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A92 LA SANTA MISA 2


18 de Marzo de 2019

Hijitos Míos, Soy vuestro Dios Jesús, Dios Encarnado que he venido a llevar a cabo la Obra de la Redención; enseñándoos el Pensamiento de Nuestro Padre Dios y viviendo en su Voluntad.

Mi Padre, vuestro Padre, dio al pueblo judío Sus Leyes y Decretos y así el pueblo escogido podía vivir más dé acuerdo a la “mentalidad divina de su Dios”, que al seguir éstas regIas, podían vivir como verdaderos hijos de su Dios.

Viviendo en el Amor y compartiéndolo NO sólo entre ellos, sino siendo ejemplo de Él ante todos los pueblos con los que tenían contacto.

Os he explicado que el Amor verdadero es la vida, que debe dar vida a vuestra alma y que los preceptos que Mi Padre os dio en el Sinaí, son los preceptos de todo un Dios que desea que cumplan todos aquellos de deseen pertenecer a Nuestra Familia Real.

El Mal se introdujo en el Mundo, por el Pecado de Adán y Eva y con él entró la muerte y todos los pecados que afectan a la vida en la gracia del alma.Mi Enemigo, al que vine a poner en evidencia ante todos vosotros y al que ataqué y vencí con el Amor Verdadero, siempre ha querido destruir la Obra de Mi Padre y para ello, en las diferentes épocas de la Humanidad, ha ideado la forma de destruiros, primeramente en la Fe y en la confianza en vuestro Dios.

Y posteriormente a la Naturaleza entera, causando desastres “naturales”, epidemias, etc., por lo que os quiero nuevamente, prevenir de sus ataques, tanto para vuestra alma, como para vuestro cuerpo.

Yo vine a ponerlo en evidencia y lo ataqué venciéndolo y los que vivieron en Mi época en la Tierra, claramente vieron el resultado de Mi Presencia y de Mis Ordenes, al obligarle a dejar libres a las almas por él atacadas.

El Mal nunca va a dejar de atacar a la Obra de Mi Padre, tanto a las almas como todo lo creado, hasta el Juicio Final. Pero tenéis Mi Fuerza y Mi Poder para vencerlo fácilmente, siempre y cuando viváis según los Mandamientos que Mi Padre os dió.

La vida del ser humano se desenvuelve un “campo de batalla”, que es la Tierra, y todos vosotros estáis expuestos a su ataque. Esto, Os lo dije claramente cuando os expresé que el Demonio es el Príncipe de este Mundo.El trata de mantener el odio, la perversión, el ataque la Obra de Nuestro Padre  y la muerte de las almas al llevarlas al pecado  mortal.

El sabe que cada alma que baja a la Tierra trae consigo un grandísimo deseo de derramar amor entre las almas que ya viven en ella, para vencerlo.

Y de ahí que sus ataques se vuelvan más fuertes contra aquellas almas fervorosas, buenas y santas, puesto que son un peligro para destruir su reino.

Mientras más busquéis la Verdad y el Amor que os vine a predicar, más ataques tendréis del Maligno.

Este ataque puede ser espiritual cuando os lo da directamente a vuestra mente y a vuestro corazón. O a través de personas a veces muy allegadas a vosotros y que al NO vivir una vida de piedad y de orden espiritual, se vuelven instrumentos del Mal.Y así podréis tener ataques de vuestros padres, hermanos, amigos o aún de “ministros” de Mi propia Iglesia.

De aquí que hoy os quiero prevenir de los ataques que supuestos ministros de Mi Iglesia, provocan en las almas de los fieles.

Para que os deis perfecta cuanta de sus ataques, primeramente deberéis vivir en estado de gracia, ésto es sin pecados mortales en vuestra alma.

Luego, deberéis vivir de acuerdo a Mis Enseñanzas, para que con ellas en vuestro corazón, podáis comparar aquellas que ellos prediquen.

Además, debéis pedir a Mi Santo Espíritu el Don del Discernimiento para que con su ayuda podáis daros cuenta en donde las Trampas del Maligno se encuentran, porque su sutileza es tan aguda que a veces os hace ver cosas malas como buenas.  Por último, también deberéis pedir a Mi Santo Espíritu el Don de Humildad y del Amor para que sean vuestro escudo contra la soberbia, arma preferida por el Demonio y aquella que normalmente vence a las almas.

La pauta para conocer si un ministro pertenece a Mi Iglesia y es un verdadero hijo Mío, os la dará su vida; la cual irá en concordancia con los Mandamientos de Mi Padre y con el ejemplo vivo de Mis Enseñanzas, que Yo os dí en la Tierra.

Todo aquél que no lleve a cabo “al pié de la letra” lo que del Cielo se os dio, NO merece ser Mi Ministro, Mi otro Yo, quien debe ser ejemplo para todos vosotros.

Todos aquellos que causan mal físico o espiritual en los fieles, NO son ministros Míos, son instrumentos del Mal para crear confusión y así apartaros de Mi Verdadera Iglesia.

Todo aquél que predique falsas doctrinas o nuevas ideologías argumentando estar basados en Mi Ley; si NO siguen Mis Preceptos NO son cabeza de Mi Iglesia.   Son error para Ella, porque su predicación la basan en la soberbia, en las conveniencias humanas y materiales, antes que ver por Mis Intereses Divinos.

Mi predicación la basé para la salvación de las ALMAS, no de los cuerpos. Yo vine a traer vida a las almas que deambulan por este Mundo sin pastor. Les traje la LUZ para iluminar su camino. Les vine a enseñar a VIVIR la vida que se vive en el Cielo, vida de Amor entre todas las almas.

Todo aquél que aparte a Mis fieles de Mis Decretos y Enseñanzas, NO es digno de llamarse ministro de Mi Iglesia.

Os vengo nuevamente a prevenir que la Serpiente Infernal se ha introducido desde hace mucho tiempo, en Mi Iglesia.

Y ahora su ataque se volverá más fuerte.

Aún dentro del mismo Vaticano, el Mal vive atacando a su verdadera cabeza, la santa cabeza de Mi Iglesia en la persona de Mi amado hijo Benedicto XVI y después de haber logrado su “renuncia”, La presión continúa sobre mi Vicario reinante: el Papa Francisco.

El vive una eterna agonía soportando la cruz del Sufrimiento, siendo, atacado por supuestos obispos y cardenales, por “teólogos” desviados de las verdades del Amor, por fieles corruptos que solo desean vivir en la inmundicia del pecado.

Pidiéndole que acepte leyes que destruyan la vida, aún desde sus inicios dentro del vientre materno y otras abominaciones que se vivieron en los pueblos destruidos por la gravedad de sus pecados: Sodoma y Gomorra.

Sí hijitos Míos, os quiero prevenir, de los ataques de éstos supuestos ministros Míos introducidos en Mi Santuario, que con su mal ejemplo y sus desviaciones morales y espirituales, os hacen creer que son verdaderos guías Míos…

Y lo único que desea el Maligno a través de ellos, es causar escándalo para que vosotros os retiréis de Mi Iglesia al ver su mal ejemplo.Desgraciadamente a vosotros os gusta generalizar en todo y así habláis en plural, incluyendo a buenos y a malos ministros Míos,

Que salen afectados por vuestra crítica al hablar de un ministro y con vuestra crítica mal fundada, afectáis el honor de buenos sacerdotes y provocáis la disidencia en los fieles.

Por otro lado, cuando os encontráis con verdaderos Ministros Míos, como vuestra conveniencia humana ya se acostumbró a malas enseñanzas y a un mal ejemplo de otros malos ministros, ya NO aceptáis sus palabras NI su ejemplo; porque se os hace difícil hacer las cosas bien y hasta los atacáis creyéndolos obsoletos o anticuados.

Ahora en una gran mayoría de vosotros, aceptáis más a los malos ministros “modernistas que sí os entienden”, porque os aceptan el Aborto, Anticonceptivos y a hasta les permiten a “parejas” divorciadas vueltas a unir y en flagrante adulterio les permiten recibir Mi Cuerpo Eucarístico.

O a aquellos ministros que alegran vuestros oídos, al escucharles sus abominables sermones anunciándoles un Jesús guerrillero.  Un Jesús que vino primero a alimentar cuerpos, señalándoos las injusticias sociales y después de llenarles el estómago ya se les puede dar el Alimento del alma.

O a un Jesús que ya no es tan “Severo” y que ya acepta teologías extrañas al gusto de la gente.

¡NO, Hijitos Míos! el Mal se ha introducido a Mi Iglesia y si queréis que ella permanezca como debe ser, pura, santa y verdadera,

Vosotros deberéis luchar por mantener Mis Leyes, Mis Decretos y Mis Enseñanzas en base en la Oración, en la búsqueda de la Verdad en la Sagrada Biblia y apartándose de las malas influencias de los malos ministros.

Vuestra vida eterna y la de los vuestros dependen de ello.Este es el Tiempo de la lucha entre la Mujer, Mi Madre Santísima y la Serpiente Infernal.

Mi Madre está reuniendo a Mi Rebaño, a Mi verdadero rebaño, que está defendiendo Mi Vida y Mis Enseñanzas aún a costa de su propia vida.

Vosotros Mis hijitos, ¿De qué lado estáis ahora?

¿De las conveniencias humanas y del deterioro moral y espiritual? o ¿Del lado del Amor y de la Verdad de vuestro Dios? “O estáis Conmigo o estáis contra Mí”, NO hay más.

Amáis más a un ser querido cuando lo conocéis mejor y esto se dá cuando lo procuráis ‘seguido’ y así conocéis sus palabras, sus reacciones, observáis su ejemplo de vida ante los demás.

Lo mismo sucede Conmigo.  Para que NO os puedan desviar con falsas enseñanzas, debéis conocerMe mejor a través de las Sagradas Escrituras, a través de libros de santos en donde ellos, al querer parecerse a Mí, su Dios y Guía perfecto, alcanzaron una vida santa y ejemplar, etc.

BuscadMe y Me encontraréis y aprenderéis a amarMe, a respetarMe, a defenderMe de los malos ministros y de los malos fieles de Mi Iglesia.

La Purificación del Mundo y de Mi Iglesia ya se está dando. NO perdáis más el tiempo hijitos Míos. Vuestra Vida Eterna depende de vuestro cambio inmediato de vida y NO sólo para proteger vuestra alma,

Sino la de muchísimos de vuestros hermanos en todo el Mundo, que han caído en las garras del Demonio, con sus mentiras y su mal ejemplo, transmitidos por falsos guías de Mi Iglesia.

Os vuelvo a repetir, conocédMe mejor, para que podáis ser protegidos por la Verdad y podáis hacerle frente a la Mentira, a pesar de que “os convenga”. Esta conveniencia al Mal y las malas enseñanzas, sólo os llevarán a la muerte eterna, pero recordad que Yo os he venido a salvar con la Verdad y con el Amor.

Sí, Mis pequeños, al hablaros del camino ancho y del camino angosto que os lleva hacia Mí, el camino ancho se refiere precisamente a toda ésa falsedad espiritual, a todos esos caminos falsos que, en lugar de llevaros hacia la interiorización del Amor de vuestro Dios,

Hacia el camino de la Verdad, hacia el camino de Justicia, hacia el camino del crecimiento espiritual…

Os lleva a todo lo contrario, a ésa humanización, a ése desprendimiento de lo espiritual con lo humano, dejáis a un lado lo espiritual, para dejar crecer lo humano.

Crecéis en lo fácil de la vida del hombre, los modernismos, todo aquello que se ajusta a vuestra vida humana lo aceptáis fácilmente y a ello os está llevando el Mal, a hacer de Mi Vida una vida fácil, una vida de cambio, una vida amoldada a vuestros gustos humanos. Mis pequeños, la Ley de Dios es muy diferente a todo esto. Al daros Yo el Camino angosto, las enseñanzas para elevaros hacia la perfección espiritual, era para que vosotros pudierais luchar contra todas éstas insidias del Mal,

Os estaba Yo abriendo los ojos ante todo aquello en donde el Mal os pueda acomodar vuestra vida para hacerla más fácil, más llevadera; hacer que vuestros pecados se vean normales y ya NO sintáis ése remordimiento que os lleva a la perfección.

Al hacer permisiva vuestra vida humana, vuestra concupiscencia, ya NO sentís ése dolor por vuestros pecados, eso solamente os va llevando a la mediocridad espiritual de la que os hemos hablado.

Mis pequeños, aún Mi propia Vida sobre la Tierra fue difícil, atacada. Blasfemias tuve, dolores tuve, persecución tuve y todo ello, para venir a enseñaros el camino, el Camino de la Cruz que os va a llevar a la Gloria.

Ahora Mis pequeños, se le mostró a la vidente en Fátima cómo caían las hojas del árbol, ejemplificando con ello  la caída de almas al Infierno y al Purgatorio, porque YA NO HAY almas santas que quieran buscar ésa perfección espiritual.  Ciertamente la vida del espíritu es difícil, pero con ello lograréis grandes cosas durante vuestra vida y NO solamente es para vosotros ésa perfección, ésa perfección os debe llevar a dar el buen ejemplo, a dar vida a vuestros hermanos a través del ejemplo, primeramente,

Luego a través de la palabra, a través de vuestra vida interior, a eso estáis llamados y obligados en el Amor, a dar ejemplo de ser otros Cristos; a dar vida, pero vida real, vida perfecta, vida Divina.

Sois hijos de un Dios Verdadero de Un solo Dios, del Único Dios.

Yo vine a mostraros ése Dios Verdadero, ésa Perfección que todos debéis seguir.

Pero el hombre, aceptando los modernismos actuales, trata de evitar todo trabajo, llevar al Cruz, evitar los dolores que os puedan propiciar vuestros hermanos a través de las burlas, de las ofensas de las blasfemias. 

NO, Mis pequeños, si habéis tomado vuestra Cruz por seguirMe, deberéis aguantar eso y más, pero Yo os daré la Fuerza y la Sabiduría para lograrlo. Seguid adelante Mis pequeños, porque estos, ciertamente como se os ha dicho, son tiempos de Confusión.

Pero es causado porque el hombre ha aceptado ése modernismo, esa fragilidad espiritual que os va llevando a la vida fácil, a la vida relajada y por eso el hombre ya no quiere luchar por las Verdades de su Dios, por las Verdades de su Salvador.

Seguid adelante, Mis pequeños, aunque cueste; pero sabéis de antemano que el Premio será grande, porque si vuestra Cruz es grande, el premio será de esa misma forma. Yo estaré con vosotros, padeceréis ahora, pero gozaréis inmensamente en lo futuro.

Yo os Bendigo, en el Santísimo Nombre de Mi Padre, en Mi Santísimo Nombre, Redentor vuestro y en el Santísimo Nombre del Dios Amor. Luz y Verdad del Mundo.

Gracias, Mis pequeños. Os bendigo en Nombre de Mi Santo Padre, Señor y Creador de todas las cosas, en Mi Nombre, Vuestro Jesús y Redentor y en Nombre de Mi Santo Espíritu de Amor.  

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A92 LA SANTA MISA 1


Primera Comunión en Erbil, Irak… la Iglesia Mártir y Perseguida por ISIS

15 de Marzo de 2019

Se está celebrando en la Iglesia una Primera Comunión comunitaria y Habla nuestro Señor Jesucristo: 

Se alegra Mí Corazón al ver tantos niñitos acercarse a Mí para tomar por primera vez Mi Cuerpo, Mi Sangre, Mi Vida misma. ¡Cómo se alegra Mi Corazón al ver Mi Templo lleno!

 Pero a la vez se entristece porque la gran mayoría sólo viene por compromiso, otros sólo para acompañar a los que los invitaron, NO para acompañarme a Mí, Vuestro Dios y Salvador.

Vienen a Mi Casa y la gran mayoría no sabe siquiera cómo se deben comportar, el respeto que se Me debe en Mi Casa, cómo seguir la ceremonia de la Santa Misa. Veo corazones indiferentes a Mi Presencia Real y Verdadera en el altar.

Veo corazones que llevan años de no recibir Mí Cuerpo en la Sagrada Eucaristía. Veo corazones sucios por el pecado y se acercan a tomarMe de manos de Mi Ministro, como si fuera cualquier cosa. Sólo lo hacen por compromiso ante sus invitados, por el qué dirán o por llenar un requisito en la Misa.

Se levantan a tomarMe porque los demás lo hacen y ellos ya ni se acuerdan o poco les importa, de que hay que recibirMe con el alma limpia de todo pecado y alegre de recibirMe.¡Cuántas almas son las que Me reciben estando en grave falta!

NO saben que están tomando su propia condenación.

Hijitos Míos, pregunto ¿Acaso he dado ocasión para merecerMe tanto desprecio, tanto pecado, tanta ingratitud de parte vuestra?

Son tantas las bendiciones que derramo en la celebración de la Sagrada Eucaristía y NO sabéis apreciarlas y mucho menos, agradecerlas.

VENIR A MISA ES:

Venir a compartir conmigo Mi Vida, Mi donación total por todos vosotros en todos los tiempos, venir a compartir conmigo el recuerdo de la Institución de la Sagrada Eucaristía, venir a compartir Mis Palabras de Vida.

Venir a compartir la alegría de ver tantas almas que salen del Purgatorio por cada Misa bien realizada, venir a compartir conmigo Mi Donación, Entrega y Sacrificio Eterno a Dios Padre por vuestra salvación y santificación.Venir a visitarmMe debiera ser una fiesta grandísima de vuestro corazón.

Debiera ser la alegría de la familia, del poderse acercar a convivir en una forma real y verdadera con Mi presencia VIVA con vosotros.

Debiera ser el deseo más grande de vuestro corazón y de vuestra alma, de venir al menos cada Domingo, para agradecerMe, para contarMe vuestras alegrías y necesidades; para acompañarMe a Mí, vuestro Dios y Señor el Amor por excelencia, para compartir éstos momentos Divinos en los cuáles se une el Cielo con la Tierra.

Es tanto y tan grande lo que se vive en una Misa, que quedaríais asombrados si pudierais ver la magnificencia que rodea un altar, una capilla, una Iglesia, al estarse celebrando una Misa.

Os daría vergüenza el presentaros en el estado del alma en la que muchos de Mis hijos se presentan, a una celebración de Mi Sagrado Cuerpo y Sangre Preciosos.  El Cielo entero se encuentra entre vosotros, los ángeles rodean el altar y custodian cada lugar interna y externamente de la Capilla o Iglesia en donde se está celebrando Mi Sacrificio Perpetuo.

Los Santos del Cielo se sientan y os acompañan en los mismos lugares en los que todos vosotros estáis. Las Iglesias se llenan de Cielo, ¡Es la Fiesta preferida del Cielo!

Es la fiesta Perenne de Mí Corazón. Es la Fiesta que recuerda Mí Donación Total por vosotros, es la Fiesta que recuerda vuestra salvación y vuestra recuperación en todas las Gracias para vuestra salvación.

Es la Fiesta en la que se derraman TODAS las Gracias y Bendiciones que Mi Padre concede no sólo a los que están asistiendo a la Santa Misa, sino a todo el Mundo.

Son Gracias que se derraman de conversión, de salvación, de santificación para el Cielo, Purgatorio y Tierra.La Santa Misa es la Fiesta que reúne a toda la Creación, que reúne a todas las almas creadas de todos los tiempos, pasados, actuales y futuros.

En la Santa Misa se derrama todo el poder Divino, es el Nuevo Paraíso para aquellos que viven en Mi Gracia, en estado limpio de su alma, en aquellos que realmente Me buscan para amarMe y para vivirMe en ellos.
Es el Alimento Supremo para vuestro crecimiento espiritual.

“Quién NO coma Mí Cuerpo, ni beba Mí Sangre, no tendrá parte Conmigo en el Paraíso”, así os lo dije y así es.

Pero también os lo repito: el tibio, el indiferente, el convenenciero, el que sólo Me busca por interés personal y generalmente es por interés material, será vomitado de Mi boca.

Y peor será recordadlo muy bien, aquellos que tomen Mí Cuerpo y Beban Mi Sangre Preciosa estando en pecado mortal, porque NO Me están tomando a Mí, están tomando su condenación eterna.

Hijitos Míos entendedlo bien, Yo NO Soy un dios de Temor, ni Justiciero, ni Rencoroso.

Soy un Dios de Amor, un Dios que se dá en pleno aún a aquellos que poco Me aman o que peor aún, Me atacan.Pero que Soy Paciente y os busco a lo largo de vuestra existencia en la Tierra, esperando el momento de vuestro retorno a la Gracia y a la conversión; las cuáles perdéis por dejaros llevar por las asechanzas y propuestas mentirosas de Mi Enemigo.

Yo os acerco infinidad de ocasiones durante vuestras vidas para que regreséis a la Verdad, para que retoméis la misión que Me prometisteis que realizaríais por Mí en la Tierra.

Yo espero vuestro arrepentimiento sincero para Yo tomaros y llevaros de regreso a la Casa de Mi Padre. En una palabra, Yo busco sólo vuestro bien.

Pero también exijo con justa exigencia, respeto a Mi Persona, respeto a Mi Casa.

Respeto a la recepción de la Sagrada Eucaristía, respeto a Mis ritos, respeto a Mi Nombre Santo en vuestras conversaciones y a Mis representaciones en imágenes y estatuas.

Respeto a Mi Presencia real y verdadera dentro de vosotros, respeto a los lugares santos que se encuentran diseminados por toda la Tierra, respeto al Amor que os doy.Recapacitad hijos Míos y vivid las alegrías y las bondades que os concedo todos los días, ya sea que asistan o no a una Misa…

De todos modos estáis recibiendo a diario las bendiciones que se derraman de cada Misa que se celebran en todos los lugares de la Tierra y NO os dais cuenta de ello y además, NO lo sabéis agradecer.

Ahora lo sabéis y espero vuestro agradecimiento y uníos a cada una de éstas santas celebraciones alrededor de la Tierra en todo momento, porque son ésas gracias que se derraman las que detienen muchos males en vuestro mundo y detienen la furia de Mi Enemigo para atacarlos.

Pero también necesito de vosotros, que asistáis cuando menos los domingos a Mi Santísima Celebración de la Misa, para que personalmente y como invitados de Mí Corazón, vengan a compartir Conmigo Mi Vida y la puedan compartir.

Por manos de Mi Madre Santísima y del Señor San José, a Mi Padre Celestial, para el derrame de Gracias, bendiciones y agradecimientos, para vosotros mismos, para vuestras familias, para el mundo entero, para el Purgatorio y para el Cielo.  Recordad que en cada Misa el Cielo entero convive con vosotros, está junto a vosotros.

Presentaos por favor de una manera digna, tanto de alma como de cuerpo, sabiendo que es el mismo Padre el que está recibiendo toda vuestra vida, junto con la Mía, en ésos momentos.

Vivid conmigo éstos momentos celestiales que se viven en cada Misa, junto con todo el Cielo.

Son grandes momentos, los cuáles veréis cuando estéis conmigo y veréis entonces cuánto dejasteis de aprovechar en cada Misa, o cuánto ganasteis en cada una de ellas.

NO hay Celebración más grande en el Cielo o en la Tierra que la Santa Misa, NO la desaprovechéis hijos Míos.

Yo Soy Dios y Soy también Hombre, pero NO un Hombre común y corriente sino un Hombre en Perfección.

Muchos Me quieren desacreditar quitandoMe Mi Divinidad y dejándoMe tan solo como un simple hombre con todos sus defectos y cualidades.

Os digo que en Mí, NO hay defectos porque, aunque se Me veía como hombre, Mi Divinidad NUNCA se apartó de Mí, desde Mi Concepción en el vientre purísimo de Mí Madre María.

Las manos de Mi Madre y de San José, eran manos SANTAS que Me dieron todo Su Amor, cuidaron de Mí y se dieron en totalidad por Mí, por saber quién era Yo.

Siempre Me respetaron y Me apoyaron, NO cualquiera Me tocaba pero Yo sí tocaba a todos los necesitados, los que humildemente se acercaban a Mí.Solo en Mi Pasión tan dolorosa, manos impuras, pecaminosas, llenas de sangre por ser verdugos, tocaron Mi Divino Cuerpo y ése es el Dolor que ahora siento con el Sacramento de la Eucaristía que os he dejado.

Yo Bendije a Mis Apóstoles y los hice sacerdotes Míos, empezando con Pedro y les di la Gracia de poder tocar Mi Divino Cuerpo en la Transubstanciación, que ahora muchos quieren desconocer, tanto Ministros de Mi Iglesia, como fieles que van a ella.

Mi Cuerpo y Mi Sangre son DIVINOS y manos NO consagradas NO deben tomarlos.

Aunque algunos ministros se hayan volcado hacia el Mal y que sufrirán grandemente el haber profanado Mi Cuerpo y Mi Sangre Preciosos.

A pesar de su vida de pecado, Yo Me Manifiesto realmente cuando se dicen las palabras correctas de la Consagración.

Pero a veces llego a manos santas de buenos sacerdotes y a veces llego a manos pecaminosas, sucias de su maldad…Y llegar a éstos ministros se compara a los dolores que causaron en Mi Cuerpo Divino, los azotes de aquellos malvados verdugos.

Cada alma tiene su tarea en la Tierra y si Mis Ministros NO están cumpliendo correctamente con la suya.

A los fieles NO LES CORRESPONDE llevar a cabo ésta tarea, NO DEBEN TOCAR MI CUERPO, puesto que NO fueron escogidos para ello.

Solo en casos EXTREMOS Mi Iglesia da esta posibilidad, pero solo en casos EXTREMOS y de preferencia que sean DIÁCONOS,

Pero ésta Gracia solamente está reservada para manos puras, humildes, sencillas y muy amorosas, como las de Mi Madre Santísima y de Mi padre San José.

Hijitos Míos, si vosotros os dierais realmente cuenta de todas las bondades que fluyen de Mí Corazón abierto para vosotros, NO os separaríais de ésta Fuente Viva de Gracias y Bendiciones.

Yo mismo permití que Mi Sacratísimo Corazón fuera expuesto por la lanza en la Cruz Bendita, Fuente de salvación por vosotros; para que al quedar al descubierto, pudiérais vosotros entrar fácilmente a Mi Amantísimo Corazón.

¡Cuántos de vosotros NO se acercan a Mí, porque Me tienen miedo! ¡VedMe, estoy clavado en la Cruz por vosotros, para levantaros de todas vuestras iniquidades!

Estoy clavado en la cruz para vuestra salvación, para abriros las puertas del Cielo, entrando desde estos momentos a través de Mi Corazón abierto por la lanzada.Mi Corazón es fuente de Paz, es Fuente de Amor, es Fuente de crecimiento espiritual. Mi corazón así abierto, en vez de morir por la lanzada, ahora se abre en Vida por vosotros.

Todo aquél que se acerque a Mí con espíritu contrito, con una Fé verdadera y una confianza plena en que Vuestro Dios y Salvador os puede levantar a la Vida Eterna, al perdón de vuestros pecados, a tenerMe plenamente por toda la Eternidad, entonces obtendréis todo lo que Me pidáis, para los demás y para vosotros mismos.

BuscadMe íntimamente, buscad Mi Luz Verdadera para que vuestra alma se quite el velo del pecado, el velo de la mentira con que Mi Enemigo os cubre al llegar a la Tierra; para que NO podáis ver con los ojos del espíritu, con los ojos de la verdad, vuestra verdadera misión por la que habéis bajado a la Tierra.

Deberéis acercaros más seguido a recibir Mi Alimento de Amor para que creciendo vuestra alma, al tomar el Alimento Divino, podáis ser Mis apóstoles, Mis seguidores, Mis verdaderos hijos sobre la Tierra.

Sed otros Cristos, pedid a Mi Padre tal gracia, porque sólo así se podrá dar la Luz Verdadera sobre el Mundo.Es cuando Mi Luz, la Luz Divina se derrame en corazones que acepten Mi Presencia en ellos, cuando Yo viviré y restauraré todo lo que fue creado por Mí Padre al principio de los siglos.

Recordad hijitos Míos, que Yo no puedo actuar sin la ayuda de vosotros.

Son tan pocas las almas que se donan a Mí libre y plenamente, que no guardan nada para sí mismos, que Me permiten una libre actuación en sus vidas. Hijitos Míos, os lo vuelvo a repetir:

¿Es que no tenéis confianza en Vuestro Dios? ¿Vosotros creéis que al daros por Mí, Yo permitiré que tropecéis? ¿O acaso apreciáis más los bienes humanos que los Divinos?

Es vuestra falta de Fé y de confianza la que os traiciona.

Pedidme éstas dos virtudes a Mi Corazón, Fuente abierta de vida y pedidme también el Amor, porque sin él NO os podríais dar a Mí, como Yo Me di por vosotros.  Recordad que Yo nunca os voy a pedir más de lo que vuestras fuerzas puedan soportar.

Se lo dije a Mis discípulos y os lo digo a vosotros: “No os prometo riquezas ni grandes alegrías materiales, ni comprensión de parte de los vuestros, pero sí tendréis alegrías espirituales aquí en la Tierra y poseeréis Mi Reino por toda la eternidad, el cuál sobrepasa por mucho, lo que tenéis en la Tierra”.

La Fé, hijitos Míos, Fé en el Amor de Mí Padre, Fé en Mí Obra de salvación por todos vosotros, Fé en la guía interna con la Voz del Espíritu Santo, Fé en una nueva vida que trasciende a la de la tierra, Fé en la ayuda materna de Mi Madre Santísima,

Fé en la ayuda espiritual de Mi Padre San José tanto para vuestras familias como para nuestra Iglesia, Fé en la ayuda que os prestan Mis Angeles y Mis Santos.

Fé es lo que debéis pedir con todo vuestro corazón a Mí Corazón abierto. “Si tuvierais Fé del tamaño de una semilla de mostaza, podríais ordenar aquella montaña que se moviera de lugar y lo haría”.Esta es la Fuerza de la Fé.

Pero cuántas “montañas” de corazones duros existen entre vosotros. De corazones cerrados a la Luz Divina, de corazones encerrados en las pasiones de éste mundo, de corazones muertos y que matan a otros con falsas enseñanzas, falsas culturas, falsos amores.

Pedid con Fé que la Luz Divina que brota de Mí Corazón abierto por vosotros renueve ésos corazones y muchos más. Es sólo a través de la Luz que Yo os puedo dar, que podréis entender la Luz de Mí Vida y Mis Enseñanzas.

Venid a Mí y pedidla de corazón. Son tantos en los cuáles se viven las mentiras de Mí Enemigo que NO podéis imaginároslo.

Oh, hijitos Míos, a diario renuevo Mi Sacrificio en el altar por todos, todos Mis hijitos sobre la Tierra.

NO me importa a que religión pertenezcan, a que ideología, sólo deseo que me encuentren en Mí Corazón. Yo a todos os llamo, a todos. Por todos morí, sin excepción de raza, credo o cultura. En Mi Corazón hay cabida para todos vosotros. Vosotros sois Mis hijos y Yo soy Vuestro Dios y Salvador.

Venid TODOS, escuchad Mí Voz y todos los que seáis Míos escucharéis y reconoceréis Mi Voz de Pastor.

Y os guiaré hacia pastos verdes en los que viviréis al amparo del Amor por toda la Eternidad.

Mí Corazón os espera, Mi Corazón os llama, Mi Corazón os bendice. Venid y bebed y Yo os daré agua de Vida Eterna.

Yo os Bendigo en el Nombre de Mi Padre, Amor Supremo, en el Mío, Pastor Divino y en el del Amor Verdadero, Mí Santo Espíritu

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A91 INSTITUCION DIVINA 2


Hijitos Míos, Mis pequeños, desde antes que fuera el Tiempo ya la lucha se había dado, ya los poderes del Infierno atacaban a los del Cielo y esto se hace más notorio, precisamente en el Tiempo.

El Tiempo se crea por causa del Pecado de vuestros Primeros Padres, el Tiempo se da para reparación del pecado cometido por ellos, el Tiempo es para reparar ésa herida que se hizo a Mi Amor.

Mis pequeños, el tiempo es lucha. Muchos de vosotros pasáis por el Mundo sin daros cuenta de esto, de que ésa lucha que se comenzó antes del Tiempo, os sigue afectando y os sigue llevando hacia ésa confusión por el pecado; por la degradación del hombre al haberse opuesto a Mis Verdades, a Mis Leyes y a Mis Decretos.

Mis pequeños, la vida es lucha y debéis estar pendientes en todo momento. El Enemigo continuamente os está atacando, el Enemigo tiene a su ejército bien armado, entrenado y trabajando por la conquista de sus nefastos objetivos.

El Enemigo sabe perfectamente lo que tiene que hacer para destruir todo lo que viene de Mí, todo lo que ha salido de Mis Manos Creadoras, todo aquello y aquellos que han recibido el Amor de Mi Corazón.  Muchos, pero muchos de vosotros pasáis por la vida sin querer luchar por lo que Me pertenece, sin querer luchar y proteger lo que tenéis, que es Mío: vuestra alma, sin querer llevar a cabo la misión que se os pidió y que vosotros aceptasteis.

La lucha es fuerte, Mis pequeños y así la han tenido todos aquellos que después de la venida de Mi Hijo han aceptado ésa responsabilidad tan grande, de seguir manteniendo la Vida, la Vida de Mi Hijo sobre la Tierra.

Vida que también os da con Su Alimento, con Sus Palabras, con Su ejemplo.

Mis pequeños, la vida en la Tierra es difícil, por eso cuando regresáis después de haber vencido, vuestro regalo es muy grande en el Reino de los Cielos.

Es una Cruz fuerte, una Cruz pesada que debéis de tomar muy en serio, porque el Demonio ha tomado muy en serio su papel para destruiros, para destruir todo lo que es Mío.

NO LO DUDES. ¡JESÚS SERÁ TU CIRENEO!

Estáis combatiendo contra un Enemigo muy poderoso y si NO os protegéis con lo que Yo os he dejado en Mi Iglesia, sucumbiréis fácilmente ante sus tentaciones, ante su ataque, ante sus mentiras.

Mis pequeños, proteged Mi Institución Divina, Mi Iglesia, en ella podréis obtener grandes Gracias y Bendiciones, por ella obtenéis Mi Presencia Divina entre vosotros y en vosotros.

Os distraéis mucho en vuestro caminar sobre la Tierra, por vuestra falta de Oración, por vuestra falta de ésa vida íntima Conmigo, por vuestra falta del estado de vida en la Gracia.

Os dejáis engañar fácilmente por las insidias del Mal y os lleva a creer que vuestra misión en la Tierra es sólo materialismo, es sólo goce. ¡Tanto que os hemos avisado, Mis pequeños! Y seguís en lo mismo.

Seguís distraídos y ya cuando veis que ya todo está perdido o está por perderse, es cuando recurrís a Mí, vuestro Dios y ahí Mis pequeños, ciertamente que os voy a asistir; pero ya desperdiciasteis mucho tiempo que es vital en la salvación de vuestros hermanos.  Pedís ayuda para levantaros y lo hago con Mi Presencia, con Mi Alimento. Pero ¿Qué hicisteis por vuestros hermanos, si desperdiciasteis Mi tiempo en vosotros mismos?

Debéis estar pendientes de vuestra misión, misión de Amor, misión salvífica, misión de crecimiento para las almas y ¿Qué habéis hecho, Mis pequeños por vuestros hermanos y por dejar Mi Amor y Mis enseñanzas entre vuestro prójimo?

Estáis viviendo momentos difíciles y os seguís distrayendo, os seguís separando, NO queréis tomar el compromiso de vuestra misión.

Se os ha dicho que no todo aquel que diga “Señor, Señor”, entrará en el Reino de los Cielos, especialmente si os habéis apartado de Mis Leyes y de Mi Amor.

Es pura conveniencia humana la que os va a perder, estáis queriendo gozar en la Tierra en lo humano, en lo superficial y luego, creéis que con un simple arrepentimiento y pidiendo Mi ayuda, podréis gozar también eternamente lo que NO os corresponde. Ésa es un alma tibia, es un alma convenenciera, es un alma traidora que vomito porque sois mentirosos ante el Mundo y sois mentirosos ante vuestro Dios.

Estos son los Tiempos en que debéis ser calientes o ser fríos.

Deberéis normar vuestra vida según Mis Leyes y Preceptos, según Mis exigencias Divinas. Si NO lo hacéis así, Mis pequeños, en grave peligro está  vuestra alma y la de muchos de vuestros hermanos que dependen de vosotros.

Mis pequeños, todo esto que se os da es un recordatorio a vuestras obligaciones, lo estoy permitiendo alrededor del mundo como Buen Padre que Soy, para ayudaros a recapacitar, a meditar, a volver al buen camino.

El Tiempo ya está en su límite, entended antes de que os envuelva completamente la Maldad y ya sintáis que NO tenéis salida para protegeros, para salvaros, para llegar hasta Mí.La vida en la Gracia, os da una protección y sobre todo, os da Luz para poder ver el camino, aún en la Obscuridad, que el Maligno provoca en vuestro ser, en vuestra mente, en vuestra alma.

Si NO sabéis utilizar Mis Dones en éstos momentos en que todavía hay algo de claridad, NO sabréis después que hacer, cuando esté todo obscuro y os desesperéis por lo que suceda a vuestro alrededor.

Deberéis manteneros en la Paz, que solamente os puedo dar Yo; pero Mis pequeños, ésa paz se va ganando a través del ejercicio espiritual, se da en la búsqueda continua de vuestro Dios, de Sus Palabras y de la acción de las enseñanzas que os dio Mi Hijo.

Por eso, aquellos que NO han vivido en ése ejercicio espiritual, ejercicio que conlleva sacrificio, será difícil que puedan vencer en el campo de batalla.

El soldado se ejercita fuertemente para luchar contra el enemigo y muchos de vosotros NO os habéis ejercitado en ésta lucha espiritual contra el Enemigo, que es muy poderoso.

Dios utiliza las Maldades de Satanás para entrenarnos y hacernos crecer espiritualmente…

Aquellos que están Conmigo, fácilmente vencerán, ciertamente podrán ser heridos, pero saldréis victoriosos.

Yo estaré con vosotros, con todos aquellos que Me han buscado y que han puesto todo su ser en Mi Presencia, que Me han buscado y que Me han pedido con humildad, Sabiduría, Fortaleza, Amor.

Vivid Mis pequeños, como Mi Hijo vivió, como han vivido todos aquellos que han dado ejemplo de tener a Mi Hijo en su corazón.

Porque Mis pequeños, Soy vuestro Dios, vuestro Padre y Estoy ante todas las Naciones con el Libro abierto, viendo la vida de cada uno de vosotros.

¿Qué habéis hecho? ¿Qué dejasteis de hacer? ¿Cómo dañasteis lo que se os dio? Se os está mostrando el Tiempo, el Tiempo adelantado, el Tiempo venidero.

Y¿Qué habéis hecho, Mis pequeños?  EL DÍA DEL AVISO ESTARÉIS FRENTE A MÍ

Ésta posición de Juez, NO es lo que Mi Corazón, desea. Mi Corazón es Amor, pero vosotros os habéis atraído Mi Justicia y aquí Estoy ante todas las Naciones.

Todos los Pueblos de la Tierra ante Mí. Ahora conocéis a vuestro Dios, frente a frente, Vida a vida.
¿Qué hicisteis con Mi Vida ante vosotros?

Tuvisteis Mi Vida ante vosotros y la desperdiciasteis, actuasteis como traidores a Mi Obra, como Tibios y como buenos hijos. Vuestros actos os juzgan, vuestra falta de donación, os juzga.

¡Oh! Mis pequeños, ¡Cómo os Amo! Pero tengo que asumir Mi posición de Juez ante las Naciones por vuestro mal proceder y vengo también como Padre, como Hermano, como Amor, para aquellos que sí supieron vivir para su Dios.Y TENGO QUE PRONUNCIAR EL ANATEMA:

¡Malditos seáis todos vosotros, apartaos de Mi Vista!

¡Apartaos! Todos vosotros que Me negasteis, que Me traicionasteis, que destruisteis muchas almas de vuestros hermanos.

¡Id al Fuego Eterno, malditos seáis por toda la eternidad!

Vosotros, tibios, traidores, ¡Malditos seréis también!

¡Apartaos de Mi Vista!  Y EL CONSUELO DE MI CORAZÓN:

“Venid, Mis pequeños, venid los que sufristeis por Mi causa.

Venid todos vosotros, los que amasteis, los que servisteis, los que luchasteis por mantener entre vuestros hermanos Mi Presencia.

Venid y gozad Conmigo, con Mis Ángeles por toda la eternidad, olvidad vuestros dolores. Venid Conmigo, para que quite las lágrimas de vuestros ojos.

Venid Conmigo, para que cure las heridas que os propiciaron por defenderMe y defender a vuestros hermanos.Venid Conmigo, todos vosotros que cargasteis una Cruz pesada, que la aceptasteis porque así Yo lo quise, porque se necesitaba.

TraédMela y Yo os llenaré de grandes riquezas, de Mis Bienes.

Tomad, Mis pequeños, Mi Beso Divino y seréis transformados en almas santísimas que gozaréis grandemente de Mis Riquezas Celestiales.

Venid, caminad, entrad, NO volteéis atrás, NO escuchéis el lamento de aquellos que Me traicionaron, que hicieron de su vida maldad; que utilizaron su vida, Mi tiempo para destruir, en lugar de dar vida a sus hermanos y a ellos mismos.

De muchas formas se les avisó, mucho tiempo tomé para su conversión y para su salvación; taparon sus oídos, cerraron su mente, bloquearon su corazón y esto es lo que les toca ahora, lo sabían, pero NO creyeron en ello.Venid, Benditos de Mi Padre, venid, Mis pequeños, venid, Mis Cristos y gozad Conmigo eternamente.

Cuántos corazones viven en ésta situación. Son tan po­cos, pero tan po­cos, los corazones que se han dado plenamente a Mí, que viven en Mí viven para Mí, que buscan Mis intereses.

Los tibios, en general, son ego­ístas. Me buscan cuando necesitan algo, Me buscan para que Yo les solucione sus problemas, que eso está bien; pero lo hacen ya que agotaron todos­ los recursos humanos, sus capacidades, las de sus amistades y muchas ve­ces, después de recurrir a brujos o hechiceros.

Para ellos vengo a ser una opción más en la posibilidad de poderles solucionar sus problemas.

NO hijos míos, Yo NO Soy una opción más.

Yo Soy la Fuente primaria de gracias y bendiciones. Aquél que se acerca a Mí con plena confianza de ob­tener lo que pide, sabiendo plenamente y con gran Fe, de que de Dios todo lo puede obtener,  Siempre y cuando vaya en la línea de su crecimiento es­piritual y de su salvación, su santificación y de la de otros; eso siempre lo va a obtener, porque es el Amor el que lo mueve a pedirme con amor para él y para los demás.

Pero si son intereses mezquinos los que mueven su co­razón a pedirme y a veces, a exigirme algo; tengan por seguro que NO lo obtendrán, lo cuál propicia en muchos el decir “es que Dios no me escucha”.­

Yo siempre escucho el clamor de mis hijos, pero ahora Yo pregunto ¿Y cuántos de vosotros escucháis Mi clamor?

Vosotros sois mis instrumentos, porque así vosotros Me lo pedisteis al querer bajar a la Tierra para servirme.

Yo cuido de vosotros en todos sen­tidos y aún cuando me seáis infieles o tibios, o aún cuando me volteéis la espalda, Yo no les quito el don de la vida, o el alimento o la salud, en venganza. En Mí NO existe eso.Yo como Padre bondadoso espero y os doy lo necesario para que recapacitéis y os deis cuenta de Mi Amor y os veáis en vuestro interior y así vosotros mismos con humildad sincera, os deis cuenta de la forma en que Me pagáis todas Mis Bendiciones.

NO hijos Míos, NO Soy un Dios de Terror, como muchos Me creen. Se imagi­nan que estoy esperando a que cometan un error para en ese momento llamar­les a cuentas y desquitarMe de vuestra mala vida.

Vosotros conocéis la vida de muchos santos, quienes antes de aceptar ser tocados por Mi gracia fueron perseguidores de Mi Santo Nombre o asesi­nos o ladrones; o simplemente Yo NO existía para nada en sus vidas.

Y fue en uno de tantos momentos que Yo permito en la vida de Mis hijos, en que aceptaron esa conversión de amor y cambiaron radicalmente sus vidas. Y desde ese momento aceptaron seguir la Luz y dejaron las Tinieblas.

Muchos de vo­sotros seguís viviendo en las Tinieblas a veces muy densas, a veces medio transparentes y esa es la Tibieza.NO aceptáis, de una vez por todas apar­taros plenamente de ellas, porque os gusta lo que la Tierra ofrece y que va en contra de Mis Mandatos.

Observad que dije “la Tierra” y NO Mi Enemigo, ya que muchas veces vosotros os volvéis vuestros propios enemigos al acep­tar lo que vuestras propias bajezas o impulsos hacia lo material os separan de Mí.

Hacéis falsos dioses de personas, de cosas, de ideales malsanos y Yo quedo en segundo, en tercer plano. O simplemente, NO existo para vosotros.

Recapacitad hijos Míos, os amo muchísimo, NO os podéis imaginar cuánto. Abrid vuestros sentidos a Mi gracia, aceptad las ocasiones que os doy du­rante vuestras vidas para volver a Mí.

Valorad Mi Infinito Ser, ante las cosas sin importancia que os separan de Mí. O prefiráis lo insignificante y efímero bien que os propone la Tierra, el Mundo o Mi enemigo, al grandioso e infinito bien que sólo vuestro Padre Celestial os puede dar.

NO Me busquéis solo en vuestros momentos difíciles o en causas “imposi­bles”.Vivid plenamente en Mí, compartiendo vuestros pequeños y grandes momentos conmigo y así NO os perderéis en problemas a los que llamáis imposibles, porque Yo saldré al encuentro de ellos antes de que vosotros os deis plena cuenta de esa imposibilidad de resolverlos.

Si vosotros Me estáis compartiendo totalmente vuestras vidas, Yo vuestro Padre, tomo totalmente vuestras necesidades. Abrid plenamente vuestros corazones a Mi Amor:

Recor­dad que para Mí NO hay imposibles. Vosotros veis vuestras vidas con pensa­miento humano, el cuál es imperfecto, finito. Yo Soy Dios Y Yo, Soy Omnipo­tente e infinito.

Dadme vuestro todo, el cuál es pequeñito y mísero y Yo lo cambiar por Mi TODO, el cuál es inmenso y majestuoso; vosotros saldréis ganando os lo aseguro.

Tenedme confianza y Fe plenas, Yo actuó en la ple­nitud del Amor y siempre Me doy del todo, NO me guardo nada, ni actúo por conveniencia.NO SEÁIS TIBIOS hijos Míos, pues por ser convenencieros, por coquetear con el Mundo y por coquetear conmigo, cuando os conviene; os vo­mitaré de Mi boca.

Son palabras duras, pero Yo os he formado para ser perfectos y para vivir plenamente en Mí. Y NO para la imperfección y que viváis a ratos para Mí y a ratos con Mí Enemigo.

Mi Hijo unigénito, antes de padecer por vosotros, se me ofreció a Sí Mismo en la Ultima Cena en la cual les dejaba, desde ese momento y para siempre, Su Cuerpo y Su Sangre como compañía y como ali­mento para vuestras almas hasta el Fin del Mundo.

Vuestras humanas capacidades NO se dan cuenta de lo excelso de éste Regalo. Lo excelso de esta Donación es un grandísimo acto de Humildad y de Amor hacia vosotros.

Los apóstoles y la gente de ése tiempo pudieron seguir y contemplar con sus sentidos humanos la vida de Mi Hijo sobre la Tierra, a vosotros os toca el premio de poder compartir y poderse saciar con el verdadero Cuerpo y la verdadera Sangre divinos de Mi Hijo Jesucristo.  Si vosotros os dierais plena cuenta de tan grandísimo Don del Cielo, os postrarías con frente al suelo y agradeceríais en forma tal, que os sentiríais indignos de tan grande favor.

Si pudiérais ver Mi Majestuosidad y Poder que existe en ése “pedacito de pan” y al que vosotros ya véis como algo simple, os turbaríais y es más, NO os acercaríais a tomarlo, porque vuestra misma alma se sentiría indigna de recibir a Su Rey, a Su Creador en TODA su potencia y Majestad.

Por eso Mi Hijo quiso dejar en manos de vuestra Fe y de vuestro amor todo Nuestro Ser, en ése pequeñito pedacito de pan y que con la Humildad de todo un Dios, se dona a quién quiera recibirlo, día a día.

Nuevamente es Nuestro Amor el que se da a sus creaturas, pequeños Míos de Mi Corazón.

Tanto es Nuestro Amor hacia vosotros, que recurrimos a in­ventar actos de amor -grandes milagros- pero los hacemos ver a veces pe­queños, para NO asustar a vuestra débil humanidad.

YO SOY EL PAN DE VIDA

Tomad hijos Míos, tomad el Cuerpo Glorioso, Santísimo, de Mi Hijo Je­sucristo para fortaleceros en vuestras almas.

Así como vuestro cuerpo ne­cesita alimento para crecer y dar fruto, así vuestra alma debe tomar el Alimento por excelencia, que es la Sagrada Eucaristía, para también cre­cer y dar fruto.

NO desaprovechéis, hijos Míos, éste regalo TAN grande del Cielo, tan grande que hasta los mismos ángeles se quedaron estupefactos, ante la Hu­mildad y poder de Mi Hijo, al crear la Sagrada Eucaristía.

Ellos Me pueden ver directamente a los ojos puesto que ya viven en Mi Gloria, voso­tros podéis vernos con vuestros ojos del alma, al tomar éste Sacratísimo alimento del Cielo.

Hijitos, cuánto os amo. Permaneced en Mí Amor y vivid Mi Vida en vues­tra vida a través del Alimento Celestial, el Cuerpo y Sangre Divinos de Mi Hijo Jesucristo.

Recapacitad hijos Míos, os amo tiernamente y los deseo totalmente para Mí. Yo os Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.

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A91 INSTITUCIÓN DIVINA 1


15 de Marzo de 2019

Hijitos Míos, así como Yo vuestro Dios, he escogido a Mis Profetas a todo lo largo de vuestra historia y los seguiré escogiendo para guiar a Mi Pueblo, hasta el Fin del Mundo; Mi Enemigo ha escogido a los suyos para poner a Mi Creación en contra de su Dios.

Si Yo pido Amor, él dirá Odio, Si Yo digo Vida, el promulgará Muerte. Si Yo pido Paz, el proveerá Guerra. El siempre irá en contra de Mis Leyes, en contra de Mi Amor, en contra de su Creador.

El Me tuvo y Me perdió por su soberbia y ahora NO desea que vosotros os salvéis.

El hace y ha hecho todo lo necesario para desviaros del Camino, camino de Amor que Yo he trazado para cada uno de vosotros y que he puesto en vuestro corazón.

La vida que Yo pido, es la vida que dí a vuestros Primeros Padres; vida de Presencia Viva y continua entre Mi, vuestro Dios y Su creatura.

Yo os creé para amaros, para compartir Mi Vida Espiritual la cuál materialicé, primeramente en el Paraíso para vuestros Primeros Padres, junto con toda la Creación Universal.  Por causa del Pecado Original todo quedó coartado; pero luego, con Mi Hijo Jesucristo os devolví la Vida Espiritual, a través de la Sagrada Eucaristía:  Su Cuerpo y Su Sangre Preciosos, para que a través de Ellos, junto con los demás Sacramentos, pudiérais tener nuevamente vuestro Paraíso Terrenal.

Os lo he repetido innumerables veces: “Mi Reino no es de éste Mundo”. Mi Reino es espiritual, ES Mi Propia Vida en cada uno de vosotros, vida de Amor que poseéis por tener en vuestro interior a Mi Santo Espíritu.

Vuestra vida sobre la Tierra es una misión espiritual, una misión de Amor, una misión de corredención, una misión de salvación de almas que actualmente están en la Lucha; así cómo de las que ya estuvieron en ella pero que aún NO entran a Mi Reino Eterno porque les falta purificación.

Mi Hijo os dio enseñanzas de vida, de vida para vuestra alma. Os dio alimento para crecimiento espiritual y para que tuvierais Vida Eterna.

Vuestro paso por la Tierra es temporal, por ello es ilógico que busquéis afanosamente los bienes y placeres de éste mundo; cuando ellos en la Tierra se quedarán y que además os pueden desviar del camino verdadero, para vuestro buen regreso a la Casa Paterna. En la Iglesia os dejé el Tesoro de mi Poder y en los Sacramentos tenéis todo lo necesario para Vencer a Satanás y regresar triunfadores de vuestro paso por el Mundo y las insidias de la Carne…

La gran mayoría de vosotros sabéis lo que las fuerzas del Demonio han tratado de hacer contra Ella a través de los siglos. Ha habido guerras en las que los pueblos apartados de la cristiandad, trataron de destruir los Lugares Santos y a todos aquellos que seguían Mis Enseñanzas… Y NO pudieron.

Ha habido Papas que vendían puestos dentro de Mi Iglesia, buscando así primero lo material, antes que lo divino y ni aún así Mi Iglesia fue destruida.

Y además, a pesar de la materialidad de éstos hijos Míos, guías de Mi Iglesia de ésos tiempos, cuando Mí Santo Espíritu tenía que dar algún Mensaje o guiar a Mi Iglesia en la Fé, para bien de toda la cristiandad; lo hacía a través de aquellos que eran guías o cabezas de Mi Iglesia; aunque aparentemente, NO fueran lo más idóneo para guiarla.

Han habido épocas de una casi total destrucción de la Fé y del derrumbamiento de Mi Iglesia. Y entonces he hecho que a través de pequeñas almas escogidas, den ejemplo de Mi Poder sobre las poderes del Mal y de su influencia negativa sobre las almas.Así tendremos a una Juana de Arco, a un San Francisco de Asís, a una Santa Teresa y a muchas otras más almas “raras” en su tiempo; quienes haciéndose instrumentos sencillos y donadas a Mi Voluntad, han dado ejemplo de Mi Poder y cuidado espiritual sobre Mi iglesia.

Mi Hijo os lo prometió: “los poderes del Infierno no prevalecerán sobre Ella”, así es y así será.

Ha sufrido Obscuridad por vuestra falta de espiritualidad y la volverá a sufrir. Ahora de hecho, la estáis viviendo y ésta ha sido causada par vuestro poco o nulo interés en preservar, cuidar, alimentar lo que es Mío.

Yo Soy vuestro Dios, Soy vuestro Padre y debéis cuidar lo que es Mío. Y si sois Mis verdaderos hijos, deberéis cuidar lo que a vosotros también, os pertenece.

Porque Mi Casa, Mi Reino, Mi Iglesia, os pertenecen también a cada uno de vosotros y si dejáis que el Ladrón tome posesión de lo que es vuestro ¿A dónde iréis?El Ladrón se introdujo ya en el lugar más santo que tenéis sobre la Tierra: Mi Iglesia.

El soldado, el atleta, todo aquél al que se le ha asignado una misión y la cumple lo mejor posible, porque ha puesto todo su empeño en ello, tiene derecho a la corona del triunfo, a la medalla de oro, al reconocimiento público por su gran desempeño.

Imaginad Mis pequeños, si el hombre, en su imperfección paga así, ¿Cómo os imagináis que pagaré Yo, que Soy vuestro Dios al dar vuestro máximo en vuestra misión sobre la Tierra?

Estáis en el campo de batalla, estáis en una lucha real cuidando de Mis Bienes; podéis salir triunfantes o caer muertos eternamente y muchos de vosotros NO queréis percataros de ello.

La lucha, se os ha dicho muchas veces, ES ESPIRITUAL y afectará por consecuencia, también lo material.

Muchos de vosotros, una gran multitud, habéis salido al “campo de batalla” sin protección; NO estáis revestidos con Mi Gracia para poder combatir contra las fuerzas del Mal.Os ha engañado el que es Mi Enemigo y el vuestro. Y os ha hecho creer que NO necesitáis protegeros contra él, ya que TAMPOCO  existe tal batalla.

Él mismo ha infiltrado su gente, sus instrumentos entre vosotros, aún en los más altos puestos de la sociedad y de Mi Iglesia.

Y así os ha llevado al Gran Engaño, preparándoos así para el ataque final, en el cual tratará de destruiros y destruir Mi Creación; para vengarse de su derrota cuando fue corrido de los Cielos por su Traición.

Le habéis dejado recuperar su poder por vuestra falta de Oración y de vida en la Gracia. Os despreocupasteis de proteger Mis Intereses, que gozabais, porque Yo os los presté.

Os dejasteis llevar por la vida fácil y de pecado, en una palabra, dejasteis que el ladrón entrara a robaros y ahora pagaréis las consecuencias.

Cuando un ladrón os roba vuestras pertenencias, sufrís y trabajáis fuertemente por recuperarlas y ahora es lo que sufriréis.

DANIEL 12

El Ladrón se introdujo ya en el lugar más santo que tenéis sobre la Tierra: Mi Iglesia. Os va a ir quitando lo que tanto Me costó daros, pero como se os dio gratuitamente, NO lo apreciasteis,

Ahora os costará recuperarla, pero será con vuestra propia sangre y así la Iglesia será renovada y fuertemente cuidada y apreciada; porque la recuperaréis con vuestro esfuerzo y vuestra sangre.

Ya se os habían profetizado estos momentos y NO quisisteis  entenderlos NI poner de vuestra parte para evitarlos o aminorarlos.

El mundo entero vivirá la convulsión causada por vuestro descuido. Vivirán la Desolación del lugar Santo, NO tendrán apoyo del que lleva el mando en Mi Iglesia.

Las Fuerzas de la Naturaleza se desencadenarán fuertemente, porque ahora estaréis bajo las potencias del Mal.

Los Flagelos que golpearán a las naciones os harán recapacitar y os harán arrepentiros de vuestro mal proceder y de vuestro olvido hacia Mis Leyes. El Inicuo se burlará de vosotros y de vuestros dirigentes y en ése momento os daréis plena cuenta del mal que os atrajisteis para vosotros y para vuestros hijos.

Las naciones reconocerán su error y cuando arrepentidos se arrodillen a pedirMe perdón, Mi Ira se apagará y Mi Misericordia volverá a derramarse sobre aquellos que hayan permanecido fieles y sobre los arrepentidos.

Entonces el Demonio, la Serpiente Antigua, será vencida y veréis bajar a Mi Hijo de los Cielos, Triunfante y Glorioso, a convivir nuevamente con vosotros.

Mis pequeños, AÚN PODÉIS DISMINUIR LOS ACONTECIMIENTOS, NO PERDÁIS UN SEGUNDO MÁS.

 Os amo, os reprendo porque os amo y deseo lo mejor para vosotros. Sois Mis hijos, hijos del Dios Verdadero, ¡OS AMO TANTO!

¡Y VOSOTROS NO OS CONMOVÉIS! 
Hijitos Míos, os he hablado mucho de la mediocridad espiritual, pero quiero mostraros palpablemente lo que sucede al vivir así.

Mis pequeños, fuisteis creados para un bien Superior, para un bien magnífico, para una santidad altísima. Al manteneros en ésa mediocridad, NO podéis lograr lo que Yo quiero de cada uno de vosotros, que viváis como hijos de Dios.

Al vivir como verdaderos hijos de Dios estaríais gozando plenamente de ésa Libertad espiritual que os lleva a volar a alturas altísimas y llegar hasta Mí, vuestro Padre y vuestro Dios.

El Amor, el Amor en pleno en vuestro corazón, os lleva a ésa libertad en la que fuisteis creados.

El Amor, la vida en la Virtud, la vida en Mí, estando en Mí posesión y Yo siendo vuestra posesión, os lleva a gozar de los Bienes que tengo reservados para todas las almas.   Cuando os salís y por vuestro libre albedrío preferís lo que el Demonio, con todas sus falsedades y trucos, con sus mentiras, os llevan a separaros de Mí, ¿Qué es lo que os pasa?

Ya NO tenéis ésa protección que tenéis por medio del Amor, de la Virtud, de la pureza de corazón.

Poco a poco, vuestra alma se va sensibilizando por las cosas del mundo, va evitando todo lo que venga de Mí, porque se le hace pesado al alma mantenerse en la virtud; le cuesta trabajo mantenerse en la virtud, en la vida del sacrificio, en la vida de penitencia, en la vida de donación por sus hermanos.

Las almas al vivir una vida disipada, ya NO quieren sufrir como Mi Hijo sufrió por cada uno de vosotros.

Al separaros de Mí, de Mis Leyes, de Mis Decretos, mantenéis ésa vida de pecado sin daros cuenta, ya no dais fruto, empezáis con el pecado de omisión.

Muchos decís: “no hago el mal a mis hermanos”, pero TAMPOCO estáis haciendo el Bien que debierais, que es el dar vida con el ejemplo, es el dar vida con la palabra, es el dar vida con la Oración.  Os mantenéis solamente en las cosas del Mundo, os empezáis a dañar al manteneros viviendo para el Mundo y por el Mundo. Sí, os distraéis con clases particulares de esto o de aquello y ciertamente NO dañáis, pero ¿Qué ejemplo estáis dando, Mis pequeños?,

El tiempo, vuestro tiempo, que es Mi tiempo, NO lo estáis utilizando para el crecimiento y salvación de vuestros hermanos.

Y así, son tantas las mentiras, tanta la falsedad a la que os lleva el Mal y no os dais cuenta que cuando se os presenta el Bien y se os pide que hagáis el bien; se os hace casi imposible lograrlo, porque ya estáis acostumbrados a vivir en la falsedad del Mundo.

Cada uno de vosotros tiene debilidades y Satanás las conoce perfectamente, os va tentando os va confundiendo, os va llevando hacia eso, hacia lo que más queréis del mundo.

Yo, a través de Mi Hijo os dije que era difícil mantenerse en la virtud, mantenerse en la vida de la Gracia estando en la Tierra trabajando para Mí; pero os di todo lo necesario para ello, os di los Sacramentos, os di la Oración, os di la Vida de Mi Hijo…  Os he dado tanto, Mis pequeños, y vosotros mismos despreciáis todo ello, porque os evitan ésa vida regalada, ésa vida que queréis llevar sin preocupaciones.

Al llevar ésa vida regalada, vida de omisión, es cuando empiezan los problemas para el alma. El mismo Demonio, al llevaros a ésa confusión, os empieza a llenar de problemas.

Tenéis problemas en familia, tenéis problemas en el trabajo, tenéis problemas en la sociedad, tenéis problemas en el mundo, todo se vuelve un caos a vuestro alrededor, porque NO estáis viviendo vida de Oración.

Mi Hijo os dijo que estando con Él, podríais hacer grandes cosas y aún más grandes que las que le visteis hacer a Él.

Vuestra vida espiritual en Mí, puede producir grandes frutos, grandes milagros, grandes conversiones. Podéis manipular las fuerzas de la Naturaleza en favor de vuestros hermanos.  Podéis lograr grandes, grandes conversiones aún en almas totalmente perdidas en el pecado, en la maldad.

Por eso ahora veis nuevamente muchas posesiones satánicas, porque os ha quitado toda defensa Satanás, el que es todo mentira. Ya NO tenéis protección, os ha sacado de ésa vida de protección, que es la vida de la Gracia, que es la vida de entrega totalmente a Mí.

Mis pequeños, debéis daros cuenta de ello, creéis que ganáis mucho en ése libertinaje espiritual en el que habéis caído al ya NO sentir presión espiritual por los pecados que ahora cometéis.

Ya os sentís libres de obrar, porque ya está afectado vuestro pensar y ya se os ha dicho que tal o cual pecado, ya NO lo es, porque todo mundo lo hace.

Al manteneros así Mis pequeños, lo único que os estáis atrayendo es destrucción espiritual y eso os lleva a una degradación tanto humana, como espiritual; por eso estáis viendo tantos cambios mundiales.   Al NO haber virtud, al NO haber vida espiritual, que detengan los males de Satanás, él se está adueñando de todo y por eso estáis padeciendo tanto. Y si NO hacéis caso a Mis Palabras pronto, muy pronto veréis lo que él puede hacer sobre vosotros.

Orad, Mis pequeños, porque os puede llevar a una degradación mayor, a un olvido total hacia Mí, vuestro Dios y así sufriréis doblemente, lo que algunos ya están sufriendo, en cuerpo y alma.

NO os dejéis engañar por sus falsedades, por ése libertinaje, por ésa vida regalada. Vosotros mismos decís que lo bueno, cuesta mucho, mucho trabajo obtenerlo. Que debéis trabajar mucho por conseguir las cosas que valen la pena.

Y ésa vida espiritual, ésa vida santa a la que estáis llamados, es lo que más vale la pena para el alma.

Luchad, luchad Mis pequeños para obtenerla y entonces veréis lo que es la libertad del alma al vivir totalmente libres en Mi Amor.   Hijito Mío, ¿Recuerdas aquella visión que te di en la cual veías al mundo entero en Tinieblas, en obscuridad total y solamente unas cuantas lucecitas encendidas.

Este es el momento Mis pequeños, en que se está llevando a cabo ésa visión profética: el Mundo a obscuras y solamente unos cuantos llevan la Verdad alrededor del mundo.

Difícil, difícil tarea, porque la Obscuridad es grande. También os dije: creed, aún enmedio de la Obscuridad y esto era, manteneros en la Sabiduría Divina y NO en la sabiduría humana, que os lleva precisamente a ésa obscuridad espiritual.

Mis pequeños, ¿Cómo podréis lograr producir Luz entre vuestros hermanos?

TRASMITIÉNDOME.

Una chispa puede producir un incendio y vosotros sois ésas chispas que deben transmitir la Verdad, pero primeramente viviéndola.Os he hablado mucho de atacar vuestro “yo” humano, para que el “Yo” Divino, en donde Yo debo habitar, se plenifique, se dé a vuestros hermanos.

Me debéis dejar actuar libremente, mientras más detengáis vuestro “yo” humano, el “Yo” Divino Mi Presencia en vosotros, fluirá y se empezará a dar la Luz.

Al ser ésas luminarias en la obscuridad, atraeréis a muchas almas hacia vosotros, almas buenas, que tratarán de seguir vuestras palabras, las Verdades que fluirán a  través de vosotros que serán las Mías.

Pero por otro lado, también atraeréis las miradas de aquellos que viven en el error y que quieren mantenerse en ése error y que se sienten atacados porque ven que NO están haciendo lo que Yo mando.

Por eso os pido Mis pequeños, que os mantengáis firmes.

Pero os hago conocer esto para haceros entender que vuestra tarea va a ser difícil, aún hasta a costa de vuestra propia vida; porque al Demonio, la Serpiente Antigua NO le gusta que el Amor se difunda en su reino.Vosotros deberéis ser ésas lucecitas de Amor que incitarán a otras almas a vivir el Verdadero Amor.

Manteneos Mis pequeños en Mí, y Yo NO os dejaré caer. Seréis luces en la Tierra y grandes estrellas en los Cielos cuando Yo os recoja.

Dad vuestro máximo Mis pequeños, por bien de vuestros hermanos, por el bien de Mi Reino, por la salvación de tantas almas que viven en el error.

Dad vuestro máximo, Mis pequeños y NO os arrepentiréis.

La Iglesia es de institución DIVINA y por ser así, las Fuerzas del Mal con su influencia, NO pueden predominar sobre Ella.

El Mal puede obscurecer vuestros sentidos espirituales para que NO vayáis a obtener el alimento de vida por parte de Mis ministros; quienes aún a pesar de sus errores humanos.TIENEN el Don DIVINO que he depositado en ellas y les confiere la Gracia de poder alimentaros con Mis Enseñanzas, con la Oración, con Mis Sacramentos.

Mi Iglesia es de Institución Divina y Ella os provee de vida, de Mi Vida aún a pesar de que os desarrolláis en un mundo que pertenece al Mal y que está al acecho para destruir todo lo que venga de Mí.

Por más que las fuerzas del Mal quieran atacar a Mi Iglesia, NO podrán destruirla, porque todo Mi Poder se encuentra en Ella y a Ella debéis acudir para obtener lo que os haga falta durante vuestra estadía sobre la Tierra.

Ella es vuestra maestra, os guía a través de Mis Enseñanzas. Os da vida espiritual, a través de los Sacramentos.

Os da seguridad en Mí, para que vosotros mismos os convirtáis en otros Cristos y de ésta forma podáis seguir transmitiéndoMe, primero en vuestra familia, luego ante la sociedad y después ante el Mundo.

Mi Iglesia es de Institución Divina y vive en cada uno de vosotros, por eso a la Iglesia NO la hace el edificio hermoso, cual tabernáculo majestuoso que alberga el Cuerpo de Mi Hijo.  Mi Iglesia es constituida por Mi Santo Espíritu, quién habita también en vosotros. El le dá vida. El la guía. El provee de Dones y Gracias para que prevalezca. El la guarda de las ataques del Maligno. El la llevará a su triunfo a través de las almas puras.

La Iglesia es de origen espiritual, NO material. Por ello la Iglesia la constituís todos vosotros, por llevar al “Instrumento Espiritual” por excelencia, a Mi Santo Espíritu, dentro de vosotros.

Por ello, la Iglesia se desarrolla en la reunión de almas, unidas bajo una sola intención, la alabanza a su Dios y ello proviene del corazón de las personas y NO del edificio construido a tal efecto. También Mi Hijo os lo dijo: “Dónde dos ó más estén reunidos, ahí estaré Yo.

Con esto Mi Hijo os quiere asegurar la unidad entre lo Divino y lo humano. No importa el lugar de la reunión, cuando dos o más se reúnan en Mi Nombre, ahí estaremos presentes en Nuestra Santísima Trinidad.

¿Ahora os dais cuenta del poder tan grande que tiene la Oración? ¡Hacéis presente a vuestro Dios cuando os reunís con sagrada intención de amarNos, de buscarNos, de alabarNos!

Ante las almas sencillas y dispuestas a estar ante Nuestra Divina Presencia, NO podemos negarNos.  Podrán destruir los templos. Podrán cerrar los edificios bellísimos construidos para albergar el Santo Cuerpo de Mi Hijo. Podrán impedir la reunión de almas baja el techo de las Iglesias o Catedrales.

Pero NUNCA podrán impedir que Mi Iglesia subsista, porque “donde dos o más estén reunidos para amar a su Dios y para alabar Mi Santo Nombre, ahí estareMos presentes”.

Os digo esto, porque vendrá un tiempo NO lejano, en que se os quitarán vuestros templos, -los edificios materiales- ­pero Mi Iglesia seguirá Viva, cómo se dio con los primeros tiempos de la Cristiandad, con la reunión de almas, de vuestras almas, con vuestro Dios.­

Así que no temáis, hijitos Míos, a los ataques, cada vez mayores del mal porque Yo estaré con vosotros hasta el fin de los siglos.

Yo seguiré suscitando almas religiosas, almas que mantengan la vitalidad de Mi Iglesia, almas que den vida al enseñaros Mis Verdades y Mis deseos de salvación.Yo haré crecer a Mi Iglesia, en cada uno de vosotros, tanto como me lo permitáis. Vosotros sois Mi Iglesia, Sois y deberéis seguir siendo los depositarios de Mis Leyes de Amor y de Mis Verdades, para que sigan subsistiendo de edad en edad.

DádMe vuestra vida y Yo os colmaré de Mi Vida.

Mis Pequeños, vivid enamorados de Mí, vuestro Dios y así, el paso a la Vida Eterna NO os costará y por el contrario, hasta lo desearéis, ya que pasaréis del acto de Fé a la realidad Divina.

¡Cómo espero, Mis pequeños, ése momento! el reencuentro del alma con su Dios, momento sublime, momento ganado por el alma por servir a su Dios.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el del Amor donado de Mi Hijo Jesucristo y en el del Amor Inspirador de Mi Santo Espíritu.

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D79 LAS SEIS TROMPETAS 2


10 de Marzo de 2019

Hijitos de mi Corazón, la Paz de mi Señor esté con todos vosotros y mi Protección Maternal, os acompañe siempre Pequeñitos.

Todo está por cumplirse como está escrito en la Santa Palabra de Dios; sufro viendo como ésta Humanidad de estos Últimos Tiempos, cada día se aparta más de Dios.

El Castigo muy pronto vendrá y ya no podré evitarlo, porque es la Justicia de Dios quien lo envía, para restablecer el orden y el derecho en la Creación.

El Cielo hijitos está muy triste por vuestro mal comportamiento, muchas almas se van a perder y millones van a perecer al Paso de la Justicia Divina.

La Fuerza de la Naturaleza se desatará en toda la Tierra y NO va a haber lugar seguro en ella.Corred, nuevamente os digo, a poner vuestras cuentas en orden. Buscad a uno de mis predilectos y haced una buena confesión de vida; preparaos espiritualmente, porque los días de la Justa Ira de Dios, están por comenzar.

NO sigáis en vuestro pecado, despertad, porque YA ESTÁN SONANDO LAS TROMPETAS DE LA JUSTICIA DIVINA, que os anunciarán el comienzo de la Gran purificación y ya no habrá marcha atrás.

Recogeos en oración, ayuno y penitencia, para que podáis sobrellevar los días de Justicia Divina que se aproximan.

Hijitos, todos los obradores del mal, van a desaparecer de la faz de la tierra; sólo quedará en ella, el Pueblo de Dios que será purificado, como se purifica el oro en el fuego; la purificación del pueblo elegido, será hasta que brille como Crisol.

Sólo así purificado, podrá habitar la Nueva Creación de Dios.Se acercan los días mis niños, en que clamaréis al Cielo y parecerá que NO os escuchará; la Humanidad muy pronto va a sentir y experimentar, lo que es estar sin el Espíritu de Dios. 

Clamarán y gritarán: ¡Señor, Señor, ven a salvarnos y nadie los escuchará! Sólo los que estén en gracia de Dios y pongan su Fe y confianza en el Señor, podrán superar esta Prueba.

¡Aridez espiritual y ausencia de la Palabra de Dios, por un tiempo os acompañará; vuestra fe, será puesta a prueba!. Seréis tentados y atacados por los demonios, y muchos por no estar preparados se van a perder.

La prueba de fe, acrisolará vuestro espíritu; por eso hijitos os exhorto a que leáis la Santa Palabra de Dios, la grabéis y meditéis en vuestro corazón, para que se afiance en vosotros.

Y así, podáis superar esta Prueba de Fe, con la cual mi Padre os probará, para ver si sois dignos de ser llamados su heredad.  Hijitos, nuevamente os digo, preparaos espiritualmente porque los días de combate espiritual, YA ESTÁN AQUÍ.

Colocaos vuestra Armadura Espiritual a mañana y noche; permaneced en gracia de Dios y amaos y socorreos los unos a los otros; para que la fuerza del Amor unida a vuestra Fe, os ayude a superar los días de la Gran Purificación que se aproximan.

NO soltéis mi Rosario, porque es el arma que os dará la victoria sobre las fuerzas del Mal.

Hijitos, las tentaciones y los pecados de la carne están haciendo perder a muchos; os digo criaturas que si no contáis con el Cielo, seréis presa fácil de mi Adversario.

Cuidaos Rebaño de mi Hijo, de caer en estas trampas. Acudid a Mí, cuando seáis tentados y decid: “Ave María Purísima, venid en mi auxilio” y yo vuestra Madre atenderé de inmediato vuestro llamado y NO permitiré que mi Adversario os haga caer.  Cada vez que llegue la tentación, acudid a la Protección del Cielo, porque de NO hacerlo mi Adversario irá tomando posesión de vuestra mente y pensamientos, hasta haceros perder.

Renovad las consagraciones a mi Corazón Inmaculado, para que estéis bien fortalecidos espiritualmente y así podáis salir victoriosos en la batalla espiritual de cada día.

Acordaos hijitos que los más grandes combates se llevarán a cabo en vuestra mente; por eso os pido, que estéis orantes y vigilantes, porque vais a estar atacados por la Carne, por el Mundo y por mi Adversario y sus huestes del Mal.

Bien sabéis mis niños que el camino para llegar a la Nueva Creación es angosto, pedregoso, lleno de abrojos y de trampas.

Sólo la Oración y la Fe en Dios os permitirá avanzar. Hijitos, si caéis en tentación acudid de inmediato donde uno de mis predilectos, para que os podáis volver a levantar.Orad, ayunad y haced penitencia, porque vienen los días en que mi Hijo ya NO estará en los Sagrarios.

Cuando vengan esos días de la Gran Abominación, acudid a Mí, porque Yo seré el Sagrario donde permanecerá mi Hijo en aquellos días.

Hijitos, mi Santo Rosario os protegerá de caer en pecado en los días de la Gran Tribulación.

Hacedlo desde ya de día y de noche, para que estéis protegidos y vuestro caminar sea seguro; si os hacéis devotos de mi Santo Rosario, yo NO permitiré que vosotros y vuestras familias se pierdan.

Colocaos la Armadura Espiritual y haced mi Santo Rosario y os prometo que ninguna fuerza del Mal podrá haceros daño. Todos los Acontecimientos llegarán en cadena, uno detrás del otro y si NO estáis preparados espiritualmente os vais a perder; porque la Tribulación que se aproxima, nunca antes se había visto en la Tierra.

Corred a hacer buenas confesiones de vida, porque el tiempo se os está acabando. NO dejéis para el último momento vuestra limpieza espiritual; acordaos que es la vida de vuestro espíritu la que está en juego.

Apresuraos, porque las Trompetas Celestiales nuevamente están sonando y son los últimos anuncios; llaman a la Humanidad al recogimiento y la Oración.

Hijitos, mi Adversario muy pronto hará su Declaración y cuando esto suceda, la Creación de mi Padre se entristecerá.

Las Iglesias serán cerradas y el culto diario suspendido; la Gran Abominación comenzará y la inmensa mayoría de la Humanidad se va a perder por NO haber querido atender a los llamados del Cielo.   Orad hijitos por todos los mártires de estos Últimos Tiempos; miles de almas están siendo torturadas, asesinadas y desaparecidas, por los emisarios del Mal al servicio de mi Adversario.

Orad por la Iglesia del Medio Oriente que se está desangrando y por todos los cristianos que están dando su vida por mantenerse firmes en la Fe y Doctrina de mi Hijo.

NO seáis indiferentes ante el dolor de vuestros hermanos; haced oración, ayuno y penitencia; para que cese el derramamiento de sangre inocente en estos países.

Uníos en oración con el Papa y orad por todos los mártires, para que la justicia y misericordia de Dios detengan el poder del Mal y NO se siga derramando sangre inocente.

Desgarrad vuestros corazones, porque se acerca el Regreso Triunfal de mi Hijo.Hijitos, la Creación ha comenzado sus ayes; id preparándoos para que podáis enfrentar los cambios que sufrirá vuestro planeta.

En muchos lugares ya el Clima ha empezado a descender bajo cero y en otros el calor va a ser insoportable; la vida en las ciudades se tornará en un caos.

Id aprovisionándoos de alimentos NO perecederos y de ropa fresca para los días y abrigos para las noches, porque las mañanas y las tardes serán calurosas y las noches y madrugadas serán gélidas.

Id acostumbrándoos a vivir de la Misericordia de Dios, agradeciendo lo poco o lo mucho; os digo esto, porque cuando la economía caiga, ya el dinero NO servirá para satisfacer vuestras necesidades básicas de cada día.

Atended a mis Llamados de una vez y NO seáis tan tercos; almacenad todo aquello que necesitéis, para que podáis enfrentar los días de prueba que se os avecinan.

ORACIÓN + FE = MILAGROS

Los que tenéis recursos económicos, hacedlo desde ya; los que no contáis con recursos económicos, NO TEMÁIS,  porque yo vuestra Madre, NO os desampararé; Intercederé por vosotros ante mi Padre; sólo os pido que tengáis Fe y confianza y la provisión de cada día, por la misericordia de Dios os llegará.

Lo más importante mis hijitos es la Obediencia a la Voluntad de mi Padre, lo demás vendrá por añadidura.

Las naciones impías, sentirán con mayor rigor el Paso de la Justicia Divina, muchas desaparecerán de la faz de la Tierra.

Los continentes se fusionarán y quedará un solo continente; la Tierra será dividida en las Doce Tribus de Israel.

 Se acerca pues hijitos, el tiempo de vuestra Liberación; el pecado y la maldad muy pronto desaparecerán.

Gloria en Excelsi al Dios de la vida, cantan los Ángeles en el Cielo. Gloria en Excelsi, será el canto del pueblo de Dios en los días de la prueba.

Hijitos, muy pronto seréis transformados por la gracia del Espíritu en nuevas criaturas, para gloria de Dios.  El despertar de conciencias de mi Padre os mostrará la verdad y os preparará para los días de la prueba.

Las trompetas que anuncian el tiempo de la justicia divina han comenzado a sonar y muy pronto se escucharán en todos los confines de la tierra.

NO os asustéis, orad, velad y confiad; reuníos en un solo rebaño, porque se acerca vuestro Eterno Pastor.

Cuidaos hijitos míos de los lobos, porque ya andan sueltos; muy pronto los ángeles caídos, llamados por vosotros extraterrestres, se manifestarán hablando de paz; dirán que son mensajeros que vienen de otras galaxias en visita de paz.

NO creáis en sus mentiras, todo es un engaño de mi Adversario para confundir a la Humanidad. Aparecerán muchos seres llamados iluminados que engañarán a muchos, incluso a muchos de los elegidos. Los ángeles caídos tomarán forma en cuerpos humanos, para transmitir falsos mensajes que muchos creerán como mensajes del Cielo.

No prestéis pues atención a mensajes que hablan de energías y fuerzas cósmicas, porque todo  esto hace parte del engaño de mi Adversario.

Rebaño de mi Hijo, estáis pues avisados para que nada os coja por sorpresa; permaneced a mi lado y yo NO permitiré que mi Adversario os haga daño.

NO creáis en las mentiras de los falsos profetas que andan diciendo que todos estáis salvados y que Dios NO castigará a la Humanidad, porque Dios es amor.

Os lo recuerdo hijitos, Dios ES Amor, pero también ES Justicia y sin purificación NO habrá redención. Que nadie os engañe hablando de salvación sin purificación.  Para llegar al Cielo, primero debéis pasar por el Calvario; para ver la Luz, primero debéis conocer la Oscuridad.

Muy pronto LAS TROMPETAS VOLVERÁN A SONAR Y ESTA VEZ CON MAYOR POTENCIA, se escucharán como un llamado a la Humanidad para que se prepare para la llegada del Aviso.

Ya es hora hijitos de que os recojáis en vuestros hogares y os refugiéis en la Oración, porque en cualquier momento todo cambiará. No penséis que porque no ha pasado nada, nada sucederá.

Acordaos que lo escrito en la Santa Palabra de Dios se cumplirá al pie de la letra. La purificación de la Creación y las criaturas está por cumplirse como está escrito.

Hijitos, ya mi Padre me ha pedido amorosamente que lo deje hacer su Santa Voluntad; como Madre seguiré Intercediendo por la salvación de las almas y muy especialmente, por aquellas que están más apartadas de Dios.Hijitos, NO intercederé más para que se amplíe el Tiempo de Misericordia; sólo intercederé por la salvación de las almas. En Divina Voluntad ya el tiempo de la Misericordia se ha consumado; sólo falta el despertar de conciencias para que este tiempo se consuma totalmente.

Estad preparados, porque la paz del Universo muy pronto se romperá y todo comenzará a cambiar.

Falta muy poco para que el Brazo de mi Padre se descargue totalmente; el Cisma en la Iglesia llegará en cualquier momento y cumpliéndose esta profecía los demás Acontecimientos se darán en cadena.

Por eso hijitos, debéis de estar preparados, porque NO sabéis ni el día, ni la hora, en que todo comenzará.

Me embarga la tristeza al saber que muchas almas se perderán, porque NO han querido atender a los Llamados que el Cielo les está haciendo para que se acojan a la Misericordia Divina. Continúan en su loca carrera de desenfreno y pecado; cuando despierten de su letargo espiritual y quieran acogerse a la Misericordia de Dios, va a ser muy tarde para ellas; porque la Justicia Divina las separará del Rebaño de mi Hijo y ya no serán escuchadas.

Hijitos, la creación está a punto de gemir desde sus entrañas; fuego en cadena brotará de la tierra, las aguas del mar inundarán ciudades; la tierra se estremecerá y se abrirá dejando escuchar su Lamento.

¡Oh criaturas, volved a Dios lo más pronto posible, porque el Tiempo de Misericordia está llegando a su fin!

Entonad cánticos y súplicas para que la Justicia Divina os sea más llevadera y podáis afrontar estos días de prueba con Fe y Esperanza; porque os digo hijitos, que en el Tiempo de la Justicia Divina, vais a ser probados como se prueba el oro en el fuego.

Orad conmigo hijitos mi Santo Rosario y pedid por la salvación de las almas más apartadas de Dios, para que puedan alcanzar la Misericordia del Aviso. Tened caridad con vuestros hermanos y socorreos mutuamente.Permaneced unidos para que podáis caminar conmigo tomados de mi mano y podáis cruzar seguros el Paso por el Desierto de vuestra Purificación.

 ¡Adelante mis niños, la hora está cerca, pero NO TEMÁIS!

NO soltéis mi Rosario para que NO os desviéis del camino; mi Rosario es la brújula que os guiará a las puertas de la Nueva Creación.

Confiad en vuestra Madre que os ama y que no os abandonará si vosotros no la abandonáis. ¡Animo mis pequeños!

Sed valientes; refugiaos en mi Corazón Inmaculado y todo pasará como un sueño! Os ama, vuestra Madre, María Rosa Mística.

Dad a conocer mis mensajes, hijitos de mi Corazón

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

El terremoto y tsunami de Japón de 2011, denominado oficialmente por la Agencia Meteorológica de Japón como el terremoto de la costa del Pacífico en la región de Tōhoku de 2011Gran terremoto de Japón oriental del 11 de marzo, fue un terremoto de magnitud 9,0 que creó olas de maremoto de hasta 40,5 metros.

El terremoto ocurrió a las 2:46:23 p. m. hora local (05:46:23 UTC) del Viernes 11 de marzo de 2011. El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu, 130 km al este de Sendai, en la prefectura de Miyagi, Japón, a una profundidad de 32 kilómetros.

El terremoto duró aproximadamente seis minutos según los sismólogos.

El USGS explicó que el terremoto ocurrió a causa de un desplazamiento en proximidades de la zona de la interfase entre placas de subducción entre la placa del Pacífico y la placa Norteamericana.

En la latitud en que ocurrió este terremoto, la placa del Pacífico se desplaza en dirección oeste con respecto a la placa Norteamericana a una velocidad de 83 mm/año. La placa del Pacífico se introduce debajo de Japón en la fosa de Japón, y se hunde en dirección oeste debajo de Asia.

Fukushima: paisajes después del tsunami

El fotógrafo David Guttenfelder viajó hasta la ciudad japonesa golpeada por la naturaleza y captó la desolación de una ciudad fantasma golpeada por un brutal tsunami en 2011

Marcas en el fango

Tras la catástrofe del 11 de marzo, decenas de miles de personas fueron evacuadas de sus hogares en las proximidades de la central nuclear afectada. Sus huellas están impresas en el barro seco.

Fotos: David Guttenfelder

Ladridos en Fukushima

Dos perros se pelean en las calles desiertas de Okuma. Los primeros días después del desastre, pululaban por la zona de exclusión un sinfín de animales domésticos: vacas, cerdos, cabras, perros, gatos, incluso avestruces.

Había voluntarios que, desafiando las patrullas y los controles de la policía, recogían animales, los descontaminaban y los devolvían a sus dueños, y daban de comer a otros. Pero a mediados de verano muchas mascotas habían muerto de hambre o enfermedad.

La cama sin hacer

Los futones se suelen doblar y guardar en un armario por la mañana. Pero aquel día fatídico la gente no tuvo tiempo de ordenar la casa antes del precipitado éxodo, derivado de las órdenes de evacuación difundidas por televisión la madrugada del 12 de marzo.

Este dormitorio está en Okuma, a menos de cinco kilómetros de la central nuclear afectada. Las autoridades municipales han acusado a la compañía eléctrica Tepco de incumplir su deber de advertir a la población de la crisis inminente.

Evacuación infantil

Los ensayos de evacuación son muy frecuentes en las zonas de Japón con actividad sísmica. Por eso, cuando en marzo se produjo el desastre real, los niños sabían lo que tenían que hacer, y actuaron según lo previsto pensando en volver al colegio unos días después.

Pero han pasado meses desde que se marcharon, y en las taquillas todavía siguen las mochilas de piel que los escolares usan en Japón, que cuestan varios cientos de euros y son una de sus más preciadas posesiones. Es probable que nadie las reclame nunca.

A la búsqueda de animales abandonados

Un solitario defensor de los derechos de los animales camina por la costa de Fukushima. La central nuclear está al otro lado de la cuesta, a menos de un kilómetro de distancia.

Cuando otras regiones afectadas por el tsunami hacía semanas que habían sido despejadas de escombros, las brigadas de limpieza aún no habían llegado a esta área a causa de los niveles de radiación.

Pese a las estrictas sanciones por entrar en la zona, algunos desafiaron las restricciones para ayudar a los animales domésticos que quedaron abandonados.

Escombros tras el tsunami

Meses después del tsunami, la hierba había crecido en este vehículo tragado por las aguas en la costa cercana a Namie.

Los escombros se esparcieron por el litoral de Fukushima a consecuencia del desastre. El miedo a la radiación desaconsejó la limpieza inmediata.

Ganado abandonado

No se previno la evacuación del ganado de la zona irradiada y muchos animales fueron abandonados.

Supermercado porcino

Un cerdo deambulando por las calles desiertas del centro de Namie descubrió este supermercado, en el que se atracó de lo lindo y luego se echó una siesta.

Control policial

Policías con mascarillas protectoras hacen guardia en un control de la carretera que lleva a la ciudad de Minami-Soma. El cartel dice: «Manténgase alejado».

Formación para volver

En un gimnasio de Hirono, residentes de la zona de exclusión vestidos con trajes protectores reciben instrucciones el 8 de junio antes de ser conducidos a sus hogares para recuperar efectos personales pequeños (en el autobús no hay sitio para los grandes.)

En los viajes de ida los controles eran estrictos, dice un funcionario municipal, pero el proceso de descontaminación a la vuelta (recogida de trajes, gorros y mascarillas, y medición de los niveles de radiación) era mucho menos riguroso.

Casas de cartón

Nobuko Sanpei, de 74 años, cena en su casa de cartón en el centro de congresos Big Palette de Fukushima, en la ciudad de Koriyama. «Recorté un agujero a modo de ventana porque el calor era sofocante», explica.

Meses después del desastre nuclear, miles de refugiados vivían en «casas» de cartón instaladas en albergues, escuelas y otros espacios públicos. Sanpei, que luego se mudó a un apartamento, añora los arrozales que cuidaba con su marido en Tomioka, al sur de la central nuclear.

Intimidad reducida

Una evacuada descansa en la «vivienda» que ha improvisado en el recinto del centro de congresos Big Palette. En los reducidos alojamientos de emergencia no hay intimidad, y las enfermedades pueden propagarse rápidamente.

Las personas mayores, que han pasado su vida en comunidades rurales con gran cohesión social, son las más reacias a trasladarse lejos de la familia y los amigos.

Los trabajadores sociales intentan prevenir una oleada de kodoku-shi («muerte solitaria») entre los mayores.

Centro de evacuados

Toyoo Ide, un hombre de 69 años con la espalda tatuada, es uno de los que aprovechan los baños instalados por los militares a las puertas de Big Palette, que se ha convertido en un centro de evacuados.

Ide, que ha trabajado toda su vida en la central nuclear, se define a sí mismo como una persona bromista y con buen humor, pero echa mucho de menos su casa.

«Ahora no hay agua ni electricidad, pero si las hubiera, yo regresaría a mi hogar, con radiactividad o sin ella. Volvería hoy mismo. No puedo vivir en una ciudad extraña.»

Recuerdos abandonados

El agua estropeó un álbum de fotos abandonado en la costa de Fukushima asolada por el tsunami.

En las fotos, los niños y niñas aparecen ataviados con kimonos con motivo de una ceremonia tradicional en la que celebran el tercer, quinto y séptimo cumpleaños.

Última visita al hogar

Durante una breve visita a su hogar de Namie, Junko Shimizu hace la maleta de su marido antes de abandonar la zona.

Estragos del terremoto

En esta casa, situada dentro de los límites de la zona de exclusión, el terremoto movió el retrato de un miembro de la familia e hizo añicos el cristal del marco.

Muchos japoneses mantienen viva la memoria de sus antepasados colocando en su vivienda sombrías imágenes de patriarcas y matriarcas desaparecidos, que a menudo presiden el altar budista de la familia, donde se queman barritas de incienso y se reza por los muertos.

En la actualidad los retratos presiden casas desiertas.

Fotos: David Guttenfelder

Fukushima: paisajes después del tsunami

Lo más desgarrador de la ciudad de Namie es que todo parece en orden. La hierba verdeazulada de los prados parece fresca. Los ríos Takase Ukedo fluyen resplandecientes bajo el sol.

La barbería, la estación de trenes y el restaurante de cerdo frito parecen a punto de abrir sus puertas, lejos del caos y la destrucción que se abatieron sobre las localidades costeras un poco más al norte.

En las prefecturas de Miyagi Iwate, los relojes que las olas devolvieron a la playa se habían parado hacia las 3.15  de la tarde, la hora en que el tsunami devoró ciudades enteras.

Pero en la humilde localidad pesquera de Namie, los relojes siguen funcionando. 

Namie es uno de los nueve núcleos urbanos situados total o parcialmente dentro de un radio de 20 kilómetros de la central nuclear Daiichi de Fukushima, designado por las autoridades como zona de acceso prohibido.

Al igual que las otras ciudades de la zona de exclusión, Namie ya no existe. De sus 21.000 habitantes, 7.500 se han dispersado por Japón. Los otros 13.500 viven en alojamientos provisionales en la región de Fukushima.

Son parte de los más de 70.000 refugiados nucleares desplazados a raíz del peor accidente nuclear ocurrido desde Chernobil.

El tsunami provocó que 70.000 personas tuvieran que moverse de sus hogares y vivir en otras zonas de Japón

El fin de Namie comenzó en las caóticas horas que siguieron al terremoto del 11 de marzo. La ciudad se abre hacia el noroeste desde la central Daiichi.

Sus habitantes, guiados por las noticias de televisión sobre el accidente nuclear y por las autoridades, se dirigieron hacia la zona más alta, en el centro de la ciudad.

Siglos de tsunamis en Japón

Subir a las colinas es un acto reflejo para los japoneses, condicionados por siglos de tsunamis, pero en este caso fue una decisión nefasta, porque se dieron de bruces con el penacho de aire cargado de residuos radiactivos.

La gente se apiñó en refugios con escasas provisiones hasta el día 15, cuando otra explosión la obligó a desplazarse a Nihonmatsu.

Japanese police officers carry a body during search and recovery operation for missing victims in the area devastated by the March 11 earthquake and tsunami in Namie, Fukushima Prefecture, northeastern Japan, Friday, April 15, 2011. In the background is part of the Fukushima Dai-ichi nuclear complex.(AP Photo/Hiro Komae)

En el número de julio, la popular revista Bungei Shunju llamaba a Namie «la ciudad olvidada», cuyos habitantes nunca recibieron órdenes oficiales de evacuación, ni cuando las explosiones de hidrógeno en las unidades 1 y 3 esparcían partículas tóxicas en toda el área de Fukushima.

Provistos de máscaras y trajes protectores, los desplazados son a veces transportados en autobús a la ciudad para recuperar pequeños efectos personales y comprobar el estado de sus casas. Los viajes son breves (de dos a tres horas) para reducir al mínimo el riesgo de radiación.

Junko Yukichi Shimizu, que vivían con su hijo, su nuera y su nieto de dos años, parecen abrumados mientras se mueven lentamente por su vivienda. El 26 de julio los acompañé durante una hora en una de esas visitas a la ciudad abandonada.

La vida tras el desastre

Yukichi, de 62 años, sella las ventanas con cinta aislante mientras contempla su adorado jardín, ahora asilvestrado. Su mujer, Junko, de 59, limpia el altar budista de la familia y recoge los pocos objetos que pueden sacar de la zona de exclusión: fotos, hierbas medicinales chinas y el quimono de su hija.

Deja atrás las tablillas conmemorativas budistas.

«No hay nadie más para proteger la casa», explica. El ayuntamiento de Namie se ha instalado en unas oficinas improvisadas en Nihonmatsu.

Sus funcionarios siguen expidiendo partidas de nacimiento, intentan tener localizados a los ciudadanos, que cada vez se van más lejos, y consultan a los expertos sobre el cesio radiactivo que ha vuelto inhabitables los 222 kilómetros cuadrados de Namie.

Muchos mantienen la esperanza de regresar cuando la central esté estabilizada. Pero la gente no podrá volver a sus casas en un futuro próximo, y el Gobierno empieza a considerar la posibilidad de comprar sus viviendas.

Mientras los suaves rayos del crepúsculo en­­vuelven el paisaje urbano en un cálido fulgor, la fresca brisa marina ondula nuestros sofocantes trajes protectores.

Por un momento es posible olvidar que a pocos kilómetros, por la Ruta 6, el contador Geiger marca un nivel de radiactividad 600 veces superior al normal.

Yukichi Shimizu, que cultivaba los arrozales y trabajaba en la construcción, observa su amada ciudad hoy sin vida: «¿De verdad sería peligroso vivir aquí?».

D79 LAS SEIS TROMPETAS 1


PADRE CELESTIAL apocalipsis02Apocalipsis, 8 Biblia de Jerusalen

1.Cuando el Cordero abrió el Séptimo Sello, se hizo silencio en el Cielo, como una media hora…

2.Vi entonces a los siete Angeles que están en pie delante de Dios; les fueron entregadas siete trompetas.

6.Los siete Angeles de las siete trompetas se dispusieron a tocar.

7.Tocó el primero… Hubo entonces pedrisco y fuego mezclados con sangre, que fueron arrojados sobre la tierra: la tercera parte de los árboles quedó abrasada, toda hierba verde quedó abrasada.

8.Tocó el segundo Angel… Entonces fue arrojado al mar algo como una enorme montaña ardiendo, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre.

9.Pereció la tercera parte de las criaturas del mar que tienen vida, y la tercera parte de las naves fue destruida.

10.Tocó el tercer Angel… Entonces cayó del cielo una estrella grande, ardiendo como una antorcha. Cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las manantiales de agua.

11.La estrella se llama Ajenjo. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y mucha gente murió por las aguas, que se habían vuelto amargas.

12.Tocó el cuarto Angel… Entonces fue herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas; quedó en sombra la tercera parte de ellos; el día perdió una tercera parte de su claridad y lo mismo la noche.

13.Y seguí viendo: Oí un Aguila que volaba por lo alto del cielo y decía con fuerte voz: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra, cuando suenen las voces que quedan de las trompetas de los tres Angeles que van a tocar!»

Apocalipsis 9 

1.-  Tocó el quinto Ángel… Entonces vi una estrella que había caído del cielo a la tierra. Se le dio la llave del pozo del Abismo.

6.-  En aquellos días, = buscarán = los hombres = la muerte y no la encontrarán; = desearán morir y la muerte huirá de ellos.

11. Tienen sobre sí, como rey, al Ángel del Abismo, llamado en hebreo «Abaddón», y en griego «Apolíon».

12. El primer ¡Ay! ha pasado. Mira que detrás vienen todavía otros dos.

13.Tocó el sexto Ángel… Entonces oí una voz que salía de los cuatro cuernos del altar de oro que está delante de Dios;

14. y decía al sexto Ángel que tenía la trompeta: «Suelta a los cuatro Ángeles atados junto al gran río Eufrates.»

15. Y fueron soltados los cuatro Ángeles que estaban preparados para la hora, el día, el mes y el año, para matar a la tercera parte de los hombres.

18. Y fue exterminada la tercera parte de los hombres por estas tres plagas: por el fuego, el humo y el azufre que salían de sus bocas.

20. Pero los demás hombres, los no exterminados por estas plagas, no se convirtieron de = las obras de sus manos; = no dejaron de adorar a los demonios y a los = ídolos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, que no pueden = ver ni oír ni caminar.

21. No se convirtieron de sus asesinatos ni de sus hechicerías ni de sus fornicaciones ni de sus rapiñas.

 LAS TROMPETAS TOCANDO ESTÁN

Habla la Santísima Trinidad

Soy vuestro Dios. Yo Soy el Alfa y la Omega, los que están Conmigo pronto encontrarán la satisfacción, por haber confiado en Mí.

Los que estén en contra Mía, recibirán el castigo ganado por su libre y soberbio error, ya que de Mí sólo ha salido amor, compasión, ayuda y deseo perenne de regresar a Mis hijos al Reino Celestial.

LA HORA EN QUE LAS TROMPETAS SUENEN PARA TODO  EL GÉNERO HUMANO,

YA HA LLEGADO

En breve cuando nadie así lo espere, el Hijo del hombre ha de regresar en toda Su Gloria rodeado, para juzgar a vivos y a muertos. Mucho Amor, toda la Sangre de Mi Hijo, Mi Misericordia, Mi Paciencia Divina, Mi Gracia, TODO se ha derramado buscando vuestro abandono a Mi Voluntad y con vuestra humildad, el arrepentimiento de vuestros pecados.

Pocos son los que han escuchado y, menos aún, los que han aceptado Mi llamado a la conversión.

 Hijitos Míos, ¡es tanto Mi Amor por los hombres!, no lo podéis comprender, cómo un Dios puede abajarse y llegar hasta el hombre. Muchos Me tienen como incomprensible, no Me entienden.

Mis pequeños, Yo llego a los que abren su corazón al Amor, a los que son sencillos, humildes y necesitados de Mí, no entro a los corazones soberbios y malos.

Yo busco a aquellos que Me acogen, con cariño, en su corazón, a aquellas almas que tomándoMe y viviéndoMe, van a dar un fruto excelso a sus hermanos. Anido en aquellas almas buenas, que luego se santifican porque Me aman inmensamente, porque a través de ellas Me manifiesto y puedo cambiar almas duras, almas llenas de maldad, de dolor, de resentimiento.

Estas almas tienen el don Divino de Mi Hijo, de llegar hasta lo profundo de su corazón y cambiar ese corazón de roca, en un corazón que ame; por eso os he dicho que os dejéis mover por Mí, para que Yo trabaje a través de vosotros.

Vosotros debéis ser sencillos, humildes, para que Me Manifieste a través de vosotros. Os he dicho que habéis sido escogidos para eso, para que Mi Nombre se conozca, para que Mi Presencia se muestre a través de vosotros,

Soy Yo, vuestro Dios, a través de vosotros. Vosotros solamente Me estáis prestando vuestro ser, os estáis anonadando.

Entended bien esto Mis pequeños, sois nada y Yo, de la nada saco grandes frutos. DejadMe Mis pequeños, que os transforme, porque os aseguro que gozaréis inmensamente lo que voy a hacer a través de vosotros.Mucho amor daréis, Mi Presencia se manifestará a través de vosotros y de otros hermanos vuestros alrededor de la Tierra.

Me ayudaréis a que se manifiesten los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas, pero Yo, a través de vosotros.

Habéis sido pecadores, sois nada, pero os he levantado del fango, ahora sois Míos y voy a hacer grandes cosas a través de vosotros, vuestra vida está en Mí, Mi Vida está en vosotros.

Nada se pierde en la economía Celestial Mis pequeños, vuestros dolores, sufrimientos, todo aquello que dañó a vuestro cuerpo y a vuestra alma y que vosotros Me ofrecisteis, se os está revirtiendo ahora en regalos espirituales inmensos.

Hijitos Míos, El Séptimo Sello se ha roto, los Desastres como os he anunciado, YA COMENZARON.Mis pequeños, tenéis en las Escrituras todo esto que es el Preámbulo a lo que ya os he venido anunciando que será la Purificación del Mundo y del Universo entero.

Me molesta anunciaros todo esto, porque Yo Soy un Dios de Amor. Pero Mi Justicia también conlleva Amor.

Mis pequeños, además de que os he venido explicando que la Justicia, Mi Justicia que se ha de dar, va primeramente contra el Mal que Satanás ha sembrado por todas partes.

Mi Justicia aplastará la cabeza de Satanás a través de Mi Hija, la Siempre Virgen María.

Mi Justicia os quitará tanto dolor, tanta pena, tanta maldad que veis a vuestro alrededor. Y Mi Justicia también Me regresará vuestro corazón a Mi Corazón.

Porque vosotros os habéis olvidado de Mí. YA NO FORMO PARTE de vuestros intereses de vida.Me blasfemáis, Me ignoráis, NO cumplís con lo que Yo os he pedido en Mis Mandamientos, Sacramentos, Leyes. Muchos de vosotros os burláis de todo lo que viene de Mí y de ésta forma, vosotros habéis hecho vuestra vida SIN MI PRESENCIA.

Si a vosotros os duele lo que vendrá, que será por corto tiempo; a Mí Me ha venido doliendo vuestra actitud por MUCHOS, muchos años…

Y esto NO es justo, Mis pequeños. Porque Yo Soy vuestro Padre, Soy vuestro Dios, Soy todo Amor. Vosotros ciertamente estáis envueltos en Pecado, pero NO habéis querido mejorar al menos un poco en vuestra vida espiritual.

Y por eso Yo he de permitir ésta Purificación, que será para que vuestro corazón se una nuevamente a Mi Corazón. Muchos no lo veréis así, como un bien que se viene.

Os duele que empecéis a perder todo con lo que estáis acostumbrados a vivir, especialmente en vuestra economía, en vuestra comodidad. Os pregunto, ¿Acaso vivís cómodamente con un corazón lleno de pecado y de maldad? Vosotros NO meditáis en ello y seguís viviendo con ése tipo de corazón, lleno de pecado y de maldad.

Me seguís atormentando a Mí vuestro Creador, vuestro Dios, que Soy todo Amor. En eso no pensáis, solamente pensáis en lo vuestro.

Todo esto que voy a permitir que venga, os hará recapacitar y os hará ver la realidad en la que habéis vivido y la realidad en la cual debisteis haber vivido.

Habéis vivido en el Pecado y debisteis haber vivido en la virtud y en el amor.

Por eso antes de que Me blasfeméis nuevamente por lo que he de permitir en vuestra vida,

AgradecedMe de corazón que ya ponga fin en vuestra vida, a toda ésta Maldad que os rodea y que habéis hecho parte de vuestra vida.Vosotros NO pertenecéis al Mal, NO pertenecéis a Satanás. Me pertenecéis a Mí que Soy vuestro Creador y Yo NO puedo permitir que vosotros os perdáis eternamente.

 Os he de rescatar de las garras de Satanás y ciertamente os dolerá; porque os habéis hecho fuertes con su Maldad y no os habéis querido someter en humildad, a Mi Bondad que es la que os da verdaderamente Vida.

Dejad que Mi Santo Espíritu os guíe y os ayude a entender el Bien que va a hacer ésta Purificación para toda la humanidad y al Universo entero.

TODO cambiará para vuestro Bien. Agradecedlo Mis pequeños. Porque el Pecado Original, Me desmembró, Mi Cuerpo Místico quedó separado, quedó en partes.

Vosotros, estáis llamados a ser parte de Mi Cuerpo Místico pero, primeramente, es a través de la familia, vosotros fuisteis llamados a ser familia con el Cielo.  Mi Hijo os vino a enseñar cómo se vive en el Cielo, para que os unierais todos, de toda raza, de toda lengua, pero con un solo corazón o sea, viviendo en el Amor.

Y NO habéis hecho gran cosa por unir el Cuerpo Místico de Mi Hijo, sigue desmembrado. Los países siguen separados por fronteras y no solamente por idiomas, sino por ideologías, cada vez estáis peor.

Ya NO os unís, las guerras persisten, las injusticias os separan cada vez más, el Odio va tomando cada vez más fuerza en los corazones de toda la Humanidad y ya no se habla de amor, de Mi Amor.

El Cuerpo Místico de Mi Hijo sigue desmembrado.

La Humanidad tuvo a Mi Hijo, Presente entre ellos y ¿Qué tomasteis de Él?  Se Le asesinó porque les hacía ver sus pecados, porque los ponía en evidencia ante el pueblo, porque los que se sentían superiores ante el pueblo NO daban ejemplo bueno, ejemplo santo, siendo que ellos eran los que podían leer las Escrituras, porque el pueblo NO sabía leer.

Os seguís aprovechando, escribas y fariseos de toda la Humanidad. Seguís asesinando a Mi Hijo, habéis tomado todos los poderes de la Tierra para seguir desuniendo a Mis hijos.

Fuerte será vuestro castigo porque os volvisteis arma de Satanás. ¡Cuánta maldad hay en vuestro corazón!

Os molestaba que Mi Hijo os dijera “sepulcros blanqueados” y os molestaba escuchar verdades que iban en vuestra contra, porque aparentabais ser grandes hombres ante el pueblo, cuando en realidad, erais putrefacción.

Preparaos, jefes de los pueblos; preparaos, escribas y fariseos, porque Me veréis frente a frente. Veréis Mi Cólera ante vosotros y NO soportaréis ver el Fuego que os fundirá, os querréis esconder ante la Ira de Mis Ojos y NO podréis.  ¡Cuánta maldad ha salido de vosotros! NO quisisteis escuchar a Mi Hijo, NO os quisisteis llenar de Sabiduría Divina y preferisteis atacarLe, porque Él os había llamado la atención.

Y en lugar de dejar entrar humildad en vuestro corazón, cambiar y servirMe debidamente, vuestra soberbia os ganó y os opusisteis a las Verdades de Mi Hijo, seguisteis la falsedad de Satanás y la maldad entró en vuestro corazón.

Esa maldad os condenará, porque pudisteis haber sido grandes ante Mis Ojos, pero vuestra soberbia ganó y os condenará vuestra soberbia.

De esto Mis pequeños, Humanidad entera, también de éstos escribas y fariseos seréis salvados. Eliminaré toda ésta estirpe maldita que ha causado tanto mal, primeramente al Cielo, al asesinar a Mi Hijo y por haber asesinado a Mi Hijo, también vosotros os perdisteis de mucho, Mis pequeños.

Volveréis al Bien, se os mostrará y los que queráis venir a Mí, lo seguiréis. Seguiréis éste Bien que os enseñó Mi Hijo, que lo vivió ante vosotros y que lo viviréis cuando regreséis a Mí. Ved Mis pequeños cómo os amo, cómo iré eliminando todo aquello y a todos aquellos que os han esclavizado por tanto tiempo.  Mi Amor es Infinito y vosotros sois Mi Amor, sois Mis creaturas y por eso os consiento tanto, NO quiero seguir viéndoos sufrir, como ahora estáis sufriendo.

Ciertamente, os ayudaré a éste cambio tan bello que tendréis, pero también necesito de vuestra parte. Vosotros debéis poner de vuestra parte y cambiar de corazón, sacar de vuestro ser todo aquello que vaya en contra de Mis Enseñanzas y de Mi Amor.

Tenéis el libre albedrío, si queréis venir en pos de Mí, debéis también purificar vuestro interior, ciertamente con Mi ayuda, pero pidiéndoMelo de todo corazón.

Si vosotros NO queréis estar Conmigo, también seréis eliminados como ésta estirpe maldita será eliminada.

Disculpen, Mis pequeños, que os hable así, pero éstos hermanos vuestros, que se volcaron hacia el Mal, mucho DAÑO han hecho a Mi Corazón, a Mi Amor, al dañaros a vosotros y al impedir que Mis Leyes y Decretos se dieran en todo el Mundo.Mi Justicia será severa, contra estos esbirros de Satanás.

Hijitos Míos Soy vuestro Dios, Espíritu Santo, estos son tiempos de Mi Esposa, la Siempre Virgen María, Vida y Amor.

En Ella, La Sierva del Señor, La Sencilla, La Toda Llena de Gracia; el Amor de la Santísima Trinidad en Ella, La Pequeña, La Obediente, La Guía, La Madre, La Hermosa, La Santa, La Inmaculada.

En Ella se manifestó la Vida del Salvador.Mi Esposa, La Toda Virtud, La Humilde, a través de Ella, viene la Salvación y la Redención del género humano.

Satanás ha engañado a infinidad de seres humanos para que NO se le dé la veneración que Le corresponde, que Se merece. Ella, viene a aplastarle la cabeza a Satanás,Viene como Triunfadora del ejército que salvará a esta Humanidad de las garras de Satanás, por eso ha engañado Satanás al Género Humano, para que NO se Le busque, NO se Le implore, NO se Le ame a Mi Esposa, La Siempre Virgen María.

La Vida, la Vida Suprema viene a través de Ella, la Vida Suprema de vuestro Dios.

AmadLa Mis pequeños, por aquellos que NO La aman, respetadLa, por aquellos que NO la respetan, imploradLe la salvación de todos vuestros hermanos y de vuestra propia alma.

PedidLe todas las Virtudes para que quedéis bañados de Su Gracia.

La Siempre Virgen, La Siempre Pura, La Siempre Santa, Mi Esposa, La Siempre Virgen María.Os bendecimos en Nuestro Santo Nombre, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Que la Paz y el Amor estén siempre con vosotros y los vuestros y que la compañía y la veneración a Vuestra Madre Celestial os alcance la Vida Eterna.

Habla la Santísima Virgen María

Hijitos Míos, quiero ver en cada uno de vosotros a Mi Pequeño Hijo, Mi Jesús, Mi Dios, Mi Todo.

Estos tiempos de renovación espiritual, serán para eso, Mis pequeños, invocad continuamente la acción de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios, para que os lleve a ésos momentos bellos del Nacimiento de Mi Hijo.

 Pureza, Santidad, es lo que quiero de vosotros, Mis pequeños, para que Nuestro Padre Dios y Señor, os tenga muy cerca de Su Corazón. Fuisteis creados para servir a Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad.  El estar encarnados y padeciendo el Pecado Original, NO os permite entender este Misterio de Amor, es tanto el Amor de Nuestro Dios, que necesitáis estar transformados para que podáis gozar y entender estas bellezas celestiales.

Es un regalo inmenso del Amor de Nuestro Dios, el simple hecho de que fuerais creados primeramente en alma, en el Reino de los Cielos y luego se os diera el Don de la vida, para misionar aquí en la Tierra.

FUISTEIS CREADOS PARA SERVIR AL AMOR.

Esta sola frase si la meditarais, os llevaría a un misticismo profundo y bello del cual NO quisierais salir, en días y semanas: servir al Amor, servir a Nuestro Dios, servir a Nuestro Creador.

Por eso se os hace difícil pensar, como estáis ahora encarnados, de lo que se vive, de lo que se habla en el Reino de los Cielos, que es el Amor.Vuestras capacidades de amar, de vivir el Amor de Nuestro Dios, están ahora limitadas por vuestro cuerpo; cuerpo afectado por el Pecado Original, pero cuando vuestra alma deje vuestro cuerpo y se pueda ensanchar a lo que debe ser.

Es cuando comprenderéis que prácticamente NO sabíais nada de lo que es el Amor de Nuestro Dios y es cuando gozaréis el amar en plenitud de alma, en el Reino de los Cielos.

Agradeced a Nuestro Dios que os haya creado, que os haya dado vida, que os haya dado una misión de amor y que os dé la oportunidad de regresar al Reino de los Cielos, después de haber cumplido vuestra misión de amor.

Y sobre todo, agradecedLe infinitamente, que lo podréis adorar eternamente en el Reino de los Cielos.Mí Dios y Señor, Padre de todo lo creado, os bendiga; que Mí Hijo, bendición de Mí Dios y Señor, a Mí Corazón y a Mí Vientre Virginal, os bendiga y que Mí Esposo, el Santo Espíritu del Amor, la Sabiduría, la Palabra, el Amor, también os bendiga.

Y recibíd también de Mí, Vuestra Madre Celestial, Mis Bendiciones y Mí Ternura. Y preparád vuestra voluntad a una libre donación para ser guiados al triunfo de la Verdad y del Amor.

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LAS TROMPETAS TOCANDO ESTÁN

Un sismo de magnitud 7,0 sacude Perú

Publicado: VIERNES 1 mar 2019 09:05 GMT | Última actualización: 1 mar 2019 10:57 GMT

Un terremoto de magnitud 7,0 se ha registrado a una profundidad de 270 kilómetros y se sintió en varios lugares de Perú y también en el norte de Chile.

Se registra un potente terremoto de magnitud 7,7 en Ecuador

Publicado: VIERNES 22 feb 2019 10:30 GMT | Última actualización: 22 feb 2019 19:00 GMT

El sismo se registró cerca de Macas, en inmediaciones de la frontera con Perú. Poco después fue seguido de varias réplicas de menor magnitud, entre 3,5 y 6,1, dos de ellas en la costa.

(Terremotos de gran intensidad, pero con muy pocos muertos, nos hablan de la fragilidad de la vida humana y de un cambio ¡¡¡URGENTE!!! a nuestras prioridades)

VIERNES 11 DE MARZO DE 2011

El terremoto y tsunami de Japón de 2011, denominado oficialmente por la Agencia Meteorológica de Japón como el terremoto de la costa del Pacífico en la región de Tōhoku de 2011  fue un terremoto de magnitud 9,0​ que creó olas de maremoto de hasta 40,5 metros.

El terremoto ocurrió a las 2:46:23 p. m. hora local (05:46:23 UTC) del VIERNES 11 de Marzo de 2011. El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu, 130 km al este de Sendai, en la prefectura de Miyagi, Japón, a una profundidad de 32 kilómetros.

El terremoto duró aproximadamente seis minutos según los sismólogos. El USGS explicó que el terremoto ocurrió a causa de un desplazamiento en proximidades de la zona de la interfase entre placas de subducción entre la placa del Pacífico y la placa Norteamericana.

En la latitud en que ocurrió este terremoto, la placa del Pacífico se desplaza en dirección oeste con respecto a la placa Norteamericana a una velocidad de 83 mm/año. La placa del Pacífico se introduce debajo de Japón en la fosa de Japón, y se hunde en dirección oeste debajo de Asia.

Fue el terremoto más potente sufrido en Japón hasta la fecha, así como el cuarto más potente del mundo, de los últimos 500 años, medidos o calculados con técnicas modernas.

Horas después del terremoto y su posterior tsunami, el volcán Karangetang en las islas Célebes (Indonesia) entró en erupción. ​ La NASA con ayuda de imágenes satelitales ha podido comprobar que el sismo pudo haber desplazado la isla de Honshu aproximadamente 2,4 metros al este, y alteró el eje terrestre en aproximadamente 10 centímetros.

La violencia del terremoto, acortó la duración de los días en 1,8 microsegundos, según los estudios realizados por los JPL de la NASA.​

Un gran tsunami causa centenares de muertos en Japón

TOKIO, 11 mar (Reuters) – El mayor seísmo que ha golpeado Japón desde que existen registros generó el viernes un enorme maremoto de 10 metros de altura que causó centenares de muertos y barrió todo lo que encontró a su paso, casas, automóviles, granjas y embarcaciones.

La Cruz Roja en Ginebra dijo que la pared de agua fue más alta que algunas islas del océano Pacífico y se emitió una alerta de tsunami para la cuenca del Pacífico, aunque la medida fue levantada en algunos países de la región, como Taiwán, Australia y Nueva Zelanda.

Hasta 300 cadáveres se encontraron en la ciudad costera de Sendai, según medios. La televisión NHK dijo que podrían haberse ahogado. Las imágenes de destrucción indican que el saldo de víctimas nortales puede crecer significativamente.

Las autoridades ordenaron la evacuación de unas 2.000 personas que viven cerca de una central nuclear en la prefectura de Fukushima, al norte de Tokio, aunque la prefectura dijo que no hay fugas radioactivas y afirmó que se trataba de una medida de precaución por un mal funcionamiento del reactor de refrigerado.

Otras centrales nucleares y refinerías de petróleo fueron cerradas después del terremoto de magnitud 8,9 – el peor en los 140 años de registros – y había un incendio en una refinería. Además se produjo una gran explosión en unas instalaciones petroquímicas en la prefectura de Miyagi, según Kiodo.

El primer ministro, Naoto Kan, dijo a los políticos que tenían que “salvar el país” tras un desastre que ha dejado importantes daños en zonas extensas del norte de Japón.

El seísmo destruyó una autopista cerca de Japón y varios edificios en la zona del noreste. En un área costera afectada por el tsunami desapareció un tren y otro más descarriló.

Un barco con 100 personas a bordo fue arrastrado por el tsunami, añadió la agencia de noticias Kyodo.

Unos 4,4 millones de casas estaban sin electricidad en el norte del país, según medios. Un hotel se derrumbó en la ciudad de Sendai y se teme que haya personas atrapadas entre los escombros.

El gigante de la electrónica Sony, uno de los mayores exportadores del país, cerró seis fábricas, mientras los aviones de la fuerza aérea se dirigían hacia el este para determinar el alcance de los daños.

El Banco de Japón, que está tratando de impulsar una anémica economía, dijo que haría todo lo posible para asegurar la estabilidad de los mercados financieros, mientras el yen y las acciones japonesas caían.

“Estaba aterrorizado y todavía estoy asustado”, dijo Hidekatsu Hata, de 36 años y gerente de un restaurante chino en la zona de Akasaka.

“Nunca he experimentado antes un terremoto tan grande”, agregó.

Filipinas, Taiwán e Indonesia emitieron alertas por tsunami, lo que trajo a la memoria la enorme tragedia que afectó Asia en 2004.

El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió alertas para países al oeste de Japón, incluso en lugares tan lejanos como Colombia o Perú.

Es el quinto terremoto más potente del que se tiene registro en el último siglo.

Hubo varias réplicas muy fuertes. En la capital, Tokio, los edificios se movieron violentamente.

“La gente está abarrotando las calles. Es increíble. Todo el mundo trata de llegar a casa pero no veo taxis en Ginza, donde habitualmente hay muchos”, dijo Koji Goto, un residente de Tokio de a 43 años.

PÁNICO

Las imágenes de televisión mostraron un enorme muro de agua arrastrando escombros e incluso edificios incendiados en una zona agrícola costera cerca de la ciudad de Sendai, con una población de un millón de personas.

Los barcos de una zona costera fueron desplazados hasta el interior de un muelle por la fuerza del mar.

Sendai está a 300 kilómetros al noreste de Tokio y cerca del epicentro del seísmo, situado en el mar.

La cadena pública NHK mostró llamas y humo negro saliendo de un edificio en Odaiba, un barrio de Tokio, y el tránsito de trenes bala hacia el norte del país fue suspendido.

También se veía humo sobre una zona industrial en el área de Isogo, en Yokohama. La televisión mostró a gente saliendo de edificios que se movían, cubriéndose la cabeza con las manos para protegerse de los escombros que iban cayendo.

Las imágenes de televisión mostraron embarcaciones, automóviles y camiones en el agua después de que un pequeño tsunami golpeara la ciudad de Kamaichi, en el norte del país nipón. Un puente parecía haberse derrumbado en el agua.

La agencia de noticias Kyodo dijo que había informaciones de incendios en Sendai, donde las olas arrastraron los coches en la autopista hacia el aeropuerto.

“El edificio se movió durante lo que pareció ser mucho tiempo y muchas personas en la redacción tomaron sus cascos y se metieron debajo de sus escritorios”, dijo la corresponsal de Reuters en Tokio, Linda Sieg.

“Este fue probablemente el peor (terremoto) que he sentido desde que llegué a Japón hace más de 20 años”, agregó.

La Marina estadounidense dijo que sus barcos no sufrieron daños por el tsunami y que estaba preparada para brindar asistencia. China también ofreció ayuda para el rescate luego del sismo.

El terremoto impactó justo antes del cierre del mercado bursátil japonés, provocando una caída del Nikkei, que cerró a un mínimo de cinco semanas. Los futuros de Nikkei que operan en Osaka cayeron hasta un 4,7 por ciento en reacción a la noticia.

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UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 4


En un bello atardecer de verano, María pasea despacio bajo el emparrado que cubre la terraza, llevando del brazo a su prima Isabel.

El aire está saturado con el aroma de las rosas y las abejas revolotean sobre las flores del jardín y del huerto.

Las dos conversan, mientras arrojan alimento a los palomos.

María pregunta:

–    ¿Pero por qué estás así tan triste? Dios te ha dado la alegría de ser madre y no te la quitará ahora que rebosas de ella. El pequeño Juan recibirá los besos de su madre y Zacarías tendrá todos los cuidados de su fiel esposa, hasta una edad muy avanzada.

Isabel contesta:

–    Eres buena y me consuelas. Estaba ya demasiado vieja para dar a luz a un hijo… Y ahora qué voy a tenerlo, siento miedo.

–    ¡Oh, no! ¡Aquí está Jesús! No hay que tener miedo en donde está Jesús. Mi Niño te quitó todo sufrimiento. Tú lo dijiste, cuando era tan pequeñito como un botón.

Ahora que tiene tres meses en mi vientre, siento palpitar su corazoncito alegrando el mío. Él te librará de todo peligro. Ten fe.

–    La tengo…  pero si muriera, no vayas a dejar al punto a Zacarías. Sé que piensas en tu casa; pero quédate todavía un poco más, para ayudar a mi marido con su dolor…

–    Me quedaré para congratularme con tu alegría y con la de él. Me iré cuando te sientas con fuerzas y contenta. No te intranquilices Isabel. Todo saldrá bien.

Entran lentamente a la casa e Isabel se retira a sus habitaciones, acompañada por el séquito de mujeres que están listas para ayudar en el parto a Isabel.

María va al comedor, donde Zacarías pasea muy preocupado.

Después de orar juntos, María se retira a su habitación, para seguir orando.

El tiempo pasa y al despuntar el alba del día siguiente, mientras Zacarías pasea nervioso, recorriendo de lado a lado el jardín; los gritos de la parturienta se han hecho más agudos.

María está postrada junto a su telar, suplicando al Eterno… Zacarías entra y la ve de esta manera y empieza a llorar.

Es un llanto que lo estremece con sollozos inarticulados, por el castigo sufrido por su incredulidad y que le impide hablar.

María se levanta y lo toma de la mano. Es la jovencita que con palabras maternales, consuela a aquel anciano desolado…

El sol está despuntando en el horizonte y en ese momento, entra una mujer con el feliz anuncio:

–           ¡Ya nació! ¡Eres el padre dichoso de un varoncito!Los dos alaban al Señor y le traen al bebé para que lo bendiga el padre.

Cuarenta y dos días después…

Zacarías, con sus regias vestiduras sacerdotales, se ve muy majestuoso e imponente. Su cara resplandece con la alegría de ser padre y con el honor de presentar a su varón primogénito al Señor. Parece un patriarca.

En el Templo, los guardias lo reciben con honores, igual hacen los sacerdotes.

La ceremonia de presentación del nuevo israelita y la de purificación de la madre es mucho más pomposa que cualquiera, por dos motivos: hacen fiesta por el hijo de un sacerdote y por el milagro de su nacimiento.

Toda la clase sacerdotal está presente y rodean a las personas que asisten.

Cómo María lleva entre sus brazos al pequeño Juan, mientras se dirigen al lugar de la purificación; algunos curiosos hacen sus comentarios…Una mujer dice:

–    No puede ser.  ¿No véis que está encinta? Lleva al recién nacido y Ella ya está gruesa.

Un hombre le contesta:

–    Y con todo, no puede ser sino la madre. La otra está muy anciana.

Otro comenta:

–     Tal vez sea una parienta, pero ¡Es imposible que sea la madre!

Alguien más dice:

–     Sigámoslos y veamos quién tiene razón.

Y su asombro es muy grande cuando ven que la que cumple con el rito de la Purificación es Isabel.

Ofrece su corderito balante como holocausto y sus palomos por el pecado.

Luego Isabel, radiante y orgullosa; recibe de los brazos de María a Juan y lo llevan hacia el Lugar Santo, donde lo presentarán al Señor. Un anciano comenta:

–    ¿No lo sabéis? Es el hijo del sacerdote Zacarías de la estirpe de Aarón. El que se quedó mudo cuando ofrecía el incienso en el Santuario.

Varios agregan:

–      ¿Será su hijo el Mesías que espera Israel?

–       No nació en Belén.

–       Y tampoco de una Virgen.

–       No puede ser el Mesías.

Y los comentarios siguen…

Mientras tanto, termina la ceremonia y hay una fiesta de felicitaciones sobre los padres.   Cuando salen del Templo para emprender el regreso, encuentran a José; al que María le había avisado, para regresar a Nazareth.

Al verlo, el rostro de María se alegra…

Y José la saluda con respeto:

–      La bendición de Dios esté sobre ti, María.

María contesta sonriente:

–     Y sobre ti, José. ¡Alabado sea el Señor que viniste!…  Mira, Zacarías e Isabel están a punto de partir, para llegar a su casa antes de que anochezca.

–    Tu mensaje llegó a Nazareth, cuando estaba realizando algunos trabajos en Caná. En cuanto me enteré me vine. Perdóname por no llegar a tiempo para la ceremonia.

–    No. Tú perdóname por haber estado tanto tiempo lejos de Nazareth. Ahora Isabel ya está más fuerte y no me necesita más.

–    Hiciste bien, mujer.José saluda y conversa con los primos y los felicita por todo.

Admira al vigoroso niño que cuando lo apartan de la tetapara mostrárselo a José, chilla y patalea a todo pulmón.

Todos ríen de sus protestas y la charla se generaliza.

María mira a José con una mezcla de aflicción y de sondeo.

También él la mira.

Y después de algunos minutos se inclina sobre ella y le pregunta:

–           ¿Estás cansada? ¿O te duele algo? Estás pálida  y triste…

–           Lamento separarme de Juanito. Lo quiero mucho. En cuanto nació lo estreché contra mi corazón…

José no pregunta más.

La hora de despedirse ha llegado.

Entran en el mesón donde dejaron encargado el carruaje y el asnillo con el equipaje de María.Las dos primas se abrazan con cariño y María besa una vez más a Juanito antes despedirse de Zacarías.

Luego le pide su bendición.

Al arrodillarse ante el sacerdote, el manto se le resbala de la espalda y bajo el ardiente sol del estío, queda de manifiesto su cuerpo redondeado por la gravidez.

Luego, cuando van a subir sobre sus borriquillos, José le ayuda a María para que suba a la silla y la observa…

Pero no dice ni una palabra. 

¿Quién podrá describir con exactitud el dolor de José, sus pensamientos, la agitación de su alma?…

Como pequeña barca en medio de la borrasca, se encuentra en el centro de una vorágine de ideas contrarias: en un afluir de reflexiones, la una más punzante y dolorosa que las anteriores.

Es un hombre aparentemente traicionado por su mujer. Ve que se derrumba su buen nombre y la estima que el mundo tiene por él. Creyó ver que se le señala con el dedo y se le compadece en Nazareth…

Y también sintió que su cariño y la estima que tiene por María, se desbaratan ante la cruda evidencia del hecho que tiene ante sí…Pero es un hombre justo y valiente. Guarda un heroico silencio…

Y emprenden el regreso a Nazareth y toman el camino principal que va a Galilea.

Tres días después…

En una radiante mañana, María está tejiendo bajo la sombra de un manzano cargadísimo de fruta.

El rocío de la madrugada, todavía cubre las hojas de las flores en el jardín.

Bajo los párpados se ven las ojeras y sus ojos están hinchados de tanto llorar. Sus lágrimas caen sobre su trabajo y en su aflicción suspira, con una gran pena en su corazón.

En el silencio circundante, tan solo se escucha el murmullo del agua que cae en un estanque en el fondo del huerto.

María se estremece al escuchar un golpe en la puerta de la entrada de la casa.

Deja la rueca y el huso y se levanta para ir a abrir.  Aun cuando su vestido blanco es amplio y lo lleva suelto, no logra esconder lo redondo de su vientre.

Cuando abre la puerta, se encuentra frente a José.

Su cara marfileña palidece aun más y lo mira con ojos interrogadoramente tristes.

José la mira con ojos suplicantes…

Ninguno de los dos dice nada.

Por un largo momento, solo se miran.

Luego, es María la que interroga:

–     ¿A esta hora José? ¿Tienes necesidad de algo? ¿Quieres decirme algo? Ven.

José entra y cierra la puerta. Pero no dice nada.

María pregunta:

–     Habla José. ¿En qué te puedo servir? Una voz ronca y ahogada por el llanto contenido, implora:

–     En que me perdones.

José se inclina para arrodillarse…

Pero María, que es siempre reservada en tocarlo, lo toca en el hombro y se lo impide.

María se ruboriza y palidece alternadamente mientras dice:

–     ¿Mi perdón? No tengo nada qué perdonarte, José.

Sólo tengo que darte las gracias por todo lo que hiciste aquí cuando estuve ausente  y por el amor que me das.

José la mira.

Dos gruesas lágrimas asoman en sus ojos oscuros de mirada noble y profunda y ruedan por sus mejillas hasta su barba.

Y dice con la voz entrecortada:

–     Perdón, María. Desconfié de ti. Ahora lo sé. No soy digno de tener un tesoro tan grande.

Falté a la caridad. Te acusé en mi corazón. Te acusé injustamente, porque no te pregunté la verdad.

Falté a la Ley de Dios, porque no te amé como me habría amado a mí mismo…   María responde gentil:

–     ¡Oh, no! ¡En nada has faltado!

–     Sí, María. Si hubiera sido acusado de un crimen semejante, me habría defendido. Tú…

No quería que te defendieses, porque estaba para tomar mis propias decisiones, sin preguntarte cosa alguna. Falté al haber sospechado de ti.

Aun la sola sospecha es ofensa, María. Por el dolor que he sufrido… Tres días de suplicio… Perdóname María.

–      No tengo nada qué perdonarte. Más bien soy yo quién te pido que me perdones por el dolor que te causé….

–     ¡Oh! ¡Sí que fue un dolor! Mira, hoy mismo me dijeron que en las sienes he encanecido. Y me he demacrado como un viejo.

Estos días han sido para mí, más que diez años de vida.

¿Por qué María has sido tan humilde en callar, en no decir a tu esposo tu gloria y permitir que sospechase de ti?José no está arrodillado, pero está tan inclinado que es como si lo estuviese..

Y María le pone su pequeña mano sobre la cabeza y sonríe.

Parece como si lo absolviera.

Y dice:

–     Si no lo hubiera sido de una manera perfecta, no habría merecido concebir al Esperado que viene a cancelar la Culpa de la Soberbia que destruyó al hombre.

Obedecí… Porque Dios me pidió esta obediencia… Mucho me costó… Por ti, por el dolor que sufrirías…

Pero no tenía más alternativa que obedecer… Soy la esclava de Dios… Y los esclavos no discuten las órdenes que reciben.

Las ejecutan, José; aun cuando hagan llorar sangre. – María llora silenciosamente mientras dice esto.

José, inclinado como está; no lo advierte hasta que una lágrima cae al suelo…

Y levanta su cabeza…

Toma las manos de María entre sus manos morenas y fuertes y besa la punta de sus dedos que sobresalen entre las suyas.

Mientras dice con firmeza:

–           Ahora hay que tomar todas las providencias, porque…

José no agrega más, pero mira el cuerpo de María que se ruboriza toda.   Ella se sienta de golpe para controlar su turbación, en un movimiento instintivo por ocultarse a la mirada masculina.

Y José agrega apresurado:

–     Hay que hacerlo cuanto antes… Vendré a vivir contigo.

Cumpliremos con la ceremonia del matrimonio, la semana entrante… ¿Está bien?

–    Todo lo que haces está bien, José. Eres el jefe de la casa y yo tu sierva.

–     No. Yo soy tu siervo.  Soy el siervo bienaventurado de mi Señor que crece en tu seno. Bendita tú eres entre todas las mujeres de Israel. Esta noche avisaré a mis familiares.

Y luego… Cuando esté aquí, trabajaremos para recibirlo…

¡Oh! ¡Cómo podré recibir en mi casa a Dios? ¿En mis brazos a Dios?

Me moriré de alegría… ¡Jamás me atreveré a tocarlo!

–    Lo podrás… Como lo haré yo también por la Gracia de Dios.

–    Pero tú eres Tú. Yo soy un pobre hombre. ¡El último de los hijos de Dios!…

–    Jesús viene por nosotros los pobres, para hacernos ricos en Dios.

Viene a nosotros dos, porque somos los más pobres y reconocemos serlo.

Alégrate José. La estirpe de David tiene al rey esperado y nuestra casa se hace más fastuosa que el palacio de Salomón.Porque aquí estará el Cielo y nosotros compartiremos con Dios el secreto de la Paz que más tarde los hombres conocerán.

Crecerá entre nosotros y nuestros brazos servirán de cuna al Redentor que crecerá. Y nuestras fatigas lo alimentarán y lo cuidarán…

¡Oh, José! ¡Oiremos la Voz de Dios, llamarnos padre y madre! ¡Oh!…

Y María llora con un llanto pleno de alegría.

José, que se ha arrodillado a sus pies, llora con la cabeza escondida entre los pliegues del amplio vestido blanco de María.

Los días pasan y después de la ceremonia del matrimonio, que levanta una ola de comentarios nada caritativos.

Entre todos los que vieron a una novia con las redondeces de una avanzada gestación…Y que los censuraron por no haberlo celebrado cuando estas humillaciones se hubiesen evitado,

José se fue a vivir a la casita de María.

Tres meses después, en pleno invierno, María está trabajando, haciendo el recamado de una fina tela blanca.

Deja su labor porque ya anochece y la luz que entra del huerto es cada vez más opaca.

Se levanta y su vientre, totalmente abultado, no le impide andar con ligereza majestuosa.

Con el donaire y dignidad de una verdadera reina.

Su sonrisa está llena de dulzura y majestad. Su bellísimo rostro ha cambiado.   Ahora ya es una mujer que ha adquirido la perfección de esa belleza que ilumina a las mujeres que esplenden, con la gloria de la maternidad.

José regresa del poblado y María le envía una sonrisa llena de amor.

José le corresponde, pero no puede ocultar un gesto preocupado.

María lo mira con ojos interrogantes y se levanta para tomar el manto que José se está quitando.

Lo dobla y lo pone sobre el arquibanco, mientras José se sienta junto a la mesa. Apoya su codo en ella, muy pensativo.

Y mientras, con la otra mano; con movimientos nerviosos se acomoda y se desacomoda la barba.

María le pregunta:

–    Tienes algo que te atormenta…  ¿Puedo consolarte?

José contesta:

–   Tú siempre me consuelas, María. Pero esta vez, tengo una gran preocupación… Por tí.

–   ¿Por mí José? ¿De qué se trata?

–    Pusieron un Edicto en la puerta de la sinagoga. Se ordena que todos los palestinenses se empadronen.

Y hay que ir a empadronarse al lugar de origen. Nosotros debemos ir a Belén…  –     ¡Oh! –Interrumpe María poniéndose una mano en vientre… Jesús ha saltado de gozo.

José dice:

–     Te molesta,  ¿Verdad? Es duro lo sé.

–     No, José. No es esto. Creo… Pienso en las Sagradas Escrituras. En Raquel, madre de Benjamín y mujer de Jacob de la que nacerá una Estrella…

José completa:

–     El Salvador…  Raquel fue sepultada en Belén, del que está escrito: “Y tú, Belén de Efratá, eres el más pequeño entre los poblados de Judá; pero de ti saldrá el Dominador…”

José se sobresalta y pregunta:

–      ¿Crees… crees que ya llegó el tiempo? ¡Oh! ¿Cómo haremos?

José está asustado y mira a María con ojos llenos de compasión….

Ella lo ve y sonríe.

Y trata de despejar su preocupación:

–      José, el tiempo está ya muy próximo.  Pero el Señor puede abreviarlo, para quitarte esta preocupación. No tengas miedo…

–      ¡Pero el viaje!… Y si das a luz allá, ¿Qué vamos a hacer? No tenemos casa… No conocemos a nadie…–      No tengas miedo… Todo saldrá bien. Confiemos en Dios. Él nos guía… También el Edicto es su voluntad.

¿Qué cosa es el César?…  ¡Un instrumento de su voluntad!…  Desde que el Padre determinó perdonar al hombre, arregló todos los sucesos para que su Mesías naciese en Belén…

Mira que un poderoso que nos domina desde una nación muy lejos de aquí, ahora quiere conocer el número de sus súbditos y nos ordena que vayamos a Belén, para cumplir las Profecías…

No tengas miedo… Dios sabe cómo nos protegerá… Él está con nosotros.

José la mira sorprendido y recupera su sonrisa.

Luego dice con alegría:

–     ¡Bendita tú, sol de mi espíritu! Ya no perdamos tiempo; pues hay que partir lo antes posible…  Y tenemos que regresar pronto, porque aquí todo está preparado para Él… Para Él…  –     Para nuestro hijo, José. Tal lo debe ser a los ojos del mundo, recuérdalo.

El Padre ha rodeado con el Misterio su venida y nosotros no tenemos el derecho de levantar el velo.

Él, Jesús; lo hará por Sí Mismo, cuando llegue la Hora…

–     Tienes razón como siempre, bendita mía. Voy a prepararlo todo para nuestro viaje.

–      Está bien esposo mío. Partiremos cuando  lo dispongas…

Y José se adelanta a preparar los borriquillos…María revela:

–     También mi José tuvo su pasión. Empezó  en Jerusalén cuando vio mi estado. Y duró varios días, lo mismo para él, que para mí.

Espiritualmente no fue menos dolorosa y tan solo porque mi esposo era un Justo, se mantuvo de una forma tan digna y silenciosa, que los siglos apenas si lo han notado.

¡Oh, nuestra primera pasión! ¡Quién puede describir su íntima y silenciosa intensidad!

¡Quién mi dolor al comprobar que el Cielo no me había escuchado todavía, revelando a José el Misterio!

Comprendí que lo ignoraba al verlo tan respetuoso conmigo, como de costumbre. Si hubiera sabido que llevaba en mi seno al Verbo de Dios, hubiera adorado al Verbo encerrado en mí, con actos sólo dignos para Dios.

¿Quién puede describir mi abatimiento que trataba de vencerme y de persuadirme que había esperado en vano en el Señor?

Pienso que fue la rabia de Satanás. Sentí que LA DUDA se levantaba tras de mi espalda y alargaba sus zarpas heladas para apresarme y hacer que no orase.

LA DUDA, que es tan peligrosa y tan letal al corazón.

Letal porque es el primer microbio de la enfermedad mortal que lleva por nombre: DESESPERACIÓN’. Contra la que se debe reaccionar con todas las fuerzas, para que el alma no se pierda, ni se pierda a Dios.

El Dolor de José.

En este punto su santidad brilla más alta que la mía.

Lo digo con afecto de esposa, porque quiero que améis a mi José. A este sabio y prudente hombre. A este hombre paciente y bueno, que está unido al Misterio de la Redención por un desgarrador e indescriptible sufrimiento.

Él os salvó al Salvador a costa de su sacrificio y de su santidad.  Si hubiese sido menos santo, hubiera obrado humanamente denunciándome como adúltera para que fuese lapidada y el hijo de mi pecado muriese conmigo.

Si hubiera sido menos santo, Dios no le hubiera concedido sus luces como guías en semejante prueba.

Pero José era un santo.

Su espíritu limpio vivía en Dios. Su caridad era grande y fuerte.

Y por su caridad os salvó al Salvador cuando no me acusó ante los ancianos y más tarde, cuando con su obediencia nos llevó hasta Egipto.

Breves en número, pero tremendos por su intensidad; fueron los tres días de la pasión de José y mía.

De mi primera pasión, porque comprendía su sufrimiento y no podía consolarlo, porque tenía que obedecer la orden de Dios que me había dicho: “¡No digas nada!”

Cuando llegamos a Nazareth y vi que se iba después de una lacónica despedida, inclinado como si hubiese envejecido de repente.

Y que no vino por las tardes como solía hacerlo; os aseguro hijos, que mi corazón lloró lágrimas de sangre.  Encerrada en mi casa sola, en donde todo me recordaba la Anunciación y la Encarnación.

Y donde todo me recordaba a José, unido a mí con una castidad intachable.

Tuve que hacer frente al desconsuelo, a las insinuaciones de Satanás y esperar, orar…

Y perdonar las sospechas de José y la agitación de su justo desdén.

Porque es menester esperar, orar y perdonar, para obtener que Dios intervenga a nuestro favor.Cuando vinisteis a servir a vuestro Dios aquí a la Tierra, Él se comprometió con vosotros de cuidaros en todo momento…

Y ese “todo momento” NO tiene descanso Mis pequeños, estáis en todo momento en el Pensamiento y en el Corazón de vuestro Dios.

Así que, antes de que volváis a querer decir que vuestro Dios no se acuerda de vosotros; que ciertamente es un error gravísimo, meditéis y calléis.

Y antes que nada, agradeced que vuestro Dios, vuestro Padre, vuestro Creador, que os está cuidando, está velando por vosotros en todo momento.

Llegará un momento en que Lo conoceréis y Lo veréis Cara a cara. conoceréis Su Amor, os daréis cuenta Quién es vuestro Dios y todo lo que recibisteis de Él, desde el momento de vuestra concepción…

Y por qué se os concedió el Don de la vida.

NO seáis ingratos con vuestro Creador, Él es Puro Amor y si algo sucede en vuestra existencia, Él está velando por vosotros, está viendo por vuestro bien, porque Él es Puro Bien.Aceptad de corazón, lo que venga a vuestra vida, es para vuestro bien.

A veces, tendréis que esperar mucho tiempo, a veces poco; pero el final, será bellísimo y lo agradeceréis infinitamente. Todos vosotros a lo largo de vuestra existencia, tendréis pruebas. Algunas, para que os reforcéis en la Fe y en el Amor.

Otras, para que os acerquéis más fuertemente a Su Corazón. Otras más, para que os deis cuenta de que debéis vivir en humildad y en un sometimiento total a la Voluntad de vuestro Dios y Señor.

Yo Soy el Ejemplo Fiel de lo que os sucede. Yo Misma, también fui probada y fue una Prueba muy fuerte.

Una prueba que en cierto momento, merecería a la muerte…

Porque Me tomó el Santo Espíritu y Me dio la Vida en Mi Vientre, de Aquél que fue vuestro Salvador. Vosotros NO estáis en ese momento fuerte, en el que os estéis jugando vuestra vida.

Deuteronomio 22,23 Muerte a la virgen infiel y traidora

Yo, Me estaba jugando la vida, pero acepté la Voluntad de Nuestro Padre, de Nuestro Dios y ved el Regalo que obtuve al final: al Salvador. El Mesías, se desarrolló en Mi Vientre.

¡Qué Alegría, qué Honor! Y todo eso Me lo concedió Nuestro Dios y Señor, porque acepté Su Voluntad sin ponerLe ninguna restricción. Me di en totalidad por Él, Me di en totalidad por vosotros.

Os digo esto Mis pequeños, para que confiéis plenamente en vuestro Dios.

Si vosotros Lo estáis siguiendo, si vosotros creéis en Él firmemente, si vosotros NO tenéis duda de que vuestro Dios os ve, os guía, os consiente, os prueba; pero sobre todo, OS AMA, NO TEMÁIS.

 Simplemente, dejad que Él se manifieste en vosotros, como se Manifestó plenamente en Mí, Su Sierva.

Amad fuertemente a Nuestro Dios. AmadLo podría decir con locura, porque NO HAY ningún amor en la Tierra, que se pueda parecer al Amor que Nos da Nuestro Dios.  ¡Tanto Amor, tanta Dulzura, tanta Delicadeza! Cada uno de vosotros habréis sentido en algún momento de vuestra vida, Su Presencia.

Su trato siempre delicado, sin que os fuerce en ningún momento. OS DA LA LIBERTAD TOTAL, para que escojáis el seguirLe o el traicionarLo y darLe la espalda. O Le dais alegría o Le dais tristeza.

Vosotros mismos ahora, podréis juzgaros. Si estáis recibiendo solamente bienes de parte de Nuestro Dios, ¿Acaso Él se merece que Le paguéis con males, con traición, con grosería, con pecado?…

¿Verdad que NO, Mis pequeños? Si realmente amáis a vuestro Dios, amadLe. AMADLE con todas vuestras fuerzas, con todo vuestro amor.

Dejad que desde el Cielo os ilumine Mi Señor y Mi Dios. PedidLe a la Comunión de los Santos que os ayuden a entender vuestra misión, que os ayuden a llevarla con la mayor perfección posible, como Nuestro Dios y Señor se merece.

Venid a Mí, Mis pequeños. Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María, que también velo continuamente por vosotros. Yo, como Madre vuestra os instruyo, os aconsejo y os explico tantas cosas tan bellas, que vienen de Nuestro Dios y Señor.Venid a Mí y pedidMe Consejo y Me daréis  gran alegría, porque os podré hablar de Mi Señor y Mi Dios y Me daréis esa alegría de transmitiros las Verdades del Cielo, Sus alegrías y el futuro que os espera, tan bello, tan santo, tan puro.

Es tan bello todo lo viene de Nuestro Dios y cada uno de vosotros está llamado a regresar al Reino de los Cielos. 

Fuisteis creados para producir Amor. 
Hacedlo Mis pequeños.

La humanidad necesita del Amor de Nuestro Dios. Necesita conocer también, Su Perdón.

Venid a Mí Mis pequeños, para que os ayude a apreciar las bellezas que os tiene preparadas Nuestro Dios para toda la Eternidad.

DejadMe Mis pequeños, que os enamore del Amor de Nuestro Dios.

DejadMe Mis pequeños, que os lleve hasta la profundidad del Corazón de Mi Hijo. PermitidMe Mis pequeños, que os llene de Mi Amor, que es el Amor de la Trinidad en Mí.Lo que ahora vivís; por un lado es una prueba para vuestra fidelidad hacia el Amor Infinito de Nuestro Dios. Por otro lado, es para engrandecer el Reino de Nuestro Dios y con eso os ganaréis más Gloria en el Reino de los Cielos.

Mientras más hagáis en la Tierra, por que conozcan el Amor y las Verdades enseñadas por Mi Hijo, más grandes seréis en el Reino de los Cielos.

Os he dicho que Nuestro Padre, Nuestro Dios, vela por cada uno de vosotros en todo momento. NO hay segundo que NO esté con vosotros. Os conoce perfectamente.

Tratad pues Mis pequeños, de complacerLe a Quien con todo Amor os creó. ¡Valéis tanto para Él!

Vosotros NO tenéis idea de lo que valéis para vuestro Dios, vuestro Creador.

Cuando Él crea a un ser, le da capacidades que vosotros NO tenéis idea aún, de lo que podéis hacer. Pero primeramente OS PRUEBA, para ver si sois merecedores de todo lo que Él tiene pensado daros.

Todos esos regalos y más, se os van dando a lo largo de vuestra existencia y se incrementarán cuando hayáis cumplido vuestra misión aquí en la Tierra, cuando vuestra alma se libere de vuestro cuerpo.Vuestras potencias espirituales, también se liberarán y os daréis cuenta de todo lo que hizo vuestro Dios y Creador por vosotros. El cuerpo, afectado por el Pecado Original os limita…

Pero ya liberados, gozaréis infinitamente todo lo que tenéis, todo lo que se os ha otorgado…

Pero especialmente el Amor. Por eso, tanto os lo insistió Mi Hijo. Toda Su Evangelización, se resume en ello: el Amor. 

El Amor primeramente hacia vuestro Creador. Luego, el Amor hacia vuestro Salvador. luego el Amor de Mi Santo Esposo, el Espíritu de Amor, que os da las capacidades para amar, para servirLe a vuestro Dios en Su Santísima Trinidad…

Y os da las Potencias del Alma que cada uno recibe primeramente, para cumplir su misión y posteriormente, como regalo eterno por haber cumplido correctamente con lo que se os pidió.

¡Es tanto el Amor que se derrama sobre cada uno de vosotros, que debierais estar agradeciendo día y noche lo que tenéis…!

 ¡Y que con Fe, debéis aceptar.  Agradeced. AGRADECED en todo momento que vuestro Creador, vuestro Dios, NO aparte de vosotros Su Vista NI Sus Bendiciones, ni por un segundo.

Sois Su Creación, sois Su regalo si vivís para Su Bien, si vivís para Su Voluntad. Si vivís para expandir Su Amor sobre la Tierra.

Amaos los unos a los otros, os pidió Mi Hijo y os lo pido Yo ahora, Mis pequeños.

MOMENTOS DIFÍCILES SE VENDRÁN

TENÉIS QUE PREPARAROS

PARA SER MUY VALIENTES Y TREMENDAMENTE INTRÉPIDOS

MI AMADO ESPOSO, EL SEÑOR SAN JOSÉ Y YO

ACABAMOS DE DAROS EL EJEMPLO

Dejaos pues que el Amor Infinito de la Santísima Trinidad, os colmen plenamente. Os transformen y así podáis entender tanto Amor que recibís de vuestro Dios.

Y de esta forma, también sepáis agradecerLe a vuestro Dios, como Él se merece.

Que la Paz de vuestro Dios en Su Santísima Trinidad quede en cada uno de vosotros.

Yo os bendigo en Nombre de  Mi Padre, en Nombre de Mi Hijo, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios y en Mi Nombre, María, la Sierva del Señor.

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UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 3


BASILICA DE LA ANUNCIACION EN NAZARETH

Ha pasado casi un año, desde que María está en su hogar paterno.  La casa santa de sus padres que guarda recuerdos tan queridos…

En la siguiente primavera, Ella está en su habitación. Junto a una de las paredes está la cama.

Junto a la otra pared, hay un anaquel con una lámpara de aceite, rollos de pergamino, una exquisita labor de costura que es un recamado muy elaborado, cuidadosamente doblada.

Junto a la puerta, que está abierta y que da al huerto, tiene una cortina que el viento mueve ligeramente.

María está sentada sobre un banco, tejiendo un lino muy blanco y delicado como la seda.

Sus manos trabajan rápidamente con el huso. Su hermoso rostro juvenil, está levemente inclinado y muestra una sonrisa muy dulce.

Un silencio profundo reina en la casita y en el huerto. Se siente mucha paz y hay mucho orden.

Todo está muy bien arreglado. El ambiente humilde por su apariencia y por sus muebles, tiene algo de austero y majestuoso, por su gran limpieza y el cuidado con el que están dispuestas todas las cosas.En el pequeño jarrón que está junto a la lámpara, hay unos ramos de flores, de durazno y de peral, con sus colores blancos, ligeramente teñidos de rosado.

María empieza a cantar en voz baja y luego levanta más la voz. Es una alabanza que vibra dentro de su habitación de doncella y en la que repercute la palabra: ‘Yehové’ con una entonación que rememora los cantos del Templo.

Deja el huso y el hilo y junta sus manos sobre el pecho, sigue cantando con adoración y su rostro se enciende como si estuviera animado con un hermoso fuego.

En sus ojos brillan las lágrimas y una sonrisa celestial se dibuja en sus labios perfectos.  El canto se torna en plegaria:

“Señor Dios Altísimo, no te demores más en mandar a tu Siervo para que traiga la paz a la tierra. Acelera el tiempo propicio y la virgen pura y fecunda para que venga tu Mesías.

Padre, Padre santo, concédele a tu sierva ofrecer su vida a este fin. Concédeme morir tras haber visto tu Luz y tu Justicia en la Tierra, sabiendo que la Redención se ha cumplido.

¡Oh, Padre Santo, manda a la Tierra el Suspiro de los Profetas! Envía el Redentor a la tierra y que pueda servirlo a tu sierva. Que cuando cese mi día se me abra tu Casa por haber sido abiertas sus puertas por tu Cristo para todos aquellos que en ti hayan esperado.

Ven, ven, Espíritu del Señor. Ven a los fieles tuyos que te esperan. ¡Ven, Príncipe de la Paz!…”.

Y la ardiente petición prosigue.

María está cómo absorta en su alabanza…

De pronto la cortina se mueve, como impulsada por el viento y una luz blanca, como de perlas fundidas, ilumina toda la habitación…

Se materializa lentamente una figura radiante y bellísima. Parece un cuerpo humano que tiene unas formidables alas, pero que emana pura luz.En su rostro admirable se dibuja una sonrisa y el ángel se prosterna ante una María que se pone de pie asustada y se pega hacia la pared.

Una voz dulce, con arpegio celestial le dice:

–     Dios te guarde, ¡María llena de Gracia!

María se estremece y baja la mirada.

Su turbación aumenta al ver al portentoso personaje postrado ante ella, como a un metro de distancia, con las manos cruzadas en el pecho y mirándola con una veneración infinita.

María se ruboriza violentamente y luego palidece.

Su rostro expresa sorpresa y un asombro absoluto y aprieta sus manos sobre su pecho.

El Angel dice:

–     No, no temas. María. El Señor está contigo. Eres bendita entre todas las mujeres.

Pero María tiembla involuntariamente, ante el portentoso ser que continúa arrodillado ante Ella.

El Ángel insiste:

–    ¡No tengas miedo María! Yo soy Gabriel el Ángel de Dios. Mi Señor me ha enviado a ti. No tengas miedo, porque el Señor te ama y porque has hallado gracia ante Dios.

Concebirás ahora y darás a luz a un Hijo, a quién pondrás por nombre “Jesús”. Será grande. Será llamado Hijo del Altísimo y realmente lo será.

El Señor Dios le dará el trono de David su padre y reinará para siempre en la Casa de Jacob. Y su reino no tendrá fin jamás.

Comprende, ¡Oh, santa Virgen! A quien ama el Señor; Hija de Él bendecida, llamada a ser Madre de su Hijo.

Comprende qué Hijo vas a engendrar.María contesta con voz trémula:

–    ¿Cómo puede suceder esto si yo no conozco ningún hombre? ¿Acaso el Señor Dios ya no acepta más la oferta de su sierva? ¿Es que ya no quiere que sea virgen por amor a Él?

–    ¡María! Serás madre no por obra de varón. Eres la Virgen Eterna, la santa de Dios. El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el Poder del Altísimo, te cubrirá con su sombra.

Por esto el que nacerá de ti, será llamado Santo e Hijo de Dios. Todo lo puede nuestro Señor Dios.

Isabel la estéril, en su vejez ha concebido un hijo que será el Profeta de tu Hijo, el que le preparará el camino.

El Señor le ha quitado el oprobio y su memoria permanecerá en el pueblo unido a tu nombre, como el nombre de su hijo al de tu Hijo santo hasta el final de los siglos.

Los pueblos os llamarán bienaventuradas, por la Gracia del Señor que llegó a vosotras y a ti especialmente; que por medio de ti, se derramará sobre ellos.

Isabel se encuentra en su sexto mes de haber concebido y su pesantez la llena de alegría. Y más se regocijará cuando conozca la tuya. Para Dios nada es imposible María, tú la llena de Gracia.

¿Qué debo contestar a mi Señor? No te llenen de confusión las ideas que en ti se levantan. Él cuidará de tus intereses, si pones en Él tu confianza.

¡El mundo, el Cielo y Dios Eterno… esperan tu respuesta!

María cruza sus manos sobre su pecho, se inclina profundamente y dice:

–      He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según su palabra.  

El Espíritu de Dios desciende sobre la doncella que inclinada, acaba de dar su respuesta afirmativa.

El Ángel resplandece de alegría…

Y se postra con adoración…

Luego su luz se va diluyendo, hasta que desaparece y se queda la Virgen sola en un éxtasis sublime…

La cortina ya no se mueve y en la habitación se encierra el Misterio santo.

María revela:

    Desde muy pequeña me había consagrado a Dios y el Espíritu Santo me había mostrado la causa del Mal en el mundo.

Me dijo del dolor del Padre cuando Eva pecó. Cuando se envileció, ella, creatura de gracia, al nivel de una creatura inferior.

Decidí ofrecer a Dios mi pureza y mi amor, para consolarle del dolor de aquella herida y tenía intención de conservar mi cuerpo puro, al conservarme yo pura; en mis pensamientos, deseos y contactos humanos.

Sólo para El reservaba yo el palpitar de mi amor; sólo para Él, la razón de mí ser. Pero si no existía en mí el ardor de la concupiscencia, si existía el sacrificio de no ser madre.

Quise borrar de mí las huellas de Satanás. No sabía que yo no tuviera ningún pecado, ¡Cómo podía imaginarlo siquiera! Nunca pensé que yo era la Doncella de Israel.

Sabía que ya se había cumplido el tiempo del que hablaron los profetas y mi oración más ferviente era poder servir a la Virgen Escogida y así poder ser la esclava del Mesías.

Por eso las palabras del Ángel, estremecieron mi alma de júbilo, cuando comprendí la Misión a que Dios me llamaba:

SER LA MADRE DEL REDENTOR.“HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR.    HÁGASE EN MÍ, SEGÚN TU PALABRA”

Al pronunciar aquellas palabras, felicidad y dolor estrecharon mi corazón, cuando se abrió como un lirio, para proporcionar la sangre que alimentaría en mi seno al Germen del Señor.

Dios me había pedido que fuera virgen.  Obedecí.

Al amar la virginidad que me hacía pura, como la primera mujer antes de conocer a Satanás.

Dios me pidió que fuera esposa. Obedecí.

Poniendo el matrimonio en aquel prístino grado de pureza que existió en el pensamiento de Dios, cuando creó a los primeros seres humanos.

Convencida de ser destinada a vivir sola en el matrimonio y a que los demás despreciasen mi esterilidad santa.

Entonces Dios me pidió que fuese Madre. Obedecí.

Creí que era posible y que esa palabra venía de Dios; porque al oírla, la paz se derramaba dentro de mí.

Y me llené de gozo. Gozo de ser Madre. Gozo porque creí poder hacer feliz a Dios, al arrancar la espina que Eva clavó en su Corazón, al llenarlo de dolor y de amargura con su Desobediencia. ¡Por su soberbia, su lujuria y su incredulidad!YO ANULE EL NO DE EVA, CUANDO DIJE “SI”

Sí. Sí. Sí.  SIEMPRE SÍ A LOS QUERERES DE DIOS.

Volví a subir las etapas por las que Eva bajó.

Eva buscó el Placer, el Triunfo, la Libertad.

Yo acepté el Dolor, el Aniquilamiento, la Esclavitud.

Me convertí en la Esclava de Dios, en el cuerpo, en el alma, en el espíritu. Dije sí para los tres, segura de que Dios cumpliría sus promesas y remediaría las humillaciones de los que murmurarían contra mi estado.

Y así desafié la opinión del mundo y el juicio del esposo.

Mi fuerza era Dios y le confié sin vacilar mi vida, mi honor, mi futuro: todo, sin reserva alguna.

Sabía que ÉL socorrería mi dolor de esposa que se ve tratada como culpable y de Madre que engendra un Hijo para el Patíbulo.Y abracé mi destino con una punzada de dolor que fue creciendo de hora en hora, conforme sentía crecer en mi seno a mi Creatura Divina.

¡Oh, felicidad bendita que invadía toda mi alma, al saber que había arrancado del Corazón de Dios, la amargura de la Desobediencia de Eva!

¡Oh, dicha gloriosa de ser el Puente del Perdón y la Paz, entre Dios y el Hombre!

Cuando cesó el éxtasis que me llenaba de inefable alegría y regresé a la tierra, mi corazón estaba envuelto por las rosas del Amor Divino.

Y el primer pensamiento que me punzó el corazón  y se me clavó como la espina de una rosa, fue el pensar en José.

Yo lo amaba, era mi santo y providente custodio desde que lo quiso Dios, por medio de la palabra de su sacerdote. Desde que me convertí en su prometida, pude conocer y apreciar la santidad de este Justo.

Junto a él había sentido como desaparecía mi soledad de huérfana  y dejé de extrañar mi permanencia en el Templo.

Era tan bueno como el padre que había perdido y cerca de José me sentía segura, era como si él también fuese sacerdote.

Toda duda había desaparecido y sabía que no tenía que temer nada, por parte de José. Más segura que un niño en los brazos de su mamá, así estaba mi virginidad confiada a José.

Y ahora, ¿Cómo iba a decirle que ya era yo Madre?

Buscaba las palabras para darle la noticia y no las encontraba.

No quería enorgullecerme del Don de Dios y no podía de ninguna manera,  justificar mi maternidad sin decir: ‘El Señor me ha amado entre todas las mujeres y a mí su sierva, me ha hecho Madre.’

Tampoco podía engañarlo ocultándole mi estado.Yo oraba al señor y el Espíritu del que estaba llena me dijo:

–      “Cálmate. Déjame que Yo te justificaré ante tu esposo”

¿Cuándo? ¿Cómo? No se lo pregunté. Me confié a Él de una manera absoluta. Jamás el Eterno me había dejado sin su ayuda. Su mano me había sostenido, protegido, guiado hasta aquí y sabía que lo haría, una vez más…

Sabía que Él me defendería y haría resplandecer la verdad.

Aquella noche mi confianza humana llegó a la perfección… Podía hacerlo porque Dios estaba en mí. Porque Dios era mío en mi Hijo. ¡Oh, qué alegría! No por gloria mía…

Ser una sola cosa con Dios; poder amarlo con una total unión y así poder decirle: ‘Tú, Tú que estás en mí, ayúdame a hacer todas las cosas con tu divina perfección.’

Si Él no me hubiera dicho: “Cálmate” Me habría atrevido a poner mi rostro en el suelo y decir a José: ‘El Espíritu ha venido a mí y en mí, está el Germen de Dios’

Y José me habría creído. Porque me quería y porque como todos los que no mienten jamás, no hubiera imaginado que yo mintiese.

Pero obedecí el divino mandato y por largos meses a partir de aquel momento, sentí la primera herida que me sangraba el corazón.

El primer dolor de mi suerte de Corredentora.Esa misma tarde al anochecer, María termina de orar. Su rostro está encendido con una luz que parece como si también la transfigurara. La boca sonríe, pero el llanto brilla en la mirada azul de sus ojos.

Luego se levanta y va hasta la cocina. Prepara  un tazón con leche caliente, pan, verduras y una manzana. Es una cena frugal que come muy despacio.

Oye que tocan a la puerta y va a abrir.

Entra José y la saluda. Él se quita el manto y la acompaña hasta la cocina. Le entrega unos huevos y un par de racimos de uvas.

Ella lo invita a cenar y le sirve un tarro de leche, una manzana, aceitunas y queso.

Y los dos se sientan frente a la mesa.

José le cuenta cómo pasó el día. Le habla de sus sobrinos y le pregunta a Ella como está. La trata con mucho amor y un gran respeto. También le promete traerle unas flores nuevas para su jardín, que un centurión romano le va a traer por un trabajo que le hizo.

Y José dice muy contento:

–    Cuando llegue la luna nueva, las trasplantaré aquí. Tienen hermosos colores y un perfume muy grato.  Las vi el verano pasado, porque solo en verano florecen. Te perfumarán toda la casa. Luego las podaré cuando la luna sea propicia.

María sonríe con dulzura:

–    Muchas gracias José. Eres muy bueno conmigo.

–    Es lo menos que puedo hacer, por la esposa más buena, bella y santa.

–    José, también yo tengo algo qué decirte. Hoy recibí la noticia de que nuestra parienta Isabel, la mujer de Zacarías, está por tener un hijo…

José la mira asombrado y pregunta:

–     ¿A esa edad?

María responde sonriente:

–     ¡A esa edad! Todo lo puede el Señor. Ahora ha querido proporcionar a nuestros parientes, esa alegría.

–    ¿Cómo lo sabes? ¿Estás segura de la noticia?

–    Vino un mensajero. Es uno que no dice mentiras. Quisiera ir a su casa para servirle y decirle que me congratulo con ella, si tú me lo permites…

–     María, tú eres la Señora  y yo el siervo. Todo lo que hagas está bien hecho. ¿Cuándo quieres partir?

–     Lo más pronto posible. Estaré ausente por algunos meses.

–     Y yo contaré los días esperándote. Ve tranquila. Cuidaré de la casa, del huerto y del jardín… Yo te acompañaré.

Y me sentiré más tranquilo si no vas sola por el camino. Después me harás saber cuándo regresas y yo iré por ti.

–     Eres muy bueno José. El Señor te lo pague con bendiciones y aleje de ti el dolor. Es lo que siempre le pido.

–     Avísame cuando estés lista para irnos.

–     Así lo haré.

Y los dos castos esposos se sonríen.

José se levanta, se pone su manto y se despide de María.

María lo ve irse con un suspiro de aflicción, levanta los ojos al Cielo y regresa a su habitación para seguir orando…

La semana siguiente…

Al amanecer, José llega con dos borriquillos y los dos emprenden el camino hacia la campiña, para tomar el camino que lleva hacia Belén.

Al atardecer, entran en el poblado y llegan hasta una de las casas más hermosas. Rodeada por árboles frutales y un extenso huerto-jardín.

José se despide:

–     Tú sabes que urge que regrese. Aquí te dejo María y espero con ansia tu llamado.

María responde:

–     Lo sé. Vete con Dios José. Yo daré tus saludos a los parientes.

Y José monta en el borriquillo del que se ha bajado la Virgen y se va.

María se queda con el otro que está cargado con su baúl y se acerca a la puerta de hierro. Ve un extraño objeto que sirve para llamar y tira de la cuerda; pero lo hace con tanta delicadeza que apenas y se oye.

Entonces una vecina que los ha visto llegar, se acerca y tira de la cuerda con  mucha fuerza varias veces, haciendo sonar el acero con estrépito, mientras dice:

–     Así se hace mujer, si no nunca te van a oír. Ten en cuenta que Isabel ya está vieja y Zacarías también. Y ahora, además de sordo está mudo…  ¿Sabes? Los siervos también son viejos…

Aparece el jardinero llevando en la mano un rastrillo y María entra, mientras le da las gracias a la mujer.

Luego dice al siervo:

–    Soy María, hija de Joaquín y de Anna de Nazareth. Prima de vuestros patrones…  El hombre, mientras hace pasar el asno comenta:

–    ¡Gran felicidad y suma desgracia hay en esta casa! El Cielo ha concedido un hijo a la estéril, ¡El Altísimo sea alabado! Pero Zacarías volvió mudo del Templo de Jerusalén hace ya seis meses. Se hace entender por señas o escribiendo.

¿Has tenido noticia de ello? ¡La patrona tanto que te ha deseado en esta alegría y en este dolor! Siempre habla de ti con Sara y dice: ‘¡Si estuviera aquí conmigo mi pequeña María!  ¡Si hubiera estado todavía en el Templo! ¡Hubiera dicho a Zacarías que la trajese!

Pero el Señor quiso que se casase con José de Nazareth. Sólo Ella puede darme consuelo en esta aflicción y ayudarme a pedir a Dios porque Ella es muy buena. En el Templo todos la extrañan.’ ¡Sarah! ¡Sarah!…  Mi mujer está un poco sorda…

En lugar de Sarah se asoma sobre la escalera que está al lado de la casa, la anciana Isabel. Tiene la cara llena de arrugas, el pelo casi blanco… Es un contraste extraño con su notoria vejez, su estado patente de gravidez, a pesar de la ropa amplia que la cubre.

Se lleva la palma de la mano a la frente, para ver mejor y reconoce a María.

Levanta los varazos al Cielo y exclama:

–    ¡Oh! –con admiración y gozo.

Y baja lo más rápido que puede a encontrarse con María, la doncella amada.

Y ésta cuyos movimientos siempre son moderados, corre como un cervatillo y llega al pie de la escalera, al mismo tiempo que Isabel.

Las dos se abrazan llorando de gozo.

Isabel se separa con un ‘¡Ah!’ lleno de admiración y gozo y tal vez un poco de dolor.

Se pone las manos sobre su vientre abultado. Baja la vista, palidece y se sonroja alternativamente.

María y el siervo extienden sus manos para sostenerla, porque vacila cómo si se sintiese mal.

Pasa como un minuto y luego Isabel, cómo si se hubiese rejuvenecido; se inclina profundamente.

Levanta un rostro radiante, mira a María con una sonrisa de gran veneración y exclama:

–   ¡Bendita tú entre todas las mujeres!… ¡Bendito el Fruto de tu vientre!… ¿Cómo es posible que haya sido digna tu sierva, de que vinieras a mí, tú; la Madre de mi Señor?

Sí. Ante el sonido de tu voz, el niño ha saltado en mi seno jubiloso…

¡Y cuando te abracé, el Espíritu del señor reveló cosas altísimas a mi corazón!

Eres Bienaventurada porque creíste que Dios puede hacer lo que la inteligencia humana cree que no es posible.

Bienaventurada tú, que por tu Fe harás que el Señor cumpla las cosas que te prometió y las que predijo a los Profetas, para estos tiempos.

¡Bendita tú, por la salud que engendras para la estirpe de Jacob!

Bienaventurada tú, porque trajiste la santidad a mi hijo que lo siento moverse y saltar como un cabritillo jubiloso, porque se siente liberado del peso de la culpa.

Llamado a ser el Precursor, santificado desde antes por  la Redención del Santo que se está desarrollando en ti.

María, con dos lágrimas que resbalan como perlas, de sus bellos ojos…  Y que ríen a Isabel que está llena de júbilo, con el rostro y los brazos levantados al cielo,

En la misma actitud que tomará tantas veces su Hijo, exclama:

–    Magnificat  ánima mea Dóminum,
et exsultávit spíritus meus
in Deo salvatóre meo,
quia respéxit humilitátem
ancíllae suae.
Ecce enim ex hoc beátam me dicent
omnes generatiónes,
quia fecit mihi magna,
qui potens est,
et sanctum nomen eius,
et misericórdia eius in progénies
et progénies timéntibus eum.
Fecit poténtiam in bráchio suo,
dispérsit supérbos mente cordis sui;
depósuit poténtes de sede
et exaltávit húmiles,
esuriéntes implévit bonis
et dívites dimísit inánes.
Suscépit Ísrael púerum suum,
recordátus misericórdiae,
sicut locútus est ad patres nostros,
Abraham et sémini
eius in sæcula
Glória Patri, et Filio,
et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio,
et nunc et semper,
et in sæcula sæculórum. Amen.Al final, en el versículo: “Ha socorrido a Israel, su siervo etc.”, recoge las manos sobre el pecho y se arrodilla muy curvada hacia el suelo adorando a Dios.

El siervo, que prudentemente se había alejado cuando comprobó que Isabel no se sentía mal y que siguió hablando con María; regresa del huerto acompañado de un imponente anciano, que tiene la cabeza y la barba totalmente blancas y con grandes gestos y sonidos guturales, saluda desde lejos a María.

Isabel dice:

–     Viene Zacarías. –y toca por la espalda a María que se ha quedado absorta en su plegaria…

Agrega:

–    Mi Zacarías está mudo. Dios lo castigó por no haber creído. Luego te lo contaré. Ahora espero que Dios lo perdone porque viniste, tú, la Llena de Gracia.

María se yergue y va al encuentro de Zacarías. Se inclina ante él, profundamente hasta la tierra… besando la orla de su blanca vestidura.

Zacarías hace los gestos de bienvenida y todos juntos entran a la casa.

Reciben a María con grandes demostraciones de afecto y le ofrecen leche recién ordeñada y panecillos.

Llevan el cofre de María a la habitación de los huéspedes y María responde a todas las preguntas que Zacarías escribe sobre una tableta encerada.

María es cuestionada sobre José y cómo se encuentra, siendo su prometida.

Es evidente que a Zacarías le es negada toda luz sobrenatural acerca de la gravidez de María y de su condición de Madre del Mesías.

Isabel se acerca a su marido y poniéndole con amor  una mano sobre el hombro; le dice:

–    María también es Madre. Alégrate por su felicidad.  

No añade más. Mira a María y la Virgen también guarda silencio. No le invita a que diga nada más.

Isabel comprende y se calla.

Cuando al día siguiente están a solas, Isabel dice a María:

–           En el Templo, todos te echan de menos y están tristes. En la Fiesta pasada, cuando fui con Zacarías por última vez a Jerusalén, para dar gracias a Dios por haberme dado un hijo; oí de tus maestras estas palabras: “Al Templo parecen faltarle los querubines de la Gloria; desde que la voz de María ya no resuena entre estas paredes.”

María se ruboriza y sonríe…

María revela:

“PORQUE PARA DIOS, NADA ES IMPOSIBLE.”

Esto me dijo el Ángel al referirse al sexto mes de embarazo de mi prima, que había concebido un hijo en su avanzada edad.

Yo solamente comuniqué a José, la necesidad de ir a atender a Isabel en el tiempo que faltaba para el parto y después durante el puerperio.

“Partió apresuradamente…” dice el Evangelio.

Y lo hice porque quería ayudar materialmente a Isabel, mujer valerosa de fe firme y entrega confiada en la Voluntad de Dios; a la que con su don quitó la humillación de la esterilidad; pero a la que al quedar encinta en edad no apropiada, tenía un gran sufrimiento físico.

Dios provee aun en las cosas más pequeñas a quién en ÉL espera.

El don de Dios nos debe hacer siempre mejores y yo no podía ser egoísta. Hice a un lado mis propias labores y me fui a hacer las de Isabel. No me dio miedo no tener tiempo después para preparar la llegada de Jesús.

Sabía que Dios es el Dueño del tiempo y que la caridad nunca retrasa; así como también sabía del grave daño que el egoísmo causa a nuestra alma.

Con grande amor y alegría, acudí presurosa a la casa de mi prima. Dios santificó mi intención y pre santificó al Bautista, pues al saludarnos, al mismo tiempo que se quitaron los sufrimientos físicos a Isabel, quedó llena del Espíritu Santo…

Y los movimientos del bebé, fueron el primer discurso del Precursor, ya que hizo comprender a su santa madre, el Misterio que se encerraba en mí.Dios le descubrió nuestro secreto. Y yo di al Señor la Alabanza que era justo darle, porque no podía negar la Gracia que me había sido concedida: ser la Madre de su Verbo.

Los meses fueron transcurriendo y conversábamos mientras tejíamos.

¡Cuánta paz había en aquella casa!

Si no hubiera venido a mi mente el recuerdo de José y el pensamiento de que mi Niño era el Redentor del Mundo, hubiera sido feliz.

Pero la sombra de la Cruz y el eco fúnebre de las voces de los profetas, me perseguían a través de los siglos y eran un martirio que no se apartaba de mí.

Mi nombre: MARÍA.  (Estrella, pero también Amargura)

Y la amargura se mezclaba en mi corazón, con las dulzuras que Dios vertía en él.

Y fue siempre en aumento hasta la muerte de mi Hijo.

UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 2


Dice Jesús:

Dios Uno y Trino lo sabe todo. Para Él no existe nada que le sea desconocido. La razón por la que perpetuó la raza del linaje humano, aun cuando en la primera prueba se hizo digna de perecer; la razón del Perdón que habéis alcanzado; es porque Él quería tener el consuelo y la alegría de tener a María para que lo amase.

¡Oh! Poseerla a Ella. ¡Vale la pena que el hombre fuese creado, dejar que viviese y decretar su perdón; tan solo para tener a la Virgen Hermosa, a la Virgen santa, a la Virgen Inmaculada, a la Virgen siempre amorosa, a la Hija Amada, a la Madre Purísima, a la Esposa Amante!

Dios quiso poner en el Universo que había creado de la nada, un rey que por naturaleza de la materia, estuviese sobre todas las creaturas hechas como él.

Un rey que por naturaleza del espíritu, fuese poco menos que divino unido por la Gracia, como lo fue al principio de sus inocentes días.

Pero la Mente Suprema que conoce todos los sucesos, sabía que el heredero del Padre cometería contra sí mismo el delito de matarse para la Gracia y el latrocinio de privarse del Cielo.

Judas pregunta:

–      ¿Por qué entonces lo creó?

Jesús contesta:

–      ¿Habríais preferido no existir?

¿Acaso no vale la pena haber vivido aun en medio de esta pobre y desnuda vida que habéis hecho más dura con vuestra maldad, para conocer y admirar la infinita Belleza que la mano de Dios sembró en el Universo?

El cielo y los astros; la tierra  y todas las especies animales y vegetales, el mar y cuanto contiene es para vosotros. Dios los creó para que los gozáceis. Merece la pena vivir, para ver la magnífica obra de Dios y comprender su poder que os la da.

La eterna Bondad de Dios previó los medios para borrar la Culpa antes de crear al hombre. Y la Virgen fue creada en el pensamiento sublime de Dios.

Todas las cosas fueron creadas por Mí, Hijo Predilecto del Padre. Yo debía ser Hombre además de Dios. Hombre para salvar al hombre. Hombre para sublimarlo y llevarlo al Cielo, muchos siglos antes de la hora.

Porque el hombre en quién habita el espíritu, es la obra maestra de Dios y para ella fue hecho el Cielo.

Para ser Hombre tenía necesidad de una Madre. Para ser Dios, tengo necesidad de que el Padre sea Dios. Entonces Dios se creó la Esposa:  Estrella de Perfección.

Al hombre y a la mujer que Satanás corrompió, Dios quiso oponer un Hombre nacido de una Mujer a la que Dios Mismo había sublimado hasta el punto de que pudiese concebir sin conocer mortal alguno.

Flor que engendra una Flor sin necesidad de simiente, sino por el contacto de un solo beso del Sol en el cáliz inviolable del Lirio-María.

¡La Venganza de Dios!

Ruge Satanás mientras Ella nace. ¡Esta pequeñita te ha vencido!

Antes de que fueses el Rebelde, el Tortuoso, el Corruptor; eras ya el Vencido y Ella, tu Vencedora. Miles de ejércitos nada pueden contra tu poder y sin embargo estás vencido.

Su nombre, su mirada, su pureza; son fulgores y lanzas que te traspasan y te encierran en tu cueva del Infierno, ¡Oh, Maldito! Qué quitaste a Dios la alegría de ser padre de TODOS los hombres que creó…

Jesús continúa el relato de sus abuelos…

Joaquín y Anna, junto con Zacarías e Isabel se dirigen hacia el Templo para la ceremonia de la Purificación. Anna lleva en los brazos a la niña María, envuelta en una manta de lana ligera y suave.

Isabel dice:

–           Me recuerdas el día que te casaste. Era yo una jovencilla entonces y te veías muy bella y muy felíz.

Anna contesta:

–           Ahora lo soy más.  Me puse el mismo vestido para este acto. Siempre lo guardé para estos momentos… y ya había perdido las esperanzas de ponérmelo para venir aquí.

–           El Señor te ama mucho… –dice Isabel con un gran suspiro.

–           Por esto le entrego lo que más amo: esta florecita mía.

–           ¿Cómo vas a hacer para arrancártela del corazón, cuando llegue la hora?

–           Recordando que no la tenía y que Dios me la regaló. Seré entonces más feliz que ahora.Cuando esté en el Templo me diré a mí misma: ‘Ora cerca del Tabernáculo. Ora al Dios de Israel y pide también por su mamá.’ Y me sentiré tranquila.

Y todavía  tendré más gozo cuando diga: “Es toda suya. Cuando estos dos viejos felices que la consiguieron no vivan ya, el Eterno será para ella su Padre.” Créeme estoy convencida de que esta pequeñita no es nuestra.

No podía hacer otra cosa… Él me la puso en mi seno; regalo divino para enjugar mi llanto y consolar nuestras  esperanzas y plegarias.

Por esto es suya y nosotros sólo somos sus felices guardianes… ¡Y por esto sea bendito!

Cuando entran en el Templo, Zacarías se separa del grupo y se va a los recintos de los sacerdotes. Desaparece detrás de un arco que conduce a un enorme patio rodeado de pórticos muy bien labrados, de mármol, bronce y oro.

Los demás se van a través de diversas terrazas, hasta la Puerta de Nicanor. Cuando llegan, ya los están esperando Zacarías, una virgen del Templo y otro sacerdote.Entregan las ofrendas: tortas de harina, dos palomos en su jaula de mimbre y grandes monedas de plata.

Anna da a Isabel a la niña, mientras Joaquín entra llevando consigo a un hermoso cordero que bala mientras es entregado para que lo degüellen.

Anna es rociada con el agua lustral y luego es llamada para que se acerque a la ara del sacrificio.

Después del sacrificio, Anna está ya purificada.

Zacarías dice algo a su colega y éste sonriente, asiente con un gesto. Luego se acerca al grupo y se congratula con los padres por su alegría y por su fidelidad a las promesas.

Toma el segundo cordero, la harina y las tortas… Y llama a la mujer que los acompañó…

Luego se acerca al grupo y dice:

–    ¿Esta es la hija consagrada al Señor? La bendición de Él esté con Ella y con vosotros. Esta mujer es Anna de Fanuel, de la tribu de Aser, será una de sus maestras.

Y volviéndose a ella, agrega:

–      Se ofrece esta pequeñita al Templo, como hostia de alabanza. Tú serás su maestra y bajo tu cuidado santo crecerá.  Ana de Fanuel, acaricia a la bebita y Anna dice:

–     Quisiera presentar mi ofrenda e ir a donde ví la Luz el año pasado.

Van hasta el lugar donde oran las mujeres y que está más cercano al Santo de los santos.

Por la puerta abierta, miran al interior semioscuro, del que salen dulces cánticos y brillan lámparas que esparcen su luz sobre todos los lirios, flores y niñas.

María se ha quedado como extasiada y aunque es una bebé, mira y sonríe al oir el canto.

Anna la besa y dice:

–     Dentro de tres años, también estarás aquí Lirio mío.

Anna de Fanuel dice:

–     Parece como si comprendiese. ¡Es una niña muy hermosa! La amaré como si hubiese salido de mi vientre. Te lo prometo Anna. Todos los años que Dios me lo permita.

Zacarías dice:

–     Lo harás mujer. La recibirás entre las niñas consagradas. Yo también estaré aquí. Quiero estar ese día para decirle que ruegue por nosotros desde el primer momento…

Y mira a Isabel que comprende y suspira… Pues tienen el mismo problema de infertilidad.  Tres años después…

La niña María camina en medio de sus padres, que se esfuerzan en sonreir y ocultar sus lágrimas.

Caminan muy despacio, como si quisieran que el Templo estuviese mucho más lejos todavía.

Cuando se encuentran con Isabel y Zacarías…

El sacerdote saluda:

–     A los justos la paz del Señor.

Joaquín dice con voz temblorosa:

–     Sí. Obténnos paz, porque nuestras entrañas tiemblan al hacer la ofrenda; como las de nuestro padre Abraham mientras subía al monte con Isaac.–     Tened valor. Anna la profetisa cuidará de esta flor de David y Aarón. En estos días, es el único lirio que David tenga de su estirpe santa en el Templo y se le cuidará como perla de reyes.

Aun cuando el tiempo ya se acerca y las madres deberían consagrar a sus hijas, porque de una virgen de la estirpe nacerá el Mesías; por un debilitamiento de la fe hay muy pocas vírgenes y de la estirpe real, ninguna.

Es verdad que aun faltan seis lustros… Pero esperemos que María sea la primera de muchas de la estirpe de David, ante el Velo sagrado.

Luego Zacarías los conduce hasta la terraza grande, a los pies del ancho cubo de mármol, coronado con oro.

Cada cúpula, como una media naranja al revés, brilla con la luz del sol que ya está en su zenit. Un sonido de trompetas de plata anuncia al pomposo cortejo que con nubes de incienso, rodean la presencia del Sumo Sacerdote.

Las enormes puertas de bronce y oro se abren y un anciano de aspecto muy majestuoso, con sus riquísimas vestiduras que resplandecen el oro a la luz del sol y que lo hacen más imponente todavía, avanza  hasta el borde de la grandiosa escalinata.

El Sumo Sacerdote mira a la pequeña María y sonríe. Levanta los brazos en forma de plegaria y todos inclinan la cabeza.

Luego hace una señal, llamando a la niña…

María se separa de sus padres y empieza a subir lenta y majestuosamente. Parece como si fuera extasiada, pues lleva en su rostro una sonrisa luminosa…

Cuando llega hasta el Sumo Sacerdote, se arrodilla y éste le pone las manos sobre la cabeza.

La víctima es aceptada.

María se levanta y el Sacerdote le pone la mano derecha sobre su espalda, para conducirla a la puerta donde la esperan un grupo de niñas y sus maestras…

Antes de hacerla entrar le pregunta:

–           María de la estirpe de David, ¿Conoces tu promesa?

Una argentina voz infantil resuena firme:

–           Sí. Dirigir a Dios mi corazón desde el amanecer y estar atenta a lo que quiera el Señor. Orando continuamente ante el Altísimo.–           Entra, pues. Camina en mi presencia y sé perfecta.

Y María entra. La penumbra la absorbe en medio del grupo de las vírgenes, seguida por los levitas.

El Sumo Sacerdote vuelve a entrar seguido de todo su séquito sacerdotal y las puertas se cierran.

En medio de los sonoros ruidos de los goznes, se escucha el sollozo de dos ancianos en un solo grito:

–           ¡María! ¡Hija!

Luego, haciendo fuerza a su corazón desgarrado:

–           Demos gloria la Señor que la recibe en su casa y la conduce por su camino.

Nueve años después…

María está en su estancia, bordando una vestidura sacerdotal y orando…

Llega Anna de Fanuel:

–           María, ¿Nunca te cansas de orar?

–           La oración sería suficiente. Pero yo hablo con Dios. Lo siento dentro de mí. Dentro de la doble cortina está el Santo de los santos.  Y nadie fuera del Sumo Sacerdote, puede entrar al Propiciatorio, donde descansa la Gloria del Señor.

La ley secular de Israel exige de cada joven que sea una esposa y una madre. Pero yo he consagrado a Dios mi virginidad, porque quiero ser sólo para Él. Soy virgen y siempre lo seré…

–           No puedes actuar sobre la Ley.

–            Desde que mis padres murieron, lo único que tengo y que quiero, es a Dios.

Cuando pienso en ellos, pienso que también están esperando junto con los Patriarcas y trato de apresurar con mi sacrificio, la llegada del Mesías, para que les abra las Puertas del Cielo.

La maternidad es una fuerza muy poderosa en mi corazón. Pero por eso mismo la he entregado y deseo que mi amor, encuentre un eco en el Señor.

Cuando llegue la hora, diré a mi esposo mi secreto… Y él lo aceptará…–       Pero María, ¿Qué palabras le dirás para persuadirlo? En cambio del amor de un hombre, tendrás en contra la Ley y la vida.

–       Tendré conmigo a Dios… Dios iluminará el corazón de mi esposo… Al leer a Daniel, comprendí el sentido de las palabras arcanas.

Las setenta semanas serán acortadas por las oraciones de los justos… La hora que oirá llorar al nacido de una Virgen está muy cerca. Yo he pedido a Dios que me diga ¿Dónde está la mujer que dará a luz al Hijo de Dios y al Mesías de su pueblo?

Descalza caminaría por la tierra y nada me impediría llegar hasta Ella para decirle: ‘Tómame como tu esclava y permíteme vivir bajo tu techo. Cuidaré tus ganados; daré vueltas a la piedra de tu molino, ponme donde quieras, haré lo que quieras, pero acógeme.

Lavaré los pañales de tu Hijo y seré tu sierva y la de Él… Pero permíteme escuchar su Voz.  ¡Oh! La Voz del Mesías Niño y el eco de su risa…

–      ¡Vaya que estás enamorada del Mesías! Pero yo he venido a otra cosa… María, el Sumo Sacerdote te llama…

–      ¡Oh! Voy inmediatamente…

Atraviesan varios pórticos y patios y llegan hasta un suntuoso salón donde la esperan.

María hace una profunda inclinación en la entrada…

El sumo sacerdote le dice:

–       Adelante María. No tengas miedo.

María avanza lentamente y con una majestad innata.

El Pontífice la mira atentamente y dice a Zacarías:

–      ¡Cómo se reconoce en ella la estirpe de David!

Se vuelve hacia Ella y añade:

–      Hija, conozco tu carácter y tu bondad. Sé que la Voz de Dios murmura en tu corazón las más dulces palabras. Sé que eres la Flor del Templo de Dios y que un tercer querubín está ante el Tabernáculo, desde que estás aquí.

Quisiera que tu perfume continuase subiendo con el incienso de cada día; pero la Ley dice otra cosa.

Ya no eres una niña, te has convertido en una mujer. Y toda mujer israelita debe casarse, para poder presentar su hijo varón al Señor. Tendrás que seguir la prescripción de la Ley. No tengas miedo. No te sonrojes. No olvido tu realeza.

La Ley te protege, pues prescribe que el varón tome por esposa a una de su estirpe. Pero aunque no lo prescribiese, yo lo haría; para no corromper tu sangre real.

¿Conoces a alguien de tu estirpe María, que pueda ser tu esposo?

María levanta su rostro completamente ruborizado y dice:

–      A nadie.

Zacarías interviene:

–      No puede conocer a nadie, porque entró cuando era muy pequeña. Y la estirpe de David se encuentra muy mal y dispersa, para poder formar de nuevo la palma real.

–      Entonces que Dios escoja.

Las lágrimas que habían sido contenidas, brotan y bañan sus mejillas.   

María manda una mirada suplicante a su maestra.

Anna de Fanuel dice:

–     María se ha prometido al Señor, para gloria de Él y salvación de Israel. No era más que una niñita desde que ya había hecho esta promesa…

El Pontífice pregunta:

–      Y ¿Por esto lloras? O porque no quieres obedecer la Ley.

María contesta:

–     Por esto… no por otra cosa. Yo te obedezco sacerdote de Dios. Pero dime qué debo hacer. Ya no tengo padre, ni madre. Tú eres mi guía.

–     Dios te dará el esposo. Y será un santo porque pones tu confianza en Dios. A él le dirás la promesa que hiciste.

–    ¿Y la aceptará?

–     Así lo espero.  Ruega hija, para que él pueda comprender tu corazón. Vete ahora, qué Dios siempre te acompañe.

María se retira con Anna y Zacarías se queda con el Sumo Sacerdote.

Un mes después…

En un rico salón del Templo, están reunidos muchos hombres elegantemente engalanados, de diversas edades, apariencias y variadas clases sociales.En el ángulo más alejado, está José. Tiene treinta años, cabellos y barba castaños, muy bien arreglados y unos bellos ojos oscuros, amables y alegres como ahora, cuando sonríe al hombre que está junto a él, platicando animadamente.

Entra un grupo de jóvenes levitas y se coloca entre la puerta y una mesa larga que está junto a la pared.

La curiosidad aumenta, cuando una mano separa la cortina y entra un levita que trae en sus manos un manojo de ramas secas, en las que sobresale una que tiene una flor.

El levita las deposita con cuidado sobre la mesa.

Un murmullo recorre  la sala. Todos alargan sus cuellos y tratan de mirar.

José ni siquiera se mueve y cuando su interlocutor le dice algo, hace una señal; como si dijese: “No. Eso es imposible…”

Y luego se oye el sonido de las trompetas de plata.

Rodeado de otros ancianos, entra el Sumo Pontífice y todos se inclinan profundamente.

Se dirige hacia la mesa y luego dice:

–           Oídme vosotros de la estirpe de David. Os habéis reunido por orden mía. El Señor ha hablado, ¡Sea Bendito! Un rayo de su gloria ha descendido y como sol de primavera, ha dado vida a un ramo seco, que ha florecido milagrosamente, en el último día de las Encenias.

Mientras que todavía no se disuelve la nieve, Dios ha hablado, haciéndose tutor y padre de la virgen de David. Doncella santa, gloria del Templo y de su estirpe; dando a conocer el nombre del esposo que el Eterno quiere darle.

Este debe ser un hombre muy justo para que el Señor lo haya elegido para cuidar de su Virgen a quién Él ama tanto y esto hace que desaparezca toda preocupación sobre su destino.

Al que Dios señaló, confiamos completamente a la Virgen, sobre la que está la bendición de Dios y nuestra.

El nombre del esposo es José de Jacob betlemita; de la tribu de David; carpintero en Nazareth de Galilea.

José, ven acá. El Sumo sacerdote te lo ordena.

Hay un gran ruido, cabezas que se vuelven, caras llenas de desilusión o de alivio…

José se ha ruborizado y avanza todo turbado.Saluda reverente al Pontífice y éste dice:

–    Acercaos todos y ved el nombre escrito sobre la rama. Tome cada uno la suya, para que esté seguro de que no hay engaño.

Todos obedecen, miran la rama que sostiene el Sumo Sacerdote y cada quien toma la suya propia.

Todos miran a José y el hombre con el que estaba platicando, le dice:

–    Te lo dije José. ¡Quien menos se siente seguro, es quién vence la partida!

El Pontífice entrega a José su rama florecida y poniéndole la mano sobre la espalda le dice:

–     No es rica y lo sabes, la esposa que Dios te entrega.

Pero tiene toda clase de virtudes. Procura hacerte siempre más digno de Ella. No hay flor en Israel, más pura y bella que tu esposa.

Salid todos ahora. Quédate José.

Y tú Zacarías pariente de Ella, tráela.

Cuando se quedan a solas…El Sumo Sacerdote le dice:

–     María tiene que decirte su promesa. Ayuda a su timidez. Sé bueno con Ella que es tan buena.

José responde cortés:

–     Pondré lo que soy a su servicio y nada me pesará si se trata de Ella. Puedes estar seguro.

María entra con Zacarías y Anna de Fanuel.

El Pontífice la llama:

–     Ven María. Mira al esposo que Dios te destina. Es José de Nazareth. Volverás a tu ciudad. Ahora os dejo.

El Señor os guarde y os bendiga; os muestre su Rostro y tenga misericordia de vosotros siempre. Vuelva su Rostro a vosotros y os conceda la paz.

Zacarías sale con el Pontífice. Anna se congratula con José y también sale.

Los dos prometidos quedan uno frente al otro.

María está totalmente ruborizada y con la cabeza inclinada.

José igual; pero se sobrepone y finalmente encuentra las palabras.

Con una gran sonrisa le dice:

–    Te saludo María. Te conocí cuando eras una niña pequeñita… Fui amigo de tu padre y tengo un sobrino de mi hermano Alfeo a quién amaba tu madre… su pequeño amiguito que ahora tiene dieciocho años.

Tú no nos conoces porque te entregaron al Templo muy pequeña, pero en Nazareth todos te quieren mucho y recuerdan que tu nacimiento fue un milagro del Señor, que hizo florecer a una flor estéril…Yo recuerdo la tarde en que naciste, porque hubo un gran aguacero que salvó la campiña y un arcoíris tan bello y magnífico, como no ha vuelto a haber…

Alegraste a tu padre, porque eras la flor que había venido del Cielo y murió hablando de su María, tan hermosa, tan buena y tan llena de sabiduría… Porque desde muy pequeña estabas llena de gracia.

Tu madre, con sus canciones llenaba toda tu casa y parecía una alondra en primavera cuando te llevaba en su vientre y después cuando te arrullaba en sus brazos.

Yo tenía dieciocho años y te hice la cuna. Tenía rosas grabadas, porque tu madre así la quiso. Tal vez todavía esté en tu casa. Eran mis primeros trabajos…

¡Quién me hubiera dicho que ibas a ser mi esposa!.. Enterré a tu padre y le lloré con corazón sincero, porque fue un buen maestro en mi vida…

María ha ido levantando poco a poco el rostro y cobrando confianza al oír que José le habla de este modo.

Y cuando oye lo de la cuna, una leve sonrisa se dibuja en sus labios.

Y cuando José le dice lo de su padre, le extiende la mano y dice con gran timidez:

–     Gracias.

José toma entre sus fuertes manos de carpintero, la pequeña y delicada y la acaricia con afecto.

Al ver que María no dice nada más, él continúa:

–     En tu casa  falta la parte que fue derribada por orden consular, para hacer del sendero una vía por la que pasasen los carros de Roma.

Y el campo que te quedó, está un poco descuidado, porque hace tres años que ya no hay nadie que los cuide. Pero si tú me lo permites, yo me haré cargo de ellos….

–     Muchas gracias, José. Pero tú tienes tus trabajos…

–     Trabajaré en tu huerto en las primeras horas del día y para la primavera espero que todo esté en orden, para que estés contenta. Mira, -le entrega la rama florecida- Esta rama de almendro, es del árbol que está frente a tu casa.Jamás esperé ser yo el elegido, porque soy nazareo, (consagrado a Dios)  Y sólo vine por obedecer las órdenes del sacerdote… Yo no pensaba casarme.

Ahora te digo que ésta es una flor de tu jardín. Tenlo, María. Con él te entrego mi corazón, que cómo este almendro ahora ha florecido para el Señor y para ti, esposa mía.

María toma el ramo. Está conmovida. Mira a José con más seguridad y su mirada se volvió radiante cuando lo escuchó decir: ‘Soy nazareo’

Toma valor y dice:

–     También yo soy toda de Dios, José. No sé si el sumo Sacerdote te lo haya dicho…

–     Sólo me dijo que eres buena y pura. Y que tienes que decirme una promesa tuya y que fuese bueno contigo. Habla María. Tu José quiere hacerte feliz en todo lo que desees.

No te amo con la carne, te amo con mi espíritu, santa doncella que Dios me entrega. Ve en mí a un padre y aun hermano, además de esposo. Y como a padre confíate y como a hermano, tenme confianza. –     Desde mi niñez me consagré al Señor. Sé que esto no se hace en Israel; pero oía en mi corazón una voz que me pedía mi virginidad como sacrificio de amor, para que venga el Mesías. ¡Hace tanto tiempo que Israel lo espera!… ¡Y por esto no es mucho renunciar a la alegría de ser madre!

José la mira detenidamente, como si quisiera leer en su corazón…

Después le toma las dos manitas que sostienen la rama de almendro y dice:

–     Y yo uniré mi sacrificio al tuyo y amaremos mucho al Eterno con nuestra castidad, para que Él envíe lo más pronto posible a la tierra al Salvador y nos permita ver su Luz resplandecer en el mundo.

María, vamos a tu casa y juremos amarnos como los ángeles lo hacen entre sí. ¿Cuándo debo venir por ti?

–     Cuando quieras José.

–     Entonces vendré en cuanto termine de arreglar tu casa, para recibirte. Ven María. Vamos a decirle al Altísimo nuestra promesa y cómo lo Bendecimos.

María se deja conducir dócilmente y los dos van a orar.

Dos meses después, se celebra el contrato de las bodas y el Pontífice sella el compromiso.

Los nuevos comprometidos esposos salen del Templo y José lleva a María a su casa de Nazareth.  Sin levantar el sello de Dios; él, el casto; llevó su castidad hasta el heroísmo angélico, para custodiar el Arca Viva de Dios que ha recibido en tutela y que tendrá que devolver a Dios, pura como la recibió.

Cuando llegan a Nazareth…

Van en un carruaje, acompañados por toda la familia de José y el sacerdote Zacarías con su familia.

José señala con la fusta la casita que está en la falda de la colina y que tiene un extenso huerto y un pequeño olivar.

Y dice:

–      Allá está tu casa, María.

Y cuando llegan al dintel, el carruaje se detiene y toda la comitiva de la familia de José les dan la bienvenida.

Ya tienen todo preparado para finalizar las bodas.María se quita el velo y el manto y José le muestra los arreglos que hizo a la casa, el huerto y el jardín.

Y dice:

–     No hay manantial… Pero espero traer el agua para acá. Trabajaré en las tardes de verano, cuando venga a verte…

Alfeo pregunta muy extrañado:

–    Pero ¡Cómo hermano!…  ¿No vais a casaros ahora?

José responde:

–    No. María quiere hilar telas, lo único que falta a todo el ajuar. Yo la apoyo. Es todavía muy joven y no importa si esperamos uno o dos años; mientras tanto Ella se acostumbra al hogar…

–    ¡Claro! Siempre has sido un poco diferente a los demás y sigues siéndolo. Primero estabas decidido a no casarte y ahora…

No sé quién no tendría prisa por tener a una mujer en la flor de la primavera como lo está María y tú pones de por medio…

José sonríe y dice con elegancia:

–     Alegría largamente esperada; alegría mucho mejor gozada…

Su hermano se encoge de hombros y pregunta:

–    ¿Y entonces cuando pensáis celebrar las bodas?–    Cuando María tenga dieciséis años. Después de la Fiesta de los Tabernáculos. Las tardes de invierno serán agradabilísimas para los nuevos esposos…

Y nuevamente sonríe mirando a María. Es una sonrisa delicada y de inteligencia mutua.

Luego continúa:

–    En este cuarto grande que da al monte si te parece, aquí pondré mi taller cuando venga. Es junto a la casa, pero no dentro de ella.

Así no molestaré a nadie con mis ruidos. Pero María, si piensas de otro modo…

–    No José. Está muy bien así.

Vuelven a entrar en la casa y prenden  las lámparas.

José dice a todos sus parientes:

–    María está cansada. Vámonos todos y dejémosla descansar.

Todos se despiden y José al último, después de hablar con Zacarías.

Dice a María:

–    Tu primo te deja a Isabel por un tiempo. ¿Quieres? De mi parte sí. Para que te ayude a convertirte en una perfecta mujer de hogar.

Vendré por las tardes a acomodarte y a todo lo que tú necesites. Ella te podrá ayudar a comprar lana y todo lo que te haga falta. Yo pagaré todos los gastos. Acuérdate que prometiste recurrir a mí para cualquier cosa.

Adiós María. Duerme la primera noche en tu casa como dueña y señora. Y que el ángel del Señor te guarde. Que el Señor esté siempre contigo. Hasta pronto…

–     Hasta pronto José. Qué también tú estés bajo las alas del Ángel de Dios. En lo que pueda te pagaré tu amor con el mío.

Y José se despide de los primos y se va, conversando alegremente con los suyos…

 

UN PLAN DIVINO Y PERFECTO 1


Salen de Betania a la primera sonrisa de la aurora.

Jesús se dirige a Belén con su Madre, con María de Alfeo y con María Salomé. Les siguen los discípulos.

Marziam encuentra por todas partes motivos para alegrarse: las mariposas que despiertan, los pajaritos que cantan o caminan por el sendero, las flores que resplandecen con las perlas del rocío, la aparición de un rebaño en que hay muchos corderitos que balan.

Pasado el río que está al sur de Betania, que se deshace en espumas, la comitiva se dirige a Belén en medio de dos series de colinas verdes con sus olivares y viñedos, con campos en los que apenas se ven las mieses doradas.

El valle es fresco y el camino bastante bueno.

Simón de Jonás se adelanta, llega al frente grupo y pregunta:

–    ¿De acá se puede ir a Belén? Juan dice que la otra vez fuisteis por otro camino.

Jesús responde:

–   Es verdad. Pero es porque veníamos de Jerusalén. Por acá es más breve. Nos separaremos como habéis decidido, en la tumba de Raquel, que las mujeres quieren ver. Luego nos reuniremos en Betsur donde mi Madre quiere detenerse.

–   Así es… Pero sería muy hermoso que estuviésemos todos… Tu Madre especialmente… Porque finalmente Ella es la Reina de Belén y de la gruta. Y Ella sabe todo muy bien… Si lo oyese de sus labios… sería diferente… Eso es todo.Jesús sonríe al mirar a Simón, que ha insinuado dulcemente su deseo.

Marziam pregunta:

–     ¿Cuál gruta, padre?

Pedro contesta:

–       La gruta en donde nació Jesús.

El niño exclama alborozado:

–       ¡Oh! ¡Qué bien! ¡También yo voy!…

María de Alfeo y Salomé exclaman:

–    ¡Sería muy hermoso en realidad!

–    ¡Oh, sería maravilloso!

María coincide:

–       ¡Muy hermoso! … Sería regresar al pasado… Cuando el mundo te ignoraba, es verdad, pero que no te odiaba todavía… Sería encontrar otra vez el amor de los sencillos que no supieron dudar y amaron con humildad y Fe… Para mí sería lo mismo que quitar este peso de amargura que me taladra el corazón desde que sé que te odian…

Y ponerlo allí, en el lugar en donde naciste… Aun debe quedar ahí la dulzura de tu mirada, de tu respiración, de tu sonrisa vaga, allí… Y me acariciarían el alma que está tan amargada…

María llora quedito, con recuerdos y con tristeza.

Jesús confirma:

–         Si es así iremos, Mamá. Hoy tú eres la Maestra y Yo el niño que aprende.

–         Oh, ¡Hijo! ¡No! Tú siempre eres el Maestro…

–          No, Mamá. Simón de Jonás dijo bien. En la tierra de Belén tú eres la Reina. Es tu primer castillo. María, de la descendencia de David: Guía a este pequeño pueblo a su morada.

Iscariote hace intento de hablar, pero se calla.

Jesús que lo ve y comprende, dice:

–         Si alguien por cansancio o por otra razón no quiere venir, que prosiga hasta Betsur.

Judas piensa y prefiere callarse. No tiene ganas de regresar a ver una cueva llena de estiércol. Pero tampoco desea provocar una disputa.

Y como nadie dice nada, todos prosiguen por el camino del valle que lleva de Jerusalén  a Belén.

Cuando el sol alcanza su cenit, se detienen a la sombra de una arboleda para comer y descansar.

Inmediatamente todos rodean a Jesús y a María y les piden que les relaten la historia de la Encarnación…

Dispuesto a complacer el ansia de sus oyentes,

Dice Jesús:

–      Faltaban tres dias para que finalizara la Fiesta de los Tabernáculos y fuera de los muros de Jerusalén, sobre las colinas y entre los olivos estaban asentadas como siempre, las tiendas de los galileos.

Y una fuerte voz masculina dice:

–     ¡Este mes de octubre es hermoso como pocos lo han sido!

Joaquín, un hombre con su cabeza completamente blanca y unos bondadosos ojos azules como turquesas, asiente con gravedad y agrega :

–     Así es. Parece como si la Naturaleza estuviera dando un anuncio celestial.

De una de las fogatas, regresa Anna…

Es una mujer alta y majestuosa, de cabellos plateados, que tiene alrededor de sesenta años. Sus facciones son armoniosas y sus ojos negros y refulgentes, son muy parecidos a los del Bautista…

Cuando llega junto a Joaquín lo saluda amorosa:

–    Perdona que te haya hecho esperar, Joaquín. Me entretuve con una pobre mujer que tiene seis hijos varones. ¡Figúrate! Y dentro de poco tendrá otro más… – un largo suspiro es el único gesto de su aflicción interior.

También Joaquín suspira…

Trata de consolarla, le pone la mano sobre sus cabellos encanecidos y le dice:

–      Hay que esperar todavía. Dios todo lo puede… Mientras uno viva, el milagro puede suceder; sobre todo cuando se le ama y se nos ama.

Joaquín ha recalcado las últimas palabras.

Anna guarda silencio desconsolada. Y las lágrimas descienden silenciosas a lo largo de sus marfileñas mejillas.

y Joaquín le dice con ternura:

–      ¡No llores Anna! Somos igualmente felices. Al menos yo lo soy, porque te tengo a tì…Anna protesta:

–      También yo lo soy por ti; pero no te he dado ni un hijo… Pienso en qué habré desagradado al Señor, porque me ha secado las entrañas…

–      ¡Oh, mujer! ¿En qué cosa puedes haberlo desagradado, tú que eres tan buena! Vamos a seguir suplicándole al Señor… Puede que te suceda lo que sucedió a Sara… Cómo a Anna, la mujer de Elcana.

Joaquín es un hombre un poco más bajo que su mujer y ve las lágrimas que siguen rodando por las mejillas de su esposa.

Se las enjuga con una caricia llena de ternura y continúa:

–       Sí… Todavía puede suceder así. Por mucho tiempo, Elcana y Anna esperaron y pensaron que Dios ya no los amaba, porque eran estériles. Pero ya ves. En los Cielos de Dios, se preparaba un hijo santo…  Sonríe esposa mía.

Tu llanto me causa más dolor que el que no tengamos hijos… Llevaremos al pequeño Alfeo y haremos que él pida…  Es un inocente de cinco años y Dios aceptará su plegaria junto con la nuestra y nos escuchará…

Anna concede:

–       De acuerdo. Prometeremos al Señor que si nos concede un hijo se lo consagraremos a Él… ¡Oh! Oír qué me llamen ¡Mamá!…Lo vale todo.

La noche está tapizada de estrellas y de antorchas que son cada vez más numerosas en la campiña.  Conforme los peregrinos cenan y se van a dormir, se van apagando poco a poco el murmullo de las conversaciones y algunas luces…

Al día siguiente, Anna arrulla en sus brazos a Alfeo, su pequeño amiguito de la tienda contigua.

Y dice a su esposo:

–      Anoche soñé que el año que viene, vendré a la Ciudad Santa por dos motivos especiales, en vez de por uno…  Uno será la ofrenda al Templo del ser que engendraré… ¡Oh, Joaquín!

Joaquín contesta:

–       Ten paciencia Anna. ¿No oíste algo más?…  ¿No te ha dicho el Señor algo en el corazón?

–       Nadamás…   Fue tan solo un sueño.

–       Mañana es el ultimo dia de Oracion. Se han presentado ya todas las ofrendas. Pero de nuevo las renovaremos y como mejor podamos…  Nos ganaremos a Dios con nuestro amor y fidelidad. Yo siempre pienso que te pasarà como a la mujer de Elcana…

–        Dios te oiga…  Si hubiere alguien que me dijese: “Vete en paz. El Dios de Israel te ha concedido la gracia que le has pedido.”

–        Si. La gracia viene…  Te lo dirà el ser que lata en tu seno, cuando lo sientas vivir. Y serà la voz de un inocente y por lo tanto, la Voz de Dios.

Los justos siempre son sabios, porque son amigos de Dios; viven en su compañía y por lo tanto El los instruye. El que es la Sabiduria infinita. Mis abuelos eran justos y por eso poseían la sabiduría.

Anna la hija de Aaron fue la mujer fuerte de la que habla nuestro abuelo en el libro de los Proverbios. Y Joaquin de la estirpe del rey David, no habia buscado ni la belleza, ni las riquezas, sino la virtud… Y Anna estaba llena de virtudes.

Era la esposa santa  cuyas caricias conservaban el fresco encanto de la primera noche nupcial y envolvían dulcemente su amor. Por esto en su mutua aflicción trataban siempre de consolarse.El Espiritu Santo iluminò estos ‘sueños’ con una promesa de gloria que ni siquiera imaginaban…

La primavera siguiente, los ramos de flores que han sido podados de los arboles del huerto; adornan la casa de una manera muy singular.

Anna está en el telar, tejiendo primores y cantando mientras lleva el compás con su pie… Canta y sonríe.

Con un ritmo alegre y contagioso:

“Gloria al Señor Omnipotente que ha amado a los hijos de David. ¡Gloria al Señor! Su gran bondad desde el cielo me ha visto, la vieja planta ha dado un ramo nuevo ¡Y soy feliz! La esperanza en la Fiesta de las Luces arrojò su semilla y la fragancia de Nisan la ve ahora germinar.

Mi cuerpo cual almendro en primavera, se siente tambien florecer. El siente por las noches que lleva consigo el fruto. En aquella rama hay una rosa. Hay una manzana dulcísima. Hay una estrella brillante. Un pequeñin inocente. Esta la alegria de la casa, del esposo y de la esposa.

Sea alabado mi Dios, mi Señor que tuvo piedad de mi. Su Luz me lo dijo: ‘Una estrella de ti vendrá.’ ¡Gloria! ¡Gloria! ¡El fruto de esta planta, tuyo serà! El Primero y el Ultimo que es santo y puro, cual don recibido del Señor, tuyo sera y por su medio sobre la tierra, vengan la alegria y la paz.

Vuela lanzadera. El hilo es para la tela del ser que nacerà. ¡Nace!…  A Dios llegue gozoso el canto de mi corazòn.

Es un cántico inspirado por el Espiritu Santo, que ha preparado la llegada al mundo de su Esposa Santisima…

La verdadera Arca Viviente de la Nueva Alianza…

Y cuando Anna va a repetir por cuarta vez su cantico, entra Joaquin y dice:

–    ¡Estas contenta Anna! Pareces un pajarillo que se alegra en la primavera. ¡Que clase de canto es ese? Nunca lo habia oído. ¿De donde lo sacaste?

Anna se pone de pie y se dirige hacia su esposo rebosante de alegría. Se ha rejuvenecido y luce mucho más bella.

Ella le contesta amorosísima:

–     De mi corazón, Joaquín.

Joaquín la mira con admiración y adoración mientras le dice:

–       No sabía que fueras poeta.

No parece que sean dos esposos ya muy entrados en la tercera edad. Pues tanto en sus actitudes como en su jovialidad, parecen muy jóvenes.

Joaquín continúa:

–      Desde el huerto te oí cantar y vine a ver. Desde hacía años no escuchaba tu voz de tórtola enamorada. ¿Quieres repetirme ese cántico?

–       Te lo cantaría aunque no me lo pidieses. Los hijos de Israel siempre han puesto en el canto los ímpetus más sinceros de sus esperanzas, de sus alegrías, de sus dolores.  Al canto he encomendado que me diga y que te comunique una gran alegría. Porque nos comunica a los dos algo tan grande, que todavía me parece que es un sueño…

Y empieza nuevamente a cantar…

Y al llegar a las palabras: “Hay una rosa en aquella rama, hay una manzana dulcísima, hay una estrella…” Su hermosa voz de contralto se hace trémula y luego se quiebra.

Con un sollozo de alegría mira a Joaquín y levantando los brazos dice:

–     ¡Soy madre, querido mío!

Joaquín está pasmado y automáticamente abre los brazos y luego los cierra sobre la esposa llena de alegría, que se ha estrechado contra su corazón. En un abrazo casto y lleno de ardiente ternura…

Y un dulce reproche se oye entre los cabellos plateados de Anna:

–     ¿Y por qué no me lo habías dicho?

Brota la dulce confesión:

–     Porque quería estar segura… Pues ya estoy vieja… ¡Soy una anciana y saber qué soy madre!… No podía creer que fuese cierto. Y no quería causarte una desilusión más amarga que todas las demás.

Desde fines de Diciembre, siento que algo se mueve en lo más profundo de mis entrañas y que producen como digo, una nueva rama. Y ahora en esa rama hay un fruto… ¿Comprendes?…

Esta tela que estoy tejiendo, es para el nuevo ser que vendrá…Joaquín pregunta asombrado:

–      ¿No es el hilo que compraste en Jerusalén, en Octubre?

–       ¡Sí! Lo torcí mientras esperaba… Porque el último día mientras oraba en el Templo, lo más cerca que se permite a una mujer acercarse a la Casa de Dios y ya era tarde.

En la sombra que bajaba hasta el Lugar Sagrado, mientras yo imploraba al Señor por su favor; ví que de una de las estrellas preciosas que están a los pies de los querubines, se desprendía una chispa de luz hermosísima, que atravesó el Velo sagrado…

Al mismo tiempo que parecía como si de la otra parte del velo sagrado, de la Gloria misma del Santo de los santos, saliese una llama de fuego dirigida hasta mí.

Y mientras cortaba el aire, cantó con Voz Celestial: “Hágase lo que has pedido…”

Y por esto canto: ‘Una estrella de Tí vendrá’…

–     ¿Qué hijo será el nuestro;  que se muestra como una estrella en el Templo y qué dice: “Yo estoy” en la Fiesta de las Luces?

Joaquín está boquiabierto y no sabe qué contestar.

Anna continúa:

–      ¿Acaso tuviste razón al compararme con Anna de Elcana?  ¡Y cómo llamaremos a nuestro hijo, qué dulce como el canto del arroyo, oigo que me habla en el seno; con su pequeño corazón que palpita como el de una tortolita?

Joaquín recupera la voz:

–       Si es varón lo llamaremos Samuel. Si es mujer, será Estrella. La palabra que ha formado tu canto, para darme esta alegría de que soy padre. Y también la forma que tomó para manifestarse, en medio de la sagrada sombra del Templo…

Anna murmura con una gran alegría:

–       ¡Estrella! Nuestra Estrella porque siento que será una niña. Me parece que caricias tan dulces, no pueden venir sino de una hija amadísima. Porque yo no soy la que la llevo. No me causa ninguna molestia. Es Ella la que me lleva por una senda verde y florida… 

Es como si los santos ángeles me sostuviesen y la tierra estuviese lejos de mí. Es un éxtasis continuo. Las mujeres siempre me han dicho que el perder la virginidad, concebir y el llevar un ser, es doloroso.

Pero yo no siento ningún dolor. Me siento fuerte, joven, lozana. Mucho más que cuando te entregué mi virginidad hace tantos años.

Hija de Dios más que de nosotros, porque nace de un tronco seco. A su madre no causa ninguna molestia; solamente me trae paz y bendición; los frutos de Dios, su verdadero Padre…–      Entonces la llamaremos María. Estrella de nuestro mar, perla, dicha. El nombre de la primera mujer grande de Israel. Pero ésta jamás será infiel al Señor y sólo para Él cantará, porque a Él se le consagra: una hostia desde antes de nacer.

–     Sí. A Él se le consagra. Sea varón o mujer. Después de que haya estado con nosotros tres años, lo entregaremos al Señor. Y también nosotros junto con Ella seremos hostias; para la Gloria de Dios.

Jesús añade:

–      La Sabiduría, después de haberlos iluminado con sueños, descendió… ‘Emanación de la Virtud de Dios. Emanación de la Gloria del Omnipotente’ y se convirtió en Palabra para la estéril.

Yo veía que se acercaba el tiempo para redimir. Yo nieto de Anna, casi cincuenta años después; mediante la palabra obraría milagros en las estériles, en las enfermas, en las poseídas, en las abandonadas…

En todas las miserias de la tierra.

Pero entretanto la alegría de tener una Madre, murmuró palabras arcanas en la sombra del Templo que encerraba las esperanzas de Israel. Del Templo cuya vida tenía las horas contadas…Porque el Nuevo y Verdadero Templo, que no encerraba más las esperanzas de un Pueblo; sino la certeza de un Paraíso, para los pueblos de Toda la Tierra; por los siglos de los siglos, hasta el Fin del Mundo, estaba por venir a la tierra.

Esta Palabra realiza el Milagro de hacer fecundo lo que no era; de darme una Madre que no solo fue lo óptimo, porque nació de dos santos. Qué no tuvo solo un alma buena, como muchos en la Tierra todavía la tienen.

Ni siquiera por haber hecho crecer esta bondad con el poder de su voluntad, ni porque al tener un cuerpo sin mancha; fue la única entre todas las creaturas, que tuvo un espíritu inmaculado.

Cuando Dios proyectó la belleza de esta alma, que sería su Sagrario Viviente y delicia de la Santísima Trinidad. Pensad en cuál sería la belleza con la que adornó a la que creó para ser el alma de la Madre de Dios…Todo el Cielo se alegró cuando el pétalo de rosa empírea, bajó a animar un cuerpo muy diferente de los demás…

Con un Fuego tan poderoso, que la Culpa no pudo contaminarla cuando se encerró en un seno santo.  La Tierra tenía ya su flor, pero no lo sabía.

La flor maravillosa que compendiaba todas las flores. La única y verdadera Flor en la que están todas las virtudes.

La Rosa de Dios estaba desconocida…La más bella de todas las flores, había empezado a florecer para Dios en el secreto del vientre materno; porque mi Madre amó desde que fue concebida.

Pero sólo cuando la vida para ser vino y el olor del mosto azucarado y fuerte, llena las eras y el olfato; perfuma todo en su entorno.

Ella sonrió primero a Dios y luego al mundo, diciendo con una sonrisa plena de inocencia:

Ved que la vid que dará el racimo que será exprimido en la prensa para ser medicina Eterna a vuestros males, ya está entre vosotros…Una calurosa tarde de verano, aunque el huerto está lleno de sombra; el aire quema, ahoga. Las cosechas de trigo ya han sido levantadas y la tierra está reseca por la falta de lluvia.

Joaquín está junto a una hilera de árboles y de olivos cargados de frutos, trabajando con un vigor juvenil junto con otros dos hombres, abriendo pequeñas zanjas en los bordes del campo, para llevar agua la tierra sedienta y a los  grandes sarmientos cargadísimos, donde las abejas rezumban alrededor de las doradas uvas.

Lentamente, Anna llega hasta la sombra del emparrado…

Está en la última etapa de su embarazo.

Joaquín la ve y se apresura a ir a su encuentro:

–     ¡Has venido hasta aquí!

Anna contesta casi sin aliento:

–     La casa está que arde como un horno.

–     Y te hace mal.

–     El único sufrimiento de estas horas antes de que dé a luz, es el sufrimiento de todos: de hombres y de bestias. No te expongas mucho al sol, Joaquín.

–      Desde hace tres días debió haber llovido y los campos se queman. Tenemos suerte de que el manantial esté cercano y hemos abierto zanjas para traer el precioso líquido.

–      Regresemos a casa. Tampoco aquí hay aire fresco y creo que estaremos mejor adentro…

–      ¿Sufres?

–       No. Siento esa gran paz que experimenté en el Templo, cuando se me concedió lo que pedía y que experimenté una vez más, cuando supe que iba a ser madre. Es como un éxtasis.

Un suave adormecimiento del cuerpo, mientras mi alma se alegra. Y no sé por qué, pero desde que tengo esta pacífica alegría, tengo el cántico de Tobías en mi corazón.

Libro de Tobías, cap. 13

No te rías de mí, pero cuando pienso que Dios reedificará en Jerusalén su Tabernáculo y será en lo que está por nacer… No en su Ciudad santa; sino en lo que va a nacer de mí.

Fue una profecía: “Resplandecerás con una Luz brillante. Todos los pueblos de la tierra se postrarán ante ti. Las naciones vendrán trayéndote dones. Adorarán en ti al Señor y tendrán como santa tu tierra; porque dentro de ti invocarán el Gran Nombre.

Serás feliz en tus hijos, porque todos serán benditos y se reunirán junto al Señor, ¡Bienaventurados todos los que te amen y gocen de tu paz!… Y la primera en gozar de Ella soy yo, su madre dichosa…

Anna cambia de color. Se pone colorada como una granada y luego palidece… Lágrimas suaves y dulces, corren por sus mejillas al decir estas palabras.

Luego sonríe llena de alegría y es conducida por un esposo pensativo y silencioso, hasta el umbral de la casa.

Se apresuran a entrar porque un viento fuerte, empuja las nubes a través del firmamento y la llanura se oscurece por un temporal que se acerca…

Un relámpago ha surcado el cielo y el rumor del primer trueno acompaña las primeras gotas que caen sobre la tierra reseca.

Anna se retira a su habitación y Joaquín recibe a los trabajadores que regresan corriendo.De repente se ha desatado una violentísima tempestad, con rayos y nubes preñadas de granizo. Los trabajadores temen por las uvas y las aceitunas.

Y Joaquín por su esposa, que está a punto de dar a luz…

Aunque sus parientas la asisten, él no sabe qué hacer.

Llega el aguacero torrencial, con mucho viento y rayos; pero el granizo se descarga en otras partes. Es verdaderamente una tromba, la que el cielo descarga.

Uno de los trabajadores observa:

–     Parece como si Satanás esté tan furioso, que haya salido del Infierno.

Y los demás comentan:

–      ¡Mira que negras nubes! Miren cómo huele a azufre y cómo se oyen como silbidos que parecen gritos de lamento; gritos que maldicen…–        Si es él; verdaderamente esta noche estará muerto de rabia.

Otro trabajador se ríe y dice:

–       Se le habrá escapado una gran presa o tal vez Miguel le ha arrojado nuevos rayos, que le han quebrado los cuernos y le han cortado la cola.

–       O tal vez un nuevo Fuego lo está haciendo arder de rabia.

Una mujer pasa corriendo con una jofaina y toallas calientes desde la cocina. Y grita:

–        ¡Joaquín! ¡Está por nacer! ¡Todo va bien!  -y desaparece rumbo a la habitación de Anna.

El temporal cesa igual de rápido que cómo empezó.Y después de un relámpago tan fuerte, que arroja contra la pared a los tres hombres… Delante de la casa, en el huerto; queda como recuerdo un hueco negro que despide humo.

Mientras tanto un grito que parece el lamento de una tórtola, se escucha desde la puerta del cuarto de Anna.

En el huerto, un hermoso arcoíris se levanta glorioso y muy ancho, desde la cresta del Hermón, por toda la llanura hasta el horizonte, donde una cordillera impide la vista más allá…

Todos están admirados…

Porque aun cuando el sol todavía no se pone, una estrella brilla como si fuera un gigantesco diamante;  junto a una luna llena que apenas se levanta por el lado contrario. ¡Es un espectáculo increíble!

En ese preciso momento, las mujeres llegan felicísimas a donde está Joaquín, para mostrarle un hermoso bebé color de rosa, envuelto en blancos lienzos.

¡Es María, la Mamá!  ¡La Reina de Belén! Una María pequeñita y con unas facciones tan delicadas, cinceladas por el más portentoso de los artistas: ¡Dios!

Es la Virgen santa e Inmaculada, a la que ningún hombre verá jamás desnuda. Ha heredado de su padre, los ojos azules, los cabellos rubios, la sonrisa, la mirada, los ademanes, el donaire y la estatura.

María no tendrá el aire grandioso de Anna; una palma alta y flexible, que heredará esto a su nieto: Jesús. Así cómo también el tinte marfileño de su piel.

También las mujeres hablan de la tempestad y del prodigio de la luna, de la estrella y del inmenso arcoíris.

Y entran con Joaquín a donde está la madre sonriente y felicísima, para devolverle a su criaturita.

Como los comentarios llegaron hasta la parturienta, Anna sonríe ante sus propios pensamientos y dice:

–       Es la estrella. Su señal está en el cielo…  ¡María. Arco de Paz! ¡María, Estrella mía! ¡María, Luna brillante! ¡María, Perla nuestra!

Una de sus parientas pregunta:

–     ¡¿La llamas María?!

Anna contesta dichosa:

–      ¡Sí! ¡María! Estrella, Perla, Luz, Paz…  

–       Pero también significa “Amargura”… ¿No tienes miedo de pronosticarle desventuras?

–       Dios está con Ella. Es suya desde antes de que existiese. Él la conducirá por sus caminos y toda amargura se cambiará en miel del Paraíso.

Estrecha a la bebita contra su corazón y le dice:

– ¡Ahora eres de tu mamá!… Por un poco de tiempo… ¡Antes de que seas toda de Dios!…

Y Anna se duerme junto con la recién nacida…