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111 EL MARTIRIO 2


111 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

LAS DOS COLUMNAS PRIMARIAS

Nerón, cuando asesinó a Séneca esperaba apoderarse de la fortuna estimada en trescientos millones de sestercios y descubrió que ésta no llegaba ni a la décima parte de esa cantidad.

Con la sentencia de Petronio, se encontró con que lo único que quedaba era su palacio en Roma y la quinta de Cumas; que ya no le pertenecían a él, pues estaban legalizadas a nombre de otro dueño.

Estos dos fiascos le hicieron  decretar que en los testamentos se presentarían en blanco las dos primeras páginas.

Que solamente se escribiría en ellas el nombre del testador y que el que escribiese el testamento de otro, no podría asignarse ningún legado.

Empobrecido y exhausto de recursos hasta el punto de demorar la paga de los soldados y las pensiones de los veteranos, recurrió a las rapiñas y a las falsas acusaciones.

Se apoderó de los bienes y las fortunas que le apetecían con el argumento de que ‘habían sido ingratos con el Príncipe.’

Un día que cantaba en el teatro, vio a una matrona adornada con la prohibida púrpura, la señaló a sus agentes y haciéndola sacar inmediatamente, le confiscó el traje y los bienes.

Y ya no confirió ningún cargo sin añadir:

–   ¿Sabes lo que necesito?

Obremos de tal forma que nadie tenga nada.

Concluyó por despojar a la mayor parte de los templos y fundió todas las estatuas de oro y de plata.

Después de la muerte de Popea quiso casarse con Antonia la hija de Claudio.

Como ella se rehusó, también la acusó de conspiración e hizo que la mataran.

No hubo lazo que no rompiera con el crimen.

Y mientras tanto su red de espías, seguían llenando los tribunales con cristianos.

Pedro fue arrestado por los pretorianos y lo llevaron a la cárcel mamertina, en el calaozo del Tullianum.

Los cristianos lo recibieron con gran reverencia y amor.

Algunos presos que habían sido torturados y que no eran cristianos, le pidieron que los ayudase.

Pedro oró y los sanó el Señor.

El hijo de un verdugo que estaba sordo y mudo, también fue sanado.

Entonces un centurión se acercó…

Y le dijo:

–   Mi nombre es Flavio. 

Tengo un compañero de guerra al que quiero mucho.

En Germania recibió un fuerte golpe en la nuca y está paralizado del cuello hacia abajo.

¿Podrías rogar a tu Dios para que lo cure?

Pedro le contestó:

–   Flavio, ¿Crees que nuestro Señor Jesucristo pueda sanarlo?

–   Sí creo. Creo que Él es Dios y si Él quiere, puede compadecerse de un pagano…

–  Flavio, en el Nombre de Jesucristo, hágase como lo pides.

Y dile a tu amigo que busque la Luz de la Verdad.

Por la tarde de ese mismo día, llegó el otro soldado completamente sano a darle las gracias.

Flavio dice llorando:

–   Cuando seas sentenciado, yo voy a tener que matarte.

Pedro lo mira sonriendo con amor,

Y lo exhorta:

–   Cumple tu deber hijo mío.

Y alégrate. No me darás la muerte. Lo que vas a hacer es abrirme las Puertas del Cielo.

El soldado sanado declara:

–   Anciano, yo soy Leoncio y te doy las gracias a ti y a tu Dios.

Flavio pregunta:

–      Dime cómo podemos agradecerle y adorarlo.

–     Él Mismo los guiará. Venid…

Y Pedro les habla del alma y del Cielo…

Durante todo el tiempo que estuvo en prisión, continuó evangelizando también a sus carceleros,

realizando milagros a todos los que se lo pedían y bautizando sin cesar a los conversos…

Y los rumores de lo sucedido, traspasaron las murallas de la prisión y se expandieron por todos lados.

Entonces Pablo también fue llevado a la cárcel Mamertina.

Y cuando Nerón fue notificado de que los líderes de la Iglesia Perseguida habían sido capturados, decidió divertirse un poco…

Recordó algo que le había platicado Popea cuando era prosélita de la religión hebrea.

Y en complot con Tigelino, urdió un plan…

Para ver lo que haría el Dios de los cristianos, al verse enfrentado con su Padre.

La primera vez que se menciona a Simón el Mago es en el Nuevo Testamento, en el libro de los Hechos de los Apóstoles, donde dice que él era un hombre experto en las artes mágicas con las cuales,

“tenía deslumbrados a los samaritanos y pretendía ser un gran personaje” (Hechos 8, 9).

Y cuando Felipe, uno de los primeros diáconos, llevó el evangelio a esta zona.

Por la gracia de Dios, mucha gente creyó y fue bautizada, incluyendo a Simón el Mago.

Al poco tiempo Pedro y Juan visitaron Samaria, para llevar el sacramento de la confirmación a los nuevos conversos.

El poder de este sacramento, impresionó a Simón el Mago y le ofreció dinero a los apóstoles, a cambio de que le dieran ese poder.

 Los apóstoles se rehusaron a perpetrar ese sacrilegio y la Iglesia hoy llama a ese pecado Simonía,.

 Simón, luego de ser rechazado por los Apóstoles, abandonó la Iglesia Católica y se volvió hacia el gnosticismo, una herejía cristiana temprana, que rechaza la autoridad de los Apóstoles,

en favor del conocimiento secreto que los cristianos afirmaban recibir directamente de Dios.

Al parecer volvió a su magia demoníaca y su conflicto llegó a su punto más alto en Roma; donde  tenía muy impresionada a la gente con sus artes mágicas.

Y por sus prodigios era tenido entre los judíos como un gran personaje que ‘Tenía consigo la Fuerza de Dios’.  

De acuerdo al plan preconcebido por el César, mandó sacar de la cárcel a Pedro y a Pablo.

Y ante una gran muchedumbre reunida en la plaza del Fórum,

Decidió enfrentarlos con Simón el Mago que capitaneaba a los judíos, acérrimos enemigos de los cristianos.

Cuando todos estuvieron frente al César,

éste les dijo, señalando a Simón:

–    Este hombre es sincero y vosotros, los embaucadores.

Y ahora lo veremos.

Acto seguido Simón el Mago, coronado de laurel por Nerón mismo, subió hasta lo más alto del Capitolio,

¡Y empezó a volar!

Pedro al ver aquello, dijo a Pablo:

–    Satanás se disfraza de ángel de Luz…

Pablo le replicó:

–   A mí me corresponde orar…

Y a ti, dar las órdenes debidas.

Pablo se arrodilló y se sumergió en la Oración en el Espíritu.

Pedro levantó la voz y dijo con autoridad:

–     Espíritus de Satanás que lleváis a este hombre por el aire.

En El Nombre Santísimo de Jesús yo os mando que no lo sostengáis más.

Y que lo bajéis sin dañarlo, hasta el suelo.

Los Demonios se encolerizaron tanto, que obedecieron la orden a medias.

Ante el asombro general, Simón aterrizó bastante maltrecho; porque lo soltaron desde una altura considerable y cayó, rompiéndose las piernas. 

Pero Pedro oró y  Dios hizo el milagro.

Y Simón  quedó tan avergonzado, que huyó a esconderse por un año, antes de animarse a comparecer ante el público otra vez.

Nerón se enfureció aún más, al ver el inesperado resultado de su maquinación.

Y antes de retirarse, ordenó que los llevaran al tribunal.

El Prefecto Agripa dijo a Pedro, al tenerlos frente a sí:

–    Así que tú eres el hombre que en tus reuniones aprovechas tu influencia e impides que las mujeres se casen.

Pedro le contestó:

–   Yo soy fiel discípulo de mi Señor Jesucristo.

El Crucificado que Resucitó y Vive y Reina por siempre, a la diestra de Dios Padre.

–    Le seguirás hasta el final.

También tú morirás en la Cruz.

Y a Pablo por ser ciudadano romano, lo condenó a ser decapitado.

Al anciano apóstol se le aplicaron los azotes prescritos por la ley.

Y al día siguiente fue conducido fuera de las puertas de la ciudad.

Hacia el Monte Vaticano, en donde debía cumplirse la sentencia y ser crucificado.

A causa de su avanzada edad, no se le exigió que cargara con la cruz.

Cuando llegaron al sitio designado, Pedro contempló toda la Ciudad Eterna, extendida a sus pies…

Y levantando la mano derecha, bendijo:

pedro

“Aquí donde Nerón gobierna hoy, Cristo gobernará por siempre.”

¡URBI ET ORBI! (a la ciudad y al mundo)

Y su sonrisa se hizo más luminosa y su rostro se volvió radiante, cuando Jesús le permitió extender su mirada a través de los siglos.

Y vio el mismo lugar de su martirio, convertido en una inmensa Basílica, con la grandiosa plaza con su nombre, perpetuado por su donación y entrega a su misión.  

Desde la cual, casi dos mil años después estaría llena de millares de personas, escuchando reverentes a otro Pontífice Mártir y Santo:

San Juan Pablo II.

La Plaza de San Pedro es una de las plazas más bonitas y grandes del mundo. Se encuentra situada en El Vaticano, a los pies de la Basílica de San Pedro.

Las dimensiones de la plaza son espectaculares: 320 metros de longitud y 240 metros de anchura.

En las liturgias y acontecimientos más destacados la Plaza de San Pedro ha llegado a albergar más de 300.000 personas.

Su sucesor 264, quién desde el Vaticano llevaría el mensaje del Evangelio a todas las naciones de la Tierra.

Y desde la Basílica de San Pedro, levantando su blanca mano, bendeciría lleno de bondad y de amor, infinidad de veces…

A través del Pontificado más largo de la Historia de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana:

Un papa profundamente mariano: “TOTUS TUUS”

¡URBI ET ORBI!

Flavio, el jefe de los verdugos le indicó a Pedro que debía extenderse sobre la cruz.

Y Pedro le dijo:

–    Cuando crucificaron a mi Señor pusieron su cuerpo sobre la Cruz, con los pies abajo y la cabeza en lo alto, porque mi Señor descendió desde el Cielo a la Tierra.

Os ruego que al clavarme lo hagáis de tal forma que mis pies queden en lo alto y mi cabeza en la parte inferior del madero.

Porque además de que no soy digno de ser crucificado como Él, yo voy a subir de la Tierra al Cielo.

Accedieron a su petición y lo colocaron sobre la Cruz de manera,

que sus pies quedaron clavados separadamente en los extremos del travesaño horizontal superior y las manos en la parte baja del fuste, cerca del suelo.

Cuando Pedro estaba ya crucificado, Dios abrió los ojos espirituales de los espectadores.

Y vieron al apóstol rodeado de ángeles que tenían en sus manos coronas de rosas  y de lirios.

Y a Jesucristo colocado a su vera, mostrándole un Libro abierto…

Pedro lo leyó: “Apocalipsis”

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Y dijo en voz alta:

–           Gracias Dios Mío.

Y se sumergió en la Oración en el espíritu.

Pedro admiró por largas horas, todos los sucesos que le fueron mostrados en la Ciudad del Vaticano.

Y finalmente, con voz llena de júbilo y de adoración,

Exclamó:

–           ¡Jesús! ¡Jesús! ¡Jesús!… –antes de expirar.

Las llaves del Cielo que Jesús le entregara y que habían estado en sus manos, las había entregado a Lino, en la Misa cuando le nombró su sucesor.  

En esa misma tarde, otro destacamento de pretorianos condujo a Pablo de Tarso a lo largo de la Vía Ostiense.

Pasaron por la Puerta Trigémina, hasta un lugar llamado Aqua Salviae.

Mientras avanzan, él mira hacia los Montes Albanos con la magnífica sensación de haber terminado su larga y fatigosa jornada apostólica.

Contempla ya los Cielos abiertos para recibirle y su alma está llena de júbilo,

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Por el inminente encuentro con el Dios por el que ha luchado y sufrido tanto,

Para darlo a conocer y a amar.

Cuando llegaron al sitio designado para el suplicio, se volvió hacia el Oriente y oró.

Luego, se despidió de los cristianos.

El verdugo le dijo:

–           Prepara tu cuello.

Pablo se arrodilló y dijo:

–           ¡Oh, Señor mío Jesucristo, en tus manos encomiendo mi espíritu!

Y ofreció su cuello al verdugo.

Éste levantó la espada y descargó el golpe…

Con el rostro radiante, Pablo de tarso fue decapitado.

En el mismo instante en que se desprendió su cabeza del tronco,

Exclamó:

–           ¡Jesús!…

Su sangre bañó la lóriga de su verdugo, brilló una luz intensísima.

Y quedó el aire perfumado con una fragancia maravillosa…

La Iglesia Cristiana ha sido confirmada con la sangre de sus Dos Columnas Primarias:

San Pedro y San Pablo Apóstoles…

Su ornamento final lo pondrá su último sucesor y papa mártir…

Y los cristianos que confesarán su glorioso testimonio en la Tercera Gran Persecución realizada en el imperio de terror del Anticristo…

MI PROJIMO 1


Después de mi conversión, mi alma estaba sedienta de Dios y lo buscaba en donde quiera que mi corazón lo presentía.

Cuando recién comenzaba a trabajar en el Ministerio de Sanación y Liberación, una vez Jesús me dijo:

“Pronto aprenderás que Conmigo, LAS BATALLAS SE GANAN. PERDIENDO…

Cuando estuve viviendo una temporada, en la casa solariega que tenía una de mis hermanas en una ranchería cercana al aeropuerto de Guadalajara en México, Jesús estuvo muy activo…

Con el grupo de Oración de la Renovación Carismática y la dirección del sacerdote del pueblo, el Señor realizó su ministerio, tal como lo hacia cuando caminaba por los senderos del antiguo Israel.

Y llegó un momento en que vinieron muchas personas buscando alivio y sanación a múltiples dolencias.

Fue allí que se perfeccionó  nuestro conocimiento sobre la influencia que nuestros pecados le proporcionan a Satanás. 

Las cadenas para esclavizarnos, someternos y destruirnos, de diferentes maneras.

En las evangelizaciones, Jesús medicaba las almas y las instruía.

Luego mandábamos a los conversos a que se reconciliaran con los Sacramentos y así aumentaba el Rebaño que el Sr. Cura pastoreaba en la parroquia.

Y nosotros siempre aprendíamos algo nuevo.

Las Oraciones de Liberación, las realizábamos siguiendo las instrucciones que nos daba Jesús, con los diferentes Carismas en acción,

que el Espíritu Santo nos proporcionaba al grupo Juvenil de Oración y que constaba de alrededor de 3 adultos y siete jóvenes.

Jesús dirigía a través mío, lo que había qué hacer contando con la asistencia y la ayuda del Cielo entero.

PORQUE CADA EXORCISMO ERA UNA GUERRA

Satanás utilizaba todas las estratagemas para NO soltar a sus presas,  pero el Espíritu Santo nos ayudaba  a bloquear sus argucias y siempre lo vencíamos.

Una de sus tretas favoritas era fingir que ya se habían ido y se escondían. Pero con los Carismas podíamos verlos y además conocíamos sus nombres.

Al nombrarlos adquiríamos un poder especial sobre ellos y les dábamos órdenes específicas, que NO podían ignorar.

Una cosa que me costaba mucho trabajo entender, era porqué cada vez aumentaba la dificultad para vencerlo y nuestros combates eran cada vez más arduos y difíciles.

En los últimos enfrentamientos, NO vacilaba en recurrir a la agresión física, tratando de amedrentarnos.

NO nos obedecía y hacía que las liberaciones fuesen largas y sumamente laboriosas.

Yo me había acostumbrado a que Dios debía ser Obedecido de inmediato  y a que nuestros oponentes NO debían costarnos tanto trabajo…  

Pero las últimas experiencias parecían contradecir todo esto…

Yo acababa de sanar de una tremenda quemadura  y ya estaba otra vez teniendo un combate feroz, donde mi Oponente parecía haberse fortalecido hasta un grado inimaginable.

Un día estábamos orando por un hombre que pesaba más de 200 kg. Él estaba recostado en la cama, mientras los demás orábamos por él.

Los Demonios nos ofrecían una resistencia brutal y hacían gala de su rebeldía profiriendo blasfemias atroces.

Por más que los amenazaba, ellos se burlaban y mostraban su soberanía sobre aquella alma, encarándose directamente con Dios y retándolo con bestial crueldad,

enumerando los diversos pecados que les permitían poseerlo.

Se burlaban de Dios diciéndole los diversos motivos por los él se negaba a amarlo y obedecer sus Mandamientos… 

Y a continuación describían sus pecados y el motivo por el que tenían la razón para atormentarlo…

Al mismo tiempo que le recriminaban a Dios, el que Él no tuviera una sola razón para intervenir e impedirles lo que ellos habían determinado hacerle, al sujeto de su posesión.

Esto para mí fue demasiado… Y con impotencia creciente, pensaba en la forma de callarlos.

Lo único que había en la habitación además del Crucifijo, era un cuadro de la Virgen de Guadalupe donde se miraban las rosas cayendo de la tilma de Juan Diego.De forma impulsiva les grité:

 –   ¡¡¡Ya basta!!!

Cómo NO quieren callarse, en este momento les pongo en la boca una rosa del Tepeyac y convierto sus blasfemias en Bendiciones. 

En el Nombre de Jesús lo digo + y en el Nombre de Jesús lo hago+ Amén

Después de esto hubo un silencio total y seguimos con la Liberación.

Pero Satanás NO había terminado.

Aun no comprendo cómo pasó.

Pero de repente uno de los jóvenes que estaban orando, estaba debajo de la cama y empezó a ser aplastado por el enorme peso de nuestro rehén, que intentábamos liberar.

Le pedí ayuda a Mamá María y a nuestros ángeles de la guarda y de pronto…

Con una sola mano, porque con la otra sosteníamos los rosarios, el Agua Bendita y yo además la Biblia… 

Levantamos la cama y alguien lo arrastró, sacándolo de la mortal trampa.

Entonces Satanás atrapó a otro de los jóvenes que orábamos… 

31. «¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo;
32. pero yo he rogado por ti, para que tu Fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos.» Lucas 22

Y sacándolo a la terraza de la recámara que estaba en el primer piso, literalmente lo mandó volando a través del huerto hasta el abrevadero de los caballos.

La mitad del grupo salió corriendo hasta la piscina, donde los caballerangos ejercitaban a los corceles y que era donde Lucifer intentaba ahogarlo.

Yo también salí corriendo…

Y en el salón de juegos, que estaba donde empezaba la escalinata para  bajar a la sala principal, me topé con mi sobrinita de cinco años que estaba desternillándose de risa.

Ante mi mirada interrogante, me dijo:

–       ¡Ay tía! ¡Esto es más divertido que las caricaturas en la televisión!

¡Todos los diablos no pueden hablar y se ven muy simpáticos con una enorme rosa en la boca!…

Por un segundo me paralicé por la sorpresa…

Pero recordé la emergencia…

Y continué mi carrera hasta las caballerizas, donde Satanás continuaba en sus intentos por ahogar a Octavio.

Cuando llegué a la piscina, me eché un clavado, levanté la cabeza de Octavio fuera del agua.

Y  abrazándolo, le grité muy enojada a Lucifer:

–        ¡ALTO! ¿Quién te crees que eres para atacarnos así?

Lárgate de aquí. Te aseguro que esta vez vas a lamentar el combatir con nosotros…

¡Porque todavía NO me conoces y Me conocerás!… 

¡Constatarás que de princesa, sólo tengo los genes! Porque te juro que te voy a hacer llorar…

Sacamos a nuestro valiente hermanito del agua…

Y en el pasto que rodeaba la piscina…

Oré por Octavio mientras lo reanimaba…

Y Jesús lo volvió a la consciencia totalmente intacto.

Empapados pero felices, regresamos a continuar la Liberación.

Aunque sentía de forma maravillosa, la Portentosa Presencia de mi Señor Único y Trino, mi resolución no cambió un ápice y al contrario…

Cuando entramos nuevamente a la casa, YO NO estaba dispuesta a soportarles más majaderías…

Y me sentía tan furiosa, que decidí mandar por la borda, todos los buenos modales con que Jesús nos dirigía…

Mala decisión, porque no le pedí permiso... ¡Y SIMPLEMENTE LO HICE!

Entonces surgió la charra que siempre ha habitado en mí. Y aquí emergió uno de mis mayores defectos:

Cuando estoy enojada, NO reflexiono, ACTÚO.

Este altanero Arcángel le faltaba al respeto a Dios, Blasfemaba lo que quería y escarnecía con enorme crueldad al Señor.  

¡Esto me dolía tanto…!

Era UN VALENTÓN COBARDE, al que nadie le había puesto un alto y por eso su Soberbia estaba tan inflada.

Mi sobrinita sin querer, me había dado un dato crucial:

Todo lo que yo decía, se hacía¨ Entonces si mi palabra era tan importante

Estuve deliberando en la forma de doblegar tan grande soberbia… 

Pensé en los miedos que tenían supremacía en la sociedad a la que había pertenecido desde que nací…

Y que sometían la mayoría de sus comportamientos sociales…

Lo más importante eran las apariencias y el PRESTIGIO ante los demás.

Por eso prevalecían los modales elegantes y todo mundo quería pertenecer a una élite en ascenso…

–     ¡Vaya, vaya…! (una idea PERVERSA empezó a germinar en mi cabeza)

Por eso en las visiones que teníamos sobre el Infierno, Satanás siempre andaba elegantísimo y desplegando prepotencia y poder. 

Entonces me fijé en un calendario que estaba junto al cuarto de lavado y tenía una bella imagen del Carnaval.

En un par de días  empezaría la Cuaresma…

Lucifer está tan pagado de Sí mismo, que TODO lo que se relaciona con él, debe ser impresionante…

Recordé sus desafíos, sus burlas, sus despliegues de poder y sus manifestaciones llenas de deslumbrante magnificencia…

Y también CÓMO SE SIENTE INTOCABLE COMO UN  DIOS. 

Estaba tan enojada con él, que decidí que era el momento de darle una Lección…

Y que NO la olvidara jamás…

CONCLUÍ…

Bueno, veamos que hace, al proporcionarle una sopa de su mismo chocolate…

Y actué con la misma resolución que lo hacía, cuando de sacudirme un poco el extremo rigor de mi madre se trataba:

En casos de necesidad, es mejor pedir perdón que pedir permiso…” Y esto era una emergencia.

Y cómo los jugadores en la mesa de pókar cuando apuestan todo…

Ya me la estaba jugando por Jesús en el hombre por el que orábamos…

Habíamos recibido varios ataques que hubieran podido tener un desenlace fatal al menos con tres de los integrantes del equipo de Liberación.

Sólo me faltaba una cosa…

Uno de los miedos más grandes que los exorcistas tienen, es que los espíritus del poseso puedan penetrar en ellos…

Y así convertirse en una víctima más, torturada en venganza, por la Maldad de Satanás.

Pero ese Miedo ES precisamente la TRAMPA Y EL PELIGRO. 

Cuando tienes a Dios de tu lado, NO HAY  porqué tener miedo.

Y cuando confías en Él, ES CUANDO VES LOS MAYORES MILAGROS…

Yo le había entregado mi vida entera a Jesús y después de 15 años de choques frontales con el Enemigo en los que más o menos había aprendido a conocerlo,

Una idea se había metido en mi mente y estaba cristalizándose más fuerte, durante los últimos combates.

¿La Muerte? ¿Qué es la muerte para el que espera en Dios?

Sólo es el tránsito para el encuentro definitivo con el Amado.

Y decidí jugarme el todo, por el TODO.

“YO SOY HIJA DEL LEÓN DE LA TRIBU DE JUDÁ, Y ESTOY TOMANDO POSESIÓN DE MI HEREDAD…

Si moría, moriría sirviendo al Dios que adoro sobre todas las cosas. Viéndolo de esta manera, tenía boleto express para reunirme con ÉL…

Todos estos pensamientos, fueron veloces mientras retornaba con nuestro ‘pacientito’… 

Y mi corazón galopó de alegría…

Cuando íbamos a entrar a la habitación nuevamente, me detuve por un momento, evalué la situación…

Y resolví acabar de una vez por todas con aquella batalla.

Llevábamos muchas horas luchando, había atentado contra nuestras vidas dos veces.

Satanás seguía sintiéndose Intocable y yo YA NO estaba dispuesta a prolongar aquello.

Así que agarré a toro por los cuernos  

Y APOSTÉ MI TODO… 

DECIDÍ SER LA GUERRERA SUICIDA DEL EJÉRCITO DE JESÚS…  

Yo le gané a Satanás este privilegio…

Gracias Padre por cada marca y cada cicatríz que llevo en mi cuerpo y en mi alma, garantizando que la Lucha no ha sido fácil, pero Tú haz sido mi Fortaleza…

Ya NO iba a dar órdenes y esperar a que fuesen obedecidas…

Cuando entramos en la habitación donde yacía el que estaba siendo liberado, me dirigí directamente hacia él…

Y poniendo mis manos sobre su cabeza DECLARÉ: 

–     “Amadísimo Padre Celestial, Tú que Eres Infinitamente Bueno, Infinitamente Poderoso, Infinitamente Misericordioso, escucha la Oración que te presento a través del Inmaculado Corazón de María Santísima y por la Sangre Preciosísima de Jesús.

Te entrego mi cuerpo, mi alma, mi vida y mi espíritu, por mi hermanito, (dije el nombre de nuestro enfermito)

Por favor PÁSAME A MÍ, TODO LO QUE HAY EN ÉL…

Y dale a él todo lo que me has dado a mí:

Tu Perdón, tu salvación, tu sanación, tu Paz, tu Amor. Y todas las Gracias que tu Espíritu Santo decida.

Soy Tuya mi Señor y deseo serlo siempre por toda la Eternidad.

Te consagro a… al Corazón Inmaculado de María santísima, para que sea una ovejita del Rebaño de Jesús. Amén

Y los diablos que acaban de entrar en mí, no saldrán hasta que yo lo ordene

y deberán hacer junto conmigo TODO lo que yo haga.

Me arrodillé ante la Virgen y recé el Angelus. 

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía, caer en la tentación…

También la honré con “Bendita sea tu Pureza…”

Cuando terminé, besé los piés de la Guadalupana y les dije a mis nuevos huéspedes:

–         ¡BIENVENIDOS!

¡ALABAREMOS AL DIOS ALTÍSIMO!

¡Y LO HARÁN CADA VEZ QUE YO LO HAGA!

¡ Y CON LA ALABANZA CON QUE YO LO HAGA!

Así que si quieren librarse de esto, NO tienen otra alternativa que correr a postrarse a los Pies de Cristo Rey y hacer lo que Él les mande.  

Por lo pronto, vamos a cantar…

Salve Reina de los Cielos y Señora de los ángeles, Salve Raíz, Salve Puerta, que dió paso a nuestra Luz. Alégrate Virgen Gloriosa, entre todas la más bella…

Y el Salve Regina sonaba triunfal en todas las gargantas, incluída la del hombre que había sido sanado y liberado…

Verificamos que la Liberación había sido completa y que nuestro rehén estaba totalmente intacto…

Y pudimos proclamar la victoria total en el Nombre de Jesucristo.

Todos nos consagramos nuevamente a los Sagrados Corazones y…

Después de esto le dije a Lucifer:

  –        Lo siento amigo, acabas de perder.

Mi tiempo es demasiado valioso, para desperdiciarlo con tus argucias.

Ya NO quiero escuchar tus soberbios desplantes. Y conmigo NO funcionan tus trucos.

Este rehén YA NO ES tuyo.

Por si no te diste cuenta, pasé sus espíritus inmundos y tus compinches a mi interior, tanto si estaban dispuestos a hacerlo, como si no.

Yo NO dejo alternativas. Acabo de liberarlo de sus pecados y de las cadenas con que lo controlabas.

¡ESTÁ LIBRE!

Creo que te metiste con el alma equivocada, porque todavía tengo una gran sorpresa para ti y para TODO tu séquito infernal:

–         Esto es una guerra, NO un juego.

Y porque parece que ustedes olvidan con

Quién

se enfrentan, es necesario darles un pequeño recordatorio. 

Por esto, en el Nombre de Jesús yo los visto a todos ustedes, con los mismos ropajes que ataviarán los participantes en el Carnaval de Río de Janeiro. 

Los que han promovido el descaro y la indecencia en la mujer, vestirán los más diminutos biquinis y NO me importa si son masculinos.

Los que alardean de su elegancia varonil, llevarán los trajes carnavalescos de la Marcha del Orgullo Gay… 

Y al que se atreva a protestar, LE GARANTIZO MÁS CREATIVIDAD con su atuendo personal. 

Y esto se aplica a todas las Jerarquías.

¿¿¿Entendieron???…

O ¿Se los explico con manzanas, palitos y bolitas?

¡Y NO se los podrán quitar, HASTA QUE YO LO DECIDA! Amén 

Ahora sí. ya tienen mi permiso para irse,

Y  más les vale que lo hagan rápido, porque me tienen bastante fastidiada.

Y están en peligro de que decida agregarles otro pequeño inconveniente para ustedes…

Había sido una jornada de más de doce horas, plagada de fenómenos extraordinarios y que me dejaron a mí, totalmente exhausta.

Y todavía faltaban las Consecuencias de mi impulsivo arrebato…

Cuando terminamos, el grupo se disolvió…

Y yo me dormí como un bebé, después de haber sido bañado…

Mi parábola de los talentos

Fresas con Crema

UN TORO BANDERILLADO…


ignorancia mortal

El mayor obstáculo para los cristianos actuales es el ‘analfabetismo espiritual’ que provoca una tremenda confusión en la manera de ejercer la Fe que decimos profesar.

Lucifer ha realizado una estrategia tan perfecta, que abarca casi a todos los cristianos empezando por el clero y terminando por los laicos, nuestra ignorancia es casi completa y le estamos siguiendo el juego al Maligno,

para que éste aniquile nuestras almas de una forma tal, que estamos siendo arrollados y destruídos de muchas maneras sistemáticas e implacables… ¡Y ni siquiera nos damos cuenta!  

EL MUNDO EN PODER DEL MALIGNO

EL MUNDO ENTERO YACE EN PODER DEL MALIGNO (1Juan 5,19)

En efecto, ni siquiera advertimos como somos los mejores ayudantes para nuestra propia auto-destrucción. Con nuestra incredulidad en los Novísimos, (Muerte, Juicio, Infierno y Gloria)

y nuestro completo desconocimiento de lo que ES realmente el Pecado y lo que significa, (No solamente es una ofensa para Dios)

Las gravísimas consecuencias, (el Infierno es la última y definitiva) que afectan nuestra vida diaria y cómo aumenta nuestro sufrimiento y tormento personales, (Por eso tantos homicidios y suicidios).

En una próxima serie de artículos que estamos preparando, arrojaremos un poco de luz sobre todo esto, porque reforzaremos las enseñanzas del Señor en cuanto a los Mandamientos, los Sacramentos y las Bienaventuranzas.

Con los cuales entenderemos un poco más todas las incógnitas de nuestra existencia y nuestra misión.

000pecado y perdon

Se trata no solo de tener un conocimiento intelectual de nuestra religión, sino de una guía práctica que podamos aplicar a nuestra vida, para VIVIR Y GOZAR de nuestra relación personal con nuestro Dios Único y Trino.

Y hacer patente el vigor y el poder que hace ‘única’ nuestra religión cristiana.

Para quienes tienen poco tiempo de visitar nuestro Blog y no están familiarizados con nuestras páginas, como asistente y contacto de nuestra administración,

pueden conocerme un poco más en el relato que hicimos con el título ‘MI PARÁBOLA DE LOS TALENTOS’ publicada en tres segmentos el 30 de Septiembre de 2014.

Allí se complementa el relato de lo que se enterarán a continuación…

conjuro 2

A principios de este verano, uno de mis hijos me llevó al cine a la premier de la película “El Conjuro 2”

Y quedé muy sorprendida, porque me hizo rememorar un exorcismo que viví hace un poco más de dos décadas.

Todo fue como si lo hubieran copiado idéntico, excepto por una cosa: la actitud de los exorcistas.

Cuando mi hijo me preguntó:

–        ¿Te asustaste?’

Mi sincera respuesta lo sorprendió:

–     La película  me encantó. Me hizo recordar cuando era niña y mi padre nos llevaba a ver películas de vaqueros.

Sentí la misma emoción y lo único que no entiendo, es por qué ese miedo de los protagonistas cuando ya están metidos en el ruedo, enfrentándose a Satanás.

Mi hijo movió la cabeza, cómo diciendo: ‘sólo mi madre es capaz de una respuesta así.’

Y la verdad es que durante la proyección de la cinta, estaba como los niños, me emocioné tanto que sentía el impulso de meter mi cuchara y decirles  lo que no debían hacer…

Pero bueno, esto no es lo importante…

Después que regresamos a casa, el Señor me manifestó su deseo de que todo esto lo compartiera…

Y me lo confirmó, cuando nuestro director espiritual del grupo que trabajamos en este Blog, me dijo exactamente lo mismo.

“No temamos subir al calvario y morir por Jesús. ÉL YA NOS PUSO EL EJEMPLO…”

Bueno, estoy obedeciendo para honor y gloria de nuestro ABBA Santísimo…

Y en una serie de pequeños artículos que vamos a preparar, compartiré con uds. las experiencias que me han enseñado a transitar el Camino de la Cruz, siguiendo las huellas de Nuestro Salvador.

En lo personal me resulta un poco difícil, porque siempre he pensado que es más fácil desnudar el cuerpo que el alma.

Pero lo que menos importa es la vergüenza de exhibir mis lamentables metidas de pata hasta las anginas, en mis andanzas evangélicas.

Porque si con esto les muestro con mis errores, lo que no se debe hacer y a uds. les sirve para que también se enamoren y se entreguen sin reticencias en los brazos de nuestro Dios Amorosísimo,

habrá valido la pena para que cada uno escriba su propia y emocionante historia…

Porque como alguna vez dijo San Agustín:

enamorarse de Dios

ENAMORARSE de Dios, ES el más grande de los romances. BUSCARLO, la mayor de las aventuras; ENCONTRARLO, LA MAYOR DE LAS REALIZACIONES.

Era el atardecer primaveral de un día soleado y con pocas nubes.

Todos los habitantes de la posada familiar donde yo residía temporalmente, después del resquebrajamiento de mi matrimonio que había durado 19 años;

estaban pendientes de la noticia ininterrumpida del magnicidio de Luis Donaldo Colosio, el candidato presidencial a la regencia de mi amada patria mexicana…

Los últimos rayos del ocaso de un sol que se ocultaba, eran el velo que cubría mi rostro bañado de lágrimas; la única señal del intensísimo dolor de mi alma,

que me impedía participar del estupor que a  todos los mexicanos los había paralizado y seguían incrédulos las imágenes y los comentarios que inundaban todos los medios de comunicación…

luis-donaldo-colosio-y-carlos-salinas-de-gortari

Estaba semi-recostada en una poltrona y me encontraba solitaria en la gran terraza- patio bordeada de jardineras, que hacían muy agradable y acogedor, aquel lugar.

Ordinariamente aquel era un estupendo sitio para leer o meditar, mientras contemplaba las copas de los muchos árboles que abundaban en todas las casas y jardines de la bella colonia que había sido mi barrio en los últimos años…

Pero yo no tenía ánimo para leer o filosofar.

Los sollozos me ahogaban y mis lágrimas hacían que fueran más brillantes los colores de aquel maravilloso crepúsculo, mientras yo me sentía la más infeliz de todas las creaturas.

Y de repente…

Una sensación muy conocida me asaltó… Los cabellos de mi nuca se levantaron y mi piel se erizó como la de las gallinas…

Me levanté de la poltrona donde estaba tumbada y me senté, totalmente alerta… Con mi rostro mojado, porque también mis lágrimas se interrumpieron bruscamente, esperé…

El Mundo pareció detenerse… Y una voz aterradoramente inconfundible pareció invadirlo todo totalmente…

arcangel-arcangeles-lucifer-portador-de-luz

Con una majestuosidad avasalladora, me dijo:

–       Mujer… Yo soy el Amo de este MundoSi dejas de Combatirme… puedo cambiar tu destino. ¡Pero deja a Ese…!

Si te conviertes en mi aliada, dependiendo de tu docilidad hacia mí, también puedo convertirte en la reina más poderosa que haya existido jamás, porque yo soy el Arquitecto del Universo.

La seducción continuó con una lista interminable de promesas tan alucinantes, como el Personaje que las pronunciaba.

–           Serás la mujer más hermosa, deseada, rica, famosa y homenajeada.

Te daré juventud y una larga, larga vida… Aumentaré tu belleza y tu prestigio en la sociedad; pero ¡Deja a Ese!…

Tendrás Todo el éxito, la fama, el poder. TODOS te honrarán…

Y no habrá deseo que no te sea cumplido… ¡Pero deja a Ese!… Te Regresaré el amor de tu esposo, tu hogar, tus hijos… Y…

Un terremoto emocional me estaba estremeciendo…

De todas las cosas que me dijo, una sola hizo que sintiera como si el piso hubiera desaparecido bajo mis piés:

Te Regresaré el amor de tu esposo, tu hogar y tus hijos…”

Todo este episodio increíble, lo hubiera juzgado un delirio causado por una droga alucinógena si no fuera por dos cosas:

Una.- Las drogas nunca fueron un problema, porque ni siquiera las había probado.

Dos.- Había estado demasiadas veces luchando contra él y sabía perfectamente cómo se las gasta..

Y esa frase que retumbaba en todo mi ser, como una gigantesca campana que me estaba sacudiendo como no me había sucedido nunca antes: “Te regresaré…”

Un pensamiento cruzó mi mente como un relámpago: “Pero deja a Ese…” ‘¡Oh, No! ¿Y perderé a Jesús?

Los recupero a ellos, pero perderé a Jesús!...  

HONOR, GLORIA Y PODER

HONOR, GLORIA Y PODER

SÍ. ME HABÍA ADVERTIDO TRES VECES: ¡Deja a Ése!

Y ÉSE era el Amor de mi vida: Mi Señor y mi Dios Adorado. Mi Jesús Santísimo que era el que le daba sentido a toda mi existencia.

Habían pasado casi 13 años, desde el encuentro personal que había cambiado totalmente toda mi vida y se la había consagrado completita a mi Señor Jesucristo.

Al mismo tiempo que este recuerdo y estos pensamientos habían sido instantáneos, también retumbó como un trueno y veloz como el rayo, la frase esclarecedora: “TE REGRESARÉ…”

Estas palabras me abrieron un panorama nuevo sobre la amarguísima desgracia que había destruido mi mundo personal y había convertido mi vida en un negro pozo aciago de dolor…

dolor sufrimiento LLORANDO_1

Y fueron como una inyección de adrenalina que comenzó a correr por mis venas y me dieron una determinación cómo no la había sentido jamás.  Pensé: ‘Así que TÚ eres el Causante…’

Lentamente me puse de pie.

Y sé que quedamos frente a frente, aunque ignoro la estatura que él tiene…

Mientras mis puños cerrados clavaron mis uñas en la palma de mis manos en mi esfuerzo por contenerme, extrañamente no me sentía temerosa. Me sentía MUY enojada…

Si mi madre o mi familia hubieran estado cerca, sé que se hubieran asustado… porque María Félix me quedaba chiquita cuando la ira me hacía temblar como en aquel instante…

Yo siempre había pensado que mi hogar y mis hijos, me los había dado Dios.

Y mientras él continuaba con su arrogante exposición y su despliegue de desquiciantes promesas, yo estaba callada.

Luego se desarrolló el siguiente diálogo…

Cuando terminó con sus propuestas, me dijo:

Lucifer

–    ¿Qué me respondes? –Y lo sentí sonreir como los gatos que ya se desayunaron al ratón.

Con una calma que me sorprendió a mí misma, le contesté muy pausada:

–      Tu oferta es tan atractiva como la de los galanes que prometieron bajarme la luna y las estrellas cuando pretendían mi mano.

–      ¿¿¿???

–       La respuesta es ¡NO!

No tienes nada interesante que ofrecerme que sea más valioso que lo que ya tengo.

Pude sentir su Furia como si fuera una ola que me envolviera, sin embargo se dominó y continuó con cortesía.

Porque también puede ser extremadamente educado:

–      A ninguna mujer le había ofrecido lo que estoy dispuesto a darte a ti…

Dije que te devolvería el amor de tu esposo y a tus hijos.

Le respondí tajante:

–     La respuesta sigue siendo ¡NO!

Y te aclaro que no puedes devolverme lo que no te pertenece.

Desapareció la gentileza y sentí un escalofrío cuando repitió:

–     Piénsalo bien antes de volver a negarte.

Te reitero todas y cada una de las promesas que acabo de hacerte, si estás dispuesta a ser dócil conmigo. De lo contrario…

La amenaza permaneció flotante en el aire.

Y le dije contundente:

–      Lo único que quiero, no me lo puedes dar tú.

2lucifer (1)

–    ¿Qué es? ¡Dímelo! Estoy dispuesto a negociarlo…

–      Mi respuesta sigue siendo ¡NO!

Lo único que necesito y que me importa, es algo que tampoco puedes quitarme, porque ya lo poseo: El Amor de Jesús.

Y permíteme corregirte en un par de cosas:

Lo material no te lo discuto. Pero la vida no puedes alargarla, ni acortarla un solo día. Ese es un privilegio que le pertenece sólo a Dios.

Y mi familia, la consagré al Corazón Inmaculado de María Santísima, así que tampoco puedes disponer de ella como lo presumes.

Pude sentir la vibración de su impotencia y con una Cólera descomunal me advirtió:

–     Escúchame bien: este desprecio haré que lo pagues como ni siquiera te imaginas…

Haré que te pongas a temblar tan solo con escuchar mi nombre, Porque voy a quitarte TODO…

Así como te prometí la gloria, ahora te juro que voy a hacer que todo mundo te odie como a ninguna otra persona en este mundo.

Haré que todos se aparten de ti con desprecio y te saquen la vuelta con asco, como si fueras una vomitada…

Yo me erguí como no lo había hecho desde la última escaramuza, luciendo mi traje de gala…

escaramuza traje de gala

Y le respondí:

–      ¿Esta es la promesa por no haber aceptado tu banderita blanca de paz?

¿Tan duras han sido las vapuleadas…? Antes de que te vayas, yo también te prometo algo:

Aunque mi Santísimo Padre es Dios y Rey de Reyes, yo apenas me estoy educando…

Así que estoy muy lejos de ser una princesa con los modales adecuados. Lo siento por tí…

Pues yo también te advierto una cosa:

Sé qué eres un Arcángel, me lo proclamaste cuando te conocí.

Cada vez que tú te entrometas conmigo, haré que lo lamentes. Te garantizo que irás a pedirle Misericordia a mi Padre, para  que sea Él, el que te defienda de mí…

Porque también puedo hacer tu vida tan miserable, que si no sabes lo que es llorar; por mí derramarás tus primeras lágrimas, hasta que admitas que la mujercilla que soy ‘yo’, te sacó de quicio…

Y te arrepientas de haberte cruzado en mi camino… ¿Estamos claros?

La respuesta quedó ahogada por un repentino remolino cuyo viento casi me derribó sobre la poltrona.

Y mi brío pendenciero se esfumó al recordar su amenaza, pues de repente sentí como si alguien me hubiera golpeado muy fuerte en el estómago.

Poco después que él se fue, sentí a mi lado la inconfundible y dulce Presencia de Jesús que me envolvió con su Paz.

Aunque me sentí un poco avergonzada por como había tratado a su arcángel preferido y reflexioné que mi carácter impulsivo ya me había metido otra vez en problemas…

Decidí que no daría marcha atrás y ahora sería Lucifer el que TENÍA UN GRAN PROBLEMA CONMIGO y no al revés.

llorar idolor sufrimiento

Así que sin poder evitarlo, mis ojos se volvieron a inundar y con voz entrecortada por el llanto,

le pregunté lastimeramente a Jesús:

–     ¿Vas a dejar que haga conmigo todo lo que dijo…?

Y el Señor me contestó preguntándome:

–     Si se lo permito, ¿Dejarás de Amarme?

Un segundo golpe en el estómago me dejó casi sin aliento y con un enorme suspiro de resignación,

le contesté con cierto tono de derrota:

–     NO, mi Señor. Ayúdame a serte fiel eternamente.

La siguiente vez que visité a mi confesor y director espiritual, le relaté lo sucedido y él me dijo:

–     Del tamaño de la misión es la tentación.

Te conozco muy bien y estás tan acostumbrada a la vida extraordinaria, que no me sorprende nada todo lo que me has dicho.

Sólo que ahora debemos reforzar las defensas. Acabas de banderillar a un toro furioso y voy a tener que aumentar mis oraciones por tí…

torero

Este artículo fue publicado originalmente el 19 de Agosto de 2016 y para actualizarlo, sólo quiero agregar que el Arcángel Caído que lo protagoniza, ME CUMPLIÓ CON TODO Y COMAS, SU AMENAZA… 

Lo perdí TODO, menos a Dios. Así que él me volvió, infinitamente más rica y más feliz.

¿Cómo fué posible esto?

Aprendí a alabar enmedio de las lágrimas y al despojarme de TODO, la fusión con la Santísima Trinidad se fortaleció de tal forma, que ahora puedo testimoniarles esto:

Jesús me llena tanto de alegría, que lo único que me importa es agradecerles diariamente el enorme privilegio que me han dado en esta maravillosa misión, que me permite servirles viviendo el Cielo en la Tierra.

Pero yo también le cumplí a Lucifer y le seguiré cumpliendo hasta con mi último aliento, lo que yo le prometí…

Gracias Padre por cada marca y cada cicatríz que llevo en mi cuerpo y en mi alma, garantizando que la Lucha no ha sido fácil, pero Tú haz sido mi Fortaleza…

Estoy sentada en el parque que está junto a la casa donde ahora vivo, gracias al Amor de mi Señor que no me ha desamparado y que cubre todas mis necesidades, cómo sólo Él sabe hacerlo.

Mañana entra en vigor el “Botón de Emergencia” que el gobierno de Jalisco ha implementado por el recrudecimiento de la pandemia y las graves consecuencias que en materia de salud estamos viviendo.

No es un ‘toque de queda militar’ aunque se le parece mucho, porque se suspenderán las actividades económicas, culturales, religiosas, recreativas y deportivas.

Los restaurantes podrán ofrecer comida a domicilio y las plataformas que se dedican a esto podrán seguir operando.

“Soy Hija de Dios, CRUCIFICADA EN SU AMOR. Y guerrera del Dios Altísimo, para ARREBATARLE LAS ALMAS A SATANÁS…

Estoy viendo el Templo cerrado y siento mucha tristeza, por la manera en que le están funcionando las cosas a Lucifer, con estas jugarretas del Anticristo para forzarnos a renunciar a Dios.

Por lo que a mí concierne no me afecta tanto, porque desde que empezó la crisis estoy recibiendo la Eucaristía de manos de mi Ángel Custodio y la Santa Misa la veo por internet.

MILAGRO EUCARISTICO EN GARABANDAL

Pero siento un profundo dolor en mi corazón, al pensar en los que por falta de Fe y conversión, también están sufriendo anemia espiritual y están en peligro de morir, por los ataques satánicos.

Desde que me convertí, ya no puedo vivir sin la Oración profunda y la comunicación con el Cielo es constante y por eso no me siento sola, ni abandonada.

Estoy ayunando porque esta semana la Guerra Espiritual alcanzará un clímax, con la tremenda actividad de las Huestes Infernales, inclusive dentro del Vaticano.

En otros post les hablaremos de esto.

Por ahora es suficiente con esto, que la Paz del Señor Jesús, se quede en vuestros hogares y en los corazones…

UN TORO BANDERILLADO…


ignorancia mortal

El mayor obstáculo para los cristianos actuales es el ‘analfabetismo espiritual’ que provoca una tremenda confusión en la manera de ejercer la Fe que decimos profesar.

Lucifer ha realizado una estrategia tan perfecta, que abarca casi a todos los cristianos empezando por el clero y terminando por los laicos, nuestra ignorancia es casi completa y le estamos siguiendo el juego al Maligno,

para que éste aniquile nuestras almas de una forma tal, que estamos siendo arrollados y destruídos de muchas maneras sistemáticas e implacables… ¡Y ni siquiera nos damos cuenta!  

EL MUNDO EN PODER DEL MALIGNO

EL MUNDO ENTERO YACE EN PODER DEL MALIGNO (1Juan 5,19)

En efecto, ni siquiera advertimos como somos los mejores ayudantes para nuestra propia auto-destrucción. Con nuestra incredulidad en los Novísimos, (Muerte, Juicio, Infierno y Gloria)

y nuestro completo desconocimiento de lo que ES realmente el Pecado y lo que significa, (No solamente es una ofensa para Dios)

Las gravísimas consecuencias, (el Infierno es la última y definitiva) que afectan nuestra vida diaria y cómo aumenta nuestro sufrimiento y tormento personales, (Por eso tantos homicidios y suicidios).

En una próxima serie de artículos que estamos preparando, arrojaremos un poco de luz sobre todo esto, porque reforzaremos las enseñanzas del Señor en cuanto a los Mandamientos, los Sacramentos y las Bienaventuranzas.

Con los cuales entenderemos un poco más todas las incógnitas de nuestra existencia y nuestra misión.

000pecado y perdon

Se trata no solo de tener un conocimiento intelectual de nuestra religión, sino de una guía práctica que podamos aplicar a nuestra vida, para VIVIR Y GOZAR de nuestra relación personal con nuestro Dios Único y Trino.

Y hacer patente el vigor y el poder que hace ‘única’ nuestra religión cristiana.

Para quienes tienen poco tiempo de visitar nuestro Blog y no están familiarizados con nuestras páginas, como asistente y contacto de nuestra administración,

pueden conocerme un poco más en el relato que hicimos con el título ‘MI PARÁBOLA DE LOS TALENTOS’ publicada en tres segmentos el 30 de Septiembre de 2014.

Allí se complementa el relato de lo que se enterarán a continuación…

conjuro 2

A principios de este verano, uno de mis hijos me llevó al cine a la premier de la película “El Conjuro 2”

Y quedé muy sorprendida, porque me hizo rememorar un exorcismo que viví hace un poco más de dos décadas.

Todo fue como si lo hubieran copiado idéntico, excepto por una cosa: la actitud de los exorcistas.

Cuando mi hijo me preguntó:

–        ¿Te asustaste?’

Mi sincera respuesta lo sorprendió:

–     La película  me encantó. Me hizo recordar cuando era niña y mi padre nos llevaba a ver películas de vaqueros.

Sentí la misma emoción y lo único que no entiendo, es por qué ese miedo de los protagonistas cuando ya están metidos en el ruedo, enfrentándose a Satanás.

Mi hijo movió la cabeza, cómo diciendo: ‘sólo mi madre es capaz de una respuesta así.’

Y la verdad es que durante la proyección de la cinta, estaba como los niños, me emocioné tanto que sentía el impulso de meter mi cuchara y decirles  lo que no debían hacer…

Pero bueno, esto no es lo importante…

Después que regresamos a casa, el Señor me manifestó su deseo de que todo esto lo compartiera…

Y me lo confirmó, cuando nuestro director espiritual del grupo que trabajamos en este Blog, me dijo exactamente lo mismo.

“No temamos subir al calvario y morir por Jesús. ÉL YA NOS PUSO EL EJEMPLO…”

Bueno, estoy obedeciendo para honor y gloria de nuestro ABBA Santísimo…

Y en una serie de pequeños artículos que vamos a preparar, compartiré con uds. las experiencias que me han enseñado a transitar el Camino de la Cruz, siguiendo las huellas de Nuestro Salvador.

En lo personal me resulta un poco difícil, porque siempre he pensado que es más fácil desnudar el cuerpo que el alma.

Pero lo que menos importa es la vergüenza de exhibir mis lamentables metidas de pata hasta las anginas, en mis andanzas evangélicas.

Porque si con esto les muestro con mis errores, lo que no se debe hacer y a uds. les sirve para que también se enamoren y se entreguen sin reticencias en los brazos de nuestro Dios Amorosísimo,

habrá valido la pena para que cada uno escriba su propia y emocionante historia…

Porque como alguna vez dijo San Agustín:

enamorarse de Dios

ENAMORARSE de Dios, ES el más grande de los romances. BUSCARLO, la mayor de las aventuras; ENCONTRARLO, LA MAYOR DE LAS REALIZACIONES.

Era el atardecer primaveral de un día soleado y con pocas nubes.

Todos los habitantes de la posada familiar donde yo residía temporalmente, después del resquebrajamiento de mi matrimonio que había durado 19 años;

estaban pendientes de la noticia ininterrumpida del magnicidio de Luis Donaldo Colosio, el candidato presidencial a la regencia de mi amada patria mexicana…

Los últimos rayos del ocaso de un sol que se ocultaba, eran el velo que cubría mi rostro bañado de lágrimas; la única señal del intensísimo dolor de mi alma,

que me impedía participar del estupor que a  todos los mexicanos los había paralizado y seguían incrédulos las imágenes y los comentarios que inundaban todos los medios de comunicación…

luis-donaldo-colosio-y-carlos-salinas-de-gortari

Estaba semi-recostada en una poltrona y me encontraba solitaria en la gran terraza- patio bordeada de jardineras, que hacían muy agradable y acogedor, aquel lugar.

Ordinariamente aquel era un estupendo sitio para leer o meditar, mientras contemplaba las copas de los muchos árboles que abundaban en todas las casas y jardines de la bella colonia que había sido mi barrio en los últimos años…

Pero yo no tenía ánimo para leer o filosofar.

Los sollozos me ahogaban y mis lágrimas hacían que fueran más brillantes los colores de aquel maravilloso crepúsculo, mientras yo me sentía la más infeliz de todas las creaturas.

Y de repente…

Una sensación muy conocida me asaltó… Los cabellos de mi nuca se levantaron y mi piel se erizó como la de las gallinas…

Me levanté de la poltrona donde estaba tumbada y me senté, totalmente alerta… Con mi rostro mojado, porque también mis lágrimas se interrumpieron bruscamente, esperé…

El Mundo pareció detenerse… Y una voz aterradoramente inconfundible pareció invadirlo todo totalmente…

arcangel-arcangeles-lucifer-portador-de-luz

Con una majestuosidad avasalladora, me dijo:

–       Mujer… Yo soy el Amo de este MundoSi dejas de Combatirme… puedo cambiar tu destino. ¡Pero deja a Ese…!

Si te conviertes en mi aliada, dependiendo de tu docilidad hacia mí, también puedo convertirte en la reina más poderosa que haya existido jamás, porque yo soy el Arquitecto del Universo.

La seducción continuó con una lista interminable de promesas tan alucinantes, como el Personaje que las pronunciaba.

–           Serás la mujer más hermosa, deseada, rica, famosa y homenajeada.

Te daré juventud y una larga, larga vida… Aumentaré tu belleza y tu prestigio en la sociedad; pero ¡Deja a Ese!…

Tendrás Todo el éxito, la fama, el poder. TODOS te honrarán…

Y no habrá deseo que no te sea cumplido… ¡Pero deja a Ese!… Te Regresaré el amor de tu esposo, tu hogar, tus hijos… Y…

Un terremoto emocional me estaba estremeciendo…

De todas las cosas que me dijo, una sola hizo que sintiera como si el piso hubiera desaparecido bajo mis piés:

Te Regresaré el amor de tu esposo, tu hogar y tus hijos…”

Todo este episodio increíble, lo hubiera juzgado un delirio causado por una droga alucinógena si no fuera por dos cosas:

Una.- Las drogas nunca fueron un problema, porque ni siquiera las había probado.

Dos.- Había estado demasiadas veces luchando contra él y sabía perfectamente cómo se las gasta..

Y esa frase que retumbaba en todo mi ser, como una gigantesca campana que me estaba sacudiendo como no me había sucedido nunca antes: “Te regresaré…”

Un pensamiento cruzó mi mente como un relámpago: “Pero deja a Ese…” ‘¡Oh, No! ¿Y perderé a Jesús?

Los recupero a ellos, pero perderé a Jesús!...  

HONOR, GLORIA Y PODER

HONOR, GLORIA Y PODER

SÍ. ME HABÍA ADVERTIDO TRES VECES: ¡Deja a Ése!

Y ÉSE era el Amor de mi vida: Mi Señor y mi Dios Adorado. Mi Jesús Santísimo que era el que le daba sentido a toda mi existencia.

Habían pasado casi 13 años, desde el encuentro personal que había cambiado totalmente toda mi vida y se la había consagrado completita a mi Señor Jesucristo.

Al mismo tiempo que este recuerdo y estos pensamientos habían sido instantáneos, también retumbó como un trueno y veloz como el rayo, la frase esclarecedora: “TE REGRESARÉ…”

Estas palabras me abrieron un panorama nuevo sobre la amarguísima desgracia que había destruido mi mundo personal y había convertido mi vida en un negro pozo aciago de dolor…

dolor sufrimiento LLORANDO_1

Y fueron como una inyección de adrenalina que comenzó a correr por mis venas y me dieron una determinación cómo no la había sentido jamás.  Pensé: ‘Así que TÚ eres el Causante…’

Lentamente me puse de pie.

Y sé que quedamos frente a frente, aunque ignoro la estatura que él tiene…

Mientras mis puños cerrados clavaron mis uñas en la palma de mis manos en mi esfuerzo por contenerme, extrañamente no me sentía temerosa. Me sentía MUY enojada…

Si mi madre o mi familia hubieran estado cerca, sé que se hubieran asustado… porque María Félix me quedaba chiquita cuando la ira me hacía temblar como en aquel instante…

Yo siempre había pensado que mi hogar y mis hijos, me los había dado Dios.

Y mientras él continuaba con su arrogante exposición y su despliegue de desquiciantes promesas, yo estaba callada.

Luego se desarrolló el siguiente diálogo…

Cuando terminó con sus propuestas, me dijo:

Lucifer

–    ¿Qué me respondes? –Y lo sentí sonreir como los gatos que ya se desayunaron al ratón.

Con una calma que me sorprendió a mí misma, le contesté muy pausada:

–      Tu oferta es tan atractiva como la de los galanes que prometieron bajarme la luna y las estrellas cuando pretendían mi mano.

–      ¿¿¿???

–       La respuesta es ¡NO!

No tienes nada interesante que ofrecerme que sea más valioso que lo que ya tengo.

Pude sentir su Furia como si fuera una ola que me envolviera, sin embargo se dominó y continuó con cortesía.

Porque también puede ser extremadamente educado:

–      A ninguna mujer le había ofrecido lo que estoy dispuesto a darte a ti…

Dije que te devolvería el amor de tu esposo y a tus hijos.

Le respondí tajante:

–     La respuesta sigue siendo ¡NO!

Y te aclaro que no puedes devolverme lo que no te pertenece.

Desapareció la gentileza y sentí un escalofrío cuando repitió:

–     Piénsalo bien antes de volver a negarte.

Te reitero todas y cada una de las promesas que acabo de hacerte, si estás dispuesta a ser dócil conmigo. De lo contrario…

La amenaza permaneció flotante en el aire.

Y le dije contundente:

–      Lo único que quiero, no me lo puedes dar tú.

2lucifer (1)

–    ¿Qué es? ¡Dímelo! Estoy dispuesto a negociarlo…

–      Mi respuesta sigue siendo ¡NO!

Lo único que necesito y que me importa, es algo que tampoco puedes quitarme, porque ya lo poseo: El Amor de Jesús.

Y permíteme corregirte en un par de cosas:

Lo material no te lo discuto. Pero la vida no puedes alargarla, ni acortarla un solo día. Ese es un privilegio que le pertenece sólo a Dios.

Y mi familia, la consagré al Corazón Inmaculado de María Santísima, así que tampoco puedes disponer de ella como lo presumes.

Pude sentir la vibración de su impotencia y con una Cólera descomunal me advirtió:

–     Escúchame bien: este desprecio haré que lo pagues como ni siquiera te imaginas…

Haré que te pongas a temblar tan solo con escuchar mi nombre, Porque voy a quitarte TODO…

Así como te prometí la gloria, ahora te juro que voy a hacer que todo mundo te odie como a ninguna otra persona en este mundo.

Haré que todos se aparten de ti con desprecio y te saquen la vuelta con asco, como si fueras una vomitada…

Yo me erguí como no lo había hecho desde la última escaramuza, luciendo mi traje de gala…

escaramuza traje de gala

Y le respondí:

–      ¿Esta es la promesa por no haber aceptado tu banderita blanca de paz?

¿Tan duras han sido las vapuleadas…? Antes de que te vayas, yo también te prometo algo:

Aunque mi Santísimo Padre es Dios y Rey de Reyes, yo apenas me estoy educando…

Así que estoy muy lejos de ser una princesa con los modales adecuados. Lo siento por tí…

Pues yo también te advierto una cosa:

Sé qué eres un Arcángel, me lo proclamaste cuando te conocí.

Cada vez que tú te entrometas conmigo, haré que lo lamentes. Te garantizo que irás a pedirle Misericordia a mi Padre, para  que sea Él, el que te defienda de mí…

Porque también puedo hacer tu vida tan miserable, que si no sabes lo que es llorar; por mí derramarás tus primeras lágrimas, hasta que admitas que la mujercilla que soy ‘yo’, te sacó de quicio…

Y te arrepientas de haberte cruzado en mi camino… ¿Estamos claros?

La respuesta quedó ahogada por un repentino remolino cuyo viento casi me derribó sobre la poltrona.

Y mi brío pendenciero se esfumó al recordar su amenaza, pues de repente sentí como si alguien me hubiera golpeado muy fuerte en el estómago.

Poco después que él se fue, sentí a mi lado la inconfundible y dulce Presencia de Jesús que me envolvió con su Paz.

Aunque me sentí un poco avergonzada por como había tratado a su arcángel preferido y reflexioné que mi carácter impulsivo ya me había metido otra vez en problemas…

Decidí que no daría marcha atrás y ahora sería Lucifer el que TENÍA UN GRAN PROBLEMA CONMIGO y no al revés.

llorar idolor sufrimiento

Así que sin poder evitarlo, mis ojos se volvieron a inundar y con voz entrecortada por el llanto,

le pregunté lastimeramente a Jesús:

–     ¿Vas a dejar que haga conmigo todo lo que dijo…?

Y el Señor me contestó preguntándome:

–     Si se lo permito, ¿Dejarás de Amarme?

Un segundo golpe en el estómago me dejó casi sin aliento y con un enorme suspiro de resignación,

le contesté con cierto tono de derrota:

–     NO, mi Señor. Ayúdame a serte fiel eternamente.

La siguiente vez que visité a mi confesor y director espiritual, le relaté lo sucedido y él me dijo:

–     Del tamaño de la misión es la tentación.

Te conozco muy bien y estás tan acostumbrada a la vida extraordinaria, que no me sorprende nada todo lo que me has dicho.

Sólo que ahora debemos reforzar las defensas. Acabas de banderillar a un toro furioso y voy a tener que aumentar mis oraciones por tí…

torero

Este artículo fue publicado originalmente el 19 de Agosto de 2016 y para actualizarlo, sólo quiero agregar que el Arcángel Caído que lo protagoniza, ME CUMPLIÓ CON TODO Y COMAS, SU AMENAZA… 

Lo perdí TODO, menos a Dios. Así que él me volvió, infinitamente más rica y más feliz.

¿Cómo fué posible esto?

Aprendí a alabar enmedio de las lágrimas y al despojarme de TODO, la fusión con la Santísima Trinidad se fortaleció de tal forma, que ahora puedo testimoniarles esto:

Jesús me llena tanto de alegría, que lo único que me importa es agradecerles diariamente el enorme privilegio que me han dado en esta maravillosa misión, que me permite servirles viviendo el Cielo en la Tierra.

Pero yo también le cumplí a Lucifer y le seguiré cumpliendo hasta con mi último aliento, lo que yo le prometí…

Gracias Padre por cada marca y cada cicatríz que llevo en mi cuerpo y en mi alma, garantizando que la Lucha no ha sido fácil, pero Tú haz sido mi Fortaleza…

Estoy sentada en el parque que está junto a la casa donde ahora vivo, gracias al Amor de mi Señor que no me ha desamparado y que cubre todas mis necesidades, cómo sólo Él sabe hacerlo.

Mañana entra en vigor el “Botón de Emergencia” que el gobierno de Jalisco ha implementado por el recrudecimiento de la pandemia y las graves consecuencias que en materia de salud estamos viviendo.

No es un ‘toque de queda militar’ aunque se le parece mucho, porque se suspenderán las actividades económicas, culturales, religiosas, recreativas y deportivas.

Los restaurantes podrán ofrecer comida a domicilio y las plataformas que se dedican a esto podrán seguir operando.

“Soy Hija de Dios, CRUCIFICADA EN SU AMOR. Y guerrera del Dios Altísimo, para ARREBATARLE LAS ALMAS A SATANÁS…

Estoy viendo el Templo cerrado y siento mucha tristeza, por la manera en que le están funcionando las cosas a Lucifer, con estas jugarretas del Anticristo para forzarnos a renunciar a Dios.

Por lo que a mí concierne no me afecta tanto, porque desde que empezó la crisis estoy recibiendo la Eucaristía de manos de mi Ángel Custodio y la Santa Misa la veo por internet.

MILAGRO EUCARISTICO EN GARABANDAL

Pero siento un profundo dolor en mi corazón, al pensar en los que por falta de Fe y conversión, también están sufriendo anemia espiritual y están en peligro de morir, por los ataques satánicos.

Desde que me convertí, ya no puedo vivir sin la Oración profunda y la comunicación con el Cielo es constante y por eso no me siento sola, ni abandonada.

Estoy ayunando porque esta semana la Guerra Espiritual alcanzará un clímax, con la tremenda actividad de las Huestes Infernales, inclusive dentro del Vaticano.

En otros post les hablaremos de esto.

Por ahora es suficiente con esto, que la Paz del Señor Jesús, se quede en vuestros hogares y en los corazones…

MADONNA DE AKITA


Los Tres Mensajes de la Virgen María en Akita

Marian Apparitions in Akita, Japan

Nuestra Señora de Akita, la Continuación de Fátima, Japón (12 jun, ene)

Akita también es continuación de La Señora de Todos los Pueblos.

Porque se trata de una imagen de ella llevada a Japón.

La que en 1973 lloró 101 veces y otros prodigios.

Y luego la Virgen luego se apareció a la vidente; todo ante numerosos testigos.

El Obispo declaró sobrenaturales a los eventos, aunque el Obispo que le siguió retiró la declaración diciendo que no constaba su sobrenaturalidad.

Sin embargo el cardenal Ratzinger tenía en alta estima la aparición y llegó a decir que era la continuación de Fátima.

UNA ESTATUA, UNA RELIGIOSA, SANGRE Y LÁGRIMAS

El 12 de Junio de 1973 la hermana Agnes Sasagawa oraba en su convento en Akita, Japón cuando observó rayos brillantes que emanaban del tabernáculo.El mismo milagro se repitió los próximos dos días.

El 28 de Junio, una llaga en forma de cruz apareció en la palma de la mano izquierda de Sor Agnes. Sangraba profusamente y le causaba gran dolor.

El 6 de julio, mientras rezaba, Sor Agnes escuchó una voz procedente de la estatua de la Virgen María que está en la capilla.Era el primer mensaje…

El mismo día, algunas hermanas descubrieron gotas de sangre que fluían de la mano derecha de la estatua…

Este flujo de sangre se repitió cuatro veces..La llaga en la mano de la estatua permaneció hasta el 29 de septiembre..

Pero ese mismo día, la estatua comenzó a “sudar”, especialmente por la frente y el cuello.

El 3 de agosto de 1973, Sor Agnes recibió un segundo mensaje y el 13 de octubre del mismo año, el tercero y último.

El 4 de enero de 1975, la estatua de la Virgen comenzó a llorar y continuó llorando en diferentes ocasiones por 6 años y 8 meses.

La última vez fue el 15 de septiembre de 1981, fiesta de Nuestra Señora Dolorosa.Fueron un total de 101 lacrimaciones.

UN NOMBRE SINGULAR PARA UNA OVEJITA DE DIOS

La hermana vidente se llama “Agnes” que significa cordero. Fue sanada de sordera, lo cual se verificó no tener explicación médica..

Este milagro fue una señal de la autenticidad de las visitas de la Virgen.

Según afirma la hermana Agnes, la Virgen le enseñó a rezar después de cada misterio del rosario la Oración que Ella les había enseñado a los tres pastorcitos en Fátima:

“Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, presérvanos del fuego del infierno y lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia”.

Su ángel custodio rezaba muchas veces con ella el Rosario.

Ella dice que su voz era bella, pero la de la Virgen tenía algo más de divino; la del ángel parecía un canto, la de la Virgen, una Oración.

CONTINUACIÓN DE FÁTIMA Y DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS

En la década de 1970 la humanidad comienza a vivir una gran frustración.

La evidencia del fracaso de los sueños de la década del 60: el movimiento hippie y los otros resultados del mayo de París,

que habían despertado la ilusión de la paz y el amor entre los hombres, culminan en una ola de excesos en la droga, el abuso del sexo, el aborto, y el descontrol juvenil.

Del mismo modo, las expectativas de igualdad social de los regímenes comunistas terminan en el abuso de poder por parte de las minorías dirigentes, y en la escalada de la guerrilla como difusora del modelo socialista para el resto del mundo.

Tal vez, la Virgen se manifiesta en Akita porque es el punto de inflexión entre los sueños de crecimiento y confort del mundo de postguerra,

y un nuevo modelo de acoso social, pautado por el terrorismo militar y económico, las drogas, la corrupción, y el del poder ejercido desde un punto de vista más oculto, sutil y global.

Akita tiende un puente entre dos apariciones fundamentales de nuestro siglo.

La primera es Fátima en Portugal..

En Akita se repite la esencia del mensaje de Fátima sobre la necesidad del mundo de arrepentirse, hacer oración de reparación, y la inminencia de un castigo de Dios a esta humanidad alejada.

La segunda referencia es la aparición de La Señora de Todos los Pueblos, en Amsterdam, Holanda, producida desde el año 1945..

Allí María introduce su pedido de aprobación por parte de la Iglesia, del quinto y último dogma de Fe Mariano:

María como Corredentora, Abogada y Mediadora, dándole a la Pastora de los tiempos finales el rol que Jesús le asignó, y que estaba ya escrito desde el libro del Génesis, 3:15.

UNA BELLA ESTATUA TALLADA POR UN ESCULTOR BUDISTA

Es precisamente una estatua de ésta última uno de los actores de esta aparición, porque en los años sesenta, un sacerdote alemán regaló una estampa con la imagen

y la oración de Nuestra Señora de Todos los Pueblos (Amsterdam, Holanda), traducida al japonés, al pequeño convento situado en el norte del Japón.

Después de la milagrosa sanación de una novicia a través de la oración que estaba en el anverso de la estampa (el rezo que María entregó a la vidente de Amsterdam)

la superiora del claustro quiso expresar su gratitud y comisionó a un escultor budista a tallar en madera una réplica exacta de la imagen de Nuestra Señora de Todos los Pueblos.

Esta talla de la Corredentora mide casi un metro de alto y, al igual que la original, representa a María, de pie, sobre el globo terráqueo, con los brazos abiertos y extendidos hacia abajo, y delante de la cruz, la cual está encajada sobre la Tierra..

Las facciones del rostro de María siguen el patrón oriental, en esta imagen.

LA IGLESIA DICE SÍ A LAS LÁGRIMAS DE LA VIRGEN Y SUS MENSAJES

El 22 de abril de 1984, después de ocho años de investigación y habiendo consultado con la Santa Sede, los mensajes de Nuestra Señora de Akita fueron aprobados por el obispo de la diócesis de Niigata, Japón, Monseñor John Shojiro Ito.

Él declaró que los eventos de Akita son de origen sobrenatural y autorizó en toda la diócesis la veneración de la Santa Madre de Akita.

En la villa japonesa de Akita, una estatua de la Madonna ha derramado sangre, sudor y lágrimas, según el testimonio de mas de 500 Cristianos y no cristianos, incluyendo el alcalde budista del pueblo.

Una monja, Agnes Katsuko Sasagawa ha recibido las estigmas y mensajes de Nuestra Señora.

Dice textualmente el obispo en su carta pastoral:

“Entre los acontecimientos misteriosos sobrevenidos con respecto a la estatua de la Virgen de Akita se puede citar: la sangre que corrió de la mano derecha..

Algo, como si fuera sudor, que corría en tan gran cantidad que hubo necesidad de secarlo, sudor que desprendía olores suaves..

La cosa más resaltante fue el agua que corría de los ojos, como si fueran lágrimas humanas..

Esta lacrimosidad empezó en enero de 1975 y continuó hasta el 15 de setiembre de 1981..En total fueron 101 lacrimaciones..

Yo fui testigo, cuatro veces, junto con unas 500 personas que la vieron también..

Dos veces gusté esta agua que corría de los ojos y pude comprobar que era salada como las lágrimas de un ser humano..

Según el análisis hecho por el profesor Sagisaka de la Facultad de Medicina de Akita, se comprobó que se trataba de un líquido del cuerpo humano.”

Sin embargo el Obispo que le precedió retiro la declaración de sobrenaturalidad de la aparición y condenó al ostracismo a la vidente y al Padre Yasuda por su promoción de la aparición.

RATZINGER NOS TRAE FÁTIMA AL PRESENTE

En junio de 1988, Joseph Cardinal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, impartió el juicio definitivo sobre los eventos y mensajes de Akita, juzgándolos confiables y dignos de fe..

El cardenal observó que Akita es una continuación de los mensajes de Fátima.

Japón había visto en los siglos anteriores la continuación de la acción iniciada por San Francisco Javier (siglo XVI), con persecución y Mártires surgidos en defensa de la Fe en Cristo.

No era precisamente una sociedad donde se conocieran las referencias sobre Fátima u otras apariciones ocurridas en las décadas anteriores.

Particularmente en el convento de Akita poco se conocía sobre estos hechos, concentrándose las cohermanas en la Adoración Eucarística, que era el centro de la vida de la congregación.

En este pobre convento vivían, lo más cristianamente que ellas podían, cinco religiosas de un Instituto secular.Ellas disponían de una capilla con la presencia constante del Santísimo Sacramento.

Cerca del tabernáculo, había una estatua de madera de vainero, llamado comúnmente árbol de Judea, representando a la Santísima Virgen, parada sobre el globo y adosada a la Cruz.

“…TU SORDERA SERÁ SANADA… ESTATE SEGURA…”

La Hermana Sasagawa sufría de una aguda sordera, enfermedad que jugó un rol importante en el desarrollo de la aparición y en su aprobación posterior por parte de la Iglesia.

“Mi hija, mi novicia, me has obedecido bién abandonándolo todo para seguirme.

¿Es dolorosa la enfermedad de tus oídos? Tu sordera será sanada, estate segura.

¿Te causa sufrimiento la herida de tu mano? Reza en reparación por los pecados de los hombres.

Cada persona en esta comunidad es mi hija irremplazable. ¿Haces bien la oración de las Siervas de la Eucaristía? Entonces, oremos juntas

Sor Agnes mostró en todo momento una obediencia ejemplar a la jerarquía Eclesiástica..No reveló ninguna de sus experiencias Místicas, sin antes compartirlas con sus superiores. .

El Padre Yasuda, director espiritual de la religiosa, y el Obispo de Nigata, John Ito, tuvieron un papel protagónico a lo largo de todo el proceso.

No solo fueron el sostén de Sor Agnes durante la aparición, sino que también fueron testigos de los fenómenos místicos observados en la imagen de madera de María,

así como de la curación milagrosa de la sordera de la vidente.

También las cohermanas de Sor Agnes, sus compañeras de convento, fueron testigos y sostén permanente.

QUÉ NOS DICE NUESTRA SEÑORA EN AKITA

“El Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad..Será un castigo mayor que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes”..La Virgen pide almas víctimas, oración, penitencia y sacrificios valientes..Estos pueden suavizar la cólera del Padre..Rezar en reparación por tantos pecados, rezar por el clero..La obra del demonio infiltrará hasta dentro de la Iglesia”.

Mensajes recibidos por la hermana Agnes, 3 en total.Traducción del inglés, Padre Jordi Rivero.

6 de julio de 1973

“Mi hija, mi novicia, me has obedecido bién abandonándolo todo para seguirme. ¿Es dolorosa la enfermedad de tus oídos?

Tu sordera será sanada, estate segura. ¿Te causa sufrimiento la herida de tu mano?

Reza en reparación por los pecados de los hombres.

Cada persona en esta comunidad es mi hija irremplazable.

¿Haces bien la oración de las Siervas de la Eucaristía? Entonces, oremos juntas.

Sacratísimo Corazón de Jesús, verdaderamente presente en la Santa Eucaristía, te consagro mi cuerpo y alma para ser enteramente una con Tu Corazón,

sacrificado cada instante en todos los altares del mundo y dando alabanza al Padre, implorando por la venida de Su Reino.

Ruego que recibas esta humilde ofrenda de mi ser. Utilízame como quieras para la gloria del Padre y la salvación de las almas Santísima Madre de Dios,

no permitas que jamás me separe de tu Divino Hijo. Te ruego me defiendas y protejas como tu hijo especial. Amen

Cuando la oración había terminado, la voz celestial dijo: “Reza mucho por el Papa, los obispos y los sacerdotes.

Desde tu bautismo siempre has orado fielmente por ellos.

Continúa orando mucho… mucho.

Dile a tu superiora todo lo ocurrido hoy y obedécele en todo lo que te diga. El ha pedido que ores con fervor”.

3 de agosto de 1973

Mi hija, mi novicia, ¿amas al Señor? Si amas al Señor, escucha lo que tengo que decirte”.

“Es muy importante… se lo comunicarás a tu superior”. “Muchos hombres en este mundo afligen al Señor.

Yo deseo almas que lo consuelen para suavizar la ira del Padre Celestial.

Yo deseo, con mi hijo, almas que repararán con sus sufrimientos y pobreza por los pecadores e ingratos”.

“Para que el mundo conozca su ira, el Padre Celestial está preparando para infligir un gran castigo sobre toda la humanidad.

Con mi Hijo yo he intervenido tantas veces para apaciguar la cólera del Padre.

Yo he prevenido la venida de calamidades ofreciéndole los sufrimientos del Hijo en la Cruz, Su Preciosa Sangre, y amadas almas que Le consuelan formando una corte de almas víctimas.

Oración, penitencia y sacrificios valientes pueden suavizar la cólera del Padre.

Yo deseo esto también de tu comunidad… que ame la pobreza, que se santifique y rece en reparación por la ingratitud y el ultraje de tantos hombres.

“Recita la oración de las Siervas de la Eucaristía con conciencia de su significado; ponla en práctica; ofrece en reparación (cualquier cosa que Dios envíe) por los pecados.

Que cada uno se esfuerce, según su capacidad y posición, en ofrecerse enteramente al Señor”.

“Aun en un instituto secular la oración es necesaria. Ya las almas que desean rezar están en camino de ser reunidas.

Sin poner demasiada atención a la forma, se fiel y ferviente en la oración para consolar al Maestro.”

Después de un silencio:

“¿Es verdad lo que piensas en tu corazón?, ¿Estás verdaderamente decidida a convertirte en piedra rechazada?.

Mi novicia, deseas pertenecer sin reservas al Señor, ser la esposa digna del Esposo, hacer tus votos sabiendo que debes ser adherida a la Cruz con tres clavos.

Estos clavos son: pobreza, castidad y obediencia.

De los tres, la obediencia es el fundamento.

En total abandono, déjate guiar por tu superior. El sabrá como entenderte y dirigirte.”

13 de octubre de 1973

“Mi querida hija, escucha bien lo que tengo que decirte. Tu informarás a tu superior.”

Después de un corto silencio:

“Como te dije, si los hombres no se arrepienten y se mejoran, el Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad.

Será un castigo mayor que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes.

Fuego caerá del cielo y eliminará a gran parte de la humanidad, tanto a los buenos como a los malos, sin hacer excepción de sacerdotes ni fieles.

Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos.

Las únicas armas que les quedarán serán el Rosario y la señal dejada por mi Hijo.

Cada día recita las oraciones del Rosario. Con el Rosario, reza por el Papa, los obispos y los sacerdotes.”

“La obra del demonio infiltrará hasta dentro de la Iglesia de tal manera que se verán cardenales contra cardenales, obispos contra obispos..

Los sacerdotes que me veneran serán despreciados y encontrarán oposición de sus compañeros… iglesias y altares saqueados..

La Iglesia estará llena de aquellos que aceptan componendas y el demonio presionará a muchos sacerdotes y almas consagradas a dejar el servicio del Señor.

“El demonio será especialmente implacable contra las almas consagradas a Dios.

Pensar en la pérdida de tantas almas es la causa de mi tristeza.

Si los pecados aumentan en número y gravedad, no habrá ya perdón para ellos.

“Con valentía, habla con tu superior. El sabrá como dar a cada uno valor para rezar y lograr obras de reparación”

“Es el obispo Ito quien dirige vuestra comunidad”

“¿Todavía tienes algo que preguntar? Hoy es la última vez que yo te hablaré con voz viva.

Desde ahora en adelante obedecerás al que que se te envía y a tu superior. ”

Reza mucho las oraciones del Rosario. Solo yo puedo todavía salvarles de las calamidades que se acercan. Aquellos que ponen su confianza en mi se salvarán.”

UNA ORACIÓN QUE AHORA REZAMOS EN EL ROSARIO… ORACIÓN DICTADA POR NUESTRA SEÑORA DE AKITA

Aparición del 6 de julio 1973

“Hija mía, mi novicia, tu me has obedecido bien en abandonarlo todo para seguirme. Es dolorosa la enfermedad de tus oídos?

Tu sordera será sanada te lo aseguro. Ten paciencia. Esta es la última prueba.

Te causa dolor la herida de tu mano? Reza en reparación de los pecados de los hombres.

Cada persona en esta comunidad es mi hija irremplazable. Dices bien la oración de las siervas de la Eucaristía? Entonces recémosla juntas:”

“Sacratísimo Corazón de Jesús, verdaderamente presente en la Sagrada Eucaristía,

Yo consagro mi cuerpo y mi alma para que sea enteramente

Uno con tu corazón que esta siendo sacrificado en todos los altares del mundo y dando alabanza al Padre, rogando por la venida de su Reino.“

¿Y TÚ CREES EN LAS IMÁGENES QUE LLORAN? ESTA ESTATUA LLORÓ 101 VECES

La estatua milagrosa fue tallada por Saburo Wakasa,budista japonés, inspirándose en una imagen de Nuestra Nuestra Señora de Todos los Pueblos y agregando rasgos japoneses al rostro. 

Tiene 3 pies de altura y fue esculpida de una sola pieza de madera de un árbol de Katsura.

Los misteriosos eventos en Akita se centran principalmente en una estatua de madera de la Santísima Virgen María en el convento de las Doncellas de la Santa Eucaristía.

La estatua está de pie sobre un globo con una cruz parada detrás de su cuerpo. La estatua extiende ambas manos ligeramente hacia abajo.

La estatua fue tallada por un escultor Budista Japonés, Saburo Wakasa, quién usó una pequeña tarjeta de la imagen de “La Señora de Todas las Naciones” de Amsterdam como su modelo.

La talló hace unos 30 años y agregó las características faciales de una típica mujer Japonesa a la imagen de la Señora de Todas las Naciones.

La estatua derramó lágrimas por primera vez el 4 de Enero de 1975. Era un Sábado en la mañana..La segunda y tercera ocasiones de lágrimas ocurrieron en la tarde y en la noche del mismo día..

La última lacrimación, la número 101, ocurrió el 15 de Septiembre de 1981, o sea en la festividad de los Siete Dolores de la Santísima Madre María.

El número “ciento uno” de los 101 episodios de lacrimaciones, tiene un profundo significado.

Dice el padre Teiji Yasuda:

Soy un sacerdote católico que he presenciado con mis propios ojos, casi todos los 101 episodios de lacrimaciones de la estatua, exceptuando tres de esos ellos.

El Obispo John Ito me nombró director espiritual de este convento en 1974 -un año antes de que comenzaran las lacrimaciones-.

Cada vez que la estatua lloraba, alguien me notificaba y me llamaban para ir a la escena.

En todas las ocasiones de mis encuentros con estos incidentes, les pedí a los testigos que rezaran cinco décadas de los Misterios Dolorosos del Rosario en frente de la estatua que lloraba.

En todas las ocasiones en que quedaban lágrimas en la estatua después de haber terminado el rezo conjunto del rosario, yo juntaba las lágrimas con cotonetes.

Estos cotonetes, junto con etiquetas indicando la fecha de cada lacrimación, han sido conservados como una preciosa evidencia sólida,

y se guardan dentro de un recipiente de madera con una tapa de vidrio.

El porqué la estatua derramaba lágrimas, había permanecido como una pregunta sin respuesta durante varios años.

Algunas personas interpretaron las lacrimaciones como la advertencia de la Santísima Madre en contra de los pecados de los hombres modernos.

Desde el inicio de esa serie de lacrimaciones, yo había pensado que pudiera haber una profunda relación entre las lágrimas de la estatua y el hecho histórico de que la Santísima Virgen María había llorado en el Calvario, cuando vio a su Divino Hijo Jesucristo redimir a la humanidad por medio de Su sangriento sacrificio en la Cruz.

En 1981, un misterioso evento me enseñó que Dios hizo que la estatua llorara, para enseñarle a la Iglesia Católica Romana la verdad de la Corredención por la Santísima Virgen María, llamando la atención de la Iglesia a los sufrimientos y lágrimas de María al pie de la Cruz..

Me ha sido dada esta comprensión después de que un ángel explicara el profundo significado de las 101 lacrimaciones de la estatua a sor Agnes Katsuko Sasagawa, una de las monjas en el convento. .

Sor Agnes inmediatamente corrió a mi oficina para contarme el mensaje angélico después de la aparición.

UN POCO MÁS DE LA VIDENTE

Sor Agnes Sasagawa, es una Hermana de la Orden de las Custodiadoras de la Eucaristía, en un Japón donde sólo el 0,3% de la población es Católica..

Japón había visto en los siglos anteriores la continuación de la acción iniciada por San Francisco Javier (siglo XVI), con persecución y Mártires surgidos en defensa de la Fe en Cristo. .

No era precisamente una sociedad donde se conocieran las referencias sobre Fátima u otras apariciones ocurridas en las décadas anteriores. .

Particularmente en el convento de Akita poco se conocía sobre estos hechos, concentrándose las cohermanas en la Adoración Eucarística, que era el centro de la vida de la congregación.

Las cinco religiosas disponían de una capilla con la presencia constante del Santísimo Sacramento.

Cerca del tabernáculo, había una estatua de madera de vainero, llamado comúnmente árbol de Judea, representando a la Santísima Virgen, parada sobre el globo y adosada a la Cruz.

SI MARÍA LLORA …ALGO URGE Y ¡NO NOS ESTAMOS DANDO CUENTA!!!!

A partir del 4 de enero de 1975 comienza el fenómeno de la lacrimación de la estatua, el cual duró hasta el 15 de septiembre de 1981.

Monseñor Ito fue testigo ocular de las lágrimas derramadas por los ojos de la estatua, que lloró 101 veces, incluso ante las cámaras de televisión que acudieron al lugar.

El día que comenzó la lacrimación, el ángel se apareció a Sor Agnes y le dijo:

“No te sorprendas de ver a la Santísima Virgen María llorar. Una sola alma que se convierta es preciosa a su Corazón.

Ella manifiesta su dolor para avivar vuestra fe, siempre tan inclinada a debilitarse.

Ahora que habéis visto sus preciosas lágrimas y, para consolarla, habla con valor, extiende esta devoción por su gloria y la de su Hijo”.

El propio Obispo Monseñor Ito envió para su análisis (sin identificar el origen), las muestras de sangre, lágrimas y sudoración..

El resultado fue terminante: se trataba de muestras de origen humano, aunque de forma curiosa, el tipo de sangre resultó distinto de acuerdo a las distintas fechas en que se extrajeron las muestras.

El Padre Yasuda, director espiritual de la Hermana Agnes, fue testigo del llanto de la imagen 98 de las 101 veces que vertió lágrimas.Cientos de personas vieron el milagro del llanto y la fe no era necesaria para atestiguarlo.

Es el propio Ángel custodio de Sor Agnes quien finalmente le revela la clave sobre las 101 oportunidades en que derrama lágrimas la imagen de Akita.

El primer uno representa a la primer mujer, la que inició el camino del pecado, Eva..

El Ángel le indica a Sor Agnes que lea Génesis 3-15, cuando Dios le habla a la serpiente (satán): Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya..

Ella te pisará la cabeza, mientras tú herirás su talón..De este modo, ya en el Génesis se habla de la criatura más perfecta jamás creada, María.

Así, el segundo uno de la cifra 101 representa a la última mujer, la que vencerá al mal, según está indicado en el último libro de las Escrituras, el Apocalipsis de San Juan: María, la Mujer vestida del sol.

El cero que está entre ambos unos, según lo indicó el Ángel, representa al Dios eterno.

MILAGROS

Maravillas de toda clase, debido a la presencia de la estatua, se sucedieron frecuentemente, lo que hizo necesario tener un catálogo..Hubo muchas conversiones. Hubo muchas curaciones.

Una Coreana, la señora Chun, bautizada desde hacia poco tiempo, hospitalizada por un tumor al cerebro, se encontraba en estado de coma.

Su caso era muy evidente, incurable, irreversible, del cual atestiguaban las radiografías.Unos peregrinos de Akita colocaron en la cabecera de la moribunda una foto de la Estatua.

Y se produjo el milagro.Tres veces la Virgen de Akita, y como para instruirla, vino a visitar a la señora Chun.

Las autoridades de la Iglesia coreana reconocieron que el innegable milagro se debía a la intercesión de la Virgen honorada en Akita y su relación fue transmitida a Roma.

El milagro fue confirmado por el Dr. Tong-Woo-Kim del Hospital de San Seoul y por el Padre Theisen, presidente del Tribunal Eclesiástico de la Arquidiócesis de Seoul.

El segundo milagro fue la completa cura de una sordera total que sufría la Hermana Agnes.

La hermana Sasagawa, que sufría de sordera, recibe el anuncio de la Virgen sobre su futura curación.

La misma se produce durante una Ceremonia Religiosa, frente a la total falta de expectativas médicas, dando una evidencia más a los hechos ocurridos en Akita.

QUE ES LO QUE PUEDES RECORDAR COMO IDEAS PRINCIPALES SOBRE NUESTRA SEÑORA DE AKITA:

A la hermana Agnes, la Virgen se le aparece y le da mensajes y también le enseñó a rezar después de cada misterio del rosario la oración que Ella les había enseñado a los tres pastorcitos en Fátima:.“Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, presérvanos del fuego del infierno y lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia”.

Sor Agnes fue curada por la Virgen de su sordera.

En Akita se repite la esencia del mensaje de Fátima sobre la necesidad del mundo de arrepentirse, hacer oración de reparación, y la inminencia de un castigo de Dios a esta humanidad alejada.

La estatua de la Virgen comenzó a llorar y continuó llorando en diferentes ocasiones por 6 años y 8 meses.

La talla de la Corredentora mide casi un metro de alto y, al igual que la original, representa a María, de pie, sobre el globo terráqueo, con los brazos abiertos y extendidos hacia abajo, y delante de la cruz, la cual está encajada sobre la Tierra..Las facciones del rostro de María siguen el patrón oriental, en esta imagen.

La estatua llorara para enseñarle a la Iglesia Católica Romana la verdad de la Corredención por la Santísima Virgen María llamando la atención de la Iglesia a los sufrimientos y lágrimas de María al pie de la Cruz.

El principal mensaje dice:”El Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad..Será un castigo mayor que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes”..La Virgen pide almas víctimas, oración, penitencia y sacrificios valientes..Estos pueden suavizar la cólera del Padre..Rezar en reparación por tantos pecados, rezar por el clero..La obra del demonio infiltrará hasta dentro de la Iglesia.

Fuente: Foros de la Virgen María

75 EL PRIMER SEMINARIO


75 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

Es un día frío, sereno y nublado y la muchedumbre que espera a Jesús, ha aumentado considerablemente. 

Hay también personas de clases menos comunes. Algunos han venido en burros y ahora están ingiriendo su comida bajo el cobertizo, en cuyos palos han atado sus asnos, en espera del Maestro.

La gente cuchichea; los más doctos dan explicaciones de quién es y por qué el Maestro habla en ese lugar.

En un pequeño grupo, uno pregunta;

–     Pero, ¿Supera a Juan?

–     No. Es distinto. Aquél – yo era de Juan – es el Precursor y es la voz de la justicia; éste es el Mesías, y es la voz de la sabiduría y la misericordia.

Varios se interesan:

–    ¿Cómo lo sabes? 

–     Me lo han dicho tres discípulos del Bautista de los que están siempre con él.

¡Si supierais qué cosas! Ellos lo vieron nacer. Fijaos: nació de la luz. La luz era tan fuerte, que ellos, que eran pastores, abandonaron corriendo el redil, entre el ganado enloquecido de terror. 

Y vieron que toda Belén estaba en llamas.

Luego descendieron del cielo unos ángeles y apagaron el fuego con sus alas y sobre el suelo estaba Él, el Niño nacido de la luz.

Todo el fuego se transformó en una estrella…

Uno objeta:

–     ¡No, hombre, no, no es así!

–     Sí, es así. Me lo ha dicho uno que era mozo de cuadra en Belén cuando yo era niño y que ahora que el Mesías es hombre se gloría de ello.

–     No es así. La estrella vino después.

Vino con aquellos magos de Oriente, aquellos de los que uno era descendiente de Salomón y por tanto, pariente del Mesías, porque Él es de David.

Y David es padre de Salomón y Salomón amó a la reina de Saba porque era hermosa. Y por los regalos que le había traído, tuvo de ella un hijo, que es de Judá a pesar de ser de más allá del Nilo.

Varios contradicen:

–    ¿Pero qué estás diciendo? 

–     ¿Estás loco?

–     No.

–     ¿Pretendes decir que no es cierto que su pariente le trajo los aromas como es costumbre entre reyes, y más aún de esa estirpe?

Otro declara:

–     Yo sé cómo sucedió verdaderamente.

Lo sé porque Isaac es uno de los pastores y es amigo mío, así fue: el Niño nació en un establo de la casa de David. Estaba profetizado…

–    ¿Pero no es de Nazaret?

–    Dejadme hablar.

Nació en Belén porque es de David, y era tiempo de edicto. Los pastores vieron una luz de insuperablebelleza, y el más pequeño, porque era inocente, fue el primero que vio al ángel del Señor,

el cual habló con música de arpa diciendo: “Ha nacido el Salvador. Id y adorad”, y, a continuación, una muchedumbre de ángeles cantó “Gloria a Dios y paz a los hombres buenos”.

Entonces los pastores fueron y vieron a un niñito en un pesebre entre un buey y un asno, y a la Madre y al padre.

Y lo adoraron y luego lo condujeron a casa de una buena mujer. Y el Niño crecía como todos, hermoso, bueno, todo amor.

Luego vinieron los magos del otro lado del Eufrates y más allá  del Nilo, porque habían visto una estrella y reconocido en ella la estrella de Balaam.

Pero el Niño ya podía andar. El rey Herodes ordenó el exterminio por celos de poder. Pero el ángel del Señor había advertido del peligro y los pequeñuelos de Belén murieron, pero no Él, que había huido más allá de Matarea.

Después volvió a Nazaret, a trabajar como carpintero y habiendo llegado a su tiempo, después de haber sido anunciado por el Bautista, primo suyo, ha comenzado la misión y primero ha buscado a sus pastores.

A Isaac lo liberó de una parálisis, después de treinta años de enfermedad.

E Isaac le predica incansablemente. Esto es.

El primero replica disgustado:

–     ¡Pues, no obstante, los tres discípulos del Bautista me han dicho verdaderamente esas palabras!» 

–     Y son verdaderas. Lo que no es verdadero es la descripción del mozo de cuadra.

¿Se gloría? Haría bien en decir a los betlemitas que fueran buenos. Ni en Belén ni en Jerusalén puede predicar.

–     Pero hombre, ¿Cómo piensas que los escribas y fariseos deseen sus palabras?

Esos son víboras y hienas, como los llama el Bautista.

Uno más explica:

–     Yo querría que me curase. ¿Ves?

Tengo una pierna con gangrena. He sufrido lo indecible para venir aquí en burro. Pero lo he buscado en Sión y ya no estaba… 

Otro responde:

–     Lo han amenazado de muerte… 

–     ¡Perros!

–     Sí. ¿De dónde vienes?

–     De Lida.

–     ¡Un largo camino!

Un tercero muy angustiado, confiesa:

–     Yo… yo quisiera expresarle un pecado mío…

Se lo he manifestado al Bautista… pero me ha recriminado de tal modo, que he huido. Creo que ya no podré ser perdonado… 

–     ¿Pues qué es lo que has hecho?

–      Mucho mal. A Él se lo manifestaré.

¿Qué decís? ¿Me maldecirá?

Un anciano de aspecto grave responde:

–      No. Lo he oído hablar en Betsaida.

Casualmente me encontraba allí. ¡Qué palabras! Hablaba de una pecadora.

¡Ah…, casi habría deseado ser ella para merecerlas!… 

En eso gritan muchos:

–     ¡Ahí viene! 

El hombre que se siente culpable, dice:

–     ¡Misericordia! ¡Me da vergüenza! – y trata de huir.  

Al pasar Jesús junto a ellos, dice:

–     ¿A dónde huyes, hijo mío?

¿Tanta negrura tienes en el corazón, que odias la Luz hasta el punto de tener que huir de ella? ¿Has pecado tanto como para tener miedo de mí Perdón?

¿Pero qué pecado puedes haber cometido? Ni aun en el caso de que hubieras matado a Dios deberías tener miedo, si en ti hubiera verdadero arrepentimiento.

¡No llores! O ven, lloremos juntos.

Jesús que, alzando una mano, había hecho que se detuviera el fugitivo, ahora lo tiene estrechado contra sí.

Y dirigiéndose hacia quienes están esperando,

les  dice:

–     Un momento sólo, para aliviar a este corazón. Después estoy con vosotros.

Y se aleja hasta más allá de la casa, chocándo al volver la esquina, contra la mujer velada, que está en su lugar de escucha.

Jesús la mira fijamente un instante, luego continúa una docena de metros más allá y se detiene.

Con mucho amor le pregunta:

–     ¿Qué has hecho, hijo?

El hombre cae de rodillas.

Es un hombre que tiene unos cincuenta años; un rostro quemado por muchas pasiones y devastado por un tormento secreto.

Tiende los brazos y grita:

–     Para gozarme con las mujeres dilapidé toda la herencia paterna, he matado a mi madre y a mi hermano…

Desde entonces no he vuelto a tener paz… Mi alimento… ¡sangre! Mi sueño… ¡pesadillas!… Mi placer…

¡Ah! en el seno de las mujeres, en su gemido de lujuria, sentía el hielo de mi madre muerta y el jadeo agonizante de mi hermano envenenado.

¡Malditas las mujeres de placer! ¡Aspides, medusas, murenas insaciables! ¡Perdición, perdición, mi perdición! 

Jesús dice:

–    No maldigas. Yo no te maldigo…

–    ¿No me maldices?

–    No. ¡Lloro y cargo sobre Mí tu pecado!…

Cuánto pesa! Me quiebra los miembros, pero aun así lo abrazo estrechamente para anularlo por ti…

y a ti te concedo el perdón. Sí. Yo te perdono tu gran pecado.

Extiende Jesús las manos sobre la cabeza del hombre, que está sollozando,

Y ora:

–    Padre, mi Sangre será derramada también por él. Por ahora, llanto y oración. Padre, perdona, porque está arrepentido.

¡Tu Hijo, a cuyo juicio todo ha sido remitido, así lo quiere!…

Permanece así durante unos minutos…

Luego se agacha para levantar al hombre y le dice:

–    La culpa queda perdonada.

Está en ti ahora el expiar, con una vida de penitencia, cuanto queda de tu delito».

–    ¿Dios me ha perdonado?

¿Y mi madre? ¿Y mi hermano?

–    Lo que Dios perdona queda perdonado por todos, quienes sean. Ve y no vuelvas a pecar nunca.

El hombre llora aún con más intensidad y le besa la mano.

Jesús lo deja con su llanto y vuelve hacia la casa.

La mujer velada hace ademán como de ir a su encuentro, mas luego baja la cabeza y no se mueve.

Jesús pasa delante de ella sin mirarla.

Cuando llega al lugar elegido para su magisterio…

Empieza a hablar:

–    Un alma ha vuelto al Señor.

Bendita sea su omnipotencia, que arranca de las circunvoluciones de la serpiente demoníaca a sus almas creadas, y las conduce de nuevo por el camino de los Cielos.

¿Por qué esa alma se había perdido? Porque había perdido de vista la Ley.

Dice el Libro que el Señor se manifestó en la cima del Sinaí con toda su terrible potencia, para, valiéndose también de ella, decir:

“Yo soy Dios. Ésta es mi voluntad. Éstos son los rayos que tengo preparados para aquellos que se muestren rebeldes a la voluntad de Dios”.

Y antes de hablar impuso que nadie del pueblo subiera para contemplar a Aquel que es, y que incluso los sacerdotes se purificasen antes de acercarse al limen de Dios, para no recibir castigo.

Esto fue así porque era tiempo de justicia y de prueba. Los Cielos estaban cerrados como por una losa que cubría el misterio del Cielo y el desdén de Dios.

Y sólo las saetas de la justicia alcanzaban, provenientes de los Cielos, a los hijos culpables.

Mas ahora no es así. Ahora el Justo ha venido a consumar toda justicia y ha llegado el tiempo en que sin rayos y sin límites, la Palabra divina habla al hombre para darle Gracia y Vida.

La primera palabra del Padre y Señor es ésta: “Yo soy el Señor Dios tuyo”.

En todo instante del día la voz de Dios pronuncia esta palabra y su dedo la escribe. ¿Dónde? Por todas partes. Todo lo dice continuamente: desde la hierba a la estrella,

desde el agua al fuego, desde la lana al alimento, desde la luz a las tinieblas, desde el estar sano hasta la enfermedad, desde la riqueza a la pobreza.

Todo dice: “Yo soy el Señor.

Por mí tienes esto. Un pensamiento mío te lo da, otro te lo quita, y no hay fuerza de ejércitos ni de defensas que te pueda preservar de mi voluntad”.

Grita en la voz del viento, canta en la risa del agua, perfuma en la fragancia de la flor, se incide sobre las cúspides de las montañas. Y susurra, habla, llama, grita en las conciencias: “Yo soy el Señor Dios tuyo”.

¡No os olvidéis nunca de ello! No cerréis los ojos, los oídos; no estranguléis la conciencia para no oír esta palabra.

Es inútil, ella es; y llegará el momento en que en la pared de la sala del banquete, o en la agitada ola del mar, o en el labio del niño que ríe,

o en la palidez del anciano que se muere, en la fragante rosa o en la fétida tumba, será escrita por el dedo de fuego de Dios.

Es inútil, llega el momento en que en medio de las embriagueces del vino y del placer, en medio del torbellino de los negocios, durante el descanso de la noche, en un solitario paseo… ella alza su voz y dice: “Yo soy el Señor Dios tuyo”

Y no esta carne que besas ávido, y no este alimento que, glotón, engulles, y no este oro que, avaro, acumulas, y no este lecho sobre el que te solazas.

Y de nada sirve el silencio, o el estar solo, o durmiendo, para hacerla callar.

“Yo soy el Señor Dios tuyo“, el Compañero que no te abandona, el Huésped que no puedes echar. ¿Eres bueno? Pues el huésped y compañero es el Amigo bueno.

¿Eres perverso y culpable? Pues el huésped y compañero pasa a ser el Rey airado, y no concede tregua. Mas no deja, no deja, no deja.

Sólo a los réprobos les es concedido el separarse de Dios. Pero la separación es el tormento insaciable y eterno.

“Yo soy el Señor Dios tuyo”, y añade: “que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud”. ¡Oh, con qué verdad, ahora, realmente lo dice!

¿De qué Egipto, de qué Egipto te saca, hacia la tierra prometida, que no es este lugar, sino el Cielo, el eterno Reino del Señor en que no habrá ya hambre o sed, frío ni muerte, sino que todo rezumará alegría y paz?

¡Y de paz y de alegría, se verá saciado todo espíritu!

De la esclavitud verdadera ahora os saca. He aquí el Libertador. Yo soy. Vengo a romper vuestras cadenas.

Cualquier dominador humano puede conocer la muerte, y por su muerte quedar libres los pueblos esclavos. Pero Satanás no muere. Es eterno.

Y es él el dominador que os ha puesto grilletes para arrastraros hacia donde desea.

El Pecado está en vosotros, y el Pecado es la cadena con que Satanás os tiene cogidos. Yo vengo a romper la cadena.

En nombre del Padre vengo, y por deseo mío. He aquí que por tanto, se cumple la no comprendida promesa: “te saqué de Egipto y de la esclavitud”.

Ahora esto tiene espiritualmente cumplimiento. El Señor Dios vuestro os saca de la tierra del ídolo que sedujo a vuestros progenitores, os arranca de la esclavitud de la Culpa, os reviste de Gracia, os admite en su Reino.

En verdad os digo que quienes vengan a mí podrán, con dulzura de paterna voz, oír al Altísimo decir en su corazón bienaventurado: “Yo soy el Señor Dios tuyo y te traigo hacia mí, libre y feliz”.

Venid. Volved al Señor corazón y rostro, oración y voluntad. La hora de la Gracia ha llegado.

Jesús ha terminado.

Pasa bendiciendo y acariciando a una viejecita y a una niñita morenita y risueña.  

El enfermode gangrena le implora:

–     Cúrame, Maestro. ¡Me aflige un mal grave! 

–     Primero el alma, primero el alma. Haz penitencia…

–     Dame el bautismo como Juan. No puedo ir a él. Estoy enfermo.

–     Ven.

Jesús baja hacia el río que se encuentra después de atravesar dos grandísimos prados y el bosque que lo oculta.

Se descalza, como también lo hace el hombre que hasta allí se ha arrastrado con las muletas.

Descienden a la orilla.

Y Jesús, haciendo copa con las dos manos unidas, esparce el agua sobre la cabeza del hombre, que está dentro del agua hasta la mitad de las espinillas. 

Jesús le ordena:

–     Ahora quítate las vendas.

Mientras vuelve a subir al sendero.

El hombre obedece.

La pierna está curada. La multitud grita su estupor.

Y muchos también gritan:

–     ¡Yo también!

–     ¡Yo también!

–     ¡Yo también el bautismo dado por Ti! 

Jesús, que ya está a medio camino, se vuelve,

y les dice:

–     Mañana. Ahora marchaos y sed buenos. La paz sea con vosotros.

Después de despedirlos, Jesús vuelve a casa, a la cocina que está oscura a pesar de que sean todavía las primeras horas de la tarde.

Los discípulos se aglomeran a su alrededor.

Y Pedro pregunta

–    ¿Ese hombre al que has llevado detrás de la casa, qué tenía?

–     Necesidad de purificación.

–     No ha vuelto, de todas formas, y no estaba entre los que pedían el bautismo.

–     Ha ido a donde lo he mandado.

–    ¿A dónde?

–    A expiar, Pedro.

–    ¿A la cárcel?

–     No. A hacer penitencia por todo el resto.

–    ¿No se purifica entonces con el agua?

–     Es agua también el llanto.

–     Sí, cierto.

Ahora que has hecho el milagro, ¿Qsabe cuántos vendrán!… Eran ya el doble hoy…

–     Sí. Si tuviera Yo que hacer todo, no podría.

Vais a bautizar vosotros. Primero uno cada vez, luego seréis dos, tres, muchos.

Y Yo predicaré y curaré a los enfermos y a los pecadores.

–    ¿Nosotros, bautizar? ¡Oh, yo no soy digno de ello!

¡Quítame, Señor, esta misión! ¡Tengo yo necesidad de ser bautizado!

Pedro se ha puesto de rodillas y está en actitud suplicante.

Pero Jesús se inclina hacia él y dice:

–     Pues tú vas a ser el primero en bautizar. Desde mañana.

–     ¡No, Señor! ¿Cómo puedo hacerlo, si estoy más negro que esa chimenea?

Jesús sonríe ante la sinceridad humilde del apóstol, que se puesto de rodillas contra sus rodillas, sobre las cuales tiene unidas sus gruesas manos de pescador.

Y lo besa en la frente, en el límite de su cabello entrecano que, áspero, se riza:

–     Eso es. Te bautizo con un beso. ¿Estás contento?

–     ¡Cometería inmediatamente otro pecado para recibir otro beso!

–     No, eso no. Nadie se burla de Dios, abusando de sus dones».

Judas dice muy despacio:

–     Y ¿A mí no me das un beso? También yo tengo uno que otro pecado.

Jesús lo mira atentamente.

Su mirada que estaba tan llena de alegría mientras hablaba con Pedro, se nubla con una cansada severidad…

Y dice:

–     Sí… a ti también. Ven.

Yo no actúo injustamente con nadie. Sé bueno, Judas. ¡Si tú quisieras!…

Eres joven. Toda una vida para subir y subir, hasta la perfección de la santidad…»

Y lo besa.

Luego los llama a todos para comunicarles con un beso, el Espíritu Santo:

–    Ahora tú, Simón amigo mío.

Y tú Mateo; mi victoria.

Y tú, sabio Bartolomé. Y tú, Felipe, fiel. Y tú Tomás; el de la pronta voluntad.

Ven. Andrés; el del silencio activo. Y tú, Santiago; el del primer encuentro.

Y ahora tú; alegría de tu Maestro y tú Judas, compañero de infancia y de juventud.

Y tú, Santiago que me recuerdas al Justo; en sus facciones y en su corazón.

Venid todos, todos… Pero, acordaos de que mi amor es mucho, pero es necesaria también vuestra buena voluntad.

Desde mañana daréis un paso más hacia adelante, en vuestra vida de discípulos míos.

Pensad, no obstante, que cada paso hacia adelante es un honra y una obligación.

Pedro dice:

–     Maestro… un día me dijiste a mí, a Juan, a Santiago y a Andrés, que nos enseñarías a orar.

Creo que si orásemos como Tú oras; seremos capaces de ser dignos del trabajo que requieres de nosotros.

–    En aquella ocasión te respondí:

Cuando estéis fuertemente formados, os enseñaré la plegaria sublime; para dejaros mi plegaria.

Pero también ella no tendrá ningún valor, sí se le dice sólo con la boca. Por ahora levantad el alma y la voluntad hacia Dios. La plegaria es un don que Dios concede. Y que el hombre da a Dios.

Judas de Keriot pregnta:

–    ¿Cómo es esto?

¿Todavía no somos dignos de orar? Todo Israel ora… 

–    Sí, Judas.

  Pero puedes ver por sus obras, cómo ora Israel. No quiero hacer de vosotros traidores. Quién ora externamente y por dentro está en contra del Bien; es un Traidor.

Judas piensa…

Y luego dice:

–    ¿Y los milagros? ¿Cuándo nos capacitas para que los hagamos?

Pedro se escandaliza:

–    ¿Milagros? ¿Nosotros?… ¡Misericordia Eterna!… pero muchacho. ¿Estás loco?

Pedro está asustado, fuera de sí y agrega:

–    ¡Y eso que bebemos agua pura! ¿Nosotros, milagros?

Judas reafirma:

–     ¡Él nos lo dijo, en Judea! ¿0 acaso no es verdad?

Jesús responde:

–     Sí, es verdad, lo dije. Y lo haréis.

Pero, mientras en vosotros haya demasiada carne, no tendréis milagros.

Judas declara:

–   ¡Ayunaremos!

–   De nada sirve. Por carne me refiero a las pasiones corrompidas.

La Triple concupiscencia. Y detrás de esta pérfida trinidad, la secuela con sus vicios… iguales a los hijos de una unión lujuriosa bígama.

La soberbia de la inteligencia engendra; con la avidez de la carne y del poder; todo el mal que hay en el hombre y en el mundo.

Judas objeta:

–    Nosotros lo hemos dejado todo por Ti.

–    Pero no a vosotros mismos.

–   ¿Entonces debemos morir? Con tal de estar contigo lo haríamos; yo al menos…

–    No. No pido vuestra muerte material.

Pido que muera en vosotros lo animal y satánico. Y esto no muere, mientras la carne esté satisfecha y haya en vosotros mentira, orgullo, ira, soberbia, gula, avaricia y pereza.

Bartolomé suspira:

–    ¡Somos tan frágiles cerca de Ti que eres tan santo!

El primo Santiago, declara:

–    Y Él siempre fue santo. Lo podemos afirmar.

Juan dice:

–     Él sabe cómo somos. No debemos perder los ánimos.

Lo único que debemos decirle, es: ‘Danos diariamente la fuerza para servirte. Somos débiles y pecadores. Ayúdanos con tu fuerza y tu perdón’.

Dios no nos desilusionará y en su Bondad y Justicia; nos perdonará y purificará de la iniquidad de nuestros pobres corazones.

Jesús se acerca al rincón en donde está el joven apóstol y atrayéndolo hacia Él, dice:

–    Eres bienaventurado, Juan. Porque la verdad habla en tus labios, que tienen perfume de inocencia y sólo besan al adorable Amor – dice Jesús levantándose,

Y atrae hacia su corazón al predilecto, que ha hablado desde el rincón oscuro.

73 LA CARIDAD SECRETA


Taybeh el antiguo poblado de Efraín

73 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

En una fría mañana de principios de Noviembre. 

Jesús está subiendo por el empinado sendero que lleva al rellano sobre el que está edificada Betania.

Esta vez no siguela calzada principal. Ha tomado este camino más empinado y más rápido, que en dirección noroeste este y que está mucho menos transitado quizás por estar tan en pendiente.

Sólo los que viajan con prisa hacen uso de él; o los que teniendo manadas de ganado, prefieren no meterlas en el trajín de la calzada principal.

O quienes como Jesús hoy, prefieren pasar desapercibidos.

Él sube delante, en vivaz conversación con el Zelote.

Detrás, los siguen los demás en tres grupos. En el primero, van los primos de Jesús con Juan y Andrés.

Luego, otro grupo formado por Santiago de Zebedeo, Mateo, Tomás y Felipe. Y enseguida los últimos, Bartolomé con Pedro y Judas Iscariote.

Ganada la planicie, sobre la cual Betania le sonríe al sol de un día frío y sereno del invierno que ya se cierne con su crudeza sobre la Tierra Prometida.

Y desde la que mirando hacia oriente, se ve el valle del Jordán y la via que viene de Jericó.

Entonces Jesús da orden a Juan de ir a avisar a Lázaro de su llegada.

Mientras Juan se marcha con paso rápido, Jesús prosigue con los suyos lentamente, siendo saludado a cada paso por personas del lugar.

La primera que viene de la casa de Lázaro es una mujer que se prosterna diciendo:

–      Dichoso este día para la casa de mi señora.

Ven. Maestro. Allí están Maximino y Lázaro ya en la puerta. 

El administrador es un hombre un poco mayor que Lázaro, quese acerca a Jesús,

diciéndole:

–     No esperábamos tenerte tan pronto.

Jesús responde:

–     Pido alojamiento para una noche.

–     Si fuera para siempre nos harías felices.

Han llegado al umbral de la entrada del Palacio de Sión, Lázaro besa y abraza a Jesús y saluda a los discípulos.

Luego, teniendo un brazo en torno a la cintura de Jesús, entra con Él en el jardín y se aísla de los demás.

Jesús y Lázaro están conversando en el jardín de la casa de Betania…

Lo primero que hace Lázaro, es preguntar:

–     ¿A qué debo la alegría de tenerte conmigo?

–      Al odio de los miembros del Sanedrín.

–     ¿Te han hecho daño?… ¿Otra vez? 

–      No. Pero me lo quieren hacer y no es la Hora.

Hasta que no haya arado toda Palestina y esparcido la semilla, no debo ser abatido.

–      También tienes que recoger tu cosecha, Maestro bueno; es justo que sea así.

–      Mi cosecha la recogerán mis amigos.

Ellos pasarán la hoz donde he sembrado. Lázaro, he decidido alejarme de Jerusalén. Sé que no es solución, lo sé ya desde ahora; pero servirá al menos para poder evangelizar.

En Sión se me niega incluso esto.

–      Te había enviado con Nicodemo el mensaje de que fueras a una de mis propiedades. Nadie osa violarlas. Podrías llevar a cabo tu ministerio sin molestias.

¡Oh, mi casa, la más dichosa de todas mis casas por santificarla Tú con tu enseñanza, con tu respiración! Dame alegría de serte útil, Maestro mío.

–      Ya ves que estoy dándotela ya; pero en Jerusalén no me puedo quedar.

Mira, aunque a mí no me molestaran, sí lo harían con quienes fueran a verme. Voy hacia Efraím, entre este lugar y el Jordán. Evangelizaré y bautizaré allí como el Bautista.

–      En los campos de esa zona tengo una pequeña casa que se utiliza para los arneses y guardar las herramientas de los trabajadores.

Algunas veces duermen en ella durante la corta del heno o la vendimia. Es muy pobre: simple techo apoyado en cuatro paredes; pero está en mis tierras, y se sabe…

Pues bien, el hecho de saberlo hará de espantajo contra los chacales. Acepta, Señor. Mandaré a los siervos a prepararla…

–     No hace falta. Si en ella duermen tus campesinos, será suficiente también para nosotros.

–     No pondré riquezas. Sólo completaré el número de las camas, pobres como Tú deseas.

Y mandaré mantas, asientos, ánforas y copas. Lógicamente, tendréis que comer y que taparos, especialmente en estos meses de invierno. Déjame a mí. Ni siquiera lo haré yo.

Aquí viene Marta. Posee la habilidad, práctica y solícita, de todos los cuidados familiares. Su lugar es la casa; su función, ser consuelo de los cuerpos y de los espíritus que están en la casa. ¡Ven, mi dulce y pura hospedera!

¿Ves? Incluso yo me he refugiado bajo su cuidado materno, en su parte de herencia. Así, no lloro demasiado ásperamente a mi madre.

Marta, Jesús se retira al llano del Agua Especiosa. Lo único especioso que hay es el suelo fértil; la casa es un aprisco. Pero Él quiere una casa de pobres. Hay que proveerla de lo indispensable. ¡Dispónlo tú, que eres inigualable para esto! 

Lázaro besa la mano de su hermana, que lo acaricia con verdadero amor de madre,

mientras dice:

–      Parto en seguida. Me llevo conmigo a Maximino y a Marcela.

Los hombres del carro ayudarán a aparejar. Bendíceme, Maestro; así, llevaré conmigo algo tuyo.

–      Sí, mi dulce hospedera.

Te llamaré como te llama Lázaro. Te doy mi corazón para que lo lleves contigo, en el tuyo.

Jesús la bendice y Martha se va.

Lázaro dice:

–     ¿Sabes, Maestro, que hoy está por estos campos Isaac con Elías y los demás?

Me han pedido pasto, abajo en la llanura, porque quieren estar un poco juntos y lo he permitido. Hoy están de cambio de pastos. 

Los estoy esperando porque los invité a comer aquí, todo el tiempo que quieran.

–      Me alegra. Les daré instrucciones…

–      Sí. Para podernos mantener en contacto. No obstante, alguna vez vendrás…

–      Vendré. He hablado ya de ello con Simón.

Y, dado que no es justo que Yo invada tu casa con los discípulos, iré a casa de Simón…

–      No, Maestro. ¿Por qué me quieres dar este dolor?

–      No preguntes, Lázaro; Yo sé que está bien así.

–      Pero entonces…

–      Entonces seguiré estando en tus propiedades. Lo que el mismo Simón ignora Yo lo sé.

Aquel que quiso comprar, sin revelar su identidad y sin detenerse a estudiar las condiciones, con tal de estar cerca de Lázaro de Betania, era el hijo de Teófilo, el fiel amigo de Simón el Zelote y el gran amigo de Jesús de Nazaret.

Aquel que duplicó la suma por Jonás y no gravó el patrimonio de Simón para proporcionarle a éste la alegría de poder hacer muchas cosas por el Maestro pobre y por los pobres del Maestro,

Aquél, es uno que tiene por nombre Lázaro.

El que discreto y atento, mueve, dirige, presta ayuda a todas las fuerzas buenas para ayudarme, aliviarme y protegerme; ése, es Lázaro de Betania. Yo lo sé.

–     ¡Oh, no lo digas! ¡Creí actuar bien de ese modo y en secreto!

–     Secreto, sí, para los hombres, pero no para Mí; Yo leo en el corazón.

¿Quieres que te diga por qué tu ya de por sí natural bondad se impregna de perfección sobrenatural?

Es porque pides don sobrenatural, pides la salvación de un alma y la santidad tuya y de Marta.

Tú sientes que no basta con ser buenos según el mundo, sino que se requiere ser buenos según las leyes del espíritu, para obtener de Dios la gracia.

Tú no has oído mis palabras, pero Yo he dicho: “Cuando hagáis el bien, hacedlo en secreto, y el Padre os dará una gran recompensa”.

Tú lo has hecho por un natural impulso a la humildad, y verdad te digo que el Padre te reserva una recompensa que ni siquiera puedes imaginar.

–     ¿La redención de María? …

–     Eso y más, más aún.

–     ¿Qué es Maestro, más imposible que esto?

Jesús lo mira y sonríe.

Luego dice, con el tono de un salmo:

«El Señor reina, y con Él sus santos. Con sus rayos de luz trenza una corona y sobre la cabeza de los santos la deposita.

Para que eternamente resplandezca ante los ojos de Dios y del universo.

¿De qué metal está entretejida? ¿Con qué piedras preciosas decorada?

Oro, oro purísimo es el círculo obtenido con el dúplice fuego del amor divino y del amor del hombre, cincelado por la voluntad, martillando, limando, cortando, afinando.

Gran profusión de perlas, y esmeraldas más verdes que la hierba nacida en Abril; turquesas de color de cielo, ópalos de color luna, amatistas como violetas pudorosas…

Y engarzados para toda la vida, jaspe y zafiros, jacintos y topacios. Y como broche de la obra, un círculo de rubíes, un gran círculo sobre la frente gloriosa.

Porque este hombre bendito ha tenido fe y esperanza, ha tenido mansedumbre y castidad, templanza y fortaleza, justicia y prudencia, misericordia sin medida.

Y en el fondo ha escrito con la sangre tu Nombre y la Fe en Mí, su amor en él por Mí y su nombre en el Cielo. ¡Exultad, oh justos del Señor!

El hombre ignora, Dios ve.

Él escribe en los libros eternos mis promesas y vuestras obras. Y con ellas vuestros nombres, Príncipes del siglo futuro, triunfadores eternos con el Cristo del Señor.

Lázaro lo mira asombrado.

 Luego susurra:

–     ¡Oh!… yo… no seré capaz…

–     ¿Tú crees?

Y Jesús coge una rama flexible de un sauce, cuyas frondas penden sobre el sendero y dice:

—     «Mira: como mi mano dobla fácilmente esta rama, el amor plegará tu alma y de ella hará una corona eterna.  El Amor es el redentor individual. 

Quién ama inicia su redención. Lo que falte, lo pondrá el Hijo del hombre.

Todo concluye.

71 LA IDOLATRÍA


Mount of Olives view from Solomon’s Temple grounds in Jerusalem, Israel

71 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

Por la noche, Jesús está cenando con sus discípulos en la casita del olivar.

Intercambian comentarios de lo sucedido durante el día y de la curación de un leproso, cerca de los sepulcros de Betfagé.

Bartolomé, dice:

–     Había un centurión romano que observaba y me preguntó desde su caballo: ‘El Hombre a quién sigues, ¿Hace frecuentemente cosas similares? Y yo le dije que sí.  Y él me dijo:

–     Entonces es más grande que Esculapio y será más rico que Creso.

Y yo le contesté:

–     Será siempre pobre según el mundo; porque no recibe, sino que da. Y lo único que busca es llevar almas al conocimiento del Dios Verdadero.

El centurión me miró con tamaños ojos, lleno de admiración. Espoleó su caballo y partió al galope.

Tomás agrega:

–    Había también una mujer romana en su litera. Tenía las cortinas corridas y se asomaba furtivamente por ellas. Yo la vi.

Juan confirma:

–    Sí. Estaba cerca de la curva alta del camino. Había dado órdenes de detenerse cuando el leproso gritó: ‘¡Hijo de David, ten piedad de mí!’

Entonces recorrió la cortina y yo vi que te miró a través de una lente preciosa y se rió con ironía.

Pero cuando vio que Tú, sólo con tu Palabra la habías curado; me llamó y me preguntó: ‘Pero, ¿Ése es el que dicen que es el verdadero Mesías?’ respondí que sí.

‘¿Y es verdaderamente Bueno?’ Volví a decir que sí. ‘¿Estás tú con Él?’ Sí.

Pedro y Judas preguntan al mismo tiempo:

–     ¡Entonces la viste!

–    ¿Cómo era?

Juan contesta sencillamente:

–     Pues… una mujer.

Pedro ríe:

–    ¡Qué descubrimiento!

Iscariote insiste:

–    ¿Era bella? ¿Joven? ¿Rica?

–     Sí. Me parece que era joven y también hermosa.

Pero yo estaba mirando más bien a Jesús que a ella. Quería cerciorarme, cuando el Maestro se pusiera en camino.

Judas dice entre dientes:

–     ¡Estúpido!

Santiago de Zebedeo lo defiende:

–     ¿Por qué? Mi hermano no es un libertino en busca de aventuras.

Respondió por educación y no faltó a su primera cualidad.

Judas pregunta:

–     ¿Cuál?

–     La del discípulo que ama tan solo a su Maestro.

Judas irritado, inclina la cabeza.

Felipe dice:

–     Y luego… no es muy bueno que lo vean a uno hablar con los romanos.

Ya nos andan acusando de que somos galileos. Y por eso, menos puros que los judíos. Esto por nacimiento…

También nos acusan de detenernos en Tiberíades con demasiada frecuencia. Lugar de cita de los gentiles romanos, sirios, fenicios… y luego… ¡Oh! ¡De cuantas cosas nos acusan!

Jesús, que hasta ahora había permanecido callado;

Dice:

–    Eres bueno, Felipe.

Y pones un velo en la dureza de la verdad que dices. Porque sin velo, es ésta: ¡De cuantas cosas me acusan!

Iscariote corrobora:

–    En el fondo no están del todo equivocados. Demasiado contacto con los paganos. 

Jesús pregunta:

–   ¿Tienes tan solo por paganos a los que no tienen la Ley Mosaica?

–   ¿Y cuáles otros podrían ser?

–   Judas…

¿Puedes jurar por nuestro Dios, que no tienes paganismo en el corazón? ¿Puedes  jurar que no lo tengan los israelitas más sobresalientes?

–    Maestro, de los otros no lo sé. De mí… Puedo jurar.

–   ¿Qué cosa es para ti, el paganismo, según tu manera de pensar?

Judas replica con vehemencia:

–    Seguir a una religión que no es la verdadera. Adorar a otros dioses.

–   ¿Y cuáles son?

–    Los dioses de Grecia, Roma y de los egipcios.

En una palabra; los dioses de mil nombres y de seres que no existen; pero que según los paganos, llenan sus olimpos.

–   ¿Y ningún otro dios existe? ¿Sólo los olímpicos?

–   ¿Y Cuáles otros? ¿Acaso no son ya demasiados?

–   Demasiados. Sí. Demasiados.

Pero hay otros. Y a ellos, cada hombre les quema  incienso en los altares de su corazón.

También los sacerdotes; escribas, rabíes, saduceos y herodianos. Todos los de Israel. ¿No es verdad?

No sólo ellos; sino que hasta mis discípulos, lo hacen.

Todos replican vivamente:

–    ¡Ah! ¡Eso, no!

Jesús los mira a todos y dice:

–    ¿No?… Amigos… 

¿Quién de vosotros, no tiene un culto, o muchos cultos secretos?

Uno, tiene la belleza y la elegancia. El otro, el orgullo de su saber. Otro, inciensa la esperanza de llegar a ser humanamente grande.

Otro… adora todavía a la mujer. Otro; el dinero. Otro se postra delante de su saber.

Y habrá quién; con un egoísmo monstruoso, se adorará a sí mismo; en un auto idolatría, infernal.

 ¿De verdad queréis saber cuál es el ídolo que adoráis?…

Responderos a vosotros mismos: ‘¿En qué pienso cuando me levanto por las mañanas? ¿En qué pienso a lo largo del día?

¿En qué pienso, cuando me acuesto a descansar? ¿En qué pienso todos los días? ¡Los siete días, de la semana!

¿A QUIÉN LE ESTOY DEDICANDO MI VIDA?… 

La respuesta…

¡Es el nombre del ídolo de vuestro corazón! A quién le hemos entregado el dominio de nuestros pensamientos; es el nombre del ídolo al cual se está adorando… 

Y así sucesivamente…

En verdad os digo que no hay hombre que no esté manchado de idolatría.

¡¿Cómo entonces se puede desdeñar a los paganos?! Que lo son por desgracia; mientras que estando uno con el Dios Verdadero; permanece pagano por su voluntad…

Muchos exclaman al mismo tiempo:

–   Pero somos humanos, Maestro.

–   Es verdad. Entonces tened caridad para con los otros. Porque Yo la he tenido para todos. Y para eso he venido y vosotros no valéis más que Yo.

Judas objeta:

–    Pero entretanto nos acusan y a tu misión le ponen trabas.

–    Eso no importa. Seguiré adelante.

Pedro, dice:

–    A propósito de mujeres…

Desde que hablaste en Betania la primera vez; después de tu regreso a Judea; hay una mujer velada que siempre nos sigue.

Y la veo que te escucha detrás de un árbol o procurando pasar desapercibida, porque no habla con nadie. Ahora  la vi tres veces en Jerusalén.

Hoy le pregunté: ¿Necesitas algo? ¿Estás enferma? ¿Quieres una limosna…?

Y siempre negó con la cabeza.

Juan dice:

–    A mí me dijo un día: ‘¿En dónde vive Jesús?’ y le contesté: ‘En Get-Sammi’

Judas de Keriot exclama iracundo:

–   ¡Valiente bobo!

¡No debiste hacerlo! Debías haber dicho: ‘¡Descúbrete! ¡Hazte conocer y te lo diré!

Juan pregunta sencilla e inocentemente:

–    Pero… ¿Desde cuándo exigimos esas cosas?

Judas explica con impaciencia:

–    A los otros se les puede ver.

Ella está cubierta completamente con el velo. O es una espía o una leprosa. No debe seguirnos y enterarse.

Si es espía, es para hacer el mal. Tal vez el Sanedrín le paga por esto…

Pedro pregunta:

–    ¡Ah! ¿El Sanedrín usa estos medios? ¿Estás seguro?

–    Segurísimo. Estuve en el Templo y lo sé.

Pedro comenta:

–    ¡Qué belleza! Esto viene como anillo al dedo a lo que acaba de decir el Maestro…

Judas se pone rojo de ira e increpa:

–    ¿Qué?

–    Que también hay sacerdotes paganos.

–    ¿Qué tiene que ver esto con pagar a una espía?

–    ¡Qué si tiene!… ¿Por qué pagan?

Para aplastar al Mesías y triunfar ellos. Se ponen pues en el altar con sus puercas almas, bajo sus limpísimos vestidos. –responde Pedro convencido, con su buen juicio de iliterato.

Judas concluye:

–    Bien. En resumidas cuentas, esa mujer es un peligro para nosotros o para la gente.

Para la gente, si es leprosa. Para nosotros, si es espía.

Pedro replica:

–     Esto es: Para Él, en caso de que así fuese.

–     Pero si cae Él; nosotros también caemos.

–     ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! –ríe Pedro con perspicacia.

Y concluye: 

–    Y si cae uno, el ídolo se rompe en pedazos.

Y se pierde el tiempo, estima y tal vez hasta el pellejo. Y entonces… ¡Ah! ¡Ah!… entonces es mejor tratar de que no caiga… o retirarnos a tiempo…. ¿Verdad?

Yo al revés. ¡Mira!

Pedro abraza estrechamente a Jesús,

Y agrega:

–      Lo abrazo con todas mis fuerzas. Si cae pisoteado por los traidores de Dios, quiero caer con Él.

Juan dice muy triste:

–     No pensaba que había hecho tanto mal, Maestro.

Pégame. Maltrátame. Pero sálvate. ¡Ay de mí, si yo fuera la causa de tu muerte!… ¡Oh!…

¡Jamás volvería a tener paz! Me quedaría ciego de tanto llorar. ¿Qué he hecho?

¡Judas tiene razón! ¡Soy un tonto!…

–     ¿Entonces no he hecho mal?…

Jesús interviene:

–     No Juan. No lo eres e hiciste bien.

Déjala que venga siempre. Respetad su velo. Puede ser que lo use como defensa entre el pecado y la sed de redimirse.

¿Tenéis idea de qué causa ese llanto y ese pudor? Dijiste Juan; hijo de corazón de niño bueno, que un llanto continuo surcaría tu rostro si fueses causa de un mal mío.

Pues debes saber que cuando una conciencia, despertada de nuevo, comienza a roer una carne que fue pecado, para destruirla y triunfar con el espíritu, debe por fuerza consumir todo aquello que fue seducción de la carne,

Y la criatura sufre y lucha por vencerse en sus apetitos; envejece, languidece bajo la llamarada de este fuego taladrador.

Sólo después, completada la redención, se compone de nuevo una segunda, santa y más perfecta belleza…

Porque es entonces lo hermoso del alma lo que aflora por la mirada, a través de la sonrisa, de la voz, de la honesta dignidad de la frente sobre la cual se ha depositado y resplandece como diadema el Perdón de Dios.

–    ¿Entonces no hice mal?

–      No. Y tampoco Pedro. Dejadla.

Y ahora, que todos se vayan a descansar. Yo me quedo con Juan y Simón. Tengo que hablarles. Marchaos.

Los discípulos se retiran.

Quizás duermen en la almazara porque ciertamente no vuelven a Jerusalén, ya que las puertas están cerradas desde hace horas.

–     ¿Has dicho, Simón, que Lázaro te ha enviado a Isaac con Maximino hoy, mientras Yo estaba al lado de la torre de David. ¿Qué quería?

–    Quería decirte que Nicodemo está en su casa y que quería hablarte en secreto.

Me he tomado la libertad de decir: “Que venga. El Maestro lo esperará durante la noche”. Sólo tienes la noche para estar solo.

Por este motivo te he dicho: “Despide a todos, menos a Juan y a mí”.

Juan es necesario para ir al puente del Cedrón, a esperar a Nicodemo, que está en una de las casas de Lázaro, extramuros.

Yo hacía falta para explicar. ¿He hecho mal?

–      Hiciste bien. Juan, ve a esperarlo.

Se quedan solos Simón y Jesús; el cual está pensativo.

Simón respeta su silencio.

Pero de pronto lo rompe Jesús, como si terminase un coloquio interior…

Con los carismas de Oración y Profecía activos, también hacemos lo mismo y es cuando vivimos el Cielo en la Tierra…

Jesús es el Verdadero Templo y estaba orando mentalmente con su compañero y Huésped interno…

Cuando somos capaces de aprender a ORAR ASÍ, usando el CELULAR CELESTIAL…

Jamás podemos separarnos de Dios, ni siquiera cuando estamos casados y en plena luna de miel.

Porque el acto sexual es un rito sagrado. (Tobías 8, 4-8)

Tobías 8, La noche de Bodas de Tobías y Sara, Biblia Católica

Pero de pronto lo rompe Jesús, como si terminase un coloquio interior…

Y dice:

–     Sí. Está bien hacer así…

Sí. Está bien así. Isaac, Elías, los otros, son suficientes para mantener viva la Idea que se está conslidando entre los buenos y en los humildes.

Para los poderosos… hay otras levas. Está Lázaro, Cusa, José, y otros…

Pero los poderosos… no me aceptan. Temen y tiemblan por su poder.

Me iré lejos de este corazón judío que cada vez se muestra más hostil al Mesías.

Simón pregunta:

–     ¿Vamos a volver a Galilea?

–      No. Pero nos vamos lejos de Jerusalén.

Judea debe ser evangelizada; también ella es Israel. Pero aquí, ya ves… Todo sirve para acusarme.

Me retiro. Y esta es la segunda vez…

EL INFIERNO EXISTE


Porqué la Incredulidad en el Infierno Lleva a la Pérdida de la Fe

No debemos basar nuestra moral en el miedo al Infierno sino en el amor a Dios, pero el temor a un castigo eterno nos ayudará a evitar aquello que nos causará un daño irreparable.

“El que desprecia el infierno o lo olvida, no escapará de él” decía San Juan Crisóstomo. No debemos basar nuestra moral en el miedo al Infierno sino en el amor a Dios.

Pero el temor a un castigo eterno nos ayudará a evitar aquello que nos causará un daño irreparable. Pensar en el infierno es saludable y provechoso en momentos de ceguera y debilidad.

Y automáticamente ellos nos lleva a pensar en el amor de Dios. El temor santo del Infierno ha hecho muchos santos, aquí traemos ejemplos de cómo funciona.

En la medida que occidente lo empezó a ver como una metáfora, se extinguió una de las fuerzas que hacía a la gente más respetuosa de la moral cristiana y aspirante a la santidad.

29. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna.

Hay muchos testimonios de santos que gracias al temor santo al Infierno se convirtieron y luego fueron un ejemplo para los demás.

Acá traemos la historia de un beato franciscano que murió martirizado en 1922 y que ingresó a la vida religiosa gracias a un testimonio sobre el Infierno.

Y otro relato sobre cómo un hombre que debía estar muerto, apareció en la habitación de una dama, la tomó de la muñeca quemándola hasta el hueso, pronunciando estas palabras: “¡Hay un infierno!”

A San Padre Pío (1887-1968) una vez le preguntaron qué pensaba de las personas que no creen en el infierno. Él sabiamente respondió:  “Ellos creerán en el infierno cuando lleguen allí” .

EL SANTO TEMOR AL INFIERNO

Los que niegan el Infierno no conocen la Palabra de Dios. Se dejan llevar por un mundo que se burla u opta por ignorar las realidades más importantes.

‍Los que se burlan del Infierno también morirán, como todos y no podrán escapar la realidad. Dios quiere que todos estemos unidos con Él en el Cielo para toda la eternidad.

Sin embargo, en los Evangelios, Jesús habló a menudo del Infierno y del castigo eterno, al hablar de un lugar de “… tinieblas exteriores, donde habrá llanto y rechinar de dientes.”(Mateo 8:11-12)

12. mientras que los hijos del Reino serán echados a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes.»Mateo 8,

Y del castigo eterno de los sin compasión y las personas no caritativas colocadas a su izquierda en el Juicio, declarando: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.” (Mateo 25:41)

O también: “Si, pues, tu mano o tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo y arrójalo de ti. Más te vale entrar en la Vida manco o cojo que, con las dos manos o los dos pies, ser arrojado en el fuego eterno.

Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti. Más te vale entrar en la Vida con un solo ojo que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna del fuego” (Mateo 18:8-9),

Y esto son sólo algunas de las muchas ocasiones en que Jesús habló del Infierno.

Además, la enseñanza del Infierno es un dogma infalible de la Iglesia Católica. ‍Es uno de las “cuatro últimas cosas” – el cielo, el infierno, la muerte y el castigo – que la Iglesia presenta a cada uno de nosotros para contemplar.

En resumen, Jesús y Su Iglesia siempre han fomentado un saludable temor al Infierno.

Y los que han estudiado la vida de los santos y otras personas piadosas han encontrado que la mayoría de ellos tenía un miedo muy saludable y beneficioso del Infierno,

que les inspiró y animó a luchar contra las tentaciones del Mal que se les presentaron.

EL CIELO Y EL INFIERNO SON DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA SEGÚN DIOS

El amor de Dios y el Cielo no tienen sentido sin creer también en la realidad y la posibilidad de Infierno.

‍Se trata de la libertad de elegirlo a Él o no, elegir el amor o el odio.

Creer en el Infierno hace que el cielo sea posible y no creer en el infierno hace que el cielo sea imposible.

De ahí que sin temor al Infierno no hay posibilidad de trabajar para el Cielo.

Hay un provervio que dice: “En el pecado se lleva la penitencia” y esta es una sentencia muy verídica.  Porque el pecado es su propio castigo.

‍La Iglesia nos enseña el bien y el mal para nuestro bien y nuestra protección.

La Santa Madre Iglesia, como toda buena madre, quiere ayudar a sus hijos a evitar caer en las trampas que le harán daño o le destruyan.

Si un padre advierte un hijo contra el uso de la marihuana, no es porque está tratando de echar a perder su diversión.

Sino porque sabe que hay una buena probabilidad de que vaya a perderse, a estropear su vida con tal adicción y herir a los demás en el proceso.

Creer en el Infierno, lejos de negar la bondad de Dios, la ilustra.

Con el fin de vivir en paz eternamente Dios nos ofrece alinearnos con Su voluntad.

Pero si un humano tiene la voluntad de oponerse se le abren las puertas del infierno, haciendo imposible el cielo; es uno u otro, los dos no pueden ser.

Basta con mirar a nuestra sociedad en estos días.

Me alegra saber que de todos los ególatras, YO SOY el mejor de TODOS

A medida que más y más personas se desconectan de Dios y de su Iglesia y viven de acuerdo con su libre voluntad, exigen que sus necesidades y deseos se cumplan a toda costa.

‍Todos conocemos gente así; aquellos que exigen la felicidad en sus propios términos y hacen a todos a su alrededor miserables.

Lo vemos todo el tiempo, aquellos que no se detendrán ante nada, destruyendo a cualquiera que se interponga en el camino de sus ambiciones.

‍¿Hay que creer que en el momento de la muerte cambiamos mágicamente y perdemos la personalidad que tuvimos en la Tierra y el libre albedrío y nos convertimos en robots en el Cielo?

¿No significaría que dejamos de ser lo que somos? ¿No ser;a que se hicieron acreedores de la Muerte Eterna?

A medida que más y más personas se separan de Dios y del orden moral, estamos viendo una imagen cada vez más degenerada en la Tierra.

un presagio de lo que va a ser su comportamiento en la eternidad. Estamos viendo literalmente un infierno en la Tierra.

Basta con mirar lo que está pasando con el ISIS en el Oriente Medio.

O con la exigencia de los nuevos derechos en occidente: Aborto, Homosexualidad, Eutanasia, Pornografía, Drogadicción, etc.

Un Dios bueno y justo no sólo no forzará la bondad en los que de manera vehemente se oponen a la misma, sino que no someterá sus voluntades depravadas por otra, para toda la Eternidad.

Eso simplemente no tiene sentido.

O Dios nos quita la libre voluntad (lo que nos hace humanos) y permite ir a todos al Cielo, independientemente de su comportamiento y el deseo de estar allí, sin respetar nuestro libre albedrío.

O Él nos permite elegir también a los demonios y aceptar nuestra elección de no querer estar en el Cielo por toda la Eternidad.

Irónico, ¿verdad?

Creer en el Infierno hace que el Cielo sea posible y no creer en el Infierno hace que el Cielo sea imposible.

Veamos dos ejemplo de conversión por comenzar a creer en el Infierno.

TESTIMONIO DEL BEATO RICARDO DE SANTA ANA

El Beato Ricardo de Santa Ana, fue un sacerdote franciscano martirizado al ser quemado en la hoguera en Nagasaki, Japón, en 1622.

La aparición célebre de un alma condenada fue atestiguada por el Beato Ricardo como la razón principal que le llevó a ingresar en los franciscanos.

El testimonio está relatado en tres obras:

Adrian Lyroeus documentado en su “Marianum Trisagium, Libro III”

 San Alfonso María de Ligorio, que también cita a los mismos hechos en sus “Glorias de María”

Y por último en “Los anales de las Misiones Franciscanas, para los años 1866-1867”.

Mientras el Beato Ricardo estaba viviendo en Bruselas en 1604 había dos jóvenes estudiantes que en vez de aplicarse al estudio, sólo pensaban en cómo vivir en el placer y el pecado.

Una noche entre otras, cuando había ido a caer en el pecado en una casa de prostitución, uno de los dos abandonó el lugar después de algún tiempo, dejando a su compañero en el pecado detrás de él.

Llegado a casa, estaba a punto de acostarse en la cama, cuando se acordó de que no había recitado aquel día los pocos “Ave María”,

que tenía la costumbre de decir todos los días desde la niñez en honor de la Santísima Virgen.

‍Mientras era vencido por el sueño, era muy difícil para él para recitar las oraciones cortas, sin embargo, hizo un esfuerzo y las dijo, aunque sin devoción.

Y luego se quedó dormido.

Construyendo la propia CONDENACIÓN

LLEGA SU AMIGO

Poco después oyó unos repentinos y groseros golpes en la puerta, e inmediatamente después vio ante sí a su compañero, desfigurado y horrible.

“¿Quién eres tú?” le dijo.

“¿Qué? ¿No me reconoces?”, respondió el joven infeliz.

“Pero, ¿cómo estás tan cambiado? Te ves como un diablo”

“¡Oh, ten misericordia de mí, porque estoy condenado!”

“¿Cómo es eso?”

“Bueno, al salir de esa casa maldita una persona mala saltó sobre mí y me estranguló.

Mi cuerpo se ha quedado en el medio de la calle, y mi alma está en el infierno.

Sabed, además, que el mismo castigo te esperaba, pero la Virgen te preservó, gracias a tus prácticas de recitar todos los días las tres Ave Marías en su honor.

Y bendito eres, si sabes cómo sacar provecho de esta información, que la Madre de Dios te da a través de mí”.

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte…

Cuando acabó estas palabras, el alma condenada abrió parcialmente su manto, y permitió que las llamas y los espíritus malignos que lo estaban atormentando se vieran.

Y desapareció.

LE LLEGA EL MENSAJE SOBRE SU VIDA

Entonces el joven, sollozando incontrolablemente, se arrojó de cara en el suelo y oró por mucho tiempo, dando gracias a la Santa Virgen María, su libertadora.

Mientras él estaba orando de esta manera comenzó a reflexionar sobre lo que debiera hacer para cambiar su vida.

Y en ese momento este joven del que habla Ricardo oyó sonar el timbre a maitines en el Monasterio Franciscano cercano.

En ese mismo momento gritó:

“Así que ahí es donde Dios me está llamando a hacer penitencia.”

Muy temprano a la mañana siguiente se fue al convento y le rogó al Padre Guardián que lo recibiera.

El Padre Guardián, que era muy consciente de su mala vida, no estaba en absoluto interesado en aceptarlo.

El joven estudiante, derramando un torrente de lágrimas, le relató todo lo que había ocurrido.

El buen sacerdote inmediatamente envió dos religiosos a la calle indicada y allí encontraron el cadáver del miserable joven.

El joven fue ingresado pronto como postulante entre los hermanos, a los que pronto edificó por una vida totalmente dedicada a la penitencia y a la reparación.

Fueron estos hechos terribles que tocaron la cuerda profunda del santo temor del Infierno, y la devoción a la Santísima Virgen en el propio Ricardo.Así que él también inmediatamente se consagró enteramente a Dios y a la Santísima Virgen en la misma orden en que el joven estudiante, tan maravillosamente protegido por María, acababa de ser recibido.

UNA VIUDA MUNDANA CON UN AMANTE

Este otro incidente es referido por un honorable sacerdote y superior de una comunidad religiosa. que tuvo los detalles de la historia a partir de una estrecha relación con una dama que fue quien se lo contó.

En el momento de este relato, el día de Navidad de 1859, esta persona aún estaba viva y tenía aproximadamente cuarenta años de edad.

Por lo tanto no se menciona ningún nombre en el registro de este evento para proteger la identidad de las personas.

‍La mujer de esta historia  estaba viviendo en Londres, en el invierno de 1847-1848. Ella era viuda, de alrededor de veintinueve años de edad, muy rica y mundana.

‍Entre los jóvenes que la visitaban estaba un joven de mala conducta que la cortejaba y con quien ella eventualmente cometió una serie de pecados.

Una noche estaba en la cama leyendo una novela cuando el reloj dio la una en punto.

Ella apagó la vela y estaba a punto de dormirse cuando para su gran sorpresa, se dio cuenta de un brillo extraño de la luz que venía de la puerta del salón, que se extendió poco a poco a su habitación.

HAY UN INFIERNO

Estupefacta en un primer momento y sin saber qué era aquello, comenzó a alarmarse.

Cuando vio que la puerta de la habitación se abría lentamente y el joven señor socio de sus desórdenes, entró en el cuarto.

Antes de que tuviera tiempo de decir una sola palabra, él la agarró por la muñeca izquierda, y con una voz silbante, le dijo en inglés: “¡Hay un infierno!”.‍

El dolor que de repente sintió en su brazo fue tan grande que inmediatamente se desmayó.

Cuando volvió en sí, alrededor de una media hora después, inmediatamente llamó a su doncella.

Esta última, al entrar, notó un fuerte olor a quemado.

Acercándose a su señora que estaba desesperada y casi no podía hablar,

notó de inmediato en la muñeca una quemadura tan profunda que el hueso estaba al descubierto, y la carne casi toda consumida.

Por otra parte, señaló que, desde la puerta del salón a la cama y de regreso de la cama a la misma puerta, la alfombra llevaba las marcas de pasos que habían quemado las fibras de la alfombra.

‍Según las instrucciones de su ama, ella abrió la puerta del salón y allí se encontró con más huellas sobre la alfombra.

SU AMANTE HABÍA MUERTO

Al día siguiente, la infeliz señora supo con un terror que fácil imaginar, que en esa misma noche, hacia la una de la mañana, su amigo había sido encontrado borracho medio muerto debajo de la mesa.

Y que sus sirvientes lo habían llevado a su habitación.

Y había muerto por intoxicación etílica en los brazos de ellos.

El sacerdote superior dijo en su relato que ella todavía está viva y que, para ocultar de la vista las huellas de su ominosa quemadura, lleva en la muñeca izquierda,

una joya como un brazalete y un anillo de oro ancho, del que ella no se despega de día o de noche.

‍Lo repito: tengo todos estos detalles de su pariente cercano, una cristiana seria, a cuya palabra presto la mayor creencia, dice el sacerdote.

De esta historia nunca se habla, incluso en la familia, y sólo se me confió a mí, suprimiendo todo nombre propio.

Fuentes: Foros de la Virgen María.

64 UN SALUDO DIFERENTE


64 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

En  el llano de Esdrelón; un día medio nublado de finales de otoño, ha debido caer durante la noche una de las primeras lluvias de los tristes meses invernales, porque la tierra está mojada.

Sopla un viento calado que se lleva las hojas amarillentas y penetra hasta los huesos, con su frialdad cargada de humedad.

En los campos hay escasas yuntas de bueyes tirando del arado. Levantan fatigosamente la tierra densa y pesada de esta fértil llanura para prepararla a recibir la semilla.

Lo que es doloroso ver, que en ciertos lugares son los mismos hombres los que hacen el trabajo de los bueyes, empujando la reja del arado con toda la fuerza de sus brazos.

E incluso del pecho, apretando fuertemente los pies contra el suelo removido, trabajando como esclavos en esta operación que cansa incluso a los robustos novillos.

También Jesús los mira y se entristece tanto su rostro, que se le escapan silenciosas lágrimas y ruedan por sus mejillas.

Los discípulos, once porque Judas aún no ha vuelto y los pastores ya no están, hablan entre sí…

Y Pedro dice:

–     Pequeña, pobre, fatigosa es también la barca…

¡Pero cien veces mejor que este servicio de animales de tiro! 

Y pregunta:

–     Maestro, ¿Serán ya siervos de Doras?

Simón Zelote responde:

–     No lo creo.

Me parece que sus campos están al otro lado de aquellos árboles frutales. Todavía no los vemos.  

Pero Pedro, curioso siempre, deja el camino y va por un lindero entre dos parcelas.

En los bordes se han sentado un momento cuatro fatigados y sudorosos agricultores. Están jadeantes por el esfuerzo realizado.

Pedro les pregunta:

–     ¿Sois de Doras?

–     No. Pero somos de su pariente, de Jocanán. ¿Y tú quién eres?

–     Soy Simón de Jonás, pescador de Galilea hasta la luna de Ziv. Ahora, Pedro de Jesús de Nazaret, el Mesías de la Buena Nueva.

Pedro ha hablado con el respeto y la gloria con que uno diría: “Pertenezco al alto y divino César de Roma” y mucho más todavía.

Su honesto rostro resplandece por la alegría de profesarse de Jesús. 

Los cuatro infelices responden: 

–     ¡Oh, el Mesías! ¿Dónde, dónde está?

–     Aquél es. Aquél, alto y rubio, vestido de rojo oscuro. Aquél, el que mira ahora hacia aquí esperándome sonriente.

–     ¿Si fuéramos nosotros… nos rechazaría?

–     ¿Rechazaros? ¿Por qué?

Es el amigo de los desdichados, de los pobres, de los oprimidos, y me da la impresión de que vosotros… sí, realmente sois de ésos…

Los cuatro responden simultáneamente:

–     ¡Claro que lo somos!

–     ¡Y cómo! De todas formas, de ninguna manera como los de Doras. 

–    Al menos disponemos del pan que queramos. 

–     Y no nos azotan sino en el caso de que interrumpamos nuestro trabajo, pero…

Pedro cuestiona:

–     De modo que si ahora ese señorito de Jocanán os encuentra aquí hablando, os…

–     Nos azotaría como no lo hace ni con sus perros…

Pedro silba en modo significativo.

Luego dice:

–     Entonces será mejor así…

Y abocinando las manos en torno a la boca, llama fuerte:

–     “¡Maestro! ¡Ven aquí! ¡Que hay corazones que sufren y te necesitan!

Los cuatro exclaman:

–     ¿Pero qué estás diciendo?

–    ¿Él?

–    ¡¿Aquí, donde nosotros?!

–     !Pero si nosotros no somos más que unos despreciables siervos!

Los cuatro hombres están aterrorizados de tanta osadía. 

Pedro comenta riendo:

–      A nadie le gusta que lo azoten.

Y si pasa por aquí ese “distinguido” fariseo, no quisiera recibir yo también una ración… – mientras zarandea con su manota al más aterrorizado de los cuatro.

Jesús, con su largo paso, ya está llegando.

Los cuatro hombres no saben qué hacer.

Quisieran correr a su encuentro, pero el respeto los paraliza, son unos pobres individuos a quienes la maldad humana ha transformado en seres atemorizados de todo.

Caen rostro en tierra, adorando desde ahí al Mesías, que se acerca a ellos.

Y los saluda:

–      La paz a todos los que me anhelan.

El que me anhela, anhela el bien, y Yo lo quiero como a un amigo. Levantaos. ¿Quiénes sois?

Pero los cuatro apenas alzan el rostro del suelo, permaneciendo de rodillas y mudos.

Habla Pedro y dice:

–      Son cuatro siervos del fariseo Jocanán, familiar de Doras.

Querrían hablarte, pero… si llega él les dan de palos; por eso te he dicho: “Ven”.

Y volviéndose hacia los campesinos asustados, agrega:   

–     ¡Venga, muchachos, que no os come! Tened confianza. Considerad que es un amigo vuestro.

Finalmente el más osado balbucea:

–     Nosotros… nosotros sabemos de Tí… por Jonás… 

Jesús sonriendo con dulzura dice:

–     Por él vengo. Sé que me ha anunciado. ¿Qué sabéis de Mí?

–     Que eres el Mesías. Que te vio cuando eras niño.

Que los ángeles, con tu venida, cantaron la paz a los buenos. Que fuiste perseguido… pero que te salvaste, y que ahora has buscado a tus pastores y… y los quieres.

Esto lo decía ahora, esto último. Y nosotros pensábamos: si es bueno como para amar y buscar a unos pastores, sin duda también a nosotros nos querrá un poco…

Necesitamos verdaderamente a alguien que nos quiera…

–     Yo os quiero. ¿Sufrís mucho?

–     ¡Oh!… Pero más todavía los de Doras.

¡Si Jocanán nos encontrase aquí hablando!… Pero hoy está en Gerguesa. Todavía no ha vuelto de los Tabernáculos. 

No obstante, su intendente esta noche vendrá a medir el trabajo y luego nos dará la ración de alimento.

Pero no importa, recuperaremos el tiempo no descansando para la comida de la hora sexta.

Pedro pregunta:

–     Dime, muchacho. ¿No sería yo capaz de empujar ese apero? ¿Es un trabajo difícil? 

–     Difícil no, pero sí fatigoso. Se requiere fuerza.

–     La tengo. Déjame ver. Si soy capaz, tú hablas y yo hago de buey.

Entonces Pedro llama a los apóstoles: 

–     Tú, Juan, Andrés y Santiago, ¡Vengan!, a la lección.

Pasamos de los peces a los gusanos del suelo. ¡Hala!

Pedro pone su mano sobre el eje transversal del timón. Por cada arado hay dos hombres, uno a este lado, el otro al otro lado de la larga barra del timón.

Mira e imita todos los movimientos del campesino. Siendo fuerte y estando descansado, trabaja bien. El hombre lo alaba.

Pedro exclama contento:

–      Soy todo un maestro de la aradura.

Y da las instrucciones pertinentes: 

–      ¡Venga, Juan, ven aquí! Un toro y un novillo por arado.

En el otro. Santiago y el mudo ternero de mi hermano. ¡Venga! ¡Ah… eup!»

Los dos pares de aradores van parejos removiendo la tierra y trazando los surcos por el largo campo. Llegados al linde, vuelven el arado y hacen el nuevo surco.

Parece como si hubieran trabajado siempre en el campo.  

El más audáz de los siervos de Yocanán dice:

–     ¡Qué buenos son tus amigos! ¿Los has hecho tú así?

Jesús contesta:

–     Yo he dado una regla a su bondad.

Como tú haces con las tijeras de podar. Pero la bondad ya estaba en ellos. Ahora florece bien, porque hay quien la cuida.

–     También son humildes. ¡Amigos tuyos y servir así a unos pobres siervos…!

–     Conmigo sólo puede estar quien ama la humildad, la mansedumbre, la honestidad y el amor.

Sobre todo el amor, porque quien ama a Dios y al prójimo posee como consecuencia todas las virtudes y consigue el Cielo.

–     ¿Nosotros también podremos conseguirlo?

¿Nosotros que no tenemos tiempo para rezar, para ir al Templo, para ni siquiera levantar la cabeza del surco?

–     Responded: ¿Guardáis odio a quien tan duramente os trata? ¿Hay en vosotros rebelión y acusación contra Dios por haberos colocado entre los ínfimos de la Tierra?

–     ¡No, no, Maestro! Es nuestro destino.

Pero cuando cansados, nos dejamos caer sobre el jergón de paja, decimos: “Bien, pues el Dios de Abraham sabe que estamos tan agotados que no podemos decirle más que: ` ¡Bendito sea el Señor!”‘

También decimos: “Un día más hemos vivido sin pecar”… Ya sabes… podríamos robar un poquito, comer con el pan un fruto, o echar algo de aceite en las verduras cocidas.

Pero el patrón ha dicho:

A los siervos les basta el pan y las verduras cocidas y durante la recolección un poco de vinagre en el agua para calmar la sed y dar energía“.

Y nosotros lo hacemos. En fin… se podría estar peor.

–     Os digo que en verdad el Dios de Abraham sonríe por vuestros corazones, mientras que muestra rostro acerbo a quienes lo insultan en el Templo con engañosas oraciones mientras no aman a sus semejantes.

–     ¡Pero entre iguales se aman!

Al menos… eso parece, porque se veneran recíprocamente con regalos y reverencias. Es con nosotros con quienes no tienen amor.

Pero nosotros somos distintos de ellos, y es justo.

–     No. En el Reino del Padre mío no es justo, y distinto será el modo de juzgar.

No recibirán honores los ricos y poderosos por el hecho de serlo, sino sólo aquellos que hayan amado siempre a Dios, queriéndolo por encima de sí mismos y por encima de cualquier otra cosa, como el dinero, el poder, la mujer, la mesa.

Y amando a sus propios semejantes, que son todos los hombres, sean ricos o pobres, conocidos o desconocidos, doctos o sin cultura, buenos o malvados.

Sí, también hay que amar a los malvados. No por su maldad, sino por piedad hacia su alma, herida de muerte por ellos mismos. Hay que amarlos con un amor que suplique al Padre celeste curarlos y redimirlos.

En el Reino de los Cielos serán bienaventurados los que hayan honrado al Señor con verdad y justicia y hayan amado a los padres y a los familiares por respeto.

Los que no hayan robado en modo alguno ni nada, o sea, los que hayan dado y pretendido lo justo incluso en el trabajo de los servidores; los que no hayan matado ni reputaciones ni criaturas.

Y no hayan deseado matar, aunque los modos de actuar de los demás hayan sido crueles como para soliviantar el corazón en actitud desdeñosa y de sublevación;

Quienes no hayan jurado lo falso, dañando al prójimo y lesionando la verdad. Quienes no hayan cometido adulterio o cualquier otro acto vicioso carnal.

Quienes mansa y resignadamente hayan aceptado su suerte sin envidias hacia los demás.

De éstos es el Reino de los Cielos. El mendigo puede ser un rey bienaventurado allí arriba, mientras que el Tetrarca con su poder no será nada.

Es más, más que nada: será pasto de Satanás si ha actuado contra la Ley eterna del Decálogo.

Los hombres le están escuchando con la boca abierta de admiración.

Con Jesús están Bartolomé, Mateo, Simón, Felipe, Tomás, Santiago y Judas de Alfeo.

Los otros cuatro continúan su trabajo, colorados, sudorosos, pero alegres. Basta Pedro para tenerlos alegres a todos.

–     ¡Qué razón tenía Jonás llamándote Santo!

En Tí todo es santo: las palabras, la mirada, la sonrisa; ¡Jamás hemos sentido el alma tanto!

–     ¿Hace mucho que no veis a Jonás?

–     Desde que está enfermo.

–     ¿Enfermo?

–     Sí, Maestro. No puede más.

Antes a duras penas lograba moverse, después de las faenas estivas y de la vendimia ya realmente es que no se tiene en pie. Y a pesar de todo… le hace trabajar ese… ¡Oh…!

¡Dices que hay que amar a todos, pero es muy difícil amar a las hienas, y Doras es peor que una hiena!

–    Jonás lo ama…

–    Sí, Maestro. Pienso que es tan santo como aquéllos a quienes, por fidelidad al Señor Dios nuestro, han matado con martirio.

–    Dices bien. ¿Cómo te llamas?

Y señalando a sus compañeros: 

–    Miqueas y éste Saulo y éste Joel y éste Isaías.

–    Le recordaré vuestros nombres al Padre. ¿Y decís que Jonás se encuentra muy enfermo?

–    Sí, nada más terminar el trabajo se deja caer sobre el forraje y nosotros no lo vemos. Nos lo dicen otros siervos de Doras.

–    ¿Está trabajando a esta hora?

–     Si está en pie, sí. Debería estar al otro lado de aquel manzanar.

–    ¿Ha sido buena la cosecha de Doras?

–    Se ha hablado de ella en toda la región.

Los árboles estaban apuntalados porque los frutos tenían un tamaño verdaderamente milagroso.

Doras ha tenido que mandar hacer nuevos lagares, porque la uva, de tanta como había, no habrían podido meterla en los que se venían usando.

–     ¿Entonces Doras habrá premiado a su siervo?

–     ¿Premiado? ¡Señor, qué mal lo conoces!

–     Pero si Jonás me dijo que hace años le dio una paliza mortal por haber desaparecido algunos racimos.

Y que pasó a ser esclavo por deudas habiéndole acusado el patrón de pérdidas por la escasa cosecha. Este año, que ha tenido una abundancia milagrosa, habría debido premiarlo.

–     No. Lo azotó ferozmente, acusándole de no haber obtenido los años precedentes la misma abundancia por no haber cuidado la tierra como se debía.  

Mateo exclama: 

–     ¡Este hombre es una fiera salvaje! 

Jesús dice:

–     No. Es un hombre sin alma. Os dejo, hijos, con una bendición. ¿Tenéis pan y comida para hoy?

–     Tenemos este pan. 

Y sacan un pan oscuro de un talego que estaba en el suelo, se lo enseñan.  

–      Tomad mi comida. No tengo más que esto. Pero Yo hoy estaré en casa de Doras y…

–     ¿Tú en casa de Doras?

–     Sí. Para rescatar a Jonás. ¿No lo sabíais?

–     Aquí ninguno sabe nada.

Pero… no te fíes, Maestro; serás como una oveja en el antro del lobo.

–     No podrá hacerme nada. Tomad mi comida.

Se vuelve hacia sus discípulos diciendo:   

–     Santiago, da cuanto tenemos, incluso nuestro vino.

Que haya un poco de gozo también para vosotros, pobres amigos, en el alma y en el cuerpo. ¡Pedro, vámonos!

Pedro contesta;

–     Voy, Maestro. Sólo queda este surco por terminar.

Y corre hacia Jesús, congestionado por la fatiga. Se seca con el manto que se había quitado, se lo vuelve a poner y ríe contento.

Los cuatro no cesan de dar las gracias.

–     ¿Pasarás por aquí, Maestro?

–     Sí, esperadme. Saludaréis incluso a Jonás. ¿Podéis hacerlo?

–     ¡Claro! La tierra debía estar arada para la noche. Están hechos más de dos tercios de ella.   

–     ¡Y qué bien y qué rápido! 

–      ¡Son fuertes tus amigos!… 

–      Que Dios os bendiga. Hoy para nosotros es más que la fiesta de los Ázimos. 

–      ¡Que Dios os bendiga a todos, a todos, a todos!

Jesús va derecho hacia el huerto señalado, lo cruzan y llegan a los campos de Doras.

Más campesinos al arado o agachados para limpiar los surcos de las hierbas arrancadas; pero Jonás no está.

Reconocen a Jesús, y sin dejar de trabajar, lo saludan.

Jesús pregunta:

–      ¿Dónde está Jonás?  

Ellos contestan: 

–     Después de dos horas ha caído sobre el surco y lo han llevado a casa.

–     ¡Pobre Jonás! Poco tiempo más deberá sufrir.

–     Está realmente en las últimas. Jamás tendremos un amigo mejor.

Jesús responde:

–      Me tenéis a Mí en la Tierra y a él en el seno de Abraham.

Los muertos quieren a los vivos con dúplice amor: el propio y el que asumen estando con Dios, por tanto es un amor perfecto.

–     ¡Ve enseguida con él! ¡Que te vea ahora que sufre!

Jesús bendice y continúa su camino.

Los dicípulos preguntan:

–     ¿Y ahora qué piensas hacer?

–     ¿Qué le piensas decir a Doras? 

–     Voy a ir como si no supiera nada. Si se siente descubierto, es capaz de cebarse en Jonás y en sus siervos.  

Pedro dice a Simón cananeo:

–     Tiene razón tu amigo: es un chacal.

Simón contesta:

–     Lázaro siempre dice la verdad y nunca habla mal de nadie. ¡Cuando lo conozcas, lo querrás!

Siguen caminando hasta que se distingue la casa del fariseo.

Es una casa bien construida en medio de un huerto de árboles frutales, ya sin fruta.

Es una casa campirana rica y cómoda.

Pedro con Simón, van por delante para avisar.

Pedro y Simón se adelantan para avisar.  

Sale Doras.

Es un viejo de semblante duro, propio de un anciano avaricioso:

Con ojos irónicos, boca de sierpe que esboza bruscamente una sonrisa falsa, detrás de una barba más blanca que negra. 

Saluda a Jesús con un tono familiar y con clara ostentación de benevolencia:

–     Salud, Jesús. 

Jesús no dice: «Paz». Sólo responde:

–     Que ella vuelva a tí.