Archivos de etiquetas: pecdo

F51 PRIMER MANDAMIENTO II


REY Jesus Maestro (1)

¿CÓMO ENSEÑABA JESÚS EL PRIMER MANDAMIENTO EN SU PEREGRINAJE APOSTÓLICO AL PUEBLO ISRAELITA? 

En el Poema del Hombre Dios, con la Fe que ilumina nuestro entendimiento vamos a escucharle…  (En otro post les explicaremos cómo funciona el Carisma del Espíritu Santo que ha permitido que nosotros disfrutemos en este tiempo, de lo sucedido hace dos mil años)

En una hacienda de Lázaro de Bethania, hay una gran multitud con los ropajes de la época, cuando Israel es gobernado por Poncio Pilatos. Allí Jesús está enseñando su Ministerio a los apóstoles, para convertirlos en los nuevos sacerdotes de la Iglesia Naciente. 

…Desde ayer la gente se ha duplicado al menos. Hay también personas de clases menos comunes. Algunos han venido en burros y ahora están ingiriendo su comida bajo el cobertizo, en cuyos palos han atado sus asnos, en espera del Maestro.

reyes magos

El día está frío pero sereno. La gente cuchichea; los más doctos dan explicaciones de quién es y por qué el Maestro habla en ese lugar. Y en una larga exposición sostenida por varios, uno comenta:

–        Y el Niño crecía como todos, hermoso, bueno, todo amor. Luego vinieron los magos de más allá del Eufrates y el Nilo, porque habían visto una estrella y reconocido en ella la estrella de Balaam. Pero el Niño ya podía andar. El rey Herodes ordenó el exterminio por celos de poder. Pero el ángel del Señor había advertido del peligro y los pequeñuelos de Belén murieron, pero no Él, que había huido más allá de Matarea.

–     Después volvió a Nazareth, a trabajar como carpintero. Y habiendo llegado a su Tiempo, después de haber sido anunciado por el Bautista primo suyo, ha comenzado la misión y primero ha buscado a sus pastores. A Isaac lo liberó de una parálisis, después de treinta años de enfermedad. E Isaac ahora le predica incansablemente.

El primero replica disgustado:

–     ¡Pues, no obstante, los tres discípulos del Bautista me han dicho verdaderamente esas palabras!»

escribas-y-fariseos

–      Y son verdaderas. Lo que no es verdadero es la descripción del mozo de cuadra. ¿Se gloría? Haría bien en decir a los betlemitas que fueran buenos. Ni en Belén, ni en Jerusalén puede predicar.

–     Pero hombre, ¿Cómo piensas que los escribas y fariseos deseen sus palabras? Esos son víboras y hienas, como los llama el Bautista.

Uno más dice lastimero:

–      Yo querría que me curase. ¿Ves? Tengo una pierna con gangrena. He sufrido lo indecible para venir aquí en burro. Pero lo he buscado en Sión y ya no estaba…

Otro le responde:

–      Lo han amenazado de muerte…

Varios declaran:

–      ¡Perros!

–     Sí. ¿De dónde vienes?

–     De Lida.

–     ¡Un largo camino!

Un tercero dice angustiado:

–     Yo… yo quisiera expresarle un pecado mío… Se lo he manifestado al Bautista… pero me ha recriminado de tal modo, que he huido. Creo que ya no podré ser perdonado…

-Bautista-St-John-the-Baptist

–     ¿Pues qué es lo que has hecho?

–     Mucho mal. A Él se lo manifestaré. ¿Qué decís? ¿Me maldecirá?

Un anciano de aspecto grave dice:

–     No. Lo he oído hablar en Betsaida. Casualmente me encontraba allí. ¡Qué palabras! Hablaba de una pecadora. ¡Ah…, casi habría deseado ser ella para merecerlas!…

Muchos gritan:

–        ¡Ahí viene!

El hombre que se siente culpable exclama:

–       ¡Misericordia! ¡Me da vergüenza! – y trata de huir.

La Voz de tenor de Jesús, impregnada de amor lo detiene:

–      ¿A dónde huyes, hijo mío? ¿Tanta negrura tienes en el corazón, que odias la Luz hasta el punto de tener que huir de ella? ¿Has pecado tanto como para tener miedo de mí Perdón? ¿Pero qué pecado puedes haber cometido? Ni aun en el caso de que hubieras matado a Dios deberías tener miedo, si en ti hubiera verdadero arrepentimiento. ¡No llores! ¡Oh ven! Lloremos juntos.

3miserere

Jesús que alzando una mano había hecho que se detuviera el fugitivo, ahora lo tiene estrechado contra sí. Y se vuelve a quienes están esperando y dice:

–     Un momento sólo, para aliviar a este corazón. Después estoy con vosotros.

Y se aleja hasta más allá de la casa, chocándose al volver la esquina contra la mujer velada, que está en su lugar de escucha.

Jesús la mira fijamente un instante, luego continúa unos diez pasos y se detiene.

Pregunta dulcemente:

–       ¿Qué has hecho, hijo?

El hombre cae de rodillas. Es un hombre que tiene unos cincuenta años con un rostro quemado por muchas pasiones y devastado por un tormento secreto. Tiende los brazos y grita:

–        Para gozarme con las mujeres dilapidé toda la herencia paterna. ¡He matado a mi madre y a mi hermano!… Desde entonces no he vuelto a tener paz… Mi alimento… ¡Sangre! Mi sueño… ¡Pesadilla!… Mi placer… ¡Ah! en el seno de las mujeres, en su grito de lujuria, sentía el hielo de mi madre muerta y el jadeo agonizante de mi hermano envenenado. ¡Malditas las mujeres de placer! ¡Áspides, medusas, murenas insaciables! ¡Perdición, perdición! ¡Mi perdición!

magdalena2

–       No maldigas. Yo no te maldigo…

–       ¿No me maldices?

–       No. ¡Lloro y cargo sobre mí tu pecado!… ¡Cuánto pesa! Me quiebra los miembros, pero aun así lo abrazo estrechamente para anularlo por ti… Y a ti te concedo el Perdón. Sí. Yo te perdono tu gran pecado.

Extiende Jesús las manos sobre la cabeza del hombre, que está sollozando y Ora:

–       Padre, mi Sangre será derramada también por él. Por ahora, llanto y Oración. Padre, Perdona porque está arrepentido. ¡Tu Hijo a cuyo juicio todo ha sido remitido, así lo quiere!…

Permanece así durante unos minutos, como si escuchara en silencio alguna respuesta y prosiguiera una especie de diálogo mental…

Luego se agacha para levantar al hombre y le dice:

–       La culpa queda perdonada. Está en ti ahora el expiar con una vida de penitencia, cuanto queda de tu delito».

–     ¿Dios me ha perdonado? ¿Y mi madre? ¿Y mi hermano?

–      Lo que Dios perdona queda perdonado por todos, quienquiera que sean. Vete y no vuelvas a pecar nunca.

jesus-sana-a-un-leproso

El hombre llora aún con más intensidad y le besa la mano.

Jesús lo deja con su llanto y vuelve hacia la casa. La mujer velada hace ademán como de ir a su encuentro, mas luego baja la cabeza y no se mueve.

Jesús pasa delante de ella sin mirarla. Llega hasta un improvisado púlpito…

Y cuando está en su puesto empieza a hablar:

–        Un alma ha vuelto al Señor. Bendita sea su Omnipotencia, que arranca de las circunvoluciones de la Serpiente demoníaca a sus almas creadas y las conduce de nuevo por el camino de los Cielos.  ¿Por qué esa alma se había perdido? Porque había perdido de vista la Ley.

Dice el Libro que el Señor se manifestó en la cima del Sinaí con toda su terrible potencia para valiéndose también de ella decir: “Yo Soy Dios. Ésta es Mi Voluntad. Éstos son los rayos que tengo preparados para aquellos que se muestren rebeldes a la Voluntad de Dios”.

monte sinaí

Y antes de hablar impuso que nadie del pueblo subiera para contemplar a Aquel que es y que incluso los sacerdotes se purificasen antes de acercarse al umbral del altar de Dios, para no recibir castigo. Esto fue así porque era Tiempo de Justicia y de Prueba.

Los Cielos estaban cerrados como por una losa que cubría el Misterio del Cielo y el desdén de Dios. Y sólo las saetas de la Justicia alcanzaban provenientes de los Cielos, a los hijos culpables. Mas ahora no es así. Ahora el Justo ha venido a consumar toda Justicia y ha llegado el tiempo en que sin rayos y sin límites, la Palabra Divina habla al hombre para darle Gracia y Vida.

La Primera Palabra del Padre y Señor es ésta: “Yo Soy el Señor Dios tuyo”. En todo instante del día la Voz de Dios pronuncia esta palabra y su dedo la escribe. ¿Dónde? Por todas partes. Todo lo dice continuamente: desde la hierba a la estrella, desde el agua al fuego, desde la lana al alimento, desde la luz a las tinieblas, desde el estar sano hasta la enfermedad, desde la riqueza a la pobreza.

los 10 mandamientos escritos por el dedo de Dios.

Todo dice: “Yo Soy el Señor. Por mí tienes esto. Un pensamiento mío te lo da, otro te lo quita. Y no hay fuerza de ejércitos ni de defensas que te pueda preservar de mi Voluntad”. Grita en la voz del viento, canta en la risa del agua, perfuma en la fragancia de la flor, se incide sobre las cúspides de las montañas.

Y susurra, habla, llama, grita en las conciencias: “Yo Soy el Señor Dios tuyo”. ¡No os olvidéis nunca de ello! No cerréis los ojos, los oídos; no estranguléis la conciencia para no oír esta palabra. Es inútil, Ella ES. Y llegará el momento en que en la pared de la sala del banquete, en la agitada ola del mar, en el labio del niño que ríe, en la palidez del anciano que se muere, en la fragante rosa o en la fétida tumba, será escrita por el Dedo de Fuego de Dios.

Es inútil, llega el momento en que en medio de las embriagueces del vino y del placer, en medio del torbellino de los negocios, durante el descanso de la noche, en un solitario paseo… Ella alza su voz y dice: “Yo Soy el Señor Dios tuyo” Y no esta carne que besas ávido. Y no este alimento que glotón, engulles. Y no este oro que avaro, acumulas. Y no este lecho sobre el que te gozas. Y de nada sirve el silencio, el estar solo o durmiendo, para hacerla callar.

la voz de la conciencia

“Yo Soy el Señor Dios tuyo”, el Compañero que no te abandona, el Huésped que no puedes echar. ¿Eres bueno? Pues el huésped y compañero es el Amigo bueno. ¿Eres perverso y culpable? Pues el huésped y compañero pasa a ser el Rey airado y no concede tregua. Más no deja, no deja, no deja. Sólo a los réprobos les es concedido el separarse de Dios. Pero la separación es el tormento insaciable y eterno.

“Yo Soy el Señor Dios tuyo”, y añade: “Que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud”. ¡Oh, con qué verdad, ahora, realmente lo dice! ¿De Egipto, de qué Egipto te saca hacia la Tierra Prometida, que no es este lugar, sino el Cielo? El eterno Reino del Señor en que no habrá ya hambre o sed, frío ni muerte. Sino que todo rezumará alegría y paz. Y de paz y de alegría se verá saciado todo espíritu!

De la esclavitud verdadera ahora os saca. He aquí el Libertador. Yo Soy. Vengo a romper vuestras cadenas. Cualquier dominador humano puede conocer la muerte y por su muerte quedar libres los pueblos esclavos. Pero Satanás no muere. Es eterno. Y es él el dominador que os ha puesto grilletes para arrastraros hacia donde desea.

cadenas

El Pecado está en vosotros. Y el Pecado es la cadena con que Satanás os tiene cogidos. Yo vengo a romper la cadena. En nombre del Padre vengo y por deseo mío. He aquí que se cumple la no comprendida promesa: “Te saqué de Egipto y de la esclavitud”.

Ahora esto tiene espiritualmente cumplimiento. El Señor Dios vuestro os saca de la tierra del Ídolo que sedujo a vuestros Progenitores. Os arranca de la esclavitud de la Culpa, os reviste de Gracia, os admite en su Reino. En verdad os digo que quienes vengan a Mí, podrán con dulzura de paterna voz, oír al Altísimo decir en su corazón bienaventurado: “Yo Soy el Señor Dios tuyo y te traigo hacia Mí, libre y feliz”.

LIBERTAD ESCLAVITUD SATANÁS

Está escrito: “No te harás dioses en mi Presencia. No te harás ninguna escultura, ni representación de lo que hay arriba en el cielo; aquí abajo en la tierra o en las aguas que están bajo ella. No adorarás tales cosas, ni les prestarás culto.

Yo Soy el Señor tu Dios, Fuerte y Celoso, que castiga la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me odian. Y concede misericordia hasta la milésima, de aquellos que lo aman y observan sus Mandamientos”.

“NO TE HARÁS DIOSES EN MI PRESENCIA”

0no idolatría

Habéis oído cómo Dios está en todas partes con su Mirada y con su Voz. Verdaderamente siempre estamos en su Presencia. Encerrados dentro de una estancia o entre el público del Templo, estamos igualmente en su Presencia. Ya seamos ocultos benefactores que hasta a quien recibe el favor le celamos nuestro rostro, ya seamos asesinos que asaltan y asesinan bárbaramente al viandante en un desfiladero solitario, estamos igualmente en su Presencia.

En su Presencia está el rey rodeado de su corte, el soldado en el campo de batalla, el levita en el Templo, el sabio encorvado sobre los libros, el campesino en el surco, el mercader en su banco, la madre inclinada hacia la cuna, la esposa en la cámara nupcial, la virgen en el secreto de la paterna morada, el niño pequeño estudiando en la escuela, el anciano cuando se echa para morir.

Todos en su Presencia, todas las acciones igualmente en su Presencia. ¡Todas las acciones del hombre! ¡Tremenda palabra, pero al mismo tiempo consoladora! Tremenda si las acciones son pecaminosas. Consoladora, si son santas. Saber que Dios ve: impedimento para obrar mal, estímulo para obrar bien.  

mirada jesus dios

Dios ve que me comporto bien. Yo sé que Él no olvida lo que ve. Yo creo que Él premia las buenas acciones. Por tanto, estoy seguro de obtener este premio y en esta seguridad descanso. Ella me dará una vida serena y una plácida muerte. Porque ya en vida, ya en muerte, mi alma se verá consolada por el rayo estelar de la amistad de Dios. Así razona quien obra bien.

Pero, quien obra mal ¿Por qué no piensa que entre las acciones prohibidas se encuentran los cultos idolátricos? ¡Por qué no dice: “Dios ve que mientras finjo un culto santo adoro a un dios o dioses engañadores a quienes he erigido un altar secreto ante los ojos de los hombres, pero que Dios conoce”!

¿¡Qué dioses! -diréis- si ni siquiera en el Templo hay figuras de Dios? ¿Qué rostro tienen estos dioses, si nos ha resultado imposible atribuirle un rostro al Verdadero Dios?

el verdadero Rostro_de_Jesus2 (1)

El origen de este Rostro, es una fotografía milagrosa regalada por nuestro Señor Jesucristo

SÍ, imposible atribuirle un rostro, porque el Perfecto y el Purísimo no puede ser dignamente representado por el hombre.

Sólo el espíritu vislumbra su incorpórea y sublime Belleza. Y oye su Voz y saborea su caricia cuanto Él se efunde sobre un santo merecedor de estos contactos divinos. Mas el ojo, el oído, la mano del hombre no pueden ni ver ni oír, ni representar con el sonido en la cítara o con el martillo y el cincel en el mármol, lo que es el Señor.

¡Oh, felicidad sin fin cuando los espíritus de los justos, veáis a Dios! La primera mirada será la aurora de la beatitud que por los siglos de los siglos será compañera vuestra. Y no obstante, lo que no pudimos hacer respecto al verdadero Dios, el hombre lo hace respecto a los dioses engañadores:

dios-y-dinero

Y así, uno erige el altar a la mujer, el otro al oro, el otro al poder, el otro a la ciencia, el otro a los triunfos militares. Uno adora al hombre que tiene poder, semejante a él por naturaleza, superior sólo en ímpetu avasallador o en dinero.

Otro se adora a sí mismo diciendo: “No hay quien se me iguale”. Éstos son los dioses de quienes pertenecen al pueblo de Dios. No os asombréis de los paganos que adoran animales, reptiles y astros. ¡Cuántos reptiles! ¡Cuántos animales! ¡Cuántos astros apagados adoráis en vuestros corazones!

Los labios pronuncian palabras mentirosas para adular, para poseer, para corromper. ¿No son acaso éstas las oraciones de los secretos idólatras? Los corazones nutren pensamientos de venganza, de tráficos ilícitos, de prostitución. ¿Y no son, acaso, éstos los cultos a los dioses inmundos del placer, de la codicia, del mal?

idolatría

Está escrito: “No adorarás nada que no sea tu Dios verdadero, único, eterno”. Está escrito: “Yo Soy el Dios fuerte y celoso”.

FUERTE: Ninguna otra fuerza es más fuerte que la suya. El hombre es libre de actuar, Satanás es libre de tentar. Pero cuando Dios dice: “¡Basta!”, el hombre no puede ya actuar mal y Satanás ya no puede tentar. Repelido y arrojado éste a su infierno y abatido aquél por el uso en su mala conducta, porque ésta tiene un límite más allá del cual Dios no permite que se vaya.

CELOSO: ¿De qué? ¿Con qué celos? ¿Los celos mezquinos de los pequeños hombres? NO. Los santos Celos de Dios respecto a sus hijos. Los justos celos. Los amorosos celos. Os ha creado. Os ama. Os desea para Sí. Sabe lo que os perjudica. Conoce lo que puede separaros de Él.

PECADO MORTAL

Se siente celoso de “este que” que se mete entre el Padre y los hijos y los desvía del único amor que es salvación y paz: Dios. Entendemos estos sublimes Celos; no mezquinos, ni crueles ni carceleros. Sino amor infinito, infinita bondad, libertad sin límites.

Celos que se ofrecen a la criatura finita para aspirarla perdurablemente hacia Dios, hacia dentro de Dios y hacerla copartícipe de su infinitud. Un padre bueno no quiere gozar solo sus riquezas, sino que quiere que sus hijos las disfruten con él – en el fondo las ha acumulado más para sus hijos que para sí -.

Pues así Dios; pero llevando en este amor y deseo la perfección que reside en toda acción suya. No defraudéis al Señor. Hay promesa suya de castigo sobre los culpables y sobre los hijos de los hijos culpables y Dios no miente nunca en sus promesas.

pecados ancestrales

CONSECUENCIAS DE LA IDOLATRÍA

¡Pero no se deprima vuestro ánimo, hijos del hombre y de Dios! Oíd la otra promesa y exultad: “Y concede misericordia hasta la milésima de aquellos que lo aman y observan sus mandamientos”. Hasta la milésima generación de los buenos.

Y hasta la milésima debilidad de los pobres hijos del hombre, que caen no por malicia sino por irreflexión y por las celadas tendidas por Satanás. Más aún, os digo que Él os abre los brazos si con el corazón contrito y el rostro lavado por el llanto, decís: “Padre, he pecado, lo sé, me humillo por ello y a ti me confieso; perdóname. Tu perdón será mi fuerza para volver a `vivir’ la verdadera vida”.

No temáis. Antes de que vosotros pecarais por debilidad, Él sabía que pecaríais. Mas su Corazón se cierra sólo cuando persistís en el pecado QUERIENDO PECAR, haciendo de un pecado en concreto o de muchos pecados, vuestros dioses de horror.

IGLESIA SOBRENATURAL

AUTOIDOLATRÍA DEL RACIONALISMO

Abatid todo ídolo, haced sitio al Dios verdadero. Él descenderá con su gloria a consagrar vuestro corazón, cuando se vea Él solo en vosotros. Devolvedle a Dios su morada, que está en los corazones de los hombres y no en los templos de piedra. Lavad el umbral de su puerta, liberad su interior de todo inútil o culpable dispositivo. Dios sólo. Sólo Él.

¡Todo es Él! Y en nada es inferior al Paraíso, el corazón de un hombre en que esté Dios. El corazón de un hombre que cante su amor al Huésped Divino. Haced un Cielo de cada corazón. Empezad a vivir con el Excelso.

ESTÁ ESCRITO: “NO TENTARÁS AL SEÑOR TU DIOS”

Ateismo cristianos PRISIONDemasiadas veces se olvida este Mandamiento. Se tienta a Dios cuando se le quiere imponer nuestra voluntad. Se tienta a Dios cuando imprudentemente se actúa contra las reglas de la Ley, que es santa y perfecta y en su lado espiritual – el principal – se ocupa y se preocupa también de la carne que Dios ha creado.

Se tienta a Dios cuando habiendo sido perdonados por Él, se vuelve a pecar. Uno tienta a Dios cuando habiendo recibido de Él un beneficio que pretendía ser un bien para sí, algo que le moviera hacia Dios, lo transforma en un daño. Dios no es objeto de risa ni de burla. Demasiadas veces sucede esto.

Ley de Dios rota

Ayer habéis presenciado el castigo que espera a quienes pretenden mofarse de Dios. El Eterno Dios, lleno de compasión con quien se arrepiente, se muestra por el contrario, lleno de severidad con el impenitente que en manera alguna se modifica a sí mismo. Vosotros venís a mí para oír la palabra de Dios. Venís para obtener un milagro. Venís para obtener el perdón.

Y el Padre os da palabra, milagro y perdón. Y Yo no echo de menos el Cielo, porque puedo daros milagros y perdón. Y puedo haceros conocer a Dios. Ese hombre cayó ayer fulminado, como Nadab y Abiú, por el fuego de la divina indignación. De todas formas, absteneos de juzgarlo. Que lo que ha sucedido, que ha sido un nuevo milagro, solamente os haga meditar acerca de cómo hay que actuar para tener a Dios como amigo.

Él quería el agua penitencial, pero sin espíritu sobrenatural; la quería por espíritu humano: como una práctica mágica que le curase la enfermedad y lo liberase de la desventura. El cuerpo y la cosecha: éstos eran sus fines, no su pobre alma, que no tenía valor para él. Lo valioso para él era la vida y el dinero.

-Pedir-perdon sin arrepentimiento es tentar a dios

Yo digo: “El corazón está donde está el tesoro, y el tesoro donde el corazón. Por tanto, el tesoro está en el corazón”. Él en el corazón tenía la sed de vivir y de tener mucho dinero. ¿Cómo obtenerlo?… Como fuera; incluso con el delito. Pues bien, pedir así el bautismo ¿No era reírse de Dios y tentarlo?

Habría bastado el arrepentimiento sincero por su larga vida de pecado para proporcionarle una santa muerte y lo justo en esta tierra. Pero él era el impenitente. No habiendo amado nunca a nadie aparte de sí mismo, llegó a no amarse ni siquiera a sí mismo.

Porque el odio mata incluso el amor animal egoísta del hombre hacia sí mismo. El llanto del arrepentimiento sincero habría debido ser su agua lustral. De la misma forma, para todos vosotros que estáis escuchando; porque sin pecado no hay nadie…  

arrepentimiento verdadero

Cuando amamos verdaderamente a Dios, nos duele mucho Ofenderlo…

Y todos por tanto, tenéis necesidad de esta agua que exprimida por el corazón mismo, desciende y lava, da de nuevo la virginidad a quien ha sido profanado, levanta al abatido, da nuevo vigor a quien la culpa ha dejado exangüe. Ese hombre se preocupaba sólo de la miseria de la tierra, cuando en realidad sólo una miseria debe apesadumbrar al hombre: la eterna miseria de perder a Dios.

Ese hombre no dejaba de hacer las ofrendas rituales, mas no sabía ofrecer a Dios un sacrificio de espíritu. Es decir, alejarse del pecado, hacer penitencia, pedir con los hechos el perdón. Una hipócrita ofrenda de riquezas mal adquiridas es como invitarle a Dios a que se haga cómplice de las malas acciones del hombre.

traicion e hipocresia

¿Es posible que esto suceda? ¿No es reírse de Dios el pretenderlo? Dios arroja de su presencia a quien dice: “he aquí que sacrifico” y se consume internamente por continuar su pecado.

¿Ayuda acaso el ayuno corporal cuando el alma NO ayuna del pecado?

Que la muerte de este hombre, que ha acontecido aquí, os haga meditar sobre las condiciones necesarias para gozar del aprecio de Dios. Ahora, en su rico palacio los familiares y las plañideras hacen duelo ante los restos mortales que dentro de poco serán conducidos al sepulcro.

¡Oh, verdadero duelo y verdaderos restos mortales! ¡Nada más que unos restos mortales! Nada más que un desconsolado duelo, porque el alma precedente e irremisiblemente muerta, se verá para siempre separada de aquellos que amó por parentela y afinidad de ideas.

las puertas del infierno

Aunque una misma morada los una eternamente, el Odio que allí reina los dividirá. Es así que entonces la muerte es verdadera separación. Mejor sería que en vez de los demás, fuese el propio hombre quien teniendo muerta el alma, llorase por sí mismo; de modo que por ese llanto de contrito y humilde corazón, le devolviera al alma la vida con el perdón de Dios.

Idos, sin odio ni comentarios, nada más que con humildad. Como Yo, que no con odio sino por justicia, he hablado de él. La vida y la muerte son maestras para bien vivir y bien morir. Y para conquistar la Vida sin muerte.

En vuestro eterno mañana ese vivir con El PADRE QUE OS AMA se perfeccionará en potencia y alegría, mas aquí tendrá ya tal entidad, que dejará atrás la temblorosa turbación de Abraham, Jacob y Moisés.

dialogar-padre-e-hijos

No será ya en efecto el encuentro incisivo como rayo y aterrador con el Poderoso, sino la permanencia con el Padre y el Amigo que descienden para decir: “Mi alegría es estar entre los hombres. Tú me haces feliz. Gracias, hijo”.

Venid. Volved al Señor corazón y rostro, oración y voluntad. La Hora de la Gracia ha Llegado.  

La Paz sea con vosotros.

Los presentes tardan algo en salir de su estado de encantamiento. Hay quien se da cuenta de que está llorando o sonriendo por la misma esperanza de gozo. Finalmente parece que se despiertan, emiten un murmullo, un fuerte suspiro y terminan gritando como sintiéndose liberados.

Jesus sanando

Luego los apóstoles ayudan a Jesús a Bautizar y Él se dispone a sanar enfermos y consolar…

Todo termina.

ABBA: DAME MÁS AMOR PARA AMARTE MÁS Y ADORACIÓN, PARA ADORARTE ETERNAMENTE… (Oracion diaria)

enamorarse

34.- EL PURGATORIO II


animas_purgatorio

¿CÓMO ES EL PURGATORIO?

Es una prisión de fuego en la cual casi todas las almas salvadas son sumergidas después de la muerte y en la cual sufren las más intensas penas.

Santo Tomás Aquino, dice que ¡El fuego del Purgatorio es igual en intensidad al fuego del infierno y que el mínimo contacto con él es más aterrador que todos los sufrimientos posibles de esta tierra!

San Cirilo de Alejandría no duda en decir que “sería preferible sufrir todos los posibles tormentos en la Tierra hasta el día final que pasar un solo dia en el Purgatorio”. Nuestro fuego en comparación con el fuego del Purgatorio, es una brisa fresca”.

El fuego que conocemos en la Tierra fue hecho por la bondad de Dios para nuestra comodidad y nuestro bienestar. A veces es usado como tormento y es lo más terrible que podemos imaginar. El fuego del Purgatorio por el contrario, está hecho por la Justicia de Dios para penar y purificarnos y es incomparablemente más severo.

Nuestro fuego como máximo, arde hasta consumir nuestro cuerpo hecho de materia; por el contrario el fuego del Purgatorio actúa sobre el alma espiritual, la cual es inexplicablemente más sensible a la pena. El fuego del Purgatorio inflige el más agudo dolor y la más violenta pena, pero nunca mata al alma ni le quita sensibilidad.

Tan severo como es el fuego del Purgatorio, es la pena de la separación de Dios la cual el alma también sufre en el Purgatorio y esta es la pena más severa. El alma separada del cuerpo anhela con toda la intensidad de su naturaleza espiritual estar con Dios. Es consumida de intenso deseo de volar hacia Él. Aun es retenida y no hay palabras para describir la angustia de esa aspiración insatisfecha.

25-p-frame-purgatorio

En el purgatorio hay tres niveles principales, pero las almas necesitan relativamente poco para ser liberadas, para ir al paraíso. Esto es así por dos razones, los sufragios de la Iglesia Militante y la regeneración del alma en su aceptación del sufrimiento.

En el nivel más bajo, llamado Cámara del Sufrimiento, Satanás puede todavía golpear a las almas, cosa que no puede hacer más en los niveles más altos. Aquí se expían los pecados de la mente: la soberbia, la egolatría. Y del corazón: el egoísmo, la dureza y el rencor.

Es verdad que nosotros somos probados aquí en la tierra y que nuestra prueba termina con la muerte. Sin embargo, las almas que están en la más profunda y tercera parte del purgatorio; tienen que sufrir por los pecados que han cometido antes de obtener el beneficio de nuestras oraciones, de nuestras Misas y de nuestras buenas acciones. Y el continuo ataque de Satanás forma parte de esos sufrimientos.

El alma sufre  todo lo que sufrió Jesus en el Jueves Santo: la agonía en el Getsemaní, las torturas a manos de los demonios cuando estuvo Preso en las mazmorras del Sanhedrín y la Flagelación en el Pretorio de Pilatos.

flagelado

Los niveles de sufrimiento en cada una de las Tres Cámaras del purgatorio son tantos, como enfermedades hay sobre la tierra… Y varían en intensidad, de acuerdo a los pecados que hay que expiar… Pueden ir desde una simple inflamación de una uña hasta algunas que pueden consumir el cuerpo entero con el fuego. Este fuego sólo existe en los niveles más bajos del purgatorio y no en los más altos.

Los pecados que llevan al Purgatorio son los pecados contra la caridad, la dureza de corazón, la hostilidad, la maledicencia, la calumnia, rehusarse a la reconciliación… La persona que desaprovecha sus sufrimientos, al morir ve lo mucho que pudo haber ganado para su propio bien y el de otros, por el ejercicio de la Comunión de los Santos, llevándolos bien.

No es cierto lo que muchos teólogos enseñan hoy al afirmar que el Paraíso, Purgatorio e Infierno son sólo condiciones. Todos y los tres, también son lugares.

Después de esta vida el tiempo no existe más. Pero se nos ha dicho que un alma tiene que sufrir por un cierto periodo de tiempo en el Purgatorio. Es sólo porque nosotros no estamos en condiciones de comprender la entidad de una pena si ésta no es expresada en términos de tiempo. Porque el tiempo en el Purgatorio es relativo. Algunas almas están solo media hora y otras por lo que queda del tiempo, hasta el último día. Las almas dicen que allá, una duración de media hora alcanza cuarenta años, del tiempo terrenal.

Ningún alma querría volver del Purgatorio a la tierra: Aun cuando allá el sufrimiento es terrible, existe la certeza de vivir para siempre con Dios. Ellas No quieren volver a la tierra, donde nunca estamos seguros de nada.

Lekeitio_-_Basilica_Asuncion_39

A María Simma, alma víctima por las Almas del Purgatorio, la primera vez que un alma le preguntó si no le importaría sufrir por ella tres horas en su cuerpo para que ella pudiera salir del Purgatorio. Contesto que sí y tuvo la impresión de que eso había durado tres días, porque fue muy doloroso. Esa alma le dijo que por haber aceptado con amor ese sufrimiento de tres horas, ¡Le había ahorrado 20 años de Purgatorio! Porque el sufrimiento en la tierra tiene un valor distinto.

Todo esto es alentador porque confiere un significado extraordinario a nuestros sufrimientos, aún los sacrificios más pequeños pueden tener un poder inusitado para ayudar a las almas.

Las almas del Purgatorio no pueden ya hacer nada en favor de sí mismas porque al momento de la muerte, el tiempo de ganar méritos se termina.

Si los vivos no rezan por ellas, quedan abandonadas. Cada uno de nosotros tiene el inmenso poder de aliviarlas. Mientras estamos vivos podemos reparar el mal que hayamos hecho. Pero a menudo el sufrimiento nos lleva a rebelarnos.

Los sufrimientos son la prueba más grande del amor de Dios. Debemos acogerlos como un don y entregarlo a Nuestra Señora. Ella es quien sabe mejor quien necesita tal o cual ofrenda para salvarse. Los sufrimientos soportados con paciencia salvan más almas que la oración; pero la oración nos ayuda a soportar nuestros sufrimientos.

En el Purgatorio hay diferentes grados de dolor. Cada alma tiene un sufrimiento único. Los Ángeles custodios les proporcionan consuelo.

purgatory-scene

Por eso si sentimos que sufrimos tanto que anhelamos la muerte, podemos usar este maravilloso Don y entregárselo a Jesús a través del Inmaculado Corazón de María. Diciendo: “Dios mío, puedo ofrecer este sufrimiento para salvar almas”. Esto nos da una fe renovada y valor. Al hacerlo así nuestra alma gana gran bienaventuranza, una gran felicidad para el Cielo.

En el Cielo hay miles de tipos y grados de felicidad; para cada alma es una felicidad plena. Cada uno sabe que no merecía más. La soberbia conduce al infierno. El infierno es obstinarse en decirle “NO” a Dios.

Nuestra oración puede suscitar un acto de humildad en los moribundos, un solo instante de humildad puede evitarles el infierno. El sufrimiento soportado con paciencia, tiene para el alma un valor infinito. Se tiene el deber de aliviar los grandes sufrimientos, pero no el derecho de acortar la vida con medios químicos.
Hemos de acoger con amor y gratitud este regalo de las pruebas. San Juan de la Cruz dice que la Providencia provee a cada hombre de la purificación necesaria a fin de permitirnos entrar directamente al Cielo a la hora de la muerte.

Mientras estamos en la tierra podemos hacer crecer cada minuto nuestro amor. Valoremos cualquier oportunidad de ser tan bellos como Dios nos desea ya en su presencia. ¡Si viéramos a toda luz el esplendor de un alma pura, gritaríamos de emoción y de alegría! El alma humana es espléndida y maravillosa delante de Dios.

Los santos no son almas sin faltas, sino aquellas que se levantan una y otra vez después de cada caída y piden perdón.

Cada hora, cada segundo de nuestra vida tiene un peso de eternidad.

Novena_dia

Un alma religiosa purgante, revela los distintos niveles del Purgatorio

“Les puedo decir acerca de los diferentes niveles de Purgatorio porque he pasado a través de ellos. En el Purgatorio Grande hay varios estados. Es el más bajo y más doloroso, es la Cámara del Sufrimiento… Es como un infierno temporal y aquí están los pecadores que han cometido crímenes terribles en la vida y cuya muerte les sorprendió en ese estado.

Se han salvado por un milagro y con frecuencia lo lograron por las oraciones de sus santos padres u otras personas piadosas. A veces ni siquiera tuvieron tiempo para confesar sus pecados y el mundo los creyó perdidos; pero Dios cuya misericordia es infinita y les dio en el momento de la muerte, la contrición necesaria para su salvación en razón de una o más acciones buenas que realizaron durante la vida.

Para esas almas el purgatorio es terrible. Es un verdadero infierno, con la diferencia de que en el infierno se maldice a Dios; mientras que nosotros le bendecimos y le damos gracias por habernos salvado. 

purga

En el Purgatorio más bajo, no se recibe ningún beneficio de las oraciones de nadie. Dios está disgustado si se puede decir así. Cuando muchos religiosos mueren, porque Él ha llamado a estas almas a Sí mismo para que pudieran servirle fielmente en la tierra e ir directamente al cielo en el momento de la muerte; pero a causa de su infidelidad tienen que permanecer mucho tiempo en el Purgatorio, mucho más que las personas en el mundo que no han tenido tantas gracias.

Los grandes pecadores que fueron indiferentes a Dios y los religiosos que no fueron lo que deberían haber sido, están en el nivel más bajo del Purgatorio. Mientras están aquí, las oraciones ofrecidas por ellos no se aplican a ellos. Debido a que han ignorado a Dios durante su vida, ahora en su turno quedan abandonados, a fin de que puedan reparar sus vidas negligentes y sin valor.

Algunas oraciones bien dichas, algunos sacrificios ofrecidos por las almas víctimas, pueden sacarlas de aquí y llevarlas al siguiente nivel. Pero cuando hay almas como la mía, cuyas vidas han sido tan vacías y que prestaron poca o ninguna atención a su salvación; entonces toda su vida tiene que ser iniciada de nuevo en este lugar de expiación.

El alma tiene que perfeccionarse y el amor y el deseo por ÉL, a quien no amamos lo suficiente en la tierra, lo debemos completar en este lugar. Esta es la razón por la que la liberación de algunas almas se retrasa. Dios me ha dado una gracia muy grande permitiéndome pedir oraciones. Yo no me lo merecía, pero sin esto me habría quedado como la mayoría de los que están aquí, por siglos.

pugatorio1

La extensión en tiempo por la cual las almas permanecen en el Purgatorio depende de:

a) el número de sus faltas;

b) la malicia y la deliberación con que éstas fueron realizadas;

c) la penitencia hecha o no, la satisfacción hecha o no, por los pecados cometidos durante la vida;

d) y también depende de los sufragios ofrecidos por ellos después de sus muertes.

La malicia del pecado es muy grande. Lo que a nosotros nos parece una pequeña falta, es en realidad una seria ofensa contra la infinita bondad de Dios. La culpa ha sido remitida por la absolución, pero la pena debida por los pecados tendrá que ser pagada en el Purgatorio. Nuestro Señor nos enseña que deberemos rendir cuentas por cada palabra que decimos y que no dejaremos la prisión hasta que no hayamos pagado hasta el último céntimo. (Mt 5:26).

Mientras que en la tierra muchos no imaginaron siquiera que Dios realmente existe, nosotros en el Purgatorio conocemos y comprendemos lo que Dios realmente ES; porque nuestras almas están libres de todos los lazos que las cautivaban y les impedían darse cuenta de la santidad y majestad de Dios.

Y de su gran misericordia…  Somos mártires, consumidos por el Fuego del Amor. Una fuerza irresistible nos atrae hacia Dios que es nuestro Centro, pero al mismo tiempo otra fuerza nos empuja de nuevo a nuestro lugar de expiación.

El siguiente nivel es la Cámara de la Perfección, allí nuestras almas son regeneradas para volverlas dignas de entrar al Reino. Somos crucificadas y vivimos todos los tormentos de Jesús en el Viernes Santo… 

viernes santo

En el Segundo Purgatorio están las almas de aquellos que murieron con los pecados veniales no totalmente expiados antes de la muerte o con los pecados mortales que han sido perdonados, pero que no han realizado la entera satisfacción de la Justicia Divina. En esta parte del Purgatorio, también hay diferentes grados de acuerdo a los méritos de cada alma. Aquí se expían los pecados de la carne.

En el segundo Purgatorio, que todavía sigue siendo el Purgatorio pero muy diferente del primero se sufre mucho, pero menos que en el gran lugar de expiación: la Cámara del sufrimiento.  De esta forma, el purgatorio de las almas consagradas o de aquellos que han recibido gracias más abundantes, es más largo y mucho más doloroso que el de la gente común del mundo.

El perfeccionamiento de un alma es un proceso largo y estás asombrada de que después de tantas oraciones, estoy tanto tiempo privada de la vista de Dios. Por desgracia, el perfeccionamiento de un alma no asume menos tiempo en el purgatorio que en la tierra. Hay un pequeñísimo número de las almas, que tienen sólo unos pocos pecados veniales que expiar y éstas no se quedan mucho tiempo en el Purgatorio.

purgatorio_

Luego hay una tercera etapa, que es el purgatorio del deseo, donde no hay fuegoSe llama el Umbral.

Las almas que no desean ardientemente el cielo, que no aman a Dios suficientemente, están ahí. Es ahí donde estoy en este momento. Además, en estas tres partes del Purgatorio, hay muchos grados de variabilidad. Poco a poco en la medida que el alma se purifica, sus sufrimientos son cambiados.

Muy pocos escapan a este. Para evitarlo se debe tener un ardiente deseo del Cielo y de la visión de Dios. Eso es raro, más raro de lo que la gente piensa. Ya que incluso las personas piadosas tienen miedo de Dios y no tienen un deseo suficientemente fuerte de ir al Cielo.

Este Purgatorio tiene su martirio, muy doloroso como los demás y la privación de la vista de nuestro amado Jesús se suma a los intensos sufrimientos. Estamos en el estado de no poder satisfacer nuestros anhelos. ¡Oh, qué sufrimiento que es!, pero lo deseamos y no hay murmuración contra Dios aquí. Queremos solamente lo que Dios quiere.

En la tierra sin embargo, no se puede comprender lo que tenemos que soportar. Estoy muy aliviada porque ya no estoy en el fuego. Tengo ahora sólo el deseo insaciable de ver a Dios. Es un sufrimiento muy cruel, pero creo que el final mi exilio está a la mano y que pronto voy a salir de este lugar donde yo extraño a Dios con todo mi corazón.

Lo conozco bien, me siento más a gusto, pero yo no te puedo decir el día ni la hora de mi liberación. Sólo Dios lo sabe. Puede ser que tenga todavía muchos años de anhelo por el Cielo. Continúa orando, yo te lo pagaré más adelante, aunque yo rezo mucho por ti ahora”.

Aquí vemos a San Miguel como vemos a los ángeles. Él no tiene cuerpo.

san miguel

Él trata de conseguir que las almas terminen su purificación. Él es quien las conduce al Cielo. Él es uno de los Serafines, como dijo Monseñor. Él es el ángel más alto en el cielo. 

Nuestros Ángeles Guardianes propios vienen a vernos, pero San Miguel es mucho más hermoso de lo que ellos son. En cuanto a la Santísima Virgen, la vemos en cuerpo. Ella viene al purgatorio en sus fiestas y se remonta al cielo con muchas almas. Mientras que ella está con nosotros no sufrimos. San Miguel la acompaña. Cuando él viene solo, sufrimos como siempre.

purgatorio

EL DOGMA DE LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS NO BASTA CONOCERLO, SE NECESITA VIVIRLO

Cuántos tesoros aún por descubrir y valorar

Cuánto bien no hecho, cuánto bien descuidado por la superficialidad de fe, de esperanza y de caridad, dones maravillosos, pero muchas veces casi desperdiciados en una tibieza y negligencia incomprensibles

Es cierto que las necesidades materiales y sobre todo espirituales son para vosotros muchas, pero ¿por qué no tener en cuenta que también nosotras, Almas Purgantes, podemos ayudaros mucho para resolver todos vuestros problemas personales y sociales? ¡Si supieras lo que quiere decir Purgatorio!!! ¡Si lo supieran los cristianos, que tan rápidamente se olvidan de nosotras, que tan fácilmente se olvidan de sus promesas, que tan mal viven su fe, que más que en nosotras, piensan en la podredumbre y cenizas de nuestros cuerpos!!!

Oración enseñada por Jesús a Santa Gertrudis para liberar mil almas del Purgatorio:

“Oh Padre Eterno, os ofrezco la Preciosa Sangre de vuestro Divino Hijo, Jesús, unido a las Misas celebradas hoy alrededor del mundo, por todas las santas almas del Purgatorio. Amén”.

anime-purgatorio

Visiones que tuvieron los Santos sobre el Purgatorio

La experiencia de los Santos reafirma nuestra fe en el purgatorio, sobre su existencia y sobre cómo podemos hacer los vivientes para ayudar a las almas que están atrapadas allí.

Santa Magdalena de Pazzi, (1566-1607) Monja carmelita, gran mística que frecuentemente caía en éxtasis. Fue objeto de los más extraordinarios fenómenos místicos y dones recibidos de Nuestro Señor.

Recorriendo las diversas estancias preparadas por la Misericordia y Justicia divinas, la santa de la pureza comprendió la Santidad de Dios, la maldad del pecado y del porque Dios le había revelado los sufrimientos del Purgatorio.

“Un tiempo antes de su muerte, que tuvo lugar en 1607, la sierva de Dios, Magdalena de Pazzi, se encontraba una noche con varias religiosas en el jardín del convento, cuando entró en éxtasis y vio el Purgatorio abierto ente ella. Al mismo tiempo, una voz la invitó a visitar todas las prisiones de la Justicia Divina y a ver cuán merecedoras de compasión son esas almas allí detenidas.

Y se la oyó decir: “Si, iré”. Consintió así a llevar a cabo el penoso viaje. Caminó durante dos horas alrededor del jardín, que era muy grande, parando de tiempo en tiempo. Cada vez que interrumpía su caminata, contemplaba atentamente los sufrimientos que le mostraban

1purgatorio

Las religiosas vieron entonces que retorcía sus manos, su rostro se volvió pálido y su cuerpo se arqueó bajo el peso del sufrimiento, en presencia del terrible espectáculo al que se hallaba confrontada.

Entonces comenzó a lamentarse en voz alta: “¡Misericordia, Dios mío, misericordia! Desciende, oh Preciosa Sangre y libera a estas almas de su prisión. ¡Pobres almas! Sufren tan cruelmente y aun así están contentas y alegres. Los calabozos de los mártires en comparación con esto eran jardines de delicias.

Al continuar su camino. Cuando hubo dado algunos pasos paró aterrorizada y suspirando profundamente exclamó: ¡Oh! ¡Qué! ¡Religiosos también en esta horrenda morada! ¡Buen Dios! ¡Cómo son atormentados! ¡Oh, Señor!”.

Ella no explicó la naturaleza de sus sufrimientos, pero el horror que manifestó en contemplarles le causaba suspiros a cada paso. Pasó de allí a lugares menos tristes. Eran calabozos de las almas simples y de los niños que habían caído en muchas faltas por ignorancia. Sus tormentos le parecieron a la santa mucho más soportables que los anteriores. Allí solo había hielo y fuego. Y notó que las almas tenían a sus Ángeles guardianes con ellas, pero vio también demonios de horribles formas que acrecentaban sus sufrimientos.

Avanzando unos pocos pasos, vio almas todavía más desafortunadas que las pasadas, y entonces se oyó su lamento, “¡Oh! ¡Cuán horrible es este lugar; está lleno de espantosos demonios y horribles tormentos! ¿Quiénes, oh Dios mío, son las victimas de estas torturas? Están siendo atravesadas por afiladas espadas, y son cortadas en pedazos”. A esto se le respondió que eran almas cuya conducta había estado manchada por la hipocresía.

animas-benditas-purgatorio

Avanzando un poquito más, vio una gran multitud de almas que eran golpeadas y aplastadas bajo una gran presión y entendió que eran aquellas almas que habían sido impacientes y desobedientes en sus vidas. Mientras las contemplaba, su mirada, sus suspiros, todo en su actitud estaba cargado de compasión y terror.

Un momento después de su agitación aumentó, era el calabozo de las mentiras el que se abría ante ella. Y dijo: “Los mentirosos están confinados a este lugar que colinda con  el Infierno y sus sufrimientos son excesivamente grandes. Plomo fundido es vertido en sus bocas, los veo quemarse y al mismo tiempo, temblar de frío”.

Luego fue a la prisión de aquellas almas que habían pecado por debilidad y se le oyó decir: “Había pensado encontrarlas entre aquellas que pecaron por ignorancia, pero estaba equivocada: ustedes se queman en un fuego más intenso”.

Más adelante, ella percibió almas que habían estado demasiado apegadas a los bienes de este mundo y habían pecado de avaricia. Y exclamó: ¡Que ceguera las de aquellos que buscan ansiosamente la fortuna perecedera! Aquellos cuyas antiguas riquezas no podían saciarlos suficientemente, están ahora atracados en los tormentos. Son derretidos como un metal en un horno.

El_Purgatorio

De allí pasó a un lugar donde las almas prisioneras eran las que se habían manchado de impureza. Ella las vio en tan sucio y pestilente calabozo, que la visión le produjo náuseas. Parecían leprosos y los gusanos las cubrían. Ella se volvió rápidamente para no ver tan horrible espectáculo.

Viendo a los ambiciosos y a los orgullosos, dijo “Contemplo a aquellos que deseaban brillar ante los hombres; ahora están condenados a vivir en esta espantosa oscuridad”.

Entonces le fueron mostradas las almas que tenían la culpa de ingratitud hacia Dios. Estas eran presas de innombrables tormentos y se encontraban ahogadas en un lago de plomo fundido, por haber secado con su ingratitud la fuente de la piedad.

Finalmente en el último calabozo, ella vio aquellos que no se habían dado a un vicio en particular, sino que por falta de vigilancia apropiada sobre sí mismos, habían cometido faltas triviales. Allí observó que estas almas tenían que compartir el castigo de todos los vicios en un grado moderado, porque esas faltas cometidas solo alguna vez las hacen menos culpables que aquellas que se cometen por hábito.

Después de esta última estación la santa dejó el jardín, rogando a Dios nunca tener que volver a presenciar tan horrible espectáculo: ella sentía que no tendría fuerza para soportarlo.

elpurg2

Su éxtasis continuó un poco más y conversando con Jesús, se le oyó decir: “Dime Señor, el porqué de tu designio de descubrirme esas terribles prisiones, de las cuales sabía tan poco y comprendía aún menos…” ¡Ah! ahora entiendo; deseaste darme el conocimiento de Tu infinita Santidad, para hacerme detestar más y más la menor mancha de pecado, que es tan abominable ante tus ojos”.

SANTA LIDUVINA

(1380-1433) Cuentan las antiguas crónicas que recién paralizada, una noche soñó Liduvina que Nuestro Señor le proponía este negocio: “Para pago de tus pecados y conversión de los pecadores, ¿qué prefieres, 38 años tullida en una cama o 38 horas en el purgatorio?”. Y que ella respondió: “prefiero 38 horas en el purgatorio”. Y sintió que moría que iba al purgatorio y empezaba a sufrir.

Y pasaron 38 horas y 380 horas y 3,800 horas y su martirio no terminaba, y al fin preguntó a un ángel que pasaba por allí, “¿Por qué Nuestro Señor no me habrá cumplido el contrato que hicimos? Me dijo que me viniera 38 horas al purgatorio y ya llevo 3,800 horas”.

El ángel fue y averiguó y volvió con esta respuesta: “¿Qué cuántas horas cree que ha estado en el Purgatorio?” ¡Pues 3,800! ¿Sabe cuánto hace que Ud. se murió? No hace todavía cinco minutos que se murió. Su cadáver todavía está caliente y no se ha enfriado. Sus familiares todavía no saben qué Ud. se ha muerto. ¿No han pasado cinco minutos y ya se imagina que van 3,800?”.

Al oír semejante respuesta, Liduvina se asustó y gritó: Dios mío, prefiero entonces estarme 38 años tullida en la tierra. Y despertó.

Y en verdad estuvo 38 años paralizada y a quienes la compadecían les respondía: “Tengan cuidado porque la Justicia Divina en la otra vida es muy severa. No ofendan a Dios, porque el castigo que espera a los pecadores en la eternidad es algo terrible, que no podemos ni imaginar”. Y seguía sufriendo contenta su parálisis para pagar sus propios pecados y para conseguir la salvación de muchos pecadores.

En uno de los viajes que nuestra Santa hizo al Purgatorio ocurrió lo siguiente: Un desafortunado pecador, enredado en las corrupciones de éste mundo, fue finalmente convertido por las oraciones y urgentes exhortaciones de Liduvina, el hizo una sincera confesión de todos sus pecados y recibió la absolución, pero tuvo poco tiempo para practicar la penitencia, ya que poco después murió por causas de la plaga.

elpurg8

La Santa ofreció muchas oraciones y sufrimientos por su alma; y algún tiempo después, habiendo sido transportada por su Ángel al Purgatorio, ella quiso saber si él estaba todavía allí y en qué estado. «Él está aquí,» dijo su Ángel, «y está sufriendo mucho. ¿Estarías dispuesta a sufrir algunos dolores con el fin de disminuir los de él?» «Claro que sí,» dijo ella, «Estoy lista para sufrir cualquier cosa con tal de ayudarlo.»

Instantáneamente, su Ángel la condujo a un lugar de espantosas torturas. « ¿Es esto el infierno hermano mío?» preguntó sobrecogida de horror. «No, hermana», le contestó el Ángel, «pero esta parte del Purgatorio está en el límite con el Infierno».

Mirando hacia todos lados, vio ella lo que se asemejaba a una inmensa prisión, rodeada con murallas de una prodigiosa altura, cuya oscuridad, junto con las monstruosas piedras, la llenaron de horror. Acercándose a este gigantesco enclaustramiento, ella oyó un ruido confuso de lamentos, gritos de furia, cadenas, instrumentos de tortura, golpes violentos que los verdugos descargaban contra sus víctimas.

Este ruido era tal que todo el tumulto del mundo, en tempestad o batalla, no podría tener comparación con él. « ¿Que es entonces este horrible lugar?» pregunto Santa Liduvina a su buen Ángel. « ¿Deseas que te lo muestre?» «No, te lo suplico», dijo sobrecogida de terror, «el ruido que oigo es tan aterrador que no puedo seguir escuchándolo; ¿Cómo puedo, entonces, soportar la vista de esos horrores?»

clip_image001

Continuando con su misteriosa ruta, ella vio un Ángel sentado tristemente en las paredes de un pozo. « ¿Quién es ese Ángel?» le preguntó a su guía. «Es», dijo él, «el Ángel guardián del pecador en cuya suerte estas interesada. Su alma está dentro de ese pozo, donde tiene un Purgatorio especial».

Tras estas palabras, Liduvina miró inquisitivamente a su Ángel; ella deseaba ver esa alma que le era tan querida, y tratar de librarlo de tan espantoso hoyo. El Ángel que comprendió su deseo, descubrió el pozo, y una nube de llamas, junto con los más lastimeros lamentos brotaron de él. « ¿Reconoces esa voz?» le pregunto el Ángel a ella.

« ¡Ay! Sí», contestó la sierva de Dios. « ¿Deseas ver esta alma?» continuó él. Al oír su respuesta afirmativa, el Ángel le llamó por su nombre e inmediatamente Liduvina vio aparecer en la boca del foso un espíritu envuelto todo en llamas, que parecía un metal incandescente al rojo vivo y quien al verla le dijo en una voz escasamente perceptible, « ¡Oh Liduvina, sierva de Dios! ¿Quién me ayudará para contemplar la cara del Altísimo?

La visión de ésta alma, presa del más terrible tormento de fuego, le causó tal conmoción a la Santa que el cinturón que ella usaba alrededor del cuerpo se rasgó en dos y siéndole imposible seguir viéndole en tal estado, despertó repentinamente de su éxtasis.

Las personas presentes percibiendo su temor, le preguntaron su causa. « ¡Ay!» replicó ella « ¡Que tan espantosas son las prisiones del Purgatorio! Fue para ayudar a las almas que yo consentí descender allá. Sin este fin, aunque me fuere dado todo el mundo no pasaría otra vez por el terror que tan horrible espectáculo me causó.

Algunos días después, el mismo Ángel que ella había visto tan desolado, se le apareció con una actitud feliz, le dijo que el alma de su protegido había abandonado el pozo y había pasado al Purgatorio ordinario.

file_43335_Purgatorio-topo

Éste alivio parcial no satisfizo a Liduvina, continuó rezando por el pobre paciente, aplicando a él los méritos de sus sufrimientos, hasta que pudo ver que las puertas del Cielo se abrieron para él.

El Purgatorio es un lugar al cual no estarían contentos de entrar

Viernes 7 de octubre del 2011, a las 21:45 hrs.

cristo-rey
Mi amadísima hija, la razón de que envío tantos mensajes a Mis hijos es para ayudarles a preparar sus almas, de una forma que no era posible hasta ahora.
Muchos de Mis hijos no han leído la Sagrada Biblia, ni están al tanto de todas Mis enseñanzas.

Mucho tiempo es gastado por Mis siervos sagrados, enfocándose en Mis enseñanzas en donde les pido que amen a su prójimo, lo cual es bueno. Pero no se habla de las consecuencias que enfrenta la humanidad en caso de que ellos rechacen al Padre. ¿Por qué Mis siervos sagrados niegan la existencia del infierno y pintan un cuadro optimista del Purgatorio?

imagen-f6815aed

A Mis hijos les han sido enseñadas muchas cosas buenas a través de las iglesias que proclaman la Gloria de Dios Padre Todopoderoso. Tristemente sin embargo, a la existencia del Purgatorio y del infierno se le ha restado importancia, a tal punto que Mis hijos se han vuelto complacientes acerca de su existencia.

Mis hijos han sido engañados también, acerca de la existencia del Maligno. Muchos de Mis siervos sagrados niegan su existencia. Oh, qué necios son en creer que el hombre puede fortalecer su fe, sin conocer o entender la verdad de los poderes del Maligno.

La falta de dirección de parte de Mis siervos sagrados, ha significado que el mal en el mundo ha florecido de una manera que pudo haber sido prevenida a través de la oración.

Se le ha permitido a Satán vagar libremente sobre esta Tierra por algún tiempo, por la ceguera de Mis siervos sagrados. Si a Mis hijos se les hubiera prevenido apropiadamente de los estragos causados por Satán, entonces la oración para mitigar su influencia hubiera sido más fuerte.
liberazanimepurg

La existencia del Purgatorio
La existencia del Purgatorio es mal entendida. Muchos creen que es simplemente un tiempo de espera de purificación antes de que las almas entren al Cielo, para aquellas almas que no han estado en estado de gracia al momento de la muerte.

Hay diferentes niveles de Purgatorio hijos y todas las almas sienten un dolor ardiente de oscuridad, que se intensifica entre más profundo es el nivel.

Esto significa que las almas que estuvieron a punto de ser echadas al infierno, sufren la pena de arder más.

Aunque todas las almas en el Purgatorio eventualmente entrarán al Reino de Mi Padre, no es un lugar en donde Mis hijos se sentirían contentos de entrar.

Esto es el por qué ustedes deben combatir el pecado y buscar el perdón lo más regularmente posible, para permanecer en estado de gracia. Esto es por lo que ustedes deben obedecer los Diez Mandamientos todo el tiempo.

Esto es por lo que también tienen que rezar por aquellas almas que están ahí; porque sin sus oraciones ellos no pueden entrar al Reino del Cielo hasta el Día del Juicio Final.
JUICIO FINAL

Es tiempo ahora de enfrentar la verdad, hijos.
Recen por las gracias que ustedes necesitan para liberarse del pecado, para que
así puedan entrar al Cielo. Estén preparados cada día, pues no saben de los
planes que ya están en marcha, que les esperan. Les doy este mensaje para que
la verdad esté clara. Estos importantes mensajes no han sido presentados a
ustedes, claramente, por décadas. Es importante que estén bien preparados.

Rezando Mi coronilla de la Divina Misericordia todos los días a las 15:00
horas, intervendré en el momento de su muerte a su favor, no importa cuán
pecadores hayan sido y les mostraré Mi Misericordia
.

Les digo esto porque
les amo, no para asustarles sino para asegurar que propaguen la verdad a sus
familias.

parabola-del-juicio-final-post

Mi Palabra hoy, es simplemente un recordatorio de la verdad, la cual les ha sido negada, tras la máscara de la tolerancia.

Es un poco como que el padre de un niño que echan a perder, porque le aman demasiado. Si el padre le sobrealimenta, entonces la salud del niño sufrirá. Sin embargo el padre sigue dando al niño el alimento al cual se ha acostumbrado, por puro amor equivocado. Esto puede llevar al deterioro de la salud del niño. Este niño a su vez, se hace ignorante de cuál alimento es sano comer, porque él no conoce acerca de ellos. Nunca le han dicho.

Vayan ahora y díganle a sus hermanos y hermanas la verdad acerca del infierno y el Purgatorio antes de que sea muy tarde; porque si ustedes no lo hacen, nadie va hacer.

Su Maestro y Divino Salvador, Jesucristo

www.elgranaviso-mensajes.com

cristo-juicio-final

HERMANO EN CRISTO JESUS:            

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA