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EL TERROR DE LOS DEMONIOS


Febrero 26 de 2020 7:50 AM

Amados Hijos, la Paz de Dios esté con todos vosotros y mi humilde protección e intercesión, os asista siempre.

Soy vuestro Padre José y me encuentro también ya en medio de vosotros, he sido enviado para acompañaros y asistiros en las batallas espirituales que tenéis en este mundo.

Pedid mi humilde intercesión al Buen Dios y llamadme diciendo:

“Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; Poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma.

Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal.

SAN JOSÉ TERROR DE LOS DEMONIOS, venid en mi auxilio (3 veces).

Mis Amados Hijos, pedidle a nuestro Buen Dios que por mi humilde intercesión, os conceda el Don de la Humildad y la Pureza, tan necesarios para vuestra lucha y crecimiento espiritual.

Acordaos mis niños que mi Amado Hijo Jesús, jamás desoye las súplicas y peticiones que le hago en favor de mis devotos.

El Don de la Humildad y la Pureza, son poderosas armaduras espirituales con las cuales venceréis a los demonios;

los espíritus del mal huyen ante un alma humilde y casta, la humildad y la pureza, unida al amor, ciegan a Satanás y sus demonios;

la humildad y la pureza, os acerca a Dios y os hace invisibles a las Fuerzas del Mal; acordaos, un corazón humilde y sencillo, jamás Dios lo rechaza. 

Hijos míos, estáis en Tiempos de Oscuridad, no descuidéis la Oración, el Ayuno y la Penitencia; permaneciendo a todo instante en la Gracia de Dios,

porque bien sabéis que vuestro Enemigo el diablo, no descansa buscando la forma de haceros perder.

Muchas almas se están perdiendo por la falta de Oración y cumplimiento de los Santos Preceptos.

Los placeres de la carne y los afanes y trabajos de este mundo, están apartando a muchas almas de Dios; la inmensa mayoría de la humanidad está vendada espiritualmente.

Y no saben que lo que está por llegarle es Tribulación como nunca antes se había visto en la Tierra.

Como a un HOMBRE VERDADERO, José y María EDUCARON e instruyeron a Jesús.

PUEBLO DE DIOS, VOSOTROS ESTAD BIEN PREPARADOS ESPIRITUALMENTE,

PARA QUE PODÁIS AFRONTAR LOS DÍAS DE ANGUSTIA,

DESESPERACIÓN, DESOLACIÓN, ESCASEZ, HAMBRE, PESTES, CAOS Y MUERTE,

QUE ESTÁN LLEGANDO

Hijos míos, la mayor Prueba por la que vais a tener que pasar en aquellos días, será la Sed de la Palabra de Dios;

El Dios que PROTEGIÓ a Daniel de los leones, ES EL MISMO que te protegerá a tí y a tu familia,

Cuando llegue el tiempo de la Gran Abominación, el Santo Espíritu de Dios se apartará de la humanidad; sólo estará con su Pueblo Fiel.

Mi Amada Esposa María, será el Sagrario donde encontraréis a Nuestro Amado Hijo Jesús.

La inmensa mayoría de esta humanidad ingrata y pecadora se perderá en el Paso por el Desierto, porque el Espíritu de Dios no estará con ella.

Entonces, se rasgarán sus vestiduras y clamarán al Cielo diciendo: “Señor, Señor, ven a librarnos, venid en nuestro auxilio,” pero ya no habrá quien los escuche.

Pequeños, os regalo esta Oración de Protección para que la hagáis con Fe y seáis fortalecidos en la Tentación, y así podáis derrotar al Enemigo de vuestra alma.

ORACIÓN A SAN JOSÉ, PIDIENDO SU PROTECCIÓN

¡Oh Glorioso San José! por vuestra profunda humildad, por vuestra mansedumbre inalterable, por vuestra paciencia invencible, por vuestra pureza angelical y por la perfecta fidelidad que os hizo puntual imitador de las virtudes de Jesús y de María,

Os pido me consoléis en todas mis penas, me dirijáis en todas mis dudas, me defendáis en todas las tentaciones, me libréis de todos los peligros espirituales y materiales;

extended vuestro brazo contra todos mis enemigos visibles e invisibles, rompiendo y desbaratando todos los lazos y celadas que tiendan y armen contra mí. Amén

Que la Paz y el amor de Dios, permanezca en vosotros mis Amados Hijos; que mi humilde intercesión, os proteja de todo mal.

Vuestro humilde Servidor, José de Nazaret

Dad a conocer mis mensajes, a toda la humanidad, Pueblo de Dios

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EL ARMA DE LA VICTORIA


DICIEMBRE 31 DE 2019 1:45 P.M.

LLAMADO DE FRAY PIO DE PIETRELCINA A LOS HIJOS DE DIOS

Paz y Bien, mis hermanos

Soy vuestro hermano Fray Pio de Pietrelcina, los saludo en el Nombre del Buen Dios; me encuentro en medio de ustedes por la Gracia y Misericordia del Señor; pedid mi humilde intercesión y acudiré en vuestra ayuda.

Pueblo de Dios, se están acercando los días de la Gran Tribulación y a muchas almas parece no importarles, porque no quieren escuchar los llamados del Cielo.

Muchas almas van a perderse por andar alejadas de Dios, el tiempo corre y si no recapacitan morirán eternamente.

Todos mis Hermanos en el Cielo, reunidos en torno a Nuestra Señora, intercedemos por toda la humanidad de este mundo y muy especialmente, por aquellas almas que caminan a diario con el pecado;

esperamos que despierten de su letargo, se conviertan para que mañana puedan alcanzar el gozo de la vida eterna.

Hijos, grandes tribulaciones se aproximan para que se preparen espiritualmente; no suelten el Santo Rosario, porque es la mayor protección que el Cielo les ha regalado.Oren en comunidad, porque ese era mi mayor deseo cuando estuve en este mundo; los grupos de Oración en torno al rezo del Santo Rosario,

lo mismo que la Oración, el Ayuno , la Penitencia, la confesión y la comunión diaria, fueron los pilares de mi evangelización que inculcaba a mis hijos, para que pudieran alcanzar los favores del Buen Dios.

Continuad con mi obra para que más lámparas alumbren las tinieblas de este mundo pecador.

Propaguen a todo instante hijos el rezo del Santo Rosario con sus Letanías y la Santísima Madre le dará paz a sus almas y los librará de las asechanzas del Maligno;

cuando llegue la hora de partir de este mundo, Ella, Nuestra Amada Madre, vendrá por sus almas y los llevará a la Gloria Eterna.

Sean Misioneros del Santo Rosario y Conságrense al Corazón Inmaculado de Nuestra Amada Madre, para que nada ni nadie los aparte del Amor de Dios.

El Rosario es la escalera para subir al cielo, es azote para los demonios que huyen en desbandada cuando con fe es rezado.

Nuestra Madre Celestial, jamás desoye las súplicas y peticiones que le hacen sus devotos cuando con fervor rezan el Rosario. 

Muchas almas de pecadores se han salvado cuando se ofrece el Rosario por ellas, Nuestra Madre reparte todas las Gracias del Santo Rosario y las aplica a las almas más necesitadas en la Eternidad y en este mundo.

Cada Ave María es un alivio para las almas del Purgatorio, miles de almas suben al Cielo con el rezo del Santo Rosario,

otro tanto son cambiadas de lugar y las almas más necesitadas que se encuentran en total purificación, son fortalecidas y reciben un descanso que mitiga sus dolores.

El Poder del Santo Rosario hace temblar el infierno cuando se reza con fe y en comunidad; rezad muchos Rosarios y ayudadle a Nuestra Madre del Cielo a salvar, rescatar y liberar muchas almas.

Que el Buen Dios los acompañe y el Amor y Protección de Nuestra Señora esté siempre con ustedes.

Paz y Bien

Fray Pío de Pieltrecina

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad, Hijos del Buen Dios

 

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ORACIÓN PARA AÑO NUEVO


Diciembre 30 de 2019

Habla la Santísima Virgen María

Dice J.V: Veo a la Santísima Virgen vestida con su vestido rosa y con manto azul y veo que es inmensa, está parada sobre el Mundo y está pisando a la serpiente.

Hijitos Míos, Satanás ha tomado el poder mundial, su influencia maligna cae sobre todos los pueblos de la Tierra; por eso veis toda la maldad que se está dando en todas las naciones, ninguna se salva de su influencia, de su Maldad.

Los errores se dan por todos lados, a todos niveles, aún dentro de la misma Iglesia; en las familias, en la sociedad, ya NO HAY suficiente Oración de los hombres para combatir esta Maldad.

Pero sabed Mis pequeños, que estos son Mis tiempos, es el tiempo que Nuestro Padre Dios, Me ha dado para aplastar la cabeza de esta Serpiente Infernal,

Aunque ciertamente, tendréis que sufrir por un tiempo para purgar las ofensas que Le habéis infringido al Corazón de Mi Hijo. Y por los dolores también, que les habéis infringido al Padre y a Mi Esposo, el Espíritu Santo.

Ciertamente, la Maldad de Satanás llegó a todos vosotros, sin embargo la gran mayoría de vosotros, no le pusisteis  una barrera para proteger vuestra alma contra su influencia,

Y preferisteis vivir en el mal y hacer a un lado el Bien que os vino a Enseñar Mi Hijo.

Por eso, deberéis purgar por un tiempo lo que vosotros causasteis, que no se hubiera dado si vosotros hubierais seguido lo que Mi Hijo os dio.

Ciertamente Satanás será vencido y después de eso, de ese dolor que tendréis, he de pisarle la cabeza y será encadenado, para que no haya ya, esa influencia mala sobre vosotros.

E inmediatamente Mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios, iluminará toda la Tierra.

Iluminará a aquellos que hayan sido escogidos para iniciar una nueva generación, ese será el Resto Fiel, los que sí entendisteis todo esto que se os explicó y además, pusisteis de vuestra parte para no dejaros influir por la Maldad de Satanás.

La purificación dejará a este Resto Fiel, limpio de toda Maldad, preparados para gozar de los regalos que Nuestro Padre Dios tiene preparados para este Resto Fiel.

Estos verdaderos hijos que sufrieron la Tribulación, que fueron purificados y que se mantuvieron fieles, será un gran regalo todo lo que vendrá para este Resto Fiel, pero más que nada,

El regalo más grande, va a ser la renovación que tendréis en cuerpo y alma, los que seréis escogidos; porque así os renovará mi Esposo, el Santo Espíritu de Dios.

Mantened en vuestra mente este regalo, manteneos alegres, porque muchos de vosotros sabéis ya, que seréis escogidos, porque ya estáis marcados, sabéis en vuestro interior, cómo vuestro Dios os ama.

Os pido Mis pequeños, que oréis intensamente por las almas,

POR LA SALVACIÓN DE TANTAS ALMAS QUE SERÁN ELIMINADAS DE LA TIERRA,

QUE NO SUPIERON SER FIELES A LAS ENSEÑANZAS

DE TODO UN DIOS QUE VINO A SALVAROS

Es muy doloroso ver cómo el hombre no reacciona, se os da tanto, se os mima tanto, y vosotros, con corazón duro y altanero, os ponéis en contra de vuestro Dios, que tanto os ama.

Hacéis a un lado tantas Enseñanzas y tanto Amor que se derrama sobre vosotros y vosotros no reaccionáis y solamente reaccionáis cuando el castigo ya está sobre vosotros, pero ya es demasiado tarde.

El Resto Fiel se ha ganado su puesto, porque ha tenido una vida entregada a Nuestro Dios y Señor.  

“Señor: Yo cubro con la Sangre Preciosísima a TODAS las almas que están siendo llamadas a tu Tribunal Divino, para que las alcance tu Misericordia y gocen en Tu Gloria de su futuro Eterno…”

Os pido, de cualquier manera, Mis pequeños, que insistáis en la oración, para salvar a tantas almas como podáis, que,

aunque no quedaran para los Nuevos Tiempos, puedan ser salvadas

Y así, deis una alegría grande a Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad y sobre todo,

para que Mi Hijo no se sienta decepcionado de haberse dado por todos y solo algunos hayan aprovechado todo el Bien que os dejó.

Os amo, Mis pequeños, insistid en la Oración sobre todo, en el rezo del Santo Rosario; os repito:

ESTE ES MI TIEMPO,

EL TIEMPO EN QUE LA MUJER

VENDRÁ A APLASTARLE LA CABEZA A LA SERPIENTE,

Estad Conmigo, ayudadMe con vuestra oración;

sobre todo, insistiéndoLe a Nuestro Dios y Señor,

que los tiempos se acorten, para que termine esta influencia satánica sobre todos vosotros.

Con tu Rosario Madrecita, convertido en la Red Divina de la salvación, te entrego con cada Ave María, LAS ALMAS DE…

Los ataques de Satanás son un magnífico motivo para decir:

Padre Santísimo TE ENTREGO TODO LO QUE SIENTO… (en unos cuantos minutos el DOLOR se vuelve soportable y casi desaparece)

Y…

Madrecita, uno mis lágrimas a las tuyas Y POR CADA UNA TE OFREZCO…” Y con la red divina oramos por paises enteros.

El noticiero es la mejor fuente de inspiración, para la Intercesión.

Y aún llorando, le decimos al Adversario: “Anda, vuelve a golpearme y veremos a quién le va peor…”  

Sírvanse con la cuchara grande y no oren solamente por una sola alma… 

Os pido que vuestra Oración no cese en ningún momento, estáis viendo Acontecimientos ya fuertes de la Purificación. El mismo sol os está afectando y está afectando a la Tierra.

Desde hace tiempo os pedí, Mis pequeños, que observarais al sol, porque en él se iban a dar muchos cambios que os irían afectando.

Yo, como Madre vuestra, estaré con vosotros en todo momento.

En Mis Apariciones, alrededor del Mundo, Nuestro Padre y Nuestro Dios, Me permitió irles anunciando de algunos Acontecimientos que padeceréis.

MUCHOS DE VOSOTROS LOS HABÉIS TOMADO EN CUENTA Y EN SERIO,

PERO MUCHOS MÁS, NO LES HAN HECHO CASO

Y NO SE ESTÁN PREPARANDO

La Gracia de Nuestro Dios, permite que éstos acontecimientos se vayan dando poco a poco, para que la humanidad vaya reaccionando y os vayáis dando cuenta que ya éstos se están saliendo de la “normalidad”, de la que luego habláis.

Los mismos científicos, asombrados están, porque ya no siguen parámetros humanos, ya no tienen con qué comparar lo pasado con lo presente y esto lo está permitiendo Nuestro Dios y Señor,

PARA QUE OS DEIS CUENTA DE QUE YA LO QUE SE ESTÁ DANDO Y SE DARÁ,

NO VIENE DE LOS CAMBIOS NORMALES DE LA TIERRA O DEL UNIVERSO ENTERO,

SINO QUE YA ES OBRA DIRECTA DE NUESTRO DIOS

Y DE LAS FUERZAS SATÁNICAS QUE OS QUIEREN DESTRUIR

Nuestro Dios, os estará protegiendo y Yo Misma, estaré con vosotros también, para guiaros y para que sepáis qué hacer en estos momentos de Purificación

Que como os dijo Nuestro Padre y Nuestro Dios, serán para vuestro Bien, aun a pesar de que os duela lo que vendrá.

Mis pequeños,

UNÍOS EN GRUPOS DE ORACIÓN,

PORQUE LA ORACIÓN CONJUNTA, SIEMPRE SERÁ MÁS PODEROSA QUE LA INDIVIDUAL

Apoyaos los unos a los otros, tanto en lo material como en lo espiritual y ved todo lo que sucederá, como algo positivo.

Porque se os ha dicho ya, que se os cambiará de casa, tendréis un Nuevo Hogar y será muy bello.

VUESTRO SUFRIMIENTO, EN ALGUNOS SERÁ GRANDE

Y EN OTROS, MENOS FUERTE;

DEPENDIENDO DE VUESTROS PECADOS Y DE VUESTRA ESPIRITUALIDAD

ESA ES LA JUSTICIA DIVINA,

ÉSE ES EL AMOR DE NUESTRO PADRE Y CREADOR

Empezaréis a vivir una nueva época y, así como el parto de una mujer que al principio duele, cuando nace el bebé, se terminan las lágrimas y empieza la alegría

y no solamente empieza la alegría por ver nacido el bebé, sino porque empiezan muchas expectativas, ¡Grandes expectativas!

Conoceréis grandes cosas que nuestro Dios os regalará y asombrados y alegres estaréis de tener todo ello;

es como el regalo nuevo que se le da al niño en su cumpleaños, recibe tantos regalos en un momento de fiesta, que no sabe cuál abrir primero, y así estaréis vosotros.

Tantos regalos tendréis de parte de vuestro Dios, que vuestra alegría será inmensa.

Agradeceréis de corazón a Nuestro Dios y os alegraréis, infinitamente, de haber sido obedientes y fieles a Su Amor y a Sus Leyes.

¡Cuánta tristeza Me causan vuestros hermanos!, que no tienen Fe a todo lo que se os dice y se os pide,

que por estar de parte de Satanás, tratan de hacer a un lado o de distorsionar Nuestras Palabras Santas, para engañar a vuestros hermanos, haciéndoles creer que son mentiras.

¡Pobres almas de vuestros hermanos!, que así como los escribas y fariseos, que asesinaron a Mi Hijo y que han creado mentira tras mentira, a través de todos éstos años, posteriores a la Muerte y Resurrección de Mi Hijo,

quieren seguir haciéndolo con la humanidad. Ellos son seguidores de Satanás, y Satanás es pura mentira.

ORAD POR LAS ALMAS DE VUESTROS HERMANOS QUE DUDAN,

PORQUE ELLAS TODAVÍA PUEDEN SER RESCATABLES;

AQUELLAS QUE YA SE HAN SOLTADO TOTALMENTE A LA MALDAD DE SATANÁS,

DIFÍCILMENTE REGRESARÁN A LA VERDAD.

Alegraos pues, vosotros, los que habéis creído, los que a pesar de todas las mentiras y maldades de Satanás, a vuestro alrededor, os habéis querido mantener en la Verdad porque estáis bien cimentados en ella.

Manteneos así, Mis pequeños, inamovibles en la tormenta, la Luz de la Verdad os guía y el Amor os unirá eternamente.

Amaos los unos a los otros, os pidió Mi Hijo y os lo repito Yo, vuestra Madre: amaos los unos a los otros.

Gracias, Mis pequeños

Mí Dios y Señor, Padre de todo lo creado, os bendiga; que Mí Hijo, bendición de Mí Dios y Señor, a Mí Corazón y a Mí Vientre Virginal, os bendiga y que Mí Esposo, el Santo Espíritu del Amor, la Sabiduría, la Palabra, el Amor, también os bendiga.

Y recibíd, también de Mí, Vuestra Madre Celestial, Mis Bendiciones y Mí Ternura y preparád vuestra voluntad a una libre donación para ser guiados al triunfo de la Verdad y del Amor.

Amadísimo Padre Celestial:

“Tú que eres infinitamente Bueno, infinitamente Poderoso, infinitamente Misericordioso, escucha la Oración que te presento a través del Inmaculado Corazón de María Santísima y por la Sangre Preciosísima de Jesús:

Señor hoy quiero pedirte perdón. Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.

Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho. Perdón por vivir sin entusiasmo y por la Oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. También por la apatía en buscarte y en amarte.

Y por la tibieza en servirte. Por mis pecados de omisión, por todos mis olvidos, descuidos y silencios nuevamente te pido perdón.

Señor, Dios, Dueño del tiempo y de la Eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año, quiero darte gracias por todo aquello que recibí de TI.

Gracias porque aunque no tengo mucho, Tú no dejaste que me faltara NADA y hasta recibí pequeños regalos para consentirme, aparte de los grandes dones que sostuvieron mi vida.

Gracias por tu Paciencia, cuando tardé en darme cuenta que fué Satanás el que estaba haciéndome tropezar y me enganché en sus tramposas insidias, con los seres que más amo en la vida, después de Tí.

Así como la torpeza en percatarme que tanto la soberbia como el respeto humano, son como aves fénix que no mueren y nos atrapan, cuando menos lo esperamos, para tratar de alejarnos de Tí.

Gracias por esas alertas con qué el Espíritu Santo, son como un semáforo que nos detienen y nos hacen reflexionar. Y vemos claramente las acciones del Enemigo a través de las personas y tu Amor en nuestro corazón, nos fortalece y nos ayuda a PERDONAR.

Gracias por la vida y el amor; por el mar y la vida que contiene, por las flores, el aire y el sol. Por todas las maravillas con qué dotaste el Universo y la Creación entera.

Por la belleza que aún podemos contemplar, a pesar de la terrible destrucción que nosotros hemos propiciado, con nuestra indiferencia, avaricia e irresponsabilidad.

Gracias por tu infinito Amor, que nos protege y nos defiende, cuando más lo necesitamos. Por la alegría y el dolor; por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.

Y por las pruebas que nos doblegan y lloramos el ganar perdiendo; pero aceptando con amor tu Voluntad. ¡Por favor ABBA, ayúdanos a CRECER!

¡ENAMÓRAME DE TÍ! Ayúdame a vivir tu Evangelio, como Tú lo predicaste y a dar testimonio, como nuestra Madrecita Santísima.

Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

Te presento y te entrego a las personas que a lo largo de estos meses amé; las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos; los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar; con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Mañana iniciamos un nuevo año, un instante fugáz en Tu Eternidad; pero doce meses angustiantes que sólo nuestra Fe y nuestra Esperanza en Tí, nos dan el aliento para recibir y para entregar.

Al detenernos una pausa en nuestra vida, ante el nuevo calendario aún sin estrenar, te presento todos estos días, que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Viviré cada día como si fuera el último y de antemano te digo cuando llegue a su final mi jornada terrena:

“EN TUS MANOS ABBA SANTÍSIMO, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU…”

“!TÓMAME SEÑOR Y HAZ LO QUE QUIERAS Y TENGAS QUE HACER!

Te entrego en sacrificio mi libre albedrío y ANIQUILO mi voluntad, dentro de la Tuya. ¡Por favor ayúdame a hacértelo efectivo y dame las fuerzas para destruir mi ‘yo enemigo’!

Ayúdanos a cumplir nuestra Misión, para alegrar tu Sacratísimo Corazón y reparar el mar de amarguras con que te lo inundamos y destrozamos, con nuestra maldad y nuestra perversión.

Te entrego mi absoluta miseria y te suplico me prestes de tu Santidad, para que me des nueva Vida y sea tu Amor, Tu Bondad y todo lo que impulsa tu Corazón, palpitando en el mío.

TE AMO, DAME MÁS AMOR PARA AMARTE MÁS.

DAME ADORACIÓN, PARA ADORARTE ETERNAMENTE.

DAME SABIDURÍA Y DISCERNIMIENTO, PARA GUIAR MIS PASOS SIN OFENDERTE

DAME JESÚS, TU HEROÍSMO; PARA SER UN GUERRERO@ VENCEDOR@

TE ENTREGO MI COBARDÍA Y MI TIBIEZA,

DAME MADRECITA SANTA, TU INTREPIDÉZ SANTÍSIMA,

QUE MANTIENE A LA SERPIENTE, BAJO TUS PIÉS

DAME ESPÍRITU SANTO, LO QUE ME HACE FALTA PARA SER CORREDENTOR@

Y DARTE TODAS LAS ALMAS QUE DEBÍ DARTE ANTES, CUANDO NO CONOCÍA MI MISIÓN

ABBA, DAME LOS CARISMAS QUE NECESITO, JUNTO CON LA FE PARA USARLOS

Y CON TU ESPADA CORTA LAS CADENAS QUE ME ATAN, PARA RESCATAR A MIS HERMANOS Y DEVOLVÉRTELOS

Y PASAR EN LA ‘BATALLA DEL ARMAGEDÓN’, DE LA RETAGUARDIA AL FRENTE

SIN PENSAR, NI TEMER NINGÚN DAÑO SANGRIENTO O LA MISMA MUERTE,

PORQUE YA ESTOY CUBIERTO@ Y PROTEGIDO@ CON LA SANGRE PRECIOSÍSIMA DE MI REDENTOR.

EL SANTO ROSARIO


CÓMO ORAR EL SANTO ROSARIO CON PODER.

EL ROSARIO ES EL ARMA PERFECTA Y LETAL.

Porque cuando lo ORAS, CON PERFECTA ENTREGA Y DEVOCIÓN…  

CON EL SANTO ROSARIO, MAMITA MARÍA NOS TOMA DE LA MANO Y NOS CONDUCE HASTA JESÚS… 

Jesús CONOCE muy bien el Poder de Intercesión de María y por eso antes de ir al Getsemaní, FUE A PEDIRLE a su Madre Santísima que Orara por Él…

Pues Él sabía que estaba a punto de Iniciar su Pasión Dolorosísima…Y así fue.

Aún con el Cielo Cerrado, María le consiguió al Ángel del Getsemaní.

ROSARIUM Signum Crucis

Per signum Crucis de inimicis nostris libera nos, Deus noster. In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

Desde que te arrodillas ante un Crucifijo, te persignas y haces la TRIPLE Invocación:

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

(María llega inmediatamente y se arrodilla a orar junto contigo)

OFRENDA:

Yo me Uno con todos los ángeles y santos del Cielo, las pobres almas del Purgatorio y todos los justos de la Tierra; con todas las Misas y oraciones de Alabanza a Dios Uno y Trino que se hayan orado o que se vayan a orar.

Todas las lágrimas, gozos, sacrificios y sufrimientos de cada alma, que alguna vez haya vivido o que vaya a vivir, en la Tierra o en el Universo.

Lo uno todo al Corazón Adolorido de María Santísima a los pies de la Cruz y ofrezco con él a toda la Creación y el Sufrimiento de la Creación a Jesús, por la Conversión de los Pecadores.

Por el Círculo Dorado de la Perfección, la liberación de las almas del Purgatorio, la santificación de los sacerdotes y religiosos, los Deseos de los Dos Corazones de Jesús y de María, la paz en el Mundo y en el Universo…

Y mis intenciones…(mencionarlas aquí)

LAS TRES ORACIONES

NOVENA DE CONFIANZA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Oh Señor Jesucristo, yo confío… (Hacer la petición)

Mírame solamente Jesús, y luego haz lo que Tu Sacratísimo Corazón te inspire. Que tu Sagrado Corazón decida. ¡Yo cuento con Él! ¡Yo confío en él! ¡Yo me entrego a Su Misericordia! Señor Jesús, Tu no me defraudarás. Sagrado Corazón de Jesús, yo confío en Ti. Sagrado Corazón de Jesús, yo creo en Tu Amor por mí. Sagrado Corazón de Jesús, que venga tu reino.

¡Oh! Sagrado Corazón de Jesús, yo te he pedido muchas gracias, pero imploro ardientemente esta. Tómala, ponla en Tu Sagrado Corazón. Cuando El Padre Eterno la vea, cubierta con Tu Preciosa Sangre, no la rechazará. Ya no será mi plegaria, sino la tuya, oh Jesús. Oh Sagrado Corazón de Jesús, yo pongo mi confianza en Tí. Que jamás sea confundido. Amén.

ACORDAOS (De San Bernardo)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado por esa confianza a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre de Dios, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

INVOCACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate; sé nuestro auxilio contra la perversidad y las asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes y Tú, Príncipe de la milicia Celestial, lanza al infierno con el divino Poder, a Satanás y a los demás espíritus malignos, que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

CREDO in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae. Et in Iesum Christum, Filium eius unicum, Dominum nostrum, qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad inferos, tertia die resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem, vitam aeternam. AmenPATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Ave María, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei et Mater Nostra, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen. (3 veces)

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

 Escuchas la Enunciación del Misterio y lees la Palabra de Dios…

Contemplas el Misterio:

Te imaginas la escena del Evangelio y te metes dentro de ella como si fueras un personaje más: – un pastor que adora al Niño y le lleva una bota de vino; – un caminante que asiste al Bautismo de Jesús; – un invitado de las Bodas de Caná; – un discípulo que le mira desde lejos, cobarde, llorando al verle morir, sólo, junto a su Madre, en la Cruz, – uno que se asombra viendo a Pedro hablar muchas lenguas el día de Pentecostés,

Guardas unos segundos de silencio:

DIOS HABLA BAJITO.

Déjale que te hable en el silencio de tu corazón. A lo mejor te quiere decir algo y si NO lo dejas, ¿Cómo vas a escucharlo?  

Luego, en cada Misterio, mientras procuras seguir contemplando la escena y rezas:

PRIMER MISTERIO

OFRECIMIENTO… 

PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Ave María, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei et Mater Nostra, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen. (10 veces)

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

JACULATORIA

Oh María Madre mía, sé nuestro amparo y protección en estos días de Purificación. Corazones de Jesús, María y José, dadnos la salvación y llevadnos a la gloria del Padre. Amén.

INVOCACIÓN DE FÁTIMA

Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores, por el Santo Padre y en reparación de las injurias hechas al Inmaculado Corazón de maría. Jesús, perdónanos nuestras culpas, presérvanos del fuego del infierno. Lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén

Dios mío yo creo, adoro, espero y os amo y os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman. Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido; por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.Y así sucesivamente  con los siguientes Misterios…

Culminación (Cuando regresamos a la Cruz y recorremos una vez más las primeras cuentas)

PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Dios te salve María Santísima, Hija de Dios Padre, virgen purísima antes del Parto; en tus manos encomendamos nuestra FE para que la ilumines… Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María Santísima, Madre de Dios Hijo, virgen purísima en el Parto; en tus manos encomendamos nuestra Caridad, para que la inflames… Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, virgen purísima después del Parto; en tus manos encomendamos nuestra Esperanza para que la alientes… Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Dios te salve María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad. Virgen Concebida sin la Culpa Original. Dios te salve, Reina y Madre de misericordia; vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando, en este Valle de Lágrimas. ¡Ea! pues Señora, Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y muéstranos a Jesús, Fruto Bendito de tu Vientre, ¡Oh Clemente, oh Piadosa, Oh Dulce Virgen María!¡Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las Divinas Gracias y Promesas de Nuestro señor Jesucristo. Amén

SALVE Regina, mater misericordiae, vita, dulcedo, et spes nostra, salve. Ad te clamamus exsules filii Hevae. Ad te suspiramus, gementes et flentes in hac lacrimarum valle. Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte. Et Iesus, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende. O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria. Amen.

¡Oh Soberano Santuario! Madre del Verbo Eterno, libra Virgen del Infierno a los que rezan tu Rosario. Emperatriz Poderosa, de los mortales Consuelo; ¡Ábrenos Virgen el Cielo, con una muerte dichosa y dános pureza de alma; ya que eres tan Poderosa.

Mi corazón en amarte, eternamente se ocupe y mi lengua en alabarte Madre mía de Guadalupe.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. AmenLAS LETANÍAS LAURETANAS 

 (En las letanías podemos encontrar alguna Advocación especial según nuestra necesidad particular, por ejemplo Consoladora de los Afligidos y pedirle que nos ayude con el Dolor o la pena que está abrumando nuestro corazón. Y así sucesivamente…)

Señor, ten piedad R. Ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos. R. Ten piedad de nosotros.

Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,  R. Ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,

Dios, Espíritu Santo,

Santísima Trinidad, un solo Dios, R. Ten piedad de nosotros.

Santa María,  R. Ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios,

Santa Virgen de las Vírgenes,

Madre de Cristo,

Madre de la Iglesia,

Madre de la divina gracia,

Madre purísima,

Madre castísima,

Madre siempre virgen, R. Ruega por nosotros

Madre inmaculada,

Madre amable,

Madre admirable,

Madre del buen consejo,Madre del Creador, R. Ruega por nosotros

Madre del Salvador,

Madre de misericordia,

Virgen prudentísima,

Virgen digna de veneración,

Virgen digna de alabanza,

Virgen poderosa,

Virgen clemente,  R. Ruega por nosotros.

Virgen fiel,

Espejo de justicia,

Trono de la Sabiduría,

Causa de nuestra alegría,

Vaso espiritual,

Vaso digno de honor,

Vaso de insigne devoción,

Rosa mística, R. Ruega por nosotros

Torre de David,

Torre de marfil,

Casa de oro,

Arca de la Alianza,Puerta del Cielo,  R. Ruega por nosotros.

Estrella de la mañana,

Salud de los enfermos,

Refugio de los pecadores,

Consoladora de los afligidos,

Auxilio de los cristianos,

Reina de los Ángeles,

Reina de los Patriarcas, R. Ruega por nosotros.

Reina de los Profetas,

Reina de los Apóstoles,

Reina de los Mártires,

Reina de los Confesores,

Reina de las Vírgenes,

Reina de todos los Santos,Reina concebida sin pecado original,

Reina asunta a los Cielos,

Reina del Santísimo Rosario,

Reina de la familia,

Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,  perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,  escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,  ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.  Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN FINAL 

Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo. Y por la gloriosa Intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor.  Amén.

 

E33 ¡¡¡INTERCESIÓN URGENTE!!!


Agosto 03 de 2019 

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, el cuerpo que os he dado es de suma importancia; gracias a él, vuestra alma (espiritual) puede moverse de un lugar a otro en éste mundo (físico).

Sí, Mis pequeños, vuestra alma que es la que tiene la vida y le da vida al cuerpo; a pesar de tener potencias grandísimas, necesita en éste mundo físico de un cuerpo frágil, enfermizo, miserable; para poder ir de un lado a otro.

Ciertamente Mi Gracia fue perfecta y vuestros Primeros Padres poseían un cuerpo sin ningún tipo de imperfección y sus carnes no iban a sufrir enfermedad ni deterioro; pero el Pecado Original afectó todo lo creado y todo se corrompió.

Muchos de vosotros cuidáis mucho de vuestro cuerpo y eso es bueno; porque si no está sano, vuestra alma no puede ir a misionar, llevando la Buena Nueva que os dejó Mi Hijo.

Vuestro cuerpo es simple vehículo del alma y digo simple, porque vuestras potencias espirituales e intelectuales, radican en el alma, no en el cuerpo.

Ciertamente el hombre necesita de la unión del alma y del cuerpo, para desarrollarse como ser humano; no se le puede dividir; pero os vuelvo a repetir, sus potencias más importantes, radican en el alma.Y ello os lo dejé patente en las Sagradas Escrituras, cuando se os dice que vuestra alma está hecha a imagen y semejanza Mía.

Ella es la que entra al cuerpo desde la concepción y ella saldrá del cuerpo y regresará a Mí, al terminar  su misión sobre la Tierra.

Os decía, que muchos de vosotros cuidáis mucho a vuestro cuerpo al exterior, a vuestro vehículo. Algunos lo hacen en exceso, a tal grado de que se os olvida de cuidar lo más valioso que tenéis y que es vuestra alma.

Vuestra belleza real, la que se ve desde el Cielo, no es la belleza del cuerpo, sino la del alma. El cuerpo es finito, el alma es infinita.

Cuando se realiza la concepción por la fecundación humana, en ése preciso momento entra el alma a ésas primeras celulitas que ya unidas empiezan a formar vuestro ser: cuerpo y alma.

Pero además entra al mismo tiempo Mi Espíritu Santo, Quien os irá cuidando aconsejando y guiando toda vuestra vida.  Y así en lo futuro, ya crecido el cuerpo y listo para misionar, llevará siempre como huéspedes a Mi Espíritu Santo y a vuestra alma.

Y el cuerpo solo responderá a las órdenes que le dicte vuestra alma, guiadas por Mi Santo Espíritu. Y el resultado será el fruto que Me presentaréis al final de vuestra existencia.

Imaginad que tenéis una casa muy bella, grande, elegante, bien pintada, muy bien arreglada por fuera y toda la gente que pasa la admira y quisiera tenerla en posesión.

Pero si vieran por dentro, ésta se encuentra despintada, sucia, mal cuidada y los huéspedes que la habitan se encuentran olvidados y mal alimentados, todo un desastre en el interior.

Este es el caso de una gran mayoría de vosotros, Mis pequeños.

Cuidáis muy bien vuestro exterior, lo cuidáis tanto, lo perfumáis con aromas finos y caros, lo vestís con lo mejor; pero a Mi  Santo Espíritu y a vuestra alma, escasamente les hacéis caso.  No alimentáis vuestra alma, la tenéis olvidada, está débil y cae fácilmente en los combates espirituales.

Y quien podría ayudaros con un buen consejo para vencer las tentaciones o ayudaros con un buen consejo para vuestro desarrollo espiritual, tampoco le hacéis caso.

Mi Santo Espíritu espera ser escuchado  y espera en vano que le escuchéis en vuestro interior, para que realmente llevéis a cabo una vida digna de hijos Míos en la Tierra.

El mundo os atrapa y cómo presumís vuestro exterior, Mis pequeños, que hasta concursos hacéis para ver quién es más bello o bella.

Desperdiciáis Mi tiempo que os he concedido a cada uno para misionar en la Tierra, para ayudarMe en la conversión y salvación de vuestros hermanos.

Despreciáis a Mi Santo Espíritu que habita en vuestro interior y preferís hacer vuestra voluntad en todos los actos de vuestra vida; en lugar de escucharle a Él y así hacer Mi Voluntad con lo que aseguraréis que vuestros actos todos, serán perfectos y santos.

¿Os dais ahora plena cuenta de la realidad de vuestra existencia sobre la Tierra?

Estáis desperdiciando el tiempo cuidando exageradamente lo que se va a destruir con la muerte y no le estáis dando alimento Divino a vuestra alma.

Para que cuando se separe de su vehículo al llegar a Mí, venga fuerte, saludable y orgullosa por todas las obras buenas que realizó, para ayudarMe con la co-redención de todos vosotros,

al alimentar a vuestros hermanos con el verdadero alimento de Vida, que os dejó Mi Hijo y que os ayudará a vivir eternamente.

Cuidad de vuestro cuerpo, porque es vehículo del alma y cuidadlo doblemente, porque es Templo de MI Santo Espíritu.La salud de vuestro cuerpo y su buen cuidado deberá de estar al servicio de vuestra alma y ésta deberá estar dócil y humildemente donada a la Voluntad de Mi Santo Espíritu, para que deis ejemplo santo y fruto abundante, entre los hombres.

Cuando el alma, huésped del cuerpo, se deja guiar por Mi Santo Espíritu, también huésped del cuerpo: vuestro cuerpo adquirirá una belleza sobrenatural,

porque la belleza interior que consiste en el AMAR, SERVIR Y ACTUAR en forma virtuosa, se revela hacia el exterior.

Y aunque el cuerpo no tenga rasgos bellos, Mi Amor puro y santo y Mi Vida en vosotros, va a hacer que obtengan tal belleza sobrenatural.

En cambio, cuando cuidáis en exceso vuestro exterior, a pesar de que tengáis rasgos bellos; si vuestro interior es sucio, sin amor verdadero y sin virtudes; vuestro trato va a ser corriente, grosero, vil y sucio.

Y esto producirá una fealdad real que vosotros apreciáis externamente, lo cual provoca que os alejéis de ésa persona.

Cuando estáis Conmigo, fácilmente apreciáis la belleza interior, o sea, de las almas, de lo que realmente vale en vosotros.  Pero cuando no estáis Conmigo, os dejáis atraer sólo por el exterior bello y bien cuidado, pero que os acarreará problemas porque no viven en el verdadero Amor ni en la virtud.

De polvo creé vuestro cuerpo y polvo se convertirá al finalizar vuestros días; en el suelo quedará y ahí habrá acabado su función.

En cambio el alma, hecha a Mi Imagen y Semejanza, vivirá eternamente.

Y de acuerdo a vuestros méritos logrados, durante vuestra misión terrestre, el estado de gozo eterno, variará;

pero en mayor o menor grado vuestra alma gozará eternamente, si os dejasteis guiar por la Vida de Mi Santo Espíritu que habita en vosotros.

Hijitos Míos, os lo he repetido varias veces, que estos son tiempos en que el trigo y la cizaña serán separados y cada quien tendrá su premio o su castigo.

Sé que los que estáis Conmigo, estáis ya cansados por todo lo que está sucediendo contra Mí.

Estáis aterrorizados, hasta podría decirlo así, al ver todos los cambios que se están dando a vuestro alrededor y que Me atacan a Mí como Dios, como el Amor Increado, como el Amor Divino.

Y digo aterrorizados, porque Me amáis y porque veis cómo el hombre puede atacar a su Dios.

 Tenéis que ver ante todo Mis pequeños, que es Satanás a través de vuestros hermanos, el que Me está atacando.

Lo visteis con Mi Hijo en Su Pasión.

Satanás tomando las almas de los verdugos, tomando las almas del pueblo, tomando las almas de todos aquellos que Le rodeaban y aun a aquellos que en un momento dado, recibieron alguna curación o Milagro de parte de Él.

 El hombre es muy ingrato, se deja llevar por las multitudes, se deja llevar fácilmente por lo que dicen los demás.

Son pocos los que se mantienen en sus creencias y las defienden hasta la muerte.  Y de ahí es de donde nacen precisamente, los santos, que son aquellos que defienden en lo que creen, que defienden en lo que os he enseñado, que defienden el ideal de regresar Conmigo al Reino de los Cielos.

 Los que estáis Conmigo sabéis valorar perfectamente, lo que es vivir en el Amor, lo que es transmitirlo, lo que es cambiar a un alma pecadora a un alma justa, a un alma que se puede salvar.

Ese es un gozo que solamente lo pueden gozar aquellos que están Conmigo, aquellos que buscan esparcir Mi Reino entre los hombres.

Pero SON TAN POCOS. Tan pocos los que realmente, quieren estar Conmigo.

Son tan pocos los que en estos tiempos saben entender los signos de los tiempos. Son tan pocos los que realmente quieren regresar al Reino de los Cielos.

 Satanás os ha desviado tanto, os ha hecho creer que estáis en la Tierra para gozar, que es un tiempo que se os ha dado para que gocéis al máximo en vuestra sensualidad, en vuestro gozo indebido, vuestro gozo carnal.

 Yo fui muy claro a través de Mi Hijo, que en el Mundo no se viene a gozar y Mi Hijo os dijo: “el que quiera seguirMe, que tome su cruz y Me siga.”  La Cruz no os está hablando de gozo, al menos del gozo que el hombre entiende, como os dije antes, para los que están Conmigo, sí es un gozo luchar contra el Mal y volver a la vida a aquellos que se han desviado.

A veces se sufre tanto, que hasta la vida se da por salvar a un alma y eso produce un gozo Divino, un gozo santo, que solamente los que están Conmigo saben entenderlo

y el dolor se convierte en alegría en ese gozo Divino que os digo y Divino, porque Yo estoy con esas almas que se saben dar por los demás, como Mi Hijo se dio por vosotros.

 Hay tanto, tanto mal a vuestro alrededor, que ya el mismo hombre no sabe discernir entre lo bueno y lo malo.

Y especialmente, cuando de la misma Iglesia salen tantas malas explicaciones, que producen dudas porque ya, prácticamente, no hay verdaderos ministros que transmitan las Verdades que tenéis en las Sagradas Escrituras.

Todo se ha vuelto un caos, un caos social, un caos religioso, un caos en vuestras creencias, ya no sabéis qué es bueno, qué es malo y, sobre todo, porque no sabéis discernir lo que Mi Santo Espíritu os avisa en vuestro interior.  Sabéis acallar fácilmente a Mi Santo Espíritu, para que vosotros caminéis en el libertinaje de la vida y así, vosotros no os sintáis mal en ningún momento.

 Pero ese engaño, que vosotros mismos os propiciáis, no dura mucho, porque Yo amo a las almas y os insisto continuamente, a que vayáis a recibir el Sacramento de la Penitencia y así vuestra alma, vuelve a estar Conmigo,

Pero son muy pocos los que creen todavía en Mis Sacramentos, en la oración, en Mi Presencia real en la Santa Eucaristía. Vivís una mentira continua a vuestro alrededor.

 Los gobernantes de la Tierra se han vuelto instrumento de Satanás, prometen y prometen, no cumplen y Satanás los manipula a su antojo y los lleva a la desesperación.

 Las familias se destruyen, no se respetan dentro del hogar y eso causa los problemas sociales que veis a vuestro alrededor.

Si en el interior de vuestro hogar hay luchas, hay faltas de respetos, hay grosería, hay mentira, hay maldad, hay error, hay golpes, hay asesinatos,

¿Qué podéis esperar fuera del hogar, que es a donde lleváis todos vuestros problemas? y

¿Qué hacéis vosotros para remediar todo esto que estáis viviendo?

No hacéis gran cosa, os quejáis, pero no ponéis de vuestra parte para ir remediando todos los males que día a día se multiplican.

Ya no tenéis el apoyo espiritual que Yo os pudiera dar para que resolvierais vuestros problemas en el Amor, pero no Me invocáis, porque no confiáis en Mi Amor ni en Mi Perdón,

Buscáis solamente una paz efímera, que os da la droga, el alcohol o relaciones extramaritales que os hacen olvidar por un momento, vuestro error en el hogar; pero que luego se multiplica, se potencializa con más errores que vosotros mismos os estáis causando.

 No vivís en la Verdad, no vivís en la Virtud, no vivís el Verdadero Amor que debéis vivir y que os daría una Paz verdadera dentro de vuestro hogar; pero especialmente, dentro de vuestro corazón.

Lo que no tengáis en vuestro corazón, no lo podréis dar a los demás. Si vuestro corazón está lleno de conflictos, de maldad, de error, de mentira, eso es lo que transmitiréis a vuestros hermanos.

Dad a los demás, lo que queráis recibir de ellos.   El hombre sigue siendo niño, al hombre, aún a pesar de su extensa edad, se le puede enseñar y puede cambiar y esto se logra con el ejemplo, Mis pequeños.

 Por eso os mandé a Mi Hijo, no para hablarles desde un púlpito y luego encerrarse en un cuarto, Le pedí que caminara entre los hombres, que mostrara lo que todo un Dios puede hacer, puede enseñar.

Los hombres, vieron a Mi Hijo, Me vieron a Mí en Él, actuando; en aquél tiempo Lo vieron Personalmente.

En estos tiempos, Me tenéis, también, a Mí, en las Sagradas Escrituras y podéis seguir, paso a paso, Mi Presencia entre los hombres a través de Mi Hijo…

Y podéis aprender y cambiar, primeramente vosotros y así poder ayudar a vuestros hermanos, viviendo como Mi Hijo.

 Queréis grandes cambios, pero exigís que sean los demás los que empiecen primero. Y ¿Cómo van a aprender, si vosotros no les enseñáis?

Hay tantos hermanos vuestros que no han tenido ningún tipo de enseñanza espiritual, no nacieron en un hogar en el cual se les hablara de Mí, ¿Cómo podéis exigirles, cuando no Me conocen?Por eso os he hablado de que algunos de vosotros sois hermanos mayores y otros hermanos menores.

 Los hermanos mayores son aquellos que Me conocen, que Me han escuchado, que Me han seguido, porque han tenido esa educación espiritual desde pequeños.

Y sois necesarios para estos tiempos, sois vida para muchos que están muertos en lo espiritual.

Os necesito, Mis pequeños, necesito de vuestras palabras, para dárselas a vuestros hermanos, necesito de vuestro ejemplo, para que mováis corazones,

Necesito de vuestra Oración, para que intercedáis por aquellos que no quieren escuchar, pero que vuestra Oración pueda mover su corazón para una conversión, al menos, necesaria, para su salvación.

 Graves Acontecimientos se avecinan y hay tantas almas que se pueden condenar. 

Necesito tanto de vosotros, esas almas necesitan de Mí, pero os he dicho que ya Mi Hijo no vendrá en estos tiempos a Evangelizar entre los hombres,Ahora sois vosotros los que estáis Conmigo, los que moveréis almas hacia la conversión.

 Vivid para Mí, como Mi Hijo lo hizo, vivid una vida más profunda en Mi Amor, muchas almas Me necesitan, os lo pidió al final de Su Vida sobre la Tierra, Mi Hijo en la Cruz:

“TENGO SED, DADME ALMAS”, os lo pidió y nuevamente os lo pido a vosotros, Mis pequeños.

 Os repito continuamente esto,

PORQUE NO OS DAIS CUENTA DE LA REALIDAD QUE SE OS AVECINA

NO meditáis lo suficiente ni Me lo pedís, para que Yo os dé una explicación profunda y os haga entender la realidad que estáis viviendo y que viviréis.

 A vosotros os he concedido el estar Conmigo, el ser bendecidos en múltiples formas, pero poneos en el lugar de vuestros hermanos, que no Me conocen o que no les intereso.

Al menos 46 personas que fueron de compras al supermercado Wallmart en el Paso Texas, no sabían que en cuestión de minutos estarían luchando por sobrevivir y 20 LLEGARON A LA PRESENCIA DE DIOS. Como ellos, ¿Cuántos estamos preparados para ese crucial momento y enfrentar nuestra despedida de este mundo?

Aquellos que no Me buscan, aquellos que viven en pecado grave,

¿Cómo van a reaccionar en los momentos drásticos y difíciles de la Purificación?,

Poneos en su lugar y tratad de entenderlos y así, comprenderéis el por qué ellos necesitarán de vuestra compañía espiritual, de vuestra intercesión en esos momentos difíciles.

No sabrán qué decir ni qué hacer, a quién invocar ni cómo ganar su salvación eterna.

 Entended eso, Mis pequeños, no saben y vosotros sí sabéis, os he dado el Conocimiento y os he pedido que lo compartáis, es una necesidad imperante el que vosotros os deis para la salvación de infinidad de almas.

 Os he dicho que ya son momentos graves, momentos muy difíciles que pasará la humanidad pero, sobre todo, momentos de vida o muerte eterna.

Y vosotros, con vuestra donación, con vuestro ejemplo, con vuestra INTERCESIÓN, podéis salvarMe tantas almas. 

¡BENDITO SEAS PADRE SANTO! Desde este patíbulo santísimo que comparto con nuestro Señor Jesucristo, TE ENTREGO LAS ALMAS DE LOS QUE ESTÁN SIENDO PRESENTADOS POR SATANÁS, PARA QUE SE PIERDAN, Te las entrego cubiertas con la Sangre Preciosísima de Jesús y te suplico ABBA que los alcance Tu Misericordia, para que se salven…

 Os lo vuelvo a implorar, ya no a pedir, a implorar, Mis pequeños: breve es el tiempo, antes de éstos Acontecimientos, en que muchas almas se pueden perder.

No desperdiciéis vuestro tiempo, que es Mi Tiempo a través de vosotros.

Vosotros, en estos momentos, estáis haciendo el trabajo de Mi Hijo, Se dio por vuestra conversión y por vuestra salvación, haced, pues, lo mismo por vuestros hermanos.

Gracias, Mis pequeños. Os amo y os bendigo, Yo vuestro Padre y vuestro Dios.

Confiad en Mí, hijitos Míos, Yo no Me separaré de vosotros en ningún momento.

Os daré fuerza física y espiritual para vencer en ésta Prueba; prueba que os hará alcanzar vida de Amor en ésta nueva era de Mi Santo Espíritu por venir.

Te doy gracias porque escuchaste mi Oración y en las manos de mi Madre Santísima, dejo mi propia salvación…. ¡¡¡GRACIAS ABBA!!!! ¡TE ADORO CON TODO MI SER! PATER NOSTER…

(¿Por qué María? ¡Porque Ella NO PERMITIRÁ que Satanás te atrape! !Y muy importante: Satanás le tiene un pavor mortal!)

Confiad, que Yo estoy a vuestro lado, para guiaros y en vuestro corazón para amaros y daros fuerza, fuerza que ha de vencer a las fuerzas del Mal.

Yo os amo y os Bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo y en el del Amor de Mi Santo Espíritu por venir.

¡Llamadlo, hijitos Míos, llamadlo!

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MEDITACIÓN LA TERCERA HORA


 AGONÍA EN EL GETSEMANÍ

Está tan afligido que va hasta encorvado, bajo el peso de una cruz moral que lo aplasta: LA INDIFERENCIA.

Esto, aunado al Abandono del Padre, que en su caso significa que su alma está en tinieblas, pues no solo ha perdido todo soporte espiritual; tampoco tiene ninguna luz o poder sobrenatural.

Es solamente un hombre… El hombre-pecador.

Se arrodilla y apoya los brazos en la roca, con su rostro abatido sobre sus manos y junto al manojo de florecillas blancas que como copos de nieve le acarician la mejilla, mientras ora ardientemente.

Su Divinidad está aniquilada y Él es como cualquier hombre materialista, que ni siquiera percibe lo sublime del espíritu natural en su ser humano.

Su alma, como cualquier pecador impenitente tiene disminuidas sus potencias, excepto dos: La Inteligencia y la Voluntad.

Y esto tiene una consecuencia atroz:

Está tan inerme, en esta lucha tan desigual: porque su mente y su alma están siendo el blanco de los ataques del infernal poder satánico;

Para doblegar su voluntad, quebrantar su espíritu y poder esclavizarlo.

Con magistral y diabólica astucia, Lucifer está esgrimiendo todos los recursos de que dispone,

Y Jesús solo tiene su Voluntad para defenderse de su Mortal Adversario…

Todo esto agregado al peso espiritual y abrumador, de Todos los Pecados del Mundo…

Hacen que el Tercer Asalto sea una batalla más feroz y dolorosa que la anterior…

Jesús está orando ahora de pie, con los brazos abiertos en Cruz.

Después se arrodilla. Con la cara inclinada hacia las florecitas.

Y sigue orando. Calla. Piensa…

Sufre atrozmente y ora sollozando abiertamente…

En este momento, Él sabe lo que significa decir: “Me encuentro solo. Todos me han traicionado. Todos me han abandonado.

Y el Padre, Dios no viene en mi ayuda.”

Su sufrimiento es infinito, porque los apóstoles no lo están ayudando a sostenerlo con su oración.

Su Mortal Enemigo mientras lo destroza a ÉL, a ellos los adormece para que no oren y de esta manera neutraliza cualquier resistencia.

Vuelve arrodillarse para implorar con más fervor…Pero Satanás se burla y prosigue implacable, con una insidia brutal:

–           Eres el Redentor de los hombres. ¿Por qué no quieres serlo de tu ángel caído? Era tu Predilecto porque era el más luminoso y Tú eres la Luz. Ahora soy la Tiniebla.

Pero las lágrimas de mi tormento son tan numerosas que han colmado el Infierno de fuego líquido. Deja que yo me redima. Solamente un poco…  Que de demonio me convierta en hombre. El hombre sigue siendo tan inferior a los ángeles. 

Pero ¡Cuán superior es a mí, demonio!

Haz que me convierta en hombre. Dame una vida de hombre: tribulada, torturada, todo lo angustiada que quieras. Siempre será un paraíso respecto de mi tormento demoníaco y podré vivirla de tal modo, que merezca expiar por milenios y al fin poder llegar de nuevo a la Luz: a Ti.

Deja que yo te sirva a cambio de esto que te pido. No hay arma que venza las mías, ni ejército más numeroso que el mío.

Las riquezas de las que dispongo no tienen medida, porque te haré rey del mundo si aceptas mi ayuda,.. Y todos los ricos serán tus esclavos.

Mira: tus ángeles, los ángeles de tu Padre están ausentes.

Pero los míos están preparados para vestirse con aspecto angélico para hacerte corona y dejar pasmada a la plebe ignorante y malvada.

7getsemani

Jesús prosigue su Oración sin hacer caso de las palabras satánicas…

Y en el sonido de los instrumentos vuelven las voces de las cosas y de las personas. Ya no imploran.

Mandan, imprecan, insultan, maldicen, porque los abandonamos. Todo vuelve para atormentarnos. TODO.

Y el alma turbada lucha cada vez más débilmente.

Cuando vacila como un guerrero desangrado y busca en el Cielo o en la Tierra un apoyo para no sucumbir, entonces Lucifer le deja su hombro.

Tan sólo está él… Se pide auxilio… Tan sólo responde él… Se busca una mirada de piedad… Tan sólo se encuentra la suya…

Y ¡Ay de aquel que crea en su sinceridad!8cristo_0Con la poca energía que sobrevive hay que apartarse de aquel apoyo,

Volver a entrar en la soledad, cerrar los ojos y contemplar el horror de nuestro destino antes que su falso aspecto.

Alzar las manos que tiemblan y apretarlas contra los oídos para obstaculizar la voz que engaña.

Toda arma cae al hacer así. Ya no se es más que una pobre cosa moribunda y sola.

No se logra ya ni tan siquiera orar con la palabra, porque el acre del aliento de Satanás nos obstruye la faringe.

Tan sólo el subconsciente ora. Ora. Ora.

Y agita sus alas en la agonía como el convulso batir de una mariposa traspasada…9mariposa

Y con cada batido de alas dice:

“Creo, adoro, espero y amo. A pesar de todo creo, a pesar de todo adoro, a pesar de todo espero, te amo a pesar de todo”.

No dice: “Dios”. Ya no osa pronunciar su Nombre.

Se siente demasiado inmundo PORQUE SE HA CONVERTIDO EN PECADO y por la cercanía de Satanás.

Pero ese nombre lo trazan las lágrimas de sangre del corazón sobre las alas angélicas del espíritu, que los hombres llaman subconsciente,

Mientras que en realidad es el superconsciente y en cada batido de alas, ese Nombre resplandece como un rubí tocado por el sol…

Y Dios lo ve y las lágrimas de piedad de Dios circundan con perlas el rubí, las de nuestra sangre que gotea en un llanto heroico.

¡Oh almas que subís hasta Dios con ese Nombre así escrito con rubíes y perlas!…

¡Flores del Paraíso del Redentor!

¡Los amigos!…

Uno, LO HA TRAICIONADO.

La traición es el arma que Lucifer esgrime con una maestría sin igual, porque sabe las consecuencias devastadoras que el alma experimenta cuando clava su afilada y letal estocada…

Y mientras que Jesús espera la muerte que Judas  se apresura a traerle.

El Héroe Abatido cree que su Primer Verdugo va a alegrarse con su muerte. ¡Y aun así lo sigue amando y ruega porque se arrepienta y vaya hasta la Cruz!

Los otros duermen… Y aun así les ama.

Habría podido despertarles, huir con ellos a otro sitio lejos y salvar vida y amistad.

Y en cambio tiene que callar y quedarse…

Quedarse significa perder los amigos y la vida. Ser un repudiado y un despojo asqueroso…

Como una vomitada de borracho, que hace todos vuelvan el rostro con asco…  Eso es lo que realmente significa.

Las imágenes mentales continúan, porque Satanás sigue implacable:

–                       ¡El Padre te ha abandonado totalmente! Ya no te ama más. Estás cargado con todos los pecados del mundo y Tú también has sido condenado. Le causas asco. Está ausente y también Él te ha dejado.

El Cielo está cerrado para Ti y ha retirado a todos los ángeles. Ahora no hay ángeles sobre la tierra…

Lucifer está mintiendo, pero Jesús no puede saberlo.

La Oración de la Madre, ha obtenido que el Angel custodio de Jesús no se retire de su lado.

Pero como con cualquier otro hombre, no puede intervenir si no es solicitado…

Y en esta noche en particular, lo único que puede hacer es sostener con sus oraciones, al Héroe Mártir de Getsemaní…11AGONIA~1

Y Jesús no puede verlo, porque la Luz le ha sido retirada…

Cómo el ataque mental es unilateral y no hay defensa por parte del agraviado…

Sólo es posible una respuesta….

Jesús redobla sus plegarias de alabanza y adoración…

Tratando de ignorar la presencia de Satanás…

Pero Lucifer aumenta su crueldad:
–           Ahora estás solo… ¡Completa y absolutamente solo!

El Altísimo te ha entregado al ludibrio de una plebe feroz y no te ha concedido ni siquiera, su consolación divina.

¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! –Lanza una carcajada escalofriante-  ¡Vas a estar Tú Solo! ¡Solo y solo! Yo voy a estar cerca de Ti y me voy a encargar de destruirte.

La plegaria que siempre había sido para Él una caricia de su Padre, voz que llegaba hasta Él y a la que respondía con amor y con palabras paternales…

Ahora está muerta y es inútil enviarla, a un Cielo que le ha cerrado sus puertas…

Es entonces cuando prueba toda la amargura del Cáliz:

El sabor de la desesperación.

Esto es lo que pretende Satanás: Llevarlo a la desesperación, para convertirlo en su esclavo.

Jesús se abate y llora postrado sobre la hierba…

El Abandono del Padre…

¡Es el asfixia del alma!

Es el ser sepultado vivo en esta cárcel que es el Mundo; cuando no se puede sentir que entre nosotros y Dios, haya ningún lazo de unión.

Es como estar encadenados. Es sentirse amordazado, lapidado por nuestras propias oraciones que caen sobre nosotros como cuajadas de agudas puntas y llenas de fuego.

Es chocar de plano contra un Cielo cerrado en que no penetran ni voz, ni mirada de nuestra angustia.

Aherrojados. Es lo mismo que ser ‘Huérfanos de Dios’

Es la locura, la agonía, la duda de haber sido objeto de un colosal engaño…

Y es entonces que prueba toda la amargura del Cáliz: el sabor de la desesperación.

15HIPOCRITA BONDADOSO

Lucifer continúa atormentándolo más encarnizado todavía:

–         ¿Ya es tarde? No, no es demasiado tarde. ¿Qué ya vienen los hombres armados? No importa. Sé que te preparas para ser manso.

Te equivocas. Una vez te enseñé a triunfar en la vida. No has querido escucharme y ahora ves que estás vencido…  Ahora escúchame. Hoy  que te enseño a triunfar sobre la muerte.

Jesús quiere vencer la desesperación y a Satanás, que es su origen y es cuando empieza a sudar sangre…

Su sufrimiento y su abatimiento son tan intensos, que se convierten en una agonía en aumento, hasta llegar el momento en que suda sangre,

Por el tremendo esfuerzo que hace para vencerse a sí mismo y resistir el peso que se le ha impuesto…

Con un brillo mortal en sus diabólicos ojos, el Arcángel Caído se ha dado cuenta de esta decisión y hace una mueca de Odio Homicida…

Pero sonríe malignamente  y cambia la estrategia…

Entonces se burla de Jesús:

–      ¿No sabes decir palabras de mando? Yo te las sugeriré, estoy aquí para esto.

Brama y amenaza. Escúchame. Di palabras de mentira.

Pero triunfa. Di palabras de maldición. Di que te las sugiere el Padre.

¿Quieres que simule la voz del Eterno? Lo haré. Lo puedo hacer todo. Soy el rey del mundo y del Infierno.

Tú eres sólo el Rey del Cielo. Por eso yo soy más grande que Tu. Pero todo lo pongo a tus pies si Tú lo quieres.

¿La Voluntad de tu Padre? ¿Pero cómo puedes pensar que Él quiera la muerte de su Hijo?

¿Piensas que pueda forjarse ilusiones sobre su utilidad? Tú ofendes a la Inteligencia de Dios. 

Ya has redimido a los que pueden redimirse con tu santa Palabra. No hace falta más.

Cree que quien no cambia por la Palabra, no cambia por tu Sacrificio.

Cree que el Padre te ha querido probar…  Pero le basta tu obediencia. No quiere más.

¡Le servirás mucho más viviendo! Puedes recorrer el mundo. Evangelizar. Curar. Elevar.

¡Oh feliz destino! ¡La Tierra habitada por Dios! Esta es la verdadera redención.

Rehacer de la Tierra el Paraíso terrestre en el que el hombre vuelve a vivir en santa amistad con Dios y oiga su voz y vea su semblante.

Un destino aún más feliz que el de los Primeros. Porque te verían a Ti:

Verdadero Dios, Verdadero Hombre.

¡La Muerte! ¡Tu Muerte! ¡El tormento de tu Madre! ¡La mofa del mundo! ¿Por qué? ¿Quieres ser fiel a Dios? ¿Por qué? ¿Él te es fiel? No.

¿Dónde están sus ángeles? ¿Dónde su sonrisa? ¿Qué es lo que tienes ahora por alma?…  

Un andrajo desgarrado, debilitado, abandonado.

Decídete…  Dime: ‘Sí’.

Jesús lo trata como si no estuviera.

Ora de nuevo, en pie con los brazos en cruz…

Después, de rodillas como antes, curvado el rostro sobre las florecillas. Piensa. Calla…

Es la tercera Hora de su Batalla… 

Es la locura, Es la desesperación, Es la agonía, Es la muerte…

Enseguida gime y solloza tan fuertemente…

Tan abatido sobre los calcañares, que está casi prosternado.

Llama al Padre, cada vez con más congoja…

–          ¡Oh! ¡Es demasiado amargo este cáliz!… ¡No puedo!… ¡No puedo!…  Está por encima de lo que Yo puedo.

¡Todo lo he podido! Pero no esto… ¡Aléjalo, Padre, de tu Hijo! ¡Piedad de mí!… ¿Qué he hecho para merecerlo?… 

Satanás prosigue implacable:                      

–          ¿Oyes? Los sicarios salen del Templo… Decídete. Líbrate. Sé digno de tu Naturaleza.

Eres un sacrílego porque permites que manos asquerosas de sangre y libídine te toquen: Santo de los santos…

Eres el primer sacrílego del mundo. Dejas la Palabra de Dios en las manos de los puercos, en la boca de los puercos…

Decídete. Sabes que te espera la muerte. Yo te ofrezco la vida, la alegría. Te devuelvo a tu Madre. ¡

Pobre Madre! ¡Tan sólo te tiene a Ti! Mírala como agoniza…

Y Tú te preparas para hacerla agonizar aún más. ¿Pero qué clase de hijo eres?

¿Qué respeto tienes a la Ley? Tú no respetas a Dios.

No respetas a la que te ha generado. Tu Madre… Tu Madre… Tu Madre…”.

Y las imágenes mentales continúan…22cristo_jesus-sangrando-sangre-sudor

Jesús aspira profundamente… y LEVANTA SU CABEZA…

Jesús vence a la Desesperación…  La vence solo con sus fuerzas humanas, porque quiere vencerla.

Solamente con sus fuerzas de Hombre, porque en estos momentos, no es más que el hombre. No es más que un hombre solo, a quién Dios no ayuda más…

Cuando Dios ayuda es fácil soportar aún al Mundo, como si fuera un juego de niños… Pero cuando no, aún el peso de una flor produce cansancio.

Jesús ahora llora con movimientos y suspiros de un agonizante. Levanta su rostro y es una máscara de sangre…

Se incorpora un poco y alzando su mano derecha, grita:

–                       ¡Nada!… ¡Nada!… ¡Fuera!… ¡Lárgate Satanás!… ¡La Voluntad del Padre!… ¡Esa!… ¡Esa sola!…

¡Tu Voluntad, Padre! La tuya, no la mía… ¡Inútil! No tengo más que un Señor, el Dios Altísimo y Santísimo.

Una Ley: la Obediencia. Un Amor: la Redención.

No. No tengo más Madre. No tengo más vida. No tengo más divinidad. No tengo más Misión.

¡Inútilmente me tientas! ¡Oh, Demonio! Con mi Madre, con la Vida, con mi Divinidad, con mi Misión.

Tengo por madre a la Humanidad y la amo hasta morir por ella.

La vida la devuelvo a quién me la dio y me la pide: el Supremo Dueño de todo ser viviente.

Afirmo la Divinidad al ser capaz de esta expiación.

La Misión la realizo con mi Muerte. No tengo más, fuera de hacer la Voluntad del Señor mi Dios.

¡Lárgate Satanás!  ¡Retrocede, Satanás! Yo soy de Dios. 

Después, con su respiración entrecortada, no pronuncia más que: ¡Dios!  ¡Dios! ¡Dios!

Lo llama con cada latido de su corazón. Y parece que con cada latido brotara la sangre.

Los vestidos en la espalda la absorben y se oscurecen.

La tela, estirada sobre los hombros, se embebe de sangre y adquiere de nuevo un tono oscuro, a pesar del intenso resplandor de la luna llena que todo lo envuelve.

Y después de esta Oración, la marea de todo el Dolor del mundo se vuelca sobre Él. Lo prensa. Lo aplasta. Lo abate.

Materialmente es una piltrafa de hombre.

Una pobre cosa inclinada sobre el suelo, con el rostro contra la tierra, sobre la hierba fresca, única piedad sobre su fiebre  de agonizante.

Espiritualmente es un alma torturada. Un pensamiento aterrorizado. Un corazón aplastado por el Abandono del Padre, por su rigor.

Por el conocimiento de la tortura que lo espera… Por el sufrimiento de verse befado, odiado, calumniado.

Rodeado de curiosidad malsana que no se convertirá en bien, sino en mal.

Padeciendo las mentiras de los hipócritas fariseos que lo llaman Maestro y que le hacen preguntas,

NO porque acepten sus inteligencia; sino para tenderle trampas.

Las de los que han sido curados y se convertirán en enemigos suyos en la sala del Sanedrín, en el Pretorio…

Las de Judas, que culminarán cuando en un beso de amistad, lo señalará a los soldados.

Las de Pedro, que mentirá por temor humano. ¡Cuántas mentiras que le hieren a Él, que es la Verdad!

Sufrimiento supremo al pensar que ante el valor infinito de su sacrificio; Sacrificio de un Dios, muy pocos se salvarán.

Todos los que en el correr de los siglos, preferirán la muerte a la Vida Eterna. Y que de este modo convierten su Sacrificio en algo estéril. 

También a éstos los tiene presentes. Y a sabiendas de ello, se dirige hacia la muerte…

Pasan algunos minutos indescriptibles…

Luego, cobrando nuevas fuerzas, dice:

–          Pero, Padre mío, no escuches mi voz si pide algo contrario a tu voluntad.

No recuerdes que soy Hijo tuyo, sino sólo servidor tuyo.

Lo dije la primera y la segunda vez. Vuelvo a decirlo la tercera:

“Padre, si es posible pase de mí este cáliz. Pero, hágase tu voluntad, no la mía”.

¡Largode aquí Satanás! Yo soy de Dios…

Jesús el Vencedor acaba de vencer, la extrema tentación del Tentador.

Y el Corazón se ha quebrado con el esfuerzo. El sudor se ha convertido de gotitas, en regueros de sangre. Pero, el Héroe Supremo se ha convertido en el Vencedor…

Jesús ha vencido a la Muerte. Él y sólo ÉL. No Satanás.

LA MUERTE SE VENCE, ACEPTANDO LA MUERTE. 

Después de unos minutos que parecen una eternidad…

Jesús se agita como presa de un súbito malestar. Vuelve a quitarse el manto, se seca las manos, la cara, el cuello, los antebrazos.

El sudor continúa. Cada poro tiene su gota que se forma, crece y cae. Se oprime una y otra vez  con más fuerza, el manto sobre la cara y al quitárselo, aparecen en él claramente las huellas frescas que parecen de color negro.

La hierba del suelo, está enrojecida de sangre.

Jesús da la impresión de que está próximo a desmayarse.

Se afloja la cinta de su vestido, como si sintiera ahogarse. Se lleva la mano al corazón, después al cuello.

Se da aire con ella, teniendo la boca abierta.

Se ha sentado sobre el peñasco dejándose caer sobre la espalda;

con los brazos caídos a lo largo del cuerpo y la cabeza inclinada sobre el pecho, como si estuviese ya muerto…

No se mueve para nada.

Permanece así durante un largo rato. Luego emite un grito ahogado y levanta la cara: Es un rostro desencajado.

Un instante sólo. Luego se derrumba rostro en tierra y se queda así.

Un deshecho de hombre sobre el que pesa todo el pecado del mundo;

sobre el que se abate toda la Justicia del Padre; sobre el que descienden las Tinieblas, la ceniza, la hiel…

Esa tremenda, TREMENDA, tremendísima cosa que es el Abandono de Dios mientras Satanás nos tortura…

Es estar “huérfanos de Dios”. 

Es la locura, la agonía…  Es la persuasión de ser rechazados por Dios…De estar condenados. ¡Es el Infierno!…

Las víctimas propiciatorias lo conocen.

Y no soportan ver los mismos espasmos en Cristo, sabiendo  que es un millón de veces más atroz que el que las ha consumido a ellas y que con solo el recordarlo, los perturba profundamente.

Para vencer la Desesperación y a Satanás que es su origen. Para servir a Dios y darnos a nosotros la Vida Jesús debe saborear al Muerte.

No la muerte física que le espera al ser crucificado, sino la Muerte Total.

Muerte Consciente, del luchador que cae… Después de haber triunfado con un corazón destrozado,

Con una Sangre que se pierde por la herida de un esfuerzo superior a las fuerzas humanas, para ser fiel a la Voluntad de Dios… 

Jesús está siendo oprimido por un trauma psíquico, superior a sus fuerzas humanas.

Su agonía ha ido en aumento, hasta llegar el momento de sudar sangre: por el esfuerzo que debe hacer para vencerse y resistir el peso que sobre Él ha sido impuesto.

Es el Hijo del Dios Altísimo, pero también es el Hijo del Hombre.

Su Palabra y sus obras dan Fe de su Divinidad.

Las necesidades materiales, las pasiones, los sufrimientos que padeció en Sí Mismo; dan testimonio de su Humanidad.

La Tercera Hora de su Agonía

FUE LA LOCURA, FUE LA DESESPERACIÓN, FUE LA AGONÍA.

FUE LA MUERTE.

LA MUERTE DE SU ALMA

No resucitó solamente su Cuerpo. También su alma ha tenido que resucitar. Porque conoció la Muerte.

Porque, ¿Qué es la muerte del espíritu?: La separación eterna de Dios.

Y Él está ahora separado de Dios. Su espíritu ha muerto. Es la verdadera Hora de Eternidad que concede a sus predilectos.

Nosotros conocemos la muerte del espíritu, sin haberla merecido; para comprender el horror de la Condenación, que es el Tormento de los pecadores impenitentes.

La conocemos para poder salvarles, Él la sufrió primero…

El corazón se rompe, Él lo sufrió primero…

La razón vacila y la desesperación muerde… Él lo sufrió, porque nos ama…

Es el horror infernal, estamos a la merced del Demonio porque estamos separados de Dios5JESUS Y ELANGEL

Dura así un largo rato. Entonces, una gran luz esplendorosa se forma sobre su cabeza, suspendida a la altura de un metro sobre Él aproximadamente.

Un resplandor tan fuerte, que incluso el Postrado lo ve filtrarse entre sus cabellos ondulados  y  densos, tras el velo que la sangre pone en sus ojos.

Levanta la cabeza…

Resplandece la Luna sobre esta pobre faz y aún más resplandece la luz angélica, semejante a la diamantina blanco-azul de la estrella Venus.

La  luz lunar y angelical fundidas, iluminan y muestran un rostro rojo por la sangre.6gotas-de-sangre

Las plegarias de María, le han obtenido la presencia de un ángel en el Getsemaní.

Dios ha concedido esa gota de consuelo, para que no sobrevenga la muerte antes de que la Misión haya sido completada.

El ángel le ofrece un cáliz celestial.

Jesús levanta sus brazos y lo toma entre sus manos…

Y aparece toda la tremenda agonía en la sangre que rezuma a través de los poros:

las pestañas, el cabello, el bigote, la barba están asperjados y rociados de sangre.
Sangre rezuma en las sienes…
Sangre brota de las venas del cuello…

Gotas de sangre caen de las manos…Todo su cuerpo está empapado de sangre.

Y cuando tiende las manos para tomar el cáliz y beberlo, las mangas anchas se deslizan hacia los codos y se ve claramente como los antebrazos de Jesús, sudan sangre.

En la cara, tan solo brillan dos surcos de tez palidísima, formados por las lágrimas que corren sobre la roja faz, que parece una máscara de sangre.

Jesús bebe despacio, mientras el ángel que lo acompaña en su dolor, lo conforta en su espíritu abatido…

Y le habla de la esperanza de todos los que se salvarán por medio de su sacrificio.

Y como un bálsamo para su agonía; le va enumerando todos los nombres que están escritos en el Cielo,

De aquellos que le amarán con un amor total, hasta compartir con Él, todas sus torturas.8AGONIA

Aquellos que se enfrentarán también a Satanás y lo vencerán gracias a Él. Tal y como Él acaba de hacerlo.

¡Jesús! ¡Jesús el Salvador! ¡Jesús, el Héroe Divino!

Acaba de obtener para los cristianos el poder enfrentar y vencer a la muerte, en todas sus múltiples torturas, con el Don de la Inmunidad al Dolor, que originalmente poseyera Adán.

En el Calvario será culminada la Magna Obra de la Redención.

¡Ya venció a Satanás!

Ahora debe vencer a la Muerte…

Jesús bebe hasta el fondo y devuelve el cáliz al ángel.

Una sonrisa dolorosa ilumina su faz ensangrentada.

María será la abogada de sus víctimas.

Ella hará que la Misericordia de Jesús obtenga de la Justicia del Padre, la piedad para sus creaturas;

Que junto con Él serán hermanos en el Amor de Coparticipación.

Más dulce que un vino saturado con miel, ellas están en el cáliz que el ángel le ha ofrecido para mitigar la amargura del cáliz paterno.

Para fortalecer su Humanidad desfallecida, en una cruel agonía:

¡Los nombres de los redimidos que creerán…!

Cada uno de ellos han sido como una inyección en sus venas, que le ha dado fuerzas.

Cada uno de esos nombres será luz, vigor, en medio de las tinieblas que ya lo envuelven y durante las horas dolorosísimas… que ya han llegado.

Para no mostrar el dolor que soportará como Hombre. Para no desesperar y no decir que Dios es muy severo e injusto con su Víctima, Jesús se repetirá estos nombres…

En la cara sólo las lágrimas forman dos líneas nítidas sobre la máscara roja.

Se quita otra vez el manto y se seca las manos, la cara, el cuello, los antebrazos. Pero el sudor continúa.

Él presiona varias veces la tela contra la cara y la mantiene apretada con las manos y cada vez que cambia el sitio aparecen nítidamente en la tela de color rojo oscuro las señales; las cuales estando húmedas, parecen negras.

La hierba del suelo está roja de sangre.

Jesús parece próximo al desfallecimiento. Se lleva la mano al corazón y luego a la cabeza y la agita delante de la cara como para darse aire, manteniendo entreabierta la boca. Arrastrándose se pega a la roca y apoya la espalda contra la piedra, de tal forma que parece como si estuviera ya muerto.

Los brazos le cuelgan paralelos al cuerpo y la cabeza contra el pecho. Ya no se mueve.

La luz angelical se desvanece poco a poco como si fuera absorbida por la luz de la luna que se filtra entre las hojas del olivo, iluminando al Héroe caído, que no se mueve para nada

Después de un rato,  Jesús abre sus ojos de nuevo. Con esfuerzo levanta la cabeza. Con mucha fatiga alza el cuerpo.

Mira a su alrededor.  Está solo, pero menos angustiado.

Alarga una mano y tomando su manto que había dejado abandonado en la hierba, vuelve a secarse el sudor de su terrible  baño de sangre.

Se seca la cara, la barba, los cabellos…

Toma una hoja larga y ancha, empapada de rocío y con ella termina de limpiarse mojándose la cara y las manos y luego secándose de nuevo todo.

Y repite lo mismo con otras hojas, hasta que borra las huellas de su tremendo sudor.

Sólo la túnica, especialmente en los hombros y en los pliegues de los codos, en el cuello y la cintura, en las rodillas, está manchada…

La mira y menea la cabeza. Mira también el manto y lo ve demasiado manchado. Lo dobla y lo pone encima de la piedra, junto a las florecillas

Por su extrema debilidad, con mucho esfuerzo se vuelve y se pone de rodillas.

Ora apoyando la cabeza en las manos que están sobre el manto. Luego eleva su rostro…

Su cara está palidísima, pero ya no tiene expresión turbada. Es una faz llena de majestad y de hermosura divina, a pesar de aparecer más exangüe y triste que nunca.

Luego, apoyándose sobre la roca se levanta y todavía tambaleándose ligeramente, con paso vacilante va hacia donde están los apóstoles…

Los tres duermen profundamente, arropados en sus mantos, junto a la hoguera apagada.

Se les oye respirar profundamente e incluso con un sonoro ronquido.

Jesús los llama…

Es inútil. Debe agacharse y dar un buen zarandeo a Pedro.

El apóstol desenvuelve su manto verde oscuro, se asusta y pregunta:

–                ¿Qué sucede? ¿Quién viene a arrestarme?

Jesús dice suavemente:

–     Nadie. Te llamo Yo.

Pedro pregunta aturdido:

–           ¿Es ya por la mañana?

–           No. Ha terminado… Es casi la segunda vigilia.

Pedro está todo entumecido.

Jesús da unos meneos a Juan, que emite un grito de terror al ver inclinado hacia él, un rostro que de tan marmóreo como se ve, parece el de un fantasma.

Juan exclama asustado:

–           ¡Oh… me pareces un muerto!

Luego se acerca a Santiago, lo mueve…

Y el apóstol, creyendo que lo llama su hermano, dice:

–           ¿Apresaron al Maestro?

Jesús responde:

–                  Todavía no, Santiago…  Pero, levantaos ya. Vamos. El que me traiciona está cerca. 

Los tres todavía pasmados, se levantan. Miran a su alrededor…

Olivos, luna, ruiseñores, leve viento, paz… Nada más.

Pero siguen a Jesús sin hablar.

Llegan a donde están los otros ocho, igualmente dormidos alrededor del fuego ya apagado.

Jesús dice con voz potente:

–           ¡Levantaos! ¡Mientras viene Satanás, mostrad al insomne y a sus hijos, que los hijos de Dios no duermen!

Todos dicen al mismo tiempo:

–           ¡Sí, Maestro!

–           ¡Dónde está, Maestro?

–           Jesús, yo…

–           ¿Pero ¿qué ha sucedido?

Y entre preguntas y respuestas enredadas, se ponen los mantos…

En el preciso momento en que aparece la chusma de esbirros del Templo, capitaneada por Judas,

Que irrumpe en el quieto solar y lo ilumina bruscamente con muchas antorchas encendidas.

LA HORA DEL GETSEMANÍ III


LA TERCERA HORA 

ROSARIO DE LAS LLAGAS DE JESÚS

Se reza con un rosario común

– Oh! Jesús, Redentor Divino, sé misericordioso con nosotros y con el mundo entero.

– Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.

– Perdón y misericordia, Jesús mío cúbrenos de los peligros con tu preciosa Sangre.

– Eterno Padre, ten misericordia de nosotros por la Sangre de Jesucristo, tu único Hijo.

En las cuentas del Padrenuestro se dice:

Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas. Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de tus Santas Llagas, perdona nuestras ofensas a la Santísima Trinidad.

En las cuentas del Avemaría se dice:

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de tus Santas Llagas.

Jaculatoria:

Oh sangre y agua que brotásteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, yo confío en ti.

Al terminar el rosario se dice tres veces:

Preciosísima Sangre de mi Señor Jesucristo, sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús. Amén (3v)

Sacratísimo Corazón de Jesús, verdaderamente presente en la Sagrada Eucaristía, Yo consagro mi cuerpo y mi alma para que sea enteramente uno con Tu Corazón que está siendo sacrificado en todos los altares del mundo. 

Y dando alabanza al Padre, rogando por la venida de su Reino, recibe este humilde ofrecimiento de mi ser.

Haz de mi como Tú quieras para la Gloria del Padre y la salvación de las almas. Santísima Madre de Dios, nunca dejes que me separe de tu Divino Hijo. Defiéndeme y protégeme como hijo(a) tuyo (a). Amén”. 

CORONILLA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Mi amada Madre de la Salvación, por favor obtén para todas las almas, el Don de la Salvación Eterna a través de la Misericordia de tu Hijo, Jesucristo.

Mediante tu intercesión, te suplico que tú ores para liberar a todas las almas que están en esclavitud por Satanás.

Por favor, pide a tu Hijo muestre Misericordia y perdón para aquellas almas que Lo rechazan, que Lo lastiman con su indiferencia y que adoran la doctrina falsa y dioses falsos. Y que también son engañados por la Bestia.

Te imploramos Madre querida, que pidas por las Gracias para abrir los corazones de las almas que más necesitan de tu ayuda. Amén.

Corazón de María, Modelo sublime de todas las almas hostias, apelando a la Divina Misericordia, Yo… (nombre y apellido) Te entrego todos mis sufrimientos para que sean benditos al unirlos a los de Jesús.

Y amparado (a) por tu ternura maternal, también te entrego todo el sufrimiento que nuestros pecados han atraído sobre el mundo entero, para expiación de nuestros pecados y salvación de todas las almas.

En las cuentas grandes: 

Corazón ardiente, Corazón herido en la cruz, Corazón que sangra en la Hostia: Me ofrezco con todo mi ser, para sufrir contigo y en ti. Y para consolar al Corazón de Jesús en el sufrimiento de mis hermanos.

En las cuentas pequeñas:

Corazón Inmaculado de María, holocausto perfecto del Divino Amor. Haz que me hieran las heridas de tu Hijo, que me embriague de su Cruz y de su Sangre y sea crucificado en su Amor.

Jaculatoria: Corazón de María, morada de la Santísima Trinidad, medianero de todas las gracias, refugio de los perseguidos, esperanza de los pecadores, alegría de los que lloran, fortaleza de los cristianos y alivio de los que sufren; yo confío en ti.

Al final de la coronilla, repetir 3 veces:

Madre del Corazón doloroso, termina en mi cuerpo lo que falta a la pasión de tu Hijo. Amén

Jesús toma mi dolor, sáname y toma mi cruz”. 

SANTO ROSARIO A LA PRECIOSA SANGRE CRISTO

Con el rosario de doce cuentas…

En la Cruz:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra.

OFRENDA:

Yo me Uno con todos los ángeles y santos del Cielo, las pobres almas del Purgatorio y todos los justos de la Tierra; con todas las Misas y oraciones de Alabanza a Dios Uno y Trino que se hayan orado o que se vayan a orar.

Todas las lágrimas, gozos, sacrificios y sufrimientos de cada alma, que alguna vez haya vivido o que vaya a vivir, en la Tierra o en el Universo.

Lo uno todo al Corazón Adolorido de María Santísima a los pies de la Cruz y ofrezco con él a toda la Creación y el Sufrimiento de la Creación a Jesús, por la Conversión de los Pecadores.

Por el Círculo Dorado de la Perfección, la liberación de las almas del Purgatorio, la santificación de los sacerdotes y religiosos, los Deseos de los Dos Corazones de Jesús y de María, la paz en el Mundo y en el Universo…

Y mis intenciones…(mencionarlas aquí)

Oremos: 

Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre, y gocemos de la dulzura del Bien y de Sus divinos consuelos. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.

CREDO in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae. Et in Iesum Christum, Filium eius unicum, Dominum nostrum, qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad inferos, tertia die resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem, vitam aeternam. Amen.

En la cuenta blanca (inclinando la cabeza)

4.- ¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (3V)

PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amén.

SALVE SAN JOSÉ Amadísimo Patriarca, humilde y santo padre de Jesús y padre nuestro, derrama sobre la humanidad los rayos de La Llama de la Humildad de tu Justo y Casto Corazón, para cegar la soberbia de Satanás. Que con su Luz nos reconozcamos muy pecadores y con tu ayuda nos convirtamos de corazón a la Santísima Trinidad. Ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

En las tres cuentas rojas:

AVE MARIAgratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei et Mater Nostra, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen. (3 veces)

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

Jaculatoria “Oh, Sangre y Agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, confío en Ti“Jesús, confío en ti.”En la cuenta blanca (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

PRIMER MISTERIO: 

La Mano derecha de Nuestro Señor Jesús, es clavada.

Oración:

¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano derecha, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve a los pecadores del mundo entero y convierta muchas almas! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (3V)

PATER NOSTERqui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Ave María, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei et Mater Nostra, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!(12 veces)

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

Jaculatoria “Oh, Sangre y Agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, confío en Ti“Jesús, confío en ti.”

En la cuenta blanca (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

SEGUNDO MISTERIO: 

La Mano izquierda de Nuestro Señor Jesús es clavada.

Oración: 

¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano izquierda, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve almas del purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (3V)

PATER NOSTERqui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

AVE MARIA, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei et Mater Nostra, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!(12 veces)

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

Jaculatoria “Oh, Sangre y Agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros. Yo confío en ti

En la cuenta blanca (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

TERCER MISTERIO:

 El pie derecho de Nuestro Señor Jesús es clavado.

Oración:

 ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie derecho y por el dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, cubra los cimientos de la Iglesia Católica contra los planes del reino oculto y los hombres malignos! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (3V)

PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Ave María., gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei et Mater Nostra, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!(12 veces)

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

Jaculatoria “Oh, Sangre y Agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros. Yo confío en ti.

En la cuenta blanca (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

CUARTO MISTERIO: 

El Pie izquierdo de Nuestro Señor Jesús es clavado.

Oración:

 ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie izquierdo, y por el dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella nos proteja en todos nuestros caminos de los planes y ataques de los espíritus malignos y sus agentes! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!(3V)

PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Ave María., gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei et Mater Nostra, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!(12 veces)

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

Jaculatoria “Oh, Sangre y Agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, confío en Ti“Jesús, confío en ti.”

En la cuenta blanca (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

QUINTO MISTERIO: 

El Sagrado Costado de Nuestro Señor Jesús es traspasado.  

Oración: 

¡Por la Preciosa Llaga de Tu Sagrado Costado, y por el dolor causado por la lanza que lo traspasó, la Preciosa Sangre y Agua que brotan de ella, sane a los enfermos, resucite a los muertos, solucione nuestros problemas presentes, y nos enseñe el camino hacia Nuestro Dios para la Gloria eterna! Amén

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (3V)

PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Ave Maríagratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei et Mater Nostra, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!(12 veces)

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

Jaculatoria “Oh, Sangre y Agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, confío en Ti“Jesús, confío en ti.”

En la cuenta blanca (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! ( 3 veces )

Dios te salve María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad… Madre y Reina de toda la Humanidad… Tú que nos alcanzas los dones que nos salvarán… 

SALVE, Regina, mater misericordiae, vita, dulcedo, et spes nostra, salve. Ad te clamamus exsules filii Hevae. Ad te suspiramus, gementes et flentes in hac lacrimarum valle. Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte. Et Iesus, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende. O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria. Amen.

Oremos

Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, te honramos, te alabamos y te adoramos por Tu obra de eterna alianza que trae paz a la humanidad. Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús. Consuela al Padre Todopoderoso en Su trono y lava los pecados del mundo entero. Que todos te reverencien, oh Preciosa Sangre, ten misericordia. Amén.

Sacratísimo Corazón de Jesús, Ten misericordia de nosotros

Inmaculado Corazón de María, Ruega por nosotros

San José, esposo de María, Ruega por nosotros

Santos Pedro y Pablo, Rueguen por nosotros

San Juan al pie de la Cruz, Ruega por nosotros

Santa María Magdalena, Ruega por nosotros

Todos los guerreros de oración e intercesores del Cielo, Rueguen por nosotros

Todos los grandes Santos de Nuestro Señor, Rueguen por nosotros

Todas las huestes celestiales Legión Angélica de María, Rueguen por nosotros

LETANÍAS DE LA PRECIOSA SANGRE DE JESUCRISTO

Señor ten piedad de nosotros – Señor ten piedad de nosotros!

Cristo ten piedad de nosotros – Cristo ten piedad de nosotros!

Señor ten piedad de nosotros – Señor ten piedad de nosotros!

Cristo, escúchanos! – Cristo escúchanos benignamente!

Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros!

Dios Hijo Redentor del mundo, ten piedad de nosotros!

Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros!

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros!

L: ¡OH PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESUCRISTO, SANGRE DE SALVACIÓN!

R: SÁLVANOS A NOSOTROS Y AL MUNDO ENTERO!

Océano de la Sangre de Jesucristo, ¡Libéranos!

Sangre de Jesucristo llena de santidad y compasión, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, nuestra fortaleza y poder, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, alianza eterna, ¡Libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, fundamento de la fe cristiana, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, armadura de Dios, ¡Libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Divina caridad, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, flagelo de los demonios, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, auxilio de los que están atados, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Sagrado Vino, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Poder de los cristianos, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, defensora de la fortaleza católica ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, verdadera fe cristiana, ¡libéranos!

SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO, SANGRE SANADORA, ¡SÁLVANOS!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Sangre ungidora, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, fortaleza de los hijos de Dios, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, comandante de los guerreros cristianos, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Sangre de Resurrección ¡sálvanos!

la resurrección de la carne

Sangre Preciosa de Jesucristo, bebida de los Ángeles del Cielo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, consuelo de Dios Padre, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, poder del Espíritu Santo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, circuncisión de los gentiles, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, paz del mundo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, luz del Cielo y de la tierra, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, arcoiris en el Cielo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, esperanza de los niños inocentes, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Palabra de Dios en nuestros corazones, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, arma celestial, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Divina Sabiduría, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, cimiento del mundo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Misericordia del Padre, ¡sálvanos!

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Lava los pecados del mundo!

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Purifica el mundo!

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Enséñanos como consolar a Jesús!

ORACIÓN

Oh Sangre Preciosa, salvación nuestra, creemos, esperamos y confiamos en Ti. Libera a todos los que están en las manos de los espíritus infernales, te suplicamos.

Protege a los moribundos de las obras de los espíritus malignos y acógelos en la gloria eterna. Ten misericordia del mundo entero, y fortalécenos para adorar y consolar al Sagrado Corazón de Jesús. Te adoramos, oh Preciosa Sangre de misericordia. Amén

¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (tres veces)

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO

(Rezar diariamente meditando)

Consciente de mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus pies, y Te agradezco por la Gracia que has mostrado hacia mí, ingrata creatura.

Te agradezco especialmente por liberarme, mediante Tu Sangre Preciosa, del poder destructor de satanás.

En presencia de mi querida Madre María, mi Ángel Custodio, mi Santo patrono, y de toda la corte celestial, me consagro voluntariamente, con corazón sincero, oh queridísimo Jesús, a Tu Preciosa Sangre, por la cual has redimido al mundo del pecado, de la muerte y del infierno.

Te prometo, con la ayuda de Tu gracia y con mi mayor empeño, promover y propagar la devoción a Tu Sangre Preciosa, precio de nuestra redención, a fin de que Tu Sangre adorable sea honrada y glorificada por todos.

De esta manera, deseo reparar por mi deslealtad hacia Tu Preciosa Sangre de Amor, y compensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra del Precioso Precio de su salvación.

¡Oh, si mis propios pecados, mi frialdad, y todos los actos irrespetuosos que he cometido contra Ti, oh Santa y Preciosa Sangre, pudieran ser borrados!

He aquí, querido Jesús, que te ofrezco el amor, el honor y la adoración que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Preciosa Sangre. Te pido que olvides mi falta de fe y frialdad del pasado, y que perdones a todos los que te ofenden.

¡Oh Divino Salvador! rocíame a mí y a todos los hombres con Tu Preciosa Sangre, a fin de que te amemos, ¡oh Amor Crucificado, de ahora en adelante con todo nuestro corazón, y que dignamente honremos el Precio de nuestra salvación! Amén

Bajo Tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡oh Virgen siempre gloriosa y bendita! 

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo. Amén

MEDITACION SEGUNDA HORA


DUELO MORTAL

Jesús regresa a su peñasco.

Camina más lento, más encorvado, por el sendero del olivar.

Su dolor y sufrimiento han aumentado, porque Dios se ha retirado y los amigos duermen. 

El silbo de Satanás y la voz de la vida ratifican: “Te sacrificas para nada. Los hombres no te amarán por tu sacrificio. Los hombres no entienden”. 

Se arrodilla apoyando los brazos en la roca que no es lisa y en su mitad tiene un hueco, como si se lo hubiesen hecho a propósito.

Este hueco está lleno de pequeñas florecillas blancas que son diminutos lirios del valle…

Jesús apoya sus manos cerca de las florecitas que le rozan las mejillas, pues apoya la cabeza entre las manos juntas y ora.

Pasado un poco de tiempo siente el frescor de las pequeñas y blancas corolas, alza la cabeza…

Las mira, las acaricia y les dice:

–           ¡También estáis vosotras!… Vosotras sois puras. Me dais consuelo. Había también estas flores en el huerto de Mamá… Le  gustan…01 (2)

Ella las quería, porque decía:

“Cuando era pequeña, decía mi padre: “Eres una azucena diminuta toda llena de rocío celeste”…

¡Oh, mi Madre! ¡Oh, Mamá!… ¡Madre! ¡Oh, Madre mía!… –Y prorrumpe en llanto.

Con la cabeza reclinada sobre las manos unidas, un poco apoyado en los calcañares, lo estremecen los sollozos  mientras dice con las manos apretadas una contra la otra:

–           También en Belén… Y te las llevé, Mamá. ¿Pero éstas quién te las llevará?…

Y se sumerge en la meditación…

minutos más tarde… Debe ser muy angustioso lo que medita porque se abate completamente.

Luego se sobresalta al oír la risa malvada y escalofriante, tan engañosa como los modales y desplantes soberbios, de la inconfundible figura de Satanás.

Que empieza su segundo y virulento asalto…

Y la tremenda lucha da comienzo.

La ponzoña ha sido inoculada.

Por eso es necesario luchar contra sus efectos y contra las oleadas que se precipitan, cada vez más vehementes y aceleradas, del nuevo veneno de la palabra satánica que se derrama sobre nosotros.1serpiente-infernalSatanás que es experto en controlar todos los sentimientos en los hombres que le pertenecen, tambien intenta hacerlo en los hombres que se le resisten…

A Jesús, como una gran marejada lo abruman, sus tristezas de hombre

Todas las pasiones del hombre se han levantado como serpientes encolerizadas silbando sus derechos de existir y Él las tiene que sofocar una a una, para subir libremente a su Calvario.

En el sentido filosófico, las pasiones buenas Jesús Hombre las tiene como todos los hombres justos.

Pero también las pasiones buenas pueden convertirse en enemigas en determinados momentos,

Cuando con su voz forman una cadena de durísimo, fortísimo, anudadísimo acero, para impedirnos cumplir la voluntad de Dios.

Y en esto estriba la magistral exposición de lo que sucede a continuación…

¡La Madre! ¡Oh amor de Madre! ¡Invocado amor inclinado sobre su dolor!

¡Amor que ha rehusado para no hacerla morir con su dolor! ¡Amor de su Madre!

Unidos como están, Él sabe que Ella está sintiendo cada sollozo,

Porque cada vez que la llama con cada una de sus invocaciones; éstas atraviesan el espacio y penetran espiritualmente hasta el aposento en donde Ella está orando.Pero en esta noche no hay éxtasis en la Oración de María.

Ella también está padeciendo el Abandono del Padre y lo único que tiene es un dolorosísimo tormento en el alma.

Jesús lo sabe porque Él también siente como Ella, el inmenso sufrimiento de su Madre Santísima.

Y está luchando por no llamarla, para no hacerle llegar el Lamento de su hijo, que le aumenta su tormento…

¡Oh, Madre Mártir que también inicia su pasión, totalmente solitaria…

¡Al igual como Él está solitario en la noche de este Jueves Pascual!

El hijo que muere entre los brazos de su madre no muere: se adormece acunado por un arrullo de besos que continúan los ángeles, hasta el momento en que la visión de Dios quita de la memoria del hijo el deseo de su madre.

Pero Jesús tiene que morir entre los brazos de los verdugos y en un patíbulo…

Y cerrar los ojos y los oídos al griterío de maldiciones y gestos amenazantes que está contemplando en un tiempo futuro, que se ha hecho presente.

Jesús trata de ahogar el grito que brota desde lo más profundo de su corazón, pero no lo consigue y piensa…

ESTE ES UN ATAQUE MENTAL PERFECTAMENTE CALCULADO

Una de las estrategias letales de Lucifer, cuando no hemos discernido su  presencia perversa…

¡Cuánto te amo, Madre mía Benditísima! ¡Cuánto te amo sobre todo en esta Hora tan amarga del Getsemaní!

Todo el amor que te había dado y que me habías dado durante treinta y tres años de vida, están ante Mí y sostienen su causa y me implora que tenga piedad de ellos…

 Recordándome cada uno de tus besos, cada uno de tus cuidados, las gotitas de leche que me habías dado; mis pequeños pies  fríos de niño pobre en el hueco tibio de tus manos,

las canciones de tu boca, la ligereza de tus dedos entre mis abundantes rizos, y tus sonrisas…

Y tu mirada, tus palabras, tus silencios, tu paso de paloma que posa sus rosados pies en el suelo y sobre los pétalos de las flores, pero tiene ya las alas entreabiertas, preparadas para el vuelo…

Y ni siquiera hace que se plieguen los tallos, de tan ligero que es su caminar, porque Tú estás en la Tierra para mi alegría,

¡Oh Madre! pero siempre tienes las alas trémulas de Cielo,

¡Oh santa, santa, santa y enamorada!

Todas las lágrimas que ya te había costado y todas las que ahora fluyen de tus ojos

y las que manarán en los tres días sucesivos; las oigo caer como lluvia de lamento.

¡Oh las lágrimas de mi Madre!

Pero ¿Quién puede ver llorar, oír llorar a su madre y no tener presente mientras le dure la vida, el tormento de aquel llanto?He tenido que anular, sofocar el amor humano por ti Madre y pisotear tu amor y mi amor para caminar por la vía de la Voluntad de Dios.

¡Y empezó a torturarlo la Nostalgia de la tranquila casa santificada por tantas oraciones de los justos, convertida en  Templo por haber acogido los esponsales de Dios!

¡Convertida en Cielo por haber hospedado entre sus paredes a la Trinidad encerrada en el alma del Cristo Dios!

está solo. ¡Solo! ¡Solo! 

La Tierra y el Cielo no tienen ya habitantes para Él. Es el Hombre cargado con los pecados del mundo y por ello odiado por Dios. Tiene que pagar para redimirse y volver a ser Amado.

Es el Hombre cargado de la Bondad del Cielo y por eso odiado por los hombres a los que la Bondad repugna.

Tiene que ser matado como castigo por ser bueno.

Y también las honestas alegrías del trabajo cumplido para obtener el pan de cada día, incluso para Él Mismo antes, para después dar el pan espiritual a los hombres,se han puesto delante de Él para decirle: “¿Por qué nos dejas?”.

El estruendo crece.

Ya no hay sonido de flauta en sordina, ya no quedan caricias ni ungüentos.

Es clangor de instrumentos a todo volumen: es un golpe, una puñalada, una llama que ahoga y arde.

Y en la llama, Lucifer haciendo que la vida pase ante su mirada espiritual.

Ya había pasado antes con su aspecto resignado de algo sacrificado.

Ahora vuelve con vestido de reina prepotente y dice: “¡Adórame! ¡Soy yo quien reina! Éstos son mis dones.

Todo lo que tienes es mío. Los dones que te he dado y aún te daré otros más hermosos si me eres fiel”.

Lucifer continúa:

–    Sé Rey y Dios. ¿No tienes armas? ¿Ni milicias? ¿Ni riquezas?

Ya te dije una vez que un resto de amor, el poco que me puede haber quedado del tesoro de amor que era mi vida angélica, hay en mí por Ti que eres bueno.

Te amo, mi Señor, y te quiero servir.

Trató luego de halagarlo y atormentó su alma con el recuerdo de su Madre y sus sufrimientos…

Pero vida y afectos no deben volverse enemigos. Nunca. Si tales llegan a ser, hay que romperlos.

Con un esfuerzo supremo, Jesús los ha roto, uno a uno.

Ya había roto la agitación humana de desprecio hacia el Traidor.

Y un nervio de su Corazón se había lacerado en el esfuerzo…

Esta meditación se ha convertido en un martirio insoportable…

Lucifer dice con sarcasmo:

–     ¿Realmente crees que lo que hiciste hoy, de entregarte como alimento a los hombres, hará que ellos cambien? Así como te recibió el Traidor, así te recibirán tus cristianos en el futuro.

Si piensas que tus Sacramentos serán sagrados, mira lo que harán contigo…

Y le muestra a los cristianos masones, comulgando con la mano…masones comulgando en la manoVas a morir por ellos, ¿Crees que les importará?

Llegará un momento en que tu Iglesia será mía. Tus Sacramentos serán míos.

Volverán a venderte tus ministros y tus ‘creyentes’…

igual que te vendieron ahora, por comodidades y placeres…

Tus cristianos será a mí a quien rendirán culto en su corazón y yo reinaré porque ellos me obedecerán a mí.

No les importarás Tú, ni tampoco tus mandamientos; porque serán un estorbo para la vida que quieren tener:

Odiarán. Serán malvados y crueles a un grado que ni siquiera los reconocerás.

Todos tus amadísimos ‘hijitos’ Ni siquiera tendrán Fe para aceptarte.

Y adornarán tu vida con sus propias perversiones…

BLASFEMIA TOTAL

Y entonces dime, ¿A quién habrás salvado? 

Ellos renegarán de Ti. Me venderán a mí su alma por nada…

Porque yo los saciaré de lo que ellos anhelan.

Yo haré que se olviden de Ti de tal forma, que su manera de vivir, será un escándalo…  

La Magdalena que me arrebataste, será una cándida paloma en comparación.

¡Qué pena! ¡Verdaderamente tu muerte será inútil!

¿Qué harás cuando yo me corone Pontífice de tu Iglesia?

¿Qué harás cuando me veas reinar y sea adorado por todos los hombres?

Todos tus obispos me servirán a mí…

¿Qué harás cuando vuelvan a venderte los nuevos Judas que yo te seguiré suscitando?

Jesús sigue callado y levanta su rostro hacia el Cielo.

A la luz de la luna que cae perpendicular sobre su rostro, se le ve cansadísimo y martirizado por un dolor infinito.

Su mirada carece de fulgor y su boca tiene un pliegue de tristeza y angustia indescriptibles.

Su cara está bañada de llanto…

Se levanta y camina hacia delante y hacia atrás, murmurando una plegaria ardiente y silenciosa.

Sufre intensamente. Llora, suplica, levantando sus ojos al Cielo.

Gesticula. Pasa sus manos sobre sus ojos, sobre sus mejillas, con movimientos mecánicos y agitados, que muestran que se encuentra en una atroz angustia.

Llama a los apóstoles.

Gesticula en dirección a Jerusalén. Vuelve a levantar los ojos hacia el Cielo, como para implorar ayuda.

Se quita el manto, como si tuviese calor.

Lo mira… lo besa. Llora… Se lo pone otra vez.

Está dentro de un suplicio. Tiene un gran desasosiego físico.

Es una pena muy dolorosa contemplarlo con  el rostro descompuesto…  Ir y venir.

Levantar los brazos. Retorcerse las manos, llorar y abatirse…

 Luego se detiene y sus ojos no miran sino su tortura y todo contribuye a esta tortura, a aumentarla…

Hasta el manto tejido por su Madre…

Lo besa y dice:

–        ¡Perdón, Mamá! ¡Perdón!

Parece como si se lo pidiera al paño hilado y tejido por el amor materno… Vuelve a ponérselo.

Está lleno de congoja. Quiere orar para superarla. Pero con la oración vuelven los recuerdos, los temores, las dudas, las añoranzas…

Es un alud de nombres… ciudades… personas… hechos… en un recuento muy  rápido y entrecortado.

Quiere orar para vencerlo. Pero con la Oración vuelven los recuerdos, las aprehensiones, las dudas, las lamentaciones…

Es una avalancha de nombres… de ciudades… de personas… de hechos… de sucesos. Velozmente pasa de una cosa a la otra.

Es su vida evangélica que pasa ante su vista…

Y le trae el recuerdo de Judas el Traidor…

Junto con todos los sufrimientos que pasó junto a él en sus tres años de Maestro, tratando de convertirlo y salvarlo…

Tratando de proteger el secreto de su vida incorregible del conocimiento de sus demás apóstoles;

para que no echase a perder el crecimiento espiritual de sus compañeros y arruinase su trabajo pastoral…

Pero todos sus esfuerzos fueron inútiles…

Judas ama desenfrenadamente tres cosas: el dinero, las mujeres y el poder.

Creyó en Jesús como Mesías, pero al sentirse defraudado en lo que esperaba: ser el ministro de un poderoso rey terrenal;

POSESION DEMONIACA PERFECTA

Volcó sobre Él todo su odio y lo único que deseó fue vengarse.  Por eso lo traicionó.

Jesús ha tenido  que compartir el pan con su Caín y sonreírle como a un amigo, para que los demás no se diesen cuenta y así evitar un crimen.

Y el puñal de la traición se remolinea en su corazón destrozado…

Es tanta su angustia, que para vencerla grita en voz alta los nombres de Pedro , de Juan y Santiago…

Y dice:

–     ¡Ahora vendrán! ¡Son muy leales!…

Pero ellos NO vienen…

Y Lucifer no concede tregua, al contrario…

Satanás aprovechó el recuerdo y añadió su veneno en la herida:

–          El apóstol que más has amado y todos los que al igual que él, TE TRAICIONARÁN Y ME SERVIRÁN A MÍ. ¡MIRA!

Cuando tu Iglesia sea mía, estos serán tus ministros… ¿De qué servirá tu divino sacrificio para ellos?

Los hombres no merecen, ni tu amor ni tu sacrificio… ¿Por qué no reflexionas, accedes y me dices que Sí?

Yo te estoy ofreciendo TODO…

Todo lo que Adán me entregó, te lo devolveré… ¡Ni siquiera él, que te conocía, supo ser agradecido con tu herencia!

Cuando los conductores de tu nuevo Pueblo Cristiano hayan olvidado el sacrificio, la oracion y la penitencia; me apoderaré de tu Sede de Pedro y Roma perderá la Fe…  

Y  Tu Sacrificio Perpetuo será profanado por tus propios sacerdotes.

Toda tu Jerarquía me pertenecerá…

Y yo seré adorado en tu lugar…  

Y dime entonces, ¿A quién salvarás?

NO HAY NECESIDAD DE QUE CONOZCAS LA MUERTE TAN CRUEL QUE VOY A DARTE…

¡Mira, esto es lo que te espera!

023mirada-agonizante

Satanás continúa:

–     ¿Lo ves? Te han dejado solo. ¿Llamas al Eterno?… ¡Está lejos!

Lo que deberías hacer es gozar de la vida, sin ocuparte de hombres ingratos. Eres joven.

Puedes vivir rico, feliz, amado…

Vivir para tu Madre. Para no hacerla sufrir.

Vivir para llevar a Dios a través de un largo apostolado, a muchísimos hombres.

Los cuales si mueres ahora, pronto te olvidarán.

Mientras que si eres un Maestro que enseñes, no por tres años, sino por lustros y lustros; ellos terminarán por absorber completamente tu Doctrina.

Yo te quiero ayudar. Y mis ángeles en lugar de combatirte, te ayudarán a seducir a los hombres.

¿Acaso no ves que los ángeles de Dios no vienen en tu ayuda?

Después Dios te perdonará, al ver las multitudes de creyentes que le llevarás… Y cuántos hombres se salvarán al creer en ti.

Y además, te evitarás sufrir una muerte tan atroz.  1jcruz

También en el desierto lo había tentado con poner a Dios a prueba con la imprudencia.

Pero Lucifer no ha terminado:

–     ¿Te niegas a escucharme?

Te has cubierto con todos los pecados del Mundo y esto me permite acercarme a Ti y hacer contigo lo que yo quiera…

Eres mi Dios, pero ahorita sólo Eres un hombre pecador y yo soy superior a Ti.

Estás dispuesto a Sacrificarte y ¿Para qué?…

Mira lo que los hombres harán cuando la Iglesia que vas a fundar con tu sacrificio, también sea mía.

Ellos me adorarán a mí con un sacrificio nuevo sobre el altar de Moloch, que será ejecutado aun por tus mismos sacerdotes y en un número tan colosal que ni los mismos hombres estarán conscientes de su magnitud.

Y a ti te odiarán y rechazarán con el mismo desprecio que el Don de la vida.

Mira como estarás de afligido,

¡Mira! Te niegas a oírme, pero ¡Mírate, Dios del Sinaí!…aborto

Jesús no contesta nada.

Es tanta la congoja, que vuelve a gritar los nombres de sus apóstoles para vencerla:

–           ¡Pedro!…  ¡Juan!…  ¡Santiago!…

Y se dice:

–          Ahora vendrán. ¡Ellos son muy fieles!

Pero “ellos” no vienen.

Y Jesus vuelve a su Oración…

Aunque Jesús intenta rechazarla,

La voz de Lucifer penetra, perturbando la Oración:

–       “Mira…  Aún NO has muerto y ya te han abandonado.

Mira… Has ayudado y eres odiado.

Lo ves. Ni siquiera el mismo Dios te socorre.

Si Dios no te ama  y eres su Hijo,

¿Cómo puedes esperar que los hombres te agradezcan tu sacrificio?

¿Sabes lo que se merecen?

La Venganza, no el Amor como Tú crees.

Véngate, ¡Oh Cristo!, de todos estos necios, de todos estos crueles.

Véngate. Atácales con un milagro que les fulmine.

Muéstrate cómo eres: Dios.

El Dios Terrible del Sinaí. 

El Dios tremendo que me ha fulminado y que arrojó a Adán fuera del Paraíso.

Hasta ahora has dicho tan sólo palabras de bondad.

Tus escasos reproches siempre eran demasiado dulces para estas bestias que tienen la piel más espesa que el cuero del hipopótamo.

Tu mirada curaba, tus palabras salvaban, ¿Pero a quién le interesa escucharlas? Sólo sabes amar.

Odia y reinarás. El odio tiene curvadas las espaldas bajo su azote y pasa triunfante sobre estas filas de bestias serviles.

Las aplasta. Y están felices de serlo. No son más que sádicos…

Y la tortura es la única caricia que aprecian y que recuerdan.

Jesús ya no solo está angustiado, parece aterrorizado, porque está viendo algo que no puede soportar…

Cierra los ojos. Aspira profundo y…Luego se vuelve a oír su voz, que aún es firme:

–      Abbá. Para Ti todo es posible. Aparta de Mí esta copa. Pero NO. No se haga lo que Yo quiero; sino lo que quieras Tú.

El espíritu superó la Tentación Moral. El alma venció sus pasiones.

Con la Oración y la voluntad, ha vuelto a vencer.

Su espíritu se sobrepuso a la tentación  moral.

Está muy agitado y se va veloz hacia donde están Pedro y los dos hermanos…

Los encuentra profundamente dormidos, alrededor de pequeños tizones que ya están casi por consumirse y dan un chispazo rojizo entre la ceniza de la hoguera.

Jesús exclama angustiado:

–          ¡Pedro! ¡Os he llamado tres veces! ¿Pero qué hacéis? ¿Dormís todavía? ¡Pero no sentís cuánto sufro!

Orad.

Que la carne no venza, en ninguno. Que no os venza. El espíritu está pronto, pero la carne es débil. Ayudadme…

Los tres tardan más en despertarse.

Al final lo logran con los ojos henchidos, se incorporan lentamente, piden perdón.

Y balbucean unas disculpas.

Se levantan.

Pedro dice en tono bajo:

–      ¡Pues fíjate!… ¡No nos ha sucedido nunca esto! Debe haber sido ese vino, sin duda. Era fuerte.

Y también este fresco. Nos hemos tapado para no sentirlo (en efecto, se habían tapado hasta la cabeza incluso, con los mantos)

Y hemos dejado de ver el fuego y hemos dejado de tener frío y bueno, pues el sueño ha venido.

Santiago está muy apenado:

–      ¿Dices que has llamado? Es curioso, no me parecía dormir tan profundamente… ¡Eh! Juan.

Busquemos ramas de árboles. Hay que movernos. Se nos pasará.

No te preocupes, Maestro. Que de ahora en adelante… estaremos de pie. –y lanzan hojas secas en las brasas.

Y arroja a las brasas un puñado de hojas secas, soplando hasta que la llama se levanta e  ilumina la pobre faz de Jesús, cubierta con una infinita tristeza…

Toda la luminosidad de ese rostro ha quedado diluida en un cansancio mortal…

1fogata-

Los tres están tan cargados de sueño que van de un lado a otro con los ojos semicerrados.

Pedro sopla para que la llama prenda otra vez y la alimenta con ramas secas de espino que ha traído Juan y un tronco de enebro que trajo Santiago desde un montón más lejano y lo ha echado al fuego.

Y la llama se levanta alegre, iluminando la cara de Jesús.

Una faz tan triste que no es posible mirarlo sin sentir compasión…

Y sin llorar con Él.

Ante aquel resplandor, Jesús implora:

–      Me encuentro en una angustia que me mata. ¡Oh, sí! ¡Mi alma siente una tristeza mortal! ¡Amigos!… ¡Amigos! ¡Amigos!

Y  su aspecto refleja una terrible agonía.

Todos prometen:

–       Pero ahora vamos a orar en voz alta y no se va a repetir esto.

Jesús ruega:

–      Sí. Orad y velad. También para vosotros, lo necesitáis.

Ya  es el de un moribundo que muere en el más angustioso y desolado de los abandonos.Cada palabra parece brotar con un acceso de llanto…

Pero los tres están somnolientos y se mueven con pasos inciertos; con los ojos semicerrados, tanto que parecen casi ebrios… Y están durmiéndose aun de pie y delante de Él.

Para valorar la amistad,  ha llamado “amigos” a sus apóstoles y ha apreciado tanto este afecto que en la hora del dolor ha pedido a los tres más queridos que estuviesen cerca de Él en el Getsemaní.

Les ha rogado que velaran y oraran con Él, por Él…

Y al verles incapaces de hacerlo ha sufrido tanto que se ha debilitado aún más; siendo por ello más susceptible a las seducciones satánicas. 

Una palabrasi hubiera podido intercambiar al menos una palabra con amigos solícitos y comprensivos de su estado, NO habría llegado a desangrarse antes de la tortura, en la lucha titánica por repeler a Satanás.

Jesús los mira… Y comprende…  No los mortifica con reproches.

Menea la cabeza, suspira y  regresa hacia su peñasco.

Avanza despacio por el oscuro sendero del olivar muy desconsolado, doliente, envejecido. Sus ojos siguen muy abiertos, pero parecen empañados.  Su boca refleja un rictus de su cansancio.

Vuelve a su piedra, aún más lento y encorvado.

LA HORA DEL GETSEMANÍ II


LA SEGUNDA HORA

ANGEL CUSTODIO: Hermano mío hoy te llamo y te pido con plena conciencia que continúes a mi lado, siendo esa voz que no permita que me aparte del camino recto. Y te ruego que me acompañes a orar. Sé mi compañero de Oración y mi hermano en la imploración a la Santísima Trinidad. ¡Gracias!

ROSARIO A LA GLORIA DE DIOS, EL PADRE ETERNO

ESTE ROSARIO SIRVE PARA REPARACIÓN de los Dolores que le causamos a la Santísima Trinidad, con nuestros pecados.

En este Rosario meditaremos, las torturas que Jesús recibió en las mazmorras de Caifás.

MEDITACIÓN EN LOS MISTERIOS DOLOROSOS DE JESÚS

Se reza con el rosario de la Preciosa Sangre, de Doce cuentas.

Haz la señal de la cruz 3 veces,

Signum Crucis

Per signum Crucis de inimicis nostris libera nos, Deus noster. In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

“Padre todopoderoso, somos tus hijos, recibe todo lo que tenemos y lo que somos. Únenos en tu Sacratísimo Corazón y que todas nuestras obras, palabras, pensamientos y deseos, sean según Tu Voluntad. Amen.

CONFITEOR

Deo omnipotenti, beatae Mariae semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Ioanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo, et omnibus Sanctis, quia peccavi nimis cogitatione, verbo et opere: mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Ioannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, orare pro me ad Dominum Deum nostrum. Amen.

Deus meus, ex toto corde poenitet me omnium meorum peccatorum, eaque detestor, quia peccando, non solum poenas a Te iuste statutas promeritus sum, sed praesertim quia offendi Te, summum bonum, ac dignum qui super omnia diligaris. Ideo firmiter propono, adiuvante gratia Tua, de cetero me non peccaturum peccandique occasiones proximas fugiturum. Amen.

JESUCRISTO, SÁLVANOS. “Fiat Padre Fiat Voluntas Tua”

 PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Veni, Sancte Spiritus, Veni, nostri cordium, Et emitte caelitus Lucis tuae radium.

Veni, pater pauperum, Veni, dator munerum, Veni, lumen cordium.

Consolator optime, Dulcis hospes animae, Dulce refrigerium.

In labore requies, In aestu temperies, In fletu solatium.

O lux beatissima, Reple cordis intima Tuorum fidelium.

Sine tuo numine Nihil est in homine, Nihil est innoxium.

Lava quod est sordidum, Riga quod est aridum, Sana quod est saucium.

Flecte quod est rigidum, Fove quod est frigidum, Rege quod est devium.

Da tuis fidelibus In te confidentibus Sacrum septenarium.

Da virtutis meritum, Da salutis exitum, Da perenne gaudium. Amen. Alleluia.

Symbolum Apostolorum CREDO in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae. Et in Iesum Christum, Filium eius unicum, Dominum nostrum, qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad inferos, tertia die resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem, vitam aeternam. Amen. GLORIAPatri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (7 veces)

¡SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL! ¡MISERICORDIA SEÑOR, LÍBRANOS DE TODO MAL!

PRIMER MISTERIO

La Traición de Judas es anunciada en la Eucaristía 

“Cuando me apresaron los guardias del Templo, me llevaron a las mazmorras mientras el Sanedrín se preparaba para juzgarme. Mis piernas fueron atadas juntas con una cuerda, después me arrastraron abajo de las escaleras en una repugnante, asquerosa y apestosa cueva, que era también un calabozo.”  

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando creaste cielo y tierra, danos un aumento en la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia, en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amén.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo… llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

  1. Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! Ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

SEGUNDO MISTERIO

La Oración en el Huerto

“Y empezó la tortura. Ataron una cuerda alrededor de mi cuerpo y me arrastraron hacia adelante y hacia atrás a través del suelo de la cueva. Luego me desnudaron y agujerearon mi cuerpo, con las puntas de sus lanzas.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando enviaste a los profetas, aumenta en nosotros la fe y el amor. Ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes. Y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo… llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

“No tendrías ningún poder sobre Mí, si no se te hubiese dado de lo Alto…”

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

2- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! Ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

TERCER MISTERIO

El Beso de Judas

“Luego me colgaron de una viga alta, hasta que me deslicé de ella y me caí a la tierra. Esto causó un dolor tan intenso que me hizo llorar lágrimas mezcladas con Mi Sangre.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando enviaste al Espíritu Santo y el ángel a la Santísima Virgen Maria, para informarle que ella daría a luz al Salvador, aumenta a nosotros la fe y el amor. Ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

3-Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! Ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

CUARTO MISTERIO

La Captura. Y la Huida de los Apóstoles

“Después me sacaron a un huerto y Me sujetaron a un tronco grande de un árbol. Procedieron a perforar mi cuerpo con pedazos filosos de metal, desgarrando mi piel, mi carne y mis venas.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando tu hijo nació en la más absoluta pobreza, aumenta en nosotros la fe y el amor. Ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.  Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

4- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

QUINTO MISTERIO

JESÚS PRESO…

“Enseguida me torturaron con toda clase de armamentos… Cuidando de que mis heridas no fueran mortales.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando diste gloria a tu hijo y a su madre en el Templo, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo… llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén 

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

  1. Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

SEXTO MISTERIO

Sentencia de Caifás

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando bautizaron a Jesús en el río Jordán y el Espíritu santo vino sobre él en la forma de una paloma, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

“Antes de llevarme a la sala donde me juzgaría el Gran Consejo, me apedrearon y luego me quemaron con una antorcha ardiente y con tizones de un fuego que brillaba intensamente.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

6- Te entregamos…petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

SÉPTIMO MISTERIO

Juicio de Herodes

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando tu hijo comenzó a predicar, curó a los enfermos e hizo milagros, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

“Antes de llevarme ante Herodes, me ataron a un pilar poniendo mis pies sobre una placa incandescente. Y me martirizaron con toda clase de instrumentos de tortura. Para mi tormento y vergüenza hundieron agujas y armas puntiagudas, en los huecos que habían quedado por mi barba arrancada.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

7-  Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

OCTAVO MISTERIO

Juicio de Pilatos

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando tu hijo fue tentado por Satán por cuarenta días en el desierto, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

“También Me sentaron en una silla de clavos muy filosos que entraron profundamente en mi Carne. Rociaron mis heridas abiertas con resina de pino caliente y líquido de plomo. Y con brutalidad, me golpearon en la silla, haciéndome caer desamparadamente a la tierra.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

REINA DE LOS MARTIRES

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

8- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

NOVENO MISTERIO

La Flagelación

“Luego colocaron una corona de hierro en mi cabeza y cubrieron mis ojos con apestosos trapos asquerosos. Sin vergüenza y con impunidad vaciaron en mi boca lo más horrible de la basura: mierda.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando a través de Jesús sufrías la gran agonía en el jardín de aceitunas en Gethsemaní, la coronación dolorosa de espinas y los golpes incesantes que él aguantó debido a nuestros pecados, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte el mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del Purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.   

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

9- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

DÉCIMO MISTERIO

La Coronación de Espinas

“Se burlaban de Mí y blasfemaban cruelmente. Hicieron un ensayo me pusieron una corona de hierro que habían preparado para mi captura y Me tiraron en una cruz a la cual me ataron tan firmemente y con tal crueldad que casi no podía respirar.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando Jesús llevaba la cruz, cuando lo crucificaron y murió en la cruz, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

10- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

UNDÉCIMO MISTERIO

El Camino al Calvario.

“Hollaron mi cabeza cuando yacía por tierra. Uno de ellos, cuando estaba tirado sobre la cruz;  al poner su pie en mi pecho, hundió una de las puntas de mi corona de hierro, a través de mi lengua.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  (Salmo 69-21)

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste en la Resurrección de Jesús, su ascensión al cielo, y la venida del Espíritu Santo a los Apóstoles, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero.

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI, del Papa Francisco y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del Purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.lapiedad

Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

11- Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

DUODÉCIMO MISTERIO

La Crucifixión

“Para llevarme a los Tres Juicios: el del Sanedrín, el de Herodes y el de Pilatos, después de torturarme; continuaron lanzando una inundación de blasfemias contra Mí; ataron mis manos detrás de mi espalda. Mientras que me condujeron fuera de la prisión, continuaron batiéndome y azotándome.”

“Esperé que alguien se compadeciera de Mí y no hubo nadie; alguien que me consolara y no lo hallé”  Salmo 69-21

Mi Dios, por la potencia y el amor que nos enseñaste cuando en la asunción de la Virgen al cielo, glorificaste a la madre de tu hijo, y por la esperanza y la confianza que tenemos en Tí, aumenta en nosotros la fe y el amor, ilumina y convierte al mundo entero. .

¡Dios misericordioso, Padre Eterno, da la plenitud de la victoria a tu iglesia! Ten misericordia del mundo entero y concédeles la salvación también a nuestros enemigos. Bendice a los que sean buenos con nosotros y perdona a los que nos dañen.

Protege a nuestros líderes y a todos los que no te conocen hasta ahora, ábreles los ojos y los oídos, cambia sus corazones para que se conviertan y llévalos a la luz. Llénalos de fe y de amor. Límpianos de la maldad. Ven en ayuda de los pobres, de los huérfanos, de los presos, del desafortunado, del Papa Benedicto XVI y de todos tus consagrados.

Protege al puro de corazón. Conduce en paz al viajero a su destino. Cura al enfermo, conforta los moribundos y lleva a tu reino a las almas del purgatorio. Guárdanos, defiéndenos y protégenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Transfigura tu Iglesia en todos tus hijos y concede que podamos morir testimoniando la fe en Tí. Amen.

GLORIA Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen (12v)

Ven Espiritu Santo…llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado y se renovará la faz de la tierra. Amén

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.Por los méritos de su dolorosa Pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María.

-En la agonía en el huerto,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la flagelación sangrienta,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la coronación de espinas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su Juicio,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la cargada de la cruz sobre su hombro herido,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con la Virgen María,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su encuentro con Cirineo, Verónica y las mujeres santas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En sus caídas,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el despojo de sus vestiduras,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En la crucifixión,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En su dolorosa agonía y muerte,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En el traspaso de su Sacratísimo Corazón,

Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

-En las penas del Inmaculado Corazón de María por la pasión y muerte del Señor, cuando recibió el cuerpo de Jesús en sus brazos, cuando le colocó en la tumba y por su espera hasta la Resurrección.

Ten piedad de nosotros y del mundo entero

12-Te entregamos…(petición personal)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ¡Misericordia Señor! ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3v)

Oración final

Dios todopoderoso, que haces a todas las cosas buenas y útiles a los que te aman, llena nuestros corazones con amor verdadero para Ti y únenos a tu Sacratísimo Corazón, para fundir nuestra voluntad en la tuya y unir nuestra mente y nuestro corazón a los tuyos. Ayúdanos a obrar dentro de tus designios y a darte honor y gloria con nuestra vida, a través de nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo vive y reina junto con el Espíritu Santo. Amen.

MEDITACION PRIMERA HORA


LA HORA DE LAS TINIEBLAS

Ahora CONTEMPLAREMOS lo que sucedió en esta primera Hora y comprenderemos, qué papel jugamos en este Drama Divino, porque el Espíritu Santo nos lo hará saber en el momento preciso… de nuestra particular MEDITACIÓN. Amén

Han llegado al Getsemaní y avanzan por una vereda hasta  una explanada.

Y Jesús que está sumamente afligido, dice:

–       Ahora dividámonos. Yo voy arriba a orar. Conmigo quiero a Pedro, a Juan y a Santiago. Vosotros quedaos aquí. Y si fuereis atacados gritad. NO tengáis miedo. NO se os quitará un cabello. Rogad por Mí.

Olvidad cualquier odio, cualquier miedo. Sólo será cosa de un momento… Y después la alegría será completa. Sonreíd, que Yo lleve en el corazón vuestras sonrisas.

Bien. Os lo agradezco amigos. Que el Señor no os abandone….

Jesús empieza a caminar y se separa de los apóstoles.

Simón Zelote enciende una hoguera en el extremo del olivar con unas ramas secas y resinosas que arden crujiendo y expanden su olor a enebro.

Pedro le pide la antorcha y se va siguiendo a su Maestro, acompañado de Juan y de Santiago.

Judas Tadeo mira a su primo con una mirada tan intensa y doliente, que Jesús se vuelve para  buscar al que lo ha mirado.

Pero Tadeo se esconde rápido detrás de Bartolomé y se muerde los labios para contenerse.

Jesús hace un gesto con la mano, que es a la vez una bendición y una despedida y luego prosigue su camino.

La Luna llena está ya muy prominente, envuelve con su luz la alta figura de Jesús y parece hacerla más alta todavía, espiritualizándola; haciendo más clara la túnica roja y más pálido el oro de sus cabellos.

Detrás de Él, aceleran el paso Pedro -con la antorcha- y los dos hijos de Zebedeo.

Prosiguen hasta el límite del primer desnivel del rústico anfiteatro del olivar, que tiene unas pequeñas terrazas, que ascienden formando escalones de olivos en el monte.

Luego de subir casi hasta la mitad del monte, Jesús se detiene en un pequeño terraplén formado por los accidentes del terreno y rodeado por un tupido bosquecillo.

Mira a su grupo apostólico y enseguida…

Jesús dice:

–      Deteneos, esperadme aquí mientras oro. Pero no os durmáis. Podría necesitaros. Y os lo pido por caridad: ¡Orad para que no caigáis en la tentación! –Porque no quiere que sucumban en la durísima prueba de la Hora que se aproxima. Y añade- Vuestro Maestro está muy abatido.

En efecto, su decaimiento es ya muy profundo. Parece que un gran peso lo oprimiera y ha desaparecido el Jesús vigoroso que hablaba a las multitudes:

Hermoso, fuerte, de mirada dominadora, sonrisa serena, voz sonora y bellísima.

La congoja que lo abruma, ha obrado un cambio muy notorio: es como uno que hubiera corrido o llorado mucho. Tiene la voz cansada, entrecortada. Está triste, muy triste, infinitamente triste…

Pedro responde por los tres:

–      Puedes estar tranquilo, Maestro. Vigilaremos y estaremos en oración. Sólo tienes que llamarnos e iremos.

Y los tres se apresuran a recoger unas ramas con qué encender una hoguera para combatir el frío y que los mantenga despiertos04hoguera

Jesús camina dándoles la espalda y de frente a la luz de la luna que ilumina en su rostro un tremendo sufrimiento que dilata sus pupilas y agranda aún más sus ojos; que se ven sumidos, marcándole profundas ojeras…

Y su expresión refleja un cansancio tan grande que lo hace subir cabizbajo y jadeando, como si le costara un gran esfuerzo todo movimiento.

Va con la cabeza inclinada y está muy abatido.

Parece un hombre que haya sido herido de muerte y que siente que la vida se le escapa poco a poco. Como alguien que está horriblemente oprimido, por un trauma psíquico superior a sus fuerzas…

De vez en cuando lanza un suspiro.

Mientras avanza entre los olivos, recuerda lo sucedido en las últimas horas…

Jesús ha amado a Judas cómo sólo un Dios es capaz  de amar y con la sensibilidad del Hombre que recibe a cambio traición y desprecio.

Sus ojos leyeron todo, en el corazón de Judas de Keriot.

Es un hombre  tan  audaz, que le allanó siempre el camino más difícil y si él hubiera querido, hubiese sido también el más formidable apóstol. Pero…

07judas

Judas es doble, astuto, ambicioso, lujurioso, ladrón, inteligente. Su apariencia siempre intachable y muy elegante, reafirmada por su educación en el Templo como escriba y sacerdote, lo hace más culto que los demás y había logrado imponerse a todos.

Y en esta noche en particular, el alma de Jesús agoniza por el doble esfuerzo que tuvo que hacer, al tratar de vencer los dos más grandes dolores que un hombre pueda soportar:

La despedida de una Madre sin igual y la proximidad del amigo Traidor…

08llanto

Dos heridas que le taladran el corazón, una con su Llanto y la otra con su Odio.

Jesús recorre con mirada triste, el sosegado olivar.

Sube unos cuantos metros más, después da la vuelta y sube un escalón que se convierte en un parapeto que lo separa de los tres que quedaron abajo y que se eleva cada vez más, hasta una altura de más de dos metros y lo convierte en un refugio que lo protege de miradas indiscretas.

Sigue caminando y llega hasta una gran piedra que casi parece cerrar el camino. Exactamente sobre este peñasco se balancea hacia el barranco un olivo muy grande y nudoso que tiene el tronco dividido en dos, como las dos astas de una gran V.

Las gruesas ramas de la copa sostienen el abundante follaje, que se agita ondeándose bajo el viento suave; que dispersa el olor mezclado de tierra, el amargo del olivo y el perfume de las rosas y el musgo.

Jesús se detiene allí. No mira a la ciudad situada allá abajo.

Toda blanca y resplandeciente, a la luz de la luna llena…

Se arrodilla… NO existe un dolor más grande, más absoluto que el que siente Jesús en este momento.

Era Él una sola cosa con el Padre y Él lo ama desde la eternidad, como solo el Dios que es Amor, puede amar. Ha encontrado en su Hijo, su gozo y sus complacencias…

Jesús, que a su vez lo ama como solo Dios puede amar y al estar unido con Él, en esto encuentra su alegría divina.

Esta unión es un misterio, que la inteligencia humana no puede comprender…

Y esto hace que la ausencia de Dios, sea una experiencia aún más aterradora y dolorosaCon una tristeza solemne, ora con los brazos abiertos en Cruz y con el rostro levantado al Cielo. Está calmado.

La luna está casi perpendicular sobre su cabeza y el follaje del olivo proyecta su sombra sobre Él.

Una oracion larga y ardiente, pronunciada con frases claras. No es un Salmo, ni el Padre Nuestro.

Es una plegaria que nace de su amor y de su necesidad de hablar con su Padre.

De vez en cuando, un suspiro y algunas palabras más nítidas, brotadas desde lo más profundo de su corazón, en una alocución íntima con su Padre.

Es un diálogo en el que solo son audibles palabras de Jesús:

–      Tú lo sabes… Soy tu Hijo… Todo, pero ayúdame… Ha llegado la hora… Yo ya no soy de la Tierra. Cesa toda necesidad de ayuda a tu Verbo…

Que el Hombre te aplaque como Redentor, de la misma forma que la Palabra te ha sido obediente… Es lo que Tú quieres… Te pido piedad para ellos. ¿Los salvaré?

Esto es lo que te pido. Así lo quiero: salvados del Mundo, de la Carne, del Demonio… ¿Puedo pedirte todavía?…

Es una petición justa, Padre mío. No para mí. Sino para el hombre, que es creación tuya y que quiso transformar en fango también su alma. Arrojo en mi Dolor y en mi Sangre ese fango, para que vuelva a ser esa incorruptible esencia del espíritu grato a ti…

Y así continúan durante unos minutos. Luego…

Por una sola vez, se escucha el sonido de una voz paternal y amorosísima que dice:

–      Tendrás que enfrentarlo sólo, como Hombre. Porque de Tí depende todo… El Adversario ya está preparado y NO te dará ninguna tregua… Ha desplegado ya todas sus fuerzas.

Jesús confirma:

–       Y está por todas partes. Él es rey esta noche. En el palacio y en las casas. Entre los soldados y en el Templo… La ciudad está henchida de él y mañana será un infierno…

Sigue un largo y doloroso silencio… Enseguida…

Jesús se vuelve, apoya su espalda en la roca y cruza los brazos.

Desde el día anterior, después de la manifestación en el Templo, Jesús siente como aumenta hora tras hora la severidad del Padre y la disminución de su Presencia que es vital para su espíritu.

Como Víctima Expiatoria está probando el Rigor de Dios, pues está cubierto con todos los pecados del Mundo y tiene sobre Sí la Justicia Divina…

Y está sufriendo infinitamente, el Abandono del Padre… 

Es el Hijo del Dios Altísimo; pero también Es el Hijo del Hombre. Y en este momento su Divinidad está aniquilada, por el Amor y la Obediencia.

Es solamente el hombre a quien Dios, NO ayuda más.

Mira detenidamente a Jerusalén…  Su cara va tomando una expresión todavía más triste…13jerusalen

Murmura entre dientes:

–                       Parece de nieve… Y es toda, un pecado. ¡A cuántos dentro de ella curé!… ¡Cuánto hablé!… ¿Dónde están los que me eran fieles?…

Baja la cabeza y mira fijamente al suelo cubierto de hierba pequeña  y salpicada de rocío, al cual se unen sus lágrimas que caen abundantes y brillan como diamantes, a la luz de la luna llena.

Después levanta su rostro. Abre los brazos y los junta sobre la cabeza y los balancea unidos así.

Cuanto más se acerca la Hora de la Expiación, más siente que Dios se aleja de Él  y esto lo llena de terror. Se pone de pie. Palidece…

Mira hacia Jerusalén toda blanca, bajo la luz de la luna. Aparentemente toda en calma, toda buena…

14jerusalen

Cuando Dios se aleja se siente el terror. Se siente un ansia por la vida. Se experimenta languidez, cansancio, tedio.

Y cuánto más profundo, tanto mayores son las consecuencias.

Cuando es total, se siente la desesperación…

Las víctimas expiatorias que han probado el Rigor de Dios, saben que después viene la gloria; pero sólo después de que la Justicia se ha aplacado…

Y cuando alguien, porque Dios así lo quiere, prueba este alejamiento sin haberlo merecido, se sufre mucho más.

Porque el alma siente esta separación, de la misma manera  como es doloroso, cuando se arranca sin anestesia un miembro del cuerpo…

Jesús es la Gran Víctima ofrecida a Dios, como expiación del Pecado. Es el Cordero de Dios y cuanto más se acerca la Hora de la Expiación, tanto más siente el rigor y alejamiento del Padre.

Su humanidad se siente menos sostenida. La paz desaparece, llega la ansiedad…Y el sufrimiento es indecible…

Es algo horroroso que solo quién lo experimenta, lo puede entender y Jesús probó esto para poder interceder por nosotros ante el Padre, aún por los momentos en que llegamos a la desesperación…

Jesús, con los brazos cruzados sobre el pecho mira intensa y fijamente la blanca y silenciosa ciudad que duerme…16jerusalen

Y suspira con mayor ansiedad… Porque… Al alejarse el Padre…

LLEGÓ SATANÁS.

Incontables molestias le había acarreado desde que Jesús vino al mundo, desencadenando contra Él, el poder ciego y ávido que siempre imagina que otros pueden arrebatarles sus bienes usureados.

Se posesionó de Herodes el Grande, que arremetió con toda su furia homicida, obligándolo a huir a Egipto…

Lo cercó en el desierto, después del Bautismo en el Jordán.

Y luego, ¡Cuántas veces lo tentó para persuadirlo de que desistiera de su Evangelización!

¡Cuántas veces a lo largo de estos tres años, en los momentos de soledad!… Después de las extenuantes fatigas de la carne, en el continuo peregrinaje…

En el continuo evangelizar y en los cansancios del alma, en que se vio y se sintió rodeado de enemigos, ¡Vino el Tentador y lo envolvió con el abatimiento!

Y fueron otras tantas veces, que Jesús tuvo que librarse de sus insidias…  

Luego, azuzando contra Él a la clase dirigente e indigna, que se siente reprochada en su comportamiento:18jesusEnvidiosa y miedosa del Poder del Mesías cuya Palabra, aún sin hablar les hiere; pues es un reproche para los indignos y la santidad constituye una reconvención contra los impíos.

Le suscitó enemigos y traidores. Y ha hecho que duden de Él, los discípulos y los amigos.

Había venido al Principio de su Misión para que no la realizase y ahora ha regresado…

Jesús y Judas… Son los dos personajes principales de la Tragedia y Satanás se ocupa personalmente de ellos.

Jesús ya había sido tentado en el desierto.

Una leve tentación porque entonces Él tenía tan solo la debilidad del alimento material, pues Dios estaba con Él y lo fortalecía con la Oración.

Ahora, además del Abandono del Padre, Jesús sólo tiene su voluntad para sostenerse.

Está hambriento de alimento espiritual y hambriento de alimento moral…

Y no hay pan para su espíritu, ni pan para su corazón.

No hay Dios para su espíritu y tampoco hay  afectos para su corazón.

Como Hombre, su soledad es absoluta y sólo tiene su entereza humana para resistir…

Ahora su Archienemigo mortal ha venido al Getsemaní a oprimirlo con sus terrores, continuando con su seducción satánica.

Es su estrategia para arrebatar los corazones de los hombres y apoderarse de sus almas, como lo ha hecho desde el principio…

El Homicida por excelencia tiene la oportunidad para  adueñarse del alma de Jesús y confirmar su primera victoria con Adán…

Ha venido a librar la Última Batalla entre el Salvador del Género Humano y el Infierno.

Es la Hora de las Tinieblas19tentacion

Se presentó al principio de su Misión, tratando de impedir que la realizara. Ha regresado. Es su Hora: La hora del Odio Satánico.

Multitudes de demonios hay sobre la Tierra para seducir los corazones y ayudarlos a decidir su Muerte.

Cada sinedrista tiene el suyo. Lo mismo que Herodes, Pilatos y todos los judíos que pedirán su Sangre.

También rodean a los apóstoles para adormecerlos y prepararlos a que sean cobardes, mientras Jesús se debilita cada vez más…

¡Pero qué grande es el poder de la Pureza!

Juan será el primero en liberarse de su influjo… NO abandonará a Jesús y le llevará a su Madre…

Jesús que es la Pureza misma; tiene que luchar contra su Enemigo que está listo para desplegar contra Él, todo su Maléfico poder y toda su violencia…

Satanás se materializa de repente…020luciferParece un jeque árabe, con una vestidura muy lujosa en la que abundan recamados con hilos de oro y un gran manto, que le da aires de un personaje de teatro.

Trae un turbante en la cabeza, cuyos flancos blancos y dorados le caen sobre la espalda y le cubren parte de la cara de tal forma, que así aparece un breve triángulo de piel bronceada formado por una boca hermosa y sensual, de labios perfectamente delineados. Una nariz larga y perfecta.

Unos ojos muy bellos, con una mirada abismal, que encierra toda su ferocidad, falsedad, ironía, Odio y asechanza; envueltos en resplandores magnéticos y fascinantes…

Es una figura imponente, poderosa y llena de misterio…

Y he aquí entonces, sutil como un cuchillo de viento, penetrante como aguijón de avispa, irritante como veneno de culebra: la voz de Lucifer.

Una flauta que suena en sordina tan tenue, tan tenue… Que no suscita nuestra vigilante atención.

Penetra con la seducción de su mágica armonía, nos hace dormitar, parece un consuelo, tiene la apariencia de consuelo sobrenatural.

¡Oh Engañador eterno, qué sutil eres! El ‘yo’ sólo pide ayuda.

Y parece que aquel sonido de armonías narcóticas, le ayude. Palabras de compasión y de comprensión, dulces como caricias sobre una frente febril.

Calmantes como ungüento sobre una quemadura, que aturden como el vino generoso dado a quien está en ayunas.

El alma cansada se adormece.

Y el poder letal de Satanás que puede dominar totalmente las mentes humanas que son tan vulnerables a su supremacía, ya no pueden escapar…

1mirada-letal

Si no estuviera tan vigilante con su subconsciente, que vela tan sólo en aquellos que se nutren de la constante unión al Amor, acabaría cayendo en un letargo que la dejaría totalmente en las manos de Satanás, en un sueño hipnótico durante el cual Lucifer le haría cometer cualquier acción.

Pero el alma que se ha nutrido constantemente del Amor, no pierde la integridad de su subconsciente, ni siquiera en la hora en que los hombres y Dios parece que se unan para enloquecerla.

Y el subconsciente despierta al alma…

Le grita: “¡Actúa. Levántate. Satanás está detrás de ti!”.

Con una voz grave, aparentemente suave e inofensiva, Lucifer exclama:

–        ¡Estás solo!… Otra vez, sólo somos Tú y yo…

Jesús palidece y se pone de pie…

Lo mira, pero NO responde.

Lucifer continúa:

–       Te lo advertí en el desierto. Ahora estás en la tierra y en medio de los hombres. Entre los hombres yo reino.

Si Tú quieres, todavía puedo ayudarte… Te quiero servir porque eres bueno y yo siempre me acuerdo que eres mi Dios…  Aunque por ahora me haya hecho indigno de llamarte como tal. ¿Ya lo viste?…

Y lanzando su primera estocada llena de vileza, agrega con displicencia:

Te dejaron solo y no solo eso, también te traicionaron. Has venido a sacrificarte por nada. Los hombres te odian por tu bondad. NO saben de otra cosa más que de oro, comida, placeres…Sacrificio, dolor y obediencia son cosas amargas e insípidas para su paladar y no les interesan. ¿Ya ves que no merecen que sufras por ellos? Los conozco mejor que Tú.

Satanás se ha sentado en una roca, enfrente de Jesús y despliega todo su encanto y seducción.

Jesús sigue callado, orando en silencio.

Satanás lo escudriña con su mirada que es como un doble puñal, que perfora y que quema.

Y continúa:

–       Desconfiaste de Mí. Hiciste mal. Comprobaste que tu aparición no cambió las cosas. El Templo sigue siendo un mercado y una corrupción.

Tu divina sabiduría conoce que los corazones de los ministros del Templo son un nido de víboras que se destrozan entre sí, sólo por dominar… Son tan feroces como las hienas y no se les puede domar, más que con la fuerza humana. Ellos mismos, tus sacerdotes…

Levanta la mano derecha hacia Jesús y haciendo gala de su poderío sobre la mente y los sentimientos humanos, con su perfecta astucia le descorre los velos del futuro y le presenta todos los tormentos corporales con que lo van de torturar en las próximas horas, con un realismo total e impresionante…

Jesús decide ignorarlo y prosigue en su oración y meditación…

Y de pronto lo agita una pavorosa angustia; porque para evitarla se levanta  y  camina apresurado de un lado para otro,  susurrando palabras  casi incoherentes…

Alzando la cara, bajándola de nuevo, gesticulando, pasándose las manos por los ojos, por las mejillas, por el pelo; con mecánicos y agitados movimientos…

Propios de quien está sumido en una gran angustia: decirlo no es nada… Describirlo es imposible… Verlo es entrar en su angustia.

Gesticula hacia Jerusalén…  Luego vuelve a alzar los brazos hacia el cielo como para invocar ayuda…Se quita el manto como si tuviera calor. Lo mira…

Pero en realidad, ¿Qué es lo que ve?…25muerte

¡La sombra de la Muerte!…

Ahora surge el miedo de perder la vida.

¡La vida!…

Tiene treinta y tres años. Es solamente un hombre inerme en este momento.

Es el Hombre. Tiene por ello el amor virgen a la vida como lo había tenido Adán en el Paraíso terrestre. La alegría de estar vivo, de estar sano; de ser fuerte, bello, inteligente, amado, respetado.

La alegría de ver y de oír, de poder expresarse.

La alegría de respirar el aire puro y perfumado. De oír el arpa del viento entre los olivos, del río entre las piedras y la flauta de un ruiseñor enamorado.

De ver resplandecer las estrellas en el cielo como ojos de fuego que lo miran con amor; de ver platearse la tierra por la luna tan blanca y resplandeciente que cada noche vuelve virgen el mundo y parece imposible que bajo su ola de cándida paz pueda actuar el Delito.

Y todo eso tiene que perderlo. No volver a ver, no volver a oír, no moverse más, no volver a estar sano, no volver a ser respetado.

Convertirse en el aborto purulento que se esquiva con el pie, volviendo la cabeza con repugnancia.

El aborto expulsado de la sociedad que lo condena para quedar libre de darse a sus vergonzosos amores y gozar de los vicios que ama, más que la honestidad…

La vida es amada por las honestas satisfacciones que proporciona…  

Tener un amigo sincero, es como tener un compañero en el camino. Caminar solos es demasiado triste.

Cuando Dios elige para la soledad de víctima a un alma, Él se hace su compañero, porque solos no se puede estar sin capitular.

Y llega cómo una oleada la… ¡Nostalgia de las multitudes humildes y francas a las que daba luz y gracia y de las que recibía amor!

¡Voces de niños que lo llaman con una sonrisa, voces de madres que lo llaman con un sollozo, voces de enfermos que lo llaman con un gemido, voces de pecadores que lo llaman con temblor!…

Todas las oye que le dicen:

–                “¿Por qué nos abandonas?

–                 ¿Ya no quieres acariciarnos?

–                ¿Quién podrá acariciar como Tú nuestros rizos rubios o morenos?”

–                “¿Ya no quieres devolvernos las criaturas difuntas, curarnos las moribundas?

–                ¿Quién como Tú podrá tener piedad de las madres, Hijo santo?”

–                “¿Ya no quieres sanarnos?

–                Si Tú desapareces ¿quién nos curará?”.

–                “¿Ya no quieres redimirnos?

–                Sólo Tú eres la Redención.

–                Cada palabra tuya es fuerza que rompe una cuerda de pecado en nuestro oscuro corazón.

–                Estamos más enfermos que los leprosos, porque para ellos la enfermedad cesa con la muerte, para nosotros se acrecienta.

–                 ¿Y Tú te vas?

–                ¿Quién nos comprenderá?

–                ¿Quién será justo y piadoso?

–                ¿Quién nos realzará?

–                ¡Quédate, Señor!”.28jsiguiendo

–      “¡Quédate! ¡Quédate! ¡Quédate!” Grita la multitud buena.

–       “¡Hijo!” grita la voz de su Madre.

–       “¡Sálvate!” grita la vida.

Jesús ha tenido que quebrar el sonido de todas y cada una de estas gargantas que gritan.

Sofocarlas para impedirles gritar, porque tienen la fuerza de destrozar su corazón arrancando uno a uno sus nervios, tratando de impedirle que cumpla la voluntad de Dios.   

Entonces, Satanás de una manera vívida y cruel le presenta todos los tormentos y torturas que va a sufrir por manos de los hombres y trata de convencerlo de que su sufrimiento es inútil, por la ingratitud e incredulidad humanas

Jesús palidece aún más. Cierra los ojos y aspira profundamente.

Levanta la cara al Cielo, abre los brazos y dice:

–    ¡ABBA, Padre! todo es posible para Ti, aparta de Mí esta copa; pero  no sea lo que Yo quiero, sino lo que quieras Tú’

Jesús acaba de vencer la Tentación Física…

La primera parte de la oración ha sido dolorosa, pero todavía puede sentir la mirada de Dios y esperar en el amor de los amigos.30JesusEnOracion

Satanás tiene un arrebato de rabia.

Rechina los dientes, cierra los puños… Ha perdido la primera batalla… Pero se controla inmediatamente.

Y cambia el rechinar en una diabólica sonrisa…

La Guerra no ha terminado… Todavía viene lo mejor: el Asalto siguiente será superior…

Con la Oración, Jesús acaba de vencerlo.

El espíritu se sobrepuso al terror que siente la carne. Suspira profundamente…

Y Jesús regresa a donde están los tres discípulos sentados alrededor del fuego, que es sólo un montón de rescoldos a punto de consumirse…

Los encuentra medio dormidos.

Pedro se ha apoyado con la espalda sobre un tronco y con los brazos cruzados sobre el pecho, su cabeza balancea.

Son los primeros albores de un profundo sueño.

Los dos hermanos están sentados sobre una gran raíz que sale de la tierra y sobre la que han puesto sus mantos para sentir menos la dureza de los nudos.

Y aunque están más incómodos que Pedro, están profundamente dormidos.

Santiago tiene la cabeza recostada sobre la espalda de Juan y éste ha doblado la suya, sobre la de su hermano, como si al empezar a cabecear se hubiera quedado así.

Jesús les dice:

–        ¿Dormís? ¿No habéis sabido estar despiertos una sola hora? ¡Y Yo tengo tanta necesidad de vuestro consuelo y de vuestras oraciones. 31sueño

Los tres, aturdidos dan un salto.

Se frotan los ojos, murmuran una explicación, le echan la culpa de su somnolencia a la digestión…

–      Es el vino…

–      La comida…

–      Pero ahora pasará.

–     Ha sido un momento.

–      No teníamos ganas de hablar y esto nos ha producido sueño.

–       Pero vamos a orar y no sucederá más.

Jesús exhorta:

–      Sí. Orad y velad. También vosotros tenéis necesidad de ello.

Profundamente aturdidos responden:

–      Sí, Maestro.

–      Te obedeceremos.

Jesús regresa.

La luna le da en su rostro con su fuerte brillo de plata y lo ilumina.

Se ve desconsolado, adolorido, envejecido.

1jluna