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327 LA SALUD ESPIRITUAL


327 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Síntica añade:

–       ¡Ah, sí!

Como aquel día…

¿Te acuerdas, Juan?

¡Tuviste dos alumnos muy mortificantes ese día!

¡Y muy ignorantes! –

Síntica, sonriendo levemente y mirando fijamente al discípulo con su mirada profunda.

Juan sonríe a su vez,

y dice:

–       Sí.

Y vosotros tuvisteis un maestro muy incapaz, que tuvo que pedir ayuda a la verdadera Maestra…

porque, en ninguno de los muchos libros que había leído;

este pedagogo ignorante había encontrado la respuesta para un niño.

Señal de que soy un pedagogo ignorante todavía.

–       La ciencia humana es ignorante todavía.

Lo insuficiente no era el pedagogo, sino lo que le habían dado para serlo.

¡La pobre ciencia humana!

¡Oh, qué mutilada la veo!

Me recuerda a una divinidad que era venerada en Grecia.

¡Se requería verdaderamente la materialidad pagana, para poder creer que, por estar privada

de alas, la Victoria fuera para siempre propiedad de los griegos!

No sólo las alas a la Victoria;

la libertad incluso nos han quitado…

Mejor hubiera sido, en nuestra creencia, que hubiera tenido alas.

Habríamos podido concebirla capaz de volar, 

para arrebatar rayos celestes y asaetear a los enemigos.

Pero, así, sin alas, no daba esperanza sino desconsuelo y mensaje de tristeza.

No la podía mirar sin apenarme…

La veía doliente, descorazonada por su mutilación.

Un símbolo de dolor, no de alegría…

Y lo fue.

Pero es que el hombre hace con la Ciencia lo mismo que con la Victoria.

Le amputa las alas que bañarían en lo sobrenatural el saber…

Y darían una clave para abrir muchos secretos de lo cognoscible y de la creación.

Han creído, y creen, que, mutilándole las alas la tienen cautiva…

Lo único que han hecho ha sido reducirla a minusválida…

La Ciencia alada sería Sabiduría.

Así, en ese estado, es solamente comprensión parcial.  

Jesús pregunta:

–       ¿Y mi Madre os dio respuesta ese día?  

Síntica dice:

–        Con perfecta claridad y con casta palabra, adecuada para el oído de un niño.

Y de dos adultos de sexo distinto sin que ninguno se ruborizase.

–       ¿Sobre qué versaba?

–       Sobre el pecado original, Maestro.

Tomé nota de la explicación de tu Madre para recordarla.

Juan de Endor dice:

–      También yo.

Creo que será una cosa muy solicitada, si un día se va a los gentiles.

Yo no creo que vaya porque…».  

Jesús pregunta:

–       ¿Por qué, Juan?

–       Porque viviré poco.

–       ¿Pero irías con gusto?

–       Más que muchos otros de Israel, porque no tengo prejuicios.

Y también…

Sí, también por esto.

Yo di mal ejemplo entre los gentiles, en Cintium, y en Anatolia.

Hubiera deseado poder hacer el bien en los lugares en que he hecho el mal.

El bien que debería hacer:

Llevar tu palabra allí, darte a conocer…

Pero habría sido demasiado honor…

No lo merezco…

Jesús lo mira sonriendo;

pero no dice nada a este respecto.

Pregunta:

–        ¿Y no tenéis otras preguntas que hacer? 

Síntica dice:

–        Yo tengo una.

Me ha surgido la otra noche, cuando hablabas del ocio con el niño.

He tratado de darme una respuesta, pero no lo he conseguido.

Esperaba al sábado para hacértela, cuando las manos están inactivas y nuestra alma,

en tus manos, es elevada a Dios. 

–        Haz ahora tu pregunta, mientras esperamos la hora del descanso.

–       Maestro.

Tú dijiste que, si uno se vuelve tibio en el trabajo espiritual, se debilita

y predispone a las enfermedades del espíritu.

¿No es así?

–       Sí, mujer.

–       Pues bien.

Esto me parece en contraste con cuanto os he oído a Ti y a tu Madre, acerca del pecado original,

sus efectos en nosotros, la liberación de éste por medio de Ti.

Me habéis enseñado que con la Redención quedará anulado el pecado original.

Creo que no yerro si digo que será anulado no para todos,

sino solamente para aquellos que crean en ti.

–       Es verdad.

–       Dejo, por tanto a los otros.

Y tomo en consideración a uno de estos salvados.

Lo contemplo después de los efectos de la Redención.

Su alma ya no tiene el pecado original.

Vuelve, pues, a poseer la Gracia como la tenían los Progenitores.

¿Esto no le dará un vigor que no podrá sufrir desfallecimiento alguno?

Tú dirás: “El hombre comete también pecados personales”.

Bien, de acuerdo.

Pero pienso que también éstos caerán con tu Redención.

No te pregunto cómo.

Pero supongo que, como testimonio de que ella se ha producido verdaderamente,

– y no sé cómo acontecerá, si bien cuanto se refiere a Ti en el Libro sagrado hace temblar,

y espero que sea sufrimiento simbólico, restringido a lo moral;

aunque el dolor moral no es una ilusión

sino un espasmo quizás mucho más atroz que el físico.

Dejarás, digo, unos medios, unos símbolos.

Todas las religiones los tienen;

en algunas ocasiones los llaman “misterios”…

El bautismo actual, vigente en Israel, es uno de ellos, ¿No es verdad?

–       Lo es.

Y habrá, con nombre distinto del que tú les das, en mi Religión también,

signos de esta Redención, que serán aplicados a las almas para purificarlas,

fortalecerlas, iluminarlas, sostenerlas, nutrirlas, absolverlas.

–       ¿Y entonces?

Si son absueltas también de los pecados personales, siempre estarán en gracia…

¿Cómo es que entonces, serán débiles y propensas a enfermedades espirituales?

–       Te pongo una comparación.

Tomemos un niño recién nacido de padres sanísimos, sano y robusto.

No hay en él ninguna tara física, hereditaria.

Esqueleto y órganos perfectos.

Goza de sangre sana.

Tiene, pues, todos los requisitos para desarrollarse fuerte y sano;

dándose, además, el caso de que su madre tiene leche abundante y sustanciosa.

Mas, he aquí que en los albores de su vida se manifiesta en él una gravísima enfermedad,

cuya causa se desconoce;

una enfermedad auténticamente mortal.

A duras penas se salva, por la piedad de Dios;

que le retiene la vida que estaba a punto de marcharse de ese cuerpecito.

Pues bien, ¿Crees que, después, ese niño tendrá el mismo vigor,

que si no hubiera sufrido esa enfermedad?

No.

Tendrá siempre en sí un estado de debilidad, que aunque no se manifieste claramente,

estará ahí y lo predispondrá a las enfermedades más fácilmente,

que si no hubiera estado enfermo.

Algún órgano ya nunca estará íntegro como antes.

Su sangre será menos fuerte y pura que antes.

Razones todas éstas por las que contraerá enfermedades más fácilmente;

las cuales, a su vez, cada vez que le afecten,

lo dejarán más propenso a enfermarse de nuevo.

Lo mismo sucede en el campo espiritual.

El pecado original quedará cancelado en los que crean en Mí.

Pero el espíritu conservará una tendencia al pecado;

que no habría tenido sin el pecado original.

Por tanto, es necesario vigilar y cuidar continuamente el propio espíritu,

como hace la solícita madre con su hijito debilitado por una enfermedad infantil.

Por tanto, es necesario no estar ocioso, sino ser siempre diligentes para fortalecerse en virtud.

Si uno cae en la indolencia o en la tibieza, más fácilmente será seducido por Satanás.

Y cada pecado grave, siendo semejante a una grave recaída;

predispondrá cada vez más a la enfermedad y muerte del espíritu.

Por el contrario, la Gracia, restituida por la Redención;

si va acompañada de una voluntad activa e incansable, se conserva.

No sólo se conserva, sino que aumenta;

porque queda asociada a las virtudes conseguidas por el hombre.

¡Santidad y Gracia!

¡Qué alas más seguras para volar a Dios!

¿Has comprendido?

-Sí, mi Señor.

Tú, o sea, la Trinidad Santísima, dais el Medio base al hombre.

El hombre, con su trabajo y atención, no lo debe destruir.

Comprendo.

Todo pecado grave significa destrucción de la Gracia.

O sea, de la salud del espíritu.

Los signos que vas a dejarnos devolverán, sí, la salud;

pero el pecador obstinado, que no lucha por no pecar, será cada vez más débil,

aunque todas las veces sea perdonado.

Es necesario, pues, vigilar para no perecer.

Gracias, Señor…

Margziam se está despertando.

Es tarde…

–       Sí.

Vamos a orar todos juntos y luego iremos a descansar.

Jesús se levanta y todos lo imitan.

(también el niño, que todavía está adormilado).

Y el “Pater noster” resuena fuerte y armónico,

en la pequeña habitación..

249 RETIRO EN EL CARMELO


249 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

En una mañana esplendorosa, Jesús y su grupo, descansan en los márgenes del río Kisón;

mientras consumen un poco de comida: pan y fruta.

Jesús ordena:

–       Evangelizad por la llanura de Esdrelón hasta que vuelva.

Los apóstoles no parecen muy entusiastas.

Pero Jesús los conforta dando una línea que seguir en su modo de proceder;

Y dice:

–       Por lo demás…

Tenéis con vosotros a mi Madre.

Será una buena consejera.

Dirigíos a los campesinos de Yocanán.

Y  tratad de hablar el sábado con los otros de Doras.

Llevadles socorros y consolad al anciano padre de Margziam con las noticias del niño;

decidle que para los Tabernáculos se lo llevaremos.

Dad mucho, todo lo que tengáis, a los infelices:

todo lo que sepáis, todo el afecto de que seáis capaces.

Todo el dinero que tenemos.

No temáis. Como sale entra.

De hambre no moriremos nunca, aunque vivamos sólo de pan y fruta.

Y si veis desnudez, dad los vestidos, incluso los míos; es más, los primeros los míos.

No nos quedaremos nunca desnudos.

Y, sobre todo, si encontráis desdichados que me buscan, no los rechacéis:

no tenéis derecho a hacerlo.

Adiós, Madre.

Que Dios, por mi boca, os bendiga a todos.

Id y sentíos seguros.

Y mirando a su primo:

Ven, Santiago.

Al verle dispuesto a marcharse,

Tomás pregunta:

–      ¿No tomas ni siquiera tu alforja?

–      No es necesaria.

Caminaré más libre.

Santiago también deja la suya.

A pesar de que su madre solícita, la haya atiborrado de pan, pequeños quesos y fruta.

Se ponen en camino.

Durante un poco de tiempo siguen el borde del Kisón.

Luego, acometiendo las primeras pendientes que llevan al Carmelo;

desaparecen de la vista de los que se han quedado. 

Pedro dice;

–       Madre, estamos en tus manos.

Guíanos, porque…

No somos capaces de nada. – confiesa humildemente.

María regala una sonrisa tranquilizadora,

y dice:

–      Es muy simple.

Lo único es obedecer sus indicaciones…

Y haréis todo bien.

Vamos.

Mientras tanto

Jesús sube sin hablar con su primo Santiago, que tampoco habla;

está concentrado en sus pensamientos.

Santiago, que se siente ante las puertas de una revelación;

va penetrado todo de un amor reverencial, invadido de un temblor espiritual.

Mira de vez en cuando a Jesús.

El cual, en medio de su estado de concentración,

también le muestra una luminosa sonrisa en su rostro solemne.

Santiago mira a Jesús como miraría a Dios antes de encarnarse…

Y con todo el resplandor de su inmensa majestad.

Y su cara, tan parecida a la de San José,

de un moreno que no impide el rojo en lo alto de los pómulos;

se pone pálida de emoción.

Pero respeta el silencio de Jesús.

Van subiendo por empinados atajos, casi sin ver a los pastores;

que han sacado a pastar a sus rebaños a los verdes pastos;

de los bosques de acebos, robles, fresnos y otros árboles agrestes

Van subiendo, rozando con sus mantos las matas verde claro de los enebros;

las de oro de las ginestas o los matorrales de esmeralda salpicada de perlas de los mirtos.

También las cortinas ondulantes de las madreselvas y las clemátides en flor.

El incansable Caminante y su compañero;

van subiendo, dejando atrás a leñadores y pastores…

Hasta llegar a la cima del monte.

Dejan atrás el bosque y llegan a una pequeña llanura,

sobre una cima coronada de robles gigantescos.

limitado por una balaustrada de troncos, que tienen por base las copas de los otros árboles

de la pronunciada pendiente;

de modo que es como si el pequeño prado estuviera apoyado sobre este susurrante soporte;

aislado del resto del monte,

que no se puede ver por las frondas de más abajo.

Tienen a sus espaldas, el pico, que lanza sus árboles hacia el cielo.

Encima, el cielo despejado y sereno..

Al frente, el abierto horizonte, arrebolado a esta hora del ocaso

Y que se derrama en el mar, enteramente encendido.

Una grieta de amplitud apenas suficiente para que quepa un hombre.

De la tierra no hay desprendimiento,

porque las raíces de los robles gigantes mantienen el terreno en una red de tenazas,

se abre en este rellano donde un matorral de ramajes enredados;

pareciera prolongar extendiéndose horizontalmente desde su borde.

Jesús dice:

–      Santiago, hermano mío…

Pasaremos esta noche aquí.  

Y no obstante el cansancio corporal, te ruego que pases la noche en Oración.

La noche y todo el día de mañana hasta esta hora

Una jornada completa, no es demasiado para recibir lo que Dios te quiere dar…

Santiago, que había palidecido cuando Jesús comenzó a hablar…

Se pone como si fuera de cera,

al responder:

–        Jesús, Señor y Maestro mío.

Haré siempre lo que quieras .

–       Lo sé.

Vamos ahora a coger moras y mirtilos para nuestro estómago.

Y a refrescarnos a una fuente que he oído aquí abajo.

Deja si quieres, el manto en esa oquedad.

Nadie lo tomará.

Y junto con su primo da la vuelta al rellano,

recogiendo frutos silvestres de las zarzas del matorral

Luego, unos metros más abajo, en la parte opuesta a la que han seguido para subir,

llenan las cantimploras, la única cosa que llevaban consigo, en una cantarina fuente

que surge detrás de una maraña de gruesas raíces.

Y se lavan para refrescarse del calor, que a pesar de la altura es todavía fuerte.

Luego vuelven a subir a su rellano.

Y mientras el aire aparece todo arrebolado sobre la cúspide herida por el sol…

y que ya está a punto de desaparecer en el occidente…

Comen lo que han recogido y beben de nuevo, sonriéndose como dos niños felices.

Pocas palabras:

Un recuerdo de los que han dejado en la llanura.

Una exclamación de embeleso por la extrema belleza del día.

El nombre de las dos madres… nada más.

Luego Jesús acerca hacia sí a su primo;

que toma la postura habitual de Juan:

La cabeza apoyada en la parte más alta del pecho de Jesús,

una mano relajada sobre el regazo, la otra en la mano de su Primo.

Y están así, mientras la tarde declina, en medio de un intenso trinar de pájaros;

que se van retirando a la espesura, en medio de un resonar de esquilas que se aleja

Y se hace cada vez más confuso, en medio del rumor leve del viento, que acaricia las cimas.

las refresca y vivifica, tras el calor sofocante del día.

Y anuncia ya el rocío.

Están así largo tiempo.

Pareciera que es silencio sólo de labios.

Mientras los espíritus, más activos que nunca,

están entrelazando sobrenaturales conversaciones.

La tarde baja envuelta en los gorjeos de los pajaritos.

En medio del rumor del viento que acaricia y refresca la cima.

Y es preludio del rocío de la noche.

Después de un momento, Jesús besa a su primo en la frente.

Y dejándolo ahí, asciende más todavía…

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P LA BATALLA ESPIRITUAL 1


Febrero 15 de 2021

Habla Dios Padre

Ya os he dicho Mis pequeños, que todo lo que Yo permita en vuestra vida siempre será para vuestro bien.

El héroe, el soldado triunfador necesita ser acrisolado, necesita salir al campo de batalla para triunfar,

para verse contra el enemigo, luchar, enfrentarlo, vencerlo y así triunfante regresar para recibir con orgullo la medalla del triunfo.

Sabéis que estáis viviendo en un medio adverso a la Gracia desde el Principio de los Tiempos, como lo dice el capítulo Doce del Apocalipsis:

“Una tercera parte de los ángeles fueron arrojados a la Tierra, el dragón con su cola los arrojó”

queriendo dar a entender esto, QUE ESTÁIS VIVIENDO ENTRE DEMONIOS.

 entre seres espirituales contrarios a la Gracia y por eso, vosotros bajáis a la Tierra, para luchar contra esa falta de Gracia,

contra esa falta de amor, contra esos Demonios que se pusieron contra Mí, antes de que hubiera humanidad.

Vosotros estáis para ello aquí en la Tierra,

PARA LUCHAR CONTRA ESAS FUERZAS DEL MAL

El cristiano debe tener identidad de realeza con corazón de siervo. Y EL CORAJE DE UN GUERRERO…

NO PARA ESTAR CON ELLAS,  A FAVOR DE ELLAS

Y SER PARTE DE ELLAS.  

Por eso os hablo continuamente de la gran lucha, en donde vosotros debéis ser otros Cristos.

Yo, por eso bajé a dar el ejemplo, conviví con los hombres, luché contra esas fuerzas del Mal, para que vierais que estando Conmigo se podían vencer esos seres angelicales satánicos.

Viven entre vosotros y os atacan continuamente, vosotros sentís continuamente sus ataques: 

Las Tentaciones y la Maldad que os rodea.

Son éstos seres angelicales que cayeron, que Me dieron la espalda, que Me atacaron, que se pusieron en contra del Amor.

Vosotros bajáis a la Tierra, para que tomando Mi Amor los podáis vencer, ¿Pero qué pasa?

Ellos os ponen tentaciones y vosotros caéis, no os dais cuenta de sus mentiras, OS LAS CREÉIS.

Creéis que estáis haciendo un bien, cuando realmente os están llevando hacia el Mal, os engañan continuamente.

Yo os he traído la Verdad, os he traído las armas necesarias para que pudierais triunfar, para que pudierais daros cuenta de cómo os están atacando éstos seres infernales,

Pero no queréis tomarlas y os volvéis como ellos, también seres infernales.

Tened cuidado Mis pequeños, porque así como ellos cayeron y tendrán una eternidad de dolor,

Nunca mas volverán a ver la Luz, nunca más volverán a tener contacto con el Amor, vosotros podréis seguir ése camino.

Tened cuidado, os lo vuelvo a repetir:

ESTÁIS EN UN MUNDO ADVERSO AL aMOR.

Vosotros si estáis Conmigo, podréis producir amor.

Si os apartáis de Mí, inmediatamente os tomarán éstos seres infernales y trabajareis para ellos.

Fácilmente podréis reconocer entre vuestros hermanos aquellos que ya se han vuelto como ellos,

porque no están produciendo amor, no hay paz en su corazón, no hay vida celestial en ellos ni la trasmiten, esto es una realidad, esto ya estaba escrito.

Y ahora os pregunto: ¿Estáis Conmigo y trabajando para Mí, para levantar a este mundo hacia esos niveles de amor y destruir toda esa maldad que cayó a la Tierra?

O ¿Seréis parte de ellos y trabajareis para ellos, atacándoMe nuevamente a Mí y atacando Mi Amor?

¿Y viviréis como ellos eternamente en la Oscuridad, en las Tinieblas, sin amor, sin Mi Amor?

Meditad esto Mis pequeños, PORQUE EL TIEMPO YA SE ACABÓ…

Y LA LUCHA TREMENDA YA ESTÁ. 

Vosotros os afanáis demasiado, buscando y atesorando las cosas del mundo; pero no buscáis lo mas bello:

Romanos 12, 6-8 1 Corintios 12, 8-10 1 de Corintios 12, 28-30 Efesios 4, 11-12

Que son los Dones y Carismas del Santo Espíritu de Amor.

Mis pequeños, os pido que le pidáis al Espíritu Santo el Don de Sabiduría.

La Sabiduría Santa que os va a hacer  conocerMe mejor, amarMe mejor, servirMe mejor.

Mis pequeños, cuando vosotros sois niños, que no conocéis cómo trabajan las cosas, para qué sirven las cosas;

no os imagináis el uso que tienen las cosas a vuestro alrededor, vuestro mundo pequeñito, está limitado.

Ciertamente porque sois pequeños y porque muchas de las cosas, de los instrumentos, de los aparatos que os rodean, no los sabéis utilizar por vuestra pequeñez y por vuestra incapacidad.

Pero cuando empezáis a crecer y empezáis  a utilizar esos inventos que Yo permito que el hombre vaya teniendo en el transcurso de su vida,

se os abren panoramas exquisitos, aprendéis a utilizarlos y vosotros mismos vais aprovechando con vuestra inteligencia,

toda esa capacidad intelectual de vuestros hermanos, puestos en esos aparatos que os ayudan  a facilitaros vuestra vida.

52. Jesús CRECÍA en SABIDURÍA, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres. Lucas 2

Así sucede con la Sabiduría; si vosotros estáis limitados por vuestra sabiduría humana, vuestras expectativas son pequeñas, son limitadas, vuestro horizonte de actuación es pequeño,

Pero al momento que entráis en Mi, que pedís con humildad Mi Sabiduría y Yo os la concedo, sabiendo que vosotros la aprovecharéis,

le sacaréis jugo, le daréis buen uso no solo para vosotros sino para vuestros hermanos y empezáis a conocer Mi Sabiduría.

Vuestro panorama se hace inmenso, como son cosas bellísimas, gozáis de un Mundo que no conocíais,

ES CUANDO EMPEZÁIS A APRECIAR DE MIS BIENES

Y ES CUANDO OS DAIS CUENTA DE TODO LO QUE OS HABÍAIS PERDIDO

POR VIVIR MÁS EMBEBIDOS EN LAS COSAS DEL MUNDO,

QUE EN MIS COSAS DIVINAS.

Ese tiempo que vosotros utilizasteis para el Mundo, fue tiempo que perdisteis en lo espiritual,

El Día del Juicio ante el Tribunal de Cristo, seremos recompensados. O nuestras obras serán quemadas como la paja. Tal vez recibamos alguna recompensa, QUIZÁS NINGUNA.

Cuando llegáis a Mí, alcanzáis a ver vuestra realidad humana…

   Y os dais cuenta de que la realidad espiritual es inmensamente más grande que la humana,

ES INFINITA, NO TIENE LÍMITES

  Y es ahí a donde os lleva la Sabiduría.

Mis pequeños,  pedídMela y gozaréis inmensamente ya desde la Tierra, los goces del Cielo,

Me gozaréis a Mí ya desde la Tierra y será tanto vuestro gozo que Me trasmitiréis a vuestros hermanos,

compartiréis esas delicias espirituales que Yo permito que tengan algunas almas cuando llegan a la madurez espiritual.

No todas las almas se adentran a las profundidades de la Sabiduría,

“Gastamos dinero que NO tenemos, en cosas que NO necesitamos, para impresionar a a gente a la que NO le importamos…”

porque no saben apreciar éstos regalos tan grandes que Yo os puedo dar.

Prefieren mantenerse en las cosas del mundo, prefieren mantener su interés en lo que pueden tocar y ver con los sentidos y no apreciar los frutos de la Fe y entre ellos la Sabiduría.

Aventuraos, Mis pequeños, a empezar a gozar de los regalos espirituales, empezad desde ahora ya a gozar de los bienes del Cielo, os estoy invitando a ello, Mis pequeños.

Os vuelvo a repetir: son muy pocas las almas las que se adentran a esto regalos tan grandes.

Sed de ellos, Mis pequeños y gozareis las maravillas celestiales.

Porque vuestra fuerza radica en vuestro interior.

No es la fuerza de vuestros músculos la que os dará el triunfo en vuestra misión,

No es la fuerza de aquellos que os apoyan a vuestro alrededor utilizando poderío físico, económico, intelectual la que os va a dar el éxito en vuestra misión sobre la Tierra.

NO mis pequeños, la fuerza radica en vuestro interior, os insisto en ello, Mis pequeños.

Y lo podréis ver a lo largo de la historia y tenéis en las Sagradas Escrituras cómo Yo os muestro, salvo raras excepciones, como Sansón, que tenía una fuerza descomunal…

Que de allí en fuera, todos los demás que he escogido, eran personas sencillas o ante los ojos de los demás, eran comunes y corrientes, nada especial, pero su fuerza radicaba en su interior.

Muchos de ellos eran muchachos que a ojos del pueblo eran todavía gente inexperta, que necesitaban crecer y que necesitaban madurar.

LA MADUREZ QUE YO PIDO ES UNA MADUREZ ESPIRITUAL

Y SOLAMENTE SE GANA,

VIVIENDO EN MÍ Y PARA MÍ. 

Cuando Yo vivo en el corazón del hombre y el hombre se deja mover por Mí, se deja alimentar por Mí, se deja crecer por Mí…

Es cuando el alma realmente adquiere una fuerza descomunal.

Los músculos del cuerpo no son nada ante las capacidades espirituales de las almas que ya están Conmigo.

Las almas que están conmigo, que se han soltado a Mí, que viven bajo Mí Voluntad; adquieren una fuerza descomunal, se llenan de Amor, de virtud, de vida de Cielo.

Empiezan a ver la realidad de la vida que deben tener en la Tierra, de la vida que deben de transmitir a sus hermanos, se vuelven puentes entre el Cielo y la Tierra.

De alguna forma le permito conocer algo de la vida del Cielo,

Esa vida Santa y Divina que viven sus hermanos en el Cielo y les hago ver que ésa es la vida que deben enseñar aquí en la Tierra.

Son puentes de unión entre el Cielo y la Tierra, se vuelven vida para los hermanos que están misionando, se vuelven apoyo para los que necesitan crecer, levantan a los que están agonizando porque tienen Mi Vida.

Mis pequeños, venid a Mí, pedidMe vivir para Mí y al vivir para Mí, estaréis Conmigo, levantando a vuestros hermanos a la realidad espiritual, celestial y Divina.

Ésa es vuestra realidad, no la de la Tierra.

Vosotros no fuisteis creados para vivir eternamente en la Tierra, vuestra realidad y vuestra naturaleza es espiritual.

Vuestro paso sobre la Tierra es efímero, vuestra naturaleza eterna es espiritual.

Y es en donde debéis poner toda vuestra atención y es a donde debéis llevar a las almas, a que busquen ellas ése alimento, esa vida, ese futuro.

Ayudadles a las almas de vuestros hermanos a que salgan de ese error a donde las ha llevado Satanás con sus mentiras,

haciéndoles creer que han venido para el goce del mundo solamente

y que no hay nada mas allá después de la muerte. 

Os he explicado muchas veces de vuestra trascendencia espiritual y eterna,

hacedles ver su error y llevadlas a esa Verdad que os estoy enseñando, que os he enseñado

y en donde ya infinidad de hermanos vuestros están gozando. 

Tenéis el apoyo de todas las almas que ya han misionado antes que vosotros, acudid a ellas,

CREDO… la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y. la vida eterna. Amén.

pedid su ayuda, su protección, para que os ayuden a llevad a cabo vuestra misión. 

Todos vosotros tenéis un nivel de actuación para ir llevando a la humanidad a ese crecimiento al que deberán llegar, al final, antes de que el mundo termine y que será el recuperar lo perdido por vuestros Primeros Padres.

Así pues, Mis pequeños, acudid al Alimento Verdadero, a la Fuente Verdadera de todo bien, que Soy Yo, vuestro Dios

No debéis trabajar demasiado en ello, en buscar por aquí y por allá, Yo estoy en vuestro interior, Me tenéis todo el tiempo.

No Me desperdiciéis más, perfeccionaos en el amor, en las virtudes, en la ciencia celestial, tenéis todo al alcance de vuestra mano.

Yo no Soy un Dios de imposibles, TODO, todo lo he puesto fácil para el hombre, 

Satanás os pone muchas dificultades en vuestro caminar. 

La Sabiduría es la que os va abriendo el camino para que podáis entender mejor vuestra misión sobre la Tierra.

No desperdicies todos estos regalos que se os dan Mis pequeños, si vosotros os quejáis de los problemas que tenéis sobre la Tierra, es porque os habéis alejado de Mí y de los regalos que Yo os doy; TENÉIS TODO.

Es como aquel que dice no tener capacidades, educación y tiene la posibilidad de comprar libros sobre la materia que necesita aprender,.

SI NO PONE ESFUERZO, si no pone su trabajo en lograr lo que necesita, es su culpa, todo está ahí, solamente necesita vencer su flojera.

En lo espiritual, todo lo tenéis al alcance de vuestra mano, no seáis flojos Mis pequeños,

ESTÁIS DESPERDICIANDO MUCHO 

Después lloraréis no haber aprovechado todo lo que se os daba.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo y en el del Amor-Sabiduría de Mi Santo Espíritu

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151 EL DIOS INMANENTE


151 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA 

Estamos de nuevo en la cocina de la casa de Pedro.

La cena debe haber sido abundante, como se deduce de los platos  con los restos de pescado y carne, de quesos, de diversos tipos de fruta seca y pasas.

De bollos de miel amontonados sobre una especie de aparador y de las ánforas y copas que están todavía encima de la mesa.

La mujer de Pedro trabajó con mucho esmero y amor para que su marido se sintiera feliz y satisfecho.

Y todo se refleja en el banquete servido al colegio apostólico. 

Ahora, cansada pero contenta, está en su rincon mientras escucha lo que dice su marido y los demás.

Está mirando a su Simón con gran amor y admiración, pues para ella es un gran hombre, al que ahora lo escucha expresarse muy diferente, cuando le oye hablar con palabras nuevas.

Con esa boca que antes no hablaba sino de barcas, redes, pescado y dinero, parpadea incluso como deslumbrada por una luz demasiado intensa. 

Pedro esta noche, sea por la alegría de tener a su mesa a Jesús y haber disfrutado las exquisiteces que su Porfiria les preparó,

está verdaderamente inspirado:

Se revela en él, el futuro Pedro predicando a las muchedumbres en Roma.

No sé qué observación de uno de los compañeros ha originado la respuesta escultórica de Pedro,

que dice:

–     Les sucederá como a los constructores de la torre de Babel.

Su misma soberbia provocará la destrucción de sus teorías y morirán aplastados.

Andrés objeta a su hermano:

–     Pero Dios es Misericordia.

Impedirá que se derrumben para darles tiempo de arrepentirse.

–     ¡Que te crees tú eso!

Coronarán su soberbia con la calumnia y la persecución. Ya lo veo venir. Nos perseguirán, cual testigos odiosos, para disgregarnos.

Y, por su ataque insidioso contra la Verdad, Dios tomará venganza y perecerán. 

Tomás pregunta:

–     ¿Tendremos la fuerza suficiente para resistir?

Pedro señala a Jesús y dice:

–     Por mí mismo no la tendría, pero confío en Él.

Jesús está escuchando y guarda silencio, con la cabeza un poco inclinada como para tener escondida la expresión de su rostro.  

Mateo dice:

–     Yo pienso que Dios no nos someterá a pruebas superiores a nuestras fuerzas.

Santiago de Alfeo concluye:

–     O que, cuando menos, aumentará las fuerzas proporcionalmente a la magnitud de las pruebas.   

Simón Zelote agrega:

–     Ya lo está haciendo.

Yo era rico y poderoso. Si Dios no me hubiera querido conservar para un fin suyo, yo me habría hundido en la desesperación cuando estaba leproso y me perseguían.

Me habría ensañado conmigo mismo… Y sin embargo, en medio del abatimiento completo en que me encontraba, recibí de lo alto una riqueza nueva que nunca antes había poseído,

la riqueza de una persuasión: “Dios existe”. Antes… Dios… Sí… era creyente, era un fiel israelita… pero era una fe de formalismos.

Y me parecía que el premio a esta fe fuera siempre inferior a mis virtudes.

Me permitía polemizar con Dios porque me sentía todavía algo sobre la faz de la tierra. Simón Pedro tiene razón.

Yo también estaba construyendo una torre de Babel con las autoalabanzas y las satisfacciones a mi yo.

Cuando se me vino todo encima y quedé, como un gusano, aplastado por el peso de toda esta inutilidad humana, dejé de polemizar con Dios…

Para pasar a hacerlo conmigo mismo, con mi loco yo-mismo…

Y acabé de demolerlo. Y, a medida que lo hacía, abriendo paso a lo que yo creo que es el Dios inmanente en nuestro ser de terrestres, obtenía una fuerza, una riqueza, nueva:

La certeza de que no estaba solo y de que Dios velaba por el hombre vencido por el hombre y por el mal. 

Judas cuestiona un poco severamente:

–     ¿Para ti qué es Dios?

¿Esto que has dicho: “el Dios inmanente en nuestro ser de terrestres”? ¿Qué quieres decir con eso?

No te comprendo… Y además me parece una herejía.

A Dios lo conocemos a través de la Ley y los Profetas. Y no hay otro Dios.    

Zelote responde:

–     Si aquí estuviera Juan, te lo diría mejor que yo.

De todas formas, te lo diré como sé. Es verdad que a Dios lo conocemos a través de la Ley y los Profetas.

Pero, ¿En qué lo conocemos?, ¿Cómo?…

Tadeo interviene inmediatamente:

–     Poco y mal.

Los Profetas que nos lo describieron… lo conocían.

Pero nosotros tenemos de Él la idea confusa filtrada a través de todo un montón de estorbos acumulados por las sectas… 

Judas objeta indignado:

–     ¿Sectas?

¿Qué palabras son ésas? Nosotros no tenemos sectas. Nosotros somos los hijos de la Ley… Todos.   

Tadeo lo rebate:

–     Los hijos de las leyes.

No de la Ley. Hay una ligera diferencia del singular al plural.

Pero en realidad ello significa que ya no somos hijos de lo que Dios nos ha dado sino de lo que nosotros hemos creado.

Judas de Keriot confirma:

–     Las leyes han nacido de la Ley.  

Tadeo replica:

–     También las enfermedades nacen de nuestro cuerpo.

Y no me vas a decir ahora que son cosas buenas. Y bueno, dejadme saber lo que es el Dios inmanente de Simón Zelote.

Judas no puede replicar a esta observación de Judas de Alfeo…

Simón Zelote dice:

–    Nuestros sentidos necesitan siempre un término para aferrar una idea.

Cada uno de nosotros – me refiero a nosotros creyentes – cree, claro está, por la misma fe, en el Altísimo, Señor y Creador, eterno Dios que está en el Cielo.

Pero todos necesitamos algo más que esta fe desnuda, virgen incorpórea, adecuada y suficiente para los ángeles, que ven y aman a Dios espiritualmente,

compartiendo con Él la naturaleza espiritual y teniendo la capacidad de ver a Dios.

Nosotros necesitamos crearnos una “figura” de Dios, figura que está hecha de las cualidades esenciales que ponemos en Dios para dar un nombre a su perfección absoluta, infinita. CIELO

Cuanto más se concentra el alma más alcanza la exactitud en el conocimiento de Dios. Pues bien, lo que yo digo es esto: el Dios inmanente.

No soy un filósofo. Quizás haya aplicado mal la palabra.

Lo que quiero decir en definitiva, es que para mí el Dios inmanente es el hecho de sentir, de percibir, a Dios en nuestro espíritu.

Y sentirlo y percibirlo no ya como una idea abstracta, sino como real Presencia que da fortaleza y paz nuevas.  

Judas de Keriot, con un tinte de ironía,

cuestiona:

–     De acuerdo.

Pero, en definitiva, ¿Cómo lo sentías? ¿Qué diferencia hay entre sentir por fe y sentir por inmanencia? –

Pedro interviene:

–     Dios es seguridad, muchacho.

Cuando lo sientes como dice Simón, con esa palabra cuyo espíritu comprendo aunque no la entienda como tal palabra.

Y créeme, nuestro mal consiste en entender sólo la letra y no el espíritu de las palabras de Dios.

Quiere decir que logras aferrar no sólo el concepto de la majestad terrible, sino de la paternidad dulcísima de Dios.

Quiere decir que sientes que, aunque todo el mundo te juzgara y condenara injustamente.

Uno sólo, El, el Eterno, que te es padre, no te juzga sino que te absuelve y te consuela.

Quiere decir que sientes que, aunque todo el mundo te odiase, sentirías en ti la Presencia de un Amor más grande que todo el mundo.

Quiere decir que, segregado de los demás, en una cárcel o en un desierto, sentirías siempre que Uno te habla y te dice: “Sé santo para ser como tu Padre”.

Quiere decir que por el amor verdadero a este Padre Dios – que por fin uno llega a sentir tal – se acepta, se obra, se toma o se deja, sin medidas humanas.

Pensando sólo en devolver amor por amor, en copiar lo más posible a Dios en las propias acciones.  

Judas sentencia:

–     ¡Eres soberbio!

¡Copiar a Dios! No te es concedido. 

Pedro replica:

–    No es soberbia.

El amor lleva a la obediencia.

Copiar a Dios me parece también una forma de obediencia porque Dios dice que nos ha hecho a su imagen y semejanza.

–     Nos ha hecho.

Nosotros no debemos ir más arriba.

–     ¡Mira chico, eres un desdichado si piensas así!

Olvidas que caímos y que Dios nos quiere volver a elevar a lo que éramos.

Jesús toma la palabra:

–     Más todavía, Pedro, Judas…

Y vosotros todos, más todavía.

La perfección de Adán era susceptible de aumento mediante el amor que le habría conducido a una imagen progresivamente más exacta de su Creador.

Adán, sin la mancha del pecado, habría sido un tersísimo espejo de Dios.

Por esto digo: “Sed perfectos como perfecto es el Padre que está en los Cielos”. Como el Padre, por tanto, como Dios.

Pedro ha hablado muy bien y Simón también.

Os ruego que recordéis las palabras de ambos y que las apliquéis a vuestras almas. 

Falta poco para que la mujer de Pedro se desmaye de la alegría,  al ver alabar de este modo a su marido.   

Llora en su velo, serena y dichosa.

Pedro se pone tan colorado, que da la impresión de que le esté viniendo un ataque apopléjico.

Permanece mudo durante unos momentos…

Y luego dice:

–     Bueno, pues entonces dame el premio.

La parábola de esta mañana…

También los otros se unen a Pedro diciendo:

–     Sí. Lo has prometido.

Las parábolas sirven para hacer comprender la comparación, pero nosotros comprendemos que su espíritu supera la comparación.

–     ¿Por qué les hablas en parábolas?

–     Porque a ellos no se les concede entender más de lo que explico.

A vosotros se os tiene que dar mucho más, porque vosotros mis apóstoles, debéis conocer el misterio.

Por tanto, se os concede entender los misterios del Reino de los Cielos.

Por esto os digo: “Preguntad, si no comprendéis el espíritu de la parábola”.

Vosotros dais todo, y todo se os debe dar, para que a vuestra vez podáis dar todo.

Vosotros dais todo a Dios: afectos, tiempo, intereses, libertad, vida.

Y Dios os da todo, para compensaros y haceros capaces de dar todo en nombre de Dios a quienes vienen después de vosotros.

De este modo, a quien ha dado le será dado y con abundancia.

Pero, a quien sólo ha dado parcialmente o no ha dado en absoluto, le será incluso quitado lo que tenga.

Les hablo en parábolas para que viendo vean sólo lo que les ilumina su voluntad de seguir a Dios; para que oyendo – con la misma voluntad de adhesión – oigan y comprendan.

¡Vosotros veis! Muchos oyen mi palabra, pocos se adhieren a Dios; es incompleta la buena voluntad de sus espíritus.

En ellos se cumple la profecía de Isaías:

“Oiréis con los oídos pero no comprenderéis, miraréis con los ojos pero no veréis”.

Porque este pueblo tiene un corazón insensible; sus oídos son duros y han cerrado los ojos para no oír y para no ver.

Para no comprender con el corazón y no convertirse para que los cure.

¡Pero, dichosos vosotros por vuestros ojos que ven, por vuestros oídos que oyen, por vuestra buena voluntad!

En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis y no lo vieron y oír lo que vosotros oís pero no lo oyeron.  

N250 ALMA CELESTIAL 2


Febrero 3 de 2019

Habla Dios Padre
Me duele mucho que la gente tenga miedo de venir a Mí, porque es falta de Fe, de Mi sólo puede salir Amor.

Soy fuente de vida, Soy fuente de Amor. A Mí se acercan los sedien­tos de Mí corazón. Las almas han sido creadas en un acto de amor excel­so de Mí Corazón. Todas Mis potencias son vuestras.

Sois Mis hijos, el Padre nunca defrauda a sus hijos, El se da por completo a aquellos a los que ama y que se dan en totalidad a Su Creador.

Yo vuestro Padre Celestial busco almas dadivosas, pocas son las que encuentro. ¿Porqué hijos míos no encuentro respuesta a mis lamentos? ¿Por qué vuestro cora­zón se cierra a la Gracia y al Amor?

De Mí proviene TODO, vosotros sin Mí no sois nada. Soy la Fuente de la Vida.TomadMe, tomad de Mí y repartid a todos vuestros hermanos. La Luz del mundo os llama a una entrega total.

Las Tinieblas cubren todo, la Gracia no se puede ya encontrar en los hombres. Habéis dejado que las Tinieblas omnibulen vuestras mentes. Habéis preferido la facilidad del Mal, al compromiso y felicidad del Bien.

Tengo que actuar pronto, para NO ver a Mis ovejas que se pierdan. Necesito de vuestras oraciones, de oraciones de corazón. De oraciones que salgan de corazones honestos en el amor.

De corazones que se muevan por el amor al ver el dolor de vuestros semejantes. Vivan reunidos a vuestra casa celestial. Yo vuestro Padre os alimentaré del alimento del Cielo, que NO tiene fin y da Vida Eterna.

Hijos Míos, cuanto os amo. No llenen sus vidas de pesadumbre y mie­do. Ya os lo he dicho antes, EN EL AMOR NO HAY TEMOR.

Vivan pues, buscando engrandecerse del Amor de Dios y es el mismo amor el que vencerá.

Así, cuando el Amor Verdadero llene sus corazones, NO habrá cabida para nada más. El Amor y único Amor Verdadero, Soy Yo, vuestro Dios, vuestro Creador, El que NO tiene principio ni fin.

El Único valor que existe. Sin Mí nada vale, porque Soy el AMOR.

¡Oh!, Humanidad entera, ¿Cuándo aprenderéis a verme a Mí, vuestro Dios, an­tes que a todo lo que os rodea?

Yo os he dado TODO, pero os dejáis lle­var por la materialidad porque vuestras almas faltas de Fe, NO saben apreciar la espiritualidad que Yo vuestro Dios, os he donado desde el momento de vuestra concepción.  Vivid la verdadera vida del espíritu, vi­vid la vida de Mi Eterno Hijo Jesús.

Sabiendo vuestra necesidad de uti­lizar vuestros sentidos para creer, por eso os envié a Mi Hijo, para que tuvierais en Él, el ejemplo a seguir y así NO tuvierais pretexto de que vuestro Padre NO se ocupa de vosotros.

¿Y qué hicisteis con Él? Las per­sonas de ése tiempo lo crucificaron,

Y ¿Qué hacen las personas de éste tiempo? Peor todavía,

LO DESPRECIAN, LO BLASFEMAN, LO NIEGAN, LO APARTAN DE SUS VIDAS. Ya se les mostró la Verdad y la rechazan, se quieren mantener en las Tinieblas del pecado. ¿Por qué, Hijos Míos, obráis así? ¿Qué más os puedo dar?

Os he dado TODO en Mi Hijo Jesús. Os daré a Mí Santo Espíritu de Amor, y ¿NI así creeréis?

NO Me ataquéis a Mí, atacad mejor vuestra debilidad, vuestra concupiscencia que os arrastra al Mal y a las Tinieblas.

Miraos, mirad vuestro interior, ¿Estoy Yo acaso como lo primero, como vuestro Rey y Padre en vuestro corazón; como vuestro principio y fin de vuestra existencia?

Si NO es así, Me estáis fallando. Habéis pactado un Pacto de Amor y servicio al principio de vuestra existencia. Os he conce­dido el Don de la vida, para que actuando en caridad hacia vuestro Dios y hacia vuestros hermanos, pudierais servirme en la salvación de las almas.

Y ¿Qué habéis hecho con vuestra promesa?

Habéis preferido el mundo y sus Tinieblas y Me habéis apartado de vuestras vidas. Y ¿Ahora que Soy para vosotros?

Algunos Me consideran un terrible Juez, otros Me consideran un Ser obsoleto cuyas leyes “antiguas” no pueden prevalecer más.

Para otros Soy una molestia en sus vidas, en donde quisieran actuar NO en libertad, sino en libertinaje; sin tener quién les pida cuentas de su actuación.Y para muy pocos Soy quién debo ser: el Amor, el respaldo total de sus vi­das, la Luz en el camino, la verdadera Vida y el Eterno Amor, el Padre que protege y levanta a sus hijos de las caídas por vuestra fragilidad.

Esto es lo que Soy y más, Soy vuestro Creador quién reclama cada alma, puesto que Sois parte de Mí, Y el Dueño reclama lo que le pertenece.

Vosotros Me pertenecéis por entero, pero respetando vuestra voluntad tan voluble, que hace que se Me niegue lo que es Mío.

Hijitos Míos, os pregunto:

¿CUÁL CONSIDERÁIS SEA LA MAYOR DESGRACIA QUE PUEDA TENER EL HOMBRE SOBRE LA TIERRA?

Algunos de vosotros me diríais, la pérdida de la salud. Otros, la pérdida de los bienes. Otros más diríais, la pérdida de los hijos o de algún ser querido; otros más hablarías de desastres naturales, guerras o pestes, etc.Todas éstas son pérdidas que os causan dolor de una forma u otra. Pero la mayor pérdida, el
MAYOR TESORO QUE EL HOMBRE PUEDA PERDER, ES SU ALMA.

A vuestra alma la podéis privar de vida y/o de acción. La priváis de vida cuando vuestra carnalidad la aprisiona a tal grado que hasta la puede matar eternamente.

La priváis de acción cuando vuestra carnalidad, distrayendo al alma en múltiples cosas de la Tierra, aunque no sean pecaminosas, NO le permiten a ésta desarrollarse y dar fruto.

Cuando vuestra carne NO deja actuar al alma se debilita, se vuelve estéril, pierde la razón para la que fue constituida.

Al alma que se le prive de su Alimento, como es Mi Palabra, Mi Sagrada Eucaristía y de la posibilidad de dar fruto, con lo aprendido de Mí a través de vuestros hermanos;Se le puede comparar con el pez que se le quite el agua para vivir o la tierra a la flor para crecer o el aire al ave para volar o al bebé la leche materna para alimentarse.

El alma que NO tiene vida espiritual, que NO se le permite desarrollarse en el ámbito de lo divino, pierde su razón de ser.

El alma que está privada de su acción por causa de la carnalidad del hombre, se vuelve como el bello pajarillo encerrado en una caja obscura, nadie lo puede apreciar.

Por vuestro pecado, por vuestras pasiones, por vuestra carnalidad, desaprovecháis el gran tesoro que os he dado.

Buscáis posesiones y riquezas. Buscáis el tener grandes poderes. Buscáis ser super-hombres, pero todo se queda a nivel humano.Por vuestra falta de sabiduría, porque NO la habéis pedido, NO os dais cuenta de que si os olvidarais más de lo mundano y recorrierais el velo de vuestra alma a lo divino,

OBTENDRÍAIS ESAS CAPACIDADES EN LO ESPIRITUAL.

Eso que buscáis en lo humano son potencias reales en lo divino, pero siempre basadas en la humildad y en el amor.

Os he dicho y sabéis, que vuestro cuerpo es efímero y limitado. Nace, crece, envejece y muere,

El alma NO, ella siempre existe. El alma viene al cuerpo y debe seguir un desarrollo paralelo, pero el cuerpo debe ser utilizado como instrumento de desarrollo para el alma.

CARISMAS DE SAN MARTIN DE PORRES

El cuerpo debe ser doblegado por las virtudes del alma y ésta debe proseguir su crecimiento hasta alcanzar una plenitud, en donde utilizará al cuerpo para dar fruto y así derramen los tesoros del alma sobre sus hermanos, a través de las acciones del cuerpo.

La mayoría de vosotros ni alimentáis, no hacéis crecer al alma además de no permitirle que se manifieste su fruto. Estáis aprisionando, con vuestro cuerpo, a vuestra alma.

El alma debe volar, debe ser libre, debe dar lo que es su esencia, que s Mi Presencia, el Amor, con todos sus frutos.

El alma aprisionada no crece, no cumple sus funciones y al no poderse transmitir a través del cuerpo, la persona, el ser, queda colocado en un nivel inferior porque no produce bien, que es la cualidad del alma.

Vuestra vida y verdadera vida, es la espiritual.NO me véis, pero sabéis que existo. NO me tocáis, pero tocáis todo lo que he creado. NO Me escucháis, pero escucháis todos los sonidos que he puesto en la Naturaleza.

¡SABEIS QUE EXISTO, PERO NO ME BUSCÁIS!

Yo Soy la Vida misma, nada puede ser creado si Yo no lo deseo. Todo lo que tenéis os lo he dado Yo, desde lo más pequeño a lo más grande, desde lo entendible a lo incomprensible, desde lo visible a lo invisible, desde lo cercano lo infinitamente inalcanzable.

TODO PROVIENE DE MÍ y todo lo podéis tener cuando permitís que vuestra alma crezca, cuando ponéis vuestro Cuerpo a las órdenes del alma y cuando os movéis a través de Mi Sabiduría Santa.

¡Tenéis un gran tesoro en vosotros y NO lo aprovecháis!VUESTRA ALMA OS PUEDE LLEVAR A LA ETERNIDAD

AÚN VIVIENDO EN EL TIEMPO.

Esto es, que cuando el alma se une a su Dios verdaderamente, Yo vuestro Dios puedo llevar al alma a conocer el pasado y el futuro,

la saco del tiempo y le doy conocimiento que está fuera de su tiempo.

Yo instruyo a Mis almas dóciles con conocimiento fuera del conocimiento humano.

LAS ALMAS QUE SE DONAN A MÍ,ADQUIEREN PODERES ESPIRITUALES

QUE EL CUERPO NO PUEDE TENER

Y así, por docilidad y amor, las almas que se Me han donado, pueden hacer milagros, pueden levitar, pueden lograr cosas que a ojos humanos son imposibles,

Por eso lo hacen NO por vanagloria, sino para darMe Gloria, a Mí, su Dios y su Señor.

El alma que aprende a vivir de su Dios, se vuelve instrumento fiel y su única razón de vivir es la de transmitir Mi Amor, Mis Enseñanzas,

LA MONJA VIAJERA. Sor María Jesús de Ágreda, la Dama Azul que evangelizó sin salir de su claustro en España a los indios apaches, navajos, comanches, xumanas., en Nuevo México. 

Instruyendo a Mis hijos a que conozcan una nueva vida y su real futuro, la Eternidad en el Reino de los Cielos.

Vosotros, como hijos Míos, como hijos de un Dios verdadero, fuisteis creados para tener  cosas maravillosas,

Fuisteis creados para gozar de la esencia de vuestro Dios y de Sus capacidades, NO para que fuerais dioses, sino para que gozarais de sus regalos infinitos y de sus cuidados.

El Padre comparte con los hijos de Sus riquezas; pero el hijo por su pequeñez, NO puede llegar a tener las capacidades del Padre.

Al hijo se le consiente y se le mima. Se le cuida y el padre se alegra con el amor, el respeto y el cariño con el que el hijo responde.El hijo se siente alagado por tener un padre y hasta presume por tenerlo, por ser “un gran padre”.

El hijo trata de emularlo para llegar a ser un hijo ejemplar de un padre ejemplar.

Yo esto es lo que deseo de vosotros, que seáis verdaderos hijos Míos, que estéis orgullosos de tener un Padre Dios y que tratéis de ser como Yo os enseñé a través de Mi Hijo Jesucristo.

Por supuesto que NO llegaréis a ser dioses nunca, pero sí podréis llegar a poseer Mi Amor si lo buscáis y si lo llegáis a poseer en verdad y de corazón,

Mis Potencias trabajarán a través vuestro.Y en lo futuro os conocerán por las grandes obras que haré porque fuisteis realmente hijos de Dios.

Hijitos Míos, así como buscáis la salud de vuestro cuerpo cuando las infecciones, las afecciones, todos aquellos ataques que vuestro cuerpo obtiene a través de los microorganismos;

TAMBIÉN HAY MICROBIOS QUE AFECTAN VUESTRA ALMA

 Y para ello debéis mantenerla en buen estado de salud. La salud de vuestra alma; el alma se contagia, así tan seguido como se contagia el cuerpo de las infecciones que lo rodean, muchos contagios tiene el alma.

Las enfermedades del alma NO solamente la van a atacar a ella, sino también repercuten en el cuerpo, por eso debéis de tratar de mantener esa salud en vuestra alma.

Y LA SALUD OS LA DA, LA VIDA EN LA GRACIA

¿Cuántas personas no conocéis que estando afectadas de su alma, no están también afectadas de su cuerpo?

Muchos de ellos al tener una buena confesión, al tener un perdón hacia sus hermanos también obtienen la curación del cuerpo.

Por eso es tan importante Mis pequeños, que os mantengáis en esa salud de vuestra alma, esa Vida Íntima con vuestro Dios os dará esa salud.

Como os digo,  al estar en estado de Gracia, al estar en íntima comunicación Conmigo, con vuestro Dios, Quien todo lo puede, Quien todo os da, que todo lo Santifica,  que todo lo hace bueno.Tratad de ayudar a vuestros hermanos que os rodean, que están padeciendo también problemas de cuerpo y alma.

Y así Mis pequeños, conociendo esto y ayudándolos a veces con una plática, con un consejo, con un apoyo, los podréis curar NO solamente del alma, sino también del cuerpo.

Hay tantas almas infectadas en el Mundo por el pecado. El pecado tiene muchas facetas y todas ellas os afectan, en mayor o en menor grado; pero el pecado siempre va a afectar a vuestra alma,

Y por eso debéis tener cuidado, poner todos vuestros sentidos, protegiéndoos de las acechanzas del Mal.

El Demonio es muy astuto y tratará de llevarlos a un aparente bien, porque todos ya están envueltos en ese aparente bien y NO es así Mis pequeños,  Debéis luchar contra corriente, debéis luchar contra lo que ya es normal para la mayoría y que es un pecado, que es una falta grave contra Mí, que es algo grave contra el Amor, contra la Fe, contra las Virtudes.

Manteneos siempre alertas, siempre con esa vida interior, con esa búsqueda de lo Divino, con esa búsqueda de lo Perfecto, en las Enseñanzas de Mi Hijo;

Luchad por manteneos siempre así en Vida, en Vida interior, para que la muerte o las infecciones que éstas causan, NO os acarreé esa separación con El Supremo Bien, que Soy Yo.

Ayudad a vuestros hermanos a recuperar la salud; hay tantos enfermos a vuestro alrededor.
Pedid, pedid la Gracia de poder encontrar la enfermedad en el corazón de los hombres para que podáis ayudarlos.

Hijitos Míos, la principal lucha a la cual estáis, en el mundo y a la cual primero debéis de vencer,ES VUESTRA LUCHA INTERIOR.

Sois vosotros mismos lo que primero tenéis esa gran lucha y esa es normal, es natural Mis pequeños; porque sois alma y sois cuerpo, debéis venceros a vosotros mismos.

Vuestro propio ser, ayudados con Mi Gracia, debe escoger entre lo bueno y lo malo y qué es lo que debe seguir.

Cuando el hombre lucha, va adquiriendo Gracia a Mis Ojos y se va llenando de Virtud para poder luchar y ayudar a otros.

Por eso Mis pequeños, debéis venceros a vosotros mismos de las cosas del Mundo;Debéis quitar de vosotros todo aquello que os separe de Mi Gracias, que os separe de aquello que solamente os hace daño, en donde perdéis el tiempo,

En donde NO vivís sino para vosotros o vivís para el Otro, engañados con un falso bien.

La oración íntima sirve principalmente para ello, para que os deis cuenta perfectamente en dónde está vuestro ser, en dónde está vuestra alma, qué posición está tomando el Mundo.

Cuando os conocéis perfectamente podéis vencer todo aquello que os afecta negativamente, pero para ello debéis actuar con humildad y con honestidad,

CONOCER VUESTRO SER, VUESTRA ALMAY así al conoceros perfectamente, ayudados por Mi Gracias, ya podréis tomar el Camino correcto, y al estar en él, también podréis encausar a vuestros hermanos por el Camino de la Verdad.

Pedid a Mi Madre que os guíe hasta Mi presencia, que os enseñe el camino a vuestro Padre, que os muestre Mi Amor en pleno y que con la ayuda de Mi Santo Espíritu de Amor, os dé todo lo necesario para volveros santos

Y Yo teneros conmigo por los siglos de los siglos.  ­

Yo Vuestro Padre de Amor, Vuestro Jesús, Vuestro Amor, os llama, os bendice, os necesita. Vosotros sin Mí no sois nada, pero vuestra nada Yo la necesito.
Os amo, hijitos Míos, entendedlo, OS AMO.

Yo os Bendigo en Mi Santísima Trinidad, en mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.  

 

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