Archivos de etiquetas: satanás

65 EL PRIMER APÓSTOL MÁRTIR


65 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Atraviesan el manzanar y los viñedos y siguen caminando hasta que se distingue la casa del fariseo.

Es una casa bien construida en medio de un huerto de árboles frutales, ya sin fruta.

Es una casa campirana rica y cómoda.

Pedro con Simón, van por delante para avisar.

aparece la casa del fariseo: ancha, baja, bien construida, entre árboles ya despojados de sus frutos. una casa de campo, pero rica y cómoda.

Pedro y Simón se adelantan para avisar.

Sale Doras.

Es un viejo con perfil duro y rapaz. Ojos irónicos y boca de sierpe que gesticula con una sonrisa falsa, entre la barba que es más blanca que negra.

Saluda familiarmente y con manifiesta condescendencia:

–    Salud Jesús.

Jesús responde sin darle la paz:

–   Tenla igualmente. 

–   Entra. La casa te acoge. Has sido puntual como un rey.

Jesús puntualiza:

–    Como hombre honrado.

Doras ríe con sorna.

Jesús se vuelve hacia sus discípulos que no han sido invitados:

–    Entrad. –y mirando al fariseo, agrega- Son mis amigos.

–    Que entren. Pero, ¿Aquel no es el alcabalero; el hijo de Alfeo?

Jesús, poniendo su mano sobre el hombro de Mateo, contesta con un tono glacial y majestuoso:

–    Este es Mateo; el discípulo del Mesías.

El fariseo entiende y ríe con más sorna que antes.

Doras querría aplastar al ‘pobre maestro galileo’ bajo la opulencia de su casa que por dentro es fastuosa. Grandiosa y fría.

Los siervos parecen esclavos, caminan inclinados, rápidos y temerosos siempre de ser castigados al menor pretexto.

La casa da la impresión de que en ella reina la crueldad y el odio. 

Doras dice con soberbia:

–    Mi suegro, Caifás; no creyó que vendrías.

Jesús no se deja aplastar con la ostentación de las riquezas, ni con recordarle la posición y el parentesco.

Y Doras que comprende la indiferencia del Maestro, lo lleva consigo por el jardín, en donde hay más árboles.

Le muestra plantas raras y le ofrece frutos de ellas, que los siervos han traído en palanganas y en copas de oro.

Jesús prueba y alaba la exquisitez de las frutas, algunas conservadas como en jalea y adornadas con duraznos bellísimos. Otras parecen peras de un tamaño raro.

Doras no pierde la oportunidad de manifestar:

–    Soy el único en Palestina que tengo estas frutas y creo que ni siquiera las hay en toda la península.

Las mandé traer de Persia y de lugares más lejanos todavía. La caravana me costó casi un talento. Pero ni siquiera los tetrarcas tienen estas frutas.

Probablemente ni el mismo César. Cuento las frutas y recojo todas las semillas. Las peras, sólo se comen en mi mesa, porque no quiero que se roben ni una semilla.

Le envío a Annás, pero tan solo cocidas, porque así ya son estériles.

Jesús dice:

–     Y sin embargo son plantas de Dios. Y los hombres, todos son iguales.

Doras se escandaliza:

–    ¿Iguales? ¡Nooooo! ¿Yo igual a… a tus galileos?

–     El alma viene de Dios y las crea iguales.

El ministro del Templo se esponja como un pavo real y parece erguirse lleno de soberbia cuando dice con manifiesta superioridad:

–           Pero yo soy Doras el fiel Fariseo…

Y continúa con una larga perorata de la supremacía de la clase sacerdotal del pueblo hebreo sobre todos los demás pobres humanos que habitan la tierra. 

Jesús lo atraviesa con sus ojos de zafiro que se encienden cada vez más; señal precursora en Él, de un acto de piedad o de rigor.

Jesús, de vestido purpúreo; es mucho más alto que Doras y domina imponente a este pequeño y encorvado fariseo, embutido en su vestido amplísimo y con una impresionante abundancia de franjas.

Doras, después de un tiempo de auto admiración de sí mismo, exclama:

–     Pero Jesús, ¿Por qué enviar a la casa de Doras el Fariseo puro; a Lázaro, hermano de una prostituta?

¿Lázaro es tu amigo? ¡No debe serlo! ¿No sabes que está en el Anatema, porque su hermana María es una prostituta también de los romanos?

–     El único Lázaro que conozco, es el de sus acciones honradas.

–    Pero el mundo recuerda el pecado de esa casa.

Y ve que su mancha se extiende también sobre los amigos. ¡No vayas! ¿Por qué no eres Fariseo? Si quieres… yo soy poderoso.

Puedo hacer que te acepten en el Sanedrín, no obstante que tú seas Galileo.

En el Sanedrín puedo todo. Annás está en mis manos, como este pedazo de paño en mi manto. Serás poderoso y temido.

–    Yo solo quiero ser amado.

–    Yo te amaré. Ve cuanto te amo, que te cedo atendiendo a tu deseo a Jonás.

–    Lo he pagado.

–    Es verdad. Y me sorprendió que pudieras disponer de tal cantidad.  

–    No fui Yo. Sino un amigo que lo hizo por Mí.

–    Bien, bien no indago. Digo: ve que te amo y quiero hacerte feliz.

Tendrás a Jonás, después de la comida. Sólo por Ti hago este sacrificio. – y su sonrisa destella con inaudita crueldad.

Jesús lo mira cada vez con mayor rigor. Con los brazos cruzados sobre el pecho.

Están todavía en el huerto del jardín, en espera de la comida.

Con ansiedad mal disimulada, Doras dice:

–    Me debes hacer un favor. Alegría por alegría. Te doy mi mejor siervo.

Me privo por tanto de una utilidad futura. Supe que viniste al principio del verano y tu bendición este año, me dio cosechas que hicieron célebres mis posesiones.

Bendice ahora mis ganados y mis campos.

Para el año próximo extrañaré a Jonás. Y mientras encuentro a otro igual a él; ven. Bendice. Dame la alegría de que se hable de mí por toda Palestina.

Y de tener rediles y graneros que revienten de abundancia. ¡Ven!     

Lo toma por el brazo y lo jala, tratando de llevarlo a la fuerza; empujado por la avaricia y la ambición de su desenfrenada sed por el oro.

Jesús se opone:

–    ¿Dónde está Jonás? –pregunta con energía.

Doras contesta evasivo:

–    En los arados. Ha querido seguir trabajando en agradecimiento a su buen patrón.

Pero vendrá antes de que termine la comida. Mientras tanto, ven a bendecir los ganados y los campos.  Los árboles frutales, las viñas y los olivares.

¡Todo! ¡Todo! ¡Oh! ¡Qué fértiles serán el año entrante! Ven, pues.

Jesús dice con un tono mucho más fuerte:

–    ¿Dónde está Jonás?

–    ¡Ya te lo dije! Al frente de los arados. Es el capataz y no trabaja: preside.

–    ¡Mentiroso!

–    ¿Yo? ¡Lo juro por Yeové!

–     ¡Perjuro!

–    ¿Yo? ¿Yo, perjuro? Yo soy el fiel más fiel. ¡Ten cuidado cómo me hablas!

–     ¡ASESINO!

Jesús ha ido levantando cada vez más fuerte la voz y la última palabra RETUMBA como si fuera un trueno.

Los discípulos se acercan a Él.

Los siervos se asoman por las puertas,  temerosos.

El Rostro de Jesús es formidable en su severidad. Parece como si sus ojos lancen rayos fosforescentes.

A Doras, por un momento lo sobrecoge el miedo.

Se hace más pequeñito, en su montón de tela finísima, junto a la majestuosa persona de Jesús; vestido con su túnica de lana pesada en un tono púrpura.

Más de pronto la soberbia se apodera de él otra vez y grita con voz chillona, como una zorra furiosa:

–  ¡En mi casa sólo yo doy órdenes! ¡Sal de aquí, vil galileo!

–  ¡Saldré después de haberte maldecido a ti, a tus campos, ganados y viñas; para este año y para los que vengan!

Doras chilla como fiera malherida:

–    ¡Nooo! ¡Esto no!

Sí, es verdad. Jonás está enfermo. Pero se ha curado. Se ha recuperado. ¡Retira tu maldición!

Jesús insiste:

–   ¿Dónde está Jonás? –y ordena implacable- ¡Que un siervo me conduzca a él, al punto! Yo lo pagué.

Y puesto que tú lo consideras como una mercancía. Como una máquina; como a tal lo tomo. Y como lo he comprado, lo quiero.

Doras saca un silbato de oro de entre su pecho y silba tres veces.

Acuden corriendo muchos siervos de la casa y del campo, ante su temido dueño.

Éste ordena:

–   ¡Llevad a éste a donde está Jonás y entregádselo! ¿A dónde vas?

Jesús ni siquiera responde.

Camina detrás de los siervos que se han precipitado más allá del jardín; hacia donde están las casuchas de los campesinos.

Entran en la paupérrima choza de Jonás.

Él, literalmente es un esqueleto semidesnudo que respira fatigosamente por la fiebre, sobre un lecho de cañas.

En el que sirve de colchón un vestido remendado. Y de cobija, un manto todavía más roto. Una joven lo cuida como puede.  

Jesús dice con infinita ternura:

–   ¡Jonás, amigo mío! ¡He venido a llevarte!

–   ¿Tú? ¡Señor, mío! ¡Me muero! ¡Pero soy muy feliz por tenerte aquí!

–    Fiel amigo, eres libre desde ahora. Y no morirás aquí. Te llevo a mi casa.

–    ¿Libre? ¿Por qué? ¿A tu casa? ¡Ah, sí! Habías prometido que vería a tu Madre.

Jesús es todo amor. Se inclina sobre el miserable lecho del infeliz pastor.

Y dice:

–     Pedro, tú eres fuerte. Levanta a Jonás.

Y vosotros, dadle el manto. Este lecho es demasiado duro para cualquiera en estas condiciones.

Los discípulos rápidamente se quitan los mantos.

Los doblan varias veces y le improvisan una camilla.

Pedro coloca su carga de huesos y Jesús lo cubre con su propio manto.

Cuando está listo Jesús pregunta:

–    Pedro, ¿Tienes dinero?

–   Sí, Maestro. Tengo cuarenta denarios.

–    Está bien. Vámonos.

Ánimo Jonás. Todavía un poco de molestia. Y después, habrá mucha paz en mi casa, cerca de María.

–     María. ¡Sí! ¡Oh! –en medio de su agotamiento, Jonás no hace más que llorar.

Jesús dice a la joven:

–     Adiós, mujer. El Señor te bendecirá por tu misericordia.

–    Adiós, Señor. Adiós Jonás. Ruega. Rogad, por mí. – y la joven llora.

Cuando están por salir, aparece Doras.

Jonás por un momento se llena de terror y se tapa la cara.

 Jesús le pone una mano sobre la cabeza y sale a su lado; más severo que un Juez.  

El miserable cortejo sale al patio y toma el camino del jardín.

Doras, en el colmo de la vileza, exclama:

–    ¡Este lecho es mío! ¡Te vendí el siervo, no el lecho!

Jesús le arroja a los pies la bolsa sin hablar.

Doras la toma. La vacía y cuenta…

–    Cuarenta denarios y cinco dracmas. ¡Es poco!

Jesús mira al avariento y repugnante hombre en tal forma, que es imposible describirla. No dice nada.

Doras insiste:

–   Dime al menos que retiras el anatema.

Jesús lo fulmina con una nueva mirada y una nueva frase:

–     Te pongo en manos del Dios del Sinaí.

Y pasa muy erguido al lado de la rústica camilla que llevan pedro y Andrés.

Doras, al ver que todo es inútil. Que su condena es segura,

Grita:

–    ¡Nos veremos, Jesús! ¡Oh! ¡Te atraparé! ¡Te haré guerra a muerte!

Llévate a esa piltrafa de hombre. Ya no me sirve. Me ahorraré el entierro. ¡Vete! ¡Vete! ¡Satanás maldito!

¡Pondré contra Tí a todo el Sanedrín! ¡Satanás! ¡Satanás!

Jesús aparenta no oír.

Los discípulos están consternados.

Jesús se preocupa sólo de Jonás. Busca los caminos más planos.

Pero desde el Esdrelón hasta Nazareth, el camino es largo y no se puede avanzar ligeros con la piadosa carga.

Continúan en silencio por el camino principal.

Jonás parece que duerme, pero no suelta la mano de Jesús.

Al atardecer son alcanzados por un carro militar romano.

Jesús levanta el brazo y dice:

–   En el Nombre de Dios, deteneos.

Los soldados se detienen. Del carro se asoma la cabeza de un tribuno militar.

Éste pregunta a Jesús:

–   ¿Qué quieres?

–   Tengo un amigo que se está muriendo. Os pido para él, un lugar en el carro.

–   No debería. Pero sube. Tampoco somos perros.

Suben la camilla.

El tribuno pregunta:

–     Tú amigo… ¿Quién eres?

–     Jesús de Nazareth. 

El oficial lo mira curioso y dice:

–     ¡Oh! ¿Tú? ¡Entonces sí eres tú!

Subid cuantos podáis. Basta con que no os asoméis. Así son las órdenes.

Pero sobre las órdenes está el ser humano. ¿O no? ¡Y Tú eres Bueno, lo sé! ¡Eh! Nosotros los soldados, todo lo sabemos. 7

¿Cómo lo sé? Hasta las piedras hablan en bien y en mal. Nosotros tenemos orejas para oír y servir al César.

Tú no eres un falso Mesías como los anteriores, sediciosos y rebeldes. Tú eres bueno. Roma lo sabe.

Observa mejor a Jonás y exclama:

–    Oye, pero… ¡Este hombre está muy enfermo!

Jesús responde:

–    Por eso lo llevo a casa de mi Madre.

–   ¡Ummm! ¡Poco tendrá que cuidarlo! Dale un poco de vino de esa cantimplora.

¡Áquila! –Llama al conductor y ordena-  Arrea los caballos.

–   ¡Quinto! Tú dame dos raciones de pan, de miel y mantequilla de las mías.

Y explica a Jesús:   

–    Es todo lo que tengo, pero le hará bien. Para la tos que trae, la miel le aliviará.

–    Eres bueno.

–    No. Soy menos malo que muchos. Estoy contento de tenerte conmigo.

Acuérdate de Publio Quintiliano de la Itálica. Estoy en Cesárea, pero ahora voy a Ptolemaida. Estoy en inspección de orden.

–    No me tratas como a enemigo.

–    ¿Yo? Soy enemigo de los malos. Jamás de los buenos. Yo también quisiera ser bueno. Dime, ¿Qué doctrina predicas, para nosotros los hombres de armas?

–   La doctrina es única para todos los hombres. Justicia, honradez, continencia, piedad. Ejercer el propio oficio sin abusos.

Aún en los duros momentos de la guerra, no olvidar al ser humano.

Buscar de conocer la Verdad; o sea, a Dios Uno y Eterno, sin cuyo conocimiento cualquier acción está privada de la Gracia y por lo tanto del premio eterno.

–   Y cuando esté muerto, ¿Qué me interesa el bien hecho?

–    Quién se acerca al Dios Verdadero, encuentra ese bien en la otra vida.

–   ¿Volveré a nacer? ¿Acaso seré emperador?

–    No. Te haces igual a Dios, al unirte con Él en la eterna beatitud del Cielo.

–    ¿Cómo? ¿Yo en el Olimpo? ¿Entre los dioses?

–    No existen los dioses. Existe el Dios Verdadero.

El que Yo predico. El que te oye y pone una señal en tu bondad y en tu deseo de conocer el bien.

–   ¡Esto me basta! No sabía que Dios se pudiese ocupar de un pobre soldado pagano.

–   Él te creó, Publio. Por eso te ama y quiere que estés con Él.

–   ¡Eh! ¿Por qué no? Pero nadie nos habla de Dios, jamás.

–   Vendré a Cesárea y me escucharás.

El romano extiende el brazo y afirma:

    ¡Oh, sí! ¡Iré a oírte! Allá está Nazareth. Quisiera llevarte hasta allá. Pero si me ven…  

–    Desciendo y te bendigo por tu buen corazón.

–    Salve, Maestro.

–    El Señor se os muestre. ¡Adiós, soldados!

Descienden y vuelven a caminar.

Jesús dice alentando al enfermo:

–    Jonás, en breve vas a descansar.

Jonás sonríe. Conforme la tarde avanza, está más seguro de estar más lejos de Doras. Y más tranquilo se muestra.

Juan con su hermano Santiago, corren adelante para avisar a María.

Y cuando el pequeño cortejo llega a Nazareth, que está casi desierto en la noche que cae; María está afuera, esperando a su Hijo.

Cuando se encuentran, Jesús dice:

–    Aquí está Jonás. Bajo tu dulzura comenzará a gustar de su paraíso. ¡Feliz Jonás!

–   ¡Feliz! ¡Feliz! –murmura el extenuado pastor, como en un éxtasis.

Entran en la casita y se le lleva a la habitación en donde murió José.

Jesús dice:

–    Estás en el lecho de mi padre. Aquí estamos mi Mamá y Yo, ¿Ves?

Nazareth se convierte en Belén y tú ahora eres el pequeño Jesús, entre dos que te aman.

Ellos son los que veneran en ti al siervo fiel. No ves los ángeles, pero revolotean a tu alrededor, con alas de luz y cantan las palabras del canto navideño.

Jesús derrama su dulzura sobre el pobre Jonás, que poco a poco va debilitándose.

Parece que hubiera aguantado tanto, solo para morir aquí. Pero es feliz.

Sonríe y trata de besar la mano de Jesús; la de María y decir… decir…

Pero la falta de aliento se lo impide.

María, cual madre lo conforta.

Jonás repite con un hilo de voz:

–   Sí. Sí. –con una sonrisa en su cara de esqueleto.

Los discípulos miran  conmovidos desde la puerta del huerto.

Jesús le dice:

–    Dios ha escuchado tu gran deseo.

La estrella de tu larga noche, se convierte ahora en la estrella de tu eterno amanecer. ¿Sabes su nombre?

El agonizante responde

–   Jesús. El tuyo, ¡Oh! ¡Jesús! Los ángeles…

¿Quién está cantándome el himno angelical. Mi alma lo oye. Pero también mis orejas lo quieren oír. ¿Quién lo canta para hacerme feliz?… tengo mucho sueño.

Estoy tan cansado. ¡Muchas lágrimas! Muchos insultos… ¡Doras!… yo lo perdono.

Pero no quiero oír su voz y la oigo. Es como la voz de Satanás que no quiere dejarme en paz.

¡Oh! ¿Quién me cubre esa voz, con palabras venidas del Paraíso?

Es María; que vuelve a cantar en voz baja y en el mismo tono, el cántico con el que arrullaba a Jesús Niño…

Y lo repite porque ve que Jonás se tranquiliza al oírla.  

Después de unos minutos, Jonás dice:

–           ¡Doras ya no habla más! Sólo los ángeles… era un Niño en un pesebre… entre un buey y un asno… Y era el Mesías… Y yo lo adoré… y con Él estaban José y María…  -la voz se apaga en un breve murmullo. Y sigue el silencio…

Jesús dice:

–           ¡Paz en el Cielo al hombre de buena voluntad! ¡Ha muerto! Lo pondremos en nuestro pobre sepulcro. Merece esperar la resurrección de los muertos, junto a  mi justo padre.  

61 EXPULSIÓN DE NAZARET


61 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Es el culto de un Sábado en la sinagoga de Nazaret, una amplia sala cuadrada, con sus paredes desnudas pintadas de un amarillo pajizo y en una parte una especie de cátedra.

Hay también un alto ambón tan grande que es también un estante con su plano inclinado sujeto por un pedestal y sobre él están alineados unos rollos.

Está mucha gente orando, vueltos todos hacia un lado con las manos separadas: más o menos como el sacerdote en el altar, cuando oficia la misa. 

Hay lámparas dispuestas de forma muy especial sobre la cátedra y el ambón. 

Luego el rabino empieza a leer y la gente contesta la cantinela de voz nasal, en idioma arameo. 

Entre la gente está también Jesús con sus primos apóstoles y con otros parientes.

Después de la lectura el rabino dirige la mirada, en actitud de muda expectativa, hacia la multitud.

Jesús pasa adelante y solicita encargarse hoy de la reunión de la asamblea.

Por el aire se expande su hermosa voz, que lee el pasaje de Isaías citado por el Evangelio:

1. El espíritu del Señor Yahveh está sobre mí, por cuanto que me ha ungido Yahveh. A anunciar la buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad;

2. a pregonar año de gracia de Yahveh, día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran,

3. para darles diadema en vez de ceniza, aceite de gozo en vez de vestido de luto, alabanza en vez de espíritu abatido. Se les llamará robles de justicia, plantación de Yahveh para manifestar su gloria. (Isaias 1, 1-3)

–    El espíritu del Señor está sobre Mí…

Y luego hace el comentario al respecto, diciendo de Sí Mismo que es…

«El portador de la Buena Nueva, de la ley del amor, que pone misericordia donde antes había rigor; por la cual todos aquellos que, por la culpa de Adán, padecen enfermedad en el espíritu,

Y como reflejo, en la carne, porque el pecado siempre suscita el vicio y el vicio enfermedad incluso física, obtendrán la salud; por la cual todos los prisioneros del Espíritu del mal obtendrán la liberación.

Yo he venido a romper estas cadenas, a abrir de nuevo el camino de los Cielos, a proporcionar luz a las almas que han sido cegadas y oído a las sordas. 

Ha llegado el tiempo de la Gracia del Señor. Ella está entre vosotros. Ella es esta que os habla.

Los Patriarcas desearon ver este día, cuya existencia ha sido proclamada por la voz del Altísimo y cuyo tiempo predijeron los Profetas.

Y ya, llevada a ellos por ministerio sobrenatural, saben que el alba de este día ha roto, y su entrada en el Paraíso está ya cercana, exultando por ello en sus espíritus; santos a quienes no falta sino mi bendición para ser ciudadanos del Cielo.

Vosotros lo estáis viendo. Venid hacia la Luz que ha surgido. Despojaos de vuestras pasiones para resultar ágiles en el seguir a Cristo. Tened la buena voluntad de creer, de mejorar, de desear la salud,

y la salud os será dada; la tengo en mi mano, pero sólo se la doy a quien tiene buena voluntad de poseerla, porque sería una ofensa a la Gracia el darla a quien quiere continuar sirviendo a Satanás.”

El murmullo se desata en la sinagoga.

Jesús mira en torno a Sí. Lee los rostros y el interior de los corazones… (con el Don de Ciencia)

Y prosigue:

–      Comprendo lo que estáis pensando. Vosotros, dado que soy de Nazaret, querríais un favor de privilegio; mas esto por vuestro egoísmo, no por potencia de Fe.

Así que os digo que, en verdad, a ningún profeta se le recibe bien en su patria. Otros lugares me han acogido, y me acogerán, con mayor Fe, incluso aquellos cuyo nombre es motivo de escándalo entre vosotros.

Allí cosecharé mis seguidores, mientras que en esta tierra no podré hacer nada, porque se me presenta cerrada y hostil. Os recuerdo a Elías y Eliseo.

El primero halló Fe en una mujer fenicia; el segundo, en un sirio: en favor de aquélla y de éste pudieron realizar el milagro.

Los de Israel que estaban muriéndose de hambre y los leprosos de Israel no obtuvieron pan o curación, porque su corazón no tenía la buena voluntad, perla fina que el profeta de haber existido, hubiera visto.

Lo mismo os sucederá a vosotros, hostiles e incrédulos ante la Palabra de Dios.

La multitud se alborota e impreca, e intenta ponerle la mano encima a Jesús, pero los apóstoles-primos (Judas, Santiago y Simón) lo defienden, y entonces los enfurecidos nazarenos lo echan fuera de la ciudad. 

Van detrás con amenazas,no solamente verbales, hasta el comienzo del monte.

Pero Jesús se vuelve y los inmoviliza con su mirada magnética. Y pasa incólume entre ellos.

Desaparece luego, camino arriba, por un sendero.

Llega hasta un paupérrimo caserío que está pocos km.  más arriba en el monte y desde donde se contempla la ciudad que lo ha rechazado.

Más tarde lo alcanza la Virgen hasta la casucha donde Jesús se ha refugiado y conversa con Ella, sentados sobre una pequeña tapia, para esperar a los apóstoles que se habían dispersado por la zona mientras estaba con su Madre.

Con Él sólo se encuentran los tres primos,Simón, Santiago y Tadeo dentro de la cocina y hablan con María de Cleofás, su madre. Los dos núcleos familiares están platicando cada uno, reservando su intimidad. 

María está muy afligida por lo sucedido en la sinagoga y Jesús la consuela.

María le suplica a su Hijo que se mantenga lejos de Nazaret, donde todos están mal predispuestos hacia Él, incluyendo a los otros familiares que lo consideran un loco, que está deseando suscitar rencores y disputas.

Pero Jesús hace un gesto sonriendo muy elocuente, parece como si dijera: “¿Por esta pequeñez? ¡Olvídate de ello!“. Pero María insiste.

Entonces Él responde:

–     Mamá, si el Hijo del Hombre hubiera de ir únicamente a donde lo aman, tendría que retirar su paso de esta tierra y volverse al Cielo.

Tengo en todas partes enemigos, porque se odia la Verdad, y Yo soy la Verdad. Pero no he venido para encontrar un amor fácil. He venido para hacer la voluntad del Padre y redimir al hombre.

El amor eres tú Mamá, mi amor, el que me compensa todo. Tú y este pequeño rebaño que todos los días se va acrecentando con alguna oveja que arranco a los lobos de las pasiones y llevo al redil de Dios.

Lo demás es el deber. He venido para cumplir este deber y debo cumplirlo, si es preciso estampándome contra las piedras de los corazones que oponen firme resistencia al bien.

Es más, sólo cuando caiga, bañando de sangre esos corazones, los ablandaré estampando en ellos mi Signo, que anula el del Enemigo.

Mamá, he bajado del Cielo para esto. No puedo sino desear cumplir esto.

María dice con voz acongojada:

–     ¡Oh! ¡Hijo! ¡Hijo mío!

Jesús la acaricia.

Y como María lleva en la cabeza además del velo, el manto; más velada que nunca, parece una sacerdotisa.

–     Me ausentaré durante un tiempo por darte gusto. Cuando esté cerca, mandaré a alguien a avisarte.

–     Manda a Juan. Viendo a Juan me parece verte un poco a Ti.

Su madre se prodiga en atenciones hacia mí y hacia Tí. Es verdad que espera un lugar privilegiado para sus hijos. Es mujer y madre, Jesús. Hay que comprenderla. Te hablará también a ti de ellos.

No obstante, te es sinceramente devota. Cuando quede liberada de la humanidad, que fermenta tanto en ella como en sus hijos, como en los demás, como en todos; Hijo mío, será grande en la Fe.

Es doloroso que todos esperen de Tí un bien humano, un bien que, aunque no sea humano, es egoísta. Pero es que el pecado está en ellos con su concupiscencia.

Aún la hora bendita y tan temida a pesar de que el amor a Dios y al hombre me la hagan desear, no ha llegado. Hora en que Tú anularás el  Pecado. ¡Oh! ¡Esa hora!

¿Cómo tiembla el corazón de tu Madre por esa hora! ¿Qué te harán, Hijo, Hijo Redentor, de quien los Profetas refieren tanto martirio?

–     No pienses en ello, Mamá.

Te lo digo una vez más. Dios te ayudará en esa hora. Dios nos ayudará a ti y a Mí. Después, la paz. Ahora ve, que cae la tarde y el camino es largo. Yo te bendigo.

Dice Jesús:

Pequeño Juan, mucho trabajo hoy. Pero es que estamos atrasados y no se puede ir despacio.

Te he dado la fuerza para esto, hoy. Te he concedido la contemplación de los dolores de María y míos, preparatorios de la Pasión.

 Mi mirada había leído el interior del corazón de Judas Iscariote.

Nadie debe pensar que la Sabiduría de Dios no haya sido capaz de comprender ese corazón. Mas, como le dije a mi Madre, él era necesario.

¡Ay de él por haber sido el traidor! Pero un traidor era necesario.

Hombre con doblez, astuto, codicioso, lujurioso, ladrón, más inteligente y culto que la generalidad, había sabido imponerse a todos.

Audaz, me allanaba el camino, aun siendo un camino difícil. Le gustaba, sobre todo, destacar y poner de relieve su puesto de confianza conmigo.

No era servicial por instinto de caridad, sino solamente porque era uno de esos que vosotros diríais que está siempre en un “activismo”.

Ello le permitía también tener la bolsa y acercarse a la mujer; dos cosas que, junto con la tercera (los cargos humanos), deseaba desmedidamente.

La Pura, la Humilde, la Desasida de las riquezas terrenas no podía no sentir repugnancia por esa serpiente.

También Yo lo sentía. Y Yo sólo y el Padre y el Espíritu sabeMos qué vencimientos de Mí mismo debí poner para poder soportarlo cerca.

Pero esto te lo explicaré en otro momento.

No ignoraba Yo tampoco la hostilidad de los sacerdotes, fariseos, escribas y saduceos.

Eran zorros astutos que trataban de empujarme hacia su guarida para despedazarme.

Tenían hambre de mi sangre, y trataban de colocarme trampas por todas partes para capturarme, para tener un motivo de acusación, para quitarme de enmedio.

Durante tres años fue larga la insidia, y ésta no se aplacó sino cuando me supieron muerto. Esa noche durmieron felices.

La voz de su acusador se había extinguido para siempre. Eso creían.

No. TODAVÍA NO SE HA APAGADO.  Jamás se apagará; TRUENA. 

Truena y maldice a quienes ahora son como ellos.

¡Cuánto dolor sufrió mi Madre por su culpa! Y Yo no olvido ese dolor.

Que la multitud fuera voluble, no era una cosa nueva. Es la fiera que lame la mano del domador si está armada de azote o si ofrece un pedazo de carne para saciar su hambre.

Pero es suficiente que el donador se caiga o que no pueda seguir usando el azote, o que no disponga de otras presas para saciarle el hambre, para que se le abalance y lo despedace.

Basta con decir la verdad y ser buenos para ser odiados por la multitud después del primer momento de entusiasmo:

la verdad es reproche y admonición, la bondad despoja del azote y hace que los no buenos dejen de sentir miedo; de aquí el “crucifícalo” después de haber dicho “hosanna”.

Mi vida de Maestro estuvo colmada de estas dos voces. La última fue “crucifícalo”.

El “hosanna” fue como el aliento que toma el cantor para tener el respiro suficiente y así poder dar el agudo.

María, en la tarde del Viernes Santo, oyó de nuevo dentro de sí, todos los hosannas mentirosos hechos gritos de muerte hacia su querido Hijo y esto la traspasó.

No lo olvido tampoco.

La humanidad de los apóstoles… ¡Cuánta! Llevaba sobre mis brazos verdaderos bloques de piedra que gravitaban hacia el suelo, para alzarlos hacia el Cielo.

Incluso los que no se veían a sí mismos como ministros de un rey terreno, como Judas Iscariote.

Los que no pensaban como él, en subir – si se prestaba la ocasión – al trono en vez de Mí, ellos, sí ansiaban siempre a pesar de todo, la gloria.

Llegó el día en que incluso mi Juan y su hermano tendieron a esta gloria, que os deslumbra como un espejismo hasta en las cosas celestes.

No me refiero a una santa aspiración al Paraíso – que deseo que tengáis -, me refiero a un deseo humano de que vuestra santidad sea conocida.

No sólo esto; se trata de una avaricia de cambista, de usurero, que hace que, por un poco de amor ofrecido a quien

Yo os he dicho que debéis daros con todo vuestro ser, pretendáis un puesto a su derecha en el Cielo.

No, hijos, no. Antes hay que saber beber todo el cáliz que Yo bebí.

Todo: con su caridad como respuesta al odio, con su castidad contra las voces del sentido, con su heroicidad en las pruebas, con su holocausto por amor a Dios y a los hermanos.

Luego, una vez cumplido todo el propio deber, decir además: “Somos siervos inútiles”,

y aguardar a que el Padre mío y vuestro os conceda, por su bondad, un puesto en su Reino.

Hay que despojarse, como me has visto despojado en el Pretorio, de todo lo humano, quedándose sólo con lo indispensable: el respeto hacia el don de Dios que es la vida,

y hacia los hermanos, a los cuales podemos ser más útiles desde el Cielo que en la tierra,

y dejar que Dios os imponga la estola inmortal blanqueada en la sangre del Cordero.

Te he mostrado los dolores preparatorios de la Pasión. Otros te mostraré.

Aun no dejando de ser dolores, el contemplarlos ha supuesto un descanso para tu alma. Ya basta. Queda en paz.

D PURIFICACIÓN DE FUEGO 2


CUMPLIMIENTO

Capta un enorme remolino de fuego provocado por fuertes incendios forestales en California

Publicado:
Los fuertes incendios forestales, que arrasan California (EE.UU.) desde agosto, provocaron un tornado de fuego. 
En un video, publicado este viernes por un usuario de TikTok, se puede observar cómo el enorme remolino de llamas y humo está girando en el cielo nocturno y sigue extendiéndose.
Además, el internauta agregó un efecto de sonido de la sirena que avisa de tornados.
La pasada semana, el gobernador del estado, Gavin Newsom, declaró el estado de emergencia en cinco condados.
VIDEO: Capta un enorme remolino de fuego provocado por fuertes incendios forestales en California

El cielo de San Francisco se tiñe de rojo y capta miles de miradas por su aspecto apocalíptico

Publicado:
En las redes sociales se ha vuelto viral un video que, acompañado por la música de ‘Blade Runner 2049’, muestra el cielo de la ciudad de San Francisco teñido de un color rojo anaranjado, otorgándole un aire bastante apocalíptico.
El extraño fenómeno se debe a que el humo provocado por los incendios forestales, que recientemente azotaron la zona, se depositó sobre la capa de contaminación de la ciudad, bloqueando así la luz solar y causando su difracción.
VIDEO: El cielo de San Francisco se tiñe de rojo y capta miles de miradas por su aspecto apocalíptico

Al menos 29 muertos tras incendios forestales en la costa oeste de EE.UU.

Publicado:
En EE.UU., el jefe de bomberos de Oregón renunció de su cargo por las críticas por ceder la mayor parte de sus responsabilidades a su jefe adjunto en medio de los fuertes incendios forestales.
Las autoridades de California, Oregón y Washington reportan al menos 29 muertes a causa del fuego.

El cielo de San Francisco se tiñe de rojo y capta miles de miradas por su aspecto apocalíptico

Publicado:
En las redes sociales se ha vuelto viral un video que, acompañado por la música de ‘Blade Runner 2049’, muestra el cielo de la ciudad de San Francisco teñido de un color rojo anaranjado, otorgándole un aire bastante apocalíptico.
El extraño fenómeno se debe a que el humo provocado por los incendios forestales, que recientemente azotaron la zona, se depositó sobre la capa de contaminación de la ciudad, bloqueando así la luz solar y causando su difracción.
VIDEO: El cielo de San Francisco se tiñe de rojo y capta miles de miradas por su aspecto apocalíptico

Una enorme columna de humo naranja provocada por los incendios en EE.UU. se ve desde el espacio

Publicado:
Las imágenes satelitales fueron captadas por el Copernicus Sentinel-3 de la Agencia Espacial Europea.
FOTO: Una enorme columna de humo naranja provocada por los incendios en EE.UU. se ve desde el espacio

Una imagen captada este jueves por el satélite de la Agencia Espacial Europea, el Copernicus Sentinel-3, muestra una enorme columna de humo naranja que cubre casi la totalidad de la costa oeste estadounidense,

zona que ha sido afectada por alrededor de 100 incendios.

El humo producido por los múltiples incendios que azotan a los estados de California, Washington y Oregón se ha desplazado 2.000 kilómetros hacia el oeste de los fuegos activos, revelaron los datos de una misión adicional del satélite, informó la agencia.

Durante la semana, la gobernadora de Oregón, Kate Brown, afirmó que su estado se enfrenta a incendios forestales “sin precedentes” que han causado lo que estima “podría ser la mayor pérdida de vidas humanas y propiedades […] en la historia” estatal.

Del mismo modo, en el estado de California los incendios han arrasado con más de 11.100 kilómetros cuadrados de bosque y han causado al menos 10 muertes.

Además, el humo de estos ha cubierto algunas de las principales ciudades californianas, dándole al cielo un aspecto apocalíptico.

Un incendio en el mayor campo de refugiados de Europa deja a cerca de 13.000 migrantes desamparados

Publicado:
En la isla griega de Lesbos, un incendio en el mayor campo de refugiados de Europa deja a unos 13.000 migrantes desamparados.
El Gobierno aún no ha esclarecido las causas del siniestro.
Los medios reportan incidentes con personas que supuestamente se negaron a cumplir las medidas de aislamiento tras dar positivo al coronavirus.
En la isla se declaró estado de emergencia para los próximos cuatro meses, mientras la Unión Europea estudia posibles medidas de ayuda.

Argentina: Incendios forestales devoran cerca de 100.000 hectáreas en todo el paìs

Publicado:
En Argentina, los bomberos llevan más de una semana combatiendo a los incendios forestales que arrasan el norte y el centro del país.
Los focos principales están en Córdoba y el delta del Paraná.
Algunos están considerados intencionales, sin embargo, fueron agudizados por la sequía, fuertes vientos y altas temperaturas.
En total son unas 100.000 hectáreas bajo fuego en todo el país. Según los pronósticos, la situación no mejorará hasta la próxima semana.

Un informe oficial advierte a Australia que debe prepararse para incendios forestales “potencialmente peores” que los de 2019

Publicado:
La investigación analizó los fuegos que asolaron el estado de Nueva Gales del Sur el año pasado y determinó que el cambio climático jugó un “claro papel” en su nivel de devastación.
Un informe oficial advierte a Australia que debe prepararse para incendios forestales "potencialmente peores" que los de 2019

Australia ha presentado este martes un informe oficial sobre los “extremos y extremadamente inusuales” incendios forestales que entre 2019 y 2020 destruyeron 2.476 casas y 5,5 millones de hectáreas de tierra solo en el estado de Nueva Gales del Sur, un nivel de devastación nunca visto en la historia del país.

La investigación determinó que el cambio climático “claramente jugó un papel” en las condiciones que provocaron los fuegos, que fueron de tal virulencia y magnitud que los métodos tradicionales de extinción de incendios a menudo fracasaron.

“Está claro que debemos esperar que vuelvan a ocurrir temporadas de incendios como la de 2019-20 o potencialmente peores”, advirtieron los jefes de la investigación, el ex comisionado adjunto de la Policía de Nueva Gales del Sur, Dave Owens, y la exjefa científica del estado, Mary O’Kane, en su resumen de apertura.

El informe presenta 76 nuevas recomendaciones que el gobierno de Nueva Gales del Sur ya se ha mostrado listo para adoptar.

Entre ellas se encuentran la creación de un gran centro para la investigación de incendios forestales, proporcionar formación que aumente las capacidades de las autoridades en la gestión de desastres naturales y medidas que ayuden a proteger el medio ambiente.

Incendios en el delta del Paraná: los expertos dan la voz de alarma ante la tragedia ambiental en Argentina

Publicado:
Los especialistas en ecología de Argentina dan la voz de alarma ante la tragedia ambiental que está sucediendo en las islas del delta del Paraná debido a los incendios que se llevan registrando durante los últimos meses.
En una reunión con los senadores, los expertos reclamaron una ley de humedales que proteja una zona arrasada por el fuego que ya supera las 100.000 hectáreas.
  

Un infernal incendio devora una extensa área de la mayor reserva de Kenia

Publicado:
El fuego, que ardió por dos días consecutivos, puso en peligro a numerosas especies autóctonas.
FOTOS, VIDEO: Un infernal incendio devora una extensa área de la mayor reserva de Kenia

Un extenso incendio forestal se propagó el pasado domingo por el territorio del Parque Nacional de Tsavo West, en el sur de Kenia, informa la organización en defensa de la vida salvaje Sheldrick Wildlife.

El personal de la entidad compartió en la red un video que retrata la devastación y la tierra carbonizada que dejaron atrás las infernales llamas, que recién fueron controladas este lunes.

A su vez, la ecoactivista Vanessa Nakate denuncia que el fuego puso en peligro a numerosas especies autóctonas, entre ellas lobos de tierra, babuinos amarillos, murciélagos, búfalos cafre, gálagos del Senegal, antílopes jeroglífico, caracales y gatos del desierto.

El puerto de Beirut sufre un incendio un mes después de la explosión que destruyó media ciudad

Publicado:
Hasta el momento se desconoce la causa de este incidente.

El puerto de Beirut sufrió un incendio este 10 de septiembre, algo más de un mes después de la gran explosión que destruyó media capital de Líbano, informa la agencia Reuters.

Varios videos grabados por testigos y publicados en redes sociales muestran cómo asciende una gran columna de humo negro desde el lugar de los hechos.

Hasta el momento se desconoce la causa de este incidente. Una fuente militar aseguró que el fuego se declaró en un almacén que contiene petróleo y neumáticos. Los bomberos tratan de apagar las llamas y el Ejército de Líbano emplea helicópteros para ayudar en las labores de extinción.

George Kettaneh, jefe de la Cruz Roja en Líbano, apuntó que no se teme que se produzca un estallido del material dañado y subrayó que el suceso no provocó heridos, aunque algunas personas tuvieron problemas respiratorios.

Michel El Murr, jefe del equipo de rescate del Departamento de Bomberos, detalló al diario británico The Independent que el fuego podría haber comenzado por las chispas de unas sierras eléctricas que los trabajadores habrían empleado para cortar fragmentos de metal.

“Todavía no sabemos exactamente qué hay dentro del almacén que se está incendiando y no podemos excluir que contenga materiales explosivos, pero creemos que es poco probable”, explicó.

 

En total alrededor de 200 personas murieron y al menos 6.000 resultaron heridas el pasado 4 de agosto tras el potente estallido de una peligrosa carga almacenada en el puerto de la capital libanesa. Decenas de miles de personas quedaron sin hogar.

Expertos explican por qué las explosiones de Beirut causaron un hongo similar a una bomba nuclear

Publicado:
Un profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts asegura que las explosiones fueron equivalentes a 240 toneladas de TNT, 20 veces más que el rendimiento de ‘la madre de todas las bombas’.
Expertos explican por qué las explosiones de Beirut causaron un hongo similar a una bomba nuclear

Las devastadoras explosiones que se registraron este martes en Beirut arrojaron una nube en forma de hongo similar a la que produciría una bomba nuclear. Varios expertos han explicado a través de redes sociales a qué se debe este fenómeno.

El físico teórico Jorge Díaz señaló que “la nube de hongo se produce cada vez que se forma una gran cantidad de gas poco denso a baja altura”.

Asimismo, mencionó que la esfera que se expande es una nube de Wilson, que ocurre cuando “la onda de choque produce la rápida condensación del aire húmedo”.

En estas condiciones, el “gas menos denso se eleva formando una columna (‘tallo’) y el espacio que deja es ocupado por gases más densos empujando todavía más a los gases menos densos”, precisó Díaz

agregando cuando los gases suben, se enfrían y posteriormente se expanden formando la “cabeza del hongo”.

La explicación del especialista se produjo poco después de varios rumores en la Red que apuntaban a una posible bomba nuclear como la causa de la tragedia.

Incluso, el gobernador de la capital libanesa, Marwan Abboud, calificó el incidente como “un desastre nacional parecido a Hiroshima”.

Sin embargo, los comentarios del funcionario hacían referencia a la magnitud de la catástrofe, que de momento se ha cobrado la vida de más de 100 personas y ha dejado más de 4.000 heridos.

Por otra parte, Viping Narang, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts que estudia todo lo relacionado con la proliferación y la estrategia nuclear, explicó que las explosiones de Beirut fueron equivalentes a 240 toneladas de TNT.

Esto último es 20 veces más que el rendimiento de una MOAB, conocida como ‘la madre de todas las bombas’, cuya explosión equivale aproximadamente a 11 toneladas de TNT, según el especialista.

Finalmente, Martin Pfeiffer, investigador de la historia de las armas nucleares y candidato a doctorado de la Universidad de Nuevo México,

añadió que el incidente no podía tratarse de una explosión nuclear porque en ese caso, debe haber “un destello cegador blanco”.

Además, “el calor de una detonación nuclear excede por mucho al químico, por lo que la nube se eleva más rápidamente”.

Las zonas afectadas de Beirut, un día después de las devastadoras explosiones

Publicado:
El Ministerio de Salud precisó que se han registrado más de 100 víctimas mortales y más de 4.000 heridos, además de cuantiosos daños materiales.
VIDEO: Las zonas afectadas de Beirut, un día después de las devastadoras explosiones

Un día después de las devastadoras explosiones en Beirut, varias zonas han quedado visiblemente afectadas. Este miércoles, la capital libanesa se muestra con múltiples edificios destruidos y una gran cantidad de escombros en las calles.

Las detonaciones dañaron también el aeropuerto internacional situado a varios kilómetros de distancia del epicentro. El impacto del estruendo fue tal, que incluso se llegó a sentir en Limasol, Chipre. Por su parte, sismólogos jordanos compararon la potencia de la explosión con la de un terremoto de magnitud 4,5.

El Ministerio de Salud precisó que se han registrado más de 100 víctimas mortales y más de 4.000 heridos, además de cuantiosos daños materiales. Entre los fallecidos se encuentra el secretario general del partido político de las Falanges Libanesas, Nazar Najarian.

Poco después de las explosiones, trascendió que los hospitales estaban saturados y que los heridos estaban siendo enviados a hospitales fuera de la capital.

Causas del desastre

Según el medio local LBCI, las conclusiones preliminares de las autoridades libanesas sitúan en el origen de la explosión unas 2.700 toneladas de nitrato de amonio que llevaban almacenadas en una bodega del puerto de la capital desde 2014.

Entretanto, expertos militares estadounidenses creen que la explosión no parece un accidente y sugieren que “una bomba de alguna clase” podría hallarse en el origen de la misma, según lo afirmó este martes el presidente de EE.UU., Donald Trump, en una rueda de prensa en la que calificó lo ocurrido de “ataque”

Dron muestra un Beirut desolado a un mes de la explosión que devastó la ciudad

Publicado:
La deflagración dejó casi 200 muertos, más de 6.000 heridos y unas 300.000 personas sin hogar.
VIDEO: Dron muestra un Beirut desolado a un mes de la explosión que devastó la ciudad

Un dron hizo desde el aire tomas de la ciudad de Beirut en estado de completa desolación, transcurrido un mes de la explosión que devastó la capital del Líbano, según se aprecia en un video publicado este jueves por la agencia Ruptly.

En la grabación se observa la zona portuariatotalmente destrozada, con algunos vehículos circulando por las calles aledañas.

Las imágenes también muestran de manera detallada los graves daños que el incidente ocasionó en la infraestructura del lugar.

 

La deflagración ocurrida el pasado 4 de agosto en Beirut dejó casi 200 muertos, más de 6.000 heridos y unas 300.000 personas sin hogar.

Las investigaciones de las autoridades libanesas sitúan el origen del estallido en 2.750 toneladas de nitrato de amonio que llevaban seis años almacenadas de forma insegura en una bodega del puerto de la ciudad.

El incidente provocó además enormes pérdidas materiales, que podrían llevar a la economía libanesa a contraerse el doble de lo previsto para este año y profundizar, aún más, la crisis que enfrenta el país.

Cientos de manifestantes han salido a las calles para protestar contra el Gobierno, al que culpan de la trágica explosión.

Crisis política

Posteriormente, el 10 de agosto, el primer ministro del Líbano, Hassan Diab, anunció la dimisión de su Ejecutivo, afirmando que la explosión se produjo como consecuencia de la “corrupción endémica”.

En este sentido, aseguró que los políticos “deben sentirse avergonzados de sí mismos, porque su corrupción es lo que llevó a este desastre, que había sido escondido durante siete años”.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que impondrá sanciones contra la “clase dominante” de Beirut si no implementa las reformas indispensables para responder a las necesidades de la población.

Concretamente, dio un plazo de tres meses, indicando que de no haber un cambio bloqueará el plan de rescate financiero.

Este miércoles, los equipos de búsqueda detectaron signos de vida bajo los escombros de un edificio de la capital libanesa.

Uno de los perros detectó el rastro de un posible superviviente en el barrio de Mar Mikhael, una de las zonas más afectadas por la onda expansiva.

Imágenes aéreas de dron muestran la magnitud de la destrucción de las mortíferas explosiones de Beirut

Publicado:
Dos semanas después del desastre, la grabación muestra un desolador panorama en las zonas aledañas al puerto.
VIDEO: Imágenes aéreas de dron muestran la magnitud de la destrucción de las mortíferas explosiones de Beirut

Imágenes aéreas captadas por un dron muestran la magnitud de la destrucción provocada en las zonas cercanas al puerto de Beirut por las explosiones ocurridas el 4 de agosto en el puerto de la capital libanesa.

Dos semanas después del desastre, las imágenes muestran un desolador panorama en el vecindario de Gemmayzeh,

donde se aprecian casas y edificios destruidos y abandonados a consecuencia de los potentes estallidos.

Las explosiones provocaron alrededor de 200 muertos, más de 6.000 heridos y dejaron a unas 300.000 personas sin hogar.

¿Cómo siguen los incendios de Argentina? 90.000 hectáreas quemadas y todavía puede empeorar

Publicado:
Además de los focos cerca del Río Paraná, que llenaron de humo a las ciudades de Rosario y Buenos Aires, en los últimos días hubo fuego en las provincias de Catamarca y Chaco.
¿Cómo siguen los incendios de Argentina? 90.000 hectáreas quemadas y todavía puede empeorar

Los incendios continúan en Argentina, registrando serios impactos ambientales en varios puntos del país y el despliegue de las fuerzas estatales para intentar apagar las llamas, aunque por ahora el fuego no da tregua.

Así, en las últimas semanas se produjeron importantes focos en la provincia de Entre Ríos, junto al río Paraná, causando complicaciones en varias zonas de esa nación, porque el viento esparció el humo.

En efecto, la urbe más complicada es Rosario, en la provincia de Santa Fe, que está ubicada justo al otro lado del caudal de agua. Y el miércoles, la humareda también llegó a la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, las recientes precipitaciones ayudaron para limpiar el aire.

Frente a esta situación, 22 brigadistas de la Armada Argentina están trabajando en la zona, incorporándose al Plan Nacional de Manejo del Fuego del Ministerio de Seguridad.

Además, continúa a disposición el buque ARA ‘King’, que sigue junto a la ciudad de Rosario “brindando apoyo logístico”, reportaron desde el Ministerio de Defensa.

A pesar de los esfuerzos, las autoridades argentinas advirtieron que la situación puede empeorar: “Aún queda un período de sequía por delante y aumentarán los vientos,

así que las superficies [de incendios] se pueden incrementar”, sostuvo el director del Sistema Federal de Manejo del Fuego, Alberto Seufferheld.

“Por las características de la quema en el Delta, que tiene varios focos, primero se planteó sacar la nube de humo de las rutas y ciudades.

Pero con el incremento de la superficie y las condiciones climáticas, que hicieron que haya crecido tan rápido el incendio, se cambió la prioridad por la de protección de viviendas“, sumó aquel servidor público.

Así las cosas, se estima que ya hay al menos 90.000 hectáreas afectadas.

En ese marco, Bomberos Voluntarios sumó 14 uniformados de la Federación de Entre Ríos para contener los incendios, que se agregan a los 34 efectivos de la Federación Santa Fe, la Policía Federal Argentina (PFA) y el Ejército.

Como particularidad, muchos cibernautas destacaron que, producto del humo, la luna se vio con un color anaranjado o rojizo en las últimas horas.

El humo llegó a Uruguay

A su vez, las partículas de humo cruzaron la frontera y llegaron, en menor medida, a Uruguay.

Según precisó el 5 de agosto el Instituto Uruguayo de Meteorología, esta situación también se explica porque “se vieron incrementadas las quemas que habitualmente se realizan por estas fechas en el centro y norte de Sudamérica”.

Sin embargo, entre el jueves y el viernes el humo disminuyó por el cambio del aire.

Además, se espera que las lluvias colaboren para disipar estas partículas. Por otro lado, debido a su baja densidad, las autoridades aclararon que los daños en la salud no son tan considerables.

Los focos de Catamarca

En el desértico norte argentino, junto a la frontera con Chile, también se produjeron incendios.

Concretamente, en el paraje El Quebrachal, provincia de Catamarca, ya se consumieron más de 1.900 hectáreas.

En efecto, la zona del cerro Ancasti registra focos hace cuatro días.

Igualmente, “se logró controlar el flanco izquierdo de un incendio”, señaló este viernes la Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales de Catamarca, citada por Minuto Ya.

Aquel foco ponía en riesgo a viviendas de la zona y una escuela.

“Durante el día de hoy se realizarán monitoreos para verificar que los pequeños focos que aún continúan con actividad se propaguen únicamente por cumbre, sin generar ningún peligro.

En caso de ser necesario se solicitará apoyo aéreo“, sumaron.

Aquella zona ya había tenido fuego en los últimos meses. De hecho, uno de los incendios más destacables ocurrió en junio.

Denuncian que los incendios de Chaco alteran el suministro eléctrico 

También en la región norteña, pero más próximo a la frontera con Paraguay, la provincia de Chaco presenta grandes quemas de pastizales.

El presidente de Servicios Energéticos Chaco Empresa del Estado Provincial (Secheep), Gastón Blanquet, dijo el viernes que ello produce “problemas en varias localidades” de esa jurisdicción, informa Télam.

Ese funcionario opinó que los incendios “son intencionales”, causando impactos negativos en las redes de media y alta tensión. “No solo afectan a la flora y la fauna, sino que también ponen en riesgo vidas humanas”, añadió.

Así, Blanquet detalló cuáles son los municipios afectados: Campo Largo, Avia Terai y Charata, junto a las localidades de La Leonesa y Las Palmas.

“Los incendios se descontrolan por los cambios de dirección del viento”, indicó.

Según el funcionario, “en las últimas tres semanas se han reemplazado más de 300 postes y distintos tipos de cables dañados por los focos de incendios”.

Y concluyó: “El costo de reposición de materiales es incalculable”

Fuertes incendios en Brasil arrasan los humedales más grandes del mundo

Publicado:
Brasil sufre fuertes incendios en la región de Pantanal, zona que concentra los humedales tropicales más extensos del mundo.
Las autoridades han registrado más de 4.000 focos y afirman que se trata de la mayor cantidad de casos durante un semestre en las últimas dos décadas.
El 16 de julio, el Gobierno federal emitió un decreto que prohíbe la quema en la región durante cuatro meses.
Sin embargo, solo en Pantanal se han confirmado más de mil nuevos focos desde que la orden entró en vigor.

Arde un área industrial cerca de Teherán, en medio de misteriosos incendios y explosiones en el país

Publicado:
La nación persa ha sufrido varios eventos similares en los últimos dos meses. Los incidentes han llevado a teorías que mencionan a presuntos saboteadores, posiblemente israelíes.
Irán: Arde un área industrial cerca de Teherán, en medio de misteriosos incendios y explosiones en el país (VIDEO)

Varios equipos de bomberos están trabajando para contener las llamas que arrasaron varios edificios industriales en las afueras de la capital de Irán, Teherán. Ultimamente, el país ha registrado numerosos incendios y explosiones alimentando especulaciones sobre un posible sabotaje.

El incendio se produjo en un área industrial en el distrito de Jajrud, en el condado de Pardis, según medios estatales, y hasta el momento no se reportan víctimas. Un funcionario del Departamento de Bomberos aseveró a la televisión estatal que todavía están tratando de determinar qué causó el hecho.

Las imágenes publicadas muestran un almacén consumido por las llamas y grandes oleadas de humo que llenan el aire.

 

Irán ha sufrido una serie de incendios y explosiones en los últimos dos meses.

La semana pasada, seis camiones de combustible estallaron en llamas en la provincia de Kermanshah, en el oeste de la nación. Se necesitaron alrededor de 100 bomberos para apagar el incendio.

En junio, una instalación de almacenamiento de gas ubicada cerca de la capital persa fue dañada por una explosión. A principios de ese mes, una gran explosión en el sitio nuclear de Natanz causó daños significativos.

Los incidentes han llevado a teorías que mencionan a presuntos saboteadores, posiblemente israelíes.

Teherán no ha respaldado públicamente tal especulación, mientras que Tel Aviv niega su participación.

La ONU advierte que la ola de calor en el Ártico tiene “repercusiones globales”

Publicado:
La región ártica “se está calentando más del doble de rápido que el promedio mundial”, según la Organización Meteorológica Mundial.
La ONU advierte que la ola de calor en el Ártico tiene "repercusiones globales"

En un informe presentado este viernes por la agencia meteorológica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se advierte que las temperaturas promedio registradas en Siberia el mes pasado fueron 10 ºC por encima de la norma,

y que estos fenómenos climáticos que afectan al Círculo Polar Ártico también influyen en todo el planeta.

“El Ártico se está calentando más del doble de rápido que el promedio mundial, impactando a las poblaciones y ecosistemas locales y con repercusiones globales”,

señaló el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Petteri Taalas.

El organismo recordó que el pasado 20 de junio se registró una temperatura récord de 38 ºC en la ciudad rusa de Verjoyansk, considerada la urbe más fría del mundo.

La ola de calor en el Círculo Polar Ártico además de acelerar el derretimiento del hielo marino frente a la costa ártica de Rusia, también ha contribuido a avivar incendios en la región.

Los expertos climáticos consideran que todos estos cambios en los polos de la Tierra tienen el potencial de influir en las condiciones climáticas en otras latitudes, incluidas zonas con grandes urbes donde viven cientos de millones de personas.

“Lo que sucede en el Ártico no solo se queda en el Ártico”, recalcó Taalas.

Impacto del ser humano

El calor prolongado está relacionado con un extenso “sistema de presión de bloqueo” y un persistente giro hacia el norte de la corriente de chorro, permitiendo que el aire caliente entre en la región, según los científicos.

Pero un estudio reciente citado por la OMM también señaló que tal aumento de calor habría sido casi imposible sin el cambio climático causado por el ser humano.

Por segundo año consecutivo, múltiples incendios barren extensas superficies de vegetación dentro del Círculo Polar Ártico, que han sido evidenciadas en imágenes captadas por satélites.

Se estima que las emisiones de carbono totales a causa del fuego desde enero son las más altas en el registro de datos de 18 años del Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copérnico.

Asimismo, la ola de calor siberiana de la primavera pasada “aceleró la retirada de hielo” a lo largo de la costa rusa ártica, en particular desde finales de junio,

lo que condujo a una extensión muy baja del hielo marino en los mares de Laptev y Barents.

Los expertos advierten que la descongelación del permafrost puede liberar gas metano, lo que podría agravar la situación en los ecosistemas de toda la región.

Un estudio reciente también encendió las alarmas al presentar evidencia de que la mayoría de las poblaciones de osos polares desaparecerán para finales de este siglo si el calentamiento global continúa al ritmo actual.

59 ESTERILUDAD Y REPUDIO


59 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Jesús se encuentra en esa preciosa ciudad marítima que en el mapa presenta un golfo natural amplio y bien protegido.

Este golfo tiene capacidad para muchos navíos y lo hace aún más seguro un fuerte espigón portuario.

Al parecer es muy usado incluso militarmente porque hay trirremes romanas con soldados a bordo.

En uno están desembarcando tropas para reforzar la guarnición. El puerto se parece un poco a la ciudad portuaria de Nápoles, dominada por los montes vesubianos.

Jesús está sentado dentro de una modesta casa cercana al puerto, donde habitan amigos de Pedro y de Juan, pescadores como ellos.

Y con quienes hablan de la diferencia entre la pesca en el mar de Galilea y en este gran puerto, situado en el gran océano.

Jesús habla con los miembros de la familia que los han hospedado y con otros que han venido a escucharlo. No es, sin embargo, una predicación formal, son palabras sencillas de consejo, de consuelo; como sólo Él puede ofrecer. 

Andrés regresa con los panes que le habían encargado y se acerca ruborizado al maestro, diciendo con  su característica timidéz:

–      Maestro, ¿Podrías venir conmigo? Se… se trata de hacer un poco de bien. Sólo Tú puedes.

Jesús se pone en pie sin preguntar ni siquiera qué bien es ése.

Sin embargo, Pedro pregunta:

–     ¿A dónde lo llevas? Está muy cansado. Es la hora de la cena. Lo pueden esperar mañana.

–     No… Es una cosa que hay que hacer en seguida. Es…

–     ¡Habla, gacela espantada! ¿Pero vosotros creéis que un hombre hecho y derecho debe ser así?… ¡Parece un pez enmarañado en la red!

Andrés se pone todavía más colorado.

Jesús, atrayéndolo hacia sí, lo defiende:

–     A mí me gusta así. Déjalo.

Tu hermano es como agua salubre. Trabaja en lo profundo y sin hacer ruido. Sale de la tierra como un hilo de agua, pero quien se acerca a él queda curado. Vamos, Andrés. 

Pedro contesta decidido:

–     Voy también yo. Quiero ver a dónde te lleva.

Andrés suplica:

–     No, Maestro. Yo y Tú solos. Si hay gente, no se puede… Es cosa de corazones…

–     ¿Qué pasa? ¿Ahora te dedicas a hacer de paraninfo?

Andrés no le responde a su hermano.

Dice a Jesús:

–      Un hombre quiere repudiar a su esposa y… y yo he intervenido, pero no sé hacerlo.

Si hablas Tú… te saldrá bien, porque el hombre no es malo; es… es… él te lo dirá.

Jesús sale con Andrés sin decir nada más.

Pedro permanece un poco en duda.

Luego dice:

–      Yo también voy; quiero al menos ver a dónde van.

Y sale, a pesar de que los otros le digan que no lo haga.

A pesar del rechazo, Pedro se detiene; pero sólo lo suficiente para pasar desapercibido a los que ha decidido perseguir.

Andrés va a torcer por una callecita de aspecto popular. Pedro lo sigue detrás.

Continúan luego por una placita llena de comadres. Y Pedro detrás.

Entran en un portal que es un arco sin puerta y que da a un amplio patio circundado de casitas bajas y pobres. Y Pedro detrás.

 Jesús entra en una de estas casitas con Andrés. Y Pedro se aposta fuera.

Una mujer lo ve y le pregunta:

–     ¿Eres familia de Aava? ¿Y esos dos también? ¿Habéis venido a llevárosla?

Pedro contesta fastidiado:

–     ¡Cállate, cotorra! No me deben ver.

¡Hacer callar a una mujer! Es una cosa difícil. Pedro le lanza una mirada que la fulmina, pero entonces ella va a hablar con otras comadres.

Enseguida el pobre Pedro, se encuentra rodeado por un círculo de mujeres, chicos y hombres; los que sólo por imponerse silencio unos a otros hacen un gran rumor que denuncia su presencia.

Pedro se consume interiormente, se enfada… pero no sirve de nada.  

Del interior de la casa se oye la voz grave, hermosa, serena de Jesús; junto a la voz quebrada de una mujer y a la de un hombre ronca y cortante.

Jesús dice:

–     Si ha sido siempre buena esposa, ¿Por qué repudiarla? ¿Alguna vez te ha faltado?

La mujer gime:

–     No, Maestro, ¡Te lo juro! Lo he querido como a la pupila de mis ojos.

Y el hombre, breve y duro, dice:

–     No, no me ha faltado nada más que en ser estéril y yo quiero hijos. No quiero la maldición Dios sobre mi nombre.

–     Tu mujer no tiene la culpa de serlo.

–     Me echa la culpa, a mí y a los míos, como si hubiera sido una traición…

–     Mujer, sé sincera. ¿Sabías que eras estéril?

–     No. Era y soy en todo como todas.

El médico lo ha dicho también. Pero no logro tener hijos.

–     ¿Ves como no te ha engañado?

Ella también sufre por ello. Responde también tú sinceramente: si ella fuese madre, ¿La repudiarías?

–     No. Lo juro. No tengo motivo para ello.

Sucede que el rabino me lo ha dicho, como también me lo ha dicho el escriba: “La estéril es la maldición de Dios en casa y tú tienes el derecho y el deber de darle libelo de divorcio y no contrariar tu virilidad privándola de hijos”

Yo hago lo que la Ley dice.

Jesús rebate:

–      No. Escucha. La Ley dice: “No cometas adulterio” y tú estás para cometerlo.

El mandamiento inicial es éste y ninguna otra cosa. Y, si, por la dureza de vuestros corazones, Moisés concedió el divorcio, fue para impedir uniones ilícitas y concubinatos odiosos a Dios.

Luego, progresivamente, vuestro vicio trabajó sobre la cláusula de Moisés recabando las malvadas cadenas y las homicidas piedras que sor las condiciones actuales de la mujer,

víctima siempre de vuestro despotismo, de vuestro capricho, de vuestra sordera y ceguera de afectos. Yo te lo digo: No te es lícito hacer lo que pretendes. Tu acto ofende a Dios.

¿Repudió acaso Abraham a Sara? ¿Y Jacob a Raquel? ¿Y Elcana a Ana? ¿Y Manué a su esposa?

¿Conoces al Bautista? ¿Sí? Está bien, ¿No fue estéril su madre hasta la vejez y después dio a luz al santo de Dios, así como también la esposa de Manué dio a luz a Sansón, y Ana de Elcana a Samuel, y Raquel a José, y Sara a Isaac?

Dios premia la continencia del esposo, su piedad hacia la estéril, su fidelidad al desposorio y es un premio celebrado por los siglos,

así como también da sonrisa al llanto de las estériles que ya no lo son ni se encuentran humilladas, sino que se hallan gloriosas regocijándose de ser madres.

No te es lícito ofender el amor de esta mujer. Sé justo y honesto. Dios te premiará más de lo que mereces.

El hombre lo mira asombrado.

Y trata de disculparse:

–      Maestro, sólo Tú hablas así… Yo no sabía.

Había preguntado a loa doctores y me habían dicho: “Hazlo”. Pero no me dijeron ni una palabra respecto a que Dios premie con dones un acto bueno.

Estamos en sus manos… y nos cierran los ojos y el corazón con mano de hierro. No soy malo, Maestro. No te enojes conmigo.

–      No te rechazo.

Me produces más compasión, que esta pobre mujer que está llorando, porque su dolor acabará cuando termine su vida y el tuyo comenzará entonces y para toda la eternidad. Piénsalo.

–     No, no comenzará. No lo quiero. ¿Me juras por el Dios de Abraham que cuanto dices es verdad?

–     Yo soy Verdad y Ciencia. Quien cree en Mí tendrá en Él justicia, sabiduría, amor y paz.

–     Te quiero creer. Sí. Te quiero creer.

No sé… siento en Tí algo que no hay en los demás. Ahora voy al sacerdote y le digo: “Ya no la repudio. Me quedo con ella y sólo le pido a Dios que me ayude a sentir menos el dolor de no tener hijos”.

Aava, no llores. Le diremos al Maestro que vuelva para mantenerme calmado. Y tú… sigue queriéndome.

La mujer llora con más fuerza, por el contraste entre el dolor de antes y la alegría actual.

Jesús, por el contrario, sonríe:

–      No llores. Mírame. Mírame, mujer.

Ella levanta la cabeza. Mira su rostro luminoso con su rostro lagrimoso. 

Jesús los llama:

–      Hombre, ven aquí. Ponte de rodillas junto a tu esposa. 

Cuando los dos han obedecido,

Jesús abre sus brazos y dice con solemnidad:

Ahora yo os bendigo y santifico vuestra unión. Escuchad:

“Señor Dios de nuestros padres, que hiciste a Adán del barro y le diste a Eva como compañera para que poblasen de hombres la tierra educándolos en tu santo temor,

desciende con tu bendición y tu misericordia, abre y fecunda las entrañas que el Enemigo tenía cerradas para portar a un doble pecado de adulterio y de desesperación.

Ten piedad de estos dos hijos, Padre santo, Creador supremo. Hazlos felices y santos.

Ella, fecunda como una vid; él, protector como el olmo que la sujeta.

Desciende, Vida, a dar vida. Desciende, Fuego, a calentar. Desciende, Poderoso, a obrar. ¡Desciende!

Haz que para la fiesta de alabanza por las fecundas mieses del próximo año te ofrezcan su vivo vástago, su primogénito, hijo consagrado a Tí, Eterno, que bendices a quienes esperan en Tí.

Jesús ha orado con voz de trueno, con las manos tendidas sobre las dos cabezas inclinadas.

La gente no se contiene más y se arremolina en torno, con Pedro en primera línea.

Jesús dice:

–     Levantaos. Tened fe y sed santos. 

Los dos reconciliados imploran:

–     ¡No te vayas, Maestro! 

–     No puedo quedarme. Volveré. Bastantes veces.

La multitud grita:

–     ¡No te vayas, no te vayas!

–     ¡Háblanos también a nosotros!

Jesús bendice pero no se detiene. Promete sólo volver pronto.

Y seguido por la pequeña multitud de vecinos, se dirige hacia la casa donde los hospedan.

Por el camino pregunta a Pedro:

–     Hombre curioso, ¿Qué debería hacer contigo?

Pedro contesta:

–     Lo que quieras, pero, ahora ya… yo estuve allí…

Entran en la casa, despiden a la gente, que comenta las palabras que han oído y se ponen a cenar.

Pedro se siente todavía curioso.

–     Maestro, ¿Pero realmente tendrán un hijo?

–     ¿Me has visto alguna vez prometer cosas que no se cumplan?

¿Crees que Yo me permito usar la confianza en el Padre para mentir y provocar desilusiones?

–     No… pero… ¿Podrías hacer esto con todas las esposas?

–     Podría. Pero lo hago sólo donde veo que un hijo puede significar un impulso hacia la santificación. Donde significaría obstáculo, no lo hago.

Pedro se alborota el pelo entrecano y calla.

Entonces entra el pastor José. Está completamente lleno de polvo del camino, como quien hubiera andado mucho. 

Después del beso de saludo, Jesús pregunta:

–     ¿Tú? ¿Por qué? 

José contesta:

–      Tengo cartas para ti.

Tu Madre me las ha dado y una es suya. Aquí están.

Y José entrega tres pequeños rollos de una especie de pergamino fino, atados con una cinta.

La más voluminosa de las cartas está incluso cerrada con un sello, otra tiene sólo el nudo, la tercera muestra un sello roto.

–      Ésta es de tu Madre – dice José, indicando la que tiene el nudo.

Jesús la desenrolla y la lee.

Primero en voz baja, luego alto:

“A mi amado Hijo, paz y bendición. Ha llegado a mí a la hora prima de las calendas de la luna de Elul un enviado de Betania.

Se trata de Isaac, pastor. Le he dado en tu nombre un ósculo de paz y refrigerio como personal agradecimiento.

Me ha traído estas dos cartas que ahora te envío, diciéndome de palabra que el amigo Lázaro de Betania te insta para que condesciendas con lo que te pide.

Amado Jesús, mi bendito Hijo y Señor, yo también tendría dos cosas que pedirte:

Una, recordarte que me prometiste llamar a tu pobre Mamá para instruirla en la Palabra; la segunda, que no vengas a Nazaret sin haber hablado conmigo antes”.

Jesús se detiene bruscamente y se pone de pie, caminando luego hasta encontrarse entre Santiago y Tadeo.

Los abraza estrechamente y termina repitiendo sin leer, las palabras:

–     Alfeo ha vuelto al seno de Abraham la pasada luna llena, con gran duelo de la ciudad…

Los dos hijos lloran sobre el pecho de Jesús, que termina:

…En el último momento te hubiera deseado a su lado, pero Tú estabas lejos. Esto, no obstante, es un consuelo para María, que ve en ello perdón de Dios y debe dar paz también a mis sobrinos”.

¡Habéis oído? Ella lo dice, y Ella sabe lo que dice.

Santiago suplica:

–     Dame la carta.

Jesús se opone:

–     No. Te perjudicaría.

Tadeo dice con un suspiro:

–      ¿Por qué? ¿Qué puede decir que sea más penoso que la muerte de un padre?…

–      Que nos ha maldecido

Jesús refuta:

–      No. No es eso.

Santiago se lamenta:

–      Lo dices… para no traspasar nuestro corazón. Pero es así. 

Jesús le entrega la carta:

–      Lee, entonces.

Y Judas lee:

«Jesús, te ruego, y conmigo María, que no vengas a Nazaret hasta que el duelo no haya terminado. El amor hacia Alfeo hace injustos a los nazarenos respecto a Tí y tu Madre llora por ello.

El buen amigo Alfeo me consuela, y pone calma en el pueblo. Ha tenido mucha resonancia lo que han contado Aser e Ismael de la mujer de Cusa, pero Nazaret es ahora un mar agitado por vientos contrarios.

Te bendigo, Hijo mío y te pido paz y bendición para mi alma. Paz a mis sobrinos. Mamá”.

Los apóstoles hacen comentarios y consuelan a los dos hermanos, que están llorando.

Pedro pregunta:

–   ¿Y esas, no las lees?

Jesús hace un gesto de asentimiento y abre la de Lázaro.

Llama a Simón Zelote. Leen juntos en un ángulo.

Luego abren el otro rollo y lo leen también. Debaten. Enseguida Simón trata de persuadir de algo a Jesús, pero no lo consigue.

Jesús, con los rollos en la mano, se coloca en medio de la estancia y dice:

–   Oíd, amigos. Somos todos una familia y no hay secretos entre nosotros.

Y si tener oculto el mal es piedad, dar a conocer el bien es justicia. Oíd lo que escribe Lázaro de Betania:

“Al Señor Jesús paz y bendición, y paz y salud a mi amigo Simón. He recibido tu carta y como siervo que soy he puesto mi corazón, mi palabra y todos mis medios a tu servicio, para satisfacerte y tener el honor de serte siervo no inútil.

He ido a ver a Doras a su castillo de Judea, a rogarle que me vendiera a su siervo Jonás como Tú deseas. Confieso que si no hubiera sido petición de Simón, amigo fiel paraTí, no habría enfrentado a ese chacal burlón, cruel y funesto.

Pero por Tí, mi Maestro y Amigo, me siento capaz de enfrentar hasta incluso a Satanás. Ello porque pienso que quien trabaja para Tí, te tiene cercano y está por tanto, protegido.

Y ciertamente he recibido ayuda, porque he vencido, contra todas las previsiones. Dura fue la discusión y humillantes las primeras negativas.

Tres veces tuve que agachar la cabeza ante este esbirro con poder. Luego me impuso una espera de días.

Finalmente, la carta; digna de un áspid. Yo casi no me atrevo decirte: “Cede para conseguir el objetivo”, porque él no es digno de tu Presencia; pero no hay otra forma.

He aceptado en tu Nombre y he firmado. Si he hecho mal, repréndeme.

No obstante – créeme – he tratado de servirte lo mejor que podía. Ayer ha venido un discípulo tuyo judío, diciendo que venía en tu Nombre a saber si había alguna noticia que llevarte. Ha dicho llamarse Judas de Keriot.

Sin embargo he preferido esperar a Isaac para entregarle la carta. Y me ha extrañado mucho el que hubieras mandado a otros, sabiendo que todos los sábados viene aquí Isaac, para su reposo sabático.

No tengo más que decirte. Sólo, besándote los pies santos, te ruego conducirlos adonde tu siervo y amigo Lázaro, como prometiste. A Simón, salud. A ti, Maestro y Amigo, un ósculo de paz solicitando tu bendición. Lázaro”. 

Jesús despliega el pergamino que tiene roto el sello, mientras dice:   

–     Y ahora la otra:

“A Lázaro, salud. He decidido. Por que por una suma doble obtendrás a Jonás. Y no pienso cambiar respecto a lo que propongo, por ningún motivo.

Estas son las condiciones:

Quiero que primero Jonás termine la cosecha de este año y su entrega se efectuará al final de la luna de Tisri.

Quiero que venga personalmente a recogerlo Jesús de Nazaret, al cual le pido que entre bajo mi techo, para conocerlo.

Quiero pago inmediato a la vista de contrato en regla.

Adiós. Doras”.  

Pedro grita:

–    ¡Qué peste! Pero, ¿Quién paga?

Quién sabe lo que pide. Y nosotros… ¡Estamos siempre sin un céntimo!

Jesús dice:

–    Simón paga.

Para darme esta alegría a Mí y al pobre Jonás. No adquiere más que un residuo de hombre, que de ninguna manera le prestará servicio; pero adquiere un gran mérito en el Cielo. 

Todos miran asombrados a Simón cananeo:

–    ¿Tú? ¡Oh!

Hasta los hijos de Alfeo salen de su aflicción por el estupor. 

Y Jesús confirma:

–     Él es. Es justo que ello sea conocido. 

Pedro indaga:

–     Sería también justo saber por qué Judas de Keriot ha ido donde Lázaro. ¿Quién lo había enviado? ¿Tú?

Jesús no le responde a Pedro. Se muestra muy serio y pensativo.

Sale de su meditación sólo para decir:

–     Preocupaos de que José cene y repose, luego nos retiraremos a descansar.

Yo prepararé la contestación para Lázaro… ¿Isaac está todavía en Nazaret?

José responde:

–     Me espera.

–     Iremos todos.

–     ¡Noo! Tu Madre dice…

Todos se agitan.

–     Callad. Quiero que sea así.

Mi Madre habla con su corazón de amor. Yo juzgo con mi razón. Prefiero hacer esto mientras no esté Judas y deseo tender la mano amiga a mis primos Simón y José.

Y  también llorar con ellos antes de que termine el duelo. Luego volveremos a Cafarnaúm, a Genesaret. En definitiva al lago, esperando finalice la luna de Tisri. 

Y tomaremos a las Marías con nosotros. Vuestra madre tiene necesidad de amor. Se lo daremos. Y la mía tiene necesidad de paz. Yo soy su paz. 

Pedro indaga:

–     ¿Crees que en Nazaret?…

–      No creo nada.

–      ¡Ah, bueno! Porque si le causasen algún daño o algún dolor… ¡Se las tendrían que ver conmigo! – dice Pedro todo agitado.

Jesús lo acaricia, pero está tan absorto en otros pensamientos que más bien está triste.

Luego va hacia donde Tadeo y Santiago, se pone entre los dos y se sienta, teniéndolos abrazados para consolarlos.

Los demás hablan bajo para no turbar su dolor.

P PURIFICACION DE FUEGO


Septiembre 06_2020

Habla Dios Padre

El fuego consumirá todo aquello que no servirá para el Nuevo Mundo

Hijitos Míos, en las Sagradas Escrituras se os profetiza que el Día del Señor vendrá como el rayo, como el día del Diluvio,

que a pesar de que Noé avisó por tanto tiempo, de que vendría el Diluvio; muy pocos salvo su familia, fueron los que entendieron.

Burlas por todos lados, ataques, hasta que llegó el momento.

Se os viene avisando desde hace muchos, muchos años sobre los acontecimientos próximos a suceder.

¿Cuántos han entendido?, ¿Cuántos, realmente, han tomado Mi Palabra como cierta y han cambiado de vida?

Entended, Mis pequeños, que estáis obrando mal, que vivís en la  maldad, que le habéis abierto vuestro corazón a Satanás y os he venido previniendo de una muerte total, de una Muerte Eterna,

Y NO QUERÉIS ENTENDER. 

Mi Hijo se dio para abriros las Puertas del Cielo, que estaban cerradas por el Pecado,

¡Dichosos debierais estar por esto, Mis pequeños!, ¡Tanto tiempo con las Puertas cerradas!

Viene Mi Hijo con una Evangelización de Amor, con una Evangelización de Salvación, os trajo Luz, os trajo Vida y vosotros, ¿Qué habéis hecho? prácticamente nada.

No agradecisteis, pocos son los que lo han hecho y la gran mayoría de vosotros, persistís en la maldad, persistís en el desorden espiritual a donde os ha llevado Satanás.

Vivís en el mal, os ha llevado a sufrir y le seguís; en cambio, no seguís a Mi Hijo que os vino a traer la Paz, el Amor, el Orden; preferís la mentira, preferís el error, preferís el dolor.

¿En dónde están vuestros valores? Seguís al que os hace daño y hacéis a un lado Al que os vino a salvar. 

En el INFIERNO, EL REINO DEL ODIO están peor, los demonios desquitan su ODIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

NO FUISTEIS CREADOS PARA QUE OS CONDENARAIS,

FUISTEIS CREADOS PARA VIVIR EN MI REINO, QUE ES VUESTRO HOGAR.

Qué tristeza Me dais la gran mayoría de vosotros. Os di lo mejor de Mí, que es Mi Hijo Jesucristo y Lo habéis despreciado,

habéis despreciado Sus Enseñanzas, Su Amor, Sus Milagros, Su Donación y persistís en seguir a aquél que os daña, que os lleva a la condenación eterna, al sufrimiento eterno, Mis pequeños.

¿En dónde tenéis la cabeza? ¿En dónde tenéis el corazón? Me dais pena, Mis pequeños, Me hacéis sufrir a Mí también.

Con la Donación de Mi Hijo, os di la Gracia tan grande, de ser también hijos Míos y, ni así entendéis.

¿NO OS DAIS CUENTA DE LA DIGNIDAD

A LA QUE FUISTEIS ELEVADOS EN EL MOMENTO DE LA CRUZ,

CUANDO MI HIJO, LE PIDIÓ A MI HIJA, LA SIEMPRE VIRGEN MARÍA,

QUE CUIDARA DE VOSOTROS?

Y no tomáis en cuenta todos estos momentos Santos, todos estos momentos Divinos, en los que todos vosotros, fuisteis incluidos

y con ello, obtener una dignidad altísima, de hermanos de Mi Hijo, hijos Míos, ¿Y despreciáis todo esto?

Os sigo insistiendo Mis pequeños, cambiad, os he dicho que el tiempo ya es muy breve, no pasarán los días de este año, os he hablado de semanas, 

en donde os daréis cuenta, la gran mayoría de los seres humanos que habitan este Mundo,  que errasteis al tomar el camino del Mal, al seguir a Satanás; pero tarde será cuando os deis cuenta de vuestro error.

Os quise tener Conmigo, pero preferisteis seguir a Satanás, fue vuestro libre albedrío y no Me echéis la culpa a Mí, vuestro Dios, de vuestra mala decisión.

Fue vuestra libre decisión y tendréis que padecer por ello.

Los que todavía tengáis un poco de razón, de Sabiduría, entended Mis Palabras, entended Mi Amor y cambiad, Mis pequeños,

OS ESTÁIS JUGANDO LA ETERNIDAD, PERO SOIS LIBRES

Y YO, RESPETARÉ VUESTRA DECISIÓN.

Hijitos Míos, vosotros no tenéis idea del mal con que os puede atacar Satanás.

Ya os he explicado, alguna vez, que si Satanás os quiere atacar, él tiene que venir a Mí y pedirMe permiso para atacaros…

Dios utiliza las Maldades de Satanás para entrenarnos y hacernos crecer espiritualmente…

Y Yo, conociéndoos a cada uno de vosotros, ciertamente le doy permiso, porque él también tiene libertad; pero lo limito. 

Os conozco y sé hasta dónde podéis soportar su ataque y que este ataque produzca un Bien en vosotros.

Ved cómo os cuido, Mis pequeños, en cada momento.

Si tenéis una espiritualidad alta, ciertamente le voy a permitir que os ataque un poco más fuerte, que a aquél que tiene una espiritualidad baja,

que podría ser destruido fácilmente por Satanás, a diferencia de aquél que tiene esa espiritualidad alta.

Como os dije, Yo, vuestro Dios, os cuido en todo momento y de todo ataque de Satanás, siempre vais a salir con algo positivo, para poder vencer a Satanás en sus subsecuentes ataques.

Cuando estáis Conmigo, vosotros podéis sobrellevar ésos ataques. Satanás es muy poderoso, ya os lo he explicado, Yo lo puedo detener, porque Yo lo creé y Soy Infinitamente más poderoso que él,

Pero vosotros necesitáis de Mi ayuda para poder vencerle; lo malo es que la gran mayoría de vosotros, no tenéis un crecimiento espiritual favorable, con el cual lo podáis vencer fácilmente.

Y por eso, está causando tanto mal alrededor del Mundo, porque no os podéis defender de él, porque sois débiles en lo espiritual.

Él se las ha ingeniado para ir haciendo que vuestra espiritualidad decaiga y esto a través de los años, ha hecho que mengüe vuestra fuerza y no tengáis gran defensa contra él,

POR ESO, MUCHAS ALMAS SEGUIRÁN CAYENDO AL INFIERNO,

COMO HOJAS QUE CAEN EN EL OTOÑO

Y ESO ME CAUSA MUCHO DOLOR Y TRISTEZA

PORQUE PARECE QUE A VOSOTROS NO OS IMPORTA

Las almas caen al Infierno, como las hojas en el otoño…

PASAR UNA ETERNIDAD DE DOLOR

Ya os he dicho que, prácticamente, nadie, de todos vosotros, os habéis puesto a meditar esta frase, “que sufriréis eternamente en el Infierno”,

porque no supisteis ser verdaderos hijos Míos y en realidad, es que poco os importó hacerlo.

Mucho os he insistido en la Oración, en el Sacrificio, en el Ayuno, en la Penitencia, para que os podáis defender fuertemente contra los ataques de Satanás. 

Os he dado todo lo necesario para que pudierais salir victoriosos de sus ataques, pero no lo habéis hecho, no os habéis preparado.

Se os ha pedido mucha oración en estos tiempos por dos razones muy importantes:

Primeramente, para la salvación de aquellos que no están preparados para bien morir.

Estamos en Guerra Espiritual y el campo de batalla del Enemigo es nuestra mente

Pero la segunda razón es que son los Últimos Tiempos de Satanás

Y SUS ATAQUES SERÁN MUCHO MÁS FUERTES

QUE LO QUE HABÉIS SUFRIDO ANTERIORMENTE,

POR ESO NECESITARÉIS UNA ARMADURA ESPIRITUAL MUY FUERTE,

MUY RESISTENTE CONTRA LAS FUERZAS DE SATANÁS

Estos son tiempos de una gran lucha espiritual, y por eso os decía que una gran mayoría de personas en la humanidad no están preparadas para resistir las potencias malignas de Satanás.

Si aún aquellos escogidos sufren y vosotros lo sentís, lo sabéis los que estáis conMigo; ahora imaginad a aquellos que no toman en cuenta la Oración, la Penitencia y los Sacrificios;

ellos mismos dicen que no están de acuerdo con ello, que no son tiempos ya de sufrir de esa forma, que esos son actos de tiempos pasados

Y NO ES ASÍ, MIS PEQUEÑOS,

POR ESO EL SUFRIMIENTO PARA AQUELLAS ALMAS QUE NO ESTÁN PREPARADAS,

SERÁ MUY FUERTE.

ORAD POR ELLOS, MIS PEQUEÑOS,

ORAD POR ELLOS Y DADLES VOSOTROS LA FUERZA ESPIRITUAL QUE ELLOS NO TIENEN. 

DEJAD QUE MI SANTO ESPÍRITU OS GUÍE EN LA ORACIÓN,

¡ESTÁIS INDEFENSOS CONTRA EL ENEMIGO!

OS DÉ TODAS AQUELLAS PAUTAS EN LAS CUALES VOSOTROS

PODRÉIS AYUDAR A VUESTROS HERMANOS.

Dejad que Mi Santo Espíritu trabaje en vosotros para el bien de vuestros hermanos y para el bien vuestro. 

Es mucha la fuerza espiritual que vosotros adquirís estando conMigo y la podéis vosotros compartir con vuestros hermanos.

No se imaginan estos hermanos vuestros que no están preparados a lo que se van a enfrentar.

Vosotros mismos sabéis lo que son las fuerzas de Satanás, porque habéis sido preparados para ello; pero estos hermanos vuestros tendrán un enfrentamiento muy difícil y doloroso.

Ayudadles pues, Mis pequeños, con vuestra fuerza de Oración que os dará Mi Santo Espíritu.

El cristiano debe tener identidad de realeza con corazón de siervo.

Os he pedido mucho que os dejéis mover por Él, que no elucubréis y que os dejéis mover a donde os quiera llevar Mi Santo Espíritu.

Haced lo que Él os indique.

 En el Antiguo Testamento, cuando le pido a Moisés salvar al pueblo judío de Egipto, le voy dando Enseñanzas a este pueblo, que se había olvidado de Mí,

que muchos de ellos habían aceptado a los ídolos de la gente de Egipto, pero en Mi Promesa estaba cuidar de ellos.

Los saqué con Mi Mano Poderosa, con Mi Amor grande sobre ellos, pero ellos también dudaban de todo lo que pasaba y lo que fuera a pasar.

No entendían totalmente lo que estaba sucediendo y dudaban muchos de ellos, de Moisés.

Y de lo que sucedería con ellos en el desierto.

Pero aun así Mi Mano Poderosa los guiaba y Milagros portentosos vieron.

Yo los cuidaba, los alimentaba, como cuido de todas Mis creaturas,

pero éste era un pueblo infiel, un pueblo de cabeza dura, un pueblo difícil porque su Fe dejaba mucho que desear.

A PESAR DE LOS MILAGROS TAN PORTENTOSOS,

DUDABAN, Y SE REBELARON,

ME GRITABAN QUE YA ESTABAN HARTOS DEL MANÁ

Y QUE QUERÍAN CARNE,

Y LES MANDÉ LAS CODORNICES

 Yo los consentía pero también los iba reeducando para que tuvieran nuevamente una Fe plena en Mí,

una confianza absoluta en Mí, su Dios y ahora Yo vuestro Dios.

A lo que voy con esto es una Enseñanza, Mis pequeños.

Cuando Yo les decía que tomaran el maná y las codornices que pudieran comer en ese día, pero que si guardaban algo más se echaría a perder, así sucedía.

¿Qué os quiero decir con todo esto, Mis pequeños?

QUE YO, VUESTRO DIOS Y CREADOR,

Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas?

QUE ASÍ COMO CUIDO A LAS PLANTAS, A LOS ANIMALITOS,

A LA NATURALEZA CREADA EN GENERAL,

PARA QUE TODO CAMINE SEGÚN MIS DESIGNIOS,

TAMBIÉN EL HOMBRE TIENE QUE APRENDER

A CONFIAR EN MÍ, VUESTRO DIOS 

Cuando no confiáis, cuando guardáis más allá de lo que necesitáis y que muchos más necesitan, caéis en la avaricia

Y la avaricia viene a ser la falta de confianza y de Fe en Mí.

Cuando Yo os doy algo, aceptadlo en totalidad, no pidáis más; os conozco y conozco vuestras necesidades.  Si pedís más, lo guardaréis y no lo usaréis.

Y lo que quiero que aprendáis, Mis pequeños, es a tomar a diario lo que necesitaréis para ese día,

Y deberéis aprender y aceptar, con total confianza, que Yo velo por cada uno de vosotros en todo momento.

Ciertamente, cuando José es tomado como administrador de Egipto y el faraón le permite ser el administrador de los bienes de Egipto,

por revelación Mía él supo que iba a haber un tiempo de angustia y que no iban a tener alimento por varios años,

y entonces mandó construir silos para que se guardara mucho grano para esos 7 años en que no tendría cosechas la población.

Parece contradictorio lo primero que os dije de no guardar porque se echaría a perder lo que guardarais.

UNA LECCIÓN DE PERDÓN… (Génesis 41 y 42)

Y aquí los silos estaban guardando alimento para que la población no sufriera. 

AQUÍ LA LECCIÓN, MIS PEQUEÑOS,

ES QUE ESE ALIMENTO, QUE SE ESTABA GUARDANDO,

IBA A SERVIR PARA PROTEGER LA VIDA,

NO SOLAMENTE DE GENTE DE EGIPTO SINO DE MUCHOS OTROS PUEBLOS A SU ALREDEDOR;

LLEVABA UN FINAL BUENO Y NO AVARICIOSO

 Cuando tenéis, Yo os lo doy para que os provea de vuestro alimento y vuestras necesidades de ese día y no guardéis lo demás, que no tendrá un fin inmediato

O próximo inmediato a usarse, a menos que sea para que lo compartáis con vuestros hermanos.

Cada milagro en la Biblia, fué originado por un problema que FUE RESUELTO CON LA FE

Ciertamente, esto lo debéis ir meditando, dejando que Mi Santo Espíritu os vaya guiando a que entendáis lo que quiero de vosotros,

PORQUE CIERTAMENTE SE PRESENTARÁN TIEMPOS DIFÍCILES:

HAMBRE, GUERRA, MUERTE

Y YO VELARÉ POR VOSOTROS

Y ACEPTARÉIS LO QUE YO OS DÉ

Y así como los animalitos y la Naturaleza entera no Me pide más allá de lo que Yo les doy, también vosotros debéis aprender a ser así como la Naturaleza,

tener una plena confianza en Mí, vuestro Dios, en que velaré para vuestro bien y para el bien de vuestros hermanos.

SOLO DANDO EL PASO DE FE, ¡APRENDEMOS A VOLAR!

De ahora en adelante, tratad de vivir así, en plena confianza conMigo, aceptando lo que Yo os dé para cubrir vuestras necesidades diarias.

Tiempos difíciles, como os digo, vendrán; pero tened plena confianza en que velaré por vosotros y por los vuestros, si vuestra confianza plena Me dais.

Yo Soy vuestro Dios, Yo Soy el Amor infinito, el Amor pleno y no Me gusta que sufráis, sobre todo cuando vosotros os estáis dando plenamente a Mí, cuando estáis aceptando Mi Voluntad.

Tendréis vuestro premio a vuestra plena confianza en Mí, vuestro Dios. 

REPASAD LAS ESCRITURAS Y OS DARÉ LUZ

PARA QUE COMPRENDÁIS LAS PALABRAS QUE OS DIGO Y DE ELLAS APRENDÁIS MÁS

Las preocupaciones terminan, donde la FE en Dios comienza…

Y ASÍ, CONOCIÉNDOME MÁS PROFUNDAMENTE,

OS DARÉIS CUENTA DE MI BONDAD Y MISERICORDIA,

MI AMOR INFINITO POR VOSOTROS.

OS AMO TANTO, PERO VOSOTROS ME TENÉIS MUCHA DESCONFIANZA,

PENSÁIS QUE NO VELO POR VOSOTROS

 Que distraído estoy por otras cosas y estáis en un grave error,

Yo velo por cada uno de vosotros porque Vivo en vuestro interior y os conozco plenamente.

10. ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en Mí es el que realiza las obras.
11. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en Mí. Al menos, creedlo por las obras.
12. En verdad, en verdad os digo: el que crea en Mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre.
13. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Vuestra falta de confianza y Fe en Mí Me duele mucho, porque estáis desconfiando de Mí, vuestro Dios y Creador, Yo que os di la vida y cuido de esa vida.

Poneos pues, nuevamente en Mi Corazón y dejad que Yo actúe plenamente en vosotros y mueva vuestro corazón hacia la perfección.

Soy vuestro Dios y os amo infinitamente.

Todo será renovado, la Maldad será encadenada, todo lo que veis ahora, que está afectado por el pecado, será renovado.

Y Mi Luz invadirá todo lo Creado y lo veréis tal cual fue Creado; lo que ahora veis sucio, malo, cambiará a bello y bueno.

Todo fue Creado para que vosotros gozarais, desde lo más pequeñito, hasta lo más grande.

Los vientos, los mares, la misma Tierra ya no os atacará, el Fuego tampoco os hará daño.

Yo puse Amor en todo lo Creado y el Amor respeta, el Amor cuida, el Amor os ayuda a crecer.

EN ESTOS MOMENTOS, EN VUESTRO MUNDO,

ESTÁIS VIENDO Y VIVIENDO LO QUE SATANÁS HIZO CON TODO LO CREADO

LAS ESTACIONES SE HAN VUELTO CONTRA VOSOTROS,

LOS CALORES OS HACEN SUFRIR, LOS FRÍOS OS ENFERMAN,

EL AGUA DESTROZA PUEBLOS Y CIUDADES;

MATA LO QUE OS DEBIERA DAR VIDA.

LOS ANIMALES OS ATACAN,

TODO SE HA VUELTO EN CONTRA VUESTRA,

PORQUE SATANÁS ASÍ LO HA PROVOCADO.

El hombre fue creado en el último momento de la Creación,

porque fuisteis escogidos para ser los reyes de la Creación, con capacidades para cuidar y entender lo que Yo os di para vuestro bien,

pero Satanás lo volvió todo contra vosotros, porque el hombre se volvió contra Mí, al traicionar Mi Amor, al traicionar Mis Ordenes Divinas.

Esto es lo que os ha traído Satanás:

Muerte, destrucción, ataque de todo lo creado contra vosotros que de ser los reyes de la Creación, en un Principio, ahora sois esclavos. 

Habéis caído hasta lo más bajo, no cuidáis la Creación, no la cuidasteis; es más, la atacasteis y ahora, se ha vuelto contra vosotros.

OS HE PROFETIZADO QUE, EN ESTE TIEMPO,

EL FUEGO CONSUMIRÁ TODO AQUELLO QUE NO SERVIRÁ PARA EL NUEVO MUNDO

El agua, hizo su parte en el Diluvio, ahora el fuego hará su parte en esta Purificación, que dará pie para una nueva generación, renovada, santificada.

Todas las almas creadas habéis tenido la oportunidad de crecer y santificaros, de volver a tomar vuestra posición de reyes de la Creación, cuidando de todo lo creado,

Pero os aliasteis a Satanás e hicisteis todo lo contrario que Yo les pedí a vuestros Primeros Padres.

EL FUEGO DESTRUIRÁ A TODOS AQUELLOS

Y A TODO AQUELLO, AFECTADO POR SATANÁS,

NO QUISISTEIS LUCHAR CONTRA SU MALDAD

Y le dejasteis crecer, le apoyasteis y de ser en el Principio, una pequeña víbora, ahora es un monstruo inmenso, que ya no podéis controlar.

Os prometí estar siempre con vosotros para ayudaros, pero no Me invocasteis, no pedisteis Mi ayuda.

Vuestra soberbia os hizo sentir poderosos y con lo que ahora viviréis, os daréis cuenta de que NO SÓIS NADA  si no estáis Conmigo. 

Vuestra soberbia os llevará al Dolor, a la Desesperación y a blasfemar Mi Santo Nombre; pocos, muy pocos, reaccionarán y pedirán perdón y ésas almas se salvarán.

Generación tonta, cruel, mala, porque os aliasteis con Satanás,

Preferisteis seguirle y seguir sus mentiras y ahora estáis viviendo el resultado: os engañó y sufriréis por haberle creído.

TUVISTEIS A MI HIJO ENTRE VOSOTROS

EL AMOR VIVIÓ ENTRE LOS HOMBRES, LO DESPRECIASTEIS

Y LO SEGUÍS DESPRECIANDO

POCOS LE HABÉIS DADO CABIDA EN VUESTRO CORAZÓN,

SÓLO ASÍ OS SALVARÉIS Y GOZARÉIS LOS NUEVOS TIEMPOS

Mi Justicia Divina caerá sobre aquellos necios que pudiendo haber tenido todo, que es Mi Presencia Divina en vosotros,

Preferisteis la nada de Satanás, porque maldad buscasteis y la Maldad os condenará.

 Os burlasteis de aquellos que Me buscaron durante su vida y os daréis cuenta de ello ya tarde,

cuando la condenación os llegue en vuestro Juicio Particular.

Confiad en Mí, hijitos Míos, Yo no Me separaré de vosotros en ningún momento.

Os daré fuerza física y espiritual para vencer en ésta prueba; prueba que os hará alcanzar vida de Amor en ésta nueva era de Mi Santo Espíritu por venir.

Confiad, que Yo estoy a vuestro lado, para guiaros y en vuestro corazón para amaros y daros fuerza, fuerza que ha de vencer a las fuerzas del mal.

Yo os amo y os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo y en el del Amor de Mi Santo Espíritu por venir.

¡Llamadlo, hijitos Míos, llamadlo!

http://diospadresemanifiesta.com/

P LA GRAN PURIFICACIÓN


7. Entonces se entabló una batalla en el cielo: = Miguel = y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus Ángeles combatieron,
8. pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos.
9. Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él. Apoc. 12

AGOSTO 29 DE 2020 1:15 PM

LLAMADO DE SAN MIGUEL AL PUEBLO DE DIOS

¿Quién cómo Dios? ¡Nadie como Dios!

Pueblo de Dios, preparaos para la llegada de los días de la Gran Purificación, donde vuestra Fe será puesta a prueba y donde vosotros seréis purificados hasta brillar como crisoles.

La Creación y todas las criaturas, serán purificadas, sólo así, podréis mañana entrar en los Nuevos Cielos y en la Nueva Tierra, el Paraíso que el Altísimo le tiene preparado a su Pueblo Fiel.

Simiente de mi Padre, sólo si estáis preparados espiritualmente, podréis resistir los días de angustia, sufrimiento y purificación, que se os avecinan.

Os digo, que nunca antes se ha visto en la Tierra tribulación alguna como la que está por llegar.

Dejad ya de preocuparos por las cosas de este mundo, dejad los afanes y carreras, porque bien sabéis que muy pronto todo pasará;

PREOCUPAOS MÁS BIEN POR LA SALVACIÓN DE VUESTRA ALMA,

QUE ES EL MAYOR TESORO QUE DEBÉIS CUIDAR

Todo lo que conocéis y poséis, dejará de ser en fracciones de segundo, para dar paso a una nueva existencia, a una Nueva Creación.

La Tribulación que está por llegar os transformará por la Gracia de Dios en hombres nuevos, toda vuestra miseria y pecado desaparecerá en la purificación.

En los Nuevos Cielos y en la Nueva Tierra, seréis seres espirituales de naturaleza semejante a la de los Ángeles.

PREPARAOS PUEBLO DE DIOS PARA LA LLEGADA DEL AVISO

EL DÍA YA ESTÁ CERCA, MÁS CERCA DE LO QUE PENSÁIS

El Día del Juicio ante el Tribunal de Cristo, seremos recompensados. O nuestras obras serán quemadas como la paja. Tal vez recibamos alguna recompensa, QUIZÁS NINGUNA.

EN LA ETERNIDAD OS ESTÁ ESPERANDO EL TRIBUNAL SUPREMO

ESTÁIS AVISADOS MORTALES,

PARA QUE ESTE DÍA NO OS COJA POR SORPRESA..

Esta experiencia espiritual transformará vuestra vida, en la Eternidad veréis al Único y Verdadero Dios, Uno y Trino, Señor de señores y Dios de dioses;

Os daréis cuenta de la existencia del Cielo, Purgatorio, e Infierno.

Sentiréis en vuestra alma el fuego purificador del Purgatorio, o el fuego abrasador del Infierno, con el cual son atormentadas las almas condenadas.

Todo depende del estado en que se encuentre vuestra alma al momento de la llegada del Aviso.

Sólo unos pocos serán llevados al Cielo, la inmensa mayoría de la humanidad de estos Últimos Tiempos, será llevada a uno de los Purgatorios o al Infierno.

Apresuraos pues hermanos a hacer una buena confesión de vida y a reparar por vuestros pecados; buscad un Sacerdote y confesadlo todo, para que vuestra alma en su paso por la eternidad no sufra.

¿Qué estáis esperando humanidad pecadora, para reconciliaros con Dios?

Mirad, vuestras almas están en peligro de perderse eternamente; vuestra permanencia en este mundo está llegando a su fin, si continuáis pecando y pecando.

¿No habéis pensado en esto? De seguir pecando lo que os espera en la eternidad es la Muerte Eterna.

Recapacitad hermanos rebeldes, os queda muy poco tiempo; escuchad los mensajes del Cielo y ponedlos en práctica, porque ellos os llaman a la conversión.

No sigáis endureciendo vuestro corazón para que no tengáis de qué lamentaros mañana cuando lleguéis a la Eternidad, porque ya será muy tarde para vosotros.

Quedad en la Paz del Altísimo, Pueblo de Dios

Vuestro Hermano y Servidor, Miguel Arcángel

Dad a conocer Pueblo de Dios, los mensajes de salvación a toda la humanidad

AGOSTO 19 DE 2020 – 1: 15 P.M.

LLAMADO DE DIOS PADRE A LA HUMANIDAD

Pueblo mío, mi Paz esté con vosotros.

Hijos míos, la Humanidad está por entrar en el tiempo de las grandes purificaciones que la acrisolarán, sólo los que perseveren en la fe y confíen en Dios, podrán superar estas pruebas que se avecinan.

Días de purificación como nunca antes se habían visto en la Tierra están llegando.

OS DIGO: TODOS LOS ELEMENTOS DE LA CREACIÓN ESTÁN YA EN TOTAL TRANSFORMACIÓN

Y ESTOS CAMBIOS QUE RENOVARÁN LA FAZ DE LA TIERRA

TRAERÁN DESASTRES, HAMBRUNA, DOLOR Y MUERTE A LA HUMANIDAD.

EL RELOJ DEL TIEMPO ESTÁ EN CUENTA REGRESIVA

Y YA FALTA MUY POCO PARA QUE TODO SE CONSUMA EN SU TOTALIDAD.

¡Corred, corred, insensatos a poner vuestras cuentas en orden, porque el Jinete de mi Justicia ya está cabalgando por la Tierra!

El día de mi Aviso ya fue fijado y millones de almas por no estar preparadas se van a perder en su Paso por la Eternidad.

Preparaos espiritualmente para que no os coja el Aviso, sin el perdón y la gracia de Dios; este transcendental día está tocando a la puerta de vuestra alma,

que os coja con las cuentas ajustadas y el aval de las buenas obras para que sea vuestro mayor gozo y no, vuestra peor pesadilla.

¡Oh, almas que vagáis errantes por este mundo sin Dios y sin Ley; oh, tibios de corazón que continuáis en tibieza sin definiros!

¿Qué estáis esperando pecadores y tibios para volver a Mí de corazón?

Acordaos que llegaré como ladrón en la noche a ajustar cuentas y si os encuentro dormidos por el pecado o sin definiros, y con las lámparas apagadas,

os aseguro que os apartaré de Mí, y os cerraré la puerta para que no podáis cenar conmigo.

¡Entonces, será el llanto y el crujir de dientes cuando despertéis en la Eternidad en las profundidades del Abismo!

¡Humanidad pecadora y tibia, el tiempo se os está agotando, el Aviso está llegando; despertad, despertad de vuestro letargo espiritual,

CREDO: Está sentado a la diestra de Dios Padre. Desde alli ha de venir a Juzgar a los vivos y a los muertos…

porque de seguir en pecado y en tibieza, lo que os espera en la Eternidad, será el fuego abrasador del Infierno, de donde muchos no regresarán!

No ignoréis esto, para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. (2 Pedro 3. 8, 10)

Os pregunto entonces, tibios y pecadores: ¿Vuestras almas sí resistirán en el infierno por el tiempo que dure el Aviso?

¡Oh, mortales insensatos, si no recapacitáis y volvéis a Dios lo antes posible, os aseguro que en vuestro Paso por la Eternidad, os vais a perder eternamente!.

Son mis últimos llamados Humanidad tibia y pecadora, respeto vuestro libre albedrío; de vosotros depende la Vida o la Muerte Eterna.

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo, si está perdiendo su alma? (Mateo 16, 26)

¡Recapacitad hijos insensatos y no pequéis más, porque faltan ya milésimas de tiempo para la llegada del Aviso!

Haced una buena confesión de vida ante uno de mis Sacerdotes y reparad por vuestros pecados, para que cuando llegue el día de vuestro Paso por la Eternidad podáis sentir el Gozo y ver la Gloria de Dios.

Quedad en mi Paz, Pueblo mío

Vuestro Padre, Yahve, Señor de las Naciones

Dad a conocer Hijos míos mis mensajes de salvación, en todos los confines de la tierra

AGOSTO 13 2020 1: 15 P.M

LLAMADO DE JESÚS SACRAMENTADO A SU PUEBLO FIEL.

Mi Paz sea con vosotros, Pueblo mío

Hijos míos, grandes acontecimientos que cambiarán el destino de la Humanidad están por comenzar.

La Conmoción del Universo será uno de ellos y hará que muchas bolas de fuego entren a vuestro mundo, causando grandes tragedias y castigando por voluntad de mi Padre a las naciones impías. 

Los virus y pandemias seguirán azotando la humanidad y ésta, seguirá confinada por cuarentenas más prolongadas.

La Apostasía aumentará y con ella el culto a dioses extraños; la práctica del ocultismo e idolatría, despertarán la Justa Ira de Dios, que desaparecerá de un soplo a todos los obradores del Mal.

Rebaño mío, se están acercando los días de la Gran Purificación, permaneced orantes y vigilantes, porque el mundo está en poder de las Tinieblas.

Reprended sin temor y con el Poder de mi Sangre, a todo espíritu mental para que no caigáis en el engaño de los demonios, que buscan robaros la paz y si os descuidáis el alma.

Que vuestra Armadura Espiritual, esté bien aceitada con la Oración para que ninguna fuerza del Mal pueda tocaros; ya estáis hijos míos en días de combate espiritual.

No podéis relajaros con la Oración porque las fuerzas del Mal están al acecho y los espíritus malignos, os están atacando espiritual, mental y físicamente.

Hay millones de seres humanos poseídos ya por demonios y estos saben quién es de Dios, por eso, debéis de estar bien protegidos espiritualmente para que podáis combatirlos en mi Nombre

CONSAGRACIÓN: Consciente De mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus Pies y Te agradezco por los innumerables pruebas de Tu Gracia que Te has dignado derramar en tan ingrata creatura. En especial Te doy gracias por haberme liberado por Tu Preciosa Sangre del poder destructivo de satanàs. En presencia de mi querida Madre María Santísima, mi Ángel Guardián, mi Santo Patrono y de todas las Huestes Celestiales, me consagro voluntariamente y de todo corazón, oh Querido Jesús, a Tu Preciosa Sangre con La que redimiste al mundo del pecado, de la muerte y del infierno. T e prometo, con la ayuda de Tu Gracia y con todas mis fuerzas, suscitar y promover la Devoción a Tu Preciosa Sangre, que es el Precio de nuestra Redención, para que tu Adorable Sangre sea honrada y glorificada por todos. De ésta forma quiero reparar mi deslealtad a Tu Preciosa Sangre de Amor y ofrecerte satisfacción por las muchas profanaciones que los hombres cometen contra el inestimable Precio de su Salvación. Que mis propios pecados, mi frialdad y todos los actos irrespetuosos que haya cometido en el pasado contra Ti, oh Sangre Santa y Preciosa, queden borrados. Mira, oh Querido Jesús, te ofrezco el Amor, el Honor y la Adoración que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Preciosa Sangre. Te pido olvidar mi anterior falta de fe y frialdad y te pido que perdones a todos los que te hayan ofendido. Báñame, oh Divino Salvador, y a todos los hombres, con tu Preciosa Sangre, para que podamos, oh Amor Crucificado , amarte de ahora en adelante con todo nuestro corazón y que honremos dignamente el precio de nuestra Salvación. Amén
Bajo tu Amparo nos acogemos, oh Santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todos los peligros, oh Virgen Gloriosa y Bendita. Amèn

Y con el Poder de mi Gloriosa Sangre los enviéis a los pies de mi Cruz.

Atad y encadenad con mi Sangre y Llagas, toda fuerza del Mal que quiera robaros la Paz.

Mi Sangre es terror para los demonios que huyen en desbandada cuando con Fe, la invocáis; no tengáis miedo, vosotros sois Hijos de la Luz, que disipa las tinieblas.

Y la luz que habita en vosotros es mi Santo Espíritu, que es Camino , Verdad y Vida, el cual os dará la libertad.

Orad con intensidad rebaño mío, para que mis Casas nuevamente sean abiertas, porque hay toda conspiración y engaño de parte de los emisarios del Mal, para mantener cerrados mis Templos.

Mi Adversario sabe que el Poder de la Oración hecha por mis fieles congregados en mis Templos, destruye todos sus planes y maquinaciones;

es por eso, que está utilizando a sus emisarios que dirigen en secreto el destino de la Humanidad, para poner toda clase de trabas y condiciones, con el fin de mantener mis templos cerrados.

Quiere destruir mi Iglesia pero eso le será imposible, porque mi Iglesia soy Yo, y las puertas del Infierno no prevalecerán contra Ella.

El ataque no es contra otra religión o creencia religiosa, el ataque es contra mi Iglesia, porque es la única Santa, Católica, Apostólica y Romana, donde instituí mis Sacramentos.

Hijos míos, orad con el Rosario de mi Sangre y Llagas, con el Rosario de mi Madre y con el exorcismo de mi amado Miguel para que mis Casas sean reabiertas y mi Santo Sacrificio se reanude en presencia de mi Pueblo;

ORAD TAMBIÉN PARA QUE SEA ABOLIDA PARA SIEMPRE

LA PRÁCTICA SACRÍLEGA DE LA COMUNIÓN EN LA MANO,

QUE TANTO DAÑO LE HACE A MI DIVINIDAD EUCARÍSTICA

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Acordaos: todas las batallas las ganaréis, sólo si oráis en comunidad; el Poder de mi Rosario y Llagas, unido al Poder del Santo Rosario de mi Madre, y Exorcismo de mi Amado Miguel,

son más poderosos que cualquier bomba atómica.

Las batallas son vuestras, pero la victoria es de vuestro Dios, si ponéis vuestra fe y confianza en El.

Mi Paz os dejo, mi Paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Vuestro Maestro, Jesús Sacramentado

Dad a conocer mis mensajes de salvación a toda la humanidad, Rebaño mío.

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

53 LUZ Y SAL DE LA TIERRA


53 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Jesús y todos los suyos, ya son trece más Él, están siete en cada barca, en el lago de Galilea.

Jesús va en la barca de Pedro la primera, junto con Pedro, Andrés, Simón, José y los dos primos.

En la otra van los dos hijos de Zebedeo con Judas Iscariote, Felipe, Tomás, Natanael y Mateo.

Las barcas avanzan ligeras, con las velas desplegadas, impulsadas por un viento boreal que apenas encrespa el agua en pequeños pliegues, marcados por un hilo de espuma que dibuja un tul sobre el azul turquesa del hermoso lago sereno.

Avanzan, dejando detrás dos estelas que en la base confunden sus espumas, porque casi navegan emparejadas, con  la barca de Pedro apenas unos dos metros más adelante.

De barca a barca, a pocos metros la una de la otra, hay un intercambio de comentarios, noticias, en los cuales los galileos están ilustrando y explicando a los judíos los puntos del lago… 

Con todas sus carácterísticas particulares de los poblados que bordean las riberas; con su comercio, con las personalidades que allí residen, las distancias desde el lugar de partida y de llegada, entre Cafarnaúm y Tiberíades. 

Ahora las barcas no pescan, están sólo preparadas para el transporte de las personas, en un paseo donde los pescadores llevan la batuta del conocimiento marítimo y lo comparten alegremente con sus compañeros,

Jesús está sentado en la proa. Está disfrutando de la belleza que lo circunda, del silencio, del cielo despejado, del viento fresco que le acaricia el rostro, de las olas que con suave vaivén, mueven las barcas

y bañan las playas en las riberas verdes esparcidas entre los poblados, que lucen totalmente blancos y hermosos, enmarcados por las colinas en la lejanía. 

Porque son un verdadero deleite las bellezas que circundan en la Tierra Prometida, para el gozo de los que la contemplan…

Jesús está recargado sobre un montón de velas, con la cabeza inclinada sobre el espejo zafiro del hermoso lago reflejado en sus ojos y que se confunden en todo ese azul prístino de cielo y de mar.

Parece distraído a la conversación de los discípulos. 

Va totalmente absorto en sus pensamientos, muy hacia delante en la proa, como si lo único que le interesara es cuanto vive bajo la transparencia del agua. 

Pedro le pregunta dos veces que si el sol que ya está en su cenit, no le molesta. Luego le ofrece pan y queso.

Pero Jesús no quiere nada y Pedro lo deja en paz.

Un grupo de lujosas barcas de recreo, pequeñas y ligeras, adornadas con baldaquines de púrpura y mullidos cojines, se atraviesan en el camino que llevan las barcas de los pescadores.

Estrépito de música, risas y perfumes, pasan con ellas. Pues las hermosas mujeres, acompañadas con alegres romanos, palestinos, griegos y otras provincias del imperio, como lo indican sus lujosas vestiduras.

Son jóvenes, ricos y despreocupados, se deleitan con un derroche de alegría, entre un festin de viandas y licores.

Un joven griego delgado, espigado, moreno como una aceituna casi madura, lujosamente ataviado, con un vestido rojo corto, delimitado en la parte baja por una preciosa greca y sujeto a la cintura por un cinturón que es una obra maestra de orfebrería,  hablando en su idioma nativo…

Dice con gran homenaje:

–   ¿La Hélade es hermosa? Pero ni siquiera mi olímpica patria tiene este azul y estas flores.

En realidad no es extraño que las diosas la hayan abandonado para venir aquí. Arrojemos flores sobre las diosas, ¡Que ya no son griegas, sino judías!

Y esparce sobre las mujeres que van en su barca, pétalos de espléndidas rosas. Y avienta flores completas a la barca más cercana.

Un romano responde:

–    ¡Deshoja! ¡Arroja más, griego! Pues Venus está conmigo. Yo no desfloro. ¡Yo recojo las rosas de esta hermosa boca! ¡Es mucho más dulce!

Y se inclina a besar la boca entreabierta y sonriente de la bellísima rubia que tiene la cabeza entre sus piernas y va recostada entre cojines.

En este momento ya las barcas grandes tienen literalmente encima a las barcas pequeñas.

Y están a punto de chocar, tanto por la impericia de los bogadores, como por juego del viento.

Pedro grita muy enojado:

–     ¡Tened cuidado, si queréis seguir viviendo! – mientras vira, dando un golpe de pértiga para evitar la embestida.

Improperios de hombres y gritos espantados de las mujeres, se intercambian entre las barcas.

Los romanos insultan a los galileos:

–     ¡Alejaos, perros judíos!

Pedro, rojo como un gallo de pelea, de pie sobre el borde de la barca que se balancea; con las manos en la cintura, responde vivamente y no perdona a nadie. Ni a romanos, ni griegos, ni hebreos y hebreas.

Y especialmente a estas últimas les dedica un ramillete de floridos agravios que es mejor dejar en la pluma…

El altercado dura mientras la maraña de quillas y de remos, no se deshace.

Y cada quién se va por su camino.

Jesús no cambió de posición. Se quedó sentado y ausente. Sin mirar, ni decir nada. Ni a las barcas, ni a sus ocupantes.

Apoyado sobre el codo, sigue mirando la lejana ribera, como si no sucediese nada a su alrededor.  

Entonces a Él también le avientan una flor, que casi le pega en la cara y se oye una risa femenina.

Es la rubia del romano, que dice:

–   ¡También los dioses abandonaron el Olimpo! ¡Allí está Apolo, esperándome!…

Y suelta una cantarina carcajada, que resuena en un silencio  sepulcral…

TODOS han sido testigos del piropo y la insinuación…

Pero Él… Sin dirigirles siquiera una mirada… ¡NADA!

Jesús permanece impertérrito.  Apoyado sobre un codo, ha seguido mirando la ribera lejana como si nada sucediese.  

La rosa cae sobre las tablas y llega hasta los pies de Pedro que hierve como una caldera.

Cuando las barcas se alejan, la rubia se pone de pie y mira atentamente el sereno, inaccesible e indiferente rostro de Jesús; que parece tan lejano del mundo.

Y su carcajada cantarina, viaja por el aire como si tuviera amplificador.

El percance de tráfico marítimo se convierte en una anécdota más y…

Mientras los romanos comentan y las mujeres se regocijan con el incidente…

En las barcas hebreas,

Judas de Keriot pregunta:

–     Dime, Simón. Responde, tú que eres judío como yo. ¿Esa guapísima rubia que estaba en el regazo del romano, la que se ha puesto en pie hace poco, no es la hermana de Lázaro de Betania?

Simón Cananeo responde seco:

–     No sé nada. He vuelto al mundo de los vivos hace poco y esa mujer es joven.

Judas dice con ironía:

–     ¡Supongo que no irás a decirme que no conoces a Lázaro de Betania!

Sé perfectamente que eres amigo suyo y que has estado donde él con el Maestro.  

Simón responde cortante:

–    ¿Y si eso fuera así?

Judas permanece implacable:

–     Dado que es así, digo yo, tienes que conocer también a la pecadora que es hermana de Lázaro. ¡La conocen hasta las tumbas!

Hace diez años que da que hablar de sí. Apenas fue púber, comenzó a ser ligera de cascos. ¡Pero, desde hace más de cuatro años!… No es posible que ignores el escándalo, aunque estuvieras en el “valle de los muertos”.

Habló de ello toda Jerusalén.

Lázaro se encerró entonces en Betania. Bueno, hizo bien. Nadie habría vuelto a poner el pie en su espléndido palacio de Sión por el que ella iba y venía.

Quiero decir: ninguno que fuera santo. En los pueblos… ¡Ya se sabe!… Y además, ahora ella está por todas partes, menos en su casa… Ahora está de seguro, en Mágdala…

Tal vez encontró algún nuevo amor… ¿No respondes? ¿Puedes decirme que no es verdad?

–     No rebato. Callo.

–    ¿Entonces es ella? ¡Tú también la has reconocido!

Simón suspira, antes de responder:

–     La conocí cuando era niña y pura.

Ahora vuelvo a verla… No obstante, la reconozco. Impúdicamente reproduce la efigie de su madre, una santa.

–     Y entonces, ¿Por qué casi negabas que fuera la hermana de tu amigo?

–     Especialmente si somos honestos tratamos de mantener cubiertas nuestras llagas y las de aquellos que amamos.

Judas absorbe el inevitable golpe y se ríe forzadamente.

Pedro observa:

–     Así es, Simón. Y tú eres una persona honesta.

Judas insiste, dirigiéndose a Pedro:

–    ¿Y tú la reconociste? Seguro que vas a Mágdala a vender tus pescados. ¡¿Y quién sabe cuántas veces la habrás visto?! ¿Tú la habías reconocido?

Pedro contesta, con un dejo de fastidio:

–      Muchacho, debes saber que cuando uno tiene las espaldas cansadas por un trabajo honesto, las hembras no apetecen; se desea sólo el lecho honesto de nuestra esposa.  

Judas no se apacigua:

–     ¡Eh! ¡Pero lo bello a todos gusta! Al menos que no se vea otra cosa, se le mira.

–     ¿Para qué? ¿Para decir: ‘No es comida para tu mesa’?

De mi trabajo en el lago he aprendido varias cosas y una de ellas, es que peces de agua dulce y de fondo; no están hechos para agua salada ni vertiginosa.

–     ¿Qué quieres decir?

–      Quiero decir que cada uno debe estar en su lugar; para no morir de mala muerte.

–     ¿Te hacía morir la Magdalena?

–      No. Tengo el cuero duro. Pero ya que me lo dices. ¿Acaso tal vez, tú te sientes mal?

Incluso me habrías soportado a mí con tal de estar más cerca… Es tan cierto lo que digo, que me honras con tu palabra por gracia suya, después de tantos días de silencio. 

Judas exclama escandalizado:

–      ¿Yo? ¡Pero si ni siquiera me hubiera visto! Ella sólo miraba al Maestro!

–      ¡Ja!, ¡Ja!, ¡Ja! ¡Mentiroso! ¡Y dices que no estabas mirándola! ¿Cómo has podido ver a dónde miraba, sí no la estabas mirando?

Todos se ríen ante la fina observación irónica de Pedro; menos Judas, Jesús y el Zelote.

Jesús, que parecía que no oía; pone fin a la discusión preguntando a Pedro:

–     ¿Es aquello Tiberíades?

Pedro responde:

–      Sí, Maestro. Ahora llegamos.

Jesús señala una pequeña ensenada:

–      Espera. ¿Puedes meterte en aquel lugar tranquilo? Quiero hablaros solo a vosotros, antes de entrar en la ciudad.

Pedro contesta solícito:

–      Mido el fondo y te lo diré.

Pedro echa una pértiga larga y lentamente va hacia la playa.

Finalmente dice:

–    Se puede, Maestro. ¿Quieres que me acerque más?

Jesús responde:

–    Todo lo que puedas. Hay sombra y paz. Me gusta.

Pedro va hasta la ribera y como a unos quince metros,

Jesús le dice:

–     Detente.

Y a los de la otra barca:

–     Vosotros, acercaos lo más que podáis para oír.

Jesús deja su lugar y se sienta en el centro de la barca; de tal forma que todos le puedan oír:

–    ‘Escuchad:

Os parecerá que algunas veces no ponga atención a vuestras conversaciones y que por eso sea Yo, un Maestro descuidado, que no se preocupa de sus discípulos.

Tened en cuenta que mi alma no os abandona ni un instante.

¿Habéis visto a un médico cuando estudia a un enfermo de un mal que no conoce y que tiene síntomas raros?

No separa sus ojos de él. Después de haberlo visitado, lo vigila. Cuando duerme y cuando está despierto.

Por la mañana y por la tarde, cuando está callado y cuando habla; porque todo puede ser un medio y guía; para descifrar la enfermedad que oculta y curarla.

Os tengo unidos con hilos invisibles, pero sensibilísimos que están en Mí y me trasmiten aún las más leves vibraciones de vuestro ‘yo’.

Os dejo que penséis que sois libres, para que manifestéis cada vez más lo que sois. Cosa que sucede cuando un alumno o un maníaco, cree que el vigilante lo ha perdido de vista.

¿Qué sois? ¿Qué debéis ser? Sois la Sal de la Tierra. Y debéis ser la luz del mundo. Os escogí Yo…

Vosotros sois un grupo de personas, pero formáis un núcleo; o sea, una cosa sola.

Por tanto, sois un complejo que se forma como ente.

Y que debe ser estudiado en sus características singulares más o menos buenas, para formarlo; amalgamarlo, quitarle las aristas, enriquecer sus lados poliédricos y hacer de él una única cosa perfecta.

Por tanto, Yo os estudio; me sois objeto de estudio incluso cuando dormís.

La sal de la tierra
13. «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.

¿Qué sois vosotros? ¿Qué tenéis que llegar a ser? Vosotros sois la sal de la tierra; tales debéis llegar a ser: Sal de la Tierra.

Con la sal se preservan las carnes de la corrupción y no sólo la carne, sino muchos otros alimentos.  Pero, ¿Acaso podría la sal salar, si no fuera salada?

Yo quiero salar el mundo con vosotros, para sazonarlo de UN SABOR CELESTIAL. Pero, ¿Cómo podéis salar si me perdéis sabor?

¿Qué os hace perder sabor celeste? Lo que es humano.

El agua del mar, del verdadero mar, no es buena para beber por lo salada que es ¿No es verdad?

Y a pesar de todo, si uno coge una copa de agua de mar y la echa en una hidria de agua dulce puede beber, porque el agua de mar está tan diluida que ha perdido su acritud.

La Humanidad es como el agua dulce que se mezcla con vuestra salinidad celeste.

Aún más; suponiendo que se pudiera derivar un río del mar e introducirlo en el agua de este lago, ¿Acaso podrías volver a encontrar ese hilo de agua salada?

¡NO! Habría quedado perdido entre tanta agua dulce. Esto sucede con vosotros cuando sumergís vuestra misión, en mucha humanidad.

Sois hombres. Sí. Lo sé. Pero ¿Y Yo quién soy? Yo soy Aquel que tiene consigo toda la Fuerza.

Y ¿Qué hago Yo? Os comunico esta fuerza, puesto que os he llamado.

Pero ¿Para qué sirve que os la comunique si la desparramáis bajo avalanchas de carnalidad y de sentimientos humanos?

VOSOTROS SÓIS, DEBÉIS SER, LA LUZ DEL MUNDO. 

Os he elegido: Yo, Luz de Dios, entre los hombres; para continuar iluminando al Mundo una vez que YO haya vuelto al Padre.

Pero, ¿Podéis iluminar si no sois más que unos candiles apagados o humeantes? ¡NO!

Es más, con vuestro humo peor es el humo turbio, que la absoluta muerte de una mecha. Nublaís ese vestigio de luz que aún pueden tener los corazones.

¡OH, DESDICHADOS AQUELLOS QUE BUSCANDO A DIOS SE DIRIJAN A LOS APÓSTOLES

Y EN VEZ DE LUZ OBTENGAN HUMO!

SACARÁN DE ELLO ESCÁNDALO Y MUERTE.

AHORA BIEN, LOS APÓSTOLES INDIGNOS RECIBIRÁN MALDICIÓN Y CASTIGO

¡Habéis sido llamados para grandes cosas, pero al mismo tiempo tenéis un Grande, Tremendo Compromiso!

Acordaos de que aquel a quien más se le da más está obligado a dar.

Y a vosotros se os da el máximo, en instrucción y en don. Sois instruidos por mí, Verbo de Dios, y recibís de Dios el don de ser “los discípulos”, o sea, los continuadores del Hijo de Dios.

Quisiera que esta elección vuestra fuera siempre objeto de vuestra meditación, y que continuarais escrutándoos y sopesándoos…

Y si uno siente que es apto SÓLO PARA SER FIEL – no quiero siquiera decir: “si uno no se siente más que pecador e impenitente”.

Digo sólo: “si uno se siente apto para ser sólo un fiel” – pero no siente en sí nervio de apóstol, es mejor que se retire.

El mundo, para sus amantes, es muy vasto, bonito, suficiente, vario. Ofrece todas las flores y todos los frutos aptos para el vientre y para la sensualidad.

Yo no ofrezco más que una cosa: LA SANTIDAD. Ésta en la Tierra, es la cosa más angosta, pobre, abrupta, espinosa, perseguida que hay.

En el Cielo su angostura se vuelve inmensidad; su pobreza, riqueza; su espinosidad, alfombra florida; su escabrosidad, sendero liso y suave; SU PERSECUCIÓN, PAZ Y BEATITUD. 

Pero aquí, ser santo supone un esfuerzo heroico. Yo no os ofrezco más que esto.

¿Queréis permanecer conmigo? ¿No os sentís capaces de hacerlo? ¡Oh, no os miréis asombrados o apenados! Aún muchas veces me oiréis hacer esta pregunta.

Cuando la oigáis, pensad que mi Corazón al hacerla llora, porque se siente herido por vuestra sordera ante la vocación.

Examinaos, entonces…

Y luego juzgad con honestidad y sinceridad. Y DECIDID.  Decidid para no ser réprobos.

Decid: “Maestro, amigos, me doy cuenta de que no estoy hecho para este camino. Os doy un beso de despedida y os digo: rogad por mí”. Mejor es esto que traicionar. Mejor esto…

¿Qué decís? ¿A quién, traicionar? ¿A quién? A Mí.

A mi causa, a la causa de Dios, porque Yo soy uno con el Padre, y a vosotros. Sí. Os traicionaríais. Traicionaríais vuestra alma, dándosela a Satanás.

¿Queréis seguir siendo hebreos? Pues Yo no os fuerzo a cambiar. PERO NO TRAICIONÉIS. No traicionéis a vuestra alma, al Cristo y a Dios.

Os juro que ni Yo ni mis fieles os criticarán, como tampoco os señalarán con el dedo para desprecio de las turbas fieles.

Hace poco un hermano vuestro ha dicho una gran sabiduría: “Nuestras llagas y las de los que amamos uno trata de mantenerlas escondidas”.

Pues bien, quien se separase sería una llaga, una gangrena que nacida en nuestro organismo apostólico, se desprendería por necrosis completa; dejando un signo doloroso que con todo cuidado mantendríamos escondido.

No. No lloréis, vosotros los mejores, no lloréis. Yo no os guardo rencor, ni soy intransigente por veros tan lentos. Os acabo de tomar y no puedo pretender que seáis perfectos.

Pero es que ni siquiera lo pretenderé dentro de unos años, después de decir cien y doscientas veces inútilmente, las mismas cosas…

Es más, escuchad:

Pasados unos años seréis al menos algunos, menos ardorosos que ahora que sois neófitos.

La vida es así… la humanidad es así… Pierde el ímpetu después del arranque inicial. 

Jesús se levanta de repente y continúa:

PERO OS JURO QUE YO VENCERÉ.

Depurados por natural selección, fortificados por una mixtura sobrenatural vosotros, los mejores; seréis mis héroes, los héroes del Cristo, los héroes del Cielo.

“Oh Jesús Sacerdote, guarda a tus sacerdotes en el recinto de tu Corazón Sacratísimo, donde nadie pueda hacerles daño alguno; guarda puros sus labios, diariamente enrojecidos por tu Preciosísima Sangre. Entregamos en tus divinas manos a TODOS tus sacerdotes. Tú los conoces. Defiéndelos, Ayúdalos y SOSTENLOS, para que el Maligno no pueda tocarlos. Amén

EL PODER DE LOS CÉSARES SERÁ POLVO RESPECTO A LA REALEZA DE VUESTRO SACERDOCIO.

Vosotros pobres pescadores de Galilea; vosotros ignotos judíos, vosotros, números entre la masa de los hombres presentes, seréis más conocidos, aclamados, venerados, que César,

 Y que todos los Césares que tuvo y que tendrá la Tierra.

Vosotros conocidos, vosotros benditos en un próximo futuro y en el más remoto de los siglos, hasta el Fin del Mundo.

Para este sublime destino os elijo a vosotros, que sois honestos en la voluntad. Y para que seáis capaces de él, os doy las líneas esenciales de vuestro carácter de apóstoles.

Estad siempre vigilantes y preparados.

Vuestros lomos estén ceñidos, siempre ceñidos, y vuestras lámparas encendidas, como es propio de quienes de un momento a otro tienen que partir o acudir al encuentro de uno que llega.

Y LA VERDAD ES QUE VOSOTROS SÓIS…

Seréis hasta que la muerte os detenga, los incansables peregrinos que van en busca de los errantes.

Y hasta que la muerte la apague, vuestra lámpara debe ser mantenida alta y encendida para indicar el camino a los extraviados que van hacia el Redil de Cristo.

Tenéis que ser fieles al Dueño que os ha colocado en cabeza para este servicio.

Será premiado aquel siervo al que el Dueño encuentre siempre vigilante y la muerte sorprenda en estado de gracia.

No podéis, no debéis decir: “Soy joven. Tengo tiempo de hacer esto o aquello y luego pensar en el Dueño, en la muerte, en mi alma”.

Mueren tanto los jóvenes como los viejos, los fuertes como los débiles.

Y viejos y jóvenes, fuertes y débiles, están igualmente sujetos al asalto de la Tentación.

Tened en cuenta que el alma puede morir antes que el cuerpo y podéis llevar en vuestro caminar sin saberlo, un alma putrefacta. ¡Es tan insensible el morir de un alma!

Como la muerte de una flor: sin un grito, sin una convulsión… Inclina sólo su llama como corola cansada y se apaga.

Después, mucho después alguna vez, inmediatamente después otras veces, el cuerpo advierte que lleva dentro un cadáver putrefacto y se vuelve loco de espanto.

Y SE MATA POR HUIR DE ESTE CONNUBIO…  

¡Oh, no huye! Cae exactamente con su alma agusanada sobre un bullir de sierpes en la Gehena.

No seáis deshonestos como intermediarios o leguleyos que se ponen de parte de dos clientes opuestos. No seáis falsos como los politicastros que llaman “amigo” a éste y a aquél, y luego son enemigos de ambos.

No penséis actuar de dos modos. De Dios nadie se burla. A Dios no se le engaña.

Comportaos con los hombres como os comportáis con Dios, porque una ofensa hecha a los hombres es como si hubiera sido hecha a Dios.

Desead ser vistos por Dios como deseáis ser vistos por los hombres. Sed humildes. No podéis acusar a vuestro Maestro de no serlo. Yo os doy el ejemplo. Haced como hago Yo.

Humildes, dulces, pacientes. El mundo se conquista con esto, no con violencia y fuerza.

Sed fuertes y violentos contra vuestros vicios, eso sí; arrancadlos de raíz, a costa incluso de dejaros desgarrados pedazos de corazón.

22. «La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso;
23. pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará a oscuras. Y, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué oscuridad habrá! Mateo 6

Hace unos días os he dicho que vigiléis las miradas, mas no lo sabéis hacer. Os digo: sería mejor que os quedarais ciegos arrancándoos los ojos libertinos que acabar siendo lujuriosos.

Sed sinceros. Yo soy Verdad en las cosas excelsas y en las humanas. Deseo que también vosotros seáis auténticos.

¿Por qué andarse con engaños conmigo o con los hermanos o con el prójimo? ¿Por qué jugar con engaño?

¿Tan orgullosos como sois, y no tenéis el orgullo de decir: “Quiero que no me puedan considerar mentiroso”?

Y sed auténticos con Dios. ¿Creéis que lo engañáis con formas de oraciones largas y vistosas? ¡Pobres hijos! ¡Dios ve el corazón! Haced el bien castamente.

Me refiero también a la limosna. Un publicano ha sabido hacerlo antes de su conversión. ¿Y vosotros no vais a saberlo hacer?

Sí, te alabo, Mateo, por la casta ofrenda semanal de la que sólo Yo y el Padre sabíamos que era tuya.

Y te cito como ejemplo. Esto también es castidad, amigos.

No descubrir vuestra bondad, de la misma forma que no desvestiríais a una hija vuestra adolescente ante los ojos de una multitud.

Sed vírgenes al hacer el bien. El acto bueno es virgen cuando resulta exento de connubio con pensamiento de alabanza y de estima, o exento de soberbia.

Sed fieles esposos de vuestra vocación a Dios. No podéis servir a dos señores. El lecho nupcial no puede acoger a dos esposas contemporáneamente.

Dios y Satanás no pueden compartir vuestros amorosos abrazos.

El hombre no puede, como tampoco lo pueden ni Dios ni Satanás, compartir un triple abrazo en antítesis entre los tres que se lo dan.

Manteneos al margen de hambre de oro, como de hambre de carne; de hambre de carne, como de hambre de poder.

12. = ¡Feliz = el hombre = que soporta = la prueba! Superada la prueba, recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor a los que le aman. 13. Ninguno, cuando sea probado, diga: «Es Dios quien me prueba»; porque Dios ni es probado por el mal ni prueba a nadie. 14. Sino que cada uno es probado por su propia concupiscencia que le arrastra y le seduce. 15. Después la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, una vez consumado, engendra la muerte. Santiago 1

Satanás os ofrece esto. ¡Oh, sus falaces riquezas! Honores, éxito, poder, abundancias: mercados obscenos cuya moneda es vuestra alma.

Contentaos con lo poco. Dios os da lo necesario. Basta.

Esto os lo garantiza, de la misma forma que se lo garantiza al ave del cielo, y vosotros valéis mucho más que los pájaros.

Pero Dios quiere de vosotros confianza y sobriedad. Si tenéis confianza, no os defraudará: si tenéis sobriedad, su don diario os bastará.

No seáis paganos, siendo, de nombre, de Dios. Paganos son aquellos que, más que a Dios, aman el oro y el poder para aparecer como semidioses.

Sed santos y seréis semejantes a Dios eternamente. No seáis intransigentes. Todos sois pecadores; por tanto, quered ser con los demás como querríais que los demás fueran con vosotros: llenos de compasión y perdón.

No juzguéis. ¡Oh, no juzguéis! Ya veis – a pesar de que hace poco que estáis conmigo – cuántas veces, siendo inocente, he sido ilícitamente mal juzgado y acusado de pecados inexistentes.

El mal juicio es ofensa, y sólo los verdaderos santos no devuelven ofensa por ofensa.

Por tanto, absteneos de ofender para no ser ofendidos. Así no faltaréis ni a la caridad, ni a la santa, amable, suave humildad, la enemiga de Satanás junto con la castidad.

Perdonad, perdonad siempre. Decid: “Perdono, Padre, para que Tú perdones mis infinitos pecados”.

Haceos mejores cada hora que pase, con paciencia, con firmeza, con heroicidad. ¿Quién puede deciros que llegar a ser bueno no sea penoso?

La castidad no es una cuestión fácil. Vas contracorriente todos los días. Aristóteles decía: “No hay conquista más grande, que la conquista de uno mismo. Es una libertad, la libertad de hacer lo correcto. La castidad es un entrenamiento. Le estoy siendo fiel a mi esposa, antes de conocerla… Eduardo Verástegui

Es más, os digo: es el mayor entre los esfuerzos.

Pero el premio en el Cielo; por tanto, merece la pena consumirse en este esfuerzo.

Y amad. ¡Oh!, ¿Qué palabra debería decir para induciros al amor? No existe ninguna que sea adecuada para convertiros a él, ¡Oh, pobres hombres a los que Satanás azuza!

Entonces, he aquí que Yo digo: “Padre, acelera la hora del lavacro. Esta tierra está seca. Este rebaño tuyo está enfermo. Pero hay un rocío que puede aplacar la aridez y limpiar.

Abre, abre su fuente. Ábreme a Mí, ábreme. Padre, Yo ardo por hacer tu deseo, que es el mío y el del Amor Eterno. ¡Padre!, ¡Padre!, Padre! Dirige tu mirada sobre tu Cordero y sé Tú su Sacrificador”.

Jesús se manifiesta realmente inspirado.

Erguido en pie, con los -brazos extendidos en cruz, el rostro hacia el cielo, con el azul del lago detrás, con su vestido de lino, parece un arcángel orante.

52 EL LLAMADO DE MATEO


52 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Está haciendo mucho calor. El mercado ha terminado y en la plaza vacía, hay unos cuantos ociosos y unos niños que juegan.

Jesús, en medio de sus apóstoles, llega del lago a la plaza.

Acaricia a los niños que corren a su encuentro y le platican sus confidencias. Una niña muestra un golpe que le sangra en la frente y de ello acusa al hermanito.

Jesús dice:

–      ¿Por qué has herido así a tu hermanita? ¡No está bien!

El niño se mortifica y contesta:

–      No lo hice a propósito. Quería tumbar aquellos higos y tomé un bastón. Era muy pesado y se me cayó sobre ella. Cogía higos también para ella.

Jesús le pregunta:

–     ¿Es verdad, Juana?

Entre hipos la niña contesta:

–      Es verdad.

–      Entonces puedes ver que tu hermano no te quiso hacer daño.

Quería hacerte feliz. Ahora, al punto haced las paces y daos un beso. Los buenos hermanitos y también los buenos niños, jamás deben saber lo que es el rencor. ¡Ea, pues!

Los dos niños se besan con lágrimas.

Los dos lloran juntos. Ella porque le duele el golpe. Y él porque le pesa haber causado ese dolor.

Jesús sonríe al ver ese beso lleno de lagrimones.

Y dice:

–     ¡Y ahora, porque veo que sois buenos, Yo os cortaré los higos!

Como es muy alto extiende el brazo y sin esfuerzo alguno, los corta y se los da.

Acude una mujer:

–     Juana. Tobías. ¿Para qué molestáis al Maestro? ¡Oh, Señor! Perdona…

Jesús dice:

–     Mujer. Se trataba de hacer las paces.

Y las hice con el objeto mismo que provocó la guerra: los higos. A los niños les gustan los higos dulces y a Mí… me gustan los corazones dulces e inocentes. Me quitan mucha amargura.

La mujer señala a unos fariseos:

–      Maestro, son los señores esos, los que no te aman.

Pero nosotros, el pueblo; te queremos mucho. Ellos son pocos. Y nosotros muchos…

–     Lo sé, mujer. Gracias por tu consuelo. La paz sea contigo.

¡Adiós, Juana! ¡Adiós, Tobías! Sed buenos. No se porten mal. Y ya no se peleen. ¿Lo recordarán?

Los dos niños responden juntos:

–           Sí.

–           Sí, Jesús.

Jesús sonriente, al empezar a caminar, dice a sus discípulos:

–     Ahora que con la ayuda de los higos, los cielos se han despejado de las nubes que había. Vámonos a… ¿A dónde queréis ir?

Ellos no saben y mencionan diferentes lugares.

Pero Jesús mueve la cabeza sonriendo.

Pedro dice:

–     Yo renuncio. A menos que Tú no lo digas… hoy tengo ideas negras.

Tú no viste; pero cuando desembarcamos, estaba ahí Elí, el fariseo. ¡Más verde que lo acostumbrado! ¡Y nos miraba en una forma, que…!

Jesús dice:

–    ¡Dejadlo que mire!

Judas exclama:

–    ¡Eh! No hay remedio. ¡Pero te aseguro Maestro, que para hacer las paces con ese, no bastan los higos!

–    ¿Qué fue lo que dije a la mamá de Tobías? ‘He hecho las paces con el objeto mismo de la guerra’

Y trataré de hacer las paces al volver a ver a los principales de Cafarnaúm, que según ellos les he ofendido. De este modo se contentarán. Probablemente no lo lograré; porque falta en ellos la voluntad de hacer las paces.

Cuando llegan a la plaza, Jesús va directo al banco de la alcabala,…

Y donde Mateo está haciendo sus cuentas y verificando el dinero que subdivide en categorías y lo pone en bolsitas de diversos colores.

Luego las coloca en una caja fuerte de hierro, que dos esclavos transportan a otro lugar.

Apenas si levanta la cabeza para ver al que se había retrasado en pagar.

Mientras tanto, Pedro jala de una manga a Jesús:

–     No tenemos nada que pagar, Maestro. ¿Qué haces?

Jesús no le hace caso.

Mira atentamente a Mateo, que se ha puesto de pie al punto, en actitud reverente.

Le da una segunda mirada que traspasa.

No es la del Juez severo de otras veces.

Es una mirada de llamamiento, de amor, que lo envuelve totalmente.

Mateo se sonroja completamente. No sabe qué hacer, ni qué decir.

Cuando Dios te quiere, TE BUSCA,  te sigue, te persigue y te consigue…

Majestuosamente, Jesús ordena:

–      Mateo, hijo de Alfeo, ha llegado la hora. ¡Ven!… ¡Sígueme!

Totalmente asombrado, Mateo responde:

–    ¿Yo?… ¡Maestro! ¡Señor! ¿Pero sabes quién soy? Lo digo por Ti. No por mí…

–     Ven y sígueme; Mateo, hijo de Alfeo. –repite Jesús con voz más dulce.

–    ¡Oh! ¿Cómo es posible que yo haya alcanzado favor ante Dios?… ¿Yo?… ¿Yo?…

–     Mateo, hijo de Alfeo. He leído en tu corazón. Ven. Sígueme.

La tercera invitación es una caricia….

–           ¡Oh! ¡Al punto, Señor!

Y Mateo, con lágrimas en los ojos…

Sale por detrás del banco sin preocuparse siquiera por recoger las monedas esparcidas sobre él. No pide la caja fuerte, ni le importa nada más.

Camina hacia el Maestro diciendo:

–     ¿A dónde vamos, Señor? ¿A dónde me llevas?

–     A tu casa. ¿Quieres dar hospedaje al Hijo del Hombre?

–     ¡Oh! Pero…pero… ¿Qué dirán los que te odian?

–     Yo escucho lo que se dice en los Cielos y es: ‘¡Gloria a Dios por un pecador que se salva!

Y el Padre dice: ‘Para siempre la Misericordia se levantará en los Cielos y se derramará sobre la Tierra. Porque con un Amor Eterno. Con un Amor Perfecto, te amo. Y por eso, también contigo uso de Misericordia…”

Ven. Y que al venir a tí; además de santificar tu corazón; santifique también tu casa…’

–    La tengo ya purificada por una esperanza que tenía en el alma. ¡Pero cómo podía creer que se convertiría en realidad! ¡Oh! ¡Yo con tus santos!…

Y mira a los discípulos.

–    Sí. Con mis amigos. Venid. Os uno y sed hermanos.

Los discípulos están tan estupefactos, que no saben qué decir.

Detrás de Jesús y de Mateo, caminan por la plaza que está completamente desierta.

Siguen por una calle estrecha que arde bajo un sol abrasador. No hay ser viviente alguno en las calles. Tan solo polvo y sol.

Entran en una casa muy hermosa, con un portón que se abre hacia fuera.

Un hermoso atrio está lleno de sombra y frescura. Llegan a un pórtico ancho que hay en el jardín.

Y Mateo dice:

–    ¡Entra, Maestro mío! –luego ordena a los siervos-  ¡Traed agua y de beber!

Los criados obedecen al instante.

Mateo sale a dar órdenes, mientras Jesús y los suyos se refrescan.

Regresa y dice:

–           Ahora, ven, Maestro. La sala está fresca.

Ahora vendrán mis amigos. ¡Oh! ¡Quiero hacer una gran fiesta! Es mi regeneración. ¡Es tan maravilloso!… ¡Esta es la verdadera circuncisión! Me has circundado el corazón con tu amor. ¡Maestro, será la última fiesta!

Ya no habrá más fiestas para el publicano Mateo. No más fiestas mundanas. Sólo la fiesta interna de haber sido redimido y de servirte a Ti. De ser amado por Ti.

¡Cuánto he llorado! No sabía cómo hacer… Quería ir…pero… ¿Cómo ir a Ti? A Ti, Santo… ¿Con mi alma sucia?

Jesús declara:

–    Tú la lavabas con el arrepentimiento y la caridad. Para Mí y para el prójimo.

Jesús se vuelve hacia sus discípulos y llama…

–     Pedro; ven aquí.

Pedro que todavía no ha hablado, pues sigue tan asombrado, da un paso adelante.

Los dos hombres, casi de la misma edad; de estatura baja y robustos; están frente a frente.

Y Jesús ante ellos, los mira con una gran sonrisa.

Luego dice:

–     Pedro. Me has preguntado muchas veces quién era el desconocido de las bolsas que llevaba Santiago. Míralo. Lo tienes enfrente.

Pedro exclama:

–    ¿Quién? ¡Este, lad…! ¡Oh, perdona Mateo! Pero…

¡Quién lo hubiera pensado! Y exactamente tú. Nuestra desesperación por la usura, ¿Qué fueses capaz de arrancarte cada semana, un pedazo de corazón, al dar ese rico óbolo?

Mateo apenado, inclina la cabeza y dice:

–      Lo sé. Injustamente os tasé.

Pero mirad. Me arrodillo ante todos vosotros y os digo: ¡No me arrojéis! Él me ha acogido. No seáis más severos que Él.

Pedro, que está junto a Mateo; lo levanta de un golpe.

En peso, ruda, pero cariñosamente.

Y dice:

–    ¡Ea! ¡Ea! ¡Ni a mí, ni a todos los demás!

A Él, pídele perdón. A nosotros… ¡Ea! Todos hemos sido ladrones, igual que tú… ¡Oh! ¡Lo dije!  ¡Maldita lengua! Pero soy así.

Lo que pienso, lo digo. Lo que tengo en el corazón; lo tengo en los labios… Y besa a Mateo en las mejillas.

Los otros también lo hacen con más o menos cariño.

Andrés lo hace con reserva, debido a su timidez.

Judas de Keriot se muestra frío. Parece como si abrazara a un montón de serpientes, pues apenas si lo toca.

Se oye un rumor en la entrada y Mateo sale.

Entonces Judas de Keriot se acerca a Jesús.

Está escandalizado  y dice:

–    Pero, Maestro. Me parece que esto no es prudente. Ya te empezaron a acusar los fariseos de aquí.

Y Tú… ¡Un publicano entre los tuyos! ¡Primero una prostituta y luego un publicano! ¿Acaso has determinado arruinarte? Si es así… ¡Dilo, que…!

Pedro interviene irónico:

–    Que nosotros desfilamos. ¿Es así?

Judas le contesta con altanería:

–    ¿Y quién está hablando contigo?

–     Sé que no estás hablando conmigo.

Pero yo por el contrario; hablo con tu alma de refinado señorito. Con tu purísima alma. Con tu sabia alma. Sé que tú, miembro del Templo; sientes el hedor del pecado en nosotros; pobres, que no pertenecemos al Templo.

Sé que tú, judío perfecto; amalgama de fariseo, saduceo y herodiano. Medio escriba y migaja de esenio. ¿Quieres otras palabras nobles?…

Te sientes mal entre nosotros. Como una alosa cualquiera en una red de pescados sin valor. Pero ¿Qué quieres qué hagamos? Él nos tomó y nosotros nos quedamos.

Si te sientes mal, vete tú. Respiraremos mejor todos. También Él.

Cómo puedes ver; está descontento de mí y de ti. De mí; porque falto a la paciencia y también a la caridad. Pero más de ti; que no entiendes nada.

Con todo tu tejido de nobles atributos y que no tienes ni caridad, ni humildad, ni respeto. No tienes nada, muchacho.

Solo un gran humillo… y quiera Dios que ese humo, no sea nocivo.

Jesús, de pie. Disgustado, con los brazos cruzados, la boca cerrada y los ojos duros; ha dejado que hable Pedro.

Después le dice:

–    ¿Ya terminaste, Pedro? ¿También tú has purificado tu corazón de la levadura que había dentro?

Has hecho bien. Hoy es Pascua de Ácimos para un hijo de Abraham. El llamado del Mesías es como la sangre del cordero sobre vuestras almas.

Y donde está, no bajará más la culpa. No bajará si el que la recibe le es  fiel. Mi llamado es liberación. Y se le festeja con diversas clases de levadura.

A Judas, no le dice nada.

Pedro, mortificado; guarda silencio.

Y Jesús agrega:

–    Mateo regresa con amigos.

No les enseñemos otra cosa que no sea virtud. Quien no pueda soportar esto, váyase. No seáis iguales a los fariseos: que oprimen con preceptos y son los primeros en no observarlos.

Mateo vuelve a entrar con dos romanos y empieza el banquete.

Jesús está en medio, entre Pedro y Mateo.

Hablan de muchas cosas. Y Jesús, con paciencia explica a Ticio y a Cayo, lo que desean. Hay muchas quejas contra los fariseos que los desprecian…

Y Jesús responde a todas sus inquietudes.

Dice:

–    Pues bien. Venid a quien no os desprecia. Y luego obrad en tal forma, que al menos los buenos, no os puedan despreciar.

Cayo dice:

–    Tú eres bueno; pero eres solo.

Jesús  objeta, señalando a sus discípulos:

–    No. Estos son como Yo.

Y además, está el Padre, que ama a quien se arrepiente y quiere volver a su amistad.

21. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.”

Si al hombre le faltase todo, pero tuviese al Padre, ¿No sería la alegría del hombre la más completa?

De esta forma se va desarrollando la conversación.

Y el banquete ha llegado a los postres; cuando un criado hace señas al dueño de la casa y luego le dice algo en voz baja.

Entonces Mateo dice a Jesús:

–    Maestro. Elí, Simón y Joaquín, piden permiso para entrar y hablarte. ¿Quieres verlos?

Jesús contesta:

–    ¡Claro que sí!

–     Pero… mis amigos son gentiles.

–      Y ellos vienen a ver exactamente esto.

Que los vean. De nada serviría esconderlo. No serviría para el bien, porque la malicia aumentará el hecho, hasta llegar a decir que también había prostitutas. Que entren.

Mateo inclina la cabeza.

Los tres fariseos entran.

Miran alrededor con una sonrisa proterva y están a punto de hablar.

Pero Jesús, que se ha levantado y va a su encuentro junto con Mateo.

Mientras pone una mano en la espalda de Mateo, les dice:

–    ¡Oh! ¡Hijos verdaderos de Israel! Os saludo y os doy una gran noticia, que ciertamente alegrará vuestros corazones perfectos de israelitas.

Los cuales quieren como él, que todos los corazones observen la Ley, para dar Gloria a Dios. Pues bien; Mateo, hijo de Alfeo; desde hoy no es más el pecador; el escándalo de Cafarnaúm.

Una oveja roñosa de Israel ha sido curada. ¡Alegraos!

Después se curarán otras ovejas pecadoras en vuestra ciudad; de cuya santidad os interesáis mucho y también serán gratas y santas ante…? ¡Eh Señor. Mateo deja todo para servir a Dios.

¡Dad el beso de paz al israelita extraviado que torna al seno de Abraham!

El fariseo Simón, dice con desprecio y sarcasmo:

–    ¿Y torna con los publicanos en estrepitoso banquete?

¡Oh! ¡De verdad que se trata de una conversión favorable! Elí. Mira. Ahí está ese Josías, el procurador de mujeres.

Elí responde:

–    También está Simón; hijo de Isaac el adúltero.

–    Y aquel es Azharías: el cantinero en cuyo casino, los romanos y los judíos juegan a los dados; pelean, se emborrachan y van en busca de mujeres.

El fariseo Joaquín, dice:

–    Pero, Maestro. ¿Sabes al menos quienes son esos?

Jesús contesta amable:

–     Lo sé.

Elí dice:

–     ¿Y vosotros? Vosotros de Cafarnaúm. Vosotros, discípulos. ¿Por qué lo habéis tolerado?

¡Me admiras, Simón de Jonás!

Pedro se queda callado.

Simón inquiere, escandalizado:

–    ¡Tú, Felipe, que aquí todos conocen!

¡Tú, verdadero israelita! ¿Cómo es posible que tú hayas permitido que tu Maestro comparta la comida con publicanos y pecadores?

Felipe los mira sin turbarse, pero también guarda silencio.

Joaquín:

–     ¡Ya no hay más vergüenza en Israel!

Los tres están escandalizadísimos.

Y lo manifiestan con una andanada de frases condenatorias.

Jesús interviene:

–     Dejad en paz a mis discípulos. Solamente Yo lo quise.

Simón dice con sarcasmo:

–    ¡Eh! ¡Bien! Se comprende.

¡Cuando se quiere hacer santos a otros y uno no lo es; se cae pronto en errores que son imperdonables!

–    ¡Y cuando de educa a los discípulos en la falta de respeto!

¡Todavía me está quemando la risa irreverente que me hizo ese judío del Templo! ¡A mí! ¡A Elí el fariseo! No se puede hacer otra cosa que faltar al respeto a la   Ley.

Se enseña lo que se sabe.

Jesús responde con firmeza:

–    Te equivocas Elí. Os equivocáis todos.

Se enseña lo que se sabe, es verdad. Y Yo que sé la Ley, la enseño a quien no la sabe: a los pecadores. Vosotros… os conozco dueños de vuestra alma.

Los pecadores no lo son. Busco y busco su alma. Se las vuelvo a dar, para que a su vez me la traigan. Tal como está: enferma, herida, sucia.

Y Yo la curo y la limpio. Para esto he venido. Los pecadores son los que tienen necesidad del Salvador. Y vengo a salvarlos. Comprendedme. No me odiéis sin razón.

Jesús es dulce, persuasivo, humilde.

Pero ellos son como tres cardos espinosos. Y salen muy enojados.

Judas de Keriot murmura impotente:

–    Se fueron. Ahora nos criticarán por todas partes.

Jesús dice:

–    ¡Dejad que lo hagan!

Procura solo que el Padre, no tenga nada que criticarte. No te apenes, Mateo. Ni vosotros, amigos suyos. La conciencia nos dice: ‘No hagáis el Mal.’ Y eso es más que suficiente.

Y Jesús vuelve a sentarse en su lugar…

P ¡Y ESTÁ ESCRITO!


“Oh Jesús Sacerdote, guarda a tus sacerdotes en el recinto de tu Corazón Sacratísimo, donde nadie pueda hacerles daño alguno; guarda puros sus labios, diariamente enrojecidos por tu Preciosísima Sangre. Entregamos en tus divinas manos a TODOS tus sacerdotes. Tú los conoces. Defiéndelos, Ayúdalos y SOSTENLOS, para que el Maligno no pueda tocarlos. Amén

Agosto 26 2020 

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, la Cruz es como una escalera que os va llevando poco a poco al Reino de los Cielos. La Fe, la Fe os abre todas las puertas.

Mis pequeños, un alma sin Fe es un alma vacía, es un alma muerta, es un alma que no tiene futuro.

Un alma con Fe puede hacer grandes milagros, porque Yo estoy con esas almas. 

VOSOTROS DEBÉIS APRENDER A HACER MILAGROS, MIS PEQUEÑOS.

PORQUE POR LA FE VOSOTROS ME LLAMÁIS;

CIERTAMENTE VOSOTROS NO HARÉIS EL MILAGRO,

ES LA FE EN QUE YO ESTOY EN VOSOTROS

LA QUE VA A HACER EL MILAGRO.

La Fe lo hace todo posible, en la Fe hay amor intenso.

Vosotros movéis Mi Corazón al llevar a cabo el milagro porque hay Fe en vosotros, hay un deseo grande de hacer un bien a un hermano vuestro. 

Vosotros actuaréis, en estos tiempos nuevos por venir, con una gran Fe; Yo estaré entre vosotros, caminaré nuevamente entre los hombres.

El amor os unirá fuertemente a Mi Corazón, volveréis a sentir lo que sentían vuestros Primeros Padres, Adán y Eva, que caminaban conMigo, hablaban conMigo, todo lo hacían conMigo.

Ese es el regalo grande que os tengo preparado para aquellos que por Fe y por amor Me han seguido, que han soportado persecución,

que han soportado blasfemias, porque Me habéis defendido.

El mundo está contra vosotros porque Me amáis, porque tenéis Fe en que existo,

en que vivo entre vosotros, en que os asisto en todo lo que necesitáis.

El hombre ha perdido la Fe, no confía en que Yo estoy entre vosotros y en vosotros. ¿Acaso no observáis vuestro alrededor?

Cómo la Naturaleza se mueve, actúa; cómo vosotros mismos buscáis con Fe cosas que no entendéis que existen, pero que no entendéis por no tener Fe y no tener confianza en Mí.

Veis los astros en el firmamento, ¿Por qué no se caen?, ¿Por qué no chocan entre ellos? Todo tiene un principio y un fin, ¿Quién mueve todo eso?

Soy Yo, vuestro Dios, todo lleva un orden y Yo estoy atrás de todo ese orden.

Ciertamente, el Pecado Original llevó todo al desorden, pero lo creado lleva un orden porque Yo os protejo.

Satanás quisiera destruir todo lo creado, pero no puede porque Yo estoy muy por encima de él.

Todo esto que vendrá, esta purificación que ya estáis viviendo, llevará nuevamente a la Naturaleza, a todo lo creado, visible e invisible, a un orden perfecto, al Primer Orden.

Vosotros manteneos en Fe, Mis pequeños, y en una confianza plena en que, si estáis conMigo, podréis pasar a ese Nuevo Mundo que os tengo preparado.

El desorden está alrededor vuestro, Satanás ha llevado todo al desorden y lo estáis viviendo; desgraciadamente, muchos de vosotros os habéis acostumbrado a ese desorden.

Todo volverá a la sencillez, a la humildad, al Amor Verdadero.

Venid conMigo, Mis pequeños, venid conMigo, acompañadMe a la Cruz, ésta os lleva a la perfección de vida.

Esa cruz me pertenece Señor, ¡Crucifícame Jesús, porque te adoro sobre todas las cosas! Y ayúdame a Amar, haciendo Tu Voluntad y no la mía…´´

Os he dicho al principio que la Cruz es como una escalera para llegar al Cielo, mientras más meditéis en ella, amándola, porque fue la Cruz la que os ha dado la Redención y con ella vuestra salvación,

así iréis subiendo de niveles espirituales hasta alcanzar la perfección en vuestra santidad.

Tenéis que poner de vuestra parte, Yo os doy el principio de las cosas, pongo en vuestro corazón ese deseo de mejoraros y queda en vosotros buscar vuestra perfección.

Solamente Satanás es el que os presiona para vivir en el Mal, Yo os tengo siempre asegurado el Bien y no presiono, a pesar de que Yo quisiera que todos actuarais en el Bien, pero es vuestro libre albedrío el que escoge.

Os he dicho que ciertamente, el actuar en el bien y en estos tiempos de Gran Tribulación, os lleva a ataques de vuestros mismos hermanos.

Yo os voy dando las Verdades de la Fe. 

ESCRITO ESTÁ QUE,

SIEMPRE QUE VA A HABER UN CAMBIO EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD,

YO OS PREPARO A TRAVÉS DE VIDENTES Y PROFETAS

PARA QUE PODÁIS ENTENDER LOS MOMENTOS QUE VAIS VIVIENDO,

PERO QUEDA EN VOSOTROS EL ACEPTAR O EL RECHAZAR ESAS AYUDAS.  

Si aceptáis la ayuda, ahorraréis mucho tiempo y dolores; si no aceptáis esa ayuda, erraréis el camino y probablemente tarde os daréis cuenta de vuestro error de haber escogido un camino incorrecto.

Entended que Yo, vuestro Dios, siempre quiero lo mejor para vosotros, pero seguís siendo esos niños tercos, como el pueblo judío,

que por más que Yo quería ayudarles, Me negaban, Me daban la espalda, Me traicionaban, adoraban a otros dioses, Me hacían a un lado.

Es el hombre que ha abierto su corazón a Satanás y Satanás os desvía, os lleva por caminos incorrectos, os lleva a la negación del Bien, que Soy Yo.

Y sufrís, Y SUFRÍS MUCHO y no queréis entender que podéis llegar hasta la Muerte Eterna, si os mantenéis en vuestras necedades de seguir abriéndoos hacia el Mal a donde Satanás os lleva.

Hay un Bien y un Mal, vosotros escogéis, tenéis vuestro libre albedrío, vosotros escogéis hacia dónde queréis ir. 

Vuestra decisión os va a llevar hacia el camino correcto, que es la salvación eterna, u os va a llevar por el camino incorrecto y la condenación eterna.

Y VA A SER VUESTRA DECISIÓN. 

Y esto os lo digo porque luego Me echáis la culpa de vuestros males y vosotros sois los que escogéis.

Tened cuidado, pues, con lo que decís y sobre todo, cómo os referís a Mí, vuestro Dios, que Soy la Bondad absoluta;.

El sufrimiento es INEVITABLE, por eso lo mejor es santificarlo con la donacion voluntaria con la crucifixión de la voluntad.

Yo nunca os voy a llevar hacia un mal, el Mal lo escogisteis vosotros.

PUES, MUCHO CUIDADO CON LO QUE DECÍS

PORQUE ESO OS PUEDE LLEVAR UN CASTIGO,

UN CASTIGO FUERTE, PORQUE YO SOY VUESTRO DIOS.

MIS PEQUEÑOS, EL TIEMPO SE ACERCA,

EL TIEMPO DE LA GRAN LIBERACIÓN.

NO ENTENDÁIS ESTOS MOMENTOS COMO DE DOLOR Y DE TRISTEZA,

MEJOR ENTENDEDLOS COMO DE LIBERACIÓN

EN DONDE SATANÁS OS DEJARÁ DE MOLESTAR,

DEJARÁ DE CAUSAROS TANTO MAL,

COMO LO HA VENIDO HACIENDO POR SIGLOS. 

Dejad que Yo mueva vuestra vida, que os lleve hacia la perfección de vuestros actos, de vuestros pensamientos, de vuestro futuro.

Vosotros no sois lo suficientemente sabios para escoger el camino correcto.

Si realmente el hombre hubiera entendido, desde un principio cuando Yo Me di por vosotros, y hubiera ascendido por la Cruz, como os dije, como escalera creciendo en Virtudes, en amor.

Porque eso es la ascensión del alma, IR CRECIENDO EN AMOR, ir creciendo en perfección.

En este tiempo debiera estar ya gozando en la Tierra lo que se goza en el Cielo; pero el hombre continuamente Me da la espalda.

Cae y tarda un tiempo en reconocer su error y tarda en levantarse también por su soberbia.

Hasta que no lleguéis a una humildad verdadera y profunda, hasta que no reconozcáis ante Mi Presencia que Me necesitáis y que os queréis apartar del Mal.

Hasta que no os deis cuenta de que no podéis caminar solos, que Me necesitáis a Mí para mejoraros y perfeccionaros, es cuando avanzaréis en ascensión rápida hacia Mí.

Estar ante la Cruz, meditar todo lo que Yo hice por vosotros, os va llevando a esa escalera ascensional de perfección.

Estar ante la Cruz y dejarMe a Mí tomaros de la mano, explicaros lo que es Mi Amor y hacia dónde os lleva Mi Amor.

Es cuando vosotros entenderéis que no perdéis vuestro tiempo estando ante Mí y escuchándoMe en vuestro corazón.

La perfección se logra en la sencillez, en la humildad y en el agradecimiento que Me debéis por haberMe dado por vosotros.

POCOS, MUY POCOS son los que Me agradecen las Bendiciones que Yo derramo a diario para vuestra vida, para vuestro ser, para vuestra alma, para todo lo que necesitáis.

Falta mucha gratitud de parte vuestra; debéis aprender, Mis pequeños, a agradecer porque en el agradecimiento reconocéis lo que Yo he hecho por vosotros.

Sed más sencillos, sed humildes, sed servidores Míos, y así es como escalaréis más rápidamente esta Cruz de salvación que os llevará a vuestra santidad y hacia vuestra perfección eterna.

Hijitos Míos, el pueblo en aquel tiempo Me seguía, pero porque les interesaba que Yo los sanara y les diera de comer.

Perfectamente sabían y conocían Mis Milagros, y por eso Me seguían para que los curara de todos sus males y poder comer hasta saciarse.

RECONOCÍAN QUE YO ESTABA PRODUCIENDO MILAGROS PARA EL PUEBLO,

COSA QUE EN ESTE TIEMPO SATANÁS ESTÁ TRATANDO DE OPACAR.

LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES FUE UNA ACCIÓN DIVINA Y NO UN ACTO HUMANO,

MI ACCIÓN DIVINA CONSISTIENDO EN MULTIPLICAR

LO QUE EL HOMBRE NO PUEDE HACER:

DARLE DE COMER A MILES DE PERSONAS

Y PARTIENDO SOLAMENTE DE POCOS PANES Y POCOS PESCADOS.

11. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. 12. En verdad, en verdad os digo: EL QUE CREA EN MÍ, HARÁ ÉL TAMBIÉN LAS OBRAS QUE YO HAGO,el que crea en Mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Juan 14, 12

Satanás quiere opacar esta Acción Divina del Milagro.

Ese fue tiempo de grandes Milagros en aquel pueblo al que Yo bajé para servirle y que luego Me traicionó.

Estos son tiempos en que Satanás quiere opacar Mi Divinidad entre los hombres, haciendo pasar todos estos Actos Divinos como un acto humano, actos buenos, compartir con amor lo que se tiene.

Pero no es así, Mis pequeños, esos son engaños de Satanás queriendo hacer que Mi Figura Divina quede como la de un simple hombre y no es así, Mis pequeños.

SOY VUESTRO DIOS, SOY EL REDENTOR, SOY EL MESÍAS,

DEBÉIS RESPETAR MI PRESENCIA ENTRE VOSOTROS,

MI PRESENCIA DIVINA, MI PRESENCIA SANTA, MI PRESENCIA OMNIPOTENTE.

El “buenismo” NO ES santidad

TENED CUIDADO MIS PEQUEÑOS,

CON AQUELLOS QUE TRATAN DE OPACAR MI DIVINIDAD,

YO ESTOY CON VOSOTROS

Y EL MAL SIEMPRE VA A ESTAR TRATANDO DE DESTRUIR MI OBRA,

ENTRE VOSOTROS, PARA VUESTRA SALVACIÓN.

Ciertamente, Me seguían aquellos para recibir su sanación de cuerpo, e insisto ¡De cuerpo!

Pero no había un cambio sustancial en el alma; querían su sanación de cuerpo para seguir pecando, querían el alimento para estar fuertes para seguir pecando.

No entendieron Mi Presencia entre ellos, y aún ahora no la acaban de entender.

Yo vine para que cambiarais de mentalidad hacia lo espiritual.

Y NO para reformar vuestro cuerpo, darle vida a vuestro cuerpo, para sanaros para que vosotros sigáis haciendo vuestra vida humana, pecadora.

Mi Presencia en este Mundo ha sido para que vosotros vivierais una vida de Cielo aquí en la Tierra.

Vida espiritual, vida grande en el Amor, vida grande en pureza y santidad.

Pero no la quisieron tomar, querían nada más alimento de cuerpo, sanación de sus cuerpos, pero aquellos

NUNCA QUISIERON ACEPTAR QUE VIVÍAN EN PECADO

Y QUE NECESITABAN CAMBIAR DE VIDA. 

ORACIÓN + FE = MILAGROS

ESA FUE LA RAZÓN DE QUE DÍAS DESPUÉS DE QUE HICIERA TODOS ESTOS ACTOS GRANDIOSOS,

MILAGROS PATENTES QUE ELLOS RECONOCIERON ASÍ,

ME TRAICIONARAN Y PIDIERAN MI MUERTE.

NO HABÍA UN CAMBIO DEL ALMA

Si realmente hubieran hecho un cambio sustancial en su interior, no hubieran pedido por Mi Muerte en la Cruz.

Simplemente vieron que se acababa esa posibilidad de curación de cuerpo y alimento para cuerpo,

Y ME TRAICIONARON

¡Que no sea así con vosotros, Mis pequeños! Que no sea así…

Que en vosotros haya realmente un cambio en vuestra alma, porque vuestra vida, vuestra vida espiritual es eterna, la vida temporal de vuestro cuerpo pronto se terminará.

Cambiad Mis pequeños, hacia esa vida espiritual a la que estáis llamados, dejad estela de amor entre vosotros, dejad vida espiritual entre los vuestros.

No minimicéis vuestra vida solamente en un momento de vida corporal aquí en la Tierra que se terminará, lo espiritual perdura, lo material se hace polvo y se lo lleva el viento.

Desde hace tiempo se os ha anunciado una Gran Persecución religiosa para estos tiempos.

Ciertamente, la Persecución ha sido continua pero esporádica en algunos pueblos, en algunas ciudades en el Mundo, pero ahora viene una Persecución religiosa contra todos Mis seguidores.

Ya os había dicho que aquellos que Me siguieran tendrían que tomar también su cruz y seguirMe. 

Si alguno quiere VENIR EN POS DE MÍ, niéguese a sí mismo, tome su cruz y SÍGAME.” Marcos 8, 34

ESTOS SON TIEMPOS EN QUE DEBÉIS TOMAR VUESTRA CRUZ, MIS PEQUEÑOS.

¿Acaso no veis la similitud? Porque ya os he dicho que iríais a padecer lo mismo que Yo padecí. 

Esta similitud de que los judíos, los fariseos, los escribas, se ampararon y se protegieron con las leyes romanas para asesinarMe…

Manipularon las leyes, MINTIERON, levantaron falsos para que se Me asesinara, cuando Yo no era responsable de todo aquello que Me imputaban.

Ahora son tiempos también en que aquellos que son los Testigos de Satanás, que han comprado a los gobiernos de la Tierra,

se están amparando en las leyes para obligaros a que se os dé algún tipo de medicamento para asesinaros.

Escrito está que, de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, LA PESTE vendrá sobre la Tierra y se llevará cuando menos una tercera parte de la humanidad. 

ESTA PESTE, causada por el hombre, os afectará y eliminará a una gran cantidad de seres humanos, cumpliéndose así lo que escrito está.

Luego vendrá algo también fuerte, que serán los desastres naturales y guerras pequeñas en algunos lugares, que también se llevará otra tercera parte de la humanidad…

Y CON ESTO SE SEGUIRÁ CUMPLIENDO LO QUE ESCRITO ESTÁ..

Y quedará un poco menos del 25% de la humanidad entera.

Se os ha dicho también que hasta la más mínima coma o punto que está escrito, se ha de cumplir. Todo esto os lo digo, Mis pequeños,

para que no dudéis lo que escrito está y para que os preparéis para estos momentos que tenéis ya sobre vosotros.

 No por el hecho de que los dudéis u os queráis esconder de ellos, no se darán. Os vuelvo a repetir: Escrito está y se han de dar.

Por eso os pido que os preparéis para que la muerte no os tome estando en grave pecado.

Y por otro lado, así como Yo, que fui injustamente sentenciado pero ofrecí Mi Muerte por vuestra vida,

ahora también vosotros, Mis pequeños, ofreced vuestra muerte para la resurrección de tantos hermanos vuestros que viven en pecado, para que se arrepientan y se puedan salvar.

EL RESTO FIEL ES UN GRUPO DE ALMAS ESCOGIDAS;

SON EL MEJOR TRIGO QUE EXISTE ACTUALMENTE

Y ES EL QUE SERÁ EL POSEEDOR DE LAS NUEVAS TIERRAS, LOS NUEVOS CIELOS,

MI AMOR SOBRE ELLOS.

 Este es el premio para aquellas almas que nunca Me abandonaron, que protegieron la Fe y Mi Amor entre los hombres.

A los que debéis cuidar, Mis pequeños, e interceder por ellos, son aquellos, como os dije, que no están preparados para bien morir, y son muchos, muchos hermanos vuestros que se pueden condenar. 

Abogo por ellos ante vosotros, os pido vuestra intercesión, vuestro amor por ellos, pedidMe que los salve. Mi Sangre Preciosa se dio por todos vosotros, tomadla y ofrecédMela por cada uno de ellos para que se puedan salvar.

Vuestro Dios os ama infinitamente, ¡Agradecédselo!

Mi Madre os protege, os guarda y os llena de Su Amor y de Sus Bendiciones

Yo os bendigo en Nombre de Mí Padre, Creador de todo lo bello que véis y de los que no véis,

en Mí Santo Nombre, de Redentor del género humano y en Nombre de Mí Santo Espíritu, Dios del Conocimiento y de la Sabiduría Divina y humana.

http://diospadresemanifiesta.com/

50 UNA FAMILIA DIVIDIDA


50 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Mañana de mercado en Cafarnaúm. La plaza está llena de vendedores de los más diversos tipos de mercancías.

Jesús, que llega a este lugar desde el lago, ve que vienen a su encuentro sus primos Judas y Santiago.

 Acelera el paso en dirección a ellos y después de abrazarlos con afecto,

Jesús pregunta apremiante:

–     ¿Vuestro padre?… ¿Qué ha sucedido?

Tadeo responde:

–      Nada nuevo respecto a su vida.

–     ¿Por qué has venido, entonces? Te había dicho: “quédate allí.”

Judas baja la cabeza y calla.

Ahora es Santiago quien no se contiene:

–      Por culpa mía él no te ha obedecido. Sí, por culpa mía; pero es que no he podido soportar más.

Todos en contra. Y, ¿Por qué? ¿Hago mal acaso, en amarte? ¿Acaso hacemos mal? Hasta ahora me había frenado un escrúpulo de estar actuando mal.

Pero ahora que sé las cosas, ahora que Tú has dicho que ni siquiera el padre está por encima de Dios, no he aguantado más.

He tratado verdaderamente de ser respetuoso, de hacer comprender las razones, de enderezar las ideas.

He dicho: “¿Por qué combatís contra mí? Si es el Profeta, si es el Mesías,

¿Por qué queréis que el mundo diga: `Su familia fue enemiga suya; entre los que lo seguían ella faltó’?

¿Por qué, si es el infeliz que vosotros decís, no debemos nosotros los de la familia estarle cercanos en su demencia, con el fin de impedir que sea nociva no sólo para Él sino también para nosotros?”.

¡Oh!, Jesús, yo hablaba así para razonar humanamente, como razonaban ellos.

Tú sabes efectivamente, que ni yo ni Judas te creemos demente; sabes que en ti vemos al Santo de Dios; que hemos dirigido siempre nuestra mirada a ti como a nuestra Estrella mayor.

Pero, no han querido entendernos.

Ni siquiera han querido seguir escuchándonos.

Y entonces yo me he marchado. Ante el dilema “o Jesús o la familia”, te he elegido a ti.

Aquí estoy, a nada que me aceptes; si no, seré el más infeliz de los hombres, porque no tendré nada: ni tu amistad ni el amor de la familia. 

Jesús contesta:

–      ¿En esto estamos? ¡Santiago mío, mi pobre Santiago!

Habría deseado no verte sufrir así, porque te quiero. Pero si Jesús-Hombre llora contigo, Jesús-Verbo se alegra íntimamente por ti. Ven.

Estoy seguro de que la alegría de ser portador de Dios a los hombres aumentará de hora en hora tu gozo, hasta llegar al pleno éxtasis en la hora extrema de la Tierra y en la eterna del Cielo.

Jesús se vuelve y llama a sus discípulos, que se habían detenido prudentemente a unos metros de distancia.

–      Venid, amigos. Mi primo Santiago ahora forma parte de mis íntimos y por tanto es nuestro amigo.

¡Cuánto he deseado esta hora, este día, para él, mi perfecto amigo de infancia, mi buen hermano de juventud!

Los discípulos acogen con alegría al nuevo llegado y a Tadeo, que hacía días que no lo veían. 

–      Hemos estado en casa. Te buscábamos. Pero estabas en el lago.

–     Sí, en el lago, durante dos días con Pedro y los demás. Pedro ha tenido buena pesca. ¿No es cierto?

Pedro refunfuña:

–     Sí, y ahora – esto me disgusta – tendré que dar muchos didracmas a aquel ladrón… – y señala al recaudador Mateo, cuyo banco está asediado por gente que paga por la tierra o las mercancías.

Jesús dice:

–     Digo Yo que todo será proporcionado. Cuanto más pescas, más pagas, pero también ganas más.

–     No, Maestro. Si pesco más, gano más; pero si pesco el doble de peso, ése no es que me haga pagar el doble, sino que me hace pagar el cuádruplo… ¡Aprovechado!

–     ¡Pedro!… Pues vamos a ir exactamente allí al lado. Deseo hablar. Siempre hay gente junto a aquel banco de recaudación. 

Pedro masculla enojado:

–     ¡Hombre claro!, gente y maldiciones».

–     Pues bien, Yo iré a introducir bendiciones. Quién sabe… a lo mejor entra un poco de honestidad en el recaudador.

–     No, Tú tranquilo, que tu palabra no pasará a través de su piel de cocodrilo.

–     Lo veremos.

–    ¿Qué le piensas decir?

–     Directamente, nada. Pero, por mi modo de expresarme, él será también destinatario de mis palabras.

–    ¿Vas a decir que tan ladrón es el salteador de caminos como el que despelleja a los pobres, que trabajan para obtener el pan y no mujeres o borracheras?

–     Pedro, ¿Quieres hablar tú en vez de Mí?

–     No, Maestro. No sabría hablar bien.

–     Y con la amargura que tienes dentro, te dañarías a ti y lo dañarías a él.  

Ya están cercanos al banco de los impuestos.

Pedro tiene intención de pagar.

Jesús lo detiene y dice:

–     Dame las monedas; hoy pago Yo.

Pedro lo mira atónito y le da una bolsa de piel, con dinero.

Jesús espera su turno y cuando se encuentra frente al recaudador…

Dice:

–     Pago por ocho canastas de pescado de Simón de Jonás.

Las canastas están allí, a los pies de los peones. Comprueba, si lo crees oportuno; de todas formas entre hombres honestos debería bastar la palabra, y creo que tú me consideras tal. ¿Cuánto es la tasa?

Mateo, que estaba sentado detrás de su banco, en el momento en que Jesús dice «creo que tú me consideras tal», se pone en pie.

Es bajo y más bien anciano, más o menos como Pedro.

Su rostro muestra el cansancio propio de quien se goza la vida.

Muestra también Mateo un claro estado de turbación. Primero tiene la cabeza agachada, luego la levanta y mira a Jesús.

Y Jesús lo mira fijo, serio, dominándolo con toda su imponente estatura.

Ante el silencio expectante…

Jesús repite:

–     ¿Cuánto?

Mateo responde:

–     No hay tasa para el discípulo del Maestro – y añade en voz más baja: – Ruega por mi alma.

–     La llevo en mí, porque recojo a los pecadores. Pero tú… ¿Por qué no la cuidas?

Dicho esto, Jesús le vuelve la espalda y torna adonde Pedro, que se ha quedado de piedra, como también los demás.

Bisbiseos, gestos…

Jesús se pone junto a un árbol, a unos diez metros de Mateo.

Y empieza a hablar.

–     El mundo es comparable a una gran familia, cuyos componentes tienen distintos oficios, todos necesarios.

En él hay agricultores, pastores, viñadores, carpinteros, pescadores, albañiles; quién trabaja la madera o el hierro, quién escribe; hay soldados, oficiales destinados a misiones especiales, médicos, sacerdotes…, de todo hay.

El mundo no podría estar compuesto de una sola categoría; son todas necesarias, todas santas, si hacen todas lo que deben con honestidad y justicia.

Pero, ¿Cómo se puede alcanzar esto, si Satanás tienta por tantas partes? Pues pensando en Dios, que ve todas las cosas, incluso las obras más escondidas,

Y pensando en su ley, que dice: “Ama a tu prójimo como te amas a ti mismo, no le hagas lo que no querrías que te hicieran a ti, no robes en ningún modo“.

Decid, vosotros que me escucháis: Cuando uno muere, ¿Acaso se lleva consigo las bolsas de sus dineros? Y aunque fuera tan necio como para querer tenerlas consigo en el sepulcro,

¿Puede, acaso, usarlas en la otra vida? No. Sobre la podredumbre de un cuerpo corrompido las monedas se transforman en pedazos de metal corroídos.

En cambio, en otro lugar, su alma estaría desnuda, más pobre que el bendito Job, privada de la más insignificante moneda, aunque aquí y en la tumba hubiera dejado muchísimos talentos.

Os digo más, ¡escuchad, escuchad! En verdad os digo que teniendo riquezas difícilmente se gana el Cielo.

Antes al contrario, generalmente con ellas se pierde, aunque sean riquezas adquiridas honestamente por herencia o ganadas, porque pocos son los ricos que las saben usar con justicia.

¿Qué hace falta, entonces, para conseguir este Cielo bendito, este reposo en el seno del Padre? Hace falta no tener avidez de riquezas.

No tener avidez en el sentido de desearlas a toda costa, incluso faltando a la honestidad y al amor; no tener avidez en el sentido de que, teniendo esas riquezas, se amen más que al Cielo y al prójimo,

negándole caridad al prójimo necesitado; no tener avidez por cuanto las riquezas pueden dar, o sea, mujeres, placeres, rica mesa, vestiduras pomposas, lo cual ofende a quien pasa frío y hambre.

Hay, sí, hay una moneda para cambiar las monedas injustas del mundo por divisa que vale en el Reino de los Cielos, y es la santa astucia de hacer riquezas eternas de las riquezas humanas, a menudo injustas o causa de injusticia;

se trata de ganar con honestidad, devolver lo que se obtuvo injustamente, usar de los bienes con moderación y desapego,

sabiéndose separar de ellos, porque antes o después nos dejan… ¡Ah, pensad esto! mientras que el bien realizado no nos abandona jamás.

Todos querríamos ser llamados “justos” y que nos creyeran tales, ser premiados como tales por Dios.

Pero, ¿Cómo puede Dios premiar a quien sólo tiene nombre de justo, no teniendo las obras?

¿Cómo puede decir “te perdono”, si ve que el arrepentimiento es sólo verbal y que no va acompañado de una verdadera mutación de espíritu?

No existe arrepentimiento mientras dura el apetito hacia el objeto por el que se produjo nuestro pecado.

Cuando uno, en cambio, se humilla, -se mutila del miembro moral de una mala pasión, que puede llamarse mujer u oro, diciendo: “Por ti, Señor, no más de esto”,

entonces es cuando verdaderamente está arrepentido, y Dios lo acoge diciendo: “Ven; te quiero como a un inocente, como a un héroe”.

Jesús ha acabado.

Se marcha sin ni siquiera volverse hacia Mateo, que se había acercado al círculo de quienes escuchaban, desde las primeras palabras.

Llegados cerca de la casa de Pedro, su mujer acude a su encuentro para decirle algo.

Pedro hace señas a Jesús para que se acerque.

Y dice:

–     Está la madre de Judas y Santiago. Quiere hablar contigo, pero no desea ser vista. ¿Cómo lo hacemos?

Jesús responde:

–     Hacemos esto: Yo entro en casa como para descansar y todos vosotros vais a distribuir el óbolo a los pobres. Ten también las monedas de la tasa condonada. Ve.

Jesús dirige a todos un gesto de despedida, mientras Pedro les habla para persuadirlos de que vayan con él.

Jesús pregunta a la mujer de Pedro:

–    ¿Dónde está la madre, mujer?

Ella contesta:

–     En la terraza, Maestro, donde aún hay sombra y frescor. Sube… Hay además más libertad que en casa.

Jesús sube por la pequeña escalera.

En un ángulo, bajo la tupida pérgola de vid, sentada en un pequeño banco colocado junto al pretil, toda vestida de oscuro, muy cubierto el rostro por el velo, está María de Alfeo. Llora bajo, calladamente.

Jesús la llama:

–     ¡María!, ¡Mi querida tía!

Ella levanta un pobre rostro angustiado y tiende las manos:

–     ¡Jesús! ¡Cuánto dolor hay en mi corazón!

Jesús está a su lado. La fuerza a permanecer sentada, pero Él se queda de pie.

No se ha quitado todavía el manto, elegantemente dispuesto en pliegues; tiene una mano sobre el hombro de su tía, la otra entre las manos de ella.

–    ¿Qué te pasa? ¿Por qué tanto llanto?

–     Jesús, me apresuré a salir de casa diciendo: “Voy a Caná a buscar huevos y vino para el enfermo”.

Con Alfeo está tu Madre, que lo atiende como Ella sabe hacer, y estoy tranquila. Pero en realidad, he venido aquí. He caminado presurosa todas las noches para llegar antes. No puedo más…

De todas formas el cansancio no es importante. ¡Lo que verdaderamente me duele es el pesar que tengo en el corazón!… Mi Alfeo… mi Alfeo… mis hijos… Pero ¿Por qué entre quienes son de la misma sangre hay tanta diferencia?

¿Por qué esta diferencia es como las dos piedras de un molino para triturar el corazón de una madre? ¿Están contigo Judas y Santiago? ¿Sí? Entonces ya lo sabías…

¡Jesús! ¿Por qué mi Alfeo no comprende? ¿Por qué muere, por qué quiere morir así? ¿Y Simón y José? ¿Por qué, por qué no están contigo, sino contra ti?

–    No llores, María. Yo no les guardo rencor. Esto se lo he dicho también a Judas. Comprendo y siento compasión. Si es por esto por lo que lloras, no llores más.

–    Por esto, sí, porque te ofenden. Por esto y, además… además, y además… porque no quiero que mi esposo muera como enemigo tuyo. Dios no lo perdonará… y yo… no lo tendré ya ni siquiera en la otra vida…

María está verdaderamente angustiada. Llora con grandes lagrimones sobre la mano izquierda que Jesús le deja sin oponer resistencia.

Y María se la besa de vez en cuando, y de vez en cuando alza su pobre rostro lleno de dolor.

Jesús dice:

–    No, No. No hables así. Yo perdono. Y si perdono Yo…

–   ¡Ven, Jesús! Ven a salvarle el alma y el cuerpo, ven. Dicen también, para acusarte, que has arrebatado dos hijos a un padre que está muriendo, y lo van diciendo por Nazaret, ¿Comprendes?

Y dicen también: “Por todas partes hace milagros y en su casa no sabe hacerlos”

Y se ponen en contra de mí porque te defiendo diciendo: “¿Qué puede hacer, si prácticamente lo habéis echado con vuestros reproches; qué puede hacer si no creéis?”

–    Es así, es como has dicho: “si no creéis”. ¿Cómo puedo actuar donde no se cree?

–    ¡Tú puedes todo! ¡Yo creo por todos! Ven. Haz un milagro… por tu pobre tía…

Jesús está apenadísimo y lo manifiesta en su Voz.

Al decir:

–    No puedo.

En pie, erguido, apretando contra su pecho la cabeza de María, que sigue llorando, parece como si confesara a la naturaleza serena su impotencia, como si la tomara por testigo de su pena de no poder por decreto eterno.

La mujer llora más vehementemente.

 

–    Escucha, María. Sé buena. Te juro que si pudiera, si hacerlo estuviera bien, lo haría; arrancaría esta gracia al Padre, por ti, mi Madre, Judas y Santiago e incluso, sí, también por Alfeo, por José y Simón.

Pero no puedo. Tu corazón está ahora muy afligido y no puedes comprender la justicia de este no poder mío. Te la expreso, pero de todas formas no la entenderás.

Cuando llegó la hora del tránsito de mi padre – y tú sabes en qué medida era justo y mi Madre lo quería – Yo no lo devolví a la vida.

No es justo que la familia en que un santo vive esté exenta de las inevitables desventuras de la vida. Si así fuera, Yo debería ser eterno sobre la Tierra.

Y en cambio moriré pronto y María, mi santa Madre, no podrá arrebatarme a la muerte. No puedo. Lo que puedo hacer, y lo haré, es esto…

Jesús se ha sentado y ha puesto la cabeza de su pariente sobre el hombro.

Y trata de consolarla:

 –     Esto: prometerte, por este dolor, la paz a tu Alfeo, asegurarte que no serás separada de él, darte mi palabra de que nuestra familia será reunida en el Cielo, compuesta de nuevo para toda la eternidad.

Y que, mientras Yo viva, e incluso después, infundiré mucha paz a mi querida tía, mucha fuerza, hasta hacer de ella una apóstol ante tantas pobres mujeres más fácilmente accesibles a ti, mujer.

Serás mi dilecta amiga en este tiempo de evangelización. La muerte – no llores – la muerte de Alfeo te libera de los deberes conyugales y te eleva a los más sublimes de un místico sacerdocio femenino,

muy necesario ante el altar de la gran Víctima y entre muchos paganos que doblegarán más su ánimo ante el heroísmo santo de las mujeres discípulas que ante el de los discípulos.

¡Oh, tu nombre, querida tía, será como una llama en el cielo cristiano!… No llores más. Ve en paz, fuerte, resignada, santa. Mi Madre… ha sido viuda antes que tú… y te consolará como Ella sabe hacer.

Ven. No quiero que partas sola bajo este sol. Pedro te acompañará con la barca hasta el Jordán y de allí a Nazaret con un asno. Sé buena.

–    Bendíceme, Jesús. Dame fuerza.

–    Sí, te bendigo y te beso, tía bondadosa.

Y la besa tiernamente, teniéndola aún durante largo tiempo contra su corazón, hasta que la ve calmada.