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La Guerra del Padre Pío


CÓMO FUE LA PERSECUCIÓN CONTRA EL PADRE PÍO POR LA JERARQUÍA DE LA IGLESIA

La batalla personal del padre Pío, se abrió en dos frentes: 

El físico y material por medio de miembros de la misma Iglesia. 

Y el espiritual, con sus combates personales con Satanás…

El Maligno ataca preferentemente a quienes están en misiones importantes para Dios.

Esto explica que el Padre Pío sufriera dos persecuciones dentro de la Iglesia.

La primera está vinculada a sus estigmas.

Y la segunda fue en los años ’60.

El Padre Pío fue rehabilitado por el Papa Pablo VI de las restricciones injustas y severas a su ministerio, que el Santo había tomado con profunda obediencia.

El humilde fraile italiano había sido bendecido con dones sobrenaturales como la lectura de las almas, los corazones y las mentes.

Y también fenomenales poderes intercesores por los enfermos para curaciones milagrosas.

Pero las batalla-internas de recelos y envidia funcionaron a la perfección durante un tiempo para aislarlo y castigarlo.

‍Obviamente la obediencia del Padre Pío a sus superiores, aunque lo persiguieran, no justifica las persecuciones.

‍Y constituyen un pecado grave de sus superiores.

LA PRIMERA PERSECUCIÓN

La primera persecución contra el padre Pío se vincula a la experiencia de los estigmas visibles, que había recibido el 20 de septiembre de 1918

(desde comienzos de esa década los tenía, pero invisibles).

Los estigmas le dieron gran fama.

El provincial de los capuchinos de Foggia primero.

Y la Curia Generalicia de los Capuchinos en Roma después, le enviaron médicos famosos para estudiar sus heridas.

Ambos galenos dieron veredictos favorables.

Para el profesor Romanelli, director de un hospital, no cabía duda que los estigmas eran sobrenaturales.

Para el doctor Jorge Festa,  estos “tenían un origen que los conocimientos científicos estaban lejos de explicar”.

El hecho de poseer los estigmas y la atestiguación médica en su favor, acreció la fama del padre.

Miles de personas fueron a ver al Padre Pío a San Giovanni Rotondo para besarle las manos, confesarse con él o ir a sus misas.

Hasta los periódicos informaron que un sacerdote de Pietrelcina tenía los estigmas de la pasión de Cristo.

‍La Santa Sede quiso investigar.

Uno de sus más importantes allegados se hizo presente.

Se trataba del sacerdote y doctor en medicina Agostino Gemelli – cuyo nombre lleva hoy el policlínico en donde fue hospitalizado san Juan Pablo II tras el atentado de la Plaza de San Pedro,

el 13 de mayo de 1981.

‍El padre Gemelli también era franciscano y una autoridad en psicología experimental.

Fundador de la Universidad Católica de Milán y gran amigo del  papa Pío XI. Gemelli viajó a San Giovanni Rotondo para ver al padre Pío.

Y una vez ante él, le pidió que le mostrase los estigmas.

‍El padre le preguntó si tenía una autorización escrita, lo cual era necesario.

Como Gemelli dijo que no, Pío se negó a mostrárselos.

‍El padre Gemelli se sintió desairado y se fue del convento con la idea de que los estigmas, que no había revisado, eran falsos.

De este modo Gemelli publicó un artículo de negativa publicidad para el padre Pio, afirmando la falsedad de los estigmas y su carácter neurótico.

‍El Tribunal del Santo Oficio, apoyado en esta opinión emitió un decreto declarando que no constaba que los estigmas fuesen de carácter sobrenatural.

En los años siguientes se emitieron tres decretos más de carácter restrictivo.

El último formalmente sancionaba al padre Pío:

le prohibía recibir visitas o que los fieles mantuviesen con él correspondencia epistolar.

‍No podía pues, ni confesar ni dar dirección espiritual.

Incluso su propio confesor fue apartado de él.

No podía mostrar las llagas, ni hablar de ellas, ni permitir que se las besaran,

La Misa debía celebrarla en privado, sin fieles y sin los muchos hijos de carácter espiritual que para entonces ya tenía.

Entre 1923 a 1933, el padre Pío pasó diez años aislado del mundo exterior en esta confinación impuesta por la autoridad eclesial.

‍El sufría y sus hijos espirituales también.

Pero se mostró siempre obediente.

‍La opinión de Gemelli no fue la única herida infligida contra su fama.

Nada menos que el arzobispo de Manfredonia, Pasquale Gagliardi, en cuya diócesis se encuentra situado el convento, le acusó de estafador.

Hombre de proceder pecaminoso, miraba con cierta envidia que aquel humilde convento se convirtiese en fuente de peregrinación.

Y que recogiese en limosnas y donaciones el aporte de los fieles agradecidos llegados de afuera.

Eso excitó su codicia.

Además le resultaba un reproche que en el aquel lugar hubiese un hombre santo, cuya vida era una denuncia de la suya propia, que navegaba por aguas impuras.

‍El santo, que leía las conciencias, le descubrió que mantenía una amante, cosa que excitó su odio contra él. ‍

De hecho monseñor Gagliardi tenía mala reputación aún antes del caso del padre Pío.

Había fieles que le acusaban de simonía y conducta depravada, pero él siempre había logrado eludir las acusaciones.

Por lo que respecta al padre Pío, monseñor Gagliardi tejió una conspiración en su contra.

Contaba con un grupo de canónigos que le apoyaban y calumniaban al santo.  

Pero él mismo procedió aún con más audacia.

Personalmente, monseñor Gagliardi se trasladó a Roma para entrevistarse con el papa Pío XI.  

Tal reunión se realizó el 2 de julio de 1922.  

Y agregó el perjurio a sus calumnias: 

“Yo mismo lo he visto, lo juro, descubrí un frasco de ácido con el que se provoca las heridas y colonia para perfumárselas.

El Padre Pío es un poseso del demonio y los monjes de su convento unos estafadores…”.  

El 16 de mayo de 1923, el Santo Oficio procedió a su condena formal, negando el carácter sobrenatural de los carismas del padre Pío y aislándole.

Pero también amigos del padre Pío, como Emmanuele Brunatto, exigieron una investigación.

Así se descubrió la verdad sobre estos farsantes.

‍Los canónigos amigos de Gagliardi que habían infamado al padre Pío fueron descubiertos paulatinamente y sancionados.

‍Pero también hubo testigos con numerosas pruebas que demostraron los escándalos de monseñor Gagliardi.

De modo que en octubre de 1929, por fin, el arzobispo de Manfredonia fue destituido.

Despojado de sus insignias episcopales e incluso de los derechos del estado clerical se retiró miserablemente a la vida privada.

No obstante el Santo Oficio mantuvo sus presiones sobre el padre Pío.

Pesaba aún la opinión del padre Gemelli y entre 1931 y 1933 se le aisló aún más.

Pero finalmente, en 1933 el papa Pio XI envió a monseñor Paretto para obtener información de primera mano y fidedigna sobre la personalidad y los fenómenos en torno al padre Pío.

‍Esta opinión fue favorable.

En julio de 1933, por voluntad expresa de Pío XI, el Santo Oficio rehabilita al Padre Pío.

Pasarán casi 30 años hasta que vuelva a ser perseguido por el Santo Oficio, siendo pontífice Juan XXIII.

Veamos por qué.

LAS REALES RAZONES DE LA NUEVA PERSECUCIÓN AL PADRE PÍO

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Resulta intrincada la manera en que sus compañeros frailes intentaron manipularlo.

Un tema muy divisivo era el dinero invertido en el hospital, que el Padre Pío había fundado, la Casa Alivio del Sufrimiento.

Cientos de miles de dólares fueron donados para la construcción del hospital.

Entusiasmados por la idea de hacer dinero rápido, los superiores del Padre Pío le preguntaron si podían utilizar las donaciones para otros fines.

Aparentemente también para un esquema para hacerse rico rápidamente.

El Padre Pío se negó porque el dinero no le pertenecía.

Cuando perdieron grandes sumas de dinero en el esquema, le ordenaron a él, por obediencia, darles las donaciones del hospital.

Para su disgusto, se negó de nuevo.

Esto le valió su descontento, y con el fin de buscar pruebas contra él, espiaban lo que pasaba en su confesionario.

Un informe detallado sobre del Padre Pío alegando males acciones, fue enviado al Papa Juan XXIII.

Incluía acusaciones de que el Padre Pío tenía contacto sexualizado con algunas mujeres que iban a la confesión.

El libro de Stefano Campanella – «Obedientia et pax.

La verdadera historia de una persecución falsa»  – es una clase magistral para la comprensión de los acontecimientos que condujeron a la información falsa dada a San Juan XXIII.

Y las consecuencias para el Padre Pío.

CÓMO SE PROCESÓ LA SEGUNDA PERSECUCIÓN

El principio de la llamada “segunda persecución” del padre Pío, sucedió entre 1960 y el 1961.

Estuvo involucrado Umberto Terenzi, párroco romano del Divino Amor, que quería proteger al fraile y a su Casa de Alivio del Sufrimiento, de las injerencias de los que mostraban demasiado interés por el dinero.

‍Terenzi obtuvo del Santo Oficio el encargo verbal de investigar, pero presentándose a San Giovanni Rotondo como representante papal, ciertamente exageró:

Dejó que se creyese (pero no era así) que se tenían que referir los hechos al Pontífice.

Y ahí le dio pie a sus perseguidores.

Se pusieron micrófonos y una grabadora en el lugar donde el padre Pío, fuera del confesionario, se reunía con los fieles.

Y en una charla con una tal Cleonice Morcaldi, los que escuchaban creyeron oír “un beso”.

Las grabaciones fueron enviadas al Santo Oficio.

‍La iniciativa enfadó al Papa que, por esto, ordenó quitar los micrófonos.

‍No sólo esto, sino que desde ese momento evitó todo encuentro con Terenzi.

‍Fue nombrado por tanto, Carlo Maccari como visitador apostólico.

LA VISITA APOSTÓLICA DE MONSEÑOR MACCARI

La CDF, entonces conocida como el Santo Oficio, dio el rol de visitador apostólico a Mons. Maccari.

En el verano de 1960, el solemne Mons. Maccari visitó al Padre Pío, en el 50 aniversario de la ordenación del santo, y luego hizo una lista de sanciones.

Una difusión del P. Apostoli, Padre Pio: Los años posteriores, aborda el tema de la visita de Mons. Maccari.

Este Monseñor tenía el simple cometido de recoger información para referirla a su superior. ‍Pero se sintió tan apoyado por el Papa que se atrevió a hablar en su nombre.

Y acabó acreditando las acusaciones falsas contra el padre Pío, el fraile que puede decirse hermanado con Roncalli:

“no sólo por la coincidencia de las misma fecha de ordenación sacerdotal -explicó Campanella- sino sobre todo por la concepción idéntica de la misión y papel del sacerdote.

Y del mismo modo de posicionarse en el interior de la Iglesia, es decir encontrar la paz interior en la obediencia”.

Al Padre Pío se le prohibió celebrar bodas y bautizos, sólo se le concedió un espacio estricto de 30 minutos para la misa .

Lo cual era ajustado si tenemos en cuenta que el Padre Pío pasaba cuatro horas celebrando la misa en un día de fiesta.

A algunos individuos se les prohibió ir con él para confesarse, y cuando oía confesiones, él sólo tenía tres minutos para cada penitente.

No se le permitió hablar con las mujeres a solas.

Además, los monjes en el monasterio que eran sus amigos fueron trasladados, entre ellos algunos que actuaban en calidad de enfermeros de San Pio porque estaba muy enfermo.

Y especialmente, el padre Pío tuvo que cederles el título de la Casa Alivio del Sufrimiento.

Lo más irritante, es que el superior del Padre Pío, el padre Rosario, fue más allá de la CDF.  

Puso carteles embarazosos diciéndole a la gente que no se acercase al Padre Pío.

Prohibió a los otros frailes mostrar bondad hacia el Padre Pío, como ayudarlo a subir las escaleras o llevarle un vaso de cerveza cuando había calor extremo.

Durante un tiempo pareció que el Padre Pío viviría sus últimos años tratado como un bellaco.

‍Para un relato maravillosamente detallado de este período en la vida de San Pio, es recomendable el libro de Renzo Allegri, El Padre Pío: El hombre de la Esperanza.

UN NUEVO GOLPE CON LA VISITA APOSTÓLICA DEL PADRE PHILIPPE

Lo verdaderamente inédito, relatado por Campanella, es la visita apostólica de un solo día, hecha en febrero de 1961 por el padre dominico Paolo Philippe.

Llegado a la localidad de Garganica, el futuro cardenal y consultor del Santo Oficio, interrogó al padre Pío.

El informe de este suceso no deja espacio a otras interpretaciones.

El padre Pío me pareció un hombre de inteligencia limitada -escribió el padre Paolo Philippe.

Pero muy astuto y obstinado, un agricultor astuto que camina por sus caminos sin enfrentar a sus Superiores de frente, pero sin ninguna voluntad de cambiar.

Él no es ni puede ser un santo (…) y ni siquiera un sacerdote digno”.

“El padre Pío ha pasado insensiblemente de manifestaciones menores de afecto a actos cada vez más graves, hasta el acto carnal.

Y ahora, después de tantos años de vida sacrílega, quizás no se da cuenta de la gravedad del mal.

Esta es la historia de todos los místicos falsos que han caído en el erotismo.

El padre Pío no es sólo un falso místico, que es consciente de que sus estigmas no son de Dios.

Sino que  a pesar de esto, deja que se construya toda su fama sanctitatis sobre sí.

Y peor todavía, es un desgraciado sacerdote, que se aprovecha de su reputación de santo para engañar a sus víctimas”.

En fin, el padre Pío era para el dominico:

“El mayor fraude que se pueda encontrar en la historia de la Iglesia”.

Y pensar que le bastó un solo día de investigación, construida exclusivamente en rumores, para poner en papel tanta animosidad.

LA POSICIÓN DE JUAN XXIII Y DE PABLO VI

El Papa, titubeante, llamó a consultas al arzobispo de Manfredonia.

De la charla, que Campanella cuenta en su libro, se evidencia que Juan XXIII entendió que las acusaciones dirigidas al padre Pío se habían construido artificialmente.

Y por esto ordenó al Santo Oficio que no aumentara las sanciones al fraile estigmatizado.

Por tanto, aunque la persecución existió, no fue Roncalli el que la dirigía.

Cuando llegó Pablo VI al pontificado cambió las cosas rápidamente.

El Papa no era reacio a San Pío.

Como cardenal de Milán, Pablo VI había enviado una solicitud de oraciones al Padre Pío en 1959 .

En 1964, el Papa Pablo intervino con la CDF y ordenó que al Padre Pío se le permitiera practicar su ministerio «en completa libertad» y que no fuera limitado «como un criminal».

Ahora ha pasado medio siglo desde que el buen nombre de Padre Pío fue restaurado en 1964. 

Este es un motivo de celebración en sí mismo, pero hay aún más razones para la alegría.

El hecho de que lo sucedido en 1964 significa que el Padre Pío tuvo cuatro años enteros antes de su muerte en 1968, para ejercer su ministerio y establecer su reputación como santo.

LA RESPUESTA DEL PADRE PÍO

A LA PERSECUCIÓN DESDE DENTRO DE LA IGLESIA

En el libro de Padre Pio: La Verdadera Historia de Bernard Ruffin,

se relata que después de las vísperas del 11 de junio de 1931, el Padre Raffaele convocó a la sala convento al Padre Pío para leerle el decreto recibido:

«El Padre Pío es despojado de todas las facultades de su ministerio sacerdotal, excepto la facultad de celebrar la Santa Misa.

La que puede seguir haciéndolo siempre que lo haga en privado, dentro de las paredes del convento, en la capilla interior, y no publicitada en la iglesia».

Respuesta del Padre Pío:

«Que se haga la voluntad de Dios»… entonces él se cubrió los ojos con las manos, bajó la cabeza y murmuró:.‘La voluntad de los superiores es la voluntad de Dios’»

Esto causó un inmenso sufrimiento a Pío, que lo confió en privado a su amigo y ex profesor, el padre Agostino.

Él no se quejó o hizo objeciones, sobre todo de una manera pública.

El Padre Agostino le preguntó cómo pasó su tiempo y Pio respondió:

«Rezo y estudio tanto cuanto pueda, y luego molesto a mis hermanos».

Pío pasó a hacer bromas con sus hermanos.

En lo que respecta a estudiar, pasó mucho tiempo leyendo la Sagrada Escritura.

Y estudió sobre todo los Padres de la Iglesia.

Dios permitió que estas cosas le sucedieran a él…

Y él optó por tratar con esto de la forma en que la Escritura nos dice que manejemos el ayuno, en privado.

El Padre Pío no permitió que su «ayuno» fuera «visto».

Dos años más tarde, el 14 de marzo de 1933, el Papa Pío XI, envió representantes personales para ver al Padre Pío (Monseñor Luca Pasetto y Monseñor Felice Bevilaqua).

Porque había sido «encarcelado» (como se refirió a él), sin la posibilidad de celebrar la Misa públicamente desde junio de 1931.

Bernard Ruffin continúa en su libro:

«No encontraron un fanático de ojos salvajes, ni neurótico, ni un rebelde amargado enloquecido, sino un hombre agradable, de buen humor.

Según [el Padre] Raffaele, Pasetto estaba muy impresionado con la humildad de Pío, su docilidad, y el conjunto de su conducta.

Reconoció a Pío como un hombre de oración y totalmente divino».

El Postulador de la causa de San Pio, el Padre Florio Tessari, en un inteview en L’Osservatore Romano dijo esto acerca de él en junio de 2009:

El Padre Pío fue: «un fraile que observó profundamente los consejos evangélicos (pobreza, castidad y obediencia) en su vida.

Él sufrió las dificultades en silencio como un auténtico Cirineo y al mismo tiempo fue crucificado sin cruz…»

Luego pasó a señalar dos elementos fundamentales que llevaron a la canonización del Padre Pío:

«La Fe hasta el final y la obediencia también hasta el final, a pesar de las dificultades que encontró en su vida…»

Por supuesto, que la Fe y la Obediencia hasta el final fue dentro de la Institución de la Iglesia, en comunión con sus superiores, obispos y otras autoridades que trabajan en nombre del Santo Padre.

No tiró la toalla, y se abandonó en la senda en que Dios permitió que sufriera.

Hay algo que aprender del gran santo en la manera en que manejó una situación particular que involucró a sus partidarios.

El sufrimiento de los males fisicos y morales, ES LA OFRENDA más digna que puedes hacer a Aquel que nos ha salvado sufriendo

‍San Pío se enteró que algunos hombres iban a ir tan lejos como para exponer información escandalosa sobre los miembros de alto rango de la jerarquía en un libro.

El esfuerzo estaba dirigido a liberarlo de su «prisión».

‍Ruffin explica la respuesta de Pío. Cuando el Padre Pío, sin embargo, se enteró del próximo libro, tomó a Morcaldi por la garganta.

«¡Tu diablo!» rugió..»¡Quítate y échate a los pies de la Iglesia en vez de escribir esta basura!.¡No te configures en contra de tu madre!»

Incluso después que se enteró más tarde por Bevilacqua durante esa visita que las acusaciones eran ciertas, 

San Pío continuó tratando de disuadir los esfuerzos para poner fin a su «prisión» a través de la utilización de lo que equivalía a un chantaje.

Él no quería exponer escándalos, incluso si fueran verdad, por el daño que vendría a la Santa Madre Iglesia, y cómo afectaría a la unidad.

Pío sabía que incluso los obispos no son inmunes a los efectos del pecado original, y que las puertas del infierno no prevalecerían contra la Iglesia.

Fuente: Foros de la Virgen  María

511 El Óbolo de Claudia


511 IMITAR A JESÚS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

426c La joven esclava salvada.

Pasan las horas.

Jesús está sentado sobre un malacate con las manos sobre las rodillas.

Ora…

Piensa… Espera.

No quita los ojos del camino que viene de la ciudad.

La luna está casi perpendicular y el mar retumba con mayor fuerza…

La Luna se eleva, levantándose cada vez más sobre el cielo estrellado.

Está perpendicular sobre la cabeza.

El mar retumba más fuerte y el agua del canal tiene un olor más intenso.

El cono de 1a Luna que hunde sus rayos en el mar se hace más amplio…

abrazando toda la balsa de agua que está frente a Jesús.

Y se pierde cada vez más lejano:

Senda de luz que desde los confines del mundo parece venir hacia Jesús, remontando el canal;

terminando en la balsa de la dársena.

La luna está casi perpendicular y el mar retumba con mayor fuerza…

Por el canal viene una barca pequeña, blanca.

Que avanza deslizándose, sin dejar huellas de su trayectoria,

en el camino de agua que se reconstruye después de su paso…

Remonta el canal…

Ya está en la dársena silenciosa.

Aborda.

Se detiene.

Y tres sombras bajan.

Son tres personas.

Un hombre musculoso, una mujer y una figura delicada, entre los dos.

Se dirigen hacia la casa del cordelero…

Jesús se levanta, para salir a su encuentro…

Va hacia ellos y los saluda diciendo:

–           La paz a vosotros.

¿A quién buscáis?

–            A ti, Maestro.

Responde Lidia mientras se descubre y se aproxima sola.

Y continúa:

«Claudia te ha servido.

Porque era una cosa justa y completamente moral.

señalándola, agrega:

Ésa es la muchacha.

Valeria, dentro de un poco la tomará como niñera de la pequeña Fausta.

Pero entretanto, te ruega que la tengas Tú.

Es más, que se la confíes a tu Madre o a la madre de tus parientes.

Es completamente pagana.

Bueno, peor que pagana.

El amo con quien ha crecido, la alimentó pero no le enseñó nada en absoluto…

Nunca ha oído hablar del Olimpo, ni de ninguna otra cosa.

Lo único que tiene es un terror loco hacia los hombres,

porque desde hace algunas horas, la vida se le ha descubierto totalmente….

Como es:

¡Cruel!

Y en toda su brutalidad,

Jesús pregunta:

–            ¡Oh!

¡Triste palabra!

¿Demasiado tarde?

–          No, materialmente…

Él la preparaba poco a poco…

Digamos… para su sacrilegio.

Y la niña está espantadísima…

Claudia ha tenido que dejarla durante toda la cena junto a ese sátiro.

Y sólo pudo intervenir cuando el vino le había nublado el pensamiento.

Haciéndole menos capáz para reflexionar.

No es necesario que te diga que si el hombre es un lúbrico en sus amores sensuales;

lo es mucho más cuando está ebrio…

Pero es solo entonces que se convierte en un juguete con el que se puede hacer lo que se quiera…

Y arrebatarle su tesoro.

Claudia se aprovechó del momento.

Ennio quiere regresar a Italia…

De la que salió porque perdió el favor imperial…

Claudia le prometió el regreso a cambio de la muchacha.

Reservándose para entrar en acción cuando el vino le hubiera hecho menos capaz de reflexionar.

Enio mordió el anzuelo…

Mañana cuando ya no esté borracho,

protestará, la buscará, hará su comedia…

Pero también mañana, Claudia buscará el modo de hacerlo callar.

Jesús protesta:

–             ¿Con la violencia?

¡No!…

Lidia sonríe con travesura:

–       ¡Oh, Maestro!

¡La violencia empleada con buen fin!…

Pero no será necesaria…

También Claudia se encargó de ‘ayudar’ a su marido a pasarla muy bien en la cena…

Y ahora Pilatos, que está inconsciente por el vino que digirió esta noche…

Está firmando y sellando la orden de que Ennio se presente en Roma…

¡Ah, ah!…

Y partirá en el primer buque militar.

Lo único, es que lo que hará Pilatos mañana…

Cuando esté todavía atontado por el mucho vino bebido esta noche…

Pero mientras tanto, es mejor que la niña esté en otra parte por precaución…

De que en cuanto a Pilatos se le pase la borrachera, se arrepienta y revoque la orden…

¡Es muy endeble!

Y es mejor así…

Para que la niña olvide las asquerosidades humanas…

¡Oh, Maestro!

Por este motivo fuimos a la cena.

Pero, ¡Es inconcebible!

¿Cómo hemos podido ir a esas orgías hasta hace pocos meses, sin sentir náusea?

Hemos huido de allí en cuanto hemos obtenido lo que queríamos…

Allá están todavía nuestros maridos, imitando a los brutos.

¡Qué náuseas, Maestro!

Y debemos recibirlos después…

Después que…

–          Sed austeras y pacientes.

Con vuestro ejemplo haréis mejores a vuestros maridos.

–          ¡Oh, no es posible!

Tú no sabes…

Livia llora más de coraje, que de dolor.

Jesús suspira.

Y ella continúa:

–          Claudia te manda decir que lo hizo para mostrarte:

que te venera como al Único Hombre que merece veneración…

Y quiere que te diga que te agradece,

haberle enseñado lo que vale un alma y lo que vale la pureza.

Lo recordará siempre…

¿Quieres ver a la niña?

–           Sí.

El hombre…

¿Quién es?

–           El númida mudo que emplea Claudia, para sus servicios secretos.

No hay ningún peligro de delación…

No tiene lengua.

Jesús repite:

–           ¡Infeliz!

Pero tampoco ahora hace el milagro.

Lidia va por la muchacha.

La toma de la mano y casi la lleva a rastras frente a Jesús.

Livia dice:

–           Sabe unas cuantas palabras latinas.

Judías casi ninguna.

Es una salvajita…

Que la eligieron únicamente como objeto de placer.

Y dirigiéndose a la niña:

–            No tengas miedo.

Dale las gracias.

Él fue el que te salvó.

Arrodíllate y bésale los pies.

¡Ea! ¡Hazlo!

¡No tengas miedo!

¡Ánimo!

¡No tiembles!…

¡Perdona, Maestro!

Está aterrorizada por las últimas caricias de Enio ya borracho…

Poniéndole su mano en la cabeza cubierta, con mucha compasión;

Jesús dice:

–           ¡Pobre niña!

¡No tengas miedo!

Te llevaré a casa de mi Madre, por algún tiempo.

A la casa de Mamá,

¿Entiendes?

Y tendrás muchos hermanos buenos…

¡No tengas miedo, hijita mía!

¿Qué hay en la voz de Jesús y en la mirada?

Todo: paz, seguridad, pureza, amor santo.

La jovencita lo siente;

echa hacia atrás el manto y la capucha para mirarlo mejor.

Y aparece el rostro delicado de una niña que se asoma a la pubertad…

Con la figurita grácil casi todavía niña;

de gracias inmaduras e inocente aspecto, aparece envuelta en una túnica demasiado ancha para ella…

Sus modales son sencillos.

Su expresión está llena de inocencia.

El vestido que trae le queda muy largo…

Livia dice:

–            Estaba casi desnuda.

Le puse lo primero que encontré.

Lleva otros en la alforja…

Jesús la mira con piedad e infinita compasión,

exclamando:

–          ¡Es una niña!

Y tomándola de la mano le pregunta- ¿Quieres venir conmigo?

La niña contesta:

–          Sí, patrón.

Jesús rebate:

–            No.

No soy tu patrón.

Dime Maestro.

Ella dice con más confianza:

–           Sí, Maestro.

Y una tímida sonrisa substituye a la expresión de miedo,

que había antes en el pálido rostro.

Jesús pregunta:

–          ¿Eres capaz de caminar mucho?

–           Sí, Maestro.

–           Después descansarás en la casa de mi Madre.

En mi casa, hasta que llegue Fausta.

Una niña a la que vas a querer mucho.

¿Quieres?…

–         ¡Oh, sí!

Y ella confiada, levanta sus bellísimos ojos verde-azul,

que lo miran asombrados bajo sus cejas color oro.

Y con un destello de terror que vuelve a turbar su mirada.

Se atreve a preguntar:

–          ¿Ya nunca más aquel amo?

Jesús repite su promesa:

–             ¡Jamás!

Poniendo su mano en su cabellera rubia.

Livia se despide:

–             Adiós, Maestro.

Dentro de pocos días iremos al lago.

Tal vez podremos verte una vez más.

Ruega por tus pobres discípulas romanas.

Jesús repica:

–          Gracias…

Vete en paz.

Adiós, Lidia.

Di a Claudia que éstas son las conquistas que pretendo y no otras.

Se vuelve  hacia la niña,

agregando:

–          Ven niña.

Partiremos inmediatamente.

La barca se aleja por el canal de la dársena…

Jesús llevándola de la mano, se asoma a la puerta del almacén llamando a los apóstoles.

Mientras 1a barca, sin dejar huella de su venida, regresa al mar abierto…

Jesús y los apóstoles, con la niña en medio del grupo, cubierta con un manto…

Van, por las callejuelas periféricas y desérticas,

hacia los campos…

509 El Profeta Romano


509 IMITAR A JESÚS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

426a Con las romanas en Cesárea Marítima. Profecía en Virgilio.

Jesús tiene un aspecto serio y pálido…

Y dice con una sonrisa de disculpa:

–           No es un lugar apropiado para ustedes.

Pero no dispongo de otra cosa.

Ellas se quitan el velo y el manto.

Y se descubre que son Plautina, Livia, Valeria y la liberta Álbula Domitila.

Plautina responde:

–             No vemos al lugar, sino Al que en estos momentos está en él.

Jesús sonríe y dice:

–             Por esto entiendo que pese a todo;

todavía me consideráis como a un hombre justo.

–             Y más que eso.

Y Claudia nos manda precisamente porque cree que eres más que un justo.

Y no toma en cuenta lo que se oyó…

Pero quiere tu confirmación al respecto, para tributarte doble veneración.

Y hacerlo con mayor razón.

–              O para no hacerlo si me muestro a ella como quisieron pintarme.

Pero decidle que  no hay nada de eso.

No tengo miras humanas.

Mi Ministerio y mi deseo es tan solo sobrenatural.

Y nada más.

Quiero, sí; reunir a todos los hombres en un solo reino.

¿A qué hombres?

¿A los que están hechos de carne y sangre?

¡No!

Eso lo dejo, materia frágil, cosa corruptible…

A las monarquías que pasan;

a los reinos que se tambalean.

Quiero reunir bajo mi único cetro, sólo los corazones de los hombres;

espíritus inmortales en un reino inmortal.

Cualquier otra versión la rechazo como contraria a mi Voluntad.

Quienquiera que sea que la haya dado.

Y os ruego que creáis y que digáis a quien os envía;

que la Verdad tiene solamente una palabra…

–           Tu apóstol habló con mucha seguridad.

–           Es un muchacho exaltado…

Y como a tal hay que escucharlo.

Plautina dice enojada:

–            ¡Pero te hace daño. !

¡Repréndelo!

¡Despídelo!

La negativa para rechazar el MUNDO es la señal más preocupante, de la posesión demoníaca perfecta…

Regáñalo…

Arrójalo de Ti…

–           ¿Entonces dónde estaría mi misericordia?

Él lo hace llevado de un amor equivocado.

¿No debo acaso compadecerlo?

¿Y qué cambiará si lo arrojo de Mí?

Se haría doble mal a sí mismo y me haría doble mal a Mí.

–             ¡Entonces para ti es como una bola atada al pie!…

Como una zancadilla constante…

–             Es para Mí un infeliz a quién tengo que redimir…

Plautina cae de rodillas con los brazos extendidos,

diciendo:

–             ¡Ah!

¡Maestro más grande que cualquier otro!

¡Qué fácil es tenerte por Santo, cuando se siente tu corazón en tus palabras!

¡Qué fácil es amarte y seguirte,

debido a esta caridad tuya, que es mayor que tu inteligencia!

Jesús objeta:

–            No mayor.

Sino que es más asequible y comprensible a vosotros…

Que tenéis vuestro intelecto estorbado por demasiados errores…

Y no tenéis la generosidad de despojarlo de todo…

Para acoger la Verdad.

Livia dice:

–           Tenéis razón.

Eres tan adivino como sabio.

–            La sabiduría, porque es una forma de santidad…

Da siempre luminosidad de juicio…

Ya sobre hechos pasados o presentes, ya sobre premoniciones…

Bien se trate de cosas.

O bien de la advertencia previa a hechos futuros.

–             Por esto vuestros profetas…

–             Eran unos santos.

Dios se comunicaba a ellos con una gran plenitud.

–             ¿Eran santos porque eran de Israel?

–              Por eso y porque fueron justos en sus acciones.

Pues no todo Israel es y ha sido santo, pese a ser Israel.

No es el pertenecer por casualidad a un pueblo o a una religión,

lo que puede hacer santos a los hombres.

Estas dos cosas pueden ayudar grandemente a serlo.

Pero no son el factor absoluto de la santidad.

–             ¿Cuál es ese factor?

–             La voluntad del hombre.

La voluntad que hace que las acciones del hombre sean santas, si es buena.

Perversas, si es mala.

–             Entonces entre nosotros puede ser que haya justos.

–             Así es.

Y no cabe duda de que entre vuestro antepasados hubo justos.

Y los hay entre los que viven actualmente.

Porque sería muy horrible que todo el mundo pagano, perteneciese a los demonios.

Quienes de entre vosotros se sienten atraídos hacia el Bien y la Verdad.

Sienten repugnancia hacia el vicio y la degradación que produce…

Y huyen de él y de las malas acciones que envilecen al hombre.

Creedme que estáis ya en el sendero de la justicia.

–            Entonces Claudia…

–            Sí.

Y vosotras también…

Perseverad.

–             Pero…

¿Si muriéramos antes de convertirnos a Tí?

¿Para qué serviría el haber sido virtuosas?

–             Dios es justo en el juzgar.

Pero, ¿Por qué aplazar el ingreso al Reino?

¿Por qué debéis dar la espalda al Dios Verdadero?

Las tres bajan la cabeza.

Sigue un silencio…

Y luego hacen la confesión que dará la clave de la crueldad romana…

Y su resistencia al cristianismo:

–            Porque nos parece que al hacerlo, traicionaríamos a la patria. 

–           Al revés.

La serviríais.

Pues la haríais moral y espiritualmente más grande.

Porque tendría la FUERZA, con la posesión y protección de Dios;

además de su ejército y sus riquezas.

Roma la Urbe del Mundo;

la Urbe de la Religión Universal…

Pensadlo…

Un silencio.

Luego Livia, encendida como una llama,

dice:

–           Maestro, hace tiempo te buscábamos a Tí, aun en los escritos de nuestro Virgilio.

Porque para nosotros tienen más valor las…

Profecías de los completamente vírgenes respecto a la fe de Israel,

que las de vuestros profetas…

En los cuales podemos ver la sugestión de creencias milenarias…

Y hemos discutido de ello…

Comparando las diversas personas que en todo tiempo, nación y religión, te han presentido.

Pero ninguno te sintió con tanta exactitud como nuestro Virgilio…

porque nadie mejor que él te presagió…

¡Cuánto hablamos aquel día con Diomedes el liberto griego…

astrólogo a quién quiere mucho Claudia!

El sostuvo que esto sucedió porque los tiempos eran más cercanos.

Y los astros lo decían con sus conjunciones…

Pero no nos convenció, porque…

En más de cincuenta años ningún otro sabio de todo el mundo ha hablado de Ti por noticia de los astros…

A pesar de estar más próximos aún a tu manifestación actual.

Para apoyar su tesis adujo el hecho de los tres Sabios de los tres países de Oriente,

que vinieron a adorarte cuando eras un infante.

Y con ello provocaron la matanza de la que la misma Roma se horrorizó;

pues cuando se supo, Augusto dijo:

Que Herodes era un cerdo sediento de sangre…’

Claudia exclamó: “

¡Hace falta el Maestro!

Nos diría la verdad.

Y el destino de nuestro más grande poeta…

Querrías decirnos para Claudia…

Algo que nos muestre que no estás irritado contra ella.

–             He comprendido su reacción de romana.

Y no le guardo ningún rencor.

Decidle que esté tranquila.

Y escuchad:

Virgilio no fue grande solo como poeta.

¿No es así?

–             ¡Oh, no!

También lo fue como hombre.

En medio de una sociedad que estaba corrompida y viciada…

Fue un faro de pureza espiritual.

Nadie lo vio lujurioso, ni amante de orgías, ni de costumbres licenciosas.

Sus escritos son castos y mucho más casto fue su corazón.

Tanto es así que en los lugares donde vivió, se le llamó ‘La doncella’,

para vergüenza de los viciosos y veneración de los buenos.

–            ¿Y en el alma pura de un hombre casto, no habrá podido reflejarse Dios…

aun cuando ese hombre fuese pagano?

La Virtud Perfecta, ¿No habrá amado al virtuoso?

Y si se le concedió amar y ver la Verdad debido a la belleza pura de su corazón…

¿No podrá haber tenido un fulgor de profecía?

¿De una profecía que no es más que la Verdad que se descubre…

a quién merece conocerla como premio e incentivo para una virtud mayor?

–             ¡Entonces profetizó de Ti!

–              Su inteligencia prendida en la pureza y en el genio;

logró ascender y conocer una página que se refiere a Mí.

Y puede llamársele al poeta pagano y justo…

Un hombre dotado de espíritu profético y anterior a Mí, por premio de sus virtudes.

Valeria y Plautina exclaman,

preguntando:

–           ¡Oh, nuestro Virgilio!

–          ¿Y tendrá algún premio?

–           Ya lo dije.

Dios es justo.

Pero vosotras no imitéis al poeta, deteniéndoos hasta donde él llegó.

Avanzad…

Porque la Verdad, no se os ha mostrado por intuición y en parte;

sino completa…

Y os ha hablado.

Plautina sin dar respuesta,

dice:

–           Gracias, Maestro.

Nos retiramos.

Claudia nos dijo que te preguntásemos si te puede ser útil en asuntos morales.

–            Y os mandó que me preguntaseis si soy un usurpador…

–            ¡Oh, Maestro!

¿Cómo lo sabes?

–            ¡Soy más que Virgilio y que los profetas!…

–            ¡Es verdad!

¡Todo es verdad!

¿Podemos servirte?

P ¡HOMBRES SATANIZADOS!


Diciembre 02 de 2021

Habla el Padre Celestial

Hijitos Míos, en toda guerra hay un vencedor y un vencido, hay un bando bueno y uno malo:

el que busca el bien para los suyos y el que lucha por soberbia sin importarle lo que le pase a los de su pueblo.

Os he dicho, Mis Pequeños, que vosotros estáis en la Tierra librando una Gran Batalla.

Pero aquí, la diferencia con cualquier otra batalla, es que 

YA HAY UN VENCEDOR

Y UN VENCIDO

Yo, vuestro Dios he vencido doblemente, primero en la Gran Batalla que se dio en el Cielo;

Donde vencí al ángel malo a quién convertí en Demonio.

Y luego cuando Mi Hijo Jesucristo lo venció en la Tierra;

en múltiples formas y con Su Resurrección.

La batalla continúa:

El cristiano debe tener identidad de realeza con corazón de siervo. Y EL CORAJE DE UN GUERRERO…

Pero ya vosotros contáis con las armas de la Fé y de Amor,

que Nosotros hemos derramado sobre todas las almas…

Pero, desgraciadamente, unas las aceptan y otras las rechazan.

Sin embargo, ¿Por qué la batalla continúa?

Vuestros Primeros Padres cometieron el Error, el gran error de permitirle al Mal entrar al Mundo;

vosotros como descendientes de ellos,

debéis vencer a ése mal al que ellos permitieron entrar.

Yo nunca os dejé abandonados en manos del Mal.

Os dí la forma de vencerlo a través de las Palabras del Antiguo Testamento;

pero al ver que muy pocos las seguían, envié a Mi propio Hijo;

para que El llevara, Personalmente, Mi Palabra y las Obras que la respaldarían.

Sabéis que, a pesar de éstas y muchas otras ayudas que os he dado; aún seguís apartados de Mi lado.

Pero en éso consiste la libertad que os dí;

que a pesar de tener Mi Palabra y Mi Amor, el Ejemplo y las Enseñanzas de Mi Hijo, seguís prefiriendo uniros al Mal.

La lucha continúa y continuará, hasta que se repare el mal cometido con el amor que se produzca en la Tierra.

LA CEGUERA DE LA INCREDULIDAD

La lucha continúa y la ceguera del hombre también.

Tenéis todo para vencer, pero al apartaros de la vida de Oración y de la Gracia,

NO permitís que os ayude.

Judas Iscariote fue ejemplo de ésto,

Me tuvo en totalidad y Me negó.

Me apartó de sí por los bienes del mundo.

¡Tenía todo y Me traicionó!

En Judas estoy representando a todos los escogidos;

como lo sois todos vosotros los que antes y ahora habitáis la Tierra;

pero que por preferir las cosas del mundo, Me han negado.

A Judas lo consentí, lo amé, lo quise apartar del mal camino y no respondió.

Lo mismo hago con todos vosotros y en especial con los que veo que van por el mal camino;,

el camino de la perdición eterna,

pero es vuestra torpeza de corazón la que os hunde

y os lleva a la perdición.

La lucha continúa, pero Me tenéis a Mí en todo momento,

ya sea para fortaleceros, ya sea para aconsejaros, ya sea para alimentaros,

ya sea para levantaros de las caídas

o para devolveros la vida perdida por el pecado,

pero Yo siempre estaré junto a vosotros.

Si a pesar de Mi Presencia junto a cada uno de vosotros preferís rechazarMe,

Yo ya no puedo hacer ¡NADA! 

Seguiré insistiendo y esperando vuestro arrepentimiento;

pero vuestra elección es libre y la respeto.

Os vuelvo a recordar, a diferencia de cualquier batalla, en ésta ya hay un vencedor:

Yo, vuestro Dios.

Y UN VENCIDO : el DEMONIO.

La elección de a quién seguiréis, es vuestra.

Aunque el demonio ya ha sido vencido, sigue transmitiendo su maldad y su error.

Quién acoja sus enseñanzas y niegue las Mías, vencido también estará.

En la antigüedad, el pueblo judío, que vivía oprimido por el poderío romano, esperaba con ansiad al Mesías,

esperaba con ansias al que iba a venir a protegerlos contra el yugo romano,

esperaban su liberación,

esperaban la libertad para poder vivir como hijos de Dios.

Ahora, todos vosotros, toda la Humanidad, vive bajo el yugo opresor del Demonio,

bajo el yugo opresor de su Maldad.

Os coarta vuestra libertad, pero no la libertad de acción;

SINO VUESTRA LIBERTAD PARA ENTRAR A MI REINO DIVINO

Al corromperos en el pecado en el que, prácticamente, todos vivís.

El yugo opresor de la antigüedad, con el que atacó a vuestros antepasados,

NO TENPIA LA MAGNITUD QUE AHORA TIENE

Porque habiendo tenido las Enseñanzas de Mí Hijo, que debieran vivir en vosotros, han dejado vuestro corazón.

Ya no vivís para Mí ni morís para Mí.

Ya no vivís en el Amor ni lo transmitís a vuestros hermanos.

¿De qué sirve ahora que celebréis la Natividad de Mí Hijo?

La Natividad os debe recordar, a nivel espiritual, quiénes sois, para qué estáis y a dónde váis,

porque éstas son las Enseñanzas que os dio Mí Hijo.

Yo lo envié en la plenitud del Tiempo, al oír el clamor de los míos que pedían MISERICORDIA,

porque buscaban su liberación,

pero ellos la veían a nivel humano y material

Postrado ante la Cruz en la que has muerto y a la que yo también te he condenado. Sólo puedo decirte hoy que lo siento, que te amo y te pido perdón por mis errores y te pido perdón por mis pecados. Perdóname Señor, HOY ME ARREPIENTO, Perdóname Padre mío por mi maldad, perdóname Señor, por mis errores, perdóname señor por mis pecados. PERDÓNAME SEÑOR, HOY ME ARREPIENTO, PERDÓNAME MI DIOS, CRUCIFICADO.

y no buscaban la LIBERACIÓN que a Mí me interesaba:

su liberación ESPIRITUAL,

para que pudieran vivir en la plenitud de la Fe y del Amor,

que Yo había depositado en Mí Pueblo escogido.

Esta falta de visión espiritual afectó a Mí Pueblo escogido,

ya que, por no llevar una vida más espiritual, una vida en el verdadero Amor,

dejaron pasar la Oportunidad Divina que se les concedió.

Ahora, la Humanidad entera, prácticamente vive en la misma situación de entonces.

Estáis viviendo en lo material y mundano,

ESTÁIS VIVIENDO FUERTEMENTE EN EL PECADO,

TODOS LOS DÍAS

NO  tenéis la esperanza del cambio, porque NO LO ESTAIS DESEANDO.

¿A dónde queréis llegar, Mis pequeños?

La maldad día a día CRECE y vuestra voluntad día a día va menguando.

Estáis aceptando adorar ídolos falsos, como lo hacía Mí Pueblo escogido,

cuando se mezclaba con los pueblos que los conquistaban o por los que pasaban.

No estáis ya viendo por lo que vuestro Dios desea

y que siempre es lo mejor para Sus hijos, los que forman su Nuevo Pueblo.

Vosotros mismos os estáis cerrando las puertas de entrada a Mí Reino Eterno.

Necesito que os deis cuenta cómo estáis viviendo,

que os dé ASCO vuestra forma actual de vivir

Y que busquéis, con verdad de corazón, el cambio mundial,

para que nuevamente, Yo, vuestro Padre,

ESCUCHE EL CLAMOR DE MIS HIJOS

Y con otro acto de Misericordia Divina, os libere de vuestro OPRESOR. 

Yo pongo todo Mí Poder de Amor a vuestro alcance, pero necesito que, humildemente, me lo pidáis.

Buscad  vuestra liberación, el verdadero cambio espiritual,

Y DEJAD DE BUSCAR LAS COSAS MATERIALES

QUE YA ESTÁIS PERDIENDO…

Compartíd con el pobre de lo que tenéis y actuad con caridad.  

Cuando os llenáis de lo espiritual, el CAMBIO VERDADERO llega al alma de todos Mís hijos.

Orad intensamente, y pedidMe derrame Mí Misericordia,

la cual hará que vuestro amor y vuestra esperanza no queden defraudadas.

Mis pequeños, vuestra fuerza radica en vuestro interior,

NO es la fuerza de vuestros músculos la que os dará el triunfo en vuestra misión.

NO es la fuerza de aquellos que os apoyan a vuestro alrededor,

utilizando poderío físico, económico, intelectual,

la que os va a dar el éxito en vuestra misión sobre la Tierra.

NO, Mis pequeños, la FUERZA RADICA EN VUESTRO INTERIOR

Os insisto en ello, Mis pequeños y lo podréis ver a lo largo de la historia.

Y tenéis en las Sagradas Escrituras, cómo Yo os muestro, salvo raras excepciones,

como Sansón, que tenía una fuerza descomunal,

que de allí en fuera, todos los demás que he escogido, eran personas sencillas.

O ante los ojos de los demás, eran comunes y corrientes, nada especia;

pero su FUERZA

radicaba en su interior.

Muchos de ellos eran muchachos que a ojos del pueblo eran todavía gente inexperta

que necesitaban crecer y que necesitaban madurar.

LA MADURÉZ QUE YO PIDO

Cuando nos crucificamos y Dios nos convierte en corredentores, somos pararrayos de la Justicia Divina… ¡Y ejecutores de su Gloria Portentosa! PORQUE PODEMOS HACER LOS MILAGROS QUE HIZO JESÚS…

ES UNA MADURÉZ ESPIRITUAL

Y SOLAMENTE SE ADQUIERE

VIVIENDO EN MÍ Y PARA MÍ…

Cuando Yo vivo en el corazón del hombre,

Y si el hombre se deja mover por Mí,

se deja alimentar por Mí, se deja crecer por Mí,

ES CUANDO EL ALMA REALMENTE ADQUIERE 

UNA FUERZA DESCOMUNAL

Los músculos del cuerpo NO SON NADA…

ante las capacidades espirituales de las almas que ya están Conmigo.

Las almas que están conmigo, que se han soltado a Mí, que viven bajo Mí Voluntad,

SOR MARIA DE JESUS DE ÁGREDA, oraba y ayunaba. Y desde su celda le decía a Jesús: «Señor, ayer el jefe de los sioux nos torturó hasta matarnos; ¿Crees que ahora sí se den por vencidos y accedan a escucharnos? Hoy que regresemos dices que también estaremos con los cherokees y los cheyennes; entonces  también el Espíritu Santo tendrá que multiplicar los rosarios, porque ya aumentaron las mujeres que me están enseñando a bordar, mientras rezamos…»

Adquieren una fuerza descomunal ESPIRITUAL:

Se llenan de Amor, de virtud, de vida de Cielo,

empiezan a ver la realidad de la vida que deben tener en la Tierra,

de la vida que deben de transmitir a sus hermanos,

SE VUELVEN PUENTES ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

. De alguna forma les permito conocer algo de la vida del Cielo,

esa vida Santa y Divina que viven sus hermanos en el Cielo.

Y les hago ver que ésa es la vida que deben ENSEÑAR aquí en la Tierra.

Son puentes de unión entre el Cielo y la Tierra,

se vuelven vida para los hermanos que están misionando,

se vuelven apoyo para los que necesitan crecer,

levantan a los que están agonizando porque tienen Mi Vida.

Mis pequeños, venid a Mí, pedidMe vivir para Mí y al vivir para Mí, estaréis Conmigo,

levantando a vuestros hermanos a la realidad espiritual, celestial y Divina.

Se le atribuye el don de la bilocacion. Sin salir de Lima, fue visto en México, en África, en China y en Japón, animando a los misioneros que se encontraban en dificultad o curando enfermos. Mientras permanecía encerrado en su celda, lo vieron llegar junto a la cama de ciertos moribundos a consolarlos o curarlos. Muchos lo vieron entrar y salir de recintos, estando las puertas cerradas. En ocasiones salía del convento, a atender a un enfermo grave y volvía luego a entrar sin tener llave de la puerta y sin que nadie le abriera. Preguntado cómo lo hacía, siempre respondía: ‘yo tengo mis modos de entrar y salir.’

Ésa es vuestra realidad, NO la de la Tierra.

Vosotros no fuisteis creados para vivir eternamente en la Tierra;

vuestra realidad y vuestra naturaleza es espiritual.

vuestro paso sobre la Tierra es efímero,

vuestra naturaleza eterna es espiritual

y es en donde debéis poner toda vuestra atención

y es a donde debéis llevar a las almas,

a que busquen ellas ése alimento, esa vida, ese futuro.

Ayudadles a las almas de vuestros hermanos a que salgan de ese Error

a donde las ha llevado Satanás con sus Mentiras,

haciéndoles creer que han venido para el goce del mundo solamente…

Y QUE NO HAY NADA

MAS ALLÁ DE LA MUERTE…

Os he explicado muchas veces de vuestra trascendencia espiritual y eterna,

hacedles ver su error y llevadlas a esa Verdad que os estoy enseñando,

que os he enseñado y en donde ya infinidad de hermanos vuestros están gozando. 

«Soy Hija de Dios, CRUCIFICADA EN SU AMOR. Y guerrera del Dios Altísimo, para ARREBATARLE LAS ALMAS A SATANÁS… TODOS LOS APÓSTOLES Y PROFETAS DE ESTOS ÚLTIMOS TIEMPOS, tenemos el alma Vva y estamos gozando el poder sobrenatural del Espíritu Santo misionando ¡A través del Universo…! 

Tenéis el apoyo de todas las almas que ya han misionado antes que vosotros,

acudid a ellas, pedid su ayuda, su protección, para que os ayuden a llevar a cabo vuestra misión

Todos vosotros tenéis un nivel de actuación,

para ir llevando a la Humanidad a ese crecimiento al que deberán llegar, al final,

antes de que el mundo termine

y que será el recuperar lo perdido por vuestros Primeros Padres.

Así pues Mis pequeños, acudid al Alimento Verdadero,

a la Fuente Verdadera de todo bien, que Soy Yo, vuestro Dios

No debéis trabajar demasiado en ello, en buscar por aquí y por allá,

YO ESTOY EN VUESTRO INTERIOR

Me tenéis todo el tiempo, NO ME DESPERDICIÉIS MÁS.

Perfeccionáos en el amor, en las virtudes, en la ciencia celestial;

tenéis todo al alcance de vuestra mano.

Yo no Soy un Dios de imposibles, TODO,

todo lo he puesto fácil para el hombre,

Satanás os pone muchas dificultades en vuestro caminar,

la Sabiduría es la que os va abriendo el camino,

para que podáis entender mejor vuestra misión sobre la Tierra.

Gracias Padre por cada marca y cada cicatríz que llevo en mi cuerpo y en mi alma, garantizando que la Lucha no ha sido fácil, pero Tú haz sido mi Fortaleza…

No desperdicies todos estos regalos que se os dan Mis pequeños,

si vosotros os quejáis de los problemas que tenéis sobre la Tierra, es porque os habéis alejado de Mí

y de los regalos que Yo os doy;

TENÉIS TODO

Es como aquel que dice no tener capacidades, educación y tiene la posibilidad de comprar libros

sobre la materia que necesita aprender,

si no pone esfuerzo, si no pone su trabajo en lograr lo que necesita, es su culpa,

todo está ahí, solamente necesita vencer su flojera.

En lo espiritual, todo lo tenéis al alcance de vuestra mano, no seáis flojos Mis pequeños,

ESTÁIS DESPERDICIANDO MUCHO 

después lloraréis por no haber aprovechado todo lo que se os daba.

Porque estáis viviendo tribulación, estáis viviendo pecado, estáis viviendo fisura espiritual. 

Éste RESQUEBRAJAMIENTO que se está dando en la Humanidad,

es por causa de la separación del hombre con su Dios,

esto es exactamente lo que VIVÍA el pueblo judío cuando se separaba de su Dios.

Mis pequeños, se os ha dicho que fuisteis creados para ser consentidos,

NO os imagináis lo que es el Amor de un Dios por su criatura,

no os imagináis como se os ama Mis pequeños,

no os imagináis lo que vosotros sois para Nosotros.

Seguís siendo “el hijo pródigo”, el hijo desobediente, el hijo soberbio,

que cree tener las potencialidades para separarse de su Dios,

se cree lo suficiente capaz para separarse de la Fuente Divina y poder vivir por sí mismo,

una vida muy aparte de lo que Nosotros podemos darle a la criatura.

Ya no pedís Alimento Divino, buscáis vuestro propio alimento,

alimento que no os satisface, alimento que no os hace crecer, alimento que os enferma, alimento que os mata.

Habéis hecho vuestro propio mundo, habéis hecho vuestras propias leyes,

habéis TRAICIONADO a vuestro Dios y Señor,

Habéis creado vuestros propios ídolos, habéis hecho pacto con el Enemigo, os habéis hecho reos de muerte.

Estáis viendo los resultados de vuestra traición, de la negación hacia lo Divino,

estáis viendo la muerte a vuestro alrededor, habéis cerrado vuestro corazón a la vida,

prácticamente ya no hay Luz en vuestro interior, ni a vuestro alrededor;

aún lo que tenéis en vuestro interior no es Luz pura, santa e inmaculada,

está corrompida por vuestro pensar, por vuestro ser,

«¿Y ahora qué quieres que HAGAMOS Abba?

ya no os dejáis mover por la Voluntad Divina.

Vuestra soberbia no deja que la Luz Divina os mueva en totalidad, 

os ponéis al “Tú por tú” con la Luz Divina.

 y así impedís el paso libre de vuestro Dios a vuestro interior y Su actuar en vuestra vida. 

Ya no sois esas almas dóciles en las que se puede confiar plenamente;

ya no sois esas almas entregadas, en las cuales podeMos trabajar libremente.

Ya no sois esas almas llenas de amor en las cuales podemos reposar aquí en la Tierra;

estáis contaminados con el aliento de Satanás.

Ciertamente, debéis ser purificados para vuestro bien, para el bienestar del Cielo;

ya os acostumbrasteis a vivir como estáis viviendo;

la mugre que os rodea os ciega vuestros ojos, vuestra mente y vuestro corazón, creéis que esto es normal.

Y a esa «normalidad» os ha llevado Satanás;

haciéndoos creer que ese es el futuro del hombre, goce maligno, goce podrido para el alma.

El estiércol en el que estáis viviendo ha ensuciado completamente vuestros sentidos y vuestro corazón,

vuestra alma ya no comprende perfectamente lo que es Pureza y Santidad.

Las Virtudes ya no son buscadas por el hombre,

al Amor se le hace a un lado para no aparentar debilidad.

Rudeza, grosería, falsedad, mentira es lo que ahora predomina en el hombre…

Y ASÍ SE APROVECHAN LOS HOMBRES,

UNOS DE LOS OTROS.

Estáis en la selva atacándoos unos a otros, ya no hay amabilidad, hay destrozo,

ya no se busca el bien del hermano sino aprovecharse de él y quitarle lo que tenga. 

Ya no hay hermandad, sino es enemigo el que está junto a vosotros.

Ya el mundo no es un lugar habitable en donde se viva como se debe vivir para el Cielo

como preparación para los Bienes Celestiales.

¿Qué esperáis pues, Mis pequeños, de lo que os rodea, de lo que tenéis en vuestro corazón,

del futuro que os prometen vuestros dirigentes en vuestros respectivos países?

La mentira brota de sus labios, falsedad en su corazón, solamente sus intereses propios cuentan…

Y Satanás atrás de todo ello, burlándose de Nosotros, su Dios y Creador,

haciéndoNos ver cómo os ha destrozado física y espiritualmente,

cómo os ha llevado con engaños a la destrucción, de la obra que con amor Creamos.

Vosotros fuisteis la Obra Maestra de la Creación y ahora da vergüenza ver al hombre caído;

Porque el mismo hombre, no quiere darse cuenta de su error,

no quiere pedir ayuda para levantarse, ni desea la Pureza y Santidad de su corazón.

Vuelvo a preguntar, ¿Hasta dónde queréis llegar

¡Oh!, Humanidad perversa, ¡Oh!, Humanidad ciega, ¡Oh!,  Humanidad pecadora?,

VUESTRO ERROR OS ESTÁ LLEVANDO

A SUFRIR INNECESARIAMENTE

no fuisteis creados para ello, fuisteis creados para ser consentidos.

Nuevas oportunidades se os darán antes de la Gran Catástrofe

vosotros decidiréis, buscareis a vuestro Dios,

u os mantendréis como hombres satanizados.

Depende de vosotros Mis pequeños,

La posesión demoníaca perfecta, causada por la impenitencia y el egoísmo desenfrenado; provocan la ceguera moral, emocional y espiritual que Satanás necesita, para hacer capaces a sus instrumentos de cometer los más atroces crímenes….

vuestra elección es libre y será respetada;

pero vuestro juicio, vuestro premio y castigo también dependerán de vuestra respuesta.

Cuando ya no hay amor en vuestra vida, en vuestras acciones, ni en vuestros pensamientos,

ya no estoy Yo con vosotros y podéis ser presa fácil de Satanás.

No olvidéis esto nunca, Mis pequeños, 

si Yo estoy con vosotros en todo momento, vuestras almas serán santas

y podréis luchar fácilmente contra las tentaciones de Satanás. 

la Oración es necesarísima en vuestra vida,

PERO SI LA INÍS CON EL AYUNO

PODÉIS VOSOTROS OBTENER GRANDES MILAGROS…

VIVÍS RODEADOS POR DEMONIOS MUY PODEROSOS

 POR ARCÁNGELES CAÍDOS, MENCIONADOS POR MI PROFETA ENOCH

Y QUE ESTÁN ACTUANDO AHORA

¡EN MEDIO Y A TRAVÉS DE VOSOTROS!

Mi Hija, la Siempre Virgen María, en Sus Apariciones alrededor del Mundo, os insistió en ello y,

Mi Hijo Jesucristo, se lo hizo ver también a Sus apóstoles,

cuando les preguntó que si oraban mucho, cuando iban a Evangelizar,

ellos decían que sí, pero se quejaban de que Satanás, en algunas ocasiones, hasta los golpeaba,

y les volvió a preguntar Mi Hijo, ¿Ayunaron?, y ellos dijeron que NO.

Mi Hijo les dijo que, solamente, con el Ayuno y la Oración, se pueden expulsar,

algunos demonios más poderosos.

Y este es el tiempo, Mis pequeños,

donde estáis siendo atacados por demonios muy poderosos. 

Vosotros mismos les habéis dado ese poder, porque os alejasteis de la Oración

y, la única forma en que los podréis vencer, es a través de la Oración, como os la expliqué,

y el Ayuno, Mis pequeños.

Y EVITANDO DISTRAEROS CON LAS COSAS DEL MUNDO

Soy vuestro Dios, VUESTRO PADRE SANTÍSIMO que os va guiando, que Vivo para daros vida.

PedidLe a Mi Santo Espíritu, que Vive en vuestro interior,

a que esté pendiente ANTE VUESTRAS DISTRACCIONES 

 y os avise de inmediato,

para que regreséis a la unión Conmigo, vuestro Dios.

Venid a Mí y la tendréis en abundancia, arrepentios y tendréis las Potencias Divinas,

cambiad de vida y ganareis el Cielo.

Os bendigo Mis pequeños y Mis Dones quedan con vosotros,

abrid vuestro corazón para que ellos encuentren tierra, tierra fértil en donde se puedan desarrollar

y seáis, así, verdaderos hijos de Dios poniéndoos al servicio de vuestros hermanos.

Yo os bendigo en Mí Santo Nombre, en el Nombre de Mí Hijo, Mesías y Salvador del género humano,

y en el Nombre de Mí Santo Espíritu, Luz de las Naciones.

Caso Lucio Dupuy: el asesinato a golpes de un niño de 5 años que conmociona a Argentina y por el que la madre y su novia están detenidas

Publicado:
Ambas mujeres se encuentran acusadas y bajo prisión preventiva, aisladas del resto de las detenidas para evitar que sean agredidas.
Caso Lucio Dupuy: el asesinato a golpes de un niño de 5 años que conmociona a Argentina y por el que la madre y su novia están detenidas

La muerte de Lucio Abel Dupuy, un niño argentino de cinco años que presuntamente fue asesinado a golpes por su madre y su pareja en la provincia de La Pampa, estremece al país.

El pasado viernes 26 de noviembre, el chico fue llevado mal herido por su madre Magdalena Expósito Valenti, de 24 años, y su novia Abigail Páez, de 27 años, a la Unidad Médica Regional de Atuel, donde el personal sanitario intentó reanimarlo.

Allí, ante su mal estado, se decidió trasladarlo a otro centro médico, en el que el pequeño terminó falleciendo, informan medios locales.

La autopsia indicó que el menor murió a raíz de «politraumatismos» y de una «hemorragia interna» y que además tenía lesiones de distinta data, entre ellas golpes, quemaduras de cigarrillos y mordeduras.

Se informó que Lucio había sufrido recientemente un golpe, que pudo haber sido una patada, y que le afectó la cadera, un glúteo y una pierna.

De acuerdo con La Voz, la historia clínica del niño indica que entre diciembre del 2020 y marzo del 2021 ingresó en cinco ocasiones a diferentes centros de salud con fracturas y golpes.

Además, el examen forense reveló que el pequeño fue víctima de abusos sexuales «recientes y también de vieja data», recoge el canal Todo Noticias.

El padre de Lucio

Por su parte, Christian Dupuy, papá de la víctima, confirmó que mantenía una disputa con su expareja por la custodia del niño, y dijo que a pesar de su insistencia la Justicia le otorgó ese derecho a la mamá.

Dupuy aseguró que no estaba al tanto del maltrato constante al que era sometido su hijo, ya que cuando aparecía con alguna herida en su cuerpo, las mujeres hoy detenidas le decían que se había lastimado jugando.

«La Justicia nunca me escuchó, siempre favoreció a la madre, por más abogados y mediaciones que realicé», dijo el joven en una publicación en su cuenta de Facebook. 

«Perdóname, hijo, no llegué a tiempo […] Te amo. Perdóname por no poder hacer nada«, añadió.

Indignación de los vecinos

Tras el incidente, tanto la madre del menor como su novia fueron puestas bajo prisión preventiva: la primera es acusada por homicidio agravado por el vínculo y la segunda por homicidio simple.

Ambas están detenidas en una dependencia policial de San Luis. Según informó el portal El Chorrillero, Magdalena Expósito Valenti y Abigail Páez se encuentran aisladas y separadas del resto de las detenidas, tras recibir agresiones por parte de otras reclusas.

El asesinato de Lucio desató la indignación de los residentes locales, que marcharon el pasado domingo en la ciudad de Santa Rosa, así como en General Pico, de donde era oriundo el

niño, informa Perfil. Cuando los manifestantes llegaron a las puertas de la Comisaría Sexta de la capital de La Pampa, comenzaron los disturbios: fueron incendiados al menos tres vehículos patrulleros y se lanzaron piedras al edificio. «¡Queremos justicia!», gritaban los vecinos.

Otra movilizaciones en reclamo de justicia por el crimen tuvieron lugar este jueves frente a la Unidad 1 del Servicio Penitenciario, donde están detenidas las acusadas. Mientras, una segunda marcha está convocada para este viernes en toda la provincia de San Luis para manifestarse en silencio, según Diario Popular.{

UN EXORCISTA PRIVILEGIADO 8


PECADO Y LIBERACIÓN

Si reflexionamos con detenimiento todo el contenido de los  últimos artículos que completan el tema que nos ocupa;

entenderemos más claramente la URGENCIA DEL CIELO en los Llamados a la Conversión;

que tanto nuestro Señor Jesucristo, como la Madre de Dios, están haciendo a la Humanidad.

Y también nos hará reflexionar en la clase de cristianismo que estamos practicando.

Esperamos que la reflexión profunda que hagamos sobre este testimonio,

junto con la revelación que hizo Eduardo Verástegui en su última entrevista

y que repetimos a continuación:

En su entrevista, Verástegui confesó a Cala, que el secreto de sus 13 años de castidad

ES SU INTENSA VIDA ESPIRITUAL.

Eduardo-Verastegui

Soy una persona muy débil y es por eso que tengo una disciplina espiritual.

Si me quitas mi disciplina espiritual,

SI ME QUITAS A DIOS DEL CENTRO DE MI VIDA,

YO COLAPSO EN DOS MINUTOS.

No puedo.

Vivo en un mundo lleno de tentaciones.

Y la capital de las tentaciones es nuestra carrera.”

Y yo no solo digo lo mismo que él, porque después que conocemos a Dios

¡YA NO ES POSIBLE VIVIR SIN ÉL! 

Realmente es preferible morir;

porque la vida sin Él carece de sentido y de objetivo

Que esto nos haga meditar en nuestra situación particular y si deseamos convertirnos,

Mi santo director espiritual, el Padre Tiberio María Munari, me enseñó

que la conversión debemos ejercerla TODOS los días…

Despertándonos diario con el deseo de ser mejores, aumentando nuestro anhelo de Dios,

y esforzándonos por ser mejores cristianos, creciendo en el Amor… Basta con que le digamos sencillamente a Jesús:

“Señor, ayúdame a cambiar.

Dame la conversión que necesito para conocerTe y amartTe. Amén”

Y sé bienvenido a las filas de los adoradores del Espíritu Santo.

MI APRENDIZAJE SOBRE EL PECADO

  1. Cuando hayas entrado en la tierra que Yahveh tu Dios te da, no aprenderás a cometer abominaciones como las de esas naciones.
  2. No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique adivinación, astrología, hechicería o magia,
  3. ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos.
  4. Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yahveh tu Dios y por causa de estas abominaciones desaloja Yahveh tu Dios a esas naciones delante de ti.
  5. Has de ser íntegro con Yahveh tu Dios.
  6. Porque esas naciones que vas a desalojar escuchan a astrólogos y adivinos, pero a ti Yahveh tu Dios no te permite semejante cosa.
  7. Yahveh tu Dios suscitará, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien escucharéis.(Deuteronomio 18, 9-15)

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(Éxodo 20, 2-6)

2.- «Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre.

3.- No habrá para ti otros dioses delante de mí.

4.- No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.

5.- No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,

6.- y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos (Éxodo 20, 2-6)

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Durante los siguientes tres años, después de mi pentecostés personal;

estos dos pasajes bíblicos adquirieron su plena relevancia,

en el ministerio al cual había sido llamada.

Durante ese tiempo mi aprendizaje fue intensivo y en los años posteriores,

aunque de manera más esporádica;

nunca dejaron de presentárseme estos singulares combates.

Al año siguiente de mi conversión, conocí al que sería mi director espiritual por casi catorce años

y su oración, su sabiduría y su santidad;

me guiaron en el escabroso sendero por el que me llevaba la Voluntad Divina.

Era un misionero Xaveriano,

cuyo convento estaba no muy lejos de la colonia donde yo vivía

En la parroquia a la que pertenecía, él ayudaba al párroco con las misas matutinas

y presidía las asambleas de oración que los lunes de cada semana,

seguían después de la Misa de 7 pm. En el Templo de Nuestra Señora de los Dolores.

También supervisaba los diferentes ministerios y los grupos de evangelización

que se habían formado.

En todo ese tiempo, el ministerio de sanación y liberación era conducido por Jesús

a través de mi indigna persona.

Y asistí a más de quinientas liberaciones.

Lo que había aprendido en la casa de Alfonso era esto:

La confesión frecuente y la Eucaristía diaria,

además del Rosario meditado con lecturas bíblicas,

rezado en grupo por los demás y con maravillosas alabanzas, cantadas con fervor

y adoración a la Santísima Trinidad, a María y al Espíritu Santo;

eran el baluarte de nuestro grupo de guerreros oradores por la Liberación.

Siempre cuando había oportunidad,

le preguntábamos al Señor en cada caso en particular;

que era lo que ÉL quería hacer…

Y Él nos señalaba con instrucciones precisas;

cuantos días de ayuno y oración requeríamos y nos mostraba la estrategia a seguir.

Pues Jesús sabía de antemano, cómo se desarrollaría la nueva Guerra,

que también era una prueba de Fe y una nueva lección para nosotros..

«Ve y vence. Ve y conquista. Ve y nunca olvides que eres un guerrero de Dios. Habla con autoridad. Camina con seguridad. ERES HIJO DEL REY»

Porque Satanás siempre utilizaba diferentes tácticas para atacarnos

y también variaba sus estrategias;

tratando de aterrorizarnos y vencernos.

Pues cada liberación era un auténtico combate cuerpo a cuerpo, 

en esta batalla espirituaL.. 

Porque cada liberación era única,

así como cada persona era diferente;

como únicas y diferentes eran también las almas que requerían nuestra ayuda

y distintos los pecados cometidos

y los espíritus que estaban atormentando a los individuos.

Nuestras batallas más duras y más llenas de espectacularidad,

eran contra las posesiones por los pecados de idolatría y el espíritu de Lujuria.

Llegué a presenciar combates que en comparación,

lo sucedido con David era como un juego de niños.

Y varias veces los que terminábamos experimentando algo similar

a los efectos especiales de la película Matrix,

éramos los guerreros que tratábamos de liberar,

al que sufría la esclavitud por el Maligno.

Lo más penoso, eran las venganzas.

Porque el Infierno es experto en desquitarse de lo que considera agravios insultantes…

Y más infligidos por una ‘perra y estúpida mujercilla’, como me llamaban a mí.

Porque como machistas, son maestros y nadie los supera.

Yo aprendí a lidiar con todo eso…

Y le entregaba todo al Señor.

Pero en una ocasión en que fue especialmente dolorosa y terrible

la venganza que tuve que soportar…

Como la paciencia no es mi atributo principal,

renegué y me porté como toda una mocosa majadera, en el apogeo de su berrinche y…

Le reclamé a Jesús:

–          ¿Por qué tengo que hacer el trabajo de tus obispos?

Yo no tengo la culpa que ellos no quieran sufrir, ni boxear

o andar de toreros espontáneos…

con las huestes de horrorosos diablos que pululan por todas partes,

atormentando a los que no quieren entender las consecuencias de sus pecados.

Jesús me miró tan, pero TAN TRISTE;

que yo me sentí como el microbio más patético y despreciable que pudiera existir…

Y sentí tanto arrepentimiento, que llorando le pedí perdón…

ENOJO

Y le prometí que ya no me volvería a portar mal con Él.

Qué siempre cumpliría con mi ministerio, en donde quiera y como fuera;

tan sólo por hacerlo feliz a ÉL.

Pero me sentía tan desconsolada, que le dije a Jesús:

–          Señor.

¿Por qué no les abres a TODOS, los ojos espirituales;

para que contemplen la realidad de su situación con respecto al pecado?

Y Él me contestó muy serio:

–          ¿Quieres que se mueran de un infarto?

Su Infinito Amor y su Infinita Paciencia, también nos protege de nosotros mismos.

Pero mientras tanto le destrozamos su Sacratísimo Corazón,

con todas nuestras estúpidas frivolidades.

Recuerdo que en una ocasión, la lucha era totalmente feroz

en una liberación muy especial;

para la cual Jesús nos había prevenido de manera muy particular

y donde había Demonios muy poderosos por el incesto, la perversión

y el satanismo juntos.

En aquellos días, Jesús todavía no me había prohibido usar pantalones,

que era una de mis prendas favoritas.

Y yo, ya había adquirido experiencia y la voz ya NO me temblaba,

cuando de apabullar a Satanás se trataba.

 Y si alguien ajeno hubiese entrado a nuestro recinto de combates,

hubiera visto como la que  parecía suspendida del techo era yo;

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pues era sostenida alrededor de mi cuerpo por una mano invisible y horrorosa,

que abarcaba casi toda mi cintura, que en aquel entonces medía alrededor de 66 cm.

Y el Maligno me sostenía agarrada, como si yo fuera una muñeca;

amenazando con arrojarme, con su colosal fuerza… 

Yo había visto sus intenciones.

Pero en lugar de amedrentarme, la adrenalina que corría por mis venas,

me hizo reaccionar desafiante y…

Le grité a Lucifer:

–          ¿Vas a matarme?

¿Ya le pediste permiso a Jesús, Señor de la Vida y de la Muerte?

Porque te advierto que te voy  a costar muy cara.

Y el castigo que ya te dieron,

no será nada, comparado con el que te voy a proporcionar yo.

SANGRE DE JESUS

POR LA SANGRE PRECIOSÍSIMA DE JESUCRISTO

LES ORDENO:

SI NO SE LARGAN TODOS

EN ESTE MISMO INSTANTE,

LAMENTARÁN EL DÍA QUE ENTRARON

A POSEER A ESE HIJO DE DIOS.

¡¡¡¿Entendieron?!!!

¿O quieren que se los explique con palitos y bolitas?

Anda, ¡LÁNZAME!

¿Crees que te tengo miedo?

¡Mira!…

 Y comencé a cantar  el Magníficat con un gozo inefable…

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Más o menos a la mitad del Himno, todo quedó suspendido como por encanto.

Y se hizo un silencio sepulcral.

De repente me descendieron del techo con una suavidad muy delicada.

(Como soy ciega y sorda espiritual, no estoy segura.

Ahora que lo pienso, tal vez fue mi Ángel de la Guarda)

Y cuando todo terminó, todos parecíamos boxeadores de peso mosca,

que hubieran luchado quince rounds con un gigantón de peso completo.

Esa vez duré tres días en cama, hasta con fiebre;

pero todos estábamos muy contentos…

La única huella extraordinaria de lo que había pasado,

fue una quemadura con la forma de una mano gigantesca,

que por el frente mostraba la silueta perfecta de un pulgar alargado con una uña tremenda.

Y alrededor de mi costado se veía la palma,

y casi toda la parte central y baja de mi espalda,

mostraba cuatro dedos enormes,

que se llenaron de un montón de pequeñas ampollas que parecían burbujas…

La quemadura tenía el aspecto del empaque que se usa,

para proteger artículos tecnológicos…

Mi hermana me curó con la pomada amarilla que se utiliza para las quemaduras,

y los siguientes quince días, tuve que dormir cuidadosamente recostada

sobre el lado que no había sido lastimado, hasta que mi lesión sanó.

Y que me mantuvo casi inmovilizada, porque era extremadamente dolorosa…

Lo más extraño, es que mi blusa de seda blanca que me gustaba tanto,

¡Estaba intacta! 

Esto fue un doloroso recordatorio, de que tampoco Satanás anda con juegos…

Y nuestros combates no eran ficciones psicológicas…

Increíblemente, todos estos sufrimientos aumentaban mi deseo de vencerlos,

demostrarles que tampoco ellos eran intocables…

Y ¡Qué no éramos unos ratones asustados por su prepotencia y sus ostentaciones de poder…

Que también eran magistrales,

y nos obligaban a reaccionar de formas extraordinarias…

Con cada liberación, siempre aprendía una nueva lección

sobre las consecuencias de nuestra ligereza en el pecar.

Combatir con Satanás era magistral,

y en cada ocasión aumentaba nuestro adiestramiento

y el caudal de conocimientos que nos hacía comprender más, el sufrimiento humano

y nuestra participación directa e involuntaria por nuestra ignorancia,

con los pecados que todos cometemos.

Y que sin la extraordinaria capacitación que yo estaba recibiendo de manera tan insólita,

jamás hubiera comprendido y asimilado en toda su pavorosa dimensión:

La terrible realidad de lo que significa verdaderamente el Pecado

y lo que se esconde detrás de él.

No hay pecados triviales.

Por eso Jesús insiste tanto en que seamos santos y perfectos.

El Pecado nos deforma y nos enferma también físicamente;

aparte de separarnos de Dios

Y permite a Satanás, que ejerza un dominio completo sobre nuestros pensamientos

y nuestros sentimientos.

Terminando con un control tiránico e implacable, sobre nuestra conducta.

Si todos los hombres reflexionaran en esto, se vaciarían los gimnasios y se llenarían las iglesias.

Porque es mucho más importante la belleza y la salud del alma, que la del cuerpo.

A éste se lo comerán los gusanos, pues estamos sujetos a la corrupción de la tumba.

Pero las del alma, nos acompañarán por toda la Eternidad

y regenerarlas en el más allá,

está mucho más que complicado.

Solamente en el Purgatorio podremos sanar..

381 PARA LOS EXORCISTAS


381 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Están ahora nuevamente en la casa de Nazaret.

Esparcidos en el rellano de los olivos, en espera de separarse para ir a descansar.

Ya ha oscurecido y la luna se levanta tarde, así que han encendido una pequeña

hoguera para aclarar la noche;

Una noche tibia, «demasiado incluso» como sentencian los pescadores previendo

próximas lluvias.

Y es bonito estar allí, todos unidos:

las mujeres en el huerto florecido, alrededor de María;

los hombres aquí arriba.

Y en el borde del rellano, de forma que lo vean tanto éstos como aquéllas,

Jesús, respondiendo a uno o a otro, mientras las discípulas escuchan atentas.

Deben haber referido lo del epiléptico curado al pie del monte y todavía siguen los

comentarios al respecto.

Simón de Alfeo exclama:

–        ¡Vamos, que has hecho falta Tú!

¡Pero ni siquiera el ver que incluso sus exorcistas no podían nada,

a pesar de haber dicho que habían usado las fórmulas más fuertes,

ha convencido a esos cernícalos!

Dice, meneando la cabeza, el barquero Salomón:

–        Y no convencerán a sus escribas ni siquiera diciéndoles sus conclusiones.

–        ¡Ya, claro!

Me parecía que hablaban bien, ¿No es verdad?

Hermas agrega:

–        Muy bien.

Excluyeron todo tipo de sortilegio demoníaco en el poder de Jesús.

Y dijeron que se sintieron invadidos de profunda paz

cuando el Maestro hizo el milagro;

mientras que cuando sale de uno un poder malvado lo sienten como un sufrimiento

–        ¡Pero hay que ver qué espíritu más fuerte!

¡No se quería marchar!

Pero, ¿Cómo es que no lo tenía continuamente poseído?

–        ¿Era un espíritu rechazado, solitario?

¿O era tan santo el muchacho, que por sí mismo lo repelía?

Jesús responde espontáneamente:

–        He explicado varias veces que toda enfermedad,

siendo un tormento y un desorden, puede esconder a Satanás.

Y Satanás se puede esconder en una enfermedad, usarla, crearla, para atormentar y

hacer blasfemar contra Dios.

El niño era un enfermo, no un poseído.

Un alma pura.

Por eso con gran alegría la he liberado del astutísimo demonio,

que quería dominarla hasta el punto de hacerla impura.

Judas pregunta:

–        ¿Y por qué, si era una simple enfermedad,

no hemos podido resolverlo nosotros?

Tomás agrega: .

–      ¡Sí, eso!

Se comprende que los exorcistas, si no era un endemoniado,

no hayan podido hacer nada.

Pero nosotros..

Y Judas de Keriot que no ha encajado la afrenta de haber intentado muchas veces

con el muchacho

y haber obtenido sólo que cayera en un estado de agitación con convulsiones dice:

–        Pero nosotros…

Hasta parecía que se le empeorase.

¿Recuerdas, Felipe?

Tú que me ayudabas oíste y viste las burlas que me dirigía.

Me dijo incluso: «¡Vete! De los dos el más demonio eres tú».

Lo cual hizo que a mis espaldas se rieran los escribas.

Jesús pregunta como sin interés:

–        ¿Y ello te ha dolido?

–         ¡Claro que sí!

No es una cosa bonita que se burlen de uno.

Y no es útil cuando se es apóstol tuyo.

Se pierde autoridad.

Judas está tan ciego a la Verdad,

La posesión demoníaca perfecta, causada por la impenitencia y el egoísmo desenfrenado; provocan la ceguera moral, emocional y espiritual que Satanás necesita, para hacer capaces a sus instrumentos de cometer los más atroces crímenes…. 

que no reconoce que el Demonio le dió la razón, por la cual es un apóstol indigno...

–        Cuando uno tiene a Dios tiene autoridad,

aunque el mundo entero se burle, Judas de Simón.

–        De acuerdo.

Pero Tú aumenta, al menos en nosotros los apóstoles, el poder;

para no sufrir otra vez ciertas derrotas.

–        Ni es justo ni sería útil que Yo aumentara el poder.

Por vosotros mismos lo tenéis que hacer, para salir vencedores.

Si habéis fracasado ha sido por vuestra insuficiencia, y también por haber disminuido

cuanto os había dado, con elementos no santos que habéis querido añadir

esperando mayores triunfos.

Judas pregunta:

–        ¿Lo dices por mí, Señor?

–        Tú sabrás si lo mereces.

Hablo a todos.

Bartolomé pregunta:

–        ¿Pero entonces qué hay que tener para vencer a estos demonios?

–        Oración y ayuno.

No se necesita nada más.

Orad y ayunad.

Y no sólo en la carne.

Por eso bien está el que vuestro orgullo haya quedado en ayunas, sin ser satisfecho.

El orgullo saciado vuelve apáticas la mente y el alma.

Y la oración se hace tibia, inerte; de la misma forma que el cuerpo demasiado lleno

está somnoliento y pesado.

Y ahora vamos también nosotros al justo descanso. 

Que mañana al amanecer todos,

menos Mannahém y los discípulos pastores,

estén en el camino de Caná.

La paz sea con vosotros.

Y retiene a Isaac y a Mannahém y da particulares instrucciones para el día siguiente,

día de la partida para las discípulas y María,

que, junto con Simón de Alfeo, y Alfeo de Sara, empiezan el peregrinaje pascual. –

Pasaréis por Esdrelón para que Margziam vea al anciano.

Daréis a los labriegos la bolsa que por indicación mía os ha dado Judas de Keriot.

Y durante el viaje socorreréis a todos los pobres que os encontréis, con la otra que os

he dado hace poco.

Cuando lleguéis a Jerusalén, id a Betania

y decid que me esperen para la luna nueva Nisán.

Poco podré tardar a partir de ese día.

Os confío a la persona que más estimo y a las discípulas.

Pero estoy tranquilo de que estarán seguras.

Partid.

Nos volveremos a ver en Betania y estaremos bastante tiempo juntos.

Los bendice.

Y mientras ellos se alejan en la noche, salta hacia abajo, al huerto.

Y entra en casa, donde ya están las discípulas y su Madre,

que, con Margziam, están apretando los cordones de los fardos de viaje

y disponiendo todas las cosas para esta ausencia cuya duración no se conoc

376 DESPUÉS DEL ASESINATO


  1. 376 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Cuando ponen pie en la playita de Cafarnaúm, los recibe el griterío de los niños,

que tanto corren, veloces, chillando con sus vocecitas, desde la playa a las casas,

que emulan a las golondrinas afanadas en la construcción de los nuevos nidos;

alborozados con esa sencilla alegría de los niños,

para los cuales es espectáculo maravilloso un pez muerto encontrado en la orilla,

Y mágico objeto una piedra pulida por las olas y que por su color asemeja a

una piedra preciosa, la flor descubierta entre dos piedras o el escarabajo

tornasolado capturado en vuelo:

prodigios todos dignos de ser mostrados a las mamás,

para que participen de la alegría de su hijito.

Mas ahora estas golondrinas humanas han visto a Jesús,

y todos sus vuelos convergen hacia Él, que está para desembarcar en la playita.

Entonces se abate sobre Jesús una templada, viva avalancha de carnes niñas,

y lo ciñe; una cadena suave de tiernas manitas, que lo ata;

un amor de corazones infantiles, que, cual dulce fuego, le da calor. 

Y todos gritan:

–         ¡Yo! ¡Yo!

–        ¡Un beso!

–        ¡A mí!

–        ¡También yo!

–        ¡Jesús! ¡Te quiero!

–         ¡No te vuelvas a marchar por tanto tiempo!

–        ¡Venía todos los días aquí para ver si venías!

–        ¡Yo iba a tu casa!

–        Ten esta flor.

Era para mi mamá. Pero te la doy.

–        Otro beso más para mí, muy fuerte.

El de antes no me ha tocado, porque Yael me ha empujado para atrás…

Y las vocecitas continúan mientras Jesús trata de caminar entre esa red de ternuras.

Apóstoles y discípulos gritan:

–          ¡Pero dejadlo un poco en paz!

–        ¡Fuera! ¡Basta!

Tratando de aflojar el cerco.

–        ¡Ya, ya!

¡Parecen lianas provistas de ventosas!

Por esta parte las separan, por allá se pegan.

Sonriendo, Jesús dice:

–        ¡Dejad! ¡Dejadlos

Con paciencia llegaremos

Y da pasos increíblemente pequeños para poder caminar sin pisar

los piececitos descalzos.

Pero lo que le libra del amoroso cerco,

es la repentina llegada de Mannahém con otros discípulos,

entre los cuales están los pastores que estaban en Judea.

Y con su potente voz solemne,

Mannahém lo saluda:

–         ¡La paz a Ti, Maestro!

Pues va espléndidamente vestido, aunque ya sin objetos de oro en la frente y en

los dedos;

eso sí, con una magnífica espada a la cintura que suscita la admiración llena de

reverencia de los niños, los cuales, ante este magnífico caballero vestido de

púrpura y con un arma tan estupenda en su cintura, se apartan atemorizados.

Y así Jesús puede abrazarlo y abrazar a Elías, a Leví, a Matías; a José, a Juan, a

Simeón y a muchos otros más.

Jesús pregunta:

–        ¿Cómo es que estás aquí?

¿Y cómo has sabido que había arribado?

El hermano de Herodes, contesta:

–          Saberlo, se ha sabido por los gritos de los niños.

Han traspasado los muros como flechas de alegría.

Pero he venido aquí porque pensaba que está próximo tu viaje a Judea y que

ciertamente tomarán parte en él las mujeres…

He querido estar también yo…

Para protegerte, Señor, si no es demasiada soberbia pensarlo.

Hay mucha efervescencia en Israel contra Ti.

Esto es una cosa dolorosa de decir

Pero no la ignoras.

Hablando así, llegan a la casa y entran en ella.

Mannahém continúa hablando después de que el jefe de casa y su mujer,

han saludado reverentemente al Maestro.

–         Ya en estos momentos la efervescencia y el interés que suscitas ha penetrado por todas partes,

agitando y llamando la atención incluso de los más insensibles y distraídos

por cosas muy distintas de lo que Tú eres.

Las noticias de tus obras han penetrado incluso dentro de las sucias murallas de

Maqueronte y en los lujuriosos refugio de Herodes,

bien sean éstos el palacio de Tiberíades, los castillos de Herodías o la espléndida

mansión de los Asmoneos cerca del Sixto.

Franquean, como oleadas de luz y poder, las barreras de tinieblas y mezquindad.

Abaten los cúmulos de pecados dispuestos como trinchera y refugio para los sucio

amores de la Corte y los atroces delitos.

Asaetean, como dardos de fuego, escribiendo palabras mucho más graves que las

del banquete de Baltasar en las licenciosas paredes de las alcobas y de las salas del

trono y de los banquetes.

Gritan tu Nombre y tu poder, tu Naturaleza y tu Misión.

Y Herodes tiembla de miedo por ello.

Y Herodías se contuerce en los lechos, con miedo a que Tú seas el Rey vengador

que habrá de arrebatarle riquezas, inmunidades e incluso la vida.

Y arrojarla a merced de las turbas, que vengarían sus muchos delitos.

En la Corte tiemblan. Y es por ti.

Tiemblan de miedo humano y sobrehumano.

Desde que la cabeza de Juan cayó cortada, un fuego parece devorar las entrañas de

quienes lo mataron.

Ya no tienen siquiera su mísera paz de antes, paz de puercos hartos de comilonas,

que encuentran el silencio a las acusaciones de la conciencia,

en la ebriedad y en la cópula.

Ya no hay nada que les dé paz…

Están perseguidos…

Y después de cada una de las horas de amor se odian;

hartos el uno de la otra, culpándose recíprocamente de haber cometido el delito

que turba, que ha sobrepasado la medida; mientras que Salomé, como poseída por

un demonio, vive zarandeada por un erotismo que degradaría a una esclava de las

moliendas.

El Palacio es más hediondo que un albañal.

Herodes me ha preguntado varias veces acerca de Ti.

Siempre he respondido:

«Para mí es el Mesías, el Rey de Israel de la única estirpe real, la de David.

Es el Hijo del hombre a que se refieren los Profetas, es el Verbo de Dios,

Aquel que, por ser el Cristo, el Ungido de Dios,

tiene derecho a reinar sobre todos los vivientes».

Y Herodes palidece de miedo sintiéndote el Vengador.

Porque los de la Corte para confortarlo dicen que Tú eres Juan falsamente

considerado muerto.

Elías o algún otro profeta del pasado…

Y con ello le hacen deprimirse más que nunca, de horror;.

Y rechaza el miedo, el grito de la conciencia desmembrada por el remordimiento,

diciendo: 

–        «¡No, no puede ser Juan!

Lo decapitaron por orden mía y su cabeza la tiene Herodías en segura custodia.

Y no puede ser uno de los profetas.

No se vive de nuevo una vez muertos.

Pero tampoco puede ser el Cristo. ¿Quién lo dice?

¿Quién dice que lo es?

¿Quién se atreve a decirme que es el Rey de la única estirpe regia?

¡Yo soy el rey! ¡Yo! Y ningún otro.

El Mesías fue matado por Herodes el Grande:

fue ahogado, recién nacido, en un mar de sangre.

Fue degollado como un corderito… y tenía pocos meses…

¿Oyes cómo llora?

Su balido me grita continuamente dentro de la cabeza, junto con el rugido de Juan:

`No te es lícito’…

¿No me es lícito

Sí. Todo me es lícito, porque yo soy `el rey’.

Aquí vino y mujeres, si Herodías rechaza mis abrazos amorosos.

Y que dance Salomé para despertar mis apetitos aterrorizados por esas cosas

pavorosas que dices».

Y se emborracha entre las mimas de la Corte, mientras en sus habitaciones grita la

desquiciada mujer sus blasfemias contra el Mártir… 

Y sus amenazas contra Ti.

Y en las suyas, Salomé conoce lo que es el haber nacido del pecado de dos

lujuriosos y el haber sido cómplice de un delito conseguido con el abandono del

propio cuerpo a los frenesíes lúbricos de un hombre inmundo.

Pero luego Herodes vuelve en sí y quiere saber de Ti.

Y querría verte.

Y por este motivo favorece el que yo venga a Ti, con la esperanza de que te lleve a

su presencia; cosa que no haré nunca,

para no llevar tu santidad a un antro de fieras inmundas.

Y querría tenerte Herodías para agredirte.

Y lo grita con su estilete en las manos…

Y querría tenerte Salomé, que te vio en Tiberíades sin que Tú lo supieras, el pasado

Etanim, en su insania por Ti…

¡Éste es el Palacio, Maestro!

Pero yo permanezco en él, porque así vigilo las intenciones respecto a Ti.

Jesús responde:

–         Yo te lo agradezco y el Altísimo te bendice por ello.

También esto es servir al Eterno en sus decretos. –

        Lo he pensado.

Y por este motivo he venido.

–         Mannahém dado que has venido, te ruego una cosa.

No bajes a Jerusalén conmigo, sino con las mujeres.

Yo voy con éstos por camino ignoto; no podrán hacerme ningún mal.

Pero ellas son mujeres indefensas.

Y el que las acompaña es de corazón manso y está enseñado a ofrecer la mejilla a

quien ya lo ha golpeado.

Tu presencia será segura protección.

Un sacrificio, lo comprendo.

Pero estaremos juntos en Judea.

No me niegues esto, amigo.

–        Señor, todo deseo tuyo es ley para tu siervo

Estoy al servicio de tu Madre y de las condiscípulas, desde este momento hasta

cuando quieras.

–         Gracias.

Esta obediencia tuya también será escrita en el Cielo.

373 PRIMER ANUNCIO DE LA PASIÓN


373 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Jesús dejó la ciudad de Cesárea de Filipo con las primeras luces de la mañana,

porque ya queda lejos con sus montes y la llanura lo rodea de nuevo.

Se dirige hacia el lago de Merón para ir después hacia el de Genesaret.

Van con Él los apóstoles y todos los discípulos que estaban en Cesárea.

Pero una expedición tan numerosa por el camino no causa estupor a nadie,

porque ya se ven otras, dirigidas a Jerusalén, de israelitas o prosélitos, procedentes de

todos los lugares de la Diáspora, que desean pasar un tiempo en la Ciudad Santa

para escuchar a los rabíes y respirar largamente el aire del Templo.

Caminan a buena marcha, bajo un sol ya alto pero que todavía no molesta,

porque es un sol de primavera que juega con el follaje nuevo

y las frondas florecidas.

Y suscita flores, flores, flores por todas partes.

La llanura que precede al lago, toda ella, es una alfombra florecida.

La mirada, volviéndose hacia los montes que la circundan, ve a éstos remendados con

las matas cándidas, tenuemente róseas o de color rosa intenso, casi rojo,

de los diversos tipos de árboles frutales.

Y al pasar cerca de las raras casas de campesinos o de los talleres de herrador

esparcidos por el camino, la vista se alegra ante los primeros rosales florecidos,

en los huertos a lo largo de los setos o contra las tapias de las casas.

Simón Zelote observa: 

–        Los jardines de Juana deben estar todos en flor. 

También el huerto de Nazaret debe parecer un cesto lleno de flores.

Santiago de Alfeo dice:

–         María es la dulce abeja que va de rosal en rosal

de los rosales a los jazmines, que pronto florecerán;

a las azucenas, que ya tienen los capullos en el tallo.

Y tomará la rama del almendro, como hace siempre, junto con la del peral o del

granado, para ponerla en el ánfora de su habitación.

Cuando éramos niños le preguntábamos todos los años:

«¿Por qué tienes siempre ahí una rama de árbol en flor

y no metes en su lugar las primeras rosas?». 

Y Ella respondía:

«Porque en esos pétalos veo escrita una orden que me vino de Dios

y siento el aroma puro del aura celeste».

¿Te acuerdas, Judas?

Tadeo responde:

–        Sí. Me acuerdo.

Y recuerdo que, ya hombre, esperaba con ansia la primavera, para ver a María

caminar por su huerto bajo las nubes de sus árboles en flor y entre los setos de las

primeras rosas.

Nunca vi espectáculo más hermoso que esa eterna niña moviéndose evanescente

entre las flores y entre vuelos de palomas…

Tomás suplica:

–        ¡Oh, vamos pronto a verla, Señor!

¡Yo también quiero ver todo eso! 

Jesús responde:

–        Basta con que aceleremos el paso….

Y hagamos paradas breves, por las noches, para llegar a Nazaret a tiempo.

–        ¿Me das esta satisfacción verdaderamente, Señor?

–        Sí, Tomás.

Iremos a Betsaida todos y luego a Cafarnaúm.

Allí nos separaremos: nosotros vamos en la barca a Tiberíades y luego a Nazaret.

Así cada uno, salvo vosotros judíos, vamos a tomar los indumentos más ligeros.

El invierno ha concluido.

Juan parece cantar:

–        Sí.

Y nosotros vamos a decir a la Paloma:

«Álzate, apresúrate, amada mía; ven, porque el invierno ha pasado, la lluvia ha

terminado, las flores pueblan el suelo…

Álzate, amiga mía; ven, paloma escondida, muéstrame tu faz y deja que oiga tu voz». –

Pedro dice

–         ¡Sí señor!

¡Juan!

¡Pareces un enamorado cantando su canción a su amada!

Juan responde:

–        Lo estoy.

De María lo estoy.

No veré a otras mujeres que despierten mi amor.

Sólo María, la amada de todo mi ser.

Tomás dice:

–       También lo decía yo hace un mes.

¿Verdad, Señor? 

Mateo dice:

–        Yo creo que estamos todos enamorados de Ella.

¡Un amor tan alto, tan celestial!…

Como sólo esa Mujer puede inspirar.

Y el alma ama completamente su alma,

la mente ama y admira su intelecto,

la vista mira y se complace en su gracia pura, que embelesa sin producir agitación, 

como cuando se mira una flor…

María, la Belleza de la tierra y creo, la Belleza del Cielo…

Felipe agrega:

–         ¡Es verdad!

¡Es verdad!

Todos vemos en María cuanto de más dulce hay en la mujer: la niña pura y

la madre dulcísima;

y no se sabe por cuál de estas dos gracias se la ama…

Pedro sentencia:

–        Se la ama porque es «María».

¡Eso es! 

Jesús los ha estado oyendo hablar

y dice:

–          Todos habéis hablado bien.

Y Pedro muy bien.

A María se ama porque es «María».

Os dije, mientras íbamos a Cesárea, que solamente aquéllos que unan una fe perfecta

a un amor perfecto llegarán a conocer el verdadero significado de las palabras:

“Jesús, el Cristo, el Verbo, el Hijo de Dios y el Hijo del hombre».

Pero ahora os digo que hay otro nombre denso en significados.

Y es el de mi Madre.

Sólo aquellos que unan una perfecta fe a un perfecto amor llegarán a conocer el

verdadero significada del nombre «María», de la Madre del Hijo de Dios.

Y el verdadero significado empezará a aparecer claro para los verdaderos creyentes y

para los verdaderos amantes en una hora tremenda de tormento

cuando la Madre sea sometida a suplicio con su Hijo, cuando la Redentora redima

con el Redentor, a los ojos de todo el mundo y por todos los siglos de los siglos.

Mientras se detienen a orillas de un caudaloso arroyo,

en el que están bebiendo muchos discípulos.

Bartolomé pregunta:

–        ¿Cuándo?

Jesús responde evasivo:

–         Detengámonos aquí a compartir el pan.

El sol marca mediodía.

Al caer de la tarde, estaremos en el lago Merón.

Y podremos acortar el camino con unas barcas..

Se sientan todos sobre la tierna hierba, tibia de sol, de las orillas del arroyo.

Juan dice

–         Es una pena echar a perder estas flores tan delicadas.

Parecen pedacitos de cielo caídos aquí en los prados.

Son cientos y cientos de miosotis.

Santiago su hermano, lo consuela:

–        Renacerán más bonitas mañana.

Han florecido para hacer del suelo una sala de banquetes para su Señor. 

Jesús ofrece y bendice los alimentos y todos se ponen a comer alegremente.

Los discípulos, todos, como si fueran girasoles, miran en dirección a Jesús,

que está sentado en el centro de la fila de sus apóstoles.

La comida pronto termina, condimentada con serenidad y agua pura.

Pero, dado que Jesús permanece sentado, ninguno se mueve.

Es más, los discípulos se cambian de sitio para acercarse, para oír lo que dice Jesús

como respuesta a los apóstoles

que siguen preguntando sobre lo que había dicho  antes, de su Madre.

–          Sí.

Porque ser madre de mi carne ya sería una gran cosa.

Fijaos que se recuerda a Ana de Elcana

como madre de Samuel y él era sólo un profeta;

pues bien, la madre es recordada por haberlo engendrado.

Por tanto ya María sería recordada y con altísimas alabanzas, por haber dado al

mundo a Jesús el Salvador.

Pero ello sería poco, respecto a cuanto Dios exige de Ella, para completar la medida

requerida para la redención del mundo.

María no defraudará el deseo de Dios. 

Jamás lo ha defraudado.

Desde las demandas de amor total hasta las de sacrificio total.

Ella se ha entregado y se entregará.

Y cuando haya consumado el máximo sacrificio, conmigo por Mí, en favor del mundo,

los verdaderos fieles y los verdaderos amantes comprenderán el verdadero

significado de su Nombre.

Y por todos los siglos,

a todo verdadero fiel, a todo verdadero amante, le será concedido comprenderlo.

El Nombre de la Gran Madre, de la Santa Nutriz que lactará por todos los siglos a los

párvulos de Cristo con su llanto, para criarlos para la Vida de los Cielos.

Judas de Keriot, pregunta:

–        ¿Llanto, Señor?

¿Debe llorar tu Madre?

–        Todas las madres lloran.

La mía llorará más que ninguna otra

–        ¿Pero por qué?

Yo he hecho llorar a la mía alguna vez, porque no soy siempre un buen hijo.

¿Pero Tú?

No das nunca pesares a tu Madre.

–        No.

Efectivamente, como Hijo suyo, no le doy pesares.

Pero le daré muchos como Redentor.

Dos harán llorar con un llanto sin fin a mi Madre:

Yo, salvando a la Humanidad;

la Humanidad, con sus continuos pecados.

Todo hombre que haya vivido, que vive o que vivirá,

cuesta lágrimas a María.

Santiago de Zebedeo pregunta sorprendido:

–        ¿Pero por qué?

–        Porque todo hombre me cuesta torturas a Mí para redimirlo.

Bartolomé afirma seguro:

–        ¡Pero decir esto de los que ya han muerto o no han nacido todavía!

Te harán sufrir los vivos, los escribas, fariseos, saduceos, con sus acusaciones, sus

celos, sus mezquindades; pero más no.

–         También mataron a Juan Bautista…

Israel no ha matado sólo a este profeta, ni es el único sacerdote de la Voluntad eterna

matado por causa del odio de los que no obedecen a Dios.

Tadeo dice:

–        Pero Tú eres más que un profeta y que el mismo Bautista, tu Precursor.

Tú eres el Verbo de Dios.

Israel no levantará su mano contra Ti.

–        ¿Lo piensas así, hermano?

Estás en un error – le responde Jesús.

–        No. ¡No puede ser!

¡No puede suceder! ¡Dios no lo permitirá!

Sería degradar para siempre a su Cristo!

Judas Tadeo está tan agitado que se pone en pie.

Jesús también se levanta y lo mira fijamente a la cara palidecida, a los ojos sinceros.

Dice lentamente:

–        Y sin embargo así será.

Y baja el brazo derecho, que lo tenía alzado, como jurando.

Todos se ponen en pie y se arriman aún más a Él: una corona de caras afligidas.

Y más aún, incrédulas.

Una serie de comentarios recorre el grupo:

–        Si fuera así… tendría razón Judas Tadeo

–        Lo que le sucedió a Juan el Bautista fue una cosa mala,

pero exaltó al hombre, heroico hasta el final;

si le sucediera eso al Cristo sería disminuirlo.

–         Cristo puede ser perseguido, pero no degradado.

–        Tiene la unción de Dios.

–        ¿Y quién podría ya creer, si te vieran en poder de los hombres?

–        No lo permitiremos.

El único que permanece en silencio es Santiago de Alfeo.

Su hermano arremete contra él:

–        ¿No hablas?

¡No te mueves!

¡No oyes!

¡Defiende a Cristo contra sí mismo!

Santiago, por toda respuesta, se lleva las manos a la cara,

se separa bastante… 

Y llora.

–        ¡Es un estúpido! – sentencia su hermano.

Hermasteo le responde:

–         Quizás menos de lo que crees.

Y añade:

–         Ayer, explicando la profecía, el Maestro habló de un cuerpo deshecho que se

reintegra y de uno que por sí mismo se resucita.

Creo que uno no puede resucitar sin estar antes muerto.

Tadeo rebate:

–        Pero puede haber muerto de muerte natural, de vejez.

¡Y ya sería mucho para el Cristo!

Y muchos le dan la razón.

Simón Zelote observa:

–        Sí,

Pero entonces no sería una señal para esta generación,

que es mucho más vieja que Él. 

–        Ya.

Pero no está claro que hable de Sí mismo. – rebate Judas Tadeo,

Obstinado en su amor y respeto.

Isaac dice:

–        Ninguno que no sea el Hijo de Dios puede resucitarse a Sí mismo.

Así como tampoco ninguno que no sea el Hijo de Dios puede nacer como nació Él.

Yo lo digo, yo que vi su gloria natal.

Y el pastor testimonia con firmeza. 

Jesús, con los brazos cruzados, los ha escuchado mirándolos a medida que hablaban.

Ahora es Él el que hace ademán de hablar,

y dice:

–        El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres,

porque es el Hijo de Dios, sí,

pero también el Redentor del hombre.

Y no hay redención sin sufrimiento.

Mi sufrimiento será corporal, de la carne y de la sangre, para reparar los pecados de

la carne y de 1a sangre;

moral, para reparación de los pecados de la mente y las pasiones;

espiritual, para reparación de las culpas del espíritu.

Será completo.

Por tanto, a la hora establecida, me prenderán, en Jerusalén.

Y tras haber sufrido ya mucho por culpa de los Ancianos y de los Sumos Sacerdotes,

de los escribas y fariseos, seré condenado a una muerte infamante.

Y Dios no lo impedirá, porque así debe suceder

siendo Yo el Cordero de expiación por los pecados del mundo entero.

Y, en un mar de angustia, compartida por mi Madre y por otras pocas personas,

moriré en el patíbulo; y tres días después, por mi Voluntad Divina, por ella sola,

resucitaré a una vida eterna y gloriosa como Hombre y volveré a ser: Dios en el Cielo

con el Padre y el Espíritu. 

Pero antes tendré que padecer toda suerte de oprobios… 

Y sentir mi corazón traspasado por la Mentira y el Odio.

Un coro de gritos se eleva en el aire tibio y perfumado de primavera.

363 EL SEÑOR DEL SÁBADO


363 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Jesús está en Corozaín en la sinagoga, que se va llenando lentamente de gente.

Los notables del lugar deben haber insistido para que Jesús este Sábado

esté adoctrinase allí.

Se comprende por las razones que aducen y por las respuestas de Jesús.

Ellos dicen:

–        No somos más arrogantes que los judíos o que los de la Decápolis.

Y sin embargo, vas una y otra vez…

Y vuelves allí a menudo.

Jesús responde:

–        También aquí es lo mismo.

Con palabras y obras, con mi silencio y mis actos, os he adoctrinado.

–        Pero, si somos más duros que los otros, razón de más para insistir…

–        Bien, bien.

–        ¡Claro que sí; que bien!

Te dejamos que uses nuestra sinagoga como lugar de adoctrinamiento,

precisamente porque juzgamos que está bien hecho.

Acepta pues, la invitación y habla.

Jesús abre los brazos, señal de silencio para los presentes.

Y empieza su discurso, hablando con tono de salmo:

Una recitación lenta, melodiosa y enfática:

–        Arauná respondió a David:

“Que el rey mi señor tome y ofrende como quiera.

Ahí están los bueyes para el holocausto:

el carro y los yugos de los bueyes como leña; todo, ¡Oh rey!, da Arauná al rey’.

Y añadió: “Que el Señor Dios acepte propicio tu voto”.

Mas el rey respondió y dijo: “No será como quisieras. No.

Quiero comprar con dinero. No quiero ofrecer al Señor mi Dios

holocaustos que me hayan sido regalados».

Jesús baja la mirada, pues hablaba con la cara casi vuelta hacia el techo;

mira fijamente, agudamente, al arquisinagogo…

Y a los cuatro notables que estaban con él,

y pregunta:

–        ¿Habéis comprendido el significado?

–        Esto está en el segundo de los Reyes, cuando el rey santo compró la era

de Arauná…

Pero no comprendemos por qué nos lo has citado.

Aquí no hay pestilencia y no se tiene que ofrecer un sacrificio.

Tú no eres rey…

Bueno, queremos decir: no todavía.

–        En verdad;

tarda es vuestra mente para comprender los símbolos.

E insegura vuestra fe.

Si fuera segura, veríais que ya soy Rey como he dicho;

si tuvierais intuición despierta, comprenderíais que aquí hay una pestilencia

muy grave;

más que la que preocupaba a David:

Tenéis la de la incredulidad que os hace perecer.

–        ¡Bien!

Pues si somos tardos e incrédulos, danos inteligencia y fe.

Y explícanos lo que has querido decir.

–        Digo: no ofrezco a Dios los holocaustos forzados, los que se ofrecen por mezquino interés.

Y Aquel que para hablar ha venido no acepta el hablar sólo si se le concede:

es mi derecho y me lo tomo.

Bajo el sol o entre cerradas paredes, encima de los montes

o en el fondo de los valles, en el mar o sentado en las orillas del Jordán,

en todas partes, tengo el derecho y el deber de adoctrinar y de comprar

con mi esfuerzo los únicos holocaustos agradables a Dios:

los corazones convertidos y hechos fieles por mi Palabra.

Aquí, vosotros de Corozaín, habéis concedido al Verbo la palabra no por respeto

y fe;

sino porque tenéis en vuestro corazón una voz que os tortura como carcoma

que roe la madera:

«Este castigo del hielo es por nuestra dureza de corazón».

Y queréis arreglar las cosas.

Por la economía, no por el alma.

¡Oh, Corozaín pagana y obcecada!

Pero no toda Corozaín es igual.

Para los que no son así, hablaré, con una parábola.

Oíd.

Un necio rico llevó a un artista un trozo grande, de una sustancia blonda

como la miel más fina.

Y le ordenó que lo trabajara para hacer de él un ánfora decorada.

«No es un material bueno para ser trabajado» dijo el artista al adinerado.

«¿Ves? Es blando, elástico. ¿Cómo puedo esculpirlo y modelarlo?».

«¿Cómo! ¿No es bueno? Es una resina preciada.

Y un amigo mío tiene una pequeña ánfora de esta resina

y en ella su vino adquiere un sabor delicioso.

La he pagado a precio de oro, para disponer de un ánfora más grande y humillar

así a mi amigo jactancioso.

Házmela inmediatamente.

Si no, diré que eres un artista incapaz».

«La de tu amigo será de alabastro blondo.”

«No. Es de este material».

«Será de ámbar fino.” «No. Es de este material».

«Aunque fuera de este material – vamos a suponerlo,

habrá adquirido compacidad, dureza, por siglos de antigüedad

o con la mezcla de otras substancias solidificantes.

Pregúntaselo y vuelve a decirme cómo fue hecha la suya».

«No. Me la ha vendido él mismo, asegurándome que se usa así».

«Pues entonces te ha timado para castigarte por envidiar su bonita ánfora.”

«¡Mide tus palabras! Trabaja.

Si no, te castigo quitándote el taller;

que todo lo que tienes no vale cuanto me cuesta esta estupenda resina».

El artista, desconsolado, se puso manos a la obra.

Plasmaba la sustancia…

Pero ésta se le quedaba pegada a las manos.

Trataba de solidificar un trocito con mástiques y polvos…

Pero la resina perdía su transparencia de oro.

La ponía junto al horno de fusión esperando que el calor la endureciera…

Pero, desesperado, tenía que quitarla porque se licuaba.

Mandó traer nieve helada a la cima del alto Hermón;

metió la resina dentro de la nieve…

Se endurecía, seguía siendo bonita, pero ya no se podía modelar.

«La voy a modelar con el cincel» dijo.

Pero al primer golpe de cincel la resina se hizo pedazos.

El artista, totalmente desesperado, convencido ya de que nada podía hacer apto

para ser trabajado a aquel material, intentó una última prueba.

Reunió los trozos, los hizo de nuevo líquidos al calor del horno,

los volvió a congelar con la nieve, aunque esta vez no demasiado.

E intentó trabajar en la masa ligeramente blanda con el cincel y la espátula.

¡Se modelaba!, ¡Sí!…

Pero, nada más dejar cincel y espátula, volvía a la forma de antes,

como si fuera masa de pan en fermentación en la artesa.

El hombre se dio por vencido.

Y para huir de las represalias del rico y de la ruina;  durante la noche

cargó en un carro a su mujer, a sus hijos, los enseres y los instrumentos de trabajo;

y dejó en el centro del taller completamente vacío la masa blonda de la resina

con una tira de papel encima con las palabras: «Imposible de labrar».

Luego huyó allende los confines…

Yo he sido enviado a labrar los corazones en orden a la Verdad y la Salud.

Han venido a mis manos corazones de hierro, plomo, estaño, alabastro, mármol,

plata, oro, jaspe, piedras preciosas.

Corazones duros, corazones toscos, corazones demasiado tiernos, corazones volubles,

corazones endurecidos por las penas, corazones valiosísimos:

todo tipo de corazones.

Los he labrado a todos.

Y a muchos los he modelado según el deseo de Aquel que me ha enviado.

Algunos me han herido mientras los trabajaba, otros han preferido romperse

antes que dejarse trabajar con toda profundidad.

Pero, quizás con odio, conservarán siempre un recuerdo mío.

Vosotros sois imposibles de labrar.

Calor de amor, paciencia de instrucción, frío de reprensiones, fatiga de cincel…

NADA sirve con vosotros.

Nada más retirar mis manos, volvéis a ser como erais.

Tendríais que hacer una única cosa para ser cambiados:

Abandonaros totalmente en Mí.

No lo hacéis.

No lo haréis nunca.

El Trabajador, desconsolado, os abandona a vuestro destino.

Pero, dado que es justo, no os abandona a todos igual.

Desconsolado, sabe todavía elegir a los que merecen su amor…

Y los consuela y bendice.

–        ¡Mujer, ven aquí!

Dice señalando a una mujer que está junto a la pared,

tan encorvada que parece un signo de interrogación.

La gente ve a dónde señala Jesús, pero no ve a la mujer,

la cual por su conformación, no puede ver a Jesús ni tampoco su mano.

Varias personas le dicen:

–        ¡Ve Marta! Que te llama. 

Y la pobrecita va renqueando con su bastón, que le llega a la altura de la cabeza.

Ahora está delante de Jesús,

que le dice:

–          Mujer, quédate con un recuerdo de mi paso.

Y con un premio a tu fe silenciosa y humilde

Queda liberada de tu enfermedad – grita al final…

Poniéndole las manos en la espalda.

Y enseguida la mujer se endereza y se levanta.

Y derecha como una palma, levanta los brazos y grita:

–        ¡Hosanna!

¡Me ha curado!

Ha visto a su sierva fiel y la ha agraciado.

¡Sea alabado el Salvador y Rey de Israel!

¡Hosanna al Hijo de David!

La gente responde con sus «¡hosanna!» a los de la mujer,

la cual ahora está de rodillas a los pies de Jesús, besándole el borde de la túnica,

mientras Él le dice:

–        Ve en paz y persevera en la fe.

Al arquisinagogo, deben quemarle todavía las palabras dichas por Jesús,

antes de la parábola…

Y quiere responder con veneno a la reprensión.

Y mientras la muchedumbre se abre

para dejar pasar a la mujer curada milagrosamente,

El hombre grita indignado:

–        ¡Hay seis días para trabajar, seis días para pedir y dar!

¡Venid, pues, en esos días, tanto para pedir como para dar!

¡Venid a recobrar la salud en esos días, sin violar el Sábado,

pecadores e infieles, corrompidos y corruptores de la Ley!

Y trata de empujar a todos fuera de la sinagoga,

como para arrojar la profanación del lugar de oración.

Pero Jesús, que lo ve ayudado en su acción, por los cuatro notables de antes

y por otros que están repartidos entre la muchedumbre.

Los cuales dan los signos más manifiestos de estar escandalizados,

torturados por el… Delito de Jesús), a su vez grita

Mientras Él con los brazos recogidos sobre el pecho,

severo, majestuoso, lo mira,

y dice:

–        ¡Hipócritas!

¿Quién de vosotros en este día no ha desatado el buey o el asno del pesebre.

Y lo ha llevado a beber?

¿Y quién no ha llevado los haces de hierba a las ovejas del rebaño

y no ha extraído la leche de las ubres llenas?

¿Y por qué, si tenéis seis días para hacerlo, lo habéis hecho también hoy,

por unos pocos denarios de leche, o por miedo de perder el buey y el asno

a causa de la sed?

¿Y no debía soltar Yo a ésta de sus cadenas, después de que Satanás

la ha tenido atada durante dieciocho años, sólo porque es sábado?

Idos.

He podido soltar a esta mujer de su desventura involuntaria

mas no podré jamás soltaros a vosotros de las vuestras, que son voluntarias,

¡Oh enemigos de la Sabiduría y de la Verdad!

La gente buena, de entre los muchos no buenos de Corozaín, aprueba y alaba;

la otra parte, lívida de rabia, huye, dejando plantado al también lívido arquisinagogo.

También Jesús lo deja plantado.

Y sale de la sinagoga, rodeado de los buenos, que siguen circundándole

hasta que llega a los campos, lugar donde Él bendice una última vez,

para tomar luego la vía de primer orden, junto con los primos, Pedro y Tomás…

Nota importante:

Se les suplica incluir en sus oraciones a una ovejita que necesita una cirugía ocular,

para no perder la vista.

Y a un corderito, de nuestro grupo de oración, un padre de familia joven,

que necesita una prótesis de cadera, para poder seguir trabajando por ellos.

¡Que Dios N.S. les pague vuestra caridad….!

Y quién de vosotros quiera ayudarnos,

aportando una donación económica; para este propósito,

podrán hacerlo a través de éste link

https://paypal.me/cronicadeunatraicion?locale.x=es_XC

19. que nosotros tenemos como segura y sólida ancla de nuestra alma, y = que penetra hasta más allá del velo, =Hebreos 6

361 PARÁBOLA DEL BANQUETE


361 IMITAR A JESUS ES EL EJEMPLO QUE SALVA

Los más encumbrados y poderosos Fariseos del Consejo del Sanedrín;

están reunidos en la casa del fariseo Ismael ben Fabi

donde sólo faltan, Anás, Caifás  y los verdaderos amigos de Jesús:

José de Arimatea y Nicodemo…

Porque todos los otros distinguidos y poderosos fariseos y escribas, 

reunidos en este banquete del Sábado,  en su casa,

forman un coro ruidoso e inconforme…

Eleazar ben Annás le toca a Jesús en el brazo:

–          Maestro, escúchame.

Tengo un caso especial que someter a tu consideración.

Recientemente he adquirido de un pobre desdichado una propiedad;

este hombre se ha echado a perder por una mujer.

Me ha vendido la propiedad, pero sin decirme que en ella hay una sierva anciana,

su nodriza, ya ciega y medio chiflada.

El vendedor no la quiere.

Yo… no la querría.

Pero, ponerla en plena calle…

¿Qué harías tú, Maestro?

Jesús responde: 

–        ¿Tú qué harías, si tuvieras que dar a otro un consejo?

–        Diría: «Quédate con ella, que no va a ser un pan lo que te arruine».

–        ¿Y por qué dirías eso?

–        Bueno, pues…

Porque creo que yo actuaría así y querría que hicieran eso conmigo…

–        Estás muy cerca de la justicia, Eleazar.

Y el Dios de Jacob estará siempre contigo.

–         Gracias, Maestro.

Los otros murmuran entre sí.  

Jesús les pregunta: 

–        ¿Qué tenéis que criticar?

¿No he hablado rectamente?

¿Y éste?, ¿No ha hablado también rectamente?

Ismael, defiende a tus invitados, tú que siempre has usado misericordia.

–        Maestro, hablas bien, pero…

¡Si se actuara siempre así!… Seríamos víctimas de los demás.

–       Y es mejor, según tú, que sean los demás víctimas nuestras ¿No?

–        No digo eso.

Pero hay casos…

–        La Ley dice que hay que tener misericordia…

–        Sí, hacia el hermano pobre, hacia el forastero, el peregrino, la viuda y el huérfano.

Pero esta vieja que ha venido a parar a los brazos de Eleazar no es su hermana,

ni peregrina, forastera, huérfana o viuda.

Para él no es nada; ni menos ni más que un objeto viejo del ajuar no suyo,

pero olvidado en la propiedad vendida por quien es su verdadero dueño.

Por eso Eleazar podría incluso echarla sin escrúpulos de ningún tipo.

A fin de cuentas, la culpa de la muerte de la vieja no sería suya,

sino de su verdadero amo…

–       El cual, siendo también pobre, no la puede seguir manteniendo;

de forma que también está exento de obligaciones.

Así que, si la anciana se muere de hambre, la culpa es de la anciana. ¿No es así?

–        Así, Maestro.

Es la suerte de los que… ya no sirven.

Enfermos, viejos, incapaces, están condenados a la miseria, a la mendicidad.

Y la muerte es lo mejor para ellos…

Así es desde que el mundo existe. 

Y así será…

–         ¡Jesús, ten piedad de mí!

Un lamento entra a través de las ventanas trancadas…

Porque la sala está cerrada y las lámparas encendidas; quizás por el frío.

Jesús pregunta: 

–        ¿Quién me llama?

Ismael ben Fabi dice:   

–        Algún importuno.

Haré que lo manden afuera.

O algún mendigo.

Diré que le den un pan.

–        Jesús, estoy enfermo. ¡Sálvame!

–       Ya decía yo.

Un importuno.

Castigaré a los siervos por haberlo dejado pasar.

Y se levanta Ismael.

Pero Jesús, al menos veinte años más joven que él.

Y con todo el cuello y la cabeza más alto,

lo sienta de nuevo poniéndole la mano en el hombro mientras ordena:

–        Quédate ahí, Ismael.

Quiero ver a este que me busca.

Que entre.

Entra un hombre de cabellos todavía negros.

Puede tener unos cuarenta años.

Pero está hinchado como una cuba y amarillo como un limón;

violáceos los labios en la boca jadeante.

Le acompaña la mujer que hospedara a Jesús por la mañana.

El hombre avanza con dificultad, por la enfermedad y por temor.

¡Se ve tan mal mirado!…

Pero ya Jesús ha dejado su sitio y ha ido hasta el infeliz.

Luego lo ha tomado de la mano y lo ha llevado al centro de la sala, al espacio vacío

que hay entre las mesas, colocadas en forma de «u» justo debajo de la lámpara.  

Jesús pregunta: 

–        ¿Qué quieres de Mí?

El hombre responde: 

–         Maestro… te he buscado mucho…

Desde hace mucho…

Nada quiero aparte de salud…

Por mis hijos y mi mujer… Tú puedes todo…

Ya ves mi mísero estado…

–        ¿Y crees que te puedo curar?

–        ¡Vaya que si lo creo!…

Cada paso que doy me hace sufrir…

Cada movimiento brusco es un dolor para mí…

Y no obstante, he recorrido kilómetros para buscarte…

Y luego, con el carro, te he seguido aún… pero no te alcanzaba nunca…

¡Vaya que si lo creo!

Me extraña no estar ya curado desde que mi mano está en la tuya,

porque todo en Ti es santo, ¡Oh, Santo de Dios!

El pobrecillo resopla como un fuelle por el esfuerzo de tantas palabras.

La mujer mira a su marido y a Jesús…

Y llora.

Jesús los mira y sonríe.

Luego se vuelve hacia el viejo tembloroso que le preguntó primero

que si iba a modificar la Ley,

y pregunta:

–        Tú, anciano escriba…

Respóndeme: ¿Es lícito curar en Sábado?

–        En sábado no es lícito hacer obra alguna.

–        ¿Ni siquiera salvar a uno de la desesperación?

No es trabajo manual.

–        El sábado está consagrado al Señor.

–        ¿Cuál obra más digna de un día sagrado, que hacer que un hijo de Dios

diga al Padre: «Te amo y te alabo porque me has curado»?».

–        Debe hacerlo aunque sea infeliz.

–        Cananías,

¿Sabes que en este momento tu bosque más hermoso está ardiendo…

y toda la ladera del Hermón resplandece envuelta en purpúreas llamas?

El viejecillo pega un salto como si le hubiera mordido un áspid:

–        Maestro, ¿Dices la verdad o estás bromeando?

–        Digo la verdad.

Yo veo y sé.

–        ¡Oh, pobre de mí!

¡Mi más hermoso bosque! ¡Miles de siclos reducidos a ceniza! ¡Maldición!

¡Malditos sean los perros que me lo han prendido fuego!

¡Que ardan sus entrañas como mi madera!

El viejecillo está desesperado.

–        ¡No es más que un bosque, Cananías, y te lamentas!

¿Por qué no alabas a Dios en esta desventura?

Éste no pierde madera, que renace, sino la vida y el pan para los hijos.

Y debería dar a Dios esa alabanza que tú no le das.

Entonces, escriba, ¿No me es lícito curar en sábado a éste?

–          ¡Maldito Tú, él y el sábado!

Tengo otras cosas mucho más graves en que pensar… 

Y dando un empujón a Jesús, que le había puesto una mano en el brazo.

Sale enfurecido, y se le oye dar gritos con su voz bronca, para que le traigan su carro.

Jesús pasea lentamente sus ojos mirando a los que tiene alrededor,

Pregunta: 

–        ¿Y ahora? 

Y ahora, decidme, vosotros. ¿Es lícito o no?

Ninguna respuesta.

Eleazar agacha la cabeza.

Antes había entreabierto los labios, pero vuelve a cerrarlos,

sobrecogido por el hielo que reina en la sala. 

Con majestuoso aspecto y voz tronante,

como siempre cuando está para realizar un milagro.  

Jesús declara: 

–        Bien, pues entonces voy a hablar Yo.

–        Hablaré, Yo.

Hablo. Digo:

Hombre, hágase en ti según crees. Estás curado.

Alaba al Eterno. Ve en paz.

El hombre se queda un poco desorientado.

Se estremece y… 

Emite un grito de alegría, se arroja a los pies de Jesús y se los besa.

–         ¡Ve, ve!

Sé siempre bueno. ¡Adiós!

El hombre sale, seguido de la mujer, la cual hasta el último momento se vuelve a saludar a Jesús.

–        Pero, Maestro…

En mi casa… En sábado…

–        ¿No das tu aprobación?

Ya lo sé.

Por esto he venido.

Y volviéndose hacia Ismael ben Fabi,

agrega:

–        ¿Tú, amigo? No.

Enemigo mío.

No eres sincero ni conmigo ni con Dios.

–        ¿Ofendes ahora?

–        No.

Digo la verdad.

Has dicho que Eleazar no está obligado a socorrer a esa anciana,

porque no es de su propiedad.

Pero tú tenías a dos huérfanos en tu propiedad.

Eran hijos de dos de tus siervos fieles, que se han muerto trabajando,

uno de ellos con la hoz en el puño, la otra matada por la excesiva fatiga

por haberte tenido que servir, como le exigías para no despedirla.

Servirte por ella y por su marido.

Tú decías: «He hecho contrato por dos personas que trabajaran.

Y para seguirte teniendo, quiero el trabajo tuyo y el del muerto».

Y ella te lo ha dado.

Y ha muerto con su hijo en el vientre, porque esa mujer era madre.

Y no hubo para ella la piedad que se tiene con la bestia encinta.

¿Dónde están ahora esos dos niños?

–         No lo sé…

Desaparecieron un día.

–        No mientas ahora.

Basta haber sido cruel.

No es necesario añadir el embuste para que Dios aborrezca tus sábados,

a pesar de su total carencia de obras serviles.

¿Dónde están esos niños?

–        No lo sé.

Ya no lo sé. Créelo.

–        Yo lo sé.

Los encontré una noche de Noviembre, fría, lluviosa, oscura.

Los encontré hambrientos y temblando, cerca de una casa, como dos perrillos

en busca de un pedazo de pan que llevarse a la boca…

Maldecidos y despedidos por quien tenía entrañas de perro, más que un perro verdadero.

Porque un perro habría tenido piedad de aquellos dos huerfanitos.

Y ni tú ni aquel hombre la habéis tenido.

¿Ya no te servían sus padres, verdad? Estaban muertos.

Los muertos sólo lloran, en sus sepulcros, al oír los sollozos de esos hijos infelices

de que los demás no se ocupan.

Pero los muertos, con su espíritu, elevan sus llantos y los de sus huérfanos a Dios.

Y dicen: «Señor, vénganos Tú;

porque el mundo aplasta cuando ya no le es posible seguir explotando».

¿No te servían todavía los dos pequeñuelos, verdad?

Apenas si la niña podía servir para espigar…

Y tú los despediste negándoles incluso aquellos pocos bienes que pertenecían

a su padre y a su madre.

Podían morir de hambre y frío como dos perros en un camino de carros.

Podían vivir y hacerse el uno ladrón, la otra prostituta.

Porque el hambre porta al pecado. ¿Pero a ti qué te importaba?

Hace un rato citabas la Ley como apoyo de tus teorías.

¿Es que la Ley no dice: «No vejéis a la viuda y al huérfano, porque, si lo hacéis

y elevan su voz hacia Mí, escucharé su grito y mi furor se desencadenará,

Y os exterminaré y vuestras mujeres se quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos»?

¿No dice eso la Ley?

Y entonces, ¿Por qué no la observas? ¿Me defiendes ante los demás?

¿Y por qué no defiendes mi doctrina en ti mismo?

¿Quieres ser amigo mío? ¿Y por qué haces lo opuesto de lo que Yo digo?

Uno de vosotros va corriendo a más no poder, arrancándose los pelos,

por la destrucción de su bosque.

¡Y no se los arranca ante las ruinas de su corazón!

¿Y tú a qué esperas a hacerlo?

¿Por qué queréis siempre creeros perfectos, vosotros a quienes la suerte ha hecho subir?

Y, suponiendo que lo fuerais en algo, ¿Por qué no tratáis de serlo en todo?

¿Por qué me odiáis porque os destapo las llagas?

Yo soy el Médico de vuestro espíritu.

¿Puede un médico curar si no destapa y limpia las llagas?

¿No sabéis que muchos – y esa mujer que ha salido es uno de ellos – merecen,

a pesar de su pobre apariencia, el primer puesto en el Banquete de Dios?

No es lo externo, es el corazón, es el espíritu, lo que vale.

Dios os ve desde lo alto de su Trono. Y os juzga.

¡Cuántos ve mejores que vosotros!

Por tanto, escuchad.

Como regla comportaos así, siempre: cuando os inviten a un banquete de bodas,

elegid siempre el último puesto.

Recibiréis doble honor cuando el amo de la casa os diga:

“Amigo, ven adelante». Honor de méritos y honor de humildad.

Mientras… ¡Oh, triste hora para un soberbio, ser puesto en evidencia!

¡Y oír que le dicen: «Ve allá, al final, que aquí hay uno que es más que tú»!

Y haced lo mismo en el banquete secreto del desposorio de vuestro espíritu con Dios.

Quien se humilla será ensalzado y quien se ensalza será humillado.

Ismael, no me odies porque te medico.

Yo no te odio. He venido para curarte.

Estás más enfermo que aquel hombre.

Tú me has invitado para darte lustre a ti mismo y satisfacción a los amigos.

Invitas a menudo, pero es por soberbia y gusto.

No lo hagas. No invites a ricos, a parientes y a amigos.

Abre, más bien, la casa, abre el corazón, a los pobres, mendigos, lisiados, cojos,

huérfanos y viudas.

La única compensación que te darán serán bendiciones.

Pero Dios las transformará para ti en gracias.

Y al final… ¡Oh, al final, qué feliz ventura para todos los misericordiosos,

que serán retribuidos por Dios en la resurrección de los muertos!

¡Ay de aquellos que acarician solamente una esperanza de ganancia,

y luego cierran su corazón al hermano que ya no puede ser útil!

¡Ay de ellos!

Yo vengaré a los abandonados.

–        Maestro… yo… quiero complacerte.

Tomaré de nuevo a esos niños.

–         No.

–        ¿Por qué?

–        ¿Ismael?!…

Ismael agacha la cabeza.

Quiere aparentar humildad.

Pero es una víbora a la que se le ha hecho soltar el veneno.

Y no muerde porque sabe que no lo tiene, pero espera la ocasión para morder…

Eleazar trata de instaurar de nuevo la paz diciendo:

-Dichosos los que participan en el banquete con Dios,

en su espíritu y en el Reino eterno.

Pero, créelo, Maestro, a veces es la vida la que supone un obstáculo.

Los cargos…

Las ocupaciones…

Jesús dice aquí la parábola del banquete,

Lucas 14

y termina:

–        Has dicho los cargos… las ocupaciones.

Es verdad.

Pero por eso te he dicho al principio de este convite que mi Reino se conquista con

victorias sobre uno mismo y no con victorias de armas en el campo de batalla.

El puesto en la gran Cena es para estos humildes de corazón que saben ser grandes

con su amor fiel que no mide el sacrificio y que todo lo supera para venir a mí.

Una hora basta para transformar un corazón.

Si ese corazón quiere.

Y basta una palabra.

Yo os he dicho muchas. Y miro…

En un corazón está naciendo una planta santa.

En los otros, espinos para Mí, y dentro de los espinos hay áspides y escorpiones.

No importa.

Yo voy por mi camino recto.

El que me ame que me siga.

Yo paso llamando.

Los que sean rectos que vengan a Mí.

Paso instruyendo.

Los buscadores de justicia acérquense a la Fuente.

Respecto a los otros… respecto a los otros juzgará el Padre santo.

Ismael, me despido de ti. No me odies. Medita.

Siente que fui severo por amor, no por odio.

Paz a esta casa y a sus habitantes.

Paz a todos, si merecéis paz.

Nota importante:

Se les suplica incluir en sus oraciones a una ovejita que necesita una cirugía ocular,

para no perder la vista.

Y a un corderito, de nuestro grupo de oración, un padre de familia joven,

que necesita una prótesis de cadera, para poder seguir trabajando por ellos.

¡Que Dios N.S. les pague vuestra caridad….!

Y quién de vosotros quiera ayudarnos,

aportando una donación económica; para este propósito,

podrán hacerlo a través de éste link

https://paypal.me/cronicadeunatraicion?locale.x=es_XC

19. que nosotros tenemos como segura y sólida ancla de nuestra alma, y = que penetra hasta más allá del velo, =Hebreo