amarán, me odiarán, renegarán de mí, me ofenderán y no me reconocerán como su Madre… Me insultarán soezmente, porque Satanás los empujará a ello, tratando de impedirles mi poderosa protección.

inmaculado_corazon_de_maria

Ellos serán mi mayor dolor y preocupación, porque no saben que también Soy su Madre. Que yo los amo y deseo protegerlos de las hordas malignas del Anticristo y de la furia de Satanás…  

¡Si tan solo se consagraran a mi Corazón Inmaculado…!

corazón-inmaculado

Yo los defendería con todo y los entregaría al Redentor para que nadie pueda tocarlos… No importa que me insulten y no me amen. Yo los amo y soy su Madre… Yo veo cómo Satanás los ha apartado  de esta Iglesia que apenas comienza a caminar, como los bebés cuando los tomamos de la mano.

pequeño-caminante

¡Oh, pequeñitos míos que también seréis apartados de mí, para impedirme que los proteja y los salve…!

virgenmaria_ctv6a

Un grito de dolor impresiona a todos los que la miran…

Y no comprenden que la Reina de los Profetas acaba de profetizar sobre los hijos que le serán arrancados por los Cismas futuros, clavando una nueva espada en su Corazón Inmaculado…

lutero_05

María grita con angustia:

–           ¡Dios mío, por piedad regrésamelos!…

Y torna a acariciar  a Esteban besándolo con infinita ternura y murmurando dulcísimas palabras en el oído del mártir…

Los presentes la observan impresionados y en silencio… Y la dejan que expansione  sus sentimientos maternales sobre Esteban…

De esta forma pasan algunos minutos…

CALVARIO

Después de hacer esto y bajo la luz de la lámpara que Lázaro sostiene junto al cuerpo martirizado, levantan a Esteban  y lo depositan sobre otra sábana limpia.

Nicodemo recoge el primer lienzo, empapado por el agua usada para lavar el cuerpo del mártir de la sangre coagulada…  Y lo mete debajo de su manto.

Juan y Santiago por la parte de la cabeza…

Pedro y el Zelote por la parte de los pies, levantan el lienzo que contiene el cuerpo de Esteban y emprenden el regreso, precedidos por Lázaro y María.

Parece repetirse la escena del traslado de Jesús…

TRASLADO

Acaecida pocos meses atrás…

No toman el mismo camino por el que vinieron. Se internan en la campiña y torciendo al pie del olivar, llegan al camino que conduce hacia Jericó y Betania. Allí se detienen para descansar y hablar.

Nicodemo que por haber estado presente aunque de forma pasiva en la condena de Esteban y por ser uno de los príncipes de los sacerdotes del Templo de Jerusalén, conoce mejor que nadie las decisiones del Sanedrín.

Cuando todos se han sentado sobre la hierba, junto al cadáver de Esteban…

Nicodemo advierte:

–           Es importante que sepáis que se ha desencadenado la persecución contra los cristianos. Ha sido ordenada por Caifás y Esteban es sólo el primero de una larga lista de nombres señalados como seguidores de Jesús.

E1 primer grito de todos los Apóstoles es:

–           ¡Que hagan lo que quieran!

–           ¡No desistiremos, ni por amenaza ni por prudencia!

Lázaro mira a Pedro y contesta:

–           Pensad en una cosa. La Iglesia tiene muy pocos sacerdotes…

Nicodemo confirma:

–           Los primeros en esa lista son Pedro, Santiago y Judas de Alfeo… Por ser los parientes de Jesús…

Lázaro insiste:

–           Pedro por ser Pontífice y Santiago obispo de Jerusalén, sois ahora los más poderosos en la Jerarquía de la Iglesia… Y si los matan a ustedes, La Iglesia difícilmente se salvará.

papa benedicto xvi dorado

Nicodemo agrega:

–           Jesús, el Maestro y fundador de Ella, dejó Judea por Samaría; para que no lo matasen antes de haberlos instruido mejor y acabase de formar plenamente a sus primeros sacerdotes…  Ustedes son el Nuevo Sanhedrín y los Príncipes de la Iglesia Cristiana. Los integrantes del Colegio Apostólico formados directamente por Él, si os matan… Las enseñanzas del Maestro morirán con ustedes.  

Lázaro dice:

–           Recordad cómo Jesús os aconsejó que siguieseis su ejemplo hasta que los pastores fuesen tantos, que no se pudiese temer la dispersión de los fieles por la persecución y muerte de los pastores. Dispersaos también vosotros por Judea y Samaria. Haced ahí prosélitos.

1jsamaria

Nicodemo confirma:

–           Formad numerosos pastores. Y desde estas tierras esparcíos por la Tierra, para que como Él mandó que se hiciera, todas las gentes conozcan el Evangelio.

Los Apóstoles están perplejos.

Miran a María, como queriendo conocer su juicio al respecto.

María, comprendiendo esas miradas dice:

–           El consejo es justo. Escuchadlo. No es cobardía…  Es prudencia. Él enseñó que fueseis sencillos como palomas y prudentes como serpientes.  Os envió  como ovejas en medio de lobos.  Guardaos de los hombres.

Santiago la interrumpe:

–           Sí, Madre. Pero también dijo: “Cuando os atrapen en sus manos y os conduzcan ante los gobernantes, no os turbéis por lo que deberéis responder. No seréis vosotros los que hablaréis. En vosotros y por vosotros, hablará el Espíritu de vuestro Padre”. Y yo me quedo aquí. El discípulo debe ser como el Maestro.

Él ha muerto por dar vida a la Iglesia. Cada una de nuestras muertes será una piedra que se añadirá al Gran Nuevo Templo. Un aumento de vida para el grande, inmortal cuerpo de la Iglesia Universal.

descenso

Que me maten, si eso es lo que quieren. Viviendo en el Cielo seré más feliz, porque estaré al lado de mi Hermano y seré más potente todavía. No le temo a la muerte.

Temo al pecado. Abandonar mi lugar me parece como imitar el gesto de Judas, el perfecto traidor. Y ese pecado Santiago de Alfeo no lo cometerá nunca. Si debo caer, caeré como un héroe en mi lugar de combate, en el puesto en que Él quiso que estuviera.

Judas2

María le responde:

–           No penetro en tus secretos con el Hombre-Dios. Si Él te lo inspira así, hazlo así. Sólo Él que es Dios, tiene derecho a ordenar. A todos nosotros nos corresponde sólo obedecerle siempre en todo, para hacer su Voluntad.

Pedro menos heroico, habla con el Zelote, para conocer su parecer al respecto.

Lázaro, que está cerca de los dos y lo oye, propone:

–           Venid a Betania. Está cerca de Jerusalén y también del camino de Samaria. Desde allí partió Jesús muchas veces, para escapar de sus enemigos…

Nicodemo, a su vez, sugiere:

–           Venid a mi casa del campo. Es segura y está cerca tanto de Betania como de Jerusalén. Y queda junto al camino que va a Efraím por Jericó.

Lázaro insiste:

–           No, es mejor la mía, que está protegida por Roma.

Nicodemo le responde:

–           Ya te odian demasiado… Desde que Jesús te resucitó afirmando tan poderosamente su Naturaleza divina… Considera que su suerte fue decidida por este motivo. Y por favor: ¡No vayas ahora a decidir tú la tuya!

lazaro-resucita

Simón Zelote sugiere:

–           ¿Y qué decís de mi casa? En realidad es de Lázaro. Pero todavía está a mi nombre.

María interviene diciendo:

–           Permitidme que reflexione; que medite, piense y juzgue lo que es mejor hacer. En mi Oración, Dios no me dejará sin su luz y me dirá lo que sea más conveniente hacer. Cuando lo sepa, os lo diré. Por ahora,  venid conmigo al Getsemaní.

CORAZÓN INMACULADO

Todos responden simultáneamente:

–           Sede de toda sabiduría,

–           Madre de la Palabra y de la Luz,

–           Madre de la Iglesia,

–           Madre de la divina Gracia,

–           Espejo de Justicia,

–           Arca de la alianza,

–           Refugio de los Pecadores,

–           Consuelo de los Afligidos,

–           Auxilio de los cristianos,

–           Siempre eres para nosotros la Estrella segura que guía.

–           Te obedecemos.

Es como si el Espíritu Santo hubiera hablado a sus corazones y a través de sus labios…

Todos se levantan de la hierba en que descansaban sentados  en los bordes del camino.

Y mientras Pedro, Santiago, Simón y Juan van con María hacia el Getsemaní…

dejndo el sepulcro

Lázaro y Nicodemo ayudados por los demás, levantan el lienzo que envuelve el cuerpo de Esteban y con las primeras luces del alba, se dirigen hacia el camino de Betania y Jericó…

¿A dónde llevan al mártir?

Misterio…

Bosque

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA

14.- PRIMERA EUCARISTÍA


cenaculo1

Es una de las primeras reuniones de los cristianos, en los días inmediatamente posteriores a Pentecostés.

Los apóstoles son Doce, porque todavía no se han separado. Están en la casa del Cenáculo y precisamente en la habitación donde se verificó la última Cena, donde fue instituida la Eucaristía, donde empezó la verdadera y total Traición y la Redención.

El Cenáculo ya se ha convertido en La Primera Iglesia del mundo cristiano y está lleno de hombres y mujeres de todas las edades. Son todos los discípulos, incluidos los romanos que están vestidos de civil.

Pero la vasta habitación ha sufrido un cambio necesario para su nueva función como iglesia e impuesto por el número de los fieles. La gran mesa ya no está en la pared de la escalera, sino en la frontal y paralela a la pared. De forma que incluso los que no pueden entrar en el Cenáculo ya repleto de personas, pueden ver lo que sucede dentro apiñándose, apretujándose, en el pasillo de entrada donde está abierta completamente, la puertecita por la que se entra en la habitación.

Están todas las discípulas, inclusive las romanas. Y Claudia que parece irreconocible, por lo sencillo de su atuendo. Aquí no es la esposa del Procurador, sino una cristiana más, celebrando la Eucaristía.

ClaudiaProcula2

Entre los hombres están Nicodemo, Lázaro, José de Arimatea y casi todos los discípulos. Entre los cuales sobresalen Mannaém, Esteban, Hermas, los pastores, Eliseo el hijo del arquisinagogo de Engadí y Longinos que no viene vestido de militar, sino como si fuera un ciudadano cualquiera, con una larga y sencilla túnica color ceniza.

Luego otros que claramente han entrado en la grey de Cristo después de Pentecostés y las primeras evangelizaciones de los Doce.

Pedro habla ahora. Evangeliza e instruye a los presentes:

–           Os hablo una vez más –pone énfasis en estas palabras – de la Cena en que antes de ser inmolado por los hombres, Jesús Nazareno como le llamaban. Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador nuestro, como ha de ser afirmado y creído con todo nuestro corazón y nuestra mente, porque en creerlo está nuestra salvación, se inmoló por su propia voluntad y por su gran amor. Dándose como Alimento y Bebida para los hombres y diciéndonos a nosotros, siervos y continuadores suyos: “Haced esto en memoria mía”.

1jeucaristia

Y esto es lo que hacemos. Pero, ¡Oh hombres! De la misma manera que nosotros sus testigos creemos que en el Pan y en el Vino ofrecidos y bendecidos como Él hizo, en memoria suya y por obediencia a su divino mandato, están ese Cuerpo Santísimo y esa Sangre Santísima que lo son de un Dios, Hijo del Dios altísimo.

jesus-eucaristia

Sangre que fue derramada y Cuerpo que fue crucificado por amor y para dar vida a los hombres; así también vosotros que habéis entrado para formar parte de la Iglesia verdadera, nueva, inmortal que predijeron los profetas y que fundó Jesús, debéis creerlo. Creed y bendecid al Señor que nos ha dejado esta Señal como perdón suyo; pues nosotros, si no fuimos sus crucificadores materiales; sí lo fuimos moral y espiritualmente por nuestra debilidad en servirlo, por nuestra ceguera en comprenderlo, por nuestra cobardía en abandonarlo huyendo de su hora postrera.

¡NO! ¡Y qué decir de mí, de mi personal traición! Pues lo negué por miedo y cobardía. Negué que era su discípulo cuando me había elegido para ser el primero entre sus siervos.  – Y gruesas lágrimas ruedan y surcan el rostro de Pedro, mientras continúa-  Poco antes de la hora prima, allá en el patio del Templo.

                        negacion pedro

Creed y bendecid al Señor, que a nosotros nos deja este eterno signo de perdón. Creed y bendecid al Señor, que a aquellos que no lo conocieron cuando era el Nazareno, les permite conocerlo ahora que es el Verbo Encarnado vuelto al Padre.

Venid y tomad. Él lo dijo: “El que come mi Carne y bebe mi Sangre tendrá la Vida eterna”. En aquel momento no comprendimos (y Pedro llora de nuevo). No comprendimos porque éramos obtusos de intelecto. Pero ahora el Espíritu Santo ha encendido nuestra inteligencia, fortalecido nuestra fe, infundido la caridad y comprendemos.

pentecostes2

Y en el Nombre del Dios altísimo, del Dios de Abraham, de Jacob, de Moisés, en el Nombre altísimo del Dios que habló a Isaías, a Jeremías, a Ezequiel, a Daniel y a los otros profetas, os juramos que esto es verdad y os conjuramos que creáis para poder tener la Vida eterna.

Pedro habla lleno de majestad. Ya nada queda en él del pescador rudo que era antes. Ha subido a un escabel para hablar y ser visto y oído mejor; porque siendo bajo como es, si sus pies hubieran permanecido sobre el suelo de la habitación, los más lejanos no lo habrían podido ver y él lo que quiere es alcanzar a todos con su vista.

Habla equilibradamente, con voz apropiada y gestos de verdadero orador. Sus ojos, siempre expresivos, ahora hablan más que nunca: amor, fe, mando, contrición… Todo sale a través de esta mirada suya y anticipa y refuerza sus palabras.

Cuando termina de hablar baja del escabel y se coloca detrás de la mesa, en el espacio que hay entre la pared y la mesa y espera.

Santiago y Judas, los dos hijos de Alfeo y primos de Cristo, extienden ahora sobre la mesa un mantel blanquísimo. Para hacer esto levantan el arca ancha y baja que está puesta en el centro de la mesa. También extienden sobre la tapa del arca un paño de lino muy fino.

El apóstol Juan va ahora donde María y le pide algo.

María se quita del cuello una especie de llavecita y se la da a Juan.

Juan la toma, vuelve al arca, la abre y vuelve la parte que está delante, la cual queda apoyada en el mantel y cubierta con un tercer paño de lino.

Dentro del arca hay una sección horizontal que la divide en dos secciones: en la de abajo hay una copa y un plato de metal; en la de arriba en el centro, la copa usada por Jesús en la última Cena y para la primera Eucaristía, los restos del pan partido por Él, colocados en un platito, de material precioso como la copa. A los lados de la copa y del platito que están en el plano superior a un lado, están la corona de espinas, los clavos y la esponja. Al otro lado uno de los lienzos enrollado, el velo con que Nique enjugó el Rostro de Jesús y el que María dio a su Hijo para que se cubriera con él las caderas.

z_veronica

En el fondo del arca hay otras cosas, pero dado que quedan más bien ocultas y que ninguno habla de ellas ni las muestra, no se sabe lo que son. Sin embargo, respecto a las otras, respecto a las visibles, Juan y Judas de Alfeo las muestran a los presentes, que se arrodillan ante ellas. Pero ni se muestran ni se tocan la copa y el platito del pan. Tampoco se extiende toda la sábana; sólo se muestra enrollada, mientras sé dice lo que es.

Quizás Juan y Judas no la desenrollan para no despertar en María el recuerdo doloroso de las atroces vejaciones sufridas por su Hijo.

Terminada esta parte de la ceremonia, los apóstoles en coro entonan unos salmos y los cantan como acostumbraban a hacer los hebreos en sus sinagogas o en sus peregrinaciones a Jerusalén para las solemnidades prescritas por la Ley.

La gente se une al coro de los apóstoles que, de esa manera cada vez se hace más solemne.

Luego traen panes y los colocan en el platito de metal que había en la parte inferior del arca, y traen unas pequeñas ánforas, también de metal.

Pedro recibe de Juan, que está arrodillado al otro lado de la mesa (mientras que Pedro sigue entre la mesa y la pared, aunque vuelto hacia la gente), la bandeja con los panes; la levanta y la ofrece. Luego la bendice y la pone sobre el arca.

Judas de Alfeo también arrodillado al lado de Juan, da a su vez a Pedro la copa de la parte de abajo y las dos ánforas que antes estaban junto al platito de los panes.

Pedro vierte el contenido de ellas en la copa; levanta ésta y la ofrece, como había hecho con el pan. Bendice también la copa y la pone sobre el arca, al lado de los panes.

Benedicto-xvi-con-la-hostia

Oran de nuevo.

Pedro fracciona los panes en muchos trozos mientras los presentes se postran más aún y dice:

–           Esto es mi Cuerpo. Haced esto en memoria mía.

Pope Benedict XVI  holds the cup of blessed wine as he leads a mass in Brescia

Sale de detrás de la mesa llevando consigo la bandeja llena de los trozos de los panes y va donde María y le da un trozo. Luego pasa a la parte delantera de la mesa y distribuye el Pan consagrado a todos los que se acercan para recibirlo.

Sobran pocos trozos los cuales, en su bandeja son colocados sobre el arca.

Ahora toma la copa y la ofrece  y la da a María y luego a los presentes.

Juan y Judas le siguen con las pequeñas ánforas y añaden los líquidos cuando el cáliz está vacío, mientras Pedro repite la elevación, el ofrecimiento y la bendición para consagrar el líquido.

papa-benedicto-xvi-en-misa-previa-al-ano-nuevo-370x270

Cuando todos los que pedían nutrirse de la Eucaristía han sido complacidos, los apóstoles consumen el Pan y Vino que han quedado. Luego cantan otro salmo o himno y después de esto Pedro bendice a los presentes, quienes después de su bendición, se marchan lentamente.

Visperas

María la Madre, que ha estado de rodillas durante toda la ceremonia de la consagración y de la distribución de las especies del Pan y del Vino, se levanta y va hasta el arca. Hace una inclinación por encima de la mesa y toca con la frente la superficie del arca donde están puestos la copa y el plato usados por Jesús en la última Cena y pone un beso en el borde de ambos; un beso que es también para las otras reliquias recogidas ahí.

Luego Juan cierra el arca y devuelve la llave a María, que vuelve a ponérsela en el cuello.

Maria Madre de la Iglesia

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA

 

 

224.- EL TEMPLO PROFANADO


1-entierro-de-cristo-vidal-gonzc3a1lez

A María se la llevan y los dos sacerdotes con una esponja lavan el cuerpo de Jesús. Lo ponen sobre la sábana limpia. Luego lo untan con ungüentos, lo cubren con el Sudario y otros lienzos.

Y salen al huerto silencioso en medio de la luz crepuscular, que va a dar paso a la noche. Se corre la pesada piedra del sepulcro que sella la entrada.

La pequeña comitiva sale del huerto, rumbo al Cenáculo. Van adelante José y Juan. Nicodemo va detrás con las mujeres…

Y se topan con Elquías que dice furioso y con sarcasmo:

–                       Todos saben que entraste a la casa de Pilatos, profanador de la Ley. Darás cuenta de ello. ¡La Pascua se te prohíbe! Estás contaminado…

José responde:

–                       También Tú, Elquías. Me tocaste y estoy cubierto todo con la sangre del Mesías y de su sudor mortal.

2gota-calvario

–                       ¡Ay horror! ¡Lejos! ¡Esa Sangre, lejos!

–                       No tengas miedo. Ya te abandonó. Y te maldijo.

–                       También tú eres un maldito. Y no vayas a pensar, ahora que andas del brazo con Pilatos, que podrás substraer el cadáver. Ya hemos tomado nuestras providencias para esta jugada tuya.

Las mujeres se detuvieron con Juan. Nicodemo se adelanta y se une a José de Arimatea.

José replica:

–                       Ya veo… ¡Perversos! ¡Tenéis miedo aún de un muerto! Pero de mi huerto y de mi sepulcro hago lo que me plazca.

1jsepultura

Elquías amenaza:

–                       Lo veremos.

–                       Lo veremos. Apelaré a Pilatos.

–                       Sí. Fornica ahora con Roma.

Nicodemo da un paso adelante y responde:

–                       Mejor con Roma que con el Demonio. Que con vosotros, ¡Deicidas!… Por otra parte dime, ¿Cómo te sientes con alas? Hace poco huías presa del terror. ¿Ya se te está pasando?

¿No se incendió una casa tuya? ¡Tiembla! ¡El castigo no ha terminado! Apenas empieza… Y es como la Némesis de los paganos que está amenazándote. Ni guardias, ni sellos impedirán al Vengador de levantarse y castigar.

–                       ¡Maldito!

Elquías se vuelve violentamente y choca contra las mujeres. Comprende…

Mira a la Virgen y le lanza un insulto soez.

Juan da un brinco de pantera; se le echa encima y lo arroja por tierra apretándolo con las rodillas y con las manos enclavadas en su garganta…

Furioso le grita:

–                       Pídele perdón o te estrangulo, demonio.

Y no lo suelta hasta que el maltratado fariseo, oprimido y medio asfixiado…

Elquías grita:

–                       Perdón.

4fariseio

Pero su grito atrae a la ronda.

El decurión pregunta:

–                       ¡Alto ahí! ¿Qué pasa? ¿Otra revuelta? Quietos todos o sois muertos. ¿Quiénes sois?

José el Anciano contesta:

–                       José de Arimatea y Nicodemo a quienes el Procónsul dio licencia para sepultar al Nazareno. Regresamos del sepulcro con su Madre, sus familiares y unos amigos y éste ofendió a su Madre. Fue obligado a pedir perdón.

El oficial contesta:

–                       ¿Sólo eso? ¡Debiste haberlo degollado! Idos. –Se vuelve hacia su patrulla y ordena- Soldados, ¡Arrestad a éste!

5legionarios

¿Qué más quieren estos vampiros? ¿Hasta el corazón de las madres? Los despide: Salve judíos.

Y ahora le toca a Elquías, probar la justicia romana.

Llegan al Cenáculo… Y al entrar en el pasillo, María recuerda… Palidece y…

María dice a Juan:

–                       ¡Vi a Judas y vi al Demonio en él! Y huyó porque no soporta mi voz. ¿Lo habrá dejado ya, de modo que pueda hablar a ese muerto?…  ¿Y yo la Madre, vuelva a concebirlo con la Sangre de un Dios, para parirlo a la Gracia?

Juan, júrame que lo buscarás y que no serás cruel con él. No lo soy, ni aun cuando tengo razón…

Juan le besa la mano con amor y le dice:

–                       Te lo juro, Madre. Pero por ahora debes descansar…

–                       No quiero descansar… Dejadme entrar en esa sala, donde la Voz de mi Niño pronunció en paz sus últimas palabras…

–                       Sí iremos; pero por ahora despídete de José y Nicodemo que ya se retiran.

–                       Sí. Está bien. Os lo agradezco. Os bendigo.  José… ¡Oh, no he conocido a nadie que lleve este nombre, que no me haya amado! ¡Todos los Josés son buenos con María!

¡José, te doy las gracias! Y también a ti, Nicodemo… Mi corazón se postra a vuestros pies cansados por la caminata que hicieron por Él… Por la últimas honras tributadas a Él… Yo no tengo más que mi corazón que daros…

7inmaculado_corazon

Y os lo doy amigos leales de mi Hijo… Y perdonad a una madre adolorida, las palabras que os dijo en el sepulcro…

Nicodemo contesta:

–                       ¡Oh, santa! ¡Tú debes perdonarnos!

José aconseja:

–                       Cálmate ahora. Descánsate en tu fe. Mañana vendremos…

La matrona de la casa objeta:

–                       Mañana es sábado.

Los dos sinedristas:

–                       El sábado ha muerto. Vendremos.

–                       Hasta pronto. El Señor esté con vosotros.

Y se van.

Por la noche regresa el administrador de la casa del Cenáculo con un montón de noticias alarmantes….

Que murieron muchos en el terremoto y hay muchos heridos entre los seguidores del Nazareno y los judíos. Que muchos han sido arrestados y que habrá nuevas ejecuciones por rebelión y amenazas contra Roma.  Que Pilatos ha ordenado la aprehensión de todos los seguidores del Nazareno y de los jefes del Sanedrín que se encuentren en la ciudad o fuera de ella… Que Juana de Cusa está muriéndose en su palacio… Que Mannaém fue arrestado por Herodes, por haberle reprochado en plena corte su complicidad en el crimen…

1mannaem

Ante este cúmulo de noticias perturbadoras…

Susana piensa en su esposo que es conocido en toda Galilea como secuaz de Jesús.

María de Zebedeo piensa en el suyo que se hospeda en casa de un amigo y en su hijo Santiago, de quien desde la noche anterior no tiene noticia alguna

Martha exclama entre sollozos:

–                       ¿Habrán ido ya a Bethania?  ¡Nadie ignora que Lázaro es partidario del Maestro!

María Salomé le replica:

–                       Roma lo protege.

–                       ¡Oh, protege! ¡Quién lo sabe! ¡Con el odio que le tienen los jefes de Israel y las acusaciones que esgriman ante Pilatos!… ¡Oh, Dios!- Martha se lleva las manos a la cabeza y grita- ¡Las armas! ¡Las armas! ¡La casa está llena de ellas y también el palacio!

Esta mañana al amanecer vino Leví y… ¡María! ¡Pero también tú lo sabes! ¡Lo has dicho en el Calvario a los judíos!… ¡Necia! ¡Entregaste en manos crueles el arma para matar a Lázaro.

Magdalena contesta:

–                       Lo dije, sí. Dije la verdad sin pensarlo. Pero cállate, ¡Espantada gallinita! lo que dije da completa seguridad a Lázaro. Porque tendrán mucho cuidado en ir a hacer pesquisas, donde saben que hay gente armada. ¡Son unos cobardes!

–                       Los judíos sí. Pero los romanos, no.

–                       No temo a Roma. Es justa y moderada en sus órdenes.

9longinos

Juan interviene:

–                       María tiene razón. Longinos me dijo: ‘Espero que os dejarán tranquilos. pero si no fuere así, ven a verme o manda decir al Pretorio. Pilatos es bueno con los seguidores del Nazareno. También lo fue con Él. Os defenderemos’

María de Alfeo:

–                       ¿Pero si los judíos lo hacen por sí mismos? Ayer fueron los que aprehendieron a Jesús. si dicen que somos unos profanadores, tienen derecho a aprehendernos. ¡Oh, mis hijos! ¡Tengo cuatro! ¿Dónde estarán José y Simón? Estuvieron en el Calvario. Luego se juntaron con los pastores, para ayudar a defender a las mujeres…

Magdalena mira enojada, como todas sus compañeras lloran acobardadas… Y piensa: ‘¡Pusilánimes!’

Así pasa el tiempo… Alguien se levanta, abre con cuidado la puerta donde está la Virgen María y vuelve a cerrar despacio…

Los demás preguntan:

–                       ¿Qué pasa?

Y el que salió a ver, en cada ocasión responde:

–                       “Continúa de rodillas.”

–                       “Ora.”

–                       “Parece que habla con alguien.”

–                       “Se ha puesto de pie y parece luchar con alguien”

–                       “Está caminando y hace diversas cosas en la habitación”

En realidad María está sumergida en su suplicio, aplastada por el dolor de su soledad y del terrible tormento sufrido en el Calvario, al ver el suplicio de su Hijo y el Abismo de Dolor que compartió con Él… Y que ahora la rodea y la sumerge en sus terribles olas…

PENTAX Image

El Lamento de la Virgen:

–                       Jesús, Jesús, ¿Dónde estás? ¿Me oyes todavía? Creía haber conocido el Abismo del Dolor… Era su amanecer. Era sólo el Principio. Ahora estoy tocando el abismo… Ahora que estás muerto y no me oyes, ni me respondes, como si nunca hubieras existido, veo el Infierno. Todo el Infierno. Y también comprendo que cosa significa ser condenado. ¿Cuánto tiempo tendré que soportarlo?

Tú has dicho: “Dentro de tres días reedificaré este Templo” Hoy es lo que me repito para no caer muerta, para estar pronta a saludarte cuando regreses y servirte una vez más…

Y María hace un recuento de todos sus recuerdos, desde antes que naciera Jesús y de todas las experiencias dulces y maravillosas que atesora en su corazón, de todos los momentos vividos junto Él…

11inmaculado-corazon-maria

Y de todos los acerbos momentos vividos en el Clavario…

Finaliza diciendo:

–                       … ¡Ha muerto! ¡Ha muerto mi Hijo! Muerto con el corazón despedazado… ¡Oh, Padre ten piedad! Te amo. Te hemos amado y también tú, muchísimo… Tu Abandono sirvió para que muriese antes del crepúsculo, para evitarle otros tormentos. Has sido bueno. todo haces con fines de bondad. Somos nosotros las criaturas, las que no comprendemos…

Gracias, Jesús mío. También a Ti te doy las gracias… Yo sola lo experimenté en el mío, cuando vi tu corazón abierto. Ahora está en el mío la lanza y rasga y destroza. Pero es mejor así. Tú no la sientes.

¡Jesús, Piedad! ¡Piedad! ¡Una señal de tu parte! ¡Una caricia, una palabra para tu pobre Mamá, que tiene el corazón destrozado! ¡Una señal! ¡Una señal, Jesús! ¡Si me quieres encontrar viva a tu regreso!

Y María se dobla sobre sus calcañares rozando con su rostro las baldosas del suelo, en una adoración y sumisión absoluta…

Pasa el tiempo…

Un fuerte golpe a la puerta, hace que todos se sobresalten. El administrador de la casa huye valientemente.

12sta.ma-magdalena

María de Zebedeo quisiera que su Juan lo siguiera, pero lo empuja hacia el patio interior. Las demás mujeres se juntan llorando y Magdalena se dirige resuelta hacia la entrada, esperando lo peor…

Llega a la puerta y pregunta:

–                       ¿Quién llama?

Una voz femenina responde:

–                        Soy Nique. Tengo algo que dar a la Madre. ¡Abridme pronto! La ronda está cerca y hay toque de queda…

Juan acude rápido y quita todos los cerrojos.

Entra Nique con la criada y un hombre musculoso que las escolta.

–                       Traje algo… –Y no dice más porque los sollozos la ahogan.

Todos preguntan curiosos:

–                       ¿Qué cosa?

13veronica

Nique trata de serenarse y explica:

–                       En el Calvario… Vi al Salvador en tal estado…  Había preparado el velo para que se cubriese y no usase los harapos de los verdugos… Pero iba sudando tanto, con la sangre en los ojos. Pensé en dárselo para que se secase. Él lo hizo… Me devolvió el velo. No lo he usado más… Quería conservarlo como reliquia con su sudor y su sangre.

Al ver el encarnizamiento de los judíos, tenía miedo de que me quitasen el lienzo. Pero las romanas me dijeron que ellas me defenderían… Y me protegieron… Plautina, Valeria, Lidia y Claudia, son mujeres con corazón lleno de valor varonil. Es verdad que para Israel, ellas son contaminación… Pero hoy todos parecían ebrios… Con el Terremoto, yo me desmayé… En casa he llorado por horas. Cuando quise besar este lienzo, he visto… ¡Oh, la Faz del redentor!

15veronica

Todos gritan:

–                       ¡Déjame verlo!

–                       ¡No! Primero a su Madre. Está en su derecho.

–                       ¡Oh, está casi muerta! ¡No resistirá!

–                       Le servirá de consuelo. Lo veréis. Yo se lo voy a decir.

Juan llama suavemente a la puerta de la habitación de la Virgen.

María pregunta:

–                       ¿Quién es?

–                       Yo, Madre. ha venido Nique… De noche… Te ha traído un recuerdo… Un regalo… Espera poder consolarte con ello…

–                       ¡Oh! ¡Sólo un regalo me puede consolar! ¡Y es la sonrisa de su rostro!

Juan la abraza y dice en voz bajita, como si fuera un gran secreto:

–                       Creo que ese es el regalo…

Nique entra y se arrodilla ante Ella. Extiende su brazo para abrir el cofre y extrae el lienzo… Lo desdobla y…

16veronica

María da un grito de amor doloroso y extiende sus brazos…

Exclama:

–                       ¡Oh, Padre! ¡Oh, Dios Altísimo! ¡Hijo Santo! ¡Eterno Amor! ¡Sed benditos! ¡La señal! ¡La señal que te había pedido!

Y se queda mirando extasiada el Rostro sonriente de su Hijo…

Todos los demás la imitan y se arrodillan ante el rostro del Salvador…

Al día siguiente…

Es sábado… Amanece nublado y amenazando aguacero.

17Cielo-tormentoso

Muy entrada la mañana, Juan regresa entra a la habitación de la Virgen…

El apóstol más joven dice afligido:

–                       Madre, no pude encontrar a Pedro. Sólo a… Judas de Keriot.

María pregunta:

–                       ¿Dónde está?

Juan la mira espantado y dice:

–                       ¡Oh, Madre! ¡Qué horror! Estaba yo en el camino del monte de los Olivos y vi que sobre una saliente volaban en círculos los buitres, en medio de riñas. No sé por qué fui allí. Y vi… ¡Que espanto!

Está colgado de un olivo, hinchado y negro como si hubiera muerto hace más de una semana. Huele muy feo. Está horrible…

18_Judas_Hangs_Himself_(Judas_se_pend)_-_James_Tissot

–                       ¡Qué horror! Dices bien. Más allá de la Bondad, ha estado la Justicia. En realidad la Bondad está ausente ahora…

Pero Pedro… ¡Tenemos que encontrar a Pedro y a todos los demás!…

Por la tarde de ese sábado, los sacerdotes del Templo hablan de un suceso impactante que ha impedido la Ofrenda del Incienso…

Annás y Caifás han sido notificados de que en sus casas, están esparcidas las entrañas de un cuerpo humano en descomposición…

19judas

Nadie se explica quién pudo cometer tan abominable sacrilegio. Pero las malas noticias no acaban ahí…

Un joven levita entra aterrorizado y dice que vayan al Lugar Santísimo a ver lo que está sucediendo. Que los ha mandado llamar Eleazar ben Annás.

Ellos corren y cuando llegan…

Annás dice a Caifás:

–                       No hace ni veinticuatro horas que el Velo se rasgó y el quicio del Altar se abrió, dejando al descubierto al Santo de los Santos, ¿Qué sucede ahora que pueda ser peor que eso?

Caifás contesta:

–                       ¡Es una locura! Desde la muerte de ‘Ese’ no acaban nuestras desgracias.

Lo ‘peor’ lo muestra Eleazar al verlos llegar jadeantes por la carrera.

Y les pregunta horrorizado:

–                       ¡Ved! ¿Quién pudo haber hecho esto?…

El Sumo Pontífice se asoma al lugar donde sólo el sacerdote de turno puede entrar y queda paralizado por el espeluznante espectáculo.

Annás lo mira asustado y se asoma también…

La respuesta lo deja igual de pasmado…

Un cadáver putrefacto, lleno de gusanos, negro e irreconocible, está sobre el Altar. Junto al lugar donde se adora al Santo de los santos… ¿Y?…

20putrefacción

¿Qué es lo que está pasando?…

Caifás mira los vestidos. El color amarillo es inconfundible… Y la faja roja enredada en su cuello… Se queda boquiabierto y se toca la herida en los labios…

Mientras murmura asombrado:

–                       ¡No puede ser! ¡Es Judas de Keriot!

Annás:

–                       ¿Quién pudo haberlo traído? ¡Esto es imposible!…

El Sumo Pontífice:

–                       ¡El Templo ha sido Profanado!…

Y se llevan las manos a la cabeza, sin saber qué hacer…

21anasycaifas

Por la noche, María de Alfeo está con la Virgen en su habitación…

María pregunta:

–                       María, ¿Amaste muchísimo a tu Alfeo cuando eras su prometida?

María de Alfeo se emociona y contesta:

–                       ¡Oh, María! Cuando llegaba la aurora, con todo mi corazón decía ‘Es una noche menos de espera y más próximo el día para entrar bajo su techo’ Cantaba como una alondra mientras lo esperaba que llegara y me parecía tan bello de su cara, cómo lo es mi Judas Tadeo; por eso es mi predilecto.

Y lo contemplaba con esos ojos de ciervo enamorado que tiene mi Santiago, cuando me decía: ‘Amada mía’ y yo le respondía: ‘Señor mío’ Creo que si en esos momentos me hubiese aplastado un carruaje o atravesado una flecha, no hubiese sentido dolor. Y luego, cuando fui su mujer… ¡Ah!- María se queda extasiada en sus recuerdos…

22esponsales

La Virgen la mira y respeta ese silencio de su cuñada.

Y luego de un rato María de Alfeo pregunta:

–                       ¿Por qué esta pregunta?

María contesta:

–                       Para explicarte  lo que para mí significa la Oración… Centuplica tus sentimientos. Hazlos mil veces mayores y comprenderás lo que es para mí la Oración; la espera de esta hora. Creo que aun cuando no estuviera en la intimidad de mi habitación y estuviera trabajando en mis quehaceres, mi alma oraba sin interrupción.

Cuando podía decir: ‘Ahora es tiempo de recogerme en Dios’ Sentía que el corazón ardiente me palpitaba y cuando me anegaba de Él, entonces… No. Esto no te lo puedo explicar… Cuando estés en la Luz de Dios lo comprenderás…

Todo esto lo he perdido desde el jueves…

23satan

Ha sido una cosa más angustiosa que no tener a mi Hijo… Satanás se ha aprovechado de estas dos llagas sobrepuestas: La Muerte de mi Hijo y el Abandono de Dios; abriendo así la tercera llaga: la del terror de faltarme la fe.

María, te amo mucho y eres mi parienta, lo dirás a tus hijos apóstoles, para que sepan resistir en su apostolado, a triunfar sobre Satanás. Estoy cierta que si hubiese dudado, habría caído en la Tentación del demonio y si hubiera dicho: ‘No es posible que resucite’ negando a Dios; porque decirlo es negar que Dios sea verdadero, sea poderoso… Se hubiera convertido en nada, tanta redención.

Yo la nueva Eva, habría mordido la manzana de la soberbia, habría disfrutado del sentido espiritual y habría deshecho la obra de mi Redentor. Continuamente los apóstoles, así serán tentados por el mundo, por la carne, por el poder y por Satanás. Que permanezcan firmes contra todas las torturas… Y las corporales serán las más leves, para que no destruyan lo que Jesús ha hecho.

–                       Dilo tú a mis hijos… ¿Qué puede decir tu pobre cuñada? ¡Oh, si ya hubiesen venido! ¡Haber huido desde el primer momento!… ¡Paciencia! ¡Pero ya verán!…

–                       Ya oíste que Lázaro y Simón recibieron órdenes de llevarlos a Bethania. Jesús sabía todo…

24jesus

–                       Sí. Pero… ¡Oh! ¡Cuando los vea los reprenderé duramente! Han sido unos cobardes… Que los demás lo fueran… pasa.  Pero, ¡No ellos! Mis hijos… ¡No se los perdonaré jamás…!

–                       Perdona. Perdona… Ha sido un momento de extravío…  No creyeron que Él pusiera ser apresado… Él lo había dicho…

–                       Te aseguro que no los perdonaré. Lo sabían. Por lo tanto debieron estar preparados. Cuando se sabe una cosa y se cree a quién la dice, no causa extrañeza.

–                       María, también a vosotras os ha dicho: ‘Resucitaré’… Y con todo… Si pudiera abriros el pecho y la cabeza, vería escrito en ambos: ‘No puede ser’

–                       Pero al menos… Sí… Es difícil creer… Pero estuvimos en el Calvario.

–                       Es necesario QUERER CREER. Por Gracia de Dios nosotras pudimos mantenernos firmes, de otra manera también hubiéramos huido.  ¿Oíste a Longinos? Dijo: “Fue algo horrendo”  ¡Y es un guerrero! Nosotras mujeres acompañadas por solo un muchacho… ¡Juan es solo un jovencillo! Hemos resistido porque Dios nos ayudó de un modo especial. ¡No puedes gloriarte de ello! No es nuestro mérito…

–                       ¿Y por qué no les dio la misma fuerza a ellos?

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

–                       Porque serán los sacerdotes del mañana. Deben por eso tener experiencia… Experiencia porque saben en carne propia, cuán fácil puede ser a un fiel de una religión, abjurar de ella. Jesús no quiere sacerdotes, como los que llegaron al punto de convertirse en sus enemigos más feroces…

–                       Hablas de Jesús como si ya hubiese regresado…

–                       ¿Lo ves?  ¡Tú también confiesas no creer!… Así, ¿Cómo puedes reprochar algo a tus hijos?

María de Alfeo no puede replicar. Se queda con la cabeza inclinada, mueve maquinalmente unos objetos y toma la lamparita y se va con ella. Unos minutos después la devuelve encendida y la deja en su lugar.

María se ha quedado contemplando el Sudario, que pareciera estar vivo….

_26Pano_de_Veronica

María de Alfeo va a ver quién es….  Y regresa con el más joven de los apóstoles…

Juan explica:

–                       Encontré a Simón Pedro y el manto de Jesús en el Getsemaní. El manto está roto y lleno de sangre. Las huellas de las manos son de Jesús. Las rasgaduras fueron hechas con los dientes… Se nota claramente que fue la boca de un hombre. Pienso que tal vez haya sido Judas de Keriot, porque junto al lugar en donde encontré a Simón Pedro llorando, había un pedazo del vestido amarillo de Judas…  Parece que fue allá… Mira, Madre…

María acaricia y besa el pesado manto rojo de su Hijo y al desplegarlo ve las huellas sangrientas y las rasgaduras hechas con los dientes…

Se estremece y dice en voz baja:

–                       ¡Cuánta sangre!

Juan agrega:

–                       Madre, la tierra estaba enrojecida. Simón dice que en la mañana, sobre las hojas y la hierba había sangre fresca. Jesús… Yo no sé cómo… No estaba herido…  ¿De dónde salió tanta sangre?

27Champaigne_-_Le_Christ_au_jardin_des_oliviers

María contesta:

–                       De su cuerpo. Por la angustia… ¡Oh, Jesús! ¡Víctima completa!… ¡Oh, Jesús mío!- María llora. Y agrega-  ¡Todo esto mientras todos te abandonaban! ¿Qué hacíais, mientras Él padecía su primera agonía?

Juan responde sollozando:

–                       Dormíamos, Madre.

–                       ¿Estaba allí Simón? Cuéntame…

–                       Quería encontrar el manto… Fui a preguntar a Jonás y a Marcos… pero habían huido. Su casa estaba cerrada y todo abandonado… Entonces bajé hasta las murallas, para recorrer el mismo camino del jueves. No podía recordar en donde Jesús se quitó el manto…  Tomé la vereda que Jesús había tomado y encontré a Pedro encogido contra un peñasco, como si estuviera muerto… Quiso huir; pero se bamboleaba como ebrio, cegado por el llanto…

Lo alcancé y me dijo: ‘Déjame. Soy un demonio. Lo negué como Él lo dijo. El gallo cantó. Él me miró… Escapé… Y he corrido de un lado para otro, hasta llegar aquí… ¿Ves?

28peters-denial-carl-heinrich-bloch

Aquí Yeové me ha hecho encontrar su Sangre, para acusarme… ¡Sangre! ¡Sangre en la roca! ¡Sangre en la tierra, sobre la hierba! ¡Fui causa de su derramamiento! ¡Y yo renegué de esa sangre!’

Parecía que estaba delirando. Yo traté de calmarlo, de apartarlo; pero no quería… Decía: ‘¡Aquí…! ¡Aquí! ¡Voy a custodiar su sangre y su manto! ¡Lo quiero lavar con mis lágrimas! ¡He renegado del Señor!…’ Le dije que tú lo querías ver y que me habías enviado a buscarlo; pero no quiso creerlo. Entonces le dije que también buscabas a Judas, para perdonarlo… Y que sufrías porque no podías hacer nada para salvarlo… 

29jpedro

Entonces empezó a llorar con más calma y quiso informarse de todo… Me dijo entonces que sobre la hierba había sangre fresca y que el manto… Parecía que Judas hubiese querido despedazarlo… pues allí estaba un pedazo de su elegante vestido amarillo.

Yo lo invité: ‘Ve a donde está la Madre’ Y no podía persuadirlo. Finalmente accedió… Pero con mucho trabajo, porque dice: ‘No quiero que la gente me vea. Sobre mi frente llevo escrita la palabra: Renegador de Dios.’ Ahora que ya está oscuro; conseguí arrástralo hasta aquí.

–                       ¿Dónde está?

–                       Detrás de esa puerta.

–                       Dile que entre.

–                       Madre…

–                       Juan…

–                       No lo reprendas. Está arrepentido.

–                       ¿Me conoces tan poco todavía? Haz que pase.

Juan regresa solo y dice:

–                       No se atreve. Llámalo tú.

30-maria-mi-madre

María, con infinita dulzura, dice:

–                       Simón de Jonás. Ven.

Silencio.

–                       Simón Pedro, ven.

Nada. Ninguna respuesta.

–                       Pedro de Jesús y de María, ven.

Una áspera explosión de llanto… Pero pedro no entra.

María se levanta. Deja el manto sobre la mesa y va  a la puerta…

Pedro está afuera, agazapado; como un perro sin dueño. Llora tan amargamente, que no percibe los pasos fatigados de la Virgen, hasta que siente que mano pequeña y delicada le toma una de las manos que tenía apretadas sobre los ojos y lo obliga a levantarse. Lo empuja  hacia su habitación, llevándolo consigo como si fuera un niño.

Pedro se echa a sus pies… Arrodillado, llora sin freno…

María le acaricia sus cabellos grises, sucios de un sudor muy doloroso.

Pedro finalmente dice:

–                       No me acaricies. Lo negué

–                       Lo negaste… Es verdad. Tuviste el valor de hacerlo en público. Un valor cobarde haberlo hecho… Todos lo han renegado… Menos los pastores, Mannaém, José, Nicodemo y Juan. Y un puñado de mujeres… Eres sólo un hombre… Mañana serás un santo… Habría perdonado a Judas, con tal de salvarle su alma. Porque un espíritu vale tanto que es digno de que se supere cualquier repugnancia y resentimiento… 

31judas_iscariote

Tenlo presente Pedro… Te lo repito: El valor de un alma es tan grande, que aun a costa de morir uno por el esfuerzo que se hace al tenerla cerca, hay que hacerlo… Así, entre los brazos; como tengo ahora tu cabeza cana… Si se espera que haciéndolo así, se le pueda salvar…

Ven aquí, cerca de la Madre; en el Corazón de la Madre de los hijos de mi Hijo. Aquí Satanás no puede hacerte ningún mal… Aquí se calman las tempestades…

32VirgenMaria_

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA