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P EXPLICACIÓN DIDÁCTICA


Nuestro Señor Jesucristo me ha solicitado la adjunción de algunos comentarios que Él desea que hagan más clara la enseñanza que quiere compartir la Santísima Trinidad, para conocimiento de sus Apóstoles de los Últimos Tiempos,

Y que “sus Cristos actuales” entiendan la URGENCIA que encierran sus imploraciones de auxilio en que saciemos su sed de almas y también actuemos por nuestra supervivencia personal, por la inminencia del Aviso.  

Y además comprendamos mejor CÓMO debemos actuar, porque ya entramos al punto álgido de la Guerra Cósmica que se está librando entre las Huestes Celestiales y las infernales de Satanás, comandadas por el Anticristo.

De esta manera el resaltado azul señala nuestra tarea que debemos aprender, sin caer en escrúpulos absurdos, NI PÁNICO.

Como niños obedientes, somos escolares dispuestos…

EL PADRE PIO Y EL PURGATORIO

Cómo el Padre Pío Socorría a las Almas del Purgatorio

El Padre Pio tenía un conocimiento exacto del estado de un alma después de la muerte, incluyendo la duración del dolor hasta que llegaba a la purificación total.

El Padre Pío inculcaba el amor por las almas del purgatorio. Las almas iban a San Giovanni Rotondo a pedirle primero. Y luego a agradecerle a cuando ingresaban al Cielo.

Tuvo muchas visiones de almas purgantes que Jesús liberaba por sus oraciones y sufrimientos.

Veamos algunas anécdotas impresionantes.

Una anécdota es la de Fray Daniele que tuvo una experiencia Cercana a la Muerte. Y regresa a la tierra mediante la Intercesión del Padre Pío, con el propósito de hacer su Purgatorio en la Tierra.

En una historia conmovedora y llena de devoción.

ALGUNAS ANÉCDOTAS DEL PADRE PÍO Y LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Todo el que se reunía con el Padre Pío parecía convencido de que tenía una conexión directa con el más allá. ‍Incluso le preguntaban acerca de un pariente o amigo muerto. 

Cuando sóis corredentores y os unís a Mí con el Amor de Fusión, (1) es cuando experimentáis el “Cielo en la Tierra” y al estar fundidos Conmigo, SOY YO EL QUE ACTÚO y contesto a vuestras inquietudes.

Era fascinante, siempre había una respuesta.

‍Gerardo De Caro tuvo largas conversaciones con el Padre Pío en 1943. En sus notas escritas testifica:

“El Padre Pio tenía un conocimiento exacto del estado de un alma después de la muerte, Incluyendo la duración del dolor hasta que llegaba a la purificación total”.

El padre Pío decía también: “Más almas de los muertos del purgatorio que de los vivos suben a esta montaña para asistir a mis misas y buscar mis oraciones”.

En 1922 el obispo Alberto Costa preguntó al Padre Pio si alguna vez había visto un alma en el Purgatorio y le contestó:

“He visto a tantas de ellas que no me asustan más”.

Un fraile testificó: 

Todos estábamos en el comedor cuando el Padre Pío llegó de repente y se dirigió a la puerta del convento. La abrió y comenzó a tener una conversación.

Los dos hermanos que fueron con él no vieron a nadie y empecé a pensar que algo podría estar mal con el Padre Pío. 

Cuando vuestra alma está viva y fusionada Conmigo, yo os abro el mundo espiritual y caminaís siguiendo mis Mociones, asi es como os convierto en “instrumentos” de nuestra Voluntad Sacratísima.

En el camino de regreso a la zona del comedor Padre Pío me explicó:

“No se preocupe. Yo estaba hablando con algunas almas en su camino desde el Purgatorio al Paraíso. Llegaron a agradecerme que los recordara hoy en la misa

El Padre Francesco Napolitano informó que en 1945, Fray Pedro entrando en su celda por la noche, vio a un joven fraile sentado en su escritorio, con la cabeza gacha como si estuviera meditando.

Le preguntó quién era, pero él desapareció.

Aterrorizado fue a ver al Padre Pío.

El Padre Pio le acompañó de regreso a su celda y dijo:

“Ese joven fraile es un pobre principiante que está cumpliendo su Purgatorio en esta celda. Pero no se preocupe que no le molestará otra vez, y nunca le verá de nuevo”.

Yo me llevé a mi sufriente hijo, por la plegaria silenciosa e intercesora de mi poderoso instrumento, que no me negaba NADA de cuanto le solicitaba.

La vida de la Tierra es sólo un instante en la Eternidad y a veces permito que algunas almas vengan a solicitaros ayuda, para que recordéis esta realidad. 

En este momento están abiertas las Puertas del Infierno y TODOS sus habitantes andan dispersos por el mundo ayudando a las Huestes Infernales en la perdición de mis hijos.

Esto es muy patente por la proliferación de las nefastas invocaciones satánicas de mis pobres hijos engañados por el Mal.

La Justicia de Dios ES TERRIBLE, pero no olvidemos que su Misericordia también ES INFINITA.

(1) https://cronicadeunatraicion.com/2020/05/29/el-amor-de-fusion-1/

https://cronicadeunatraicion.com/2020/05/29/el-amor-de-fusion-2/

UN HOMBRE QUE PIDE MISAS AL PADRE PÍO PARA SALIR DEL PURGATORIO

Mientras estaba en el convento en una tarde de invierno después de una fuerte nevada, él estaba sentado junto a la chimenea una noche en la habitación, absorto en la Oración.

Cuando un anciano, vestido con una capa antigua todavía usada por los campesinos del sur de Italia, se sentó junto a él.

Respecto a este hombre dice el padre Pío:

No me podía imaginar cómo podría haber entrado en el convento en ese momento de la noche, ya que todas las puertas están bloqueadas.

Le pregunté: ¿Quién eres? ¿Qué quieres?”

El anciano le dijo:

“Padre Pío, soy Pietro Di Mauro, hijo de Nicolás, apodado Precoco. Yo morí en este convento el 18 de septiembre de 1908, en la celda número 4, cuando todavía era un asilo de pobres.

Una noche, mientras estaba en la cama, me quedé dormido con un cigarro encendido, el cual incendió el colchón y he muerto, asfixiado y quemado.‍

Todavía estoy en el purgatorio.

Necesito una Santa Misa con el fin de ser liberado. Dios permitió que yo venga a pedirle su ayuda.

De acuerdo con el Padre Pío, después de escucharlo, respondió:

Tenga la seguridad de que mañana celebraré la Santa Misa por su liberación.

Me levanté y le acompañé hasta la puerta del convento, para que pudiera salir y me di cuenta en ese momento, que la puerta estaba cerrada con llave.

La abrí y me despedí de él.

La luna iluminaba la plaza, cubierta de nieve.

Cuando yo ya no lo vi delante de mí, fui tomado por un sentimiento de miedo y cerré la puerta, volví a entrar en la habitación de invitados y me sentía débil.

Cuando experimentáis por primera vez el mundo sobrenatural y cuando NO PROFANÁIS con vuestra imprudencia mis Misterios, es lógico vuestro sobresalto.

Porque Soy un Padre Amoroso, es que envío a mis ángeles para que os vayan preparando al momento cuando decidiMos nuestra intervención más directa y podáis soportar un poco más nuestra Presencia. 

Unos días más tarde, el Padre Pío también contó la historia al padre Paolino.

‍Y los dos decidieron ir a la ciudad, donde miraron las estadísticas vitales para el año 1908.

Y encontraron el 18 de septiembre de ese año, un Pietro Di Mauro había de hecho, muerto de quemaduras y asfixia en la habitación número 4 en el convento, entonces utilizado como un hogar para personas sin hogar.

UN FRAILE CONDENADO AL PURGATORIO

Por la misma época, el Padre Pío le dijo a Fray Alberto de otra aparición de un alma del Purgatorio, que también se produjo en la misma época.

Él dijo:

Una noche, cuando estaba absorto en la Oración en el coro de la pequeña iglesia fui sacudido y perturbado por el sonido de pasos, y velas y jarrones de flores que se movían en el altar mayor.

Pensé que alguien debía estar allí, y grité:

“¿Quién es?”

Nadie respondió.

Volviendo a la Oración, me molestaron de nuevo los mismos ruidos.

De hecho, esta vez tuve la impresión de que una de las velas, que estaba en frente de la estatua de Nuestra Señora de Gracia, había caído. Con ganas de ver lo que estaba sucediendo en el altar, me puse de pie, me acerqué a la reja.

Y vi, a la sombra de la luz de la lámpara del Tabernáculo, un hermano joven haciendo un poco de limpieza.

Yo pensé que él era el Padre Leone que estaba reestructurando el altar; y como ya era la hora de la cena, me acerqué a él y le dije:

“Padre Leone, vaya a cenar, no es tiempo para desempolvar y reparar el altar”.

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Pero una voz que no era la voz del padre Leone me contestó:

“Yo no soy el Padre Leone”,

“¿Y quién es usted?”, le pregunté.

“Yo soy un hermano suyo que hice el noviciado aquí, mi misión era limpiar el altar durante el año del noviciado. Desgraciadamente en todo ese tiempo yo no reverencié a Jesús Sacramentado, Dios Todopoderoso, como debía haberlo hecho, mientras pasaba delante del altar.

Causando gran aflicción al Sacramento Santo por mí irreverencia. Puesto que El Señor se encontraba en el tabernáculo para ser honrado, alabado y adorado. Por este serio descuido, yo estoy todavía en el Purgatorio.

Ahora, Dios, por su misericordia infinita, me envió aquí para que usted decida el tiempo a partir del del que yo podré disfrutar del Paraíso.

Y para que Ud. cuide de mí.”

Yo creí haber sido generoso con esa alma en sufrimiento, por lo que exclamé:

“Usted estará mañana por la mañana en el Paraíso, cuando yo celebre la Santa Misa”.

Esa alma lloró: Cruel de mí, que malvado fui.

Entonces lloró y desapareció. 

Siempre poneos en los zapatos del que os esté solicitando algo, especialmente en el ámbito espiritual. Y AYUDADLES como os gustaría a vosotros ser ayudados, así no cometeréis pecados de omisión.

Esa queja me produjo una herida tan profunda en el corazón, la cual he sentido y sentiré durante toda mi vida. De hecho yo habría podido enviar esa alma inmediatamente al Cielo.

Pero yo lo condené a permanecer una noche más en las llamas del Purgatorio.

OTRAS ALMAS

La Señora Cleonice Morcaldi de San Giovanni Rotondo fue una hija espiritual del Padre Pío; a un mes de la muerte de su mamá, el Padre Pío le dijo:

“Esta mañana tu mamá ha volado al Paraíso, la he visto mientras estaba celebrando la Misa.”

Lo que quiere decir que tuvo la gentileza de ofrecer la misa por el descanso eterno de su alma.

SOLDADOS MUERTOS

En otras ocasiones, el Padre Pío recibió almas –incluyendo soldados muertos en la Segunda Guerra Mundial– quienes hacían cola para su intercesión.

Una vez, un monje que vivió con él visualizó soldados extraños cerca de la chimenea del padre.

‍Preguntándose cómo habían entrado, el Padre Pio le explicó, que no eran soldados, sino espíritus de fallecidos que se acercaban pidiendo ayuda en su camino a la otra vida.

LA GRACIA DE VIVIR EL PURGATORIO EN LA TIERRA:

El testimonio de un íntimo amigo del padre Pío.

Fray Daniele pensaba que después de morir pasaría un tiempo en el Purgatorio. Pero el Señor le llevó allí en vida para hacerle reflexionar, y luego su vida cambió en su regreso.

Esta es lo que ahora se llama una experiencia cercana a la muerte, donde la persona muere, es llevada al cielo, se le muestran los pecados y regresa a la vida profundamente cambiada.

Sólo que Fray Daniele regresa a la tierra con el propósito de hacer su Purgatorio en la Tierra.

La experiencia de Fray Daniele, compañero inseparable del P. Pío, nos hace saber que un momento en el Purgatorio es mucho tiempo.

Una hora en el Purgatorio parece una eternidad.

No parece, ES. Porque el Tiempo lo instituí para vosotros, después del Pecado Original.

El relato está tomado del libro “Omagio a Fray Daniele”.

Fray Daniele Natale

EL TUMOR Y LA INTERVENCIÓN DEL PADRE PÍO

Este es el relato de Fray Daniele:

Inmediatamente después de la guerra, me encontraba en San Giovanni Rotondo, mi pueblo nativo, en el mismo convento del P. Pío.

Un poco tiempo después comencé con algunos dolores en el aparato digestivo y me fui a una consulta médica. Y el médico me diagnosticó un mal incurable: un tumor.

Pensando ya en la muerte, fui a referírselo todo al Padre Pío, el que -después de haberme escuchado- bruscamente me dijo: “Opérate.”

Yo Fui el que decidi convertir este episodio en la vida de mi predilecto, EN UNA LECCIÓN SOBRENATURAL que os instruyera en las verdades con que vuestra INCREDULIDAD ha devastado sobre los LUGARES que componen una parte de mi Creación.

Permanecí confuso y reaccionando le dije:

Padre, no me vale la pena. El médico no me ha dado ninguna esperanza. Ahora sé que debo morir.”

“No importa lo que te ha dicho el médico: opérate, pero en Roma en tal clínica y con tal profesor.”

El Padre me dijo esto con tal fuerza y con tanta seguridad que le contesté:

“Si Padre, lo haré”.

Entonces él me miró con dulzura y conmovido, añadió:

“No temas, yo estaré siempre contigo”.

Cuando nos crucificamos y Dios nos convierte en corredentores, somos pararrayos de la Justicia Divina…

LA OPERACIÓN

A la mañana siguiente salí ya en viaje para Roma.

Y estando sentado en el tren advertí al lado mío una presencia misteriosa: era el Padre Pío que mantenía la promesa de estar conmigo.

La promesa la hiciMos los DOS. Recordad como en la fusion nos volveMos Uno cuando os donáis a nuestra Trinidad y cumplís con vuestro cumplimiento al Primer Mandamiento.

Cuando llegué a Roma supe que la clínica era “Regina Elena”, y que el profesor se llamaba Ricardo Moretti.

Hacia el atardecer ingresé en la clínica. Parecía que todos me esperaban, como si alguno hubiera anunciado mi llegada, y me acogieron inmediatamente.

A las 7 de la mañana estaba ya en la sala de operaciones.

Me prepararon la intervención.

A pesar de la anestesia, permanecí despierto y me encomendé al Señor con las mismas palabras que Él dirigía al Padre antes de morir: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Comenzaron los médicos la intervención y yo sentía todo lo que hacían y escuchaba todo lo que decían.

Yo permití todo esto, porque así mi hijo al experimentar la diferencia entre el dolor terrenal y físico, del DOLOR SOBRENATURAL QUE EXPERIMENTA EL ALMA EN EL PURGATORIO…

Sufría dolores atroces pero no me lamentaba, al contrario, estaba contento de soportar tanto dolor que ofrecía a Jesús, ya que aquellos todos sufrimientos purificaban mi alma de mis pecados.

Un rato después me adormecí.

JUICIO Y CONDENA AL PURGATORIO

Cuando recobré la conciencia me dijeron que había estado tres días en coma antes de morir. 

El Día del Juicio ante el Tribunal de Cristo, seremos recompensados. O nuestras obras serán quemadas como la paja. Tal vez recibamos alguna recompensa, QUIZÁS NINGUNA.

En ese período me presenté delante del Trono de Dios.

Veía a Dios pero no como juez severo, sino como Padre afectuoso y lleno de amor.

Entonces comprendí que el Señor había hecho todo por amor hacia mí desde el primero al último instante de mi vida, amándome como si fuera la única criatura existente sobre la tierra.

No obstante me di cuenta también de que no solamente no me había cambiado este inmenso amor divino, sino que lo había descuidado totalmente.

Fui condenado a dos / tres horas de Purgatorio.

¿Pero cómo? -me pregunté- ¿Solamente dos / tres horas?

Y después podré quedarme siempre próximo a Dios eterno amor?

Di un salto de alegría y me sentía como hijo predilecto.

La visión desapareció y me volví a encontrar en el Purgatorio.

Las dos / tres horas de Purgatorio fueron dadas sobre todo por haber faltado al voto de pobreza, es decir, por haber conservado para mí unas pocas liras. 

En el INFIERNO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Mi Justicia es Perfecta como Yo. SOY EL AMOR. El que cumple mis Mandamientos vive bajo mi Protección y mi Amor en el Reino del Amor.

El que me rechaza, por su soberbia y su rencorosa venganza, VIVE Y VIVIRÁ en el Reino del Odio bajo el Yugo Riguroso de mi Divina Justicia, por eso mi Adversario está utilizando todos sus recursos para destruiros.

Vuestra Alma es una partícula de Mí y vosotros contribuís a destruirla con vuestras acciones. Si lográis salvaros del Abismo, en el Purgatorio CONOCERÉIS Y VIVIRÉIS mi Santa Justicia. (Mateo 5, 26) 

Con frecuencia me iba con la mochila en la espalda a pedir limosnas de puerta en puerta.

Hacía la compra todos los días para el convento. ‍

Todos me conocían y me querían bien.

Siempre que compraba alguna cosa me hacían descuentos.

Y aquellas pocas liras que recogía, en vez de entregárselas al superior, las conservaba para la correspondencia, para mis pequeñas necesidades y también para ayudar a los militares que llamaban a la puerta del convento.

LAS TRES HORAS EN EL PURGATORIO

El cuerpo espiritual es igual que el físico, pero con SENSIBILIDAD Y POTENCIAS DIVINAS…

Eran unos dolores terribles que no sabía de dónde venían, pero se sentía intensamente en los sentidos con los cuales había ofendido más a Dios en este mundo:

los ojos, la lengua… experimentaba mayor dolor y era una cosa increíble.

Lo mismo sucede en el Infierno, pero aumentado con el TREMENDO SUFRIMIENTO del Rigor de Mi Justicia Ofendida…

Y con el AGRAVANTE de la PREMEDITACIÓN en los pecados de la lujuria desenfrenada… TODO EL PLACER CONVERTIDO EN DOLOR, en los sistemas reproductores de vuestro cuerpo, que yo concebí santo…

la perfección de la CREACIÓN HUMANA por las Manos Divinas

Lo más sagrado con que doté a mis hijos, cuyo deleite deseaba regalaros y por eso OS LO DÍ y que, NO HABÉIS EXPERIMENTADO TODAVÍA…

Porque también eso os ha quitado mi Adversario….

Y os estáis degradando sin haber experimentado el placer sagrado con el que yo estaba por mimaros.

El cuerpo espiritual es igual que el físico, pero con SENSIBILIDAD Y POTENCIAS DIVINAS…

Pero en su Reino de Odio, SÍ OS ATORMENTARÁ con todas las potencias con qué os he dotado. Sufriréis lo que NO disfrutásteis, por su astucia maldita.

Porque allí abajo en el Purgatorio, uno se siente como si tuviese cuerpo y conoce / reconoce a los demás como sucede en el mundo.

Mientras tanto, aunque no había pasado más que unos instantes con aquellas penas, me parecía ya que fuera una eternidad.

Lo que más hace sufrir en el Purgatorio no es tanto el fuego -también muy intenso- sino aquel sentirse lejos de Dios.

Y lo que más aflige es haber tenido todos los medios a disposición para la salvación y no haber sabido aprovecharse de ellos.

Fue entonces cuando pensé ir a un hermano de mi convento para pedirle que rezara por mí que estaba en el Purgatorio.

Aquel hermano quedó maravillado porque sentía mi voz pero no me veía y me preguntó: “¿Dónde estás, porque no te veo?”

Yo insistía y viendo que no tenía otro medio para llegar a él, porque mis brazos se cruzaban pero no llegaban.

Tanto en el Infierno, como en el Purgatorio SÓIS ALMAS, además de varones y hembras.

Y la Justicia Ofendida por los pecados de Aborto los sufriréis por igual, ambos sexos, en vuestros cuerpos espirituales; con el DOLOR y el traumatismo sufrido por mis inocentes asesinados por vuestra malicia y vuestra impureza.

El “NO MATARÁS” martilleará también en vuestras cabezas con dolor infinito.

Todo esto que os digo, lo viviréis durante Mi Aviso…

Por eso os repito que OS PREPARÉIS, porque muchos serán los que no resistirán, NO REGRESARÁN y se quedarán en el LUGAR que habéis escogido con vuestras acciones…

Sólo entonces me di cuenta que estaba sin cuerpo.

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA y los tormentos proporcionados por Satanás, merecidos por nuestro pecados

Me contenté con insistirle para que rezase mucho por mí y me sacara del Purgatorio.

¿Pero cómo? -me decía a mí mismo- ¿No debería estar solo dos / tres horas en el Purgatorio?

Y han transcurrido ya trescientos años.

Por lo menos así me parecía.

De repente se me aparece la Bienaventurada Virgen María y le pedí insistentemente, le supliqué diciéndole:

“¡Oh Santísima Virgen María, Madre de Dios, consígueme del Señor la gracia de volver a la tierra para vivir y trabajar solamente por amor de Dios!”.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Acudí también ante el P. Pío e igualmente le supliqué:

“Por tus atroces dolores, por tus benditas llagas, padre Pío, ruega por mí a Dios para que me libere de estas llamas y me conceda continuar el Purgatorio en la tierra”.

Después no vi nada más, pero me di cuenta de que el Padre Pío hablaba a la Virgen.

Unos instantes después se me apareció nuevamente la Bienaventurada Virgen María: era Santa María de las Gracias, pero venía sin el Niño Jesús, inclinó la cabeza y me sonrió.

‍En aquel mismo momento volví a tomar posesión de mi cuerpo, abrí los ojos y extendí los brazos.

Después, con un movimiento brusco, me liberé de la sabana que me cubría.

‍Estaba contento, había recibido la gracia.

‍La Santísima Virgen me había escuchado.

SU VUELTA A LA VIDA EN LA TIERRA

Inmediatamente después los que me velaban y rezaban, asustadísimos, se precipitaron fuera de la sala a buscar enfermeros y doctores.

En pocos minutos la clínica estaba abarrotada de gente.

Todos creían que yo era un fantasma y decidieron cerrar bien las puertas y desaparecer, por cierto temor a los espíritus.

A la mañana siguiente me levanté muy pronto y me senté en una butaca.  

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte física…

A pesar de que la puerta estaba cuidadosamente vigilada, algunos lograron entrar y me pidieron les explicara lo que me había sucedido. 

Para tranquilizarles, les dije que estaba llegando el médico de guardia, al cual tenía que decir lo que me había pasado.

Corrientemente los médicos no llegaban antes de las diez, pero aquella mañana todavía no eran las siete y dije a los presentes:

“Mirad; el médico está llegando; ahora está aparcando el coche en tal puesto”.

Pero nadie me creía.

El Cuerpo Espiritual VIVIENTE, actúa con MIS Potencias.

Analizad TODO lo que os estoy instruyendo y entenderéis este suceso; porque es así como quiero trabajar en mis instrumentos que estáis leyendo esto…

Y yo continuaba diciéndole:

“Ahora está atravesando la carretera, lleva la chaqueta sobre el brazo y se pasa la mano por la cabeza como si estuviera preocupado, no sé que tendrá”…

Pero nadie daba crédito a mis palabras.

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Entonces dije:

“Para que me creáis que no os miento, os confirmo que ahora el médico está subiendo en el ascensor y está para llamar a la puerta”.

Apenas había terminado de hablar, se abre la puerta y entró el médico quedando maravillados todos los presentes.

Con lágrimas en los ojos, el doctor dijo:

“Sí, ahora creo en Dios, creo en la Iglesia y creo en el Padre Pío…”.

Aquel médico que primero no creía o cuya fe era como agua de rosas, confesó que aquella noche no había logrado cerrar los ojos pensando en mi muerte, que él había comprobado, sin dar más explicaciones.

Dijo que a pesar del certificado de muerte que había escrito, había vuelto para cerciorarse qué era lo que había sucedido aquella noche que tantas pesadillas le había ocasionado.

Porque aquel muerto (que era yo) no era un muerto como los demás y efectivamente, no se había equivocado.

La experiencia vivida en el Purgatorio, le enseñó y lo impulsó fusionarse más y por eso…

DECIDIÓ VIVIR EL PURGATORIO EN LA TIERRA

Si unís vuestros sufrimientos a los Míos compartireMos nuestro Calvario y seréis acrisolados en la Tierra viviendo al mismo tiempo experiencias celestiales, que paliarán vuestros dolores y enjugarán vuestro llanto…

El sufrimiento es INEVITABLE, por eso lo mejor es santificarlo con la donacion voluntaria con la crucifixión de la voluntad.

Después de esta experiencia, Fray Daniele vivió verdaderamente el Purgatorio en esta tierra.

Purificándose a través de enfermedades, sufrimientos y dolores, conformándose siempre y en todo con la Voluntad de Dios.

Solamente recuerdo algunas intervenciones que sufrí: de próstata, coliscititis, aneurisma de la vena abdominal. Otra intervención después de un accidente callejero cerca de Bolonia. Prescindiendo ya de otros dolores no sólo físicos sino también morales.”

A la hermana Felicetta, que le preguntó cómo se sentía de salud, Fray Daniele le confió:

“Hermana mía, hace más de 40 años que no recuerdo que significa estar bien”.

Fray Daniele falleció el 6 de julio de 1994.

Mientras colocaban convenientemente sus restos mortales en la capilla de la Enfermería del Convento de los Hermanos Capuchinos, en San Giovanni Rotondo, se recitaba el Rosario en sufragio de su alma.

A algunos de los presentes les parecía que Fray Daniele moviera los labios, como para contestar al Ave María del Rosario”.

Después que el alma ya no estaba en el cuerpo de Fray Daniele, aun así, algunos de los presentes, veían como seguía orando al Señor.

“Y lo vieron más de uno.”

El cuerpo acostumbrado a tanta Oración, todavía permanecía como si estuviera bien vivo, aunque en ese mismo momento su alma ya gozaba de la presencia de Dios.

Se había convertido en instrumento de Oración, aun cuando su alma había quedado libre de aquel cuerpo bendecido por Dios.

La voz se difundió tan rápidamente, que el superior Padre Livio de Matteo para quedar tranquilo, quiso cerciorarse de que no se trataba de una muerte aparente.

Por este motivo hizo venir de la Casa Alivio del Sufrimiento próxima, al doctor Nicolás Silvestri, ayudante de Medicina Legal y al doctor José Pasanella, asistente también de medicina Legal.

Los cuales hicieron un electrocardiograma a Fray Daniele y le tomaron la temperatura, por lo cual confirmaron definitivamente su muerte.

Se cuenta también en la historia que ha habido personas que poco antes de morir, tuvieron deseos de pecar y acabaron en ruina perpetua.

Unos cuerpos se convierten en bendición y otros en maldición.

P ¿POR QUÉ EL PURGATORIO?


Agosto 17 2020

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, muchas veces os habréis preguntado por qué después de morir, tenéis que pasar por el Purgatorio.

Mis pequeños, bajasteis del Cielo vuestro Hogar, un lugar lleno de bellezas, de Pureza, de Santidad, de Amor, virtudes en extremo.

Vinisteis a la Tierra a servirMe, para que bajarais y enseñarais a vuestros hermanos todo lo que se vive en el Cielo en alto grado.

Vuestros Primeros Padres vivían así, por eso Yo Me recreaba en ellos y os he explicado que, al decir que Yo bajaba a Mi Paraíso Terrenal, era bajar al corazón de Ellos,

que eran ya seres terrenales pero que vivían todo lo que se vive en el Cielo: Pureza, Santidad, Amor, y todo lo que os podáis imaginar en bellezas espirituales.

Vosotros si os compararais con Ellos, si realmente sois honestos con vosotros mismos y os preguntara si sentís que estáis viviendo el máximo de vuestras virtudes, el máximo del amor, el máximo de las bellezas espirituales,

¿Qué me podríais contestar, Mis pequeños?

El Purgatorio es el lugar en donde vais a recobrar la vida espiritual que se vive en el Cielo. 

Al bajar a la Tierra, Satanás os ataca llevándoos al lado contrario, hacia la oscuridad, hacia la maldad, hacia todo aquello que no es virtuoso:

A vicios, muerte, envidias y más, para que perdáis esa Luz Divina con la que bajasteis.

Vosotros os iréis limpiando en el Purgatorio e iréis retomando nuevamente la vida del Cielo. 

Es un lugar en el que ciertamente, habréis de sufrir porque preferisteis muchas veces enlodaros con las cosas del mundo, con la Maldad de Satanás.

Y eso conlleva una penitencia, porque enlodasteis vuestra alma, que es parte Mía, de Mi Ser Divino, pero tenéis una esperanza al estar en el Purgatorio:

Que ese sufrimiento os va a ir llevando a una purificación y que más tarde, os regresará a vuestro hogar del cual salisteis.

Y regresaréis nuevamente viviendo las Virtudes, el Amor, todo lo que se vive en el Cielo en su máximo esplendor.

POR ESO OS HE PEDIDO QUE VOSOTROS VAYÁIS VIVIENDO EL CIELO EN LA TIERRA,

QUE DEJÉIS QUE MI SANTO ESPÍRITU YA OS VAYA CAMBIANDO,

OS VAYA PURIFICANDO, OS VAYA GUIANDO,

HACIA ESA PERFECCIÓN DE VIRTUDES Y DE AMOR

Y DE ESTA FORMA, SÓLO PASÉIS UN BREVE TIEMPO EN EL PURGATORIO

Para que regreséis a vuestro Hogar eterno, a vuestra Vida después de la vida, que es el vivir conMigo, vuestro Dios,

en donde recordaréis y viviréis nuevamente la vida que llevabais antes de bajar a la Tierra a trabajar para Mí, vuestro Dios.

La vida en la Tierra debe ser una vida de Caridad y de Amor al extremo, y por eso el martirio se da cuando os dais en extremo,

ya sea que os deis por amor por Mí, al defender vuestra Fe, u os deis por algún hermano vuestro, por defenderlo, por llevarlo hacia el bien.

La vida en el Amor es una vida de Cielo, y vosotros debéis buscarla en todo momento, por eso es la perfección a la que os he llamado y es la que os puede dar Mi Santo Espíritu que vive en vosotros.

DejadLo a Él guiaros libremente.

Vosotros, cuando sois pequeñitos, os dejáis guiar por vuestros padres, y ellos os van enseñando muchas cosas,

como el ser buenos, virtuosos en la Tierra con vuestros hermanos, con los amiguitos, con todos aquellos con los cuales entablaréis relaciones en lo futuro.

Vosotros le llamáis “buena educación” y eso es lo que Yo quiero en vosotros, una buena educación espiritual

que ciertamente se va a manifestar en vuestros actos, en vuestras palabras hacia los demás y en buenos deseos para su crecimiento espiritual.

Quiero que seáis perfectos, porque solamente así podréis entrar al Reino de los Cielos; un alma no puede entrar imperfecta, con fallas.

Y por eso tenéis que pasar tiempo en el Purgatorio, si es que no pusisteis toda vuestra atención en iros mejorando en vuestra vida terrena.

Sed perfectos como Yo Soy Perfecto, vuestro Padre, se os ha dicho; y es que la perfección os va a llevar a un gozo tremendo en el Reino de los Cielos.

Vosotros vivís en la Tierra en la imperfección del amor, especialmente. Y después con las virtudes, con el trato humano y espiritual, por eso no os podéis vosotros imaginar las bellezas del Cielo,

porque vuestra mente vive también en la imperfección, pero podéis imaginar en algún momento, simplemente cuando os he dicho que lo primero que se vive al llegar al Reino de los Cielos es la Paz.

Y la Paz total, la Paz absoluta, que es la que se vive allá, solamente la da la vida al máximo en todas las Virtudes.

Ya no os tendréis que preocupar por lo que dirán o lo que harán los que están a vuestro alrededor,

porque estaréis viviendo junto a almas que ya alcanzaron también la perfección espiritual.

Por eso es el Cielo, porque son todas las bellezas juntas las cuales debéis vosotros buscar a toda costa, y ya desde ahora en la Tierra.

Tratad pues Mis pequeños, de interiorizaros en estas verdades y pedidMe que Mi Santo Espíritu os vaya llevando a la perfección ya desde ahora,

para que el paso de aquí al Reino de los Cielos sea rápido, sencillo y sobre todo, deseadlo con todo vuestro corazón.

Porque por eso os he pedido la conversión.

El Día del Juicio ante el Tribunal de Cristo, seremos recompensados. O nuestras obras serán quemadas como la paja. Tal vez recibamos alguna recompensa, QUIZÁS NINGUNA.

Ciertamente, muchos Me podréis decir: “Creo, estoy convertido”,

pero, Mis pequeños, una cosa es creer y otra cosa es hacer; tanto vuestra creencia en Mí como los hechos que debieran brotar de vosotros por creer en Mí, dejan mucho que desear.

POR ESO OS HE PEDIDO LA PERFECCIÓN. 

Las almas entran al Cielo en un estado de perfección en el Amor y en el actuar en ese Amor. 

Vosotros estáis llamados a la perfección, como Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, Soy Perfecto.

Un padre, una madre en una familia, les gusta tener en su hogar todo en orden.

Y especialmente con los hijos; os gusta que vuestros hijos sean obedientes, sean buenos, sean hombres de bien, trabajadores.

O sea, con todas las Virtudes que vosotros quisierais en una persona, que ciertamente vosotros mismos debéis buscarlas primero,

porque no podéis exigir a los demás lo que vosotros no tenéis en vosotros.

La perfección se va logrando también con la eliminación de toda la maldad que traéis en vosotros,.

Y ESO SE VA REALIZANDO AL VIVIR EN LAS VIRTUDES

Y SOBRE TODO, EN EL AMOR. 

SATANÁS OS ESTÁ ATACANDO CONTINUAMENTE

PARA IMPEDIROS LA ENTRADA AL REINO DE LOS CIELOS;

Ten por cierto que cuanto más crecen los asaltos del Enemigo, tanto más cerca del alma está Dios. Piensa y compenétrate bien de esta verdad cierta y reconfortante.

 Yo le permito que actúe sobre vosotros y no en total libertad, siempre está limitado, porque con el poder satánico que tiene, si os atacara en total libertad y fuerza, OS DESTROZARÍA. 

pero en ese actuar contra vosotros, que Yo permito, es para que de ahí surja un bien, y esto lo debéis entender perfectamente, Mis pequeños, por lo que os voy a decir: 

Todos vosotros, salvo unos cuantos que mueren en una situación especial, como el martirio, TENDRÉIS que pasar por el Purgatorio.

EL PURGATORIO ES UN LUGAR TREMENDO DE PURIFICACIÓN,

CIERTAMENTE TENDRÉIS LA ESPERANZA DE SALIR EN ALGÚN TIEMPO

PARA LLEGAR PURIFICADOS Y SANTIFICADOS AL REINO DE LOS CIELOS,

PERO MIENTRAS TANTO, EN EL PURGATORIO SUFRIRÉIS,

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

A VECES MUCHO, DEPENDIENDO DE VUESTROS PECADOS,

A VECES MENOS, DEPENDIENDO TAMBIÉN

DE LO QUE HAYÁIS LOGRADO EN LA TIERRA PARA EVITAR ESE SUFRIMIENTO

Y EN ESO ME QUIERO CENTRAR EN ESTOS MOMENTOS.

Debéis utilizar todo lo que suceda durante vuestra vida para que lo toméis para reparar vuestros pecados, porque tenéis muchos cada uno de vosotros,

Y tenéis que limpiaros para poder entrar al Reino de los Cielos.

Por eso os he dado la oportunidad de que ofrezcáis todo sufrimiento mientras viváis.

Estos sufrimientos pueden ser los que Yo permita en vosotros, que serán mayores con los que Satanás os ataque,

Porque él en su Maldad, y sabiendo vuestras flaquezas, os va a atacar donde más os duela.

Y ese sufrimiento será mayor que el que vosotros mismos os impongáis como penitencias.

Esto es algo muy importante, Mis pequeños:

AQUEL DOLOR QUE VOSOTROS OS IMPONGÁIS LIBREMENTE PARA OFRECÉRMELO

Cuando nos crucificamos y Dios nos convierte en corredentores, somos pararrayos de la Justicia Divina…

Y QUE LO UNÁIS A LOS MÉRITOS DE MI HIJO,

QUE CON ELLO LE QUITÁIS A ÉL DOLORES,

LOS DOLORES QUE ÉL ACEPTÓ POR VUESTRA SALVACIÓN,

TENDRÁ MÁS MÉRITO REPITO, PORQUE IRÉIS CONTRA VOSOTROS MISMOS.

A nadie, a ninguno de vosotros os gusta sufrir, siempre queréis estar en una situación agradable y óptima, de ahí radica precisamente el mayor valor de vuestra penitencia:

Vais a sacrificar vuestra estabilidad, vuestro gozo diario, vuestra vida sin molestias, a Mí, vuestro Dios; para el bien de las almas, para vuestro propio bien.

Esa molestia o dolor que os impongáis porque es hecho con amor, va a valer muchísimo más que el dolor que Yo permita en vosotros, como lo que está pasando en estos momentos.

No tiene sentido que ellos estén luchando y gastando energías, si los demás NO ENTIENDEN que deben permanecer en casa…

ESTE CONFINAMIENTO AL CUAL OS LLEVAN LOS GOBIERNOS,

ES UN DOLOR QUE VIENE DE FUERA,

QUE NO OS LO ESPERABAIS Y TENÉIS QUE PADECERLO,

Y lo padecéis con coraje, con grosería hacia aquellos que os lo están obligando, y con dolor, porque os quitan vuestra estabilidad, tanto económica como anímica.

Y tenéis que soportarlo a fuerza, pero al decir “a fuerza” quisierais evitarlo a toda costa.

En cambio, la penitencia y el sacrifico propio que os impongáis y aunque sea más pequeño, que lo que estáis padeciendo,

va a valer mucho más para vuestro bien y para todas aquellas almas para quien queráis vosotros ofrecerlo.

Ese es el ejemplo que os dio Mi Hijo Jesucristo: Yo le pedí que se ofreciera por vosotros, por vuestra salvación, por vuestro bien espiritual, temporal y futuro,

Él aceptó Mi Palabra, Él aceptó el Dolor que le imponían, pero fue aceptado.

Él mismo se dio por vosotros, abrazó la Cruz por vuestro Bien y con ese Amor ofrecido, con ese Dolor ofrecido, ganó para todos vosotros vuestra salvación y vuestra entrada nuevamente al Reino de los Cielos.

QUIERO QUE ESTO LO ENTENDÁIS PERFECTAMENTE, MIS PEQUEÑOS,

Y QUE TODO MOMENTO DE VUESTRA EXISTENCIA

SEA OFRECIDO POR VUESTRO BIEN Y POR EL DE VUESTROS HERMANOS

PASADOS, PRESENTES, FUTUROS.

 RECORDAD QUE PARA MÍ, VUESTRO DIOS,

TODO ES UN ETERNO PRESENTE

Y LO QUE VOSOTROS OFREZCÁIS,

CON ELLO LOGRARÉIS EL BIEN PARA MUCHAS ALMAS.

 Vuestros sacrificios, penitencias, unidos a los Méritos de Mi Hijo, valen muchísimo, Mis pequeños;

podéis salvar muchas almas y ayudar a que vuestra propia alma pase por el Purgatorio rápidamente,

porque ya vosotros mismos os estáis purificando con vuestra donación particular

ALMAS VÍCTIMAS Y CORREDENTORAS

al ofrecer vuestros sacrificios, penitencias, por el bien de vuestros hermanos y por vuestro propio bien.

Por eso os pido, Mis pequeños, que aprovechéis estos momentos en los que os está atacando Satanás.

Estas molestias que tenéis en vuestro cuerpo, en vuestra familia, en vuestra economía; tomadlos y abrazad ese sufrimiento que ahora tenéis,

como Mi Hijo abrazó la Cruz por vuestra salvación.

Abrazad estos momentos y los que vendrán con gusto, porque os evitarán mucho dolor, mucho dolor en el Purgatorio.

QUIERO QUE TENGÁIS ESTO BIEN PRESENTE:

EL DOLOR DEL PURGATORIO ES TREMENDO

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

SOIS MIS HIJOS Y OS AMO INFINITAMENTE

Y LO QUE MENOS QUIERO PARA VOSOTROS ES QUE SUFRÁIS,

POR ESO OS PIDO QUE TOMÉIS ESTOS CONSEJOS QUE OS DOY.

Como os dije, Satanás os ataca y os atacará todavía más fuerte, aprovechad ese ataque de Maldad y sacadle un bien,

tanto para vosotros como para todos vuestros hermanos que aunque no los conocéis, recibirán vuestra donación, también para su propio bien.

YA OS HE DICHO QUE SON TIEMPOS DE MUCHO DOLOR

Y ME CAUSA MUCHO DOLOR EL VEROS

La FE sin obras está muerta

QUE NO ACTUÁIS COMO VERDADEROS HERMANOS,

QUE NO OS CUIDÁIS LOS UNOS A LOS OTROS,

QUE NO VEIS POR EL HERMANO ABATIDO Y SUFRIENTE,

QUE NO VEIS POR AQUEL QUE NECESITA DE VUESTRA AYUDA,

TANTO MATERIAL COMO ESPIRITUAL

Y en este sentido Me quiero dirigir ahora hacia vuestras hermanas, las benditas ánimas del Purgatorio: 

Por esa apatía espiritual ellas están sufriendo más, porque ellas van saliendo del Purgatorio gracias a las Misas bien dichas y a vuestras oraciones,

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte…

Pero ya no hay mucho ni de lo uno ni de lo otro: no hay Misas ya dichas que tengan un valor alto, ni tampoco hay suficientes oraciones para que ellas puedan salir pronto del lugar de purificación.

SABÉIS QUE EL DOLOR AHÍ ES TREMENDO,

PERO EXISTE LA ESPERANZA DE QUE EN ALGÚN MOMENTO SALDRÁN

Y QUE GOZARÁN ETERNAMENTE EN EL REINO DE LOS CIELOS,

PERO MIENTRAS TANTO SU DOLOR ES TREMENDO. 

MUCHOS SE IMAGINAN QUE SOLAMENTE ES UN PASO,

UN MOMENTO EN EL QUE SE ESTARÁ EN EL PURGATORIO,

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Y EN LA GRAN MAYORÍA DE LOS CASOS MIS PEQUEÑOS, NO ES ASÍ.

Sabed que hay diferentes niveles en el Purgatorio, el más bajo está prácticamente tocando el Infierno y ahí las almas son todavía tremendas, malas;

pero, por alguna oración de alguien o por un hecho particular, esas almas se salvaron, pero necesitan un tiempo más largo de purificación

que aquellas almas que trataron de estar toda su vida conMigo, pero que no cumplieron totalmente todo lo necesario para entrar al Reino de los Cielos al momento de su muerte.

La hermandad espiritual debe crecer en vosotros, Mis pequeños, y debéis aprender a ver el dolor en vuestros hermanos y tratar de evitarlo en lo más que podáis;

así mismo tiene que ser con las Benditas ánimas del Purgatorio, vuestras oraciones intercediendo por ellas, vuestras misas dichas con todo el amor hacia Mí, vuestro Padre, vuestro Dios,

con la intención de que se purifiquen muchas almas y vayan saliendo del Purgatorio.

La pena de Daño en el Purgatorio, ES LA AUSENCIA DE DIOS, el sufrimiento que Jesús experimentó y lo hizo sudar sangre en Getsemaní…

Penitencias, ayunos, sacrificios, buenas obras, todo lo que podáis para irle quitando dolor a esos hermanos vuestros, son necesarios

para que ellas ya puedan gozar eternamente conMigo, pero necesitáis ser más conscientes de esta realidad espiritual,

no estarán un momento y ya saldrán, son tormentos fuertes según cómo vivieron en su vida.

EN EL PURGATORIO SE CONCIENTIZA EL PECADO, EN LO QUE FALLASTEIS,

Y ADEMÁS NO SOLAMENTE EL DOLOR QUE ME CAUSASTEIS,

SINO EL QUE CAUSASTEIS A VUESTROS HERMANOS

Y TODO LO QUE ESE PECADO LUEGO VA CAUSANDO ALREDEDOR VUESTRO.

23. Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti,
24. deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.
25. Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel.
26. Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.

 TODA ACCIÓN TIENE UNA REACCIÓN

Y A VECES NO VEIS ESA REACCIÓN,

QUE PUEDE SER MUY LARGA, QUE PUEDE AFECTAR A MUCHAS ALMAS.

Una palabra o una acción dicha en público que afecte a las almas, ya con ello afectasteis a muchísimas almas y éstas, a la vez, quizá después lo proclamen a otros hermanos vuestros.

Y aquel que comete una falta así, que cause afectación espiritual a muchas almas, tendrá que pagar por todo el daño causado a todas esas almas.

Y por eso su tiempo en el Purgatorio será mayor, si es que llega al Purgatorio y no se pierde eternamente.

Por eso debéis cuidar vuestros pensamientos, vuestras palabras, vuestras obras, vuestras omisiones, porque para mucha gente a vuestro al rededor,

para muchas almas que os están observando, podéis ser un buen ejemplo y ayudar a muchas almas a crecer en Virtud y en Amor,

pero podéis ser también un mal ejemplo y causar una destrucción espiritual, a veces tan tremenda que afectará a muchas almas y que quizá hasta se puedan perder eternamente por culpa vuestra.

Tenéis que cuidaros, tenéis que cuidar vuestra forma de ser, os repito, vuestras palabras, obras, acciones, omisiones, todo esto puede causar un mal a muchas almas y tendréis que responder por ellas al momento de vuestro juicio.

Reparad, Mis pequeños, reparad por vuestras faltas pasadas, ciertamente perdonadas, pero el daño que habréis hecho a otras almas, eso tendrá que ser también purgado.

 Cuidad pues, Mis pequeños, cuidad vuestra alma y cuidad a vuestros hermanos, rogadMe porque pronto salgan del Purgatorio.

Os repito, ahora el tiempo de Purgatorio ES MÁS LARGO porque hay muy pocas almas que estén orando por ellas.

Son vuestros hermanos, lo que hagáis por ellas, tarde o temprano, también será un bien para vosotros.

Porque un alma, que por vuestra intercesión sale del Purgatorio, ella desde el Cielo Me rogará por vuestra salida de ahí, es un bien que os hacéis los unos a los otros.

Cuando obráis en el amor, Mi Amor cae sobre todas las almas y os favorece a todos.

No desperdiciéis, pues, toda ocasión que tengáis para ayudar a vuestros hermanos, vivos y difuntos, y así iréis procurando con ello que vuestra salida del Purgatorio sea pronta.

Yo os Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.

 

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M7 ALTAR DE EXPIACIÓN 2


En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Dicembre 08 de 2019

EL PURGATORIO ES UN ALTAR DE EXPIACION

J.V.: Veo el Corazón de Jesús, grande e irradiando muchísima Luz y Me dice Dios Nuestro Señor:

Hijitos Míos, Mi Amor por vosotros es inmenso, muchas veces os lo he dicho, pero vosotros no meditáis en ello; NO hay Amor más intenso en el Universo, que Mi Amor por vosotros.

Primeramente, el Amor de Mi Padre al crearos también, es inmenso. Mi Donación por vuestra salvación fue puro Amor, Amor para restaurar todo aquello que el Pecado os quitó.

Aquellos que oran, aquellos que entran en su corazón y Me buscan, les permito ir conociendo el Amor que tengo hacia vosotros; ciertamente en una mínima parte de lo que realmente es.

Cuando un alma es tocada por Mi Amor, cambia; cambia radicalmente, porque nunca un alma que está militando, puede llegar a recibir de la Tierra, de aquellos que conviven con ellos,

un amor tan intenso, como el que sale de Nosotros, como el que brota de Nuestro Ser hacia vosotros.

Nuestro Amor es incomprensible para todos vosotros, no podéis entender cómo es posible que Nosotros os ameMos, a pesar de vuestra maldad.

A pesar de vuestros errores, a pesar de vuestros pecados, a pesar de vuestros olvidos, a pesar de vuestras traiciones, a pesar de que no queráis creer y estar con Nosotros.

Como os dije, Nuestro Amor es incomprensible; porque estáis acostumbrados a los amores de la Tierra, que pocas veces son amores salidos de un corazón limpio y sano.

El amor del hombre es traicionero, a veces mentiroso o convenenciero.

Por eso, cuando un alma VIVE Nuestro Amor, cuando se le concede esa vivencia del Amor Divino; no lo puede entender, no lo puede concebir…

Porque en ese momento, uno sabe cómo es uno mismo, uno sabe y conoce sus defectos, maldades, traiciones y NO concibe que Nuestro Amor pueda llegar a ellos.

Porque estáis acostumbrados a recibir amor cuando os portáis bien, cuando hacéis una obra de Caridad, cuando queréis quedar bien ante alguien.

Pero que realmente lo estáis haciendo de corazón y de repente, recibís Nuestro Amor cuando no estáis en la mejor disposición espiritual, como para recibirNos en Nuestra Divinidad.

Sí, ciertamente Nuestro Corazón se derrama sobre el hombre, Nuestro Amor os cambia…

Os cambia radicalmente…

Y de vivir en un mal, como soléis vivir todos vosotros; el alma se queda sumamente tocada por Nuestro Amor, por esos momentos de la realidad Divina a la que estáis llamados a vivir al final de vuestra experiencia en la Tierra.

Cómo quisiera Mis pequeños, que todos vosotros Me llamarais, ME PIDIÉRAIS ESE MOMENTO DIVINO, para que cambiarais.

Ciertamente, Nosotros os conocemos en lo íntimo, en lo personal, en lo profundo. Y permitiMos estos momentos Divinos, para que el alma cambie…

Quizá pueda ser un alma que a ojos humanos sea mala, que se ha desviado de la realidad Divina; pero el hombre NO CONOCE el por qué y el cómo está actuando esa alma y lo que puede dar después de ser tocada con Nuestro Amor.

Les regalaMos a éstas almas un momento de Cielo, para que se den cuenta, de que SÍ EXISTE UN CIELO, de que se vive en él un Amor que no es creíble aquí en la Tierra y que cuando  se está en ese momento de Cielo, NO queréis salir de él. 

Nuestro Amor os abraza, os llena de una Paz que no podéis comprender, pero que SÍ LA PODÉIS GOZAR.

No queréis saber ya nada más de lo que os rodea, de lo que habéis vivido, de las posesiones que tenéis en la Tierra; simplemente queréis venir Conmigo, con vuestro Dios, al Reino de los Cielos.

Debéis CREER Mis pequeños, debéis VIVIR en la Sabiduría Divina, debéis TENER FE y no tratéis de comprender lo que es incomprensible, aún para aquellos que ya han tenido esa experiencia de Mi Amor.

Simplemente ACTÚAD EN EL BIEN, vivid entre vuestros hermanos amándolos, como Yo os amé y os sigo amando.

Llevad la Paz que Yo os traje a la  Tierra. Perdonad, como Yo os perdono y no una sola vez, sino muchas veces, a través de la penitencia, a través de la confesión, a través de vuestro arrepentimiento.

Sed otros Cristos y viviréis eternamente en el Reino de los Cielos.

En una palabra, sed portadores del Amor que Yo os traje del Cielo a la Tierra y con él, cambiad almas. 

Transformadlas con vuestra vida, con vuestras palabras, con vuestros buenos deseos, con vuestra Intercesión.

Os he dicho que vuestro Juicio al final de vuestra existencia, será basada en el Amor. ¿Cuánto de Mi Amor dejasteis en la Tierra?

Pero NO podéis dar lo que NO tenéis, por eso debéis dejar que Mi Santo Espíritu entre en vosotros, purifique vuestro interior, saque de vosotros la maldad que lleváis…

Y dejad que el Amor os invada, que venga esa transmutación; que Mi Vida tome vuestra vida y de ésta forma, SÍ podréis dar lo que ya tenéis en vuestro interior, que es Mi Amor.

Ciertamente, Yo no os puedo presionar, Yo no puedo obligaros a que toméis Mi Amor a la fuerza.

El simple hecho de que Me pidáis que Yo entre en vosotros, que Mi Santo Espíritu os transforme; ya ese es un acto de Amor Divino y Yo, inmediatamente, respondo a él.

Ciertamente, es difícil ser un Testigo de Mi Amor entre la maldad que os rodea…

Y por eso, a todos aquellos que son testigos de Mi Amor, que saben que hay que tomar esa Cruz, como Yo la tomé…

Nuestro regalo, en el Reino de los Cielos, será inmenso.

AL SER AMOR EN LA TIERRA,

SERÉIS ODIADOS POR AQUELLOS QUE TRABAJAN PARA SATANÁS

PERO YO ESTOY CON AQUELLOS QUE ME VIVEN

Que Me llevan a cambiar almas que en este momento están tomando Mi Amor, Mi lugar de ser otros Cristos y ciertamente moriréis, pero resucitaréis victoriosos.

VUESTRA MISIÓN ES BELLÍSIMA, MIS PEQUEÑOS

ES CAMBIAR A ESTE MUNDO

DONDE LA MALDAD DE SATANÁS DESTROZÓ LA CREACIÓN DE MI PADRE

Y VOSOTROS, HABÉIS SIDO ENVIADOS PARA RESCATAR A LA CREACIÓN,

EMPEZANDO CON EL HOMBRE

Ciertamente todo tiene que ser restaurado; el hombre y todo lo que fue creado para el hombre. Todo fue creado en un acto de Amor Infinito, de parte de Mi Padre, vuestro Padre.

 TODO tiene vida en el Amor y cuando vosotros vivís en el Amor, sin que os deis cuenta, vais dando vida por donde vais caminando.

Dejad pues que Mi Presencia se dé plenamente en vosotros…

Y así como muchos hermanos vuestros, en el momento en el que estuve Yo en la Tierra Me gozaron y ciertamente, otros Me atacaron…  

LOS SUFRIMIENTOS SERÁN LOS MISMOS, independientemente de la ACTITUD QUE ADOPTEMOS. 

Es el EFECTO en nosotros lo que cambiará…

Porque la Estrategia que seguirá Satanás, ya la PREDETERMINÓ el objetivo que persigue…

Y esto lo confirmaremos en los DESASTRES que ya han sido programados, para TODOS Y CADA UNO de los países que forman parte de su satánico plan infernal…

Y que han sido orquestados para la entronización de su mesías encarnado: EL ANTICRISTO. 

Aquí la pregunta ES:

¿Cómo preferís luchar?

Siendo “punching bag“… 

Aunque los que actúen así, terminarán siendo aniquilados por su misma TIBIEZA Y COBARDÍA… 

O pelear de rodillas ORANDO EL ROSARIO…

ENFRENTANDO AL INFIERNO COMO UN ADVERSARIO REAL, al que Lucifer contemple desde la lona, preguntándose:

¡¿Cómo ¡#$%%&/ le derribásteis?!

Yo en lo personal, prefiero declararle al formidable Arcángel:

–    SI NO QUIERES OTRA PEOR, ¡¡¡NO TE METAS CONMIGO!!! 

Porque nuestra INTERCESIÓN desde la Cruz, que compartimos con Jesús, por nuestro “FIAT” al llamado para ser “Otros Cristos”…

Garantiza que lo que pedimos DENTRO de la Voluntad Divina, se efectúa “ipso facto”

Y por eso le canto alabanzas a Mamita María, yo sé que para él NO HAY NADA MÁS DEVASTADOR QUE ESTO. 

HORA ES VUESTRO TIEMPO, VUESTRA OPORTUNIDAD DE CAMBIAR ALMAS

DE RESTAURAR LO QUE HA SIDO AFECTADO POR EL PECADO

Y AUNQUE SEÁIS ATACADOS, YO OS DEFENDERÉ

Y JUNTOS RESTAURAREMOS TODO LO QUE EL PECADO HA AFECTADO..

Confiad en Mí, vuestro Salvador, conozco bien al hombre, porque estuve entre vosotros, confiad en Mí y hagamos esta gran tarea, Tarea Divina, de restaurar lo que el Pecado afectó.

Contáis Conmigo Mis pequeños, contáis con Mi Vida, con Mis Milagros, con Mi Palabra y Mi Protección.

SoMos Uno, como en la Santísima Trinidad SoMos Uno,

es tiempo de que TODO vuelva al Principio, de que seaMos nuevamente uno en el Amor.

Venid pues Mis pequeños, tomadMe de la Mano, dejádMe que os lleve Yo, a donde vuestros hermanos os necesitan.

Y Yo, vuestro Dios y Salvador estando en vosotros, levantareMos a esas almas abatidas, a esas almas muertas en el pecado y les dareMos nueva vida en el amor por el perdón.

Hijitos, sabéis que en los tiempos de dificultad es cuando brotan las Virtudes.

Les he estado anunciando que tiempos difíciles se vienen. Y con esto espero de cada uno de vosotros la generosidad, tanto en lo espiritual, como en lo humano.  

Sabéis perfectamente, porque lo tenéis en las Sagradas Escrituras; que Yo pago al ciento por uno y a veces mucho más Mis pequeños, cuando realmente dais de corazón lo que se necesita.

Os he venido pidiendo por todos aquellos hermanos vuestros, que no están preparados a bien morir; para que por vuestra intercesión, éstas almas se puedan salvar.

 No os toca a vosotros en estos tiempos ser jueces, os toca ser almas llenas de Mi Amor, así como Yo, en los momentos difíciles de Mi Pasión.

en ningún momento blasfemé o deseé algún mal contra los verdugos o contra todas aquellas personas que en algún momento, recibieron un bien de parte Mío y luego Me pagaron con traición, blasfemias, y hasta deseándoMe la muerte en la Cruz.

Es tiempo de benevolencia, es tiempo de perdón, es tiempo de demostrar todo el amor que habéis dejado crecer dentro de vuestro corazón, con todas las Enseñanzas que os he dado a nivel mundial.

Os he dicho y repetido muchas veces, que a Satanás se le va a vencer con el Amor y no portándoos de la misma forma en la que él se porta.

 Si él os ataca, si os blasfema, si os lleva a sufrir de tantas formas; vosotros no podéis reaccionar de esa misma forma, con grosería, con malos deseos, con destrucción.

VUESTRA RESPUESTA TIENE QUE SER EL PERDÓN, EL AMOR

Y hasta tratar en un momento dado, de entender a aquellas almas que están trabajando en el Mal, porque quizá vivieron en un ambiente de maldad y no de amor, como vosotros lo habéis tenido.

Cada uno de vosotros tenéis un tipo de vida diferente, quizá también tuvisteis problemas en vuestra niñez, en vuestra adolescencia, pero Mi Amor os venció.

Mi Amor en vuestro corazón os llevó por buenos caminos y respondisteis actuando en el Bien, actuando con buenas obras y viviendo en la Paz, que solamente Yo os puedo dar.

Ciertamente, hay otros hermanos vuestros que también llevando una vida difícil cuando eran pequeños o un poco mayores, todo ese dolor, todo eso que sufrieron, lo manifiestan, después, actuando en el mal, actuando contra todos los que les rodean.

Llevando una vida que deja mucho que desear, causando problemas a su alrededor y con muchas personas con las que tratan; éstas no son almas que saben amar, porque no saben primeramente, PERDONAR.

Eso es lo que os pido Yo ahora Mis pequeños, que actuéis como Yo os enseñé, actuando en el Bien,

tratando hasta de querer entender por qué están actuando así, porque son vuestros hermanos. Y procurar dispensarlos, eso es amor, Mis pequeños. 

ESO ES LO QUE NO QUIERE VER SATANÁS EN VOSOTROS,

QUE SEPÁIS PERDONAR, QUE SEPÁIS AMAR,

QUE SEÁIS ESOS CRISTOS EN ESTOS TIEMPOS

porque fue satanás el que Me llevó al sufrimiento a la Cruz, a las blasfemias de los que Me rodeaban, golpes, salivazos, todo ese ambiente fue Satanás el que lo ideó y lo puso en el corazón de ese pueblo, especialmente de sus dirigentes.

No seáis como ese pueblo, que no supo amar a su Mesías, que no supo apreciar tantos favores, beneficios, Milagros; pero sobre todo, Mis Palabras evangelizadoras llenas de Amor y de Perdón que les dejé.

No supieron apreciar todo eso, como tampoco supieron apreciar tantos Milagros y maravillas que sus antepasados vivieron durante y después de que fueron sacados de Egipto.

No seáis igual que ellos, pueblo de cerviz dura, de mal corazón,

YO QUIERO EN ESTOS TIEMPOS, OTROS CRISTOS

,

QUIERO EN ESTOS TIEMPOS, ALMAS QUE SALVEN

Y LEVANTEN HERMANOS VUESTROS QUE ESTÁN CAÍDOS EN EL PECADO,

EN LA DESESPERACIÓN Y EN LA MALDAD.

Os vuelvo a repetir, éstos son tiempos de amor; ciertamente, veréis caos a vuestro alrededor; pero todo eso, vosotros los que sí creéis, lo que sí sabéis amar, los que estáis Conmigo,

con vuestra Oración, podréis cambiar mucho de los acontecimientos,

al vivir vosotros en Mi Amor y al ayudar a vuestros hermanos a que también, aprendan a vivir en el Amor.

En ningún momento Me consideréis lejano a vosotros como, a veces dicen por ahí; que Yo Me alejaré y que Mi Hija, la Siempre Virgen María, también se alejará en estos Tiempos de Tribulación.

Ya os había explicado esto antes, de cómo un padre o una madre o un hermano que saben amar, no pueden apartarse en el momento en que el ser querido estará en mayor peligro y tribulación,

especialmente, contra un Enemigo muy superior a las fuerzas que tiene vuestro ser querido.

Estos son momentos en que Satanás utilizará su gran fuerza contra vosotros, para tratar de destruiros.

Vosotros por vosotros mismos, no tenéis capacidades para luchar contra este Ente Maligno, muy poderoso, mucho más poderoso que vosotros;

No sería Amor, de parte Nuestra, apartarNos y dejaros solos, sin protección; por eso, estareMos con vosotros en todo momento.

Acudid a Nosotros, venid y dejad que Nuestro Amor, Nuestro Corazón, os cubran, os protejan, os guíen y dejaos ser amados para que vosotros también, améis a los vuestros, a vuestro alrededor.

Hijitos Míos, al bajar Yo a la Tierra y estar entre vosotros, traje la Luz del Cielo y todos aquellos que Me siguen, que han escuchado Mi Palabra, que la han tomado para sí, para su vida,

para que os guíe, para que seáis también Luz, como Yo lo Soy; estáis destinados también a ayudar a vuestros hermanos, manteniendo esa Luz con vosotros, y anulando la maldad de Satanás.

Una sombra, al momento en que se acerca la luz, desaparece, ya no hay sombra. uando hay luz por todos lados, esta sombra, no se produce.

Satanás es la sombra y, ante Mi Luz, desaparece y todos vosotros, que sois Luz, debéis estar contentos de que Satanás no os atacará.

Ciertamente, se acercará, pero no podrá contra vosotros; porque al momento en que se vaya acercando, Mi Luz en vosotros, hará que desaparezca su fuerza.

No tendrá poder ante vosotros si os mantenéis Conmigo y seguís Mis Pasos entre los hombres.

Mis pequeños, sabéis que estos son tiempos de Obscuridad y de una obscuridad profunda; el poder de Satanás se ha soltado, porque vosotros no lo habéis detenido,

por vuestra falta de Oración, por vuestra falta de dedicación al tratar de manteneros en estado de Gracia, en amor entre los hombres y siendo un ejemplo como Yo fui entre los hombres.

Ahora, se os hace más fácil adaptaros al mundo y confundiros entre los hombres; porque al ser Luz resaltáis y os empiezan a atacar Y ESO ES LO QUE NO QUERÉIS…

Y esto Mis pequeños, ES COBARDÍA, es una cobardía espiritual

Y esto será tomado en cuenta al momento de vuestro Juicio.

Y casi podría deciros que es una apostasía, porque si ya estabais Conmigo y por temor a ser atacados, blasfemados por seguirMe, por estar Conmigo, por hablar de Mi Palabra, por llevar buen ejemplo ante los hombres, Me disteis la espalda,

entonces, NO estáis siendo los Cristos que Yo quiero que seáis en estos tiempos,

Y eso para vosotros serán puntos negativos al momento de vuestro Juicio, porque fuisteis en un momento Luz, pero os visteis a vosotros mismos y no quisisteis ser atacados… Y preferisteis, entonces, ser sombra, y esto Me duele, Mis pequeños.

Los grandes santos han sido Luz y se mantuvieron en esa Luz y por eso fueron asesinados martirizados, desterrados; porque aquellos que viven en la sombra, no pueden y no soportan estar entre aquellos que llevan Mi Luz.

Dichosos debéis sentiros vosotros, los que sois despreciados, atacados, blasfemados o aún asesinados porque sois Luz,

os aseguro que brillaréis inmensamente en el Reino de los Cielos, porque Mi Luz se potencializará allá, porque aceptasteis ser Luz aquí y llevasteis esa Luz ante los hombres.

Manteneos así, Mis pequeños, manteneos llevando Mi Luz.

Ser Luz es vivir en la Pureza, en la Santidad, en un Amor profundo hacia Nosotros en Nuestra Santísima Trinidad.

Ser Luz, es hablar ante los hombres para llevarles la Verdad, es evitar todo aquello que es malo, todo aquello que no os va a llevar a la perfección, todo aquello que destruye la posibilidad de alcanzar la santidad.

Sed valientes y esto os va a asegurar la vida eterna, con una alegría eterna; porque fuisteis los Cristos de este tiempo y Mi Padre, os lo premiará inmensamente.

Ve hijo Mío, cómo de Mi Corazón sale esta Luz tan fuerte, tan poderosa, que baña a toda la humanidad. Es la Luz de Mi Corazón, que quiere tocar vuestro corazón, que quiere que vosotros os purifiquéis y volváis a Mí.

Mis pequeños, el Cielo os espera, no se os dio el don de la vida, para que os mantuvierais siempre en la Tierra; vinisteis a trabajar para la conversión y salvación de las almas, como Yo vuestro Hermano Jesucristo, lo hice.

Ved Mi Corazón que tanto os ama, que sale de Mi Pecho, que se muestra a vosotros y que al verlo vosotros, debierais caer de rodillas,

pero contentos al saber que Mi Corazón todo lo perdona, si es que venís a Mí arrepentidos;  porque también os llena de Mi Amor.

No estáis solos Mis pequeños, estos son momentos profetizados desde antiguo, que se tienen que dar y es triste, que todo este mal que se ha desatado, es el que provoca en vosotros el arrepentimiento y la Oración,

porque os he pedido y os he dicho, que vuestro corazón es el que debiera, al estar lleno de Mi Amor, cambiar, crecer y gozar de todas las Gracias, Bendiciones, Dones y Virtudes, con las que Yo, vuestro Dios y Salvador, os regalo, porque estáis Conmigo.

Pero no, desgraciadamente es el dolor, como el que estáis pasando ahora, en toda la Humanidad, el que hace que vosotros, espantados por lo que sucede, volteéis hacia Mí.

Y con temor y no con amor, Me pidaís que se aminoren todos estos desastres, toda esta maldad que os ataca ya, por todos lados.

Mucha de vuestra Oración, es para exigirMe que se dé de inmediato vuestra petición y así, poder volver al mal en el que vivíais. 

Me duele tanto ver los corazones, de una gran mayoría de vosotros alrededor del Mundo; porque queréis que Yo detenga la Maldad que os rodea.

Ciertamente hacéis Oración, sacrificios, penitencias, ayunos, veo vuestro corazón arrepentido en esos momentos, y aminoro o hasta elimino la maldad que os aqueja,

Y en lugar de tener un nuevo principio en vuestro ser, en vuestra espiritualidad y volver a Mí limpios y pidiendo un crecimiento espiritual, ¡NO!, hacéis todo lo contrario, volvéis al mal en el que estabais.

No sois almas buenas, no sois almas confiables, no sois almas en las que Yo pueda depositar Mis Bendiciones, Carismas, Virtudes; porque posiblemente, hasta las usaríais para el mal.

No sois almas a las que se les pueda dar el título de ser otros Cristos en estos tiempos, donde Mi Pureza, Mi Santidad, Mi Amor, Mi Sabiduría, Mis Milagros,

Me hacían ser visto como alguien diferente, por llevar una Vida Divina. Yo, vuestro Dios, caminé entre los hombres, algunos Me aceptaron, otros Me despreciaron y, otros más, Me llevaron a la Cruz.

Meditad Mis pequeños, ¿A cuál de estas tres opciones que os doy, pertenecéis cada uno de vosotros? si realmente Me amáis, ¿Estáis arrepentidos de lo que habéis hecho a lo largo de vuestra existencia?,

O ¿Seréis de aquellos que Me siguieron, gozaron de Mis Milagros, pero luego Me despreciaron?

o ¿Seréis de aquellos con una idea firme de llevarMe a la Cruz?

Existen, todavía estas tres categorías; desgraciadamente la primera aquellos que Me aman, que se les puede decir, son otros Cristos en estos momentos de la humanidad, es una población muy pequeña, MUY MUY PEQUEÑA, Mis pequeños.

Es un Dolor muy grande el que Me causáis, a pesar de todo lo que he hecho por vosotros.

Os veo sufrir con todo lo que está pasando y Me duele inmensamente esto, ver cómo Satanás os está atacando de una forma u otra.

Os ataca donde más os pueda herir Y SABÉIS COMO ATACARLO A ÉL Y NO LO HACÉIS. Podría decirse, que es muy simple cómo debiera ser vuestro cambio,

 Y es el de regresar a Mí, mantenerse cumpliendo los Mandamientos, llevar una vida como Yo la llevé de ejemplo, de Amor, de ayuda a vuestros hermanos.

Ciertamente, a aquellos que Me siguen, Yo les doy los mismos Dones que Me vieron llevar a cabo y como dicen las Escrituras, aquellos que Me siguen, en estos tiempos,

Yo les daré todavía más; pero os debéis negar a vosotros mismos y, eso, es lo que no queréis la gran mayoría de vosotros.

No podemos decir que amamos a Dios y estar abrazando los placeres de este mundo.

Queréis seguir gozando lo que el Mundo os da, pero por otro lado no queréis sufrir lo que también, el Mundo os da,

y por eso os acercáis a Mí, para pedirMe que os quite esa parte de sufrimiento, para que se quede la otra parte, que es la de vuestro gozo y a veces, gozo desenfrenado, pecaminoso, cruel.

Vosotros no os queréis a vosotros mismos. Seguís buscando a Satanás, porque él os da esos gozos humanos, aun sabiendo vosotros que son gozos pecaminosos

y luego, queréis venir a Mí, supuestamente arrepentidos, porque no soportáis los dolores del Mundo, que también, vienen de Satanás.

¡No!, Mis pequeños, estáis viviendo un error en vuestras vidas; si estáis Conmigo, es para que hagáis un cambio radical en vuestra existencia.

Dejar todo aquello que es pecaminoso y darle la espalda a todo lo que viene de Satanás.

Ciertamente es difícil, si lo queréis hacer por vosotros mismos; pero si os acercáis a Mí, Yo os ayudaré a levantaros y a poner una coraza firme, gruesa y que repela a Satanás,

Pero es, la debéis poner vosotros con ese cambio radical que no todos queréis hacer.

Queréis venir al Cielo de regreso, os queréis ganar el Cielo asistiendo a Misa los domingos, pero por obligación o por el qué dirán, pero no por amor.

Os queréis ganar el gran premio, que es el Reino de los Cielos, con el mínimo esfuerzo que hacéis. No, Mis pequeños, esto no puede ser así. 

Así como Yo Me di en totalidad por cada uno de vosotros, así es como os debéis dar a Mí, vuestro Dios; para que os ganéis Mi Gran Tesoro, Mi Reino Eterno. Queréis mucho, haced también mucho.

Ciertamente, no moriréis de la forma en que Yo morí, pero sí dar todo lo que podáis en cuanto a llevar una vida de acuerdo a como Yo os la enseñé:

una vida de ejemplo, una vida de virtud, una vida de intercesión y sobre todo, una vida de amor, amando a vuestros hermanos, deseándoles, a través de vuestra Oración, de vuestra intercesión hacia Mí, el Bien, para que puedan entrar al Reino de los Cielos.

Hay tanta maldad en el Mundo y ciertamente en el Universo entero también hay mucha maldad, que podéis ayudar a infinidad de vuestros hermanos.

Dejad que Mi Santo Espíritu os guíe y os lleve a conocer la forma más efectiva, para que podáis salvar muchísimas almas.

Os lo pedí en la Cruz, “tengo sed”, y era sed de almas. Y os lo sigo pidiendo. Tengo sed, ya salvé vuestra alma, ahora, dadMe almas a Mí, vuestro Dios.

Os di Vida con Mi Muerte, ahora, que vuestro tiempo sobre la Tierra, el poco o mucho tiempo que os quede, antes de regresar a Mi Presencia,

que sea para salvar almas, que vuestra vida sea de Oración e intercesión y un verdadero amor hacia vuestros hermanos.

¡Cuántas almas, que se han condenado, hubieran querido que un alma hubiera orado por ellas, por su salvación!

Estáis tan distraídos en las cosas del Mundo y desperdiciáis tanto tiempo, que os puedo decir, que ese tiempo desperdiciado, hubiera salvado a muchísimas almas,

si hubierais aprovechado el pedirMe por su salvación.

Entended Mis pequeños, que siendo Yo Persona en vosotros, que así como fue Mi intención bajar a la Tierra, para salvaros a todos,

ahora, si Me lo permitís, puedo Ser Yo en vosotros y ayudaros a salvar almas.

Poneos en el lugar de aquellos que no Me aman, los que Me atacan, los que Me blasfeman, los que han perdido la Fe y el Amor a Mí,

¿No quisierais, acaso, que alguien orara por vosotros para salvaros?

Os vuelvo a repetir, hay muchísimas almas que necesitan que un alma buena, un alma que sea un Cristo en este tiempo, se dé en Oración para salvarlas.

Os he dado mucho; ciertamente, espero, también, mucho de vosotros.

Yo, el Hijo del Hombre y vosotros, Mis pequeños, Mis hermanos, os Bendigo: que la Luz del Espíritu Santo, descienda sobre vosotros, os transforme y os lleve a la Perfección de Mi Padre, a la que estáis llamados todos vosotros.

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M7 ALTAR DE EXPIACIÓN 1


EL PURGATORIO ES UN ALTAR DE EXPIACION

Acta de Martirio de Santas Felicidad y Perpetua (año 203 d.C.)

Cartago, 7 de marzo de 203

Las Actas del Martirio de las santas Felicidad y Perpetua (7 de marzo del 203) constituyen un relato altamente significativo; para darnos una idea al menos aproximada, de las exigencias que el Cristianismo comportaba en la vida pública, social y familiar.

El ejemplo que protagoniza Perpetua es una muestra patente de anteponer los dictados de la Fe a los lazos de la sangre y de la familia:

“Fueron detenidos los adolescentes catecúmenos Revocato y Felicidad, ésta compañera suya de servidumbre; además de Saturnino y Secúndulo.

Y entre ellos también Vibia Perpetua, de noble nacimiento, instruida en las artes liberales, legítimamente casada, que tenía padre, madre y dos hermanos; uno de éstos catecúmeno como ella y un niño pequeñito al que alimentaba ella misma.

Contaba veintidós años.

A partir de aquí, ella misma narró punto por punto todo el orden de su martirio (y yo lo reproduzco, tal como lo dejó escrito de su mano y propio sentimiento).

“Unos días antes del arresto, el Espíritu Santo me solicitó que ayunara y pidiera fervientemente QUE EN MI PRUEBA SUPLICARA RESISTIR AL AMOR PATERNO…

Y así lo hice…

Cuando todavía nos hallábamos entre nuestros perseguidores, como mi padre deseara ardientemente hacerme apostatar con sus palabras y llevado de su cariño, no cejara en su empeño de derribarme:

– Padre –le dije-, ¿Ves, por ejemplo, ese utensilio que está ahí en el suelo, una orza o cualquier otro?

– Lo veo –me respondió.

– ¿Acaso puede dársele otro nombre que el que tiene?

– No.

– Pues tampoco yo puedo llamarme con nombre distinto de lo que soy:  C R I S T I A N A.

De allí a unos días, se corrió el rumor de que íbamos a ser interrogados.

Vino también de la ciudad mi padre; consumido de pena, se acercó a mí con la intención de derribarme y me dijo:

– Compadécete, hija mía, de mis canas; compadécete de tu padre, si es que merezco ser llamado por ti con el nombre de padre.

Si con estas manos te he llevado hasta esa flor de tu edad, si te he preferido a todos tus hermanos, ¡No me entregues al oprobio de los hombres!

Mira a tus hermanos; mira a tu madre y a tu tía materna; mira a tu hijito, que no ha de poder sobrevivir. Depón tus ánimos, no nos aniquiles a todos; pues ninguno de nosotros podrá hablar libremente, si a ti te pasa algo.

Así hablaba como padre llevado de su piedad, a la par que me besaba las manos, se arrojaba a mis pies y me llamaba entre lágrimas no ya su hija, sino su señora.

Y yo estaba transida de dolor por el caso de mi padre, pues era el único de toda mi familia que no había de alegrarse de mi martirio.

Y traté de animarlo, diciéndole:

Allá en el estrado sucederá lo que Dios quisiere; pues has de saber que no estamos puestos en nuestro poder, sino en el de Dios.

Y se retiró de mi lado, sumido en la tristeza.

Otro día mientras estábamos comiendo, se nos arrebató súbitamente para ser interrogados.

Y llegamos al foro o plaza pública.

Inmediatamente se corrió la voz por los alrededores de la plaza.

Y se congregó una muchedumbre inmensa. Subimos al estrado.

Interrogados todos los demás, confesaron su Fe.

Por fin me llegó a mí también el turno.

Y de pronto apareció mi padre con mi hijito en los brazos. Y me arrancó del estrado, suplicándome:

– Compadécete del niño chiquito.

Y el procurador Hilariano, que había recibido a la sazón el ‘ius gladii’ o poder de vida y muerte, en lugar del difunto procónsul MinucioTiminiano,

Me dijo:

– Ten consideración a las canas de tu padre; ten consideración a la tierna edad del niño. Sacrifica por la salud de los emperadores.

Y yo respondí:

– No sacrifico.

– Luego ¿Eres cristiana?

– Sí, soy cristiana.

Y como mi padre se mantenía firme en su intento de derribarme, Hilarianodio orden de que se lo echara de allí. Y aun le golpearon.

Yo sentí los golpes de mi padre como si a mí misma me hubieran apaleado. Así me dolí también por su infortunada vejez.

Luego, al cabo de unos días Pudente soldado lugarteniente oficial de la cárcel, empezó a tenernos gran consideración, por entender que había en nosotros una gran virtud.

Y así, admitía a muchos que venían a vernos con el fin de aliviarnos los unos a los otros.

Mas cuando se aproximó el día del espectáculo, entró mi padre a verme, consumido de pena.

Y empezó a mesarse su barba, a arrojarse por tierra, pegar su faz en el polvo, maldecir de sus años y decir palabras tales, que podían conmover la creación entera.

Yo me dolía de su infortunada vejez.

En cuanto a Felicidad, también a ella le fue otorgada gracia del Señor, del modo que vamos a decir:

Como se hallaba en el octavo mes de su embarazo (pues fue detenida encinta), estando inminente el día del espectáculo, se hallaba sumida en gran tristeza, temiendo se había de diferir su suplicio por razón de su embarazo (pues la ley veda ejecutar a las mujeres embarazadas), y tuviera que verter luego su sangre, santa e inocente, entre los demás criminales.

Lo mismo que ella, sus compañeros de martirio estaban profundamente afligidos de pensar que habían de dejar atrás a tan excelente compañera, como caminante solitaria por el camino de la común esperanza.

Juntando, pues, en uno los gemidos de todos, hicieron oración al Señor tres días antes del espectáculo.

Terminada la oración, sobrecogieron inmediatamente a Felicidad los dolores del parto.

Y como ella sintiera el dolor, según puede suponerse, de la dificultad de un parto trabajoso de octavo mes, díjole uno de los oficiales de la prisión:

– Tú que así te quejas ahora, ¿Qué harás cuando seas arrojada a las fieras, que despreciaste cuando no quisiste sacrificar?

Y ella respondió:

– Ahora soy yo la que padezco lo que padezco; mas allí HABRÁ OTRO EN MÍ, que padecerá por mí, pues también yo he de padecer por Él.

Y así dio a luz una niña, que una de las hermanas crió como hija.

Como el tribuno los tratara con demasiada dureza, pues temía, por insinuaciones de hombres vanos, no se le fugaran de la cárcel por arte de no sabemos qué mágicos encantamientos, se encaró con él Perpetua y le dijo:

– ¿Cómo es que no nos permites alivio alguno, siendo como somos reos nobilísimos, es decir, nada menos que del César, que hemos de combatir en su  natalicio? ¿O no es gloria tuya que nos presentemos ante él con mejores carnes?

El tribuno sintió miedo y vergüenza, y así dio orden de que se los tratara más humanamente, de suerte que se autorizó a entrar en la cárcel a los hermanos de ella y a los demás.

Y que se aliviaran mutuamente; más que más, ya que el mismo Pudentehabía abrazado la Fe.

Mas contra las mujeres preparó el diablo una vaca bravísima, comprada expresamente contra la costumbre. Así, pues, despojadas de sus ropas y envueltas en redes, eran llevadas al espectáculo.

El pueblo sintió horror al contemplar a la una, joven delicada, y a la otra, que acababa de dar a luz. Las retiraron, pues y las vistieron con unas túnicas.

La primera en ser lanzada en alto fue Perpetua, y cayó de espaldas; pero apenas se incorporó sentada, recogiendo la túnica desgarrada, se cubrió la pierna, acordándose antes del pudor que del dolor.

Luego, requerida una aguja, se ató los dispersos cabellos, pues no era decente que una mártir sufriera con la cabellera esparcida, para no dar apariencia de luto en el momento de su gloria.

Así compuesta, se levantó, y como viera a Felicidad tendida en el suelo, se acercó, le dio la mano y la levantó. Ambas juntas se sostuvieron en pie, y, vencida la dureza del pueblo, fueron llevadas a la puerta Sanavivaria.

Allí fue recibida por cierto Rústico, a la sazón catecúmeno íntimo suyo; como si despertara de un sueño (tan absorta en el Espíritu había estado), empezó a mirar en torno suyo,…

Y con estupor de todos, dijo:

– ¿Cuándo nos echan esa vaca que dicen?

Y como le dijeran que ya se la habían echado, no quiso creerlo hasta que reconoció en su cuerpo y vestido las señales de la acometida.

Luego mandó llamar a su hermano, también catecúmeno.

Y le dirigió estas palabras:

– Permaneced firmes en la Fe, amaos los unos a los otros y NO os escandalicéis de nuestros sufrimientos. 

Mas como el pueblo reclamó que salieran al medio del anfiteatro para juntar sus ojos, compañeros del homicidio, con la espada que había de atravesar sus cuerpos, ellos espontáneamente se levantaron y se trasladaron donde el pueblo quería.

Antes se besaron unos a otros, a fin de consumar el martirio con el rito solemne de la paz.

Todos, inmóviles y en silencio, se dejaron atravesar por el hierro; pero señaladamente Sáturo (que era quien los había introducido en la Fe y que se había entregado voluntariamente al conocer su encarcelamiento para compartir así su suerte).

Como fue el primero en subir la escalera y en su cúspide estuvo esperando a Perpetua, fue también el primero en rendir su espíritu.

En cuanto a ésta, para que gustara algo de sufrimiento, Dios PERMITIÓ que sintiese algo del suplicio…

Porque ya fuese piedad o inexperiencia, el gladiador de Perpetua no sabía matar. No tomó el punto justo y solo la hirió.

“DÉJAME QUE TE AYUDE HERMANO…”

Perpetua, sintió el dolor y gritó al ser punzada en las costillas.

Lo miró dirigiéndole una dulce sonrisa y dijo al turbado atleta:

–           Hermano. Deja que yo te ayude.

Enseguida, ella misma le tomó de la mano y dirigió la espada hacia su garganta.

Y apoyando la punta contra la carótida derecha, dijo:

–     ¡Jesús, a Ti me encomiendo! –Y agregó mirando al gladiador- Empuja hermano. Yo te bendigo.

Desviando la cabeza para que la espada penetre fácilmente, ayuda al nervioso gladiador.

Sin duda alguna mujer tan excelsa no podía morir de otra manera. Hasta tal punto el Demonio le temía.

Los santos intrépidos en su amor por Dios, al martirio del corazón se han unido el de la carne.

¡Si así amaron a sus verdugos!… ¿Cómo habrían amado a sus hijos?

Eran jóvenes y felices en el amor a su familia, a sus creaturas.

PERO DIOS DEBE SER AMADO SOBRE TODAS LAS COSAS…

– Ahora soy yo la que sufro, pero en la arena del circo será Otro Quien  sufrirá por mí, ya que yo sufriré por Él.

Y ELLOS AMARON ASÍ

Se arrancaron las entrañas y el corazón, al separarse de sus pequeños, pero la Fe no muere.

Ellos creen en la otra vida firmemente y saben que ésta es para quién sabe ser fiel y persevera hasta el fin.

Ley en la Ley, es el Amor Han dado la vida hasta el Sacrificio Total por amor a su Dios y porque quieren que los más caros a su corazón lleguen al Reino.

Y PARA GUIARLOS,

TRAZARON CON SU SANGRE,

UNA SEÑAL QUE VA DE LA TIERRA AL CIELO,

¡QUE ESPLENDE Y QUE LLAMA…!

¿SUFRIR? ¿MORIR? ¿QUÉ COSA ES?

ES UN INSTANTE FUGAZ

No es nada aquel instante de dolor con respecto al futuro que los espera.

¿Las fieras? ¿La espada? Son benditas, porque son las que dan la Vida…

¡Oh fortísimos y beatísimos mártires! ¡Oh de verdad llamados y escogidos para gloria de nuestro Señor Jesucristo!

El que esta gloria engrandece, honra y adora, debe ciertamente leer también estos ejemplos, que no ceden a los antiguos, para edificación de la Iglesia, a fin de que también las nuevas virtudes atestigüen que es uno solo y siempre el mismo Espíritu Santo el que obra hasta ahora.

Y a Dios Padre omnipotente y  a su Hijo Jesucristo, Señor nuestro, a quien es claridad y potestad sin medida por los siglos de los siglos. Amén.”

Estas dos mujeres, la una rica e instruida y la otra humilde y sencilla sirvienta, jóvenes esposas y madres, que en la flor de la vida prefirieron renunciar a los goces de un hogar, con tal de permanecer fieles a la religión de Jesucristo,

¿QUÉ NOS ENSEÑAN A NOSOTROS?

Ellas sacrificaron un medio siglo que les podía quedar de vida en esta Tierra y llevan más de 17 siglos gozando en el Paraíso eterno.

¿Qué renuncias nos cuesta nuestra religión? ¿En verdad, ser amigos de Cristo nos cuesta alguna renuncia?

Cristo sabe pagar muy bien lo que hacemos y renunciamos por El.

Aquí es necesario puntualizar tres cosas:

1.- El Bautismo era solicitado por los catecúmenos cuando estaban dispuestos a morir con el Martirio y se sentían preparados con el Amor de Fusion y de Coparticipación para ser Otros Cristos.

2.- Conocían perfectamente lo que significaba SER TEMPLOS VIVOS DEL ESPÍRITU SANTO y por eso la contundente declaración de Felicidad.

3.- También CONOCÍAN la experiencia que representa la PRESENCIA PALPABLE DEL DIOS VIVIENTE, dentro de sí mismos y su Bautismo fue recibido con un Baño de Sangre.

Ahora es ABBA Personalmente el que nos invita a ESTE PRIVILEGIO y que en el Purgatorio desaparece su mérito; porque lo que lo hace plausible es la FE y el Libre Albedrío…

Dos componentes que en el Purgatorio ya no son admisibles, porque en el Juicio Particular adquirimos el CONOCIMIENTO TOTAL y cuando “sabemos” ya no tiene sentido y mérito como Prueba…

Porque aunque el PURGATORIO ES UN ALTAR DE EXPIACION dónde sólo se expían las culpas propias y…

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

YA NO PODEMOS SER CORREDENTORES

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, hoy os quiero hablar de la Gracia tan grande que debéis pedir y que para ella vinisteis a la Tierra a servirMe y es la Gracia de llegar a ser otros Cristos.

Esta Gracia es la sublimación de cada alma que baja a la Tierra, es la misión y la vida, por excelencia, que debe tener cada alma, porque así se vive en el Cielo y Mi Reino Celestial se debe de vivir en la misma forma, transmitiendo a Mi

Hijo en cualquiera de Sus facetas o virtudes, viviendo, realmente, el Amor Celestial como El se los manifestó en todas Sus Obras.

La Vida de Mi Hijo se debe manifestar en cada una de las almas que bajan a la Tierra.

Cada alma baja impregnada de Mi Amor, amor que se debe ir desarrollando, primero, con la ayuda y guía de los padres que os ha tocado tener

Y posteriormente con la ayuda interna que cada uno de vosotros deberá escuchar en su interior, para que sea Mi Santo Espíritu el que os lleve a crecer…

Y consumar el amor infinito que Yo puse en cada uno de vosotros para el Crecimiento y Redención del género humano.

Yo os conozco perfectamente a cada uno de vosotros.  

YO OS GUÍO A CADA UNO DE VOSOTROS EN FORMA PARTICULAR

NINGUNO ES IGUAL A OTRO Y TODOS NECESITÁIS UNOS DE OTROS

PARA VUESTRO BUEN DESARROLLO Y DESENVOLVIMIENTO HUMANO Y ESPIRITUAL

Yo os creé limitados, manteniendo esas necesidades en vosotros y en vuestro prójimo, para que así vivierais en santa humildad.

Apreciando con ella que sin la ayuda de vuestros hermanos, NO PODRÍAIS SUBSISTIR,  ni humanamente ni espiritualmente, por las Enseñanzas que transmito a algunos de vosotros.

He puesto Mi Conocimiento parcialmente en cada uno de vosotros para que, con necesidad humilde os acercarais los unos a los otros;

Pero en vez de aceptar con humildad vuestras limitaciones y así pedirlas, os ensoberbecéis con lo que tenéis, que es limitado. Y no permitís que aflore de cada uno de vosotros vuestra humildad…

Y preferís comprar a veces con altanería y desprecio, los bienes que vuestro prójimo os puede dar para completar lo que necesitáis.

Sólo Mi Hijo ha bajado sin tener la limitación de las Gracias Divinas y teniéndolas todas, las puso a vuestra disposición para que de ellas os sirvierais para vuestro crecimiento espiritual, para vuestro crecimiento en el Amor.

Se quiso humillar haciéndose pequeño y pobre…

Y así enseñaros que hasta Él mismo necesitaba de Su prójimo para subsistir humanamente.

Aceptó la ayuda de ricos y pobres y así también, de los desprecios de ricos y pobres.

Tuvo que trabajar de carpintero, para que con Su trabajo ayudara a otros y con la remuneración de Su trabajo ayudara a Su Familia para la subsistencia diaria.

Quiso aceptar todos los acontecimientos que a diario se Le presentaron y que ahora se os presentan a cada uno de vosotros, tanto humanos como espirituales.

Quiso tomar una a una. todas las situaciones de la vida para así irlas purificando, santificando..

Y que ellas así se volvieran ocasiones de vida, de crecimiento espiritual, de ocasión de sacrificio y para intercesión por TODAS las almas y de TODOS los tiempos.

Os quiso dar ejemplo de aceptación a Mi Voluntad al permanecer oculto, llevando vida normal como de cualquier ciudadano, vida “aparentemente” sin importancia, haciendo cosas normales “sin importancia” para la sociedad.

Pero fue una Vida Oculta obediente y vasta para la salvación de todos vosotros, porque El permanecía en Mi en todo momento.

Quiso pasar desapercibido 30 años, como muchos de vosotros pasáis quizá, toda vuestra vida; bien desapercibidos para el mundo, pero viviendo profundamente para Mi, haciendo Mi Voluntad.

Quiso santificar cada trabajo, cada vida ordinaria o importante, cada momento.

En Su Vida Pública trató a gente de todos niveles sociales y económicos y se hizo uno en cada uno de ellos, menos en los soberbios y en el pecado.

Pero sí comprendiendo a los pecadores y ayudándolos a salir del Abismo, a veces tan profundo en el cuál habían caído por su pecado,

que los mismos conciudadanos deploraban y castigaban, a veces hasta mortalmente los que así procedían, como en el caso de la mujer adúltera que iba a ser lapidada.

Mi Hijo bajó a llevar salvación en la caridad y en la comprensión por conocer vuestra pequeñez y vuestra debilidad.

Os mostró cómo El mismo fue tentado por el Maligno y le hizo saber como Su tarea en la Tierra dependía de Mi, Su Padre.

Y de ésta forma tomaba fuerza extraordinaria. para vencerlo fácilmente en todas las ocasiones en las que se le presentó.

Cuando arrojaba a los Demonios, éstos Lo ponían en evidencia ante el pueblo dándoles a conocer que El era el Mesías, el Hijo de Dios Altísimo.

Y El en lugar de envanecerse, los hacía callar.

La Humildad ante todo, Mi Hijo, Dios en Mi Mismo, el Humilde por excelencia, el Verbo hecho carne, el Amor vivo entre vosotros.

El os enseñó a través de la vida con Sus discípulos, Mis necesidades de salvación, viviendo y enseñando Mi Sabiduría y a la vez acompañada con prodigios grandísimos venciendo, hasta lo humanamente imposible: LA MUERTE.

El os enseñó que viviendo Su Vida, Sus enseñanzas, siempre viéndoMe a Mi primero y a Mi Voluntad, podrían lograr todo.

Así se lo confió a Sus discípulos y les dijo: “Id y predicad a todas las naciones y aquellos que Me sigan podrán hacer las mismas cosas que Me han visto hacer y las harán aún mayores.

ESTE ES UN PRIVILEGIO QUE MI HIJO OS HA DEJADO

Y ES PARA TODOS AQUELLOS QUE REALMENTE QUIERAN SEGUIR

LA VIDA DIVINA DE MI SER INFINITO

Vosotros conocéis la vida de los discípulos cuando, bajando el Espíritu Santo en Pentecostés, los confirma como los verdaderos seguidores de Su Palabra y de Sus Obras.

Vosotros conocéis la predicación de cada uno de ellos y los prodigios que realizaban porque se volvieron otros Cristos.

MILAGROS DE SAN ANTONIO DE PADUA

Vosotros conocéis la vida de los santos de vuestra historia que, sin llegar muchos de ellos a tener una vida de tanto trabajo y tanta donación como la tuvo Mi Hijo y luego Sus discípulos,

HAN PODIDO TAMBIÉN HACER PRODIGIOS GRANDÍSIMOS

GRACIAS AL VOLVERSE OTROS CRISTOS EN ALGUNA DE SUS VIRTUDES

Vosotros, Mis hijitos, sois limitados, no podéis tener todas las virtudes de Mi Hijo, pero cada uno de vosotros debe desarrollar la que Mi Santo Espíritu os ha otorgado,

haciéndola crecer en humildad, en el servicio desinteresado para con vuestros hermanos, pero interesado en hacer Mi Voluntad.

Esa virtud o virtudes os llevarán a vuestra santificación y ayudaréis a la santificación de muchos de los vuestros al lograr, como muchos lo han logrado, hacer de la virtud ó el don que poseen, por Mi Gracia, actos heroicos de amor.

Es una misión sublime a la que todos vosotros estáis llamados y que para ello bajasteis a servirMe,

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

la de ser otros Cristos y poner todos vuestros dones y virtudes al servicio Mío y al de vuestros hermanos, para su salvación eterna.

No bajasteis para hacer vida en lo material efímero y egoísta sino en los bienes espirituales, que os darán vida eterna y amor infinito por parte de vuestro Dios.

Podéis ser ama de casa ó renombrado cirujano, podéis ser uno de Mis hijos que limpia vuestras calles o encumbrado magnate, etc. ninguno de vosotros está completo en dones ni en virtudes,

porque así lo he querido, para que os deis cuenta de que todos necesitáis de todos y todos necesitáis de Mi.

NO lo he hecho por egoísmo, lo he hecho para bien vuestro, para que al daros cuenta de vuestras limitaciones, os cuidarais los unos a los otros, creciendo en amor y en servicio mutuo y para el buen desarrollo de vuestro Mundo.

Entended hijitos Míos, que hasta que no os deis perfecta cuenta de que si no vivís como Mi Hijo os enseñó, hasta que no os volváis otros Cristos según los dones obtenidos en cada uno de vosotros,MI Reino no se podrá dar sobre la Tierra.

Vosotros deberéis daros cuenta de que debéis cambiar personalmente, aceptando vuestras limitaciones con humildad;

al veros limitados y humildes Me pediréis que Yo venga a vivir libremente en vosotros y así es como se dará el cambio favorable, cambio que ya muchos ansían y así terminar con la aMldad que ahora cubre a vuestro mundo.

Dejad que la luz, Mi Luz, que habita en vosotros, aflore y empiece a encender corazones.

Que vuestro trato de amor hacia los demás deje vivir a Mi Hijo en vuestros actos diarios y por consiguiente, se empiece a destruir el odio y la maldad que ahora vive entre vosotros.

Dad luz de amor, Mi Presencia viva en vosotros, a vuestros semejantes y ayudadMe a hacer nacer nuevos Cristos, después de permitir que en vosotros sea El el que os habite.

TraedMe almas, levantad pecadores con vuestra comprensión y ayuda espiritual, como Mi Hijo lo hacía. Preparad Mi Reino entre vosotros apartando miedos y egoísmo personal.

¿Acaso le teméis a la luz del día? ¿Acaso le teméis al Amor sincero y verdadero? ¿Acaso no queréis caminar por vuestras calles con confianza y alegría al existir paz y amor entre vuestros semejantes?

¿Acaso no queréis tener trato directo con vuestro Dios y Señor? ¿Acaso no queréis vivir vida de amor fraternal desinteresado en bienes materiales e interesado en el crecimiento de las potencialidades espirituales que Yo os dí?

“Vosotros podréis lograr todo lo que Me visteis hacer y lo haréis mayor cuando, por fin, queráis venir en pos de Mi”, os dijo Mi Hijo Jesucristo y lo respaldo Yo, Su Padre y Dios vuestro.

Haced la prueba y Me veréis en los resultados.

Actuad con amor verdadero y desinteresado para con vuestra persona, sólo viéndome a Mi y a los intereses de superación espiritual que deis a vuestros hermanos y os aseguro que podréis lograr todo.

Mis sacerdotes, mis queridos ministros de Mi Amor.

Los necesito tanto para que a través de ellos se cumpla Mi obra de salvación, pero cuanta frialdad y cuanto desamor encuentro en la mayoría de ellos.

Me duele decirlo, Me duele muchísimo ver que Mis sacerdotes, ministros supremos, Me estén fallando.

Yo ya lo veía desde el principio de la Cristiandad, Mis mismos apóstoles estaban llenos de defectos, pero aún así los tomé para ser mis primeros Obispos. Reconozco vuestra flaqueza, pero aún así os amo y os necesito.

Tenéis que acercaros más a Mi Corazón.

Os habéis desviado de vuestro ministerio, habéis hecho de vuestra vida consagrada reflejo de carne y vicio en muchos de vosotros.

Os he dado más que a la mayoría de Mis crea­turas y así os habré de pedir, en la justicia y en el amor.

Vosotros fuisteis escogidos para ser otros Cristos vivientes, transmitiendo virtud, transmitiendo verdad, transmitiendo amor,

Viviendo Mis en­señanzas y siendo un ejemplo fiel de vuestro primer y máximo maestro, vuestro Salvador, Cristo Jesús.

Hijos Míos, Mis consagrados, todavía hay tiempo. Volved a la virtud, apartaos de la Tierra y de cuanto mal hay en ella.

No os dejéis ensuciar vuestras sagradas túnicas sacerdotales. Habréis de presentármelas cuando vuestro tiempo de servicio toque a su fin. La balanza está esperando sobrepesar ambos lados.

Vuestra concupiscencia os aparta de Mí.  ¿Qué me vais a entregar al final?

Muchas almas se lleva Mi Enemigo por la frialdad de vosotros, Mis consagrados. Vuestro compromiso es muy grande, pero también os doté de bellísimos dones…

Y ¿Qué habéis hecho con ellos? También vosotros os habéis dejado arrastrar por el Mundo.

Vuestra misión es excelsa ¡Comprendedlo, EXCELSA!

Yo perdono aún al pecador más obstinado, siempre y cuando se acerque con espíritu contrito, vosotros lo sabéis. ¿Por qué entonces voso­tros no os acercáis a Mí? ¡Dejad el Mundo y sus obras de una vez por todas!

Vosotros sois Míos, vuestra misión es del Cielo, NO de la Tierra; vues­tro tiempo es totalmente Mío y para Mí, en la salvación de vuestros her­manos.

Vivid la pureza del cuerpo y del alma hijitos Míos, apartaos de todo aquello que os lleve a la impureza, eso daña mucho Mi corazón.      

 No hijitos Míos, no estáis actuando completamente de acuerdo a vuestra Suprema Misión.

No os hagáis tontos, vuestra vida debe ser de virtud y de ejemplo. Muchísimas almas se pierden por vuestro mal ejemplo, vosotros lo sabéis.

Nuevamente os lo repito, os necesito, no Me fallen por favor, por el amor a Mis almas, por el amor a Mis creaturas.

El tiempo se acerca, el Tiempo de la Tribulación ya está,

¿Qué haréis vosotros cuando Yo mismo y vuestros hermanos van a necesitar mas de voso­tros?

Sólo la vida en la virtud os mantendrá con la Fe y la Fortaleza necesarias para ayudarme a salvar almas en la tribulación.

Os doy Mi Espíritu Santo, os doy Mi perdón de corazón, pero tratad de vivir en el camino que os he trazado desde hace 2000 años. Os necesito y el mundo os necesita.

Llevad a las almas a la salvación. Sed buen ejemplo de virtud y amor y venced vuestro egoísmo y vuestras pasiones.

Vosotros Me pertenecéis por completo, no lo olvidéis. La Justicia será más severa con vosotros, pero el Amor será más agradecido por igual.

Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto y santos como vuestro Cristo lo es.

Os bendigo, hijos Míos, en Mí nombre, en el de Mí Hijo y en el del Santo Espíritu de Amor.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre

Acudid a la guía materna de vuestra Madre Santísima para que os lleve a alcanzar la plenitud del Amor y de Mi Hijo Amado.

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M5 DESDE UN PÚLPITO ETERNO


EL PURGATORIO

Sermón del Santo Cura de Ars

Vengo por Dios. ¿Para qué subiría hoy al púlpito, queridos hermanos?, ¿Qué voy a decirles?

Que vengo en provecho de Dios mismo. Y de vuestros pobres padres; a despertar en ustedes el amor y la gratitud que les corresponde.

Vengo a recordarles otra vez aquella bondad y todo el amor que les han dado mientras estuvieron en este mundo.

Y vengo a decirles que muchos de ellos sufren en el Purgatorio, lloran y suplican con urgencia la ayuda de vuestras oraciones y de vuestras buenas obras.

Me parece oírlos clamar en la profundidad de los fuegos que los devoran: «Cuéntales a nuestros amados, a nuestros hijos, a todos nuestros familiares cuán grandes son los demonios que nos están haciendo sufrir.

Nosotros nos arrojamos a vuestros pies para implorar la ayuda de sus oraciones.

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte…

¡Ah! Cuéntales que desde que tuvimos que separarnos, hemos estado quemándonos entre las llamas! ¿Quién podría permanecer indiferente ante el sufrimiento que estamos soportando?»

. ¿Ven, queridos hermanos? ¿Escuchan a esa tierna madre, a ese dedicado padre, a todos aquellos familiares que los han atendido y ayudado?,

«Amigos míos – gritan – líbrennos de estas penas, ustedes que pueden hacerlo».

Consideren, entonces, mis queridos hermanos:

a) la magnitud de los sufrimientos que soportan las almas en el Purgatorio; y b) los medios que ustedes poseen para mitigarlos: vuestras oraciones, buenas acciones y, sobre todo, el santo sacrificio de la Misa.

Y no quieran pararse a dudar sobre la existencia del Purgatorio, eso sería una pérdida de tiempo. Ninguno entre ustedes tiene la menor duda sobre esto.

La Iglesia, a quien Jesucristo prometió la guía del Espíritu Santo, y que por consiguiente no puede estar equivocada y extraviarnos, nos enseña sobre el Purgatorio de una manera positiva y clara.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

Y es, por cierto y muy cierto, el lugar donde las almas de los justos completan la expiación de sus pecados antes de ser admitidos a la gloria del Paraíso, el cual les está asegurado.

Sí, mis queridos hermanos, es un artículo de fe: Si no hacemos penitencia proporcional al tamaño de nuestros pecados, aún cuando estemos perdonados en el Sagrado Tribunal, estaremos obligados a expiarlos…

En las Sagradas Escrituras hay muchos textos que señalan que, aun cuando nuestros pecados puedan ser perdonados,

el Señor impone la obligación de sufrir en este mundo dificultades, o en el siguiente, en las llamas del Purgatorio.

Miren lo que le ocurrió a Adán. Debido a su arrepentimiento Dios lo perdonó, pero aún así lo condenó a hacer penitencia durante novecientos años, esto supera lo que uno podría imaginar.

Y vean también: David ordenó, contrariando la voluntad de Dios, el censo de sus súbditos, pero luego acicateado por remordimientos de conciencia, vio su propio pecado

y arrojándose sobre el piso, rogó al Señor que lo perdonase. Dios, conmovido por su arrepentimiento, lo perdonó, en efecto.

Mas, a pesar de ello, le hizo saber que debería elegir entre tres castigos que le había preparado debido a su iniquidad: plaga, guerra o hambruna.

Y David dijo: «Prefieron caer en manos del Señor (ya que muchas son sus gracias) que en las manos de los hombres».

Eligió la plaga, que duró tres días, y se llevó a setenta mil súbditos suyos.

Si el Señor no hubiera detenido la mano del Angel, que se extendía sobre toda la ciudad, ¡Jerusalén hubiese quedado despoblada!

David, considerando los muchos males causados por sus pecados, suplicó a Dios que le diera la gracia de castigarlo solamente a él y no al pueblo, que era inocente.

Consideren, también, el castigo a María Magdalena; tal vez esto ablande un poco vuestros corazones;

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

¿Cuál será el número de años, mis queridos hermanos, que tendremos que sufrir en el Purgatorio, nosotros que tenemos tantos pecados y que, so pretexto de habernos confesado, no hacemos penitencia ni derramamos ninguna lágrima?

¿Cuántos años de sufrimiento debemos esperar para la próxima vida en el Cielo?

Cuando los Santos Padres nos cuentan los tormentos que se sufren en tal lugar, parecen los sufrimientos que soportó Nuestro Señor Jesucristo en su pasión,

¿Eso les describirá sensiblemente las torturas que estas almas padecen?

Sin embargo, es cierto que si el más leve de los tormentos que padeció Nuestro Señor hubiese sido compartido por el género humano, este hubiese fenecido bajo tal violencia.

El fuego del Purgatorio es el mismo fuego que el del Infierno, la única diferencia es que el fuego del Purgatorio no es para siempre.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

¡Oh! Quisiera Dios, en su gran misericordia, permitir que una de estas pobres almas entre las llamas apareciese aquí rodeada de fuego y nos diese ella misma un relato de los sufrimientos que soporta;

esta iglesia, mis queridos hermanos, reverberaría con sus gritos y sollozos y, tal vez, terminaría finalmente por ablandar vuestros corazones.

«¡Oh! ¡Cómo sufrimos!», nos gritarían a nosotros; «¡Sáquennos de estos tormentos. Ustedes pueden hacerlo!.

¡Si sólo experimentaran el tormento de estar separados de Dios!… ¡Cruel separación!

¡Quemarse en el fuego por la justicia de Dios! ¡Sufrir dolores inenarrables al hombre mortal!,

¡Ser devorados por remordimientos sabiendo que podríamos tan fácilmente evitar tales dolores!…

¡Oh hijos míos!, gimen los padres y las madres, ¿Pueden abandonarnos así a nosotros, que los amamos tanto?

En el Purgatorio YA NO CRECEMOS ESPIRITUALMENTE, eso sólo lo podemos lograr mientras estamos encarnados

¿Pueden dormirse tranquilamente y dejarnos a nosotros yacer en una cama de fuego?

¿Se areven a darse a ustedes mismos placeres y alegrías mientras nosotros aquí sufrimos y lloramos noche y día?

Ustedes tienen nuestra riqueza, nuestros hogares, están gozando el fruto de nuestros esfuerzos, y nos abandonan aquí, en este lugar de tormentos,

¡Dónde tenemos que sufrir por tantos años!… Y nada para darnos, ni una Misa…

USTEDES PUEDEN ALIVIAR NUESTROS SUFRIMIENTOS, ABRIR NUESTRA PRISIÓN

Pero nos abandonan. ¡Oh! qué crueles son estos sufrimientos…

Sí, queridos hermanos, la gente juzga muy diferentemente en las llamas del Purgatorio sobre los pecados veniales, si es que se puede llamar leves a los pecados que llevan a soportar tales penalidades rigurosas.

Qué desgraciados serían los hombres, proclamaron los Profetas, aún los más justos, si Dios no los juzgara con Misericordia.

Si Él ha encontrado manchas en el sol y malicia aún en los ángeles, ¿Qué queda entonces para un hombre pecador?

Y para nosotros, que hemos cometido tantos pecados mortales y sin hacer prácticamente nada para satisfacer la Justicia de Dios, ¿Cuántos años serán de Purgatorio?

«Dios mío», decía Santa Teresa, «¿Qué alma será lo suficientemente pura para que pueda entrar al Cielo sin pasar por las llamas purificadoras?».

En su última enfermedad, gritó de pronto:

«¡Oh justicia y podeer de mi Dios, cuán terribles  son!».

Durante su agonía, Dios le permitió ver Su Santdad como los ángeles y los santos lo veían en el Cielo, lo cual la aterró tanto que sus hermanas, viéndola temblar muy agitada, le dijeron llorando:

Y es por eso que el Señor ha tomado mi vida por todos. Tengo que pensar continuamente en la reina Ester que fue arrancada de su pueblo para interceder ante el rey por su pueblo. Yo soy una pobre e impotente pequeña Ester, pero el rey que me ha escogido es infinitamente grande y misericordioso. ¨

«Oh, Madre, ¿Qué sucede contigo?, seguramente no temes a la muerte después de tantas penitencias y tan abundantes y amargas lágrimas…»

No, hijas mías – replicó Santa Teresa – no temo a la muerte, por el contrario, la deseo para poder unirme para siempre con mi Dios».

«¿Son tus pecados, entonces, lo que te atemorizan, después de tanta mortificación?», «Sí, hijas mías – les dijo – temo por mis pecados y por otra cosa más aún»,

«¿Es el juicio, entonces?»,

«Sí, tiemblo ante las cuentas que es necesario rendir a Dios, quien en ese momento no será piadoso,

Y hay aún algo más cuyo solo pensamiento me hace morir de terror».

 Las pobres hermanas estaban muy perturbadas: «¿Puede ser el Infierno, entonces?».

«No, gracias a Dios eso no es para mí, oh, mis hermanas, es la Santidad de Dios, mi Dios, ¡Ten piedad de mí! Mi vida debe ser puesta cara a cara con la del Mismo

Señor Jesucristo. ¡Pobre de mí si tengo la más mínima mancha! ¡Pobre de mí si aún hay una sombra de

pecado!». «¡¿Cómo serán nuestras muertes?!», gritaron las hermanas.

¿Cómo serán las nuestras, entonces, mis queridos hermanos, que quizás en todas nuestras penitencias y buenas acciones, nunca hemos purgado un solo pecado perdonado en el tribunal de Penitencia?

¡Cuántos años y centurias de castigo nos tocarían! ¡Cómo nos gustaría no pagar nada por nuestras faltas, tales como esas pequeñas mentiras que nos divierte,

pequeños escándalos, el desprecio a las gracias que Dios nos concede a cada rato, las pequeñas murmuraciones sobre las dificultades que nos manda el Señor!

No, queridos hermanos, nunca nos animaríamos a cometer el menor pecado, si pudiéramos comprender lo mucho que esto ofende a Dios y cuánto merece ser castigado aún en este mundo.

Dios es justo, queridos hermanos, en todo lo que hace; y cuando nos recompensa por la más mínima buena acción, nos da con creces lo que podríamos desear.

Un buen pensamiento, un buen deseo, es decir, el deseo de hacer alguna buena obra aún cuando no estemos capacitados para lograrlo. Nunca nos deja sin recompensa.

Pero también, si se trata de castigarnos lo hace con rigor, aún las faltas leves, y por ellas seremos enviados al Purgatorio.

Esto es verdad, pues vemos en las vidas de los santos que muchos de ellos no fueron directamente al Cielo, primero tuvieron que pasar por las llamas del Purgatorio.

San Pedro Damian cuenta que su hermana debió pasar varios años en el Purgatorio por haber escuchado una canción maliciosa con cierto beneplácito de su parte.

Y se dice que dos religiosos se prometieron uno al otro que el primero en morir le contaría al otro sobre el estado en que se hallaba.

Dios permitió a uno morir primero y que se apareciera a su amigo. Le contó a este que había permanecido quince años en el Purgatorio por haberle gustado demasiado hacer las cosas a su manera,

  Y cuando su amigo estaba felicitándole por haber permanecido allí tan poco tiempo, el fallecido replicó: «Yo hubiera preferido ser desollado vivo durante diez mil años seguidos en lugar del sufrimiento de las Llamas».

Un sacerdote contó a uno de sus amigos que Dios lo había condenado a permanecer en el Purgatorio durante varios meses por haber demorado la ejecución de un proyecto de buenas obras.

Así que, querido hermanos, ¿Cuántos hay entre quienes me escuchan que tengan faltas similares que reprocharse a sí mismos?

¡Y cuántos, en el curso de ocho o diez años, han recibido de sus padres, o de sus amigos, el encargo de oir misa, dar limosnas, compartir algo!,

¡Cuántos hay que por temor de encontrar que ciertas cosas deberían hacerse, no quieren tomarse el trabajo de considerar la voluntad de esos padres o amigos;

estas pobres almas están aún detenidas en las llamas, porque nadie ha querido cumplir con sus deseos!

Pobres padres y madres, que se sacrifican por la felicidad de sus hijos y de sus herederos. Tal vez ustedes hayan sido negligentes con su propia salvación para aumentar sus fortunas,

Y así sabotean las buenas obras que se les encargó en los testamentos… ¡Pobres padres! ¡Cuán ciegos estuvieron en olvidarlos!

Ustedes me dirán, quizás, «Nuestros padres vivieron buenas vidas, y eran buena gente. Necesitarían muy poco de esas llamas».

Alberto el Grande, un hombre cuyas virtudes brillaron tanto, dijo sobre esta materia que él un día reveló a un amigo,

que Dios lo había llevado al Purgatorio por haberse entretenido en cierta autosatisfacción envanecida sobre su propio conocimiento.

Lo más asombroso es que aún habría santos allí, aún aquellos que fueron beatificados, haciendo su pasaje por el Purgatorio.

San Severino, Arzobispo de Colonia, apareció ante un amigo suyo largo tiempo después de su muerte y le contó que estuvo en el Purgatorio por haber postergado para la noche las oraciones que debió decir a la mañana.

¡Oh! ¡Cuántos años de purgatorio habrá para aquellos cristianos que no tienen el menor inconveniente en diferir las oraciones para algún otro día con la excusa de tener trabajos más urgentes!

Si realmente deseamos la felicidad de tener a Dios, debemos evitar tanto las pequeñas faltas como las grandes, ya que la separación de Dios es un tormento tan asustante para todas estas pobres almas…

M4 EL PECADO Y… 5


“EL MARAVILLOSO SECRETO DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO” 

Ahora quisiera referir un testimonio muy significativo que nos ha contado María.

Le habían pedido que se informara sobre una mujer cuyos parientes la creían perdida, pues había vivido una vida muy mala y estaba totalmente inmersa en el pecado. Fue víctima de un accidente: se había caído del tren que en su marcha, la había arrollado y matado.

Un alma dijo a María que esa mujer se había salvado del Infierno porque, en el momento de la muerte había dicho a Dios: “Tú haces bien en retomar mi vida, porque así ya no podré ofenderte”, y eso ha cancelado todos sus pecados.

Y esto es muy significativo, porque un solo acto de humildad, de arrepentimiento en la hora de la muerte, nos salva. Eso no significa que esa mujer no haya pasado por el Purgatorio; pero se salvó del infierno merecido a causa de su conducta.

–     María, quisiera preguntarte en el momento de la muerte ¿Se da un tiempo en el que el alma tiene la posibilidad de dirigirse a Dios antes de entrar en la eternidad; un tiempo si se quiere, entre lo muerte aparente y la muerte real?

–     Sí, el Señor da a cada alma algún instante para que se arrepienta de sus pecados y se decida si acepta o no acepta llegar a Dios. En ese breve tiempo se ve como en un fìlme la propia vida.

Yo conocía a un hombre que creía en los preceptos de la Iglesia, pero no en la vida eterna; un día se enfermó gravemente y entró en coma.

Entonces él se vio en una sala con una pizarra en la que estaban escritas todas sus acciones: tanto las buenas como las malas; luego la pizarra desapareció, también las paredes de aquella sala y todo era infinitamente bello.

Luego se despertó del coma y decidió cambiar de vida.

Este episodio es semejante a tantos otros refrendos en el libro “La vida más allá de la vida”: la experiencia momentánea de la luz sobrenatural es tal que esas personas no pueden vivir más cómo vivían antes.

–     Entonces, María, ¿En la hora de la muerte, Dios se revela con la misma intensidad a todas las almas?

–     A cada alma se le da el conocimiento de su propia vida y también del sufrimiento futuro, pero esto no es igual para todos. La intensidad de la revelación del Señor depende de la vida de cada alma.

–     María, ¿El diablo tiene el poder de atacarnos en el instante de nuestra muerte?

–      Si, pero el hombre tiene también la gracia de resistirlo y de rechazarlo, porque si el hombre no quiere, el demonio no puede hacer nada.

–      María, ¿Qué consejos darás a quien quisiera hacerse santo ya en esta tierra?

–      Ser humildísimo. No debe ocuparse de sí mismo. Debe huir del orgullo, que es la trampa más peligrosa que tiende el Maligno.

–      María, ¿Podrías decirnos si se puede pedir al Señor de hacer su propio Purgatorio en la tierra para no hacerlo después de la muerte?

–      Oh, sí. He conocido un sacerdote y una muchacha, los dos estaban enfermos en el hospital. La muchacha decía al sacerdote que ella pedía al Señor de poder sufrir en la Tierra tanto cuanto fuera necesario pare ir directamente al Cielo.

Y el sacerdote respondió que él no se atrevía a pedir eso.

Junto a ellos había una religiosa que escuchaba toda la conversación. Luego la muchacha murió antes y poco después murió también el sacerdote.

Él se apareció a la religiosa diciéndole: “Si hubiese tenido igual confianza que esa muchacha, también yo hubiese ido directamente al Paraíso ‘´.

–      Gracias por este hermoso testimonio, María.

Ahora María me pide 5 minutos de descanso pues tiene que dar de comer a las gallinas.

La vuelvo a ver en seguida y continuamos con nuestras preguntas

–      Sí, por cierto que es difícil describirlos. Pero, dime, ¿Jesús no va al Purgatorio?

–      Ningún alma me lo ha dicho. Es la Madre de Dios quien va. Una vez pregunté a un alma del Purgatorio si debía ir ella misma a buscar a las almas de las que pedían noticias.

Me respondió que no: es la Madre de Misericordia quien da noticias. Ni siquiera los santos van al Purgatorio; en cambio los ángeles están allí: San Miguel… y cada alma tiene cerca a su Ángel Custodio.

–      ¡Qué estupendo, los ángeles están con nosotros! Pero, ¿qué hacen los ángeles en el Purgatorio?

–      Alivian y consuelan. Las almas pueden verlos.

–      ¡Oh, qué bello! María, si continuas a hablarnos de los Angeles casi me haces venir el deseo de ir al Purgatorio. Otra pregunta: tú sabes que hoy, mucha gente cree en la reencarnación, ¿Qué dicen las almas sobre este tema?

–      Las almas dicen que Dios nos da una sola vida.

–      Pero algunos sostienen que una sola vida no es suficiente para conocer a Dios y para tener el tiempo de convertirse verdaderamente, y piensan que eso no sea justo. ¿Qué le respondes a tales personas?

–      Todas las almas tienen una Fe interior; aun si no son practicantes, ellas reconocen a Dios. No existe nadie que no crea totalmente.

Cada hombre tiene una conciencia para reconocer el bien y el mal, una conciencia dada por Dios y un conocimiento interior, ciertamente de grados diversos como sea, sabe distinguir el bien del mal. Con tal conciencia cada ser humano puede llegar a la bienaventuranza.

–      ¿Qué pasa con las personas que se suicidan? ¿Alguna vez te visitó una de esas almas?

–      Las almas que vienen a mí son sólo almas del Purgatorio. Por lo tanto, hasta hoy, nunca encontré el caso de un suicida que se haya perdido; eso no significa que no las haya.

Pero algunas almas me dicen que con frecuencia son más culpables aquellos que han estado alrededor de ellas, porque han sido negligentes o han difundido calumnias.

A este punto pregunté a María si las almas se arrepienten de haberse suicidado, y María me respondió que si, pero me dijo que con frecuencia, el suicida es una persona enferma.

Con todo, las almas se arrepienten porque apenas ven las cosas a la luz de Dios, comprenden, en un solo instante, todas las gracias que les estarían reservadas a ellas durante el tiempo que aún les quedaba por vivir,

Y ven todo el tiempo restante (meses o años), y todas las almas que hubiesen podido ayudar ofreciendo el resto de su vida a Dios;

Y lo que a ellas les causa mayor dolor por su pasado es ver el bien que hubiesen podido hacer y que, en cambio, no hicieron porque abreviaron su vida.

Pero, si la causa del suicidio fue una enfermedad, el Señor, sin duda, no lo tiene en cuenta.

–      María, quisiera preguntarte si almas de personas de otras religiones, por ejemplo judíos, han venido a visitarte

–      Sí, y están en la felicidad. Quien vive bien su Fe está en la paz; pero es a través de la Fe católica que se gana mucho más para el Cielo.

–      ¿Existen religiones que son malas para las almas?

–      No, pero ¡hay tantas religiones en la tierra!. Los más cercanos a la Fe Católica son los ortodoxos y los protestantes. Hay muchos protestantes que recitan el Rosario; pero las sectas son muy, muy malas. ¡Hay que hacer de todo para salir de ellas!

–      María, ¿Hay sacerdotes en el Purgatorio? (Aquí veo que María alza los ojos al Cielo como para decir: “¡Ay de mí!…”).

–      Sí, hay muchos. Esos no han colaborado para tener respeto por la Eucaristía y entonces toda la Fe sufre. Con frecuencia están en el Purgatorio por haber descuidado la Oración, y su Fe ha disminuido; pero es también cierto que muchos de ellos han ido directamente al Paraíso.

Un encuentro inolvidable para mí fue aquel con un sacerdote cuya mano derecha era negra. Le pregunté la causa: “Hubiera tenido que bendecir más”, me dijo.

“Di a todos los sacerdotes que encuentres que deben bendecir mucho más: ellos pueden dar numerosas bendiciones y conjurarían las fuerzas del Mal”.

–      Bien, ¿Y qué le dirías a un sacerdote que quisiera vivir verdaderamente según el corazón de Dios?

–      Le aconsejaría de rezar mucho al Espíritu Santo y de recitar cada día el Rosario.

–      María, ¿Hay niños en el Purgatorio?

–      Sí, pero para ellos el Purgatorio no es muy largo ni muy penoso, porque a ellos les falta el pleno discernimiento.

–      Pienso que algunos de ellos han venido a encontrarte. Tú nos contabas la historia de aquella niñita… el alma más pequeña que has visto; era una niñita de 4 años. Pero ¿Por qué estaba en el Purgatorio?

–      ¿Por qué? Esta niñita había recibido de sus padres, como regalo de Navidad, una muñeca. Tenía una hermana melliza, que también había recibido una muñeca.

Y he aquí que esa niñita de 4 años había roto su muñeca y entonces a escondidas, sabiendo que nadie la veía, fue a poner esa muñeca rota en el lugar de la de su hermana,

Y al hacer así el cambio, sabiendo muy bien en su corazoncito, que habría ocasionado muchísimo dolor a su hermana; se daba cuenta que eso era un engaño y una injusticia. Por esta causa pasó por el Purgatorio.

Sí, los niños con frecuencia tienen una conciencia más viva que la de los adultos, y es preciso sobre todo luchar contra la mentira; ellos son muy sensibles.

–      María, ¿Cómo pueden los padres ayudar en la formación de la conciencia de sus hijos?

–      Sobre todo con el buen ejemplo: es lo más importante; y luego con la oración. Los padres deben bendecir a sus hijos e instruirlos bien en las cosas de Dios.

–      Lo dicho es muy importante. ¿Te han visitado almas que, sobre la tierra, practicaban perversiones? Pienso, por ejemplo, en el campo de la sexualidad.

–      Las almas que he conocido (todas del Purgatorio), no se han perdido, pero deben sufrir mucho para purificarse. En todas las perversiones está presente la obra del Maligno. En modo particular en la homosexualidad.

–      ¿Qué consejo darías a todas esas personas que son tentadas por la homosexualidad, que tienen en ellos esas tendencias?

–      Les diría de rezar, rezar mucho, para tener la fuerza de alejarse. Sobre todo hay que orar al Arcángel san Miguel, pues es él por excelencia, quien combate contra el Maligno.

–      ¡Oh, sí el Arcángel san Miguel! ¿Y cuáles son las tendencias del corazón que pueden conducir a la pérdida de nuestra alma, a la pérdida definitiva de nuestra alma, es decir al infierno?

–      Es cuando no se quiere ir hacia Dios, es decir cuando se dice decididamente: “¡Yo no quiero!”

Te agradezco por esta aclaración. Y aquí te quisiera contar que, sobre este argumento, he interrogado a Vicka, una de las videntes de Medjugorje, que me decía también ella que al Infierno (¡y ella al infierno lo ha visto!), van únicamente aquellos que deciden de ir allí, y no es Dios quien los manda.

Al contrario, El suplica al alma de acoger Su Misericordia. El pecado contra el Espíritu Santo del que habla Jesús, y que por tanto no es perdonado, es el rechazo radical de su misericordia, y eso en plena luz y en plena conciencia.

Yo señalo que Juan Pablo II lo explica muy bien en su encíclica sobre la Misericordia; pero también en esto podemos hacer mucho, por medio de la Oración, por las almas que están en peligro de perderse.

–      María, ¿Tendrías algún testimonio al respecto?

–      Un día me encontraba en el tren. En mi compartimento había un hombre que no terminaba de criticar a la Iglesia, a los sacerdotes y hasta de ofender a Dios. No cesaba de maldecir, y yo le dije: “Usted no tiene el derecho de decir todo eso, ¡No está bien!”.

Llegada a mi estación, mientras bajaba los dos peldaños de la escalerita, dije sencillamente a Dios: “¡Señor, que esta alma no se pierda!…”.

Algunos años después el alma de este hombre vino a visitarme y me contó de haber estado a la orilla del Infierno y de haberse salvado sólo por la oración que yo había hecho en aquel momento.

Sí, es extraordinario ver como tan solo un pensamiento, un impulso del corazón, una sencilla oración por alguien, pueda impedirle de caer en el infierno, porque es el orgullo que hace ir al Infierno.

Y el infierno es eso: es el obstinarse a decir NO a Dios; pero nuestras oraciones pueden suscitar en quien muere, un acto de humildad. Y sólo un impulso de humildad por mínimo que sea, tiene tanta fuerza como para hacemos evitar el Infierno.

–      Un alma me contó: “No habiendo observado las leyes de tránsito, me maté a causa del golpe, mientras iba en motocicleta en Viena”. Le pregunté: “¿Estabas preparada para entrar en la eternidad?”.

“No lo estaba, agregó, pero Dios da dos o tres minutos para que se puedan convertir a cuantos pecan contra de él con insolencia y presunción. Y sólo quien lo rechaza es condenado”.

El alma continuó con su comentario interesante e instructivo: “Cuando uno muere en un accidente, las personas dicen que era su hora. Es falso: eso se puede decir sólo cuando una persona muere no por su culpa.

Pero según los designios de Dios, yo hubiera podido vivir aún treinta años; entonces hubiese transcurrido todo el tiempo de mi vida”. Por eso el hombre no tiene el derecho de exponer su vida a un peligro de muerte, salvo en caso de necesidad.

Un médico vino un día a lamentarse que debía sufrir por haber acortado la vida de sus pacientes con inyecciones para que no sufrieran más.

Dijo que el sufrimiento, soportado con paciencia, tiene para el alma un valor infinito; se tiene el deber de aliviar los grandes sufrimientos, pero no el derecho de acortar la vida con medios químicos.

En otra ocasión vino una mujer. Confesó: “He debido sufrir treinta años de purgatorio porque a mi hija no la he dejado ir al convento”.

–      María, ¿No te parece increíble que alguno pueda llegar al punto de decir NO a Dios en el momento de la muerte, cuando lo ve?

–      Bien, por ejemplo un hombre me dijo que no quería ir al Cielo; ¿Y saben por qué? Porque según él, Dios permite los injustos y las injusticias… Yo le dije que esto lo hacen los hombres y no Dios.

Me respondió: Espero no encontrar a Dios, después de la muerte, porque entonces le romperé la cabeza con un hacha”.

El tenía un odio profundo contra Dios; pero Dios deja al hombre su voluntad libre; podría impedir esta voluntad, pero no, quiere dejar a cada uno su libre elección.

Dios da a cada uno, durante la vida terrena y en la hora de la muerte, muchas gracias para convertirse, aun después de una vida transcurrida en las tinieblas; pero si se pide perdón sin cálculo, ciertamente podemos salvarnos.

–      Jesús dijo que es difícil, para un rico, entrar en el Reino de los cielos. Tú, personalmente, ¿Has visto a veces casos de este género?

–      Sí, si hacen buenas obras, pero obras de caridad, si viven el Amor, entonces pueden llegar a ser como los pobres.

–      Y ahora, María, actualmente, ¿Te visitan las almas del Purgatorio?

–      Sí, dos o tres veces por semana.

–      Quisiera saber qué piensas sobre las prácticas de espiritismo; por ejemplo cuando se llaman a los espíritus de los difuntos, se hacen girar las mesas, etc.

–      ¡No es bueno!. Con frecuencia es el diablo quien hace mover las mesas. ¡Oh, si, es importante decirlo! Hay que hacer saber esto a la gente; pues hoy, por desgracia, estas absurdas prácticas espiritistas aumentan cada vez más…

–      Ahora, te ruego, acláranos, ¿Existe una diferencia entre lo que tú vives con las almas de los difuntos y las prácticas de espiritismo?

–      No es lícito llamar a las almas. Yo no busco su venida; vienen por sí solas, con el permiso de Dios.

En el espiritismo, en cambio, se evocan a los espíritus, se los llaman. Pero es el demonio quien viene, fingiendo ser el alma de ése o de aquél. A veces se presenta bajo falsas apariencias, sin ser llamado.

–      Tú, personalmente, ¿Has sido alguna vez engañada por falsas apariciones? Por ejemplo, por el diablo que se hace pasar por un alma del Purgatorio para hablarte?

–      Sí, una vez un alma vino a verme y me dijo: “No recibas al alma que vendrá después de mí, porque te pedirá demasiados sufrimientos. Eso no está a tu alcance. Nunca podrás hacer lo que te ha de pedir “. Entonces quedé turbada.

Me acordé de lo que me había dicho mi párroco que había que acoger a cada alma con generosidad, y yo estaba por cierto, habituada a la obediencia.

De repente pensé dentro de mí: “¿Acaso no podría ser el demonio quien esté aquí ante mi, y no un alma del Purgatorio? ¿No será el demonio que se ha camuflado?…”.

Dije entonces a aquel hombre: “Si eres el diablo, ¡Vete de aquí”. En seguida pegó un fuerte grito y huyó.

Y efectivamente, el alma que vino luego de él era un alma que tenía mucha necesidad de mi ayuda y era en verdad importante que viniese a verme y que yo la escuchase.

–      Cuando el diablo aparece, ¿El agua bendita lo hace huir siempre?

–      Lo molesta mucho y con frecuencia huye.

–      En la actualidad, María, eres muy conocida, sobre todo en Alemania, en Austria y aun por toda Europa, gracias también a tus conferencias y a tu libro.

Pero en los comienzos vivías del todo escondida. ¿Cómo es que, de la noche a la mañana, la gente ha reconocido que tu experiencia sobrenatural era auténtica?

–      ¡Oh! Fue cuando las almas comenzaron a pedirme que suplicara a sus familias para que restituyeran un bien mal adquirido.

A este propósito, María me contó varios testimonios. Sería demasiado largo referirlos. Pero muchas veces, diversas almas han venido a verla para decirle:

“Ve a mi familia, en tal pueblo (y ese pueblo ella no lo conocía), para decir a mi padre, a mi hijo, a mi hermano que restituyan tal propiedad, tal suma de dinero, tal objeto que, en tal lugar y en lo de fulano, me he procurado de mal modo.

Y así yo seré liberada del Purgatorio cuando ese bien sea restituido”.

Entonces María refería todos los detalles de ese campo, de aquella suma de dinero, de tal objeto, de aquel vestido así y así, y las personas quedaban sorprendidas viendo que ella conocía todos esos particulares,

porque algunas veces las mismas familias no estaban al corriente de que aquel bien hubiese sido mal adquirido por sus parientes.

Fue por tales hechos que María comenzó a ser muy conocida.

–      María, ¿existe un reconocimiento oficial de la Iglesia con respecto al carisma que ejerces hacia las almas del Purgatorio, y también hacia aquellos que son alcanzados con tu apostolado?

–      Mi Obispo me ha dicho que, hasta que no haya errores teológicos, yo debo continuar: Mi párroco, que es al mismo tiempo mi guía espiritual, confirma también él estas cosas.

–      Te quiero hacer una pregunta, que puede parecer indiscreta. Tú has hecho tanto por las almas del Purgatorio que sin duda alguna, cuando te toque morir, miles de almas te escoltarán hasta el cielo.

Imagino que tú ciertamente no habrás de pasar por el Purgatorio, ¿No es así?

–      ¡Oh!. No creo que iré al Cielo sin Purgatorio, porque yo he tenido más luz, más conocimiento, y por tanto mis culpas son más graves. Pero espero igualmente que las almas me ayudarán a subir al Cielo.

–      Si, por cierto. Y tú, María, ¿Estás contenta de tener este carisma, o bien es para ti una cosa pesada y fatigosa todos esos continuos pedidos por parte de las almas?

–      No, no me lamento de las dificultades, porque sé que puedo ser de mucha ayuda para ellas; puedo ayudar a tantas almas, y soy feliz de poder hacerlo.

–      María, te agradezco, también en nombre de los lectores, por esos hermosos testimonios. Pero consiénteme de hacerte una última pregunta, Para que podamos conocerte mejor, ¿Podrías contarnos, en pocas palabras, algo de tu vida?

–      Cuando era niña, quería entrar en un convento. Mi madre me decía que esperara a que tuviese 20 años. No quería casarme. Mi madre me hablaba mucho de las almas del Purgatorio y, ya, desde cuando frecuentaba la escuela, esas almas me han ayudado mucho.

Entonces yo me decía que debía hacerlo todo por ellas. Terminada la escuela, pensé ir al convento. Entré en las Hermanas del Corazón de Jesús, pero, luego me dijeron que era demasiado débil de salud para poder permanecer con ellas.

En verdad, cuando era pequeña, había tenido una pulmonía y una pleuritis.

La Superiora confirmó que yo tenía vocación religiosa, pero me aconsejó que entrara en una orden más fácil y esperara algunos años más.

Yo, en cambio quería ingresar en una orden claustral y en seguida. Después de otros dos intentos, la conclusión fue la misma: era demasiado débil de salud.

Entonces me dije que para mí entrar en el convento no era la voluntad del Señor. He sufrido mucho moralmente, y me decía: “El Señor no me ha mostrado lo que quiere de mí”.

Esta espera duró para mí hasta la edad de 25 años, es decir hasta el momento en que Dios me ha confiado esta tarea de orar por las almas del Purgatorio. ¡Me había hecho esperar 8 años!.

En mi familia éramos 8 hijos. Yo trabajaba en casa, en nuestra estancia, desde los 15 años. Luego fui a Alemania, como doméstica en la familia de un campesino, y después he trabajado aquí, en la estancia de Sonntag.

A partir de los 25 años, cuando comenzaron las visitas de las almas, he tenido que sufrir mucho por ellas. Ahora estoy mejor físicamente.

Habla su confesor y director espiritual.

Habiendo leído, recientemente, un informe sobre María Simma enviado por el Padre Alfonso Matt (director espiritual de la vidente) al Obispo de su Diócesis, considero útil agregar, para los lectores, estas otras breves noticias.

María Simma (la segunda de ocho hijos), ha nacido el 5 de febrero de 1915 en Sonntag (Vorarlberg) en Austria, de una familia pobrísima. El padre, José Antonio (18 años mayor que su esposa, Luisa Rinderer), por varios años se ganó la vida como cuidador y campesino de su hermano.

Durante la primera guerra mundial fue cartero, luego obrero vial y bracero, luego jubilado. Con su mujer y sus ocho hijos fue a vivir en una vieja casa que había recibido en herencia de un buen anciano, maestro carpintero.

A causa de la gran pobreza de la familia, los hijos, desde muy jóvenes, trabajaron y se ganaron el pan: los varones como obreros y las muchachas como niñeras.

María Simma desde su juventud fue muy piadosa y frecuentó asiduamente los cursos de instrucción religiosa organizados por su párroco.

Luego debió alejarse de su pueblo para trabajar en varios lugares. Quería hacerse religiosa pero, como ya sabemos, el Señor ha tenido otros proyectos sobre ella.

En el informe del párroco se lee que ella “consagró su virginidad a la Virgen e hizo esta consagración a María en favor sobre todo de los difuntos”;

SE OFRECIÓ A DIOS, HACIÉNDOLO CON VOTO “COMO ALMA VÍCTIMA,

VÍCTIMA DE AMOR Y DE EXPIACIÓN”.

El párroco refiere que en varias ocasiones, y por diferentes modos, ella se ofreció como víctima para ayudar a los difuntos, con sufrimientos voluntarios a veces terribles, gracias a los cuales abrevió las penas de innumerables almas.

Además de los sufrimientos ofreció a Dios continuas oraciones, misas y penitencias.

Desde la muerte de su padre, acaecida en 1947, vive sola en la casita paterna y para proveer a las necesidades de la vida, continúa, a pesar de la edad a cultivar su huertita. Vive así en pobreza, ayudada por la gente caritativa.

No pide nada, todo lo hace gratuitamente; y si alguno le deja ofrendas, las envía íntegramente a la Curia, para la celebración de misas, para obras caritativas y sobre todo, para las Misiones.

Formas de ayudar a las almas del Purgatorio.

El párroco, en su informe, hace resaltar que la acción desarrollada por María Simma no es sólo ayudar ella misma, a los difuntos, como siempre lo hizo, sino también hacerse celosa promotora de la ayuda de los vivos a las almas del Purgatorio y a los moribundos.

En todos sus encuentros con la gente, y también en las páginas de su diario, siempre indicó, con insistencia, los medios de ayuda, pedidos también por las mismas almas:

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

misas, Rosarios, ofrecimiento de los sufrimientos, Vía Crucis, obras caritativas; entre estas, sobre todo, ayuda a las Misiones que, a decir de las almas, son de grandísima eficacia para los difuntos.

Se indican luego medios menores de ayuda que suscitan nuestra sorpresa y curiosidad. Y por eso quiero referirlos, en parte, textualmente:

“El encender velas ayuda a las almas: ante todo porque esa atención de amor les da una ayuda moral: luego porque las velas son benditas y disipan las tinieblas en las que se hallan las almas.

Un niño de 11 años de Kaiser, pidió a María Simma que orase por él. Estaba en el Purgatorio porque, el día de los fieles difuntos, apagó en el cementerio las velas encendidas en las tumbas y robó la cera para diversión.

Las velas benditas son de mucho valor para las almas.

El día de la Candelaria, María Simma debió encender dos velas por un alma, mientras soportaba por ellas sufrimientos expiatorios”.

“Echar agua bendita mitiga los sufrimientos de los difuntos. Un día María Simma pasando echó agua bendita por las almas. Una voz le dijo: “¡Mucho más aún!”.

“Todos los medios no ayudan a las almas de la misma manera. Si durante su vida alguno tiene poca estima por la Misa, no le aprovechará mucho cuando estará en el Purgatorio.

Si alguno no tuvo corazón durante su vida, recibe poca ayuda.

Quienes pecaron difamando a los demás deben expiar duramente su pecado.

Pero quien en vida haya tenido un buen corazón, recibe mucha ayuda”.

“Un alma que había descuidado de asistir a Misa, pudo pedir ocho Misas para su alivio, porque durante su vida mortal había hecho celebrar ocho Misas por un alma del Purgatorio”.

El párroco refiere que María Simma insiste mucho en que se rece para ayudar a los moribundos.

“Según lo que dicen las almas del Purgatorio”, escribe el párroco, “muchas van al Infierno porque se ora demasiado poco por ellos…

María Simma un día vio muchas almas suspendidas en vilo entre el Infierno y el Purgatorio”.

He aquí algunas instrucciones:

”Las almas del Purgatorio se preocupan mucho de nosotros y del Reino de Dios (es siempre el párroco que escribe). Tenemos la prueba por ciertas advertencias que ellas dieron a María Simma”.

Las instrucciones que siguen (continúa el párroco) han sido tomadas de sus anotaciones: “De nada sirve lamentarse de los tiempos que vivimos. Es necesario decir a los padres que ellos son los principales responsables.

Los padres no pueden ofrecer un peor servicio a sus hijos que consentir a todos sus deseos, dándoles todo lo que quieren, simplemente para que estén contentos y no griten.

El orgullo puede así echar raíz en el corazón de un niño.

Más tarde cuando el niño comienza a ir a la escuela, no sabe recitar un Padrenuestro ni hacer la señal de la Cruz de Dios, a veces, no sabe absolutamente nada.

Los padres se disculpan diciendo que esto es tarea del catequista y de los maestros de religión”.

Donde la enseñanza religiosa no comienza desde la más tierna edad, la religión no perdura después.

“Eduquen a los niños a la renuncia. ¿Por qué hoy se da esta indiferencia religiosa, esta decadencia moral?

¡PORQUE LOS NIÑOS NO HAN APRENDIDO A RENUNCIAR!

Ellos con el tiempo se volverán descontentos y hombres sin discreción que toman parte en todo, quieren tener todo a profusión.

Esto provoca tantas desviaciones sexuales, las prácticas antinatalistas y el crimen del aborto. Todos estos hechos claman al Cielo venganza.

Quien desde niño no ha aprendido a renunciar se vuelve egoísta, sin amor, tirano.

Por este motive hoy existe tanto odio y falta de caridad. ¿Queremos ver tiempos mejores? Se comience por la educación de los niños”.

“Se peca de manera espantosa en contra del amor hacia el prójimo, sobre todo con la murmuración, el engaño y la calumnia. ¿Por dónde comienzan? En el pensamiento.

Hay que aprender esas cosas desde la infancia y tratar de ahuyentar inmediatamente los pensamientos contrarios a la caridad.

Se combatan rápidamente los pensamientos contra la caridad; y no se llegará a juzgar a los demás sin caridad”.

‘”Para todo católico el apostolado es un deber. Algunos lo ejercen con la profesión, otros con el buen ejemplo.

No pocos se lamentan que muchos se corrompen por las conversaciones contra la moral y contra la religión. ¿Por qué entonces se calla?

Los buenos deben también defender sus convicciones y declararse cristianos…

Todo cristiano debería ponerse a buscar el Reino de Dios y esforzarse en hacerlo crecer; pues de lo contrario los hombres no estarán en condiciones de reconocer el gobierno de la Providencia.

La preocupación del alma no tiene que ser sofocada por aquella exagerada del cuerpo…”

Me gusta terminar aquí esta pincelada.

Hojeando el informe del párroco (a quien quisiera decirle gracias de corazón), pudimos también husmear entre las páginas del diario de María: hay en ellas una sabiduría que no viene del mundo, sino de las almas que la instruyen…

Pues bien, les digo que para mí ha sido un gran placer conocer a María Simma, una mujer cuya vida ha sido donada totalmente.

Cada segundo, cada hora de su vida tiene por cierto un peso de eternidad,

No solo para ella misma, sino para tantas, tantas almas, conocidas o no, que ella, en varios modos y con tanto amor, ayudó a liberarse del Purgatorio y a alcanzar la felicidad eterna en el Cielo.

Lo que hacemos en la vida, tiene su ECO en la Eternidad…

M4 EL PECADO Y… 4


Lo creamos o NO, no hay formulas mágicas que nos permitan ELUDIR EL PURGATORIO.

Si NO nos graduamos en vida, para cumplir SATISFACTORIAMENTE el Supremo Mandamiento del Amor, que nos legó Jesús…  

LO QUE NO APRENDIMOS EN VIDA,

LO APRENDEREMOS EN EL PURGATORIO..

LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO

Entrevista de Sor Emmanuel Maillard a María Simma.

Maravillosas revelaciones recibidas por una humilde mujer sobre las Benditas almas del Purgatorio.

María Simma era una anciana mujer que vivió hasta el día de San José del año 2004 en las montañas austriacas. Desde temprana edad ella recibió de Dios el don de recibir la presencia swobrenatural de las almas del Purgatorio, que acuden a ella en busca de Oración y ayuda para acortar su tiempo de expiación.

Emmanuel Maillard muy reconocida por aquellos que conocen la aparición de María en Medjugorje, tuvo la oportunidad de realizarle un reportaje en su humilde casa en la montaña, el cual fue documentado en un hermoso libro.

Extractamos aquí algunas partes importantes de este libro titulado “EL MARAVILLOSO SECRETO DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO” 

Sor Emmanuel y María Simma” (prácticamente la totalidad del libro está reflejada en nuestro artículo).

María Simma tuvo desde niña un especial interés por las almas del Purgatorio. Y fue esa la misión que Dios le dio para esta vida cuando tuvo la edad de 25 años.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Adecuadamente asistida por su confesor y director espiritual y bajo el cercano seguimiento del Obispo del lugar, María vive una vida donde la Presencia sobrenatural se vuelve cotidiana.

Las almas se presentan a ella buscando ayuda, y también dando testimonio de sus sufrimientos, su vida en la tierra y su deseo profundo de llegar cuanto antes a estar en la Presencia de Dios en forma definitiva.

Los conocimientos que las almas del Purgatorio le refieren son una hermosa y fuerte confirmación de toda la Doctrina sobre la que se funda la Iglesia Católica y una invitación a todos nosotros a vivir una activa y sincera práctica de los sacramentos.

Pero por sobre todo, María Simma nos invita a una práctica cotidiana del amor como la puerta más importante para la salvación de nuestra alma.

EL AMOR CURA Y CUBRE MUCHOS DE NUESTROS PECADOS,

A LA HORA DE NUESTRO JUICIO PARTICULAR.

Descubra en este testimonio muchas de las confirmaciones que su corazón estaba buscando, ya que Jesús y María se expresan a través de las palabras de María Simma, invitándonos a una conversión sincera y profunda, basada en el amor por Dios y por todos nuestros semejantes.

Nuestra Santa Iglesia florece en las palabras de esta humilde mujer, cuyo amor por Dios la ha llevado a grandes y constantes sacrificios.

Un alma humilde puede obrar muchos milagros, ya que agrada a los ojos del Creador, que la toca con la gracia y la convierte en un instrumento de evangelización. Eso es en breves palabras, María Simma.

El reportaje de Sor Emmanuel

(Los comentarios y las preguntas son realizadas por Sor Emanuel)

Sor Emmanuel:

–     María, ¿Puedes contarnos ahora cómo fuiste visitada, la primera vez, por un alma del Purgatorio?

María Simma:

–    Sí, fue en el año 1940, de noche, a las 3 o 4 de la madrugada. Oí a alguno que iba y venía en mi cuarto. Esto me despertó. Miré para ver quien pudiese haber entrado en mi cuarto.

–     ¿Tuviste miedo?

–     No, yo no soy nada miedosa. Cuando yo era pequeña, mi madre me decía que era una niña del todo especial, porque nunca tenía miedo.

–     ¿Y entonces, esa noche? ¡Cuéntanos!

–     Oh, vi que era un extraño. Iba y venía lentamente. Le pregunté con tono severo:

–     “¿Cómo has entrado aquí?, ¿Qué has perdido?”.

Pero él continuaba caminando en mi cuarto, de aquí para allá, como si nada fuese.

Entonces le volví a preguntar:

–    “¿Qué haces?”.

Y puesto que continuaba a no querer responderme, me levanté de un salto para aferrarlo, pero no toqué más que el aire.

Y el hombre había desaparecido…

Entonces regresé a la cama, y de nuevo comencé a sentir que iba y venía.

Me preguntaba por qué veía allí a ese hombre, y por qué no podía aferrarlo.

Me levanté de nuevo para asirlo y para hacer que desistiese de caminar. Nuevamente me topé con la nada.

Quedé perpleja. Volví a acostarme. No volvió otra vez, pero aquella noche no conseguí dormir.

Al día siguiente, después de misa, fui a ver a mi director espiritual y le conté lo sucedido.

El me dijo:

–     “Si todo eso recomienza, no preguntes: “¿Quién eres?, sino, ¿“Qué quieres de mí?”.

La noche siguiente el hombre regresó. Era el mismo.

Y yo le pregunté:

–     “¿Qué quieres de mí?”.

Me respondió:

–     “Haz celebrar tres misas por mí y yo seré liberado”.

Entonces comprendí que era un alma del Purgatorio.

Mi padre espiritual me lo confirmó. Me aconsejó de no rechazar jamás a las almas del Purgatorio, y de acoger con generosidad sus pedidos.

–      Y después, ¿continuaron las visitas?

–      Sí, durante algunos años venían tres o cuatro almas solamente, sobre todo en el mes de noviembre. Luego no vinieron más.

–      ¿Y qué te piden estas almas?

–      Muchas veces piden de hacer celebrar misas y de asistir a esas misas; piden de recitar Rosarios, y también de hacer el Vía Crucis.

–      A este punto se nos plantea una pregunta, que es fundamental:

¿QUÉ ES EXACTAMENTE EL PURGATORIO?

María responde:

–      Diría que es una invención genial por parte de Dios. Y aquí quisiera proponerles una imagen toda mía. Supongan que un día se abre una puerta y aparece un ser extraordinariamente bello, de una belleza tal, nunca vista sobre la tierra.

Aquí quedan fascinados, trastornados por este SER de luz y de belleza, tanto más que él demuestra estar locamente enamorado de ustedes (lo que nunca se hubiesen imaginado);

Se dan cuenta que también él tiene un gran deseo de atraerlos a sí, de abrazarlos; y el fuego del amor que quema ya en sus corazones los empuja seguramente a precipitarse entre sus brazos.

Pero ustedes se dan cuenta, en ese preciso instante, de que hace meses que no se lavan, que huelen mal, que se sienten horriblemente feos; tienen la nariz que chorrea, los cabellos grasosos y pegoteados, horribles manchas de suciedad sobre la ropa, etc., etc.

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

Entonces se dicen a sí mismos:

–     “¡No, no es posible que yo me presente en este estado!.  Es preciso que antes me lave, me duche, y luego, rápidamente, regrese a verlo…”.

Pero he aquí que el amor nacido en sus corazones es tan intenso, tan fuerte, tan abrasador, que este atraso debido a la ducha es absolutamente insoportable.

Y el Dolor mismo de la Ausencia, aunque dure sólo pocos minutos, causa un ardor atroz en el corazón. Y, ciertamente, este ardor es proporcional a la intensidad de la revelación del Amor: ES UNA LLAMA DE AMOR…

Pues bien, el Purgatorio es exactamente esto. Es un atraso impuesto por nuestra impureza, un atraso antes del abrazo de Dios, una Llama de amor que hace sufrir terriblemente; una espera, o si quieren, una nostalgia, del Amor. Es precisamente esta Llama,

Esta ardorosa nostalgia la que nos purifica de todo lo que aún es impuro en nosotros.

Me atrevería a decir que el Purgatorio es un lugar de deseo, del deseo loco de Dios, de Dios que ya ha sido reconocido y visto, pero al cual el alma todavía no se ha unido.

Las almas del Purgatorio hablan con frecuencia con María sobre ese gran deseo, de esa sed que tienen de Dios,

Y CÓMO ESE DESEO ES PARA ELLAS PROFUNDAMENTE DOLOROSO;

ES SIN DUDA, UNA VERDADERA AGONÍA.

En la práctica el Purgatorio es una gran crisis, una crisis que nace de la falta de Dios.

Sobre esto he querido que María nos precisara un punto fundamental:

–      María, ¿las almas del Purgatorio prueban alegría y esperanza en medio de sus sufrimientos?

–      Sí, ningún alma quisiera volver del Purgatorio a la Tierra, porque ellas ya tienen un conocimiento de Dios infinitamente superior al nuestro…

Y no podrían nunca más decidirse a regresar a las Tinieblas de este mundo. He aquí entonces, la gran diferencia entre los sufrimientos del Purgatorio y los de la Tierra:

En el Purgatorio, aunque sea terrible el dolor del alma, la certeza que se tiene de vivir con Dios es tan fuerte e indestructible, que el gozo de esta certeza supera aun el dolor.

Y por nada del mundo esas almas quisieran volver a vivir sobre la Tierra donde al fin de cuentas, nunca se tiene seguridad de nada.

–      María, ¿ahora podrías decirnos si es Dios quien envía un alma al Purgatorio, o si en cambio, es el alma misma quien decide de ir allí?

–      Es el alma misma quien quiere ir al Purgatorio para purificarse, antes de entrar en el Paraíso.

Pero aquí es preciso decir también que el alma, cuando está en el Purgatorio, adhiere perfectamente a la voluntad de Dios.

Por ejemplo, se complace del bien y desea nuestro bien; experimenta tanto amor por Dios y también por quienes aún estamos en la Tierra.

Estas almas están perfectamente unidas al Espíritu de Dios o, si quieren, a la Luz de Dios.

–      María, ¿en el momento de la muerte, se ve a Dios en plena luz, o en manera confusa?

–      En manera aún confusa; con todo, hay una claridad tal, que basta ciertamente, para tener nostalgia. ¡Es verdad! Es una luz resplandeciente, en relación a las Tinieblas de la Tierra.

Pero todavía es nada con respecto a la Luz que el alma conocerá en el Cielo. Del resto, a tal propósito, podemos hacer una confrontación con las experiencias de las que se habla en el libro “La vida más allá de la vida”: muchísimas de esas personas que, de un estado de pre-muerte (por coma, paro cardíaco, etc.),

han entrevisto ALGO del más allá, quedaron tan fascinadas de esa luz; que para ellas ha sido una verdadera agonía retornar a la común existencia sobre la tierra, después de aquella experiencia.

–      María, ¿puedes decirme cuál es el papel de la Virgen con respecto a las almas del Purgatorio?

–      Sí, viene frecuentemente para consolarlas y decirles que han hecho bien tantas cosas, y les da coraje.

–      ¿Hay días especiales en los cuales ella las libera?

–      Si, sobre todo el día de Navidad, el día de Todos los Santos, el Viernes Santo; las libera también el día de su Asunción y en el de la Ascensión de Jesús.

–      Pero, María, ¿Por qué se va al Purgatorio? ¿Cuáles son los pecados que conducen con frecuencia a las almas al Purgatorio?

–      Son los pecados contra la caridad, contra el amor hacia el prójimo: la dureza del corazón, la hostilidad, la calumnia. Sí, todas estas cosas. Sé que la maldición y la calumnia se cuentan entre las culpas más graves que necesitan una larga purificación.

María al respecto, nos ofrece un ejemplo que la ha impactado mucho, y es un testimonio que quiero contarles.

Se trata de un hombre y de una mujer; de ellos se le pidió se informase si estaban en el Purgatorio. Con gran asombro de quienes se lo habían pedido, la mujer ya estaba en el Paraíso y el hombre en el Purgatorio.

Pero en realidad esa mujer había muerto después de un aborto, mientras que el hombre iba con frecuencia a la iglesia y llevaba una vida, aparentemente, bastante digna y piadosa.

Entonces María se informa nuevamente, pensando que podría haberse equivocado. Pero no, era tal cual: en realidad.  Los dos murieron contemporáneamente, pero la mujer se había arrepentido sinceramente de lo que había hecho, y había sido muy humilde…

En cambio el hombre, aunque religioso, juzgaba todo y a todos, siempre se lamentaba, hablaba mal de la gente, y criticaba. Por eso su purgatorio era muy largo.

Y María concluyó: “Nunca se debe juzgar según las apariencias”.

Otros pecados contra la caridad son por cierto, todos nuestros repudios hacia algunas personas que no amamos; nuestro rechazo en hacer las paces, en perdonar, y todos los rencores que encerramos en el corazón.

LA FALTA DE PERDÓN

Al respecto María nos reveló un testimonio que nos hace reflexionar. Es la historia de una persona que ella conocía muy bien. Esta persona había muerto. Era una mujer y se encontraba en el Purgatorio, padeciendo sufrimientos atroces.

Y cuando esa alma visitó a María, ella le preguntó el porqué.

Y el porqué era que ella tenía amiga con la cual surgió una enemistad muy grande; y esa enemistad había sido causada por ella misma.

Y a pesar de todo, había conservado su rencor por años y años; y cuando su amiga, en varias circunstancias, había venido a pedirle de hacer las paces, de reconciliarse, ella la rechazaba.

Y cuando cayó gravemente enferma, había continuado a tener cerrado su corazón, a rechazar la paz que se le proponía. Y hasta en el lecho de muerte, aquella amiga había venido a suplicarle de hacer las paces; pero aún en su lecho de muerte ella había rechazado reconciliarse.

Por ese motivo se encontraba aún en un Purgatorio muy doloroso, y por eso había venido a pedir ayuda a María.

Este testimonio sobre la gravedad de conservar el rencor es muy significativo.

Por lo que se refiere a las palabras, nunca se dirá bastante acerca de cómo una palabra de crítica, una palabra malévola pueda realmente matar.

Y también cómo una buena palabra pueda curar.

–      Entonces, María, ¿Puedes decirnos quienes son los que tienen mayores posibilidades de ir directamente al Paraíso?

–      Son aquellos que tienen un corazón bueno, un corazón bueno hacia todos. LA CARIDAD CUBRE UNA MULTITUD DE PECADOS.

Sí, es San Pablo quien nos lo dice.

–      Y ¿Cuáles son los medios que podemos emplear sobre la Tierra para evitar el Purgatorio e ir derecho al Paraíso?

–      Debemos hacer mucho por las almas del Purgatorio, porque son ellas quienes, a su vez, nos ayudan. Hay que tener mucha humildad: ésta es el arma más grande contra el Maligno. La humildad elimina el mal.

A este punto no resisto al deseo de referir un bellísimo testimonio del Padre Berlioux (que ha escrito un hermoso libro sobre las almas del Purgatorio), con relación a la ayuda ofrecida por estas almas a aquellos que las ayudan con oraciones y sufragios:

“Se cuenta que una persona muy amiga de las almas del Purgatorio había consagrado toda su vida a sufragar por ellas. Habiendo llegado la hora de su muerte, fue asaltada con furor por el demonio que la veía a punto de escapársele.

Parecía que el Abismo entero, confederado contra ella, la rodease con sus cohortes infernales. La moribunda luchaba desde hacía tiempo entre los esfuerzos más penosos…

Cuando todo de un golpe vio entrar en su casa una multitud de personajes desconocidos, pero resplandecientes de belleza, que pusieron en fuga al demonio y, acercándose a su lecho, le dirigieron palabras de aliento y de consolación totalmente celestiales.

Emitiendo entonces un profundo suspiro, y llena de alegría, gritó:

–     ¿Quiénes son ustedes? ¿Quiénes son los que me hacen tanto bien?.

Aquellos buenos visitantes respondieron:

–     “Nosotros somos habitantes del Cielo, que tu ayuda ha encaminado a la felicidad, y como reconocimiento, venimos a ayudarte para que cruces el Umbral de la Eternidad y te libres de este lugar de angustia… Y te introduzcas en las alegrías de la Ciudad Santa”.

Con estas palabras una sonrisa iluminó el rostro de la moribunda. Sus ojos se cerraron y ella se durmió en la paz del Señor. Su alma, pura como una paloma, presentándose al Señor de los Señores, encontró tantos protectores y abogados entre las almas que ella había liberado…

Y reconocida digna de la gloria, entró allí triunfalmente, en medio de los aplausos y las bendiciones de quienes había liberado del Purgatorio”.

¡Ojalá que también nosotros, un día, podamos tener la misma suerte!

Entonces hay que decir que las almas, sí, las almas liberadas por nuestra plegaria, son sumamente agradecidas.

Les aconsejo, pues, que hagan la experiencia; las almas nos ayudan, conocen nuestras necesidades y nos obtienen muchas gracias.

–      Entonces María, ahora pienso en el buen ladrón, en aquel que estaba crucificado junto a Jesús… Y me gustaría saber que hizo para que Jesús le prometiese que ese mismo día, estaría con él en el Paraíso.

–      El aceptó humildemente su sufrimiento diciendo que era algo justo. Alentó al otro ladrón a aceptar también él su condición. Él tenía el temor de Dios, es decir, era humilde.

Otro hermoso ejemplo, que nos contara María Simma, demuestra cómo un gesto de bondad puede rescatar, en poquísimo tiempo, una vida de pecado.

Escuchémoslo narrado con sus mismas palabras:

–     “Conocía a un joven de unos veinte años. Vivía en un pueblo vecino al mío. Este pueblo había sido duramente golpeado y destruido por una serie de aludes que mataron un gran número de habitantes. Era en el año 1954.

Una noche ese joven se encontraba en la casa de sus padres. Imprevistamente un terrible alud se abate precipitando cerca de su casa. El oye gritos desgarradores…

Gritos lastimeros que invocan:

–     “¡Ayúdennos! ¡Sálvennos! ¡Vengan a socorrernos!… ¡Somos arrollados por los aludes!… “.

De inmediato el joven se levantó y se precipitó para socorrer a esas personas. Pero su madre, que había oído los gritos, le impidió pasar.

Cerró la puerta y dijo:

–    “¡No, otros deben socorrerlos, nosotros no!. Afuera es demasiado peligroso. No quiero que haya un muerto más”:

Pero él, puesto que había sido impactado por esos gritos y quería verdaderamente socorrer a esa gente, empuja a su madre,

Y dice:

–     “¡Sí, yo voy! ¡No quiero dejarlos morir así!’. – Y salió.

Pero también él, a lo largo del trayecto, fue embestido por un alud y murió…

Dos días después de su muerte, él vino a visitarme de noche y me dijo:

–     “Haz celebrar tres misas por mí, así seré liberado del Purgatorio”.

Yo fui a dar cuenta de ello a su familia y a sus amigos.

Ellos quedaron muy sorprendidos al oír que, solamente con tres misas, se libraría del Purgatorio.

Alguno de sus amigos agregó “Yo no hubiera querido estar en su lugar en la hora de la muerte. ¡Si hubiesen visto todas las fechorías que cometió!… “.

Pero ese joven, con posterioridad, me declaró:

–    “Yo he cumplido un acto de amor puro poniendo a riesgo mi vida y donándola por aquellas personas.es gracias a esto que el Señor me ha acogido tan rápidamente en Su Cielo. Es verdad, la caridad cubre una multitud de pecados”.

En este episodio se ve cómo un solo acto de amor desinteresado ha sido suficiente para purificar a ese joven de una vida de fechorías.

Y el Señor ha aprovechado de ese instante de amor para llamarlo a Sí.

María en efecto, ha dicho que este joven quizás nunca hubiese tenido en su vida la ocasión de realizar un acto de amor tan fuerte. Y quizás se hubiese convertido en un hombre malvado.

El Señor, en Su Misericordia lo ha llamado a Sí justo en el mejor momento, en el momento más puro a causa de ese acto de amor.

Ahora he aquí otro episodio que demuestra cómo el Señor acepta y valoriza también un simple acto de bondad:

–     El alma de una mujer se presentó, un día, con un balde en mano. “¿Qué haces con ese balde?”, le pregunté. Es la llave de mi Paraíso, respondió radiante. No he orado mucho durante mi vida; raramente iba a la iglesia pero una vez, antes de Navidad, he limpiado gratuitamente toda la casa de una pobre anciana.

Ha sido mi salvación”. ESTA ES LA PRUEBA QUE TODO DEPENDE DE LA CARIDAD. Es también importante, cuando se está a punto de la muerte, abandonarse a la Voluntad del Señor.

María me narró el caso muy hermoso de una madre de cuatro hijos que estaba por morir.

En vez de rebelarse y de inquietarse ella dijo al Señor:

–    “Acepto la muerte, en el momento que tú lo quieras, y pongo mi vida en tus manos. Te confío mis hijos y sé que tú encargarás de ellos”.

María me dijo que,

A CAUSA DE ESTA INMENSA CONFIANZA EN DIOS,

ESA MUJER FUE DIRECTAMENTE AL PARAÍSO

SIN PASAR POR EL PURGATORIO.

Verdaderamente se puede decir que el amor; la humildad y el abandono a Dios son tres llaves de oro que nos hacen entrar directamente en el Paraíso.

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a VENCER a nuestros espíritus inmundos generados por nuestros PECADOS, especialmente al MONSTRUO DE NUESTRO EGOÍSMO…

–     María, ¿podrías decirnos cuáles son los medios más eficaces para facilitar la liberación de las almas del Purgatorio?

–     EI medio más eficaz es la Misa.

–     ¿Por qué la Misa?

–     Porque es Cristo quien se ofrece por amor nuestro. Es la Ofrenda del Mismo Cristo a Dios, la más bella de las ofrendas. EI sacerdote es el representante de Dios y ES el Mismo Dios que se Ofrece y se sacrifica por nosotros.

La eficacia de la Misa por los difuntos es tanto mayor cuanto más grande ha sido la estima que ellos tuvieron por la Misa cuando eran todavía en vida.

Si en esas Misas han orado con todo el corazón y si han asistido también durante la semana, según el tiempo disponible, ellos sacarán grande provecho de las misas celebradas por ellos.

También en esto se recogerá lo que se ha sembrado.

Además de ir nosotros, no nos olvidaremos de invitar a nuestros hijos a que asistan a estas Misas, y, si posible, invitemos a los muchachos de las escuelas.

Ningún padre, ninguna madre, ningún catequista puede poner en el corazón del niño lo que Nuestro Señor personalmente le da en gracias, durante la Misa y la Comunión.

Agregaré que un alma del Purgatorio ve muy bien el día de sus funerales: si se reza verdaderamente por él o si, simplemente, se hace acto de presencia para mostrar que está allí.

Ellas dicen que las Lágrimas no sirven para nada para ayudarlas. En cambio sirve mucho la Oración.

Con frecuencia esas almas lamentan el hecho de que las personas asisten a su sepultura, pero NO elevan una sola plegaria a Dios; derraman muchas lágrimas, pero eso es inútil.

Con relación a la Misa, quisiera citarles un hermoso ejemplo narrado por el santo Cura de Ars a sus parroquianos:

–    “Hijos míos, un buen sacerdote había tenido la desgracia de perder un amigo muy querido. Por eso rezó mucho por la paz de su alma. Un día Dios le hizo saber que su amigo estaba en el Purgatorio y sufría terriblemente.

Este santo sacerdote pensó que no podía hacer algo mejor que ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa por su querido difunto.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

En el momento de la Consagración, tomó la Hostia entre sus manos y dijo:

–    “Padre Santo y Eterno, en tus manos divinas está el alma de mi amigo en el Purgatorio y en mis pobres manos de ministro tuyo, está el Cuerpo de Tu Hijo Jesús. Pues bien, Padre Bueno y Misericordioso, libra a mi amigo y yo te ofrezco a Tu Hijo junto con todos los méritos de Su Gloriosa Pasión y Muerte”.

Este pedido fue escuchado.

De hecho, en el momento de la elevación, él vio que el alma de su amigo subía al Cielo resplandeciente de gloria. Dios había aceptado la Ofrenda”.

Por eso hijos míos, concluyó el santo Cura de Ars: “cuando queramos liberar a nuestros seres queridos que están en el Purgatorio, hagamos lo mismo.

Ofrezcamos al Padre, por medio del Santo Sacrificio, a Su Hijo, junto con todos los méritos de Su Pasión y Muerte, así no podrá rechazarnos nada”.

Otros medios muy eficaces para ayudar a las almas del Purgatorio son el Ofrecimiento de nuestros sufrimientos, nuestras mortificaciones y el sufrimiento voluntario, como por ejemplo el ayuno, las privaciones, etc.

Y naturalmente, también los sufrimientos involuntarios como las enfermedades, los lutos, los abandonos…

–     María, tú fuiste invitada, muchas veces, a sufrir por las almas del Purgatorio para liberarlas. ¡Puedes decirnos qué has vivido y probado en esos momentos!

–     La primera vez un alma (era una mujer) me preguntó si quería sufrir tres horas, en mi cuerpo, por ella; y agregó que luego yo podría retomar mi trabajo.

Yo me dije: “Si es sólo por tres horas, quiero aceptar”. Esas tres horas me parecieron que durasen como tres días, tan terribles eran los sufrimientos.

Pero al final, miré el reloj y vi que habían pasado sólo tres horas.

El alma luego me dijo que, habiendo aceptado sufrir con amor esas tres horas, le había ahorrado veinte años de Purgatorio.

–     María, ¿Por qué, una vez llegados al Purgatorio, NO SE PUEDEN ADQUIRIR MÉRITOS y en cambio, mientras se está en la tierra SIEMPRE se los pueden adquirir?

–     Porque en el momento de la muerte los méritos se terminan.

Mientras uno vive en la Tierra puede reparar el mal que ha cometido antes. Las almas del Purgatorio tienen una santa envidia por esta posibilidad nuestra.

Hasta los ángeles son celosos de nosotros, porque tenemos la posibilidad de “CRECER” mientras estamos sobre la tierra.

PERO MUCHAS VECES

LA APARICIÓN DEL SUFRIMIENTO EN NUESTRA VIDA NOS HACE REBELAR

Y TENEMOS DIFICULTAD EN ACEPTARLO Y VIVIRLO BIEN.

–     Entonces, ¿cómo vivir el sufrimiento para que pueda dar frutos?

–     Los sufrimientos son la Prueba más grande del amor de Dios. Y si se ofrecen bien, pueden ganar muchas almas.

–     Pero ¿Qué hacer para recibir los sufrimientos como un don, y no (como se hace con frecuencia) como una punición o un castigo?

–      Hay que ofrecerlo todo a la Virgen Santa, pues Ella sabe mejor que nadie quién necesita esta o aquella ofrenda para ser salvado.

Quisiera referir aquí un testimonio que María me ha contado a propósito del SUFRIMIENTO. El hecho ocurrió en el año 1954.

Una serie de avalanchas muy desastrosas se abatieron sobre un pueblito cercano al de María, causando gravísimos daños. Otros aludes se habían precipitado en dirección al pueblito de María. Pero aquí sucedió que los aludes se detuvieron ante el pueblito en modo ciertamente milagroso, sin causar algún daño.

Las almas dijeron a María que en ese pueblito había vivido y muerto una mujer que durante treinta años, estuvo enferma y había sido cuidada muy mal; había sufrido terriblemente durante todos esos años, ofreciendo todos sus dolores por el bien de su pueblito.

Las almas revelaron a María que, GRACIAS AL OFRECIMIENTO DE AQUELLA MUJER, EL PUEBLITO SE HABÍA SALVADO. Ella había ofrecido sus sufrimientos durante 30 años y los había soportado con paciencia.

María nos dice que, si aquella mujer hubiese gozado de buena salud, no hubiese podido proteger a su pueblito.

Agrega que con el sufrimiento, pacientemente soportado, se pueden salvar más almas que con las oraciones.

 NO TENEMOS QUE VER SIEMPRE EL SUFRIMIENTO COMO UNA PUNICIÓN.

PUEDE SER ACEPTADO COMO EXPIACIÓN, no sólo para nosotros mismos, sino sobre todo para los demás.

Jesucristo era Inocente. Y fue Él quien sufrió más que todos, para expiar por nuestros pecados.

Sólo en el Cielo sabremos totalmente lo que hemos obtenido por medio del sufrimiento soportado pacientemente, en unión con los sufrimientos de Cristo.

–     María, ¿Se da una cierta rebeldía por parte de las almas del Purgatorio a causa de sus sufrimientos?

–     NO, ellas quieren purificarse y comprenden que los sufrimientos son necesarios.

–     ¿Cuál es el valor de la contrición y del arrepentimiento en el momento de la muerte?

–     La contrición es importantísima. Los pecados como sea, son perdonados, pero

QUEDA LA CONSECUENCIA DEL PECADO.

Si se quiere obtener la indulgencia plenaria en el momento de la muerte; esto es, ir derecho al Cielo, el alma tiene que estar libre de toda atadura.

M2 LA PENA DE SENTIDO


EL SUFRIMIENTO EN EL PURGATORIO

Ya vimos que en el Purgatorio y el Infierno, la Pena de Daño ES LA AUSENCIA TOTAL DE DIOS y es una experiencia que nadie desea; porque experimentarla equivale  a vivir toda la Angustia de Jesús en Getsemaní; junto con su combate con Lucifer, a niveles cósmicos.

Y NO SÓLO ESO.

HAY QUE AGREGARLE LA PENA DE SENTIDO.

Entonces, ¿Qué ES la Pena de Sentido según la Doctrina católica?

Esta es la explicación TEOLÓGICA:

“Un punto en el que se insiste mucho ES que se trata de dolores inimaginablemente intensos”

Esta frase encierra un tremendo Caudal de significados… 

LA PENA DE SENTIDO

5.- El Fuego del Amor de Dios es lo que va consumiendo en el alma toda herrumbre o mancha de pecado. El sufrimiento del Purgatorio es pues ante todo, la pena de daño, mucho más que la pena de sentido,

Y CUANTA MÁS PURIFICACIÓN

MÁS INTENSO EL AMOR Y MÁS CRUEL EL DOLOR.

Amor y Dolor parecen crecer así en el Purgatorio en acelerada progresión.

El Purgatorio ES pues, un Crescendo de amor y dolor que conduce al Cielo, a la felicidad perfecta.

EXPLICACIÓN DADA POR ABBA

Habla Dios Padre

La Santidad es una gracia inherente al alma. El alma nació santa, porque es parte de Mí. Yo vuestro Padre, os la dono y vosotros, con vuestra voluntad y con vuestro deseo de servirme, os concedo el don de la vida

Y al bajar a la Tierra se empieza a manchar por la culpa del pecado original.

Yo os lleno de talentos tanto para el servicio de vuestras almas para lograr vuestra salvación y santificación, como para la de vuestros hermanos.

Cuando entre vosotros os hablan sobre los santos, os imagináis que nace uno cada determinado tiempo y creéis que la santidad es solamente para esas almas especiales. No es así, hijitos Míos.

Sí, es verdad que de tiempo en tiempo envío un alma especial para levantar Mi Iglesia y de ahí se les conoce como profetas, doctores de la Iglesia, Santos Teólogos, pero los que vosotros conocéis por los relatos históricos,

la gran mayoría son almas santas cuya misión es el engrandecimiento y el conocimiento de las leyes de Mi Iglesia, pero no olvidéis que la Iglesia, también sois todos vosotros.

Ahora les hablo de los niveles de actuación en Mí Iglesia.

Martirio de San Pedro

Los estratos altos en Mi Iglesia, los que llevan el conocimiento profundo y la práctica del mismo, empezaría con los representantes de Mis Apóstoles y entre­ ellos hay multitud de santos;

pero luego siguen los que aceptando con a­mor y gratitud Mis Enseñanzas, las proclaman con su ejemplo de vida a to­dos niveles.

Es aquí en donde ya estoy hablando de todos vosotros, sin im­portar que seáis:

Padres o madres de familia, solteros o casados, que ten­gáis cualquier tipo de profesión o forma de vida, no importa en donde os encontréis actuando a diario, vosotros, como otros tantos hijos Míos, estáis llamados a la Santidad.

Pero ¿Qué es la Santidad? Vosotros, la mayoría, os imagináis que para ser santo hay que encerrarse en un convento, hacer penitencias fortísimas, ayunos que matan, golpearse con ca­denas.

No, hijitos Míos, eso no es realmente la santidad, ayuda pero no la da.

EL SANTO ES AQUÉL, QUE CUMPLIENDO CON MI PALABRA,

” Se necesitan santos de jeans y zapatillas que se jueguen por su FE y lleven la Luz de Cristo A UNA SOCIEDAD SIN DIOS”

LA PONE EN PRÁC­TICA CON UN VERDADERO AMOR, 

se sirve de Mi Palabra, llevada hasta vosotros con el ejemplo de Mí Hijo Jesucristo, para el crecimiento y ayuda espiri­tual y material de vuestro prójimo.

El santo es aquél, que llevando su vida cotidiana, muchas veces sin ni siquiera ser un tipo de vida extraordinario, sino de lo más normal posible,

UNE su vida, sus méritos, su amor y su cruz, sin quejarse, a los méritos, vida y ejemplo de Mí Hijo Jesucristo.

Cuando vosotros unís vuestros pequeños actos a los de Mí Hijo y ac­tuáis con un sincero corazón, sois santos.

Nadie, escuchad atentamente, NADIE que se una completamente a la Vida y Méritos de Mi Hijo, que Me ofrezca su vida y sus pequeños o grandes lo­gros y sufrimientos, será apartado del Triunfo Final, de vuestra santifi­cación y de vuestro reinado en Mi Casa Celestial.

Porque si os unisteis en vida terrena a Mí Hijo en todos vuestros actos, también gozaréis unidos a la vida de triunfo  celestial con Mi Hijo, por toda la Eternidad.

Ahora podréis comprender lo fácil que es llegar a ser santo.

Os vuelvo a recordar vuestra alma fue donada por Mí, primeramente santa, puesto que como es parte de Mí, siendo Yo el Santo de los santos, vuestra alma nació santa.

Luego es puesta a prueba, por vuestra propia decisión y a Mi servicio; para salvación de todas las almas, tanto terrenas como del Purgatorio.

Y al final de vuestra Misión me la deberéis entregar, NUEVAMENTE SANTA como Yo os la concedí, porque NO SE PUEDE VOLVER A UNIR A SU CREADOR si no lleva la misma pureza y estado de virtud en la cual primeramente, se cedió a vosotros. 

Hijitos Míos, no os imagináis lo que Yo vuestro Dios, gozo cuando alguno de vosotros Me hace una caricia, Me da un beso, piensa en Mí, Me busca.

Vosotros, los que ya tenéis hijos, recordad los momentos cuando vuestro bebé os hacía una caricia, os daba un beso o un abrazo.

O cuando simplemente os miraba y os enviaba una sonrisita; os deshacía de amor en ése momento, hasta las gracias Me dabais por la vida de vuestros hijos.  

Yo también Me derrito con vuestro amor, con vuestra donación, con todas las cosas bellas que salen de vuestro corazón y que llegan al Mío.

Sois Mis pequeñitos, sois Mis creaturitas y esto os lo digo porque, sabiendo todas las distracciones que tenéis a vuestro alrededor, todo el mal que tenéis también a vuestro alrededor,

los ataques constantes de Satanás, ofreciéndoos el Mundo para que os olvidéis de Mí y aún a pesar de ello y de muchas otras cosas más, vosotros volteáis hacia Mí,

Me recordáis, Me saludáis, Me sonreís, Me mandáis vuestros besos, ¿Cómo no os voy a querer más? ¿Cómo no Me voy a derretir por vuestros actos?

Quizá a vosotros se os haga imposible o no creáis en todo esto que os estoy diciendo; pero Soy vuestro Dios y Soy Infinitamente más sensible en Mi Corazón de lo que vosotros sois.

Yo voy gozando desde que la intención nace en vuestra mente.

Ciertamente, gozo mucho más que lo que vosotros gozáis a vuestros pequeños hijos, a vuestros bebés o aún, a las almas que os aman y que Me aman a Mí.

A Estas almas no les niego nada, porque su amor es sincero, es profundo, es íntimo, Nos conocemos de Corazón a corazón.

Cuando lleguéis al Reino de los Cielos, os daréis cuenta de Mi Sensibilidad, de Mi Amor hacia vosotros y de cómo gozo todo lo bello que sale de vuestro corazón hacia Mí.

Seguid haciendo ésos actos de amor, recordadMe continuamente, invitadMe a Vivir plenamente con vosotros, minuto a minuto, segundo a segundo todo el resto de vuestra existencia.

Y al momento de vuestra partida de la Tierra, Yo estaré al final de vuestro camino aquí, en el Reino de los Cielos, esperándoos.

Y ahí, es cuando gozaréis plenamente todo lo que Me disteis; porque Yo también plenamente, os daré Mi Corazón.

EN ESTOS MOMENTOS YO NO OS PUEDO AMAR COMO QUISIERA AMAROS

VUESTRO CUERPO NO SOPORTARÍA TANTO AMOR

San José Cupertino, EL SANTO VOLADOR

TANTA BELLEZA, TANTA VIDA, QUE YO LE DOY AL ALMA CUANDO ME AMA DE CORAZÓN.,

 Esperad pues, el momento de vuestra llegada, porque ahí estaré Yo, para daros el Abrazo de Amor que durará eternamente.

Hijitos Míos, en las Escrituras, se os habla de que no podéis entrar a la fiesta, o sea, al Reino de los Cielos, si no estáis bien arreglados, si vuestras ropas no están limpias y puras

Y POR ESO, HE CREADO EL PURGATORIO

para que vosotros seáis purificados en él pero, ciertamente, ahí conoceréis todo el daño que Me hicisteis y el que le hicisteis a vuestros hermanos.

Ciertamente, tendréis la oportunidad, en el tiempo que Yo decida, para purificaros y para que os ganéis la entrada al Reino de los Cielos.

La estancia, para algunos, será muy dolorosa, otros, vivirán en la esperanza, en la alegría de saber que, en cualquier momento, estarán Conmigo para siempre.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Mis pequeños, poco os acordáis del sufrimiento de las ánimas del Purgatorio, poco hacéis para aliviar sus penas.

Si realmente os amarais, como decís que lo hacéis, debierais tener, no solamente el alma de vuestros seres queridos, sino también de todos vuestros hermanos de todo el Mundo, continuamente en vuestros pensamientos.

Y sobre todo, en los momentos en que podéis lograr para ellos, un alivio a sus dolores y penas.

Habréis escuchado, una o varias veces, del sufrimiento que tienen las almas allí, en ése lugar de purificación. Para que entendáis un poco esto, os quiero decir,

que así como vuestra alma, cuando está en vuestro cuerpo vivo, no puede gozar todo el gozo que Yo le puedo dar, porque vuestro cuerpo no soportaría tanto gozo.

DE IGUAL MANERA VUESTRA ALMA NO PODRÍA VIVIR

EL SUFRIMIENTO DE PURIFICACIÓN QUE SE SUFRE EN EL PURGATORIO ESTANDO EN VUESTRO CUERPO

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, para recuperar la SEMEJANZA DIVINA y por el tiempo en que se tarden nuestros pecados en ser aniquilados…

PORQUE MORIRÍAIS INMEDIATAMENTE,

OS ESTOY HABLANDO A NIVEL ESPIRITUAL

CUANDO VUESTRA ALMA SALE DE VUESTRO CUERPO,

VUESTRAS POTENCIAS CAMBIAN

se engrandecen, se vuelven también infinitas porque, si vosotros salisteis de Mí, si Yo os creé a Imagen y Semejanza Mía, también vuestra alma es infinita y vuestras potencias también.

Por eso no entendéis perfectamente cuando os hablo de Amor, porque estoy hablando de un Amor a nivel espiritual,

con potencias que vuestra mente humana y vuestras capacidades humanas, no pueden ni sentir ni imaginar, porque vuestro cuerpo limita las potencias del alma.

Esto os lo digo para bien, ya que es Mi Amor el que se debiera manifestar en vosotros; pero cuando es de purificación es lo mismo, vuestra alma está libre ya de vuestro cuerpo y está en el Purgatorio,

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Las penas, la purificación que tendréis ahí, es a nivel alma, o sea, con vuestras potencias ya libres y el dolor es inmenso.

Os digo esto para que entendáis la gravedad y el dolor tan grande que se vive en el Purgatorio donde ciertamente, hay una esperanza de salir de ahí…

Y que también ésa esperanza ya a ciertos niveles, va minimizando el dolor del padecimiento de purificación que tenéis.

De igual manera, quiero que entendáis el Dolor que se vive en el Infierno.

También es infinito,  ya que vuestra alma es infinita y son dolores que vosotros no imagináis que puedan existir, porque vuestras capacidades se ven minimizadas por vuestro cuerpo.

Pero también, si el alma llega al Cielo, a vuestro Hogar Mi Reino; también tendréis un gozo que, en éstos momentos no os podéis imaginar.

Ciertamente, he dado a conocer estos gozos y estos sufrimientos a almas que escojo; pero ni aún ellas os pueden explicar.

Ciertamente, son gozos y dolores tremendos, porque los viven a nivel espiritual y por eso no los entendéis.

Quedaos pues, con esta explicación, de que vuestra alma, fuera de vuestro cuerpo, tiene gozos y dolores indecibles, inimaginables para vuestras pobres potencias humanas.

Amad pues y haced todo lo posible por vuestros hermanos que sufren indeciblemente en el Purgatorio y uníos también a las alegrías tremendas, inimaginables, que vuestros hermanos están gozando en el Reino de los Cielos

Y pedidles a unos ayuda para no seguir cayendo en faltas y que hagan que vuestra alma tenga que ser purificada más tiempo en el Purgatorio.

 Y a vuestros hermanos, en el Reino de los Cielos, pedidles que os ayuden a lograr llegar a donde Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, OS ESPERO, para que viváis eternamente Conmigo.

Para que me podáis comprender un poco más…

Imaginad un recipiente pequeño y lo llenáis con ese tipo de algodón que se puede compactar y, con fuerza, llenáis ese pequeño bote con ese algodón, ciertamente, va a caber, pero está apretujado en ese recipiente.

Ese recipiente, es vuestro cuerpo. Vuestra alma para que lo entendáis, sus potencias, están apretujadas dentro del cuerpo.

Cuando vosotros morís, vuestra alma sale del cuerpo, como sale también ese algodón del envase y al abrir el envase, todo ese algodón se expande…

Y entonces, os dais cuenta de la inmensidad de algodón que estaba adentro de ese pequeño envase; se vuelve algo grandísimo y no os imagináis cómo podía caber tanto en ese pequeño envase.

Así está vuestra alma.

Y así es Mis pequeños para que entendáis mejor, vuestra alma al liberarse del cuerpo, se expande; y al expandirse, tiene más recepción de lo bueno y de lo malo.

Llega a Mí y entiende infinidad de cosas que antes no entendía y, por eso también vuestro sufrimiento es mayor, porque es mucha la naturaleza del alma.

VIAJE ASTRAL. La DIFERENCIA  es cuál agencia de viajes contratamos: la del Espiritu Santo o la de Satanás

Ya salió del cuerpo y así como veis muy grande el volumen de esa masa de algodón ya expandido, así será vuestra alma también.

ESTO ES PARA QUE ENTENDÁIS POR QUÉ SE SUFRE TANTO O PORQUÉ SE GOZA TANTO

CUANDO VUESTRA ALMA YA ESTÁ FUERA DE VUESTRO CUERPO

Así que para que Me la po­dáis regresar pura y digna de vuestro Creador la mejor forma es a través de la santidad de vuestras vidas. “Sed Santos, como Vuestro Padre Celestial es Santo”, os lo dijo Mi Hijo.

Uníos a Sus Méritos y lo lograréis. Os espero y Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Santísimo Hijo Jesucristo y en el del Santo Espíritu de Amor.

¿QUÉ ES LO QUE DICE JESÚS?

Jesús habla a Maria Valtorta sobre el Purgatorio.

Dice Jesús:

«Quiero enseñarte lo que es y en qué consiste el Purgatorio.

Y te lo explico Yo de manera que chocará a muchos que se creen depositarios del conocimiento del más allá y no lo son.

Las almas sumergidas en aquellas llamas sólo sufren por el Amor.

Ellas no son indignas de poseer la Luz, pero tampoco son dignas de entrar inmediatamente en el Reino de la Luz; son investidas por la Luz, al presentarse ante Dios.

Es una breve, anticipada beatitud, que les asegura su salvación y les hace conocedoras de lo que será su Eternidad y expertas de cuanto cometieron contra su alma, defraudándola de años de bienaventurada posesión de Dios.

Después, sumergidas en el lugar de Purgación, son investidas por las Llamas Expiatorias. En esto aciertan quienes hablan del Purgatorio.

PERO DONDE SE EQUIVOCAN ES AL QUERER APLICAR DISTINTOS NOMBRES A ESAS LLAMAS

Éstas son Incendio de Amor.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

Purifican encendiendo de Amor las almas. Dan el Amor porque, cuando el alma ha alcanzado ese amor que no alcanzó en la tierra, es liberada y se une al Amor en el Cielo.

Te parece una doctrina distinta de la conocida, ¿verdad? Pero piensa. ¿Qué es lo que Dios Uno y Trino quiere para las almas que ha creado? El Bien.

Quien quiere el Bien para una criatura, ¿Qué sentimientos tiene hacia la criatura? Sentimientos de amor.

¿Cuál es el Mandamiento primero y segundo, los dos más importantes, de los que he dicho que no los hay mayores y en ellos está la llave para alcanzar la Vida Eterna?

Es el Mandamiento del Amor: “Ama a Dios con todas tus fuerzas, ama al prójimo como a ti mismo”.

¿Que os he dicho infinidad de veces por mi boca, la de los profetas y los santos? Que la mayor absolución es la Caridad.

La Caridad consume las culpas y las debilidades del hombre, porque quien ama vive en Dios y viviendo en Dios peca poco, y si peca se arrepiente inmediatamente,

Y EL PERDÓN DEL ALTÍSIMO ES PARA QUIEN SE ARREPIENTE.

¿A qué faltaron las almas? Al Amor.

Si hubieran amado mucho, habrían cometido pocos y leves pecados, unidos a vuestra debilidad e imperfección pero nunca habrían alcanzado la persistencia consciente en la culpa, ni siquiera venial.

Habrían visto la forma de no afligir a su Amor y el Amor viendo su buena voluntad, les habría absuelto incluso de los pecados veniales cometidos.

¿CÓMO SE REPARA TAMBIÉN EN LA TIERRA UNA CULPA? EXPIÁNDOLA

Y CUANDO ES POSIBLE, A TRAVÉS DEL MEDIO CON EL QUE SE HA COMETIDO.

Quien ha dañado, restituyendo cuanto quitó con prepotencia. Quien ha calumniado, retractándose de la calumnia, Y ASÍ TODO.   

Ahora, si esto lo requiere la pobre justicia humana, ¿No lo querrá la Justicia Santa de Dios?

¿Y qué medio utilizará Dios para obtener reparación? A Sí mismo, o sea al Amor, exigiendo amor.

Este Dios al que habéis Ofendido y que os ama paternalmente. Y que quiere unirse con sus criaturas, os lleva a alcanzar esta unión a través de Sí mismo.

Todo gira entorno al Amor, María, excepto para los verdaderos “muertos”: los condenados.

PARA ESTOS “MUERTOS” TAMBIÉN HA MUERTO EL AMOR

Pero para los Tres Reinos – el que tiene el peso de la gravedad: la Tierra; aquél en el que está abolido el peso de la materia; pero no el del alma cargada por el pecado: el Purgatorio.

Y en fin, aquél cuyos habitantes comparten con el Padre su naturaleza espiritual que les libera de todo peso – el motor es el Amor.

AMANDO SOBRE LA TIERRA ES COMO TRABAJÁIS PARA EL CIELO

Amando en el Purgatorio es como conquistáis el Cielo que en la vida no habéis sabido merecer.

Amando en el Paraíso es como gozáis el Cielo.

Lo único que hace un alma cuando está en el Purgatorio es amar, pensar, arrepentirse a la luz del Amor que esas Llamas han encendido para ellas.

QUE YA SON DIOS, PERO QUE,

PARA SU CASTIGO, LE ESCONDEN A DIOS

Esto es el tormento. El alma recuerda la Visión de Dios que tuvo en el juicio particular.

Se lleva consigo ese recuerdo y dado que el haber tan sólo entrevisto a Dios es un Gozo que supera todo lo creado, el alma está ansiosa de volver a gustar ese gozo.

Ese recuerdo de Dios y ese rayo de luz que le revistió cuando compareció ante Él, hacen que el alma “vea” la importancia que realmente tienen las faltas cometidas contra su Bien,

Y este “ver”, junto a la idea de que por esas faltas se ha impedido voluntariamente, durante años o siglos, la posesión del Cielo y la unión con Dios, constituye su pena purgante.

El Tormento de los purgantes es el Amor y la certeza de haber ofendido al Amor.

Un alma, cuanto más ha faltado en la vida, tanto más está como cegada por cataratas espirituales que le hacen más difícil conocer y alcanzar ese perfecto arrepentimiento de amor…

Que es el primer coeficiente para su purgación y entrada en el Reino de Dios.

Cuanto más a un alma lo ha oprimido con la Culpa, tanto más pesado y tardío se hace vivir el Amor.

A medida que se limpia por poder del Amor, se acelera su resurrección al amor. Y de consecuencia, su conquista del Amor que se completa en el momento en que, terminada la expiación y…

ALCANZADA LA PERFECCIÓN DEL AMOR CON LA QUE BAJARON

Son admitidas en la Ciudad de Dios.

Hay que orar mucho para que estas almas, que sufren para alcanzar la Alegría, sean rápidas en alcanzar el amor perfecto que les absuelve y les une conmigo.

Vuestras oraciones, vuestros sufragios, son nuevos aumentos de Fuego de Amor. Aumentan el ardor. Pero – ¡oh! ¡bienaventurado tormento! – también aumentan la capacidad de amar.

Aceleran el proceso de purgación. Alzan las almas sumergidas en ese Fuego, a grados cada vez más altos. Las llevan a los umbrales de la Luz.

Abren las puertas de la Luz e introducen el alma en el Cielo.  

A cada una de estas operaciones, provocadas por vuestra caridad hacia quien os precedió en la Segunda Vida, corresponde la sorpresa de la caridad hacia vosotros.

Caridad de Dios que os agradece el que proveáis por sus hijos penantes, caridad de los penantes que os agradecen el que os afanéis por introducirles en el Gozo de Dios.

Vuestros seres queridos nunca os amaron tanto como después de la muerte de la Tierra; porque su amor ya está impregnado de la Luz de Dios y a esta Luz comprenden cómo les amáis y cómo deberían haberos amado.

Ya no pueden deciros palabras que invoquen perdón y den amor.

Pero me las dicen a Mí para vosotros, Yo os traigo estas palabras de vuestros difuntos que ahora os saben ver y amar como se debe.

Os las traigo junto con su petición de amor y su bendición, que ya es válida desde el Purgatorio porque ya está animada por la inflamada Caridad que les quema y purifica.

Perfectamente válida; además, desde el momento en que liberados, salgan a vuestro encuentro a los umbrales de la Vida o se reúnan con vosotros en ella, si les hubierais precedido en el Reino de Amor. Fíate de Mí, María.

Yo trabajo por ti y por tus seres queridos. Conforta tu espíritu. Vengo para darte la alegría. Confía en Mí».

«El secreto del alma que no quiere perder a su Amor: Dios; debe ser permanecer siempre unida a Dios con TODAS las potencias del alma.

Hagáis lo que hagáis, tened el espíritu firme en Mí. De este modo santificaréis todas vuestras acciones haciéndolas agradables a Dios y sobrenaturalmente útiles para vosotros.

Para quien sabe permanecer en Dios todo es Oración, porque la unión no es otra cosa que amor.

Y PORQUE EL AMOR TRANSFORMA EN ADORACIONES GRATAS AL SEÑOR

HASTA LAS ACCIONES MÁS HUMILDES DE LA VIDA HUMANA.

En verdad te digo que, entre quien está muchas horas en la iglesia repitiendo palabras con el alma ausente…

Y quién está en su casa, en su oficina, en su negocio, en su ocupación, amándome a Mí y al prójimo por Mí, permaneciendo unido a Mí,

Quien reza es el segundo y es a él a quien Bendigo, mientras que el primero sólo está cumpliendo un precepto hipócrita que Yo condeno y desecho.

Cuando el alma ha sabido alcanzar esta amorosa ciencia de saber permanecer con sus potencias firmes en Mí, produce actos continuos de amor…

Hasta en el sueño material me ama, porque la carne se adormece y se despierta con mi Nombre y pensando en Mí,

Cuando el alma ha sabido alcanzar esta amorosa CIENCIA de saber permanecer con sus potencias firmes en Mí, produce actos continuos de amor.

Hasta en el sueño material me ama, porque la carne se adormece y se despierta con mi Nombre y pensando en Mí.

Y mientras que el cuerpo descansa el alma continúa amando.  

N272 UN VIAJE INESPERADO 2


Nuestro destino final es el Cielo, pero el Aviso ya está en la puerta de nuestra vida. Esta inminente circunstancia, es como si fuera un aterrizaje forzoso en la primera escala de nuestro viaje.

Como casi nadie de nosotros puede recibir diploma como santo y tampoco le permitiremos a Satanás que nos embolse como parte de su botín de almas; la única alternativa que nos queda es el Purgatorio.

Para poder comprender mejor las escalas de nuestro viaje, debemos recordar algo que estudiamos desde la secundaria y las analizaremos aplicadas a la vida espiritual.

Esto también nos ayudará a comprender mejor a nuestro amadísimo ABBA y entenderemos la razón y la importancia de las acciones que tomaremos con cada lección aprendida.

Primero debemos entender como está constituido el Reino de Amor que Abba creó y para no meternos con confusas explicaciones teológicas, partiremos a mirar con más detenimiento, las cosas que conocemos.

Tenemos frente a nosotros un gran mapa de América que está dividida en tres regiones principales y lo mismo sucede con el reino de Dios.

Al Norte está el Cielo, al centro está el Purgatorio y al Sur está el Infierno. Y para no herir ninguna susceptibilidad, América sólo nos servirá como una referencia.

Entre el Cielo y el Purgatorio hay una frontera muy extensa y que está delimitada por una zona combinada, algo así como los estados limítrofes entre Estados Unidos y México, que se encuentran a lo largo del río Bravo.

Esta zona en el Purgatorio se llama el Umbral y luego lo detallaremos mejor.

Entre el Infierno y el Purgatorio existe otra frontera exactamente igual y en el Purgatorio se llama Tercer Purgatorio y en el Infierno, Limbo.

El Limbo ya lo conocimos un poco, cuando Abba nos habló sobre el Aborto y que después volveremos a tratar, porque a Abba le sobran enseñanzas y a nosotros nos falta aprendizaje.

Lo único que tenemos que tener muy claro, es que la Pena de Daño que nos acabamos de enterar que fue la que hizo que Jesús sudara Sangre.

En el Aviso la vamos a sufrir por espacio de una media hora, pero en el Infierno ES ETERNA.

Y en el Purgatorio es transitoria.

Pero no dejemos que esta palabra: TRANSITORIO, nos engatuse funcionando como algo sin importancia. Porque el tiempo de la Tierra, no funciona como el de la Eternidad.  

Y para calibrarlo plenamente debemos tener en cuenta que los que se salvaron por la Intercesión,  hay algunos que están ahí desde la época de  Adán; no olvidemos que vivió 930 años y vio nacer y morir a muchos.

Jesús se llevó al Cielo a los del  Seno de Abraham, pero los que no eran judíos y tampoco merecieron el Infierno, ¿Dónde quedaron?  Se necesitan los Sacramentos para renacer  y poder acceder al Cielo.

Para tener una idea de cuál es la diferencia de TRANSITORIO terrenal y cósmico; y retomando lo de la Pena de Daño, recordemos lo que le pasó a fray Daniele (1)

Si Luz de María se estremece de pensar en las dos experiencias que vivió durante lapsos de pocos minutos, imaginen a los que murieron y estarán en el Purgatorio hasta que puedan acceder al Cielo.

¿Por qué creen que la mayoría de los santos se convierten en apasionados intercesores de las almas del Purgatorio?

Nuestros muertos no necesitan hermosos mausoleos y altares llenos de flores y comida, como en la película de Coco, ¡Imploran Misas!

Y cuando sigamos aprendiendo como está estructurado el Purgatorio, entenderán por qué.

Concentrémonos, ya vimos que la PRIVACIÓN de la  VISIÓN BEATÍFICA  es una experiencia PAVOROSAMENTE ESPELUZNANTE y que nos ha dejado en shock. (el pleonasmo es premeditado)

Tal vez ahora reflexionemos que en los pecados que cometemos cuando NADIE nos ve, obligamos al Dios Ignorado y Despreciado, porque no lo queremos tomar en cuenta,

A SER UN INVOLUNTARIO PARTÍCIPE DE NUESTRAS FECHORÍAS. 

¿Recuerdan el post donde aprendimos que nosotros pedimos ser el Escuadrón de Élite que vendría decidido a meternos en el corazón del Nido de Serpientes-Dragones del Reino del Maligno, para rescatar a nuestros hermanos cautivos?

Al final de este post está un enlace que se llama Ciclo Vital del Alma y nos ayudará a recordarlo.

Es primordial que lo conserven y cuando terminemos con el aprendizaje del Purgatorio, entenderán porqué…

¿QUÉ ES EL PURGATORIO?

La doctrina católica dice:

Del latín purgatio: purificar. Es el LUGAR transitorio de purificación necesaria para aquellos, que habiendo muerto en gracia de Dios y teniendo segura su salvación, necesitan llegar a la santidad necesaria para entrar en el Cielo.

Dios creó los seres humanos para que disfruten de su Creador poseyéndole en la Gloria. Sin embargo todos hemos pecado y en esa condición no se puede entrar en el Cielo, pues nada manchado puede entrar en el Cielo; por lo cual, todos necesitamos regresar al Cielo con la misma pureza con qué FUIMOS CREADOS  y descendimos.

El Purgatorio es necesario porque pocas personas se abren tan perfectamente a la gracia de Dios aquí en la Tierra, como para morir limpios y poder ir directamente al Cielo.

La doctrina de la Iglesia sobre el Purgatorio encuentra fundamento en la Biblia, cuando esta se sabe interpretar correctamente:

El texto del 2 Macabeos 12, 43-46 da por supuesto que existe una purificación después de la muerte.

(Judas Macabeo) efectuó entre sus soldados una colecta… a fin de que allí se ofreciera un sacrificio por el pecado… Pues… creían firmemente en una valiosa recompensa para los que mueren en gracia de Dios… Ofreció este sacrificio por los muertos; para que fuesen perdonados de su pecado.

El Nuevo Testamento hace referencia a 2 Macabeos. Por ejemplo, Hebreos 11,35

“Unos fueron torturados, rehusando la liberación por conseguir una resurrección mejor”

Los únicos que en el Antiguo Testamento a quienes se aplica este pasaje es a los mártires macabeos, que fueron torturados por conseguir la resurrección (2 Mac. 7:11, 14, 23, 29, 36).

Jesús puntualiza:

“Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.” (Lucas 12,58-59)  

La carta de San Pablo, 1 Corintios 3, 12-13:

Pues la base nadie la puede cambiar; ya está puesta y es Cristo Jesús. Pero, con estos cimientos, si uno construye con oro, otro con plata o piedras preciosas, o con madera, caña o paja, la obra de cada uno vendrá a descubrirse.

El día del Juicio la dará a conocer porque en el fuego todo se descubrirá. El fuego probará la obra de cada cual: si su obra resiste el fuego, será premiado; pero, si es obra que se convierte en cenizas, él mismo tendrá que pagar.

El se salvará, pero como quien pasa por el fuego”.

Las almas de los justos son aquellas que en el momento de separarse del cuerpo por la muerte, se hallan en estado de Gracia santificante y por eso pueden entrar en la Gloria. 

El juicio particular les fue favorable, pero necesitan quedar plenamente limpias para poder ver a Dios “Cara a cara”. 

Esta última afirmación está tan engañosa a nuestra humana concepción, que su vaguedad está como la ‘Pena de Daño’ antes de que la conociéramos como el Espíritu Santo nos la acaba de dar en el post anterior.

¿POR QUÉ?

Porque en ese tratamiento de purificación, donde LA PENA DE SENTIDO es como el detergente con el que vamos a ser lavados, implica diferentes procedimientos.

PENA DE SENTIDO

La teología católica llama pena de sentido a los diversos sufrimientos que padecen en su ser espiritual las personas que no han sido consideradas dignas de presentarse ante Dios.

Y esta PENA DE SENTIDO, ABBA nos la va a enseñar en cada proceso de su “Lavandería Espiritual”

Porque cada encabezado de los siguientes títulos de post, necesitan una larga explicación.

PRIMER PURGATORIO

SEGUNDO PURGATORIO

TERCER PURGATORIO

EL PURGATORIO ES UNA CÁRCEL

EL PURGATORIO ES UN HOSPITAL

EL PURGATORIO ES UNA ESCUELA

EL PURGATORIO ES UN TALLER DE REPARACIÓN

EL PURGATORIO ES UN ALTAR DE EXPIACION

EL PURGATORIO ES UNA ZONA DE COMBATE

EL PURGATORIO ES UN CAMPO DE ENTRENAMIENTO

¿Se fijaron en el testimonio de Alan, el del Viaje Aterrador? (2) 

Cuando él regresó a la Tierra, pasó 22 años siendo el hijo COMO el que Abba nos ruega, NOS IMPLORA QUE LE HAGAMOS CASO…

¿Por qué creen que Alan cambió tanto?

Cuando se nos vayan revelando los Misterios que encierran los diferentes NIVELES del Purgatorio, lo comprenderán perfectamente y veremos el color del botón que activarán, en nuestro superjet personal.

Aunque no quiero desinflarles el globo de sus emociones personales, porque vamos a tener que trabajar como entrenan los atletas para las olimpiadas, así lo exige la premura del despegue con el Aviso…

Es mi deber anunciarles que en el Purgatorio YA NO se adquieren méritos, por tres motivos:

1.- LA FE ES LA QUE NOS DA OPORTUNIDAD DE COLARNOS EN EL MEDALLERO

Y es también la que nos obtiene de Abba los méritos. (Por eso fray Daniele cambió de opinión y necesitó de Dos intercesores superpoderosos: padre Pío y Mamita María)

En el Purgatorio estamos expiando nuestros propios pecados y por eso no se puede interceder por uno mismo.

En el Purgatorio ya no funciona la Fe, como tenemos el Conocimiento Total, la voluntad la fusionamos con Dios cuando nos juzgamos y fuimos salvados, ¿Cuál es el mérito del Libre Albedrío?

Si en algo te he fallado mi Señor, te pido perdón; pero no permitas que me quede donde estoy. Ayúdame a llegar a donde Quieras que llegue…

2.- Dependiendo de la DESTRUCCIÓN que le inflijimos a nuestra alma, será el trabajo de reparación que necesitamos. Y TODO EL TRABAJO, VA A TENER QUE HACERLO DIOS SOLITO.

Porque nosotros decidimos gozar del recreo sin atender a la clase y si en lugar de crecer nos encogimos… Y nuestra estatura espiritual la redujimos a ser pígmeos… ¡Imágínense la catástrofe!

3.- Nuestro fracaso como Guerreros Celestiales nos inhibe de toda aspiración, porque lo que estamos haciendo en el Purgatorio es LIMPIARNOS DE LA MALDAD ADQUIRIDA.

Uds. reflexionen ¿Qué pensarían de un futbolista que se dedicó a meter puros autogoles? ¿Tiene derecho a reclamar un trofeo Pichichi?

Conforme se nos ilumine la inteligencia con lo que pasa en el Purgatorio, en nuestra Oración Personal le diremos a Abba lo que nos dicte nuestro corazón y nuestra conciencia.

Y al menos re-dirigiremos el rumbo por el que vamos actualmente.

Si deciden empezar a acumular méritos con ABBA conviértanse en alumnos aplicados y practiquemos lo que vayamos aprendiendo.

EL CICLO NATURAL DE LA VIDA HUMANA

Puede explicarse como el tiempo que transcurre desde la fertilización y el nacimiento hasta la muerte.

Absolutamente todos los organismos vivientes tienen un ciclo vital, es decir, un lapso de tiempo que transcurre entre el principio y el final de la vida.

Durante ese tiempo llevan a cabo diferentes funciones tales como alimentarse y reproducirse.

Tanto las plantas como los animales, pasan por tres etapas en su ciclo de vida.

Empiezan como semilla u óvulo fertilizado, crecen formando un individuo inmaduro y por último, se convierten en adultos que se pueden reproducir dando lugar a la próxima generación.

El ciclo de la vida puede estar constituido de más de tres etapas primordiales dependiendo de la especie.

El estudio sobre el ciclo de la vida y las edades, viene desde épocas remotas, así como la conciencia que tienen los seres humanos de saber que si nacieron, van a morir.

Como el desarrollo humano es un proceso de cambios permanente que se da durante toda la existencia, es muy importante cada etapa porque lo que suceda en cada una beneficia o a perjudica la etapa siguiente.

ETAPAS QUE COMPRENDE EL CICLO DE LA VIDA HUMANA

Las etapas que comprende el ciclo de la vida humana son aquellas por las cuales pasa el ser humano durante su vida hasta llegar a la edad adulta

En este ciclo actúan fuerzas tanto biológicas como ambientales, que van dándose a través de diferentes etapas desde la fase prenatal hasta la vejez y muerte.

Cada etapa implica cambios en el organismo y por lo tanto, cada etapa es única.

Esas etapas en el ser humano son básicamente cinco:

El Espíritu Santo entra junto con nuestra Alma en el momento de la concepción

1 – PERÍODO PRENATAL

Se da desde el instante de la concepción hasta el nacimiento. Cuando el bebé está listo, el cuerpo de la madre lo empuja a través de la vagina para el parto. Esta etapa comprende tres períodos:

Germinal

Empieza con la concepción, cuando el espermatozoide fecunda al óvulo y se forma el huevo o cigoto que comienza a dividirse hasta formar el embrión que se implanta en el útero. En esta etapa ya está determinada la personalidad y las características físicas que nos convierten en un ser único.

Embrionario

Es el primer trimestre del embarazo y la etapa en la cual el embrión se encuentra en pleno desarrollo. Es el período más sensible a posibles daños por factores diversos. Es cuando las madres empezamos a transmitir la vida espiritual.

Fetal

En esta etapa el embrión llega a su perfección, el feto ya tiene forma de ser humano y seguirá madurando por 7 meses más hasta el nacimiento.

2 – INFANCIA

Al nacer, al bebé se le dice infante. Este es un período de cambios sorprendentes; va desde el nacimiento hasta el principio de la adolescencia.

La Infancia tiene varias etapas:

Neonatal y lactante

Comprende el primer año de vida y en el se dan grandes cambios en el desarrollo psicomotor. Es cuando el Amor determina la clase de individuo que seremos en el futuro.

Primera infancia

Se da hasta los 3 años, cuando empieza a perfeccionar el lenguaje y se muestra un fuerte deseo de explorar y descubrir cosas.

Período preescolar y escolar.

De los 3 a los 6 años, esta es la etapa de la infancia en la cual se gana habilidad para relacionarse con los demás. Se pueden asumir tareas complejas y se perfecciona el conocimiento y la relación con Dios.

Esta es la etapa de inocencia, con la frescura infantil que Abba quisiera que conserváramos siempre. luego la veremos con más detalle

Luego sigue el período de los 8 a los 11 años, etapa en la que se pasa de la infancia a la adolescencia.

LOS NIVELES DE. HIJO ESPIRITUAL. Dios no está buscando habilidad sino disponibilidad. Tomando como referencia cinco palabras griegas que describen etapas de crecimiento en el desarrollo humano de un hijo en lo natural, estudiaremos el proceso de madurez de un hijo, pero aplicado al ámbito espiritual. Nepio. Paidion. Teknon. Telio. Patter.

3 – ADOLESCENCIA

En esta época se deja de ser niño sin alcanzar aún la madurez y el aplomo propios de una persona en la edad adulta. En la mayoría de los casos coincide con el principio de la pubertad. Los cambios físicos en esta etapa son considerables, afectando muchas partes del cuerpo.

Existen diferentes criterios para determinar en qué momento termina una etapa de la adolescencia y empieza otra. En el crecimiento espiritual, nosotros mismos calificamos en donde nos encontramos.

En la mayoría de los casos coincide con el principio de la pubertad. Los cambios físicos en esta etapa son considerables, afectando muchas partes del cuerpo.

Espiritualmente es la estapa del hijo Paidion.

Adolescencia temprana

Entre los 11 y los 15 años, se dan los principales cambios hormonales. Terminada esta fase el cuerpo es bastante diferente al de la pre-adolescencia y tiende a valorarse mucho la opinión que los demás.

Adolescencia tardía

Última etapa de la adolescencia, ocurre alrededor de los 15 y los 19 años. Durante esta fase se alcanza la correspondiente estatura y la complexión del cuerpo pasa a ser enteramente adulta. Se desarrolla plenamente la conciencia social.

Es la etapa del hijo Teknon.

4 – ADULTEZ

Etapa comprendida entre los 25 y los 65 años, en cual se espera una mayor estabilidad. Aunque sigue siendo un momento de gran productividad y experiencia, va bajando el ritmo llevando al cese de la vida productiva y a la vejez.

Es la etapa del desarrollo de la vida en la cual se logra la plenitud en la evolución biológica, física y psíquica.

En esta etapa, personalidad y carácter se estabilizan. El individuo maduro se reconoce por el control que logra de su vida emocional y de sus sentimientos.

En lo espiritual es el hijo Telio que finaliza siendo el Patter. Y que menciona Pablo.

5 – VEJEZ

Es muy importante reflexionar que la ancianidad está sólo en nuestro cuerpo y ABBA tiene toda una lección para enseñarnos sobre esto. Pronto lo publicaremos, por lo tanto lo siguiente que exponemos, es solo para completar, el ciclo natural y terrenal de la vida humana.

El envejecimiento es un fenómeno presente a lo largo del ciclo vital desde el mismo momento de la concepción hasta la muerte. A pesar de ser algo natural, es difícil aceptarlo como una realidad innata.

Es una etapa en la cual es necesario darle gran importancia al cuidado de la salud. El envejecimiento se caracteriza por el declive de las funciones metabólicas y demás funciones del organismo.

Se pierde sensibilidad sensorial, elasticidad y tonicidad muscular, agilidad y capacidad de reacción. Hay deterioro de las estructuras óseas, disminución del colágeno de la piel y de la absorción de proteínas, aparición de arrugas y pérdida progresiva de la libido.

Es un momento de adaptaciones, especialmente a los cambios de las capacidades físicas y a las situaciones personales y sociales.

Este sería un ciclo vital ideal, con una fase de envejecimiento normal, pero la etapa final de muerte puede darse en cualquier momento del ciclo.LA MUERTE

Es el término de la vida, se trata del final del organismo vivo que se había creado a partir del nacimiento. Es la muerte del cuerpo; pero nuestra alma es INMORTAL.

Por eso debemos esperar CON FE la Resurrección de la Carne…

CICLO VITAL DEL ALMA

(1) https://cronicadeunatraicion.com/2019/10/14/un-deseo-concedido/

(2) https://cronicadeunatraicion.com/2019/10/25/d102-un-viaje-aterrador-2/

A94 EL CALVARIO DE LA IGLESIA


OCTUBRE 02 2019 1: 10 P.M.

LLAMADO URGENTE DE JESÚS SACRAMENTADO A SU PUEBLO FIEL

Hijos míos, mi Paz sea con vosotros

Pequeños míos, la Tierra y la Humanidad muy pronto van a ser purificadas con Fuego que caerá del cielo; Fuego que limpiará vuestro mundo de toda cizaña de pecado y maldad.

¡Ay de las Naciones impías, porque van a conocer el poder del Brazo Justiciero de mi Padre, que se descargará contra ellas!

Cuando más segura se sienta la Humanidad, llegarán los días de angustia y tribulación. En fracciones de segundo todo cambiará y lo que hoy conocéis dejará de existir.

ESTA HUMANIDAD NO ALCANZARÁ A LEVANTARSE,

CUANDO YA LE ESTARÁ LLEGANDO OTRA CALAMIDAD

Se acercan los días de la Gran Prueba, días de escasez, hambruna y tribulación, como nunca antes se habían visto en la Tierra.  

¡Qué tristeza que sea a través del dolor, el sufrimiento y la purificación, como despierte esta Humanidad!

El Cisma marcará el comienzo de los Dolores y, ¡Ay de aquellos que continúen adormecidos por el pecado, porque en verdad os digo, que no habrá más amanecer para ellos!

Hijos míos, muy pronto mis Casas serán cerradas, mi Culto diario suspendido y mis Tabernáculos profanados; muchos me buscarán y no me encontrarán, sólo me dejaré hallar por mi Pueblo Fiel.

La angustia y la desesperación se apoderarán de la humanidad tibia y pecadora; mi Espíritu apartaré de la inmensa mayoría que camina en el pecado y la tibieza espiritual.

ENTONCES, SABRÉIS HUMANIDAD INGRATA,

QUÉ ES VIVIR SIN EL ESPÍRITU DE DIOS QUE DA LA VIDA

Las tinieblas y su Amo se apoderarán del Mundo y será tanta la oscuridad que sólo brillarán como cocuyos, las lámparas encendidas con la Oración de mi Pueblo Fiel.

REINA DE LOS MARTIRES

REBAÑO MÍO, SE ACERCA EL CALVARIO PARA MI IGLESIA,

LOS ESCÁNDALOS EN SU INTERIOR

Y LA MALA INTERPRETACIÓN DE LAS NUEVAS REFORMAS,

HARÁN QUE ESTALLE EL CISMA

EL CUAL SERÁ EL MÁS DESTRUCTIVO EN TODA LA HISTORIA DE MI IGLESIA

Mi Iglesia será flagelada por el azote de la división, los rebeldes se apartarán de ella y arrastrarán consigo un gran número de almas.

Una nueva Iglesia fundarán y ésta le servirá totalmente a mi Adversario; otro Papa será nombrado, Roma perderá la Fe y arderá en sus siete colinas.  

La nueva iglesia será la cloaca de los Demonios, donde no habrá moral, sino libertinaje y pecado.

Todo está listo para dar comienzo a la Iglesia de la Nueva Era, dirigida por la masonería eclesiástica y orientada por mi adversario.

Millones de almas van a perder la Fe y se apartarán de mi Iglesia y muchos por falta de conocimiento se unirán a los rebeldes.

La iglesia de la nueva era adorará a Satanás y le rendirá culto; será la iglesia del libertinaje y pecado, donde no habrá compromiso ni cruces, ni camino angosto ni estrecho.

Todo será permitido, ninguno será pecador; bajo el lema del Amor todos serán absueltos de sus pecados.

¡OH JUDAS, VESTIDOS DE PÚRPURA!

¡MUCHOS DE VOSOTROS SERÉIS MIS VERDUGOS!

 ¡NUEVAMENTE ENTREGARÉIS AL HIJO DEL HOMBRE, REPRESENTADO EN SU IGLESIA!

¡EN MANOS DE MI ADVERSARIO!

Vuestra Hora se acerca, lo que tenéis que hacer, HACEDLO PRONTO. 

¡Ay de aquellos que entregarán a mi Iglesia que soy Yo, porque en verdad os digo, que vuestra paga será la Muerte Eterna!

Discípulos míos, venid a consolarMe, me embarga la soledad y la tristeza AL VER LA TRAICIÓN  que sufriré de parte de aquellos que dicen ser mis familiares y que juraron serme fieles.

Mi Dolor es grande al recibir los Azotes de la Traición, las Espinas de la Ingratitud y la Cruz de la División de mi Iglesia.

MI CALVARIO SE APROXIMA, NO ME DEJÉIS SOLO

SOY EL PRISIONERO DE AMOR QUE MENDIGA VUESTRA COMPAÑÍA,

TENGO SED DE ALMAS CONSOLADORAS QUE VENGAN A MIS SAGRARIOS

A MITIGAR MI SUFRIMIENTO

No paséis de largo por mis Casas, entrad a visitarMe.

Soy el Amado que no es Amado que os pide como un Mendigo una Limosna de amor y compañía. Os estoy esperando no tardéis.

Rebaño Mío, la Humanidad apartada de Mí, está cayendo en la desesperación y en la intolerancia; los actos violentos están llegando a extremos por la falta de Dios en el corazón de muchos hombres.

Tened mucho cuidado y sed muy prudentes en el hablar y actuar, porque de ello dependerá vuestra tranquilidad.Sellaos y sellad vuestros hijos, familiares, personas y lugares donde vais a estar en el día, antes de salir de vuestros hogares.

Porque espíritus de intolerancia, violencia y agresividad, andan sueltos haciendo correr la sangre y trayendo muchas desgracias.

Sin vuestra Armadura Espiritual puesta, NO SALGÁIS A LA CALLE, porque corréis el riesgo de ser atacados por espíritus de intolerancia que moran en los cuerpos de aquellos que viven sin Dios y sin Ley.

Acordaos que el pecado y la Maldad van en aumento y hacen parte de la vida de una gran mayoría de la humanidad.

Si queréis vivir en Paz, no entréis en discusiones estériles, ni alcéis la voz, ni impongáis vuestra forma de pensar, para que no se rompa la armonía.

Porque la intolerancia anda suelta y por culpa de ella, muchas desgracias y muertes innecesarias se están presentando.

Acordaos, es mejor perder una discusión, que perder un amigo o la vida.

Apartaos de los hombres violentos, porque estos sólo buscan hacer correr la sangre.

Respetad la opinión ajena y los derechos de los demás, para que podáis convivir en paz y no olvidéis que el torpe y el ignorante también tienen su propia verdad.

El silencio y el respeto son el mejor antídoto para evitar los problemas de intolerancia; cuando alguien sin motivo os agreda o intimide, selladlo con mi Sangre y con mis Llagas

y el Poder de mi Sangre y Llagas, apartará de la mente de esa persona el espíritu de intolerancia o agresividad.

Rebaño mío, haced uso del Poder de mi Sangre y Llagas, para que podáis protegeros de los ataques de los espíritus del mal.

Las grandes pruebas para mi Rebaño están por comenzar y sólo si ponéis vuestra confianza en Mí, y hacéis uso del poder de mi Sangre y Llagas, podréis salir victoriosos.

Os recuerdo nuevamente mis Palabras: “La pelea no es con gente de carne y hueso, sino contra malignas fuerzas espirituales bajadas del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio, sobre este mundo oscuro.” (Efesios 6. 12)

El Poder de mi Sangre y Llagas, unidos al Rosario de mi Madre os protegerán, si con Fe esta Armadura utilizáis.

Aplicadlas sobre los espíritus malignos encarnados y las fuerzas espirituales que vagan por los aires, para que salgáis victoriosos en las batallas de cada día.

Sólo con vuestra Armadura Espiritual puesta a mañana y noche, con el Poder de mi Sangre y Llagas y el Rosario de mi Madre, podréis vencer las fuerzas del Mal.

Tened pues en cuenta estas instrucciones Rebaño Mío, para que podáis repeler los ataques y engaños de los espíritus malignos.

Los días de la Gran Prueba se están acercando,

¡Oh Humanidad, no queréis acogeros a mi Misericordia, seguís dándole la espalda a mis Llamados, preferís el Camino ancho y espacioso que lleva a la Muerte Eterna; que esa sea pues vuestra paga!

  Muy pronto llegaré como Ladrón en la noche y a muchos encontraré dormidos.

Ya no van a poder despertar de nuevo a este Mundo,

YA NO VAN A TENER TIEMPO DE ARREPENTIRSE,

PORQUE LO DEJARON TODO PARA LO ÚLTIMO,

INCLUYENDO SU SALVACIÓN

Después de mi Pentecostés comenzarán a cumplirse cada una de mis Palabras escritas para estos Últimos Tiempos.

Preparaos para la Venida de mi Santo Espíritu, haced una buena preparación para este Pentecostés que se aproxima,

para que mi Espíritu os de la Fortaleza, la Templanza, y todas las gracias que necesitáis para poder enfrentar los días de Prueba que se os avecinan.

Estad pues listos Rebaño Mío, porque después de mi Pentecostés todo comenzará a cumplirse conforme a los designios de mi Padre.

Os digo que una Señal Grande se os dará en el Cielo para que os preparéis para la Llegada de mi Aviso; todos los Acontecimientos se han acelerado por la Maldad de los hombres de estos Últimos Tiempos.

Por eso hijos míos, debéis de estar orantes y vigilantes; porque NO sabéis el día, ni la hora, en que llegará vuestro Amo.

Cuando menos lo penséis estaré tocando a la Puerta de vuestras Almas, para mostraros el estado en que se encuentran con respecto a vuestro Dios y vuestros hermanos.

Haced buenas Confesiones de Vida os lo pido hijos míos; recibid con mayor frecuencia mi Cuerpo y mi Sangre, para que cuando os presentéis espiritualmente ante Mí…

Podáis ser justificados y no tenga vuestra alma que sufrir los padecimientos que sufren las almas del Purgatorio y las almas que se condenan.

Porque bien sabéis que vuestra alma será llevada al LUGAR que le corresponde según sus faltas.

VisitadMe en el Sagrario, porque estoy derramando abundantes bendiciones a todos aquellos que se acerquen a platicar Conmigo.

Estoy sanando corazones heridos y maltratados. Y concediendo indulgencias plenarias que os servirán para borrar vuestras faltas y limpiar vuestra alma.

Acordaos que estoy por partir para que se cumpla todo lo que está escrito para estos Últimos Tiempos; de nuevo nos volveremos a ver en mi Nueva y Celestial Jerusalén donde estaré ya con vosotros hasta la consumación de los tiempos.

Venid pues, porque la Fuente de mi Misericordia se está derramando más abundantemente en estos días; venid porque quiero atraeros a Mí, para que podáis gozar mañana de la Vida Eterna.

Haced mis Primeros Viernes y mi Hora Santa; ofrecedlo todo por la sanación de vuestro árbol genealógico y por vuestros familiares difuntos y antepasados

Y VERÉIS GRANDES CAMBIOS EN VUESTRA HEREDAD Y EN VUESTRAS VIDAS

Ayudadme a rescatar con vuestras oraciones, ayunos, sacrificios y santas misas; a las almas más necesitadas de mi Misericordia.

NO solo a las que yacen en la Eternidad, sino también a las que vagan por este Mundo sin Dios y sin ley.

Acordaos que respeto vuestro libre albedrío y todo lo hago dependiendo de vuestras oraciones y súplicas.

Os estoy esperando en el silencio de mi sagrario; yo soy el tesoro escondido que andáis buscando; yo soy vuestra salvación.

Mi Padre ha ampliado por un corto espacio de tiempo su Misericordia, esperando que se promulgue el Quinto Dogma de mi Madre y la Consagración de Rusia.

Por petición de mi Madre amplió el Tiempo de su Misericordia, a la espera de que estos Acontecimientos se cumplan.

Hijos míos, AYUDADME A RESCATAR ALMAS,

ORAD POR LAS MÁS NECESITADAS DE LA MISERICORDIA DE DIOS EN ESTE MUNDO

Y POR LAS QUE SE ENCUENTRAN EN EL ESTADO MÁS PROFUNDO DEL PURGATORIO

Ofreced el Santo Sacrificio de la Misa por ellas y os aseguro que muchas serán rescatadas.

El poder de mi Santo Sacrificio que se celebra incruentamente en cada Santa Misa, libera a muchas almas del Fuego del Purgatorio y rescata en este mundo a las que en más peligro están de condenarse.

Hay almas que llevan siglos de vuestro tiempo en el Purgatorio, esperando que vosotros ofrezcáis por ellas una Santa Misa o un Santo Rosario, para poder subir a la Gloria Eterna.

Hijos míos, cuando ofrecéis el Santo Sacrificio de la Misa, el Rosario de los Misterios Dolorosos, el Rosario de mis Llagas, de mi Preciosísima Sangre; vuestros ayunos y penitencias por las almas del Purgatorio y por las almas más necesitadas de la Misericordia de Dios en este Mundo,

El Amor y la Misericordia de mi Padre, eleva a muchas a la Gloria Eterna, libra de condenarse a las que yacen moribundas y en pecado mortal aquí en la Tierra, rescata a las que vagan en Tinieblas y da alivio a las más necesitadas en el Purgatorio.

Necesito hijos míos, liberar el Purgatorio de millones de almas que yacen en el olvido, porque la inmensa mayoría de la Humanidad NO se volvió a acordar de orar por ellas.

Orad por el eterno descanso de las almas del Purgatorio y mi Padre os lo agradecerá y tendrá en cuenta cuando lleguéis a la Eternidad.

Por cada alma que ayudéis a rescatar de este Mundo o del Purgatorio, ganaréis indulgencias que os servirán a vosotros o a vuestros familiares más necesitados cuando lleguen a la Presencia de Dios.

Cada alma que es elevada a la gloria eterna por vuestras oraciones, ofrecimientos y sacrificios; se convierte en intercesora vuestra en este Mundo y en vuestro Paso por la Eternidad.

Mi Padre que es infinitamente Misericordioso os pagará el ciento por uno,

POR CADA ALMA QUE LE AYUDÉIS A RESCATAR DE ESTE MUNDO

Y POR CADA ALMA QUE LE AYUDÉIS A LIBERAR DEL PURGATORIO

Las almas del Purgatorio son grandes intercesoras, orad por ellas y ellas os ayudarán en el combate espiritual.

Un Padrenuestro que ofrezcáis por ellas, hecho con Fe, librará a muchas del Fuego del Purgatorio y dará descanso a las más necesitadas.

El orar por las almas es de gran provecho para vuestra alma, porque os une a la gran misericordia de mi Padre.

Orad por las almas más necesitadas de la misericordia de Dios en este mundo y por las que yacen más abandonadas en el purgatorio y mi Padre os lo agradecerá y os dará su paga.

La Hora de la Gran Misericordia está próxima, preparad vuestros corazones y limpiad vuestras moradas de toda mancha de pecado, porque se acerca el Día en que pasaréis por la Eternidad y veréis el estado de vuestra alma.

La Gloria de Dios espera por mis justos y purificados hijos.

El Purgatorio espera por mis hijos que aún tienen cuentas y deudas pendientes.

Y el Averno espera a todos aquellos que caminan por la senda del pecado, quebrantando mis Preceptos y dándoMe la espalda y no la cara.

Mi Juicio Personal está muy cerca, ¿Qué esperáis insensatos para poner vuestras cuentas en orden y volver a Mí?

Vuestra soberbia y vuestros pecados os tienen vendados y no os dejan ver el grave estado de vuestras almas.

Una Gran Luz en el firmamento anunciará la llegada de mi Aviso.

Mi Gloriosa Cruz será la Señal que os anunciará que vuestro Paso por la Eternidad ha llegado.

Por siete días con sus noches mi Gloriosa Cruz os acompañará.

Muchos recibirán sanación y liberación, otros se convertirán y los hombres de ciencia dirán que es un fenómeno celeste y muchos creerán en sus palabras.

Se necesita Fe para comprender el Misterio del Amor de Dios; se necesita Fe para comprender el Plan que Dios tiene para salvar a la Humanidad.

Mi Gloriosa Cruz os fortalecerá en el espíritu y sanará el alma de mis creyentes hijos.

Después de que desaparezca mi Gloriosa Cruz, vendrá para vosotros mi Despertar de Conciencias que os llevará por el poder de mi Santo Espíritu a la Eternidad.

Donde se os mostrará el estado de vuestra alma para que al regresar a este Mundo, toméis muy en serio vuestra salvación y podáis sobrellevar los días de la Gran Purificación.

Si no os enviara mi Aviso, NO seríais capaces de afrontar los días de la Prueba.  

Mi Amor y mi fidelidad son eternos, mi Misericodia es infinita; no quiero veros perder, Sufro y revivo mi Pasión y mi Calvario con cada alma que se me pierde.

No me hagáis sufrir más, atended a mis Llamados que os estoy haciendo a través de mis Mensajeros; escuchad mi Voz y poned en práctica mis Preceptos, para que seáis mi Pueblo y yo sea vuestro Dios.

Hijos míos de nuevo os digo, el día de mi Llamado está muy cerca, corred a poner en orden vuestras cuentas para que vuestro Paso por la Eternidad sea de paz y de gozo y no una amarga y dura experiencia.

Muchas almas que ya han pagado sus deudas en este Mundo, cuando llegue mi Aviso, se quedarán conmigo en el Paraíso y no regresarán más.

Los que estén vestidos de blanco me verán y contemplarán la Gloria de Dios.

Los de traje gris y gris oscuro, conocerán los diferentes estados del Purgatorio

Y los que vienen sin el traje apropiado serán separados por mis Ángeles y entregados a los carceleros, para que los lleven al Lugar que les corresponde en las profundidades del Abismo.

Venid pues hijos rebeldes y reconciliaos Conmigo y con vuestros hermanos; no sea que por falta de Perdón, tengáis que conocer las cárceles de la Eternidad y habitar en sus calabozos.

Despertad hijos rebeldes, porque estoy llamando a vuestras puertas. ¡Abridme tengo un mensaje de salvación para vosotros!

No me cerréis la puerta, hoy vengo como Padre, escuchadMe y acogeos a mi Amor y a mi Misericordia y os daré mi Perdón.

Mis brazos están abiertos esperándoos; si os arrepentís de corazón os aseguro que no me volveré a recordar de vuestros pecados.

Son los últimos llamados que os hago como Padre, RECAPACITAD Y VOLVED lo más pronto posible al Redil, para que mañana no tengáis que conocer al Justo Juez y su Justicia, porque entonces ya será muy tarde para vosotros.

Todo está llegando a su límite, así mi Padre lo ha dispuesto.

El Tiempo de la Misericordia se está agotando, falta muy poco para que se consuma en su totalidad.

Muy pronto vendrá el Tiempo de la Justicia y todo cuanto veis en la Creación será transformado; con el aviso y Milagro terminará el tiempo de la Misericordia.

El Cielo sigue advirtiéndole a la Humanidad para que se prepare a este gran acontecimiento que transformará sus vidas.

Qué tristeza que muchos no quieren creer y continúan en su cotidianidad haciendo caso omiso a nuestros llamados; hijos de poca Fe.

Si los acontecimientos descritos en la Santa Palabra y en los mensajes que venimos dándole a la humanidad a través de los profetas de estos últimos tiempos no se han cumplido,

es por Misericordia de mi Padre que se ha abstenido por la Intercesión de mi Madre, a que todo se cumpla.

El Cielo junto con mi Madre intercede por esta humanidad, pero cuando se agote el último segundo de Misericordia, todo se desatará.

Entended que mi Padre no se complace con la muerte del pecador.

Orad en cadena hijos míos, para que sea abolida en mi Iglesia la comunión en la mano y los laicos dando comunión, porque este sacrilegio hace llorar al cielo y entristece a mi Padre.

Acordaos que el poder de la Oración en cadena, el ayuno y la penitencia, todo lo derrumba.

Me duele y entristece ver cómo muchos laicos y religiosas profanan mi divinidad, tomándome en la mano y otros dándome, como si yo fuera un objeto material o un pedazo de pan.

No se dan cuenta que Soy Yo Vivo y Real quien se hace vida en vosotros en la sencillez de una hostia consagrada.

Mirad cómo me ultrajáis, ¿Éste es el pago que recibo por mi Amor?

Muchas almas están en las profundidades del Purgatorio y otras se han condenado por esta vil profanación.

NOLI ME TANGERE, ¡NO ME TOQUES!

PORQUE VUESTRAS MANOS NO SON DIGNAS DE RECIBIRME Y DE DARME

Este ministerio sagrado solo lo he conferido a mis Sacerdotes, Obispos, Cardenales y el Papa,

SÓLO MANOS CONSAGRADAS POR LA UNCIÓN SACERDOTAL PUEDEN TOCARME

Haced buenas confesiones, mortificad vuestros sentidos y orad con el salmo 51, que le di a mi siervo David antes de recibirme.

Si no participáis de mi Cena Pascual, no podéis alimentaros de mi cuerpo y de mi sangre; os digo esto, porque muchos llegan al final del Santo Sacrificio a recibirMe como si fuera algo mundano lo que reciben.

Otros me reciben en pecado mortal, no sabiendo que con esto se están bebiendo el cáliz de su propia condenación.

Debéis de confesaros mínimo cada mes, pero si cometéis faltas graves debéis de hacerlo de inmediato;

muchos llevan meses sin confesarse, porque según ellos no tienen pecados; os digo, que todos sois pecadores, solo Dios es Santo.

2. (4) lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.
3. (5) Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí;
4. (6) contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus ojos cometí. Por que aparezca tu justicia cuando hablas y tu victoria cuando juzgas.
5. (7) Mira que en culpa ya nací, pecador me concibió mi madre.
6. (8) Mas tú amas la verdad en lo íntimo del ser, y en lo secreto me enseñas la sabiduría.
7. (9) Rocíame con el hisopo, y seré limpio, lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
8. (10) Devuélveme el son del gozo y la alegría, exulten los huesos que machacaste tú.
9. (11) Retira tu faz de mis pecados, borra todas mis culpas.
10. (12) Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;
11. (13) no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.
12. (14) Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;
13. (15) enseñaré a los rebeldes tus caminos, y los pecadores volverán a ti.
14. (16) Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia;
15. (17) abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza.
16. (18) Pues no te agrada el sacrificio, si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
17. (19) El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
18. (20) ¡Favorece a Sión en tu benevolencia, reconstruye las murallas de Jerusalén!
19. (21) Entonces te agradarán los sacrificios justos, – holocausto y oblación entera – se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos.

¡Oh qué engañados que estáis y qué falta de evangelización en mi Iglesia!. Os recuerdo las palabras de mi salmo 51 cuando dice: en maldad yo fui formado y en pecado me concibió mi madre (Salmo 51, 7).

Qué tristeza siento al ver a muchos de mis hijos, recibiendo mi Cuerpo y mi Sangre, sin haberse confesado primero.

La apostasía ha entrado a mi Casa, muchas de mis Casas permanecen vacías y otras en museos se han convertido y yo, permanezco olvidado en el silencio de sus sagrarios.

¡Oh, qué ingratitud, la soledad y la tristeza me embargan! ¡Qué dolor siento al ver a la inmensa mayoría de la humanidad tan perdida!.

Cuando lleguen los días de oscuridad, ya no vais a tener mis casas abiertas, entonces, clamaréis: Señor, Señor, dónde estáis, ven sálvanos y ya no habrá quien os escuche.

Venid a visitarme, no me dejéis solo, es vuestro Padre y vuestro Salvador quien os espera;

no desaprovechéis la fuente de mi misericordia que os estoy brindando; venid a calmar vuestra hambre y a saciar vuestra sed; os estoy esperando con los brazos abiertos, para daros mi amor, mi perdón y mi vida en abundancia.

Vuestro Amado, Jesús Sacramentado.Mi Paz os dejo, mi Paz os doy.  Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.  Soy vuestro Jesús Sacramentado, el Amigo que nunca falla.

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