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M5 DESDE UN PÚLPITO ETERNO


EL PURGATORIO

Sermón del Santo Cura de Ars

Vengo por Dios. ¿Para qué subiría hoy al púlpito, queridos hermanos?, ¿Qué voy a decirles?

Que vengo en provecho de Dios mismo. Y de vuestros pobres padres; a despertar en ustedes el amor y la gratitud que les corresponde.

Vengo a recordarles otra vez aquella bondad y todo el amor que les han dado mientras estuvieron en este mundo.

Y vengo a decirles que muchos de ellos sufren en el Purgatorio, lloran y suplican con urgencia la ayuda de vuestras oraciones y de vuestras buenas obras.

Me parece oírlos clamar en la profundidad de los fuegos que los devoran: «Cuéntales a nuestros amados, a nuestros hijos, a todos nuestros familiares cuán grandes son los demonios que nos están haciendo sufrir.

Nosotros nos arrojamos a vuestros pies para implorar la ayuda de sus oraciones.

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte…

¡Ah! Cuéntales que desde que tuvimos que separarnos, hemos estado quemándonos entre las llamas! ¿Quién podría permanecer indiferente ante el sufrimiento que estamos soportando?»

. ¿Ven, queridos hermanos? ¿Escuchan a esa tierna madre, a ese dedicado padre, a todos aquellos familiares que los han atendido y ayudado?,

«Amigos míos – gritan – líbrennos de estas penas, ustedes que pueden hacerlo».

Consideren, entonces, mis queridos hermanos:

a) la magnitud de los sufrimientos que soportan las almas en el Purgatorio; y b) los medios que ustedes poseen para mitigarlos: vuestras oraciones, buenas acciones y, sobre todo, el santo sacrificio de la Misa.

Y no quieran pararse a dudar sobre la existencia del Purgatorio, eso sería una pérdida de tiempo. Ninguno entre ustedes tiene la menor duda sobre esto.

La Iglesia, a quien Jesucristo prometió la guía del Espíritu Santo, y que por consiguiente no puede estar equivocada y extraviarnos, nos enseña sobre el Purgatorio de una manera positiva y clara.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

Y es, por cierto y muy cierto, el lugar donde las almas de los justos completan la expiación de sus pecados antes de ser admitidos a la gloria del Paraíso, el cual les está asegurado.

Sí, mis queridos hermanos, es un artículo de fe: Si no hacemos penitencia proporcional al tamaño de nuestros pecados, aún cuando estemos perdonados en el Sagrado Tribunal, estaremos obligados a expiarlos…

En las Sagradas Escrituras hay muchos textos que señalan que, aun cuando nuestros pecados puedan ser perdonados,

el Señor impone la obligación de sufrir en este mundo dificultades, o en el siguiente, en las llamas del Purgatorio.

Miren lo que le ocurrió a Adán. Debido a su arrepentimiento Dios lo perdonó, pero aún así lo condenó a hacer penitencia durante novecientos años, esto supera lo que uno podría imaginar.

Y vean también: David ordenó, contrariando la voluntad de Dios, el censo de sus súbditos, pero luego acicateado por remordimientos de conciencia, vio su propio pecado

y arrojándose sobre el piso, rogó al Señor que lo perdonase. Dios, conmovido por su arrepentimiento, lo perdonó, en efecto.

Mas, a pesar de ello, le hizo saber que debería elegir entre tres castigos que le había preparado debido a su iniquidad: plaga, guerra o hambruna.

Y David dijo: «Prefieron caer en manos del Señor (ya que muchas son sus gracias) que en las manos de los hombres».

Eligió la plaga, que duró tres días, y se llevó a setenta mil súbditos suyos.

Si el Señor no hubiera detenido la mano del Angel, que se extendía sobre toda la ciudad, ¡Jerusalén hubiese quedado despoblada!

David, considerando los muchos males causados por sus pecados, suplicó a Dios que le diera la gracia de castigarlo solamente a él y no al pueblo, que era inocente.

Consideren, también, el castigo a María Magdalena; tal vez esto ablande un poco vuestros corazones;

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

¿Cuál será el número de años, mis queridos hermanos, que tendremos que sufrir en el Purgatorio, nosotros que tenemos tantos pecados y que, so pretexto de habernos confesado, no hacemos penitencia ni derramamos ninguna lágrima?

¿Cuántos años de sufrimiento debemos esperar para la próxima vida en el Cielo?

Cuando los Santos Padres nos cuentan los tormentos que se sufren en tal lugar, parecen los sufrimientos que soportó Nuestro Señor Jesucristo en su pasión,

¿Eso les describirá sensiblemente las torturas que estas almas padecen?

Sin embargo, es cierto que si el más leve de los tormentos que padeció Nuestro Señor hubiese sido compartido por el género humano, este hubiese fenecido bajo tal violencia.

El fuego del Purgatorio es el mismo fuego que el del Infierno, la única diferencia es que el fuego del Purgatorio no es para siempre.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

¡Oh! Quisiera Dios, en su gran misericordia, permitir que una de estas pobres almas entre las llamas apareciese aquí rodeada de fuego y nos diese ella misma un relato de los sufrimientos que soporta;

esta iglesia, mis queridos hermanos, reverberaría con sus gritos y sollozos y, tal vez, terminaría finalmente por ablandar vuestros corazones.

«¡Oh! ¡Cómo sufrimos!», nos gritarían a nosotros; «¡Sáquennos de estos tormentos. Ustedes pueden hacerlo!.

¡Si sólo experimentaran el tormento de estar separados de Dios!… ¡Cruel separación!

¡Quemarse en el fuego por la justicia de Dios! ¡Sufrir dolores inenarrables al hombre mortal!,

¡Ser devorados por remordimientos sabiendo que podríamos tan fácilmente evitar tales dolores!…

¡Oh hijos míos!, gimen los padres y las madres, ¿Pueden abandonarnos así a nosotros, que los amamos tanto?

En el Purgatorio YA NO CRECEMOS ESPIRITUALMENTE, eso sólo lo podemos lograr mientras estamos encarnados

¿Pueden dormirse tranquilamente y dejarnos a nosotros yacer en una cama de fuego?

¿Se areven a darse a ustedes mismos placeres y alegrías mientras nosotros aquí sufrimos y lloramos noche y día?

Ustedes tienen nuestra riqueza, nuestros hogares, están gozando el fruto de nuestros esfuerzos, y nos abandonan aquí, en este lugar de tormentos,

¡Dónde tenemos que sufrir por tantos años!… Y nada para darnos, ni una Misa…

USTEDES PUEDEN ALIVIAR NUESTROS SUFRIMIENTOS, ABRIR NUESTRA PRISIÓN

Pero nos abandonan. ¡Oh! qué crueles son estos sufrimientos…

Sí, queridos hermanos, la gente juzga muy diferentemente en las llamas del Purgatorio sobre los pecados veniales, si es que se puede llamar leves a los pecados que llevan a soportar tales penalidades rigurosas.

Qué desgraciados serían los hombres, proclamaron los Profetas, aún los más justos, si Dios no los juzgara con Misericordia.

Si Él ha encontrado manchas en el sol y malicia aún en los ángeles, ¿Qué queda entonces para un hombre pecador?

Y para nosotros, que hemos cometido tantos pecados mortales y sin hacer prácticamente nada para satisfacer la Justicia de Dios, ¿Cuántos años serán de Purgatorio?

«Dios mío», decía Santa Teresa, «¿Qué alma será lo suficientemente pura para que pueda entrar al Cielo sin pasar por las llamas purificadoras?».

En su última enfermedad, gritó de pronto:

«¡Oh justicia y podeer de mi Dios, cuán terribles  son!».

Durante su agonía, Dios le permitió ver Su Santdad como los ángeles y los santos lo veían en el Cielo, lo cual la aterró tanto que sus hermanas, viéndola temblar muy agitada, le dijeron llorando:

Y es por eso que el Señor ha tomado mi vida por todos. Tengo que pensar continuamente en la reina Ester que fue arrancada de su pueblo para interceder ante el rey por su pueblo. Yo soy una pobre e impotente pequeña Ester, pero el rey que me ha escogido es infinitamente grande y misericordioso. ¨

«Oh, Madre, ¿Qué sucede contigo?, seguramente no temes a la muerte después de tantas penitencias y tan abundantes y amargas lágrimas…»

No, hijas mías – replicó Santa Teresa – no temo a la muerte, por el contrario, la deseo para poder unirme para siempre con mi Dios».

«¿Son tus pecados, entonces, lo que te atemorizan, después de tanta mortificación?», «Sí, hijas mías – les dijo – temo por mis pecados y por otra cosa más aún»,

«¿Es el juicio, entonces?»,

«Sí, tiemblo ante las cuentas que es necesario rendir a Dios, quien en ese momento no será piadoso,

Y hay aún algo más cuyo solo pensamiento me hace morir de terror».

 Las pobres hermanas estaban muy perturbadas: «¿Puede ser el Infierno, entonces?».

«No, gracias a Dios eso no es para mí, oh, mis hermanas, es la Santidad de Dios, mi Dios, ¡Ten piedad de mí! Mi vida debe ser puesta cara a cara con la del Mismo

Señor Jesucristo. ¡Pobre de mí si tengo la más mínima mancha! ¡Pobre de mí si aún hay una sombra de

pecado!». «¡¿Cómo serán nuestras muertes?!», gritaron las hermanas.

¿Cómo serán las nuestras, entonces, mis queridos hermanos, que quizás en todas nuestras penitencias y buenas acciones, nunca hemos purgado un solo pecado perdonado en el tribunal de Penitencia?

¡Cuántos años y centurias de castigo nos tocarían! ¡Cómo nos gustaría no pagar nada por nuestras faltas, tales como esas pequeñas mentiras que nos divierte,

pequeños escándalos, el desprecio a las gracias que Dios nos concede a cada rato, las pequeñas murmuraciones sobre las dificultades que nos manda el Señor!

No, queridos hermanos, nunca nos animaríamos a cometer el menor pecado, si pudiéramos comprender lo mucho que esto ofende a Dios y cuánto merece ser castigado aún en este mundo.

Dios es justo, queridos hermanos, en todo lo que hace; y cuando nos recompensa por la más mínima buena acción, nos da con creces lo que podríamos desear.

Un buen pensamiento, un buen deseo, es decir, el deseo de hacer alguna buena obra aún cuando no estemos capacitados para lograrlo. Nunca nos deja sin recompensa.

Pero también, si se trata de castigarnos lo hace con rigor, aún las faltas leves, y por ellas seremos enviados al Purgatorio.

Esto es verdad, pues vemos en las vidas de los santos que muchos de ellos no fueron directamente al Cielo, primero tuvieron que pasar por las llamas del Purgatorio.

San Pedro Damian cuenta que su hermana debió pasar varios años en el Purgatorio por haber escuchado una canción maliciosa con cierto beneplácito de su parte.

Y se dice que dos religiosos se prometieron uno al otro que el primero en morir le contaría al otro sobre el estado en que se hallaba.

Dios permitió a uno morir primero y que se apareciera a su amigo. Le contó a este que había permanecido quince años en el Purgatorio por haberle gustado demasiado hacer las cosas a su manera,

  Y cuando su amigo estaba felicitándole por haber permanecido allí tan poco tiempo, el fallecido replicó: «Yo hubiera preferido ser desollado vivo durante diez mil años seguidos en lugar del sufrimiento de las Llamas».

Un sacerdote contó a uno de sus amigos que Dios lo había condenado a permanecer en el Purgatorio durante varios meses por haber demorado la ejecución de un proyecto de buenas obras.

Así que, querido hermanos, ¿Cuántos hay entre quienes me escuchan que tengan faltas similares que reprocharse a sí mismos?

¡Y cuántos, en el curso de ocho o diez años, han recibido de sus padres, o de sus amigos, el encargo de oir misa, dar limosnas, compartir algo!,

¡Cuántos hay que por temor de encontrar que ciertas cosas deberían hacerse, no quieren tomarse el trabajo de considerar la voluntad de esos padres o amigos;

estas pobres almas están aún detenidas en las llamas, porque nadie ha querido cumplir con sus deseos!

Pobres padres y madres, que se sacrifican por la felicidad de sus hijos y de sus herederos. Tal vez ustedes hayan sido negligentes con su propia salvación para aumentar sus fortunas,

Y así sabotean las buenas obras que se les encargó en los testamentos… ¡Pobres padres! ¡Cuán ciegos estuvieron en olvidarlos!

Ustedes me dirán, quizás, «Nuestros padres vivieron buenas vidas, y eran buena gente. Necesitarían muy poco de esas llamas».

Alberto el Grande, un hombre cuyas virtudes brillaron tanto, dijo sobre esta materia que él un día reveló a un amigo,

que Dios lo había llevado al Purgatorio por haberse entretenido en cierta autosatisfacción envanecida sobre su propio conocimiento.

Lo más asombroso es que aún habría santos allí, aún aquellos que fueron beatificados, haciendo su pasaje por el Purgatorio.

San Severino, Arzobispo de Colonia, apareció ante un amigo suyo largo tiempo después de su muerte y le contó que estuvo en el Purgatorio por haber postergado para la noche las oraciones que debió decir a la mañana.

¡Oh! ¡Cuántos años de purgatorio habrá para aquellos cristianos que no tienen el menor inconveniente en diferir las oraciones para algún otro día con la excusa de tener trabajos más urgentes!

Si realmente deseamos la felicidad de tener a Dios, debemos evitar tanto las pequeñas faltas como las grandes, ya que la separación de Dios es un tormento tan asustante para todas estas pobres almas…

M4 EL PECADO Y… 5


“EL MARAVILLOSO SECRETO DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO” 

Ahora quisiera referir un testimonio muy significativo que nos ha contado María.

Le habían pedido que se informara sobre una mujer cuyos parientes la creían perdida, pues había vivido una vida muy mala y estaba totalmente inmersa en el pecado. Fue víctima de un accidente: se había caído del tren que en su marcha, la había arrollado y matado.

Un alma dijo a María que esa mujer se había salvado del Infierno porque, en el momento de la muerte había dicho a Dios: “Tú haces bien en retomar mi vida, porque así ya no podré ofenderte”, y eso ha cancelado todos sus pecados.

Y esto es muy significativo, porque un solo acto de humildad, de arrepentimiento en la hora de la muerte, nos salva. Eso no significa que esa mujer no haya pasado por el Purgatorio; pero se salvó del infierno merecido a causa de su conducta.

–     María, quisiera preguntarte en el momento de la muerte ¿Se da un tiempo en el que el alma tiene la posibilidad de dirigirse a Dios antes de entrar en la eternidad; un tiempo si se quiere, entre lo muerte aparente y la muerte real?

–     Sí, el Señor da a cada alma algún instante para que se arrepienta de sus pecados y se decida si acepta o no acepta llegar a Dios. En ese breve tiempo se ve como en un fìlme la propia vida.

Yo conocía a un hombre que creía en los preceptos de la Iglesia, pero no en la vida eterna; un día se enfermó gravemente y entró en coma.

Entonces él se vio en una sala con una pizarra en la que estaban escritas todas sus acciones: tanto las buenas como las malas; luego la pizarra desapareció, también las paredes de aquella sala y todo era infinitamente bello.

Luego se despertó del coma y decidió cambiar de vida.

Este episodio es semejante a tantos otros refrendos en el libro “La vida más allá de la vida”: la experiencia momentánea de la luz sobrenatural es tal que esas personas no pueden vivir más cómo vivían antes.

–     Entonces, María, ¿En la hora de la muerte, Dios se revela con la misma intensidad a todas las almas?

–     A cada alma se le da el conocimiento de su propia vida y también del sufrimiento futuro, pero esto no es igual para todos. La intensidad de la revelación del Señor depende de la vida de cada alma.

–     María, ¿El diablo tiene el poder de atacarnos en el instante de nuestra muerte?

–      Si, pero el hombre tiene también la gracia de resistirlo y de rechazarlo, porque si el hombre no quiere, el demonio no puede hacer nada.

–      María, ¿Qué consejos darás a quien quisiera hacerse santo ya en esta tierra?

–      Ser humildísimo. No debe ocuparse de sí mismo. Debe huir del orgullo, que es la trampa más peligrosa que tiende el Maligno.

–      María, ¿Podrías decirnos si se puede pedir al Señor de hacer su propio Purgatorio en la tierra para no hacerlo después de la muerte?

–      Oh, sí. He conocido un sacerdote y una muchacha, los dos estaban enfermos en el hospital. La muchacha decía al sacerdote que ella pedía al Señor de poder sufrir en la Tierra tanto cuanto fuera necesario pare ir directamente al Cielo.

Y el sacerdote respondió que él no se atrevía a pedir eso.

Junto a ellos había una religiosa que escuchaba toda la conversación. Luego la muchacha murió antes y poco después murió también el sacerdote.

Él se apareció a la religiosa diciéndole: “Si hubiese tenido igual confianza que esa muchacha, también yo hubiese ido directamente al Paraíso ‘´.

–      Gracias por este hermoso testimonio, María.

Ahora María me pide 5 minutos de descanso pues tiene que dar de comer a las gallinas.

La vuelvo a ver en seguida y continuamos con nuestras preguntas

–      Sí, por cierto que es difícil describirlos. Pero, dime, ¿Jesús no va al Purgatorio?

–      Ningún alma me lo ha dicho. Es la Madre de Dios quien va. Una vez pregunté a un alma del Purgatorio si debía ir ella misma a buscar a las almas de las que pedían noticias.

Me respondió que no: es la Madre de Misericordia quien da noticias. Ni siquiera los santos van al Purgatorio; en cambio los ángeles están allí: San Miguel… y cada alma tiene cerca a su Ángel Custodio.

–      ¡Qué estupendo, los ángeles están con nosotros! Pero, ¿qué hacen los ángeles en el Purgatorio?

–      Alivian y consuelan. Las almas pueden verlos.

–      ¡Oh, qué bello! María, si continuas a hablarnos de los Angeles casi me haces venir el deseo de ir al Purgatorio. Otra pregunta: tú sabes que hoy, mucha gente cree en la reencarnación, ¿Qué dicen las almas sobre este tema?

–      Las almas dicen que Dios nos da una sola vida.

–      Pero algunos sostienen que una sola vida no es suficiente para conocer a Dios y para tener el tiempo de convertirse verdaderamente, y piensan que eso no sea justo. ¿Qué le respondes a tales personas?

–      Todas las almas tienen una Fe interior; aun si no son practicantes, ellas reconocen a Dios. No existe nadie que no crea totalmente.

Cada hombre tiene una conciencia para reconocer el bien y el mal, una conciencia dada por Dios y un conocimiento interior, ciertamente de grados diversos como sea, sabe distinguir el bien del mal. Con tal conciencia cada ser humano puede llegar a la bienaventuranza.

–      ¿Qué pasa con las personas que se suicidan? ¿Alguna vez te visitó una de esas almas?

–      Las almas que vienen a mí son sólo almas del Purgatorio. Por lo tanto, hasta hoy, nunca encontré el caso de un suicida que se haya perdido; eso no significa que no las haya.

Pero algunas almas me dicen que con frecuencia son más culpables aquellos que han estado alrededor de ellas, porque han sido negligentes o han difundido calumnias.

A este punto pregunté a María si las almas se arrepienten de haberse suicidado, y María me respondió que si, pero me dijo que con frecuencia, el suicida es una persona enferma.

Con todo, las almas se arrepienten porque apenas ven las cosas a la luz de Dios, comprenden, en un solo instante, todas las gracias que les estarían reservadas a ellas durante el tiempo que aún les quedaba por vivir,

Y ven todo el tiempo restante (meses o años), y todas las almas que hubiesen podido ayudar ofreciendo el resto de su vida a Dios;

Y lo que a ellas les causa mayor dolor por su pasado es ver el bien que hubiesen podido hacer y que, en cambio, no hicieron porque abreviaron su vida.

Pero, si la causa del suicidio fue una enfermedad, el Señor, sin duda, no lo tiene en cuenta.

–      María, quisiera preguntarte si almas de personas de otras religiones, por ejemplo judíos, han venido a visitarte

–      Sí, y están en la felicidad. Quien vive bien su Fe está en la paz; pero es a través de la Fe católica que se gana mucho más para el Cielo.

–      ¿Existen religiones que son malas para las almas?

–      No, pero ¡hay tantas religiones en la tierra!. Los más cercanos a la Fe Católica son los ortodoxos y los protestantes. Hay muchos protestantes que recitan el Rosario; pero las sectas son muy, muy malas. ¡Hay que hacer de todo para salir de ellas!

–      María, ¿Hay sacerdotes en el Purgatorio? (Aquí veo que María alza los ojos al Cielo como para decir: “¡Ay de mí!…”).

–      Sí, hay muchos. Esos no han colaborado para tener respeto por la Eucaristía y entonces toda la Fe sufre. Con frecuencia están en el Purgatorio por haber descuidado la Oración, y su Fe ha disminuido; pero es también cierto que muchos de ellos han ido directamente al Paraíso.

Un encuentro inolvidable para mí fue aquel con un sacerdote cuya mano derecha era negra. Le pregunté la causa: “Hubiera tenido que bendecir más”, me dijo.

“Di a todos los sacerdotes que encuentres que deben bendecir mucho más: ellos pueden dar numerosas bendiciones y conjurarían las fuerzas del Mal”.

–      Bien, ¿Y qué le dirías a un sacerdote que quisiera vivir verdaderamente según el corazón de Dios?

–      Le aconsejaría de rezar mucho al Espíritu Santo y de recitar cada día el Rosario.

–      María, ¿Hay niños en el Purgatorio?

–      Sí, pero para ellos el Purgatorio no es muy largo ni muy penoso, porque a ellos les falta el pleno discernimiento.

–      Pienso que algunos de ellos han venido a encontrarte. Tú nos contabas la historia de aquella niñita… el alma más pequeña que has visto; era una niñita de 4 años. Pero ¿Por qué estaba en el Purgatorio?

–      ¿Por qué? Esta niñita había recibido de sus padres, como regalo de Navidad, una muñeca. Tenía una hermana melliza, que también había recibido una muñeca.

Y he aquí que esa niñita de 4 años había roto su muñeca y entonces a escondidas, sabiendo que nadie la veía, fue a poner esa muñeca rota en el lugar de la de su hermana,

Y al hacer así el cambio, sabiendo muy bien en su corazoncito, que habría ocasionado muchísimo dolor a su hermana; se daba cuenta que eso era un engaño y una injusticia. Por esta causa pasó por el Purgatorio.

Sí, los niños con frecuencia tienen una conciencia más viva que la de los adultos, y es preciso sobre todo luchar contra la mentira; ellos son muy sensibles.

–      María, ¿Cómo pueden los padres ayudar en la formación de la conciencia de sus hijos?

–      Sobre todo con el buen ejemplo: es lo más importante; y luego con la oración. Los padres deben bendecir a sus hijos e instruirlos bien en las cosas de Dios.

–      Lo dicho es muy importante. ¿Te han visitado almas que, sobre la tierra, practicaban perversiones? Pienso, por ejemplo, en el campo de la sexualidad.

–      Las almas que he conocido (todas del Purgatorio), no se han perdido, pero deben sufrir mucho para purificarse. En todas las perversiones está presente la obra del Maligno. En modo particular en la homosexualidad.

–      ¿Qué consejo darías a todas esas personas que son tentadas por la homosexualidad, que tienen en ellos esas tendencias?

–      Les diría de rezar, rezar mucho, para tener la fuerza de alejarse. Sobre todo hay que orar al Arcángel san Miguel, pues es él por excelencia, quien combate contra el Maligno.

–      ¡Oh, sí el Arcángel san Miguel! ¿Y cuáles son las tendencias del corazón que pueden conducir a la pérdida de nuestra alma, a la pérdida definitiva de nuestra alma, es decir al infierno?

–      Es cuando no se quiere ir hacia Dios, es decir cuando se dice decididamente: “¡Yo no quiero!”

Te agradezco por esta aclaración. Y aquí te quisiera contar que, sobre este argumento, he interrogado a Vicka, una de las videntes de Medjugorje, que me decía también ella que al Infierno (¡y ella al infierno lo ha visto!), van únicamente aquellos que deciden de ir allí, y no es Dios quien los manda.

Al contrario, El suplica al alma de acoger Su Misericordia. El pecado contra el Espíritu Santo del que habla Jesús, y que por tanto no es perdonado, es el rechazo radical de su misericordia, y eso en plena luz y en plena conciencia.

Yo señalo que Juan Pablo II lo explica muy bien en su encíclica sobre la Misericordia; pero también en esto podemos hacer mucho, por medio de la Oración, por las almas que están en peligro de perderse.

–      María, ¿Tendrías algún testimonio al respecto?

–      Un día me encontraba en el tren. En mi compartimento había un hombre que no terminaba de criticar a la Iglesia, a los sacerdotes y hasta de ofender a Dios. No cesaba de maldecir, y yo le dije: “Usted no tiene el derecho de decir todo eso, ¡No está bien!”.

Llegada a mi estación, mientras bajaba los dos peldaños de la escalerita, dije sencillamente a Dios: “¡Señor, que esta alma no se pierda!…”.

Algunos años después el alma de este hombre vino a visitarme y me contó de haber estado a la orilla del Infierno y de haberse salvado sólo por la oración que yo había hecho en aquel momento.

Sí, es extraordinario ver como tan solo un pensamiento, un impulso del corazón, una sencilla oración por alguien, pueda impedirle de caer en el infierno, porque es el orgullo que hace ir al Infierno.

Y el infierno es eso: es el obstinarse a decir NO a Dios; pero nuestras oraciones pueden suscitar en quien muere, un acto de humildad. Y sólo un impulso de humildad por mínimo que sea, tiene tanta fuerza como para hacemos evitar el Infierno.

–      Un alma me contó: “No habiendo observado las leyes de tránsito, me maté a causa del golpe, mientras iba en motocicleta en Viena”. Le pregunté: “¿Estabas preparada para entrar en la eternidad?”.

“No lo estaba, agregó, pero Dios da dos o tres minutos para que se puedan convertir a cuantos pecan contra de él con insolencia y presunción. Y sólo quien lo rechaza es condenado”.

El alma continuó con su comentario interesante e instructivo: “Cuando uno muere en un accidente, las personas dicen que era su hora. Es falso: eso se puede decir sólo cuando una persona muere no por su culpa.

Pero según los designios de Dios, yo hubiera podido vivir aún treinta años; entonces hubiese transcurrido todo el tiempo de mi vida”. Por eso el hombre no tiene el derecho de exponer su vida a un peligro de muerte, salvo en caso de necesidad.

Un médico vino un día a lamentarse que debía sufrir por haber acortado la vida de sus pacientes con inyecciones para que no sufrieran más.

Dijo que el sufrimiento, soportado con paciencia, tiene para el alma un valor infinito; se tiene el deber de aliviar los grandes sufrimientos, pero no el derecho de acortar la vida con medios químicos.

En otra ocasión vino una mujer. Confesó: “He debido sufrir treinta años de purgatorio porque a mi hija no la he dejado ir al convento”.

–      María, ¿No te parece increíble que alguno pueda llegar al punto de decir NO a Dios en el momento de la muerte, cuando lo ve?

–      Bien, por ejemplo un hombre me dijo que no quería ir al Cielo; ¿Y saben por qué? Porque según él, Dios permite los injustos y las injusticias… Yo le dije que esto lo hacen los hombres y no Dios.

Me respondió: Espero no encontrar a Dios, después de la muerte, porque entonces le romperé la cabeza con un hacha”.

El tenía un odio profundo contra Dios; pero Dios deja al hombre su voluntad libre; podría impedir esta voluntad, pero no, quiere dejar a cada uno su libre elección.

Dios da a cada uno, durante la vida terrena y en la hora de la muerte, muchas gracias para convertirse, aun después de una vida transcurrida en las tinieblas; pero si se pide perdón sin cálculo, ciertamente podemos salvarnos.

–      Jesús dijo que es difícil, para un rico, entrar en el Reino de los cielos. Tú, personalmente, ¿Has visto a veces casos de este género?

–      Sí, si hacen buenas obras, pero obras de caridad, si viven el Amor, entonces pueden llegar a ser como los pobres.

–      Y ahora, María, actualmente, ¿Te visitan las almas del Purgatorio?

–      Sí, dos o tres veces por semana.

–      Quisiera saber qué piensas sobre las prácticas de espiritismo; por ejemplo cuando se llaman a los espíritus de los difuntos, se hacen girar las mesas, etc.

–      ¡No es bueno!. Con frecuencia es el diablo quien hace mover las mesas. ¡Oh, si, es importante decirlo! Hay que hacer saber esto a la gente; pues hoy, por desgracia, estas absurdas prácticas espiritistas aumentan cada vez más…

–      Ahora, te ruego, acláranos, ¿Existe una diferencia entre lo que tú vives con las almas de los difuntos y las prácticas de espiritismo?

–      No es lícito llamar a las almas. Yo no busco su venida; vienen por sí solas, con el permiso de Dios.

En el espiritismo, en cambio, se evocan a los espíritus, se los llaman. Pero es el demonio quien viene, fingiendo ser el alma de ése o de aquél. A veces se presenta bajo falsas apariencias, sin ser llamado.

–      Tú, personalmente, ¿Has sido alguna vez engañada por falsas apariciones? Por ejemplo, por el diablo que se hace pasar por un alma del Purgatorio para hablarte?

–      Sí, una vez un alma vino a verme y me dijo: “No recibas al alma que vendrá después de mí, porque te pedirá demasiados sufrimientos. Eso no está a tu alcance. Nunca podrás hacer lo que te ha de pedir “. Entonces quedé turbada.

Me acordé de lo que me había dicho mi párroco que había que acoger a cada alma con generosidad, y yo estaba por cierto, habituada a la obediencia.

De repente pensé dentro de mí: “¿Acaso no podría ser el demonio quien esté aquí ante mi, y no un alma del Purgatorio? ¿No será el demonio que se ha camuflado?…”.

Dije entonces a aquel hombre: “Si eres el diablo, ¡Vete de aquí”. En seguida pegó un fuerte grito y huyó.

Y efectivamente, el alma que vino luego de él era un alma que tenía mucha necesidad de mi ayuda y era en verdad importante que viniese a verme y que yo la escuchase.

–      Cuando el diablo aparece, ¿El agua bendita lo hace huir siempre?

–      Lo molesta mucho y con frecuencia huye.

–      En la actualidad, María, eres muy conocida, sobre todo en Alemania, en Austria y aun por toda Europa, gracias también a tus conferencias y a tu libro.

Pero en los comienzos vivías del todo escondida. ¿Cómo es que, de la noche a la mañana, la gente ha reconocido que tu experiencia sobrenatural era auténtica?

–      ¡Oh! Fue cuando las almas comenzaron a pedirme que suplicara a sus familias para que restituyeran un bien mal adquirido.

A este propósito, María me contó varios testimonios. Sería demasiado largo referirlos. Pero muchas veces, diversas almas han venido a verla para decirle:

“Ve a mi familia, en tal pueblo (y ese pueblo ella no lo conocía), para decir a mi padre, a mi hijo, a mi hermano que restituyan tal propiedad, tal suma de dinero, tal objeto que, en tal lugar y en lo de fulano, me he procurado de mal modo.

Y así yo seré liberada del Purgatorio cuando ese bien sea restituido”.

Entonces María refería todos los detalles de ese campo, de aquella suma de dinero, de tal objeto, de aquel vestido así y así, y las personas quedaban sorprendidas viendo que ella conocía todos esos particulares,

porque algunas veces las mismas familias no estaban al corriente de que aquel bien hubiese sido mal adquirido por sus parientes.

Fue por tales hechos que María comenzó a ser muy conocida.

–      María, ¿existe un reconocimiento oficial de la Iglesia con respecto al carisma que ejerces hacia las almas del Purgatorio, y también hacia aquellos que son alcanzados con tu apostolado?

–      Mi Obispo me ha dicho que, hasta que no haya errores teológicos, yo debo continuar: Mi párroco, que es al mismo tiempo mi guía espiritual, confirma también él estas cosas.

–      Te quiero hacer una pregunta, que puede parecer indiscreta. Tú has hecho tanto por las almas del Purgatorio que sin duda alguna, cuando te toque morir, miles de almas te escoltarán hasta el cielo.

Imagino que tú ciertamente no habrás de pasar por el Purgatorio, ¿No es así?

–      ¡Oh!. No creo que iré al Cielo sin Purgatorio, porque yo he tenido más luz, más conocimiento, y por tanto mis culpas son más graves. Pero espero igualmente que las almas me ayudarán a subir al Cielo.

–      Si, por cierto. Y tú, María, ¿Estás contenta de tener este carisma, o bien es para ti una cosa pesada y fatigosa todos esos continuos pedidos por parte de las almas?

–      No, no me lamento de las dificultades, porque sé que puedo ser de mucha ayuda para ellas; puedo ayudar a tantas almas, y soy feliz de poder hacerlo.

–      María, te agradezco, también en nombre de los lectores, por esos hermosos testimonios. Pero consiénteme de hacerte una última pregunta, Para que podamos conocerte mejor, ¿Podrías contarnos, en pocas palabras, algo de tu vida?

–      Cuando era niña, quería entrar en un convento. Mi madre me decía que esperara a que tuviese 20 años. No quería casarme. Mi madre me hablaba mucho de las almas del Purgatorio y, ya, desde cuando frecuentaba la escuela, esas almas me han ayudado mucho.

Entonces yo me decía que debía hacerlo todo por ellas. Terminada la escuela, pensé ir al convento. Entré en las Hermanas del Corazón de Jesús, pero, luego me dijeron que era demasiado débil de salud para poder permanecer con ellas.

En verdad, cuando era pequeña, había tenido una pulmonía y una pleuritis.

La Superiora confirmó que yo tenía vocación religiosa, pero me aconsejó que entrara en una orden más fácil y esperara algunos años más.

Yo, en cambio quería ingresar en una orden claustral y en seguida. Después de otros dos intentos, la conclusión fue la misma: era demasiado débil de salud.

Entonces me dije que para mí entrar en el convento no era la voluntad del Señor. He sufrido mucho moralmente, y me decía: “El Señor no me ha mostrado lo que quiere de mí”.

Esta espera duró para mí hasta la edad de 25 años, es decir hasta el momento en que Dios me ha confiado esta tarea de orar por las almas del Purgatorio. ¡Me había hecho esperar 8 años!.

En mi familia éramos 8 hijos. Yo trabajaba en casa, en nuestra estancia, desde los 15 años. Luego fui a Alemania, como doméstica en la familia de un campesino, y después he trabajado aquí, en la estancia de Sonntag.

A partir de los 25 años, cuando comenzaron las visitas de las almas, he tenido que sufrir mucho por ellas. Ahora estoy mejor físicamente.

Habla su confesor y director espiritual.

Habiendo leído, recientemente, un informe sobre María Simma enviado por el Padre Alfonso Matt (director espiritual de la vidente) al Obispo de su Diócesis, considero útil agregar, para los lectores, estas otras breves noticias.

María Simma (la segunda de ocho hijos), ha nacido el 5 de febrero de 1915 en Sonntag (Vorarlberg) en Austria, de una familia pobrísima. El padre, José Antonio (18 años mayor que su esposa, Luisa Rinderer), por varios años se ganó la vida como cuidador y campesino de su hermano.

Durante la primera guerra mundial fue cartero, luego obrero vial y bracero, luego jubilado. Con su mujer y sus ocho hijos fue a vivir en una vieja casa que había recibido en herencia de un buen anciano, maestro carpintero.

A causa de la gran pobreza de la familia, los hijos, desde muy jóvenes, trabajaron y se ganaron el pan: los varones como obreros y las muchachas como niñeras.

María Simma desde su juventud fue muy piadosa y frecuentó asiduamente los cursos de instrucción religiosa organizados por su párroco.

Luego debió alejarse de su pueblo para trabajar en varios lugares. Quería hacerse religiosa pero, como ya sabemos, el Señor ha tenido otros proyectos sobre ella.

En el informe del párroco se lee que ella “consagró su virginidad a la Virgen e hizo esta consagración a María en favor sobre todo de los difuntos”;

SE OFRECIÓ A DIOS, HACIÉNDOLO CON VOTO “COMO ALMA VÍCTIMA,

VÍCTIMA DE AMOR Y DE EXPIACIÓN”.

El párroco refiere que en varias ocasiones, y por diferentes modos, ella se ofreció como víctima para ayudar a los difuntos, con sufrimientos voluntarios a veces terribles, gracias a los cuales abrevió las penas de innumerables almas.

Además de los sufrimientos ofreció a Dios continuas oraciones, misas y penitencias.

Desde la muerte de su padre, acaecida en 1947, vive sola en la casita paterna y para proveer a las necesidades de la vida, continúa, a pesar de la edad a cultivar su huertita. Vive así en pobreza, ayudada por la gente caritativa.

No pide nada, todo lo hace gratuitamente; y si alguno le deja ofrendas, las envía íntegramente a la Curia, para la celebración de misas, para obras caritativas y sobre todo, para las Misiones.

Formas de ayudar a las almas del Purgatorio.

El párroco, en su informe, hace resaltar que la acción desarrollada por María Simma no es sólo ayudar ella misma, a los difuntos, como siempre lo hizo, sino también hacerse celosa promotora de la ayuda de los vivos a las almas del Purgatorio y a los moribundos.

En todos sus encuentros con la gente, y también en las páginas de su diario, siempre indicó, con insistencia, los medios de ayuda, pedidos también por las mismas almas:

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

misas, Rosarios, ofrecimiento de los sufrimientos, Vía Crucis, obras caritativas; entre estas, sobre todo, ayuda a las Misiones que, a decir de las almas, son de grandísima eficacia para los difuntos.

Se indican luego medios menores de ayuda que suscitan nuestra sorpresa y curiosidad. Y por eso quiero referirlos, en parte, textualmente:

“El encender velas ayuda a las almas: ante todo porque esa atención de amor les da una ayuda moral: luego porque las velas son benditas y disipan las tinieblas en las que se hallan las almas.

Un niño de 11 años de Kaiser, pidió a María Simma que orase por él. Estaba en el Purgatorio porque, el día de los fieles difuntos, apagó en el cementerio las velas encendidas en las tumbas y robó la cera para diversión.

Las velas benditas son de mucho valor para las almas.

El día de la Candelaria, María Simma debió encender dos velas por un alma, mientras soportaba por ellas sufrimientos expiatorios”.

“Echar agua bendita mitiga los sufrimientos de los difuntos. Un día María Simma pasando echó agua bendita por las almas. Una voz le dijo: “¡Mucho más aún!”.

“Todos los medios no ayudan a las almas de la misma manera. Si durante su vida alguno tiene poca estima por la Misa, no le aprovechará mucho cuando estará en el Purgatorio.

Si alguno no tuvo corazón durante su vida, recibe poca ayuda.

Quienes pecaron difamando a los demás deben expiar duramente su pecado.

Pero quien en vida haya tenido un buen corazón, recibe mucha ayuda”.

“Un alma que había descuidado de asistir a Misa, pudo pedir ocho Misas para su alivio, porque durante su vida mortal había hecho celebrar ocho Misas por un alma del Purgatorio”.

El párroco refiere que María Simma insiste mucho en que se rece para ayudar a los moribundos.

“Según lo que dicen las almas del Purgatorio”, escribe el párroco, “muchas van al Infierno porque se ora demasiado poco por ellos…

María Simma un día vio muchas almas suspendidas en vilo entre el Infierno y el Purgatorio”.

He aquí algunas instrucciones:

”Las almas del Purgatorio se preocupan mucho de nosotros y del Reino de Dios (es siempre el párroco que escribe). Tenemos la prueba por ciertas advertencias que ellas dieron a María Simma”.

Las instrucciones que siguen (continúa el párroco) han sido tomadas de sus anotaciones: “De nada sirve lamentarse de los tiempos que vivimos. Es necesario decir a los padres que ellos son los principales responsables.

Los padres no pueden ofrecer un peor servicio a sus hijos que consentir a todos sus deseos, dándoles todo lo que quieren, simplemente para que estén contentos y no griten.

El orgullo puede así echar raíz en el corazón de un niño.

Más tarde cuando el niño comienza a ir a la escuela, no sabe recitar un Padrenuestro ni hacer la señal de la Cruz de Dios, a veces, no sabe absolutamente nada.

Los padres se disculpan diciendo que esto es tarea del catequista y de los maestros de religión”.

Donde la enseñanza religiosa no comienza desde la más tierna edad, la religión no perdura después.

“Eduquen a los niños a la renuncia. ¿Por qué hoy se da esta indiferencia religiosa, esta decadencia moral?

¡PORQUE LOS NIÑOS NO HAN APRENDIDO A RENUNCIAR!

Ellos con el tiempo se volverán descontentos y hombres sin discreción que toman parte en todo, quieren tener todo a profusión.

Esto provoca tantas desviaciones sexuales, las prácticas antinatalistas y el crimen del aborto. Todos estos hechos claman al Cielo venganza.

Quien desde niño no ha aprendido a renunciar se vuelve egoísta, sin amor, tirano.

Por este motive hoy existe tanto odio y falta de caridad. ¿Queremos ver tiempos mejores? Se comience por la educación de los niños”.

“Se peca de manera espantosa en contra del amor hacia el prójimo, sobre todo con la murmuración, el engaño y la calumnia. ¿Por dónde comienzan? En el pensamiento.

Hay que aprender esas cosas desde la infancia y tratar de ahuyentar inmediatamente los pensamientos contrarios a la caridad.

Se combatan rápidamente los pensamientos contra la caridad; y no se llegará a juzgar a los demás sin caridad”.

‘”Para todo católico el apostolado es un deber. Algunos lo ejercen con la profesión, otros con el buen ejemplo.

No pocos se lamentan que muchos se corrompen por las conversaciones contra la moral y contra la religión. ¿Por qué entonces se calla?

Los buenos deben también defender sus convicciones y declararse cristianos…

Todo cristiano debería ponerse a buscar el Reino de Dios y esforzarse en hacerlo crecer; pues de lo contrario los hombres no estarán en condiciones de reconocer el gobierno de la Providencia.

La preocupación del alma no tiene que ser sofocada por aquella exagerada del cuerpo…”

Me gusta terminar aquí esta pincelada.

Hojeando el informe del párroco (a quien quisiera decirle gracias de corazón), pudimos también husmear entre las páginas del diario de María: hay en ellas una sabiduría que no viene del mundo, sino de las almas que la instruyen…

Pues bien, les digo que para mí ha sido un gran placer conocer a María Simma, una mujer cuya vida ha sido donada totalmente.

Cada segundo, cada hora de su vida tiene por cierto un peso de eternidad,

No solo para ella misma, sino para tantas, tantas almas, conocidas o no, que ella, en varios modos y con tanto amor, ayudó a liberarse del Purgatorio y a alcanzar la felicidad eterna en el Cielo.

Lo que hacemos en la vida, tiene su ECO en la Eternidad…

M4 EL PECADO Y… 4


Lo creamos o NO, no hay formulas mágicas que nos permitan ELUDIR EL PURGATORIO.

Si NO nos graduamos en vida, para cumplir SATISFACTORIAMENTE el Supremo Mandamiento del Amor, que nos legó Jesús…  

LO QUE NO APRENDIMOS EN VIDA,

LO APRENDEREMOS EN EL PURGATORIO..

LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO

Entrevista de Sor Emmanuel Maillard a María Simma.

Maravillosas revelaciones recibidas por una humilde mujer sobre las Benditas almas del Purgatorio.

María Simma era una anciana mujer que vivió hasta el día de San José del año 2004 en las montañas austriacas. Desde temprana edad ella recibió de Dios el don de recibir la presencia swobrenatural de las almas del Purgatorio, que acuden a ella en busca de Oración y ayuda para acortar su tiempo de expiación.

Emmanuel Maillard muy reconocida por aquellos que conocen la aparición de María en Medjugorje, tuvo la oportunidad de realizarle un reportaje en su humilde casa en la montaña, el cual fue documentado en un hermoso libro.

Extractamos aquí algunas partes importantes de este libro titulado “EL MARAVILLOSO SECRETO DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO” 

Sor Emmanuel y María Simma” (prácticamente la totalidad del libro está reflejada en nuestro artículo).

María Simma tuvo desde niña un especial interés por las almas del Purgatorio. Y fue esa la misión que Dios le dio para esta vida cuando tuvo la edad de 25 años.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Adecuadamente asistida por su confesor y director espiritual y bajo el cercano seguimiento del Obispo del lugar, María vive una vida donde la Presencia sobrenatural se vuelve cotidiana.

Las almas se presentan a ella buscando ayuda, y también dando testimonio de sus sufrimientos, su vida en la tierra y su deseo profundo de llegar cuanto antes a estar en la Presencia de Dios en forma definitiva.

Los conocimientos que las almas del Purgatorio le refieren son una hermosa y fuerte confirmación de toda la Doctrina sobre la que se funda la Iglesia Católica y una invitación a todos nosotros a vivir una activa y sincera práctica de los sacramentos.

Pero por sobre todo, María Simma nos invita a una práctica cotidiana del amor como la puerta más importante para la salvación de nuestra alma.

EL AMOR CURA Y CUBRE MUCHOS DE NUESTROS PECADOS,

A LA HORA DE NUESTRO JUICIO PARTICULAR.

Descubra en este testimonio muchas de las confirmaciones que su corazón estaba buscando, ya que Jesús y María se expresan a través de las palabras de María Simma, invitándonos a una conversión sincera y profunda, basada en el amor por Dios y por todos nuestros semejantes.

Nuestra Santa Iglesia florece en las palabras de esta humilde mujer, cuyo amor por Dios la ha llevado a grandes y constantes sacrificios.

Un alma humilde puede obrar muchos milagros, ya que agrada a los ojos del Creador, que la toca con la gracia y la convierte en un instrumento de evangelización. Eso es en breves palabras, María Simma.

El reportaje de Sor Emmanuel

(Los comentarios y las preguntas son realizadas por Sor Emanuel)

Sor Emmanuel:

–     María, ¿Puedes contarnos ahora cómo fuiste visitada, la primera vez, por un alma del Purgatorio?

María Simma:

–    Sí, fue en el año 1940, de noche, a las 3 o 4 de la madrugada. Oí a alguno que iba y venía en mi cuarto. Esto me despertó. Miré para ver quien pudiese haber entrado en mi cuarto.

–     ¿Tuviste miedo?

–     No, yo no soy nada miedosa. Cuando yo era pequeña, mi madre me decía que era una niña del todo especial, porque nunca tenía miedo.

–     ¿Y entonces, esa noche? ¡Cuéntanos!

–     Oh, vi que era un extraño. Iba y venía lentamente. Le pregunté con tono severo:

–     “¿Cómo has entrado aquí?, ¿Qué has perdido?”.

Pero él continuaba caminando en mi cuarto, de aquí para allá, como si nada fuese.

Entonces le volví a preguntar:

–    “¿Qué haces?”.

Y puesto que continuaba a no querer responderme, me levanté de un salto para aferrarlo, pero no toqué más que el aire.

Y el hombre había desaparecido…

Entonces regresé a la cama, y de nuevo comencé a sentir que iba y venía.

Me preguntaba por qué veía allí a ese hombre, y por qué no podía aferrarlo.

Me levanté de nuevo para asirlo y para hacer que desistiese de caminar. Nuevamente me topé con la nada.

Quedé perpleja. Volví a acostarme. No volvió otra vez, pero aquella noche no conseguí dormir.

Al día siguiente, después de misa, fui a ver a mi director espiritual y le conté lo sucedido.

El me dijo:

–     “Si todo eso recomienza, no preguntes: “¿Quién eres?, sino, ¿“Qué quieres de mí?”.

La noche siguiente el hombre regresó. Era el mismo.

Y yo le pregunté:

–     “¿Qué quieres de mí?”.

Me respondió:

–     “Haz celebrar tres misas por mí y yo seré liberado”.

Entonces comprendí que era un alma del Purgatorio.

Mi padre espiritual me lo confirmó. Me aconsejó de no rechazar jamás a las almas del Purgatorio, y de acoger con generosidad sus pedidos.

–      Y después, ¿continuaron las visitas?

–      Sí, durante algunos años venían tres o cuatro almas solamente, sobre todo en el mes de noviembre. Luego no vinieron más.

–      ¿Y qué te piden estas almas?

–      Muchas veces piden de hacer celebrar misas y de asistir a esas misas; piden de recitar Rosarios, y también de hacer el Vía Crucis.

–      A este punto se nos plantea una pregunta, que es fundamental:

¿QUÉ ES EXACTAMENTE EL PURGATORIO?

María responde:

–      Diría que es una invención genial por parte de Dios. Y aquí quisiera proponerles una imagen toda mía. Supongan que un día se abre una puerta y aparece un ser extraordinariamente bello, de una belleza tal, nunca vista sobre la tierra.

Aquí quedan fascinados, trastornados por este SER de luz y de belleza, tanto más que él demuestra estar locamente enamorado de ustedes (lo que nunca se hubiesen imaginado);

Se dan cuenta que también él tiene un gran deseo de atraerlos a sí, de abrazarlos; y el fuego del amor que quema ya en sus corazones los empuja seguramente a precipitarse entre sus brazos.

Pero ustedes se dan cuenta, en ese preciso instante, de que hace meses que no se lavan, que huelen mal, que se sienten horriblemente feos; tienen la nariz que chorrea, los cabellos grasosos y pegoteados, horribles manchas de suciedad sobre la ropa, etc., etc.

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

Entonces se dicen a sí mismos:

–     “¡No, no es posible que yo me presente en este estado!.  Es preciso que antes me lave, me duche, y luego, rápidamente, regrese a verlo…”.

Pero he aquí que el amor nacido en sus corazones es tan intenso, tan fuerte, tan abrasador, que este atraso debido a la ducha es absolutamente insoportable.

Y el Dolor mismo de la Ausencia, aunque dure sólo pocos minutos, causa un ardor atroz en el corazón. Y, ciertamente, este ardor es proporcional a la intensidad de la revelación del Amor: ES UNA LLAMA DE AMOR…

Pues bien, el Purgatorio es exactamente esto. Es un atraso impuesto por nuestra impureza, un atraso antes del abrazo de Dios, una Llama de amor que hace sufrir terriblemente; una espera, o si quieren, una nostalgia, del Amor. Es precisamente esta Llama,

Esta ardorosa nostalgia la que nos purifica de todo lo que aún es impuro en nosotros.

Me atrevería a decir que el Purgatorio es un lugar de deseo, del deseo loco de Dios, de Dios que ya ha sido reconocido y visto, pero al cual el alma todavía no se ha unido.

Las almas del Purgatorio hablan con frecuencia con María sobre ese gran deseo, de esa sed que tienen de Dios,

Y CÓMO ESE DESEO ES PARA ELLAS PROFUNDAMENTE DOLOROSO;

ES SIN DUDA, UNA VERDADERA AGONÍA.

En la práctica el Purgatorio es una gran crisis, una crisis que nace de la falta de Dios.

Sobre esto he querido que María nos precisara un punto fundamental:

–      María, ¿las almas del Purgatorio prueban alegría y esperanza en medio de sus sufrimientos?

–      Sí, ningún alma quisiera volver del Purgatorio a la Tierra, porque ellas ya tienen un conocimiento de Dios infinitamente superior al nuestro…

Y no podrían nunca más decidirse a regresar a las Tinieblas de este mundo. He aquí entonces, la gran diferencia entre los sufrimientos del Purgatorio y los de la Tierra:

En el Purgatorio, aunque sea terrible el dolor del alma, la certeza que se tiene de vivir con Dios es tan fuerte e indestructible, que el gozo de esta certeza supera aun el dolor.

Y por nada del mundo esas almas quisieran volver a vivir sobre la Tierra donde al fin de cuentas, nunca se tiene seguridad de nada.

–      María, ¿ahora podrías decirnos si es Dios quien envía un alma al Purgatorio, o si en cambio, es el alma misma quien decide de ir allí?

–      Es el alma misma quien quiere ir al Purgatorio para purificarse, antes de entrar en el Paraíso.

Pero aquí es preciso decir también que el alma, cuando está en el Purgatorio, adhiere perfectamente a la voluntad de Dios.

Por ejemplo, se complace del bien y desea nuestro bien; experimenta tanto amor por Dios y también por quienes aún estamos en la Tierra.

Estas almas están perfectamente unidas al Espíritu de Dios o, si quieren, a la Luz de Dios.

–      María, ¿en el momento de la muerte, se ve a Dios en plena luz, o en manera confusa?

–      En manera aún confusa; con todo, hay una claridad tal, que basta ciertamente, para tener nostalgia. ¡Es verdad! Es una luz resplandeciente, en relación a las Tinieblas de la Tierra.

Pero todavía es nada con respecto a la Luz que el alma conocerá en el Cielo. Del resto, a tal propósito, podemos hacer una confrontación con las experiencias de las que se habla en el libro “La vida más allá de la vida”: muchísimas de esas personas que, de un estado de pre-muerte (por coma, paro cardíaco, etc.),

han entrevisto ALGO del más allá, quedaron tan fascinadas de esa luz; que para ellas ha sido una verdadera agonía retornar a la común existencia sobre la tierra, después de aquella experiencia.

–      María, ¿puedes decirme cuál es el papel de la Virgen con respecto a las almas del Purgatorio?

–      Sí, viene frecuentemente para consolarlas y decirles que han hecho bien tantas cosas, y les da coraje.

–      ¿Hay días especiales en los cuales ella las libera?

–      Si, sobre todo el día de Navidad, el día de Todos los Santos, el Viernes Santo; las libera también el día de su Asunción y en el de la Ascensión de Jesús.

–      Pero, María, ¿Por qué se va al Purgatorio? ¿Cuáles son los pecados que conducen con frecuencia a las almas al Purgatorio?

–      Son los pecados contra la caridad, contra el amor hacia el prójimo: la dureza del corazón, la hostilidad, la calumnia. Sí, todas estas cosas. Sé que la maldición y la calumnia se cuentan entre las culpas más graves que necesitan una larga purificación.

María al respecto, nos ofrece un ejemplo que la ha impactado mucho, y es un testimonio que quiero contarles.

Se trata de un hombre y de una mujer; de ellos se le pidió se informase si estaban en el Purgatorio. Con gran asombro de quienes se lo habían pedido, la mujer ya estaba en el Paraíso y el hombre en el Purgatorio.

Pero en realidad esa mujer había muerto después de un aborto, mientras que el hombre iba con frecuencia a la iglesia y llevaba una vida, aparentemente, bastante digna y piadosa.

Entonces María se informa nuevamente, pensando que podría haberse equivocado. Pero no, era tal cual: en realidad.  Los dos murieron contemporáneamente, pero la mujer se había arrepentido sinceramente de lo que había hecho, y había sido muy humilde…

En cambio el hombre, aunque religioso, juzgaba todo y a todos, siempre se lamentaba, hablaba mal de la gente, y criticaba. Por eso su purgatorio era muy largo.

Y María concluyó: “Nunca se debe juzgar según las apariencias”.

Otros pecados contra la caridad son por cierto, todos nuestros repudios hacia algunas personas que no amamos; nuestro rechazo en hacer las paces, en perdonar, y todos los rencores que encerramos en el corazón.

LA FALTA DE PERDÓN

Al respecto María nos reveló un testimonio que nos hace reflexionar. Es la historia de una persona que ella conocía muy bien. Esta persona había muerto. Era una mujer y se encontraba en el Purgatorio, padeciendo sufrimientos atroces.

Y cuando esa alma visitó a María, ella le preguntó el porqué.

Y el porqué era que ella tenía amiga con la cual surgió una enemistad muy grande; y esa enemistad había sido causada por ella misma.

Y a pesar de todo, había conservado su rencor por años y años; y cuando su amiga, en varias circunstancias, había venido a pedirle de hacer las paces, de reconciliarse, ella la rechazaba.

Y cuando cayó gravemente enferma, había continuado a tener cerrado su corazón, a rechazar la paz que se le proponía. Y hasta en el lecho de muerte, aquella amiga había venido a suplicarle de hacer las paces; pero aún en su lecho de muerte ella había rechazado reconciliarse.

Por ese motivo se encontraba aún en un Purgatorio muy doloroso, y por eso había venido a pedir ayuda a María.

Este testimonio sobre la gravedad de conservar el rencor es muy significativo.

Por lo que se refiere a las palabras, nunca se dirá bastante acerca de cómo una palabra de crítica, una palabra malévola pueda realmente matar.

Y también cómo una buena palabra pueda curar.

–      Entonces, María, ¿Puedes decirnos quienes son los que tienen mayores posibilidades de ir directamente al Paraíso?

–      Son aquellos que tienen un corazón bueno, un corazón bueno hacia todos. LA CARIDAD CUBRE UNA MULTITUD DE PECADOS.

Sí, es San Pablo quien nos lo dice.

–      Y ¿Cuáles son los medios que podemos emplear sobre la Tierra para evitar el Purgatorio e ir derecho al Paraíso?

–      Debemos hacer mucho por las almas del Purgatorio, porque son ellas quienes, a su vez, nos ayudan. Hay que tener mucha humildad: ésta es el arma más grande contra el Maligno. La humildad elimina el mal.

A este punto no resisto al deseo de referir un bellísimo testimonio del Padre Berlioux (que ha escrito un hermoso libro sobre las almas del Purgatorio), con relación a la ayuda ofrecida por estas almas a aquellos que las ayudan con oraciones y sufragios:

“Se cuenta que una persona muy amiga de las almas del Purgatorio había consagrado toda su vida a sufragar por ellas. Habiendo llegado la hora de su muerte, fue asaltada con furor por el demonio que la veía a punto de escapársele.

Parecía que el Abismo entero, confederado contra ella, la rodease con sus cohortes infernales. La moribunda luchaba desde hacía tiempo entre los esfuerzos más penosos…

Cuando todo de un golpe vio entrar en su casa una multitud de personajes desconocidos, pero resplandecientes de belleza, que pusieron en fuga al demonio y, acercándose a su lecho, le dirigieron palabras de aliento y de consolación totalmente celestiales.

Emitiendo entonces un profundo suspiro, y llena de alegría, gritó:

–     ¿Quiénes son ustedes? ¿Quiénes son los que me hacen tanto bien?.

Aquellos buenos visitantes respondieron:

–     “Nosotros somos habitantes del Cielo, que tu ayuda ha encaminado a la felicidad, y como reconocimiento, venimos a ayudarte para que cruces el Umbral de la Eternidad y te libres de este lugar de angustia… Y te introduzcas en las alegrías de la Ciudad Santa”.

Con estas palabras una sonrisa iluminó el rostro de la moribunda. Sus ojos se cerraron y ella se durmió en la paz del Señor. Su alma, pura como una paloma, presentándose al Señor de los Señores, encontró tantos protectores y abogados entre las almas que ella había liberado…

Y reconocida digna de la gloria, entró allí triunfalmente, en medio de los aplausos y las bendiciones de quienes había liberado del Purgatorio”.

¡Ojalá que también nosotros, un día, podamos tener la misma suerte!

Entonces hay que decir que las almas, sí, las almas liberadas por nuestra plegaria, son sumamente agradecidas.

Les aconsejo, pues, que hagan la experiencia; las almas nos ayudan, conocen nuestras necesidades y nos obtienen muchas gracias.

–      Entonces María, ahora pienso en el buen ladrón, en aquel que estaba crucificado junto a Jesús… Y me gustaría saber que hizo para que Jesús le prometiese que ese mismo día, estaría con él en el Paraíso.

–      El aceptó humildemente su sufrimiento diciendo que era algo justo. Alentó al otro ladrón a aceptar también él su condición. Él tenía el temor de Dios, es decir, era humilde.

Otro hermoso ejemplo, que nos contara María Simma, demuestra cómo un gesto de bondad puede rescatar, en poquísimo tiempo, una vida de pecado.

Escuchémoslo narrado con sus mismas palabras:

–     “Conocía a un joven de unos veinte años. Vivía en un pueblo vecino al mío. Este pueblo había sido duramente golpeado y destruido por una serie de aludes que mataron un gran número de habitantes. Era en el año 1954.

Una noche ese joven se encontraba en la casa de sus padres. Imprevistamente un terrible alud se abate precipitando cerca de su casa. El oye gritos desgarradores…

Gritos lastimeros que invocan:

–     “¡Ayúdennos! ¡Sálvennos! ¡Vengan a socorrernos!… ¡Somos arrollados por los aludes!… “.

De inmediato el joven se levantó y se precipitó para socorrer a esas personas. Pero su madre, que había oído los gritos, le impidió pasar.

Cerró la puerta y dijo:

–    “¡No, otros deben socorrerlos, nosotros no!. Afuera es demasiado peligroso. No quiero que haya un muerto más”:

Pero él, puesto que había sido impactado por esos gritos y quería verdaderamente socorrer a esa gente, empuja a su madre,

Y dice:

–     “¡Sí, yo voy! ¡No quiero dejarlos morir así!’. – Y salió.

Pero también él, a lo largo del trayecto, fue embestido por un alud y murió…

Dos días después de su muerte, él vino a visitarme de noche y me dijo:

–     “Haz celebrar tres misas por mí, así seré liberado del Purgatorio”.

Yo fui a dar cuenta de ello a su familia y a sus amigos.

Ellos quedaron muy sorprendidos al oír que, solamente con tres misas, se libraría del Purgatorio.

Alguno de sus amigos agregó “Yo no hubiera querido estar en su lugar en la hora de la muerte. ¡Si hubiesen visto todas las fechorías que cometió!… “.

Pero ese joven, con posterioridad, me declaró:

–    “Yo he cumplido un acto de amor puro poniendo a riesgo mi vida y donándola por aquellas personas.es gracias a esto que el Señor me ha acogido tan rápidamente en Su Cielo. Es verdad, la caridad cubre una multitud de pecados”.

En este episodio se ve cómo un solo acto de amor desinteresado ha sido suficiente para purificar a ese joven de una vida de fechorías.

Y el Señor ha aprovechado de ese instante de amor para llamarlo a Sí.

María en efecto, ha dicho que este joven quizás nunca hubiese tenido en su vida la ocasión de realizar un acto de amor tan fuerte. Y quizás se hubiese convertido en un hombre malvado.

El Señor, en Su Misericordia lo ha llamado a Sí justo en el mejor momento, en el momento más puro a causa de ese acto de amor.

Ahora he aquí otro episodio que demuestra cómo el Señor acepta y valoriza también un simple acto de bondad:

–     El alma de una mujer se presentó, un día, con un balde en mano. “¿Qué haces con ese balde?”, le pregunté. Es la llave de mi Paraíso, respondió radiante. No he orado mucho durante mi vida; raramente iba a la iglesia pero una vez, antes de Navidad, he limpiado gratuitamente toda la casa de una pobre anciana.

Ha sido mi salvación”. ESTA ES LA PRUEBA QUE TODO DEPENDE DE LA CARIDAD. Es también importante, cuando se está a punto de la muerte, abandonarse a la Voluntad del Señor.

María me narró el caso muy hermoso de una madre de cuatro hijos que estaba por morir.

En vez de rebelarse y de inquietarse ella dijo al Señor:

–    “Acepto la muerte, en el momento que tú lo quieras, y pongo mi vida en tus manos. Te confío mis hijos y sé que tú encargarás de ellos”.

María me dijo que,

A CAUSA DE ESTA INMENSA CONFIANZA EN DIOS,

ESA MUJER FUE DIRECTAMENTE AL PARAÍSO

SIN PASAR POR EL PURGATORIO.

Verdaderamente se puede decir que el amor; la humildad y el abandono a Dios son tres llaves de oro que nos hacen entrar directamente en el Paraíso.

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a VENCER a nuestros espíritus inmundos generados por nuestros PECADOS, especialmente al MONSTRUO DE NUESTRO EGOÍSMO…

–     María, ¿podrías decirnos cuáles son los medios más eficaces para facilitar la liberación de las almas del Purgatorio?

–     EI medio más eficaz es la Misa.

–     ¿Por qué la Misa?

–     Porque es Cristo quien se ofrece por amor nuestro. Es la Ofrenda del Mismo Cristo a Dios, la más bella de las ofrendas. EI sacerdote es el representante de Dios y ES el Mismo Dios que se Ofrece y se sacrifica por nosotros.

La eficacia de la Misa por los difuntos es tanto mayor cuanto más grande ha sido la estima que ellos tuvieron por la Misa cuando eran todavía en vida.

Si en esas Misas han orado con todo el corazón y si han asistido también durante la semana, según el tiempo disponible, ellos sacarán grande provecho de las misas celebradas por ellos.

También en esto se recogerá lo que se ha sembrado.

Además de ir nosotros, no nos olvidaremos de invitar a nuestros hijos a que asistan a estas Misas, y, si posible, invitemos a los muchachos de las escuelas.

Ningún padre, ninguna madre, ningún catequista puede poner en el corazón del niño lo que Nuestro Señor personalmente le da en gracias, durante la Misa y la Comunión.

Agregaré que un alma del Purgatorio ve muy bien el día de sus funerales: si se reza verdaderamente por él o si, simplemente, se hace acto de presencia para mostrar que está allí.

Ellas dicen que las Lágrimas no sirven para nada para ayudarlas. En cambio sirve mucho la Oración.

Con frecuencia esas almas lamentan el hecho de que las personas asisten a su sepultura, pero NO elevan una sola plegaria a Dios; derraman muchas lágrimas, pero eso es inútil.

Con relación a la Misa, quisiera citarles un hermoso ejemplo narrado por el santo Cura de Ars a sus parroquianos:

–    “Hijos míos, un buen sacerdote había tenido la desgracia de perder un amigo muy querido. Por eso rezó mucho por la paz de su alma. Un día Dios le hizo saber que su amigo estaba en el Purgatorio y sufría terriblemente.

Este santo sacerdote pensó que no podía hacer algo mejor que ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa por su querido difunto.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

En el momento de la Consagración, tomó la Hostia entre sus manos y dijo:

–    “Padre Santo y Eterno, en tus manos divinas está el alma de mi amigo en el Purgatorio y en mis pobres manos de ministro tuyo, está el Cuerpo de Tu Hijo Jesús. Pues bien, Padre Bueno y Misericordioso, libra a mi amigo y yo te ofrezco a Tu Hijo junto con todos los méritos de Su Gloriosa Pasión y Muerte”.

Este pedido fue escuchado.

De hecho, en el momento de la elevación, él vio que el alma de su amigo subía al Cielo resplandeciente de gloria. Dios había aceptado la Ofrenda”.

Por eso hijos míos, concluyó el santo Cura de Ars: “cuando queramos liberar a nuestros seres queridos que están en el Purgatorio, hagamos lo mismo.

Ofrezcamos al Padre, por medio del Santo Sacrificio, a Su Hijo, junto con todos los méritos de Su Pasión y Muerte, así no podrá rechazarnos nada”.

Otros medios muy eficaces para ayudar a las almas del Purgatorio son el Ofrecimiento de nuestros sufrimientos, nuestras mortificaciones y el sufrimiento voluntario, como por ejemplo el ayuno, las privaciones, etc.

Y naturalmente, también los sufrimientos involuntarios como las enfermedades, los lutos, los abandonos…

–     María, tú fuiste invitada, muchas veces, a sufrir por las almas del Purgatorio para liberarlas. ¡Puedes decirnos qué has vivido y probado en esos momentos!

–     La primera vez un alma (era una mujer) me preguntó si quería sufrir tres horas, en mi cuerpo, por ella; y agregó que luego yo podría retomar mi trabajo.

Yo me dije: “Si es sólo por tres horas, quiero aceptar”. Esas tres horas me parecieron que durasen como tres días, tan terribles eran los sufrimientos.

Pero al final, miré el reloj y vi que habían pasado sólo tres horas.

El alma luego me dijo que, habiendo aceptado sufrir con amor esas tres horas, le había ahorrado veinte años de Purgatorio.

–     María, ¿Por qué, una vez llegados al Purgatorio, NO SE PUEDEN ADQUIRIR MÉRITOS y en cambio, mientras se está en la tierra SIEMPRE se los pueden adquirir?

–     Porque en el momento de la muerte los méritos se terminan.

Mientras uno vive en la Tierra puede reparar el mal que ha cometido antes. Las almas del Purgatorio tienen una santa envidia por esta posibilidad nuestra.

Hasta los ángeles son celosos de nosotros, porque tenemos la posibilidad de “CRECER” mientras estamos sobre la tierra.

PERO MUCHAS VECES

LA APARICIÓN DEL SUFRIMIENTO EN NUESTRA VIDA NOS HACE REBELAR

Y TENEMOS DIFICULTAD EN ACEPTARLO Y VIVIRLO BIEN.

–     Entonces, ¿cómo vivir el sufrimiento para que pueda dar frutos?

–     Los sufrimientos son la Prueba más grande del amor de Dios. Y si se ofrecen bien, pueden ganar muchas almas.

–     Pero ¿Qué hacer para recibir los sufrimientos como un don, y no (como se hace con frecuencia) como una punición o un castigo?

–      Hay que ofrecerlo todo a la Virgen Santa, pues Ella sabe mejor que nadie quién necesita esta o aquella ofrenda para ser salvado.

Quisiera referir aquí un testimonio que María me ha contado a propósito del SUFRIMIENTO. El hecho ocurrió en el año 1954.

Una serie de avalanchas muy desastrosas se abatieron sobre un pueblito cercano al de María, causando gravísimos daños. Otros aludes se habían precipitado en dirección al pueblito de María. Pero aquí sucedió que los aludes se detuvieron ante el pueblito en modo ciertamente milagroso, sin causar algún daño.

Las almas dijeron a María que en ese pueblito había vivido y muerto una mujer que durante treinta años, estuvo enferma y había sido cuidada muy mal; había sufrido terriblemente durante todos esos años, ofreciendo todos sus dolores por el bien de su pueblito.

Las almas revelaron a María que, GRACIAS AL OFRECIMIENTO DE AQUELLA MUJER, EL PUEBLITO SE HABÍA SALVADO. Ella había ofrecido sus sufrimientos durante 30 años y los había soportado con paciencia.

María nos dice que, si aquella mujer hubiese gozado de buena salud, no hubiese podido proteger a su pueblito.

Agrega que con el sufrimiento, pacientemente soportado, se pueden salvar más almas que con las oraciones.

 NO TENEMOS QUE VER SIEMPRE EL SUFRIMIENTO COMO UNA PUNICIÓN.

PUEDE SER ACEPTADO COMO EXPIACIÓN, no sólo para nosotros mismos, sino sobre todo para los demás.

Jesucristo era Inocente. Y fue Él quien sufrió más que todos, para expiar por nuestros pecados.

Sólo en el Cielo sabremos totalmente lo que hemos obtenido por medio del sufrimiento soportado pacientemente, en unión con los sufrimientos de Cristo.

–     María, ¿Se da una cierta rebeldía por parte de las almas del Purgatorio a causa de sus sufrimientos?

–     NO, ellas quieren purificarse y comprenden que los sufrimientos son necesarios.

–     ¿Cuál es el valor de la contrición y del arrepentimiento en el momento de la muerte?

–     La contrición es importantísima. Los pecados como sea, son perdonados, pero

QUEDA LA CONSECUENCIA DEL PECADO.

Si se quiere obtener la indulgencia plenaria en el momento de la muerte; esto es, ir derecho al Cielo, el alma tiene que estar libre de toda atadura.

M2 LA PENA DE SENTIDO


EL SUFRIMIENTO EN EL PURGATORIO

Ya vimos que en el Purgatorio y el Infierno, la Pena de Daño ES LA AUSENCIA TOTAL DE DIOS y es una experiencia que nadie desea; porque experimentarla equivale  a vivir toda la Angustia de Jesús en Getsemaní; junto con su combate con Lucifer, a niveles cósmicos.

Y NO SÓLO ESO.

HAY QUE AGREGARLE LA PENA DE SENTIDO.

Entonces, ¿Qué ES la Pena de Sentido según la Doctrina católica?

Esta es la explicación TEOLÓGICA:

“Un punto en el que se insiste mucho ES que se trata de dolores inimaginablemente intensos”

Esta frase encierra un tremendo Caudal de significados… 

LA PENA DE SENTIDO

5.- El Fuego del Amor de Dios es lo que va consumiendo en el alma toda herrumbre o mancha de pecado. El sufrimiento del Purgatorio es pues ante todo, la pena de daño, mucho más que la pena de sentido,

Y CUANTA MÁS PURIFICACIÓN

MÁS INTENSO EL AMOR Y MÁS CRUEL EL DOLOR.

Amor y Dolor parecen crecer así en el Purgatorio en acelerada progresión.

El Purgatorio ES pues, un Crescendo de amor y dolor que conduce al Cielo, a la felicidad perfecta.

EXPLICACIÓN DADA POR ABBA

Habla Dios Padre

La Santidad es una gracia inherente al alma. El alma nació santa, porque es parte de Mí. Yo vuestro Padre, os la dono y vosotros, con vuestra voluntad y con vuestro deseo de servirme, os concedo el don de la vida

Y al bajar a la Tierra se empieza a manchar por la culpa del pecado original.

Yo os lleno de talentos tanto para el servicio de vuestras almas para lograr vuestra salvación y santificación, como para la de vuestros hermanos.

Cuando entre vosotros os hablan sobre los santos, os imagináis que nace uno cada determinado tiempo y creéis que la santidad es solamente para esas almas especiales. No es así, hijitos Míos.

Sí, es verdad que de tiempo en tiempo envío un alma especial para levantar Mi Iglesia y de ahí se les conoce como profetas, doctores de la Iglesia, Santos Teólogos, pero los que vosotros conocéis por los relatos históricos,

la gran mayoría son almas santas cuya misión es el engrandecimiento y el conocimiento de las leyes de Mi Iglesia, pero no olvidéis que la Iglesia, también sois todos vosotros.

Ahora les hablo de los niveles de actuación en Mí Iglesia.

Martirio de San Pedro

Los estratos altos en Mi Iglesia, los que llevan el conocimiento profundo y la práctica del mismo, empezaría con los representantes de Mis Apóstoles y entre­ ellos hay multitud de santos;

pero luego siguen los que aceptando con a­mor y gratitud Mis Enseñanzas, las proclaman con su ejemplo de vida a to­dos niveles.

Es aquí en donde ya estoy hablando de todos vosotros, sin im­portar que seáis:

Padres o madres de familia, solteros o casados, que ten­gáis cualquier tipo de profesión o forma de vida, no importa en donde os encontréis actuando a diario, vosotros, como otros tantos hijos Míos, estáis llamados a la Santidad.

Pero ¿Qué es la Santidad? Vosotros, la mayoría, os imagináis que para ser santo hay que encerrarse en un convento, hacer penitencias fortísimas, ayunos que matan, golpearse con ca­denas.

No, hijitos Míos, eso no es realmente la santidad, ayuda pero no la da.

EL SANTO ES AQUÉL, QUE CUMPLIENDO CON MI PALABRA,

” Se necesitan santos de jeans y zapatillas que se jueguen por su FE y lleven la Luz de Cristo A UNA SOCIEDAD SIN DIOS”

LA PONE EN PRÁC­TICA CON UN VERDADERO AMOR, 

se sirve de Mi Palabra, llevada hasta vosotros con el ejemplo de Mí Hijo Jesucristo, para el crecimiento y ayuda espiri­tual y material de vuestro prójimo.

El santo es aquél, que llevando su vida cotidiana, muchas veces sin ni siquiera ser un tipo de vida extraordinario, sino de lo más normal posible,

UNE su vida, sus méritos, su amor y su cruz, sin quejarse, a los méritos, vida y ejemplo de Mí Hijo Jesucristo.

Cuando vosotros unís vuestros pequeños actos a los de Mí Hijo y ac­tuáis con un sincero corazón, sois santos.

Nadie, escuchad atentamente, NADIE que se una completamente a la Vida y Méritos de Mi Hijo, que Me ofrezca su vida y sus pequeños o grandes lo­gros y sufrimientos, será apartado del Triunfo Final, de vuestra santifi­cación y de vuestro reinado en Mi Casa Celestial.

Porque si os unisteis en vida terrena a Mí Hijo en todos vuestros actos, también gozaréis unidos a la vida de triunfo  celestial con Mi Hijo, por toda la Eternidad.

Ahora podréis comprender lo fácil que es llegar a ser santo.

Os vuelvo a recordar vuestra alma fue donada por Mí, primeramente santa, puesto que como es parte de Mí, siendo Yo el Santo de los santos, vuestra alma nació santa.

Luego es puesta a prueba, por vuestra propia decisión y a Mi servicio; para salvación de todas las almas, tanto terrenas como del Purgatorio.

Y al final de vuestra Misión me la deberéis entregar, NUEVAMENTE SANTA como Yo os la concedí, porque NO SE PUEDE VOLVER A UNIR A SU CREADOR si no lleva la misma pureza y estado de virtud en la cual primeramente, se cedió a vosotros. 

Hijitos Míos, no os imagináis lo que Yo vuestro Dios, gozo cuando alguno de vosotros Me hace una caricia, Me da un beso, piensa en Mí, Me busca.

Vosotros, los que ya tenéis hijos, recordad los momentos cuando vuestro bebé os hacía una caricia, os daba un beso o un abrazo.

O cuando simplemente os miraba y os enviaba una sonrisita; os deshacía de amor en ése momento, hasta las gracias Me dabais por la vida de vuestros hijos.  

Yo también Me derrito con vuestro amor, con vuestra donación, con todas las cosas bellas que salen de vuestro corazón y que llegan al Mío.

Sois Mis pequeñitos, sois Mis creaturitas y esto os lo digo porque, sabiendo todas las distracciones que tenéis a vuestro alrededor, todo el mal que tenéis también a vuestro alrededor,

los ataques constantes de Satanás, ofreciéndoos el Mundo para que os olvidéis de Mí y aún a pesar de ello y de muchas otras cosas más, vosotros volteáis hacia Mí,

Me recordáis, Me saludáis, Me sonreís, Me mandáis vuestros besos, ¿Cómo no os voy a querer más? ¿Cómo no Me voy a derretir por vuestros actos?

Quizá a vosotros se os haga imposible o no creáis en todo esto que os estoy diciendo; pero Soy vuestro Dios y Soy Infinitamente más sensible en Mi Corazón de lo que vosotros sois.

Yo voy gozando desde que la intención nace en vuestra mente.

Ciertamente, gozo mucho más que lo que vosotros gozáis a vuestros pequeños hijos, a vuestros bebés o aún, a las almas que os aman y que Me aman a Mí.

A Estas almas no les niego nada, porque su amor es sincero, es profundo, es íntimo, Nos conocemos de Corazón a corazón.

Cuando lleguéis al Reino de los Cielos, os daréis cuenta de Mi Sensibilidad, de Mi Amor hacia vosotros y de cómo gozo todo lo bello que sale de vuestro corazón hacia Mí.

Seguid haciendo ésos actos de amor, recordadMe continuamente, invitadMe a Vivir plenamente con vosotros, minuto a minuto, segundo a segundo todo el resto de vuestra existencia.

Y al momento de vuestra partida de la Tierra, Yo estaré al final de vuestro camino aquí, en el Reino de los Cielos, esperándoos.

Y ahí, es cuando gozaréis plenamente todo lo que Me disteis; porque Yo también plenamente, os daré Mi Corazón.

EN ESTOS MOMENTOS YO NO OS PUEDO AMAR COMO QUISIERA AMAROS

VUESTRO CUERPO NO SOPORTARÍA TANTO AMOR

San José Cupertino, EL SANTO VOLADOR

TANTA BELLEZA, TANTA VIDA, QUE YO LE DOY AL ALMA CUANDO ME AMA DE CORAZÓN.,

 Esperad pues, el momento de vuestra llegada, porque ahí estaré Yo, para daros el Abrazo de Amor que durará eternamente.

Hijitos Míos, en las Escrituras, se os habla de que no podéis entrar a la fiesta, o sea, al Reino de los Cielos, si no estáis bien arreglados, si vuestras ropas no están limpias y puras

Y POR ESO, HE CREADO EL PURGATORIO

para que vosotros seáis purificados en él pero, ciertamente, ahí conoceréis todo el daño que Me hicisteis y el que le hicisteis a vuestros hermanos.

Ciertamente, tendréis la oportunidad, en el tiempo que Yo decida, para purificaros y para que os ganéis la entrada al Reino de los Cielos.

La estancia, para algunos, será muy dolorosa, otros, vivirán en la esperanza, en la alegría de saber que, en cualquier momento, estarán Conmigo para siempre.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Mis pequeños, poco os acordáis del sufrimiento de las ánimas del Purgatorio, poco hacéis para aliviar sus penas.

Si realmente os amarais, como decís que lo hacéis, debierais tener, no solamente el alma de vuestros seres queridos, sino también de todos vuestros hermanos de todo el Mundo, continuamente en vuestros pensamientos.

Y sobre todo, en los momentos en que podéis lograr para ellos, un alivio a sus dolores y penas.

Habréis escuchado, una o varias veces, del sufrimiento que tienen las almas allí, en ése lugar de purificación. Para que entendáis un poco esto, os quiero decir,

que así como vuestra alma, cuando está en vuestro cuerpo vivo, no puede gozar todo el gozo que Yo le puedo dar, porque vuestro cuerpo no soportaría tanto gozo.

DE IGUAL MANERA VUESTRA ALMA NO PODRÍA VIVIR

EL SUFRIMIENTO DE PURIFICACIÓN QUE SE SUFRE EN EL PURGATORIO ESTANDO EN VUESTRO CUERPO

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, para recuperar la SEMEJANZA DIVINA y por el tiempo en que se tarden nuestros pecados en ser aniquilados…

PORQUE MORIRÍAIS INMEDIATAMENTE,

OS ESTOY HABLANDO A NIVEL ESPIRITUAL

CUANDO VUESTRA ALMA SALE DE VUESTRO CUERPO,

VUESTRAS POTENCIAS CAMBIAN

se engrandecen, se vuelven también infinitas porque, si vosotros salisteis de Mí, si Yo os creé a Imagen y Semejanza Mía, también vuestra alma es infinita y vuestras potencias también.

Por eso no entendéis perfectamente cuando os hablo de Amor, porque estoy hablando de un Amor a nivel espiritual,

con potencias que vuestra mente humana y vuestras capacidades humanas, no pueden ni sentir ni imaginar, porque vuestro cuerpo limita las potencias del alma.

Esto os lo digo para bien, ya que es Mi Amor el que se debiera manifestar en vosotros; pero cuando es de purificación es lo mismo, vuestra alma está libre ya de vuestro cuerpo y está en el Purgatorio,

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Las penas, la purificación que tendréis ahí, es a nivel alma, o sea, con vuestras potencias ya libres y el dolor es inmenso.

Os digo esto para que entendáis la gravedad y el dolor tan grande que se vive en el Purgatorio donde ciertamente, hay una esperanza de salir de ahí…

Y que también ésa esperanza ya a ciertos niveles, va minimizando el dolor del padecimiento de purificación que tenéis.

De igual manera, quiero que entendáis el Dolor que se vive en el Infierno.

También es infinito,  ya que vuestra alma es infinita y son dolores que vosotros no imagináis que puedan existir, porque vuestras capacidades se ven minimizadas por vuestro cuerpo.

Pero también, si el alma llega al Cielo, a vuestro Hogar Mi Reino; también tendréis un gozo que, en éstos momentos no os podéis imaginar.

Ciertamente, he dado a conocer estos gozos y estos sufrimientos a almas que escojo; pero ni aún ellas os pueden explicar.

Ciertamente, son gozos y dolores tremendos, porque los viven a nivel espiritual y por eso no los entendéis.

Quedaos pues, con esta explicación, de que vuestra alma, fuera de vuestro cuerpo, tiene gozos y dolores indecibles, inimaginables para vuestras pobres potencias humanas.

Amad pues y haced todo lo posible por vuestros hermanos que sufren indeciblemente en el Purgatorio y uníos también a las alegrías tremendas, inimaginables, que vuestros hermanos están gozando en el Reino de los Cielos

Y pedidles a unos ayuda para no seguir cayendo en faltas y que hagan que vuestra alma tenga que ser purificada más tiempo en el Purgatorio.

 Y a vuestros hermanos, en el Reino de los Cielos, pedidles que os ayuden a lograr llegar a donde Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, OS ESPERO, para que viváis eternamente Conmigo.

Para que me podáis comprender un poco más…

Imaginad un recipiente pequeño y lo llenáis con ese tipo de algodón que se puede compactar y, con fuerza, llenáis ese pequeño bote con ese algodón, ciertamente, va a caber, pero está apretujado en ese recipiente.

Ese recipiente, es vuestro cuerpo. Vuestra alma para que lo entendáis, sus potencias, están apretujadas dentro del cuerpo.

Cuando vosotros morís, vuestra alma sale del cuerpo, como sale también ese algodón del envase y al abrir el envase, todo ese algodón se expande…

Y entonces, os dais cuenta de la inmensidad de algodón que estaba adentro de ese pequeño envase; se vuelve algo grandísimo y no os imagináis cómo podía caber tanto en ese pequeño envase.

Así está vuestra alma.

Y así es Mis pequeños para que entendáis mejor, vuestra alma al liberarse del cuerpo, se expande; y al expandirse, tiene más recepción de lo bueno y de lo malo.

Llega a Mí y entiende infinidad de cosas que antes no entendía y, por eso también vuestro sufrimiento es mayor, porque es mucha la naturaleza del alma.

VIAJE ASTRAL. La DIFERENCIA  es cuál agencia de viajes contratamos: la del Espiritu Santo o la de Satanás

Ya salió del cuerpo y así como veis muy grande el volumen de esa masa de algodón ya expandido, así será vuestra alma también.

ESTO ES PARA QUE ENTENDÁIS POR QUÉ SE SUFRE TANTO O PORQUÉ SE GOZA TANTO

CUANDO VUESTRA ALMA YA ESTÁ FUERA DE VUESTRO CUERPO

Así que para que Me la po­dáis regresar pura y digna de vuestro Creador la mejor forma es a través de la santidad de vuestras vidas. “Sed Santos, como Vuestro Padre Celestial es Santo”, os lo dijo Mi Hijo.

Uníos a Sus Méritos y lo lograréis. Os espero y Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Santísimo Hijo Jesucristo y en el del Santo Espíritu de Amor.

¿QUÉ ES LO QUE DICE JESÚS?

Jesús habla a Maria Valtorta sobre el Purgatorio.

Dice Jesús:

«Quiero enseñarte lo que es y en qué consiste el Purgatorio.

Y te lo explico Yo de manera que chocará a muchos que se creen depositarios del conocimiento del más allá y no lo son.

Las almas sumergidas en aquellas llamas sólo sufren por el Amor.

Ellas no son indignas de poseer la Luz, pero tampoco son dignas de entrar inmediatamente en el Reino de la Luz; son investidas por la Luz, al presentarse ante Dios.

Es una breve, anticipada beatitud, que les asegura su salvación y les hace conocedoras de lo que será su Eternidad y expertas de cuanto cometieron contra su alma, defraudándola de años de bienaventurada posesión de Dios.

Después, sumergidas en el lugar de Purgación, son investidas por las Llamas Expiatorias. En esto aciertan quienes hablan del Purgatorio.

PERO DONDE SE EQUIVOCAN ES AL QUERER APLICAR DISTINTOS NOMBRES A ESAS LLAMAS

Éstas son Incendio de Amor.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

Purifican encendiendo de Amor las almas. Dan el Amor porque, cuando el alma ha alcanzado ese amor que no alcanzó en la tierra, es liberada y se une al Amor en el Cielo.

Te parece una doctrina distinta de la conocida, ¿verdad? Pero piensa. ¿Qué es lo que Dios Uno y Trino quiere para las almas que ha creado? El Bien.

Quien quiere el Bien para una criatura, ¿Qué sentimientos tiene hacia la criatura? Sentimientos de amor.

¿Cuál es el Mandamiento primero y segundo, los dos más importantes, de los que he dicho que no los hay mayores y en ellos está la llave para alcanzar la Vida Eterna?

Es el Mandamiento del Amor: “Ama a Dios con todas tus fuerzas, ama al prójimo como a ti mismo”.

¿Que os he dicho infinidad de veces por mi boca, la de los profetas y los santos? Que la mayor absolución es la Caridad.

La Caridad consume las culpas y las debilidades del hombre, porque quien ama vive en Dios y viviendo en Dios peca poco, y si peca se arrepiente inmediatamente,

Y EL PERDÓN DEL ALTÍSIMO ES PARA QUIEN SE ARREPIENTE.

¿A qué faltaron las almas? Al Amor.

Si hubieran amado mucho, habrían cometido pocos y leves pecados, unidos a vuestra debilidad e imperfección pero nunca habrían alcanzado la persistencia consciente en la culpa, ni siquiera venial.

Habrían visto la forma de no afligir a su Amor y el Amor viendo su buena voluntad, les habría absuelto incluso de los pecados veniales cometidos.

¿CÓMO SE REPARA TAMBIÉN EN LA TIERRA UNA CULPA? EXPIÁNDOLA

Y CUANDO ES POSIBLE, A TRAVÉS DEL MEDIO CON EL QUE SE HA COMETIDO.

Quien ha dañado, restituyendo cuanto quitó con prepotencia. Quien ha calumniado, retractándose de la calumnia, Y ASÍ TODO.   

Ahora, si esto lo requiere la pobre justicia humana, ¿No lo querrá la Justicia Santa de Dios?

¿Y qué medio utilizará Dios para obtener reparación? A Sí mismo, o sea al Amor, exigiendo amor.

Este Dios al que habéis Ofendido y que os ama paternalmente. Y que quiere unirse con sus criaturas, os lleva a alcanzar esta unión a través de Sí mismo.

Todo gira entorno al Amor, María, excepto para los verdaderos “muertos”: los condenados.

PARA ESTOS “MUERTOS” TAMBIÉN HA MUERTO EL AMOR

Pero para los Tres Reinos – el que tiene el peso de la gravedad: la Tierra; aquél en el que está abolido el peso de la materia; pero no el del alma cargada por el pecado: el Purgatorio.

Y en fin, aquél cuyos habitantes comparten con el Padre su naturaleza espiritual que les libera de todo peso – el motor es el Amor.

AMANDO SOBRE LA TIERRA ES COMO TRABAJÁIS PARA EL CIELO

Amando en el Purgatorio es como conquistáis el Cielo que en la vida no habéis sabido merecer.

Amando en el Paraíso es como gozáis el Cielo.

Lo único que hace un alma cuando está en el Purgatorio es amar, pensar, arrepentirse a la luz del Amor que esas Llamas han encendido para ellas.

QUE YA SON DIOS, PERO QUE,

PARA SU CASTIGO, LE ESCONDEN A DIOS

Esto es el tormento. El alma recuerda la Visión de Dios que tuvo en el juicio particular.

Se lleva consigo ese recuerdo y dado que el haber tan sólo entrevisto a Dios es un Gozo que supera todo lo creado, el alma está ansiosa de volver a gustar ese gozo.

Ese recuerdo de Dios y ese rayo de luz que le revistió cuando compareció ante Él, hacen que el alma “vea” la importancia que realmente tienen las faltas cometidas contra su Bien,

Y este “ver”, junto a la idea de que por esas faltas se ha impedido voluntariamente, durante años o siglos, la posesión del Cielo y la unión con Dios, constituye su pena purgante.

El Tormento de los purgantes es el Amor y la certeza de haber ofendido al Amor.

Un alma, cuanto más ha faltado en la vida, tanto más está como cegada por cataratas espirituales que le hacen más difícil conocer y alcanzar ese perfecto arrepentimiento de amor…

Que es el primer coeficiente para su purgación y entrada en el Reino de Dios.

Cuanto más a un alma lo ha oprimido con la Culpa, tanto más pesado y tardío se hace vivir el Amor.

A medida que se limpia por poder del Amor, se acelera su resurrección al amor. Y de consecuencia, su conquista del Amor que se completa en el momento en que, terminada la expiación y…

ALCANZADA LA PERFECCIÓN DEL AMOR CON LA QUE BAJARON

Son admitidas en la Ciudad de Dios.

Hay que orar mucho para que estas almas, que sufren para alcanzar la Alegría, sean rápidas en alcanzar el amor perfecto que les absuelve y les une conmigo.

Vuestras oraciones, vuestros sufragios, son nuevos aumentos de Fuego de Amor. Aumentan el ardor. Pero – ¡oh! ¡bienaventurado tormento! – también aumentan la capacidad de amar.

Aceleran el proceso de purgación. Alzan las almas sumergidas en ese Fuego, a grados cada vez más altos. Las llevan a los umbrales de la Luz.

Abren las puertas de la Luz e introducen el alma en el Cielo.  

A cada una de estas operaciones, provocadas por vuestra caridad hacia quien os precedió en la Segunda Vida, corresponde la sorpresa de la caridad hacia vosotros.

Caridad de Dios que os agradece el que proveáis por sus hijos penantes, caridad de los penantes que os agradecen el que os afanéis por introducirles en el Gozo de Dios.

Vuestros seres queridos nunca os amaron tanto como después de la muerte de la Tierra; porque su amor ya está impregnado de la Luz de Dios y a esta Luz comprenden cómo les amáis y cómo deberían haberos amado.

Ya no pueden deciros palabras que invoquen perdón y den amor.

Pero me las dicen a Mí para vosotros, Yo os traigo estas palabras de vuestros difuntos que ahora os saben ver y amar como se debe.

Os las traigo junto con su petición de amor y su bendición, que ya es válida desde el Purgatorio porque ya está animada por la inflamada Caridad que les quema y purifica.

Perfectamente válida; además, desde el momento en que liberados, salgan a vuestro encuentro a los umbrales de la Vida o se reúnan con vosotros en ella, si les hubierais precedido en el Reino de Amor. Fíate de Mí, María.

Yo trabajo por ti y por tus seres queridos. Conforta tu espíritu. Vengo para darte la alegría. Confía en Mí».

«El secreto del alma que no quiere perder a su Amor: Dios; debe ser permanecer siempre unida a Dios con TODAS las potencias del alma.

Hagáis lo que hagáis, tened el espíritu firme en Mí. De este modo santificaréis todas vuestras acciones haciéndolas agradables a Dios y sobrenaturalmente útiles para vosotros.

Para quien sabe permanecer en Dios todo es Oración, porque la unión no es otra cosa que amor.

Y PORQUE EL AMOR TRANSFORMA EN ADORACIONES GRATAS AL SEÑOR

HASTA LAS ACCIONES MÁS HUMILDES DE LA VIDA HUMANA.

En verdad te digo que, entre quien está muchas horas en la iglesia repitiendo palabras con el alma ausente…

Y quién está en su casa, en su oficina, en su negocio, en su ocupación, amándome a Mí y al prójimo por Mí, permaneciendo unido a Mí,

Quien reza es el segundo y es a él a quien Bendigo, mientras que el primero sólo está cumpliendo un precepto hipócrita que Yo condeno y desecho.

Cuando el alma ha sabido alcanzar esta amorosa ciencia de saber permanecer con sus potencias firmes en Mí, produce actos continuos de amor…

Hasta en el sueño material me ama, porque la carne se adormece y se despierta con mi Nombre y pensando en Mí,

Cuando el alma ha sabido alcanzar esta amorosa CIENCIA de saber permanecer con sus potencias firmes en Mí, produce actos continuos de amor.

Hasta en el sueño material me ama, porque la carne se adormece y se despierta con mi Nombre y pensando en Mí.

Y mientras que el cuerpo descansa el alma continúa amando.  

N272 UN VIAJE INESPERADO 2


Nuestro destino final es el Cielo, pero el Aviso ya está en la puerta de nuestra vida. Esta inminente circunstancia, es como si fuera un aterrizaje forzoso en la primera escala de nuestro viaje.

Como casi nadie de nosotros puede recibir diploma como santo y tampoco le permitiremos a Satanás que nos embolse como parte de su botín de almas; la única alternativa que nos queda es el Purgatorio.

Para poder comprender mejor las escalas de nuestro viaje, debemos recordar algo que estudiamos desde la secundaria y las analizaremos aplicadas a la vida espiritual.

Esto también nos ayudará a comprender mejor a nuestro amadísimo ABBA y entenderemos la razón y la importancia de las acciones que tomaremos con cada lección aprendida.

Primero debemos entender como está constituido el Reino de Amor que Abba creó y para no meternos con confusas explicaciones teológicas, partiremos a mirar con más detenimiento, las cosas que conocemos.

Tenemos frente a nosotros un gran mapa de América que está dividida en tres regiones principales y lo mismo sucede con el reino de Dios.

Al Norte está el Cielo, al centro está el Purgatorio y al Sur está el Infierno. Y para no herir ninguna susceptibilidad, América sólo nos servirá como una referencia.

Entre el Cielo y el Purgatorio hay una frontera muy extensa y que está delimitada por una zona combinada, algo así como los estados limítrofes entre Estados Unidos y México, que se encuentran a lo largo del río Bravo.

Esta zona en el Purgatorio se llama el Umbral y luego lo detallaremos mejor.

Entre el Infierno y el Purgatorio existe otra frontera exactamente igual y en el Purgatorio se llama Tercer Purgatorio y en el Infierno, Limbo.

El Limbo ya lo conocimos un poco, cuando Abba nos habló sobre el Aborto y que después volveremos a tratar, porque a Abba le sobran enseñanzas y a nosotros nos falta aprendizaje.

Lo único que tenemos que tener muy claro, es que la Pena de Daño que nos acabamos de enterar que fue la que hizo que Jesús sudara Sangre.

En el Aviso la vamos a sufrir por espacio de una media hora, pero en el Infierno ES ETERNA.

Y en el Purgatorio es transitoria.

Pero no dejemos que esta palabra: TRANSITORIO, nos engatuse funcionando como algo sin importancia. Porque el tiempo de la Tierra, no funciona como el de la Eternidad.  

Y para calibrarlo plenamente debemos tener en cuenta que los que se salvaron por la Intercesión,  hay algunos que están ahí desde la época de  Adán; no olvidemos que vivió 930 años y vio nacer y morir a muchos.

Jesús se llevó al Cielo a los del  Seno de Abraham, pero los que no eran judíos y tampoco merecieron el Infierno, ¿Dónde quedaron?  Se necesitan los Sacramentos para renacer  y poder acceder al Cielo.

Para tener una idea de cuál es la diferencia de TRANSITORIO terrenal y cósmico; y retomando lo de la Pena de Daño, recordemos lo que le pasó a fray Daniele (1)

Si Luz de María se estremece de pensar en las dos experiencias que vivió durante lapsos de pocos minutos, imaginen a los que murieron y estarán en el Purgatorio hasta que puedan acceder al Cielo.

¿Por qué creen que la mayoría de los santos se convierten en apasionados intercesores de las almas del Purgatorio?

Nuestros muertos no necesitan hermosos mausoleos y altares llenos de flores y comida, como en la película de Coco, ¡Imploran Misas!

Y cuando sigamos aprendiendo como está estructurado el Purgatorio, entenderán por qué.

Concentrémonos, ya vimos que la PRIVACIÓN de la  VISIÓN BEATÍFICA  es una experiencia PAVOROSAMENTE ESPELUZNANTE y que nos ha dejado en shock. (el pleonasmo es premeditado)

Tal vez ahora reflexionemos que en los pecados que cometemos cuando NADIE nos ve, obligamos al Dios Ignorado y Despreciado, porque no lo queremos tomar en cuenta,

A SER UN INVOLUNTARIO PARTÍCIPE DE NUESTRAS FECHORÍAS. 

¿Recuerdan el post donde aprendimos que nosotros pedimos ser el Escuadrón de Élite que vendría decidido a meternos en el corazón del Nido de Serpientes-Dragones del Reino del Maligno, para rescatar a nuestros hermanos cautivos?

Al final de este post está un enlace que se llama Ciclo Vital del Alma y nos ayudará a recordarlo.

Es primordial que lo conserven y cuando terminemos con el aprendizaje del Purgatorio, entenderán porqué…

¿QUÉ ES EL PURGATORIO?

La doctrina católica dice:

Del latín purgatio: purificar. Es el LUGAR transitorio de purificación necesaria para aquellos, que habiendo muerto en gracia de Dios y teniendo segura su salvación, necesitan llegar a la santidad necesaria para entrar en el Cielo.

Dios creó los seres humanos para que disfruten de su Creador poseyéndole en la Gloria. Sin embargo todos hemos pecado y en esa condición no se puede entrar en el Cielo, pues nada manchado puede entrar en el Cielo; por lo cual, todos necesitamos regresar al Cielo con la misma pureza con qué FUIMOS CREADOS  y descendimos.

El Purgatorio es necesario porque pocas personas se abren tan perfectamente a la gracia de Dios aquí en la Tierra, como para morir limpios y poder ir directamente al Cielo.

La doctrina de la Iglesia sobre el Purgatorio encuentra fundamento en la Biblia, cuando esta se sabe interpretar correctamente:

El texto del 2 Macabeos 12, 43-46 da por supuesto que existe una purificación después de la muerte.

(Judas Macabeo) efectuó entre sus soldados una colecta… a fin de que allí se ofreciera un sacrificio por el pecado… Pues… creían firmemente en una valiosa recompensa para los que mueren en gracia de Dios… Ofreció este sacrificio por los muertos; para que fuesen perdonados de su pecado.

El Nuevo Testamento hace referencia a 2 Macabeos. Por ejemplo, Hebreos 11,35

“Unos fueron torturados, rehusando la liberación por conseguir una resurrección mejor”

Los únicos que en el Antiguo Testamento a quienes se aplica este pasaje es a los mártires macabeos, que fueron torturados por conseguir la resurrección (2 Mac. 7:11, 14, 23, 29, 36).

Jesús puntualiza:

“Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.” (Lucas 12,58-59)  

La carta de San Pablo, 1 Corintios 3, 12-13:

Pues la base nadie la puede cambiar; ya está puesta y es Cristo Jesús. Pero, con estos cimientos, si uno construye con oro, otro con plata o piedras preciosas, o con madera, caña o paja, la obra de cada uno vendrá a descubrirse.

El día del Juicio la dará a conocer porque en el fuego todo se descubrirá. El fuego probará la obra de cada cual: si su obra resiste el fuego, será premiado; pero, si es obra que se convierte en cenizas, él mismo tendrá que pagar.

El se salvará, pero como quien pasa por el fuego”.

Las almas de los justos son aquellas que en el momento de separarse del cuerpo por la muerte, se hallan en estado de Gracia santificante y por eso pueden entrar en la Gloria. 

El juicio particular les fue favorable, pero necesitan quedar plenamente limpias para poder ver a Dios “Cara a cara”. 

Esta última afirmación está tan engañosa a nuestra humana concepción, que su vaguedad está como la ‘Pena de Daño’ antes de que la conociéramos como el Espíritu Santo nos la acaba de dar en el post anterior.

¿POR QUÉ?

Porque en ese tratamiento de purificación, donde LA PENA DE SENTIDO es como el detergente con el que vamos a ser lavados, implica diferentes procedimientos.

PENA DE SENTIDO

La teología católica llama pena de sentido a los diversos sufrimientos que padecen en su ser espiritual las personas que no han sido consideradas dignas de presentarse ante Dios.

Y esta PENA DE SENTIDO, ABBA nos la va a enseñar en cada proceso de su “Lavandería Espiritual”

Porque cada encabezado de los siguientes títulos de post, necesitan una larga explicación.

PRIMER PURGATORIO

SEGUNDO PURGATORIO

TERCER PURGATORIO

EL PURGATORIO ES UNA CÁRCEL

EL PURGATORIO ES UN HOSPITAL

EL PURGATORIO ES UNA ESCUELA

EL PURGATORIO ES UN TALLER DE REPARACIÓN

EL PURGATORIO ES UN ALTAR DE EXPIACION

EL PURGATORIO ES UNA ZONA DE COMBATE

EL PURGATORIO ES UN CAMPO DE ENTRENAMIENTO

¿Se fijaron en el testimonio de Alan, el del Viaje Aterrador? (2) 

Cuando él regresó a la Tierra, pasó 22 años siendo el hijo COMO el que Abba nos ruega, NOS IMPLORA QUE LE HAGAMOS CASO…

¿Por qué creen que Alan cambió tanto?

Cuando se nos vayan revelando los Misterios que encierran los diferentes NIVELES del Purgatorio, lo comprenderán perfectamente y veremos el color del botón que activarán, en nuestro superjet personal.

Aunque no quiero desinflarles el globo de sus emociones personales, porque vamos a tener que trabajar como entrenan los atletas para las olimpiadas, así lo exige la premura del despegue con el Aviso…

Es mi deber anunciarles que en el Purgatorio YA NO se adquieren méritos, por tres motivos:

1.- LA FE ES LA QUE NOS DA OPORTUNIDAD DE COLARNOS EN EL MEDALLERO

Y es también la que nos obtiene de Abba los méritos. (Por eso fray Daniele cambió de opinión y necesitó de Dos intercesores superpoderosos: padre Pío y Mamita María)

En el Purgatorio estamos expiando nuestros propios pecados y por eso no se puede interceder por uno mismo.

En el Purgatorio ya no funciona la Fe, como tenemos el Conocimiento Total, la voluntad la fusionamos con Dios cuando nos juzgamos y fuimos salvados, ¿Cuál es el mérito del Libre Albedrío?

Si en algo te he fallado mi Señor, te pido perdón; pero no permitas que me quede donde estoy. Ayúdame a llegar a donde Quieras que llegue…

2.- Dependiendo de la DESTRUCCIÓN que le inflijimos a nuestra alma, será el trabajo de reparación que necesitamos. Y TODO EL TRABAJO, VA A TENER QUE HACERLO DIOS SOLITO.

Porque nosotros decidimos gozar del recreo sin atender a la clase y si en lugar de crecer nos encogimos… Y nuestra estatura espiritual la redujimos a ser pígmeos… ¡Imágínense la catástrofe!

3.- Nuestro fracaso como Guerreros Celestiales nos inhibe de toda aspiración, porque lo que estamos haciendo en el Purgatorio es LIMPIARNOS DE LA MALDAD ADQUIRIDA.

Uds. reflexionen ¿Qué pensarían de un futbolista que se dedicó a meter puros autogoles? ¿Tiene derecho a reclamar un trofeo Pichichi?

Conforme se nos ilumine la inteligencia con lo que pasa en el Purgatorio, en nuestra Oración Personal le diremos a Abba lo que nos dicte nuestro corazón y nuestra conciencia.

Y al menos re-dirigiremos el rumbo por el que vamos actualmente.

Si deciden empezar a acumular méritos con ABBA conviértanse en alumnos aplicados y practiquemos lo que vayamos aprendiendo.

EL CICLO NATURAL DE LA VIDA HUMANA

Puede explicarse como el tiempo que transcurre desde la fertilización y el nacimiento hasta la muerte.

Absolutamente todos los organismos vivientes tienen un ciclo vital, es decir, un lapso de tiempo que transcurre entre el principio y el final de la vida.

Durante ese tiempo llevan a cabo diferentes funciones tales como alimentarse y reproducirse.

Tanto las plantas como los animales, pasan por tres etapas en su ciclo de vida.

Empiezan como semilla u óvulo fertilizado, crecen formando un individuo inmaduro y por último, se convierten en adultos que se pueden reproducir dando lugar a la próxima generación.

El ciclo de la vida puede estar constituido de más de tres etapas primordiales dependiendo de la especie.

El estudio sobre el ciclo de la vida y las edades, viene desde épocas remotas, así como la conciencia que tienen los seres humanos de saber que si nacieron, van a morir.

Como el desarrollo humano es un proceso de cambios permanente que se da durante toda la existencia, es muy importante cada etapa porque lo que suceda en cada una beneficia o a perjudica la etapa siguiente.

ETAPAS QUE COMPRENDE EL CICLO DE LA VIDA HUMANA

Las etapas que comprende el ciclo de la vida humana son aquellas por las cuales pasa el ser humano durante su vida hasta llegar a la edad adulta

En este ciclo actúan fuerzas tanto biológicas como ambientales, que van dándose a través de diferentes etapas desde la fase prenatal hasta la vejez y muerte.

Cada etapa implica cambios en el organismo y por lo tanto, cada etapa es única.

Esas etapas en el ser humano son básicamente cinco:

El Espíritu Santo entra junto con nuestra Alma en el momento de la concepción

1 – PERÍODO PRENATAL

Se da desde el instante de la concepción hasta el nacimiento. Cuando el bebé está listo, el cuerpo de la madre lo empuja a través de la vagina para el parto. Esta etapa comprende tres períodos:

Germinal

Empieza con la concepción, cuando el espermatozoide fecunda al óvulo y se forma el huevo o cigoto que comienza a dividirse hasta formar el embrión que se implanta en el útero. En esta etapa ya está determinada la personalidad y las características físicas que nos convierten en un ser único.

Embrionario

Es el primer trimestre del embarazo y la etapa en la cual el embrión se encuentra en pleno desarrollo. Es el período más sensible a posibles daños por factores diversos. Es cuando las madres empezamos a transmitir la vida espiritual.

Fetal

En esta etapa el embrión llega a su perfección, el feto ya tiene forma de ser humano y seguirá madurando por 7 meses más hasta el nacimiento.

2 – INFANCIA

Al nacer, al bebé se le dice infante. Este es un período de cambios sorprendentes; va desde el nacimiento hasta el principio de la adolescencia.

La Infancia tiene varias etapas:

Neonatal y lactante

Comprende el primer año de vida y en el se dan grandes cambios en el desarrollo psicomotor. Es cuando el Amor determina la clase de individuo que seremos en el futuro.

Primera infancia

Se da hasta los 3 años, cuando empieza a perfeccionar el lenguaje y se muestra un fuerte deseo de explorar y descubrir cosas.

Período preescolar y escolar.

De los 3 a los 6 años, esta es la etapa de la infancia en la cual se gana habilidad para relacionarse con los demás. Se pueden asumir tareas complejas y se perfecciona el conocimiento y la relación con Dios.

Esta es la etapa de inocencia, con la frescura infantil que Abba quisiera que conserváramos siempre. luego la veremos con más detalle

Luego sigue el período de los 8 a los 11 años, etapa en la que se pasa de la infancia a la adolescencia.

LOS NIVELES DE. HIJO ESPIRITUAL. Dios no está buscando habilidad sino disponibilidad. Tomando como referencia cinco palabras griegas que describen etapas de crecimiento en el desarrollo humano de un hijo en lo natural, estudiaremos el proceso de madurez de un hijo, pero aplicado al ámbito espiritual. Nepio. Paidion. Teknon. Telio. Patter.

3 – ADOLESCENCIA

En esta época se deja de ser niño sin alcanzar aún la madurez y el aplomo propios de una persona en la edad adulta. En la mayoría de los casos coincide con el principio de la pubertad. Los cambios físicos en esta etapa son considerables, afectando muchas partes del cuerpo.

Existen diferentes criterios para determinar en qué momento termina una etapa de la adolescencia y empieza otra. En el crecimiento espiritual, nosotros mismos calificamos en donde nos encontramos.

En la mayoría de los casos coincide con el principio de la pubertad. Los cambios físicos en esta etapa son considerables, afectando muchas partes del cuerpo.

Espiritualmente es la estapa del hijo Paidion.

Adolescencia temprana

Entre los 11 y los 15 años, se dan los principales cambios hormonales. Terminada esta fase el cuerpo es bastante diferente al de la pre-adolescencia y tiende a valorarse mucho la opinión que los demás.

Adolescencia tardía

Última etapa de la adolescencia, ocurre alrededor de los 15 y los 19 años. Durante esta fase se alcanza la correspondiente estatura y la complexión del cuerpo pasa a ser enteramente adulta. Se desarrolla plenamente la conciencia social.

Es la etapa del hijo Teknon.

4 – ADULTEZ

Etapa comprendida entre los 25 y los 65 años, en cual se espera una mayor estabilidad. Aunque sigue siendo un momento de gran productividad y experiencia, va bajando el ritmo llevando al cese de la vida productiva y a la vejez.

Es la etapa del desarrollo de la vida en la cual se logra la plenitud en la evolución biológica, física y psíquica.

En esta etapa, personalidad y carácter se estabilizan. El individuo maduro se reconoce por el control que logra de su vida emocional y de sus sentimientos.

En lo espiritual es el hijo Telio que finaliza siendo el Patter. Y que menciona Pablo.

5 – VEJEZ

Es muy importante reflexionar que la ancianidad está sólo en nuestro cuerpo y ABBA tiene toda una lección para enseñarnos sobre esto. Pronto lo publicaremos, por lo tanto lo siguiente que exponemos, es solo para completar, el ciclo natural y terrenal de la vida humana.

El envejecimiento es un fenómeno presente a lo largo del ciclo vital desde el mismo momento de la concepción hasta la muerte. A pesar de ser algo natural, es difícil aceptarlo como una realidad innata.

Es una etapa en la cual es necesario darle gran importancia al cuidado de la salud. El envejecimiento se caracteriza por el declive de las funciones metabólicas y demás funciones del organismo.

Se pierde sensibilidad sensorial, elasticidad y tonicidad muscular, agilidad y capacidad de reacción. Hay deterioro de las estructuras óseas, disminución del colágeno de la piel y de la absorción de proteínas, aparición de arrugas y pérdida progresiva de la libido.

Es un momento de adaptaciones, especialmente a los cambios de las capacidades físicas y a las situaciones personales y sociales.

Este sería un ciclo vital ideal, con una fase de envejecimiento normal, pero la etapa final de muerte puede darse en cualquier momento del ciclo.LA MUERTE

Es el término de la vida, se trata del final del organismo vivo que se había creado a partir del nacimiento. Es la muerte del cuerpo; pero nuestra alma es INMORTAL.

Por eso debemos esperar CON FE la Resurrección de la Carne…

CICLO VITAL DEL ALMA

(1) https://cronicadeunatraicion.com/2019/10/14/un-deseo-concedido/

(2) https://cronicadeunatraicion.com/2019/10/25/d102-un-viaje-aterrador-2/

A94 EL CALVARIO DE LA IGLESIA


OCTUBRE 02 2019 1: 10 P.M.

LLAMADO URGENTE DE JESÚS SACRAMENTADO A SU PUEBLO FIEL

Hijos míos, mi Paz sea con vosotros

Pequeños míos, la Tierra y la Humanidad muy pronto van a ser purificadas con Fuego que caerá del cielo; Fuego que limpiará vuestro mundo de toda cizaña de pecado y maldad.

¡Ay de las Naciones impías, porque van a conocer el poder del Brazo Justiciero de mi Padre, que se descargará contra ellas!

Cuando más segura se sienta la Humanidad, llegarán los días de angustia y tribulación. En fracciones de segundo todo cambiará y lo que hoy conocéis dejará de existir.

ESTA HUMANIDAD NO ALCANZARÁ A LEVANTARSE,

CUANDO YA LE ESTARÁ LLEGANDO OTRA CALAMIDAD

Se acercan los días de la Gran Prueba, días de escasez, hambruna y tribulación, como nunca antes se habían visto en la Tierra.  

¡Qué tristeza que sea a través del dolor, el sufrimiento y la purificación, como despierte esta Humanidad!

El Cisma marcará el comienzo de los Dolores y, ¡Ay de aquellos que continúen adormecidos por el pecado, porque en verdad os digo, que no habrá más amanecer para ellos!

Hijos míos, muy pronto mis Casas serán cerradas, mi Culto diario suspendido y mis Tabernáculos profanados; muchos me buscarán y no me encontrarán, sólo me dejaré hallar por mi Pueblo Fiel.

La angustia y la desesperación se apoderarán de la humanidad tibia y pecadora; mi Espíritu apartaré de la inmensa mayoría que camina en el pecado y la tibieza espiritual.

ENTONCES, SABRÉIS HUMANIDAD INGRATA,

QUÉ ES VIVIR SIN EL ESPÍRITU DE DIOS QUE DA LA VIDA

Las tinieblas y su Amo se apoderarán del Mundo y será tanta la oscuridad que sólo brillarán como cocuyos, las lámparas encendidas con la Oración de mi Pueblo Fiel.

REINA DE LOS MARTIRES

REBAÑO MÍO, SE ACERCA EL CALVARIO PARA MI IGLESIA,

LOS ESCÁNDALOS EN SU INTERIOR

Y LA MALA INTERPRETACIÓN DE LAS NUEVAS REFORMAS,

HARÁN QUE ESTALLE EL CISMA

EL CUAL SERÁ EL MÁS DESTRUCTIVO EN TODA LA HISTORIA DE MI IGLESIA

Mi Iglesia será flagelada por el azote de la división, los rebeldes se apartarán de ella y arrastrarán consigo un gran número de almas.

Una nueva Iglesia fundarán y ésta le servirá totalmente a mi Adversario; otro Papa será nombrado, Roma perderá la Fe y arderá en sus siete colinas.  

La nueva iglesia será la cloaca de los Demonios, donde no habrá moral, sino libertinaje y pecado.

Todo está listo para dar comienzo a la Iglesia de la Nueva Era, dirigida por la masonería eclesiástica y orientada por mi adversario.

Millones de almas van a perder la Fe y se apartarán de mi Iglesia y muchos por falta de conocimiento se unirán a los rebeldes.

La iglesia de la nueva era adorará a Satanás y le rendirá culto; será la iglesia del libertinaje y pecado, donde no habrá compromiso ni cruces, ni camino angosto ni estrecho.

Todo será permitido, ninguno será pecador; bajo el lema del Amor todos serán absueltos de sus pecados.

¡OH JUDAS, VESTIDOS DE PÚRPURA!

¡MUCHOS DE VOSOTROS SERÉIS MIS VERDUGOS!

 ¡NUEVAMENTE ENTREGARÉIS AL HIJO DEL HOMBRE, REPRESENTADO EN SU IGLESIA!

¡EN MANOS DE MI ADVERSARIO!

Vuestra Hora se acerca, lo que tenéis que hacer, HACEDLO PRONTO. 

¡Ay de aquellos que entregarán a mi Iglesia que soy Yo, porque en verdad os digo, que vuestra paga será la Muerte Eterna!

Discípulos míos, venid a consolarMe, me embarga la soledad y la tristeza AL VER LA TRAICIÓN  que sufriré de parte de aquellos que dicen ser mis familiares y que juraron serme fieles.

Mi Dolor es grande al recibir los Azotes de la Traición, las Espinas de la Ingratitud y la Cruz de la División de mi Iglesia.

MI CALVARIO SE APROXIMA, NO ME DEJÉIS SOLO

SOY EL PRISIONERO DE AMOR QUE MENDIGA VUESTRA COMPAÑÍA,

TENGO SED DE ALMAS CONSOLADORAS QUE VENGAN A MIS SAGRARIOS

A MITIGAR MI SUFRIMIENTO

No paséis de largo por mis Casas, entrad a visitarMe.

Soy el Amado que no es Amado que os pide como un Mendigo una Limosna de amor y compañía. Os estoy esperando no tardéis.

Rebaño Mío, la Humanidad apartada de Mí, está cayendo en la desesperación y en la intolerancia; los actos violentos están llegando a extremos por la falta de Dios en el corazón de muchos hombres.

Tened mucho cuidado y sed muy prudentes en el hablar y actuar, porque de ello dependerá vuestra tranquilidad.Sellaos y sellad vuestros hijos, familiares, personas y lugares donde vais a estar en el día, antes de salir de vuestros hogares.

Porque espíritus de intolerancia, violencia y agresividad, andan sueltos haciendo correr la sangre y trayendo muchas desgracias.

Sin vuestra Armadura Espiritual puesta, NO SALGÁIS A LA CALLE, porque corréis el riesgo de ser atacados por espíritus de intolerancia que moran en los cuerpos de aquellos que viven sin Dios y sin Ley.

Acordaos que el pecado y la Maldad van en aumento y hacen parte de la vida de una gran mayoría de la humanidad.

Si queréis vivir en Paz, no entréis en discusiones estériles, ni alcéis la voz, ni impongáis vuestra forma de pensar, para que no se rompa la armonía.

Porque la intolerancia anda suelta y por culpa de ella, muchas desgracias y muertes innecesarias se están presentando.

Acordaos, es mejor perder una discusión, que perder un amigo o la vida.

Apartaos de los hombres violentos, porque estos sólo buscan hacer correr la sangre.

Respetad la opinión ajena y los derechos de los demás, para que podáis convivir en paz y no olvidéis que el torpe y el ignorante también tienen su propia verdad.

El silencio y el respeto son el mejor antídoto para evitar los problemas de intolerancia; cuando alguien sin motivo os agreda o intimide, selladlo con mi Sangre y con mis Llagas

y el Poder de mi Sangre y Llagas, apartará de la mente de esa persona el espíritu de intolerancia o agresividad.

Rebaño mío, haced uso del Poder de mi Sangre y Llagas, para que podáis protegeros de los ataques de los espíritus del mal.

Las grandes pruebas para mi Rebaño están por comenzar y sólo si ponéis vuestra confianza en Mí, y hacéis uso del poder de mi Sangre y Llagas, podréis salir victoriosos.

Os recuerdo nuevamente mis Palabras: “La pelea no es con gente de carne y hueso, sino contra malignas fuerzas espirituales bajadas del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio, sobre este mundo oscuro.” (Efesios 6. 12)

El Poder de mi Sangre y Llagas, unidos al Rosario de mi Madre os protegerán, si con Fe esta Armadura utilizáis.

Aplicadlas sobre los espíritus malignos encarnados y las fuerzas espirituales que vagan por los aires, para que salgáis victoriosos en las batallas de cada día.

Sólo con vuestra Armadura Espiritual puesta a mañana y noche, con el Poder de mi Sangre y Llagas y el Rosario de mi Madre, podréis vencer las fuerzas del Mal.

Tened pues en cuenta estas instrucciones Rebaño Mío, para que podáis repeler los ataques y engaños de los espíritus malignos.

Los días de la Gran Prueba se están acercando,

¡Oh Humanidad, no queréis acogeros a mi Misericordia, seguís dándole la espalda a mis Llamados, preferís el Camino ancho y espacioso que lleva a la Muerte Eterna; que esa sea pues vuestra paga!

  Muy pronto llegaré como Ladrón en la noche y a muchos encontraré dormidos.

Ya no van a poder despertar de nuevo a este Mundo,

YA NO VAN A TENER TIEMPO DE ARREPENTIRSE,

PORQUE LO DEJARON TODO PARA LO ÚLTIMO,

INCLUYENDO SU SALVACIÓN

Después de mi Pentecostés comenzarán a cumplirse cada una de mis Palabras escritas para estos Últimos Tiempos.

Preparaos para la Venida de mi Santo Espíritu, haced una buena preparación para este Pentecostés que se aproxima,

para que mi Espíritu os de la Fortaleza, la Templanza, y todas las gracias que necesitáis para poder enfrentar los días de Prueba que se os avecinan.

Estad pues listos Rebaño Mío, porque después de mi Pentecostés todo comenzará a cumplirse conforme a los designios de mi Padre.

Os digo que una Señal Grande se os dará en el Cielo para que os preparéis para la Llegada de mi Aviso; todos los Acontecimientos se han acelerado por la Maldad de los hombres de estos Últimos Tiempos.

Por eso hijos míos, debéis de estar orantes y vigilantes; porque NO sabéis el día, ni la hora, en que llegará vuestro Amo.

Cuando menos lo penséis estaré tocando a la Puerta de vuestras Almas, para mostraros el estado en que se encuentran con respecto a vuestro Dios y vuestros hermanos.

Haced buenas Confesiones de Vida os lo pido hijos míos; recibid con mayor frecuencia mi Cuerpo y mi Sangre, para que cuando os presentéis espiritualmente ante Mí…

Podáis ser justificados y no tenga vuestra alma que sufrir los padecimientos que sufren las almas del Purgatorio y las almas que se condenan.

Porque bien sabéis que vuestra alma será llevada al LUGAR que le corresponde según sus faltas.

VisitadMe en el Sagrario, porque estoy derramando abundantes bendiciones a todos aquellos que se acerquen a platicar Conmigo.

Estoy sanando corazones heridos y maltratados. Y concediendo indulgencias plenarias que os servirán para borrar vuestras faltas y limpiar vuestra alma.

Acordaos que estoy por partir para que se cumpla todo lo que está escrito para estos Últimos Tiempos; de nuevo nos volveremos a ver en mi Nueva y Celestial Jerusalén donde estaré ya con vosotros hasta la consumación de los tiempos.

Venid pues, porque la Fuente de mi Misericordia se está derramando más abundantemente en estos días; venid porque quiero atraeros a Mí, para que podáis gozar mañana de la Vida Eterna.

Haced mis Primeros Viernes y mi Hora Santa; ofrecedlo todo por la sanación de vuestro árbol genealógico y por vuestros familiares difuntos y antepasados

Y VERÉIS GRANDES CAMBIOS EN VUESTRA HEREDAD Y EN VUESTRAS VIDAS

Ayudadme a rescatar con vuestras oraciones, ayunos, sacrificios y santas misas; a las almas más necesitadas de mi Misericordia.

NO solo a las que yacen en la Eternidad, sino también a las que vagan por este Mundo sin Dios y sin ley.

Acordaos que respeto vuestro libre albedrío y todo lo hago dependiendo de vuestras oraciones y súplicas.

Os estoy esperando en el silencio de mi sagrario; yo soy el tesoro escondido que andáis buscando; yo soy vuestra salvación.

Mi Padre ha ampliado por un corto espacio de tiempo su Misericordia, esperando que se promulgue el Quinto Dogma de mi Madre y la Consagración de Rusia.

Por petición de mi Madre amplió el Tiempo de su Misericordia, a la espera de que estos Acontecimientos se cumplan.

Hijos míos, AYUDADME A RESCATAR ALMAS,

ORAD POR LAS MÁS NECESITADAS DE LA MISERICORDIA DE DIOS EN ESTE MUNDO

Y POR LAS QUE SE ENCUENTRAN EN EL ESTADO MÁS PROFUNDO DEL PURGATORIO

Ofreced el Santo Sacrificio de la Misa por ellas y os aseguro que muchas serán rescatadas.

El poder de mi Santo Sacrificio que se celebra incruentamente en cada Santa Misa, libera a muchas almas del Fuego del Purgatorio y rescata en este mundo a las que en más peligro están de condenarse.

Hay almas que llevan siglos de vuestro tiempo en el Purgatorio, esperando que vosotros ofrezcáis por ellas una Santa Misa o un Santo Rosario, para poder subir a la Gloria Eterna.

Hijos míos, cuando ofrecéis el Santo Sacrificio de la Misa, el Rosario de los Misterios Dolorosos, el Rosario de mis Llagas, de mi Preciosísima Sangre; vuestros ayunos y penitencias por las almas del Purgatorio y por las almas más necesitadas de la Misericordia de Dios en este Mundo,

El Amor y la Misericordia de mi Padre, eleva a muchas a la Gloria Eterna, libra de condenarse a las que yacen moribundas y en pecado mortal aquí en la Tierra, rescata a las que vagan en Tinieblas y da alivio a las más necesitadas en el Purgatorio.

Necesito hijos míos, liberar el Purgatorio de millones de almas que yacen en el olvido, porque la inmensa mayoría de la Humanidad NO se volvió a acordar de orar por ellas.

Orad por el eterno descanso de las almas del Purgatorio y mi Padre os lo agradecerá y tendrá en cuenta cuando lleguéis a la Eternidad.

Por cada alma que ayudéis a rescatar de este Mundo o del Purgatorio, ganaréis indulgencias que os servirán a vosotros o a vuestros familiares más necesitados cuando lleguen a la Presencia de Dios.

Cada alma que es elevada a la gloria eterna por vuestras oraciones, ofrecimientos y sacrificios; se convierte en intercesora vuestra en este Mundo y en vuestro Paso por la Eternidad.

Mi Padre que es infinitamente Misericordioso os pagará el ciento por uno,

POR CADA ALMA QUE LE AYUDÉIS A RESCATAR DE ESTE MUNDO

Y POR CADA ALMA QUE LE AYUDÉIS A LIBERAR DEL PURGATORIO

Las almas del Purgatorio son grandes intercesoras, orad por ellas y ellas os ayudarán en el combate espiritual.

Un Padrenuestro que ofrezcáis por ellas, hecho con Fe, librará a muchas del Fuego del Purgatorio y dará descanso a las más necesitadas.

El orar por las almas es de gran provecho para vuestra alma, porque os une a la gran misericordia de mi Padre.

Orad por las almas más necesitadas de la misericordia de Dios en este mundo y por las que yacen más abandonadas en el purgatorio y mi Padre os lo agradecerá y os dará su paga.

La Hora de la Gran Misericordia está próxima, preparad vuestros corazones y limpiad vuestras moradas de toda mancha de pecado, porque se acerca el Día en que pasaréis por la Eternidad y veréis el estado de vuestra alma.

La Gloria de Dios espera por mis justos y purificados hijos.

El Purgatorio espera por mis hijos que aún tienen cuentas y deudas pendientes.

Y el Averno espera a todos aquellos que caminan por la senda del pecado, quebrantando mis Preceptos y dándoMe la espalda y no la cara.

Mi Juicio Personal está muy cerca, ¿Qué esperáis insensatos para poner vuestras cuentas en orden y volver a Mí?

Vuestra soberbia y vuestros pecados os tienen vendados y no os dejan ver el grave estado de vuestras almas.

Una Gran Luz en el firmamento anunciará la llegada de mi Aviso.

Mi Gloriosa Cruz será la Señal que os anunciará que vuestro Paso por la Eternidad ha llegado.

Por siete días con sus noches mi Gloriosa Cruz os acompañará.

Muchos recibirán sanación y liberación, otros se convertirán y los hombres de ciencia dirán que es un fenómeno celeste y muchos creerán en sus palabras.

Se necesita Fe para comprender el Misterio del Amor de Dios; se necesita Fe para comprender el Plan que Dios tiene para salvar a la Humanidad.

Mi Gloriosa Cruz os fortalecerá en el espíritu y sanará el alma de mis creyentes hijos.

Después de que desaparezca mi Gloriosa Cruz, vendrá para vosotros mi Despertar de Conciencias que os llevará por el poder de mi Santo Espíritu a la Eternidad.

Donde se os mostrará el estado de vuestra alma para que al regresar a este Mundo, toméis muy en serio vuestra salvación y podáis sobrellevar los días de la Gran Purificación.

Si no os enviara mi Aviso, NO seríais capaces de afrontar los días de la Prueba.  

Mi Amor y mi fidelidad son eternos, mi Misericodia es infinita; no quiero veros perder, Sufro y revivo mi Pasión y mi Calvario con cada alma que se me pierde.

No me hagáis sufrir más, atended a mis Llamados que os estoy haciendo a través de mis Mensajeros; escuchad mi Voz y poned en práctica mis Preceptos, para que seáis mi Pueblo y yo sea vuestro Dios.

Hijos míos de nuevo os digo, el día de mi Llamado está muy cerca, corred a poner en orden vuestras cuentas para que vuestro Paso por la Eternidad sea de paz y de gozo y no una amarga y dura experiencia.

Muchas almas que ya han pagado sus deudas en este Mundo, cuando llegue mi Aviso, se quedarán conmigo en el Paraíso y no regresarán más.

Los que estén vestidos de blanco me verán y contemplarán la Gloria de Dios.

Los de traje gris y gris oscuro, conocerán los diferentes estados del Purgatorio

Y los que vienen sin el traje apropiado serán separados por mis Ángeles y entregados a los carceleros, para que los lleven al Lugar que les corresponde en las profundidades del Abismo.

Venid pues hijos rebeldes y reconciliaos Conmigo y con vuestros hermanos; no sea que por falta de Perdón, tengáis que conocer las cárceles de la Eternidad y habitar en sus calabozos.

Despertad hijos rebeldes, porque estoy llamando a vuestras puertas. ¡Abridme tengo un mensaje de salvación para vosotros!

No me cerréis la puerta, hoy vengo como Padre, escuchadMe y acogeos a mi Amor y a mi Misericordia y os daré mi Perdón.

Mis brazos están abiertos esperándoos; si os arrepentís de corazón os aseguro que no me volveré a recordar de vuestros pecados.

Son los últimos llamados que os hago como Padre, RECAPACITAD Y VOLVED lo más pronto posible al Redil, para que mañana no tengáis que conocer al Justo Juez y su Justicia, porque entonces ya será muy tarde para vosotros.

Todo está llegando a su límite, así mi Padre lo ha dispuesto.

El Tiempo de la Misericordia se está agotando, falta muy poco para que se consuma en su totalidad.

Muy pronto vendrá el Tiempo de la Justicia y todo cuanto veis en la Creación será transformado; con el aviso y Milagro terminará el tiempo de la Misericordia.

El Cielo sigue advirtiéndole a la Humanidad para que se prepare a este gran acontecimiento que transformará sus vidas.

Qué tristeza que muchos no quieren creer y continúan en su cotidianidad haciendo caso omiso a nuestros llamados; hijos de poca Fe.

Si los acontecimientos descritos en la Santa Palabra y en los mensajes que venimos dándole a la humanidad a través de los profetas de estos últimos tiempos no se han cumplido,

es por Misericordia de mi Padre que se ha abstenido por la Intercesión de mi Madre, a que todo se cumpla.

El Cielo junto con mi Madre intercede por esta humanidad, pero cuando se agote el último segundo de Misericordia, todo se desatará.

Entended que mi Padre no se complace con la muerte del pecador.

Orad en cadena hijos míos, para que sea abolida en mi Iglesia la comunión en la mano y los laicos dando comunión, porque este sacrilegio hace llorar al cielo y entristece a mi Padre.

Acordaos que el poder de la Oración en cadena, el ayuno y la penitencia, todo lo derrumba.

Me duele y entristece ver cómo muchos laicos y religiosas profanan mi divinidad, tomándome en la mano y otros dándome, como si yo fuera un objeto material o un pedazo de pan.

No se dan cuenta que Soy Yo Vivo y Real quien se hace vida en vosotros en la sencillez de una hostia consagrada.

Mirad cómo me ultrajáis, ¿Éste es el pago que recibo por mi Amor?

Muchas almas están en las profundidades del Purgatorio y otras se han condenado por esta vil profanación.

NOLI ME TANGERE, ¡NO ME TOQUES!

PORQUE VUESTRAS MANOS NO SON DIGNAS DE RECIBIRME Y DE DARME

Este ministerio sagrado solo lo he conferido a mis Sacerdotes, Obispos, Cardenales y el Papa,

SÓLO MANOS CONSAGRADAS POR LA UNCIÓN SACERDOTAL PUEDEN TOCARME

Haced buenas confesiones, mortificad vuestros sentidos y orad con el salmo 51, que le di a mi siervo David antes de recibirme.

Si no participáis de mi Cena Pascual, no podéis alimentaros de mi cuerpo y de mi sangre; os digo esto, porque muchos llegan al final del Santo Sacrificio a recibirMe como si fuera algo mundano lo que reciben.

Otros me reciben en pecado mortal, no sabiendo que con esto se están bebiendo el cáliz de su propia condenación.

Debéis de confesaros mínimo cada mes, pero si cometéis faltas graves debéis de hacerlo de inmediato;

muchos llevan meses sin confesarse, porque según ellos no tienen pecados; os digo, que todos sois pecadores, solo Dios es Santo.

2. (4) lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.
3. (5) Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí;
4. (6) contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus ojos cometí. Por que aparezca tu justicia cuando hablas y tu victoria cuando juzgas.
5. (7) Mira que en culpa ya nací, pecador me concibió mi madre.
6. (8) Mas tú amas la verdad en lo íntimo del ser, y en lo secreto me enseñas la sabiduría.
7. (9) Rocíame con el hisopo, y seré limpio, lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
8. (10) Devuélveme el son del gozo y la alegría, exulten los huesos que machacaste tú.
9. (11) Retira tu faz de mis pecados, borra todas mis culpas.
10. (12) Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;
11. (13) no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.
12. (14) Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;
13. (15) enseñaré a los rebeldes tus caminos, y los pecadores volverán a ti.
14. (16) Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia;
15. (17) abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza.
16. (18) Pues no te agrada el sacrificio, si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
17. (19) El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
18. (20) ¡Favorece a Sión en tu benevolencia, reconstruye las murallas de Jerusalén!
19. (21) Entonces te agradarán los sacrificios justos, – holocausto y oblación entera – se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos.

¡Oh qué engañados que estáis y qué falta de evangelización en mi Iglesia!. Os recuerdo las palabras de mi salmo 51 cuando dice: en maldad yo fui formado y en pecado me concibió mi madre (Salmo 51, 7).

Qué tristeza siento al ver a muchos de mis hijos, recibiendo mi Cuerpo y mi Sangre, sin haberse confesado primero.

La apostasía ha entrado a mi Casa, muchas de mis Casas permanecen vacías y otras en museos se han convertido y yo, permanezco olvidado en el silencio de sus sagrarios.

¡Oh, qué ingratitud, la soledad y la tristeza me embargan! ¡Qué dolor siento al ver a la inmensa mayoría de la humanidad tan perdida!.

Cuando lleguen los días de oscuridad, ya no vais a tener mis casas abiertas, entonces, clamaréis: Señor, Señor, dónde estáis, ven sálvanos y ya no habrá quien os escuche.

Venid a visitarme, no me dejéis solo, es vuestro Padre y vuestro Salvador quien os espera;

no desaprovechéis la fuente de mi misericordia que os estoy brindando; venid a calmar vuestra hambre y a saciar vuestra sed; os estoy esperando con los brazos abiertos, para daros mi amor, mi perdón y mi vida en abundancia.

Vuestro Amado, Jesús Sacramentado.Mi Paz os dejo, mi Paz os doy.  Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.  Soy vuestro Jesús Sacramentado, el Amigo que nunca falla.

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

E35 INSTRUMENTOS DIVINOS Y PERFECTOS


Octubre 05 de 2019

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos Yo, vuestro Señor Jesucristo, vuestro Salvador, vine a la Tierra para traeros la Sabiduría del Cielo y otra orden tajante que se os dio fue:

El que crecierais en Fe, en Amor, el que crecierais en todo lo enseñado por Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad; para que llegarais a la Perfección.

El ser perfectos es dejar que Nosotros, Nuestro Ser Divino entre en vosotros con vuestro permiso y en humildad, os dejéis mover por Nosotros, para que os deMos lo que Nosotros quereMos que tengáis cada uno de vosotros, para que podáis entrar al Reino de los Cielos.

 No es lo que vosotros penséis que se necesita,

ES LO QUE NOSOTROS DESEAMOS QUE TENGÁISY esto lo tenéis que entender perfectamente, Mis pequeños.

EL CIELO ES NUESTRO, NO ES VUESTRO

 La forma en que os debéis de mover, de actuar, de pensar en el Cielo, es Nuestra forma de Pensar, no es la vuestra.

Vosotros seréis invitados a pasar toda la eternidad con Nosotros, en Nuestro Cielo y vosotros en humildad, tenéis que aceptar esto y aprenderlo.

Por eso, Mi Padre Me pidió que bajara a la Tierra a enseñaros cómo os debéis comportar para entrar al Reino de los Cielos.

Mi Padre os dio los Mandamientos, Yo os los vine a explicar. Me visteis actuar y es como vosotros debéis actuar en el Reino de los Cielos.

Si NO estáis actuando como Yo actué, NO sois todavía dignos de entrar al Reino de los Cielos, NO estáis entrando a la Perfección que Nosotros quereMos que tengáis para entrar al Reino de los Cielos.

Entended que el Reino de los Cielos es un lugar de Perfección, ES UN LUGAR DIVINO,

Es un lugar en donde os debéis mover según como Nosotros quereMos; para que gocéis plenamente lo que os vaMos a dar de premio.

Yo, vuestro Salvador Jesucristo, que os di toda una Lección de Amor estando aquí en la Tierra y que plasmado está en las Sagradas Escrituras.

Si Me buscáis en ellas, encontraréis cómo debe ser vuestra forma de actuar para alegrarNos, para que veaMos que estáis cumpliendo con la Lección, como en la escuela.

Si NO estáis creciendo según lo que se os ha dado, NO SÓIS DIGNOS os repito, para entrar al Reino de los Cielos.

VEDME, vedMe en las Sagradas Escrituras, tratad de ser como Yo. COPIADME, copiad Mi Vida, copiad Mis Palabras, copiad Mis Pensamientos.

DejadMe que Yo entre en vosotros y vaya limpiando todo vuestro ser desde vuestro interior, eliminando todo aquello que os pueda llevar a la soberbia

Y ASÍ, EMPEZARÉIS A ENTRAR EN LA PERFECCIÓN

PORQUE YO EL PERFECTO, ESTARÉ EN VOSOTROS

Pensad por un momento, cómo sería el Mundo, si todos fueran como Yo; que ya hubieran aprendido a ser como Yo,  empezaran a actuar en Humildad, en Sencillez.

Y ayudándoos unos a otros con los dones recibidos y siempre actuando en la honradez…

Y DIGO EN LA HONRADEZ, EVITANDO TODO TIPO DE MENTIRA

El mundo cambiaría, el mundo sería otro, gozarías inmensamente, sería un mundo de Paz donde viviríais Mi Perfección, donde viviríais la Divinidad.

Fuisteis creados para ello, se os dio el Don de la vida, para que se logre esto en la Tierra y en el Universo entero.

Si no estáis Conmigo, estáis contra Mí.

Si no estáis actuando como Yo os enseñé, no podéis entrar todavía al Reino de los Cielos.

Os tenéis que mejorar y si no os mejoráis aquí,

EL PURGATORIO OS ESPERA, POR UN CORTO O LARGO PLAZO

A la Perfección estáis llamados, vosotros ponéis el tiempo, vuestra mejora aquí o vuestra mejora en el Purgatorio y os aseguro que aquí sufriréis menos que en el Purgatorio.

Por eso os digo que sí principalmente os doy alimento para vuestro cuerpo, porque vuestro cuerpo os lo pide, pero vosotros debéis aprender a escuchar a vuestra alma, que también os pide Alimento, pero vosotros la acalláis.

 Esto es muy grave, Mis pequeños, porque así no avanzaréis en lo espiritual.

Ya os he hablado sobre el poder del alma, sus capacidades que son inmensas pero que éstas, no se desarrollan si vosotros no ponéis de vuestra parte.

Para que se desarrollen todas las capacidades con las que Yo os puedo dotar, necesitáis estar en estado de Gracia, necesitáis buscar afanosamente, el estar en estado de Gracia.  

Vosotros, desgraciadamente ya veis el pecado como algo normal en vuestra vida.

 Y si realmente meditáis, cualquier día de vuestra existencia todo lo que hicisteis y en qué pensasteis, os daréis cuenta claramente, de esto que os digo.

Cuando vosotros os vencéis a vosotros mismos, tratáis de mantener esa comunión íntima Conmigo, para no buscar y pensar en las cosas del exterior de vuestra alma que os puedan dañar, entonces os ayudaMos.

Mi Santo Espíritu que habita en cada uno de vosotros, os dará Fuerza y Sabiduría, para ir venciendo esos deseos del Mal,

esos deseos o esos pensamientos impuros a donde os lleva Satanás, para que no estéis en lo Mío, que debe ser vuestra meta en vuestra vida.

Y esto os lo digo Mis pequeños porque, mientras menos pecados tengáis,

cuando os presentéis ante Mí, más pronto entraréis al Reino de los Cielos y menos sufriréis en el Purgatorio.

Pocos, muy pocos sois en el Mundo, con los que realmente cuento, para que oréis por vuestros hermanos.

Pocos sois los que estáis en íntimo contacto Conmigo,

y sois aquellas almas que Yo busco, para que intercedáis por vuestros hermanos, por vuestra familia, por vuestro pueblo, por vuestras ciudades, por el Mundo entero.

pero aún entre vosotros que estáis Conmigo, pocos sois los que realmente intimáis Conmigo, que Me buscáis como os pedí antes, con deseos de venceros y de ganar Mi Gracia para vuestra santificación

Y así obtener un poder, sí, pequeños, un poder sobre Mí,

que Me haga derramar Mis Bendiciones sobre todas las necesidades que la Humanidad necesita en la Tierra y en el Universo entero.

Recordad cómo a veces, un alma que se dejó llenar de Mi Amor, salvaba a un pueblo entero con su intercesión.

Podéis lograr grandes milagros cuando Me llegáis a Mi Corazón, cuando Me vencéis con vuestro pequeño amor, PERO LLENO DE MI AMOR

Y ES CUANDO PODÉIS LOGRAR MILAGROS PARA VUESTROS HERMANOS,

PARA VUESTRAS CIUDADES,

PARA EL MUNDO ENTERO, PARA EL UNIVERSO QUE OS RODEA

En una erupción del volcán Etna, ocurrida un año después del martirio de Santa Águeda, la lava se detuvo milagrosamente a las puertas de la ciudad cuando los pobladores pidieron su intercesión. Por eso la ciudad de Catania y las regiones aledañas al Etna, la invocan como patrona y protectora contra fuego, rayos y volcanes.

Daos cuenta que la vida es como una preparación para un viaje eterno. Aquí en vuestra vida, día a día, os vais preparando

Y debéis de ir buscando qué es lo que vais a necesitar para la vida eterna y esto es, el Amor, básicamente el Amor.

Yo os dejé todo lo necesario para que vosotros os llenarais de él pero no solamente es tenerlo, sino es darlo, como alguna vez os lo heMos dicho: el Amor es dinámico,

Aquél que ha abierto su corazón y que heMos puesto Nuestro Amor en vuestro corazón, es tanta la alegría que vosotros adquirís, que no soportáis tanto, tanto gozo e inmediatamente, lo dais a vuestros hermanos,

Pero ¿Cuántos de vosotros realmente, estáis viviendo, esta alegría, en estos momentos en la Tierra?

Son pocos, muy pocos los que han permitido que Nuestro Amor Viva en vuestro corazón.

Mis pequeños, estáis viendo cosas tremendas a vuestro alrededor.

Satanás, os he dicho ya antes, que causa todo esto para distraeros,

solamente estáis buscando en cómo cuidar vuestras posesiones materiales, pero el mayor Tesoro que tenéis, ni siquiera veis por Él. 

El Amor lo es todo, Mis pequeños, todo se mueve en el Amor, la vida es Amor, Yo, en Mi Santísima Trinidad, SoMos Amor, todo fue creado en el Amor.

 Y si vosotros, no tenéis ese boleto de entrada al Reino de los Cielos, tendréis que adquirirlo con dolor en el Purgatorio, antes de poder pasar al Reino de los Cielos;

Y OS PUEDO DECIR QUE DUELE,

DUELE MUCHO PASAR UN TIEMPO AHÍ.

Dad ahora lo que podáis, para purificaros en todo lo que podáis, porque necesitaréis estar limpios de corazón y sobre todo, haber movido almas también, hacia el Amor.

Hijitos Míos, cuando Yo os he dicho que debéis ser perfectos, como el Padre Es Perfecto, es quitar todo aquello que os aparte de la Perfección, que es el Amor.

Mis pequeños, Yo os vine a Enseñar lo que se vive en el Cielo, y os he dicho, que lo que se vive en el Reino de los Cielos, es el Amor.

Vuestros Primeros Padres fueron creados, para vivir el Amor y para transmitirlo. Satanás se introdujo en la Creación, por envidia, por maldad y afectó esta finalidad, de que todo fuera tocado por el Amor.

La perfección fue afectada, satanás se introdujo en su corazón y vuestros Primeros Padres tuvieron que ser sacados del Paraíso, de ese lugar bello que había creado el Padre para que se iniciara la Obra de la Creación.

 TODO, todo quedó afectado, la Maldad de Satanás ha afectado todo lo Creado y le ha quitado el Amor a todo lo Creado.

VIVIR EN EL AMOR ES LA FINALIDAD DEL HOMBRE Y DE TODO LO CREADO

El Amor lo es todo y el Amor os va a llevar a vivir eternamente con Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad.

Al quedar vosotros afectados por el Pecado Original, habéis dejado entrar no solamente el Amor que os heMos enseñado,

sino todo aquello que Satanás provocó y que va contrario al Amor

Todo lo que estáis viviendo ahora, los odios, guerras, maldades, traiciones y podría seguir nombrando infinidad de situaciones que van en contra del Amor, las ha producido Satanás.

 Vosotros no fuisteis creados para vivir toda esa maldad, pero la lleváis en vuestro corazón.

Actuar en perfección es un trabajo personal, es ir eliminando todo aquello que os aparte con vuestros actos, del Amor.

Todo lo que vosotros actuáis, pensáis, habláis, que no vaya en la línea del Amor, os separa de la perfección.

La santidad es el triunfo que se propusieron las personas que desearon vivir en la perfección.

SE LES CONSIDERA SANTOS,

PORQUE BUSCARON EL DAÑAR LO MENOS POSIBLE NUESTRO CORAZÓN

Y como os he dicho, la perfección se logra eliminando todo aquello que Nos daña y es personal.

Vosotros os conocéis, y Mi Santo Espíritu os va indicando en qué estáis mal y lo vayáis eliminando.

Si vosotros vais procurando cambiar desde aquí en la Tierra, en vuestra misión, fácil será entrar al Reino de los Cielos,

SI NO, TENDRÉIS QUE PASAR UN TIEMPO, CORTO O LARGO

DE PURIFICACIÓN EN EL PURGATORIO,

Para que ahí, entonces sí hagáis lo que os estoy diciendo, entrar en lo profundo de vuestro corazón e ir evitando todo aquello que Nos daña.

¿Cómo podéis vosotros pues, buscar la pureza, la santidad, la perfección, si no hay amor en vuestro corazón?

¿Cómo podréis entrar al Reino de los Cielos, si no estáis buscando el vivir como otros Cristos?

Yo, Cristo Jesús, os vine a traer el Amor, el Amor del Cielo.

Os vine a dar todas las armas espirituales necesarias, para vencer a Satanás, cuando os ataque y os quiera apartar del amor y de la unión a Nuestra Santísima Trinidad.

Os dejáis manipular fácilmente por Satanás y se empiezan a causar problemas entre vosotros.

Si hay tanta Maldad, si hay tanto error a vuestro alrededor, si no veis las iglesias llenas, si no veis el trato amoroso de unos con otros,

Es que han fallado las almas, no han vivido correctamente, no Me buscaron para transmitirMe. Por eso, tengo que purificar a la Tierra.  

Siento mucho dolor, Mis pequeños, en tener que hacerlo, pero como está escrito en las Sagradas Escrituras, que si Yo permitiera que el error prosiga, aún hasta las almas escogidas se perderían.

 Os vuelvo a repetir, vosotros os imagináis a satanás, ciertamente, como un personaje malo, del cual os podéis burlar y hacer con él, lo que queráis,

Y ESTÁIS MUY EQUIVOCADOS,

TAN EQUIVOCADOS, QUE POR ESO ESTÁIS VIVIENDO EN SU MALDAD

Y NO EN MI AMOR.

La humanidad entera, cada vez se llena más de su Maldad, y la humanidad no busca Mi Amor.

Os ha engañado, estáis viviendo una falsedad, estáis viviendo en el error, estáis preparando, con vuestra forma de actuar, vuestra condenación eterna.

Os vuelvo a repetir, en el Reino de los Cielos se vive el Amor en todas sus facetas, ¿qué estáis haciendo, realmente, para que os podáis ganar el Reino de los Cielos?

El pueblo judío, en su pequeñez, en su nada,

EN LUGAR DE CUIDAR A SU DIOS,

EN LUGAR DE VER A SU DIOS ENTRE ELLOS,

ME DESTROZARON, SIN MÁS NI MÁS  

Y guiados por los mismos fariseos y escribas, azuzados por ellos en su odio hacia Mí, su Mesías, su Salvador, Me destrozaron.

Satanás, hizo su tarea, se vengó de Mí, porque fue eliminado del Reino de los Cielos, pero no Me pudo detener en la Muerte.

RESUCITÉ PARA MOSTRARLE A ESA MISMA GENTE QUE ME ASESINÓ

QUE REALMENTE YO ERA SU MESÍAS

Y a pesar de ello, Me siguen negando, Me siguen haciendo a un lado, no buscan el crecer en la espiritualidad Perfecta.

Meditad estas Palabras, “en Mi Espiritualidad Perfecta”

Y el hombre, prefiere seguir engañado y se deja llevar por las invenciones de Satanás y así el hombre hasta presume,

DE HABER ENCONTRADO LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD,

SIGUIENDO A OTRAS ALMAS, AZUZADAS POR SATANÁS

Buscáis lo novedoso, buscáis lo fácil, buscáis lo que os conviene, lo que no exija la mejora, lo que no busca la perfección.

Y así, el hombre se sigue dejando llevar por Satanás, por caminos equivocados y que al final, os van a llevar a una obscuridad espiritual en donde la mayoría de vuestros hermanos, no sabrán qué hacer y se desesperarán,

¿Acaso no os dais cuenta de los errores a donde os lleva Satanás?  

¿Qué estáis pensando ganar en esas corrientes espirituales que Satanás ha inventado para apartaros de la Verdad?

No buscáis la perfección, simplemente, buscáis lo novedoso.

No buscáis la perfección porque ni siquiera os tomáis el tiempo para leer las Escrituras, para que alimenten vuestra alma, para que sintáis lo que es verdaderamente bello.

Os dejáis llevar por lo novedoso y eso va creando confusión, que así vivís la gran mayoría de vosotros, en pura confusión.

Retomad las Sagradas Escrituras, si realmente queréis tener la espiritualidad perfecta que os va a llevar al Amor.

Retomad Mi Vida, para que en el actuar vuestro, viváis como Yo viví y eso os lleve a la Perfección.  

Entrad a vuestro interior y pedidLe a Mi Santo Espíritu, que os vaya indicando vuestros errores, con la delicadeza con la que Él actúa en cada alma.

 Aceptad con humildad, lo que os indique Mi Santo Espíritu y vosotros, poned de vuestra parte, con Nuestra ayuda y con la ayuda de Mi Santo Espíritu,

A IR ELIMINANDO TODO AQUELLO QUE DAÑA NUESTRO CORAZÓN

NO DEJÉIS SALIR DE VOSOTROS LA MALDAD QUE YA LLEVÁIS CADA UNO

Satanás ha sembrado en vuestro corazón maldades, todo tipo de maldades, pero está en vosotros impedir que salgan de vuestra mente y de vuestro corazón, con Nuestra ayuda.

PedídNosla, dejad que Nosotros os vayaMos perfeccionando, evitando que salga todo el mal que tenéis en vuestro interior y por el contrario, dejad que sí salga de vosotros, todo el Bien que Yo Mismo os enseñé.  

Cuando hayáis logrado esto Mis pequeños, será señal de que ya estáis encaminados hacia la santidad.

Hacia la vida espiritual perfecta, a la que estáis llamados todos vosotros y así las Puertas del Reino de los Cielos se abrirán de par en par, para dejar entrar a las almas perfectas,

a las almas que supieron vencerse a sí mismas e impidieron que la maldad que anida en vuestro corazón y en vuestra mente no saliera, pero que sí saliera de vosotros todo el Amor que Yo, vuestro Dios Jesucristo, os enseñé.

Hijitos Míos, Yo caminé sobre la Tierra, os evangelicé, os dejé Sabiduría Divina para que vosotros supierais caminar y llegar al Reino de los Cielos;

es un caminar seguro, un caminar santo pero sí, ciertamente es un caminar difícil y no por el hecho de que sea difícil en sí, sino que Satanás os ataca.

Ataca a todos aquellos que se han soltado totalmente a Mi Voluntad, a todos aquellos que quieren ser otros Cristos, a todos aquellos que quieren dejar paz, amor, vida espiritual a sus hermanos aquí en la Tierra.

Esa es vuestra misión Mis pequeños, dejarMe en la Tierra, transmitiendo el mismo Ejemplo que Yo os di, las mismas Palabras, el  mismo Amor,

PORQUE SI OS HE DICHO QUE SEÁIS OTROS CRISTOS,

TENÉIS QUE CUBRIR TODAS ESTAS NECESIDADES ESPIRITUALES

Y AÚN HUMANAS A VUESTROS HERMANOS

No podéis ser solamente humano ni podéis ser solamente espiritual. Lleváis esas dos entidades en vosotros mismos, porque si Me dejáis a Mí, vivir en vosotros, guiaros, enseñaros, Yo estoy en vosotros

y cuando vosotros tomáis esa tarea tan grande, que es la de transmitirMe, entonces, estáis llevando a cabo la misión para la que fuisteis creados, que es una misión espiritual, Mis pequeños.

Ya os he dicho que no vinisteis a la Tierra a llenaros de las cosas del Mundo, vuestra alma trasciende y todo lo que hacéis a nivel espiritual va a trascender y por toda la Eternidad.

Son tantas cosas bellas que podéis sacar de Mí, de Mis Enseñanzas, de Mi Ejemplo, de Mi Amor,

por eso, os pido que leáis continuamente las Sagradas Escrituras y Mi Santo Espíritu os irá llevando hacia la Verdad que vosotros necesitáis saber, para que seáis otros Cristos sobre la Tierra.

Cuando vosotros os dejáis mover por Nuestra Santísima Trinidad, os dais cuenta de lo que vuestros hermanos necesitan. Esta Gracia os la da Mi Santo Espíritu.

Os agradezco, Mis pequeños los que estáis Conmigo, los que habéis tomado en serio vuestra vida, los que hacéis todo lo posible, para que muchos hermanos vuestros Me vayan conociendo cada vez más,

se enamoren de Mi Amor y que Me sirvan para la salvación de todas las almas y de todos los tiempos.  

Ciertamente, vuestra tarea no es fácil, porque así como Me atacó Satanás, porque sabía Quién era Yo y Me quería sacar de la contienda espiritual,

ahora os toca a vosotros ser atacados por él, porque daréis mucho fruto y si no es ahora, será un poco de tiempo después en que salvaréis almas.

No os confiéis de lo que os digan, que todo será bello, será hermoso, que el cambio será como un despertar de un día para otro,

¡NO! Mis pequeños, en las Sagradas Escrituras es muy claro lo que os digo,

que aquél que Me siga también tendrá que padecer como Yo, vuestro Maestro y al padecer Mis pequeños, esta será parte de vuestra purificación,

 para que no tengáis que pasar mucho tiempo en el Purgatorio y luego, paséis al Cielo a gozar eternamente Conmigo.

Mucho Amor os está esperando, Mi Presencia os dará una vida espiritual muy grande en el Reino de los Cielos.

Manteneos firmes en lo que se os ha pedido, no sucumbáis a los ataques de satanás, no temáis a lo que él os envíe, como tentaciones, castigos, maldades.

Yo estaré siempre junto a vosotros para protegeros de todo esto que os quiera hacer satanás. Yo, vuestro Jesús, estoy con vosotros, sigo en la Tierra.

 Estoy día a día con vosotros, en las Misas, en las oraciones de vuestros hermanos y las vuestras, en los sacrificios y penitencias ofrecidos.

No Me separaré de vosotros en ningún momento, manteneos unidos a Mí y grandes cosas hareMos.

Yo, el Hijo del Hombre y vosotros, Mis pequeños, Mis hermanos, os Bendigo: que la Luz del Espíritu Santo, descienda sobre vosotros, os transforme y os lleve a la Perfección de Mi Padre  a la que estáis llamados todos vosotros.

http://diospadresemanifiesta.com/

P284 EL AMOR ABSOLUTO


Septiembre 23 de 2019

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, Yo, como Hermano vuestro, que caminé entre los hombres, viví las maldades que el hombre puede causar, viví entre el pecado.

Sufrí los ataques de aquellos que luego Me asesinaron por envidia, por maldad, por falta de Fe e incredulidad.

Vosotros tenéis el conocimiento de la destrucción de Sodoma y Gomorra, un acto muy doloroso, pero necesario.

Dos pueblos con un grado de pecado, de inmoralidad, de maldad, tan grande, que no se podía dejarlos seguir actuando, y esto, debido a la protección por darles a los pueblos aledaños.

La Maldad que sale de Satanás, es como un cáncer que va destrozando los tejidos buenos, los tejidos sanos y ya no puedo permitir eso, Mis pequeños.

Hay demasiada maldad alrededor vuestro, queda ya muy poco sano de Mi Cuerpo Místico que sois vosotros, los que estáis Conmigo,

Y no puedo arriesgar ya, a esta parte sana que Me ha seguido, que Me ha buscado, que ha querido crecer en Mi Conocimiento, en Mis Leyes y, sobre todo, en Mi Amor.

Ya os había dicho que quedarán muy pocos de la población mundial y aun universal, después de la Purificación; del 25% del que hablan las Escrituras.

Todavía es mucha la cifra, será menor a eso y Me duele mucho, Mis pequeños.

Pensar que desde la época de Sodoma y Gomorra, que fue prácticamente aniquilación total, salvo por Lot y su familia; la humanidad no ha mejorado gran cosa,

A pesar de que vine y estuve entre los hombres, enseñándoos, guiándoos, amándoos y ni aun así, habéis querido mejoraros.

Satanás os ha desviado tanto, os ha puesto tantas tentaciones, y las habéis seguido.

Y ese es vuestro gran pecado, haber seguido al Mal, a pesar de que Yo os dejé todo lo necesario para poder atacar ese mal, e hicisteis caso omiso a todo ello.

Vuestro libre albedrío tomó la  maldad como medio de vida y no quisisteis luchar contra esa maldad que lleváis dentro de vosotros, y que además, os rodea.

Se os ha tratado como hijos consentidos, a pesar de haber sido hijos groseros, altaneros; se os ha tratado con todo Amor, se os ha perdonado mucho.

Y NO HABÉIS ENTENDIDO QUE SE OS QUIERE SALVAR,

Y PARECE QUE ESO NO OS IMPORTA.

No habéis querido mejorar en vuestro crecimiento espiritual, que de esa forma Mi Santo Espíritu os estaría guiando, enseñando y evitando que la maldad influyera sobre vosotros para que tomarais el buen camino, que os llevaría a la salvación eterna.  

Y sí en cambio, tapasteis vuestros ojos, tapasteis vuestros oídos, cerrasteis vuestro corazón a todo lo bueno y aceptasteis repito, con vuestro libre albedrío. Y vuelvo a repetir,

CON VUESTRO LIBRE ALBEDRÍO, LA MALDAD EN VUESTRA VIDA

Y lo repito, porque con esto os estoy dando a entender que vuestra CONDENACIÓN SERÁ ABSOLUTA,  si seguís apoyándoos en el Mal.

Tuvisteis muchas oportunidades, tuvisteis Nuestro Amor en Nuestra Santísima Trinidad en abundancia, y así ha sido, en abundancia se os ha dado el Perdón muchas veces.

Y no os quisisteis acercar a vivir en el estado de Gracia, evitabais el vivir en el Bien, como si realmente fuera todo lo contrario, como si realmente fuera el Mal que os destrozaba, que os hiciera sufrir, que os llevaba por caminos de perdición.

Seguís siendo ese pueblo de cabeza dura, un pueblo tonto, un pueblo infiel, un pueblo malvado; pero vosotros habéis escogido el ser vuestros propios destructores,

Habéis destruido vuestra alma, habéis destruido vuestro corazón. Nadie, más que vosotros mismos habéis intervenido en vuestra destrucción espiritual,

Y LO PEOR DE TODO, ES QUE NI ESO OS IMPORTA

Ha llegado el tiempo ya, en que veréis el resultado de lo que vosotros escogisteis, en total libertad con vuestro libre albedrío.

Muchas veces a través del tiempo, se os ha indicado lo que es el Dolor Eterno.

Y tampoco eso ha movido vuestra mente ni vuestro corazón a cambiar de vida.

Os habéis ganado la condenación, porque libremente la escogisteis; pero eso también Me duele inmensamente, porque sufrí por vosotros.

Sufrí para que vosotros, a pesar de vuestros pecados, pudierais vivir eternamente, con una sola condición: el arrepentimiento, pero ni eso os importa.

Lo hecho, hecho está, SUFRIRÉIS, los que quisisteis apartaros del buen camino.

Porque el tiempo de la cosecha ha llegado. Recordad la Parábola en donde el sembrador, el buen sembrador deposita el buen grano, pero luego llega Satanás y también, siembra cizaña alrededor del buen grano.

Se le pregunta al sembrador, al dueño, que si arrancan la cizaña; dice él:

“esperen hasta que crezcan; ya, entonces, cuando se vea, realmente, cual es la cizaña y en qué lugar está el buen grano, será más fácil de arrancar lo malo y dejar lo bueno.”

Estáis ya en ese tiempo, en donde será tomada la cizaña arrancada de la tierra y echada al Fuego Eterno.

Mis pequeños, os he dado mucho tiempo para cambiar, muchas oportunidades para vivir en el Bien, pero la gran mayoría de vosotros no las quisisteis tomar, preferisteis seguir siendo cizaña, viviendo la maldad alrededor de vuestros hermanos.

No quisisteis venceros a vosotros mismos, erradicando la maldad que traéis en vuestro interior, acercándoos a Mí; tomando Mi Palabra, tomando Mis Mandamientos, tomando Vida, Verdadera Vida en el Sacramento de la Eucaristía.

No quisistéis vivir en la Oración, no quisisteis dejar ese mal al que profetizado estaba que si seguíais en él, moriríais eternamente en el Fuego Eterno.

Y ¿QUÉ PASÓ? ¿QUÉ PASÓ CON VUESTRA ALMA?

NO QUISISTEIS AYUDARLE A VUESTRA ALMA EN SU SALVACIÓN

Preferisteis las cosas del Mundo, el pecado del mundo venido de Satanás. No quisisteis dejar todo aquello que os llevaba hacia el Mal.

Y no alimentabais a vuestra alma para vivir el Bien que Mi Hijo os enseñó.

¡Cuántas oportunidades tuvisteis a lo largo de vuestra existencia y no las tomasteis! Vuestra negligencia, vuestra maldad, os venció. 

Sabíais perfectamente que estáis rodeados de maldad, porque también avisado está en las Sagradas Escrituras, que estáis en el Mundo, pero no pertenecéis a él.

Vinisteis para una misión espiritual grande, bella, que era la de mover a las almas de vuestros hermanos hacia la salvación eterna, pero empezando con la vuestra.

Vosotros debisteis haber seguido lo que Mi Santo Espíritu os dictaba dentro de vuestro corazón y Él os iba a llevar hacia la Verdad Absoluta, que solamente viene de Nosotros, de Nuestra Santísima Trinidad.

Pero NO, la gran mayoría de vosotros habéis preferido los goces del Mundo, NO quisisteis venceros a vosotros mismos, viviendo primeramente los Mandamientos que Mi Padre os dio en el pasado.

No os dejasteis mover por la Palabra, por Mis Obras, que Yo os dejé cuando bajé y estuve entre los hombres.

No se movió ni se conmovió vuestro corazón cuando Me di por vosotros para vuestra redención. No habéis meditado en Mis Dolores todo lo que Me dejé hacer por vosotros.

Imaginad Mi Cara ensangrentada, llena de escupitajos, inflamada por los golpes de los soldados y el pómulo roto.

Después Mi flagelación; una flagelación que se salió de lo normal, porque Me dieron muchísimos más golpes de flagelo de los que normalmente se debían dar.

Mis Carnes desgarradas, sangrantes, dolientes. Mis huesos se podían ver por entre Mis Carnes, que desgarradas estaban; prácticamente, no había ningún lugar sano en todo Mi Cuerpo.

Dolores extremos, que ningún ser humano hubiera soportado.

Pero lo que más Me dolía, era el saber que la gran mayoría de vosotros en el futuro,

NO SE IBAN A CONMOVER ANTE TODO ESTO Y NO CAMBIARÍAN DE PARECER

 Seguirían cometiendo faltas. Y faltas graves que dañarían todavía más, todas las heridas de Mi Cuerpo; pero sobre todo, de Mi Alma.

¡Qué corazón tan duro tenéis, Mis pequeños! ¡Cuánto dolor Me causáis!

Y todo por tener una vida disipada, pecaminosa y sin ni siquiera tener un deseo futuro de cambio.

Después de ello, habéis tenido la oportunidad de Mis Apariciones, de Mis Milagros a lo largo de la historia.

Y los de Mi Madre, la Siempre Virgen María, ayudándoMe a convenceros para cambiar de vida, a arrepentiros y volver a Mí, pero no cambiáis.

Y vuestros pecados, cada vez son peores; VUESTRO CORAZÓN ES TAN MALO,

QUE HASTA ME RECLAMÁIS POR LO QUE OS SUCEDE

Me blasfemáis, porque no podéis tener o no queréis hacer una vida buena, echándoMe la culpa a Mí por vuestras limitaciones,

Y a Mí, ni siquiera Me habéis buscado para cambiar de vida, apoyándoos en todas las Enseñanzas que Yo os dejé.

Queréis que se os consienta, cuando vosotros vivís en pecado grave, Me estáis dando la espalda en todo momento.  

Le dais la espalda a Mis Leyes, Mandamientos y sobre todo, a Mi Amor, y aun así queréis que se os consienta. No, Mis pequeños, ya no.

Tuvisteis mucho tiempo para cambiar, para reflexionar, para que vuestro corazón se doliera al ver Mi Donación por vuestra salvación y ni eso aprovechasteis.

EL TIEMPO LLEGÓ.  Los que entendieron, serán tomados, los que no quisieron entender, serán dejados.

LOS QUE ALCANZÉIS A SALVAROS

EN EL PURGATORIO ENTENDERÉIS TODO CON EL SUFRIMIENTO EXPIATORIO

Cuando estáis en el Mundo, con MI JUSTICIA DIVINA, el castigo es para causaros dolor por el mal cometido.

 En cambio en el Purgatorio, el castigo que Yo os impongo, os va causando alegría; porque vosotros mismos os dais cuenta de que vuestro error ha manchado vuestra alma,

Ha manchado vuestras vestiduras y no podréis entrar al Reino de los Cielos si vuestras vestiduras no están blancas,

SI NO ESTÁIS PREPARADOS PARA AMAR; QUE EN ESO SE RESUME VUESTRA PURIFICACIÓN..

El Reino de los Cielos es un Reino de Amor; vosotros al cometer pecados, al cometer faltas, se traduce en falta de amor; primeramente hacia Mí, vuestro Dios y enseguida hacia vuestro prójimo.

¿Cómo podrías entrar a un Reino de Amor, al Reino de los Cielos SI NO SABÉIS AMAR,

SI AL ENTRAR ESTÁIS MANCHADOS DE MALDAD?

Causaríais problemas en donde todos saben amar.

El alma, ella misma se juzga cuando llega ante Mí, siente Mi Amor, vive el Amor que se vive en el Reino de los Cielos.

Y el alma siente ése Amor pero a la vez, siente todavía maldad, la maldad de los pecados que la contaminaron y el alma pide ser purificada, porque no se sentiría a gusto con ésa maldad que todavía trae en su corazón y vivir en un lugar que es puro Amor.

LAS ALMAS SE ALEGRAN DE SER PURIFICADAS

Ciertamente, el Purgatorio no es un lugar agradable, ciertamente sufrís, pero sufrís porque negasteis Mi Amor, porque atacasteis a vuestros hermanos en diferentes formas, les causasteis dolor o las llenasteis de vuestra maldad.

Pensad más en las almas de vuestros hermanos en el Purgatorio. Sufren, pero porque aman y quieren ser purificadas, para amarMe más, para amar como deben amar a sus hermanos,

ES UN DOLOR QUE NO COMPRENDÉIS, PERO QUE VIVIRÉIS

Orad por ellas, porque cuando os toque a vosotros estar en el Purgatorio, si les ayudasteis a vuestros hermanos a salir de ahí, ellos os ayudarán después.  

Ciertamente se sufre en la EXPIACIÓN, pero cuando vais alcanzando la purificación de vuestra alma, de vuestras vestiduras, os vais alegrando.

Ayudad con vuestra Oración, a vuestros hermanos día a día, a que salgan infinidad de almas del Purgatorio.

Y ésa alegría que les daréis a las almas que ayudasteis a salir, os transformará también a vosotros; es una realidad que viviréis, ayudadles y ellos os ayudarán después.

Este tiempo que estáis desperdiciando, lo querréis después, cuando estéis en el Purgatorio y desearéis haber ganado méritos, para pasar menos tiempo en reparación, al daros por Mí, como Yo Me di por vosotros.

¿Qué habéis hecho en este tiempo de preparación espiritual? ¿Lo utilizasteis para bien? ¿Qué habéis hecho con vuestro tiempo? ¿Qué habéis hecho para vuestra salvación y para la salvación de vuestros hermanos?

La Oración, Mis pequeños, es indispensable. Yo, siendo Dios, que vine a la Tierra para salvaros, para ofrecerMe como el Cordero que se toma para el sacrificio.

ASÍ ES COMO OS PUDE SALVAR, OBEDECIENDO, DONÁNDOME,

PERO SOBRE TODO, TOMANDO FUERZA EN LA ORACIÓN

Continuamente hablaba con Mi Padre, Él Me aconsejaba y a través de la Oración, Yo Me mantenía en el Cielo.

El hombre necesita acercarse más a Mí, os he dicho que Yo velo por vuestras necesidades; pero vosotros debéis velar por las Mías y ¿Cuáles son Mis necesidades?

Os lo dije en la Cruz: “DÁDME ALMAS, TENGO SED DE ALMAS”.

Ciertamente, estáis tan distraídos en las cosas del Mundo, que no podéis ni siquiera imaginaros el valor de un alma y cómo pago Yo aquí en el Reino de los Cielos, el que vosotros Me salvéis un alma.  

Muchas veces, os imagináis que solamente con un Padre Nuestro o un Ave María, podréis salvar a un alma y no es así, Mis pequeños. Se necesita a veces años de Oración, de sacrificios, penitencias, ayunos, para salvar a un alma, para sacarla del Purgatorio.

Imaginad todo el tiempo que pasan las almas en el Purgatorio, porque no hay almas dedicadas por su salvación.

Recordad, que lo que hagáis ahora por ellas, tanto por las que están purificándose, como las almas que ahora están en la Tierra, como lo estáis cada uno de vosotros,

QUE ESTÁN SIENDO PRESENTADAS ANTE EL TRIBUNAL DIVINO

POR LA GRAN TRIBULACIÓN QUE YA OS ESTÁ FLAGELANDO

¡RESCATADLAS AUNQUE SEA PARA EL TERCER PURGATORIO!

Llegará el momento en que vosotros estaréis, también, en el Purgatorio y necesitados de oración.

Tantas, tantas almas en el Purgatorio que ciertamente en algún tiempo tendrán su salida de ahí; pero también tantas y tantas almas que caen al Infierno y que nunca saldrán de ahí.

Si realmente hubiera amor en vuestro corazón, si realmente tomarais con seriedad lo que Yo os pido y sobre todo, que os dierais cuenta de vuestra vocación de almas militantes.

O sea, lo que implica el ser un alma militante, todo lo que podéis abarcar, mientras tenéis el Don de la vida.

Si vosotros Le pidierais a Mi Santo Espíritu que os explicara vuestra función, vuestras obligaciones y vuestros derechos, cambiaríais inmediatamente.

Ciertamente os podéis tratar de mantener aislados del Mundo haciendo el bien, EN ORACIÓN CONTINUA pero aislados del Mundo, enmedio del trajinar del mundo; entonces, os daríais cuenta de esta realidad espiritual.

Ser alma del Purgatorio, ser alma militante, son dos situaciones muy diferentes. El alma militante, puede hacer grandes cosas por las almas necesitadas y no lo estáis haciendo.

Esa es vuestra tarea, Mis pequeños. Yo velo por vosotros y vosotros debéis velar entre tantas cosas, también por el bien de vuestros hermanos, ya sea que estén por morir o ya sea, que estén en el Purgatorio. Eso es ser un verdadero hermano.

Tratad pues Mis pequeños de darMe ese gusto de tomar realmente vuestra posición de almas militantes: SALVADORAS.

Y sobre todo, que vosotros las ayudéis a sobrellevar ese castigo-purificación que las almas necesitan, para regresar a Mí.

Porque las almas del Purgatorio, viven en la Esperanza de llegar a Mí, pero también viven en tristeza y preocupación, al ver que NO hay suficiente Oración de parte de las almas militantes, para que puedan salir rápidamente del Purgatorio.

Os pido que tratéis de entender esta realidad, la cual, tarde o temprano, cada uno de vosotros, padeceréis y os vuelvo a repetir,

 Lo que hagáis por vuestros hermanos del Purgatorio, más tarde lo recibiréis vosotros.

Hijitos Míos, tened una gran devoción por las Benditas Almas del Purgatorio, en estos tiempos muy necesitadas están, porque no hay suficientes Misas y oraciones para poderlas sacar del Purgatorio lo más pronto posible y,

SUFREN, Y SUFREN MUCHO

Que vuestras oraciones, vuestras Misas, el rezo del Santo Rosario y todo lo que podáis hacer por ellas, les alcance un alivio pronto en el Reino de los Cielos, para que puedan salir rápidamente, porque su sufrimiento es muy grande.

Ciertamente un alma en el Purgatorio, saldrá en un determinado tiempo, pero también, dependiendo del nivel en el que se encuentre.

HAY NIVELES MUY BAJOS Y DOLOROSOS, TODAVÍA CERCANOS AL INFIERNO

EN DONDE EL ALMA SUFRE MUCHÍSIMO

ESTÁ TAMBIÉN ATORMENTADA, NO POR DEMONIOS,

PERO SI POR SUS PECADOS Y POR SU PROPIO DOLOR.

El Purgatorio es un lugar de purificación y arrepentimiento, un tiempo de meditación, en el cual, el alma se da cuenta de todo el mal que sus pecados causaron.

Hay pecados que pueden hacer solamente daño a la persona que los comete, pero hay pecados que causan mucho mal, porque muchas almas los toman como propios y los repiten causándoles quizá, hasta una muerte eterna o causándoles también, una estancia muy larga en el Purgatorio.

Mientras estéis en la Tierra reparad, haced penitencias, ayunos, por el bien de vuestra alma; porque si por algún tiempo en vuestra vida disteis mal ejemplo y muchos os vieron y repitieron ese mal ejemplo, tendréis que padecer por vuestros propios pecados y por el mal que hicieron esas almas por causa vuestra.

En cambio, os ganaréis más Gloria, más Amor, más cuidados Divinos, cuando vuestros actos o vuestras palabras, fueron buenos, disteis un buen ejemplo y ese buen ejemplo fue tomado también por hermanos vuestros y lo repitieron y a la vez, otras y muchas almas más lo volvieron a repetir.

Tendréis una corona de Gloria, porque fuisteis verdaderos Cristos, enseñando el Bien; fuisteis apóstoles Míos, porque eso es ser un apóstol, es ser otra imagen Mía entre vuestros hermanos.

Seréis muy recompensados por todo ese bien que causáis en otras almas.

Ya os he dicho que no vinisteis a la Tierra a llenaros de las cosas del Mundo, vuestra alma trasciende y todo lo que hacéis a nivel espiritual va a trascender, y por toda la eternidad.

Sí, Mis pequeños, vuestras acciones os marcan para toda la eternidad, acciones buenas, Conmigo, acciones malas, para Satanás y quedáis  marcados.

Y se os conocerá, ya sea en el Cielo, ya sea en el Infierno, se os conocerá por las acciones que llevasteis a cabo.

 

Vuestra misión, Mis pequeños, es dejar Mi Sombra, como le decían a San Pedro, “hasta su sombra sanaba”, eso cuando ya llegasteis a un alto grado de espiritualidad.

Vosotros no os dais cuenta de la trascendencia de vuestra vida aquí en la Tierra, pero lo sabréis después, cuando regreséis y estéis ante Mí.

Para algunos será demasiado tarde, porque NO podrán componer nada de lo malo que hayan hecho; para otros, será una alegría inmensa, saber que movisteis las almas de vuestros hermanos que os observaban.

Es un honor inmenso el que se os dé el Don de la Vida y para eso es Mis pequeños, para que llenándoos de Nuestra Vida, podáis dar Vida a vuestros hermanos.

Son tantas cosas bellas que podéis sacar de Mí, de Mis Enseñanzas, de Mi Ejemplo, de Mi Amor; por eso os pido que leáis continuamente las Sagradas Escrituras y Mi Santo Espíritu os irá llevando hacia la Verdad que vosotros necesitáis saber, para que seáis otros Cristos sobre la Tierra.

No os confiéis de lo que os digan, que todo será bello, será hermoso; que el cambio será como un despertar de un día para otro. ¡NO! Mis pequeños, en las Sagradas Escrituras es muy claro lo que os digo,

QUE AQUÉL QUE ME SIGA, TAMBIÉN TENDRÁ QUE PADECER,

COMO YO, VUESTRO MAESTRO

Y al padecer Mis pequeños, esta será parte de vuestra purificación; para que no tengáis que pasar mucho tiempo en el Purgatorio y luego, paséis al Cielo a gozar eternamente Conmigo.

Yo, vuestro Jesús estoy con vosotros, sigo en la Tierra. Estoy día a día con vosotros en las Misas, en las oraciones de vuestros hermanos y las vuestras, en los sacrificios y penitencias ofrecidos.

No Me separaré de vosotros en ningún momento, manteneos unidos a Mí y grandes cosas hareMos.  

Preguntaos vosotros mismos ¿En qué os puede ayudar a ganar el Reino de los Cielos, un hermano vuestro que es soberbio, que no os quiere porque pertenecéis a una clase social o económica más baja que vosotros? En nada.

EL SOBERBIO ANTE MIS OJOS,

SI NO CAMBIA, SERÁ QUEMADO, PORQUE NO SIRVE

NO SIRVE PARA MIS PLANES DE SALVACIÓN DE LAS ALMAS.

Os he dicho que debéis ser otros Cristos y especialmente en estos momentos, en los que satanás os ha ido distorsionando vuestra realidad.

Pedid, os lo he repetido muchas veces, pedid el Discernimiento Santo, para que podáis encontrar el camino correcto que os llevará hacia el Reino de los Cielos.  

Amor, Amor, Amor es lo que debéis vivir. Pero un Amor Limpio, Sano, Santo, Puro, porque así son las almas que viven en el Reino de los Cielos. Por eso, la gran mayoría de vosotros,

TENDRÉIS QUE PASAR PRIMERO UNA PURIFICACIÓN EN EL PURGATORIO

Y LUEGO ENTRARÉIS A VUESTRO HOGAR ETERNO.

Yo, vuestro Señor Jesucristo, vuestro Salvador, vine a la Tierra para traeros la Sabiduría del Cielo

 Y otra orden tajante que se os dio fue el que CRECIERAIS en Fe, en Amor, el que crecierais en todo lo enseñado por Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad, para que llegarais a la Perfección.

Esto lo tenéis que entender muy bien, Mis pequeños. Ciertamente, por vosotros mismos, nunca podréis llegar a la Perfección que se os pide. 

PARA QUE TENGÁIS DERECHO DE ENTRAR AL REINO DE LOS CIELOS

Tenéis que contar con Nosotros, con Nuestra Gracia, con Nuestro Amor, con Nuestro Deseo de ayudaros y que vosotros tengáis la Humildad suficiente, para PedirNos el ser mejores.

El Cielo es Nuestro, no es vuestro. La forma en que os debéis de mover, de actuar, de pensar en el Cielo, es Nuestra forma de Pensar, no es la vuestra. 

Vosotros seréis invitados a pasar toda la eternidad con Nosotros, en Nuestro Cielo y vosotros en humildad, tenéis que aceptar esto y aprenderlo.

Por eso Mi Padre Me pidió que bajara a la Tierra a enseñaros, cómo os debéis comportar para entrar al Reino de los Cielos.

Entended que el Reino de los Cielos es un lugar de Perfección, ES UN LUGAR DIVINO. Es un lugar en donde os debéis mover según como Nosotros quereMos, para que gocéis plenamente, lo que os vaMos a dar de premio.

Vosotros tenéis que ser cambiados totalmente, transfigurados, renacidos en el Amor, en la Fe y aún en vuestra alma.  Tenéis vosotros que cambiar y eso lo hareMos Nosotros, no vosotros; pero esto solamente lo lograréis en la Humildad.

 Si no estáis creciendo según lo que se os ha dado, no sois dignos os repito, para entrar al Reino de los Cielos.

VedMe, vedMe en las Sagradas Escrituras, tratad de ser como Yo, copiadMe.

copiad Mi Vida, copiad Mis Palabras, copiad Mis Pensamientos.

DEJADME QUE YO ENTRE EN VOSOTROS

Y VAYA LIMPIANDO TODO VUESTRO SER DESDE VUESTRO INTERIOR

 ELIMINANDO TODO AQUELLO QUE OS PUEDA LLEVAR A LA SOBERBIA

Y así, empezaréis a entrar en la Perfección, porque Yo, el Perfecto, estaré en vosotros. Para que vuestros hermanos empiecen a darse cuenta, de que sí se puede llegar a ser perfectos, dejándoMe Vivir en vosotros.

Pensad por un momento cómo sería el mundo, si todos fueran como Yo, que ya hubieran aprendido a ser como Yo, que hubieran querido dejar su vida pasada de error, de soberbia, de maldad.

Y empezaran a actuar en Humildad, en Sencillez y ayudándoos unos a otros con los dones recibidos y siempre actuando en la honradez y digo en la honradez, evitando todo tipo de mentira.

El mundo cambiaría, el mundo sería otro, gozarías inmensamente; sería un mundo de Paz,

DONDE VIVIRÍAIS MI PERFECCIÓN, DONDE VIVIRÍAIS LA DIVINIDAD

Fuisteis creados para ello, se os dio el Don de la vida, para que se logre esto en la Tierra y en el Universo entero.

Sois parte del Universo, de las creaturas a las que se les ha dado vida y que tienen esa misión, la de producir Amor, la de llevar Nuestro Amor a todo lo Creado, visible e invisible,

SI NO ESTÁIS CONMIGO, ESTÁIS CONTRA MÍ

Si no estáis actuando como Yo os enseñé, no podéis entrar todavía, al Reino de los Cielos,

Os tenéis que mejorar y si no os mejoráis aquí, el Purgatorio os espera, por un corto o largo plazo.

A la Perfección estáis llamados, vosotros ponéis el tiempo, 

VUESTRA MEJORA AQUÍ O VUESTRA MEJORA EN EL PURGATORIO

Y OS ASEGURO QUE AQUÍ SUFRIRÉIS MENOS QUE EN EL PURGATORIO.

Os lo he dicho muchas veces, que Yo no os puedo imponer Mis Deseos espirituales; que ojalá pudiera, porque os llevaría inmediatamente a la santidad.

Seríais quienes Yo deseo que fuerais, que fuerais como vuestros Primeros Padres antes del Pecado Original.

Eso es lo que Yo quisiera de cada uno de vosotros, pero

VOSOTROS NO ME PEDÍS SER MEJORES

NO ME PEDÍS QUE OS AYUDE A APARTAROS DEL PECADO,

NO ME PEDÍS SER SANTOS.

Vosotros, desgraciadamente, ya veis el pecado como algo normal en vuestra vida.

Y si realmente meditáis, cualquier día de vuestra existencia, todo lo que hicisteis y en qué pensasteis, os daréis cuenta claramente de esto que os digo.

Cuando vosotros os vencéis a vosotros mismos, tratáis de mantener esa comunión íntima Conmigo, para no buscar y pensar en las cosas del exterior de vuestra alma, que os puedan dañar. Entonces, os ayudaMos.

Mi Santo Espíritu que habita en cada uno de vosotros, os dará Fuerza y Sabiduría, para ir venciendo esos deseos del Mal.  

Esos deseos o esos pensamientos impuros a donde os lleva Satanás, para que no estéis en lo Mío, que debe ser vuestra meta en vuestra vida. Y esto os lo digo, Mis pequeños, porque

MIENTRAS MENOS PECADOS TENGÁIS

CUANDO OS PRESENTÉIS ANTE MÍ,

MÁS PRONTO ENTRARÉIS AL REINO DE LOS CIELOS

Y MENOS SUFRIRÉIS EN EL PURGATORIO

Pocos, MUY POCOS sois en el Mundo con los que realmente cuento, para que oréis por vuestros hermanos. Pocos sois los que estáis en íntimo contacto Conmigo.

Santa Águeda detuvo la lava del Etna a las puertas de la ciudad de Catania, en sicilia.

Y sois aquellas almas que Yo busco, para que intercedáis por vuestros hermanos, por vuestra familia, por vuestro pueblo, por vuestras ciudades, por el Mundo entero.

Recordad cómo a veces un alma, UN ALMA que se dejó llenar de Mi Amor, salvaba a un pueblo entero con su intercesión.

Podéis lograr grandes milagros cuando Me llegáis a Mi Corazón, cuando Me vencéis con vuestro pequeño amor, pero lleno de Mi Amor.

Y ES CUANDO PODÉIS LOGRAR MILAGROS

PARA VUESTROS HERMANOS, PARA VUESTRAS CIUDADES,

PARA EL MUNDO ENTERO, PARA EL UNIVERSO QUE OS RODEA

Yo os mostré, en Mi Persona, en Mis Palabras, lo que es la Vida del Cielo.

Yo vine a hacer lo que Mi Padre Me pidió, Yo os mostré Vida de Cielo, que se desarrolla en el Amor, EN LA DONACIÓN, en el cuidado por los demás, a tal grado que uno se da por los demás, aún a costa de su propia vida.

VOSOTROS A ESO LE TEMÉIS INMENSAMENTE, OS PREGUNTÁIS:

¿ACASO TENEMOS QUE MORIR POR EL HERMANO, POR EL NECESITADO?

No necesariamente es muerte física, es el morir a vuestros intereses mezquinos.

Cuando os he dicho SER OTROS CRISTOS, es Caridad, es Amor, es Vida de Cielo, pero sois muy egoístas.

Ciertamente, veis las necesidades materiales y espirituales de vuestros hermanos, pero difícilmente os acercáis a ellos, preferís haceros a un lado y no entablar conversación con vuestro hermano necesitado.

El Cielo, vuestro Hogar, se gana con vuestra donación, se gana con el trabajo espiritual que hagáis hacia vuestros hermanos,

pero ese trabajo espiritual, debe ser lo que exista profundamente en todo vuestro ser y, principalmente, en vuestro corazón.

Es el amor el que debe ser también vuestra esencia; si os llenáis de Mi Amor, fácilmente lo daréis a vuestros hermanos.

Pero si vosotros mismos impedís que fluya de vosotros ése Amor que recibisteis gratuitamente y si no lo dais,

TENDRÉIS QUE PADECER UNA PURIFICACIÓN LARGA

EN LA TIERRA Y EN EL PURGATORIO

PARA PODER ENTRAR AL REINO DE LOS CIELOS

El Amor debe ser también vuestra esencia.

Tened pues cuidado, Mis pequeños, con la Caridad,

DADLA, dadla, dadla a manos llenas para que recibáis, también de Nuestra Santísima Trinidad, a manos llenas; desde ahora y por toda la eternidad; compartid lo que gratuitamente se os dio.

Y los que os mantuvisteis en el Bien, gozaréis, porque vosotros sí entendisteis la lección; vosotros que quisisteis vivir eternamente en el Amor, sufristeis al estar rodeados de tanto mal.

“CRUCIFICAME SEÑOR MIO Y DIOS MIO, PORQUE TE ADORO SOBRE TODAS LAS COSAS…”

Y éste mal os atacaba continuamente, os hacía sufrir, en cuerpo y en alma, dolores físicos y espirituales, que pudiera Yo decir, parecidos a los Míos,

porque sufríais, realmente, por manteneros Conmigo y aquellos que os rodeaban, no os querían ver, porque vivíais en la Virtud y en el Amor.

Vuestro premio está próximo, manteneos así, Mis pequeños, y tratad, todavía, de dar un poco más, de lo que Me habéis dado a lo largo de vuestra existencia.

Son momentos difíciles y, ciertamente, seréis, todavía, muy atacados porque satanás os tiene mucha envidia, porque lograsteis vencerlo con Mi Gracia y con Mi Amor.

Seguid adelante, Yo os protegeré, tomad de Mí, Mis pequeños.

Mucho he dado, mucho Me sobra todavía por dar, tomad de ahí, para vuestro Triunfo Eterno.

Venid, benditos de Mi Padre, porque fuisteis misericordiosos Conmigo, vuestro Salvador, Me habéis acompañado en las buenas y en las malas, en Mis Dolores y en Mis bellos momentos, compartiendo Mi Palabra, Mis Milagros y Mi Amor.

Vosotros sois los que gozaréis el nuevo tiempo por venir, seréis buena semilla.

Iniciaréis un nuevo tiempo, en donde, al menos al principio, todo será amor, armonía, vida plena, paz, infinidad de regalos que derramaré sobre vosotros en Nuestra Santísima Trinidad.

Seguid adelante, Mis pequeños, y seguid orando por las almas, para que algunas, todavía, puedan ser tocadas por Mi Gracia y pueda Yo salvarlas.

Os bendigo, Mis pequeños, y llevad Mi Bendición a todos aquellos que vosotros queráis y traédMelos a Mi Corazón.

Vuestro Dios os ama infinitamente, ¡Agradecédselo!

Yo os Bendigo en el Santísimo Nombre de Mi Padre. En Mi Santísimo Nombre y en el Santísimo Nombre de Mi Santo Espíritu.

Mi Madre os protege, os guarda y os llena de Su Amor y de Sus Bendiciones

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N267 LOS GUERREROS CELESTIALES


Septiembre 13 de 2019

Habla Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, pequeñitos de Mi Corazón, os quiero hablar sobre algo que padecéis a diario en múltiples formas, LA TENTACIÓN.

El Demonio, cuando perdió la batalla ante Mi Arcángel Miguel, él se constituyó el enemigo acérrimo de Mi Obra y de las almas de todos vosotros

Y así, el ángel caído, desde que se convirtió en demonio, ha tratado de destruiros, de destruir la Gracia que Yo os regalé, la Gracia Divina que existe en vuestro corazón, que es la pureza en la que os constituí y que es vuestro gran tesoro.

Así llevó al pecado a vuestros Primeros Padres, así llevó al pecado a Caín y así ha llevado al pecado, en mayor o menor grado, a casi todas las almas que he enviado a la Tierra.

La Tentación es algo con lo que tenéis que lidiar todos los días y se os presenta en muchas facetas.

El Demonio os conoce bien a cada uno de vosotros y así, la tentación que él utiliza no es la misma para un alma como para otra.

Todos vosotros sois diferentes y así como Yo os he dado a cada uno de vosotros dones especiales para que realicéis vuestra personal misión,

el Maligno os ataca por donde vuestra fragilidad se refleja a través de vuestras obras.

Él os va estudiando desde pequeños. Conoce vuestro entorno familiar, la protección o descuido espiritual que vuestros padres os dan,

vuestra personal respuesta a la Gracia que Yo os he dado, las obras que realizáis, etc. Así, en poco tiempo, él ya sabe de qué “pié cojeáis” y por ahí ataca.

A diferencia de vuestro Enemigo, Yo os conozco en vuestro interior y Yo os conozco mejor que Mi Enemigo y por lo tanto os trato de proteger de él continuamente.

Yo no deseo que el alma sucumba a la tentación, pero como sois libres, eso se dará según el grado de protección que vosotros mismos os hagáis con vuestro crecimiento espiritual.

El guerrero tiene que entrenar muchos años para fortalecerse contra el enemigo, cuando se enfrente ante él en la batalla.

Su entrenamiento es duro desde pequeño y sabe que si no se aplica, la pérdida puede ser muy grave: su propia vida.

La vida en la Tierra es un continuo campo de batalla en donde, si no os fortalecéis desde pequeños; al principio con la ayuda de vuestros padres y posteriormente vosotros mismos, podréis sucumbir fácilmente.

A pesar de que no tuvierais ésas enseñanzas, ésa protección en vuestra familia,

YO SIEMPRE HE DE PROVEER  conocimiento, Gracias, Bendiciones, Virtudes, a Mis almitas que vienen a servirMe a la Tierra.  

Yo nunca os voy a desamparar, hasta que vosotros libremente no aceptéis Mi ayuda, la rechacéis o la ataquéis.

Desgraciadamente el problema no queda solo aquí. En mayor o menor grado casi todos vosotros, en una o  en varias ocasiones, os habéis vuelto cómplices del Demonio al haber sido causa de tentación.

Mujeres seduciendo a hombres, sin importarles edades o rango, entre ellos a Mis sacerdotes.

Hombres seduciendo a mujeres sin importarles su estado social: solteras, casadas, viudas, religiosas o menores de edad.

Jóvenes de ambos sexos causando problemas a todos niveles y a todas edades.

Y a veces aún a casi niñas que han sido maleadas por el mal ejemplo de los adultos, ya destruyendo vidas humanas y espirituales.  

Todo es ya podredumbre, sabéis que no estoy hablando por hablar y esto os lo recuerdo para que escudriñéis bien en vuestro corazón y pidáis perdón por todas aquellas ocasiones durante toda vuestra vida,

en que os volvisteis cómplices del Demonio y le ayudasteis a llevar a las almas de Mis pequeños, de vuestros hermanos, a la tentación o a la muerte eterna.

Los medios masivos de comunicación se han vuelto, también en su mayoría, junto con algunos de sus empleados a los que llamáis “artistas”,

un medio único y eficiente para el Demonio, para transmitir sus errores, de tal manera que ya ni los mismos padres pueden controlarlos sin recibir regaño de sus propios hijos.

Ya de esto os he hablado antes y debéis de retomar nuevamente éste consejo.

Si estáis permitiendo que se transmitan eso programas, o si no los evitáis de alguna forma, todos vosotros os estáis convirtiendo en cómplices del Mal.

Obviamente no todo lo que se transmite por éstos medios es nocivo, por eso debéis ser selectivos, es vuestra alma y la de vuestros hijos las que están en juego.

Meditad esto con honestidad en vuestro corazón y os daréis cuenta de la realidad a la que os lleva.

Aún Mi propio Hijo fue tentado por el maligno en el desierto, pero Él se protegió con la Oración y el Ayuno, cosa que para la mayoría de vosotros se os hace obsoleto e impracticable.

Aún sin hablar de ayuno, lo cual se os hace “excesivo” a vuestra corta espiritualidad, simplemente el hablar de Oración ya se os hace pesado.

Os vuelvo a recalcar, estáis en el Mundo, EN UN CAMPO DE BATALLA REAL  y no os estáis protegiendo como debierais.

El guerrero enemigo, el Demonio, os acecha las 24 horas del día y vosotros no caéis en la cuenta por donde os está atacando

Y ESTO OS SUCEDE PORQUE AL FALTAROS LA ORACIÓN

NO SE OS HAN ABIERTO VUESTRAS CAPACIDADES

PARA DISCERNIR LO QUE SUCEDE A VUESTRO ALREDEDOR

Y saber si lo que sucede en vuestra vida es bueno o es malo y termináis dejándoos conducir como borreguitos: hacéis lo que la mayoría hace.

‘Si la mayoría lo hace, es bueno’, es ahora vuestra errónea sabiduría.

No os habéis percatado de las múltiples facetas utilizadas por el Mal para llevaros a una pobreza espiritual. No sois más que soldados vencidos antes de entrar a la batalla.

Si no os acercáis a Mí, a la Fuente de todo Bien, a la Fuente de la Sabiduría, a la Fuente de toda Enseñanza, no podréis manteneros firmes en la Fe y con posibilidades de luchar contra vuestro Enemigo quién es muy fuerte.

No os estáis alimentando como debierais y por eso caéis fácilmente en los primeros ataques que os propina el mal.

En pocas palabras, ya no sois guerreros a los que se les pueda confiar una misión, porque no estáis preparados para defender lo que es de vuestro Padre.

Os habéis vuelto almas débiles, almas cobardes, almas sin deseos para defender, aún a costa de vuestra vida, los bienes de vuestro Rey.

Hijitos Míos, meditad en éstos días de PURIFICACIÓN sobre el estado real de vuestra alma.

Y sobre las ocasiones en las cuales os habéis vuelto también demonios, al haber llevado a vuestros hermanos al pecado mortal ó a su condenación eterna.

Soy duro ahora, pero es la realidad, porque no Me gusta perder almas, Mis almas a manos de otras de Mis almas que se vendieron al Mal,

ESO ES TRAICIONARME, eso es muy grave a Mis ojos,

¡SÓIS OTROS CAÍNES, ASESINOS ESPIRITUALES DE VUESTROS HERMANOS!

Arrepentíos de corazón, que Yo os perdonaré, si realmente tratáis de enmendaros.

Yo os Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo y en el del Amor de Mi Santo Espíritu.

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Entended, hijitos Míos, que el tiempo que os queda es breve, pero con la Oración comunitaria podréis lograr muchísimo,

porque Yo os indicaré lo que deberéis hacer para que seáis protegidos y también el cómo deberéis de proteger a vuestros hermanos de todo el Mundo.

BUSCADME EN VUESTRO INTERIOR EN DONDE YO HABITO DE SIEMPRE

PonedMe ahora en primer lugar de vuestra vida y vayamos juntos a uniros con vuestros hermanos para adquirir esa fuerza comunitaria la cual unirá Cielo, Purgatorio y Tierra en una sola entidad,

Para que la salvación del género humano y Mi Segunda Venida a la Tierra, se realicen.

Ya sea que os deis con Oración profunda y de corazón por las almas de vuestros semejantes en el Purgatorio…

O al otro lado del Mundo, a quienes no conocéis,

también dad de corazón y con amor, de lo que Mi Padre os ha dado gratuitamente en Su Providencia a cada uno de vosotros, a todos aquellos que se os acerquen a pedir una caridad.

Un amor sin obras se olvida muy pronto. Por eso Mi Padre Me envió a Mí, a Su Hijo, a evangelizar y ahora Yo le pido a los Míos de éste tiempo, hacer lo mismo

Y LES DIGO LO QUE LES DIJE A MIS APÓSTOLES DE AQUÉL TIEMPO:

“ID Y PREDICAD A TODAS LAS NACIONES”.

Todo lo que hagáis por vuestros semejantes, por todos vuestros hermanos, Mi Padre os lo recompensará con creces.

Ahora, en los tiempos en los que vosotros vivís, sucede exactamente lo mismo.

Satanás no puede cambiar su actuación contra el hombre, porque es el mismo de siempre, sus mentiras y sus ataques son los que usó en la antigüedad, porque su caída lo limitó para siempre,

pero le siguen dando resultado, porque el hombre sigue sin protegerse, por alejarse de su Dios.

A los Míos es estos tiempos, se les ataca, se les ridiculiza, se les asesina.

Quizá los métodos actuales sean más sutiles, pero la finalidad es la misma, tratar de destruir Mí Obra y destruirMe del corazón del hombre.

Yo les previne a Mis Apóstoles y Discípulos, cuando los mandé a predicar, haréis grandes cosas, pero también seréis perseguidos por Mí causa.

Y la “causa” es de lo más noble y de la mayor magnitud que un alma puede tener, el servir a su Dios.

EL SERVIR A SU DIOS,

EL SALVAR ALMAS POR MEDIO DE MÍ PALABRA,

EL MORIR POR SU DIOS,

SON REGALOS HERMOSÍSIMOS PARA UN ALMA,

Pero debido a vuestra fragilidad humana, no podéis comprender perfectamente la magnitud del Regalo que os doy.

Al pertenecer a vuestro Dios, por medio de vuestro fiel servicio, estáis asegurando un tesoro grandísimo en el Reino de los Cielos,

PORQUE SI OS ESTÁIS VOLVIENDO UNOS CRISTOS EN LA TIERRA,

ESTARÉIS ALCANZANDO LA GLORIA DE UN CRISTO EN EL REINO DE LOS CIELOS.

Mí Padre paga en forma infinita a todos aquellos que son Nuestros.

Que han sabido mantenerse con Nosotros. Que Nos han transmitido a los demás y que puedan vivir por Nosotros.

Padre Maximiliano Kolbe

El morir por alguien, el dar la vida por un hermano, es la acción más loable que un ser humano puede realizar.

Le está regalando su propia vida por proteger la de él. Humanamente los llamáis héroes, porque dieron su vida por alguien o por un ideal.

Imaginaos lo que sois ante los Ojos de Mí Padre cuando os dais por Nuestra Obra, por Nuestros intereses, cuando os dais por Mí, Su Hijo, esto es algo que no alcanza a abarcar vuestra pequeña mente,

pero os puedo asegurar que el regalo que recibe un mártir en el Reino de los Cielos, es de los más altos y deseados por todas las almas.

EL VALOR DEL MÁRTIR NO TIENE PARANGÓN

Primero, porque se vuelve otro Cristo Conmigo y con ello alivia a una gran multitud de almas de las penas del Purgatorio, alcanzando con éste hecho, una gran Gloria al regalarLe éstas almas a Mí Padre.  

Y por otro lado, el mártir se vuelve ejemplo vivo desde antes de su martirio, de lo que debe ser la vida de un verdadero hijo de Dios, ayudando con ella a muchas almas a cambiar de vida y ayudándoles en su salvación.

Vosotros decís que la palabra mueve, pero el ejemplo arrastra y éste vale para lo bueno y para lo malo, pero si vosotros habéis escogido el camino bueno, entonces os estáis entregando a vuestro Dios y Él no os puede olvidar.

Os he dicho y os lo recuerdo, como decía Mi apóstol, “estáis en el mundo pero no debéis pertenecer a él”.

Esto provoca una lucha continua y tremenda, entre el cuerpo que busca las leyes del Mundo y el alma que tiende a las Leyes Divinas.

Si buscáis la ayuda de las fuerzas de Dios -Sus virtudes, Gracias y Bendiciones-, la lucha se le hace más fácil al alma; pero si no contáis con ellas, porque no os interese, porque no lo queráis,

pronto el alma sucumbe a las fuerzas del Mundo, a las fuerzas del Mal.

Cuando os dais cuenta por Mi Gracia, que lo que debéis hacer en el Mundo es el buscar vuestra salvación y la de vuestros hermanos,

entonces el alma debe luchar fuertemente contra las fuerzas del mal y es cuando os debéis hacer la guerra a vosotros mismos.

Lo que el mundo os ofrece es placer, descanso, goce material de toda índole, pecados enmascarados con una supuesta paz familiar ó paz económica que cubre “todas vuestras necesidades”.

El demonio os puede “consentir” para que al estar enfrascados en los goces  y placeres del mundo, os olvidéis de Mi y de la tarea de corredención que cada uno de vosotros traéis.

Si él logra que os olvidéis, vuestra estancia en la Tierra es estéril para el Cielo.

Muchos de vosotros podéis decir: “Yo no hago mal a nadie ni cometo los pecados graves que cometen mis hermanos.”

Apocalipsis 3, 14-22

“Yo gozo del mundo y de sus cosas. Yo estoy bien.”

Sí, es verdad que no cometéis faltas graves, que vivís para vosotros mismos, pero ésa no es la razón de vivir de un hijo de Dios que ha venido a la Tierra a servirMe.

El alma que baja a la Tierra a servirMe tiene que hacerlo ayudando a la redención del género humano en todas sus facetas: Donación, crecimiento espiritual por medio de la palabra y el ejemplo,

sacrificio y penitencia para expiar por los propios pecados y por los de sus hermanos, vida en la Gracia, en la pureza y en la humildad.

Si no venís para levantar a vuestra alma a niveles espirituales Divinos y para ayudar en lo mismo a la de vuestros hermanos en la Tierra y del Purgatorio, vana es vuestra estancia en la Tierra.

No hacéis el mal, pero tampoco hacéis algún bien.

Se purifican en el Purgatorio bajo la inexorable Justicia Divina

Os tenéis que hacer la guerra a vosotros mismos negando vuestras comodidades terrenas y no buscando afanosamente cómo gozar más.

Mi Vida Pública, la de Mis profetas y seguidores siempre ha estado estampada de sacrificios, penitencias, dolores, ayunos, rechazos, muerte física.

Mis seguidores sufren en el mundo, porque el mundo los ataca, los considera “negativos” para la vida que se desarrolla en el Mundo,

Porque pueden ayudar a la salvación de las almas, cosa que al demonio, Príncipe del Mundo, no le interesa.

Si sois Míos, si pertenecéis a vuestro Dios, si realmente os consideráis parte del Cielo, debéis defender en vosotros todo aquello que os mantenga Conmigo.

Si el Mundo os pide goces desordenados, vosotros deberéis atacar con la prudencia y la virtud.

Si el Mundo os pide muerte espiritual, vosotros deberéis buscar a vuestro Dios a toda costa.

Si el Mundo os pide gula y exageración de gustos a todos vuestros sentidos, vosotros deberéis atacarlo con el sacrificio y la penitencia.

Si vosotros buscáis satisfacción corporal, en donde no puede vivir Mi Santo Espíritu, vosotros deberéis luchar contra él imponiéndoos ayunos.

TODOS Mis profetas antiguos, actuales y Yo mismo hemos aprovechado el valor tan grande que tiene el Ayuno.

Mi Madre Santísima en Sus Apariciones os lo ha recomendado multitud de veces.

El Ayuno de alimentos, limita al cuerpo y a sus leyes y os eleva a niveles Divinos.

El Ayuno aligera vuestra carga terrena y os permite volar hacia vuestro Dios.

El Ayuno une vuestra alma con Mi Corazón, porque el alma, al sentirse libre de algo tan básico del mundo, al no sentirse ya necesitada primordialmente de las necesidades de la carne,

ADQUIERE LA FÁCIL LIBERTAD PARA DIRIGIRSE A SU DIOS

El alma se libera cuando se le vence a la carne y es cuando el alma se potencializa porque entra en comunión con su Creador.

“Una sola gota Mi Sangre sería capaz de salvar a mil mundos”.

Yo Soy vuestro Dios, el Dios Encarnado, el Dios al que se refieren las Escrituras y a quién muchos profetas se refirieron y esperaron.

Me sigo dando a diario en la Santa Eucaristía y quien a Ella acude, se llena de Mi Vida, de Mi gozo, de Mi Salvación. No hay mejor alimento ni medicina para el alma, que el recibirMe, en estado de Gracia, en la Sagrada Eucaristía.

Mi Presencia en un alma lo es todo. No hay nada en el Universo entero que pueda darle más gozo a un alma que el estar con su Dios.

La gran mayoría de vosotros no le permitís al alma alcanzar este gozo entero, este gozo infinito,  por estar tan embebidos en las cosas del mundo.

Pronto sabréis el regalo que tuvisteis y cómo lo desperdiciasteis y no sólo con vuestra alma, sino también el bien que dejasteis de dar a vuestros hermanos.

Las almas que están Conmigo y en Mí, al recibirMe, su gozo es tan grande que no pueden contener todo Mi Poder de Amor, e inmediatamente lo empiezan a transmitir,

primeramente con el deseo, pidiendo por todos sus hermanos de la Tierra y del Purgatorio y posteriormente con el ejemplo de vida.

Así, las almas que están Conmigo, se vuelven administradoras de Mis Bienes, se vuelven almas ricas, deseosas de compartir su riqueza.

Cuando un alma actúa así, está haciendo que Mis Gracias y Bendiciones cubran a todas las almas del Cielo, del Purgatorio y de la Tierra completando Mi Obra de Redención.

Somos una familia y con vuestra ayuda puedo actuar en vuestros hermanos.

El que en Mí confía, se ayuda a sí mismo y ayuda, a que Mis Gracias y Bendiciones sigan cayendo sobre sus hermanos.

Quizá alguna vez os hayáis preguntado qué hicisteis para haber recibido tal o cuál regalo, económico o espiritual, precisamente en el momento que más lo necesitabais y sin haberlo, ni siquiera, pensado ó pedido.

Esto sucede porque Yo voy viendo por vuestras necesidades espirituales y materiales en cada uno de vosotros,pero necesito de las Oraciones de Intercesión que se Me ofrecen de todas partes del Mundo, por vuestros hermanos, que ni conocéis y que continuamente se Me dan para ayudaros.

Tales oraciones, sacrificios, Misas, comuniones, rosarios, la cruz de cada día o aún su misión, aceptada y ofrecida con amor; son los que _ logran que otra alma, quizá del otro lado del Mundo, reciba Mis Bendiciones.

Esto, como ya os había explicado, SE LLAMA LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS,  por lo que vuestras oraciones y actos piadosos que salen de vuestro corazón amoroso,

también llegan al Cielo y al Purgatorio, pero ésas almas también oran por vosotros que aún estáis en la lucha aquí en la Tierra.

Todos vosotros, en el Cielo, en el Purgatorio, en la Tierra, sois hermanos y todos vosotros necesitáis de Mis Gracias y de Mi Amor.

Por favor, no desperdiciéis, ya más, vuestros, actos, dolores, alegrías, todos ellos valen muchísimo, siempre y cuando, con Fe y con Amor, los unáis a los Míos.

POR ESO TANTAS VECES OS HE DICHO QUE JUNTOS, PODREMOS LOGRAR LA SALVACIÓN DE TODA LA TIERRA.

Hijitos Míos, vuestras oraciones, vuestros deseos, todo aquello que hacéis por las almas es un rocío santificante para las almas del Cielo,

un rocío refrescante para las ánimas del Purgatorio y un rocío Salvífico para todas las almas de la Tierra.

Vuestras oraciones nunca, nunca se desperdician y todas ellas producen fruto que vuela hacia el Cielo.

Como Yo os decía, Mi Palabra es como esa gota de agua que cae de la nube, llega a la tierra, fecunda y regresa dando frutos al Cielo.

Yo os enseñe a orar, Yo os enseñe a vivir en la Tierra, para eso bajé, para que fuera Maestro, Guía, Luz, Verdad aquí en la Tierra.  

Y ahora vosotros estáis haciendo lo mismo, con vuestra oración, con vuestras penitencias, con vuestros sacrificios.

Hijitos Míos, vosotros sabéis que lo que Yo permito en vuestra vida, lo permito para vuestro bien.

Sabéis que nada sucede por casualidad y siempre va a ser para bien.

Así que Mis pequeños, confiados en esto que os digo, no despreciéis cuando Yo os mande alguna prueba ó un dolor,  alguna molestia a vuestro cuerpo o a vuestra alma,

OFRECÉDMELO, que Yo Me di en totalidad por vosotros. Unios inmediatamente a Mis méritos para que salvemos a muchas almas y especialmente a la vuestra.

Obviamente, es más valioso el regalo que Me dais cuando sale de vosotros mismos, que son las penitencias y los sacrificios que vosotros mismos os imponéis,

Porque de ésta forma estáis venciendo vuestro “yo”, estáis venciendo vuestras comodidades y así, vuestro acto tiene un doble valor.

Pero cuando el alma no está dispuesta a ofrecerse de ésa forma, Yo tengo que permitir que le sobrevenga algo, para que le ayude a esa purificación, a su santificación.

O a moverla nuevamente a regresar al camino indicado por Mí desde toda la Eternidad.

Todo siempre va a ser para vuestro bien, aceptadlo y agradecedlo, Mis pequeños,

PORQUE ES PREFERIBLE MITIGAR AQUÍ VUESTROS DOLORES CAUSADOS POR VUESTRO PECADO,

QUE MITIGARLOS EN EL PURGATORIO

QUE AHÍ SE IMPONDRÁN ESOS DOLORES PARA VUESTRA PURIFICACIÓN.

Aprovechad todos los momentos de vuestra vida para ofrecerlos, no necesariamente todos serán de dolor.

También las alegrías, también la convivencia con vuestro Dios, el hacerle caso a su Dios, a Mí, que se Me olvida tanto, que se Me aparta tanto de la vida del hombre,

esos momentos que también Me dais en compañía, también son grandes a Mis Ojos y también son reparadores para el alma.

Así que dadMe todo, Mis pequeños, todo lo que suceda en vuestra vida, que siempre será para vuestro bien y para el de vuestros hermanos.

Hijitos Míos, vosotros, los que ahora estáis misionando sobre la Tierra, unid vuestro clamor al clamor de los Cielos y del Purgatorio.

Para que la Justicia Divina, Mi Misericordia Infinita, se muestre ya sobre la Tierra y purifique a todos los pueblos, para que esto prepare Mi Segunda Venida y que conviva ya entre vosotros.

Mis pequeños, los que estáis Conmigo, a los que he instruido, a los que habéis aceptado Mi Voz, Mi llamado; VENID, venid a Mí y en paz, en amor, levantad vuestro clamor.

Tantas injusticias que se dan entre vosotros, tanta falta de amor que existe en los corazones, tanta maldad que se produce por los corazones alejados.

Esto Mis pequeños, no se puede quedar impune; la Maldad está destruyendo lo que Me pertenece, lo que le pertenece a Nuestro Padre.

Por mucho tiempo se os ha instruido y habéis desperdiciado todo ése tiempo. No es justo ya y lo digo Yo, vuestro Dios y Señor; para las almas buenas, que sigan sufriendo por las almas necias.

Por eso os pido a las almas justas que elevéis más fuertemente vuestro clamor y así uniéndoos al clamor del Cielo, del Purgatorio y entre todos vosotros de la Tierra,

Implorad a Mi Padre Mi pronta llegada a la Tierra, es necesario ya, Mis pequeños, es necesario ya.

Satanás como veis, prácticamente se ha adueñado de todo cuanto existe y de una gran multitud de almas que ya no viven para vuestro Dios.

Hijitos Míos, sigo aquí en el Huerto de los Olivos, orando y sufriendo.

Os veo a todos vosotros, veo a todos vuestros hermanos en todos los tiempos, veo el bien y veo el mal de las almas y Mi sufrimiento es atroz.

Le he pedido a Mis apóstoles que oraran Conmigo y Me han dejado abandonado, se quedaron dormidos. Sigo orando, Me sigo dando por vosotros y el Mundo está dormido.

No se dan cuenta de los Acontecimientos que ya están sobre vosotros.

Sigue cada quien viviendo su vida despreocupadamente y Yo sigo arrodillado, sudando Sangre por vosotros. ¡Tanto es Mi Dolor, porque os amo tanto!

Vosotros no comprendéis aún todo el Amor que os teneMos. No os podéis imaginar cuánto amaMos a la creatura, lo comprenderéis cuando dejéis vuestro cuerpo y regreséis ante Nuestra Presencia

Y YA SEA EN LOS CIELOS,

EN EL PURGATORIO O EN EL INFIERNO

 ES CUANDO COMPRENDERÉIS CÓMO OS AMAMOS.

La noche ya os alcanzó, igual que llegó el momento en que el Hijo del Hombre fue entregado en manos de Sus asesinos.

Padeceréis también, para que recordéis éstos momentos en que Yo oré por cada uno de vosotros y Le pedí al Padre por vuestra salvación, por el perdón de vuestras faltas, por vuestra redención.

Me di por cada uno de vosotros, ¿Os daréis ahora por Mí, Mis pequeños?

¿OFRECERÉIS VUESTROS SUFRIMIENTOS, QUE ESTÁIS YA PADECIENDO,

Y ALGUNOS PADECERÉIS TODAVÍA PEORES,

PARA ALIVIAR MIS DOLORES EN EL HUERTO?

Yo he aliviado vuestros dolores y os he abierto las Puertas del Paraíso,

¿Me daréis vuestra vida? ¿Me daréis vuestra muerte? ¿Me daréis vuestros padecimientos? ¿Me daréis vuestro dolor?

Soy vuestro Dios, pero también Soy Hombre, no tuve a los apóstoles, a Mis elegidos en ésos momentos, ¿Os tendré a vosotros ahora en éstos momentos?

Por eso insisto en vuestra perfección,

PORQUE OS TENÉIS QUE IR PREPARANDO

PARA VIVIR EN EL REINO DE LOS CIELOS,

DONDE TODO ES PERFECCIÓNCuando no lucháis por obtener ésa perfección aquí en la Tierra, siendo un ejemplo para vuestros hermanos y ayudándoles también a lograrlo,

Os tendréis que purificar, si es que vuestros méritos no os alcanzan para vuestra salvación,

EN EL PURGATORIO: LUGAR DIFÍCIL, DOLOROSO

QUE CIERTAMENTE EN ALGÚN TIEMPO SALDRÉIS DE AHÍ

PERO EL SUFRIMIENTO ES TREMENDOYo os vine a mostrar el Camino, Mis Palabras fueron obras, no dije una cosa y obré de otra forma, como ciertamente los fariseos hacían, tenéis que ser de una sola pieza.

El Amor no miente, el Amor no traiciona, el Amor no critica, el Amor ayuda a levantar al hermano que vive en el error.

El Amor perfecciona, el Amor da vida espiritual y Paz Celestial, el Amor es el Alimento de los Cielos.

Debéis empezar a vivir el Amor, para que podáis entrar fácilmente al Reino de los Cielos.

Acudid a Mí, vuestro Hermano, vuestro Dios, para que os Guíe, os Enseñe y os lleve a amar verdaderamente a vuestros hermanos y a Mí, vuestro Dios;

Como Yo os amo, como Yo os amé, cuando Me di por cada uno de vosotros.

Yo os bendigo en Nombre de Mi Padre, en Mi Nombre, vuestro hermano y en Nombre de Mi Espíritu de Amor, a quién deberéis acudir para que os cambie vuestro corazón de piedra, por un corazón como el Mío.

¡Gracias, Mis almas agradecidas y compartidas, porque con vosotras muchas almas de hermanos vuestros están alcanzando su salvación, Gracias!

Yo os Bendigo y os amo con el Amor de Mi Padre, con el Amor de Mi Redención y con el Amor Purificador de Mi Santo Espíritu.

http://diospadresemanifiesta.com/

P282 EL GRAN MISTERIO DE NUESTRA MISION


Septiembre 16 de 2019

Habla Dios Padre

Queridos hijitos Míos, hoy os quiero hacer una ligera semblanza didáctica sencilla, pero entendible, sobre el Cielo, el Purgatorio y la Tierra.

El Cielo es vuestro hogar en donde vivís, del cual vivís Conmigo y gozáis aún antes de bajar a servirMe.

El Cielo siempre ha existido, no tiene principio ni tendrá fin, ya que es parte de Mí; como lo sois también vosotros.

EL CIELO Y SU GOZO LO CONSTITUYE MÍ AMOR

Cuando el alma decide, por propio libre albedrío, bajar a servirMe, como Mí Hijo lo hizo, atendiendo una necesidad de Mí Corazón,

en la ayuda a sus hermanos y la difusión de Mí Amor como alimento y vida, Yo le concedo el Don de la Vida.

El Don de la Vida, como ya os he explicado, es un Don excelso, concedido a algunas almas, a las que Yo escojo para bajar a servirMe.

No todas las almas tienen la oportunidad de bajar y el tener el Don de la Vida, es un honor grandísimo para el alma y un gozo para Mí, vuestro Dios,

AL VER QUE EL ALMA

SE OFRECE A SU DIOS EN AMOR Y SACRIFICIO,

PARA SERVIRME EN LA TIERRA.

El alma goza en el Cielo antes de bajar, pero podría decirles que su gozo es limitado, según su nivel de creación.

El alma que regresa, después de su misión por la Tierra, alcanza niveles superiores de gozo,

porque fue escogida por Mí, se donó, se sacrificó por Mí en sus hermanos, no sucumbió a las tentaciones fortísimas del Mal y regresó triunfante.

El gozo del alma triunfante se vuelve superior, porque Yo así premio su donación libre y espontánea por servir a su Dios.

Mi hijo Pablo, apóstol de Mí Hijo Jesucristo, os habló algo de ésto, al deciros sobre la existencia de “varios Cielos” a los que otra gran santa les llama “Moradas”.

Según haya sido vuestro desempeño, con la misión que os concedí para llevar a cabo sobre la Tierra, podréis alcanzar diferentes niveles de gozo en el Cuelo a vuestro regreso.

En todos los niveles, el gozo es total, pero, como sabéis, no es lo mismo llenar hasta el borde, un recipiente grande que uno pequeño.

Si amasteis y os distéis por completo durante vuestra vida, por Mí, en vuestros hermanos, vuestro “recipiente”, vuestra capacidad de gozar en Mí Cielo, será mayor.

Si os distéis menos por los demás, para Mí Amor a vuestros hermanos, vuestro gozo será menor.

Si casi no os distéis, pero al menos algo pequeñito distéis, el gozo que os dé será casi del mismo nivel que teníais antes de bajar.

El gozo que os dé en cada nivel será total, de modo que no podréis envidiar el gozo que tenga un alma en un nivel superior, debido a que Yo colmaré plenamente el “recipiente”, vuestra alma,

según lo crecida que regrese después de su paso por la Tierra, por haber vivido en el Amor y haberlo dejado en las almas de sus semejantes.

Si distéis mucho amor y alimentasteis correctamente a vuestra alma, ella llegará muy crecida, muy madura en el Amor y ella será colmada, como premio a ésa donación.

Si en cambio, no distéis mucho amor, distéis lo mínimo u os salvasteis por intercesión de otros, no por méritos propios; vuestra alma llegará pequeña, raquítica, pero aún así la colmaré.

Su gozo será pequeño, como pequeño y raquítico fue el amor que dejó en la Tierra.

No podrá desear más, porque no supo amar más y tampoco envidiará a las almas más crecidas y con más gozo, porque no le podrá “caber más amor” a su recipiente pequeño, a su alma poco crecida.

Esto Mí Hijo os lo ejemplificó con los talentos. Aquella alma rica en talentos, ella admira Mí obra en ella, siente la responsabilidad, pero se dá a sus hermanos y dá todo.

Por eso, “al regresar al amo”, o sea a vuestro regreso a Mí Reino, a vuestro Hogar, Yo le agradezco su buen servicio y le doy más, porque fue fiel en lo poco y ahora le doy mucho más en Mí Reino.

Al que se le dieron menos talentos y también los puso a trabajar, se le dá de la misma forma que al primero y se le premia según su nivel de donación.

Pero no así al que, aunque se le dio poco y sintió la responsabilidad con su Dios, tuvo miedo y no hizo nada por Mí Reino entre vosotros.

A éste no sólo se le quita lo que se le dió, sino se le reprende y lo que tenía se le dá al que se le dió más, porque es un alma en la que puedo confiar para trabajar en las cosas de Mí Reino.

La Tierra, lugar de la Creación del hombre, sufrió una fuerte caída al cometerse el Pecado Original en ella.

Toda la Tierra, Mí Creación, las almas al encarnarse, TODO LO CREADO sufrió por tal pecado.

La misión de las almas es la de ayudarMe a conseguir para la Tierra, para Mí Creación, para el hombre, su nivel de perfección en el cuál fue creado.

Para daros a conocer la forma “ideal” de hacerlo, os mandé a Mí Único Hijo, Jesucristo para que os enseñara el camino para lograrlo.

Os dio Mis Leyes y Preceptos de Amor. Os dio Mis Enseñanzas y os dejó su Vida en la Sagrada Eucaristía.

El alma baja de la misma forma que bajó Mí Hijo, con una donación total, la diferencia estriba en que la Esencia Divina de Mí Hijo, no se podía manchar por el Pecado Original.

Esto es porque Soy Yo Mismo, en Mí Segunda Persona y como Dios, Yo tengo todo el poder y la Gracia Divina para no mancharMe con algo que es infinitamente más pequeño que Yo:

el Pecado Original, causado por la desobediencia de vuestros primeros padres.

El Pecado afectó a la materia creada de la cual tomáis cuerpo y al ENCARNAROS, vuestra alma va a ser afectada en vuestro desenvolvimiento sobre la Tierra.

Si el alma toma del alimento debido –oración, vida de amor, Eucaristía-, esa alma estará fuerte para vencer las insidias del Mal, en el campo de batalla.

Si el alma no se alimenta bien, esa alma estará muy atacada y si no es vencida, por lo menos MUY HERIDA QUEDARÁ a su regreso a Mí Reino, cuando Yo la mande llamar.

Este campo de batalla –Tierra- está ahora al mando del Príncipe del Mundo, quien os atacará continuamente para que dejéis Mí Amor y Mis Enseñanzas,

ADEMÁS DE TRATAR DE HACEROS CAER EN LA PERDICIÓN ETERNA

PARA QUE NO PODÁIS REGRESAR A MÍ REINO, VUESTRO HOGAR.

Las almas sufren caídas, quebrantos, éxitos, durante el tiempo de vida que os concedo. Cuando se os termina el tiempo de vida que os concedo para servirMe, os mando llamar a cuentas

Y como administrador de Mis Bienes, os hago un recuento de vuestra vida y así es cómo en vuestro juicio personal se os dará Vida Eterna con el nivel de gozo que lograsteis, según vuestros méritos.

O se os dará dolor eterno, si en lugar de trabajar para Mí, en la salvación de vuestros hermanos, en su crecimiento y apoyo espiritual en la lucha, os volvisteis instrumentos del Mal y le servisteis para matarlos espiritualmente.

El Purgatorio es el “hospital” de las almas heridas en misión.

Prácticamente ninguna alma llega sana y limpia a Mí Presencia al final de su vida, todas han sufrido “heridas”

Y llegan con cicatrices de odios, envidias, rencores, mentiras, caídas mortales de pecados graves que, aunque ya perdonados sus pecados, tienen que purgar por su mal proceder.

El Purgatorio “sanará” todas esas heridas que el Demonio os causó, porque vosotros lo permitisteis en alguna etapa de vuestra vida.

Las almas van al Purgatorio a cerrar heridas, a hacer desaparecer cicatrices profundas, a limpiar y restaurar vuestras vestiduras,

para poder entrar a vuestra Casa Eterna como dignos hijos de Rey, quien os recibirá con los brazos abiertos a invitaros al Gozo Eterno.

Hijitos Míos, que esta pequeña explicación os haga reflexionar sobre vuestro paso por la Tierra y tened presente que vuestra misión es algo muy serio para el Cielo.

Os he concedido el Don de la Vida porque fuisteis escogidos por Mí, vuestro Dios, para ayudarMe a levantar la Creación al nivel Divino del Principio.  

He puesto Mí Confianza en cada uno de vosotros, dándoos diferentes talentos para ser puestos al servicio de la salvación eterna de vuestros hermanos y según los uséis, así será vuestro premio eterno.

El tiempo es corto y tampoco sabéis cuándo os he de llamar a cuentas, así que reparad vuestro camino pasado y emprended ya desde ahora, un nuevo camino basado en Mis Leyes y en Mí Amor.

Yo Soy el Buen Dios que perdona todo un pasado lleno de maldad y al olvidarlo os da la oportunidad de ganaros un buen lugar en Mí Reino, vuestro Hogar de Siempre.

Hijitos Míos, en las Escrituras, se os habla de que no podéis entrar a la fiesta, o sea, al Reino de los Cielos, si no estáis bien arreglados, si vuestras ropas no están limpias y puras

Y POR ESO, HE CREADO EL PURGATORIO

Para que vosotros seáis purificados en él. Pero ciertamente ahí conoceréis todo el daño que Me hicisteis y el que le hicisteis a vuestros hermanos.  

Ciertamente, tendréis la oportunidad, en el tiempo que Yo decida, para purificaros y para que os ganéis la entrada al Reino de los Cielos.

La estancia, para algunos, será muy dolorosa; otros, vivirán en la esperanza, en la alegría de saber que en cualquier momento, estarán Conmigo para siempre.

Mis pequeños, poco os acordáis del Sufrimiento de las ánimas del Purgatorio, poco hacéis para aliviar sus penas.

Si realmente os amarais, como decís que lo hacéis, debierais tener, no solamente el alma de vuestros seres queridos, sino también de todos vuestros hermanos de todo el Mundo, continuamente en vuestros pensamientos y sobre todo,

EN LOS MOMENTOS EN QUE PODÉIS LOGRAR PARA ELLOS,

UN ALIVIO A SUS DOLORES Y PENAS.

Habréis escuchado, una o varias veces, del Sufrimiento que tienen las almas allí, en ése lugar de purificación.

Para que entendáis un poco esto, os quiero decir, que así como vuestra alma, cuando está en vuestro cuerpo vivo, no puede gozar todo el gozo que Yo le puedo dar, porque vuestro cuerpo no soportaría tanto gozo.

De igual manera, vuestra alma no podría vivir el Sufrimiento de Purificación que se sufre en el Purgatorio estando en vuestro cuerpo, porque moriríais inmediatamente, os estoy hablando a nivel espiritual.

Cuando vuestra alma sale de vuestro cuerpo, vuestras potencias cambian, se engrandecen, se vuelven también infinitas.

Porque si vosotros salisteis de Mí, si Yo os creé a Imagen y Semejanza Mía,

ENTONCES VUESTRA ALMA ES INFINITA Y VUESTRAS POTENCIAS TAMBIÉN

Por eso no entendéis perfectamente, cuando os hablo de Amor, porque estoy hablando de un Amor a nivel espiritual,

con potencias que vuestra mente humana y vuestras capacidades humanas, no pueden ni sentir ni imaginar, porque vuestro cuerpo limita las potencias del alma.

Esto os lo digo para bien, ya que es Mi Amor el que se debiera manifestar en vosotros; pero cuando es de purificación, es lo mismo,

vuestra alma está libre ya de vuestro cuerpo y está en el Purgatorio.

LAS PENAS, LA PURIFICACIÓN QUE TENDRÉIS AHÍ,

ES A NIVEL ALMA, O SEA,

CON VUESTRAS POTENCIAS YA LIBRES

Y EL DOLOR ES INMENSO

Os digo esto para que entendáis la gravedad y el dolor tan grande que se vive en el Purgatorio donde, ciertamente, hay una esperanza de salir de ahí.

Y que también ésa esperanza, ya a ciertos niveles, va minimizando el dolor del padecimiento de purificación que tenéis.

De igual manera, quiero que entendáis el Dolor que se vive en el Infierno.

TAMBIÉN ES INFINITO

 Porque como os dije, ya que vuestra alma es infinita y son dolores que vosotros no imagináis que puedan existir, porque vuestras capacidades se ven minimizadas por vuestro cuerpo.

Pero también si el alma llega al Cielo, a vuestro Hogar, Mi Reino, igualmente tendréis un gozo que, en éstos momentos tampoco os podéis imaginar.

Ciertamente, he dado a conocer estos gozos y estos sufrimientos a almas que escojo, pero ni aún ellas os pueden explicar.

Ciertamente, son gozos y dolores tremendos, que los viven a nivel espiritual y por eso no los entendéis.

Reflexionad sólo esto, de que vuestra alma fuera de vuestro cuerpo, tiene gozos y dolores indecibles, inimaginables para vuestras pobres potencias humanas.

 AMAD Y AUXILIAD A VUESTROS HERMANOS

QUE OS NECESITAN TANTO EN SU SUPLICIO ESPIRITUAL

PORQUE SÓLO VOSOTROS QUE ESTÁIS ENCARNADOS, PODÉIS HACERLO

TENED CARIDAD, Amad pues y haced todo lo posible por vuestros hermanos que sufren indeciblemente en el Purgatorio.

y uníos, también, a las alegrías tremendas, inimaginables, que vuestros hermanos están gozando en el Reino de los Cielos

y pedidles, a unos, ayuda para no seguir cayendo en faltas y que hagan que vuestra alma tenga que ser purificada más tiempo en el Purgatorio

Y a vuestros hermanos, en el Reino de los Cielos, pedidles que os ayuden a lograr llegar a donde Yo, vuestro Padre y vuestro Dios os espero, para que viváis eternamente Conmigo.

Antes de continuar con el siguiente Misterio, Dios Padre dice:

Imaginad un recipiente pequeño y lo llenáis con ese tipo de algodón que se puede compactar y, con fuerza, llenáis ese pequeño bote con ese algodón, ciertamente, va a caber, pero está apretujado en ese recipiente.

Ese recipiente es vuestro cuerpo, vuestra alma para que lo entendáis, sus potencias, están apretujadas dentro del cuerpo.

Cuando vosotros morís, vuestra alma sale del cuerpo, como sale también ese algodón del envase y al abrir el envase, todo ese algodón se expande.

Y entonces, os dais cuenta de la inmensidad de algodón que estaba adentro de ese pequeño envase, se vuelve algo grandísimo y no os imagináis cómo podía caber tanto en ese pequeño envase.

Así está vuestra alma y así es Mis pequeños para que entendáis mejor:

Vuestra alma, al liberarse del cuerpo, se expande y al expandirse, tiene más recepción de lo bueno y de lo malo.

LLEGA A MÍ Y ENTIENDE INFINIDAD DE COSAS QUE ANTES NO ENTENDÍA

Y por eso también vuestro sufrimiento es mayor, porque es mucha la Naturaleza del alma.

Ya salió del cuerpo y así como veis muy grande el volumen de esa masa de algodón, ya expandido, así será vuestra alma también.

Esto es para que entendáis por qué se sufre tanto o porqué se goza tanto cuando vuestra alma ya está fuera de vuestro cuerpo.

Hijitos Míos pedidMe, con todo vuestro corazón, que venga Mi Santo Espíritu, que os haga ver vuestro interior.

Que os haga ver qué es lo que os mereceríais EN ESTE MOMENTO si estuvierais ante Mi Presencia, IGUAL QUE SERÍA en el momento de vuestra muerte.

IGUAL QUE SERÁ CUANDO VIVÁIS LA ILUMINACIÓN DE CONCIENCIAS

EN EL GRAN AVISO

LO QUE QUIERO HACER CON VOSOTROS, MIS PEQUEÑOS

ES HACEROS PALPABLE LA EXISTENCIA REAL

DEL CIELO, DEL PURGATORIO, DEL INFIERNO

SON UNA REALIDAD

Y ESTARÉIS ETERNAMENTE EN EL CIELO O EN EL INFIERNO

No habéis meditado Mis pequeños, profundamente, lo que la palabra eternamente significa. PedidMe que Mi Santo Espíritu, os haga entender esta realidad,

De los que estarán en el Reino de los Cielos, porque su vida fue de búsqueda del Amor y de la donación de sí mismos; de los que buscan Mis Enseñanzas, que os llevan a un crecimiento espiritual alto.

De los que oran por las obras de Misericordia para sus hermanos; de los que buscan el Bien, para ayudar a sus hermanos que viven en el mal.

Las almas buenas, tendrán su purificación y pasarán eternamente al Reino de los Cielos.

Pero lo que os pido, es que intercedáis, ante Mi Santo Espíritu, para que os haga vivir esta realidad, la eternidad en el Cielo, lo que significa y lo que viviréis.

Así cómo la realidad que podréis vivir en el Infierno, en el lugar del castigo y que también  será eterno.

ETERNO significa: no poder salir jamás, de un lugar donde seréis atormentados día y noche, si se puede decir así; sin descanso y aun, entrando en la desesperación.

No habrá momento de descanso y seguiréis siendo atacados por Satanás y por sus demonios eternamente.

Poco meditáis en esta palabra y por eso, os pido que Le pidáis a Mi Santo Espíritu que os haga vivir esta palabra, antes de que os presentéis ante Mí, vuestro Dios.

Para que al entender lo que significa eterno, os arrepintáis y no sufráis, lo que Yo no quiero que sufráis eternamente.

Que es un dolor que no se acabará nunca y que no quiero que padezcáis. Amor es lo que quiero que viváis.

HacedMe caso, Mis pequeños, Soy vuestro Dios de Amor, no quiero vuestro sufrimiento, aún a pesar de vuestra maldad.

Arrepentíos y venid a Mí, os perdonaré y quiero que os la paséis gozando, Conmigo, eternamente.

Mis pequeños,

SATANÁS ES UN SER PERVERSO, NO CONOCÉIS SU MALDAD

Ciertamente conocéis algo de la maldad del Mundo y también toda ésta maldad está controlada y aconsejada por satanás…

AUNQUE YO NO HE PERMITIDO QUE SE DÉ EN PLENO,

 Pero si vosotros no ponéis de vuestra parte, mucho sufriréis.

Cuidaré a los Míos, a los que sí han entendido lo que tanto os he dicho y os he pedido; pero aquellos que han hecho oídos sordos, sufrirán su negligencia, su tontería.  

Entended ya Mis pequeños, entended que Satanás es poderoso contra vosotros y os puede dañar muy fuertemente en lo físico y en lo espiritual.

No dejéis que esto suceda todavía vuestra Oración puede hacer mucho por vuestro bien.

 Recordad que os dije que si os permitiera ver la maldad espiritual que os rodea, quizá moriríais de inmediato,

ya que la maldad que ha provocado Satanás ha liberado figuras horrorosas, infernales que os rodean y no estáis preparados para ver todo eso, aunque lo habéis vivido de alguna forma a lo largo de vuestra vida.

Pero por otro lado, también os puedo decir que hay ángeles a vuestro alrededor que os están cuidando, que os protegen contra toda ésta fuerza satánica,

que está queriendo destruir a las almas y destruir la Creación que Yo he creado para vosotros.

Tened confianza, Mis pequeños, los que estáis Conmigo, los que queréis estar Conmigo y con vuestros hermanos, en el tiempo por venir, en el tiempo prometido; confiad en que Yo os cuidaré, aún a pesar de todo esto que os estoy revelando.

Como Yo amo Mi Creación y en Mi Creación los principales sois vosotros, os cuidaré con todo Mi Poder y tanto como vosotros queráis.

Y esto depende de vuestra confianza en Mí, la cual puede ser plena o parcial, si tenéis vuestras dudas.

De cualquier manera Mis pequeños, estáis bajo Mi Cuidado, el Mal seguirá aumentando porque el hombre no responde.

El hombre es muy ingrato, Me creen tonto; sí, Mis pequeños y suena feo esto y lo habéis visto a lo largo de la historia, cómo el hombre se ha querido aprovechar hasta de Mí, vuestro Dios.

Se querían aprovechar de Mi Hijo, Lo seguían para que les diera sanación de su cuerpo, alimento para su cuerpo, pero no querían cambiar en su actitud hacia los demás y menos hacia Mí

Y eso se comprobó cuando gritaban “¡CRUCIFÍCALE!”

si realmente hubieran querido a Mi Hijo, Lo habrían defendido a como diera lugar y eso indicaría que habían hecho realmente un cambio de actitud espiritual, pero no era así. Y así sigue siendo.

Buscáis el bien porque os conviene, pero no queréis cambiar para el bien de vuestra alma y ésta se sigue perdiendo, aún a pesar de todo lo que Yo hago por vosotros para salvar vuestra alma.

Yo por un lado, trato de rescatar vuestras almas y vosotros por otro lado, las seguís hundiendo.

El hombre solamente quiere ver por su propio bien, sin ningún compromiso. Maldad es lo que estáis buscando y la maldad es la que os está ahogando.

Por más que os llamo no queréis responder; pero cuando empiezan a suceder acontecimientos ya fuera de vuestras capacidades entonces sí, es cuando empezáis a ver que se os viene algo fuerte.

Y, COMO NO QUISISTEIS CAMBIAR POR AMOR,

CAMBIARÉIS POR TEMOR Y CON CASTIGO,

VOSOTROS OS LO GANASTEIS

Yo no quería llegar a éste punto, pero vuestra terquedad en permanecer haciendo vuestra voluntad, aunque una voluntad errónea, una voluntad que os ahogaba a vosotros mismos y no quisisteis luchar con ella.

Así sois y cambiaréis cuando el Dolor ya llegue a extremos muy altos.

Lo siento, Mis pequeños, os quise ayudar con todo Mi Corazón, pero vosotros no quisisteis responder. MUY POCOS, muy pocos respondieron y ésos tendrán derecho a Mi Amor en pleno.

Hijitos Míos, vosotros sabéis que Mi Creación está viva. Aún cuando veáis cosas inertes, a vuestra forma de pensar, hay una vida que Yo puse también en las cosas.  

Y ahora os puedo decir que vuestro Mundo está convulsionando son los dolores del parto, es el cambio que tiene que venir a vuestro Mundo.

No le habéis cuidado y tiene que venir un castigo del Mundo contra todos vosotros, porque no quisisteis cuidar lo que Yo os pedí cuidarais.

ACONTECIMIENTOS MUY GRAVES Y FUERTES VERÉIS, TENDRÉIS DESTRUCCIONES MASIVAS

Surgirán nuevas tierras de debajo de las aguas, se hundirán grandes porciones de tierra, será un cambio fuerte para que recordéis en lo futuro lo que sucedió

Y de esta forma enmendéis vuestro camino y recordéis que Mis Leyes debéis respetarlas, porque Yo Soy vuestro Dios y no debéis jugar con Mis Preceptos, con Mis Órdenes.

Todo lo que Yo os he pedido era para que el género humano lo llevara a cabo hasta el Fin del Mundo.

Y deberemos pagar las consecuencias TODOS

Me habéis tratado como un Ser obsoleto porque os creísteis más listos que Yo, eso solamente demuestra vuestra falta de Sabiduría y vuestra soberbia.

Si fuerais pequeños, habríais crecido con más Sabiduría, no como ahora que os creéis superiores a Mí. Os dejáis engañar fácilmente por satanás, os envuelve con sus mentiras y éstas os apartan de Mí.

Hablasteis de que Yo Soy obsoleto, que prácticamente no hay lugar en vuestra vida para Mí.

OS MOLESTO, SEGÚN VOSOTROS, VUESTRA VIDA

No os dejo actuar con la libertad que vosotros habéis escogido para actuar, haciendo a un lado Mis Leyes.

Le creísteis a Satanás, os engañó y ahora veréis el resultado de haberMe dado la espalda.

Ciertamente, conozco vuestra pequeñez, vuestra falta de Sabiduría, vuestra falta de amor hacia Mí, pero aún así estoy dispuesto siempre a perdonar cada una de vuestras tonterías.

Venid a Mí, vosotros los que estáis agobiados con vuestro pecado; sobre todo vosotros, los que ya habéis entendido la lección y que os ha hecho ver Mi Santo Espíritu vuestro error.

Prefiero vengáis ahora arrepentidos, para que Yo os pueda perdonar en éstos INSTANTES previos A LA ABOMINACION DE LA DESOLACIÓN

Y no cuando ya estéis en ella y os sea más difícil encontrar a un sacerdote que os pueda perdonar vuestras tonterías,

Porque será difícil encontrar alguno en los momentos álgidos de la Tribulación.

No os imagináis Mis pequeños, el DOLOR que Me causáis por vuestros pecados, pero también el dolor que Yo veré en vuestra purificación particular.  

Hay pecados graves que llevan mucho tiempo para ser purificados en vuestra alma; ciertamente, Yo os perdono cuando confesáis ésos pecados graves,

Pero la purificación en vuestra alma tarda mucho tiempo, aunque ciertamente os ayudará a que podáis entrar al Reino de los Cielos limpios y orgullosos de haber dejado atrás un pasado que Me causaba mucho dolor.

OJALÁ ENTENDIERAIS Y SINTIERAIS

ÉSE DOLOR QUE ME CAUSÁIS POR VUESTRAS FALTAS,

SOBRE TODO, CUANDO ME HACÉIS A UN LADO DE VUESTRA VIDA

Tratad de entender esto, Mis pequeños:

Imaginad que salís a la calle, nadie os hace caso, vais a donde trabajáis y lo mismo, nadie os hace caso y a todos lugares a donde vais, nadie os hace caso.

Tarde o temprano, de alguna forma, trataréis de que os vean, de que os hagan caso o hasta podríais enloquecer; porque parecería que fuerais un fantasma entre los hombres, en donde nadie os ve.

Y además, que no quieren tener ningún tipo de trato con vosotros

Y ESO ES LO QUE YO SIENTO, MIS PEQUEÑOS

Y es terrible ésta sensación de Ser un Ser olvidado, cuando además Yo estoy velando continuamente por vosotros, os cuido del  poder de Satanás y os doy nueva Vida.

Meditad esto, Mis pequeños; porque si esto Me lo estáis haciendo a Mí, vuestro Dios, vosotros lo padeceréis en el Purgatorio.

DADME VUESTRO AMOR

EL TELEFONO CELULAR DE DIOS ES LA ORACION Y LAS VISITAS AL SANTÍSIMO SACRAMENTO, EL ABRAZO QUE ÉL ESTÁ ESPERANDO

Y QUITADME LA SOLEDAD

CON LA QUE ME HABÉIS TRATADO POR TANTO TIEMPO

De cualquier manera, Mis pequeños, os sigo esperando, estoy con vosotros, os sigo llamando y Soy paciente para vuestra respuesta.

Siempre estaré esperando por vuestro regreso, Soy vuestro Padre y vuestro Dios y siempre espero al hijo pródigo.
Gracias, Mis pequeños. Os amo y deseo sólo vuestro bien.

Yo os bendigo en Mi Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo

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