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M6 OFRENDA VIVIENTE 1


Ya se está luchando la tremenda Batalla del Armagedón. Satanás va a ser derrotado y encadenado, ÉL LO SABE y como su soberbia no lo admite,

ya está aplicando la táctica militar de ‘la tierra quemada’ que él mismo enseñó a los pueblos de la antigüedad…

A nivel Universal nosotros estamos envueltos en ella y conociendo lo que implica esta formidable estrategia;

si analizamos lo que entraña a nivel mundial, adquieren un terrible significado las Palabras de ABBA en su último mensaje que recién publicamos el día 28 de Noviembre.

Hemos sido advertidos de cómo la Presencia Divina en nuestro interior, será la que nos fortalezca ante EL SUFRIMIENTO EXTREMO A QUE VAMOS A SER SOMETIDOS, por los delirios vengativos de Satanás.

El sufrimiento de los males fisicos y morales, ES LA OFRENDA más digna que puedes hacer a Aquel que nos ha salvado sufriendo

Y con este artículo que están leyendo ahora, iniciamos la serie que debemos MEDITAR Y EJECUTAR, si queremos que nuestro sufrimiento NO SEA UN SUFRIMIENTO INÚTIL,

Ofrezcámonos como ‘hostias vivientes y vivamos el Cielo con la Presencia Tangible de Dios, mientras Satanás nos sumerge en el Infierno que nosotros mismos hemos provocado, con nuestra maldad y nuestros pecados.

Y que ¡Pobres de los Tibios! Deberemos ayudarlos a superar LA PRUEBA SUPREMA jamás experimentada por el género humano.

¡Bendigamos y alabemos al Señor, PORQUE SI HACEMOS NUESTRA DONACIÓN PERSONAL, cómo la hacían los primeros cristianos antes de recibir el Bautismo (1)

Viviremos nuestro Purgatorio en la Tierra ayudados por el Cielo entero y obtendremos MÉRITOS de corredentores, otorgados por la Misericordia Divina…

¡¡¡QUÉ PRIVILEGIO TAN EXTRAORDINARIO!!!

Amadísimos hermanitos, aprendamos con ABBA A MORIR AMANDO… 

Cuando fuimos creados, Dios nos moldeó a su Imagen y Semejanza y en el momento en que descendimos para encarnarnos, recibimos el primer ataque demoledor con el Pecado Original…

Y TODAS las consecuencias de las maldiciones ancestrales completaron el trabajo de Destrucción.

Prácticamente nuestra semejanza divina casi desaparece, hasta que es restaurada por el Sacramento del Bautismo.

Pero cuanto más nos neguemos a la Conversión, nuestros pecados aumentan la devastación provocada por Satanás, hasta dejarnos irreconocibles de nuestra filiación divina.

Y si ni siquiera intentamos CRECER espiritualmente, nuestro estado de devastación es tan lamentable, que para poder regresar al Cielo…

El trabajo restaurador de nuestra estancia en el Purgatorio apenas será para devolvernos la semejanza divina, que teníamos antes de bajar y que estaba dada por el AMOR INNATO, con que ABBA nos creó.

Imagen que Dios perfeccionó en nuestra capacidad de AMAR.

Pero la Semejanza por la cual nos comprometimos al concedérsenos el Don de la Vida, es la Semejanza que Jesús alcanzó cuando vino a Encarnarse en el Vientre Purísimo de la Virgen María…

¿Y cuál es esa NUEVA Semejanza?

LA DE CRISTO CRUCIFICADO

En el TERCER NIVEL DEL PURGATORIO, SE SUFRE EL CALVARIO DE JESUS CON TODO EL RIGOR DE LA JUSTICIA DIVINA, para eliminar nuestros pecados y recuperar la Semejanza con la que fuimos creados… 

PARA QUE EL PADRE PUEDA RECONOCERNOS COMO SUS HIJOS Y HERMANOS DE JESÚS…

Al cumplir nuestra Misión como CORREDENTORES y hacer nuestra particular aportación a la Magna Obra de la Redención, que todavía no ha sido completada…

Santa Faustina Kowalska, promotora de la festividad de la Divina Misericordia, tuvo una relación profunda con las almas del Purgatorio.

En su Diario recoge bastantes experiencias espirituales referentes a quienes viven en estado de purificación.

Estando de vacaciones en Skolimów, nos relata:

“Vi al Ángel de la Guarda que me dijo que le siguiera. En un momento me encontré en un lugar nebuloso, lleno de fuego y había allí una multitud de almas sufrientes.

Estas almas estaban orando con gran fervor, pero SIN EFICACIA PARA ELLAS MISMAS; sólo nosotros podemos ayudarlas.

Las llamas que las quemaban, a mí no me tocaban. Mi Ángel de la Guarda no me abandonó ni por un solo momento.

Pregunté a estas almas ¿Cuál era su mayor tormento?

Y me contestaron unánimemente que su mayor tormento era la añoranza de Dios.

(LA PENA DE DAÑO… La Noche del Getsemaní, que hizo sudar Sangre a Jesús)

Vi a la Madre de Dios que visitaba a las almas en el Purgatorio…

Ella les trae alivio.

Deseaba hablar más con ellas; sin embargo mi Ángel de la Guarda me hizo seña de salir.

SALIMOS DE ESA CÁRCEL DE SUFRIMIENTO.

Oí una voz interior que me dijo:

“MI MISERICORDIA NO LO DESEA, PERO LA JUSTICIA LO EXIGE.

 A partir de aquel momento me uno más estrechamente a las almas sufrientes”.

En la biografía de San Juan María Vianney podemos encontrar lo siguiente:

Por eso hijos míos, concluyó el santo Cura de Ars: “Cuando queramos liberar a nuestros seres queridos que están en el Purgatorio, hagamos lo mismo. Ofrezcamos al Padre, por medio del Santo Sacrificio a Su Hijo, junto con todos los méritos de Su Pasión y Muerte, así no podrá rechazarnos nada”.

Entrevista de sor Emannuel a María Simma.

Otros medios muy eficaces para ayudar a las almas del Purgatorio son el Ofrecimiento de nuestros sufrimientos, nuestras mortificaciones y el sufrimiento voluntario, como por ejemplo el ayuno, las privaciones, etc.

Y naturalmente, también los sufrimientos involuntarios como las enfermedades, los lutos, los abandonos…

–     María, tú fuiste invitada muchas veces, a sufrir por las almas del Purgatorio para liberarlas. ¡Puedes decirnos qué has vivido y probado en esos momentos!

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

–     La primera vez un alma (era una mujer) me preguntó si quería sufrir tres horas, en mi cuerpo, por ella; y agregó que luego yo podría retomar mi trabajo.

Yo me dije: “Si es sólo por tres horas, quiero aceptar”.

Esas tres horas me parecieron que durasen como tres días, TAN TERRIBLES ERAN LOS SUFRIMIENTOS.

Pero al final, miré el reloj y vi que habían pasado sólo tres horas.

El alma luego me dijo que, habiendo aceptado sufrir con amor esas tres horas, le había ahorrado veinte años de Purgatorio.

–     María, ¿Por qué, una vez llegados al Purgatorio, NO SE PUEDEN ADQUIRIR MÉRITOS y en cambio, mientras se está en la tierra SIEMPRE se los pueden adquirir?

–     PORQUE EN EL MOMENTO DE LA MUERTE, LOS MÉRITOS SE TERMINAN. 

Mientras uno vive en la Tierra puede reparar el mal que ha cometido antes.

Las almas del Purgatorio tienen una santa envidia por esta posibilidad nuestra.

Hasta los ángeles son celosos de nosotros, porque tenemos la posibilidad de “CRECER” mientras estamos sobre la Tierra…

Y si nos entregamos en las Manos del Divino Alfarero, de nosotros depende el grado de Perfección alcanzado, con nuestra voluntad ANIQUILADA en la Divina voluntad.

PERO MUCHAS VECES

LA APARICIÓN DEL SUFRIMIENTO EN NUESTRA VIDA NOS HACE REBELAR

Y TENEMOS DIFICULTAD EN ACEPTARLO Y VIVIRLO BIEN

–     Entonces, ¿Cómo vivir el sufrimiento para que pueda dar frutos?

–     Los sufrimientos son la Prueba más grande del amor de Dios. Y si se ofrecen bien, pueden ganar muchas almas.

–     Pero ¿Qué hacer para recibir los sufrimientos como un don, y NO (como se hace con frecuencia) como una punición o un castigo?

–      Hay que ofrecerlo todo a la Virgen Santa, pues Ella sabe mejor que nadie quién necesita esta o aquella ofrenda para ser salvado.  

Habla Dios Padre

Hijitos Míos vuestra mayor riqueza, os he dicho muchas veces es vuestra alma, empezando porque fue creada a Imagen y Semejanza Mía.

Vuestra alma es parte de Mí; vuestra alma es Creación de Amor, brotó de Mí, de Mis Deseos de Crear a una creatura más que Me amara, que Me agradeciera Mis cuidados.

Que trabajara para Mí, en la difusión de Mi Amor entre sus hermanos y para que pudiera regresar al Reino de los Cielos; después de haber cumplido satisfactoriamente y con amor, lo que Yo le pedí a cada uno de vosotros.

Mis pequeños, os disteis en donación cuando Yo os pregunté quién quería bajar a servirMe.

Y ésa donación Me llenó de alegría y por eso os cuido tanto, Mis pequeños.

Pero, ¿Qué pasa cuando alguno de vosotros está entre gente enferma, cuando hay una epidemia de gripe o de viruela o algo más grave?

Os contagiáis y sufrís, hasta que viene el remedio, y sanáis. 

Estáis así todos vosotros en la Tierra y en el Universo entero; enfermos por todos los pecados que cometéis.

Enfermos, porque no queréis vivir como se vive en el Cielo, viviendo el Verdadero Amor que os vino a Enseñar Mi Hijo a la Tierra.

Enfermos, con una ceguera total, al hacer a un lado todo lo que os Hemos dado para vuestra salvación y vosotros preferís vivir en el Mundo y para el Mundo.

Se os ha dicho que Satanás es muy astuto, él nunca se va a presentar como realmente es, él se va a presentar ante vosotros en su mentira y lo veis a vuestro alrededor, con los gobernantes que tenéis.

Viven en la mentira, su vida es una mentira, os hacen creer a través de promesas, que solucionarán vuestros problemas y pasan los años de su gobierno y os dais cuenta, que os prometieron puras mentiras.

Vosotros mismos, también vivís en la mentira, prometéis y no cumplís.

Vivís en la mentira, al no aceptar las Verdades que os trajo Mi Hijo a la Tierra,

Verdades que se viven en el Cielo y que todos debierais tomar, para que os fuerais preparando a vuestro último suspiro, que os va a llevar ante Mi Presencia.

¿Cuántos de vosotros podréis decir en estos momentos, que estáis preparados para llegar ante Mí y poder pasar vuestro Juicio de la mejor forma?

¿Y os podáis ganar el Reino de los Cielos, después de que os tengáis que purificar un tiempo, en el Purgatorio, por vuestros pecados?

Mis pequeños, estos llamados angustiosos que se os dan, son porque en Mi Santísima Trinidad, quereMos que regreséis al Reino de los Cielos.

No fuisteis creados para sufrir, fuisteis creados para gozar eternamente,

ciertamente sufrís, porque cada uno de vosotros debéis llevar la Cruz de vuestros pecados.

Y podréis llevar el peso de otras cruces, si estáis ayudando a hermanos vuestros, a través de vuestra Oración y Donación en la salvación de sus almas.

Que esto es muy loable de parte vuestra y os dará un nivel más alto de Amor, en el Reino de los Cielos.

¿Cuánto estáis haciendo Mis pequeños, para que, con Mi Amor podáis ir erradicando el Mal que, primeramente, existe en vuestro interior y luego, erradicar la maldad que llevan todos vuestros hermanos en la Tierra y en el Universo entero?

Ciertamente, NO conocéis a todos vuestros hermanos de la Tierra y del Universo, pero vuestra Oración, la cual escucho y la cual aprecio,

ésa sí puede llegar a todos vuestros hermanos, porque vuestra Oración, unida a los Méritos de Mi Hijo, purifica a infinidad de almas y les alcanza su salvación.

Así que Mis pequeños vuestros dolores, vuestros sufrimientos, siempre serán escuchados por Mí, vuestro Dios.

 Mi Amor es Paciente y Misericordioso, espero al hombre, espero a su conversión,

siempre espero que el hombre reaccione hacia el Bien, que se dé cuenta que el Mal no lo está llevando a nada bueno en su vida.

Y así es Mis pequeños, vosotros fuisteis creados para vivir en el bien y tan pronto el alma gira hacia el Mal, todo lo malo se le va hacia ella, porque es como un imán.

Ciertamente, cuando el alma cambia hacia el mal, el Mal viene hacia ésa alma, ahí encuentra su nido y ésas almas, ésos hermanos vuestros que abrieron su corazón hacia el mal,

van a ir decayendo cada vez más y más y vosotros lo notáis, vosotros os dais perfectamente cuenta cómo aquellos que le han dado la espalda a Mi Amor, a Mi Bien, a Mis Leyes, todo les sucede mal en su vida.

Porque ellos han escogido ése camino, porque ellos en su libre albedrío, abrieron su corazón hacia el Mal.

En cambio, aquellos que luchan contra el Mal, Me dan Mi lugar en su vida y están buscando solamente el bien.

A ellos Yo los consiento, los cuido y los protejo; sobre todo esto último Mis pequeños, porque Satanás tiene envidia del bien que las almas buenas producen.

Porque él sabe que un alma que actúa en el bien, tendrá un premio eterno en el Reino de los Cielos,

Premio que él perdió y que no quiere que las almas buenas lo tengan.

Ciertamente hay almas buenas que son muy atacadas por Satanás, porque son almas buenas que pueden hacer que muchas otras almas cambien y se regresen a Mí.

Satanás las ataca constantemente para que ellas se arrepientan de vivir en el bien y cambien hacia el mal,

pero ahí es en donde Yo protejo a las almas, a las almas buenas, a las almas que están buscando la santidad, que es el hacer Mi Voluntad.

Ciertamente van a seguir teniendo ataques, pero estas almas buenas guiadas por Mí, vuestro Dios, ofrecen todos ésos ataques y sufrimientos

para la salvación de muchas otras almas malas que están viviendo en el mal y que están llevando a otras almas hacia el mal.

Así es como Yo aprovecho el Dolor de las almas buenas para la conversión de almas malas, almas que se han equivocado de camino.

Como veis Mis pequeños, en la economía celestial nada se pierde de vuestros dolores, sufrimientos, de todo aquello que sucede, aparentemente, por casualidad.  

No hay casualidad en la vida del hombre, porque Yo os voy guiando Mis pequeños y aquellas almas que han aprendido a dejarse guiar por Mí, saben perfectamente que NO hay casualidades en la vida del hombre.

Os pido Mis pequeños, que sigáis confiando en Mí, vuestro Dios, sabiendo que si algo difícil, doloroso está sucediendo en vuestra vida,

Yo estoy tomando ésos dolores, ésos sufrimientos, para la salvación de muchas almas y sobre todo en éstos tiempos que hay tantas, tantas almas equivocadas,

tantas almas que podrían condenarse y gracias a vuestro sufrimiento, a vuestros dolores ofrecidos, Yo puedo salvar a ésas almas.

Y esto os lo digo para que os alegréis, Mis pequeños.

En los momentos difíciles que tengáis, Yo estoy con vosotros y así como Mi Hijo sufrió por cada uno de vosotros.

Él también en Su sufrimiento ofrecido, aceptando las órdenes que Yo le daba, MUCHAS, muchas almas se salvaron.

Vosotros mismos podéis estar en ésta situación, que fuisteis salvados gracias al sufrimiento anterior de alguna otra alma y que cayeron las Bendiciones sobre vosotros,

y lo que tenéis es gracias a ésas Bendiciones de algún hermano vuestro en algún momento de la historia.

Os digo también todo esto Mis pequeños,

PARA QUE OS ALEGRÉIS,

QUE NO VEÁIS VUESTROS SUFRIMIENTOS COMO UN SUFRIMIENTO ESTÉRIL,

EN MÍ NO HAY ÉSE SUFRIMIENTO ESTÉRIL

Os lo repito, TODOS LOS SUFRIMIENTOS, todos los sufrimientos de Mis hijos queridos, siempre van a producir una reacción feliz para alguna otra alma.

Alegraos pues Mis pequeños, porque nada sucede por casualidad en la economía celestial.

Yo Soy como el jardinero, voy cuidando las plantitas para que éstas crezcan, den flores y fruto, a todas las cuido.

TODAS, todas las plantitas que sois todos vosotros, recibís de Mis cuidados.

Abono la tierra a vuestro alrededor, la remuevo y voy esperando que crezcáis, que deis flores con aromas exquisitos, luego frutos que alegren al paladar.

Pero parece que muchos de vosotros no queréis ser consentidos, buscáis formas de escabulliros para no estar Conmigo, con vuestro Dios

Y no recibir éste abono, que son Mis Enseñanzas y Mis Bendiciones, para que no tengáis compromiso de dar flor y fruto.

¡En cuánto error cae el hombre durante su vida! ¡Se le hace más fácil vivir en el mal, que vivir en el Bien!

Y si realmente el hombre se pusiera a estudiar honestamente su situación, vería que no solamente se sufre mucho al no querer estar Conmigo, sino además sois atacados fuertemente por Satanás en múltiples formas.

Vosotros mismos escogéis un camino errado y éste camino errado os va a llevar a situaciones muy difíciles y problemáticas a lo largo de vuestra vida

Y aún así, os queréis mantener ahí, sufriendo tontamente, porque no queréis estar Conmigo.

A eso os ha llevado Satanás por todo el mundo, a desviaros del camino de la perfección, a que no busquéis lo que viene de Mí, que os puede llevar a la santidad de vida.

Mientras estéis buscándoMe y buscando vuestra perfección, vais a obtener bendiciones inimaginables de Mí, vuestro Dios,

Protección contra los ataques del Enemigo, crecimiento de vida y sobre todo, el tenerMe a Mí, que Soy el Regalo más grande que puede tener el alma.

Tendréis Sabiduría Divina, vuestras virtudes se van a engrandecer y quizá hasta grado heroico. Vuestro amor os hará vivir en la Tierra, el principio del Paraíso que tendréis eternamente.

¿Por qué buscáis lo malo y al buscarlo, sufrir, cuando podéis tener lo bueno y gozar ya desde ahora, de los frutos de Mi Amor?

El ser humano se deja convencer fácilmente por las tentaciones de Satanás y no se pone a razonar un momento, para ver si el camino que ha tomado es el correcto  o que si tomara otro camino, cómo le iría.

Simplemente, habéis escogido el mal y no queréis cambiar, no queréis probar a ver si hay algo mejor.

Y así os la pasáis una buena parte de vuestra vida, sufriendo por vuestra necedad, por vuestra falta de sabiduría, porque al no querer estar Conmigo.

Actuáis solamente con inteligencia humana, muy limitada y muy errónea y no vivís con Sabiduría Divina, que os da los verdaderos lineamientos para vuestra alma,

Para encontrar el camino correcto, el más provechoso y el que os va a multiplicar infinitamente vuestros bienes, los bienes que vienen de Mí, vuestro Dios.

Sed sencillos, sed humildes para que podáis llegar a Mí.

Si os mantenéis en la soberbia y en la necedad, seguiréis sufriendo, porque con ello no encontraréis el camino de Luz que os traerá hasta Mí.

Seguiréis deambulando entre tinieblas, tropezándoos, cayendo constantemente, accidentándoos y SUFRIRÉIS MUCHO, porque Satanás NO os va a hacer felices en ningún momento, él quiere vuestra destrucción.

Entended esto ya Mis pequeños, vosotros sois Mi creación y os quiero llevar siempre hasta vuestro bien.

Satanás fue creado por Mí, como ángel bello y bueno, pero él escogió uncamino errado y se puso en contra Mía y ved cómo le ha ido.

¿Vosotros queréis también acabar como él?

Fuisteis creados bellos, pero si escogéis el camino que escogió Satanás, SUFRIRÉIS como él ha venido sufriendo a lo largo del tiempo, desde que cometió su Error de ponerse en contra Mía y de NO obedecerMe a Mí, su Dios.

Entended que vosotros, los que estáis tomando lo que él os ha enseñado, podréis sufrir lo que él está sufriendo.

Os vuelvo a hacer un nuevo llamado para que ya regreséis hacia Mí y empecéis a obtener abundantemente Mis Bendiciones,

Pero si os mantenéis en terquedad y en tontería es vuestra decisión, la respeto; PERO SUFRIRÉIS ETERNAMENTE.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, en el de Mi Santo Espíritu de Amor y en el Nombre de Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María, Madre del Redentor y Madre vuestra por siempre.

http://diospadresemanifiesta.com

(1) https://cronicadeunatraicion.com/2017/02/22/que-es-un-alma-victima/

M5 DESDE UN PÚLPITO ETERNO


EL PURGATORIO

Sermón del Santo Cura de Ars

Vengo por Dios. ¿Para qué subiría hoy al púlpito, queridos hermanos?, ¿Qué voy a decirles?

Que vengo en provecho de Dios mismo. Y de vuestros pobres padres; a despertar en ustedes el amor y la gratitud que les corresponde.

Vengo a recordarles otra vez aquella bondad y todo el amor que les han dado mientras estuvieron en este mundo.

Y vengo a decirles que muchos de ellos sufren en el Purgatorio, lloran y suplican con urgencia la ayuda de vuestras oraciones y de vuestras buenas obras.

Me parece oírlos clamar en la profundidad de los fuegos que los devoran: «Cuéntales a nuestros amados, a nuestros hijos, a todos nuestros familiares cuán grandes son los demonios que nos están haciendo sufrir.

Nosotros nos arrojamos a vuestros pies para implorar la ayuda de sus oraciones.

Los sufrimientos en el Purgatorio expían nuestros propios pecados, PERO YA NO TIENEN MÉRITOS DE CORREDENCIÓN, porque éstos se terminan con la muerte…

¡Ah! Cuéntales que desde que tuvimos que separarnos, hemos estado quemándonos entre las llamas! ¿Quién podría permanecer indiferente ante el sufrimiento que estamos soportando?»

. ¿Ven, queridos hermanos? ¿Escuchan a esa tierna madre, a ese dedicado padre, a todos aquellos familiares que los han atendido y ayudado?,

«Amigos míos – gritan – líbrennos de estas penas, ustedes que pueden hacerlo».

Consideren, entonces, mis queridos hermanos:

a) la magnitud de los sufrimientos que soportan las almas en el Purgatorio; y b) los medios que ustedes poseen para mitigarlos: vuestras oraciones, buenas acciones y, sobre todo, el santo sacrificio de la Misa.

Y no quieran pararse a dudar sobre la existencia del Purgatorio, eso sería una pérdida de tiempo. Ninguno entre ustedes tiene la menor duda sobre esto.

La Iglesia, a quien Jesucristo prometió la guía del Espíritu Santo, y que por consiguiente no puede estar equivocada y extraviarnos, nos enseña sobre el Purgatorio de una manera positiva y clara.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

Y es, por cierto y muy cierto, el lugar donde las almas de los justos completan la expiación de sus pecados antes de ser admitidos a la gloria del Paraíso, el cual les está asegurado.

Sí, mis queridos hermanos, es un artículo de fe: Si no hacemos penitencia proporcional al tamaño de nuestros pecados, aún cuando estemos perdonados en el Sagrado Tribunal, estaremos obligados a expiarlos…

En las Sagradas Escrituras hay muchos textos que señalan que, aun cuando nuestros pecados puedan ser perdonados,

el Señor impone la obligación de sufrir en este mundo dificultades, o en el siguiente, en las llamas del Purgatorio.

Miren lo que le ocurrió a Adán. Debido a su arrepentimiento Dios lo perdonó, pero aún así lo condenó a hacer penitencia durante novecientos años, esto supera lo que uno podría imaginar.

Y vean también: David ordenó, contrariando la voluntad de Dios, el censo de sus súbditos, pero luego acicateado por remordimientos de conciencia, vio su propio pecado

y arrojándose sobre el piso, rogó al Señor que lo perdonase. Dios, conmovido por su arrepentimiento, lo perdonó, en efecto.

Mas, a pesar de ello, le hizo saber que debería elegir entre tres castigos que le había preparado debido a su iniquidad: plaga, guerra o hambruna.

Y David dijo: «Prefieron caer en manos del Señor (ya que muchas son sus gracias) que en las manos de los hombres».

Eligió la plaga, que duró tres días, y se llevó a setenta mil súbditos suyos.

Si el Señor no hubiera detenido la mano del Angel, que se extendía sobre toda la ciudad, ¡Jerusalén hubiese quedado despoblada!

David, considerando los muchos males causados por sus pecados, suplicó a Dios que le diera la gracia de castigarlo solamente a él y no al pueblo, que era inocente.

Consideren, también, el castigo a María Magdalena; tal vez esto ablande un poco vuestros corazones;

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

¿Cuál será el número de años, mis queridos hermanos, que tendremos que sufrir en el Purgatorio, nosotros que tenemos tantos pecados y que, so pretexto de habernos confesado, no hacemos penitencia ni derramamos ninguna lágrima?

¿Cuántos años de sufrimiento debemos esperar para la próxima vida en el Cielo?

Cuando los Santos Padres nos cuentan los tormentos que se sufren en tal lugar, parecen los sufrimientos que soportó Nuestro Señor Jesucristo en su pasión,

¿Eso les describirá sensiblemente las torturas que estas almas padecen?

Sin embargo, es cierto que si el más leve de los tormentos que padeció Nuestro Señor hubiese sido compartido por el género humano, este hubiese fenecido bajo tal violencia.

El fuego del Purgatorio es el mismo fuego que el del Infierno, la única diferencia es que el fuego del Purgatorio no es para siempre.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

¡Oh! Quisiera Dios, en su gran misericordia, permitir que una de estas pobres almas entre las llamas apareciese aquí rodeada de fuego y nos diese ella misma un relato de los sufrimientos que soporta;

esta iglesia, mis queridos hermanos, reverberaría con sus gritos y sollozos y, tal vez, terminaría finalmente por ablandar vuestros corazones.

«¡Oh! ¡Cómo sufrimos!», nos gritarían a nosotros; «¡Sáquennos de estos tormentos. Ustedes pueden hacerlo!.

¡Si sólo experimentaran el tormento de estar separados de Dios!… ¡Cruel separación!

¡Quemarse en el fuego por la justicia de Dios! ¡Sufrir dolores inenarrables al hombre mortal!,

¡Ser devorados por remordimientos sabiendo que podríamos tan fácilmente evitar tales dolores!…

¡Oh hijos míos!, gimen los padres y las madres, ¿Pueden abandonarnos así a nosotros, que los amamos tanto?

En el Purgatorio YA NO CRECEMOS ESPIRITUALMENTE, eso sólo lo podemos lograr mientras estamos encarnados

¿Pueden dormirse tranquilamente y dejarnos a nosotros yacer en una cama de fuego?

¿Se areven a darse a ustedes mismos placeres y alegrías mientras nosotros aquí sufrimos y lloramos noche y día?

Ustedes tienen nuestra riqueza, nuestros hogares, están gozando el fruto de nuestros esfuerzos, y nos abandonan aquí, en este lugar de tormentos,

¡Dónde tenemos que sufrir por tantos años!… Y nada para darnos, ni una Misa…

USTEDES PUEDEN ALIVIAR NUESTROS SUFRIMIENTOS, ABRIR NUESTRA PRISIÓN

Pero nos abandonan. ¡Oh! qué crueles son estos sufrimientos…

Sí, queridos hermanos, la gente juzga muy diferentemente en las llamas del Purgatorio sobre los pecados veniales, si es que se puede llamar leves a los pecados que llevan a soportar tales penalidades rigurosas.

Qué desgraciados serían los hombres, proclamaron los Profetas, aún los más justos, si Dios no los juzgara con Misericordia.

Si Él ha encontrado manchas en el sol y malicia aún en los ángeles, ¿Qué queda entonces para un hombre pecador?

Y para nosotros, que hemos cometido tantos pecados mortales y sin hacer prácticamente nada para satisfacer la Justicia de Dios, ¿Cuántos años serán de Purgatorio?

«Dios mío», decía Santa Teresa, «¿Qué alma será lo suficientemente pura para que pueda entrar al Cielo sin pasar por las llamas purificadoras?».

En su última enfermedad, gritó de pronto:

«¡Oh justicia y podeer de mi Dios, cuán terribles  son!».

Durante su agonía, Dios le permitió ver Su Santdad como los ángeles y los santos lo veían en el Cielo, lo cual la aterró tanto que sus hermanas, viéndola temblar muy agitada, le dijeron llorando:

Y es por eso que el Señor ha tomado mi vida por todos. Tengo que pensar continuamente en la reina Ester que fue arrancada de su pueblo para interceder ante el rey por su pueblo. Yo soy una pobre e impotente pequeña Ester, pero el rey que me ha escogido es infinitamente grande y misericordioso. ¨

«Oh, Madre, ¿Qué sucede contigo?, seguramente no temes a la muerte después de tantas penitencias y tan abundantes y amargas lágrimas…»

No, hijas mías – replicó Santa Teresa – no temo a la muerte, por el contrario, la deseo para poder unirme para siempre con mi Dios».

«¿Son tus pecados, entonces, lo que te atemorizan, después de tanta mortificación?», «Sí, hijas mías – les dijo – temo por mis pecados y por otra cosa más aún»,

«¿Es el juicio, entonces?»,

«Sí, tiemblo ante las cuentas que es necesario rendir a Dios, quien en ese momento no será piadoso,

Y hay aún algo más cuyo solo pensamiento me hace morir de terror».

 Las pobres hermanas estaban muy perturbadas: «¿Puede ser el Infierno, entonces?».

«No, gracias a Dios eso no es para mí, oh, mis hermanas, es la Santidad de Dios, mi Dios, ¡Ten piedad de mí! Mi vida debe ser puesta cara a cara con la del Mismo

Señor Jesucristo. ¡Pobre de mí si tengo la más mínima mancha! ¡Pobre de mí si aún hay una sombra de

pecado!». «¡¿Cómo serán nuestras muertes?!», gritaron las hermanas.

¿Cómo serán las nuestras, entonces, mis queridos hermanos, que quizás en todas nuestras penitencias y buenas acciones, nunca hemos purgado un solo pecado perdonado en el tribunal de Penitencia?

¡Cuántos años y centurias de castigo nos tocarían! ¡Cómo nos gustaría no pagar nada por nuestras faltas, tales como esas pequeñas mentiras que nos divierte,

pequeños escándalos, el desprecio a las gracias que Dios nos concede a cada rato, las pequeñas murmuraciones sobre las dificultades que nos manda el Señor!

No, queridos hermanos, nunca nos animaríamos a cometer el menor pecado, si pudiéramos comprender lo mucho que esto ofende a Dios y cuánto merece ser castigado aún en este mundo.

Dios es justo, queridos hermanos, en todo lo que hace; y cuando nos recompensa por la más mínima buena acción, nos da con creces lo que podríamos desear.

Un buen pensamiento, un buen deseo, es decir, el deseo de hacer alguna buena obra aún cuando no estemos capacitados para lograrlo. Nunca nos deja sin recompensa.

Pero también, si se trata de castigarnos lo hace con rigor, aún las faltas leves, y por ellas seremos enviados al Purgatorio.

Esto es verdad, pues vemos en las vidas de los santos que muchos de ellos no fueron directamente al Cielo, primero tuvieron que pasar por las llamas del Purgatorio.

San Pedro Damian cuenta que su hermana debió pasar varios años en el Purgatorio por haber escuchado una canción maliciosa con cierto beneplácito de su parte.

Y se dice que dos religiosos se prometieron uno al otro que el primero en morir le contaría al otro sobre el estado en que se hallaba.

Dios permitió a uno morir primero y que se apareciera a su amigo. Le contó a este que había permanecido quince años en el Purgatorio por haberle gustado demasiado hacer las cosas a su manera,

  Y cuando su amigo estaba felicitándole por haber permanecido allí tan poco tiempo, el fallecido replicó: «Yo hubiera preferido ser desollado vivo durante diez mil años seguidos en lugar del sufrimiento de las Llamas».

Un sacerdote contó a uno de sus amigos que Dios lo había condenado a permanecer en el Purgatorio durante varios meses por haber demorado la ejecución de un proyecto de buenas obras.

Así que, querido hermanos, ¿Cuántos hay entre quienes me escuchan que tengan faltas similares que reprocharse a sí mismos?

¡Y cuántos, en el curso de ocho o diez años, han recibido de sus padres, o de sus amigos, el encargo de oir misa, dar limosnas, compartir algo!,

¡Cuántos hay que por temor de encontrar que ciertas cosas deberían hacerse, no quieren tomarse el trabajo de considerar la voluntad de esos padres o amigos;

estas pobres almas están aún detenidas en las llamas, porque nadie ha querido cumplir con sus deseos!

Pobres padres y madres, que se sacrifican por la felicidad de sus hijos y de sus herederos. Tal vez ustedes hayan sido negligentes con su propia salvación para aumentar sus fortunas,

Y así sabotean las buenas obras que se les encargó en los testamentos… ¡Pobres padres! ¡Cuán ciegos estuvieron en olvidarlos!

Ustedes me dirán, quizás, «Nuestros padres vivieron buenas vidas, y eran buena gente. Necesitarían muy poco de esas llamas».

Alberto el Grande, un hombre cuyas virtudes brillaron tanto, dijo sobre esta materia que él un día reveló a un amigo,

que Dios lo había llevado al Purgatorio por haberse entretenido en cierta autosatisfacción envanecida sobre su propio conocimiento.

Lo más asombroso es que aún habría santos allí, aún aquellos que fueron beatificados, haciendo su pasaje por el Purgatorio.

San Severino, Arzobispo de Colonia, apareció ante un amigo suyo largo tiempo después de su muerte y le contó que estuvo en el Purgatorio por haber postergado para la noche las oraciones que debió decir a la mañana.

¡Oh! ¡Cuántos años de purgatorio habrá para aquellos cristianos que no tienen el menor inconveniente en diferir las oraciones para algún otro día con la excusa de tener trabajos más urgentes!

Si realmente deseamos la felicidad de tener a Dios, debemos evitar tanto las pequeñas faltas como las grandes, ya que la separación de Dios es un tormento tan asustante para todas estas pobres almas…

UN SEMINARISTA REPROBADO


¿Alguna vez te has sentido desanimado por no lograr lo que quieres?…

O ¿Has pensado que lo que necesitas hacer es casi imposible?… ¿Qué sentirías después de reprobar dos veces el mismo examen?…

O ¿Hablarle de Dios a un amigo al que no le interesa saber nada de Él?

Esas cosas que nos parecen imposibles de hacer, nos retan a “PERSEVERAR” para lograrlas. Y eso es lo que hizo San Juan María Vianney, también conocido como el Cura de Ars.

San Juan María tuvo que superar muchos obstáculos antes de ser ordenado sacerdote.

También tuvo que Orar muchísimo antes de ver que el pueblo de Ars regresara a Misa…

Y por si esto fuera poco, llegó a estar hasta 16 horas diarias sentado, ¡Confesando a miles de peregrinos!

Bueno, y ¿Cómo fue que San Juan María pudo lograr estas cosas tan extraordinarias?

Déjame contarte su historia…

Juan María Vianney nació en Dardilly, Francia, el 8 de mayo de 1786.

Su familia era campesina, así que Juan María creció trabajando en el campo y cuidando rebaños.

Cuando él era niño, empezó la Revolución Francesa; y pocos años más tarde, los católicos practicantes eran perseguidos y amenazados con la pena de muerte.

Muchos tenían que ir a Misa a escondidas y los sacerdotes tenían que disfrazarse para que no los reconocieran.

Por esta razón, Juan María tuvo que hacer su Primera Comunión en su casa.

Su familia y amigos simularon que descargaban bultos de heno para alimentar al ganado, tapando las ventanas de la casa para que nadie se diera cuenta.

Aprendió a llevar una vida casi monástica, con un estricto horario de Oración y de trabajo, de silencio hasta en las comidas, de ayuno, penitencia y continua mortificación…

¡Qué valiente el sacerdote que arriesgó su vida para traerles a Jesús Eucaristía!

¡Qué impacto tan grande habrá tenido este TESTIMONIO en el pequeño Juan María!

Juan María se conmovió tanto ese día, que no pudo evitar llorar de la emoción, pues amaba mucho a nuestro Señor Jesús…

Cuando cumplió los diecisiete años, su gran deseo era ser sacerdote… A su madre le llegó a decir: “Si soy sacerdote, podría ganar muchas almas para Dios”.

Pero aquí es donde empezaron sus problemas.

A su papá no le gustó nada la idea de que fuera sacerdote, pues necesitaba su ayuda en el campo…

Juan María tuvo que esperar pacientemente dos años antes de que su papá lo apoyara.

Por fin, a los veinte años Juan María empezó sus estudios para sacerdote en la escuela de la ciudad de Ecculy, a cargo del Padre Balley.

Estando en la escuela, a Juan María se le hizo muy difícil estudiar.

Te amo, oh Gios mío, Mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi vida. Te amo oh infinitamente amoroso Dios. Y prefiero morir amándote, qué vivir un instante sin Tí. Te Amo oh mi Dios y mi único temor es ir al Infierno, porque ahí nunca tendría la dulce cosolación de tu Amor. Oh mi Dios, si mi lengua no puede decir cada instante que te amo, por lo menos quiero que mi corazón lo repita cada vez que respiro. ¡Ah! Dame la Gracia de sufrir, mientras te amo y de amarte mientras sufro. Y el día que muera no solo amarte, pero sentir que te amo. Te suplico que mientras más cerca estés de mi hora final, AUMENTES Y PERFECCIONES MI AMOR POR TÍ. Amén

Sus maestros decían:

“Es muy buena persona, pero no sirve para estudiante ¡No se le queda nada!

¡Pobre Juan María! ¡Qué desanimado se habrá sentido!

“No logro guardar nada en esta mala cabeza”– él mismo decía.

Con mucha tristeza, decidió regresar a su casa…

PERO DIOS TENÍA OTRO PLAN PARA ÉL…

El Padre Balley, vio su gran vocación y se ofreció a ayudarle.

Juan María estudió con el Padre Balley por tres años para prepararse para el examen que tenía que presentar en el seminario…

Y cuando todo parecía que iba muy bien, le dieron la noticia de que…

¡NO HABÍA APROBADO EL EXAMEN! 

En ese tiempo era requisito saber Latín para ser sacerdote y Juan María, desafortunadamente, no logró aprenderlo…

El Padre Balley se dio cuenta del gran amor a Dios y del gran deseo de ser sacerdote que Juan María tenía, que hizo todo lo posible para recomendarlo con el Sr. Obispo.

Cuando Satanás le quemó su habitación dijo: “El rufián al no poder atrapar al pájaro, le prende fuego a su jaula,”

El cual, finalmente dijo:

–      ”…Que sea ordenado sacerdote, pues aunque le falten conocimientos, CON TAL DE QUE TENGA SANTIDAD, Dios suplirá lo demás”.

¡Por fin! Juan María fue ordenado sacerdote el 13 de agosto de 1815.

Había logrado su mayor anhelo: ¡Ser un sacerdote de Dios!

Este gran deseo y su gran amor a Jesús Eucaristía, le ayudó a perseverar y a salir adelante a pesar de sus dificultades para el estudio y los obstáculos que se le presentaban…

¡¡Y ¡Quién iba a decir que él sería más tarde, el sacerdote más conocido de su tiempo!!

Después de trabajar tres años con el Padre Balley como su asistente, lo mandaron al pueblo más pobre y aislado de Francia: Ars.

El Padre Vianney tuvo que caminar 38 km desde Ecculy para llegar ahí…

En su viaje, como no sabía como llegar, le pidió a un pastorcito que se encontró por el camino, que le indicara dónde estaba Ars.

Después de mostrárselo, el Padre Vianney le dijo:

–     “Tú me has enseñado el camino a Ars, y yo te enseñaré el camino al Cielo”…

¡Qué hermosas palabras tan alentadoras!…

Hoy en Ars, hay una estatua que recuerda este momento tan especial.

Cuando llegó al pueblo de Ars.

Vio que a la mayoría de la gente le gustaba divertirse bailando y tomando y que no se acercaban a las cosas de Dios.

A Misa sólo asistía un hombre y algunas mujeres.

¿Tu crees que un sacerdote con poca experiencia y con poca capacidad para el estudio pudiera ayudar a este pueblo tan indiferente a Dios?…

SACERDOTE ETERNO LUJURIA

Pues el santo Cura de Ars no se dejó desanimar por eso.

Más bien, se decidió a entregar su vida, por completo, por la conversión de todos ellos.

La forma en que lo hizo fue:  MUCHA ORACIÓN, MUCHO SACRIFICIO…

Y sermones muy directos que ayudaran a evitar el Pecado.

El Padre Vianney pasaba horas en Oración, pues decía:

–     “Hemos de orar con frecuencia, pero debemos redoblar nuestras Oraciones en las Horas de Prueba”…

Y sin duda, buscar la conversión del pueblo de Ars, ¡Era una gran prueba para él!

Pero el amor a Dios y a su Pueblo era mayor.

A Dios le decía:

–     “¡Te amo, oh Dios mío! Mi único desea es amarte hasta el último suspiro de mi vida.”

También dedicaba muchas horas a la preparación de sus sermones y otras tantas frente al Santísimo para encomendarse al Señor.

Y aún así, varias veces, al empezar a predicar en Misa…

¡Se le olvidaba lo que había preparado!…

Esto puede desanimar a muchos, pero NO al Padre Vianney.  NO al santo Cura de Ars.

San Juan María, buscaba cualquier oportunidad para ofrecer sacrificios.

Por ejemplo, dormía muy poco; a veces apenas dormía 3 horas al día…

Y muy seguido comía sólo papas cocidas…

Lo poco que él tenía, se lo daba a los pobres…

Su hermana Margarita, contó de él esta anécdota:

Un día de invierno, el señor Balley, dijo a mi hermano:

–    Vé a Lyon a visitar a esta señora. Es importante que te arregles bien y que te pongas los mejores pantalones.

Al regresar, llevaba unos calzones destrozados.

Entonces el señor Balley le preguntó qué había pasado…

Y contestó que había encontrado en su camino a un pobre medio muerto de frío.

Y movido por la compasión, le había cambiado los pantalones nuevos por sus calzones viejos y rotos”

¿Cuántos de nosotros seríamos capaces de hacer algo así?

La gente empezó a ver todo lo que el Santo Cura de Ars hacía…

Y así, ¡Empezó a hacerse popular!

Tan buscado era, que hasta venían personas de otros lugares para escuchar sus sermones y confesarse con él.

La gente empezó a decir que él era un santo; cosa que a él no le gustaba, porque se consideraba un pobre pecador.

Cuando el Obispo se dio cuenta de esto, mandó a un mensajero para que escuchara sus sermones y le trajera un reporte de lo que estaba pasando.

Al regreso, el Obispo le preguntó:

–     “¿Y bien, tienen algún defecto los sermones del Padre Vianney?

El mensajero respondió:

–      Sí, Monseñor, tienen tres defectos. Primero, son muy largos. Segundo, son muy duros y fuertes. Tercero, siempre hablan de los mismos temas:

LOS PECADOS, LOS VICIOS, LA MUERTE, EL JUICIO, EL INFIERNO Y EL CIELO 

 –       “Bueno, ¿Y tienen también alguna cualidad? – preguntó el señor obispo.

Satanás le gritó: “Faldinegro odiado. Agradpezcale a ESA que llaman Virgen maría; si no, ya me lo habría llevado al Abismo.”

El mensajero contestó:

–         “Sí, tienen una cualidad: las personas se conmueven, se convierten y empiezan una vida más santa de la que llevaban antes”.

Entonces el Obispo dijo:

–     “Pues si es así, por esta última cualidad, creo que se le puede perdonar al Cura de Ars los otros tres defectos”.

Con la visita de tantas personas, entre 300 y 400 por día, tenía que confesar durante largos ratos. Llegó a estar en el confesionario ¡Hasta por 16 horas diarias!

¡En su último año de vida, se dice que llegaron a visitarle cien mil peregrinos!

Estando en el confesionario, a veces sufría mareos y se le entumían las piernas. Sentía que se congelaba en el invierno y que se deshidrataba en el verano…

Pero nada detenía su celo por la salvación de las almas.

Él quería que todos supieran que ¡DIOS NOS AMA! Podemos decir que San Juan María, de modo heroico, ¡Entregó su vida por amor, en el confesionario!

Muchas personas hicieron peregrinaciones a Ars, en vida de este santo …

En esa época se hablaba de él, como nosotros hablábamos de su Santidad Juan Pablo II, el Padre Pío o la Madre Teresa de Calcuta, cuando todavía vivían.

A él venían todo tipo de personas: obispos, sacerdotes, religiosos, jóvenes, enfermos…Todos ellos querían conocerlo…

con algunos de ellos, Dios le dio el don de ver sus pecados…

“Las almas cuestan la Sangre de Cristo y el sacerdote no puede dedicarse a su salvación, sin participar personalmente en el “Alto Precio de la Redención”.

Y a muchos les llegó a decir los pecados que no confesaban…

¡Qué tranquilos y agradecidos se habrán sentido después de reconciliarse con Dios!

Y así vivió 45 años como cura de Ars.

EL SECRETO DE SAN JUAN MARÍA ERA “DARLO TODO Y NO CONSERVAR NADA” …

Darlo todo por amor a Dios, su Oración era: “Dios mío, concédeme la gracia de amarte tanto cuanto yo sea capaz”.

Ojalá que puedas recordar estas palabras para que tú también le puedas decir a Dios,

“DIOS MÍO, CONCÉDEME LA GRACIA DE AMARTE TANTO COMO SEA CAPAZ”.

Imagínate, este hombre al que no aceptaban para ser sacerdote, fue declarado “Patrono de los sacerdotes de Francia” en 1925…

Y en 1929, cuatro años más tarde, fue declarado «PATRONO DE LOS SACERDOTES DEL MUNDO» por el papa Pío XI …

A San Juan María, nunca lo dejaron salir de Ars y él obedeció.

Pero ahora, Dios quiere que todo el mundo sepa de él; Dios quiere que imitemos sus virtudes y que nos sintamos inspirados por su ejemplo.

Por eso, del 19 julio del 2009 al 19 de julio del 2010, el papa Benedicto XVI declaró el “Año Sacerdotal” y escogió a San Juan María como modelo a seguir para los sacerdotes de hoy.

Recuerda la vida de San Juan María Vianney y pide su intercesión cuando sientas que no puedes lograr lo que te piden en la escuela, en tu familia o en cualquier otra circunstancia.

¡No tengas duda de que Dios, también a ti, te dará la perseverancia que necesites!

Fuente: https://tuparroquiainmaculada.com/san-juan-vianney-modelo-de-perseverancia-para-el-sacerdocio/

La pequeña iglesia del pueblito de Ars, en Francia, era calurosa en extremo en el verano y se congelaba en el invierno.

Así y todo, la gente venía; a veces los fieles esperaban durante días y luego se aglomeraban para tener la oportunidad de confesarse.

El Padre Juan María Bautista Vianney llegaba a la iglesia a la una o dos cada mañana, llevando una vela encendida.

Después de rezar frente al altar, se sentaba en el confesionario tras la rejilla y comenzaba a escuchar confesiones.

Para este sacerdote de pueblo, el día pro­seguía de la misma manera hasta bastante entrada la noche, para comenzar nuevamente temprano a la mañana siguiente.

La corriente de peregrinos no terminaba, porque todos querían confesarse con el cura de Ars.

¿Quién era este hombre que cada año atraía a miles de peregrinos de toda Francia hacia una remota aldea situada en las colinas cer­canas a la ciudad de Lyons?

Juan María Vianney, hijo de un campe­sino, había tenido escasa educación formal y apenas había aprobado sus exámenes de latín en el seminario,

Donde algunos decían que NO había aprendido suficiente teología ni para escuchar confesiones.

Su aspecto era también bastante humilde, de cuerpo enjuto por el excesivo ayuno, mejillas hundidas, piel curtida y cabello prematura­mente blanquecino.

Solamente sus ojos azules revelaban la intensidad del Celo que sentía por Dios.

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Como si fuera un virus contagioso, este celo “prendió” en la población y encendió una renovación religiosa que llevó a innumerables personas a la Cruz de Cristo.

Numerosos obstáculos. 

El amor que Juan María le tenía a Dios y a la Oración parecía ser innato, aun­que su madre se lo había alimentado desde temprano.

Siendo el cuarto de seis hijos, nació el 8 mayo de 1786, en el pueblito de Dardilly, a unas cinco millas de Lyons.

Cuando era niño, Juan María asistía a misa con su familia en secreto porque las iglesias estaban cerradas, una trágica consecuencia de la Revolución Francesa.

Con todo, el muchacho aprovechaba cualquier oportunidad que tenía para rezar en la pradera, cuando llevaba a pastar a los anima­les de la familia.

A los 16 años de edad, les dijo a sus padres que quería ser sacerdote, iniciándose así lo que fue una pro­longada y dificultosa travesía…

Y si no hubiera sido por su intenso deseo de hacer realidad su vocación religiosa, sin duda habría desistido de la idea. Primero, se topó con las objeciones de su padre.

Por un periodo de 35 años el santo Cura de Ars fue asaltado y molestado, de una manera física y tangible, por el demonio. Solían ser horribles ruidos y gritos estentóreos que parecían provenir del exterior de la casa parroquial..

Pasaron tres años antes de que le permitiera abandonar la granja familiar para irse a vivir en la ciudad vecina de Ecully, donde estu­diaría bajo la tutela del párroco del lugar, el padre Carlos Balley.

Segundo, Juan María tenía muy poca educación y no lograba avanzar en latín. Su ren­dimiento escolar era deficiente y por mucho que estudiara, no podía recor­dar la gramática del latín.

Luego en 1809, fue llamado al servicio militar, pero antes de que su destacamento partiera hacia su destinación, Juan María enfermó y no pudo salir; a raíz de lo cual fue considerado desertor y tuvo que pasar el año siguiente ocul­tándose en una aldea lejana.

Finalmente, en 1811, se declaró una amnistía general para los deserto­res y Juan María ingresó al seminario para continuar sus estudios, pero se angustiaba por no poder aprender el latín,

Y después de varios meses en el seminario salió reprobado en la primera serie de exámenes.

Estando casi al punto de la desesperación, el padre Balley salió en su ayuda.

Solicitó que lo autorizaran a edu­car personalmente al seminarista y lo consiguió.

Finalmente, el joven Vianney pasó las pruebas requeridas y fue ordenado sacerdote el 13 de agosto de 1815, a la edad de 29 años.

Destinación nueva y difícil.

Durante dos años y medio, el nuevo sacerdote sirvió como asistente de su protector, el padre Balley, en Ecully.

Pero cuando éste falleció en 1818 y designaron a un nuevo párroco, a Juan María lo destinaron como párroco al pequeño pueblo de Ars, distante unas 18 millas.

“No hay mucho amor a Dios en aquella parro­quia —le dijo el vicario general— tú llevarás algo.”

La aldea, de 200 habitantes, tenía cuatro tabernas y era conocida por las alocadas fiestas y bailes que allí se hacían. Pero el sacerdote, ya de 31 años, se puso a trabajar.

Muy tem­prano cada mañana se iba a la ruinosa iglesita y pasaba horas ante el altar derramando lágrimas y rogándole a Dios que convirtiera a la gente de su parroquia.

Durante toda su vida, nunca dejó de elevar esta Oración por las conversiones. La pasión por las almas lo definía y estaba dispuesto a sufrir lo que fuera si eso servía para que más personas se volvieran a Cristo.

A su constante intercesión añadía una extrema penitencia: ayu­naba varios días seguidos y dormía en el suelo duro, sin calefacción alguna.

Durante años vivió comiendo una sola vez al día: un plato de papas hervidas.

Al principio los feligreses eran indiferentes a lo que el padre Vianney predicaba.

Sin embargo, era difícil hacer caso omiso de lo que decía por el buen ejemplo que daba: su Oración era constante, su vida enteramente dedicada a Dios, y su dedicación al pueblo era genuina.

Además, la repulsa que sentía por el pecado le impedía ceder.

Cuando exhortaba a sus feligreses a que salieran de las tabernas y vinieran a la iglesia, no trabajaran los domingos y pusieran fin a los excesos de los bailes, enton­ces empezaron a escucharle, tocados por sus palabras.

Las peregrinaciones que dirigía hacia santuarios locales y una magnífica procesión que organi­zaba cada año en honor de la fiesta de Corpus Christi eran para los luga­reños recordatorios concretos de que Dios se encontraba entre ellos.

El sacerdote estaba convencido de que todos, incluso los campesinos que trabajaban la tierra, podían acer­carse a Dios.

Promovía la devoción al Santísimo Sacramento y enseñaba a los aldeanos a examinarse la con­ciencia y rezar, diciéndoles:

“Nuestro buen Dios no busca oraciones ni lar­gas ni hermosas, sino las que salen del fondo del corazón.”

Por las noches, empezaban a doblar las campanas y la gente se congregaba para las oraciones vespertinas.

El rezo colectivo de los pobladores comenzó a cambiar com­pletamente la atmósfera de la aldea de Ars, y empezaron a verse numerosas conversiones.

“La gracia de Dios es tan poderosa —dijo uno de los aldea­nos— que pocos pueden resistirse.”

Cuerpo incorrupto de San Juan María Vianney

Dones espirituales.

Desde sus primeros años en Ars, tal vez por la intensa vida de Oración y sacrificio que llevaba, Dios empezó a desarrollar en él una serie de dones sobrenatu­rales,

Los cuales, combinados con su capacidad para estimular al pueblo a arrepentirse y buscar la misericor­dia de Dios, pronto lo convirtieron en un confesor muy buscado.

Durante una misión realizada en 1823 en una parroquia cercana, fue tan grande la multitud que se reunió en torno a su confesionario que casi lo derribaron.

Conforme fue creciendo la fama de Vianney, muchos peregrinos empeza­ron a llegar al pueblito.

Querían ver personalmente a este humilde sacer­dote diocesano y el efecto que su ministerio tenía sobre los habitantes de Ars, que muchos empezaron a lla­mar un “oasis de santidad”.

Hacia el final de su vida, la cifra de peregrinos que llegaban a Ars cada año se esti­maba en 80.000.

Bajo la inspiración del Espíritu Santo, Vianney podía leer el corazón de los que venían a verlo.

Por ejem­plo, una mujer paseaba por la plaza de la ciudad un día cuando se cruzó con él.

El santo Cura llegó a entender que cuando más molestaba el demonio era porque iba a haber un gran penitente. Parece que en 1845 cesaron las instigaciones del demonio, y el Cura de Ars fue agraciado con un poder extraordinario para expulsar demonios de las personas poseídas.

“Señora —le dijo— sígame”.

Por el camino, el padre Juan María le empezó a revelar la vida de pecado que ella llevaba y poco después la mujer se convirtió.

Otro hombre, un científico bien conocido que se jactaba diciendo que sólo se dejaba guiar por la razón, fue a ver al sacerdote sólo por curio­sidad.

Después de la misa, el padre le hizo señas para que lo siguiera hacia el confesionario, donde de repente el hombre se puso a llorar.

“Padre —le dijo— no creo en nada. Ayúdeme.”

Después de nueve días de conversar con el padre, el hombre llegó a ser un devoto creyente.

Conforme la gente confesaba sus pecados, Vianney solía llorar por ellos, lo que los movía a un profundo arrepentimiento.

“¡Qué lástima!” solía decir.

Un sacerdote que había visitado el confesionario dijo una vez: “Aquella simple frase ‘qué lástima’, con toda su hermosura, demostraba el daño que el pecado había causado en el alma.”

Incluso, era sabido que el confesor les recordaba a los penitentes los pecados que habían olvidado mencionar.

Los jóvenes le consultaban para que les ayudara a discernir si tenían alguna vocación religiosa.

Los enfer­mos llegaban pidiendo oración por sanación.

Y si había alguna curación física —de las que hubo muchas— Vianney las atribuía a la intercesión de su amada Santa Filomena, una mártir de los primeros cristianos.

Un gran desgaste.

La condición de celebridad a la que llegó el padre Juan María Vianney le causó un gran desgaste personal.

Era prácticamente prisionero del confesionario, ya que se pasaba allí 18 horas al día. Su gran tentación era irse de Ars para entrar en un monasterio donde pudiera “llorar por mi pobre vida”.

Este pen­samiento lo atormentaba, de modo que reiteradamente pidió permiso a su obispo para dejar su puesto e irse a vivir en aislamiento, pero cada vez le fue negada la autorización.

Varias veces llegó incluso a abandonar la aldea, pero pronto se daba cuenta de que Dios lo llamaba a permanecer en Ars y regresaba.

Una vez fue a casa de su hermano en su ciudad natal de Dardilly, pero los peregrinos lo siguie­ron hasta allí.

De forma especial le preocupaban los pobres y muchas veces se le veía con ropas raídas, porque había dado lo que tenía a los necesitados.

En 1823, fundó una escuela gratuita para niñas, que finalmente se transformó en un orfanato.

Este hogar, llamado La Providencia, estaba a cargo de tres mujeres jóvenes de la aldea y llegó a ser un refugio para Vianney, donde podía escapar de las multitudes por un fugaz momento.

Además de comer allí, dejaba tiempo cada mañana para enseñar catecismo.

Eran tanto los visitantes que querían escuchar sus enseñanzas que las clases finalmente tuvieron que trasladarse a la iglesia.

Pero VIANNEY NO ESTUVO LIBRE DE ANTAGONISMO, especialmente al prin­cipio de su ministerio. Algunos de los sacerdotes locales se mostraban escépticos, envidiosos o ambas cosas a la vez.

Pero su opositor más tenaz fue el diablo. Durante el transcurso de 35 años, Vianney tuvo que soportar la actividad demoniaca que había de noche en su casa parroquial.

Los alari­dos, violentos golpes contra la puerta y otros ruidos extraños que hacían estremecerse la casita eran frecuentes.

Pronto se dio cuenta de que la activi­dad aumentaba la víspera del día en que vendría a verlo un “gran pecador”. “Es buena señal —solía decir— siem­pre hay buena pesca al día siguiente.”

Durante 41 años, el padre Juan María Vianney fue el sacerdote de la pequeña aldea. Al final de su vida, llegó a aceptar el hecho de que Dios nunca le concedería el tiempo de soledad que había deseado.

Falleció el 4 de agosto de 1859 a los 73 años de edad. Ya aclamado como santo por la gente, San Juan María Vianney fue canonizado el 31 de mayo de 1925,

Y posteriormente nombrado Patrono de los sacerdotes diocesanos.

Su vida puede resumirse con uno de sus pro­pios dichos:

“Ser amado por Dios, estar unido a Dios, vivir en la pre­sencia de Dios, vivir para Dios. ¡Oh, qué hermosa vida y qué hermosa muerte!”

M4 EL PECADO Y… 4


Lo creamos o NO, no hay formulas mágicas que nos permitan ELUDIR EL PURGATORIO.

Si NO nos graduamos en vida, para cumplir SATISFACTORIAMENTE el Supremo Mandamiento del Amor, que nos legó Jesús…  

LO QUE NO APRENDIMOS EN VIDA,

LO APRENDEREMOS EN EL PURGATORIO..

LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO

Entrevista de Sor Emmanuel Maillard a María Simma.

Maravillosas revelaciones recibidas por una humilde mujer sobre las Benditas almas del Purgatorio.

María Simma era una anciana mujer que vivió hasta el día de San José del año 2004 en las montañas austriacas. Desde temprana edad ella recibió de Dios el don de recibir la presencia swobrenatural de las almas del Purgatorio, que acuden a ella en busca de Oración y ayuda para acortar su tiempo de expiación.

Emmanuel Maillard muy reconocida por aquellos que conocen la aparición de María en Medjugorje, tuvo la oportunidad de realizarle un reportaje en su humilde casa en la montaña, el cual fue documentado en un hermoso libro.

Extractamos aquí algunas partes importantes de este libro titulado “EL MARAVILLOSO SECRETO DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO” 

Sor Emmanuel y María Simma” (prácticamente la totalidad del libro está reflejada en nuestro artículo).

María Simma tuvo desde niña un especial interés por las almas del Purgatorio. Y fue esa la misión que Dios le dio para esta vida cuando tuvo la edad de 25 años.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

Adecuadamente asistida por su confesor y director espiritual y bajo el cercano seguimiento del Obispo del lugar, María vive una vida donde la Presencia sobrenatural se vuelve cotidiana.

Las almas se presentan a ella buscando ayuda, y también dando testimonio de sus sufrimientos, su vida en la tierra y su deseo profundo de llegar cuanto antes a estar en la Presencia de Dios en forma definitiva.

Los conocimientos que las almas del Purgatorio le refieren son una hermosa y fuerte confirmación de toda la Doctrina sobre la que se funda la Iglesia Católica y una invitación a todos nosotros a vivir una activa y sincera práctica de los sacramentos.

Pero por sobre todo, María Simma nos invita a una práctica cotidiana del amor como la puerta más importante para la salvación de nuestra alma.

EL AMOR CURA Y CUBRE MUCHOS DE NUESTROS PECADOS,

A LA HORA DE NUESTRO JUICIO PARTICULAR.

Descubra en este testimonio muchas de las confirmaciones que su corazón estaba buscando, ya que Jesús y María se expresan a través de las palabras de María Simma, invitándonos a una conversión sincera y profunda, basada en el amor por Dios y por todos nuestros semejantes.

Nuestra Santa Iglesia florece en las palabras de esta humilde mujer, cuyo amor por Dios la ha llevado a grandes y constantes sacrificios.

Un alma humilde puede obrar muchos milagros, ya que agrada a los ojos del Creador, que la toca con la gracia y la convierte en un instrumento de evangelización. Eso es en breves palabras, María Simma.

El reportaje de Sor Emmanuel

(Los comentarios y las preguntas son realizadas por Sor Emanuel)

Sor Emmanuel:

–     María, ¿Puedes contarnos ahora cómo fuiste visitada, la primera vez, por un alma del Purgatorio?

María Simma:

–    Sí, fue en el año 1940, de noche, a las 3 o 4 de la madrugada. Oí a alguno que iba y venía en mi cuarto. Esto me despertó. Miré para ver quien pudiese haber entrado en mi cuarto.

–     ¿Tuviste miedo?

–     No, yo no soy nada miedosa. Cuando yo era pequeña, mi madre me decía que era una niña del todo especial, porque nunca tenía miedo.

–     ¿Y entonces, esa noche? ¡Cuéntanos!

–     Oh, vi que era un extraño. Iba y venía lentamente. Le pregunté con tono severo:

–     “¿Cómo has entrado aquí?, ¿Qué has perdido?”.

Pero él continuaba caminando en mi cuarto, de aquí para allá, como si nada fuese.

Entonces le volví a preguntar:

–    “¿Qué haces?”.

Y puesto que continuaba a no querer responderme, me levanté de un salto para aferrarlo, pero no toqué más que el aire.

Y el hombre había desaparecido…

Entonces regresé a la cama, y de nuevo comencé a sentir que iba y venía.

Me preguntaba por qué veía allí a ese hombre, y por qué no podía aferrarlo.

Me levanté de nuevo para asirlo y para hacer que desistiese de caminar. Nuevamente me topé con la nada.

Quedé perpleja. Volví a acostarme. No volvió otra vez, pero aquella noche no conseguí dormir.

Al día siguiente, después de misa, fui a ver a mi director espiritual y le conté lo sucedido.

El me dijo:

–     “Si todo eso recomienza, no preguntes: “¿Quién eres?, sino, ¿“Qué quieres de mí?”.

La noche siguiente el hombre regresó. Era el mismo.

Y yo le pregunté:

–     “¿Qué quieres de mí?”.

Me respondió:

–     “Haz celebrar tres misas por mí y yo seré liberado”.

Entonces comprendí que era un alma del Purgatorio.

Mi padre espiritual me lo confirmó. Me aconsejó de no rechazar jamás a las almas del Purgatorio, y de acoger con generosidad sus pedidos.

–      Y después, ¿continuaron las visitas?

–      Sí, durante algunos años venían tres o cuatro almas solamente, sobre todo en el mes de noviembre. Luego no vinieron más.

–      ¿Y qué te piden estas almas?

–      Muchas veces piden de hacer celebrar misas y de asistir a esas misas; piden de recitar Rosarios, y también de hacer el Vía Crucis.

–      A este punto se nos plantea una pregunta, que es fundamental:

¿QUÉ ES EXACTAMENTE EL PURGATORIO?

María responde:

–      Diría que es una invención genial por parte de Dios. Y aquí quisiera proponerles una imagen toda mía. Supongan que un día se abre una puerta y aparece un ser extraordinariamente bello, de una belleza tal, nunca vista sobre la tierra.

Aquí quedan fascinados, trastornados por este SER de luz y de belleza, tanto más que él demuestra estar locamente enamorado de ustedes (lo que nunca se hubiesen imaginado);

Se dan cuenta que también él tiene un gran deseo de atraerlos a sí, de abrazarlos; y el fuego del amor que quema ya en sus corazones los empuja seguramente a precipitarse entre sus brazos.

Pero ustedes se dan cuenta, en ese preciso instante, de que hace meses que no se lavan, que huelen mal, que se sienten horriblemente feos; tienen la nariz que chorrea, los cabellos grasosos y pegoteados, horribles manchas de suciedad sobre la ropa, etc., etc.

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

Entonces se dicen a sí mismos:

–     “¡No, no es posible que yo me presente en este estado!.  Es preciso que antes me lave, me duche, y luego, rápidamente, regrese a verlo…”.

Pero he aquí que el amor nacido en sus corazones es tan intenso, tan fuerte, tan abrasador, que este atraso debido a la ducha es absolutamente insoportable.

Y el Dolor mismo de la Ausencia, aunque dure sólo pocos minutos, causa un ardor atroz en el corazón. Y, ciertamente, este ardor es proporcional a la intensidad de la revelación del Amor: ES UNA LLAMA DE AMOR…

Pues bien, el Purgatorio es exactamente esto. Es un atraso impuesto por nuestra impureza, un atraso antes del abrazo de Dios, una Llama de amor que hace sufrir terriblemente; una espera, o si quieren, una nostalgia, del Amor. Es precisamente esta Llama,

Esta ardorosa nostalgia la que nos purifica de todo lo que aún es impuro en nosotros.

Me atrevería a decir que el Purgatorio es un lugar de deseo, del deseo loco de Dios, de Dios que ya ha sido reconocido y visto, pero al cual el alma todavía no se ha unido.

Las almas del Purgatorio hablan con frecuencia con María sobre ese gran deseo, de esa sed que tienen de Dios,

Y CÓMO ESE DESEO ES PARA ELLAS PROFUNDAMENTE DOLOROSO;

ES SIN DUDA, UNA VERDADERA AGONÍA.

En la práctica el Purgatorio es una gran crisis, una crisis que nace de la falta de Dios.

Sobre esto he querido que María nos precisara un punto fundamental:

–      María, ¿las almas del Purgatorio prueban alegría y esperanza en medio de sus sufrimientos?

–      Sí, ningún alma quisiera volver del Purgatorio a la Tierra, porque ellas ya tienen un conocimiento de Dios infinitamente superior al nuestro…

Y no podrían nunca más decidirse a regresar a las Tinieblas de este mundo. He aquí entonces, la gran diferencia entre los sufrimientos del Purgatorio y los de la Tierra:

En el Purgatorio, aunque sea terrible el dolor del alma, la certeza que se tiene de vivir con Dios es tan fuerte e indestructible, que el gozo de esta certeza supera aun el dolor.

Y por nada del mundo esas almas quisieran volver a vivir sobre la Tierra donde al fin de cuentas, nunca se tiene seguridad de nada.

–      María, ¿ahora podrías decirnos si es Dios quien envía un alma al Purgatorio, o si en cambio, es el alma misma quien decide de ir allí?

–      Es el alma misma quien quiere ir al Purgatorio para purificarse, antes de entrar en el Paraíso.

Pero aquí es preciso decir también que el alma, cuando está en el Purgatorio, adhiere perfectamente a la voluntad de Dios.

Por ejemplo, se complace del bien y desea nuestro bien; experimenta tanto amor por Dios y también por quienes aún estamos en la Tierra.

Estas almas están perfectamente unidas al Espíritu de Dios o, si quieren, a la Luz de Dios.

–      María, ¿en el momento de la muerte, se ve a Dios en plena luz, o en manera confusa?

–      En manera aún confusa; con todo, hay una claridad tal, que basta ciertamente, para tener nostalgia. ¡Es verdad! Es una luz resplandeciente, en relación a las Tinieblas de la Tierra.

Pero todavía es nada con respecto a la Luz que el alma conocerá en el Cielo. Del resto, a tal propósito, podemos hacer una confrontación con las experiencias de las que se habla en el libro “La vida más allá de la vida”: muchísimas de esas personas que, de un estado de pre-muerte (por coma, paro cardíaco, etc.),

han entrevisto ALGO del más allá, quedaron tan fascinadas de esa luz; que para ellas ha sido una verdadera agonía retornar a la común existencia sobre la tierra, después de aquella experiencia.

–      María, ¿puedes decirme cuál es el papel de la Virgen con respecto a las almas del Purgatorio?

–      Sí, viene frecuentemente para consolarlas y decirles que han hecho bien tantas cosas, y les da coraje.

–      ¿Hay días especiales en los cuales ella las libera?

–      Si, sobre todo el día de Navidad, el día de Todos los Santos, el Viernes Santo; las libera también el día de su Asunción y en el de la Ascensión de Jesús.

–      Pero, María, ¿Por qué se va al Purgatorio? ¿Cuáles son los pecados que conducen con frecuencia a las almas al Purgatorio?

–      Son los pecados contra la caridad, contra el amor hacia el prójimo: la dureza del corazón, la hostilidad, la calumnia. Sí, todas estas cosas. Sé que la maldición y la calumnia se cuentan entre las culpas más graves que necesitan una larga purificación.

María al respecto, nos ofrece un ejemplo que la ha impactado mucho, y es un testimonio que quiero contarles.

Se trata de un hombre y de una mujer; de ellos se le pidió se informase si estaban en el Purgatorio. Con gran asombro de quienes se lo habían pedido, la mujer ya estaba en el Paraíso y el hombre en el Purgatorio.

Pero en realidad esa mujer había muerto después de un aborto, mientras que el hombre iba con frecuencia a la iglesia y llevaba una vida, aparentemente, bastante digna y piadosa.

Entonces María se informa nuevamente, pensando que podría haberse equivocado. Pero no, era tal cual: en realidad.  Los dos murieron contemporáneamente, pero la mujer se había arrepentido sinceramente de lo que había hecho, y había sido muy humilde…

En cambio el hombre, aunque religioso, juzgaba todo y a todos, siempre se lamentaba, hablaba mal de la gente, y criticaba. Por eso su purgatorio era muy largo.

Y María concluyó: “Nunca se debe juzgar según las apariencias”.

Otros pecados contra la caridad son por cierto, todos nuestros repudios hacia algunas personas que no amamos; nuestro rechazo en hacer las paces, en perdonar, y todos los rencores que encerramos en el corazón.

LA FALTA DE PERDÓN

Al respecto María nos reveló un testimonio que nos hace reflexionar. Es la historia de una persona que ella conocía muy bien. Esta persona había muerto. Era una mujer y se encontraba en el Purgatorio, padeciendo sufrimientos atroces.

Y cuando esa alma visitó a María, ella le preguntó el porqué.

Y el porqué era que ella tenía amiga con la cual surgió una enemistad muy grande; y esa enemistad había sido causada por ella misma.

Y a pesar de todo, había conservado su rencor por años y años; y cuando su amiga, en varias circunstancias, había venido a pedirle de hacer las paces, de reconciliarse, ella la rechazaba.

Y cuando cayó gravemente enferma, había continuado a tener cerrado su corazón, a rechazar la paz que se le proponía. Y hasta en el lecho de muerte, aquella amiga había venido a suplicarle de hacer las paces; pero aún en su lecho de muerte ella había rechazado reconciliarse.

Por ese motivo se encontraba aún en un Purgatorio muy doloroso, y por eso había venido a pedir ayuda a María.

Este testimonio sobre la gravedad de conservar el rencor es muy significativo.

Por lo que se refiere a las palabras, nunca se dirá bastante acerca de cómo una palabra de crítica, una palabra malévola pueda realmente matar.

Y también cómo una buena palabra pueda curar.

–      Entonces, María, ¿Puedes decirnos quienes son los que tienen mayores posibilidades de ir directamente al Paraíso?

–      Son aquellos que tienen un corazón bueno, un corazón bueno hacia todos. LA CARIDAD CUBRE UNA MULTITUD DE PECADOS.

Sí, es San Pablo quien nos lo dice.

–      Y ¿Cuáles son los medios que podemos emplear sobre la Tierra para evitar el Purgatorio e ir derecho al Paraíso?

–      Debemos hacer mucho por las almas del Purgatorio, porque son ellas quienes, a su vez, nos ayudan. Hay que tener mucha humildad: ésta es el arma más grande contra el Maligno. La humildad elimina el mal.

A este punto no resisto al deseo de referir un bellísimo testimonio del Padre Berlioux (que ha escrito un hermoso libro sobre las almas del Purgatorio), con relación a la ayuda ofrecida por estas almas a aquellos que las ayudan con oraciones y sufragios:

“Se cuenta que una persona muy amiga de las almas del Purgatorio había consagrado toda su vida a sufragar por ellas. Habiendo llegado la hora de su muerte, fue asaltada con furor por el demonio que la veía a punto de escapársele.

Parecía que el Abismo entero, confederado contra ella, la rodease con sus cohortes infernales. La moribunda luchaba desde hacía tiempo entre los esfuerzos más penosos…

Cuando todo de un golpe vio entrar en su casa una multitud de personajes desconocidos, pero resplandecientes de belleza, que pusieron en fuga al demonio y, acercándose a su lecho, le dirigieron palabras de aliento y de consolación totalmente celestiales.

Emitiendo entonces un profundo suspiro, y llena de alegría, gritó:

–     ¿Quiénes son ustedes? ¿Quiénes son los que me hacen tanto bien?.

Aquellos buenos visitantes respondieron:

–     “Nosotros somos habitantes del Cielo, que tu ayuda ha encaminado a la felicidad, y como reconocimiento, venimos a ayudarte para que cruces el Umbral de la Eternidad y te libres de este lugar de angustia… Y te introduzcas en las alegrías de la Ciudad Santa”.

Con estas palabras una sonrisa iluminó el rostro de la moribunda. Sus ojos se cerraron y ella se durmió en la paz del Señor. Su alma, pura como una paloma, presentándose al Señor de los Señores, encontró tantos protectores y abogados entre las almas que ella había liberado…

Y reconocida digna de la gloria, entró allí triunfalmente, en medio de los aplausos y las bendiciones de quienes había liberado del Purgatorio”.

¡Ojalá que también nosotros, un día, podamos tener la misma suerte!

Entonces hay que decir que las almas, sí, las almas liberadas por nuestra plegaria, son sumamente agradecidas.

Les aconsejo, pues, que hagan la experiencia; las almas nos ayudan, conocen nuestras necesidades y nos obtienen muchas gracias.

–      Entonces María, ahora pienso en el buen ladrón, en aquel que estaba crucificado junto a Jesús… Y me gustaría saber que hizo para que Jesús le prometiese que ese mismo día, estaría con él en el Paraíso.

–      El aceptó humildemente su sufrimiento diciendo que era algo justo. Alentó al otro ladrón a aceptar también él su condición. Él tenía el temor de Dios, es decir, era humilde.

Otro hermoso ejemplo, que nos contara María Simma, demuestra cómo un gesto de bondad puede rescatar, en poquísimo tiempo, una vida de pecado.

Escuchémoslo narrado con sus mismas palabras:

–     “Conocía a un joven de unos veinte años. Vivía en un pueblo vecino al mío. Este pueblo había sido duramente golpeado y destruido por una serie de aludes que mataron un gran número de habitantes. Era en el año 1954.

Una noche ese joven se encontraba en la casa de sus padres. Imprevistamente un terrible alud se abate precipitando cerca de su casa. El oye gritos desgarradores…

Gritos lastimeros que invocan:

–     “¡Ayúdennos! ¡Sálvennos! ¡Vengan a socorrernos!… ¡Somos arrollados por los aludes!… “.

De inmediato el joven se levantó y se precipitó para socorrer a esas personas. Pero su madre, que había oído los gritos, le impidió pasar.

Cerró la puerta y dijo:

–    “¡No, otros deben socorrerlos, nosotros no!. Afuera es demasiado peligroso. No quiero que haya un muerto más”:

Pero él, puesto que había sido impactado por esos gritos y quería verdaderamente socorrer a esa gente, empuja a su madre,

Y dice:

–     “¡Sí, yo voy! ¡No quiero dejarlos morir así!’. – Y salió.

Pero también él, a lo largo del trayecto, fue embestido por un alud y murió…

Dos días después de su muerte, él vino a visitarme de noche y me dijo:

–     “Haz celebrar tres misas por mí, así seré liberado del Purgatorio”.

Yo fui a dar cuenta de ello a su familia y a sus amigos.

Ellos quedaron muy sorprendidos al oír que, solamente con tres misas, se libraría del Purgatorio.

Alguno de sus amigos agregó “Yo no hubiera querido estar en su lugar en la hora de la muerte. ¡Si hubiesen visto todas las fechorías que cometió!… “.

Pero ese joven, con posterioridad, me declaró:

–    “Yo he cumplido un acto de amor puro poniendo a riesgo mi vida y donándola por aquellas personas.es gracias a esto que el Señor me ha acogido tan rápidamente en Su Cielo. Es verdad, la caridad cubre una multitud de pecados”.

En este episodio se ve cómo un solo acto de amor desinteresado ha sido suficiente para purificar a ese joven de una vida de fechorías.

Y el Señor ha aprovechado de ese instante de amor para llamarlo a Sí.

María en efecto, ha dicho que este joven quizás nunca hubiese tenido en su vida la ocasión de realizar un acto de amor tan fuerte. Y quizás se hubiese convertido en un hombre malvado.

El Señor, en Su Misericordia lo ha llamado a Sí justo en el mejor momento, en el momento más puro a causa de ese acto de amor.

Ahora he aquí otro episodio que demuestra cómo el Señor acepta y valoriza también un simple acto de bondad:

–     El alma de una mujer se presentó, un día, con un balde en mano. “¿Qué haces con ese balde?”, le pregunté. Es la llave de mi Paraíso, respondió radiante. No he orado mucho durante mi vida; raramente iba a la iglesia pero una vez, antes de Navidad, he limpiado gratuitamente toda la casa de una pobre anciana.

Ha sido mi salvación”. ESTA ES LA PRUEBA QUE TODO DEPENDE DE LA CARIDAD. Es también importante, cuando se está a punto de la muerte, abandonarse a la Voluntad del Señor.

María me narró el caso muy hermoso de una madre de cuatro hijos que estaba por morir.

En vez de rebelarse y de inquietarse ella dijo al Señor:

–    “Acepto la muerte, en el momento que tú lo quieras, y pongo mi vida en tus manos. Te confío mis hijos y sé que tú encargarás de ellos”.

María me dijo que,

A CAUSA DE ESTA INMENSA CONFIANZA EN DIOS,

ESA MUJER FUE DIRECTAMENTE AL PARAÍSO

SIN PASAR POR EL PURGATORIO.

Verdaderamente se puede decir que el amor; la humildad y el abandono a Dios son tres llaves de oro que nos hacen entrar directamente en el Paraíso.

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a VENCER a nuestros espíritus inmundos generados por nuestros PECADOS, especialmente al MONSTRUO DE NUESTRO EGOÍSMO…

–     María, ¿podrías decirnos cuáles son los medios más eficaces para facilitar la liberación de las almas del Purgatorio?

–     EI medio más eficaz es la Misa.

–     ¿Por qué la Misa?

–     Porque es Cristo quien se ofrece por amor nuestro. Es la Ofrenda del Mismo Cristo a Dios, la más bella de las ofrendas. EI sacerdote es el representante de Dios y ES el Mismo Dios que se Ofrece y se sacrifica por nosotros.

La eficacia de la Misa por los difuntos es tanto mayor cuanto más grande ha sido la estima que ellos tuvieron por la Misa cuando eran todavía en vida.

Si en esas Misas han orado con todo el corazón y si han asistido también durante la semana, según el tiempo disponible, ellos sacarán grande provecho de las misas celebradas por ellos.

También en esto se recogerá lo que se ha sembrado.

Además de ir nosotros, no nos olvidaremos de invitar a nuestros hijos a que asistan a estas Misas, y, si posible, invitemos a los muchachos de las escuelas.

Ningún padre, ninguna madre, ningún catequista puede poner en el corazón del niño lo que Nuestro Señor personalmente le da en gracias, durante la Misa y la Comunión.

Agregaré que un alma del Purgatorio ve muy bien el día de sus funerales: si se reza verdaderamente por él o si, simplemente, se hace acto de presencia para mostrar que está allí.

Ellas dicen que las Lágrimas no sirven para nada para ayudarlas. En cambio sirve mucho la Oración.

Con frecuencia esas almas lamentan el hecho de que las personas asisten a su sepultura, pero NO elevan una sola plegaria a Dios; derraman muchas lágrimas, pero eso es inútil.

Con relación a la Misa, quisiera citarles un hermoso ejemplo narrado por el santo Cura de Ars a sus parroquianos:

–    “Hijos míos, un buen sacerdote había tenido la desgracia de perder un amigo muy querido. Por eso rezó mucho por la paz de su alma. Un día Dios le hizo saber que su amigo estaba en el Purgatorio y sufría terriblemente.

Este santo sacerdote pensó que no podía hacer algo mejor que ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa por su querido difunto.

El Amor aumenta con la Purificación. Cuando aumenta el Amor; disminuye el rigor de la Justicia Ofendida y aumenta el deseo para fundirnos con la Esencia Divina.

En el momento de la Consagración, tomó la Hostia entre sus manos y dijo:

–    “Padre Santo y Eterno, en tus manos divinas está el alma de mi amigo en el Purgatorio y en mis pobres manos de ministro tuyo, está el Cuerpo de Tu Hijo Jesús. Pues bien, Padre Bueno y Misericordioso, libra a mi amigo y yo te ofrezco a Tu Hijo junto con todos los méritos de Su Gloriosa Pasión y Muerte”.

Este pedido fue escuchado.

De hecho, en el momento de la elevación, él vio que el alma de su amigo subía al Cielo resplandeciente de gloria. Dios había aceptado la Ofrenda”.

Por eso hijos míos, concluyó el santo Cura de Ars: “cuando queramos liberar a nuestros seres queridos que están en el Purgatorio, hagamos lo mismo.

Ofrezcamos al Padre, por medio del Santo Sacrificio, a Su Hijo, junto con todos los méritos de Su Pasión y Muerte, así no podrá rechazarnos nada”.

Otros medios muy eficaces para ayudar a las almas del Purgatorio son el Ofrecimiento de nuestros sufrimientos, nuestras mortificaciones y el sufrimiento voluntario, como por ejemplo el ayuno, las privaciones, etc.

Y naturalmente, también los sufrimientos involuntarios como las enfermedades, los lutos, los abandonos…

–     María, tú fuiste invitada, muchas veces, a sufrir por las almas del Purgatorio para liberarlas. ¡Puedes decirnos qué has vivido y probado en esos momentos!

–     La primera vez un alma (era una mujer) me preguntó si quería sufrir tres horas, en mi cuerpo, por ella; y agregó que luego yo podría retomar mi trabajo.

Yo me dije: “Si es sólo por tres horas, quiero aceptar”. Esas tres horas me parecieron que durasen como tres días, tan terribles eran los sufrimientos.

Pero al final, miré el reloj y vi que habían pasado sólo tres horas.

El alma luego me dijo que, habiendo aceptado sufrir con amor esas tres horas, le había ahorrado veinte años de Purgatorio.

–     María, ¿Por qué, una vez llegados al Purgatorio, NO SE PUEDEN ADQUIRIR MÉRITOS y en cambio, mientras se está en la tierra SIEMPRE se los pueden adquirir?

–     Porque en el momento de la muerte los méritos se terminan.

Mientras uno vive en la Tierra puede reparar el mal que ha cometido antes. Las almas del Purgatorio tienen una santa envidia por esta posibilidad nuestra.

Hasta los ángeles son celosos de nosotros, porque tenemos la posibilidad de “CRECER” mientras estamos sobre la tierra.

PERO MUCHAS VECES

LA APARICIÓN DEL SUFRIMIENTO EN NUESTRA VIDA NOS HACE REBELAR

Y TENEMOS DIFICULTAD EN ACEPTARLO Y VIVIRLO BIEN.

–     Entonces, ¿cómo vivir el sufrimiento para que pueda dar frutos?

–     Los sufrimientos son la Prueba más grande del amor de Dios. Y si se ofrecen bien, pueden ganar muchas almas.

–     Pero ¿Qué hacer para recibir los sufrimientos como un don, y no (como se hace con frecuencia) como una punición o un castigo?

–      Hay que ofrecerlo todo a la Virgen Santa, pues Ella sabe mejor que nadie quién necesita esta o aquella ofrenda para ser salvado.

Quisiera referir aquí un testimonio que María me ha contado a propósito del SUFRIMIENTO. El hecho ocurrió en el año 1954.

Una serie de avalanchas muy desastrosas se abatieron sobre un pueblito cercano al de María, causando gravísimos daños. Otros aludes se habían precipitado en dirección al pueblito de María. Pero aquí sucedió que los aludes se detuvieron ante el pueblito en modo ciertamente milagroso, sin causar algún daño.

Las almas dijeron a María que en ese pueblito había vivido y muerto una mujer que durante treinta años, estuvo enferma y había sido cuidada muy mal; había sufrido terriblemente durante todos esos años, ofreciendo todos sus dolores por el bien de su pueblito.

Las almas revelaron a María que, GRACIAS AL OFRECIMIENTO DE AQUELLA MUJER, EL PUEBLITO SE HABÍA SALVADO. Ella había ofrecido sus sufrimientos durante 30 años y los había soportado con paciencia.

María nos dice que, si aquella mujer hubiese gozado de buena salud, no hubiese podido proteger a su pueblito.

Agrega que con el sufrimiento, pacientemente soportado, se pueden salvar más almas que con las oraciones.

 NO TENEMOS QUE VER SIEMPRE EL SUFRIMIENTO COMO UNA PUNICIÓN.

PUEDE SER ACEPTADO COMO EXPIACIÓN, no sólo para nosotros mismos, sino sobre todo para los demás.

Jesucristo era Inocente. Y fue Él quien sufrió más que todos, para expiar por nuestros pecados.

Sólo en el Cielo sabremos totalmente lo que hemos obtenido por medio del sufrimiento soportado pacientemente, en unión con los sufrimientos de Cristo.

–     María, ¿Se da una cierta rebeldía por parte de las almas del Purgatorio a causa de sus sufrimientos?

–     NO, ellas quieren purificarse y comprenden que los sufrimientos son necesarios.

–     ¿Cuál es el valor de la contrición y del arrepentimiento en el momento de la muerte?

–     La contrición es importantísima. Los pecados como sea, son perdonados, pero

QUEDA LA CONSECUENCIA DEL PECADO.

Si se quiere obtener la indulgencia plenaria en el momento de la muerte; esto es, ir derecho al Cielo, el alma tiene que estar libre de toda atadura.

M4 EL PECADO Y… 3


Noviembre 17 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, mucho mal se debate sobre el mundo en estos momentos. Mucho mal habéis atraído hacia vuestra vida y hacia la existencia de la Tierra, porque le abristeis vuestro corazón al Mal y rechazasteis el Bien.

 Mucho mal se os avecina está ya a las puertas, porque negasteis Mis Leyes y aceptasteis la muerte espiritual en vuestro corazón.

La maldad ha existido desde la Traición del Ángel malo hacia Mí, su Dios; pero la maldad siempre ha sido vencida por la bondad, la cual sólo puede salir de Mí, vuestro Creador.

La maldad no puede subsistir si no es alimentada y así como en la antigüedad, en los pueblos del mal ejemplo, Sodoma y Gomorra, en donde sí se le alimentó, se le vivió y no quisieron además, escuchar a los profetas,

ahora estáis pasando por lo mismo; pero con la diferencia de que no solamente no escuchasteis a los profetas, sino que no escuchasteis AL PROFETA:  a Mí Hijo Jesucristo, quien os llevó personalmente Mí Palabra.

ÉL OS DIO LA PAUTA A SEGUIR

COMO NUNCA ALGUNA NACIÓN LA TUVO ANTERIORMENTE

ÉL VINO A VENCER AL MAL EN LA TIERRA

Y OS ENSEÑO LA FORMA DE VENCERLO.

Os vino a enseñar la forma de evitar una hecatombe como la que tuvieron Sodoma y Gomorra, pero no le habéis escuchado.

Os he dicho que el Demonio siempre ha sido muy Traicionero, os seduce para que le abráis vuestro corazón con falsas promesas,

Y ya que os ganó, os pisotea llevándoos al fango del Pecado y al final se burla de vosotros, por vuestra debilidad y por vuestra ceguera,

¡SÍ, POR VUESTRA CEGUERA!

Porque él mismo me reconoce como a su Dios, reconoce Mí Poder y de todo ello os trata de separar.

Sí, él en su Maldad absoluta, reconoce en Mí la Infinidad de Mí Amor y vosotros que os sentís buenos, ¿Qué?

Vosotros, a los que he escogido, a los que he cuidado, a los que he guiado, ved cómo Me estáis pagando.

El Demonio es la maldad absoluta y ningún bien se puede esperar de él y así lo han experimentado los que lo han seguido; los seduce con las cosas del Mundo, lo siguen y terminan en el Fuego Eterno, ¿Es esto lo qué queréis?

¡Qué ciegos y qué necios sois Mis pequeños! El mundo entero está sufriendo los embates del Mal de muchas formas y ¿No os dais cuenta de ello? ¿Puede acaso salir todo este mal de Mí Corazón?

Sois pequeños y no queréis crecer, no queréis madurar,

¿Os tengo que repetir lo mismo muchas veces para os percatéis del grave problema que estáis viviendo?

No hay país, no hay pueblo, no hay nación que se esté salvando de padecer algún tipo de desastre o problema grave.

Coqueteasteis con la Serpiente y ahora viene por su paga.

Quisisteis ganar al mundo en vez de ganar a vuestro Dios y

AHORA EL MUNDO, SIN DIOS, SE VENDRÁ SOBRE VOSOTROS

Pero a pesar de todo, debéis vivirla junto con vuestro arrepentimiento.

Os dije, el Maligno es la maldad absoluta y sólo Mí Amor y Mí Misericordia lo pueden detener, pero debe nacer ese pedido de lo profundo de vuestro corazón, después de que hayáis aceptado esta verdad en vosotros mismos.

Ya no es tiempo de ser convenencieros, o Soy Yo en vuestra vida o es Mí enemigo; no hay cabida para dos en un corazón sincero.

Ahora es el tiempo de la siega, de la separación del trigo y de la cizaña. ¿Qué seréis, de la separación del trigo y de la cizaña?

El trigo se convierte en alimento de vida para muchos y se cuida para siempre; la cizaña, por el daño que causa a lo que es bueno, se le separa y se le quema, para detener su mal.

¿Qué sois vosotros? También os preguntó Mí Hijo. Sed fríos o calientes, pero no tibios, porque os vomitaré de Mí Boca.

De tal forma, también los tibios seguirán el camino de la cizaña, porque no dan fruto; sólo se aprovechan de los demás y siempre buscan su propia conveniencia, eso no es amor.

Pronto, MUY PRONTO, Mí Santo Espíritu iluminará a toda la Tierra, como respuesta a la Oración de los justos.

Mí Misericordia se derramará sobre todas las naciones y todos los pueblos conocerán el estado de su alma.

Así sabréis de qué lado estáis; ésta será una gran oportunidad para todos vosotros, para que conozcáis hasta dónde os ha llevado Mí Enemigo y de seguir así, hasta dónde os llevará si persistís en seguirlo.

Yo os amo infinitamente Mis pequeños y como Padre amoroso, guío vuestros pasos.

Sí, os doy algunas nalgaditas para que enderecéis el camino y así evitaros un accidente grave; pero si os soltáis de Mí Mano y corréis voluntariamente hacia el precipicio, Yo nada puedo hacer.

SI CON LOS LLAMADOS DE LA NATURALEZA NO REACCIONÁIS

En la Tierra el Amor de Jesús DOSIFICA nuestro calvario, Y ÉL ES EL CIRENEO que nos ayuda a recorrer el Camino…

Y ALCANZÁIS LA SALVACIÓN POR LAS ORACIONES DE MIS PEQUEÑOS CRISTOS

LA PURIFICACIÓN DE VUESTROS PECADOS EN EL

NIVEL MÁS PROFUNDO DEL PURGATORIO, SERÁ DOLOROSÍSÍMA

¡PORQUE AHÍ TAMBIÉN EXISTE UN CAMPO DE BATALLA!

DONDE DEBERÉIS LUCHAR SOLOS CONTRA VUESTROS PROPIOS DEMONIOS

Y APRENDER A VENCERLOS

CON VUESTRA PROPIA DETERMINACIÓN 

En el Purgatorio tenemos que APRENDER a AMAR HASTA ALCANZAR LA SANTIDAD, completamente SOLOS, sin la ayuda Divina…

¡¿ES ESO LO QUE QUERÉIS?!

Ahora estáis viviendo la PURIFICACIÓN con un tiempo de reparación, un tiempo para lograr el arrepentimiento y el perdón de vuestros actos pasados.

Un tiempo en el cual podéis quedar nuevamente limpios ante Mí, vuestro Señor, ¡Aprovechadlo!

Grandes acontecimientos se avecinan para toda la Humanidad, ¿Estáis capacitados para soportarlos todos?

Solamente aquellos que vivan en Mí y para Mí, podrán soportar la Prueba.

Estos son Mis últimos Llamados de atención, por mucho tiempo he tratado de haceros entender lo difícil de lo que viviréis; por favor, no desperdiciéis más tiempo. 

Porque cuando os llamo, Os molesto según vosotros, vuestra vida. No os dejo proceder con la libertad que vosotros habéis escogido para actuar, haciendo a un lado Mis Leyes.

Le creísteis a Satanás, os engañó y ahora veréis el resultado de haberMe dado la espalda.

Ciertamente, conozco vuestra pequeñez, vuestra falta de Sabiduría, vuestra falta de amor hacia Mí, pero aún así estoy dispuesto siempre a perdonar cada una de vuestras tonterías.

VENID A MÍ VOSOTROS, LOS QUE ESTÁIS AGOBIADOS CON VUESTRO PECADO,

SOBRE TODO, VOSOTROS, LOS QUE YA HABÉIS ENTENDIDO LA LECCIÓN

Y QUE OS HA HECHO VER MI SANTO ESPÍRITU, VUESTRO ERROR,

Prefiero vengáis ahora, arrepentidos, para que Yo os pueda perdonar en éstos momentos previos a la Tribulación…

Y no cuando ya estéis en ella y os sea más difícil encontrar a un sacerdote que os pueda perdonar vuestras tonterías,

Porque será difícil encontrar alguno en los momentos álgidos de la Tribulación.

No os imagináis, Mis pequeños, el Dolor que Me causáis por vuestros pecados, pero también el dolor que Yo veré en vuestra purificación particular.

Hay pecados graves que llevan mucho tiempo para ser purificados en vuestra alma; ciertamente, Yo os perdono cuando confesáis ésos pecados graves,

PERO LA PURIFICACIÓN EN VUESTRA ALMA TARDA MUCHO TIEMPO

TANTO EN LA TIERRA, COMO EN EL PURGATORIO

Aunque ciertamente os ayudará a que podáis entrar al Reino de los Cielos, limpios y orgullosos de haber dejado atrás un pasado que Me causaba mucho Dolor.

Ojalá entendierais y sintierais ése Dolor que Me causáis por vuestras faltas; sobre todo, cuando Me hacéis a un lado de vuestra vida.

Tratad de entender esto, Mis pequeños, imaginad que salís a la calle, nadie os hace caso, vais a donde trabajáis y lo mismo, nadie os hace caso y a todos lugares a donde vais, nadie os hace caso.

Tarde o temprano de alguna forma, trataréis de que os vean, de que os hagan caso o hasta podríais enloquecer,

porque parecería que fuerais un fantasma entre los hombres, en donde nadie os ve… Y además,

QUE NO QUIEREN TENER NINGÚN TIPO DE TRATO CON VOSOTROS

Y ESO ES LO QUE YO SIENTO, MIS PEQUEÑOS

Y es terrible ésta sensación de Ser un Ser olvidado, cuando además Yo estoy velando continuamente por vosotros, os cuido del  poder de Satanás y os doy nueva Vida.

Meditad esto Mis pequeños, porque si esto Me lo estáis haciendo a Mí, vuestro Dios; vosotros lo padeceréis en el Purgatorio.

En el Purgatorio sufrimos el Getsemaní y el Calvario SIN PALIATIVOS, TAL COMO LO SUFRIÓ JESÚS, por nuestra NEGATIVA TERRENAL a cooperar en La Redención

DadMe vuestro Amor y quitadMe la soledad con la que Me habéis tratado por tanto tiempo.

También debo advertiros que estáis envueltos en mentira, los gobiernos os ocultan infinidad de cosas, os manipulan de muchas formas.

La mentira la tenéis aún dentro de vuestros hogares, vosotros mismos la utilizáis también y de ésta forma, estáis viviendo una vida de error y de falsedad.

Mi Hijo os decía que aquello de lo que se hablaba en la noche, al siguiente día en la luz del día, se daría a conocer, para que nada quedara oculto.

Vivís vidas ocultas, tenéis vidas ocultas; pero ocultas en lo incorrecto, en la mentira, no dejáis ver la realidad de vuestro interior, la realidad de vuestros actos, la realidad de vuestra vida.

A Mí, vuestro Dios, no Me podéis esconder nada, Yo os creé y os conozco perfectamente, escucho vuestro pensar, conozco vuestras intenciones antes de que las podáis realizar.

Os conozco perfectamente, pero respeto vuestro libre albedrio y os permito actuar y solamente os ayudo cuando vosotros Me lo pedís, si no, Yo os dejo vivir vuestra vida.

El sufrimiento de los males fisicos y morales, ES LA OFRENDA más digna que puedes hacer a Aquel que nos ha salvado sufriendo

Vuestro Mundo es mentira, Mis pequeños. Podríais tener cosas bellísimas y no estar sufriendo como ahora sufrís.

Pero los que tienen el mando de las naciones y que lo han tenido por mucho tiempo, os han mantenido a un nivel muy mediocre porque Satanás no quiere que vosotros gocéis lo que Yo creé para vosotros.

Os he regalado infinidad de cosas para que vosotros estuvierais viviendo una vida muchísimo mejor que la que estáis viviendo actualmente,

Pero repito, Satanás manipulando a los gobiernos de la Tierra, no permite y no ha permitido, que vosotros gocéis lo que Yo voy permitiendo que conozcan algunas almas.

Y éstas, puedan transmitir ése conocimiento a altas jerarquías y lo llevaran a cabo para vuestro bien, para vuestro bien mundial.

¡Cuántas cuentas tendrán que dar los gobernantes de la Tierra, los que han pasado por los pueblos, los actuales y los que vendrán!

Mi Justicia será severa, porque muchos hermanos vuestros han sufrido y siguen sufriendo,

porque no permitieron los gobernantes que se dieran a luz los beneficios que les podrían haber ayudado a todos vosotros a tener una vida mucho mejor.

GEN. 3, 21. Yahveh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió.

Muchas almas Me gritan, Me blasfeman, porque según ellas las tengo en el olvido y padecen situaciones muy malas, muy negativas y dolorosas;

cuando, en la realidad Yo ya os había dado las mejoras tecnológicas para que no sufrierais

Y vivierais en condiciones mucho mejores que lo que ahora tenéis.

Pero los gobiernos de la Tierra no permitieron que salieran a la luz éstos regalos que Yo permitía, a través de hermanos vuestros,

que se conocieran y que con ellos vivierais mejor y Me agradecerías de corazón el habéroslos dado.

ASÍ QUE VOLTEAD MIS PEQUEÑOS, HACIA VUESTROS GOBERNANTES

Y PEDIDLES CUENTAS A ELLOS, PORQUE ELLOS HAN DETENIDO LA MEJORA EN EL MUNDO

PORQUE ESCUCHARON A SATANÁS, QUE OS ODIA,

QUE NO QUIERE QUE VOSOTROS GOCÉIS DE MIS BIENES

Vuestros gobernantes tendrán que pagar por el dolor de infinidad de almas porque quisieron escuchar a Satanás y no a Mí, vuestro Dios.

El Pecado Original afectó vuestra pureza, vuestra santidad.  

  Y pensar que no se comete algún pecado es soberbia y esto es obra de Satanás.

Mientras estéis con vida, cualquier pecado, por muy grave que sea, es perdonable.

Debéis estar siempre muy pendientes, de que no perdáis Mi Presencia en vuestro ser,

Buscad siempre Mi Vida y que Satanás no os la pueda quitar.

Mis pequeños, Soy vuestro Dios y os amo con todo Mi Corazón. Vosotros los que Me conocéis escucharéis Mi Voz como os dijo Mi Hijo: que las ovejas escuchan la voz del Pastor y Le siguen.

VOSOTROS, A PESAR DE QUE OIGÁIS QUE SE DIGA POR AQUÍ O POR ALLÁ ESTÁ EL MESÍAS

  SABRÉIS QUE ESA NO ES MI VOZ,

COMPRENDERÉIS PERFECTAMENTE EL ENGAÑO A DONDE OS ESTÁ QUERIENDO LLEVAR SATANÁS

PORQUE ESTOS SON TIEMPOS CRÍTICOS, SON TIEMPOS DE CAMBIO..

Estáis ahorita a momentos del Gran Cambio Espiritual y aún material, que se dará en vuestro mundo y en el Universo entero.

Os He dicho que grandes bellezas se os están preparando.

Mi Amor Infinito os premiará a todos vosotros, los que habéis luchado por mantener Mi Vida dentro de vosotros y Mi Vida en el mundo a través de lo que vosotros hacéis.

Vosotros sois Mis verdaderos Hijos en estos tiempos. Mi Hijo Jesucristo, realmente se ha implantado en vuestro ser y por eso Él os decía que fuerais vosotros los Cristos de este tiempo y todo aquel que Me sigue, que escucha Mi Voz, que sois las verdaderas ovejas,

Estáis verdaderamente transmitiendo la Vida de Mi Hijo y así iré reuniendo el Rebaño de Mi Hijo, para que podáis pasar a los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas que tanto os he prometido.

Por eso os pido que os mantengáis en vida espiritual y alimentándoos correctamente a través de los Sacramentos, a través de una verdadera vida de Amor y así aseguraréis vuestro futuro espiritual en las Nuevas Tierras que os daré,

en donde viviréis como verdaderos hermanos, amándoos los unos a los otros. Viviréis Vida de Cielo aquí en la Tierra.

Mi Amor se derramará sobre cada uno de vosotros y si ahora lloráis con lo que está pasando y pasará, después gozaréis y hasta danzaréis de gusto por tantas bellezas que os daré y que Me agradeceréis grandemente porque ellas sobrepasarán vuestras expectativas.

Confiad pues, Mis pequeños, en Mi Amor y todos los gozos que os daré porque será el premio para todos aquellos que se han mantenido confiados por vuestra Fe en lo que Yo os he pedido.

Yo estoy con vosotros, Mi Hijo está con vosotros, el Espíritu Santo está con vosotros, Mi Hija la Siempre Virgen María y el Señor San José están con vosotros, el Cielo entero está con vosotros, las Benditas Ánimas del Purgatorio están con vosotros.

¿Qué más protección queréis Mis pequeños? Es una realidad, el que todos Nosotros os estemos cuidando.

¿Por qué desconfiáis? ¿Por qué dudáis? Manteneos en el Bien y Mi Gracia y Mi Amor os estará protegiendo en todo momento.

Orad profundamente y dejad que Mí Santo Espíritu, en vuestro interior, os guíe. Quitad toda soberbia y egoísmo de vuestro corazón, para que Mí Amor os llene.

Os repito, no puede en un corazón sincero, haber cabida para el bien y para el mal,

O ESTÁIS CONMIGO O ESTÁIS CONTRA MÍ.

Yo os Bendigo en Mi Santo y amoroso Nombre, en el de Mi Hijo, Verbo Encarnado por Quién habéis conocido Mi Pensamiento y en el del Espíritu de Amor, en la moción de los corazones abiertos a Mi Amor.

Yo os bendigo y os envío a Mi Santo Espíritu para que de El toméis la Sabiduría y la Fortaleza que necesitaréis en el tiempo inmediato por venir

Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, SOY EL OPROBIO DE LOS HOMBRES

YO EL SANTO DE LOS SANTOS, ¡AHORA SOY EL PECADOR!

¡ME HE CONVERTIDO EN PECADO!

PARA RESCATAROS A VOSOTROS DE SU TIRANÍA

MI PADRE SE HA HORRORIZADO DE MÍ Y SIENTO COMO SE SEPARA…

DEJÁNDOME A CADA INSTANTE CON UNA SOLEDAD CADA VEZ MÁS ATERRADORA

Estoy aquí en el Huerto de los Olivos, orando y sufriendo. Os veo a todos vosotros, veo a todos vuestros hermanos en todos los tiempos, veo el bien y veo el mal de las almas y Mi sufrimiento es atroz.  

Le he pedido a Mis apóstoles que oraran Conmigo y Me han dejado abandonado, se quedaron dormidos.

Sigo orando, Me sigo dando por vosotros y el Mundo está dormido. No se dan cuenta de los Acontecimientos que ya están sobre vosotros.

Sigue cada quien viviendo su vida despreocupadamente y Yo sigo arrodillado, sudando Sangre por vosotros. ¡Tanto es Mi Dolor, porque os amo tanto!

Vosotros no comprendéis aún todo el Amor que os teneMos. No os podéis imaginar cuánto amaMos a la creatura, lo comprenderéis cuando dejéis vuestro cuerpo y regreséis ante Nuestra Presencia…

Y ya sea en los Cielos, en el Purgatorio o en el Infierno, es cuando comprenderéis cómo os amaMos.

Nuestro Amor Divino es incomprensible para el hombre, no hay amor humano que pueda parecerse en lo mínimo al Amor que os teneMos.

Por eso no lo apreciáis y no entendéis cuando os digo: velad y acompañadMe, como le pedí a Mis apóstoles.

¡Os lo he pedido tanto! Y ni siquiera Me pedís que os comparta este sentimiento de Amor y de Sufrimiento que tengo por cada uno de vosotros…

Y Me sigo dando y Me sigo Ofreciendo, Mi Vida TODA, es para vosotros.

Mi Amor es vuestro amor, ¿Por qué os tengo que repetir tantas veces esto, Mis pequeños? Ni estáis velando ni orando.

Estáis en el Mundo, estáis desperdiciando todas Mis Bondades, Mi Donación total y absoluta por cada uno de vosotros.

La noche ya os alcanzó, igual que llegó el momento en que el Hijo del Hombre fue entregado en manos de Sus asesinos.

Padeceréis también, para que recordéis éstos momentos en que Yo oré por cada uno de vosotros y Le pedí al Padre por vuestra salvación, por el perdón de vuestras faltas, por vuestra redención.

Me di por cada uno de vosotros, ¿Os daréis ahora por Mí, Mis pequeños? ¿Ofreceréis vuestros sufrimientos, que estáis ya padeciendo…

Y algunos padeceréis todavía peores, para aliviar Mis Dolores en el Huerto?

Yo he aliviado vuestros dolores y os he abierto las Puertas del Paraíso, ¿Me daréis vuestra vida? ¿Me daréis vuestra muerte? ¿Me daréis vuestros padecimientos? ¿Me daréis vuestro dolor?

Soy vuestro Dios, pero también Soy Hombre, no tuve a los apóstoles, a Mis elegidos, en ésos momentos, ¿Os tendré a vosotros ahora en éstos momentos?

AcompañadMe, Mis pequeños, ni una hora pudieron orar Conmigo, ¿Me daréis vuestro tiempo, Me acompañaréis en éstos momentos obscuros y de dolor de la humanidad, recordando los que Yo tuve?

No os separéis de Mí, Mis pequeños, que Yo nunca Me he separado de vosotros, estáis en Mi Corazón, porque os vi desde ése tiempo en el Huerto y os he mantenido muy cerca de Mi Corazón,

ORANDO POR VOSOTROS, POR ESTA HUMANIDAD,

POR EL DOLOR QUE ME CAUSAN VUESTROS PECADOS,

PERO SOBRE TODO, POR LA INDIFERENCIA DEL HOMBRE HACIA SU DIOS Y SALVADOR.

DadMe vuestro tiempo, reparad el tiempo que no Me pudieron dar Mis apóstoles.

Yo, como Hermano vuestro que caminé sobre la Tierra, por vosotros y para vosotros, que os dejé el conocimiento del Cielo, que os dejé Bendiciones, Gracias especiales, pero sobre todo Mi Presencia,

Os voy cuidando y os prometí que Yo estaría con vosotros hasta el Fin del Mundo.

Pero, ¿Qué es estar con vosotros? Yo camino, ciertamente, a la par con todos aquellos que Me buscan, pero estar con vosotros y vosotros Conmigo, es la unión del Amor.

El Amor no desaparecerá de la Tierra, porque es el Alimento del Universo.

En Nuestra Santísima Trinidad, es el Amor el que Nos une, todo fue creado en el Amor.

Estáis creados para vivir en el Amor, llenaros de él y transmitirlo.

Es Mi Amor el que prevalecerá hasta el fin del mundo y luego eternamente, pero ¿Cuántos realmente están tratando de mantener Mi Verdadero Amor sobre el mundo?

Sufrís tantas caídas, pero os levantáis y os podéis levantar cuando estáis Conmigo y os apoyáis en Mí.

Y esa es la desgracia que tienen infinidad de almas: que al no estar apoyadas en Mí, no pueden levantarse; porque si no Me conocen, si no se han acercado a Mí, si no se les enseñó nada de Mí, ¿Cómo van a poder levantarse?

Y ciertamente, estas almas que no tuvieron apoyo espiritual correcto desde pequeños, en un gran porcentaje son tomadas por Satanás y las desvía.

Al principio, Satanás les va a dar un cierto apoyo y creerán que ése es el apoyo real que deben tener en sus vidas, buscarán más de todo aquello que Satanás les promete y les facilita…

Y así muchísimas almas de vuestros hermanos, van cayendo en una obscuridad tremenda, de la cual no pueden salir, porque no Me conocen, os repito.

Por eso es tan valiosa vuestra Oración, porque vuestra oración y la de todos aquellos que oran con el corazón, se difunde por la Comunión de los Santos, vuestra Oración es tomada para la salvación de las almas.

Ciertamente, vosotros no sabéis para qué es tomada vuestra oración, vuestros sacrificios, vuestra penitencia, vuestros ayunos, comuniones, Misas, pero todo esto tiene un valor grandísimo para la salvación de las almas de otros,

Para rescatarlos de errores o de grandes problemas que vosotros tenéis sobre la Tierra. O para ayudaros en situaciones problemáticas personales.

Vuestra oración unida a Mí, es una energía curativa para las almas, Mi Amor es derramado sobre las almas necesitadas y de hecho, todos vosotros siempre seréis almas necesitadas, porque no sois perfectos y aunque estéis buscando la perfección,

siempre estaréis necesitados porque sois débiles y aún para alcanzar vuestra perfección, necesitáis de la Oración también de hermanos vuestros, del Cielo, del Purgatorio y de la Tierra, para que alcancéis vuestras metas de perfección espiritual.

Nunca va a salir sobrando la oración, siempre necesitaréis de ella, por eso os repito tanto y tanto sobre la oración, su necesidad, su valor, es el alimento del alma y, sobre todo, es el medio de comunicación para Conmigo, con vuestro Dios.

¡Cómo quisiera que entendierais bien esta realidad tan necesaria para vuestra vida espiritual!, y sobre todo, que no os separarais de ella.

Necesitáis de ella, porque a través de ella os repito, os comunicáis Conmigo por Fe, entráis en contacto íntimo, en donde recibís Mis Consejos, Mi ayuda.

Vuestras dudas quedan disipadas, porque Yo os daré Luz para que podáis resolver vuestros problemas terrenos;

pero para ello debéis tener primeramente Fe, para saber que contáis Conmigo y que cuando os acercáis a Mí, os puedo responder,

PORQUE MUCHOS NO CREÉIS QUE YO,

VUESTRO PADRE Y VUESTRO DIOS EN MI SANTÍSIMA TRINIDAD,

A través de la Oración y con el Don de profecía ACTIVO

ME PUEDA COMUNICAR CON EL HOMBRE.

Se les hace fantástico, increíble, no creen que todo un Dios se abaje hacia el hombre, pero es una realidad, Mis pequeños.

Nuestra Gracia, generalmente la obtendrán mejor los humildes y sencillos, los que no se cuestionan ésta realidad, que simplemente la toman y actúan en ella.

Sed sencillos, sed humildes, sed confiados y pedidMe Fe, para que aprovechéis todas Mis Gracias y crezcáis en santidad, como quiero que crezcan todas las almas.
Gracias, Mis pequeños.

Yo os bendigo en Nombre de Mí Padre, Creador de todo lo bello que véis y de los que no véis, en Mí Santo Nombre, de Redentor del género humano y en Nombre de Mí Santo Espíritu, Dios del Conocimiento y de la Sabiduría Divina y humana.

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R154 UN DON DIVINO


Octubre 02 de 2019 

LLAMADO URGENTE DE MARÍA, SEÑORA DE TODAS LAS NACIONES A LOS HIJOS DE DIOS

Hijitos de mi Corazón, que la Paz de Dios esté con vosotros y mi Amor y protección Maternal os acompañen siempre.

Hijitos, las fuerzas del Mal han se han desplegado por toda la Tierra y su ataque a los hijos de Dios es cada vez más fuerte.

Muchos profetas y ungidos de estos Últimos Tiempos serán desprestigiados y puestos en el patíbulo público.

Sed muy cautelosos y astutos mis niños, porque los lobos andan camuflados y vestidos de ovejas para engañar al Rebaño de mi Hijo.

Ya están dentro del Rebaño dividiendo las ovejas, creando cizaña, trayendo confusión, para luego dispersarlas y así hacerlas perder.

Y TOMAR LA DECISIÓN SABIA

Probad los espíritus, pedid mucho Discernimiento al Santo Espíritu, porque no todo el que diga vengo de parte del Señor es del Rebaño de mi Hijo.

Acordaos que los lobos son astutos, dividen el rebaño primero y luego lo separan para devorarlo y hacerlo caer en el despeñadero.

La Antigua Serpiente volverá a engañar a muchos, acordaos mis hijitos de lo que dice la Santa Palabra de Dios: “Un poco de levadura basta para fermentar toda la masa.” (1 Corintios 5. 6) Guardaos de la levadura de los fariseos. (Marcos 8. 15).

La lengua venenosa de la Serpiente difamará a los profetas y ungidos de Dios de estos Últimos Tiempos, así como lo hizo Jezabel con el profeta Elías (1 Reyes 19 1 al 4).

Les hará la guerra difamándolos y persiguiéndolos, para que las ovejas no los escuchen y así poderlas desviar del Camino.

¿Cuántos se perderán por prestar atención a espíritus engañadores y falsas doctrinas?

Por eso hijitos míos os pido que confirméis los mensajes del Cielo con la Santa Palabra de Dios, para que no seáis engañados y así no perdáis vuestra alma.

Os recuerdo mis niños, que todos los Acontecimientos que están por suceder ya fueron escritos en la Santa Palabra de Dios a través de los profetas de la antigüedad y confirmados por mi Hijo en su Santo Evangelio.

Mi Padre os los está recordando y confirmando a través de sus profetas y ungidos de estos Últimos Tiempos para que prestéis atención, recapacitéis y volváis a retomar el camino que lleva a la gloria de Dios.

No caigáis pues hijitos en las trampas de mi Adversario, pedid la luz y sabiduría del Santo Espíritu de Dios y confirmarlo todo con su santa Palabra,

PORQUE MENSAJE QUE VENGA DEL CIELO NO DIFAMA, NI DIVIDE

 Antes por el contrario, invita a la conversión, al perdón, al arrepentimiento, al amor, a la esperanza y confianza en Dios.

Os alerto pues mis hijitos, porque mi Adversario ha comenzado una campaña de desprestigio a los profetas y ungidos de Dios; no os dejéis confundir.

Leéd la Palabra de Dios que es alimento para el espíritu y pedid mucho discernimiento a su Santo Espíritu para que podáis permanecer en la verdad;

Los hijos de la oscuridad han comenzado a mostrarse, por sus frutos los conoceréis. Mi Adversario y sus instrumentos buscan siempre llamar la atención,

¡Qué tristeza siento en mi Corazón de Madre de la Humanidad al ver a tantas almas que le sirven en este mundo a mi Adversario y han vendido su alma a cambio de fama, poder y dinero!

¡POBRES ALMAS, CREEN QUE TODO ES UN JUEGO

Y NO SABEN LO QUE LES ESPERA EN LA ETERNIDAD!

Por el RECHAZO a la conversión, en el Infierno se sufre el mayor de los tormentos SIN NINGÚN PALIATIVO.

Además de todos los causados por los pecados y la Ausencia total de Dios,

el alma padece el Calvario y la Crucifixión Completa,

de todo lo que sufrió el Redentor Santísimo con el FLAGELO ÍNTEGRO DE LA JUSTICIA DIVINA.

Entended mortales que vosotros no le interesáis para nada a mi Adversario, a él lo que le interesa es robaros el alma. En el Seol seréis atormentados por todos los Demonios a los cuales les servisteis en este mundo.

Millones de almas le sirven hoy a mi adversario: artistas, políticos, gobernantes, príncipes, reyes, hombres de ciencia, escritores, deportistas,

E incluso muchos dentro de la Iglesia de mi Hijo; muchas almas se han dejado seducir por el Reino de la Oscuridad.

Mis jóvenes, la inmensa mayoría está perdida por el dios de la tecnología, la droga, el sexo, el dinero, la soberbia, apostasía, alcoholismo, ocultismo y demás dioses de este mundo y de la carne.

Este mundo está en poder de las Tinieblas, porque le ha dado la espalda al Dios de la vida. Han sacado a Dios de sus vidas, y de sus hogares.

Si el hogar que es la primera sociedad está en crisis, ¿Qué se puede esperar de las demás sociedades?.

Sólo caos, apostasía y decadencia moral y espiritual, eso es lo que hoy reina en este mundo.

Os digo, si mi Padre no os enviara EL AVISO, serían muy pocos los que habitarían la Nueva Creación; porque al paso que va esta humanidad, sin la Intervención Divina la Creación correría el riesgo de desaparecer.

Hijitos todo está por desatarse, las campanadas de misericordia están llegando a su fin y cuando esto suceda ya no habrá marcha atrás.

La inmensa mayoría de la humanidad no cree en lo que está por venir y como en el tiempo de Noé, siguen en su cotidianidad sin prepararse espiritualmente.

Cuando despierten de su letargo espiritual van a lamentarse y ya será muy tarde para esas almas.

Os digo pequeños, si los Acontecimientos descritos en la Santa Palabra de Dios no se han desatado, es porque mi Padre espera pacientemente a que se consuma el último segundo de Misericordia; porque espera al pecador a ver si en el último instante se arrepiente.

Vosotros pensáis como hombres, mas Dios tiene otros planes y todos ellos están encaminados a la salvación de las almas.

El hombre está destinado a repetir su historia porque su esencia es el pecado y donde reina el pecado nace la soberbia y con ella la destrucción y la muerte.

Dios es temido por su paciencia y ¡Qué tristeza que esta humanidad de estos Últimos Tiempos tenga que conocer la Justicia Divina para poder enderezar el rumbo de sus vidas!

Siguen negándose a acogerse al Amor y Misericordia de Dios; siguen llamando bien a lo que es mal y mal a lo que es bien.

Mis lágrimas no cesan de brotar, mi Hijo y Yo, estamos manifestándonos con señales y prodigios por el mundo entero esperando que esta humanidad cambie.

Pero el corazón de los hombres de estos Últimos Tiempos cada vez es más duro e insensible al Llamado del Cielo.

Nunca antes se habían enviado tantos instrumentos al mundo como sucede al presente.

Por todos los medios el Cielo está agotando los recursos, porque mi Padre no quiere que os perdáis, sino que viváis con Él eternamente.

Qué tristeza siento al ver que los enviados de mi Señor hoy son despreciados, perseguidos, criticados, puestos en duda y medidos con la vara de la ingratitud y el señalamiento;

Cuando lleguen los días de angustia os vais a lamentar por no haberlos escuchado.

Ayer como hoy la historia se repite. Pedid pues Discernimiento al Santo Espíritu de Dios y dejaos conducir por su luz y sabiduría;

leed la Santa Palabra de Dios y confrontadla con los mensajes que os estamos enviando y así sabréis discernir quién viene de Dios y quién es instrumento del adversario.

Desgarrad vuestros corazones porque se acerca el Regreso Triunfal de mi Hijo.

Mis pequeños, los días que estáis viviendo son de Purificación, permaneced en la Gracia de Dios y orando a todo instante; porque bien sabéis que las fuerzas del Mal están activas y no os dan tregua.

Si os relajáis con la Oración y os apartáis de Dios, corréis el riesgo de perderos.

Acordaos mis niños que vuestro Enemigo no es de carne y hueso, vuestra lucha es con espíritus malignos, los cuales tienen mando y poder sobre este mundo oscuro. (Efesios 6. 12)

Vuestra lucha es con entidades malignas que ya se encuentran en el espacio de vuestro mundo, buscando hacer perder el mayor número de almas.

SON DEMONIOS VENIDOS DEL AVERNO,

NO SON EXTRATERRESTRES PARA QUE NO OS DEJÉIS ENGAÑAR

Las armas para vencerlos no son materiales, sino espirituales.

Los demonios sólo son vencidos con la Oración, el Ayuno, la Penitencia, la Mortificación; estando en Gracia de Dios y colocando vuestra Fe y confianza en Él.

Si no estáis preparados espiritualmente, no entabléis combate con las fuerzas del Mal, porque corréis el riesgo de perderos.

Hijitos, vuestro campo de batalla es vuestra mente, los demonios buscan tomar control de ella, para luego apoderarse de vuestro cuerpo.

Por eso debéis de estar en gracia de Dios, Orando a todo instante, para que podáis repeler los dardos incendiarios del Maligno.

Nuevamente os digo: “cuando os llegue el dardo incendiario a vuestra mente decid: llevo todo pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo.” (2 Corintios 10. 5) O decid:

AVE MARÍA PURÍSIMA SIN PECADO CONCEBIDA (3 veces)

“Ave María Purísima, venid en mi auxilio, Madre Santísima”

Os aseguro que los demonios de la mente huirán de vosotros.

Hijitos, muchas almas están siendo poseídas porque la inmensa mayoría de esta humanidad ingrata y pecadora, le ha dado la espalda a Dios.

Tened mucho cuidado y pedid mucho Discernimiento al Santo Espíritu, porque ya hay muchos demonios encarnados en medio de vosotros.

No entréis en peleas ni en discusiones estériles; sellaos y sellad a vuestros hermanos con la Sangre de mi Hijo, para que no os vayáis a llevar sorpresas desagradables que os hagan correr la sangre o perder la vida.

La mirada de un alma poseída es agresiva. Y de su boca, sólo malas palabras y blasfemias salen. Su fuerza es descomunal.

Los demonios huyen cuando invocáis la Sangre de mi Hijo, o cuando me invocáis; basta que digáis: “Ave María Purísima”, para que huyan de vosotros.

Cubrid todo con la Sangre de mi Hijo, para que podáis distinguir y discernir el bien del mal y vuestra alma no se pierda por falta de conocimiento.

Que la Luz y la Sabiduría de Dios os conduzcan a la verdad y mi protección Maternal os asista siempre.

Os instruyo mis niños para que podáis defenderos de los ataques de mi Adversario y sus huestes del Mal.

Y así, salgáis victoriosos en el combate espiritual de cada día.

Nuevamente os recuerdo que debéis colocaros la Armadura Espiritual de (Efesios 6. 10, 18) todos los días a mañana y noche, con el refuerzo del Salmo 91, haciéndola extensiva a vuestros hijos y familiares, para que también a ellos les alcance la Protección del Cielo. 

Llevad siempre colgado en vuestro cuello mi Santo Rosario y el Rosario de la Sangre de mi Hijo, para que estéis bien protegidos y los demonios no puedan tocaros ni haceros daño.

Acordaos que mi Adversario sabe quién es de Dios, por eso debéis de estar bien protegidos, para que no pueda robaros el alma.

Estáis pues avisados mis niños, para que nada ni nadie os coja por sorpresa. Hogar donde se ore con mi Santo Rosario, mi Adversario no podrá tocarlo.

Yo vuestra Madre, tengo cubierto con mi Manto a todos los hogares donde se ora con mi Rosario.

Comportaos pues niños como Hijos de la Luz, apartaos del pecado y todo aquello que os lleve a pecar; permaneced en Gracia de Dios y fortaleced vuestra Fe, con la Oración, el Ayuno y la Penitencia,

Para que os convirtáis en verdaderos soldados espirituales y os unáis a Mí y a los Ejércitos Celestiales.

Y JUNTOS DERROTEMOS DE LA FAZ DE LA TIERRA LAS FUERZAS DEL MAL.

Y allanemos el camino para el Regreso Triunfal de mi Hijo.

Vuestra Madre María, Señora de todas las Naciones.

Es urgente que deis a conocer este mensaje a todos mis hijitos.

El Señor es mi Luz y mi salvación, ¿A quién podré temer? (Salmo 27.1).

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Habla la Santísima Virgen María

Mis pequeños, Mi Vida fue de Silencio, de donación. Mi Silencio se daba porque Mi Vida estaba totalmente en Presencia de Mi Dios y Señor.

Ciertamente estaba en el Mundo y hacía lo que tenía qué hacer en el Mundo; pero tan pronto podía, Me iba a Mi Mundo Espiritual, a la Presencia de Mi Dios.

ERA UNA VIDA CONSTANTE EN LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Con Mi Hijo, en una unión íntima que a pesar de que Él Evangelizaba lejos de donde Yo estaba, por una Gracia Divina, Yo estaba siempre junto a Él.

Vivía en ése Silencio Divino al estar con Él, al estar con el Padre, al estar con el Espíritu Santo, por eso vivía el Cielo en la Tierra.

Hacía lo que tenía qué hacer en la Tierra, en lo del Mundo; pero en lo espiritual, estaba totalmente donada a Mi Dios en Su Santísima Trinidad.

¡Cuánto gozo Me concedió Mi Dios y Señor con ésta Gracia!  

El Dolor de Mi Hijo en Su Pasión, en Su Muerte, LO PADECÍ YO TAMBIÉN, porque estábaMos íntimamente unidos.

 ¡Cuánto Dolor sentía Yo, cuando Mi Hijo lo sentía también!

Por eso os conozco a todos vosotros en lo íntimo, en lo profundo de vuestro corazón; porque Mi Dios, en Su Santísima Trinidad, Me lo permitió

Y por eso como Madre, os puedo ayudar más, Mis pequeños.

En general, el hijo acude primero a la madre para ser ayudado en lo que necesita. Y la gran mayoría de vosotros Mis pequeños, venís primeramente a Mí para ser ayudados

Y Yo os llevo a que comprendáis a dónde os está llevando Nuestro Dios y Señor, antes de que reneguéis de Él, porque sois muy dados a eso,

Ya que apenas permite pruebas Mi Dios y Señor en vuestra vida para acrisolaros, para llevaros a la santidad, RENEGÁIS.  

Le dais la espalda, Lo abofeteáis y os vais. Lo dejáis Solo, cuando Él está haciendo grandes cosas con vosotros.

Cuando no estáis viviendo en una intimidad espiritual, con Nuestro Dios y Señor, no entendéis el porqué de lo que sucede en vuestra vida y a vuestro alrededor.

TODO TIENE UN PORQUÉ ESPIRITUAL Y DIVINO

Si Nuestro Dios permite algo en vuestra vida, que vosotros lo veis como malo, pedidLe a Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor, que os guíe a entender lo que Nuestro Dios y Señor quiere con vosotros en ése momento.

Veréis lo que antes no veíais, conoceréis lo que antes no conocíais y juzgaréis en diferente forma, porque sois muy dados a juzgar a Nuestro Dios.  

PASE LO QUE PASE EN VUESTRA VIDA

 Estáis siendo guiados hacia la perfección por Nuestro Dios y Señor; de eso, no dudéis nunca, Mis pequeños,

Nada se da por casualidad en la vida de cada uno de vosotros por la Misericordia de Nuestro Dios.

Agradeced en todo momento Mis pequeños, tantas Bendiciones que llegan a vuestra vida y sobre todo, cuando no entendáis algo,

Agradeced de todas maneras, porque más tarde conoceréis el porqué de lo que en ése momento no entendisteis;

 Sobre todo, mantened siempre el respeto y el amor hacia Nuestro Dios, porque si vosotros en momentos difíciles Le dais la espalda a Su Infinita Bondad y Misericordia.

Porque no tenéis el Discernimiento para reconocer el Bien que hay detrás de esa prueba,

Después os avergonzareis de haber dudado y atacado a Nuestro Dios, en la Prueba que os puso para que os perfeccionarais.

Tened mucho cuidado con esto Mis pequeños, de faltar al respeto a Nuestro Dios, que es Todo Amor,

Él solamente está viendo por vuestro Bien y os repito, aunque no entendáis lo que está pasando en vuestra vida, agradecedLe de corazón, lo que está haciendo por cada uno de vosotros.

Yo os Bendigo en Nombre de Mi Padre y el vuestro,  en Nombre de Mi Hijo, el Salvador, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Amor de vuestro Dios y en Mi Nombre, Virgen y Madre

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¡¡¡ADVERTENCIA A MÉXICO!!! 2


El 26 de abril de 2007 fue publicada en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el decreto de reformas a los artículos 144 a 147 del Código Penal del Distrito Federal, y de reforma y adiciones de la Ley de Salud para el Distrito Federal.

El cambio principal que contiene es la legalización o autorización de la muerte del concebido no nacido, cuando así lo decide libremente la madre, durante las primeras doce semanas de gestación.

No se trata de un caso de “despenalización” del aborto, que técnicamente sería una excusa absolutoria, ni tampoco de un caso de excepción, que también con términos técnicos se llama excluyente de responsabilidad, sino de una modificación del tipo penal, es decir un cambio en la descripción de la conducta que constituye el delito.

Conforme a la reforma, la “interrupción voluntaria del embarazo” consentida por la madre, en las primeras doce semanas de gestación, no es un delito, sino una conducta permitida que la mujer puede libremente practicar o no practicar.

Como se trata de una conducta permitida que no es delito, entonces se acepta que las mujeres que quieran practicarla puedan acudir a los hospitales públicos del gobierno del Distrito Federal para pedir que les presten el servicio de interrupción del embarazo.

Por eso, la reforma penal se complementa con la de la ley de salud para disponer que los hospitales públicos del gobierno del Distrito Federal tienen el deber de practicar los abortos que les soliciten, gratuitamente, y en un plazo de cinco días.

http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/31245

MAYO 29 2019 12: 15 P.M

Mis amados Hijitos, la Paz de mi Hijo esté con todos vosotros y mi Protección Maternal, os acompañe siempre

Hijitos, Estoy muy triste por el aumento de los abortos en el mundo; el libertinaje sexual de los jóvenes, la promiscuidad en las parejas, el adulterio, la corriente satánica del Feminismo y todas las demás ideologías contrarias a la fe y sanas costumbres sociales, morales y espirituales, existentes hoy en el mundo.

Es lo que está llevando a la juventud a apartarse de Dios y a hacer correr la sangre de mis inocentes criaturas.

Hijitos, el pecado del aborto hace llorar al Cielo y está llevando a la condenación a miles de jóvenes y parejas.

El alma de las parejas que deciden abortar queda negra; lo mismo le pasa al alma del profesional de medicina o persona que lo practique.

Todos son igual de responsables ante Dios por este execrable crimen. Si no reparan, piden perdón a Dios y se confiesan, corren el riesgo de perderse eternamente cuando lleguen a la eternidad.

La mujer que aborta hace de su vientre un sepulcro, ennegrece su alma, mancha su conciencia y aleja al Espíritu de Dios, por el tiempo que se demore en confesar, reparar y pedir perdón, por este crimen.

Lo mismo le pasa al hombre, al profesional de la medicina o persona que lo practique; se hacen maldición ante los ojos de Dios;

si los sorprendiera la muerte sin haber reparado, confesado y sin haberle pedido perdón a Dios, corren el riesgo de condenarse.

El pecado del aborto abre puertas espirituales para la entrada de demonios, en aquellos que lo practican.

Los hijos que le nazcan mañana a una madre que ha abortado, se les debe de hacer oración de sanación y liberación en sus vientres para que queden libres del espíritu de aborto y ellos mañana no sigan derramando sangre inocente.

¡Parad madres desalmadas de seguir derramando sangre inocente, porque este pecado os puede llevar a la condenación eterna!

¿Quién sois vosotras para destruir el ciclo de la vida que Dios creó?

Os recuerdo que hay vida desde el mismo momento en que el ovulo es fecundado, toda interrupción que se haga de ella ya es pecado mortal, es asesinato.

Dejad vuestra promiscuidad sexual hijitos, acordaos que el Sexo sólo lo permite el cielo para la prolongación de la especie, dentro del Sacramento del Matrimonio con la bendición de Dios.

Toda relación antes del matrimonio es fornicación y toda relación por fuera del matrimonio es adulterio; estos pecados, son fuertemente castigados por la Justicia Divina, sino no son confesados y reparados.

El pecado del aborto si no es liberado, se convierte en maldición para las generaciones de las parejas que lo practicaron.

¡Recapacitad mis hijitos rebeldes y no sigáis derramando sangre inocente!

¡Madres abortistas, vuestra conciencia, será vuestro peor juez; mañana cuando lleguéis a la eternidad, vuestro dolor se acrecentará al ver las criaturas a las cuales les negasteis la vida!

Veréis el plan que Dios tenía para ellas y que vosotras interrumpisteis; esa sangre inocente que derramasteis, clamará justicia mañana en la eternidad.

¡Madres abortistas, reparad y confesad por este execrable crimen, ahora que todavía tenéis Misericordia; para que vuestras almas no se vayan a perder al paso de la Justicia Divina!

Quedad en la Paz de mi Señor.

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

Diciembre 10 de 2015

Habla la Santísima Virgen de Guadalupe

Hijitos Míos, pueblo Mío, pueblo de México, Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María.

Pueblo que Me ama, pueblo que Me sigue, pueblo escogido, en quien he derramado Mi  Amor. Pueblo escogido por Nuestro Dios, para mostrar Sus Bendiciones, Su Amor.Y para que seáis guías, en lo futuro, de lo que un pueblo escogido por Dios, debe ser. Pueblo atribulado, pueblo sufriente, pueblo fiel.

Mucho habéis sufrido, ciertamente, se os ha acrisolado, habéis sido atacados en múltiples formas y en diferentes tiempos, pero seguís fieles y eso ha agradado a Nuestro Dios y Señor.

Vuestro pueblo será purificado, será eliminada la Maldad que os ha venido atacando desde tiempo atrás.

Satanás será vencido, no sufriréis más y el amor que tenéis en vuestro corazón, se potencializará, seréis pueblo ejemplo ante el Mundo de cómo se Le debe amar a Nuestro Dios y a Mí, vuestra Madre.

Nuestro Padre, Nuestro Dios, es Sabio y os ha escogido para el bien del Mundo; mientras Satanás ha llevado al Mundo a las tinieblas, a lo material y ha ido eliminando lo espiritual.

Vosotros os mantenéis fieles, lo espiritual es lo más valioso del alma y en vosotros, eso os salvará de todos los ataques que habéis tenido y tendréis de Satanás.

Os han tratado de quitar la Fe y el amor hacia Nosotros, pero su tiempo terminó; vuestro amor, la unión que tendréis, los vencerá.

Sois un pueblo que al sufrir, se une y ésa unión os dará una fuerza tremenda contra las fuerzas de Satanás.

Manteneos como hermanos, porque lo sois ante los Ojos de Nuestro Dios. Manteneos unidos en la Santísima Trinidad de Nuestro Dios.

Manteneos bajo Mi Amparo, bajo Mi Manto, que Yo os llevaré por caminos seguros y sobre todo, de triunfo contra las fuerzas de Satanás y no temáis, Mis pequeños.

La Maldad será vencida, el amor que habéis anidado en vuestro corazón, dará mucho fruto.

Sois un pueblo fiel, seréis un pueblo santo, seréis ejemplo para las naciones de cómo se debe mantener la Fe y el Amor en Quien os ha escogido para ser el pueblo ejemplo de todas las naciones.

Hijitos Míos, vosotros sois los pequeños hijos de Mi Corazón; todos los que amáis a Mi Hijo, todos los que estáis Conmigo, todos los que tenéis ese deseo de regresar al Reino de los Cielos,

porque ese deseo os lo pone Nuestro Padre, en vuestro corazón, sois Mis hijos, Mis hijos predilectos, Mis hijos amorosos, Mis hijos que habéis encontrado la Verdad, entre toda la mentira que os rodea.

Mis pequeños, a pesar de que estáis esperando momentos difíciles en vuestro México, también, hay momentos bellísimos que tendréis, posteriormente, después de la Purificación tan necesaria para todos vosotros.

Os pido, Mis pequeños, que no llenéis vuestro corazón y vuestra mente de temor por todo lo que se viene;

recordad que Nuestro Padre, vuestro Padre Dios, siempre va a utilizar esos malos momentos, en los que Satanás os pone a prueba y de ahí, sacar un Bien.

Sabéis que lo que tendréis no es Nuestro Padre, vuestro Dios, el que os está mandando este castigo; que ciertamente os lo merecéis, porque os habéis apartado de Su Amor y lo habéis ofendido grandemente;

Sino que es el mismo Satanás el que os está atacando.

Ha pedido permiso a Nuestro Padre, para que seáis probados, purificados, acrisolados; porque tenéis una gran misión como Patria, como Nación, pero sobre todo, como hijos de Dios.

Tenéis en vuestras raíces cosas bellísimas, que se os harán saber después de la Purificación y estaréis dichosos y agradecidos de ser mexicanos.

Grandes cosas conoceréis después, porque sois una gran Nación, sois una Nación escogida por la Santísima Trinidad; para que, a través de vosotros, otras Naciones aprendan de vosotros, sobre todo, porque sois el país del Amor.

Sabéis que donde hay mucha Bendición del Cielo, también hay mucha Maldad de Satanás; os está atacando su envidia.

Os está atacando, porque él no quiere que vosotros, mexicanos, transmitáis el amor que tenéis en vuestro corazón.

En vuestra Patria se vive todavía, fuertemente, la unión familiar; le dais un valor muy grande a la familia, a vuestros padres, a vuestros hermanos, a los abuelos; respetáis a los muertos, amáis a vuestros hijos, pero, sobre todo, Nos lleváis en vuestro corazón.

Ciertamente, como Madre vuestra, Me tenéis un cariño muy especial y Yo correspondo a ese cariño, Mis pequeños y muchos de vosotros, hijos Míos mexicanos, habéis recibido grandes Bendiciones de Nuestro Dios, por intercesión Mía, y bien lo sabéis Mis pequeños.

Pero por otro lado, la Maldad se ha introducido en vuestra Patria y en vuestros corazones.

Esa, la Maldad de Satanás, que os quiere destruir, que os quiere quitar a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre, de vuestro corazón.

Os desvía con otros pensamientos, con otras formas de pensar, para que no Nos deis vuestro amor completo a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre.

Os habéis apartado de la oración y ciertamente, la gran mayoría de vosotros, no habéis aceptado lo que vuestro Gobierno os ha impuesto,

Como el aborto y más pecados, en donde se atacan vuestros principios que lleváis en vuestro corazón; pero tampoco hacéis gran cosa por recuperar todo eso.

Sabéis que vuestro poder político es dominante, dictatorial y aunque os manifestéis, os imponen sus ideas satánicas.

Pero por otro lado, también sabéis que la Oración, el rezo del Santo Rosario, como tantas veces os he dicho, produce milagros.

Pero desgraciadamente la gran mayoría de vosotros, habéis hecho a un lado esta devoción tan poderosa para estos tiempos;

Y por eso, veMos en vuestros corazones esa tibieza, que está causándoNos mucho daño en Nuestro Corazón y a vosotros, mucho daño en los descendientes del México al cual pertenecéis.

Muchos, muchos bebés que debieran vivir y hacer crecer a ésta vuestra Patria, han muerto.

HAN SIDO ASESINADOS POR EL ABORTO

Y YA VOSOTROS NI OS INMUTÁIS

No pedís por ellos y no Me pedís junto con el Santo Rosario, que Yo intervenga para que se termine toda esta maldad, todos estos asesinatos.

Vosotros, ahí es en donde sí tenéis la culpa de que estos abortos prosigan, por vuestra tibieza, porque ya no os amáis los unos a los otros, como Mi Hijo os lo pidió. Tenéis que poner de vuestra parte, Mis pequeños.

Por eso, la Purificación que se dará en México y en todo el Mundo, principalmente, es por vuestra tibieza, ya no Nos buscáis, ya no queréis depender del Cielo;

creéis que por vuestras capacidades humanas, intelectuales, ya no necesitáis del Cielo y estáis en un error tremendo.

Y la Tremenda SEÑAL, plasmada en una sencilla tilma de fibra de maguey, que tiene medio milenio de existencia y  QUE FULGURA EN LA BASÍLICA DEL TEPEYAC,..

¿De qué os sirven vuestros estudios, carreras, maestrías y doctorados, si no tenéis a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre, en vuestro corazón?

Esos títulos humanos, lejos de daros el Reino de los Cielos, si los utilizáis mal, os podrán llevar a vuestra perdición eterna.

Manteneos pues sencillos, humildes como Mi Juan Dieguito, Mis pequeños. Manteneos siempre necesitados de Nuestro Amor.

Debéis estar conscientes como tantas veces os lo heMos dicho, que sin Nuestra Protección, sin Nuestra Guía, vosotros fácilmente os perdéis, porque estáis en terrenos de Satanás.

Estáis en terrenos del Príncipe de este Mundo, que es Satanás.

Si os unierais en Oración, pero en una oración de corazón, podríais disminuir los dolores de la Purificación inminente que tenéis encima, ya sobre vosotros, que no se va a detener, pero que sí la podréis aminorar.

Pero ¿Cuántos entenderéis éste, Mi Consejo de Madre hacia vosotros, Mis hijos?  

Os vuelvo a repetir, Mis pequeños, sois Nación escogida entre todas las Naciones del Mundo entero,

¿Acaso no os sentís con cierta predilección y con cierto gusto de éste título que se os da, aquí, en el Reino de los Cielos?

Dichosos, gozosos debierais estar; pero por otro lado, debierais tener una preocupación espiritual, de saber cómo comportaros ante este título y ante esta predilección que se os ha dado.

Sí, tenéis una misión muy grande y muy bella, muy especial.

Y recordad, que sois mexicanos por nacimiento, pero sois mexicanos, por predilección Divina.

Os lo digo, para que os sintáis más agradecidos con vuestro Creador, vuestro Dios.

Espero esto os haga meditar y os haga entender que os debéis preocupar por hacer de vuestra Nación, Nuestra Nación.

Yo, como Madre de vosotros, la mejor Nación del Mundo; en un pueblo escogido por Dios, que si antes lo fue Israel, ahora es el pueblo mexicano.

Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María de Guadalupe, estoy con vosotros y venceremos, Mis pequeños.

Gracias por vuestro amor y sobre todo, por permanecer fieles a Mí, vuestra Madre Santísima de Guadalupe.

Venid hijitos Míos, venid al regazo de Vuestra Madre Celestial para consentiros, mimaros y amaros como a Mi Hijo.

Yo os bendigo en Nombre de Nuestro Padre Dios, en Nombre de Mi Hijo, el Salvador, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor y en Mi Nombre, vuestra Madre Santísima, la Siempre Virgen María.

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Marzo 27 de 2018

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, sabéis que la primera Creación fueron los Ángeles; Espíritus Puros, creados en el Amor para adorarMe, para darMe gusto en el Amor.

Mis pequeños, Satanás, antes Luzbella, se puso en contra de Mis Designios, la soberbia lo llevó a actuar en el mal. El Mal no existía, pero él se ensoberbeció y hubo necesidad de eliminarlo del Cielo.

Él, en su soberbia perdió el Cielo y se opuso terminantemente contra Mí y lo digo así, porque ahí empezó el Mal, que ha ido creciendo…

Y que vosotros y todas las generaciones, han padecido.

Tenéis la Creación de los Primeros hombres Adán y Eva, creados también en el Amor, para ser consentidos en el Amor, para ponerlos a ellos al mando de la Creación.

Una bella Creación Universal, para que la gozaran ellos y sus descendientes; pero nuevamente, Satanás crea un problema fuerte y los separa de Mí.

A sus primeros hijos Caín y Abel, también hace que entren en discordia y Caín mata a Abel.

Y empieza ahí la estirpe de Caín, estirpe que la tenéis hasta estos días, que la habéis padecido durante todo este tiempo, desde el Principio de la Creación.

La Creación quedó manchada con la estirpe de Caín y os ha traído la muerte, os ha traído todo lo que estáis viviendo.

Muchas cosas que no sabéis, que todavía están escondidas para el conocimiento humano; pero son actitudes contrarias al Amor, a la Paz, a las bellezas con las que Yo creé al hombre en un Principio.

Podéis ver por un lado el Bien, porque todavía existe en el hombre, todavía existe Mi Amor, todavía existen esos deseos de vivir Conmigo, de vivir en Paz, en armonía, amándoMe; defendiendo lo que es Mío, defendiendo la vida, defendiendo todo lo que es bello y os crea una vida espiritual fuerte.

Por otro lado, existe, también, como os dije, la estirpe de Caín, matando a su hermano Abel y de ahí se deriva lo que estáis viendo ahora.

 Lo que estáis viviendo, que es muerte desde antes de nacer, aborto, anticoncepción, destrucción en guerras de hermanos, entre hermanos: asaltos, secuestros, maldad, envidias que llevan a la muerte, como le pasó a Abel.

Satanás se aprovecha todavía más, de esa estirpe de Caín, que ya lleva en sí el mal que se ha seguido transmitiendo en familias y que estáis conviviendo con ellas, como en la Parábola del trigo y la cizaña que van creciendo juntas, pero que al final, será eliminada esa cizaña.

Ciertamente, son pruebas fuertes que están padeciendo los que son trigo, que son como Abel, que Me daba lo mejor, que Me amaba,

que buscaba agradarMe en todos sentidos, en todos momentos, que vivía amando la Naturaleza, que vivía amando todo lo Creado, que Me agradecía, en todo momento, lo bello de Mi Creación.

Ciertamente, todavía hay almas como las de Abel que van creciendo a la par, como las de Caín y sigue habiendo esa lucha fraterna.

La estirpe de Caín, tratando de destruir a los que son como Abel.

Pero ya viene el tiempo de la siega, ya viene el tiempo en que los que llevan la estirpe de Caín, que la han mantenido, que no han querido cambiar, serán eliminados.

Todos aquellos que no llevan en su corazón el Amor, el deseo de agradarMe, de agradecerMe, de vivirMe, serán eliminados y quedará esa estirpe buena que ciertamente es poca, pero, con ella, puedo empezar un Nuevo Mundo.

Un Nuevo Mundo donde se viva el Amor que vuestro hermano Abel tenía y que se ha mantenido en algunas almas.

Sois Mi Creación todos vosotros, pero no todos Me aceptáis como vuestro Dios, no todos aceptáis Mis Leyes, Mis Preceptos. No todos queréis vivir bajo Mi Amparo ni bajo Mis Deseos de que os améis los unos a los otros.

Y como no Me consideráis vuestro Dios, El que os ama, que os cuida, que os provee de todo lo que necesitáis y que, a pesar de que Me odiáis y que Me atacáis,

Os sigo amando y os sigo proveyendo de lo que necesitáis, que Me tenéis como vuestro enemigo; seréis eliminados, el Mundo tiene que cambiar.

Las almas buenas se han ganado Mi Amparo, se han ganado Mi Reino, se han ganado esa vida que tanto os he prometido en las Sagradas Escrituras.

Se os trató en el Bien, pero pagasteis con el mal, tal y como fue Caín en aquel tiempo, porque a él también lo consentí, le di de lo mejor.

Pero Me agradecía, si se pudiera decir así, con lo peor que tenía; sus holocaustos no eran con lo mejor que él producía, sino con los desechos, con la basura que él eliminaba.

No así Abel, quien Me daba lo mejor que tenía, que escogía lo más puro, lo más bello para ofrecérmelo, para agradecerMe Mi Providencia, Mi Amor sobre él.

Quiero que entendáis esto bien, muy bien Mis pequeños, porque no Soy un Dios injusto.

Soy un Dios Bueno, Soy un Dios que ha soportado demasiado vuestras infidelidades, vuestra maldad, vuestro desprecio.

Soy un Dios que os ama, porque sois Mis hijos, pero esto ya no puede seguir así.

Debo proteger a las almas buenas, a las almas que han respondido a Mi Llamado y que Me llevan en su corazón.

OS VUELVO A REPETIR, PREPARAOS,

PREPARAOS TODOS,

PORQUE LAS PRUEBAS FUERTES SE VIENEN

Vosotros, los que Me amáis, seréis fuertemente protegidos, porque os habéis ganado el Reino, las Nuevas Tierras, os habéis ganado Mi Amor y Mi Amor os protege,

Mi Amor os da Vida y Mi Amor os da una felicidad que no pueden tener aquellos que se han llenado solamente de bienes terrenos, los cuales no dan la felicidad que Yo, como Dios, os puedo dar.

Yo estaré con vosotros los que estáis Conmigo. 

Me duele tanto eliminar, como en Sodoma y Gomorra, a las almas infieles, a las almas malas, a la estirpe de Caín.

Pero tengo que hacerlo, la maldad está en su corazón y como una enfermedad mala, como una peste que mata, os tengo que eliminar para que no echéis a perder las almas buenas.

Avisado está y así será.

Hijitos Míos, durante todo éste tiempo en el que os he estado dando Mis Mensajes, os he repetido muchas veces la necesidad de la confianza plena en Mí, vuestro Padre y vuestro Dios.  

Os he profetizado acontecimientos por suceder, pero la naturaleza humana es muy fría, poco previsora, inconstante e incrédula y no es, sino hasta que las cosas suceden, que queréis remediar lo que ya está sucediendo.

Os he profetizado grandes cambios, tanto espirituales como físicos,;pero pocos sois los que habéis entendido y orado.

Ahora empezáis ya a sentir en carne propia, dichos cambios. El Maligno ha pedido permiso para usar todo su poder, pero no podrá tocar a los que en Mí se han refugiado.

El tiempo ya está sobre vosotros, pero aún tenéis la oportunidad de la conversión y del arrepentimiento. Yo busco y persigo a las almas, como la fiera busca a su presa, os acecho hasta que os tomo para vuestra salvación.

Recordad lo que ya os he explicado. Aún en los momentos más difíciles en los que os encontréis, Yo estaré ahí. Aún cuando todo parezca perdido, Yo estaré ahí.

Aún cuando creáis que Yo os he abandonado, confiad ciegamente en Mí, puesto que Yo estaré ahí.

Yo, vuestro Padre, nunca Me separo de Mis hijos, sois vosotros los que Me volvéis la espalda y sólo cuando os conviene Me buscáis.

Ahora es un “tiempo de conveniencia” para vosotros, en el cuál os aconsejo volváis a Mi, vuestro Dios; porque será un tiempo de prueba para la Fé de vuestra alma.

Lo que Yo pueda permitir para un alma, aunque a ojos humanos se vea negativo y doloroso, siempre será para su bien, para su crecimiento espiritual y sobre todo, para su salvación.

Yo os voy buscando, os conozco a cada uno perfectamente y sé cómo os puedo ganar para vuestra salvación eterna.

Muchos de vosotros sólo necesitáis de una pequeña petición Mía para que entendáis y recapacitéis.

Otros necesitáis que os ponga más difícil el camino para que acudáis a Mí.

Pero otros necesitáis que, prácticamente vuestro camino se ponga infranqueable para que vuestra soberbia se doblegue y acuda a su Creador.

Cada uno de vosotros es diferente y así os amo, con cualidades y defectos, pero aquél que responde a Mi llamado, es el que tomará de los frutos de Mi Corazón.

Ya os he dicho que Yo no os puedo obligar a amarMe, pero, como Padre Bondadosísimo que Soy y que sabe lo que Su creatura necesita por ser tan pequeña,

os proveo de múltiples oportunidades para que recapacitéis en el error en el que estáis, para que pidáis perdón y enmendéis el camino.

Yo necesito del amor de cada uno de vosotros y vosotros necesitáis de Mí para alcanzar vuestra salvación.

Os he dado todo, hasta a Mi Hijo Jesucristo y no queréis entender.

He de seguir insistiendo porque os necesito salvar, pero nunca os voy a presionar.

Ojalá podáis entender y aceptar con amor las oportunidades que os daré y, sobre todo, Me las agradezcáis, porque Yo os quiero de regreso a Mi Reino Celestial.

Hay niñitos pequeñitos que con una palabrita, con una pequeña explicación, entienden lo que sus padres quieren.

Pero hay otros que necesitan de una nalgadita o de un castigo, para que entiendan que si siguen por el camino por el que van, les va a dañar más que el recibir ésa nalgadita.

La mayoría de vosotros necesitáis ésa nalgadita que se da con amor, porque vais por el mal camino, estáis prescindiendo de Mí, vuestro Dios, vais por caminos de perdición, vosotros y vuestros hijos.

Ya no tenéis vida espiritual ni lleváis vida de ejemplo entre vuestros hermanos; en una palabra, ya no vivís el amor puro y santo que Mi Hijo os enseñó,

Por ello, tendréis vuestras nalgaditas que os harán reflexionar vuestro mal comportamiento, pero entended que os las doy con AMOR, con un amor paternal, como no lo tendréis nunca de un padre o de una madre de la Tierra.

Quizás por ahora no entenderéis la trascendencia de los acontecimientos que se os sobrevendrán; pero entended de corazón, que Yo os estaré cuidando y protegeré el alma de aquellos que en Mí confíen.

El Mal quiere terminar con Mi Obra, pero Yo no le permito obrar libremente; os hará daño, pero no más allá del que Yo permita y que será para vuestro bien.

Las fuerzas del Mal se han desatado porque saben que ya su tiempo está tocando el final de su reinado sobre la Tierra.

Aceptad con confianza los acontecimientos, porque Yo los estaré supervisando, serán para vuestro bien; pero unidos, los podréis disminuir o aún cancelar, todo dependerá de vosotros.

Usad de la Oración para vuestra propia conversión, para la de muchos y para vuestra protección contra las fuerzas del Mal.

LOS SECUACES DEL MALIGNO ESTÁN, JUNTO CON ÉL,

MANIPULANDO LAS FUERZAS DE LA NATURALEZA PARA ATACAROS 

 Podréis contraatacarles con vuestra Oración unida y así Yo os podré proteger y juntos le quitaremos poder al Maligno y a sus secuaces.

Hijitos Míos mexicanos, contáis con una Madre que os ama infinitamente, que tiene un gran poder sobre Mí, porque Me presenta continuamente vuestras oraciones y peticiones como ninguna otra nación en la actualidad Me ofrece,

Pero así como tenéis una gran protección del Cielo por un lado, la envidia del Maligno trata de contraatacar tanto amor y tanta bendición Nuestra, por el otro.

No temáis, confiad en vuestra Madre Santísima de Guadalupe, que Ella os está cuidando, pero JUNTOS a Sus peticiones para que podáis vencer las fuerzas del mal que se han desatado sobre el pueblo mexicano.

Sólo vuestra Oración podrá vencer lo que algunos en lo secreto, están haciendo unidos al Maligno, para atacaros, para atacar a vuestra patria, a vuestra familia, a vuestro Dios.

Ya os disteis cuenta cómo con la oración unida lograsteis el cambio en vuestra patria, pero sabed que el Maligno nunca se da por vencido, él sigue atacando y sus secuaces le dan fuerza con sus oraciones satánicas.

Su poder aumenta cuando vuestras oraciones disminuyen.

La lucha es continua, si ganasteis un escalón, él tratará de tiraros de él.

Estad atentos continuamente ya que él es muy sagaz y se aprovecha de vuestra tibieza.

Luchad con las armas de los sacramentos y de la Oración, para que podáis, no sólo restituir la paz y el amor en vuestra patria, sino en todo el Mundo.

Yo os bendigo y os envío a Mi Santo Espíritu para que de El toméis la Sabiduría y la Fortaleza que necesitaréis en el tiempo inmediato por venir

No temáis y confiad plenamente en Mi Poder, el mismo Poder que hizo a Mi Hijo vencer y levantarse de la muerte y así como El no fue vencido por la muerte, tampoco lo serán aquellos que en Mí confíen.

Yo Soy el dueño de la vida y de la Muerte y Yo puedo dar la vida y vida en abundancia, a todo aquél que en Mi ponga su confianza.

Yo os bendigo en Mi Santo y Poderoso Nombre, en el de Mi Hijo, ejemplo de Amor y donación a Mi Voluntad y en el de Mi Santo Espíritu, Luz y Vida en Mi Amor.

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P283 PRÍNCIPES CELESTIALES


Septiembre 19 de 2019

Habla vuestro Padre Celestial

Mí Enemigo y por lo tanto el vuestro, sabiendo que sóis y pertenecéis a Mí Reinado, os quiere denigrar tanto en cuerpo como en alma.

Todos vosotros sóis reyes, no súbditos; él es el súbdito y traidor a Mí Reino y vuestro Reino.

DEFENDED VUESTRA DIGNIDAD DE HIJOS DE DIOS,

DE HIJOS DE DEL REY

Comprended vuestra posición real y no os envilezcáis con las bajezas que el Enemigo y Traidor os propone, mostrádle vuestra realeza y comportáos como Mi Hijo Jesucristo os lo enseño.

Hijos Míos, sed dignos descendientes de vuestro Padre, el Rey del Universo; uniendoós al verdadero amor y al verdadero agradecimiento de corazón que todos vosotros recibís por cada momento de vuestra existencia.

Yo os amo y os quiero a todos conmigo de regreso. No os dejaré nunca sólos a vuestras pequeñas fuerzas de bebés.

No os sintáis poderosos o soberbios ante Mí, vuestro Creador. Ni os sintáis merecedores de Mis Bienes por vuestras acciones, ya que ellas mismas Me pertenecen por obligación.

Puesto que Yo os dí los dones y las capacidades para llevarlas a cabo,

Lo único que Me interesa de vosotros es el amor que pueda salir de vuestra voluntad libre y que sean actos sinceros de vuestro más profundo ser, de vuestro corazón.

Ya sean para agradecerMe los dones que habéis recibido de Mí, para desarrollaros como individuos y también como para salvar almas, tanto de la Tierra como del Purgatorio.

Actuando así seréis dignos hijos del Rey. 

Vosotros tan enredados en las cosas del mundo, perdéis la visión real de vuestras vidas sobre la Tierra, se os hace a veces, poca cosa lo que os pi­do,

Pero es TAN grande a Mis Ojos lo que os pido, que por eso mandé a Mi Hi­jo Jesucristo a recordárosla y aún así dudáis.

Vuestra misión y recordadla bien, no es otra más que la transmisión del Amor de Dios a todas las almas sobre la tierra y la búsqueda de la salvación de TODAS en todos los tiempos.

Vean que no digo, la salvación sólo de las almas de la gente que vive en el mismo tiempo con vosotros sobre la Tierra, sino que abarco tiempos anterio­res a los vuestros.

Y la razón es que debido a la falta de Oración y actos de reparación de vuestros ancestros, hay en vuestro tiempo aún muchas almas en el Purgatorio.

Y tienen que mantenerse ahí hasta que por vuestros méritos actuales, puedan vuestros hermanos, dejar el Purgatorio.  

Lo mismo sucederá con almas actuales y que por falta de méritos, de parte de todos vosotros los que ahora vivís sobre la Tierra, muchas almas tendrán que purgar mucho más del tiempo de vuestra existencia.

Dios Padre cuenta con el valor de la Oración y de los méritos de vosotros, para la salvación de vuestros hermanos y recordad que vosotros estaréis en las mismas circunstancias.

Yo os dije: “Lo que hagáis con el más pequeño de vuestros hermanos, Me lo hacéis a Mí”.

Y ahora os recuerdo que los méritos que uséis para la salvación de vuestros hermanos mientras estéis sobre la Tierra, tanto para los vivos como para los que ya pasaron a la otra vida y se están aun purgando de sus faltas,

ESOS MISMOS MÉRITOS SERÁN TOMADOS PARA VUESTRA PROPIA SALVACIÓN

Como os lo había dicho ya en otro de Mis Mensajes anteriores, ahora el Mal camina por vuestras calles sin que lo podáis detener, a causa de que como la mayoría de los gobiernos se han corrompido, los malos encuentran protección de parte de las mismas “autoridades”.

Os he mencionado sobre el poder de la Oración, la cual puede y debe acabar con la maldad en el Mundo, pero lo malo es que “tenéis cosas más importantes que hacer”

 Y así, el tiempo que tenéis el cual Me pertenece, es desperdiciado en cosas fútiles, en cosas sin importancia para la salvación o crecimiento espiritual de las almas.

Estáis desperdiciando horas, minutos de vuestra misión sobre la Tierra, en cosas que no ayudan en nada en la salvación de las almas de la Tierra y del Purgatorio.

Estáis desperdiciando un tiempo precioso que podría ser aprovechado para la renovación espiritual benéfica de vuestro Mundo y sobre todo, de vuestra alma.

Estáis desperdiciando un tiempo precioso con el cuál

PODRÍAIS ESTAR INTERCEDIENDO POR LAS ALMAS “PRÁCTICAMENTE PERDIDAS”

Porque por ellas también Mi Hijo se dio en totalidad y deseó su salvación eterna.

Yo he derramado Mis Dones en todos vosotros para que sean compartidos y al dar cada quién lo que poseé, se complementen.

Nadie tiene todo lo necesario como para prescindir de sus semejantes y tanto vale un don como el otro, todos son complementarios y todos deben llevar la marca de Mi Persona, que es la del Amor.

Todo lo que deis, todo lo que hagáis, en todo lo que ayudéis, la marca de Mi Amor deberá siempre estar y así vuestras obras ya no serán estériles ni efímeras;

así sí os darán vida eterna y seréis grandes no ante el pequeño público como lo es el de la Tierra, sino ante el público que os está viendo en todo momento en el Cielo y en el Purgatorio.

Buscáis reconocimiento mundial y ¿Qué es el Mundo ante el Universo entero? ¿Qué es el mundo y sus riquezas, ante las riquezas de Mi Reino?

Estáis siendo engañados y no queréis abrir los ojos de vuestro corazón en donde, con la ayuda de la Fé, encontraréis la Verdad.

Estáis aceptando moneditas de éxito, cuando Yo os voy a dar grandes cofres, collares y riquezas inimaginables, por servirMe en el amor para con vuestros hermanos.

Pisoteáis y hacéis menos a vuestros semejantes por creeros superiores por el don o dones que Yo os concedí y de los cuáles tendréis que darMe cuentas.

Los dones son para servir, no para avergonzar a vuestro prójimo. Esto sucede porque no hay ni Fé ni amor en vuestros corazones, ni en vuestros actos.

Mi Amor Supremo y Mis Cuidados, primeramente se volcaron sobre vuestros Primeros Padres Adán y Eva. Gozaron y Me agradecieron y viví un tiempo con ellos como Yo lo había deseado;

hasta que el Maligno les puso la tentación y al usar su libre albedrío, prefirieron su propio yo, se prefirieron a ellos mismos, se quisieron consentir ellos mismos,sin darse cuenta que sus capacidades eran infinitamente inferiores a las Mías y no lo Iban a poder lograr.

Y por no verMe, por no ver Mi Omnipotencia comparada con su pequeñez, se perdieron en su soberbia, se perdieron en su ego, se perdieron por la falta de gratitud hacia su Creador.

CREYERON QUE PODÍAN PRESCINDIR DE MÍ.

 Se sintieron creadores y su soberbia no les permitió ver su realidad, la de ser creaturitas creadas por su Dios para ser amadas y consentidas por Él, por toda la Eternidad.

Vivían en la Eternidad y el tiempo se creó por causa de ellos. Vivían en la vida y se creó la muerte por causa de ellos.

Vivían con el Amor Ilimitado y empezaron a vivir un amor limitado, el de ellos mismos, por el pecado.

TODO SE ALTERÓ La Tierra era parte de ésa Eternidad y el pecado la limitó en su tiempo. La ingratitud y la soberbia todo lo afectó.

Afectó Mi Plan de Amor para con vosotros y así como ellos iniciaron éstas limitaciones al no agradecerMe todas las bendiciones y Gracias que derramaba día a día después del Pecado Original,

Ahora también vosotros día a día os volvéis ingratos al amor y cuidados que os doy.

Vuestra mayor ingratitud es la de no acordaros de Mí en vuestras vidas. Estáis en el Mundo porque así Me lo pedisteis.

VINISTEIS PARA SERVIRME,

LO CUÁL ES UN PUNTO A VUESTRO FAVOR Y ÉSTE PUNTO VALE PARA MÍ MUCHÍSIMO,

YA QUE VIVÍAIS EN MI PRESENCIA, GOZANDO DE MI VIDA INFINITA EN EL CIELO.

Y VOSOTROS, CADA UNO DE VOSOTROS

SACRIFICASTEIS ÉSE GOZO,

PARA BAJAR A LA TIERRA PARA PROPAGAR MI AMOR

 Para la salvación de vuestros hermanos vivos, que también están en la lucha y de los difuntos, que están en el Purgatorio.

Como vuestra primera donación fue ante Mi Presencia y en santidad de alma, sabiendo perfectamente lo que hacíais,

Para Mí ése acto de donación libre vale muchísimo y por ello os cuido y os procuro todos los medios que están en Mi Poder daros durante toda vuestra vida;

para no dejaros vivir en el pecado cuando caéis y si es posible cuando lo permitís, evitar que caigáis en él.

Os procuro en todo momento para ayudaros a vuestro buen cumplimiento en vuestra misión,

PERO ES VUESTRO LIBRE ALBEDRÍO

EL QUE OS TRAICIONA Y QUE ME TRAICIONA

Sabiendo el Maligno que vuestra misión en la Tierra se resume en el de trabajar en el Amor, en Mi Amor, él os va a poner múltiples tentaciones para desviaros,

Y para que volquéis vuestra atención a las cosas del mundo y al goce de vuestra carne;

haciéndoos olvidar del crecimiento espiritual y de alimentaros de todo aquello que os de fuerza espiritual, lo cuál le resta fuerza a él.

De aquí que su ataque es tan fuerte y tan sutil, que su mayor logro ahora lo estáis viviendo: el de haceros creer que lo malo, lo que Me ofende, lo que Me quita almas para su salvación, lo que quita virtud y amor en vuestras almas,

YA NO ES TAN MALO O SIMPLEMENTE YA ES NORMAL

Se os ha vuelto normal y hasta aceptado por vuestra conciencia, el vivir apartados de Mis Leyes, de Mis Preceptos, de Mis Mandamientos.  

Ya no os confesáis de faltas graves y os acercáis a recibir el Cuerpo Divino de Mi Hijo en la Eucaristía, llevando en vuestro corazón éstas faltas graves que sólo os están abriendo las puertas del Infierno y de vuestra condenación eterna.

Ya habéis perdido la conciencia del Mal, la conciencia del Pecado, porque ahora el Mal os ha hecho creer que esos pecados graves, como son los de impureza:

los divorciados “supuestamente unidos” por algunos de Mis ministros, el vivir en unión libre y muchos más ya no son tan malos, puesto que los véis todos los días a través de vuestros medios de comunicación.

Os habéis dejado llevar por su Mentira porque os conviene, porque conviene a vuestra carnalidad y a vuestro egoísmo, porque el vivir en Gracia y en Virtud, implica sacrificio y donación de vuestra voluntad.

Y ya no queréis sufrir ni donaros a vuestro Dios, que tanto os ha dado y os sigue dando, a pesar de vuestra vida continua en el pecado;

pero que si no atendéis a las oportunidades de conversión que se os dan a lo largo de vuestra misión sobre la Tierra, al final Yo tendré el derecho divino de utilizar Mi Justa Justicia.

Mi Santa Misericordia se derrama sobre cada uno de vosotros mientras habitáis sobre la Tierra y hasta el último hálito de vida que tengáis,

pero si vosotros, en vuestra libre voluntad os empecináis en manteneros en el pecado dañando constantemente a MI Corazón Divino,

al final ya no será Mi Misericordia la que os juzgue, porque la tuvisteis y la despreciasteis, sino que Mi Santa Justicia os enfrentará a vuestra propia necedad

y vuestro destino eterno vuestra propia alma os lo mostrará al mediros con Mi Amor y Mi Verdad.

Hijitos Míos, pedid ésta Gracia tan grande que necesitáis en gran medida en éste tiempo que estáis viviendo

Y PEDIDLA CON GRAN HUMILDAD PARA AGRADAR

A MI CORAZÓN TAN DAÑADO POR LOS PECADOS DEL MUNDO,

EL TENER LA CONCIENCIA DEL MAL

Mucha humildad se necesita para aceptar que no se vive de acuerdo a Mis Leyes de Amor y necesitaréis, también, de mucha fortaleza, que os la dará Mi Santo Espíritu al pedírsela,

para que podáis manteneros en la lucha para permanecer en Mi Gracia Divina y en la Verdad de Mi Corazón.

Volved a la oración y a la penitencia para fortaleceros espiritualmente, acudid arrepentidos a Mi Santísima Hija,

para que Ella, siendo vuestra Madre Celestial y conociéndoos perfectamente, os tome de la mano y os guíe por el camino de la salvación eterna.

Hijitos Míos, que éste tiempo de DESASTRES os sirva para comprender más profundamente Mis Verdades y sobre todo,

para que podáis comprender mejor la donación en el Amor Infinito que os hice al daros a Mi Hijo Unico y darSe hasta la última gota de sangre por vuestra salvación

Y PARA AYUDAROS A CONOCER

EL CAMINO DE LA PERFECCIÓN EN VUESTRO DIOS Y SEÑOR

Tomad de El todos Sus Méritos y revestíos con ellos para que podáis alcanzar sabiduría y amor eternos, así mismo, para que os volváis nuevos Cristos para la corredención de vuestros hermanos del mundo y del Purgatorio.

Yo os bendigo en Mi Santísimo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, salvador de todo el género humano y en el de Mi Santo Espíritu de Amor. Recibid todo el amor maternal y cuidados de mi Hija, la Siempre Virgen María.

Todo aquél que trate de evitar la devoción a Mi Hija, la Siempre Virgen María, es un traidor a Su Dios y a Ella, que se ha vendido a las fuerzas del Mal

 Y aunque se luche y os quiten Sus Imágenes de los Templos, siempre llevad Su Imagen en vuestro corazón, en donde realmente habita, junto con Nosotros.

No os apartéis nunca de Su Providencia Virginal y no sufriréis la muerte espiritual.

Acudid siempre a Su Amparo y Guía, es Vuestra Madre Celestial.

Ella os guiará siempre a la Pureza de Corazón y a alcanzar todas las Virtudes, las Santas Virtudes, que os alcanzarán la Gloria Eterna.

Todo esto lo hará sólo por amor, en Ella no hay intereses superfluos, sólo el interés de que Nosotros nos alegremos con vuestra salvación.Vivid en Ella, como Ella vive en Nosotros, postrados en amor agradeciendo cada momento de vuestra existencia.

E intercediendo por la salvación de vuestros hermanos, tanto por los de la tierra como por los del Purgatorio.

Las almas devotas al Amparo y Amor de vuestra Madre Celestial, son almas escogidas para una segura salvación.

¡No hay creatura más excelsa en Cielos y Tierras, que Vuestra Madre Celestial, la Siempre Virgen María!

También os quiero hablar sobre el grandísimo favor concedido a Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María:

EL SANTO ROSARIO 

Todas las culturas, antiguas y modernas, tienen y han tenido la necesidad de alabar, agradecer, pedir, ofrecer holocaustos y sobre todo, amar a un dios determinado.

El alma tiene ésa necesidad intrínseca, la de buscar y tratar de hallar su espiritualidad, ya que ella tiende a lo eterno, a lo sublime, a lo que no es de la Tierra.

Toda alma encarnada sufre una transformación, está aprisionada por el cuerpo y sus debilidades.

 Y así, el alma, tiene necesidad de concentrarse más en las cosas espirituales para poder vencer los desvíos, pasiones, pecado, a donde el cuerpo la quiere arrastrar.

El alma inteligente, el alma que discierne, el alma buena, va a tender a luchar por mantener ésa espiritualidad con la que bajó y así, el esfuerzo por mantenerse en ése estado, será grande.

Porque grandes son los ataques del Maligno por conquistar las almas hacia el Mal.

Por lo tanto, el alma después de discernir en la Verdad, llega a la conclusión de que no hay otro camino para mantenerse en la salud espiritual, que a través del alimento espiritual, el cuál consiste en la Oración y en la vida de amor.

Mi Hijo Jesucristo, antes de instituir la Sagrada Eucaristía, daba ejemplo grandísimo de lo que la Oración significa y debe también, significar para todos vosotros.

Las Sagradas Escrituras os lo exponen y os dicen:

Y Jesús, después de predicar se apartaba para orar al Padre” y también dicen: “Y Jesús se retiró a solas a orar” y en otro pasaje dice: “Jesús pasó toda la noche orando”, etc.

Muchos son los pasajes en los cuáles se os habla del valor de la Oración, tanto como alimento espiritual, como ayuda a prepararse ante las pruebas fuertes y así os lo narran las Escrituras:

“Cuando iba a dar comienzo a Su Vida Pública, Jesús se apartó a Orar y Ayunar en el desierto durante 40 días”

Cuando iba a ser apresado os dicen las Escrituras: “Y Jesús se retiró, junto con Sus apóstoles, en el Huerto de los Olivos.”

Y así en muchas otras ocasiones, tanto El cómo Mi Hija, la Virgen, Madre de Mi Hijo, os enseñan cómo orar a Mí, a Su Padre.

Siempre Su Oración iba dirigida a Mí y podía ser oración de agradecimiento, oración de amor, oración de unión íntima, oración de petición, oración de intercesión, como la tenemos en las Bodas de Canaán.

Mi Hija intercediendo por los novios ante Su Hijo-Dios, así como todos aquellos que intercedían por algún semejante para alcanzar sanación y vida, en cuerpos y almas.

Oración de Comunión Divina, la instituir la Sagrada Eucaristía.

Su Vida era oración y así también vosotros debéis alimentar a vuestra alma, con la oración continuada a vuestro Dios, de Quién todo recibís.

Hijitos Míos, a través de la oración humilde, sencilla, confiada, podréis obtener todo de Mi, siempre y cuando sea para la obtención y crecimiento de vida espiritual y para el mejor cumplimiento de vuestra misión sobre la Tierra.

Recordad que os he dicho que no desperdiciéis vuestro tiempo de Oración pidiendo cosas materiales superfluas,

Yo velo constantemente por vuestras necesidades básicas y de vez en cuando os doy “regalitos extras” para mantener vuestro cuerpo en el mejor estado para que podáis cumplir vuestra misión.

Cuando bajáis a la Tierra a servirMe y cuando buscáis primero Mi Reino, Yo os doy la añadidura, la cuál es la que concierne a vuestro cuerpo y sus necesidades.

La Oración en manos de un alma amorosa, olvidada de sí misma y que sólo vé por Mis necesidades para con vosotros, ES PODEROSÍSIMA.

Así lo han entendido los grandes santos, por eso os he dicho que no importa la posición humana que tengáis, son vuestros deseos y vuestros actos los que cuentan, porque son los deseos del alma, por servir a su Dios, los que valen.

Ha habido, entre vosotros almas encarnadas en reyes, en gente sencilla y hasta en mendigos…

Y la santidad, en altos niveles, se ha dado en todos ellos.

No es el dinero, ni la posición social la que va a dar poder a la Oración ni a la santidad del alma, son los actos amorosos del alma, para Conmigo y para con sus hermanos, lo que la va a santificar.

Es la vida de Oración la que le va dando al alma el triunfo y el premio final.

Y así, ahora conocéis de almas que no salieron durante muchísimos años de un pequeño cuarto, por estar postrados en cama y que son ahora grandes santos.

Por el contrario, también conocéis de grandes guerreros, defensores de la Fé, que dieron su vida en batalla o al misionar otras tierras llevando la Palabra de Mi Hijo a sus semejantes y que ahora son grandes santos.  

Sin la Oración, hijitos Míos, no sois nada.

Tenéis lo más grande que os puedo dar, EL ALMA; pero sin la Oración ella no puede crecer y así existen adultos de cuerpo pero con alma desnutrida,

que no ha crecido, porque no le han dado alimento espiritual y que sólo se han dedicado a buscar la añadidura esto es, sólo lo material.

En cambio, hay niños de cuerpo con alma adulta, madura, robusta, porque han entendido el grandísimo valor de la Oración, la viven, la han puesto en práctica y han dado fruto abundante.

Sólo Yo puedo ver las almas y su desarrollo y ¡Qué sorpresas os llevaríais, si pudiérais vosotros también verlas!

Y así veríais el alma, de los que consideráis entre vosotros “grandes hombres”, gente “importante” a ojos humanos; gente “popular” que conocéis por sus méritos artísticos, deportivos o humanos, en los que su alma está raquítica o prácticamente muerta,

Porque, además de no haberle dado vida viviendo y transmitiendo el amor limpio y sincero, le han matado a la Gracia por su vida en el pecado.

En cambio, podríais ver el alma de gente sencilla, “común y corriente” y aún mendiga o haciendo labores despreciables, para la gran mayoría de vosotros, que poseen almas bellas, almas grandes, almas heroicas en la virtud.

Esto os debe enseñar a no dejaros llevar por las apariencias humanas que véis, sino que debéis respetar la vida real, verdadera, la que no alcanzáis a ver perfectamente;

ya que por lo general, las almas que viven en estado de Gracia y en Oración, vosotros las notáis diferentes, raras a ojos humanos.

Debéis comprenderlas, agradecerlas y apoyarlas;

PORQUE GRACIAS A ÉSAS ALMAS DE ORACIÓN,

MUCHOS MALES SON DETENIDOS Y AÚN, ANULADOS.

Cuánto mal se podría detener y destruir si fuerais todos almas de Oración,

Viviríais el Cielo en la Tierra, porque el vivir en la Oración, es vivir Conmigo y Yo Soy vuestro Cielo, Yo Soy vuestro Dios.

Mi grande Amor Me ha llevado a daros la Gracia, a través de vuestra Madre Santísima, de regalaros el Santo Rosario.

Después de la Sagrada Eucaristía, el rezo del Santo Rosario ocupa un lugar grandísimo en Nuestro Corazón.

Es a través del rezo del Santo Rosario y a la devoción de Mi Hija, la Siempre Virgen María, que una gran mayoría de los santos que conocéis, alcanzaron ésa santidad que poseen.

Es a través del rezo del Santo Rosario que se han obtenido Gracias inmensas para pueblos enteros y aún para toda la Humanidad.

Es a través del rezo del Santo Rosario, que el Cielo se ha acercado a la Tierra y así, con la ayuda de su rezo, la Tierra se va a purificar.

No podéis apartar la devoción, el amor grandísimo que le tenéis a Mi Hija Santísima, con el rezo del Santo Rosario.

Aquellos que han sido llamados a ser Mis hijos consentidos, Mis hijos en los cuáles Yo puedo confiar más íntimamente,

han venido a través del Corazón de Mi Hija Santísima y por consiguiente, a través del rezo de Santo Rosario.

Es tan poderoso su rezo, que será a través de él, que el Maligno será vencido y luego encadenado.

Es a través del rezo del Santo Rosario, máximo exponente de la Oración, el que muchos de los Acontecimientos adversos a la humanidad, se van a aminorar o a cancelar.

Es a través del rezo y devoción al Santo Rosario, que una gran cantidad de las almas actuales sobre la Tierra, se van a santificar.

Es a través del amor al Santo Rosario, que llegaréis a alcanzar al Sumo y Eterno Amor, para toda la Eternidad.

El rezo del Santo Rosario es la Oración más completa que existe.

Sacrificáis vuestro tiempo en su rezo, para dármeLo a Mí a través de Mi Hija. Hacéis penitencia al rezarlo de rodillas y con toda delicadeza y amor.

Ayunáis a vuestras bajas pasiones, al permitir que sea vuestra alma la que ore en vosotros y así detenéis y obstruís, con vuestra concentración amorosa, las acechanzas del Enemigo.

Ofrecéis holocausto divino, al nombrar varias veces, con amor y respeto, Mi Nombre y el de Mi Hija.

Crecéis espiritualmente, con la ayuda de Mi Santo Espíritu, al meditar cada uno de los Misterios del Santo Rosario.

Os volvéis corredentores con Mi Hijo, al acompañarLo y viviendo, cada uno de Sus Momentos, en los Misterios que rezáis.

Me agradecéis profundamente las Gracias que recibís, al daros cuenta del regalo tan grande que habéis obtenido por la vida que os concedí

y por todos los méritos de Mi Hijo Jesucristo y de Mi Hija, la Virgen María, para vuestra salvación y para vuestra Gloria Eterna.

Vivís momentos místicos durante su rezo, ya que cuando lo rezáis unidos al Cielo, al Purgatorio y con vuestros hermanos sobre la Tierra, Yo estoy en medio de todos vosotros.

Y si Yo estoy con vosotros, Mi Vida está con vosotros y me manifiesto en vosotros y a vosotros en múltiples formas, como muchos lo habéis constatado.

El rezo del Santo Rosario os envuelve de Cielo aún en la Tierra.

Hijitos Míos, os he dado un gran poder que no debéis desperdiciar, un gran poder al alcance de todas las edades y de todas las condiciones sociales,

un gran poder que os alcanzará el triunfo final, si lo usáis con respeto, amor y confianza, el poder de la oración y el del rezo del Santo Rosario.

Uníos fervientemente a Mi Hija, la Siempre Virgen María, para que apoyados en vuestra Madre, salvéis al Mundo, que ahora parece estar más en manos de Mi enemigo, que en Mis Manos.

Vuestra oración sincera, humilde, amorosa, hará arder Mi Corazón en Misericordia y sus frutos de protección y de Salvación para todas las almas, los podréis ver de inmediato.  

Confiad en Mí, confiad en Mi Amor, confiad en Mi Misericordia, confiad en el poder de la oración.

Os amo, Mis pequeños príncipes y os bendigo en Mí Santo Nombre, en el de Mí Hijo Jesús y en el del Espíritu Creador y Consolador.

Que la Paz y el Amor estén siempre con vosotros y los vuestros y que la compañía y la veneración a Vuestra Madre Celestial os alcance la Vida Eterna.

Yo os bendigo en Mi Santísimo Nombre de Eterno Dios de Amor, en el de Mi Hijo Jesucristo, donación perfecta en el Amor, en el de Mi Santo Espíritu, Voz y Guía del Amor y en el de Mi Santísima Hija, la Siempre Virgen María, donación perfecta al Amor.

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N266 EL JUICIO PREVENTIVO 5


Septiembre 07 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, Mi Misericordia siempre está lista para derramarse sobre vosotros, pero recordad, que Mi Justicia está presta, para que también se dé sobre vosotros.

Vosotros mismos lo sois en vuestros hogares, les dais regalos y buenos tratos a vuestros hijos, cuando se portan bien, y castigáis cuando se portan mal.

Yo vuestro Padre y vuestro Dios, que veo en vuestro interior, Soy más Justo, en ése sentido, porque vosotros, a veces, os podéis equivocar con vuestro juicios, buenos o malos, pero Yo no, Mi pequeños.

Y en éste tiempo por venir, que está pronto por alcanzarlos, os voy a dar lo que cada uno de vosotros habéis ganado con vuestra actuación en la Tierra.

Una sola pregunta, ¿Cuánto me habéis amado?

De ahí se basará el principio de Mi Juicio y con esto seguiría la segunda pregunta: ¿Cuánto tiempo, realmente, habéis vivido para servirMe?

Hay almas que han vivido muchos años sobre la Tierra y desperdiciaron Mi Tiempo, porque vuestra vida es Mi Tiempo.

Llegan a ancianos y prácticamente, no hicieron nada para servirMe, para transmitir Mi Amor, para salvar almas.

En cambio, hay pequeñitos que desde temprana edad son tocados por Mi Santo Espíritu y responden inmediatamente y dan mucho más fruto, que como os dije,

almas ancianas que desperdiciaron su vida y no dieron prácticamente, NADA, para ganarse su lugar en el Cielo, para ganarse Mi Beneplácito.

¡Cuánto error y cuanta falsedad hay en el mundo!, porque Satanás se ha encargado de ello y eso ha pasado porque os ha faltado oración.

Si vosotros oráis continuamente no hay lugar para que entren cosas del mundo a vuestra mente y a vuestro corazón,

Pero, si vosotros estáis distraídos y no oráis, el Mundo siempre está al acecho vuestro.

El Mundo está representado por Satanás, él os pone infinidades de ocasiones de pecar y de alejaros de Mí, ésa es su meta específica, el que vosotros no deis fruto.

Meditad, Mis pequeños, esta lección de vida, y juzgaos primeramente vosotros, honestamente. Ciertamente,

YO OS CONOZCO PERFECTAMENTE

Y SERÉIS JUZGADOS POR MI MANERA DE VER LAS COSAS

Y NO POR VUESTRA MANERA DE JUZGAROS

Yo juzgo en la realidad, vosotros juzgáis en la conveniencia.

El tiempo apremia, preparaos, Mis pequeños, para que podáis estar ante Mí, sonrientes; estar ante Mí, seguros de que estaréis Conmigo eternamente.

Aprovechad estos instantes, para que os preparéis con la Confesión, con el perdón de vuestros pecados, con la Oración.

Todavía, podréis hacer algunos méritos para salvar algunas almas, hacedlo, Mis pequeños, no desperdicíeis Mi Tiempo, que es vuestra vida.

PORQUE DE ELLO TAMBIÉN OS JUZGARÉ

Y OS PREGUNTARÉ:

¿QUÉ HICISTE CON MI TIEMPO?

Hijitos Míos, la humanidad es terca, de la misma forma Yo Me quejaba del pueblo judío, después de haberlos sacado de Egipto.

Ése pueblo de cabeza dura ahora lo estáis representando vosotros mismos. 

Debierais estar contentos de que Yo, vuestro Dios os haya escogido, a todos vosotros.

Ciertamente, el Pueblo judío perdió la primogenitura por el Deicidio,

Y todos los demás pueblos recibieron esta Gracia, de ser los primogénitos.

Alegres debierais estar, en extremo, hijos de Dios, Hijos de vuestro Creador, Hijos Míos, porque vuestro Padre, Soy Yo.

Pueblo de cabeza dura, que sabéis Mis Mandamientos, que sabéis lo que necesito de vosotros para que sea fácil vuestro regreso ante Mí,

para que al ser juzgados no tenga Yo ningún rechazo hacia vuestros actos y os podáis ganar fácilmente, el Reino de los Cielos.  

Pero Me dais la espalda, Me rechazáis, hacéis vuestra vida en lo íntimo, a escondidas de Mi Vista, cuando ciertamente lo sé todo por más escondidos que estéis.

Pueblo de cabeza dura que habéis tenido Bendiciones inmensas de parte Mía y en lugar de aprovecharlas y hacerlas crecer,

para que al final de vuestra existencia, Me pudierais regresar dos o tres veces más de lo que Yo os di en talentos, las desaprovecháis.

En lugar de encontrar por vuestra buena actuación, vuestra santidad,

OS VAIS A ENCONTRAR CON UN JUICIO ANTE MI PRESENCIA,

QUE NO OS VA A GUSTAR

Porque poco o MUY POCO, habéis dado para alegrarMe, para que Yo esté contento de que vosotros entréis al Reino de los Cielos y permanezcáis Conmigo eternamente.

Hay almas que han sido despreciadas por vosotros mismos, almas sufrientes de cuerpo y de alma.

Una gran mayoría de vosotros, no les apoyáis, simplemente, las dejáis morir; estas almas que han producido tanta maldad, al estar ante Mí sabrán perfectamente cuál es su futuro eterno.

Tontamente os habéis apartado de Mí, por haberle hecho caso a Satanás; bromeáis que el estar con Satanás va a ser divertido, os da risa,

PERO ¡NO!, MIS PEQUEÑOS,

OS ESTÁIS JUGANDO UNA ETERNIDAD DE DOLOR

Satanás no bromea, Satanás destruye.

Satanás quiere destruir Mi Obra en vosotros, que es vuestra alma, primeramente.

Pueblo de cabeza dura que pudisteis haber ganado fácilmente el Reino de los Cielos, siguiendo Mis Mandatos, Mis Leyes y viviendo en Mi Amor, y Me disteis la espalda.

Hicisteis a un lado lo que Yo os pedía, para que os conservarais Conmigo y alcanzarais la santidad que os abriría las Puertas del Cielo inmediatamente, a vuestra llegada.

Pero parece que habéis hecho todo lo contrario adrede, para ganaros vuestra condenación eterna.

Tanto que he hecho por vosotros, Me he dado plenamente por vuestra salvación;

Os he buscado cuando he visto que ibais por caminos errados y os ayudé a regresar, para que os llenarais de Mi Sabiduría, de Mis Gracias, de Mi Amor.

Os llamaba y vosotros os soltabais de Mi Mano Y preferíais seguir pecando y dandoMe la espalda.

PREOCUPAOS, MIS PEQUEÑOS

PORQUE DENTRO DE POCO TIEMPO,

MENOS DEL QUE OS IMAGINÁIS,

ESTARÉIS ANTE MÍ Y EMPEZARÁ VUESTRO JUICIO

OS AMO, PERO PARECE QUE VOSOTROS, NO.

Hijitos Míos, veréis los Cielos abrirse, veréis la Señal del Hijo del Hombre aparecer entre las nubes,

Una gran Luz os iluminará y conoceréis Mi Amor, Mi Misericordia Infinita,

conoceréis vuestros errores, pero tendréis el apoyo infinito de Mi Misericordia.

Lloraréis vuestro pecado, lloraréis vuestros errores, pero os daré el apoyo de Mi Misericordia,

ése Amor Infinito que se derrama constantemente y que se derramó por todos vosotros en la Persona de Mi Hijo, en Su Sacrificio Eterno y en la recuperación del Cielo para todos vosotros.

Grandes cosas veréis, Mis pequeños, tendréis la oportunidad de conocer Mi Voluntad y aunque sea doloroso el momento por un lado, porque veréis vuestra pequeñez, veréis vuestros errores, vuestros pecados, vuestra traición.

Por otro lado, al estar apoyados con Mi Amor, gozaréis y sabréis cómo os he amado.

Lloraréis el no haber aprovechado tanto Amor, tanto Amor que se derramaba sobre vosotros, tesoros infinitos de Gracias, de Bendiciones, de apoyo espiritual, de crecimiento vivo.Lloraréis no haber querido tomar todo ése raudal de bellezas inimaginables que Yo os ofrecía y que no quisisteis tomar por vuestra falta de Fe, por vuestra negligencia, por vuestra maldad.

Sí, Mis pequeños, muchos habéis preferido la maldad, el dolor en el mundo por estar de parte de Satanás,

Me negasteis y atacasteis todo el Amor, Mi Misericordia, Mis Bendiciones, dones, regalos espirituales que Yo os daba, porque no quisisteis creer en ellos, pero Mi Misericordia está con vosotros.

Aceptaré vuestro arrepentimiento, vuestro corazón contrito hará que Mi Misericordia os invada y os revista nuevamente de Gracia y así, conociendo Mi Misericordia, gozaréis un nuevo principio de vida para vuestra alma.

Me olvidaré de vuestro pasado y empezaréis una nueva vida, una nueva vida que no solamente vosotros gozaréis por tenerMe ya,

sino Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, gozaré, porque habré recuperado al hijo perdido, a la oveja que se descarrió.

¡Cuánto espero ése momento, Mis pequeños!, en que puedo mostrar Mi Amor a todos vosotros,

Y de ésta forma recuperar a tantas almas perdidas actualmente, por el pecado que habéis permitido crecer en vuestra alma y en vuestro corazón.

¡Os amo tanto, Mis pequeños, os amo tanto! Que haré hasta lo imposible, a ojos humanos, para poder recuperar vuestra alma, para poderla gozar eternamente, para poderla consentir.

Porque vosotros no conocéis el Amor tan grande que tengo por vosotros.

¡Cómo quisiera poder consentiros ya! Pero vosotros Me apartáis de vuestro corazón, no queréis entrar en Mi Corazón.

Os pido que oréis para que éste momento se dé, que se dé ya para toda la Humanidad, para que ya os pueda reunir, para que la Familia esté completa.

Y por otro lado Orad Mis pequeños, vosotros, los que ya Me conocéis y Me amáis, por vuestros hermanos que viven en el error.

Por aquellos que no quieren acercarse a Mí, que necesitan ése momento, para que lo hagan llegar a su alma lo antes posible,

Para que no desperdicien ya su tiempo sobre la Tierra.

¡Cuánto os amo, Mis pequeños!, ¡cuánto os amo!. Que el Amor de Mi Corazón se derrame ya,

sobre cada uno de vosotros y empiece su transformación en la santidad, porque a todos os quiero santos, a todos os quiero renovados en Mi Amor.

Y podamos así gozar de los Nuevos Cielos y las Nuevas Tierras, en donde habitaréis, gozando plenamente de Mi Amor.

Hijitos, muchos de vosotros actuáis como aquella muchedumbre que seguía a Mi Hijo, cuando Él sobre la Tierra predicaba, hacía Milagros y curaba a la gente.

Muchos, muchos de vosotros, Me pedís vuestra curación, Me pedís estar bien en vuestro cuerpo, sanos, así como se acercaban a Mi Hijo,

Pero realmente, ¿Cuál era el cambio interior?  

NO LO HABÍA, querían estar sanos para sentirse bien y seguir pecando,

NO TENER MOLESTIAS EN SU CUERPO, PERO PARA SEGUIR PECANDO.

Os he dicho que el dolor, la enfermedad, en muchos de vosotros, llega para vuestra purificación.

O PARA LA DE MUCHOS, CUANDO VOSOTROS OS DONÁIS A TRAVÉS DE MI HIJO

Mis pequeños, es tiempo en que os deis cuenta de esto, debéis tener un cambio en cuerpo y alma cuando pedís curación, cuando venís hacia Mí.

Ciertamente Yo os quiero sanos, pero vosotros debéis estar sanos íntegramente, en cuerpo y alma.

¿De qué os va a servir para vuestra vida eterna, el estar solamente sanos de cuerpo y enfermos del alma?

La monjita que murio de cáncer sonriendo. Cuando vives el calvario JUNTO con Jesús, ABBA lo dulcifica con su Felicidad. 

Yo Soy vuestro Padre, Soy vuestro Dios y si Yo veo que necesitáis mantener algún tipo de molestia, dolor, enfermedad, en vuestro cuerpo.

Para que con ello os limitéis y no pequéis más y eso os sirva para vuestra salvación eterna, lo haré, Mis pequeños.

Cuando Yo veo que habéis crecido en la virtud y en el amor, que ya sois maduros en el amor, en la vida íntima Conmigo, puedo aminorar vuestros dolores,

PORQUE SÉ QUE VOSOTROS MISMOS DARÉIS,

A TRAVÉS DE VUESTRA PROPIA DONACIÓN,

EN EL SACRIFICIO Y EN LA PENITENCIA

Os he dicho que el dolor ofrecido, aquel que vosotros mismos os procuréis, siempre será menor que el que Yo permita en vuestra vida.

Y además, dará más frutos, porque vosotros mismos os estáis ofreciendo, como Mi Hijo se ofreció.

Cuando Yo permito que haya dolor en vuestra vida, penas, enfermedades y vosotros aceptáis esto en vuestra vida, ciertamente, el dolor será mayor,

pero también os servirá a vosotros para vuestra purificación y la de otros muchos de vuestros hermanos.

NO DESPRECIÉIS EL DOLOR,

PORQUE MI HIJO NO LO DESPRECIÓ

Y A TRAVÉS DE SU DOLOR

HUBO SALVACIÓN PARA TODOS VOSOTROS

Esto no lo olvidéis nunca, Mis pequeños,

Él transformó ése dolor, que satanás hizo que entrara al mundo a través del Pecado Original,

Mi Hijo lo transforma en salvífico, en vivificador y no quedó como muerte, como satanás quería.

Ahora, a través del dolor, del sufrimiento, de la donación, a través de la penitencia, del sacrificio, podéis vosotros mismos, unidos a los Méritos de Mi Hijo,

ayudar a tantos, tantos de vuestros hermanos que rechazan el dolor, blasfeman Mi Santo Nombre por el dolor que tienen.

Rechazan todo aquello que les pueda quitar toda ésa comodidad a la cual los ha llevado Satanás.

Aceptad con amor, aceptad Mi Voluntad cuando os venga todo esto a vuestra vida, porque estaréis sanando vuestra alma y la de muchos de vuestros hermanos.

Llegará un tiempo, Mis pequeños, en que estaréis ya sin molestias, sin dolores, gozando del Reino de los Cielos,

esperad ése momento que llegará pero, mientras tanto, dadMe la alegría de la salvación de vuestros hermanos que necesitan, necesitan de vosotros.

No despreciéis lo que Yo permita en vuestra vida, siempre será bueno, os lo aseguro.

Si, hijo Mío, esto es lo que estás viendo… Es la Tierra, envuelta en obscuridad, en nubes que obscurecen la entrada de Mi Gracia,

Nubes de maldad, nubes satánicas que no permiten, aparentemente, que Mi Gracia llegue hasta vosotros;

pero ves ahora, esos lugares donde se ve fuego, fuego grande, explosiones, que empiezan a producir el fuego en las almas de vuestros hermanos.  

Sí, os he dicho que Soy un Dios de Amor, pero vuestra necedad ha creado ésta nube densa que cubre a la Tierra entera.

El Pueblo judío Me daba la espalda y así como ellos se cubrían con esa nube densa de obscuridad, porque permitían la entrada de la maldad a su corazón,

Maldad que se reflejaba en los ídolos que aceptaban en su culto, la prostitución con otros pueblos idólatras, tanto mal que aceptaban ellos, cuando habían sido escogidos para lo grande,

Vosotros estáis igual ahora, os habéis prostituido, habéis prostituido vuestra alma, habéis dejado entrar en vuestra alma la maldad, el error.

¿Qué nombre tiene lo que ocupa mis pensamientos la mayor parte del tiempo? Es el nombre de mi ídolo…

Otros ídolos os han llevado a vuestra muerte espiritual, tendréis que padecer la maldad que permitisteis en vuestro corazón, tendréis que entrar en la realidad que aceptasteis en vuestra vida.

Así como Yo iba cuidando al pueblo judío de los enemigos a su alrededor, Yo os he prometido que os cuidaré de los ataques satánicos cuando estéis Conmigo.

Ahora Satanás va tomando el mundo, sentiréis sus golpes, sentiréis dolor,

Llegará el momento en que no soportaréis más sus ataques y es cuando voltearéis nuevamente hacia Mí, vuestro Dios, para pedir Misericordia, para pedir perdón.

Es cuando os daréis realmente cuenta de vuestro pecado, de vuestra maldad, del olvido hacia Mí, vuestro Dios.

Mucho mal habéis hecho a Mi Corazón Divino, cuando Yo os daba todo, os proveía de todo y vosotros mismos preferisteis el vivir la vida que satanás os daba.

No sabíais al principio lo que habíais permitido, pero creció éste mal y no lo quisisteis detener, aún a pesar de que ya sentíais el sufrimiento y la escasez.

Ciertamente que os levantaré en el momento en que pidáis perdón de corazón.

Pero ahora, todavía ahora, no os queréis dar cuenta de lo que está sucediendo y de lo que sobrevendrá por vuestra negligencia.

Llegará el momento, con vuestras lágrimas, que Me buscaréis y ahí estaré, Mis pequeños, ahí estaré.

Aceptaré vuestro sufrimiento, enjugaré vuestras lágrimas, os levantaré y viviréis nuevamente bajo el Amparo de Mi Amor.

¡Cómo quisiera que entendierais ya, que os arrepintierais antes de que viniera lo más grave!, ¡Ojalá Mis pequeños, entendierais ya!

Os amo, os amo infinitamente, os amo, Mis pequeños y Me duele vuestra negligencia y vuestro pecado en vuestra vida.

Hijitos Míos, cuando Yo os he dado a cada uno de vosotros diferentes dones y capacidades,

Esto lo he hecho de la misma forma con la finalidad como creé en la Naturaleza la diversidad de las flores, de los árboles frutales, de los animales, etc.,

Cada uno de vosotros aceptaréis las enseñanzas venidas de aquella persona con la cual os podáis comunicar de la mejor forma.

Esto puede ser desde la escuela, puede ser en el hogar, pueden ser las enseñanzas de la Iglesia y así tendréis diversidad de opiniones,

pero todas deberán tender siempre hacia lo que Mi Hijo os ha enseñado y hacia Mi Amor infinito.

Tenéis el ejemplo en los grandes santos de la Iglesia, cada uno se dejó guiar por diferentes dones, escogieron de Mi Hijo la diversidad de dones y se dejaron guiar por uno.

Muchos de vosotros seréis afines al pensamiento de ése santo o de esa santa, otros lo seréis de otros y así, tendréis afinidad por diferentes maestros, si os lo puedo decir así.

Mis pequeños, lo que os quiero decir es que no importa por quién os dejéis guiar, pero lo que hagáis, lo hagáis con amor.Que toméis de las Enseñanzas que os dio Mi Hijo, para que vosotros mismos después podáis enseñar lo que se os ha dado con Amor.

Mi Hijo se dio por todos vosotros, llegó a todos los corazones.

Todos o muchos de los que le oyeron, tuvieron afinidad a Su Amor, porque el Amor es uno y a todos los corazones llega.

Eso es lo que os va a unir al final, no la inteligencia humana, no el conocimiento humano, sino el Amor Divino.

A eso debéis tender Mis pequeños, por eso vuestra misión es esa, unirse todos en el Cuerpo Místico de Mi Hijo, en el Amor que Él os enseñó, con las Enseñanzas que Él os trajo.

Todas las almas, os repito, tienen afinidad al Amor, porque ésa es vuestra esencia de vida: EL AMOR.

Vosotros mismos, al llenaros de Mi Amor, tendréis seguidores; pero dependiendo de vuestra forma de ser, de vuestro carácter, algunos serán afines a vosotros y otros no.No os sintáis por ello, todos estáis llamados a venir a Mí.

¿Tenéis la suficiente humildad, Mis pequeños, para reconocer esto que os digo?

Y éste es el punto al que quería llegar, la humildad, aún en la enseñanza.

Llevad, llevad a vuestros hermanos lo que se os dé en vuestro corazón y reconoced, como os he dicho, que no todos os seguirán a vosotros,

Otros seguirán a hermanos vuestros, los cuales serán afines, también, al carácter de aquellos.

Proseguid vuestra misión, Mis pequeños, proseguidla con Amor y con entrega y traedMe muchas almas, para que sean llevadas, como vosotros, al Reino de los Cielos.

Hijitos Míos, el enseñar, el instruir a los demás, es un don Divino, muy delicado, lo podéis volver un arma de dos filos.

Os he dicho que las almas llegan a la Tierra dispuestas a servirMe, pero las almas adultas, igual podrán llenarlas de Bien o podrán llevarlas al Mal.

Un alma que enseña, un alma que instruye, debe ser un alma que esté Conmigo, un alma que haya pedido Mi Sabiduría, un alma que se deje llevar por Mi Voluntad.

Aunque sea un alma que instruya a nivel escolar, enseñando lo del mundo, debe enseñar lo correcto y no debe meter enseñanzas negativas que destruyan a ésa alma en lo espiritual.

Más aún, más responsabilidad tendrán aquellos instructores, en la vía espiritual, que deberán llenar a las almas con Mi Sabiduría,

Con Sabiduría Divina y no con sabiduría de hombres, que los puedan desviar y destrozar eternamente.

Mis pequeños, vosotros, los que instruís a vuestros hermanos en cualquier campo que podréis ser padres de familia, podréis ser maestros de escuela, podréis ser educadores ó instructores universitarios,

Podréis ser sacerdotes o misioneros, podréis tener cargos elevados en los gobiernos de la Tierra,

Tenéis una grave responsabilidad Conmigo, con vuestro Dios, os deberéis dejar guiar por Mi Santo Espíritu,

para que con la enseñanza y el ejemplo que deis, vayáis dejando vida, vida real, vida Mía, en las almas de vuestros hermanos.

Si vosotros destruís las almas que están a vuestro cargo, que dependen de vosotros, en cualquier etapa de su vida, vuestro castigo será grande.

Pero vuestro premio va a ser inmenso si las llevasteis por el camino correcto y les disteis de Mi Vida y les ayudasteis a crecer, porque ellas a su vez, harán crecer a otros.

Ved la responsabilidad ahora, Mis pequeños, ved qué tan grande es vuestra responsabilidad al enseñar.

Muchos, muchos de vuestros hermanos se han condenado por una mala instrucción que recibieron a lo largo de su vida, en alguna etapa de su vida,

pero aquellos que también la enseñaron mal y que por su culpa, ésas almas se perdieron, también recibirán un castigo eterno.

Tened cuidado pues Mis pequeños, en lo que digáis o en el ejemplo que deis, vuestra responsabilidad es muy grande.

Y ahora haced un examen de conciencia, repasad vuestra vida, repasad los momentos de vuestra vida en los cuales, vosotros instruisteis en alguna forma a vuestros hermanos,

¿Les disteis un Bien y ellos lo aprovecharon y son ahora grandes entre los hombres?

O les disteis un mal ejemplo o una mala palabra ¿Y ellos a su vez, ahora están haciendo que otras almas se vayan por el camino del Mal y se están condenando?

Repasad bien vuestra vida, meditad vuestro pasado y mejorad vuestro futuro.

Hijitos Míos, empezad a gozar, ya desde ahora, los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas que os daré.

A vuestros ojos humanos, a vuestro entendimiento pequeño, se os va a hacer extraordinario y de hecho, lo es.

El vivir como se vive en el Cielo, que es lo opuesto de lo que estáis viviendo ahora.

Satanás os fue llevando poco a poco, a ir destruyendo Mi Obra en vosotros.

A vosotros se os ha hecho natural, vivir en la Maldad de Satanás todos los días y de repente, cuando Yo os dé, a los que os habéis ganado ésas Tierras Nuevas que viviréis.

No entenderéis, si no sois preparados antes por mi Santo Espíritu, el cómo es posible que no os dierais cuenta en los errores que vivíais todos los días.

Os digo nuevamente, Satanás os fue llevando a una degradación espiritual y aún humana, que habéis vivido como algo normal en vuestra existencia, cuando realmente estáis viviendo cosas abominables a Mis Ojos.

CUANDO VOSOTROS TENGÁIS LA EXPERIENCIA DE LA ILUMINACIÓN DE VUESTRAS CONCIENCIAS,

EMPEZARÁ EL CAMBIO FUERTE DE VUESTRA VIDA

Os enseñaré ahí, lo que debisteis haber vivido, cómo os debisteis de haber comportado, primeramente, Conmigo, en Mi Santísima Trinidad;

cómo debisteis haber respetado a Mi Hija, la Siempre Virgen María, al Señor San José, a los Santos Ángeles; cómo convivir con el Cielo, con los Santos.

Os daréis cuenta cómo desperdiciasteis vuestro tiempo, tiempo de vida que Me pertenece, porque Yo os di el don de la vida

y vosotros desperdiciasteis tantas oportunidades para vuestra perfección y para el bien de vuestros hermanos, ayudándoles en su crecimiento espiritual.

Lloraréis todo lo que hicisteis.

Si, realmente, en vuestro corazón hay arrepentimiento y el reconocimiento de vuestros errores,

ÉSTA ILUMINACIÓN DE VUESTRAS CONCIENCIAS

OS DARÁN LA PAUTA DE CÓMO OS DEBERÉIS IR MEJORANDO,

Porque el error o los errores en los que habéis vivido toda vuestra vida, han causado asco en el Cielo.

 Y perdón que lo diga así Mis pequeños, pero vuestra forma de actuar día a día, viviendo en vicios, en maldad, en la podredumbre,

No puede causar otra cosa que eso, Mis pequeño. Y os daréis cuenta de ello cuando Yo os deje ver cómo se vive en el Reino de los Cielos.

No vivís en la Bondad, en las Virtudes, en el Amor, en el cuidado de unos para con los otros, en el recrearse en todo momento en las Palabras que Yo os dejé en las Sagradas Escrituras,

En los Ejemplos, en la Vida que os dejó Mi Hijo en Su paso por la Tierra.

Ahora no gozáis los momentos de la Vida de Mi Hijo, que Se dio por vosotros, por vuestra salvación.

Hay tantas Delicias, tanta Sabiduría, tanto Amor en lo que os heMos dejado en las Sagradas Escrituras y vosotros, ni siquiera abrís el Libro, para tomar de él, la Sabiduría Celestial que se os ha dejado.

 No os tomáis el tiempo, cuando menos, de leer algún pasaje todos los días y meditarlo.

Mi Santo Espíritu os ilumina, cada vez que lo abrís con el deseo de perfeccionaros.

En el mejor de los casos, le tenéis un lugar reservado al Libro, a las Sagradas Escrituras, a la Santa Biblia, en vuestro hogar;

pero ahí está, en un lugar muy importante en vuestro hogar,

PERO SOLO, SIN ABRIRLO,

SIN TOMAR DE ÉL LA RIQUEZA ESPIRITUAL

QUE, DESDE EL CIELO, OS HEMOS ENVIADO

Tenéis tanto qué aprender, creéis que sabéis mucho, pero os he dicho que estáis en párvulos y que sois malos estudiantes.

Os conformáis con tan poco, no queréis ser de los mejores estudiantes; no queréis ser de Mis mejores hijos, que hayáis leído las Sagradas Escrituras

y que lo toméis como un Libro de consulta continua, para sacar de él, su gran Sabiduría, Sabiduría Divina que he puesto en la Sagrada Biblia.

De esto y de muchas otras cosas os daréis cuenta

CUANDO VENGA LA ILUMINACIÓN DE VUESTRAS CONCIENCIAS,

de cómo habéis desperdiciado el tiempo del Cielo en la Tierra.

Ciertamente, lloraréis vuestros errores y se os dará una oportunidad más, para que os mejoréis, pero ¿Realmente aprovecharéis esta otra oportunidad para mejoraros?

Yo os Bendigo y os envío a Mi Santo Espíritu para que de El toméis la Sabiduría y la Fortaleza que necesitaréis en el tiempo inmediato por venir.

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N266 EL JUICIO PREVENTIVO 4


Septiembre 07 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, una gran Luz en la Creación hizo que se separaran la obscuridad y la luz.

Fue Mi Luz Creadora la que inició todo, todo lo que Yo os di, Mis pequeños, la Creación entera al servicio del hombre.

Ésta Luz vino a dar vida, vida que tenéis en el Universo entero, vida de amor, vida en servicio para vosotros, pero el pecado llevó nuevamente a ésta luz a la obscuridad.

Luego vino Mi Hijo, les envié nuevamente la Luz a través de Él, vine a separar nuevamente la Obscuridad, la obscuridad del pecado y les trae Luz,

para que el hombre vuelva a guiarse por Mis Preceptos, por Mis Leyes, pero principalmente por Mi Amor.

El hombre le había dado la espalda a todo lo que Yo le había dado, todas las bellezas de la Creación quedaron suspendidas por el Pecado Original,

Pero en lugar de guiarse por ésa Luz del Principio y tratar de sacar adelante la Luz del Principio y vivir en ella, le dieron la espalda.

Viene Mi Hijo y aunque les enseñó nuevamente la Luz, las Verdades Celestiales; nuevamente el hombre cae en el pecado, cae en la obscuridad, no cuida la Luz;

se aparta de Mis Verdades, de Mis Preceptos, de Mis Leyes…

Y PRINCIPALMENTE, DE MI AMOR.

Una tercera oportunidad tendrá la Humanidad,

VENDRÁ UNA GRAN LUZ, DADA POR EL ESPÍRITU SANTO

Espíritu de Vida, Espíritu de Amor, Espíritu de Orden, orden universal traerá nuevamente la Tercer Persona de Mi Divinidad.

La Humanidad nuevamente tendrá la oportunidad de conocer la Verdad, Mi Luz, Mi Amor.

Mis pequeños, ¿Estáis preparados ya, para recibir ésa Gran Luz?

¿Estáis preparados, después de dos oportunidades, de cuidar ésa Gran Luz?

Son Oportunidades Mis pequeños, que Yo os doy como hijos Míos.

Yo, el Amor Increado os doy Mi Amor nuevamente para que lo cuidéis, para que conviváis como verdaderos hermanos, hijos de todo un Dios.

Mis pequeños, una Tercera Oportunidad más os daré, para que entendáis qué es Mi Amor y cómo Mi Amor os ha cuidado.

Vivid pues, como verdaderos hermanos, hijos de un solo Dios. Cuidad, cuidad Mi Luz, cuidad las Verdades que se os darán nuevamente, que se os recordarán.

Mi Hijo, Personalmente os las dio, pero vosotros les habéis dado la espalda.  

Ésta Luz os dará a conocer vuestros pecados y vuestros aciertos, vuestra vida pasada, vuestra vida actual, para que vosotros preparéis vuestra vida futura.

Todo lo creado está a vuestra disposición, es Mi regalo como Padre y como Dios el daros tantas bendiciones y tantos regalos porque os amo, Mis pequeños, os amo con todo Mi Corazón.

Tomad pues, ésta tercera oportunidad que se os dará para que podáis corregir vuestro pasado, el pasado de vuestros hermanos y sigáis adelante en la Verdad, guiados por la Luz, por Mi Luz Infinita de Amor y de Verdad.

Si actuáis en el Amor, no necesitaréis Leyes.

El Amor lo cubre todo, el Amor lo alivia todo, el Amor a todo da vida. Dad vida pues, Mis pequeños a la nueva oportunidad de vida que se os dará.

Pequeños Míos, en breve se os quitará el velo sin el cuál podréis ver vuestra alma, en el estado en el que se encuentra,

PODRÉIS VER VUESTROS ACTOS PASADOS,

PODRÉIS VER EL AMOR QUE FALTÓ EN VUESTROS ACTOS,

PODRÉIS VER LO QUE DEJASTEIS DE HACER.

Mis pequeños, vuestra vida se os dio para que dierais vida a vuestros hermanos. 

Vuestra posición en la Tierra es DAR, dar cosas buenas, dar cosas santas, actuar para el Cielo, vivir para el Cielo, orar por vuestros hermanos, en una palabra,

ES DONACIÓN TOTAL DE VUESTRO SER

 para vuestros hermanos, en la reconstrucción del Reino.

Mis pequeños, Yo permito esto en vuestra vida por un acto grande de Misericordia, por un acto grande de Mi Amor.

El Mundo está tan envuelto ya en tinieblas, en error, en maldad; que muchos, MUCHOS de vuestros hermanos han crecido sin ninguna vida espiritual, sin enseñanzas de parte de sus padres.

Ésta es la generación actual que no está dando fruto, que se está dejando llevar por las Mentiras del Mal.

Es un mal mundial Mis pequeños, por eso, salir de ésta falsedad que el Demonio ha puesto ante los hombres, es algo difícil ya para vosotros mismos.

Porque aún los mismos consagrados no quieren evangelizar

Y los que quieren no se dan a basto.

Vosotros, los laicos, los que estáis Conmigo,  a muchos os gustaría evangelizar pero no podéis y los que pueden tampoco se dan abasto.

Muchos, muchos otros viven en ésa mediocridad, querer recibir pero no dar, en ésa comodidad de no querer trabajar para Mí, vuestro Dios.

En pocas palabras, en resumen, estáis viviendo en un caos espiritual y eso lo sabéis, Mis pequeños y solamente la ayuda que venga de lo alto os podrá salvar.

El error se ha diseminado por todos lados, ésta generación actual ya no sabe lo que es bueno y lo que es malo, simplemente se deja llevar por los instintos,

y la concupiscencia del hombre los lleva a ése instinto malo, al instinto de la carne; por eso veis ahora tanta maldad, tanta corrupción, tanto sexo -pero mal llevado, Mis pequeños-, porque él en sí es bello.

Yo os lo regalé para la procreación, pero el Demonio os lleva nada más al puro goce superfluo y si llegan a procrear lo hacen fuera del matrimonio o sin responsabilidad.La juventud, es manipulada por la falsedad de los hombres adultos, llevan a la juventud hacia los vicios por negocio, por destrucción de valores, por aniquilamiento al mismo hombre.

Muchos de vosotros no os dais cuenta de tanta inmundicia que hay o no os ponéis a recapacitar realmente en esto que tanto afecta a Mi Corazón.

Vivís en las cosas superfluas y no os dais cuenta de que el mundo realmente necesita de almas de oración, de almas en donación.

Sacrificios, ayunos, penitencias, mucha oración y vida en acción para restaurar toda ésta maldad.

QUIERO QUE SINTÁIS EL DOLOR DE MI CORAZÓN AL DECIROS ESTO,

Yo que solamente quise poner el Bien en vuestra vida, que dierais bien, que vivierais según las Bondades de Mi Corazón.

Y es ahora todo lo contrario, se está destruyendo el mundo, se están destruyendo las almas y no queréis luchar por mantener la perfección que Yo puse en Mi Obra en la creación, tanto en vosotros como en todo lo que os rodea.

Mis pequeños,

¡DESPERTAD YA, DESPERTAD!

¡NECESITO DE VOSOTROS!

Necesito de vuestra Oración, necesito de vuestra vida para restaurar lo que se está perdiendo y lo que ya se perdió, Yo puedo restaurar todo, pero necesito de vosotros,

Necesito que os deis cuenta, para que realmente se mueva vuestro corazón, al amor, que se mueva vuestro corazón en compasión por vuestros hermanos,

Que se mueva vuestro corazón a desear ésta restauración de todo lo que Yo creé.

Necesito de vosotros, porque sois Mis hijos y es vuestra familia, es vuestra casa lo que se ha destruido, restauradla junto Conmigo, Mis pequeños.   

Soy vuestro Padre y necesito que estéis unidos a Mí para restaurar todo lo que se ha perdido.

Hijitos Míos, cuando vosotros sois padres de familia, tenéis la intención de lograr una familia lo más perfecta posible, en donde nada os falte,

que estéis unidos, que podáis cumplir con todo lo necesario para que vuestros hijos sean personas de bien y que sean ejemplo ante el mundo.

Ciertamente, estoy hablando de un matrimonio cristiano, un matrimonio con ideales de perfección y santificación.

Pero, ¿Qué sucede cuando, a pesar de todas vuestras intenciones e intentos, vuestros hijos se desvían y prefieren el mal al bien que vosotros habéis deseado y enseñado a vuestros hijos?

Os sentís mal porque, el ataque de Satanás es muy fuerte y vuestros hijos son engañados por sus artimañas y caen.

Eso mismo Me sucede a Mí, Mis pequeños.

Yo, como vuestro Dios y Creador, os he dado el don de la vida, para que vosotros bajarais a la Tierra, a llevar Mi Vida y llevarla a los vuestros.

Para que vuestro ejemplo, vuestras palabras, vuestros deseos, oraciones, intenciones, fueran cambiando el entrono en donde vivís y al mundo entero.

Pero el hombre prefiere desviarse y aceptar la Maldad de Satanás.

Las almas se vuelven estériles, las almas se vuelven malas, no hay vida espiritual que las soporte, no hay vida espiritual que las salve.

Y así, muchas almas, que han bajado a la Tierra, en lugar del bien que debieron haber hecho, causaron mucho mal a la misión que Yo les encomendé.

Y que era para vuestra salvación y la de los vuestros.

Mis pequeños, un alma es valiosísima ante Mis Ojos, un alma puede hacer grandes cosas.

Inmensas, cuando el alma vive en Mí, cuando el alma se apoya en Mí, cuando el alma se santifica a través Mío.

Os he dado a Mi Hijo como Ejemplo, para que vosotros lograrais vuestra santificación y también lograrais la santificación de vuestros hermanos.

Las almas que viven con esta intención, son almas santas, son almas que hacen mucho bien a otras almas, son almas que producen mucho fruto,

son almas en las cuales Me deleito y bendigo mucho; porque también mucho han tomado de Mí y Yo Me congratulo con ellas.

Mis pequeños, ¿Por qué ser de ésas almas que Me traicionan y traicionan también a sus hermanos?

CUANDO VOSOTROS ACTUÁIS EN EL MAL,

OS VOLVÉIS INSTRUMENTOS DE SATANÁS

SI SOIS INSTRUMENTOS DE SATANÁS,

¿A QUÉ ESTÁIS ASPIRANDO?

Ciertamente, muchas de éstas almas que Me traicionan, son las que luego se voltean contra Mí y Me exigen un bienestar y bendiciones que no se merecen.

Actuáis por conveniencia y actuáis en mentira.

No vivís de acuerdo a lo que Yo os pido, pero sí exigís que todo os vaya bien en vuestra vida, ¿No se os hace esto incongruente, Mis pequeños?

Vosotros mismos en vuestra familia, ¿Acaso premiáis al hijo que se porta mal?

¿ACASO DEBO YO PREMIAR AL ALMA QUE SE PORTA MAL?

No, Mis pequeños, no os engañéis y no seáis injustos Conmigo, que Soy vuestro Dios, que Soy todo Amor y Soy todo Justicia.

Ciertamente, Mi Misericordia es muy grande y espero vuestra conversión, pero muchos de vosotros no buscáis vuestra conversión, y seguís actuando en el mal.

Mucho os he dado, principalmente, LA PRESENCIA DE MI HIJO ENTRE LOS HOMBRES

Tenéis Sus Enseñanzas, tenéis un Ejemplo de Perfección.

Las almas deben tomar Su Ejemplo, para que podáis dar mucho fruto, pero no os importa ya más, esto que os pido,

No os importa, ya más, agradarMe con vuestra presencia entre vuestros hermanos y dar Vida con vuestra vida, con vuestras palabras, con vuestra intercesión.

Vergüenza Me dan infinidad de almas que se comportan como verdaderos demonios.

Yo, que os di la vida, Yo que os doy el sustento, Yo que cuido por vosotros y vosotros, os volvéis muerte para muchos de vuestros hermanos.

VUESTRO EJEMPLO ES NAUSEABUNDO,

VUESTRAS PALABRAS, GROSERAS, DESTRUCTIVAS, PALABRAS DE MUERTE.

NO HAY AMOR EN VUESTRA VIDA NI EN VUESTROS ACTOS,

HAY DESTRUCCIÓN, HAY VICIO, HAY MALDAD.

No hay respeto a Mis Leyes, no respetáis lo que viene de Mí.

Sí, sois instrumentos de Satanás, porque de vosotros no sale vida, sino solamente muerte, maldad, destrucción espiritual.

Os podéis imaginar cuál será vuestro futuro eterno, que aunque ciertamente tratáis de acallarlo, tratáis de no pensar en él y creer que no hay un futuro eterno, equivocados estáis Mis pequeños,

PORQUE EL FUTURO ETERNO EXISTE

Y así, como vosotros os estáis ganando vuestra condenación, también las almas buenas se estarán ganando la Vida Eterna, la felicidad eterna Conmigo, en el Reino de los Cielos.

Yo Soy un Dios Justo, Soy un Padre Justo,

VOSOTROS SERÉIS VUESTROS PROPIOS JUECES,

CUANDO AL FINAL DE VUESTRA VIDA OS PRESENTÉIS ANTE MÍ

¿Podréis verMe a los Ojos cuando estéis ante Mí, o querréis ocultaros para que Yo no os vea?

Dependerá de vosotros cómo estaréis al final de vuestro tiempo, y qué cuentas daréis de la vida que Yo os concedí.

Meditad todo esto Mis pequeños, porque es una realidad de la cual no podréis escapar,

ESTÁIS YA A MOMENTOS EN QUE EL JUSTO JUEZ SE PRESENTE A VOSOTROS,

¿CÓMO ESTARÉIS ANTE MIS OJOS?

Porque todos sabéis, perfectamente, cómo está vuestra alma, ya que Mi Santo Espíritu habita en vosotros y Él os hace ver la realidad espiritual en la que vivís.

Cada alma que baja a la Tierra, lleva una misión y todos sois necesarios en la misión que se os confirió, para que Mi Cuerpo Místico se restaure.

Os dije: “sed perfectos, como Mi Padre es Perfecto” y vosotros os dais cuenta perfectamente si estáis tendiendo a ésa perfección.

Vuestra vida debe ser ascensional todo el tiempo. “Estáis en el Mundo, pero no sois del Mundo”, Palabras también de las Sagradas Escrituras y que todos debéis tomar en cuenta para vuestra existencia.

¿Qué habéis buscado cada uno de vosotros? ¿Vivir en Mí y para Mí, buscando ésa vida ascensional espiritual?

O estáis solamente para buscar lo del Mundo y que eso os va a llevar a una caída espiritual.

¿Cuántas son las almas que se desvían? Muchísimas, Mis pequeños.

¿Cuántas almas no van a arrepentirse y a llorar en el momento en que Mi Santo Espíritu os haga daros cuenta de todo lo que hicisteis y de lo que dejasteis de hacer ?

Y ESTO ES, CUANDO TENGÁIS VUESTRO JUICIO PARTICULAR

Otra oportunidad y ya de las últimas, para que os deis cuenta qué fue de vuestra vida, qué fue de vuestra existencia.

Os repito y os repito Mis pequeños, esta idea y esta realidad, porque se os olvida pronto y no le queréis hacer caso:

Satanás se está encargando con los Desastres, de PRESENTAROS DE IMPROVISO Y…

Todos seréis juzgados en algún momento de vuestra existencia,  cuando os haga regresar a Mí y os pida cuentas de lo que hicisteis y lo que dejasteis de hacer.

Será cuando os deis cuenta, como os dije, de que tuvisteis un Tesoro inmenso, Divino entre vosotros y no lo aprovechasteis,

todo el Conocimiento que os dejé en Palabras y Obras y no lo aprovechasteis,

¿Cuántos de vosotros os arrepentiréis y pediréis otra oportunidad? Pero ya no la habrá.

¡NO!, MIS PEQUEÑOS, LA VIDA ES UNA, LA OPORTUNIDAD QUE OS DOY, ES ÚNICA

 La vida es una, no hay posibilidad de otra existencia para reparar lo que no hicisteis o, tontamente, cuando habláis de reencarnaciones,

Como os dije, si realmente os interesara vuestra vida, el vivir en la Tierra y ayudar a vivir a otros de vuestros hermanos, como se vive en el Cielo, vuestra vida la habríais aprovechado correctamente.

Estáis para trabajar, para trabajar para vuestra propia salvación y para la de los vuestros y esto, es llevándoMe a las almas.

Primeramente, llenándoos vosotros mismos de Mí, de Mi Sabiduría, de Mi Presencia, de Mi Amor,

pero si a vosotros no os interesa esto, que fue para lo que se os dio el Don de la vida, no Me servís y terminaréis como en la Parábola: seréis arrojados al Fuego Eterno.

Meditad, Mis pequeños todo esto, el tiempo ya está sobre vosotros, el tiempo en que se os tomará en cuenta lo que hicisteis y lo que dejasteis de hacer.

VUESTRO JUICIO PERSONAL SE ACERCA,

¿Cómo estaréis, ante Mí, en ése momento?

No sabéis si será ésta noche, mañana, pasado, el tiempo es breve, ¿Cómo estaréis ante Mi Ojos?

Hijitos Míos, el regalo que os tengo preparado en el Reino de los Cielos, es inmensamente bello.

Tenéis las experiencias de algunos santos, a los que les he permitido vivir, aunque sea por breves momentos, lo que es el Reino de los Cielos.

San Pablo os dijo: “ni el ojo vio ni el oído escuchó lo que Dios tiene reservado para nosotros”.

Se os habla de moradas, de diferentes moradas a través de Santa Teresa.

Todo esto, Mis pequeños, se resume solamente en una cosa, en Amor, en el Amor que os tengo.

Ciertamente, vuestro cuerpo no puede soportar todas las bellezas que os tengo reservadas y por eso, os he pedido, que Me pidáis la transfiguración de cuerpos y almas,

Para que, cuando viváis los Nuevos Cielos y las nuevas Tierras, podáis gozar algo de las bellezas que viviréis eternamente, cuando terminéis vuestra misión sobre la Tierra.

Y digo “algo”, Mis pequeños, porque vuestro cuerpo no es eterno, vuestra alma, sí.

Y Yo, siendo Omnipotente, os puedo dar diferentes experiencias místicas, bellísimas, a lo largo de vuestra existencia eterna en el Reino de los Cielos.

Lo primero que experimentáis al estar Conmigo en el Reino de los Cielos, es la Paz, la Paz total en vuestra alma

Y esto lo sabe perfectamente Satanás y es lo primero que os quita, cuando de alguna forma, caéis en sus garras y en sus Mentiras.

Os he dicho que estáis rodeados de puras mentiras a vuestro alrededor, mientras vivís en la Tierra y con ellas os va quitando la paz, la paz interior.

Lo que os dé Satanás, aunque aparentemente sea agradable a vuestros sentidos, nunca,

NUNCA Mis pequeños, os va a dejar paz, paz absoluta en vuestro ser, solamente estando Conmigo, podréis tener ésa Paz.

Él tuvo ésa Paz del Cielo, antes de su pecado grave, él sabe lo que es vivir en el Reino de los Cielos y en su Envidia, porque no quiere que vosotros gocéis de Mis Bienes,

Os va atacando y os va desviando con múltiples mentiras que él utiliza para que vosotros no lleguéis al final de vuestra misión Conmigo, al Reino de los Cielos.

A muchas almas, especialmente cuando Me siguen, cuando Me buscan, cuando quieren estar Conmigo,

Les permito tener ésos momentos místicos, aunque sean por segundos, para que vayan viviendo lo que, solamente Yo, vuestro Dios, os puedo regalar por buscarMe.

Vosotros, todos vosotros, necesitáis la paz interior, porque es la única forma en que os podéis mover libremente sobre la Tierra y en el Cielo mismo.

La paz interior solamente la tenéis cuando no hay pecado grave, cuando buscáis Mi Amor, cuando tratáis de ser buenos hijos, cuando tratáis de ser hermanos, como os lo he pedido a través de Mi Hijo.

Cuando tenéis ésa paz, Mi Santo Espíritu, que habita en vosotros, no os está condenando.

Puntualicé el que no tuvierais pecados graves, porque ciertamente el pecado grave os va a apartar totalmente de Mí.

Vuestra imperfección os lleva a tener continuamente pecados más pequeños, que son fallas que todos tenéis continuamente y que debéis ir puliendo a lo largo de vuestra existencia

Y AL HACERLO, VUESTRA PAZ INTERIOR SE VA INCREMENTANDO

Esto es lo que debe constituir la normalidad de nuestro constante bienestar…

Solamente, cuando quitáis el pecado grave, con el Sacramento de la Confesión, inmediatamente, después de la absolución que os da el sacerdote, vosotros recobráis la Paz y la alegría

 Y si lo meditáis, muchas veces lo habréis vivido, cómo ésa absolución, que es Mi Gracia, a través del sacerdote, os devuelve ése estado de paz, tan bello, tan necesario para el hombre,

ES UNA GRACIA ESPECIAL QUE LE OTORGO A LAS ALMAS QUE ME BUSCAN

Luchad por ella, no la perdáis, Mis pequeños, manteneos en ella y la gozaréis eternamente cuando regreséis a Mí.

Gracias, Mis pequeños. Yo os Bendigo, Mis pequeños. Os llevo en Mi Corazón. Amaos los unos a los otros, os lo pidió Mi Hijo.

Bendecid estos momentos en vuestra vida y agradecedMelos… Son momentos de Gloria.

Os amo, os amo, Mis pequeños. Y dejadMe ser vuestro Dios en vuestra vida, en total libertad. Os amo, Mis pequeños y os Bendigo en Mi Santísima Trinidad.

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