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189 EL MILAGRO ESPECTACULAR


189 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

Una vez que se ha calmado el griterío,

Jesús empieza a hablar:

“El Señor dijo a Josué:

“Habla a los hijos de Israel y diles: Separad las ciudades de que os hablé por medio de Moisés para los fugitivos; 

para que en ellas se puedan refugiar los que involuntariamente hayan matado a una persona,

pudiendo evitar así la ira del pariente próximo, del vengador de la sangre'”.

Pues bien, Hebrón es una de estas ciudades.

También está escrito:

“Los ancianos de la ciudad no entregarán al inocente en manos de quien lo busca para matarlo;

antes bien lo acogerán, le darán morada y permanecerá allí hasta el juicio y hasta la muerte del sumo sacerdote de entonces,

después de lo cual podrá volver a su ciudad y a su casa”.

En esta ley está ya presente y establecido el amor misericordioso hacia el prójimo.

Dios ha impuesto esta ley porque no es lícito condenar al acusado sin haberlo escuchado, ni matar en un momento de ira.

Lo mismo puede decirse también para los delitos y las acusaciones de orden moral.

No es lícito acusar si no se conoce, ni juzgar sin haber oído al acusado.

Mas, hoy día, a las acusaciones y condenas debidas a culpas supuestas en todos o a culpas imaginadas, se ha añadido una nueva serie:

La que se dirige y se pronuncia contra los que se presentan en nombre de Dios.

Durante los siglos pasados, se ha repetido contra los Profetas; ahora es contra el Precursor del Cristo y contra el Cristo.

Ya lo habéis visto.

Juan, atraído con engaño fuera del territorio de Siquem, espera la muerte en las prisiones de Herodes,

porque nunca se doblegará ante ninguna mentira ni amaño alguno.

De todas formas se podrá truncar su vida, cortarle la cabeza.

Mas no podrán quebrar su honestidad, ni separar su alma de la Verdad,

a la que él ha servido fielmente en sus más distintas formas: divinas, sobrenaturales o morales.

De la misma forma, se persigue al Cristo, con furia doble, diez veces mayor, porque

Él no se limita a decir: “No te es lícito” a Herodes.

sino que con vehemencia va diciendo en nombre de Dios y por el honor de Dios esto mismo,

por todos aquellos lugares donde entra y encuentra pecado o sabe que hay pecado,

sin excluir a ninguna categoría.

¿Cómo es posible esto?

¿Es que ya no hay siervos de Dios en Israel?

Sí los hay.

Lo que pasa es que son “ídolos”.

En la carta de Jeremías a los exiliados, están escritas entre muchas cosas éstas.

Quiero que pongáis atención en ellas;

porque toda palabra del Libro es una enseñanza que, desde que el Espíritu la hace escribir por un hecho presente, se refiere a un hecho futuro.

Así pues, está escrito:

…”Cuando entréis en Babilonia veréis dioses de oro, plata, piedra, madera…

Cuidaos de no imitar las obras de los extranjeros. Y no tengáis miedo a sus ídolos…

Decid en vuestro corazón:

“Sólo a ti se te debe adorar, Señor”‘.

La carta enumera las particularidades de estos ídolos, que tienen lengua fabricada por un artífice;

de la que no se sirven contra sus falsos sacerdotes, que los despojan de su oro para ataviar a las meretrices…

Y luego toman el oro profanado por el sudor de la prostitución para volver a componer al ídolo;

de estos ídolos que pueden ser corroídos por la herrumbre o la polilla…

que están limpios y ordenados solamente cuando el hombre los lava y los compone;

pues por sí mismos nada pueden hacer a pesar de tener en la mano el cetro o la segur. 

Y termina el Profeta diciendo: “Por tanto, no los temáis”. Luego añade: “Estos dioses son inútiles como vasijas rotas.

Sus ojos están llenos del polvo que levantan los pies de los que entran en el templo.

Están bien custodiados:

Como en una tumba o como quien hubiera ofendido al rey, porque cualquier persona podría despojarlos de sus valiosas vestiduras.

No ven la luz de las lámparas; son en el templo como las vigas.

Las lámparas lo único que hacen es ahumarlos, mientras lechuzas, golondrinas u otros pájaros vuelan sobre sus cabezas y los motean de excrementos.

Y los gatos se guarecen entre sus vestiduras y las rompen.

Por tanto no hay que tenerles miedo, son cosas muertas.

El oro no les sirve para nada, sólo es una cosa externa; si no se limpia no brillan.

Tampoco sintieron nada cuando los fabricaron.

El fuego no los despertó.

Los compraron a precios fabulosos.

Los llevan a donde el hombre quiere, porque son vergonzosamente impotentes…

¿Y por qué pues, se les llama dioses?

Porque se les dedica adoración, ofrendas y la pantomima de falsas ceremonias:

Los que las celebran no las sienten, quienes las ven no creen en ellas.

Si se les hace algún mal, como si es un bien, no responden.

Son incapaces de elegir o destronar a un rey.

No pueden devolver las riquezas, ni tampoco el mal.

No pueden salvar a un hombre de la muerte, ni al débil de las manos del déspota.

No sienten piedad ni por las viudas ni por los huérfanos. Asemejan a las piedras de la montaña…

Así, más o menos, dice la carta.

Mirad, ya no tenemos santos sino ídolos, en las filas del Señor;

por este motivo el mal es capaz de alzarse contra el bien:

El mal que motea de excremento el intelecto y el corazón de los que ya no son santos y anida entre sus falsas vestiduras de bondad.

Ya no saben pronunciar las palabras de Dios.

Es lógico: su lengua es obra humana y hablan por tanto, palabras de hombre.

¡Cuando no de Satanás! 

Sólo saben arremeter insensatamente contra inocentes y pobres;

pero guardan silencio ante la corrupción grave.

En efecto, habiéndose corrompido todos, no pueden acusar al otro de las mismas culpas propias:

Con ambición – no por el Señor sino por Satanás -, trabajan aceptando el oro de la lujuria y del desmán.

Y lo trafican y sustraen, en manos de un frenesí que desborda todo límite y arrasa cuanto encuentra a su paso.

Sin cesar, se les deposita encima el polvo que fermenta sobre ellos.

Externamente su rostro está limpio, pero el ojo de Dios ve muy sucio su corazón.

La herrumbre del odio y el gusano del pecado los corroe.

No saben cómo hacer para salvarse.

Blanden maldiciones, como cetros o hachas, sin saber que sobre ellos pesa la maldición.

Están encerrados en su pensamiento y en su odio, cual cadáveres en sus sepulcros o prisioneros en sus cárceles-

Y permanecen ahí agarrándose a las barras, pues temen que una mano los aleje de ese lugar:

En efecto donde están, estos muertos son todavía algo, momias, nada más que momias de aspecto humano.

Y sólo el aspecto, pues su cuerpo está reducido a madera seca;

mientras que fuera serían objetos desechados por el mundo que busca la Vida, que necesita la Vida como el niño el pecho materno…

Y que acepta a quien le da Vida y no hedor de muerte.

Están en el Templo sí, y el humo de las lámparas – de los honores – los ahuma…

Pero la luz no les llega; todas las pasiones – los pájaros y gatos – anidan en ellos; 

pero el fuego de la misión no les da el místico tormento de ser consumidos por el fuego de Dios.

Son -refractarios al Amor

El fuego de la caridad no los enciende, la caridad no los viste con sus áureos esplendores:

La caridad de dúplice forma y origen:

Caridad para con Dios y para con el prójimo, la forma; caridad de Dios y del hombre, el origen.

Dios se aleja en efecto, del hombre que no ama, siendo así que el origen divino cesa;

el hombre se aleja del malvado, cesando así el segundo origen.

La Caridad arrebata todo al hombre que no tiene amor.

Se dejan comprar con precio maldito, se dejan llevar a donde quieren la ganancia y el poder.

¡No, no es lícito! Ninguna moneda puede comprar la concienci.

Y menos aún la de los sacerdotes y maestros.

No es lícito mostrarse sumisos ante las cosas fuertes de la Tierra cuando quieren conducirnos a obrar en contra de lo que Dios ha  establecido:

Esto no es sino impotencia espiritual. Y está escrito:

“El eunuco no entrará en la asamblea del Señor”.

Si, pues no puede ser del pueblo de Dios el impotente por naturaleza, ¿Podrá ser su ministro el impotente de espíritu?

En verdad os digo que muchos sacerdotes y maestros, habiendo perdido su virilidad espiritual,

han venido a ser, culpablemente eunucos espirituales.

Muchos. ¡Demasiados!

Meditad, observad, comparad…

Y os daréis cuenta de que tenemos muchos ídolos y pocos ministros del Bien, que es Dios.

Ahora se ve por qué sucede que las ciudades-refugio no son ya tales.

Ya no se respeta nada en Israel.

Los santos mueren por el odio hacia ellos, de los no santos.

Pues bien, mi propuesta es una llamada.

Os llamo en nombre de nuestro Juan, que se está consumiendo por haber sido santo;

que sufre ahora la acción punitiva por ser Precursor mío y por haber tratado de quitar de los caminos del Cordero las inmundicias.

Venid a servir a Dios. El tiempo está cercano. No os coja desapercibidos la Redención.

Haced que llueva en terreno sembrado; si no, en vano caerá la lluvia.

Vosotros, habitantes de Hebrón, debéis ir a la cabeza, porque habéis convivido aquí con Zacarías e Isabel, los santos que merecieron del Cielo a Juan

Aquí Juan ha esparcido el perfume de su gracia con verdadera inocencia de párvulo.

 Y desde su desierto, os ha enviado el incienso anticorruptor de su Gracia, prodigio de penitencia.

No defraudéis a vuestro Juan, que ha llevado el amor al prójimo hasta una altura casi divina,

de forma que ama al último habitante del desierto cuanto a vosotros, paisanos suyos.

Estad seguros que impetra la Salud para vosotros.

Y la Salud está en seguir la Voz del Señor y creer en su Palabra.

Venid en masa, de esta ciudad sacerdotal, al servicio de Dios.

Yo paso y os llamo:

No seáis menos que las meretrices, a las cuales les es suficiente una palabra de misericordia,

para abandonar el camino recorrido precedentemente y tomar el del Bien.

Cuando he llegado me han preguntado:

“Pero, ¿No nos guardas rencor?”.

¡Rencor! ¡No; antes bien, amor!

Espero incluso veros entre las filas de mi Pueblo, del Pueblo que guío hacia Dios en el nuevo éxodo hacia la verdadera Tierra Prometida:

El Reino de Dios, al otro lado del Mar Rojo de los sentidos, más allá de los desiertos del pecado;

libres ya de todo tipo de esclavitud, hacia la Tierra eterna, de pingües delicias, colmada de paz…

¡Venid! Es el Amor que pasa; quien quiera puede seguirle, porque para ser acogidos por El se requiere solamente buena voluntad.

Jesús ha terminado en medio de un silencio atónito.

Parece que muchos están sopesando las palabras que han escuchado…

Prueban su sabor, las degustan, las confrontan.

Mientras esto sucede y Jesús cansado y sudoroso, se sienta a hablar con Juan y Judas.

Y he aquí que se alza un clamor al otro lado del muro…

Gritos confusos que luego se vuelven más claros:

–     ¿Está el Mesías? ¿Está?

La respuesta es afirmativa.

Entonces pasan adelante a un hombre contrahecho que de tan torcido como está parece una “S”.  

La gente lo reconoce:

–     ¡Es Masala!

–     ¡Demasiado contrahecho!

–     ¿Qué puede esperar?

–     ¡Ahí está su madre!

–    ¡Pobrecilla!

El arquisinagogo: 

–    Maestro, su marido la rechaza por ese aborto de hombre de su hijo.

Así que vive aquí de la caridad; pero ahora es ya anciana y le queda poca vida…

El aborto de hombre – realmente es así – está ante Jesús.

No puede ni siquiera ver su rostro de lo encorvado y torcido que está.

Parece una caricatura de hombre-chimpancé o de un camello humanizado.

La madre, anciana y mísera, ni siquiera habla.

Sólo emite una voz que parece un gemido: 

–     Señor. Señor…

Creo…

Jesús pone sus manos sobre los hombros sesgados del hombre, que apenas si le llega a la cintura…

Levanta su rostro hacia el Cielo

y dice con voz potente:

–     ¡Enderézate y sigue los caminos del Señor!

El hombre experimenta un brusco movimiento…

Y como impulsado por un resorte, queda derecho como el más perfectode los hombres.

E1 movimiento ha sido tan repentino, que parece como si se hubieran roto unos resortes, que lo tuvieran contenido en esa posición anómala.

Ahora le llega a Jesús a los hombros

Lo mira y cae de rodillas, con su madre, ante su Salvador.

Y ambos le besan los pies

Es indescriptible la reacción de la muchedumbre…

A pesar de todas las resistencias, Jesús se ve obligado a permanecer en Hebrón;

porque la gente está dispuesta a formar barreras en las salidas para impedirle marcharse.

Así…

Entra en la casa del anciano arquisinagogo, que tan cambiado está respecto al año pasado…

187 GENERADOR DE BONDAD


187 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

Mientras la comitiva apostólica avanza por un camino cómodo, que permite avanzar en grupos detrás de Jesús. 

Y en uno donde están Tomás, Andrés y las dos Marías restantes, Judas de Keriot tiene una desafortunada intervfención, con la cual polemiza,

al decir con ironía: 

–     ¡Hombre, no creo que tengáis intención de ir en peregrinaje a todos los lugares famosos de Israel!

María Cleofás pregunta: 

–     ¿Por qué no?

¿Quién lo prohíbe? 

–     ¡Pues yo!

Mi madre hace mucho que me espera…  

María Salomé responde: 

–     Pues ve a casa de tu madre.

Ya te alcanzaremos después… 

Y pareciera añadir mentalmente: «Nadie se apenará por tu ausencia».

–     ¡De ninguna manera!

Iré acompañado del Maestro.

Ya de hecho no va su Madre, como estaba pensado;

lo cual verdaderamente no se debía haber hecho así, porque se había prometido que iría.

María Cleofás: 

–     Se ha quedado en Betsur para cumplir una obra buena.

Esa mujer era muy infeliz.   

Judas:  

–     Jesús podía haberla curado inmediatamente…

Sin necesidad de devolverle la plenitud gradualmente.

No sé por qué ahora no es partidario de milagros estrepitosos.  

Andrés dice con serenidad: 

–     Si lo ha hecho así, tendrá sus santas razones…

–     ¡Sí!

¡Y así pierde prosélitos!

¡Qué desilusión la visita a Jerusalén!

Cuanta más necesidad hay de gestos llamativos, más se acurruca en la sombra.

Yo verdaderamente esperaba ver, hacer frente… 

Tomás replica: 

–     Oye, perdona la pregunta…

Pero, ¿Qué querías ver?

¿A quién querías hacer frente…? 

 Judas: 

–     ¿Qué?…

¿A quién?…

¡Hombre, pues ver sus obras milagrosas y no tener que dejarme avasallar, por los que dicen que es un falso profeta o un endemoniado!   

Andrés: 

–    ¿Por qué dicen esto? ¡Eh!   

Judas:   

–     Dicen que sin el apoyo de Belcebú no es más que un pobre hombre.

Ya que se sabe que Belcebú cambia caprichosamente de humor y que se deleita en tomar y dejar, como hace el leopardo con la presa

Y dado que los hechos justifican este pensamiento, pues me preocupa el pensar que Él no hace nada.

¡Quedamos por los suelos!

Somos los apóstoles de un Maestro… todo doctrina, sí, eso es innegable. Pero nada más.

La brusca pausa de Judas tras la palabra “Maestro” hace pensar que quería decir algo más polémico.

Las mujeres están atónitas.

Pero María de Alfeo como pariente de Jesús,

dice claramente:

–     ¡A mí eso no me asombra!

¡Lo que sí me asombra es que Jesús te soporte, muchacho!

Andrés, que siempre es manso, esta vez pierde la paciencia…

Y rojo  por la furia, muy parecido a su impulsivo hermano;

como solo reacciona en muy raras ocasiones,

 grita:

–     ¡Pues vete!

¡Así no tendrás que quedar mal por culpa del Maestro! 

¿Quién te ha convocado? A nosotros sí, a ti no.

Tuviste que insistir varias veces para que te aceptara.

Te has impuesto…

¡No se por qué no les cuento todo a los demás!… 

Judas responde lleno de soberbia: 

–     Con vosotros no se puede hablar nunca.

Tienen razón cuando dicen que sois pendencieros e ignorantes… 

La posesión diabólica perfecta, siempre aflora la soberbia y su tremendo complejo de superioridad… 

Sin poder evitarlo, con evidente sarcasmo, 

Tomás responde: 

–     La verdad es que no entiendo en absoluto, dónde encuentras el error del Maestro.

Y yo no tenía noticia de estos cambios caprichosos del Demonio.

¡Pobrecito! Sin duda tiene que ser raro; si hubiera sido equilibrado de mente, no se hubiera rebelado contra Dios.

De todas formas tomo nota de esto…

El siempre risueño Tomás, trata de desviar la tormenta que se avecina…

Sin aplacarse, Judas continúa: 

–     No estoy de broma, así que tú tampoco.

¿Se ha hecho notar en Jerusalén acaso?

Pero si además hasta el mismo Lázaro ha hecho esta observación…

La carcajada de Tomás retumba en el ambiente…  

Y deja totalmente desorientado a Judas…

Y riéndose todavía, dice:

–     ¿Que no ha hecho nada?

Vete a preguntárselo a los leprosos de Siloán y de Hinnom.

Bueno, en Hinnom no encontrarás a ninguno, porque todos están curados.

El hecho de que tú no estuvieras, porque tenías prisa de ir con… tus amigos.

Y de que por eso no lo hayas sabido…

No quita para que los valles de Jerusalén y de otros muchos lugares rebosen de aclamaciones de los curados

Termina serio, Tomás.

Y severo, añade: 

–    Tu enfermedad es de la bilis, amigo…

Que todo te lo amarga y te lo hace ver verde.

En ti debe ser una enfermedad cíclica.

Créeme que convivir con uno como tú es poco placentero.

Cambia. No voy a decirle nada a nadie.  

Y lo mismo espero que hagan estas buenas mujeres – si es que quieren escucharme – y Andrés.

Pero cambia. No te sientas defraudado, porque aquí no hay ninguna desilusión.

Judas era zaforím (escriba y sacerdote) del Templo de Jerusalén; lo que hoy llamaríamos diácono…  Pues sólo le faltaba un requisito (la edad requerida) para ser un sacerdote en funciones, en el Lugar Santísimo y realizar el primer rito detrás del Gran Velo…

No te sientas necesario. Mira que el Maestro sabe cómo actuar. 

No pretendas ser el maestro del Maestro.

Si en el caso de la pobre Elisa, ha actuado así, es señal de que era lo correcto.

Deja que esas sierpes silben y escupan como quieran.

No te metas a querer hacer de intermediario entre ellos y El.

Y mucho menos aún te avergüences de estar con Él.

Aunque no curase en lo sucesivo ni siquiera un resfriado, ello no quitaría para que siguiera siendo poderoso.

Su palabra es un continuo milagro.

¡Y vive en paz, que no nos vienen persiguiendo arqueros!

¡Llegará un día cómo no, que convenceremos al mundo de quién es Jesús!

Y tranquilo también por la cuestión de María, que si ha prometido que irá a ver a tu madre irá.

Entretanto vamos caminando como peregrinos por estas hermosas comarcas.

¡Nuestro trabajo es éste!

¡Sí, hombre, claro!

Vamos a darles a las discípulas la satisfacción de ir a ver la tumba de Abraham, su árbol y la tumba de Jesé y…

Qué más habíais dicho?  

María de Alfeo responde;

–     Se dice que aquí vivió Adán y murió asesinado Abel…

Judas rezonga:  

–     ¡Las consabidas leyendas sin sentido!…   

Tomás declara:

–     Dentro de un siglo se dirá que lo de la gruta de Belén y muchas otras cosas son una leyenda.

Pero oye además, ¿No fuiste tú quien quiso ir a aquel fétido antro de Endor?

¿Que creo que estarás de acuerdo conmigo no pertenecía precisamente a un ciclo santo?

¿No crees?

Bueno, pues ellas vienen aquí, donde se dice que hay sangre y cenizas de santos.

De Endor nos ha venido Juan, tal vez… ¿Quién sabe…?

Judas contesta burlonamente: 

–     ¡Buen fichaje… Juan! 

–     No es bello de cara, sí.

Pero puede ser que su alma sea mejor que la nuestra.

–     Sí, precisamente su alma…

¡Con la vida que ha vivido!

Satanás atormenta a sus posesos, con sus mismos pecados cometidos…

–     ¡Calla!

El Maestro nos dijo que no debíamos rememorarlo.

–     ¡Qué fácil eso!

¡Ya quisiera ver yo, si hiciera algo parecido, si lo ibais a rememorar o no!

–     Adiós, Judas.

Es mejor que estés solo.

Estás demasiado agitado.

¡Si al menos supieras lo que te pasa!

Las mujeres junto con Andrés, se separan  y se adelantan ligeros, como huyendo de un tramo de camino lleno de sol.

Dejando a los dos apóstoles solos…

Judas contesta exasperado:

–     ¿Que qué me pasa, Tomás?

Pues lo que me pasa es que veo que a nosotros se nos deja de lado por los últimos que llegan.

Lo que me pasa es que veo preferir a todos antes que a mí.

Y que noto que se espera a que no esté yo, para enseñar a orar.

¿Cómo quieres que me gusten estas cosas?

–     No es agradable, de acuerdo.

Pero te recuerdo que si hubieras venido con nosotros a la Cena de Pascua;

habrías estado tú también en el Monte de los Olivos cuando el Maestro nos enseñó la Oración.

Y por lo que respecta a que se nos deje de lado por los primeros que llegan, no lo veo.

¿Lo dices por ese pobre inocente?

O ¿Por el pobre Juan?

–     Por los dos.

Jesús ya casi no se dirige a nosotros. Míralo incluso ahora…

Está allí, sin ninguna prisa, habla que te habla con el niño.

¡Pues va a tener que esperar no poco tiempo a poderlo incluir entre los discípulos!

¿Y el otro?…

Nunca será discípulo: es demasiado soberbio, culto, duro de corazón y tiene malas tendencias.

Y a pesar de todo: “Juan por aquí y Juan por allá”…  

Tomás se lleva las manos a la cabeza, 

mientras exclama: 

–     ¡Padre Abraham, no me dejes perder la paciencia!

¿Y en qué te parece que el Maestro prefiere a otros antes que a ti?

–     ¿Pero no lo has visto también ahora?

Cuando llegó el momento de salir de Betsur,

después de un tiempo pasado en instruir a tres pastores a los que perfectamente había podido instruir Isaac…

¿A quién deja con su Madre? ¿A mí?, ¿A ti? ¡NO!

Deja a Simón.

¡Un viejo que casi no habla!…  

Tomás replica al punto: 

–     Pero que lo poco que dice está siempre bien dicho.

Los dos apóstoles hablan tan acaloradamente…

Que no oyen que Jesús se ha acercado. 

Y se ha perdido del todo el ruido de sus pasos entre la polvareda del camino.

Mas si Él no hace ruido, ellos gritan como diez…

Y Jesús sí que los oye.

Detrás de Él, vienen también Pedro, Mateo, los dos primos del Señor, Felipe y Bartolomé.

Y los dos hijos de Zebedeo llevando en medio a Margziam. 

Jesús dice:

–     Es así, como has dicho, Tomás.

Simón habla poco, pero lo poco que dice está siempre bien dicho.

Tiene mente serena y orazón honesto; pero sobre todo, una muy buena voluntad.

Por eso lo he dejado con mi Madre.

Es verdaderamente un caballero y al mismo tiempo, conoce la vida, ha sufrido, y es anciano.

Por tanto y digo esto porque pienso que a alguien le ha parecido injusta esta decisión, era el más adecuado para quedarse.

Judas, no podía permitir que mi Madre se quedase sola y era justo dejarla con una pobre mujer que todavía estaba enferma:

Mi Madre completará así la obra que Yo he comenzado.

Tampoco podía dejarla con mis hermanos, ni con Andrés, Santiago o Juan.

Y tampoco contigo.

Si no comprendes el motivo, no sé qué decirte…

La posesión demoníaca perfecta es muy hipócrita, jamás dice de frente su sentir y siempre esconde entre terceros, sus propios juicios…

–     Porque es tu Madre, joven y hermosa…

Y la gente…

–     ¡No!

La gente tendrá siempre fango en el pensamiento, en los labios, en las manos y especialmente en el corazón:

la gente deshonesta, que ve sus sentimientos en los demás.

Pero su fango no absorbe mi atención: se cae por sí solo, una vez seco.

He preferido a Simón porque es anciano y no recordaba demasiado a los hijos difuntos de esa mujer desolada.

Vosotros jóvenes, los habríais evocado con vuestra juventud..

Simón sabe tutelar y pasar desapercibido, nunca exige nada, es compasivo; sabe velar por sí mismo.

Podía haber escogido a Pedro.

¿Quién mejor que él para estar con mi Madre?

Pero todavía es muy impulsivo…

¿Ves cómo se lo digo a la cara y no se ofende?

Pedro es sincero…

Y ama la sinceridad incluso cuando le supone un perjuicio.

Podía haber sido Natanael, pero no ha estado nunca en Judea.

Simón por el contrario, la conoce bien y será precioso para guiar a la Madre a Keriot.

Sabe incluso ir a tu casa del campo y a la de la ciudad, así que no hará…  

La infinita y humilde Bondad de Jesús, desarma y deja anonadado a Judas.

Que sólo balbucea:

–     Pero… Maestro…

¿Eentonces tu Madre va a ir realmente a ver a la mía?

–     ¡Ya se había dicho!

Cuando se dice una cosa se hace.

Iremos sin prisa, deteniéndonos a evangelizar por estos pueblos.

¿No quieres que evangelice tu Judea?

–     ¡Sí, sí, Maestro!…

Yo es que creía… pensaba..

–     Bueno, sobre todo es que te creabas penas por causa de una serie de quimeras de tu fantasía.

Para la segunda fase de la luna de Ziv estaremos todos nosotros en casa de tu madre;

nosotros, es decir, también mi Madre y Simón.

Por ahora Ella está evangelizando Betsur, ciudad judía.

De la misma forma que Juana está evangelizando Jerusalén con una joven y un sacerdote que fue leproso.

Lázaro con Marta y el anciano Ismael hacen lo propio en Betania.

En Yuttá, Sara; en Keriot, sin duda habla del Mesías tu madre.

No puedes decir que dejo privada de mensajeros a Judea; antes bien, le doy a pesar de su mayor cerrazón y obstinación, las voces más dulces:

La de las mujeres, que a la palabra unen ese arte fino suyo y son maestras en conducir los corazones a donde quieren.   

Además de la del santo Isaac y de mi amigo Lázaro.

¿Ya no dices nada?

¿Por qué estás casi llorando, niñote caprichoso?

¿Qué ganas envenenándote con las sombras?

¿Tienes todavía algún motivo de inquietud?

¡Ánimo, habla…!

Judas se siente totalmente aniquilado.  

Con la cabeza baja y voz temblorosa por el llanto,

dice: 

–     Soy malo…

Y Tú eres muy bueno…

Tu bondad siempre me impresiona:

¡Es siempre tan fresca y nueva…! Yo… yo… nunca sé decir cuándo la encuentro en mi camino.

–     Tú lo has dicho, no lo puedes saber.

Pero es porque no es ni fresca ni nueva, sino eterna, Judas; omnipresente, Judas…

Tadeo wxclama: 

–     ¡Ya estamos en las cercanías de Hebrón!

María, Salomé y Andrés nos hacen grandes gestos.

Vamos. Están hablando con unos hombres.

Deben estarles preguntando por los lugares históricos. 

Jesús dice:

–    ¡Tu madre, ante la memoria de estos lugares rejuvenece, hermano mío!

Judas Tadeo le sonríe a su primo, quien igualmente sonríe.

Y Pedro:

–     ¡Rejuvenecemos todos!

Me siento como en la escuela, una bonita escuela, mejor que la de aquel cascarrabias de Eliseo.

¿Te acuerdas, Felipe? ¡Pero las armábamos, ¿Eh?!

¡Aquella historia de las tribus!:

“¡Decid las ciudades de las tribus!”; “No las habéis dicho en coro… a decirlas otra vez…” “Simón, pareces una rana dormida, te quedas atrás. Volved a empezar”.

¡Ay, veía todo nombres de ciudades y de pueblos de todos los tiempos y no sabía nada más!

Aquí, sin embargo, se aprende verdaderamente.

¡Marziam, un día de éstos tu padre, ahora que ya sabe, irá a hacer el examen!…

Todos se echan a reír mientras se dirigen hacia Andrés y las mujeres…

Nota:

Los que ya están aprendiendo el manejo de su cuerpo espiritual, tal vez sientan curiosidad por hacer Turismo histórico y arqueológico.

Y comprobar estos fascinantes sucesos relacionados con la Vida de Nuestro Señor Jesucristo…

Los acontecimientos que estamos viviendo son tan urgentes, que esto lo tendrán que postergar, pues el Espíritu Santo,

sólo nos permite el uso de los Carismas, para realizar perfectamente nuestra propia misión;

pero yo les aseguro que en algún momento futuro, disfrutarán de estos relatos en “vivo”, mejor que cualquier película 3D.

Y vuestras preguntas también las constestará nuestro ABBA, antes de que terminéis de formularlas…

181 UN PERDÓN DENIGRANTE


181 IMITAR A JESÚS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Los apóstoles, la Madre de Jesús y las otras mujeres se dirigen hacia la casa, precedidos todos por Margziam, que va saltando presuroso hacia adelante.

No obstante, el niño enseguida vuelve hacia atrás, toma a María de la mano,

y le dice:

–     Ven conmigo, que te tengo que decir a solas una cosa.

Ella accede a su petición.

Así que tuercen hacia el pozo, que está en un ángulo del patio, enteramente cubierto por una tupida pérgola,

que desde el nivel del suelo sube, formando un arco, hasta la terraza.

Detrás está Judas de Keriot.    

María lo ve y pregunta: 

–     Judas, ¿Qué quieres?

Y dirigiéndose al niño:   

–    Déjanos, Margziam…  

Cuando el niño se retiraMaría repite: 

–     Habla. ¿Qué quieres?  

Judas contesta:  

–     He obrado mal…

No me atrevo a ir al Maestro, ni a presentarme ante mis compañeros…  Ayúdame…

–     Te ayudaré. Sí.

De todas formas, ¿Es que no piensas en el mucho dolor que causas? Mi Hijo ha llorado por causa tuya…

Lo cual a su vez ha hecho sufrir a tus compañeros.

Ven, de todas formas ninguno te dirá nada.

Y si puedes, no vuelvas a caer en esto mismo, que es indigno de un hombre y sacrílego respecto al Verbo de Dios.

–     ¿Tú, Madre, me perdonas?

–     ¿Yo?

Yo no cuento nada al lado de ti, que te sientes tan grande.

Yo soy la menor de las siervas del Señor. ¿Por qué te preocupas de mí, si no tienes piedad de mi Hijo?

–     Pienso en mi madre.

Pienso que si tú me perdonas ella también me perdonará.

–     No sabe lo que has hecho.

–    Pero me había hecho jurar que sería bueno con el Maestro.

Soy un perjuro. Percibo la reprensión del alma de mi madre.

–     ¿Eso es lo que sientes?

¿Y no percibes la queja y la desaprobación del Padre y del Verbo?

¡Oh, eres un desdichado, Judas!

Vas sembrando el dolor en ti y en quienes te quieren.

María está muy seria y triste.

Habla sin acritud, pero muy seria.

Judas llora.  

María le dice: 

–     No llores.

Más bien, cambia. Ven…   

Lo toma de la mano y entra así con él en la cocina.

Vivísimo es el estupor de todos.

María previene posibles reacciones poco compasivas,

diciendo:

–     Judas ha vuelto.

Haced como el primogénito después de que le habló su padre.

Juan, ve a avisar a Jesús.

Juan de Zebedeo sale a la carrera.

El silencio gravita sobre la cocina…

Lo rompe Judas diciendo:

–     Perdonadme.

Tú el primero Simón, tú que tienes un gran corazón paternal.

Yo también soy huérfano.  

Pedro está tan pasmado que balbucea:

–     Sí… sí… te perdono.

Por favor, no hables más de ello. Somos hermanos…

Y no me gustan estos altibajos de pedir perdón y volver a caer.

Son denigrantes, tanto para quien lo comete como para quien lo concede.

Y Pedro no pudiendo hacer otra cosa, sale y se pone a partir con vehemencia madera seca…

Y mientras Pedro se desquita partiendo leña…

Jesús está despidiendo a los pastores y a los campesinos que regresan a Hebrón.

Juan llega y le dice:

–     Maestro, ya llegó Judas.

–    Sí. Gracias Juan.  

Después de darles la solemne bendición mosaica, los pastores y los campesisnos se van muy conmovidos… 

Y los que se quedan regresan hacia sus casas. respectivas: la de Lázaro y la de Simón Zelote. 

Con el grupo de los discípulos entran también todos los demás.

Judas Iscariote avergonzado, se pone en un rincón semioscuro.

No se atreve a acercarse a Jesús, como hacen los demás…

Lázaro se congratula con Jesús.

Dice:

–      Siento que te marches…

Pero estoy más contento que si te hubiera visto marcharte anteayer.

–     ¿Por qué, Lázaro?

–     Porque te veía muy triste y cansado…

No hablabas, sonreías poco…

Eso fue ayer y hoy has vuelto a ser mi santo y dulce Maestro.

Me alegro mucho…

–     Lo era, aunque guardase silencio…

–     Lo eras, sí.

Pero Tú eres no sólo serenidad, sino también palabra.

Esto buscamos en Ti. En estas fuentes bebemos nuestra fuerza.

Y estas fuentes parecían sin agua… Penosa era nuestra sed… Ya ves cómo hasta incluso a los gentiles los ha sorprendido y han venido a buscarlas…

Judas de Keriot al cual se había acercado Juan de Zebedeo,

se decide a hablar:

–     Sí.

Me habían preguntado también a mí…

Porque muchas veces estuve cerca de la Torre Antonia, con la esperanza de verte.

Jesús responde preciso:

–     Sabías dónde estaba.

–     Lo sabía.

Pero no pensaba que pudieras decepcionar a quienes te esperaban.

Los romanos también se sintieron decepcionados.

No entiendo por qué has actuado así…

–     ¿Y tú me lo preguntas?

¿No estás al corriente del estado de ánimo del Sanedrín, de los fariseos y de otros, respecto a Mí?

–     ¿Quieres decir que tenías miedo?

–     No.

Náusea.

E1 año pasado, estando solo. Y era Yo solo solo contra todo un mundo que ni siquiera sabía si Yo era profeta…

Demostré que no tenía miedo. 

Y tú eres una de las adquisiciones de mi autoridad

Hice oír mi Voz, contra todo un mundo de gritos.

Hice oír la Voz de Dios a un pueblo que la había olvidado.

Purifiqué la Casa de Dios de las inmundicias materiales que había…

Sin esperar limpiarla completamente de las bajezas morales mucho más graves  que anidan en ella…

Porque no ignoro el futuro de los hombres.

Lo hice para cumplir mi deber; por celo de la Casa del Señor eterno,

la cual se había convertido en una plaza vociferadora de mercachifles, usureros y ladrones;

lo hice para remover de su sopor a quienes siglos de abandono sacerdotal habían hecho caer en el letargo espiritual.

Fue el reclamo que debía congregar a mi pueblo, para llevarlo a Dios…

Este año he vuelto… He visto que en  el Templo sigue lo mismo… 

Incluso ha empeorado.

Ha pasado de ser cueva de ladrones a ser sede de conjura y será sede del Delito  y luego lupanar,

para terminar destruido a manos de una fuerza más poderosa que la de Sansón que aplastará a una casta indigna de llamarse santa.

Es inútil hablar en ese lugar, en el cual, además – te lo recuerdo – se me prohibió hablar.

¡Pueblo desleal a la palabra dada, envenenado en sus cabezas. 

Pueblo que osa poner veto a que la Palabra de Dios hable en su Casa!

Sí, me fue prohibido. He guardado silencio por amor a los más pequeños.

No ha llegado todavía la Hora en que habrán de matarme.

Son demasiados los que tienen necesidad de Mí.   

Y mis apóstoles no son todavía suficientemente fuertes como para recibir en sus brazos a mi prole: el Mundo.

No llores, Madre buena; perdona esta necesidad de tu Hijo de decir, a quien quiere o puede engañarse, la verdad que sé…

Yo callo… pero, ¡Ay de aquellos por los cuales Dios calla!…  

Todos están sorprendidos y reaccionan…

Jesús pide:   

–     ¡Madre, Margziam, no lloréis!…

¡Que nadie llore! ¡Os lo ruego!

Pero en realidad todos, con más o menos pena, lloran.

Judas está pálido como un muerto y se ve más, con ese ropaje suyo de rayas amarillas y rojas…

Y tiene la osadía de insistir con esa voz tan llena de falsedad, que se oye plañidera y ridícula:

–     Créeme Maestro, que estoy sorprendido…

Confuso, adolorido y apenado. 

Y miente descaramente… 

 –    No sé qué quieres decir…Yo no sé… nada… De veras.

La verdad es que no he visto a ninguno de los del Templo, pues he roto los contactos con todos

La posesión demoníaca perfecta NO PUEDE reverenciar a Dios, porque Satanás lo odia y a sus instrumentos, es lo que les trasmite…

Pero, si Tú lo dices, será verdad…  

Jesús lo mira fijamente…  

Jesús con el Carisma de Ciencia Infusa…

–     ¡Judas!… 

¿Ni siquiera viste a Sadoc, el escriba?

Judas baja la cabeza,

y farfulla:

–     Es un amigo…

Lo he visto como amigo, no como uno del Templo…

Jesús no le responde. 

Entretanto las mujeres consuelan a María, que está llorando…

Y al niño, que llora al ver llorar a María.

También a Lázaro y a los apóstoles se les ve apenados y muy tristes. 

Jesús, con un esfuerzo heroico que solo Dios ve, vuelve a sonreír y se dirige a ellos.

Mientras abraza a su Madre y acaricia al niño:

Dice:  

–     Me despido de los que se quedan.

Porque mañana al alba nos pondremos en camino.

Adiós, Lázaro; adiós, Maximino.

José, te agradezco todos los detalles que has tenido con mi Madre y con las discípulas  en este período de espera mientras Yo llegaba.

Gracias por todo.

Tú, Lázaro, bendice de nuevo a Marta en mi nombre. Volveré pronto.

Ven, Madre, a descansar.

También vosotras, María y Salomé, si queréis venir. 

Las dos Marías dicen: .

–     ¡Sí, claro que vamos! .

–     ¡Pues, hala, a la cama!

Paz a todos. Dios esté con vosotros.

Regresaré pronto, Madre. Ve a descansar.

La paz sea con todos vosotros.  

Y Jesús se va a su soledad acostumbrada, para orar…

La estancia en Betania ha terminado.

¡Padre, SI QUIERES aparta de Mí éste Cáliz! Pero NO SE HAGA MI VOLUNTAD, sino la Tuya!

162 DIOS DEL SINAÍ


162 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

Cuando están a la vista los campos de Yocana, el crepúsculo tiñe de un color anaranjado el cielo.  

Jesús dice:

–    Apresuremos el paso amigos, antes de que se meta el sol.  

Cuando llegan a un determinado punto…

Jesús empieza dando instrucciones a sus apóstoles:

A Judas le dice:

–    Entrega a Miqueas la cantidad de dinero suficiente para que mañana pueda restituir lo que hoy ha pedido prestado a los campesinos de esta zona.

A Andrés y a Juan y los manda a dos puntos diversos, desde donde se puede ver el camino que viene de Yizreel.

A Pedro y a Simón les manda que salgan al encuentro de los campesinos de Doras, con la indicación de detenerlos en la zona divisoria de las dos propiedades.

A Santiago y a Tadeo:

–      Tomad las provisiones y venid.

Y se adelanta.

Entretanto, Jesús camina más despacio, mirando a su alrededor para ver si hay algún campesino de Yocana…

Mas sólo se ven los fértiles campos con las espigas ya bien formadas. 

Por fin, de entre la frondosidad de las parras, se destaca un rostro sudoroso,

al tiempo que exclama con un grito:

–     ¡Oh, Señor bendito!

Y el campesino sale corriendo del viñedo para postrarse ante Jesús.  

El Maestro lo mira y le dice:

–    La paz sea contigo, Isaías.

El hombre lo mira sorprendido:

–     ¡Oh! ¡Te acuerdas de mi nombre!   

–     Lo llevo escrito en el corazón.

Levántate. ¿Dónde están los otros compañeros?

–     Allá, en los manzanares.

Ahorita les voy a avisar. Eres nuestro Huésped, ¿Verdad?

No está el patrón y podemos hacer una fiesta. ¡Imagínate! Este año nos concedió el cordero y vamos a ir al Templo.

Sólo nos dio seis días… Pero corriendo llegaremos. ¡Y todo gracias a Ti!…

El rostro del hombre rebosa de alegría…

Pues es la primera vez que lo tratan como humano y como israelita.

Jesús contesta sonriente:

–    Que Yo sepa, no he hecho nada

–    ¡Eh! ¡La hiciste!

Doras… los campos de Doras… y ahora éstos al revés. ¡Tan hermosos este año!

Yocana el Saduceo, se enteró de tu venida. No es tonto. ¡Tiene mucho miedo!…

–    ¿De qué cosa?

–    Miedo de que le suceda lo mismo que a Doras.

El hombre dice esto en voz baja, pero remarcando las palabras, como quien estuviera confiando una cosa tremenda en secreto.

De morirse y de perder todo. ¿Has visto los campos de Doras?

–    Vengo de Naím.

–    Entonces no los has visto…

Dan lástima. ¡Están todos destruidos!

Totalmente devastadas!: 

Nada de heno. Nada de pienso. Nada de cereales. Nada de fruta. Todos los árboles frutales y los viñedos están secos. Muertos…

¡Todo muerto como en Sodoma y Gomorra!…

Ven. Te los mostraré…

–    No es necesario.

Voy con aquellos trabajadores…

–    ¡Ya no están!…

¿No lo sabías?… Doras el hijo de Doras; los ha regado o despedido.

A los que dispersó por otros lugares de la campiña, les ha prohibido que hablen de Ti… so pena de latigazos…

¡Oh! ¡No hablar de Ti!… ¡Será difícil!

También Yocana nos lo ha dicho…

–    ¿Qué les dijo?

–    Dijo: ‘Yo no soy tan necio como ese Doras.

Y no les prohíbo que habléis del Nazareno. Sería inútil, porque de todos modos lo haréis y no quiero perderos; ni acabaros como animales brutos a latigazos.

Yo de mi parte os digo: ‘Sed buenos como el Nazareno os enseña y decidle que os trato bien. Tampoco quiero ser yo maldecido.

Él comprende qué bien están estos campos, después de que los bendijiste y lo que ha pasado con esos, que maldijiste…

Llegan Pedro y Andrés:

–    ¡Oh, Maestro!

–     ¡No hay nadie!

Todos son caras nuevas.

–    Y todo está asolado.

En realidad sería mejor que ni hubiera trabajadores.

–    Está peor que el valle de Sidim en el Mar Salado…

Jesús contesta:

–    Lo sé.

Me lo ha dicho Isaías.

–    Pero ven a ver…

¡Qué espectáculo!…

Jesús quiere dar gusto a Pedro,

y dice a Isaías:

–     Entonces me quedaré con vosotros.

Dilo a tus compañeros. Pero no os molestéis. Yo tengo comida.

Nos basta con un poco de heno, para acostarnos a dormir y vuestro cariño.

Vengo pronto.

El espectáculo de los campos de Doras, es sencillamente devastador.

Campos y pastizales secos y sin nada.

Los viñedos, áridos.

El follaje acabado.  

Y la fruta de los árboles perforada con millares de animaluchos.

Cerca de la casa, el jardín que estaba lleno de árboles exuberantes, presenta el mismo aspecto desértico, de bosque aniquilado.  

Los trabajadores andan arrancando hierbas, pisoteando orugas, caracoles, lombrices.  

Sacuden las ramas y debajo de ellas, en recipientes llenos de agua caen las mariposas y los parásitos que cubren las hojas…

Y que están chupando las plantas hasta hacerlas morir.

Buscan un signo de vida en los sarmientos de las vides… 

 Los viñedos se desbaratan al tocarlos y caen como si se les hubiese cortado desde la raíz.

El contraste con los campos de Yocana es increíble.

Siendo así que la desolación de los campos maldecidos aparece aún más violenta,

si se compara con la fertilidad de estos otros.

Admirado, Zelote dice entre dientes:

–    El Dios del Sinái tiene la mano pesada.

Jesús hace como si quisiera decir:

Aquí Estoy’

Pero no dice nada y solamente pregunta:

–   ¿Cómo ha sucedido?

Un trabajador le responde:

–   Topos, langostas, gusanos.

Pero vete… El vigilante es fiel a Doras. No nos perjudiques…

Jesús suspira profundamente…

Y se vuelve para retirarse…

Otro de los campesinos, que está encorvado recalzando un manzano con la esperanza de salvarlo,

le dice:

–   Iremos mañana a donde estás.

Cuando el vigilante se vaya a Yezrael para orar… Iremos a la casa de Miqueas…

Jesús los bendice con un ademán y se va.

Cuando regresa al crucero…

Ya se han reunido todos los trabajadores de Yocana.

Muy felices rodean amorosos a su Mesías y lo llevan hasta sus casuchas.

Le preguntan:

–   ¿Viste lo que hay allá?

Jesús contesta:

–   Lo he visto.

Mañana vendrán los labradores de Doras.

–   ¡Claro!…

Mientras las hienas están en oración.

Cada sábado lo hacemos así.  Y hablamos de Ti, de lo que nos enseñó Jonás.

Por Jonás, por Isaac, que viene a menudo a vernos y por tus palabras de Tisri.

Hablamos como sabemos, porque lo que no se puede hacer es no hablar de Tí.  

Y más se habla cuanto más se sufre y cuanto más lo prohíben

–     Aquellos pobrecillos…

Beben la vida todos los sábados…

Pero, ¡Cuántos en esta llanura tienen necesidad de saber, al menos saber de Tí y no pueden venir hasta aquí!…

–     Me ocuparé también de ellos.

En cuanto a vosotros, benditos seáis por lo que hacéis.

El sol declina mientras Jesús entra en una ahumada cocina. Comienza el reposo sabático.

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155 UN CRIMEN PASIONAL


155 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

Todos los apóstoles están alrededor de Jesús.

Sentados sobre la hierba, bajo el fresco de las copas de los árboles, cerca de un río.

Comen pan y queso.

Y beben agua del río, que es fresca y clara.

Han recorrido un largo camino y han hecho una pausa para recuperar fuerzas.

En cuanto pasa la hora más calurosa, el Incansable Caminante, se pone de pie,

y dice:

–    ¡Vámonos!

Avanzan hasta llegar a un crucero de cuatro caminos.

Y Jesús toma decidido el que va al noroeste.

Pedro pregunta:

–     ¿Regresamos a Cafarnaúm?

Jesús contesta:

–    No.

Pedro insiste, porque quiere saber:

–     ¿Entonces a Tiberíades?

–     Tampoco.

–     Este camino va hacia el Mar de Galilea…

Allá está Tiberiádes…

y Allí, Cafarnaúm…

Jesús lo mira con el rostro medio serio, para calmar la curiosidad de Pedro.

Diciendo:

–     Y también está Mágdala.

Pedro se escandaliza…

Definitivamente el lugar tiene mala fama:

–     ¡A Mágdala!… ¡Oh!…

Jesús confirma:

–     A Mágdala.

Sí. A ¡Mágdala! ¿Te sientes demasiado honesto para entrar?

Lupanar en Pompeya

¡Pedro!… ¡Pedro!…

Por amor mío, deberás entrar no en una ciudad de diversión; sino en verdaderos lupanares.

Cristo no ha venido a salvar a los que ya están salvados. Sino a salvar a los perdidos…

Y tú… tú serás ‘Piedra’ y no Simón… Y por esto, ‘Cefas’. ¿Tienes miedo de contaminarte? ¡NO!

¡Ni siquiera éste! –y señala al joven Juan- ¡Ni siquiera éste recibirá daño! Porque él no quiere…

Como tú no quieres. Cómo no quiere tu hermano y el hermano de Juan…

Cómo no quiere ninguno de vosotros por ahora. Mientras no se quiere, no viene el Mal.

Pero es necesario no querer; fuerte y constantemente.

Fuerza y constancia se obtienen del Padre, si se ora con rectitud de propósito.

No todos sabréis rogar siempre así…

¿Qué estás diciendo, Judas?…  No te fíes mucho de ti mismo…

Yo Soy el Mesías y ruego constantemente, para tener fuerzas contra Satanás.

¿Acaso puedes más tú que Yo?

El orgullo es una rendija por donde Satanás penetra.

Vigila y sé humilde, Judas…

Jesús se vuelve hacia su apóstol convertido,

y añade:

–    Mateo, tú que eres muy práctico del lugar, dime:

¿Es mejor entrar por este camino o hay otro?

Mateo contesta:

–   Según, Maestro…

Si quieres ir a la Mágdala de los pescadores y de los pobres, el camino es éste.

Por aquí se entra al barrio.

Pero como quiero darte una respuesta amplia:

Si quieres ir a donde están los ricos, hay que dejar este camino.

Tomar otro que está como a cien metros de aquí, porque las casas de los ricos están casi a esta altura.

Entonces hay que regresar…

Jesús confirma:

–    Regresaremos.

Porque es a la Mágdala de los ricos, a dónde quiero entrar.

Con el Carisma de la lectura de los corazones…

¿Qué dijiste, Judas?…

Judas responde:

–    ¡Nada, Maestro!

Es la segunda vez que me lo preguntas en poco tiempo. Yo no he dicho nada.

–    Con los labios, no.

Has hablado dentro de tu corazón.

Has platicado con tu huésped, en tu corazón. No es necesario tener a otra persona con quién hablar.

Nos decimos a nosotros mismos, muchas palabras.

Pero no hay que murmurar ni calumniar siquiera con nuestro propio ‘yo’.

Judas con posesión demoníaca perfecta y ¡Oh! cuánto sufrimiento para Jesús, qué cómo Dios, NADA ignora…

El grupo sigue caminando, ahora en silencio.

La calle está pavimentada con piedras rectangulares.

Las casas son ricas y bellas, rodeadas de huertos y hermosos jardines.

Es una ciudad de recreo.

Los ricos palestinenses están mezclados con los romanos y gente poderosa y opulenta de otros lugares.

Son hermosas mansiones, de funcionarios de la corte o ricos mercaderes…

Que envían a Roma las cosas más preciosas que produce Palestina.

Jesús se adentra, como quien sabe a dónde va.

Costea el lago, en cuya ribera están las casas más lujosas y magníficas…

Avanzan por una magnífica calzada, hasta llegar a una de las más regias y señoriales.

Entonces, gritos de llanto se oyen en una grandiosa villa.

Son de niños y de mujeres.

Una angustiada voz femenina rompe el aire:

–    ¡Hijo! ¡Hijo!

Jesús se vuelve y mira a sus discípulos.

Judas se adelanta.

Jesús ordena:

–    Tú, no.

Tú Mateo. Ve a preguntar.

Mateo va casi corriendo y regresa rápido.

Dice jadeante:

–    Una pelea, Maestro.

Un hombre está agonizando… Es un judío.

El que lo hirió, escapó. Era romano.

Han acudido a la casa, la madre y la esposa con los pequeños hijos, pues la vida se le escapa junto con la sangre…

Jesús dice:

–    Vamos.

Mateo previene a Jesús:

–     Maestro…

Esto ha sucedido en la casa de una mujer que no es la esposa.

–    Vayamos.

Entran por un gran portón, hasta el atrium.

Las columnas están cubiertas de plantas verdes que están en grandes macetas, formando conjuntos con

las estatuas y objetos enchapados.

Hay una fuente y un gran jardín, que hacen una hermosa combinación de sol e invernadero.

En una habitación contigua, hay mujeres que están llorando.

Jesús entra, pero no da su saludo.

Entre los hombres presentes hay un mercader que lo reconoce y al verlo,

exclama:

–   ¡El Rabí de Nazareth!

Y se inclina profundamente, saludándolo con respeto.

Jesús le contesta:

–    José, ¿Qué ha sucedido?

–    Maestro…

Una puñalada en el corazón. Se está muriendo…

Una mujer de cabello gris y despeinada, está arrodillada junto al moribundo.

Le sostiene la mano con ojos enloquecidos por el dolor.

Al oír a Jesús, se levanta y con su mano temblorosa, señalando hacia una esquina de la habitación:

Acusa gritando:

–    ¡Por esa!…

¡Por esa!… Esa me lo embrujó…

Tenía madre. Tenía esposa. Tenía hijos… ¡El Infierno debe estar en ti, Satanás!

Jesús vuelve la cabeza y mira en la dirección señalada. 

Y ve en el rincón, contra una pared de color rojo oscuro… 

A María de Mágdala, más provocativa que nunca…

Y hermosísima…

Trae una fina falda en artísticos pliegues, de una gasa pesada y muy delicada, como de seda color marfil. 

Que revela más que cubrir:

Unas piernas largas, blancas como de alabastro, que son como columnas exquisitamente torneadas.

Su breve cintura, está ceñida con un cinturón de filigrana de oro y piedras preciosas, rematado en una hebilla que parece una mariposa.

De la cintura para arriba, lleva una especie de redecilla hexagonal, tejida con perlas y sostenida a su largo cuello, por una fina cadena de oro.

Su delicado traje, realmente no deja nada a la imaginación…

Su cuerpo perfecto y magnífico, luce una belleza deslumbrante y seductora.

Aún más que si estuviera totalmente desnuda.

Su larga y abundante cabellera rubia, está sostenida por un regio y elaborado peinado, con broches de perlas y rubíes.

Jesús la mira con severidad, pero no dice nada.

La ignora totalmente como mujer.

María, humillada con la indiferencia…

Se yergue más altiva que nunca.

Ella, que un momento antes parecía aniquilada, levanta su rostro hermoso y desafiante.

Con sus bellísimos ojos negros, llenos de ardiente deseo y refulgentes de confianza en sí misma.

Mira con inmensa coquetería a Jesús…

Admirando descaradamente su perfecta belleza masculina… 

Maniféstándolo abiertamente con su mirada cargada de deseo…

Y le sonríe con sus labios voluptuosos.

En una silenciosa y apasionada invitación…

Entonces Jesús, hace todavía más severa su mirada…

A continuación baja los ojos.

Y dice a la madre:

–    Mujer, no maldigas.

Respóndeme, ¿Por qué tu hijo estaba en esta casa?  

La mujer responde entrecortada por los sollozos, por el dolor y la impotencia…

Y clama angustiada:

–    Ya te lo dije.

Porque ella lo había vuelto loco. Esa… 

Jesús es terminante: 

–    ¡Silencio!…

También él estaba cometiendo, un pecado de adulterio.

Los esclavos de la Lujuria, son adoradores de ASMODEO…

Y era un padre indigno de estos inocentes… 

Merece pues su castigo; en ésta y en la otra vida.

No hay misericordia para quien no se arrepiente…

 Tengo compasión de tu dolor, mujer. 

Entonces Jesús señalando a la esposa quebrantada por la traición, por el sufrimiento y el llanto de los niños que la acompañan…

Finaliza:

–     Y de estos inocentes.   

¿Está lejos tu casa?

–    A unos cien metros.  

Jesús se vuelve hacia los hombres presentes,

Y ordena:

–   Levantadlo y llevadlo hacia allá.

José el mercader contesta:

–   No es posible, Maestro.

Tiene los estertores finales, está muriendo ya.

–    Haz como dije.

Ponen una tabla debajo del cuerpo del moribundo y lentamente sale el cortejo.

Atraviesan la calle y llegan hasta un jardín lleno de árboles, floridos senderos y mucha sombra.

Las mujeres siguen llorando.

En cuanto entran, Jesús se vuelve hacia la madre,  

diciendo:

–    ¿Puedes perdonar?

Si tú perdonas, Dios perdona.

Es necesario limpiar el corazón para obtener gracias.

Éste pecó y volverá a pecar… Sería mejor para él morir.

Porque si vive, volverá a recaer en el pecado y deberá responder también de la ingratitud para con Dios que lo salva.

Pero tú y estos inocentes, -señala a la esposa y a los niños- caerían en la desesperación.

He venido a salvar y no a condenar.  

El hombre ya perdió el último aliento…

La madre sólo atina a mover la cabeza asintiendo y con un hilo de voz, ahogado por el dolor…

Contesta:

–     Sí……

Enseguida, Jesús se vuelve majestuoso. 

Se yergue aún más, con toda la Potencia del Hombre – Dios.

Y dice al herido:

–    Hombre, Yo te lo mando.

Levántate y queda sano.

Entonces el hombre vuelve a la vida…

Abre los ojos. Ve a su madre, a sus hijos, a su esposa.

Avergonzado, inclina la cabeza.

La anciana le dice:

–    ¡Hijo! ¡Hijo!

¡Estarías muerto si Él no te hubiese salvado! 

Vuelve en ti. No delires por una…

Jesús interrumpe:

–    ¡Cállate!

Ten misericordia, como se ha tenido para contigo…

 Tu casa ha sido santificada con el milagro, que siempre es prueba de la Presencia de Dios.

Por esto no pude hacerlo donde había pecado.

Procura conservar tu casa así. Aun cuando éste no lo hará…  

Ahora tened cuidado con él. Es justo que sufra un poco…

Sé buena, mujer.

Adiós niños.

Jesús pone su mano sobre las dos mujeres y los niños.

Luego sale, pasando delante de la Magdalena, que siguió hasta el borde del camino al cortejo.

Y ha estado recargada contra un árbol.

Jesús camina despacio, como si esperara a los discípulos.

Pero también parece esperar que ella le diga algo.

María no se mueve.

Los discípulos se reúnen con Jesús.

Y Pedro no puede contenerse de decir un epíteto apropiado a María:

–    ¡Perra lujuriosa!…

Ésta responde con orgullo y una carcajada llena de desprecio…

Que es un triunfo muy mezquino.

Jesús, que oyó las palabras de Pedro,

voltea severo y dice:

–   Pedro. Yo no insulto.

No debes insultar. Ruega por los pecadores. ¡No más!

María deja de reír.

Baja la cabeza y huye como una gacela, a su casa.

Dejando tras de sí, un enorme grupo de espectadores cada vez más asombrados…

Y una marejada de murmuraciones y comentarios…

Y todo termina.

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D TENTÁCULOS DEL ANTICRISTO


PROFECÍAS Y REVELACIONES

JULIO 21/ 2009 8:30 A.M.

Hijitos, los días, meses y años por venir, serán de Purificación.

Confiad en el Triunfo de nuestros Dos Corazones y no os dejéis llevar por el Engaño; pues mi Adversario desplegará a través de los medios de comunicación el anuncio de su aparición,

INYECTÁNDOLE A LA HUMANIDAD EL VENENO DE LA MENTIRA. DIRÁ:

“EL MESÍAS ESTÁ ENTRE VOSOTROS, ESPERADLO”.

Vengo a traer la Paz en todos Los confines de la Tierra. EL Cristo os ama y viene a daros la salvación. Amaos, yo soy la solución para la humanidad”.

Acordaos hijitos, que es el Padre de la Mentira que se disfraza e IMITA en todo a mi Hijo.

Es el Gran Falsificador, no lo escuchéis vosotros Los que sois del Rebaño de mi Hijo y mis muy amados niños.

1 de Juan 2 19-24

No caigáis en el Engaño con el cual seducirá a la inmensa mayoría de la Humanidad; acordaos que es astuto y tratará por todos los medios de haceros perder…

Estáis avisados: leed la palabra de mi Hijo, especialmente el Evangelio de Mateo en el capítulo 24, que habla sobre las “Señales Precursoras” para estos Últimos Tiempos:

Meditad esta palabra en vuestro corazón para que así podáis permanecer firmes en la verdad y se la enseñéis a otros.

Preparaos pues hijitos, porque muy pronto se dará a conocer a nivel mundial el SER DE INIQUIDAD, EL ANTICRISTO,

 Vestido de cordero que seducirá con sus engaños a la inmensa mayoría de la Humanidad.

¡Que tristeza embarga mi Corazón de Madre de la Humanidad, al saber que mi Hijo fue rechazado!; pero a otro, muy pronto la humanidad lo seguirá y alabará como si fuera el mismo Dios.!

LA APARICIÓN DEL SER DE INIQUIDAD DIVIDIRÁ LA HUMANIDAD

8. Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?» Lucas 18

Y HARÁ PERDER MÁS LA FE DE LOS HOMBRES,

INCLUSO EN AQUELLOS QUE SE DICEN SER HIJOS DE DIOS

Lágrimas corren por mis ojos al ver la ingratitud de muchos que decían ser fieles a mi Hijo; pero llegarán las pruebas, el hambre y la desolación y le darán la espalda.

COMO FARISEOS Y JUDAS,

ENTREGARÁN TAMBIÉN AL DIOS DE LA VIDA.

Serán muchos los cristianos católicos que renunciarán de mi Hijo, por seguir el falso mesías.

Conocéis la verdad; sabéis quién es mi Hijo, pero como Judas también vosotros mañana le venderéis.

¡Pobres de vosotros; vuestro tormento será peor!

Hijitos: os hago un Llamado para que oréis conmigo por los TIBIOS DE CORAZÓN, pues serán muchos los que se perderán cuando el falso mesías haga su aparición.

Reparad conmigo este agravio, rezando mi Santo Rosario, pues mi hijo revivirá de nuevo su Calvario.

Os amo mis pequeños; PERMANECCED FIRMES EN LA FE.

Uníos fuertemente a Mí, para que podáis tener abrigo y protección.

AGOSTO 26 DE 2011   8:30 A.M.

Hijitos, todos aquellos que atenten contra el equilibrio espiritual de la Creación, serán borrados de la faz de la Tierra.

Acordaos que vuestro mundo es espiritual y vosotros lo sois también; emanáis del Amor y la Misericordia de Dios, que es Vida, Plenitud y Amor en esencia. 

Si la humanidad fuese espiritual viviría en armonía y plenitud con el Creador y la Creación.

Y este mundo materialista y egoísta creado por el hombre no existiría.

ES EL MUNDO MATERIAL

EL QUE ESTÁ LLEVANDO AL HOMBRE AL EGOÍSMO, SOBERBIA E IDOLATRÍA,

HACIENDO DE LA CREACIÓN UN VALLE DE LÁGRIMAS

POR TANTA INJUSTICIA Y PECADO

Hijitos, no es Dios el culpable de la miseria del hombre; es el hombre apartado de Dios el que sojuzga a su propio hermano.

Sabed que mi Padre respeta vuestro libre albedrío, esperando siempre que obréis con justicia.

Pero no, la injusticia y el desamor del hombre de hoy rompen con la Justicia y el Amor de Dios. 

Mirad cómo quebrantáis los Preceptos de mi padre que son:  Amor, Plenitud, Vida y Justicia, para con vuestro Dios y vuestros hermanos.

El Decálogo de mi Padre hoy es olvidado y quebrantado por la inmensa mayoría de la Humanidad.

Es por eso, por lo que Dios hará uso de su Santa Justicia, para separar los justos de los injustos, el trigo de la cizaña.

Hijitos, os explico todo esto para que entendáis QUE NO ES MI PADRE EL CAUSANTE de vuestra desgracia.

Sois vosotros hijitos rebeldes los que con vuestro comportamiento, desamor y pecado, PERMITIRÉIS LA VENIDA DEL ANTICRISTO.

El cual sembrará el Caos y la Desolación por espacio de 1.290 días.

23. El habló así: «La cuarta bestia será un cuarto reino que habrá en la tierra, diferente de todos los reinos. Devorará toda la tierra, la aplastará y la pulverizará.
24. Y los diez cuernos: de este reino saldrán diez reyes, y otro saldrá después de ellos; será diferente de los primeros y derribará a tres reyes;
25. proferirá palabras contra el Altísimo y pondrá a prueba a los santos del Altísimo. Tratará de cambiar los tiempos y la ley, y los santos serán entregados en sus manos por un tiempo y tiempos y medio tiempo.
26. Pero el tribunal se sentará, y el dominio le será quitado, para ser destruido y aniquilado definitivamente.

Mi Padre lo permitirá para purificar su Creación y sus criaturas.

Entended pues hijitos, que es la inmensa mayoría de la Humanidad guiada por mi Adversario la que sembrará la muerte y la desolación.

Al final mi Padre intervendrá restableciendo su Creación y estableciendo con los supervivientes el Reinado de nuestros Dos Corazones.

OCTUBRE 29 DE 2012 – 8:30 A.M.

Que nadie os engañe diciendo que mi Hijo está aquí o allá, mi Hijo ya no pisará esta Tierra.

 Mi Hijo viene a reinar en los corazones de su pueblo purificado y fiel en los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra que mi Padre creará.

Hijitos, no le creáis a aquellos que anunciarán el regreso del mesías a este mundo.

ESE QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ANUNCIARÁN

NO ES MI HIJO.

MAITREYA

ESE ES EL ANTICRISTO DISFRAZADO DE MI HIJO.

Acordaos que es el Padre de la Mentira, el gran imitador y falsificador que vendrá a la humanidad hablándole de paz…

Pero en su corazón sólo hay Odio, Soberbia, Envidia, Venganza, Muerte y Destrucción.

Lo seguirán todos aquellos que NO ESTÁN INSCRITOS  en el Libro de la Vida.

Hijitos, la paz sólo proviene de Dios que es amor y misericordia en esencia,

El Ser de Iniquidad viene es a destruiros y a robaros el alma; se os mostrará al principio como un pacificador…

Mientras se gana la confianza de la inmensa mayoría de la humanidad; hablará de paz y solidaridad y hará prodigios, ésta será la Trampa en que muchos caerán.

Acordaos de lo que os dijo mi Hijo en mensajes anteriores:

NO VEÁIS, NI ESCUCHÉIS AL FALSO PROFETA, AL FALSO MESÍAS,

PORQUE TIENE PODER

PARA INFLUIR EN LAS ALMAS Y HACERLAS PERDER

Hijitos míos, apartaos de sus enseñanzas y falsa doctrina, no lo escuchéis, porque tiene poder para convencer, es astuto, es la Antigua Serpiente y conoce vuestras debilidades.

Sellaos con la Sangre de mi Hijo en vuestra mente, potencias, pensamientos, sentidos, sentimientos, memoria, voluntad, consciente, inconsciente y subconsciente…

Sellad también con su Sangre vuestro cuerpo y espíritu y todos los aparatos como:

La Sangre Preciosísima de Jesucristo, tiene TODO EL PODER…

Televisores, radios, equipos, teléfonos, computadores y cualquier otro medio por donde se pueda filtrar su voz o su imagen.

Pedid hijitos míos, mi santa protección y cuando os sintáis en peligro inminente de caer, decid:

¡Ave María Purísima, sin pecado concebida!

Y yo vendré con Miguel y los Ángeles del Cielo a protegeros.

OS ANUNCIO TODO ESTO HIJITOS MÍOS,

PORQUE MI ADVERSARIO ENCARNADO

ESTÁ POR MANIFESTARSE A LA HUMANIDAD

MAITREYA

COMO EL MESÍAS ESPERADO…

Acordaos mis niños, que todos los acontecimientos se han acelerado por la Maldad y el Pecado de la inmensa mayoría de la humanidad de estos Últimos Tiempos.

¡Oh humanidad ingrata y pecadora que clamáis por la venida de un mesías!

¡Ahí les viene su mesías, el cual os llevará a la Muerte Eterna!.

 MARZO 23 DE 2015 – 3:15 P.M.

Hijitos, cada día la Batalla Espiritual es más fuerte, pero no temáis; Yo estoy con vosotros y os cubro con mi Manto para que permanezcáis unidos a Dios y las Fuerzas del Mal no puedan haceros daño.

Intensificad la Oración, el Ayuno y la Penitencia,

PARA QUE EL PODER DEL MAL NO SIGA EXTENDIÉNDOSE

Y SUS TENTÁCULOS DE MALDAD SEAN CORTADO

La Maldad se está tomando el corazón de esta humanidad, el hombre de hoy está apartado de Dios y NO CONOCE MISERICORDIA…

La SOBERBIA llevará a gran parte de esta humanidad a la perdición eterna.

Hijitos, estad preparados porque el Último reinado de mi Adversario está por comenzar.

El tiempo de la Marca de la Bestia se está acercando. 

Los emisarios del Mal aquí en la Tierra representados en la MASONERÍA, quieren dar comienzo al Nuevo Orden Mundial.

Que sería el inicio de la esclavitud del pueblo de Dios.

Millones de dispositivos cutáneos que vosotros llamáis microchip, ya están listos para ser implantados en todos aquellos hijos de la Oscuridad

QUE CON PLENO CONSENTIMIENTO Y RAZÓN

LE DICEN NO AL DIOS DE LA VIDA

Hijitos, siento gran tristeza al saber que muchas almas se van a dejar marcar por falta de conocimiento y al hacerlo van a perderse.

Muchos por temor a perder su empleo se van a dejar marcar y otros lo harán por falta de conocimiento. 

 ¡Muchas de estas almas dicen amar a Dios, pero sólo parece que es de labios y oídos; porque mi Adversario las va a tomar como si fueran de su propiedad!

¡La Marca de la Bestia está llegando, cuidaos vosotros mis hijitos de caer en este engaño; bien sabéis que AL DEJAROS MARCAR, perderéis el alma!

¡CUIDADO CON LAS JORNADAS DE VACUNACIÓN A NIVEL MUNDIAL! 

Porque muchas de estas vacunas van a venir con el dispositivo que al ser inyectadas os estarían introduciendo el Microchip.

Muchas multinacionales al servicio de mi Adversario empezarán a marcar sus empleados con el microchip y todo aquel que se niegue a colocárselo perderá su empleo.

Los gobernantes al servicio de mi Adversario en cada uno de sus países van a implementar el uso obligatorio del microchip, para poder según ellos dar una mejor cobertura en los servicios médicos.

La banca mundial LUEGO DE LA CAÍDA DE LA ECONOMÍA, también va a implantar el uso del microchip en todos sus servicios bancarios.

El que no tenga el microchip implantado no podrá llevar a cabo ninguna transacción financiera.

En el tiempo del Nuevo Orden Mundial, será obligatorio el uso del microchip para poder acceder a todos los servicios que presta el estado en los diferentes países.

OS ANUNCIO ESTO HIJITOS MÍOS CON ANTICIPACIÓN

PARA QUE OS PREPARÉIS DESDE AHORA

Y NADA OS COJA POR SORPRESA.

La Caída de la Economía a nivel mundial está cerca.

¡Pobres de aquellos que tienen puesta su fe y confianza en el dios dinero; porque muy pronto van a caer con su dios y no volverán a levantarse!

Todo está planeado por los emisarios del Mal para acelerar la aparición del Anticristo y poder así apoderarse de los bienes de los hijos de Dios.

Acordaos hijitos que el Cielo os ha regalado unas armas poderosas: la Oración, el Ayuno y la Penitencia.

Los acontecimientos más cerca son la Caída de la Economía a nivel mundial, la Guerra y el Cisma en la Iglesia de mi Hijo.

Todo lo que está escrito se cumplirá al pie de la letra y no tiene marcha atrás.

Noviembre 30/2015 1:50 p.m.

Hijitos, una vez más os digo: mi Santo Rosario es vuestra protección, no os canséis de rezarlo.

Cada Avemaría que hagáis con fe, es un latigazo que le propináis a los Demonios;

EL REZO DE MI SANTO ROSARIO

DESTRUYE LOS PLANES DEL REINO DE LAS TINIEBLAS.

Y SI LO HACÉIS EN CADENA,

DERROTARÉIS LOS EJÉRCITOS DE MI ADVERSARIO

Y GANARÉIS BATALLAS PARA EL CIELO.

Hijitos, los emisarios del Mal están haciendo rituales para consagrar este mundo y la Humanidad al Príncipe de las Tinieblas,

PARA QUE CUANDO HAGA SU APARICIÓN EL ANTICRISTO

LE SEA MÁS FÁCIL SOMETER A LA HUMANIDAD.

Os pido que consagréis vosotros mis hijitos fieles el mundo y la humanidad a la Preciosa Sangre de mi amado Hijo,

para que destruyáis todas las invocaciones y consagraciones que los hijos de la Oscuridad están haciendo para allanar el camino del falso mesías.

Estoy muy triste viendo la destrucción de los hogares.

La falta de oración y LA TIBIEZA  espiritual de muchas familias los está llevando a la perdición.

Mi Adversario ha tomado posesión de muchos hogares y los está destruyendo.

 

CONSAGRACIÓN: Consciente De mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus Pies y Te agradezco por los innumerables pruebas de Tu Gracia que Te has dignado derramar en tan ingrata creatura. En especial Te doy gracias por haberme liberado por Tu Preciosa Sangre del poder destructivo de satanàs. En presencia de mi querida Madre María Santísima, mi Ángel Guardián, mi Santo Patrono y de todas las Huestes Celestiales, me consagro voluntariamente y de todo corazón, oh Querido Jesús, a Tu Preciosa Sangre con La que redimiste al mundo del pecado, de la muerte y del infierno. T e prometo, con la ayuda de Tu Gracia y con todas mis fuerzas, suscitar y promover la Devoción a Tu Preciosa Sangre, que es el Precio de nuestra Redención, para que tu Adorable Sangre sea honrada y glorificada por todos. De ésta forma quiero reparar mi deslealtad a Tu Preciosa Sangre de Amor y ofrecerte satisfacción por las muchas profanaciones que los hombres cometen contra el inestimable Precio de su Salvación. Que mis propios pecados, mi frialdad y todos los actos irrespetuosos que haya cometido en el pasado contra Ti, oh Sangre Santa y Preciosa, queden borrados. Mira, oh Querido Jesús, te ofrezco el Amor, el Honor y la Adoración que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Preciosa Sangre. Te pido olvidar mi anterior falta de fe y frialdad y te pido que perdones a todos los que te hayan ofendido. Báñame, oh Divino Salvador, y a todos los hombres, con tu Preciosa Sangre, para que podamos, oh Amor Crucificado , amarte de ahora en adelante con todo nuestro corazón y que honremos dignamente el precio de nuestra Salvación. Amén
Bajo tu Amparo nos acogemos, oh Santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todos los peligros, oh Virgen Gloriosa y Bendita. Amèn

¡Sellad vuestros hijos y hogares con la Sangre de mi Hijo; sellad también vuestros bienes materiales y espirituales!.

¡Selladlo todo con su Gloriosa Sangre, para que mi Adversario y sus huestes del Mal no puedan haceros ningún daño!.

Os instruyo hijitos míos, para que desde ya os preparéis para el gran combate espiritual que se aproxima.

El Infierno se trasladará al mundo en aquellos días, por eso debéis desde ahora estar preparados para que podáis enfrentar esas fuerzas del Mal que buscarán apoderarse del mayor número de almas.

¡Despertad humanidad de vuestro letargo espiritual, porque el tiempo ya no es tiempo y está en juego vuestra salvación!

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

LOS TENTÁCULOS DEL ANTICRISTO

El ANTICRISTO no es sólo una persona que va a llegar a dominar al mundo y que ha sido anunciada desde antiguo por profetas y videntes y por el mismo Señor Jesucristo.

Sino que es TODA UNA MAQUINARIA mediante la cual el Mal y todas aquellas personas que le sirven, desde hace muchos años,

vienen trabajando para alterar la mente y el cuerpo del hombre con el fin de alejarlo de Dios. 

El Mal se ha valido de diferentes medios para contaminar nuestro cuerpo, mente y sentidos, con el fin de debilitar nuestra espiritualidad y distraernos en conductas mundanas y superficiales, que nos alejan de Dios.

Entre muchos otros medios, se pueden mencionar:

Los alimentos alterados genéticamente y cargados de químicos, que enferman el cuerpo y alteran el comportamiento de las personas.

Las nuevas ideologías y antivalores contrarios a la naturaleza humana, la ciencia y la razón, las cuales se difunden por medio del cine, la televisión, el internet y la educación-

Los medicamentos y vacunas, que lejos de curar las enfermedades, alivian los síntomas de las mismas, pero afectan otros órganos, creando una dependencia y desmejorando la calidad de vida de las personas.

Las leyes y tratados internacionales que aprueban conductas deplorables como el asesinato de los no nacidos por medio del aborto, la pedofilia, el matrimonio de personas del mismo sexo…

Y la limitación de la libertad religiosa, restringiendo la práctica de los principios cristianos, bajo el pretexto de que discriminan los supuestos derechos al aborto, la eutanasia, el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Y otros tantos supuestos derechos que no son tales, porque atentan contra los derechos de quienes practicamos los principios cristianos y van en contra la misma esencia de la naturaleza humana.

El Mal no descansa, ya que el Demonio sabe que va a ser vencido por la Mujer Vestida de Sol;

por lo tanto, está aprovechando el tiempo que le queda, para tratar de engañar a la mayor cantidad de personas posible,  con el fin de hacerlas perder la Vida Eterna.

Desde el año 2009,  Nuestro Señor Jesucristo, la Santísima Virgen María y San Miguel Arcángel, han venido alertando a la humanidad sobre la existencia de estos “Tentáculos del Anticristo”,

por medio de los mensajes revelados a Luz de María. 

El Cielo ha venido alertando para que despertemos y nos demos cuenta de que el Demonio nos está manipulando, de forma tal, que conscientemente rechacemos sus ataques…

Y modifiquemos nuestros hábitos para ser más espirituales, unirnos más a Dios, nuestro Padre.

Y EVITAR SER CONTROLADOS POR LOS TENTÁCULOS DEL ANTICRISTO… 

Esta serie de artículos que iniciamos hoy con la letra “T” busca presentar los diferentes tentáculos que el Anticristo y sus servidores utilizan para alejarnos de Dios.

Y para hacernos creer que el pecado ya no es pecado porque los tiempos cambiaron, para que caigamos en el pecado justificando nuestras conductas como si fueran correctas.

LOS TENTÁCULOS DEL ANTICRISTO

¿Qué son y qué revela el Cielo sobre ellos?

Nuestro Señor Jesucristo

20.10.2015

Pueblo Mío, el Mal mueve todos sus Tentáculos en busca de almas para llevarlas a la perdición eterna.

Si a Mi Pueblo no se le delimita el mal, por sí solo no buscará el bien, el Mal es comodidad, libertinaje, insensatez e ignorancia aceptada libremente.

Y esto, hijos, es lo que logran los Tentáculos del Mal, siendo atractivos para que ustedes sean fácil presa.

Aquel que parezca Protector de los pueblos será humillado ante toda la humanidad.

Las contiendas aumentan enrolando en ellas a países pequeños, que entran sin meditarlo en el juego premeditado, de quienes se mantienen como los dictadores y dueños de la humanidad.

Estos son las familias poderosas que se han mantenido unidas bajo un solo propósito:   INSTAURAR UN GOBIERNO ÚNICO,

dando así inicio a la unificación de la religión, de la educación, de la economía y preparando a la humanidad para la llegada de Quién será Flagelo de Mis hijos.

El Anticristo se encuentra en el Mundo y solapado examina el escenario en el que se mueven los hombres, articulando cuanto es necesario para que el Caos se generalice.

 Y su aparición sea tomada por Mi Pueblo como un ‘acto de salvación‘ en medio del padecer por causa del Terrorismo, de la Guerra, de las contiendas y de la Hambruna,

que será un Espectro que pasará entre Mis hijos, desesperando al hombre y llevándole a ser más salvaje que un animal.

Ante el hambre el hombre no es hombre.” 

19.04.2017

Los Tentáculos del Mal han esclavizado al hombre mayor y el hombre mayor le ha entregado a la juventud las creaciones de esos Tentáculos.

Y los adultos han entregado a la niñez lo que la tecnología ha creado por orden de los Tentáculos del Mal.

Esta generación se mueve en un círculo de vicios, todos a favor del Mal.

Algunos esperan la aparición de los Tentáculos del Mal,

pero éstos ya dejaron de ser tentáculos y se han transformado en Armas del Mal con las que ha dominado a la Humanidad. 

La Santísima Virgen María

29.09.2014

¿Cómo es que el pueblo de Mi Hijo no reconoce un Tentáculo del Anticristo?

No le reconoce porque no se informa sobre estos hechos, porque no se adentra en el conocimiento de lo que llega a sus manos.

PREPÁRENSE CONOCIENDO LO QUE LLEGA A SUS MANOS

Y ENCONTRARÁN DETRÁS DE TODO ELLO A SATANÁS,

ENCONTRARÁN DETRÁS DE TODO ELLO

LA HUELLA DEL ANTICRISTO.  

14.01.2015

Ustedes, hijos: Escudriñen prepárense y conozcan aquello que creen lejano o imposible a la comprensión del hombre.

Aliméntense del conocimiento, YA QUE ESTÁN SIENDO ENVENENADOS LENTAMENTE Y SIN QUE LO PERCIBAN, 

No sólo por medio de la alimentación, sino por medio de vacunas preparadas en laboratorios,

con la única finalidad de causar severas enfermedades en el organismo del ser humano, para aniquilarlo.

La astucia de Satanás no se hace esperar, abarca todos los campos.

Y ustedes, manteniendo esa indiferencia pasmosa, permiten que toda esta confabulación les llegue sin que opongan ninguna resistencia.  

31.01.2015

YO LES ALERTO PARA QUE EL PUEBLO DE MI HIJO

ADQUIERA CONOCIMIENTO DE CUANTO LE RODEA

Y SE MUEVE CON INTERESES PROPIOS

PARA REDUCIR LA POBLACIÓN MUNDIAL. 

14.02.2016

“El hombre emana lo que nace en su corazón, lo emana a través de sus sentidos y de sus expresiones.

El acto de mirar conlleva  fuerza.

Y ésta a la vez se une a los otros sentidos y se complementan unos a otros, llevando al cerebro a tener la información necesaria, 

para que todo el cuerpo reciba el mensaje que el ojo transmite, así el hombre forma o deforma

29.05.2016

SON INSTANTES DE CONFUSIÓN PARA MIS HIJOS.

CUANDO A LO INDEBIDO SE LE LLAMA BIEN: ¡ATENTOS!

LO INDEBIDO ES INDEBIDO NO CAMBIA COMO EL DÍA Y LA NOCHE

EL PECADO PECADO ES… sAN PIO X

La confusión se expandirá con el viento, y en busca del libertinaje Mi Pueblo se dividirá.

Será entonces cuando los Tentáculos del Anticristo mostrarán la verdad que escondían, pero el hombre será ya una presa contaminada de la mortandad con que su mente ha sido invadida.

27.10.2016

No han reconocido aún los Tentáculos de Satanás, que han actuado desde antes, y en este instante se han abalanzado sobre todas las almas.

Para ustedes, lo que miran como normal conlleva a grandes pecados, grandes ofensas a Mi Hijo, grandes y graves dolores a Mi Corazón Inmaculado,

Y ES QUE NO DISCIERNEN, SÓLO CAMINAN DETRÁS DEL MODERNISMO. 

04.06.2017

El mal conoce que se levanta con el gran apoyo de la élite poderosa, económica y política, sabe que sus Tentáculos han alcanzado poder sobre la mente de Mis hijos

Y CONOCE EL PODER QUE TIENE SOBRE LA HUMANIDAD

MEDIANTE LA TECNOLOGÍA MAL EMPLEADA,

Con el propósito de dispersar a Mis hijos y que estos se centren en complacer sus sentidos, que les exigen mantenerse dentro del mundo de la ilusión y de la irrealidad.

Los Tentáculos del Mal actúan sigilosamente, han envenenado a la juventud y esta se rebela en contra de las normas de conducta morales, espirituales, educativas y sociales.

Los jóvenes se imponen a sus padres sin respeto alguno, imponen sus juicios, deseos, se lanzan a la perdición,

contaminan su cuerpo y su organismo con todo lo que el Mal les ofrece.

Y estos hijos Míos toman todo cuanto se encuentra delante de ellos sin ningún reparo.

El pudor no existe, es asunto del pasado, de la antigüedad. 

07.05.2018

Ante Mis Anuncios de la llegada de un Anticristo y el poder que le preparaba la llegada, el hombre con una idea encapsulada, esperó y espera ver ante sí mismo la aparición del Anticristo.

Sin percibirlo permitieron que ese poder se adentrara en la Humanidad en general

Y POR MEDIO DE SUS TENTÁCULOS:

Se posesionara de todo lo que el hombre necesita para continuar su paso por la vida… 

Se posesionara de toda innovación para hacer del hombre un esclavo de la tecnología mal empleada… 

Se posesionara de la mente del hombre a través del cine, de la televisión y de algunos medios escritos… 

Se posesionara de la mente del hombre deformando la educación hasta hacerla inadecuada e inmoral.

Por medio de las modas ha logrado incitar a la desviación sexual y a través de algunas llamadas religiones modernistas… 

08.02.2019 

HIJOS MÍOS, ¡ATIENDAN POR FAVOR!…

El Anticristo  camina en el Mundo, se encuentra actuando en el Mundo,

SE ENCUENTRA MOVIENDO SUS TENTÁCULOS PARA ENFRENTARLES A USTEDES,

Para ultrajarles y atropellarles, para llevarlos a que cometan más pecados,

PARA DESESPERARLES, PARA DESESTABILIZARLES EMOCIONALMENTE…

Él mueve todos los Tentáculos que posee para ir en contra de Mis hijos y ustedes no reaccionan ante esto

https://www.revelacionesmarianas.com/TENTACULOS%20DEL%20ANTICRISTO.html

Este video es muy importante y revela muchas verdades sobre lo que sucede con la Pandemia…. 

VEANLO ANTES DE QUE LO BORREN

https://lbry.tv/@rubenluengas:2/P%C3%A9rdida-de-libertad–el-alto-costo-de-la-paranoia-social—Rub%C3%A9n-Luengas–EnContacto—-ENVIVO:4  

P IDOLATRÍA Y CONDENACIÓN


Enero 03 de 2021

Habla la Santísima Trinidad

Hijitos Míos, Yo Soy vuestro Dios y no hay otro Dios fuera de Mí.

Vosotros, a lo largo de vuestra existencia y a lo largo de los siglos, os habéis hecho de diferentes dioses, dioses que no os han dado lo que Yo os he dado: primeramente, la vida.

Sois muy mal agradecidos. Y esos dioses que habéis creado, algunos os destrozan totalmente porque Satanás está en ellos,

otros os desvían para que no Me deis a Mí el culto debido y el agradecimiento tan grande que Me debéis.

¿Acaso vuestros dioses os dieron el don de la vida?

¿Acaso los dioses que habéis creado a lo largo de vuestra existencia os dan el sustento que tenéis?

¿Acaso esos dioses en los que ahora creéis pueden controlar el día y la noche, los climas, la vida que os rodea?

¿Acaso esos dioses, en los que vosotros os basáis para vuestra existencia; os perdonan vuestros pecados, os han dado su sangre como Mi Hijo os la ha dado por vuestra Redención?

Habéis creado muchos dioses que, lejos de ser como Yo Soy, el Perfecto, el Santísimo, el Único;

están llenos de defectos porque son dioses creados por vosotros, por vuestros mismos defectos.

No podéis basaros en ellos porque no os van a responder como Yo os respondo que, a pesar de que Me tratáis mal, os sigo cuidando…

Y como os dije, los que vosotros habéis creado no responden con la Caridad con la que Yo os trato, aun a pesar de que Me traicionáis tantas veces a lo largo de vuestra existencia.

Esos dioses, en los que vosotros creéis, no os aconsejan para llevaros a la perfección y para que encaminéis vuestra vida por el camino que os llevará de regreso a vuestro Hogar Eterno.

VUESTRA MALDAD ES INMENSA

Y VUESTRA TONTERÍA MÁS,

PORQUE ESTÁIS BASANDO VUESTRA EXISTENCIA

EN UN IDEAL QUE HABÉIS CREADO

LLENO DE DEFECTOS Y DE MALDADES. 

No Me conocéis porque no Me buscáis; si realmente Me conocierais en lo profundo, olvidaríais todo aquello que habéis creado y regresaríais a Mí.

Vuestras creencias humanas, llenas de defectos, no os ayudan a que vosotros crezcáis en Virtudes y sobre todo en amor.

No tenéis otro Dios como Yo que os ame tanto, que os perdone tanto, que a pesar de vuestras traiciones espero el momento para que regreséis a Mí.

Os he enviado a Mi Hijo para que os abriera nuevamente las Puertas del Cielo,

¿Acaso vuestros dioses tienen esa autoridad?

Os he enviado a Mi Santo Espíritu para que os haga entender que

YO SOY EL ÚNICO DIOS VERDADERO

Y aquél que no esté Conmigo y que está contra Mí no tendrá acceso al Reino de los Cielos,

Porque ahí entran las almas QUE SABEN AMAR, pero sobre todo que saben agradecerMe a Mí tanto Amor que os he dado.

Os habéis desviado demasiado y, el simple hecho de que hayáis creado un dios fuera de Mí, eso indica vuestra falta de Sabiduría, la cual no os dará ninguno de los dioses que habéis creado.

La Perfección que os lleva a la santidad solamente puede venir a través Mío.

Vuestros errores, vuestra traición os puede costar la Vida Eterna.

Me alegra saber que de todos los ególatras, YO SOY el mejor de TODOS

No hay ningún otro dios fuera de Mí que os quiera llevar hacia la Vida Eterna.

Vuestros dioses son tan frágiles como vosotros lo sois, no hay ningún otro dios que sea tan poderoso como Yo, vuestro Dios, y que haya creado todo lo que tenéis a vuestro alrededor.

¿Acaso vuestros dioses pueden darle vida a alguien que ha muerto?

¿Pueden hacer oír a aquel que ha perdido el oído o ayudaros a volver a ver cuando estáis ciegos?

Mi Hijo, vuestro Dios también, os ha mostrado lo que Yo, vuestro Padre y Creador, puedo hacer y aún más, Mis pequeños.

Sois Mis hijos y tenéis derecho a infinidad de regalos que provienen de Mí y ninguno de esos regalos tan grandes, tan poderosos, tan bellos, tan llenos de Amor,

Os los pueden dar cualquiera de vuestros dioses que habéis creado con mentiras, con errores o a través de la Maldad del mismo Satanás,

que os quiere desviar para que NO Me rindáis el culto que solamente a Mí debéis tener.

Habéis llegado ya a un límite insoportable, os habéis alejado de la Verdad, de la realidad que debéis vosotros vivir y seguir.

No estáis ya en condiciones, si seguís así, de alcanzar la perfección a la que estáis llamados.

Reaccionad, Mis pequeños, antes de que sea demasiado tarde.

Regresad a Mí, vuestro Dios, el Único Dios Verdadero que os va a dar la salvación eterna. 

Meditad lo que os he dicho, os estáis dejando guiar por puras mentiras, por pura falsedad, por alucinaciones satánicas que os hacen creer que estáis siendo guiados por una realidad divina,

cuando realmente es una realidad satánica y llena de mentiras en lo que estáis basando vuestra existencia.

Meditad y preguntaos cuánto Amor, cuánto Verdadero Amor, Puro y Santo, os han dado esos dioses que habéis creado.

No hay Amor en ellos, os habéis creado esos dioses para que apoyen vuestros errores, vuestras falsedades…

Y estáis siguiendo una irrealidad que, os repito, en el mayor de los casos, es satánica.

Hijitos Míos, ciertamente Mi Donación fue dolorosa, ciertamente sufrí no solamente en cuerpo sino en espíritu.

Pero cuando todo se hace por Amor a los demás, ese dolor se vuelve gozo, Mis pequeños.

Cuántos hay que, ciertamente, son llamados al sufrimiento, a la donación, para defender Mi Santo Nombre…

Y algunos fallan, pero muchos toman ese sufrimiento también con amor, porque Yo estoy en ellos,.

Y así os lo he dicho, que si sois llamados al sufrimiento, a vuestra donación hacia Mí, Yo voy a tomar el dolor para que no sufráis,

pero quiero que vuestros hermanos vean vuestra donación y deis ejemplo de amor hacia Mí.

El sacrificio, como os he explicado, puede ser cruento o incruento, Yo tuve ambos.

Desde que fui concebido en el Vientre de Mi Madre María empezó Mi Sufrimiento, pero fue con un Amor inmenso por vosotros. 

Todo el Poderío Divino que tengo lo hice pequeño, para entrar en el Vientre de Mi Madre y con humildad, acepté ese desarrollo humano que vosotros lleváis de nueve meses en el vientre materno.

Vosotros no podéis entender ahora lo que es esa donación, ese acto tan fuerte de humildad de haber detenido todo ese Poderío Divino y entrar en el Vientre de Mi Madre y hacerMe como vosotros.

Todo eso es Amor, Mis pequeños, todo el desarrollo de Mi Vida sobre la Tierra estuvo marcado con el Amor.

MI DONACIÓN FUE TOTAL.

 Lo que no muchos de vosotros hacéis; a veces os detenéis ante el necesitado y no os dais en totalidad hacia ellos, ciertamente dais y os lo agradezco,

porque en esa forma estáis mostrando un corazón parecido al Mío, pero cuando os dais en totalidad, cuando veis primero al hermano antes que a vosotros mismos, 

vuestro acto de amor vale mucho más y será grandemente recompensado en el Reino de los Cielos.

También os he dicho que, deis poco o deis mucho, vuestra recompensa se dará,

porque todo acto de amor, pequeño o grande, solamente puede salir de Mi Corazón Divino que vosotros le habéis hecho vivir en vuestro corazón.

A lo que voy, Mis pequeños, y os lo he pedido tantas veces, es que os vayáis asemejando a Mí, vuestro Dios, por eso Me hice Hombre, para que Me conocierais. 

Ciertamente, como Dios, se pudo haber dado la Redención desde los Cielos sin que Yo tuviera que haber bajado a la Tierra a estar entre vosotros, pero

¿De dónde tomaríais vosotros el ejemplo a seguir si no Me hubierais conocido?

Por eso los grandes santos, y aun los pequeños, la gente buena, van tomando algo de Mi ejemplo sobre la Tierra, lo toman para sí mismos y lo dan a sus hermanos… 

por eso era necesario que Yo conviviera entre vosotros para que vierais lo que todo un Dios, con gran humildad y Amor hacia vosotros, puede hacer por la salvación de todos vosotros.

No despreciéis nunca, Mis pequeños, una oportunidad para dar ejemplo a vuestros hermanos, y hacedlo siempre con humildad, con sencillez.

Y como dicen las Escrituras, prácticamente a escondidas, que no sepa vuestra mano izquierda lo que hace la derecha;

en el Cielo se sabe y se reconoce ese acto de amor.. Y será recompensado grandemente.

Son tiempos en que dejaréis amor entre los hombres, en que seréis esos Cristos para ayudar a hermanos vuestros a regresar a Mí. 

En cada momento de Mi existencia, Yo iba dejando ejemplo para que los que Me veían lo siguieran. 

Ahora no os dais cuenta de cuántos se convierten con el ejemplo y vosotros mismos, en algún momento, habéis dejado ejemplo de amor…entre vuestros hermanos habéis dejado una palabra venida de Mí que les cambió la vida a uno o a varios de vuestros semejantes.

 Y de eso vosotros no os dais cuenta en la gran mayoría de los casos, pero en el Cielo se toma nota de cada uno de vuestros actos, buenos y malos.

Os pido, pues, que vuestros ejemplos cada vez sean mayores, que vayan llenos de Perfección Divina y de amor

para que podáis mover a muchos hermanos vuestros a la conversión, a la salvación eterna, al verMe a Mí en vuestros actos, en vuestras palabras, en vuestros hechos.

Mi Amor queda con vosotros, Mis pequeños.

Gracias por seguirMe, gracias por interceder por vuestros hermanos,

Yo os iré cuidando para que sigáis salvando muchas almas que tanto necesitan de Mi ejemplo a través de vosotros.

Hijitos Míos, Soy vuestro Dios Espíritu Santo.

Estando los tiempos como los estáis viviendo, son Mis momentos también, junto con Mi Esposa, la siempre Virgen María, para ir guiando a las almas hacia su salvación.

Vosotros habéis hecho de vuestra vida un desastre.

La gran mayoría de vosotros os habéis apartado de las bondades del Amor, de las Leyes, de la vida íntima que Nos deben a Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad,

y esto teneMos que detenerlo ya porque Satanás está llevando a muchas almas a la perdición eterna.

Tenéis que daros cuenta de tanto Amor que se ha derramado sobre vosotros.

Ciertamente, tenéis el libre albedrío, pero habéis actuado erróneamente a lo largo de vuestra existencia. 

Muchas almas Nos ha quitado el malo, mucha maldad ha corrompido los corazones,

vosotros os habéis guiado por vuestra carnalidad y no por la espiritualidad que debisteis haber tomado desde el principio de vuestra existencia.

Ciertamente, muchos de vosotros no tuvisteis guía paterna o materna para que se os enseñaran las buenas obras, los buenos caminos, las buenas intenciones,

Y SOBRE TODO EL AMOR HACIA NOSOTROS

Y tampoco Me buscasteis en vuestro interior, a pesar de que en momentos de vuestra existencia Yo os hacía ver en vuestro interior que vivíais en el error, que vivías dándoNos la espalda,

que no seguíais las Leyes dadas por el Padre y las Enseñanzas del Hijo,

pero Nuestro Amor es inmenso por vosotros y por eso son momentos en que Yo Me voy a manifestar más fuertemente en la mente y en el corazón de los hombres con la intención de salvaros,

23. Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. 24. Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.» Juan 4

de recuperar vuestras almas, de llevaros al arrepentimiento profundo y que, de esta forma, podáis vosotros regresar al buen camino; pero también deberéis poner de vuestra parte. 

Deberéis entrar en oración profunda, deberéis alejaros de todo aquello a donde Satanás os ha llevado y que os ha apartado de las Verdades de la Fe y del Amor profundo, tanto a vosotros como a vuestros hermanos.

Poco a poco iréis sintiendo más fuertemente Mi Presencia en vosotros; como una brújula que os guía hacia un punto fijo,

también estaré Yo guiándoos hacia un punto fijo, que es vuestra salvación eterna.

Entrad en oración, pedid Mi Guía amorosa, pedidLe a Mi Esposa, la siempre Virgen María, que os cuide en todo momento,

acudid al Cielo a pedir ayuda, porque no estáis solos, tenéis todo a vuestro favor; sois almas creadas por vuestro Dios,

sois almas que lleváis una misión de Amor, sois almas que, terminando vuestra misión, deberéis regresar al Reino de los Cielos.

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

Vuestro lugar está en el Reino de los Cielos no en el Infierno a donde os quiere llevar el enemigo. Centraos pues, ya, en vuestra misión.

Muchas, muchas almas se siguen perdiendo porque no creéis en el Amor con el que Nosotros os consentimos.

ENTENDED YA,

QUE ESTÁIS EN MOMENTOS DIFÍCILES DE LA HUMANIDAD,

21. Porque habrá entonces una gran = tribulación, cual no la hubo = desde el principio del mundo = hasta el presente = ni volverá a haberla.
22. Y si aquellos días no se abreviasen, no se salvaría nadie; pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días.

EN MOMENTOS QUE, SI NO ESCOGÉIS CORRECTAMENTE,

OS PERDERÉIS ETERNAMENTE.

ORAD, ORAD, ORAD.

Os bendecimos en Nuestro Santo Nombre, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Que la Paz y el Amor estén siempre con vosotros y los vuestros y que la compañía y la veneración a Vuestra Madre Celestial os alcance la Vida Eterna.


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17 LA OBEDIENCIA DE MARÍA


17 CONOCER A DIOS, ES EMPEZAR A AMARLO

Dice María:

Su presunción la pierde. La presunción es ya levadura de soberbia.

En el árbol encuentra al Seductor, el cual, a su inexperiencia, a su tan hermosa y virgen inexperiencia, a esa inexperiencia que no supo tutelar, le canta la canción de la mentira:

“¿Tú crees que aquí hay mal? No. Dios te lo ha dicho porque quiere teneros bajo la esclavitud de su poder. ¿Creéis que sois reyes? No tenéis ni siquiera la libertad de las fieras.

Ellas tienen concedido el amarse con amor verdadero, vosotros no. A las fieras se les ha concedido el ser creadoras como Dios.

Ellas engendrarán hijos y verán a su gusto crecer la familia, vosotros no. A vosotros os ha sido negado este contento.

¿En razón de qué, pues, que seáis hombre y mujer, para tener que vivir de ese modo?

Sed dioses. ¿No sabéis qué alegría supone el ser dos en una sola carne creadora de una tercera, de muchas otras terceras!

No creáis en las promesas de Dios acerca del gozo de una descendencia viendo a vuestros hijos crearse nuevas familias, dejando por ellas padre y madre. Os ha dado un simulacro de vida.

La verdadera vida está en conocer las leyes de la vida. Entonces seréis como dioses y podréis decirle a Dios: ‘Somos tus iguales'”.

Y la seducción continuó, porque no hubo voluntad de interrumpirla, sino, más bien, de continuarla, y de conocer aquello que no le pertenecía al hombre.

He aquí pues que el árbol prohibido vino a ser, para la raza, realmente mortal, porque de sus ramos pendía el fruto del amargo saber que venía de Satanás;

y la mujer vino a ser hembra, y, con la levadura del conocimiento satánico en el corazón, fue a Adán a corromperlo.

Humillada así la carne, corrompida la parte moral, degradado el espíritu, conocieron el dolor y la muerte: del espíritu privado de la Gracia; de la carne privada de la inmortalidad.

Y la herida de Eva engendró el sufrimiento, que no se calmará hasta la extinción de la última pareja de la tierra.

Yo recorrí en sentido inverso el camino de los dos pecadores.

Obedecí. Obedecí en todos los modos.

Dios me había pedido ser virgen. Obedecí. Habiendo amado la virginidad, que me hacía pura como la primera de las mujeres antes de conocer a Satanás,

Dios me pidió ser esposa. Obedecí, llevando al matrimonio a la pureza que tuvo, a ese grado de pureza que Dios tenía en su pensamiento cuando creó a los dos Primeros.

Convencida de mi destino de soledad en el matrimonio y de desprecio del prójimo por mi esterilidad santa, ahora Dios me pedía ser Madre. Obedecí. 

Creí que ello era posible y que esa palabra venía de Dios, porque la paz iba entrando en mí al oírla. No pensé: “Lo he merecido”.

No me dije a mí misma: “Ahora el mundo me admirará, porque soy semejante a Dios dando ser a la carne de Dios”. No. Me anonadé en la humildad.

La alegría brotó de mi corazón como un tallo de rosa florecida.

Pero enseguida se adornó de punzantes espinas y quedó abrazada por la maraña del dolor, como esas ramas envueltas en campanillas de enredadera.

El dolor del dolor de mi esposo: ésta era la angustia dentro de mi gozo.

El dolor del dolor de mi Hijo: éstas eran las espinas de mi gozo.

Eva quiso el disfrute, el triunfo, la libertad: yo acepté el dolor, el anonadamiento, la esclavitud.

Renuncié a mi vida tranquila, a la estima de mi esposo, a la propia libertad. No me quedé con nada.

Me hice la Esclava de Dios en la carne, en la parte moral, en el espíritu, confíándome a Él, no sólo respecto a la concepción virginal, sino también a la defensa de mi honor,

a la consolación de mi esposo, al medio con que conducirlo a él también a la sublimación del matrimonio, de manera que los dos fuéramos quienes devolvieran al hombre y a la mujer la dignidad perdida.

Muerte por lapidación

Abracé la voluntad del Señor por mí, por mi esposo, por mi Hijo. 

Dije “sí” por los tres, segura como estaba de que Dios no faltaría a su promesa de socorrerme en mi dolor de esposa que se ve juzgada culpable,

en mi dolor de madre que ve que engendra para entregar a su Hijo al dolor.

“Sí” dije. Sí, y basta. Ese “sí” ha anulado el “no” que Eva opuso al mandato divino.

“Sí, Señor, como Tú quieras. Conoceré lo que Tú quieras. Viviré como Tú quieras. Estaré gozosa si Tú lo quieres. Sufriré por lo que Tú quieras.

Sí, siempre sí, mi Señor, desde el momento en que tu rayo me hizo Madre hasta el momento en que me llamaste a ti.

Sí, siempre sí. Todas las voces de la carne, todas las pasiones de lo moral, bajo el peso de este sí mío perpetuo.

Y encima, como encima de un pedestal de diamante, mi espíritu, al cual le faltan las alas para volar a ti, pero es señor de todo el yo, domado y siervo tuyo, siervo en la alegría, siervo en el dolor.

¡Sonríe, oh Dios! ¡Alégrate! La culpa ha sido vencida, cancelada, destruida; yace bajo mi talón, ha sido lavada en mi llanto, destruida por mi obediencia.

De mi seno nacerá el Árbol nuevo que dará el Fruto que conocerá todo el Mal por haberlo padecido en sí y dará todo el Bien.

A éste sí podrán acercarse los hombres, y yo me sentiré feliz de que cojan de él, aunque no piensen que de mí nace.

Con tal de que el hombre se salve y Dios sea amado, hágase de su esclava lo mismo que de la base de terreno en que un árbol crece: escalón para subir”.

María, hay que saber ser siempre escalón para que los demás suban a Dios. Si nos pisan, no importa, con tal de que logren ir a la Cruz.

Es el nuevo árbol que posee el fruto del conocimiento del Bien y del Mal, porque le dice al hombre lo que está mal y lo que está bien, para que sepa elegir y vivir;

y sabe, al mismo tiempo, hacer de sí elixir para curar a los que se han intoxicado con el mal que quisieron gustar.

Nuestro corazón bajo los pies de los hombres, con tal de que el número de los redimidos crezca y que la Sangre de mi Jesús no sea derramada sin fruto.

Este es el destino de las esclavas de Dios.

Mas luego mereceremos recibir en nuestro seno la Hostia santa, y, a los pies de la Cruz, embebida en su Sangre y en nuestro llanto, decir:

“He aquí, oh Padre, la Hostia inmaculada que te ofrecemos para salud del mundo. Míranos, oh Padre, fundidas con Ella, y por sus méritos infinitos danos tu bendición”.

Y yo te doy una caricia. Descansa, hija (María Valtorta). El Señor está contigo.

Dice Jesús:

–     Las palabras de mi Madre deberían disolver cualquier vacilación de pensamiento, incluso en los más atrapados por las fórmulas.

Había dicho: “metafórico árbol”; ahora diré: “simbólico árbol”. Quizás así entenderéis mejor.

Su símbolo es claro: de cómo los dos hijos de Dios actuasen respecto a él, se comprendería la medida de su tendencia al Bien y al Mal.

Cual agua regia que prueba el oro, cual balanza del orfebre que pesa los quilates del oro, ese árbol; que vino a ser una “misión” a causa del mandato divino respecto a él, dio la medida de la pureza del metal de Adán y de Eva.

Llega ya a mis oídos vuestra objeción: “¿No fue excesiva la condena y pueril el medio que condujo a ella?”.

No lo fue. Una desobediencia actualmente en vosotros, que sois sus herederos, es menos grave de lo que lo fue en ellos.

Vosotros estáis redimidos por Mí, pero el veneno de Satanás, como ciertos morbos que no desaparecen nunca totalmente de la sangre, está siempre pronto para reactivarse.

Ellos, los dos progenitores, eran posesores de la Gracia sin haber tenido nunca el más mínimo contacto con la Desgracia.

Por tanto, eran más fuertes, estaban más respaldados por esa Gracia que generaba inocencia y amor.

Infinito era el don que Dios les había dado; mucho más grave, por tanto, su caída poseyendo ese don.

También el fruto ofrecido, y comido, era simbólico.

Al igual que Satanás tuvo que ser expulsado del Cielo, Adan y Eva tuvieron que ser expulsados del Edén; porque Dios ya NO PODÍA CONFIAR en sus hijos…

Era el fruto de una experiencia voluntariamente llevada a cabo por instigación satánica contra el imperativo de Dios.

Yo no les había prohibido a los hombres el amor.

Quería únicamente que se amaran sin malicia; de la misma forma que Yo los amaba con mi santidad, ellos habrían de amarse en santidad de afectos, de afectos limpios de toda libídine.

No se debe olvidar que la Gracia es foco de luz, y, que quien la posee conoce aquello que es útil y bueno conocer.

La Llena de Gracia conoció todo, porque la Sabiduría la instruía (la Sabiduría, que es Gracia), y supo guiarse a sí misma santamente.

Eva conocía, por tanto, aquello que le era bueno conocer; no más de eso. Porque es inútil conocer lo que no es bueno.

No tuvo fe en las palabras de Dios y no fue fiel a su promesa de obediencia.

Prestó fe a Satanás, infringió la promesa, quiso conocer lo no bueno, lo amó sin remordimiento, transformó en cosa corrompida, envilecida, ese amor que Yo había otorgado tan santo.

Ángel caído, se revolcó en barro y paja, mientras que podía haber corrido dichosa entre las flores del Paraíso Terrenal y ver florecer a su alrededor la prole, de la misma forma que un árbol se cubre de flores sin combar su copa y meterla en el pantano.

No seáis como esos niños estúpidos de que hablo en el Evangelio, los cuales oían cantar y se tapaban los oídos, oían tocar y no bailaban, oían llorar y querían reír.

No seáis mezquinos ni negadores. Aceptad la Luz, aceptadla sin malicia, sin testarudez, sin ironía o incredulidad. Y ya basta sobre esto.

Para que entendáis cuánto debéis sentiros agradecidos a Aquel qué murió para levantaros y orientaros de nuevo al Cielo y para vencer la concupiscencia de Satanás,

he querido hablaros, en este tiempo de preparación a la Pascua, de este primer eslabón de la cadena con que el Verbo del Padre, el Cordero Divino, fue llevado a la muerte, al matadero.

Os he querido hablar de ello porque al presente el noventa por ciento de vosotros está, como Eva, intoxicado por el hálito y por la palabra de Lucifer, y no vivís para amaros sino para saciaros de sensualidad,

no vivís para el Cielo sino para el barro; ya no sois criaturas dotadas de alma y razón, sino perros sin alma y sin razón.

Habéis matado el alma, habéis depravado la razón.

En verdad os digo que las bestias, en sus amores, son más honestas que vosotros.

16 LA DESOBEDIENCIA DE EVA


16  CONOCER A DIOS, ES EMPEZAR A AMARLO

La desobediencia de Eva y la obediencia de María.

Dice Jesús:

“¿No se lee en el Génesis que Dios hizo al hombre dominador de todo lo que había sobre la tierra, es decir, de todo excepto de Dios y de sus ángeles ministros?

¿No se lee que hizo a la mujer como compañera del hombre en la alegría y en el dominio sobre todos los seres vivos? ¿No se lee que de todo podían comer excepto del árbol de la ciencia del Bien y del Mal?

¿Por qué? ¿Cuál es el sentido que subyace en las palabras “para que domine”; cuál, en el árbol de la ciencia del Bien y del Mal?

¿Os habéis preguntado alguna vez esto, vosotros, que os hacéis tantas preguntas inútiles y que no sabéis preguntarle nunca a vuestra alma acerca de las celestes verdades?

Vuestra alma, si estuviera viva, os las manifestaría.

Esa alma que, cuando está en gracia, es como una flor entre las manos de vuestro ángel;

esa alma que, cuando está en gracia, es como una flor besada por el sol y asperjada por el rocío, besada y asperjada por el Espíritu Santo, que le da calor y la ilumina, que la riega y la adorna de celestes luces.

¡Cuántas verdades os manifestaría vuestra alma, si supierais conversar con ella, si la amarais como a quien os proporciona la semejanza con Dios, que es Espíritu, como espíritu es vuestra alma!

¡Qué gran amiga tendríais, si amarais a vuestra alma en vez de odiarla hasta matarla!

¡Qué grande, sublime amiga con quien hablar de cosas celestes; vosotros que tenéis tanta avidez de hablar y os destruís los unos a los otros con amistades que, aun no siendo indignas (alguna vez lo son),

sí son casi siempre inútiles, y se os transforman en un bullicio vano o nocivo de palabras y sólo palabras, todas terrenas!

MANDAMIENTOS, TEMPLO Y FUSION

¿No dije Yo: “Quien me ama observará mi palabra y el Padre mío le amará e iremos a él y haremos morada en él”?

El alma que está en gracia posee el amor y, poseyéndolo, posee a Dios, o sea, al Padre que la conserva, al Hijo que la instruye, al Espíritu que la ilumina.

Posee, por tanto, el Conocimiento, la Ciencia, la Sabiduría. Posee la Luz. Imaginaos, pues, qué conversaciones más sublimes podría establecer con vosotros vuestra alma,

que son las conversaciones que han llenado los silencios de las cárceles, los silencios de las celdas, los silencios del yermo, los silencios de las habitaciones de los enfermos santos;

las que han confortado a los presos que en la cárcel esperaban el martirio, a los cenobitas, que habían elegido el claustro en pos de la Verdad,

a los eremitas, que anhelaban conocer anticipadamente a Dios, a los enfermos, para que soportaran o, mejor dicho, amaran su cruz.

Si supierais preguntar a vuestra alma, ella os diría que el significado verdadero, exacto, vasto cuanto la creación, de la palabra “domine” es éste:

“Para que el hombre domine todo: sus tres estratos (el inferior, animal; el estrato intermedio, moral; el estrato superior, espiritual), y oriente los tres hacia un único fin: poseer a Dios”.

Poseerlo mereciéndolo con este férreo dominio que tiene sujetas todas las fuerzas del yo haciéndolas esclavas de esta única finalidad: merecer poseer a Dios.

Vuestra alma os diría que Dios había prohibido el conocimiento del Bien y del Mal, porque el Bien lo había donado con generosidad y gratuitamente a sus criaturas,

EL ALMA LO SABE sin haberlo visto o estudiado en ninguna parte; porque el Espíritu Santo proporciona UN CONOCIMIENTO DIVINO que es compartido por Dios y para nosotros representa además un GOZO incomparable…

y el Mal no quería que lo conocierais, porque es un fruto dulce al paladar, pero que, una vez que baja con su jugo a la sangre, ocasiona una fiebre que mata y produce ardiente sequedad en la garganta,

por lo cual, cuanto más se bebe de su jugo traidor, más sed de él se tiene. Vuestra objeción será: “¿Y por qué lo ha puesto?”.

¿Por qué! El Mal es una fuerza que ha nacido sola, como ciertos males monstruosos en el más sano de los cuerpos.

Lucifer era un ángel, el más hermoso de los ángeles. Espíritu perfecto. Sólo Dios era superior a él.

Pues bien, con todo, en su ser luminoso nació un vapor de soberbia, y Lucifer no lo dispersó, sino que, por el contrario, lo condensó dándole vida en su interior.

De esta incubación nació el Mal. Este ya existía antes del hombre.

Dios había arrojado fuera del Paraíso al Incubador maldito del Mal, al que ensuciaba el Paraíso.

Pero ha seguido siendo y es el eterno Incubador del Mal, y, no pudiendo seguir ensuciando el Paraíso, ha ensuciado la Tierra.

Ese metafórico árbol pone en evidencia esta verdad.

Dios había dicho al hombre y a la mujer: “Conoced todas las leyes y los misterios de la creación. Pero no pretendáis usurparme el derecho de ser el Creador del hombre. 

Para propagar la estirpe humana bastará el amor mío que circulará por vosotros, y, sin libídine sensual, sólo por latido de caridad, dará vida a los nuevos hombres como Adán de la estirpe.

Todo os lo doy; sólo me reservo este misterio de la formación del hombre”.

Satanás quiso quitarle al hombre esta virginidad intelectual y, con su lengua serpentina, hechizó y halagó miembros y ojos de Eva, suscitando en ellos reflejos y sutilezas que antes no tenían,

porque no estaban intoxicados de Malicia.

Ella “vio”, y, viendo, quiso probar. Había sido despertada la carne.

¡Ah, si hubiera llamado a Dios¡ Si hubiera corrido a decirle: “¡Padre, estoy enferma; la Serpiente me ha halagado y me siento turbada!”.

El Padre la habría purificado, la habría curado con su aliento, pues lo mismo que le había infundido la vida podía infundirle de nuevo la inocencia, quitándole el recuerdo del tóxico serpentino,

es más, introduciendo en ella una repugnancia hacia la Serpiente (como les sucede a los que han sufrido una enfermedad, que, una vez curados, sienten hacia ella una instintiva repugnancia).

Pero no, Eva no va al Padre, Eva vuelve donde la Serpiente. Esa sensación le es dulce.

“Viendo que el fruto del árbol se podía comer y que era bonito y de aspecto agradable, lo cogió y comió de él”. Y “comprendió”.

Ya la malicia había penetrado y le mordía las entrañas. Vio con ojos nuevos y oyó con oídos nuevos los usos y la voz de las bestias; y los deseó febrilmente.

Inició sola el pecado. Lo consumó con su compañero. Por eso sobre la mujer pesa una condena mayor.

Por ella el hombre se hizo rebelde a Dios, y por ella conoció la lujuria y la muerte. Por ella perdió el dominio sobre sus tres reinos:

el del espíritu, porque permitió que el espíritu desobedeciera a Dios; el de lo moral, porque permitió que las pasiones le sometieran a su señorío; el de la carne, porque la rebajó a las leyes instintivas de las bestias.

“La Serpiente me ha seducido” dice Eva. “La mujer me ha ofrecido el fruto y yo he comido de él” dice Adán.

Y el triple, desenfrenado apetito, desde entonces, tiene entre sus garras los tres reinos del hombre.

Sólo la Gracia logra aflojar la presa de este monstruo despiadado; y, si vive, si está vivísima, si la voluntad del hijo fiel la mantiene cada vez más viva, llega incluso a estrangular al monstruo.

Ya no habrá nada que temer: ni a los tiranos internos (o sea, la carne y las pasiones), ni a los tiranos externos (el mundo y los que en el mundo tienen poder), ni a las persecuciones, ni a la muerte.

Es como dice el apóstol Pablo: “Nada de esto yo temo, y no considero ya mía mi vida, con tal de cumplir mi misión y llevar a cabo el ministerio recibido del Señor Jesús para dar testimonio del Evangelio de la Gracia de Dios”».

Dice María (la Virgen):

“Gozoso, pues efectivamente, cuando comprendí la misión a que Dios me llamaba, mi corazón se llenó de gozo.

Y mi corazón se abrió como una azucena en capullo y vertió la sangre que habría de ser terreno para la Semilla del Señor. 

Alegría de ser madre. Me había consagrado a Dios desde mi más tierna edad, porque la luz del Altísimo me había iluminado acerca de la causa del mal del mundo;

yo deseé, por lo que de mí dependía, borrar de mí la huella de Satanás.

No sabía que no tenía mancha. No podía pensarlo. El solo hecho de pensarlo habría sido presunción y soberbia, porque habiendo nacido de padre y madre humanos,

no me era lícito pensar que justamente yo era la Elegida para ser la Sin Mancha.

El Espíritu de Dios me había instruido acerca del dolor del Padre ante la corrupción de Eva, que había aceptado degradarse, siendo una criatura de gracia, a un nivel de criatura inferior.

Yo tenía la intención de suavizar ese dolor, poniendo de nuevo mi carne en la situación de pureza angélica, conservándome intacta de pensamientos, deseos y contactos humanos.

Sólo para Él sería mi latido de amor; sólo para El, mi ser.

No había en mí sed camal, pero sí sentía el sacrificio de no ser madre.

La maternidad, exenta de lo que ahora la humilla, le había sido concedida por el Padre creador también a Eva.

¡Dulce y pura maternidad sin el peso del sentido! ¡Yo la experimenté!

¡Cuán grande la pérdida de Eva, renunciando a esta riqueza! Mayor que la pérdida de la inmortalidad.

No, no creáis que es una exageración.

Mi Jesús, y con Él yo, su Madre, conocimos la languidez de la muerte.

Yo, el dulce languidecer de quien, cansado, se duerme; Él, ese languidecer atroz de quien muere por haber sido condenado.

A nosotros, pues, también nos vino la muerte.

Sin embargo, la maternidad exenta de cualquier tipo de violación me vino solamente a mí, la nueva Eva,

para que yo pudiera manifestarle al mundo cuan dulce era el destino de la mujer, llamada a ser madre sin el dolor de la carne.

El deseo de esta pura maternidad, siendo, como es, la gloria de la mujer, podía estar, y estaba, en la Virgen toda de Dios. 

Añadid a vuestra consideración el honor en que era tenida la mujer madre en el pueblo israelita.

Y comprenderéis mejor la naturaleza del sacrificio cumplido al consagrarme a esta privación.

Ahora a su sierva el eterno Bueno le ofrecía este don, sin privarme del candor de que yo me había vestido para ser flor en su Trono.

Por ello exultaba, con el doble gozo de ser madre de un hombre y de ser Madre de Dios. Alegría porque a través de mí se restablecía la paz entre el Cielo y la Tierra.

¡Oh… haber deseado esta paz por amor a Dios y por amor al prójimo, y saber que por medio de mí, pobre esclava del Poderoso, aquélla venía al mundo!

Decir: “Hombres, no lloréis más. Yo traigo conmigo el secreto que os hará felices. No os lo puedo manifestar, porque está sellado en mí, en mi corazón, de la misma forma que el Hijo dentro del intacto seno.

Ya os lo traigo, ya cada hora que pasa está más cercano el momento en que le veréis y sabréis su Nombre santo”!

Alegría de haber hecho feliz a Dios:

alegría del creyente que ve feliz a su Dios. ¡Oh… haber quitado del corazón de Dios la amargura de la desobediencia de Eva, de la soberbia de Eva, de su incredulidad!

Mi Jesús ha explicado con qué culpa se manchó la Pareja primera.

Yo he anulado esa culpa recorriendo en sentido inverso, para ascender, las etapas de su descenso. 

El principio de la Culpa estuvo en la desobediencia:

“No comáis y no toquéis de ese árbol”, había dicho Dios.

Pero el hombre y la mujer, los reyes de la Creación, que podían tocar todo y comer todo excepto aquello, porque Dios quería hacerlos sólo inferiores a los ángeles, no tomaron en consideración ese veto.

El árbol: el medio para probar la obediencia de los hijos.

¿Qué es la obediencia al mandato divino? Es un bien porque Dios no ordena sino el bien.

¿Qué es la desobediencia? Es un mal porque pone al corazón en las disposiciones de rebelión sobre las cuales Satanás puede obrar.

Eva va al árbol, a ese árbol del que vendría: alejándose, su bien; acercándose, su mal. La arrastra a él la curiosidad ingenua de ver qué es lo que podía tener en sí de especial;

la arrastra la imprudencia, que hace que le parezca inútil el mandato divino, dado que ella es fuerte y pura, reina del Edén, donde todo le presta obediencia, donde nada podrá causarle mal alguno.

Su presunción la pierde.

La presunción es ya levadura de soberbia.

GÉNESIS 3, 4


Diciembre 24 de 2020

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Ese metafórico árbol demuestra esta verdad.

Dios había dicho al Hombre y a la Mujer: «…Os doy todo; y únicamente me reservo este Misterio de la Formación del hombre»”.-

Antes de la Culpa todo estaba regulado y basado en el amor. El amor como es ahora, el actual generador de los hijos, entonces no existía. La Malicia no existía y, por tanto, — porque va con ella— tampoco el hambre carnal.

¡Todos los seres lloraron amargamente la inocencia profanada de su reina! ¡Y llanto desolado de la reina ante esa profanación suya, cuya realidad y cuya imposible anulación comprende!

Si los cataclismos y las tinieblas acompañaron la muerte del Inocente, también tinieblas y fuerte tempestad acompañaron a la muerte de la Inocencia y de la Gracia en los corazones de los Primeros Padres.

Eva deseó conocer y se hizo creadora pero no logró ser dueña del árbol de la Vida.-

Pero usando indignamente esta fuerza de bien, la había corrompido transformándola en un acto malo, porque fue producto de la desobediencia a Dios y amalgamado con la malicia y avidez de la carne.

Y de esta forma ella se convirtió en la «madre».

5. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Había nacido el Dolor sobre la Tierra.

Y la Providencia de Dios no quiso que fuese eterno;

de forma que os da, después de años de dolor, la alegría de salir del dolor para entrar en la alegría, si sabéis vivir con corazón recto.

Llamo aquí vuestra atención sobre un hecho que escapa casi a todos.

Eva estaba cargada de su pecado.

Y el dolor todavía no había sido sufrido en medida suficiente para disminuir su pecado.

Como un organismo drogado, ella había transmitido a su hijo todo aquello que en ella pululaba.

EL PECADO GENERA AL ESPÍRITU INMUNDO. El Espíritu inmundo es POSESIÓN DIABÓLICA…

Y Caín fue el primer hombre cautivo por una posesión demoníaca perfecta.

Producto del primer Trío diabólico, que el sexo desordenado: Lucifer, Eva y Adán , constituyeron.

El sexo era divino y sagrado y fue el verdadero objetivo, alcanzado perfectamente por Satanás.

Y su hambre de destrucción hizo que también, el primer hombre engendrado en el tálamo que debió haber estado santificado, con la Presencia del verdadero Dueño y Creador.

Y que él robó con la complicidad de Adán y Eva.

Y con su complacencia Y ABSOLUTO CONSENTIMIENTO,

porque la búsqueda del placer era lo más importante y era plenamente satisfecho…

CAÍN Y ABEL

Pues fue de esta manera que, el primer fruto del amor convertido en sensualidad y libertinaje, le fue robado a Dios y perteneció a Satanás,

el que contaminó al hombre con toda la maldad y perversión que en él rebosa.

Y Caín, primer hijo de Eva, nació con un carácter duro, envidioso, iracundo, lujurioso, perverso, muy poco diferente de las bestias en lo relativo al instinto,

MUCHO MÁS ANIMALESCO QUE LAS BESTIAS

EN LO RELATIVO A LO SOBRENATURAL

PORQUE, EN SU YO FEROZ

NEGABA LA REVERENCIA DEBIDA A DIOS,

Ya que a su alma posesa, Satanás le trasmitía toda la maldad, que sus sentimientos llenos de ODIO por haber sido expulsado del Cielo, bullían en su espíritu vengativo. 

El Adversario de Dios, triunfante en la primera embestida contra el hombre; también logró controlar los sentimientos de su primer instrumento… 

Y Caín fue el primer ser humano rebosante de HIPOCRESÍA, pues a los comentarios de sus padres sobre Dios y el haberlos expulsado del Paraíso,  Caín comenzó a mirarlo como a un enemigo,

Y consideraba que le era lícito no rendirle culto sincero.

Satanás le azuzaba a burlarse de Dios. Y quien se burla de Dios no respeta a nadie en el mundo.

Por esto, los que están en contacto con los que se burlan del Eterno conocen la amargura del llanto;

porque no pueden esperar un amor respetuoso en su prole, ni una seguridad del amor fiel en el consorte, ni una certeza de amistad leal en el amigo.  

 Lágrimas y lágrimas corrieron por la cara de Eva por la dureza de su hijo, arrojando así en su corazón el germen del arrepentimiento;

lágrimas y más lágrimas que le obtuvieron que su culpa disminuyese, porque Dios, ante el dolor de quien se arrepiente, perdona.

Y el segundo hijo de Eva alcanzó el alma lavada en el llanto de su madre.

Él fue dulce, respetuoso para con sus padres, entregado a su Señor, cuya omnipotencia veía descender radiante desde Cielo. Abel fue la alegría de la mujer caída.

 Pero el camino del dolor de Eva debía ser largo y penoso, proporcional a su camino en la experiencia pecaminosa:

en éste, encontraba estremecimiento de lujuria; en aquél, estremecimiento de aflicción;

en éste, besos; en aquél sangre; de éste, un hijo; de aquél, la muerte de un hijo, la de su predilecto (predilecto por su bondad).

ABEL LLEGÓ A SER EL INSTRUMENTO DE PURIFICACIÓN PARA LA CULPABLE.

Pero ¡Qué purificación tan dolorosa, que llenó con sus desgarradores gritos la Tierra espantada por el fratricidio!

¡Y que mezcló las lágrimas de una madre con la sangre de un hijo…!

Eva sube por el camino de la expiación.

El arrepentimiento crece según va saboreando las pruebas de su pecado.

QUISO CONOCER EL BIEN Y EL MAL.

Y el recuerdo del bien perdido es para ella como el recuerdo del sol para uno que, al improviso, hubiera quedado cegado.

El Mal está ante ella al contemplar los restos de su hijo asesinado; y a su alrededor, por el vacío creado por el hijo fratricida y fugitivo…

¡Mientras huía perseguido por sus remordimientos aquel que, enemistado con Dios y con su hermano, al que Dios amaba, la había derramado!. .

 “Dijo el Señor a Caín: «¿Por qué andas irritado?» ¿Por qué, si faltas contra Mí, te irritas porque no te miro con ojos benignos?

¡Cuántos caínes hay sobre la Tierra!

Me dan un culto de desprecio, un culto hipócrita; o no me tributan ningún culto, y quieren que los mire con amor y los colme de felicidad.

DIOS ES VUESTRO REY,

NO VUESTRO SIERVO. DIOS ES VUESTRO PADRE.

Y un padre jamás es un esclavo, si se juzga según justicia. Dios es justo. Vosotros no lo sois pero Él sí lo es.

Y no puede menos de castigaros, puesto que os burláis de Él, aun cuando os da, a manos llenas, sus favores con la condición de que le améis aunque sea un poco.

La justicia no conoce dos vías. Una sola es su vía. Esto hacéis, esto recibís.

Si sois buenos, recibís el bien; si malos, recibís el mal.

Y —creedlo— siempre es mucho más el bien que recibís, respecto al mal que deberíais recibir por vuestra manera de vivir, en rebelión contra la Ley Divina.

 Dios dijo: «¿No es verdad que si haces el bien, recibirás el bien y que si haces el mal el pecado se presentará inmediatamente ante tu puerta?»

En efecto, el bien lleva a una constante elevación espiritual y capacita cada vez más para cumplir un bien cada vez mayor, hasta alcanzar la perfección y hacerse santos;

por el contrario, basta ceder al mal para degradarse y alejarse de la perfección

y conocer la servidumbre del  pecado que entra en el corazón y hace bajar a éste, por grados, a una sucesiva y cada vez mayor culpabilidad.

Dios añadió: «Pero tendrás debajo de ti el deseo del pecado, y debes dominarlo»

Sí, Dios no nos hizo esclavos del pecado, las pasiones están debajo de vosotros, no encima de vosotros. Dios os ha dado inteligencia y fuerza para dominaros.

Incluso a los primeros hombres, castigados por el rigor de Dios, les dejó Dios inteligencia y la fuerza moral.

Y, desde que el Redentor ha consumado por vosotros el Sacrificio, tenéis, como ayuda de la inteligencia y fuerza, los ríos de la Gracia y podéis, y debéis, dominar el deseo del Mal.

Debéis hacerlo, con vuestra voluntad fortalecida por la Gracia.

Por esto los ángeles de mi nacimiento cantaron a la tierra: «Paz a los hombres de buena voluntad».

Yo venía para traeros de nuevo la Gracia a los hombres.

Y mediante la unión de la Gracia con vuestra buena voluntad, vendría la Paz a los hombres. La Paz: gloria del Cielo de Dios

El pecado y desesperación (Caín, Judas); el pecado y arrepentimiento (Eva).-

Y Caín dijo a su hermano: «Vamos afuera» Palabras mentirosas cuyo veneno se ocultaba bajo una sonrisa traidora.

 La delincuencia siempre practica la mentira, para con sus víctimas y para con el mundo al que trata de engañar; Y QUISIERA ENGAÑAR INCLUSO A DIOS. Pero Dios lee los corazones.

 «Vamos afuera». Siglos después Judas dijo: «Salve, Maestro», y le besó.

Los dos Caínes escondieron su delito bajo una apariencia inofensiva.

y desahogaron su envidia, su ira, su abusiva violencia y todos sus malvados instintos, descargando todo ello sobre la víctima,

porque no se habían dominado a sí mismos; antes bien, habían hecho esclavo su espíritu del propio yo corrompido.

 EVA ASCIENDE POR EL CAMINO DE LA EXPIACIÓN,

CAÍN DESCIENDE POR EL CAMINO DEL INFIERNO

Y en éste le hunde la desesperación que de él se apodera;

y con la desesperación, último golpe mortal dado a su espíritu ya débil por el crimen, viene el miedo físico, vil, del castigo humano.

EL QUE YA NO PUEDE ACORDARSE DEL CIELO,

ESE HOMBRE DE ALMA MUERTA,

ANIMAL ES QUE SE ESTREMECE POR SU VIDA CORPORAL.

La muerte, ante la que los justos sonríen, porque los lleva a poseer a Dios,

ES TERROR PARA LOS QUE SABEN QUE MORIR

PARA ELLOS SIGNIFICA PASAR PARA SIEMPRE

INFIERNO QUE LLEVAN EN SU CORAZÓN

AL INFIERNO DE SATANÁS.

Y, como alucinados, ven por todas partes venganzas ya prontas para descargarse contra ellos.

Pero sabed —hablo a los justos— sabed que si el remordimiento y la oscuridad de un corazón culpable crean y fomentan las alucinaciones del pecador,

A NADIE LE ES LÍCITO ERIGIRSE COMO JUEZ DE SU HERMANO,

MUCHO MENOS ERIGIRSE COMO JUSTICIERO.

UNO SOLO ES EL JUEZ: DIOS.

Y si la justicia humana ha creado sus propios tribunales, toca a éstos administrar la justicia, y

¡Ay de los que profanen ese nombre de la justicia y juzguen movidos por estímulo pasional propio o por presión de poderes humanos!

¡Maldición para aquel que se haga justiciero privado de un semejante suyo!

¡Maldición aún mayor para el que, movido por frío cálculo humano, envía a su semejante a la muerte o a la cárcel sin haber razón!

 PORQUE SI EL QUE MATA AL QUE MATÓ

RECIBIRÁ UN CASTIGO SIETE VECES MAYOR,

COMO DIJO EL SEÑOR QUE SUCEDERÍA AL QUE MATARA A CAÍN

el que injustamente condene, movido por servidumbre hacia Satanás enmascarado de Autoridad humana, recibirá setenta veces siete el rigor de Dios.

Esto deberíais tener presente sobre todo en esta hora, vosotros que os matáis mutuamente para hacer de los caídos la base de vuestro triunfo,

“La vida humana es sagrada…”

y no sabéis que lo que hacéis es excavar bajo vuestros pies la trampa en que os hundiréis maldecidos por Dios y por los hombres; porque Yo he dicho: «NO MATARÁS».-

Cuando Caín mató a Abel, la boca de su madre profirió las maldiciones que su espíritu, separado de Dios, le inspiraba contra su prójimo más cercano:

contra el hijo de sus entrañas profanadas por Satanás y embrutecidas por el deseo desenfrenado.

Y esa Maldición fue la mancha en el reino de lo moral humano, de la misma forma que el crimen de Caín fue la mancha en el reino de lo animal humano, arrastrado de sus instintos bestiales.

Sangre sobre la Tierra, derramada por mano fraterna.

La primera sangre, que atrae —como imán milenario— toda sangre que, extraída de las venas del hombre, la mano del hombre derrama.

Maldición contra la Tierra, proferida por boca humana.

Como si la Tierra no estuviera ya suficientemente maldecida por causa del hombre rebelde contra su Dios y hubiese necesitado saborear los cardos y las espinas

y la dureza de los terrones del campo, de las sequías, de las granizadas, de las heladas, de los calores;

esa Tierra que había sido creada perfecta, y a la que ayudaban todos los elementos para que fuese una morada cómoda y bella para el hombre, su rey.

María debe anular a Eva. María ve al segundo Caín: a Judas. María sabe que es el Caín de su Jesús, del segundo Abel.

Sabe que la Sangre de este segundo Abel ha sido vendida por ese Caín y ya está siendo derramada. Pero no maldice. Ama y perdona. Ama y llama.

¡Oh, Maternidad de María, mártir!

26. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» 27. Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa Juan 19

¡Maternidad tan sublime, como esa maternidad tuya virginal y divina!

Esta última ha sido don de Dios, pero la primera, Madre santa, Corredentora, ha sido un don tuyo para ti, porque tú, solo tú supiste, en aquella hora,

con el corazón quebrantado por los azotes que me habían desgarrado mi cuerpo, decir a Judas esas palabras; tú,

solamente tú supiste en aquella hora, mientras sentías ya la cruz partirte el corazón, amar y perdonar. María: la Nueva Eva.

Ella os enseña la nueva religión que lleva al amor hasta el punto de perdonar a quien mata a un hijo.

No seáis como Judas que cierra su corazón ante esta Maestra de Gracia y se desespera diciendo: «Él no me puede perdonar»,

poniendo en duda las palabras de la Madre de la Verdad, y, por lo tanto, mis palabras, que había Yo repetido siempre:

que Yo había venido a salvar y NO a destruir.

Para perdonar a aquel que, arrepentido, viniera a Mí.

María, la nueva Eva, recibió de Dios un nuevo hijo «en lugar de Abel matado por Caín».

Pero no lo tuvo a través de una hora de alegría animal que adormece el dolor bajo el influjo de los vapores de la sensualidad y el cansancio del contentamiento.

Lo tuvo en una hora de dolor total, al pie de un patíbulo, entre los estertores de su Hijo moribundo, entre los improperios de una gentuza Deicida

y en medio de una desolación inmerecida y total, porque Dios ya tampoco la consolaba.

Jesus: ¡No, Satanás no puede alzarse de debajo del calcañar de mi Virgen Madre!.

Aquí solo quiero hablar de uno de los momentos. Y de mi Madre, no mío; de la nueva Eva que ya había rechazado desde sus más tiernos años,

las lisonjas usadas por Satanás para seducirla a morder el fruto.

Y probar aquel sabor que había desquiciado a la compañera de Adán.

La nueva Eva, que no se había limitado a rechazar a Satanás,

sino que le había vencido aplastándole con su voluntad de obediencia, de amor, de castidad tan grandes;

que él, el Maldito, quedó aplastado y subyugado.

¡No, Satanás no puede alzarse de debajo del calcañar de mi Virgen Madre!

Suelta baba, echa espuma, ruge y blasfema.

Pero su baba cae al suelo, su aullido no toca a esa atmósfera que rodea a mi Santa,

que no percibe el hedor ni las risas burlonas diabólicas, que no ve, ni siquiera puede ver, la baba asquerosa de la Serpiente Eterna,

porque las armonías celestiales y los celestiales aromas danzan en torno de Ella enamorados en torno a su bella y santa persona,

y porque sus ojos, más puros que el lirio y más enamorados que los de una tórtola, miran solo a su Eterno Señor de quien es Hija, Madre y Esposa. .