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R154 UN DON DIVINO


Octubre 02 de 2019 

LLAMADO URGENTE DE MARÍA, SEÑORA DE TODAS LAS NACIONES A LOS HIJOS DE DIOS

Hijitos de mi Corazón, que la Paz de Dios esté con vosotros y mi Amor y protección Maternal os acompañen siempre.

Hijitos, las fuerzas del Mal han se han desplegado por toda la Tierra y su ataque a los hijos de Dios es cada vez más fuerte.

Muchos profetas y ungidos de estos Últimos Tiempos serán desprestigiados y puestos en el patíbulo público.

Sed muy cautelosos y astutos mis niños, porque los lobos andan camuflados y vestidos de ovejas para engañar al Rebaño de mi Hijo.

Ya están dentro del Rebaño dividiendo las ovejas, creando cizaña, trayendo confusión, para luego dispersarlas y así hacerlas perder.

Y TOMAR LA DECISIÓN SABIA

Probad los espíritus, pedid mucho Discernimiento al Santo Espíritu, porque no todo el que diga vengo de parte del Señor es del Rebaño de mi Hijo.

Acordaos que los lobos son astutos, dividen el rebaño primero y luego lo separan para devorarlo y hacerlo caer en el despeñadero.

La Antigua Serpiente volverá a engañar a muchos, acordaos mis hijitos de lo que dice la Santa Palabra de Dios: “Un poco de levadura basta para fermentar toda la masa.” (1 Corintios 5. 6) Guardaos de la levadura de los fariseos. (Marcos 8. 15).

La lengua venenosa de la Serpiente difamará a los profetas y ungidos de Dios de estos Últimos Tiempos, así como lo hizo Jezabel con el profeta Elías (1 Reyes 19 1 al 4).

Les hará la guerra difamándolos y persiguiéndolos, para que las ovejas no los escuchen y así poderlas desviar del Camino.

¿Cuántos se perderán por prestar atención a espíritus engañadores y falsas doctrinas?

Por eso hijitos míos os pido que confirméis los mensajes del Cielo con la Santa Palabra de Dios, para que no seáis engañados y así no perdáis vuestra alma.

Os recuerdo mis niños, que todos los Acontecimientos que están por suceder ya fueron escritos en la Santa Palabra de Dios a través de los profetas de la antigüedad y confirmados por mi Hijo en su Santo Evangelio.

Mi Padre os los está recordando y confirmando a través de sus profetas y ungidos de estos Últimos Tiempos para que prestéis atención, recapacitéis y volváis a retomar el camino que lleva a la gloria de Dios.

No caigáis pues hijitos en las trampas de mi Adversario, pedid la luz y sabiduría del Santo Espíritu de Dios y confirmarlo todo con su santa Palabra,

PORQUE MENSAJE QUE VENGA DEL CIELO NO DIFAMA, NI DIVIDE

 Antes por el contrario, invita a la conversión, al perdón, al arrepentimiento, al amor, a la esperanza y confianza en Dios.

Os alerto pues mis hijitos, porque mi Adversario ha comenzado una campaña de desprestigio a los profetas y ungidos de Dios; no os dejéis confundir.

Leéd la Palabra de Dios que es alimento para el espíritu y pedid mucho discernimiento a su Santo Espíritu para que podáis permanecer en la verdad;

Los hijos de la oscuridad han comenzado a mostrarse, por sus frutos los conoceréis. Mi Adversario y sus instrumentos buscan siempre llamar la atención,

¡Qué tristeza siento en mi Corazón de Madre de la Humanidad al ver a tantas almas que le sirven en este mundo a mi Adversario y han vendido su alma a cambio de fama, poder y dinero!

¡POBRES ALMAS, CREEN QUE TODO ES UN JUEGO

Y NO SABEN LO QUE LES ESPERA EN LA ETERNIDAD!

Por el RECHAZO a la conversión, en el Infierno se sufre el mayor de los tormentos SIN NINGÚN PALIATIVO.

Además de todos los causados por los pecados y la Ausencia total de Dios,

el alma padece el Calvario y la Crucifixión Completa,

de todo lo que sufrió el Redentor Santísimo con el FLAGELO ÍNTEGRO DE LA JUSTICIA DIVINA.

Entended mortales que vosotros no le interesáis para nada a mi Adversario, a él lo que le interesa es robaros el alma. En el Seol seréis atormentados por todos los Demonios a los cuales les servisteis en este mundo.

Millones de almas le sirven hoy a mi adversario: artistas, políticos, gobernantes, príncipes, reyes, hombres de ciencia, escritores, deportistas,

E incluso muchos dentro de la Iglesia de mi Hijo; muchas almas se han dejado seducir por el Reino de la Oscuridad.

Mis jóvenes, la inmensa mayoría está perdida por el dios de la tecnología, la droga, el sexo, el dinero, la soberbia, apostasía, alcoholismo, ocultismo y demás dioses de este mundo y de la carne.

Este mundo está en poder de las Tinieblas, porque le ha dado la espalda al Dios de la vida. Han sacado a Dios de sus vidas, y de sus hogares.

Si el hogar que es la primera sociedad está en crisis, ¿Qué se puede esperar de las demás sociedades?.

Sólo caos, apostasía y decadencia moral y espiritual, eso es lo que hoy reina en este mundo.

Os digo, si mi Padre no os enviara EL AVISO, serían muy pocos los que habitarían la Nueva Creación; porque al paso que va esta humanidad, sin la Intervención Divina la Creación correría el riesgo de desaparecer.

Hijitos todo está por desatarse, las campanadas de misericordia están llegando a su fin y cuando esto suceda ya no habrá marcha atrás.

La inmensa mayoría de la humanidad no cree en lo que está por venir y como en el tiempo de Noé, siguen en su cotidianidad sin prepararse espiritualmente.

Cuando despierten de su letargo espiritual van a lamentarse y ya será muy tarde para esas almas.

Os digo pequeños, si los Acontecimientos descritos en la Santa Palabra de Dios no se han desatado, es porque mi Padre espera pacientemente a que se consuma el último segundo de Misericordia; porque espera al pecador a ver si en el último instante se arrepiente.

Vosotros pensáis como hombres, mas Dios tiene otros planes y todos ellos están encaminados a la salvación de las almas.

El hombre está destinado a repetir su historia porque su esencia es el pecado y donde reina el pecado nace la soberbia y con ella la destrucción y la muerte.

Dios es temido por su paciencia y ¡Qué tristeza que esta humanidad de estos Últimos Tiempos tenga que conocer la Justicia Divina para poder enderezar el rumbo de sus vidas!

Siguen negándose a acogerse al Amor y Misericordia de Dios; siguen llamando bien a lo que es mal y mal a lo que es bien.

Mis lágrimas no cesan de brotar, mi Hijo y Yo, estamos manifestándonos con señales y prodigios por el mundo entero esperando que esta humanidad cambie.

Pero el corazón de los hombres de estos Últimos Tiempos cada vez es más duro e insensible al Llamado del Cielo.

Nunca antes se habían enviado tantos instrumentos al mundo como sucede al presente.

Por todos los medios el Cielo está agotando los recursos, porque mi Padre no quiere que os perdáis, sino que viváis con Él eternamente.

Qué tristeza siento al ver que los enviados de mi Señor hoy son despreciados, perseguidos, criticados, puestos en duda y medidos con la vara de la ingratitud y el señalamiento;

Cuando lleguen los días de angustia os vais a lamentar por no haberlos escuchado.

Ayer como hoy la historia se repite. Pedid pues Discernimiento al Santo Espíritu de Dios y dejaos conducir por su luz y sabiduría;

leed la Santa Palabra de Dios y confrontadla con los mensajes que os estamos enviando y así sabréis discernir quién viene de Dios y quién es instrumento del adversario.

Desgarrad vuestros corazones porque se acerca el Regreso Triunfal de mi Hijo.

Mis pequeños, los días que estáis viviendo son de Purificación, permaneced en la Gracia de Dios y orando a todo instante; porque bien sabéis que las fuerzas del Mal están activas y no os dan tregua.

Si os relajáis con la Oración y os apartáis de Dios, corréis el riesgo de perderos.

Acordaos mis niños que vuestro Enemigo no es de carne y hueso, vuestra lucha es con espíritus malignos, los cuales tienen mando y poder sobre este mundo oscuro. (Efesios 6. 12)

Vuestra lucha es con entidades malignas que ya se encuentran en el espacio de vuestro mundo, buscando hacer perder el mayor número de almas.

SON DEMONIOS VENIDOS DEL AVERNO,

NO SON EXTRATERRESTRES PARA QUE NO OS DEJÉIS ENGAÑAR

Las armas para vencerlos no son materiales, sino espirituales.

Los demonios sólo son vencidos con la Oración, el Ayuno, la Penitencia, la Mortificación; estando en Gracia de Dios y colocando vuestra Fe y confianza en Él.

Si no estáis preparados espiritualmente, no entabléis combate con las fuerzas del Mal, porque corréis el riesgo de perderos.

Hijitos, vuestro campo de batalla es vuestra mente, los demonios buscan tomar control de ella, para luego apoderarse de vuestro cuerpo.

Por eso debéis de estar en gracia de Dios, Orando a todo instante, para que podáis repeler los dardos incendiarios del Maligno.

Nuevamente os digo: “cuando os llegue el dardo incendiario a vuestra mente decid: llevo todo pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo.” (2 Corintios 10. 5) O decid:

AVE MARÍA PURÍSIMA SIN PECADO CONCEBIDA (3 veces)

“Ave María Purísima, venid en mi auxilio, Madre Santísima”

Os aseguro que los demonios de la mente huirán de vosotros.

Hijitos, muchas almas están siendo poseídas porque la inmensa mayoría de esta humanidad ingrata y pecadora, le ha dado la espalda a Dios.

Tened mucho cuidado y pedid mucho Discernimiento al Santo Espíritu, porque ya hay muchos demonios encarnados en medio de vosotros.

No entréis en peleas ni en discusiones estériles; sellaos y sellad a vuestros hermanos con la Sangre de mi Hijo, para que no os vayáis a llevar sorpresas desagradables que os hagan correr la sangre o perder la vida.

La mirada de un alma poseída es agresiva. Y de su boca, sólo malas palabras y blasfemias salen. Su fuerza es descomunal.

Los demonios huyen cuando invocáis la Sangre de mi Hijo, o cuando me invocáis; basta que digáis: “Ave María Purísima”, para que huyan de vosotros.

Cubrid todo con la Sangre de mi Hijo, para que podáis distinguir y discernir el bien del mal y vuestra alma no se pierda por falta de conocimiento.

Que la Luz y la Sabiduría de Dios os conduzcan a la verdad y mi protección Maternal os asista siempre.

Os instruyo mis niños para que podáis defenderos de los ataques de mi Adversario y sus huestes del Mal.

Y así, salgáis victoriosos en el combate espiritual de cada día.

Nuevamente os recuerdo que debéis colocaros la Armadura Espiritual de (Efesios 6. 10, 18) todos los días a mañana y noche, con el refuerzo del Salmo 91, haciéndola extensiva a vuestros hijos y familiares, para que también a ellos les alcance la Protección del Cielo. 

Llevad siempre colgado en vuestro cuello mi Santo Rosario y el Rosario de la Sangre de mi Hijo, para que estéis bien protegidos y los demonios no puedan tocaros ni haceros daño.

Acordaos que mi Adversario sabe quién es de Dios, por eso debéis de estar bien protegidos, para que no pueda robaros el alma.

Estáis pues avisados mis niños, para que nada ni nadie os coja por sorpresa. Hogar donde se ore con mi Santo Rosario, mi Adversario no podrá tocarlo.

Yo vuestra Madre, tengo cubierto con mi Manto a todos los hogares donde se ora con mi Rosario.

Comportaos pues niños como Hijos de la Luz, apartaos del pecado y todo aquello que os lleve a pecar; permaneced en Gracia de Dios y fortaleced vuestra Fe, con la Oración, el Ayuno y la Penitencia,

Para que os convirtáis en verdaderos soldados espirituales y os unáis a Mí y a los Ejércitos Celestiales.

Y JUNTOS DERROTEMOS DE LA FAZ DE LA TIERRA LAS FUERZAS DEL MAL.

Y allanemos el camino para el Regreso Triunfal de mi Hijo.

Vuestra Madre María, Señora de todas las Naciones.

Es urgente que deis a conocer este mensaje a todos mis hijitos.

El Señor es mi Luz y mi salvación, ¿A quién podré temer? (Salmo 27.1).

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Habla la Santísima Virgen María

Mis pequeños, Mi Vida fue de Silencio, de donación. Mi Silencio se daba porque Mi Vida estaba totalmente en Presencia de Mi Dios y Señor.

Ciertamente estaba en el Mundo y hacía lo que tenía qué hacer en el Mundo; pero tan pronto podía, Me iba a Mi Mundo Espiritual, a la Presencia de Mi Dios.

ERA UNA VIDA CONSTANTE EN LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Con Mi Hijo, en una unión íntima que a pesar de que Él Evangelizaba lejos de donde Yo estaba, por una Gracia Divina, Yo estaba siempre junto a Él.

Vivía en ése Silencio Divino al estar con Él, al estar con el Padre, al estar con el Espíritu Santo, por eso vivía el Cielo en la Tierra.

Hacía lo que tenía qué hacer en la Tierra, en lo del Mundo; pero en lo espiritual, estaba totalmente donada a Mi Dios en Su Santísima Trinidad.

¡Cuánto gozo Me concedió Mi Dios y Señor con ésta Gracia!  

El Dolor de Mi Hijo en Su Pasión, en Su Muerte, LO PADECÍ YO TAMBIÉN, porque estábaMos íntimamente unidos.

 ¡Cuánto Dolor sentía Yo, cuando Mi Hijo lo sentía también!

Por eso os conozco a todos vosotros en lo íntimo, en lo profundo de vuestro corazón; porque Mi Dios, en Su Santísima Trinidad, Me lo permitió

Y por eso como Madre, os puedo ayudar más, Mis pequeños.

En general, el hijo acude primero a la madre para ser ayudado en lo que necesita. Y la gran mayoría de vosotros Mis pequeños, venís primeramente a Mí para ser ayudados

Y Yo os llevo a que comprendáis a dónde os está llevando Nuestro Dios y Señor, antes de que reneguéis de Él, porque sois muy dados a eso,

Ya que apenas permite pruebas Mi Dios y Señor en vuestra vida para acrisolaros, para llevaros a la santidad, RENEGÁIS.  

Le dais la espalda, Lo abofeteáis y os vais. Lo dejáis Solo, cuando Él está haciendo grandes cosas con vosotros.

Cuando no estáis viviendo en una intimidad espiritual, con Nuestro Dios y Señor, no entendéis el porqué de lo que sucede en vuestra vida y a vuestro alrededor.

TODO TIENE UN PORQUÉ ESPIRITUAL Y DIVINO

Si Nuestro Dios permite algo en vuestra vida, que vosotros lo veis como malo, pedidLe a Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor, que os guíe a entender lo que Nuestro Dios y Señor quiere con vosotros en ése momento.

Veréis lo que antes no veíais, conoceréis lo que antes no conocíais y juzgaréis en diferente forma, porque sois muy dados a juzgar a Nuestro Dios.  

PASE LO QUE PASE EN VUESTRA VIDA

 Estáis siendo guiados hacia la perfección por Nuestro Dios y Señor; de eso, no dudéis nunca, Mis pequeños,

Nada se da por casualidad en la vida de cada uno de vosotros por la Misericordia de Nuestro Dios.

Agradeced en todo momento Mis pequeños, tantas Bendiciones que llegan a vuestra vida y sobre todo, cuando no entendáis algo,

Agradeced de todas maneras, porque más tarde conoceréis el porqué de lo que en ése momento no entendisteis;

 Sobre todo, mantened siempre el respeto y el amor hacia Nuestro Dios, porque si vosotros en momentos difíciles Le dais la espalda a Su Infinita Bondad y Misericordia.

Porque no tenéis el Discernimiento para reconocer el Bien que hay detrás de esa prueba,

Después os avergonzareis de haber dudado y atacado a Nuestro Dios, en la Prueba que os puso para que os perfeccionarais.

Tened mucho cuidado con esto Mis pequeños, de faltar al respeto a Nuestro Dios, que es Todo Amor,

Él solamente está viendo por vuestro Bien y os repito, aunque no entendáis lo que está pasando en vuestra vida, agradecedLe de corazón, lo que está haciendo por cada uno de vosotros.

Yo os Bendigo en Nombre de Mi Padre y el vuestro,  en Nombre de Mi Hijo, el Salvador, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Amor de vuestro Dios y en Mi Nombre, Virgen y Madre

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¡¡¡ADVERTENCIA A MÉXICO!!! 2


El 26 de abril de 2007 fue publicada en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el decreto de reformas a los artículos 144 a 147 del Código Penal del Distrito Federal, y de reforma y adiciones de la Ley de Salud para el Distrito Federal.

El cambio principal que contiene es la legalización o autorización de la muerte del concebido no nacido, cuando así lo decide libremente la madre, durante las primeras doce semanas de gestación.

No se trata de un caso de “despenalización” del aborto, que técnicamente sería una excusa absolutoria, ni tampoco de un caso de excepción, que también con términos técnicos se llama excluyente de responsabilidad, sino de una modificación del tipo penal, es decir un cambio en la descripción de la conducta que constituye el delito.

Conforme a la reforma, la “interrupción voluntaria del embarazo” consentida por la madre, en las primeras doce semanas de gestación, no es un delito, sino una conducta permitida que la mujer puede libremente practicar o no practicar.

Como se trata de una conducta permitida que no es delito, entonces se acepta que las mujeres que quieran practicarla puedan acudir a los hospitales públicos del gobierno del Distrito Federal para pedir que les presten el servicio de interrupción del embarazo.

Por eso, la reforma penal se complementa con la de la ley de salud para disponer que los hospitales públicos del gobierno del Distrito Federal tienen el deber de practicar los abortos que les soliciten, gratuitamente, y en un plazo de cinco días.

http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/31245

MAYO 29 2019 12: 15 P.M

Mis amados Hijitos, la Paz de mi Hijo esté con todos vosotros y mi Protección Maternal, os acompañe siempre

Hijitos, Estoy muy triste por el aumento de los abortos en el mundo; el libertinaje sexual de los jóvenes, la promiscuidad en las parejas, el adulterio, la corriente satánica del Feminismo y todas las demás ideologías contrarias a la fe y sanas costumbres sociales, morales y espirituales, existentes hoy en el mundo.

Es lo que está llevando a la juventud a apartarse de Dios y a hacer correr la sangre de mis inocentes criaturas.

Hijitos, el pecado del aborto hace llorar al Cielo y está llevando a la condenación a miles de jóvenes y parejas.

El alma de las parejas que deciden abortar queda negra; lo mismo le pasa al alma del profesional de medicina o persona que lo practique.

Todos son igual de responsables ante Dios por este execrable crimen. Si no reparan, piden perdón a Dios y se confiesan, corren el riesgo de perderse eternamente cuando lleguen a la eternidad.

La mujer que aborta hace de su vientre un sepulcro, ennegrece su alma, mancha su conciencia y aleja al Espíritu de Dios, por el tiempo que se demore en confesar, reparar y pedir perdón, por este crimen.

Lo mismo le pasa al hombre, al profesional de la medicina o persona que lo practique; se hacen maldición ante los ojos de Dios;

si los sorprendiera la muerte sin haber reparado, confesado y sin haberle pedido perdón a Dios, corren el riesgo de condenarse.

El pecado del aborto abre puertas espirituales para la entrada de demonios, en aquellos que lo practican.

Los hijos que le nazcan mañana a una madre que ha abortado, se les debe de hacer oración de sanación y liberación en sus vientres para que queden libres del espíritu de aborto y ellos mañana no sigan derramando sangre inocente.

¡Parad madres desalmadas de seguir derramando sangre inocente, porque este pecado os puede llevar a la condenación eterna!

¿Quién sois vosotras para destruir el ciclo de la vida que Dios creó?

Os recuerdo que hay vida desde el mismo momento en que el ovulo es fecundado, toda interrupción que se haga de ella ya es pecado mortal, es asesinato.

Dejad vuestra promiscuidad sexual hijitos, acordaos que el Sexo sólo lo permite el cielo para la prolongación de la especie, dentro del Sacramento del Matrimonio con la bendición de Dios.

Toda relación antes del matrimonio es fornicación y toda relación por fuera del matrimonio es adulterio; estos pecados, son fuertemente castigados por la Justicia Divina, sino no son confesados y reparados.

El pecado del aborto si no es liberado, se convierte en maldición para las generaciones de las parejas que lo practicaron.

¡Recapacitad mis hijitos rebeldes y no sigáis derramando sangre inocente!

¡Madres abortistas, vuestra conciencia, será vuestro peor juez; mañana cuando lleguéis a la eternidad, vuestro dolor se acrecentará al ver las criaturas a las cuales les negasteis la vida!

Veréis el plan que Dios tenía para ellas y que vosotras interrumpisteis; esa sangre inocente que derramasteis, clamará justicia mañana en la eternidad.

¡Madres abortistas, reparad y confesad por este execrable crimen, ahora que todavía tenéis Misericordia; para que vuestras almas no se vayan a perder al paso de la Justicia Divina!

Quedad en la Paz de mi Señor.

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

Diciembre 10 de 2015

Habla la Santísima Virgen de Guadalupe

Hijitos Míos, pueblo Mío, pueblo de México, Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María.

Pueblo que Me ama, pueblo que Me sigue, pueblo escogido, en quien he derramado Mi  Amor. Pueblo escogido por Nuestro Dios, para mostrar Sus Bendiciones, Su Amor.Y para que seáis guías, en lo futuro, de lo que un pueblo escogido por Dios, debe ser. Pueblo atribulado, pueblo sufriente, pueblo fiel.

Mucho habéis sufrido, ciertamente, se os ha acrisolado, habéis sido atacados en múltiples formas y en diferentes tiempos, pero seguís fieles y eso ha agradado a Nuestro Dios y Señor.

Vuestro pueblo será purificado, será eliminada la Maldad que os ha venido atacando desde tiempo atrás.

Satanás será vencido, no sufriréis más y el amor que tenéis en vuestro corazón, se potencializará, seréis pueblo ejemplo ante el Mundo de cómo se Le debe amar a Nuestro Dios y a Mí, vuestra Madre.

Nuestro Padre, Nuestro Dios, es Sabio y os ha escogido para el bien del Mundo; mientras Satanás ha llevado al Mundo a las tinieblas, a lo material y ha ido eliminando lo espiritual.

Vosotros os mantenéis fieles, lo espiritual es lo más valioso del alma y en vosotros, eso os salvará de todos los ataques que habéis tenido y tendréis de Satanás.

Os han tratado de quitar la Fe y el amor hacia Nosotros, pero su tiempo terminó; vuestro amor, la unión que tendréis, los vencerá.

Sois un pueblo que al sufrir, se une y ésa unión os dará una fuerza tremenda contra las fuerzas de Satanás.

Manteneos como hermanos, porque lo sois ante los Ojos de Nuestro Dios. Manteneos unidos en la Santísima Trinidad de Nuestro Dios.

Manteneos bajo Mi Amparo, bajo Mi Manto, que Yo os llevaré por caminos seguros y sobre todo, de triunfo contra las fuerzas de Satanás y no temáis, Mis pequeños.

La Maldad será vencida, el amor que habéis anidado en vuestro corazón, dará mucho fruto.

Sois un pueblo fiel, seréis un pueblo santo, seréis ejemplo para las naciones de cómo se debe mantener la Fe y el Amor en Quien os ha escogido para ser el pueblo ejemplo de todas las naciones.

Hijitos Míos, vosotros sois los pequeños hijos de Mi Corazón; todos los que amáis a Mi Hijo, todos los que estáis Conmigo, todos los que tenéis ese deseo de regresar al Reino de los Cielos,

porque ese deseo os lo pone Nuestro Padre, en vuestro corazón, sois Mis hijos, Mis hijos predilectos, Mis hijos amorosos, Mis hijos que habéis encontrado la Verdad, entre toda la mentira que os rodea.

Mis pequeños, a pesar de que estáis esperando momentos difíciles en vuestro México, también, hay momentos bellísimos que tendréis, posteriormente, después de la Purificación tan necesaria para todos vosotros.

Os pido, Mis pequeños, que no llenéis vuestro corazón y vuestra mente de temor por todo lo que se viene;

recordad que Nuestro Padre, vuestro Padre Dios, siempre va a utilizar esos malos momentos, en los que Satanás os pone a prueba y de ahí, sacar un Bien.

Sabéis que lo que tendréis no es Nuestro Padre, vuestro Dios, el que os está mandando este castigo; que ciertamente os lo merecéis, porque os habéis apartado de Su Amor y lo habéis ofendido grandemente;

Sino que es el mismo Satanás el que os está atacando.

Ha pedido permiso a Nuestro Padre, para que seáis probados, purificados, acrisolados; porque tenéis una gran misión como Patria, como Nación, pero sobre todo, como hijos de Dios.

Tenéis en vuestras raíces cosas bellísimas, que se os harán saber después de la Purificación y estaréis dichosos y agradecidos de ser mexicanos.

Grandes cosas conoceréis después, porque sois una gran Nación, sois una Nación escogida por la Santísima Trinidad; para que, a través de vosotros, otras Naciones aprendan de vosotros, sobre todo, porque sois el país del Amor.

Sabéis que donde hay mucha Bendición del Cielo, también hay mucha Maldad de Satanás; os está atacando su envidia.

Os está atacando, porque él no quiere que vosotros, mexicanos, transmitáis el amor que tenéis en vuestro corazón.

En vuestra Patria se vive todavía, fuertemente, la unión familiar; le dais un valor muy grande a la familia, a vuestros padres, a vuestros hermanos, a los abuelos; respetáis a los muertos, amáis a vuestros hijos, pero, sobre todo, Nos lleváis en vuestro corazón.

Ciertamente, como Madre vuestra, Me tenéis un cariño muy especial y Yo correspondo a ese cariño, Mis pequeños y muchos de vosotros, hijos Míos mexicanos, habéis recibido grandes Bendiciones de Nuestro Dios, por intercesión Mía, y bien lo sabéis Mis pequeños.

Pero por otro lado, la Maldad se ha introducido en vuestra Patria y en vuestros corazones.

Esa, la Maldad de Satanás, que os quiere destruir, que os quiere quitar a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre, de vuestro corazón.

Os desvía con otros pensamientos, con otras formas de pensar, para que no Nos deis vuestro amor completo a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre.

Os habéis apartado de la oración y ciertamente, la gran mayoría de vosotros, no habéis aceptado lo que vuestro Gobierno os ha impuesto,

Como el aborto y más pecados, en donde se atacan vuestros principios que lleváis en vuestro corazón; pero tampoco hacéis gran cosa por recuperar todo eso.

Sabéis que vuestro poder político es dominante, dictatorial y aunque os manifestéis, os imponen sus ideas satánicas.

Pero por otro lado, también sabéis que la Oración, el rezo del Santo Rosario, como tantas veces os he dicho, produce milagros.

Pero desgraciadamente la gran mayoría de vosotros, habéis hecho a un lado esta devoción tan poderosa para estos tiempos;

Y por eso, veMos en vuestros corazones esa tibieza, que está causándoNos mucho daño en Nuestro Corazón y a vosotros, mucho daño en los descendientes del México al cual pertenecéis.

Muchos, muchos bebés que debieran vivir y hacer crecer a ésta vuestra Patria, han muerto.

HAN SIDO ASESINADOS POR EL ABORTO

Y YA VOSOTROS NI OS INMUTÁIS

No pedís por ellos y no Me pedís junto con el Santo Rosario, que Yo intervenga para que se termine toda esta maldad, todos estos asesinatos.

Vosotros, ahí es en donde sí tenéis la culpa de que estos abortos prosigan, por vuestra tibieza, porque ya no os amáis los unos a los otros, como Mi Hijo os lo pidió. Tenéis que poner de vuestra parte, Mis pequeños.

Por eso, la Purificación que se dará en México y en todo el Mundo, principalmente, es por vuestra tibieza, ya no Nos buscáis, ya no queréis depender del Cielo;

creéis que por vuestras capacidades humanas, intelectuales, ya no necesitáis del Cielo y estáis en un error tremendo.

Y la Tremenda SEÑAL, plasmada en una sencilla tilma de fibra de maguey, que tiene medio milenio de existencia y  QUE FULGURA EN LA BASÍLICA DEL TEPEYAC,..

¿De qué os sirven vuestros estudios, carreras, maestrías y doctorados, si no tenéis a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre, en vuestro corazón?

Esos títulos humanos, lejos de daros el Reino de los Cielos, si los utilizáis mal, os podrán llevar a vuestra perdición eterna.

Manteneos pues sencillos, humildes como Mi Juan Dieguito, Mis pequeños. Manteneos siempre necesitados de Nuestro Amor.

Debéis estar conscientes como tantas veces os lo heMos dicho, que sin Nuestra Protección, sin Nuestra Guía, vosotros fácilmente os perdéis, porque estáis en terrenos de Satanás.

Estáis en terrenos del Príncipe de este Mundo, que es Satanás.

Si os unierais en Oración, pero en una oración de corazón, podríais disminuir los dolores de la Purificación inminente que tenéis encima, ya sobre vosotros, que no se va a detener, pero que sí la podréis aminorar.

Pero ¿Cuántos entenderéis éste, Mi Consejo de Madre hacia vosotros, Mis hijos?  

Os vuelvo a repetir, Mis pequeños, sois Nación escogida entre todas las Naciones del Mundo entero,

¿Acaso no os sentís con cierta predilección y con cierto gusto de éste título que se os da, aquí, en el Reino de los Cielos?

Dichosos, gozosos debierais estar; pero por otro lado, debierais tener una preocupación espiritual, de saber cómo comportaros ante este título y ante esta predilección que se os ha dado.

Sí, tenéis una misión muy grande y muy bella, muy especial.

Y recordad, que sois mexicanos por nacimiento, pero sois mexicanos, por predilección Divina.

Os lo digo, para que os sintáis más agradecidos con vuestro Creador, vuestro Dios.

Espero esto os haga meditar y os haga entender que os debéis preocupar por hacer de vuestra Nación, Nuestra Nación.

Yo, como Madre de vosotros, la mejor Nación del Mundo; en un pueblo escogido por Dios, que si antes lo fue Israel, ahora es el pueblo mexicano.

Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María de Guadalupe, estoy con vosotros y venceremos, Mis pequeños.

Gracias por vuestro amor y sobre todo, por permanecer fieles a Mí, vuestra Madre Santísima de Guadalupe.

Venid hijitos Míos, venid al regazo de Vuestra Madre Celestial para consentiros, mimaros y amaros como a Mi Hijo.

Yo os bendigo en Nombre de Nuestro Padre Dios, en Nombre de Mi Hijo, el Salvador, en Nombre de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor y en Mi Nombre, vuestra Madre Santísima, la Siempre Virgen María.

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Marzo 27 de 2018

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, sabéis que la primera Creación fueron los Ángeles; Espíritus Puros, creados en el Amor para adorarMe, para darMe gusto en el Amor.

Mis pequeños, Satanás, antes Luzbella, se puso en contra de Mis Designios, la soberbia lo llevó a actuar en el mal. El Mal no existía, pero él se ensoberbeció y hubo necesidad de eliminarlo del Cielo.

Él, en su soberbia perdió el Cielo y se opuso terminantemente contra Mí y lo digo así, porque ahí empezó el Mal, que ha ido creciendo…

Y que vosotros y todas las generaciones, han padecido.

Tenéis la Creación de los Primeros hombres Adán y Eva, creados también en el Amor, para ser consentidos en el Amor, para ponerlos a ellos al mando de la Creación.

Una bella Creación Universal, para que la gozaran ellos y sus descendientes; pero nuevamente, Satanás crea un problema fuerte y los separa de Mí.

A sus primeros hijos Caín y Abel, también hace que entren en discordia y Caín mata a Abel.

Y empieza ahí la estirpe de Caín, estirpe que la tenéis hasta estos días, que la habéis padecido durante todo este tiempo, desde el Principio de la Creación.

La Creación quedó manchada con la estirpe de Caín y os ha traído la muerte, os ha traído todo lo que estáis viviendo.

Muchas cosas que no sabéis, que todavía están escondidas para el conocimiento humano; pero son actitudes contrarias al Amor, a la Paz, a las bellezas con las que Yo creé al hombre en un Principio.

Podéis ver por un lado el Bien, porque todavía existe en el hombre, todavía existe Mi Amor, todavía existen esos deseos de vivir Conmigo, de vivir en Paz, en armonía, amándoMe; defendiendo lo que es Mío, defendiendo la vida, defendiendo todo lo que es bello y os crea una vida espiritual fuerte.

Por otro lado, existe, también, como os dije, la estirpe de Caín, matando a su hermano Abel y de ahí se deriva lo que estáis viendo ahora.

 Lo que estáis viviendo, que es muerte desde antes de nacer, aborto, anticoncepción, destrucción en guerras de hermanos, entre hermanos: asaltos, secuestros, maldad, envidias que llevan a la muerte, como le pasó a Abel.

Satanás se aprovecha todavía más, de esa estirpe de Caín, que ya lleva en sí el mal que se ha seguido transmitiendo en familias y que estáis conviviendo con ellas, como en la Parábola del trigo y la cizaña que van creciendo juntas, pero que al final, será eliminada esa cizaña.

Ciertamente, son pruebas fuertes que están padeciendo los que son trigo, que son como Abel, que Me daba lo mejor, que Me amaba,

que buscaba agradarMe en todos sentidos, en todos momentos, que vivía amando la Naturaleza, que vivía amando todo lo Creado, que Me agradecía, en todo momento, lo bello de Mi Creación.

Ciertamente, todavía hay almas como las de Abel que van creciendo a la par, como las de Caín y sigue habiendo esa lucha fraterna.

La estirpe de Caín, tratando de destruir a los que son como Abel.

Pero ya viene el tiempo de la siega, ya viene el tiempo en que los que llevan la estirpe de Caín, que la han mantenido, que no han querido cambiar, serán eliminados.

Todos aquellos que no llevan en su corazón el Amor, el deseo de agradarMe, de agradecerMe, de vivirMe, serán eliminados y quedará esa estirpe buena que ciertamente es poca, pero, con ella, puedo empezar un Nuevo Mundo.

Un Nuevo Mundo donde se viva el Amor que vuestro hermano Abel tenía y que se ha mantenido en algunas almas.

Sois Mi Creación todos vosotros, pero no todos Me aceptáis como vuestro Dios, no todos aceptáis Mis Leyes, Mis Preceptos. No todos queréis vivir bajo Mi Amparo ni bajo Mis Deseos de que os améis los unos a los otros.

Y como no Me consideráis vuestro Dios, El que os ama, que os cuida, que os provee de todo lo que necesitáis y que, a pesar de que Me odiáis y que Me atacáis,

Os sigo amando y os sigo proveyendo de lo que necesitáis, que Me tenéis como vuestro enemigo; seréis eliminados, el Mundo tiene que cambiar.

Las almas buenas se han ganado Mi Amparo, se han ganado Mi Reino, se han ganado esa vida que tanto os he prometido en las Sagradas Escrituras.

Se os trató en el Bien, pero pagasteis con el mal, tal y como fue Caín en aquel tiempo, porque a él también lo consentí, le di de lo mejor.

Pero Me agradecía, si se pudiera decir así, con lo peor que tenía; sus holocaustos no eran con lo mejor que él producía, sino con los desechos, con la basura que él eliminaba.

No así Abel, quien Me daba lo mejor que tenía, que escogía lo más puro, lo más bello para ofrecérmelo, para agradecerMe Mi Providencia, Mi Amor sobre él.

Quiero que entendáis esto bien, muy bien Mis pequeños, porque no Soy un Dios injusto.

Soy un Dios Bueno, Soy un Dios que ha soportado demasiado vuestras infidelidades, vuestra maldad, vuestro desprecio.

Soy un Dios que os ama, porque sois Mis hijos, pero esto ya no puede seguir así.

Debo proteger a las almas buenas, a las almas que han respondido a Mi Llamado y que Me llevan en su corazón.

OS VUELVO A REPETIR, PREPARAOS,

PREPARAOS TODOS,

PORQUE LAS PRUEBAS FUERTES SE VIENEN

Vosotros, los que Me amáis, seréis fuertemente protegidos, porque os habéis ganado el Reino, las Nuevas Tierras, os habéis ganado Mi Amor y Mi Amor os protege,

Mi Amor os da Vida y Mi Amor os da una felicidad que no pueden tener aquellos que se han llenado solamente de bienes terrenos, los cuales no dan la felicidad que Yo, como Dios, os puedo dar.

Yo estaré con vosotros los que estáis Conmigo. 

Me duele tanto eliminar, como en Sodoma y Gomorra, a las almas infieles, a las almas malas, a la estirpe de Caín.

Pero tengo que hacerlo, la maldad está en su corazón y como una enfermedad mala, como una peste que mata, os tengo que eliminar para que no echéis a perder las almas buenas.

Avisado está y así será.

Hijitos Míos, durante todo éste tiempo en el que os he estado dando Mis Mensajes, os he repetido muchas veces la necesidad de la confianza plena en Mí, vuestro Padre y vuestro Dios.  

Os he profetizado acontecimientos por suceder, pero la naturaleza humana es muy fría, poco previsora, inconstante e incrédula y no es, sino hasta que las cosas suceden, que queréis remediar lo que ya está sucediendo.

Os he profetizado grandes cambios, tanto espirituales como físicos,;pero pocos sois los que habéis entendido y orado.

Ahora empezáis ya a sentir en carne propia, dichos cambios. El Maligno ha pedido permiso para usar todo su poder, pero no podrá tocar a los que en Mí se han refugiado.

El tiempo ya está sobre vosotros, pero aún tenéis la oportunidad de la conversión y del arrepentimiento. Yo busco y persigo a las almas, como la fiera busca a su presa, os acecho hasta que os tomo para vuestra salvación.

Recordad lo que ya os he explicado. Aún en los momentos más difíciles en los que os encontréis, Yo estaré ahí. Aún cuando todo parezca perdido, Yo estaré ahí.

Aún cuando creáis que Yo os he abandonado, confiad ciegamente en Mí, puesto que Yo estaré ahí.

Yo, vuestro Padre, nunca Me separo de Mis hijos, sois vosotros los que Me volvéis la espalda y sólo cuando os conviene Me buscáis.

Ahora es un “tiempo de conveniencia” para vosotros, en el cuál os aconsejo volváis a Mi, vuestro Dios; porque será un tiempo de prueba para la Fé de vuestra alma.

Lo que Yo pueda permitir para un alma, aunque a ojos humanos se vea negativo y doloroso, siempre será para su bien, para su crecimiento espiritual y sobre todo, para su salvación.

Yo os voy buscando, os conozco a cada uno perfectamente y sé cómo os puedo ganar para vuestra salvación eterna.

Muchos de vosotros sólo necesitáis de una pequeña petición Mía para que entendáis y recapacitéis.

Otros necesitáis que os ponga más difícil el camino para que acudáis a Mí.

Pero otros necesitáis que, prácticamente vuestro camino se ponga infranqueable para que vuestra soberbia se doblegue y acuda a su Creador.

Cada uno de vosotros es diferente y así os amo, con cualidades y defectos, pero aquél que responde a Mi llamado, es el que tomará de los frutos de Mi Corazón.

Ya os he dicho que Yo no os puedo obligar a amarMe, pero, como Padre Bondadosísimo que Soy y que sabe lo que Su creatura necesita por ser tan pequeña,

os proveo de múltiples oportunidades para que recapacitéis en el error en el que estáis, para que pidáis perdón y enmendéis el camino.

Yo necesito del amor de cada uno de vosotros y vosotros necesitáis de Mí para alcanzar vuestra salvación.

Os he dado todo, hasta a Mi Hijo Jesucristo y no queréis entender.

He de seguir insistiendo porque os necesito salvar, pero nunca os voy a presionar.

Ojalá podáis entender y aceptar con amor las oportunidades que os daré y, sobre todo, Me las agradezcáis, porque Yo os quiero de regreso a Mi Reino Celestial.

Hay niñitos pequeñitos que con una palabrita, con una pequeña explicación, entienden lo que sus padres quieren.

Pero hay otros que necesitan de una nalgadita o de un castigo, para que entiendan que si siguen por el camino por el que van, les va a dañar más que el recibir ésa nalgadita.

La mayoría de vosotros necesitáis ésa nalgadita que se da con amor, porque vais por el mal camino, estáis prescindiendo de Mí, vuestro Dios, vais por caminos de perdición, vosotros y vuestros hijos.

Ya no tenéis vida espiritual ni lleváis vida de ejemplo entre vuestros hermanos; en una palabra, ya no vivís el amor puro y santo que Mi Hijo os enseñó,

Por ello, tendréis vuestras nalgaditas que os harán reflexionar vuestro mal comportamiento, pero entended que os las doy con AMOR, con un amor paternal, como no lo tendréis nunca de un padre o de una madre de la Tierra.

Quizás por ahora no entenderéis la trascendencia de los acontecimientos que se os sobrevendrán; pero entended de corazón, que Yo os estaré cuidando y protegeré el alma de aquellos que en Mí confíen.

El Mal quiere terminar con Mi Obra, pero Yo no le permito obrar libremente; os hará daño, pero no más allá del que Yo permita y que será para vuestro bien.

Las fuerzas del Mal se han desatado porque saben que ya su tiempo está tocando el final de su reinado sobre la Tierra.

Aceptad con confianza los acontecimientos, porque Yo los estaré supervisando, serán para vuestro bien; pero unidos, los podréis disminuir o aún cancelar, todo dependerá de vosotros.

Usad de la Oración para vuestra propia conversión, para la de muchos y para vuestra protección contra las fuerzas del Mal.

LOS SECUACES DEL MALIGNO ESTÁN, JUNTO CON ÉL,

MANIPULANDO LAS FUERZAS DE LA NATURALEZA PARA ATACAROS 

 Podréis contraatacarles con vuestra Oración unida y así Yo os podré proteger y juntos le quitaremos poder al Maligno y a sus secuaces.

Hijitos Míos mexicanos, contáis con una Madre que os ama infinitamente, que tiene un gran poder sobre Mí, porque Me presenta continuamente vuestras oraciones y peticiones como ninguna otra nación en la actualidad Me ofrece,

Pero así como tenéis una gran protección del Cielo por un lado, la envidia del Maligno trata de contraatacar tanto amor y tanta bendición Nuestra, por el otro.

No temáis, confiad en vuestra Madre Santísima de Guadalupe, que Ella os está cuidando, pero JUNTOS a Sus peticiones para que podáis vencer las fuerzas del mal que se han desatado sobre el pueblo mexicano.

Sólo vuestra Oración podrá vencer lo que algunos en lo secreto, están haciendo unidos al Maligno, para atacaros, para atacar a vuestra patria, a vuestra familia, a vuestro Dios.

Ya os disteis cuenta cómo con la oración unida lograsteis el cambio en vuestra patria, pero sabed que el Maligno nunca se da por vencido, él sigue atacando y sus secuaces le dan fuerza con sus oraciones satánicas.

Su poder aumenta cuando vuestras oraciones disminuyen.

La lucha es continua, si ganasteis un escalón, él tratará de tiraros de él.

Estad atentos continuamente ya que él es muy sagaz y se aprovecha de vuestra tibieza.

Luchad con las armas de los sacramentos y de la Oración, para que podáis, no sólo restituir la paz y el amor en vuestra patria, sino en todo el Mundo.

Yo os bendigo y os envío a Mi Santo Espíritu para que de El toméis la Sabiduría y la Fortaleza que necesitaréis en el tiempo inmediato por venir

No temáis y confiad plenamente en Mi Poder, el mismo Poder que hizo a Mi Hijo vencer y levantarse de la muerte y así como El no fue vencido por la muerte, tampoco lo serán aquellos que en Mí confíen.

Yo Soy el dueño de la vida y de la Muerte y Yo puedo dar la vida y vida en abundancia, a todo aquél que en Mi ponga su confianza.

Yo os bendigo en Mi Santo y Poderoso Nombre, en el de Mi Hijo, ejemplo de Amor y donación a Mi Voluntad y en el de Mi Santo Espíritu, Luz y Vida en Mi Amor.

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P283 PRÍNCIPES CELESTIALES


Septiembre 19 de 2019

Habla vuestro Padre Celestial

Mí Enemigo y por lo tanto el vuestro, sabiendo que sóis y pertenecéis a Mí Reinado, os quiere denigrar tanto en cuerpo como en alma.

Todos vosotros sóis reyes, no súbditos; él es el súbdito y traidor a Mí Reino y vuestro Reino.

DEFENDED VUESTRA DIGNIDAD DE HIJOS DE DIOS,

DE HIJOS DE DEL REY

Comprended vuestra posición real y no os envilezcáis con las bajezas que el Enemigo y Traidor os propone, mostrádle vuestra realeza y comportáos como Mi Hijo Jesucristo os lo enseño.

Hijos Míos, sed dignos descendientes de vuestro Padre, el Rey del Universo; uniendoós al verdadero amor y al verdadero agradecimiento de corazón que todos vosotros recibís por cada momento de vuestra existencia.

Yo os amo y os quiero a todos conmigo de regreso. No os dejaré nunca sólos a vuestras pequeñas fuerzas de bebés.

No os sintáis poderosos o soberbios ante Mí, vuestro Creador. Ni os sintáis merecedores de Mis Bienes por vuestras acciones, ya que ellas mismas Me pertenecen por obligación.

Puesto que Yo os dí los dones y las capacidades para llevarlas a cabo,

Lo único que Me interesa de vosotros es el amor que pueda salir de vuestra voluntad libre y que sean actos sinceros de vuestro más profundo ser, de vuestro corazón.

Ya sean para agradecerMe los dones que habéis recibido de Mí, para desarrollaros como individuos y también como para salvar almas, tanto de la Tierra como del Purgatorio.

Actuando así seréis dignos hijos del Rey. 

Vosotros tan enredados en las cosas del mundo, perdéis la visión real de vuestras vidas sobre la Tierra, se os hace a veces, poca cosa lo que os pi­do,

Pero es TAN grande a Mis Ojos lo que os pido, que por eso mandé a Mi Hi­jo Jesucristo a recordárosla y aún así dudáis.

Vuestra misión y recordadla bien, no es otra más que la transmisión del Amor de Dios a todas las almas sobre la tierra y la búsqueda de la salvación de TODAS en todos los tiempos.

Vean que no digo, la salvación sólo de las almas de la gente que vive en el mismo tiempo con vosotros sobre la Tierra, sino que abarco tiempos anterio­res a los vuestros.

Y la razón es que debido a la falta de Oración y actos de reparación de vuestros ancestros, hay en vuestro tiempo aún muchas almas en el Purgatorio.

Y tienen que mantenerse ahí hasta que por vuestros méritos actuales, puedan vuestros hermanos, dejar el Purgatorio.  

Lo mismo sucederá con almas actuales y que por falta de méritos, de parte de todos vosotros los que ahora vivís sobre la Tierra, muchas almas tendrán que purgar mucho más del tiempo de vuestra existencia.

Dios Padre cuenta con el valor de la Oración y de los méritos de vosotros, para la salvación de vuestros hermanos y recordad que vosotros estaréis en las mismas circunstancias.

Yo os dije: “Lo que hagáis con el más pequeño de vuestros hermanos, Me lo hacéis a Mí”.

Y ahora os recuerdo que los méritos que uséis para la salvación de vuestros hermanos mientras estéis sobre la Tierra, tanto para los vivos como para los que ya pasaron a la otra vida y se están aun purgando de sus faltas,

ESOS MISMOS MÉRITOS SERÁN TOMADOS PARA VUESTRA PROPIA SALVACIÓN

Como os lo había dicho ya en otro de Mis Mensajes anteriores, ahora el Mal camina por vuestras calles sin que lo podáis detener, a causa de que como la mayoría de los gobiernos se han corrompido, los malos encuentran protección de parte de las mismas “autoridades”.

Os he mencionado sobre el poder de la Oración, la cual puede y debe acabar con la maldad en el Mundo, pero lo malo es que “tenéis cosas más importantes que hacer”

 Y así, el tiempo que tenéis el cual Me pertenece, es desperdiciado en cosas fútiles, en cosas sin importancia para la salvación o crecimiento espiritual de las almas.

Estáis desperdiciando horas, minutos de vuestra misión sobre la Tierra, en cosas que no ayudan en nada en la salvación de las almas de la Tierra y del Purgatorio.

Estáis desperdiciando un tiempo precioso que podría ser aprovechado para la renovación espiritual benéfica de vuestro Mundo y sobre todo, de vuestra alma.

Estáis desperdiciando un tiempo precioso con el cuál

PODRÍAIS ESTAR INTERCEDIENDO POR LAS ALMAS “PRÁCTICAMENTE PERDIDAS”

Porque por ellas también Mi Hijo se dio en totalidad y deseó su salvación eterna.

Yo he derramado Mis Dones en todos vosotros para que sean compartidos y al dar cada quién lo que poseé, se complementen.

Nadie tiene todo lo necesario como para prescindir de sus semejantes y tanto vale un don como el otro, todos son complementarios y todos deben llevar la marca de Mi Persona, que es la del Amor.

Todo lo que deis, todo lo que hagáis, en todo lo que ayudéis, la marca de Mi Amor deberá siempre estar y así vuestras obras ya no serán estériles ni efímeras;

así sí os darán vida eterna y seréis grandes no ante el pequeño público como lo es el de la Tierra, sino ante el público que os está viendo en todo momento en el Cielo y en el Purgatorio.

Buscáis reconocimiento mundial y ¿Qué es el Mundo ante el Universo entero? ¿Qué es el mundo y sus riquezas, ante las riquezas de Mi Reino?

Estáis siendo engañados y no queréis abrir los ojos de vuestro corazón en donde, con la ayuda de la Fé, encontraréis la Verdad.

Estáis aceptando moneditas de éxito, cuando Yo os voy a dar grandes cofres, collares y riquezas inimaginables, por servirMe en el amor para con vuestros hermanos.

Pisoteáis y hacéis menos a vuestros semejantes por creeros superiores por el don o dones que Yo os concedí y de los cuáles tendréis que darMe cuentas.

Los dones son para servir, no para avergonzar a vuestro prójimo. Esto sucede porque no hay ni Fé ni amor en vuestros corazones, ni en vuestros actos.

Mi Amor Supremo y Mis Cuidados, primeramente se volcaron sobre vuestros Primeros Padres Adán y Eva. Gozaron y Me agradecieron y viví un tiempo con ellos como Yo lo había deseado;

hasta que el Maligno les puso la tentación y al usar su libre albedrío, prefirieron su propio yo, se prefirieron a ellos mismos, se quisieron consentir ellos mismos,sin darse cuenta que sus capacidades eran infinitamente inferiores a las Mías y no lo Iban a poder lograr.

Y por no verMe, por no ver Mi Omnipotencia comparada con su pequeñez, se perdieron en su soberbia, se perdieron en su ego, se perdieron por la falta de gratitud hacia su Creador.

CREYERON QUE PODÍAN PRESCINDIR DE MÍ.

 Se sintieron creadores y su soberbia no les permitió ver su realidad, la de ser creaturitas creadas por su Dios para ser amadas y consentidas por Él, por toda la Eternidad.

Vivían en la Eternidad y el tiempo se creó por causa de ellos. Vivían en la vida y se creó la muerte por causa de ellos.

Vivían con el Amor Ilimitado y empezaron a vivir un amor limitado, el de ellos mismos, por el pecado.

TODO SE ALTERÓ La Tierra era parte de ésa Eternidad y el pecado la limitó en su tiempo. La ingratitud y la soberbia todo lo afectó.

Afectó Mi Plan de Amor para con vosotros y así como ellos iniciaron éstas limitaciones al no agradecerMe todas las bendiciones y Gracias que derramaba día a día después del Pecado Original,

Ahora también vosotros día a día os volvéis ingratos al amor y cuidados que os doy.

Vuestra mayor ingratitud es la de no acordaros de Mí en vuestras vidas. Estáis en el Mundo porque así Me lo pedisteis.

VINISTEIS PARA SERVIRME,

LO CUÁL ES UN PUNTO A VUESTRO FAVOR Y ÉSTE PUNTO VALE PARA MÍ MUCHÍSIMO,

YA QUE VIVÍAIS EN MI PRESENCIA, GOZANDO DE MI VIDA INFINITA EN EL CIELO.

Y VOSOTROS, CADA UNO DE VOSOTROS

SACRIFICASTEIS ÉSE GOZO,

PARA BAJAR A LA TIERRA PARA PROPAGAR MI AMOR

 Para la salvación de vuestros hermanos vivos, que también están en la lucha y de los difuntos, que están en el Purgatorio.

Como vuestra primera donación fue ante Mi Presencia y en santidad de alma, sabiendo perfectamente lo que hacíais,

Para Mí ése acto de donación libre vale muchísimo y por ello os cuido y os procuro todos los medios que están en Mi Poder daros durante toda vuestra vida;

para no dejaros vivir en el pecado cuando caéis y si es posible cuando lo permitís, evitar que caigáis en él.

Os procuro en todo momento para ayudaros a vuestro buen cumplimiento en vuestra misión,

PERO ES VUESTRO LIBRE ALBEDRÍO

EL QUE OS TRAICIONA Y QUE ME TRAICIONA

Sabiendo el Maligno que vuestra misión en la Tierra se resume en el de trabajar en el Amor, en Mi Amor, él os va a poner múltiples tentaciones para desviaros,

Y para que volquéis vuestra atención a las cosas del mundo y al goce de vuestra carne;

haciéndoos olvidar del crecimiento espiritual y de alimentaros de todo aquello que os de fuerza espiritual, lo cuál le resta fuerza a él.

De aquí que su ataque es tan fuerte y tan sutil, que su mayor logro ahora lo estáis viviendo: el de haceros creer que lo malo, lo que Me ofende, lo que Me quita almas para su salvación, lo que quita virtud y amor en vuestras almas,

YA NO ES TAN MALO O SIMPLEMENTE YA ES NORMAL

Se os ha vuelto normal y hasta aceptado por vuestra conciencia, el vivir apartados de Mis Leyes, de Mis Preceptos, de Mis Mandamientos.  

Ya no os confesáis de faltas graves y os acercáis a recibir el Cuerpo Divino de Mi Hijo en la Eucaristía, llevando en vuestro corazón éstas faltas graves que sólo os están abriendo las puertas del Infierno y de vuestra condenación eterna.

Ya habéis perdido la conciencia del Mal, la conciencia del Pecado, porque ahora el Mal os ha hecho creer que esos pecados graves, como son los de impureza:

los divorciados “supuestamente unidos” por algunos de Mis ministros, el vivir en unión libre y muchos más ya no son tan malos, puesto que los véis todos los días a través de vuestros medios de comunicación.

Os habéis dejado llevar por su Mentira porque os conviene, porque conviene a vuestra carnalidad y a vuestro egoísmo, porque el vivir en Gracia y en Virtud, implica sacrificio y donación de vuestra voluntad.

Y ya no queréis sufrir ni donaros a vuestro Dios, que tanto os ha dado y os sigue dando, a pesar de vuestra vida continua en el pecado;

pero que si no atendéis a las oportunidades de conversión que se os dan a lo largo de vuestra misión sobre la Tierra, al final Yo tendré el derecho divino de utilizar Mi Justa Justicia.

Mi Santa Misericordia se derrama sobre cada uno de vosotros mientras habitáis sobre la Tierra y hasta el último hálito de vida que tengáis,

pero si vosotros, en vuestra libre voluntad os empecináis en manteneros en el pecado dañando constantemente a MI Corazón Divino,

al final ya no será Mi Misericordia la que os juzgue, porque la tuvisteis y la despreciasteis, sino que Mi Santa Justicia os enfrentará a vuestra propia necedad

y vuestro destino eterno vuestra propia alma os lo mostrará al mediros con Mi Amor y Mi Verdad.

Hijitos Míos, pedid ésta Gracia tan grande que necesitáis en gran medida en éste tiempo que estáis viviendo

Y PEDIDLA CON GRAN HUMILDAD PARA AGRADAR

A MI CORAZÓN TAN DAÑADO POR LOS PECADOS DEL MUNDO,

EL TENER LA CONCIENCIA DEL MAL

Mucha humildad se necesita para aceptar que no se vive de acuerdo a Mis Leyes de Amor y necesitaréis, también, de mucha fortaleza, que os la dará Mi Santo Espíritu al pedírsela,

para que podáis manteneros en la lucha para permanecer en Mi Gracia Divina y en la Verdad de Mi Corazón.

Volved a la oración y a la penitencia para fortaleceros espiritualmente, acudid arrepentidos a Mi Santísima Hija,

para que Ella, siendo vuestra Madre Celestial y conociéndoos perfectamente, os tome de la mano y os guíe por el camino de la salvación eterna.

Hijitos Míos, que éste tiempo de DESASTRES os sirva para comprender más profundamente Mis Verdades y sobre todo,

para que podáis comprender mejor la donación en el Amor Infinito que os hice al daros a Mi Hijo Unico y darSe hasta la última gota de sangre por vuestra salvación

Y PARA AYUDAROS A CONOCER

EL CAMINO DE LA PERFECCIÓN EN VUESTRO DIOS Y SEÑOR

Tomad de El todos Sus Méritos y revestíos con ellos para que podáis alcanzar sabiduría y amor eternos, así mismo, para que os volváis nuevos Cristos para la corredención de vuestros hermanos del mundo y del Purgatorio.

Yo os bendigo en Mi Santísimo Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, salvador de todo el género humano y en el de Mi Santo Espíritu de Amor. Recibid todo el amor maternal y cuidados de mi Hija, la Siempre Virgen María.

Todo aquél que trate de evitar la devoción a Mi Hija, la Siempre Virgen María, es un traidor a Su Dios y a Ella, que se ha vendido a las fuerzas del Mal

 Y aunque se luche y os quiten Sus Imágenes de los Templos, siempre llevad Su Imagen en vuestro corazón, en donde realmente habita, junto con Nosotros.

No os apartéis nunca de Su Providencia Virginal y no sufriréis la muerte espiritual.

Acudid siempre a Su Amparo y Guía, es Vuestra Madre Celestial.

Ella os guiará siempre a la Pureza de Corazón y a alcanzar todas las Virtudes, las Santas Virtudes, que os alcanzarán la Gloria Eterna.

Todo esto lo hará sólo por amor, en Ella no hay intereses superfluos, sólo el interés de que Nosotros nos alegremos con vuestra salvación.Vivid en Ella, como Ella vive en Nosotros, postrados en amor agradeciendo cada momento de vuestra existencia.

E intercediendo por la salvación de vuestros hermanos, tanto por los de la tierra como por los del Purgatorio.

Las almas devotas al Amparo y Amor de vuestra Madre Celestial, son almas escogidas para una segura salvación.

¡No hay creatura más excelsa en Cielos y Tierras, que Vuestra Madre Celestial, la Siempre Virgen María!

También os quiero hablar sobre el grandísimo favor concedido a Mi Hija Santísima, la Siempre Virgen María:

EL SANTO ROSARIO 

Todas las culturas, antiguas y modernas, tienen y han tenido la necesidad de alabar, agradecer, pedir, ofrecer holocaustos y sobre todo, amar a un dios determinado.

El alma tiene ésa necesidad intrínseca, la de buscar y tratar de hallar su espiritualidad, ya que ella tiende a lo eterno, a lo sublime, a lo que no es de la Tierra.

Toda alma encarnada sufre una transformación, está aprisionada por el cuerpo y sus debilidades.

 Y así, el alma, tiene necesidad de concentrarse más en las cosas espirituales para poder vencer los desvíos, pasiones, pecado, a donde el cuerpo la quiere arrastrar.

El alma inteligente, el alma que discierne, el alma buena, va a tender a luchar por mantener ésa espiritualidad con la que bajó y así, el esfuerzo por mantenerse en ése estado, será grande.

Porque grandes son los ataques del Maligno por conquistar las almas hacia el Mal.

Por lo tanto, el alma después de discernir en la Verdad, llega a la conclusión de que no hay otro camino para mantenerse en la salud espiritual, que a través del alimento espiritual, el cuál consiste en la Oración y en la vida de amor.

Mi Hijo Jesucristo, antes de instituir la Sagrada Eucaristía, daba ejemplo grandísimo de lo que la Oración significa y debe también, significar para todos vosotros.

Las Sagradas Escrituras os lo exponen y os dicen:

Y Jesús, después de predicar se apartaba para orar al Padre” y también dicen: “Y Jesús se retiró a solas a orar” y en otro pasaje dice: “Jesús pasó toda la noche orando”, etc.

Muchos son los pasajes en los cuáles se os habla del valor de la Oración, tanto como alimento espiritual, como ayuda a prepararse ante las pruebas fuertes y así os lo narran las Escrituras:

“Cuando iba a dar comienzo a Su Vida Pública, Jesús se apartó a Orar y Ayunar en el desierto durante 40 días”

Cuando iba a ser apresado os dicen las Escrituras: “Y Jesús se retiró, junto con Sus apóstoles, en el Huerto de los Olivos.”

Y así en muchas otras ocasiones, tanto El cómo Mi Hija, la Virgen, Madre de Mi Hijo, os enseñan cómo orar a Mí, a Su Padre.

Siempre Su Oración iba dirigida a Mí y podía ser oración de agradecimiento, oración de amor, oración de unión íntima, oración de petición, oración de intercesión, como la tenemos en las Bodas de Canaán.

Mi Hija intercediendo por los novios ante Su Hijo-Dios, así como todos aquellos que intercedían por algún semejante para alcanzar sanación y vida, en cuerpos y almas.

Oración de Comunión Divina, la instituir la Sagrada Eucaristía.

Su Vida era oración y así también vosotros debéis alimentar a vuestra alma, con la oración continuada a vuestro Dios, de Quién todo recibís.

Hijitos Míos, a través de la oración humilde, sencilla, confiada, podréis obtener todo de Mi, siempre y cuando sea para la obtención y crecimiento de vida espiritual y para el mejor cumplimiento de vuestra misión sobre la Tierra.

Recordad que os he dicho que no desperdiciéis vuestro tiempo de Oración pidiendo cosas materiales superfluas,

Yo velo constantemente por vuestras necesidades básicas y de vez en cuando os doy “regalitos extras” para mantener vuestro cuerpo en el mejor estado para que podáis cumplir vuestra misión.

Cuando bajáis a la Tierra a servirMe y cuando buscáis primero Mi Reino, Yo os doy la añadidura, la cuál es la que concierne a vuestro cuerpo y sus necesidades.

La Oración en manos de un alma amorosa, olvidada de sí misma y que sólo vé por Mis necesidades para con vosotros, ES PODEROSÍSIMA.

Así lo han entendido los grandes santos, por eso os he dicho que no importa la posición humana que tengáis, son vuestros deseos y vuestros actos los que cuentan, porque son los deseos del alma, por servir a su Dios, los que valen.

Ha habido, entre vosotros almas encarnadas en reyes, en gente sencilla y hasta en mendigos…

Y la santidad, en altos niveles, se ha dado en todos ellos.

No es el dinero, ni la posición social la que va a dar poder a la Oración ni a la santidad del alma, son los actos amorosos del alma, para Conmigo y para con sus hermanos, lo que la va a santificar.

Es la vida de Oración la que le va dando al alma el triunfo y el premio final.

Y así, ahora conocéis de almas que no salieron durante muchísimos años de un pequeño cuarto, por estar postrados en cama y que son ahora grandes santos.

Por el contrario, también conocéis de grandes guerreros, defensores de la Fé, que dieron su vida en batalla o al misionar otras tierras llevando la Palabra de Mi Hijo a sus semejantes y que ahora son grandes santos.  

Sin la Oración, hijitos Míos, no sois nada.

Tenéis lo más grande que os puedo dar, EL ALMA; pero sin la Oración ella no puede crecer y así existen adultos de cuerpo pero con alma desnutrida,

que no ha crecido, porque no le han dado alimento espiritual y que sólo se han dedicado a buscar la añadidura esto es, sólo lo material.

En cambio, hay niños de cuerpo con alma adulta, madura, robusta, porque han entendido el grandísimo valor de la Oración, la viven, la han puesto en práctica y han dado fruto abundante.

Sólo Yo puedo ver las almas y su desarrollo y ¡Qué sorpresas os llevaríais, si pudiérais vosotros también verlas!

Y así veríais el alma, de los que consideráis entre vosotros “grandes hombres”, gente “importante” a ojos humanos; gente “popular” que conocéis por sus méritos artísticos, deportivos o humanos, en los que su alma está raquítica o prácticamente muerta,

Porque, además de no haberle dado vida viviendo y transmitiendo el amor limpio y sincero, le han matado a la Gracia por su vida en el pecado.

En cambio, podríais ver el alma de gente sencilla, “común y corriente” y aún mendiga o haciendo labores despreciables, para la gran mayoría de vosotros, que poseen almas bellas, almas grandes, almas heroicas en la virtud.

Esto os debe enseñar a no dejaros llevar por las apariencias humanas que véis, sino que debéis respetar la vida real, verdadera, la que no alcanzáis a ver perfectamente;

ya que por lo general, las almas que viven en estado de Gracia y en Oración, vosotros las notáis diferentes, raras a ojos humanos.

Debéis comprenderlas, agradecerlas y apoyarlas;

PORQUE GRACIAS A ÉSAS ALMAS DE ORACIÓN,

MUCHOS MALES SON DETENIDOS Y AÚN, ANULADOS.

Cuánto mal se podría detener y destruir si fuerais todos almas de Oración,

Viviríais el Cielo en la Tierra, porque el vivir en la Oración, es vivir Conmigo y Yo Soy vuestro Cielo, Yo Soy vuestro Dios.

Mi grande Amor Me ha llevado a daros la Gracia, a través de vuestra Madre Santísima, de regalaros el Santo Rosario.

Después de la Sagrada Eucaristía, el rezo del Santo Rosario ocupa un lugar grandísimo en Nuestro Corazón.

Es a través del rezo del Santo Rosario y a la devoción de Mi Hija, la Siempre Virgen María, que una gran mayoría de los santos que conocéis, alcanzaron ésa santidad que poseen.

Es a través del rezo del Santo Rosario que se han obtenido Gracias inmensas para pueblos enteros y aún para toda la Humanidad.

Es a través del rezo del Santo Rosario, que el Cielo se ha acercado a la Tierra y así, con la ayuda de su rezo, la Tierra se va a purificar.

No podéis apartar la devoción, el amor grandísimo que le tenéis a Mi Hija Santísima, con el rezo del Santo Rosario.

Aquellos que han sido llamados a ser Mis hijos consentidos, Mis hijos en los cuáles Yo puedo confiar más íntimamente,

han venido a través del Corazón de Mi Hija Santísima y por consiguiente, a través del rezo de Santo Rosario.

Es tan poderoso su rezo, que será a través de él, que el Maligno será vencido y luego encadenado.

Es a través del rezo del Santo Rosario, máximo exponente de la Oración, el que muchos de los Acontecimientos adversos a la humanidad, se van a aminorar o a cancelar.

Es a través del rezo y devoción al Santo Rosario, que una gran cantidad de las almas actuales sobre la Tierra, se van a santificar.

Es a través del amor al Santo Rosario, que llegaréis a alcanzar al Sumo y Eterno Amor, para toda la Eternidad.

El rezo del Santo Rosario es la Oración más completa que existe.

Sacrificáis vuestro tiempo en su rezo, para dármeLo a Mí a través de Mi Hija. Hacéis penitencia al rezarlo de rodillas y con toda delicadeza y amor.

Ayunáis a vuestras bajas pasiones, al permitir que sea vuestra alma la que ore en vosotros y así detenéis y obstruís, con vuestra concentración amorosa, las acechanzas del Enemigo.

Ofrecéis holocausto divino, al nombrar varias veces, con amor y respeto, Mi Nombre y el de Mi Hija.

Crecéis espiritualmente, con la ayuda de Mi Santo Espíritu, al meditar cada uno de los Misterios del Santo Rosario.

Os volvéis corredentores con Mi Hijo, al acompañarLo y viviendo, cada uno de Sus Momentos, en los Misterios que rezáis.

Me agradecéis profundamente las Gracias que recibís, al daros cuenta del regalo tan grande que habéis obtenido por la vida que os concedí

y por todos los méritos de Mi Hijo Jesucristo y de Mi Hija, la Virgen María, para vuestra salvación y para vuestra Gloria Eterna.

Vivís momentos místicos durante su rezo, ya que cuando lo rezáis unidos al Cielo, al Purgatorio y con vuestros hermanos sobre la Tierra, Yo estoy en medio de todos vosotros.

Y si Yo estoy con vosotros, Mi Vida está con vosotros y me manifiesto en vosotros y a vosotros en múltiples formas, como muchos lo habéis constatado.

El rezo del Santo Rosario os envuelve de Cielo aún en la Tierra.

Hijitos Míos, os he dado un gran poder que no debéis desperdiciar, un gran poder al alcance de todas las edades y de todas las condiciones sociales,

un gran poder que os alcanzará el triunfo final, si lo usáis con respeto, amor y confianza, el poder de la oración y el del rezo del Santo Rosario.

Uníos fervientemente a Mi Hija, la Siempre Virgen María, para que apoyados en vuestra Madre, salvéis al Mundo, que ahora parece estar más en manos de Mi enemigo, que en Mis Manos.

Vuestra oración sincera, humilde, amorosa, hará arder Mi Corazón en Misericordia y sus frutos de protección y de Salvación para todas las almas, los podréis ver de inmediato.  

Confiad en Mí, confiad en Mi Amor, confiad en Mi Misericordia, confiad en el poder de la oración.

Os amo, Mis pequeños príncipes y os bendigo en Mí Santo Nombre, en el de Mí Hijo Jesús y en el del Espíritu Creador y Consolador.

Que la Paz y el Amor estén siempre con vosotros y los vuestros y que la compañía y la veneración a Vuestra Madre Celestial os alcance la Vida Eterna.

Yo os bendigo en Mi Santísimo Nombre de Eterno Dios de Amor, en el de Mi Hijo Jesucristo, donación perfecta en el Amor, en el de Mi Santo Espíritu, Voz y Guía del Amor y en el de Mi Santísima Hija, la Siempre Virgen María, donación perfecta al Amor.

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N266 EL JUICIO PREVENTIVO 5


Septiembre 07 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, Mi Misericordia siempre está lista para derramarse sobre vosotros, pero recordad, que Mi Justicia está presta, para que también se dé sobre vosotros.

Vosotros mismos lo sois en vuestros hogares, les dais regalos y buenos tratos a vuestros hijos, cuando se portan bien, y castigáis cuando se portan mal.

Yo vuestro Padre y vuestro Dios, que veo en vuestro interior, Soy más Justo, en ése sentido, porque vosotros, a veces, os podéis equivocar con vuestro juicios, buenos o malos, pero Yo no, Mi pequeños.

Y en éste tiempo por venir, que está pronto por alcanzarlos, os voy a dar lo que cada uno de vosotros habéis ganado con vuestra actuación en la Tierra.

Una sola pregunta, ¿Cuánto me habéis amado?

De ahí se basará el principio de Mi Juicio y con esto seguiría la segunda pregunta: ¿Cuánto tiempo, realmente, habéis vivido para servirMe?

Hay almas que han vivido muchos años sobre la Tierra y desperdiciaron Mi Tiempo, porque vuestra vida es Mi Tiempo.

Llegan a ancianos y prácticamente, no hicieron nada para servirMe, para transmitir Mi Amor, para salvar almas.

En cambio, hay pequeñitos que desde temprana edad son tocados por Mi Santo Espíritu y responden inmediatamente y dan mucho más fruto, que como os dije,

almas ancianas que desperdiciaron su vida y no dieron prácticamente, NADA, para ganarse su lugar en el Cielo, para ganarse Mi Beneplácito.

¡Cuánto error y cuanta falsedad hay en el mundo!, porque Satanás se ha encargado de ello y eso ha pasado porque os ha faltado oración.

Si vosotros oráis continuamente no hay lugar para que entren cosas del mundo a vuestra mente y a vuestro corazón,

Pero, si vosotros estáis distraídos y no oráis, el Mundo siempre está al acecho vuestro.

El Mundo está representado por Satanás, él os pone infinidades de ocasiones de pecar y de alejaros de Mí, ésa es su meta específica, el que vosotros no deis fruto.

Meditad, Mis pequeños, esta lección de vida, y juzgaos primeramente vosotros, honestamente. Ciertamente,

YO OS CONOZCO PERFECTAMENTE

Y SERÉIS JUZGADOS POR MI MANERA DE VER LAS COSAS

Y NO POR VUESTRA MANERA DE JUZGAROS

Yo juzgo en la realidad, vosotros juzgáis en la conveniencia.

El tiempo apremia, preparaos, Mis pequeños, para que podáis estar ante Mí, sonrientes; estar ante Mí, seguros de que estaréis Conmigo eternamente.

Aprovechad estos instantes, para que os preparéis con la Confesión, con el perdón de vuestros pecados, con la Oración.

Todavía, podréis hacer algunos méritos para salvar algunas almas, hacedlo, Mis pequeños, no desperdicíeis Mi Tiempo, que es vuestra vida.

PORQUE DE ELLO TAMBIÉN OS JUZGARÉ

Y OS PREGUNTARÉ:

¿QUÉ HICISTE CON MI TIEMPO?

Hijitos Míos, la humanidad es terca, de la misma forma Yo Me quejaba del pueblo judío, después de haberlos sacado de Egipto.

Ése pueblo de cabeza dura ahora lo estáis representando vosotros mismos. 

Debierais estar contentos de que Yo, vuestro Dios os haya escogido, a todos vosotros.

Ciertamente, el Pueblo judío perdió la primogenitura por el Deicidio,

Y todos los demás pueblos recibieron esta Gracia, de ser los primogénitos.

Alegres debierais estar, en extremo, hijos de Dios, Hijos de vuestro Creador, Hijos Míos, porque vuestro Padre, Soy Yo.

Pueblo de cabeza dura, que sabéis Mis Mandamientos, que sabéis lo que necesito de vosotros para que sea fácil vuestro regreso ante Mí,

para que al ser juzgados no tenga Yo ningún rechazo hacia vuestros actos y os podáis ganar fácilmente, el Reino de los Cielos.  

Pero Me dais la espalda, Me rechazáis, hacéis vuestra vida en lo íntimo, a escondidas de Mi Vista, cuando ciertamente lo sé todo por más escondidos que estéis.

Pueblo de cabeza dura que habéis tenido Bendiciones inmensas de parte Mía y en lugar de aprovecharlas y hacerlas crecer,

para que al final de vuestra existencia, Me pudierais regresar dos o tres veces más de lo que Yo os di en talentos, las desaprovecháis.

En lugar de encontrar por vuestra buena actuación, vuestra santidad,

OS VAIS A ENCONTRAR CON UN JUICIO ANTE MI PRESENCIA,

QUE NO OS VA A GUSTAR

Porque poco o MUY POCO, habéis dado para alegrarMe, para que Yo esté contento de que vosotros entréis al Reino de los Cielos y permanezcáis Conmigo eternamente.

Hay almas que han sido despreciadas por vosotros mismos, almas sufrientes de cuerpo y de alma.

Una gran mayoría de vosotros, no les apoyáis, simplemente, las dejáis morir; estas almas que han producido tanta maldad, al estar ante Mí sabrán perfectamente cuál es su futuro eterno.

Tontamente os habéis apartado de Mí, por haberle hecho caso a Satanás; bromeáis que el estar con Satanás va a ser divertido, os da risa,

PERO ¡NO!, MIS PEQUEÑOS,

OS ESTÁIS JUGANDO UNA ETERNIDAD DE DOLOR

Satanás no bromea, Satanás destruye.

Satanás quiere destruir Mi Obra en vosotros, que es vuestra alma, primeramente.

Pueblo de cabeza dura que pudisteis haber ganado fácilmente el Reino de los Cielos, siguiendo Mis Mandatos, Mis Leyes y viviendo en Mi Amor, y Me disteis la espalda.

Hicisteis a un lado lo que Yo os pedía, para que os conservarais Conmigo y alcanzarais la santidad que os abriría las Puertas del Cielo inmediatamente, a vuestra llegada.

Pero parece que habéis hecho todo lo contrario adrede, para ganaros vuestra condenación eterna.

Tanto que he hecho por vosotros, Me he dado plenamente por vuestra salvación;

Os he buscado cuando he visto que ibais por caminos errados y os ayudé a regresar, para que os llenarais de Mi Sabiduría, de Mis Gracias, de Mi Amor.

Os llamaba y vosotros os soltabais de Mi Mano Y preferíais seguir pecando y dandoMe la espalda.

PREOCUPAOS, MIS PEQUEÑOS

PORQUE DENTRO DE POCO TIEMPO,

MENOS DEL QUE OS IMAGINÁIS,

ESTARÉIS ANTE MÍ Y EMPEZARÁ VUESTRO JUICIO

OS AMO, PERO PARECE QUE VOSOTROS, NO.

Hijitos Míos, veréis los Cielos abrirse, veréis la Señal del Hijo del Hombre aparecer entre las nubes,

Una gran Luz os iluminará y conoceréis Mi Amor, Mi Misericordia Infinita,

conoceréis vuestros errores, pero tendréis el apoyo infinito de Mi Misericordia.

Lloraréis vuestro pecado, lloraréis vuestros errores, pero os daré el apoyo de Mi Misericordia,

ése Amor Infinito que se derrama constantemente y que se derramó por todos vosotros en la Persona de Mi Hijo, en Su Sacrificio Eterno y en la recuperación del Cielo para todos vosotros.

Grandes cosas veréis, Mis pequeños, tendréis la oportunidad de conocer Mi Voluntad y aunque sea doloroso el momento por un lado, porque veréis vuestra pequeñez, veréis vuestros errores, vuestros pecados, vuestra traición.

Por otro lado, al estar apoyados con Mi Amor, gozaréis y sabréis cómo os he amado.

Lloraréis el no haber aprovechado tanto Amor, tanto Amor que se derramaba sobre vosotros, tesoros infinitos de Gracias, de Bendiciones, de apoyo espiritual, de crecimiento vivo.Lloraréis no haber querido tomar todo ése raudal de bellezas inimaginables que Yo os ofrecía y que no quisisteis tomar por vuestra falta de Fe, por vuestra negligencia, por vuestra maldad.

Sí, Mis pequeños, muchos habéis preferido la maldad, el dolor en el mundo por estar de parte de Satanás,

Me negasteis y atacasteis todo el Amor, Mi Misericordia, Mis Bendiciones, dones, regalos espirituales que Yo os daba, porque no quisisteis creer en ellos, pero Mi Misericordia está con vosotros.

Aceptaré vuestro arrepentimiento, vuestro corazón contrito hará que Mi Misericordia os invada y os revista nuevamente de Gracia y así, conociendo Mi Misericordia, gozaréis un nuevo principio de vida para vuestra alma.

Me olvidaré de vuestro pasado y empezaréis una nueva vida, una nueva vida que no solamente vosotros gozaréis por tenerMe ya,

sino Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, gozaré, porque habré recuperado al hijo perdido, a la oveja que se descarrió.

¡Cuánto espero ése momento, Mis pequeños!, en que puedo mostrar Mi Amor a todos vosotros,

Y de ésta forma recuperar a tantas almas perdidas actualmente, por el pecado que habéis permitido crecer en vuestra alma y en vuestro corazón.

¡Os amo tanto, Mis pequeños, os amo tanto! Que haré hasta lo imposible, a ojos humanos, para poder recuperar vuestra alma, para poderla gozar eternamente, para poderla consentir.

Porque vosotros no conocéis el Amor tan grande que tengo por vosotros.

¡Cómo quisiera poder consentiros ya! Pero vosotros Me apartáis de vuestro corazón, no queréis entrar en Mi Corazón.

Os pido que oréis para que éste momento se dé, que se dé ya para toda la Humanidad, para que ya os pueda reunir, para que la Familia esté completa.

Y por otro lado Orad Mis pequeños, vosotros, los que ya Me conocéis y Me amáis, por vuestros hermanos que viven en el error.

Por aquellos que no quieren acercarse a Mí, que necesitan ése momento, para que lo hagan llegar a su alma lo antes posible,

Para que no desperdicien ya su tiempo sobre la Tierra.

¡Cuánto os amo, Mis pequeños!, ¡cuánto os amo!. Que el Amor de Mi Corazón se derrame ya,

sobre cada uno de vosotros y empiece su transformación en la santidad, porque a todos os quiero santos, a todos os quiero renovados en Mi Amor.

Y podamos así gozar de los Nuevos Cielos y las Nuevas Tierras, en donde habitaréis, gozando plenamente de Mi Amor.

Hijitos, muchos de vosotros actuáis como aquella muchedumbre que seguía a Mi Hijo, cuando Él sobre la Tierra predicaba, hacía Milagros y curaba a la gente.

Muchos, muchos de vosotros, Me pedís vuestra curación, Me pedís estar bien en vuestro cuerpo, sanos, así como se acercaban a Mi Hijo,

Pero realmente, ¿Cuál era el cambio interior?  

NO LO HABÍA, querían estar sanos para sentirse bien y seguir pecando,

NO TENER MOLESTIAS EN SU CUERPO, PERO PARA SEGUIR PECANDO.

Os he dicho que el dolor, la enfermedad, en muchos de vosotros, llega para vuestra purificación.

O PARA LA DE MUCHOS, CUANDO VOSOTROS OS DONÁIS A TRAVÉS DE MI HIJO

Mis pequeños, es tiempo en que os deis cuenta de esto, debéis tener un cambio en cuerpo y alma cuando pedís curación, cuando venís hacia Mí.

Ciertamente Yo os quiero sanos, pero vosotros debéis estar sanos íntegramente, en cuerpo y alma.

¿De qué os va a servir para vuestra vida eterna, el estar solamente sanos de cuerpo y enfermos del alma?

La monjita que murio de cáncer sonriendo. Cuando vives el calvario JUNTO con Jesús, ABBA lo dulcifica con su Felicidad. 

Yo Soy vuestro Padre, Soy vuestro Dios y si Yo veo que necesitáis mantener algún tipo de molestia, dolor, enfermedad, en vuestro cuerpo.

Para que con ello os limitéis y no pequéis más y eso os sirva para vuestra salvación eterna, lo haré, Mis pequeños.

Cuando Yo veo que habéis crecido en la virtud y en el amor, que ya sois maduros en el amor, en la vida íntima Conmigo, puedo aminorar vuestros dolores,

PORQUE SÉ QUE VOSOTROS MISMOS DARÉIS,

A TRAVÉS DE VUESTRA PROPIA DONACIÓN,

EN EL SACRIFICIO Y EN LA PENITENCIA

Os he dicho que el dolor ofrecido, aquel que vosotros mismos os procuréis, siempre será menor que el que Yo permita en vuestra vida.

Y además, dará más frutos, porque vosotros mismos os estáis ofreciendo, como Mi Hijo se ofreció.

Cuando Yo permito que haya dolor en vuestra vida, penas, enfermedades y vosotros aceptáis esto en vuestra vida, ciertamente, el dolor será mayor,

pero también os servirá a vosotros para vuestra purificación y la de otros muchos de vuestros hermanos.

NO DESPRECIÉIS EL DOLOR,

PORQUE MI HIJO NO LO DESPRECIÓ

Y A TRAVÉS DE SU DOLOR

HUBO SALVACIÓN PARA TODOS VOSOTROS

Esto no lo olvidéis nunca, Mis pequeños,

Él transformó ése dolor, que satanás hizo que entrara al mundo a través del Pecado Original,

Mi Hijo lo transforma en salvífico, en vivificador y no quedó como muerte, como satanás quería.

Ahora, a través del dolor, del sufrimiento, de la donación, a través de la penitencia, del sacrificio, podéis vosotros mismos, unidos a los Méritos de Mi Hijo,

ayudar a tantos, tantos de vuestros hermanos que rechazan el dolor, blasfeman Mi Santo Nombre por el dolor que tienen.

Rechazan todo aquello que les pueda quitar toda ésa comodidad a la cual los ha llevado Satanás.

Aceptad con amor, aceptad Mi Voluntad cuando os venga todo esto a vuestra vida, porque estaréis sanando vuestra alma y la de muchos de vuestros hermanos.

Llegará un tiempo, Mis pequeños, en que estaréis ya sin molestias, sin dolores, gozando del Reino de los Cielos,

esperad ése momento que llegará pero, mientras tanto, dadMe la alegría de la salvación de vuestros hermanos que necesitan, necesitan de vosotros.

No despreciéis lo que Yo permita en vuestra vida, siempre será bueno, os lo aseguro.

Si, hijo Mío, esto es lo que estás viendo… Es la Tierra, envuelta en obscuridad, en nubes que obscurecen la entrada de Mi Gracia,

Nubes de maldad, nubes satánicas que no permiten, aparentemente, que Mi Gracia llegue hasta vosotros;

pero ves ahora, esos lugares donde se ve fuego, fuego grande, explosiones, que empiezan a producir el fuego en las almas de vuestros hermanos.  

Sí, os he dicho que Soy un Dios de Amor, pero vuestra necedad ha creado ésta nube densa que cubre a la Tierra entera.

El Pueblo judío Me daba la espalda y así como ellos se cubrían con esa nube densa de obscuridad, porque permitían la entrada de la maldad a su corazón,

Maldad que se reflejaba en los ídolos que aceptaban en su culto, la prostitución con otros pueblos idólatras, tanto mal que aceptaban ellos, cuando habían sido escogidos para lo grande,

Vosotros estáis igual ahora, os habéis prostituido, habéis prostituido vuestra alma, habéis dejado entrar en vuestra alma la maldad, el error.

¿Qué nombre tiene lo que ocupa mis pensamientos la mayor parte del tiempo? Es el nombre de mi ídolo…

Otros ídolos os han llevado a vuestra muerte espiritual, tendréis que padecer la maldad que permitisteis en vuestro corazón, tendréis que entrar en la realidad que aceptasteis en vuestra vida.

Así como Yo iba cuidando al pueblo judío de los enemigos a su alrededor, Yo os he prometido que os cuidaré de los ataques satánicos cuando estéis Conmigo.

Ahora Satanás va tomando el mundo, sentiréis sus golpes, sentiréis dolor,

Llegará el momento en que no soportaréis más sus ataques y es cuando voltearéis nuevamente hacia Mí, vuestro Dios, para pedir Misericordia, para pedir perdón.

Es cuando os daréis realmente cuenta de vuestro pecado, de vuestra maldad, del olvido hacia Mí, vuestro Dios.

Mucho mal habéis hecho a Mi Corazón Divino, cuando Yo os daba todo, os proveía de todo y vosotros mismos preferisteis el vivir la vida que satanás os daba.

No sabíais al principio lo que habíais permitido, pero creció éste mal y no lo quisisteis detener, aún a pesar de que ya sentíais el sufrimiento y la escasez.

Ciertamente que os levantaré en el momento en que pidáis perdón de corazón.

Pero ahora, todavía ahora, no os queréis dar cuenta de lo que está sucediendo y de lo que sobrevendrá por vuestra negligencia.

Llegará el momento, con vuestras lágrimas, que Me buscaréis y ahí estaré, Mis pequeños, ahí estaré.

Aceptaré vuestro sufrimiento, enjugaré vuestras lágrimas, os levantaré y viviréis nuevamente bajo el Amparo de Mi Amor.

¡Cómo quisiera que entendierais ya, que os arrepintierais antes de que viniera lo más grave!, ¡Ojalá Mis pequeños, entendierais ya!

Os amo, os amo infinitamente, os amo, Mis pequeños y Me duele vuestra negligencia y vuestro pecado en vuestra vida.

Hijitos Míos, cuando Yo os he dado a cada uno de vosotros diferentes dones y capacidades,

Esto lo he hecho de la misma forma con la finalidad como creé en la Naturaleza la diversidad de las flores, de los árboles frutales, de los animales, etc.,

Cada uno de vosotros aceptaréis las enseñanzas venidas de aquella persona con la cual os podáis comunicar de la mejor forma.

Esto puede ser desde la escuela, puede ser en el hogar, pueden ser las enseñanzas de la Iglesia y así tendréis diversidad de opiniones,

pero todas deberán tender siempre hacia lo que Mi Hijo os ha enseñado y hacia Mi Amor infinito.

Tenéis el ejemplo en los grandes santos de la Iglesia, cada uno se dejó guiar por diferentes dones, escogieron de Mi Hijo la diversidad de dones y se dejaron guiar por uno.

Muchos de vosotros seréis afines al pensamiento de ése santo o de esa santa, otros lo seréis de otros y así, tendréis afinidad por diferentes maestros, si os lo puedo decir así.

Mis pequeños, lo que os quiero decir es que no importa por quién os dejéis guiar, pero lo que hagáis, lo hagáis con amor.Que toméis de las Enseñanzas que os dio Mi Hijo, para que vosotros mismos después podáis enseñar lo que se os ha dado con Amor.

Mi Hijo se dio por todos vosotros, llegó a todos los corazones.

Todos o muchos de los que le oyeron, tuvieron afinidad a Su Amor, porque el Amor es uno y a todos los corazones llega.

Eso es lo que os va a unir al final, no la inteligencia humana, no el conocimiento humano, sino el Amor Divino.

A eso debéis tender Mis pequeños, por eso vuestra misión es esa, unirse todos en el Cuerpo Místico de Mi Hijo, en el Amor que Él os enseñó, con las Enseñanzas que Él os trajo.

Todas las almas, os repito, tienen afinidad al Amor, porque ésa es vuestra esencia de vida: EL AMOR.

Vosotros mismos, al llenaros de Mi Amor, tendréis seguidores; pero dependiendo de vuestra forma de ser, de vuestro carácter, algunos serán afines a vosotros y otros no.No os sintáis por ello, todos estáis llamados a venir a Mí.

¿Tenéis la suficiente humildad, Mis pequeños, para reconocer esto que os digo?

Y éste es el punto al que quería llegar, la humildad, aún en la enseñanza.

Llevad, llevad a vuestros hermanos lo que se os dé en vuestro corazón y reconoced, como os he dicho, que no todos os seguirán a vosotros,

Otros seguirán a hermanos vuestros, los cuales serán afines, también, al carácter de aquellos.

Proseguid vuestra misión, Mis pequeños, proseguidla con Amor y con entrega y traedMe muchas almas, para que sean llevadas, como vosotros, al Reino de los Cielos.

Hijitos Míos, el enseñar, el instruir a los demás, es un don Divino, muy delicado, lo podéis volver un arma de dos filos.

Os he dicho que las almas llegan a la Tierra dispuestas a servirMe, pero las almas adultas, igual podrán llenarlas de Bien o podrán llevarlas al Mal.

Un alma que enseña, un alma que instruye, debe ser un alma que esté Conmigo, un alma que haya pedido Mi Sabiduría, un alma que se deje llevar por Mi Voluntad.

Aunque sea un alma que instruya a nivel escolar, enseñando lo del mundo, debe enseñar lo correcto y no debe meter enseñanzas negativas que destruyan a ésa alma en lo espiritual.

Más aún, más responsabilidad tendrán aquellos instructores, en la vía espiritual, que deberán llenar a las almas con Mi Sabiduría,

Con Sabiduría Divina y no con sabiduría de hombres, que los puedan desviar y destrozar eternamente.

Mis pequeños, vosotros, los que instruís a vuestros hermanos en cualquier campo que podréis ser padres de familia, podréis ser maestros de escuela, podréis ser educadores ó instructores universitarios,

Podréis ser sacerdotes o misioneros, podréis tener cargos elevados en los gobiernos de la Tierra,

Tenéis una grave responsabilidad Conmigo, con vuestro Dios, os deberéis dejar guiar por Mi Santo Espíritu,

para que con la enseñanza y el ejemplo que deis, vayáis dejando vida, vida real, vida Mía, en las almas de vuestros hermanos.

Si vosotros destruís las almas que están a vuestro cargo, que dependen de vosotros, en cualquier etapa de su vida, vuestro castigo será grande.

Pero vuestro premio va a ser inmenso si las llevasteis por el camino correcto y les disteis de Mi Vida y les ayudasteis a crecer, porque ellas a su vez, harán crecer a otros.

Ved la responsabilidad ahora, Mis pequeños, ved qué tan grande es vuestra responsabilidad al enseñar.

Muchos, muchos de vuestros hermanos se han condenado por una mala instrucción que recibieron a lo largo de su vida, en alguna etapa de su vida,

pero aquellos que también la enseñaron mal y que por su culpa, ésas almas se perdieron, también recibirán un castigo eterno.

Tened cuidado pues Mis pequeños, en lo que digáis o en el ejemplo que deis, vuestra responsabilidad es muy grande.

Y ahora haced un examen de conciencia, repasad vuestra vida, repasad los momentos de vuestra vida en los cuales, vosotros instruisteis en alguna forma a vuestros hermanos,

¿Les disteis un Bien y ellos lo aprovecharon y son ahora grandes entre los hombres?

O les disteis un mal ejemplo o una mala palabra ¿Y ellos a su vez, ahora están haciendo que otras almas se vayan por el camino del Mal y se están condenando?

Repasad bien vuestra vida, meditad vuestro pasado y mejorad vuestro futuro.

Hijitos Míos, empezad a gozar, ya desde ahora, los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas que os daré.

A vuestros ojos humanos, a vuestro entendimiento pequeño, se os va a hacer extraordinario y de hecho, lo es.

El vivir como se vive en el Cielo, que es lo opuesto de lo que estáis viviendo ahora.

Satanás os fue llevando poco a poco, a ir destruyendo Mi Obra en vosotros.

A vosotros se os ha hecho natural, vivir en la Maldad de Satanás todos los días y de repente, cuando Yo os dé, a los que os habéis ganado ésas Tierras Nuevas que viviréis.

No entenderéis, si no sois preparados antes por mi Santo Espíritu, el cómo es posible que no os dierais cuenta en los errores que vivíais todos los días.

Os digo nuevamente, Satanás os fue llevando a una degradación espiritual y aún humana, que habéis vivido como algo normal en vuestra existencia, cuando realmente estáis viviendo cosas abominables a Mis Ojos.

CUANDO VOSOTROS TENGÁIS LA EXPERIENCIA DE LA ILUMINACIÓN DE VUESTRAS CONCIENCIAS,

EMPEZARÁ EL CAMBIO FUERTE DE VUESTRA VIDA

Os enseñaré ahí, lo que debisteis haber vivido, cómo os debisteis de haber comportado, primeramente, Conmigo, en Mi Santísima Trinidad;

cómo debisteis haber respetado a Mi Hija, la Siempre Virgen María, al Señor San José, a los Santos Ángeles; cómo convivir con el Cielo, con los Santos.

Os daréis cuenta cómo desperdiciasteis vuestro tiempo, tiempo de vida que Me pertenece, porque Yo os di el don de la vida

y vosotros desperdiciasteis tantas oportunidades para vuestra perfección y para el bien de vuestros hermanos, ayudándoles en su crecimiento espiritual.

Lloraréis todo lo que hicisteis.

Si, realmente, en vuestro corazón hay arrepentimiento y el reconocimiento de vuestros errores,

ÉSTA ILUMINACIÓN DE VUESTRAS CONCIENCIAS

OS DARÁN LA PAUTA DE CÓMO OS DEBERÉIS IR MEJORANDO,

Porque el error o los errores en los que habéis vivido toda vuestra vida, han causado asco en el Cielo.

 Y perdón que lo diga así Mis pequeños, pero vuestra forma de actuar día a día, viviendo en vicios, en maldad, en la podredumbre,

No puede causar otra cosa que eso, Mis pequeño. Y os daréis cuenta de ello cuando Yo os deje ver cómo se vive en el Reino de los Cielos.

No vivís en la Bondad, en las Virtudes, en el Amor, en el cuidado de unos para con los otros, en el recrearse en todo momento en las Palabras que Yo os dejé en las Sagradas Escrituras,

En los Ejemplos, en la Vida que os dejó Mi Hijo en Su paso por la Tierra.

Ahora no gozáis los momentos de la Vida de Mi Hijo, que Se dio por vosotros, por vuestra salvación.

Hay tantas Delicias, tanta Sabiduría, tanto Amor en lo que os heMos dejado en las Sagradas Escrituras y vosotros, ni siquiera abrís el Libro, para tomar de él, la Sabiduría Celestial que se os ha dejado.

 No os tomáis el tiempo, cuando menos, de leer algún pasaje todos los días y meditarlo.

Mi Santo Espíritu os ilumina, cada vez que lo abrís con el deseo de perfeccionaros.

En el mejor de los casos, le tenéis un lugar reservado al Libro, a las Sagradas Escrituras, a la Santa Biblia, en vuestro hogar;

pero ahí está, en un lugar muy importante en vuestro hogar,

PERO SOLO, SIN ABRIRLO,

SIN TOMAR DE ÉL LA RIQUEZA ESPIRITUAL

QUE, DESDE EL CIELO, OS HEMOS ENVIADO

Tenéis tanto qué aprender, creéis que sabéis mucho, pero os he dicho que estáis en párvulos y que sois malos estudiantes.

Os conformáis con tan poco, no queréis ser de los mejores estudiantes; no queréis ser de Mis mejores hijos, que hayáis leído las Sagradas Escrituras

y que lo toméis como un Libro de consulta continua, para sacar de él, su gran Sabiduría, Sabiduría Divina que he puesto en la Sagrada Biblia.

De esto y de muchas otras cosas os daréis cuenta

CUANDO VENGA LA ILUMINACIÓN DE VUESTRAS CONCIENCIAS,

de cómo habéis desperdiciado el tiempo del Cielo en la Tierra.

Ciertamente, lloraréis vuestros errores y se os dará una oportunidad más, para que os mejoréis, pero ¿Realmente aprovecharéis esta otra oportunidad para mejoraros?

Yo os Bendigo y os envío a Mi Santo Espíritu para que de El toméis la Sabiduría y la Fortaleza que necesitaréis en el tiempo inmediato por venir.

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N266 EL JUICIO PREVENTIVO 4


Septiembre 07 de 2019

Habla Dios Padre

Hijitos Míos, una gran Luz en la Creación hizo que se separaran la obscuridad y la luz.

Fue Mi Luz Creadora la que inició todo, todo lo que Yo os di, Mis pequeños, la Creación entera al servicio del hombre.

Ésta Luz vino a dar vida, vida que tenéis en el Universo entero, vida de amor, vida en servicio para vosotros, pero el pecado llevó nuevamente a ésta luz a la obscuridad.

Luego vino Mi Hijo, les envié nuevamente la Luz a través de Él, vine a separar nuevamente la Obscuridad, la obscuridad del pecado y les trae Luz,

para que el hombre vuelva a guiarse por Mis Preceptos, por Mis Leyes, pero principalmente por Mi Amor.

El hombre le había dado la espalda a todo lo que Yo le había dado, todas las bellezas de la Creación quedaron suspendidas por el Pecado Original,

Pero en lugar de guiarse por ésa Luz del Principio y tratar de sacar adelante la Luz del Principio y vivir en ella, le dieron la espalda.

Viene Mi Hijo y aunque les enseñó nuevamente la Luz, las Verdades Celestiales; nuevamente el hombre cae en el pecado, cae en la obscuridad, no cuida la Luz;

se aparta de Mis Verdades, de Mis Preceptos, de Mis Leyes…

Y PRINCIPALMENTE, DE MI AMOR.

Una tercera oportunidad tendrá la Humanidad,

VENDRÁ UNA GRAN LUZ, DADA POR EL ESPÍRITU SANTO

Espíritu de Vida, Espíritu de Amor, Espíritu de Orden, orden universal traerá nuevamente la Tercer Persona de Mi Divinidad.

La Humanidad nuevamente tendrá la oportunidad de conocer la Verdad, Mi Luz, Mi Amor.

Mis pequeños, ¿Estáis preparados ya, para recibir ésa Gran Luz?

¿Estáis preparados, después de dos oportunidades, de cuidar ésa Gran Luz?

Son Oportunidades Mis pequeños, que Yo os doy como hijos Míos.

Yo, el Amor Increado os doy Mi Amor nuevamente para que lo cuidéis, para que conviváis como verdaderos hermanos, hijos de todo un Dios.

Mis pequeños, una Tercera Oportunidad más os daré, para que entendáis qué es Mi Amor y cómo Mi Amor os ha cuidado.

Vivid pues, como verdaderos hermanos, hijos de un solo Dios. Cuidad, cuidad Mi Luz, cuidad las Verdades que se os darán nuevamente, que se os recordarán.

Mi Hijo, Personalmente os las dio, pero vosotros les habéis dado la espalda.  

Ésta Luz os dará a conocer vuestros pecados y vuestros aciertos, vuestra vida pasada, vuestra vida actual, para que vosotros preparéis vuestra vida futura.

Todo lo creado está a vuestra disposición, es Mi regalo como Padre y como Dios el daros tantas bendiciones y tantos regalos porque os amo, Mis pequeños, os amo con todo Mi Corazón.

Tomad pues, ésta tercera oportunidad que se os dará para que podáis corregir vuestro pasado, el pasado de vuestros hermanos y sigáis adelante en la Verdad, guiados por la Luz, por Mi Luz Infinita de Amor y de Verdad.

Si actuáis en el Amor, no necesitaréis Leyes.

El Amor lo cubre todo, el Amor lo alivia todo, el Amor a todo da vida. Dad vida pues, Mis pequeños a la nueva oportunidad de vida que se os dará.

Pequeños Míos, en breve se os quitará el velo sin el cuál podréis ver vuestra alma, en el estado en el que se encuentra,

PODRÉIS VER VUESTROS ACTOS PASADOS,

PODRÉIS VER EL AMOR QUE FALTÓ EN VUESTROS ACTOS,

PODRÉIS VER LO QUE DEJASTEIS DE HACER.

Mis pequeños, vuestra vida se os dio para que dierais vida a vuestros hermanos. 

Vuestra posición en la Tierra es DAR, dar cosas buenas, dar cosas santas, actuar para el Cielo, vivir para el Cielo, orar por vuestros hermanos, en una palabra,

ES DONACIÓN TOTAL DE VUESTRO SER

 para vuestros hermanos, en la reconstrucción del Reino.

Mis pequeños, Yo permito esto en vuestra vida por un acto grande de Misericordia, por un acto grande de Mi Amor.

El Mundo está tan envuelto ya en tinieblas, en error, en maldad; que muchos, MUCHOS de vuestros hermanos han crecido sin ninguna vida espiritual, sin enseñanzas de parte de sus padres.

Ésta es la generación actual que no está dando fruto, que se está dejando llevar por las Mentiras del Mal.

Es un mal mundial Mis pequeños, por eso, salir de ésta falsedad que el Demonio ha puesto ante los hombres, es algo difícil ya para vosotros mismos.

Porque aún los mismos consagrados no quieren evangelizar

Y los que quieren no se dan a basto.

Vosotros, los laicos, los que estáis Conmigo,  a muchos os gustaría evangelizar pero no podéis y los que pueden tampoco se dan abasto.

Muchos, muchos otros viven en ésa mediocridad, querer recibir pero no dar, en ésa comodidad de no querer trabajar para Mí, vuestro Dios.

En pocas palabras, en resumen, estáis viviendo en un caos espiritual y eso lo sabéis, Mis pequeños y solamente la ayuda que venga de lo alto os podrá salvar.

El error se ha diseminado por todos lados, ésta generación actual ya no sabe lo que es bueno y lo que es malo, simplemente se deja llevar por los instintos,

y la concupiscencia del hombre los lleva a ése instinto malo, al instinto de la carne; por eso veis ahora tanta maldad, tanta corrupción, tanto sexo -pero mal llevado, Mis pequeños-, porque él en sí es bello.

Yo os lo regalé para la procreación, pero el Demonio os lleva nada más al puro goce superfluo y si llegan a procrear lo hacen fuera del matrimonio o sin responsabilidad.La juventud, es manipulada por la falsedad de los hombres adultos, llevan a la juventud hacia los vicios por negocio, por destrucción de valores, por aniquilamiento al mismo hombre.

Muchos de vosotros no os dais cuenta de tanta inmundicia que hay o no os ponéis a recapacitar realmente en esto que tanto afecta a Mi Corazón.

Vivís en las cosas superfluas y no os dais cuenta de que el mundo realmente necesita de almas de oración, de almas en donación.

Sacrificios, ayunos, penitencias, mucha oración y vida en acción para restaurar toda ésta maldad.

QUIERO QUE SINTÁIS EL DOLOR DE MI CORAZÓN AL DECIROS ESTO,

Yo que solamente quise poner el Bien en vuestra vida, que dierais bien, que vivierais según las Bondades de Mi Corazón.

Y es ahora todo lo contrario, se está destruyendo el mundo, se están destruyendo las almas y no queréis luchar por mantener la perfección que Yo puse en Mi Obra en la creación, tanto en vosotros como en todo lo que os rodea.

Mis pequeños,

¡DESPERTAD YA, DESPERTAD!

¡NECESITO DE VOSOTROS!

Necesito de vuestra Oración, necesito de vuestra vida para restaurar lo que se está perdiendo y lo que ya se perdió, Yo puedo restaurar todo, pero necesito de vosotros,

Necesito que os deis cuenta, para que realmente se mueva vuestro corazón, al amor, que se mueva vuestro corazón en compasión por vuestros hermanos,

Que se mueva vuestro corazón a desear ésta restauración de todo lo que Yo creé.

Necesito de vosotros, porque sois Mis hijos y es vuestra familia, es vuestra casa lo que se ha destruido, restauradla junto Conmigo, Mis pequeños.   

Soy vuestro Padre y necesito que estéis unidos a Mí para restaurar todo lo que se ha perdido.

Hijitos Míos, cuando vosotros sois padres de familia, tenéis la intención de lograr una familia lo más perfecta posible, en donde nada os falte,

que estéis unidos, que podáis cumplir con todo lo necesario para que vuestros hijos sean personas de bien y que sean ejemplo ante el mundo.

Ciertamente, estoy hablando de un matrimonio cristiano, un matrimonio con ideales de perfección y santificación.

Pero, ¿Qué sucede cuando, a pesar de todas vuestras intenciones e intentos, vuestros hijos se desvían y prefieren el mal al bien que vosotros habéis deseado y enseñado a vuestros hijos?

Os sentís mal porque, el ataque de Satanás es muy fuerte y vuestros hijos son engañados por sus artimañas y caen.

Eso mismo Me sucede a Mí, Mis pequeños.

Yo, como vuestro Dios y Creador, os he dado el don de la vida, para que vosotros bajarais a la Tierra, a llevar Mi Vida y llevarla a los vuestros.

Para que vuestro ejemplo, vuestras palabras, vuestros deseos, oraciones, intenciones, fueran cambiando el entrono en donde vivís y al mundo entero.

Pero el hombre prefiere desviarse y aceptar la Maldad de Satanás.

Las almas se vuelven estériles, las almas se vuelven malas, no hay vida espiritual que las soporte, no hay vida espiritual que las salve.

Y así, muchas almas, que han bajado a la Tierra, en lugar del bien que debieron haber hecho, causaron mucho mal a la misión que Yo les encomendé.

Y que era para vuestra salvación y la de los vuestros.

Mis pequeños, un alma es valiosísima ante Mis Ojos, un alma puede hacer grandes cosas.

Inmensas, cuando el alma vive en Mí, cuando el alma se apoya en Mí, cuando el alma se santifica a través Mío.

Os he dado a Mi Hijo como Ejemplo, para que vosotros lograrais vuestra santificación y también lograrais la santificación de vuestros hermanos.

Las almas que viven con esta intención, son almas santas, son almas que hacen mucho bien a otras almas, son almas que producen mucho fruto,

son almas en las cuales Me deleito y bendigo mucho; porque también mucho han tomado de Mí y Yo Me congratulo con ellas.

Mis pequeños, ¿Por qué ser de ésas almas que Me traicionan y traicionan también a sus hermanos?

CUANDO VOSOTROS ACTUÁIS EN EL MAL,

OS VOLVÉIS INSTRUMENTOS DE SATANÁS

SI SOIS INSTRUMENTOS DE SATANÁS,

¿A QUÉ ESTÁIS ASPIRANDO?

Ciertamente, muchas de éstas almas que Me traicionan, son las que luego se voltean contra Mí y Me exigen un bienestar y bendiciones que no se merecen.

Actuáis por conveniencia y actuáis en mentira.

No vivís de acuerdo a lo que Yo os pido, pero sí exigís que todo os vaya bien en vuestra vida, ¿No se os hace esto incongruente, Mis pequeños?

Vosotros mismos en vuestra familia, ¿Acaso premiáis al hijo que se porta mal?

¿ACASO DEBO YO PREMIAR AL ALMA QUE SE PORTA MAL?

No, Mis pequeños, no os engañéis y no seáis injustos Conmigo, que Soy vuestro Dios, que Soy todo Amor y Soy todo Justicia.

Ciertamente, Mi Misericordia es muy grande y espero vuestra conversión, pero muchos de vosotros no buscáis vuestra conversión, y seguís actuando en el mal.

Mucho os he dado, principalmente, LA PRESENCIA DE MI HIJO ENTRE LOS HOMBRES

Tenéis Sus Enseñanzas, tenéis un Ejemplo de Perfección.

Las almas deben tomar Su Ejemplo, para que podáis dar mucho fruto, pero no os importa ya más, esto que os pido,

No os importa, ya más, agradarMe con vuestra presencia entre vuestros hermanos y dar Vida con vuestra vida, con vuestras palabras, con vuestra intercesión.

Vergüenza Me dan infinidad de almas que se comportan como verdaderos demonios.

Yo, que os di la vida, Yo que os doy el sustento, Yo que cuido por vosotros y vosotros, os volvéis muerte para muchos de vuestros hermanos.

VUESTRO EJEMPLO ES NAUSEABUNDO,

VUESTRAS PALABRAS, GROSERAS, DESTRUCTIVAS, PALABRAS DE MUERTE.

NO HAY AMOR EN VUESTRA VIDA NI EN VUESTROS ACTOS,

HAY DESTRUCCIÓN, HAY VICIO, HAY MALDAD.

No hay respeto a Mis Leyes, no respetáis lo que viene de Mí.

Sí, sois instrumentos de Satanás, porque de vosotros no sale vida, sino solamente muerte, maldad, destrucción espiritual.

Os podéis imaginar cuál será vuestro futuro eterno, que aunque ciertamente tratáis de acallarlo, tratáis de no pensar en él y creer que no hay un futuro eterno, equivocados estáis Mis pequeños,

PORQUE EL FUTURO ETERNO EXISTE

Y así, como vosotros os estáis ganando vuestra condenación, también las almas buenas se estarán ganando la Vida Eterna, la felicidad eterna Conmigo, en el Reino de los Cielos.

Yo Soy un Dios Justo, Soy un Padre Justo,

VOSOTROS SERÉIS VUESTROS PROPIOS JUECES,

CUANDO AL FINAL DE VUESTRA VIDA OS PRESENTÉIS ANTE MÍ

¿Podréis verMe a los Ojos cuando estéis ante Mí, o querréis ocultaros para que Yo no os vea?

Dependerá de vosotros cómo estaréis al final de vuestro tiempo, y qué cuentas daréis de la vida que Yo os concedí.

Meditad todo esto Mis pequeños, porque es una realidad de la cual no podréis escapar,

ESTÁIS YA A MOMENTOS EN QUE EL JUSTO JUEZ SE PRESENTE A VOSOTROS,

¿CÓMO ESTARÉIS ANTE MIS OJOS?

Porque todos sabéis, perfectamente, cómo está vuestra alma, ya que Mi Santo Espíritu habita en vosotros y Él os hace ver la realidad espiritual en la que vivís.

Cada alma que baja a la Tierra, lleva una misión y todos sois necesarios en la misión que se os confirió, para que Mi Cuerpo Místico se restaure.

Os dije: “sed perfectos, como Mi Padre es Perfecto” y vosotros os dais cuenta perfectamente si estáis tendiendo a ésa perfección.

Vuestra vida debe ser ascensional todo el tiempo. “Estáis en el Mundo, pero no sois del Mundo”, Palabras también de las Sagradas Escrituras y que todos debéis tomar en cuenta para vuestra existencia.

¿Qué habéis buscado cada uno de vosotros? ¿Vivir en Mí y para Mí, buscando ésa vida ascensional espiritual?

O estáis solamente para buscar lo del Mundo y que eso os va a llevar a una caída espiritual.

¿Cuántas son las almas que se desvían? Muchísimas, Mis pequeños.

¿Cuántas almas no van a arrepentirse y a llorar en el momento en que Mi Santo Espíritu os haga daros cuenta de todo lo que hicisteis y de lo que dejasteis de hacer ?

Y ESTO ES, CUANDO TENGÁIS VUESTRO JUICIO PARTICULAR

Otra oportunidad y ya de las últimas, para que os deis cuenta qué fue de vuestra vida, qué fue de vuestra existencia.

Os repito y os repito Mis pequeños, esta idea y esta realidad, porque se os olvida pronto y no le queréis hacer caso:

Satanás se está encargando con los Desastres, de PRESENTAROS DE IMPROVISO Y…

Todos seréis juzgados en algún momento de vuestra existencia,  cuando os haga regresar a Mí y os pida cuentas de lo que hicisteis y lo que dejasteis de hacer.

Será cuando os deis cuenta, como os dije, de que tuvisteis un Tesoro inmenso, Divino entre vosotros y no lo aprovechasteis,

todo el Conocimiento que os dejé en Palabras y Obras y no lo aprovechasteis,

¿Cuántos de vosotros os arrepentiréis y pediréis otra oportunidad? Pero ya no la habrá.

¡NO!, MIS PEQUEÑOS, LA VIDA ES UNA, LA OPORTUNIDAD QUE OS DOY, ES ÚNICA

 La vida es una, no hay posibilidad de otra existencia para reparar lo que no hicisteis o, tontamente, cuando habláis de reencarnaciones,

Como os dije, si realmente os interesara vuestra vida, el vivir en la Tierra y ayudar a vivir a otros de vuestros hermanos, como se vive en el Cielo, vuestra vida la habríais aprovechado correctamente.

Estáis para trabajar, para trabajar para vuestra propia salvación y para la de los vuestros y esto, es llevándoMe a las almas.

Primeramente, llenándoos vosotros mismos de Mí, de Mi Sabiduría, de Mi Presencia, de Mi Amor,

pero si a vosotros no os interesa esto, que fue para lo que se os dio el Don de la vida, no Me servís y terminaréis como en la Parábola: seréis arrojados al Fuego Eterno.

Meditad, Mis pequeños todo esto, el tiempo ya está sobre vosotros, el tiempo en que se os tomará en cuenta lo que hicisteis y lo que dejasteis de hacer.

VUESTRO JUICIO PERSONAL SE ACERCA,

¿Cómo estaréis, ante Mí, en ése momento?

No sabéis si será ésta noche, mañana, pasado, el tiempo es breve, ¿Cómo estaréis ante Mi Ojos?

Hijitos Míos, el regalo que os tengo preparado en el Reino de los Cielos, es inmensamente bello.

Tenéis las experiencias de algunos santos, a los que les he permitido vivir, aunque sea por breves momentos, lo que es el Reino de los Cielos.

San Pablo os dijo: “ni el ojo vio ni el oído escuchó lo que Dios tiene reservado para nosotros”.

Se os habla de moradas, de diferentes moradas a través de Santa Teresa.

Todo esto, Mis pequeños, se resume solamente en una cosa, en Amor, en el Amor que os tengo.

Ciertamente, vuestro cuerpo no puede soportar todas las bellezas que os tengo reservadas y por eso, os he pedido, que Me pidáis la transfiguración de cuerpos y almas,

Para que, cuando viváis los Nuevos Cielos y las nuevas Tierras, podáis gozar algo de las bellezas que viviréis eternamente, cuando terminéis vuestra misión sobre la Tierra.

Y digo “algo”, Mis pequeños, porque vuestro cuerpo no es eterno, vuestra alma, sí.

Y Yo, siendo Omnipotente, os puedo dar diferentes experiencias místicas, bellísimas, a lo largo de vuestra existencia eterna en el Reino de los Cielos.

Lo primero que experimentáis al estar Conmigo en el Reino de los Cielos, es la Paz, la Paz total en vuestra alma

Y esto lo sabe perfectamente Satanás y es lo primero que os quita, cuando de alguna forma, caéis en sus garras y en sus Mentiras.

Os he dicho que estáis rodeados de puras mentiras a vuestro alrededor, mientras vivís en la Tierra y con ellas os va quitando la paz, la paz interior.

Lo que os dé Satanás, aunque aparentemente sea agradable a vuestros sentidos, nunca,

NUNCA Mis pequeños, os va a dejar paz, paz absoluta en vuestro ser, solamente estando Conmigo, podréis tener ésa Paz.

Él tuvo ésa Paz del Cielo, antes de su pecado grave, él sabe lo que es vivir en el Reino de los Cielos y en su Envidia, porque no quiere que vosotros gocéis de Mis Bienes,

Os va atacando y os va desviando con múltiples mentiras que él utiliza para que vosotros no lleguéis al final de vuestra misión Conmigo, al Reino de los Cielos.

A muchas almas, especialmente cuando Me siguen, cuando Me buscan, cuando quieren estar Conmigo,

Les permito tener ésos momentos místicos, aunque sean por segundos, para que vayan viviendo lo que, solamente Yo, vuestro Dios, os puedo regalar por buscarMe.

Vosotros, todos vosotros, necesitáis la paz interior, porque es la única forma en que os podéis mover libremente sobre la Tierra y en el Cielo mismo.

La paz interior solamente la tenéis cuando no hay pecado grave, cuando buscáis Mi Amor, cuando tratáis de ser buenos hijos, cuando tratáis de ser hermanos, como os lo he pedido a través de Mi Hijo.

Cuando tenéis ésa paz, Mi Santo Espíritu, que habita en vosotros, no os está condenando.

Puntualicé el que no tuvierais pecados graves, porque ciertamente el pecado grave os va a apartar totalmente de Mí.

Vuestra imperfección os lleva a tener continuamente pecados más pequeños, que son fallas que todos tenéis continuamente y que debéis ir puliendo a lo largo de vuestra existencia

Y AL HACERLO, VUESTRA PAZ INTERIOR SE VA INCREMENTANDO

Esto es lo que debe constituir la normalidad de nuestro constante bienestar…

Solamente, cuando quitáis el pecado grave, con el Sacramento de la Confesión, inmediatamente, después de la absolución que os da el sacerdote, vosotros recobráis la Paz y la alegría

 Y si lo meditáis, muchas veces lo habréis vivido, cómo ésa absolución, que es Mi Gracia, a través del sacerdote, os devuelve ése estado de paz, tan bello, tan necesario para el hombre,

ES UNA GRACIA ESPECIAL QUE LE OTORGO A LAS ALMAS QUE ME BUSCAN

Luchad por ella, no la perdáis, Mis pequeños, manteneos en ella y la gozaréis eternamente cuando regreséis a Mí.

Gracias, Mis pequeños. Yo os Bendigo, Mis pequeños. Os llevo en Mi Corazón. Amaos los unos a los otros, os lo pidió Mi Hijo.

Bendecid estos momentos en vuestra vida y agradecedMelos… Son momentos de Gloria.

Os amo, os amo, Mis pequeños. Y dejadMe ser vuestro Dios en vuestra vida, en total libertad. Os amo, Mis pequeños y os Bendigo en Mi Santísima Trinidad.

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LOS ABISMOS DEL INFIERNO 2


Septiembre 1 de 2019 

Hijos míos, mi Paz esté con vosotros

Vuestro Paso por la Eternidad cada vez está más cerca. Cuando lleguéis, seréis juzgados por mi Tribunal Supremo y sabréis cuánto habéis amado y servido y cuánto habéis dejado de amar y servir.

Al llegar, os estará esperando vuestro Ángel de la Guarda, para llevaros al Salón de la Justicia. Mi Madre estará allí, intercediendo por vosotros en compañía de las almas bienaventuradas.

Después del Juicio mis Ángeles os llevarán al sitio que os corresponde, según sea vuestra sentencia.

Una pequeña minoría que se puede contar, irá al Cielo; la inmensa mayoría de la humanidad, irá al Purgatorio o al Infierno.

Mis hijos, una vez más os digo: Alimentaos lo más que podáis de mi Cuerpo y de mi Sangre, para que estéis fortalecidos espiritualmente y vuestra alma pueda resistir el Paso por la Eternidad.

El fuego purificador del Purgatorio, aguarda por la inmensa mayoría de mis hijos y el fuego ardiente del Infierno, aguarda por esta generación ingrata y pecadora.

Hijos míos, el Purgatorio es un lugar de purificación donde van las almas que no estuvieron en completa comunión de amor con Dios y sus hermanos en este mundo.

Está dividido en tres niveles:

Alto, medio y bajo y en cada nivel hay diferentes lugares de expiación.

El Purgatorio alto y medio, es un lugar de purificación de amor, donde las almas sufren por no estar en la Presencia de Dios.

El Primer Purgatorio es visitado por mi Madre y mis Ángeles y Ella, mi Madre, es la encargada de subir las almas al Cielo cuando ya han terminado su purificación.El Segundo Purgatorio, sólo es visitado por mi Amado Miguel.

El, es el Guardián de las almas y baja a este lugar para llevar almas al Primer Purgatorio; en su fiesta o cada vez que la Divina Voluntad de Dios, así lo disponga.

La Santa Intercesión de mi Madre en favor de las almas, hace que muchas suban al Cielo y otras sean libradas del Fuego Eterno.

El Tercer Purgatorio es un lugar de fuego abrasador, fuego de purificación que quema toda la maldad y el pecado.

Allí a las almas se les recuerda toda la maldad y el pecado que cometieron y toda la falta de amor que no tuvieron para con Dios y sus hermanos en este mundo.

Es un lugar de oscuridad y purificación, donde las almas luchan con los demonios que las hicieron caer y casi perder.

Al Tercer Purgatorio van las almas que en este mundo estuvieron apartadas de Dios y vivían en el pecado.

Pero había alguien que oraba por ellas o alcanzaron a pedir perdón antes de morir. O eran devotas de mi Madre y llevaban su escapulario,

O EL PODER DEL ROSARIO DE MI MADRE O DE MI MISERICORDIA

por las almas, les alcanzó para que no se perdieran eternamente.

Quiero deciros hijos míos, que las misas y obras de caridad que hagáis por estas almas del Tercer Purgatorio, sólo les servirán para fortalecerlas en su lucha espiritual.

Estas son las almas más necesitadas del Purgatorio, para que oréis muy especialmente por ellas. Estas almas necesitan mucha oración para poder purificarse y subir a la Gloria Eterna.

Hijos míos, el Cielo, el Purgatorio y el Infierno, son lugares espirituales donde van a parar las almas después del tránsito por este mundo.

Quiero aclararos esto: no son estados, SON LUGARES.

Así como ocupáis espacios en este mundo, así también lo es en la eternidad; con la diferencia de que los espacios son espirituales creados para albergar almas.

El Cielo es un lugar espiritual de Amor, Paz, Gozo y Plenitud, en compañía de Dios.

El Purgatorio es un lugar espiritual de purificación de amor o de fuego purificador.

El Infierno es un lugar espiritual de tormento y fuego que quema y no se extingue, donde van a parar las almas que se rebelaron contra Dios.

Os explico todo esto para que toméis conciencia y sepáis que en la Eternidad no hay estados sino lugares.

Hijos míos, si estáis en pecado mortal, os pido que recapacitéis, dejéis de pecar y cuanto antes volváis a Dios.

Os digo esto, porque si os sorprende mi Aviso en pecado mortal, vuestra alma irá a parar al Infierno y de allí, serán muy pocos los que regresen a este mundo.

Sólo regresarán los pecadores que se hayan arrepentido y quieran cambiar de vida; a esos se les dará la oportunidad de que al regresar retomen el camino de la salvación y se alejen definitivamente del pecado.

Los que no se arrepientan antes de mi Aviso morirán.

Recapacitad pues hijos rebeldes, porque el día de mi Aviso está llegando.

Vuestro Maestro, Jesús Sacramentado

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad.

http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org/mensajesrecientes.html

  LOS TORMENTOS DEL INFIERNO

(Continuación…)

Luego vi hombres y mujeres que llevaban vendados los ojos y detrás de ellos iban muchos encadenados. Los demonios los insultaban, los golpeaban y los violaban.

Su tormento era muy cruel y pregunté:

–           ¿Quiénes son estos?

Y Jesús me respondió:

–           Son todos los brujos, hechiceros y adoradores del Mal, que se han dejado enceguecer por Satanás. A ellos les esperan los máximos tormentos, porque en la tierra vivieron más cerca de mi Gran Enemigo, que de Mí.

Y sufrirán inmensamente por haber servido en el Mal, libre y voluntariamente.

Los encadenados son todos aquellos que los consultan y todos aquellos que les mandaron hacer un maleficio de brujería. Es preferible que mataran cara a cara y no así…

Pues escrito está que mi Padre no salvará a esa raza. ¡Fuera de mi perros malditos, para ustedes no habrá fuego ni brazas para calentar el pan! (Isaías 47- 12).

En el Reino del Anticristo, son demasiados los satanistas consagrados completamente al Adversario. Oren, oren, porque hay muchos que todavía están vivos y que pueden arrepentirse…

También la multitud que les sigue y sufren tormentos, son los creyentes en horóscopos, invocadores de espíritus; los nigromantes, clarividentes y sus consultantes.

Su idolatría y su contubernio con Satanás, los hace merecedores del Fuego Eterno del Infierno.

Enseguida vi hombres y mujeres atados por cadenas en las manos. Cada uno tiraba por su lado, se derribaban y se caían entre sí.

Los demonios les decían: ¡Por tu culpa sufres!

Unos a otros se azuzaban: ¡Dénles más duro!

Yo pregunté:

–           ¿Quiénes son?

Jesús me dijo:

–           Son todos mis matrimonios que no viven en paz, ni se respetan obedeciendo mis Mandamientos. Viven profanando el Sacramento del Matrimonio y violando los juramentos que hicieron ante Mí.

Su sacrilegio convierte su unión en una maldición. Son dos fieras unidas por una misma cadena.

–           ¿Por qué van al infierno?

–           Besa mi mano.

Lo hice y Él me la colocó en los ojos.

Y vi cómo en esos hogares había insultos, celos, peleas y Satanás le gritaba a JESUS:

¡Mira como tengo a tus matrimonios! ¿De qué te sirvió santificarlos con el Sacramento?

¿Ves cómo están pecando? Y sólo por esto, cómo la primera pareja me pertenecen.  Pero ahora haré que pierdan la gloria… No permitiré que oren, ni que vayan a Misa. No se convertirán, porque no hay quién ore por ellos.

Y ninguno desea arrepentirse y cambiar. ¡Ahora se odian! Y yo haré que se aborrezcan siempre más.  Cuando se divorcien o yo consiga que se enamoren perdidamente de otros.

Con el Adulterio, estarán totalmente perdidos para Ti y ellos mismos me entregarán más almas. ¡Y NO! ¡No me los quitarás!

Y se reía a carcajadas…

Mientras JESUS lloraba.

A continuación vi hombres y mujeres atados por los pies que sufrían peor que los anteriores.

Y pregunté:

–           ¿Éstos quiénes son?

Y Jesús me contestó:

–           Son todos los que viven sin casarse o han cometido adulterio o fornicación.

–           ¿Por qué van al infierno?

Y Él me toco los ojos y vi que JESUS bendecía todas las uniones entre el hombre y la mujer cuando estaban íntimamente, como la primera pareja.

Pero cuando no estaban casados; era Satanás el que consumaba sus uniones, gozando a través de la posesión de sus cuerpos, glorificando la lujuria y golpeando al Señor JESUS.

El Señor me explicó:

–           Los adúlteros, son criminales y ladrones de la peor especie; pues además también perjudican destruyendo las vidas y asesinando las almas de los hijos inocentes.  

Ningún hogar puede cimentarse sobre la traición, el arma favorita de Satanás; ni edificarlo con la sangre y el dolor del prójimo.

Es un crimen pérfido sobre los inocentes, que invoca toda la Justicia divina sobre los trasgresores.

Mientras tanto yo seguía viendo como por medio de este pecado, Satanás le escupía la cara a JESUS diciendo:

–           Mira a tu criatura el hombre… Convertido por mí en una bestia aun peor que ella,

¿De qué te sirvió morir por ellos? Yo destruiré tu Sacramento que les permite unirse santamente y lo convertiré en el sacrilegio, que los sella con mi signo y los convierte en mi posesión absoluta.

Haré de cada lecho un fuego infernal envuelto en pasiones ilícitas… Pues a mí sí me escuchan, aunque yo no les ofrezco ningún reino de paz, sino de mucho dolor…

Y JESUS me dijo:

–           Mi sufrimiento para ellos ha sido inútil, por eso están en el Infierno.

Y entonces vi que uno de los castigos para ellos, es ver al hombre o mujer por el cual se condenaron en su pecho.Satanás les dio un cuchillo filoso, con el que ellos mismos se cortaban y sacaban pedazos de carne hasta llegar al corazón, diciendo con odio:

“¡Maldito, maldito, por tu culpa estoy aquí en este infierno! ¡Te quiero sacar de mi pecho para siempre, pero no puedo!

Luego encontramos hombres encadenados con hombres y mujeres encadenadas con mujeres. Atados por la cintura y que se balanceaban como animales salvajes, arrastrando una presa.

Pregunté:

–           Señor Jesús, ¿Estos quiénes son y porqué sufren?

El Señor Jesús me dijo:

–           Son toda clase de homosexuales y lesbianas, que libremente me rechazaron y no fueron capaces de ser castos ofreciéndome su vida y sus sacrificios.

Y pude ver cómo los demonios se revolcaban en el lecho poseyendo a estos pobres seres, deleitando su lujuria a través de ellos; aumentando sus pasiones sin llegar a ser saciados nunca.

Y también cómo los espíritus que los habían poseído, los atormentaron en sus partes nobles con las que pecaron…

Y de una forma cruelísima y horripilante, les atravesaban palos desde el ano hasta la boca y con  ellos les giraban como si fueran divertidos trofeos…

Yo pregunté:

–           ¿Qué es la presa?…

Y Él me contestó:

–           Son todos aquellos que se acostaron con ellos y usaron el sexo de manera perversa. Toda relación anal la condeno;  porque es contra natura…

Y también condeno a los que cometen crímenes de Odio, contra estos pobrecitos pecadores. No lo olviden nunca: Solamente Yo juzgo

Y EL QUE SE ATREVE A JUZGARLOS CONDENÁNDOLOS, SE CONVIERTE EN CÓMPLICE DEL MISMO PECADO…

Oren porque todavía hay muchos que están vivos y pueden salvarse, al arrepentirse.

La persona homosexual que me ofrezca su castidad a Mí y viva sin hacer pecar a nadie; yo le derramo mi infinita misericordia, porque los amo a todos infinitamente.

Para mí absoluto horror; después vi muchísimos hombres y mujeres con caras de animales, que sufrían espantosamente.

Y al lado de ellos, unos que llevaban unas como cintas de películas y unas hojas o revistas donde habían mujeres y hombres desnudos…

Que también eran atormentados atrozmente a manos de los demonios.

Y le pregunté al Señor:

–           ¿Quiénes son?  ¿También ellos van al infierno?

Jesús me contestó:

–           Sí. Van al infierno porque no se arrepienten. Los primeros son todos los que han tenido intimidad con los animales; rebajándose al nivel de la bestia y aún más que ella; porque si ella tuviese razonamiento, no lo haría.

Mi creación obedece las leyes que les he dado.

Solamente el hombre es un rebelde; instigado por la malicia del Rebelde.

Y todo aquel que hace del sexo una obsesión y una adicción; a través de películas, revistas, chistes grotescos, prostitución, palabras de mal sentido y llenas de obscenidad, aprendidas del Amo al que adoraron

Y  al que ahora pertenecen en cuerpo y alma, por toda la eternidad; son dignos del fuego eterno, con todos sus tormentos.

Pues han aprendido a hablar con la bajeza de Satanás y no el lenguaje del Cielo, viviendo la santidad y pureza de DIOS Uno y Trino.

Había muchos hombres y mujeres de diferentes edades que caminaban como ciegos golpeándose con todo.

Y un demonio estaba al pie de ellos, derribándolos una y otra vez.

Pregunté:

–           ¿Y estos quienes son Señor?

Y Él me dijo:

–           Son todos los borrachos, los alcohólicos y drogadictos; porque han destrozado el templo de Espíritu Santo, donde mora la Trinidad Santa: su propio cuerpo.

Y han hecho daño a sus semejantes, a sus familias, olvidándose del Primer Mandamiento: Amar a DIOS y al prójimo como a sí mismo. Estos no han aprendido ni siquiera a amarse a sí mismos.

Y al lado de ellos, iba una multitud de personas de diferentes edades, con los labios reventados y con humo en la nariz.

Pregunté:

–           ¿Y estos quiénes son?

Y ÉL me contestó:

–           Son los fumadores de toda clase de hierbas, drogas, cigarros o diversos vicios. Y van porque no han amado su propio cuerpo.

Y los que van con ellos, son los mercaderes de la muerte y todos los que se los ofrecieron incitándolos a pecar.

Yo les he dicho, que el que regala un vaso de agua, es digno de cielo eterno. Pero también quien ofrece o induce pecar a alguien, es digno del Fuego Eterno.

Todos lo que están aquí, rechazaron cambiar su vida y nadie oró por ellos, para librarlos de este castigo.

Continuamos caminando y encontramos a una gran muchedumbre de hombres y mujeres con vestuarios indecentes.

Y detrás de ellos, un gran número de hombres y mujeres.

Y pregunté:

–           ¿Por qué están en el Infierno y por qué los atormentan?

Jesús me contestó:

–           Porque usaron su cuerpo para corromper a su prójimo. Y los que se dejaron seducir, tampoco se arrepintieron.

Siguieron muchísimos hombres y mujeres de toda edad.

Hasta niños con las manos cortadas y algunos sin dedos.

Los demonios les clavaban con suma crueldad en todo el cuerpo, una especie de agujas largas y ardientes al rojo vivo, que los hacían lucir como alfileteros flameantes.  Y le pregunté:

–           ¿Quiénes son y porqué están en el infierno?

Y Él me dijo:

–           Son todos los tramposos, los ladrones, los estafadores, los que no pagan sus deudas; los que se dedicaron sólo al trabajo, los avarientos.

Todos los que en su corazón solo estaba el dios dinero y nunca dieron una limosna al pobre, ni ayudaron al más pequeño de sus hermanos.

Son todos aquellos que al final les tendré que decir: ‘¡Apártate de Mi maldito, vete al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles!

Pues tuve hambre y no me dieron de comer, sed y no me dieron de beber. Fui forastero y no me alojaron, desnudo y no me vistieron, enfermo y en la cárcel y no me visitaron. (Mateo 25.)

Todos los llamados a la caridad, los despreciaron con su corazón de piedra.

Enseguida vi familias y padres e hijos golpeándose. De sus bocas salieron llamas de fuego.

Y pregunté:

–           ¿Por qué vienen aquí y por qué los atormenta el demonio. Por qué escupen fuego?

Y Él me dijo:

–           Son los padres que no se hicieron amar y respetar con sus hijos. Y ellos los insultaron. Son los hijos altaneros y groseros con sus padres. Los que terminan maltratándolos y son profanadores del Cuarto Mandamiento.

–           ¿Y ellos por qué están aquí?

–           Al final cuando cada uno se presente ante el justo juez, si no fueron buenos; van a decir: ‘Maldito de mí por no haber respetado y amado a mis padres.’ Y por esa maldición van al infierno.

O van a decir: ‘Maldito soy por no obedecer y seguir la fe católica’ O ‘Malditos mis padres porque no me enseñaron a respetarlos y amarlos.’

Por esa maldición los padres van al infierno. Por eso los padres deben respetar y dar amor a sus hijos. Jamás tratarlos con insultos.

Y entonces vi que en esas casas, donde el padre y la madre, insultan a sus hijos; los demonios salen de sus bocas como gusanos o serpientes que se arrastran.

Y luego van y se meten a los hijos o al cónyuge que está lejos. Y hacen de todo para destruirlos y llenarlos de odio.

También vi que la única manera para acabar esos demonios en esas casas, es rezar el Santo Rosario.

Entonces el Señor me trasladó hasta un camino muy ancho y pavimentado.

Era muy hermoso y estaba muy adornado con fuentes de mucho artificio y grandes monumentos que no reconocí.

Allí vi hombres y mujeres de todas las edades, que llevaban la lengua afuera y un demonio, iba montado sobre sus hombros, metiéndoles su lengua en la boca de ellos.

Era una gran cantidad y le pregunte al Señor:

–           ¿Quiénes son Señor, y por qué traen ese demonio?

Y Jesús me dijo:

–           Son todos los chismosos, calumniadores, mentirosos; son todos aquellos incapaces de domar la lengua.

Que hicieron mal, pues está cargada de veneno mortal, como escrito está en mi apóstol Santiago “Sepan domar su lengua” El demonio que llevan es el demonio del chisme.

No se arrepintieron de su maldad y por eso recorren el Camino del Abismo hacia el infierno, donde los espera un terrible  castigo.

Luego encontramos hombres y mujeres que de sus bocas salían sapos y víboras.

Y Pregunté:

–           ¿Y estos quiénes son?

Jesús estaba muy triste y dijo:

–           Son todos los que pudieron enseñar mi fe y mi doctrina y no lo hicieron. Pero sí enseñaron cosas falsas basadas en teorías sin poderse comprobar.

Son los maestros, escritores, catequistas, sacerdotes y padres de familia. Todos los mentores y todo el que pudo enseñar la Fe en Mí y prefirieron destruir la fe de los demás.  

Toda persona que escandalice y destruya la fe de mis pequeños niños, es digno del Fuego del rigor de Dios; porque está escrito:

Hay del que enseñe otra palabra, hay del que escandalice a uno de estos pequeños; más le valiera amarrarse una piedra de moler al cuello y tirarse al mar.

Conociendo la Verdad, no se arrepintieron y su castigo es de los más tremendos.

A continuación encontramos gente de todas las clases sociales y de diversas edades, que arrojaban dinero al aire y alrededor de ellos; había muchas personas muriéndose de hambre…

Pregunté:

–           ¿Y estos quiénes son y porque van al infierno?

Y Jesús me dijo:

–           Son todos los que desperdician sus riquezas materiales en vanidades y lujos que alimentan la molicie.

Son los que compran cosas innecesarias; hacen fiestas para sus deleites, invitando únicamente a los que pueden corresponderles con algo equivalente  o superior y les retribuyen invitándoles a otras fiestas, donde honran su egolatría.  

Son todos los que desperdiciaron comprando demasiados manjares y exquisiteces y las dejan dañar en sus refrigeradores en vez de regalarlas.

Nunca hacen obras de misericordia, solo piensan en ellos mismos con una idolatría repugnante; mientras alrededor del mundo demasiados menesterosos se mueren de hambre.

Luego vi jóvenes que llevaban audífonos en sus oídos, conectados a un aparato digital. Caminaban como sonámbulos…

Por esos aparatos les entraban escorpiones, sapos y muerte.

Y pregunté:

–           ¿Quiénes son?

Y Jesús me contestó:

–           Son todos aquellos que escuchan música satánica:

rock, la música metálica y se han convertido en adoradores de Satanás que los lleva a la Muerte Eterna y les hace perder el sentido de la vida.

Son todos los que entran al culto satánico en las discotecas o en sus casas se encierran utilizando todas sus energías, en la tecnología maldita del Anticristo.

Para ellos la vida no tiene sentido, ni propósito; se vuelven perezosos y rebeldes. De esta manera la pobre juventud es arrastrada hacia el Abismo y ya no hay inocencia en los mayores de 4 años.

La maldita televisión y la música los han pervertido y su corazón enceguecido se aleja cada vez más de Mí. Satanás los está enseñando a ser impíos y blasfemos.

A continuación vi a una gran multitud de hombres y mujeres de toda clase, que caminaban de espalda y un demonio los arrastraba.

Al caminar tropezaban con otros y los hacían caer.

Pregunté:

–           ¿Señor, éstos quiénes son?

Y Él me dijo:

–           Son todos aquellos que me iban siguiendo por el Camino del Cielo; pero las dificultades, los tropiezos, el desaliento, los problemas con los mismos grupos; los hicieron que me abandonaran y hoy van camino al Infierno, arrastrando consigo a otros.

A todos estos les es difícil volver a Mí. Porque tienen un demonio que los detiene. Este demonio al final los entregará a Satanás y recibirán más honores por haber vencido y llevar como trofeo, a uno de los míos.

Nadie ha orado por ellos y  mi Corazón se hiere continuamente, por estos nuevos Judas que no quieren sufrir por Mí.

Enseguida vimos a hombres y mujeres de diferentes edades y clases; golpeándose el pecho con un cuchillo y luchando por quitar un espectro humano, que ellos sentían adheridos desde el pecho hasta sus ingles.

Al golpearse, sus heridas sangraban mucho, mientras que un demonio les gritaba:

¡Tú has sufrido mucho por culpa de él! ¡Dale más duro! ¡Dale más duro! ¡No le perdones! ¡No le perdones!

Entonces pregunté:

–           ¿Quiénes son éstos Señor y quienes son los que están en su pecho?

El Señor me explicó:

–           Son todos aquellos que nunca han perdonado la falta de sus hermanos, guardan rencores, odio, resentimiento, rencillas, pensando que fueron los únicos que sufrieron.

Las personas que llevan en el pecho, son sus supuestos enemigos. Y por eternidad de eternidades, los llevarán en el pecho como castigo.

Oren mucho, para que los que odian como ellos y todavía están ahora vivos en la Tierra; perdonen como Yo Perdono.

Porque si no perdonan las faltas de sus hermanos y deciden seguir adorando su rencor; mi Padre tampoco les perdonará.

Seguimos caminando y vi hombres y mujeres; jóvenes y niños de todas las clases; iban dando vueltas entre sí como perdidos y confusos…

Los demonios los cubrían con sus sombras mientras les repetían incesantemente:

¡No crean! ¡No crean! ¡No crean!

Y pregunté:

–           ¿Quiénes son?

Y Jesús me dijo:

–           Son todos aquellos, que pertenecen a mi iglesia o pertenecieron, pero que abandonaron los Sacramentos.

O si acuden no creen en ellos, ni en la gracia ni en el poder santificador a través de ellos; porque han despreciado al DIOS de la Verdad, por la mentira.

Quienes más sufrirán, son los que no creyeron en mi Real Presencia en la Sagrada Eucaristía, profanaron mi Iglesia con su presencia blasfema y se hicieron sacrílegos;

pues mi Carne es verdadera comida, mi Sangre es verdadera bebida y quien come mi Carne y bebe mi Sangre; permanece en Mí y yo le resucitaré el Último Día.

Oren mucho por ellos; porque algunos todavía están vivos y pueden convertirse.

Siguió una gran muchedumbre de hombres, jóvenes, mujeres y niños con edad de razón, que caminaban a tientas.

pisaban cualquier luz que los podía iluminar y los demonios les gritaban:

¡No crean! ¡No crean en la Luz! ¡No crean!

Y pregunté:

–           ¿Quiénes son?

Y el Señor Jesús me dijo:

–           Son todos aquellos, que han cometido pecados que no los han confesado: Por pena o porque no creen. O si lo confesaron, no lo hicieron con verdadero arrepentimiento. DIOS conoce el corazón de cada hombre.  

Oren mucho para que se conviertan, pues esos pecados los están arrastrando velozmente hacia el Abismo y Satanás los está esperando para regodearse en martirizarlos, hiriéndome a Mí.

Porque nadie que no confiese su pecado puede entrar en el reino de los cielos.

Entonces exclamé:

–           ¡Oh Señor JESUS, DIOS mío! Entonces ¿Quién puede salvarse?

Él me contestó:

–           Tú ven y sígueme. Ora con el Rosario de mi Madre Santísima.  Para DIOS nada es imposible…

Callé y seguimos caminando.

Encontramos miles, miles y miles que recorrían el fácil y atrayente camino del Infierno.

Ya no pregunté quienes eran ellos. Sólo iba pensando:

¡Misericordia DIOS mío! ¡Misericordia Señor!…

Y empecé a rezar la Coronilla de la Misericordia…

Él tampoco me dijo quiénes eran, ni cuál fue su pecado.

Eran de toda edad y de toda clase.

De una manera inexplicable, comprendí que eran de toda religión, fe y creencia.

Porque DIOS hace juicio sobre toda persona que venga a esta tierra, nazca donde nazca y crea en lo que crea.

Después de mucho caminar y continuar viendo más horrores,  JESUS me dijo:

–           Aquí termina el camino al Infierno.

Y se sentó sobre una piedra. 

Sus llagas sangraban, sus ropas eran rojas y estaba llorando.

Le pregunté:

–           ¿Qué tienes Señor y DIOS mío? ¿Por qué tus vestidos están rojos, si llegaste de blanco? ¿Por qué sangran tus heridas y por qué estás llorando?

Y ÉL me contestó:

–           Soy el Redentor porque cuando redimí al hombre, pagué por TODOS LOS PECADOS DEL MUNDO, incluidos los cometidos por el último hombre que tenga  vida sobre la tierra.

Pero no puedo violentar su libre albedrío. Lloro al saber que para todos ellos, Mi Infinito Sacrificio fue inútil y mi Sangre se derramó en vano.

Pues ellos no quisieron salvarse, me despreciaron. Mis ropas están rojas, empapadas por mi Sangre que he vertido en el dolor de sus pecados, por su salvación.

Y que ellos No quisieron  recibir; ya que Mi Perdón está dado por parte de mi Padre, pero ellos no Me aceptaron como su Salvador.

Y yo les he escrito: al que me reciba lo haré hijo de DIOS. ¡Oh hija mía, cuánto Dolor!  Diles a todos tus hermanos que me ayuden  a la salvación de los hombres y de las almas.

Nos abrazamos y lloramos juntos.

De pronto me encontré en mi habitación, abrazada fuertemente a Él.

El terror era espantoso, todo mi cuerpo temblaba.

Le dije:

–           Señor Jesús, tengo mucho miedo.

Él me colocó la mano sobre la cabeza y me dijo:

–           Esto que has visto no lo contarás hasta dentro de 6 meses; cuando te hayas repuesto completamente.

Luego te llevaré al Cielo y te mostraré el Camino de quienes van por él.

Oramos juntos…

Luego se despidió dejándome su Paz.

Lo vi partir, me volvió a mirar. Aun iba llorando…

Sus ropas estaban rojas y sus llagas sangraban.

Me dijo adiós con la mano y desapareció de mi vista.

LOS ABISMOS DEL INFIERNO 1


LOS TORMENTOS DEL INFIERNO

29. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo lejos de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. 30. Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna. (Mateo 5, 29 y 30)

12. Por tanto, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas.13.Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición y son muchos los que entran por ella. (Mateo 7, 12 y13)

El mundo actual se mofa y se burla de la existencia del Infierno; sin embargo Jesús nuestro Señor y Salvador, en su Infinita Misericordia insiste en confirmar su real y pavorosa existencia; para lo cual toma almas escogidas para tal fin, mostrándoselos o llevándolas vivas al Infierno. 

“Mientras estaba en la Iglesia después de Misa recibí la siguiente Visión:

Vi un tenebroso lugar donde había un mar de fuego y lo que parecía una enorme puerta de garaje, que se abrió hacia abajo para crear como una caída.

Entonces una multitud de personas se deslizó hasta el mar de fuego.

Oí a esa gente que  estaba gritando en extrema agonía.

Luego los demonios empezaron a torturarlos.

Sus cabezas eran aplastadas y sus cuerpos desgarrados.

A otros que les atormentaron sus genitales, gritaron con inmenso  dolor y también sus manos estaban en llamas.

Entonces, comprendí que este lugar era el Infierno y la gente estaba siendo torturada en esa parte de su cuerpo que utilizaron para cometer tanto pecado.  

Aquellos cuyas cabezas eran aplastadas y cuyos cuerpos fueron desgarrados, eran médicos abortistas.

Lo mismo que ellos hicieron, les fue aplicado entonces.

Aquellos cuyos genitales estaban siendo torturados, habían cometido pecados sexuales.

Y aquellos quienes las manos las tenían en llamas eran Sacerdotes, Obispos, Cardenales y otros, quienes habían abusado de LO MÁS SAGRADO: LA EUCARISTÍA.

JESUS me habló y me dijo que muchos se dirigían al Infierno y que era urgente que hiciéramos Oración de Intercesión.

Yo estaba llorando y pidiéndole a JESÚS que tuviera piedad y que por favor nos salvara.

Después de ver esto jamás podría desearle a alguien que termine en el INFIERNO.

La visión fue tan Aterradora e Inquietante (ESTREMECEDORA AL EXTREMO)

Yo les pido que oren por todos nuestros hermanos y hermanas que han sido engañados por Satanás y que se han convertido en esclavos del pecado.

Oremos a través del CORAZÓN INMACULADO DE NUESTRA BENDITA MADRE A JESÚS,

PARA QUE PUEDAN SALVARLOS.

¿CÓMO ES EL INFIERNO?

Es un lugar sobre el que los sacerdotes no predican más, porque dicen que la gente se asusta o se burla.  Si siguen creyendo en él, menudo favor hacen a los fieles al:

NO RECORDARLES QUE EXISTE…  

QUE NO ESTÁ VACÍO…  

Y QUE ES PARA SIEMPRE.

TESTIMONIO DE SANTA FAUSTINA KOWALSKA (Religiosa polaca canonizada en el año 2000)

Según un fragmento del relato de su diario:

“Hoy he estado en los Abismos del Infierno, conducida por un ángel. Es un lugar de grandes tormentos, ¡Qué espantosamente grande es su extensión!

Los tipos de tormentos que he visto:

El Primer tormento que constituye el Infierno, es la pérdida de Dios.

 El Segundo, el continuo y eterno remordimiento de conciencia.

 El Tercero, es que la condición y aquel destino no cambiarán  jamás.

 El Cuarto tormento, es el fuego que penetra al alma sin destruirla. Es un sufrimiento terrible,  ya que es un fuego completamente espiritual, encendido por la ira divina.

 El Quinto tormento, es la oscuridad permanente. Un horrible y sofocante olor.

Y a pesar de la oscuridad, los demonios y las almas de los condenados se ven unos a otros. Ven todos el mal de los demás y el suyo propio.  

El Sexto tormento, es la compañía constante de Satanás.

El Séptimo tormento, es una desesperación tremenda, el Odio a Dios, las imprecaciones, las maldiciones y las blasfemias.

Todo el Error de haber rechazado a Dios en el Tiempo, está presente para su tormento por toda la Eternidad.

En el Fuego, las llamas simulan fantasmas de lo que adoraron en vida. Las pasiones se colorean en incandescentes pinceladas con los más apetitosos aspectos y rechinando…

Vociferan su recordatorio: “Has querido el fuego de las pasiones. Ahora tienes el Fuego Encendido por Dios, de cuyo Santo Fuego te has burlado.”

Fuego responde a fuego. En el Paraíso es Fuego de Amor Perfecto. En el Purgatorio es Fuego de Amor Purificador.

EN EL INFIERNO ES FUEGO DE AMOR OFENDIDO

Porque los elegidos amaron a la perfección, el Amor se dona a ellos en su Perfección.

Porque los Purgantes amaron tibiamente, el Amor se hace Flama, para llevarlos a la perfección.

Porque los malditos ardieron en todos los fuegos menos en el de Dios, el Fuego de la Ira de Dios, los arde en Eterno. Y en el Fuego está el Hielo, que también quema…

A todos estos tormentos hay que añadir,

EL TORMENTO SUPREMO:

LA CRUZ Y EL CALVARIO

La Cruz y el Calvario aceptados con amor en la Tierra, hacen que el Dolor sea mitigado por Jesús que convertido en el Divino Cireneo, los va dosificando conforme el alma lo soporta.

Y su Amor hace que sean tan dulces, que el Dolor se llega a amar y se desea y se pide con amoroso anhelo. De esta forma el tormento se convierte en una gloria. Una alegría que es tormento y un tormento que es alegría. 

La Cruz y el Calvario que se rehuyó en la Tierra, porque tibiamente se amó; se deben sufrir en el Purgatorio, con toda la crudeza del alma separada de Dios y la anhelante espera.

Es un dolor cuyo tormento es el pensamiento de cuán preferible hubiese sido  sufrir en la Tierra todos los sufrimientos posibles, pero apoyados en Dios.

Porque aquí el Dolor solamente lo mitigan las oraciones y los sufragios de la Iglesia Militante. El Tormento es esperanza y anhelante espera, mientras aprenden solos a amar y alcanzan la perfección.

LA CRUZ Y EL CALVARIO EN EL INFIERNO

SON UNA RÉPLICA EXACTA Y COMPLETA, DEL VIVIDO POR JESÚS

Y SIN ÉL, el Infinito Dolor de la Condenación Eterna.

Porque en el Fuego de Amor Ofendido del Infierno, se recibe y se sufre todo el rigor de la Justicia Divina que golpea tal y como Jesús lo vivió,

POR AMOR Y REDENCIÓN DE LAS ALMAS

Y QUE EL ALMA SE ATREVIÓ A DESPRECIAR

Por TRAICIONAR por las infames y fugaces riquezas materiales y aceptar voluntariamente como Amo al que ahora siguen adorando en su Reino Maldito.

Así como como los justos en el Cielo van aumentando su perfección en la santidad y en el Amor; en el Infierno,  los condenados van aumentando su perfección en la Iniquidad y el Odio.

El alma es un cuerpo espiritual, con una sensibilidad más perfecta aún que el cuerpo físico.

Y este no es un lenguaje metafórico, porque las almas gravadas con las culpas cometidas; tienen una sensibilidad más grande que la carne a la cual revistieron.

¡Y estar en el abrazo de las Tinieblas; después de haber visto la Luz y el Amor que es Dios!

¡Combatir en aquel horror tenebroso que solamente se ilumina con el reflejo del espíritu ardiente y al nombre del pecado por el cual fueron confinados en aquel Horror!

¡No encontrar apoyo en este revuelo de espíritus que se odian y perjudican recíprocamente!

¡Fortaleciéndose sólo en la Desesperación que los enloquece y cada vez les hace más y más malditos!

Nutrirse de ella, apoyarse en ella, matarse con ella.

La muerte nutre a la Muerte.

La Desesperación es muerte y alimenta a estos muertos por toda la eternidad.

Estos son los tormentos que todos los condenados padecen juntos,

Pero esto no  es el extremo de los sufrimientos.

Hay torturas especiales destinadas para cada alma en  particular.

Éstos son los tormentos de los sentidos:

Cada alma padece sufrimientos terribles e indescriptibles, relacionados con la forma en que ha pecado.

Hay cavernas y horribles calabozos; abismos de tormento donde una forma de agonía difiere de otra.  Habría muerto a la vista de aquellas terribles torturas, si no me hubiera sostenido la omnipotencia de Dios.

El pecador debe saber que será torturado por toda la Eternidad, en esos mismos sentidos que suele usar para pecar…

Estoy escribiendo esto por orden de Dios, para que ninguna alma pueda encontrar una excusa diciendo que no hay ningún infierno o que nadie ha estado allí y que por lo tanto nadie puede decir cómo es.

Yo, Sor Faustina por orden de Dios; he visitado los Abismos del Infierno para que pudiera hablar a las almas sobre él y para testificar sobre su existencia…

Los demonios estaban llenos de odio hacia mí; pero tuvieron que obedecerme por orden de Dios. Lo que he escrito es una sombra pálida de las cosas que vi.

Pero noté una cosa: que la mayoría de las almas que están allí, son de aquéllos que no creyeron que hay un Infierno.

Cuando regresé, apenas podía recuperarme del miedo. ¡Cuán terriblemente sufren las almas allí!

Por consiguiente, oro aún más fervorosamente por la conversión de los pecadores.

Y suplico continuamente por la Misericordia de Dios sobre ellos.

“Oh mi Jesús, preferiría estar en agonía hasta el fin del mundo, entre los mayores sufrimientos, antes que ofenderte con el menor de los pecados”.

Sí. El Infierno existe y no está vacío. Quien lo sabe mejor que nadie, es Satanás.

Nuestra Madre Santísima dijo santa Faustina:

“Yo dí al mundo el Salvador  y tú debes hablar al mundo de su Gran Misericordia…  Y preparar al mundo para su Segunda Venida.

Él vendrá, no como un Salvador Misericordioso, sino como un Juez Justo.

Oh, qué terrible es ese día. Establecido está ya.

Porque el gran día de su ira ha llegado y ¿Quién podrá sostenerse en pie? (Apocalipsis 6:17)

ES EL DÍA DE LA JUSTICIA, EL DÍA DE LA IRA DIVINA

Los ángeles tiemblan ante ese día.

Habla a las almas de esa gran misericordia, mientras aún sea el tiempo para conceder la Misericordia. Si ahora tu callas, en aquel día tremendo responderás por un gran número de almas.”

Yo, Sor Faustina, por orden de Dios, estuve en los Abismos del Infierno para hablar a las almas y dar testimonio de que EL INFIERNO EXISTE.

 Los demonios me tenían un gran odio, pero por orden de Dios tuvieron que obedecerme. Lo que he escrito es una débil sombra de las cosas que he visto.

He observado una cosa: la mayor parte de las almas que allí están, son las que no creían que el Infierno existe.    

Vi que un hueco inmenso se abrió bajo los pies del Señor.

No sé si viajamos a través de él, pero de pronto me encontré en el Infierno.

Era una caverna impresionante y aterradora. Escuché gritos y lamentos escalofriantes…

Era un ambiente tenebroso donde había una increíble desesperación, un hedor espantoso y aquel lugar era aterrador.

Sentí mucho miedo; empecé a temblar y me sentí morir de pavor…

Verdaderamente aterrada, exclamé:

–           ¡Hay de mí Señor! ¿Dónde estoy?

El Señor me respondió:

–           No temas nada. Nada te pasará, Yo estoy contigo, observa bien.

Entonces vi una hornilla como la boca de un volcán. De ella salían llamas inmensas. Era como un fondo donde se cocina la caña para hacer miel. Como un lago de azufre hirviendo a borbollones.

Había allí mucha gente que gritaba y pedía auxilio sin ser escuchados. Todos insultaban y maldecían. Unos estaban vestidos lujosamente, otros estaban sin ropa. Creo que estaban con la ropa que los enterraron.

Un hombre muy rico con mantos y anillos en los dedos y cadenas en el cuello, sacaba la mano y decía:

¡Sálvame por esto! Y mostraba algo como un gajo de cebolla. Pero las llamas empezaron a consumir el gajo de cebolla hasta quemarle los dedos.

Y entendí que fue algo que dio, pero sin amor o tal vez haya sido lo único que regaló en su vida.

El tormento era  muy cruel y no había paz.

Le pregunté al Señor:

–           ¿Éste es el rechinar de dientes?

Y ÉL me contestó:

–           No, todavía no es. Es solo parte del sufrimiento de los condenados.

Alrededor de la hornilla había demonios con las piernas cruzadas, todos tenían un trinche largo.

Su aspecto era espantoso: sus ojos rojos, boca malvada, sonrisa malévola, de un color gris, casi negro.

Fumaban y fumaban algo que los hacía más rebeldes. Y bebían un líquido rojizo que los llenaba más de soberbia.

De pronto todos se colocaron de pie en posición de firmes. Los condenados desearon desaparecer… Era una multitud incontable que se consumía en el Lago de Fuego.

El Infierno se estremeció y todo tembló. Por una puerta entró un demonio como de 2 metros de alto, más horrible que todos los otros demonios.

Tenía cuernos, garras, cola y alas como de murciélago.Los demás no tenían nada de eso. Gritó y zapateó. Y todo volvió a temblar.

Pregunté:

–        ¿Quién es?

Jesús me dijo:

–         Es Lucifer, el Rey del Infierno.

Los demás demonios le tenían mucho miedo. A una orden dada por él, todos corrieron ante él con el trinche en la mano y en fila, como un batallón de soldados.

Les dijo algo que no alcancé a escuchar, pues estaba demasiado asustada.

Y tampoco le pregunté al Señor Jesús.

Si Él no me hubiera sostenido en ese momento, yo hubiera muerto de terror.   

El Señor Jesucristo me dijo:

–           Acá no hay paz ni un segundo. Aquí no hay nada de amor. Es el Reino del Odio. Aquí vienen todos aquellos que me despreciaron cuando estaban vivos… Libre y voluntariamente, prefirieron el Mal en lugar del Bien.

Ahora observa bien, pues para algunos comienza el rechinar de dientes; sufrimiento y muerte eterna; gusano que no muere y fuego que no se apaga.

Porque el que no está Conmigo, está contra Mí y está muerto. Esta es la verdadera Muerte. No la que llaman ustedes muerte.

Los demonios corrieron hacia la hornilla después de la orden de Satanás y metieron el trinche.

Sacaron a los condenados traspasados por éstos y ellos se movían como culebras, sin poder soltarse. Gritaban, se contorsionaban, les salía sangre por donde fueron atrapados.

Algunos fueron traspasados por la espalda, otros por las piernas, otros por la cabeza. Todos agarraban los trinches tratando de liberarse.

Eran hombres y mujeres de todas las edades, sus manos sangraban y ellos al mirarlas gritaban de terror.

Pregunté al Señor:

–           ¿Por qué estas almas tienen sangre?

Y Él me respondió:

–           Al Infierno vienen en cuerpo y alma; así como al Cielo van en cuerpo y alma.

Estamos en el Primer Infierno y ellos ya fueron juzgados.

Aquí están todos los condenados desde la creación del mundo y también les dan la bienvenida a los violadores del Quinto Mandamiento.

Pregunté:

–           ¿Quiénes son Señor?

Jesús contestó:

–           Son todos los asesinos, los secuestradores, los atracadores. Todos aquellos que le han quitado la vida a alguien: física, psíquica y espiritualmente. Son aquellos que pudiendo salvar una vida, no lo hicieron.

En las víctimas: su sangre clama, desde la Tierra a Cielo. Y Dios los escucha.

La vida Yo la doy y la quito cuando quiero. Nadie fuera de DIOS puede quitar la vida: ni a un niño, ni a un anciano, ni a un enfermo. Sólo DIOS dispone de ellos.

A quien lo hace; le esperan los más grandes castigos y tormentos, en el Lago de Azufre donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. Oren mucho, porque hay muchos que están todavía vivos y pueden arrepentirse. Oren especialmente por los médicos…

Observa bien.

Los demonios colocaron a los condenados en algo que parecía una lámina de zinc galvanizada y los trincharon entre dos o tres demonios.

Luego, como con una especie de cortaúñas, un poco más largo; les prendían pedazos de carne y poco a poco les arrancaron las uñas, los dedos, el pelo…

Los gritos eran tan desesperados; que parecían aullidos y terminaban en lamentos escalofriantes…

Para que no gritaran, los demonios sacaron una especie de arma no vista nunca en la tierra por mí y se las metieron en la boca.

Aquella arma se abrió como una mano y al cerrarse les agarró la lengua; enseguida se las arrancaron, bien torciéndola o tirando de ella.

Luego con un cuchillo bien afilado, comenzaron a cortarlos en pedazos, volviéndolos bistec y cecina.  Los condenados no podían gritar y sus ojos parecían salírseles de sus órbitas…

Y sus mandíbulas pegaban una con otra haciendo un rechinar de dientes espeluznante.

Después de desprender la carne, trozaron los huesos hasta casi deshacerlos totalmente. Por último, les partían la cabeza, hasta quedar hecha trizas.

Todo era completamente deshecho en aquella lámina: sangre, carne en trozos, huesos.

Aquello era una carnicería espantosa. Y en los huesos había gusanos...

Entonces dije al Señor:

–           Pobres personas. Pensé que no iban a morir, pero por fin murieron. Aunque los pedazos de carne todavía se mueven…

Él me respondió:

–           Aquí no existe la muerte. Fíjate bien.

Los demonios tomaron esa lámina y echaron los trozos de la persona sobre un hueco donde había llamas y fierros filosos. Era como una especie de molino para volver todo polvo.

En la parte de abajo de ese hueco estaba otra vez el hueco de la hornilla.

Al caer ese polvo vi que las personas volvían a tener cuerpo y el que se dejaba agarrar por el trinche, volvía a padecer lo mismo…Entonces pregunté al Señor:

–              ¿Qué pasa? ¿Por qué tienen que volver a vivir?

Y Jesús me contestó:

–           La muerte tal como los hombres la llaman, ya no existe. Aquí se padece la Muerte Eterna, que ES LA SEPARACIÓN DE DIOS.

Y para llegar a este lugar de tormentos, cada uno llegó aquí libremente. Ésa fue la elección de ellos.

Ellos me rechazaron absolutamente al elegir el Reino del Mal y sirviendo al Amo de este lugar. Yo ya no puedo hacer nada por ellos.

Cuando podía me despreciaron y por su libre albedrío; de esta forma llegaron a este Lugar que no fue creado para los hombres.

Para los hombres fue creado el Cielo. Este lugar fue creado para Satanás y sus Ángeles Rebeldes.

Comprendí que a mayor pecado, mayor el sufrimiento. Cada uno paga según sus deudas. Y cada uno tiene castigos diferentes; pero todos sufren atrozmente.

También me di cuenta que con el órgano que pecan y sirvieron al Mal, es con el que más sufren.

Según se hundían en el Lago de fuego; aparecían en un lugar de arenas candentes, al rojo vivo. El calor era sofocante, no se podía respirar y gritaban: ‘¡Tengo sed!’

Entonces un demonio se les subía a la nuca y les abría la boca, desgarrándoselas hasta los oídos.

Otro demonio agarraba la arena caliente, para que la bebieran.

Era tal el desespero, que corrían sin control en la oscuridad iluminada únicamente por las arenas… Chocaban con otros condenados y peleaban entre sí, como perros callejeros.

Al llegar al final había rocas con puertas… Cada uno miraba solo una puerta y al abrirla había un hoyo, donde estaban los animales ponzoñosos y aquellos a los que más temían, cuando estaban en la tierra.

El Señor me dijo que eran castigos psicológicos…

¡Oh pobres condenados! ¡Qué desesperación, que pesadilla sin fin!… Cuando finalmente lograban salir de allí, ellos se veían esos animales por todo su cuerpo y que les salen por la boca y por cada orificio en él.

Desesperados, trataban de huir… Y por lo único que podían correr, es por un desfiladero de piedras cortantes; donde se caían, de frente o de espalda y se cortaban por todas partes.

Al final  había una planicie…

Al que no lograba pararse rápidamente, una piedra redonda lo aplastaba como a una cucaracha. Cuando por fin logran levantarse, se lanzan por un hueco que había y caen a la hornilla del inicio.  Y todo vuelve  a repetirse.

El Señor Jesús me dijo:

–           ¿Te diste cuenta que acá no hay descanso ni un segundo? Ahora te voy a mostrar otro lugar que está esperando a esta generación perversa y malvada.

Te voy a mostrar quien sufre más… Y quienes van por el camino al Infierno.

Vi entonces tres hornos más grandes que el primero y a Satanás que gritaba:

–           Qué se haga el Juicio…  He trabajado bastante para darles la bienvenida a mi reino. ¡JA! ¡JA! ¡JA!… ¡Los odio tanto, como a su Padre y sé cuánto Él sufre, por mi venganza sobre ellos!

¡Gracias a ellos, que me han dado la manera de alcanzarLo; para Destruirlo a Ése en sus hijos! ¡JA! ¡JA! ¡JA! (Lanza una carcajada espeluznante y añade)

He inventado nuevos castigos y tormentos.

Que vengan aquí los que pudieron salvarse y no quisieron.

Que vengan a mí los que me adoraron y me sirvieron en la tierra.

Entonces vi unas mujeres arrastradas con cadenas que llevaban cargas como si fueran mulas; (Eran todas sus culpas) fueron golpeadas atrozmente y atormentadas.

Les abrieron sus vientres, las dejaban gritar y las despedazaban. Les dieron azotes con unas cuerdas como de hierro, mientras las insultaban.

Les mostraban sus hijos que ellas habían asesinado y se los amarraban a sus pechos.

Ellas escuchaban el llanto y los gritos de sus hijos (¡¡¡¿Por qué me mataste mamá?!!!)

Al grito del niño, sus pechos se desgarraban y comenzaban a sangrar; sus oídos sangraban y todo aquello era horripilante.

Y pregunté al Señor:

–           ¿Señor JESUS quienes son esas mujeres y porqué sufren tanto?

Y Él me contestó:

–           Son todas aquellas que matan a sus hijos con el aborto. Sufren porque hicieron de sus vientres tumbas y el vientre es para dar vida.

Él pecado del aborto le es a mi Padre muy difícil de perdonar. No basta con confesarlo, si no hay verdadero arrepentimiento.

Hay que hacer mucha oración y penitencia, pidiendo misericordia a DIOS Padre; así como al hijo que asesinaron.

Pues sus gritos de dolor y sus llantos estan frente al trono de DIOS y su sangre clama justicia, desde la Tierra al Cielo.

Ora mucho por ellas, porque algunas que cometieron sus mismos pecados, están todavía vivas y pueden arrepentirse.

Son muchísimas las que van veloces, por el Camino del infierno.

Satanás se burló de Dios con un grito triunfante:

–           Estos niños fueron sacrificio ritual para mí, en el Aborto deseado, consentido y ejecutado; para aumentar mi poder. Y sus almas inocentes también me pertenecen.  Madres e hijos me han dado el poder para derrotarte y destruirte en ellos; porque son parte de este reino maldito al que me has confinado.

Dime que se siente Nazareno, haberte sacrificado por todos y que ellos me hayan elegido por su propia voluntad. ¡JA! ¡JA! ¡JA! ¡Son míos eternamente; porque yo te los gané!

¡Ellos me eligieron a pesar de tus Mandamientos y de tu Sacrificio de Amor! ¡JA! ¡JA! ¡JA! Y también sus hijos sacrificados libremente, me pertenecen.

¡Porque ellas despreciaron tus leyes que podían rescatarlos y no fueron bautizados!… ¡¿Dónde está tu triunfo, Dios Encarnado?! ¡Muéstrame ahora si te atreves, en dónde está tu Triunfo!

¡Todos son míos! ¡Nadie te ama, ni quiere sacrificarse sufriendo por Ti! Todos me pertenecen. ¡JA! ¡JA! ¡JA!

El final de esta Guerra la están escribiendo tus ‘Amados hijitos’ a los que no les interesa nada tuyo: ni tu Redención, ni tu Amor, ni tus promesas…

Porque han querido ser míos… ¡Porque me han elegido a mí!… ¡A mí!

Por su libre albedrío eligieron ser mis esclavos.   Los que me adoraron, me conocieron y me escogieron.

Y  por sus pecados me pertenecen todos los que han venido hasta aquí.  Yo soy su amo y su rey por la eternidad.

Vi al lado de ellas, un poco separadas; a otros hombres y mujeres que sufrían iguales tormentos que ellas.

Y pregunté:

–           ¿Éstos quiénes son y porqué sufren iguales tormentos?

El Señor me dijo:

–           Son todos los cómplices del aborto, los que las ayudaron… Son médicos, amigos, enfermeros, parientes o alguna persona que escuchó que iban a abortar y no les advirtió:No lo hagas.’

Seguimos caminando por aquel ancho camino y encontramos hombres que venían cabizbajos, con la lengua afuera.

Se las machacaban con piedras, les quemaban las manos y los pies y los atravesaban con punzones.

Los demonios descargaban toda su ira infernal contra estos hombres.

Viendo cómo sufrían, pregunté:

–           ¿Estos quiénes son y porqué sufren tanto?  

Y me dijo el Señor:

–           Son los llamados a la más alta gloria de los cielos pero la han perdido. Se han vendido y ME HAN VENDIDO. Ellos son mis sacerdotes.

Los pecados del sacerdote son doble pena para Mí y por eso su castigo es doble. Son martirizados en la lengua, porque han callado mi Santa Palabra y fueron perros silenciosos, tartamudeando al hablar.

Se han consumido en las pasiones y llenado de mosto y vino. Para ellos son la maldición y el fuego y el fuego eterno.

También vi mujeres y hombres al lado de ellos, que sufrían grandes penas y pregunté

–           ¿Quiénes son estos?

Y Jesús me dijo:

–           Son los que han pecado con ellos. La mujer que hace caer a un sacerdote, más le valiera no haber nacido; porque es más maldita que Judas. Lo mismo el hombre que hace pecar a un sacerdote.

Detrás de ellos había una multitud que seguían ese mismo camino y sufrían iguales tormentos…

Yo pregunté:

–           ¿Y estos quiénes son?

Y Jesús me respondió:

–           Son todos aquellos que se alejaron de Mí y de mi iglesia por el pecado del sacerdote y no oraron por él.

El sacerdote se hizo para salvar a los hombres. Si no lo hace, lo ayudan a condenar.Pues mi palabra dice: ‘Los guardianes de mi templo están ciegos, ninguno hace nada, son todos perros mudos incapaces de ladrar, vigilantes perezosos que les gusta dormir.

Perros hambrientos que jamás se hartan. Y son ellos los pastores, pero no saben comprender, cada uno va por su camino.

Cada uno busca su interés, vengan dicen, busquen vinos y emborrachémonos con los licores, no ayudan al inocente y hacen desaparecer a los hombres fieles’ (Isaias-56-9)”.

Detrás de estos, venían otros hombres y mujeres que sufrían iguales tormentos; al mirarlos le pregunté:

–           ¿Quiénes son?

Y Él me dijo:

–           Son todos los religiosos y religiosas, que han traicionado sus votos. Nadie ha orado por ellos, para que me amen y logren salvarse.

No hablen nunca mal de los míos. Es como si se untaran el dedo con chile y me lo metieran en el ojo. Solamente oren mucho por ellos y no me causen ustedes más tormentos.

Me dio una gran tristeza escuchar este reproche.

N265 ENAMORARSE DE DIOS 4


LO ÚNICO POR LO QUE VALE LA PENA VIVIR,

ES AQUELLO POR LO QUE VALE LA PENA MORIR

Habla Dios Padre 

Hijitos Míos, el Amor, que es Mi Esencia, se os fue dado para que pudierais uniros a vuestro Creador.

El Amor verdadero, el Amor puro, el Amor Santo, todo lo puede y es la fuente del poder Divino y humano. Yo, vuestro Dios, os he dado múltiples bendiciones por medio del Amor. Porque os amo, os procuro.

Habéis recibido Mi Misericordia por medio del Amor. Porque os amo os envié a Mi Hijo. Recibís Mi Reino por medio del Amor. Porque deseo vuestro bien eterno, os busco y os perdono.

El Amor siempre va a mantener joven al alma, el cuerpo se podrá acabar, pero el alma que ama bajo el Orden Divino, se mantiene joven. Mi Amor provoca unión y orden.

Por desgracia, en éste vuestro tiempo, Mi Adversario ha tomado al amor como arma para atacaros. Bajo el estandarte del “amor”, se cometen multitud de pecados que Me afectan fuertemente.

Se habla del “amor”, cuando se debería realmente, hablar de prostitución. El Maligno sabe ocultar bien la verdad y vosotros aprendéis pronto a aprovechar de su mentira.

Os respaldáis diciendo que  se han producido verdaderos sentimientos bellos hacia la persona “amada”, hacia vuestra “pareja” a quien ya no se le puede llamar esposo o esposa puesto que la relación que se está llevando es pecaminosa.

Sí, verdaderamente sí se producen bellos sentimientos, los cuales son frutos del amor, pero como no llevan Mi Bendición ni Mi aprobación, ésos frutos se tornan amargos y se vuelven causa de posible condenación para el alma.

A causa del “amor” que os ofrece el Maligno, muchas almas ahora están en el Infierno.

El “amor” que él os propone ha sido causa de libertinaje, de pérdida de valores, de destrucción familiar, de muerte espiritual. ¿Son acaso éstos los frutos del Amor?

MI AMOR DA FRUTOS DE VIDA, NO DE MUERTE Y DESTRUCCIÓN.

Mi Amor ha mantenido hasta ahora al Rebaño de los que son Míos y a causa del amor que Yo he puesto en su corazón, lo han aceptado y lo han hecho fructificar.  

Mis Enseñanzas, que son las de Mi Hijo, se han mantenido y se mantendrán por los siglos de los siglos.

El “amor” prostituido ha sido la causa de muchos de los graves problemas que ha sufrido la humanidad a lo largo de su historia.

Los celos que se provocan han causado muertes y guerras entre países hermanos y han causado también, separaciones fraternas al haber buscado el “amor” puramente carnal.

Recordad Mis pequeños, que todo llega a un fin y esto ya no puede seguir así.

El Mundo se ha prostituido a tal grado que casi no existe familia que no haya sido afectada o que haya padecido la pérdida del padre, o de la madre por buscar amoríos indebidos.

Jóvenes buscando placeres carnales irresponsables, amoríos aberrantes entre personas del mismo sexo, algunos de Mis consagrados cayendo en tentaciones impuras, destrucción moral y espiritual en los niños.

Y MUCHOS OTROS PECADOS GRAVES QUE SÓLO HACEN QUE MI CORAZÓN SUFRA INDECIBLEMENTE.

Todo esto ha causado el resquebrajamiento de los vínculos del amor verdadero, el que Yo os enseñé a través de Mis profetas en la antigüedad y a través de Mi Hijo Jesucristo.

No sois animalitos para solo dejaros guiar por vuestros sentimientos carnales, sin ver la trascendencia de vuestras acciones.

El daño Me lo hacéis a Mí, porque afectáis a Mi Obra, pero también atrasáis vuestra salvación mundial; porque en vez de hacer crecer el Amor y sus virtudes, sembráis el pecado y sus vicios.

Mi Hijo os ha dicho: “Por sus frutos los conoceréis”.

Los que se han apartado de Mi, por seguir unos amoríos que les produjeron “bellos sentimientos”, no dan fruto.

Se separan de la familia, se apartan de la Iglesia, no son gente digna de confianza, puesto que viven en la mentira.

Muchos de sus actos se vuelven también malos y eso hace que se vayan apartando de un núcleo de personas que no aceptan su forma de vida.

O, ¿Acaso puede un árbol malo dar frutos buenos?

Este falso “amor” también ha llegado a afectar a Mi Iglesia, a Mis sacerdotes y religiosas.

El Maligno se vale de mujeres sin escrúpulos que no respetan Mi Divinidad en ellos, que no respetan su persona consagrada enteramente a Mí.

El Maligno ofrece a ellos éstos falsos sentimientos de “amor” a través de éstas almas perversas y éste “amor” les va a causar envenenamiento de su alma y de sus acciones. Ya no podrá el alma dar su máximo en ellos, puesto que no se puede primeramente, atender a dos amos y segundo, porque Mi Gracia no entra en un corazón en pecado grave.

Por el “amor” a una creatura humana, se desprecia y se traiciona el Amor de vuestro Dios.

Los frutos que da el alma envenenada de Mis sacerdotes y religiosas, no pueden ser fruto de Amor Verdadero, ni pueden ser ejemplo de él, por eso muchos de ellos se vuelven mal ejemplo para Mi Iglesia y para la sociedad.

Hace tiempo os dije: Si vuestros sacerdotes y Mi Iglesia se encuentran en decadencia no ha sido solo por causa de ellos, sino de todos vosotros porque no habéis usado de la Oración fuerte, para protegerlos de los ataques del Mal.

NO LOS CULPÉIS A ELLOS SOLOS, ES CULPA DE TODOS VOSOTROS

Además, recordad la contestación que Mi Hijo dio a los fariseos cuando lo acusaban de ser un demonio, “Si un reino está dividido, ¿Podrá subsistir?”  

  Esto lo podríais aplicar para vuestra sociedad, para vuestra familia y para Mi Iglesia,

¿Si no estáis viviendo Mi Amor Verdadero, Mi Amor que une, Mi Amor que todo lo perfuma con Mis Bendiciones y Mis Gracias, podréis subsistir?

No cerréis vuestros ojos a la realidad que ahora os rodea.

ESTÁIS PERMITIENDO LA CONTAMINACIÓN SATÁNICA QUE HA AFECTADO A VUESTRA ALMA

Porque le habéis permitido que entre a vuestro hogar y como  mayor desgracia, no estáis orando lo suficiente para daros cuenta de que necesitáis de Mi Fuerza para que vosotros  y los vuestros puedan vencer las ocasiones que el Mal os presenta.

La “normalidad” se ha apoderado de vuestra vida  y ésa “normalidad pecaminosa” es la que os está acabando.

Si reflexionáis honestamente esto, os daréis cuenta de queNO SOY YO EL QUE OS TRAE LOS MALES AL MUNDO, ES VUESTRO PROCEDER

Porque con él alimentáis el poder del Mal y le estáis abriendo las puertas de par en par de vuestro Mundo para que os ataque con toda su Furia.

¡Despertad Mis pequeños!, Avivad vuestra alma con Mi Vida, viviendo vida en la virtud y alimentándoos con la Oración y Mis Sacramentos.

Si no os aprovecháis de lo que os doy, pronto podréis sucumbir, pronto vuestra alma estará muy débil o aún muerta a la Gracia, con dificultad para protegerse de los ataques más fuertes  que pronto se sobrevendrán.

Haced un cambio radical de vida para que Yo os pueda elevar a Mi Corazón, Reino Verdadero del Amor.

Hijitos Míos, ¡Cuánta necesidad tiene Mi Corazón de ser amado!

¡DESGRACIADAMENTE NO ES UNA METÁFORA!

¡Cuánto amor desperdiciado sobre la Tierra en falsos amores, en amores pecaminosos!

¡Cuánto tiempo desperdiciado, cuando el tiempo siendo Mío, no lo utilizáis para vuestro Dios, ni le agradecéis el Don de la vida!

¡Cuánta vida desperdiciada, cuando ella debiera de ser totalmente ofrecida a Mí, vuestro Dios y Salvador!

Desperdiciáis vuestra vida en vicios, en corrupción, en maldad, cuando Yo os di la vida para dar vidas a vuestro Dios.

¡Cuánto sufre Mi Corazón al ver ésta humanidad apartada de la Bondad de su Dios!

¡Cuánto pecado, pocas oblaciones, menos sacrificios y esporádicamente, una palabrita de amor!

Mis pequeños, ya es tiempo en que Yo recupere lo que es Mío, ya es tiempo en que vuestro Dios recupere lo que pertenece al Cielo.

Iré pizcando entre los hombres, como se pizcan las uvas, como se pizca el algodón, a aquellos que servirán para Mi Obra futura.

Muchos han sido los llamados, os di vida en el Cielo, os escogí entre las multitudes, se os dio la oportunidad de vivir y ¿Así Me habéis pagado?

Ahora en la Tierra, como os dije, escogeré entre las multitudes y una buena parte será quemada.

Mis pequeños,

CUÁNTO ME DUELE HACER ESTO, PERO EL CORAZÓN DEL HOMBRE, NI SE INMUTA EN MI DOLOR.

Os he puesto tantas oportunidades, os he buscado, como el Padre Amoroso busca una sonrisa y no la he encontrado.

De algunos otros, a regañadientes obtengo un agradecimiento o una palabrita de amor y de muy pocos, brota desde su corazón, desde lo más profundo de su ser, ese agradecimiento puro, santo, que llega a Mí, como holocausto bendito y que aprecio infinitamente.  

¿Por qué sois así, Mis pequeños con el que Es todo Amor? Vosotros mismos os atraéis los males que os aquejan y Me culpáis luego por ello.

Es vuestra maldad la que atrae más maldad; el que anda en la maldad, maldad recibe; el que está lleno de bondad, rechaza la maldad, no se pueden mezclar.

Como el agua y el aceite se apartan y se repelen, así no puede estar la bondad y la maldad.

Yo, como Bien Supremo, os trato de apartar de la Maldad, pero vosotros, queréis manteneros en ella.

Vuestra maldad ahora es repugnante, os quiero levantar, pero vuestras vestiduras, hediondas están, asco dan al Cielo.

Pero aún así Mis pequeños, si tuvierais misericordia para Mí, acercándoos con humildad y arrepentimiento, Yo os cambiaría esas vestiduras y os bañaría con perfumes finísimos.  

Yo mismo Me arrodillaría ante vosotros para cambiaros y arreglaros. ¡Os Amo, Mis pequeños, os Amo con un Corazón Verdadero!

¡Escuchad Mis Palabras, Mis pequeños!

Porque el tiempo se acerca, el Ladrón ya está a las puertas

Y NO TENDRÉIS TIEMPO DE ARREPENTIROS

NI DE CAMBIAR VUESTRO CORAZÓN DE PIEDRA

Sed sinceros con vosotros mismos y ved vuestra posición espiritual ante Mis Ojos. 

¿Qué habéis hecho con vuestra vida? ¿Qué tenéis para ofrecerMe a Mí, vuestro Dios?

Vuestra maldad Me repugna, vuestra indolencia Me hace llorar. Destruís las almas de Mis pequeñitos y gozáis con las porquerías que les obligáis a hacer.

¡OH! humanidad de dura cerviz, no habéis aprendido, y seguís como el Pueblo necio que escogí, pero os Amo y trataré de recuperaros, hasta el final de vuestros días.

Y a vosotros los que os habéis mantenido fieles…

Y SEGUÍS LUCHANDO POR PERSEVERAR

Hijitos Míos, debéis poner vuestra Fe y vuestra confianza en Mí, vuestro Dios, os lo he pedido muchas veces. El hombre falla constantemente y se le tiene que estar recordando su lección.  Cuando Yo os pido algo, es para el bien de la creatura. Cuando Yo doy algo, doy en exceso, si os estoy pidiendo la Perfección, es porque sé que gozaréis inconmensurablemente el Regalo de Mi Amor.

Vuestras escasas capacidades actuales, no pueden entender lo Maravilloso de Mi Amor, tenéis que confiar, como se os ha dicho, aún en la Obscuridad, aún a pesar de vuestra pequeñez.

Todavía no os separáis de lo tangible, debéis aprender a vivir en lo intangible, que es la Fe y esa Fe os va a llevar a lo tangible nuevamente, pero a niveles superiores.

LA FE HACE GRANDES MILAGROS,

LA FE HACE QUE LO PROMETIDO SE VUELVA REALIDAD.

Tenéis en las Escrituras lo que os dijo Pablo, ni el ojo vio, ni el oído oyó lo que nuestro Dios tiene reservado para el hombre.  

Mis pequeños, os vuelvo a repetir, no estáis capacitados para entender Mis Maravillas, pero vuestra Fe os puede llevar por el buen camino.

Daos, daos por completo a Mí, para que Yo os pueda revestir con ése vestido nuevo, con ese vestido de fiesta, con el que gozaréis Mis Maravillas, tengo que transformaros por completo, para que podáis vivir casi como los Ángeles.

Al pediros el desprendimiento de vuestro ser, de vuestros gustos, de vuestra mente, de vuestro corazón, quizá aún hasta de vuestra propia vida, eso logrará que lo intangible se vuelva tangible.

Os quiero regalar Mi Cielo, Mis pequeños, os quiero regalar el Reino, os quiero regalar Mi Vida.

Queréis medirlo, no podréis, Mis pequeños, todo en Mí es Infinito, y a eso estáis invitados, a ganar lo Infinito para vosotros.

Muchos por temor no dan el paso, están tan arraigados a la Tierra, a lo tangible, que sienten temor por soltarse.

SOLO DANDO EL PASO DE FE, ¡APRENDEMOS A VOLAR!

Por eso os decía Mi Hijo, sed como niños, porque el niño confía, si el Padre le dice “suéltate”, se suelta, “lánzate” y se lanza.

No piensa las consecuencias, simplemente ve el amor de su padre o de su madre y así os lo pido, Mis pequeños, ved Mi Amor y ved Mis deseos por purificaros y por perfeccionaros.

Grandes seréis, si así lo pensáis, pero estando en donde os pondré, sabréis que sois pequeños y que gozaréis como niños, porque anhelaréis más de Mi Amor y de Mis cuidados, porque estaréis muy juntitos a Mi Corazón.

Dejaos llevar por Mí, dejad que Yo os aconseje, que Yo os guíe, que Yo vele por vosotros.

DEJADME SER EN VOSOTROS.

Hijitos Míos, la Perfección que os pido, os lleva a la santidad y no hay diferencia de edad en el hombre ni de sexo para alcanzar Mis Promesas. 

Por eso entre vosotros, los que son llamados santos, los tenéis de todas las edades, de todo tipo de vida, de ambos sexos, simplemente fueron almas que entendieron Mi Llamado, aceptaron Mi Llamado, se soltaron a Mi Llamado.

Mientras más estéis arraigados a las cosas del mundo, más se os hace difícil entender Mi Llamado.

Las cosas del mundo hacen que vuestros oídos, vuestro corazón, aún vuestra mente se cierren para NO ESCUCHAR éste Llamado.

Algunos os cerráis a Mi Llamado porque no os conviene, porque estáis tan llenos de las cosas del mundo y no hablo que necesariamente tengáis mucho dinero, sino bienes que os aprisionan, gustos personales por los que lucháis que creéis que son más importantes que lo Mío.

Cuando os pido desprendimiento total, sufrís en dejarlos, pero si lo lográis entraréis a ésa libertad de Mi Amor.

Pero cuando estáis arraigados, tan arraigados a las cosas del mundo, os causa mucho problema apartaros, porque son cosas, muchas de ellas, por las que habéis luchado tanto y que por fin obtuvisteis y que al desprenderos de ellas, creéis que no vais a obtener un bien mayor.

Esa es la falta de Fe, Mis pequeños, esa es la falta de confianza en vuestro Dios, por eso os pido que Me dejéis Ser Padre, Papá en vuestra vida.

Cuando erais pequeños no os preocupabais por los alimentos, por vuestro vestido, por vuestro techo, simplemente aceptabais la vida de cuidados que os daban vuestros padres, confiabais en ellos.

Nunca un niño pequeño se pregunta si tendrán sus padres lo necesario para cuidarlo, simplemente, están atenidos a su amor, que se demuestra en cuidados.

Esa es la problemática, en el hombre al crecer, ya no confiáis en vuestro Dios, ya os hacéis muchas preguntas, dudáis de Mis Palabras y Mis Promesas, ya no consentís Mis Milagros a diario en vuestra vida.

Habláis de Mis Milagros como si fueran coincidencias, como si fuera la suerte ó la casualidad las que está a vuestro lado. No aceptáis que es Mi Providencia y Mi Amor los que os dan todo, los que os proveen de todo.

Confiad, Mis pequeños, confiad y sed como  niños, no os preguntéis hacia donde os llevaré, simplemente, confiad, que Yo os daré lo mejor. 

Escuchad a vuestro Dios, escuchadlo,

PORQUE YA NO HAY TIEMPO, MIS PEQUEÑOS,

SE OS HA TERMINADO EL TIEMPO

Habla el Espíritu Santo

Mis pequeños, sí, ciertamente ya Estoy entre vosotros Yo, vuestro Dios Espíritu Santo, moviendo a las almas hacia esa Perfección.

Voy buscando a éstas almas, para que al llenarse de Mí, que se llenen de Mi Amor,

Y POR ESE AMOR PUEDAN HASTA ALTERAR LAS LEYES DE LA NATURALEZAA FAVOR DEL HOMBRE Y PARA PROTECCIÓN DEL HOMBRE

CONTRA LAS FUERZAS DEL MAL

Se os ha dicho que un corazón lleno de Amor Puro y Santo puede hacer grandes Milagros, éstos son los corazones que Yo quiero, que vean más por sus hermanos antes que por sí mismos.

Almas desprendidas al servicio de su Dios y no aquellas que buscan su salvación y su protección, evitando el Dolor, evitando las penas, debéis Mis pequeños llenaros de Mi Amor.

Todo está sometido al Amor, os lo vuelvo a repetir y así las almas que viven en perfecta unión Conmigo, en el Amor,

SON INSTRUMENTOS CLAVES PARA ÉSTOS TIEMPOS

PORQUE ACTUARÁN SEGÚN MI MOCIÓN EN SU CORAZÓN

Estarán en íntima comunicación Conmigo y Yo las podré mover para la salvación de todos vosotros y de vuestros hermanos.

Abandonaos y dejad que Yo os mueva, que Yo os guíe, para que podáis luchar contra las Fuerzas del Mal, quien también hará grandes prodigios, pero prodigios aniquiladores,

Prodigios que os llevarán solamente a la sombra, pero que no os dejarán nada bueno, porque por ésos prodigios no les negaréis nada, porque los sentiréis superiores a vuestras capacidades, a vuestras potencias.

PedidMe el discernimiento, para que podáis ver la mentira atrás de todos ésos prodigios y de todos ésos supuestos milagros que hará el que no es.

Buscad en todo a vuestro Dios, buscad Su Bondad Infinita, buscad la vida del espíritu y así no erraréis el camino.

Seguid Conmigo en íntima comunicación en vuestro corazón y Yo os daré lo necesario para servir mejor a vuestro Dios.

Habla Nuestro Señor Jesucristo,

Hijitos Míos, hablar de Amor es hablar de Dios, hablar de Amor es hablar de Cielo, hablar de Amor es darle vida al alma.

Hijitos Míos, Mis pequeños, mucho os he hablado sobre el Amor y aún no he empezado todavía, porque el Amor es Infinito.

Vosotros creéis que ya conocéis bastante de él y posiblemente se os haga cursi o cansado, pero sin el Amor no seríais nada ni podríais crecer como debierais.

El Amor, como os he dicho, es Mi Esencia y él todo lo envuelve.

El Amor es al alma lo que el canto al jilguero, como el estruendoso ruido a la ola, como el suave sonido a la brisa.

Si el alma no recibe amor, si no vive en el amor, si no dá amor, no tiene para que vivir.Aún por más mala que parezca una persona, tiene la necesidad de recibir amor y también lo dará, según su forma de ser, pero no puede prescindir de él.

El Amor y el amar son la vida de todas las almas y el único que no puede entrar en ésta regla, es Satanás.

EL DESPRECIÓ AL AMOR Y AHORA LO ODIA,

PERO LO QUISIERA TENER

Porque sabe lo que vale, sabe la riqueza que el alma posee cuando de él se alimenta.

Y sabe lo que el Cielo significa, porque de ahí salió, pero su soberbia no le permitió ni le permitirá arrepentirse nunca.  

Así su Envidia, hacia cada uno de vosotros, que sois candidatos a vivir eternamente en el Cielo, hace que os ataque con insistencia para haceros caer y así no podáis gozar de lo que él perdió.

Fuisteis creados por Mi Amor. Se os dió una misión de Amor.

Se os protege con Amor durante vuestra estancia sobra la Tierra.

Gozáis de múltiples dones que Yo, el Amor, os concedo; para que al recibir Mi Amor, lo compartáis y cuando lo compartís recibís más y ya al final de vuestro tiempo se os dá el Gran Premio, con Amor.

Si en Mi Ser de Dios, en la Persona del Padre, no existiera el Amor, no habríais existido y ésto es porque el Amor es Creador.

Si en vuestro corazón hay amor, os volvéis creativos y dais, ayudáis, aconsejáis, levantáis almas, gozáis y hacéis gozar.

La felicidad os colma y la Sabiduría habita en vosotros, en una palabra, con el Amor tenéis todo y tenéis derecho a todo lo que es Mío.

Sin Amor no habría razón para que existierais, porque algo que no tiene Amor está como muerto, está estático, no lleva Luz ni Vida, no tiene alegría y vive en el Odio y en la Tristeza.

El alma -si la hubiera- que no poseyera nada de Amor, más le valdría no existir, porque no serviría para nada.

Si hay gozo, si hay alegría, si hay vida, si hay luz, si hay Misericordia, si hay fraternidad, si hay donación, si hay el porqué luchar en el Mundo y muchas otras cosas más, se deben a que existe el Amor.

Y de vosotros, de cada uno de vosotros, dependen éstas y toda una infinidad de cosas bellas para que se mantengan, se produzcan, crezcan y que por fin, inunden la faz de la Tierra.

El triunfo en el Mundo se dará cuando el Amor llene la Tierra, cuando el Amor venza al Odio y a la Muerte, cuando el Amor sea buscado con ahínco, se transmita con gusto y se goce en sincera fraternidad.   

El Amor os unirá a todos, Mis pequeños, pero para lograrlo, cada uno de vosotros debe empezar, en lo particular,

el permitirle entrar en vuestro corazón para que éste os limpie y purifique todo vuestro ser, LUEGO ÉL OS COLMARÁ.

Lo viviréis, lo transmitiréis y así podréis construir, alrededor vuestro, cimientos firmes para que Yo, vuestro Dios, pueda vivir perfectamente en vuestro corazón, en el de vuestros hermanos y en el Nuevo Mundo que habitaréis.

Nuestra nueva casa terrena, Nuestro Nuevo Hogar, la Nueva Jerusalén que habitará entre vosotros, tiene que ser obra de vuestro corazón.

El Amor nunca se impone, así que vosotros, por voluntad propia, Me deberéis construir ése Nuevo Hogar, para que Yo pueda vivir entre vosotros, en la Nueva Jerusalén.

Cuando ése día llegue, cada alma Me conocerá y se dará cuenta, como os dije al principio, que apenas habíais comenzado a conocer lo que es el Amor.  

Gozaréis de cosas indecibles y las gozaréis en todo vuestro ser, como nunca antes la humanidad lo ha experimentado.

(Lenguas…, sonaba como un diálogo muy triste)
Hijitos Míos, ya os había dicho que nunca podrías separar el dolor del amor. El dolor siempre acompañará al amor cuando se da con profundidad, cuando es un verdadero amor.

Mis pequeños, así como Yo Me dí para el Padre, por todos vosotros, en totalidad, Me desprendí de todo para darMe para la Obra del Padre,

TODOS VOSOTROS, LOS QUE AHORA ME SEGUÍS,

DEBERÉIS DESPRENDEROS EN TOTALIDAD

Deberéis dejar todo, todos vuestros sentimientos, vuestra persona, vuestro pensamiento, vuestro pequeño amor a los pies del altar, para que Yo los ofrezca junto con los Míos a Nuestro Padre.

Deberéis desprenderos de todo para que Yo os pueda llenar después.

¡Cuánto os cuesta, Mis pequeños, desprenderos de vuestra naturaleza, de vuestra miseria! Cuando Yo, vuestro Dios, os puedo dar tanto, os puedo llevar a la perfección en el Amor.

No alcanzáis a ver todavía lo que se puede ver desde lo alto. Si vosotros no subís a una montaña, no podréis ver el espectáculo que se ve desde ahí.

Podréis ver algo a los pies de la montaña, cuando ya dejasteis todo, cuando ya aprendisteis a subir a la montaña, con ese desprendimiento total, con esa voluntad totalmente puesta al servicio de vuestro Dios.

Cuando creéis que habéis perdido todo, porque en el trayecto de la subida os fuisteis quitando de todo aquello que fuera carga excesiva para que pudiérais llegar a la cima sin mucha carga y más ligeramente.

Allá arriba en lo alto, ya libres de todo peso terreno, ahí es donde Me encontraréis, en la perfección.  

EN LA PERFECCIÓN DEL AMOR, EN LA PERFECCIÓN DE LA DONACIÓN,

EN LA PERFECCIÓN DEL OLVIDO DE TODO LO TERRENO.

Ahí os quiero, Mis pequeños, en la Cima, en lo Alto, cerca de Mi Corazón, totalmente apartados del mundo, ahí donde sentís la libertad,

La brisa que os envuelve, que os acaricia, ahí donde sentís Mi Amor con ésos espectáculos en el cielo, en las montañas, en la naturaleza, ahí es donde apreciáis cómo toda ésa Obra de Perfección se creó para cada uno de vosotros.

Ciertamente encontraréis en el camino bellezas, halagos, amores, que son bellos, pero que no os llevan a la perfección.

Yo Soy la Perfección y para poder llegar a ella, os vuelvo a repetir, deberéis negar todo aquello que en el camino os vaya produciendo gustos, bellezas, pero que todavía no son perfectos.

Voy buscando almas que quieran llegar a ésa Perfección.

Mis pequeños, gozo infinitamente cuando hay almas dispuestas a dejarlo todo por Mí, para gozar de Mi Perfección. Yo Me derramo sobre ellas y, así como abandonasteis todo, Yo os voy a llenar de todo lo Mío.

Y es así como las almas llegan a la Plenitud, a la Plenitud del Amor de vuestro Dios.

Ciertamente es un sacrificio fuerte, grande, porque el Regalo va a ser inmenso, infinito.

Deberéis dar vuestro máximo y así apreciaréis Mi Regalo. Yo con el alma, el alma Conmigo.
Os quiero ahí, luchad por ello.

Trabajad arduamente con la Oración, con el sacrificio alegre, con la vida en el Amor y en su difusión vivida de corazón, para que Yo ya pueda estar nuevamente con vosotros.

Y sobre todo, desead intensamente para que éste momento ya llegue, porque éste también es un gran deseo de Mi Corazón.

Yo os Bendigo en Nombre de Mi Padre, en Mi Santo Nombre y en el del Amor de Mi Santo Espíritu. Permitidle a Mi Madre Santísima, Reina del Cielo y de la Tierra, que os guíe y os aconseje a vivir en el Amor.

Ella Nos conoce perfectamente, Ella es límpido reflejo del Amor, quién la habita.

Habla la Virgen María

Pequeñitos Míos, así como Soy Madre de Mi Hijo Jesucristo, vuestro Salvador, también Soy Madre de cada uno de vosotros. Os he tenido en mi Vientre, os he tenido en Mi Corazón, os he amamantado y os he dado vida de Mi Vida.

Pero muchos, apenas aprendisteis a caminar, os separasteis de la Familia, de Nuestra Familia.

Fuisteis como el hijo pródigo, que os sentisteis llenos de fuerza, en un principio, porque traíais esa realeza en vuestra mente, en vuestro corazón, en vuestras venas.  Caminasteis primeramente por los caminos del mundo, orgullosos, soberbios, creyéndoos fuertes, porque tenías la fuerza que se os había dado para luchar, para vencer.

Pero ésos caminos fueron debilitando vuestras fuerzas y no quisisteis regresar para tomar del Alimento Divino y así vuestras fuerzas os fueron llevando a la degradación de vuestra persona, de vuestra alma.

Hay algunos entre vosotros, Mis pequeños, que ésa caída os lleva a la humildad, al reconocimiento de vuestro error, a vuestra pobreza espiritual y al llegar nuevamente a Mi Hijo o ante Mí, os levantamos.

Os damos nueva Vida a través del Buen Alimento que solamente puede venir a través de vuestro Dios y así es como rescatamos a ésas almas soberbias que tuvieron que caer para levantarse.

Pero hay otras que su soberbia las mantiene así, caídas, y no desean nada de su Dios ni de Mí, vuestra Madre, quieren seguir viviendo por sus propias fuerzas y esto no se puede, Mis pequeños,

El mundo es demasiado pobre, demasiado bajo y así se lleva muchas almas a la perdición.

Vuestra soberbia nunca va a lograr esa Perfección de la que se os ha venido hablando, la humildad es la que os dice lo que necesitáis.

Entrad pues a ésa humildad que os llevará a pedir, a implorar la ayuda de vuestro Dios. Yo os tomaré, Yo os bañaré de nuevo, Yo os vestiré y os entregaré nuevamente a vuestro Dios,

No seáis necios, Mis pequeños, Soy vuestra Madre y Yo también quiero lo mejor para cada uno de vosotros.

Orad con el corazón, con ése firme convencimiento de que necesitáis ese cambio, aún no vivís en la Perfección, aún no vivís en el Amor en pleno, no os acostumbréis Mis pequeños a la mediocridad.

Levantaos y buscad ésa Perfección que solamente los hijos del Rey pueden tener, pero si preferís la mediocridad, nadie os la quitará.

Sed conscientes de ello, Mis pequeños, es la libertad del hombre la que escoge su crecimiento o su pequeñez.

Os bendecimos en Nuestro Santo Nombre, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Que la Paz y el Amor estén siempre con vosotros y los vuestros y que la compañía y la veneración a Vuestra Madre Celestial os alcance la Vida Eterna.

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N265 ENAMORARSE DE DIOS 3


LO ÚNICO POR LO QUE VALE LA PENA VIVIR

ES AQUELLO POR LO QUE VALE LA PENA MORIR

Habla Dios Padre 

¡Oh!, Humanidad entera, ¿Cuándo aprenderéis a verme a Mí, vuestro Dios, an­tes que a todo lo que os rodea? Yo os he dado TODO, pero os dejáis lle­var por la materialidad porque vuestras almas, faltas de Fe, no saben apreciar la espiritualidad que Yo, vuestro Dios, os he donado desde el momento de vuestra concepción.

Vivid la verdadera vida del espíritu, vi­vid la vida de Mi Eterno Hijo Jesús.

Sabiendo vuestra necesidad de uti­lizar vuestros sentidos para creer, por eso os envié a Mi Hijo, para que tuvierais en Él el ejemplo a seguir y así no tuvierais pretexto de que vuestro Padre no se ocupa de vosotros.

¿Y qué hicisteis con Él? Las per­sonas de ése tiempo lo crucificaron, Y ¿Qué hacen las personas de éste tiempo? Peor todavía,

LO DESPRECIAN, LO BLASFEMAN, LO NIEGAN, LO APARTAN DE SUS VIDAS

Ya se les mostró la verdad y la rechazan, se quieren mantener en las tinieblas del pecado. ¿Por qué, Hijos Míos, obráis así?

¿Qué más os puedo dar? Os he dado todo en Mi Hijo Jesús. Os daré a Mí Santo Espíritu de Amor, y ¿Ni así creeréis?

No Me ataquéis a Mí, atacad mejor vuestra debilidad, vuestra concupiscencia que os arrastra al mal y a las tinieblas.

Miraos, mirad vuestro interior, ¿Estoy Yo, acaso, como lo primero, como vuestro Rey y Padre en vuestro corazón; como vuestro principio y fin de vuestra existencia?

Si no es así, Me estáis fallando. Habéis pactado un Pacto de Amor y servicio al principio de vuestra existencia. (en el momento de bajar del Cielo, antes de nuestra concepción)

Os he conce­dido el don de la vida, para que actuando en caridad hacia vuestro Dios y hacia vuestros hermanos, pudierais servirme en la salvación de las almas, y

¿Qué habéis hecho con vuestra promesa?

HABÉIS PREFERIDO EL MUNDO Y SUS TINIEBLAS

Y ME HABÉIS APARTADO DE VUESTRAS VIDAS

Y ¿AHORA QUE SOY PARA VOSOTROS?

Algunos Me consideran un terrible Juez, otros Me consideran un Ser obsoleto cuyas leyes “antiguas” no pueden prevalecer más.

Para otros Soy una molestia en sus vidas, en donde quisieran actuar, no en libertad, sino en libertinaje sin tener quién les pida cuentas de su actuación.

Y para muy pocos Soy quién debo serel Amor, el respaldo total de sus vi­das, la luz en el camino, la verdadera Vida y el Eterno Amor, el Padre que protege y levanta a sus hijos de las caídas por vuestra fragilidad.

Esto es lo que Soy, y más, Soy vuestro Creador quién reclama cada alma, puesto que Sois parte de Mí, Y el dueño reclama lo que le pertenece.

Vosotros Me pertenecéis por entero, pero respetando vuestra voluntad, tan voluble, que hace que se Me niegue lo que es Mío.

Mis sacerdotes, mis queridos ministros de Mi Amor.

Los necesito tanto para que a través de ellos se cumpla Mi obra de salvación, pero cuanta frialdad y cuanto desamor encuentro en la mayoría de ellos.

Me duele decirlo, Me duele muchísimo ver que Mis sacerdotes, ministros supremos, Me estén fallando.Yo ya lo veía desde el principio de la Cristiandad, Mis mismos apóstoles estaban llenos de defectos, pero aún así los tomé para ser mis primeros Obispos.

Reconozco vuestra flaqueza, pero aún así os amo y os necesito.

Tenéis que acercaros más a Mi corazón. Os habéis desviado de vuestro ministerio, habéis hecho de vuestra vida consagrada reflejo de carne y vicio en muchos de vosotros.

Os he dado más que a la mayoría de Mis crea­turas y así os habré de pedir, en la justicia y en el amor.

Vosotros fuisteis escogidos para ser otros Cristos vivientes, transmitiendo virtud, transmitiendo verdad, transmitiendo amor, viviendo Mis en­señanzas y siendo un ejemplo fiel de vuestro primer y máximo maestro, vuestro Salvador, Cristo Jesús.

Hijos Míos, Mis consagrados, todavía hay tiempo. Volved a la virtud, apartaos de la Tierra y de cuanto mal hay en ella.

NO OS DEJÉIS ENSUCIAR VUESTRAS SAGRADAS TÚNICAS SACERDOTALESHABRÉIS DE PRESENTÁRMELAS CUANDO VUESTRO TIEMPO DE SERVICIO TOQUE A SU FIN.

La balanza está esperando sobrepesar ambos lados.

Vuestra concupiscencia os aparta de Mí. ¿Qué me vais a entregar al final? Muchas almas se lleva Mi Enemigo por la frialdad de vosotros, Mis consagrados.

Vuestro compromiso es muy grande, pero también os doté de bellísimos dones y ¿Qué habéis hecho con ellos? También vosotros os habéis dejado arrastrar por el mundo.

VUESTRA MISIÓN ES EXCELSA ¡COMPRENDEDLO, EXCELSA!

Yo perdono aún al pecador más obstinado, siempre y cuando se acerque con espíritu contrito, vosotros lo sabéis, ¿Por qué entonces voso­tros no os acercáis a Mí?

¡DEJAD EL MUNDO Y SUS OBRAS DE UNA VEZ POR TODAS!

Vosotros sois Míos, vuestra misión es del Cielo, NO de la Tierra.

Vues­tro tiempo es totalmente Mío y para Mí, en la salvación de vuestros her­manos.

Vivid la pureza del cuerpo y del alma hijitos Míos, apartaos de todo aquello que os lleve a la impureza, eso daña mucho Mi corazón.         ­

No hijitos Míos, no estáis actuando completamente de acuerdo a vuestra suprema misión. No os hagáis tontos, vuestra vida debe ser de virtud y de ejemplo.

Muchísimas almas se pierden por vuestro mal ejemplo, vosotros lo sabéis.

Nuevamente os lo repito, os necesito, no Me fallen por favor, por el amor a Mis almas, por el amor a Mis creaturas.

El tiempo se acerca, el tiempo de la Tribulación ya está, ¿Qué haréis vosotros cuando Yo mismo y vuestros hermanos van a necesitar más de voso­tros?

Sólo la vida en la virtud os mantendrá con la Fe y la Fortaleza necesarias para ayudarme a salvar almas en la Tribulación.

Os doy Mi Espíritu Santo, os doy Mi perdón de corazón, pero tratad de vivir en el camino que os he trazado desde hace 2000 años.

OS NECESITO Y EL MUNDO OS NECESITA. LLEVAD A LAS ALMAS A LA SALVACIÓN

Sed buen ejemplo de virtud y amor y venced vuestro egoísmo y vuestras pasiones.

VOSOTROS ME PERTENECÉIS POR COMPLETO, NO LO OLVIDÉIS.

LA JUSTICIA SERÁ MÁS SEVERA CON VOSOTROS, PERO EL AMOR SERÁ MÁS AGRADECIDO POR IGUAL.

Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto y santos como vuestro Cristo lo es.

Las necesidades de todos Mis hijos deberían ser sólo una, Yo, vuestro Dios.

No hay nada más sublime sobre la Tierra que el pensar y en el actuar en los intereses de vuestro Padre.

Mis intereses son de salvación, de Amor, de providencia hacia vosotros.

¿No os dais cuenta de que cuando véis por Mis intereses, estáis actuando sobre los vuestros?

Yo vuestro Padre sólo necesito el amor que vuestros corazones puedan producir.

Todo en el Cielo es Amor, se habla de amor, se vive del más puro y santo amor, porque ya todos viven plenamente en Mí.

Vosotros, Mis hijos, que aún vivís sobre la Tierra, podréis empezar a vivir del Amor del Cielo, cuando Me entreguéis vuestra voluntad sin recatos.

Todo lo vuestro Me pertenece, pero Yo respeto vuestra voluntad y vuestra respuesta a Mi Gracia.

Yo espero, pero pensad

¿Vosotros, todos, tendréis el suficiente tiempo para vuestra salvación?
Si vosotros mismos no os podéis ayudar a sí mismos

¿Cómo podréis ayudar a vuestros hermanos en su salvación?

Pensad hijos Míos, el tiempo apremia, el Mal se lleva a muchos de los Míos, y vosotros ¿Qué hacéis para evitarlo?

Sois pequeños, necesitáis una guía superior a vuestra naturaleza pobre.

Acercaos a Mí, pedid ayuda a vuestra Madre Celestial, pedid ayuda Divina.

Recordad, vosotros sois pequeños y el niño pequeño tiene que ser ayudado por un adulto.

Venid a Mí con espíritu contrito y Yo vuestro Padre, abriré Mis brazos para estrecharos a Mí corazón de donde no permitiré os volváis a salir.Dadme todo vuestro amor, toda vuestra voluntad y Yo os daré la Mía y os haré ricos en el Amor, que es la máxima riqueza de Mi Corazón.

Satanás quiere destruir vuestra alma, porque es lo valioso que tenéis cada uno de vosotros y especialmente si ésa alma ama y Me ama.

Si vuestra alma Me tiene a Mí en su interior, él está celoso y él quiere destruir a ésas almas que aman. Tened cuidado, Mis pequeños, no permitáis que Satanás destruya lo más valioso que tenéis.

El Discernimiento Santo os hará entender sus trucos y sus maldades, no le sigáis, Mis pequeños, si vosotros Me conocéis,

conocéis lo que Mi Amor os pide, que es lo que os ha pedido siempre, que es vivir en Virtudes, en Amor, en humildad, en sencillez, en docilidad.

Y ASÍ ALCANZARÉIS LA HERENCIA DIVINA QUE OS CORRESPONDE

Todos vosotros venís de una familia determinada y en ella se tienen ya reglas, costumbres, etc. impuestas por sus predecesores…

Y que a sus descendientes les han parecido bien para que con ellas se perpetúe el nombre y el respeto del “apellido”.

Y así conocéis a familias que hacen tal o cual cosa, en determinadas ocasiones, ya sea para bien familiar o para bien del pueblo en el cual viven.

El respeto a esas costumbres van uniendo a la familia y quizá algunas otras familias se les adhieran porque se les hace bueno perpetuarlas.

TODOS VOSOTROS PROVENÍS DE MI FAMILIA

Todos vosotros habéis nacido de Mis Primeros Hijos, Adán y Eva y así como adquiristeis sus bienes, también adquiristeis sus males, pero no por ello dejáis de pertenecer a Mi Familia.

En una familia hay elementos humanos buenos y malos, pero cuando la familia es unida de corazón, se reúnen sus familiares para estudiar de qué manera se le puede ayudar al o a los miembros de la familia para resolverles sus problemas.

Yo escogí a un pueblo en la antigüedad, de entre todos los que habitaban en el Mundo, porque ellos primeramente Me escogieron a Mí.

La gran mayoría de los pueblos antiguos, por la caída en el pecado, se volvieron idólatras, ya que al caer en el Pecado de Origen, quedaron a merced del Maligno, quien los llevó a la idolatría con el ofrecimiento de vidas humanas y de la sangre de las víctimas para él.

El único pueblo que no aceptó esos sacrificios y holocaustos al Maligno, fue el pueblo judío y Me tomaron a Mí como a su Dios, como a su UNICO DIOS

Y por consiguiente Yo los tomé como a Mis hijos predilectos y así los empecé a formar según Mis Decretos de Amor.

Por eso el pueblo judío fue tan bendecido en la antigüedad por Mi Mano Poderosa y por ello de este pueblo salieron grandes hombres que cambiaron el curso de la historia.

Es el pueblo de Mi Heredad y en ellos puse toda Mi confianza a pesar de ser un pueblo testarudo e infiel en muchas épocas de la historia.

1. El pacto de obras entre Dios y Adán; 2. El Pacto de Redención entre Dios y Cristo, el segundo Adán; 3. El Pacto de la gracia entre Dios / Cristo y sus elegidos.

Yo Soy vuestro Dios y cuando Yo hago un pacto con Mis hijos, nunca Me desdigo.

Ciertamente mataron a Mi Hijo cuando se los envié y con ello se ganaron la maldición que ellos mismos se lanzaron: “Que Su Sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos”.

Yo no puedo maldecir a Mis hijos, Soy vuestro Padre y Yo sólo busco el bien de Mis hijos, buenos o malos, pero seguís siendo Mis hijos.

En la antigüedad, Mi pueblo, al llegar a otras ciudades, a veces se mezclaron y se adhirieron a sus costumbres y llegaron a adorar a  otros dioses.

Ellos al poco tiempo, se daban cuenta, a través de los profetas que les enviaba, de que Yo no estaba contento con lo que hacían…

Y al Yo apartarme un poco de ellos, por preferir a otros dioses, empezaban a sufrir las consecuencias por olvidar el pacto hecho con su Dios.

Cuando, por fin, se daban cuenta de su error y volvían a Mí, Yo olvidaba su traición y Me entregaba a ellos nuevamente y muchos regalos les daba para que se sintieran consentidos y amados por su Dios.

Yo les di Mis Leyes, Mis Decretos, les di Mi herencia Divina.

Les marqué fechas a guardar, fechas para fiestas especiales, fechas para la siembra, fechas para recordar episodios importantes de su historia, de nuestra historia en la cual Yo, su Dios, hacía tal o cuál prodigio para salvarles o ayudarles de una u otra forma.

Ellos las respetaban y Yo era su Dios y ellos eran Mi pueblo.

Con la venida de Mi Hijo, por insidias del Mal y por causa de la dureza de su corazón, no quisieron aceptarLo y Me volvieron a traicionar.

Por causa de ello, Mi Herencia se abrió para todos los pueblos que Me quisieron acoger como a su único Dios y de esta forma surge el Cristianismo, en donde la Herencia del judaísmo se comparte a todos los pueblos de la Tierra.

Así como Yo no forcé al pueblo Jadio a aceptarMe como a su Dios en los principios de la historia, ahora tampoco obligo a los pueblos y a las personas actuales a aceptarme como a su Dios en sus vidas.

De ésta forma Mi Herencia se vuelve UNIVERSAL y podéis daros cuenta de cómo de un aparente error, surge un gran bien para todos, niega Mi pueblo a Mi Hijo amado y El se vuelve herencia para todos.

No por el hecho de que Mis hijos judíos Me hayan negado una vez más con la muerte de Mi Hijo, Yo Me he de apartar de ellos, sólo esperaré con Amor Paternal nuevamente su retorno.

Mi Amor se vuelve universal, que aunque ya lo era, no era libremente aceptado. El amor obligado no es amor.

Todos vosotros, de ésta forma, os volvéis coherederos de Mi Reino y Mis Bendiciones alcanzan a todos aquellos que Me aceptan en su corazón.

Y más que todo, aquellos que al aceptarMe como a su único y verdadero Dios, Me transmiten, primero en su familia y, luego, a, todos sus hermanos por toda la Tierra.

Yo Soy el Bien Supremo y aquél que Me tiene, aquél que Me posee, es tan fuerte Mi Presencia Divina en él, que se vuelve transmisor de Mi Herencia para todos mis hijos.

Al Amor nadie lo puede esconder. No es un tesoro que se pueda esconder en cajas fuertes o encerrarlo en un closet o ponerlo debajo de la cama.

El que adquiere Mi Verdadero Bien, el Amor, lo vive, lo transmite, lo goza, porque el Amor es en verdad Mi Herencia Divina para todos Mis Hijos.

Os he dicho que en el Cielo sólo se vive de Amor y se vive en el Amor, así que aquél o aquellos que Me acogen, Yo les hago partícipes de su Herencia ya desde su vida en la Tierra.

No hay alimento más grande para un alma, que el alimento del Amor de su Dios.

Toda la Predicación de Mi Hijo sobre la Tierra se centró en ello: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo”.

Así que os pido hijitos Míos, como herederos de vuestro Dios, que empecéis a transmitir y a compartir lo que vuestro Dios os ha dado, su verdadero y puro Amor.

Haced de vuestro mundo material, un Mundo Espiritual. Llenadlo de Mi Amor, para que el Amor Encarnado pueda ya vivir, en pleno, entre vosotros.

Pueblo Mío,

MI HERENCIA ES PARA TODOS Y TODOS TIENEN DERECHO A ELLA.

Hacedla por favor llegar a todos aquellos que aún no la conocen y así os volveréis verdaderamente, pueblo Mío.

Uniéndoos para estudiar en que forma se le puede ayudar a tal a cuál hermano vuestro o a tal o a cuál pueblo de la Tierra.

Yo os aseguro que la mejor herencia que les podréis dejar a un hijo o a un hermano vuestro, es la es la de enseñarles a amar y a respetar a su Padre Dios, porque con ello les estaréis asegurando el derecho que tienen “de familia”, de ganar su Herencia Eterna en el Reino de los Cielos.

Yo os bendigo con el Amor de Mi Corazón y lo vuelvo a entregar en pleno para todos aquellos que se acerquen a tomar de la Fuente que brota de Mi Corazón

Pedid a Mi Madre que os guíe hasta Mi presencia, que os enseñe el camino a vuestro Padre, que os muestre Mi Amor en pleno

y que con la ayuda de Mi Santo Espíritu de Amor, os dé todo lo necesario para volverlos santos y teneros conmigo por los siglos de los siglos.  ­

¡VOLVAMOS A LA VIDA!

Yo Vuestro Padre de Amor, Vuestro Jesús, Vuestro Amor os llama, os bendice, os necesita. Vosotros sin Mí no sois nada, pero vuestra nada Yo la necesito.
Os amo, hijitos Míos, entendedlo, OS AMO.

Volved a Mí, creaturas de Mí Corazón.

Cuanto os amo, hijitos Míos, cuanto os amo

Os Bendigo, hijos Míos, en Mí nombre, en el de Mí Hijo y en el del Santo Espíritu de Amor

Habla la Santísima Virgen María

Hijitos Míos, Soy vuestra Madre Santísima; os quiero decir que no os separéis.

La Familia de Dios, pertenecéis a una sola Familia, la familia de la Tierra que se tiene que reunir con la Familia del Cielo.

No sois diferentes familias, todos sois hermanos, y todos debéis velar por el bienestar de cada uno de vuestros hermanos.

Estáis unidos por el Cuerpo Místico, descendéis de Un Solo Dios.

Nosotros Somos vuestros Padres, todos vosotros Nuestros hijos. Lo que afecta a uno en lo individual, afecta a toda la Familia.

Estáis acostumbrados a pensar que tal o cual persona que está haciendo el mal, pertenece a otra familia y lo apartáis; intuitivamente, como creyendo que es otra familia,

y no, Mis pequeños, estáis unidos en esa Fraternidad Divina, y así el Bien que haga a uno, llega a todos; como el mal que haga a otro, también llegará a todos.

Debéis veros así, como hermanos de una sola familia, y vuestra oración debe ser así, familiar, una sola familia, no diferentes familias; para que estéis atentos en lo que pasa a vuestro alrededor.

Y lo que deseéis para vosotros deberá ser universal.

Una sola Familia, Mis pequeños.

Hijitos Míos, Yo vuestra Madre Santísima; Viví sumergida en esa Omnipotencia, en ésa Omnipresencia, de Nuestro Dios.

Yo Vivía para Mi Dios, Conocía a Mi Dios, Sus Intenciones y Necesidades. Por eso Me mantenía en oración profunda, Me mantenía en el silencio, para escuchar la Voz de Mi Dios.

Vida Divina, Vida de Cielo, Vida de Amor, Vida de Enamoramiento.

Esa Pasión del alma nunca encuentra su fin; porque el Ardor que produce el Amor de Nuestro Dios la mantiene siempre sensible a Sus Bondades, a Su Llamamiento.  

El alma que se enamora del Amor de su Dios, vive en éxtasis, vive, como ustedes dicen, en otro mundo.

Es verdad, en la Tierra se vive en la Tierra, pero el alma se mantiene en el Cielo con su Dios.

Mis pequeños, se os ha pedido esa vida interior, esa vida profunda, el conocimiento de Nuestro Dios que lo tenéis en vuestro corazón.

Apoyaos en Mí, dejadMe que Yo, vuestra Madre, os lleve a conocer en vuestra intimidad a vuestro Dios.

DejadMe que Yo os presente ése Nuevo Mundo que encontraréis en vuestro interior. Para ello os pido que Me acompañéis a esa profundidad en vuestro corazón.

Daos momentitos durante el día, durante la noche, en lo callado del Mundo; tomadMe de la Mano,  Y dejadMe que Yo os lleve, que os vaya abriendo las puertas, que os vaya revelando los secretos de vuestro corazón.

Y así encontréis los Secretos del Corazón de Nuestro Dios en la Trinidad Sacrosanta que Habita en cada uno de vosotros.

Sed dóciles, sed sencillos, simplemente dejaos llevar por vuestra Madre.

 Entrad primeramente a vuestro corazón, os puede causar temor, os puede dar miedo, porque no conocéis a dónde vais, podéis creer que es un túnel oscuro, frío;

PERO RECORDAD MIS PEQUEÑOS,

QUE ESE ES EL PASO QUE DEBE DE DAR EL HOMBRE,

UN PASO EN FE

Dejaos conducir, aún a pesar de que no escuchéis nada, de que no veáis nada, de que no sintáis nada, CONFIAD.  Confiad en vuestro Dios, confiad en Mí, vuestra Madre.

Entrad, entrad en la profundidad,

sabiendo que después de pasar ése túnel oscuro, frío, que es la humanidad del hombre, su esclavitud en el pecado;

encontrará internamente la Luz, la Luz que le dará esa Libertad, ese vuelo.

Volará el alma hacia vuestro Dios, la Puerta se le abrirá al hombre que busca a su Dios.

Es un Cielo Inmenso, son Ángeles…, es Luz, es Vida.El alma se encuentra realmente, en ése Mundo Interior, en ése Reino Divino.

Se encuentra la Libertad que tanto anhela, es Paz, es un abismo de Luz, una Belleza Interior que no se imagina que exista en sí mismo, y vuela y goza y va hacia la Luz que la atrae.

TODO ES LUZ EN EL INTERIOR, ES UN CIELO EN SU INTERIOR.

Abandonaos a Mí, vuestra Madre, para que os lleve a ese Mundo Interior, a esa Paz Interior, a ese Gozo Divino.

Mis hijitos, ya aquí dentro de vuestro corazón, vayamos a buscar la Luz del Padre, estáis en la Luz, estáis gozando la Libertad de vuestro ser en el interior de vuestro Dios.

Vayamos a buscar esa Luz, que es La Divinidad, el Amor de Nuestro Dios en el interior de cada alma.

Dejad que os atraiga Su Amor, que os atraiga Su Paz, volad hacia Él.  

Es un espacio infinito, se os abre todo un universo en vuestro interior.

Ved las estrellas, cuántas hay… ése gozo y esa Paz, volad, dejaos atraer por vuestro Dios que os espera.

Ya estáis llegando, Él os espera, Él os llama…,

Presentaos ante vuestro Dios, con toda sencillez, como niños, sois luz y estáis ante la Luz…

Aquí está Vuestro Dios…

Él os extiende Sus Brazos, os manda llamar con Sus Manos, Él os recibe y os da el Beso…,

Aquí está vuestro Dios…, sois pequeñitos, agradeced a vuestro Dios… agradeced, agradeced a vuestro Dios…

(JV: gracias, gracias Mi Padre por Tu Llamado, gracias Padre, porque Estás en nosotros)…, Gozad con vuestro Padre, platicadLe, estáis ante Él en vuestro interior.

Éste es vuestro Mundo Interior, éste es el Universo Interior que tenéis que os ha regalado vuestro Dios, para que estéis con Él, para que gocéis con Él, para que compartáis con Él.

Y así juntos podéis volar, podéis dirigiros a cada una de esas estrellitas que ahora veis.

Acompañad a vuestro Dios, acompañad a vuestro Padre, tomadLe de la Mano, volad, gozad, id con alegría acompañado a vuestro Dios…,

ID Mis pequeños, id con Él, Él os espera, Él espera éste encuentro más que vosotros… gozad, gozad.

Os He traído a vuestro interior, porque Yo como Madre os llevo hasta el Padre, a la Trinidad, por medio de la Trinidad os llevo y vuestro gozo, se vuelve Mi Gozo.  

Gozad, id a Diós Mi pequeño@, ve con tu Padre, aquí os espero.

Hijitos Míos, penetrad  a éstas Aguas Límpidas, a éstas Aguas Santas; dejad que toda la mugre, todo lo malsano quede en ellas y salid de éstas Aguas cristalinas, puros, santos, ávidos del Amor de Nuestro Dios.

Dejad que éstas Aguas os purifiquen; gozad de éstas Aguas, ved, ved lo limpio que están, se puede ver hasta el fondo, entrad, nadad en ellas, gozad…,

Levantaos ya, creced, creced en el Amor, en la Fe, en ésa Esperanza de saber que vuestro Padre y Dios que os ha Creado, que os ha dado Vida espera por cada uno de vosotros.

Tantos, tantos Regalos que tiene vuestro Dios para cada uno de vosotros, Él es tan Bueno, Él es tan Santo, Él es tan lleno de Vida, Él es La Vida, el Universo entero está a Sus Pies.

ÉL SE DA TODO POR VOSOTROS 

Cuánta Paz, cuánto Amor, cuánto crecimiento podréis alcanzar al entrar en Su Interior, en vuestro interior.

Dad a vuestros hermanos ésta Vida, al haber sido llenados vosotros mismos de Ella.

Él os puede satisfacer perfectamente, abrid cada vez más vuestro corazón, para que Sus Bendiciones que son Infinitas penetren como Gracias Nuevas, como cataratas a vuestro interior.

Él se quiere derramar totalmente en cada alma, pero vosotros no os queréis abrir así en totalidad.

AMADLO, AMADLO CADA VEZ MÁS; CONOCEDLO CADA VEZ MÁS;

PermitidLe a Mi Esposo que os lleve a ésa Profundidad del Conocimiento de vuestro Dios, y así al Conocerlo gozaréis infinitamente de lo que es El Desconocido Amor de Nuestro Dios…

Es un Mundo de Amor, es un Océano Infinito de Bendiciones y de Gracias, es una Luz Divina que no permite oscuridad en vuestro ser.

Todo esto en Su Infinidad es para cada uno de vosotros…, este es el Gozo de la Creación, lo que vuestro Dios Creó para cada uno de vosotros…, éste es el Destino de las almas…,

éste Gozo Infinito, éste Océano Infinito, éste Espacio Infinito de Amor, volad con vuestro Dios, gozad con vuestro Dios, acompañad a vuestro Dios.

Agradeced a vuestro Dios con todo vuestro corazón por todo lo que Ha Hecho por vosotros, por todas las almas, ¡cuánto gozo, cuánto regalo! ¡Oh! Mis pequeños, ¡Oh! Mis pequeños,

Gracias, gracias, Padre… Gracias por lo que das a cada hijo, Tuyo y Mío, gracias…

N265 ENAMORARSE DE DIOS 1


LO ÚNICO POR LO QUE VALE LA PENA VIVIR, ES AQUELLO POR LO QUE VALE LA PENA MORIR

Habla Dios Padre:

Yo, para muchos, Soy el Dios desconocido, el Dios escondido, el Dios que no se dá sino a unos cuantos.

Si vosotros os acercárais a Mí, Vuestro Padre, encontraríais y gozaríais las delicadezas de Mí Amor.

Yo os tenía en Mí Pensamiento y en Mí Amor antes de que fueráis. Ya os amaba, ya os gozaba.

El hecho de saber que cada uno de vosotros iba a nacer, Me llenaba de un amor indefinible. ¡Cuánta alegría en Mí Ser Entero por cada uno de vosotros!

Vosotros gozáis con la venida de un bebé a vuestras vidas, lo esperáis con ansia, la madre lo siente en su vientre, sus movimientos, sus pataditas, alcanzan a escuchar sus latidos, se alegran de esa pequeña vida, dentro de su vida.

Si ésa alegría os invade y os llena de un gozo pleno, ¿Qué no sentiré Yo, Vuestro Creador, que conozco célula a célula a cada uno de vosotros?Conozco todo lo vuestro y no sólo la hechura de vuestro cuerpo, sino las reacciones de vuestra alma y cuando, con el tiempo, esa alma se vuelca a Su Creador y reconoce en Él todas las cosas que existen.

Y reconoce en Él la ternura y la delicadez que puso en sí para poder ser alguien en el Mundo, Yo gozo con una alegría de naturaleza inimaginable para vosotros.

Es ahí cuando gozo en pleno con la hechura de cada una de Mís pequeñas creaciones.

Vosotros gozáis cuando al dar educación, vuestra propia educación, modales y vivencias a vuestros hijos y que con el tiempo, vosotros os veís reflejados en vuestros hijos,

vuestro gozo es grande, porque vuestro prójimo reconoce los rasgos de familia, tanto físicos como de educación y hasta de los modales.

Ahí, en esos pequeños detalles personales se reconoce la procedencia de las personas.

LO MISMO Y MÁS GOZO YO, CUANDO VEO EN VOSOTROS MÍ REFLEJO DE BONDAD,

 Amor, respeto mutuo, donación hacia los demás y todas Mís demás virtudes.

Cuando sóis Mís verdaderos hijos y además lo proclamáis no sólo de palabra, sino de obra, entonces gozo Mí Creación.

Porque Yo Creé todo para vosotros, cada pétalo de una flor, su textura, su color, su aroma, su belleza general; los amaneceres y atardeceres con sus múltiples facetas de colores y formas;

los diferentes frutos de los árboles y plantas con sus diferentes sabores y usos para daros diversidad de alimentos para vuestro cuerpo.

El recreo de vuestro vista en Mís bellezas creadas, el recreo de vuestros oídos en los cantos naturales, en el de vuestros instrumentos musicales y en el de vuestras voces, a veces angelicales,el recreo de vuestro olfato al haber creado diversidad de aromas, tanto para gozarlos de la Naturaleza, como para poderlos usar vosotros mismos;

el deleite de vuestro espíritu al conocer que fue un Dios Amantísimo y Delicadísimo en extremo, el que Creó todas éstas cosas para vosotros y además,

os creó todavía más perfectos a cada uno de vosotros, tanto en el cuerpo como en el alma, para gozar, Yo mismo, también de Mí Creación en vosotros.

Hijitos Míos, si vosotros os imaginárais cuanto os amo,

CUÁNTO ES MÍ DESEO DE QUE RECONOZCÁIS QUIÉN ES REALMENTE VUESTRO PADRE,

el que realmente os dio la luz, el que os ha mimado aún antes de que naciérais a la vida terrena.  Si os diérais cuenta realmente del cuidado tan delicado que pongo en cada DETALLE en la vida de cada uno de vosotros y si Me tuviérais una gran confianza al saber que conozco TODO en vosotros…

Y aún así, BUENOS Y MALOS, OS AMO CON LOCURA,

Correríais a Mí y Me daríais el abrazo amoroso y pleno que tanto deseo de vosotros.

Es tanto Mí Amor por vosotros, que si os presentáis ante Mí con vuestro corazón arrepentido y deseoso de amarme verdaderamente, Yo Me olvido de vuestro pasado,

OS PERDONO Y VUELVO A CREAR UNA NUEVA VIDA

PARA CADA UNO DE VOSOTROS EN MÍ AMOR.

Comprended que Mí Amor TODO lo puede restaurar, todo lo puede comenzar nuevamente, aún cuando os quedaran sólo escasos días de vuestra existencia sobre la Tierra, YO PUEDO REHACER TODA VUESTRA VIDA

Y PODRÍAIS ENTRAR GLORIOSOS A NUESTRA CASA CELESTIAL

Es Nuestra, porque vosotros salísteis de Ella y debiera ser vuestro deseo el regresar a Ella y gozar Conmigo por toda la Eternidad.

Nos os sintáis afligidos si habéis cometido faltas tremendas en vuestras vidas, TODO tiene arreglo en Mí Corazón y en Mí Amor.

No hay imposibles para Mí. Lo que vosotros conocéis, es un conocimiento muy limitado en todos sentidos de vuestras humanas capacidades,

Y nunca podríais, ni siquiera imaginar Mís Capacidades Omnipotentes que existen en Mí, para vosotros y para todo lo creado.

Es tanto Mí Amor para aquellas almas que se sueltan a Mí Amor, que al derramarMe en ellas, en su libre voluntad hacía Mí, que empiezan a vivir cosas insospechadas a vuestras pequeñas capacidades.

Sois tan pequeños y Me deleito tanto en vuestra pequeñez, que cuando os soltáis a Mí, como bebés desprotegidos buscando los brazos paternos, para sentir su seguridad en sus brazos,

Yo os tomo y os abrazo contra Mí Corazón y os amo y os gozo porque os siento realmente Míos, ya que os confiasteis, por fin, a Vuestro Padre y Creador.

Hijitos Míos, buenos y malos, grandes y pequeños, de la raza que seáis, de la condición social que seáis, de las ideas espirituales que seáis, TODOS, volved a Mí, Vuestro Creador.

Yo os necesito para derramar en todos vosotros Mí Amor íntegro que sólo puedo hacerlo cuando Me déis vuestra confianza plena y cuando Me reconozcáis verdaderamente como vuestro Padre,

Quién os cuida, Quién vela por vosotros en cada momento de vuestras vidas, Quién os ha amado antes de que fuérais en cuerpo y alma.  Volved a Mí, volved porque no hay nada más bello y más grande en TODO el Universo que el vivir y compartir plenamente el Amor de Vuestro Padre Dios.

¡Cuánto Amor tengo aún en Mí por compartir con vosotros! ¡Ayudádme a derramarlo sobre vosotros!

Dádme vuestro amor, dádme vuestra confianza, dádme vuestro ser y Yo os colmaré hasta niveles inimaginables.

Ampliad los horizontes de vuestra alma, dejad que el Espíritu os guíe y veréis Cielos Nuevos y Tierras Nuevas, os prometo, Yo, Vuestro Dios y Creador.

Yo, Vuestro Dios, os he escogido, os he amado desde antes de que fueráis. Yo, Vuestro Padre, os he amado y os he compartido lo más bello que hay en Mí, que es Mí Esencia, es Mí Amor.

Ahora, vuestra pequeñez humana, no alcanza a vislumbrar lo que realmente significa la palabra Amor. Vuestros sentidos están opacados, vuestras capacidades están casi inmóviles, vuestros deseos son falsos.

Cuando se dé el nuevo amanecer, cuando vuestras potencialidades espirituales se abran y Yo les pueda dar plenamente la Luz del Amor,

entonces comprenderéis lo que ésta palabra significa realmente y lo dinámico que resulta ser el Amor Verdadero de Vuestro Dios.

SÍ OS PUEDO DECIR QUE EL AMOR, MÍ AMOR,

MUEVE TODO EL UNIVERSO

Todo vive en el amor, todo se manifiesta en el amor, todos los misterios están comprendidos en el amor. Todo PALPITA en el Amor.

Entonces os daréis plena cuenta que, si realmente queréis crecer en todos los sentidos, a niveles infinitos, deberéis empezar, precisamente, con el Amor.Sin amor, nada se puede dar. El abre las puertas a todo, a las Gracias, a los Dones, a las potencialidades del alma.

ES LA LLAVE CON LA CUÁL TODO SE ENCIENDE

Al amar en lo profundo y con sinceridad de corazón, no encuentra ningún obstáculo. El Amor verdadero vence todos los obstáculos. Nada se puede interponer al Amor de Vuestro Dios.

PODRÁ SER ATACADO, PERO NUNCA ELIMINADO

Y DEL ATAQUE AL AMOR, SURGE,

DE LO QUE RESULTA, UN AUMENTO AL MISMO

El Amor siempre renace, aún de las caídas que sufra por ataques del Mal.  El amor, en sí, es vida profunda. Os lo repito nuevamente:

TODO, ABSOLUTAMENTE TODO

 Vive en el amor y por el amor.

Hijitos Míos, Yo, Vuestro Padre Celestial, os he regalado la joya más precios de Mí Ser. Aprovechádla, cuidádla, hacédla crecer y transmitídla.

Nunca se arrepentirán, ni ante vuestros hermanos y, menos, ante Mí, por haber vivido, obrado y transmitido Mí Amor a vuestro prójimo.

El Amor es luz en las tinieblas, el Amor es confianza plena, el Amor es Verdad Pura y Santa, el Amor es guía inconfundible.  Si vosotros os empeñáis en hacer crecer vuestro amor y de transmitirlo, estaréis seguros que iráis, sin tropiezos, por el camino verdadero.

Cuando entre vosotros os deseáis unos a otros: “Que el Amor de Dios esté contigo y con los tuyos”, no os imagináis de la grandiosidad de ése deseo.

Estáis deseando lo más bello, lo más santo, lo más poderoso, lo más sublime, porque estáis pidiendo para los demás Mi Propia Vida, Mi Propia Esencia,

Estáis pidiendo Mi Omnipotencia entera, ya que todo lo que Yo Soy y todo lo que de Mi se crea, es siempre bajo Mi cuidado en el Amor.

Nada se puede dar de Mí si no está revestido de Amor.

Pero os quiero explicar a vuestro pequeño entender, algo de lo que Mi Amor significa, ya que es tan grande, porque es la esencia de Mi Poder y de Mi Omnipotencia,

¡O MULTIPLICAR PANES Y PESCADOS!

Que vosotros, Mis pequeñitos, no podríais comprender la totalidad de lo que significa la palabra Amor en Mi Entender.

Yo, vuestro Dios, el Omnipotente, el Eterno, Vivo en Mí, Me desarrollo en Mí y Mi Amor lo llena TODO.

Yo, en Mi Eterno Amor decidí crear primeramente a Mis Ángeles, para que ellos pudieran compartir las delicias de Mi Amor.

Los creé, no porque los necesitara, sino porque deseaba compartir lo más bello de Mí. Como os lo dije antes, el amor, Mi Amor, llena todo,

Pero como consecuencia del mismo amor,

EL AMOR AL POSEERLO, SE SIENTE LA NECESIDAD DE DARLO

Y al momento de darlo, se recibe más del que se tenía.Y al poseer más, uno vuelve a dar, pero ahora en mayor cantidad…

Y así, mientras más se tiene, más se dá y más se recibe, ocasionando una ascensión interminable, infinita, como Infinito Soy Yo.

Así pues, Mi Amor creaba los ángeles para compartir con ellos Mi Amor.

Creaturas bellísimas, purísimas, recibiendo Mis Bendiciones de Amor, recibiendo una creación por Amor.

Estas creaturas bellísimas fueron creadas en total libertad, porque el Amor, el verdadero Amor, no puede esclavizar, no puede obligar a amar a alguien.

El amor debe ser espontáneo, sincero y agradecido al verse creado y envuelto por el Amor de los Amores.Un autómata hace lo que se le ha programado, no tiene libertad para salirse de su programa preajustado…

Y no tiene espontaneidad para responder a estímulos mayores o menores cuando éstos se presenten.

El autómata no piensa, no razona, no sabe agradecer y menos “de corazón”, sino que sólo repite la información preestablecida,

En fin, el autómata es una creación egoísta ya que va a repetir lo grabado por su mismo constructor y repetirá siempre lo mismo para vanagloria de su mismo constructor.

MI CREACIÓN NO ES DE AUTÓMATAS

Yo puse en Mis Ángeles, primero y en vosotros después, el LIBRE ALBEDRÍO,

con el cuál os pudiérais dar plena cuenta de lo que Mi Amor os daba y que pudiérais AGRADECER o RECHAZAR lo que de Mí se derrama en Gracias y Bendiciones.

Mi Amor creó además, los Cielos con todos sus astros, cada uno de ellos es una joya, ¿el por qué? una alabanza de Mi Amor para con vosotros.

Con delicadeza suprema fui creando cosa por cosa para daros gusto, para que al admirar Mi Obra en los cielos vierais reflejada en ésa estrella, en ése planeta, en ésa nebulosa, en la belleza de todos los astros y galaxias, en su belleza sin fin,

MI AMOR POR VOSOTROS.

Los creé así para que cuando voltearais a ver a los cielos, en ésas noches apacibles y bellas, os dierais cuenta que esas piedras preciosas suspendidas en el espacio, fueron creadas para vosotros,

para alegrar vuestros sueños, para compartir con el ser amado, para admirar Mi Obra Omnipotente y bella en la cuál Mi Amor se volcaba en cada uno de vosotros.Luego creé la Tierra para beneplácito vuestro.

Quise hacer una cuna de flores, de frutos, de animalitos para que acompañaran a la perfección de Mi Obra, el ser humano.

Con delicadeza que no podéis comprender, pensé en cada uno de los detalles que rodearon Mi Primer Creación, afectada gravemente después por la maldad del Pecado.

¡Cuánta belleza de Mi Corazón amoroso nació para vosotros! ¡Con cuánta ternura fui creando cada cosa para daros gusto!

Cada flor, distinta en color, en aroma, en hechura fue creada por Mí para daros gusto.

Cada fruto con su aroma, con su delicia al paladar fue creado para vuestro beneplácito.

Yo pensaba en cada uno de vosotros y sabía lo que a cada uno le iba a gustarY COMO IBA A REACCIONAR EN AGRADECIMIENTO DE SU CORAZÓN PARA CONMIGO.

Cada detalle fue pensado para consentir a Mi Creación Suprema y que es Mi regalo supremo, vosotros, Mis hijitos.

El amanecer, con sus luces y sombras anunciando un nuevo día, para estar presentes con vuestro Dios, para compartir con vuestro Dios, para vivir, agradecer y alabar a vuestro Dios.

El día se os dio para vivir conscientes y compartir conscientes lo que Yo, en Mi Delicadeza os preparo para cada día.

El atardecer que os prepara con su belleza particular a entablar una comunicación de amor y agradecimiento con vuestro Dios, por las bendiciones recibidas,

por las alegrías y tristezas, por todos los momentos vividos durante el día y el agradecimiento a Mi Providencia Divina al no faltaros nada, ni en lo material ni en lo afectivo.

La noche, con sus lucecitas en el firmamento, con sus astros bellos, con su aroma nocturno,

TODO pensado para vosotrosPara que fuera el descanso del alma en los brazos amorosos y reconfortantes de vuestro Dios,

para daros una nueva vida en cada noche al permitirle a vuestro Dios que el alma por entero, se ponga en contacto con su Dios

mientras el cuerpo reposa con merecimiento ganado al trabajar para Mí, en bien de vuestros hermanos.

Cada detalle que Yo creé lo hice para agradaros.

El rocío de lluvia sobre las flores y sobre la vegetación,

¡los pajarillos y las mariposas que alegran vuestro oído y vuestra vista!

¡El ir y venir de las olas del mar!¡Las altas montañas con sus nieves perpetuas que les dan una belleza singular!

¡Los valles reposados¡ para que hagan sus delicias los hijos de Mis hijos! ¡Los pececillos multicolores con su variedad de tamaños y formas, los colores del cielo!

¡Los colores del mar! ¡Los multicolores de toda la Naturaleza!

¡TODO FUE CREADO POR MI AMOR!

CON MI DELICADEZA PARA SER OFRENDA DE VUESTRO DIOS

¡PARA TODOS VOSOTROS! MIS HIJITOS!

Cada detalle, cada forma, cada comportamiento tanto animal, vegetal o mineral, fue creado para vuestro servicio.

Todo fue creado para daros alegría y vosotros, al daros cuenta de Mis cuidados amorosos con los que Yo os había consentido,

Yo deseaba el reconocimiento y agradecimiento a Mi Amor por parte vuestra

Y en ése agradecimiento, nacido en vuestro corazón pequeñito y amoroso para con vuestro Dios y Creador,

Yo lo iba a recompensar con mayores regalos, con mayor alegría, con mayor Amor.

Ya os lo dije, Mi Amor es infinito y al ser agradecidos, al dar amor, se recibe más amor y así, Mi consentimiento de Amor,

se vuelve infinito para con todos aquellos que saben agradecer a Su Dios y Creador Sus bondades.

Lo que vosotros llamáis maravillas de la Naturaleza, no son sino una PEQUEÑA MUESTRA de lo que Yo, vuestro Dios,

Os dejo gozar ahora de las maravillas infinitas que tendrán Mis verdaderos hijos por toda la Eternidad. Vuestras decisiones y vuestros agradecimientos deben ser espontáneos y libres y en ello Me complazco, porque sale vuestro agradecimiento de un corazón sincero y amoroso.

Es vuestra libertad amorosa la que Me subyuga y Me obliga a daros más.

Yo Me derramo en bendiciones y regalos en aquellas almas que recapacitan en sus vidas y se dan cuenta de todas las bendiciones que han obtenido desde antes de su nacimiento y durante su vida,

Cuando se dan cuenta de los cuidados que he puesto en cada alma que vive sobre la Tierra y como a cada uno le doy en forma particular y privada lo que cada uno necesita.

No he creado dos almas iguales y así, por lo tanto, cada agradecimiento a Mí, vuestro Dios, es diferente, como colores, formas, aromas puse en Mi Creación para alegraros.

Hijitos, os doy ésta pequeñísima semblanza de Mi Amor que he puesto en vosotros y he hecho para vosotros,

PARA QUE OS DEIS CUENTA QUE EL SER AGRADECIDOS Y CONSCIENTES DE MI AMOR EN VOSOTROS

Y PARA VOSOTROS

Al agradecerMe con corazón sincero, RECIBIRÉIS MÁS, porque infinito es Mi Amor y así también es mi deseo de agradaros.

Acercaos más a Mí, íntimamente. ContádMe las confidencias de vuestro corazón, con la delicadeza que Yo puse al crear cada cosa para alegrar vuestra existencia en el Mundo

Que, primero, fue creado para vuestro recreo terreno, pero que el pecado destruyó.

Aún se puede rehacer Mi Obra, Mi Primer Obra de Creación con la ayuda vuestra.

Volved a ésos Primeros Tiempos en los cuáles el Paraíso Terrenal fue creado, agradeced ése Paraíso y pedidlo de nuevo.

AgradecedMe y comportaos como verdaderos hijos Míos y pedídMe el Nuevo Reino,

hágase tu Voluntad en la Tierra como en Cielo…

Que Mi Reino venga pronto, porque será otro Paraíso para todos aquellos que con Fé y confianza plena Me pidan Mi Estancia, nuevamente, entre vosotros.

No os imagináis como Mi Corazón se derrite de Amor al escuchar de vuestros labios o de vuestro corazón, ésas palabritas sinceras y amorosas diciéndoMe, ¡GRACIAS PADRE!

Yo Soy Amor, el Amor de vuestro Dios no tiene par, ni en toda la Creación ni en todo el Universo.

Yo os he creado por Amor, os he dado vida por Amor, os conduzco por la vida para que deis Mi Amor y al final de vuestra misión en la Tierra, es Mi Amor el que os espera y os recompensa.

Vosotros estáis muy acostumbrados a recibir durante vuestra vida “amor a medias” y esto es debido a que vuestro ser es imperfecto por causa del Pecado,

Por ello vuestro amor no puede nunca compararse al AMOR de vuestro Dios, el cuál es puro, es santo, es infinito y se da en totalidad.

Todas las Obras que Mi Hijo realizó las hizo por Amor a Mí y a vosotros.

Su Tiempo entero estuvo totalmente entregado a Mí y entregado a vosotros a través de Su Predicación.

El prácticamente no tenía tiempo para sí mismo

Y el tiempo en el que podía descansar, era Oración profunda en Mi Presencia.

La donación libre y espontánea que os enseñó Mi Hijo, es lo que Yo deseo de cada uno de vosotros.

Yo no os presiono en lo absoluto, porque¿Qué tipo de amor sería aquél en el cuál se le obligue, se le “pague” o se le chantajeé con algún tipo de regalo a alguien, para ser “amado”?

El amor dado en total libertad, el que más se parece al Mío, es el de los niños. Los pequeñitos, simplemente, se dan.

Ellos aún son susceptibles a sentir el amor sincero de una persona y al sentirlo se dan en totalidad.

Sus abrazos y sus besitos son sinceros, no así cuando se sienten obligados por los padres a saludar a alguien por quien no sienten afecto.

El amor se irradia, el amor nace en el corazón, crece en Mi Presencia y se da en forma espontánea y bella a la persona amada.

El amor de la madre hacia su bebé, es también total y sincero.Es un amor donado en el sacrificio y por ello es bendecido, muy bendecido por Mí,

porque Me estáis regalando otro ser que va a ser enseñado a amarMe.

La madre tiene un lugar muy especial en Mi Corazón.

Ya os he dicho que Yo le di a todas las mujeres un corazón muy lleno de Mi Amor para que éste fuera compartido con sus hijos.

Y pelea por ellos como una leona, especialmente contra Satanás…

El amor que una madre da a sus hijos los va enseñando a acrecentar el amor incipiente de su corazón, para que ellos puedan, en lo futuro, transmitirlo a sus hermanos sobre la Tierra

Y, además, se vayan acostumbrando a gozar de lo que en el Cielo vivirán.

En el Cielo sólo se vive de Amor, puesto que todo lo que de Mi sale, sale impregnado de Mi Esencia Amorosa.

Nada brota de Mi Corazón creativo que no vaya impregnado de Amor y cuando ése amor fructifica, a través de vuestras obras, Yo Me deleito y bendigo vuestra vida.

Una vida humana que no produzca amor, que no sea una productora de vida en mi Amor, es una vida estéril, es una vida inútil.

Mi Hijo os ejemplificó esto con la higuera que no quería dar frutos.

«De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

Lo “normal” era que ésa higuera, en ése determinado tiempo del año, debiera estar repleta de higos, y no los tenía y por no tenerlos la maldijo y amaneció seca el otro día.

Yo deseo que reflexionéis en ésta parábola. Estáis en la Tierra, en vuestra misión de corredención, para dar frutos de amor, para la salvación de vuestros hermanos.

Este tiempo es el tiempo vuestro, concedido por Mí, vuestro Padre, para ayudarMe a ayudar a vuestros hermanos.

Este es el tiempo en el que debéis dar fruto y fruto abundante, como la higuera, Y NO HABRÁ OTRA OPORTUNIDAD

 No habrá otra vida posterior en la cuál podríais llevar a cabo otra misión terrena.

Yo os pregunto, ¿Si Mi Hijo se presentara ahora ante vosotros, podría encontrar frutos para presentármelos, como los que quería tomar de la higuera?

¿Con cuántos frutos os encontraría en estos momentos? ¿Vuestra estancia en la Tierra ha producido buenos frutos? o¿Habéis sido “plaga” que ha atacado a los frutos o al árbol (el alma), de otros de vuestros hermanos?

El tiempo de la poda se acerca.

Vuestro tiempo pronto será llevado ante el Juez, quién pondrá en la balanza la cantidad de frutos buenos y la cantidad de frutos podridos,

que han sido vuestros actos ó acciones pecaminosas y destructivas, obras que han eliminado la consecución de Mi Obra en otras almas.

Cuando os llenáis de Mi Amor, lo regáis, lo abonáis…

Y lo compartís para que otros de vuestros hermanos se deleiten con las mieles del fruto de Mi Amor, donado por vosotros,  Mi Amor tiene consecución y ello lleva a producir más tierra fértil en los corazones vecinos para que Mi Amor se vaya propagando por toda la Tierra.

Pero si vuestro corazón no se ha abierto al Amor, no ha sido regado, abonado, cuidado para dar fruto, ésa alma no sirve, es estéril, se arranca y se hecha al fuego.

Vosotros mismos alguna vez habréis sembrado o un árbol frutal o una plantita que dé flores o un grano que pueda dar espigas con más fruto.

Cuando no produce lo que esperabais, de mala gana la arrancáis y la echáis a la basura o al fuego,

¿Cómo creéis vosotros que Yo, vuestro Dios, vuestro Padre, quien os ha dado Gracias, Bendiciones, Mi Guía Amorosa, todo lo necesario para que podáis vivir y producir en la Tierra,

Me pueda sentir al ver que no deis fruto y es más, que muchas veces hasta os habéis hecho cómplices del Maligno para destruir Mis “plantitas”?Yo, como Padre amorosísimo y paciente, abono, riego y espero con ansía 1, 2, 3 o más años o toda vuestra vida, para que deis fruto.

Os ayudo en innumerables formas para que os acordéis de que ésta vida es para dar frutos y no la aprovecháis y hasta Me los negáis.

¿Qué puedo Yo hacer para lograr frutos de vosotros y poder posteriormente, regalaros bendiciones en Mi Reino Eterno?

No seáis plantas estériles y menos, cizaña.

Mi Amor es infinitamente paciente, pero Mi Santa Justicia es justa e irrevocable.

No hay otras vidas, como algunas sectas o religiones creen, en las cuáles dicen que os iréis purificando hasta alcanzar la perfección. Esto es un error, ya que ellos buscan perfección humana.

La perfección consiste en encontrar el amor, Mi Amor; aceptarlo, abonarlo para que fructifique…

Y se transmita a otros para que ellos también puedan hacerlo crecer y lo hagan fructificar aún más, si es posible.

Vuestra misión es grandísima y Divina, porque todo se debe centrar en la producción y difusión de Mi Amor, que es Mi Vida Misma,

Si lográis esto en vosotros y en los demás, estaréis haciendo Mi Voluntad y Yo os recompensaré eternamente haciéndoos crecer por toda la eternidad, en Mi Amor Divino, el cuál no tiene fin.

La mayor alegría que pueda tener un alma, es la de vivir sumergida en Mi Amor.

Reflexionad hijitos Míos y poneos a producir, para que el Sembrador, que ya viene, no os encuentre sin frutos.Yo os bendigo y comparto Mis Dones a quienes con confianza Me los pide.

Venid a Mí y vivid en Mi Amor, dejándoMe que os colme de él y él mismo, por su acción vivificante os hará transmitirlo a los demás y así se  Mi Reino pronto se dará en el Mundo.

Recibid todos vosotros Mi Paz y Mi Amor, llevadlos a todos vuestros hermanos

Yo os Bendigo y os deseo de todo corazón, que Mi Amor, lo poquito que ahora entendéis y Mi Omnipotente Amor, esté con todos vosotros y con los vuestros

Recibid Mís Bendiciones y todo Mí Amor en la Santa Trinidad de AmorYo, Vuestro Dios y Señor, os espero al final del camino, camino angosto y pedregoso, difícil ciertamente;

pero llevadero y alegre, cuando es el Amor el que va acompañando al alma que transite por el.

Yo os Bendigo en Mí Santo Nombre, el Santo Nombre del Amor, en el de Mí Hijo, Verbo y Amor encarnado y en el del Espíritu Santo, Fuente Viva del Amor.