M7 ALTAR DE EXPIACIÓN 2


En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA

Dicembre 08 de 2019

EL PURGATORIO ES UN ALTAR DE EXPIACION

J.V.: Veo el Corazón de Jesús, grande e irradiando muchísima Luz y Me dice Dios Nuestro Señor:

Hijitos Míos, Mi Amor por vosotros es inmenso, muchas veces os lo he dicho, pero vosotros no meditáis en ello; NO hay Amor más intenso en el Universo, que Mi Amor por vosotros.

Primeramente, el Amor de Mi Padre al crearos también, es inmenso. Mi Donación por vuestra salvación fue puro Amor, Amor para restaurar todo aquello que el Pecado os quitó.

Aquellos que oran, aquellos que entran en su corazón y Me buscan, les permito ir conociendo el Amor que tengo hacia vosotros; ciertamente en una mínima parte de lo que realmente es.

Cuando un alma es tocada por Mi Amor, cambia; cambia radicalmente, porque nunca un alma que está militando, puede llegar a recibir de la Tierra, de aquellos que conviven con ellos,

un amor tan intenso, como el que sale de Nosotros, como el que brota de Nuestro Ser hacia vosotros.

Nuestro Amor es incomprensible para todos vosotros, no podéis entender cómo es posible que Nosotros os ameMos, a pesar de vuestra maldad.

A pesar de vuestros errores, a pesar de vuestros pecados, a pesar de vuestros olvidos, a pesar de vuestras traiciones, a pesar de que no queráis creer y estar con Nosotros.

Como os dije, Nuestro Amor es incomprensible; porque estáis acostumbrados a los amores de la Tierra, que pocas veces son amores salidos de un corazón limpio y sano.

El amor del hombre es traicionero, a veces mentiroso o convenenciero.

Por eso, cuando un alma VIVE Nuestro Amor, cuando se le concede esa vivencia del Amor Divino; no lo puede entender, no lo puede concebir…

Porque en ese momento, uno sabe cómo es uno mismo, uno sabe y conoce sus defectos, maldades, traiciones y NO concibe que Nuestro Amor pueda llegar a ellos.

Porque estáis acostumbrados a recibir amor cuando os portáis bien, cuando hacéis una obra de Caridad, cuando queréis quedar bien ante alguien.

Pero que realmente lo estáis haciendo de corazón y de repente, recibís Nuestro Amor cuando no estáis en la mejor disposición espiritual, como para recibirNos en Nuestra Divinidad.

Sí, ciertamente Nuestro Corazón se derrama sobre el hombre, Nuestro Amor os cambia…

Os cambia radicalmente…

Y de vivir en un mal, como soléis vivir todos vosotros; el alma se queda sumamente tocada por Nuestro Amor, por esos momentos de la realidad Divina a la que estáis llamados a vivir al final de vuestra experiencia en la Tierra.

Cómo quisiera Mis pequeños, que todos vosotros Me llamarais, ME PIDIÉRAIS ESE MOMENTO DIVINO, para que cambiarais.

Ciertamente, Nosotros os conocemos en lo íntimo, en lo personal, en lo profundo. Y permitiMos estos momentos Divinos, para que el alma cambie…

Quizá pueda ser un alma que a ojos humanos sea mala, que se ha desviado de la realidad Divina; pero el hombre NO CONOCE el por qué y el cómo está actuando esa alma y lo que puede dar después de ser tocada con Nuestro Amor.

Les regalaMos a éstas almas un momento de Cielo, para que se den cuenta, de que SÍ EXISTE UN CIELO, de que se vive en él un Amor que no es creíble aquí en la Tierra y que cuando  se está en ese momento de Cielo, NO queréis salir de él. 

Nuestro Amor os abraza, os llena de una Paz que no podéis comprender, pero que SÍ LA PODÉIS GOZAR.

No queréis saber ya nada más de lo que os rodea, de lo que habéis vivido, de las posesiones que tenéis en la Tierra; simplemente queréis venir Conmigo, con vuestro Dios, al Reino de los Cielos.

Debéis CREER Mis pequeños, debéis VIVIR en la Sabiduría Divina, debéis TENER FE y no tratéis de comprender lo que es incomprensible, aún para aquellos que ya han tenido esa experiencia de Mi Amor.

Simplemente ACTÚAD EN EL BIEN, vivid entre vuestros hermanos amándolos, como Yo os amé y os sigo amando.

Llevad la Paz que Yo os traje a la  Tierra. Perdonad, como Yo os perdono y no una sola vez, sino muchas veces, a través de la penitencia, a través de la confesión, a través de vuestro arrepentimiento.

Sed otros Cristos y viviréis eternamente en el Reino de los Cielos.

En una palabra, sed portadores del Amor que Yo os traje del Cielo a la Tierra y con él, cambiad almas. 

Transformadlas con vuestra vida, con vuestras palabras, con vuestros buenos deseos, con vuestra Intercesión.

Os he dicho que vuestro Juicio al final de vuestra existencia, será basada en el Amor. ¿Cuánto de Mi Amor dejasteis en la Tierra?

Pero NO podéis dar lo que NO tenéis, por eso debéis dejar que Mi Santo Espíritu entre en vosotros, purifique vuestro interior, saque de vosotros la maldad que lleváis…

Y dejad que el Amor os invada, que venga esa transmutación; que Mi Vida tome vuestra vida y de ésta forma, SÍ podréis dar lo que ya tenéis en vuestro interior, que es Mi Amor.

Ciertamente, Yo no os puedo presionar, Yo no puedo obligaros a que toméis Mi Amor a la fuerza.

El simple hecho de que Me pidáis que Yo entre en vosotros, que Mi Santo Espíritu os transforme; ya ese es un acto de Amor Divino y Yo, inmediatamente, respondo a él.

Ciertamente, es difícil ser un Testigo de Mi Amor entre la maldad que os rodea…

Y por eso, a todos aquellos que son testigos de Mi Amor, que saben que hay que tomar esa Cruz, como Yo la tomé…

Nuestro regalo, en el Reino de los Cielos, será inmenso.

AL SER AMOR EN LA TIERRA,

SERÉIS ODIADOS POR AQUELLOS QUE TRABAJAN PARA SATANÁS

PERO YO ESTOY CON AQUELLOS QUE ME VIVEN

Que Me llevan a cambiar almas que en este momento están tomando Mi Amor, Mi lugar de ser otros Cristos y ciertamente moriréis, pero resucitaréis victoriosos.

VUESTRA MISIÓN ES BELLÍSIMA, MIS PEQUEÑOS

ES CAMBIAR A ESTE MUNDO

DONDE LA MALDAD DE SATANÁS DESTROZÓ LA CREACIÓN DE MI PADRE

Y VOSOTROS, HABÉIS SIDO ENVIADOS PARA RESCATAR A LA CREACIÓN,

EMPEZANDO CON EL HOMBRE

Ciertamente todo tiene que ser restaurado; el hombre y todo lo que fue creado para el hombre. Todo fue creado en un acto de Amor Infinito, de parte de Mi Padre, vuestro Padre.

 TODO tiene vida en el Amor y cuando vosotros vivís en el Amor, sin que os deis cuenta, vais dando vida por donde vais caminando.

Dejad pues que Mi Presencia se dé plenamente en vosotros…

Y así como muchos hermanos vuestros, en el momento en el que estuve Yo en la Tierra Me gozaron y ciertamente, otros Me atacaron…  

LOS SUFRIMIENTOS SERÁN LOS MISMOS, independientemente de la ACTITUD QUE ADOPTEMOS. 

Es el EFECTO en nosotros lo que cambiará…

Porque la Estrategia que seguirá Satanás, ya la PREDETERMINÓ el objetivo que persigue…

Y esto lo confirmaremos en los DESASTRES que ya han sido programados, para TODOS Y CADA UNO de los países que forman parte de su satánico plan infernal…

Y que han sido orquestados para la entronización de su mesías encarnado: EL ANTICRISTO. 

Aquí la pregunta ES:

¿Cómo preferís luchar?

Siendo “punching bag“… 

Aunque los que actúen así, terminarán siendo aniquilados por su misma TIBIEZA Y COBARDÍA… 

O pelear de rodillas ORANDO EL ROSARIO…

ENFRENTANDO AL INFIERNO COMO UN ADVERSARIO REAL, al que Lucifer contemple desde la lona, preguntándose:

¡¿Cómo ¡#$%%&/ le derribásteis?!

Yo en lo personal, prefiero declararle al formidable Arcángel:

–    SI NO QUIERES OTRA PEOR, ¡¡¡NO TE METAS CONMIGO!!! 

Porque nuestra INTERCESIÓN desde la Cruz, que compartimos con Jesús, por nuestro “FIAT” al llamado para ser “Otros Cristos”…

Garantiza que lo que pedimos DENTRO de la Voluntad Divina, se efectúa “ipso facto”

Y por eso le canto alabanzas a Mamita María, yo sé que para él NO HAY NADA MÁS DEVASTADOR QUE ESTO. 

HORA ES VUESTRO TIEMPO, VUESTRA OPORTUNIDAD DE CAMBIAR ALMAS

DE RESTAURAR LO QUE HA SIDO AFECTADO POR EL PECADO

Y AUNQUE SEÁIS ATACADOS, YO OS DEFENDERÉ

Y JUNTOS RESTAURAREMOS TODO LO QUE EL PECADO HA AFECTADO..

Confiad en Mí, vuestro Salvador, conozco bien al hombre, porque estuve entre vosotros, confiad en Mí y hagamos esta gran tarea, Tarea Divina, de restaurar lo que el Pecado afectó.

Contáis Conmigo Mis pequeños, contáis con Mi Vida, con Mis Milagros, con Mi Palabra y Mi Protección.

SoMos Uno, como en la Santísima Trinidad SoMos Uno,

es tiempo de que TODO vuelva al Principio, de que seaMos nuevamente uno en el Amor.

Venid pues Mis pequeños, tomadMe de la Mano, dejádMe que os lleve Yo, a donde vuestros hermanos os necesitan.

Y Yo, vuestro Dios y Salvador estando en vosotros, levantareMos a esas almas abatidas, a esas almas muertas en el pecado y les dareMos nueva vida en el amor por el perdón.

Hijitos, sabéis que en los tiempos de dificultad es cuando brotan las Virtudes.

Les he estado anunciando que tiempos difíciles se vienen. Y con esto espero de cada uno de vosotros la generosidad, tanto en lo espiritual, como en lo humano.  

Sabéis perfectamente, porque lo tenéis en las Sagradas Escrituras; que Yo pago al ciento por uno y a veces mucho más Mis pequeños, cuando realmente dais de corazón lo que se necesita.

Os he venido pidiendo por todos aquellos hermanos vuestros, que no están preparados a bien morir; para que por vuestra intercesión, éstas almas se puedan salvar.

 No os toca a vosotros en estos tiempos ser jueces, os toca ser almas llenas de Mi Amor, así como Yo, en los momentos difíciles de Mi Pasión.

en ningún momento blasfemé o deseé algún mal contra los verdugos o contra todas aquellas personas que en algún momento, recibieron un bien de parte Mío y luego Me pagaron con traición, blasfemias, y hasta deseándoMe la muerte en la Cruz.

Es tiempo de benevolencia, es tiempo de perdón, es tiempo de demostrar todo el amor que habéis dejado crecer dentro de vuestro corazón, con todas las Enseñanzas que os he dado a nivel mundial.

Os he dicho y repetido muchas veces, que a Satanás se le va a vencer con el Amor y no portándoos de la misma forma en la que él se porta.

 Si él os ataca, si os blasfema, si os lleva a sufrir de tantas formas; vosotros no podéis reaccionar de esa misma forma, con grosería, con malos deseos, con destrucción.

VUESTRA RESPUESTA TIENE QUE SER EL PERDÓN, EL AMOR

Y hasta tratar en un momento dado, de entender a aquellas almas que están trabajando en el Mal, porque quizá vivieron en un ambiente de maldad y no de amor, como vosotros lo habéis tenido.

Cada uno de vosotros tenéis un tipo de vida diferente, quizá también tuvisteis problemas en vuestra niñez, en vuestra adolescencia, pero Mi Amor os venció.

Mi Amor en vuestro corazón os llevó por buenos caminos y respondisteis actuando en el Bien, actuando con buenas obras y viviendo en la Paz, que solamente Yo os puedo dar.

Ciertamente, hay otros hermanos vuestros que también llevando una vida difícil cuando eran pequeños o un poco mayores, todo ese dolor, todo eso que sufrieron, lo manifiestan, después, actuando en el mal, actuando contra todos los que les rodean.

Llevando una vida que deja mucho que desear, causando problemas a su alrededor y con muchas personas con las que tratan; éstas no son almas que saben amar, porque no saben primeramente, PERDONAR.

Eso es lo que os pido Yo ahora Mis pequeños, que actuéis como Yo os enseñé, actuando en el Bien,

tratando hasta de querer entender por qué están actuando así, porque son vuestros hermanos. Y procurar dispensarlos, eso es amor, Mis pequeños. 

ESO ES LO QUE NO QUIERE VER SATANÁS EN VOSOTROS,

QUE SEPÁIS PERDONAR, QUE SEPÁIS AMAR,

QUE SEÁIS ESOS CRISTOS EN ESTOS TIEMPOS

porque fue satanás el que Me llevó al sufrimiento a la Cruz, a las blasfemias de los que Me rodeaban, golpes, salivazos, todo ese ambiente fue Satanás el que lo ideó y lo puso en el corazón de ese pueblo, especialmente de sus dirigentes.

No seáis como ese pueblo, que no supo amar a su Mesías, que no supo apreciar tantos favores, beneficios, Milagros; pero sobre todo, Mis Palabras evangelizadoras llenas de Amor y de Perdón que les dejé.

No supieron apreciar todo eso, como tampoco supieron apreciar tantos Milagros y maravillas que sus antepasados vivieron durante y después de que fueron sacados de Egipto.

No seáis igual que ellos, pueblo de cerviz dura, de mal corazón,

YO QUIERO EN ESTOS TIEMPOS, OTROS CRISTOS

,

QUIERO EN ESTOS TIEMPOS, ALMAS QUE SALVEN

Y LEVANTEN HERMANOS VUESTROS QUE ESTÁN CAÍDOS EN EL PECADO,

EN LA DESESPERACIÓN Y EN LA MALDAD.

Os vuelvo a repetir, éstos son tiempos de amor; ciertamente, veréis caos a vuestro alrededor; pero todo eso, vosotros los que sí creéis, lo que sí sabéis amar, los que estáis Conmigo,

con vuestra Oración, podréis cambiar mucho de los acontecimientos,

al vivir vosotros en Mi Amor y al ayudar a vuestros hermanos a que también, aprendan a vivir en el Amor.

En ningún momento Me consideréis lejano a vosotros como, a veces dicen por ahí; que Yo Me alejaré y que Mi Hija, la Siempre Virgen María, también se alejará en estos Tiempos de Tribulación.

Ya os había explicado esto antes, de cómo un padre o una madre o un hermano que saben amar, no pueden apartarse en el momento en que el ser querido estará en mayor peligro y tribulación,

especialmente, contra un Enemigo muy superior a las fuerzas que tiene vuestro ser querido.

Estos son momentos en que Satanás utilizará su gran fuerza contra vosotros, para tratar de destruiros.

Vosotros por vosotros mismos, no tenéis capacidades para luchar contra este Ente Maligno, muy poderoso, mucho más poderoso que vosotros;

No sería Amor, de parte Nuestra, apartarNos y dejaros solos, sin protección; por eso, estareMos con vosotros en todo momento.

Acudid a Nosotros, venid y dejad que Nuestro Amor, Nuestro Corazón, os cubran, os protejan, os guíen y dejaos ser amados para que vosotros también, améis a los vuestros, a vuestro alrededor.

Hijitos Míos, al bajar Yo a la Tierra y estar entre vosotros, traje la Luz del Cielo y todos aquellos que Me siguen, que han escuchado Mi Palabra, que la han tomado para sí, para su vida,

para que os guíe, para que seáis también Luz, como Yo lo Soy; estáis destinados también a ayudar a vuestros hermanos, manteniendo esa Luz con vosotros, y anulando la maldad de Satanás.

Una sombra, al momento en que se acerca la luz, desaparece, ya no hay sombra. uando hay luz por todos lados, esta sombra, no se produce.

Satanás es la sombra y, ante Mi Luz, desaparece y todos vosotros, que sois Luz, debéis estar contentos de que Satanás no os atacará.

Ciertamente, se acercará, pero no podrá contra vosotros; porque al momento en que se vaya acercando, Mi Luz en vosotros, hará que desaparezca su fuerza.

No tendrá poder ante vosotros si os mantenéis Conmigo y seguís Mis Pasos entre los hombres.

Mis pequeños, sabéis que estos son tiempos de Obscuridad y de una obscuridad profunda; el poder de Satanás se ha soltado, porque vosotros no lo habéis detenido,

por vuestra falta de Oración, por vuestra falta de dedicación al tratar de manteneros en estado de Gracia, en amor entre los hombres y siendo un ejemplo como Yo fui entre los hombres.

Ahora, se os hace más fácil adaptaros al mundo y confundiros entre los hombres; porque al ser Luz resaltáis y os empiezan a atacar Y ESO ES LO QUE NO QUERÉIS…

Y esto Mis pequeños, ES COBARDÍA, es una cobardía espiritual

Y esto será tomado en cuenta al momento de vuestro Juicio.

Y casi podría deciros que es una apostasía, porque si ya estabais Conmigo y por temor a ser atacados, blasfemados por seguirMe, por estar Conmigo, por hablar de Mi Palabra, por llevar buen ejemplo ante los hombres, Me disteis la espalda,

entonces, NO estáis siendo los Cristos que Yo quiero que seáis en estos tiempos,

Y eso para vosotros serán puntos negativos al momento de vuestro Juicio, porque fuisteis en un momento Luz, pero os visteis a vosotros mismos y no quisisteis ser atacados… Y preferisteis, entonces, ser sombra, y esto Me duele, Mis pequeños.

Los grandes santos han sido Luz y se mantuvieron en esa Luz y por eso fueron asesinados martirizados, desterrados; porque aquellos que viven en la sombra, no pueden y no soportan estar entre aquellos que llevan Mi Luz.

Dichosos debéis sentiros vosotros, los que sois despreciados, atacados, blasfemados o aún asesinados porque sois Luz,

os aseguro que brillaréis inmensamente en el Reino de los Cielos, porque Mi Luz se potencializará allá, porque aceptasteis ser Luz aquí y llevasteis esa Luz ante los hombres.

Manteneos así, Mis pequeños, manteneos llevando Mi Luz.

Ser Luz es vivir en la Pureza, en la Santidad, en un Amor profundo hacia Nosotros en Nuestra Santísima Trinidad.

Ser Luz, es hablar ante los hombres para llevarles la Verdad, es evitar todo aquello que es malo, todo aquello que no os va a llevar a la perfección, todo aquello que destruye la posibilidad de alcanzar la santidad.

Sed valientes y esto os va a asegurar la vida eterna, con una alegría eterna; porque fuisteis los Cristos de este tiempo y Mi Padre, os lo premiará inmensamente.

Ve hijo Mío, cómo de Mi Corazón sale esta Luz tan fuerte, tan poderosa, que baña a toda la humanidad. Es la Luz de Mi Corazón, que quiere tocar vuestro corazón, que quiere que vosotros os purifiquéis y volváis a Mí.

Mis pequeños, el Cielo os espera, no se os dio el don de la vida, para que os mantuvierais siempre en la Tierra; vinisteis a trabajar para la conversión y salvación de las almas, como Yo vuestro Hermano Jesucristo, lo hice.

Ved Mi Corazón que tanto os ama, que sale de Mi Pecho, que se muestra a vosotros y que al verlo vosotros, debierais caer de rodillas,

pero contentos al saber que Mi Corazón todo lo perdona, si es que venís a Mí arrepentidos;  porque también os llena de Mi Amor.

No estáis solos Mis pequeños, estos son momentos profetizados desde antiguo, que se tienen que dar y es triste, que todo este mal que se ha desatado, es el que provoca en vosotros el arrepentimiento y la Oración,

porque os he pedido y os he dicho, que vuestro corazón es el que debiera, al estar lleno de Mi Amor, cambiar, crecer y gozar de todas las Gracias, Bendiciones, Dones y Virtudes, con las que Yo, vuestro Dios y Salvador, os regalo, porque estáis Conmigo.

Pero no, desgraciadamente es el dolor, como el que estáis pasando ahora, en toda la Humanidad, el que hace que vosotros, espantados por lo que sucede, volteéis hacia Mí.

Y con temor y no con amor, Me pidaís que se aminoren todos estos desastres, toda esta maldad que os ataca ya, por todos lados.

Mucha de vuestra Oración, es para exigirMe que se dé de inmediato vuestra petición y así, poder volver al mal en el que vivíais. 

Me duele tanto ver los corazones, de una gran mayoría de vosotros alrededor del Mundo; porque queréis que Yo detenga la Maldad que os rodea.

Ciertamente hacéis Oración, sacrificios, penitencias, ayunos, veo vuestro corazón arrepentido en esos momentos, y aminoro o hasta elimino la maldad que os aqueja,

Y en lugar de tener un nuevo principio en vuestro ser, en vuestra espiritualidad y volver a Mí limpios y pidiendo un crecimiento espiritual, ¡NO!, hacéis todo lo contrario, volvéis al mal en el que estabais.

No sois almas buenas, no sois almas confiables, no sois almas en las que Yo pueda depositar Mis Bendiciones, Carismas, Virtudes; porque posiblemente, hasta las usaríais para el mal.

No sois almas a las que se les pueda dar el título de ser otros Cristos en estos tiempos, donde Mi Pureza, Mi Santidad, Mi Amor, Mi Sabiduría, Mis Milagros,

Me hacían ser visto como alguien diferente, por llevar una Vida Divina. Yo, vuestro Dios, caminé entre los hombres, algunos Me aceptaron, otros Me despreciaron y, otros más, Me llevaron a la Cruz.

Meditad Mis pequeños, ¿A cuál de estas tres opciones que os doy, pertenecéis cada uno de vosotros? si realmente Me amáis, ¿Estáis arrepentidos de lo que habéis hecho a lo largo de vuestra existencia?,

O ¿Seréis de aquellos que Me siguieron, gozaron de Mis Milagros, pero luego Me despreciaron?

o ¿Seréis de aquellos con una idea firme de llevarMe a la Cruz?

Existen, todavía estas tres categorías; desgraciadamente la primera aquellos que Me aman, que se les puede decir, son otros Cristos en estos momentos de la humanidad, es una población muy pequeña, MUY MUY PEQUEÑA, Mis pequeños.

Es un Dolor muy grande el que Me causáis, a pesar de todo lo que he hecho por vosotros.

Os veo sufrir con todo lo que está pasando y Me duele inmensamente esto, ver cómo Satanás os está atacando de una forma u otra.

Os ataca donde más os pueda herir Y SABÉIS COMO ATACARLO A ÉL Y NO LO HACÉIS. Podría decirse, que es muy simple cómo debiera ser vuestro cambio,

 Y es el de regresar a Mí, mantenerse cumpliendo los Mandamientos, llevar una vida como Yo la llevé de ejemplo, de Amor, de ayuda a vuestros hermanos.

Ciertamente, a aquellos que Me siguen, Yo les doy los mismos Dones que Me vieron llevar a cabo y como dicen las Escrituras, aquellos que Me siguen, en estos tiempos,

Yo les daré todavía más; pero os debéis negar a vosotros mismos y, eso, es lo que no queréis la gran mayoría de vosotros.

No podemos decir que amamos a Dios y estar abrazando los placeres de este mundo.

Queréis seguir gozando lo que el Mundo os da, pero por otro lado no queréis sufrir lo que también, el Mundo os da,

y por eso os acercáis a Mí, para pedirMe que os quite esa parte de sufrimiento, para que se quede la otra parte, que es la de vuestro gozo y a veces, gozo desenfrenado, pecaminoso, cruel.

Vosotros no os queréis a vosotros mismos. Seguís buscando a Satanás, porque él os da esos gozos humanos, aun sabiendo vosotros que son gozos pecaminosos

y luego, queréis venir a Mí, supuestamente arrepentidos, porque no soportáis los dolores del Mundo, que también, vienen de Satanás.

¡No!, Mis pequeños, estáis viviendo un error en vuestras vidas; si estáis Conmigo, es para que hagáis un cambio radical en vuestra existencia.

Dejar todo aquello que es pecaminoso y darle la espalda a todo lo que viene de Satanás.

Ciertamente es difícil, si lo queréis hacer por vosotros mismos; pero si os acercáis a Mí, Yo os ayudaré a levantaros y a poner una coraza firme, gruesa y que repela a Satanás,

Pero es, la debéis poner vosotros con ese cambio radical que no todos queréis hacer.

Queréis venir al Cielo de regreso, os queréis ganar el Cielo asistiendo a Misa los domingos, pero por obligación o por el qué dirán, pero no por amor.

Os queréis ganar el gran premio, que es el Reino de los Cielos, con el mínimo esfuerzo que hacéis. No, Mis pequeños, esto no puede ser así. 

Así como Yo Me di en totalidad por cada uno de vosotros, así es como os debéis dar a Mí, vuestro Dios; para que os ganéis Mi Gran Tesoro, Mi Reino Eterno. Queréis mucho, haced también mucho.

Ciertamente, no moriréis de la forma en que Yo morí, pero sí dar todo lo que podáis en cuanto a llevar una vida de acuerdo a como Yo os la enseñé:

una vida de ejemplo, una vida de virtud, una vida de intercesión y sobre todo, una vida de amor, amando a vuestros hermanos, deseándoles, a través de vuestra Oración, de vuestra intercesión hacia Mí, el Bien, para que puedan entrar al Reino de los Cielos.

Hay tanta maldad en el Mundo y ciertamente en el Universo entero también hay mucha maldad, que podéis ayudar a infinidad de vuestros hermanos.

Dejad que Mi Santo Espíritu os guíe y os lleve a conocer la forma más efectiva, para que podáis salvar muchísimas almas.

Os lo pedí en la Cruz, “tengo sed”, y era sed de almas. Y os lo sigo pidiendo. Tengo sed, ya salvé vuestra alma, ahora, dadMe almas a Mí, vuestro Dios.

Os di Vida con Mi Muerte, ahora, que vuestro tiempo sobre la Tierra, el poco o mucho tiempo que os quede, antes de regresar a Mi Presencia,

que sea para salvar almas, que vuestra vida sea de Oración e intercesión y un verdadero amor hacia vuestros hermanos.

¡Cuántas almas, que se han condenado, hubieran querido que un alma hubiera orado por ellas, por su salvación!

Estáis tan distraídos en las cosas del Mundo y desperdiciáis tanto tiempo, que os puedo decir, que ese tiempo desperdiciado, hubiera salvado a muchísimas almas,

si hubierais aprovechado el pedirMe por su salvación.

Entended Mis pequeños, que siendo Yo Persona en vosotros, que así como fue Mi intención bajar a la Tierra, para salvaros a todos,

ahora, si Me lo permitís, puedo Ser Yo en vosotros y ayudaros a salvar almas.

Poneos en el lugar de aquellos que no Me aman, los que Me atacan, los que Me blasfeman, los que han perdido la Fe y el Amor a Mí,

¿No quisierais, acaso, que alguien orara por vosotros para salvaros?

Os vuelvo a repetir, hay muchísimas almas que necesitan que un alma buena, un alma que sea un Cristo en este tiempo, se dé en Oración para salvarlas.

Os he dado mucho; ciertamente, espero, también, mucho de vosotros.

Yo, el Hijo del Hombre y vosotros, Mis pequeños, Mis hermanos, os Bendigo: que la Luz del Espíritu Santo, descienda sobre vosotros, os transforme y os lleve a la Perfección de Mi Padre, a la que estáis llamados todos vosotros.

http://diospadresemanifiesta.com/

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